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LA SANTA BIBLIA

VERSIÓN REINA VALERA

1865

Angel Mora y H.B. Pratt

INDICE

LIBRO

Santa Biblia Reina Valera 1865

PÁGINA

Antiguo Testamento

Génesis

4

 

Éxodo

91

Lévitico

161

Números

213

Deuteronomio

285

 

Josué

343

Jueces

384

Ruth

425

1 Samuel

431

2 Samuel

485

1 Reyes

529

2 Reyes

581

1

Crónicas

629

2

Crónicas

677

Esdras

734

Nehemías

751

 

Esther

775

Job

788

Salmos

833

Proverbios

945

Eclesiastés

985

Cantares

998

 

Isaías

1,005

Jeremías

1,085

Lamentaciones

1,074

Ezequiel

1,082

 

Daniel

1,264

1

Oseas

1,289

Joel

1,301

Amós

1,306

Abdías

1,315

Jonás

1,317

Miqueas

1,320

Nahum

1,327

Habacuc

1,330

Sofonías

1,334

Hageo

1,338

Zacarías

1,341

Malaquías

1,355

Nuevo Testamento

Mateo

1,359

Marcos

1,415

Lucas

1,450

Juan

1,509

Hechos

1,554

Romanos

1,612

1 Corintios

1,636

2 Corintios

1,660

Gálatas

1,676

Efesios

1,685

Filipenses

1,694

Colosenses

1,700

1 Tesalonicenses

1,706

2 Tesalonicenses

1,712

1 Timoteo

1,715

2 Timoteo

1,722

Tito

1,727

Filemón

1,730

Hebreos

1,732

2

Santiago

1,750

1 Pedro

1,756

2 Pedro

1,763

1 Juan

1,768

2 Juan

1,775

3 Juan

1,776

Judas

1,777

Apocalipsis

1,779

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Texto cortesía

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ANTIGUO TESTAMENTO GÉNESIS

1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 1:2 Y la tierra estaba desadornada y vacía; y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo: y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz. 1:4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios a la luz de las tinieblas. 1:5 Y llamó Dios a la luz día; y a las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. 1:6 Y dijo Dios: Sea un extendimiento en medio de las aguas, y haga apartamiento entre aguas y aguas. 1:7 E hizo Dios un extendimiento, y apartó las aguas que están debajo del extendimiento, de las aguas que están sobre el extendimiento: y fué así. 1:8 Y llamó Dios al extendimiento Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo. 1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así. 1:10 Y llamó Dios a la seca, Tierra; y al juntamiento de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno. 1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra yerba verde, yerba que haga simiente: árbol de fruto que haga fruto según su naturaleza, que su simiente esté en él sobre la tierra: y fué así. 1:12 Y produjo la tierra yerba verde, yerba que hace simiente según su naturaleza, y árbol que hace fruto, que su simiente está en él según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:13 Y fué la tarde y la mañana el día tercero. 1:14 Y dijo Dios: Sean luminares en el extendimiento de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y por tiempos determinados, y por dias y años:

1:15 Y sean por luminares en el extendimiento de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así. 1:16 E hizo Dios los dos luminares grandes: el luminar grande para que señorease en el día, y el luminar pequeño para que señorease en la noche, y las estrellas. 1:17 Y púsolos Dios en el extendimiento de los cielos, para alumbrar sobre la tierra;

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1:18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno. 1:19 Y fué la tarde y la mañana el día cuarto. 1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, sobre la haz del extendimiento de los cielos. 1:21 Y creó Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva, que anda arrastrando, que las aguas produjeron según sus naturalezas: y toda ave de alas según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:22 Y bendíjolos Dios, diciendo: Fructificád y multiplicád, y henchíd las aguas en las mares; y las aves se multipliquen en la tierra. 1:23 Y fué la tarde y la mañana el día quinto. 1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra ánima viviente según su naturaleza, bestias, y serpientes, y animales de la tierra según su naturaleza: y fué así. 1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su naturaleza y bestias según su naturaleza; y todas serpientes de la tierra según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imágen, conforme a nuestra semejanza; y señoreen en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra. 1:27 Y creó Dios al hombre a su imágen, a imáde Dios le creó: macho y hembra los creó. 1:28 Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra, y sojuzgádla, y señoreád en los peces de la mar, y en las aves de los cielos,

y en todas las bestias, que se mueven sobre la tierra.

1:29 Y dijo Dios: He aquí, os he dado toda yerba que hace simiente, que está sobre la haz de toda la tierra: y todo árbol en que hay fruto de árbol que haga simiente, seros ha para comer. 1:30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se

mueve sobre la tierra en que hay ánima viviente; toda verdura de yerba será para comer. Y fué así. 1:31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera:

y fué la tarde y la mañana el día sexto.

2:1 Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.

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2:2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. 2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificóle: porque en él reposó de toda su obra que había creado Dios para hacer. 2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, en el día en que hizo Jehová Dios la tierra y los cielos, 2:5 Y toda planta del campo ántes que fuese en la tierra; y toda yerba del campo ántes que naciese: porque aun no había hecho llover Jehová Dios sobre la tierra; ni aun había hombre, para que labrase la tierra. 2:6 Y un vapor subía de la tierra, que regaba toda la haz de la tierra. 2:7 Formó pues Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz soplo de vida: y fué el hombre en ánima viviente. 2:8 Y había plantado Jehová Dios un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que formó. 2:9 Había también hecho producir Jehová Dios de la tierra todo árbol deseable a la vista, y bueno para comer; y el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia de bien y de mal. 2:10 Y salía un río de Edén para regar el huerto, y desde allí se repartía en cuatro cabezas. 2:11 El nombre del uno era Fisón: este es el que cerca toda la tierra de Hevila, donde hay oro:

2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio, y piedra cornerina. 2:13 El nombre del segundo río es Gijón: este es el que cerca toda la tierra Etiopía. 2:14 Y el nombre del tercer río es Jidekel: este es el que va hacia el oriente de la Asiria. Y el cuarto río es Éufrates. 2:15 Tomó pues Jehová Dios al hombre, y púsole en el huerto de Edén, para que le labrase, y le guardase. 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás:

2:17 Mas del árbol de ciencia de bien y de mal, no comerás de él: porque el día que de él comieres, morirás. 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo: hacerle he ayuda que esté delante de él. 2:19 Formó pues Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas a Adam, para que viese como las había de llamar: y todo lo que Adam llamó a alma viviente, eso es su nombre.

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2:20 Y puso Adam nombres a toda bestia, y a ave de los cielos, y a todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda, que estuviese delante de él. 2:21 E hizo caer Jehová Dios sueño sobre el hombre, y adormecióse; y tomó una

de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. 2:22 Y edificó Jehová Dios la costilla que tomó del hombre, en mujer, y trájola al hombre. 2:23 Y dijo el hombre: Esta vez, hueso de mis huesos, y carne de mi carne. Esta será llamada Varona, porque del Varón fué tomada esta. 2:24 Por tanto el varón dejará a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer,

y serán por una carne.

2:25 Y estaban ámbos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.

3:1 Empero la serpiente era astuta más que todos los animales del campo, que

Jehová Dios había hecho: la cual dijo a la mujer: Cuanto mas que Dios dijo: No comáis de todo árbol del huerto. 3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto

comemos;

3:3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios; No comeréis

de él, ni tocaréis en él, porque no muráis. 3:4 Entónces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis.

3:5 Mas sabe Dios, que en el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos;

y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal.

3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era deseable a los

ojos, y árbol de codicia para entender: y tomó de su fruto, y comió, y dió también

a su marido, y comió con ella.

3:7 Y fueron abiertos los ojos de ellos ámbos, y conocieron que estaban desnudos:

entónces cosieron hojas de higuera, e hiciéronse delantales. 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios, que se paseaba en el huerto al aire del día; y

escondióse el hombre y su mujer de delante de Jehová Dios entre los árboles del

huerto. 3:9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y díjole: ¿Dónde estás tú? 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo; porque estaba desnudo:

y escondíme.

3:11 Y díjole: ¿Quién te enseñó, que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé que no comieses?

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3:12 Y el hombre respondió: La mujer que diste para estar conmigo, ella me dió del árbol, y comí. 3:13 Entónces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que hiciste? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Porque hiciste esto, maldita serás mas que todas las bestias, y que todos los animales del campo: sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los dias de tu vida. 3:15 Y enemistad pondré entre tí y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 3:16 A la mujer dijo: Multiplicando multiplicaré tus dolores, y tus preñeces: con dolor parirás los hijos, y a tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de tí. 3:17 Y al hombre dijo: Porque obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él: Maldita será la tierra por amor de tí: con dolor comerás de ella todos los dias de tu vida. 3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás yerba del campo. 3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado: Porque polvo eres, y al polvo serás tornado. 3:20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva: por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y vistiólos. 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí, el hombre es como uno de nos, sabiendo el bien y el mal: ahora pues, porque no meta su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 3:23 Y sacóle Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra, de que fué tomado. 3:24 Y echó al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada flamante que andaba alrededor, para guardar el camino del árbol de la vida.

4:1 Y conoció Adam a su mujer Eva, la cual concibió y parió a Caín, y dijo:

Ganado he un varón por Jehová. 4:2 Y otra vez parió a su hermano Abel. Y fué Abel pastor de ovejas, y Caín fué labrador de la tierra. 4:3 Y aconteció al cabo de dias, que Caín trajo del fruto de la tierra un presente a Jehová.

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4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de sus grosuras: y miró Jehová a Abel y a su presente. 4:5 Y a Caín y a su presente no miró. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante. 4:6 Entónces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado? ¿y por qué ha decaido tu semblante? 4:7 ¿Cómo, no serás ensalzado si bien hicieres: y si no hicieres bien, no estarás echado por tu pecado a la puerta? Con todo esto, a tí será su deseo; y tú te enseñorearás de él. 4:8 Y hablo Caín a su hermano Abel. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra Abel su hermano, y le mató. 4:9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé:

¿Soy yo guarda de mi hermano? 4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 4:11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano. 4:12 Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: vagabundo y extranjero serás en la tierra. 4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad de perdonar. 4:14 He aquí, me echas hoy de la haz de la tierra, y de tu presencia me esconderé:

y seré vagabundo y extranjero en la tierra: y será, que cualquiera que me hallare, me matará. 4:15 Y respondióle Jehová: Cierto cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entónces Jehová puso una señal en Caín, para que no le matase cualquiera que le hallase. 4:16 Y salió Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. 4:17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y parió a Jenoc: y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Jenoc. 4:18 Y nació a Jenoc Irad, e Irad engendró a Maviael, y Maviael engendró a Matusael, y Matusael engendró a Lamec. 4:19 Y tomó para si Lamec dos mujeres, el nombre de la una fué Ada, y el nombre de la otra Sella. 4:20 Y parió Ada a Jabel, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y de los que tienen ganados. 4:21 Y el nombre de su hermano fué Jubal, el cual fué padre de todos los que

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tañen harpa y órgano. 4:22 Y Sella también parió a Tubal-caín acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-caín fué Noema. 4:23 Y dijo Lamec a sus mujeres Ada y Sella: Oid mi voz mujeres de Lamec, escuchád mi dicho: Que varón mataré por mi herida, y mancebo por mi golpe:

4:24 Que siete veces será vengado Caín, mas Lamec setenta veces siete. 4:25 Y conoció Adam aun a su mujer, y parió un hijo, y llamó su nombre Set; Porque (dice) Dios me ha dado otra simiente por Abel, al cual mató Caín, 4:26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entónces los hombres comenzaron a llamarse del nombre de Jehová.

5:1 Este es el libro de las descendencias de Adam. El día que creó Dios al hombre, a la semejanza de Dios le hizo. 5:2 Macho y hembra los creó, y bendíjolos, y llamó el nombre de ellos Adam, en el día en que fueron creados. 5:3 Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imágen, y llamó su nombre Set. 5:4 Y fueron los dias de Adam, después que engendró a Set, ochocientos años: y engendró hijos e hijas. 5:5 Y fueron todos los dias que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió. 5:6 Y vivió Set ciento y cinco años, y engendró a Enós. 5:7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos y siete años, y engendró hijos e hijas. 5:8 Y fueron todos los dias de Set novecientos y doce años, y murió. 5:9 Y vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. 5:10 Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos y quince años, y engendró hijos e hijas. 5:11 Y fueron todos los dias de Enós novecientos y cinco años, y murió. 5:12 Y vivió Cainán setenta años, y engendró a Malaleel. 5:13 Y vivió Cainán, después que engendró a Malaleel, ochocientos y cuarenta años, y engendró hijos e hijas. 5:14 Y fueron todos los dias de Cainán novecientos y diez años, y murió. 5:15 Y vivió Malaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. 5:16 Y vivió Malaleel, después que engendró a Jared, ochocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas.

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5:17 Y fueron todos los dias de Malaleel ochocientos y noventa y cinco años, y murió. 5:18 Y vivió Jared ciento y sesenta y dos años, y engendró a Jenoc. 5:19 Y vivió Jared, después que engendró a Jenoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5:20 Y fueron todos los dias de Jared novecientos y sesenta y dos años, y murió. 5:21 Y vivió Jenoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalem. 5:22 Y anduvo Jenoc con Dios, después que engendró a Matusalem, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 5:23 Y fueron todos los dias de Jenoc trescientos y sesenta y cinco años. 5:24 Y anduvo Jenoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. 5:25 Y vivió Matusalem ciento y ochenta y siete años, y engendró a Lamec. 5:26 Y vivió Matusalem, después que engendró a Lamec, setecientos y ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. 5:27 Y fueron todos los dias de Matusalem novecientos y sesenta y nueve años, y murió. 5:28 Y vivió Lamec ciento y ochenta y dos años, y engendró un hijo. 5:29 Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos consolará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos de la tierra a la cual Jehová maldijo. 5:30 Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos y noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. 5:31 Y fueron todos los dias de Lamec setecientos y setenta y siete años, y murió. 5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, Cam, y a Jafet.

6:1 Y acaeció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la haz de la tierra, y les nacieron hijas, 6:2 Viendo los hijos de Dios las hijas de los hombres que eran hermosas, tomáronse mujeres escogiendo entre todas. 6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus dias ciento y veinte años. 6:4 Había gigantes en la tierra en aquellos dias; y también después que entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos, estos fueron los valientes, que desde la antigüedad fueron varones de nombre. 6:5 Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha sobre la tierra, y que todo el intento de los pensamientos del corazón de ellos ciertamente era malo

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todo el tiempo. 6:6 Y arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra; y pesóle en su corazón. 6:7 Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he creado de sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil, y hasta el ave de los cielos; porque me arrepiento de haberlos hecho. 6:8 Empero Noé halló gracia en los ojos de Jehová. 6:9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones: con Dios anduvo Noé. 6:10 Y engendró Noé tres hijos, a Sem, a Cam, y a Jafet. 6:11 Y corrompióse la tierra delante de Dios, e hinchióse la tierra de violencia. 6:12 Y vió Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 6:13 Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí: porque la tierra está llena de violencia delante de ellos: y he aquí que yo los destruyo a ellos con la tierra. 6:14 Házte un arca de madera de cedro: harás apartamientos en el arca, y embetunarla has por de dentro y por de fuera con betún. 6:15 Y de esta manera la harás: De trescientos codos la longura del arca, y de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. 6:16 Una ventana harás al arca, y a un codo la acabarás de la parte de arriba: y la puerta del arca pondrás a su lado de suelos bajos, segundos, y terceros le harás. 6:17 Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne, en que haya espíritu de vida debajo del cielo: todo lo que hubiere en la tierra, morirá. 6:18 Mas yo estableceré mi concierto contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos, y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. 6:19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada uno meterás en el arca, para que tengan vida contigo: macho y hembra serán. 6:20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada uno entrarán a tí, para que tengan vida. 6:21 Y tú tómate de toda vianda que se come, y júntatela, y será para tí y para ellos por mantenimiento. 6:22 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Dios: así lo hizo.

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7:1 Y Jehová dijo a Noé: Entra tú, y toda tu casa en el arca; porque a tí he visto justo delante de mí en esta generación. 7:2 De todo animal limpio te tomarás de siete en siete, macho y su hembra: mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su hembra. 7:3 También de las aves de los cielos, de siete en siete, macho y hembra: para guardar en vida la simiente sobre la haz de toda la tierra. 7:4 Porque pasados aun siete dias, yo lluevo sobre la tierra cuarenta dias, y cuarenta noches: y raeré toda sustancia que hice, de sobre la haz de la tierra. 7:5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. 7:6 Y siendo Noé de seiscientos años, el diluvio de las aguas fué sobre la tierra.

7:7 Y vino Noé, y su hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él al arca, por las aguas del diluvio. 7:8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves,

y de todo lo que anda arrastrando sobre la tierra,

7:9 De dos en dos entraron a Noé en el arca, macho y hembra, como mandó Dios

a Noé.

7:10 Y fué, que al séptimo día las aguas del diluvio fueron sobre la tierra. 7:11 El año de seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diez y siete dias del mes, aquel día fueron rompidas todas las fuentes del grande abismo, y las ventanas de los cielos fueron abiertas. 7:12 Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta dias y cuarenta noches. 7:13 En este mismo día entró Noé, y Sem, y Cam, y Jafet, hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca. 7:14 Ellos y todos los animales según sus especies, y todas las bestias según sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro, toda cosa de alas. 7:15 Y vinieron a Noé al arca de dos en dos, de toda carne, en que había espíritu de vida. 7:16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios: y cerró Jehová sobre él. 7:17 Y fué el diluvio cuarenta dias sobre la tierra; y las aguas se multiplicaron, y alzaron el arca, y fué alzada de sobre la tierra. 7:18 Y prevalecieron las aguas, y multiplicáronse en gran manera sobre la tierra; y andaba el arca sobre la haz de las aguas. 7:19 Y las aguas prevalecieron mucho en gran manera sobre la tierra; y fueron cubiertos todos los montes altos, que había debajo de todos los cielos. 7:20 Quince codos encima prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes.

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7:21 Y murió toda carne que anda arrastrando sobre la tierra, en las aves, y en las bestias, y en los animales, y en todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y en todo hombre:

7:22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió. 7:23 Así rayó toda la sustancia que había sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, hasta el reptil, y hasta el ave del cielo: y fueron raidos de la tierra, y quedó solamente Noé, y lo que con él estaba en el arca. 7:24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta dias.

8:1 Y acordóse Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca: e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y cesaron las aguas. 8:2 Y cerráronse las fuentes del abismo, y las ventanas de los cielos, y la lluvia de los cielos fué detenida. 8:3 Y tornaron las aguas de sobre la tierra, yendo y volviendo: y descrecieron las aguas al cabo de ciento y cincuenta dias. 8:4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diez y siete dias del mes, sobre los montes de Armenia. 8:5 Y las aguas fueron descreciendo hasta el mes décimo: en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cabezas de los montes. 8:6 Y fué que al cabo de cuarenta dias Noé abrió la ventana del arca, que había hecho:

8:7 Y envió al cuervo, el cual salió, saliendo y tornando, hasta que las aguas se secaron de sobre la tierra. 8:8 Y envió a la paloma de sí, para ver si las aguas se habían aliviado de sobre la haz de la tierra. 8:9 Y no halló la paloma donde reposase la planta de su pié, y volvióse a él al arca, porque las aguas estaban aun sobre la haz de toda la tierra: Y él estendió su mano, y la tomó, y metióla consigo en el arca. 8:10 Y esperó aun otros siete dias, y volvió a enviar la paloma del arca. 8:11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde, y he aquí que traía una hoja de oliva tomada en su boca; y entendió Noé, que las aguas se habían aliviado de sobre la tierra. 8:12 Y esperó aun otros siete dias, y envió la paloma, la cual no tornó a volver a él

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más. 8:13 Y fué, que en el año de seiscientos y uno, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la haz de la tierra estaba enjuta. 8:14 Y en el mes segundo, a los veinte y siete dias del mes, se secó la tierra. 8:15 Y habló Dios a Noé, diciendo:

8:16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. 8:17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multipliquen sobre la tierra. 8:18 Entónces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. 8:19 Todos los animales, y todo reptil, y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca. 8:20 Y edificó Noé altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio, y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 8:21 Y olió Jehová olor de reposo: y dijo Jehová, en su corazón: No tornaré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre malo es desde su niñez: ni volveré más a herir toda cosa viva, como he hecho. 8:22 Todavía serán todos los tiempos de la tierra, es a saber, sementera, y siega, y frio y calor, verano e invierno, y día y noche: no cesarán.

9:1 Y bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y díjoles: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra. 9:2 Y vuestro temor y vuestro pavor será sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en todos los peces de la mar: en vuestra mano son entregados. 9:3 Todo lo que se mueve, que es vivo, tendréis por mantenimiento: como verdura de yerba os lo he dado todo. 9:4 Empero la carne con su alma, que es su sangre, no comeréis. 9:5 Porque ciertamente vuestra sangre, que es vuestras almas, yo la demandaré, de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre, de mano del varón su hermano demandaré el alma del hombre. 9:6 El que derramare sangre de hombre en el hombre, su sangre será derramada; porque a imágen de Dios es hecho el hombre.

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9:7 Mas vosotros fructificád y multiplicád, y andád en la tierra, y multiplicád en ella. 9:8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:

9:9 Yo: he aquí que yo establezco mi concierto con vosotros, y con vuestra simiente, después de vosotros, 9:10 Y con toda alma viviente que está con vosotros, en aves, en animales, y en toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. 9:11 Que yo estableceré mi concierto con vosotros que no será talada más toda carne con aguas de diluvio; y que no habrá más diluvio para destruir la tierra. 9:12 Y dijo Dios: Esta será la señal del concierto que yo pongo entre mí y vosotros, y toda alma viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos:

9:13 Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de concierto entre mí y la tierra. 9:14 Y será, que cuando yo anublare nubes sobre la tierra, entónces mi arco parecerá en las nubes:

9:15 Y acordarme he de mi concierto que está entre mí y vosotros, y toda alma viviente en toda carne: y no serán más las aguas por diluvio para destruir a toda carne. 9:16 Y estará el arco en las nubes, y verlo he para acordarme del concierto perpetuo entre Dios y toda alma viviente, con toda carne que está sobre la tierra. 9:17 Dijo más Dios a Noé: Esta será la señal del concierto, que he establecido entre mí y toda carne, que está sobre la tierra. 9:18 Y fueron los hijos de Noé, que salieron del arca, Sem, Cam, y Jafet: y Cam es el padre de Canaán. 9:19 Estos tres son los hijos de Noé, y de estos fué llena toda la tierra. 9:20 Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña:

9:21 Y bebió del vino, y embriagóse, y descubrióse en medio de su tienda. 9:22 Y vió Cam, el padre de Canaán, la desnudez de su padre, y díjolo a sus dos hermanos en la calle, 9:23 Entónces tomó Sem y Jafet la ropa, y pusiéronla sobre sus hombros de ámbos, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos los rostros, que no vieron la desnudez de su padre. 9:24 Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el pequeño, 9:25 Y dijo: Maldito sea Canaán, siervo de siervos será a sus hermanos. 9:26 Dijo más: Bendito Jehová el Dios de Sem, y séale Canaán siervo.

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9:27 Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y séale Canaán siervo. 9:28 Y vivió Noé, después del diluvio, trescientos y cincuenta años. 9:29 Y fueron todos los dias de Noé novecientos y cincuenta años, y murió.

10:1 ESTAS son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam, y Jafet, a los cuales nacieron hijos después del diluvio. 10:2 Los hijos de Jafet fueron Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mosoc, y Tiras. 10:3 Y los hijos de Gomer: Ascenez, y Rifat, y Togorma. 10:4 Y los hijos de Javán: Elisa, y Társis, Cetim, y Dodanim. 10:5 Por estos fueron partidas las islas de las Gentes en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones. 10:6 Los hijos de Cam fueron Cus, y Mizraim, y Fut, y Canaán. 10:7 Y los hijos de Cus, Saba, Hevila, y Sabata, y Rahama, y Sabataca. Y los hijos de Rahama, Saba, y Dadán. 10:8 Y Cus engendró a Nimrod. Este comenzó a ser poderoso en la tierra. 10:9 Este fué poderoso cazador delante de Jehová: por lo cual se dice: Como Nimrod poderoso cazador delante de Jehová. 10:10 Y fué la cabecera de su reino Babel, y Arac, y Acad, y Calanne, en la tierra de Sennaar. 10:11 De aquesta tierra salió Assur, el cual edificó a Ninive, y a Recobot-ir, y a Cale, 10:12 Y a Resen entre Ninive y Cale, la cual es la ciudad grande. 10:13 Y Mizraim engendró a Ludim, y Anamim, y Laabim, y Neptuim, 10:14 Y a Fetrusim, y Casluim, de donde salieron los Filisteos, y a Caftorim. 10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, y a Jet, 10:16 Y a Jebusi, y Amori, y Gergasi, 10:17 Y a Hevi, y a Arci, y a Cini, 10:18 Y a Aradi, Samari, y Hemati: y después se derramaron las familias de los Cananeos. 10:19 Y fué el término de los Cananeos, desde Sidón viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma, y Seboim hasta Lasa. 10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 10:21 Y a Sem también le nacieron hijos; él fué padre de todos los hijos de Jeber,

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hermano de Jafet el mayor. 10:22 Y los hijos de Sem fueron Elam, y Assur, y Arfajad, y Lud, y Aram. 10:23 Y los hijos de Aram: Hus, y Hul, y Geter, y Mes. 10:24 Arfajad engendró a Sale, y Sale engendró a Jeber. 10:25 Y a Jeber nacieron dos hijos: el nombre del uno fué Faleg, porque en sus dias fué partida la tierra: y el nombre de su hermano, Jectán. 10:26 Y Jectán engendró a Elmodad, y a Salef, y a Asarmot, y a Jaré, 10:27 Y a Adoram, y a Uzal, y a Decla, 10:28 Y a Hebal, y a Abimael, y a Saba, 10:29 Y a Ofir, y a Hevola, y a Jobab. Todos estos fueron hijos de Jectán. 10:30 Y fué su habitación desde Messa, viniendo de Sefar, monte de oriente. 10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 10:32 Estas son las familias de Noé por sus descendencias, en sus naciones: y de estos fueron divididas las naciones en la tierra después del diluvio.

11:1 Era entónces toda la tierra de una lengua, y de unas mismas palabras. 11:2 Y aconteció, que como se partieron de oriente, hallaron campo en la tierra de Sennaar, y asentaron allí. 11:3 Y dijeron los unos a los otros: Dad acá, hagamos ladrillo, y cozámoslo con fuego. Y fuéles el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla. 11:4 Y dijeron: Dad acá: Edifiquémosnos una ciudad, y una torre, que tenga la cabeza en el cielo: y hagámosnos nombrados; por ventura nos esparciremos sobre la haz de toda la tierra. 11:5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre, que edificaban los hijos del hombre. 11:6 Y dijo Jehová: He aquí, el pueblo es uno, y todos estos tienen un lenguaje, y ahora comienzan a hacer, y ahora no dejarán de ejecutar todo lo que han pensado hacer. 11:7 Ahora pues, descendamos, y mezclemos allí sus lenguas, que ninguno entienda la lengua de su compañero. 11:8 Así los esparció Jehová de allí sobre la haz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 11:9 Por esto fué llamado el nombre de ella Babel, porque allí mezcló Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los esparció sobre la haz de toda la tierra.

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11:10 Estas son las generaciones de Sem: Sem de edad de cien años engendró a Arfajad, dos años después del diluvio. 11:11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfajad, quinientos años, y engendró hijos e hijas. 11:12 Y Arfajad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sale. 11:13 Y vivió Arfajad, después que engendró a Sale, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas. 11:14 Y vivió Sale treinta años, y engendró a Jeber. 11:15 Y vivió Sale, después que engendró a Jeber, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas. 11:16 Y vivió Jeber treinta y cuatro años, y engendró a Faleg. 11:17 Y vivió Jeber, después que engendró a Faleg, cuatrocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas. 11:18 Y vivió Faleg treinta años, y engendró a Reu. 11:19 Y vivió Faleg, después que engendró a Reu, doscientos y nueve años, y engendró hijos e hijas. 11:20 Y Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Sarug. 11:21 Y vivió Reu, después que engendró a Sarug, doscientos y siete años, y engendró hijos e hijas. 11:22 Y vivió Sarug treinta años, y engendró a Nacor. 11:23 Y vivió Sarug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas. 11:24 Y vivió Nacor veinte y nueve años, y engendró a Tare. 11:25 Y vivió Nacor, después que engendró a Tare, ciento y diez y nueve años, y engendró hijos e hijas. 11:26 Y vivió Tare setenta años, y engendró a Abram, a Nacor, y a Arán. 11:27 Y estas son las generaciones de Tare. Tare engendró a Abram, y a Nacor, y a Arán; y Arán engendró a Lot. 11:28 Y murió Arán ántes de su padre Tare, en la tierra de su naturaleza, en Ur de los Caldeos. 11:29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram fué Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Melca, hija de Arán, padre de Melca, y padre de Jesca. 11:30 Y Sarai fué estéril, que no tenía hijo. 11:31 Y tomó Tare a Abram su hijo, y a Lot hijo de Arán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo: y salió con ellos de Ur de los Caldeos, para ir a la tierra de Canaán: y vinieron hasta Harán: y asentaron allí.

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11:32 Y fueron los dias de Tare doscientos y cinco años, y murió Tare en Harán.

12:1 Empero Jehová había dicho a Abram: Véte de tu tierra, y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré:

12:2 Y hacerte he en gran gente, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 12:3 Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en tí todas las familias de la tierra. 12:4 Y fuése Abram, como Jehová le dijo, y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años, cuando salió de Harán. 12:5 Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían hecho en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán: y llegaron a tierra de Canaán. 12:6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el alcornoque de More: y el Cananeo estaba entónces en la tierra. 12:7 Y apareció Jehová a Abram, y díjole: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí altar a Jehová, que le había aparecido. 12:8 Y pasóse de allí al monte, al oriente de Betel, y tendió allí su tienda, Betel al occidente, y Hai al oriente. Y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová. 12:9 Y movió Abram de allí caminando, y yendo hacia el mediodía. 12:10 Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque era grave la hambre en la tierra. 12:11 Y aconteció, que cuando llegó para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer:

He aquí ahora, yo conozco que eres mujer hermosa de vista:

12:12 Y será, que cuando te verán los Egipcios, dirán: Su mujer es. Y matarme han: y a tí darán la vida. 12:13 Ahora pues, dí que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de tí. 12:14 Y aconteció, que como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera. 12:15 Y viéronla los príncipes de Faraón, y alabáronla a Faraón, y fué llevada la mujer a casa de Faraón. 12:16 Y a Abram hizo bien por causa de ella, y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas, y camellos.

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12:17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa de grandes plagas por causa de Sarai mujer de Abram. 12:18 Entónces Faraón llamó a Abram, y dijole: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste, que era tu mujer? 12:19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? y yo la tomé para mí por mujer. Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala, y véte. 12:20 Entónces Faraón mandó acerca de él a varones, que le acompañaron, y a su mujer, y a todo lo que tenía.

13:1 Así subió Abram de Egipto, hacia el mediodía, él y su mujer con todo lo que tenía, y con él Lot. 13:2 Y Abram iba cargado en gran manera en ganado, en plata y oro. 13:3 Y volvió por sus jornadas de la parte del mediodía, hasta Betel, hasta el lugar donde había estado su tienda ántes, entre Betel y Hai:

13:4 Al lugar del altar que había hecho allí ántes: e invocó allí Abram el nombre de Jehová. 13:5 Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas:

13:6 De tal manera que la tierra no los sufría para morar juntos: porque su hacienda era mucha, y no pudieron habitar juntos. 13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram, y los pastores del ganado de Lot: y el Cananeo y el Ferezeo habitaban entónces en la tierra. 13:8 Entónces Abram dijo a Lot: No haya ahora cuestión entre mí y tí, y entre mis pastores y los tuyos, porque varones hermanos somos nosotros. 13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí: si tú fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: y si tú a la derecha, yo a la izquierda. 13:10 Y alzó Lot sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, ántes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra, como un huerto de Jehová, como la tierra de Egipto entrando en Zoar. 13:11 Entónces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán: y partióse Lot de oriente, y apartáronse el uno del otro. 13:12 Abram asentó en la tierra de Canaán, y Lot asentó en las ciudades de la llanura, y puso sus tiendas hasta Sodoma. 13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores para con Jehová en gran manera.

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13:14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de con él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde tú estás hacia el aquilón, y al mediodía, y al oriente, y al occidente; 13:15 Porque toda la tierra que tú ves, daré a tí y a tu simiente para siempre. 13:16 Y pondré tu simiente como el polvo de la tierra; que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada. 13:17 Levántate, vé por la tierra, por su longura y por su anchura, porque a tí la tengo de dar. 13:18 Y asentó Abram su tienda, y vino, y moró en el alcornocal de Mamré, que es en Hebrón: y edificó allí altar a Jehová.

14:1 Y aconteció en aquellos dias, que Amrafel rey de Sennaar, Arioc rey de Elasar, Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes,

14:2 Hicieron guerra contra Bara rey de Sodoma, y contra Bersa rey de Gomorra,

y contra Senaab rey de Adama, y contra Semeber rey de Seboim, y contra el rey

de Bala, la cual es Segor. 14:3 Todos estos se juntaron en el valle de Siddim, que es el mar de sal. 14:4 Doce años habían servido a Codor-laomor, y a los trece años se levantaron. 14:5 Y a los catorce años vino Codor-laomor, y los reyes que estaban con él, e hirieron a Rafaim en Astarot-carnaim, y a Zuzim en Ham y a Emim en Save- cariataim. 14:6 Y a los Horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Farán, que está junto al desierto. 14:7 Y volvieron, y vinieron a Enmispat, que es Cádes, e hirieron todas las labranzas de los Amalecitas, y también al Amorreo, que habitaba en Hasasón- tamar. 14:8 Y salió el rey de Sodoma, y el rey de Gomorra, y el rey de Adama, y el rey de Seboim, y el rey de Bala, que es Segor, y ordenaron contra ellos batalla en el valle

de Siddim:

14:9 Es a saber, contra Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes, y Amrafel rey de Sennaar, y Arioc rey de Elasar, cuatro reyes contra cinco. 14:10 Y el valle de Siddim era lleno de pozos de betún: y huyeron el rey de Sodoma, y el de Gomorra, y cayeron allí: y los demás huyeron al monte.

14:11 Y tomaron toda la hacienda de Sodoma y de Gomorra, y todas sus vituallas,

y fuéronse.

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14:12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, y a su hacienda, y fuéronse; porque él moraba en Sodoma. 14:13 Y vino uno que escapó, y denunciólo a Abram Hebreo, que habitaba en el alcornocal de Mamré Amorreo, hermano de Escol, y hermano de Aner, los cuales estaban confederados con Abram. 14:14 Y oyó Abram, que su hermano era cautivo, y armó sus criados, los criados de su casa, trescientos y diez y ocho, y siguióles hasta Dan. 14:15 Y derramóse sobre ellos de noche él y sus siervos, e hirióles, y siguióles hasta Hoba, que está a la mano izquierda de Damasco. 14:16 Y volvió toda la hacienda, y también a Lot su hermano, y su hacienda volvió a traer, y también las mujeres y el pueblo. 14:17 Y salió el rey de Sodoma a recibirle, volviendo él de herir a Codor-laomor y a los reyes que estaban con él, al valle de Save, que es el valle del rey. 14:18 Entónces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino, él cual era sacerdote del Dios altísimo. 14:19 Y bendíjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra. 14:20 Y bendito sea el Dios altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y él le dió los diezmos de todo. 14:21 Entónces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dáme las personas, y toma para tí la hacienda. 14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: Mi mano he alzado a Jehová Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra, 14:23 Que desde un hilo hasta la correa de un zapato, nada tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram:

14:24 Sacando solamente lo que comieron los mancebos, y la parte de los varones que fueron conmigo Aner, Escol, y Mamré: los cuales tomarán su parte.

15:1 Después de estas cosas fué palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo:

No temas Abram: Yo soy tu escudo, tu salario copioso en gran manera. 15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová; ¿qué me has de dar, que yo ando solo, y el mayordomo de mi casa, el Damasceno, Eliezer? 15:3 Dijo más Abram: He aquí, no me has dado simiente, y he aquí que el hijo de mi casa me hereda. 15:4 Y luego la palabra de Jehová fué a él, diciendo: No te heredará este; mas el

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que saldrá de tus entrañas, aquel te heredará. 15:5 Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar: y díjole: Así será tu simiente. 15:6 Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. 15:7 Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra que la heredes. 15:8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la tengo de heredar? 15:9 Y respondióle: Tómame una becerrá de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años; una tórtola también, y un palomino. 15:10 Y él tomó todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad en frente de su compañera: mas las aves no partió. 15:11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram. 15:12 Y fué, que poniéndose el sol, cayó sueño sobre Abram, y he aquí, un temor, una oscuridad grande que cayó sobre él. 15:13 Entónces dijo a Abram: De cierto sepas, que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirles han, y serán afligidos cuatrocientos años; 15:14 Mas también a la gente a quien servirán, juzgo yo; y después de esto saldrán con grande riqueza. 15:15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. 15:16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aun no está cumplida la maldad del Amorreo hasta aquí. 15:17 Y fué que puesto el sol, hubo una oscuridad: y he aquí un horno de humo, y una antorcha de fuego que pasó entre las mitades. 15:18 Aquel día hizo Jehová concierto con Abram, diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río de Éufrates:

15:19 Al Cineo, y al Cenezeo, y al Cadmoneo, 15:20 Y al Jetteo, y al Ferezeo, y a los Rafeos, 15:21 Al Amorreo, también, y al Cananeo y al Gergeseo, y al Jebuseo.

16:1 Y Sarai, mujer de Abram, no le paría; y ella tenía una sierva Egipcia, que se llamaba Agar. 16:2 Dijo, pues, Sarai a Abram: He aquí ahora, Jehová me ha vedado de parir:

ruégote que entres a mi sierva, quizá tendré hijos de ella. Y obedeció Abram al dicho de Sarai. 16:3 Y tomó Sarai, la mujer de Abram, a Agar Egipcia su sierva, al cabo de diez

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años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla a Abram su marido por mujer. 16:4 Y él entró a Agar, la cual concibió: y viéndose preñada, menospreciaba a su señora en sus ojos. 16:5 Entónces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta es sobre tí: yo puse mi sierva en tu seno, y viendo que se ha empreñado, soy menospreciada en sus ojos: juzgue Jehová entre mí y tí. 16:6 Y respondió Abram a Sarai: He ahí tu sierva en tu mano: haz con ella lo que bueno te pareciere. Entónces Sarai la afligió, y ella se huyó de delante de ella. 16:7 Y hallóla el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto: junto a la fuente que está en el camino del Sur:

16:8 Y díjola: Agar sierva de Sarai: ¿Dónde? ¿De dónde vienes, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 16:9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y humíllate debajo de su mano. 16:10 Y díjole más el ángel de Jehová: Multiplicando multiplicaré tu simiente, que no será contada por la multitud. 16:11 Y díjole más el ángel de Jehová: He aquí, tú estás preñada, y parirás un hijo:

y llamarás su nombre Ismael, porque oido ha Jehová tu aflicción. 16:12 Y él será hombre fiero: su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará. 16:13 Entónces ella llamó el nombre de Jehová, que hablaba con ella: Atta el roi, Tú, Dios, de vista: Porque dijo: ¿No he visto también aquí las espaldas del que me vió? 16:14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente, que me ve. He aquí, está entre Cádes, y Barad. 16:15 Y parió Agar a Abram un hijo; y llamó Abram el nombre de su hijo, que le parió Agar, Ismael. 16:16 Y Abram era de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar a Ismael.

17:1 Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, Jehová le apareció, y díjole: Yo soy el Dios Todopoderoso: Anda delante de mí, y sé perfecto. 17:2 Y pondré mi concierto entre mí y tí, y multiplicarte he mucho en gran manera. 17:3 Entónces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo:

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17:4 Yo, he aquí mi concierto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentes. 17:5 Y no se llamará más tu nombre Abram; mas será tu nombre Abraham; porque padre de muchedumbre de gentes te he puesto. 17:6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y ponerte he en gentes; y reyes saldrán de tí. 17:7 Y estableceré mi concierto entre mí y tí, y entre tu simiente después de tí por sus generaciones por alianza perpetua, para ser a tí por Dios, y a tu simiente después de tí. 17:8 Y daré a tí, y a tu simiente después de tí, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua: y serles he por Dios. 17:9 Y dijo más Dios a Abraham: Tú empero mi concierto guardarás, tú y tu simiente después de tí por sus generaciones. 17:10 Este será mi concierto que guardaréis entre mí y vosotros, y tu simiente después de tí: Que será circuncidado entre vosotros todo varón:

17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del concierto entre mí y vosotros. 17:12 Y de edad de ocho dias será circuncidado en vosotros todo varón por vuestras generaciones: el nacido en casa y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente. 17:13 Circuncidando será circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi concierto en vuestra carne para alianza perpetua. 17:14 Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de sus pueblos: mi concierto anuló. 17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no llamarás su nombre Sarai, mas Sara será su nombre. 17:16 Y bendecirla he, y también te daré de ella un hijo, y bendecirla he, y será madre de naciones: reyes de pueblos serán de ella. 17:17 Entónces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, mujer de noventa años, ha de parir? 17:18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de tí. 17:19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi concierto con él por concierto a su simiente después de él. 17:20 Y por Ismael también te he oido: He aquí yo le bendeciré, y le haré fructificar, y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará; y

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ponerle he por gran gente. 17:21 Mas mi concierto estableceré con Isaac, al cual te parirá Sara en este tiempo el año siguiente. 17:22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham. 17:23 Entónces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, todo macho en los varones de la casa de Abraham, y circuncidó la carne de su prepucio en aquel mismo día, como Dios lo había hablado con él. 17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años, cuando circuncidó él la carne de su prepucio. 17:25 E Ismael su hijo de trece años, cuando fué circuncidada la carne de su prepucio. 17:26 En aquel mismo día fué circuncidado Abraham, e Ismael su hijo:

17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.

