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Descubrimiento de América

La expresión descubrimiento de América se usa habitualmente para referirse a la


llegada a América de un grupo expedicionario español que, representando a los Reyes
Católicos de Castilla y Aragón, partieron desde el Puerto de Palos de la Frontera,
comandados por Cristóbal Colón, y llegaron el viernes 12 de octubre de 1492 a una isla
del mar Caribe llamada Guanahani. Los viajes de los portugueses a India siguiendo la
costa Africana significaron un estímulo para quienes creían en la ruta hacia el oeste
como el camino más corto para llegar hasta Asia. Cristobal Colón fue partidario de esta
hipótesis. Apoyado por la monarquía española, organizó un viaje de exploración que lo
condujo a la costa americana en 1492. Cristóbal Colón creía que había llegado al
continente asiático, denominado por los europeos Indias y murió sin saber que había
llegado a un continente desconocido por los europeos.

La expresión "descubrimiento de América" para referirse a la llegada de Colón al


continente americano ha sido criticada por diversos sectores, culturas y estudiosos,
dando lugar a un amplio y apasionado debate. En este artículo se adopta como
significado del término, todos los viajes realizados por Colón a América, el encuentro
de los españoles con las distintas culturas americanas que habitaban esas tierras, así
como las relaciones y conflictos inmediatos entre indígenas y españoles que ese
encuentro produjo.

Se trata de uno de los momentos cumbres de la historia universal porque significó el


encuentro de dos mundos humanos que se habían desarrollado independientemente, sin
que ninguno conociera la existencia del otro.1

En el artículo se distingue claramente el acto mismo del descubrimiento, entendido


como una serie de viajes que hicieron los primeros españoles que llegaron a América y
su dimensión de encuentro entre culturas, del posterior proceso histórico conocido como
conquista de América que los europeos realizaron a continuación. Las consecuencias de
este encuentro entre dos mundos fueron dramáticas para los nativos americanos,
llegando producirse la muerte de millones de personas (guerras, esclavitud y, sobre
todo, enfermedades) y la desaparición de culturas.

Los viajes de Colón


Cristóbal Colón, en representación de los Reyes Católicos de España, realizó cuatro
famosos viajes desde Europa a América en 1492, 1493, 1498 y 1502. En el primero de
ellos llegó a América el 12 de octubre de 1492, a una isla de las Bahamas llamada
Guanahani, cuya exacta localización aún se discute. En el tercer viaje llegó a territorio
continental en la actual Venezuela.

A partir del tercer viaje de Colón, descubrimientos y conquista progresaron


conjuntamente. Durante los veinte años que separan 1499 de 1519, cuando empieza la
empresa magallánica, tuvieron lugar los llamados «los viajes menores o andaluces»,
capitulados por la corona con otros nautas quebrando el discutido monopolio
colombino. En el primero de estos participó Américo Vespucio a quien se ha atribuido
ser el primer europeo en proponer que las tierras a las que Colón había llegado no eran
en realidad parte de Asia, sino de un continente desconocido para los europeos.
Primer viaje

Los reyes Católicos, particularmente la Reina Isabel, deciden ayudar a Colón en su


proyecto de llegar a Asia por Occidente. El 17 de abril de 1492, Cristóbal Colón firma
con la Reina Isabel las llamadas Capitulaciones de Santa Fe, documentos por los cuales
se autoriza y financia la expedición de Cristóbal Colón a las Indias por el mar hacia
occidente. Además se le conceden a Colón una serie de prebendas y títulos, entre ellos:
Almirante,Gobernante,Virrey y 10% de las riquezas. También se firman varias
provisiones y cédulas para que ayuden a Colón aquellas villas y puertos de mar a las
que se dirija Colón. Una provisión es dirigida a la villa de Palos por una sanción
impuesta a algunos de los vecinos de esta villa.

El 23 de mayo de 1492, a las puertas de la Iglesia de San Jorge de Palos, en presencia de


Cristóbal Colón, fray Juan Pérez y las autoridades locales, se da lectura a la Real
Provisión, firmada por los Reyes Católicos, en la que se ordenaba a ciertos vecinos de la
villa palerma poner a disposición de Colón dos carabelas totalmente armadas y
aparejadas.

Real Provisión de los Reyes Católicos


DIRIGIDA A CIERTOS VECINOS DE PALOS PARA QUE ENTREGUEN A
CRISTOBAL COLON DOS CARABELAS
Granada, 30 de Abril de 1492.
... Vien sabedes como por algunas cosas fechas e cometidas por vosotros en desserbicio
nuestro, por los del nuestro Consejo fuistes condenados a que fuésedes obligados a nos serbir
dos meses con dos carabelas armadas a vuestras propias costas e espensas cada e quando e
doquier que por nos vos fuese mandado so ciertas penas, segund que todo más largamente en la
dicha sentencia que contra vosotros fue dada se contiene. E agora, por quanto nos avemos
mandado a Christoval Colón que vaya con tres carabelas de armada, como nuestro capitán de
las dichas tres carabelas, para ciertas partes de la mar océana sobre algunas cosas que
cunplen a nuestro servicio e nos queremos que llebe consigo las dichas dos carabelas con que
asy nos aveis de servir...

Archivo General de Indias. Signatura: PATRONATO, 295, N.3.2

Los vecinos a los que es referida dicha provisión contestarían:

... que estaban presto de la cunplir en todo y por todo segund sus Altezas lo mandan...

Parte trasera de la Real Provisión.2

pero la marinería de la zona, que no era obligada por la real provisión, no estaba
dispuesta a formar parte de la expedición con un desconocido, como lo era Colón para
aquellos hombres. Independientemente de la mayor o menor credibilidad de las ideas
colombinas, los hombres de Palos nunca secundarían al genovés a no ser que le
acompañara algún navegante respetado en la villa. Con la oposición de los vecinos y de
los marineros, Colón recurre a una de las provisiones expedidas por los monarcas en la
que se le concede permiso para reclutar marineros entre los encarcelados, aunque
finalmente esto no será necesario.

Así mismo hizo uso de otra real provisión, dirigida a las villas de las costas andaluzas:
...las cibdades e villas e logares de la costa de la mar de Andalucía como de todos los nros.
reynos e Señorios (...) Sabedes que nos habemos mandado a Christobal Colon que con tres
carabelas vaya a ciertas partes de la mar oceana como nro. capitan (...) por ende nos vos
mandamos a todos e a cada uno de vos en vros. logares e jurisdicciones que cada quel dicho
Christobal Colon hobiere menester....

Archivo General de Indias. Signatura: PATRONATO, 295, N.4.

y embargó dos barcos en Moguer, en presencia del escribano moguereño Alonso Pardo
y por medio de una comisión dirigida a la villa de Moguer para que cumplieran dicha
provisión,3 embarcaciones que mas tarde fueron desechadas. Pero seguía sin conseguir
enrolar a la tripulación necesaria para la empresa.

En estas circunstancias, y gracias a la ayuda de los franciscanos del monasterio de La


Rábida y a Pero Vázquez de la Frontera, viejo y respetado marino de la zona, Colón
conoce a Martín Alonso Pinzón, rico armador y líder natural de la zona gracias a sus
muchas navegaciones tanto por el atlántico como por el mediterráneo, y por los que
había amasado fortuna y fama. Además de los ánimos y la influencia de estas amistades,
al mayor de los hermanos Pinzón le habría convencido también la propuesta que, según
el testimonio de Alonso Gallego en los Pleitos colombinos, Colón le hizo a Martín
Alonso :

"Señor Martín Alonso Pinçón, vamos a este viage que, si salimos con él y Dios nos descubre
tierras, yo os prometo por la Corona Real de partir con vos como un hermano".

Sea como fuere Martín Alonso desde aquel momento comienza una enérgica campaña
en favor de la empresa. Desecha las naves que había confiscado Colón en Moguer,
contrata otras nuevas y aporta de su hacienda personal, medio millón de maravedís, la
tercera parte de los gastos en metálico de la empresa. Convence a sus hermanos
Francisco y Vicente, además de a los hermanos Niño, destacada familia marinera de
Moguer, con los cuales se consigue animar y enrolar a toda la marinería necesaria para
la empresa, hombres de Palos, del vecino Moguer, de Huelva, del resto de la comarca e
incluso de fuera de Andalucía. Marinería que ahora si se arriesgaba a aquella
navegación, ya que el hecho de que Martín Alonso Pinzón, con sus hermanos y con los
Niño, estuvieran a la cabeza de dicha armada era una garantía para los hombres de la
zona del Tinto-Odiel.

Ultimados los preparativos la expedición parte del puerto de Palos de la Frontera, el 3


de agosto de 1492. La escuadra colombina estaba formada por las carabelas Pinta, Niña
y la nao Santa María. La Pinta y la Niña fueron elegidas por los hermanos Pinzón y
costeadas por el concejo de Palos, en cumplimiento de la anteriormente citada real
provisión. La tripulación estaba formada por unos 90 hombres aproximadamente.

La expedición se dirigió hacia las Canarias, donde Colón visitó a Beatriz de Bobadilla,
gobernadora de La Gomera, y además en Gran Canaria se hicieron reparaciones en la
Pinta en el timón y en las velas. Finalizadas las reparaciones, desde la isla de Gomera se
lanzaron a la travesía del Atlántico el 6 de septiembre.
La llegada a América

El viaje no resultó fácil para nadie, de hecho hubo conatos de amotinamiento, pero
gracias a la presencia y las dotes de mando de Martín Alonso Pinzón se consiguieron
resolver estas situaciones. Cuando ya se habían agotado todos los cálculos y previsiones
realizadas por Colón, se oyó desde la Pinta el famoso grito de Rodrigo de Triana,
«¡Tierra a la vista!», dos horas después de la medianoche del 12 de octubre.

El resumen del Diario de Colón cuenta del siguiente modo el momento de la llegada a
Guanahani:

Jueves 11 de octubre:... A las dos horas después de media noche pareció la tierra de la cual
estarían dos leguas amainaron todas las velas, y quedaron con el treo, que es la vela grande sin
bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viernes, que llegaron a una islita de
los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahaní. Luego vinieron gente desnuda, y el
Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su
hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos
banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y
una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la cruz y otra de otro. Puestos en tierra
vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a
los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escobedo, escribano de
toda el armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dijo que le diesen por fe y testimonio cómo
él por ante todos tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey y por la
Reina sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en
los testimonios que allí se hicieron por escrito. Luego se ajuntó allí mucha gente de la isla.

La isla estaba habitada por el pueblo Lucayo o Taíno. El texto arriba citado, señala la
primera oportunidad en la que los europeos utilizaron el término "indios" para
denominar generalizadamente a los pobladores de América, palabra que deriva del error
que cometieron al pensar que la isla Guanahani se encontraba en la zona oriental del
continente asiático, que los europeos de entonces confundían con India. En el diario de a
bordo, Colón deja escrita su primera impresión sobre los nativos que hallaron:

Jueves 11 de octubre:... Esto que se sigue son palabras formales del Almirante, en su libro de su
primera navegación y descubrimiento de estas Indias. «Yo -dice él-, porque nos tuviesen mucha
amistad, porque conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra Santa Fe con
amor que no por fuerza, les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de
vidrio que se ponían al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor, con que hubieron mucho
placer y quedaron tanto nuestros que era maravilla. Los cuales después venían a las barcas de
los navíos adonde nos estábamos, nadando, y nos traían papagayos e hilo de algodón en ovillos
y azagayas y otras cosas muchas, y nos las trocaban por otras cosas que nos les dábamos, como
cuentecillas de vidrio y cascabeles. En fin, todo tomaban y daban de aquello que tenían de
buena voluntad. Mas me pareció que era gente muy pobre de todo. Ellos andan todos desnudos
como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vi más de una harto moza. Y todos
los que yo vi eran todos mancebos, que ninguno vi de edad de más de treinta años: muy bien
hechos, de muy hermosos cuerpos y muy buenas caras: los cabellos gruesos casi como sedas de
cola de caballo, y cortos: los cabellos traen por encima de las cejas, salvo unos pocos detrás que
traen largos, que jamás cortan. De ellos se pintan de prieto, y ellos son de la color de los
canarios ni negros ni blancos, y de ellos se pintan de blanco, y de ellos de colorado, y de ellos
de lo que hallan, y de ellos se pintan las caras, y de ellos todo el cuerpo, y de ellos solos los
ojos, y de ellos sólo el nariz. Ellos no traen armas ni las conocen, porque les mostré espadas y
las tomaban por el filo y se cortaban con ignorancia. No tienen algún hierro: sus azagayas son
unas varas sin hierro, y algunas de ellas tienen al cabo un diente de pez, y otras de otras cosas.
Los taínos habían organizado una sociedad agraria, relativamente avanzada, basada en
el cultivo del maíz, la mandioca y el algodón, incluyendo otros importantes cultivos
como el maní (cacahuete), la pimienta, la piña, la batata y el tabaco. El propio Colón
relata en su diario que cultivaban calabazas y algodón y que poseían casas y "huertas de
árboles".4

Taínos y españoles intercambiaron productos pacíficamente, pero aquellos no tenían


posesiones de oro, principal producto que buscaban los españoles. Al día siguiente el
Diario comentaba:

Sábado 13 de octubre:... Yo estaba atento y trabajava de saber si avía oro y vide que algunos de
ellos traían un pedaçuelo colgado en un agujero que tienen en la nariz. Y por señas pude
entender que yendo al Sur o Bolviendo la isla por el Sur, que estaba allí un rey que tenía grandes
vasos de ello, y tenía muy mucho.

