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Al maestro Papá, mi mejor amigo

©Andrés Díaz Marrero ©Andrés Díaz Marrero

Con paciencia y dulzura repartes Eres mi mejor amigo,


tu labor fatigosa en el tiempo: A mi lado siempre estás.
el divino sazón de tu arte, Soy feliz con tu cariño,
al alumno que espera, maestro. Te quiero mucho papá.

Y secando tu fuente amorosa Cuando a mi lado te siento


con que irrigas los verdes renuevos Tu presencia me da paz.
do florece el futuro y la rosa Al cielo le doy las gracias
de la patria que todos queremos; Por tener tan buen papá.
vas cuajando en la mente del joven
encendidas ansias inmortales,
de servir a las causas más nobles
como hicieron De Hostos y Betances.

Mami Érase una viejecita


©Andrés Díaz Marrero
Érase una viejecita
A tu lado, madre mía,
de tus caricias gozando sin nadita que comer.
parece que estoy flotando
en el mar de la alegría. Sino carnes, frutas, dulces,

Me conmueve y enternece tartas, huevos, pan y pez.


cuando la mano me pasas
cuando en silencio me abrazas Siempre tuvo chocolate,
y tu rostro resplandece.
leche, vino, te y café;
Tu suave timbre de voz
melodía es al oído. y la pobre no encontraba
Por la dicha que he vivido.
Mil gracias le doy a Dios. qué comer ni qué beber.

Mami, si a tus ojos miro, Apetito nunca tuvo


contemplándolos un rato,
veo en ellos mi retrato, acabando de comer,
y emocionado suspiro.
ni gozó salud completa

cuando no se hallaba bien.

Se murió de mal de arrugas

más encorvada que un tres,

y jamás volvió a quejarse

ni de hambre ni de sed.

Rafael Pombo
Hojitas

Hojitas de oro
que el viento soplo;
corren por el bosque
corren como yo.

Dejaron desnudo
al amigo árbol
Las primeras lluvias
vendrán a bañarlo.

Ay, pero, que frió


tendrá el pobrecito…
Mejor estaría
bien abrigadito.
A. L

El deseo de Jalid. Nuevo cuento infantil


Esta es la historia de un niño que sabía que no era una persona adulta. A la infancia no se le han reconocido

sus derechos hasta el siglo pasado, tampoco a los niños y las niñas se les han tratado como a tales sino

como a "personas adultas en miniatura sin derecho a ser escuchadas.

Me llamo Jalid. Nací en Toledo en el año 1436. La llaman "la Ciudad de las Tres Culturas" porque

viven judíos, castellanos y árabes. A mí eso me gusta mucho porque puedes estar horas y horas

viendo a gente pasar con ropas diferentes; transportando comidas diferentes; hablando

lenguajes diferentes. Nadie choca con nadie y si se cruzan sus caminos, se regalan sonrisas que

valen más que mil palabras. Yo soy bastante feliz, no puedo quejarme por la vida que tengo.

Desde la ventana de mi cuarto se ve el puente de Alcántara; en la mesa de mi casa siempre hay

cous cous; hasta he aprendido a leer y escribir. Pero a veces pasan cosas que no entiendo y que

me gustarían que cambiasen. En una ciudad como Toledo lo veo menos, pero en cuanto sales de

Toledo por la Puerta del Sol...

Mi padre es alfarero. Vende sus vasijas, platos y otros cacharros por los pueblos de la Mancha.

Yo le acompaño y le ayudo. A veces mientras vamos por los caminos, me siento en la parte de

atrás del carro y miro. Miro a la gente que pasa y veo todo lo que pasa. Veo a personas de mi

edad caminando con los pies desnudos, cargando sacos más grandes que ellas. Veo a mujeres

muy jóvenes llevando un recién nacido en sus brazos. Veo a mucha gente trabajar en los

campos de sol a sol. No se quejan, nadie se queja. Cuando llegamos al mercado veo a hombres

y mujeres comprando acompañados por sus hijas e hijos. Se nota que los quieren, pero me

llama la atención que ni las niñas ni los niños eligen las frutas, pero sí cargan con la compra,

pero sí limpian a los animales, pero no me miran a los ojos. Tampoco me hablan y no puedo

adivinar lo que piensan.