18:1 Y aparecióle Jehová en el alcornocal de Mamré, estando él sentado a la puerta de su tienda, cuando comenzaba el calor del día. 18:2 Y alzó sus ojos, y miró, y he aquí tres varones, que estaban junto a él: y como los vió, salió corriendo a recibirlos desde la puerta de su tienda, e inclinóse a tierra. 18:3 Y dijo: Señor, Si ahora he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo. 18:4 Tómese ahora un poco de agua, y lavád vuestros piés, y recostáos debajo de un árbol:

18:5 Y tomaré un bocado de pan, y sustentád vuestro corazón, después pasaréis; porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has hablado. 18:6 Entónces Abraham fué a priesa a la tienda a Sara, y díjole: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo de la ceniza. 18:7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y dióle al mozo, y dióse priesa a aderezarlo. 18:8 Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto a ellos debajo del árbol, y comieron. 18:9 Y dijéronle: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda.

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18:10 Entónces dijo: Volviendo volveré a tí según el tiempo de la vida, y, he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda: y ella estaba detrás de él. 18:11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en dias: ya a Sara había cesado la costumbre de las mujeres. 18:12 Y rióse Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido, tendré deleite? Así mismo mi señor es ya viejo. 18:13 Entónces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reido Sara, diciendo; De cierto tengo de parir, que soy ya vieja? 18:14 ¿Esconderse ha de Jehová alguna cosa? Al tiempo señalado volveré a tí según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo. 18:15 Entónces Sara negó, diciendo: No me reí, porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así; porque te reiste. 18:16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompañándolos. 18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubro yo de Abraham lo que yo hago:

18:18 Habiendo de ser Abraham en gran gente y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 18:19 Porque yo lo he conocido, que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado sobre él. 18:20 Entónces Jehová le dijo: El clamor de Sodoma y de Gomorra, porque se ha engrandecido, y el pecado de ellos, porque se ha agravado en gran manera. 18:21 Descenderé ahora, y veré, si según su clamor que ha venido hasta mí, hayan hecho consumación: y si no, saberlo he. 18:22 Y apartáronse de allí los varones, y fueron a Sodoma: mas Abraham estuvo aun delante de Jehová. 18:23 Y acercóse Abraham, y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 18:24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también, y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? 18:25 Nunca tal hagas, que hagas morir al justo con el impío: ¿y que sea el justo como el impío? Nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer derecho? 18:26 Entónces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos. 18:27 Y Abraham replicó, y dijo: He aquí, ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza;

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18:28 Quizá faltarán de cincuenta justos, cinco: ¿destruirás por aquellos cinco, que falten, toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 18:29 Y añadió más a hablarle, y dijo: ¿Quizá se hallarán allí cuarenta? Y respondió: No lo haré por cuarenta. 18:30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: ¿Quizá se hallarán allí treinta? Y respondió: No lo hare si hallare allí treinta. 18:31 Y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor: ¿Quizá se hallarán allí veinte? Respondió: No destruiré por veinte. 18:32 ` Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez:

¿Quizá se hallarán allí diez? Respondió: No destruiré por diez. 18:33 Y se fué Jehová después que acabó de hablar a Abraham: y Abraham se volvió a su lugar.

19:1 Vinieron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la tarde: y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma: y viéndolos Lot, levantóse a recibirlos, e inclinóse la faz a tierra. 19:2 Y dijo: He aquí ahora, mis señores, ruégoos que vengáis a casa de vuestro siervo, y dormiréis, y lavaréis vuestros piés: y por la mañana os levantaréis, e iréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza dormiremos. 19:3 Mas él porfió con ellos mucho, y viniéronse con él, y entraron en su casa, e hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron. 19:4 Y ántes que se acostasen, los varones de la ciudad, los varones de Sodoma, cercaron la casa desde el mozo hasta el viejo, todo el pueblo de cabo a cabo. 19:5 Y llamaron a Lot, y dijéronle: ¿Dónde están los varones que vinieron a tí esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos. 19:6 Entónces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró las puertas tras sí; 19:7 Y dijo: Hermanos míos, ruégoos que no hagáis mal. 19:8 He aquí ahora, yo tengo dos hijas, que no han conocido varón; sacarlas he ahora a vosotros, y hacéd de ellas como bien os parecerá: solamente a estos varones no hagáis nada, porque por eso vinieron a la sombra de mi tejado. 19:9 Y ellos respondieron: Quita allá. Y dijeron aun: Vino solo para habitar: ¿y juzgará juzgando? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot: y llegáronse para quebrar las puertas. 19:10 Entónces los varones extendieron su mano, y metieron a Lot consigo en casa, y cerraron las puertas.

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19:11 Y a los varones, que estaban a la puerta de la casa, hirieron con ceguedades, desde el pequeño hasta el grande; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta. 19:12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aun aquí alguno? Yernos, y tus hijos, y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, saca de este lugar. 19:13 Porque destruimos este lugar, porque el clamor de ellos se ha engrandecido delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo. 19:14 Entónces salió Lot, y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y díjoles: Levantáos, salíd de este lugar; porque ha de destruir Jehová esta ciudad:

mas fué tenido como burlador en los ojos de sus yernos. 19:15 Y como el alba subía, los ángeles dieron priesa a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer, y tus dos hijas, que se hallan aquí, porque no perezcas en el castigo de la ciudad. 19:16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, en la misericordia de Jehová que era sobre él: y sacáronle, y pusiéronle fuera de la ciudad. 19:17 Y fué, que sacándoles fuera, dijo: Escápate: sobre tu alma no mires tras tí, ni pares en toda esta llanura, en el monte escápate, porque no perezcas. 19:18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos:

19:19 He aquí ahora, ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia, que has hecho conmigo, dándome la vida: mas yo no podré escaparme en el monte, que quizá no se me pegue el mal, y muera. 19:20 He aquí ahora, esta ciudad está cercana para huir allá, la cual es pequeña, escaparme he ahora allí; ¿no es pequeña, y vivirá mi alma? 19:21 Y respondióle: He aquí, yo he recibido tus ruegos también por esto, para no destruir la ciudad de que has hablado. 19:22 Dáte priesa, escápate allá; porque no podré hacer nada, hasta que hayas llegado allá. Por esto fué llamado el nombre de la ciudad Segor. 19:23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Segor. 19:24 Y Jehová llovió sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de Jehová desde los cielos:

19:25 Y trastornó las ciudades, y toda aquella llanura con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. 19:26 Entónces su mujer miró atrás de él, y fué vuelta estatua de sal. 19:27 Y levantóse Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová; 19:28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra, como el humo de un horno.

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19:29 Y fué, que destruyendo Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió a Lot de en medio de la destrucción, destruyendo las ciudades donde Lot estaba. 19:30 Empero Lot subió de Segor, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Segor, y asentó en una cueva él y sus dos hijas. 19:31 Entónces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra:

19:32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservarémos de nuestro padre generación. 19:33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó. 19:34 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra, duerme con él, y conservarémos de nuestro padre generación. 19:35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y levantóse la menor, y durmió con él; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó. 19:36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre. 19:37 Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab: el cual es padre de los Moabitas hasta hoy. 19:38 La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.

20:1 De allí se partió Abraham a la tierra del mediodía, y asentó entre Cádes y Sur; y peregrinó en Gerar. 20:2 Y decía Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelec, rey de Gerar, envió, y tomó a Sara. 20:3 Empero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y díjole: He aquí, muerto eres por la mujer que tomaste, la cual es casada con marido. 20:4 Mas Abimelec no había llegado a ella, y dijo: Señor: ¿matarás también la gente justa? 20:5 ¿El no me dijo: Mi hermana es; y ella también dijo: Mi hermano es? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto. 20:6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con entereza de tu corazón has hecho esto: y yo también te detuve de pecar contra mí, por tanto no te permití

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que tocases en ella. 20:7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido, porque es profeta; y orará por tí, y vive. Y si tú no la volvieres, sepas que muriendo morirás con todo lo que fuere tuyo. 20:8 Entónces Abimelec se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oidos de ellos, y temieron los hombres en gran manera. 20:9 Después llamó Abimelec a Abraham, y díjole: ¿Qué nos has hecho? ¿y qué pequé yo contra tí, que has metido sobre mí, y sobre mi reino tan gran pecado? Obras que no son de hacer has hecho conmigo. 20:10 Y dijo más Abimelec a Abraham: ¿Qué viste, para que hicieses esto? 20:11 Y Abraham respondió: Porque dije: Cierto no hay temor de Dios en este lugar: y matarme han por causa de mi mujer. 20:12 Y también cierto mi hermana es, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 20:13 Y fué, que cuando Dios me hizo salir vagabundo de la casa de mi padre, yo le dije: Esta será tu misericordia que harás conmigo, que en todos los lugares donde viniéremos, digas de mí, Mi hermano es. 20:14 Entónces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos, y siervas, y dió a Abraham, y volvióle a Sara su mujer:

20:15 Y dijo Abimelec: He aquí, mi tierra está delante de tí, en lo que bien te pareciere, habita. 20:16 Y a Sara dijo: He aquí, he dado mil pesos de plata a tu hermano; he aquí, él te es por velo de ojos a todos los que estuvieron contigo, y con todos: y escarmienta. 20:17 Entónces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y parieron. 20:18 Porque cerrando había cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.

21:1 Y visitó Jehová a Sara, como había dicho; e hizo Jehová con Sara como había hablado. 21:2 Que concibió y parió Sara a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios dijo. 21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo, que le nació, que le parió Sara, Isaac.

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21:4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho dias, como Dios le mandó. 21:5 Y era Abraham de cien años, cuando le nacio Isaac su hijo. 21:6 Entónces dijo Sara: Risa me ha hecho Dios; y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. 21:7 Y dijo: ¿Quién dijera a Abraham, que Sara había de dar leche a hijos? que le he parido un hijo a su vejez. 21:8 Y creció el niño, y fué destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac. 21:9 Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, que había parido a Abraham, que se burlaba. 21:10 Y dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac. 21:11 Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo. 21:12 Entónces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del mozo y de tu sierva: en todo lo que te dijere Sara, oye en su voz; porque en Isaac te será llamada generación. 21:13 Y también al hijo de la sierva pondré en gente, porque es tu simiente. 21:14 Entónces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un cuero de agua, y diólo a Agar poniéndolo sobre su hombro; y diole al muchacho, y envióla: y ella fué, y perdióse en el desierto de Beer-seba. 21:15 Y faltóle el agua del cuero, y echó el muchacho debajo de un árbol, 21:16 Y fuése, y sentóse en derecho, alejándose cuanto un tiro de arco, diciendo:

No veré cuando el muchacho morirá; y sentóse en derecho, y alzó su voz y lloró. 21:17 Y oyo Dios la voz del muchacho: y el ángel de Dios dió voces a Agar desde los cielos, y díjole: ¿Qué has Agar? no hayas miedo; porque Dios ha oido la voz del muchacho en donde está. 21:18 Levántate, alza el muchacho, y tómale de tu mano; que en gran gente le tengo de poner. 21:19 Entónces abrió Dios sus ojos, y vió una fuente de agua; y fué, e hinchió el cuero de agua, y dió de beber al muchacho. 21:20 Y fué Dios con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fué tirador de arco. 21:21 Y habitó en el desierto de Farán, y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. 21:22 Y fué en aquel mismo tiempo, que habló Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército a Abraham, diciendo: Dios es contigo en todo cuanto haces. 21:23 Ahora, pues, jurame aquí por Dios, que no faltarás a mí, y a mi hijo, y a mi

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nieto: conforme a la misericordia que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra donde has peregrinado. 21:24 Y respondió Abraham: Yo juraré. 21:25 Y Abraham reprendió a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le habían tomado. 21:26 Y respondió Abimelec: Yo no sé quien haya hecho esto: ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oido hasta hoy. 21:27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dió a Abimelec, e hicieron ámbos alianza. 21:28 Y puso Abraham siete corderas de la manada a parte. 21:29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan estas siete corderas, que has puesto a parte? 21:30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sea en testimonio, que yo cavé este pozo. 21:31 Por esto llamó a aquel lugar Beer-seba; por que allí juraron ámbos. 21:32 E hicieron alianza en Beer-seba: y levantóse Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, y volviéronse a tierra de los Filisteos. 21:33 Y plantó un bosque en Beer-seba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno. 21:34 Y moró Abraham en tierra de los Filisteos muchos dias.

22:1 Y aconteció después de estas cosas, que tentó Dios a Abraham, y díjole:

Abraham: Y él respondió: Héme aquí. 22:2 Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, que amas, Isaac, y véte a tierra de Moriá; y ofrécele allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 22:3 Y Abraham madrugó por la mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y a Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto; y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. 22:4 Al tercero día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de léjos. 22:5 Entónces dijo Abraham a sus mozos: Esperáos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos a vosotros. 22:6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego, y el cuchillo, y fueron ámbos juntos. 22:7 Entónces Isaac habló a Abraham su padre, y dijo: Padre mío: Y él respondió:

Héme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña: mas ¿dónde está el

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cordero para el holocausto? 22:8 Y respondió Abraham: Dios proveerá para sí cordero para el holocausto, hijo mío. E iban ámbos juntos. 22:9 Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña; y ató a Isaac su hijo, y púsole sobre el altar sobre la leña. 22:10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo. 22:11 Entónces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Héme aquí. 22:12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ahora conozco que temes a Dios, que no me rehusaste a tu hijo, tu único. 22:13 Entónces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas trabado en una mata por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero,

y ofreciólo en holocausto en lugar de su hijo.

22:14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar; Jehová verá. Por tanto se dice hoy del monte: Jehová verá. 22:15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham la segunda vez desde el cielo, 22:16 Y dijo: Por mí mismo he jurado, dijo Jehová, que por cuanto has hecho esto, que no rehusaste a tu hijo, a tu único, 22:17 Que bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la ribera de la mar; y tu

simiente poseerá las puertas de sus enemigos:

22:18 EN TU SIMIENTE serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 22:19 Y tornóse Abraham a sus mozos, y levantáronse, y fuéronse juntos a Beer- seba; y habitó Abraham en Beer-seba. 22:20 Y aconteció después de estas cosas, que fué dada nueva a Abraham, diciendo: He aquí que también Melca ha parido hijos a Nacor tu hermano; 22:21 A Hus su primogénito, y a Buz su hermano, y a Camuel padre de Aram, 22:22 Y a Cased, y a Asau, y a Feldas, y a Jedlaf, y a Batuel. 22:23 Y Batuel engendró a Rebeca. Estos ocho parió Melca a Nacor hermano de Abraham. 22:24 Y su concubina, que se llamaba Reuma, parió también a Tabee, y a Gaham,

y a Tahas, y a Maaca.

23:1 Y fué la vida de Sara ciento y veinte y siete años: tantos fueron los años de la

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vida de Sara. 23:2 Y murió Sara en Cariat-arbe, que es Hebrón en la tierra de Canaán: y vino Abraham a endechar a Sara, y a llorarla. 23:3 Y levantóse Abraham de delante de su muerto, y habló a los hijos de Jet, diciendo:

23:4 Peregrino y advenedizo soy entre vosotros: dádme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí. 23:5 Y respondieron los hijos de Jet a Abraham, y dijéronle:

23:6 Óyenos señor mío, príncipe de Dios eres entre nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta tu muerto; ninguno de nosotros te impedirá su sepultura para sepultar tu muerto. 23:7 Y Abraham se levantó, e inclinóse al pueblo de la tierra, a los hijos de Jet. 23:8 Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oídme, e interveníd por mí con Efrón hijo de Seor, 23:9 Que me dé la cueva doble que tiene al cabo de su heredad: por precio bastante me la dé en medio de vosotros por heredad de sepultura. 23:10 Este Efrón habitaba entre los hijos de Jet: y respondió Efrón Jetteo a Abraham en oidos de los hijos de Jet, de todos los que, entraban por la puerta de su ciudad, diciendo:

23:11 No, señor mío, óyeme: la heredad te doy, y la cueva que está en ella te doy también: delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto. 23:12 Y Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra. 23:13 Y respondió a Efrón en oidos del pueblo de la tierra, diciendo: Ántes si te place, ruégote que me oigas: yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré allí mi muerto. 23:14 Y respondió Efrón a Abraham, diciéndole:

23:15 Señor mío, escúchame: La tierra es de cuatrocientos siclos de plata entre mí y tí: ¿ Qué es esto? entierra tu muerto. 23:16 Entónces Abraham se convino con Efrón; y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo en oidos de los hijos de Jet, cuatrocientos siclos de plata corrientes por los mercaderes. 23:17 Y quedó la heredad de Efrón, que estaba en Macpela enfrente de Mamré, la heredad y la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que estaban en la heredad, y en todo su término al rededor, 23:18 Por de Abraham en posesión delante de los hijos de Jet, y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 23:19 Y después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la

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heredad de Macpela enfrente de Mamré, que es Hebrón en la tierra de Canaán. 23:20 Y quedó la heredad, y la cueva que estaba en ella, por de Abraham, en heredad de sepultura, de los hijos de Jet.

24:1 Y Abraham era ya viejo, y venido en dias: y Jehová había bendecido a Abraham en todo. 24:2 Y dijo Abraham a su siervo el más viejo de su casa, el que era señor en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo;

24:3 Y tomarte he juramente por Jehová, Dios de los cielos, y Dios de la tierra, que

no tomes mujer para mi hijo de las hijas de Canaán, entre los cuales yo habito:

24:4 Mas que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo Isaac. 24:5 Y el siervo le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra: ¿volveré pues tu hijo a la tierra de donde saliste? 24:6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas mi hijo allá.

24:7 Jehová Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre, y de la tierra

de mi naturaleza, y me habló, y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra;

él enviará su ángel delante de tí, y tomarás de allá mujer para mi hijo.

24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de tí, serás limpio de este mi juramento: solamente que no vuelvas allá a mi hijo. 24:9 Entónces el siervo puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y juróle sobre este negocio. 24:10 Y el siervo tomó diez camellos de los camellos de su señor, y fué, llevando

en su mano de lo mejor que su señor tenía; y levantóse, y fué a Aaram Naharaim,

a la ciudad de Nacor. 24:11 E hizó arrodillar los camellos fuera de la ciudad a un pozo de agua, a la hora de la tarde, a la hora que salen las mozas por agua.

24:12 Y dijo: Jehová, Dios de mi señor Abraham, haz encontrar ahora delante de

mí hoy, y haz misericordia con mi señor Abraham.

24:13 He aquí, yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. 24:14 Sea pues, que la moza a quien yo dijere: Abaja ahora tu cántaro, y beberé; y ella respondiere: Bebe; y también a tus camellos daré a beber: esta sea la que aparejaste a tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con

mi señor.

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24:15 Y aconteció, que ántes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca que salía, la cual había nacido a Batuel, hijo de Melca, mujer de Nacor hermano de Abraham, con su cántaro sobre su hombro. 24:16 Y la moza era muy hermosa de vista, vírgen, que varón no la había conocido: la cual descendió a la fuente, e hinchió su cántaro, y subía. 24:17 Entónces el siervo corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 24:18 Y ella respondió: Bebe, señor mío. Y dióse priesa a abajar su cántaro sobre su mano, y dióle a beber. 24:19 Y acabando de darle a beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. 24:20 Y dióse priesa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. 24:21 Y el varón estaba maravillado de ella callando, para saber si Jehová había prosperado su camino, o no. 24:22 Y fué, que como los camellos acabaron de beber, el varón sacó un pendiente de oro de medio siclo de peso; y dos ajorcas para sus manos de diez siclos de oro de peso, 24:23 Y dijo: ¿Hija de quién eres? Ruégote que me declares: ¿Hay lugar en casa de tu padre donde posemos? 24:24 Y ella respondió: Yo soy hija de Batuel, hijo de Melca, al cual parió a Nacor. 24:25 Y díjole: También hay en nuestra casa paja y mucho forrage, y también lugar para posar. 24:26 Entónces el varón se inclinó, y adoró a Jehová. 24:27 Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi señor Abraham, que no quitó su misericordia y su verdad de mi señor, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi señor. 24:28 Y la moza corrió; e hizo saber en casa de su madre estas cosas. 24:29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió fuera al varón a la fuente. 24:30 Y fué, que como vió el pendiente y las ajorcas en las manos de su hermana, y como oyó las palabras de Rebeca su hermana, que decía: Así me dijo aquel varón; vino al varón; y, he aquí, él estaba junto a los camellos a la fuente. 24:31 Y díjole: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? Yo he limpiado la casa y el lugar para los camellos. 24:32 Entónces el varón vino a casa; y Labán desató los camellos, y dió paja y forrage a los camellos, y agua para lavar los piés de él y los piés de los varones

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que venían con él. 24:33 Y pusieron delante de él de comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya hablado mis palabras. Y él le dijo: Habla. 24:34 Entónces él dijo: Yo soy siervo de Abraham; 24:35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi señor, y háse engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. 24:36 Y Sara , mujer de mi señor, parió un hijo a mi señor después de su vejez, al cual ha dado todo cuanto tiene. 24:37 Y mi señor me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra yo habito:

24:38 Mas irás a la casa de mi padre, y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo. 24:39 Y yo dije a mi señor: Quizá no querrá venir en pos de mí la mujer. 24:40 Entónces él me respondió: Jehová, en cuya presencia yo he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino, y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre:

24:41 Entónces serás limpio de mi juramento, cuando hubieres llegado a mi linaje:

y si no te la dieren, serás limpio de mi juramento.

24:42 Y vine hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas hoy mi camino por el cual yo ando;

24:43 He aquí, yo estoy junto a esta fuente de agua; sea pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual yo dijere: Dáme ahora de beber un poco de agua de tu

cántaro;

24:44 Y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua:

esta sea la mujer que aparejó Jehová al hijo de mi señor. 24:45 Y ántes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca que salía con su cántaro sobre su hombro, y descendió a la fuente, y sacó agua: y yo la dije:

Ruégote que me des a beber. 24:46 Y ella prestamente abajó su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también

a tus camellos daré a beber. Y bebí, y dió también de beber a mis camellos.

24:47 Entónces preguntéle, y dije: ¿Cúya hija eres? Y ella respondió: Hija de Batuel, hijo de Nacor, que le parió Melca. Entónces púsele un pendiente sobre su

frente y ajorcas sobre sus manos. 24:48 E inclinéme, y adoré a Jehová, y bendije a Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino derecho para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. 24:49 Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor,

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declarádmelo: y si no, declarádmelo, y echaré, o a diestra, o a siniestra. 24:50 Entónces Labán y Batuel respondieron, y dijeron: De Jehová ha salido esto, no podemos hablarte malo ni bueno. 24:51 He ahí Rebeca delante de tí; tómala, y véte, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová. 24:52 Y fué, que como el siervo de Abraham oyó sus palabras, inclinóse a tierra a Jehová. 24:53 Y sacó el siervo vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos, y dió a Rebeca:

también dió cosas preciosas a su hermano, y a su madre. 24:54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron: y levantándose de mañana, dijo: Enviádme a mi señor. 24:55 Entónces respondió su hermano y su madre: Espere la moza con nosotros a lo menos diez dias, y después irá. 24:56 Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino:

enviádme que me vaya a mi señor. 24:57 Ellos respondieron entónces: Llamemos a la moza y preguntémosle. 24:58 Y llamaron a Rebeca, y dijéronle: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondio:

Si; iré. 24:59 Entónces enviaron a Rebeca su hermana, y a su ama, y al siervo de Abraham, y a sus varones. 24:60 Y bendijeron a Rebeca, y dijéronle: Nuestra hermana eres, seas en millares de millares: y tu generación posea la puerta de sus enemigos. 24:61 Levantóse entónces Rebeca y sus mozas, y subieron sobre los camellos, y siguieron al varón: y el siervo tomó a Rebeca, y fuése. 24:62 Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la tierra del mediodía:

24:63 Y había salido Isaac a orar al campo a la hora de la tarde; y alzando sus ojos, miró; y, he aquí, los camellos que venían. 24:64 Rebeca también alzó sus ojos, y vió a Isaac, y descendió del camello. 24:65 Porque había preguntado al siervo: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo había respondido: Este es mi señor. Ella entónces tomó el velo, y cubrióse. 24:66 Entónces el siervo contó a Isaac todo lo que había hecho. 24:67 Y metióla Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer; y la amó: y consolóse Isaac después de la muerte de su madre.

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25:1 Y Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre fué Cetura:

25:2 La cual le parió a Zamram, y a Jecsán, y a Madán, y a Madián, y a Jesboc, y a Sue. 25:3 Y Jecsán engendró a Saba, y a Dadán; e hijos de Dadán fueron Assurim, y Latussim, y Laomim. 25:4 E hijos de Madián; Efa, y Efer, y Jenoc, y Abida, y Eldaa. Todos estos fueron hijos de Cetura. 25:5 Y Abraham dió todo lo que tenía a Isaac. 25:6 Y a los hijos de sus concubinas dió Abraham dones: y envióles de junto a Isaac su hijo, mientras él vivió, al oriente, a la tierra oriental. 25:7 Estos empero fueron los dias de la vida de Abraham que vivió ciento y setenta y cinco años. 25:8 Y espiró y murió Abraham en buena vejez, viejo, y harto de dias, y fué agregado a sus pueblos. 25:9 Y sepultáronle Isaac e Ismael sus hijos en la cueva doble, en la heredad de Efrón hijo de Seor Jetteo, que estaba en frente de Mamré:

25:10 La heredad que compró Abraham de los hijos de Jet; allí está sepultado y Sara su mujer. 25:11 Y fué, que después de muerto Abraham, bendijo Dios a Isaac su hijo: y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me ve. 25:12 Y estas son las generaciones de Ismael hijo de Abraham, que parió Agar Egipcia, sierva de Sara, a Abraham. 25:13 Estos pues son los nombres de los hijos de Ismael por sus nombres, por sus linajes. El primogénito de Ismael, Nabajot; y Cedar, y Adbeel, y Mabsam, 25:14 Y Masma, y Duma, y Massa, 25:15 Hadar, y Tema, y Jetur, y Nafis, y Cedma:

25:16 Estos son los hijos de Ismael; y estos son sus nombres por sus villas y por sus palacios; doce príncipes por sus familias. 25:17 Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento y treinta y siete años: y espiró y murió Ismael, y fué agregado a sus pueblos. 25:18 Y habitaron desde Hevila hasta el Sur, que está en frente de Egipto viniendo a Assur: delante de todos sus hermanos cayó. 25:19 Y estas fueron las generaciones de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac:

25:20 Y era Isaac de cuarenta años cuando tomó a Rebeca, hija de Batuel Arameo

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de Padan-aram, hermana de Labán Arameo, por su mujer. 25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer. 25:22 Y los hijos se combatían dentro de ella, y dijo: Si así había de ser, ¿para qué vivo yo? Y fué a consultar a Jehová. 25:23 Y respondióle Jehová: Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos de tus entrañas; mas el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. 25:24 Y como se cumplieron sus dias para parir, he aquí mellizos en su vientre. 25:25 Y salió el primero bermejo, y todo él velludo como una ropa; y llamaron su nombre Esaú. 25:26 Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando Rebeca los parió. 25:27 Y crecieron los niños; y Esaú fué varón sabio en la caza, hombre del campo:

Jacob empero era varón sincero, que estaba en las tiendas. 25:28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza. Mas Rebeca amaba a Jacob. 25:29 Y guisó Jacob un guisado: y volviendo Esaú del campo cansado, 25:30 Dijo Esaú a Jacob: Ruégote que me des a comer de eso bermejo, eso bermejo, que estoy cansado. Por tanto fué llamado su nombre, Edom. 25:31 Y Jacob respondió: Véndeme hoy en este día tu primogenitura. 25:32 Entónces dijo Esaú: He aquí, yo me voy a morir, ¿para qué pues me servirá la primogenitura? 25:33 Y dijo Jacob: Júrame hoy en este día. Y él le juró, y vendió su primogenitura

a Jacob.

25:34 Entónces Jacob dió a Esaú del pan, y del guisado de las lantejas; y él comió,

y bebió, y levantóse, y fuése. Y así menospreció Esaú la primogenitura.

26:1 Y hubo hambre en la tierra además de la primera hambre, que fué en los dias de Abraham: y fuése Isaac a Abimelec, rey de los Filisteos, en Gerar. 26:2 Y apareciósele Jehová, y díjole: No desciendas a Egipto: habita en la tierra que yo te diré. 26:3 Habita en esta tierra, y yo seré contigo; y te bendeciré; porque a tí, y a tu simiente, daré todas estas tierras; y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre.

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26:4 Y yo multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo; y daré a tu simiente todas estas tierras: y todas las gentes de la tierra serán benditas en tu simiente; 26:5 Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi observancia, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes. 26:6 Así habitó Isaac en Gerar. 26:7 Y los hombres de aquel lugar preguntaron de su mujer; y él respondió: Es mi hermana: Porque tuvo miedo de decir; Es mi mujer: Quizá, dijo él, los varones de aquel lugar me matarán por causa de Rebeca; porque era hermosa de vista. 26:8 Y fué, que como él estuvo allí muchos dias, Abimelec, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vió a Isaac que jugaba con Rebeca su mujer:

26:9 Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí, ciertamente ella es tu mujer: ¿cómo pues dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. 26:10 Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traido sobre nosotros el pecado. 26:11 Entónces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre, o a su mujer, muriendo morirá. 26:12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año cien modios; y bendíjole Jehová. 26:13 Y el varón se engrandeció, y fué yendo y engrandeciéndose, hasta hacerse muy grande. 26:14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. 26:15 Y todos los pozos que habían abierto los siervos de Abraham su padre en sus dias, los Filisteos los habían cerrado, y henchido de tierra. 26:16 Y dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros; porque mucho más fuerte que nosotros te has hecho. 26:17 E Isaac se fué de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí. 26:18 Y volvió Isaac, y abrió los pozos de agua, que habían abierto en los dias de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cerrado muerto Abraham: y llamólos de los nombres que su padre los había llamado. 26:19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas. 26:20 Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. 26:21 Y abrieron otro pozo; y riñeron también sobre él: y llamó su nombre, Sitna.

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26:22 Y pasóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificarémos en la tierra. 26:23 Y de allí subió a Beer-seba. 26:24 Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo; y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por causa de Abraham mi siervo. 26:25 Y edificó allí altar, e invocó el nombre de Jehová, y tendió allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo. 26:26 Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ocozat amigo suyo, y Ficol capitán de su ejército. 26:27 Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me enviasteis que no estuviese con vosotros? 26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros; entre nosotros y tí: y haremos alianza contigo; 26:29 Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: tú ahora, bendito de Jehová. 26:30 Entónces él les hizo banquete, y comieron, y bebieron. 26:31 Y madrugaron por la mañana, y juraron el uno al otro, e Isaac los envio, y partiéronse de él en paz. 26:32 Y fué que en aquel día vinieron los siervos de Isaac, y diéronle nuevas de los negocios del pozo que habían abierto, y dijéronle: Agua hemos hallado. 26:33 Y llamóle Siba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este día. 26:34 Y como Esaú fué de cuarenta años, tomó por mujer a Judit, hija de Beeri Jetteo, y a Basemat hija de Elón Jetteo. 26:35 Y fueron amargura de espíritu a Isaac, y a Rebeca.

27:1 Y fué, que como Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron de vista, llamó a Esaú su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo: y él respondió: Héme aquí. 27:2 Y él dijo: He aquí, ya soy viejo; no sé el día de mi muerte:

27:3 Toma pues ahora tus armas, tu aljaba y tu arco; y sal al campo; y toma para mí caza. 27:4 Y házme guisados, como yo amo, y tráeme, y comeré, para que te bendiga mi

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alma ántes que muera. 27:5 Y Rebeca oyó, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para tomar la caza que había de traer. 27:6 Entónces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí, yo he oido a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:

27:7 Tráeme caza; y házme guisados, para que coma, y te bendiga delante de Jehová, ántes que muera. 27:8 Ahora pues, mi hijo, obedece a mi voz en lo que te mando. 27:9 Vé ahora al ganado; y tómame de allá dos cabritos de las cabras buenos, y yo haré de ellos guisados para tu padre, como él ama. 27:10 Y tú los llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga ántes de su muerte. 27:11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre belloso, y yo hombre sin pelos:

27:12 Quizá me tentará mi padre, y tenerme ha por burlador; y traeré sobre mí maldición y no bendición. 27:13 Y su madre le respondió: Hijo mío, sobre mí sea tu maldición: solamente obedece a mi voz, y vé, y tómamelos. 27:14 ` Entónces él fué, y tomó, y trajo a su madre: y su madre hizo guisados, como su padre los amaba. 27:15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú, su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor. 27:16 E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía pelos, las pieles de los cabritos de las cabras; 27:17 Y dió los guisados y pan, que había aderezado, en la mano de Jacob su hijo. 27:18 Y él vino a su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Héme aquí, ¿quién eres, hijo mío? 27:19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito: yo he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. 27:20 Entónces Isaac dijo a su hijo: ¿Qué es esto, que tan presto hallaste, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí. 27:21 E Isaac dijo a Jacob: Llégate ahora, y palparte he, hijo mío, si eres mi hijo Esaú, o no. 27:22 Y llegóse Jacob a su padre Isaac, y él le palpó, y dijo: La voz, la voz es de Jacob; mas las manos, las manos de Esaú. 27:23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y

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bendíjole. 27:24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. 27:25 Y dijo: Llégamelo, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él le llegó, y comió: y trájole vino, y bebió. 27:26 Y díjole Isaac su padre: Llega ahora, y bésame, hijo mío. 27:27 Y él se llego, y besóle, y olió el olor de sus vestidos, y bendíjole, y dijo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová bendijo. 27:28 Y Dios te dé del rocio del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. 27:29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a tí. Sé señor de tus hermanos, e inclínense a tí los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren: y benditos los que te bendijeren. 27:30 Y fué, que en acabando Isaac de bendecir a Jacob, solamente saliendo había salido Jacob de delante de Isaac su padre, y Esaú su hermano vino de su caza. 27:31 E hizo también él guisados, y trajo a su padre; y dijo a su padre: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. 27:32 Entónces su padre Isaac le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito Esaú. 27:33 Entónces Isaac se estremeció de un grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que tomó caza, y me trajo, y yo comí de todo ántes que tú vinieses? yo le bendije y será bendito. 27:34 Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con exclamación muy grande y muy amarga; y dijo a su padre: Bendíceme también a mí, padre mío. 27:35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. 27:36 Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces: tomóme mi primogenitura, y he aquí ahora, ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No me has guardado bendición? 27:37 Isaac respondió, y dijo a Esaú: He aquí, yo le he puesto por tu señor, y a todos sus hermanos le he dado por siervos; de trigo y de vino le he fortalecido; ¿qué pues te haré a tí ahora, hijo mío? 27:38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. 27:39 Entónces Isaac su padre habló, y díjole: He aquí, en grosuras de la tierra será tu habitación; y del rocio de los cielos de arriba:

27:40 Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: mas será tiempo cuando te enseñorees, y descargues su yugo de tu cerviz. 27:41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición, con que su padre le había

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bendecido, y dijo en su corazón: Llegarse han los dias del luto de mi padre, y yo mataré a Jacob mi hermano. 27:42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió, y llamó a Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú, tu hermano, se consuela sobre tí para matarte. 27:43 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz, y levántate, y húyete a Labán mi hermano, a Harán:

27:44 Y mora con él algunos dias, hasta que el enojo de tu hermano se vuelva. 27:45 Hasta que se mitigue el furor de tu hermano de tí; y se olvide de lo que le has hecho: y yo enviaré, y te tomaré de allá; porque seré deshijada de vosotros ámbos en un día. 27:46 Y dijo Rebeca a Isaac. Fastidio tengo de mi vida a causa de las hijas de Jet. Si Jacob toma mujer de las hijas de Jet, como estas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?

28:1 Entónces Isaac llamó a Jacob, y bendíjolo, y mandóle, diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán. 28:2 Levántate, vé a Padan-aram a casa de Batuel, padre de tu madre, y toma de allí para tí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. 28:3 Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar, y te multiplique, y seas en congregación de pueblos; 28:4 Y te dé la bendición de Abraham, y a tu simiente contigo; para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dió a Abraham. 28:5 Así envió Isaac a Jacob, el cual fué a Padan-aram, a Labán, hijo de Batuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú. 28:6 Y vió Esaú como Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan- aram, para tomar para sí mujer de allá, cuando le bendijo: y que le mandó, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; 28:7 Y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-aram. 28:8 Y vió Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre; 28:9 Y fuése Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahelet, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabajot, además de sus mujeres. 28:10 Y salió Jacob de Beer-seba, y fué a Harán:

28:11 Y encontró con un lugar, y durmió allí porque ya el sol era puesto: y tomó

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de las piedras de aquel lugar y puso a su cabecera, y acostóse en aquel lugar. 28:12 Y soñó, y he aquí una escalera que estaba en tierra y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.

28:13 Y, he aquí, Jehová estaba encima de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra, en que estás acostado, te daré a

tí y a tu simiente.

28:14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y multiplicarás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en tí, y en tu simiente. 28:15 Y, he aquí, yo soy contigo, y yo te guardaré por donde quiera que fueres, y

yo te volveré a esta tierra, porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que

te he dicho. 28:16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar,

y yo no lo sabía.

28:17 Y tuvo miedo; y dijo: ¡Cuán espantoso es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. 28:18 Y madrugó Jacob por la mañana, y tomó la piedra que había puesto a su cabecera, y púsola por título, y derramó aceite sobre su cabeza:

28:19 Y llamó el nombre de aquel lugar, Betel, y cierto Luza era el nombre de la ciudad primero.

28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje donde voy, y me diere pan para comer, y vestido para vestir; 28:21 Y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. 28:22 Y esta piedra que he puesto por título será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, diezmando lo diezmaré para tí.

29:1 Y alzó Jacob sus piés; y fué a la tierra de los hijos de oriente. 29:2 Y miró, y vió un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas, que yacían cerca de él; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y había una gran piedra sobre la boca del pozo. 29:3 Y juntábanse allí todos los rebaños, y revolvían la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar. 29:4 Y díjoles Jacob: Hermanos míos, ¿de dónde sois? Y ellos respondieron: De Harán somos.

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29:5 Y él les dijo: ¿Conocéis a Labán, hijo de Nacor? Y ellos dijeron: Si, le conocemos. 29:6 Y él les dijo: ¿Tiene paz? Y ellos dijeron: Paz: y, he aquí, Raquel su hija viene con el ganado. 29:7 Y él dijo: He aquí, aun el día es grande: no es aun tiempo de recoger el ganado, abrevad las ovejas, e id a apacentar. 29:8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los rebaños, y revuelvan la piedra de sobre la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas. 29:9 Estando aun él hablando con ellos, Raquel vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora. 29:10 Y fué, que como Jacob vió a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, y

a las ovejas de Labán el hermano de su madre, llegó Jacob, y revolvió la piedra de

sobre la boca del pozo, y abrevó el ganado de Labán hermano de su madre. 29:11 Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz, y lloró:

29:12 Y Jacob dijo a Raquel, como era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corrió, y dió las nuevas a su padre. 29:13 Y fué, que como oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió

a recibirle; y abrazóle, y besóle, y trájole a su casa: y él contó a Labán todas estas cosas. 29:14 Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío, y carne mía eres. Y estuvo con él

un mes de tiempo. 29:15 Y dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? Declárame qué será tu salario. 29:16 Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lia: y el nombre de la menor, Raquel. 29:17 Y los ojos de Lia eran tiernos; y Raquel era de hermoso semblante, y de hermoso parecer. 29:18 Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel, tu hija menor. 29:19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a tí, que no que la dé a otro varón:

está conmigo. 29:20 Así sirvió Jacob por Raquel siete años, y pareciéronle como pocos dias, porque la amaba. 29:21 Y dijo Jacob a Labán: Dáme mi mujer, porque mi tiempo es cumplido, para que entre a ella. 29:22 Entónces Labán congregó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete.

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29:23 Y fué, que a la tarde tomó a Lia su hija, y trájola a él, y él entró a ella. 29:24 Y dió Labán a Zelfa su sierva a su hija Lia por sierva. 29:25 Y venida la mañana, he aquí que era Lia, y él dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿por qué pues me has engañado? 29:26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor ántes de la mayor. 29:27 Cumple la semana de esta, y dársete ha también esta por el servicio que sirvieres conmigo otros siete años. 29:28 E hizo Jacob así, que cumplió la semana de aquella, y él le dió a Raquel su hija por mujer. 29:29 Y dió Labán a Raquel su hija, a Bala su sierva por sierva. 29:30 Y entró también a Raquel, y la amó también más que a Lia: y sirvió con él aun otros siete años. 29:31 Y vió Jehová que Lia era aborrecida, y abrió su matriz; y Raquel era estéril. 29:32 Y concibió Lia, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo:

Porque vió Jehová mi aflicción; por tanto ahora me amará mi marido. 29:33 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Porque oyó Jehová, que yo era aborrecida, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón. 29:34 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez será juntado mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto llamó su nombre Leví. 29:35 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová. Por eso llamó su nombre Judá: y dejó de parir.

