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Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) Nombre: Yolaine Massiel Matrícula: EE9982 Materia Economía
Universidad Autónoma de Santo Domingo
(UASD)
Nombre:
Yolaine Massiel
Matrícula:
EE9982
Materia
Economía Dominicana
Tema:
Deuda externa en la Rep. Dom.
Profesora:
Edita Rodríguez
Sección:
11
16 de noviembre del 2012

INTRODUCCION

La deuda externa se ha convertido en un grave obstáculo para el desarrollo humano de los países más pobres del mundo, que deben utilizar sus escasos recursos para devolver los préstamos, en lugar de invertir en el bienestar de su población. La desigualdad entre el Norte y el Sur cada día se hace más escandalosa. La gravedad de la crisis actual, generada por la deuda externa, unida a la oportunidad que representa la llegada de un nuevo milenio, ha llevado a ciudadanos de diversos principios, opiniones e ideologías, a unir sus energías para buscar conjuntamente soluciones a una situación que impide a mil millones de seres humanos salir del túnel del hambre y la pobreza.

Al presentar este trabajo pude comprender que el endeudamiento externo de la República Dominicana, es un recurso que utiliza el Estado como alternativa de solución al déficit fiscal. Citando los orígenes de endeudamiento que surgieron en los diferentes gobiernos desde la primera República hasta la tercera, como está estructurada la deuda externa de nuestro país, cual es el impacto que ha tenido en nuestra economía y cuál es el nivel de endeudamiento actual que predomina en la R.D. De ahí hasta nuestros días han ocurrido varios acuerdos con efectos devastadores protagonizados por las consecuencias de las garantías exigidas por los Organismos.

Una de las razones que empujan al Estado a perseguir un nuevo acuerdo con el Fondo

Monetario Internacional (F. M. I.), están contenidas en:

externa por su alto número de compromisos.

Hacer renegociación de la deuda

La crisis económica del país representada por el crecimiento negativo del Producto Interno Bruto (PBI).Lo antes mencionado ha tenido su repercusión en el aspecto social, provocando inflación generalizada en los bienes y servicios a la población.

1.

¿Qué es la deuda? ¿cómo se origina? ¿cuantos tipos de deudas existen?

Cuando decimos "deuda externa," nos referimos al dinero que un país debe a otros países o a acreedores extranjeros, en una moneda extranjera. Se llama "externa" porque es una deuda que viene desde fuera, desde el exterior, de un país. Los préstamos pueden venir de un gobierno nacional, una institución financiera internacional como el FMI, o de un banco privado.

Se origina cuando un país gasta más de lo que produce. Un país puede gastar más de lo que produce emitiendo dinero inorgánico, es decir, sin el debido respaldo y pidiendo dinero extranjero. Con el dinero inorgánico paga sus gastos corrientes, contribuyendo así a la pérdida del valor del peso dominicano. Con los préstamos externos paga su déficit en la balanza de pagos, endeudándose con el exterior.

Al importar más de lo que se exporta, el déficit se paga en un principio, con las reservas; pero estas reservas se agotan y se acude a los créditos externos. Se pide prestado a todo aquel que pueda prestar.

Pero la capacidad de endeudamiento tiene un límite. Llega el momento en que nadie quiere prestar al país y, como todo acreedor, exigen la devolución del capital prestado más sus intereses. Entonces se ve en la necesidad de acudir al FMI y a la renegociación de la deuda externa.

Clasificación de la deuda externa:

Deuda mundial: es la contraída por organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco interamericano de desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos. Estos organismos suelen prestar a largo plazo, 25 o 30 años, y tasas de interés bajas, un promedio del 5%. Esta deuda, generalmente no se renegocia, hay que pagarla en los plazos estipulados.

Deuda bilateral: es la contraída con otros países como: Estados Unidos, Japón, Venezuela, México. También a largo plazo. El promedio es de 16 años y al 6% de interés. Esta deuda, tanto la devolución del capital como sus intereses, se pueden renegociar en el llamado “Club de Paris”; que es el lugar que Francia ofrece para que deudores y acreedores se sienten en una mesa a negociar. El Club de parís, para acceder a la reestructuración de la deuda, exige la negociación con el FMI.

