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El Demonio y la Senorita Prym: Una Novela

El Demonio y la Senorita Prym: Una Novela

Автором Paulo Coelho

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El Demonio y la Senorita Prym: Una Novela

Автором Paulo Coelho

оценки:
3.5/5 (31 оценки)
Длина:
185 pages
4 hours
Издатель:
Издано:
Sep 18, 2012
ISBN:
9780062226426
Формат:
Книге

Описание

Una novela sobre la lucha entre el Bien y el Mal... y la constante búsqueda del ser humano por alcanzar la verdadera felicidad Una comunidad dividida por la codicia, la cobardía y el miedo. Un hombre perseguido por el fantasma de un pasado doloroso. Una joven en busca de la felicidad. Siete días, un breve período de tiempo durante el cual el Bien y el Mal librarán una batalla decisiva, y cada personaje decidirá a cuál de los dos bandos pertenece. Una pequeña aldea perdida en el tiempo y el espacio será el marco de esa inquietante lucha. Con la llegada de un extranjero, el pueblo se convierte en cómplice de una trama perversa que marcará para siempre la historia de sus habitantes. El Demonio y la Señorita Prym es un texto emocionante, una novela cargada de tensión que plantea una pregunta esencial sobre la que todos nosotros nos hemos parado a reflexionar alguna vez.
Издатель:
Издано:
Sep 18, 2012
ISBN:
9780062226426
Формат:
Книге

Об авторе

Paulo Coelho, born in Rio de Janeiro in 1947, is one of the bestselling and most influential authors in the world. The Alchemist, The Pilgrimage, The Valkyries, Brida, Veronika Decides to Die, Eleven Minutes, The Zahir, The Witch of Portobello, The Winner Stands Alone, Aleph, Manuscript Found in Accra, and Adultery, among others, have sold over 175 million copies worldwide, and The Alchemist has been on the New York Times bestseller list for over 360 weeks. Paulo Coelho has been a member of the Brazilian Academy of Letters since 2002, and in 2007, he was appointed United Nations Messenger of Peace. He is also the most followed author on social media.

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El Demonio y la Senorita Prym - Paulo Coelho

2000.

Hacía casi quince años que la vieja Berta se sentaba todos los días delante de su puerta. Los habitantes de Viscos sabían que los ancianos suelen comportarse así: sueñan con el pasado y la juventud, contemplan un mundo del que ya no forman parte, buscan temas de conversación para hablar con los vecinos...

Pero Berta tenía un motivo para estar allí. Y su espera terminó aquella mañana, cuando vio al forastero subir por la escarpada cuesta y dirigirse lentamente en dirección al único hotel de la aldea. No era tal como se lo había imaginado tantas veces; sus ropas estaban gastadas por el uso, tenía el cabello más largo de lo normal e iba sin afeitar.

Pero llegaba con su acompañante: el Demonio.

«Mi marido tiene razón –se dijo a sí misma–. Si yo no estuviera aquí, nadie se habría dado cuenta.»

Era pésima para calcular edades, por eso estimó que tendría entre cuarenta y cincuenta años. «Un joven», pensó, utilizando ese baremo que sólo entienden los viejos. Se preguntó en silencio por cuánto tiempo se quedaría pero no llegó a ninguna conclusión; quizás poco tiempo, ya que sólo llevaba una pequeña mochila. Lo más probable era que sólo se quedase una noche, antes de seguir adelante, hacia un destino que ella no conocía ni le interesaba.

A pesar de ello, habían valido la pena todos los años que pasó sentada a la puerta de su casa esperando su llegada, porque le habían enseñado a contemplar la belleza de las montañas (nunca antes se había fijado en ello, por el simple hecho de que había nacido allí, y estaba acostumbrada al paisaje).

El hombre entró en el hotel, tal como era de esperar. Berta consideró la posibilidad de hablar con el cura acerca de aquella presencia indeseable, pero seguro que el sacerdote no le haría caso y pensaría que eran manías de viejos.