30:1 Y viendo Raquel que no paría a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dáme hijos; y si no, yo soy muerta. 30:2 Y Jacob se enojaba contra Raquel, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? 30:3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bala; entra a ella, y parirá sobre mis rodillas, y ahijarme he yo también de ella. 30:4 Así le dió a Bala su sierva por mujer; y Jacob entró a ella. 30:5 Y concibió Bala, y parió a Jacob un hijo. 30:6 Y dijo Raquel: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo: Por tanto llamó su nombre Dan. 30:7 Y concibió otra vez Bala la sierva de Raquel, y parió el hijo segundo a Jacob. 30:8 Y dijo Raquel: De luchas de Dios he luchado con mi hermana, también he

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vencido. Y llamó su nombre Neftalí. 30:9 Y viendo Lia que había dejado de parir, tomó a Zelfa su sierva, y dióla a Jacob por mujer. 30:10 Y parió Zelfa, sierva de Lia, a Jacob un hijo. 30:11 Y dijo Lia: Vino la buena ventura. Y llamó su nombre Gad. 30:12 Y Zelfa, la sierva de Lia, parió otro hijo a Jacob. 30:13 Y dijo Lia: Para hacerme bienaventurada; porque las mujeres me dirán bienaventurada: y llamó su nombre Aser. 30:14 Y fué Ruben en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas a Lia su madre; y dijo Raquel a Lia: Ruégote que me dés de las mandrágoras de tu hijo. 30:15 Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también tomes las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Por tanto dormirá contigo está noche por las mandrágoras de tu hijo. 30:16 Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lia a él, y díjole: A mí has de entrar; porque alquilando te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. 30:17 Y oyó Dios a Lia, y concibió, y parió a Jacob el quinto hijo. 30:18 Y dijo Lia: Dios ha dado mi salario, por cuanto dí mi sierva a mi marido:

por eso llamó su nombre Isacar. 30:19 Y concibió Lia otra vez, y parió el hijo sexto a Jacob. 30:20 Y dijo Lia: Dios me ha dado buena dádiva: esta vez morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos. Y llamó su nombre Zabulón. 30:21 Y después parió una hija, y llamó su nombre Dina. 30:22 Y acordóse Dios de Raquel, y oyóla Dios, y abrió su matriz. 30:23 Y concibió, y parió un hijo; y dijo: Quitado ha Dios mi vergüenza. 30:24 Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo. 30:25 Y fué, que como Raquel parió a José, dijo Jacob a Labán: Envíame, e irme he a mi lugar, y a mi tierra. 30:26 Dáme mis mujeres y mis hijos por las cuales he servido contigo; porque tú sabes el servicio que te he servido. 30:27 Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos: experimentado he, que Jehová me ha bendecido por tú causa. 30:28 Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré. 30:29 Y él respondió: Tú sabes como te he servido, y cuanto ha sido tu ganado conmigo:

30:30 Porque poco tenías ántes de mí, y ha crecido en multitud, y Jehová te ha

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bendecido con mi entrada: y ahora ¿cuándo tengo de hacer también yo por mi casa? 30:31 Y él dijo: ¿Qué te daré? Jacob respondió: No me des nada: si hicieres conmigo esto, volveré a apacentar tus ovejas. 30:32 Yo pasaré hoy por todas tus ovejas para quitar de allí toda oveja pintada y manchada; y todo carnero bermejo en los carneros: y lo pintado y manchado en las cabras; y esto será mi salario. 30:33 Y responderme ha mi justicia mañana, cuando viniere sobre mí mi salario delante de tí: todo lo que no fuere pintado ni manchado en las cabras, y bermejo en las ovejas, serme ha tenido por de hurto. 30:34 Y dijo Labán: He aquí, ojalá fuese como tú dices. 30:35 Y apartó aquel día los machos cabríos cinchados y manchados, y todas las cabras pintadas y manchadas, todo lo que tenía alguna cosa blanca, y todo lo bermejo en las ovejas, y púsolo en la mano de sus hijos. 30:36 Y puso tres dias de camino entre sí y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán. 30:37 Y tomóse Jacob varas de álamo verdes, y de almendro, y de castaño, y descortezó en ellas unas mondaduras blancas descubriendo la blancura de las varas. 30:38 Y puso las varas que había mondado en las pilas, en los abrevaderos del agua, donde las ovejas venían a beber delante de las ovejas, las cuales se calentaban viniendo a beber. 30:39 Y calentábanse las ovejas delante de las varas, y parían las ovejas cinchados, pintados, y manchados. 30:40 Y apartaba Jacob los corderos y poníalos con las ovejas, los cinchados, y todo lo que era bermejo en el hato de Labán. Y ponía su hato a parte, y no lo ponía con las ovejas de Labán. 30:41 Y era, que todas las veces que se calentaban las tempranas, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en las pilas, para que se calentasen delante de las varas. 30:42 Y cuando venían las ovejas tardías, no las ponía: así eran las tardías para Labán, y las tempranas para Jacob. 30:43 Y multiplicó el varón muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas, y siervos, y camellos, y asnos.

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31:1 Y oía las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre: y de lo que era de nuestro padre ha hecho toda esta gloria. 31:2 Miraba también Jacob el rostro de Labán, y veía que no era para con él como ayer y anteayer. 31:3 También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, que yo seré contigo. 31:4 Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lia al campo, a sus ovejas. 31:5 Y díjoles: Yo veo que el rostro de vuestro padre no es para conmigo como ayer y anteayer: y el Dios de mi padre ha sido conmigo. 31:6 Y vosotras sabéis, que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre:

31:7 Y vuestro padre me ha mentido, que me ha mudado el salario diez veces; mas Dios no le ha permitido, que me hiciese mal. 31:8 Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los cinchados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían cinchados. 31:9 Y quitó Dios el ganado de vuestro padre; y diómelo a mí. 31:10 Y fué que al tiempo que las ovejas se calentaban, yo alcé mis ojos, y ví en sueños, y he aquí, que los machos subían sobre las hembras cinchados, pintados, y pedriscados:

31:11 Y díjome el ángel de Dios en sueños: ¿Jacob? Y yo dije: Héme aquí. 31:12 Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que suben sobre las ovejas cinchados, pintados, y pedriscados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. 31:13 Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste el título, y donde me prometíste voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu naturaleza. 31:14 Y respondió Raquel, y Lia, y dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre? 31:15 ¿No nos tiene ya como por estrañas? que nos vendió, y aun comiendo ha comido nuestro dinero? 31:16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es, y de nuestros hijos: ahora pues haz todo lo que Dios te ha dicho. 31:17 Entónces Jacob se levantó, y alzó a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos; 31:18 Y guió todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había adquirido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán.

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31:19 Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Raquel hurtó los ídolos de su padre. 31:20 Y hurtó Jacob el corazón de Labán Arameo en no hacerle saber como huía. 31:21 Y huyó él con todo lo que tenía: y levantóse y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad. 31:22 Y fué dicho a Labán al tercero día, como Jacob había huido. 31:23 Y tomó a sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete dias, y alcanzóle en el monte de Galaad. 31:24 Y vino Dios a Labán Arameo en sueño aquella noche, y díjole: Guárdate que no digas a Jacob bueno ni malo. 31:25 Alcanzó pues Labán a Jacob, y Jacob había hincado su tienda en el monte: y Labán hincó con sus hermanos en el monte de Galaad. 31:26 Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho? ¿Qué me hurtaste el corazón, y has traido mis hijas como cautivadas a cuchillo? 31:27 ¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me hiciste saber, que yo te enviara con alegría, y con canciones, con tamboril, y vihuela? 31:28 ¿Qué aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas? Ahora locamente has hecho. 31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal, mas el Dios de vuestro padre me habló anoche, diciendo: Guárdate que no digas a Jacob ni bueno ni malo. 31:30 Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtabas mis dioses? 31:31 Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo: que dije, que quizá me robarías tus hijas. 31:32 En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere, y tómatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado. 31:33 Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lia, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló: y salió de la tienda de Lia y vino a la tienda de Raquel:

31:34 Y Raquel tomó los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda, y no los halló. 31:35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de tí; porque tengo la costumbre de las mujeres. Y él buscó, y no halló los ídolos. 31:36 Entónces Jacob se enojó, y riñó con Labán, y respondió Jacob, y dijo a Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿qué es mi pecado, que has seguido en pos

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de mí? 31:37 Pues que has tentado todas mis alhajas, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Pon aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ámbos. 31:38 Estos veinte años he estado contigo; que tus ovejas y tus cabras nunca movieron: nunca comí carnero de tus ovejas:

31:39 Nunca te traje arrebatado, yo pagaba el daño: lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerias:

31:40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y mi sueño se huía de mis ojos:

31:41 Estos veinte años tengo en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tus ovejas, y has mudado mi salario diez veces. 31:42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac no fuera conmigo, cierto vacío me enviaras ahora: mas vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche. 31:43 Y respondió Labán, y dijo a Jacob: Las hijas, mis hijas son, y los hijos, mis hijos, y las ovejas, mis ovejas; y todo lo que tu ves, mío es: y a estas mis hijas ¿qué tengo de hacer hoy, o a sus hijos que han parido? 31:44 Ven pues ahora, y hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y tí. 31:45 Entónces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título:

31:46 Y dijo Jacob a sus hermanos: Cogéd piedras. Y tomaron piedras, e hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano:

31:47 Y llamoló Labán Jegar-sahaduta: y Jacob lo llamó Galaad; 31:48 Porque Labán dijo: Este majano será testigo hoy entre mí y tí: por eso llamó su nombre Galaad, 31:49 Y Mispa; porque dijo: Atalaye Jehová entre mí y tí, cuando nos escondieremos el uno del otro. 31:50 Si afligieres mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros: mas mira, Dios es testigo entre mí y tí. 31:51 Dijo mas Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título que he fundado entre mí y tí. 31:52 Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra tí este majano, ni tu pasarás contra mí este majano, ni este título para mal. 31:53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre. 31:54 Y sacrificó Jacob sacrificio en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan;

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y comieron pan, y durmieron en el monte.

31:55 Y madrugó Labán por la mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y bendíjolos,

y volvió, y tornóse a su lugar.

32:1 Y Jacob se fué su camino, y saliéronle al encuentro ángeles de Dios. 32:2 Y dijo Jacob, cuando los vió: El campo de Dios es este: y llamó el nombre de aquel lugar, Mahanaim. 32:3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano a la tierra de Seir, campo de Edom. 32:4 Y mandóles, diciendo: Direis así a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob:

Con Labán he morado, y detenídome he hasta ahora. 32:5 Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos, y siervas: y envió a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos. 32:6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Venimos a tu hermano, a Esaú,

y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él.

32:7 Entónces Jacob tuvo gran temor, y angustióse; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas, y las vacas, y los camellos en dos cuadrillas; 32:8 Y dijo: Si viniere Esaú a la una cuadrilla, y la hiriere, la otra cuadrilla

escapará. 32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra, y a tu parentela, y yo te haré bien:

32:10 Menor soy yo que todas las misericordias, y que toda la verdad que has hecho con tu siervo: que con mi bordón pasé a este Jordán; y ahora estoy sobre dos cuadrillas. 32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú; porque le temo: quizá no venga, y me hiera, y a la madre con los hijos. 32:12 Y tú has dicho, yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena de la mar, que no se puede contar por la multitud.

32:13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú:

32:14 Doscientas cabras, y veinte machos de cabrío; doscientas ovejas, y veinte

carneros;

32:15 Treinta camellas paridas con sus crias; cuarenta vacas, y diez novillos; veinte asnas, y diez borricos. 32:16 Y diólo en mano de sus siervos, cada manada por si, y dijo a sus siervos:

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Pasád delante de mí, y ponéd espacio entre manada y manada. 32:17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿Cúyo eres? Y ¿dónde vas? ¿Y para quién es esto, que llevas delante de tí? 32:18 Entónces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú: y, he aquí, también él viene tras nosotros. 32:19 Y mandó también al segundo, también al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. 32:20 Y diréis también: He aquí, tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo:

Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le será acepto. 32:21 Y pasó el presente delante de él, y él durmió aquella noche en el real. 32:22 Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. 32:23 Y tomólos, y pasólos el arroyo, y pasó lo que tenía. 32:24 Y quedó Jacob solo: y luchó con él un varón, hasta que el alba subía. 32:25 Y como vió que no podía con él, tocó la palma de su anca; y la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él. 32:26 Y dijo: Déjame, que el alba sube. Y él dijo: No te dejaré, sino me bendices. 32:27 Y él le dijo: ¿Cómo es tu nombre? Y él respondió: Jacob. 32:28 Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido. 32:29 Entónces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjole allí. 32:30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Fanuel: Porque ví a Dios cara a cara, y mi alma fué librada. 32:31 Y salióle el sol, como pasó a Fanuel; y cojeaba de su anca. 32:32 Por esto no comen los hijos de Israel el nervio encogido que está en la palma del anca hasta hoy; porque tocó la palma del anca de Jacob en el nervio encogido.

33:1 Y alzando Jacob sus ojos miró, y, he aquí, venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él: entónces él repartió los niños entre Lia y Raquel, y las dos siervas:

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33:2 Y puso las siervas y sus niños delante: luego a Lia y a sus niños: y a Raquel y a José los postreros. 33:3 Y él pasó delante de ellos, e inclinóse a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. 33:4 Y Esaú corrió delante de él, y abrazóle, y echóse sobre su cuello, y besóle, y lloraron. 33:5 Y alzó sus ojos, y vió las mujeres, y los niños, y dijo: ¿Qué te han estos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo. 33:6 Y llegaron las siervas, ellas y sus niños, e inclináronse. 33:7 Y llegó Lia con sus niños, e inclináronse: y después llegó José, y Raquel, y también se inclinaron. 33:8 Y él dijo: ¿Qué te ha todo este escuadron que he encontrado? Y él respondió:

Porque hallase gracia en los ojos de mi señor. 33:9 Y dijo Esaú: Harto tengo yo, hermano mío; sea para tí lo que es tuyo. 33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; Si he ahora hallado gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano; que por eso he visto tu rostro, como quien ve el rostro de Dios; y házme placer. 33:11 Toma ahora mi bendición que te es traida, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomólo. 33:12 Y dijo: Anda, y vamos: y yo iré delante de tí. 33:13 Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas: y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. 33:14 Pase ahora mi señor delante de su siervo; y yo me iré de mi espacio al paso de la hacienda, que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir. 33:15 Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo del pueblo que viene conmigo. Y él dijo:

¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor. 33:16 Así se volvió Esaú aquel día por su camino a Seir. 33:17 Y Jacob se partió a Socot, y edificó para sí allí casa; e hizo cabañas para su ganado: por tanto llamó el nombre de aquel lugar Socot. 33:18 Y vino Jacob sano a la ciudad de Siquem, que es en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram, y asentó delante de la ciudad. 33:19 Y compró una parte del campo, donde tendió su tienda, de mano de los hijos de Jamor padre de Siquem, por cien piezas de moneda. 33:20 Y asentó allí altar, y llamóle: El Fuerte Dios de Israel.

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34:1 Y salió Dina la hija de Lia, que había parido a Jacob, por ver las hijas de la tierra. 34:2 Y vióla Siquem, hijo de Jamor Heveo, príncipe de aquella tierra, y tomóla, y echóse con ella; y afligióla. 34:3 Y apegóse su alma con Dina, la hija de Jacob, y enamoróse de la moza, y habló al corazón de la moza. 34:4 Y habló Siquem a Jamor su padre, diciendo: Tómame esta moza por mujer. 34:5 Y oyó Jacob, que había ensuciado a Dina su hija, estando sus hijos con su ganado en el campo; y calló Jacob hasta que ellos viniesen. 34:6 Y salió Jamor, padre de Siquem, a Jacob, para hablar con él. 34:7 Y los hijos de Jacob vinieron del campo en oyéndolo, y entristeciéronse los varones, y ensañáronse mucho, porque hizo vileza en Israel, echándose con la hija de Jacob, que no se debía de hacer así. 34:8 Y Jamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado con vuestra hija: ruégoos que se la deis por mujer:

34:9 Y consagrád con nosotros: dádnos vuestras hijas, y tomád vosotros las nuestras. 34:10 Y habitád con nosotros: porque la tierra estará delante de vosotros: morád y negociád en ella, y tomád en ella posesión. 34:11 Siquem también dijo a su padre y a sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos: y yo daré lo que vosotros me dijereis. 34:12 Aumentád sobre mí mucho ajuar y dones, que yo daré cuanto me dijereis; y dádme la moza por mujer. 34:13 Y respondieron los hijos de Jacob a Siquem, y a Jamor, su padre, con engaño, y hablaron; porque había ensuciado a Dina su hermana:

34:14 Y dijéronles: No podemos hacer esto, que demos nuestra hermana a hombre que tiene prepucio; porque a nosotros es abominación:

34:15 Mas con esta condición os haremos placer. Si fuereis como nosotros, que se circuncide en vosotros todo varón; 34:16 Entónces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo:

34:17 Y si no nos oyereis, para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, e irnos hemos. 34:18 Y parecieron bien sus palabras a Jamor, y a Siquem hijo de Jamor. 34:19 Y no dilató el mozo de hacer aquello, porque la hija de Jacob le había

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agradado: y él era el más honrado de toda la casa de su padre. 34:20 Entónces vino Jamor y Siquem su hijo a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo:

34:21 Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán la tierra; y grangearán en ella, que, he aquí, la tierra es ancha de lugares delante de ellos, nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y darles hemos las nuestras. 34:22 Mas con esta condición nos harán placer los varones, de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: Si se circuncidare en nosotros todo varón, como ellos son circuncidados. 34:23 Sus ganados y su hacienda, y todas sus bestias será nuestro: solamente que consintamos con ellos, y habitarán con nosotros. 34:24 Y obedecieron a Jamor, y a Siquem su hijo, todos los que salían por la puerta de la ciudad; y circuncidaron a todo varón, cuantos salían por la puerta de la ciudad. 34:25 Y fué, que al tercero día cuando ellos estaban doloridos, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron a todo varón. 34:26 Y a Jamor, y a Siquem su hijo, mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y saliéronse. 34:27 Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad: por cuanto habían ensuciado a su hermana. 34:28 Sus ovejas, y vacas, y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo, tomaron. 34:29 Y toda su hacienda, y todos sus niños, y sus mujeres llevaron cautivas, y robaron; y todo lo que había en casa. 34:30 Entónces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Turbado me habéis, que me habéis hecho abominable con los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Ferezeo, teniendo yo pocos hombres: y juntarse han contra mí, y herirme han, y seré destruido yo y mi casa. 34:31 Y ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

35:1 Y dijo Dios a Jacob: Levántate, sube a Betel, y está allí: y haz allí altar al Dios, que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. 35:2 Entónces Jacob dijo a su familia, y a todos los que estaban con él: Quitád los

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dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudád vuestros vestidos:

35:3 Y levantémonos, y subamos a Betel: y allí haré altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado. 35:4 Así dieron a Jacob todos los dioses agenos que había en su poder, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de un alcornoque, que estaba en Siquem. 35:5 Y partiéronse; y el terror de Dios fué sobre las ciudades que estaban en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob. 35:6 Y vino Jacob a Luza, que era en tierra de Canaán, esta es Betel; él y todo el pueblo que con él estaba. 35:7 Y edificó allí altar, y llamó al lugar, El-betel; porque allí le había aparecido Dios cuando huía de su hermano. 35:8 Entónces murió Débora, ama de Rebeca, y fué sepultada a las raices de Betel, debajo de un alcornoque; y llamó su nombre, Allón-bacut. 35:9 Y aparecióse otra vez Dios a Jacob cuando fué vuelto de Padan-aram, y bendíjole. 35:10 Y díjole Dios: Tu nombre es Jacob, no se llamará más tu nombre Jacob, mas Israel será tu nombre: y llamó su nombre Israel. 35:11 Y díjole Dios: Yo soy el Dios omnipotente, crece y multiplícate: gente, y compañía de gente, saldrá de tí; y reyes saldrán de tus lomos. 35:12 Y la tierra, que yo he dado a Abraham y a Isaac, te daré a tí; y a tu simiente después de tí daré la tierra. 35:13 Y fuése de él Dios, del lugar donde había hablado con él. 35:14 Y Jacob puso un título en el lugar donde había hablado con él, un título de piedra: y derramó sobre él derramadura, y echó sobre él aceite. 35:15 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Betel. 35:16 Y partieron de Betel, y había aun como medía legua de tierra para venir a Efrata; y parió Raquel, y hubo trabajo en su parto. 35:17 Y fué, que como hubo trabajo en su parir, díjole la partera: No temas, que aun este hijo también tendrás. 35:18 Y fué, que saliéndosele el alma, porque murió, llamó su nombre Ben-oni; mas su padre le llamó Benjamín. 35:19 Así murío Raquel; y fué sepultada en el camino de Efrata, esta es Belén. 35:20 Y puso Jacob un título sobre su sepultura; este es el título de la sepultura de Raquel, hasta hoy.

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35:21 Y partió Israel, y tendió su tienda de la otra parte de la torre de Eder. 35:22 Y fué que morando Israel en aquella tierra, fué Rubén, y durmió con Bala la concubina de su padre: lo cual oyó Israel. Y fueron los hijos de Israel doce. 35:23 Los hijos de Lia: el primogénito de Jacob, Rubén; y Simeón, y Leví, y Judá, e Isacar, y Zabulón. 35:24 Los hijos de Raquel: José, y Benjamín. 35:25 Y los hijos de Bala, sierva de Raquel: Dan, y Neftalí. 35:26 Y los hijos de Zelfa, sierva de Lia: Gad, y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. 35:27 Y vino Jacob a Isaac su padre a Mamré, ciudad de Arbee, esta es Hebrón, donde habitó Abraham e Isaac. 35:28 Y fueron los dias de Isaac ciento y ochenta años. 35:29 Y espiró Isaac y murió; y fué recogidó a sus pueblos viejo, y harto de dias, y sepultáronle Esaú y Jacob sus hijos.

36:1 Y estas son las generaciones de Esaú, el cual es Edom. 36:2 Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón Jetteo; y Oolibama, hija de Ana, hija de Sebeón Heveo; 36:3 Y Basemat, hija de Ismael, hermana de Nabajot. 36:4 Y Ada parió a Esaú a Elifaz; y Basemat parió a Rahuel; 36:5 Y Oolibama parió a Jehús, y a Jelón, y a Coré: estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán. 36:6 Y Esaú tomó sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda, que había adquirido en la tierra de Canaán, y fuése a otra tierra de delante de Jacob su hermano. 36:7 Y porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos; ni la tierra de su peregrinación los podía sostener a causa de sus ganados. 36:8 Y Esaú habitó en el monte de Seir: Esaú es Edom. 36:9 Estos son los linajes de Esaú, padre de Edom en el monte de Seir. 36:10 Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz,hijo de Ada, mujer de Esaú; Rahuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú. 36:11 Y los hijos de Elifaz fueron: Temán, Omar, Sefo, Gatam, y Cenez. 36:12 Y Tamna fué concubina de Elifaz, hijo de Esaú, la cual parió a Elifaz a Amalec. Estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú. 36:13 Y los hijos de Rahuel fueron: Nahat, Zara, Samma, y Meza. Estos son los

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hijos de Basemat, mujer de Esaú. 36:14 Estos fueron los hijos de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana, que fué hija de Sebeón, la cual parió a Esaú, a Jehús, Jelón, y Coré. 36:15 Estos son los duques de los hijos de Esaú: Los hijos de Elifaz primogénito de Esaú: el duque Temán, el duque Omar, el duque Sefo, el duque Cenez. 36:16 El duque Coré, el duque Gatam, y el duque Amalec. Estos son los duques de Elifaz en la tierra de Edom: estos son los hijos de Ada. 36:17 Y estos son los hijos de Rahuel, hijo de Esaú; el duque Nahat, el duque Zara, el duque Samma, y el duque Meza. Estos son los duques que salieron de Rahuel, en la tierra de Edom: estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú. 36:18 Y estos son los hijos de Oolibama, mujer de Esaú: el duque Jehús, el duque Jelón, y el duque Coré. Estos son los duques que salieron de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana. 36:19 Estos pues son los hijos de Esaú y sus duques: El es Edom. 36:20 Y estos son los hijos de Seir Horeo, moradores de la tierra: Lotán, Sobal, Sebeón, Ana. 36:21 Disón, Aser, y Disán. Estos son los duques de los Horeos, hijos de Seir en la tierra de Edom. 36:22 Los hijos de Lotán fueron: Hori y Hemam: y Tanna fué hermana de Lotán. 36:23 Y los hijos de Sobal fueron: Alván, Manahat, Ebal, Sefo, y Onán. 36:24 Y los hijos de Sebeón fueron: Aja, y Ana. Este Ana es el que encontró los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Sebeón su padre. 36:25 Los hijos de Ana fueron: Disón, y Oolibama, hija de Ana. 36:26 Y estos fueron los hijos de Disón: Hamdán, Esebán, Jetrán, y Charán. 36:27 Y estos fueron los hijos de Eser: Balaán, Zaván, y Acam. 36:28 Y estos fueron los hijos de Disán: Hus, y Arán. 36:29 Y estos fueron los duques de los Horeos: el duque Lotán, el duque Sobal, el duque Sebeón, el duque Ana, 36:30 El duque Disón, el duque Eser, el duque Disán. Estos fueron los duques de los Horeos, por sus ducados en la tierra de Seir. 36:31 Y estos fueron los reyes que reinaron en la tierra de Edom, ántes que reinase rey sobre los hijos de Israel. 36:32 Y reinó en Edom, Bela hijo de Beor: y el nombre de su ciudad fué Denaba. 36:33 Y murió Bela, y reinó por él Jobab, hijo de Zara de Bosra. 36:34 Y murió Jobab, y reinó por él Husam, de tierra de Temán. 36:35 Y murió Husam, y reinó por él Adad, hijo de Badad, el que hirió a Madián en el campo de Moab: y el nombre de su ciudad fué Avit.

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36:36 Y murió Adad, y reinó por él Semla de Masreca. 36:37 Y murió Semla, y reinó en su lugar Saul de Rohobot del río. 36:38 Y murió Saul, y reinó por él Balanán, hijo de Acobor. 36:39 Y murió Balanán, hijo de Acobor, y reinó por él Adar: y el nombre de su ciudad fué Fau: y el nombre de su mujer Meetabel, hija de Matred, hija de Mezaab. 36:40 Estos pues son los nombres de los duques de Esaú por sus linajes, y sus lugares, por sus nombres: el duque Tanna, el duque Alva, el duque Jetet, 36:41 El duque Oolibama, el duque Ela, el duque Finón, 36:42 El duque Cenez, el duque Temán, el duque Mabsar, 36:43 El duque Magdiel, y el duque Hiram. Estos fueron los duques de Edom por sus habitaciones en la tierra de su heredad. Este es Esaú padre de los Idumeos.

37:1 Y habitó Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán. 37:2 Estas fueron las generaciones de Jacob: José, cuando fué de edad de diez y siete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y era mozo, con los hijos de Bala, y con los hijos de Zelfa, las mujeres de su padre: y José traía la mala fama de ellos a su padre. 37:3 E Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque le había habido en su vejez: e hízole una ropa de diversos colores. 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre le amaba más que a todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente. 37:5 Y soñó José un sueño, y contólo a sus hermanos; y ellos añadieron a aborrecerle más. 37:6 Y díjoles: Oid ahora este sueño que he soñado:

37:7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo; y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho: y que vuestros manojos estaban al rededor y se inclinaban al mío. 37:8 Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar sobre nosotros? ¿o haste de enseñorear sobre nosotros? Y añadieron a aborrecerle más a causa de sus sueños y de sus palabras. 37:9 Y soñó más otro sueño, y contólo a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño: Y he aquí que el sol y la luna, y once estrellas se inclinaban a mí. 37:10 Y contólo a su padre y a sus hermanos, y su padre le reprendió, y díjole:

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¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos a inclinarnos a tí a tierra? 37:11 Y sus hermanos le tuvieron envidia; mas su padre miraba el negocio. 37:12 Y fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem. 37:13 Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem, ven y enviarte he a ellos. Y él respondió: Héme aquí. 37:14 Y él le dijo: Vé ahora, mira como están tus hermanos, y como están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y envióle del valle de Hebrón, y vino a Siquem. 37:15 Y hallóle un hombre andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? 37:16 Y él respondió: Busco a mis hermanos: ruégote que me muestres donde pastan. 37:17 Y aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí: y yo les oí decir: Vamos a Dotaín: entónces José fué tras sus hermanos, y hallólos en Dotaín. 37:18 Y como ellos le vieron de léjos, ántes que llegase cerca de ellos, pensaron contra él para matarle. 37:19 Y dijeron el uno al otro: He aquí, viene el soñador. 37:20 Ahora pues veníd, y matémosle, y echémosle en una cisterna, y diremos:

Alguna mala bestia le tragó: y veremos que serán sus sueños. 37:21 Y como Ruben oyó esto, escapóle de sus manos, y dijo: No le matemos. 37:22 Y díjoles Rubén: No derrameis sangre: echádle en esta cisterna, que está en el desierto; y no metáis mano en él: por escaparle de sus manos, para hacerlo volver a su padre. 37:23 Y fué, que como José llegó a sus hermanos, ellos hicieron desnudar a José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí, 37:24 Y tomáronle, y echáronle en la cisterna, y la cisterna estaba vacía, que no había agua en ella. 37:25 Y asentáronse a comer pan: y alzando los ojos miraron, y, he aquí, una compañía de Ismaelitas, que venía de Galaad, y sus camellos traían especias y cera y almáciga, e iban para llevar a Egipto. 37:26 Entónces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho que matemos a nuestro hermano, y encubramos su sangre? 37:27 Andád, y vendámosle a los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él, que nuestro hermano nuestra carne es. Y sus hermanos acordaron con él. 37:28 Y como pasaron los Madianitas mercaderes, ellos sacarón a José de la cisterna, y trajéronle arriba, y vendiéronle a los Ismaelitas por veinte pesos de plata: y llevaron a José a Egipto.

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37:29 Y Ruben volvió a la cisterna, y, he aquí José no estaba dentro; y rompió sus vestidos. 37:30 Y tornó a sus hermanos, y dijo: El mozo no parece, y yo ¿adónde iré yo? 37:31 Entónces ellos tomaron la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre. 37:32 Y enviaron la ropa de colores, y trajéronla a su padre, y dijeron: Esta hemos hallado: conoce ahora si es la ropa de tu hijo, o no. 37:33 Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le tragó:

despedazado ha sido José. 37:34 Entónces Jacob rompió sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos dias. 37:35 Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarle; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque tengo de descender a mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y lloróle su padre. 37:36 Y los Madianitas le vendieron en Egipto a Potifar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia.

38:1 Y aconteció en aquel tiempo, que Judá descendió de con sus hermanos, y fuése a un varón Odollamita, que se llamaba Hira. 38:2 Y vió allí Judá una hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba Sua: y tomóla, y entró a ella. 38:3 La cual concibió, y parió un hijo, y llamó su nombre Her. 38:4 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y llamó su nombre Onán. 38:5 Y tornó otra vez a concebir, y parió un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando le parió. 38:6 Y Judá tomó mujer a su primogénito Her, la cual se llamaba Tamar. 38:7 Y Her, el primogénito de Judá, fué malo en los ojos de Jehová; y matóle Jehová. 38:8 Entónces Judá dijo a Onán: Entra a la mujer de tu hermano, y haz parentesco con ella, y levanta simiente a tu hermano. 38:9 Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, era que cuando entraba a la mujer de su hermano corrompía en tierra, por no dar simiente a su hermano. 38:10 Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y matóle también a él. 38:11 Y Judá dijo a Tamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que

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crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Tamar, y estúvose en casa de su padre. 38:12 Y pasaron muchos dias, y murió la hija de Sua, mujer de Judá: y Judá se

consoló: y subió a los trasquiladores de sus ovejas él e Hira, su amigo Odollamita,

a Tamnas.

38:13 Y fué dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Tamnas a trasquilar sus ovejas. 38:14 Entónces ella quitó de sobre sí los vestidos de su viudez, y cubrióse con un velo; y arrebozóse, y púsose a la puerta de las aguas que están junto al camino de Tamnas; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer.

38:15 Y vióla Judá, y túvola por ramera; porque ella había cubierto su rostro.

38:16 Y apartóse del camino hacia ella, y díjola: Ea pues, ahora yo entraré a tí:

Porque no sabía que era su nuera. Y ella dijo: ¿Qué me has de dar, si entrares a

mí?

38:17 El respondió: Yo te enviaré de las ovejas un cabrito de las cabras. Y ella dijo:

Hásme de dar prenda hasta que lo envies. 38:18 Entónces él dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu anillo, y tu manto,

y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se lo dió; y entró a ella, la cual concibió

de él. 38:19 Y levantóse y fuése: y quitóse el velo de sobre sí, y vistióse las ropas de su

viudez. 38:20 Y Judá envió el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Odollamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer: y no la halló. 38:21 Y preguntó a los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera. 38:22 Entónces él se volvió a Judá, y dijo: No la hallé: y también los hombres del lugar dijeron: No ha estado aquí ramera. 38:23 Y Judá dijo: Tómeselo para sí, porque no seamos menospreciados: he aquí, yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste. 38:24 Y fué que como desde a tres meses, fué dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y aun cierto está preñada de las fornicaciones. Y Judá dijo:

Sacádla, y sea quemada. 38:25 Y ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy preñada. Y dijo más: Conoce ahora cuyas son estas cosas, el anillo, y el manto, y el bordón. 38:26 Entónces Judá lo conoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció.

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38:27 Y aconteció que al tiempo de parir, he aquí, mellizos en su vientre. 38:28 Y fué que cuando paría, dió la mano el uno, y la partera tomólo, y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero. 38:29 Y aconteció que tornando él a meter la mano, he aquí, su hermano salió y dijo: ¿Por qué has rompido sobre tí rotura? Y llamó su nombre Fares. 38:30 Y después salió su hermano el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

39:1 Y descendido José a Egipto, compróle Potifar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia, varón Egipciano, de mano de los Ismaelitas, que le habían llevado allá. 39:2 Mas Jehová fué con José, y fué varón prosperado: y estaba en la casa de su señor el Egipciano. 39:3 Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo prosperaba en su mano. 39:4 Así halló José gracia en sus ojos, y servíale: y él le hizo mayordomo de su casa, y le entregó en poder todo lo que tenía. 39:5 Y aconteció, que desde entónces que le dió el cargo de su casa, y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del Egipciano a causa de José, y fué la bendición de Jehová sobre todo lo que tenía así en casa como en el campo. 39:6 Y dejó todo lo que tenía en la mano de José, ni con él sabía nada más que del pan que comía: y José era de hermoso semblante, y bello de vista. 39:7 Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor alzó sus ojos sobre José, y dijo: Duerme conmigo. 39:8 Y él no quiso; y dijo a la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, que todo lo que tiene ha puesto en mi mano. 39:9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha defendido sino a tí, por cuanto tú eres su mujer: ¿cómo pues haría yo este grande mal, que pecaría contra Dios? 39:10 Y fué, que hablando ella a José cada día, y no la escuchando él para acostarse junto a ella, para estar con ella:

39:11 Aconteció que él vino un día como los otros a casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa. 39:12 Y ella le tomó por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entónces él dejóle su ropa en las manos, y huyó, y salióse fuera.

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39:13 Y fué, que como ella vió que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera. 39:14 Llamó a los de casa, y hablóles, diciendo: Mirád; hános traido un hombre Hebreo, para que hiciese burla de nosotros. Vino a mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces. 39:15 Y viendo él, que yo alzaba la voz, y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó, y salióse fuera. 39:16 Y ella puso su ropa cerca de sí, hasta que vino su señor a su casa:

39:17 Y ella le habló semejantes palabras, diciendo: Vino a mí el siervo Hebreo, que nos trajiste, para deshonrarme:

39:18 Y como yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí, y huyó fuera. 39:19 Y fué, que como su señor oyó las palabras que su mujer le habló, diciendo:

Como esto, que digo, me ha hecho tu siervo, su furor se encendió, 39:20 Y tomó su señor a José, y púsole en la casa de la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la casa de la cárcel. 39:21 Mas Jehová fué con José, y llegó a él su misericordia, y dió su gracia en ojos del príncipe de la casa de la cárcel. 39:22 Y el príncipe de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos, que estaban en la casa de la cárcel, y todo lo que hacían allí, él lo hacía. 39:23 Ninguna cosa veía el príncipe de la cárcel en su mano, porque Jehová era con él: y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

40:1 Y aconteció después de estas cosas, que pecaron el maestresala del rey de Egipto, y el panadero, contra su señor, el rey de Egipto. 40:2 Y Faraón se enojó contra sus dos eunucos, contra el principal de los maestresalas, y contra el principal de los panaderos. 40:3 Y púsoles en la cárcel de la casa del capitán de los de la guardia, en la casa de la cárcel, donde José estaba preso. 40:4 Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos a José, y él les servía; y estuvieron dias en la cárcel. 40:5 Y soñaron sueño ámbos a dos, cada uno su sueño, una misma noche; cada uno conforme a la declaración de su sueño, el maestresala y el panadero del rey de Egipto, que estaban presos en la cárcel. 40:6 Y vino a ellos José por la mañana, y miróles, y pareció que estaban tristes. 40:7 Y él preguntó a aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la cárcel

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de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué están hoy malos vuestros rostros? 40:8 Y ellos le dijeron: Hemos soñado sueño, y no hay quien lo declare. Entónces José les dijo: ¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora. 40:9 Entónces el príncipe de los maestresalas contó su sueño a José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí:

40:10 Y en la vid tres sarmientos; y ella como que florecía, salía su renuevo, maduraron sus racimos de uvas:

40:11 Y que el vaso de Faraón estaba en mi mano; y que yo tomaba las uvas, y las esprimía en el vaso de Faraón, y daba el vaso en la mano de Faraón. 40:12 Y díjole José: Esta es su declaración: Los tres sarmientos son tres dias:

40:13 Al cabo de tres dias Faraón levantará tu cabeza, y te hará volver en tu asiento; y darás el vaso a Faraón en su mano, como solías cuando eras su maestresala. 40:14 Por tanto acordarte has de mí dentro de tí, cuando tuvieres bien; y ruégote que tengas conmigo misericordia, que hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa:

40:15 Porque he sido hurtado de la tierra de los Hebreos: y tampoco he hecho aquí porque me hubiesen de poner en cárcel. 40:16 Y viendo el príncipe de los panaderos que había declarado bien, dijo a José:

También yo soñaba que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza:

40:17 Y en el canastillo más alto había de todas las viandas de Faraón de obra de panadero; y que las comían las aves del canastillo de sobre mi cabeza. 40:18 Entónces respondió José, y dijo: Esta es su declaración: Los tres canastillos tres dias son:

40:19 Al cabo de tres dias quitará Faraón tu cabeza de tí, y te hará colgar en la horca, y aves comerán tu carne de sobre tí. 40:20 Y fué al tercero día el día del nacimiento de Faraón, e hizo banquete a todos sus siervos: y alzó la cabeza del príncipe de los maestresalas, y la cabeza del príncipe de los panaderos entre sus siervos:

40:21 E hizo volver al príncipe de los maestresalas a su oficio, y dió el vaso en mano de Faraón:

40:22 Y al príncipe de los panaderos hizo ahorcar, como le había declarado José. 40:23 Y el príncipe de los maestresalas no se acordó de José, mas olvidóse de él.

41:1 Y aconteció que pasados dos años Faraón soñó. Parecíale que estaba junto al

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río, 41:2 Y que del río subían siete vacas, hermosas de vista, y gruesas de carne: que pacían en el prado:

41:3 Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, feas de vista, y magras de carne, y que se paraban cerca de las vacas hermosas a la orilla del río:

41:4 Y que las vacas, feas de vista y magras de carne, tragaban a las siete vacas, hermosas de vista y gruesas. Y despertó Faraón. 41:5 Y durmióse, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una caña:

41:6 Y que otras siete espigas menudas y abatidas del solano salían después de ellas:

41:7 Y que las siete espigas menudas tragaban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertóse Faraón, y he aquí que era sueño. 41:8 Y acaeció que a la mañana su espíritu se atormentó y envió, e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y contóles Faraón sus sueños; y no había quien los declarase a Faraón. 41:9 Entónces el príncipe de los maestresalas habló a Faraón, diciendo: De mis pecados me acuerdo hoy:

41:10 Faraón se enojó contra sus siervos; y a mí me echó en la cárcel de la casa del capitán de los de la guardia, a mí y al príncipe de los panaderos. 41:11 Y yo y él soñámos sueño una misma noche, cada uno conforme a la declaración de su sueño, soñámos. 41:12 Y allí con nosotros estaba un mozo Hebreo, siervo del capitán de los de la guardia: y contámoselo, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño:

41:13 Y aconteció que como él nos declaró, así fué: a mí me hizo volver a mi asiento; y al otro hizo colgar. 41:14 Entónces Faraón envió, y llamó a José, e hiciéronle salir corriendo de la cárcel: y trasquiláronle, y mudáronle sus vestidos; y vino a Faraón. 41:15 Y Faraón dijo a José: Yo he soñado sueño, y no hay quien lo declare: y yo he oido decir de tí, que oyes sueños para declararlos. 41:16 Y José respondió a Faraón, diciendo: Sin mí, Dios responda paz a Faraón. 41:17 Entónces Faraón dijo a José: En mi sueño parecíame que estaba a la orilla del río:

41:18 Y que del río subían siete vacas gruesas de carne, y hermosas de forma, que pacían en el prado:

41:19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, magras y feas de forma

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mucho, y flacas de carne: no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:

41:20 Y que las vacas flacas y feas tragaban a las siete vacas primeras gruesas:

41:21 Y que entraban en sus entrañas, y no se conocía que hubiesen entrado en sus entrañas; porque el parecer de ellas era aun malo, como de primero; y desperté. 41:22 Ví también soñando, que siete espigas subían en una caña llenas y hermosas:

41:23 Y que otras siete espigas menudas, secas, abatidas del solano subían después de ellas:

41:24 Y que las espigas menudas tragaban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, y no hay quien me lo declare. 41:25 Entónces José respondió a Faraón: El sueño de Faraón es un mismo. Dios ha mostrado a Faraón lo que él hace:

41:26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es un mismo. 41:27 Y las siete vacas magras y feas, que subían tras ellas, siete años son; y las siete espigas menudas y secas del solano, siete años serán de hambre. 41:28 Esto es lo que yo respondo a Faraón: Lo que Dios hace, ha mostrado a Faraón. 41:29 He aquí, siete años vienen de grande hartura en toda la tierra de Egipto. 41:30 Y levantarse han tras ellos siete años de hambre, que toda la hartura será olvidada en la tierra de Egipto; y la hambre consumirá la tierra. 41:31 Y aquella abundancia no será conocida a causa de la hambre de después; la cual será gravísima. 41:32 Y en segundar el sueño a Faraón dos veces significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla. 41:33 Por tanto ahora provea Faraón a algún varón prudente y sabio, y póngale sobre la tierra de Egipto:

41:34 Haga Faraón, y ponga gobernadores sobre la provincia; y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la hartura; 41:35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen; y alleguen el trigo debajo de la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades y guarden:

41:36 Y esté aquel mantenimiento en depósito para la tierra para los siete años de la hambre, que serán en la tierra de Egipto, y la tierra no perecerá de hambre. 41:37 Y el negocio pareció bien a Faraón, y a sus siervos.