Sin embargo, a pesar de la buena relación entre taínos y españoles, Colón ya pensaba en
Guanahani, en la posibilidad de esclavizarlos:

Domingo 14 de octubre:... puédenlos todos llevar a Castilla o tenellos en la misma isla captivos,
porque con cincuenta hombres los ternán a todos sojuzgados y los harán hazer lo que quisieren.

Arribaron después a la isla de Cuba, bautizada con el nombre de Juana, y


posteriormente a La Española. El 25 de diciembre encalló la carabela Santa María y con
sus restos mandó construir un fuerte llamado Navidad, en el que dejó una pequeña
guarnición.

En su primer viaje Colón capturó varios indígenas que fueron llevados cautivos a
España, donde los reyes católicos ordenarían primero venderlos como esclavos y luego
liberarlos.5 Aquellos constituyeron los primeros americanos en descubrir Europa. El 16
de enero de 1493, con las dos naves restantes, la Pinta y la Niña, emprendieron el viaje
de retorno. Durante la travesía las dos naves se separaron por culpa de una fuerte
tempestad, en la que los tripulantes de la Niña al verse a punto de naufragar, realizaron
el denominado voto colombino. Finalmente Colón, con la Niña, consigue arribar a duras
penas en Lisboa, Martín Alonso Pinzón hace lo propio en el puerto de Bayona. Las
naves, por fin, llegaron a Palos el 15 de marzo con pocas horas de diferencia, y Colón
marchó a Barcelona para informar a los reyes de su descubrimiento, mientras que
Martín Alonso Pinzón falleció a los pocos días del regreso, siendo enterrado
seguramente en el monasterio de La Rábida según era su voluntad.

Segundo viaje

La segunda expedición salió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493. Este viaje tenía


como finalidad asentar la presencia española en los territorios descubiertos y encontrar
el camino hacia India y Catay. La primera isla a que arribó fue La Deseada (3 de
Noviembre); después descubrió Puerto Rico y llegó a La Española, donde encontró
destruido el Fuerte de La Navidad por una ofensiva de Caonabo. En la misma isla fundó
la ciudad de la Isabela (6 de enero de 1494). Continuó su viaje de exploración y
recorrido las costas de Juana (Cuba) y Santiago (Jamaica). A fines de 1494 o principios
de 1495 se dirigió hacia el sur.
Los escritos de este viaje registran algunas situaciones de violencia sexual contra
mujeres indígenas, como la que relata uno de los hombres de su tripulación.6

Tras este viaje se dedicó a consolidar el dominio sobre La Española. En 1496 regresó a
España, llegando a Cádiz el 11 de junio.

Tercer viaje

El tercer viaje comenzó el 30 de mayo de 1498. Colón partió de Sanlúcar de


Barrameda y llegó a la isla de Trinidad a finales del mes de julio. Del 4 al 12 de agosto
visitó el golfo de Paria, en la desembocadura del río Orinoco.

Denominó a toda esta región Tierra de Gracias, por la amabilidad de los indígenas.
Supuso que había llegado a un continente por la gran cantidad de agua dulce. Así, por
primera vez, se llegaba a Tierra Firme.

Posteriormente explora las tres islas del actual estado de Nueva Esparta, la isla principal
la llamó Asunción, las otras son las actuales Cubagua y Coche. Posteriormente Cristóbal
de la Guerra, le cambió el nombre a la Asunción por el de Margarita por la gran
cantidad de perlas que había.

Finalmente arribó a La Española. En esta isla los españoles se habían sublevado por la
falta de riquezas que supuestamente encontrarían. En una de las negociaciones, Colón
propuso que a un grupo de españoles el regreso a Cubagua para el tráfico de perlas. Se
fundó un asentamiento perlífero y más tarde, en 1528, de este asentamiento nació la
primera ciudad fundada por españoles en continente americano, Nueva Cádiz.7

A la llegada del administrador real, Francisco de Bobadilla, Colón fue arrestado. Al


llegar a España, en 25 de noviembre de 1500, fue puesto en libertad, pero perdió su
prestigio y sus poderes.

Cuarto viaje

Pese a los problemas por la perdida de sus poderes, inició el viaje, pero con una serie de
prohibiciones, como la de tocar tierra en La Española. El objetivo de este viaje fue
encontrar un estrecho (el Estrecho de Malaca) que le permitiera llegar a las Indias, al
oeste de las Antillas, ya que se veía que éstas no lo eran aunque no podían quedar muy
lejos de las tierras por él descubiertas. Salió del puerto de Cádiz con dos carabelas y dos
navíos (La Capitana, La Gallega, La Vizcaína y el Santiago de Palos) el día 11 de
Mayo. Pasando por Canarias, llegó a las Indias en 30 días.8

Por los problemas surgidos en La Española, Nicolás de Ovando, nuevo gobernador de la


colonia, no permitió que Colón desembarcase a pesar de una inminente tempestad y que
cambiase uno de sus buques por otro de mejores condiciones. Colón capeó como pudo
el temporal y pasó a Jamaica, aunque la tormenta no le dejó hasta el 12 de septiembre,
88 días de tormenta.

Siguiendo al oeste, descubriendo la isla de Guanaja, en la costa de Honduras, encontró


una embarcación con mercaderes mayas que le ofrecieron cacao. En la Punta Cajina
(hoy Punta Trujillo) los tripulantes bajaron a tierra para asistir a la primera misa católica
celebrada en la tierra firme de América; siguiendo al este los sorprendió un huracán,
durante varias semanas las 4 naves fueron sacudidas por la tormenta y el 12 de
septiembre doblaron un cabo. Allí se calmó la tormenta y Colón lo bautizó como Cabo
Gracias a Dios (en la costa de Nicaragua) por decir "Gracias a Dios que al fin salimos
de esas honduras" y de allí navegó hacia el sur.9

Varios viajes siguieron a estas expediciones. Hoy se conocen como los Viajes Menores,
los cuales permitieron reconocer la existencia del continente Americano y explorar toda
la costa de Venezuela.

Los viajes menores o andaluces


Consecuencias
La llegada de Cristóbal Colón a América está considerado como uno de los hechos más
importantes de la historia universal por las consecuencias que tuvo y debe relacionarse
con el primer viaje alrededor del mundo realizado por la tripulación de Fernando de
Magallanes pocos años después, que abrió paso a la conquista del mundo por parte de
Europa.

Consecuencias a largo plazo

La llegada de Cristóbal Colón supuso el comienzo de la conquista de América, cuya


primera campaña fue la de Cuba por Velázquez, a la que siguió la del Imperio Mexica
por Cortés, la del Inca por Pizarro, etcétera, hasta su finalización definitiva tras los
decretos de Felipe II de abolición de la conquista. A partir de aquí comenzará la llamada
colonización de América, abierta por holandeses, franceses,etc, cuya diferencia radica
en el hecho de no establecerse por campañas, sino por factorías de interés comercial
(contrario a la Monarquía Hispánica, con deseos de crear otras Españas en todos los
sentidos, tanto jurídicamente, administrativamente,etc.)

El contagio de las enfermedades que los europeos llevaron consigo (viruela, tifus, fiebre
amarilla, etc.) produjo un colapso de la población americana que produjo un gran
impacto en la mortandad.

Los idiomas posteriores que se impusieron obligatoriamente fueron el idioma español y


portugués en sus respectivas zonas de influencia y la religión católica paso a ser oficial;
se generó una población con altos niveles de mestizaje genético y cultural entre pueblos
originarios, africanos subsaharianos, y los europeos.

La principal riqueza generada por los territorios españoles y colonias portuguesas en


América fue la extracción del oro y la plata. "En los primeros 150 años de conquista, 17
mil toneladas de plata y unos 200 toneladas de oro arribaron a España".10

Otra importante consecuencia de la llegada de los europeos a América, fue la difusión


mundial de los alimentos que habían sido desarrollados por las culturas americanas y
que hoy se estima constituyen el 75% de los alimentos consumidos por la Humanidad,
entre ellos el maíz, la papa (o patata como se denomina en España), la batata, la
calabaza, el tomate, el chocolate, la vainilla, los ajíes, la palta (o aguacate). Otros
productos importantes desarrollados en América son la goma, el tabaco, etc.11

La llegada de Colón a América causó también una gran expansión de la navegación y el


comercio entre pueblos que se volvió mundial.

Los colonos ingleses en América terminaron organizando a partir de 1776 un nuevo tipo
de sociedad a partir de conceptos novedosos como independencia, constitución,
federalismo y dieron origen a los Estados Unidos que, en el siglo XX, reemplazaría a
Gran Bretaña como potencia mundial dominante.

“No todo fue horror: sobre las ruinas del mundo precolombino los españoles y los portugueses
levantaron una construcción histórica grandiosa que, en sus grandes trazos, todavía esta en pie.
Unieron a muchos pueblos que hablaban lenguas diferentes, adoraban dioses distintos,
guerreaban entre ellos o se desconocían. Los unieron a través de leyes e instituciones jurídicas y
políticas pero, sobre todo, por la lengua, la cultura y la religión. Sí las pérdidas fueron enormes,
las ganancias han sido inmensas.
Para juzgar con equidad la obra de los españoles en México hay que subrayar que sin ellos –
quiero decir: sin la religión católica y la cultura que implantaron en nuestro país- no seríamos lo
que somos. Seriamos, probablemente, un conjunto de pueblos divididos por creencias, lenguas y
culturas distintas.”12

Octavio Paz, 1995

El debate terminológico
La expresión "descubrimiento de América" para referirse a la llegada de Colón al
continente americano ha sido criticada por diversos sectores, culturas y estudiosos,
dando lugar a un amplio y apasionado debate. Este debate, ha estado íntimamente
vinculado al uso de los términos "Día de la Raza", "Día de la Hispanidad", "Día de la
Resistencia Indígena" y otros creados para referirse al mismo suceso. El debate se
generalizó en 1992, en ocasión del V centenario de la llegada de Colón a América.

