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René Krüger Severino Croatto Néstor Míguez

instituto

superior

evangélico

de

estudios

teológicos

METODOS EXEGETICOS

René Krüger Severino Croatto Néstor Míguez

PUBLICACIONES EDUCAR Agosto de 1996

Este curso responde a los requisitos del plan del Bachillerato Superior en Teo- logía, de la Facultad de Teología, del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológi- cos.

Este texto es el resultado de una tarea, teórica y práctica, compartida por los profesores René Krüger y Severino Croatto, en las aulas de la Facultad de Teología del ISEDET, y dictada también en otras instituciones.

Las unidades del 1 al 5, 7, 9, 11, 13 y 16 fueron elaboradas por el Dr. René Krüger, y las unidades 6, 8, 10 , 12 y 15 fueron redactadas por el Prof. Severino Croatto; la unidad 14 fue preparada por el Dr. Néstor Míguez. Los autores asumen soli- dariamente la responsabilidad de la totalidad del contenido.

El procesamiento didáctico del texto fue realizado por la Prof. Ana Diamant.

© Copyright para la edición en castellano:

Instituto Superior Evangéiico de Estudios Teológicos Camacuá 252, Buenos Aires, Argentina ISBN N" 987-9031-11-3

VERSIÓN CORREGIDA Y AUMENTADA

Métodos ExegétU.™-2

ALGUNAS CUESTIONES PRELIMINARES

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¿CUAL ES EL PROPOSITO DE ESTE CURSO?

La Biblia llega a nosotros desde un pasado muy remoto: sus textos más antiguos tienen unos tres milenios, los más nuevos tienen más de 18 siglos. El mundo ha cambiado numerosas veces en el transcurso de este tiempo. También cambiaron los idiomas, las formas de expresión y de transmisión de experiencias y de mensajes. Para poder acercarnos a los textos bíblicos necesitamos herramientas o instrumentos con los cuales analizar esos documentos básicos de nuestra fe, la vida y la misión de la Iglesia.

Todo lector de la Biblia, sea estudiante, pastor, teólogo, catequista, o que simplemente busque su orientación en la vida cotidiana, tiene que poder usar una metodología de trabajo con instrumentos que permi- tan meterse en las páginas de las Escrituras, para reconocer su mensaje y reescribirlo en una forma actualiza- da.

Ofrecerte los primeros instrumentos básicos para ello, es el propósito de este curso.

¿CUALES SON LOS OBJETIVOS GENERALES DE ESTE CURSO?

CONTENIDO DEL CURSO

Unidad 1

Introducción general (Intr)

Unidad 9

Crítica de la tradición en el NT (CTr-NT)

Unidad 2

Herramientas básicas (Herr)

 

Unidad

3

Crítica textual

del Nuevo Testamento

Unidad 10 Crítica de la tradición en el AT (CTr-AT)

 

(CT-NT)

Unidad

4

Crítica textual

del Antiguo Testamento

Unidad 11 Crítica de la redacción del NT (CR-NT)

 

(CT-AT)

Unidad

5

Crítica

literaria del NT (CL-NT)

Unidad 12 Crítica de la redacción del AT (CR-AT )

Unidad

6

Crítica

literaria del AT (CL-AT)

Unidad 13

Análisis de estructural o semiótico (Estr)

Unidad 7

Crítica de los géneros y las formas del NT (CGF-NT)

Unidad 14

Análisis sociopolítico (Sociopol)

Unidad 8

Crítica de los géneros y las formas del AT(CGF-AT)

Unidad 15 Hermenéutica bíblica (Herm)

Unidad 16 Desarrollo de una exégesis (Exég)

Méuv\í\<i Pw^iic w . S

¿COMO REALIZAR LA TAREA PROPUESTA?

Si ya has hecho el curso de Iniciación Bíblica y el de Técnicas de Estudio, cuentas con un modelo de

trabajo.

Si aún no los hiciste, te sugerimos su realización, ya que ambos están pensados para ayudarte a sis- tematizar conocimientos y experiencias a medida que avanzas.

Para ello, es de suma utilidad que sigas la indicación de ir fichando los datos que consideres impor- tantes. Así, al final de este curso, tendrás organizada gran parte de la información que luego tendrás que vol- ver a utilizar. Revisa el capítulo 2, de Técnias de Estudio, "Cómo ordenar y guardar la información", consi- derando especialmente los puntos 2.1 y 2.2.

Cada paso exegético constituye una unidad en este curso. En cada uno de ellos encontrarás propues- tas de trabajo y una evaluación. Te recomendamos seguirlas paso a paso, para saber cuánto has avanzado en tu aprendizaje

En cada unidad encontrarás información general, luego un primer ejercicio que tendrás que reali- zar y comparar con otro de similar contenido, después recibirás información detallada para realizar un se- gundo ejercicio más complejo que servirá de evaluación, antes de pasar a la unidad siguiente. Así podrás medir cuanto has aprendido y ver si necesitas repasar algún punto.

Para facilitar el trabajo, puedes usar fichas número 3 (20 x 12,5 em), o un cuaderno, o el sistema que te sea más práctico.

Al término del curso tendrás fichada la información básica y los procedimientos exegéticos, que te servirán para los siguientes cursos de exégesis del Antiguo y Nuevo Testamento.

¿QUE BIBLIA USAR PARA ESTA TAREA?

Si has iniciado los estudios de los idiomas originales de la Biblia, requeridos para el Bachillerato Su- perior en Teología, debes manejar la Biblia Hebraica y el Nuevo Testamento Griego

Asimismo es conveniente que emplees una versión moderna para estudios científicos. Te recomen- damos la Biblia de Jerusalén. De igual manera, la versión Reina-Valera (Revisión 1960), presta buen ser- vicio por su traducción prácticamente literal. Las versiones en lenguaje más popular han de usarse más bien

para lecturas informales

Las abreviaturas de los libros bíblicos son las utilizadas por la Biblia de Jerusalén, como en todos los textos de EDUCAB.

Después que hayas hecho la introducción general a los métodos exegéticos, te indicaremos una serie de libros básicos que te servirán como herramientas para tu trabajo.

meditación, divulgación, trabajo en grupos, catequesis.

¿COMO SE ACREDITA ESTE CURSO?

Al finalizar la Unidad 16 deberás realizar una actividad integradora, para lo cual debes haber reco-

Métoclos Exegéticos-6

UNIDAD 1

INTRODUCCION GENERAL

1. INTRODUCCION

En el transcurso de tus lecturas y ejercicios encontrarás muchas veces la palabra exégesis y sobre to- do exégesis bíblica. ¿Qué es esto, que suena tan extraño, tan lejano de la vida cotidiana?

Es una palabra de origen griego (como muchas en teología y en las más diversas ciencias), que sig- nifica lisa y llanamente explicación. ¿Y por qué no usar entonces directamente explicación'? Buena pregunta. Quizás se mantuvo exégesis para diferenciar la explicación con más elementos, de una explicación algo más sencilla.

Es que la exégesis, para explicar el texto que analiza, se vale de muchos estudios, herramientas, idiomas, hallazgos, lecturas, comparaciones de textos antiguos, datos de la historia.

Esto no significa que una explicación menos voluminosa no sea verdadera o acertada; sino simple- mente que una exégesis quiere ser una ayuda para meterse más profundamente en el origen, el significado y el mensaje de los textos.

¿Y por qué necesitamos esos datos para leer y hacer hablar a la Biblia? Todos nosotros comprende- mos y solemos interpretar lo que pasa a nuestro alrededor y con las personas a partir de sentimientos, cono- cimientos, experiencias y vivencias, creencias y nuestra fe.

Nuestra educación, la cultura de nuestro país y continente, nuestro origen familiar y religioso son al- go así como lentes a través de los cuales leemos todo lo que ocurre. A lo largo de la vida las experiencias y los conocimientos nuevos nos van cambiando muchos aspectos de esos lentes; pero siempre seguimos tenien- do lentes que nos permiten percibir y entender lo que pasa.

Actividad 1

Piensa un instante en tus propios lentes. ¿Quiénes te los formaro?? ¿qué personas, qué instituciones, qué hechos, qué experiencias, qué estudios, qué creencias te los pulieron? Luego escríbelo en una ficha. Una vez completada la ficha, identifica él o los conceptos principales que han de- terminado tus lentes. Utilízalos como palabra ordenadora (ver Técnicas de Estudio) y comienza así la confección de tu archivo de información.

Te presentamos un ejemplo elaborado por alguien que ya realizó la experiencia que estamos propo- niendo: Lo hacemos para que te sirva de referencia y comparación. El tuyo no tiene por qué ser igual.

Métodos Exegéticos

Ejemplo

Debo mis lentes a mis padres, a mi hermano mayor, a maestros, a un pastor, a un amigo que me salvó la vida.

Las personas de todas las culturas y de todos los tiempos tienen sus lentes. También los antiguos autores de la Biblia los han tenido: sus idiomas, creencias, experiencias, conocimientos, sentimientos. Así leyeron lo que ocurría; y así interpretaron y expresaron con sus palabras los hechos y sus experiencias, siem- pre a la luz de su fe en Dios y en base al llamado o mandato que sintieron o recibieron.

De esa manera se iban formando los libros bíblicos, como recopilación de experiencias del pueblo de Dios y buscando interpretar la acción de Dios en su historia y en sus vidas. Y entendieron que esos hechos no eran patrimonio exclusivo de ellos, sino que debían anunciarlos a toda la humanidad.

Hasta el momento hemos identificado tres acciones que se involucran en la elaboración de un relato:

-> la descripción, que remite a los datos que caracterizan un hecho;

-> la comprensión o explicación, que da cuenta de posibles causas que motivaron el hecho de que se trata;

-> la interpretación, que incluye de algún modo un juicio valorativo respecto del hecho descriptivo.

Las tres acciones están involucradas en la transmisión de cualquier testimonio.

La Biblia entera da testimonio de la presencia y de la acción de Dios en el mundo y con los hombres. Ella misma es así un instrumento en la realización del reinado de Dios y de la comunión con Dios. Ese ins- trumento exige ser tomado como Palabra de Dios, ya que habla sobre la acción de Dios y en nombre de Dios; y por su carácter de norma y fundamento de la fe y de la misión de la Iglesia, también recibe el nombre de Sagrada Escritura.

Para comprender esos mensajes debemos hacer pues no sólo el intento de clarificar nuestros propios lentes, sino también de comprender los lentes que usaban los autores bíblicos: sus idiomas, sus formas de expresarse, sus tradiciones, su manera de escribir y de dar testimonio de su fe, su forma de entender el mensa- je.

Como nos separan grandes distancias históricas, geográficas, idiomáticas, culturales del mundo de la Biblia, aquellos textos nos llegarán de manera adecuada sólo si prestamos atención al mundo en el que surgie- ron, al contexto del que proceden y a los "lentes" de quienes fueron responsables del relato.

Si analizamos una carta recibida, veremos que sucede también lo que acabamos de decir, aunque entre una lectura y otra disten pocos días (y ya no siglos), así como el lapso transcurrido desde que fue escrita hasta que fue recibida.

Quizás sin ser conscientes de ello, leemos la carta con una cierta técnica: nos ubicamos en el lugar de la persona que la escribió, tratamos de comprender su vocabulario y su estilo, leemos entre líneas (a veces hasta encontramos mensajes en clave); comparamos la carta con otras que ya hemos recibido, finalmente nos dejamos interpelar por sus preguntas o propuestas. Eso sucede con una carta de queja, de negocios, de amor, o cualquier otra. Y con ello ya estamos plenamente en los métodos exegéticos.

Esta unidad introductoria se propone darte:

* Un pantailazo sobre las principales metodologías de estudio científico de la Biblia.

+ Reflexiones sobre la necesidad de este estudio.

+ Elementos de interrelación entre los pasos metodológicos.

2. ¿QUE ES UN METODO?

Actividad 2

Seguramente recordarás el significado de la palabra método. Para estar más seguro recurre a un diccionario y transcribe la definición. Así confeccionas una ficha tex- tual. Recuerda incluir las referencias de la fuente de información utilizada. En el fu- turo, puede resultar un dato importante.

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Métodos

Exegéücos

Método: definición

Diccionario Enciclopédico VOX Ed. Bibliograf, Barcelona, 1970 "Marcha razonada que se sigue para llegar a un fin. Modo de

obrarMbito. Marcha racional del espíritu para llegar al conoci-

miento o demostración de la verdad

"(pg.2282)

Ejemplo

También puedes confeccionar una ficha resumen en la que escribes tu propia defini- ción de método. En este caso coloca la fecha en que fue elaborada. Verás qué sucede cuando retornes a ella pasado un cierto tiempo.

¿

Métodos

Exegéücos

Método: consideración personal

Un método es un camino para alcanzar un fin. No es el fin en sí mismo, sino el modo de aproximarse a él.

Junio de 1991

Ejemplo

Si nuestro fin es estudiar, explicar la Biblia, podemos usar diversos caminos o métodos. Te podrás acercar a la Biblia en tu lectura personal, para recibir claridad, orientación, consuelo. También podrás leer un texto bíblico en un grupo de estudio o meditación; o para hacer un sermón o devocional. Cada acercamiento es una forma de aplicación del método.

Actividad 3

Combinando ahora lo que hemos dicho sobre exégesis y sobre método, trata de for- mular la definición de métodos exegéücos y anótala en una ficha.

Te proponemos una definición posible (pero no dejes de hacer la tuya):

Métodos

Exegéücos

Definido!

Ejemplo

Son conjuntos de herramientas para comprender un texto con la

mayor cantidad posible de elementos: el texto como una unidad, la

0( historia de ese texto, su origen y su formación, su forma, su lengua-

^ je, sus ideas y conceptos, su mensaje.

Méuxfc* Era.éticos- (S

Esto te servirá para Ja lectura personal, grupal; eclesiástica; para el trabajo pastoral, la predicación, la enseñanza, la investigación; para una conferencia o hasta para un libro. Sirve para expresar hoy de manera coherente el testimonio de la acción de Dios en el mundo y con los hombres y para que juntamente con otras personas puedas "leer" la acción de Dios en tu vida, en nuestra sociedad, en nuestra historia.

Actividad 4

Adelantemos algunas conclusiones. Elabora una ficha en la que anticipes, con la in- formación que tienes hasta el momento, los servicios que supones te podrían prestar los métodos exegéticos.

3. LA BIBLIA: DOS TESTAMENTOS ¿DOS CLASES DE METODOS?

Comúnmente dividimos la Biblia en sus dos grandes partes; el AT y el NT. El AT es al mismo tiem- po la escritura sagrada de la religión judía; el conjunto de AT y NT forma la sagrada escritura cristiana.

Hay algunas variaciones en la cantidad y disposición de libros del AT, debido a que la iglesia católi- ca siguió usando el cuerpo ampliado de la llamada Biblia Griega, con los escritos del AT hebreo traducidos al griego y otros más. Esta Biblia se conoce con el nombre de Septuaginta o Versión de los Setenta (LXX) o también Alejandrina.

En las iglesias evangélicas se retomó el canon hebreo, pero ordenando los libros de acuerdo a la

LXX

sin los agregados de la misma.

El conjunto de los métodos exegéticos se aplica a la totalidad de la Biblia, pero hay ciertas peculiari-

dades

de cada testamento que obligan a perfeccionar los instrumentos en cada caso:

-> diferentes idiomas (griego en el NT, hebreo y algo de arameo en el AT);

-> distintos criterios seguidos en la transmisión de los textos manuscritos;

-> diversos lapsos históricos abarcados (más de un milenio en el AT, apenas un siglo en el NT);

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Actividad 5

¡KSSÍ&vida delpueblodeIsraelenelAT;

Podrías organizar las peculiaridades de cada testamentoen un cuadro comparativo

que seguramente irás ampliando y enriqueciendo a lo largo del estudio de las Escri-

turas

vaya creciendo

archivo

Ya.tienes una nueva ficha para tu

Hoy cuentas ya con algunos datos incluyelos A medida que tu información

sigue incorporándola al mismo

,

.

Te proponemos una forma de imearla. Si prefieres puedes incluir otros criterios de organización.

Métodos

Exegéticos

Peculiaridadss

de cada

testamento

Ejemplo

Testamento

Antiguo

Nuevo

Peculiaridadss

griego

idioma

contenidos

=55=

 

narrados

de

Israel

Pero más allá de las diferencias hay una importante unidad superior: la Biblia entera da testimonio de la presencia y de la acción de Dios en el mundo y con los hombres. Es un instrumento para la realización del reinado de Dios y de la comunión con él.

Su acción y su testimonio se desarrollan en un mundo muy peculiar: el Oriente cercano con la Me- sopotamia, Egipto y luego el mundo helenístico y el imperio romano. Afirma categóricamente el monoteísmo exclusivo y el rechazo de toda idolatría. Tiene una clara idea de la justicia, la libertad, el servicio. Levanta un proyecto definido por el amor a Dios y al prójimo, basado en la acción de Dios a favor de los hombres. Tiene un concepto profundo del pecado y hace un ofrecimiento de perdón, reconciliación y vida nueva.

Finalmente, lo que parece dividir los testamentos es lo que en la lectura cristiana más los une: el AT contiene promesas, expectativas, anuncios; el NT, cumplimiento en Cristo. Esta llamada interpretación cristo- lógica del AT, realizada por los primeros cristianos y los autores del NT, vincula los escritos del pueblo de Israel con el hecho de Cristo.

La interpretación cristológica es la aplicación de anuncios, promesas, figuras, imágenes, tipos e ideas del AT a Jesús como Mesías o Cristo.

Por esta unidad de la Biblia gran parte de las técnicas de los métodos exegéticos que se aplican a un testamento también valen para el otro. Por razones prácticas y por las diferencias ya indicadas estudiaremos y practicaremos los métodos en diferentes ejercicios para cada testamento; pero te recomendamos que nunca pierdas de vista la unidad de la Biblia entera.

4. ¿CUALES SON POR FIN LOS METODOS EXEGETICOS?

En nuestra cultura solemos dividir el transcurso del tiempo en pasado, presente y futuro. Así cada cosa tiene su pasado, su historia, su formación; tiene su propio presente que vendría a ser la cosa en sí; y luego tiene sus efectos sobre quienes la reciben rechazan, investigan, creen Los métodos exegéticos tratan de hacer justicia a esos tres momentos del mismo texto sagrado.

Por una parte es imposible aislar la Biblia de su propia historia.

