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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE ESCUELA DE INGENIERIA ESTANDARIZACIÓN DE ENSAYOS DE CONDUCTIVIDAD HIDRÁULICA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE ESCUELA DE INGENIERIA

ESTANDARIZACIÓN DE ENSAYOS DE CONDUCTIVIDAD HIDRÁULICA DE CAMPO PARA EL DISEÑO DE OBRAS DE INFILTRACIÓN

DANIEL RENÉ LUNA SÁEZ

Tesis para optar al grado de Magíster en Ciencias de la Ingeniería

Profesor Supervisor:

JOSÉ F. MUÑOZ P.

Santiago de Chile, Noviembre de 2003.

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE ESCUELA DE INGENIERIA Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE ESCUELA DE INGENIERIA Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental

ESTANDARIZACIÓN DE ENSAYOS DE CONDUCTIVIDAD HIDRÁULICA DE CAMPO PARA EL DISEÑO DE OBRAS DE INFILTRACIÓN

DANIEL RENÉ LUNA SAEZ

Tesis presentada a la Comisión integrada por los profesores:

JOSÉ MUÑOZ P. BONIFACIO FERNÁNDEZ L. CARLOS ESPINOZA C. FERNANDO RODRÍGUEZ R.

Para completar las exigencias del grado de Magíster en Ciencias de la Ingeniería

Santiago de Chile, Noviembre de 2003

AGRADECIMIENTOS

Un agradecimiento muy afectuoso para mi profesor supervisor, Sr. José Muñoz, por su apoyo humano, confianza depositada para realizar este trabajo y por sus valiosos consejos.

Por sus comentarios y sugerencias agradezco a los profesores miembros de la comisión examinadora, Señores José Muñoz P, Bonifacio Fernández L., Carlos Espinoza C. y Fernando Rodríguez R.

Por sobre todo, quiero agradecer a mis padres, Ana María y Ángel, por todo el apoyo que me han brindado.

Un agradecimiento especial a mis compañeros de postgrado, Carolina García, Bettina Janh, Gaby, Gustavo Calle, Christian Sánchez, Daniel Del Solar, Marcelo Pinto, Ignacio Toro, Alexander Thumann , Rolando Moreno y Francisco Suárez por su valiosa ayuda y compañía y también a Eduardo González y Shester Cancino.

ii

DEDICATORIA

Un amigo, una flor, una estrella no son nada, sino pones en ellos un amigo, una flor, una estrella * …”

A todos mis amigos, hermanos y amigotes. A mis hijas y a Hilda.

Eres una flor de esta primavera, eres hija mía, la alegría de mi amor **

A mis hijas, Isabel Margarita y Beatriz Antonia, por toda la alegría y su sonrisa que me han brindado.

“… es una nube que viento conquistó **

A las personas que siempre están dándome alegría y cariño: Mi hermana Isabel, mis abuelos, a Paula, Pablo, Manuel, Gato y Gabriel.

Tienes derecho a elegir un camino a buscar tu destino, a soñar y a tener ansias de ser…Ser muy feliz **

Nuevamente gracias a mis padres por permitirme buscar mi camino.

* Soledad ** Los Jaivas

INDICE GENERAL

AGRADECIMIENTOS

ii

DEDICATORIA

iii

INDICE GENERAL

iv

INDICE

DE TABLAS

vii

INDICE DE FIGURAS viii RESUMEN xi ABSTRACT xii

I . INTRODUCCIÓN

1

II . MARCO CONCEPTUAL

4

II.1

II.2

Medio Poroso

4

Flujo de agua en un medio poroso no saturado

7

II.2.1

Descripción del proceso de infiltración

7

II.2.2

Ecuaciones que gobiernan el proceso de infiltración en un medio

poroso no saturado

9

II.2.3

Propiedades hidrodinámicas de un suelo

10

II.3 Variabilidad espacial de la conductividad hidráulica

13

III . DETERMINACIÓN DE LA CONDUCTIVIDAD HIDRÁULICA SATURADA

15

III.1 Métodos de Campo

16

III.1.1

Método del Infiltrómetro de Doble Anillo o Ensayo de Cilindros

Concéntricos

16

III.1.2

Método del Pozo de Nivel Variable o Método de Porchet

18

III.1.3

Método del Pozo de Nivel Constante

20

III.1.4

Método del Tensioinfiltrómetro

23

III.2

Soluciones Analíticas Versus Solución Numérica de la Ecuación de

25

III.2.1

Solución numérica para el método del doble anillo

27

iv

III.2.2

Solución numérica para el método del pozo de nivel constante

28

III.2.3

Solución numérica para el método del tensioinfiltrómetro

36

III.3 Campañas de Terreno

38

III.3.1

Experiencias de Infiltración en Pozos de Nivel Constante

42

III.3.2

Comparación de Métodos para Medir la Conductividad Hidráulica

Saturada de Campo en Experiencias de Infiltración

47

III.3.3

Análisis Cualitativo y Consideraciones Operacionales

53

III.4

Métodos Indirectos o de Correlaciones

54

III.4.1

Estimación de Kg a partir de la Textura del suelo

55

III.4.2

Estimación de Kg a partir de la Granulometría del suelo

58

III.4.3

Aplicación de los métodos basados en la textura y granulometría a

los suelos de las experiencias de infiltración

60

IV

.-NÚMERO DE MEDICIONES EN TERRENO

64

IV.1

Análisis Estadístico y Geoestadístico a datos experimentales

64

IV.1.1

Análisis de los resultados experimentales del Sector 2

65

IV.1.2

Análisis de los resultados experimentales del Sector 4

69

IV.2 Distribución de los puntos de muestreo

70

V .- ESTANDARIZACIÓN DE LOS MÉTODOS DE CAMPO

73

V.1

Estandarización del método del Tensioinfiltrómetro

73

V.2

V.3

Estandarización del método del Pozo de Nivel Constante

75

Estandarización del método del Pozo de Nivel Variable o método de

Porchet

78

VI

. CONCLUSIONES

79

BIBLIOGRAFÍA

 

82

VII .ANEXOS

89

VII.1

VII.2

ANEXO Nº1: Análisis Teórico del Pozo de Nivel Constante

89

ANEXO Nº2: Determinación de K fs con el Método del

Tensioinfiltrómetro

97

v

VII.3

ANEXO Nº3: Número de Mediciones en Terreno v/s Incertidumbre en la Estimación del Valor Medio Regional

105

VII.3.1

Estimación de un valor regional

105

VII.3.2

Intervalo de confianza de la estimación del valor medio regional

de una variable independiente

108

VII.3.3

Intervalo de confianza de la estimación de una variable

regionalizada

111

VII.3.4

Semivariogramas

112

VII.4

ANEXO Nº4: Construcción Permeámetro de Nivel Constante

114

vi

INDICE DE TABLAS

Tabla II-1: Valores de conductividad hidráulica según textura (MINVU,1996) 13

Tabla III-1: Valores de α según el tipo de suelo, propuestos por Elrick y Reynolds, 1992 22 Tabla III-2: Parámetros del suelo 27

Tabla

III-3:

Modelación

37

Tabla III-4: Resumen de resultados de las campañas de

49

Tabla III-5: Comparación cualitativa de los métodos de campo

53

Tabla III-6: Clasificación de materiales por tamaños según U.S.D.A 56 Tabla III-7: Valores típicos de propiedades de los suelos 58

61

Tabla III-8:

K

g

a partir de la granulometría

Tabla III-9:

K

g

[m/d] según textura (U.S.D.A.)