El filósofo argentino Santiago Kovadloff dijo a este respecto:

Se aproxima un nuevo 12 de octubre y aún perduran los ecos de la polémica desatada en 1992.
Al cumplirse los quinientos años de la llegada de los españoles a América estalló la discusión,
hasta allí quizá menos estridente pero no menos apasionada. ¿Cómo debía designarse lo
sucedido? ¿Descubrimiento? ¿Encuentro de culturas? ¿Usurpación? ¿Conquista? Una gama de
posibilidades e imposibilidades interpretativas se viene desplegando con fervor desde entonces
hasta hoy. El desacuerdo alentó confrontaciones interminables. Si la trascendencia del
acontecimiento evocado resulta indiscutible, su caracterización, por uno u otro motivo
insatisfactoria, prueba la dificultad para generar consenso donde tanta falta hace. Después de
todo, si cabe a los nombres, como enseña Aristóteles, enunciar las propiedades de las cosas, la
desorientación para lograr convergencias en esta materia evidencia que, aún ahora, aquellos a
quienes la cuestión compete siguen hablando de cosas distintas.13

En el debate terminológico sobre la manera de denominar el acontecimiento sucedido el


12 octubre de 1492 se han desarrollado diversas posiciones, a la vez que se han
expresado diversos alcances para cada término:
• Postura tradicional: tradicionalmente, desde fines del siglo XVI, primero en la
cultura occidental y luego en todo el mundo, se ha utilizado el término
"descubrimiento de América", para referirse exclusivamente al acto realizado
por Colón el 12 de octubre de 1492, al llegar a la Isla Guanahani conduciendo
una expedición española embarcada en las famosas tres carabelas. La postura
tradicional tiene su origen en el "mito del piloto original" ya presente en los
testimonios el padre Bartolomé de las Casas, luego modificado por Fernando
Colón en la biografía de su padre "Vida del almirante" publicada en 1571 (ver
O'Gorman).
o Postura tradicional ampliada: sin abandonar la postura tradicional hay
sectores que discuten el alcance original, y sostienen que el término debe
extenderse a todos los viajes de Colón a América. Esta postura entiende
el término "Descubrimiento de América" no como un acto sino como una
etapa, la primera de la expansión colonial de Europa, sucedida luego por
otras dos etapas: la conquista y la colonización. Algunos incluyen
también en esta etapa otros viajes europeos de llegada a diversas zonas
de América (primera llegada al Pacífico, Norte América, etc.)
o Postura tradicional modificada: esta postura sostiene que es incorrecto
aplicar el término "descubrimiento de América" a ninguno de los actos
realizados por Colón y sus hombres, y que dicha denominación debe
reservarse al momento que el primer europeo "descubrió" que Colón
había llegado a tierras desconocidas hasta entonces para las culturas
europeas, africanas, asiáticas y polinésicas del siglo XV. Este momento
también se encuentra discutido, pero existe cierto consenso en
atribuírselo al italiano Américo Vespucio. Esta postura es la que se aplicó
cuando los europeos denominaron "América" a ese continente.
• Postura cronológica: esta postura sostiene que el término "descubrimiento", a
secas, o "primer descubrimiento", debe ser reservado para el primer ser humano
en realizarlo, y en el caso en debate, para los primeros seres humanos en poblar
el continente americano. Esta postura es utilizada por algunos arqueólogos,
antropólogos e historiadores, como por ejemplo William Dancey14 (Ohio State
University). Eventualmente esta postura admitiría denominaciones sucesivas
como "primer descubrimiento", "segundo descubrimiento", "tercer
descubrimiento", "cuarto descubrimiento", de América, para referirse a las
llegadas de los primeros seres humanos, y luego de los inuit, vikingos/europeos
y españoles/europeos, respectivamente.
o Postura cronológica modificada europea vikinga: esta postura rechaza
la aplicación del término "descubrimiento de América" para la llegada de
Colón, porque sostiene que los primeros europeos en llegar a América
fueron los vikingos, debiendo aplicarse el término a la llegada a América
de Leif Eriksson en 985 (ca.).
o Postura cronológica modificada europea moderna: esta postura
sostiene que hubo otros europeos modernos que descubrieron América
antes de la llegada de Colón, como la hipótesis de Alonso Sánchez de
Huelva.
o Postura cronológica modificada no europea: esta postura sostiene que
antes que ningún pueblo europeo hubo otros pueblos no europeos en
llegar a América luego de los siberianos e inuit. Los casos varían entre
chinos, polinésicos, fenicios, egipcios, etc.
• Postura etnológica: esta postura sostiene que puede considerarse
"descubrimiento" al realizado por cada cultura o etnia en condiciones de
aislamiento. De este modo tanto la llegada original de los siberianos a América
(y eventualmente de otras etnias), como las posteriores de los inuit, los vikingos
y los españoles, significaron un "descubrimiento" para cada una de esas etnias o
culturas. En este caso, algunos estudiosos proponen adicionar al término
"descubrimiento" la etnia o cultura para la que es significativa, hablando de
"descubrimiento de América por los vikingos" o "descubrimiento de América
por los europeos medievales", etc.15 Un ejemplo de esta postura es el libro The
American Discovery of Europe (El descubrimiento americano de Europa), de
Jack D. Forbes, 2006. Esta postura abrió camino también al concepto de
"Descubrimiento de Europa" por parte de las culturas indígenas, cuya
existencia también desconocían, concepto que utilizan algunos historiadores
como Daniel Richter (Universidad de Pensilvania, en Native American
Discoveries of Europe) o el Estado de Chile que denomina al 12 de octubre
como Día del Descubrimiento de Dos Mundos.
• Postura pluralista: Esta postura acepta que para diversos grupos sociales,
étnicos, lingüísticos y culturales, el término "descubrimiento de América" tiene
múltiples acepciones, sin tomar partido por ninguna.
• Postura indígenista/anticolonialista: Los pueblos indígenas americanos han
tendido a cuestionar el término "descubrimiento de América" por considerarla
una denominación eurocéntrica, que ignora la presencia de sus antepasados en
América al momento de la llegada de los españoles, dando prioridad a la idea de
América como "tierras" antes que como pueblos, con el fin de legitimar
culturálmente la posterior dominación y colonización de la que fueron objeto.
Con esta postura coinciden los sectores opuestos al colonialismo y al
neocolonialismo para quienes el término es una expresión de colonialismo
cultural. En general han propuesto términos alternativos como "Invasión de
América", o "Día de la Resistencia", entre otros.
• Postura hispanista: esta postura rechaza como acto de "indigenismo" (en
sentido peyorativo) y considera un ataque contra la Hispanidad, todo
cuestionamiento al término "descubrimiento de América" que no signifique
llegada de los españoles a América con Colón. Para esta postura el término y el
hecho que expresa está vinculado a la superioridad de la cultura hispana,
occidental y cristiana, sobre las demás. Esta postura estuvo originalmente
vinculada a la invención en 1915 del controvertido "Día de la Raza" como Día
de la Hispanidad y de la Raza Española, para el 12 de octubre, aunque luego
varios países atemperaron su significado para relacionarlo con una supuesta raza
mestiza. Esta postura, con su significado más hispanista, fue difundida
intensamente por algunas dictaduras latinoamericanas en los años 1970.
• Postura conciliatoria: Esta postura propone "conciliar" las posturas
indigenista/anticolonialista con la hispanista, sosteniendo que antes que poner el
acento en la mayor o menor violencia que pudiera haber caracterizado la llegada
de los españoles a América, lo que se debe destacar es el hecho del encuentro
entre dos grupos de culturas humanas que habían vivido separados por milenios.
Esta postura propone denominar "Encuentro de Dos Mundos" o "Encuentro de
Dos Culturas", al hecho de la llegada de Colón a América.
• Posturas nacionales: En varios países han comenzado a aparecer posturas
oficiales frente al 12 de octubre de 1492 y su denominación, en muchos casos
rechazando o limitando la denominación "Descubrimiento de América". En
Argentina, por ejemplo, para el INADI (Instituto Nacional contra la
Discriminación) "la idea de descubrimiento y el elogio de la conquista española"
es violatoria de la Convención sobre Eliminación de toda Forma de
Discriminación Racial y constituye un acto de discriminación (Día de la Raza: el
Inadi quiere eliminar el feriado nacional del 12 de octubre). Chile considera que
el 12 de octubre de 1492 fue un “Día del descubrimiento de Dos Mundos”.

El descubrimiento cinco siglos después


Al igual que aconteció en 1892 con la Celebración del IV Centenario del
Descubrimiento de América, el año 1992 fue epicentro de la Celebración del V
Centenario del Descubrimiento de América concentrando gran número de actos
comemorativos.

Se hizo un viaje artesanal repitiendo el primer viaje de Colón a las Américas con
réplicas de los navíos originales (la Pinta, la Niña y la Santa María) construidos en los
astilleros de rivera españoles de Isla Cristina, Cartagena y Barcelona respectivamente,
con métodos artesanales.

Se organizó la Exposición Universal de Sevilla, coincidiendo con la celebración de las


Olimpiadas de Barcelona, y los Lugares colombinos protagonizaron actuaciones de
restauración en sus principales monumentos, así como multitud de actos
conmemorativos, rememorando la participación de Palos de la Frontera, Moguer y La
Rábida en el viaje descubridor.
Conquista de América
La Conquista de América es la expresión que hace referencia a la exploración,
apropiación y colonización de parte del continente americano por parte de algunas
potencias europeas, entre las cuales se encuentran España, Portugal, Inglaterra, Francia
y Holanda, a partir de la llegada de Colón a América en 1492 y que se mantuvo
principalmente durante los siglo XVI, XVII y XVIII, aunque aún continúan algunos
enclaves coloniales en el presente.

Dicha acción supuso la invasión del territorio político y cultural de numerosos pueblos
indoamericanos, entre los cuales los más conocidos fueron el Imperio Inca, el Imperio
Azteca y la Confederación Chibcha, así como cacicazgos, tribus, confederaciones de
tribus y otros sistemas de organización política que perdieron su autonomía, vieron
sometidos o eliminados sus líderes, diezmada su población y aniquiladas sus culturas,
en una acción de sometimiento de alcance continental.

El colapso demográfico padecido por los pueblos originarios a causa de las


enfermedades traídas desde Europa, que en algunos casos llegó a exterminar el 100% de
la población,1 desempeñó un papel decisivo en la conquista de América.

Hay que señalar también que la conquista europea se propagó a partir de enclaves
urbanos y no penetró en las areas más remotas del continente. Así, varios pueblos
originarios mantuvieron el dominio sobre sobre vastos territorios hasta finales del siglo
XIX: la Patagonia, la llanura pampeana, el Gran Chaco, el Mato Grosso, la Región
Amazónica, la Región del Darién, las grandes llanuras del oeste norteamericano y
Alaska entre otras, permanecieron bajo el dominio de naciones como los Mapuche, Het,
Ranquel, Wichi, Qom, Amazónicas, Algonquina, Hopi, Comanche, Inuit y muchos
otros. En 2007 se encontraron accidentalmente los restos mortales de 70 personas
correspondientes a hombres, mujeres y adolescentes cerca de la ciudad de Lima los
cuales fueron registrados por los arqueólogos como asesinados durante el verano de
1536. Junto a los cadáveres se encontraron restos de armamento europeo y evidencias
de que muchos de ellos fueron empalados o estrangulados. El hallazgo, que corresponde
al período de las conquistas de Francisco Pizarro para someter al Imperio Inca, ha sido
una de las primeras evidencias arqueológicas de las maneras en que se desenvolvieron
los eventos de la Conquista del Nuevo Mundo.2

Historia
Se sabe que los vikingos establecieron al menos un asentamiento humano en el
continente americano, al que se da una duración de una década. Se trata de L'Anse aux
Meadows (actual Canadá). Los vikingos denominaron las tierras descubiertas a la que
llamaron Vinland. Se ha demostrado con fechado de radiocarbono que el
establecimiento fue establecido entre los años 975 y 1020.3 El sitio ha sido declarado
por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Las investigaciones realizadas por el explorador Helge Ingstad y su esposa la


arqueóloga Anne Stine, publicadas en su libro El Descubrimiento Vikingo de América:
La Excavación del Sitio Norte en L'Anse Aux Meadows, Newfoundland, sugieren
fuertemente que las colonias vikingas fueron fundadas por Leif Ericson.4 En 1964, el
Congreso de los Estados Unidos declaró al 9 de octubre como el "Día de Leif Erikson",
en recuerdo de la primera llegada de europeos a América.5 En 2007, el presidente de los
Estados Unidos George W. Bush declaró en ocasión de la celebración del Día de Leif
Ericson que:

Leif Erikson, hijo de Islandia y nieto de Noruega, lideró una tripulación determinada a través
del Atlántico más de 1.000 años atrás y se volvió el primer europeo conocido en arribar a
Norteamérica.6

Los vikingos exploraron y posiblemente cartografiaron el territorio (el mapa de Vinland


es verdadero para la Universidad de Yale y la Institución Smithoniana, valuado en 25
millones de dólares, pero se discute el que posiblemente sea una falsificación millonaria
fechada del año 1923).7 que muestra una parte del continente americano (Groenlandia y
la costa este de América del Norte) diferente del que los españoles y portugueses
exploraron, colonizaron y cartografiaron, creyendo equivocadamente al principio que se
trataba de las Indias, en el continente asiático.

