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| Layo, of yalone ( ¢ am\eos. les , PROCESO Pe DIALOGO ¢ BN eAnatrar Y GESTALT © SN io ne —e A GARY M. YONTEF Derechos reservados para todos le paises del habla hispana. aseipcién Registo de Propiedad tnteleenul NP 94.981 ISBN. N* 956.242-052.9 ‘Traduccién de ‘ ‘Teaduccén: Blea Olivos V. vos V. Dighactén y vercacin: Patina Comes ‘Hlena Olivos V. ) Diseto porad: Josefine Olivos V. Composiciéa 7 Leta, Ningsna pare de ests fnctuido el det dela cable, puede ser ftansmiséa en manera alguna oi por ningia medio, ya sa lewteo,quimien, pico, de grabacién 0 de fotocopis, in pemaina CUATRO VIENTOS EDITORIAL Casilla 131, Santiago 29, Chile DESTACAMOS OTROS LIBROS DE ESTA EDITORIAL Serualidad y Espiritualidad, por John Moore .~ Qué pasa con los Hombres?, por Sohn Moore Curriculum Vitae, por Héctor Orrego Matte Phallos, Stmbolo sagrado de la masculinidad, ‘por Eugene Monick Eros y Pathos, Matices del sufrimiento en el amor, por Aldo Carotenuto Sabidurta antigua y Ciencia modema, por Stanislav Grof BI Reencantamiento det Mundo, por Morris Berman, Cuerpo y Espiritu, La Historia Oculta de Occidente, por Morris Berman La Profindidad Natural en el Hombre, por Wilson Yan Dusen Donde no hay Doctor, por David Werner Gaia, la tierra viviente, por Lawrence E. Joseph En Ausencia de lo Sagrado, por Jerry Mander Madrepaz, un caméno hacia la Diosa a través del Mito, Arte y Tarot, por Vicki Noble Zen y el arte de la mantencién de la motocicleta, por Robert Pirsig Cuatro Vientos I. Espacio de pensamiento alternativo. ‘Compilacién de Allan Browne y Francisco Huneeus Cuatro Vientos II, Bducacién Alternativa Holstica. Seleccin de Helena y Josefina Olivos PARTE I, HISTORIA Y POLITICA DE LA TERAPIA GESTALTICA Capitulo 1: Tendencias recientes en terapia gestiltica en EE.UU. y lo que debemos aprender de elas.. Capitulo 2: Por qué me convert! en terapeuta gestéltico: Despedida a Jim Simkin . Capitulo 3: ‘Revisién de la prictica de la verapia gestiltica Capitulo 4: Terapia gestéltica: Una polémica : PARTE Il. TEOR(A DE LA TERAPIA GESTALTICA Capitulo 5: Terapia gestiltica 1... Capitulo 6: Terapia gestiltica: Fenomenologia clinica Capftulo 7: Terapia gestiltica: Un método dialogal. Capitulo 8: Terapia gestiltica: ve Capitulo 9: Asimilacién de perspectivas diagnésticas ¥ psicoanaliticas dentro de la terapia gestiltica... PARTE Ill, TEORIA DE CAMPO Capitulo 10: Introduccién a la teoria de campo Capitulo 11: El si mismo en terapia gestiltica: Capitulo 12: Modos de pensamiento en terapia gestéltica Capitulo 13: Aplicacién diferencial de la terapia gestéltica . Capitulo 14: Tratamiento de personas con alteraciones del Capitulo 15: De Guenta, didlogo y proceso. Desde la ventajosa posiciGn de 1a teoria de la terapia gestéltica, todo es proceso —todo se mueve ¥ Gambia. Un aspecto nuevo del pensamiento del siglo XX es que los fisicos consideren que incluso el propio universo se mueve y cambia, Obviamente, teoria y prictica también cambian, Al reunir en este ltro todos los articulos que he escrito sobre terapia Y que me gustaria escribir. Como coleccién de ensayos, no analiza a fondo los principios basicos en forma sistemética, entrelazindolos a través de. todo el libro, No elimina la redundancia. No se refiere en forma muy explicita al libro Terapia gestdltica (1951). No persigue analizar los fend. menos de figura/fondo, ni los problemas del concepto del si mismo, Pero que la teoria es un didlogo, aun cuando a menudo mi estilo no suene del todo dialogal. Considero Ja teoria y prictice de ta terapia gestiltica un sistema ‘vo, ¥ como tal, se ajusta, crece y se desarrolla o permanece estitica, x PROCESO ¥ IALOGO BN CESTALT auto-referente y estancado. Comprometerse con el mundo de manera tal que fomente nuevos avances es un aspecto vital y necesario de la teoria de la terapiagestéltica. Podremos facilitar nuevos enten- dimientos s6lo a través del compromiso dialogal entre terapeutas y teGricos gestéltivos, entre pacientes, entre otros sistemas de prictica y pensamiento, entre las condiciones cambiantes del mundo, ete. La teoria es una forma de didlogo que establece un apoyo inte- lectual sistemético para nuestro trabajo elinico. Es un modo de usar ideas e informaci6a para apoyar la experimentacién y la relacin clinica, siendo ambas consideradas formas de diélogo por Ia teoria de la terapia gestéltica La teoria es una explicacién intelectual, escrita y sidtemética, que surge de las relaciones humanas. Yo publico mi punto de vista, y otros reaccionan, concuerdan, critican, y el didlogo continia mientras me veo afectado, asimilando 0 rechazando las reacciones. Cuando puedo responder, tal vez cambiando algunos de mis puntos de vista, el didlogo se produce al surgir una comprensién perfeccionada a través del desarrollo dialéctico. Este stil y estimulan- te proceso de crecimiento es lo que me motiva a seguix comprome- tido, amar la discusibn teérica y escribir ensayos te6ricos. Las teorias no son verdaderas (o falsas) y no establecen verdades. ‘Sin embargo, son més o menos stiles, consecuentes, pertinentes, esti- mulantes, etc. Las teorias son marcos que surgen de nuestro trabajo clinico y didéctico, estimulando y guiando también las experiencias faturas. Una forma de comprobar una buena teoria es Ia heuristica. iQué cambia como consecuencia de una teoria? ;Conduce a alguna comprensiGn adicional? Cuando algo se traduce al lenguaje de la tera- pia gestéltica, japorta alguna informacién nueva que no estaba pre- sente antes de Ja traducciéa? jConduce a nuevas investigaciones, nuevas ideas? Sobre todo, gayuda a la practica clinica? Espero que mis esfuerzos sean tiles en algunas de estas dimensiones. ‘Quisiera hacer exterisivos mis agradecimientos a Molly Rawle por sus sugerenciss y éstimulos iniciales para realizar este proyecto, asi como también a Molly y Joe Wysong por su trabajo para levarlo a feliz ‘término, Su apoyo y amistad han constituido la fuerza motivadora detris de este libro, y han sido muy importantes para mi en lo perso- nal. Quiero agradecer especialmente a Lynne Jacobs. A través de los ‘afios, ha sido muy generosa con su tiempo, leyendo y editando mis articulos, rhejorando mi estilo, contenidos, perspectivas, etc. A medi- da que el material para este libro se acumulabs, y yo necesitaba ayu- da ella siempre respondi6 mis lamados. Me ba desafiado en aquelios PaeFAcO xi aspectos en que diferimos, respetando siempre nucstras diferencias, ‘Aunque generalmente puedo lograr esto a nivel de persona-a-persona, ‘me temo que en el trabajo teérico me parezco a algo que se ha dicho acerca de Martin Buber: soy amable con las personas y cruel con las ideas, Ella ha sido una vez més, con este libro, una buena amiga, ‘excelente editora, y me ha demostrado claramente que las personas se necesitan unas a otras. Quiero agradecer también a quienes me ban ayudado con mis, articulos, leyendo y editando varios de ellos a través de los aos. Deseo hacer Ilegar a'todos ellos mis sinceros agradecimientos: Todd Burley, Jeffrey Hutter, Lynne Jacobs, john Long, Robert Martin, Ja- nette Rainwater, James Simkin, Robert Resnick, Lolita Sapriel. Y finalmente, gracias a mi més ardiente colaboradora, mi esposa Judith, quien siempre me ha estimulado. Me ha aportado vida, entu- siasmo y diversién, a pesar de mi extratia obsesién por escribir en- sayos. Por ésta y muchas otras razones estoy muy agradecido que ella ea quien es y que esté en mi vida. Gracias, Judi. terapia gestalt. Para muchos empezaré a aclararse lo que hace varios afios viene sucediendo en las reuniones de los gestaltistas de habla hispana y de otras lenguas, ocasiones en las