Bien, ahora sólo faltaba esperar acontecimientos. Un demonio no necesita tiempo para causar estragos, igual que las tempestades, los huracanes y las avalanchas que, en pocas horas, consiguen destruir árboles que fueron plantados doscientos años antes. De repente, se dio cuenta de que el simple conocimiento de que el Mal acababa de entrar en Viscos no cambiaba en nada la situación; los demonios llegan y se van siempre, sin que, necesariamente, nada se vea afectado por su presencia. Caminan por el mundo constantemente, unas veces sólo para saber lo que está pasando, otras veces para poner a prueba alguna alma, pero son inconstantes y cambian de objetivo sin ninguna lógica, sólo los guía el placer de librar una batalla que valga la pena. Berta estaba convencida de que en Viscos no había nada de interesante ni especial que pudiera atraer la atención de nadie por más de un día, y mucho menos de un personaje tan importante y ocupado como un mensajero de las tinieblas.

Intentó concentrarse en otra cosa, pero no podía quitarse de la cabeza la imagen del forastero. El cielo, antes soleado, empezó a cubrirse de nubes.

«Eso es normal en esta época del año –pensó–. No tiene ninguna relación con la llegada del forastero, es pura coincidencia. »

Entonces oyó el lejano estrépito de un trueno, seguido de otros tres. Por una parte, eso significaba que pronto llovería; por otra, si decidía creer en las antiguas tradiciones del pueblo, podía interpretar aquel sonido como la voz de un Dios airado que se quejaba de que los hombres se habían vuelto indiferentes a Su presencia.

«Tal vez debería hacer algo. Al fin y al cabo, acaba de llegar lo que yo estaba esperando.»

Pasó unos minutos prestando atención a todo lo que sucedía a su alrededor; las nubes seguían descendiendo sobre la ciudad, pero no oyó ningún otro ruido. Como buena ex católica, no creía en tradiciones ni en supersticiones, especialmente las de Viscos, que tenían sus raíces en la antigua civilización celta que había poblado aquella zona en el pasado.

«Un trueno es un fenómeno de la naturaleza. Si Dios quisiera hablar con los hombres, no utilizaría unos medios tan indirectos.»

Fue sólo pensar en ello y volver a oír el fragor de un trueno, mucho más próximo. Berta se levantó, cogió su silla y entró en casa antes de que empezara a llover, pero ahora tenía el corazón oprimido, con un miedo que no conseguía definir.

«¿Qué debo hacer?»

Volvió a desear que el forastero partiera inmediatamente; ya estaba demasiado vieja como para ayudarse a sí misma o a su pueblo o, muchísimo menos, a Dios Todopoderoso, quien, en caso de necesitar ayuda, a buen seguro hubiera elegido una persona más joven. Todo aquello no pasaba de un delirio; a falta de nada mejor que hacer, su marido se inventaba cosas que la ayudaran a matar el tiempo.

Pero había visto al Demonio; sí, no tenía la menor duda de ello.

En carne y hueso, vestido de peregrino.

El hotel era, al mismo tiempo, tienda de productos regionales, restaurante de comida típica, y un bar donde los habitantes de Viscos acostumbraban a reunirse para discutir sobre las mismas cosas, como el tiempo o la falta de interés de la juventud por la aldea. «Nueve meses de invierno y tres de infierno», solían decir, refiriéndose al hecho de que necesitaban hacer, en noventa días escasos, todas la faenas del campo: labranza, abono, siembra, espera, cosecha, almacenaje del heno, esquilar las ovejas...

Todos los que residían allí sabían perfectamente que se obstinaban en vivir en un mundo que ya había caducado. A pesar de ello, no les resultaba fácil aceptar que formaban parte de la última generación de los campesinos y pastores que habían poblado aquellas montañas desde hacía siglos. Más pronto o más tarde llegarían las máquinas, el ganado sería criado lejos de allí, con piensos especiales, y tal vez venderían la aldea a una gran empresa, con sede en el extranjero, que la convertiría en una estación de esquí.

Esto ya había sucedido en otras poblaciones de la comarca, pero Viscos se resistía a ello, porque tenía una deuda con su pasado, con la fuerte tradición de los ancestros que habían habitado aquella zona en la antigüedad y que les habían enseñado la importancia de luchar hasta el último momento.