El navegante Cristóbal Colón emprendió el viaje de descubrimiento que partió de


España en dirección hacia el oeste. La flota a su mando constaba de tres embarcaciones,
una de ellas una nao La Santa María a la que se suman dos carabelas,la La Niña y La
Pinta, y que gobernaba en nombre de los Reinos de Castilla y Aragón y fue por las que
llegó a América el 12 de octubre de 1492. Colón creyó equivocadamente que había
llegado a la costa oriental del Asia, denominadas también equivocadamente por los
españoles como "las Indias". Ese error se difundió a su vez entre los europeos y de allí
provendría la denominación de "Indias" e "Indias Occidentales" (West Indies), así como
la denominación de "indios", para referirse indiscriminadamente a las diferentes
culturas americanas y sus miembros, error cuyas consecuencias aún persisten. Colón
murió sin saber que había llegado a un continente desconocido por los europeos del
siglo XV.

La llegada de Cristóbal Colón a América abriría la conquista de América y el


sometimiento de las civilizaciones y culturas americanas, justificando esa dominación
en tres grandes principios:

1. Era "Tierra de Nadie" (res nullius), principio que supuso de hecho y derecho el
desconocimiento de la presencia de sus habitantes como personas con derechos.
2. Eran "tierras para la cristianidad", principio que llevó a su vez a la decisión de
imponer el cristianismo a los habitantes de América, habilitando su exterminio
en caso de negarse a aceptar esa religión. En ciertos casos los europeos
sostuvieron que "los indios no tenían alma" negando la condición humana de los
pueblos originarios.
3. Como América era "Tierra de Nadie", las civilizaciones que allí se habían
desarrollado, las riquezas acumuladas y naturales, así como el derecho a utilizar
a los habitantes como mano de obra forzada, correspondía a quien se impusiera
primero. La obsesión por el oro, simbolizada en la búsqueda de El Dorado,
caracterizó la Conquista de América así como la migración de miles de tropas
mercenarias.

En 1493 el papa Alejandro VI, le entregó esos territorios considerados asiáticos, al reino
de Castilla, imponiendo la excomunión a cualquier cristiano que viajara a Las Indias,
sin autorización del rey de Castilla (Bulas Alejandrinas), orden que finalmente no fue
respetada, por los británicos, holandeses, franceses, belgas, suecos ni rusos. Una década
después, el italiano Américo Vespucio descubriría que las tierras a las que había llegado
Colón no se encontraban en las Indias, sino que era un continente desconocido por los
europeos del siglo XV. En honor a ese descubrimiento, los europeos lo llamarían
"América", nombre que se impuso durante la conquista del continente por parte de las
potencias europeas.

Si bien es clara la fecha de inicio de la Conquista de América (1492), la fecha de


finalización es menos clara. En el caso español, en la década del 70 del siglo XVI un
decreto del rey Felipe II prohibió los actos de conquista, denominándose a partir de
entonces los actos llevados adelante por los españoles con la palabra pacificación. Más
allá de las cuestiones terminológicas se puede decir que la Conquista Europea de
América terminó con el proceso generalizado de emancipación iniciado por la
independencia estadounidense en 1776 y creación de naciones independientes y
soberanas en América que se extendió a lo largo de los siglos XIX y XX. La última
nación en independizarse de una potencia europea fue Belice en 1981, restando aún
algunos pocos enclaves coloniales.

Pese a ello los proceso de conquista de pueblos originarios continuaron en los países ya
independizados de Europa. Ejemplos de ello son la llamada Conquista del Oeste por
parte de los Estados Unidos, y las denominadas Conquista del Desierto y Pacificación
de la Araucanía en Argentina y Chile, mediante las cuales se conquistaron las tierras y
se sometió al pueblo Mapuche. Incluso hacia finales del siglo XX en países como
Colombia, Venezuela, Brasil y Perú se registraban casos de colonos blancos que
desposeían a los pueblos aborígenes de sus territorios de manera violenta o por medio
de negocios no claros. La organización continental de los pueblos indoamericanos
continúa a denunciar hechos en contra de los derechos humanos en ese sentido. La
elección de Evo Morales como presidente de Bolivia en 2006, primer presidente de un
país americano perteneciente a un movimiento indígena, ha sido presentado por sus
seguidores como la primera oportunidad para desmontar la matriz étnica-colonial
subsistente de los Estados americanos.8

Consecuencias
Entre las consecuencias a resaltar sobre la Conquista de América están:

• Desaparición de los sistemas políticos y organizativos de los pueblos


amerindios.
• Pérdida definitiva de su soberanía.
• Desaparición de numerosas lenguas autóctonas y casi extinción de otras. Las
lenguas indo americanas pasaron a un segundo plano y se impusieron
definitivamente los idiomas europeos.
• Destrucción de las obras culturales de los pueblos originarios (textos, obras de
arte, religiones, templos, ciudades, obras artesanales, monumentos, caminos,
memoria, etc.).
• Inferiorización y desprecio por las culturas originarias.
• Inferiorización y desconocimiento de la naturaleza humana de los pueblos
originarios al ser reducidos a la categoría de "encomendados" sometidos a
colonizadores europeos, en el caso de la conquista española. En el caso de otras
experiencias coloniales también fueron en mucho casos desconocidos como
seres humanos con los mismos derechos que los europeos.
• La esclavitud: aunque algunos pueblos aborígenes practicaban la esclavitud, los
conquistadores establecieron la esclavitud de manera generalizada. Para ello
fueron secuestradas alrededor de 60 millones de personas en África de la cuales
solo unas 10 millones llegaron con vida a América para ser reducidos a la
condición de esclavos.
• Muchas culturas del Nuevo Mundo se conservaron y aumentaron la población
aunque también muchas culturas indígenas desaparecieron debido en ocasiones a
enfermedades que eran llevadas por los europeos y que eran desconocidas para
ellos, y en otras a las conquistas europeas.
• La Conquista de América abrió nuevas vías de comunicación y transporte, sobre
todo marítimas entre Europa y América, así como entre distintos puntos de
Europa y de América entre sí. Ello llevó a la creación de decenas de puertos
oceánicos y fluviales en el continente americano. El trazado de esas vías estuvo
influido en gran medida por razones mercantiles, relacionadas con los bienes
que los colonizadores extraían en América para ser llevados a Europa,
principalmente oro, plata y alimentos, así como la exportación de manufacturas
desde Europa y esclavos desde África hacia América.

Relaciones entre los indígenas y los conquistadores

Conquistadores españoles
Viajes de Colón

Colón y sus hombres tenían como meta principal alcanzar el "Gran Khan" (Asia). Así,
mientras intentaban entrar en contacto con el "Rey de la tierra" variaba su trato a los
indígenas según les consideraran más o menos importante para dicho objetivo. En su
primer contacto, y al verificar su aparente falta de señor y el nivel cultural de los
antillanos, siguiendo los mismos principios que por ejemplo en las islas Canarias y el
resto de los reinos, se les consideró, según el profesor Luis Ramos Gómez, de la
Universidad Complutense de Madrid, siervos naturales a los que era factible adscribir
a Castilla.1 Como puede comprobarse en múltiples capítulos de la historia, era técnica
habitual en esos tiempos la incorporación pacífica de los nuevos territorios si aceptaban
la soberanía de los Reyes y el Cristianismo, o la conquista armada en caso de rechazar
cualquiera de esos términos.

Si, como vemos, hay diversas fases en la relación que Colón mantuvo con los indígenas, sin
embargo todas ellas tienen en común el hecho de que el Almirante siempre consideró a los
antillanos como a inferiores, autoridades sociopolíticas incluidas, y si les trató de una u otra
forma fue por las circunstancias del momento, es decir, por conveniencia, no por las
características de aquellos a cuyos territorios habían llegado.

La impresión de Colón sobre la superioridad armamentística y cultural de los nuevos


llegados queda patente en las descripciones que realizaba de los indígenas taínos al
buscar un lugar donde establecer una fortaleza para sus monarcas. Así, por ejemplo, dos
días después de haber llegado a América, Colón escribió en su diario:
Domingo 14 de octubre:[...]vide un pedaço de tierra[...]el cual se pudiera atajar en dos días por
isla, aunque yo no veo ser necesario, porque esta gente es muy símplice en armas, como verán
vuestras altezas de siete que yo hize tomar para les llevar y deprender nuestra fabla y bolvellos.
Salvo que vuestras altezas, cuando mandaren, puédenlos todos llevar a Castilla o tenellos en la
misma isla captivos, porque con cincuenta hombres los ternán todos sojuzgados y los harán
hazer todo lo que quisieren.

En el primer viaje Colón dejó un grupo de españoles instalados en la isla La Española


(actualmente República Dominicana y Haití), en un fuerte ubicado en la costa norte y
denominado Navidad.2 A su regreso, con el objetivo de establecerse sólidamente en las
Indias y ampliar el descubrimiento para alcanzar los territorios de Catay' encontró a
todos los españoles (unos 40 hombres) muertos y la colonia incendiada.2 Al buscar
explicaciones convincentes le fue imposible encontrarlas y, a partir de este momento,
sus relaciones con los indígenas fueron empeorando, llegando a amenazarles con
hacerlos esclavos si no le entregaban grandes cantidades de oro y especias.2

En las Antillas, Colón tomó contacto con la cultura taína que se extendía por las islas
del Caribe estimándose en 250.000 miembros al momento de la llegada de los
españoles. En sus diarios, Colón presenta inicialmente a los taínos como una cultura
socialmente indiferenciada, sin ninguna estructura socio-política. El 2 de noviembre de
1492 estableció el primer contacto con una alta autoridad taína, a la que prácticamente
no le concede ninguna importancia en su diario. No fue hasta 6 de noviembre que Colón
se percató de que los taínos constituían una sociedad estructurada, cuando Colón volvió
a tener un segundo contacto con un señor taíno que fue a visitarlo a su campamento.
Colón y su expedición seguía obsesionada con el Gran Kan y, comprobando que los
caciques locales nada sabían de él, consideró que la estructura social taína no le era de
ninguna utilidad, llegando a planear el secuestro de un cacique que había acudido a su
campamento, algo que finalmente no realizó por miedo a una reacción violenta de los
pobladores.1

Ramos Gómez concluye:1

De lo sucedido se desprende que no es cierto que en Río de Mares Colón descubra que los
antillanos tienen una estructura sociopolítica compleja, ya que lo sabia desde muchos días antes,
no dándola importancia, porque no le era útil para sus planes, que aún seguían centrados en
alcanzar «las grandes ciudades del Gran Can, que se descubrirán sin duda, y otras muchas de
otros señores que habrán en dicha servir a Vuestras Altezas» [...] Y frente a estos objetivos ¿Qué
podía representar ese cacique con su nitaino y su hijo? ¿qué importancia tenía él, su espacio o
sus súbditos? Indudablemente, ninguna, por lo que actuó con respecto a ellos como había hecho
desde el primer día en San Salvador: despreciando su figura y su significado político.

En el primer viaje de Colón se capturaron indígenas para ser mostrados ante sus
monarcas de Castilla y en ocasiones existieron capítulos de violencia sexual contra
mujeres indígenas. En este sentido Michel de Cúneo, uno de los hombres de Colón,
cuenta cómo capturó a una mujer, cuya "propiedad" le fue confirmada por el Almirante,
y con la que mantuvo relaciones sexuales forzadas.3

Mientras estaba en la barca, hice cautiva a una hermosísima mujer caribe, que el susodicho
Almirante me regaló, y después que la hube llevado a mi camarote, y estando ella desnuda
según es su costumbre, sentí deseos de holgar con ella. Quise cumplir mi deseo pero ella no lo
consintió y me dió tal trato con sus uñas que hubiera preferido no haber empezado nunca. Pero
al ver esto (y para contártelo todo hasta el final), tomé una cuerda y le di de azotes, después de
los cuales echó grandes gritos, tales que no hubieras podido creer tus oídos. Finalmente
llegamos a estar tan de acuerdo que puedo decirte que parecía haber sido criada en una escuela
de putas.