Por eso el trabajo con los métodos con los que se investiga la historia y concretamente la literatura antigua, no es una opción adicional o voluntaria, un pasatiempo de estudiantes de teología o de profesores; sino que es una obligación. Renunciar a esos instrumentos equivale a ser ingenuo, pues nadie tiene acceso directo a la Biblia.

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En ese sentido los métodos empleados por la exégesis son los mismos que se aplican al estudio de otros textos de la antigüedad.

Debes considerar que la Biblia es escritura sagrada para la iglesia cristiana (y el AT a su vez es escn- tura sagrada de la religión judía). La Biblia es canon, regla, medida, norma. En la Biblia la iglesia recibe la Palabra de Dios. Los métodos de la exégesis, si bien son condición básica para toda exégesis seria, sólo constituyen el aspecto "profano" de la lectura bíblica, ya que ven a la Biblia meramente como documento histórico. Por lo tanto, además de considerar estos pasos, la Biblia debe ser interpretada teológicamente por ser escritura sagrada de los cristianos. Y para ello se necesitan más pasos que los métodos exegéticos.

El mismo exegeta es cuestionado y desafiado por el mensaje de los textos. Esto implica que debe ha- cer hablar nuevamente, actualizar con nuestro lenguaje la intención original de la palabra bíblica, convertir la palabra antigua en discurso actual. Los métodos exegéticos son sólo parte del proceso de explicación e inter- pretación. Son necesarios para clarificar históricamente los problemas, dar orientación, corregir teologías; pero son sólo un camino, no la meta en sí. Son parte de la comprensión, no su totalidad.

Para presentar los distintos pasos vamos a emplear un sencillo esquema gráfico:

METODOS HISTORICOS-CRITICOS

CRITICA TEXTUAL FILOLOGIA CRITICA LITERARIA HISTORIA DE LAS FORMAS HISTORIA DE LAS TRADICIONES HISTORIA DE LA REDACCION LECTURA SOCIOPOLITICA

Actividad 6

SEMIOTICA

^TEXTO

HERMENEUTICA

Copia el esquema en una nueva ficha, destacando los distintos pasos y sus nombres con colores diferentes y haciendo una breve descripción de cada uno. Agrega en el transcurso de tu estudio otros pasos o métodos más, que por ahora to- davía no necesitan presentación, pero que también forman puentes entre los textos bíblicos y nosotros: el bibliodrama, la lectura feminista, la lectura popular, las técni- cas de la homilética (preparación de sermones y meditaciones), la lectura psicológi- ca, la producción de novelas con personajes y temas de la Biblia, la paráfrasis que actualiza los textos antiguos con conceptos y problemas actuales (con los Salmos de Ernesto Cardenal), etc. Seguramente esta ficha te servirá sólo para comenzar este trabajo, actuará como re- sumen y a medida que vayas profundizando en cada uno de los métodos irás confec- cionando la ficha correspondiente a cada uno de ellos.

Actividad 7

¿Cómo piensas que se relacionan entre si los distintos pasos y métodos exegéticos? Elabora una o varias respuestas posibles. Si tienes oportunidad, confronta tus ideas con las de otros compañeros o con el guía.

4.1 Los métodos histórico-críticos

Los métodos histórico-críticos (también se puede usar el singular) parten siempre del texto, no de nuestra interpretación. Es un trabajo histórico porque es un estudio del texto bíblico según las exigencias de la historiografía. Investigan la historia de la formación del texto. Se trata de un conjunto amplio de técnicas de investigación, que llevan los siguientes nombres: crítica textual, filología, crítica literaria, crítica e historia de las formas, crítica e historia de las tradiciones, crítica e historia de la redacción, y análisis, exégesis o lectura sociológica.

Actividad 8

¿Conoces el significado y los alcances del concepto de historiografía? Esta será una idea recurrente sobre la que trabajaremos mucho. Es conveniente que cuentes con una buena definición, sobre todo instrumental. Puedes hacerla usando información que ya posees, con la ayuda de un experto o consultando bibliografía especial sobre el tema.

Hagamos ahora una primer recorrida por los llamados métodos histórico-críticos. Será una forma de presentación. A medida que avancemos en el trabajo iremos interactuando con ellos, familiarizándonos, co- nociéndolos.

4.1.1 Crítica Textual

Hasta el momento no se ha encontrado ningún orina l de un texto bíblico, sino solamente copias manuscritas. Antes de la invención de la imprenta en occidente por J. Gutenberg en el siglo XV todos los textos se copiaban o multiplicaban a mano. Esas copias tienen mayores o menores diferencias entre sí. Se han introducido cambios intencionales, mejoras, explicaciones, indicaciones especiales y correcciones. Además hubo ediciones o recensiones eclesiásticas. Y por supuesto también se introdujeron errores en el copiado. La crítica textual trata de reconstruir el texto original o por lo menos el que más se acerque al original. Para ello se vale del conjunto de los manuscritos antiguos: papiros, códices de diversas épocas, lecconarios, citas, traducciones.

4.1.2 Filología

Otro paso es el análisis del léxico: los términos y conceptos; la gramática y la sintaxis; el origen y la evolución de los conceptos (la etimología). Eso es trabajo de la filología, el estudio de los idiomas.

4.1.3 Crítica Literaria

La crítica literaria se dedica a las anomalías, uniformidades y desigualdades que se observan en los textos. Con ello logra delimitar unidades temáticas, investiga la integridad, restaura el orden original a veces cambiado, determina la autenticidad (es decir, si un texto proviene o no de tal o cual autor), determina la relación literaria de dependencia y descubre las fuentes escritas y orales de los textos.

MétodosExegéticos-(J

4.1.4

Crítica e Historia de las Formas

La crítica y la historia de las formas (más adelante explicaremos las pequeñas diferencias) investigan la constitución de las formas y los géneros literarios; y tratan de buscar su situación matriz, el llamado Sitz im Leben (expresión alemana que significa ubicación en la vida, abreviaremos SiL). Hacen comparaciones con formas, géneros literarios y textos literarios similares del mundo bíblico. Toman en cuenta el hecho de que los autores bíblicos se valían de ciertas formas de la literatura de su época, como los apocalipsis, las historias de los milagros, las cartas, los himnos; además de crear algunas nuevas, como el género Evangelio. Esto ayuda a fijar el valor histórico y el mensaje teológico de los diferentes textos.

4.1.5 Historia de las Tradiciones

La historia de las tradiciones se remonta a las formas preliterarias y busca establecer los materiales, motivos, imágenes y conceptos que existían previamente a la fijación escrita. Toma en serio el hecho de que ningún autor escribe o inventa todo de nuevo, sino que trabaja con conceptos y tradiciones que ya conoce.

4.1.6 Crítica e Historia de la Redacción

La crítica y la historia de la redacción vuelven de todos esos orígenes (conceptos previos, formas li- terarias, fuentes) al texto dado, investigando las intenciones del autor, el trabajo del redactor y la situación histórica del mismo. Precisa los ensamblajes que hizo el autor con todos los elementos previos y propios, y las modificaciones que impuso a sus fuentes. Descubre -de paso- elementos de la historia cristiana primitiva.

4.2 Análisis Sociopolítico

El análisis sociopolítico de textos bíblicos es un instrumento especial de la exégesis. Coloca los tex- tos en su historia y da importancia al hecho de que también son productos de las condiciones sociales, eco- nómicas, políticas e ideológicas de su época. Permite reconstruir parte de esas condiciones; y al mismo tiem- po posibilita comprender los textos como expresión de ellas y a la vez como palabra para esas situaciones. Por la complejidad y la amplitud de esta materia la misma requiere un manual propio.

4.3 Algunas cosas que no les tocan a los métodos exegéticos

La ubicación histórica de los documentos antiguos en sí no es tarea de los métodos exegéticos, sino de las introduccionss al AT y al NT. Allí se estudian autor, destinatarios, situación histórica, unidad y estruc- turación literaria de cada obra.

Dan cuenta del contexto en que se generó el texto, por eso acompañan a los métodos exegéticos. Para comprender los documentos antiguos también es necesario compenetrarse con los datos de la política, sociología, cultura, economía, religión del mundo antiguo. Es decir, conocer el mundo bíblico. Preci- samente así se llama el correspondiente curso de nuestro curriculum, que consideramos de gran ayuda para poder avanzar en éste. Sugerimos su realización antes de comenzar éste.

La meta final de la exégesis es la explicación del mensaje y del contenido teológico de los documen- tos. Pero eso ya entra en la tarea de la teología bíblica del AT y del NT Esto puede hacerse en base a temáti- cas (cristología, soteriología, eclesiología, la creación, el remo de Dios) o a partir de grupos de autores: teo-

logia de Pablo, de los evangelios sinópticos, de Juan, del Pentateuco, de los profetas. Dentro de nuestro curri- culum los ocho cursos de exégesis (cuatro de AT y cuatro del NT) y una serie de cursos temáticos (optativos) asumirán esta tarea y profundizarán temas que aquí iremos sólo presentado o desarrollado sintéticamente.

5. LA SEMIOTICA

Volvamos ahora a los instrumentos exegéticos. Mientras que los métodos histórico-críticos (abreviaremos MHC) investigan el texto y su "detrás", su historia, su "arqueología", hay también otras mane- ras de investigación. La semiótica es una de ellas. Se dedica al texto en sí. Toma en cuenta el hecho de que todo texto, además de su historia, también tiene una identidad propia y una autonomía. El análisis semiótico tiene que basarse en resultados de la investigación histórico-crítica; pero no los profundiza, pues se dedica de lleno a otras preguntas: ¿Cómo funciona el texto? ¿Cómo produce su sentido? ¿Qué pasa en el texto en sí? ¿Qué operaciones de lógica, de afirmación, de negación, de oposición hay en el texto?

Los MHC forman un conjunto porque asumen un paradigma histórico con una determinada precom- prensión de lo que es un texto antiguo: lo ven como fuente para reconstruir procesos históricos: el origen, la formación,das fuentespla redacción, la situación histórica del texto.

La semiótica en cambio trabaja con un paradigma literario: el texto en sí es una expresión lingüísti- ca, y como tal debe ser leído como una unidad actual y no como un mero acceso a su propia historia. Los MHC trabajan con un esquema "geológico": el texto se parece a una sedimentación de sucesivas capas o estratos que conforman el texto final. Esos métodos estudian los estratos y su formación de manera diacróni- ca, o sea, a través del tiempo.

La semiótica no ignora la existencia de esos estratos y la historia, pero se dedica a la forma final, tal como salió de la mano del autor o redactor final, como la hemos recibido. Lee el texto sincrónicamente, o sea, todos sus elementos a la vez.

Ambas formas de estudio se completan y tienden puentes hacia la historia y la teología. Los Evan- gelios, por ejemplo, son prácticamente nuestras únicas fuentes para reconstruir el mensaje y la obra de Jesu- cristo; y al mismo tiempo quieren ser tomados en seno como documentos teológicos con proyectos de fe y vida propios y bien definidos.

6. LA HERMENEUTICA

Aún queda otra dimensión más: el texto y su después o adelante. Cuando se ha constatado mediante todos los otros métodos y con la semiótica lo que dice ahí en el texto, todavía falta comprenderlo también para nosotros hoy. Aquí entra el trabajo de la hermenéutica

Actividad 9

Busca en un buen diccionario el significado de hermenéuiica y transcríbelo en una ficha de primeras definiciones.

Después de haber realizado la actividad, podrás pensar con nosotros que la hermenéutica es más que

explicación,

es interpretación

de los textos.

La hermenéutica enfoca el texto desde nosotros y para nosotros. Considera al texto desde el que lo lee: la comunidad de fe, el predicador, el grupo de estudio bíblico, el pensador teológico comprometido con un proyecto de fe y vida, el lector interesado en la Biblia.

El lector actual debe interpretar el texto no sólo conociendo los lentes antiguos, sino también los propios: ,• Cuáles son las condiciones de su lectura'? ¿De qué tradiciones proviene? ¿Para qué preguntas espera respuesta del texto'.' ¿Por qué lee y estudia estos textos y no otros? Así como ya sabemos que no hay ningún texto neutral, atemporal o ahistórico, tampoco hay lectores neutrales o sin historia.

¿Cómo definir entonces nuestra ubicación, nuestro tiempo, nuestra historia, nuestras tradiciones de lectura de la Biblia, nuestra fe?

La hermenéutica suministra y describe los principales métodos de la interpretación y actualización teológica de la Biblia.

Este curso de métodos exegéticos sólo quiere ayudar a dar los pasos exegéticos. No podrá suminis- trar los principios de la interpretación teológica cabal. Es decir, no contendrá los elementos de la hermenéuti- ca. Pero es importante que tomes en cuenta que el paso hermenéutico, o sea la interpretación actual, es decisi- vo para nuestro trabajo con la Biblia. Caso contrario uno se queda meramente en el depósito de un museo, con un montón de restos arqueológicos, algunos enteros y otros fragmentarios; pero sin que esos hallazgos produzcan un mensaje para nosotros hoy. "

Actividad 10

Al comienzo de esta unidad mencionamos los conceptos de descripción, compren- sión o explicación, e interpretación. Ahora volvemos a ellos.

A partir de tus conocimientos previos y de lo visto en esta unidad, define más preci- samente cada uno de estos tres términos.

7. ALGUNAS SUGERENCIAS FINALES

-> Todo texto abarca más de lo que aparenta. Los métodos exegéticos y la hermenéutica ser instrumentos para desimplicar una serie de contenidos, pero nunca agotarán totalmente el texto.

pretenden

-> Este curso no tiene validez perenne ni universal. Te brinda una serie de instrumentos; pero estos no son perfectos ni definitivos. Los métodos se mejoran, modifican y aparecen otros nuevos. La historia de la forma apareció hacia fines de la primera década de este siglo y en los años veinte, en parte como reacción a la crítica literaria; la historia de la redacción siguió como paso obligado a la de las formas, a partir de los años cincuenta; la semiótica se empezó a aplicar a los textos bíblicos en la década del setenta. Asimismo, la lectura sociológica y la feminista tienen su ubicación sociohistórica precisa La próxima generación precisará otros métodos.

Métalos Exegétios- !K

-> La única condición para ei estudio y la interpretación de los textos bíblicos es la afirmación de que esos testimonios antiguos tienen sentido para nosotros, y que vale la pena estudiarlos e interpretarlos hoy. Lo demás, la fe personal, la tradición eclesiástica o confesional, la orientación espiritual o la piedad, forman parte de nuestros respectivos lentes, por cierto muy variados.

-> La exégesis corregirá lecturas tradicionales y seguramente se moverán aceptaciones ingenuas (no en el mal sentido) de afirmaciones aprendidas desde pequeño; pero la fe no depende de una palabra que se cambia, de un autor verdadero o ficticio de un texto bíblico, de una ubicación histórica distinta de un pasaje, de un término que de repente adquiere otro color, o de un agregado de un evangelista. Si aceptamos que los testimonios bíblicos tienen sentido para nosotros hoy, no hemos de temer a la investigación histórica, que no se hace para destruir la fe o la Biblia, sino para ayudarnos a interpretar la Biblia para nosotros y nuestro mun- do actual.

-> La asimilación de los métodos es algo que tiene lugar en la práctica. La teoría se limita a propor- cionar los instrumentos y herramientas. Esta es una especie de caja de herramientas: tendrás que apropiarte de estas herramientas (los métodos), y saber cómo manejarlas. Esto lo haremos con numerosos ejercicios. Te recomendamos que siempre termines satisfactoriamente cada paso indicado antes de pasar al silent e tema o ejercicio.

-> Recurre a tu guía siempre que quieras hacer una consulta o necesites orientación con relación a tu

tarea.

-> Una vez aprendido un paso metodológico (por ejemplo el de la crítica textual, o la historia de la redacción), anímate a buscar por tu cuenta otros textos y aplica allí los conocimientos adquiridos. Sólo así adquirirás práctica. De tanto en tanto puedes darte el lujo de volver a leer todo lo estudiado y repasar tus propios ejerceos. Resulta alentador ver como con el paso del tiempo y el aumento de experiencias se van modificando las propias ideas. No deseches aquellas que van cambiando.

-> El sistema de fichaje por palabras ordenadoras es una técnica útil para ir agregando nuevos datos

o modificando anteriores ideas. ¿Recuerdas la sugerencia de fichar tus elaboraciones? Aquí tienes la explica-

ción de por qué consideramos significativo hacerlo así. La ficha con fechas actuará como una línea histórica

demostrativa de tu crecimiento y del avance del proceso de aprendizaje. Será una forma de construir parte de

tu propia historia.

Actividad 11

Es el momento de desandar un camino andado y sintetizar los conceptos principales. Confecciona una ficha identificando cada uno de los métodos que se han presentado hasta aquí (uno en cada ficha), usando el nombre de cada uno de ellos como palabra ordenadora.

-> ¿Podría ser puesta en peligro nuestra fe en Jesús al descubrir por ejemplo que ciertos pasajes bí-

blicos son cuestionados en cuanto a su valor histórico, la autenticidad del autor o lo que fuere? Sinceramente, creemos que no, pero sería sumamente enriquecedor que contrastaras tus opiniones con las de tus compañeros

o con tu guía.

Dialoga sobre este tema con tu guía y con tus compañeros (si los tienes cerca). Será una buena oportunidad para compartir experiencias grupalmente.

PRIMERA EVALUACION

Estudiante

Fecha

Esta prueba no es un repaso de todos los temas de la Unidad 1, sino una muestra temática. El objetivo es que pruebes tu propia capacidad para responder- las sin usar el texto de la unidad. Si tienes dificultades para entender o respon- der las preguntas debes volver a él y a tus fichas.

I. ¿De qué datos se vale la exégesis bíblica?

- 2. ¿Cuáles han sido los lentes de los autores bíblicos?

3. ¿Cómo se te ocurrió recomponerlos?

4. ¿Qué son los métodos exegéticos?

5. ¿Para qué sirven los métodos exegéticos?

6. Enumera tres diferencias fundamentales entre el AT y el NT.

7. Enumera tres puntos de unión decisiva entre el AT y el NT.

8. ¿Qué es la interpretación cristológica del AT?

9. ¿Por qué hablamos del texto y su pasado, del texto

y su después?

en

y del texto

10. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre exégesis bíblica y herme- néutica bíblica y cuál es su internación?

II.

