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Desempeño de los empresarios alemanes en Antioquia durante la Segunda Guerra

Mundial.
Mónica Janeth Ocampo Castrillón1

Resumen: El siguiente artículo presenta un trabajo de indagación de la historia


empresarial de Antioquia referente al tema de los empresarios alemanes, empieza con
una introducción que presenta con que materiales se hizo el artículo y también justifica
la pertinencia del tema dentro del campo de la historia empresarial, sigue con los
antecedentes al período de la contienda cuando llegaron los alemanes a innovar en la
empresa bancaria, luego con el significado para la historia bancaria de la creación del
Banco Alemán Antioqueño, después con la llegada de la contienda y sus implicaciones
en el contexto nacional, continúa con la creación del Banco Comercial Antioqueño
como consecuencia de estas implicaciones y su posterior desempeño empresarial
dentro del país y por último algunas conclusiones de todo el estudio que señalan las
circunstancias de la entrada de Colombia al bloque aliado durante la guerra y las
consecuencias que tuvo este bloque para los empresarios alemanes.
Por consiguiente a lo largo del texto encontraremos cifras que representan como fue el
funcionamiento financiero del país e ilustraciones que guían al lector para ubicarse en
el momento histórico.

Palabras clave: alemanes, Antioquia, bancos, comercio, empresarios, régimen nazi.

En inglés:

Performance of German businessmen in Antioquia during the Second World War

Key words: German, Antioquia, banks, trade, business, Nazi regime.

Summary: This paper presents an investigation of the work of business history at


Antioch on the topic of German businessmen, begins with an introduction that presents
material that became the article and also justifies the relevance of the topic within the
field of history business is the background to the period of the war when the Germans
came to innovate in the banking firm, then the significance for the banking history of
the creation of Antioquia German Bank after the arrival of the war and its implications
national context, continues with the creation of Antioquia Commercial Bank as a result
of these implications and subsequent business performance within the country and
finally some conclusions from the study indicate the circumstances of the entry to the
bloc ally Colombia during the war and consequences it had this block for German
businessmen.
Therefore throughout the text to find figures that represent as was the country's
financial operation and illustrations that guide the reader to settle at the historical
moment.

1
El presente es un artículo hecho para el curso Historia de Colombia V del Departamento de Historia
Universidad de Antioquia, correo electrónico de la estudiante: monicajaneth20@gmail.com.
- Introducción.

Para el recién nacido campo de la historia empresarial los empresarios son un objeto
poco estudiado en los trabajos realizados hasta el momento, la mayoría de los trabajos
hechos de este campo se datan del siglo XIX y del significado que tiene una empresa X
en el contexto económico nacional. No obstante, leyendo una introducción que hizo
Carlos Dávila en su libro Empresas y empresarios en la historia de Colombia siglos
XIX-XX una colección de estudios recientes, me llamó la atención el Banco que
fundaron los alemanes en Antioquia en 1912, y de ahí que esto indica el desempeño que
tuvieron los empresarios alemanes en Antioquia, los trabajos que se han sacado sobre el
Banco alemán antioqueño -actual Banco Santander- han sido sobre sus primeros años de
funcionamiento y con motivo de su aniversarios, que apenas aportan datos (Víctor
Álvarez, 2004), sin embargo se desconoce un trabajo que indique cómo fue su
funcionamiento en la contienda, es por eso que para el presente artículo me propongo
presentar un ejercicio de indagación para un tema del que poco se ha estudiado y del
que se encuentra más fuente secundaria que fuente primaria como es el tema del
desempeño de los empresarios alemanes durante la segunda contienda.

Para trabajar las fuentes del tema se consultó a un docente entendido en el tema de los
Extranjeros en Antioquia, el profesor Rodrigo García Estrada, por eso las fuentes se
basan en Correspondencia del Banco Comercial Antioqueño, escritos de personajes
ilustres de la época, ilustraciones y recortes de prensa (impresa y digital) alusivos al
Banco Comercial Antioqueño. Tal como lo indicó García Estrada (hay más fuentes
secundaria que fuente primaria sobre el tema), debido a la notable carencia de fuente
primaria para el tema este artículo se encuentra estructurado por fuentes secundarias,
concernientes a temas como la presencia alemana en Colombia, historia bancaria y la
industrialización en Antioquia.

Como ya se dijo anteriormente, la presencia de los empresarios alemanes en Antioquia


estuvo marcada por un acontecimiento que marcó su historia bancaria: la fundación del
Banco Alemán Antioqueño en 1912, porque la importancia del comercio está en el
origen de los primeros bancos de Antioquia (Víctor Álvarez, 2004), y cuando hay una
crisis económica como la puede generar una guerra los bancos son unos de los que salen
afectados.
Por tanto, se presentarán los antecedentes de estos empresarios antioqueños, luego sigue
con la llegada de la contienda y su repercusión en Antioquia empezando por el impacto
nacional y después se presentará la fundación del Banco comercial Antioqueño como
símbolo de cambio en la reglas de juego para estos empresarios alemanes durante el
régimen nazi.

1. Antecedentes.

Aunque Colombia no ha sido un país de inmigrantes como sí lo fue Argentina, los


empresarios alemanes tuvieron muchas ventajas al establecerse en la Costa Atlántica en
el período 1880-1927 porque se desempeñaron como innovadores principalmente en el
campo de la Ganadería, uno de esos empresarios destacados fue el señor Adolf Held
quien llegó a Barranquilla en 1880, empezó como la mayoría de los alemanes como
comisionista de la exportación de tabaco a Bremen e importación de artículos alemanes,
se vinculó a la navegación fluvial al lado de la cual desarrolló también haciendas
cafeteras y una fábrica de jabones, a esta multifacética –y complementaria- actividad
empresarial le añadió desde 1901 el negocio bancario, consolidado en 1912 al ser uno
de los socios fundadores del Banco Alemán Antioqueño.2

En el caso antioqueño, debe resaltarse que la amplia mayoría de inmigrantes europeos


no se dedicó al sector económico hacia el que apuntaba el estado colombiano, cual fue
el agrícola. En su mayoría, estos se dedicaron al comercio, la industria, al desempeño de
actividades profesionales, y en fin llevaron una vida citadina. Sorprende que un
reducido número de individuos resultara tan significativamente vinculado a la èlite
regional tanto en materia de negocios como hasta en los mismos lazos familiares y que,
gracias a su extracción social media y su formación técnica elevada viniera a suplir
carencias de la dirigencia regional y por ello mismo a ser protagonistas importantes en
la vida de la región. En los inicios del siglo XX, con el auge de la exportación cafetera y
el abaratamiento en los costos del transporte permitidos por los avances del ferrocarril
de Antioquia estas casas comisionistas dedican sus esfuerzos a la comercialización del
café. Adolfo Held representado en Medellín por el comerciante Carlos E. Restrepo,
cuya agencia estaba ubicada en el edificio Duque llegó a convertirse en uno de los más
importantes de este ramo.3

