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PREÁMBULO

Érase una vez

P ero: ¿es un cu ento lo que vamos a relata r ? No ,

precisa mente, puesto q ue W arisata es un a página de historia y

qú n

que se está murie ndo y puede se r qu e pronto se extinga en el

preciso hacer

su rel ato, no sea que , como otros actore sd el d rama, paguemos el tributo a la tie rra y no quede nadie para testi mon ia r aquellos hec hos memorables. Pu es sucede que, cua ndo pasadas las décadas, re tornamos al lugar y contemplamos la obra , o lo que queda de ell a, somos los primeros en no creerlo. ¿Có mo fue

que fuimos capaces de hacer esto? Entonces se compre n de la actitud de gentes que se

info rm an , no

purame nte de oídas , y que al hacernos objeto de su crítica catoniana , co me nta n noto ria s omisiones , que distorsionen lo hecho y hasta lo pongan en duda -a pesar de que el testimonio material aún está visible- y hasta le atri buyan finalidades com pletamente opuestas a las que nos propusimos, empezando por decir que fuimos "domesticadores del indio" y otras lindezas pareci da s. Al gunos ignoran, de buena o ma la fe, que el poderoso impulso que han cobrado los movimientos indios fue ori gi nado en las escuelas fundadas por Elizardo Pérez en la década del

30 al 40

dig am os de segunda o tercera mano , sino

rec uerdo de las gen eraciones. Por consiguiente, es

que dan testigo s vivie ntes

de lo qu e f ue. P ero es his toria

Y así.

Está bien que el enemigo feudal nos h aya co mbatido has ta aplastarnos b aj o el peso de una montaña de acusa cione s,

den ues tos y m enti ras: el régimen de entonces no hacía sino defe nders e , puesto que lo atacábamos en su fundamento mismo,

e x p licable

la acritud c on que inve stigadores de hoy deforman la verdad no se sabe si por recónditas frustraciones o rencores , o únicamente

por falta de información. ¡Llegan a decir que Elizardo Pé rez

"q uer ía poner las escuelas al servicio de los patrones feuda 'les " l

No parece sino que fueran los enemigos de entonces , enmascarados hoy bajo la condición de tecnócratas o caudillejos políticos .

Adem ás , ya se sabe lo que acontece con obras que iniciaron

fueron pioneras y creadoras ; sus conductores

se llevaron de su instinto , de su intuición , de su conciencia revolu cionaria, lo quej es permitió superar las condiciones del ambie nte , sobrepasa r las dimensiones de lo legal y dejar atrás las barrera s de la ciencia oficiala de las creencias consagradas. De spués, su ciclo termina y son sustituidos por los epígonos, por los burócratas, por los cultores de un cientificismo tradicional, cuya ocupación principal es la de hurgar-en el caso de Warisata­ en todo lo que hicimos para encontrar nuestros error,es y flaqu ezas, aunque sin duda no fueron ni son capaces de hacer

la centésima parte de aq uello que critican. Dice , por ejemplo, que "era una ingenuidad" (en otros términos : que era una

estup id ez ) "tratar de mantener una escuela como Warisat a e n un m ed io feuda l" . ¡Pe ro la respuesta está ante sus ojos ,

re a liza da, comp le ta, y nosotros pudimos mante ner la diez años!

Una dé cad a que no fu e precisam en te de acom odo burocrático

o sob re viven eia para sita ri a , sino de luc ha franca , fecund a e n ideas y resultados, como que no concluyó ahí, sino que adquirió trascend encia tal qu e no es te merario afirmar que , finalmente, fuimos nosotros los qu e ve ncimos , pues que la liquidación de l

feudo , en 1953 , no hubiera sid o ideológico y de mas as g en e rado

q ue res id ía en la serv idumbre . Per o ya nQ es justa ni

un ca mino , que

pos i,ble sin el movimiento en Warisata. ¿P or qué el

Presidente Paz Estensoro eligió la fecha del 2 de agosto para dictar el d e c re ta de reforma agrar ia , y por qué lo hizo en

Ucureña ? Po rque era el aniversario de la

y Ucureña tJ n a de las zonas donde n uestra obra se había

pro yectado c o n la mayor fuerza, co mo que fue conducida por gente nuestra, y de esa manera enlazaba, en ese acto histórico ,

a los dos gran de s g rup os étnicos que sufría n la servidumbre:

los aymaras, representados por W arisata, los quechuas por Ucureña . Quedaba reconocido el carácter precursor de nuestra obra . ¡He ahi el resultado de nuestras "ingenuidades"l E n 1942pu bliqué un poema titulado "Biografía de Warisata ", escrito , al decir de Mariano Baptista Gumu cio, "con letras de

fuego ". Su pub licación dejó estupefactos al público y nues tro s

1" Os ear Cerruto, Rob erto

Gamaliel Churata ,

Armando Ar~e,Á ngel Tórres y otros, lo elogi aron si n reservas:

" Ronzal ve n~a dor ", "trem e n da requisitoria " , " tre m endo anatema

los comentarios abundaron en ese

tono. Pero s i el poema explosionó causando asombro, todavía mayor sensa c ión produjo la publicación de "Warisata mía" , en enero de 1943. Págin a emotiva, colérica a la v ez que triste, lo que hac e v er que fu e una manifestación romántica de mi herida

sensibilidad. El periodista Luis Raúl Durán la calificó de "gran document o cú n el qu e toda una g eneración se siente solidaria ". La había es c rito para poner punto final a mi actividad combatiente, pues que Warisata parecía destruida sin remedio ,

y además , )1a l a prensa se mostrab a renuente a publicar mis artículos. Nuestros críticos, los que nos acusan de complicidad con

fl!lndación de Warisata,

adversario s. "¡C óm o se atreve

Pr udencia , T ristán Marof, Luis Raúl Durán ,

en verso ", "rug ido de león "

el enemigo , se abstienen de comentar esas páginas lIam eantes.

T,ienen ra zón : ¡ SUS petulancias críticas arderían como paves as

a su contacto!

~

1941 - 1952 es el perí odo de la destruc ción de educación

in dígena!. Rodeando sus acto s del más compl eto sile ncio , la

feudal -burguesía desmanteló y demoli ó las escue las , persiguió

a

campesinos , alu mnos y maes tros . El episod io m ás pavoroso

y

sangriento f ue la destrucción del Núcleo

de C asarabe , en la

selva benia na, do nd e se llegó al exterm inio de su población por

el hambre, la tortu ra y e l fusilamien to. iEI ga monalismo beniano

era tan to o más feroz que el del altiplano! Al mis mo tiemp o , se in v entó la lla mada "edu ca ció n f undamental", de donde se hab ía extir pad o todo lo que pus iera

en peligro la estabilidad del régim en. L as escuelas re trocedieron

a la me ra funci ón alfab etiza dora , prol iferaron por m iles y el

sosten erlas , como que do mini o .

Produc ida la revo luc ió n de abril de 1952, el nuevo rég ime n -ap a rte d e haber reconocido el papel precursor de Warisata , como hemos dicho- no supo comprender las diferencias que

entre la a ntigua escu ela indigenal y la nueva "educación

funda me ntal" . Esta flagrante omisión podría expli carse cons id erando que sus limitaciones de clase le im pi dieron modi fic ar sustancialmen te el aparato del Es tado heredad o de la

feudal burguesía , dentro

"educaci ón

fundame ntal ", que de ese m od o se transfirió casi sin variantes a la nueva situ aci ón, para ve getal , estéril y burocratizada , por

Estado ero gó cuantiosos recursos para era n aho ra uno de su s instrumentos de

habra

del cual estaba contenida la

treinta añ os má s , o sea , hasta ho y, con virti én d ose en un

desastre

o

estafa nacional sin apa ren te rem edi o. Lo sensato , lo revolu cionari o hubiera sido restaurar

Warisata

con todo su co nte nido econó mico, social y cultura l y enlazarla con la reforma agraria, ponerla a su servicio . Am bas in sti tuci ones

se

hubieran tonificado mutuamente: las escuelas , para aplicar

en

va sta escala aquell o que Warisa ta había practicado en s u

limitad a d imensió n, constituy én dose en motor de la comuni da d ,

en su eje de des a rrollo, lo que hubi era permitido infinitas

posibilidad es de traba jo ahora que estab a elimi nado el pa trón feudal; y la refo rma agraria, porqu e a travé s de las es cuel as , hubie ra pod ido hacer lo q ue no ha hecho hasta ah ora, es decir, organi za r la produc ció n, complemento in di spensab le de la liberación del indio. La es cuela rural , conforme a la posición de Waris ata , es un plantea mien to cul tural a la ve z que económico y social ; es e l e nfoque integral del proble ma del indio y de la tierr a. La

f undamental" , co n los nuevo s no mbres co n que ha

"ed ucació n

si do rebau tizada , no cumpl e es a fu nción ni remotamente ,

reduciéndose a la mera alfabetización. De ahí su medi ocrid ad , su i ntrascendencia . su se rvil actitud ante la es cuela urbana , a la

para la re apa rición de

que trata de im itar en

intereses conservadores, donde no son los menos importantes los que co rresponden a la igle sia, especi alme nte la protes ta nte. franca vía de penetración imperiali sta. Ostenta, en cambio, impone ntes pl anes de tra b aj o y de organización qu e j amás se cumplen .

Pero , viceve rsa, la reforma agraria no es únicamen te un

asunto económico y socia l: lo es también cu ltural. Al desarrollarse privada o m argi nada de la es cuela ru ral , la reforma ag raria ha ad qui rido formas imp revistas y tambié n di re cciones poco

deseables; la escueta signíficab a su lazo de

unión con las

tradiciones históricas , con su institucion afidad , con su espíritu colectivis ta . El movi miento ind io que te es inh erente , ha cob ra do

gran fue rz a pero tambié n h a as umido pe ligrosas desviacione s, se ha hecho conserva dor y, en algunos casos, hasta racista. Sin apoyo cultural, el movimiento indio es fácil presa de los apetitos políticos, no pu ede desprenderse, en sus líneas de con ducta, de elementos de servidumbre, a pesar de la liq uidación del antiguo patrón . Nada extraño será que, en los grandes momentos históricos del fu tu ro , rech ace el papel de aliado natu ral de la clase obrera revolucionaria.

tod o, ca uce fácil

~

Nosotros , convertidos en simples espectadores del proceso , con prof undas d iverg en ci as ideológicas con e l nuevo régimen , veíamos con pena e impotencia lo que estaba sucediendo . El régi men revoluc ion ario no aprovechaba las excepcionales condici ones que le e stab a br in dando el desarro llo de la historia para dar un impulso colos al a la reforma agraria , permitiendo en camb io s u empantanam ien to y la pérdida de su formidable em puje inicial. Las cosas se agravaron durante las dictaduras

mi litares q ue siguiero n, cuya cultura cuart el aria elimin ab a

defini ti va mente toda posib ili dad de rectificación. Pero desde hace unos sie te u ocho años - y es significativo

que esto coincidiera con aperturas democráticas- nuevas

generaciones descubren el drama de Warisata y procuran informarse de su contenido . Se trata de maestros y a lu mnos de

es cu el as rurales, universitarios, investigadores, sociólogos

¿dónde hallar fuentes fidedignas? Por distintas vías , se anotician de que sobre vive un modesto colaborador de Elizardo Pérez.

Empiezan a buscarme , con cedo entrevistas, dicto conferencias (desde 1978 , llega n a tre in ta); soy in vitado a eventos, me llevan

al campo, los mae stros rurale s me designan su representante

en congresos pedagógicos . iEs Warisata

que se actualiza' ¡Ave

Fénix que se alza de sus cenizas! ¿Es que será posible imponerl a

de nu evo? Por otra parte , se vislumbra la posible vigencia de una

dem o cracia que tendría la virtud

de estar sustentada po r e l

D espués de tantos años de espera , de actuar.

Siles Z uazo, que antaño celebró la "Biografía d e

Warisata" y "Wa risata m fa " , rec ordó esas páginas y, ju n to con

disponer la rep atriación de los restos de Elizardo Pérez, le rindió

el mayor homenaje que se haya tribu tado nunca a un héroe civil

boliviano. En esa ocasión -agosto de 1983- y en sucesivos discursos, lo llam ó "Precursor de la li beración de l in dio' ,

movimien to obrero y popular. parecía lleg ado el momento

Herná n

agregando que el mayor reco noci mi ento al fundador de Warisata

form ó u n grupo asesor , se redactó un parecí a march ar.

ah , no e ra posi bl e soslayar la riu ev a realidad que

pla n de tra bajo

er~ cont i nuar su obra Se

la cosa

Pero

vivía el país ; realid ad om in os a , c ontradictoria , do nde reapar ece n oscuras fuerzas , oscuros intereses contra rios a la v igenci a de

la dem ocracia . Estábamos entra ndo demasiado pro ntamen te al vértigo de una crisis de consecuencias imprevisibles , porque afe cta sobre todo a los valores éticos , a la conciencia pública , a la misma convicción revolucionaria . Dentro de ese amb iente pre maturame nte desarticula do, los pla nes para la reconstrucció n de la educa ció n campesina tenían que quedar en un lugar

secundario , el grupo aseso r

nada En tonces , lo único q ue queda es es cr ib ir, relatar, dejar

testimonio . En un libro que escribí en 19 63, titulado

de un a estrategia ", había afirma do que las band eras de Warisata

sólo podrían ser enarbo lad as de nuevo cuando las auroras proletarias iluminaran los c ielos y suelos de la patria . Hoy más que nunca me reafirmo en esa creen cia . Pa ra ese día escribo y para las generaciones que ahora y des pués luchen por su advenimiento.

se dil uye, los p lanes quedan en

"C aducidad

La Paz, diciembre de 1985

Carlos Sakazar Mostajo

~

LA

" T AfKA"

15

1

FUNDAMENTO FILOSÓFICO DE WARISATA

1. Desc r ipción sumaria de la creación y desarrollo de Warisata

de 1931 , Si ñani. (1)

A d iferen cia de otros intentos para solu ci onar el

indio " mediante la ed ucació n , Warisata cuesti ón no únicamente desde el plano

múltiples aspectos económicos, sociales y culturales. Empero,

"problem a del

La Escue la de Warisata fu e funda da el2 de agost o por e l profes or Elizardo Pérez y el ca mpe sino Av eli no

se prop uso en focar la educativo, sino en sus

este propósito no tuvo una formulación previa, sino que surgió

U bicada la

E s c u el a en un centro de exp lotac i ó n gam o n alista (2 1 , Elizardo

de la misma real idad y de la experiencia cotidi ana.

Pérez se dio cuenta de que no se podía educar a un estrato de

(1 ) peR EZ, e li zardo, Warisata - La Escuela Ayllu , La paz; 1962. Este "bello libro" (expresión de Mariano Baptista Gumucio) describe en detalle la fundación, desarrollo y caída de Warisata. (2) PÉREZ, Elizardo, ob. cit. Págs. 82 y 227. Antes de la crea.ción de Warisata, la' idea oficial era educar al indio en aldeas; pueblos o ciudades, extrayéndolo del medio rural . Tal sentido tuvo la fundación de la escuela de Caquiaviri en el seno del pueblo de ese nombre, y de la cual Rafael Reyeros escribió un libro en 1937 . Carlos Medinaceli, en carta a Roberto Prudencia, dice que ese libro "es una imbecilidad"; expresión tal vez demasiado dura pero que no deja lugar a dudas . Al respe cto , ver el libro de MARIANO BAPTISTA GUMUCIO, Atrevámo no s a ser bolivianos, La Paz, 1984, pág. 283, dond.e se transcribe la carta en cuestión.

se rv i d umbre, ~ in pl a n t ear a l mism o ti em po un cond i ci ona miento

pu ede elud ir

li bertario y ) El educ ad o r del indio , si es since ro, no

este

planteamiento, que era precisa mente el que ha bía falt ado

toda

vez que se trató de dar esc uelas al indi o . Más tarde, Elizardo

Pérez comprob arfa que esa omis ión respo ndía a in terese s de clase: los esporádicos in ten tos de dar edu ca ción al ind io llevab an el no confesad o prop ós ito de perpe tu ar la servi du mbre, base fundamental del Estado . El in dio era con siderado un ser primitivo ,

para e l país (4) y c uyas frec uentes s ig n ifica b an un pe li gro para la

nac ionalid a d . La e duc ac ión d ebí a el i min ar esos ra sgos de ba rbarie, debía "domesticar" al indio, co nvertirlo en un servidor eficaz pero su miso.(5) No existía ning ún deseo de sacarlo de su

co ndición de .esclavo . Warisa ta ad optó una actitu d com ple tame nte co ntraria; al

asu mir la defensa de l indio f re nte a la expl otación ; al expresar las ne ce si dade s in me diatas de la pob lació n campesin a en

y, en fi n, al impo ners e la tarea de modifica r d es arrollo del cam po , enc ont ró q ue esa

cu yo re tra so era un lastre ac t itude s de al z am iento

rela ción a su med io, las condicion es de

(3 )

S ALAZAR MOSTAJO, Carlos, Waris ata mía, La Paz , 1983, pág. 13.

