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CAPÍTULO Í

D

Teoría de las Dialécticas Relaciónales

Eleanor Robertson y Jeff Meadows trabajaban duro para arreglar cl desorden tras la fiesta que habían dado por el 35 cumpleaños de su amiga Mary Beth. A m bos creían que la fiesta había sido un éxito y que todos lo habían pasado bien. Disfrutaron hablando sobre los amigos, quiénes se habían separado, quié­ nes habían encontrado pareja.

Eleanor sonrió al pensar lo mucho que Jeff y ella habían aprendido el uno del otro y sobre su relación durante los dos años que llevaban viviendo juntos. Antes, Eleanor se en­ tristecía cuando Je ff quería estar con amigos en vez de pasar todo el rato a solas con ella. Ahora pensaba que com prendía el deseo de Jeff de que hubiera otras personas en sus vidas. También veía que cuanto m ás capaz era de olvidar sus sentimientos y comportamientos posesivos, más cerca de ella quería estar Jeff.

Jeff se acercó y abrazó a Eleanor. Dijo: “Cariño, ha sido una fiesta estupenda. La cena estuvo perfecta, me alegro de que nos decidiésemos por hacer comida japonesa. Gracias por tu ayuda

para que todo fuera tan bien. A M ary Beth le ha hecho mucha ilusión, estoy seguro. Y como ella

y yo somos amigos íntimos, todo esto es muy importante para mí”.

Eleanor se separó de Jeff y se rió de él. “Tampoco hice demasiado, cariño”, le dijo a Jeff. “Tú eres quien estaba liado en la cocina. Pero me alegro de que Mary Beth haya disfrutado. A mí tam bién me cae muy bien”.

Jeff y Eleanor term inaron de limpiar y empezaron a hablar de qué hacer ai día siguiente. Decidieron ir a com er al Golden Gate Park y luego, quizá, ir al cine. Tenía pinta de ser un buen plan de domingo, pero también podían cambiar de opinión y dejar lo del cine si estaban a gusto en el parque.

Eleanor estaba muy contenta y pensó decirle a Jeff lo mucho que le quería y le necesitaba, pero prefirió guardar silencio por el momento sobre lo profundos que eran sus sentimientos. Jeff probablemente supiera cómo se sentía, y le daba un poco de miedo revelarle todos sus sen­ timientos en ese momento. Había sido un día perfecto y no quería echarlo a perder abriéndose completamente a él. No estaba segura de que quisiera ser tan vulnerable respecto a Jeff en ese momento de su relación, a pesar de que cuando empezaron a salir juntos le había dicho varias veces que le quería. Ahora se veía un tanto más precavida.

Eleanor* Robertson

Jeff Meadows

C u a n d o los investigadores estudien la historia de Eleanor y Jeff quizás especulen con

que su relación pasa por etapas. Los investigadores que trabajan en el marco de la Teoría de

la Penetración Social (véase el Capítulo 10), por ejemplo, señalarían el hecho de que Jeff y

Eleanor ya han superado los problemas de los comienzos y que ahora interactúan a un nivel

Esta teoría se basa en la investigación de Leslie Baxter y Barbara Montgomery.

187

188 Teoría de la com un icación

más profundo de intim idad que entonces. Estos investigadores podrían señalar que el hecho de que la relación entre E leanor y Je ff sea más coordinada y m enos conflictiva que lo que era

antes, es indicativo de que han llegado a una etapa más íntim a de desarrollo de la relación. Pero otros investigadores podrían pensar que la historia de Je ff y Eleanor se explica m ejor con

una posición

La Teoría de las Dialécticas Relaciónales (TDR) mantiene que la vida relacional se caracteriza

por tensiones continuas entre im pulsos contradictorios. A pesar de que puede parecer confuso, los investigadores que defienden la posición dialéctica creen que ésta retrata fielm ente cómo es

la vida de las personas. Las personas no siempre son capaces de resolver los elem entos contra­

dictorios de sus creencias, y tienen creencias incoherentes sobre las relaciones. Por ejemplo, la

m áxim a de que “ la ausencia hace al corazón más cariñoso” parece convivir sin dificultad con su opuesta: “fuera de la vista, fuera de la m ente”.

En la disciplina de la com unicación, Leslie B axter y B arbara M ontgom ery (1996) hicieron

la

de que am bas habían escrito mucho sobre el pensam iento dialéctico antes de publicar ese libro. Además, otros investigadores, sobre todo W illiam Rawlins (1992) y Sandra Petronio (2000), fue­ ron m uy im portantes para que se llevase el m arco de la dialéctica al estudio de la com unicación en las relaciones. El trabajo de B axter y M ontgom ery estaba influido directam ente por M ikhail Bakhtin, un filósofo ruso que desarrolló una Teoría del Diálogo Personal. Para B akhtin, la vida social era un diálogo abierto entre varias voces y su esencia era la “sim ultanea diferenciación respecto al otro o y su fusión con él” (B axter y M ontgomery, 1996, p. 24), Según B akhtin, el Yo es solo posible en un contexto con otro. B akhtin afirm a que la experiencia hum ana se establece

form ulación m ás com pleta de la teoría en su libro Relating: D ialogs a nd Dialectics, a pesar

teórica diferente, llam ada Teoría de

las D ialécticas Relaciónales.

D u alist

:

:

Figura 12

Enfoques "

a

tra\ és de la comunicación con otros. Las ideas de Bakhtin tienen que ver en cierta form a con

la

Teoría de la Interacción Sim bólica (ver Capítulo 5), ya que se centra en la im portancia de la

interacción con otros para fabricar significado.

