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Ui ue ee ec nc acy Coker eee eae tte ea Dune Mee eee sehr circunstancias lectoras son las que nos condicionan. En primer lugar, cualquier escrito expresa una ideolagia y detrés de 6 siempre se esconde alguien. eeu ates a ean y arrinconan a la biblioteca de papel: navegamos, buscamos y clicamos para que eu a ee ese ae ut ae ee eee are realmente ios mensajes que nos legan? Y finalmente nos encontramos con Cae uor Ui Sc uc. Siok ee eect a ae Con un estilo directo y la mirada rigurosa que caracterize sus obras, y ayudandose de ejemplos y comentarios esclarecedores, Daniel Cassany analiza én Tras las lineas las claves més televantes de la lectura ee BO oe eC ete ee et Fabra. Su actividad docente e investigadota se fta centrado en el estudio de a ee Cen ee ee an el profesional), con una perspectiva lingbistica y didactica. En esta coleccién ha Publicado La cocina de la escritura, que se ha convertido en un litro de referencia indispensable. ml 35"962562 Daniel Cassany oe ee ee ee eo Tras las lineas Sobre la lectura contempordnea | Lal PUNE EY oom Daniel Cassany Tras las lineas Sobre la Lectura contemporanea FA } EDITORIAL ANAGRAMA BARCELONA Diva de le coeci Julio Vivas Tustracién de Alberto Valero © Daniel Cascany, 2005 © EDITORIAL ANAGRAMA, S. A, 2006 Pedsé de la Creu, 58 (08034 Barcelona ISBN: 84.339-6236-1 Depéisivo Legal: B. 5892-2006 Printed in Spain Liberciples, SL. Un, tra, BV 2249, km 7.4 - Poligono Torrentfondo (08791 Sant Lloreng d’Hertons PRESENTACION Leer y escribir son construcciones sociales. Ca- da época y cada circunstancia bistrica dan nuevos sentidos a esos verbos. EMILIA FERREIRO, 2001: 13 Ler Hoy Leer ya no es lo que era: 1, Durance a invasin anglonorteamericana de Irak en mar- zo de 2003, las televisiones mostraron a millones de per- sonas manifestindose por la calle en todo mundo. La mayoria de pancartas clamaba No a la guerra, pero otras defendfan un Por la paz. 7A cudl nos apuntamos? concuerda con nuestra opinién? El No a la guerra estaba en contra de la invasién y el Por la paz la justificaba, pero... gcmo se sabe qué significa cada una? El lunes por fa mafiana leo en mi quiosco los titulares de la prensa. Respecto a las elecciones del domingo anterior, codos los partidos estan satisfechos puesto que ~supuesta- mente obtuvieron buenos resultados, con las estadisticas en la mano, En fitbol, un boletin deportivo califica de Atracolo que para ot19 fue Justiciaen un penalti. Las mis- mas declaraciones de un politico extranjero adquieren matices increiblemente variados en cada rorativo 3. Nuestra hija navega por internet cada tarde, Entre los mi- les de sitios informativos, grupos de ocio y foros de inte- cual 145, hizo algunos amigos, pero... zcémo sabemos que no se trata de una secta?, zy si es una banda racista?, ;cémo podemos aseguramos de que nuestros interlocutores son realmente quienes nos y de cual no? . Recibimos veinte, treinta o cincuenta correos electréni- cos al dia, de familiares, amigos, colegas y desconoci- dos; en varias lenguas y registros, sobre temas variados. Para responder, en pocos minutos saltamos de un idio ma a otro, de la complicidad colocuial entre amigos a un usted con desconocidos, de tecnicismos especializados del trabajo a bromas con familiares... ;Y sin. enloque nn ser?, zde qué web podemos fiar- Busco en Internet un billete barato para ir a Londres. Navego con tino por el complejo sistema de ventanas que se abren y se cicrran: me doy de alta como cliente, consul- to vuelos, tarifas y fechas, relleno los campos obligatorios que me pide el formulario electrénico, interpreto corre: tamente las instrucciones que me suministra el progr ma... Cuando Hlego al aeropuerto, camito mi tarjeta de embarque con la maquina auromitica, busco en la panta Ila informativa mi puerta, etc. . De compras en el stiper. Hay que elegir entre néctar, con- centrada 0 zumo de naranja, yogures de vida corta o larga, salsas con o sin aditivos, mafe transgénico o ecolégico, productos con o sin gluten, con o sia sal, con mas © me- nos calorias... {Horror! Hay que fijarse en la letra peque- fia de los envases y descifrar sus tecnicismos. {Qué dolor de cabeza! Veamos si esta pildora tiene efectos secundarios 0 es compatible con mi medicacién contra la alergia, la hipertensién 0 el dolor muscular. Segin el prospecto: Este medicamento contiene como excipiente As partamo. Las personas afectadas de fenileetonuria tendrén en cuenta que cada comprimido del mismo contiene 9,26 mg de fenilalanina. Huy! Qué es un excipiente?, zpadeceré (fenileetonuria? Y asi sin parar. La escritura cambia al ritmo que evolu- cionan las comunidades. Quiz haya cambiado poco la len- gua espafiola y quiza también usemos las mismas estrategias mentales que usaron nuestros padres para leer y escribir, pero estd claro que los discursos de hoy, del siglo Xx1, sirven para hacer cosas distintas. Si la television ha cambiado, si los coches son mucho més sofisticados, si la cocina se ha llenado de artefactos electrénicos, también los discursos han evolu- cionado, con las nuevas tecnologias, con el contacto con ha- blantes de diferentes culturas, con la explosidn de Ia investi- gacién cientifica, con la implantacién o la profundizacién de fa democracia. Ha cambiado tanto la Lectura que ya ni sabemos lo que es un libro ~como sugiere Forges. Pero este adulto con traje y 9 corbata, ces un analfabero? Es que ya no leemas y, en conse- cuencia, hemos olvidado también Io que son los libros? Son abjetos obsoletos como las armaduras o los arados? ;O es que, simplemente, leemos de otro modo? Con panualas y teclados, Fijate en el nifio de la esquina y el libro que sujeta. Recuerdo todavia como escribi uno de mis primeros li- bros en 1985: tomaba notas a mano, pedia determinados en- sayos en inglés por fax -entonces jera lo iltimo!~, ponta el pa- pel y la hoja de calco en la maquina de escribir, corregia con corrector liquido. Cuando me equivocaba varias veces tiraba la hoja y empezaba de nuevo... Escribir era sentarse entre la papeleray un montén de hojas, con la maquina enfrente Hoy esta escena ya es historia... Hoy gugueleo—,! re- sumo las concepciones basicas de la lectura, a partir de varios ejemplos. Leer requiere descodificar las palabras del texto, exige que el lector aporte conocimientos previos, obliga a in- 1. Este capitulo utiliza parte de estos articulos: 1) +Explorando las ne- cosidades actuales de comprensiéne, Lectura y Vida, aio XXV, 2: 6-23, Bue. 105 Aires, 2004: y 2) aLlegir i escrire al seple XXI»- Orange, 21: 13-19, B5- cola de Mestres de Menorca, Ciutadella abril de 2005. 