Deuda pública con la banca privada internacional: Como su nombre lo indica, es contraída con bancos privados extranjeros. Esta deuda es onerosa porque es a medio plazo, 5 a 7 años, y a un interés bastante más alto, 12.7% promedio. La banca privada accede a renegociar la

automatización de capital concediendo mayores plazos, pero exige el pago puntual de sus intereses. El país ha renegociado su deuda externa con la banca privada varias ocasiones.

2. ¿Porque para analizar la deuda externa de un país no solo es importante evaluar la cantidad sino la calidad de la deuda?

Porque para obtener un buen análisis de la deuda externa no solo se hace necesario demostrar cifras numéricas, sino también en que fue invertido el dinero de la deuda y en qué medida beneficio al país.

3. ¿Cuáles fueron los orígenes de la deuda externa de la RD?

La deuda del Estado Dominicano tiene su origen en un acontecimiento histórico antes del nacimiento de la Republica Dominicana, estamos hablando del año 1822, en el periodo de integración de la parte este de la isla, con la Republica de Haití, durante el gobierno de Boyer; este dispone adjunto de una comisión de dominicanos y haitianos que propiedades debían pertenecer a la Republica, por las siguientes razones:

a) Porque sus dueños no estuvieran por haber abandonado el país mucho tiempo antes de los acontecimientos que habían ocasionado el cambio realizado.

b) Porque se hubieran ausentado del país, aunque con permiso con la intención de no regresar a causa de no encontrarse conforme con el sistema de gobierno establecido.

c) Porque hubieran hecho abandonos de ellas con motivo de no poder satisfacer la renta del capital con que estaban gravadas o hipotecadas.

Con este paso queda involucrada Dominicana, pues para el 1824 el presidente Boyer con la finalidad de obtener intercambio comercial con Francia envió dos comisionados Larose y Rovanez, en donde Francia debía reconocer la independencia de Haití, la cual de hecho los haitianos la había ganado en 1804, mediante Ordenanza Real del 17 de Abril de 1825, pero esta envolvía sus exigencias consistentes en una elevada indemnización de 150 millones de francos destinados a cubrir los daños y perjuicios sufridos por los colonos franceses a raíz de los incidentes de la revolución antiesclavista y de los surgidos posteriormente, sobre todo por los perjuicios sufridos durante la guerra de independencia de Haití y por las consiguientes expropiaciones y nacionalizaciones de tierra y propiedades de inversionistas franceses. La deuda debía ser liquidada en un plazo de apenas cinco años; y que los barcos y mercancías francesas pagaran solo la mitad de los derechos cobrados por el Estado Haitiano a las demás naciones.

La aceptación de la Ordenanza Real y la posterior legislación del 1 de Mayo de 1826, que obligaba a todos los ciudadanos de la Republica a contribuir con el pago de la indemnización, creando en la antigua zona española una agria inconformidad, pues argumentaban con razón,

los habitantes de ese territorio que tal contribución era injusta, pues las propiedades sujetas a hacer indemnizadas, las cuales fueron confiscadas a colonos franceses por el Estado Haitiano a raíz de la independencia estaban situadas en la zona occidental de la isla, y por tanto correspondía a los ciudadanos occidentales el pago de la suma acordada por el Gobierno de Haití. A la Zona Este (dominicana) le fue impuesta una contribución de 461,309 gourdes.

Además, la aceptación de la Ordenanza condujo a Boyer a la adopción de medidas urgentes para aumentar la producción y la exportación a fin de que el Estado pudiera reunir los fondos necesarios para cumplir con su elevada deuda con Francia ascendente a la suma de 150 millones de francos.

En este periodo las deudas producidas, tuvieron un carácter interno, pues descansaban mayormente en la devaluación monetaria a consecuencia de la recurrente emisión monetaria sin respaldo, el estado de desorden del sistema de recaudaciones en las aduanas provocando Déficit Fiscal.

Destacamos que entre el periodo 1844 y 1849 si hubo una acentuada devaluación monetaria a causa de cuatro emisiones de papel moneda por valor de tres millones trescientos veinticinco mil pesos. La primera emisión se hizo para sustituir la moneda haitiana por una nacional y las otras para cubrir gastos administrativos urgentes de guerra y para pagar deudas contraídas con prestamistas y comerciantes locales, nacionales y extranjeros.

El general Pedro Santana, envió una carta al Cónsul francés Monsieur Juchereau de Saint-

Denys, afirmándole que "el pueblo dominicano en general está persuadido de que no está en

el caso pagar la más mínima parte de la mencionada deuda".