que se han dado una serie de diferen. las, encuentros y desencuenitros. Algo de esto ocurri6 en el pendiltimo Congreso Internacional de ‘otro(a) homenajeado(a). Hasta hace muy poco tiempo, entre nosotros a’nadie se le ocurria dudar que la gestalt fuera “Io que hacfa Fritz Perle”, siguiéndose ens indicaciones casi como articulos de fe. Hay una que establece que el argumentar, dar razones, pensar, etc, 0 sea, todo uso de la raz6n,-eva Petjudicial y contrario a las buenas pricticas gestilticas, Muchos entendieron/decidieron que la gestalt era emociones, afectos, pasio- nes y sentimientos, clausuraron el intelecto y se dedicaron a provocer afectos y efectos répidos y espectaculares —Jo que Yontef, en este Ubrp, Hama el estilo bum-bum-bum. Sin embargo, parece que esta actitud no ha conducido al progreso de la discipling, ni ha permitido saber si ésta es eficaz 0 no, ya que de paso también se abandoné la investigacion cientifica por desactualizada y “racionalista”, 1Cuil es la situacién actual de le psicoterapia gestileica en los aises hispanoparlantes? Con escasas excepciones, ésta es una acti. oe ROCESO ¥ DALOCO BN GESTALT ‘vidad mal definida, practicada por un grupo heterogéneo de personas provenientes de distintas areas del saber y con distintos niveles de profesionalizacién, que han recibido muy variadas formaciones o incluso ninguna y que se dedican a efectuar intervenciones, preferen- temente grupales, en personas que buscan salud psiquica, crecimien- ‘to personal, vidas més plenas o auténticas, o convertirse en “facilita- dores” 0 terapeutas. Esta situacién se ha reflejado en los tiltimos congresos interna- cionales de gestalt de habla hispana. En ellos han habido numerosos: talleres demostrativos de diversos temas, incluidos algunos que pa- recen no tener ninguna relacién con la gestalt (estados alterados de conciencia, el Eneagrama; los angeles; los mitos femeninos en la antigiedad; etc.) y otros que “integran” la gestalt a otras disciplinas (gestalt y bioenergétics, y lo transpersonal; y lo sagrado etc.). La situacién ha Megado incluso a producir mAs confusién que claridad acerca de qué es en realidad la psicoterapia gestalt, oSmo se sitia en relaci6n a otras orientaciones psicoterapéuticas y cual es su relacién con las psicologias humanista o transpersonal. Llama también Ja atencién que en estos congresos casi no se ‘haya “presentado Lnvostgalia eeior al eens Tal passe gat ete oT egies Tal pres Ue adie esta reflexionando acerca ‘quehacer, todos estén haciendo, F cada WOO TS RFS ‘Uno de los Griseipioe_bisicos de la gestalt) a Sst se tomer y avout aor pression, 7 disioa poraue comp ¥ distinta porque establece imites definidos que la separan y diferencian de lo que no es ella, del fondo. AI parecer, lo que se denomina actualmente psicoterapia gestalt © simplemente gestalt, no muestra estas ceracteristicas: no tiene Uimites clazos ni componentes definidos y articulados coherentemen- te. La gestalt es “cualquier cosa que haga alguien que se autodeno- mine gestaltista”, ‘Si miramos hacia atrés, 2 los origenes, veremos que la psicotera- ia gestalt nacié como una técnica psicoterapéutica, 0 séa, como un estado de enferme ‘psiquica, conduciendo a la salud, es decir, = Steno aaapNSS ome Pos ea eo Sean or peccliniones ae bee SS aera fauna base conceptual que Ta sustent Ta cos ‘emergian. Esta base conceptual, que tuvo un desarrollo paralelo al Ir toon, Soamisa 7 ate Coealot ou Ua todeTo We Penclonamien ayental F \ren Yormedia chara y £ raowco xv to peicolégien que describe e6mo los seres humanos se desamrolan ¥ adaptan mas 0 menos creativamente a su medio, y sugiere Ta forma Ge deberian tener las relaciones bumanas en el mundo pan ser se nas y_creatiy ——Tstos conceptos, que constituyen el modelo gestdltico, desarrolla- dos inicialmente por(Fritz Peis, luego poraul Goodman y muchos otros, permitieron que Ta tEenica psicoterapéutica se transformara en un modelo de funcionamiento psicolégico, un modelo de funciona- ‘miento social, una filosofia de vida e incluso un sistema conducente al “crecimiento personal”. _—> _ Del modelo de funcionamiento psicol6gico sano se deriva un sis- tema diagnéstico de aproximacién que permite “mapear” las in- ee ere el sano funcionar y un conjunto de “téenicas” 0 pro- Gedimlentos de iatervencién que, en manos de un terapeuta gestiltico, tendrén una mision comectora de las disfuniciones. Ade- mas, si. os de un enfoque curativo a una actitud preventiva, ¢8 iene inc. sa a des ore ‘Del modelo de funcionamiento social, que define las condiciones necesarias para que una organizacién Deneficie a los seres humanos que la integran, nace un sistema de andlisis de esttucturas y funcio- nes que entrega una descripcién desde la 6ptica del modelo y una serie de medidas aplicables a la educaci6n, la politica, Ia economia, ete, 4 Del modelo como filosoffa de vida 0 como camino hacia el “cre- cimienté personal” se derivan multiples actividades pricticas aplica- bles a la vida diaria, a las variadas facetas de Ja relacién entre el individuo y su mundo. ‘Cada una de estas derivaciones o areas de aplicacién del modelo ‘es legitima, vilida y mas 0 menos eficaz. Sin embargo, la confusién centre ellas no est exenta de peligros. No es lo mismo el “crecimiento personal" que un proceso psico- terapéutico. No sucede lo mismo al aplicar las técnicas gestalticas en tuna persona medianamente sana que desea estar mejor que en un ‘enfermo que busca dejar de sufrir. Como proceso de “crecimiento personal” no ¢s inconveniente la practica de diversos ejercicios que nacieron como terapéuticos en un ‘contexto terapéutico, incluso en un ambiente’ sin supervisién. Pero qué ocurre con las personas que padecen trastornos de personalidad © severas perturbaciones psicolégicas cuando se someten a este mis- mo proceso? Es posible que ellas y quienes se presten como faci: litadores 0 terapeutas resulten dafiados. xvi PROCESO Y DALOCO BN cestaLT Bl autor nos muestra que existen ciertas condiciones en los elien- drecsens, ban de ser identificadas, que obligin al terapeuta a emplear distintas estrategias de aproximacién terapéntica, y que no es lew, Tio Preguntar “:Qué sientes?” a un paciente de personalidad are, sista 0 borderline que a un paciente con una personalidad normal, meme cstructurada. Asimismo, el uso reiterado de intervenciones jp ula caliente incluida— en muy variados contextos parece no sex Jo més gestéltico que pudiera d Pafiol, pero no es todo. En estas latitudes, es bastante ‘que se acuse a la gestalt de Paras téonica que conduce a la “psicopatizacién” de sus practicantes, Esto es, se acusa a los terapeutas de’producir en los clientes una astited seede, especialmente sus quejas en y de la relaciGn, es "su problema” Ja Tespuesta es argumentar que esto sélo es una etapa del pro. Saogy, Aupdue algunos van més lejos y se atreven a sugerir que es el modo sano de relacién y cl resultado esperado de la curadién. Sin embargo, ¢s interesante reflexionar sobre qué pensamos que oouree on el proceso psicoterapéutico gestéltico y relacionarlo con eetes $e asume también que ie esta ficultad 0 incapacidad radiGa.en Ta presencia de unt inconclusos, - amente necesidades que no ~adecuadamente satisfechas ‘omento Y gue, actualmente,ejereen ou influencia desde el ferdo, jo Ta apa necesidades actuales Tac end ‘cone mma Broyestane sobre 6 mejorar esta condicién, el terapeuta Pone al cliente en si- radiance eS a Seat une eRe gue se reconoce por = ‘pasado y por la gran carga afectiva que leva asociada su aparicién en la conciencia. aotoco xvii Acto seguido, empieza Ia terapia. El terapeuta pone al cliente a ‘eabsjar en la silla caliente, o