El señor Held se dio cuenta cabal de las ventajas inherentes a una cooperación entre el
elemento colombiano y alemán, la que efectivamente había llevado a cabo y mantenido
desde entonces con resultados altamente benéficos; y con su proverbial energía y
actividad se dedicó con todo empeño a la realización del proyecto de creación del
Banco.4 Desde los primeros meses de 1912 personalmente entre el comercio de Bremen,
y por intermedio de sus empleados y socios en Medellín inició la mas intensa labor de
negociación y promoción de las ideas. En aquel año buscó la cooperación de casas con
tradición en sus relaciones con el comercio de Medellín, visitándolas personalmente. En
su discurso Adolf Held recordó que estando en Bremen algunos meses antes se le
acercaron los señores Estanislao Uribe e Isaac Restrepo para hablarle de su proyecto de
buscar capitales extranjeros para fundar un banco en Medellín. Explicó que el proyecto
era factible siempre y cuando el comercio de Medellín apoyara la idea. Aquella reunión
tenía el objetivo de aclarar los términos para la asociación de capitales entre ambas
partes. La reunión no dió los frutos esperados por Held porque las reclamaciones de los
antioqueños con relación a los estatutos fueron atendidas ya que la legitimidad de esta
institución pasaba por la probación del comercio medellinense, indispensable para la
buena marcha en sus operaciones. El señor Held debió morigerar su posición ya que
tenía conocimiento del bloque económico que los comerciantes antioqueños imponían a

2
Dávila Ladrón de Guevara, Carlos. Empresas y empresarios en la historia de Colombia siglo XIX-XX:
una colección de estudios recientes. Tomo I. Bogotá: Editorial Norma, 2003, pp (preliminares) XV-
LXXVIII.
3
García Estrada, Rodrigo de Jesús. La presencia alemana en el desarrollo de Antioquia, 1800-1945.
Medellín. (Tesis para optar al título de Historiador, Universidad de Antioquia. Facultad de Ciencias
Sociales y Humanas. Departamento de Historia. 1993). 362 p.
4
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
los extranjeros si contaban con su beneplácito. Debido a esta resistencia, se hicieron
algunas modificaciones a los estatutos iniciales.5

El motivo de la discordia fue sobrepasado, uniformando todas las acciones aunque las
antioqueñas pagaran este impuesto. Los problemas estatutarios fueron resueltos
fijándose a la asamblea de fundación para los primeros días de Octubre, y ante tal
hecho, el Presidente de la República envía un telegrama a los accionistas antioqueños en
los siguientes términos:
Regocíjame noticia que me transmitan sobre fundación del Banco Alemán Antioqueño. Así entra el
capital extranjero. Precedente de una nación grande y justa. Sin compromiso, ni complicaciones oficiales.
Amigo afectísimo.

El capital inicial fue de 3’000.000 de marcos equivalentes a $750.000 pesos


colombianos. De manera especial intervinieron los señores don Alejandro Echavarrìa,
quien luego actuó por espacio de largos años como presidente de la Junta Directiva en
Medellín, y don Manuel M. Escobar O., dieron pronto el resultado apetecido. Llegado el
plan a este punto, se procedió sin demora a los preparativos de carácter técnico, y a
interesar círculos inversionistas en uno y otro país, en la suscripción del capital.

Ya el día 5 de octubre del mismo año de 1912 fue firmada la escritura de constitución,
ante el Notario Público doctor jur. Heirich Cornelius Finke en Bremen, en presencia del
señor doctor Jorge Rodríguez, como representante de los accionistas colombianos,
mientras que como fundadores alemanes actuaron las siguientes acreditadas firmas de
Bremen: A. Held, Schutte, Buenmann & Co., y E. C. Weyhausen.6

No fue fácil en aquellos tiempos despertar en Alemania interés en la suscripción de


acciones del nuevo Banco, pues a Colombia se consideraba todavía como una “terra
nova”, y ningún Banco extranjero existía entonces en el país; pero no obstante se logró,
en el curso de algunos meses, colocar en su totalidad el capital social fijado en M.
3.000.000, del cual tomaron tres cuartas partes los accionistas alemanes, y el resto de
una cuarta parte correspondió a suscriptores de Colombia.7

La primera Junta Directiva en Bremen quedó integrada por los señores: A. Held, Rich,
Berg Jr. Carl Ed. Meyer, Gustav Shutte y Georg Shutte, y la Junta de la Oficina de
Medellín, por los señores: Alejandro Echavarrìa. Manuel M. Escobar O., Dr. Jorge
Rodríguez, e Isaac Restrepo P.
En la sede principal de la sociedad en Bremen, el señor Carl R. Kellner se encargó de la
Gerencia, mientras que para el mismo cargo en Medellín se había designado a los
señores Erich Thiel y Adolf Hartmann. El día 1º de diciembre de 1912 ya se abrió el
Banco en Medellín al público, y gracias a la eficiente colaboración de la Junta, como
también del comercio en general, no tardó en presentarse el éxito anhelado, que fue

5
García Estrada, Rodrigo de Jesús. La presencia alemana en el desarrollo de Antioquia, 1800-1945.
Medellín. (Tesis para optar al título de Historiador, Universidad de Antioquia. Facultad de Ciencias
Sociales y Humanas. Departamento de Historia. 1993). 362 p.
6
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
7
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
tanto más satisfactorio, por cuanto no ocurrieron errores, que frecuentemente son
inevitables en el período inicial de cualquier empresa nueva.8

Fotografía del señor Adolf Held, co-fundador del Banco Alemán


Antioqueño.
Fuente: Biblioteca Luis Ángel Arango. <www.lablaa.org> (pagina visitada el día martes 30 de marzo de
2010.)

Con motivo de la Fundación del Banco, en la prensa de Medellín se evaluó aquel


acontecimiento como un “éxito para los accionistas y para el pueblo”, ya que de esta
manera se fomentaba la inversión de capital por otras “naciones” en el país. La
valoración que hizo por entonces un colaborador de El Colombiano estaba en relación
con el financiamiento de obras públicas que podría propiciar el nuevo banco: la tubería
de hierro para el acueducto, colegios modernos, avenidas, tranvías, teatro y la
terminación del ferrocarril. En este sentido se comentaba que: “…el Banco Alemán
Antioqueño serviría entonces para conseguir los empréstitos que necesitamos para tanta
empresa como tenemos por delante:
La fundación del Banco Alemán Antioqueño y el establecimiento de un enclave bananero (del Consorcio
Albingia) en la costa urabeña representan para este análisis el momento más importante en la expansión
de intereses económicos del Imperio Alemán sobre Colombia, situándose este proceso, en momentos de
transición de la hegemonía imperialista a nivel mundial. En dicha coyuntura fue determinante el revés
sufrido por la influencia norteamericana. Este cambio temporal estuvo motivado por la incidencia
diplomática, las intrigas y la participación de las tropas americanas en la separación de Panamá. 9

2. El éxito del Banco Alemán Antioqueño.

La fundación del Banco Alemán Antioqueño se hizo en un momento en el que en el país


“todo estaba por hacerse”10 pues la economía era incipiente y la industrialización apenas
estaba despegando.

8
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
9
García Estrada, Rodrigo de Jesús. La presencia alemana en el desarrollo de Antioquia, 1800-1945.
Medellín. (Tesis para optar al título de Historiador, Universidad de Antioquia. Facultad de Ciencias
Sociales y Humanas. Departamento de Historia. 1993). 362 p.
10
En Bancoquia: Todo Es Más Fácil!. El Tiempo, 7 de abril de 1995. Archivo digital eltiempo.com.
Página visitada el día viernes 5 de febrero del 2010. <www.eltiempo.com/archivo>
Al iniciar sus labores, el Banco tuvo como sede la ciudad de Bremen en Alemania y
oficina principal en Medellín. Transcurrida la primera guerra mundial el Banco cambia
su sede a la ciudad de Medellín. En la década de 1920 a 1930 se desencadena la gran
depresión; no obstante y pese a las dificultades, La Institución inicia una tarea de
expansión como aplicación de su política de participar con sus servicios bancarios en las
principales regiones del país; fue así, como en este período nacieron las sucursales de
Barranquilla, Bucaramanga, Armenia, Cali, Bogotá y Cartagena.11

Durante la crisis del 29, el país todavía no tenía una industria consolidada, sólo fue
después de 1930 que en Antioquia la industria comenzó a dar empuje gracias a
experimentados empresarios antioqueños. Por consiguiente puede afirmarse que a pesar
de que el país renacía después de la crisis, había optimismo y movimiento comercial
intenso, los bancos eran “la cenicienta de las industrias” 12 y la desvalorización de la
moneda afectaba principalmente a los accionistas del exterior.