12 ferir todo lo que no se dice... Pero la comprensién proviene de la comunidad de hablantes; el significado nace de la cul- tura que comparten ¢l autor y el lector. Este es el fandamen- to que recorre todo dl libro, denominado enfogue sociocul- mural Bajo ef titulo de Leer la ideologia,? los cinco capiculos si guientes tratan de las exigencias que imponen la extensién y la profundizacién de la democracia. Para ejercer derechos y deberes, tenemos que leer criticamente: debemos compret- der mas alla de las lineas, descubrir la ideologia y los propé- sitos del autor. El capitulo «Comprender la ideologia» (2) presenta la problematica de leer en democracia: los discursos son el arma utilizada para convencer y manipular; con el gjercicio de la libertad de expresién, todos ttansmitimos nuestra visién del mundo al resto «Aproximacién histérica» (3) y «Definir la criticidad» (4) rastrean los origenes del pensamiento critics en la alfa betizacién y sintetizan las principales aportaciones, «Dos ejemplos» (5) compara las interpretaciones que realizan va- rios lectores de dos textos politicos, para demostrar cémo se construye la comprensién y qué papel desempetia el conoci- micnto previo. Para terminar, «Veintidés técnicas» (6) reco- 2, Estos cinco capitulos forman parte del proyecto de invescigacion La competoncia receptina critica en estudiantes universitavis de bachillerat: and~ lisis y propuenta didéctica (HUM2004-03772, 2003-2006, Ministerio de ia y Tecnologia). Lor articulos previos en los que se basan son: 3) ‘Aproximaciones ala lectura critica: ceori, ejemplos y teflexionese, Tarbiya 32: 113-152, Madrid, 2003, que previamence se presents y publicd en el Vl Congieso Latinoamericano para el Desatrollo de la Lectura y la Escriv ras, Puebla (Méxica), 20025 4) «Ensefar a escribir en el siglo XXIs, Cuader- nos de Pedagogia, 330: 51-$5, Barcelona, 2003; y 5) «Naveyando con timén ctticon, Cuadernos de Pedagoga, diciemoce de 2005, pp. 36-39, 3. Una versién previa de este capitulo aparecis en Lectura y Vida, ato XXVI, 26/3, 32-45, Buenos Aires, septiembre de 2005, con e! vuulo «Les significados de comprensisn exticar, a moda de avance editorial 13 ge tos secutsos (trucos, ideas, ejercicios) para desentrafiar mis ficilmente lo que se esconde detras de las Kineas. El siguiente bloque, Leeren osras lenguas,’ analiza la lectu- ra en segundos idiomas o en traducciones. En el capitulo «La Lectura plurilingtie» (7), algunos ejemplos mexicanos, ecuato- tianos y espafioles muestran las confusiones que pueden pro- vocar los discursos procedentes de otras comunidades. Si comprender es apoxtar conocimiento previo ¢ inferir, como podemos comprender un texto si no conocemos ta cultura que lo generé? También estudiaré el fenémeno actual del zap- ping lectoro la rultilectena 0 sea, esta practica de estar saltan- do sin parat y en escasos segundos de un tipo de texto a otro, de un idioma a otro, de un interlocutor a otro. «Retéricas» (8) sintetiza algunos estudios comparativos sobre la comunica- cién escrita en varios idiomas y culturas. Bajo el lema Leer en la pantalla, los cuatro capitulos si- guientes se centran en la lectura electrénica. «La literacidad electrénicay? (9) plantea las claves fundamentales de estas 4, Aqui he uslzado también ejemplos del articulo nim. 1, menciona- seFormmalac cee Et significado @"Como un. edificio quie debe construirsé; el texto y el conocimiento pre- 32 vie son los ladrillos y los procesos cognitivos, las herramien- «as dle albafilerta ; Los procesoscognitvos diferencia Ia alfbeizacién ase ows (0 alfeborisacién titeral) de la funcional, o el lector que puede descodificar un escrito, aunque no lo entienda, del que lo comprende y lo puede aprovechar funcionalmente para su uchacer cotidiano. Sin duda, los procesos contribuyen a con~ seguir la comprensién, a consttuir el significado de la lectura, sn, potque no son suficientes. wuinqque no la garanti CONCEPCION SOCIOCULTURAL cleus Sin discutir que el significado se c del Ice Fo. quie las palabras del discu importante del mismo, la concepcién sé {ass en OFF PINTS noua pare ‘iocultural pone én- 1. Tanto el significado de las palabras como el conocimien- to previo que aporta el lector tienen origen social. Veni- mos al mundo con la mente en blanco; quizd tengamos tuna capacidad innata para adquirir el lenguaje, pero s6lo la podemos desarrollar al interactuar con una comunidad de habla determinada: catalana, occitana, quechua, puré- pecha o cualquier ora, Quité tas palabras induzcan el significado, quizé el lector utilice sus capsids inferen ciales para construitlo, pero todo procede thd (Gimbolzada en el esquem a 1 pi ‘arco gris). 2. El discuso no surge de la nada. Siempre hay alguien de- teés (simbolizado en el mismo esquema con la figura de una persona). E} dis: visién del mundo. Compiender el discurso es compren- dar ésta Visi del mundo. 33 10 refleja sus puntos de vista, su, 3. Discurso, autor y lector tampoco son elementos aislados ‘Los actos de literacidad, las pricticas de lectura y escr z “dimbitos instituciones particulates. EL pe Tiodico lo publica una empresa ccivris, Se cine e hhace en la escuela, una sentencia se emite en un jurgado, una carta la envia una empresa, etc, El auror de una noti- cia es un perio con carrera; el examen lo prepara un profesor con conttato y firma la sentencia un juez que ha ganado unas oposiciones. Cada uno de estos, discursos desarrolla una funcién en la institucién correspondiente, BI Iector de cada uno también tiene, propdsitos sociales cOFéFetos. Discurso, autor y lector son piezas de un en- ttamado mis complejo, con normas y tradiciones fijadas. Cada acto de literacidad es una préctica social compleja que inclaye varios elementos. (La linea negra discontinua « simbolize este enccamado.) Cada comunidad, cada ambito y cada institucién usan el discarso de iodo particular, segin su identidad y su histo: tia: los propésitos con que s€ usan son irrepetibles, propios; el rol que adoptan el autor y el lector varfas Ja estructura del texto 0 las formas de cortesia son las especificas de cada caso cl razonamiento y la retdrica también son particulares de la cultura, asf como el léxico y el estilo, Fijémonos en e ejemplos: ‘ “ Dep (ib) Gracias Escrito en los bores de basura de un restaurante de comida répida, para indicar a los clientes que titen los restos de co- rida ali antes de ise (le) Gracias. Con letras iluminadas en la paavalla digital de una méqui- na automatica de café, para informar al usuario de que ha finalizado el verido de liquide y puede retirar el vaso. 34 (12) {brave un 7! ten Espafia yen Chile (13) Esuna cindad republicana. Ba Peri, Cuba y Espafa (14) 17 muertos en las siguienses 10 mills en Tos éltimos 5 En un letrero de trafico en Escocia Los ejemplos 1b y Le son sélo dos casos posibles de los snuchos que muestran cémo un Gracias escrito significa co- se bien distintas al ejemplo 1a. F1 12 adquiere significados ‘liferentes segiin se lea en Espaiia, en Chile 0 en. otto lugar, presto que las escals de valoracion son diferentes: en Espa vin, con tin baremo habicual de 1-10, tener un 7 es sinénimo ‘le buena nota, pero no ka mejor; en! Chile, en cambio, con la «scala 1-7, un 7 es ka maxima valoracién. (En otros lugares, ‘endrfa otros valores: en muchos pafses ~Alemania, Repabli- wnt Chheca, Estados Unidos~ la mejor nota es el Ly la peor el Sol 10.) “Pambién el ejemplo 13 debe interprecarse de modo dis- into, segiin el significado que la comunidad ororgue # "epi blicano, Qué es una ciudad republicana en Espasa? . gi PE288e)l524 |Fe2ts| Fes LECTURA Y LITERACIDAD 8) Yegebayeasy | peetti ag! i Sgetts ee | 28325) 525 Con el mismo propésito, Cerverti et al (2001) revisan, i eegt sal ge 2ese|eety numerosos manuales de lectura desde 1940 y constatan que, q gifaieleq: S2s| 2524 aunque todos utilicen la denominacién critico, no se refieren ‘ 2° easel e| 23883) e483 a lo mismo. Para marcar diferencias proponen distinguir la ' ogee |ae oe Reel ae es lectura erética de antaio de la actual literacidad erie. eikes 28g 2224 |ee2 ‘A mediados del siglo XX, en la tradicién humanistico-li \ zigde |$32 Boge | eee bberal, erftico