El 12 de diciembre, cerca del final de su primer viaje, Colón cuenta en su Diario como
al llegar a "Caritaba", tras comprobar el miedo inicial de los indígenas hacia ellos, según
él debido al miedo a los de caniba, atraparon a una mujer «muy moça y fermosa» para
hacer perder el miedo al resto de indígenas, llevándola a la nao para vestirla y darle
cuentas y cascabeles y sortijas de latón, volviendola después a enviar a tierra muy
honradamente según su costumbre.4 Enviada con otros hombres de la nao y 3 "indios"
que llevaba consigo fue llevada de nuevo a la nao ya que:

«Los marineros... dixieron al Almirante que (la mujer) ya no quisiera salir de la nao sino
quedarse con las otras mugeres indias que avía hecho tomar en el puerto de Mares de la isla
Juana de Cuba».

Colón volvió a enviarla al día siguiente, deseando que los indígenas tomasen gana de
servir a los reyes y confiado en que las nuevas que la india avría dado de los cristianos
ser buena gente. Sabiendo que había oro en tierra por un pedacito que la india llevaba
en la nariz envió a nueve hombres bien armados con la india para averiguarlo. Al entrar
en la población de la mujer encontraron que sus más de dos mil habitantes habían huido
al verlos, pero el indio que llevaban como traductor consiguió convencerles de que no
eran de caniba y de que volvieran, tras lo cual les trataron casi reverencialmente,
dándoles despueés de comer y dejándoles entrar en sus casas. Vieron en esas que el
marido de la mujer llegaba hasta los cristianos, portando la multitud a la mujer
cavallera, para darles las gracias por la honra que el almirante le había hecho.

El colapso demográfico

Para algunos autores el factor decisivo en la derrota de las civilizaciones americanas fue
la introducción de enfermedades e infecciones inexistentes en América hasta ese
momento, para las que los pueblos originarios carecían de defensas biológicas
adecuadas. El investigador estadounidense H. F. Dobyns9 ha calculado que un 95% de la
población total de América murió en los primeros 130 años después de la llegada de
Colón. Por su parte, Cook y Borak, de la Universidad de Berkeley, establecieron luego
de décadas de investigación, que la población en México disminuyó de 25,2 millones en
1518 a 700 mil personas en 1623, menos del 3% de la población original.10 En 1492
España y Portugal juntas no superaban los 10 millones de personas.11

El colapso demográfico de la población original de América fue, según algunos autores,


la causa esencial de su derrota militar. Steven Katz ha dicho al respecto:

Muy probablemente se trata del mayor desastre demográfico de la historia: la despoblación del
Nuevo Mundo, con todo su terror, con toda su muerte.12

Algo similar sucedió con el Imperio Inca, derrotado por Francisco Pizarro en 1531. La
primera epidemia de viruela fue en 1529 y mató entre otros al Emperador Huayna
Cápac, padre de Atahualpa. Nuevas epidemias de viruela se declararon en 1533, 1535,
1558 y 1565, así como de tifus en 1546, gripe en 1558, difteria en 1614 y sarampión en
1618.13 Dobyns estimó que el 90% de la población del Imperio Inca murió en esas
epidemias.
Debate sobre el eventual genocidio y destrucción de las
culturas originarias
Lienzo de Tlaxcala (1552). La Matanza de Cholula. Algunos sectores sostienen que
estos cuadros callan los crímenes perpetrados por los nativos como los sacrificios
humanos y el canibalismo, y que los conquistadores habrían beneficiado a los pueblos
indígenas protegiéndolos de esos actos. Como argumento citan el relato de Bernal Díaz
del Castillo, cronista de los conquistadores, quien cuenta que poco antes de la Matanza
de Cholula, los aliados tlaxcaltecas le habrían dicho a la esclava-amante de Cortés:

Mira, Malinche, que esta ciudad está de mala manera porque sabemos que esta noche han
sacrificado a su ídolo, que es el de la guerra, siete personas, y los cinco de ellos son niños,
para que les de victoria sobre vosotros.14

En sentido contrario otros sectores sostienen que los conquistadores demonizaron a los
indígenas, creando una leyenda negra con el fin de facilitar el genocidio y explotación
de todos los pueblos indígenas.

Existe un fuerte y apasionado debate sobre la calificación de genocidio de la acción de


los conquistadores españoles en América en el que se han expresado diversos puntos de
vista:

• Genocidio continuado realizado por las potencias coloniales europeas y los


estados americanos: la Cumbre de los Pueblos Indígenas de América considera
que la Conquista realizada por todas las potencias europeas fue un genocidio
físico y cultural y que ese genocidio ha sido continuado por los estados
americanos.
• Genocidio realizado sólo por los españoles: esta posición suele ser sostenida
por algunos anglosajones y está relacionada con la llamada leyenda negra
española que algunos sostienen fue impulsada principalmente por Gran Bretaña
cuando pugnaba por el poder mundial con el Imperio Español.
• Genocidio de los estados nacionales: esta posición niega que las potencias
europeas hayan causado un genocidio indígena, pero sostiene que varios de los
estados nacionales americanos independizados, cometieron genocidios al
conquistar territorios indígenas.
• Acto civilizador: esta posición niega que la Conquista de territorios indígenas
por parte de potencias europeas u estados americanos haya causado un descenso
sensible de la población indígena y sostiene por el contrario que tuvo un
resultado civilizador que permitió también cristianizar a los indígenas, lo que
habría mejorado su calidad de vida.
• Acto civilizador de una determinada potencia: como variación de la postura
anterior, ciertos sectores sostienen que algunos países han actuado de manera
humanitaria al conquistar a los indígenas, pero otros no, llegando a causar
genocidios en ciertos casos.
• Muerte masiva por enfermedades: esta posición reconoce que hubo una
muerte masiva de indígenas, pero la atribuye a las transmisión involuntaria de
enfermedades y por lo tanto considera que no debe ser denominada genocidio.
• Genocidio como figura anacrónica: algunos sectores sostienen que el
genocidio es una figura anacrónica correspondiente al siglo XX y que no debe
ser utilizada para analizar la mortandad de indígenas entre el siglo XVI y el siglo
XIX.
• Posiciones intermedias: existen numerosas posiciones intermedias que
consideran que existieron excesos y abusos, pero que no alcanzaron la magnitud
de un genocidio.

La Cumbre de los Pueblos Indígenas de América sostiene que la acción de los


conquistadores europeos no solo causó uno de los genocidios más grandes de la historia,
destruyendo cientos de culturas y estableciendo un sistema permanente de opresión y
explotación, sino que también sostienen que el genocidio y la explotación fue
continuado por los estados nacionales sucesores de las potencias coloniales.15 En ese
sentido, el Primer Encuentro Continental de Pueblos Indios, reunidos en Quito en 1990
expresó en la Declaración de Quito:

Los Indios de América no hemos abandonado jamás nuestra constante lucha contra las
condiciones de opresión, discriminación y explotación que se nos impuso a raíz de la invasión
europea a nuestros territorios ancestrales.16

En sentido similar la Cumbre Continental de Pueblos y Organizaciones Indígenas del


Continente de Abya Yala, reunidos en Mar del Plata en 2005, declaró:

Nosotros, los Pueblos y Organizaciones Indígenas del Continente de Abya Yala -América-
reunidos en territorio ancestral del Pueblo Mapuche, Mar del Plata, Argentina, del dos al cuatro
de noviembre, primeramente invocamos, la cosmovisión de nuestros mayores y siguiendo el
camino trazado por ellos, en un marco de unidad y armonía entre nosotros y con nuestra madre
naturaleza, damos las siguientes palabras.
Que, esta Cumbre Continental Indígena en Mar del Plata 2005, es la continuación de 1990 en el
Encuentro Continental Indigena. El Segundo Encuentro Continental de un proceso de Unión
Continental del Águila y el Cóndor, iniciado en Quito.
Que somos los representantes de más de 50 millones de mujeres y hombres indígenas del
continente y somos Pueblos preexistentes a la creación de los actuales Estados, por lo que
ejercemos y reclamamos el reconocimiento de nuestro derecho a la libre determinación como
Pueblos, a fin de decidir nuestra organización política y nuestro propio desarrollo económico,
social y cultural.
Que los Pueblos Indígenas hemos sido víctimas por quinientos trece años de un proceso de
genocidio, colonización y discriminación producto de ideologías y políticas imperiales, mismas
que han violado nuestros derechos fundamentales. Cualquier diálogo entre Pueblos Indígenas, el
Estado y la Sociedad, debe tomar en cuenta la naturaleza colectiva e histórica de estos
derechos.17

A partir de esta posición la Cumbre de los Pueblos Indígenas de América han


presentado a las Naciones Unidas una Carta de la Tierra de los Pueblos Indígenas que
entre otras cosas, proclama la imprescriptibilidad de los derechos de los pueblos
indígenas y el derecho a la autodeterminación, y exige la reforma de la Convención de
las Naciones Unidas contra el Genocidio con el fin de incluir «las numerosas formas de
genocidio de pueblos indígenas», en particular el «genocidio cultural».18

En América Latina esta posición extremadamente crítica ante la obra de los


conquistadores europeos ha sido también adoptada oficialmente por algunas naciones
como Venezuela19 y Bolivia, y por una considerable cantidad de intelectuales y fuerzas
políticas. En Europa y parte de Norteamérica es más habitual que los funcionarios
oficiales, la opinión pública, los intelectuales y las organizaciones políticas y sociales no
consideren que la Conquista de América haya constituido un genocidio, en términos
generales.

Algunos investigadores de Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Bélgica, Alemania,


Francia, Suecia y Noruega han sostenido también que la acción de los conquistadores
españoles en América fue bárbara y constituyó un genocidio.20 Otros historiadores han
sostenido que esas afirmaciones carecen de sustento y que es obra de una conspiración
impulsada principalmente por británicos y franceses para crear una leyenda negra contra
España. Algunos historiadores sostienen que naciones como Gran Bretaña, Estados
Unidos, Argentina, Brasil y Chile, habrían realizado genocidios al conquistar las tierras
indígenas americanas. A su vez esas afirmaciones han sido rechazadas como mitos por
diversos investigadores. En general puede decirse que, en los procesos de conquista de
los territorios indígenas en América, en la diversas épocas, varios sectores e
investigadores han denunciado y continúan denunciando la existencia de genocidios, en
tanto que otros investigadores rechazan de plano semejantes denuncias sosteniendo que
se trata de mitos o leyendas negras.

Ejemplos de esta segunda visión es la opinión de la Dra. María Saavedra, profesora de


la Universidad San Pablo-CEU de España, que considera que el movimiento indigenista
es un invento de la izquierda y opina lo siguiente:

Hablar de genocidio para referirse a la actitud que los españoles adoptaron con los nativos
americanos es, cuanto menos, un error de conocimiento histórico. Un genocidio implica la
voluntad de acabar con un pueblo borrando en la medida de lo posible su rastro sobre la tierra. Y
si tuviéramos que hablar en términos de intereses, esto estaría muy lejos de los objetivos de la
Corona española en América. Pero es que, además, el español demostró con su conducta que no
le interesaba en absoluto arrancar del continente americano a su población nativa. ¿Para qué
entonces crear escuelas, colegios y muy pronto Universidades? Recordemos la temprana fecha
de fundación de la Universidad de Santo Domingo (1538), seguida muy pronto por las de Lima
y México. O la de San Francisco Xavier de Chuquisaca, en Bolivia, creada en 1624. Pero la
razón más importante es que la Corona impulsa la colonización americana con un objetivo
prioritario: la evangelización de los indígenas.21

Por su parte, el historiador argentino Félix Luna hizo el siguiente comentario a una
noticia difundida por la agencia oficial de noticias bajo el título Se cumplen 513 años
del mayor genocidio de la historia:

Es sesgada y unilateral. Por supuesto que, al hablar de conquista, hubo violencia y crueldades,
pero decir que fue el mayor genocidio de la historia es una exageración, y me asombra.22

En el siglo XVI, pensadores mexicanos como Alva Ixtlilxóchitl cuestionó la crueldad de


los conquistadores españoles con estas palabras:

Hiciéronse este día (cuando fue tomada la ciudad), una de las mayores crueldades que sobre los
desventurados mexicanos se han hecho en esta tierra. Era tanto el llanto de las mujeres y niños
que quebraban los corazones de los hombres.23

Otro texto mexicano del momento de la conquista dice:

Todo lo cogieron, de todo se adueñaron, todo lo arrebataron como suyo, todo se apropiaron
como si fuera su suerte. Y después que le fueron quitando a todo el oro, cuando se lo hubieron
quitado, todo lo demás lo juntaron, lo acumularon en la medianía del patio, a medio patio: todo
era pluma fina.24

El debate acerca de la moralidad de los hechos de la conquista se produjo incluso en


Europa. En el siglo XVI, Fray Bartolomé de las Casas sostuvo que los pueblos
originarios estaban siendo explotados bárbaramente por los conquistadores y
encomenderos, denunciando esas. Tanto entonces como hoy otros sectores sostuvieron
que las afirmaciones de De las Casas son falsas o exageradas y parte de una leyenda
negra antiespañola y anticatólica. Sin embargo, la Corona Española tomó en cuenta las
denuncias de De las Casas y sancionó en 1542 las Leyes Nuevas con la intención de
proteger los derecho de los pobladores de América frente a conquistadores y
encomenderos.