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41:38 Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como este, en quien haya Espíritu de Dios? 41:39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. 41:40 Tú serás sobre mi casa; y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo:

solamente en la silla seré yo mayor que tú. 41:41 Dijo más Faraón a José: He aquí, yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. 41:42 Entónces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José; e hízole vestir de ropas de lino finísimo; y puso un collar de oro en su cuello; 41:43 E hízole subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él Abrec; y púsole sobre toda la tierra de Egipto. 41:44 Y dijo Faraón a José: Yo Faraón: y sin tí ninguno alzará su mano ni su pié en toda la tierra de Egipto. 41:45 Y llamó Faraón el nombre de José, Safenat-paneat: y dióle por mujer a Asenet, hija de Potifera, príncipe de On. Y salió José por la tierra de Egipto. 41:46 Y José era de edad de treinta años, cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y pasó por toda la tierra de Egipto. 41:47 E hizo la tierra aquellos siete años de la hartura a montones. 41:48 Y juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto; y dió mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus al rededores. 41:49 Y juntó José trigo como arena de la mar, mucho en gran manera, hasta no poderse contar, porque no tenía número. 41:50 Y nacieron a José dos hijos ántes que viniese el año de la hambre: los cuales le parió Asenet, hija de Potifera, príncipe de On. 41:51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés: Porque, dice, me hizo olvidar Dios de todo mi trabajo, y de toda la casa de mi padre. 41:52 Y el nombre del segundo llamó Efraim: Porque, dice, crecer me hizo Dios en la tierra de mi aflicción. 41:53 Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que fué en la tierra de Egipto. 41:54 Y comenzaron a venir los siete años de la hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todas las provincias, y en toda la tierra de Egipto había pan. 41:55 Y hubo hambre en toda la tierra de Egipto, y el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todo Egipto: Andád a José; lo que él os dijere haréis. 41:56 Y había hambre sobre toda la haz de la tierra. Entónces José abrió todo

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donde había, y vendió a los Egipcios: porque la hambre había crecido en la tierra de Egipto. 41:57 Y toda la tierra venía a Egipto para comprar de José; porque por toda la tierra había crecido la hambre.

42:1 Y viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? 42:2 Y dijo: He aquí yo he oido que hay alimentos en Egipto; descendéd allá, y comprád para nosotros de allá, para que vivamos, y no nos muramos. 42:3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo a Egipto. 42:4 Mas a Benjamín, hermano de José, no envió Jacob con sus hermanos, porque dijo: Porque no le acontezca algún desastre. 42:5 Y vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán. 42:6 Y José era el señor de la tierra, que vendía el trigo a todo el pueblo de la tierra: e llegaron los hermanos de José, e inclináronse a él la haz sobre la tierra. 42:7 Y José como vió a sus hermanos, conociólos, e hizo que no los conocía; y hablóles asperamente, y díjoles: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron:

De la tierra de Canaán a comprar alimentos. 42:8 Y José conoció a sus hermanos, mas ellos no le conocieron. 42:9 Entónces José se acordó de los sueños que había soñado de ellos, y díjoles:

Espiones sois: por ver lo descubierto de la tierra habéis venido. 42:10 Y ellos le respondieron: No, señor mío; mas tus siervos han venido a comprar alimentos. 42:11 Todos nosotros somos hijos de un varón, hombres de verdad somos: tus siervos nunca fueron espiones. 42:12 Y él les dijo: No: a ver lo descubierto de la tierra habéis venido. 42:13 Ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán: y, he aquí, el menor está con nuestro padre hoy, y otro no parece. 42:14 Y José les dijo: Eso es lo que yo os he dicho, diciendo que sois espiones. 42:15 En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí. 42:16 Enviád uno de vosotros, y tome a vuestro hermano; y vosotros quedád presos; y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad con vosotros: y si nó,

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vive Faraón que sois espiones. 42:17 Y juntóles en la cárcel tres dias. 42:18 Y al tercero día díjoles José: Hacéd esto, y vivíd: Yo temo a Dios. 42:19 Si sois hombres de verdad, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos: y vosotros id, llevád el alimento para la hambre de vuestra casa:

42:20 Y traerme heis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras; y no morireis. Y ellos lo hicieron así. 42:21 Y decían el uno al otro: Verdaderamente nosotros hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos el angustia de su alma, cuando nos rogaba, y no oimos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. 42:22 Entónces Ruben les respondió, diciendo: ¿No os lo decía yo, diciendo: No pequéis contra el mozo, y no oisteis? He aquí también su sangre es requerida. 42:23 Y ellos no sabían que entendía José; porque había intérprete entre ellos. 42:24 Y apartóse de ellos, y lloró: después volvió a ellos, y hablóles, y tomó de ellos a Simeón, y emprisionóle delante de ellos. 42:25 Y mandó José que hinchesen sus sacos de trigo, y les volviesen su dinero de cada uno de ellos en su saco, y les diesen comida para el camino: y fué hecho con ellos así. 42:26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y fuéronse de allí. 42:27 Y abriendo el uno su saco para dar de comer a su asno, en el mesón, vió su dinero que estaba en la boca de su costal. 42:28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero es vuelto, y hélo aquí también en mi saco. Entónces el corazón se les sobresaltó, y espantados el uno al otro, dijeron: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? 42:29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo:

42:30 Aquel varón, señor de la tierra, nos habló asperamente, y nos trató como a espiones de la tierra:

42:31 Y nosotros le dijimos: Hombres de verdad somos; nunca fuimos espiones. 42:32 Doce hermanos somos, hijos de nuestro padre; el uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán. 42:33 Y aquel varón, señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad: Dejád conmigo el uno de vuestros hermanos, y tomád para la hambre de vuestras casas; y andád, 42:34 Y traédme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espiones, sino hombres de verdad, y daros he a vuestro hermano, y negociaréis

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en la tierra. 42:35 Y aconteció, que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el trapo de su dinero: y viendo ellos y su padre los trapos de sus dineros, tuvieron temor. 42:36 Entónces su padre Jacob les dijo: Deshijádome habéis: José no parece, y Simeón no parece, y a Benjamín tomaréis: sobre mí son todas estas cosas. 42:37 Y Ruben habló a su padre, diciendo: Mis dos hijos harás morir, si no te lo volviere: dále en mi mano, que yo le volveré a tí.

42:38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros: que su hermano es muerto, y

él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino donde vais,

haréis descender mis canas con dolor a la sepultura.

43:1 Y la hambre era grande en la tierra. 43:2 Y aconteció que como acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, díjoles su padre: Volvéd, comprád para nosotros un poco de alimento. 43:3 Y respondióle Judá, diciendo: Protestando nos protestó aquel varón, diciendo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. 43:4 Si enviares nuestro hermano con nosotros, descenderemos, y comprarte

hemos alimento. 43:5 Y si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. 43:6 Y dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis mal declarando al varón, que teníais más hermano? 43:7 Y ellos respondieron: Preguntando nos preguntó aquel varón por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo: ¿Vive aun vuestro padre? ¿Tenéis más hermano?

Y declarámosle conforme a estas palabras: ¿Podíamos nosotros saber que había

de decir: Hacéd venir a vuestro hermano? 43:8 Entónces Judá dijo a Israel su padre: Envía al mozo conmigo, y levantarnos hemos, e iremos, porque vivamos y no muramos nosotros: y tú, y nuestros niños. 43:9 Yo salgo por fiador, de mi mano le requerirás: si yo no te le volviere, y le pusiere delante de tí, cargue yo con la culpa para siempre. 43:10 Que si no nos hubieramos detenido, cierto ahora hubieramos ya vuelto dos veces. 43:11 Entónces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacédlo: tomád de lo mejor de la tierra en vuestros vasos, y llevád a aquel varón un presente, un

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poco de resina, y un poco de miel, especias, y almaciga, piñones, y almendras. 43:12 Y tomád en vuestras manos doblado dinero; y llevád en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales, quizá fué yerro. 43:13 Y tomád vuestro hermano, y levantáos, y volvéd a aquel varón. 43:14 Y el Dios omnipotente os dé misericordias delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamín: y yo como deshijado, deshijado. 43:15 Entónces aquellos varones tomaron el presente, y tomaron en su mano doblado dinero, y a Benjamín; y levantáronse y descendieron a Egipto, y presentáronse delante de José. 43:16 Y José vió con ellos a Benjamín, y dijo al que presidía en su casa: Mete aquellos varones en casa, y degüella víctima, y apareja; porque estos varones comerán conmigo al mediodía. 43:17 Y el varón hizo como José dijo, y metió aquel varón a los hombres en casa de José. 43:18 Y aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron metidos en casa de José, y decían: Por el dinero que fué vuelto en nuestros costales la primera vez nos han metido, para revolver sobre nosotros, y par sobre nosotros, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos. 43:19 Y llegáronse a aquel varón, que presidía en casa de José, y habláronle a la entrada de la casa, 43:20 Y dijeron: Ay, señor mío, nosotros descendimos al principio a comprar alimentos:

43:21 Y aconteció que como venímos al mesón, y abrímos nuestros costales, he aquí que el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero por su peso: y hémoslo vuelto en nuestras manos. 43:22 Y hemos traido en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos:

nosotros no sabemos quien haya puesto nuestro dinero en nuestros costales. 43:23 Y él respondió: Paz a vosotros; no temáis: vuestro Dios, y el Dios de vuestro padre, os dió el tesoro en vuestros costales: vuestro dinero vino a mí. Y sacó a Simeón a ellos. 43:24 Y metió aquel varón a aquellos hombres en casa de José: y dió agua; y lavaron sus piés, y dió de comer a sus asnos. 43:25 Y ellos apercibieron el presente entre tanto que venía José, al mediodía, porque habían oido que allí habían de comer pan. 43:26 Y vino José a casa; y ellos trajeron a casa el presente que tenían en su mano, e inclináronse a él hasta tierra.

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43:27 Entónces él les preguntó como estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el viejo que dijisteis, vale bien? ¿es aun vivo? 43:28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aun vive. E inclináronse, e hiciéron reverencia. 43:29 Y alzando él sus ojos vió a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo:

¿Es este vuestro hermano menor, de quien me dijisteis? Y dijo: Dios haya misericordia de tí, hijo mío. 43:30 Entónces José se apresuró, que se encendieron sus entrañas sobre su hermano, y procuró de llorar: y entróse en la cámara, y lloró allí. 43:31 Y lavó su rostro, y salió y esforzóse, y dijo: Ponéd pan. 43:32 Y pusiéronle a él a parte, y a ellos a parte, y a los Egipcios que comían con él, a parte; porque los Egipcios no pueden comer con los Hebreos pan, que es abominación a los Egipcios. 43:33 Y asentáronse delante de él el mayor conforme a su mayoría, y el menor conforme a su menoría: y aquellos hombres estaban espantados el uno al otro. 43:34 Y él tomó presentes de delante de sí para ellos: y el presente de Benjamín fué aumentado más que los presentes de todos ellos en cinco partes. Y ellos bebieron, y alegráronse con él.

44:1 Y él mandó al que presidía en su casa, diciendo: Hinche los costales de aquestos varones de alimentos, cuanto pudieren llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal. 44:2 Y mi copa, la copa de plata, pondrás en la boca del costal del menor con el dinero de su trigo. Y él hizo como José dijo. 44:3 Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con su asnos. 44:4 En saliendo ellos de la ciudad, que aun no se habían alejado, José dijo al que presidía en su casa: Levántate, y sigue a aquellos hombres: y cuando los tomares, díles: ¿Por qué habéis tornado mal por bien? 44:5 ¿No es esta la copa en que bebe mi señor? y en que suele adivinar? mal habéis hecho en lo que hicisteis. 44:6 Y como él los alcanzo, díjoles estas palabras. 44:7 Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. 44:8 He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales te volvimos a traer desde la tierra de Canaán: ¿cómo pues habíamos de hurtar de casa de tu

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señor plata ni oro? 44:9 Aquel en quien fuere hallada de tus siervos, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor. 44:10 Y él dijo: También ahora sea conforme a vuestras palabras: aquel en quien se hallare, será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa. 44:11 Ellos entónces diéronse priesa, y derribaron cada uno su costal a tierra, y abrieron cada uno su costal. 44:12 Y buscó, desde el mayor comenzó, y acabó en el menor: y la copa fué hallada en el costal de Benjamín. 44:13 Entónces ellos rompieron sus vestidos, y cargó cada uno su asno, y volvieron a la ciudad. 44:14 Y llegó Judá y sus hermanos a casa de José, y él estaba aun allí, y postráronse delante de él en tierra. 44:15 Y díjoles José: ¿Qué obra es esta que habéis hecho? ¿No sabéis vosotros que un hombre como yo adivinando adivina? 44:16 Entónces Judá dijo: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos? o ¿con qué nos justificaremos? Dios ha descubierto la maldad de tus siervos: he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros también, y aquel en cuyo poder fué hallada la copa. 44:17 Y él respondió: Nunca yo tal haga: el varón en cuyo poder fué hallada la copa; aquel será mi siervo: vosotros id en paz a vuestro padre. 44:18 Entónces Judá se llegó, a él, y dijo: Ay, señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oidos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón. 44:19 Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre, o hermano? 44:20 Y nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre viejo, y un mozo nacido en su vejez, pequeño, y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre le ama. 44:21 Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y yo pondré mis ojos sobre él. 44:22 Y nosotros dijimos a mi señor: El mozo no puede dejar a su padre; porque si dejare a su padre, el padre morirá. 44:23 Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no descendiere con vosotros, no veais más mi rostro. 44:24 Aconteció pues, que como venímos a mi padre tu siervo, contámosle las palabras de mi señor. 44:25 Y dijo nuestro padre: Volvéd: comprádnos un poco de alimento. 44:26 Y nosotros respondimos: No podemos ir: si nuestro hermano menor fuere

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con nosotros, iremos: porque no podemos ver el rostro del varón, no estando con nosotros nuestro hermano el menor. 44:27 Entónces tu siervo, mi padre, nos dijo: Vosotros sabéis, que dos hijos me parió mi mujer; 44:28 Y el uno salió de conmigo, y de él dije: De cierto que fué despedazado; y hasta ahora no le he visto. 44:29 Y si tomareis también a este de delante de mí, y le aconteciere algún desastre, haréis descender mis canas con dolor a la sepultura. 44:30 Y ahora como yo viniere a tu siervo, mi padre, y el mozo no fuere conmigo, porque su alma está ligada con el alma de él, 44:31 Será, que como él no vea al mozo, morirá: y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor a la sepultura:

44:32 Porque tu siervo salió por fiador por el mozo con mi padre, diciendo: Si no te le volviere, entónces yo seré culpado a mi padre todos los dias. 44:33 Ruégote, pues, que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi señor, y el mozo vaya con sus hermanos. 44:34 Porque ¿cómo vendré yo a mi padre sin el mozo? Por no ver el mal que a mi padre vendrá.

45:1 Entónces José no pudo contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y clamó: Hacéd salir de conmigo a todos. Y no quedó nadie con él para darse a conocer José a sus hermanos. 45:2 Entónces dió su voz con lloro; y oyeron los Egipcios; y oyó también la casa de Faraón. 45:3 Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José: ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no le pudieron responder, porque estaban turbados delante de él. 45:4 Entónces José dijo a sus hermanos: Llegáos ahora a mí. Y ellos se llegaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis a Egipto. 45:5 Ahora pues, no os entristezcais; ni os pese de haberme vendido acá; que para vida me envió Dios delante de vosotros:

45:6 Que ya han sido dos años de hambre en medio de la tierra, y aun quedan cinco años, que ni habrá arada ni siega. 45:7 Y Dios me envió delante de vosotros para que vosotros quedaseis en la tierra, y para daros vida por grande libertad. 45:8 Así que ahora, no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto

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por padre de Faraón, y por señor a toda su casa, y por enseñoreador en toda la tierra de Egipto. 45:9 Dáos priesa: íd a mi padre y decídle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto, ven a mí, no te detengas. 45:10 Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos; y los hijos de tus hijos; tus ganados, y tus vacas, y todo lo que tienes. 45:11 Y yo te alimentaré allí, que aun quedan cinco años de hambre, porque no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes. 45:12 Y, he aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla. 45:13 Y haréis saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y dáos priesa, y traed a mi padre acá. 45:14 Y echóse sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró: y Benjamín también lloró sobre su cuello. 45:15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos: y después sus hermanos hablaron con él. 45:16 Y la fama fué oida en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y plugo en los ojos de Faraón, y en los ojos de sus siervos. 45:17 Y dijo Faraón a José: Dí a tus hermanos: Hacéd esto; cargád vuestras bestias, e id, volvéd a la tierra de Canaán. 45:18 Y tomád a vuestro padre, y vuestras familias, y veníd a mi; que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis la grosura de la tierra. 45:19 Y tú manda: Hacéd esto; tomáos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres: y tomád a vuestro padre, y veníd. 45:20 Y no se os dé nada de vuestras alhajas, porque el bien de la tierra de Egipto será vuestro. 45:21 E hiciéronlo así los hijos de Israel: y dióles José carros conforme al dicho de Faraón, y dióles mantenimiento para el camino. 45:22 A todos ellos dió a cada uno mudas de vestidos: y a Benjamín dió trescientos pesos de plata, y cinco mudas de vestidos. 45:23 Y a su padre envió esto; diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo y pan, y comida para su padre para el camino. 45:24 Y despidió a sus hermanos, y fuéronse: y díjoles: No riñáis por el camino. 45:25 Y vinieron de Egipto: y llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre. 45:26 Y diéronle las nuevas diciendo: José vive aun: y él es señor en toda la tierra de Egipto: y su corazón se desmayó, que no los creía. 45:27 Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado: y

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viendo él los carros que José enviaba para llevarle, el espíritu de Jacob su padre revivió. 45:28 Entónces dijo Israel: Basta; aun José mi hijo vive: yo iré y verle he ántes que muera.

46:1 Y partióse Israel con todo lo que tenía, y vino a Beer-seba, y sacrificó sacrificios al Dios de su padre Isaac. 46:2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Héme aquí. 46:3 Y dijo: Yo soy el Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto; porque yo te pondré allí en gran gente. 46:4 Yo descenderé contigo a Egipto; y yo también te haré volver; y José pondrá su mano sobre tus ojos. 46:5 Y levantóse Jacob de Beer-seba, y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres en los carros que Faraón había enviado para llevarle. 46:6 Y tomaron sus ganados, y su hacienda que habían adquirido en la tierra de Canaán, y viniéronse a Egipto, Jacob, y toda su simiente consigo:

46:7 Sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo: sus hijas, y las hijas de sus hijos; y a toda su simiente trajo consigo en Egipto. 46:8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob, y sus hijos. El primogénito de Jacob, Rubén. 46:9 Y los hijos de Rubén: Jenoc, y Fallu, y Jesrón, y Carmi. 46:10 Y los hijos de Simeón: Lamuel, y Lamín, y Ahod, y Jaquín, y Sohar, y Saul hijo de la Cananea. 46:11 Y los hijos de Leví: Gersón, y Cahat, y Merari. 46:12 Y los hijos de Judá: Her, y Onán, y Sela, y Fares, y Zara; mas Her, y Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Jesrón, y Hamul. 46:13 Y los hijos de Isacar: Tola, y Fua, y Job, y Simerón. 46:14 Y los hijos de Zabulón: Sared, y Elón, y Jahelel. 46:15 Estos fueron los hijos de Lia que parió a Jacob en Padan-aram, y a Dina su hija: todas las almas de los hijos y de las hijas fueron treinta y tres. 46:16 Y los hijos de Gad: Sefón, y Agui, y Jesebón, y Suni, y Heri, y Arodi, y Areli. 46:17 Y los hijos de Aser: Jamna, y Jesua, y Jessui, y Beria, y Sara hermana de ellos. Los hijos de Beria: Jeber, y Melquiel.

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46:18 Estos fueron los hijos de Zelfa, la que Labán dió a su hija Lia, y parió estos a Jacob, diez y seis almas. 46:19 Y los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José, y Benjamín. 46:20 Y nacieron a José en la tierra de Egipto, que le parió Asenet, hija de Potifera, príncipe de On: Manasés y Efraim. 46:21 Y los hijos de Benjamín: Bela, y Becor, y Asbel, y Gera, y Naamán, y Equi, y Ros, y Mofim, y Ofim, y Ared. 46:22 Estos fueron los hijos de Raquel que nacieron a Jacob, todas las almas, catorce. 46:23 Y los hijos de Dan: Husín. 46:24 Y los hijos de Neftalí: Jasiel, y Gumi, y Jeser, y Sallem. 46:25 Estos fueron los hijos de Bala, la que dió Labán a Raquel su hija, y parió estos a Jacob, todas las almas, siete. 46:26 Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, que salieron de su muslo, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis. 46:27 Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las almas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto fueron setenta. 46:28 Y envió a Judá delante de sí a José para que le viniese a ver a Gosén, y llegaron a la tierra de Gosén. 46:29 Y José unció su carro, y vino a recibir a Israel su padre a Gosén, y mostrósele: y echóse sobre su cuello, y lloró sobre su cuello asaz. 46:30 Entónces Israel dijo a José: Muera yo ahora, pues que ya he visto tu rostro:

que aun vives. 46:31 Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Yo subiré, y haré saber a Faraón, y decirle he: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí. 46:32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos: y han traido sus ovejas y sus vacas; y todo lo que tenían. 46:33 Y cuando Faraón os llamare, y dijere: ¿Qué es vuestro oficio? 46:34 Entónces diréis: Hombres de ganado han sido tus siervos desde nuestra mocedad hasta ahora, nosotros y nuestros padres: para que moreis en la tierra de Gosén, porque los Egipcios abominan a todo pastor de ovejas.

47:1 Y José vino, e hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus

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ovejas, y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán; y, he aquí, están en la tierra de Gosén. 47:2 Y de los postreros de sus hermanos tomó cinco varones, y presentólos delante de Faraón:

47:3 Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Qué son vuestros oficios? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros, como nuestros padres. 47:4 Y dijeron a Faraón: Por morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, que la hambre es grave en la tierra de Canaán, por tanto ahora rogámoste que habiten tus siervos en la tierra de Gosén. 47:5 Entónces Faraón habló a José, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a tí. 47:6 La tierra de Egipto delante de tí está, en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos: habiten en la tierra de Gosén: y si entiendes que hay entre ellos hombres valientes, ponerlos has por mayorales del ganado sobre lo que es mío. 47:7 Y metió José a Jacob su padre, y presentóle delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón. 47:8 Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los dias de los años de tu vida? 47:9 Y Jacob respondió a Faraón: Los dias de los años de mi peregrinación son ciento y treinta años: pocos y malos han sido los dias de los años de mi vida: y no han llegado a los dias de los años de la vida de mis padres, en los dias de sus peregrinaciones. 47:10 Y Jacob bendijo a Faraón, y salióse de delante de Faraón. 47:11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y dióles posesión en la tierra de Egipto en lo mejor de la tierra, en la tierra de Rameses como Faraón mandó. 47:12 Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, de pan, hasta la boca del niño. 47:13 Y no había pan en toda la tierra, y la hambre era muy grave: y desfalleció de hambre la tierra de Egipto, y la tierra de Canaán. 47:14 Y José recogió todo el dinero que se halló en la tierra de Egipto, y en la tierra de Canaán por los alimentos que compraban de él: y metió José el dinero en casa de Faraón. 47:15 Y acabado el dinero de la tierra de Egipto, y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Dános pan: ¿por qué moriremos delante de tí, que se ha acabado el dinero?

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47:16 Y José dijo: Dad vuestros ganados, y yo os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero. 47:17 Y ellos trajeron sus ganados a José, y José les dió alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos: y sustentólos de pan por todos sus ganados aquel año. 47:18 Y acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y dijéronle: No encubriremos de nuestro señor, que ciertamente se ha acabado el dinero, ni ganado de nuestro señor ha quedado delante de nuestro señor; mas que nuestros cuerpos, y nuestra tierra. 47:19 ¿Por qué moriremos delante de tus ojos así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan; y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón: y da simiente para que vivamos, y no nos muramos, y no se asuele la tierra. 47:20 Entónces José compró toda la tierra de Egipto para Faraón: porque los Egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque la hambre se fortaleció sobre ellos: y fué la tierra de Faraón. 47:21 Y al pueblo hízole pasar a las ciudades desde el un cabo del término de Egipto hasta el otro cabo. 47:22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían su ración que Faraón les daba: por eso no vendieron su tierra. 47:23 Y José dijo al pueblo: He aquí yo os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra para Faraón: veis aquí simiente, y sembraréis la tierra. 47:24 Y será que de los frutos daréis el quinto a Faraón: y las cuatro partes serán vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros niños. 47:25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado: hallemos gracia en ojos de mi señor, que seamos siervos de Faraón. 47:26 Entónces José lo puso por fuero hasta hoy sobre la tierra de Egipto, a Faraón el quinto: salvo que la tierra de los sacerdotes sola no fué de Faraón. 47:27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén, y aposesionáronse en ella, y aumentáronse, y multiplicaron en gran manera. 47:28 Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diez y siete años, y fueron los dias de Jacob, los años de su vida, ciento y cuarenta y siete años. 47:29 Y llegáronse los dias de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y díjole: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, yo te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Ruégote que no me entierres en

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Egipto:

47:30 Mas cuando durmiere con mis padres, llevarme has de Egipto, y sepultarme has en el sepulcro de ellos. Y él respondió: Yo haré como tú dices. 47:31 Y él dijo: Júrame. Y él le juró. Entónces Israel se inclinó a la cabecera de la cama.

48:1 Y fué, que después de estas cosas, fué dicho a José: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraim:

48:2 Y fué hecho saber a Jacob, diciendo: He aquí, José tu hijo viene a tí. Entónces Israel se esforzó, y asentóse sobre la cama; 48:3 Y dijo a José: El Dios omnipotente me apareció en Luza, en la tierra de Canaán; y me bendijo, 48:4 Y dijome: He aquí, yo te hago crecer, y te multiplicaré, y te pondré por compañía de pueblos: y esta tierra daré a tu simiente después de tí, por heredad perpetua. 48:5 Y ahora tus dos hijos, que te nacieron en la tierra de Egipto ántes que yo viniese a tí, a la tierra de Egipto, míos son; Efraim y Manasés, como Ruben y Simeón serán míos. 48:6 Y los que después de ellos has engendrado serán tuyos: por el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades. 48:7 Y yo, cuando venía de Padan-aram, Raquel se me murió en la tierra de Canaán en el camino, como media legua de tierra viniendo a Efrata: y sepultéla allí en el camino de Efrata, que es Belén. 48:8 Y vió Israel los hijos de José, y dijo: ¿Quién son estos? 48:9 Y respondió José a su padre: Mis hijos son, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora a mí, y bendecirlos hé. 48:10 Y los ojos de Israel eran ya agravados de la vejez que no podía ver. E hízolos llegar a él, y él los besó y abrazó. 48:11 Y dijo Israel a José: Yo no pensaba ver tu rostro; y, he aquí, Dios me ha hecho ver también tu simiente. 48:12 Entónces José los sacó de entre sus rodillas, e inclinóse a tierra. 48:13 Y tomólos José a ámbos, Efraim a su diestra, a la siniestra de Israel; y a Manasés a su siniestra, a la diestra de Israel, e hízolos llegar a él. 48:14 Entónces Israel estendió su diestra, y púsola sobre la cabeza de Efraim, que era el menor, y su siniestra sobre la cabeza de Manasés haciendo entender a sus

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manos, aunque Manasés era el primogénito. 48:15 Y bendijo a José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac: el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, 48:16 El Ángel que me escapa de todo mal, bendiga a estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multipliquen en multitud en medio de la tierra. 48:17 Entónces viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraim, pesóle en sus ojos; y tomó la mano de su padre, por quitarla de sobre la cabeza de Efraim a la cabeza de Manasés. 48:18 Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque este es el primogénito:

pon tu diestra sobre su cabeza. 48:19 Mas su padre no quiso, y dijo: Yo lo sé, hijo mío, yo lo sé: también él será en pueblo, y él también crecerá: mas su hermano menor será más grande que él, y su simiente será plenitud de gentes. 48:20 Y bendíjolos aquel día, diciendo: En tí bendecirá Israel, diciendo: Póngate Dios como a Efraim, y como a Manasés. Y puso a Efraim delante de Manasés. 48:21 Y dijo Israel a José: He aquí, yo muero; mas Dios será con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres. 48:22 Y yo te he dado a tí una parte sobre tus hermanos, que yo tomé de mano del Amorreo con mi espada y con mi arco.

49:1 Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntáos y declararos he lo que os ha de acontecer en los postreros dias. 49:2 Juntáos y oid, hijos de Jacob, y oid a vuestro padre Israel. 49:3 Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor:

principal en dignidad, principal en fortaleza:

49:4 Corriente como las aguas, no seas el principal; por cuanto subiste al lecho de tu padre; entónces te envileciste subiendo a mi estrado. 49:5 Simeón y Leví, hermanos; armas de inquidad sus armas. 49:6 En su secreto no entre mi alma, ni mi honra se junte en su compañía; que en su furor mataron varón, y en su voluntad arrancaron muro. 49:7 Maldito su furor que es fuerte: y su ira, que es dura: yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel. 49:8 Judá, tú, albarte han tus hermanos: tu mano en la cerviz de tus enemigos: los hijos de tu padre se inclinarán a tí.

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49:9 Cachorro de león Judá: de la presa subiste, hijo mío: encorvóse, echóse como león, y como león viejo, ¿quién lo despertará? 49:10 No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus piés, hasta que venga SILOH, y a él se congregarán los pueblos:

49:11 Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna; lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su cobertura. 49:12 Los ojos bermejos del vino, los dientes blancos de la leche. 49:13 Zabulón en puertos de mar habitará, y en puerto de navíos: y su término será hasta Sidón. 49:14 Isacar, asno de hueso echado entre dos lios. 49:15 Y vió que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa, y abajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo. 49:16 Dan, juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel. 49:17 Será Dan serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones de los caballos, y hace caer por detrás al cabalgador de ellos. 49:18 Tu salud esperé, oh Jehová. 49:19 Gad, ejército le acometerá; mas al fin él acometerá. 49:20 El pan de Aser será grueso, y él dará deleites de rey. 49:21 Neftalí, cierva dejada que dará dichos hermosos. 49:22 Ramo fructífero José, ramo fructífero junto a fuente; las doncellas van sobre el muro. 49:23 Y amargáronle, y asaeteáronle, y aborreciéronle los señores de saetas. 49:24 Mas su arco quedó en fortaleza, y los brazos de sus manos se corroboraron por las manos del fuerte Dios de Jacob: de allí apacentó la piedra de Israel:

49:25 Del Dios de tu padre, el cual te ayudará, y del Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de pechos y de matriz. 49:26 Las bendiciones de tu padre fueron mayores que las bendiciones de mis progénitores: hasta el término de los collados eternos serán sobre la cabeza de José y sobre la mollera del Nazareno de sus hermanos. 49:27 Benjamín, lobo arrebatador: a la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos. 49:28 Todos estos fueron las tribus de Israel, doce: y esto fué lo que su padre les dijo: y bendíjoles: a cada uno por su bendición los bendijo. 49:29 Y mandóles, y díjoles: Yo soy congregado con mi pueblo; sepultádme con mis padres en la cueva, que está en el campo de Efrón el Jetteo. 49:30 En la cueva que está en el campo de la dobladura, que está delante de

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Mamré en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el mismo campo de Efrón el Jetteo para heredad de sepultura. 49:31 Allí sepultaron a Abraham, y a Sara su mujer: allí sepultaron a Isaac, y a Rebeca su mujer: allí también sepulté yo a Lia. 49:32 Compra del campo y de la cueva que está en él, de los hijos de Jet. 49:33 Y como acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus piés en la cama, y espiró; y fué congregado con sus padres.

50:1 Entónces José se echó sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y besóle. 50:2 Y mandó José a sus siervos médicos que embalsamasen a su padre: y los médicos embalsamaron a Israel. 50:3 Y cumpliéronle cuarenta dias, porque así cumplían los dias de los embalsamados, y lloráronle los Egipcios setenta dias. 50:4 Y pasados los dias de su luto, habló José a los de la casa de Faraón, diciendo:

Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, ruégoos que hableis en oidos de Faraón, diciendo:

50:5 Mi padre me conjuró, diciendo: He aquí, yo muero, en mi sepulcro, que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás: ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré a mi padre, y volveré. 50:6 Y Faraón dijo: Vé, y sepulta a tu padre, como él te conjuró. 50:7 Entónces José subió a sepultar a su padre, y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto, 50:8 Y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosen sus niños, y sus ovejas, y sus vacas. 50:9 Y subieron también con él carros y gente de a caballo, e hízose un escuadrón muy grande. 50:10 Y llegaron hasta la era de Atad, que es de la otra parte del Jordán, y lamentaron allí de grande lamentación y muy grave: e hizo a su padre llanto por siete dias. 50:11 Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fué llamado su nombre Abel-mizraim, que es de la otra parte del Jordán. 50:12 E hicieron sus hijos con él, como él les mandó. 50:13 Y lleváronle sus hijos a la tierra de Canaán, y sepultáronle en la cueva del campo de la dobladura, que había comprado Abraham con el mismo campo en

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heredad de sepultura, de Efrón el Jetteo, delante de Mamré. 50:14 Y tornóse José a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él a sepultar a su padre, después que le hubo sepultado. 50:15 Y viendo los hermanos de José, que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. 50:16 Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó ántes de su muerte, diciendo:

50:17 Así diréis a José: Ruégote que perdones ahora la maldad de tus hermanos, y su pecado, porque mal te galardonaron: por tanto ahora rogámoste que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras le hablaban. 50:18 Y vinieron también sus hermanos; y postráronse delante de él, y dijeron:

Hénos aquí por tus siervos. 50:19 Y respondióles José: No tengáis miedo: ¿Soy yo en lugar de Dios? 50:20 Vosotros pensasteis mal sobre mí; mas Dios lo pensó por bien, para hacer lo que hoy vemos, para dar vida a mucho pueblo. 50:21 Ahora pues no tengáis miedó, yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón. 50:22 Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento y diez años. 50:23 Y vió José de Efraim los hijos terceros: también los hijos de Maquir, hijo de Manasés, fueron criados sobre las rodillas de José. 50:24 Y José dijo a sus hermanos: Yo me muero; mas Dios visitando os visitará: y os hará subir de aquesta tierra a la tierra, que juró a Abraham, a Isaac, y a Jacob. 50:25 Y conjuró José a los hijos de Israel, diciendo: Visitando os visitará Dios; y haréis llevar de aquí mis huesos. 50:26 Y murió José de edad de ciento y diez años, y embalsamáronle, y fué puesto en un arca en Egipto.

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ÉXODO

1:1 Estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob, cada uno entró con su familia:

1:2 Rubén, Simeón, Leví, y Judá, 1:3 Isacar, Zabulón, y Benjamín, 1:4 Dan, y Neftalí, Gad y Aser. 1:5 Y todas las almas que salieron del muslo de Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. 1:6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. 1:7 Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron y fueron aumentados y corroborados grandemente, e hinchióse la tierra de ellos. 1:8 Levantóse entre tanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a José, el cual dijo a su pueblo:

1:9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros:

1:10 Ahora pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique: y acontezca, que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 1:11 Entónces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas: y edificaron a Faraón las ciudades de los bastimentos, Fitom y Rameses. 1:12 Empero cuanto más lo molestaban, tanto más se multiplicaba, y crecía: tanto que ellos se fastidiaban de los hijos de Israel. 1:13 Y los Egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza. 1:14 Y amargaron su vida con servidumbre dura, en barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio en el cual se servían de ellos con dureza. 1:15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Séfora, y otra Pua, y díjoles:

1:16 Cuando parteareis a las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matádle: y si fuere hija, entónces viva. 1:17 Mas las parteras temieron a Dios: y no hicieron como les dijo el rey de Egipto, y daban la vida a los niños. 1:18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras, y díjoles: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis dado vida a los niños? 1:19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias, porque son robustas, y paren ántes que la partera venga a ellas. 1:20 E hizo Dios bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en

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gran manera. 1:21 Y por haber las parteras temido a Dios, él les hizo casas. 1:22 Entónces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echád en el río todo hijo que naciere, y a toda hija dad la vida.

2:1 Un varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví:

2:2 La cual concibió, y parióle un hijo, y viéndole que era hermoso, escondióle tres meses. 2:3 Y no pudiendo tenerle más escondido, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y puso en ella al niño, y púsole en un carrizal a la orilla del río. 2:4 Y paróse una hermana suya léjos para ver lo que le acontecería. 2:5 Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, ella vió la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. 2:6 Y como la abrió vió al niño, y he aquí el niño que lloraba: y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es este. 2:7 Entónces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte de las Hebreas, una ama, que te crie este niño? 2:8 Y la hija de Faraón respondió: Vé. La doncella entónces fué, y llamó a la madre del niño:

2:9 A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamele, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó el niño, y crióle. 2:10 Y como creció el niño, ella le trajo a la hija de Faraón, la cual le prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas le saqué. 2:11 Y en aquellos dias acaeció que creció Moisés, y salió a sus hermanos, y vió sus cargas: y vió un varón Egipcio, que hería a un Hebreo de sus hermanos. 2:12 Y miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, hirió al Egipcio, y escondióle en la arena. 2:13 Y salió el siguiente día, y viendo a dos Hebreos que reñían, dijo al malo: Por qué hieres a tu prójimo? 2:14 Y él respondió: ¿Quién te ha a tí puesto por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme, como mataste al Egipcio? Entónces Moisés tuvo miedo, y dijo:

Ciertamente esta cosa es descubierta. 2:15 Y oyendo Faraón este negocio, procuró matar a Moisés; mas Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián, y sentóse junto a un pozo.

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2:16 El sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua para henchir las pilas, y dar de beber a las ovejas de su padre. 2:17 Mas los pastores vinieron, y echáronlas; entónces Moisés se levantó, y defendiólas, y abrevó sus ovejas:

2:18 Y volviendo ellas a Raguel, su padre, díjoles él: ¿Por qué habéis hoy venido tan presto? 2:19 Y ellas respondieron: Un varón Egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y abrevó las ovejas. 2:20 Y dijo a sus hijas: ¿Y dónde está? ¿Por qué habéis dejado ese hombre? llamádle para que coma pan. 2:21 Y Moisés acordó de morar con aquel varón, y él dió a Moisés a su hija Séfora. 2:22 La cual le parió un hijo, y él le puso nombre Gersom, porque dijo: Peregrino soy en tierra agena. 2:23 Y aconteció, que después de muchos dias el rey de Egipto murió: y los hijos de Israel suspiraron a causa de la servidumbre, y clamaron, y su clamor subió a Dios desde su servidumbre. 2:24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y acordóse de su concierto con Abraham, Isaac, y Jacob. 2:25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y reconocióles Dios.

3:1 Y apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto, y vino a Horeb, monte de Dios. 3:2 Y apareciósele el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de un zarzal: y él miró, y vió que el zarzal ardía en fuego, y el zarzal no se consumía. 3:3 Entónces Moisés dijo: Ahora yo iré, y veré esta grande visión, por qué causa el zarzal no se queme. 3:4 Y viendo Jehová que iba a ver, llamóle Dios de medio del zarzal, y dijo: Moisés, Moisés: Y él respondió: Héme aquí. 3:5 Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus piés, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. 3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entónces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. 3:7 Y dijo Jehová: Viendo he visto la aflicción de mi pueblo, que está en Egipto; y he oido su clamor a causa de sus exactores, por lo cual yo he entendido sus dolores. 3:8 Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios: yo los sacaré de esta

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tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que corre leche y miel; a los lugares del Cananeo, del Jetteo, del Amorreo, del Ferezeo, del Heveo, y del Jebuseo. 3:9 El clamor de los hijos de Israel ha venido ahora delante de mí: y también he visto la opresión con que los Egipcios les oprimen. 3:10 Ven pues ahora, y enviarte he a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto. 3:11 Entónces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo, para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 3:12 Y él le respondió: Porque yo seré contigo: y esto te será por señal, de que yo te he enviado: Después que hubieres sacado a este pueblo de Egipto, serviréis a Dios sobre este monte.

3:13 Y dijo Moisés a Dios: He aquí, yo vengo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros: y si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé? 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY, me ha enviado a vosotros. 3:15 Y dijo más Dios a Moisés: Así diras a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob, me ha enviado

a vosotros. Este es mi nombre para siempre; y este es mi memorial por todos los

siglos. 3:16 Vé, y junta los ancianos de Israel, y díles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció, diciendo: Visitando os he visitado, y a lo que os es hecho en Egipto;

3:17 Y dije: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del Cananeo, y del Jetteo,

y del Amorreo, y del Ferezeo, y del Heveo, y del Jebuseo, a una tierra que corre

leche y miel. 3:18 Y oirán tu voz, e irás tú, y los ancianos de Israel al rey de Egipto, y decirle heis:

Jehová, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado: por tanto nosotros iremos ahora camino de tres dias por el desierto, para que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios.

3:19 Mas yo sé, que el rey de Egipto no os dejará ir, sino por mano fuerte. 3:20 Mas yo estenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas, que haré en él; y entónces os dejará ir. 3:21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los Egipcios, para que cuando os partiereis, no salgáis vacíos:

3:22 Y demandará cada mujer a su vecina y a su huéspeda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos, y vuestras hijas: y despojaréis a Egipto.

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4:1 Entónces Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz, porque dirán: No te ha aparecido Jehová. 4:2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso, que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. 4:3 Y él le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de ella. 4:4 Entónces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él estendió su mano, y tomóla , y tornóse en la vara en su mano. 4:5 Por esto creerán, que Jehová el Dios de tus padres, se te ha aparecido: el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. 4:6 Y díjole más Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno: Y él metió la mano en su seno: y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa, como la nieve. 4:7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y volviéndola a sacar del seno, he aquí que era vuelta como la otra carne. 4:8 Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. 4:9 Y si aun no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río, y derramas en tierra, y volverse han aquellas aguas que tú tomarás del río, volverse han en sangre en la tierra. 4:10 Entónces dijo Moisés a Jehová: Ay, Señor, yo no soy hombre de palabras de ayer, ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas a tu siervo: porque soy pesado de boca y pesado de lengua. 4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿O, quién hizo al mudo y al sordo? ¿al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? 4:12 Vé pues ahora, que yo seré en tu boca, y te enseñare lo que hayas de hablar. 4:13 Y él dijo: Ay, Señor, envía por mano del que has de enviar. 4:14 Entónces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, Levita; que él hablará? Y aun, he aquí, que él te saldrá a recibir, y en viéndote, se alegrará de su corazón. 4:15 Tú hablarás a él y pondrás en su boca las palabras, y yo seré en tu boca, y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 4:16 Y él hablará por tí al pueblo, y él te será por boca, y tu serás a él por Dios. 4:17 Y tomarás esta vara en tu mano, con la cual harás las señales. 4:18 Así se fué Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, díjole: Yo iré ahora, y volveré a mis hermanos, que están en Egipto, para ver si aun viven. Y Jetro dijo a Moisés: Vé en paz.

