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ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA MENTE

INTRODUCCIÓN
Durante la historia, el problema mente-cuerpo ha estado muy presente en la filosofía y,
actualmente, en la ciencia. Desde que surgiera la filosofía en la Antigua Grecia, se han venido
desarrollando diferentes teorías tratando de explicar el funcionamiento de nuestro cerebro y su
relación con la mente, o el alma en el caso de las primeras teorías.
Estas teorías, fundamentalmente, se pueden repartir en dos grandes bloques, las teorías
dualistas, y las monistas. Las dualistas se basan en la separación de ambos conceptos como
elementos independientes que se relacionan mientras que las teorías monistas los unen como un
mismo elemento que desarrolla ambas funciones
A continuación se explican diferentes teorías que se han ido dando en la historia. Como se
podrá apreciar, a medida que la ciencia avanza y llega hasta nuestros días, el monismo ha ido
desbancando al dualismo, más propio de las religiones y su separación del cuerpo y el alma.
Actualmente, las teorías que están en estudio son las que se basan en las ciencias naturales. No
hace mucho, la teoría mecanicista fue el paradigma, sin embargo, esta teoría ha sido finalmente
desplazada dando paso a las ciencias naturales y sus investigaciones.

TEORÍAS A LO LARGO DE LA HISTORIA

FILOSOFÍA CLÁSICA Y MEDIEVAL


La primera reflexión acerca de la relación entre la mente y el cuerpo se remonta hasta la
Antigua Grecia. Platón defiende el dualismo entre el cuerpo y el alma, situándolas en mundos
distintos que separa por completo, en uno perfecto sitúa al alma, que se encuentra atrapada en el
cuerpo y sobrevive a su muerte (transmigración del alma). En Aristóteles esto es diferente.
Aristóteles defiende la existencia del pneuma, que se encuentra en todo ser vivo, es el alma
entendida como principio de vida, pero no como algo ajeno al cuerpo y a lo material.
En la Edad Media cristiana la distinción entre el cuerpo y el alma inmaterial es piedra
angular de la filosofía cristiana y es en lo que se basa la religión.
La mayoría de las personas perciben intuitivamente un abismo entre los fenómenos
mentales y los físicos. Esto ha llevado a que durante largo tiempo los puntos de vista dualistas
fueran los predominantes en la filosofía de la mente.

TEORÍAS DUALISTAS

Son aquellas que, al igual que las teorías religiosas y las de Platón, entienden que cuerpo y
mente son dos elementos diferentes que se relacionan entre sí.
Este tipo de teorías cuentan con argumentos poco estables a favor, entre ellos está el
desarrollado por Descartes: Como intuyo de manera clara que el espíritu puede existir sin la
materia, esto debe ser cierto, o al menos posible, por lo tanto, ambos deben ser entidades
diferentes.
El argumento no resulta muy convincente hoy en día, sin embargo en su momento fue la
base para las investigaciones sobre la relación cuerpo-mente que se daban en la época.

Dualismo interaccionista

La forma clásica del dualismo es el dualismo interaccionista.


Descartes fue el primero en precisar esta teoría, que a pesar de su débil argumento, sigue
teniendo partidarios hoy día. Entre sus defensores más célebres se encuentran Karl Popper y John
Eccles en el siglo XX.

La idea que defiende el dualismo interaccionista es, fundamentalmente, que la mente y la


materia son sustancias diferentes que interactúan entre sí. Es decir, que en alguna parte del cerebro
debe haber un lugar donde el cerebro y la mente inmaterial actúen entre sí, siendo la mente
inmaterial la que da órdenes al cerebro para actuar físicamente.

Otro problema al que se enfrenta este dualismo es que, si realmente existe este lugar donde
se produce esa interacción entre la mente y el cerebro, debe ser un lugar localizable. Descartes
pensó que ese lugar podía ser la epífisis (los extremos de los huesos largos), pero fue rápidamente
refutado. En el cerebro tampoco se ha encontrado ninguna zona en la que el comportamiento
neuronal no pudiera ser explicado científicamente sin tener en cuenta a una fuerza inmaterial
actuando sobre él.

Otros dualismos

Paralelismo psicofísico: Desarrollado por Leibniz. Entiende espíritu y materia como dos
sustancias independientes que no interactúan entre sí, de modo que no necesita de un lugar donde
establezcan contacto como suponían los interaccionistas. Leibniz lo que propone es la acción de
Dios como controlador del paralelismo sincronizado entre el espíritu y la materia, de manera que
ambos actúan a la vez para que el cuerpo pueda moverse pero sin llegar a interactuar.

Ocasionalismo: Defendido por Nicolas Malebranche. Defiende que cuando quiero hacer
algo se está produciendo un suceso inmaterial en mi espíritu. Dios conoce ese hecho y hace que el
cuerpo se ponga en movimiento.

Epifenomenalismo: Desarrollado por Thomas Henry Huxley. Entiende la conexión entre


mente y materia como una relación de un solo sentido: la materia actúa sobre la mente inmaterial,
pero no a la inversa. Ésto plantea problemas similares a los del dualismo interaccionista al
necesitar de un lugar donde se produzca esa relación, además de la necesidad de conocer cómo
actúa la materia sobre la mente.

Dualismo de propiedades: El dualismo de propiedades ha experimentado un renacimiento


en los últimos años debido a un libro de David Chalmers. Al contrario que los demás, con respecto
a la substancia es un monismo; es incluso compatible con la tesis de que todo se compone de
pequeñas partículas físicas. Sostiene, no obstante, que hay propiedades no materiales. Sus
reflexiones se apoyan en el concepto de superveniencia y en la lógica de las explicaciones
reductivas.

TEORÍAS MONISTAS

El monismo se basa en la creencia de que solo existe una sustancia, que bien puede ser la
material (como suele ser el caso) o la espiritual.