61

Tabla IV-1: Número de mediciones calculado, para α p =95% y 7 grados de libertad Tabla IV-2: Factor para determinar el número de mediciones de conductividad hidráulica por superficie Tabla V-1: Ejemplo tensioinfiltrómetro Tabla V-2: Ejemplo pozo de nivel Tabla V-3: Ejemplo prueba de Porchet

Tabla VII-1: Valores de CV para

K

f s

65

71

75

77

78

110

vii

INDICE DE FIGURAS

Figura II-1: Ejemplo de un medio poroso

5

Figura II-2: Estratos presentes en la sección de un acuífero libre (MINVU,

8

Figura II-3: Ejemplo de una curva de

12

Figura II-4: Ejemplo de la curvas K (θ) y K (ψ)

12

Figura III-1: Esquema del ensayo de doble

16

Figura III-2: Tasa de infiltración (f) e infiltración acumulada (F) en el

18

Figura III-3: Infiltración de agua en un pozo 18 Figura III-4: Esquema del permeámetro basado en el tubo Mariotte (Permeámetro de Guelph) 21 Figura III-5: Modelos para predecir el flujo a través de un pozo de infiltración 22 Figura III-6: Descripción del tensioinfiltrómetro 23

Figura III-7: Condiciones de borde de la modelación

26

Figura III-8: Resultados de la modelación del Anillo

28

Figura III-9: Avance de un frente húmedo en el tiempo a partir de un pozo de nivel constante 29 Figura III-10: Caudal de infiltración en un pozo de nivel constante a través del tiempo.

31

32

Figura III-11: Comparación

K

f s

v/s

K

s

Figura III-12: Comportamiento de los modelos analíticos v/s ecuación de Richards

Figura III-13: Variación de la sección transversal en un suelo con presencia de bolones.

33

Figura III-14: Cambios en

K

f

s

al variar el radio del

34

34

Figura III-15: Cambios en

K

f

s

al variar la altura de agua en el pozo

35

Figura III-16: Cambios en

K

f

s

al variar el caudal

Figura III-17: Frente húmedo desde el tensioinfiltrómetro Figura III-18: Variación de caudal en el tiempo - tensioinfiltrómetro ( ψ =-1 cm)

35

36

38

viii

Figura III-19: Esquema Sector 1 Figura III-20: Ubicación de las calicatas en el Sector 2 Figura III-21: Esquema Sector 3 Figura III-22: Calicata Figura III-23: Talud de la excavación del edificio San Agustín, adyacente a la zona de estudio en el Sector 2.

Figura III-24:

K

f

s

v/s H en arena homogénea y suelos naturales

Figura III-25: Q v/s H en arena homogénea y suelos naturales Figura III-26: Curvas granulométricas Figura III-27: Esquema de

Figura III-28: Promedios de

K

f

s

(m/d) en el Sector 2

39

40

41

41

42

44

45

48

50

51

Figura III-29: Comparación de

K

f s

(m/d). Método de pozo de nivel constante (R y E)

v/s tensioinfiltrómetro – Sectores 2 y

51

Figura III-30: Comparación de

K

f s

(m/d). Método del pozo de nivel constante v/s pozo

de nivel variable- Sectores 2 y Figura III-31: Triángulo de clasificación de suelos según U.S.D.A v/s

K

g

52

57

Figura III-32: Coeficiente C de la fórmula de Slichter Figura III-33: Presentación de resultados en triangulo de textura v/s

K

g

[cm/h]

60

62

Figura IV-1: h v/s

K

f s

Figura IV-2: Análisis económico Figura IV-3: Semivariograma del sector 2 Figura IV-4: Esquema de medición de la conductividad hidráulica saturada horizontal (m/d) en Sector 4 Figura IV-5: Semivariograma estudio experimental Nº 4 Figura IV-6: Distribución de puntos de Figura V-1: Parámetros de calibración del equipo Figura V-2: Preparación del terreno Figura V-3: Excavación del pozo

66

68

68

69

70

72

73

74

76

ix

Figura VII-1: Componentes del flujo a través de un pozo cilíndrico

89

Figura VII-2: Comparación del factor de forma v/s

93

Figura VII-3: Conductividad Hidráulica ( K ) v/s ( ψ )

100

Figura VII-4: Ln Q v/s ψ

 

102

Figura VII-5: Ln Q v/s ψ con

α

*

variable

103

Figura VII-6:Ejemplo de medición en una malla rectangular Figura VII-7: Intervalo de confianza para una distribución normal (0,1) con un riesgo

107

α

p

108

Figura VII-8: Intervalo de confianza para el error R T

108

Figura VII-9: Semivariograma

112

x

RESUMEN

Las obras de infiltración de aguas lluvias constituyen herramientas cada vez más utilizadas para reducir y controlar los escurrimientos e inundaciones en zonas urbanas, las que han aumentado en forma significativa en los últimos años en las principales ciudades de Chile.

Con el fin de diseñar pozos de infiltración de aguas lluvias, se comparan los métodos del doble anillo, pozo de nivel constante, tensioinfiltrómetro y pozo de nivel variable, para

de los

estimar la conductividad hidráulica saturada de campo,

K

fs

. Los valores de

K

fs

tres primeros métodos, calculados con las expresiones analíticas se comparan con la

K usada para resolver la ecuación de Richards

conductividad hidráulica saturada,

mediante el programa HYDRUS 2D, obteniéndose que los métodos pozo de nivel constante y tensioinfiltrómetro son los más consistentes.

s

Adicionalmente se realizan pruebas de infiltración para estimar

K fs

en suelos no

uniformes y anisotrópicos. Los métodos del pozo de nivel constante y del tensioinfiltrómetro entregan resultados similares mientras que el método de doble anillo entrega los valores más altos y presenta muchos problemas en su implementación. Por su parte, el método del pozo de nivel variable aunque es el más simple de implementar y el que permite realizar un mayor número de mediciones en paralelo y a un mínimo

costo, sobrestima el valor de

K

fs

.

Se concluye que para estimar

K

f s

con fines de diseño de un pozo de infiltración, el

método del pozo de nivel constante es el más adecuado.

xi

ABSTRACT

The use of infiltration facilities in reducing stormwater runoff and flood control in urban areas is increasing, along with an considerable growth of Chile’s most important cities.

For the design of stormwater infiltration wells, Double-ring infiltrometer, constant head well permeameter, tension infiltrometer, and Porchet methods are compared to

determine field saturated hydraulic conductivity,

K

fs

.

K fs

values of steady state methods, which were calculated with analytical functions are

compared with saturated hydraulic conductivity,

Richards equation by using the software HYDRUS 2D.

K

s

, which is utilized to solve the

Infiltration tests are carried out to estimate

K fs

in natural soils, where constant head well

permeameter method and tension infiltrometer method show similar results, whereas double-ring methods exhibits high values and several installation problems. Despite

Porchet method is the easiest and cheapest method, it overestimates the

K

fs

value.

In conclusion, the estimation of the Kfs to be used in the design of infiltration wells, the most appropriate method is the constant head well.

xii

I .

INTRODUCCIÓN

La presente investigación se enmarca dentro del proyecto FONDEF D00I1011, “Sistemas Estandarizados de Drenaje de Aguas Lluvias en Urbanizaciones y Viviendas”, cuyo objetivo es contribuir a la solución de los problemas de drenaje de aguas lluvias en zonas urbanas de Chile, mediante el desarrollo y promoción de técnicas basadas en el almacenamiento temporal y la infiltración de aguas lluvias generadas en una urbanización.