(4)

ARGU ED AS, Al ci de s, Pueb lo Enfermo, La Paz, 1967 , 6" ed.: "(Los)

p rim it ivos elementos

étnicos (de los pueblos hispano a merica nos)

estaban muy lejos de en contrarse aptos y adaptables a las n uevas

condic io n es de cu ltu ra y

civilización

." (pág. VI) . "(El indio) es duro,

rencoroso, egoísta , cruel,

venga tivo, desconfiado

"

(pág. 38 ).

(El lector encon tra r á que nues tra bi b liografia es tal vez retras ada;

pero

nuestro propósito es mostr a r el clima en el cual es tos p roblem as

eran discutidos , para que se comprenda que la obra de Elizardo Pérez n o consistió so lam ente en la ed ificac ión de su Escuela, sino en la remoción de todo un sis tema de creencias sacralizadas en torno al "problema del indio").

(5)

T AMAYO, Fran z , C r eación de la pe dagogía naciona l, La Paz,

1975 , 3'

ed. , págs. 209 y 210 . Contrariamen te a Arguedas, Tamayo reconoce en el indio cualidades superiore s, pero no se refiere en absoluto a su

der echo

a la tierra , a la ju s ticia y a la li bertad .

~

16

C ARLOS SA LAZAR MOSTA,JO

Escuela no se convertía e n

in strumento de luch a en busca de la lib eración , y e ste pro pósito

inici al dio luga r a la for mula ción de elementos teóri cos de

posición no podía ser sostenida si

la

innegable trascendencia revolucionaria , poniéndose

punto final

a

los antigu os

criteri o s paternalis tas, filantrópi c os y

caritativos

con que ha s ta ent o nc es s e había considerado el pro blema (6)

posi ción , si fu e la razón de su extr ao rd in ari a

tras cen den cia, fue asi mi smo la causa de su caída , pues to que la feudal bu rgu esí a no podí a contemplar indifer e nte la

prosper idad de un a escuela que se le am e nazando su es tabilidad como cla se

man era , el ap arato del Es tado . tíaS un período de confu si ón,

pas o a la c re ación de su la tare a de dest ruirl o , lo

que s in du da no le fue fácil ya que Warisata había ad qui rid o ,

en tre tanto, un inmenso prestigio nacional e in t ern a cional . No se

medidas

adml ni stra tivas (8) sin o de or ganiza r toda

lo s recursos y en

trataba , por consi guiente , de apli car sim ples

opo nía fron tal mente privil egiada. (7) De t al

Pe ro esta

acab ó por co mp rende r que había dado enemigo de clase , y e nto nces se dio a

una campaña , co n todo s para hacer fraca s ar la

to dos los niv eles ,

emp resa w a risate ña y f inalmen te apod e ra rse d e e lla . E sa ofensi va , que se inició años antes median te la natural reacció n

del gamona li smo afectado directamente por la Es c uel a -e s decir;

el de la zona de su infl uenci a local- adquirió coo rdi naci ón , fuerza

(6)

ESCUELA IN DI G E NA L DE WARISATA EN E L DÍ A

MAN IFIE STO DE LA DE LAS AM É RT CAS,

L a P a z , 14

d e ab r i l de 193 4 . En e ste documento se

menc i ona po r primera vez en Bo li via que el problema de l indio es

(7)

económ ico -s oci aJ . SO RIA GALVARR O,

Car los,

Wa risa t a,

un

insóli t o experimento

pedagógico , articu lo incluido en BASES, N° 1, Expresione s d el pensam iento marxist a boliviano , México , 1981: "E l deslumbrante exper i men t o de Warisata se estre l1a ba cont r a un muro infranqueab l e. Estaba irremediablemente condenado a fracasar" , pág. 149. (8 ) ALBARRACÍN MTLLÁN, Juan, Sociología indigenal y Antropo lo g ía

Te lu ris ta, La Paz , 1962 , pág. 5-7 .

Antropo lo g ía Te lu ris ta, La Paz , 1962 , pág. 5-7 .

( OS FUND.4XO"ORES D~WARISAT!.~'i1-'·MARIAN®"1R'AMOS', ELlZARDO PEREZ Y"'.A:VELlNO SINANI

L A "T Al J0\"

17

y cohesión desde 1938 , culm ina ndo el año 1940 con la destitución de Elízardo Pé rez , la persecución a maestros y al umnos y el desalojo de los indios del seno de la escue la que habían levantado.

2, El fundamento integral de la Escuela

Habíamos indicado al comienzo que Warisata se propuso enfocar

el problema ind io no únic amen te desde el planc educativo , sino contemplando todos los aspectos económico-sociales y culturales que le son inh ere ntes. Este propósito le d aba a

el término

adquiere su exacto va lor semántico , pues que engloba la totalida d d e los aspectos en que se desarrolla la vida del indio. "La Escuela de Warisata era la casa de los desheredados, de los pobres , de los explotados, símbolo vivo de la lucha por la justicia y la libertad, emblema de todas las antiguas rebeldías del indio , jamás extinguidas La Escuela era obra nacida de las propias manos del indio , era suya por completo, casi ajena a la acción del Estado . El indio defendía lo suyo , lo hacía invulnerable a la incursión del vicio , de la molicie o del interé s creado . En

Wa risata el indio era un ser humano , y aunque no se hubiera

de la servidumbre, el/os, los indios , ya

Warisata una dimensión integral , y en este caso

resuelto aún el problema

eran hombres liberados en la m ás plena acepción de la palabra. El vasto mundo del ayllu era el verdadero claustro de la Escuela. Por eso, no se trataba de crear en el agro bolíviano escuelas alfab etizadoras , con la meta del silabario y del vano intelectualismo. No. Se trataba de imponer escuelas activas, dotadas de talleres, campos de cultivo, semillas, ganado, riegos, internados, atención sanitaria, higiene; s e trataba de crear el

sentido de la vivienda, moderna, de la granja. atractiva y p róspera ,

del mueble , del vidrio , de la teja y el

institución

productiva , motor de la comunidad, base del

desarrollo ; se ocupaba del niño, del adolescente , del adulto , del

ladri/lo . La Escuela era una

CARLOS SAI.AZA R M OSTAJO

18

anciano, de hombres Y muj eres, dotándoles de crecientes aptitudes de trabajo para q ue pudie ran enfrenta r con nuevos

criterios el drama de suso bre vi ve n cia Y conve rtirla en una vida

digna y cabal, cimenta da en el la s vieja s fo rmas de s u cu ltura .

la marca indfgena , basa da en el ayllu , con todo s u complejo de in stituc iones, con sus fo rma s de distribu ció n de la tierra y organización del trab aj o, con s us artes, s u música, sus industrias

y arlesan las. yaú n con su arq l}ite ctu ra . Em pre sa se revela con gran potencia, co n práctica diaria

mú ltip le donde y permanente ,

la triple forma ética del ama sua. ama lIulla yama kella, y que sólo se podía rea lizar con el esfue rzo sostenido y co nsta nte ,

co n el sacrificio y la entrega ta ta /". ( 9 ) He ahí descrito el fu nda me nto filo s ófico de la Es cu el a. Nada de lo que era humano le era extraño . Pe ro aú n así, el

tér min o "integ ral" no era suficien te; por eso le di mos a Warisata

r ica

uturo , y si mil ar actit ud

man tenimien to Y desarrollo de El Núcleo Escolar no era s ino

e l nombre d e Escuela -

Ay 11 u , pa r a sig n i fic ar

tod a su

su st an cia d e vi da , de tradición, de f

adoptaron los indios al design arla con el nombre de Taika, esto es , " ma d re" , sen o f e c und o Y nu t ri c io , en c a r nación de la Pachamama , amparo e n la adve rsida d, impu lso e n las luchas ,

oriflama del porvenir.

3. Integración vertical - la "Escuela Única"

Aq uella mú ltiple d imensión integra l podemos d esdo bl arl a en vari os fun damentos segú n el campo específico al que se refiera , y serían los sig uie nte s: integración vertica l , integra ción horizontal , in te graci ón activ a , in te gración ec on óm ico-so cial e

ag re garse una in teg ra ci ón psicoló gica

integració n cultural. Podría

y otra antropológi ca , pero

en ellas. S e trataba

Warisa ta no tu vo oca si ón de trabajar

de lle gar a un a co nce p ció n glo bal que

(9)

SALAZAR MOSTAJO , Carlos , ob. cit., p á g . 13 .

 

LA

"TAlI<_',"

19

fo rm aría la ba se de un proy ectado Instituto de

Indología , que

lle gó

a fu ncionar ini c ialm en te co mo una cátedra

que se dictaba

en la

Sección Normal P O )

La integración vertical era. para W arisata , la reali zación la "escuela ún ic a", con cepto q ue e s necesa rio valorar

d eb idame nte , pues no co ns iste en sembrar un único tip o de

esc ue la e n el paí s, sin o en da r coherencia y continuidad a las

d ife rentes etapas de la e du ca ción. me d ia nte un pro g ra ma coordinado y sistemático qu e , para no sotros, em pezaba con el j ardín infantil , seguía con la secci ón el emental , continuaba con la sección vocacional y después con la sección profesional, para termin ar con la sección norm al. c uyo alum na do era así producto

de

de

toda la ex periencia educativa adq u iri da desde la infancia .

La co ncepció n de

"escuela úni ca " la tomó Elizard o Pé rez

de

la expe rien c ia rus a,

ll ega da a Bo liv ia a tr avés de M ariá teg ui

e

su li bro "La lo qu e A natolio

n

Esce na Co ntempo rán ea" , en el cua l se refiere a

Lunatchars ky, enton ces Comisario de Educación

de la Unión Soviética , e ntendía por el maestro bo liviano adoptó como la rea lidad , in clus ive por la reducc ió n solamente nueve añ os ( l1)

Sa lta n a la vista las gran des diferen cias de esta concepción

de

la actualidad, se a en el cam po co mo en la ciu dad , en las que no

educati va con las que se ap lic an en

dicho ti po de escuela, y que más apropiada para nuestra del ti e mpo de escolarid ad a

las escuelas bo liviana s

existe coord inación ni co herencia

bás ico, bás ico. in termedio y me di o ), resultando qu e, desp ués

entre sus diferentes ciclos (pre­

(10) PÉREZ, Elizardo, ob. cit. , pág. 225. En visita que en marzo de 1939 n os hizo el eminente profesor Heriberto Guillén Pinto, tuvo ocasión de com probar , con asombro, que lo s alumnos del Segundo Año Nonnal recibían clases sobre el ayllu y sus relaciones con la gens, el clan y la tribu.

(11)

Editorial

MAR IÁTEGill , José Carlos, "La Escena Contemporánea", Amauta, Lima, 19 25 , pág. 125.

20 CARLOS S ALAZAR M OSTAJO

de doce años de estudio , el bac hiller no está prepa rad o p ara ingresar a la universidad, que le resulta un campo complet amente

extr año ; y en

gran parte su alumn ado no es producto de la escue la rural sino que se recluta en me dios distintos , especia lmente urbanos y se mi-urbanos, lo que infl uy e notoria y neg ativamente en su conciencia social y espíritu combativo. Todo lo cual viene como resultado de una id ea fija , obstinada m ent e ma nten ida hasta ahora , según la cual "en Bolivia por pedag ogía entendemos so la mente lo que vi ene de Euro pa " (12)

4. Integración horizontal - El ambiente

cuanto a las norm ales ubicada s en el ca mpo , en

Aquella integración vertica l, en la cual se coordinaban las disti ntas etapas del desarrollo del niñ o , se refería , cla ro está, al al umn ado servi d o directam en te por la Escue l a; pero en u n ambiente como el de Warisata , empeñado en una lucha tenaz por la sobrevivencia, la educació n era un derecho de la población

en general , pero no únicamente en su aspecto formal, escolar o alfabetizable , sino en todos los as pectos de la vid a y el desa rrollo. Por eso decía mos que el ayllu era el verdadero claustro de la Escu el a; el ayllu, esto es , la cam piñ a , e l medio circunde , el hogar, el huerto famili ar, el sem brío c olectivo , el me rcado, la pe queña

ind ustria,

todo.( 13) Era u n a ser i e de interacc i on es e n t r e escuela y

com un id ad, pues si

ésta le co mp ensaba o respondía con el sum ini stro de tod a clas e

de servicios , en tod as

la higien e, la sanidad, la cultu ra revelada en mil facetas,

la indiada daba su conc urso

a la Esc ue la,

las fa se s de la e ducac ión . Primero fue ron

(12) PÉ REZ, Elíza rdo , en un "informe" para Reform a Agra ria, 1953 , cuyo

 

contenido es

similar

a l

de

su s

conferencias de

193 7

y

194 1

en

la

(13)

Universidad Paceñ a . S O RlA GALVAR RO , Carlos , ob

.

c it . ,

pág .

150: "S u

m ayo r é xi to

(d e

Elizardo Pérez) es hab e r e ri gi d o un a es cuela e n cuya ge st ió n p a rt ic ip a

t o do

el entorn o s o c i a !" .

L

A

"T Al KA"

2 1

los campesinos q ue acud la n a la charl a s emanal , donde abrí an sus horiz ontes; desp ués , sus propi os hog ares , a donde ll evab an la nue va de lo que se proponía la Escuela ; finalme nte , to do el ayllu , los ayllus ale da ño s, la marca en su conjunto , to do se

pon ía en acti vid ad. La E scu e la

coop era ba, ayudaba , y esto , no com o un su m inistro paternal o

exterio r, puesto qu e la Esc uela era la vida misma , era el indio mism o que se ed uc aba , contand o pa ra ello con su propio

C onsejo , el Parlamento Amauta , la

nueva f or ma de la ulaka

ay ma ro-qu echu a . Era la socie da d misma q ue resur gía, en su s

e nseñaba, defendía , luchaba,

formas

di ná m ica s, mu ltif acéticas . Ya no era

la escue la anti gua,

recinto

se parad o, ce rra do, si no que e sc uel a

y socie da d eran

una m isma cos a, integrada, vital , prom iso ri a,

a legre, opt imis ta

y

libre .

5.