Dentro de las políticas del Banco hubo una pequeña reforma en los estatutos para dar
autonomía a los fondos de recompensas y jubilaciones en forma que no construyeron un
pasivo ordinario, sino el pasivo preferencial que les corresponde como salario. Ejemplo
de magnanimidad para con los colaboradores colombianos este de que, en caso de
liquidación, tales dineros fueran a las manos de los empleados y no de los accionistas.
El dividendo ascendió al 5% semestral, o sea, $7.50. Bajó el café y, lo que es peor,
descendió el volumen de sacos exportados. Pero en cambio el oro dobló su producido en
pesos, por un aumento de la producción y por la desvalorización de la moneda. Los
bonos de la defensa nacional fueron pagados en gran parte pero en poder del Banco
quedaron aun $450.000.000.13

El 21 de agosto de 1935 vuelve la política expansionista del Banco con la apertura de


una sucursal en Pereira. A principios de 1936 sube el café, pero bien pronto cae
nuevamente. Sin embargo, las utilidades son de $256.152.66 en el primer ejercicio y de
$257.786.26 en el segundo, lo que demuestra ya más seguridad en los negocios. El 16
de marzo de 1937 la Junta Directiva resolvió abrir una nueva sucursal del Banco en
Caracas, previos estudios sobre la situación económica y financiera en Venezuela. En el
jubileo de plata del Banco, se inauguró. Con tal motivo se gratificó a todo el personal y,
gracias a los brillantes ejercicios, se ordenó además un dividendo único y extraordinario
de $2.50. Al convertirse la empresa en banco nacional clausuró la sucursal en Caracas.
Solucionada la crisis el café empieza su ritmo ascendiente, y el Banco prospera como
casi todos los negocios de Colombia. El 1º de septiembre se rompen las hostilidades
entre Inglaterra y Francia de un lado y Alemania de otro. El café cae por el cierre de
los mercados europeos. Pero la situación económica de Colombia es normal. Por
primera vez la gerencia del Banco pregona que la economía colombiana ya no depende
exclusivamente del precio del café. La sucursal de Bremen muestra la natural

11
En Bancoquia: Todo Es Más Fácil! El Tiempo, 7 de abril de 1995. Archivo digital eltiempo.com.
Página visitada el día viernes 5 de febrero del 2010. <www.eltiempo.com/archivo>
12
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
13
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
decadencia. El dividendo vuelve a $7.50 por una pequeña baja en las utilidades y con
miras a reforzar la posición económica del Banco.14

Ciertamente, destaca en este período de éxito para empresarios alemanes la fundación


de otras empresas que fueron intervenidas por tecnología alemana. Símbolo del empuje
del capital industrial y modelo de estudio de factibilidad en el que se aplicaron datos
científicos de suelos, con proyecciones económicas fue todo el proceso de creación de la
industria de cementos Argos en 1934 en la que la tecnología alemana y el tesón de
individuos como Julián Cock, Carlos Sevillano y Jorge Arango Carrasquilla pusieron
todo su talento de ingenieros egresados de la Escuela de Minas de Medellín para diseñas
los pasos que darían vida a esta industria. El cemento había significado un largo sueño
empresarial antioqueño acompañado de fallidos intentos como el que se había dado en
la entonces solariega aldea de Heliconia por los años de 1910 cuando se creó la fábrica
de cemento El Leoncito que al poco tiempo fracasó. Dieciocho años más tarde se fundó
la Compañía Antioqueña de Cemento (1928) que fue clausurada en 1936: para ese
entonces Argos llevaba funcionando dos años que demostraron lo avanzado de los
métodos con que fue creada y que correspondieron a un una mentalidad empresarial
más sólida. El mismo Julián Cock comentaba que en el periódico La Defensa en 1936,
que el éxito de Argos se fundamentaba en un “estudio científico y de presupuesto
cuidadosamente ordenado”. Además de los aspectos relacionados con la maquinaria, la
materia prima y las posibilidades tecnológicas los antioqueños vieron en la creación de
esta industria un modelo avanzado de estudio de factibilidades en tres aspectos básicos:
demanda y precios, gastos y calidad.
Argos se constituyó pronto en uno de los sectores productivos nacionales más
promisorios hasta tal punto que la “idea pegó como buen cemento” y esta industria y sus
fundadores tuvieron un papel de abanderados al asesorar la creación de varias fábricas
como las de Cementos del Valle, Cementos el Cairo y otras.15
Los ingenieros Sevillano, Arango y Cook jugaron igual papel con iguales métodos en la
creación de otro puntual de la industrialización antioqueña cuando en 1939 pusieron en
marcha un horno Brown Boveri que fundía chatarra, hierro y acero para Antioquia: para
el nacimiento de Simesa S.A., conocida también como Siderúrgica de Medellín. Así
más que un problema semántico de fábricas con nombres de familias y capitales con
nombres de fábricas, se había consolidado la industrialización en Antioquia y en
Colombia en medio de un proceso que produjo sucesos de gran importancia social y
política, como la creación del Partido Comunista de Colombia en 1930; la creación la
primera central Obrera, la CTC, en 1936, y las transformaciones logradas por el
gobierno de Alfonso López Pumarejo sobre legislación laboral, legislación económica,
reforma tributaria, la famosa ley de tierras y la modernización del Estado.16

3. La llegada de la contienda.

El 8 de diciembre de 1941, cuando Colombia rompió relaciones diplomáticas con las


naciones del Eje a causa del bombardeo japonés a Pearl Harbor, quedó preparado el
terreno para la implantación del control y de la administración de bienes extranjeros. En

14
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
15
Melo, Jorge Orlando. Historia de Antioquia. Medellín: Suramericana de Seguros, 1988, pp. 261-277.
16
Melo, Jorge Orlando. Historia de Antioquia. Medellín: Suramericana de Seguros, 1988, pp. 261-277.
enero de 1942, el Instituto de Fomento Industrial y la Federación Nacional de Cafeteros,
por decreto 59, fueron designados administradores fiduciarios de todos los bienes y
empresas de propiedad de alemanes, italianos y japoneses. Poco después, mediante el
decreto 99, esta función le fue transferida al Fondo de Estabilización del Banco de la
República. Desde ese momento y durante cinco años, el Fondo manejó más de 2.500
propiedades de alemanes, 1.500 de italianos y unas cuantas de japoneses, y quedó
facultado también para administrar los bienes de personas naturales y jurídicas de los
países ocupados por Hitler y sus aliados.17

Ciertamente el período estudiado no es la época de los mayores y más destacados


personajes alemanes, debido a lo que podemos llamar obligada recesiòn; impuesta por
las condiciones históricas como lo fue el conflicto bélico en Europa y en todo el mundo.
Con todo, de una manera callada y oculta, muchas personas continuaron su labor en
beneficio de Colombia. De otra parte también conviene tener en cuenta que en la
intimidad del hogar y del círculo reducido de amigos, muchas familias alemanas
supieron conservar y seguir cultivando una intensa y cuidadosa vida cultural,
fomentando especialmente la música y la literatura auténticamente alemanas. En el
campo de las finanzas está Richard Gundlach. Fue cónsul alemán en Medellín y gerente
general del famoso Banco Alemán Antioqueño, el cual tuvo sucursales en varias
ciudades del país, (actualmente Banco Comercial Antioqueño). Tuvo que renunciar a su
cargo por presiones, en Febrero de 1942.18