Para el diseño de cualquier obra de infiltración, ya sea de aguas lluvias en el caso de una urbanización o sistemas de regadío o drenaje en la agricultura, o en el caso de estudiar y controlar el ingreso de un contaminante al suelo y/o a las aguas subterráneas, es muy importante estimar la velocidad con que ingresará el fluido en el medio poroso y el caudal que se infiltrará. En particular, una obra de drenaje de aguas lluvias, como por ejemplo pozos, zanjas, lagunas, drenes, etc., debe ser capaz de infiltrar y/o almacenar el caudal afluente con el fin de evitar o disminuir el escurrimiento superficial. Para ello es fundamental conocer un valor representativo de la conductividad hidráulica saturada del terreno, ya que esta propiedad representa la facilidad o dificultad con que el agua ingresa al suelo.

Esta propiedad puede ser estimada a través de métodos de laboratorio o a través de métodos de campo. Para diferenciar ambos métodos, a la conductividad hidráulica

y a la obtenida en el terreno o

campo se denominará

saturada obtenida en el laboratorio se le denominará

K

s

K .

f s

La conductividad hidráulica saturada depende de la estructura del suelo, por lo tanto, la estimación a través de métodos de laboratorio sólo será representativa cuando se puedan extraer muestras inalteradas del terreno. Si una muestra es manipulada en el laboratorio, el valor obtenido no tiene representatividad alguna respecto al valor del terreno (García-

Sinovas et al., 2002). Para la determinación de

se han propuesto una gran variedad

K

f s

de métodos (Kessler y Oosterbaan, 1977; Ankeny et al., 1991; Klute, 1986; Maidment, 1992), los que en general entregan resultados diferentes, ya que se basan en hipótesis de flujo distintas. La elección del método de medición más apropiado debe hacerse en función del objetivo y del funcionamiento de la obra a diseñar.

Actualmente en Chile, el método más utilizado para estimar

K

f s

es el del pozo de nivel

variable o método de Porchet (MINVU, 1996), cuyo inconveniente principal es que se

obtienen valores sobrestimados de

(Reynolds et al., 1983), que inducen a errores en

K

f s

el diseño de obras de infiltración. Otro método que también es recomendado en Chile (MINVU, 1996) es el método del doble anillo, utilizado ampliamente en suelos agrícolas (Gupta et al., 1993) sin presencia de piedras u otros objetos que dificulten su implementación, lo que hace necesario evaluar su aplicación en suelos urbanos que pueden presentar una gran cantidad gravas y bolones.

Dentro de las variadas técnicas para medir

K

f s

, la tendencia es utilizar métodos rápidos,

precisos y de fácil implementación (Dorsey, 1990; García-Sinovas et al., 2002). Las técnicas más ampliamente utilizadas en la actualidad son el método del pozo de nivel constante y el método del tensioinfiltrómetro (Maidment, 1992; Dafonte et al., 1999) principalmente en suelos agrícolas (Casanova et al., 2000; Dafonte et al., 1999), a profundidades muy próximas a la superficie del terreno. Para el diseño de pozos de infiltración de aguas lluvias se hace entonces necesario evaluar estos métodos en otros tipos de suelos urbanos.

El objetivo de este trabajo es proponer y estandarizar un ensayo in situ para el diseño de pozos u otras obras de infiltración.

Para ello se comparan cuatro métodos de terreno (doble anillo, tensioinfiltrómetro, pozo de nivel constante y pozo de nivel variable o Porchet), con simulaciones computacionales a través del modelo HYDRUS 2D (Simunek et al., 1999), y se realiza un conjunto de experiencias de infiltración en tres tipos diferentes de terrenos. Se

analizan los resultados desde un punto de vista estadístico y también se evalúa la aplicabilidad de cada método con el objetivo de establecer un procedimiento de trabajo en zonas urbanas.

Este documento se inicia con una descripción del marco conceptual del proceso de infiltración, luego se revisan los aspectos teóricos en que se basan los distintos métodos de campo utilizados para determinar la conductividad hidráulica saturada. Para evaluar la confiabilidad de los métodos se simula el comportamiento de ellos a través de un modelo computacional y después se evalúan en terreno. También, se evalúan algunos

métodos basados en la granulometría y textura del terreno para obtener

. Finalmente

K

f s

se dan a conocer las recomendaciones para la aplicación de los métodos de campo y el

número de mediciones necesarias para obtener un valor medio representativo de

K .

f s

II .

MARCO CONCEPTUAL

En este capítulo se describe el flujo de agua a través de un medio poroso no saturado y se presenta la ecuación general que describe este proceso. Previo a ello se presentan algunos conceptos y definiciones que hacen posible entender este tipo de escurrimiento.

II.1

Medio Poroso

Un suelo formado por arena, arcilla y/o grava, la espuma o un polímero son ejemplos de medios porosos. La característica que los hace semejantes, es la existencia de una parte del dominio ocupada por una fase sólida, llamada matriz sólida y una parte ocupada por huecos o espacios vacíos, los cuales pueden ser llenados por un fluido.

En el caso de un medio poroso no saturado, es posible distinguir la presencia de tres fases, tal como se muestra en la Figura II-1:

Una matriz sólida a través de la cual escurre un fluido líquido y/o gaseoso, que está formada por un agrupamiento de granos de suelo y que puede ser eventualmente deformable.

Una fase gaseosa, esencialmente compuesta por aire y vapor de agua, que ocupa una fracción de los poros de la matriz sólida. Este gas puede circular a través de los poros o quedarse atrapado en forma de burbujas.

Una fase líquida, la que considera el total de líquidos presentes en el medio poroso y que se encuentra en la fracción restante de los poros.

Figura II-1: Ejemplo de un medio poroso. El comportamiento hidráulico de un fluido en un

Figura II-1: Ejemplo de un medio poroso.

El comportamiento hidráulico de un fluido en un medio poroso depende en gran medida de la geometría del espacio poroso, como por ejemplo, el tamaño y forma de los granos y su disposición espacial, en el caso de material granular. Las principales características del medio poroso que se relacionan con el comportamiento hidráulico son la porosidad y la superficie específica.

a.- Porosidad

Se distinguen varios tipos de porosidades en el flujo de agua subterránea.

Porosidad total ( n ), corresponde al volumen que ocupan los vacíos de un volumen de suelo o roca fracturada, y se define como:

Volumen de vacíos

n =

Volumen total de suelo

(1)

El agua presente en los huecos o vacíos de un suelo puede dividirse en tres tipos:

- agua adherida a la superficie del suelo por fuerzas moleculares

- agua capilar, retenida en los huecos del suelo por fuerzas de tensión superficial o capilares y

- agua libre, que puede ser desplazada por gravedad o por gradientes de presión.

) corresponde al volumen de vacíos que ocupa el agua

Porosidad cinemática (

que efectivamente circula a través de un medio poroso. Desde el punto de vista del desplazamiento del fluido, el agua adherida se puede considerar como parte del sólido. Se define entonces porosidad cinemática o efectiva como:

n

c

n =

c

Volumen de agua que puede circular

Volumen total de suelo

(2)

La porosidad efectiva está relacionada sólo con el concepto de fluido en movimiento y puede ser afectada por algunos fenómenos como:

- existencia de poros desconectados, como burbujas de líquido en la fase sólida

- existencia de bolsas de vacíos que no participan en el movimiento

- suelos con grandes fracturas porosas que hacen que el fluido circule preferentemente por ellas, mientras que el resto de los poros no participa del movimiento.

Porosidad de drenaje (

drenada por gravedad. El resto del agua permanece retenida en el suelo por fuerzas moleculares y otras fuerzas insensibles a la gravedad (capilares y otras). Se define como:

), corresponde al volumen de agua que puede ser

n

d

n =

d

Volumen de agua que puede drenar por gravedad

Volumen total de suelo

(3)

b.- Superficie específica

Se define Superficie Específica (

volumen o por unidad de peso.