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4:19 Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Vé, y vuélvete a Egipto; porque todos los que te procuraban la muerte, son muertos. 4:20 Entónces Moisés tomó a su mujer y sus hijos, y púsoles sobre un asno, y volvióse a tierra de Egipto: tomó también Moisés la vara de Dios en su mano. 4:21 Y dijo Jehová a Moisés: Cuando fueres vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas, que yo he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón para que no deje ir al pueblo. 4:22 Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito:

4:23 Y yo te he dicho, que dejes ir a mi hijo, para que me sirva: y no has querido dejarle ir; por tanto, he aquí, yo mato a tu hijo, tu primogénito. 4:24 Y aconteció en el camino, que en una posada le encontró Jehová, y le quiso matar. 4:25 Entónces Séfora arrebató un pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y echóle a sus piés, diciendo: Porque tú me eres esposo de sangre. 4:26 Entónces se apartó de él. Y ella le dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión. 4:27 Y Jehová dijo a Aarón: Vé a recibir a Moisés al desierto. Y él fué, y encontróle en el monte de Dios, y le besó. 4:28 Entónces Moisés contó a Aarón todas las palabras de Jehová, que le enviaba, y todas las señales, que le había dado. 4:29 Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel, 4:30 Y Aarón habló todas las palabras que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo. 4:31 Y el pueblo creyó: y oyendo, que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse, y adoraron.

5:1 Después de esto Moisés y Aarón entraron a Faraón, y dijéronle: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja ir mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. 5:2 Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz, y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel. 5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los Hebreos nos ha encontrado: por tanto nosotros iremos ahora camino de tres dias por el desierto, y sacrificarémos a Jehová nuestro Dios: porque no nos encuentre con pestilencia, o espada. 5:4 Entónces el rey de Egipto les dijo: Moisés, y Aarón: ¿Por qué hacéis cesar al pueblo de su obra? Id a vuestros cargos.

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5:5 Dijo también Faraón: He aquí, el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros los hacéis cesar de sus cargos. 5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del pueblo que tenían cargo del pueblo, y a los gobernadores de él, diciendo:

5:7 De aquí a delante no daréis paja al pueblo para hacer el ladrillo, como ayer y anteayer; vayan ellos, y cójanse la paja; 5:8 Y ponerles heis la tarea del ladrillo que hacían ántes, y no les disminuireis nada; porque están ociosos, y por eso dan voces, diciendo: Vamos, y sacrificaremos a nuestro Dios. 5:9 Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no miren a palabras de mentira. 5:10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo, y sus gobernadores, hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja. 5:11 Id vosotros, y tomáos paja, donde la hallareis: que nada se disminuirá de vuestra tarea. 5:12 Entónces el pueblo se derramó por toda la tierra de Egipto a coger hojarascas en lugar de paja. 5:13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabád vuestra obra, la tarea del día en su día, como cuando se os daba paja. 5:14 Y azotaban a los gobernadores de los hijos de Israel, que los cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como ántes? 5:15 Y los gobernadores de los hijos de Israel vinieron, y quejáronse a Faraón, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos? 5:16 No se da paja a tus siervos, y con todo eso nos dicen: Hacéd el ladrillo. Y he aquí, tus siervos son azotados, y tu pueblo peca. 5:17 Y él respondió: Estáis ociosos, ociosos: y por eso decís: Vamos y sacrifiquemos a Jehová, 5:18 Id pues ahora, trabajád. Paja no se os dará, y daréis la tarea del ladrillo. 5:19 Entónces los gobernadores de los hijos de Israel se vieron en aflicción, cuando les era dicho: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea del día en su día. 5:20 Y encontrando a Moisés y a Aarón que estaban delante de ellos cuando salían de Faraón, 5:21 Dijéronles: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue, que habéis hecho heder nuestro olor delante de Faraón, y de sus siervos, dándoles la espada en las manos para que nos maten. 5:22 Entónces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este

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pueblo? ¿Para qué me enviaste? 5:23 Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo, y tú tampoco has librado a tu pueblo.

6:1 Y Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón: porque con mano fuerte los ha de dejar ir, y con mano fuerte los ha de echar de su tierra. 6:2 Y habló Dios a Moisés, y díjole: Yo soy Jehová; 6:3 Y yo aparecí a Abraham, a Isaac, y a Jacob en Dios Omnipotente, mas en mi nombre Jehová no me notifiqué a ellos. 6:4 Y también establecí mi concierto con ellos que les daría la tierra de Canaán; la tierra de sus peregrinaciones, y en la cual fueron extranjeros. 6:5 Y así mismo yo he oido el gemido de los hijos de Israel; que los Egipcios les hacen servir; y héme acordado de mi concierto. 6:6 Por tanto dirás a los hijos de Israel: Yo soy Jehová: Y yo os sacaré de debajo de las cargas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes. 6:7 Y yo os tomaré por mi pueblo, y seré vuestro Dios: y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las cargas de Egipto. 6:8 Y yo os meteré en la tierra, por la cual alcé mi mano, que la daría a Abraham, a Isaac, y a Jacob, y yo os la daré por heredad. Yo Jehová. 6:9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel: mas ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. 6:10 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

6:11 Entra, y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 6:12 Y respondió Moisés delante de Jehová, diciendo: He aquí, los hijos de Israel, no me escuchan; ¿cómo pues, me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios? 6:13 Entónces Jehová habló a Moisés y a Aarón, y dióles mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel, de la tierra de Egipto. 6:14 Estas son las cabezas de las familias de sus padres: Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel; Jenoc, y Fallu, Jesrón, y Carmi: estas son las familias de Rubén. 6:15 Los hijos de Simeón; Jamuel, y Jamín, y Ahod, y Jaquín, y Soher, y Saul, dijo de

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una mujer Cananea: estas son las familias de Simeón. 6:16 Estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes; Gersón, y Caat, y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento y treinta y siete años. 6:17 Y los hijos de Gersón fueron Lebna, y Semeí, por sus familias. 6:18 Y los hijos de Caat fueron Amram, e Isaar, y Hebrón, y Oziel. Y los años de la vida de Caat fueron ciento y treinta y tres años. 6:19 Y los hijos de Merari fueron Moholi, y Musi. Estas son las familias de Leví por sus linajes. 6:20 Y Amram se tomó por mujer a Jocabed su tía; la cual le parió a Aarón, y a Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento y treinta y siete años. 6:21 Y los hijos de Isaar fueron Coré, y Nefeg, y Zecri. 6:22 Y los hijos de Oziel; Misael y Elisafán, y Setri. 6:23 Y Aarón se tomó por mujer a Elisabet, hija de Aminadab, hermana de Naasón, la cual le parió a Nadab, y a Abiu, y a Eleazer, y a Itamar. 6:24 Y los hijos de Coré fueron Aser, y Elcana, y Abiasaf. Estas son las familias de los Coritas. 6:25 Y Eleazar, hijo de Aarón, se tomó mujer de las hijas de Futiel, la cual le parió a Finees: y estas son las cabezas de los padres de los Levitas por sus familias. 6:26 Este es Aarón y Moisés, a los cuales Jehová dijo: Sacád a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por escuadrones. 6:27 Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Este era Moisés y Aarón. 6:28 Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto. 6:29 Entónces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy Jehová: dí a Faraón rey de Egipto todas las cosas, que yo te digo a tí. 6:30 Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy incircunciso de labios:

¿cómo pues me ha de oir Faraón?

7:1 Y Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido por Dios de Faraón: y tu hermano Aarón será tu profeta. 7:2 Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré; y Aarón, tu hermano, hablará a Faraón, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 7:3 Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas. 7:4 Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré mis ejércitos,

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mi

pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, por grandes juicios.

7:5 Y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová, cuando extenderé mi mano sobre

Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio de ellos.

7:6

E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó; así lo hicieron.

7:7

Moisés entónces era de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres,

cuando hablaron a Faraón.

7:8

Y habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:

7:9

Si Faraón os respondiere, diciendo: Mostrád algún milagro: dirás a Aarón: Toma

tu vara, y échala delante de Faraón, para que se torne culebra. 7:10 Y vino Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado: y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y tornóse culebra. 7:11 Entónces llamó también Faraón sabios y encantadores, e hicieron también lo mismo los encantadores de Egipto con sus encantamentos. 7:12 Que echó cada uno su vara, las cuales se volvieron en culebras: más la vara de Aarón tragó las varas de ellos. 7:13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 7:14 Entónces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir el pueblo:

7:15 Vé pues por la mañana a Faraón, he aquí que él sale a las aguas; y pónte a la orilla del río delante de él; y toma en tu mano la vara que se volvió en culebra. 7:16 Y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, me ha enviado a tí, diciendo: Deja ir a mi pueblo; para que me sirvan en el desierto: y he aquí que hasta ahora no has querido oir. 7:17 Así pues ha dicho Jehová: En esto conocerás, que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara, que tengo en mi mano, el agua que está en el río, y volverse ha en sangre:

7:18 Y los peces que están en el río, morirán, y el río hederá, y fatigarse han los Egipcios bebiendo el agua del río. 7:19 Y Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, y sobre sus estanques, y sobre todos sus recogimientos de aguas, para que se vuelvan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto así en los vasos de madera, como en los de piedra. 7:20 Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó, y alzando la vara hirió las aguas que estaban en el río en presencia de Faraón y de sus siervos, y todas las aguas que estaban en el río, se volvieron en sangre. 7:21 Asimismo los peces, que estaban en el río, murieron; y el río se corrompió, que

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los Egipcios no pudieron beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. 7:22 Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamentos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 7:23 Y tornando Faraón volvióse a su casa, y no puso su corazón aun en esto. 7:24 Y en todo Egipto hicieron pozos al rededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. 7:25 Y cumpliéronse siete dias después que Jehová hirió el río.

8:1 Entónces Jehová dijo a Moises: Entra a Faraón, y díle: Jehová ha dicho así: Deja ir

a mi pueblo para que me sirvan:

8:2 Y si no le quisieres dejar ir, he aquí, yo, hiero con ranas todos tus términos. 8:3 Y el río criará ranas, las cuales subirán, y vendrán a tu casa, y a la cámara de tu cama, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, y en tu pueblo, y en tus hornos,

y en tus artesas.

8:4 Y las ranas subirán sobre tí, y sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos. 8:5 Y Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, riberas, y estanques para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto. 8:6 Entónces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas, que cubrieron la tierra de Egipto. 8:7 Y los encantadores hicieron lo mismo con sus encantamentos, e hicieron subir ranas sobre la tierra de Egipto. 8:8 Entónces Faraón llamó a Moisés, y a Aarón, y díjoles: Orád a Jehová, que quite las ranas de mí, y de mi pueblo; y yo dejaré ir el pueblo, para que sacrifiquen a Jehová. 8:9 Y dijo Moisés a Faraón: Señálame cuando oraré por tí, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de tí, y de tus casas; y que solamente se queden en el río. 8:10 Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Conforme a tu palabra, para que

conozcas que no hay otro como Jehová nuestro Dios. 8:11 Y las ranas se irán de tí, y de tus casas, y de tus siervos, y de tu pueblo; y solamente se quedarán en el río. 8:12 Entónces salió Moisés y Aarón de con Faraón; y Moisés clamó a Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto a Faraón. 8:13 E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés; y las ranas murieron de las casas, de los cortijos, y de los campos.

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8:14 Y cogiéronlas a montones, y la tierra hedió. 8:15 Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 8:16 Entónces Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra; para que se vuelva en piojos por toda la tierra de Egipto. 8:17 Y ellos lo hicieron así. Y Aarón extendió su mano con su vara; e hirió el polvo de la tierra, el cual se tornó en piojos, así en los hombres como en las bestias: Todo el polvo de la tierra se tornó en piojos en toda la tierra de Egipto. 8:18 Y los encantadores hicieron así también para sacar piojos con sus encantamentos, mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias. 8:19 Entónces los magos dijeron a Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 8:20 Y Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y pónte delante de Faraón; he aquí, él sale a las aguas; y díle: Jehová ha dicho así: Deja ir a mí pueblo para que me sirva:

8:21 Porque si no dejares ir a mi pueblo, he aquí, yo envio sobre tí, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren. 8:22 Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, que ninguna suerte de moscas haya en ella, para que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. 8:23 Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Esta señal será mañana. 8:24 Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre toda la tierra de Egipto, y la tierra fué corrompida a causa de ellas. 8:25 Entónces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y díjoles: Andád, sacrificad a vuestro Dios en la tierra. 8:26 Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque sacrificariamos a Jehová nuestro Dios la abominación de los Egipcios. He aquí, si sacrificásemos la abominación de los Egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían? 8:27 Camino de tres dias iremos por el desierto; y sacrificaremos a Jehová nuestro Dios, como él nos dirá. 8:28 Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiqueis a Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más léjos: orád por mí. 8:29 Y respondió Moisés: He aquí, en saliendo yo de contigo, rogaré a Jehová que las

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suertes de moscas se vayan de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo mañana, con tal que Faraón no falte más no dejando ir al pueblo a sacrificar a Jehová. 8:30 Entónces Moisés salió de con Faraón, y oró a Jehová. 8:31 Y Jehová hizo conforme a la palabra de Moisés, y quitó todas las suertes de moscas de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo; que no quedó una. 8:32 Mas Faraón agravó aun esta vez su corazón, y no dejó ir el pueblo.

9:1 Entónces Jehová dijo a Moises: Entra a Faraón, y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan:

9:2 Porque si no lo quieres dejar ir, y aun los detuvieres, 9:3 He aquí, la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas, y ovejas con pestilencia gravísima:

9:4 Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel, y los de Egipto, que nada muera de todo lo de los hijos de Israel:

9:5 Y Jehová señaló tiempo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra. 9:6 Y el día siguiente Jehová hizo esta cosa, que todo el ganado de Egipto murió; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno. 9:7 Entónces Faraón envió a ver, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Y el corazón de Faraón se agravó, y no dejó ir al pueblo. 9:8 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomáos vuestros puños llenos de la ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón. 9:9 Y volverse ha en polvo sobre toda la tierra de Egipto, que en los hombres y en las bestias se volverá en sarna que eche vejigas, por toda la tierra de Egipto. 9:10 Y ellos tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo, y vino una sarna que echaba vejigas así en los hombres como en las bestias:

9:11 Que los magos no podían estar delante de Moisés a causa de la sarna, porque hubo sarna en los magos, y en todos los Egipcios. 9:12 Y Jehová endureció el corazón de Faraón para que no los oyese, como Jehová lo había dicho a Moisés. 9:13 Entónces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir mi pueblo para que me sirva. 9:14 Porque de otra manera esta vez yo envio todas mis plagas a tu corazón, y en tus siervos, y en tu pueblo, para que entiendas, que no hay otra como yo en toda la

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tierra. 9:15 Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a tí y a tu pueblo de pestilencia, y serás quitado de la tierra. 9:16 Porque a la verdad yo te he puesto para declarar en tí mi poderío, y que mi nombre sea contado en toda la tierra. 9:17 Tú aun te ensalzas contra mi pueblo para no dejarlos ir. 9:18 Pues he aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy grave, cual nunca fué en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. 9:19 Envia pues, recoge tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se hallare en el campo y no fuere recogido a casa, el granizo descenderá sobre él, y morirá. 9:20 El de los siervos de Faraón, que temió la palabra de Jehová, hizo huir sus siervos y su ganado a casa:

9:21 Mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus siervos y sus ganados en el campo. 9:22 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre toda la yerba del campo en la tierra de Egipto. 9:23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo truenos, y fuego discurría por la tierra: y llovió Jehová granizo sobre la tierra de Egipto. 9:24 Y hubo granizo, y fuego mezclado entre el granizo, muy grande cual nunca fué en toda la tierra de Egipto; desde que fué habitada. 9:25 Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias: asimismo toda la yerba del campo hirió el granizo, y quebró todos los árboles del campo. 9:26 Solamente en la tierra de Gosén, donde los hijos de Israel estaban, no hubo granizo. 9:27 Entónces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y díjoles: Yo he pecado esta vez. Jehová es justo, e yo y mi pueblo impío. 9:28 Orád a Jehová, y cesen los truenos de Dios y el granizo; e yo os dejaré ir, y no quedaréis más aquí. 9:29 Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que de Jehová es la tierra:

9:30 Mas yo conozco a tí y a tus siervos de ántes que temieseis de la presencia del Dios Jehová. 9:31 El lino y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino

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en caña.

9:32 Mas el trigo y el centeno no fueron heridos, porque eran tardíos. 9:33 Y salido Moisés de con Faraón de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cayó más sobre la tierra. 9:34 Y viendo Faraón, que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón él y sus siervos. 9:35 Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por mano de Moisés.

10:1 Y Jehová dijo a Moisés: Entra a Faraón, porque yo he agravado su corazón, y el

corazón de sus siervos, para dar entre ellos estas mis señales:

10:2 Y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales, que yo dí entre ellos: y para que sepais que yo soy Jehová. 10:3 Entónces vino Moisés y Aarón a Faraón, y dijéronle: Jehová, el Dios de los Hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuando no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a

mi pueblo, para que me sirvan:

10:4 Y si aun rehusas de dejarle ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos,

10:5 La cual cubrirá la haz de la tierra, que la tierra no pueda ser vista, y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo: y comerá todo árbol que os produce fruto en el campo. 10:6 Y henchirse han tus casas; y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos

los Egipcios, cual nunca vieron tus padres, ni tus abuelos desde que ellos fueron

sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón. 10:7 Entónces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuando nos ha de ser este por lazo? Deja ir estos hombres, para que sirvan a Jehová su Dios: ¿Aun no sabes que Egipto está destruido? 10:8 Y Moisés y Aaron fueron tornados a llamar a Faraón, el cual les dijo: Andád,

servíd a Jehová vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir? 10:9 Y Moisés respondió: Nosotros hemos de ir con nuestros niños, y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehová. 10:10 Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir a vosotros y a vuestros niños: mirád la malicia que está delante de vuestro rostro. 10:11 No será así. Andád ahora los varones, y servíd a Jehová; porque esto es lo que

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vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón. 10:12 Entónces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, para que suba sobre la tierra de Egipto; y pazca todo lo que el granizo dejó. 10:13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre la tierra todo aquel día, y toda aquella noche; y a la mañana el viento oriental trajo la langosta. 10:14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: ántes de ella no hubo tal langosta; ni después de ella vendrá otra tal. 10:15 Y cubrió la haz de toda la tierra, y la tierra se oscureció, y comió toda la yerba de la tierra, y todo el fruto de los árboles, que había dejado el granizo, que no quedó cosa verde en árboles ni en la yerba del campo por toda la tierra de Egipto. 10:16 Entónces Faraón hizo llamar a priesa a Moisés y a Aarón, y dijo: Yo he pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros. 10:17 Mas yo ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oreis a Jehová vuestro Dios, que quite de mí solamente esta muerte. 10:18 Y salió de con Faraón, y oró a Jehová. 10:19 Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y echóla en el mar Bermejo: ni aun una langosta quedó en todo el término de Egipto. 10:20 Y Jehová endureció el corazón de Faraón, y no envió los hijos de Israel. 10:21 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que sean tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe. 10:22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo; y fueron tinieblas oscuras tres dias por toda la tierra de Egipto. 10:23 Ninguno vió a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres dias; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones. 10:24 Entónces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servíd a Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños con vosotros. 10:25 Y Moisés respondió: Tú también nos darás en nuestras manos sacrificios y holocaustos; que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios. 10:26 Nuestros ganados irán también con nosotros: no quedará ni aun una uña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová nuestro Dios: que tampoco nosotros sabemos, aun con qué hemos de servir a Jehová, hasta que vengamos allá. 10:27 Mas Jehová edureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir. 10:28 Y díjole Faraón: Véte de mí, guárdate que no veas más mi rostro, porque en

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cualquier día, que vieres mi rostro, morirás. 10:29 Y Moisés respondió: Bien has dicho: yo no veré más tu rostro.

11:1 Y Jehová dijo a Moisés: Una plaga aun traeré sobre Faraón, y sobre Egipto:

después de la cual él os dejará ir de aquí, y enviando os echará de aquí del todo. 11:2 Habla ahora al pueblo, que cada uno demande a su vecino, y cada una a su vecina, vasos de plata y de oro. 11:3 Y Jehová dió gracia al pueblo en los ojos de los Egipcios. También Moisés era muy gran varón en la tierra de Egipto delante de los siervos de Faraón, y delante del pueblo. 11:4 Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto:

11:5 Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón, que está asentado en su trono, hasta el primogénito de la sierva, que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias. 11:6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni nunca será. 11:7 Mas en todos los hijos de Israel no habrá perro que mueva su lengua, desde el hombre hasta la bestia, para que sepais que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas. 11:8 Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está debajo de tí. Y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de delante de Faraón. 11:9 Y Jehová dijo a Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. 11:10 Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón: mas Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió a los hijos de Israel de su tierra.

12:1 Y habló Jehová a Moisés, y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:

12:2 Este mes os será cabeza de los meses: este os será primero en los meses del año. 12:3 Hablád a toda la congregación de Israel, diciendo: A los diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero cada familia:

12:4 Mas si la familia fuere pequeña que no baste a comer el cordero, entónces tomará a su vecino cercano de su casa, y según el número de las personas, cada uno

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según su comida, echaréis la cuenta sobre el cordero. 12:5 El cordero será a vosotros perfecto macho, de un año, el cual tomaréis de las ovejas, o de las cabras:

12:6 Y guardarlo heis hasta el catorceno día de este mes: y sacrificarlo ha toda la compañía de la congregación de Israel entre las dos tardes. 12:7 Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes, y en los bates de las casas, en las cuales lo han de comer. 12:8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con yerbas amargas lo comerán. 12:9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, no cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus piés y sus intestinos. 12:10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, quemarlo heis en el fuego. 12:11 Y comerlo heis así: Ceñidos vuestros lomos, y vuestros zapatos en vuestros piés: y vuestro bordón en vuestra mano, y comerlo heis apresuradamente. Esta es la páscua de Jehová. 12:12 Y yo pasaré por la tierra de Egipto aquesta noche; y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. 12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estuviereis; y veré la sangre, y pasaré por encima de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando yo heriré la tierra de Egipto. 12:14 Y seros ha este día en memoria; y celebrarlo heis solemne a Jehová por vuestras edades: por estatuto perpetuo lo celebraréis. 12:15 Siete dias comeréis panes sin levadura; mas el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudado, desde el primer día hasta el séptimo, aquella alma será cortada de Israel. 12:16 El primer día os será santa convocación, y así mismo el séptimo día os será santa convocación: ninguna obra se hará en ellos, solamente lo que toda persona hubiero de comer, esto solamente se aderece para vosotros. 12:17 Y guardaréis los ácimos, porque en aqueste mismo día saqué vuestros ejércitos de la tierra de Egipto: por tanto guardaréis este día por vuestras edades por costumbre perpetua. 12:18 En el primero, a los catorce dias del mes, a la tarde, comeréis los panes sin levadura, hasta los veinte y uno del mes a la tarde. 12:19 Por siete dias no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural de la tierra, aquella alma será cortada

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de la congregación de Israel. 12:20 Ninguna cosa leudada comeréis: en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura. 12:21 Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y díjoles: Sacád, y tomáos corderos por vuestras familias, y sacrificád la páscua.

12:22 Y tomád un manojo de hisopo, y mojádlo en la sangre que estará en un lebrillo,

y untád los bates y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

12:23 Porque Jehová pasará hiriendo a los Egipcios; y como verá la sangre en el bate,

y en los dos postes, Jehová pasará aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en

vuestras casas para herir. 12:24 Y guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.

12:25 Y será, que cuando entrareis en la tierra que Jehová os dará, como habló, y guardareis este rito; 12:26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué rito es este vuestro? 12:27 Vosotros responderéis: Esta es la víctima de la páscua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los Egipcios,

y libró nuestras casas. Entónces el pueblo se inclinó, y adoró.

12:28 Y los hijos de Israel fueron, e hicieron como Jehová había mandado a Moisés y

a Aarón, así lo hicieron.

12:29 Y aconteció que a la media noche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón, que estaba sentado sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y a todo primogénito de los animales. 12:30 Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios,

y había un gran clamor en Egipto; porque no había casa donde no hubiese muerto.

12:31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y díjoles: Levantáos; salíd de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel; e id, servíd a Jehová, como habéis

dicho. 12:32 Tomád también vuestras ovejas, también vuestras vacas, como habéis dicho, e ídos, y bendecídme también a mí. 12:33 Y los Egipcios apremiaban al pueblo, dándose priesa a echarlos de la tierra, porque decían: Todos somos muertos. 12:34 Y llevó el pueblo su masa ántes que se leudase, sus masas atadas, en sus sábanas sobre sus hombros. 12:35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés,

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demandando a los Egipcios vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos. 12:36 Y Jehová dió gracia al pueblo delante de los Egipcios, y prestáronles, y ellos despojaron a los Egipcios. 12:37 Y partieron los hijos de Israel de Rameses a Socot como seiscientos mil hombres de a pié, sin los niños. 12:38 Y también subió con ellos grande multitud de diversa suerte de gentes, y ovejas y vacas, y ganados muy muchos. 12:39 Y cocieron la masa, que habían sacado de Egipto e hicieron tortas sin levadura; porque no habían leudado; porque echándolos los Egipcios no habían podido detenerse, ni aun aparejarse comida. 12:40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto, fué cuatrocientos y treinta años. 12:41 Y pasados cuatrocientos y treinta años en el mismo día salieron todos los ejércitos de Jehová de la tierra de Egipto. 12:42 Esta es noche de guardar a Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardar a Jehová todos los hijos de Israel por sus edades. 12:43 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta será la ordenanza de la páscua. Ningún extraño comerá de ella. 12:44 Y todo siervo humano comprado por dinero, comerá de ella después que le hubieres circuncidado. 12:45 El extranjero, y el salariado no comerán de ella. 12:46 En una casa se comerá, y no llevarás de aquella carne fuera de casa, ni quebraréis hueso en él. 12:47 Toda la congregación de Israel le sacrificará. 12:48 Mas si algún extranjero peregrinare contigo, y quisiere hacer la páscua a Jehová, séale circuncidado todo varón, y entónces se llegará a hacerla, y será como el natural de la tierra, y ningún incircunciso comerá de ella. 12:49 La misma ley será para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros. 12:50 Y todos los hijos de Israel hicieron como Jehová lo mandó a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 12:51 Y en aquel mismo día Jehová sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones.

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13:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

13:2 Santifícame todo primogénito, la abertura de toda matriz en los hijos de Israel así de los hombres como de las bestias: porque mío es. 13:3 Y Moisés dijo al pueblo: Tenéd memoria de aqueste día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, como Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte, por tanto no comeréis leudado. 13:4 Vosotros salís hoy en el mes de Abib. 13:5 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, y del Jetteo, y del Amorreo, y del Heveo, y del Jebuseo, la cual juró a tus padres, que te daría, tierra que corre leche y miel, harás este servicio en aqueste mes:

13:6 Siete dias comerás por leudar; y el séptimo día será fiesta a Jehová. 13:7 Por los siete dias se comerán los panes sin levadura; y no será visto en tí ni leudado ni levadura en todo tu término. 13:8 Y contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Por esto que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. 13:9 Y serte ha como una señal sobre tu mano, y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto. 13:10 Por tanto tú guardarás este rito en su tiempo de año en año. 13:11 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado a tí y a tus padres, y cuando te la hubiere dado:

13:12 Harás pasar a Jehová todo lo que abriere la matriz: y todo primogénito que abriere la matriz de tus animales, los machos serán de Jehová. 13:13 Mas todo primogénito de asno redimirás con cordero: y si no lo redimieres, cortarle has la cabeza. Asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos. 13:14 Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? Decirle has:

Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre. 13:15 Y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová mató en la tierra de Egipto a todo primogénito desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico a Jehová todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos. 13:16 Serte ha pues como una señal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos: que Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte. 13:17 Y como Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los Filisteos, que estaba cerca, porque dijo Dios: Que quizá no se arrepienta el pueblo, cuando vieren la guerra, y se vuelvan a Egipto. 13:18 Mas hizo Dios al pueblo que rodease por el camino del desierto del mar

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Bermejo: y subieron los hijos de Israel de la tierra de Egipto armados. 13:19 Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Visitando os visitará Dios, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros. 13:20 Y partidos de Socot asentaron campo en Etán a la entrada del desierto. 13:21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino: y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, para que anduviesen de día y de noche. 13:22 Nunca se partió de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

14:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

14:2 Habla a los hijos de Israel, que den la vuelta, y asienten su campo delante de Pihahirot, entre Magdal y la mar hacia Baalzefón: delante de él asentaréis el campo junto a la mar. 14:3 Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. 14:4 Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga, y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. 14:5 Y fué dado aviso al rey de Egipto como el pueblo se huía: y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Qué hemos hecho, que hemos dejado ir a Israel, que no nos sirva? 14:6 Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; 14:7 Y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre todos ellos. 14:8 Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y siguió a los hijos de Israel; y los hijos de Israel habían ya salido con gran poder. 14:9 Y siguiéndolos los Egipcios, tomáronlos asentado el campo junto a la mar junto a Fihahirot delante de Baalzefón, toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo y todo su ejército. 14:10 Y como Faraón llegó, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí los Egipcios que venían tras ellos, y temieron en gran manera, y clamaron los hijos de Israel a Jehová:

14:11 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para

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que muramos en el desierto? ¿Por qué lo has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto. 14:12 ¿No es esto lo que te hablábamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los Egipcios? Que mejor nos fuera servir a los Egipcios, que morir nosotros en el desierto. 14:13 Y Moisés dijo al pueblo: No tengáis miedo; estádos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios, que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. 14:14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros callaréis. 14:15 Entónces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué me das voces? Dí a los hijos de Israel que marchen. 14:16 Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre la mar, y pártela, y entren los hijos de Israel por medio de la mar en seco. 14:17 Y yo, he aquí, yo endurezco el corazón de los Egipcios, para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón, y en todo su ejército, y en sus carros, y en su caballería:

14:18 Y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová, cuando me glorificaré en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo. 14:19 Y el ángel de Dios, que iba delante del campo de Israel, se quitó, e iba en pos de ellos: y asimismo la columna de nube, que iba delante de ellos, se quitó, y se puso a sus espaldas:

14:20 E iba entre el campo de los Egipcios, y el campo de Israel, y había nube y tinieblas, y alumbraba la noche, y en toda aquella noche nunca llegaron los unos a los otros. 14:21 Y extendió Moisés su mano sobre la mar, e hizo Jehová, que la mar se retirase por un gran viento oriental toda aquella noche, y tornó la mar, en seco, y las aguas fueron partidas. 14:22 Entónces los hijos de Israel entraron por medio de la mar en seco; teniendo las aguas como un muro a su diestra y a su siniestra. 14:23 Y siguiéndolos los Egipcios, entraron tras ellos hasta el medio de la mar, toda la caballería de Faraón, sus carros, y su gente de a caballo. 14:24 Y aconteció a la vela de la mañana, que Jehová miró al campo de los Egipcios en la columna de fuego y nube, y alborotó el campo de los Egipcios; 14:25 Y quitóles las ruedas de sus carros, y trastornólos gravemente. Entónces los Egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel; porque Jehová pelea por ellos contra los Egipcios. 14:26 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la mar, para que las aguas se vuelvan sobre los Egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

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14:27 Y Moisés extendió su mano sobre la mar, y la mar se volvió en su fuerza cuando amanecía, y los Egipcios iban hacia ella: y Jehová derribó a los Egipcios en medio de la mar. 14:28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería; y todo el ejército de Faraón, que había entrado tras ellos en la mar: no quedó de ellos ni uno. 14:29 Y los hijos de Israel fueron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas por muro a su diestra y a su siniestra. 14:30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vió a los Egipcios muertos a la orilla de la mar. 14:31 Y vió Israel aquel grande hecho que Jehová hizo contra los Egipcios; y el pueblo temió, a Jehová, y creyeron a Jehová, y a Moisés su siervo.

15:1 Entónces cantó Moisés y los hijos de Israel esta canción a Jehová, y dijeron: Yo cantaré a Jehová, porque se ha magnificado grandemente, echando en la mar al caballo y al que subía en él. 15:2 Jehová es mi fortaleza, y mi canción, el cual me es por salud: este es mi Dios, y a este adoraré: Dios de mi padre, y a este ensalzaré. 15:3 Jehová, varón de guerra: Jehová es su nombre. 15:4 Los carros de Faraón, y a su ejército echó en la mar, y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Bermejo. 15:5 Los abismos los cubrieron, como una piedra, descendieron a los profundos. 15:6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. 15:7 Y con la multitud de tu grandeza has trastornado a los que se levantaron contra tí: enviaste tu furor, el cual los tragó como a hojarasca. 15:8 Con el soplo de tus narices las aguas se amontonaron; paráronse las corrientes, como en un montón; los abismos se cuajaron en medio de la mar:

15:9 El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos, mi alma se henchirá de ellos: sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano. 15:10 Soplaste con tu viento, cubriólos la mar: hundiéronse como plomo en las vehementes aguas. 15:11 ¿Quién como tú, oh Jehová? ¿quién como tú, magnífico en santidad, terrible en loores, hacedor de maravillas? 15:12 En extendiendo tu diestra, la tierra los tragó. 15:13 Llevaste con tu misericordia a este pueblo, al cual salvaste; llevástele con tu

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fortaleza a la habitación de tu santuario. 15:14 Oiránlo los pueblos, y temblarán; dolor tomará a los moradores de Palestina. 15:15 Entónces los príncipes de Edom se turbarán, a los robustos de Moab temblor los tomará: desleirse han todos los moradores de Canaán. 15:16 Caiga sobre ellos temblor y espanto: a la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra, hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, hasta que haya pasado este pueblo, que tú rescataste. 15:17 Tú los meterás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh Jehová, en el santuario del Señor, que han afirmado tus manos. 15:18 Jehová reinará por el siglo, y más adelante. 15:19 Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en la mar; y Jehová volvió a traer sobre ellos las aguas de la mar; mas los hijos de Israel fueron en seco por medio de la mar. 15:20 Y María profetisa, hermana de Aarón, tomó el adufre en su mano; y todas las mujeres salieron en pos de ella con adufres y corros. 15:21 Y María les respondía: Cantád a Jehová; porque se ha magnificado grandemente, echando en la mar al caballo, y al que subía en él. 15:22 E hizo Moisés que partiese Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto del Sur, y anduvieron tres dias por el desierto que no hallaron agua. 15:23 Y llegaron a Mará, y no pudieron beber las aguas de Mará, porque eran amargas; y por eso le pusieron nombre Mará. 15:24 Entónces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? 15:25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le enseño un árbol, el cual como metió dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dió estatutos y derechos; y allí los tentó, 15:26 Y dijo: Si oyendo oyeres la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y escuchares a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los Egipcios, te enviaré a tí; porque yo soy Jehová tu sanador. 15:27 Y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmas, y asentaron allí junto a las aguas.

16:1 Y partiendo de Elim, toda la congregación de los hijos de Israel vino al desierto de Sin, que es entre Elim y Sinaí: a los quince dias del segundo mes después que

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salieron de la tierra de Egipto. 16:2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto. 16:3 Y decíanles los hijos de Israel; ¡Oh, si hubíeramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de las carnes, cuando comíamos pan a hartura! que nos habéis sacado a este desierto, para matar de hambre a toda esta multitud. 16:4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo os lloveré del cielo pan; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día; para que yo lo tiente, si anda en mi ley, o no. 16:5 Mas al sexto día aparejarán lo que han de meter, que será el doble de lo que solían coger cada día. 16:6 Entónces dijo Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto:

16:7 Y a la mañana veréis la gloria de Jehová, porque él ha oido vuestras murmuraciones contra Jehová: que nosotros ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? 16:8 Y dijo Moisés: Jehová os dará a la tarde carne para comer, y a la mañana pan a hartura: porque Jehová ha oido vuestras murmuraciones, con que habéis murmurado contra él: que nosotros ¿qué somos? vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. 16:9 Y dijo Moisés a Aarón: Dí a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercáos en la presencia de Jehová, que él ha oido vuestras murmuraciones. 16:10 Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y, he aquí, la gloria de Jehová que apareció en la nube. 16:11 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

16:12 Yo he oido las murmuraciones de los hijos de Israel: háblales, diciendo: Entre las dos tardes comeréis carne, y mañana os hartaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. 16:13 Y como se hizo tarde, subieron codornices, que cubrieron el real: y a la mañana descendió roció al rededor del real. 16:14 Y como el roció cesó de descender, he aquí, sobre la haz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una helada sobre la tierra. 16:15 Y viéndolo los hijos de Israel, dijeron cada uno a su compañero: Este es man:

porque no sabían que era. Entónces Moisés les dijo: Este es el pan, que Jehová os da para comer. 16:16 Esto es lo que Jehová ha mandado: Cogeréis de él cada uno según pudiere comer: un gomer por cabeza conforme al número de vuestras personas: tomaréis

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cada uno para los que están en su tienda. 16:17 Y los hijos de Israel lo hicieron así, que cogieron, unos más, otros ménos. 16:18 Y después medíanlo por gomer, y no sobraba al que había cogido mucho, ni faltaba al que había cogido poco: cada uno cogió conforme a lo que había de comer. 16:19 Y díjoles Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. 16:20 Mas ellos no obedecieron a Moisés; y algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y pudrióse; y enojóse contra ellos Moisés. 16:21 Y cogíanlo cada mañana cada uno según lo que había de comer: y como el sol calentaba, derretíase. 16:22 En el sexto día cogieron doblada comida, dos gomeres para cada uno: y todos los príncipes de la congregación vinieron a Moisés, e hiciéronselo saber. 16:23 Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo sábado del reposo de Jehová, lo que hubiereis de cocer, cocédlo: y lo que hubiereis de cocinar, cocinádlo: y todo lo que os sobrare, ponédlo en guarda para mañana. 16:24 Y ellos lo guardaron hasta la mañana, de la manera que Moisés había mandado, y no se pudrió, ni hubo en él gusano. 16:25 Y dijo Moisés: Comédlo hoy, porque hoy es sábado de Jehová: hoy no lo hallaréis en el campo. 16:26 En los seis dias lo cogeréis; y el séptimo día es sábado, en el cual no se hallará. 16:27 Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a coger, y no hallaron. 16:28 Y Jehová dijo a Moisés; ¿Hasta cuando no queréis guardar mis mandamientos, y mis leyes? 16:29 Mirád que Jehová os dió el sábado, y por eso os da en el sexto día pan para dos dias. Estése pues cada uno en su estancia, y nadie salga de su lugar en el séptimo día. 16:30 Así el pueblo reposó el séptimo día. 16:31 Y la casa de Israel la llamó man; y era como simiente de cilantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel. 16:32 Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Henchirás un gomer de él para que se guarde para vuestros descendientes, que vean el pan que yo os dí a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto. 16:33 Y dijo Moisés a Aarón: Toma un vaso, y pon en él un gomer lleno de man, y pónlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes. 16:34 Y Aarón lo puso delante del testimonio en guarda, como Jehová lo mandó a Moisés. 16:35 Así comieron los hijos de Israel man cuarenta años, hasta que entraron en la

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tierra habitada: man comieron hasta que llegaron al término de la tierra de Canaán. 16:36 Y un gomer es la décima parte del efa.

17:1 Y toda la compañía de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, al mandamiento de Jehová, y asentaron el campo en Rafidim, y no había agua para que el pueblo bebiese. 17:2 Y riñó el pueblo con Moisés, y dijeron: Dádnos agua, que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué reñis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?

17:3 Así que el pueblo tuvo allí sed de agua, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto, para matarnos de sed a nosotros y a nuestros hijos, y

a nuestros ganados?

17:4 Entónces Moisés clamó a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí

a un poco me apedrearán.

17:5 Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo; y toma contigo de los ancianos de Israel, y toma también en tu mano tu vara, con que heriste el río, y vé:

17:6 He aquí que yo estoy delante de tí allí sobre la peña en Horeb: y herirás la peña,

y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los

ancianos de Israel. 17:7 Y llamó el nombre de aquel lugar, Massa y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel; y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Si está Jehová entre nosotros, o no? 17:8 Y vino Amalec, y peleó con Israel en Rafidim. 17:9 Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal, pelea con Amalec: mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. 17:10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando con Amalec: y Moisés, y Aarón, y Jur subieron a la cumbre del collado. 17:11 Y era que como alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas como el abajaba su mano, prevalecía Amalec. 17:12 Y las manos de Moisés eran pesadas, y tomaron una piedra, y pusiéronla

debajo de él, y él se sentó sobre ella; y Aarón y Jur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra, y hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. 17:13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. 17:14 Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto por memoria en el libro, y pon en oidos de Josué; que rayendo raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. 17:15 Y Moisés edificó altar, y llamó su nombre Jehovánissi:

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17:16 Y dijo: Porque la mano sobre el trono de Jehová, que Jehová tendrá guerra con Amalec, de generación en generación.