Así debido a las limitaciones que tuvieron los extranjeros en Colombia, en este período
hubo una notable disminución de inmigrantes alemanes al país. A partir de 1939 el
número de inmigrantes alemanes (incluyendo judíos y austriacos) a Colombia desciende
-en 1940 marcadamente mientras que el número de norteamericanos asciende
constantemente –a excepción de 1942-. Es de suponerse que la marcada disminución de
inmigrantes alemanes que comienza en el 39, se debe a una muy fuerte restricción al
número de permisos de entrada al país.19 De los 56.500 extranjeros que habitaban el país
los alemanes representaban apenas un 0.05% del total.20

El fideicomiso operó marcadamente en el país pasando a una lista negra todas las
empresas extranjeras que no se sometieran al manejo de los nacionales, de ahí que el
funcionamiento de la administración fiduciaria lo ratifica, los extranjeros cobijados por
la norma tenían la obligación de presentarse en la oficina de extranjería de cada capital
de departamento, y si no lo hacían el Fondo los buscaba. Acto seguido, el Fondo
enviaba un visitador con el fin de efectuar una evaluación de la propiedad y de los
bienes. Una vez registraba la empresa, la junta directiva del Fondo designaba un
administrador. Automáticamente, le propietario o el gerente quedaba bajo la vigilancia
del administrador, el cual debía acudir diariamente a la empresa y disfrutaba de acceso
absoluto a los libros contables. Algunas veces la junta designó como administradores
17
Galvis, Silvia. Colombia Nazi: 1939-1945. Bogotá: Planeta Colombiana Editorial, 1986, pp. 141-156.
18
Mayr & Cabal Ltda. La presencia alemana en Colombia. Bogotá: Nomos S.A. Editores, 1993.
19
Biermann Stolle, Enrique. Distantes y distintos: Los emigrantes alemanes en Colombia 1939 – 1945.
Bogotá: Universidad Nacional de Colombia División de Investigación Bogotá DIB Facultad de Ciencias
Humanas, 2001, pp. 70- 96.
20
Biermann Stolle, Enrique. Distantes y distintos: Los emigrantes alemanes en Colombia 1939 – 1945.
Bogotá: Universidad Nacional de Colombia División de Investigación Bogotá DIB Facultad de Ciencias
Humanas, 2001, pp. 70- 96.
fiduciarios a personas que se candidatizaban para ese cargo, pero en general los
administradores eran empleados escogidos de la nómina de cerca de 60 funcionarios que
tenga el Fondo.
Las utilidades de las empresas en fideicomiso ingresaban a la tesorería del Fondo. Sin
embargo, “el Estado colombiano no sacó ningún provecho puesto que lo que recaudó,
así mismo lo gastó en burocracia. Había que pagarles a los administradores, a los
visitadores, a la Superintendencia Bancaria que vigilaba las operaciones del Fondo y las
indemnizaciones de guerra”.

El sistema de fideicomiso, paralelo al de la Lista Negra, propició la confusión. A pesar


del acuerdo entre el ministro de Hacienda, Alfonso Araùjo, y el embajador Lane en
cuanto a que las firmas bajo fideicomiso quedarían automáticamente por fuera de la
Lista Negra, en la práctica no se respetó el compromiso. Y las medidas propias de
ambos sistemas comenzaron a operar en contravía. El desconcierto lo describió
específicamente el gerente del Banco Comercial Antioqueño (antiguo Banco Alemán
Antioqueño) en Bogotá, cuando le consultó a la embajada de los Estados Unidos si el
banco, que se hallaba en el fideicomiso, podía aprobar cartas de crédito a firmas
incluidas en la Lista Negra y que a su vez estaban sometidas a control fiduciario.
Expresó el gerente: Si extiendo la carta de crédito, entonces violo las disposiciones
impuestas para ser excluido de la Lista; pero si la niego, entonces me aparto de la
disposición según la cual las firmas bajo administración fiduciaria son entidades
oficiales y tienen derecho a operar sin ninguna restricción ya que están bajo el control
gubernamental.

Esta administración fiduciaria se caracterizó por pasar los bienes alemanes a manos
privadas, por ejemplo el caso de la empresa Handel lo demuestra, los títulos de la
empresa Handel no encontraron compradores en el Viejo continente pero si los hallaron
en Colombia donde los títulos estaban relacionados con las acciones de la empresa
Bavaria,21 la posibilidad de comprar títulos y las reglas del fideicomiso presentaron una
ventaja principalmente para el candidato presidencial Alfonso López Michelsen porque
gracias a la obtención de estas acciones pudo quedar bien con sus allegados compañeros
de élite otorgándoles títulos a través del sistema clientelista, este hecho causó
repercusión para la administración de bienes nacionales; esa Ley 7º que hoy se lee
retrospectivamente con escalofrío por lo que con ella hizo López Michelsen y por lo que
dejó de conseguir Colombia, da al presidente López un instrumento que no tiene
antecedentes y con el cual hubiera podido lograr el país transformaciones de vasta
trascendencia que desafortunadamente quedaron inéditas, nonatas: Le entrega en su
artículo 13, un fondo especial cuyo producto se destinará a estimular la nacionalización
de los bienes de extranjeros que se encuentren en el fideicomiso ¿Qué entendería el
legislador colombiano por la figura nacionalizar? Desde que creó un fondo, piensa uno,
debería ser para adquirir algo para el Estado. Pero el Ejecutivo le dió una interceptación
acomodaticia, viciada y socarrona. Inventó una versión que perjudicó gravemente al
fisco y al pueblo, pero que salvó la clientela del doctor López Michelsen.

Ese decreto, que debía condensar y cristalizar la ganancia que Colombia podía haber
sacado de la guerra mundial, ese decreto llamado a ser como la cuenta de cobro de las
21
Caballero, Enrique. El Mesías de Handel Apuntes para una biografía de Alfonso López Michelsen.
Tipografía Hispana, Bogotá, 1974.
izquierdas colombianas instaladas en el poder, el genocidio, a la hecatombe
desencadenada de Hitler, se redujo a purificar la bolsa negra y a adormecer el Control
de Cambios para que pudieran pasar sin peligro los contraventores del fisco.22

La entrada de Colombia al bloque aliado significó un detrimento de técnicos alemanes


que operaban en el consorcio Bavaria. De 40 técnicos alemanes que había en las 7
plantas al comenzar la guerra, solo quedaron 4 al finalizar. Cada salida le significó al
país la pérdida irreparable de un experto. Sin embargo, de modo paralelo, la empresa
atendió a la formación de la primera generación de cerveceros colombianos. Bajo la
dirección de uno de los técnicos alemanes que quedaban, Wilhelm Schmitt, se formaron
en el arte ingenieros civiles, pero también químicos e ingenieros químicos que el
sistema universitario nacional había empezado a educar desde comienzos de la década
de 1940.23

Ante esta guerra, el gobierno revisa el arancel aduanero, prohíbe la exportación del oro
y restringe las importaciones.24 Ahora la presencia de empresarios alemanes en
Antioquia no tenía la misma importancia que tuvo al comenzar el siglo XX, disminuyó
la brillantez de estos empresarios así como disminuyó la circulación de bienes:

Comercio Colombia – Alemania.

Importación a Colombia u Exportación a Alemania.