[m 2 /gr],

S =

e

S

V

ó

S =

e

S

M

S

e

)

a la superficie que tiene una partícula por unidad de

Así, la unidad en que se expresa es en [m 2 /m 3 ] o en

(4)

Las dos definiciones anteriores son similares ya que

tamaño de los granos. La importancia de este concepto es que representa de alguna manera los fenómenos que se producen entre el agua y la superficie del suelo. A mayor superficie específica de un suelo, mayores serán las interacciones que se producirán entre el agua y el suelo.

S , es sólo función de la forma y

e

II.2

Flujo de agua en un medio poroso no saturado

II.2.1

Descripción del proceso de infiltración

La infiltración es el proceso mediante el cual el agua penetra desde la superficie del terreno hacia el suelo. Para lograr un sistema de infiltración eficiente es necesario que el subsuelo esté compuesto por material permeable (arenas, gravas, roca fracturada) con una zona vadosa sin capas o estratos impermeables que limiten la infiltración y que permitan la suficiente permeabilidad horizontal de manera de permitir el flujo lateral. Adicionalmente la napa o superficie libre del agua subterránea debe estar lo suficientemente profunda de manera de no interferir con el proceso de infiltración (MINVU, 1996).

Una sección típica de un subsuelo con presencia de un acuífero libre se puede dividir en dos secciones o zonas:

Zona de aireación o zona vadosa: Los poros o huecos están parcialmente llenos de agua y se puede dividir en tres franjas, tal como se aprecia en la Figura II-2. El agua infiltra hacia la franja de humedad del suelo, donde es contenida en el suelo mediante atracción molecular y acción capilar y además puede ser utilizada por las plantas o evaporarse. Una vez que se satisface la capacidad de retención de las fuerzas capilares, el agua percola hacia abajo por acción de la gravedad y llega a la franja intermedia, la que también retiene agua. Parte del agua que alcanza la franja capilar es retenida por fuerzas capilares. El resto percola para formar parte del agua subterránea (MINVU,

1996).

Zona saturada: Contiene al agua subterránea en los poros del material y se comporta como una especie de embalse natural bajo el suelo.

1

2

Obra de 5 Infiltración franja de humedad 2 del suelo 6 7 franja P<0 intermedia
Obra de
5
Infiltración
franja de
humedad
2
del suelo
6
7
franja
P<0
intermedia
θ<θ
s
7
P<0
franja
8
θ=θ s
capilar
9
P=P
=0
atm
P>0
10
θ=θ
s

3

4

Figura II-2: Estratos presentes en la sección de un acuífero libre (MINVU, 1996).

1.- Zona de aireación, 2.- Zona de saturación, 3.- Agua suspendida, 4.- Agua bajo presión hidrostática, 5.- Superficie del suelo, 6.-Humedad del suelo, 7.- Poros parcialmente ocupados por agua, 8.-Ascensión capilar del nivel freático, 9.-Superficie freática, 10.-Agua subterránea.

II.2.2

Ecuaciones que gobiernan el proceso de infiltración en un medio poroso no saturado

Para un escurrimiento no permanente de un fluido a través de un medio poroso no

saturado, la ecuación de continuidad se escribe como:

∂⋅ ρθ

(

)

∂⋅ ρ

v

wx

(

)

ρ

w

v

y

(

)

(

∂⋅ ρ

v

wz

)

w

= −−−

t

∂∂∂

xyz

(5)

donde t es el tiempo transcurrido [T], x , y son las coordenadas en el plano horizontal y

es

la masa específica del agua [M/L 3 ], θ es el contenido de humedad del suelo [L 3 /L 3 ] y v

es el vector del flujo de agua por unidad de área o velocidad de Darcy [L/T].

z es la profundidad medida en forma positiva hacia abajo desde la superficie [L],

ρ

w

Si se considera que el agua es incompresible (

escribe como:

ρ

w

= cte

)

la ecuación de continuidad se

∂ θ

(

v

)

(

v

y

)

(

v

z

)

t

= −−−

x

∂∂∂ xyz

= div ( v

)

(6)

La ley de Darcy en medios porosos no saturados expresa la proporcionalidad que se

establece entre el flujo de agua y el gradiente hidráulico, a través de la conductividad

hidráulica como:

v

= K (θ) grad E

donde E es la energía del agua en el suelo [L], grad E

(7)

es el gradiente de energía del

agua [LL -1 ], la que se expresa como E = ψ z [L] donde ψ es la presión capilar del

agua en el suelo, que es función del contenido de humedad ψ(θ) [L] y K (θ) es la

conductividad hidráulica no saturada [LT -1 ] la que es función del contenido de humedad

de suelo y se puede expresar en función de la presión capilar K (ψ) .

Si se define la capacidad capilar de un suelo C (ψ) [1/L], como la variación que

experimenta el contenido de humedad, al variar la carga hidráulica en una unidad, como:

C ( ψ ) =

θ

θ

=

E

ψ

(8)

la ecuación general del escurrimiento del agua, se obtiene al reemplazar las ecuaciones

(7) y (8) en la ecuación (6), propuesta por Richards en 1931, la que se expresa en forma

vectorial como:

C () ψ

ψ

t

=

div    K () ψ grad E

 

(9)

y para una dimensión (vertical) se escribe como:

C ()

ψ

∂∂

ψ

=

∂∂ tz

K ()

ψ

z

ψ

1





(10)

La solución de esta ecuación requiere conocer las propiedades hidrodinámicas de un

suelo ψ(θ) y K (ψ) y las condiciones de borde e iniciales de la carga hidráulica en el

dominio.

II.2.3

Propiedades hidrodinámicas de un suelo

Las propiedades hidrodinámicas de un suelo dependen de las características físicas del

suelo, como la cantidad, tamaño y distribución de los poros y la proporción y

distribución del tamaño de las partículas. Estas características físicas determinan la

capacidad de un suelo de retener y de conducir el agua.

Las dos propiedades hidrodinámicas de un suelo son la curva de succión ψ(θ), que

representa la fuerza con que es retenida el agua a un cierto contenido de humedad y la

conductividad hidráulica K (ψ) que representa la capacidad del suelo para conducir el

agua en función del contenido de humedad.

a.- Curva de succión

Representa la relación entre el contenido de humedad y la succión con que ésta es

retenida. Es función de la textura y estructura del suelo, y de otras características físicas

como la densidad aparente y el contenido de materia orgánica y debe ser determinada

experimentalmente (Ortiz, 2000).

Se han desarrollado varias funciones empíricas para describir la curva de succión y la

expresión desarrollada por Van Genuchten (VG) (1980) es la más ampliamente utilizada

para expresar el contenido de humedad en función de la succión y se define como:

(

θψ

) =

θ s

θ

r

 

(

1 + α ψ

)

n

 

m

+

θ

r

(11)

es el contenido de

donde

humedad saturado volumétrico [L 3 /L 3 ], α es el inverso de la presión de entrada de aire

(

ejemplo de esta curva.

θ

r

es el contenido de humedad residual volumétrico [L 3 /L 3 ],

θ

s

ψ ) [1/L] y n y m son parámetros adimensionales. En la Figura II-3 se presenta un

b

La conductividad hidráulica no saturada se puede representar en función de la presión

capilar ψ

propuestas por VG como:

mediante el modelo de Mualem (1974), a partir de las curvas de succión

K

( ψ ) =

K

s

{

1(

−⋅

αψ

)

mn

[

1(

+

αψ

)

n

]

m

}

2

[

1(

+

α ψ

)

n

]

m l

(12)

donde n , m y α son los mismos parámetros utilizados en la curva de succión de VG,

es la conductividad hidráulica saturada [L/T], l es un parámetro de conectividad de

K

s

saturada [L/T], l es un parámetro de conectividad de K s poros definido por Mualem igual

poros definido por Mualem igual a 0.5 para la mayoría de los suelos y m = 1 1 n . En

la Figura II-4 se presentan ejemplos de estas curvas.