Al caer la tarde, cuando se termina el mercado, regresamos a casa y sino esperamos en el


pueblo a que llegue el día siguiente. A mí me gusta quedarme en los pueblos porque así puedo

descubrir cosas maravillosas en las mercancías de los demás vendedores, en las calles e incluso

puedo conocer a gente nueva. Y es que el mayor tesoro que he descubierto es la amistad con

otros niños y niñas que como yo viajan, ven y además, hablan. Podemos pasarnos toda la noche

contándonos cosas que escapan al ojo de las personas adultas y es que los niños y niñas somos

como los gatos en la noche. Lo vemos todo.

Una noche de luna llena, alguien dijo - Y eso qué cuentas, ¿lo has hablado con tu padre? - Se

hizo el silencio y todos nos dimos cuenta de que no hablábamos con las personas adultas. Nunca

nos habíamos planteado que existía la posibilidad de que nos escuchasen.

Hoy cumplo nueve años. Mientras vamos en el carro camino de casa, pienso en el recibimiento

que me harán. Sé que mi madre habrá preparado mi comida favorita; que mi abuelo m habrá

construido un juguete; que mi hermana mayor me contará mi relato preferido. Lo que no sé es

si mi padre me hará el regalo que más deseo.

- Papá, me gustaría contarte una cosa.

- Habla Jalid, te escucho.

Lo ha hecho. Mi padre, sin saber que es el mejor regalo que me puede hacer, me ha regalado su

escucha. Gracias papá por tratarme como a un niño con voz.

FIN

El mago alérgico
Pedro Pablo Sacristán

Había una vez un mago simpático y alegre al que encantaba hacer felices a todos con su magia.
Era también un mago un poco especial, porque tenía alergia a un montón de alimentos, y tenía
que tener muchísimo cuidado con lo que se llevaba a la boca. Constantemente le invitaban a
fiestas y celebraciones, y él aceptaba encantado, porque siempre tenía nuevos trucos y juegos
que probar.

Al principio, todos eran considerados con las alergias del mago, y ponían especial cuidado en
preparar cosas que pudieran comer todos. Pero según fue pasando el tiempo se fueron cansando
de tener que preparar siempre comidas especiales, y empezaron a no tener en cuenta al buen
mago a la hora de preparar las comidas y las tartas. Entonces, después de haber disfrutado de
su magia, le dejaban apartado sin poder seguir la fiesta. A veces ni siquiera le avisaban de lo que
tenía la comida, y en más de una ocasión se le puso la lengua negra, la cara roja como un diablo
y el cuerpo lleno de picores.

Enfadado con tan poca consideración como mostraban, torció las puntas de su varita y lanzó un
hechizo enfurruñado que castigó a cada uno con una alergia especial. Unos comenzaron a ser
alérgicos a los pájaros o las ranas, otros a la fruta o los asados, otros al agua de lluvia.. y así,
cada uno tenía que tener mil cuidados con todo lo que hacía. Y cuando varias personas se
reunían a comer o celebrar alguna fiesta, siempre acababan visitando al médico para curar las
alergias de alguno de ellos.
Era tan fastidioso acabar todas las fiestas de aquella manera, que poco a poco todos fueron
poniendo cuidado en aprender qué era lo que producía alergia a cada uno, y preparaban todo
cuidadosamente para que quienes se reunieran en cada ocasión pudieran pasar un buen rato a
salvo. Las visitas al médico fueron bajando, y en menos de un año, la vida en aquel pueblo volvió
a la total normalidad, llena de fiestas y celebraciones, simpre animadas por el divertido mago,
que ahora sí podía seguirlas de principio a fin. Nadie hubiera dicho que en aquel pueblo todos y
cada uno eran fuertemente alérgicos a algo.

Algún tiempo después, el mago enderezó las puntas de su varita y deshizo el hechizo, pero nadie
llegó a darse cuenta. Habían aprendido a ser tan considerados que sus vidas eran perfectamente
normales, y podían disfrutar de la compañia de todos con sólo adaptarse un poco y poner algo
de cuidado.

Pedro Pablo Sacristán

Los últimos mil dragones


Hay muchas leyendas que hablan sobre la extinción de los dragones, pero sólo una cuenta la
historia de Sir Esmile, el valiente caballero que acabó con los últimos mil dragones. Sir Esmile
estudió durante años los crueles y malvados comportamientos de los dragones de su tiempo,
como muchos otros, pero sus conclusiones fueron únicas e increíbles: los dragones vivían en un
enfado constante, tan grande, que les hacia echar fuergo por la boca.