Integración a ctiva - Aula, taller, s embrío

 

Pero esta dimensión múltiple no significaba descuido o

menosp re ci o del aspec to educativo propia me nte dicho,

de la transmisión del conoci mie nto, de la técnica , de la vivencia moderna , de la cultu ra en su vige nc ia actual. E n forma tal , la Escue la asum ia tareas en una triple f orma de a ctivida d, r eferida al aula, el taller y el s emb río , fundamentos de su pedagogía. Era lo que podría llamarse "integración activa" , combinada , en

la

as pectos no ex cl uyentes sino com plementarios, donde

en señ anza en el aula es ta ba ligada a las la bores cotidia na s,

apoya nd o las tareas del ta ller y d e los culti vos, apoyánd ose en

éstas; donde el taller era el en tren amiento de todos para util izar

los recursos del a m bi e nte, para hall a r me dios d e tra baj o que, estando a la vista , pues que la nat uraleza lo da tod o , el ind io

ig no ra ba la m anera de uti liz arlos . No se trat aba de hacer

artesanos sino hombres capaces , ed ucados en el manejo d e la herramienta y de la máq uina ; igu al con las tareas agrfcolas , cu yo se nti do edu cativo so brepasaba a la mera final idad de

es decir,

22

C ARLOS S ALAZAR MO STA,JO

abas tecimien to, enseñaba el am or a la tierra, a ampararse en

ella lo mismo que darle amparo, a ser ali me ntado s por ella lo mismo que alimen tarla Y sostenerla. Wa risata co mpren dió desde

el comienzo que no podia haber escueta rural sin tierras,

criterio que dio lugar a esa for ma única que t uvo la Escuela, que

a un nivel má s alto que el de la "escuela de l trabajo" , creó el concepto de "escuela productiva", la es cuela qu e requiere un

pars pobre y retrasado.

.

Las ideas de Elizardo Pérez eran muy concretas sobre estos

ignorante . Poseyó

aspectos: "No fue el puebl o indio un pue blo

todo lo que en su tie mpo constituía la cultura terrígena

el indio un ser incu lto

sus propi os tej idos, sus propios calza dos, sus prop ias armas,

Conocía con tabilid ad y

sabía hacer sus cuentas . Estos (conocimie ntos) no eran privilegio de los nob les de la edad incaica . Más bien, no se podía ser

Un s úbdi to del Ta w antin su yo

sus propios

No fue

Era un agricu ltor eficiente y sabía hacer

instru mentos de trabajo

noble si n ser un buen chac are ro.

sa bía ta nto co mo Huayna Cápa c. Es un erro r pensar que el

imperio era

una aristoc ra cia ce rr ada en una casta ". (P ÉR EZ ,

Conf. Cit.).

6. Integración histórica - Lo

Esa categorla especi al, sin

económico, social y c ultural

pre cedentes , que tenía Wa risata,

y de la que , por su

obligaba al estudio profundo de lo que era la sociedad indi a, para que los sistemas de trabajo , sus finalidades de liberación, sus planes pedagógicos , respo ndieran a las exigenci as pecu liares de un a clase que no solamente es clase oprimida, sino que tiene una rica tra dición cu ltural. De lo contrario, se corrla el riesgo de aplicar a ese e strato planes y program as creados para otros niveles sociales , con peligro de alienación Y pérdida de sus valores esenciales . Por eso la Escuel a se ,integró también

integ ración horizonta l, pa rticipa ba n to dos ,

L,,,

"T Al KA"

23

haci a lo histórico , para la referencia hacia el gran dioso pasa do

y la proyec ci ón ha cia un po rveni r igual o más g ran dioso; y es to implicaba referirse tam bién a las formas de la anti gua soc iedad,

a su sociologia, a sus instan cias sobreviv ient es , razón pa ra la

prop ia y tenaz so brev ive nc ia ind ia; y estudio tal dab a lugar a

a nal izar

país , en

en el

el

futuro . Un a cos a trae a la otra: esa actitud de inves tigación daba

la s distintas f ormas de economra que se diero n

sus diferentes épocas , y aún la s que se fo rja ría n en

lu

gar a

un a nuev a vigencia cultura l, a un

rescate de las form as

en qu e

la cultura se ma nifiesta , sea en lo insti tucional como en

lo artístico o antropo ló gico , sea en lo ético com o en lo po lític o, en to das las fo rmas adq ui ridas po r la supe rest ru ctur a jur íd ica e

id eológic a de nues tra sociedad . Di spo sición tal , a bie rta a todo eleme nto crí tico y de est udio,

per mi tió que Wa ri sata descu brie se o reve la ra una de esas ve rd ade s qu e hacen época, qu e hoy nos pare cen obvias pero que en ton ces , hace me di o siglo, necesita ro n ser ardientemen te

defendidas. Esa verdad

se estaba prete ndiend o educar a un estrato de servidu mbre, no

para mantenerlo en ella sin o para sacarlo de ell a, po r lo que

gleba ,

combina do con aspecto s ideológ icos don de el papel del maestro , de l conductor , es In dispens ab le; por lo que Waris ata fu e,

rep eti mo s , ex pre sión conv icta y confesa de un a posició n de

cl ase , fue revelación de la lucha de clases existente en el

agro, oc ultada por unos por con veniencias de privil egio y por

otros, por te mo r a esa verda d que no se men ci ona , aú n en la actua lidad , sino tibia me nte, con evi de ntes recelos y cobardías ,

estimánd ose que en aras de la paz soci al, de la unidad de l país , ese problema debe se r man teni do en reserva y nunca mencionado en las escuelas. Warisata tuvo el val or de conte mp lar esa "cara de M ed usa ", única manera de dar sentido histórico y permanente a sus luchas.

Wa ris ata fue , por impulso nat ural surgido de la mi sma

ini cial , primordi a l, ins oslayable , er a que

24 CARLOS SALAZAR MO STAJO

Por eso Warisa ta no fue un mero ens ayo pedagógico, sin o un episodio de las luchas sociales de nuestro pueb lo , y por eso

com prendió

que su e m b l e ma de c om b ate

te mp ranamente que su ca íd a era inev itabl e pero

ja más s eri a ab at ido ( 14)

SORIA GALVARRO. Carlos, ob. cit. , pág. 152: "Comprueba (Elizardo (14) Pérez) en la práctica lo que Mariátegui sostiene en la teoría: la posibilidad de que la comunidad indígena facilite y acelere el tránsito a un orden social superior, en condiciones históricas dadas". Ver

también a: MARIATEGUI, José Carlos, Siete Ensayo s

de la realidad peruana, Lima, 1943, pág. 32, Y PONCE, Anibal, Educación y lucha de clases, México, 1938; pág. 226 . Ambos autores descartan en papel de la escuela "nueva" en el s eno de una sociedad feudal. La experiencia de Warisata prueba que, efectivamente, una ~scuela de su tipo no podía mantenerse indefinidamente dentro de una sociedad fundamentalmente contraria a sus finalidades ; pero prueba también que la escuela puede ser u tilizada como instrumento

de transforma c iones r evolucionarias si sabe aprove c har las

de interpretación

11

FUNDAMENTO SOCIOLÓGICO DEWARISATA

1. Sobrevívencia de las instituciones indias

Hem os dicho qu e Warisata no fue creada en b ase a un esquema prefabric ad o en un escritorio o en un "bureau" político. Tod as sus proyecciones naci eron al compás de las necesidades mi smas del tra bajo y de su entroncamiento con su tarea li beradora, a un que su fund ador, Elizardo P érez , ya ten ía un a

id ea gl ob al de lo que debí a hacerse,

se gún lo cuenta en su

libro.(15)

Tal aco nteció ayma ro-quechu as

Inkario. Enfrasca do en la ta rea ímproba de levanta r la Escuela , Elizardo Pérez no pu do al comie nzo platears e aquel problema .

Iniciad as sus tareas, sólo tu vo la ayuda de Ave lin o Si ñani, un

profesor ind io a qu ien lug ar veía con rece lo la

ha bra conocid o en 1917; la ind iad a del prese nc ia de un bla nco , y no sin ra zones .

co n la re vi talización de la s insti t uc io nes que tan ejemplar vi gencia tuv ieron en el

26

CARLOS SALAZA R MO STAJO

Pero tal a ctitud fue pasajera, y pronto comenzaron a llegar los campesinos , para com prob ar lo que se proponía el maestro. La

ch arla co n ellos se hizo cotid ia na, y e n ese contacto inic ial

Elizardo Pérez supo poner ese calor, entusia smo y sinceridad

que mantuvo a lo largo de to da su vid a. Pues bie n, esas ch arlas , debido al creci ente número de cam pesi nos , tuvie ron q ue ha cerse sema nal es, adq uiriend o poc o

a poco un elemento de organi zac ión que respondiera a las

exigencias

informaron que sob revivia en los vi ejos ayllus el antigu o consej o

de l tra bajo . Y fueron los mismos indios los que le

de la ulaka , con el cual estaba iden tificán do se cada vez más la charl a sem an a l. Así, por vía natural , sin la menor imposición ,

res urgía con vigor es a viej a instituc ión en la cual el indio op ina ba,

se exp r esa ba,

, en busca de una nu ev a

te mores

proyecc ión de la que has ta ent on ces había sido pri vado, y

empezaba a

li bre

y

s in

hablar acerca de su propio destino .

Eli zard o Pérez sup o capta r el esp íritu mismo de la ulaka: si

és ta habla sido la forma suprem a de la autoridad local, deb ía

serlo tambié n en la

pate rnalismo, po rq ue así era el mism o in dio e l que con du cía la Escuela, pues que Director y profesores, tod os, estaban

some t idos a sus di sp os ici one s . De es a manera la reun ió n seman al acabó po r design arse co n el n om bre de Parlamento

usa nza , con los mallkus, podría mos ll a mar "co mité

hilacatas y comisarios.

Amauta y se org an izóa la an tig ua

Esto, que

Escuela. Q uedaba s up rimido, de cu ajo, todo

directivo~ se desdobló en numerosas comisiones, tantas como fueran necesarias para atender el sinn úmero de activida des o problemas: la comisión de justicia , que se encarg aba de atenua r en lo posible los efectos de la op res ió n gamona lista, y en lo

interno, para solucionar pleitos, rencillas o disensiones entre los propios campesinos ; la comisión de construcciones , que se encargaba de planificar y controlar todo lo refere nte a las edificaciones, lo que suponra una actividad com pleja , pues que

27

debía disponer la fa bricación de adobes y la d rillo s , el aco pio y co rte de piedra , la ext racción y elaboración de es tuco -c on la ayuda de la c om is ió n de transportes pu es que las ca nteras estaban s itu ada s a al gunos k ilómetro s de d is tancia- hornos p ara su cocimien to, fabricació n de tejas , abastecimiento de madera para pisos y e nvig ad os, etc .; la comis ión de agricultura , que tenía un trabajo incesante, d esd e la prepa ra c ión de la tierra,

conservació n , abono y rieg o, cosech as , al ma ce nam ient o

ganaderra , que tuvo actividad sólo en los últimos años,

encargada de in crementar

L

A

"T Al KA "

apo rques, siembras, de sh ierbes ,

y

co nta bili da d; la c om is ión de

y

mejorar el gan ado porcin o y lanar

tan to de la Escu e la com o de los camp es inos; la co misi ón de jardines , la de huertos o campos de experimentación , la de

arboricultura, la de sanidad e higiene del hogar, de deportes , la comisión de educación y cultura,

las más sorpre ndentes activi dades, la de hacienda, de

la comi sión qu e realizó

relaciones ,

de talleres y artesanías, la de caminos , la de

internado y

abastecimiento, etc. Las co misio nes informaban

tantos, que el

Parla men to Am aut a tu vo que reunirse ta mbién los dl as lu nes, si bie n en forma m ás res tri hg id a. Las reu nio nes solí an dura r hasta al ta s horas de la no ch e, !o q ue era un sacrificio pa ra tod os, dado

cada

el clima frfg ido ; pe ro na die se quej ab a. Bási ca me nte ,

cada sáb ad o , pe ro los queh aceres e ra n

com isión est aba form ad a por un am au ta , un m aestro y un lum no , trío al que se a g rega ban lib rem e nte los que quisieran o

design ados por e l Parla mento, com o en el caso de riegos , cuyo pe rs o nal de varia s de cenas era

sus miembros

hasta la lagun a La ra mcota , e n ple no ne va do II la mpu, a 25 K m.

de distancia y a más

renovabl e , pu es cada semana había qu e enviar a

los que fue ran de la co misión

de 5.00 0 metros de altura , a donde había la madruga da a fin de ab ri r las compuertas

trayecto y luch ar

que ll egar a la una de del ac ued ucto

sie te horas para lleg ar con el ca udal com pleto a la Es cuela .

exi ste nte , cerrar las ace qui as del

28

C AR L OS

SALAZAR MOSTA,JO

2 .

El ayni y la mincka

Pues bien: el Pa rlamento Am auta, que desplegaba as í tod os

estos trabajos estaba practica ndo , seg ún los in d ios , la antigua forma de cooperaci ón del ayni. Los edifici os fueron hechos co n el ayni de las och o comun idades o parcialidades de Waris ata, y

mi sm a clase de ayu da se hacía en las si embras y cos echas . Ori ginalm ente, el ayni era la ayuda que se prestaba a una

ca s ad o s , construyéndoles la casa y

obsequiándoles ens eres , he rra mientas , tejid os , alimen to s. El ayni conti núa practicándose en el alt iplano y aún en sectores urb anos . Se ll ama tam bién achokalla o lIamayaña . Es t a fo rm a de cooperación al individuo o la pareja se extendió a ni vel social con la mincka, que era el trabajo colectivo para obras qu e in tere sa b an a toda la comunidad.

Ins titucion a lizada por el Inca , la mincka s e

parej a de recién

la

consti tuyó en un

giga ntesco aparato de trabajo que permitió la realización de o bra s púb licas que aún hoy son el as ombro de lo s técnicos , y fue co mplem en tada con la inv ención de la mita o turno , para el laboreo en traba jos perm anentes , co mo en las minas, la conservación de cami nos y otros. Algu nas marcas estaban en carg adas de un solo tipo de trabajo, c o mo el mantenimien to del g ra n p ue nte co lgante sobre el río Ap urímac, que se conservó hasta la Re pública. Otras comun idade s tenían a su ca rgo la s in d ust ri as de l Im perio, según lo s recurs os que brind aba la zon a. La mincka agríco la define e l carácter colectivi sta de la nación In ca, y perm itió sosten er, sin lo s recursos técnicos occid en tale s,

la rísp ida natural eza del An de, hac erla pro ductiva en m áxim os ni ve les . Warisa ta aplicó este sistema de trabajo , que en su pequeña dimensió n, dio lugar a j orn adas de extraordinario rendimi ento ; ta les, la ampliación del cami no éarretero de Ac hacachi , de diez kil óm etros, la con stru cció n del camin o a la cantera de donde se

L A

"TAl KA "

29

extraía la p iedra para nuestros edificios , y sobre todo ,

la

res tau ra c ión del viej o ac ue duc to incaico qu e v enf a de s de

la

laguna Lar am cota, al qu e nos hemos refe ri do (16) Los ed ificios

de la Esc uela combinados. Esta forma

f ueron con struidos con aynis y minckas

de coopera ción era entusiasta, espontánea y

llena de energía, servía a la colectividad toda y no tenía el

ca rá cter de "trabajo f o rzado " de que nos enemigos .

a cusaro n nuestros

"La escuela indígena -decía Elizardo Pérez­ resucita la contribució n socia l del in dividuo a la obra colectiva. Cuando nosotros y quienes como nosotros han visitado las escuelas indigenales, vieron la eufó rica alegría de los 'parlamentos amautas ' do nde se discutía esta contribución, y luego en medio de los tollas donde se pisonea el barro para los adobes, no

a la mism a m adre y a la

sólo al hijo y al padre , sino

abue la , que venían de sde sus ayllus y chujllas a

contribuir a la prime ra obra

que se le van taba después de cuatro siglos de eclipse cultural, no pudim os menos que sentir que una era

suya , de su propia entrañ a,

terminaba

para comenza r otra" (P ÉREZ, conf. Cit.) .