B axter y M ontgom ery tam bién tom aron de B akhtin la idea de la visión dialéctica. Esta visión del comportam iento hum ano se explica mejor por comparación con otros dos enfoques habituales:

la visión m onológica y el enfoque dualista. El enfoque m onológico describe las contradicciones

como relaciones o/o. Por ejemplo, el pensam iento monológico llevaría a creer que la relación de Eleanor y Jeff era “o” cercana “o” distante. En otras palabras, las dos partes de la contradicción

son m utuam ente excluyentes en el pensam iento monológico y a m edida que uno se acerca a un extrem o, se aleja del otro. Véase la Figura 12.1 para una representación visual de esta idea.

Por el contrario, el enfoque dualista ve las dos partes de una contradicción como entidades separadas, no relacionadas la una con la otra. En el ejem plo de Eleanor y Jeff, los pensadores dualistas los estudiarían por separado, valorando lo cercano que cada uno se siente en com pa­ ración con el otro. A dem ás, el dualism o acepta la idea de que las relaciones se pueden evaluar con estas escalas de form a diferente en m om entos diferentes (ver Figura 12.1).

Aplicación de la Teoría en grupos

*

En pequeños grupos, comenten las diferencias entre los enfoques monológico, dualistico y dialéctico de la vida relacional. Intenten llegar a un consenso sobre qué ofrece el enfoque dialéctico y los otros dos no ofrecen.

Teoria de ImdialéclitMi

Los pensadores con un enfoque dialéctico aseguran que en cada contradicción se enfrertm múltiples puntos de vista. A pesar de que una contradicción implica dos extremos opuestcn.k situación resultante va más allá de estos dos polos. Como indican Baxter y Montgomery (19%V "el pensamiento dialéctico no está dirigido a una búsqueda del ‘justo medio’ o un compromiM y un equilibrio, sino que. en cambio, se centra en las más confusas, menos lógicas y más inco­ herentes prácticas expuestas en el momento" (p. 46).

D ualistico

F ig u r a

12

.1

Enfoques m onológico, dualistico y dialéctico de las contradicciones relaciónales

Cuando 1-ieanor y Jeff interactúan. muchas voces contribuyen a su idea sobre la relación. La Teoría Dialéctica mantiene que no es acertado decir que en las contradicciones relaciónales solo existen una o dos posiciones.

A lo largo este capitulo, al abordar las tres dialécticas relaciónales básicas, señalaremos

de manera diferente. Pero primero veremos los

cómo estos tres

enfoques las conceptual izan

presupuestos de la TDR

Presupuestos de la Teoría de las Dialécticas Relaciónales

La TR D se basa en cuatro presupuestos principales que se reflejan en sus argumentos sobre la vida relacional:

• Las relaciones no son lineales.

La vida relacional se caracteriza por el cambio.

• La contradicción es el factor fundamental de la vida relacional.

La comunicación es vital para organizar y negociar las contradicciones relaciónales.

El presupuesto más importante en el que se basa esta teoría es la idea de que las relaciones no son entidades lineales, si no que consisten en oscilaciones entre deseos contradictorios. De hecho. Baxter y Montgomery (1996) plantean que deberíamos volver a pensar en nuestro len­ guaje y en nuestras metáforas sobre las relaciones. Afirman que la frase “desarrollo relacionaJ” connota cierto movimiento lineal o progreso hacia delante. El progreso incluw el pensamiento o/o. Se dice que las relaciones que progresan tienen mayores cantidades de ciertos elementos como intimidad, autorevelación y certidumbre, entre otros. Pero las relaciones se pueden \crcu un continuum de más o menos intimidad, franqueza y certidumbre. El pensamiento o ó orga­ niza las relaciones en o íntimas, abiertas y seguras o no. En la perspectiva dialéctica, la com­ plejidad es vísta como una alternativa al progreso, La idea dialéctica de complejidad introduce el concepto de tanto/como.

El segundo presupuesto de ia TR D apoya la idea de progreso o cambio, a pesar de no tildar necesariamente este proceso de lineal. Baxter y Montgomery observan que “el proceso «fe la

190 Teoria de la comunicación

relación o cambio

en las contradicciones fundamentales en torno a las que se organiza la relación” (1996, p 52)’

Pero Jeff y Eleanor son diferentes ahora a como

un movimiento lineal hacia la intimidad como un contraste en la form a en la que expresan su unión y su independencia.

El tercer presupuesto remarca que las contradicciones o tensiones entre los opuestos nunca desaparecen y nunca dejan de provocar tensión. Las personas m anejan estas tensiones y oposi­ ciones de formas diferentes, pero están constantem ente presentas en la vida relacional. El tira y afloja que representa la dialéctica construye la vida relacional, y una de las principales funcio­ nes de nuestra comunicación es gestionar estas tensiones. Este enfoque difiere de otros tipos de

teorías relaciónales en que considera la homeostasis com o algo antinatural: en esta perspectiva

el cambio y la transformación son el sello de la relación interaccional ( M ontgom ery 1992). Esto

significa un presupuesto ontològico diferente.

El último presupuesto de la TDR se refiere a la com unicación. C oncretam ente, esta teoría

Com o indican B axter y M ontgom ery (1996),

otorga una posición central a la comunicación.