¿Cuál

es la diferencia

fundamental

críticos y la exégesis semiótica?

entre los métodos

histórico-

Una vez concluida la actividad entrégasela a tu guía

Conversa con tu consejero y compañeros sobre:

¿Cómo podrán relacionarse los resultados de la exégesis bíblica crítica con la fe en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador?

UNIDAD 2

HERRAMIENTAS BASICAS

Mt<tnHnv Fví-iííítifii* - -)%

1. INTRODUCCION

Cada trabajo necesita ayudas apropiadas para su realización. Podríamos decir que un mecánico traba- ja con dos tipos de ayuda; unas "incorporadas" a su persona; habilidades, conocimientos, experiencias; y otras "materiales": las herramientas propiamente dichas, planos, mesa de trabajo, medidores. En el caso de la exé- gesis las ayudas o herramientas "incorporadas" por el exegeta son sus conocimientos, la práctica, las técnicas que aprendió; los métodos para hacer exégesis. Las herrarmentas "materiales" son determinados libros, ma- nuales, diccionarios, textos. Estos a su vez son la materia prima de su trabajo, como son la madera, el cuero o el metal en el caso del artesano. Ambos grupos de herramientas, las "incorporadas" y las "materiales", posi- bilitan el trabajo del exegeta.

Las principales herramientas materiales para la exégesis son:

-> las ediciones de los textos originales,

-> buenas traducciones de los textos originales,

-> diccionarios de los idiomas bíblicos,

-> concordancias y estadísticas,

-> diccionarios bíblicos y teológicos,

-> sinopsis,

-> manuales de exégesis.

* Esta unidad se propone suministrarte algunos datos fundamentales sobre estas herramientas.

2. LOS TEXTOS ORIGINALES

La base para todo estudio científico del AT y del NT lo constituyen ediciones críticas y responsables de los textos originales, hebreo (con partes en arameo) y griego, respectivamente. Lo que significa "edición crítica" lo veremos en los capítulos dedicados a la crítica textual de ambos testamentos.

Lamentablemente no poseemos ningún original de los textos bíblicos. Hasta ahora sólo se encontra- ron y conservaron copias, copias de copias y asi sucesivamente (todas hechas a mano hasta la invención de la imprenta). Al no contar con originales la exégesis requiere ediciones de sus textos hechos en base a compa- raciones de las copias posteriores que poseemos y que están guardadas en museos y bibliotecas especiales. La compaginación de estas copias y la indicación de las diferencias entre ellas, o sea, las variantes, es lo que se llama "edición crítica".

2.1 Biblia Hebraica (BHS)

La edición comúnmente usada para la exégesis completa del texto hebreo se llama Biblia Hebraica, la cual ya ha sido editada varias veces. En 1937 la edición preparada por Rudolf Kittel para la Sociedad Bí- blica de Württemberg, Alemania, llegó a su tercera edición; luego fue reemplazada por una nueva llamada Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS), lanzada entre 1967 y 1977 por un equipo de exegetas alemanes y publicada por la Sociedad Bíblica Alemana. El nombre de Stuttgartensia le viene de la ciudad de Stuttgart, sede de la Sociedad Bíblica Alemana. En 1984 se imprimió la segunda edición de la BHS, con introducción en alemán, inglés, francés, español y latín. La BHS (como su antecesora, la BH Kittel) se basa en un famoso manuscrito del texto hebreo, llamado Códice de Leningrado, escrito en el año 1008 ó 1009 d.C. Este códice se conoce científicamente bajo la sigla B 19A (L) y está guardado en la Biblioteca Estatal de la ciudad rusa de Leningrado.

La edición científica o crítica actualmente más usada del texto griego del NT se llama Novum Tes- tamentum Graece, conocida también como Nestle-AIand por sus principales editores, E. Nestle y K. Aland.

En 1979 apareció la 26a edición del NTG con nuevos lincamientos en la compaginación de sus tex- tos. Las ediciones anteriores del NTG habían sido simplemente compilaciones de ediciones en los manuscritos más antiguos y seguros que se poseen actualmente.

La edición estuvo bajo la responsabilidad de un equipo internacional y ecuménico integrado por: K. Aland, M. Black, C. Martini, B. Metzger y A. Wikgren. El trabajo es producto del Instituto de la Investiga- ción del Texto del NT de Münster/Westfalia, Alemania Federal; y fue publicado por la Sociedad Bíblica de ese país.

El NTG tiene una amplia introducción en alemán, inglés y en las últimas ediciones también en caste- llano. El mismo grupo produjo también una edición del mismo texto griego del NT, pero con menos indica- ciones de cambios o variantes de un manuscrito a otro. Se trata del Greek New Testament, que en 1975 vio su tercera edición. En 1983 las Sociedades Bíblicas Unidas publicaron una versión corregida de la misma edición.

El GNT es una edición completa adaptada a las necesidades de las tareas de los traductores que traba- jan para las Sociedades Bíblicas en todo el mundo.

Como el aparato crítico del GNT tiene poca información

no sirve para el trabajo de crítica textual

Pero sirve igual para todos los demás pasos de la exégesis (traducción terminología crítica de las formas y de la redacción, estructuras, etc)

Es sumamente importante que para tu estudio de la Biblia cuentes pues con los textos originales: la BHS y el NTG (o GNT).

3. SINOPSIS

Para el trabajo exegético sobre los Evangelios del NT es importantísimo contar con una sinopsis de los mismos. Una sinopsis es una edición de los textos evangélicos en columnas paralelas, con corresponden- cias entre los textos, con los espacios en blanco o palabras distanciadas cuando los textos difieren, con unida- des separadas donde no se registran paralelos. Las hay de los tres primeros evangelios, llamados precisamente sinópticos, Mateo, Marcos y Lucas y también las hay de los cuatro evangelios, incluyendo a Juan.

Los tres primeros evangelios se llaman sinópticos porque es posible presentar buena parte de sus respectivos textos en columnas paralelas. El EvJn sale de este esquema de paralelos; pero varias sinopsis lo incluyen para que el lector pueda hacer todas las comparaciones posibles.

Sinopsis es una palabra de origen griego y significa visión de conjunto. Evangelios sinópticos son pues los evangelios paralelizables y abarcables en una sola visión de conjunto.

SYNOPSIS QUATTUOR EVANGELIORUM (SQE).

La edición más completa de los textos griegos de los cuatro evangelios en visión sinóptica es la Synopsis Quattuor Evangeliorum, editada por K. Aland y publicada por la Sociedad Bíblica Alemana (Stuttgart).

En 1988 se reimprimió la 13a edición de 1985, cuyo texto y aparato crítico coinciden con el texto del NTG 26. El aparato crítico de esta sinopsis registra más variantes y mayores informaciones que el del NTG. La edición también incluye referencias a los llamados evangelios apócrifos (textos que se presentan como relatos de la vida de Jesús, pero no aceptados en el canon del NT) y contiene citas de la época patrística (los primeros siglos cristianos) sobre los cuatro evangelios; y por último tiene el texto del evangelio apócrifo de Tomás (cuyo original está en idioma copto), en versiones alemana, latina e inglesa.

4. SEPTUAGINTA

Para muchos trabajos especializados con textos bíblicos también adquiere importancia la versión griega del AT, conocida como LXX, Septuaginta o Versión de los Setenta, pues según una leyenda la ela- boraron 72 sabios como traducción del AT hebreo al griego. Se trata de una versión que se fue elaborando entre los siglos III y II a.C. en Alejandría, Egipto, para los judíos que vivían allí en la diáspora o dispersión fuera de su patria y que ya no entendían suficientemente hebreo La Septuaginta contiene algunos libros reli- giosos más que el canon hebreo. La iglesia católica llama deuterocanónicos a siete de estos libros mientras que en el lenguaje protestante se los denomina apócrifos Lo que por su parte en el lenguaje católico se de- nomina apócrifos son los pseudoepígrafos según la terminolcWa evangélica Las versiones católicas de la Biblia contienen siempre estos libros adicionales de la LXX- en el campo protestante aparecen sólo en algunas '

ediciones.

Actividad 12

Compara el índice de una versión católica de la Biblia con el de una versión evangé-

lica, p.ej. BJyRV.

la versión católica y que no se encuentran en la versión evangélica

Registra en una ficha los libros (deuterocanónicos) incluidos en

La edición más conocida de la LXX es la Septuaginta. Id Est Vetus Testamenten Graece luxta LXX Interpretes, editada por A. Rahlfs en la Sociedad Bíblica Alemana, Stuttgart. La última edición tiene introducción en griego, latín, alemán e inglés.

5. DICCIONARIOS, INTERLINEALES Y CLAVE LINGÜISTICA

Al conjunto de herramientas básicas para la exégesis también pertenecen los diccionarios de las len- guas bíblicas y las gramáticas. Como su presentación es parte del estudio de los idiomas, no la incluimos aquí.

Un lugar intermedio entre el original y versión lo ocupa el Nuevo Testamento Interlineal Griego- Español, con el texto griego de Nestle; con traducción literal al castellano y notas lingüísticas marginales. Fue editado por Francisco Lacueva en CLIE, Barcelona, España, 1988.

El Interlineal permite una rápida confrontación entre ambos textos, el griego y el español. No se trata de una versión española pulida o fluida, sino de un "español griego": debajo de cada término griego está la correspondiente palabra española. El NT Interlineal se basa en la edición 25a del NTG, no tiene pues exac- tamente el mismo texto que el NTG 26. Pero esto se corrige fácilmente con un NTG 26 o el GNT

Para el AT también existe un interlineal, proyectado para varios tomos. En enero de 1990 apareció el primer tomo con el texto hebreo y español del Pentateuco (de Génesis hasta Deuteronomio). Fue editado por CLIE, Barcelona, España; y el trabajo de la traducción literal interlineal fue hecho por el Pastor Ricardo Cer- ní.

Una simbiosis de NT griego, diccionario y breve gramática es la Clave Lingüística del Nuevo Tes- tamento Griego, editada por ISEDET y La Aurora, Buenos Aires, 1986 (traducida del alemán y ampliada con datos nuevos). La Clave sigue el texto griego del NT versículo por versículo. Indica tiempo, modo y voz de los verbos y la forma en la que los mismos se encuentran en los diccionarios. Presenta la traducción caste- llana de las palabras y agrega una sene de otras indicaciones de tipo teológico y del contexto.

6. CONCORDANCIAS

Para comprender los conceptos teológicos y poder relacionar sus usos entre sí se necesita contar con información sobre la etimología y la historia de los términos, y sobre los sistemas teológicos que los emplean. La principal herramienta para ubicar el uso de una determinada palabra es siempre la concordancia bíblica Es una especie de índice alfabético que contiene las palabras del AT y del NT (o por separado), y junto a cada una de ellas la cita bíblica que la emplea. Permite localizar rápidamente términos y su uso o un determinado versículo.

La concordancia bíblica más completa en lengua española es la de C.P. Denyer, Concordancia de

las Sagradas Escrituras. Revisión de 1960 de la Versión Reina-Valera (Editorial Caribe séptima edición).

Miami

1978

Para usar una concordancia es importante tener presente lo siguiente:

-> Para ubicar un determinado versículo en la concordancia es más fácil buscarlo a partir de las pa-

busca

si uno no

labras menos frecuentes, pues estas aparecen sólo en poco pasajes

bajo otra de sus palabras importantes recuerda con exactitud los términos.

Si no encuentras la cita en cuestión

A veces también es necesario buscar bajo varios sinónimos

-> No existe una correspondencia absoluta entre las palabras castellanas y las de las lenguas origina- les de la Biblia. Hay casos en que una palabra hebrea o griega se traduce de varias maneras al castellano o que una misma palabra castellana reproduce varios términos de los originales También hay términos muy

Mülodos EKgétiav.-

específicos de uno de los dos testamentos, como p.ejem. ofrenda en el AIJe debe dedicarse al significado específico de estos términos.

o maestro en el NT. La exégesis

-> No hay que pensar que las palabras más frecuentes son siempre las más aportantes. De ser así, los verbos decir y venir, con numerosos empleos, serían más importantes que amar y creer. La frecuencia es sólo una medida relativa para la importancia del término.

-> Una palabra que aparece en diferentes lugares no siempre tiene el mismo significado ya que los términos van evolucionando a lo largo de la historia. Además cada autor los carga con pesos propios, que pueden variar incluso dentro de una misma obra. Como en el caso de los lentes de los que hablábamos en la Unidad 1. Justicia y justo, por ejemplo, tienen una amplia gama de significados, según sean usados en los textos legales del AT por los profetas o por Apóstol Pablo El último significado de un término lo suele brin- dar el contexto, por ello el trabajo con la concordancia debe ser completado con otros análisis: contexto lite- rario, teología del autor, interpretación, etc.

-> La concordancia permite hacer una investigación sobre determinadas personas, o lugares, acon- tecimientos, tiempos históricos. Así p.ejem. las historias que contienen el nombre de Abrahán proporcionan una especie de biografía de este personaje; las teologías que se vinculan con su persona (p.ejem. Abrahán padre del pueblo de Israel, Abrahán padre de pobres y marginados) remiten a los conceptos que se tenían de él.

-> El uso más provechoso de la concordancia consiste en el estudio de temas e ideas especiales. Si la concordancia ya es útil para encontrar citas y términos conocidos previamente, es todavía más útil como ins- trumento para realizar nuevos descubrimientos y hallar relaciones nuevas entre cosas ya conocidas.

El estudio de un tema puede arrancar con un listado de las citas en las que aparece la palabra clave. Luego se agregan los sinónimos e incluso los antónimos. Esto proporciona más textos y se desencadena un estudio en cadena sobre el tema.

Para el estudio temático de un concepto es conveniente leer también los pasajes completos en los que se emplea esa palabra.

Como la Biblia es enormemente extensa muchas veces es necesario estudiar un solo aspecto de un tema en cuestión. Así se puede investigar p.ejem. lo que dicen los profetas sobre el pecado; y separadamente las enseñanzas de los Sinópticos, de Juan, de Pablo, etc.

En el transcurso de un estudio temático conviene centrarse en pasajes en los que la palabra estudiada sea realmente clave. Así p.ej. el estudio de los términos resucitar y resurrección debe llevarte a Juan 11, a los capítulos evangélicos sobre la resurrección de Jesucristo, a 1 Corintios 15.

Actividad 13

Busca en una concordancia el empleo del término pobre en el NT. Agrégale pobre- za, humildad, hambriento; y también rico, riqueza, bienes. Tendrás que discriminar entre el bien como lo bueno, p.ejem. hacer el bien, Mateo 12:12; bien como adver- bio, p.ejem. no está bien, Mateo 15:26; y bien o bienes como propiedad, pertenen- cia, riqueza; p.ejem. a los hambrientos colmó de bienes, Lucas 1:53. Trata de describir qué usos hacen los Evangelios de estos términos y cómo los aplica el Apóstol Pablo en sus escritos Transcribe fas citas y tu análisis de tos usos en una ficha

Trata de ser preciso en la selección de las palabras ordenadoras. Lee una vez más lo que dice el curso Técnicas de Estudio sobre cómo organizar la información

Actividad 14

Verifica la importancia de Adán en el AT y en el NT. ¿Qué concepto de Adán tiene Pablo en Romanos? ¿Qué Adanes conoce Pablo? ¿Qué relación hay entre Adán y Eva según 1 Timoteo? Transcribe tus anállsis en una ficha de Uso de Concordancia, Término: Adán.

Actividad 15

¿Que dice 1 Juan sobre Dios como Padre? Anota los resultados de tu investigación en una ficha de Uso de Concordancia, Término: Dios Padre.

6.1 Concordancias de la Biblia Hebraica

Veteris

Testamenti

Concordantiae

Hebraicae atque

Chaldaicae,

editada

por

Solomon

Ma-

delkern; con reimpresión en Graz, 1955; editada luego por M.H. Goshen-Gottstein en Jerusalén, 19719.

Konkordanz zum Hebraischen Alten Testament, elaborada por Gerhard Lisowsky y editada por Württembergische Bibelanstalt, Stuttgart 19662. Contiene todas las citas de los sustantivos y los verbos. Las demás palabras también aparecen, pero sin las referencias bíblicas. Todos los términos van seguidos por su traducción al alemán, inglés y latín. Con ello la concordancia es al mismo tiempo un diccionario.

A New Concordance of the Bible. Thesaurus of the Language of the Bible. Hebrew and Ara- maic. Roots, Words, Proper Ñames, Phrases and Synonymus, preparada por Abraham Even Shoshan y publicada por Kiryat Sefer Publishing House Ltd., Jerusalén, 1989. Se trata del trabajo más reciente en mate- ria de concordancias hebreas.

Aunque ninguna de las tres concordancias llevan títulos en hebreo, sino en latín, alemán e inglés res- pectivamente, se trata de concordancias hebreas para el texto original del AT hebreo y arameo.

6.2 Concordancias de ia Septuaginta

A Concordance to the Septuagint and the other Greek Versions of the Oíd Testament (including the Apocryphal Books), elaborada por Edwin Hatch y Henry A Redpath y publicada por Aka- demische Druck-und Verlagsanstalt, Graz 1975 (reimpresión de la Edición de Clarendon Press, Oxford

1897).

6.3 Concordancias del Nuevo Testamento Griego

En muchas bibliografías aún se cita la conocida obra de William Moulton, Alfred Geden (Editores) y Harold Moulton (Revisor), A Concordance to the Greek Testament. According to the Texts of Westcott and Hort, Tischendorf and the English Revisers, publicada por T. & T. Clark Ltd., Edimburgo, 19785. Esta concordancia ya tiene un valor limitado por basarse en ediciones viejas del NT griego, actualmente muy supe- radas por las nuevas ediciones críticas.

La obra más actualizada y de fácil manejo es la Concordance to the Novum Testamentum Graece of Nestle-Aland, 26th. Edition, and to the Greek New Testament, 3rd. Edition, editada por Walter de Gruyter, Berlín-Nueva York. Sus dos primeras ediciones (1980 y 1985) llevaban el título Computer Con- cordance. Todas se basan en el texto completo del NTG y el GNT. Existe aún una obra más voluminosa del mismo Instituto Münster que publica el NTG y GNT, pero destinada al trabajo de los especialistas de crítica textual: registra todas las diferencias entre las principales ediciones del texto griego del NT con sus variantes.