Así que cuando se decidió a acabar con los dragones, cambió las armaduras y espadas de los
demás caballeros por algo insólito: un chiste y un carrito de helados. Cuando el primer dragón se
acercaba a devorarle, Sir Esmile contó su chiste a voz en grito. Era un chiste tan bueno, que
hasta el dragón sonrió, apagándose al momento su fuego, tal y como había previsto el valiente
caballero. En ese instante, mientras el dragón reía, le ofreció también el helado... ¡qué fresquito
tan agradable sintió el dragón!, después de años y años de llevar el fuego en la garganta. Y
aprovechando la tranquilidad de aquel dragón que minutos antes parecía de lo más feroz, Sir
Esmile le ofreció a probar un poco de fruta, que al dragón le supo a gloria.

Y es que los dragones no comían ni fruta ni verdura, porque el fuego de sus bocas las quemaba
de tal forma que no tenían ningún sabor, así que preferían comer vacas y personas, que aunque
chamuscadillas, al menos les sabían a algo... pero claro, cuando el dragón probó frutas frescas,
sintió tanta alegría y felicidad, que incluso su terrible aspecto fue cambiando, pues también
tenían tan mala pinta por comer tan mal, y en sólo unos días de vida alegre y sana, una noche el
dragón desapareció, y el único rastro que quedó de él fue una linda mariposa de grandes alas de
colores...

Y así cuanta la historia que Sir Esmile, con la única ayuda de sus buenos chistes y un carrito de
helados, hizo desaparecer los últimos mil dragones, a quienes una nueva vida, alegre y sana,
desembrujó para siempre, convirtiéndolos en bellas y adorables mariposas

Pedro Pablo Sacristán


Augustito Calentito

Augustito Calentito era un ratoncillo de ciudad que vivía


plácidamente en una gran casa, con todas las comodidades que ningún ratón pudiera soñar:
siempre encontraba agua tibia para bañarse, comida aún caliente, ropa de abrigo o lo que fuera.
Con él vivía un tipo raro, Duretas Aguantetas, que incomprensiblemente, a pesar de tener todas
esas comodidades, cada día renunciaba a una o dos de ellas. Era capaz de lavarse con agua fría
teniéndola caliente, o de mordisquear puerros teniendo al lado un trozo de queso. Y lo peor era
cuando trataba de convencer al bueno de Augustito para que también lo hiciera:

- Venga, hombre, te harás un tipo más duro. ¡Que te estás convirtiendo en un blandito! - le decía.

Y el pobre Augustito se daba la vuelta, se envolvía en su manta calentita y se ponía a leer,


pensando cómo podía haber todavía gente tan bruta.

Pero la desgracia quiso que una noche cayera tal nevada en la ciudad, que la ratonera de
nuestros amigos quedó completamente sepultada y aislada por una montaña de nieve. Trataron
de salir, pero el frío era intenso y no creyeron poder cavar un túnel con tanta nieve, así que
decidieron esperar. Pasaron los días, seguían rodeados de nieve, y ya no tenían comida. Duretas
aguantaba bastante bien, pero el bueno de Augustito, privado de sus baños, su comida y su
abrigo, estaba a punto de perder el control. Era un tipo culto, que había estudiado mucho, y
sabía que no aguantarían más de 3 días sin comida, los mismos que habían calculado que
necesitaban para cavar el túnel a través de la nieve, así que no les quedaba otro remedio que
lanzarse a cavar.

Pero en cuanto tocó la fría nieve, Augustito dio media vuelta. No podía con aquel frío, ni con
tanta hambre ¡ni siquiera sabiendo que estaba a punto de morir! Duretas, sin embargo, lo
aguantaba bastante bien, y comenzó a cavar, al tiempo que animaba a su compañero a hacer lo
mismo. Pero Augustito estaba paralizado, no podía aguantar tan terribles condiciones, y ni
siquiera podía pensar con claridad. Y entonces vio a Duretas, "aquel bruto", y comprendió que
era mucho más sabio de lo que parecía, pues en lugar de hacer como él, se había acostumbrado
a hacer las cosas porque quería, y no sólo las más apetecibles de cada momento. Y podía
mandar cavar a sus patitas sin importar que estuvieran moradas por el frío, algo imposible para
él mismo, por mucho que lo desease. Y con esos pensamientos, y una lágrima de impotencia, se
echó sobre el calentito montón de plumas que le servía de cama, dispuesto a dejarse morir.