El siguiente es un fragmento de la Brevísima relación de la destrucción de las Indias


(wikisource) de Bartolomé de las Casas:

Daremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las
dichas tiranías e infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce cuentos
de ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son
más de quince cuentos. Dos maneras generales y principales han tenido los que allá han pasado,
que se llaman cristianos, en estirpar y raer de la haz de la tierra a aquellas miserandas naciones.
La una, por injustas, crueles, sangrientas y tiránicas guerras. La otra, después que han muerto
todos los que podrían anhelar o sospirar o pensar en libertad, o en salir de los tormentos que
padecen, como son todos los señores naturales y los hombres varones (porque comúnmente no
dejan en las guerras a vida sino los mozos y mujeres), oprimiéndolos con la más dura, horrible y
áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas. A estas dos maneras
de tiranía infernal se reducen e ser resuelven o subalternan como a géneros todas las otras
diversas y varias de asolar aquellas gentes, que son infinitas.

En 1615, Felipe Guamán Poma de Ayala envío un relato de 1200 páginas "La primera
nueva crónica y el buen gobierno" al Rey de España. Guamán era un antiguo miembro
de la nobleza Incaica que se lamentaba en los años de su vejez por haber ayudado a los
conquistadores y quería informar al Rey de todos los problemas. Su crónica contenía la
historia de los Incas, su conquista y el maltrato a los indígenas. El libro se perdió hasta
1908 cuando apareció en la librería privada de la Casa Real de Dinamarca.

España, en algunos casos utilizó métodos excesivamente violentos para reprimir la


defensa de sus tierras por parte de los pueblos originarios. Caupolicán, el toqui mapuche
que lideró la resistencia contra la invasión española, fue ejecutado por medio del
empalamiento.25 Tupac Amaru II que lideró un levantamiento inca en 1780 fue
ejecutado luego de ser obligado a presenciar la tortura y ejecución de su esposa e hijo
entre otros; luego se le cortó la lengua y fue atado a cuatro caballos con la intención de
descuartizarlo, tarea que finalmente fue realizada con hachas26 Algunos sectores
cuestionan estas ejecuciones calificándolas como métodos bárbaros destinados a
infundir el terror entre los indígenas, pero otros sostienen que se trataba de excesos de
los conquistadores que el rey de España no aprobaba.

Algunos investigadores han sostenido que los relatos sobre los abusos y excesos
cometidos por los conquistadores españoles fueron aprovechados por las potencias
europeas protestantes y rivales de España para crear una leyenda negra antiespañola y
anticatólica. Otros investigadores han sostenido que, con el argumento de la existencia
de una supuesta leyenda negra, hay sectores que inventaron una leyenda blanca de
sentido opuesto, con el fin de presentar la acción de los conquistadores como civilizada
y cristiana.

En el verano de 1550, en Valladolid, estos temas fueron discutidos en el concejo del rey
de España. El humanista e ilustrado aristoteliano Juan Ginés de Sepúlveda sostuvo que
los indios eran “esclavos naturales” tal como Aristóteles los había definido en la frase,
“bárbaros inhumanos que pensaban que la ofrenda más grande que ellos le podían dar
a Dios era su corazón humano”. Incluso sus brillantes artes, escultura y arquitectura no
eran, para Sepúlveda prueba de su civilización, “por cuanto ni las abejas ni las arañas
realizan obras que los humanos no puedan imitar.”

El fraile dominicano defensor de los derechos indígenas, Bartolomé de las Casas, trajo
al concejo un vasto expediente, un reportaje de primera mano sobre las crueldades que
conquistadores estaban realizando en América, defendiendo la humanidad de los indios.
En esa oportunidad dijo una frase que se ha hecho famosa: “Todo el mundo es humano”.
De las Casas, sin embargo aceptaba como legítima la esclavitud de hombres y mujeres
de Africa. Algunos investigadores reconocen en Bartolomé de las Casas un precursor de
los derechos humanos que comenzarían a ser reconocidos a partir del siglo XVIII. Otros
investigadores sostienen que De las Casas falseaba los hechos y es el corazón de la
llamada leyenda negra antiespañola y anticatólica.

El rey de España escuchó y ordenó que la Conquista se detuviera mientras estos asuntos
eran explorados con más detalle (Ver Junta de Valladolid). Finalmente el Rey de España
aceptó que los indígenas eran seres humanos, pero disminuidos en sus facultades,
debido a lo cual estableció que debían ser "encomendados" a los españoles,
conformando un régimen de tipo servil, fundado en el trabajo forzado y el abuso sexual
contra las mujeres.

En su lecho de muerte, Mansio Serra de Leguizamón, uno de los conquistadores del


Perú, expresaba un lamento profundo por la injusta destrucción de la sociedad Inca:
“Tengo que decir esto ahora por razones de conciencia ‘por cuanto soy el último de los
conquistadores en morir’”. Otros españoles que no eran miembros del clero, como
Sahagún, quién se enamoró de la cultura azteca, y aún entre los conquistadores, Bernal
Díaz quien marchó con Cortés, se conmovieron hasta comparar la tragedia de México
con la Caída de Troya. Los investigadores que se oponen a las visiones indigenistas
sostienen que los indígenas aceptaron voluntariamente la cultura española y que las
mujeres indígenas mantuvieron también voluntariamente relaciones sexuales con los
conquistadores dando origen a una nueva etnia de criollos y mestizos.

Opiniones de intelectuales sobre la conquista de


América
• Carlos Fuentes
La conquista de los pueblos no-europeos admitió a éstos en la historia universal, pero a
condición de dejarse colonizar -es decir, *civilizar*, es decir -sin comillas- explotar.27

• Eduardo Galeano:

Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de
las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población
come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen
sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación
de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue
negando el derecho de ser.
Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora
se cumplen en nombre del dios del Progreso. Sin embargo, en esa identidad prohibida y
despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible.
América, ciega de racismo, no las ve.28

• Miguel León-Portilla
• Pablo Neruda:

III. Los conquistadores


¡Ccollanan Pachacutec! ¡Ricuy
anceacunac yahuarniy richacaucuta!29
TUPAC AMARU!
I.
Vienen por las islas (1493)
Los carniceros desolaron las islas.
Guanahaní fue la primera
en esta historia de martirios.
Los hijos de la arcilla vieron rota
su sonrisa, golpeada
su frágil estatura de venados,
y aún en la muerte no entendían.
Fueron amarrados y heridos,
fueron quemados y abrasados,
fueron mordidos y enterrados.
30

• Octavio Paz

“No todo fue horror: sobre las ruinas del mundo precolombino los españoles y los portugueses
levantaron una construcción histórica grandiosa que, en sus grandes trazos, todavía esta en pie.
Unieron a muchos pueblos que hablaban lenguas diferentes, adoraban dioses distintos,
guerreaban entre ellos o se desconocían. Los unieron a través de leyes e instituciones jurídicas y
políticas pero, sobre todo, por la lengua, la cultura y la religión. Sí las pérdidas fueron enormes,
las ganancias han sido inmensas.
Para juzgar con equidad la obra de los españoles en México hay que subrayar que sin ellos –
quiero decir: sin la religión católica y la cultura que implantaron en nuestro país- no seríamos lo
que somos. Seriamos, probablemente, un conjunto de pueblos divididos por creencias, lenguas y
culturas distintas.”31

• Abel Posse:

Más que un genocidio, lo grave de la Conquista fue el teocidio.32


• Mario Vargas Llosa:

El quinto centenario va a dar origen a muchos discursos. Va a haber efusiones retoricas en todo
el mundo hispanico, interminables, pero me temo mucho que buena parte de la celebracion se
quede en las efusiones retoricas. Me temo que en America Latina resuciten viejas controversias
totalmente apolilladas como las del indigenismo y el hispanismo. Que comiencen a cobrarse
cuentas a los conquistadores por las destrucciones y asesinatos y que se pierda la oportunidad
para algo que debiera ser una celebracion creativa, por ejemplo, la lucha contra los
nacionalismos en America Latina que es una de las batallas que todavia hay que librar.33

Colonización europea de América


La Colonización europea de América se inicia a finales del siglo XV luego de que
Cristóbal Colón llegara en 1492 con el mecenazgo de la Corona de Castilla. A partir de
ahí, el Imperio Español, el Imperio Portugués, el Imperio Británico, Francia y Holanda,
conquistaron y colonizaron algunos territorios y poblaciones que ya habitaban el
continente.

El Imperio Español y el Imperio Portugués fueron los primeros en realizar la conquista,


y se asentaron principalmente en Norteamérica, Centroamérica y en el área andina de
Sudamérica (imperios Azteca e Inca, respectivamente).

España fue la potencia que mayor presencia colonial impuso en América. Tomó
posesión por la fuerza de los dos grandes imperios existentes en América en ese
momento: en América del Norte llegó a apropiarse de el Imperio Azteca, en el actual
México, estableciéndose en sus ciudades. A partir de ahí controló una gran parte de
América Central: desde la zona andina de América del Sur hasta la zona central de la
actual Chile, incluyendo al Imperio Incaico en el actual Perú. En el Caribe, dominó
sobre todo Cuba, La Española, Puerto Rico, Jamaica, incluyendo a la península de
Florida dentro de sus posesiones caribeñas.

Portugal se apropió de la mayor parte de la franja costera atlántica de la parte norte de


América del Sur, que más tarde originaría el Estado de Brasil.

Inglaterra estableció trece colonias en la franja costera atlántica norteamericana, además


de algunas islas caribeñas y parte de Canadá.

Francia ocupó la actual Guayana Francesa en Sudamérica (aún bajo su dominio),


Louisiana en el Golfo de México, algunas islas del Caribe, y la región canadiense de
Quebec.

Holanda estableció colonias en Norteamérica (Nueva Amsterdam que luego sería Nueva
York), norte de América del Sur (Guyana holandesa hoy Surinam) y algunos
asentamientos en islas caribeñas (Antillas Neerlandesas y Aruba).

Colonización española
La corona de Castilla pronto quiso anexar los nuevos territorios, al parecer ricos en oro
y plata. Luego de la conquista de los imperios Maya, Azteca e Inca junto con otros
menores, comenzó la sujeción de los aborígenes a sistemas de trabajo obligatorios, la
explotación económica de las regiones, la fundación de ciudades y el establecimiento de
las instituciones de gobierno. En el caso de los imperios Maya y Azteca esto se
formalizó a través del establecimiento del Virreinato de la Nueva España y en el caso
del imperio Inca esto se formalizo como el virreinato de la Nueva Castilla.

Sistemas de trabajo obligatorios

Los aborígenes pronto fueron obligados a trabajar para los conquistadores en varios
sistemas de trabajo como la encomienda, la mita, la yana, el porteo y la esclavitud.