“desde la perspectiva de ia dialéctica relacional, los actores sociales— a través de sus prácticas

comunicativas- dan vida a las contradicciones que organizan sus relaciones. La realidad social de las contradicciones se produce y se reproduce por la acción com unicativa de los actores so­

ciales” (p. 59). Cuando Jeff elogia a Eleanor por la fiesta, por ejem plo, está expresando afec­

to y negociando cercanía. Cuando Eleanor se calla en vez de decirle “ te quiero” a Jeff, se está protegiendo a sí misma y evitando ser demasiado franca con él. C uando am bos planean el día

siguiente, están hablando de cuánta predictibilidad y cuánta novedad desean tener. Planear de antemano aporta previsibilidad, pero la disposición que la pareja afirm a tener a modificar el

plan expresa espontaneidad. Así, las prácticas com unicativas de E leanor y Je ff sistematizan las

tres dialécticas principales a las que nos hemos referido en este capítulo: autonom ía y conexión,

se refiere al movimiento cuantitativo y cualitativo, a lo largo del tiempo

eran hace un año. Esta diferencia no es tanto

franqueza y protección y novedad y previsibilidad.

Elementos de la dialéctica: construir la tensión

Los siguientes elementos son básicos para la perspectiva dialéctica: totalidad, contradicción,

movimiento, y praxis (Rawlins, 1992). La to talid ad sugiere que las personas de una relación

son interdependientes. Significa que cuando le pasa algo a un m iem bro de la relación, el otro

o los otros miembros también se verán afectados. Por ejem plo, si a Je ff

trabajo, lo que significa más viajes que antes, Eleanor tendrá que enfren tarse a estas ausencias.

Podría compensarlo haciendo más amigos fuera de la relación, y esto afectaría de alguna for­

ma a Jeff cuando estuviera en casa. Tendría, por ejemplo, que conocer a esos nuevos amigos y compartir el tiempo de Eleanor.

Además, la totalidad significa que el contexto social y cultural afecta al proceso; en las re­ laciones, comunicar “supone la constante interconexión y la influencia recíproca de múltiples

factores, individuales, interpersonales y sociales” (Raw lins,

1992, p. 7). Por ejem plo, la relación

de Eleanor y Jeff se ve influida por su círculo social, por el hecho de estar en San Francisco y

por el momento histórico en el que viven.

le prom ocionan en el

La contradicción se refiere a las oposiciones, dos elem entos que se contradicen mutuamente.

La contradicción es el elemento central del enfoque dialéctico. Las dialécticas son resultado de las oposiciones. Cuando Eleanor desea decirle a Jeff que le quiere pero tam bién desea retener

esa información para protegerse, experimenta una contradicción.

Teoría de las dialécticas relaciónales

19 1

El m ovim iento nos remite a la naturaleza de proceso de las relaciones y sus cambios a lo largo del tiempo. Cuando Eleanor reflexiona sobre lo diferente que su relación con Jeff es aho­ ra con relación a cómo era hace dos años, experimenta el movimiento. Piense en el pasado de alguna de sus relaciones. Compare cómo se relacionan ahora con cómo lo hicieron cuando se conocieron. Sin duda verá que el movimiento ocurre.

En último lugar, la prax is quiere decir que los seres humanos hacen elecciones. A pesar de que nuestra capacidad de elección no es siempre total y que estamos constreñidos por nuestras elecciones anteriores, por las elecciones de otros y por las condiciones culturales y sociales, aún así tomamos decisiones consciente y activamente. Por ejemplo, Eleanor elige estar con Jeff y su elección lim ita otras elecciones que podría hacer. Tiene que aguantar a los padres de Jeff y a sus herm anos cuando van juntos de vacaciones. Por ella misma quizás nunca habría elegido estar con esas personas pero, como está enamorada de Jeff, tiene que pasar tiempo con ellos. En un nivel más básico, ni Jeff ni Eleanor eligieron el tiempo en el que viven, pero la cultura conforma parte de sus elecciones. Si viviesen en los años 50, por ejemplo, sería menos probable que viviesen juntos sin estar casados.

Dialécticas relaciónales básicas

Se ha debatido sobre muchas dialécticas específicas diferentes de la vida relacional. Como di­ jim os antes, las tres m ás relevantes para las relaciones son las dialécticas de autonomía y co­ nexión, franqueza y protección y novedad y previsibilidad (Baxter, 1990). También otros inves­ tigadores han visto que estas dialécticas son habituales en la vida relacional. Por ejemplo, en un estudio reciente (Erbert, 2000) se entrevistó a matrimonios para determinar cómo percibían las dialécticas relaciónales en lo referente a los conflictos. Autonomía y conexión y franqueza y protección eran percibidas como las contradicciones más importantes, y previsibilidad y no­ vedad, como im portantes para algunos tipos específicos de conflictos.

Autonomía y conexión

La dialéctica entre la autonom ía y la conexión habla de nuestros deseos simultáneos de ser independientes de los que nos importan y de alcanzar una intimidad con ellos. Como ilustra la historia de Eleanor y Jeff, la vida relacional está impregnada de los deseos conflictivos de estar cerca y a la vez separado de los compañeros de relación. Jeff agradece el esfuerzo que Eleanor ha hecho por la fiesta, lo que le hace sentirse cercano a ella. Pero la fiesta, en cierto sentido, celebraba la separación de Jeff respecto a Eleanor. El hecho de que Jeff tenga una larga amistad con M ary Beth m uestra esta autonomía. Ver la autonomía y la cercanía como constantes de una

vida relacional es una característica de la TDR.