Cuando abrió los ojos, creyó estar en el cielo, pues la cara de un angelito le estaba sonriendo.
Pero con gran alegría comprobó que sólo era la enfermera, quien le contó que llevaban días
curándole, desde que un valiente había llegado allí con las cuatro patas congeladas, y les había
indicado cómo encontrarle antes de caer sin fuerzas. Cuando Augustito corrió a agradecer a
Duretas su ayuda, le encontró en pie, muy recuperado. Había perdido varios dedos y una oreja,
pero se le veía alegre. Augustito se sentía muy culpable, pues él estaba entero, pero el bruto de
Duretas le respondió:

- No te preocupes, si no fuera por esos dedos y esa oreja, yo tampoco estaría aquí. ¡No han
podido tener mejor uso!

Por supuesto, siguieron siendo grandes amigos, pero Augustito ya nunca pensó en Duretas como
un bruto, y junto a él, se propuso recuperar el control de su calentito y caprichoso cuerpecito,
renunciando cada día a una de esas innecesarias comodidades de la vida moderna.

Pedro Pablo Sacristán

Popi el alpinista
Popi el alpinista era famoso por sus intentos de escalar la gran montaña nevada. Lo había
intentado al menos 30 veces, pero siempre había fracasado. Comenzaba la ascensión a buen
ritmo, con la vista puesta en la nieve de la cima, pensando en la maravillosa vista y aquel
sentimiento de libertad. Pero a medida que las fuerzas le fallaban, bajaba los ojos, y miraba más
a menudo sus desgastadas botas, y finalmente, cuando las nubes le rodeaban, y comprendía que
ese día no podría disfrutar de la vista, se sentaba a descansar, aliviado, para comenzar el
descenso de vuelta la pueblo, pensando en las bromas que tendría que volver a soportar.

Una de aquellas veces subió acompañado por el viejo Chisco, el óptico del pueblo, que fue
testigo del fracaso. Fue el propio Chisco quien más animó a Popi para volver a intentarlo, y le
regaló unas gafas oscuras especiales; "si comienza a nublarse, ponte estas gafas, y si comienzar
a dolerte los pies, póntelas también; son especiales, te ayudarán".
Popi aceptó el regalo sin darle importancia, pero cuando volvió a sentir el dolor en los pies, lo
recordó se puso las gafas. El dolor era muy molesto, pero a través de los cristales podía seguir
viendo la cumbre nevada, así que siguió avanzando. Como casi siempre, la mala suerte volvió a
aparecer en forma de nubes, pero esta vez eran tan ligeras que podía seguir viendo la cumbre a
través de las nubes.
Así siguió Popi escalando, dejó atrás las nubes, olvidó sus dolores y llegó al fin a la cima. Merecía
la pena. Su sensación de triunfo fue incomparable, casi tanto como aquella maravillosa vista,
custodiada por el silencio y con la montaña rodeada de un denso mar de nubes. Popi no
recordaba que fueran tan espesas; entonces miró las gafas cuidadosamente, y lo comprendió
todo: Chisco había grabado una difusa imagen en los cristales con la forma de la cumbre nevada,
que sólo podía percibirse al dirigir los ojos hacia arriba. Chisco había comprendido que en cuanto
Popi perdía de vista su objetivo, se dejaba llevar y perdía la ilusión por seguir subiendo.
Comprendió entonces que el único obstáculo para llegar a la cima había sido su desánimo, el
dejar que la imagen de la montaña desapareciera entre los problemas, y agradeció a Chisco que
mediante un engaño le hubiera hecho ver que sus objetivos no eran imposibles, y que nunca se
habían movido de su sitio.

Pedro Pablo Sacristán

CANCIONES

Mamá si me dejas ir
Mamá si me dejas ir

Un ratito a la alameda (bis)

Con los hijos de Medina (bis)

Que llevan rica merienda

-A la hora de merendar

Se perdió la más pequeña

Si papá la fue a buscar

Calle arriba, calle abajo

-Calle de Santo Tomás

Donde la fue a encontrar

En un portalito oscuro

Hablando con su galán.