El términ o

mincka ha m odi ficado en parte s u significado ,

de sde qu e la opresión ha re legado al ind io a formas de pequeña propi e dad do nde prá ct icame nte ha desapare ci d o la posibilidad d e re a lizar o bra s de cará ct er co lectivo . Por co nsiguiente, la mincka tiende a identificarse con el ayni . L a mincka no e ra

el

remun erad a (no podía serlo en una socied ad que no conocía

(16)

PÉREZ, Elizardo , ob. cit., p ág.

h a ll an descr ito s con abundan c ia d e detall es e n la obr a de l profesor

sola men te las dificultad es con

182. Este episod io Yotro s s imil ares se

Pérez, y son útiles para comp ren d er no

que se enfren taba sino el valor y la ten acidad con las que vencia.

30

CARLOS SALAZAR M OSTAJO

circulante monetario); empero, las comunidades de la zona

te nían la obligación de mantener a los equipos de trabajo cuando

las obras pasaban por el lugar, por ejemplo, cuan do se tra taba de la construcción de un camin o.(17)

3. El tupu, la sayaña y la aynocka

Por esta vía , es deci r, por las exigencias de la vida cotidian a, Wa ris ata se di o al estud io de ot ra s modalid ade s indf ge nas

sobrevivien tes ,

Lo primero fue darse cuen ta del tipo de propiedad existente

ll egado

a un sector de comunidades libres - las cuales, en la zona andina ,

parece n haber perd id o la mayor parte de sus mod ali dade s

colectivistas(18), hab ié nd ose convertido en pe queñas pro pieda des

o minifund ios de cultivo indivi dual, apen as qu izá con la ayuda

del ayni.

Poco tiempo después, Eliza rdo Pérez descubrió que los

hacendad os de la región s e ha bían apo de rado po co a poco de

la s ti erras de comunidad , que dando muy poc as zo nas libre s.

Esta evolució n de la prop ieda d se habla acentua do desde 1868, durante el go bierno de Melgarejo, que medi ante la fue rza de las armas y por decreto, rep artió propiedades en tre sus favori tos y part idarios, origen de la gr an sublevació n de 1874(19)

en la zona. Elizard o Pérez crey ó

lo que daría lu ga r a proyeccione s insospech ad as.

al comie nzo que había

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(17)

B AUDI N, Louís , E l Impe ri o Soc ia li sta de los Incas , San tiago,

1953,

pág .

15 5.

.

(18)

P AZ

BALLIVIAN, Danil o , Estructur a agra ria bolivi ana, La Paz,

1983,

pág. 54 : "Prevakc en (antes de la reforma agraria) re laciones productivas d e cooperación basad as en una combinación de p ropiedad p rivada y

 

colectiv a de la tierra en las comunidades in dígen as ". Opinión coincidente con la de URQUIDI, Arturo , en La comunidad in rugena, Coch abam ba, 1941, pág. 2 l.

(19)

CONDARCO MORALES , Rarniro, Zárate

, el " temible" Willka, La Paz ,

-1

1966.

W

LA

"T Al KA "

31

¿D ónde estaba, pu es , e l ayllu, la célula social de los an tig uo s pueblos andi nos? ¿H a bía desap arecido , destrozado, absorbido por los avances del latifundio?

d esc ubrim ientos de Elizardo

Pé rez f ue el de com probar qu e el ayllu subs'istia , no como entid ad indepe ndien te , sin o fo rma ndo parte del mismo sistema de la hacien da .(20)

E n efecto, las hacie ndas ma ntuv ieron la organ izac ión de trabajo heredada de los españoles, los que a su vez respeta ron las instituc iones incaicas, en lo que ha de verse, no tanto u na actitu d deliberada de los opre sores , que no respetaban na da , como la influencia de las relaciones de producción más o menos

estaciona ria s correspond ientes a la colonia y la R epú bl ica . De acuerdo a ello, el patrón, y antes el encomendero español, usufructuaban la tercera parte de la pro piedad, quedando dos terceras partes para los in dios . El trabajo para la parte patrona l era, desde luego, colectivo : todos los campesinos sin excepción

e staban obligados al laboreo cons igu ien te .

Pero lo más

si gnifi cativo era q ue en las dos terceras partes destinadas al ind io, se mantenía tambié n la organ ización colectivista, si bie n

lo cual

la mod alidad te nd ía a conv erti rs e en individu al. Todo

demuestra la flexibilidad del ayllu , que supo mantenerse aunque

de propied ad hubi era n cambiad o. grandes z onas ocupadas por los ant ig uos ayma ras ,

exis tía la costumb re de con ceder al pa d re de fa mili a un t upu de

Uno de los más importantes

las formas E n las

(20) PÉREZ, Elizardo, Conferencia dictada en la Universidad Mayor de San Andrés, 23 de agosto de 1937: "Nadie ha querido convencerse que

lejos de destruir la organización

del latifundio, debe robustecérsela

Lo que en Bolivia y en otras p a rtes se persigue actualmente es so cializar

la tierra , adoptar medidas de o rden socialista

tenemos que demostrar que la jatha o sea nue stro latifun d io , todavía

puede servirnos para re s olver problemas

transcrita el 2 4 de agosto del mismo añ o en "La Calle ", y el profesor Pérez la menciona en su libro citado en la .pág. 247 .

y

entonce s no s otros

." Esta c onferen c ia fue

32

CARLOS SALAZAR M OSTAJO

tierra, med io tupu a la mujer , un tupu a cada h ijo v aró n, me di o

tupu a cada hij a. Mediante

totalidad estaba siem pr e dota da de tierra , desde e l nacim ie nto hasta la muerte , lo que po r otra parte perm it ía la sobrevivencia

del ayllu en forma

El tupu no era una medida de superficie, sino que calculaba más bien la productivida d de la ti err a. Un tupu situado en un a zona fértil era muc ho más peq ueño que otro situa do en una tierra pobre , de manera que las extension es era n muy variables . Según U rq uidi, "los a djud icatario s de lo s tupus t en ían sobre éstos un simple dere cho de usufructo. La facu lta d de la Ubre disposición , inherente a la pe queña pro piedad . no les es tab a perm itida" (Z1) Según lo que observamos en la zon a de Warisata

este siste ma la pob la ció n en su

indefi ni da.

y al edaña s, la casa de la f am ilia , edificada e n el tupu paterno .

se t ra ns mitfa

Ade más de los tupus, lo s miemb ros de la comu ni dad culti va ban las sayañas, tambié n de varia ble exte nsión , y cu ya caracter fs tica m ás imp ortante era su rotación , es deci r, que n.o podía ser cultiva da permanen temen te , entrando en descanso por cierto número de años y segú n la natural eza del suelo y de los cultivos . Este sistema era incom pa tible con la propiedad particular o privada . El régi men colectivista resultaba así im puesto por las con di ci on es del medio. No hab ía otro sistema posible para responder a la hosti l naturaleza del Ande, y el Inca supo comprenderlo , para adoptarlo como base del desa rrollo

a los hij os mayores .

imperial. La ro tación de las sayañas se establec ía e n turnos debid amente estudiados , que recib ían el nombre de aynockas , y cuyo resultado era una alta prod uctividad porque permitía superar la ca rencia de medios técnicos . El encom endero español no mod ificó esta forma de uso de la ti erra, como he mos dicho .

(21)

URQUIDI MORALES , Arturo , ob. cit., y también en el p rólogo para la segunda edición de aquella, "Presencia", 31 de enero de 1982.

LA

" T AlKA"

33

En la Re p ública la trans ferenc ia de propi eda d dio lug ar a fraccion amie ntos y dis persi ones , pero a pe sar de ello la orga ni za ción se man tuvo. Las comunidades libres , relegadas a una extensión fija de ter renos , ence rrados en zonas que no po dían am pli arse, no podían hacer aynockas ; pero la hacienda , el latifundio , sí lo per mitían , dada su extensión y número de pobl adores(ZZ); lo que exp lica la ex ti nc ión de l co le ct iv ismo en aquel la s y su man te nim iento en éstas . Ta le s f or mas de pro p ied ad de la tie rr a y o rg an izaci ón de l trab ajo se re aliz an dent ro de una circun scri pc ión ll amad a ayllu .

qu e

form a de sociabi lidad , la cé lul a social sobre cuy a base se

des arro ll aron

4. El ayllu y la marca

no es únic ament e de c a ráct er territo ri al , si no que es u na

las naci on es a nd in as .(23)

Sabido que el hom bre american o no es Orig ina rio del

c ont i n ente (Z4) , s e

debido traer

i ns tituciones ya muy desarro lladas , ent re ella s, la fami li a mo nógama. lo que deno ta un a g ran anti güedad. El casamiento

proc edentes de l Asia y la Polin esi a(Z5) han

d e be supo ne r q ue las o lead a s m igrat o ri as

(22) PAZ BALLIvrAN, Danilo, ob . cit., pág . 19: "Lo pri m ero que llama la

Alti plano paceño en comp aración

es su gran

tamaño". Ver también a; RODRIGUEZ, Gustavo, Revista "Avances", La Paz, 1978, pág. 119 Y sgts., d onde señala el proceso de apropiación

con unidades p roductivas de este tipo en el resto d el país,

atención sobre la s haciendas d el

de la tierra por los latifund i os, a costa de la s comunidade s li b r es.

(23)

la conservación o extinción

la obr a d e Arturo

Urquidi pude verse este asu nto planteado en todas sus fases. (2 4) CANALE S FRAU , Sa lvado r , Prehistoria de América , Buenos Aires,

1958 , pá g. 32: "En nuestro co ntin e nte no sólo no hay monos catarrinos vivientes, sino tampoco fósiles". "No carece esto de importancia., ya que desvirtúa la pretensíón de que el Hombre se hubiese originado en América, como queria Florentin o Ameghino". CA NALES F RAU , Salvador, ob. cit. Hace un aná li sis de las teoría s del Hrdlicka , Ri ve t e 1mb elloni ace r ca de las corr ientes migratorias provenientes del Asia y la Polinesia.

(25)

Los criterios no son uniformes r especto a

d el ayllu y su comp lej o de tr abajo y propied ad. En

34

CARL OS SA LAZAR MO STAJ O

de l lnka con su herma na serí a un resto de form as anteriores de ma trimo nio. El hech o es que la célula social de aym aras y quechuas, el ayllu , ya aparece c onstituid o en su plenitu d y con las caracte rísticas de pe rm anencia que le p ermitirían pro yecta rse por tanto s si glos. La s sim ilitud es del ayllu con la gens son ev ide ntes.(26) La socia bili d ad basada en el ayllu se había

desa rrolla do muc hís im o, y es la ra zón para hab la r de las "al tas cu ltu ra s" andi nas. En el ayllu ya existe división del trabajo, la

autorida d del pa dre, una

re sul tados , una religi ón con la creenci a e n un Ser Supremo, una legisla ci ón , una gran sa biduría con respecto al cultivo, una ciencia médica, una moral que se respet a y se cumple; el indio de l ayllu co nocía el tej ido, la cerámica, la orfe b re ría, las alea ciones; fabricaron armas , sabían navegar, ten ían artes y artes anía s. Con el in kario , estas modalidades adquieren carácter

c rea ción de los el ementos que ejé rcito perm ane nte , un tipo de

legislado , un sistema de comunicaciones e

educación

in terca mbio , una fro ntera delimitada; además, se lle ga a la etapa

de la urbe, de la capital, donde el poder se centraliza . La nación ha quedado constituida, y es el ayllu lo que permitió su desarrollo tan sistemático como eficiente. Según Margan, los inkas estaban en el estadi o medio de la barbarie(27) pero la descrita evolución parece demostrar que esa clas ificación es insuficiente; excep tua nd o el alfa beto (y tal vez lo hayan tenido en el qu ipus ) el Imperio estaba a un paso de la civil ización, yen gran manera era una nación ple name nte ci vi lizada, a l menos, mucho más civilizad a que la Euro pa de entonces, si nos atenemos a la

nacional y de vi enen en la caracterizan al Estado: un

té c nica notable si nos atenemos a sus

(26)

Del mismo autor, ver también Las civilizaciones prehispánicas de

(27)

América, Bueno s Aires, 1976, obra de gran interés acerca de estos y otros problemas del hombre americano. MORGAN, Lewis H. , La socie dad p rim i tiva, edición m exicana 1940, pág. 33. Según Baadin los peruanos escapan a toda clasificación. Ver su ob. cit. Pág. 344.

LA

" T Al KA"

35

existenc ia de una sabia legislació n s oci al q ue ge neraba riquez a por doquier, que protegía al individ uo y a la cole ctivi dad , que les

daba bienestar y just icia ; mientras qu e

e n Europa reinaba el

hambre , la opresión más bru tal, la gue rr a in testi na, el

caos

productivo, la injustici a. ¿D ónde está la civ ilizació n,

si la

conceptuamos como una forma supe rior de sociabilidad, apartándonos L!Jn tanto de la rigidez con que estos términos son usa dos en relación a los av ances tecno ló gicos? El elemento despótico del gobierno in caico no dis m inuye la valid ez del sis tema , ni tampoco le afecta la supuesta falta de Iibertad .(28) Pue s bien , el ayllu , o sea la gens americana , no solamente fu e la base de los distintos estadios de la evolución social aym aro-quechua , sino qu e permaneció vigente también en la

Coloni a y la República , sin sufrir grandes cambios , a no ser los que cor responden a su propi a evol ución : ayllu-gens , lazos

gentilicios ; ayllu-clan, relación

trib al. Tan de ntro de

la hacienda fe uda l y mantenerse hasta ahora , hasta

territorial ; ayllu-tribu , asociación integración le permite sobrevivir

poderosa fu erza de

tropezar con la refo r ma agraria, que en lugar de darle nu eva sangre , nueva vitalidad , lo está extinguiendo , al destruir los lazos

que ataban al ind io con su pasado histórico (291

Según Arturo U rquidi , quien ha estudiado esto s probl emas

con

la mayor profu n didad y crit erio científico

en Bolivia :

(28)

MARJÁTEGUJ, Jo sé Car los, ob. cit., p ág. 56: "La

li bertad individual es

un as p ec to d e l comp lejo fe nómeno liberal. e l hombre de l Tawantinsuyu no sentia abso lutamente ninguna necesidad de libertad individual". BAUDIN, Loui s, ob. cit., págs. 356 y 357: . tSi el bienes tar y la virtud , fue ntes de feli cidad, so n el objeto de la vida , puede decirs e que el inca realizó u n a obra maestra'··. "Pero s i, por el contrario, es el

de sa rrollo de l a personaJidad humana 10 que se

mira com o el objeto de

toda exis tenci a, entonces el sistema peruano ha s ido la má s desas trosa

de las s ue ño

expe riencias sociales . El inca sumergió a sus súbdi tos en un vec ino d e la mu e rte; le a rreb ató tod a di gnid ad humana ".

(29)

PÉREZ, Eliza rdo , ob . cit . Pág. 42 2.

36

CARLOS S ALAZAR M OSTAJO

"La so ciedad incaica atravesaba to davía por el pe r íodo d e la co munidad primi tiv a, porq ue predomin aba la propiedad co mún de la tierra y el trabajo colectivo en la agricultura. Al mismo tiempo, es te ré gime n de propied ad predomina ntemente co munal, correspondla al nivel de desarrollo de las fue rzas productivas que aún era rudim entario si se lo compara con el alcanzado por las civilizaciones coetánea s de otras re giones del mundo, donde y a se había ge neraliza do el empleo de herra mienta s y armas de hierro fuera de otras inno vacion es

ya existían hechos incue stio nables

que tendían a la disolución de dicho régim en y al

surgimiento de un si stema producti vo más eficiente en conso nan cia con nue vo tipo de organización

te cnológica s

socia l"

"Consideramos que en el seno de la

socie dad incaica se p ueden encontrar algunos incipientes rasgos eco nómico-sociales

de la escla vitud y el feud alismo ".l 30 ) respetos hacia el ilustre inve stiga dor, n os que, del modo cómo estos párrafos están

redactados , parecería que la es cl avitu d y el feudalismo son los sis tema s pro ducti vo s que sust ituir ían con más efici encia al

Po r otra

pa rt e , no es precisamente la tecnología 10 que justifica a u na sociedad , sino el uso que s e hace de ella , y si la clase qu e detenta el ap arato prod uctivo lo po ne al servicio de la soci ed ad en su con j un to. De no ser así , ten dría mos que con venir en la necesi dad histórica del domini o de la s socie dades altamente tecn ifica da s , sobre aqu ell as de p rod ucción rudimen taria : toda

régime n comun al in kario am en azado de di solu ció n

características C on los debi dos permitimos obs erv ar

(30 )

URQU lDI, Arturo, prólo go a la 2". Ed. D e su li bro La comunidad indigena (No t a 19).