La encomienda fue instalada por Nicolás de Ovando, el sucesor de Cristóbal Colón, en


La Española (República Dominicana y Haití) a partir de 1508. Por este sistema la
Corona concedía al encomendero derechos de por vida sobre un número de indios. El
encomendero se encargaba de proteger a los indígenas, evangelizarlos e instruirlos. Los
indígenas debían prestar servicios de trabajo y tributos al encomendero, y tenían
prohibido seguir creyendo en sus ideas religiosas así como aprender a leer y escribir.
Las indígenas encomendadas desempeñaron un rol central en el mestizaje manteniendo
relaciones sexuales con los españoles que en algunos casos, como en Paraguay llegaron
a procrear diez o veinte mestizos cada uno.1 Fray Bernardo de Armenta relató que en
1544, un centenar de españoles ya habían procreado «600 criaturas de que los cristianos
an avido en las indias».2 Algunos historiadores y pensadores sostienen que esas
relaciones sexuales fueron mayoritariamente forzadas,3 mientras que otros sostienen que
las indígenas encomendadas aceptaban voluntariamente mantener relaciones sexuales
con los conquistadores y colonizadores[cita requerida].

A mediados del siglo XVI, la Iglesia comenzó a protestar por las condiciones de trabajo
inhumanas de los indígenas, que eran obligados a trabajar, y que debían ser
considerados personas libres. El padre Bartolomé de Las Casas se destacó por su trabajo
en defensa de los indígenas, quien sostenía que los españoles debían vivir de su trabajo
y no del aborigen. Pero la Corona no eliminó las encomiendas por esta razón, sino
porque los encomenderos estaban ganando mucho poder y representaban un peligro
para la autoridad real en América.

La mita proviene del quechua y significa "turno". Esta institución era ya practicada por
los Incas en la zona andina, y los conquistadores la adaptaron a sus necesidades.
Consistía en un servicio de actividades ganaderas, domésticas y mineras que los
aborígenes estaban obligados a cumplir al servicio de los españoles. Los españoles
prohibieron sus creencias religiosas pero les dejaron seguir hablando en su idioma y
preservar algunos componentes de su cultura autóctona. La mita minera fue la más
extendida.

La yana es conocida también como yanaconazgo y era el trabajo obligatorio de los


indígenas en las labores agrícolas.

El porteo era la obligación de que tenían los aborígenes de transportar los productos que
requirieran los españoles.

La esclavitud fue un régimen de trabajo ampliamente utilizado por los colonizadores


europeos. Inicialmente los indígenas fueron considerados esclavos hasta 1503, pero
luego se estableció que los aborígenes eran personas libres aunque sujetas a trabajo
obligatorio.

Por otra parte, a medida que la mayor parte de la población indígena moría durante el
primer siglo de la colonización y la mano de obra se reducía consecuentemente, los
europeos tomaron la decisión de secuestrar personas en el África subsahariana para
reemplazar a los indoamericanos, ahora bajo un régimen de franca esclavitud. Se estima
que 60 millones de personas fueron atrapadas en África para embarcarlas hacia
América, de las cuales solo 12 millones llegaron con vida.4 El propio fray Bartolomé de
las Casas, defensor de los derechos de los indígenas, llegó a apoyar la esclavitud de
africanos.5

La explotación económica

La minería fue la actividad más importante para los peninsulares. El primer gran
descubrimiento de oro fue en la cuenca del Magdalena, en Colombia en 1537.
Posteriormente, se localizaron minas de plata en Potosí, en el Alto Perú y en México
(Zacatecas y Guanajuato). La Corona exigía una quinta parte del metal extraído, el
quinto real.

La ganadería se vio favorecida por la existencia de grandes extensiones de tierras. Se


importó desde Europa gran cantidad de ganado vacuno que se multiplicó rápidamente.
La ganadería alcanzó gran desarrollo en los territorios de la actual Venezuela.6

Las plantaciones típicas de las zonas tropicales, practicaban el monocultivo (azúcar,


tabaco, algodón). Los productos de las plantaciones eran exportados a Europa para ser
consumidos. Las tareas en las plantaciones estaban a cargo de los esclavos traídos de
África. También mucho de las plantaciones típicas son los tomates.

El monopolio sólo permitía a las Indias comerciar con España. Se estableció el sistema
de puerto único: sólo desde Sevilla podían salir mercaderías para América y sólo a
Sevilla podían llegar los cargamentos americanos. En América los únicos puertos
autorizados para el comercio eran Veracruz (México), Portobelo (Panamá), La Habana
(Cuba) y Cartagena (actual Colombia). Para el comercio con sus colonias, la monarquía
española creo el sistema de flotas y galeones. Con el tiempo, el monopolio fue burlado
en las colonias a través del contrabando.

Fundación de ciudades

Las primeras ciudades fundadas por los españoles eran guarniciones militares para
resolver los problemas de defensa del territorio. Con el tiempo hubo una arquitectura
oficial: desde España se establecían las pautas de urbanización. En 1573 el Rey Felipe II
dictó las Ordenanzas de Población para organizar la construcción de ciudades. Estas
recomendaban que la ciudad se conformara de una sucesión de manzanas cuadradas,
separadas por calles paralelas y perpendiculares entre sí (en forma de damero).

Gobierno

Al principio los jefes de las expediciones recibían el título de adelantados quienes se


encargaban del gobierno político, económico y militar de las regiones descubiertas. Este
título se concedía de manera vitalicia y era otorgado por los reyes de Castilla.
Paulatinamente, la Corona decidió terminar con el poder de los adelantados y crear
complejas instituciones de gobierno, de modo que nadie estaba en posición de ganar
demasiado poder.

El Rey era la máxima autoridad Disponía de todas las medidas para gobernar sus
dominios y designaba a los funcionarios.

La Casa de Contratación, fue creada en el año 1503 por orden de los Reyes Católicos.
Instalada en Sevilla, controlaba el comercio y el tránsito de expediciones y personas
entre España y América. Todas las personas que querían viajar a América debían contar
con una autorización expedida por ella. Los judíos y musulmanes, como expulsados de
los territorios de la Corona desde 1492 y 1502, respectivamente, no podían viajar a las
colonias. En el caso de los conversos, su facilidad para participar en los viajes
transoceánicos varió según la época.

Carlos V creó en 1542 el Consejo de Indias. Instalado en Madrid, este cuerpo tenía
numerosas funciones: elaboraba las leyes relacionadas con América, actuaba como
tribunal supremo de justicia, proponía al monarca la designación de los altos
funcionarios del gobierno indiano y controlaba el sistema de visitas y juicios de
residencia.

El Virrey, era la máxima autoridad en América. Representante directo del Rey, el


desempeño de su cargo solía durar entre tres y seis años. Entre sus facultades y
prerrogativas estaba presidir la Audiencia, supervisar la hacienda real y tener control
sobre la Iglesia. Los territorios bajo su jurisdicción eran los virreinatos.

Los virreinatos se dividieron en provincias, dirigidas por los gobernadores. Tenían


funciones políticas y administrativas y estaban subordinados a la autoridad del Virrey.
En los territorios fronterizos, las provincias estaban a cargo de un capitán general, que
además de las funciones de gobierno se encargaba de la defensa de la región.

Las provincias estaban integradas por distritos a cargo de los corregidores. Estos se
encargaban del gobierno local. Los pueblos de indios estaban a cargo de un corregidor
de indios. Estos funcionarios terminaron con el poder de los encomenderos sobre los
aborígenes.

Los Cabildos se encargaban de la administración de la ciudad y sus alrededores. Lo


presidían dos alcaldes (de primero y segundo voto), que tenían a cargo la administración
de justicia en asuntos de menor importancia.

Las Audiencias fueron organismos creados por Fernando el Católico para la


administración de justicia en América. Estos tribunales estaban integrados por cinco
jueces llamados oidores y otros funcionarios. Intervenían en juicios civiles, criminales y
administrativos. Las Audiencias se convirtieron en las organizaciones de mayor
confianza para la Corona. Vigilaban el desempeño de Virreyes y gobernadores e
informaban al Rey sobre su conducta

Colonización portuguesa
La colonización portuguesa de América, comenzó motivada por razones económicas y
estratégicas. Por un lado las económicas a causa de la merma en las ganancias en el
comercio con el Oriente y las posibilidades mercantiles del árbol de Brasil, de cuya
corteza se producía un tinte rojo usado para teñir textiles. Por el otro estatégicas, por el
temor a una invasión española o francesa a su territorio.

En 1530, la corona portuguesa expulsó a los franceses que rondaban las costas de
Brasil, ya que eran tierras que pertenecían a Portugal desde 1500.

En 1533, el rey de Portugal, dividió el territorio de Brasil en 15 franjas o capitanías, de


150 millas de ancho cada una, lo que influyó en el carácter privado de la colonización
portuguesa. Estas capitanías fueron repartidas u otorgadas a nobles portugueses de
forma vitalicia y hereditaria a fin de obtener el mayor rendimiento con el mínimo de
costos para la metrópoli. Los nobles que recibieron las mismas se comprometieron a
evangelizar a los aborígenes, reclutar colonos, y a desarrollar económicamente la
capitanía.

Durante 19 años la administración de las capitanías estuvo a cargo de los nobles, pero,
en 1549, el rey nombró un gobernador general o "Capitán mayor" representante del rey
que administraría toda la colonia. El propósito de este gobierno era que el rey de
Portugal gobernara a Brasil con el asesoramiento del Consejo Ultramarino, además de
unificar el gobierno colonial. Sin embargo, aunque se pretendió quitar poderes a los
capitanes generales, realmente continuaron dominando la colonia. Ellos, perdieron
solamente facultades políticas pero mantuvieron sus privilegios económicos y
continuaron con la esclavitud indígena. Desde los comienzos de la colonización, una de
las actividades principales realizada por los terratenientes o capitanes generales en
Brasil, fue las cacerías indígenas con el fin de esclavizarlos. Estos organizaron
compañías militares o banderas que se organizaron para realizar expediciones al interior
del territorio y de la selva amazónica, en busca de humanos para esclavizarlos. Aun así,
los indígenas no fueron suficientes para la mano de obra por lo que recurrieron al uso de
esclavos africanos a partir del 1530.

Colonización francesa
Los procesos de colonización francesa se iniciaron a principios del siglo XVII. Durante
el siglo anterior, los franceses habían intentado infructuosamente asentarse en territorio
Norteaméricano y, a pesar de las dificultades, durante el siglo XVI los barcos pesqueros
franceses visitaban con regularidad la costa atlántica del norte del continente. Esto venía
motivado principalmente por la demanda de pieles en los mercados europeos y, por ello,
los comerciantes franceses iniciaron un lucrativo negocio con los aborígenes.
A principios del siglo XVII, Francia fundó puestos comerciales en Nueva Escocia,
Annapolis y Quebec (primera colonia francesa, fundada como parte de una factoría
peletera) en la actual Canadá y no dudó en apoyar a sus aliados comerciales, los
hurones, en sus guerras con otros pueblos indígenas del este de Norteamérica. Otra
colonia francesa fue fundada en Montreal, desde donde comenzó la exploración de la
zona de los Grandes Lagos y del río Mississippi.

A diferencia de los primeros colonos ingleses, que se quedaron en las costas y utilizaron
intermediarios para comerciar con los indígenas, los franceses se adentraron en los
bosques con la intención de ampliar las fronteras comerciales y religiosas con los
nativos. Por ello, para la primera mitad del siglo XVIII había establecimientos franceses
en Detroit, Niágara, Illinois y Nueva Orleans. Estos puestos le proporcionaron a Francia
el control de un territorio que se extendía desde Canadá hasta Luisiana.

El gobierno francés también fomento el establecimiento de colonias en el Caribe: en el


transcurso del siglo XVII, conquistó las islas de Saint Christopher, Saint Croix, Saint
Bartholomew, Grenada, Saint Martin, Tortuga, Marie Galánte y la parte oeste de La
Española que se llamó Saint Domingue (Haití).

La importancia de las colonias francesas fue básicamente económica y militar. Se


encontraban cerca de las principales rutas de navegación españolas, lo que permitía
interceptar sus barcos y establecer comercio. Las islas francesas tenían una economía
basada en la producción y exportación de azúcar, algodón, cacao y tabaco. Por otro lado
la mano de obra esclava también generaba grandes ganancias. Eventualmente las
colonias francesas tuvieron mayor población esclava que blanca, uno de los factores que
favorecieron su prosperidad económica.