alguna de sus variantes, hasta que tae. diante la imagineria resuelva o “cierre” el asunto, iQué ha ocurrido realmente en este proceso? Durante todo ese tiempo, el cliente ha estado zelacionéndose consigo mismo, con ses Propios recuerdos, fantasfas, deseos y sentiments, ha ampliado co de la frontera/contacto y no a través Trlacional, paulatinamente pierda presencia y desaparezca, reforsoeda real. ‘Sin embargo, si jue lo que fundamentalmente ocurre snl proceso picateapeaise el "eee OS, entre un terapenta GE bec Come den tak Spe ae, como alguien real y presente, capaz de -ver al ai como Ta pertona que ts Heute a Wy cove peblens tiem pee Se unaTnE cont S]-de-mhanera real nese presente sivas, ‘ara este me lo, Ja aparicién de los asuntos inconclusos no s6lo no inte como al Serapeuta tratari de mostrar al cliente, en la interabclOn con Sion ese presente y lugar en que se estén relacionando, emo ero estoy SaaS Pe aNAE ch Que SE tn telacionando, emo en base ‘0s Hnconelusos se impide el encuentro con é Com imo recuno,_gtecer al cliente la poslbidad de pretentiere— {ctuar sus fantasfas para que asi, una ver efectuada Ty intemaniie > gate tm tele, dalogep a ‘modelo, dialégico en la plenitad del término, que completa y amplia eT anterior, em que el respeto al paciente y al ferspeuta sparece como un fenémeno bisico esencial, es el que ace muestra Yontef en este libro, y a través de él, nos indica snuchor ‘irecciones nuevas y excitantes. Ast se nos hace evidente que los xvii PROCESO Y DIALOGO EN GESTALT ‘terapeutas deben disponer de: un claro marco de referencias concep- ‘tuales, un sistema diagnéstico que permita reconocer pautas pro- esos del cliente, 7 suficiente entrenamiento en las téonicas de inter- ‘vencién. Caso contrario, la terapia se transforma en una intervencién azarosa y con real peligro para ambos involuerados. ‘También podemos entender el desarrollo que ha tenido la gestalt hispanoparlante al observarlo desde la perspectiva de un fenémeno hhistérico. Quienes pusieron la gestalt a disposicin de este pitblico, Debieron directamente de las fuentes en la Costa Oeste de Estados Unidos. Especiticamente de Fritz Peris en sus tltimos afios en Esalen. Lo que ocurtié y siguié ocurriendo en la Costa Este esti reciém egando a nosotros ahora, y después de tantos afios, es quizés lo més fecundo que esta asimilando nuestra disciplina. Bs posible que se generen conflictos de enfoques ¢ intereses, pero cs la misma gestalt la que nos dice que sélo el conflicto es la fuente del verdadero desarrollo. oe Rolando Pihan Vyhmeister Ciudad Universitaria, Concepeién Primavera 1995 PARTE I Historia y politica de la terapia gestdltica Tendencias recientes en terapia gestdltica en Estados Unidos y lo que debemos aprender de ellas COMENTARIO terra; mi tema era tendenoias actuales de la terapia gestdltica en Bstados Unidos. Este articulo es una adaptacién de esa charla y servird de introduccién para este libro. ‘Auf explico lo que yo creo que hemos aprendido, comenzando con una resetia del desarrollo de INTRODUCCION: 2COMO SABEMOS QUE ES LO QUE FUNCIONA? En los cuarenta afios de historia de la terapia gestiltica en Estados Unidos, han habido muchos estimulantes y tiles avances, Asi come también vacfos en su desarrollo, en su evolucién, conceptos equivo. cados y errores. Desgraciadamente, en otros paises parecen haberse 4 PROCESO Y DIALOGO BN GESTALT Para mi, nuestra teoria se pruéba en la prictica terapéutica con “pacientes reales”, es decir, personas que acuden al psicoterapeuta en busca de terapia y no de entrenamiento, Mi principal actividad pro- fesional consiste en tratar a esas personas, Otras actividades, como formar terapeutas, dar conferencias o hacer demostraciones, son se- cundarias. El trabajo con otros terapeutas en grupos formativos y talleres es stil, pero Jo que ocura en ese contexto ¢s sélo una com- ‘probacién secundaria de la eficacia de la prictica basada en nuestra teoria, ‘A mi juicio, la eficacia del entrenamiento esté en cémo ayuda 0 no ayuda a la prictica terapéutica. Nuestra principal informacion. woviene del contacto real y del trabajo con él darse cuenta en psi- corerapla. ‘Obviamente, una de las maneras de probar lo que decimos y hace- mos es la investigacién. Lamentablemente, en terapia gestiltica no aerate re eee i verdadero andlisis Hlos6fico. Hacemos mucho andlisis del tipo “a ‘mf me suena bien...”, sin verdadera informacién, explicacién fenome- nol6gica, andlisis filos6fico ni debate intelectual. Incluso nuestra pre- sentaciOn del material clinico es escass, parca en detalles y con fre- cuencia una mera referencia nominal a la descripcién clinics. La presentacién de nuestros pensamientos y conccimientos cli- nicos sin someterlos 2 la comprobacién de investigaciones, debates, explicaciones fenomenolégicas 0 anilisis filoséfico, se presta a la idealizacién de alguna autoridad, al liderazgo segin el carisma y a sustituir la l6gica y claridad del presentador por el verdadero interés en una exploracién fenomenologica cuidadosa basada en experiencias reales, comprobadas a través del tiempo y refinadas por la severa ba del didlogo. Promover ideas sin el apoyo de una buena teoria) asada en una buend investigacién y un buen andlisis tebrico, no es} MOA MCNIs, NORUMN OER cece reece eeeeaeeeeteca ceca: * ANTECEDENTES I LOS FRIMEROS ANOS Reacei6n contra el psicoanilisis clisico La terapia gestéltica surgi en respuesta a la rigidex del psicoanilisis clisico por terapeutas con formacién psicoanalitica clésica. En la era actual, es dificil para alguien imaginar cuén rigido se habia vuelto el psicoandlisis. Cuando comencé mi formacién como psiquiatra social en 1962, habia serios debates clinicos acerca de si estaba permitido saludar con la mano a un paciente en la sala de espera, o si interferia ‘TENDENCIAS RECIENTES EN TERAMAGESTALTICA 5 indebidamente con el adecuado desarrollo de la transferencia. Este ‘tipo de rigidex aim se ve en algunas de las escuclas psicoanaliticas ‘mas nuevas. Por ejemplo, recuerdo haber leido uno de los libros de ‘Heinz Kobut (en los afios 70}, en el cual él discutia un caso en que cl psicomnilisis se malogré ireparablemente después de cientos de horas de trabajo solamente porque el analista permitié que el pacien- ‘te supiera que él era catélico romano. La terapia gestdltica también reaccioné contra la teoria psi- coanalitica del cambio, que era pesimista acerca de las posibilidades de crecimiento y tenia un sentido limitado de las opciones dispo- nibles. El acento psicoanalitico en la transferencia mas que en Ja rela- ia eal, ibe competi por un Ca a er pe, ‘mis que tn Ta experiencia real tanto del paciente COM La realidad de Ta én en curso era abordada sdlo por la via de la inte bac le Ta \cia. Y ¢1 trabajo terapéutico utilizaba Ta transferencia principalmente como una clave para el origen en el pasado del comportamiento actual del paciente. Cuando el terapeuta formulaba una inferencia acerca de cémo el comportamiento actual, segém se evidenciaba en la transferencia, era causado por eventos ‘pasados, esto era con frecuencia comunicado al paciente como si la inferencia fuera un hecho (M.V. Miller, 1988). El concepto total del rol del terapeuta fue modificado radical- ‘mente por los primeros terapeutas gestilticos. La teoria psicoana- Utica del cambio exigia al terapeuta limitar revelaciones personales 0 cualquier otro aspecto evidente que pudiera dar a conocer 1a per- sona del terapenta. Incluso la oficina debia estar decorada de manera neutra, es decir, sin retratos familiares ni recuerdos personales que pudieran tefiir la pantalla en blanco y colorear Ja transferencia. El analista deb{a observar