se referia a un grado superior de comprensién apeat leks geo: | gaz que abarca capacidades tan variadas como hacer inferencias, a) PRES! (Yas sede | ESE discinguir los hechos de las opiniones o la verdad de la fanca- e| pe2esy és 8 SES 335 sia, detectar cl sesgo o el prejuicio, identificar la trama, anali- F 2| 222292 952 £. SEs ‘ar elementos literarios, descubrir la intencién del autor o &) so85e8] saa 8 2iq fommentar la interpretacién personal, En todos los casos sub- | esyese) be a ask yace la presuposicién de que el conocimiento es natural y g2khFil gests (3 Set, neutro, de que las personas obtenemos dicho conocimiemo f aézadilaetcz |2 ae a través de la experiencia sensorial directa y del pensamiento q aus i s wees légico y de que el discurso es sélo un envoltorio transparente { ne o2 se gees (ag ¢ inocuo, como resume €] cuadro de la pagina siguiente. i Ae a sig 88 ‘También se concibe al autor y a sus intenciones come la ia- Stak es $an8 | 28a dividualidad que da sentido al discurso. Por ejemplo, un ma- il s| saat $3 g4é2 (288 nual de 1996 afirma que «la lectura erftica es el proceso de f| 82222 | be Esg23/ 252 evaluar la autenticidad y Sa validez del rexto y de formular { 3 yeeie Ea gee Sak una opinién sobre él». geet |8ee Pete eeie Al contrario, la teorfa contemporanea de la literacidad cf52i |g i fi223)oa5 sostiene concepciones més relativistas y posmodernas sobre L Bee | End BLEzSl2a¢ a naturaleza del conocimienco, la percepcidn de la realidad siiea | g2e Fetaelade o el papel que desempefia el discurso en la comunicacién. El i aa Taam = discurso no, posce conocimicnto en si, sino que éste emerge f " wny [vinerana | siving “GTrenerar en contacto con los significado’ ue aporta'cada co- 81 | munidad a través del lector, Fl conocimiento es siempre cul- tural c ideol6gico, local; no existen realidades absolutas u ob- jetivas que puedan servir de referencia. Tampoco es comple- £0 tomar los propésitos del autor como fuente basica del significado; el autor es sélo un elemento mas junto con el contexto, la comunidad o el acto de lectura. Lectura erkice Literacidd erica Conocimienta Se obtiene a través de la ex- El conocimiento no es natu- epistemologia petiencia sensorial del mun- ral o neutral, se basa siempre do 0 del pensamiento racio- en las reglas discursivas de nab; se distinguen los hechos una comunided particular y, de las inferencias y de las en consecuencia, es ideal6- ‘opiniones del lector. ico, Realidad Se puede caper dtecamen- No es posible captarla def- ontologia wy, por lo tanto, se uaa ntivamenteo eapeurasla con comm refereme dé la iner- of lengua la verdad no se pretacién. comvesponde con Ia realidad, sino que sélo se puede e2- blecer desde una perspectiva local storia Deteear los propésivos del EL significado es siempre autor esta based los grados ripe, sinado culural tnis altos de incerpretcién. histricamens, consiuido a través de diferenes rlacio- nes de poder. Objetivos _Desarrollar las destrezas su- Desarrollar la conciencia ert- educativos perieres de comprensién © cca interpreracin. Desde la perspectiva humanistico-liberal, leer es un pro- cedimiento para acceder al conocimiento empirico del mun- do. El objetivo de aprender a leer criticamente es adquirit las -destrezas cognitivas que permitan detectar las intenciones del autor, extraer el contenido que aporta un texto y verificar si 82 es correcto 0 no. En cambio, desde una perspectiva comem- porinea, leer no es s6lo un proceso de transmisién de datos sino también una practica que reproduce la organizacién del poder -como hemos viste. El discurso construye las repre- establecidas sobre {a realidad (concepciones, sentacioné imaginarios, opiniones). Por esta razén, la educacién s€ en- camina a desarrollar Ia conciencia critica del lector para que valore si esta o no de acuerdo con las representaciones y con la distibucién del poder establecidas. LAS CUATRO DIMENSIONES {Lo ctitico ha alcanzado en Australia un notable grado de aplicacién. Desde hace veinte afios se han desarrollado allt programas institucionales de lireracidad critica en todos los niveles educativos. Estos programas incluyen investigacién, curriculums, materiales didacticos y formacién de profesora- do. En este sentido, destaca la conocida propuesta de Allan Luke (1999 y 2000) y Peter Freebody (Freebody y Luke 1990 y Luke y Frecbody 1997) para ordenar los componen- tes de la lireracidad en «un mapa de recursos», Este mapa in- cluye un apartado especifico sobre lo crit Las cuatro dimensiones de la Ii Recursos del cio Recurwos del significado apyendizasumed rol deprocesador El aprenlia asume el eo de construc: fo dermontador (becker) del. cddigo, tor de sgnificedes, con la competencia son la competence gramarial Se one seysdntc. Se pone énasisen la com- fafa en ta descodifiacin ylacodi-pretsiOn y Ta produccin de signifi FeaciGn del sistema esrto: dideologia?, zmachista?, gcomprometido con alguna causa? etc. , imagen que se Dios mio! (Que difcilt No? Para comptender ast hay Ae poseer notables habilidades de procesamiento y much conocimientos. Hay que conocer el vocabulario usado y las coanotaciones que tiene, el valor sociolingistico de he ex. Presiones usadas, la historia del tema concreto en la comani, dad o la estructura que adopta cada género discursive, Fn definiiva, estamos hablando de una de las formas de leceurs ms exigentes, PSICOLOGIA DE LA COMPRENSION Terminaré con una aj roximacién mas a] estudlia el universo de las inferencise (Brows y Velcon, Len 2003). Para la psicologia de la comprensién o del din curso escrito, ler es comprender, y, mis en concrero, claber rar los significados que no sc mencionan explicitamente, que dlenomina infrencias, Dichos significados los constriye. el lector en su mente @ partir de los estimulos textuales y del conocimiento previo, Fijémonos: (3) Margarica llegé con un Mercedes a la universidad, La bella joven se despidié cariftosamemte de! eseipido an- iano que conducia el vehictlo, Subié paso a paso las es- caleras de la entrada, cargida de libros, con sus piernas 88 grandes y pesadas, Habla un conserje y varios docenres, E{ coche esperaba pacientemente, pero con ¢l motor en ‘marcha, Antes de cruzat la puerta, se volvié para saludar con la mano y sonrié con falsedad al hombre. [..] Para dar coherencia a este fragmento, debemos elaborar muchos datos que no se mencionan. Entre otros: 1. Desambiguacién. Ororgamos una acepeién verosimil a las palabras polisémicas: Margarita es el nombre de una per- sona y no una flor, pero Mercedes es el de una marca ale- mana de coches y no una mujer. 2. Andforas. Relacionamos las anéforas con sus teferentes y recuperamos las elipsis gramacicales: Margarita es la joven y tambien ef sujeto de subié 0 se volvid, pero no de condu- ‘ia; las piernas son de Margarita; vehicula se refiete al Mer- cedes, hombre se refiere al anciano—puesto que dice al hom- brey no a wn hombre, que daria a entender que se trata de tuna persona nueva. 