En 1989 fue editada una revisión de una obra muy apreciada por varias generaciones de estudiantes de teología en todo el mundo: la concordancia de A. Schmoller. La nueva edición sigue estrictamente el texto del NTG 26 y el GNT y es producto del mismo Instituto de Münster: Alfred Schmoller, Handkonkordanz zum Griechischen Neuen Testament (Revisada por Beate Koster), publicada por la Sociedad Bíblica Ale- mana, Stuttgart, 1989. A pesar de su título (Concordancia manual es decir breve) la obra es sorprendente- mente completa Sólo algunos pocos términos no aparecen de manera completa en las referencias bíblicas La concordancia indica también si el térmmo en cuestión aparece o no en la LXX Esto es de gran ayuda para el estudio de las tradiciones que provienen del AT y que fueron retomadas por los autores del NT El Schmoller tiene además junto a cada término su traducción al latín según el uso de la versión latina de la Biblia llamada Vulgata.

Para un estudio especializado, una tesis o investigación del NT conviene trabajar con ia concordan- cia computarizada del Instituto de Münster; mientras que para la mayoría de los trabajos exegéticos y pastora- les es completamente suficiente contar con la obra de Schmoller.

6.4 Concordancias del Nuevo Testamento

También existe la Concordancia Analítica Greco-Española del Nuevo Testamento Greco- Español, preparada por J. Stegenga y A.E. Tuggy y publicada por CLIE, Barcelona 1985 Contiene todas las palabras griegas del NT completamente analizadas gramaticalmente (forma original caso inflexión declina- ción, conjugación); todas las palabras relacionadas, derivadas o compuestas; las citas donde se encuentran en el NT; las traducciones al castellano según Reina-Valera Si bien el texto griego en que se basa esta concor- dancia analítica es el llamado Textus Receptus superado por las nuevas ediciones críticas la concordancia mantiene su valor por el excelente análisis gramatical de cada forma Con un poco de práctica el exegeta puede superar los inconvenientes del empleo de un texto que en muchos pasajes ha sido superado por la in- vestigación del NT

6.5 Concordancias temáticas

Otro rubro lo conforman diversas concordancias temáticas, que en lugar de seguir los términos por orden alfabético y sus citas, ofrecen todos los textos relacionados con los temas que abordan.

Métodos Exeeétieos-33

7. ESTADISTICAS

Emparentadas con las concordancias, pero con otra disposición de los términos, están las llamadas estadísticas del texto bíblico.

Aún muy citada es la obra de R. Morgenthaler, Statistík des Neutestamentlichen Wortschatzes (Gotthelf-Verlag, Zurich, 1958). La obra tiene sus límites por basarse en ediciones del texto griego ya supera- das por los avances de la investigación.

La obra más actualizada según el texto del NTG 26 es la de K. Aland (como editor, con la colabora-

ción de H. Bachmann y W.A. Slaby): Vollstandige Konkordanz zum Griechischen Neuen Testament,

Band II: Spezialübersichten (publicada por Walter de Gruyter, Berlín-Nueva York, 1978). Se trata de un registro completo de todos los términos griegos en columnas según cada uno de los 27 libros del NT, con indicación de la cantidad de citas por libro y su total. Contiene además varias otras estadísticas según fre-

cuencia en el uso, formas gramaticales, terminaciones. Se trata de una obra de consulta ocasional, de interés

para trabajos especializados o una tesis.

Con ayuda de las estadísticas se pueden determinar certas preferencias de los autores por determi- nados términos o conceptos, su ubicación en la evolución del concepto, la amplitud de su vocabulario. Si bien la estadística de la lengua está ganando más y más lugar en la lingüística moderna, hay que advertir ante un uso abusivo de las listas y recordar que en última instancia el valor y el mensaje del concepto dependen más de su contexto literario y teológico, que de la cantidad de veces que se lo emplee.

8. APOCRIFOS

Existe una gran cantidad de obras judías y cristianas, emparentadas con los textos bíblicos y origina- das en el período intertestamentario, durante la época del NT y después. Estos escritos no lograron formar parte del canon del AT y del NT.

Su conocimiento es útil a la hora de comparar ideas y líneas teológicas bíblicas con las de su medio ambiente; así que indicamos aquí sus ediciones en castellano.

Los llamados apócrifos del AT (llamados pseudopígrafos por los evangélicos) se editan en una serie

especial bajo la coordinación de Alejandro Diez Macho: Apócrifos del Antiguo Testamento, Tomos I al

VIII (Ediciones Cristiandad, Madrid, 1984 en adelante). Ya se han editado varios tomos. Cada texto lleva una

amplia introducción, una bibliografía y amplios comentarios.

El estudio de los apócrifos del AT ayuda a comprender el desarrollo de varias corrientes del judais- mo intertestamentario, sobre todo de la apocalíptica, de gran importancia para la composición del cuadro de las expectativas vigentes en la época de Jesús.

Para el NT contamos con una obra de Aurelio de Santos Otero, Los Evangelios Apócrifos (BAC, Madrid, 19850.

Además, se han ido publicando en castellano nuevos textos apócrifos que se fueron (evangelios, hechos de apóstoles, epístolas, apocalipsis cristianas).

descubriendo

La lectura de los apócrifos del NT permite conocer ciertos desarrollos "extraoficiales" de varios gru- pos del amplio movimiento cristiano de los primeros siglos de nuestra era.

MíUKlosExegílicos-32

9. QUMRAN

De tanto en tanto encontrarás referencias a los llamados documentos esenios de Qumrán. Son textos pertenecientes a un grupo religioso del judaismo de la época intertestamentaria y del tiempo de Jesús. Esos escritos fueron encontrados a partir de 1947 en el Desierto de Judá en las inmediaciones del Mar Muerto. El asentamiento principal del grupo de los esenios, autores y transmisores de esos documentos, se hallaba en un lugar llamado Qumrán, de allí el nombre de Documentos de Qumrán.

Los originales hebreos, varios en arameo y unos pocos en griego, fueron traducidos a muchos idio- mas. En castellano los podrás leer en la edición realizada por M. Jiménez F. Bonhomme, Los Documentos de Qumrán (Ediciones Cristiandad, Madrid, 1976). Su estudio permite conocer el mundo peculiar de una de las corrientes judías previas y paralelas al NT.

10. DICCIONARIOS TEOLOGICOS DE LA BIBLIA

Existe una amplia gama de diccionarios teológicos de toda la Biblia, del AT y del NT; extensos, completos, manuales, sintéticos, etc. Indicamos tan sólo los más conocidos para el AT y el NT.

Para el AT se cuenta con la obra de J. Botterweck y H. Ringgren, Diccionario Teológico del Anti- guo Testamento (Cristiandad, Madrid, 1978). Hasta el momento aparecieron sólo los primeros tomos.

Más abreviado, y con ello también más accesible es el Diccionario Teológico Manual del Antiguo Testamento, editado por E. Jenni y C. Westermann (Cristiandad, Madrid, 1978, Tomo I; 1985 II). Este dic- cionario se dirige a teólogos, pastores, sacerdotes, con un conocimiento mínimo del hebreo y de la exégesis veterotestamentaria. Incluso lo pueden emplear aquellos que directamente no tengan ningún conocimiento hebreo. Hace una selección de los vocablos teológicamente más importante analizándolos según el listado hebreo Indica raíz y derivados de cada término estadísticas de su empleo en el AT significado y evolución empleo teológico, y referencias a épocas posteriores al AT.

Para el NT el investigador cuenta con una muy voluminosa obra: Theologisches Wórterbuch zum

Stuttgart, 1933-1979) Se

trata de una obra monumental en diez tomos en los que se analizan ampliamente -según listado en griego- los términos originales del NT su empleo en el mundo grie«o en el AT hebreo y en la LXX en la época intertes-

Neuen Testament, editado por G. Kittel y G. Friedrich (Editorial Kohlhammer

tamentaria

en los diversos escritos del NT en la época°de los padres apostólicos y en la, iglesia antigua

Hay

traducciones al inglés y al italiano conocidas como Theological Dictionary of the New Testament (G

Ki-

ttel - G Friedrich Ed ) (Eerdmans Publishing Company Grand Rapids Michigan 1964-1976) en diez to-

mos; y Grande Lessico del Nuovo Testamento (G Kittel - G Friedrich Ed ) (Paideia 1965-1981) trece

tomos

.

.

,

Al igual que para el AT también existe una obra más abreviada y accesible para el NT: el Dicciona- rio Teológico del Nuevo Testamento, editado por L. Coenen, E. Beyreuther y H. Bietenhardt (Sigúeme, Salamanca, 1980), en cuatro tomos Contiene los principales términos teológicos del NT según listado alfa- bético español. Incluye referencias sobre el empleo del término en el ambiente griego en la LXX, en los escritos del NT. Cada artículo contiene además algunas reflexiones sobre la proclamación del concepto en cuestión. Se lo ha llamado también "El pequeño Kittel"

Métodos Exegéticos-33

11. OBRAS FUNDAMENTALES

Existen dos obras fundamentales para el estudio de los métodos exegéticos:

Heinrich Zimmermann, Los métodos histórico-críticos en el Nuevo Testamento, BAC, Madrid,

1969; y Josef Schreiner, Introducción a los métodos de la exégesis bíblica, Editorial Herder, Barcelona,

1974.

12. UN CONSEJO FINAL

Cuando empieces a trabajar con estas herramientas, sean sinopsis, diccionarios, concordancias, etc., lee atentamente las respectivas introducciones y sobre todo las tablas de siglas y abreviaturas. Una confusa interpretación de una sigla puede producir lecturas erróneas. El estudio de las páginas introductorias no es pérdida de tiempo, todo lo contrario. Sobre todo presta atención a las introducciones a los textos bíblicos, sean los originales o sus versiones.

Si bien la cantidad de herramientas te podrá parecer abrumadora o apabullante, con el tiempo se te aclarará el panorama y sabrás elegir precisamente la que necesites para cada trabajo con los textos bíblicos. Para ello debes tener claridad sobre el cometido principal de cada herramienta.

Actividad 16

IVuelve a leer los párrafos correspondientes y resume en fichas de Básicas la finalidad o utilidad de cada una.

Herramientas

SEGUNDA EVALUACION

Estudiante

Fecha

El objetivo de esta evaluación es que compruebes la finalidad de las pnncipales herramientas materiales para el trabajo exegético. Trata de responder las preguntas sin usar el texto de la unidad. Si te quedan dudas vuelve a las fi- chas de Herramientas Básicas o texto de la unidad.

' 1. ¿Por qué la exégesis necesita ediciones críücas de los textos del AT y

del NT?

2. ¿De qué libros del AT se pueden hacer sinopsis?

3. ¿Qué epístolas del NT se prestan a un estudio sinóptico, o sea, de

forma paralela y conjunta?

4. Menciona tres de los usos posibles de una concordancia.

5. Menciona tres criterios que se deben tener en cuenta al trabajar con una concordancia.

.

6. ¿Qué relación hay entre los documentos apócrifos y el estudio de la

Biblia?

UNIDAD 3

CRITICA TEXTUAL DEL NUEVO TESTAMENTO

1. INTRODUCCIÓN

Sólo el texto bíblico original puede informarnos sobre la teología de su autor. Las tradiciones poste- riores y los cambios introducidos al texto original son evidencias de su evolución, pero no de su origen. Por ello la exégesis bíblica debe tratar de remontarse al texto original. Como original se entiende el texto autógra- fo, o sea, tal como salió de la mano del autor.

Ya sabes que lamentablemente no poseemos ningún original de los textos bíblicos. Hasta el momen- to sólo se hallaron y conservaron copias posteriores. Los originales se perdieron, cosa explicable si se toma en cuenta que se escribieron sobre el frágil papiro. Los manuscritos (así se llaman los textos copiados a mano, antes de la invención de la imprenta en Europa en el siglo XV) de libros bíblicos o de partes se produjeron en una época bastante posterior a la redacción de los originales, en algunos casos hasta siglos. Son por lo general copias de copias. Algunos manuscritos son anteriores a la canonización definitiva del NT en el siglo IV, pero la mayoría son posteriores. Algunos fragmentos se originan a partir del siglo II en adelante; pero copias ma- nuscritas enteras del NT se poseen sólo de la segunda mitad del siglo IV, cuando se comenzó a emplear un material más duradero: el pergamino.

El problema de la falta de originales no se limita a la Biblia: prácticamente no se poseen textos ori- ginales de la antigüedad, salvo contadas excepciones. Una de las versiones originales más conocidas es la de las cartas y notas de Simón bar Kojba, jefe de la rebelión judía contra Roma de los años 132-135 d.C. Con todo, la Biblia tuvo más "suerte" que otras obras en cuanto a la cercanía entre sus copias y los originales. Así p.ejem. los manuscritos (abreviado: mss) más antiguos de las obras del poeta latino Virgilio son 4 siglos posteriores a su producción y los más antiguos de las obras de Platón son 13 siglos más jóvenes que el filóso- fo griego

2. INFORMACION BASICA

Mientras los textos bíblicos fueron copiados y multiplicados una y otra vez a mano durante varios siglos, se introdujeron en ellos cambios de todo tipo, unos involuntarios, otros intencionales. Así es como los mss que hoy poseemos de un mismo texto original difieren bastante entre sí.

La investigación ha tratado de acercarse lo más posible al original de cada libro bíblico, reconstru- yendo su texto en base a comparaciones entre las copias posteriores. La compaginación de estas copias y la indicación de las diferencias entre ellas constituyen las ediciones críticas o científicas del AT o del NT. Ahora bien, el hecho de que en el NTG 26/GNT 3 poseamos un texto crítico del mejor nivel científico y ampliamente reconocido en todo el mundo, no debe producir la impresión de que ese texto ya es directamente el original del NT. Es la mejor reconstrucción posible en base a los conocimientos actuales de la redacción y transmisión de cada libro, y en base a los mejores y/o más antiguos mss Sus editores se han remontado en el tiempo lo más que pudieron Si se incorporan mejores mss o acaso algún orina l ese texto quedará superado y hasta podrá sufrir modificaciones sustanciales Por eso siempre conviene tener presente que a pesar de la exactitud y los esfuerzos, se trata sólo de una reconstrucción.

Los cambios en el texto, omisiones o agregados, errores y modificaciones intencionales, diferencias entre distintos mss, constituyen lo que se llama "variantes". Variante es simplemente una diferencia. La edi- ción crítica del NT contiene esas vanantes en el llamado aparato crítico al pie de cada página, debajo del texto, con letras pequeñas.

El propósito de la crítica textual del NT (CT) es un acercamiento, con la mayor exactitud posible, al texto original de cada uno de los libros del NT; llegando, como ya se indicó, a una reconstrucción hipotética.

El objeto de trabajo de la CT es la reconstrucción de los textos cuyos originales se perdieron; pero que fueron hallados en papiros, pergaminos, leccionarios. citas de diversos autores antiguos y también en versiones o traducciones antiguas.

El material de trabajo de la CT son los "testigos" de las variantes.

del texto y su edición compilada con

indicación

El objetivo de la CT es la reconstrucción del texto, lo más cercana posible al texto original; elimi- nando cambios y errores originados en el proceso de copiado.

La C T abarca el conocimiento de la producción de cambios , la historia de la transmisión del texto,

del

los distintos tipos de texto, el valor de los diferentes testigos, los métodos y reglas de la reconstrucción original.

recomendable

comprender los pasos de la CT para poder entender las decisiones que tomaron los editores del NTG, enten- der la evolución del texto en sí y en algunos casos poder tomar decisiones propias.

Si bien

buena parte del trabajo ya está hecho y vertido a las ediciones críticas, es

Esta unidad de CT del NT se propone brindar ayuda, material e información para el:

* Conocimiento de los principales problemas de la transmisión del texto;

* Conocimiento de los principales hitos de la historia de esa transmisión;

* Conocimiento de los principales testigos del texto y de su valor;

* Uso de la edición crítica del NTG

26/GNT

3;

* Manejo de las reglas de la CT;

* Reconstrucción del texto original en base a la evaluación crítica de los testigos;

* Explicación de las variantes introducidas en el texto.

Actividad 17

Sigamos enriqueciendo el fichero. Confecciona un ficha con los objetivos ca textual.

de

la

críti-

Confecciona otras fichas con las definiciones de: edición crítico.

crítica,

variante

y

aparato

Ya vimos que los cambios pudieron ser introducidos por error o mtencionalmente. Los errores invo- luntarios se pudieron deber a: la confusión de renglones (saltos por comienzos o finales idénticos o similares, saltos transversales), los efectos de la memoria, influencia de paralelos, errores de lectura-escritura-dictado, omisiones o adiciones, división errónea.

Metal.» Exegélicus-40

Los cambios intencionales quizás nos choquen más que los otros errores, porque hemos desarrollado la concepción del carácter sagrado e intocable de las Escnturas. Pero en un primer momento no existía esa fijación por lo escrito, y lo que se quiso hacer fue mejorarlo. Así se introdujeron modificaciones estilísticas, asimilación de textos paralelos, cambios de definiciones históricas y geográficas, integración de cambios anteriores superpuestos en un mismo mss, identificación de personas mediante el agregado de un nombre, correcciones de citas del AT, correcciones de errores reales o supuestos, modificaciones dogmáticas o teoló- gicas, modificaciones gramaticales.

Ejemplos de Crítica Textual

Veamos algunos ejemplos de cómo funciona la CT, para ello trabajaremos con el NTG 26.

EJEMPLO 1

La inscripción del EvJn:

' KATA IÍ2ANNHN '

(Según Juan).

La introducción al NTG 26 indica que las palabras incluidas entre los signos f 1 son sustituidas por otras. Es decir, hay vanantes que tengan otra inscripción. Analicemos cuales son. Para ello nos dirigiremos al aparato crítico. Allí leemos:

Inscriptio: súayy^to u k.l.p**-" (A) C D L Ws © ¥ f

ÍDDi áytov

eü. k.I. (28) al

1

txt ( K B).

¡Qué confusión! ¿no? Vayamos ahora por pasos. Las dos rayitas verticales ( ) separan distintas va- riantes en el mismo lugar del mismo versículo con el mismo signo. Aquí hay pues tres lecturas diferentes.

La primera dice

süayyé/Uou

k.I. (^Evangeiio según Juan).

Luego el aparato indica cuales son los mss que tienen esta lectura. Aparecen en primer lugar los pa- piros 66 y 75. Los mss neotestamentarios de papiro se indican mediante una, seguida por el número arábigo en alto: p1, p- , etc. Los más antiguos son del siglo II; después abundan los del siglo III en adelante. Hay casi cien papiros con textos del NT. El último data del siglo VIII.