las reglas de neutralidad y abstinencia. No se le permitia desviarse de la neuttalidad absoluta, por ejemplo, tomar partido en el conflicto de un paciente; tampoco se le permitia gratificar ningtin deseo del paciente. Se suponia que ambas situacio- nes distorsionaban la transferencia e interferian con el anélisis. Se, creia que ol naliste podie mani ee es neutral, y por Io tanto, no tendria ningin efecto en Ta trans cia, Gomo si una postura "neutval”, de ser posible, no afectara Ta transfe- rencia. La teoria psicoanalitica del cambio también exigia pasividad de parte del paciente. La regla basica para 4 era, 1S soctaciones sin censuray. [Por supuesto que generalmente se ignora- 6 PROCESO Y DIALOGO EN GESTALT ‘ba que esta regla no era neutral, sino’ que se aliaba contra la resis- ‘tencia). Un buen trabajo analitico en este modelo no inclufa un en- foque fenomenolégico, Ct ier conducta activa del paciente duran- ts lassi,» realnes Samos pe ts da ‘stirnara que lor diferentes temas habian sido resveliGn oa aoa, 2200 sobre actuaciOn y TesisteNcural trabajo aaNGSo Uno de Tos aspectos basicos del psicoandlisis, que fue cambiado Por el movimiento gestiltico, es que era impulsado por una teoria y ‘no se basaba principalmente en la experiencia real. Y la ‘teorfa que movié al psicoandlisis fue una teoria del impulso. En esa teoria, los determinantes de Ia personalidad se consideraban ampliamente Preestablecidos, no eran sociales ni existenciales. Por ejemplo, el complejo de castracién se daba universalmente en ‘todas las personas de todas las culturas, debido a los impulsos basicos con que todo individuo nace, 1a GR pap EDD eth pn ‘La tezapia gestiltica no sélo reaccioné al psicomnélisis, sino que Soar nc eee mens Domi eno qu tn cial de las capaci anas. cal cpio 7H poder. dl deungconentn ¥ decht punsencia. En el nuevi 10 terapeuta crecen. activamente presentes y comprometidos durante ‘hs ‘sesiones terapéu- i Itica puso el énfasis en lo que las saben y_en lo que cuenta. una aera metobligs tarno bee Doe nueva mé 2 en Io que las personas no cono- fan y no podfan conocer (el inconscienté no podia conocerse salvo a ‘través de la interpretaciOn y andlisis de la transferencia en el psicoa- nilisis) mol poder de la expesimentacién La terapis ciacién libre y andlisis de la transferencia, la terapia gestéltica deié espacio para una metodologia mis poderosa, Estando libres de rigidas restricciones teéricas, los pacientes y tera. Peutas gestilticos ensayayon puevas conductas y las comprobaron, con sué'propios procesos del darse cuenta, ‘TENDENGUAS RECUNTS EN TERAMA CESTAUTICA 7 Las altemativas a esta utilizacién de 1a actitud experimental fueron la actitud psicoanalitica que considera las nuevas conduc. tas como sobre-actuacién, y la actitud conductista que controla el comportamiento usando los principios de refuerzo. La actitad experimental apoya un modo de funcionamiento mas activa por parte del terapeuta y del paciente, sin convertir al terapeuti en. “a mouTicador de conducts ni actonr a Paciente de sobre-actua- $k paciente de sobre-actua- SBE poder det aqui y ahora - G La revoliiciGn de le terspia gestéltica fue parte clave de un movimien je el aqul y ahora momentineo era el punto focal para aT ‘rabafo cients, eTcontacto vas solucio- Bes. 5 fo XX ain no habian provocado un impacto importante en la terapia cuando los terapeutes gestalticos, arcialmente bajo las influencias de Lewin y de la psicologia de 1d Sestttion {Qué exis bacendy (o de qué te da cuca) en ete momento, y io lo estés haciendo?” reemplazé a “;Por. ‘qué hiciste eso?” como pregunta prototipo. Algunos_ describen la terapia gestéltica como “Yo 4, ‘bors, Qué y Como”. Para la eicens teapeatoa d& HE poe revolucionario qué terapeutas y pacientes se comprometicran entre ‘si, baséndose en lo que realmente se estaba experimentando, hacien- do o necesitando en ese preciso momento. Para la péicol logia de la €poca, también fue nuevo el énfasis des: ivo, de proceso y de cam- po-en el qul y com, ile que el fel eee ea aint nes ————————~" =o Dos estilos En.Ja terapia gestéltica emergieron y atin continéan dos tendencias estilos contrastantes. Un enfoque ¢s teat catértico, acentuando ‘técnica que el comy ersona-a-persona. A esto lo llamo ssiduo, periour-a persona, onléntado al contaste- Amie boy eee presentes en forma embionica al menos desde m persona a persons, oriéntado al contacto. Ambos han esto resentes ex a al menos desde mediados de los aos $0. Amibas tendencias fueron pioneras. Una fue la precursora, 0 al ‘menos un temprano ejemplo, de muchas de las terapias manipulado- tas que florecieron en los 80. La otra fue precursora del énfasis dia. opal de la teorfa parad6jica del cambio que también comenzé a pros- erar en Ia década pasada. 2 8 ‘OCS Y DUALOGO EN GESTALT Fai introducido a uno de los estilos de terapia gestaltica en 1964, ‘cuando Perls dio su curso de entrenamiento anual en el Metropolitan State Hospital en Norwalk, Califomia, Fue invitado por Amold Beisser, quien ahora es miembro del cuerpo docente del Gestalt The- apy Institute de Los Angeles, y entonces Director de Formacién Psi- quitrica en ese hospital. Perls era teatral, desaforado, narcisista. Lograba tanto compro- meter como enfurecer a la gente. Obtuvo una reaccién del personal psiquidtrico y de los residentes en formacién, asi como también de los pacientes psicéticos que no habian sido alcanzados por nadie 7 “Crean a rrrtCSCS asada en Ia teoria expuesta por Perls, Hefferline y Goodman (1951), ‘Viajé por todo el pais haciendo demostraciones de terapia gestaltica. Pero, liberado de la influencia del grupo de terapeutas gestilticos de Nueva York, su tendencia a lucirse y buscar excitacién, su recelo acerca de los pacientes que trataban de ridiculizarlo, sus antecedentes teatrales, todo salté a primer plano. Cuando se dio cuenta que inad- Yertidamente estaba estimulando-un eso de terapia gesttica qu stilo de verapia gestéltica que Saws "tectoa” gus buena terapia, tarde para mantener imagen popular de la terapia gestdltica consecuente con la teoria DGSSaC AT Boat Fable caramente ou Goats de Lv actin adors Ta confusion de esto con la terepie getitica, Cuando lo vi, me senti atraido por las posibilidades de la filosofia que planteaba {véase capitulo “Por qué me converti en terapeuta ges- tiltico”). Personalmente, no me parecia alguien agradable y sentia s6lo una leve admiracién por él. Pero consideré atractivas las posi- bilidades. Cuando trabajé calf Sak exeimens algo distinto, vi un estilo o tendencia muy diferente, Lo encontré personalmente intere- sado, contactado, recto y directo. Ponia el énfasis en los “no deberia” yen el “hay suficiente espacio”, fondamentales en mi crecimiento (simkin, 1974), Fue un ejemplo del acento de la terapia gestéltica en Cant que d See mS a eS aOR confontaba sgertivamente Ta alla tonal dl pacers bi [os temas existenciales de posesion erimentaciGn pata d ps ible, Aunque su estilo ‘ho era dialogal segiin las normas modemnas, y desconfiaba de los con- ceptos de empatia ¢ inclusién, definitivamente no era teatral, ni ca- tartico, ni orientado a las técnicas. ‘TENDENCIAS RECIENTES EN TERAPA GHSTALTICA 9 ANTECEDENTES TI: CONTRASTANDO REVOLUCIONES (1950 ¥ 1965) — DOS REVOLUCIONES ¥ DOS £POCAS DIFERENTES (G9AF a 195) Redelion contra el autoritarismo 1a terapia gestiltica fue inaugurada en la era de la reaccién contra el aionTETisuo despute de a Sogunds Castes Mundial Ur eceron-per- “sonas que tenjan una actitud agyesiva y una ideologia revolucionaria. Tntentaron desarrollar toda una teorfa sociopolitica. El grupo se carac- terizaba por la confrontacién personal, politica ¢ intelectual. Nadie