Crónicas de la Teoría

R azone en su diario sobre la idea de contradicción que está en el centro de la Teoría de la Dialéctica. ¿C ree usted que las contradicciones deben tener solo dos polos opuestos tal com o se dice en este capítulo? ¿Cóm o funcionaría (si funciona) la teoría si hubiese más de dos tensiones opuestas? ¿Cóm o ve el papel de la cultura en la construcción de estos opuestos? ¿Cóm o hubiese sido de probable que se descubrieran las mismas tres dialécticas relaciónales de las que hablamos si los investigadores hubiesen sido africanos o asiáticos?

192

Teoría de la com u nicación

Baxter y Montgomery (1996), abordan cóm o una d ialéctica de la autonomía y la concxK« difiere de los otros dos enfoques de los conceptos que explicam os antes: los enfoques monol6. gico y dualista. Como dijimos, el enfoque m onológico con cib e la conexión en términos esu- ticos. Supone que los com pañeros estarán cerca uno de o tro si m uestran dependencia mutut comparten parecidos valores y creencias y sienten apego el uno hacia el otro. En esta vIsk*

de la cercanía, la diferencia, la independencia y la negativ id ad se entienden como

amenuau

la conexión. Como indican Baxter y M ontgom ery, a lg u n as teo rías, com o la de la

penetnick*

social (ver Capítulo 10), ofrecen una visión bastante estátic a de la cercanía; los compañeros«

o se alejan. Desde este punto de vista, se vería que E lean o r y Je ff van vez más a medida que com parten m ás experiencias y m ás afecto.

la cercanía como algo esuti-

co, pero no la valora como más im portante que la d istan c ia p ara el desarrollo de la relación E pensamiento dualista reconoce la im portancia de la d istan c ia , p ero representa a ambas con» entidades separadas. Las teorías basadas en el dualism o rech azan la afirm ación del pensamienio

crecen la m utua dependenci».

monológico de que la cercanía aum enta

acercándose cadi

acercan

Como

se recordará, el enfoque dualistico tam bién rep re sen ta

de l'orm a lineal cu an d o

la similitud y el positivismo. En cam bio, la

visión

d u alística d efien d e la postura de que la nece­

sidad de cercanía varía en los

individuos y

en las

relaciones. A dem ás, el pensam iento dualisu

tiene en cuenta

las propuestas

teóricas que afirm an que las p erso n as

los demás para desarrollar autoidentidades saludables. Por ejem plo,

necesitan diferenciarsedf un enfoque dualistico so­

bre la situación de Jeff y Eleanor podría sopesar cad a una de las necesidades individuales dr

tcrcania y distancia. Por otro

lileanorcstá pasando por una

demasiado agobiante.

lado, una visión d u alística p o d ría aleg ar que la relación de Jeff \

fased e d istan ciam ien to , n ecesaria

para que la relación n osehap

De todas formas, ninguno de estos dos p en sam ien to s sa tisfacen al pensador

dialéctico Li

Teoría

Dialéctica mantiene que las contradicciones

son

in h e re n te s

a todo el que

se relaciona)

que lu dialéctica establecida entre la autonom ía y la c ercan ía es m ás im p o rtan te que la prescncii de umhas. Luego Jeff y Kleanor son vistos por la T D R m o v ién d o se en tre la cercanía y la dis­

tancia a lo largo de su relación. No se les ve com o yendo o

ncccsidudes opuestas, l-,n la película Tres deseos,

enseña a un niño a jugar al béisbol. Le dice al chaval ra completa. Swayze le aconseja que piense en ech ar

Patrick Suay«

a leján d o se de ninguna de estas dos

el p erso n aje q u e in terp reta

que p iensa d em asiad o en hacer una c in t­

la pelo ta fu era del cam po. Este es un buea

consejo, asegura Sway/e, porque cada acción contiene su o p u esta. E sta los opuestos es lo que la dialéctica quiere retratar.

p resencia sim ultínci de

A los investigadores de la comunicación les interesa el p e n sa m ie n to

d ialéctico por las impli­

caciones coinunicacionales de la teoría. B axter y M ontgom ery

privados de comunicación de en unu relación Por ejemplo,

malmenie destacan un rasgo individual.

que los amigos distantes no se llaman por apodos cariñ o so s. En el sim p le hecho de llw n r a

y la c e rcan ía. L os investigadonc

han estudiado otras prácticas comunicativas que funcionan de fo rm a d ialéctica. Por tjcia|»b i

oim por su mote, estamos codificando la individualización

( 19 9 6 ) ex p onen cóm o los códigot

las parejas m uestran la ex iste n cia de la cercan ía y la aulonomia

in h e re n te m e n te individual, ya indican u n a c e rc a n ía rvlacional, pueMB

los motes suponen algo Pero tam bién

leslie HaMer y I rin Sahlstein (2000) hablan de cóm o el c o tille a r p u ed e lo g rar un equiifljrioáe

apertura y prnacidad porque los colillas revelan respecto a o tro s a la v e / qu e se callan iti^íOCl#

■elluk mismos.

u e z

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se desarrollan. Las concepciones

certidumbre > la impreMsibilidad

dualísticas de la se g u n d a d a firm a n que a pesar de que la in-

son necesarias para el b ien estar de algunas relaciones perso­

el uno del otro. La posición dialéctica

se fija en el juego entre segundad e incertidum bre en las relaciones. La m anera de hacer planes

plan ju n to s, logran al m enos dos cosas en

relación con la previsibilidad sobre ellos m ism os > su relación, t n p rim e r lugar, el plan por sí

mismo les define como comprometidos en una relación. >a qu e h a c e r planes es

relacional. También establece una rutina, pues saben qu e haran a co rto plazo. Pero dejan el

una actividad

nales,

los dos e.\tTemos están com pletam ente separados

deEleanor y Jeflf ilustra este juego. C uando hacen un

plan un tanto abierto para perm itir cierta novedad \ creativ idad. C on su plan para el domingo,

Eleanor y JefT han satisfecho sus necesidades co n trad icto rias de

ru tin a

v espontaneidad.