_

LA

"TAl KA "

37

forma opresiva sería ad misib le

compe tir con el em ine nte escritor, y me ncionamos este y otros

aspectos solamen te para demos tra r nu estros propios afanes de estudio en el seno de la Escue la qu e tra t áb amos de lev antar.

la evoluci ón del ayllu está acorde co n las

necesida des de l crecimi ento demográf ico. Cua ndo un ayllu ha

al canzado una

produc t iva s , se e sc in de en d os ayllus, c o mo l a fratría, aba rc ando cada vez más te rritorio . Pero este crecimie n to no es al az ar, sino qu e corresponde a un estud io de la p rodu cti v id ad del s uelo, d e s u vi nculación con las n uevas zonas de cultivo , su co mpleme ntaci ón en cua nto a sus productos e in d ustrias. Es te

po blac ión que exc ede a s u s posi bi lid a des

Pero no es nue stra inten ción

Pues bie n:

cre cimien to celular va cub riendo el mapa y co nsti tu ye el cim iento del im perio inkaico , que así se integra geo gráficamente en u na fo rma homogé nea y co ntin ua . El conjun to de ayllus de una zona se de no mi na marca ; la co nvivenci a o alianza de varias marcas

d aría lu

gar a la confe deració n tribal , máxi ma f orma a la q ue

lleg aron los aymaras , adquirien do en lo s quechuas el carácter de nación.

El Inka extenderí a sus dom inio s mediante la c onquis ta militar, y además crearía esa form a de colonizac ió n, cas tigo o deportación , q ue era el mitimae o mitimacu, verdad ero trasplante ma sivo de poblaciones a zonas alejadas o fronterizas .

5. El Inkario y la tierra

Esta bleci do el Imperio In c aico en el Cuzco, impuso un orde n estatal de dominio y expansi ón, autorita rio, es ve rdad , pero no

c on leyes

en busca de la o presi ón y el privilegio de fort una, sino

sabias y justas que estab lecí an y garantizaban paz y bienestar genera l, aun que los medios de pro du cci ón fuesen raquí ticos, prim itiv os y se mantuvie sen en al gun os aspectos en la edad de piedra . Ellnkario era un Estado colectivista, denomin ación que

L A "TAlKA"

39

CARLOS S ALAZAR MOSTAJO

38

pare ce la más ad ecu ad a para una de los elem entos técnicos ca paces

hacia formas superiores, vale decir, socialistas ( 1 El Inca dividió la produc ció n agrícola en tres sectores : la

te rcera part e le estaba destina da a él y su c orte , o sea

mantenimiento del Estad o . Pero esto no signifi ca ba acu m ulación

de riq u eza o fort una, innecesarias en una cultura agraria donde no se conocía e l circulante . La parte del Inca , po r tanto, era devuel ta en fo rm a de subsidios, asistencia social para enfermos, ancianos, inválidos , soldados y funcionarios; los sobrantes se almace naba n en los tampus, muchos de ellos en ca m inos , y tod o vi ajero podía usar de sus productos con la mayor libertad . Otra tercera parte de la producción estaba destinada al culto

cultura agra r ia que carec ía de im primirle una evol ución

)

, al

al

Sol y las deidades indias . La religión se rodeaba de esplendor

y

atractivo, manifestados en las fiestas y ferias agrícolas sobre

todo al inic iarse las estaciones . Esto requería de grandes re cursos en produc tos agropecu ar io s y artesa n ías . Las

ce lebracione s eran presididas por el Inca o los gobernadores

prov inciales

es pe ctáculo ri tual, servido por los oficiantes , los portadores de ofrendas, los músicos, da nzarines , harawicos o poetas , el

mí smo pu eblo que se ata viaba de bidame nte . La re ligión era , sin du da, un instrumento de dom inación , co mo suced e en todas pa rte s del mun do . Pe ro a diferencia de otros pueblos antig uos , com o los de la Mesopotamia, o C artago, cuyos E st ados se basaban en la esclavitud y el miedo, usando por con siguiente de prácticas religiosas terroríficas y b rutales , la religión aym aro-quechua no era un conjunto de ritos

(apus, mallkus, curacas) Y debió ser brillante el

ARZE, José Antonio , Sociografia del Inkario, La Paz, 1952: "El (31) calificativo que podria aplicarse a la organización inkaica es el de semi-socialista. Arze estima que no corresponde el término "Socialista" por el carácter clasista de esa sociedad .

complicados reservados a una élite sa ce rd ota l , sino q ue era

ev id ente y clara pa ra tod o e l mu ndo, lo que

condici on ami en to so cial tam bién sencillo y claro , en cuya

cons erva ción estaban inte res ad os todos . La tercera parte final de la p ro ducción estaba destin ada al

pueblo , y debió ser sufi cie nte para llenar todas sus necesidades ,

pe rmitiend o y sustentando un gran c recimiento

Según algu nos cronistas , el Imperio llegó a tener doce millones de habi tant es y ab arca ba una gran p arte del con tinente, desde el Ecuador hasta Chile y la Argentin a (32) Esto no hubiera sido

posible sin un reparto adecua do e igu ali tario , abundante y permanente , donde las relaciones de producción no implicaban

la presencia de clases ex plotadoras ni ex plotadas , lo que desm entiria la tesis de Arze ; no habí a una clase ociosa, pues que todo el mundo trabajaba, au nque , sin duda , un a parte de ia población estaba exenta de trabajo productivo pro pi amente dicho , para ocuparse en funciones administrativas, germen de

un a futura descomposición que no

llegó a darse por la llegada

de los españoles (3 ) Las con qui st as militares del Inca tampoco

dem ográfico .

ex presaba un

modifican la naturaleza social de la prod ucción y del reparto , a p esar de la crueldad con que muchas veces se procedió: las poblaci on es co nquistada s adq uirirían los mismos derechos que los conquistadores , y se díeron casos de un som etimiento pacífico y voluntario.

(32 ) ALDEN MASON, J. , cit. Pág. Pachacútec y Tupac In ca Yupanqu i, en cuyo tiempo el imperio alcanzó su máxima extensión, "figuran entr e

mundo , con Alejandro , Gengis Kan y

Napoleón ·'. Como se sabe, la expansión del imperio no fue únicamente una empresa de carácter militar. (33 ) GUE R RA , José Eduardo, Itinerario espiritual de Bolivia , Barcelona, 1936 , pág. 32. Según este autor, la civilización precolombina fue destruida por el conquistador español "cuando ya estaba en plena descomposición". Para su tiempo , esta opinión era muy original, y es

los grandes conquistadores del

coincidente con las ideas de Urquidi.

40 CARLOS S ALAZAR M OSTAJO

Como se sabe , los españ oles se apode raron de la parte que correspondía al inea : el cle ro se aprop ió , en alguna s z on as,

de la part e de s tina da al cu lto; la parte del p ue blo no f ue tocada

zon as no mi nera s ,

y

permanecieron libres . E n la República , el encomendero espa ñol

fu

mod ificó la orga ni zac ión agra ria, lo qu e no se debe pro piam en te

e susti tu ido por el hacendado o terrateniente, el cual ta m po co

m ucha s co mu ni da des , s ob re

to do en

a

la ben evole nci a o

s abidu ría de l nue vo po de r que gobe rna ba

la

Rep úbli ca, sino al hech o de que el creci miento de la s fu erzas

produ cti vas no era s uf icie nte p ara impo ner una m odif icaci ón

es tru ctu ra l en la economía.

Los ha ce ndados tuviero n , pue s , q ue

adaptars e a esa si tuación estacio naria , qu e as í llegó hasta el

siglo XX .

"El latifundio ac tua l que deviene de la encomie nda, es la granja colec tiva que el Inca reserva ba para el sostenimie nto del culto y el Estado y que afe ctaba una organiz ación interna de típica estructura socialista" (PÉREZ, conf. Cit.).

6.

es de carácter general dad o su

carácter de e nsayo , no tendría in t eré s si no pensá ramos en la

las in st itu cion es indias

sobrevivient es ( 34 l W ari sa t a es t aba dem o stran do , en la prá ctica ,

qu e ese re scate era posib le , re sp on di end o a s í

pos ib il id a d de

La revitalización de las instituciones indias

Esta descripción , que

ut iliz ar hoy en

día

a la actitud de

meno spre ci o co n que a lgun os in v estig adores con si de ran a esas

in stitu ciones , estim an do exagerados nue st ros ju icios y excesi va

la val ora ción que hacemos del in d io (5 )

(34)

GUE RRA, José

Eduardo , ob . cit. , p ág .

70 :

\ :H ab ri a

que

respe t ar la

tra dición del Ayllu , tonificándola con los beneficios de la

c ivilizació n

(35)

occidental a fin de conseguir la e fecti va parti cipación d el ind io en la vida nacionaJ?". ALB AR RACíN MI LLÁN . Juan, ob . c it. P ág. 50. Elizardo Pérez habría h ech o una "sob r ev aloración d el indio en cuanto a ca te goría ét ni ca ".

L A

"TAlKA"

41

Al descubrir el ayllu den tro de la estr uctura de la hacien da , E lizardo Pérez dio un apo rt e fu nd a m en t al a la sociol ogía

políticas q ue h ubiera n te nido m a yo r le hubie ra escuchado .

época - la déca da del 3D al 40- las ideo log ías políticas una e tapa emb riona ria . El aislamiento de l pa fs habra

impedido qu e las gra ndes corrientes europeas lle garan al con oci miento general y se tra duje ran en movimientos po líticos Pero exi stían, no obstante, planteamientos aisl ados de quienes se ll am ab an socialistas , a q uienes la declaraci ón de un "estado socialista" por el gobierno militar del General Toro les cog ió

compl etamente de s preven idos En la cu e stión agraria, la sol ución de l "problema indio" con sistía, segú n esas conc epcion es

inicial es , en

hacienda , para su entrega al indio.

bo liv ia n a, con pro yecciones

gravitació n en el país , si se En esa es tab an en

u na pura y sim ple parcela ci ón de la tie r ra,

de

la

E li z ardo Pérez sostuvo una op in ión que sorprendi ó y

la hacien da La so lució n

con sistía en mantener la org anización del latifundio, porque era

de ntro de é ste dond e se conservaba la vieja instituc ión globalizadota de la jatha, esto es , de l ayllu , con sus fo rmas

debía ser

entre ga da sin disgregá rs e la, como prop ied ad c ole c ti va, a la com unidad , lo que pe rmitiría , e n el futuro, la in trodu cci ón de la máquin a y la tecnologia moderna.

pec ulí ares d e p ro pied a d y trabaj o. La hacien da

es can da lizó a todos: manifes tó qu e el rep arto de sería un a m ed ida de tipo lib eral y no soci ali sta .

Si nos atenem os a lo s res ultad os que estaba obteniendo Warisata, que con alg unas hectáreas de terre no podí a

a utoabastecerse, prác ticamen te sin a y uda de l Esta do, e ra

po si bl e c on ce bir que la parte pa tron al de la hacien da p od ra ser

en tregad a a la es cuela, para crear un ce ntro de desa rrollo econ ómico , un moto r productivo al servi cio de toda la co munida d

y

de cu yos

be neficios partic iparían todos. Una re forma ag rada

pl

a nificada en esos té rminos , hu b iera permiti do una ed uc ación

42

C ARL OS S ALAZA R MOSTAJ O

camp es ina que, en luga r de ser una carga para el Es tado , carga d on de se dilapid a todo esfuerzo , le hubie ra aliviado e n e l costo

de ella -de

la escue la- el ele men to organizador de la producción ,

comple mento indispensa bl e para hacer de la re form a agraria una generadora de recursos. La reforma de tipo liberal crearía, incuestionablemente , el

tipo de pequeña

anacrónico , tal co mo ya ha bía aparecido , de tiempo atrás , en las comunid ades libres , q ue de "comunidades" en su sentido cole ctivista , sólo man te n ían el nombre (6 )Ya no sería posible la

ro tación de las tierras , ni trab aj o colectiv o alguno , ni la introducción del tractor o el ri ego en gran escala .<37)

abr,il de 195 2, la reforma

agraria dispuso el rep arto liso y llano de las haciendas , ignorándose los planteamientos de Elizardo Pérez, vale decir, los d e Warisata, so b re los qu e habia caído el manto del silencio

después de la destrucción de la Escuela. Los resultados los

conocemos todos : la pro piedad de la tierra arroja al indio de la

ha ingr esado

a una época de prosperidad , se depara cada vez más. de la ciu dad . Vanamente se tra ta de remediar la situación mediante sistemas de cooperativismo que no logran asentarse ni extenderse . El p recio de la libertad , al sup rimir a l patrón f e ud al , ha sido demasiado ca ro , y lo más lame nta bl e es qu e la reforma agraria e stá haci end o lo que no pUdieron trescientos años de

tierra (38), la p obr eza se ha acentuado, el campo n o

propiedad, el minifu nd io, impro ductivo ,

de sus obligaciones , pero ad emás hubiera obtenido

Cu an d o llegó la

revo lu c ió n de

(3 6)

PEÑALOZA CORDERO , Lui s, Nueva Historia Económica de Bolivia, La Paz - Cochab a mba , 198 3. En e s ta obra se d esc ri b e a cabalid a d la

form a cóm o los

go bierno s trat a ron de destruir a

las comunid a d es

(3 7)

indias. MARrÁTEGUr , J osé Carl os, ob . cit. , p ág. 34 .

(3 8)

SALAZAR MOSTAJO , Carl os , Cadllcidad de una estrategia, La Paz, 1963, pág. 37 .

L A "TAlKA"

43

esclavitud colonia l y más de un

está extinguiendo el ayllu y sus instituciones.

7. La marca y el Núcleo Escolar

siglo de op resió n re publi cana :

Warisata había prob ado la posibilidad de aplica r la s instituciones indias, convirtiéndola s en el fu ndamento de su organiza ció n; había restaurado la ulaka , el ayni y la mincka;

usaba de la téc nica del tupu, la sayaña y la aynocka , si bi e n agregán do les mod a lida des actuales , com o el ri ego y el abo no , lo que hacía de la aynocka un recurso cada año me nos nec esario, con as o m bro de los indio s, que v e ran que un tratamie nto adecu ad o de la tierra perm itía s u c onserv ación

m ultiplicand o su capacidad produ ctiva, si n te ner que esperar

añ os para su tonificación. Todo esto significaba que el ayllu habra

e ntrad o e n fun cionamie nto . P ue s bie n, por la misma vía , o sea ,

por necesidades del trabajo, de la

la marca fue restaurada. Ve amos:

manera más natural, tam bién

La colaboración del indio ya no era'únicamente de los ayllus

c ircu ndantes, sino que venía de más lejos; la Escuela ya tenía

varios centenares de alumnos, algunos de los cuales tenían que hace r caminatas de kilóme tro s ca d a día. N o era posible pensar

en admitir a niños de zon as más alejadas; por

consiguie nte,

podía crearse, para ellos, escuelas elementales, por lo menos en los centros más poblados . Dich o y hecho; en el curso d el año 1934 fu eron fund adas tres escu elas de este ti po, en las comunidades de Pakollo , Curupampa y Atawa llpani , situadas en las cabecera s del valle de Sorata , que antigua mente habían formado parte de la marca w arisa teñ a como su zona de influen cia .(39) Posteri orme n te fueron fundadas otra s e scue l a s ele mentales en Batallas , P ongonuyo , C heg ge, Turín, P ata pa tan i,

(3 9)

En r ea lidad el primero que aplicó este sistema fue Raúl P érez, en la Escuela de Caiza "O", provincia Linares del departamento de Potosi, también en 1934.