Behaviorismo

El behaviorismo fue la corriente dominante en la filosofía de la mente durante la primera mitad del
siglo XX. Surgió como reacción al problema de la introspección, ya que decían que no se podía
comprobar si lo que decía alguien cuando hablaba de su mundo interior era cierto. Pensaban, pues,
que la psicología debía renunciar a ocuparse de la vida íntima mental y la introspección y, en vez
de eso, describir el comportamiento. Los behavioristas piensan que los estados mentales son
descripciones de la conducta o disposiciones.

El behaviorismo filosófico se considera hoy en día ya superado.

Teoría de la identidad

La teoría de la identidad fue desarrollada por John Smart y Ullin Place como reacción al fracaso
del behaviorismo. Suponen que los estados mentales, al ser algo material, son idénticos a los
estados físicos internos. Un deseo no sería, pues, más que la activación de unas neuronas
determinadas en el cerebro.

La teoría de la identidad experimentó un impulso debido a los avances de la neurociencia, que


proporcionan nuevos procedimientos de monitorización que permiten nuevos conocimientos
acerca del funcionamiento del cerebro.
La teoría de la identidad tiene que enfrentarse al problema de la realización múltiple. Parece
improbable que todos los seres con los mismos dolores se encuentren en el mismo estado cerebral.
Pero si no es ese el caso, entonces el dolor no puede ser idéntico a un determinado estado cerebral.
De modo que la teoría de la identidad carece de fundamento empírico.
Pese a estos problemas, hoy en día se da un cierto renacimiento de la teoría de la identidad, debido
sobre todo a Jaegwon Kim.

Funcionalismo

El funcionalismo fue desarrollado por Hilary Putnam como reacción a los problemas de la teoría
de la identidad. Piensa que debe existir algo que los estados cerebrales de seres de diferentes
estados mentales tengan en común. Esto es debido a que los estados cerebrales se dan todos bajo
un mismo estado funcional.

Para explicar los estados funcionales, los funcionalistas usan un ejemplo con una máquina
automática: Una máquina te da por cada euro una golosina, tiene diferentes estados ( ese en el que
te da la golosina sin pedir más, en el que te pide los 50 cents que te faltan…). Es pues, un conjunto
de distingos estados funcionales.

Los estados mentales son estados funcionales independientemente de los estados cerebrales
concretos que los produzcan.

Materialismo no reductivo

Esto nos lleva a la pregunta de si puede haber un materialismo no reductivo. El monismo anómalo
de Donald Davidson es un intento de formular un materialismo que no reduzca los estados
mentales en estados funcionales, cerebrales o de conducta.

Esta idea se formula a menudo con el concepto de superveniencia, una relación de dependencia:
los estados mentales supervienen sobre los estados físicos, pero no son reducibles a ellos: lo
mental no puede cambiar sin que haya cambios físicos.
EL NATURALISMO Y SUS PROBLEMAS

El materialismo afirma que la mente es algo material, sin embargo, posee cualidades que
ningún otro objeto material tiene. El naturalismo trata de explicar a través del materialismo cómo
es posible que posea estas cualidades. Aparecen dos conceptos fundamentales como propiedades
críticas: qualia e intencionalidad.
Qualia

Muchos estados mentales tienen la propiedad de ser experimentados de maneras diversas,


cualitativamente. Por qualia se entiende a esta clase de estados o acontecimientos que sentimos
cualitativamente en un estado de conciencia.

El problema de los qualia es precisamente explicar el por qué de estas vivencias.

Según Searle, todas las experiencias conscientes son cualitativas y subjetivas, por tanto, la
conciencia consiste en estos estados cualitativos, los qualia.

Intencionalidad

La intencionalidad es la capacidad de los estados mentales de estar dirigidos hacia o


encontrarse en relación con algo. Esto permite que les sean asignados valores reales, lo que hace
que las ideas puedan ser verdaderas o falsas. Sin embargo, los procesos naturales simplemente
suceden, no son verdaderos o falsos. Que una idea sea verdadera o falsa depende de los sucesos
externos a nosotros.

Este es, pues, el problema que se encuentra el naturalismo al tratar de reducir las ideas a
procesos naturales.

LA FILOSOFÍA DE LA MENTE Y LAS CIENCIAS DE LA NATURALEZA

Neurobiología

La investigación de la biología está basada en un concepto materialista, como casi todas las
ciencias naturales hoy día. Se estudian, pues, los procesos físicos como fundamento de la actividad
mental y la conducta.

Dentro de la biología hay varias disciplinas que se encargan del estudio del cerebro. Por un
lado está la fisiología sensorial, que investiga la relación entre los procesos de percepción y
estimulación. La neurociencia relaciona procesos mentales y neuronales. La neuropsicología
describe la dependencia de las facultades mentales respecto a regiones cerebrales concretas.

Al tener un planteamiento evolucionista, la biología ha demostrado que el sistema nervioso


ha ido evolucionando haciéndose más complejo cada vez.

Actualmente, los estudios biológicos son los más valorados. Se realizan grandes
investigaciones intentando comprender el funcionamiento neuronal que permite las funciones
mentales. Se cuenta, además, con nuevos procesos de monitorización que cada día son más
desarrollados y otorgan mayor información con mayor precisión.
Informática (Teoría mecanicista-cibernética)

La teoría mecanicista-cibernética se desarrolla a partir de la creación de los ordenadores.


Un ordenador funciona con un lenguaje de programación, le llega una orden, la procesa y la
cumple en respuesta. Así es como se afirma desde esta teoría que funciona el cerebro, como un
simple procesador de datos que responde en consecuencia de la información que recibe.