estaba exento de esto, por ejemplo, Perls fue confrontado y criticado porque no se inclinaba a hablar acerca de la teoria 0 a entrar en un didlogo personal. Dado que era un grupo revolucionaxio, politicamente agresivo, que se rebelaba contra pricticas sociales rigidas, no es de se que tambiga se Bayan rebelado contra la rigides del psicoandlisis. Estaban ‘Sisal onsale tone ry Saar y Erich Gromm) quienes estaban comenzando a poner el énfasis en el ego mis ‘que en él iy en Ja interaccién social més que en la teoria del impulso. No obstante, el primer grupo de terapia gestiltica trascendi6 a los psicoanalistas reformadores, ya que alter6 la base misma del psicoa- nilisis al enfatizar el contacto con la realidad sobre la transferencia, la presencia activa sobre la pantalla en blanco, el didlogo y enfoque fenomenol6gico sobre la asociacién libre y la interpretaci6n, la teoria de campo sobre la teoria mecanicista, y la teoria de procesos sobre las dicotomias aristotélicas y newtonianas. Ea 60, se extendié por el mundo un nuevo modelo de terapia [Gca. Las principales influencias de este modelo fueron Fritz Seslg. el Tastieuts Esaten 5 Ta encena soclopoliics de-Eaatos Unidos en los 60. ——Tos60; la era del “todo le ser", fue la era de los colegios vs gas ur wr ums eft rebelién, ingenua, Tenfa una fe ingenua en la bondad ¢ inteligencia risticas. Era anti-intelecto, anti-organizaci6n y anti-estructuras. Dentro del movimiento de Tos afios OU BUDD POCO apoyo aI Con- frontacién intelectual, El movimiento era rebelde y revolucionario, pero carecia de un modelo post revolucionario. Ignoraba incluso sus Propias raices, En 1950, la teoria de la terapia gestdltica era en parte una teorfa politica anti-autoritaria, una teoria de Anarquismo politico. En 1965, Sra anarjuista, pero anarquista con a mindscula. Era un movimiento c SAL: lt oreanizacién, pero sin una teoria politica real que apoyars a ismo. Como se origina el significado En la teorfa de la terap i 4 terapia individual a largo plazo, usando a incluso el divin. : Enel movimiento de mediados fi tes ti fueron. fos 0 lescartados. Por ejemplo, a menudo se ‘gnoraba Ta historia evo 'paciente 6 1a historia evolutiva del paciente, Y muchos considerate, que era ente innecesario conocer Ia historia. ' En lox) hemos aprendido a sintetizar Ja wt y ahora ; 2 los aitecedentes Bistoricos. Hemos aprendide que es tayoeeee vOmar cone fos antecedentes. Terapia y teoria son ahora més ficientes, pero no tan simples como antes. ‘La actitad amr de'los 60 permitis desarrollar el estilo tera- aes agestltica era equivalente «la pirotecnia bombistica y ala confrontacién abrasiva de este estilo, Al igual que Perls, este estilo de terapia Hamé la atencién de la Bente, permitia Fe aveedieran cosas con rapidez. Los terapeutas lograban efeotos dramétic i is ira ferapia bum-bum-bum reemplazé la exploracion terapéatica cldadosa por artimafas, Esta orientaciGn incitadora, de camhiee ‘TENDENCUAS RECIENTES EN TERIA CESTALTICA ry pidos, estaba en profundo contraste con la terapia a args plazo de los Primeros terapeutas gestilticos y contrastaba incluso con la prdctice de habiles terapeutas gestélticos durante los afios 60, Pacientes de esta terapia de accién répida con frecuencia desarrolla- ban o acrecentaban resistencias contra-fbicas, A los pacientes timidey ¢ les estimulaba a ser més expresivos, asf se convirtieran en individine Gescarados © insolentes. Sin considerar debidamente la i Ja terapia gestdltica cra fenomenologi enfatizaba Ta cali contacto, mit ‘Srupos usat Ja presién, cont taciOn y tirania erupal en MOMbTE de la "Terapia Gestalt erage sal Por ejemplo, expresion de la rabia, cooperaciéa, contacto fsice eee Obviamente, terapeutas y pacientes: i tendfan a percibir estas As nora como mis Ubeadone queda mses ees ee que las introyecciones son introyecciones. “Es” versus “lograr que el Paciente dé el préximo paso” La Inea troncal de la metodolo; de la i ic are cea aa ee Lo car Ta conducta y prete le ‘que jente dé el imo paso. una ‘entre mejorar el auto-apoyo que pean de Ta terapia aradojica del cambio. En ese enfoque, se reconoce y contiesa. Se nombra y comprente-Woe ‘como algo indeseable, solo Se romprende. En.este modelo, el trabajo del darse cuenta integra los Bolos de impulso y Yesistencta— Pero la resistencia no cs Heme or eee w OCHO ¥ DALOCO BN GESTALT omitida. Se mejora el auto-apoyo para que el paciente a a cualquier paso siguiente que se ajuste al curso de su vida. Pero el fe GE ef préximo paso ‘como un concepto suyo. Estilo Liderango carismatico En el psicoandlisis, un terapeuta pasivo interpreta a un paciente pasivo. La terapia gestéltica inici6 el intercambio activo entre pacien- te y terapenta. Desgraciadamente, mientras se desarroll6 y practicé dl estilo teatral de los 60, se caracterizé sutas_guiado: el carisma més 20 dialogal y foco fenomenol6; ‘l estilo bum-bum-bum era un medio natural para terapeutas que necesitaban ser caxismiéticos. Este estilo favorecia més el drama que Ja sustancia, y la “experiencia cumbre” que el crecimiento, Satisfacta. las necesidades narcisistas del terapeuta més que las _necesidades ferapéuticas del paciente. ;Para beneficio de quién se usaban estas Sgaulcar dramaticas? Muy a menudo he pensado que para la glorii- resaltar la diferencia entre gurt y terapeuta. El ar por aquellos con quienes trabajaba, mientras que ‘amaba a aquellos con quienes trabajaba. qe verapeuta bai 0, directo y honesto, basado en cl interés ria r Capac cuenta del paciente. Tox priineros terapeutas gestdlticos conocian bien las lecciones del psicoandlisis, la importancia de la relaci6n terapéutica en curso y de Jos fenémenos de transferencia y contratransferencia. Su prictica y teoria explicaban estos fenémenos de manera similar, Sin embargo, en. os ais 60 y principios de los 70, esto a veces era omitido por una sobre-simplificada caracterizacién del sistema de terapia gestéltica. Como se discutiré més adelante, ttimamente en Estados Unidos he- ‘mos aprendido (0 re-aprendido} la importancia de la relacién y el di4- ogo, y del seguimiento de la experiencia inmediata del paciente. Bl estilo liderazgo carismatico no coseché los beneficios de la sabidurfa del paciente, ni de la interacci6i, ni de Jo que surge del didlogo. No se molest6 en ser modesto ni en informarse. Este estilo prestaba muy poca atencin a la informacién dada por la observacién, si no se ajustaba a las expectativas del terapeuta. No bubo informa- cin a largo plazo de quienes practicaban este estilo, a excepcién tal vez de anéodotas que confixmaban la excelencia de su trabajo. Qué funciona con qué tipo de pacientes? {Cuéles son los peligros? Los ‘ENDINGS RECIENTES IN TETAPIAGESTALTICA 123 bencficios secundarios? Frente a Ia grandiosidad narcisista, la cual todos hemos heredado en algin grado, estdbamos ciegos. ‘Dios, qué especiales fuimos! ‘Hay evidencias de que Ia terapia basada en técnica, carisma y catarsis no funciona tan bien como creen sus partidarios. La terapia gestaltica abrié el mundo terapéutico a nuevas posibilidades. Pero la versiOn teatral parecia mejor de lo que era. Hubo personas dafadas ‘tanto en forma obvia como sutil. ‘Todo puede ser Et ambiente de losletos 60 especialmente en terapia gestiltica, per- mitié que florecieran estas distoreiones. Ja evitacion de Ja teosia, ¥ Jlmente del conflicto intelectual, foment la falta de pensa- Gente claro ya acttud de "todo puede wer ——Tas historias de horror abundaban 1 Ts 60, y esto era predecible. Habia una excesiva simplifcacién y wna fe ingeoua que incitaba a todos 4 pensar que bastaba con salir y hacer terapia. En esta actitud hhabia exeusaa y racionalizaciones