El p * data del año 200 o antes; contiene partes del EvJn El partes de Le y de Jn.

p " es de principios del siglo III y tiene

Después vienen algunas letras mayúsculas. Designan códices (—libros) con textos del NT, escritos sobre pergamino. Los más antiguos también se llaman unciales por estar escritos con letras griegas mayúscu- las. Los primeros provienen del siglo IV. El último es del siglo XI.

Los códices unciales se clasifican mediante letras de los alfabetos latinos y griegos: A, B,C,W,0;y uno hebreo: el K., llamado Sinaítico. Además todos llevan un número con un cero antepuesto, 01, 04, 094, 0276. AI terminarse las letras de los alfabetos, los demás códices llevan sólo su respectivo número.

El códice A (llamado Alejandrino) modificación en el título.

va entre paréntesis en el aparato. Esto indica que tiene alguna

Detrás del códice W (Washingtonian)) plemento.

va una pequeña \ que indica que el W tiene su título con su-

Después vienen los códices minúsculos. Las copias más antiguas de este tipo, hechas con letras grie- gas minúsculas, datan del siglo IX. A partir del siglo XI dominaron sobre las copias mayúsculas. Entre todos los minúsculos dos grupos tienen importancia especial. Se los llama familias, y son la

familia f

yf.

Los minúsculos se indican mediante un número común: /, 30, 429.

Finalmente el aparato tiene una M gótica: WÍ . Designa el llamado texto mayoritario. Se trata de un enorme conjunto de manuscritos mayúsculos y minúsculos, en su mayoría con una versión del texto neotes- tamentario que se divulgó a partir de Bizancio en todo el imperio romano oriental. Por ello se lo llama texto bizantino, imperial o también koiné (=común). Con seguridad no se trata del texto original del NT, sino de una recensión posterior; aunque durante muchos siglos se lo tomó como el más auténtico. Una variante apo- yada por la sigla 3K , si no es atestiguada por otros buenos mss (buenos papiros, N, B) suele ser secundaria en la mayoría de los casos. La sigla Ti abarca más que los mss del grupo bizantino: incluye también testigos mejores, pero en ese caso coinciden con el texto koiné.

Después del signo ¡ (separación de variantes) viene una segunda lectura, que aparece en el minúscu-

lo 28, con una ligera modificación, como lo indican los paréntesis.

Después dice al, abreviatura del latín alii = otros. Es decir que también otros testigos de menor im- portancia tienen esta variante.

Luego del signo ¡ dice txt f .V B): el texto (txt), tal como aparece impreso, lo ttenen (con modifica- ciones, como ya sabes por los paréntesis) los códices mayúsculos N (Sinaítico, del siglo IV) y B {Vaticano, del año 350; el mejor códice conocido).

Si se comparan todas estas variantes, se obtiene que las más antiguas parecen estar en los papiros 66

y 75. Pero la vanante de los mayúsculos N y B es más breve y puede considerarse como anterior. Hay que

considerar que tanto el Sinaítico como el Vaticano son copias de manuscritos anteriores, que muy bien pue- den ser más antiguos que los papiros 66 y 75.

Es más fácil imaginarse que algún copista haya agregado antes que tachado alguna explicación. Por ello frecuentemente la variante más breve puede ser la más antigua. La opción del NTG podría considerarse correcta.

Ahora bien, todos los títulos de los escritos bíblicos son creaciones posteriores. Ello ya se ve al com-

parar los cuatro evangelios: todos se llaman "Según + nombre del evangelista

trabajo posterior de quienes coleccionaron estos escritos. Por ello ninguna variante es realmente original. Sólo podemos decir que la del Sinaítico y el Vaticano son los más antiguos títulos existentes. En los demás ya se ve una tendencia a la mayor sacralización del documento: primero se le agrega "Evangelio", luego "Santo

Esto indica a las claras un

Actividad 18

Toma el NTG 26 y compara las inscripciones o títulos de los cuatro Evangelios. In- mediatamente te darás cuenta que los mismos grupos de testigos casi siempre tienen las mismas variantes; y en todos los casos la preferencia cae sobre el Sinaítico y el Vaticano.

Escribe en una ficha las distintas variantes, encornándola s según los cuatro Evan- gelios y en el orden de aparición, como haciendo una sinopsis o visión de conjunto.

Te proponemos ordenarla del siguiente modo:

Ejemplo

EJEMPLO 2

Veamos otro caso:

Jnl:6

EyévetoavGpcoKoaáTream^évoaTtapáQeoúovo^aamó

IÜHXIVVTK

El signo r indica que algún o algunos testigos reemplazan la palabra que sigue. Si vamos al aparato

y buscamos las indicaciones correspondientes al v.6, leemos Wo u {Señor). Unicamente el códice D tiene

esta variante. El D (número 05) es un mayúsculo bilingüe (griego-latín) y contiene los cuatro Evangelios y Hechos. Proviene del siglo V. Su texto tiene muchos cambios peculiares y no tiene valor propio salvo donde coincide con el de otros grupos buenos. Aquí la variante solitaria no tiene importancia El asterisco * indica

que es la primera mano o el amanuense (=copista) orina l o sea el que escribió este códice Atención: pri- mera mano no significa autor sino el copista que copió este texto ya sea por copiado o por dictado A veces

es necesaria estaindicación con asterisco pues en ocasiones manos posteriores han introducido correcciones

veces varias superpuestas; y en ocasiones notas marginales Una primera corrección se indica así: Dc fr etc Si hay vanantes superpuestas van numeradas así- D' D* D> Las notas marínales se indican con W

a

D^A^Íc.

'

'

°

'

,

Después viene el signo T que señala que en ese lugar algún o algunos testigos tienen una inserción

o interpolación. En el aparato aparece la palabra fy (=era) después del signo T La tienen los originales de

los códices K y D como lo indican los asteriscos- un suplemento o adición posterior al códice W (así lo indi- ca la j) y la versión o traducción siriaca de Curetó'n indicada mediante sf En este caso si bien el Sinaítico es un buen testigo no se puede aceptar la vanante porque la tienen muy pocos testigos y ,se nota que representa un atgad o que pule el estilo por ejemplo: "su nombre Juan" se transformó elegantemente en "su nombre era Juan".

EJEMPLO 3

Ahora un nuevo ejemplo, con versiones en castellano.

Comparando tres versiones importantes en el mundo hispanohablante, notamos que la versión Reina-

Valera no tiene indicaciones de CT; la versión popular Dios habla hoy incluye diversas notas; y la Biblia de

omisiones Por ejemplo en Mt 61 3

una sene de testigos tiene la célebre doxolo<na del Padrenuestro: "porque tuyo es el reino y el poder y la gloria por los siglos de los siglos Amén" Es°os testigos con el gran grupo del texto mayoritario Wl eviden- temente no tienen el texto origina] (representado en este,caso por la omisión de la doxología atestiguada por los códices Kfi D y otros).Como en la época en que Reina preparó su traducción (al igual queLutero la suya) la iglesia seguía fielmente el texto imperial se introdujo la doxología en Hs Biblias evangélicas y en el "Padrenuestro evangéllco': ,

Jerusalén tiene abundantes referencias, indicando agregados

cambios

La versión popular, elaborada con mayor criterio del CT, tiene la doxología como variante al pie de

la página y dice: "Algunos mss añaden: Porque

tuyo

etc".

La Biblia de Jerusalén por su parte, con excelente criterio de CT, no tiene ninguna referencia a la doxología porque evidentemente se trata de un agregado postenor de carácter litúrgico.

Ningún uso, por más piadoso que sea, puede justificar una inserción al texto bíblico.

Actividad 19

Analiza la variante de Jn 1:16. Allí, la partícula óxi {porque) es sustituida por m i

(y Como ya conoces varias siglas, indica cuales son los testigos que apoyan una u

otra lectura. Trata de identificar las siglas, letras, números y abreviaturas que aún no conoces. Búscalos en la tabla completa dentro de esta misma unidad. No importa si

no llegas a identificar todo. ¿Por qué supones que los editores del NTG optaron por el óxi como texto original?

Actividad 20

Toma las versiones RV, Dios habla hoy y BJ (y otras más). Verifica lo que cada una indica al respecto de Me 16:9-20, el llamado final largo de Marcos. La versión popu- lar también tiene el texto del llamado final breve de Marcos.

En el texto griego esta parte va entre dobles corchetes ( [[ ]] ), que encierran palabras o partes que no forman parte del texto original, pero que tienen indudable antigüedad. Al tratarse de palabras o partes de autenticidad dudosa, pero asumidas como originales por los editores del NTG, éstos lo indican con corchetes simples ( [ ] ).

EJEMPLO 4

Ahora seguimos con algunos ejemplos más, antes de pasar a nueva información.

Mt 19:3

Kcd Tcpoo^Gov ccúxocb T ^apiaaio i Tieipá^ovxsc; aüxóv KOU Y ovx EQ T- • e i

¿^«mv

r ávepó ™ ánoXvaai

xf]v yuvaíxa amoú

Kaxá Ttáaav aixíav;

Antes de

^apicaíoi

(fariseos) algunos testigos tienen

oi

(los):

X, O, el texto mayoritario y al-

gunos mss de la versión sahídica (indicada mediante ífl ™»; el sahídico es una rama del idioma copt o de Egip - to). Omiten el o i el papiro 25 (del siglo IV), los mayúsculos B, C, L, IV, A y ©; ambas familias minúsculos f

y y»; los minúsculos 33 565, 700 892 1010 y otros de menor importancia; un manuscrtto sahídico (sa™) la versión medioegipcia (mae) y la bohaírica (bo) (las dos últimas son ramas del copto) La lección mejor apo- yada por la antigüedad de sus testigos es la omisión Además es la variante más corta Lo primero viene a ser un criterio externo más importante; lo secundo un criterio interno Cuando ambos coinciden como aquí la situación es clara: él original no tuvo oi. ° , .

Después viene una raya vertical (| ) que indica que sigue una variante perteneciente a otro lugar en el texto, siempre dentro del mismo versículo. Nuevamente hay una inserción. Como es la segunda en el mismo versículo, el signo lleva un punto: T '

(=le). La lista incluye también códices latinos antiguos, de-

signados mediante letras latinas minúsculas. Los testigos no tienen suficiente peso como para sugerir que se trata de una palabra auténtica. Además es un texto alargado, y repite un vocablo ya usado anteriormente.

Una serie de testigos tiene aquí

aúx¿>

En la tercera variante las cosas se complican un poco: se reemplaza la palabra ávGpcó™ (=al hom- bre) por otras lecturas. En el aparato aparece primero una cruz (+), luego el signo menos (-). Esto indica que

en la edición 25 del NTG los editores aún tomaban por original la omisión del vocablo. Esta omisión, indica- da aquí por el signo menos (-), es apoyada por el original del Sinaítico, el Vaticano y algunos más. Incluyen ccvQpámo) la segunda corrección del Sinaítico, C, D, W, © , el mayúsculo 087; las familias de minúsculos f y/3; el texto mayoritario y toda la tradición latina (lat.).

Una variante de menor importancia es la sustitución del vocablo por ávSpí (=al varón), sostenida por un corrector del minúsculo 1424 y otros pocos (pe). Esta variante se introdujo por influencia del texto paralelo de Me 10:2, y por lo tanto ha de desecharse. Cuando hay evidente influencia de un texto paralelo (así suele suceder frecuentemente en los Sinópticos), el aparato lo indica mediante/,.

¿Por qué los editores del NTG habrán optado por la inclusión del término? En este caso la situación se presenta más dividida. Evidentemente el peso del original del Sinaítico y el Vaticano es muy fuerte (por algo la edición anterior del NTG creyó que eso era el original). Pero por el otro lado también hay testigos buenos, de manera que puede creerse que sostienen el original, a pesar de ser el texto más largo. A la calidad de los testigos se suma su cantidad; y el texto tiene más coherencia con el término.

3. INFORMACION AMPLIADA

La Ct del NT como ya señalamos, se propone fijar con la mayor exactitud posible el texto original de cada escrito. Debido a la escasa duración del material empleado se perdieron los originales. Muchísimas co- pias y copias de esas copias también se perdieron; pero se conservan algunas, y es con ellas que trabaja la CT. De las miles de copias desde el siglo II hasta la invención de la imprenta ni siquiera dos de ellas son exacta- mente iguales en cada renglón. Lo que sí hay son familias de mss, provenientes por ejemplo de una misma zona geográfica (Egipto, Bizanco, etc.).

En el proceso de copiado repetido, las copias también recibían correcciones por comparación con otras copias (a veces apoyadas en la memoria), y así se multiplicaron las variantes.

3.1 Recensiones

A partir del año 260 d.C. y hasta el 300 -entre las persecuciones de Decio, Valeriano y Diocleciano- hubo un período de tranquilidad para los cristianos. Surgió entonces la necesidad de contar con numerosas copias, tanto para las iglesias ya establecidas, como para las nuevas, producto de la misión expansiva. En ese momento tuvo lugar un trabajo de recensión de los escritos del NT. En diversos lugares se hicieron correccio- nes, se eliminaban formulaciones consideradas erradas, se agregaron explicaciones; y hubo redacción nueva bajo intereses eclesiásticos (p.ejem. teológicos o litúrgicos).En Antioquía un tal Luciano hizo una recensión que abarcó cuestiones estilísticas, eclesiásticas, piadosas; y se formó un texto que gozó de amplia aceptación. Se trata del texto llamado koiné o común; también bizantino (por divulgarse fuertemente desde Bizancio) o imperial (por su "oficialización") Durante la Edad Media este texto fue considerado el auténtico; las traduc- ciones bíblicas lo popularizaron en todo el" mundo (se lo tomaba por el "texto recibido como auténtico por todos" de allí el título-slogan "textus receptus") Posteriormente la investigación crítica demostró que se trataba de una recensión profunda, alejada del original.

En algún otro lugar oriental se redactó el antecedente de un texto que muchos investigadores llaman occidental; con cambios, agregados profundos y hasta extravagancias, sobre todo en Hch. Se lo llama occi- dental porque sirvió de base a traducciones latinas antiguas, divulgadas en Occidente Pero este texto también fue difundido en Siria y Egipto

Alejandría tuvo su propia recensión, la de un tal Hesiqmo. Los testigos que condenen este tipo de texto son considerados actualmente como de excelente valor testimonial. A este texto se lo denomina neutral. La recensión alejandrina, por diversas influencias del texto bizantino, llegó a modificarse en diversas partes, llamándose hoy egipcio.

Otros textos o recensiones postulados, pero no del todo seguros, son los de Cesarea y de Jerusalén.

Cada recensión es presentada por una serie de testigos y versiones, que podemos sintetizar en el si- guiente cuadro:

AUTOGRAFOS U ORIGINALES PERDIDOS

r

PRIMERAS COPIAS PERDIDAS

COPIAS SUCESIVAS"

DeHesiquio

RECENSIONES

"Occidental"

De Luciano

Representado por los mayúsculos HyB;y exce- lentes papiros: 46, 66, 75; y fuera de los Evangelios tam- bién por el mayúsculo A

2#=HI

xSSSSr- pfi¡

iáim

Actividad 21

Vuelca este esquema a una ficha con la ordenadora primaria CRITICA TEXTUAL e indica la ordenadora secundaria que podría acotar el alcance de la primaria.

,

3.2 Clasificación de los Testigos

3.2.1 Papiros

Los papiros son hojas fabricadas de la pulpa de la planta homónima del Delta del río Nilo. Se los

juntaba en rollos o volúmenes (como libros). Los más antiguos papiros del NT datan del siglo II y son muy

CT: p(del año 125 d.C) ; los papiros Chester Beatty p «-«>« ; ios papiros Bodmer p**-"-

importantes para la

'->". Hay un centenar de papiros del NT.

3.2.2 Pergaminos

Los pergaminos son hojas de piel de cordero, cabra, carnero; en ocasiones de antílope. Los judíos cosían estas hojas entre sí formando rollos; los cristianos pasaron ajumarlos formando libros o códices.

Lo códices más antiguos tienen muchísimo valor para la CT. De los casi trescientos unciales los pri- meros cinco, que se enumeran seguidamente, son particularmente importantes.

N o 01, Códice Sinaítico: data del siglo IV, contiene todo el NT y gran parte del AT. Es de perga-

mino de antílope. Manos postenores le han hecho cambios y correcciones. Pertenece al tipo alejandrino.

A o 02, Alejandrino: es del siglo V, contiene el AT y gran parte del NT. En los Evangelios tiene un

texto de calidad inferior, del tipo koiné; en los otros escritos va mejorando y para el Apocalipsis el A es el mejor testigo existente.

B o 03, Vaticano: es el códice de pergamino más antiguo y data del año 350. Contiene casi la Biblia

íntegra. Es el mayúsculo más importante, con el menor número de faltas; y representa una forma de texto divulgado en Egipto alrededor del año 200 d.C.

C o 04, Rescripto de Efrén: es un palimpsesto (=códice que fue raspado y sobre el cual después se

escribió otro texto). Data del siglo V. En el siglo XII fue usado de nuevo para obras del teólogo Efrén el Sirio,

de allí su nombre. Empleando sustancias químicas se pudo volver a hacer legible la primera escritura. Contie- ne algo del AT y gran parte del NT. Su texto es parecido al del Sinaítico y el Vaticano, pero con más varian- tes.

D o 05, Bezae Cantabrigiensis: Es un códice bilingüe, griego-latín. Data del siglo V. Contiene gran

parte de los Evangelios y Hechos. Donde coincide con los demás textos antiguos, es un testigo importante; pero sus lecturas peculiares y divergentes no tienen valor.

Actividad 22

Incluye los principales datos de estos cinco códices en fichas independientes bajo la ordenadora CRITICA TEXTUAL. Identifica con claridad en cada caso la ordenadora secundaria correspondiente. ¿Se justificaría una ficha de resumen que incluyera a los cinco? ¿Cómo la confeccio- narías?

A partir del siglo IX se emplearon también caracteres minúsculos para las copias del NT. Hay unos

2800 minúsculos; el ochenta por ciento de ellos tiene texto koiné y por consiguiente no aporta mucho en la búsqueda del texto original del NT. Sólo un diez por ciento contiene texto antiguo y valioso. Los minúsculos más importantes están agrupados en las familias f y f 1 3.