A pesar del antiguo poderío de Francia y de la enorme influencia que ejercía esa potencia

europea en la República Dominicana, a los franceses no les quedó otro camino que el de reconocer la independencia de Haití, y su reclamación de pago de la supuesta deuda quedaría

olvidada en los anales de la historia.

A

raíz de los recuentes acontecimientos y luego del retiro de los españoles por

el

Movimiento Restaurador, el General José María Cabral concertó el apoyo de los sectores

del comercio y militar proclamándolo protector de la Republica pasando a gobernar el país el 16 de Agosto de 1865 en la capital.

A finales de 1866, presionado Cabral por los reclamos de los acreedores nacionales y

extranjeros del gobierno que demandaban el cumplimiento de promesas de pagos de más de medio millón de pesos en papel moneda que el gobierno de Báez se negó a redimir, acosado a su vez por la falta de recursos para pagar a soldados y empleados y por la falta de armas y

equipos para enfrentar la insurrección, inicio gestiones ante el gobierno de los Estados Unidos para obtener un préstamo que envolvía entre uno y dos millones de dólares.

Para la cuarta administración de Buenaventura Báez, luego de la renuncia del presidente Cabral el 31 de Enero de 1868, Báez regresa el 29 de Mayo de ese mismo año. Por su parte, el primer acto de la convención nacional fue autorizar el poder ejecutivo el 18 de Abril de 1868, para que sobre el crédito de la nación, y con las garantías e hipotecas de costumbre, contratara uno o más empréstitos por la suma de dos millones de pesos fuertes, para que el país pudiera entrar en la vía del proceso y contara con elementos indispensables para conservar el orden público y dar ayuda y protección a la industria nacional.

La tensa situación publica que vive el país, las amenazas e intentos de invasiones, frentes de guerra y las movilizaciones de tropas afectaron los ingresos del gobierno una vez más y para salir de las dificultades el presidente Báez recurrió el 1 de Mayo de 1869 a la celebración de unos empréstitos con la casa Harmont y CIA de Londres por la suma de 420 mil libras esterlinas y establecer un convenio con señores Edward Prime Júnior y Edward Prime Hollister, ambos de New York para el establecimiento de un Banco de Descuento, cambio, depósitos, que también podía emitir papel moneda de circulación nacional. Según el contrato con la empresa Harmont el gobierno se comprometía a pagar las 420 mil libras esterlinas prestadas en un plazo de 25 años mediante pagos semestrales de 58,400 libras esterlinas. El contrato establecía que por concepto de "comisión" los banqueros restarían del monto total del préstamo la suma 100,000 libras esterlinas. En síntesis el gobierno recibiría 300,000 libras esterlinas, pero pagaría en 25 años 1,472,500 libras esterlinas.

La deuda dominicana representada por emisiones al portador, según el contrario estaría garantizadas por todos los activos del Estados incluyendo los derechos de la aduana sobre las importaciones y exportaciones por los Puertos de Santo Domingo y Puerto Plata, los cuales ascendían aproximadamente a 500,000 pesos. con el fin de asegurar dichos ingresos a la firma Harmont, esa empresa queda autorizada a nombrar representantes en ambas aduanas para controlar las operaciones, recibir los valores y remitirlos al cónsul de su majestad británica en santo Domingo. El gobierno dominicano, por su parte, se comprometía a no introducir durante el periodo del contrato ninguna modificación a su tarifa aduanera que disminuyeran los ingresos a menos que se hicieran de mutuo acuerdo.

Otro periodo de empréstitos relevantes tuvo lugar en el gobierno de Eulises Heureaux en el que la crisis económica redujo considerablemente los ingresos del gobierno a un punto tal que en Diciembre de 1887 tenía más de siete meses de sueldos atrasados a los empleados públicos, y el dinero circulante se había disminuido muchísimo.

Esa situación y las constantes reclamaciones de pagos de las juntas de créditos que prestaban al gobierno a intereses altísimos. Generoso de Marchena enviado del presidente Heureaux a Francia entró en contacto con el Conde Oksza con quien firmó un acuerdo de empréstito el 14 de Junio por un monto nominal de 770,000 libras esterlinas, y dos meses más tarde el prestamista traspaso dicho acuerdo a la empresa holandesa Westendorp & CIA reservándose una ganancia descontadle del monto total del empréstito de 28 millones libras esterlinas como parte de su comisión.

