Revista Trama

Mario Zambrano Iturralde Sus aportes a la arquitectura de Ecuador

Mario Zambrano Iturralde1 con una larga y prolífica trayectoria profesional, ha dedicado su trabajo con exclusividad a la práctica privada del diseño arquitectónico y a la construcción de sus obras. En la fase que denominamos la persistencia del movimiento moderno y la búsqueda de expresiones independientes o alternativa2 , es donde ubicamos sus propuestas que procuraron adaptar estas obras inspiradas en la arquitectura del movimiento moderno, a las condiciones del Ecuador. Aún continúa trabajando en su estudio en el edificio Patria, cuyo espacio está enriquecido por algunos de sus diseños con el pretexto de dar un ambiente homogéneo a la arquitectura que proyectó3 . Orientó su práctica para llevar adelante los proyectos propuestos y diseñados por él generando empresas para hacerlos realidad. Abarcó y lideró diseño arquitectónico, diseño interior, rehabilitación y refuncionalización de obras, dirección técnica, administración y construcción.

Ciudad y arquitectura

En su niñez palpó y vio a la ciudad crecer hacia el norte. Vivía en la urbanización La Mariscal, una de las primeras expansiones del Centro, en una “casa adquirida al Seguro Social por mi padre, adosada y sin retiro, con un diseño interior muy elemental, un corredor con cuartos en planta baja y en planta alta, que formaba parte de dos manzanas de casas similares que aún se mantienen en el lugar”4 . Mario piensa que su interés por la arquitectura pudo nacer y crecer durante su adolescencia, cuando percibía las diferencias entre el Centro Histórico y la ciudadela Mariscal Sucre, donde nacía la ciudad jardín con sus “nuevas villas y residencias… todas con jardines y arborización, y con retiros siempre respetados, la mayoría de dos plantas; en general, tuvo un encanto muy especial que permitió a sus habitantes una vida agradable y a la ciudad contar con una gran área urbana residencial”. Un cambio dimensional, ambiental y de confort se perfilaba en el trazado urbano y en las nuevas tipologías residenciales de diversa magnitud, desde residencias que ocupaban una manzana completa hasta casas adosadas de instituciones estatales. Durante su infancia “en los amplios espacios verdes, los ´potreros´”, compartió y disfrutó con otros niños “juegos y travesuras, pero especialmente del fútbol que era la práctica diaria, antes y después de los deberes”. Esta actividad deportiva influyó en su respeto hacia los demás y en aprender a compartir el trabajo en equipo.

Su familia y su educación

En su formación fue gravitante la influencia de sus padres. Valoró las enseñanzas de su padre, quien tuvo importante actividad en la política, la docencia universitaria y la cultura5 y de su madre guayaquileña “mujer bonita, de mucho carácter”. Aunque de notables personalidades ambos “nunca nos presionaron sobre lo que debíamos ser o hacer en el futuro, pero tampoco faltó su consejo e influencia en el comportamiento a seguir en nuestras vidas”. En su educación primaria6 iniciada a los 5 años, un año y medio menor que sus compañeros, era muy inquieto y en los recreos jugaba al fútbol. “Tuve muy buenos compañeros y amigos, muchos de ellos vivían en La Mariscal y disfrutaba con ellos del recorrido, caminando ida y vuelta de la escuela a las respectivas casas”. Esto habla de la todavía tranquila vida urbana. Guarda en su memoria, también, en la acostumbrada formación escolar de los días lunes, su adhesión a “unos muy emotivos discursos del Sr. Larrea contra … la invasión peruana a nuestro Oriente que culminó en el Tratado de 1941”.

Tiene gratos donde recibió basada , impartida por un profesorado preparado y de Así, se fue acentuando su interés por el estudio, la práctica deportiva y la observación de la ciudad y la arquitectura.

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