Dialécticas contextúales

Lo que acabamos de comentar son las d ialéctica» in te ra c c io n a lr> . en

cuanto están localiza­

das dentro de la propia relación, son parte de las relaciones entre lt*s com pañeros (Rawlins.

I992).Los investigadores también han tratado otras dialécticas que afectan a la \ ida relacional.

derivan del lugar que

William Rawlins las llama dialécticas c o n tex tú ales, lo que sig n ifica que

la relación ocupa en la cultura.

Las dialécticas contextúales se forman por las contradicciones en tre las definiciones públicas

de una relación dada -am istad, por ejem plo- y las interacciones priv adas en el interior de una

relación concreta. Rawlins nombra dos dialécticas contextúales: entre lo público y lo privado

y lo real y

lo ideal. A pesar de que quizás sean algo m enos im p o rtan tes para nosotros que

las

dialécticas interaccionales, ambas afectan a la com unicación in terp erso n al en las relaciones.

La

dialéctica pública y privada se refiere a la tensión entre los dos cam p o s, una relación privada y

la vida pública. Raw lins estudia el hecho de que en ia esfera pública la am istad ocupa una posición

bastante marginal. Lillian Rubin (1998)

hace la m ism a o b servación,

señalando que las expecta­

tivas públicas favorecen las relaciones de parentesco frente a las de am istad incluso cuando los

a sus parientes. R ubin opin a que las personas tienden

a considerar los compromisos con sus am igos com o m enos im p o rtan tes que los que tienen con

sus familiares. Rawlins apunta a que la am istad está m enos valorada que o tras relaciones porque no hay institución que la apruebe. La relación de cohabitación de JefT y E leanor quizás tenga el

mismo status marginal porque, no está aprobada

individuos valoran más a sus amigos que

legalm enteno co m o el m atrim onio.

Rawlins argumenta que en una am istad cercana surge la tensión entre su carácter marginal público y el carácter profundamente privado de la am istad. Rav* lins asegura que esta dialéctica tiene como resultado que las amistades (y, por analogía, o tras relaciones no aprobadas) actúan con lo que él llama doble agencia. Con esto quiere decir que estas relaciones cum plen funciones

públicas y privadas. Rawlins observa que a veces las funciones públicas inhiben las privadas. Por ejemplo, las personas que hacen amigos en el trabajo pueden obten er una respuesta negativa de sus próximos, que ven esas amistades com o una am enaza a su relación. C uando JefT y Eleanor empezaron a salir en serio, Eleanor se sentía am enazada por las am istad es fem eninas de Jeff.

Los aspectos públicos del amor y la am istad provocan tensión.

La dicotomía entre lo público y lo privado c» obvia cu an d o p en sam o s en los políticos, que tienen una vida pública pero también una privada. El p en sam ien to d ialéctico nos muestra que la vida relacional privada está entrelazada con la pública. A p esar de que am bas esferas se pueden separar hasta cierto punto, la Teoría D ialéctica m u estra de m uchas maneras que están interconectada«.

Teoría de las dialécticos relaciónales

195

Esta dialéctica pública y privada interactúa con la dialéctica de lo real y lo ideal. La tensión de la dialéctica real e irreal cuando pensamos en programas de televisión en los que recibimos mensajes de lo que deberia ser la vida familiar, luego miramos a nuestras familias y tenemos que enfrentarnos con las problemáticas realidades de la vida en familia. La tensión entre estas dos imágenes forma esta dialéctica. Si Eleanor lee muchas novelas románticas que resaltan la franqueza completa en la pareja, puede sentir una tensión entre esa imagen y la experiencia que vive con Jeff, que supone compartir hasta cierto punto, pero no una franqueza completa.

Además, esta expectativa contrasta todas las expectativas que uno tiene sobre las relaciones con las realidades que vive. Generalmente, las expectativas sobre las relaciones son elevadas y

están idealizadas. Las amistades se ven como áreas de cariño, lealtad y confianza. Las familias

se ven como refugios en un mundo turbulento. Creemos que las personas a las que queremos

nos dan afecto incondicional y apoyo. Pero sabemos que las relaciones interpersonales no son siempre placenteras y, como vimos en el Capítulo 1, puede tener un lado oscuro que se contra­ pone radicalm ente con esos ideales. La Teoría Dialéctica trata de explicar cómo las personas

viven y manejan esta contradicción.

Para term inar, los factores culturales y contextúales influyen en estas dos dialécticas. En las

culturas en las que los amigos son elevados a la categoría de familia (algunas culturas de Oriente medio, por ejemplo), las tensiones se experimentarán de manera bastante diferente a la descrip­ ción de Rawlins, si es que se experimentan. Además, las costumbres sociales y las expectativas cambian con el tiempo, y las dialécticas están influidas por estos cambios. Por ejemplo, Ernest Burgess y Harvey Locke (1953) distinguían entre un matrimonio institucional y otro compro­ metido. Antes de los años 50, el matrimonio se veía como una institución económica, vital para

la

supervivencia de la raza humana. Más recientemente, en Estados Unidos, el matrimonio se

ha

visto como una relación de amor en la que el compañero de uno actúa como el mejor amigo.

Obviamente, la tensión entre lo real y lo ideal cambiará según los perfiles del ideal socialmente

prescrito. Véase la Tabla 12.1 para un resumen de las dialécticas relaciónales básicas.