3.2.3

Leccionarios

Existe otro tipo de testigos, llamados leccionarios. La iglesia cristiana adoptó el sistema de leer los Evangelios y las Epístolas por perícopas en cada culto, tal como lo había implantado la sinagoga judía con la Ley y los Profetas en sus cultos sabáticos.

Las perícopas siguen su orden litúrgico y fueron agrupadas en los leccionarios. Su importancia para la fijación del texto original es reducida, ya que generalmente son tardíos y contienen un texto koiné. Los leccionarios se clasifican mediante una letra I seguida de un número: 1 32,1 44,1 755.

3.2.4 Padres de la Iglesia

El aparato crítico también contiene referencias a los llamados Padres de la iglesia. Estos escritores eclesiásticos de los primeros siglos de nuestra era escribieron comentarios bíblicos y teológicos; y sus obras contienen en mayor o menor grado chas y referencias a textos bíblicos.

A veces es muy difícil precisar si se trata de una cita o de una alusión a un texto bíblico. Puede tra- tarse realmente de una cita con una variante en el texto, como también de una alusión que no tiene la inten- ción de ser exacta. Y si se trata de una cha, todavía sigue habiendo más posibilidades: puede ser cita de me- moria o copiada. Recién en este último caso el testimonio del Padre tiene valor para la CT.

El aparato crítico presenta a los Padres eclesiásticos mediante abreviaturas de sus nombres latinos:

Su lista completa se encuentra en la

C1 (=Clemente), Or (=Orígenes), Ir (=íreneo), Eus (=Eusebio), etc introducción al NTG.

3.2.5 Versiones

Otra referencia constante en el aparato crítico es a las antiguas versiones, o sea, las traducciones del texto del NT al latín, el siriaco, el copto y a otros idiomas. Su importancia es variable, pues se trata de tra- ducciones y no de originales griegos Si bien las versiones más antiguas son del siglo II, su valor ha decrecido aún más al encontrarse papiros de ese mismo siglo.

Fuera del latín, el siriaco y el copto con sus dialectos, los demás idiomas no tienen mayor importan- cia para la CT, pues se trata de versiones tardías y hechas en base a otras. Con todo, en ocasiones el aparato tiene referencias a ellas, tal el caso de la armenia, georgiana, gótica, etiópica, eslava, árabe, nubia.

Las indicaciones de los testigos siempre tienen el mismo orden en el aparato: papiros en orden nu- mérico; códices mayúsculos en orden alfabético, que también corresponde al numérico); códices minúsculos (primero las familias f1 y f13, luego en orden numérico; texto mayoritario , leccionarios en orden numérico; versiones antiguas en el siguiente orden: latín, siriaco, copto, otros de menor importancia; Padres eclesiásti- cos. Además hay abreviaturas que indican si se trata de algunos pocos testigos más, algunos otros, muchísi- mos o todos los demás.

Con estas indicaciones ya estás en condiciones de acercarte a la lista de los papiros y códices griegos empleados en NTG (pp. 684-712).

En las páginas 712-716 se presentan los códices que contiene la antigua versión latina (también lla- mada Itala). Se los clasifica mediante letras latinas minúsculas: a, b, e, k.

Métodos Exegéticw-48

Todas estas listas también indican el contenido y la época de cada manuscrito.

Actividad 23

Si quieres profundizar el estudio de la CT, lee ahora la introducción al NTG, y regis- tra los datos que te resulten más significativos.

3.3 Signos Fundamentales

Como ya sabes, la CT trabaja con una serie de signos, siglas y abreviaturas. Con un poco de ejercicio aprenderás los principales signos. En primer lugar trata de recordar el significado de los siguientes:

°

La palabra siguiente es omitida en una parte de la tradición.

r

La palabra siguiente es sustituida por otra u otras en una parte de la tradición.

T

En este lugar una parte de la tradición añade algo, generalmente una palabra.

Las palabras comprendidas entre estos dos signos son omitidas en una parte de la tradición.

(^

Las palabras comprendidas entre estos dos signos son sustituidos por una parte de la tradición.

S l

Las palabras comprendidas entre estos dos signos aparecen invertidas en una parte de la tradi- ción. El nuevo orden de las palabras invertidas en las diversas variantes aparece indicado con número: 3 2 14.

S•

Este signo indica la inversión solamente de la siguiente palabra en el lugar señalado en el apara- to crítico.

:

Una parte de la tradición tiene puntuación diferente. Esto es de importancia secundaria, ya que en el momento de escribirse el NT no se conocía puntuación alguna, y se escribía en forma con- tinuada. Recién los códices minúsculos introdujeron puntuación.

Cuando hay varias lecturas en el mismo versículo, se agregan números o marcas a los signos:

O', o2;r-,r':T-.-n;::',;:V ; f'^.-P .

Actividad 24

Para poder utilizarlos con facilidad organiza una ficha resumen práctico de estos signos y su significado abreviado: r reemplazo; ^interpolación ° ; omisión; ' 1 re- emplazos- '' omisiones- 'otro orden y : otra puntuación Será una importante he- rramienta instrumental para tu trabajo.

Métodos Exe¡níticos-4í>

3.4 Signos, Siglas y Abreviaturas de NTG

La lista completa de signos, siglas y abreviaturas utilizadas en el NTG es la siguiente:

[

]

f[ ]]

au-

dudosa (el aparato crítico

las asume como originales)

no

forman parte del texto original, pero de indudable antigüedad

encierran

tentica d

encierran

palabras

palabras

o

partes

de

o partes que

r la palabra siguiente se remplaza

T interpolación, inserción

o la palabra siguiente se omite

n las palabras incluidas se remplazan

1

'

las palabras incluidas se omiten

5 l las palabras incluidas van en otro orden J 321 indicación del orden traspuesto (puede haber varias vanantes)

S .según la variante la palabra ocu- pa otro lugar puntuación diferente Cuando hay varias lecturas en el mismo versículo se agregan números o signos

Abreviaturas de partes del NT:

Hechos y Epístolas Católicas

En el aparato crítico:

¡ separación de distintas lecturas en el mismo lugar del mismo versículo con el mismo signo txt siguen testigos que tienen la lectura del texto impreso

en el mismo lugar del mismo versículo con el mismo signo txt siguen testigos que tienen

|

separación de distintas lecturas en dife- rentes lugares en el mismo versículo con distinto signo cambio de versículo

| separación de distintas lecturas en dife- rentes lugares en el mismo versículo con distinto signo

p)

p) vanante por influencia de paralelo

vanante por influencia de paralelo

vers

(frecuente en los Sinópticos). (Le 2,7) indicación exacta del paralelo que produjo la variante (12) variante derivada del versículo indicado (19 v.l.)variante paralela a la var del indicado (Jr 38 , 15 ,1) variante proveniente del texto indicado de la LXX

+

variante aún tomada por original en la 25° Edición del NTG

P

papiro

Métodos Exegdlkas-50

1

TI

f1

f «

leccionario Texto Mayoritario (= Koiné o Bi- zantino + los manuscritos simila- res). Familia 1: Minúsculos I, 118, 131, etc.

124,

Familia

13: minúsculos

13, 69,

pocos códices o ros códices algunos otros códices muchísimoscódices

los demás códices, el resto primera mano, amanuense original distintas correcciones

corrección nota marginal vanante no del todo segura variante

pe

a

cet

pm

Pi

*

1.2.3.

C

mg

vid

v.l.

S suplemento o adición postenor

P,

)

comm comentaristas testigos con ligeras

(

pnmpntancía e

modificaciones

? manuscritos

no controlado

o

duda

frg/frggfragmento(s)

sobre la vanante por problema en el

<!P

Septuaginta, LXX

 

manuscrito o en su microfilm

£>

texto hebreo del AT, Masorético

 

(entre palabras de la vanante)

parte

h.t.

omisión

por

final

de

palabra

o

de

de la variante igual a la del

texto

frase igual

 

impreso

hab

tiene(n)

+ subvariante: agregado subvariante: omisión

Indicaciones no abreviadas (en latín, co- mo todas las abreviaturas):

apud junto a, con

hic

huc

glossa glosa, explicación loco en lugar de

nihil nada

pro por, para rectius mejor

sine

tantum sólo ter tres veces totaliter totalmente usque(ad) hasta ut

aquí

acá

sin

como

Abreviaturas generales

delante de acc acento, espíritu add agrega(n) app aparato crítico Aqu traducción griega del AT hecha por Aquila

c

cf. confróntese, véase cj/cjj conjetura(n) cod/coddcódice(s) cont contiene(n) del borrado o tachado dist separa(n), distingue(n) ead la misma lectura ed edición, editor, edita(n) ex err por error exitacvariante originada por itacismo (confusión de e con i) exlat ? vanante por influencia de la tra- ducción latina?

ex lectvariante originada por influencia de leccionarios

fin

fin

id

lo mismo

i.e.

esto es, o sea

illeg

ilegible

incert

incierto, inseguro

interp

puntuación

it

del mismo modo, así, igualmente

KT^

etc., lo qu e resta, el resto

 

lac

laguna

lect

leccionario

 

mut

deteriorado, mutilado

obel

signo de

los manuscritos para

indi-

car adición

om

omite(n)

ordinv

orden invertido

p

paralelo sinóptico

p

después de

p

página

pon

coloca(n)

saec

siglo

sec

según

sim

semejante

suppl

suplemento, suplementa

s/ss;sq/sqqsiguiente(s)

Symmtraducción

griega del AT hecha

por

 

Sínmaco

test

testigo(s)

Theodtraducción

griega del AT hecha

por

 

Teodocion vea, confronte, consulte

vac

no tiene, falta

verss

versiones antiguas

vi

o

vs/vss

versículo^)

 

(!)

variante

curiosa,

aparentemente

sin

sentido

Traducciones (versiones) antiguas:

Latinas:

latt

Vulgata y toda la Vetus Latina

lat(t) V g y VL con pocas excepciones

lat

VgypartedelaV L

it

todos o casi todos los códices de la VL (=ítala) a.b.c. determinados ma- nuscritos de la VL

vg

Vulgata

Métodos

Exeg<Stic<w-51

vgs

edición Sixtina de la Vg (1590)

sa

versión sahídica

vg<*

edición Clementina d e la Vg (1592)

ac

versión acmímica

vgst

edición de Stuttgart de la Vg (I9752)

ac2

versión subacmímica

Vgww ed i c ión de la Vg de Worsworth-

mae

versión medioegipcia

White-Sparks (1889-1954)

mf

versión medioegipcia fayúmica

pbo

versión protobohaírica

Siriacas:

bo

versión bohaírica

sy

toda la tradición siriaca

sys

códice siriaco sinaítico

Otras:

syc

códice siriaco de Curetón

aeth versión etiópica

nub

syP

versión siriaca Peshitta

ar versión arábiga

syh

versión siriaca harclense

arm versión armenia

svhmg nota marginal en la harclense sy" " variante con asterisco en syh

Copias:

geo versión georgiana

svP" versión siriaca filoxeniana

slav

versión nubia versión eslava antigua

syPa' versión siropalestinense

got versión gótica pt parte de la tradición (versiones) ms(s) manuscrito(s) de la tradición o

co

toda la tradición copta

del Padre indicado

3.5 Reglas de la Crítica Textual del NT

Habrás notado que en el transcurso de los ejercicios se aplicaron determinadas reglas para establecer el texto original. Los pasos en el trabajo fueron los siguientes:

Primero se anotaron todas las variantes con sus respectivos testigos. Una sola lección puede ser la original (o acaso ninguna de las transmitidas, cuando se pierde la original).

Después se aplicaron las reglas de la CT, comenzando siempre con los criterios externos y prosi- guiendo luego con los internos. Los externos se refieren a los testigos; los internos, al contexto, estilo, esta- dística de términos, mundo teológico del autor. Si todos coinciden, la decisión será fácil y certera. Los crite- rios externos tienen pnoridad para la decisión.

3.5.1 Criterios externos

1. La lección más y mejor apoyada por los mejores testigos puede ser la original. Debe tenerse en cuenta la calidad de los testigos, sobre todo su fecha y el tipo de texto: el mejor es el alejandrino; el más ale- jado y cambiado es el koiné.

Los papiros antiguos y los mejores códices mayúsculos antiguos tienen enorme valor. El mayúsculo D contiene frecuentemente variantes muy peculiares, no originales. Las traducciones y las citas de los padres eclesiásticos poseen generalmente sólo una función de control antes que de decisión.

2. Hay que tener en cuenta el parentesco de los testigos entre sí. Muchos guardan una relación genea- lógica en la que las copias de otros no tienen valor. AI tratarse de mss de una misma rama, su peso queda reducido al de uno solo. Por eso no se pueden contar meramente el número de los testigos a favor o en contra de una vanante. P.ejem. la gran masa de todos los mss pertenece al tipo koiné o bizantino pero esa mayoría

Métodos Exegéticos-52

no da ia pauta del valor de sus variantes. Los muchos cientos no valen lo que p.ejem. vale el mayúsculo B o el Papiro 75. No se trata de contar pues la cantidad, sino sopesar la calidad.

3. Hay que confrontar los grupos de testigos entre sí. Para ello ten presente el gráfico de los principa-

les tipos de testigos según recensiones: neutral-alejandrino-egipcio, "occidental", koiné. El alejandrino nos acerca a la redacción primitiva más que los otros.

4. Se debe tener en cuenta el influjo de los paralelos (sobre todo en los Evangelios Sinópticos) y del texto de la versión griega del AT, la llamada Septuaginta (LXX).

Cuando se nota que una vanante, evidentemente, tiene su origen en la intención del copista por igualar p.ejem. el texto de Me al de Mt hay que desecharla. El NTG ya indica estas vanantes por influencia de los paralelos con la letra p).

Taciano, un teólogo de la iglesia Siria, elaboró una armonía de los cuatro evangelios llamada Dia- tessamn. Este escrito fue usado durante mucho tiempo por la iglesia siria, y ejerció buena influencia en el copiado de los Evangelios.

Al citar textos del AT muchos autores del NT lo hacían de memoria. Cuando después se copiaban sus escritos, diversos copistas trataban de corregir las diferencias entre las citas y el texto original de la LXX.

5. Hay que prestar atención a la relación entre las variantes. Algo de esto ya viste al comparar los tí-

tulos de los cuatro Evangelios.

3.5.2 Criterios internos

1. La lección más difícil suele ser la primitiva. Esto se comprende fácilmente: un copista es más pro-

penso a aclarar un pasaje difícil u oscuro, y así introduce una variante más fácil. La lección difícil se sigue transmitiendo sin embargo en otras copias. El aparato crítico del NTG contiene numerosas variantes que constituyen aclaraciones, enmiendas, explicaciones, agregados, ejemplificaciones, armonizaciones.

Esta regla por supuesto no puede aplicarse mecánicamente, pues muchas variantes difíciles se deben simplemente a errores de copiado o dictado, y no a la composición del autor original. En este caso no tienen derecho a ser consideradas como originales. De allí que esta regla sólo pueda aplicarse si los criterios exter- nos coinciden con ella. Si la vanante más difícil sólo tiene a su favor testigos tardíos e inferiores, debe ser rechazada.

2. La lección más corta es la primitiva. Es más probable que alguien haya ampliado y explicado un

texto, y no que lo haya acortado.

Esta regla tampoco vale para los errores de copiado, cuando un copista, por ejemplo, saltó de una lí- nea a la subsiguiente omitiendo la intermedia o saltó por encima de palabras por lectura atravesada.

El mayúsculo D tiene tantos agregados y explicaciones en el Libro de los Hechos que prácticamente constituye una segunda versión, secundaria por cierto. Aquí siempre vale la regla de la lección más corta.

3. La variante elegida debe armonizar con el contexto. Si una variante entra en colisión con el versí-

culo o capítulo entero, no puede ser original. Tampoco puede ser original si es contraria al contenido y estilo del libro entero. Valga por ejemplo la historia de la mujer adúltera, Jn 7:53-8:11. Este texto, si bien condice con el espíritu general de Jesús y con el carácter de su proceder y su proclamación (y con ello puede ser con- siderado un hecho histórico), es tan distinto del estilo general del Evangelio de Juan que inmediatamente se le

Mélmlm Explicos-53 '

presta atención crítica. En efecto, ese texto es omitido por los Papiros 66 y 75; el Sinaítico, el Alejandrino y el Vaticano y una serie de testigos más. Lo tienen en ese lugar el mayúsculo D, el texto bizantino y algunas versiones. Algunos testigos lo tienen con marcas especiales o notas; y otros lo ponen incluso en otro lugar:

después de Jn 7:36 (el minúsculo 255); después de Jn 21:25 (la familia de minúsculos/); después de Le 21:38 (la familia/»); después de Le 24:53 (un corrector del minúsculo 1333). El testimonio pobre de D y texto mayoritario a favor de la originalidad, el testimonio fuerte en contra de los mejores papiros y códices, y asi- mismo la ubicación tan variada, indican que ese texto no fue escrito por el autor del cuarto Evangelio. Podría tratarse de una pieza histórica que circuló libremente hasta que algún primer copista la incluyó en Jn, y otros en Le.

4. La variante elegida debe explicar la formación de las demás, con la ayuda de las fuentes de errores y de los intentos de aclaración, explicación, armonización. Es decir, después de haberse hecho la elección de la mejor variante, puede hacerse la contraprueba mediante esta regla.

A las reglas pueden agregarse algunos consejos útiles:

-> No conviene apoyarse en la conjetura. Cuando ninguna vanante satisface, es mejor dejar cons- tancia del problema.

-> Conviene tener conocimiento del estilo de cada autor, su vocabulario, el contexto de sus pasajes,

sus enseñanzas en general.

->

Conviene tener presente que las palabras de Jesús en los Evangelios tienen un trasfondo arameo.

->

Según la teoría de las dos fuentes generalmente aceptada, el Evangelio de Marcos y una Fuente de

Dichos sirvieron de bases a los evangelistas Mateo y Lucas, agregando cada uno de estos más materiales propios a sus respectivas obras. Debe tomarse pues en cuenta la prioridad del Evangelio de Marcos; y al mis- mo tiempo debe saberse que el de Mateo ejerció mucha influencia sobre el copiado postenor de los demás, por ser considerado el "principal". Ambas cosas se notan en la formación de variantes.

-> La crítica textual solo se aprende en la praxis, incluso con cierto arte.