El acuerdo a su vez establecía que el gobierno dominicano se obligaba a pagar 142,810 libras esterlinas reclamadas por la empresa inglesa Harmont desde hacía casi dos décadas y dejadas de hecho al Estado en manos de una Caja de Recaudaciones (La Régie), la cual, con personal nombrado por los prestamistas, administraría las aduanas de Santo Domingo y los puertos, de cuyos ingresos aplicaría un 55% como abono al préstamo y pago de intereses.

La primera partida ascendente a 31,525 libras esterlinas equivalente a 152,625 dólares la recibió Heureaux a finales de Agosto de 1888 y esto significó un gran alivio para su gobierno que se encontraba a punto de sucumbir, pues con estos fondos pudo pagar a varias compañías de créditos, cubrir sueldos atrasados de empleados y militares y ampliar una red de espías que había establecido en todo el territorio nacional.

Este préstamo levantó el prestigio Heureaux, pues con el mismo demostraba que su régimen gozaba de la confianza de los banqueros europeos. Por ese motivo tempranamente inicio preparativos para reelegirse en los próximos comicios.

El presidente Heureaux quiso obtener nuevos préstamos en esta ocasión Improvement Company este nuevo acuerdo estipulaba "se haría una emisión de bonos por 1,250,000 pesos oros americanos, destinados a cancelar la deuda interior ascendente a 659,000 pesos plata y asegurar el pago del presupuesto".

"El contrato con la Improvement incluía en el primer acápite de su artículo primero la conversión de los bonos al 6% de los empréstitos de 1888 y 1890, reembolsables en 30 y 56 años respectivamente, con el propósito de reducir el interés de la deuda exterior a un tipo de 4%; pero esta aparente ventaja palidecía ante el reconocimiento definitivo que hacia el gobierno dominicano de haber recibido la totalidad de los empréstitos de la Westendorp, cuyas entregas jamás se hicieron completa a dicho gobierno y acerca de las cuales nunca los funcionarios de La Régie o de la Casa Ámsterdam, dieron liquidaciones finales".

"El segundo acápite del segundo artículo establecía que el gobierno prepararía inmediatamente y entregaría a la Improvement sus bonos oro 4% de 20 y 100 cada uno, con denominación Bonos Oro Consolidados de la Republica Dominicana con una suma total de

2,035,000 pagando interés del 4% anual, pagadero semestral el 1 de Enero y el 1 de Julio de cada año, en los mercados de Europa y América que la Compañía indique.

En el gobierno de Morales Languasco 1905 tenemos los aprestos de la intervención norteamericana la que tuvo como origen evitar el uso del derecho que tenían las potencias europeas de cobrar sus deudas a través, específicamente de la ocupación de las aduanas, lo que significa en efecto una ocupación territorial; para lo cual, y en una clara defensa de sus intereses como potencia, Estados Unidos concertó hacerse cargo de la administración de las aduanas distribuyendo los ingresos el 45% al gobierno dominicano para sus gastos y el 55% restante aplicado al pago de las obligaciones reconocidas por el gobierno dominicano. Dicho protocolo no fue aprobado por el Senado de los Estados Unidos, pero si puesto en ejecución con otro tratado provisional llamado "Modus Vivendi".

Este se comprometió a continuar la política económica-financiera del ex presidente Morales Languasco a sostener y defender los pactos y convenios con los prestamistas europeos y norteamericanos y el Modus Vivendi firmado por el gobierno de Roosevelt.

En esos momentos según palabras del propio presidente Cáceres, el monto total de la deuda dominicana ascendía a US$33,000,000 que devengaban un interés anual de un US$1,200,000 y una demanda por pago de amortización de $700,000, es decir una suma igual a las dos terceras partes de los ingresos anuales de las aduanas que a finales de 1905 alcanzaban a $2,000,800 que constituía la principal fuente del Estado.

El gobierno norteamericano por su parte estimaba la deuda en US$40,269,404.83 según informe que rindió al presidente Roosevelt el profesor Jacobo H. Hollander, enviado en Abril de 1905 por el mandatario norteamericano a Santo Domingo como agente confidencial suyo, para establecer el monto de la deuda.