Esta teoría tuvo su importancia y estuvo vigente como paradigma durante un tiempo, sin
embargo, la sencillez de procesamiento de datos que resulta tener un ordenador en comparación
con el cerebro y algunos argumentos como el de la Habitación China de Searle, la refutaron.

El argumento de la Habitación China de Searle es el siguiente. Si una persona se encuentra


en una habitación en la que tiene una serie de normas y reglas que le permiten traducir una serie de
símbolos en chino que se le pasan a otro idioma, podrá pasar estos símbolos a este otro idioma,
pero seguirá sin tener ni idea de chino. Así es como funciona una máquina, procesa datos, pero no
los comprende. Es por eso que Searle cree que jamás se podrá conseguir crear conciencia en una
máquina.

Esa es precisamente la preocupación actual de la Informática, crear Inteligencia Artificial.


Respecto a este objetivo hay dos tendencias. La primera es la creación de IA débil, cuyo objetivo
no es más que el de simular estados mentales para mejorar o ampliar las funciones de las máquinas
y los ordenadores, es apoyada por Searle.

La IA fuerte, sin embargo, pretende crear conciencia artificial. Esto es totalmente imposible
según Searle y su argumento de la Habitación China. Además, dice Searle, el cerebro es una
máquina orgánica, con procesos neuronales que son orgánicos también mientras que un ordenador
usa una programación maquinal que nada tiene que ver con las combustiones internas y los
disparos neuronales, es pura matemática.

Es por esto que las principales investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro y la
conciencia se hallan actualmente en las ciencias naturales y no en la investigación informática, que
ahora se centra más en seguir desarrollando maquinaria cada vez más inteligente.

El Sistema Nervioso central


El Sistema Nervioso, el más completo y desconocido de todos los que conforman el cuerpo
humano, asegura junto con el Sistema Endocrino, las funciones de control del organismo. Capaz de
recibir e integrar innumerables datos procedentes de los distintos órganos sensoriales para lograr
una respuesta del cuerpo, el Sistema Nervioso se encarga por lo general de controlar las
actividades rápidas. Además, el Sistema Nervioso es el responsable de las funciones intelectivas,
como la memoria, las emociones o las voliciones. Su constitución anatómica es muy compleja, y
las células que lo componen, a diferencia de las del resto del organismo, carecen de capacidad
regenerativa.

El ser humano está dotado de mecanismos nerviosos, a través de los cuales recibe
información de las alteraciones que ocurren en su ambiente externo e interno y de otros, que le
permiten reaccionar a la información de forma adecuada. Por medio de estos mecanismos ve y oye,
actúa, analiza, organiza y guarda en su encéfalo registros de sus experiencias. Estos mecanismos
nerviosos se denominan en su conjunto sistema nervioso.

El sistema nervioso se divide en:


• Sistema nervioso central: Comprende:

o Encéfalo.
o Médula Espinal.

Se le llama también "de la vida en relación" porque sus funciones son:

o Percibir los estímulos procedentes del mundo exterior.


o Transmitir los impulsos nerviosos sensitivos a los centros de elaboración.
o Producción de los impulsos efectores o de gobierno.
o Transmisión de estos impulsos efectores a los músculos esqueléticos.

• Sistema nervioso periférico: Comprende:

o Nervios craneales.
o Nervios raquídeos.

Tiene como función recibir y transmitir, hacia el sistema nervioso central los impulsos
sensitivos, y hacia los órganos efectores los impulsos motores.

• Sistema nervioso vegetativo: Comprende:

o Tronco simpático: formado por cordones nerviosos que se extienden


longitudinalmente a lo largo del cuello, tórax y abdomen a cada lado de la columna
vertebral.
o Ganglios periféricos. (Los ganglios son grupos de cuerpos celulares).

Este sistema es llamado, también, autónomo". Su función permite transmitir los impulsos
que regulan las funciones de las vísceras de acuerdo con las exigencias vitales de cada momento.

Neocortex

Ganglios
Telencéfalo Basales

Cerebro Sistema
Anterior Limbito

Sistema Tálamo
Sistema Nervioso Diencéfalo
Nervioso Central Hipotálamo
(SNC)
Cerebro
Cerebro
Medio

Médula Cerebelo
Espinal Cerebro
Posterior Protuberancia
Bulbo

Somático
Sistema
Nervioso Simpático
Periférico Autónomo
Parasimpático

La neurona
La neurona es la célula nerviosa, derivada del neuroblasto. Es la unidad funcional del
sistema nervioso pues sirve de eslabón comunicante entre receptores y efectores, a través de fibras
nerviosas. Consta de tres partes:

o Cuerpo o soma: compuesto fundamentalmente por núcleo, citoplasma y nucléolo.


o Dendritas: terminaciones nerviosas.
o Axón: terminación larga, que puede alcanzar hasta un metro de longitud.

El soma contiene el núcleo y los nucléolos de la neurona.

Las dendritas son extensiones del soma. Las que se encuentran cerca al soma pueden
contener el aparato de Nissl y parte del aparato de Golgi, siendo los orgánulos más importantes de
las dendritas los microtúbulos y los microfilamentos. Son células excitables especializadas para la
recepción de estímulos y la conducción del impulso nervioso.

El axón es una prolongación que se origina en una región especializada llamada eminencia
axónica a partir del soma, o a veces de una dendrita. Tanto la eminencia axónica, como el axón, se
diferencian del soma y las dendritas proximales, por que carecen de retículo endoplasmático
rugoso y aparato de Golgi. Los axones pueden estar o no recubiertos por una vaina, denominada
vaina de mielina. Por el axón transitan los impulsos nerviosos o potenciales de acción desde el
cuerpo celular hacia la siguiente célula. Los axones pueden agruparse y formar lo que comúnmente
llamamos fibra nerviosa. La terminación axonal tiene forma abultada y se llama botón
presináptico, el cuál contiene las vesículas sinápticas incluyendo en su interior a los
neurotransmisores, que son sustancias químicas responsables de transmitir los mensajes a la
neurona que le sucede.