300

200

ψ (L)

100

ψ b

0

θ R θ S 0 0.1 0.2 0.3 0.4 0.5
θ R
θ S
0
0.1
0.2
0.3
0.4
0.5

θ (L 3 /L 3 )

Figura II-3: Ejemplo de una curva de succión.

0.00008 0.00006 0.00004 K( θ ) (L/T) 0.00002 0.00000 0 0.05 0.1 0.15 0.2 0.25
0.00008
0.00006
0.00004
K( θ )
(L/T)
0.00002
0.00000
0
0.05
0.1
0.15
0.2
0.25

θ (L/L )

0.0003

0.0002

K( ψ )

(L/T)

0.0001

0

0 20 40 60 80 100
0
20
40
60
80
100

ψ (L )

Figura II-4: Ejemplo de la curvas K (θ) y K (ψ) .

II.3

Variabilidad espacial de la conductividad hidráulica

En un suelo isotrópico y homogéneo sus propiedades son constantes en cualquier sentido de un eje de coordenadas cartesianas, pero la mayoría de los suelos son generalmente anisotrópicos y heterogéneos, razón por la cual su conductividad hidráulica saturada varía considerablemente en el espacio.

La conductividad hidráulica varía espacialmente debido a diferentes causas (Salgado, 2000) como por ejemplo:

a) la interacción del fluido con suelos con distintas superficies específicas.

b) el bloqueo de algunos poros debido al aire atrapado, la destrucción de los

agregados o el depósito de material fino.

c) Obstrucciones de poros debido a la multiplicación de microorganismos y la consiguiente descomposición de la materia orgánica.

d) grietas y cavidades resultante de la diferente actividad de lombrices y descomposición de las raíces y finalmente a

e) la heterogeneidad propia del medio poroso lo que produce variaciones en las características físicas de distintos estratos y conduce a diferencias entre la conductividad hidráulica horizontal y vertical.

Las características del suelo que inciden poderosamente sobre la conductividad hidráulica son la textura y la estructura, cuyo efecto se ilustra en la Tabla II-1.

Tabla II-1: Valores de conductividad hidráulica según textura (MINVU,1996).

Textura

K

f

s

[m/d]

Grava Limpia

100-10000

Arena Limpia, mezcla de grava y arena

 

1-100

Arena fina, arenas arcillosas, mezcla de arena, limo y arcilla.

0.001-0.1

Arcillas no meteorizadas

10

-6 -10 -4

Se aprecia que las variaciones de la conductividad hidráulica saturada dentro de una misma clase textural son considerablemente altas, lo que incorpora una gran incertidumbre al obtener un valor representativo de esta propiedad para el diseño de obras de infiltración.

III .

DETERMINACIÓN

SATURADA

DE

LA

CONDUCTIVIDAD

HIDRÁULICA

Variados métodos se utilizan para obtener un valor puntual de la conductividad

hidráulica saturada de un suelo, los que pueden ordenarse de la siguiente forma:

a) Métodos de laboratorio

K

s

.

a.1. Permeámetro de altura constante

a.2. Permeámetro de altura variable

b) Métodos de campo

K

f s

.

b.1. Con nivel freático presente

b.2. Sin nivel freático presente

- Doble anillo

- Pozo de nivel variable o Porchet

- Pozo de nivel constante

- Tensioinfiltrómetro

- Otros

c) Métodos indirectos o de correlaciones

K

g

.

c.1. A partir de la clase textural

c.2. A partir de la granulometría

Se debe recordar que para diferenciar los métodos, a la conductividad hidráulica

saturada obtenida en el laboratorio se le denominará

campo se denominará

y a la obtenida a través del método de correlaciones se

K , a la obtenida en el terreno o

s

K

f s

denominará

K

g

.

La diferencia principal entre los métodos de laboratorio y de campo, radica en que en el

laboratorio la muestra se satura completamente, en cambio en el campo, esto no es

posible y sólo se logra en una pequeña región adyacente a la fuente de infiltración.

Además en el campo el agua infiltrada va desplazando el aire que se encuentra entre los

poros del suelo provocando una resistencia adicional al flujo de agua (Gupta et al.,

1993), mientras que en el laboratorio la muestra se satura desde abajo hacia arriba para

eliminar el aire atrapado. Es por ello que varios autores (Gupta et al., 1993; Reynolds y

en el diseño de obras de

infiltración se debe efectuar una corrección de ésta, y utilizar

Elrick, 1987) postulan que para utilizar el valor de

K

s

K fs

s
s

= K

2

.

En este trabajo no se abordarán los métodos de laboratorio y dentro de los métodos de

campo sólo se abordarán los que consideran que el nivel freático no está presente ya que

las obras de infiltración requieren que el nivel freático esté bajo ellas.

III.1

Métodos de Campo

III.1.1 Método

del

Concéntricos

Infiltrómetro

de

Doble

Anillo

o

Ensayo

de

Cilindros

El método consiste en hincar en el suelo (5 a 10 cm) dos anillos concéntricos, sin alterar

el terreno, mantener una altura de agua constante en ambos anillos sobre el suelo de al

menos 3 cm y medir la cantidad de agua que es necesaria entregar al cilindro interior

para mantener dicha carga. El anillo exterior sirve para asegurar que el agua que se

infiltra por el cilindro interior tenga un flujo preferentemente vertical (Figura III-1).

D ext D int h Figura III-1: Esquema del ensayo de doble anillo.
D ext
D int
h
Figura III-1: Esquema del ensayo de doble anillo.

El proceso de infiltración vertical se puede expresar en base a la solución semi-analítica

de la ecuación de Richards propuesta por Philip (1957), que describe la infiltración

acumulada en el suelo F (t ) [L] en un tiempo t como:

( )

Ft = S t

0.5

+ K t

V

(13)

y obtiene la tasa de infiltración f (t ) [L/t] como:

ft ( ) =

1

2

S t

0.5

+

K

V

(14)

donde

denominado sortividad capilar [LT -0.5 ]

definida como:

K

V

es la conductividad hidráulica vertical [LT -1 ] y S es un parámetro

el cual es una función de la succión del suelo,

S

=

θ

θ

0

1

fd

1

(

θθ

)

(15)

donde

infiltración y

respectivamente.

(

f θ

1

)

es el primer término de una serie infinita para representar el proceso de

representan el contenido de humedad inicial y final del suelo

θ

0

y

θ

1

En la Figura III-2 se presenta la variación de la tasa de infiltración y la infiltración

acumulada en el tiempo, donde se observa que a medida que t tiende a , f (t ) tiende

a K

, lo que indica que el suelo está totalmente saturado y el gradiente es unitario.

V

K

f [L/t] F [L] F f V
f [L/t]
F [L]
F
f
V

Tiempo

Figura III-2: Tasa de infiltración (f) e infiltración acumulada (F) en el tiempo.

III.1.2 Método del Pozo de Nivel Variable o Método de Porchet

Este método, conocido en la literatura francesa como método de Porchet (Kessler y Oosterbaan, 1977), consiste en un agujero cilíndrico, excavado en tierra, de radio y profundidad constante, en el cual se mide el descenso del nivel del agua dentro del pozo a través del tiempo (Figura III-3).

2 a
2 a
2 a H
2 a
H

Figura III-3: Infiltración de agua en un pozo.