El forastero leyó cuidadosamente la ficha de inscripción del hotel, mientras decidía cómo la iba a rellenar. Por su acento, sabrían que procedía de algún país de Sudamérica, y decidió que ese país sería Argentina, porque le encantaba su selección de fútbol. También pedían el domicilio, y el hombre escribió calle Colombia porque tenía entendido que los sudamericanos suelen homenajearse recíprocamente dando nombres de países vecinos a las avenidas importantes. Como nombre de pila, eligió el de un famoso terrorista del siglo pasado.

En menos de dos horas, los doscientos ochenta y un habitantes de Viscos ya sabían que acababa de llegar al pueblo un extranjero llamado Carlos, nacido en Argentina, que vivía en la bonita calle de Colombia, en Buenos Aires. Ésa es la ventaja de las comunidades muy pequeñas: no es necesario hacer ningún esfuerzo para que en muy poco tiempo se sepa tu vida y milagros.

Y ésa, por cierto, era la intención del recién llegado.

Subió a la habitación y vació su mochila: había traído algo de ropa, una maquinilla de afeitar, un par de zapatos de repuesto, un grueso cuaderno donde hacía sus anotaciones, y once lingotes de oro que pesaban dos kilos cada uno. Exhausto por la tensión, la subida y el peso que cargaba, se durmió casi inmediatamente, no sin antes atrancar la puerta con una silla, a pesar de saber que podía confiar plenamente en todos y cada uno de los habitantes de Viscos.

Al día siguiente, desayunó, dejó la ropa sucia en la recepción del hotelito para que se la lavaran, volvió a colocar los lingotes en la mochila y salió en dirección a la montaña situada al este de la aldea. Por el camino, sólo vio a una vecina de la población: una vieja que estaba sentada delante de la puerta de su casa, y que lo observaba con curiosidad.

Se internó en el bosque, y esperó a que sus oídos se acostumbraran al murmullo de los insectos, los pájaros y el viento que batía en las ramas sin hojas; sabía perfectamente que en un lugar como aquél, lo podían observar sin que él lo notara, y estuvo sin hacer nada durante una hora.

Cuando tuvo la certeza de que cualquier observador eventual ya se habría cansado y se habría ido sin ninguna novedad que contar, cavó un agujero cerca de una formación rocosa en forma de Y, y allí escondió uno de los lingotes. Subió un poco más, y estuvo otra hora sin hacer nada; mientras simulaba contemplar la naturaleza en profunda meditación, descubrió otra formación rocosa –ésta en forma de águila– y allí cavó un segundo agujero, donde colocó los diez lingotes de oro restantes.

La primera persona que vio, en el camino de vuelta al pueblo, fue una chica sentada a la vera de uno de los muchos torrentes de la comarca, formados por el deshielo de los glaciares. Ella levantó los ojos del libro que estaba leyendo, advirtió su presencia, y retomó la lectura; con toda certeza, su madre le habría enseñado que jamás se debe dirigir la palabra a un forastero.

Pero los extranjeros, cuando llegan a una ciudad nueva, tienen todo el derecho a intentar entablar amistad con desconocidos, y el hombre se aproximó a ella.

–Hola –le dijo–. Hace mucho calor para esta época del año.

Ella asintió con la cabeza.

El extranjero insistió:

–Me gustaría enseñarte algo.

Ella, muy educadamente, dejó el libro a un lado, le dio la mano y se presentó.

–Me llamo Chantal, hago el turno de noche en el bar del hotel donde te hospedas, y ayer me extrañó que no bajaras a cenar, piensa que los hoteles no sólo ganan dinero por el alquiler de las habitaciones, sino por todo lo que consumen los huéspedes. Tu nombre es Carlos, eres argentino y vives en una calle que se llama Colombia; ya lo sabe todo el pueblo, porque un hombre que llega aquí, fuera de la temporada de caza, es siempre objeto de curiosidad. Un hombre de unos cincuenta años, cabello gris, mirada de haber vivido mucho...

»Por lo que respecta a tu invitación de enseñarme algo, muchas gracias, pero conozco el paisaje de Viscos desde todos los ángulos posibles e imaginables; tal vez sería mejor que fuera yo quien te enseñara lugares que no has visto nunca, pero supongo que estarás muy ocupado.

–Tengo cincuenta y dos años, no me llamo Carlos y todos los datos del registro son falsos.