44 CARLOS SALAZAR MOSTAJO

y otras comun id ad es , En 1940 te n íamo s

veintitrés de estas escuelas , No se tratab a de un a modalid ad

escolar pura y simple: se estableció una complementación de

t areas segú n la cual las e sc uelas la zona producía, devolviéndoles

tall eres , su mi nistro de materia l escola r, el

Taja n, Cha ll ap ata

el em entales envi aban lo qu e la Central esos aportes , con

los productos de sus

control constante de co misio nes o brigad as cultu ra les, en fin,

con lo que se podía,

Asi, "el núcleo escolar campesino no persigue solamente la densidad del medio geográfico, sino

que busca tambié n los facto re s de produ cción para

estable cerse

p or zonas de índole econó mica, Una

(definiendo) el campo

e ducacional z ona lanera

creará la escu ela textil ,' una z ona si/víco la , adoptando las características del hombre prim itivo, responde rá a un objetivo económico: aprove char la riqu eza ganade ro - forestal - agrícola" ,., "Debe

impla nta rse (el Nú cleo) en ce ntros que posean posibilidades de desarrollo en ese sen tido; las

in dustrias del ladrillo , teja, fierro, alfarería, sobreros,

zapatos, made ra, la na, algodón, azúcar, semen teras, g anaderías, etc" según la zona

económica de que se disfrute". (PÉREZ, Con f. Cit.). La es cu ela habí a a dquirido una nueva d ime nsió n, completamente original, que daría a sus ta reas el más vas to alcance y se proyectaba a zon as an tes inaccesibl es, qu e de otra manera hubieran quedado priva da s de escuela s, Con este sistema era posible cubrir con ellas todo el territori o nacional,

facilitando un control eficaz y permanente, integrándolas, si n esfuerzo, a las modalidades de trabajo creadas en Warisata, y ta nta resonancia tuvo esta forma de orga nización, que fu e adoptada en escala continental , permane ciend o hasta hoy en plena vigenc ia en varios países centro y s udameric an os

LA

"TAl KA"

45

aunque por desgracia, se vaya deformando y aún exting uien do en Bo livia , pa ís de su origen .(40 l

 

Pues bien, al

crea r e l concep to d~ Escuela Ce n tra l, o Ma triz,

a

cuyo al rededor

se desarrolla n las escu elas eleme ntal es,

con

las cua les es ta blece co ntinu a in teracción , Wari sata no sol am ente

estaba creciendo en dimensión frsica horizontal, sino que estaba hacien do lo que el antiguo ayllu: estaba convirtié nd ose en

an cestral ,

le estaba dando idé ntica func ión histórica, pues si la marca devin o e n nac ión , e n Im perio , del c ual f ue su fundamento, la

nueva marca encarnada en la Esc uela, llama da desde entonces- Núcleo Escolar , serí a el cimi en to de la pat ri a,

devend ría

y

en nac ión, en espiritu na cion al, perm iti ría e l en foque

marca, estaba resta ura ndo el.contenido de la marca

solució n del

pro blem a de las naciona lidades .

"Es en este aspecto de organización de las escuelas indígen ales, como en todos los demás de la edu ca ción campesina -dice Elizardo Pérez- qu e también se han buscado sus rafees en las institucion es ancestrales que sirvieran de modelo a

las fo rmas organizativa s que había de darse a la s escue las del camp o. La pervivencia de la marca indígena constituida por 10 jathas (ayllus) que la

integran, ha sido la fuen te de la que se obtuvo

la

inspiración orgánica del núcleo. La marca era una unidad polftica, económica, social y hasta religiosa, y es en base a ella que los incas introdujeron el sistema decimal de la organización agrario-polftiea . a cargo de la autoridad del ji/a o kamayoc, a euya responsabilidad estaba determinada circunscripción territoriar (PÉREZ, Conf. Cit.).

(40)

SALAZAR MOSTAJO , Carlos, Warisata mía, La Paz, 1983, pág, 73 Y 74 , en las cuales se transcribe una relación hecha por el profesor Vicente Lema, respecto a la vigencia del sistema nuclear en varios países centro y sudamericanos ,

46

C.ARLOS S ALAZAR MO STAJ O

Nada de este contenido tiene el actual siste ma "nuclear" de

la ed uca ción rural. Los núcleos se fundan

zona s, sin es tablec er s us comunic acio n es , o influencias

natu rales , o in teracciones , su demogra fía , su productividad , su

uno al lado d el otro ,

dentro d e la mi s m a zon a de influe ncia , q ue suele ser disputad a en niveles poco rec om endab les, co n em ulaciones nega ti vas y sórdidas, y aú n hay nú cleos que están uno dentro del otro , todo al acas o , en fo rm a improvisada, sin planteamiento histórico de ningún gé nero, sin atisbo de que el fundamento del Núcleo es la marca , como e l fu nd ame nto de la Matri z es el ayllu.

ne cesidad. Hay núcleos que funcionan

sin estud io de las

JII

FUNDAMENTO ECONÓMICO DE LA ESCUELA

1. La estructura económica de la sociedad

El redescubrimi ento de las instituc ione s ind ias , su

revit alización y aplicaci ón en la Escuela , ten ía que ir p arej a con el estudio de los ti pos de economía que se dieron e n ei país . La

economía, base

formas de vi da y de pensamiento , y era indispensable su an álisis

para situa r a la E scuela en un plan o de acción q ue re sp ondiera adecu adamen te a las inici ales fin alidades qu e se hab ía trazado como institución integral. ¿Hasta qué punto podía la Escuela actuar como agente de cam bio ? ¿ Qu é p apel podía des emp eñ ar,

del desarrollo de las socieda des , determina las

sie ndo así que se aspecto educativ o o pedag ógico estab a si end o contin uamente sobrepas ado por los aspectos econ ómicos y sociales? ¿Es que pod ía influir en el de sarrol lo d el pa is, y e n tal

cas o, cuál es erah su direc ci ón

aceptada por el Estado(41), ¿le era posibl e ponerse en contra de

éste ?

y s us objetivo s? Com o institu ci ón

(41)

SORrA GALV A RRO, Carlos , ob. cit., pág. 14 8 : "No at in a acomprender

p rimerél época - que

su labo r y t erm i nan por truncar la

aque ll os 'd e t rac to r es' que int er fie r en

(EJizard o Pérez) a cabalidad - por lo m enos en b

uti li zan d o e l p od e r que ostentan

en los mecan i s m os del E stado,

eran

la exp r esión de un r égim en soc i aJ que no t en ia po r qué ent r egar op ri m idos ins t ru m entos que ayuda r an a su libe r ació n ".

a los

48

C

ARLOS SA LAZA R M OSTAJ O

L a re spues ta a es tos y o tros much os int err ogantes no depe nde d e nuest ro ingenio ni d e nuest ra buen a voluntad, sin o que se halla conte nida en la conce pción funda m ental de l m ater ia lismo h is tó rico, tal como ap are ce en los p rincipales documentos de l ma rxis mo . En determinad o momen to d e nuestra formaci ón ide ológ ica , encontram os esa concepción y la hacemos

nuestra , afrontan do sin temor de "do ctri nas foráneas " para

"En la producción social de su existencia, los hombres contraen cierlas relaciones, independientes

la acu sació n de que nos servíamos defender nuestra obra.

de su volu n tad, determina das , ne cesarias , que corre sponden a cierto g rado de de sarrollo de sus fu erzas pro du ctivas materiales. L a totalida d de estas relaciones forma la estructura e conómica de la sociedad, la bas e real , sobre la que se l ev anta una

sup erestructura jurí dica y políti ca, y a

respo nden fo rm as sociales y determina das de

concien c ia . Ei modo de p roducción de la vida ma terial de term ina de una ma ne ra gene ra l el

la cual

pro ceso so cial

, político e intelectual de la vida".(4 2 )

El resu ltado inm ediato de este proceso es la formació n de

LA

"TAl M "

49

asumen un papel en la su p erestr u ctura ideológi c a, cuesti onan las relaciones de producción o de propiedad. Estas variantes , que permanecen latentes en tod o el proceso de la producción

francas en los pe ríOdos de cr isis

m aterial, se hacen v isibl es y

del sistema , cuando las fuerzas productivas ya no pueden ser contenidas por las rel acio nes de producción, que en lugar de

im pulsarlas les sirven de freno : entonces se origina un proceso

re volucionario .

Esta explicación permite definir y delinear el papel de los distintos componentes de la superestruct u ra jurídica , polftica y cultural , entre ellos , el de la educación. Warisata tenia

necesariamente que plantearse este problema, para poder encontrar su propia ubi cación , p ara no permanecer , como las demás instituciones educativas, en una posi ció n neutral o

las formas

presiden te, que se limita a expresar pasivamente

ideológicas sustentadas por la es tructura, las cuales, como hemos dicho , son básicamente las que corresponden a las clases

opresoras. Las condiciones de existencia de la sociedad feudal habian llevado a la Escuela, desde un comienz o, a una posición

lucha frontal contra el gamonalismo. ¿E ra esa pos t ur a , darle vigencia permanente ,

beligeran te, a una posible man te ner

un ap ara to de dominio, q ue e s e! Estado, qu e ex presa l os

intereses d e las cla ses dominantes, propietarias de los medios de produ cción. "En cierto grado de desa rrollo, las fu erz as

justificarla desde puntos de vista teóricos ? ¿O se tra taba más bien de un estallido efí mero , emocional , que no ten ía porvenir? ¿Podría esa acción ser extendida a otros campos , generar un movimie nto libertario nacion al? ¿C ómo podía una dimin uta es cuela oponerse a un aparato opresor que disponía de todos los recursos para sostenerse? ¿Qué papel desempeñaría una escuela ta li, dentro de lo que se llama la "e conomía combina da " del pais?

Estos inexcusables p lante am ientos imponian la neces id ad de estudiar los tipos de economí a que se habían dado en el país , analizar las causas qu e hab ían permitido su transformación

productivas e ntran en co ntradicci ón con las rela ci ones producció n o relac ion es de propiedad existentes" .

de

La

s upe restructura ide oló gica ya no es el reflejo mec ánico de la estru ctura econó m ica, ya no rep resenta úni ca mente los intereses de la s cla ses dom inantes : se desli ga de la estructura que le da ori ge n , exp r esa las cont radic cio ne s y antagonismos ex isten tes en la b ase de la so ciedad; la s clas es oprim idas y explotadas

(42)

E s t a ci ta se puede en co ntrar en todo tr a baj o de divul gació n marxista.

 

50 C ARL OS S ALi\ZA R MOSTAJO

hasta llegar a la s formas actuales , y si su con dición vigente ­ llamada feudal-burguesía- podía dar paso a otro tipo de sociedad .

2. la educación en la sociedad sin clases

Pero era neces ario , antes , saber qué era la educació n y cu áles sus c ondi ciona mi en to s como forma su pere structural de la sociedad .

¿Q ué es la e ducación ? No es sin o la tra nsmi si ón de la here nci a cul tural de los pueblos. Pe ro esa tran s misión ha tenido sus pro pios in stru mentos , segú n e l tipo de so c iedad o clase

es igual , seg ún la estruc tura e conómic a

pred om inan te , o lo que que le da origen (43)

clases de la época prim itiva, dentro del

la propied ad socieda d e n

su conjunto . La técnica , e l ar te, las co s tumbres, las leyes , las reglas morales , todo lo qu e fo rm aba la vid a y el pe nsam iento ,

se transmitían de padres a hijos por la vía natural del contacto

que rim ientos del trabajo , d e la necesidad

diario , por los re

colectiva . No habí a privilegio a lg uno , pref ere ncia s que dieran a unos mayores derechos educativos qu e a otros. El conoc im iento ,

la cult ura , se trans mitían de generación en genera ción ampliándose consta ntemente , en forma continu a y homogénea ,

y su aspecto más importante era que se trataba de una activida d

comunitaria , que en su larga vigencia

los albo res de la especie humana, pe rmi tió la creación del

En la sociedad si n

"c omur¡,ismo pri mitivo" caracte riza d o por no exist ir

privada, la educación era una tarea general de la

sobre el planeta , desde

L A

" T AlKA"

51

lengu aje articu lad o, la ap arición de la técnica y de las artes,

base s para determ ina das conce pciones del mund o y que s on las qu e deb en ser trans miti das al f uturo (44)

de la vida

3. La educación en la sociedad dividida en clases

En esa época , que aba rca algunos cientos de miles de años

(compáres e con la época

se is m ile ni os) , la prod uc ci ón apenas alca nzaba para satisface r las neces idades del indivi duo mediante la recolección de fru tos , l a pe sca y l a caza . (45) E n l as lu c has entre las t rib us , el v en cedor

tenía que m atar

permitía ex traer provecho de su trabajo ; n o había exc ede ntes de los que pudiera apropiarse (46) Pe ro las herramientas y arm as ,

o sea, la técnica productiv a, se perfeccio nan cada vez más ; el

hom bre pu ed e satisfacer sus nec es idades personales y, además ,

con servar un sobrante. Aparec e la primera gran división social

del trabajo, entre pastores y

I/ez, la primera división de la sociedad en tre ricos y pobres . La

téc ni ca avanza lentamente pe ro sin interrupción : los trabajos

de la ci v il iz ación, que tie ne apenas

al vencido , porq ue la posibili dad té cni ca no le

agricultores, lo

que prod uce a su

agricultura , lo que da lugar a la

segun da división de la soci edad , apa recen los amos y los

esclavos; el vencedor en el combate ya no m ata al vencido: lo

hac e trabajar, lo convierte e n su esclavo.

de vid a y de sociabilidad dan lugar a un aparato de domi nio, que los amos utilizan a su servicio . Uno de sus principales instru mentos es la ed ucación, qu e se convierte en un privilegio

Entonces las formas

m anuales se separa n de la

(43) PONCE , Ani ba l , ob. c i t., p ág. 209: "Li ga d a estrechamen t e a la es truc tura económica de las clases sociales, la educación no puede ser en cada mom en t o h istór ic o s ino un re fl ej o necesa ri o y fat al de l os in t e rese s y

(4 4 ) El p ape l de l tr abajo y d e l a rt e en la hum an izac ió n d el mono, no es s ino u n proceso de educación, tem a qu e h e de sarrollado en m i libro "Ensayos Estéticos", La Paz, 1979 .

as

pirac ion es de esas clases".

"La edu cac ión es el procedimi en to

(45)

MO RGAN , Le wi s

H ., La sociedad p r imit iva , ed. d e Buen o s Ai r e s ,

m

edian t e el cua l l as clases dom in

antes p repa r a n en l a m

e nt a l icl ad y

1946, pág. 26. ENGELS , Fede ri co, El origen de la familla, la propiedad privada y el Estado, ed . m exicana de 1940 , p ág. 94 Y 111.

la

cond u c ta

d e los n iño s las co ndi cion es fu n d am ent a les d e s u p ro p ia

(46)

existencia".