18:1 Y oyó Jetro sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo, como Jehová había sacado a Israel de Egipto:

18:2 Y tomó Jetro, suegro de Moisés, a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió:

18:3 Y a sus dos hijos, el uno se llamaba Gersom; porque dijo: Peregrino he sido en tierra agena; 18:4 Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi padre me ayudó; y me escapó de la espada de Faraón. 18:5 Y llegó Jetro, el suegro de Moisés, y sus hijos, y su mujer, a Moisés en el desierto, donde tenía el campo, al monte de Dios. 18:6 Y dijo a Moisés: Yo tu suegro Jetro vengo a tí, y tu mujer, y sus dos hijos con ella. 18:7 Y Moisés salió a recibir a su suegro, e inclinóse, y besóle: y preguntáronse el uno al otro como estaban; y vinieron a la tienda. 18:8 Y Moisés contó a su suegro todas las cosas que Jehová había hecho a Faraón y a los Egipcios por causa de Israel; y todo el trabajo que habían pasado en el camino, y como los había librado Jehová. 18:9 Y alegróse Jetro de todo el bien, que Jehová había hecho a Israel, que le había escapado de mano de los Egipcios. 18:10 Y Jetro dijo: Bendito sea Jehová, que os escapó de mano de los Egipcios, y de la mano de Faraón, que escapó al pueblo de la mano de los Egipcios. 18:11 Ahora conozco que Jehová es grande más que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron contra ellos, los castigó. 18:12 Y tomó Jetro, el suegro de Moisés, holocausto y sacrificios para Dios: y vino Aarón, y todos los ancianos de Israel a comer pan con el suegro de Moisés delante de Dios. 18:13 Y aconteció, que otro día Moisés se asentó a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo sobre Moisés desde la mañana hasta la tarde. 18:14 Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está sobre tí desde la mañana hasta la tarde?

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18:15 Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios:

18:16 Cuando tienen negocios, y vienen a mí, y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios, y sus leyes. 18:17 Entónces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien:

18:18 Desfallecerás del todo tú y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es más pesado que tú; no podrás hacerlo tu solo. 18:19 Oye ahora mi voz, yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y trata tú los negocios con Dios:

18:20 Y enséñales las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer. 18:21 Y tú proveerás de todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y pondrás sobre ellos príncipes sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez:

18:22 Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo: y será, que todo negocio grave te traerán a tí, y todo negocio pequeño juzgarán ellos; y alivia la carga de sobre tí, y llevarla han contigo. 18:23 Si esto hicieres, y lo que Dios te mandare, tu podrás estar, y todo este pueblo también se irá en paz a su lugar. 18:24 Entónces Moisés oyó la voz de su suegro, e hizo todo lo que él dijo. 18:25 Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, príncipes sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez; 18:26 Los cuales juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio arduo traíanlo a Moisés, y todo negocio pequeño juzgaban ellos. 18:27 Y despidió Moisés a su suegro, y fuése a su tierra.

19:1 Al tercero mes de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel día vinieron al desierto de Sinaí. 19:2 Y partieron de Rafidim, y vinieron al desierto de Sinaí, y asentaron en el desierto, y asentó allí Israel delante del monte. 19:3 Y Moisés subió a Dios: y Jehová le llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y denunciarás a los hijos de Israel:

19:4 Vosotros visteis lo que hice a los Egipcios, y como os tomé sobre alas de águilas, y os he traido a mí. 19:5 Ahora pues si oyendo oyereis mi voz, y guardareis mi concierto, vosotros seréis

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mi

tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.

19:6 Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 19:7 Entónces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras, que Jehová le había mandado. 19:8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés relató las palabras del pueblo a Jehová. 19:9 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a tí en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés denunció las palabras del pueblo a Jehová.

19:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vé al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos:

19:11 Y estén apercebidos para el tercero día; porque al tercero día Jehová descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí. 19:12 Y señalaras término al pueblo al rededor, diciendo: Guardáos, no subáis al monte, ni toquéis a su término: cualquiera que tocare el monte, que muera de muerte. 19:13 No le tocará mano, mas será apedreado, o asaeteado: sea animal, o sea hombre,

no vivirá. En habiendo sonado luengamente el cuerno, subirán al monte.

19:14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo, y lavaron sus

vestidos. 19:15 Y dijo al pueblo: Estád apercebidos para el tercero día: no lleguéis a mujer. 19:16 Y aconteció al tercero día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y grave nube sobre el monte; y un sonido de bocina muy fuerte: y estremecióse todo el pueblo que estaba en el real. 19:17 Y Moisés sacó del real al pueblo a recibir a Dios, y pusiéronse a lo bajo del monte. 19:18 Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él

en fuego: y el humo de él subía, como el humo de un horno, y todo el monte se

estremeció en gran manera. 19:19 Y el sonido de la bocina iba esforzándose en gran manera: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz. 19:20 Y descendió Jehová sobre el monte de Sinaí, sobre la cumbre del monte, y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte: Y Moisés subió. 19:21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, requiere al pueblo, que no derriben el término por ver a Jehová; que caerá multitud de él. 19:22 Y también los sacerdotes que se llegan a Jehová, se santifiquen, porque Jehová

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no haga en ellos portillo. 19:23 Y Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte de Sinaí; porque tú nos has requirido, diciendo: Señala términos al monte, y santifícalo. 19:24 Y Jehová le dijo: Vé, desciende, y subirás tú y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no derriben el término por subir a Jehová, porque no haga en ellos portillo. 19:25 Entónces Moisés descendió al pueblo, y habló con ellos.

20:1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:

20:2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. 20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 20:4 No te harás imágen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:

20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, zeloso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen; 20:6 Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos. 20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. 20:8 Acordarte has del día del sábado, para santificarlo. 20:9 Seis dias trabajarás, y harás toda tu obra; 20:10 Mas el séptimo día será sábado a Jehová tu Dios: no hagas obra ninguna, tú; ni tu hijo, ni tu hija; ni tu siervo, ni tu criada; ni tu bestia, ni tu extranjero, que está dentro de tus puertas:

20:11 Porque en seis dias hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay; y en el día séptimo reposó: por tanto Jehová bendijo al día del sábado, y lo santificó. 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, porque tus dias se alarguen sobre la tierra, que Jehová tu Dios te da. 20:13 No matarás. 20:14 No cometerás adulterio. 20:15 No hurtarás. 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su

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siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. 20:18 Todo el pueblo oía las voces, y el sonido de la bocina y veía las llamas, y el monte que humeaba: Y viéndolo el pueblo temblaron, y pusiéronse de léjos, 20:19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos: y no hable Dios con nosotros, porque no muramos. 20:20 Entónces Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por tentaros vino Dios, y porque su temor esté en vuestra presencia, para que no pequéis. 20:21 Entónces el pueblo se puso de léjos, y Moisés se llegó a la oscuridad, en la cual estaba Dios. 20:22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto, que he hablado desde el cielo con vosotros. 20:23 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis. 20:24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos, y tus pacíficos, tus ovejas, y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a tí, y te bendeciré. 20:25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares tu pico sobre él, tú lo ensuciarás. 20:26 Y no subirás por gradas a mi altar, porque tu desnudez no sea descubierta junto a él.

21:1 Y estos son los derechos que les propondrás:

21:2 Si comprares siervo Hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá horro de balde. 21:3 Si entró solo, solo saldrá: si era marido de mujer, saldrá él y su mujer con él. 21:4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, mas él saldrá solo. 21:5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer, y a mis hijos, no saldré horro:

21:6 Entónces su amo lo hará llegar a los jueces, y hacerlo ha llegar a la puerta, o al poste; y su amo le horadará la oreja con una lesna, y será su siervo para siempre. 21:7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos. 21:8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate; y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. 21:9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las

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hijas. 21:10 Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni su tiempo. 21:11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero. 21:12 El que hiriere a alguno, y muriere, él morirá. 21:13 Mas el que no asechó, sino que Dios lo puso en sus manos, entónces yo te pondré lugar al cual huirá. 21:14 Ítem, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y le matare por engaño, de mi altar le quitarás para que muera. 21:15 Ítem, el que hiriere a su padre, o a su madre, morirá. 21:16 Ítem, el que hurtare alguno, y le vendiere, y fuere hallado en sus manos, morirá. 21:17 Ítem, el que maldijere a su padre, o a su madre, morirá. 21:18 Ítem, si algunos riñeren, y alguno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño, y no muriere, mas cayere en cama; 21:19 Si se levantare y anduviere fuera sobre su bordón, entónces el que le hirió, será absuelto; solamente le dará lo que holgó, y hacerle ha curar. 21:20 Ítem, si alguno hiriere a su siervo o a su sierva, con palo, y muriere debajo de su mano, será castigado:

21:21 Mas si durare por un día o dos, no será castigado, porque su dinero es. 21:22 Ítem, si algunos riñeren, e hirieren a alguna mujer preñada, y salieren sus criaturas, mas no hubiere muerte, será penado conforme a lo que impusiere el marido de la mujer, y pagará por jueces. 21:23 Mas si hubiere muerte, entónces pagarás alma por alma. 21:24 Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pié por pié, 21:25 Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe, 21:26 Ítem, cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y le dañare, por su ojo le ahorrará. 21:27 Y si sacare el diente de su siervo, o el diente de su sierva, por su diente le ahorrará. 21:28 Ítem, si algún buey acorneare hombre o mujer, y muriere, el buey será apedreado, y su carne no será comida, mas el dueño del buey será absuelto:

21:29 Mas si el buey era acorneador desde ayer y anteayer, y a su dueño le fué hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre o mujer, el buey será apedreado, y también su dueño morirá:

21:30 Si le fuere impuesto rescate, entónces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. 21:31 Haya acorneado hijo, o haya acorneado hija, conforme a este juicio se hará con

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él. 21:32 Si el buey acorneare siervo, o sierva, pagará treinta siclos de plata a su señor, y el buey será apedreado. 21:33 Ítem, si alguno abriere alguna cisterna, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno, 21:34 El dueño de la cisterna pagará el dinero restituyendo a su dueño; y lo que fué muerto será suyo. 21:35 Ítem, si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y muriere, entónces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él; y el muerto también partirán. 21:36 Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y anteayer, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el muerto será suyo.

22:1 Cuando alguno hurtare buey, o oveja, y lo degollare, o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. 22:2 Si el ladrón fuere hallado en la mina, y fuere herido, y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte. 22:3 Si el sol hubiere salido sobre él, él será reo de muerte, pagando pagará: si no tuviere, será vendido por su hurto. 22:4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, buey, o asno, o oveja, vivos, pagará dos. 22:5 Si alguno paciere tierra o viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, lo mejor de su tierra y lo mejor de su viña pagará. 22:6 Cuando saliere el fuego, y hallare espinas, y fuere quemado montón, o haza, o tierra, el que encendió el fuego pagará lo quemado. 22:7 Cuando alguno diere a su prójimo plata, o vasos a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón se hallare, pagará el doble:

22:8 Si el ladrón no se hallare, entónces el dueño de la casa será llegado a los jueces para jurar si ha metido su mano en la hacienda de su prójimo. 22:9 Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Que esto es; la causa de ámbos vendrá delante de los jueces, y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo. 22:10 Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, o oveja, o cualquiera otro animal a guardar, y se muriere, o se perniquebrare, o fuere cautivado sin verlo nadie:

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22:11 Juramento de Jehová será entre ámbos, que no metió su mano en la hacienda de su prójimo. Y su dueño se contentará, y el otro no pagará. 22:12 Mas si le hubiere sido hurtado, pagarlo ha a su dueño. 22:13 Mas si le hubiere sido arrebatado, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado. 22:14 Ítem, cuando alguno hubiere tomado emprestado de su prójimo, y fuere perniquebrado o muerto, ausente su dueño, pagará. 22:15 Si su dueño estaba presente, no pagará. Si era de alquiler, el vendrá por su alquile. 22:16 Ítem, cuando alguno engañare a alguna vírgen que no fuere desposada, y durmiere con ella, dotarla ha por su mujer. 22:17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes. 22:18 A la hechicera no darás la vida. 22:19 Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá. 22:20 El que sacrificare a dioses, sino a solo Jehová, morirá. 22:21 Y al extranjero no engañaras, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto, 22:22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. 22:23 Que si tú afligiendo los afligieres, y ellos clamando clamaren a mí, yo oyendo oiré su clamor; 22:24 Y mi furor se encenderá, y mataros he a cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y vuestros hijos huérfanos. 22:25 Si dieres a mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te habrás con él como usurero, no le impondréis usura. 22:26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a puesta del sol se lo volverás:

22:27 Porque solo aquello es su cobertura, aquel es el vestido de sus carnes en que ha de dormir: y será, que cuando él clamare a mí, yo entónces lo oiré, porque soy misericordioso. 22:28 A los dioses no injuriarás, ni maldecirás al príncipe en tu pueblo. 22:29 Tu plenítud, ni tu lágrima, no dilatarás, el primogénito de tus hijos me darás. 22:30 Así harás de tu buey, de tu oveja: siete dias estará con su madre, y al octavo día me lo darás. 22:31 Y ser me heis varones santos: y carne arrebatada en el campo no comeréis, echarla heis al perro.

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23:1 No admitirás falso rumor. No pongas tu mano con el impío para ser testigo falso. 23:2 No seguirás a los muchos para mal hacer, ni responderás en pleito acostándote tras los muchos para hacer tuerto. 23:3 Ni al pobre honrarás en su causa. 23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo, o su asno errado, volviendo se lo volverás. 23:5 Si vieres el asno del que te aborrece echado debajo de su carga, ¿dejarlo has entónces desamparado? ayudando ayudarás con él. 23:6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito. 23:7 De palabra de mentira te alejarás; y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío. 23:8 No recibirás presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras justas. 23:9 Ítem, al extranjero no angustiarás; pues que vosotros sabéis el alma del extranjero, que fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto. 23:10 Seis años sembrarás tu tierra, y allegarás su cosecha:

23:11 Mas al séptimo la dejarás y soltarás, para que coman los pobres de tu pueblo; y lo que quedare comerán las bestias del campo: así harás de tu viña y de tu olivar. 23:12 Seis dias harás tus negocios; y al séptimo día holgarás, porque huelgue tu buey, y tu asno; y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero. 23:13 Y en todo lo que os he dicho, seréis avisados. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá en vuestra boca. 23:14 Tres veces en el año me celebraréis fiesta. 23:15 La fiesta de las cenceñas guardarás: siete dias comerás los panes sin levadura, de la manera que yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto, y no serán vistas mis faces en vacío. 23:16 Ítem, la fiesta de la segada de los primeros frutos de tus trabajos que hubieres sembrado en el campo. Y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando cogieres tus trabajos del campo. 23:17 Tres veces en el año parecerá todo varón tuyo delante del Señor Jehová. 23:18 No sacrificarás sobre pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni el sebo de mi cordero quedará de la noche hasta la mañana. 23:19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su madre. 23:20 He aquí, yo envio el Ángel delante de tí, para que te guarde en el camino, y te meta al lugar que yo he aparejado.

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23:21 Guárdate delante de él, y oye su voz, no le seas rebelde, porque él no perdonará a vuestra rebelión; porque mi nombre está en medio de él. 23:22 Porque si oyendo oyeres su voz, e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. 23:23 Porque mi ángel irá delante de tí, y te meterá al Amorreo, y al Jetteo, y al Ferezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, los cuales yo haré cortar. 23:24 No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen, ántes los destruirás del todo, y quebrantarás del todo sus estatuas. 23:25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan, y tus aguas, y yo quitaré enfermedad de en medio de tí. 23:26 No habrá amovedera ni estéril en tu tierra, y yo cumpliré el número de tus dias. 23:27 Yo enviaré mi terror delante de tí, y haré atónito a todo pueblo donde tú entrares; y te daré la cerviz de todos tus enemigos. 23:28 Y yo enviaré la abispa delante de tí, que eche fuere al Heveo, y al Cananeo, y al Jetteo, de delante de tí. 23:29 No lo echaré de delante de tí en un año, porque no se asuele la tierra, y se aumenten contra tí las bestias del campo. 23:30 Poco a poco lo echaré de delante de tí, hasta que tú multipliques, y tomes la tierra por heredad. 23:31 Y yo pondré tu término desde el mar Bermejo hasta la mar de Palestina: y desde el desierto, hasta el río; porque yo pondré en vuestras manos los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de tí. 23:32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. 23:33 En tu tierra no habitarán, porque quizá no te hagan pecar contra mí, sirviendo a sus dioses: porque te será por tropezón.

24:1 Y a Moisés dijo: Sube a Jehová, tú y Aarón, Nadab y Abiu, y setenta de los ancianos de Israel, e inclinaros heis desde léjos. 24:2 Mas Moisés solo se llegará a Jehová, y ellos no se lleguen cerca; ni suba con él el pueblo. 24:3 Y Moisés vino, y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todos los derechos; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijeron: Todas las palabras que Jehová ha dicho, haremos. 24:4 Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová: y levantándose por la mañana

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edificó un altar al pié del monte, y doce títulos según las doce tribus de Israel. 24:5 Y envió a los mancebos de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos, y sacrificaron pacíficos a Jehová, becerros. 24:6 Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y púsola en tazones: y la otra mitad de la sangre esparció sobre el altar. 24:7 Y tomó el libro de la alianza, y leyó a oidos del pueblo, los cuales dijeron: Todas las cosas que Jehová ha dicho, haremos, y obedeceremos. 24:8 Entónces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza, que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas. 24:9 Y subieron Moisés, y Aarón, Nadab, y Abiu, y setenta de los ancianos de Israel. 24:10 Y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus piés como la hechura de un ladrillo de zafiro, y como el ser del cielo sereno. 24:11 Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron. 24:12 Entónces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá; y yo te daré unas tablas de piedra, y la ley y mandamientos que yo he escrito para enseñarlos. 24:13 Y levantóse Moisés, y Josué su ministro; y Moisés subió al monte de Dios; 24:14 Y dijo a los ancianos: Esperádnos aquí hasta que volvamos a vosotros: y he aquí, Aarón y Jur están con vosotros: el que tuviere negocios, lleguese a ellos. 24:15 Entónces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 24:16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte de Sinaí, y la nube lo cubrió por seis dias: y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. 24:17 Y el parecer de la gloria de Jehová era como un fuego quemante en la cumbre del monte, a ojos de los hijos de Israel. 24:18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte: y estuvo Moisés en el monte cuarenta dias, y cuarenta noches.

25:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

25:2 Habla a los hijos de Israel que tomen para mi ofrenda: de todo varón, cuyo corazón la diere de su voluntad, tomaréis mi ofrenda. 25:3 Y esta será la ofrenda que tomaréis de ellos: Oro, y plata, y cobre; 25:4 Y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino, y pelos de cabras; 25:5 Y cueros de carneros teñidos de rojo, y cueros de tejones, y madera de cedro; 25:6 Aceite para la luminaria, especias para el aceite de la unción y para el sahumerio aromático;

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25:7 Piedras oniquinas, y piedras de engastes para el efod, y para el pectoral.

25:8 Y hacerme han santuario, y yo habitaré entre ellos. 25:9 Conforme a todo lo que yo te mostraré, es a saber, la semejanza del tabernáculo,

y la semejanza de todos sus vasos; así haréis.

25:10 Harán también un arca de madera de cedro; la longura de ella será de dos codos y medio; y su anchura de codo y medio; y su altura de codo y medio:

25:11 Y cubrirla has de oro puro, de dentro y de fuera la cubrirás: y harás sobre ella una corona de oro al derredor:

25:12 Y para ella harás de fundición cuatro sortijas de oro, que pongas a sus cuatro esquinas; las dos sortijas al un lado de ella, y las otras dos sortijas al otro lado.

25:13 Y harás unas barras de madera de cedro, las cuales cubrirás de oro.

25:14 Y meterás las barras por las sortijas a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. 25:15 Las barras se estarán en las sortijas del arca; no se quitarán de ella. 25:16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. 25:17 Y harás una cubierta de oro fino: la longura de ella será de dos codos y medio,

y su anchura de codo y medio.

25:18 Harás también dos querubines de oro, hacerlo has de martillo, a los dos cabos de la cubierta. 25:19 Y harás el un querubín al un cabo de la una parte, y el otro querubín al otro cabo de la otra parte de la cubierta, harás los querubines a sus dos cabos. 25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas la cubierta, las faces de ellos, la una en frente de la otra, mirando a la cubierta las faces de los querubines. 25:21 Y pondrás la cubierta sobre el arca, encima, y en el arca pondrás el testimonio, que yo te daré. 25:22 Y de allí me testificaré a tí, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que estarán sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel.

25:23 Harás asimismo una mesa de madera de cedro: su longura será de dos codos,

y de un codo su anchura; y su altura de codo y medio.

25:24 Y cubrirla has de oro puro, y hacerle has una corona de oro al rededor. 25:25 Hacerle has también una moldura al derredor de anchura de una mano, a la cual moldura harás una corona de oro al rededor. 25:26 Y hacerle has cuatro sortijas de oro, las cuales pondrás a las cuatro esquinas que estarán a sus cuatro piés. 25:27 Las sortijas estarán delante de la moldura por lugares para las barras, para

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llevar la mesa. 25:28 Y harás las barras de madera de cedro, y cubrirlas has de oro, y con ellas será llevada la mesa. 25:29 Harás también sus platos y sus cucharones, y sus cubiertas, y sus tazones con que se cubrirá el pan: de oro fino las harás. 25:30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente. 25:31 Ítem, harás un candelero de oro puro; de martillo se hará el candelero: su pié, y su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de los mismo. 25:32 Y saldrán seis cañas de sus lados; las tres cañas del candelero del un lado suyo; y las otras tres cañas del candelero del otro su lado. 25:33 Tres copas almendradas en la una caña, una manzana y una flor; y tres copas almendradas en la otra caña, una manzana y una flor; y así en las seis cañas que salen del candelero:

25:34 Y en el candelero cuatro copas almendradas, sus manzanas, y sus flores. 25:35 Una manzana debajo de las dos cañas, de lo mismo; otra manzana debajo de las otras dos cañas, de lo mismo; otra manzana debajo de las otras dos cañas, de lo mismo, en las seis cañas que salen del candelero. 25:36 Sus manzanas y sus cañas serán de lo mismo; todo ello de martillo de una pieza, de puro oro. 25:37 Y hacerle has siete candilejas, las cuales encenderás para que alumbren a la parte de su delantera. 25:38 Y sus despabiladeras y sus paletas de oro puro. 25:39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos vasos. 25:40 Y mira, y haz conforme a su semejanza, que te ha sido mostrada en el monte.

26:1 Y el tabernáculo harás de diez cortinas de lino torcido, cárdeno, y púrpura, y carmesí: y harás querubines de obra de artífice. 26:2 La longura de la una cortina de veinte y ocho codos; y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: todas las cortinas tendrán una medida. 26:3 Las cinco cortinas estarán juntas la una con la otra, y las otras cinco cortinas juntas la una con la otra. 26:4 Y harás lazadas de cárdeno en la orilla de la una cortina, en el cabo, en la juntura: y así harás en la orilla de la postrera cortina en la juntura segunda. 26:5 Cincuenta lazadas harás en la una cortina, y otras cincuenta lazadas harás en el

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cabo de la cortina que está en la segunda juntura: las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra. 26:6 Harás también cincuenta corchetes de oro con los cuales juntarás las cortinas la una con la otra, y hacerse ha un tabernáculo. 26:7 Harás asimismo cortinas de pelos de cabras para una cubierta sobre el tabernáculo: once cortinas harás. 26:8 La longura de la una cortina será de treinta codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: una medida tendrán las once cortinas. 26:9 Y juntarás por sí las cinco cortinas, y las seis cortinas por sí, y doblarás la sexta cortina delante de la faz de la tienda. 26:10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la una cortina, al cabo en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la segunda cortina en la otra juntura. 26:11 Harás asimismo cincuenta corchetes de alambre, los cuales meterás por las lazadas, y juntarás la tienda, y será una. 26:12 Y la demasía que sobra en las cortinas de la tienda, es a saber, la mitad de la una cortina, que sobra, sobrará a las espaldas del tabernáculo. 26:13 Y un codo de la una parte, y otro codo de la otra, que sobra en la longura de las cortinas de la tienda, sobrará sobre los lados del tabernáculo de la una parte y de la otra para cubrirlo. 26:14 Harás también a la tienda un cobertor de cueros de carneros teñidos de rojo: y otro cobertor de cueros de tejones encima. 26:15 Y harás tablas para el tabernáculo de madera de cedro estantes. 26:16 La longura de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura de la misma tabla. 26:17 Dos quicios tendrá cada tabla trabadas la una con la otra: así harás todas las tablas del tabernáculo. 26:18 Y harás las tablas para el tabernáculo, veinte tablas al lado del mediodía, al austro. 26:19 Y harás cuarenta basas de plata para debajo de las veinte tablas, dos basas debajo de la una tabla a sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla a sus dos quicios. 26:20 Y al otro lado del tabernáculo a la parte del aquilón, veinte tablas. 26:21 Y sus cuarenta basas de plata, dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla. 26:22 Y al lado del tabernáculo al occidente harás seis tablas. 26:23 Y harás dos tablas para las esquinas del tabernáculo a los dos rincones:

26:24 Las cuales se juntarán por abajo, y asimismo su juntarán por su alto a una

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misma sortija, así será de las otras dos: estarán a las dos esquinas. 26:25 Así que serán ocho tablas, con sus basas de plata, diez y seis basas; dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla. 26:26 Harás también cinco barras de madera de cedro para las tablas del un lado del tabernáculo; 26:27 Y otras cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y otras cinco barras para el otro lado del tabernáculo, que está al occidente. 26:28 Y la barra del medio pasará por medio de las tablas del un cabo al otro. 26:29 Y cubrirás las tablas de oro, y sus sortijas harás de oro, para meter por ellas las barras, y cubrirás de oro las barras. 26:30 Y alzarás el tabernáculo conforme a su traza, que te fué mostrada en el monte. 26:31 Harás también un velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y de lino torcido; será hecho de obra de artífice con querubines. 26:32 Y ponerlo has sobre cuatro columnas de cedro cubiertas de oro, sus capiteles de oro, sobre cuatro basas de plata. 26:33 Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí del velo a dentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el santo lugar y el lugar santísimo. 26:34 Y pondrás la cubierta sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo. 26:35 Y la mesa pondrás fuera del velo, y el candelero en frente de la mesa al lado del tabernáculo al mediodía; y la mesa pondrás al laco del aquilón. 26:36 Y harás a la puerta del tabernáculo un pabellón de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, de obra de bordador. 26:37 Y harás para el pabellón cinco columnas de cedro, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro, y hacerle has de fundición cinco basas de metal.

27:1 Harás también un altar de madera de cedro de cinco codos de longura, y de otros cinco codos de anchura: será cuadrado el altar, y su altura de tres codos. 27:2 Y harás sus cuernos a sus cuatro esquinas: sus cuernos serán de lo mismo, y cubrirlo has de metal. 27:3 Harás también sus calderones para limpiar su ceniza, y sus badiles, y sus lebrillos, y sus garfios, y sus palas, todos sus vasos harás de metal. 27:4 Hacerle has también una criba de metal de hechura de red, y harás sobre la red cuatro sortijas de metal a sus cuatro esquinas. 27:5 Y ponerla has dentro del cerco del altar abajo, y llegará aquella red hasta el

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medio del altar. 27:6 Y harás barras para el altar, barras de madera de cedro, las cuales cubrirás de metal. 27:7 Y sus barras se meterán por las sortijas, y estarán aquellas barras a ámbos lados del altar, cuando hubiere de ser llevado. 27:8 Hueco de tablas lo harás de la manera que te fué mostrado en el monte: así lo harán. 27:9 Asimismo harás el patio del tabernáculo al lado del mediodía, al austro: el patio tendrá las cortinas de lino torcido, de cien codos de longura cada un lado. 27:10 Sus columnas serán veinte, y sus basas veinte de metal, los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 27:11 Y de la misma manera al lado del aquilón, en la longura habrá cortinas de cien codos en longura, y sus columnas veinte, con sus veinte basas de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 27:12 Y la anchura del patio al lado del occidente tendrá cortinas de cincuenta codos, y sus columnas serán diez, con sus diez basas. 27:13 Y en la anchura del patio al lado del levante, al oriente habrá cincuenta codos. 27:14 Y las cortinas del un lado serán de quince codos, sus columnas tres, con sus tres basas. 27:15 Al otro lado, quince cortinas, sus columnas tres, con sus tres basas. 27:16 Y a la puerta del patio habrá un pabellón de veinte codos, de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido de obra de bordador: sus columnas serán cuatro con sus cuatro basas. 27:17 Todas las columnas del patio al rededor serán ceñidas de plata; mas sus capiteles serán de plata, y sus basas de metal. 27:18 La longura del patio será de cien codos, y la anchura cincuenta con cincuenta, y la altura de cinco codos de lino torcido, y sus basas de metal. 27:19 Todos los vasos del tabernáculo en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del patio serán de metal. 27:20 Y tú mandarás a los hijos de Israel, que te tomen aceite de olivas, claro, molido, para la luminaria, para hacer arder continuamente las lámparas. 27:21 En el tabernáculo del testimonio del velo a fuera, que estará delante del testimonio; las cuales pondrá en órden Aarón y sus hijos desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová por estatuto perpetuo por sus generaciones de los hijos de Israel.

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28:1 Y tú haz llegar a tí a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes, Aarón, Nadab y Abiu, Eleazar, e Itamar hijos de Aarón. 28:2 Y harás vestidos santos para Aarón tu hermano, para honra, y hermosura. 28:3 Y tú hablarás a todos los que fueren sabios de corazón, los cuales yo he henchido de espíritu de sabiduría, para que hagan los vestidos de Aarón para santificarle, para que sea mi sacerdote. 28:4 Los vestidos que harán, serán estos: El pectoral, y el efod, y el manto, y la túnica listada, la mitra, y el cinto. Y hagan los santos vestidos a Aarón tu hermano, y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 28:5 Los cuales tomarán oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino, 28:6 Y harán el efod de oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido de obra de bordador. 28:7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos lados, y así se juntará. 28:8 Y el artificio de su cinta que estará sobre él, será de su misma obra, de lo mismo, es a saber, de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 28:9 Y tomarás dos piedras oniquinas, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel; 28:10 Los seis de sus nombres en la una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra conforme a sus nacimientos. 28:11 De obra de maestro de piedras harás grabar de grabaduras de sello aquellas dos piedras de los nombres de los hijos de Israel; harásles al derredor engastes de oro. 28:12 Y aquellas dos piedras pondrás sobre los hombros del efod, serán piedras de memoria a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová en sus dos hombros por memoria. 28:13 Y harás los engastes de oro; 28:14 Y dos cadenas pequeñas de fino oro, las cuales harás de hechura de trenza, y pondrás las cadenas de hechura de trenza en los engastes. 28:15 Ítem, harás el pectoral del juicio; de obra artificiosa hacerlo has conforme a la obra del efod, de oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 28:16 Será cuadrado doblado, de un palmo de longura, y de un palmo de anchura. 28:17 Y henchirlo has de pedrería con cuatro órdenes de piedras. El órden: un rubí, una esmeralda, y una crisólita, el primer órden. 28:18 El segundo órden, un carbunclo, un zafiro, y un diamante. 28:19 El tercer órden, un topacio, una turquesa, y un ametisto. 28:20 Y el cuarto órden, un tarsis, un onix, y un jaspe, engastadas en oro en sus

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engastes. 28:21 Y serán aquellas piedras según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres, como grabaduras de sello, cada uno, según su nombre, serán a los doce tribus. 28:22 Harás también en el pectoral cadenas pequeñas de hechura de trenzas de oro fino. 28:23 Y harás en el pectoral dos sortijas de oro, las cuales dos sortijas pondrás a los dos cabos del pectoral. 28:24 Y pondrás las dos trenzas de oro en las dos sortijas, en los cabos del pectoral. 28:25 Y los otros dos cabos de las dos trenzas sobre los dos engastes, y ponerlas has a los lados del efod en la parte delantera. 28:26 Harás también otras dos sortijas de oro, las cuales pondrás en los dos cabos del pectoral en su orilla que está al cabo del efod de la parte de abajo. 28:27 Harás asimismo otras dos sortijas de oro las cuales pondrás a los dos lados del efod, abajo en la parte delantera, delante de su juntura, sobre el cinto del efod. 28:28 Y juntarán el pectoral con sus sortijas a las sortijas del efod con un cordón de cárdeno, para que esté sobre el cinto del efod, y no se aparte el pectoral del efod. 28:29 Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entrare en el santuario en memoria delante de Jehová continuamente. 28:30 Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim para que estén sobre el corazón de Aarón, cuando entrare delante de Jehová: y llevará Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón siempre delante de Jehová. 28:31 Harás el manto del efod todo de cárdeno. 28:32 Y tendrá el collar de su cabeza en medio de él, el cual tendrá un borde al rededor de obra de tejedor, como un collar de un coselete, que no se rompa. 28:33 Y harás en sus orladuras granadas de cárdeno, y púrpura, y carmesí, por sus orladuras al derredor; y unas campanillas de oro entre ellas al rededor. 28:34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, por las orladuras del manto al derredor. 28:35 Y estará sobre Aarón cuando ministrare, y oirse ha su sonido cuando el entrare en el santuario delante de Jehová, y cuando saliere: Y no morirá. 28:36 Ítem, harás una plancha de oro fino, y grabarás en ella de grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ. 28:37 Y ponerla has con un cordón cárdeno, y estará sobre la mitra; delante la delantera de la mitra estará. 28:38 Y estará sobre la frente de Aarón, y Aarón llevará el pecado de las

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santificaciones, que los hijos de Israel santificaren en todas las ofrendas de sus santificaciones, y sobre su frente estará continuamente, para que hayan gracia delante de Jehová. 28:39 Ítem, bordarás una túnica de lino, y harás una mitra de lino, harás también un cinto de obra de recamador:

28:40 Mas a los hijos de Aarón harás túnicas: hacerles has también cintos, y hacerles has chapeos para honra y hermosura; 28:41 Y con ellos vestirás a Aarón tu hermano, y a sus hijos con él; y ungirlos has y henchirás sus manos, y santificarlos has para que sean mis sacerdotes. 28:42 Y hacerles has pañetes de lino para cubrir la carne vergonzosa: serán desde los lomós hasta los muslos. 28:43 Y estarán sobre Aarón y sobre sus hijos cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, o cuando se llegaren al altar para servir en el santuario; y no llevarán pecado, y no morirán. Estatuto perpetuo para él, y para su simiente después de él.

29:1 Y esto es lo que les harás para santificarlos para que sean mis sacerdotes. Toma un novillo hijo de vaca, y dos carneros perfectos; 29:2 Y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, las cuales cosas harás de flor de harina de trigo:

29:3 Y ponerlas has en un canastillo, y ofrecerlas has en el canastillo con el novillo y los dos carneros. 29:4 Y harás llegar a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y lavarlos has con agua. 29:5 Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica y el manto del efod, y el efod, y el pectoral, y ceñirle has con el cinto del efod. 29:6 Y pondrás la mitra sobre su cabeza, y la corona de la santidad pondrás sobre la mitra. 29:7 Y tomarás el aceite de la unción, y derramarás sobre su cabeza, y ungirlo has. 29:8 Y harás llegar sus hijos, y vestirles has las túnicas. 29:9 Y ceñirles has el cinto, a Aarón y a sus hijos, y apretarles has los chapeos, y tendrán el sacerdocio por fuero perpetuo: y henchirás las manos de Aarón y de sus hijos. 29:10 Y harás llegar el novillo delante del tabernáculo del testimonio, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo. 29:11 Y matarás el novillo delante de Jehová a la puerta del tabernáculo del

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testimonio. 29:12 Y tomarás de la sangre del novillo, y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y toda la otra sangre echarás al cimiento del altar.

29:13 Y tomarás todo el sebo que cubre los intestinos, y el redaño de sobre el higado,

y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y encenderlos has sobre el altar:

29:14 Empero la carne del novillo, y su pellejo, y su estiércol quemarás a fuego fuera del campo: es expiación. 29:15 Y tomarás el un carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero:

29:16 Y matarás el carnero, y tomarás su sangre, y rociarás sobre el altar al rededor. 29:17 Y cortarás el carnero por sus piezas, y lavarás sus intestinos, y sus piernas, y ponerlas has sobre sus piezas y sobre su cabeza:

29:18 Y quemarás todo el carnero sobre el altar: holocausto es a Jehová, olor de holganza, ofrenda encendida es a Jehová. 29:19 Ítem, tomarás el segundo carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero, 29:20 Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre, y pondrás sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre la ternilla de las orejas de sus hijos, y sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los piés derechos de ellos, y esparcirás la sangre sobre el altar al derredor. 29:21 Y tomarás de la sangre, que estará sobre el altar, y del aceite de la unción, y esparcirás sobre Aarón, y sobre sus vestiduras y sobre sus hijos, y sobre sus

vestiduras con él, y él será santificado y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él. 29:22 Luego tomarás del carnero el sebo, y la cola, y el sebo que cubre los intestinos,

y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y la espalda derecha, porque es carnero de consagraciones:

29:23 Y una hogaza de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canasto de las cenceñas, que está delante de Jehová. 29:24 Y ponerlo has todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, y mecerlo has en mecedura delante de Jehová. 29:25 Después tomarlo has de sus manos, y encenderlo has sobre el altar sobre el holocausto por olor de holganza delante de Jehová. Ofrenda encendida es a Jehová. 29:26 Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, el cual es de Aarón, y mecerlo has por ofrenda mecida delante de Jehová, y será tu porción. 29:27 Y apartarás el pecho de la mecedura, y la espalda de la santificación que fué mecido, y que fué santificado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus

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hijos. 29:28 Y será para Aarón, y para sus hijos por fuero perpetuo de los hijos de Israel; porque es apartamiento: y será apartado de los hijos de Israel de sus sacrificios pacíficos: apartamiento de ellos será para Jehová. 29:29 Y las vestiduras santas que son de Aarón, serán de sus hijos después de él para ser ungidos con ellas, y para ser con ellas consagrados. 29:30 Siete dias los vestirá el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabernáculo del testimonio a servir en el santuario. 29:31 Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en el lugar del santuario. 29:32 Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que está en el canastillo, a la puerta del tabernáculo del testimonio. 29:33 Y comerán aquellas cosas con las cuales fueron expiados para henchir sus manos para ser santificados. Y el extranjero no comerá, porque son santidad. 29:34 Y si sobrare algo de la carne de las consagraciones y del pan hasta la mañana, lo que hubiere sobrado quemarás con fuego: no se comerá, porque es santidad. 29:35 Así pues harás a Aarón y a su hijos, conforme a todas las cosas que yo te he mandado: por siete dias los consagrarás. 29:36 Y sacrificarás el novillo de la expiación cada día por las expiaciones, y expiarás el altar expiándotelo, y ungirlo has para santificarlo. 29:37 Por siete dias expiarás el altar, y lo santificarás, y será el altar santidad de santidades: cualquiera cosa que tocare al altar, será santificada. 29:38 Y lo que harás sobre el altar será esto: dos corderos de un año; cada día continuamente. 29:39 El un cordero harás a la mañana, y el otro cordero harás entre las dos tardes. 29:40 Y una diezma de flor de harina amasada con aceite molido la cuarta parte de un hin: y la derramadura será la cuarta parte de un hin de vino con cada cordero. 29:41 Y el otro cordero harás entre las dos tardes conforme al presente de la mañana, y conforme a su derramadura harás, por olor de holganza: será ofrenda encendida a Jehová. 29:42 Esto será holocausto continuo por vuestras edades a la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová, en el cual me concertaré con vosotros para hablaros allí. 29:43 Y allí testificaré de mí a los hijos de Israel, y será santificado con mi gloria. 29:44 Y santificaré el tabernáculo del testimonio, y el altar: y a Aarón y a sus hijos santificaré para que sean mis sacerdotes. 29:45 Y yo habitaré entre los hijos de Israel, y serles he por Dios.

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29:46 Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saque de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos: Yo Jehová su Dios.

30:1 Harás asimismo un altar de sahumerio de perfume: de madera de cedro lo harás. 30:2 Su longura será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado; y su altura de dos codos, y sus cuernos serán de el mismo. 30:3 Y cubrirlo has de oro puro, su techumbre, y sus paredes al rededor, y sus cuernos: y hacerle has al derredor una corona de oro. 30:4 Hacerle has también dos sortijas de oro debajo de su corona, a sus dos esquinas, en sus ámbos lados, para meter las barras con que será llevado. 30:5 Y harás las barras de madera de cedro, y cubrirlas has de oro. 30:6 Y ponerlo has delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante de la cubierta que está sobre el testimonio, donde yo te testificaré de mí. 30:7 Y quemará sobre él Aarón sahumerio de especias cada mañana, el cual quemará cuando aderezare las lámparas. 30:8 Y cuando Aarón encenderá las lámparas entre las dos tardes, quemará el sahumerio continuamente delante de Jehová por vuestras edades. 30:9 No ofreceréis sobre él sahumerio ajeno, ni holocausto, ni presente, ni tampoco derramaréis sobre él derramadura. 30:10 Y expiará Aarón sobre sus cuernos una vez en el año con la sangre de la expiación de las reconciliaciones, una vez en el año expiará sobre él en vuestras edades. Santidad de santidades será a Jehová. 30:11 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

30:12 Cuando tomares el número de los hijos de Israel por la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su alma, cuando los contares, y no habrá en ellos mortandad por haberlos contado. 30:13 Esto dará cualquiera que pasare por la cuenta, medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte óbolos: la mitad de un siclo será la ofrenda a Jehová. 30:14 Cualquiera que pasare por la cuenta de veinte años arriba dará la ofrenda a Jehová. 30:15 Ni el rico aumentará, ni el pobre disminuirá de medio siclo, cuando dieren la ofrenda a Jehová para hacer expiación por vuestras personas. 30:16 Y tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y darlo has para la

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obra del tabernáculo del testimonio; y será por memorial a los hijos de Israel delante de Jehová para expiar vuestras personas. 30:17 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

30:18 Harás también una fuente de metal con su basa de metal para lavar, y ponerla has entre el tabernáculo del testimonio, y el altar: y pondrás en ella agua; 30:19 Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos sus manos y sus piés:

30:20 Cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, lavarse han con agua, y no morirán: y cuando se llegaren al altar para ministrar, para encender a Jehová la ofrenda encendida; 30:21 Entónces se lavarán las manos y los piés, y no morirán. Y esto tendrán por estatuto perpetuo, él y su simiente por sus generaciones. 30:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

30:23 Y tú tómarte has de las principales especias, de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad de esto, es a saber, doscientos y cincuenta: y de cálamo aromático doscientos y cincuenta:

30:24 Y de casia quinientos al peso del santuario: y de aceite de olivas un hin. 30:25 Y harás de ello el aceite de la santa unción, ungüento de ungüento, obra de perfumador, el cual será el aceite de la santa unción. 30:26 Con el ungirás el tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio; 30:27 Y la mesa, y todos sus vasos; y el candelero, y todos sus vasos; y el altar del perfume, 30:28 Y el altar del holocausto y todos sus vasos, y la fuente y su basa. 30:29 Y consagrarlos has, y serán santidad de santidades: cualquiera cosa que tocare en ellos, será santificada. 30:30 Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y santificarlos has para que sean mis sacerdotes. 30:31 Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras edades. 30:32 Sobre carne de hombre no será untado, ni haréis otro semejante conforme a su composición: santo es, tenerlo heis vosotros por santo. 30:33 Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre algún extraño, será cortado de sus pueblos. 30:34 Dijo más Jehová a Moisés: Tómate especias aromáticas; es a saber, estacte, y uña, y gálbano aromático, e incienso limpio en igual peso:

30:35 Y harás de ello una confección aromática de obra de perfumador, mezclada, pura, y santa. 30:36 Y molerás de ella pulverizando, y de ella pondrás delante del testimonio en el

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tabernáculo del testimonio donde yo te testificaré de mí: Santidad de santidades os será. 30:37 La confección que harás, no os haréis otra según su composición: Santidad te será para Jehová. 30:38 Cualquiera que hiciere otra como ella para olerla, será cortado de sus pueblos.

31:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

31:2 Mira, yo he llamado por su nombre a Beseleel hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Judá, 31:3 Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio, 31:4 Para inventar invenciones para obrar en oro, y en plata, y en metal. 31:5 Y en artificio de piedras para engastar, y en artificio de madera, para obrar en toda obra. 31:6 Y he aquí que yo he puesto con él a Ooliab, hijo de Aquisamec de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado. 31:7 El tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, y la cubierta que estará sobre ella, y todos los vasos del tabernáculo, 31:8 Y la mesa y sus vasos, y el candelero limpio y todos sus vasos, y el altar del perfume, 31:9 Y el altar del holocausto, y todos sus vasos, y la fuente, y su basa, 31:10 Y las vestiduras del servicio, y las santas vestiduras, para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para que sean sacerdotes, 31:11 Y el aceite de la unción, y el perfume aromático para el santuario, el cual harán conforme a todo lo que yo te he mandado. 31:12 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

31:13 Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepais que yo soy Jehová, que os santifico; 31:14 Así que guardaréis el sábado porque santo es a vosotros: El que lo profanare, muriendo morirá: porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. 31:15 Seis dias se hará obra; y el séptimo día sábado de reposo será santo a Jehová:

cualquiera que hiciere obra el día del sábado, muriendo morirá.

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31:16 Guardarán pues el sábado los hijos de Israel, haciendo sábado por sus edades, pacto perpetuo:

31:17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis dias hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó. 31:18 Y dió a Moisés, como acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

32:1 Mas viendo el pueblo que Moises tardaba de descender del monte, juntóse entónces el pueblo contra Aarón, y dijéronle: Levántate, háznos dioses que vayan delante de nosotros: porque a este Moisés, aquel varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos que le haya acontecido. 32:2 Y Aarón les dijo: Apartád los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, y de vuestros hijos, y de vuestras hijas, y traédmelos. 32:3 Entónces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y trajéronlos a Aarón. 32:4 El cual los tomó de las manos de ellos, y formólo con buril, e hizo de ello un becerro de fundición, y dijeron: Israel, estos son tus dioses que te sacaron de tierra de Egipto. 32:5 Y viéndolo Aarón, edificó un altar delante de él, y pregonó Aarón, y dijo:

Mañana será fiesta a Jehová. 32:6 Y el día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron pacíficos: y el pueblo se asentó a comer y a beber, y levantáronse a regocijarse. 32:7 Entónces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende; porque tu pueblo, que sacaste de tierra de Egipto, se ha corrompido. 32:8 Presto se han apartado del camino que yo les mandé; y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado a él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de tierra de Egipto. 32:9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que cierto es pueblo de dura cerviz. 32:10 Ahora pues déjame, que se encienda mi furor en ellos, y los consuma, y a tí yo te pondré sobre gran gente. 32:11 Entónces Moisés oró a la faz de Jehová su Dios, y dijo: Oh, Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor en tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran fortaleza, y con mano fuerte? 32:12 ¿Por qué han de decir los Egipcios, diciendo: Con mal los sacó, para matarlos

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en los montes, y para raerlos de sobre la haz de la tierra? Vuélvete de la ira de tu furor, y arrepiéntete del mal de tu pueblo. 32:13 Acuérdate de Abraham, de Isaac, y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por tí mismo, y dícholes: Yo multiplicaré vuestra simiente como las estrellas del cielo: y daré a vuestra simiente toda esta tierra que he dicho, y tomarla han por heredad para siempre. 32:14 Entónces Jehová se arrepintió del mal, que dijo, que había de hacer a su pueblo. 32:15 Y volvióse Moisés, y descendió del monte trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por sus ambas partes: de una parte y de otra estaban escritas. 32:16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas. 32:17 Y oyendo Josué la voz del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el campo. 32:18 Y él respondió: No es alarido de respuesta de fuertes, ni alarido de respuesta de flacos: alarido de cantar oigo yo. 32:19 Y aconteció, que como él llegó al campo, y vió el becerro, y las danzas, el furor se le encendió a Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y quebrólas al pié del monte. 32:20 Y tomó el becerro que habían hecho, y quemólo en el fuego, y moliólo hasta volverlo en polvos, y esparció los polvos sobre las aguas, y diólo a beber a los hijos de Israel. 32:21 Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traido sobre él tan gran pecado? 32:22 Y respondió Aarón: No se enoje mi señor, tú conoces el pueblo, que es inclinado a mal:

32:23 Porque me dijeron: Háznos dioses que vayan delante de nosotros; que a este Moisés, el varón que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos que le ha acontecido. 32:24 Y yo les respondí: ¿Quién tiene oro? apartádlo. Y diéronmelo, y echélo en el fuego, y salió este becerro. 32:25 Y viendo Moisés el pueblo, que estaba desnudo, (porque Aarón le había desnudado para vergüenza entre sus enemigos,) 32:26 Púsose Moisés a la puerta del real, y dijo: ¿Quién es de Jehová? Venga conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. 32:27 Y él les dijo: Así dijo Jehová, el Dios de Israel: Ponéd cada uno su espada sobre su muslo: pasád y volvéd de puerta a puerta por el campo, y matád cada uno a su

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hermano, y a su amigo, y a su pariente. 32:28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés, y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. 32:29 Entónces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado a Jehová, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que él dé hoy sobre vosotros bendición. 32:30 Y aconteció que el día siguiente Moisés dijo al pueblo: Vosotros habéis pecado un gran pecado: mas yo subiré ahora a Jehová, quizá le aplacaré sobre vuestro pecado. 32:31 Entónces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Yo te ruego: este pueblo ha pecado un pecado grande, porque se hicieron dioses de oro, 32:32 Que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro, que has escrito. 32:33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a este raeré yo de mi libro. 32:34 Vé pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho: he aquí, mi ángel irá delante de tí, que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado. 32:35 E hirió Jehová al pueblo, porque habían hecho el becerro que hizo Aarón.

33:1 Y Jehová dijo a Moisés: Vé, sube de aquí, tu y el pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra, de la cual yo juré a Abraham, Isaac, y Jacob, diciendo: A tu simiente la daré:

33:2 Y yo enviaré delante de tí el ángel, y echaré fuera al Cananeo, y al Amorreo, y al Jetteo, y al Ferezeo, y al Heveo, y al Jebuseo, 33:3 A la tierra que corre leche y miel: porque yo no subiré en medio de tí, porque eres pueblo de dura cerviz, porque yo no te consuma en el camino. 33:4 Y oyendo el pueblo esta mala palabra, pusieron luto, y ninguno puso sobre si sus atavíos. 33:5 Y Jehová dijo a Moisés: Dí a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz: en un momento subiré en medio de tí, y te consumiré: quítate pues ahora tus atavíos que yo sabré lo que te tengo de hacer. 33:6 Entónces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Oreb. 33:7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y extendiólo fuera del campo, léjos del campo, y llamóle: El Tabernáculo del testimonio: y fué, que cualquiera que requería a Jehová, salía al tabernáculo del testimonio, que estaba fuera del campo.

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33:8 Y era, que cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada uno en pié a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo:

33:9 Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía, y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés. 33:10 Y viendo todo el pueblo la columna de la nube, que estaba a la puerta del tabernáculo, todo el pueblo se levantaba; cada uno a la puerta de su tienda, y adoraba.

33:11 Y hablada Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero,

y volvíase al campo: mas el mozo Josué, hijo de Nun, su criado, nunca se apartaba

de en medio del tabernáculo. 33:12 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo, y tú no me has aun declarado, a quien has de enviar conmigo: y tú dices: Yo te he conocido por nombre, y aun has hallado gracia en mis ojos. 33:13 Ahora pues, si he hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que me muestres tu camino, para que te conozca; porque halle gracia en tus ojos: y mira, que tu pueblo es aquesta gente. 33:14 Y él dijo: Mi faz irá contigo, y te haré descansar. 33:15 Y él le respondió: Si tu faz no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 33:16 ¿Y en qué se parecerá aquí, que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la haz de la tierra? 33:17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia én mis ojos, y yo te he conocido por nombre. 33:18 El entónces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria. 33:19 Y él respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y llamaré por el nombre de Jehová delante de tí; y habré misericordia del que tendré misericordia,

y seré clemente al que seré clemente.

33:20 Dijo más: No podrás ver mi faz; porque no me verá hombre, y vivirá. 33:21 Y dijo más Jehová: He aquí lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña. 33:22 Y será, que cuando pasare mi gloria, yo te pondre en un resquicio de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 33:23 Después yo apartaré mi mano, y verás mis espaldas, mas mi rostro no se verá.

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34:1 Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y yo escribiré sobre aquellas tablas las palabras que estaban sobre las tablas primeras que quebraste. 34:2 Apercíbete pues para mañana, y sube por la mañana en el monte de Sinaí, y estáme allí sobre la cumbre del monte. 34:3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte: ni oveja ni buey pazcan delante del monte. 34:4 Y él alisó dos tablas de piedra como las primeras, y levantóse por la mañana, y subió al monte de Sinaí, como Jehová le mandó, y tomó en su mano las dos tablas de piedra. 34:5 Y Jehová descendió en una nube, y estuvo allí con él, y llamó en el nombre de Jehová. 34:6 Y pasando Jehová por delante de él, clamó: Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; luengo de iras, y grande en misericordia y verdad:

34:7 Que guarda la misericordia en millares; que suelta la iniquidad, la rebelión, y el pecado: y que absolviendo no absolverá; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos. 34:8 Entónces Moisés apresurándose abajó la cabeza en tierra y encorvóse:

34:9 Y dijo: Si ahora he hallado gracia en tus ojos, Señor, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad, y nuestro pecado, y poseenos. 34:10 Y él dijo: He aquí, yo hago concierto delante de todo tu pueblo: haré maravillas, que no han sido hechas en toda la tierra, ni en todas las gentes, y verá todo el pueblo, en medio del cual tú estás, la obra de Jehová; porque ha de ser cosa terrible, la que yo hago contigo. 34:11 Guárdate de lo que yo te mando hoy: he aquí que yo echo de delante de tu presencia al Amorreo, y al Cananeo, y al Jetteo, y al Ferezeo, y al Heveo, y al Jebuseo. 34:12 Guárdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, porque no sean por tropezadero en medio de tí. 34:13 Mas derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y talaréis sus bosques. 34:14 Porque no te inclinarás a dios ajeno, que Jehová, cuyo nombre es Zeloso, Dios zeloso es. 34:15 Por tanto no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque ellos fornicarán en pos de sus dioses, y sacrificarán a sus dioses, y llamarte han y comerás de sus sacrificios:

34:16 O tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus

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dioses, harán también fornicar tus hijos en pos de los dioses de ellas. 34:17 No harás dioses de fundición para tí. 34:18 La fiesta de las cenceñas guardarás: siete dias comerás por leudar, como te he mandado, en el tiempo de el mes de Abib, porque en el mes de Abib saliste de Egipto. 34:19 Toda abertura de matriz mía es; y todo tu ganado que será macho, abertura de la vaca, y de la oveja, será mío. 34:20 Empero el primogénito del asno redimirás con cordero; y si no lo redimieres, cortarle has la cabeza. Todo primogénito de tus hijos redimirás; y no serán vistos vacíos delante de mí. 34:21 Seis dias trabajarás, mas en el séptimo día cesarás: en la arada y en la siega cesarás. 34:22 Y la fiesta de las semanas te harás a los principios de la siega del trigo; y la fiesta de la cosecha a la vuelta del año. 34:23 Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador Jehová, Dios de Israel. 34:24 Porque yo echaré las gentes de delante tu faz, y ensancharé tu término: y ninguno codiciará tu tierra, cuando tú subieres para ser visto delante de Jehová tu Dios tres veces en el año. 34:25 No sacrificarás sobre leudo la sangre de mi sacrificio: ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la páscua. 34:26 El principio de los primeros frutos de tu tierra meterás en la casa de Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. 34:27 Y Jehová dijo a Moisés: Escríbete estas palabras, porque conforme a estas palabras he hecho la alianza contigo, y con Israel. 34:28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta dias, y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua: y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras. 34:29 Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte de Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, como descendió del monte, él no sabía que la tez de su rostro resplandecia, después que hubo hablado con él. 34:30 Y miró Aarón y todos los hijos de Israel a Moisés, y he aquí que la tez de su rostro era resplandeciente, y hubieron miedo de llegarse a él. 34:31 Y llamólos Moisés, y tornaron a él Aarón y todos los príncipes de la congregación: y Moisés les habló. 34:32 Y después se llegaron todos los hijos de Israel, a los cuales mandó todas las cosas que Jehová le había dicho en el monte de Sinaí. 34:33 Y cuando hubo acabado Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su

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rostro. 34:34 Y cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, quitaba el velo, hasta que salía; y salido hablaba con los hijos de Israel, lo que le era mandado. 34:35 Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés que la tez de su rostro era resplandeciente, y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con él.

35:1 E hizo juntar Moisés toda la congregación de los hijos de Israel, y díjoles: Estas son las cosas, que Jehová ha mandado que hagáis:

35:2 Seis dias se hará obra; mas el día séptimo os será santo, sábado de reposo a Jehová, cualquiera que hiciere en él obra, morirá. 35:3 No encenderéis fuego en todas vuestras moradas en el día del sábado. 35:4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado, diciendo:

35:5 Tomád de entre vosotros ofrenda para Jehová: todo liberal de su corazón la traerá a Jehová, oro, plata, y metal, 35:6 Y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino, y pelos de cabras, 35:7 Y cueros rojos de carneros, y cueros de tejones, y madera de cedro, 35:8 Y aceite para la luminaria, y especias aromáticas para el aceite de la unción, y para el perfume aromático, 35:9 Y piedras de onix, y las piedras de los engastes para el efod y para el pectoral. 35:10 Y todo sabio de corazón, que habrá entre vosotros, vendrán y harán todas las cosas que ha mandado Jehová:

35:11 El tabernáculo, su tienda, y su cobertura, y sus sortijas, y sus tablas, sus barras, sus columnas, y sus basas; 35:12 El arca y sus barras, la cubierta, y el velo de la tienda; 35:13 La mesa y sus barras, y todos sus vasos, y el pan de la proposición; 35:14 Y el candelero de la luminaria, y sus vasos, y sus candilejas, y el aceite de la luminaria; 35:15 Y el altar del perfume y sus barras, y el aceite de la unción, y el perfume aromático, y el pabellón de la puerta para la entrada del tabernáculo; 35:16 El altar del holocausto, y su criba de metal, y sus barras, y todos sus vasos, y la fuente, y su basa; 35:17 Las cortinas del patio, sus columnas, y sus basas, y el pabellón de la puerta del patio;

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35:18 Las estacas del tabernáculo, y las estacas del patio, y sus cuerdas; 35:19 Las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario; es a saber, las santas vestiduras de Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para servir en el sacerdocio. 35:20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 35:21 Y vino todo varón a quien su corazón levantó, y todo aquel a quien su espíritu le dió voluntad, y trajeron ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo del testimonio, y para toda su obra, y para las santas vestiduras. 35:22 Y vinieron así hombres como mujeres, todo voluntario de corazón, y trajeron ajorcas, y zarcillos, y anillos, y brazaletes, y toda joya de oro, y cualquiera ofrecía ofrenda de oro a Jehová. 35:23 Todo hombre que se hallaba con cárdeno, o púrpura, o carmesí, o lino fino, o pelos de cabras, o cueros rojos de carneros, o cueros de tejones, lo traía. 35:24 Cualquiera que ofrecía ofrenda de plata, o de metal, traía la ofrenda a Jehová:

y todo hombre que se hallaba con madera de cedro, la traía para toda la obra del

servicio. 35:25 Ítem, todas las mujeres sabias de corazón hilaban de sus manos, y traían lo que habían hilado, cárdeno, o púrpura, o carmesí, o lino fino. 35:26 Y todas las mujeres, cuyo corazón las levantó en sabiduría, hilaron pelos de cabras. 35:27 Y los príncipes trajeron las piedras de onix, y las piedras de los engastes para el efod, y el pectoral;

35:28 Y la especia aromática, y aceite para la luminaria, y para el aceite de la unción,

y para el perfume aromático.

35:29 Todo hombre y mujer que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra que Jehová había mandado por Moisés que hiciesen, trajeron los hijos de Israel

ofrenda voluntaria a Jehová. 35:30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirád, Jehová ha llamado por su nombre a Beseleel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Judá. 35:31 Y lo ha henchido de Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio; 35:32 Para inventar invenciones para obrar en oro, y en plata, y en metal; 35:33 Y en obra de pedrería para engastar, y en obra de madera, para obrar en toda obra de invención:

35:34 Y ha puesto en su corazón para que pueda enseñar él y Ooliab, hijo de Aquisamec, de la tribu de Dan. 35:35 Y los ha henchido de sabiduría de corazón para que hagan toda obra de

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artificio, y de invención, y de recamado, en cárdeno, y en púrpura, y en carmesí, y en lino fino, y en telar, para que hagan toda obra, e inventen toda invención.

36:1 É hizo Beseleel, y Ooliab, y todo hombre sabio de corazón, a quien Jehová dió sabiduría e inteligencia para que supiesen hacer toda la obra del servicio del santuario, todas las cosas que había mandado Jehová. 36:2 Y Moisés llamó a Beseleel y a Ooliab, y a todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había dado Jehová sabiduría, y a todo hombre a quien su corazón levantó para llegarse a la obra para hacer en ella. 36:3 Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traido para la obra del servicio del santuario para hacerla, y ellos le traían aun ofrenda voluntaria cada mañana. 36:4 Y vinieron todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía, 36:5 Y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que es menester para hacer la obra para el ministerio, que Jehová ha mandado que se haga. 36:6 Entónces Moisés mandó pregonar por el campo, diciendo: Ningún hombre ni mujer hagan más obra para ofrecer al santuario. Y así fué el pueblo prohibido de ofrecer. 36:7 Y tenían hacienda abasto para hacer toda la obra, y sobraba. 36:8 Y todos los sabios de corazón entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas, de lino torcido, y de cárdeno, y de púrpura, y de carmesí, las cuales hicieron de obra de artífice con querubines. 36:9 La longura de la una cortina era de veinte y ocho codos, y la anchura de cuatro codos, todas las cortinas tenían una misma medida. 36:10 Y juntó las cinco cortinas la una con la otra, y las otras cinco cortinas juntó la una con la otra. 36:11 E hizo las lazadas de cárdeno en la orilla de la una cortina, en el cabo a la juntura y así hizo en la orilla en el cabo de la segunda cortina, en la juntura. 36:12 Cincuenta lazadas hizo en la una cortina, y otras cincuenta en la segunda cortina, en el cabo, en la juntura, las unas lazadas en frente de las otras. 36:13 Hizo también cincuenta corchetes de oro con los cuales juntó las cortinas la una con la otra, e hizose un tabernáculo. 36:14 Hizo asimismo cortinas de pelos de cabras para la tienda sobre el tabernáculo, e hízolas once.

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36:15 La longura de la una cortina era de treinta codos, y la anchura de cuatro codos, las once cortinas tenían una misma medida. 36:16 Y juntó por sí las cinco cortinas, y las seis cortinas por sí. 36:17 E hizo cincuenta lazadas en la orilla de la postrera cortina en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la otra cortina en la juntura. 36:18 Hizo también cincuenta corchetes de metal para juntar la tienda que fuese una. 36:19 E hizo un cobertor para la tienda de cueros rojos de carnero, y otro cobertor encima de cueros de tejones. 36:20 E hizo las tablas para el tabernáculo de madera de cedro estantes. 36:21 La longura de cada tabla de diez codos, y de codo y medio la anchura. 36:22 Cada tabla tenía dos quicios enclavijados el uno delante del otro, así hizo todas las tablas del tabernáculo. 36:23 E hizo las tablas para el tabernáculo, veinte tablas al lado del austro, al mediodía. 36:24 Hizo también las cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de la una tabla para sus dos quicios, y otras dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios. 36:25 Y en el otro lado del tabernáculo, en el lado del aquilón, hizo otras veinte tablas, 36:26 Con sus cuarenta basas de plata, dos basas debajo de la una tabla, y otras dos basas debajo de la otra tabla. 36:27 Y en el lado occidental del tabernáculo hizo seis tablas. 36:28 A las esquinas del tabernáculo en los dos lados hizo dos tablas. 36:29 Las cuales se juntaban por abajo, y asimismo por arriba a una sortija; y así hizo a la una y a la otra en las dos esquinas. 36:30 Y así eran ocho tablas, y sus basas de plata diez y seis, dos basas debajo de cada tabla. 36:31 E hizo las barras de madera de cedro, cinco para las tablas del un lado del tabernáculo, 36:32 Y otras cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y otras cinco barras para las tablas del lado del tabernáculo a las esquinas del occidente. 36:33 E hizo que la barra del medio pasase por medio de las tablas del un cabo al otro. 36:34 Y cubrió las tablas de oro, e hizo de oro las sortijas de ellas por donde pasasen las barras, y cubrió de oro las barras. 36:35 Hizo asimismo el velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, el cual hizo de obra de artífice con querubines.

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36:36 E hizo para él cuatro columnas de cedro, y cubriólas de oro, los capiteles de las cuales eran de oro, e hizo para ellas cuatro basas de plata de fundición. 36:37 Hizo asimismo el velo para la puerta del tabernáculo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, de obra de recamador; 36:38 Con sus cinco columnas y sus capiteles, y cubrió las cabezas de ellas y sus molduras de oro, y sus cinco basas hizo de metal.

37:1 Hizo también Beseleel el arca de madera de cedro, su longura era de dos codos y medio, y de codo y medio su anchura, y su altura de otro codo y medio. 37:2 Y cubrióla de oro puro por de dentro y por de fuera, e hízole una corona de oro al rededor. 37:3 Y fundióle cuatro sortijas de oro a sus cuatro esquinas, en el un lado dos sortijas, y en el otro lado otras dos sortijas. 37:4 Hizo también las barras de madera de cedro, y cubriólas de oro. 37:5 Y metió las barras por las sortijas a los lados del arca para llevar el arca. 37:6 Hizo asimismo la cubierta de oro puro: su longura de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. 37:7 Ítem, hizo los dos querubines de oro, los cuales hizo de martillo, a los dos cabos de la cubierta. 37:8 El un querubín de esta parte al un cabo, y el otro querubín de la otra parte al otro cabo de la cubierta: hizo los querubines a sus dos cabos. 37:9 Y los querubines extendían sus alas por encima cubriendo con sus alas la cubierta; y sus rostros el uno contra el otro, los rostros de los querubines a la cubierta. 37:10 Hizo también la mesa de madera de cedro, su longura de dos codos, y su anchura de un codo, y de codo y medio su altura. 37:11 Y cubrióla de oro puro, e hízole una corona de oro al derredor. 37:12 Hízole también una moldura de anchura de una mano al rededor, a la cual moldura hizo la corona de oro al derredor. 37:13 Hízole también de fundición cuatro sortijas de oro, y púsolas a las cuatro esquinas, que estaban a los cuatro piés de ella. 37:14 Delante de la moldura estaban las sortijas, por las cuales se metiesen las barras para llevar la mesa. 37:15 Hizo también las barras de madera de cedro para llevar la mesa, y cubriólas de oro.

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37:16 Ítem, hizo los vasos que habían de estar sobre la mesa, sus platos, y sus cucharones, y sus cubiertas, y sus tazones con que se había de cubrir el pan, de oro fino. 37:17 Hizo asimismo el candelero de oro puro, el cual hizo de martillo: su pié, yu su caña, sus copas, sus manzanas, y sus flores eran de lo mismo. 37:18 De sus lados salían seis cañas, las tres cañas del un lado del candelero, y las otras tres cañas del otro lado del candelero. 37:19 En la una caña había tres copas almendradas, una manzana, y una flor: y en la otra caña otras tres copas almendradas, otra manzana y otra flor: y así en todas las seis cañas que salían del candelero. 37:20 Y en el mismo candelero había cuatro copas almendradas, sus manzanas, y sus flores. 37:21 Y una manzana debajo de las unas dos cañas de lo mismo, y otra manzana debajo de las otras dos cañas de lo mismo, y otra manzana debajo de las otras dos cañas de lo mismo, por las seis cañas que salían de él. 37:22 Sus manzanas y sus cañas eran de lo mismo, todo era una pieza de martillo de oro puro. 37:23 Hizo asimismo sus candilejas siete, y sus despabiladeras, y sus paletas de oro puro. 37:24 De un talento de oro puro lo hizo a él y a todos sus vasos. 37:25 Hizo también el altar del perfume de madera de cedro: un codo su longura, y otro codo su anchura, cuadrado: y dos codos su altura, y sus cuernos eran de la misma pieza. 37:26 Y cubriólo de oro puro, su mesa y sus paredes al rededor, y sus cuernos: e hízole una corona de oro al derredor. 37:27 Hízole también dos sortijas de oro debajo de la corona en las dos esquinas a los dos lados, para pasar por ellas las barras con que había de ser llevado. 37:28 Y las barras hizo de madera de cedro, y cubriólas de oro. 37:29 Hizo asimismo el aceite de la unción santo, y el perfume aromático fino, de obra de perfumador.

38:1 É hizo el altar del holocausto de madera de cedro, su longura de cinco codos, y su anchura de otros cinco codos, cuadrado, y de tres codos su altura. 38:2 E hízole sus cuernos a sus cuatro esquinas, los cuales eran de la misma pieza, y cubriólo de metal.

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38:3 Hizo asimismo todos los vasos del altar, calderones, y badiles, y lebrillos, y garfios, y palas: todos sus vasos hizo de metal. 38:4 E hizo la criba para el altar de hechura de red de metal, en su cerco debajo hasta el medio de él. 38:5 E hizo de fundición cuatro sortijas para la criba de metal a los cuatro cabos para meter las barras. 38:6 E hizo las barras de madera de cedro, y cubriólas de metal. 38:7 Y metió las barras por las sortijas a los lados del altar para llevarlo con ellas, el cual hizo hueco de tablas. 38:8 Ítem, hizo la fuente de metal y su basa de metal de los espejos de las que velaban a la puerta del tabernáculo del testimonio. 38:9 Ítem, hizo el patio a la parte del mediodía austral; las cortinas del patio eran de cien codos de lino torcido. 38:10 Sus columnas veinte, y las basas de ellas veinte de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 38:11 Y a la parte del aquilón cortinas de cien codos: sus columnas veinte, y las basas de ellas veinte, de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 38:12 A la parte del occidente cortinas de cincuenta codos: sus columnas diez, y las basas de ellas diez: los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 38:13 Y a la parte oriental al oriente, cortinas de cincuenta codos. 38:14 Al un lado cortinas de quince codos, sus tres columnas con sus tres basas. 38:15 Al otro lado de la una parte y de la otra de la puerta del patio, cortinas de a quince codos, sus tres columnas, con sus tres basas. 38:16 Todas las cortinas del patio al derredor eran de lino torcido. 38:17 Y las basas de las columnas, de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. Y las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata, asimismo todas las columnas del patio tenían molduras de plata. 38:18 Y el pabellón de la puerta del patio de obra de recamado de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido: la longura de veinte codos, y la altura en la anchura de cinco codos y conforme a las cortinas del patio. 38:19 Y sus columnas cuatro con sus basas cuatro de metal, y sus corchetes de plata, y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata. 38:20 Y todas las estacas del tabernáculo y del patio al rededor de metal. 38:21 Estas son las cuentas del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio, lo cual fué contado por dicho de Moisés por mano de Itamar hijo de Aarón, sacerdote, para el ministerio de los Levitas. 38:22 Y Beseleel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que

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Jehová mandó a Moisés. 38:23 Y con el Ooliab, hijo de Aquisamec, de la tribu de Dan, maestro e ingeniero, y recamador en cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino. 38:24 Todo el oro gastado en la obra, en toda la obra del santuario, el cual fué oro de ofrenda, fué veinte y nueve talentos, y sietecientos y treinta siclos, al siclo del santuario. 38:25 Y la plata de los contados de la congregación fué cien talentos, y mil y sietecientos y setenta y cinco siclos, al siclo del santuario. 38:26 Medio por cabeza, medio siclo, al siclo del santuario, a todos los que pasaron por cuenta de edad de veinte años y arriba, que fueron seiscientos y tres mil y quinientos y cincuenta. 38:27 Hubo además cien talentos de plata para hacer de fundición las basas del santuario, y las basas del velo, en cien basas cien talentos, a talento por basa. 38:28 Y de mil y siete cientos y setenta y cinco siclos hizo los capiteles de las columnas, y cubrió los capiteles de ellas, y las ciñó. 38:29 Y el metal de la ofrenda fué setenta talentos, y dos mil y cuatrocientos siclos. 38:30 Del cual hizo las basas de la puerta del tabernáculo del testimonio, y el altar de metal, y su criba de metal, y todos los vasos del altar. 38:31 Y las basas del patio al derredor, y las basas de la puerta del patio, y todas las estacas del tabernáculo, y todas las estacas del patio al rededor.

39:1 Y del cárdeno, y púrpura, y carmesí, hicieron las vestiduras del ministerio para ministrar en el santuario; y asimismo hicieron las santas vestiduras que eran para Aarón, como Jehová lo mandó a Moisés. 39:2 Hizo también el efod de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 39:3 Y extendieron las planchas de oro, y cortaron los hilos para tejer entre el cárdeno, y entre la púrpura, y entre el carmesí, y entre el lino, por obra de artífice. 39:4 Hiciéronle los espaldares que se juntasen, y juntábanse en sus dos lados. 39:5 Y el cinto del efod, que estaba sobre él, era de lo mismo, conforme a su obra de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, como Jehová lo había mandado a Moisés. 39:6 Y labraron las piedras oniquinas cercadas de engastes de oro, grabadas de grabadura de sello con los nombres de los hijos de Israel:

39:7 Y púsolas sobre las hombreras del efod, por piedras de memoria a los hijos de Israel, como Jehová lo había mandado a Moisés.

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39:8 Hizo también el pectoral de obra de artífice, como la obra del efod, de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 39:9 Era cuadrado: doblado hicieron el pectoral, su longura era de un palmo, y de otro palmo su anchura, doblado. 39:10 Y engastaron en él cuatro órdenes de piedras. El órden era un rubí, una esmeralda, y una crisólita, el primer órden. 39:11 El segundo órden, un carbunclo, un zafiro, y un diamante. 39:12 El tercer órden, un topacio, una turquesa, y un ametisto. 39:13 Y el cuarto órden, un tarsis, un onix, y un jaspe, cercadas y engastadas en sus engastes de oro. 39:14 Las cuales piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel doce, conforme a los nombres de ellos, de grabadura de sello, cada una conforme a su nombre, según las doce tribus. 39:15 Hicieron también sobre el pectoral las cadenas pequeñas de hechura de trenza, de oro puro. 39:16 Hicieron asimismo los dos engastes, y las dos sortijas de oro, las cuales dos sortijas de oro pusieron en los dos cabos del pectoral. 39:17 Y pusieron las dos trenzas de oro en aquellas dos sortijas en los cabos del pectoral. 39:18 Y los dos cabos de las dos trenzas pusieron en los dos engastes, los cuales pusieron sobre las hombreras del efod en la parte delantera de él. 39:19 E hicieron otras dos sortijas de oro, que pusieron en los dos cabos del pectoral en su orilla a la parte baja del efod. 39:20 Hicieron más otras dos sortijas de oro, las cuales pusieron en las dos hombreras del efod abajo en la parte delantera, delante de su juntura sobre el cinto del efod. 39:21 Y ataron el pectoral de sus sortijas a las sortijas del mismo efod con un cordón de cárdeno, para que estuviese sobre el cinto del mismo efod, y el pectoral no se apartase del efod, como Jehová lo había mandado a Moisés. 39:22 Hizo también el manto del efod de obra de tejedor todo de cárdeno. 39:23 Con su collar en medio de él, como el collar de un coselete, con un borde al rededor del collar, porque no se rompiese. 39:24 E hicieron en las orillas del manto las granadas de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 39:25 Hicieron también las campanillas de oro puro, las cuales campanillas pusieron entre las granadas por las orillas del manto al derredor, entre las granadas. 39:26 Una campanilla y una granada, una campanilla y una granada, en las orillas

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del manto, al rededor, para ministrar, como Jehová lo mandó a Moisés. 39:27 E hicieron las túnicas de lino fino de obra de tejedor para Aarón, y para sus hijos. 39:28 Asimismo la mitra de lino fino, y las orladuras de los chapeos de lino fino, y los pañetes de lino, de lino torcido. 39:29 Ítem, el cinto de lino torcido, y de cárdeno, y púrpura, y carmesí, de obra de recamador, como Jehová lo mandó a Moisés. 39:30 Ítem, hicieron la plancha, la corona de la santidad, de oro puro, y escribieron en ella de grabadura de sello el rotulo, SANTIDAD A JEHOVÁ. 39:31 Y pusieron sobre ella un cordón de cárdeno para ponerla sobre la mitra encima, como Jehová lo había mandado a Moisés. 39:32 Y fué acabada toda la obra del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio. E hicieron los hijos de Israel como Jehová lo había mandado a Moisés: así lo hicieron. 39:33 Y trajeron el tabernáculo a Moisés; el tabernáculo y todos sus vasos, sus corchetes, sus tablas, sus barras, y sus columnas y sus basas, 39:34 Y la cobertura de pieles rojas de carneros, y la cobertura de pieles de tejones, y el velo del pabellón, 39:35 El arca del testimonio, y sus barras, y la cubierta, 39:36 La mesa, todos sus vasos, y el pan de la proposición, 39:37 El candelero limpio, sus candilejas, las candilejas de la ordenanza, y todos sus vasos, y el aceite de la luminaria, 39:38 Y el altar de oro, y el aceite de la unción, y el perfume aromático, y el pabellón para la puerta del tabernáculo, 39:39 El altar de metal, y su criba de metal, sus barras, y todos sus vasos, y la fuente y su basa, 39:40 Las cortinas del patio, y sus columnas y sus basas, y el pabellón para la puerta del patio, y sus cuerdas, y sus estacas, y todos los vasos del servicio del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio, 39:41 Las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las santas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para ministrar en el sacerdocio. 39:42 Conforme a todas las cosas que Jehová había mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra. 39:43 Y vió Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y bendíjolos.

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40:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

40:2 En el día del mes primero, el primero del mes harás levantar el tabernáculo, el tabernáculo del testimonio. 40:3 Y pondrás en él el arca del testimonio, y cubrirla has con el velo. 40:4 Y meterás la mesa, y ponerla has en órden: y meterás el candelero, y encenderás sus lámparas. 40:5 Y pondrás el altar de oro para el perfume delante del arca del testimonio: y pondrás el pabellón de la puerta del tabernáculo. 40:6 Después pondrás el altar del holocausto delante de la puerta del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio. 40:7 Luego pondrás la fuente entre el tabernáculo del testimonio y el altar: y pondrás agua en ella. 40:8 Finalmente pondrás el patio al rededor, y el pabellón de la puerta del patio. 40:9 Y tomarás el aceite de la unción, y ungirás el tabernáculo, y todo lo que estará en él, y santificarlo has con todos sus vasos, y será santo. 40:10 Y ungirás también el altar del holocausto, y todos sus vasos: y santificarás el altar, y será el altar santidad de santidades. 40:11 Asimismo ungirás la fuente y su basa, y santificarla has. 40:12 Y harás llegar a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y lavarlos has con agua. 40:13 Y harás vestir a Aarón las santas vestiduras, y ungirle has, y consagrarle has, para que sea mi sacerdote. 40:14 Después harás llegar sus hijos, y vestirles has las túnicas. 40:15 Y ungirles has como ungiste a su padre, y serán mis sacerdotes: y será, que su unción les será por sacerdocio perpetuo por sus generaciones. 40:16 E hizo Moisés conforme a todo lo que Jehová le mandó: así lo hizo. 40:17 Así en el mes primero, en el segundo año al primero del mes, el tabernáculo, fué levantado. 40:18 E hizo Moisés levantar el tabernáculo, y puso sus basas, y puso sus tablas, y puso sus barras, e hizo alzar sus columnas. 40:19 Y tendió la tienda sobre el tabernáculo, y puso el cobertor sobre el tabernáculo encima, como Jehová había mandado a Moisés. 40:20 Y tomó, y puso el testimonio en el arca; y puso las barras sobre el arca: y la cubierta sobre el arca encima. 40:21 Y metió el arca en el tabernáculo: y puso el velo de la tienda, y cubrió el arca del testimonio, como Jehová había mandado a Moisés. 40:22 Y puso la mesa en el tabernáculo del testimonio al lado del aquilón del

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pabellón fuera del velo. 40:23 Y sobre ella puso por órden los panes delante de Jehová, como Jehová había mandado a Moisés. 40:24 Y puso el candelero en el tabernáculo del testimonio en frente de la mesa, al lado del mediodía del pabellón. 40:25 Y encendió las lámparas delante de Jehová, como Jehová había mandado a Moisés. 40:26 Puso también el altar de oro en el tabernáculo del testimonio, delante del velo. 40:27 Y encendió sobre él el perfume aromático, como Jehová había mandado a Moisés. 40:28 Puso asimsimo el pabellón de la puerta del tabernáculo. 40:29 Y puso el altar del holocausto a la puerta del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio: y ofreció sobre el holocausto y presente, como Jehová había mandado a Moisés. 40:30 Y puso la fuente entre el tabernáculo del testimonio y el altar: y puso en ella agua para lavar. 40:31 Y lavaban en ella Moisés, y Aarón, y sus hijos sus manos y sus piés. 40:32 Cuando entraban en el tabernáculo del testimonio, y cuando se llegaban al altar se lavaban, como Jehová había mandado a Moisés. 40:33 Finalmente levantó el patio en derredor del tabernáculo y del altar, y puso el pabellón de la puerta del patio: y así acabó Moisés la obra. 40:34 Entónces una nube cubrió el tabernáculo del testimonio, y la gloria de Jehová hinchió el tabernáculo. 40:35 Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo del testimonio, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo tenía lleno. 40:36 Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus partidas. 40:37 Y si la nube no se alzaba, no se partían, hasta el día que ella se alzaba. 40:38 Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche en él, en ojos de toda la casa de Israel en todas sus partidas.

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LEVÍTICO

1:1 Y llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo del testimonio, diciendo:

1:2 Habla a los hijos de Israel, y díles: Cuando alguno de entre vosotros ofreciere ofrenda a Jehová de animales, de vacas, o de ovejas haréis vuestra ofrenda. 1:3 Si su ofrenda fuere holocausto de vacas, macho perfecto lo ofrecerá; a la puerta del tabernáculo del testimonio lo ofrecerá, según su voluntad, delante de Jehová. 1:4 Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y él lo aceptará para expiarlo. 1:5 Entónces degollará el becerro en la presencia de Jehová, y los sacerdotes, hijos de Aarón, ofrecerán la sangre, y rociarla han sobre el altar al derredor, el cual está a la puerta del tabernáculo del testimonio. 1:6 Y desollará el holocausto, y cortarlo ha en sus piezas. 1:7 Y los hijos de Aarón sacerdote pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego. 1:8 Luego los sacerdotes, hijos de Aarón, compondrán las piezas, la cabeza y el redaño, sobre la leña, que está sobre el fuego que está encima del altar. 1:9 Y sus intestinos y sus piernas lavará con agua, y el sacerdote hará perfume de todo sobre el altar; y esto será holocausto, ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová. 1:10 Y si su ofrenda fuere de ovejas, de los corderos, o de las cabras para holocausto, macho perfecto lo ofrecerá. 1:11 Y degollarlo ha al lado del altar al aquilón delante de Jehová; y los sacerdotes, hijos de Aarón, rociarán su sangre sobre el altar al derredor. 1:12 Y cortarlo ha en sus piezas, y su cabeza y su redaño; y el sacerdote las compondrá sobre la leña que está sobre el fuego, que está encima del altar. 1:13 Y sus entrañas, y sus piernas lavará con agua, y ofrecerlo ha todo el sacerdote, y hará de ello perfume sobre el altar; y esto será holocausto, ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová. 1:14 Y si el holocausto se hubiere de ofrecer a Jehová de aves, ofrecerá su ofrenda de tórtolas, o de palominos. 1:15 Y el sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y quitarle ha la cabeza, y hará perfume sobre el altar, y su sangre será esprimida sobre la pared del altar. 1:16 Y quitarle ha el buche con las plumas, lo cual echará junto al altar hacia el oriente en el lugar de las cenizas. 1:17 Y henderla ha por entre sus alas; mas no la partirá: y el sacerdote hará de ella

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perfume sobre el altar, sobre la leña que está sobre el fuego, y esto será holocausto, ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová.

