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Adrià Ropero Casado

1º Bachillerato B

Adrià Ropero Casado 1º Bachillerato B Marco histórico y cultural: 1. Sociedad y cultura: 1.1. Monarquía
Adrià Ropero Casado 1º Bachillerato B Marco histórico y cultural: 1. Sociedad y cultura: 1.1. Monarquía

Marco histórico y cultural:

1. Sociedad y cultura:

1.1. Monarquía absoluta sobre la Iglesia. Crece la burguesía, se mantienen privilegios

de nobleza y clero.

1.2. Valoración de ciencia y filosofía. Se difunden teorías sobre el bienestar social, humanitarismo y deísmo.

1.3. Se defiende un arte didáctico o utilitario.

2. La estética. El neoclasicismo:

2.1. Inspirada en el modelo grecolatino.

2.2. Intenta reflejar el buen gusto.

2.3. Arte Elegante, simple y razonable.

2.3.1. Temas/personajes genéricos.

2.3.2. Didáctico, sigue las normas clásicas.

3. Difusión del pensamiento ilustrado:

3.1. Favorecido por:

3.1.1. Contactos con el extranjero (viajes, traducciones).

3.1.2. Los periódicos.

3.1.3. Las academias.

3.1.4. Tertulias y sociedades diversas.

3.2. Se creó la Real Academia de la Lengua.

4. La lengua:

4.1. Lenguaje claro, conciso y sencillo.

4.2. Numerosos galicismos por la influencia francesa.

5. La literatura española en el S. XVIII:

5.1. Tres etapas:

5.1.1. Posbarroco (1ª mitad S. XVIII): No aporta nada nuevo.

5.1.2. Neoclasicismo (época Carlos III, 1759-1788): Buen gusto en temas y estilo.

5.1.3. Prerromanticismo (dos últimas décadas S. XVIII): literatura calificada como

filosófica.

El neoclasicismo:

1. La poesía del S. XVIII:

1.1. No es emotiva ni original por el clima de la época (racionalista y utilitario).

1.2. Tres tendencias:

1.2.1. Posbarroca.

1.2.2. Neoclásica: Didáctica y utilitaria. Se cultivan la oda, la sátira, la epístola, la

fábula y la rococó.

1.2.3. Prerromantica: Tema metafísico, pedagógicos y sociales emotivamente.

1.3. El autor más destacado de la época es Juan Meléndez Valdés.

1.4. Juan Meléndez Valdés (1754-1817):

1.4.1. Sintetiza las corrientes poéticas del momento:

1.4.1.1. Neoclásica anacreóntica (sensual, fácil y juguetona).

1.4.1.2. Prerromántica (preocupaciones humanitaristas).

1.4.2. Obra dividida en dos etapas:

1.4.2.1. Primera etapa: compuso das, idilios y églogas sensuales, además de

elegías y epístolas.

1.4.2.2.

Segunda etapa: escribe romances legendarios al haber evolucionado al prerromanticismo.

1.4.2.3. En prosa escribió Las bodas de Camacho el rico y Discursos forenses.

2. La prosa en el S. XVIII:

2.1. Aparición del ensayo. Alcanza un gran desarrollo. Contribuyó a renovar el lenguaje,

haciéndose más natural, preciso y funcional.

2.2. La novela fue poco cultivada.

2.3. Tres tendencias:

2.3.1. Prosa posbarroca Diego Torres de Villarroel

2.3.2. Prosa neoclásica ilustrada: Gran calidad en el ensayo y en la crítica.

2.3.3. Prosa prerromántica: Aparece a finales de siglo de la mano de Cadalso y

Jovellanos iniciaron su obra en la estética neoclásica.

2.4. Autores:

2.5. Fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) autor de numerosos ensayos didácticos. Su objetivo era modernizar la sociedad de su época lo intenta con sus obras. Lenguaje conciso y antibarroco. Obras destacadas Teatro crítico universal y Cartas eruditas y curiosas.

2.6. José Cadalso (1742-1782): autor de la obra más representativa de la Ilustración las Cartas marruecas, donde repasa y critica las costumbres, las ideas y la organización social hispánica. Otras obras Noches lúgubres y Los eruditos a la violeta

2.7. Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811): escritor y político. Participó en la

política reformista de Carlos III y IV como ministro, lo cual le costó el destierro y la prisión durante siete años. Tras eso combatió contra las tropas napoleónicas.

2.7.1. Representante del ensayo, donde trata temas variados. Se propuso modernizar el país como ilustrado mediante obras como Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos. En El informe sobre la ley agraria estudia las causas del atraso del campo y propone formas de mejorar eso, mientras que en la Memoria sobre la

educación pública, considera que la cultura es el origen de la prosperidad social y la felicidad personal, y plantea extender la educación y combinar el aprendizaje teórico y práctico.

2.7.2. También escribió sátiras, epístolas y teatro en prosa.

3. El teatro en el S. XVIII:

3.1. Se produjeron polémicas entre los partidarios del teatro barroco y los del ilustrado.

3.1.1. Los últimos rechazaban el teatro barroco por qué no se respetaba la forma (la regla de las tres unidades) y el contenido (la falta de didactismo de las comedias).

3.2. Hubieron tres corrientes:

3.2.1. Teatro posbarroco: ½ mitad S. XVIII triunfa la comedia, en especial la de capa y espada y las de magia. También triunfan los autos sacramentales y los

sainetes heredados del teatro barroco.

3.2.2. Teatro neoclásico: Los dramaturgos que lo intentaron crear fracasaron. Las excepciones son la tragedia Raquel, de 1778 (por Vicente García de la Huerta y las comedias de Leandro Fernández de Moratín.

3.2.3. Teatro prerromántico: En las últimas décadas, el sentimentalismo prerromántico aparece en autores que se habían iniciado en el neoclasicismo, como Jovellanos y El delincuente honrado por su emotividad y forma, al no seguir las reglas clásicas.

3.3. Leandro Fernández de Moratín (1760-1829):

3.3.1. Creó una comedia de forma clásica y finalidad didáctica (pretende educar a los espectadores), de la más sobresaliente del teatro neoclásico. Plantea una suave crítica de las costumbres de la época.

3.3.2. Obras destacadas: El viejo y la niña, El barón y El sí de las niñas, donde critica los casamientos de chicas jóvenes con hombres mayores que ellas empujadas por sus familias por el dinero de estos. También escribe sátira de teatro populachero y disparatado del posbarroco en La comedia nueva o el café.