La reducción de la deuda exterior dominicana se obtuvo debido a los acuerdos firmados en 1901 por el Dr. Francisco Henríquez y Carvajal donde se estableció la rebaja de la deuda hasta el monto de un 50%.

En cuanto a los acreedores dominicanos se acordó ajustar la deuda pendiente con descuentos altísimos: solo entre un 10% y un 50% de la deuda seria cubierta.

En cambio, a la Santo Domingo Improvement & Co, y sus asociados les seria cubierto el 90% de la deuda sin que se estipulara un arreglo de cuentas tal como habían demandado importantes sectores de la opinión pública.

Ya dentro del periodo de la dictadura norteamericana ocurrieron más endeudamientos, como fueron una nueva emisión de bonos de 5% por valor de US$5,000,000 efectuada por el gobierno militar con la aprobación Washington.

Ya en el 1924 durante el gobierno de Horacio Vásquez con muchas dificultades económicas este continuo el camino de endeudamiento de manera acelerada a finales de este año de 1924 inicio negociaciones para la concertación de un nuevo empréstito que envolvía la suma de US$25,000,000 dólares con el propósito de consolidar la deuda externa y continuar el programa de obras pública. El gobierno de Estado Unidos condicionó la petición al establecimiento de una nueva convención, la cual fue firmada por ambos gobiernos el 27 de Diciembre de 1924.

La segunda guerra mundial, unida a la política de "buen vecino" vigente para esos años proporcionó un clima favorable para que el gobierno dominicano lograra alcanzar un nuevo acuerdo con Estados Unidos que anulo algunos elementos irritantes de la convención de 1924, como lo era el control norteamericano de las aduanas, un viejo anhelo del pueblo y una temprana ambición de Trujillo que veía en este control un serio obstáculo para la ampliación de sus negocios.

Ese acuerdo fue alcanzado a finales de 1940 y para su firma Trujillo se trasladó a Washington con el claro propósito de explotar el hecho como una conquista personal.

Dicho acuerdo, firmado el 24 de Septiembre de 1940, y que en Santo Domingo fue bautizado con el nombre de "Tratado Trujillo-Hull", elimino la receptoría y el control norteamericano sobre los aranceles y permitía al gobierno dominicano aumentar su deuda externa sin tener que pedir permiso al gobierno norteamericano.

El gobierno norteamericano a su vez introdujo en el nuevo acuerdo un mecanismo de pago acelerado, ya que la suma a pagar por amortización de la deuda iba en aumento proporcional

a los que registraran las finanzas del Estado.

A la llegada al poder de Rafael Leónidas Trujillo, en el año 1930, la situación económica del

gobierno central era delicada. Los ingresos fiscales habían caído significativamente. Sin embargo consciente de su proyecto económico político, dispuso de medidas fiscales y monetarias tendentes a aumentar los ingresos del Gobierno, para lo cual no escatimo ningún tipo de esfuerzos. También se propuso el pago de la deuda externa, lo que logro totalmente en Julio de 1947.

Para el 1955 Trujillo se vio forzado a emitir dinero sin respaldo y a obtener préstamos en el Bank Of. Nova Scotia, por la suma de 18 millones de dólares, para lo cual tuvo que entregar a esa entidad Financiera como garantía la reserva en oro del Banco Central que Ascendía a 16 millones de dólares.

El incremento de la deuda externa para financiar el déficit externo en los últimos dos años ha

terminado erosionar la capacidad de endeudamiento externo del país. En efecto junto a las

presiones derivadas de la política de endeudamiento creciente, adoptadas desde 1978 se encuentra el endeudamiento para financiar la balanza de pagos.

Desde 1979 hasta la fecha la deuda externa desembolsada ha superado los 1,800 millones de dólares, mientras la contratada se acerca a los 3,000 millones de dólares en todo el periodo. A Septiembre de 1981 el valor adeudado era de 1,174.6 millones de dólares, mientras el disponible era de 471 millones lo que totalizaba 1,645.60 millones de dólares. Este crecimiento produce necesariamente un incremento de los pagos por conceptos del servicio de la deuda.

A estos factores se suma el endurecimiento progresivo de las condiciones de financiamiento internacional.

Para el periodo 1978-1986, la deuda externa global dominicana tuvo un crecimiento sostenido,

al

pasar de US$2,923 millones en el 1982 a US$3,810 millones en el 1986.