3. Implicitos. Recuperamos los pasos perdidos de la secuen- cia, Por ejemplo, entre se dapidid y subié, entendemos que Margarita abrié la puerta del coche, sali de él, cerré la puerta, empezd a caminar en direccién a la universidad, ete. 4. Asignacién de referentes, Vinculamos las palabras con ele- mentos de Ja realidad: las escaleras de la entrada son las que debe haber en la universidad; la puerta es también la de entrada a fa universidad; el conserje y los docentes son de la universidad; aunque gramaticalmente el coche sea quien espera pacientemente, entendemos que se trata del wnciarto que to conduce. Sélo asf conseguimos dar sentido global a la historia. ‘También claborames otros daros que, sit ser imprescindi- 89 bles, dan més verosimilitud al tex : to, enriquecen nuestra in- terpretacidn o despiertan la curiosidad. Por ejemplo: “ 5, Dedueciones. Imaginamos 4} Margarita es una estudiante y que va a clase, que et hombre que la acompasia es wn fa miliar, que quiza sea hora de inicio de clases, que los libros que carga son manuiles de una materia, etc, También po- dria ser una empleada de correos que trac la corsesponclen- cia, una directora de cine que busca localizaciones para una peliculs o la primera mujer astronauta que va a dar una charla..., pero estas hipéresis resuhian menos probables. Eelaarons Constatamos cierta falta de consistencia en- tre despedirse enriosamente del anciano y sonreitle falsedad: ;qué relacién hay ene Margariva y ob and Tampaco es costiente que las pietnas de una bella joven sean grandes y pesadas: ;qué tipo de belleza es ésta? Quizd tamposs st habitual esperar pacientemente con el motor en marcha: jpor qué hace?, zest le la calz: puctadclesancnidal eis Criticas. Llaman Ja atencién algunos matices: zpor qué anciano es estpido, si el texto no aporta datos al respec- to? ;Por qué la joven sonrle com falvedad? En definiti- va, zcdmo sabe cl autor estos datos? o zpor qué lo dice? {Quin es el autor? ;Por qué escribe asi? 6 Todo esto son inferencias. La psi a . 1 inferen psicologia de la compren- sién se propone identificarlas, clasificatlas y determinat ls procedimientos cognitivos que usamos para construirlas. TIPOS DE INFERENCIAS Veamos algunas de las principales distinci 6 00 aes aus de incipales distinciones (Leén 90 + Infoencia gia /pragondtica. La primera se basa en rarona- tnjentos formales y tiene un grado de certeza absoluto; un cjemplo obvio es Margarita carga nueve libros devuelve sete of biblioteca (inferencia: «se queda con dos»). La segunda ac basa en el conocimiento del lector y tiene porcentajes més bajos de probabilidad, como todos les ejemplos anteriores + Iafrencia de coherencia local | global. Distinguimos la infe~ rencia que construye lt coherencia local de un fragmento breve de aquella que elabora ta coberencia del discurso completo. El anterior mimeto 2 es un cjemplo de la pri mera: el sujeto de subié es Margarita. El miimero 6, de la segunda: Ia inconsistencia erste despedisse cariiosamente Y saludar con falsedad. La primera ocutre durance la lecrura (one-line) y la otra no (off-line) © Inferencia automédiea | estaségia 0 elaborating. La primera se genera en poco tiempo, Consume €5Cas0s FECUISOS COB” nitivos, es mas fuerte 0 segura y es inconsciente; por ejem= plo: asignar la puerta a univeridad (aGnero 4). La seg tla requicre mis ciempo, més recursos cognitivos, es més dddbil 0 incierta y ¢s conscience; por ejemplo: guna joven della puede tener las piermas grandes y pesadas? (ntimero 6). + Inferoncia retroactive o explcativa | preactva, predictiva 0 proyectiva, La primera busca un dato en el texto preceder reer relaciona lo que estamos leyende con el texto previo, mientras que la segunda sugiete ideas para el fururo. Es un buen ejemplo de la primera telacionar entrada con. wiver- Sida, palabra aparecida antes (ndimero 4), y de la segunda la idemrificacién de Margarita como estudiante que va 2 clase (ruimero 5)- «+ Inferencia obligatoria o necesaria | claboratina. La primera cs imprescindible para dar sentido a! texto y se dice que eed eautorizadars por ejemplo, si no se asocia vehicula con “Mercedes (ntimeto 2) es improbable que le bella javer sea ‘Margarita y que estas dos primeras oraciones tengan cohe- 2 rencia, La segunda 50] pion ay oagp>ay ou mus vom 7 TPIS! ‘oon ap DIEM wn oie p pudeurry ted oy ropos _onoop 97» snips uourlyp 2 sapducly Gupisenujqu0d) Osan2sip [9 UD S990 reIOdIoIU5 Bred SOUSTUMP OH cogs oy sappradia sougent ody rardo v{ pusoa anb ‘99)p an of 9p ey s0d k anb anand epods9 uprseuons wo> ‘pip as asey eunyp ef “OpuryQey] “osm »p opeynure> eponb opm 01 guutfe epeiage 27 cea e] 9p o21Ew p anWN0 35 Ip amy om jop pf ow suauos va ‘9 ppp wy BF sporf ou puusou pam rr} epusuou av oye uo> aga apd pra p oad ‘ogni pBurpy 9 veruoafun) v7 “0120 pho us salo mpeSogn ny» paruoouy soaps oggernpe hsogirg, onignous onvnagpus peg os cusspur ops | upsets wy spun ou meuusou —ovupay 2 enous opsoquanums soyeulno sojgeaos sound anuseapiny sonpoxloy momu sui ab pur yprBoqo ory ano. ap mpsopy er ged vun dope woe (i ns op spp om sso 0 fossa ‘qacnyeaf | viompenf tnnbo j v2) (ear yo eay!POW. 1m mjonby ab pf mpeBoge oj —aupus ope _ ‘wos sie op sopra 9p purngeef on se -2nsmsonr un 9 Spy opow 2p syeuyo segeed sy 204 tou vazn visor puuisfo wpeoge #7 onoup sy season soda ody osmosip | us sa00a Feods03uy exed sorus|Up201q 131 130 ron cambiar porque la de repuesto estaba desinflada. Sin ba- teria en el teléfono, empezaron a caminar hasta un taller, cuando empezé a llover. Tuvieron que refugiarse en una ca. foteria de carretera, sin cenar, agotados y chorreando agua. Dias después Juan escribié a Maria: Qué noche tan inolvi- dable... La hermana lo vio accidentalmente y lo chivé a la madre: Creo que se gustan. Juan le escribi: «Qué noche tan inolvidable.» 13, Lee los nombres propios {Cémo se denominan los provegoniseas?, zqué lugares se men= cionan?, zqué épocas histbricas? Bastantes nombres de persona delatan su origen, por la ortografia, la tradicién o la referencia, Asi, Cassany es un apellido caralin, porque contiene el digrafo catalan ny (cqui- valente a la efie espaftola) y por las dos eses. Joseba y Jon son vascos; José y Juan, castellanos; Josep y Joan, cacalanes; Xosé y Xodn, gallegos. Begona tiene origen vasco (beg oin a: «lugar dominance del cerro»); Cuaubtémac y Xéchiel (or), nahuatl; Lawtaro, mapuche, para poner sélo ejemplos cercanos al cas- tellano. También hay apellidos de origen vasco, castellano, judio, arabe o maya, como Chan, May, Poot o Tec. Los nombres de lugares geogrificos y de épocas histéri- cas también sitdian el texto. Si leemos Mérida —sin més acla- raciones— habré que deducir si se refiere a la ciudad espaito- Ja, la mexicana o la venezolana, Ast descubriremos ef punto de vista del autor, puesto que tendemos a ser egocéntricos. Si yo me refiero a Barcelona, parece claro que me ditijo a lecto- res espafioles, en primer lugar, puesto que presupongo que nadie entender que me refiero a la ciudad venezolana Ocurre igual con los nombres hist6ricos 0 de oto tipo. Lemos El proceso. Es la novela dle Kafka o el golpe militar argentino de los afios setenta del siglo pasado? Depende del contexto del autor, de su punto de vista. Todos tendemos a 132 ser egocéntticos y a tomar nuestro pequefio mundo como re~ ferencia para todo. 14, Verifica la solidez y la fuerza del discurso Fijate en los argumentos y los razonamientos: cde qué tipo son’, eson ligicos?, zapelan a los sentimientos, a las emociones? gLos datos estadisticos son claros y completos, clos ejemplos son pertinentes? Pon una admiracién en los margenes del texto euan- ddo halles algo «sblido». Pon una interrogante cuando halles algo «dudosor; 0 cuando encuentres una faledad 0 una mentira, Suma las admniraciones y las interrogantes. ;Cuéntas hay? :Qué hay mds? Cada género y cada ambito tienen sus propios procedi mientos para razonar y transmitir el conocimiento, Cada gé- nero y cada ambito tienen propésitos diferentes. La ciencia se basa en los datos empiticos, el derecho en la citacién de leyes y en la jurisprudencia, el arte en Ja belleza y la originali- dad, Algunas personas apelan a la légica, otras a las emocio~ nes. En cualquier caso, debemos tener conciencia del tipo de argumentos que se exponen y del rigor, Ja fuerza o la cohe- rencia que muestran. 