La relación existente entre el axón de una neurona y las dendritas de otra se llama
"sinapsis". A través de la sinapsis, una neurona envía los impulsos de un mensaje desde su axón
hasta las dendritas o un cuerpo de otra, transmitiéndole así la información nerviosa.

La transmisión sináptica tiene las siguientes características:

o La conducción de los impulsos nerviosos se efectúa en un solo sentido: del axón de


una neurona al cuerpo o dendritas de la otra neurona sináptica.
o El impulso nervioso se propaga a través de intermediarios químicos, como la
acetilcolina y la noradrenalina, que son liberados por las terminaciones axónicas de
la primera neurona y al ser recibidos por la siguiente incitan en ella la producción
de un nuevo impulso.
o En el sistema nervioso central, hay neuronas excitadoras e inhibidoras y cada una
de ellas libera su propia sustancia mediadora.
o La velocidad de conducción de un impulso a lo largo de la fibra nerviosa varía de 1
a 100 metros por segundo, de acuerdo a su tamaño, siendo mayor en las más largas.
o Cuando las terminaciones presinápticas son estimuladas en forma continuada o con
frecuencia elevada, los impulsos transmitidos disminuyen en número a causa de una
"fatiga sináptica".
o La transmisión de una señal de una neurona a otra sufre un retraso de 5
milisegundos.

Variedades de neuronas
Clasificación de acuerdo al tamaño de sus prolongaciones

• Las neuronas Golgi tipo I que tienen axón largo (pueden llegar a medir un metro), y,
generalmente, mielínico.
• Las neuronas Golgi tipo II que tienen axón corto.
• Las células piramidales de la corteza cerebral.
• Las voluminosas células de Purkinje de la corteza cerebelosa.
• Las grandes neuronas motoras de la médula espinal.

Clasificación de acuerdo a la polaridad

• Neuronas unipolares
• Neuronas bipolares
• Neuronas multipolares
• Neuronas Pseudounipolares

Clasificación de acuerdo a su función

• Neuronas Sensitiva o Aferente


• Neuronas Asociativas o Interneuronas
• Neuronas Motoras o eferentes

El desafío del cerebro - Carlos Belmonte


El cerebro constituye el principal reto científico desde los primeros estudios de Ramón y
Cajal y la neurociencia es la disciplina dedicada al estudio del sistema nervioso. Es un órgano con
más de cien mil millones de células, un millar de conexiones, con prolongaciones de un diámetro
inferior a una diezmilésima de milímetro, que llegan a alcanzar más de un metro de longitud.

Santiago Ramón y Cajal descubre que el cerebro se estructura a partir de unidades celulares
separadas, las neuronas, que se conectan entre sí “por contigüidad y no por continuidad”, para
permitir el paso de información de unas células a otras, dando lugar a circuitos nerviosos. Es la
llamada “teoría de la neurona”, que hoy sigue vigente.

Mediante instrumentos rudimentarios de medida de voltaje, Edgar D. Adrian registró las


débiles señales eléctricas producidas por la actividad de los axones neuronales que forman los
nervios periféricos, en el primer cuarto del siglo XX, llamado también registro eléctrico de la
actividad neuronal aislada. Ello hizo posible demostrar que el sistema nervioso utiliza estos breves
impulsos eléctricos para la transmisión de información a distancia. Se les llamó potenciales de
acción o impulsos nerviosos. Una neurona puede comunicar a la siguiente las características del
mensaje (duración, intensidad, etc.) expresándolo en una frecuencia de descarga de impulsos
nerviosos. Esta frecuencia ha sido observada como proporcional a la intensidad del estímulo, en
ejemplos como la captación de la luz por la retina.

Las células nerviosas poseen una membrana fosfolipídica, en la que se encuentran


insertadas unas proteínas, llamadas canales iónicos, que se comportan como poros especializados
de tamaño submicroscópico, a través de los cuales pueden pasar de un lado a otro de la membrana
pequeños iones inorgánicos cargados eléctricamente como el sodio, el potasio, el cloro o el calcio.
En reposo, la distribución de los diferentes iones entre el interior de la célula y el líquido
extracelular es asimétrica. Esta diferencia se mantiene gracias a un continuo bombeo de iones, que
consume energía celular. Un estímulo que actúe sobre la membrana neuronal acaba conduciendo a
la apertura selectiva de canales iónicos y a la brusca desaparición de la diferencia de potencial
entre el interior y el exterior de la membrana. Es lo que llamamos impulso nervioso o potencial de
acción.

Para la detección de los cambios que ocurren continuamente tanto en el medio exterior
como interior, el sistema nervioso dispone de neuronas sensoriales primarias, que tienen su cuerpo
celular en los ganglios sensoriales y mandan su axón a prácticamente todos los órganos y tejidos,
formando parte de los nervios periféricos. Las terminaciones nerviosas de esos axones actúan
como receptores sensoriales especializados, encargados de detectar los cambios físicos o químicos
en su entorno y transformarlos en una descarga de potenciales de acción.

A su vez, las neuronas responsables de mover los músculos del cuerpo, llamadas
motoneuronas, mandan sus axones fuera del sistema nervioso central, también a través de los
nervios periféricos, hasta su músculo de destino. Finalmente, los vasos sanguíneos y vísceras
huecas que poseen musculatura en sus paredes reciben, al igual que las glándulas, fibras nerviosas
que se originan en los llamados ganglios autonómicos y que regulan, respectivamente, su motilidad
y su función secretora.

La velocidad a la que se conducen los impulsos nerviosos en un factor importante para la


supervivencia de una especie. La respuesta evolutiva ha sido el aumento del diámetro de los
axones de las neuronas implicadas en tales conductas y el desarrollo a su alrededor de una vaina de
mielina.