-Y estas palabras decía

Mi abuela tiene un peral

Que cría las peras finas

Y en la ramita más alta

-Había una tortolita

Por el ala echaba sangre

Y por el pico decía

A los hombres garrotazos

-A las mujeres rosquillas

Y a los niños de tres años

Bollos de confitería.
Chistes para Niños

Un chileno va a una tienda de mascotas de un cubano y el chileno dice: -


señor ¿cuánto vale el perrito? - Oye chico el perrito vale 3.00 dólares - Y la
tortuga - Oye chico la tortuga vale 2.00 dólares - Y la cacatua - Oye chico la
caca-mía no la vendo.

- Llega el lobo y le dice a la caperucita: - Hola caperucita verde Y ella


responde: - Hola lobo daltónico.

Un hijo le dice a su madre: - Mamá, mamá... no me gusta mi hermanito


La mamá contesta: - Está bien, déjalo a un lado; pero te comes las patatas.

- ¿Qué es blanco con manchas negras y rojas? - Un perro dálmata con


ssarampión.

- ¿Cómo se dice árbol en chino? - Té. - Y ¿cómo se dice bosque? -


Tetetetetetete.

Un señor va al doctor y dice: - Doctor, estoy lleno de pelos, dígame que


padezco - Padece un osito.
Una señora llama por teléfono y pregunta: - ¿estoy hablando con la
carnicería? - no, es la zapatería - ¡perdón, me equivoqué de número! - no
importa, traígalo y se lo cambiamos.

Había un niño que se estaba bañando y le dijo a su mamá: - mamá,


mamá, se me acabó el shampoo Y la mamá le dijo: - usá el mío - no - ¿por qué?
- porque dice ¨para cabello seco¨ y yo ya me lo mojé.

¿Cuál es el hermano negro de James Bond...? .....Bond..car-bon.... *

¿Qué le dijo la cucharita al azúcar? Te espero en el café

Adivinanzas infantiles

Va al monte, no come.
Va al rio, no bebe.
Y en dar voces se mantiene.
El cencerro

Tengo cadenas sin ser preso, si me empujas voy y vengo, en lo jardines y parques a
muchos niños entretengo. ¿Quién soy?
El columpio

Pérez anda
gil camina
Perejil

Soy la redondez del mundo, sin mí no puede haber Dios, Papas y Cardenales sí, pero
Pontífices no
La O

Redondo, redondo.
Barril sin fondo.
El anillo

Mi madre es tartamuda,
mi padre es cantaor,
tengo el vestido blanco y
amarillo el corazón.
El huevo

Por un caminito va caminando un bicho,


y el nombre del bicho ya te lo he dicho.
La vaca

Existo cuando me guardan y me muero cuando me sacan


El secreto

Que pasa cuando se tira un reloj por la ventana?


El tiempo vuela...

Paso por el agua y no me mojo paso por el fuego y no me quemo


La sombra

Onomatopeya
Es el uso de una palabra, o en ocasiones un grupo de palabras, cuya pronunciación imita el
sonido de aquello que describe. Ejemplos típicos de onomatopeyas son "bum", "pam",
"clic", "clá" o "crac". Algunas onomatopeyas son utilizadas para describir figuras visuales
en vez de sonidos, como "zigzag".

Las onomatopeyas son empleadas también para describir el sonido emitido por animales.
Existen onomatopeyas en todos los idiomas aunque generalmente difieren de uno a otro, a
veces radicalmente, ya que la mayoría de los sonidos no se pueden articular fonéticamente.