15, Halla las palabras disfrazadas Fijate abora en la manera de utilizar el lenguaje. :Hay al- _gtin vocablo particular? zalguna palabra adguiere un significado diferente al corriente?, zhay metdforas, comparaciones, sentidos figurados? :Hay ivonia 0 humor?, zsarcasmo o parodia? Subraya todas las expresiones adisfiazadas» y haz una lista con sus dos sig: nificados: el corriente y el que adgniere en este discurso. En el diccionario, las palabras son recipientes potenciales de significado. Son significados abstractos. En el discurso son piezas concretas de tun engranaje que esté en marcha. No siempre coincide el significado de una expresién, segin el diccionario, con el que adquiere Ix palabra en un discurso 133 concreto, formulado en un momento y un lugar irrepetibles, Darse cuenta de los mnatices y los vatores que toma cada pa- fabra nos ayuda a comprender mejor: romamos conciencia sobre cémo se usa el lenguaje y sobre qué pretende conseguir su autor, dos if h gue tomaba antibistarinicos (posgue es alérgizo). Decale - 16, Analiza la jerarguia informativa Cues son los datos destacados y los que se presentan como detalles, clor datos centrates y los marginales, :los indiscuribles 2 los matizades? Comprueba a qué elementos otorga importan- cia el texto y a qué otros sina en lugares secundarios. Existen varios procedimientos gramaticales, léxicos y dis- cursivos para destacar un dato u gcultar otros, como mues- tran los ejemplos de la pagina siguiente. En definitiva, los parametros de género son tas conven- ciones discursivas que utiliza el autor para comunicar sus in= tenciones y sus ideas. Al acogerse ellas o al rechazarlas ~y al proponer formas alternativas-, el autor dota a su discurso de significacién, Comprender criticamente requiere tomar con- ciencia de estas elecciones, Garacteristicas ‘BL gobierna adjudicd ls contratos a (a Se adalcaran ts contrat a la empresa X empresa X. ELcanseer se llevd des millo- millones, Juan y Maria alscutieron ages. rez. Juan y Marta divcutierony 6b le grits ia detillada de un hecho es més empirice ¢ 1a polite babel repre br munifo~ La palit eeprom alos ma EL Consejo Superior de Deportes probibe esa susencia, que fie deectada en nivel sey aos en la sangre de aloes, que PREDECIR INTERPRETACIONES Ejemplos Recursos lingiiisticos para enfatizar o disimular El significado no esta en el texto, sino en la mente. Bus- «quemtos, pues, en las mentes de las personas que nos importan | Jo que significa cada texto, Este tercet grupo de técnieas fo- | menta el anilisis de las interpretaciones que produce un dis- curso. Asume que cualquier texto genera interpretaciones variadas en cada persona y colectivo de una comunidad. No existe wna interpretacién buena, sino muchas y vatiadas inter- pretaciones individuales; la sendad es séto una suma de in- terpretaciones, vias Mavi taba dinero a su madve 0 risa abvia la carter desu madre y se eouba los bills mds chi- Marisa consiguié la colaboncion de su cop La desc antes, porque Inzaran cicteles imoloteo ebcees malsov contra los pl contra lor politicos. Le segs es que lanza- ‘madre. Los conceptos més comunes y_ ineluye ment rom ebctls lo incierto, que se rept. conereros valoran un hecho y Je atibs- Cornejo Superior de Deporte Oracién nal en un paréncess yen mds 0 menos eelevancia principal “Juan iol a Maia Juan aio 4 Mo~ juan y ara biseron el amor nel constant dela, Ma con lo que puido haber causado ef ta alto deena outancia probibide por cli. ELadena cx allspice y toma aneibicamt Siar wr data en Tipo plictar macaar elnujeto sina poscién principal ono Categorzar un Irecho con un cabo a otro Modo verbal, iniativo 0 subjuntvo 134 135 17. Define tus propésitos Qué buscas en el texto? spor gut to lees? gue esperas en- consrar on dt? Antes de empecar a leer, formula en pocas pala- bras lo que quieres saber, tener 0 sentir. Al terminar la lectura, pregiintate::lo he conseguide?, zmo?, spor qué? El propésito del lector dirige la lectura. Podemos leer de mil maneras diferentes un periédico, segiin busquemos co nocer las citimas noticias de politica internacional, saber qué Piensa un periodista sobre una polémica, la farmacia de tur- no, el cine donde dan la pelicula que queremos ver, ete. Por cada propésito diferente con que leamos un escrito, obtene- mos una interpretacién nueva. Tener claro qué buseas en un discurso permite Ieerfo con mds eficacia y conseguir el pro- ésito de modo més répido. 18. Analiza la sombra del lector cA quién se divige el texto cgué presupone que el lector sabe 0 no sabe’, qué datos expone (por qué el autor ha decidido que el lector no sabe y deben explicarse)? :Qué perfil de destina sario se esboza? Haz una lista de todas los rasgos que se puedan Aeducir. Por qué sedirige a este sipo de lector y no a otr0?, qué pretende el texto? Concluye estas oraciones: E] autor pretende que el lector... FI rexco pretende que yo. En la selva comunicativa, cada texto busca sus lectores. Para ello adopta un estilo, una forma y una seleccién de da tos particulares. Es la sombra del lector, Al perfilar esta som. bra, también podemos comprender mejor el texto y el autor, Atin més, si podemos dacnos cuenta de la mirada con que nos enfoca el autor, llegaremos a comprender con més pro- fundidad sus intenciones. 19, Acuerdos y desacuerdos Relee el texto oracién por oracién y compara lo que se dice con lo que tit erees, Marca con ten signo de sumar (+) los pun- 136 tos en que estés de acuerdo, Marca con un signo de restar (~) Jos puntos en que discrepes. ;Cudntos + y cudntos — has anova do? :Estas de acuerdo 0 no con el autor? Fijate abora en cada + 0 —y pon un circulo en los que consideres més importantes, mF gic? ve TE inds dificil cener ideas propias que repetir las de los otros, Elaborar opiniones personales requicre tiempo. Acep- tando o refutando cada parte del cexto, podemos conscruir un punto de vista personal. Leer eriticamente es también reaccionar ante los discursos de los ozres. 20. Imagina que eres. Qué perionas te importan mas?, zen casa, en el trabajo, en 1 comunidad? :Cémo van a leer el texto?,zcémo lo interpreta- rdn?, gen qué puntos estarian de acuerdo contiga 7 en cuales no? Arvaginca que eres ellos, rele el texto com sus ojos ¢ intenta imagi- nar lo que entendertan 9 las reacciones que tendrian, Es imporcante darse cuenta de los efectos variados que causa un mismo discurso. Implica ser consciente de la phura- lidad de interpreraciones que tiene, Sélo podreraos Hlegar a comprender un texto si conocemos las interpretaciones mas importantes que produce, si sabemos cémo lo entendieron las personas que nos importan en nuestro entorno, Si nos quedamos s6lo con nuestra incerpretacién, nos quedamos solo con una parte pequefia de la verdad, la més egacénerica: tuna porcidn det pastel aoe tdenica ermine reconocer también el. significado plural que puede tener una palabra 0 un pasaje del discurso, leidos desde otras épricas, Podemos datnos cuenta de los ¢ mentos ambiguos, oscuros 0 abiertos; podemos arriesgarnos a sugerir ovzas posibles interpretaciones. 