Desde finales del siglo XIX se estableció el término sinapsis. La terminación nerviosa
contiene pequeñas vesículas rellenas de neurotransmisor, denominadas vesículas sinápticas. En
estado de inactividad, estas vesículas se encuentran ligadas al citoesqueleto del axón en un
depósito de reserva.. Desde allí, se mueven a una zona especializada de la membrana donde se
estiban, para fusionarse después, por medio de proteínas especializadas. Se abren entonces al
espacio extracelular y vacían en éste su contenido, reconstruyéndose más adelante, con recaptación
del neurotransmisor, que se reincorpora otra vez al depósito inicial.

Cada vesícula de un tipo de sinapsis determinado contiene un número parecido de


moléculas del neurotransmisor. El número de vesículas liberado por cada potencial de acción
puede ser diferente. La naturaleza ha utilizado como neurotransmisores a moléculas biológicas que
están destinadas también a otros fines. Así, son neurotransmisores importantes los aminoácidos,
aminas, péptidos, la acetilcolina o el ATP.
Muchos de los receptores que se encuentran en la membrana de las células diana, y con los
que interacciona químicamente el neurotransmisor, son también canales iónicos. Existen dos
grandes superfamilias de canales iónicos activados por ligandos neurotransmisores: los receptores
de glutamato y los de otros transmisores de molécula pequeña. Como efecto finalizador muy
importante de la acción del neurotransmisor es su recaptación por la terminación que lo ha
liberado, que de ese modo lo recupera en parte y finaliza el efecto sináptico.

Las funciones cognitivas del cerebro

El cerebro humano destaca por su complejidad anatómica. La corteza cerebral, ha


alcanzado tal extensión durante el desarrollo evolutivo que ha debido plegarse de modo repetido
para poder encajar dentro de un cráneo de dimensiones proporcionadas a las del resto del cuerpo.

El desarrollo esta corteza cerebral en el hombre ha ido en paralelo con la adquisición de


capacidades excepcionales. Surgió pronto la interpretación de que el cerebro funciona como un
todo, que desafía aproximaciones reduccionistas y que las diferentes funciones mentales serían, en
realidad, facetas de una única operación mental. Sin embargo, con el tiempo, empezaron a
recogerse datos, tanto experimentales como clínicos, que apoyaban una relación entre áreas
corticales y funciones cerebrales. El “pensamiento” era el resultado del funcionamiento cerebral,
basado en leyes del mundo físico.

La Neurociencia de la última década del siglo XX ha sido fructífera en desdeñar las bases
biológicas más elementales de muchos de los procesos mentales característicos del ser humano,
como son la percepción, la acción, la emoción, la memoria o el lenguaje.

Las experiencias sensoriales raramente son neutras, están teñidas de sensaciones de placer o
displacer. La actividad cerebral humana, que procesa de modo continuo tanto percepciones como
experiencias memorizadas, se acompaña de estados de ánimo variados, que definimos como
estados emocionales. Así, el miedo, por ejemplo, se acompaña también de reacciones fisiológicas
definidas, como acelerado del corazón, palidez, sudoración, dilatación de las pupilas, etc. En la
teoría de la emoción propuesta a finales del siglo XIX por el psicólogo William James, la
activación neural en niveles bajos del sistema nervioso central, que provoca tal respuesta visceral,
sería la que dispararía los mecanismos corticales, implicados en la aparición del sentimiento
consciente de miedo y dolor. En otras palabras, la experiencia conciente de la emoción surgiría
después y como consecuencia de cambios en el estado físico de nuestro cuerpo.

Hay una interpretación opuesta al modelo anterior, según la cual es la información cortical
consciente la que activa una “reacción de emergencia” estereotipada, que se dirige a la lucha o la
huida y que resulta de la excitación desde la corteza de estructuras cerebrales más inferiores como
la amígdala, el hipotálamo y las neuronas periféricas del sistema nervioso autónomo, cuya
organización jerárquica permitiría producir una respuesta integrada del organismo, tanto motora
como vegetativa.

El hipotálamo, localizado en el centro de nuestro cerebro, es la estructura que coordina el


conjunto de la respuesta emocional inconsciente. En el cerebro existen además amplias áreas del
neocórtex que forman parte de lo que se ha llamado el sistema límbico y que parecen ser las
estructuras implicadas en la génesis de la emoción, muy especialmente de la de miedo.

Todo ello sugiere que en la amígdala se coordina el componente emocional de la


información sensorial, tanto innato como adquirido. Además, almacena con mecanismos de
memoria implícita, la información sobre los estímulos emotivos, haciendo que cuando estos se
empiezan a producir se evoque el componente inconsciente, motor y vegetativo, de los estados
emocionales. Estas interacciones permiten, adicionalmente, combinar la emoción con el
aprendizaje y la experiencia. Así, las proyecciones desde la corteza a la amígdala determinan que
no sólo los estímulos externos, sino el recuerdo de situaciones previas o la sola imaginación de
posibles situaciones no vividas, evoque emociones.

Las emociones y sentimientos están íntimamente ligados a lo que se llama estados


motivacionales, es decir, estados que reflejan no lo que el individuo conoce, sino lo que desea o
necesita. En los estados, el cerebro responde a estímulos más internos que externos, iniciando,
manteniendo y dirigiendo conductas cuya meta es la satisfacción de una necesidad fisiológica,
como el hambre, la sed, el sexo o el mantenimiento de la temperatura. El hipotálamo es, en el
cerebro, el centro principal donde se localizan las células encargadas de detectar algunas de las
variables que definen ciertas conductas motivacionales.