Chantal no sabía qué decir. El forastero continuó hablando:

–No es Viscos lo que te quiero enseñar, sino algo que no has visto nunca.

Ella había leído muchas historias de chicas que siguieron a un desconocido hasta el corazón del bosque y desaparecieron sin dejar rastro. Por un instante, sintió miedo; pero el miedo fue sustituido inmediatamente por una sensación de aventura, al fin y al cabo, aquel hombre no se atrevería a hacerle ningún daño, puesto que acababa de decirle que todo el pueblo estaba enterado de su presencia, a pesar de que los datos del registro no correspondieran a la realidad.

–¿Quién eres? –le preguntó–. Si lo que me has dicho es cierto, ¿acaso no sabes que podría denunciarte a la policía por falsificar tu identidad?

–Prometo responder a todas tus preguntas, pero antes tienes que venir conmigo porque quiero mostrarte algo. Está a cinco minutos de camino.

Chantal cerró el libro, respiró profundamente, y rezó una oración para sus adentros, mientras su corazón se henchía de una mezcla de excitación y miedo. Después se levantó y acompañó al extranjero, convencida de que se trataba de una nueva frustración en su vida, que siempre empezaba con un encuentro lleno de promesas para luego revelarse como otro sueño de amor imposible.

El hombre se acercó a la roca en forma de Y, le mostró la tierra recién removida y le pidió que sacara lo que había enterrado allí.

–Me ensuciaré las manos –dijo Chantal–. Y la ropa.

El hombre cogió una rama, la partió y se la dio para que cavara la tierra. A ella le extrañó su comportamiento pero hizo lo que le pedía.

Al cabo de cinco minutos, Chantal tenía delante de sus ojos un lingote dorado y sucio.

–Parece oro –dijo.

–Es oro. Y es mío. Vuelve a cubrirlo de tierra, por favor.

Ella le obedeció. El hombre la llevó al otro escondrijo. Ella volvió a cavar y, esta vez, quedó muy sorprendida por la cantidad de oro que tenía delante de sus ojos.

–También es oro. Y también es mío –le dijo el extranjero.

Chantal estaba a punto de volver a enterrar el oro, cuando él le pidió que dejara el agujero tal como estaba. Se sentó en una piedra, encendió un cigarrillo, y se puso a contemplar el horizonte.

–¿Por qué me lo has enseñado?

Él no dijo nada.

–¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué me has enseñado esto, sabiendo que puedo contar a todo el pueblo lo que hay escondido en esta montaña?

–Demasiadas preguntas al mismo tiempo –respondió el extranjero, manteniendo los ojos fijos en la montaña, como si ignorase su presencia allí–. Por lo que respecta a contárselo a todo el pueblo, eso es precisamente lo que deseo.

–Me prometiste que, si te acompañaba, responderías a todas mis preguntas.

–En primer lugar, nunca creas en promesas. El mundo está lleno de ellas: riqueza, salvación eterna, amor infinito. Algunas personas se consideran capaces de prometer de todo, otras aceptan cualquier cosa

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Что люди думают о El Demonio y la Senorita Prym

3.6
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Отзывы читателей

  • (3/5)
    The Devil and Miss Prym is a modern day fable regarding the inherent good or evil in humanity. In this tale, the devil comes to Georgia looking for a soul to steal... wait, that wasn't it. The devil comes to the town of Viscos with a proposition for the townsfolk. Eleven gold bars are buried in the woods and the people of Viscos are welcome to the fortune, which is sure to turn the tide for the town setting them on a trajectory to prosperity. However, the only way to obtain the fortune is to break one of the Ten Commandments: Thou Shalt Not Kill. If the people of the town kill one of their own, the devil will know that people are inherently evil. If they do not act, there just may be goodness in humanity after all.The premise of the story started out interesting, but the good v. evil bickering grew old and the prose became tired and predictable. My recommendation is to skip the book and take the gold. No moral dilemma with that recommendation at all.
  • (3/5)
    Okay holiday read
  • (2/5)
    Although I've enjoyed other Coelho books, this one was a little too preachy and over-the top for me.
  • (4/5)
    A classic tale of good vs evil. A stranger arrives in the remote town of Viscos. He picks one person--Chantal Prym, bartender, single, and the youngest person left in town. He makes a deal with her and the town, trying to learn if people are mostly food or mostly bad.