21. En resumen. a 2Cudles son los fragmentos més controvertidos del texto?, 137 cual es la impresion general, teniendo en cuenta todas sus varias iposibles interpretaciones?, squé efecto causa en su conjunto? Conviene imtegcar las distintas interpretaciones posibles en un todo. Sélo asi podremos esbozar una mirada de con- junto sobre los efectos que pueda tener un discurso en el conjunto de una comunidad. Con la suma de las diferentes aproximaciones, alcaneamos una mirada més cercana a lo que realmente ocurre. 22, Medita tus reacciones Después de leerlo, zqué vas a hacer con el texto, creplicards 0 responderds?, zal autor 0 a otra persona?, -quitn?, sebmo?, zpor qué? Valora cual puede ser la reaccién mds apropiada segiin tus intereses. Leer y escribir son una pareja de baile. Y el baile es una forma de conseguir cosas. Carece de sentido leer o escribir si no sieve para nada. Pensar en lo que podemos escribir de pues de leer nos ayuda a leer. Pero las véenivas para armar la respuesta ya se escapan de estas hojas.. En conjunto, estos tres apartados desmenuzan la practi ca de la comprensign critica en varias propuestas disfrazadas de juegos, preguntas o técnicas cognicivas. Permiten detectar las ideologias que subyacen a las lineas, descubrir sus tauto- logfas € incoherencias 0 tomar conciencia del contexto en que se escribieron, Permiten darse cuenta de las opiniones presupuestas, rechazadas o ignoradas, del uso que se hace de las convenciones de género, de las voces que se realzan 0 es- conden, etc, Pueden ser las armas de los ciudadanos en una comunidad democritica, plutilingiie, pluricultural, cientifica y electrénica. Pero cuidado. {No aseguran el éxito! Ni son una guia 0 una receta que deba seguirse al pie de la letra. Seria imposi- ble utilizarlas todas en una sola lectura. Mejor que cada uno elija las que le convienen en cada momento. 138 Leer en otras lenguas Mea ae tat Ons LA LECTURA PLURILINGUE La abrumadora mayoria de las saciedades y de los paises alrededor del mundo son multilingties 1 se espera de su ciudadania educada que pueda desarrollarse en mas de un idioma. Grawe ¥ SPOLLER, 2002: 2 GLOBALIZACION LECTORA Cada dia es més corviente leer en varios idiomas. Ya no es algo elitista, culto 0 reservado a los privilegiados. Para gozar de una cancién, para comprender una carta, para planificar c, para buscar datos en Internet, leemos en inglés, fran- és, italiano o incluso en alemén, érabe u otros idiomas. Mu- chas circunstancias lo favorecen: la expansién de la celefonta, Ia television e Internet, la migracién entre comunidades, el aprendizaje de idiomas extranjeros, la extensién de la escolari- zacién. Todo ha incrementado exponencialmente la Lectura plurilingtic. Es una auténtica globalizacién lectora. También leemos muchas traducciones: novelas, ensayo, insteucciones de uso, manuales de estudio. Aqui no tenemos que descodificar el léxico y la sintaxis de un idioma extranje- 10, pero seguimos enfrenténdonos @ un discusso elaborado desde otra cultura, a una forma de razonar diferente, a una radicidn hist6riea que desconocemos, a una nueva mirada del mundo. Las notas a pie de pagina de un buen tradactor pueden avisarnos de algdn hecho cultural relevante, pero es inverosimil que puedan informarnos de todas las diferencias culturales. No se pueden explicar en notas 0 comentari das las particularidades de una comunidad, de una tradicién cultural secular, de una forma diferente de vivi, sentir y es- tar en ef mundo, Recordemos: la mejor traduccién es tam- bién una traicion, En definitiva, la prosa es slo la parte visible del iceberg, Con nuestro conocimiento lingiistico 0 con una traduccidn accedemos al trozo de hielo que vemos, que sobresale del agua y que consticuye sélo uns parte pequetia del voda. Peco qué ocutre con lo sumergide?, con el inmenso blogue que 2 {Cémo podemos comprender lo que esti cons- amido desde ova cultura, que se basa en otra forma de pen- samiento? En este capitulo y on cl siguiente presensaré algu- nas reflexiones sobre este punto. “ no yemo LECTURA INTRA E INTERCULTURAL Denomino leccura intraculrural a la que ocurre entre un autor y unos lectores que comparten una misma cultura. Puesto que pertenecen a una misma comunidad, tienen una historia, unos referentes, unas tradiciones y un marco geogré- fico @ hiscérica comunes, que no es necesario aclarar. El autor sabe que su lector posce estos conocimientos y viceversa, Lo dicho se interpreta sin dificultad a pastir de lo ya sabido. Asi, si: me ditijo a espafioles, puedo afitmar que de pe- quetio lea el Capitan Trueno, que veraneaba en ta Costa Bra- ua 0 que me fascinaba la poesia rovadoresca. Y si me ditijo a hispanohablantes, puedo escribir que uno de mis narradares preferidos es Rulfo, que goce como nunca en Canaima o que me fascina la pintura de la escuela cuzguena. No es wecesatio aclarar nada més para que unos y otros me entiendan. En cambio, en la lectura intercultural el escritor y los lec- ores poscen culturas distintas, Provienen de diferentes co- munidades humanas y no comparten los referentes cultura- 142 les, el marco geogrifico o hist6rico o los valores y las acticu- des ante la vida y cl mundo, El hecho de que uno haya aprendido a leet o escribir en el idioma de los otros, que t0- dos usen una lengua franca o que un profesional haya tradu- cdo el texto -y que, por tanto, puedan entenderse, aparen- temente-. no ahorra estas Timitaciones. El autor ignora lo aque sus lecrores puedan conocer de su cultura. Los lectores tampoco saben con certeza lo que el autor de un texto prest pone que eles ya saben... Fs mucho més complejo interpre- tar lo dicho y situarlo en el marco apropiado. Pongamos que el peniltimo pirrafo fuera a craducirse al japonés o al hindi, Para conseguir que mis lecroses orienta- leg alcanzaran un grado parccida de comprensién, deberia aclarar que el Capitdn Trueno era un cémic espafiol de tx posguerra, que ét Costa Brava esté en la provincia de Girona {Espaia), 0 que los srovadores compusieron su poesia en los siglos XI al xi en la Provenza, ‘También, quién es fut Ruffo, que el Parque Nacional de Canaima en Venezuela aco- ge al famoso Salto del Angel 0 que se denomina exuela eve- (quefia a ta pintuta eeligiosa de estilo barroco realizada en la ciudad peruana de Cuzco en los siglos XVI-XV1)- Pero incluso asi es improbable que estos lectores pucdan captar las connotaciones que tienen para los espafioles y los famericanos los referentes culcurales thencionados. Quien hhaya leido la lucha del Capitén Trueno contra los riranos en plena dictadura franquista-, cl retraco postico del Méxi- ‘co tural en Pedro Péramo, de Rulfo, o la intensidad del amor cortés trovadoresco, comprende las frases anteriores con una profundidad inigualable. Quien conozca la Costa Brava o el Salto del Angel aunque sea a través de reportajes visuales: también tiene una visién diferente de estos hechos. Aunque se conorca el dato cultural, geogréfico o historico, wn lector intraculcural aporta al texto su experiencia personal, replera de emociones y sensaciones vivas 193 EjEMPLos __No sélo presentan dificultad los datos geogréficos, hises- ricos o literarios, como pademos ver: (1) Al levantarme, mi madre habia preparado un desayuni espléndido. peste