Tabla 12.1 D ialécticas interaccionales y contextúales

DIALÉCTICAS INTERACCIONALES

A utonom ía-conexión. Franqueza-protección. Novedad-previsibllldad.

Respuestas a las dialécticas

DIALÉCTICAS CONTEXTUALES

Público-privado, Lo real-lo ideal,

A pesar de que las tensiones dialécticas estén vigentes, las personas hacen verdaderos esfuerzos

para enfrentarse a ellas. Baxter (1988) identifica cuatro estrategias principales para hacerlo: al­ ternancia cíclica, segmentación, selección e integración (ver Tabla 12.2). La alternancia cíclica

se da cuando las personas eligen uno de los opuestos en ciertos momentos, alternándolo con el

otro. Por ejemplo, cuando las hermanas son muy jóvenes pueden ser inseparables, acentuando

el polo de cercanía de la dialéctica. Cuando son adolescentes pueden favorecer la autonomía

en su relación, buscando identidades separadas. De adultas, cuando a veces viven en la misma ciudad, quizás favorezcan la cercanía otra vez. La segmentación supone aislar diferentes áreas

196 Teoría de la com un icación

para enfatizar cada uno de los opuestos. Por ejemplo, un m arido y una esposa que trabajan juntos en un negocio fam iliar pueden poner el acento en la previsibilidad durante el trabajo y en la novedad, en casa. La tercera estrategia, la selección, se refiere a hacer una elección entre opuestos. Una pareja que elige estar cerca en cualquier circunstancia, ignorando la necesidad de autonom ía, hace uso de la elección.

Finalm ente, la integración supone cierto tipo de síntesis de los opuestos. La integración puede adoptar tres formas; neutralizar, reform ular o descalificar las polaridades. N eutralizar supone un com prom iso entre los polos. Las personas que eligen esta estrategia busca encontrar el justo m edio entre los opuestos. Jeff y Eleanor pueden llegar a la conclusión de que no son tan francos com o le gustaría a Eleanor, pero tam poco pueden ser tan cerrados como querría Je ff Luego establecen una relación m oderadam ente franca.

Reform ular quiere decir transform ar la dialéctica de tal forma que parezca que ya no con­ tiene la oposición. Julia W ood y sus colegas (1994) describen cóm o las parejas se reform ulan

al definir la conexión incluyendo las diferencias en ella. Luego la dialéctica entre autonom ía y

conexión es redefinida como una unidad m ás que

zan a ver su cercanía como un com ponente de su capacidad de estar tam bién separados, están reform ulando, o redefiniendo, lo que significa estar cerca.

El descalificar neutraliza la dialéctica al excluir ciertos asuntos de la regla general. Una fam ilia puede ser muy franca en su com unicación en general pero tener algunos tem as tabú de los que no se habla en absoluto, como el sexo y el dinero. El ejem plo de investigación que verem os a continuación plantea plantea cómo las parejas abusivas y las no abusivas utilizan esas estrategias.

como una oposición. Si Eleanor y Jeff em pie­

Tabla 12.2 Respuestas a las tensiones dialécticas

RESPUESTA

Alteración cíclica

Segmentación

Selección

Integración

Neutralización

Reforma

Descalificación

DESCRIPCIÓN

Elegir diferentes polos en momentos diferentes; por ejemplo estar

cerca cuando se es joven y más distante cuando se es mayor.

Elegir diferentes polos en diferentes contextos: por ejemplo ser más cercano en casa y más distante en el trabajo.

Elegir un polo y actuar como si el otro no existiese: por ejemplo, ser una familia muy unida.

Sintetizar las oposiciones de una tensión dialéctica: compuesta por subestrategias.

Una subestrategia de integración; por ejemplo supone elegir el compromiso entre los opuestos. Estar moderadamente cerca.

Una subestrategia de integración; supone transformar los opuestos, de tal forma que parezcan no oponerse más el uno a al otro; decidir que la cercanía solo se puede conseguir si también existe una pequeña distancia, por ejemplo.

Una subestrategia de integración; supone hacer una excepción a la regla con ciertos temas; por ejmplo decidir ser franco en todos los temas menos en el sexo.

= s»

Ejemplo de investigación

Teoría de las dialécticas relaciónales

197

Sabourin, T.C y Stamp, G. H (1995). Communication and the experience of dialectical tensions

in family life: An examination of abusive and nonabusive families. Communication Monographs,

62.213-242.

Este estudio utiliza una perspectiva dialéctica para examinar el comportamiento comunicacional

de diez parejas con una historia de abusos y otras diez con una historia sin abusos.

Los investigadores plantearon las siguientes dos preguntas: ¿qué esquemas interaccionales o cualidades de comunicación caracterizan las conversaciones de las parejas abusivas y las de las no abusivas?; ¿cómo manejan las tensiones dialécticas ambos tipos de pareja? Los investigadores visitaron a las parejas en sus casas y les pidieron que hablasen entre ellas sobre un día típico. Se analizaron todas las conversaciones, y los resultados se utilizaron para

responder a las preguntas de la investigación. Al examinar las cualidades de la conversación de dos tipos diferentes de parejas, los investigadores encontraron dos diferencias: las parejas abusivas utilizaban un lenguaje más vago, una conversación menos cooperativa y una conversación relacional más conflictiva, expresaban más enfado y frustración, se quejaban más y manifestaban mayor desaprobación, hacían menos cumplidos y mostraban menos control sobre el cambio que las parejas no abusivas.