Una vez alcanzada la saturación del terreno adyacente al pozo, la velocidad de

infiltración será casi constante. Bajo estas condiciones, suponiendo conductividad

hidráulica constante y aplicando la ley de Darcy, la infiltración total (Q ) será igual a:

Q AK

=

fs

dE

dz

(16)

si se considera que el flujo que ingresa al suelo por el fondo y las paredes escurre con

gradiente hidráulico unitario, la expresión queda reducida a:

Q = AK

f

s

(17)

Como el agua se infiltra tanto por las paredes como por el fondo del pozo, el área total

de infiltración en un instante cualquiera

t

i

es:

At = ⋅⋅⋅π a H t + π r

i

2

i

()

()

2

(18)

donde

[L 2 ], a es el radio del pozo [L] y

[L] y el caudal se expresa entonces por:

(

A t

i

)

es la superficie sobre la cual se infiltra el agua en el suelo en el tiempo

es el nivel del agua en el pozo en el tiempo

(

H t

i

)

Qt = K ⋅⋅⋅π a Ht + a

i

2

fs

i

(

)

(

(

)

/2 )

(19)

t

t

i

i

Por otro lado, si durante el intervalo de tiempo dt el nivel de agua desciende una

altura dH , la cantidad de agua infiltrada en el suelo es igual a:

(

Qt

i

) = −⋅π

2 dH

a

dt

que integrando entre los límites

K

f s

se obtiene:

H

1

y

(20)

H , igualando con la ecuación (19) y despejando

2

K

fs

=

donde

a

2

a

Ln

Ha +

1

2

(

⋅− tt

21

)

2

H

2

+

H

1

y

H

2

son las alturas de agua medidos en los instantes

III.1.3 Método del Pozo de Nivel Constante.

t y t

1

2

(21)

respectivamente.

El método consiste en excavar un agujero cilíndrico de radio y profundidad constante, en

el cual se realizan ensayos de infiltración manteniendo la altura del agua dentro del pozo

constante, lo que permite obtener

a partir de la relación entre el caudal infiltrado y

K

f s

el nivel de agua en el pozo. Para mantener el nivel constante, se utiliza el principio de

Mariotte y el equipo más utilizado es conocido como permeámetro de Guelph (Reynolds

et al., 1985). Consta de dos tubos (Figura III-4), uno que actúa como depósito de agua y

otro de menores dimensiones que se pone en contacto con el suelo y lleva acoplado un

sistema que permite mantener una carga hidráulica constante (tubo Mariotte). Aunque

este equipo es comercialmente suministrado, es de muy fácil elaboración y con ello se

pueden ajustar las dimensiones precisas para el tipo de experiencia a realizar. Otro

equipo comúnmente utilizado es un estanque que cuenta con una válvula accionada por

un flotador.

Los modelos analíticos que representan el flujo a través de un pozo de infiltración en

régimen permanente desde un pozo de radio a y altura de agua constante H, en un medio

poroso, rígido, semi-infinito, homogéneo e isotrópico, se deducen a partir de la ley de

Darcy, ya sea en un suelo totalmente saturado o no, considerando que pueden intervenir

distintos tipos de flujos, como por ejemplo, el flujo gravitacional a través de la base del

pozo (V g ) y el flujo debido al gradiente de presión hidrostática a través de las paredes

(V rp ) y de la base del pozo (V zp ) (Reynolds et al., 1983 y 1985). En el Anexo Nº1 se

presenta en detalle el análisis teórico del pozo de nivel constante. Las soluciones

analíticas para expresar el caudal infiltrado desde el pozo (Q) y las principales hipótesis

de cada una de ellas están descritas en la Figura III-5.

Entrada de aire Tapón Aire a Presión Atmosférica Reservorio de agua Burbujas de aire Nivel
Entrada
de aire
Tapón
Aire a
Presión
Atmosférica
Reservorio
de agua
Burbujas
de aire
Nivel de agua
dado por el
tubo Mariotte
H
2 a

Figura III-4: Esquema del permeámetro basado en el tubo Mariotte (Permeámetro de Guelph)

Modelo

 

Esquema

Modelo Analítico de Glover:

 
Modelo Analítico de Glover:  
 

2

 

2

⋅⋅π

H

 

K

f

s

 

Q =

 
 

C

Hipótesis:

Flujo en la zona saturada, en régimen permanente, debido a la presión.

Modelo Analítico de Laplace:

 
Modelo Analítico de Laplace:  
 

2

 

2

π H

⋅⋅

 

K

fs

 

Q

=

 

+

π

2

RK

f

 
 

C

 

s

Hipótesis:

 

Flujo en la zona saturada, en régimen permanente, debido a la gravedad y a la presión.

Modelo Analítico de Reynolds y Elrick: 2 2 ⋅⋅ π H ⋅ K 2 ⋅⋅
Modelo Analítico de Reynolds y Elrick:
2
2
⋅⋅ π
H
K
2
⋅⋅ π HK ⋅
fs
2
fs
Q
=
+
π
RK ⋅
+
fs
*
C
α
C
Hipótesis:
Flujo en la zona saturada y no saturada, en
régimen permanente, debido a la gravedad
y la presión. Considera el efecto de la
zona no saturada que rodea al pozo.
2
1
HR

1
R
Factor de media fuente:
C
= ⋅⋅
4
asenh
+
+
  
22
⋅ RH

4
H

Figura III-5: Modelos para predecir el flujo a través de un pozo de infiltración.

donde Q [L 3 /T] es el caudal infiltrado a través de un pozo de infiltración,

K

f

s

[L/T] es

la conductividad hidráulica saturada de campo,

α [1/L] es un parámetro que caracteriza

el efecto de la zona no saturada del suelo que rodea al pozo. En su forma original,

Reynolds y Elrick (1985) proponen solucionar un sistema de ecuaciones, a partir de los

Sin

datos de un ensayo de infiltración ya que se tienen dos incógnitas

*

K

f

s

y

α * .

embargo, en muchos casos el valor obtenido de α * es negativo (Elrick y Reynolds,

1992), lo que es físicamente imposible. Por lo tanto, para evitar este problema, Elrick y

Reynolds (1992) sugieren algunos valores típicos de este parámetro para distintas

categorías de suelos, los que se muestran en la Tabla III-1.

Tabla III-1: Valores de α según el tipo de suelo, propuestos por Elrick y Reynolds,

1992.

Categoría del Medio Poroso

α [1/m]

Materiales arcillosos, poco estructurado, compactos

1

Suelos que tienen estructura fina y desestructurada

4

Suelos estructurados, desde arcillas pasando por francos. Incluye arenas desestructuradas.

12

Arenas gruesas y gravas. Se incluyen algunos suelos con gran estructura como grandes fisuras y macroporos.

36

III.1.4 Método del Tensioinfiltrómetro

El infiltrómetro de tensión o tensioinfiltrómetro es un instrumento que permite medir la

conductividad hidráulica (

K ) de un suelo mediante ensayos no destructivos, para

f s

diferentes tensiones de agua en el suelo(ψ) y permite además determinar la curva K (ψ) .

El infiltrómetro de tensión (Figura III-6), consta de una columna grande o reservorio de agua, una columna más pequeña o torre de burbujas que permite mantener ψ constante

y un disco que entra en contacto con el suelo a través de una membrana de nylon porosa por donde se entrega el agua al suelo con una tensión ψ constante.

El disco se alimenta de agua que proviene del reservorio, el cual está graduado con el fin de determinar el volumen de agua que es entregado al suelo. Para garantizar que el traspaso de agua del disco al suelo se produzca con una tensión ψ dada, se cuenta con

un tubo Mariotte en la torre de burbujas. A su lado se encuentra una cañería, cuya función es conducir el aire que sea necesario para mantener una tensión constante en el reservorio de agua. Esto último es necesario ya que a medida que el suelo succiona el agua desde el disco, se produce un vacío en el reservorio y en consecuencia, si no hay ingreso de aire, aumentará la tensión.