El

desequilibrio que experimento la economía tanto a lo interno como lo externo en este

periodo llevo a las autoridades a firmar un acuerdo con FMI, en el año 1983.

Dicho acuerdo busca que la economía dominicana produjera el excedente necesario para el pago de la deuda externa.

El acuerdo fue suspendido en Septiembre del 1983, porque el país no cumplió con los fuertes

ajustes previstos. El FMI llego solo a desembolsar US$130 millones.

En el año 1986, el Dr. Balaguer encontró la deuda externa en 3,810 millones de dólares.

En este periodo se suspendió el pago de la deuda externa; lo que contribuyó a aislar a la Rep. Dom. (En el periodo de 1986-1990), aumentando la deuda externa a 3,900 millones de dólares.

A finales del año 1990, Balaguer retornó a las negociaciones con el FMI. Se inició así un

programa de reestructuración económica sustentado en la reforma arancelaria y financiera.

Durante el 1995 el sector público de la Republica Dominicana recibió recursos provenientes de financiamientos externos de mediano y largo plazo por US$208.3 millones y US$169.81 millones a corto plazo incluyendo operaciones corrientes y avances para ser pagados con futuras exportaciones, para un total de US$378.11 millones. A sí mismo el servicio de la deuda

ascendió US$462.29 millones excluyendo lo de las operaciones corrientes con Bancos Comerciales bajo líneas de crédito renovables, líneas que no son más que facilidades crediticias cuyas transacciones se incluyen como deuda por fines metodológicos que de agregarse elevan el monto del servicio a US$581.46 millones de los cuales US$384.50 millones corresponden a capital y US$196.96 millones a intereses.

El gobierno del Dr. Leonel Fernández encontró en el año 1996 una deuda externa de US$3,994

millones, dejándola al término de su periodo de gobierno en el año 2000 en US$3,676 millones, disminuyendo esta significativamente, lo que permitió que la Rep. Dom. No siguiera por el camino del endeudamiento externo. De acuerdo con las cifras el Dr., Leonel Fernández disminuyo la deuda en un 10%, lo que equivale a más o menos US$300 millones de dólares.

A finales de 2000 la deuda externa ascendía a 3,384.8 millones de dólares. En ese momento el

gobierno defendía la tesis de que Rep. Dom. Era uno de los países menos endeudado de América latina. Con esa justificación se hicieron dos emisiones de bonos soberanos por un monto conjunto de 1,100 millones de dólares, además de otros préstamos con bancos internacionales privados y organismos multilaterales.

Para el 2003 se ha registrado un incremento de la deuda interna causado por el pago de los interés de los certificados financieros que el Banco Central que emitió para rescatar a tres bancos quebrados, atrasos con suplidores del Estado y la compra de las Edes.

Andy Dauhajre, informo que hasta Octubre pasado el monto de la deuda externa ascendía a 5,261 millones de dólares, lo que representaba un incremento de 42.8% con relación al monto existente en el 2000, que era de 3,684 millones de dólares.

Por otra parte, la comisión que rindió el informe al FMI, del impacto que tiene la compra de las Edes, concluyó en que esa operación aumenta la deuda pública interna y externa en US$692,6 millones, lo que la deuda en términos de porcentaje aumentó en un 47.9%.

Las proyecciones para la deuda externa hacia el termino del 2004, esta sobre los 7,300 millones de dólares.

4. ¿Cómo está estructurada la deuda externa de nuestro país y como se realizan los pagos?

a) Gobierno Central

I. Multilaterales es

II. Bilaterales

III. Bancos Comerciales

IV. Bonos

b) Resto del Sector público no financiero (SPNF)

I. Multilaterales

II. Bilaterales

III. Bancos Comerciales

IV. Bonos

V. Suplidores

5. ¿Cuál es el impacto que ha tenido la deuda en nuestra economía?

El país atraviesa por un endeudamiento externo de una magnitud sin precedentes desde la crisis de la década de los 80, que obligara al gobierno a destinar cerca del 40% del presupuesto al pago de su servicio.

Habrá muy poco espacio para las inversiones públicas y la política social de compensación a los sectores más empobrecidos del país.