Año Toneladas Pesos Toneladas Pesos


1931 27 5.111.000 22 2.764.000
1932 28 4.690.000 32 2.870.000
1933 26 8.835.000 22 3.354.000
1934 28 13.142.000 41 6.891.000
1935 57 20.007.000 64 14.703.000
1936 92 26.703.000 99 22.679.000
1937 50 22.753.000 79 18.721.000
1938 66 28.084.000 109 21.074.000
1939 49 23.455.000 64 12.988.000
1940 0.711 929.000 57 kg 97.054…

1941 0.091 832.000


Cifras redondeadas.
Fuente: Biermann Stolle, Enrique. Distantes y distintos: Los emigrantes alemanes en Colombia 1939 –
1945. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia División de Investigación Bogotá DIB Facultad de
Ciencias Humanas, 2001, pp. 70- 96.

22
Caballero, Enrique. El Mesías de Handel Apuntes para una biografía de Alfonso López Michelsen.
Tipografía Hispana, Bogotá, 1974.
23
Biermann Stolle, Enrique. Distantes y distintos: Los emigrantes alemanes en Colombia 1939 – 1945.
Bogotá: Universidad Nacional de Colombia División de Investigación Bogotá DIB Facultad de Ciencias
Humanas, 2001, pp. 70- 96.
24
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
Durante el conflicto bélico, las importaciones textiles disminuyeron drásticamente: de
12 mil toneladas en 1936 se pasa a solo dos mil toneladas ocho años mas tarde, lo que
significó una fuerte ampliación del mercado interno para la industria antioqueña y por
ende un incremento en la necesidad de fondos prestables. Esta es una de las razones
para que surgiera en nuestro media el Banco Industrial Colombiano, sociedad anónima
que abre sus puertas en octubre de 1945 con un capital autorizado de $5.000.000
millones (equivalentes a $880 millones de 1984, cuando realmente poseía en capital y
reservas 1.327 millones a pesos corrientes).25

Por otra parte, la embajada de Estados Unidos tuvo sus presiones sobre Colombia para
fortalecer el bloque aliado. La exigencia del Departamento de Estado se originaba en la
creencia de que mientras más rápidamente se eliminaran las firmas alemanas, más
eficazmente se controlaría la influencia del Reich en el país. A esa se sumaba otra
razón. Los Estados Unidos consideraban que la existencia del sistema de fideicomiso
socavaba la vigencia de la Lista Negra.26

El Departamento de Estado fijó detalladamente su posición en cuanto al cambio de los


accionistas de las firmas químicas y farmacéuticas alemanas. En dichas empresas la
administración debería pasar a manos colombianas en el caso de las empresas
nacionalizadas. El Departamento insistía en que las compañías norteamericanas gozaran
del derecho de negociar contratos para el suministro de drogas y productos químicos y
para la administración de otras firmas del Eje que, no pudiendo ser liquidadas, serían
expropiadas por el gobierno.
El Programa de Sustitución a través de la nacionalización implicaba, además, que la
compañía nacionalizada no podría comerciar con otras incluidas en la Lista Negra; que
se cancelarían las patentes del Eje; que se suprimiría al personal alemán y que el
gobierno colombiano impediría que los alemanes, directa o indirectamente requirieran
el control.

La sustitución de firmas enemigas por otras que fueran aceptables a Washington


experimentó un sinnúmero de trabas y demoras, originadas por el frecuente cambio de
ministros en la cartera de de Hacienda, por el desinterés del gobierno en la materia, o
por inconvenientes jurídicos. Estos factores se expresaban, de parte de los ministros, en
el recurso a la colombiana de dilatar las decisiones que les solicitaban los enviados
diplomáticos norteamericanos.

Por ejemplo, a comienzos de 1944, el ministro de Hacienda Carlos Lleras Restrepo


manifestó que el no quería aparecer como el responsable de la nacionalización de la
industria farmacéutica porque en los años anteriores había asesorado a Sydney Ross
Co., una filial de la Sterling, y no deseaba que alguien interpretara que en una decisión
suya pudieran haber influido razones personales. Al declararse impedido Lleras
Restrepo, el Presidente encargado, que lo era Darío Echandía, puso el problema de la
nacionalización en manos de Antonio Rocha, titular del ministerio de Educación, Rocha
no tardó en informar al embajador de los Estados Unidos que ante el retiro del ministro

25
Melo, Jorge Orlando. Historia de Antioquia. Medellín: Suramericana de Seguros, 1988, pp. 261-277.
26
Galvis, Silvia. Colombia Nazi: 1939-1945. Bogotá: Planeta Colombiana Editorial, 1986, pp. 141-156.
de Salud Pública, Jorge Eliécer Gaitàn, y del de Hacienda, la nacionalización sufriría un
retraso.
La rivalidad entre López Pumarejo y Eduardo Santos también determinó un
aplazamiento adicional. Santos se oponía a la expropiación y su hermano Enrique
Santos Montejo (Calibàn) atacó desde las páginas de El Tiempo la expropiación de
pequeñas firmas alemanas. López Pumarejo prometía al embajador que firmaría los
decretos de expropiación, pero se quejaba con amargura de que el ex-presidente Santos
anduviese causando dificultades.27

No es de extrañar que el hecho de Colombia aliarse con Estados Unidos generó un


cierto desprecio hacia los alemanes por considerarlos unos nazis en contra de la moral,
en un escrito de prensa de la época el ilustre antioqueño Gonzalo Restrepo Jaramillo
expresó su punto de vista frente al estallido la contienda:
Acontecimientos trascendentales como los que ocurren en Europa, tiene la virtud de hacernos meditar,
sobre sus últimas causas. Aparte de las simpatías que nos inspire cualquiera de los bandos contendores,
nos preguntamos: ¿Por qué ocurre esto? Qué resorte profundo se ha roto en la vida de la humanidad
para producir semejante desequilibrio? Y llegamos a una conclusión: Se han roto los resortes morales.
No nos referimos al hecho mismo de la guerra. Por desgracia la condición natural del hombre ha sido
demasiado belicosa. Un museo contiene tantas armas como herramientas agrícolas u objetos del arte.
Pero en la guerra actual hay elementos morales que trastornan aquella concepción fundamental de las
relaciones entre pueblos que parecía ser la modalidad característica de la Europa cristina: el principio
de legitimidad.(…)
Por otra parte esa es la concepción cristiana, base, raíz fundamental de la cultura occidental. El derecho
internacional, como conjunto de prerrogativas de pueblos independientes que viven en sociedad de
naciones es posterior en el hecho y en la esencia al orden jurídico precristiano. Lo que el mundo antiguo
consideró como derecho de gentes, fueron unas cuantas costumbres necesarias para poder medida a la
barbarie y para hacer posibles las relaciones de paz – y aún las de guerra- entre las distintas naciones,
sin que su existencia implicara el reconocimiento de la igualdad jurídica en los pueblos libres. Pero esa
noción de relaciones jurídicas es lo que está apunto de desaparecer en el actual conflicto. Si se sustituye
por el interés nacional, por el espacio vital, por la superación racial, el único camino que le queda
abierto al mundo es el de la fuerza. Sólo que la fuerza ha alcanzado tal magnitud por el progreso
técnico, que si su predominio fue siempre funesto, en la edad contemporánea adquiere la magnitud de
una pesadilla diabólica: la fuerza es la ciencia al servicio de la barbarie; es la civilización dirigida
contra sí misma en un horrible proceso de autofagia. (…)
Y es porque en política, como en todo se necesita un eje, una cuaderna maestra que dé unidad al
pensamiento y a la acción en el tiempo y en el espacio. La obra destructora del liberalismo consiste en la
supresión del eje. Cuando el partido de la tradición conservadora afirma su carácter de categoría
histórica, manteniendo su solidaridad con las generaciones pasadas, como condición indispensable para
asegurar el porvenir, el liberalismo pretende convertirse en un eslabón suelto en mitad de los tiempos.
Es la más alta expresión de relativismo que pueda imaginarse. Pero al hacerlo incurre por una ley de
reacciones fatales en un correctivo biológico que lo lanza a la tiranía. (…)
La historia presenta paradojas que emocionan. Son hoy las democracias liberales las que están
empeñadas en salvar para el mundo los postulados jurídicos. Pero quizá lo hacen en un doloroso
proceso de atrición. Porque fue el indiferentismo liberal el que empezando por destruir en Europa la fe
en todo lo que tenía valor de eternidad, provocó como relación ineludible la adoración de los nuevos
ídolos temporales de soberanía material, cuyas fauces hambrientas amenazan devorar la civilización. 28