    In the end, she bests him--and gets his reward, and leaves town. But he also won, learning that despite the temptations, she and the town came through.
  • (4/5)
    I was hesitant to start this because so many people have found his book, The Alchemist to be life-changing, and I thought it was a beautifully written metaphor, but never quite understood all of the hoopla. I thought The Devil and Miss Prym was an intriguing story. A man walks into a remote village and offers it 10 bars of gold, enough to change the life of everyone in the village, if a person in the village dies within the next 7 days. It can be anyone - someone with a terminal illness, someone very elderly... Do they do it? Excellent story of temptation and the battle of good vs. evil.
  • (4/5)
    A tale of good v evil?A stranger visits a dying village carrying 11 bars of gold and on meeting Miss Prym makes a strange proposition. If the inhabitants of the village kills a member of their community he will give them the gold thus saving the village for doing so.In many respects this book reads as an elongated parable rather than a novel which asks a couple of simple questions. Just what are you willing to do for wealth and is it better to sacrifice one person to better the lives of the many? It transpires that the stranger has recently lost his family in tragic circumstances and is therefore fighting his own demons and it is interesting that it is mainly the more affluent and influential of the villagers on being told of the proposition are the ones that seem more willing to kill one of their number so perhaps the real question should be, is it the silence of the 'good' majority that allows evil to flourish?I recently read Coelho's The Alchemist which I thoroughly enjoyed so when I spotted this book I jumped at the opportunity to read it. Now this is not as good a book as the former IMHO but all the same is very readable. The characters are all well drawn and the book is never moralising and as such I would heartily recommend it.
  • (3/5)
    This does well as a stand alone book even though I understand it's actually the third book. It's a simple tale of Good vs Evil, set in a small town, I presume somewhere in South America, in a town called Viscos. A stranger comes into town, meets Chantal Prym, an orphaned girl who works in the town's only hotel, & dreams of a better life. They talk in the forest outside the town, where he shows her a bag of gold bars, & tells her the tale of his past, the loss of his wife & daughters. he is searching the world to see if he can make sense of it all. He tells her she has one week to bring the townspeople, all 281 of them, to commit a murder & earn the gold, or refuse & lose the gold. There are a few small twists & turns in this story, which reads more like a book length parable or fable.I enjoyed this book, & enjoyed watching Chantal try to outsmart the stranger & not have her townspeople kill anyone. I normally don't "do" religious books, but this one, while being a religious book, is still a good tale of how people THINK, which is fascinating
  • (3/5)
    This book has a timeless theme. Good and evil, completely separate from one another, or can both reside in the same place? I enjoyed the story, but found that for such a short book it took a long time to read. Not sure why really. I just kept finding other things to do than read. My only guess is that I never felt grounded in where I was. Europe somewhere was as close as I could figure. I like being certain of where I'm at.

    Other than that, it was nice.
  • (4/5)
    This book is a fast read but is very thought provoking. It is a parable about the struggle between good and evil. The two main characters, the heroine and the villain, represent both sides of our character. The language is loaded with meaning and highly symbolic. At times the story switches from a personal story of Miss Prym to a group-oriented story about the town. I highly recommend this book to those who enjoy short, easy-reading stories with little gems of wisdom throughout.
  • (4/5)
    I enjoyed this story of the struggle between good and evil. The discussions between characters on human nature were thought-provoking. Combined with a good story -- will the villagers accept the Stranger's wager or not -- I was totally grabbed by this book.
  • (5/5)
    Beautiful :*