inherentes, Aparentemente bastaba que el momento de la terapia fuera dramético, excitante, una “expe- Hencia cumbre”. Asi como los Iideres carisméticos no necesitaban Saber Ia historia, campoco pensaban que foera necesario conocer los resultados de ous intervenciones. La teoria de la terapia gestiltica era sofisticada en asuntos rela: cionados con la responsabilidad del propio comportamiento, Pero el nivel cliché del dogma sobre-simplific6 esto, y.se insisti6 en que los pacientes eran responsables de sus propias vidas, incloyendo su pro- Tip eapia, Ya ote nivel cliche, ol terapema mo-erx considerado i iente responsable por cl resulta: la terapia. Verapia no cionaba 0 St ei Huy intensivo para un paciente, la expli- cacién era que éste simplemente debia irse a casa y asumir la respon- sabilidad de encontrar Ja ayuda necesaria. Esto ocurria a nivel cliché. Muchos opinaron sobre la responsa- bilidad del terapeuta, incluyendo Frederick Perls, Laura Perls, Walter Kempler, Jim Simkin y otros. ‘Una de mis historias de horror favoritas: recuerdo que Jim Simkin ‘estaba haciendo un taller de entrenamiento de fin semana en Tucson, ‘Arizona. Asistié al taller un terapeuta sin entrenamiento previo ni experiencia en terapia gestiltica. Jamds trabajé durante el taller, y si Ja memoria no me falla, no fue a la ltima sesin el domingo en la mafiana. Al dia siguiente, lunes en la mafiana, se declaré terapeuta gestiltico. 4 PROCESO Y DULOGO eX estat 227 mumerosos ejemplos no tan obvios como éste. Muchos se en- do en 1989, ana y prictica de la terapia gestdltica, habia s6lo unos pocos articulos im. freductorios inéditos que circulaban informalmente, ademds de la Useratura pre-1951, y una tradicién oral que ensedaba terapia geo. taltica (por ¢j el trabajo de Isadore From). En los is te a la teoria cambi6. Se perdié el interés por la teorla, consecuente con la actitad anti la iécadar Gate y vuelve a tus sentidos”. Ademés existia una ‘greciente inbabilidad para hacer teoria, es decir, habian més personas &m terapia gestiltica sin antecedentes, entrenamiento, ni temper. inane Pita conducir un buen anélisis te6rico o mantener un didlogo intelectual, : una abun- 2272 Se muy desaforunado, Ya aue si bien no habfa una abun’ dante literatura en t ic fo descubri una ri ejemplo, Martin Buber, Psicologia de la gestalt, existencialis sm0, fesom elope are we Me i perl, eisencalomo, esta era con respecto a la teorfa vino con los clichés y los afiches. Penis y otros contribuyezon a este deterioro. Loe afiches con la Oracién Gestdltica fueron quizis lo peor de todo TENDENCUS FECIENTES BN TERARA CESTALTICA 15 Chango Perle logé darse cuznta que estaba contrbuyendo a la dege- neracién de la terapia gestéltica, el datio ya estaba hecho. ANTECEDENTES I: LOS ANOS 70 DESEMBRIAGANDOSE Y MEDITANDO MAS De “incijar* a “sintonizar” En losi el movimiento de psicologia humanistica a cuba Ur a cata no bests 7 Babe uaa ae eee evo interés en inquictudes trinspersonales, Habieado distorignadn Ja terapia gestiltica en una terapia jue s6lo it a los pacientes a SD ONY formate mtn Nir we CEpeMEay ESS” i torsién de la teoria gestéltica, incluyendo la pérdida de la necién sestdltica vital que todos y todo es inherentemente relacional, La nocién de espisitualidad de la terapia gestéltica se scerea a la de 16 OCHO Y DALOGO EN GESTALT entre la humanidad y Dios. see Fste enfogue de los 70 desincentivé otro aspecto importante de 1a teorla gestiltica: no tenia virtualmente ninguna nocién de la res ponsebilidad social. Era esencialmente narcisista ¢ individualista. Fete cambio habia comenzado con el “Yo hago lo mio, ei haces lo tuyo” de los 60. En los 70, lo Hamaron espiritual. ‘Esto podfa verse en las relaciones en una comunidad. Nos encon- ‘eibamos con personas centradas que decian yo, que tenfan un aura cenergética, que parecian carismiticas y espizituales, pero que no presta~ pan ningune atencién a las necesidades de los demés 0 del grupo. No yhacian nada que no fuera personalmente interesante para elias. Con una ‘persona asi, tal vez nos gustaria cantar, pero no compartir en la cocina, ‘Meditando més: més allt de Frits Durante los 70, muchas personas, siendo Laura Perls s6lo una de cllas, establecieron claramente que el estilo de Perls era sélo un ‘estilo de la terapia gestaltica. No fue el tnico estilo que Perls usé en fu vida, y ciertamente no fue el tinico estilo legitimo de la terapia gestileica. Otros decidieron dejar en claro que su teoria a nivel cliché no era representativa de la teoria gestéltica. Algunos, especialmente Isadore From, ensedaban teoria segin los principios de Paul Good- ‘man {como aparecen en Terapia gestéltica}, ‘De alguna manera, la comunidad profesional no récibié plenamen- ‘te el mensaje, {Por quét Sélo se puede especular, Personas como Laura e Isadore no fueron escritores prolificos. Tampoco eran tan teatrales como Peris. Se hicieron oir muy tarde, después de que'las demostra- ciones teatrales de Perls y sus imitadores babian dejado una buglla indeleble en el piblico profesional y lego. ¥ no se movieron con la gran ‘marea social como los terapeutas bum-bum-bum de los 60... ‘Una de esas ix6nicas peculiaridades de la historia es que la po- sicién mejor fundada y meditada recibié menos atencién. Por otro Jado, las reafirmaciones, clarificaciones y mejoramientos de la teoria de la terapia gestiltica condujeron a su desarrollo futuro en los 80. Ia literatura en los afos 70 Desde 1972 en adelante, se mitig6 el periodo arido de la literatura gestéltica y bubo una mayor produccién. Gran parte fue a nivel introductorio. Aun cuando a veces significé alivianar la diffcil prosa ‘TENDENCAS RECIENTES IN TERAMA CESTALTICA "7 de-Terapia gestéltica, ripidamente se tomé repetitiva. ¥ en su mayor parte, ni siquiera explicaba bien la teorla bisica de la terapia gestéltica, presentindola en forma inexacte. ‘No sélo enfocaron mal la teoria bésica, sino que llamaron muy ‘poco la atencién a propésito de la filosofia, el método y la técnica. Hubo poca discusién clinica real. Habia y sigue habiendo una seria necesidad de discusiones clinicas generales a nivel clevado, asf como también de material con buenos casos. 2QUE ES LA TERAPIA GESTALTICA? Por qué nacié Ia pregunta ‘Durante los 70 se dio mayor atencién a la pregunta terapia gestéltica?”. La pregunta nacié debido a la proliferacién de cestilos de terapia gestdltica y a su creciente popularidad como mo- ‘vimiento. Simulténeamente, bubo una continua decadencia en la comprensién de la teoria por parte de quienes la practicaban. 