Reservorio d z 1 c ψ z 2 Disco Burbujas
Reservorio
d
z 1
c
ψ
z 2
Disco
Burbujas

Figura III-6: Descripción del tensioinfiltrómetro.

d: Distancia entre el borde superior y el nivel de agua c: Altura de agua que depende de la calibración del equipo ψ :Tensión a la que se opera.

Una vez que se alcanza el estado estacionario, existen varias soluciones para el cálculo

de

, tanto si las medidas se efectúan con un sistema de discos de múltiples

K

f s

dimensiones (dos o más discos), como si se llevan a cabo con un solo disco y a varias

tensiones (En este documento se abordará sólo las soluciones de este último caso y

Gilberto (2000) presenta soluciones para ambos).En esta sección presentamos el modelo

. En el Anexo Nº2 se presenta

de Soil Measurement Systems (SMS) para determinar

K

f s

el modelo analítico para representar el caudal infiltrado a partir de una fuente circular de

con el

radio r y los modelos de Ankeny y de Reynolds y Elrick para determinar

K

f

s

método del tensioinfiltrómetro.

Modelo de Soil Measurement Systems (SMS)

Los

respectivamente como (Ankeny, 1988):

caudales

de

infiltración

para

dos

tensiones

Q

ψ

11

(

Q

ψ

22

(

)

)

2

= ⋅⋅

π

rK

fs

2

= ⋅⋅

π

rK

fs

exp(

*

αψ

1

exp(

*

αψ

2

)

)

1

1

+

+

4

π

r

*

α

 

4

π

r

*

α

 

diferentes

ψ y

1

(22)

(23)

ψ

2

se

expresa

y dividiendo ambas ecuaciones se obtiene

α

*

como:

 Q ( ψ )  ln 2 2 Q ( )   ψ
Q (
ψ
)
ln
2
2
Q (
)
 
ψ 1
*
1
 
α =
(
− ψ
)
ψ 2
1
Una vez conocido
Q (ψψ),
, Q (ψψ),
se calcula α
11
122
2
K
.
f s

(24)

* y a partir de (22) ó (23) se obtiene

III.2

Soluciones Analíticas Versus Solución Numérica de la Ecuación de Richards.

Se utiliza la solución numérica de la ecuación de Richards, dada por el programa HYDRUS 2D (Simunek et al., 1999), para simular el flujo que se establece en régimen permanente en los métodos del doble anillo, del pozo de nivel constante y del tensioinfiltrómetro (El método de Porchet no fue posible modelar a través de este programa). La simulación se efectúa para diferentes tipos de suelos, cuyas características son previamente establecidas. Como resultado se obtiene el caudal de infiltración luego de alcanzar la condición de equilibrio, dada la condición de borde propia de cada

método, es decir, se cuenta con una serie de parejas de valores, caudal (

y altura de

y tensión

agua (

Q

i

)

H

i

)

en el caso del pozo de nivel constante y doble anillo y caudal (

Q

i

)

(

ψ

i

)

en el caso del tensioinfiltrómetro.

Utilizando estos resultados se aplican los modelos analíticos que describen cada método

asignado en la

y se obtiene el valor de

K

f

s

el que se compara con el valor de

K

s

solución numérica de la ecuación de Richards, lo que permite evaluar la consistencia de

debiera ser igual a

cada método y su modelo analítico asociado ya que en este caso

K

f s

K

s

dado que no existe el efecto del aire atrapado en los poros del suelo.

En el caso del método de pozo de nivel constante, a partir del valor de

K

f

s

promedio

H ), se estima el caudal infiltrado para cada

obtenido al considerar todas las parejas (

altura de agua en los diferentes tipos de suelos y se compara con el caudal obtenido en la simulación, de manera de evaluar cuál es el modelo analítico que mejor estima el caudal infiltrado.

Q

i

,

i

En todas las simulaciones se considera un suelo homogéneo, isotrópico y en un dominio lo suficientemente ancho para que sus bordes no influyeran en el flujo. Se supuso inicialmente una succión ψ = -100 cm en todo el dominio (no se utilizaron otros valores

ya que esta condición no es relevante para estimar el caudal infiltrado en régimen

permanente). Las condiciones de borde de cada método se presentan en la Figura III-7.

Impermeable Impermeable 100 =0 =10 =20 Impermeable Impermeable Drenaje Libre
Impermeable
Impermeable
100
=0
=10
=20
Impermeable
Impermeable
Drenaje Libre

500

30

320

100

10 Impermeable =Variable Impermeable Impermeable Impermeable
10
Impermeable
=Variable
Impermeable
Impermeable
Impermeable

100

Figura III-7.a: Modelación Pozo de Nivel Constante.

Figura III-7.b: Modelación Tensioinfiltrómetro.

100 15 Impermeable =3 Impermeable Impermeable 100 Drenaje Libre
100
15 Impermeable
=3
Impermeable
Impermeable
100
Drenaje Libre

Figura III-7.c: Modelación Anillo. Figura III-7: Condiciones de borde de la modelación.

Se efectuaron simulaciones para 4 tipos de suelos, los parámetros para los modelos de Mualem y de Van Genuchten (K s , n, l, α, θ s , θ r ) se presentan en la Tabla III-2.

Tabla III-2: Parámetros del suelo.

Tipo de suelo

θr

θs

K s [m/d]

l

n

α [1/cm]

Arena

0.045

0.43

7.13

0.5

2.68

0.145

Franco Arenoso

0.057

0.41

3.50

0.5

2.28

0.124

Areno francoso

0.065

0.41

1.06

0.5

1.89

0.075

Franco

0.078

0.43

0.25

0.5

1.56

0.036

III.2.1 Solución numérica para el método del doble anillo

Se simula un anillo interno de 30cm de diámetro con 3 y 8cm de carga. Los resultados obtenidos para los distintos tipos de suelos se muestran en la Figura III-8.

Se observa que la tasa de infiltración ( f )

este valor es distinto para ambas cargas, siendo siempre superior al valor de

asignado a cada suelo. Para una altura de 3 cm sobre el fondo la relación

alcanza un valor constante en el tiempo, pero

f

la relación alcanza un valor constante en el tiempo, pero f K s ≈ K s

K

s

K s

y

2.27

para una altura de 8 cm la relación

través de esta prueba se obtendrán distintos valores de

f

través de esta prueba se obtendrán distintos valores de f K s ≈ 3.06 en los

K

s

3.06 en los 4 tipos de suelos. Por lo tanto, a

según el nivel de agua que se

K

f s

imponga en los anillos y los valores que se obtengan serán siempre sobrestimados.

f v/s Tiempo 0.050 h=8cm 0.025 h=3cm K s 0.000 0 0.5 1 Tiempo (horas)
f v/s Tiempo
0.050
h=8cm
0.025
h=3cm
K s
0.000
0
0.5
1
Tiempo (horas)
f (cm/s)

(Arena)

f v/s Tiempo 0.020 0.015 h=8cm 0.010 h=3cm 0.005 K s 0.000 012 Tiempo (horas)
f v/s Tiempo
0.020
0.015
h=8cm
0.010
h=3cm
0.005
K s
0.000
012
Tiempo (horas)
f (cm/s)

(Franco Arenoso)

f (cm/s)

0.006

0.004

0.002

0.000

f v/s Tiempo

h=8cm h=3cm
h=8cm
h=3cm

K s

0123

Tiempo (horas)

(Areno Francoso)

f (cm/s)

0.003

0.002

0.001

0.000

f v/s Tiempo

h=8cm h=3cm
h=8cm
h=3cm

K s

0123

Tiempo (horas)

(Franco)

Figura III-8: Resultados de la modelación del Anillo.