ESTRUCTURA TOPOGRÁFICA
El cerebro es la parte más
voluminosa e importante del
encéfalo. Ocupa la mayor
parte de la cavidad
craneana. Tiene una forma
ovoide con dos
extremidades o polos: la
anterior (frontal) y la
posterior que es más gruesa
que la anterior. Tiene una
longitud de 17 centímetros,
un ancho de 14 centímetros
y 13 centímetros de alto.

Encéfalo
Formado por 5 vesículas:
El telencéfalo, y el diencéfalo forman el cerebro propiamente dicho, mientras que el mesencéfalo,
el metencéfalo y el mielencéfalo constituyen el tronco cerebral. Cuatro cavidades o ventrículos
contienen el líquido cefaloraquídeo y se comunican entre si. El tronco cerebral es el punto de
donde emergen ciertos nervios craneales La parte dorsal forma el cerebelo, que es el centro de
coordinación de la actividad motriz.

Diencéfalo
Situado alrededor del tercer ventrículo. La parte dorsal constituye el Tálamo. La parte ventral
forma el hipotálamo, que recibe información del tálamo. El hipotálamo envía sus respuestas a
través de la hipófisis y el sistema endocrino.

Neocórtex (hemisferios cerebrales)


Es una formación propia de los mamíferos superiores y su desarrollo adquiere máximo exponente
en el ser humano. Es el cerebro de la inteligencia y de la conciencia.
En él se distinguen áreas:
Somatocensoriales (que reciben informaciones del resto del cuerpo)
Áreas motrices (que ordenan los movimientos voluntarios)

Áreas asociativas.

El cerebro humano pesa alrededor de 1.400 gramos y tiene un volumen oscilante entre los 1.350 y
1.500 cm3.
Los estudios demuestran que no existe ninguna relación entre tamaño o volumen del cerebro e
inteligencia del individuo.
En su superficie externa presenta hendiduras profundas llamadas cisuras y repliegues llamados
circunvoluciones. Estas estructuras permiten que una mayor superficie cerebral esté contenida en
el cráneo.
Su parte superior presenta un surco profundo que es la cisura interhemisférica, que divide el
cerebro en dos mitades laterales:
Hemisferio derecho e izquierdo.
Los hemisferios cerebrales, unidos en su parte media por una lámina horizontal, el cuerpo calloso,
que permite la integración de funciones de cada mitad del cerebro.
Las cisuras dividen cada hemisferio cerebral en áreas menores llamadas lóbulos.
La apariencia característica de la superficie del cerebro se debe a la existencia en la misma de una
serie de pliegues. Las depresiones de estos pliegues se denominan surcos las menos profundas y
cisuras las de mayor profundidad. Las protuberancias que surgen entre ellas se denominan
circunvoluciones.

Lóbulos:
En el cerebro humano se distinguen 4 lóbulos: el frontal, temporal, parietal y occipital. También
hay dos áreas conocidas como la ínsula y el sistema límbico, que, por sus funciones son
comparables con los lóbulos.

Frontal:

Está localizado en la parte de enfrente, delante del surco central. En este lóbulo se encuentra el
área motora primaria. la cual controla el movimiento de los músculos esqueléticos del cuerpo.
Tiene que ver con el razonamiento, la planeación, parte del lenguaje y el movimiento, emociones y
resolución de problemas.

Temporal:

Se encuentra debajo de la llamada fisura lateral. Aquí se encuentra el área auditiva, que recibe
información de los oídos y es ahí donde se produce la sensación auditiva. En este mismo lóbulo se
encuentran centros relacionados con las emociones, personalidad, memoria y comportamientos.
Parietal:

Está localizado en la parte de atrás del surco central. Aquí se encuentra el área sensorial general,
que recibe información desde los receptores sensoriales ubicados en la piel (presión, tacto,
temperatura, dolor) y las articulaciones

Lóbulo Límbico:

Es una zona importante que controla las emociones y el comportamiento sexual.

En cada lóbulo se identifican áreas específicas relacionadas con alguna función corporal y se
clasifican en tres grupos:

• Áreas sensoriales primarias:

Son las zonas del cerebro que reciben la información originadas en los distintos receptores; es en
ellas donde se producen las sensaciones.

• Áreas motoras:

Están formadas por el área motora primaria y el área premotora. La primera controla los
movimientos musculares voluntarios; la segunda se conecta con el cerebelo y con el área motora
primaria para regular la contracción coordinada de varios músculos, permitiendo respuestas más
complejas.

• Áreas de asociación:

Son regiones de la corteza cerebral que integran la información sensorial con la motora. Sus
funciones se relacionan con el razonamiento, el aprendizaje y el lenguaje.

Ventrículos

Corresponden a los dos ventrículos laterales del cerebro, que se distribuyen uno en cada hemisferio
y tienen forma de una coma. Se comunican con el tercer ventrículo por medio de un orificio: el
agujero de Monro. El tercer ventrículo se ubica entre los tálamos ópticos y se comunica por el
acueducto de Silvio con el cuarto ventrículo; éste se continúa por el conducto epéndimo. Las
cavidades ventriculares están ocupadas por el líquido cefalorraquídeo, producido por los plexos
coroideos en los ventrículos laterales; para a los restantes ventrículos hasta alcanzar el cuarto
ventrículo, donde existen orificios por los que
sale para bañas espacios intermeníngeos y
luego caer en la circulación venosa.

Hay un sector oscuro que se conoce como


materia gris, aunque su color real tira más al
pardo, los sectores claros se conocen como
materia blanca.