  • (3/5)
    Reminds me of a modern day Nathaniel Hawthorne, with its superstitions, devil incarnate infiltrating a village where some of the main characters are the priest, the mayor, the hotel lady and the landowner -- very ubiquitos titles. Rather explicit, at times, in its discussion of good and evil, and seems to work off some different concepts of God and origins of evil than I have. Interesting nonetheless.
  • (4/5)
    A good book about the ongoing fight in people's minds to do the right thing or to do the wrong thing.
  • (3/5)
    Coelho is a teller of parables and fables. Sometimes the weave of tales crafts story and character gracefully leading you into an illuminated journey and other times the illuminated journey is like a car attendant with a big flashlight at a country fair leaving little character and story development with the feeling of being rushed. Either way there's illumination, but everybody prefers the slow sunrise. This one is a tale of temptation and unfortunately falls into the second category, but it is still worth the read.
  • (5/5)
    Most people either love Paulo Coelho’s writing or absolutely hate it. I haven’t seen many who have straddled the fence on this author. I’m in the former category, though I know quite a few people who don’t care for him at all. While some believe his writing is too simplistic, I, on the other hand, sometimes crave simplicity! I do quite a bit of heavy reading (though not recently), and it’s nice sometimes to curl up with one of Coelho’s books and know that I will probably read it in one sitting. I also believe his ’simple’ books have a much deeper meaning to them, and this story is also indicative of that.One day a stranger comes to Viscos, an idyllic mountain town. The stranger has a plan to tempt the villagers with some gold. They only have to do one thing to get the gold, but that act is contrary to the basic character of the town’s residents. There hasn’t been any trouble in the village for years, and when Miss Prym, the local barmaid, is told of the plan, she is confident the villagers will be able to withstand the temptation.The story raises the question of whether humans are generally good or generally evil, and also why God, if there is one, would allow evil things to happen to good people.Highly recommended.2000, 205 pp.
  • (3/5)
    A thought provoking book on the concept of Good vs Evil in the human soul. Coehlo writes a simple but powerful message in an easily accessible style and provides the readers with a glimpse of the human paradox that is the capacity to contain both dark & light in the same soul. Coehlo extends this exploration into the similarities between the collective & individual soul, and the need for the individual to rise above the evil of the collective. The story is translated so one is never sure what has been “lost in translation,” but there are sufficient pearls of wisdom scattered throughout the story to keep one thinking while enjoying an easy, quick read. My favourite comes when the sweet Miss Prym has to make her critical choice: “There are only two things which prevent us from achieving our dreams: Believing them to be impossible, and seeing these dreams made possible by some unexpected turn of Fate. For at that precise moment all our fears surface: the fear of setting off along an unknown road; the fear of a life full of new challenges and the fear of losing everything that is familiar.” (Pg 34)The morality of the story is perhaps too explicit, but can be excused because it’s presented so simply that one can take it or leave it, depending on one’s personal response to the issue being examined.
  • (4/5)
    Another captivating book by Coelho. This one deals with the concept of greed and the battle between good and evil. I found the story to be very good at grabbing the reader and keeping him interested. There were several spiritual questions to ponder as well as insightful, thought-provoking moments in the book that made me stop and think about my own faith. Very good book.
  • (4/5)
    Its my first Paul Coelho, and i really liked it. Its not your usual morality books, but the way Paul handles the characters and weaves the story - is interesting.
  • (4/5)
    Great story. I really enjoy Paulo Coelho's books as he always has a life lesson to be uncovered, very zen like.
  • (2/5)
    Again good and bad ideas are fighting with each others. In this book is again a witch, or belived to be witch like so many other Coelho´s books. Miss Prym goes to a situation which she coudn´t belive to happen to her. She have to decide on behalf of the whole community what to do. And she ended on good decidion .....Easy to read, this book didn´t give me much to think. I read it because I want to see how Coelho writes. I´ve read severala of his books. This is quite good, definitely not his best. You have to read it to get your own oppinion.
  • (2/5)
    As a fan of Veronika Decides To Die, I expected to enjoy this book much more than I did. This time around, the story was flat, while the morality was laid on thick as molasses. The Devil And Miss Prym has put me off Mr. Coelho, probably for good.
  • (4/5)
    I picked up this book from the library after finishing Eleven Minutes. I was not disappointed. I enjoyed reading The Devil and Miss Prym. Like most of Paul Coelho's books I found this book a very easy read. I enjoy the lightness of touch that Paul Coehlo uses in most of his books. And like his other book, The Devil and Miss Prym stayed on my mind after I finished it, giving me food for thought.