2:1 Y cuando alguna persona ofreciere ofrenda de presente a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso. 2:2 Y traerla ha a los sacerdotes, hijos de Aarón, y de allí tomará su puño lleno de su flor de harina; y de su aceite, con todo su incienso, y el sacerdote hará perfume de ello sobre el altar: y esto será ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová. 2:3 Y la sobra del presente será de Aarón y de sus hijos, santidad de santidades de las ofrendas encendidas de Jehová. 2:4 Y cuando ofrecieres ofrenda de presente cocida en horno, serán tortas de flor de harina sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite. 2:5 Mas si tu presente fuere ofrenda de sartén, será de flor de harina sin levadura amasada con aceite, 2:6 La cual partirás en piezas, y echarás aceite sobre ella: esto será presente. 2:7 Y si tu presente fuere ofrenda de cazuela, hacerse ha de flor de harina con aceite. 2:8 Y traerás a Jehová el presente que se hará de estas cosas, y ofrecerlo has al sacerdote, el cual lo llegará al altar. 2:9 Y tomará el sacerdote de aquel presente su memorial, y hará perfume sobre el altar; y esto será ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová. 2:10 Y la sobra del presente será de Aarón y de sus hijos, santidad de santidades de las ofrendas encendidas de Jehová. 2:11 Ningún presente que ofreciereis a Jehová, será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel hareis ofrenda de perfume a Jehová. 2:12 En la ofrenda de las primicias las ofrecereis a Jehová; mas no subirán sobre el altar por olor de holganza. 2:13 Y toda ofrenda de tu presente, salarás con sal, y no harás que falte jamás la sal de la alianza de tu Dios de tu presente: en toda ofrenda tuya ofrecerás sal. 2:14 Y si ofrecieres a Jehová presente de primicias, tostarás al fuego las espigas verdes, y el grano majado ofrecerás por ofrenda de tus primicias. 2:15 Y pondrás sobre ella aceite, y pondrás también sobre ella incienso, y esto será presente. 2:16 Y el sacerdote hará el perfume de su memorial de su grano majado, y de su aceite con todo su incienso, y esto será ofrenda encendida a Jehová.

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3:1 Y si su ofrenda fuere sacrificio de paces; si hubiere de ofrecer el sacrificio de vacas, macho, o hembra, sin tacha lo ofrecerá delante de Jehová. 3:2 Y pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y degollarla ha a la puerta del tabernáculo del testimonio, y los sacerdotes, hijos de Aarón, esparcirán su sangre sobre el altar al derredor. 3:3 Luego ofrecerá del sacrificio de las paces por ofrenda encendida a Jehová el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que está sobre los intestinos, 3:4 Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y sobre los ijares, y quitará el redaño que está sobre el hígado con los riñones. 3:5 Y los hijos de Aarón harán de ello perfume sobre el altar con el holocausto que estará sobre la leña que está encima del fuego: y esto será ofrenda de olor de holganza a Jehová. 3:6 Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paces a Jehová, macho o hembra, sin tacha lo ofrecerá. 3:7 Si ofreciere cordero por su ofrenda, ofrecerlo ha delante de Jehová. 3:8 Y pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después la degollará delante del tabernáculo del testimonio: y los hijos de Aarón esparcirán su sangre sobre el altar al derredor. 3:9 Y del sacrificio de las paces ofrecerá por ofrenda encendida a Jehová su sebo, y la cola entera, la cual quitará de delante el espinazo, y el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que está sobre ellos. 3:10 Asimismo los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está sobre los ijares, y quitará el redaño de sobre el hígado con los riñones. 3:11 Y el sacerdote hará de ello perfume sobre el altar; y esto será vianda de ofrenda encendida a Jehová. 3:12 Mas si cabra fuere su ofrenda, ofrecerla ha delante de Jehová. 3:13 Y pondrá su mano sobre la cabeza de ella, y degollarla ha delante del tabernáculo del testimonio, y los hijos de Aarón esparcirán su sangre sobre el altar en derredor. 3:14 Después ofrecerá de ella su ofrenda, por ofrenda encendida a Jehová, el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que está sobre ellos, 3:15 Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está sobre los ijares, y quitará el redaño de sobre el hígado con los riñones. 3:16 Y el sacerdote hará perfume de ello sobre el altar: y esto será vianda de ofrenda encendida de olor de holganza a Jehová. Todo el sebo es de Jehová.

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3:17 Estatuto perpetuo por vuestras edades en todas vuestras habitaciones: Ningún sebo, ni ninguna sangre comeréis.

4:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

4:2 Habla a los hijos de Israel, diciendo: cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová, que no se han de hacer, e hiciere alguno de ellos; 4:3 Si sacerdote ungido pecare, según el pecado del pueblo, ofrecerá por su pecado, que pecó, un novillo hijo de vaca perfecto a Jehová por expiación. 4:4 Y traerá el novillo a la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová, y pondrá su mano sobre la cabeza del novillo, y degollarlo ha delante de Jehová. 4:5 Y el sacerdote ungido tomará de la sangre del novillo, y traerla ha al tabernáculo del testimonio. 4:6 Y mojará el sacerdote su dedo en la sangre, y esparcirá de aquella sangre siete veces delante de Jehová hacia el velo del santuario. 4:7 Y pondrá el sacerdote de aquesta sangre sobre los cuernos del altar del perfume aromático delante de Jehová, que está en el tabernáculo del testimonio; y toda la otra sangre del novillo echará al cimiento del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo del testimonio. 4:8 Y todo el sebo del novillo de la expiación tomará de él, el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que está sobre ellos, 4:9 Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está sobre los ijares, y el redaño de sobre el hígado quitará con los riñones, 4:10 De la manera que se quita del buey del sacrificio de las paces, y hará el sacerdote perfume de ello sobre el altar del holocausto. 4:11 Y el cuero del novillo, y toda su carne con su cabeza y sus piernas, y sus intestinos y su estiércol; 4:12 Finalmente todo el novillo sacará fuera del campo a un lugar limpio, a donde se echan las cenizas, y quemarlo ha en fuego sobre la leña: en el lugar donde se echan las cenizas será quemado. 4:13 Y si toda la multitud de Israel hubiere errado, y el negocio fuere oculto a la congregación, y hubieren hecho alguno de los mandamientos de Jehová, que no se han de hacer, y hubieren pecado:

4:14 Desde que fuere entendido el pecado sobre que pecaron, entónces la congregación ofrecerá un novillo hijo de vaca por expiación, y traerlo han delante

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del tabernáculo del testimonio. 4:15 Y los ancianos de la congregación pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo delante de Jehová, y degollarán el novillo delante de Jehová. 4:16 Y el sacerdote ungido meterá de la sangre del novillo en el tabernáculo del testimonio. 4:17 Y mojará el sacerdote su dedo en la misma sangre, y esparcirá siete veces delante de Jehová hacia el velo. 4:18 Y de aquella sangre pondrá sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová en el tabernáculo del testimonio, y toda la otra sangre derramará al cimiento del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo del testimonio. 4:19 Y quitarle ha todo el sebo, y hará del perfume sobre el altar. 4:20 Y con el novillo hará como hizo del novillo de la expiación así hará de él; y así los expiará el sacerdote, y habrán perdón. 4:21 Y sacará el novillo fuera del campo, y quemarlo ha como quemó el primer novillo; y esto será expiación de la congregación. 4:22 Y cuando pecare el príncipe, e hiciere por yerro alguno de todos los mandamientos de Jehová su Dios, que no se han de hacer, y pecare:

4:23 Desde que le fuere notificado su pecado en que pecó, entónces ofrecerá por su ofrenda un macho de cabrío, macho perfecto; 4:24 Y pondrá su mano sobre la cabeza, del macho cabrío, y degollarlo ha en el lugar donde se degüella el holocausto delante de Jehová; y esto será expiación. 4:25 Y tomará el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiación, y pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto: y la otra sangre derramará al cimiento del altar del holocausto. 4:26 Y todo su sebo quemará sobre el altar, como el sebo del sacrificio de las paces:

así lo expiará el sacerdote de su pecado, y habrá perdón. 4:27 Ítem, si alguna persona del pueblo de la tierra pecare por yerro, haciendo alguno de los mandamientos de Jehová, que no se han de hacer, y pecare:

4:28 Desde que le fuere notorio su pecado que pecó, traerá por su ofrenda una cabra de las cabras, sin tacha, hembra, por su pecado que pecó. 4:29 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la expiación, y degollará la expiación en el lugar del holocausto. 4:30 Luego tomará el sacerdote en su dedo de su sangre, y pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y toda la otra sangre derramará al cimiento del altar. 4:31 Y quitarle ha todo su sebo, de la manera que fué quitado el sebo del sacrificio de las paces, y hará perfume el sacerdote sobre el altar en olor de holganza a Jehová; y así le reconciliará el sacerdote, y habrá perdón.

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4:32 Y si trajere cordero para su ofrenda por el pecado, hembra perfecta traerá. 4:33 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la expiación, y degollarla ha por expiación en el lugar donde se degüella el holocausto. 4:34 Después tomará el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiación, y pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto; y toda la otra sangre derramará al cimiento del altar. 4:35 Y quitarle ha todo su sebo, como fué quitado el sebo del sacrificio de las paces, y hará el sacerdote perfume de ello sobre el altar en ofrenda encendida a Jehová; y así le reconciliará el sacerdote de su pecado, que pecó, y habrá perdón.

5:1 Ítem, cuando alguna persona pecare, que hubiere oido la voz del juramento, y él fuere testigo que vió, o supo, si no lo denunciare, él llevará su pecado. 5:2 Ítem, la persona que hubiere tocado en cualquiera cosa inmunda, sea cuerpo muerto de bestia inmunda, o cuerpo muerto de animal inmundo, o cuerpo muerto de serpiente inmunda, y ella no lo supiere, será inmunda y habrá pecado. 5:3 O si tocare hombre inmundo en cualquiera inmundicia suya, de que es inmundo, y no lo supiere, mas lo supiere después, habrá pecado. 5:4 Ítem, la persona que jurare, pronunciando de labios de hacer mal, o bien en todas las cosas que el hombre pronuncia con juramento, y él no lo supiere, mas después lo entendiere, el que será culpado en una de estas cosas, 5:5 Y será, que cuando alguno pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó; 5:6 Y traerá su expiación a Jehová por su pecado que pecó, una cordera hembra de la manada, o una cabra de las cabras por expiación, y el sacerdote le reconciliará de su pecado. 5:7 Y si no alcanzáre para un cordero, traerá en expiación por su pecado que pecó, dos tórtolas, o dos palominos a Jehová; el uno para expiación, y el otro para holocausto. 5:8 Y traerlos ha al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es por expiación, y quitará su cabeza de delante de su cuello, mas no apartará; 5:9 Y esparcirá de la sangre de la expiación sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre esprimirlo ha al cimiento del altar; y esto será expiación. 5:10 Y del otro hará holocausto conforme al rito; y así le reconciliará el sacerdote de su pecado que pecó, y habrá perdón. 5:11 Mas si no alcanzare su mano para dos tórtolas, o dos palominos, traerá por su

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ofrenda por su pecado que pecó, la diezma de un efa de flor de harina por expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es expiación. 5:12 Mas traerla ha al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puño lleno para su memorial, y hará perfume sobre el altar sobre las otras ofrendas encendidas a Jehová; y esto será expiación. 5:13 Y así le reconciliará el sacerdote de su pecado, que pecó, en alguna de estas cosas, y habrá perdon; y será del sacerdote, como el presente. 5:14 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

5:15 Cuando alguna persona hiciere prevaricación, y pecare por yerro en las cosas santificadas a Jehová, traerá por su expiación a Jehová un carnero sin tacha del ganado, conforme a tu estimación, de dos siclos de plata del siclo del santuario, por el pecado. 5:16 Y lo que hubiere pecado del santuario, pagará, y añadirá sobre ella su quinto, y darlo ha al sacerdote, y el sacerdote le reconciliará con el carnero de la expiación, y habrá perdón. 5:17 Ítem, Si alguna persona pecare, e hiciere alguno de todos los mandamientos de Jehová, que no se han de hacer, y no lo supiere, y así pecó, llevará su pecado. 5:18 Y traerá un carnero perfecto de las ovejas, conforme a tu estimación, por expiación, al sacerdote, y el sacerdote la reconciliará, de su yerro que erró sin saber, y habrá perdón. 5:19 Pecado es, y pecando pecó a Jehová.

6:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

6:2 Cuando alguna persona pecare, e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado, o depuesto en mano, o robó, o que calumnió a su prójimo, 6:3 O que halló lo perdido, y lo negare, y jurare falso en alguna de todas las cosas en que suele pecar el hombre, 6:4 Y será que cuando pecare, y ofendiere, volverá el robo que robó, o la calumnia que calumnió, o el deposito, que se le encomendó, o lo perdido que halló, 6:5 O todo aquello sobre que hubiere jurado falso, y pagarlo ha por entero, y añadirá sobre ello su quinto, para aquel cuyo era, y pagarlo ha el día de su expiación:

6:6 Y por su expiación traerá a Jehová, un carnero sin tacha de las ovejas conforme a tu estimación, al sacerdote, para la expiación. 6:7 Y el sacerdote le reconciliará delante de Jehová, y habrá perdón de cualquiera de

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todas las cosas, en que suele ofender el hombre. 6:8 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

6:9 Manda a Aarón y a sus hijos, diciendo: Esta es la ley del holocausto: Es holocausto, porque es encendido sobre el altar toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él. 6:10 El sacerdote se vestirá su vestidura de lino, y vestirse ha pañetes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, él apartará las cenizas de sobre el altar, y ponerlas ha junto al altar. 6:11 Después desnudarse ha sus vestiduras, y vestirse ha de otras vestiduras, y sacará las cenizas fuera del real al lugar limpio. 6:12 Y el fuego encendido sobre el altar, no se apagará, mas el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y compondrá sobre él el holocausto, y quemará sobre él los sebos de las paces. 6:13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará. 6:14 Ítem, esta es la ley del presente: Ofrecerlo han los hijos de Aarón delante de Jehová, delante del altar. 6:15 Y tomará de él con su puño, de la flor de harina del presente, y de su aceite, y todo el incienso, que estará sobre el presente, y hará perfume sobre el altar en olor de reposo por su memorial a Jehová. 6:16 Y la resta de ella comerán Aarón y sus hijos, sin levadura se comerá en el lugar santo, en el patio del tabernáculo del testimonio la comerán. 6:17 No se cocerá con levadura: yo la he dado por su porción de mis ofrendas encendidas, santidad de santidades es como la expiación del pecado y como la expiación de la culpa. 6:18 Todos los varones de los hijos de Aarón comerán de ella; fuero perpetuo será para vuestras generaciones de las ofrendas encendidas de Jehová: toda cosa que tocare en ellas será santificada. 6:19 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

6:20 Esta será la ofrenda de Aarón y de su hijos, que ofrecerán a Jehová el día que serán ungidos: La diezma de un efa de flor de harina, presente continuo, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde. 6:21 En sarten con aceite será hecha, frita la traerás, los pedazos cocidos del presente ofrecerás a Jehová en olor de holganza. 6:22 Y el sacerdote ungido en su lugar, de sus hijos, la hará estatuto perpetuo de Jehová, toda se quemará en perfume. 6:23 Y todo presente de sacerdote será quemado todo, no se comerá. 6:24 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

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6:25 Habla a Aarón, y a sus hijos, diciendo: Esta será la ley de la expiación del pecado: En el lugar donde será degollado el holocausto, será degollada la expiación por el pecado delante de Jehová, porque santidad de santidades es. 6:26 El sacerdote que la ofreciere por expiación, la comerá: en el lugar santo será comida, en el patio del tabernáculo del testimonio:

6:27 Todo lo que en su carne tocare, será santificado, y si cayere de su sangre sobre el vestido, aquello sobre que cayere, lavarás en el lugar santo. 6:28 Y el vaso de barro, en que fuere cocida, será quebrado: y si fuere cocida en vaso de metal, será acicalado, y lavado con agua. 6:29 Todo varón de los sacerdotes la comerá; santidad de santidades es. 6:30 Y toda expiación de cuya sangre se metiere en el tabernáculo del testimonio para reconciliar en el santuario, no se comerá, con fuego será quemada.

7:1 Ítem, esta será la ley de la expiación de la culpa: Será santidad de santidades. 7:2 En el lugar donde degollaren el holocausto, degollarán la expiación de la culpa, y esparcirá su sangre sobre el altar en derredor. 7:3 Y de ella ofrecerá todo su sebo, la cola, y el sebo que cubre los intestinos, 7:4 Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está sobre los ijares; y el redaño de sobre el hígado quitará con los riñones. 7:5 Y el sacerdote hará de ello perfume sobre el altar en ofrenda encendida a Jehová;

y esta será expiación de la culpa.

7:6 Todo varón de los sacerdotes la comerá; será comida en el lugar santo; porque es santidad de santidades. 7:7 Como la expiación por el pecado así será la expiación de la culpa: una misma ley tendrán, será del sacerdote que habrá hecho la reconciliación con ella. 7:8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el cuero del holocausto que ofreciere, será del sacerdote. 7:9 Ítem, todo presente que se cociere en horno, y todo el que fuere hecho en sartén,

o en cazuela, será del sacerdote que lo ofreciere.

7:10 Ítem, todo presente amasado con aceite, y seco, será de todos los hijos de Aarón, tanto al uno como al otro, 7:11 Ítem, esta será la ley del sacrificio de las paces que se ofrecerá a Jehová:

7:12 Si se ofreciere en hacimiento de gracias, ofrecerá por sacrificio de hacimiento de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untados con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.

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7:13 Con tortas de pan leudo ofrecerá su ofrenda en el sacrificio del hacimiento de gracias de sus paces. 7:14 Y de toda la ofrenda ofrecerá uno por ofrenda a Jehová: del sacerdote que esparciere la sangre de los pacíficos, de él será. 7:15 Mas la carne del sacrificio del hacimiento de gracias de sus pacíficos el día que se ofreciere, se comerá: no dejarán de ella nada para otro día. 7:16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será comido, y lo que de él quedare, comerse ha el día siguiente. 7:17 Y lo que quedare para el tercero día de la carne del sacrificio, será quemado en el fuego. 7:18 Y si se comiere algo de la carne del sacrificio de sus paces el tercero día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será contado: abominación será, y la persona que de él comiere, llevará su pecado. 7:19 Y la carne que tocare a alguna cosa inmunda, no se comerá: será quemada en fuego: mas cualquiera limpio comerá de aquesta carne. 7:20 Y la persona que comiere la carne del sacrificio de paces, el cual es de Jehová, estando inmundo, aquella persona será cortada de sus pueblos. 7:21 Ítem, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en inmundicia de hombre, o en animal inmundo, o en toda abominación inmunda, y comiere de la carne del sacrificio de las paces, el cual es de Jehová, aquella persona será cortada de sus pueblos. 7:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

7:23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ningún sebo de buey, ni de cordero, ni de cabra, comeréis. 7:24 El sebo de animal mortecino, y el sebo del arrebatado se aparejará para todo uso, mas no lo comeréis. 7:25 Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se ofrece a Jehová ofrenda encendida, la persona que lo comiere, será cortada de sus pueblos. 7:26 Ítem, ninguna sangre comeréis en todas vuestras habitaciones, así de aves como de bestias. 7:27 Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal persona será cortada de sus pueblos. 7:28 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

7:29 Habla a los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere sacrificio de sus paces a Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio de sus paces a Jehová; 7:30 Sus manos traerán las ofrendas encendidas a Jehová: traerá el sebo con el pecho:

el pecho para mecerlo de mecedura delante de Jehová:

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7:31 Y del sebo hará perfume el sacerdote en el altar; y el pecho será de Aarón, y de sus hijos. 7:32 Y la espalda derecha daréis de los sacrificios de vuestras paces para ser apartada, para el sacerdote. 7:33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de las paces, y el sebo, de él será la espalda derecha en porción. 7:34 Porque el pecho de la mecedura, y la espalda de la apartadura yo lo he tomado de los hijos de Israel, de los sacrificios de sus paces, y lo he dado a Aarón el sacerdote, y a sus hijos, por estatuto perpetuo de los hijos de Israel. 7:35 Esta es la unción de Aarón, y la unción de sus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová desde el día que él los llegó para ser sacerdotes de Jehová. 7:36 Las cuales porciones mandó Jehová que les diesen, desde el día que él los ungió de entre los hijos de Israel por estatuto perpetuo por sus generaciones. 7:37 Esta es la ley del holocausto, del presente, de la expiación, por el pecado, y de la expiación de la culpa, y de las consagraciones, y del sacrificio de las paces. 7:38 La cual mandó Jehová a Moisés en el monte de Sinaí, el día que mandó a los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas a Jehová en el desierto de Sinaí.

8:1 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

8:2 Toma a Aarón, y a sus hijos con él, y las vestiduras, y el aceite de la unción, y el novillo de la expiación, y los dos carneros, y el canastillo de los panes cenceños. 8:3 Y junta toda la congregación a la puerta del tabernáculo del testimonio. 8:4 E hizo Moisés como Jehová le mandó: y la congregación se juntó a la puerta del tabernáculo del testimonio. 8:5 Y dijo Moisés a la congregación: Esto es lo que Jehová ha mandado hacer. 8:6 Entónces Moisés hizo llegar a Aarón, y a sus hijos, y lavólos con agua. 8:7 Y puso sobre él la túnica, y ciñóle con el cinto, después vistióle el manto, y puso sobre él el efod, y ciñóle con el cinto del efod, y apretóle con él. 8:8 Y púsole encima el pectoral, y puso en el pectoral el Urim y Tumim. 8:9 Después puso la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra delante de su rostro puso la plancha de oro, la corona de la santidad, como Jehová había mandado a Moisés. 8:10 Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y santificólas. 8:11 Y esparció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar, y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlas.

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8:12 Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y ungióle para santificarle. 8:13 Después Moisés hizo llegar los hijos de Aarón, y vistióles las túnicas, y ciñóles con cintos, y apretóles los chapeos, como Jehová lo había mandado a Moisés. 8:14 E hizo llegar el novillo de la expiación, y puso Aarón y sus hijos sus manos sobre la cabeza del novillo de la expiación:

8:15 Y degollólo, y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar al derredor, y expió el altar, y echó la otra sangre al cimiento del altar, y santificólo para reconciliar sobre él. 8:16 Después tomó todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, e hizo Moisés perfume sobre el altar. 8:17 Mas el novillo, y su cuero, y su carne, y su estiércol quemó con fuego fuera del real, como Jehová lo había mandado a Moisés. 8:18 Después hizo llegar el carnero del holocausto; y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. 8:19 Y lo degolló, y esparció Moisés la sangre sobre el altar en derredor. 8:20 Y cortó el carnero, en sus piezas; y Moisés hizo perfume de la cabeza, y piezas, y sebo. 8:21 Y lavó en agua los intestinos y piernas; y quemó Moisés todo el carnero sobre el altar: holocausto es en olor de holganza, ofrenda encendida a Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés. 8:22 Después hizo llegar el otro carnero, el carnero de las consagraciones; y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:

8:23 Y lo degolló, y tomó Moisés de su sangre, y puso sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pié derecho. 8:24 E hizo llegar los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre la ternilla de sus orejas derechas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus piés derechos: y esparció Moisés la otra sangre sobre el altar en derredor. 8:25 Después tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones y el sebo de ellos, y la espalda derecha. 8:26 Y del canastillo de los panes cenceños, que estaban delante de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre, y púsolo con el sebo, y con la espalda derecha. 8:27 Y púsolo todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, e hízolo mecer en mecedura delante de Jehová. 8:28 Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, e hizo perfume en el

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altar sobre el holocausto: son las consagraciones en olor de holganza, ofrenda encendida a Jehová. 8:29 Y tomó Moisés el pecho, y meciólo en mecedura delante de Jehová: del carnero de las consagraciones aquella fué la parte de Moisés, como Jehová lo había mandado al mismo Moisés. 8:30 Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre, que estaba sobre el altar, y esparció sobre Aarón, sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él: y santificó a Aarón y a sus vestiduras, y a sus hijos, y a las vestiduras de sus hijos con él. 8:31 Y dijo Moisés a Aarón, y a sus hijos: Cocéd la carne a la puerta del tabernáculo del testimonio, y comédla allí con el pan, que está en el canastillo de las consagraciones, como yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la comerán. 8:32 Y lo que sobrare de la carne y del pan, quemarlo heis con fuego. 8:33 De la puerta del tabernáculo del testimonio no saldréis en siete dias, hasta el día que se cumplieren los dias de vuestras consagraciones: porque por siete dias seréis consagrados. 8:34 De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová para expiaros. 8:35 Y a la puerta del tabernáculo del testimonio estaréis día y noche por siete dias, y haréis la guarda delante de Jehová, y no moriréis, porque así me ha sido mandado. 8:36 E hizo Aarón y sus hijos todas las cosas que mandó Jehová por mano de Moisés.

9:1 Y fué en el día octavo que Moises llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel; 9:2 Y dijo a Aaron: Tómate un becerro, hijo de vaca, para expiación; y un carnero para holocausto, sin tacha, y ofrécelos delante de Jehová. 9:3 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Tomád un macho de cabrió para expiación, y un becerro, y un cordero de un año perfectos para holocausto:

9:4 Asimismo un buey, y un carnero para sacrificio de paces, que sacrifiqueis delante de Jehová, y un presente amasado en aceite, porque Jehová se apareció hoy a vosotros. 9:5 Y tomaron lo que mandó Moisés delante del tabernáculo del testimonio, y llegóse toda la congregación, y pusiéronse delante de Jehová. 9:6 Entónces Moisés dijo: Esto es lo que mandó Jehová que hagáis, y la gloria de Jehová se os aparecerá. 9:7 Y dijo Moisés a Aaron: Llégate al altar, y haz tu expiación, y tu holocausto: y haz

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la reconciliación por tí y por el pueblo: y haz la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliación por ellos, como ha mandado Jehová. 9:8 Entónces llegóse Aarón al altar, y degolló su becerro de la expiación que era por él. 9:9 Y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, y él mojó su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar: y la otra sangre derramó al cimiento del altar. 9:10 Y del sebo, y riñones, y redaño del hígado de la expiación hizo perfume sobre el altar; como Jehová lo había mandado a Moisés. 9:11 Mas la carne y cuero quemó en fuego fuera del real. 9:12 Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, la cual él esparció sobre el altar al derredor. 9:13 Después le llegaron el holocausto por sus piezas, y la cabeza; y él hizo perfume sobre el altar. 9:14 Después lavó los intestinos, y las piernas, y quemólo con el holocausto sobre el altar. 9:15 Ofreció también la ofrenda del pueblo, y tomó el macho cabrió de la expiación, que era del pueblo, y degollólo, y limpiólo como al primero. 9:16 Y ofreció el holocausto, e hizo según el rito. 9:17 Ofreció también el presente, e hinchió su mano de él, e hizo perfume sobre el altar allende del holocausto de la mañana. 9:18 Degolló asimismo el buey y el carnero, que era del pueblo, en sacrificio de paces: y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, la cual él esparció sobre el altar al derredor. 9:19 Y los sebos del buey, y del carnero, la cola, y la cubierta, y los riñones, y el redaño del hígado. 9:20 Y pusieron los sebos sobre los pechos, y él quemó los sebos sobre el altar. 9:21 Empero los pechos y la espalda derecha meció Aarón con mecimiento delante de Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés. 9:22 Después Aarón alzó sus manos al pueblo y bendíjolos: y descendió de hacer la expiación, y el holocausto, y el sacrificio de las paces. 9:23 Y vinieron Moisés y Aarón al tabernáculo del testimonio, y salieron, y bendijeron al pueblo: y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. 9:24 Y salió fuego de delante de Jehová, el cual consumio el holocausto y los sebos sobre el altar; y viendolo todo el pueblo alabaron, y cayeron sobre sus faces9:1 Y FUÉ en el día octavo que Moises llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel; 9:2 Y dijo a Aaron: Tómate un becerro, hijo de vaca, para expiación; y un carnero

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para holocausto, sin tacha, y ofrécelos delante de Jehová. 9:3 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Tomád un macho de cabrió para expiación, y un becerro, y un cordero de un año perfectos para holocausto:

9:4 Asimismo un buey, y un carnero para sacrificio de paces, que sacrifiqueis delante de Jehová, y un presente amasado en aceite, porque Jehová se apareció hoy a vosotros. 9:5 Y tomaron lo que mandó Moisés delante del tabernáculo del testimonio, y llegóse toda la congregación, y pusiéronse delante de Jehová. 9:6 Entónces Moisés dijo: Esto es lo que mandó Jehová que hagáis, y la gloria de Jehová se os aparecerá. 9:7 Y dijo Moisés a Aaron: Llégate al altar, y haz tu expiación, y tu holocausto: y haz la reconciliación por tí y por el pueblo: y haz la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliación por ellos, como ha mandado Jehová. 9:8 Entónces llegóse Aarón al altar, y degolló su becerro de la expiación que era por él. 9:9 Y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, y él mojó su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar: y la otra sangre derramó al cimiento del altar. 9:10 Y del sebo, y riñones, y redaño del hígado de la expiación hizo perfume sobre el altar; como Jehová lo había mandado a Moisés. 9:11 Mas la carne y cuero quemó en fuego fuera del real. 9:12 Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, la cual él esparció sobre el altar al derredor. 9:13 Después le llegaron el holocausto por sus piezas, y la cabeza; y él hizo perfume sobre el altar. 9:14 Después lavó los intestinos, y las piernas, y quemólo con el holocausto sobre el altar. 9:15 Ofreció también la ofrenda del pueblo, y tomó el macho cabrió de la expiación, que era del pueblo, y degollólo, y limpiólo como al primero. 9:16 Y ofreció el holocausto, e hizo según el rito. 9:17 Ofreció también el presente, e hinchió su mano de él, e hizo perfume sobre el altar allende del holocausto de la mañana. 9:18 Degolló asimismo el buey y el carnero, que era del pueblo, en sacrificio de paces: y los hijos de Aarón le llegaron la sangre, la cual él esparció sobre el altar al derredor. 9:19 Y los sebos del buey, y del carnero, la cola, y la cubierta, y los riñones, y el redaño del hígado. 9:20 Y pusieron los sebos sobre los pechos, y él quemó los sebos sobre el altar.

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9:21 Empero los pechos y la espalda derecha meció Aarón con mecimiento delante de Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés. 9:22 Después Aarón alzó sus manos al pueblo y bendíjolos: y descendió de hacer la expiación, y el holocausto, y el sacrificio de las paces. 9:23 Y vinieron Moisés y Aarón al tabernáculo del testimonio, y salieron, y bendijeron al pueblo: y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. 9:24 Y salió fuego de delante de Jehová, el cual consumio el holocausto y los sebos sobre el altar; y viendolo todo el pueblo alabaron, y cayeron sobre sus faces.

10:1 Y los hijos de Aarón, Nadab y Abiú tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. 10:2 Entónces salió fuego de delante de Jehová, que los quemó, y murieron delante de Jehová. 10:3 Entónces dijo Moisés a Aaron: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En mis allegados me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló. 10:4 Y llamó Moisés a Misael, y a Elisafán, hijos de Oziel, tio de Aarón, y díjoles:

Llegáos y sacád a vuestros hermanos de delante del santuario fuera del campo. 10:5 Y ellos llegaron, y sacáronlos con sus túnicas fuera del campo, como dijo Moisés. 10:6 Entónces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar, y a Itamar, sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rompáis vuestros vestidos, y no moriréis ni se airará sobre toda la congregación: empero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, lamentarán el incendio que Jehová ha hecho. 10:7 Ni saldréis de la puerta del tabernáculo del testimonio, porque moriréis: por cuanto el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés. 10:8 Y Jehová habló a Aarón, diciendo:

10:9 Tú y tus hijos contigo no beberéis vino ni sidra, cuando hubiéreis de entrar en el tabernáculo del testimonio, y no moriréis: estatuto perpetuo será por vuestras generaciones. 10:10 Y esto para hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio; 10:11 Y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos, que Jehová les ha dicho

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por mano de Moisés. 10:12 Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar, y a Itamar, sus hijos, que habían quedado:

Tomád el presente que queda de las ofrendas encendidas a Jehová y comédlo sin levadura junto al altar, porque es santidad de santidades. 10:13 Por tanto comerlo heis en el lugar santo, porque esto será fuero para tí, y fuero para tus hijos de las ofrendas encendidas a Jehová; porque así me ha sido mandado. 10:14 Y el pecho de la mecedura, y la espalda del alzamiento comeréis en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo; porque por fuero para tí, y fuero para tus hijos son dados de los sacrificios de las paces de los hijos de Israel. 10:15 La espalda del alzamiento, y el pecho de la mecedura con las ofrendas encendidas de los sebos traerán para que lo mezas con mecedura delante de Jehová:

y será fuero perpetuo tuyo, y de tus hijos contigo, como Jehová lo ha mandado. 10:16 Y Moisés demandó el macho cabrío de la expiación, y hallóse que era quemado; y enojóse contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón, que habían quedado, diciendo:

10:17 ¿Por qué no comisteis la expiación en lugar santo? porque es santidad de santidades; y él la dió a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación para que sean reconciliados delante de Jehová. 10:18 Veis que su sangre no fué metida en el santuario de adentro: habíaisla de comer en el santuario, como yo mandé. 10:19 Y respondió Aarón a Moisés: He aquí, hoy han ofrecido su expiación, y su holocausto delante de Jehová, con todo eso me han acontecido estas cosas; pues si comiera la expiación hoy, ¿fuera acepto a Jehová? 10:20 Y oyó Moisés esto, y aceptólo.

11:1 Y habló Jehová a Moisés, y a Aarón, diciéndoles:

11:2 Hablád a los hijos de Israel, diciendo: Estos son los animales, que comeréis de todos los animales que están sobre la tierra:

11:3 Todo animal de pesuño, y que tiene los pesuños hendidos, y que rumia, de entre los animales, este comeréis. 11:4 Estos empero no comeréis de los que rumian, y de los que tienen pesuño: El camello; porque rumia, mas no tiene pesuño, tenerlo heis por inmundo. 11:5 Ítem, el conejo; porque rumia, mas no tiene pesuño, tenerlo heis por inmundo. 11:6 Ítem, la liebre; porque rumia, mas no tiene pesuño, tenerla heis por inmunda. 11:7 También el puerco; porque tiene pesuño, y es de pesuños hendidos, mas no

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rumia, tenerlo heis por inmundo. 11:8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto, tenerlos heis por inmundos. 11:9 Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: Todas las cosas que tienen alas y escamas en las aguas de la mar, y en los ríos, aquellas comeréis. 11:10 Mas todas las cosas que no tienen alas, ni escamas, en la mar, y en los ríos, así de todo reptil de agua, como de toda cosa viviente que está en las aguas, tenerlas heis en abominación. 11:11 Y seros han en abominación: de su carne no comeréis, y sus cuerpos muertos abominaréis. 11:12 Todo lo que no tuviere alas y escamas en las aguas tendréis en abominación. 11:13 Ítem, de las aves, estas tendréis en abominación, no se comerán, abominación serán: El águila, el azor, el esmerejón, 11:14 El milano, y el buitre según su especie, 11:15 Todo cuervo según su especie, 11:16 El avestruz, y el mochuelo, y la garceta, y el gavilán según su especie, 11:17 Y el halcón, y la gaviota, y la lechuza, 11:18 Y el calamón, y el cisne, y el pelícano, 11:19 Y la cigüeña, y el cuervo marino, según su especie, y la abubilla, y el murciélago. 11:20 Todo reptil de ave que anduviere sobre cuatro piés tendréis en abominación. 11:21 Empero esto comeréis de todo reptil de aves que anda sobre cuatro piés que tuviere piernas allende de sus piés, para saltar con ellas sobre la tierra. 11:22 Estos comeréis de ellos: La langosta según su especie, y el langostín según su especie, y el haregol según su especie, y el hahgab según su especie. 11:23 Todo otro reptil de aves, que tenga cuatro piés, tendréis en abominación. 11:24 Y por estas cosas seréis inmundos: Cualquiera que tocare a sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde. 11:25 Ítem, cualquiera que llevare sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde. 11:26 Todo animal de pesuño, mas que no tiene el pesuño hendido, ni rumia, tendréis por inmundo: cualquiera que los tocare, será inmundo. 11:27 Y cualquiera que anda sobre sus palmas de todos los animales que andan a cuatro piés, tendréis por inmundo: cualquiera que tocare sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde. 11:28 Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde : tenerlos heis por inmundos.

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11:29 Ítem, estos tendréis por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: La comadreja, y el ratón, y la rana según su especie, 11:30 Y el erizo, y el lagarto, y el caracol, y la babosa, y el topo. 11:31 Estos tendréis por inmundos de todos los reptiles: cualquiera que los tocare, cuando fueren muertos, será inmundo hasta la tarde. 11:32 Y todo aquello sobre que cayere alguna cosa de ellos después de muertos, será inmundo, así vaso de madera, como vestido, o piel, o saco: cualquiera instrumento con que se hace obra, será metido en agua, y será inmundo hasta la tarde, y así será limpio. 11:33 Ítem, todo vaso de barro dentro del cual cayere algo de ellos, todo lo que estuviere en él, será inmundo, y el vaso quebraréis. 11:34 Toda vianda que se come, sobre la cual viniere el agua, será inmunda: y toda bebida que se bebiere, en todo vaso será inmunda. 11:35 Y todo aquello, sobre que cayere algo de su cuerpo muerto, será inmundo. El horno y la chimenea serán derribados: inmundos son, y por inmundos los tendréis. 11:36 Empero la fuente, o la cisterna donde se recojen aguas, serán limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos muertos, será inmundo. 11:37 Ítem, si cayere algo de sus cuerpos muertos sobre alguna simiente sembrada, que estuviere sembrada, será limpia. 11:38 Mas si hubiere puesta agua sobre la simiente, y cayere algo de sus cuerpos muertos sobre ella, tenerla heis por inmunda. 11:39 Ítem, si algún animal que tuviereis para comer, se muriere, el que tocare su cuerpo muerto, será inmundo hasta la tarde. 11:40 Y el que comiere de su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: asimismo el que sacare su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde. 11:41 Ítem, todo reptil que va arrastrando sobre la tierra, abominación es, no se comerá. 11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro, o más piés, de todo reptil, que anda arrastrando sobre la tierra, no comeréis, porque son abominación. 11:43 No ensucieis vuestras almas en ningún reptil, que anda arrastrando, ni os contaminéis en ellos, ni seais inmundos por ellos. 11:44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios: por tanto vosotros os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo: y no ensucieis vuestras almas en ningún reptil, que anduviere arrastrando sobre la tierra. 11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por

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Dios. Seréis pues santos, porque yo soy santo. 11:46 Esta es la ley de los animales, y de las aves, y de toda cosa viva, que se mueve en las aguas, y de toda cosa que anda arrastrando sobre la tierra. 11:47 Para hacer diferencia entre inmundo y limpio; y entre los animales que se pueden comer, y los animales que no se pueden comer.

12:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

12:2 Habla a los hijos de Israel, diciendo: La mujer cuando concibiere, y pariere varón, será inmunda siete dias: conforme a los dias del apartamiento de su menstruo será inmunda. 12:3 Y al octavo día circuncidará la carne de su prepucio. 12:4 Y treinta y tres dias estará en las sangres de su purgación: ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta que sean cumplidos los dias de su purgación. 12:5 Y si pariere hembra, será inmunda dos semanas, conforme a su apartamiento, y sesenta y seis dias estará en las sangres de su purificación. 12:6 Y desde que los dias de su purgación fueren cumplidos, por hijo, o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto; y un palomino, o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo del testimonio, al sacerdote. 12:7 Y ofrecerlo ha delante de Jehová, y reconciliarla ha, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere macho, o hembra. 12:8 Y si no alcanzare su mano asaz para cordero, entónces tomará dos tórtolas, o dos palominos, uno para holocausto, y otro para expiación: y reconciliarla ha el sacerdote, y será limpia.

13:1 Y habló Jehová a Moisés, y a Aarón, diciendo:

13:2 El hombre, cuando hubiere en el cútis de su carne hinchazón, o postilla, o mancha blanca, que hubiere en el cútis de su carne como llaga de lepra, será traido a Aarón el sacerdote, o a uno de los sacerdotes sus hijos. 13:3 Y el sacerdote mirará la llaga en el cútis de la carne: si el pelo en la llaga se volvió blanco, y la llaga pareciere más profunda que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote lo mirará, y le dará por inmundo. 13:4 Y si en el cútis de su carne hubiere mancha blanca, mas no pareciere más profunda que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entónces el sacerdote encerará al llagado siete dias.

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13:5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará: y si la llaga a su parecer, hubiere estancado, que la llaga no hubiere crecido en el cútis, entónces el sacerdote le encerrará por siete dias la segunda vez. 13:6 Después el sacerdote la mirará al séptimo día la segunda vez; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha crecido la llaga en el cútis, entónces el sacerdote le dará por limpio: postilla era, y lavará sus vestidos, y será limpio. 13:7 Mas si creciendo hubiere crecido la postilla en el cútis después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será mirado otra vez del sacerdote:

13:8 Y el sacerdote lo mirará, y si la postilla hubiere crecido en el cútis, el sacerdote le dará por inmundo, lepra es. 13:9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traido al sacerdote; 13:10 Y el sacerdote mirará, y si pareciere hinchazón blanca en el cútis, la cual haya vuelto el pelo blanco, y hubiere sanidad de carne viva en la hinchazón, 13:11 Lepra es envejecida en el cútis de su carne, y darle ha por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo. 13:12 Mas si la lepra hubiere reverdecido en el cútis, y la lepra cubriere todo el cútis del llagado desde su cabeza hasta sus piés a toda vista de ojos del sacerdote, 13:13 Entónces el sacerdote mirará, y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: todo es vuelto blanco: limpio es. 13:14 Mas el día que pareciere en él la carne viva, será inmundo. 13:15 Y el sacerdote mirará la carne viva, y darle ha por inmundo. ¿Carne viva es? inmundo es: lepra es. 13:16 Mas cuando la carne viva tornare, y se volviere blanca, entónces vendrá al sacerdote; 13:17 Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere tornado blanca, el sacerdote dará la llaga por limpia, y él será limpio. 13:18 Y la carne cuando hubiere en ella, en su cútis alguna apostema, y se sanare. 13:19 Y sucediere en el lugar de la apostema hinchazón blanca, o mancha blanca en bermejecida, será mostrado al sacerdote. 13:20 Y el sacerdote mirará, y si pareciere estar más baja que su tez, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote le dará por inmundo: llaga de lepra es, que reverdeció en la apostema. 13:21 Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, ántes estuviere oscura, entónces el sacerdote le encerrará por siete dias. 13:22 Y si se fuere extendiendo por el cútis, entónces el sacerdote le dará por inmundo: llaga es.

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