La materia gris corresponde principalmente a


conjuntos de cuerpos neuronales.
Se presenta en dos variedades:

• Las neuronas están dispuestas como en un pastel y forman una corteza que cubre los
hemisferios cerebrales o el cerebelo.
• Las neuronas se organizan como si fueran avellanas dentro de un cuenco, formando núcleos.
Entre ellos, los hay grandes como el caudado, el putamen y el pálido, hundidos en las
profundidades de los hemisferios; o la amígdala, escondida en el lóbulo temporal; existen
también grandes conjuntos de núcleos menores, como los que forman el tálamo; y núcleos
pequeños individuales como la sustancia negra o el núcleo cerúleo.

Funciones del cerebro


El cerebro es considerado ser la base física de la vida espiritual; todas las funciones nobles que
hacen a los valores humanos encuentran su sustrato biológico en los diez mil millones de células
de la corteza cerebral.

Su función es ser el órgano coordinador y regulador de todo nuestro organismo y así como también
el de los animales.

Recibe a través de los órganos exteroceptivos la información ambiental, con ella elabora y
responde construyendo sensaciones luminosas, auditivas, olfativas, táctiles, gustativas, térmicas y
dolorosas.

La movilidad voluntaria tiene en el cerebro su fuente de comienzo y coordinación.

En los reflejos actúa como control de aquellos que originalmente escapan a la voluntad. Además,
almacena experiencias previas, las asocia y las recuerda por la memoria.

Restringe impulsos, da órdenes, interviene en la formación del juicio, del aprendizaje, de la


adaptación síquica, del pensamiento concreto y abstracto.

En resumen, interviene en cuanto hace a la vida del hombre consigo mismo y con lo que lo rodea.

GEARALD M EDELMAN
EL UNIVERSO DE LA CONCIECIA

La síntesis teórica que Edelman pretende ofrecernos es la visión a que


inexorablemente conducen las evidencias empíricas de la biología y la
neurología. Además solo existen las evidencias fenomenológicas,
personales y sociales, sobre las funciones de la mente humana. La
vida, pues, se ha formado desde dentro de la evolución del universo
físico sin instrucciones. La lógica evolutiva nos dice que el universo
ha producido eventos masivos o estados sin instrucción: los que se han
estabilizado y han permanecido son aquellos cuya organización les ha
permitido resistir en el medio general del universo. Esta idea
darwiniana nos dice que dentro de una cantidad masiva de eventos
solo se estabilizan los adaptados al medio; y esto ocurre ya en el
universo físico anterior a la vida. El universo, por tanto, siempre se ha
ido haciendo y deshaciendo aunque permaneciendo solo los resultados estables. Esta es la misma
lógica que introdujo en la ciencia Darwin: los seres vivos se han formado por un proceso de
selección a partir de la producción de grandes poblaciones de unidades vivientes. Una vez
lograda la reproducción celular se produjeron grandes poblaciones de vivientes, sometidas a un
proceso de adaptación y de mutación, pero solo los más adaptados pudieron prosperar, producir
nuevas poblaciones y nuevos organismos más y más adaptados. Así han sido seleccionados por
dinámica natural los diferentes phylums que señalan las líneas de avance terminal de la evolución.
La selección natural nos explica como se ha llegado a lo que vemos, que organismo de-
generación, que organismos resistieron y cuales han llegado a alcanzar elevados niveles complejos
de eficacia adaptativa.
El fondo teórico más básico de la síntesis de Edelman consiste en la aplicación del
darwinismo al nacimiento, evolución y configuración del sistema neural. Una vez dado el paso a
los animales pluricelulares aparecen las poblaciones neuronales que permitirán postfactum la
selección de aquellos sistemas de interacción útiles y al mismo tiempo la degeneración de los
inútiles. El orden neuronal no se logra por instrucciones previas sino por selección evolutiva
construida poco a poco en respuesta a las estimulaciones y exigencias adaptativas del medio.
Esto ha sucedido en la totalidad de los sistemas orgánicos (óseo, muscular, neural…) ya
que responde a la lógica universal de la evolución. Un caso muy claro es el sistema inmunológico
en que el diseño de los antígenos apropiados en casa caso no es resultado de instrucciones sino de
la selección dentro de una proliferación masiva de estructuras previas.
Si consideramos que reconocimiento es una cierta clase de acierto adaptativo, es entonces
obvio por que se aplica tanto a la evolución como a la inmunidad. En ambas instancias el análisis
de poblaciones proporciona un instrumento de explicación. Edelman nos dice que aplicamos el
análisis de poblaciones al funcionamiento cerebral en el darwinismo neutral porque la neurociencia
es la ciencia del reconocimiento por selección evolutiva. Los requisitos abstractos generales para
toda teoría selectiva son una fuente de diversificación que conduzca a variantes, medios que hagan
posible un encuentro efectivo con un entorno independiente, o una muestra de él, que no está
inicialmente categorizado de ninguna forma absoluta o predeterminada, y medios para un
amplificación diferencial llevada a cabo durante un periodo de tiempo de aquellas variantes, dentro
de la población a que pertenecen, que presentan un mayor valor adaptativo. Tal amplificación
incrementa eventualmente en la población la razón de los más adaptados. La amplificación
diferencial efectiva implica la existencia de cierta forma de herencia o memorial, que asegura que
al menos algunas adaptaciones quedan preservadas. Estos requisitos los cumplen la evolución, el
sistema inmunológico y el sistema neural.
En el sistema neural se produce una selección de grupos neuronales, es decir la unidad
básica de selección son grupos no neuronas individuales. Normalmente se concebía que un patrón
neuronal está formado por un conjunto de neuronas individuales interactivas por conexión
sináptica. Pues bien, Edelman nos dice que las unidades de esas redes no son neuronas, sino grupos
neurales. Creemos que esta propuesta es muy relevante por cuanto permite una explicación más
precisa de los hechos. La teoría de grupos neurales contiene tres supuestos: las tres tesis tienen que
ver con como la anatomía del cerebro se establece primariamente durante el desarrollo, con como
los patrones de respuesta se seleccionan de entre esta anatomía desde la experiencia, y con como la
reentrada, proceso de interconexión de los mapas resultantes del cerebro, producen importantes
funciones conductuales.
1- La conectividad anatómica entre las neuronas que forman cada uno de los grupos ocurre
epigeneticamente y conduce a la formación de lo que Edelman llama el repertorio primario
de grupos neuronales. El código genético no dota de un específico diagrama de conexiones,
pero establece un conjunto de constricciones en el proceso selectivo, que no impide que
individuos genéticamente idénticos tengan probablemente un cableado interneural
diferente, ya que este surge por selección epigenética. Esta variedad deriva de una variedad
de eventos mecanoquimicos regulados por la célula y el substrato de moléculas adhesivas
que gobiernan la división, movimiento, muerte y diferenciación celular. Las neuronas
quedan así como pegadas formando un todo funcional de cien hasta mil unidades.