Actividad 25

Anota en unas fichas las reglas de la Crítica Textual del NT. Estudia detenidamente la sección de CT en la exégesis modelo sobre la historia del magistrado rico, Le 18:18-30, en la Unidad 14 de este curso. Después realiza los ejercicios propuestos para la evaluación de esta unidad anotando todas las variantes indicadas en el aparato crítico y sus respectivos testigos y aplicando las reglas de la CT hasta determinar el texto original Estos ejercicios también te servirán para com- prender las opciones de los editores del NTG

TERCERA EVALUACION

Estudiante

Fecha

Ejercicio 1: Mt 17:20, 21 (el v.21 ya constituye una variante, analízala).

Ejercicio 2: Le 7:28

Ejercicio3: Ef 1:1

Ejercicio 4: La inscripción del Apocalipsis

Responde además a las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es el objetivo de la CT del NT?

2. ¿Qué son las variantes del texto del NT?

3. ¿A qué se le llama testigo?

4. ¿Cuáles son los tres principales tipos de texto o recensiones del NT?

5. ¿Por qué es importante la CT del NT?

UNIDAD 4

CRITICA TEXTUAL DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Métodos Exegéticos-57

1. INTRODUCCION

No se dispone de ningún manuscrito bíblico original. Todos los originales se perdieron, y es necesa- rio manejarse con copias posteriores. Entre los textos existentes, llamados testigos, y el origen de los diversos libros siempre se interponen espacios de tiempos más o menos largos.

El AT o, mejor dicho algunas partes del mismo, comenzaron a transmitirse en copias manuscritas 1500 a 2500 años antes de la invención de la imprenta, según se trate de un texto de los más recientes o de los más antiguos.

Estas copias contienen errores o cambios inconscientes, pero también conscientes e intencionales que se producen siempre con ese tipo de transmisión de textos y que incluso conocemos de nuestra propia práctica de copiado a mano, a máquina, por dictado o de memoria. Ni siquiera el mayor cuidado puede im- pedir que se introduzcan errores de los copistas; y ni que hablar de los cambios intencionales o de los que provienen de la existencia de tradiciones similares o paralelas (como p.ejem. la doble tradición del Decálogo, Ex 20 y Dt 5).

Actividad 26

Busca en tu Biblia los Diez Mandamientos de Ex 20 y Dt 5 y compara ambas versio- nes. ¿Cuáles son los cambios más significativos? Regístralos con algún criterio comparativo que consideres útil.

En la antigüedad el dueño de la copia de un texto solía hacer agregados, correcciones, omisiones, etc. Esto, que hoy nos parece una arbitrariedad, se eliminó recén cuando ¡os textos dejaron de ser propiedad individual para convertirse en patrimonio religioso de una comunidad, iglesia, pueblo o religión; y cuando adquirían carácter sagrado para la comunidad de fe. Pero con todo seguían existiendo fuentes de errores e incluso de cambios a partir de la transmisión.

2. INFORMACION BASICA

Para tratar de llegar a la forma original de los textos bíblicos ya vimos que la exégesis dispone de la metodología de la Crítica Textual (CT). Esta se confronta con el hecho de que sólo disponemos de copias postenores de los textos, y que estas copias difieren entre sí. A esto hay que agregar las diferencias que evi- dencian las versiones o traducciones a otros idiomas con respecto al original hebreo (y arameo) del AT y griego del NT.

El original debe ser reconstruido pues a partir de las copias y versiones. Por lo pronto puede supo- nerse que ningún autor bíblico haya escrito un texto sin sentido. La gramática y las cuestiones de contenido son pues una ayuda importante para la CT.

La CT es la simple pregunta acerca de cuál de vanas lecturas diferentes de un mismo texto es la más cercana a la intención o a la pluma del autor.

La CT del AT define como texto original a la forma hipotética que tenían los escritos el AT, cuando formaron paulatinamente el canon palestinense del AT a partir del siglo IV a.C. El proceso de canonización

incluía también la fijación del texto consonántico. Recuerda que el hebreo se escribe básicamente con conso- nantes; los signos vocálicos, la llamada puntuación, no formaban parte del escrito original.

Es muy difícil reconstruir realmente el verdadero texto original, ya que las traducciones generalmen- te no provienen de una misma raíz, sino que representan evoluciones a partir de distintas recensiones.

Esto ha llevado a que muchos estudiosos consideren que es sumamente difícil definir con total pre- cisión el objetivo de la CTdel AT. Estiman que sigue siendo conveniente hablar sólo de la reconstrucción del texto que ha llegado a ser canonizado a fines del siglo I d.C. en el judaismo rabínico, y cuyo representante es el llamado Texto Masorético (TM). Y con ello el principal trabajo ya está hecho y se halla plasmado en la edición de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS).

La CT intenta ir más lejos, descubrir, comprender y revertir por lo menos aquellos cambios incons- cientes e intencionales del texto, provenientes del proceso de copiado.

Para el estudio científico del A T disponemos de la BHS, reproducción fiel del manuscrito veterotes- tamentario completo más antiguo entre todos los conocidos. Es del año 1008 ó 1009 d.C. y lleva el nombre de Códice de Leningrado B 19 A, abreviado L. Contiene el llamado Texto Masorético.

La BHS es una edición con aparato crítico, cuyas variantes permiten verificar las diferencias que

existen entre el códice base L y otras tradiciones tales como manuscritos hebreos, la traducción griega LXX, el

Pentateuco Samarttano,

los documentos bíblicos de Qumrán y otras versiones.

La Universidad Hebrea de Jerusalén está publicando una gran edición científica del AT, conocida bajo la sigla HUB (Hebrew University Bible; el proyecto completo se abrevia HUBP). Se basa en el Códice de Alepo de la primera mitad del siglo X, inaccesible durante mucho tiempo para la investigación científica: la comunidad que lo guardaba no permitía fotografiarlo.

Lamentablemente se quemó una parte de este manuscrito antes de que pudiera ser

Ahora se encuentra en el Santuario

del Libro

del Museo de Israel en Jerusalén.

documentado.

Si bien la exégesis tiene cada vez más confianza en el TM, es necesario comprender los pasos de la CT y conocer los datos sobresalientes de la historia del texto del AT.

Esta unidad de CT del AT se propone suministrar información y ayuda para:

* Conocimiento de las principales fuentes de errores de copiado.

+ Conocimiento de la historia del texto judío oficial, el TM, impreso en la BHS.

* Conocimiento de otros textos y versiones.

* Uso de la BHS.

* Manejo de la CT

del AT .

* Apreciación de distintas variantes y posibilidades de traducción.

* Explicación de variantes introducidas en el texto.

Actividad 27

Registra en una ficha los objetivos de la CT, podrás volver sobre ellos cada vez que los necesites.

1

Métodos

Actividad 28

Exegéticos

Crítica

Objetivos

Textual

del

AT

Ejemplo

Registra en una ficha los datos consignados en esta unidad y en la número 2, He- rramientas básicas, sobre la BHS.

Métodos

ExegéticosICOS

BHS

Crítica

Textual

del

AT

Ejemplo

2.1 Ejemplos de CT del AT en castellano

Veamos algún caso:

 

En 2R 23:33 la BJ dice: El Faraón

Nekó

lo encadenó

en Riblá,

en el país

de Jamat,

y puso

un

im-

puesto

al país de cien talentos

de plata y diez talentos

de

oro.

La versión RV dice: Y lo puso preso

Faraón

Necao

en Ribla

en la provincia

de Hamat,

para

que

no

reinase

en Jerusalén;

e impuso

sobre la tierra una multa de cien talentos

de plata,

y uno

de

oro.

La BJ tiene una nota explicativa en la que aclara que el texto hebreo añade después de

Jamar.

cuando

era rey de Jerusalén;

y que varias versiones dicen: para que no reinara

más en

Jerusalén.

La edición manual de la BJ tiene efectivamente esta lectura del texto: para

que

no reinara

más

en

Jerusalén

 

En el mismo versículo hay otra variante:

 

BJ dice: Cien talentos de plata y diez talentos de oro. RV dice: Cien talentos de plata, y uno de oro.

 

La nota de la BJ aclara que el texto hebreo dice: un talento BJ se inclina pues por las versiones; la RV por el texto hebreo.

de oro y las versiones diez

talentos.

La

Estas diferencias indican que los traductores dieron distinta importancia a las diferentes lecturas o variantes. Al exegeta se le plantea pues la necesidad de llegar a un más preciso manejo de los problemas de CTdelA T

MétodosExegéticos-61

Actividad 29

en castellano

Compara las distintas versiones de Gn 24:67. Presta atención a la nota de la BJ.

Actividad 30

en castellano

Compara las versiones de Gn 27:38 ¿Qué agregado tiene la BJ, y de dónde surge?

3. BREVE HISTORIA DEL TEXTO HEBREO

Lee los párrafos o capítulos correspondientes a la historia del texto hebreo y sus versiones en alguna Introducción al AJ . Encontrarás buena información en M. Noth, El mundo del AT. Introducción a las cien- cias auxiliares de la Biblia (Cristiandad, Madrid, 1976), Párrafos 42 al 50 (pág. 308-363).

La historia del texto hebreo evidencia que todos los testimonios tienen una gran distanca del texto original, tanto temporal como también literaria y teológica. Como ya sabes, esto se produjo por errores de copiado, otros cambios involuntarios, y también cambios intencionales.

La exégesis del AT no se conforma con constatar que se han producido esos cambios. Su CT trata de descubrirlos, analizarlos y clasificarlos; con la finalidad de reconstruir el texto original.

A diferencia del texto original del NT, que es el texto tal como salió de la mano de cada autor, lo que la CT del AT llama texto original es la forma que tenían los libros veterotestamentarios cuando alcanzaron su conformación actual y en la que fueron canonizados, en lo que al volumen y contenido se refiere. Este proce- so de conformación definitiva y de canonización se desarrolló aproximadamente a partir del siglo IV a.C y llegó a su conclusión haca fines del primer siglo d.C.

3.1 Origen de las variantes del AT

La CT del AT no tiene ninguna ilusión en cuanto a lograr la reconstrucción total del texto original tal como salió de la mano de sus autores. Por una parte hay pasajes dañados cuya reparación siempre será pro- blemática, salvo que se descubran más originales o muy antiguos. Por otra parte sólo en la fase final de la canonización se cristalizó una transmisión mecánica y sacralizada de los textos, a partir de la cual los copistas se esmeraron en reproducir fidedignamente sus textos. Antes de esa época aparentemente no se tenía dema- siado problema en modificar los textos, siempre que se mantuviera el sentido, los datos importantes, el con- tenido, si no era el caso de verdaderas relecturas y reescrituras.

Fijando pues la atención de la CT del AT en la conformación del texto al momento de su proceso de canonización judía, deben tomarse en cuenta los errores producidos por la transmisión en sí.

Es sabido que muchos errores se producen de manera totalmente inexplicable, p.ejem. por cansancio. Por ello no se ha de creer que el exegeta podrá interpretar el origen de todos los cambios.

Un manuscrito defectuoso, una palabra ilegible, un error ya corregido por algún copista pero empeo- rado, pueden producir errores que suelen designarse simplemente como texto dañado (abreviado en la BHS crrp — corruptum). Luego hay una serie de cambios que son típicos para todo copiado a mano. Su descubri- miento y explicación permite una reconstrucción bastante segura del original.

Los errores de lectura y escritura se produjeron por confusión de letras similares en la escritura he-

brea cuadrada

:3-n"nn~nn~r--p--3) .

También hubo confusiones con letras hebreas antiguas. La versión griega del AT, la Septuaginta o LXX, agregó otras posibilidades de confusión entre letras griegas.

Otros errores se deben a la transposición de letras, haplografía (eliminación de letras o palabras pa- recidas), ditografía (duplicación de letras o palabras), confusión de renglones por saltos por comienzos pare- cidos o idénticos (homoioarcton) o por finales similares o iguales (homoioteleutón), saltos transversales, combinación o separación errónea de palabras, confusión de consonantes empleadas como vocales, modifi- caciones debidas a pasajes paralelos, interpretación falsa de abreviaturas, asimilaciones, etc.

Los cambios intencionales deben comprenderse sobre el trasfondo histórico: antes de la fijación ca- nónica y del desarrollo de la concepción del carácter sagrado de las Escrituras los copistas y estudiosos de los escritos del pueblo de Dios introdujeron los cambios con plena conciencia e intencionadamente. Estos no deben considerarse hoy como falsificaciones de la Palabra de Dios. Los cambios se hicieron con total buena fe, y jamás se quiso introducir algo extraño al texto. Más bien se quiso corregir o mejorar pasajes no del todo claro o considerados erróneos.

Así se introdujeron partículas breves (y, todo, uno, tú, que, allí, diciendo).

Diversos textos fueron adaptados a la comprensión, el estilo y las necesidades populares. Los térmi- nos poco frecuentes fueron reemplazados por otros más comunes. De allí que certas vanantes con vocablos menos frecuentes y más difíciles pueden ser originales. Algunos términos y giros chocantes para el sentimien- to religioso o moral fueron sustituidos por otros más elegantes, eliminando p.ejem. el nombre de Baal de ciertos nombres personales compuestos.

En otros textos se interpretaron erróneamente abreviaturas antiguas.

Los copistas incluyeron en el texto de vez en cuando agregados y glosas marginales. Posteriormente otros copistas los consideraron parte del texto y los incluyeron como parte de él.

Actividad 31

Anota en ficha los principales errores involuntarios y los cambios intencionales con- siderados por la CT del AT.

Métodos Exegéticos

¿'

Métodos Exegéticos

¿

Crítica Textual del AT

Errores y cambios

involuntarios

Ejemplo

Crítica Textual del AT Cambios intencionales del texto

3.2 El texto masorético, TM, 911 en la BHS

El texto hebreo del AT recibe el nombre de Texto Masorético porque su forma actual, canónica, pro- cede de un trabajo especial de transmisión y fijación, llamado Masora; hecho por sabios judíos llamados ma- soretas. Estos establecieron el texto en su forma fija entre el 750 y el 1000 d.C.

Fijaron la grafía, la puntuación de consonantes por medio de signos vocálicos, la pronunciación de las palabras, y asimismo las reglas de lectura pública. Con todo ello lograron darle uniformidad al texto.

La anterior edición de la BH, de Kittel, y la actual BHS siguen en su totalidad el TM según el Códice L de Leningrado. Lo designan mediante una M gótica: SWl que no debe confundirse con la sigla similar de la CT del NT, 9JI (que designa el texto Mayoritario, Bizantino y otros).

Originalmente el texto hebreo circulaba sólo como texto consonántico, con algunas consonantes ac- tuando como vocales finales (desde el siglo VII a.C).

El actual texto consonántico se consolidó hacia fines del siglo I y comienzos del siglo II d.C. Des- pués de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. se inició un proceso de restauración judía que incluyó decisiones definitivas sobre la forma canónica del conjunto de libros de la Biblia hebrea y sobre la forma consonántica del texto. La interpretación judía meticulosa exigía un texto absolutamente seguro. Los sabios elaboraron entonces una recensión a partir de manuscritos antiguos, y su producto tiene mejor calidad que los textos de circulación popular. Así el TM oficial difiere de los testigos anteriores: el Pentateuco Samaritano, la LXX, el Rollo de Isaías encontrado en Qumrán juntamente con otros textos fragmentarios. Todos estos testi- gos eran de circulación popular. El TM es más exacto, meticuloso, conservador y restaurador.

Por otra parte los sabios judíos hicieron diversas correcciones, sobre todo por razones dogmáticas. Así p.ejem. en Crónicas se encuentran diversos nombres personales compuestos con el nombre del dios Baal, mientras que en los textos paralelos de Samuel y Reyes este nombre odiado fue eliminado y sustituido por otros elementos, Dios, o también vergüenza. O sea que los textos de mayor importancia que Crónicas recibie- ron más corrección.

Hubo varias mejoras, eliminaciones, inclusiones y otras versiones. Las tradiciones judías han regis- trado conscientemente algunos de estos cambios. Este texto fijado y purificado críticamente por las autorida- des judías tenía que ser transmitido luego de manera absolutamente confiable, pues para la concepción judía los escntos sagrados no pueden ser cambiados en su conformación o en su texto. Se profundizó así la con- cepción del carácter intocable de los textos sagrados.

Había personas especialmente encargadas de realizar el trabajo de transmisión, el cuidado de las Es- crituras, la búsqueda y eliminación de eventuales errores. Los primeros eruditos se llamaban Soferim, escri- bas, sabios de la Escritura, maestros y copistas de la Biblia.

A partir del siglo V d.C. un grupo de estudiosos llamados Masoretas inició la vocalización de los

textos hebreos consonánticos. A partir del siglo XI también se llamaban naqdanim (puntuadores) Sin vocali-

ya que vocalizaciones diferentes pueden

producir significados distintos Por ello fue necesario fijar la pronunciación exacta a medida que avanzaban

los siglos.

zación exacta el texto consonántico mantiene ciertas ambivalencias

.

Desde el siglo VII a.C. se empleaban en ocasiones algunas letras con valor vocálico (llamadas ma- tres lectionis, madres de la lectura). Asimismo se usaban en algunas partes ciertas transliteraciones del texto hebreo mediante letras griegas. Esta práctica se abandonó luego por razones religiosas y prácticas

En el siglo V d.C. se pasó a designar la pronunciación vocálica mediante signos colocados debajo o enema de las consonantes. Este procedimiento se llamó puntuación.

Se desarrollaron tres sistemas de puntuación: el babilónico, el palestinense, el tiberiense (de la ciu- dad de Tiberias). Este último se impuso en el TM. El babilónico y el palestinense eran supralineales.

En Tiberias trabajó la familia de Ben Naftalí por un lado y la de Ben Aser por el otro, cada uno con un sistema propio de signos vocálicos y de acentuación. Este trabajo llegó a su conclusión en los siglos IX - X d.C. El sistema de Ben Aser alcanzó la máxima validez, desplazando todos los demás textos y sistemas. Con ello se reglamentó definitivamente y hasta en el más mínimo detalle la pronunciación y la lectura de los textos del AT.

En síntesis: desde fines del siglo I d.C. la Biblia hebrea tiene un texto consonántico fijo, mientras que su puntuación vocálica y su acentuación actuales se terminaron de fijar recién en los siglos IX y X d.C.