'Y los abusos se hicieron més notorios. A medida que la terapia. se populatiz6, sin que aumentaran sus presentaciones teGricas y ox- cluyendo Ja infame “terapia gestéltica y. ‘A fines de la década, muchas de las innovaciones de la terapia gestiltica fueron asimiladas a la préctica general de la psicoterapia. ‘Muchas terapias se movian en la direecién de la terapia gestéltica. El peicoandlisis se hizo més vivencial con la Uegada de las Relacio- nes Objetales y la Psicologia del $f Mismo. La Modificacién Conductual se trasladé a la terapia de comportamiento cognitivo, alejindose de los remanentes de las nociones de la caja negra del conductismo. ‘La antigua y sencilla imagen del psicoanélisis y de Ja terapia gestéltica que describ{ anteriormente, se hizo més y mas insosteni- ble. Nuevas terapias, comio la terapia familiar estructural, la terapia ericsoniana, etc., presentaton alternativas muy activas 2 la vieja opcién del psicoandlisis o del conductismo. La terapia gestéltica definida como téenicas especificas a literatura profesional esté plagada de descripciones de terapia gestéltica en términos de pricticas 0 técnicas especificas. Mientras ‘para algunos de nosotros esto es la antitesis de la terapia gestiltica, 18 ‘RocESO Y DIALOD EN cEsTALT otros terapeutas la han definido en términos de técnicas, Esto se Convirtié en cl dégma, y asf fue como prepararon a nuevos terapeu tas gestélticos. Bajo este modelo, la formacién consistia en la en- sefianza de téonicas, terapia se convis en Ta aplicaci las. Asi, técnicas espontaneas e afi x Perls pasa- ‘on aver dogma Ta alls vaca gelpea Pe Ba - ‘eas? Foes defniciGa de Ta taipls gestalt oo see, en artfculos que recomiendan no usar tales técnicas con determi- nados pacientes, como si fuera una modificaciéni excepcional de la terapia gestdltica, Bete enfoque demuestra una incomprensién de lo que es la psi- coterapia, y manifiesta una ‘érdida de profundidad y flexibilidad. Aqui, ser emocional xeemplaza la verdadera comprensién, y la catar- 5 seomolana In vende cruvdsd Dents de epee ia gtstdeca ex elo oua forma de modifiaciin conse ee Esto es terapia gestiltica ‘Una reduccién paralela de la terapia gestdltica ocurre cuando se define de manera tal que equivale 2 un estilo en particular. Cualquie, 1a vea el estilo que se use como modelo, se convierte en “est to terapia gestiltica”. Obviamente, la terapia gestéltica es una filosolia Z metodologia genetil, y se aplica en una gran variedad de estilos, rant im variedad de pacientes y en una gran variedad de mo. dalidades y ambientes. Sin embargo, la literatura est4 plagada de articulos donde el autor confunde su propia sintesis, conclusiones y ‘experiencia clinica con la terapia gestiltica, iCémo puede ‘ser reducida a uno de sus estilos? Creo que esto Puede-ocursir debido a la falta de un pensamiento claro y de una reorta general y los profesores no la en- Gaabis Bestiltica en un hospital con esquizofrtnioos crtnicoe y agus dos, no usé Is téanica dela sillavacia. Lo adecuado para exe contona, ¥ con e508 pacientes, era realizar mucho trabsjo grupal usando ef Psloodrama, encuentro en parejas, reuniones a nivel de pabellén, ete, Esto era Ia terapia gestéltica practicada por m{, en ese ambiente. Sig tuna teorfa clatd, podria decir “esto es terapia gestéltica” o demostrar terapia gestaltica realmente es, y no s6lo que “la cualquier cosa que hagan los terapeutas gestilticos” LOS ANOS 80: :QUE HEMOS APRENDIDO? CAMBIO DE £POCA (ESTADOS UNIDOS} Cambio social general terapia gestéltica es En Estados Unidos, los ato{G0)fueron una Epoca muy diferente de” {or 60 y 70, Fue la eta de los Yoppies. Una interminable biayeods ce ‘espuestas ficiles ha continuado a tavés de esta d ‘década, el_narcisismo ha sido excesivo, domos epistles Boe ee lécada. Durante esta memudo sin los 20 Roces0 ¥ DALOCO aN CESTALT He habido una creciente confianza en Ja tecnologia, con la con- comftinte dismimacita fe le conf eh Ta Tateraccion persona. ersona, Las famibas ven television sin hablavse. Hay una declina- ‘ién del trabajo ético y del compromiso. ‘Cambios en psicoterapia La psicoterapia se ha sofisticado cada vez més. ‘Por una parte, hay mayor credibilidad y confianza en las solucio- nes tecnolégicas. Esta es una faceta importante del contexto actual de la terapia gestéltica: en esta era de tecnologia y terapia por medio de procedimientos, hay una creciente necesidad de enfoques que enfaticen los valores persona-a-persona. Creo que mientras bay més necesidad que nunca de una terapia gestiltica dialogal y fenomeno- 6gica, hay mucho menos necesidad de una “terapia gestdltica hechi- cera”, es decir, terapia orientada al procedimiento. Lo que se necesita * en el campo de la psicoterapia son enfoques basados en los principios del dilogo, dazse cuenta fenomenolégico y teoria de campo {proceso} de la terapia gestéltica original. Psicoandlisis En general, el psicomnélisis esta menos orientado hacia Ja teoria del impulso y més cercano a la experiencia bisica. Se ha vuelto menos rigido, orientado més a Jo interpersonal. Es una mejor altemativa a la terapia gestéltica de lo que jamés fue el psicoandlisis clésico, y més, cercano a la verdadera intencién de la terapia gestéltica que 2 los, enfoques bum-buin-bum que se auto-denominaban terapia gestéltica. ‘Sin embargo, el psicoanélisis no ¢s la respuesta. At carece de mucho de lo que la gestalt ofrece. No tiene ni una teorfa de la con- ciencia, ni una metodologia que permita un total uso del poder del cenfoque y experimentacién fenomenol6gicos: No tiene una teorfa que, integre verdaderamente lo interpersonal y lo intrapsiquico. No tiene tun concepto del rol del terapeuta que abarque verdaderamente las variaciones que claramente se requieren al trabajar con diferentes tipos de pacientes. Por ejemplo, algunos psicoanalistas han cambiado Ia postura psicoanalitica en el trabajo con pacientes limstrofes, acer- céndose mis a un enfoque dialogal. Necesitan encontrar justificacién, especial para aquello que ratinariamente es parte de la prictica y teorfa de la terapia gestaltica. Y finalmente, no tienen una teoria de la relacién terapéutica adecuada para los cambios que estén haciendo. Se estén acercando a la terapia gestéltica y necesitan algo equivalente la estructura global de la terapia gestiltica. ‘TENDENGIAS RECIENTES EV THRAPIA GESTALTICA a Investigaciones ‘Han aumentado los conocimientos basicos de la psicoterapia en general. Las investigaciones generalmente demuestran un efecto positive de la psicoterapia. Esto ha sido menos impactante de lo qué deberfa porque los buenos efectos se nivelan con los dafios ¢ ineficiencia de algunos terapeutas (Bergin y Suinn, 1975; Lambert, 1989). Al prome- diar buena terapia y buenos terapeutas con pricticas perjudiciales y malos terapentas, el resultado es un beneficio psicoterapéuticn mo- derado més que un efecto terapéutico poderoso. ‘Yalom ilustra esto en su libro sobre grupos de encuentro (Lie- berman et al, 1973). Un terapeuta gestiltico fue muy eficiente y obruvo resultados muy beneficiosos sin accidentes. Este grupo logré un ““énfasis en la experiencia como valor dominante, valor que refleja las motivaciones de muchas ideologias de encuentro, pero que demostr6 ‘un incremento significativo s6lo en este grupo” (Lieberman et al,, p. 126). Miembros de este grupo dijeron también que el ambiente grupal ofecia més oportunidades para una comunicaci6n abierta entre pares. Por otra parte, un segundo terapeuta gestiltico us6 un estilo de der carismético fuerte, agresivo, incitador, duro, ubicéndose en el ‘grupo estadistico que tenfa mayor cantidad de accidentes (Lieberman et al, p. 126). Los miembros de este grupo tenian un bajo sentido de auto-estima, eran menos indulgentes consigo mismos y percibjan el ambiente como menos indulgente. “Es interesante sefialar que a pesar del alto estimulo y de la orientacién aqui-y-ahora de [este gru- pol... los participantes disminuyeron su valoracién de la experiencia, orientindose més hacia s{ mismos y a su propio crecimiento” (Lieberman et al., p. 126), . Es obvio que la actitud del terapeuta determina una amplia gama de resultados, que pueden ser muy teraputicos o precipitar colspsos psicéticos. ¥ la etiqueta usada por el terapeuta, por ejemplo terapeuta ‘gestiltico, no indica por si sola la calidad de la terapia. Por supuesto que ciertas practicas o actitudes funcionan mejor con cierto tipo de pacientes en particular. Existen diferentes rieagos con diferentes tipos de pacientes. Se ha hecho evidente la complejidad y los factores que deben ser considerados para adaptar terapeuta, enfoque ¥ paciente; por ejemplo, el tipo de paciente y terapia, la personalidad y comrespondencia de antecedentes entre terapeuta y paciente, etc, Por ejemplo, en los procesos cognitivos negativos de personas con depre- si6n, generalmente parece ser més eficaz trabsjar con el darse cuenta que simplemente estimular una catarsis. Esto es vélido para Ja prictica de la terapia gestaltica y para cualquier otro tipo de terapia. 