sn descane (2) Subt al bus. El conductor no tenia cambio, Amablemen- te una anciana me dio 10 céntimos, (3) Me fijé en una escultura. Entré en la tienda y un em- pleado me sirvi6 un seftesco. Oftect 50 euros, Todos se tieron, Fl cjemplo 1 muestra las diferentes interpretaciones que se puede dar a unas palabras, segtn la culeura desde Ja que leamos. (Qué es un dessytino espléndido en Espaia, Guate- mala, China 0 India?, za qué tipo de comida se tefvere? Por supuesco, en Barcelona, Managua, Pekin o Calcuta desayu- amos de modo diferente, con platos, bebidas y protocolos Patticulares. Y za qué hota nos levantamos?, cbmo se prepara ef desayuno? Por supuesto que el pan, las tortillas de maiz o el atroz se preparan de d a manera Quizé el lector occidental interprete el 2 sin dificulzads el protagonista quiere desplazarse en aucobiis publica en na ciudad moderna, carece dl importe exacco del billet y, por suerte ~puesto que no es habicual-, otra pasajera le entrega la moneda que necesitaba. En cambio, resulta mis completo hallar fa coherencia del 3: éuin refiesco cuesta 50 euros tipo de riendas venden esculuras y refreseos al PO? zy por qué se rien?, ere, No comprendemos el ejemplo 3 porque requiere un es- ema de conocimiento propio de una cultura oriental, que quizé ignoramos, Estamos en Egipto o en la India: eneramos en una tienda para turistas para regatear una esculturs Nos 144 sirven un reftesco por cortesia de la casa, gratis. Nuestra cferca inicial (50 curos) es zan inacepcable para el vendedor que, como demostracién de su inverosimilitud, se echa a rei. Si no hemos podido comprender el 3 ast, gqué ha pasa: do? Quizé nos ha parecido confuso 0 absurdo, Qui2a pensa- mos que su autor no estaba muy cuerdo al escribirlo.,. quizé se haya producido un malencendido. Hemos entendi do que el empleado de la tienda es maleducado, puesto que se rie. Que el protagonista esté loco, puesto que pretende comprar en un colmado como si estuviera en una subasta, O que todo ocurre en un pais carisimo, ya que un refresco cuesta 50 euros. En ningiin caso podemos comprobar si nuestra interprecacidn es acertada, de modo que nos queda- ‘mos con estas impresiones. Y asi es como se producen los malentendidos: los desen- cuentros interculturales. Una simple confusién se convierte en disensiones o incluso en enfrencamnientos CONOCIMIENTO PREVIO Analicemos ahora la funcién que desempefia el conoci- miento previo. La cantidad de datos que se requieren para comprender los ejemplos 2 y 3 ¢s equivalente. Segtin conoz- camos més 0 menos datos, accedemos a cotas supcriores de comprensién. En cl 2 poseemos el esquema de conocimiento Viajar en aucobris (equivalence al ejemplificado en las pp. 30- 31), que incluye daros como que los transportes ptiblicos son de pago, que se puede adquiric el billete en ef autobis, gue el chéer actia de cobrador, que suele pedirse al usuario el imporre exacto del billete, que puede darse el caso, si el usuario no tiene el importe exacto y el conductor no tiene cambio, que el primero tenga que bajarse del autobiis, etc 145 Todo ello es necesario para entender 2 y lo aporta el lector puesto que el texto nolo menciona. : Del mismo modo, el 3 exige el esquema Comprar en Oriente, que incluye que en Oriente las tiendas para turistas acumolan tode tipo de objecos, que se agasaja al cliente con un t€ 0 un refresco, que se suele regatear, que el cliente pue~ de «ofrecer» una cantidad por alguna pieza, que refrse es una forma de mostrar desacuerdo y simular sorpresa por una oferta menor, etc. También estos datos son imprescindibles para entender 3 y el lector debe aportatlos. ‘Si no conocemos bien una culeysa y queremos leer sus esctitos, corremos el siesge de malincerpretarlos o de enten- derlos s6lo a un nivel superficial, Incluso cuando leemos una traduccién puede suceder esto, como hemos visto. La ta duccién nos acerca las palabras del discurso, pero no puede recuperar todos los implicitos. Los eraductores estin familia- rizados con este hecho: saben que hay que conocer bien una cultura o una disciplina para poder traducir sus discursos. Por ejemplo, para poder traducie del inglés es ttil conocer las regas del eriquet 0 del bridge, puesto que suelen hacerse meréforas con estos juegos en cl discurso britinico. A la inver- sa, para un tcaductor angléfono del castellano es uti} saber algo de toros. Cémo va. interpretar, sino, expresiones como parece haber toreado en todas las plazas (tiene mucha experien- cia) © es muy bueno en el toreo de salén (no tiene experiencia real, puesto que nunca toreé en la plaza, con toros de verdad)? APRENDIZAJE V PROCESAMIENTO. | Consideremos ahora dos cuestiones complementaias: smo se aprenden estos conocimients cultural ¥ zedmo se procesan? :Los utilizamos de} mismo modo leyenda en. lengua materna y en lengua extranjera? 146 ‘Sin duda, cada uno aprende el conocimiento relacionado con su comunidad. Si vivimos en una gran ciudad, el esquema Vigjaren arobss scorns, como lo es el de Compraren Oriente para los turstas que viajan ali. Lo dificil es accedes a esquerns valeurales de ocras comunidades. Al aprender un idioma, adqui- dcticas ¥ quizé algunas pautas con- versacionales o algunas convenciones escritas. Pero... 2e6M0 Po demos acceder aa cultuta de la comunidad que usa este idioma? No me refiero s6lo a Jos autores de lireratura, a los personajes istricos ola geografta... También es relevante el dia dia, los valores, los hdbitos y las actitudes de los hablantes de dicho idio- tna. Sélo los podemos adquirir con la experiencia personal, con a contacto con natives, viviendo en su comunidad. Incluso si tenemos los conocimientos previos necesarios, no hay que presuponer que los utilizamos del mismo modo al leer en lengua materna o exttanjera. Como sugiere Bern- hardr (2003), resulta ingenuo suponer que la lectura en len gua materna y en extranjers son iguales. Al lees en lengua materna, hemos, automarizado varios .prossses, ingtifeicos {reconocimiento visual de la grafia, procesamiento sintacti- co) que nos pertniten concenttar la memoria de trabajo en la claboracién de inferencias y en la construccién del significa do. Cuando leemos en un idioma extranjero, no tenemos ‘tanta familiaridad con Ja simaxis y el Léxico y ocupamos pat- te de la memoria en estas tareas. La elaboracién de inferen- cias dispone de menos recursos cognitivos. ‘La lectura tambign varia segiin la distancia cultural, que haya entre nuestra culeuta y la del discurso que leemos. No presenta grandes dificultades comprender ura novela actual traducida del francés o del italiano. Todos los europeos com partimos esquemas sobre Viajar em autobris, Comprar en Oc- Tidente 0 Comer en ut restaurante, Los espanoles podemos aprovechar nuestros esquemas de conocisniento para com- prender discursos franceses 0 itafianos. sims el léxico, las regl 147 En cambio, jqué dificil es comprender la poesta china! Tiene una sensibitidad, un estilo, unas formas de pensamiento tan alejadas de las nuestras... Y zeémo podemos comprender un cuento japonés que transcurte en un restaurante, si ignora- mos el protocolo de la comida nipona? Sabias que se sirven odos Jos placos af mismo tiempo? ;No hay orden establecido para comerlos,jni separacién entre cocina y comedor! (Algu- nos platos se cocinan en Ia mesa, como el sukiyaki, o se prepa- ran ante el comensal en la barra, como el sushi.) Para com. prender wat