27
Galvis, Silvia. Colombia Nazi: 1939-1945. Bogotá: Planeta Colombiana Editorial, 1986, pp. 141-156.
28
Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.
Periódicos: El Siglo. Mayo 15 de 1940. La Defensa, mayo 16 de 1940.
Fotografía del doctor Gonzalo Restrepo Jaramillo, gerente del Banco
Comercial Antioqueño durante sus primeros años de creación.
Fuente: Biblioteca Luis Ángel Arango. <www.lablaa.org> (pagina visitada el día martes 30 de marzo de
2010.)

4. La creación del Banco Comercial Antioqueño.

Hasta 1941 el Banco tuvo en casi la totalidad de sus oficinas Gerentes y Apoderados de
nacionalidad extranjera, en su mayoría alemanes, y en su Junta ocupaban también
puestos individuos extranjeros.

Para el segundo semestre de 1940, gracias a la bonanza general, se amplía el negocio en


solo Antioquia cosa de un millón de pesos. Desequilibrada la balanza de pagos el Banco
Alemán Antioqueño vuelve a recomendar la minería como industria salvadora y la
política de créditos sigue estimulando esa industria, a pesar de las azarosas
circunstancias de la época.

En cuanto al Banco acentuó la restricción de créditos, castigó considerablemente la


cartera y proveyó a la constitución de garantías para las obligaciones pendientes en
favor del establecimiento. La superintendencia bancaria, con muy buen acuerdo, ordenó
que en los balances no se siguiera presentando como utilidades los intereses
devengados pero no percibidos. Además hubo de rebajarse, por desvalorización de los
inmuebles, la cuenta de “Fincas Raíces”. Por primera vez en la historia, el Banco no
repartió dividendos. Las utilidades en 1941 alcanzaron la suma de $87.358.93. Se
destinaron mil pesos a beneficencia, y el resto pasó a “Reservas Eventuales”. Pero en
todo caso, en medio del caos mundial, el Banco estaba dejando pérdidas, y era ya
mucho para la época.

Entretanto la creciente gravedad de la situación bélica y la ruptura de relaciones


diplomáticas entre Colombia y Alemania crearon un problema de capital importancia.
El Banco Alemán Antioqueño era no solo una institución de crédito indispensable para
el progreso del país sino que los enormes servicios prestados por él al Gobierno
colombiano y a la economía nacional hacían imposible para la autoridad pública
desentenderse de su suerte, pero como los accionistas alemanes conservaban aun una
parte considerable del capital social, era menester armonizar la subsistencia del Banco
con los intereses vitales de Colombia y su amistad con las naciones aliadas.
En el sistema de fideicomiso el Gobierno asumió por medio de delegados que lo fueron
la Caja de Crédito Agrario y el Fondo de Estabilización la personería de las acciones
alemanas y por tanto su representación legal, en otro sentido junto con esta medida
asumió el cambio de su Junta Directiva, su Gerente General y los funcionarios alemanes
que figuraban en las distintas oficinas.29

Dadas las circunstancias mencionadas anteriormente, el 28 de febrero de 1942 mediante


la Asamblea General de Accionistas el Banco Alemán Antioqueño cambió su nombre
por el de Banco Comercial Antioqueño y nombró Directores colombianos para su
oficina principal, y éstos a su vez, designaron Gerente y Revisor General y Gerentes en
las Sucursales, también de nacionalidad colombiana; con esto hubo un cambio
fundamental en la organización, que añadido al problema de la reducción considerable
de negocios, que el Banco había experimentado en los últimos días, por estar colocado
su nombre en la Lista Negra Americana, hizo pensar que en la Institución no volvería a
ocupar el elevado puesto que siempre había tenido en las finanzas colombianas. Sin
embargo, los Directores de la institución, con lujo de competencia y con consagración
reconocida ampliamente, pudieron sortear todas las dificultades que se presentaron, y el
Banco volvió a ser, tanto en Antioquia como en el país entero, la Institución de
confianza y aprecio que antes había sido.30

Fotografía de la fachada de la antigua sede en la Calle Colombia


que después pasó a formar parte del lote del Banco Comercial Antioqueño.
Fuente: El Colombiano, Medellín. Octubre 5 de 1982.

En 1942, a tiempo de cambiar el Banco del nombre de Alemán Antioqueño a Comercial


Antioqueño, tenía un capital pagado de $3’000.000 y una Reserva Legal de más de
$2.000.000, desde el principio vio la necesidad de aumentar su capital y mediante la
aprobación dada por la Asamblea General de Accionistas en reuniones efectuadas en
distintas épocas, el capital autorizado de la Institución es hoy de $ 10’000.000, de los
29
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
30
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
cuales están pagados más de $8’000.000 y tiene además Reserva Legal de
aproximadamente $7’000.000. Las acciones, que antes, cuando era Banco Alemán
Antioqueño, eran de valor nominal de $150 fueron subdivididas en dos ocasiones,
siendo actualmente su valor nominal de $12.50 c/u.31

La Nueva Junta Directiva del Banco quedó constituida así:


Principales: Pedro Nel Ospina Vásquez, Capitán Julián Uribe Gaviria, Dn. Pedro Olarte
Sañudo, Dn. Alberto Echavarrìa, Dn. Bernardo Vélez I., Dr. Juan J. Ángel, Dn. Daniel
Peláez.

Suplentes: Dn. Roberto Posada P., Dn. German Saldarriaga. Dr. Alberto Jaramillo, Dr.
Jorge Escobar Álvarez, Dr. Rafael Restrepo A., Dr. Luis Guillermo Echeverri, Dn.
Guillermo Echavarrìa, Dr. Gonzalo Restrepo Jaramillo, Dn. Vicente Uribe Rendón
como revisor fiscal quien desempeñaba hasta entonces el cargo de Gerente de la Caja
Agraria.32

Las sucursales quedaron con los Gerentes que enseguida se enumeran:


Bogotá. Dn. Gonzalo Córdoba.
Barranquilla. Dn. Enrique A. de la Rosa.
Bucaramanga Dn. Domingo Trillos.
Cali. Dn. Alberto Pérez
Cartagena. Dn. Augusto Gutiérrez de Piñeres.
Pereira. Dn. Gonzalo Vallejo.33