Teresa Sabouring y Glen Stamp afirman que estas diferencias en la comunicación “ nos facilitan un vehículo para entender cómo las parejas manejan las tensiones dialécticas” (1995, p. 13).

Los investigadores vieron que las parejas abusivas tendían a elegir la selección como estrategia de afrontamiento de dialécticas como la de estabilidad y cambio. Así, las parejas abusivas habitualmente favorecían una polaridad (estabilidad) sobre la otra (cambio). Los investigadores observan que la selección puede llevar a una rigidez en el comportamiento de las parejas, desde

la cual estas se resisten activamente al cambio. Sabourin y Stamp subrayan también que la primera

investigación de Leslie Baxter también encontró que la selección es una estrategia usada por las parejas insatisfechas para manejar las tensiones dialécticas. Sin embrago, argumentan que su investigación indica que las parejas no abusivas insatisfechas pueden ser diferentes a las parejas abusivas insatisfechas a la hora de elegir estrategias.

A pesar del cuidado que pusieron los investigadores en no generalizar demasiado a partir de

sus resultados, sugieren que la presencia de las características comunicacionales expuestas más arriba y la preferencia por la selección para resistir las tensiones dialécticas pueden describir a las parejas abusivas.

Baxter y M ontgom ery (1996) revisan estas y otras técnicas para enfrentar a las tensiones dialécticas. A rgum entan que todas las técnicas que utilizan las personas tienen tres caracterís­ ticas comunes: son im provisadas, están influidas por el tiem po y posiblem ente se compliquen con consecuencias inesperadas. Veamos cada una de estas tres características.

La im provisación, según Baxter y M ontgom ery significa que sean quienes sean las personas que se enfrenten a una tensión en la vida relacional, no alterarán la verdadera naturaleza de la tensión. Por ejemplo, Jeff y Eleanor han llegado a una relación m oderadam ente franca para neu­ tralizar la tensión dialéctica, pero no han cam biado el hecho de que la franqueza y la protección constituyen un tem a im portante de su relación.

El aspecto del tiem po conecta con la idea de que, referencia a las dialécticas, las elecciones de com portam iento que hacen los com pañeros de relación están influidas por el pasado, son establecidas en el presente y están llenas de anticipaciones sobre el futuro. Cuando Jeff alaba a Eleanor por la fiesta que le han dado a M ary Beth, lo hace sabiendo que en el pasado discutieron

sobre sus am igos y con la esperanza de que estas discusiones no continúen en el futuro.

198 Teoría de la comunicación

¿Qué opina usted sobre que el enfoque dialéctico encaja con la Teoría de la reducción de la incertidumbre, tal como afirma Berger en el Capítulo 9? ¿Cree que pueden ser compatibles los presupuestos metateóricos de ambas teorías? Argumente sus respuestas.

C uando habla de aplicar el enfoque dialéctico a la am istad, Raw lins (1992) com enta que las configuraciones de las contradicciones com ponen y organizan las am istades a través de un proceso de cambio continuo a lo largo de la vida” (p. 8). A dem ás observa que la m anera en que los amigos coordinan y gestionan sus tensiones a lo largo del tiem po es un factor clave en el análisis dialéctico. La conclusión que ofrece es la de que “las investigaciones dialécticas son intrínsicam ente investigaciones históricas” (p. 8) afectadas por procesos de desarrollo a lo lar­ go del tiempo.

Finalm ente,

B axter y M ontgom ery señalan que los com pañeros de relación pueden estable­

cer una estrategia para enfrentar una tensión, pero puede que no resulte como ellos esperan. Por ejemplo, el m arido y la esposa que trabajan juntos y emplean la segm entación, com o vim os antes, pueden sentir que se están enfrentando a la tensión entre la novedad y la previsibilidad, pero puede que caigan en la insatisfacción porque pasan mucho tiem po en el trabajo y no en­ cuentran novedad suficiente en su relación.

Crítica y conclusión

El pensam iento del proceso dialéctico es una im portante aportación a nuestros m arcos concep­ tuales sobre la vida relacional. En prim er lugar, podem os pensar concretam ente en los temas alrededor de los cuales los com pañeros relaciónales construyen el significado. En segundo lu­ gar, podem os deshacernos del m arco estático y poner el acento en el juego entre cambio y esta­

bilidad. N o tenem os que elegir entre observar las constantes y observar la im previsibilidad, ya que reconocem os la presencia de ambas en una relación. Asi mism o, el pensam iento dialéctico lleva a las personas a observar las interacciones en una relación, entre sus miembros, así como

fuera de la relación, cuando sus m iem bros interactúan con el

tural en el que se sitúa su relación. Este enfoque nos ayuda a fijarnos en los tem as del poder y la diversidad cultural.

han ilusionado con las prom esas generadas por la Teoría de

las D ialécticas Relaciónales, y sus repuestas hacia ella han sido positivas. La teoría parece res­ ponder bien a los criterios de los que hablam os en el C apítulo 3, O frece una extensa visión de las relaciones y ha generado varios estudios incluso en el breve periodo en el que Baxter estaba bosquejando la teoría; por lo tanto, es una Teoría H eurística. Estos estudios tam bién señalan el hecho de que la teoría es comprobable. Q uizás lo más atractivo de la teoría sea que parece explicar el tira y afloja de las personas en las relaciones mucho m ejor de lo que lo hacen otras teorias más lineales de la vida relacional. La mayoría de la gente experim enta sus relaciones com o un flujo y reflujo, ya sea en lo relativo a la intim idad, la revelación u otro tem a, O sea, que las relaciones no se convierten sim plem ente en m ás o m enos lo que sea de form a lineal y directa.