  • (4/5)
    A stranger walks into an isolated village and offers unimaginable wealth to the villagers if someone is found murdered by the end of the week. What a great premise for a story! It’s sad that such an interesting idea came to such a lackluster end.I suppose what bothered me the most is Coelho’s belief that humans have the unfettered ability to choose good over evil. (It doesn’t help that I’ve been reading Calvin’s Institutes concurrently!) Here’s the grand moral of the fable in Coelho’s words:"The stranger did not need Chantal to explain the story. Savin and Ahab had the same instincts–Good and Evil struggled in both of them, just as they did in every soul on the face of the earth. When Ahab realized that Savin was the same as he, he realized too that he was the same as Savin.It was all a matter of control. And choice.Nothing more and nothing less."As a Christian, this sweet idealism bothers me. We humans are not free to choose between good and evil on our own. Apart from Jesus, we choose evil every single time! (Of course, it may not appear to be evil.) Morality is not just a matter of our control and choice. It’s a matter of handing control over to the Son of God who sets us free from our enslavement to evil so we have the ability to make an authentic choice.Perhaps it’s my ideology that made this book so frustrating. It functions well as a nice morality fable. If you’re interested in real wisdom, though, search elsewhere.
  • (5/5)
    This was an amazing book. I typically don't read this style of book but after reading The Alchemist I had to read another of Paulo Coelho books. This was not a let down. I liked this book even more than The Alchemist. For a shorter novel the author really does a great job of conveying his message as well as showing many sides of the struggle. I have already bought more of his books to read.
  • (4/5)
    I really like the simplicity of his books, although they all have exceptional messages. This one will really stay with me and it's definitely something you need to chew on mentally for a while, just what would you do if you were in the same situation as Miss Prym? I'm trying not to give too much away , this was a quick read and I liked it, and it did end well. I couldn't help but feel I might have done something else but really what to make sure everything came out alright ( Like kick the stranger out of the village or take one of the bars as a stupid tax for being such an A$$, but in the end it would not have worked out right). Recommendation- it's good read it.
  • (3/5)
    This novel reminded me of the allegorical style of Pilgrim's Progress and Magical Realism (I think that's what it is called) of Gabriel Garcia Marquez. There are only 2 characters with actual names, all the others are referred to as the Stranger, Landowner, Mayor, Priest etc. It is a fight between good and evil, angels and devils, god and satan set in a small South American village that is ripe with its own myths and history. It was a quick read. Pretty enjoyable with some good imagery, but I'm a little surprised it was on the 1001 list. One day I hope to be fluent enough in Spanish to read books like this. I have a feeling a lot gets lost in translation
  • (4/5)
    A simple fable, with a simple theme, but the impact is anything but simple. The climax may have felt predicable in theory, but the telling of the scene was visceral. "A novel of temptation" is the tag line, but by the end I found nothing tempting, it was simply greed and I understood why. The telling made it personal, and I found myself linking the moments of temptation to my own life and examine those choices more carefully. I have already started "Veronika Decides to Die" and I can't wait to start another of Mr. Coelho's books.
  • (3/5)
    In this novel, Coelho tries to explain good and evil, their many faces and manifestations. While this is a fascinating debate and while the author relates some good stories within the plot, his very complicated and far-fetched scenario involving devils and angels, one-dimensional characters and simplistic emotional quandaries is extremely trite and flat. Surely there more creative ways to deal with these moral concepts.
  • (3/5)
    A stranger arrives in a small town in the middle of nowhere, carrying a bag of gold bars. He's struggling with his own personal devil, and wants to know if there is good in the world, of if all people are evil. To find out, he makes a deal with the townspeople - if they murder one of their townsfolk, he will give them the gold. If they accept his offer, he will have his answer - that all men are evil - and if they don't, he will know that people are capable of good.I was intrigued more by the style of Coelho's writing, and what went into it, than the story itself. Philosophical dilemmas are very difficult to resolve in a book, and I have to admit to being slightly disappointed by the ending, but otherwise there's a lot that should provoke thought in the reader. The good vs. evil debate is well presented, and the story is so full of parables, metaphors and allegories that I have enough to chew over for the next couple of weeks at least.
  • (3/5)
    Another odd story from Coelho, the plot as impenetrable as ever, I’m not that keen on his writing style either which is odd as I usually like sparse writing.