Además de crear sucursales en el territorio nacional el Banco Comercial logró liquidar


la sucursal que tenía en Bremen, el Banco se interesó y consiguió la aprobación de la
Superintendencia Bancaria y del Gobierno Nacional para la liquidación de la sucursal
que tenía en Bremen (Alemania). A principios del año 1942 la comisión designada con
tal fin emprendió el viaje, pero no fue posible conseguir de los Gobiernos de ocupación
los permisos necesarios para entrar a Alemania y fue por ello por lo que se propuso tal
liquidación. A los pocos días el Gobierno de ocupación dio la autorización para tal viaje
limitando el número de comisionados a dos, y así es como dentro de pocos días viajaron
el Superintendente primer delegado doctor Roberto García Paredes, en representación
de la Superintendencia y del Gobierno y don Vicente Uribe R., 34 Auditor del Banco, en
representación de éste.35

La Junta Directiva resolvió liquidar la sucursal de Caracas. Este cambio fundamental


trajo como consecuencia inmediata que el Banco fuera excluido de la llamada lista
negra y que se reanudaran inmediatamente sus viejas y cordiales relaciones con los
grandes institutos de crédito de los Estados Unidos.
31
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
32
El Colombiano, Medellín. Octubre 5 de 1982.
33
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
34
Don Vicente Uribe Rendón es nieto de don Pascual Uribe Ruiz, fundador y Gerente del Banco de
Oriente en el año de 1883.
35
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
Eso fue posible en vista de la disposición legal, consecuencia de la guerra, que prohibió
a todo individuo del eje suscribir nuevo capital en compañías colombianas. Por lo tanto,
al decretar el Banco Comercial Antioqueño sus aumentos sucesivos de capital, crecía
automáticamente el número de accionistas colombianos y, congelado el de los
ciudadanos del Eje, su proporción disminuía cada vez más, hasta el punto de perder toda
influencia decisiva en la dirección del Banco.
Acontecimientos posteriores como la incautación de bienes alemanes por el Gobierno
colombiano a título de indemnización bélica, sellaron en definitiva el carácter
netamente colombiano del Banco Comercial Antioqueño, sin que esto hubiera
obedecido a una acción particular sino al desarrollo de la política general de Colombia y
al cumplimiento de sus leyes.

La completa incorporación del Banco Comercial Antioqueño a la vida económica


nacional, marcó también un profundo cambio en la política de sus negocios. Ya no
fueron las relaciones con Europa su principal preocupación, sino la de servir como
elemento de primera clase en el desarrollo de Colombia y de fomentar el comercio con
los países amigos.36

Ya en 1943 ocupaba el segundo lugar en el país; el aporte de capital y las reservas


sumaban $8.120.000 (equivalentes a $2.082 millones en 1984, cuando a precios
corrientes disponía en esa fecha de $1.740 millones), contra $10.064.000 del Banco de
Bogotá y de $7.876.000 del Banco de Colombia que le seguía; aportando el trío el 70%
del total de depósitos existentes en toda la banca nacional extranjera. En esta misma
fecha (1943) es creada la Compañía Suramericana de Seguros, la cual ha desempeñado
un papel decisivo en el manejo de importantes inversiones financieras antioqueñas.37

5. Desempeño del Banco Comercial Antioqueño.

Con el fideicomiso. decretado por el Gobierno para las acciones de propiedad de


alemanes con motivo de la guerra, la mayoría de las acciones, por no decir la totalidad ,
se hallan hoy en poder de los colombianos, de manera que este Banco, que en principio
se consideró como Banco extranjero, es uno de los más poderosos Bancos nacionales y
su labor a favor del crédito se ha extendido ya a todo el país, pues de 6 oficinas con que
contaba en el año de 1942, éstas llegan hoy a 25, distribuidas en casi todos los
departamentos, ya que estas son las siguientes: Medellín, Anserma, Armenia,
Barrancabermeja, Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Cartago,
Cúcuta, Girardot, Magangue, Manizales, Montería, Neiva, Pasto, Pereira, Puerto Berrio,
San Gil, San Marcos, Santa Martha, Sincelejo, Socorro y Vélez.38

La visión del Gerente del Banco, el doctor Gonzalo Restrepo Jaramillo fue realmente
sorprendente por la especialización que hacía el Banco para mantenerse entre los
mejores del país, en una entrevista hecha por Eduardo Uribe Rendón a Restrepo
36
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
37
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
38
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
Jaramillo en 1943 éste expuso los aspectos políticos que se encontraba aplicándole al
Banco.39

Vinculado íntimamente al desarrollo económico del país, el Banco no se preocupó


solamente por los problemas creados por la guerra, sino que su junta directiva se
preparó para atender eficazmente a la situación que confrontó el país cuando llegó la
anhelada paz. En efecto, sin dejarse deslumbrar por la actual abundancia de dinero, el
Banco comprende que es preciso reforzar su posición financiera de modo que la fuerte
demanda de créditos que lógicamente ha de presentarse cuando terminada la guerra el
país necesite renovar sus abastecimientos. Lo halle preparado para atenderla. Por eso, la
Asamblea general de accionistas aprobó un proyecto de aumento de capital, que
empezará a hacerse efectivo el próximo semestre.40
El Banco se ofreció a la suscripción de cuarenta mil acciones de valor nominal de
$25.00 cada una, las cuales deben suscribirse a $42.00 cada una, lo que representa para
el Banco Comercial Antioqueño un aumento de su capital y reservas de $1.680.000.
Posteriormente, cuando así lo resuelva la Asamblea, se ofrecerán otras 40.000 acciones,
para completar el aumento decretado de $2.000.000 de valor nominal.

Para la política de destinación de créditos el Banco procuró ante todo especializarse en


aquellos créditos que contribuyen directamente al desarrollo del país. Por eso ha
prestado especial atención al fomento de la ganadería (hasta el punto de que algunos lo
llaman el Banco de los ganaderos) de la industria y del comercio; pero también ha
contribuido eficazmente a ayudar a las entidades de derecho público desde hace algunos
años con el otorgamiento de una serie de créditos que han sido parte y no pequeña para
la construcción de importantes obras de fomento y para solventar situaciones difíciles.

Cuando se le preguntó a Restrepo Jaramillo sobre su visión de las perspectivas


económicas generales contestó que lo único que se atrevía a decir es que aun durante los
trastornos causados por este conflicto, el país ha demostrado que su economía tiende a
hacerse cada vez más sólida y que se puede tener confianza en su provenir.
Naturalmente, estamos empezando apenas a recorrer el camino que lleva a un mejor
estar efectivo del pueblo: pero nuestros cuarenta años de paz no han transcurrido
inútilmente y Colombia tiene recursos y gentes que se prometen un puesto digno dentro
de la América Latina. A ese puesto llegaremos tanto más a prisa, cuanto más nos
persuadamos de aquella obra del engrandecimiento nacional es colectiva, y por lo tanto
solidaria.41

39
Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.
En el periódico El Liberal. Bogotá, Junio 15 de 1943.
40
Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.
En el periódico El Liberal. Bogotá, Junio 15 de 1943.
41
Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.
En el periódico El Liberal. Bogotá, Junio 15 de 1943.
Recorte de prensa donde se encuentra la entrevista
sobre el Banco Comercial Antioqueño al doctor Gonzalo Restrepo Jaramillo.
Fuente: Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.
En el periódico El Liberal. Bogotá, Junio 15 de 1943.

