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LA ARAUCAN -ERCILLA 53

Con un desdn y muestra confiada


asiendo el troncn duro y udoso,
como si fuera vara delicada
se le pone en el hombro poderoso.
La gente enmudeci maravillada
de ver el fuerte cuerpo tan nervoso;
la color a Lincoya se le muda,
poniendo en su vitoria mucha duda.
El brbaro sagaz de espacio andaba
y a toda priesa entraba el claro da;
el sol las largas sombras acortaba
mas l nunca descrece en su porfa.
Al ocaso la luz se retiraba
ni por esto flaqueza en l haba;
las estrellas se muestran claramente,
y no muestra cansancio aquel valiente.
Sali la clara luna a ver la fiesta
del tenebroso albergue hmido y frio,
desocupando el campo y la floresta
de un negro velo lbrego y sombro.
Caupolicn no afloja de su apuesta,
antes con mayor fuerza y mayor bro
se mueve y representa de manera
como si peso alguno no trujera.