cuento japonés el esquema occidental Comer en wn restaurantes inoperante, VARIACIONES HISPANAS El conocimiento necesario para comprender discursos de otras comunidades es muy variado. Cada grupo humano tie- ane ana historia particular ¢ irrepetible y ha desarrollado sus propias précticas comunicativas. Incluso dentro de un mismo idioma hablado en varios continentes, como el castellano, las diferencias culturales son relevanes. Comparcmos estos car eles piiblicos (notemos que tres de ellos usan las maytisculas Y que dos prescinden de tildes): (4) Esta playa ha sido distinguida con fa Bandera Azul Playa de Santander, Esparia, 2001 (5) SE PONCHAN LLANTAS GRATIS. México DF, carcel en vado, 2004, (6) NINGUN PRODUCTO Es BOTANA, OJO. «1» Mercado de Coyoacin, México DF, 2005, (7) ACCIDENTE DE TRANSITO. MIL DISCULPAS, Calle de Quito, Ecuador, 2004 |i puera de un estacionamieno pe 148 Para comprender el ejemplo 4 basta conocer el significa do de Bandera Azul como playa de calidad. Desde 1987 la Fundacién Europea de Educacién Ambiental otorga el galar- dén de Bandera Azul a las playas y puertos que cumplan cri- terios preestablecidos de legalidad, sanidad, impieza seguri- dad e informacién; el cartel indica que la playa en cuestidn superé esta evallacién, Ineluso se marca este concepro como nombre propio, con mayiiscula inicial, pero no todos fos pai- ses utilizan esta convencién. EL caso 5 es mucho més sutil. Hay que conocer los dia- lectalismos ponchan (por pinchan) y Mantas (por neurndtices) Y la pasiva refleja (se ponchan), que es tan corviente en récu- los de negocios, como se alguilan motos, se sirven paellas, etc. Hay que darse cuenta del irénico gratis, que da la pista defi- nitiva, Este literal ase rompen neumaticos sin coste» es una manera sarcistica de informar al automovilista de que no puede apatcar ante la puerta. (Cabe destacat que en ciudad de México muchos carteles prescinden de la sefial de trifico de prohibido aparcar ¢ informan sélo con estas palabras.) 149 Resulea inimaginable encontrar esta retérica en otros pai- ses hispanos. En Espafia lo més cercano seria la amenaza fifa Se avisa griza, y en otros lugares qutizd un neutro Prohibido -parcar. Sélo la especial itonia mexicana tolera y aplaude un carcel piiblico con este tono. Para evitar sorpresas, algunas guias turisticas explican al turista extranjero el significado de 5. Bn el apartado de alquiler de coches, ;por supuesto! La misma socartoneria mexicana aparece en 6. El mexi canismo botana equivale @ «aperitivor o «piscolabiss, Junto con la advertencia ajo y el simbolo 1°° 7, (que cabe interpre- ‘ar como «1 peso mexicano por cada unidad»), nos indica el significado del cartel manuscrito: no se pueden comer los frutos secos, bajo la amenava de pagar el precio mencionado. En Espafa y otros lugares, enconcrariamos sélo un Prohibido tocar 0 Prohibido comer. Para terminar, un cartel ecuatoriano como 7 parece raro en otros lugares. En Espafia las Mil disculpas adquieren un matiz coloquial. Incluso pueden parecer una falta de respeto, en una situacién delicada de atasco de crifico 0 de accidente, con muchas personas afectadas y posibles victimas. En resumen, el conocimiento net sario para interptetar estos discursos no se refiere sélo a las formas de vida propias de la comunidad (1-3) 0 alos referentes socioculturales parricula- res (4). También abarca cuestiones mas sutiles relacionadas con las précticas de comunicacién, como la ironia (5 y 6) 0 las formas de coreesta (7), que son especificas de cada comunidad. Todavia més: gqué pasa cuando tenemos que leer en un segundo idioma?, ;cuando ignoramos algunas palabras 0 te nemos dificultad para seguir la sintaxis? Aqui todos los ejem- plos son castellanos y evitamos asi buena parte de este pro- blema. Pero gy si fueran en inglés, francés, italiano o aleman? La inmensa mayoria de los lectores plurilingties s6lo alcanza- snos un dominio limitado del idioma extranjero, inferior al que tenemos en nuestra lengua materna. 150 MULTILITERACIDAD Migrcoles a las 8 de la mafiana. En mi despacho, En- ciendo mi ordenador. En la bandeja de entrada aguardan, unos teinta correos... ;sin contar la basura electrénica! De- tecto cineo idiomas: catalan, castellano, franc man. Entre los remitemtes hay colegas, muchos estudiantes, algtin amigo, dos jefes y varios desconocidos. Deberé atender a los jefes © investigadores, coordinarme con los docenses, responder las dudas de los estudiantes, calmat alguna reac- cién emocional, satisfacer un requerimiento administrative, aceptar © denegar cortésmente alguna propuesta, compren- der la picardfa de un amigo, ororgar valor al davo cientifico de una investigacién... Salto de un correo a otro, con el ratén y el teclado, riendo y minimizando pancallas, buscando datas en el dis- co duro, tecordando dénde Jos guardé, ete. Varios correos adjuntan documentos que abro al instante en varios forma- 10s. Para responder a los estudiantes debo consultar la hoja de calculo de las noras, fos horarios de clase que estan en la web de ka facultad, un articulo de investigacién forocopiado, tun examen manuscrito, ete, Aprovecho el subiment: de co- rreccién de Word para enmendar un ejercicio. Para fijar una cita con un colega consulto mi agenda elecerdnica, recupero un correo del ao pasado, consulto su direccidn en el direc- torio... Miencras tanto recibo un mensaje de un familiar en mi mévil, que respondo con un saludo... A las 8.50 me voy a clase... con parte del trabajo resuclto. Esto es la multilectura o la multiliteracided. La te plurilingiie hoy tequicré usar jniultinedmenté varios idio- mas, Tegistros, géneros discuisivos, contenidos, retdriéas, ete. En pocos minutos saltamos de un tema laboral 2 otro profe- sional, de un estilo coloquial a otro formal, de un amigo in- timo a un desconocido, de un razonamiento técnica a una inglés y ale- a 151 broma irénica... Es como hacer zapping con el mando a dis- tancia del televisor. Pero en vez de canales tenemos discursos en diferentes lenguas y ret6ricas, con diferentes contenidos € interlocutores. También hay ocasiones para leer sin saltos en un solo idioma, sea una novela apasionante... 0 un informe espanto- so. Pero para muchos hoy la préctica de la leccura es frag- mentada, répida, heterogénea, heterodoxa, imprevisible... como en la escena anterior. No creo que sea un caso rato. Muchas personas se comportan ast navegan por Internet, consultan webs plurilingties, mantienen contactos con gente de todas partes, atienden a sus obligaciones administrativas, siguen sus estudios. Es consecuencia de la globalizacién, Quizé sea una préctica mas frecuente entre los jdvenes, por- que estén més familiarizados con Internet. Pero la multilice- racidad no es exclusivamente electrdnica: también saltamos de un libro a una forocopia, al periddico, a la corresponden- cia postal, a los apuntes manuscrios, etc. En cualquier caso, esta multilectura impone otras exi- gencias. No basta con saber varios idiomas, conocer diferen- tes temas, distinguir [as retdricas y los géneros discursives de Gida ocasién. Hay que poder usarlos con rapidez y habili- dad, sdltando de uno a otro en poco tiempo, de modo casi instanténeo. Es como si estuviéramos encendiendo y apagan- do las luces de una gran sala para ver lo que se esconde en cada inc. Supone un importante esfuerzo. En lo cognitivo, el mul- tilector tiene que manejat una gran“