Para el Banco Comercial Antioqueño no fue tan complicado recuperarse de la situación


bélica que se vivía en el momento de su creación, según una enciclopedia hecha en el
año de 1946 el Banco era distinguido en Colombia por contar con las mejores reservas
que ascendían a $4.152.819.42 Consiente de las necesidades de crédito que trae consigo
el adelanto de Colombia, y que aumentarán en proporción geométrica a medida que el
país vaya cumpliendo su programa de intensificación industrial y agrícola, el Banco
Comercial Antioqueño ha procurado aumentar continuamente su capital y sus reservas,
que se encuentran ahora –julio de 1945- en la siguiente forma:

Capital pagado $5.500.000


Fondo de reserva legal $4.152.819

El Banco Comercial Antioqueño cuenta, además, con las reservas necesarias para llenas
sus obligaciones sociales, desvalorización de activos, pérdidas de emergencia, etc…Las
acciones del Banco Comercial Antioqueño colocadas hoy suben a 440.000 de un valor
nominal de $12.50 cada una. Reparten un dividendo mensual de $0.20 por acción
decretado hoy hasta el mes de febrero de 1946, inclusive. El Banco Comercial
Antioqueño dedica especial interés al servicio del comercio internacional, para lo cual
cuenta con corresponsales de la más alta posición bancaria en Estados Unidos,
Inglaterra, Suecia, Brasil, Hispanoamérica, etc. Tan pronto como se normalice la
situación creada por la guerra, extenderá los mismos servicios a los demás países
relacionados con Colombia.43
Este Banco es considerado no solamente como Banco Antioqueño, sino también como
el Banco de los ganaderos y agricultores, pues las estadísticas muestran que es, entre las
42
Mendoza Neira, Plinio y Martínez Delgado, Santiago. Colombia en cifras 1945-46. Bogotá: El mes
financiero y económico.1947. 658 p.
43
Mendoza Neira, Plinio y Martínez Delgado, Santiago. Colombia en cifras 1945-46. Bogotá: El mes
financiero y económico.1947. 658 p.
entidades comerciales de crédito, la que mayor apoyo ha dado a estas importantes
industrias nacionales ha sido el Banco Comercial Antioqueño.44

Al interior de la Institución, el pagaré hecho al Banco por su gerente aumentó en siete


meses (a excepción de uno solo) entre los años 1944 y 1945 (año en el que se terminó la
contienda), inicialmente el pagaré era de $6.500 y se pagó en tres oportunidades, los
intereses para efectuar estos pagarés eran del 6% anual, 45 el pagaré del 13 de diciembre
de 1944 tuvo un plazo de siete meses y se efectuó en 6 cuotas hasta su cancelación el 28
de mayo de 1945, otro pagaré decretado a los dos días de $3.000 pesos no registra su
proceso de pago como si lo registra el de marzo de 1945 que ya ascendía a $22.000 y
fue efectuado en cuatro cuotas y posteriormente cancelado el día 1 de octubre de 1945.
Los pagarés realizados en este período tuvieron un aumento del 85.7%. Restrepo los
efectuaba antes de la fecha de vencimiento sin atrasarse en ninguno de ellos.46

Pagarés hechos al Banco en siete meses

Agosto de 1944…………………………………………………………..$6.500
Diciembre de 1944 (1)………………………………………….………..$11.500
Diciembre de 1944 (2)………………………………………………… $3.000
Marzo de 1945. ………………………………………………………… $22.000

 En diciembre de 1944 se decretaron dos pagarés para cumplirlos a plazos distintos.

Las funciones del Banco no volvieron a estar regidas por un extranjero hasta dos años
después de terminada la Guerra cuando en 1947 Antonio Derka ocupó la Gerencia
Central hasta 1959.47 El Banco siguió prosperando a través de la creación de Almacenes
de Depósito y de otros Bancos, 48 después de terminada la contienda el Banco abrió unas
relaciones comerciales con el Banco de Bruselas y el Nacional City Bank de New
York,49 aun siendo embajador de Colombia Gonzalo Restrepo Jaramillo no dejó de estar
vinculados a las políticas exteriores del Banco, antes fue colaborador de las
delegaciones que el Banco hizo en Bruselas (cuando el doctor Vicente Uribe estuvo
allá) y en Nueva York. A través del doctor Cipriano Restrepo Jaramillo el Banco le giró
a Restrepo un crédito de viajero de $10.000 por intermedio del City Bank de New York,
el Banco le eximía a Restrepo los impuestos de los giros que hacia para Colombia con la
condición de presentarlos a la Oficina de Control de Cambios.50

44
Echavarrìa Echavarrìa, Enrique. Crónicas e historia bancaria de Antioquia. Medellín: Instituto
Tecnológico Metropolitano, 2003, pp. 360-365.
45
Bancoquia. Pagaré de Gonzalo Restrepo Jaramillo. Correspondencia.
46
Ibíd.
47
El Colombiano, Medellín. Octubre 5 de 1982.
48
Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia. Medellín:
Bedout, pp. 67-78.
49
Correspondencia del Banco Comercial Antioqueño 1947.
50
Correspondencia del Banco Comercial Antioqueño 1947.
Carta enviada del Banco al doctor Gonzalo Restrepo
Jaramillo cuando era embajador de Colombia en Estados Unidos.
Fuente: Correspondencia del Banco Comercial Antioqueño 1947.

- Conclusiones.

La creación del Banco Comercial Antioqueño marcó la decadencia del prestigio de los
empresarios alemanes en Antioquia en el siglo XX por razones externas como lo fue el
conflicto bélico que provocó medidas estrictas contra los inmigrantes provenientes de
los países del Eje.
Esa decadencia se debe a que Colombia se alió con un país que entró a participar en el
conflicto mundial y se dio a conocer al mundo por formar el bloque aliado: Estados
Unidos, después de la pérdida de Panamá Colombia no tuvo relaciones tan ligadas y tan
fuertes con Estados Unidos como las tuvo cuando esta potencia entró a la escena del
conflicto mundial en el año 1941 a través del ataque japonés a Pearl Harbor.

Esta alianza de Colombia con Estados Unidos hizo que nuestro país cumpliera las
condiciones que ponía del Departamento de Estado y una de esas condiciones fue la
administración fiscal de los bienes extranjeros, por tanto ya no era Europa la prioridad
en economía exterior de Colombia sino que era el país del Norte.

Lo más sorprendente de este cambio es que el Banco Comercial Antioqueño no se vió


tan perturbado económicamente porque en Antioquia ya contaban con funcionarios
expertos y avanzados en materia de finanzas para tomar las riendas del Banco y
mantener este prestigio que tuvo alguna vez cuando los alemanes eran los expertos que
traían la innovación técnica a la empresa bancaria del Departamento.

Si los alemanes siguieron produciendo para el país puede ser cierto, pero siguieron
trabajando en silencio especialmente en materia de artes pero no en materia económica
debido a las circunstancias bélicas de la época.
Bibliografía.
Fuente primaria

Mendoza Neira, Plinio y Martínez Delgado, Santiago. Colombia en cifras 1945-46. Bogotá: El
mes financiero y económico.1947. 658 p.

Correspondencia del Banco Comercial Antioqueño 1947.

El Colombiano, Medellín. Octubre 5 de 1982.

El Mundo. Medellín. Octubre 5 de 1982.

En Bancoquia: Todo Es Más Fácil!. El Tiempo, 7 de abril de 1995. Archivo digital


eltiempo.com. Página visitada el día viernes 5 de febrero del 2010.
<www.eltiempo.com/archivo>

Gonzalo Restrepo Jaramillo. Escritos varios. De junio de 1940 a Octubre de 1944. Volumen VI.

Bancoquia. Pagaré de Gonzalo Restrepo Jaramillo. Correspondencia.

Fuente secundaria

Puerta, Arturo y Gómez, Fernando. Biografía económica de las Industrias de Antioquia.


Medellín: Bedout, pp. 67-78.

Galvis, Silvia. Colombia Nazi: 1939-1945. Bogotá: Planeta Colombiana Editorial, 1986, pp.
141-156.

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