A ún así se han suscitado algunas cuestiones sobre la teoría. Una se refiere al núm ero y al

lím ite de tensiones dialécticas que existen en la vida relacional. A lgunas preguntas sobre si las

m ás am plio sistem a social y cul­

En general, los académ icos se

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Teoría de las dialécticas relaciónales

dialécticas de la autonom ía y la conexión, la franqueza y la protección y la novedad y la p re­

visibilidad son las únicas dialécticas de las relaciones. Por ejemplo, Rawlins no ve la dialéctica novedad/certidum bre en su estudio de la am istad. En cambio encuentra una dialéctica diferente, centrada en la tensión em re el juicio y la aceptación. E sta dialéctica surge de la tensión entre

am istades en

el trabajo, Ted Z orn (1995) encuentra las tres dialécticas principales, pero tam bién encuentra otras que son específicas del contexto del lugar de trabajo. No parece ser ésta una debilidad grave de la teoría, y posiblem ente m ás estudios definirán un núm ero finito de dialécticas que pueden variar según el contexto.

Baxter y M ontgom ery (1996) observan que la dialéctica no es una teoría tradicional, ya que no ofrece axiom as ni argum entos de la proposición. En cam bio, describe un conjunto de presu­

puestos conceptuales. Luego no ofrece buenas predicciones sobre, por ejemplo, qué estrategias utilizarán las personas para lidiar con las principales tensiones dialécticas de sus relaciones. Este problem a puede ser consecuencia de la relativa juventud de la dialéctica como m arco teórico de la vida relacional, o puede ser resultado de tener objetivos diferentes: la teoría tradicional busca

las predicciones y

léctica trabaja desde un punto de vista abierto, en evolución. Baxter y Montgomery, concluyen su libro de 1996 con un diálogo personal entre ellos m ism os sobre la experiencia de escribir sobre una teoría que anim a a la discusión, más que ofrecer conclusiones axiom áticas. Están de acuerdo en que a veces resulta difícil com binar las necesidades culturales de coherencia y de cerrar el debate. Pero concluyen que escribir y fom entar ideas sobre la vida es heurístico y valioso.

M uchos investigadores están de acuerdo con que el enfoque dialéctico es una m anera muy interesante de concebir la com unicación en la vida relacional. Esperam os contem plar nuevos desarrollos de esta teoría y más estudios que pongan a prueba sus premisas.

Sugerencias de debate

juzgar el com portam iento de un amigo y sim plem ente aceptarlo. Al estudiar las

las aseveraciones definitivas sobre los fenóm enos

de la com unicación; la dia­

199

1. ¿Puede pensar en otras dialécticas que m arquen la vida relacional de Eleanor y Jeff, a parte de las que hemos visto en este capítulo?

2. ¿Cree usted que las relaciones se explican mejor con las teorías de etapas o con las dia­ lécticas? Facilite ejemplos.

3. ¿Cree usted que es posible querer dos cosas a la vez en una relación -p o r ejemplo estar cerca

y estar alejado-? ¿Por qué o por qué no? U tilice ejemplos para refrendar sus opiniones.

4. ¿Pueden ser ciertas dos cosas contradictorias? O frezca al m enos un ejemplo.

5. Dé al m enos dos ejem plos de tensiones dialécticas que hayan sido adm inistradas de las

m aneras que indica este capítulo.

6. ¿Qué prácticas com unicativas ha conocido usted que cum plan con las dos oposiciones de las tensiones dialécticas que hemos estudiado?

CONCEPTOS CLAVE PARA EL REPASO

A lternativa cíclica; una respuesta que hace frente a las tensiones dialécticas; se refiere a los cam bios a lo largo del tiempo.

Autonom ía y conexión: im portante tensión to de estar cerca y separados de.

C ontradicción; fenóm eno fundam ental del

relacional que m uestra nuestros deseos en conflic­

enfoque dialéctico; se refiere a la oposición.

200 Teoría de la com un icación

D escalificar; subestrategia de integración; se refiere a hacer una excepción a la regla para ciertos asuntos.

D ialéctica de lo privado y lo público; dialéctica contextual resultante de una relación privada y la vida pública.

D ialéctica de lo real y lo ideal; dialéctica contextual resultante de la diferencia entre las rela­ ciones ideales y las que vivimos.

D ialécticas contextúales; tensiones resultantes del lugar que la relación ocupa en la cultura.

D ialécticas

Enfoque dialéctico: enfoque que describe las contradicciones com o tanto/com o.

interaccionales; tensiones resultantes de la com unicación y conform adas por ella.

Enfoque dualístico; enfoque que describe las contradicciones como dos entidades separadas.

Enfoque m onológico: enfoque que describe las contradicciones com o o/o.

Franqueza y protección; im portante tensión relacional que m uestra nuestros deseos en con­ flicto de contar nuestros secretos y de mantenerlos ocultos.

Integración: respuesta que hace frente a las tensiones dialécticas; se refiere a sintetizar la opo­ sición; com puesta de tres estrategias.

Neutralizar: subestrategia de integración; se refiere a una compensación entre los opuestos.

Novedad y previsibilidad: im portante tensión relacional que m uestra nuestros deseos en con­ flicto de tener estabilidad y cambio.

Praxis: se refiere a la capacidad de los hum anos de tom ar decisiones.

Reform ar; subestrategia de integración; se refiere a transform ar los opuestos.

Segm entación: respuesta que hace frente a las tensiones dialécticas; se refiere a los cambios debidos al contexto.

Totalidad: reconoce la interdependencia de las personas de una relación.

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