Los textos del hebreo moderno, el ivrit, comúnmente no llevan puntuación vocálica, salvo en pala- bras claves, ambiguas o ambivalentes.

3.3 La Masora

Además del texto hebreo y de su aparato crítico la BHS también contiene una serie de otras indica- ciones tradicionales de los sabios judíos, conocidas bajo el nombre genérico de Masorá.

La Masorá completa se divide en Masorá marginal y Masorá final. La marginal a su vez se subdivide en M. parva (Mp) o pequeña, colocada en los márgenes derecho e izquierdo del texto; y M. magna (Mm, Mas. M) o grande, colocada en los márgenes superior o inferior. La BHS sólo contiene la Mp.

La Mp contiene indicaciones sobre la configuración externa del texto a los efectos de preservar la misma. Tiene referencias sobre la frecuencia de términos y giros.

La Mm complementa las indicaciones de la Mp, dando las citas del empleo de los términos, y otras especificaciones.

La M. final contiene todo e^ material en orden alfabético.

La Mm y la Final se editan en tomos separados de la BHS, pero con referencias desde ésta a la tota-

lidad.

El aparato masorético es una especie de combinación de estadísticas de términos y giros y de con- cordancia hebrea; pero a diferencia de una concordancia completa, la Masorá no se propone indicar todas las citas, sino que registra las cosas llamativas a nivel exegético, sobre todo lo raro y especial y los empleos úni- cos (hapaxlegómena).

El punto de partida fundamental y constante de la CT del AT debe ser siempre el texto hebreo (con sus partes arameas) llamado Texto Masorético, transmitido oficialmente por el judaismo. Todas las traduc- ciones, inclusive las más antiguas, son secundarias, con mayor o menor libertad, literalidad o interpretación; y no se pueden considerar representantes mecánicas del original.

Además se sigue comprobando constantemente que el TM se basa en una transmisión muy cuidado- sa y exacta del texto canonizado en los siglos previos al trabajo de fijación consonántica. Esto no significa que todas las palabras del TM deben tomarse como originales: ya sabes que también hay errores y cambios.

Pero sí significa que la CT debe fundamentar muy bien cualquier corrección que se quiera introducir. Además todos los otros testigos y versiones tienen también sus propios problemas de CT.

Actividad 32

Registra en una ficha resumen los datos más importantes consignados en esta unidad sobre el Texto Masorético:

4. OTROS TEXTOS, VERSIONES Y TESTIGOS DEL AT

Como la CT del AT trabaja con diversos testigos junto al TM, conviene conocer algunos detalles de los mismos.

4.1 El Pentateuco Samaritano, ¡J en la BHS

El Pentateuco Samarttano constituye la esentura sagrada de la comunidad samantana que en el transcurso del siglo IV a.C. se separó de Jerusalén. Al producirse el cisma los samaritanos se llevaron consigo los escritos sagrados del judaismo, con la conformación que éstos ya tenían como tales: El Pentateuco o Torá (Ley).

El Pentateuco Samaritano difiere del

TM en unos 6000 casos. Mayormente se trata de vanantes or-

tográficas y otras menores que no cambian el sentido.

En cientos de casos el texto coincide con el de la LXX contra el TM. En otros casos se trata de adaptaciones a las necesidades samaritanas En general podría decirse que el texto samaritano es una recen- sión popular del verdadero texto hebreo original que tampoco coincide del todo con la versión oficial que conocemos como TM.

El Pentateuco Samaritano tiene actualizaciones de formas arcaicas y también simplificaciones. Su valor como testigo del original no debe exagerarse La BHS usa una m griega minúscula como sigla para este texto.

4.2 La Septuaginta, LXX, (¡B , en la BHS

La Septuaginta o LXX es la traducción del AT al griego y como tal sólo un testimonio indirecto del texto hebreo.

Actividad 33

Lee en alguna introducción al AT el párrafo correspondiente a la LXX.

Por su antigüedad la LXX es más importante que las demás versiones, la aramea y la siriaca.

Métodos Exegéik-os-6(1

La LXX se originó en Egipto a partir de mediados del siglo III a.C, y se debió a la necesidad del ju- daismo egipcio de contar con una versión de sus Escrituras sagradas en el idioma que pasaron a hablar en su situación de diáspora: el griego. La llamada Carta de Aristeas informa con carácter legendario sobre el proce- so de traducción del AT al griego.

La LXX no es producto del trabajo de un sólo traductor ni de una sola versión original, sino que es una obra de diversas manos en distintas etapas históricas. Además ha pasado por varias recensiones. Es una colección de traducciones, realizadas por judíos de la diáspora y con una dosis de judaismo helenístico.

Contiene además varios libros que no entraron en el canon hebreo, y presenta otro ordenamiento de los escritos.

Por todas estas razones las variantes entre la LXX y el TM no pueden usarse indiscriminadamente paralaCTdelAT.

En el siglo III d.C. el teólogo cristiano alejandrino Orígenes hizo una recensión de la LXX, basándo- se en el TM, ya normativo en ese momento para el judaismo.

La LXX abrió el AT al mundo no judío interesado en esos escritos. Por este medio la Septuaginta

llegó a ser de importancia capital para la Iglesia cristiana: el joven cristianismo, una vez superado el límite de

los judeocristianos, y ampliando a los paganocristianos, incorporó los escritos sagrados de Israel en su versión

griega a su cuerpo de revelaciones. El verdadero AT de los cristianos de los primeros siglos no fue entonces el texto hebreo, sino la versión griega, ampliamente usada y citada por los teólogos cristianos.

El judaismo por su parte reaccionó contra este uso de sus escritos. Iba abandonando la LXX; y se

elaboraron tres nuevas traducciones que querían ofrecer versiones más fidedignas a! texto hebreo: las de

Áquila ( a' , en

la BHS), la de Teodoción

(8 ' o ©' ) y la de Símaco ( 6 ) .

La LXX gozó de amplio aprecio más allá de la antigüedad cristiana. Todavía en el siglo XIX muchos

exegetas la valoraban más que el TM. Como la LXX se originó en los siglos a.C. se creía poder reconstruir a

partir de esa versión griega un texto hebreo premasorético más cercano al original que el TM.

Hoy sin embargo se sabe que la LXX no es ni quiere ser una mera traducción filológica exacta, y que tampoco presenta un texto uniforme en toda su extensión.

El TM tuvo una gran constancia en su fijación consonántica a partir del siglo I d.C. Las copias de la

LXX por su parte presentan gran variación durante varias centurias. En el siglo pasado el exegeta Paul de

Lagarde se había propuesto llegar a un texto griego original de la LXX a partir del estudio de sus distintas recensiones, citas y otros criterios. Esto no fue posible. Por ello Paul Kahle levantó otro programa: la LXX constituye en sí ya una unificación de diversas traducciones griegas en circulación entre los judíos en Egipto. No hubo pues un texto griego original, sino varios. Esto imposibilitaría la reconstrucción de un texto prema- sorético hebreo a partir de la LXX que conocemos.

Las coincidencias entre la LXX y el Pentateuco Samaritano permiten deducir que ambos se basan en un texto hebreo popularizado, mientras que el TM es una recensión que se propone mayor exactitud y fideli- dad respecto del original.

Además debe considerarse que la LXX, como cualquier traducción a otro idioma, contiene una bue- na dosis de interpretaciones. El griego no tiene los mismos moldes que el hebreo. Una misma palabra hebrea a veces necesita varios sinónimos griegos, según el contexto. Otros términos difíciles fueron adaptados o simplificados. Los judíos de la diáspora vivían bajo condiciones sociales y culturales diferentes. Este ambien-

MétodosExegéticos-67

te los helenizó, llevándolos a concepciones más abstractas y filosóficas de Dios, con menos antropomorfis- mos.

La LXX, reflejando el uso judío de no pronunciar el nombre de Yahvéh, siempre coloca Kyrios, Se- ñor, donde el AT incluye el Tetragrama.

Todo esto limita el valor de la LXX para la CT del TM.

Los escritos de la LXX que no fueron canonizados por el judaismo, pero sí usados por la tradición cristiana, se llaman deuterocanónicos en la terminología católica y apócrifos en la de la Reforma: Judit, Sabi- duría de Salomón, Tobías, Eclesiástico, Siracides, Baruc, 1 y 2 Macabeos, y agregados a Ester y Daniell

El AT de las biblias evangélicas comunes suele contener sólo los libros del canon judío, pero los tie- ne en el orden de la LXX, tal como en la tradición católica.

Actividad 34

Anota en una ficha los datos más importantes sobre la LXX.

4.3 El Targum

En el judaismo postexílico el idioma hebreo perdía más y más su importancia como lengua hablada por el pueblo. Fue sustituido por el arameo, el idioma literario oficial del imperio persa. Los teólogos judíos sería n cultivando el hebreo, también lo hacían diversos grupos del pueblo; pero se impuso la necesidad de ofrecer a los fieles que asistían al culto, juntamente con la lectura hebrea de los pasajes de las Escrituras, también una correspondiente traducción aramea. Esta traducción recibió el nombre de Targum, que significa traducción. En un primer momento las traducciones se transmitieron en forma oral, luego fueron fijadas por escnto. El origen geográficamente diversificado llevó a la fijación escrita de diversos targumes (o targumim, según el plural hebreo) En Babilonia estos recibieron en el siglo V su fijación definitiva y oficializada: el T Onkelos del Pentateuco y el T Jonatán de los Profetas anteriores y posteriores Ambos contienen material muy antiguo De Tierra Santa proceden taime s no oficiales pero con textos más antiguos que los babilóni- cos: el Jerusalmi I (también llamado T Pseudojonatán) del Pentateuco; el T Fragmentaiio (o Jerusalmi ¡I), con fragmentos del Pentateuco; el T. Neófiti del Pentateuco; y algunos textos menores.

Estas versiones arameas, juntamente con traducciones más o menos literales, están llenas de interpre- tación libre, paráfrasis, explicaciones, actualizaciones y adaptaciones a la explicación judía del momento. Estos cambios del texto hebreo implican que los Targumin no pueden aportar demasiada exactitud a la bús- queda de un texto hebreo original.

El Pentateuco Samaritano también fue traducido al arameo: se trata del Targum Samaritano, fu ' en la BHS. Además existió una versión griega del Samaritano, llamada Samariticón.

4.4 Otras versiones antiguas del AT

De importancia es la versión siriaca llamada Peshita (traducción común) Coincide con el TM sobre todo en el Pentateuco. La LXX ejerció más tarde diversas influencias manifiestas sobre las copias de esta versión.

Fue despla-

zada más tarde por la traducción latina que en su momento sería la oficial de la Iglesia Católica, la Vulgata.

La versión latina antigua, la Vetus Latina, proviene del siglo II d.C Se basa en la LXX

Métodos Exeg«icos-„S

La Vulgata fue elaborada por Jerónimo directamente a partir del original hebreo (y del griego en el caso del NT) entre 390 y el 405 d.C, por encargo del Papa Dámaso I. Jerónimo también realizó dos recensiones de los salmos, corrigiendo la antigua versión latina. Jerónimo trabajó en Roma y luego en Belén.

Otras versiones interesantes son la copta con sus dos ramas principales, la bohaírica y la sahídica (son traducciones de la LXX); la etiópica; la armenia; la árabe o la arábica; la gótica; la georgiana.

5. GENEALOGIA DEL TEXTO DEL AT

Con todas las versiones nombradas puede constituirse una genealogía del texto del AT.

Recordemos para tener en cuenta:

TIPOMASORETICO

911

TM consonántico

Oeste:

 

a '

Áquila

6 '

Teodoción

0

Símaco

U

Vulgata

Occ

Puntuación palestinense (occidental) NaftbenNaftalí Asch ben Aser

Este:

Or Puntuación babilónico (oriental)

OTROS TIPOS PREMASORETICOS

ñ

Texto de Qumrán

Targum (versiones arameas)

£S

Peshita (versión siríaca)

TIPOSAMARITANO

M Pentateuco Samaritano

TIPO LXX

<B

% Antigua versión latina

Septuaginta, LXX

Otras recensiones de la LXX:

R

Versión copta

V

Versión etiópica

got Versión góüca Orígenes

arm Versión armenia

georg Versión georgiana

Métodos Exegétieos-69

6. EJEMPLO DE CRITICA TEXTUAL DEL TEXTO HEBREO

Actividad 35

Realiza ahora el estudio del siguiente ejemplo de CT en hebreo: Gn 2:4 <o™Jl pK' , tierra y los cielos. El aparato crítico dice: "u s px : O'Mtf , cielos y tierra. El Penta- teuco Samaritano y la versión siriaca invierten ef orden/en evidente paralelo a Gn 1:1. Constituyen pues una corrección, y como tal la variante ha de desecharse.

Actividad 36

Gn 4:25 <nti Set. El aparato aclara: ' «(V ) + Xéyouaa= ™>ó , dicWo. ¿Por qué la LXX y similarmente (según el sentido) también la traducción latina de la Vulgata agregan aquí diciendo? ¿Es aceptable o no esta variante? Fundamenta tu respuesta tanto en el caso que la misma sea afirmativa o negativa.

7.CTENLABHS

Luego de la información histórica y de estas primeras prácticas veremos cómo funciona la CT en la

BHS.

La BHS contiene un sistema de referencias que establece una relación entre el TM del Códice L y las variantes provenientes de diversas tradiciones.

Las variantes se enumeran dentro de cada versículo mediante letras latinas minúsculas a media altu- ra: a, b, c. En e l t 0 cr ftj co vue l ve a aparece r la letra correspondiente y luego viene la indicación de la lectura alternativa y o información de diversa índole, juntamente con el suministro de los testigos de la va- riante.

Lamentablemente la BHS carece de un sistema de signos que ya desde el texto indique el tipo de cambio: remplazo, omisión, agregado o inserción, otra puntuación; tal como lo tiene el NTG2*.

Según los tipos de referencias, las letras latinas minúsculas pueden indicar marcas o paréntesis, se- gún su posición y número.

Marca. Cuando hay un sola letra se trata de una marca. Si está a la derecha de la palabra hebrea, o sea, antes de ella según la dirección de la escritura y lectura del hebreo, la vanante se refiere a todo el versícu- lo; si está a la izquierda, o sea después de la palabra hebrea, la variante se refiere a esa palabra.

En ambos casos aparece también una sola letra minúscula en el aparato crítico.

Paréntesis. Cuando dos letras minúsculas encierran un grupo de palabras, se trata de un paréntesis. En el aparato vuelven a aparecer las dos letras separadas por un guión: a-a.

El paréntesis indica que la variante abarca todo el grupo de palabras incluidas entre esas letras.

Métodos Exegéticos-70

EJEMPLO

Gn 2:2 a -patí n el séptimo; En el aparato: *p 0 ¿J ^7 e l .v^v/o. El Pentateuco samaritano, la LXX y la versión siriaca tienen el sexto. Evidentemente se trata de una corrección según la razón, ya que la obra en sí quedó concluida el sexto día, y el séptimo se destinó al descanso. La variante quiere mejorar y eliminar la dificultad. Con ello se evidencia como secundaria.

7.1 El aparato crítico de la BHS

El aparato crítico de la BHS contiene una serie de informaciones útiles para la CT del AT y para el conocimiento de la evolución de los textos.

Sus indicaciones pueden agruparse de la siguiente manera:

Variantes, muchas veces sin vocalización. Cuando la variante tiene la misma raíz que la palabra del texto y sólo cambia p.ejem. un sufijo, una preposición, un prefijo, una desinencia o algo similar, entonces el aparato indica sólo la parte cambiada. Si cambia la primera parte, la variante va seguida de un apostrofe; SÍ cambia la desinencia o el sufijo, la variante va precedida por un guión siempre en el sentido de la lectura hebrea. Si la variante procede de otro idioma semítico, p.ejem. el árabe, va transliterada.

Indicaciones de la procedencia de las variantes. Los testigos más importantes se indican mediante letras góticas especiales. El rango de importancia de los testigos es aproximadamente el siguiente: TM, Penta- teuco samaritano, Qumrán, Septuaginta, las otras versiones griegas (Aquilea, Teodoción, Sínmaco), Versión siriaca, el Targum, la Vulgata, la antigua versión latina. Luego siguen las demás versiones. El aparato de la BHS emplea este rango de CT.

Indicaciones en latín, generalmente abreviadas, sobre la naturaleza de las variantes: omisión, inserción, remplazo, otro orden de palabras. Algunas de las abreviaturas para estos datos también se emplean como sugerencias, p.ejem. di significa tanto suprime(n) como también suprímase; tr significa transpone y también hay que transponer (o colocar en otro lugar).

Indicaciones y opiniones de CT de los editores de la BHS, p.ejem. propónese,

léase, debe

insertarse.

proba-

Estas indicaciones muestran cómo hay que corregir el texto. Cuando no hay

suprímase,

blemente,

testigos que apoyen la lectura propuesta, a veces aparecen otros fundamentos.

EJEMPLO

En Is 32:9 el aparato dice con respecto a la vanante - métricas.

por razones

prb di m es: probablemente

debe

Términos de información

general, como p.ejem.

cantidad de manuscritos, signos gráficos.

indicaciones gramaticales, referencias

suprimirse

sobre

la

7.2 Siglas, signos y abreviaturas de la BHS

El conjunto de siglas, signos, abreviaturas, indicaciones latinas abreviadas y completas, referencias, etc. constituye un lenguaje muy peculiar.

Presentamos (BHS, pág. XLIX-L):

la lista de siglas y abreviaturas

latinas con su correspondiente

traducción

castellana

Métodos Exegéticos-7 f

acc

acento

ast

asterisco

 

add

agregado, agrega(n)

bab

babilonio

aeg

egipcio

c

con

aeth

etiópico

cet

los restantes, los otros

 

akk

acádico

cf

confróntese, véase

 

al

otros

cj

unir con; une(n)

alit

de otra manera

cod(d )

códice(s)

arab

árabe

cop

unión

aram

arameo

cp

capítulo

 

art

artículo

nom

nombre

crrp

corrompido, dañado

nonn

algunos

di

suprímase; suprime(n)

ob

signo en mss para indicar adición

dttg

ditografía

om

omite(n)

 

dub

duda

omn

todos

dupl

doble

orig

original, originalmente

 

etc

etcétera

P

parte, en parte

 

exc

cayó, cayeron

par

paralelismo

 

extr

extraordinario

pe

pocos

fin

fin, al

final

piar

muchos

 

frt

tal vez, quizás