El régimen colonial francés

Originalmente la instituciones administrativas del régimen colonial francés se


asemejaron a las del inglés, ya que los contratos comerciales de colonización otorgaban
gran libertad a los corredores de los bosques, como llamaban a los cazadores de pieles
preciosas. Con el tiempo esto cambió, y se nombraron gobernadores que disfrutaron de
prerrogativas similares a las capitanías generales del Brasil o los adelantados y primeros
gobernadores de las colonias españolas. Sin embargo, para la segunda mitad del siglo
XVII se impuso un régimen centralizado; más acorde con las ideas de Luis XIV, rey
absolutista francés: Canadá fue convertida en provincia francesa, bajo el mando de un
gobernador general supeditado al monarca, y el territorio fue dividido en señoríos que
se otorgaron a nobles de la corte. Estos señoríos se subdividían en parroquias bajo la
autoridad del cura o párroco y del jefe militar. Numerosos intendentes o funcionarios
con poderes militares, fiscales y judiciales mantenían el rígido centralismo de la
metrópoli francesa. Ese mismo régimen se impuso en las otras colonias francesas a
partir de esta época.

Colonización británica
Después de la llegada de Juan Cabot a la península de Labrador, en 1521, la corona
inglesa llevo otra expedición en cabezada por Sir Walter Raleigh, quien intento
establecer colonias el la llanura oriental en América del norte y fundo Virginia, en 1585,
en homenaje a la reina Isabel. El proceso de colonización se reanudó recién a principios
del siglo XVII.

Las Trece Colonias, un puñado de pueblos fundados por oleadas de inmigrantes ingleses
entre los siglos XVII y XVIII, no poseían los rasgos del rígido sistema feudal europeo.
Las colonias del noreste, estaban formadas inicialmente por puritanos que fundaron
Massachusetts. En las colonias del sureste (Virginia, Carolina y Georgia), donde la
población estaba compuesta principalmente por grandes y pequeños propietarios y
esclavos, se había organizado un sistema esclavista, según el que unos 500.000 esclavos
negros explotaban plantaciones de tabaco, algodón y azúcar.

Pero antes de todo esto se montaron una orgia con los esclavos.Después del triunfo de
Inglaterra sobre Francia en la Guerra de los 7 Años (1756-1763) en la que Inglaterra
recibió gran ayuda de las colonias económica y militarmente, colaboración a pesar de la
cual se crearon nuevos impuestos sobre el azúcar y subieron los ya existentes (sobre
todo en el papel timbrado que en aquella época que era muy utilizado en la
administración y en los actos notariales).

Al estallar la guerra colonial, los colonos tomaron consenso de su poder, el que usaron
para oponerse al alza de impuestos decretada desde Inglaterra. La reyerta degeneró en la
Guerra de la Independencia de los Estados Unidos (1776-1783).

Al principio los ejércitos ingleses parecían superiores pero, en 1779 se produjo una
escalada en el conflicto: Francia y España decidieron entrar directamente en la guerra,
convirtiéndose así la guerra de independencia en un conflicto internacional.

Más tarde Holanda también se une a la coalición formada por España y Francia, con
ambiciones de ganar posiciones por el dominio de los mares. En 1783, Gran Bretaña
reconocía la independencia de las colonias.

Colonización holandesa
Desde mediados del siglo XVI, comerciantes holandeses incursionaron en las colonias
españolas de las Antillas, estableciéndose en las Antillas Menores (Curazao) y en zonas
de Brasil de donde fueron expulsados en 1654. Aunque permanecieron en Surinam y
parte de las Guyanas, donde desarrollaron durante los siglos XVII y XVIII una
economía de plantación para abastecer de productos tropicales a Holanda. El desarrollo
del sistema de plantación en estas colonias fue tan grande, que condujo a una de las
mayores concentraciones de esclavos en el siglo XVII y a una feroz lucha de los
esclavos por su libertad.

En América del Norte comenzaron su entrada para el 1609, cuando un navegante inglés
al servicio de una colonia en las Guayanas.

En cuanto al régimen administrativo implantado por los holandeses durante la época


colonial se puede mencionar que en sus orígenes fue similar al inglés y al portugués
dado el carácter de factorías o establecimientos comerciales que tuvieron sus efímeras
colonias. Sin embargo, la colonia que durante varios años lograron establecer en Brasil
fue gobernada por un miembro de la familia real. En las islas que conservó se estableció
años después, un gobierno más subordinado a la Corona holandesa.

Al fin, las colonias holandesas en América fueron efímeras, poco duraderas ya que sus
intentos fueron frustrados por ingleses y portugueses, de ahí que sólo permanecieran
con algunas posesiones del Caribe.

Holanda (Países Bajos) Fundo pequeñas colonias estratégicas para su comercio pero no
fueron duraderas. En su intento por apoderarse de Brasil logro establecerse en Recife y
otros puntos de la costa norte sin embargo los portugueses mantuvieron su límite. En
norte América la compañía Holandesa de las ideas occidentales fundo nuevas
Ámsterdam hoy en día Nueva York.

Otras colonizaciones
Colonización alemana

La única colonización bajo iniciativa gubernamental que llevaron a cabo los alemanes
en América fue un fallido intento de establecer una colonia en la actual Venezuela entre
1528 y 1556. La iniciativa correspondió a la importante familia banquera de los Welser,
quienes recibieron las tierras de manos del emperador Carlos V, a su vez rey de España
bajo el nombre de Carlos I. El dominio militar de los pueblos indígenas fue obra de
Ambrosius Ehringer, conocido como Ambrosio Alfinger por los españoles, quien
esperaba encontrar en el territorio la mítica El Dorado. Con el fin de explotar las minas
de oro que se esperaba albergaba la zona, llegó a Venezuela un número apreciable de
mineros alemanes, a los que se unieron unos 4000 esclavos africanos encargados de
cultivar caña de azúcar. Tras varias desavenencias con los españoles los Welser
hubieron de ceder finalmente sus derechos y el territorio se integró en el Nuevo Reino
de Granada.

Colonización danesa

Después de la unión de Dinamarca y Noruega en 1536, la primera conservó las


reclamaciones de la segunda sobre Groenlandia, que había poseído colonias en la isla
hasta que éstas fueron destruidas a comienzos del siglo XV por un empeoramiento del
clima (el comienzo de la "Pequeña Edad de Hielo"). En 1721 se volvieron a fundar
colonias en la costa suroeste de Groenlandia y en la actualidad la isla continúa bajo
soberanía danesa, aunque provista de autogobierno. Durante el reestablecimiento del
control danés se envió un gran número de misioneros que convirtieron la población
autóctona inuit al Cristianismo.

Más al sur, en las Islas Vírgenes, la Compañía Danesa de las Indias Occidentales ocupó
Saint Thomas en 1671, a la que se unieron Saint John en 1718 y Saint Croix en 1733,
ésta última adquirida a la Corona Francesa. Al contrario que en Groenlandia, la pesca
tuvo un papel secundario en las Islas Vírgenes Danesas, donde la mayor parte de la
economía giró en torno al cultivo y venta de caña de azúcar, en cuya producción se
empleaban grandes cantidades de esclavos africanos. Éstos compusieron pronto la
mayor parte de la población, al mismo tiempo que los colonos holandeses y británicos
dejaron en minoría a los daneses como principal nacionalidad europea de las islas. Las
islas también sirvieron durante este tiempo como refugio para piratas.

Tras la abolición del comercio de esclavos en 1803 y su posesión en 1848, las islas
cayeron en una crisis económica cada vez mayor y perdieron buena parte de su
población. Tras varias décadas de negociaciones, Dinamarca vendió finalmente las tres
islas a Estados Unidos en 1917.

Colonización sueca

Siguiendo el ejemplo de otras potencias europeas, Suecia fundó una serie de pequeñas
colonias en América del Norte y el Caribe a partir del siglo XVI. Los colonos
procedieron fundamentalmente de las regiones de Savo y Kainuu, en Finlandia (parte de
Suecia hasta 1809), por lo que la lengua común de las colonias fue el finés y no el
sueco. Entre 1638 y 1655 los suecos establecieron las colonias de Nueva Suecia en el
actual Delaware y Nuevo Estocolmo (hoy Bridgeport) y Swedesboro en lo que hoy es
Nueva Jersey. Estas efímeras colonias fueron conquistadas finalmente por los
holandeses, que las unieron al territorio de los Nuevos Países Bajos.

En el Caribe, Suecia controló también de forma efímera las islas de Saint-Barthélemy


(1785-1878) y Guadalupe (1813-1814), que fueron cedidas finalmente a Francia, a
quien pertenecen actualmente.

Colonización rusa

La colonización rusa de América se desarrolló principalmente en el sur de Alaska


(descubierta en 1731 por Ivan Fedorov), donde a finales del siglo XVIII se establecieron
factorías peleteras. No obstante, los dominios rusos en América se extendieron también
al resto de Alaska y sobre las islas Aleutianas y la costa noroeste de América, llegando
por el sur hasta el norte de California, donde despertaron los recelos de los españoles.
Éstos ocuparon como consecuencia la costa oeste hasta Vancúver, limitando por tanto la
influencia rusa a Alaska.

No obstante, la población de la zona nunca superó los 40.000 habitantes bajo gobierno
ruso, siendo la gran mayoría de éstos indígenas de la etnia aleutiana; algunos de éstos,
entre los que cabe destacar a Pedro el Aleutiano, se convirtieron al Cristianismo tras la
llegada de misioneros desde Rusia. Finalmente, la poca rentabilidad de la colonia (en la
que entonces se explotaban exclusivamente pieles animales) y las malas
comunicaciones con el resto de Rusia determinaron su venta a Estados Unidos por
$7.200.000 el 9 de abril de 1867. Con el dinero obtenido el zar esperaba reparar los
daños causados por la Guerra de Crimea. De haber esperado un poco más, quizá sus
súbditos hubiesen encontrado los valiosos yacimentos de oro y petróleo entre otros que
aguardaban en el subsuelo de la colonia, y que fueron descubiertos por los
estadounidenses a partir de 1890.

Masacre y enfermedades
Respecto a la manera en que los reinos europeos mencionados lograron la conquista de
América, hay principalmente dos grupos:

En las zonas colonizadas por los españoles y portugueses se produciría una gran
catástrofe demográfica de los indígenas de las zonas en las que se asentaron. La mayor
parte de los indígenas murieron por el efecto de varias enfermedades (sobre todo la
viruela y en menor medida el sarampión, las paperas y la sífilis, entre otras) contra las
cuales no estaban protegidos. Asimismo los escasos conquistadores emprendieron
guerras aliados con los pueblos originarios, que llamaron guerras "justas" bajo su
ideario medieval, para sometimiento de otros pueblos, donde se produjeron gran
cantidad de muertos tanto allí como después en las condiciones de trabajo y vida
impuestas y de las guerras de conquista sobre las culturas Azteca, Inca, y los pueblos
Mapuche, Ranquel y Het, Wichi, Pazioca (Diaguita), Guaraní, Charrúa, de los
Abipones, Chiriguanos, Toba, Arawak, etc.

Otra vez en las zonas colonizadas por ingleses y franceses se afirma las enfermedades
inicialmente también exterminaron a la mayor parte de los pueblos originarios. Pero esta
vez en cambio, más tarde tras su independencia,las excolonias británicas y francesas
utilizaron la guerra y las deportaciones masivas en los numerosos tratados con las
poblaciones indígenas locales y que sistemáticamente fueron violados por los sucesivos
gobiernos norteamericanos hasta su literal exterminio y arrinconamiento en las llamadas
reservas indias.

Recientemente un investigador estadounidense estima que en los primeros 130 años de


la colonización europea murió el 90-95% de la población total originaria de América.7 Y
justifica que esa fue la razón por la cual las potencias europeas debieron secuestrar
decenas de millones de hombres y mujeres en Africa, para llevarlas como esclavos a
América y reemplazar la mano de obra fallecida.

Lo paradigmático es que a diferencia de países independientes como Estados unidos o


Argentina donde sus políticas gubernamentales fueron precisamente el exterminio
sistemático del indio americano y la repoblación europea de sus territorios, actualmente
existe una población indígena mayoritaria hoy en día como hace quinientos años en
México, Ecuador,Perú,Bolivia,etc producto de un compromiso jurídico que se impuso a
si misma la Corona española hasta donde pudo hacerlo cumplir.

En cualquier caso el mayor testimonio y prueba de verdad histórica de cualquier teoría


sigue siendo la propia presencia de población indígena y dónde en américa es
mayoritaria o muy importante y dónde ha desaparecido o es inexistente.

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