2- Un segundo proceso selectivo comienza con la conducta posnatal con modificaciones


epigenéticas en la fuerza de las conexiones sinápticas dentro de los grupos y entre ellos.
Señales producidas por la conducta adaptativa son seleccionadas y producen conexión entre
combinaciones de estos grupos neuronales. Así el repertorio primario de grupos produce un
repertorio secundario por combinaciones o estructuras de grupos que facilitan la conducta
adaptativa.

3- Correlaciones temporales coherentes de la activación de receptores sensoriales, sistemas


motores y los grupos neuronales interactuantes en diferentes regiones del cerebro se
producen por medio de una señalización con re-entrada. Esta interacción funda la
existencia de mapas neurales conectados recíprocamente. Estos mapas ligan los repertorios
secundarios que han emergido y se mantienen espacio- temporalmente en respuesta a las
señales del mundo real.

ROSENFIELD Y LA IMAGEN CORPORAL

− discute teorias generales de la conciencia : ¿Cómo lo hace el cerebro?. En “the strange,


familiar & forgotten” = enfoque diferente a Edelman, Crinck......
− “the strange, familiar & forgotten”: historias de lesiones neuronales y como las
consecuencias de esas lesiones han afectado a su vida mental y su conciencia.
− HM: no tiene memoria a corto plazo
Madame W: no reconoce como propia su mano izquierda
sindrome Korsacov: memoria para en 1945.

− intenta exponer su propio concepto de “conciencia”


− amigo y colaborador de Edelman.
− CONCIENCIA: surge de las interrelaciones dinámicas entre el pasado, presente y la
imagen corporal. Lo que hace que pensemos que hay conciencia es el acto de relacionar los
momentos de la percepcion.
Intenta referirse a las formas normales, unificadas.
− MEMORIA: surge de la relacion entre cuerpo e “imagen” cerebral del cuerpo
− IMAGEN CORPORAL: actividad inconsciente en la que el cerebro crea una idea
generalizada y constantemente cambiante del cuerpo, relacionando los cambios en las
sensaciones corporales momento a momento. (AUTORREFERENCIA: componente de la
conciencia)
− IMAGEN CORPORAL 2: el cerebro crea una imagen de nuestro cuerpo, al sentir cualquier
sensacion, esta se produce en esa imagen del cerebro, tanto si es en un miembro real o
ilusitorio. A través del sist. Nervioso estos impulsos llegan al cerebro. De esta manera
podriamos decir que los impulsos nerviosos sobre cualquier dolor serian ilusitorios ya que
en el fondo es el cerebro el que se encarga de hacer llegar esa sensacion de dolor y en que
parte de nuestro cuerpo se localiza dicho dolor.
− A traves de la imagen corporal intenta explicar su tesis: sentido del YO = sentido delas
experiencias que afectan a la imagen corporal. Todas las experiencias abarcan el sentido
del YO , por lo que también abarcan a la imagen corporal. Las experiencias son
“autoreferenciales” es decir estan relacionadas con la imagen corporal.= autoreferencia de
la conciencia
− la coherencia de la conciencia se relaciona a traves del espacio tiempo por medio de la
imagen corporal. Sin memoria no ay conciencia coherente.
− Sensaciones corporales= sensaciones ilusorias. Porque la relacion entre el lugar fisico de tal
sensacion y el lugar donde parece localizarse, es un proceso creado por el cerebro (imagen
corporal)
− rosenfiel explica por medio de casos clinicos el funcionamiento de la conciencia normal.
Como por ejemplo el caso de Madame I que ha perdido su imagen corporal y no reconoce
la posicion de sus miembros, ademas es incapaz de recordar de sus experiencias , por lo
que Rosenfield utiliza para confirmar su idea de que no hay recuerdos o memoria sin
sentido del yo. De otra forma tambien a traves de traumas psicologicos provocados por un
grna dolor pueden bloquear en cierta manera el sentido del yo, por lo que se perderia la
autorreferencia o imagen corporal, pero todo esto según Rosenfield no seria un bloqueo
sino una reorganizacion de los modos del cerebro frente a los estimulos producidos por la
persona.
− LA MEMORIA: no es un almacen de informacion, sino que debemos enterderla como una
imagen continuada del cerebro, pues cuando recordamos algo, debemos formar
conscientemente una imagen.
− El sentido del yo es imprescendible para poder hablar de memoria, ya que todos los
recuerdos de mi mente son “mios”. Por ello la memoria y el sentido del yo van unidos a la
imagen corporal.
− Por ello Rosenfield, con su trabajo no intenta demostrar una teoria sobre la conciencia, sino
que a traves de distintas patologias sobre enfermedades que afectan al cerebro intenta
explicar la relacion entre la imagen corporal y la conciencia. Por ello y según sus tesis no
podemos hablar de conciencia, ni memoria sin mencionar la imagen corporal ya que todo
radica en el propio conocimiento de nuestro propio cuerpo.