 

52 C AR LOS S ALAZAR MOSTA J O

parte de la so cieda d pa ra

qu e manej e el apar a to y perpetúe el régimen . A lo s escl¡3Vo s se

les infun de la ide a de que la situación no pu ede cambiar, de que la divis ión de clases es un designio de los dios es , que han hecho señores a uno? Y esclavos a otros , ociosos aq uellos y trabajadores o ex plotados éstos. Las sociedades , empero, no son eterna s: el comunismo pr imitivo es sustituido por el esclavismo, el que , después de larga vi g e ncia , dará paso al f e udalismo; a su t urn o, éste engendrará al capitalismo industrial , den tro del cua l viv imos. Los

períodos posterio re s al comunismo pri mi ti vo, y corres pondientes al desarroll o de la ci vi lización , camb ian su b ase econ ómi ca , pero tie ne n un el em ento común qu e no ca mbi a: son sociedades

di vi did as en cl ases a ntagónicas .

que se da va ría también de acu erdo al ti po de soc ie dad , pero mantiene su carácter de clase. La situación se prolonga hasta nuestros día s y la educación aparece com o uno de los princ ipales medios actuales de sojuzgamiento de las masas y de las naciones. Pero tamb ién la sociedad burguesa capitalista, como las otras, está condenada a perecer, porque ha engendrado fu erzas productivas colosales, que ya no pued en ser contenida s por las re laciones de propie dad existentes . Esas relacione s, que antes eran los f acto res de su crecimiento y desarrollo, se han conve rtid o en s us obstáculos . En lugar de crear paz y bienestar, engendran destrucción y miseria , poniend o en riesgo la exi stencia misma de la humanidad. Ha aparecido un a situación de crisis mu ndia l que genera a su vez una situación revolucion aria de la que ningún país puede sustraerse .

Por consig uiente, la educación

del poder opresor. Se

educa a una

formas de la su perestructura , se forma muy profunda. Por mucho

que los reg ímenes o presores trate n de mantenerla como su cam po ved ado, como su mon op oli o y privilegio, ha adquirido tal

La educació n, como otras im pregna de esta situ ación en

LA

"TAlKA"

53

vastedad que ya no es f áci l im pedir la penet ració n , en su seno , de la inquietud revolucionari a de la s masas , a punto ta l pue de

se r convertida , de

p ara la li b era ció n, sobre tod o en aqu e ll os países en lo s cu ales la cris is cap italista, el ma le star social evidencian cada día con

más fuerz a la declinaci ón d el

c am bio. Tal el caso de los paíse s retr asados , so m eti dos al l át igo

d el im perialism o , cu yo in terés por la liberación coi ncid e con el

de sus masas

do nd e el pap el con du ctor del mae stro ha cobrado

fuerza , hasta ser uno d e los principales factores en la clarificac ión

de la concie ncia revo luc iona ria

alanzarlas

Estas convicciones brotaron también en los campos de Warisata, regados por el sudor y la sang re d e jos explota dos de la t ierra , y a pesar de la s treme ndas dificul tad es que enfren taron sus conductores, aquella escue la orig in ó todo un movi mi ento de liberació n que , al cabo , dio sus frutos no obstante su temporal

derrota en 1940.

4. Los tipos de economra en Bolívia

Tiwanacu.- Prescin di re mos de

Ch irip a,

ex plo tada s en su lu cha por la j usticia socia l, y

in strum en to d e opresió n, en medio de lucha

s istema y la necesi dad de su

in sospechada

de las clase s oprimid as par misió n históric a .

al cumpli miento de su

a) La economia de

refe rirn os en este punto a

las c ult uras de W an ka ra ni ,

Viscach ani , Molla y ot ras, que perma necen toda vía en un campo

arq ueológico cu yo estu dio no tendría interés al objeto de este

trabajo . El enigma de Tiwanacu es pos ible que nu nc a llegue a ser aclarado(47); pero hay un hecho evi dente: s us ru inas constituyen

aje cult ural, u n lega do histó ri c o que , aun qu e

in descifra do , permanecerá mientras exista el pla ne ta . Y es e

legado, por proven ir de pueblos que fu eron nuestros antecesores , se identifica con nu estras más cara s aspiraciones

un m e ns

(47 )

ALDEN MASON , J. , ob. cit ., pág. 95.

54 CA RLOS SALAZAR M OSTAJO

en la lucha c ontra la al ienación cu ltu ral , pa rte y compleme nto indispens able de la lucha rei vindicacion ista . Las ruina s de TIwa nacu, a pa rte de su extra ord ina rio valor

a vi s ión ap roximada de lo que

artísticd

hab rí a sid o su base económica y soci al. La urb e, en su in gente grandeza(49), supone una organización de Estado basada en una

economfa agraria(50 J , dada la naturaleza del s uelo. Debió exi stir una división del tr abajo entre e l pastoreo(51 ), los oficios m an ua les y la ag ricul tura, y por cons iguiente, ha de bido haber un a div isión

48

), pu ed en da rnos

un

cla ses. Una capital de esa dime nsión (52) su g iere

inm edia ta me nte la presencia de u n gob ierno (53), de su s jerarqu ías, de s us func ionarios, de un ejército(54), de téc nicos, arquitectos , ca lcu listas , d ib ujantes, tall adores, orf ebres , fa bri cantes de he rra mien tas, arm as y utensil ios, fundidores, hilanderos, te jedores, ta lab arteros; hab r fa médicos, cirujanos(55),

de la sociedad en

(48) ARGUEDAS, A1cides, ob. cit., pág. 37. "Es un arte rudimentario, tosco, en que las proporciones desaparecen y se impone la línea recta y rígida: así Tiahuanacu" . Es ta opinión, qu e h oy n os parece totalmente desatinada, era compartida en aquella época por mucho s enemigos del indio.

(49)

POSNANSKY, Arturo, Tiwanacu. la cuna del hombre americano ,

Nueva York, 1945 . La obra de Posnansky, a pesar de sus errores y de críticas adversas , continúa siendo la investigación más seria e

ha hecho sobre Tiwa nacu .

importante que se

(50) CASTRO POZO, Hildebrando, Del ayUu al cooperativismo socialista,

(51)

Lima, 1936, pág. 47 Y otras. ALDEN MASa N, CASTRO POZO, Hildebrando , ob. cit., pág. 33

J. , ob. y otras.

cit. , pág. 47.

(52)

ALDEN MASaN, J., ob.

cit ., pág. 95: "No hay duda de que se trató de

un centro ceremonial y no de un poblado".

(53)

IBARRA G RA SSO, Dick

Edgar, Prehistoria de Bolivia, La Paz, 1965,

pág. 134: "La ciudad ha sido mucho más grande de lo que parece por la extensión que actualmente ocupan sus ruinas" . (54) Tiwanacu es un inmenso yacimiento de material bélico fa bricado en piedra (puntas de flecha y de lanza, puntas para cerbatanas, etc.), reunido sin duda para empresas militares defensivas u ofensivas. 55) ALDEN MASaN, J ., ob. cit., pág . 207, en la que se refiere a la trepanación de cráneos por los cirujanos ayrnaro-quechuas.

LA

"TAIKA"

55

astrónomos (56), sacerd otes . Habría una clase culta que manej aría el Estado, pero no podemos saber si habría sido despótica y

tirá nica, o be névol a y pa tern alis ta com o la in ca ic a. Habría una

cla s e medi a donde

y los artesanos , y

impli ca rí a f ormas determinadas

s uperestructu r a de la que solam en te que dan su s rasgos

cu lturales y artísticos.

b) La economia aymaro-quechua.- La pro to-hi stori a

ayma ro- quechua , los rel atos de los cro nistas españoles y los estudios de historiad ores , sociólogos y lingüistas, han podido establece r con bastante c laridad lo que fue la economí a de los

nci a , una

clase trabajadora . Todo esto

se re cl utarían los fu n ciona rios , los técnicos

debaj o, una

de vi da y de concie

pueblos andin os posteriores a Tiwan ac u.

evolu ció n de los ayllus aym aras, como en la gens , se

rea lizó sobre la bas e de u na propiedad co lectiva de la ti erra,

fo rma comun itari a en la que quedaba incluido el uso de las

parcelas indivi dua les rotativas. (57)

No sabemos si esta fo rma de prop iedad hubie ra entrado en

un período de evolución

la propi edad privada -estamos habla ndo de los aymaras- ya que el proceso se interrumpe cuan do los quechuas impon en su

o decade ncia para se reemplazada por

La

domin io con el Imp eri o . Este adopta los sistemas de prop iedad

y de trabajo de los aymaras, lo que quiere d ecir que se fu nda

sob re la ba se d e la prop ie dad co mu nitaria del su elo y la

forma

rota tiva de su explotación median te la aynocka , con la va ria nte

de qu e los produ ctos se distrib uyen en las tres partes que hemos

menciona do: para el

Inca , el culto y el pueblo.(58)

as tron omía es indispensable en una economía

(56)

agricola. URQUIDI, Arturo , ob. cit., pág. 22: "El régimen territorial evolucionó

hasta la constitución de la propiedad familiar; fase precedente al advenimiento de la propiedad privada". (58) ARZE , José Antonio , citado por Urquidi , ob . cit. , pág. 23. La divi sió n impuesta por los incas habría introducido un claro sistema de desigualdad en el reparto, o sea, una división en clases.

(57)

El conocimiento de la

56 C AR LOS S A LAZ A R MOS TAJ O

La caracterí stica de es ta ec on o mía agraria es que ,

permit ía su técnica, empie za a

estaci onarse, es deci r, q u e no podía progres a r más, debido a la care ncia de elemen tos de trabajo y producción que en el Viejo Mundo eran de uso ya m ile nario y que habí an dado tanta movilida d a su s socied ades . Los incas no conocí an la ru eda , la p ó l v ora, e l h i e r ro (59) , n i t a m poco el caballo y el buey. (60) P e ro este

alca nza do e l límite al

que lo

estaci onam ie nto no podía ser pe rmanente , y te nía por fue rza que con verti rse en descom pos ición, cuyos signos son el yanaconazgo , que imp lica la presencia de una verd adera clase

opri mi da, la tribu tación a favor de funcionarias , la

posesión de

L A

" T ,"JKA "

57

ingresaba así a una fas e que, dad a la ausencia de eleme ntos técnicos , implicaría un retroce s o. (62) En efecto, ce s a e l

cre cim iento de las fuerzas pro d uctiv as ; no se ori gi na el co nflicto con las formas de propied ad o las rela ci ones social es , Esta

no se traduc e en la for ma acti va q ue sería la re volu ción ,

quietud

sino en la forma pasiva que es la de scom posición. No hay, e n el

seno de la sociedad incai ca , la gé nesis de una nu eva forma

producti v a que sust ituy a al co le cti v ism o.

Pachacútec, Huayn a

Kápac y sus hijos , no son enge ndros de una nueva cl ase, dinámica y progresista , nacid a dentro de la socied ad colecti vi sta ,

que se encamina n a una forma s uperior de economía ; son el

tierras por la nobleza, la conquista del poder por Pachacútec,

res ul tado de la vieja sociedad que

se ha e stratificado, q ue

quie n

no res peta la sucesión hereditaria de la familia real (61), y

an uncia una próxima senilid ad , En

lug a r de represe nta r un

so bre

todo , la d ivisión qu e Hu ayna Kápac hace de l impe rio entre

avance , an uncian una decadencia, una invo lució n, la sus ti tución

sus hijos Huásca r y At aw allpa , otorgá n doles un dominio terri torial qu e forzosame nte se extendería a los altos funcionarios (curacas, mallkus, apus ). El rey ya es representante de una

casta privilegiada que iría a iguales formas de apropiación : se hacen dueños de la tie rra; hay que admitir, entonces , una división de la sociedad en cl ases, aunq ue desprovista de ese elemento qu e sería el fu ndam ental en el V iejo Mundo: la acumul ación de ri queza monetari a, h echo que hay que tener muy en cuenta para no incurrir en compa raciones faltas de sentido. El Imperio

(59) CONDARCO MORALES , Ramiro, tiene estudios sobre un a tecn ología del hierro en Sud América (no disponemos de los a rticulas que al respecto publicó en la prensa de La Paz).

RlBARD, André, La p r o dig iosa histo ria de la humanidad, Argentina, 1948 : "¿Podían ir m ás a dela nte , los Incas, en su evolución ? Sin hierro ni transporte animal , estaban destinados tam bién a la inmovilidad

(60)

del colectivismo por el fe udalismo , La conquista inte rrumpe este proceso evolutivo.

e) La economra colonia/.- El sistema feudal que se había

. implantado en España era sustancia lme nte distinto al que predomi naba en Europa (63) En el Vi ejo Con tine nte, más allá de

los P irineos, al lado de los sierv os de la gleba ex istía n trabajad ores libres que manej aban las artesa nías y más tarde se co nvi rtieron en man ufacturero s ; apa rece n comerciantes q ue empezaron a acumular el circulante monetario en sus manos, gracias al tráfico de escla vos, la apertura de rutas a O riente, la especulación y la us ura , todo lo cual cons tit uye la "ac um ulación

primitiva del capital", factor inici al para la aparici ón del capital ismo

industrial. El poder, por otra pa rte, se halla ba d isperso e n

numerosísimos peq ueños estado s, feudos o cond ados donde

re y era nomin a l. Es tas con dici o ne s perm iti eron

q ue dentro de la sociedad feud al se en gendraran pod erosas

la autoridad de!

 

que

consagraba su s is tem a social", Pago 267.

(61)

Las

versiones de los cr onistas españoles s on muy difere ntes a la s de

(62)

RIBARD , An dré , ob . ci t. , pág. 269 . LIPSCHUTZ , Alejandro , Indo a mericani s mo y raz a india , Santiago, 1937 , pág, 24.

Garcilazo, acerca

de es te Inca , IBARR A GRASSO tiene al r es p ect o u na

(6 3)

versjón muy original, sg, su ob. cit.

58 C ARLOS S A LA ZA R M OSTAJO

fuerzas productivas que da rían lugar a la fo rma ción d e una nueva

cla se social que se ría la po der eco nó mico y m á s

implícitamente estable cido que es este sistema

fe ud al el q ue fu e im pl antado por E spaña en sus colo nia s

americanas . Inten tam os demostrar

feu dalismo espa ñol ofre ce caracteres muy distintos a l fe udalismo eu rope o. Hay a utores que , inclu sive, llegan a negar la existencia de un f euda lis mo español. (64) El poder econ ómico estaba en

m anos d e

los árabes qu e desde el siglo VIII ll egaron a la

que no es así, po rq ue el

bu rgu esía , la cua l adqui r iría primero el

tarde el po der político .

Se da por

Península; los moros desarrollaron sus aptitudes comerc iales pe ro s in o ri g ina r artesanado ni manufactura . (65) No se llegó a

que pudiera ser la base del

capi talismo. Las guerras de la Reconq uista empobrecieron al pu eb lo(66), le priva ron de movilidad social. En la parte española

no ocupada por los árabes, existía además una rela tiva

centralización del poder (reinos de Asturias, Navarra, León,

Aragón , Castilla)

exp ulsión de judíos y moros , si bien produce la unidad española ,

señores feud ales (67) L a

una "ac umulación primit iva "

aca tado por los

(64) ORTEGA Y GASETT, J o sé ,Esp aña i n v e rtebra da, p ago 109 : "E n Es p añ a n o ha habido apenas feu dalis mo ; sólo que esto, tej os d e ser una virtu d , fue nue stra primera gran desgracia y la causa d e todas las d em as".

(65)

O RT EGA Y G ASETT , ob . cit. , p a go 12 0: " Los visi go do s (p rin ci pal n ú cle o

ibéric o CSM) arribaban y a extenua dos

u n so plo de a ire a fric a n o lo s

barre

." .

(66)

ALTAMIRA,

Rafael,

ob.

c it.,

pago

141 :

"La

pobreza y

las

gu erras

continuas en que vivian los incipientes rein os c ri s tianos fu eron circunstan cias poco favorables a l d esarrollo de un a cultura (economia CSM) propia".

(67)

ORTEGA Y

GASETT, José , ob . cit. , pago

120:

"Cua nd o

la maTea

mu sulmana

cede, se forman r einos con m onarca y plebe; pero sin

s uficiente minoria de noble s" . (El Cid

se mu es tra c om o

u n vasa ll o le al

aunque muy in dependi ente , duali s mo frecuente en el proceso de

centralización del poder).