III.2.2 Solución numérica para el método del pozo de nivel constante

Se simula un pozo cilíndrico de 60 cm de diámetro con 70 cm de altura con diferentes alturas de agua (10, 20, 30, 40 y 50 cm.).

En la Figura III-9 se aprecia que la simulación de la infiltración desde el pozo no se produce en condiciones totalmente saturadas, es decir, el efecto de esta zona que rodea al pozo es importante cuando el terreno adyacente está seco. A partir de un instante de tiempo la distribución espacial del contenido de humedad se mantiene prácticamente estática, lo que permite estimar el caudal de infiltración para cada carga en régimen permanente a partir del momento en que se estabiliza en el tiempo, tal como se muestra en la Figura III-10. Además se puede concluir que el flujo de agua producto del

gradiente de presión, tanto en la base como en las paredes del pozo, logra también

estabilizarse en el tiempo.

paredes del pozo, logra también estabilizarse en el tiempo. (a) 2100 seg. (b) 9000 seg. (c)

(a) 2100 seg.

(b) 9000 seg.

(c) 15000 seg.

Figura III-9: Avance de un frente húmedo en el tiempo a partir de un pozo de nivel constante.

Para estimar

K

f s

se asume un valor de

α * igual a 12 [1/m] (Tabla III-1) para los tres

suelos más permeables y de 4 [1/m] para el suelo franco.

Los valores de

K

f s

obtenidos para los diferentes tipos de suelo con los tres modelos para

diferentes alturas de agua se muestran en la Figura II-1. Se observa que todos los

modelos, salvo el de Reynolds y Elrick, entregan un valor de

siendo el

K

f

s

mayor a

K

s

modelo de Reynolds y Elrick el que mejor se ajusta a

K . En este modelo, el valor de

s

α * es ajustado dentro de los valores propuestos en el Tabla III-2. La peor estimación se

produce cuando

modelo de Laplace. Hay que recordar que el modelo de Reynolds y Elrick utiliza la

relación K (ψ) propuesta por Gardner, en cambio, en la simulación se utiliza el modelo

α * → ∞ , que en ese caso el modelo de Reynolds y Elrick, se iguala al

de Mualem, por lo cual la diferencia entre

K y

s

K

f s

puede deberse a este hecho.

Se observa también que el rango de los resultados obtenidos al utilizar el modelo de Glover es amplio y no entrega un valor constante. Este modelo al despreciar el flujo

para alturas de agua bajas ya que el

gravitacional, entrega valores muy altos de

K

f s

caudal total se distribuye en menos componentes en comparación con los otros modelos, supuesto que podría ser aceptable para alturas de aguas grandes en comparación con el radio del pozo.

Utilizando el valor de

K

f s

promedio obtenido con cada modelo para cada pareja de

Q

i

,

H , se estima el caudal infiltrado para cada altura de agua para los diferentes tipos de

i

suelos (Figura III-12), observándose que las soluciones de Reynolds y Elrick y la de Laplace se comportan mejor que la de Glover. Aunque el modelo de Laplace presenta un

error cuadrático (S

2 ) menor en todos los casos (Figura III-12),

=

(

Q

Richards

Q

elo

)

mod

el modelo de Reynolds y Elrick siempre subestima los caudales para alturas de agua más altas en el rango estudiado, situación que se considera conservadora en el diseño de un pozo de infiltración, mientras el modelo de Laplace sobrestima los caudales, lo que se considera un defecto al momento de diseñar.

III.2.2.1 Análisis de sensibilidad: Variación de la altura, radio y caudal.

Cuando se realiza una excavación en un suelo que presenta bolones, es muy difícil excavar un cilindro perfecto (Figura III-13). Generalmente el centro del pozo es más profundo que en los bordes y el radio varía según la profundidad puesto que es muy difícil excavar un cilindro.

Es por ello que en el caso que la sección transversal no sea totalmente circular y que ésta varíe con la altura, se asumirá un radio medio. Lo mismo sucederá con la profundidad del pozo. En el resto de este trabajo se asumirá que la altura del agua es un promedio entre varios puntos, por lo general los más profundos que se observan.

Caudal Infiltrado en el Tiempo (Arena)

0.4 H = 0,50 m H = 0,40 m H = 0,30 m 0.3 H
0.4
H
= 0,50 m
H
= 0,40 m
H
= 0,30 m
0.3
H
= 0,20 m
H
= 0,10 m
0.2
0.1
0
0 3000
6000
9000
12000
Caudal (cm3/s)
Caudal (cm3/s)

Tiempo (s)

Caudal Infiltrado en el Tiempo (Franco Arenoso)

0.08 H = 0,50 m H = 0,40 m H = 0,30 m 0.06 H
0.08
H
= 0,50 m
H
= 0,40 m
H
= 0,30 m
0.06
H
= 0,20 m
H
= 0,10 m
0.04
0.02
0
0 3000
6000
9000
12000
Caudal (cm3/s)
Caudal (cm3/s)

Tiempo (s)

Caudal Infiltrado en el Tiempo (Areno Francoso) 0.2 H = 0,50 m H = 0,40
Caudal Infiltrado en el Tiempo (Areno Francoso)
0.2
H
= 0,50 m
H
= 0,40 m
0.16
H
= 0,30 m
H
= 0,20 m
H
= 0,10 m
0.12
0.08
0.04
0
0 3000
6000
9000
12000

0.025

0.02

0.015

0.01

0.005

0

Tiempo (s)

Caudal Infiltrado en el Tiempo (Franco) H = 0,50 m H = 0,40 m H
Caudal Infiltrado en el Tiempo (Franco)
H
= 0,50 m
H
= 0,40 m
H
= 0,30 m
H
= 0,20 m
H
= 0,10 m
0 3000
6000
9000
12000

Tiempo (s)

Figura III-10: Caudal de infiltración en un pozo de nivel constante a través del tiempo.

Glover Laplace R. y E. Richards 14 Arena 11 8 5 10 20 30 40
Glover
Laplace
R. y E.
Richards
14
Arena
11
8
5
10
20
30
40
50
Nivel de Agua (cm)
K fs (m/d)
8 Franco Arenoso 6 4 2 10 20 30 40 50 K fs (m/d)
8
Franco Arenoso
6
4
2
10
20
30
40
50
K fs (m/d)

Nivel de Agua (cm)

2.5 Areno Francoso 1.5 0.5 10 20 30 40 50 K fs (m/d)
2.5
Areno Francoso
1.5
0.5
10
20
30
40
50
K fs (m/d)

Nivel de Agua (cm)

0.8 0.6 0.4 0.2 Franco 0.0 10 20 30 40 50 K fs (m/d)
0.8
0.6
0.4
0.2
Franco
0.0
10
20
30
40
50
K fs (m/d)

Nivel de Agua (cm)

Figura III-11: Comparación

K

f s

v/s

K

s

Glover R. y E. Laplace Richards 300 250 Glover Laplace R y E S 5536
Glover
R. y E.
Laplace
Richards
300
250
Glover
Laplace
R y E
S
5536
79
324
200
150
100
50
Arena
0
10
20
30
40
50
Nivel de Agua (cm)
Q (cm 3 /s)
140 Glover Laplace R y E S 1370 21 75 110 80 50 Franco Arenoso
140
Glover
Laplace
R y E
S
1370
21
75
110
80
50
Franco Arenoso
20
10
20
30
40
50
Q (cm 3 /s)

Nivel de Agua (cm)