• Abeja - Bzzz Bzzz

• Ave - pío (español)- tweet (inglés) - cui cui (francés) - Piep Piep (alemán)
• Cerdo - huik-huik (español) - oink oink (inglés) - ブーブー buu buu
(japonés)

• Delfín - iiii iii

• Gallo - kikiriki (español) - cock-a-doodle-doo (inglés) - コケコッコー


kokekokkoo (japonés)
• Cocorico (francés) - Kikeriki (alemán) - kúkuriguu (búlgaro)

Gato - miau (español) - meu (catalán) - meow (inglés) - ニャー nyaa


(japonés)- Miaou (francés) - Miau (alemán)
• Grillo - cri-cri (español)

• Mariposa - rsss rsss

• Oveja - bee (español)(y no se pronuncia de corrido, sino con una especie


de tartamudeo) - baa (inglés)- メェー mee (japonés) - Bê (francés) - Mäh
(alemán)

• Pato - cuac (español) - quack (inglés)


• Perro - guau (sorprendido) (español) - woof (inglés) - ワン wan (japonés) -
ouah ouah (francés) - Wau Wau (alemán) - bub-bub (catalán)

• Pez - glup glup

• Ratón - ii - チュー chuu (japonés)

• Vaca - muu (español)- Moo' (inglés) - Meuh (francés) - Muh (alemán) モー


moo (japonés)
DESCRIPCIÓN

EL PEZ ROJO

Vive en grupos, porque son bastante sociables, lo podemos mantener junto con otras
especies como, coridoras, barbos, etc. Pero, nunca debe estar en compañía de
especies más agresivas, ya que se trata de un pez muy tranquilo.
El pez rojo es originario de China.
La longevidad del pez rojo es de 25 años en cautividad.
Es un animal omnívoro.
Como alimento vivo le podemos dar larvas de mosquitos y artemias salinas junto con
pienso para peces. Como verdura adecuada están los espinacas, que los daremos
hervidos.
Las crías las podemos alimentar con pulgas de agua y artemias.
El pez rojo se puede reproducir cuando alcanza una talla mínima de 6 cm. La hembra
deposita, durante 4 horas, en las plantas acuáticas, entre 500 y 2000 huevos.
Los huevos tardan entre 3 y 10 días en eclosionar.
En las primeras 24 h los alevines no se alimentan porque tienen los sacos vitelinos
que les proporcionan el alimento.

LOS LOROS
 Los loros o papagayos, son unos animales muy inteligentes,
capaces de reproducir sonidos que oyen de su entorno, a veces,
multitud de sonidos, y de pronunciar palabras, e incluso, frases
enteras.
 Son conocidos por su belleza basada en plumajes de vivos y
llamativos colores.
 La lengua del loro es redonda, carnosa y muy movediza. La utilizan
con gran habilidad para extraer la carne de las semillas, su
principal fuente de alimentación. Además, la lengua de los loros les
sirve para proferir una gran variedad de sonidos que utilizan para
comunicarse entre si los loros que viven en grupo y se encuentran
entre el follaje espeso de la selva. En cautividad, gracias a la
lengua especial de loros y a su gran inteligencia pueden aprender a
hablar.
 Los dedos de los loros están dispuestos de dos en dos, dos hacia
adelante y dos hacia atrás. Esta característica les permite agarrar
objetos con una gran habilidad, algunos de ellos pequeños como
las pequeñas semillas con las que se alimentan los periquitos y
cacatúas.
 Los loros son animales que viven en grupos, en colonias o en
parejas, pero raramente viven solos, puesto que se trata
mayoritariamente de animales sociales.
EL GATO:
 Es un animal de pequeño tamaño que pesa de media unos 5
kg, aunque existen variaciones según las razas y el sexo.
Los machos son algo mayores que las hembras, por lo que
pesan algo más que sus compañeras.

 El gato doméstico tiene una longitud de unos 50 cm, sin


contar la cola. Si tenemos en cuenta la cola, el gato
doméstico mide unos 80 cm, ya que su cola tiene unos 30
cm de largo; aunque lógicamente existen variaciones según
la raza con la que tratemos.
 Tiene una esperanza de vida de unos 15 años, aunque,
desgraciadamente, es un dato muy optimista y muchos
gatos no superan los 10 años de vida.

REFRANES:

Dra. Marisol Muñoz-Kiehne

Amigo en la adversidad, amigo de verdad.

Dime con quién andas y te diré quién eres.

Más vale estar solo que mal acompañado.

Acompáñate con los buenos y serás uno de ellos.

A quien buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija.

Una manzana podrida daña el barril.


Amor, Gentileza, Caridad, y Lealtad

Se cazan más moscas con miel que con vinagre.

Una sonrisa no cuesta nada, pero vale mucho..

Aprendizaje

Nadie aprende por cabeza ajena.

Lo que bien se aprende, nunca se olvida.

Libro cerrado, no saca letrado

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