L A

" T Al KA"

59

le priva de s u principal p a lan c a e c o nó mi ca (68), e l c i rcu la n te escasea , no hay trabaja dores libres al iado de los siervos. Faltan casi todas la s co ndiciones para la formación , den tro de la sociedad feud al española de fuerza s produ ctivas cap aces de f orm ar a su vez una nuev a soc ie dad, la burguesía , com o estaba aconteciendo en Europa . La falta de fu erz as productiv as de carácter bu rgués .es la

causa para

que las ing entes riq uezas prove ni entes de las

colonias no produj eran el enri qu ecim iento y prosperidad de España , sino qu e, por pa radoja , dieran lugar a su paulatin o

empobrecimiento, hasta con vertirlo en el país m ás retrasa do de

a n ecí an ,

no se in vertí a n e n E spai'ía , sino qu e se tran sfe r ían al Co ntinente , proveedor de toda clase de artículos manufacturados que no producía la P enínsula , convirtiéndos e E spañ a en una si m ple

resa , la en e r g í a d e l pre-capi ta lista, para

cla s e .(71)A l a Amér ic a no

soldados , curas , nobles

arruinados , los re balses de la so ci e d ad f eud al , aptos s ola me nte

Eur opa ( 69 ! Qu i e re decir que aquellas riqu ez as n o perm

int erm ediaria. (70) Faltaba e l e spírit u de e mp comerciante, la tenacidad del man ufactu re ro

ac um ular riquezas y llegaron burgueses ,

formar una nu eva

sino aventu re ros,

(6 8 ) GALE ANO , Ed ua rd o , Las venas abiertas de Am é rica Latina, Méxi c o ,

a ,

d e

" . La exp u ls ión d e los mo r os tuvo

de

197 8 , p ago en ti e mp o s

a pita le s

c

d

33 : "La de lo s

expu ls ió n

Re y e s

los j u dio s

h a bia privad o a E s pañ

háb il es y

Ca t ó li c o s , d e mu c ho s artesa n o s

im pr esc in d i b les

et c .

e s a s tr os os e fecto s

(69) TEI NT E LB OLM, Volodi a , El amanecer del capitalismo

d e

y la conquista

América . Santiago , 194 3 , pág. 165 : "España er a s ólo el puen te

en c hapad o (70 ) G ALEANO, Ced ía p or

(7 1)

en Ed uar d o , ob . ci t.,

a d e la ntado

o r o" .

p ago

35: "La C o ron

los

"E n

a ca r gam e n tos

t o do

e s tab a

d e

h ipo t ec a d a.

p la t a ".

los

casi todos

a

b a nq ue r os ale man es , genove s es , fl a m e nco s y e s p a ño les

R IBA RD , An dr é , ob . c it ., p ág . 2 7 6:

económico : los Reyes Católicos no se a poyaban en n ingun a fuerza

p rogresist a".

e s t o, n i ngú n g r an d esign io

60

C

A RL OS SAL AZA R M OSTAJO

para la rapiña y el saqueo, in capa ces de un a prosperid ad al es til o e uropeo .(72) "Salvo alguna qu e ot ra rarísima ex cepción , tod os cua ntos arribaban a Améric a eran aven tureros de la peor cala ña "(73), y eso, de sde el comi enzo, pues el mis mo Colón asegura ba que "los es pañoles que llevó c ons igo eran má s dados al sueño yal ocio que no a los trabajos y má s amigos de sediciones y novedades que de paz y tranquilidad "( 74 1En 1516 se decía "que acá pasaron la mayor parte de ellos el escoria

Despaña , gente codiciosa e robadosa" .(75)

las condicion es de c o loni z a ción del ang lo - saj ó n " .(76 J "En Norte

"El es pañol no tenía

LA

"T Al KA "

61

el col on izado r es pañol cuenta co n u na masa de servi du mbre , as ociación que no es fruto de una evolución d e si stem as de

p rodu cción o formas d e pr op iedad , sino de la conqui sta bru ta l y

des truc tiva (79 1 , que la convi e rte sú bit amen te en m asa esclavi zad a .

Al interrumpir un proceso de e voluci ón un o nuevo (80) sin o qu e es reabsorbida

loca l. E s pa ña n o genera por el estacionamiento

y

quietud de la sociedad indígena , se adapta

negativame nte

a

su inmov il id ad .

S us aportes

técn icos ap en as

modifican esta

situación , porque

se dan má s

bie n a l se rv ic io d e la mine r í a (81 ' ,

forma extractiva que no ca usa prospe rida d si no pobreza , que

Am érica la colon ización dep ositó los gérmenes de un espirit u y

da lug a r a enriquecimientos artificiales , súbi tos , in o rgáni cos, que

un a e cono mía que se pla smaba en to nces en E uropa y a los

s

e t raducen en derro c he impr oduc ti v o(82 J , que no se

reinvie rten

cuales pertenecí a el p orven ir " (77 ), lo que e n otro s térmi no s no es sino hab lar d e la form a ción de la clase burgue sa ; diferenc ia que

en manufact ura o en indus t ri a , sa lvo en aquell a s que están directamente a su servicio, de don de hay ciudades , como Potosi ,

se lla un destino dife rente , pues "los colonos de Nueva

q

ue crecen desme s urad am en t e en perio do s d e a ug e

mi nero,

Ing laterra

no actu aron nunca como agentes coloniales

par a decaer sin reme d io e n perí o dos de cri si s , lo que

supo ne

trabajad o res libres "( 78)

No ha y pu es , en la pa rte espa ño la del con tin e nte ameri cano ,

median t e el c o ntra to entre

campesinos que bu sca ran e l am paro d e los se ñores , o med ian te

una form ac ión feud a l típi c a,

for m aro n l a b ase

v inieron al se rvi ci o d e su pro pi o desarrollo

de aq ue lla n ueva .sociedad

el crecimi en to de los "burgos" alre dedor del con vento o del

castillo , que en Europa fueron factores que

apa ri c ión d e los

dieron lugar a la

trab ajad ores libres ; des de el primer mo mento ,

qu e su cuerpo social, su fo rma productiva , no s e ha ton ificado, no h a ad qu irido desa rrollo indepen d ien te . Ta mp oco se gene r a un comercio , por el secan te monopo lio d e la s Compa ñ ías de India s, ni ha y acceso colonizador d e ot ros pa Ises , lo que hu biera dado lugar a esa movili dad qu e faltaba .(83)

Se da así el caso singular de la simbi os is de dos tipos de eco no m ía totalmente d istintos p ero igual mente faltos de

(79) P R UDENC I O, Roberto , Reflexiones sobre la Colonia , Revista Ko ll asuyo

 

N° 5, tiene a l resp ec to una op in ió n m

l:

"E s

in

ter esa nte

(7 2 )

ZEA , Leo pol do , América en la Historia , Ma dr id , 195 7 , p ágs. 13 2, 137.

129,

obse r var cómo e l indio

ll egó

a

ama

uy ori gi na lga m arse

t a n

b ien

c

o n las

mo d al idades pen insu lares , h as t a ll egar a const Ituir un todo ho m ogéneo

(73)

G AR C i A, G en a r o , La conquista española en América,

Mé x ico ,

que

fue la Co lonia " (pág. 6).

1983, pág

4 9.

(80 ) MA RIÁTE G UI , José Carlos. ob. c il. Pág . 3 7 .

 

(7 4 )

GARCiA, Gena r o, ob.

GARCi A, G enar o, ob.

cit . , pág. cit., p ág.

54.

(81 ) MA R IÁTEGUI , José Carlos .> ob. c i l. Pág. 42.

E l c olo ni zador

e spañol no

(75)

51.

fue ta l, sino "un buscador de oro", incapaz de crear riqueza .

 

(76)

MARIÁTE GUI , José MA R rÁT EGUI , José

Ca rlos,

Carlos,

ob.

cit.,

pág. 4 2. pág . 40.

(82) TEINTE LBO LM, Vo lod ia , ob. cil. > pág. 163.

 

(77)

ob.

cit.,

(8 3 ) GAL EAN O , E d uardo. ob. cit., p ág.

4 3 : "Ni Españ a ni Portugal recibieron

(78)

GALE AN O , Ed ua r do , ob. cit, p ág.

177.

los b e ne ficios d e l arrollador avan ce de l me r canti li smo capitalista".

62

CARLOS S.'UAZA R MOSTAJO

ca pacidad generativa, don de los dos térm inos neg ativos de la ecuación no se res uel ve n , como en las matemáticas , en un

resu ltado po siti vo: el estac io nami e nto de la socieda d indígena

se tra nsfiere , ma nteniendo su fo rm a

colectivista , a u na feudalid ad

sui generis en la que tampoco se generan fuerzas product iv as nuevas, que ten drían que haber sido burguesas . Al llega r la

guerra de la ind epend encia, Es paña se halla empobrecida en la

metróp oli y empobrecida en

estalla la rev olución bu rg uesa , España continúa en su retraso feu dal , el saqueo coloni al no ha forma do un nuev o tip o de

eco nomia,

las colonias (84); mientras e n Europa

ni en la P enín sula ni e n Am érica (8S1

d) La economía republicana.- Con la independenci a ,

en

un estado de pobre za gener alizada , de todas maneras eran u n

vínc ulo que permitía sostener el aparato del Estado. Las nue va s

repúbl icas n o

im pulsarl os a un a prosp eri dad burg ue sa. lo que pri ncipal para que los gobierno s sucesivos se

medi ante el asalto al pode r y no representen intereses

homogéneos de una

Amé rica pierde de pronto sus lazos con occidente , q ue aún

cu entan co n un respaldo económico capaz de

es la causa cons tituyan

clase en ascenso(86¡ La forma es tacionaria

de la servi du mbre se transfiere a la república , especialmente en el caso de Boli vi a, que aislada dentro de sus montas, no recibe

imp uls o fortalec edor d e . capitales extranje ros ,

el

emp ob reciénd os e cad a v ez más . La República no imp lica un nu evo tip o de econom ía. (87) La feudalidad de la R epública es la

(84) SAAVEDRA FAJARDO, Diego de , c itado por Teinte lbo lm, pág. 166:

"España, en general, está pobre desde que le vino de Ind ias más dinero, y no es culpa de las Indias".

(85 )

MA RIÁTEGUI , José Car los , ob. ci t. , pago

81.

(86)

ZEA , Leopo ldo , ob. c it. , p ág. 138 .

(87)

~LA RIÁ TEGUI, José Ca rl os, ob. c it. Pá g.

1 g2: " El r ég im en económico

socia l d e la colonia

revolución. Pero las satu ró de su espi ritu c olo n ia l".

se adaptó exac ta men te 8

las crea das

por la

LA

" T Al K A"

63

misma que la feud alidad sui generis de la col on ia; el encomend e ro e spañol ha sido sustituido por el ha ce nd ad o repub licano(88), sin aptitudes co me rciales o industriales que le permitan convertirse en burg ués progresista , y sin capacidad

para

exp lotar la s rique za s na turale s del pa ís ni pa ra defe nderla s

ante

la rapacidad ext ranjera (89)

¿Cuá ndo aparecen las formas bu rgu es as en nuestra eco nomía ? Esto ocurre con el surgimiento de la ex plotación del estaño , mineral reque rido por los avances técnicos de occidente. Se f orman compa ñí as internacionales de gran vol u men , que requ ieren de l correspondiente aparato p roductivo que llegue a con trol ar el apa rato del Esta do . Apa rece así una burgu es ía

depen d iente , ligada en gran part e a los estratos fe ud ale s , sin

que está

libertad de acción, que no crea la "libre em presa" sin o

som etida a la prod ucción estañifera, a la monoprodu cc ión, no pudie ndo desarro llar una economía mercantil independiente ( 90 1 Qui ere decir que esas f ormas burguesas no son producto de un

crec imie nto in terno, no correspo nden a un desarrollo o evolución de las relaciones de producción (91), sino que son im pu estas desde el exterior ; no ha habido un a co m pe tencia de tipo mercan til ,

ce ntfu ga, donde la prosperidad de l burgu é s se cim en te en

apropiación de la plusvalía, en la luc ha po r mercad os, en la

la

(88) GALEANO, Eduard o, ob. cit. Pág. 70, citando a Ern est Gru ening.

(89)

. en un mundo que

está inundado con los a rticula s manufacturados de u na industria ya madura , la occidental". (gO) PENALO ZA , Luis , ob. cit ., tomo JI y también en s u "Nueva Historia Económica de Bolivia", examina estos asuntos con todo detalle. (91) PAZ BALLIVIÁN , Danilo , ob. cit., pág. 140 Y otra s . Lo s cambios en lo economico deben ser enfocados, segUn este autor, por el análisis de las relaciones de producción y no corno resultado de decisiones del Es tad o o de bloques de poder; lo qu e es a lgo frecu entemente olvidado por nues tros investigadores.

GALEANO, Eduardo, ob . cit., pág. 43 , citando a Emest Mandel: "(E stos

países) tratan de com pensar

su atraso indu s tria l

64

CAR LOS S ALA Z AR MOSTA , jO

co ncen tración del capita l, Aquí es el capitalism o internacional el

que se instala con sus dependencias y dependien tes burgueses , com o una forma de opres ión extranj era , las empresas min eras inic ial mente nac ion ales p ie rde n pron to ese carác ter y s e

inco rpora n al capita l intern acion al, y co mo en la co loni a, el metal extraído no produ ce ri queza ni bienesta r, s ino que acentúa la pobrez a , la estaciona para ma nte ner una mano de obra barata.

A unque la eco nomía ina ugurada por el esta ño conec ta

con el capital mu ndi al y lo po ne en íntimo co ntacto

mercado extranjero , los aires burgueses no son suficie ntes para

v entilar los se niles a mbientes feudales, el prog reso nacion al no

está en rel ación a las colosales ganancias de los "barones" del estaño , las cuales sólo en míni ma parte se reinvie rte n en la instalación de industrias subsidiarias destinadas a complementar

al país co n e l

LA "T."IKA"

65

no es competir en merc ados , sino percibir los dividendos de su dependencia imperialista, y por eso no ha podido cu mp lir las tareas burguesas pr o pia mente dichas , o en otros tér mino s, no ha logrado fo rmar un Esta do Naciona l soberano, prefiriendo soldar los laz os de su dependencia; ni ha sido cap az de industri aliza r el país , perm itien do y haciénd ose cómpli ce del sa qu eo de nuestras riqu ezas(931

D e spués d e la g u er ra d el Ch a co se acentúa cierta moderni za ción del paí s co n la aparic ión de algunas in du strias , espe ci alme nte las texti les , y por la migración in di a a las ci ud ades , lo qu e junto a c rear cierto merca do , prop orciona mano de obra barata , de donde se forma una cl as e trab ajadora que , como la

pues que

fe udal-burguesía es ta mb ién mi xta en su cons tituc ión,

altern a la s labores del cam po con las de la mina , la fáb ric a o la

y

s ostener la mon oproducción . A los industri a les mineros no les

cons trucci ón . En la década del4 0 se produ ce una consid era ble inmigración j udía , resultado de la persecución fascista en la guerra mundi al, cuy o resultado es li quidar las subsistentes formas de artesanado para convertirlas en peq ueña s industrias Es in teresante observar que el movim iento de los tr abajadores había sido conducido , hasta entonces , por líderes arte sanos ­ carpinteros , mecánicos, sastres, pe luqueros , chófe res­ primeramente influidos por lejanas y diluidas ideologías ana rq uistas, y a parti r de 1940 , por la pre se nci a de elem entos co muni stas cuya acción de pro selit ismo se vio favorecida por la alianza de Ru sia con las potencia s imperialistas . La manifestación m ás grande, que es también la postrera , de esa fo rmación artesanal pro-soviética, es la revolución de1 2 1 de julio de 1946 , que da po r tierra con el rég imen de Villarroel. La

interesa realiza r una revo lución bu rguesa: prefie ren a liar se con

la

feud alidad ,

y los bloques de

Poder res ul tantes

devienen en se lla ma c on

un "d esarroll o

co mbi nado" cuya exp resión política

toda ra zón "fe ud al-burgues fa ", m anifestación a su vez de