El Presupuesto 2012 contempla un gasto público total de RD$430,000.8 millones, que incluye amortización de la deuda pública y otras “aplicaciones financieras” por RD$55,818.2 millones; sin éstas, el gasto público es de RD$374,182.6 millones, que incluye pagos de intereses por deuda pública interna y externa. El monto a ejecutar del Presupuesto 2012 se financiaría por Ingresos Totales de RD$351,738.8 millones y endeudamiento público de RD$78,261.9 millones (fuentes financieras).

Independientemente que las fuentes de ingresos internos generen los volúmenes de recursos que previeron los diseñadores del presupuesto, el cumplimiento de las metas globales esta estrechamente ligada, o dependiente, de que el tipo de cambio se comporte según las proyecciones. Lo que significa que conforme fluctué la tasa de cambio así mismo variara el monto necesario para pagar.

6. ¿Cuál es el nivel de endeudamiento actual de la RD?

La República Dominicana tiene una deuda externa fiscalmente sostenible, ya que el 97% ha sido contratada a largo plazo y a bajos intereses y los compromisos con la banca comercial y con los suplidores representan apenas el 3% del total, aseguró el economista Vicente Bengoa El exministro de Hacienda afirmó además, que el gobierno del presidente Leonel Fernández logró del 2004 al 2011 bajar la deuda externa de 24.5% a 20% como porcentaje del producto interno bruto (PIB), para una disminución de 4.5%.

La administración del presidente Leonel Fernández logró revertir la situación que heredó en 2004, período en el cual la deuda era el 80% de compromisos con la banca comercial de corto plazo con elevadas tasas de interés, mientras que apenas un 20% era de largo plazo. Recordó que cuando Fernández entregó en 2000 dejó una deuda disminuida, apenas de US$3,600 millones, de la que el 80% era de largo plazo.

Explicó que al 31 de diciembre del 2011 la deuda externa del país ascendía a US$11,625.5 millones, y de ese monto solo US$356 millones correspondían a compromisos con la banca comercial y los suplidores, es decir, apenas un 3%. Las acreencias con los suplidores eran apenas seis millones de dólares.

El mayor porcentaje de la deuda externa dominicana, el 40%, equivalente a US$4,655.6 millones, es bilateral, y de este monto más del 51% corresponde a compromisos con Venezuela, adquiridos a través del acuerdo de PetroCaribe, lo que la hace aún más sostenible.

La deuda Petro- Caribe, a 25 años, con dos de gracia y a un 1% de interés, que además se está pagando con bienes y servicios. Bengoa afirmó que el 36% de la deuda externa, equivalente a US$4,147.3 millones, al finalizar 2011 estaba contratada con las entidades multilaterales, o sea, el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Fondo Monetario Internacional (FMI), además de que también es deuda de largo plazo y bajas tasas de interés.

En el caso de los bonos, que constituyen el 21% de la deuda externa con US$2,466 millones, este gobierno también ha logrado colocarlos a diez o más años y a una tasa promedio del 7%.

El 4% del PIB en 2012 sería RD$95,000 millones y de este monto el 20%, que equivale a unos RD$19,000 millones.

CONCLUSION

La historia nos demuestra que en todas las administraciones desde el nacimiento de la Rep. Dom. los gobiernos han apelado al endeudamiento interno y externo. La deuda del estado nacional se ha convertido en uno de los principales factores de sustento del modelo neoliberal y, al mismo tiempo, del estrangulamiento y la dependencia externa crecientes de la economía dominicana.

Al finalizar este trabajo pude entender porque la deuda externa sigue siendo un obstáculo para la economía dominicana y no solamente para la economía dominicana sino también para las economías latinoamericanas donde es necesario conocer algunos puntos. Lo primero tiene que ver con la evolución durante los últimos 30 años del ambiente económico nacional; mientras que el segundo se refiere directamente a la nación misma de la “sostenibilidad”, y buscar identificar las razones por las cuales la deuda externa, que es normalmente un mecanismo económico bastante utilizado y que generalmente tiene efectos positivos, puede convertirse en todo un “problema”.

El endeudamiento externo conlleva a ajustes fiscales y económicos, que se transforman en impuestos y restricciones para el pueblo. La capacidad de endeudamiento de un país depende esencialmente de las posibilidades reales que dispone para pagarla. Las condiciones con carácter de obligatoriedad impuestas por los organismos multilaterales que son los aspectos económicos, que si no se cumplen no hay desembolsos.