2.9 0.2 2 2) 2 ROCEIO Y DULOGO BN GESTALT ‘Mayor experiencia clinica en terapia gestiltica ‘Los terapeutas gestilticos tienen més experiencia como tales que la do terapia gestiltica, y de mucstras terapias personales, He hecho (erepia gestiltica durante més de 24 afios, 19 de los cuales los be gmpleado en hacer psicoterapia a largo plazo en la misma posieion general. Mi comprensién y prictica se han ido adaptando por medio ie festa experiencia, por ejemplo, viendo resultados de tacoma: largo plazo y cOmo se ven afectados por lae diferentes intervenciones, srandes, dinstes entre terapeuta y paciente, ete, También he apres. como también he aprendido de las afios. Y en esto soy més bien tfpico que original. Una de las cosas que hemos aprendido es el reconocimiento més BeAr For eemplo, como ya se dio en este volumes, hemos aprem, Sido mucho acerca de cémo trabajar con pacientes limitrotes yarcisistas, es decir, las indicaciones y peligros terapéuticos, in proceso para producir buenas teorias Geteade “nada es tan préctico como una buena teoria”, ‘Sin una 7d FeReRIOS [Una ‘teoria'es clara, consecuente y mejora a Una buena tearia es un proceso de teotizacién, no es permanente ‘i eatitica,y tampoco es dogma. Es un proceso para legar a ser clang Y Ronsoquente. Es x reconocimiento de las debilidades y de los as. Peotos incompletos. Es un proceso de cambio, comprobation, deestio ¥ mejoramiento constantes, TINDENCIAS RECIENTES BN TERAPA GBSTALTICA 23 Necesitamos didlogo intelectual. La verdad emerge de la lucha caus ideas conflictivas, incluyendo retroalimentacién honests + competent. Las ideas no expresadas 0 no comentadas criticemente PG Be son confiables. Las ideas profesionales que no sou sic, [xptadas en un foro donde otros colegas puedan desalzarlas y deetwan, las no son confiables. Debemos honrar a nuestios colegas dessin ay sus afirmaciones clinicas y tedricas, Necesitamos que la teorfa sea verifcable, Slo asi podemos ave: riguar qué es verdadero o wtil, qué sirve y qué no sire, Necesitamos conocimientos profesionales sfenos a la teapia geitleea ‘Nevesitamos cos y descripcién de casos desde otras perspec- Sis, Necesitamos informacion tecnol6gica acerca de las pouting ee de tratamiento, (Analtzaremos esto en relacién al tube cis on la seccién de aplicacién de este volumen), Fentcesitamos el estimulo de andlisis teGricos y discusiones &- {osélicas de personas con otras perspectivas. Por ejemplo, deren Io, Necesidad de mejor Hiteratura ‘A través del esfuerzo pereonal aprendemos que les demostraciones y 1s popolaridad por sf solas son tna base de apayo insuliciens para ‘un continuo desarrollo de la terapia gestéltica. Creo que sostenee la S mhenteas aw MO’ w me ee ne S + WATAMOS AE oer ae el 4 PROCESO Y DIALOGD EN GESTALT terapia gestiltica y ayudarla a prosperar requiere de buena literatura J didlogo dentro de la comunidad teraptutica gestéltica, asi como la in de mejor material al piblico no gestéltico. ‘Cuando el desarrollo no ha sido asi, la terapia gestiltica se ha visto en problemas después de una maxima popularidad. Cuando la la dé popularidad retrocede, cuando se presentan nuevas tecnologias ¢ ideas, 1a terapia gestéltica palidece al no tener una buena base de Spoyo que incluya teorfa, didlogo y presentaciones a la comunidad profesional en general. Necesidad de lograr un mejor manejo de nuestra. propia teotia original La mejor demostracién de la teorfa bisica sigue siendo la de Perls, Hefferline y Goodman. Esto debe ser comprendido y debe constituir la base de futuros trabajos. No es necesario estar de acuerdo con todo cl texto, pero un didlogo te6rico debe tomar en’ consideracién ese andlisis de manera competente. Debemos usarlo més para la forma- cién, la construcciéa de Ia teoria y el didlogo. Luego debemos tras- cenderlo. ‘Cuando discutimos conceptos {la parte) debemos discutir la rela~ ciém del concepto 0 parte com el todo, y eso incluye el andlisis de Terapia gestdltica, LA TEORIA PARADOJICA DEL CAMBIO 2Qué es 1neoria paradéj Tratamos de ser To que no somos, més permanecemos yendo Ta asimilacién del amor y ayuda de ai de sti To qué uno no es, no constituye auto-apoyo~ ‘Un aspecto importante del auto-apoyo es la identificacién de la propia condiciOn. Esta identific sifcacitn tiplfice coaoter Ta propia con, ‘icién, es-decir, la actual experiencia, conducta, situacién. Debido a’ _ que muestra condicién cambia con el tiempo, dicha identificacién inclaye identificar el flajo es, de unas oma, 5 decir, con fe en-el movimiento ¥ el cambio: El anto-apoyo debe incluir tanto el conocimiento como Ja acep- taciSarde uno mismo, No podemos quto-apoyamos sin conocer nues- ‘0 propio sf mismo —las propias necesidades, capacidades, ainbiente, deberes, etc. Conocerse uno mistho sin admitir que es una opcién ¥ fasla, es una forma de auto-engaiio. Sartre describe esto como (cla ya que uno confi el act izar tal con- of “TENDENCIAS RECLNTES EN TERAPA CESTAITICA 25 fesion se desidentifica de aquello que ha confesado.’ Por ejemplo, realizo un acto de cobardia, y confieso ser ie. Pero en el acto de confesar ser un cobarde, me engafio con una sutil creencia de que, yo estoy sobre la cobardia. Es como ‘si el comportamiento cobarde no hhubiese sido elegido, y que de alguna manera sélo visitaba a esa a cho-empujandolo o presic [oa ser diferente. Y mientras mis se ‘presione al paciente hacia el objetivo, mas ‘permanecerd igual. Empu- jar. wir lleva a resistix tal empuje. De este modo, el paciente ya no tiene s6lo la(resistencia) 4 su m0 \cionamiento- 2 en ee ea uns Pagosa TTT también impide trabajar icultad it nnecesitaba ia. Sxiste otra razén por ‘presion del terapeuta no ‘conduce: ‘a un movimiento real. Una de las formas de no tomar contacto con Ja intrusién del terapeuta es i ente, el pacien- ‘te puede ac use o rel ‘Pero en ambos casos es probable que se trague todo lo que el terapeuta propugna: “Si yo fuera una persona competente, haria lo que el terapeuta estésugiriendo”. Si a cambia de acuerdo a las presiones del terapeuta, no. ext oR Serbnomla auto apeye. Y 6 Tr autonomfa y auto-apoyo. ¥ esa persona no babré SSA SED iy bettors de suloapbyo ¥ autonomia, ‘Pero més que nada, esta presiOn, guia o dirccciém del terapeuta ee Sees ances bata To gue es Ee neo on Hepes no asta con To que cre, Esse mie sa)6 provoca To culpa. En resumen, el terapeuta que pre- ona no yoda al paciente a Tograr su auto-apoyo. "Un terapenta ast ptiede estar 'actuando de “buena fe”. Esto no mejora la situacidn, Yo creo que presionar a los pacientes general- mente satisface las icoesidades del terapeuta, no Tas del paciente. Ver ‘Beteios pros poode ser patlcane a clonante, Pa fepoya cl crecimiento del paciente? Dudo que la transferencia ¢ idealizacion producidas ‘sean tan valiosas para el paciente, como Io son para el terapeuta. Creo que el paciente es ¢l gltimo en conocer esta realidad. La presi6n puede conducir al descubrimiento de algo, pero general- ‘mente no da las herrarnientas para hacerlo sin terapenta. En el mejor de los casos, puede otorgar al paciente la habilidad para seguir hacien- do'lo mismo a lo que fue presionado por el terapenta. Esto tiene una generabilidad muy limitadé: : T én esté.el reverso de, Ia paradoja: mientras més queremos pemdnecer igual, Tals canlatice on TelaciOn al Muctuante ambien- 26 quiere que la actitad del igual y empeoran en relacién al ambiente? PROCESO ¥ DULOCO BN CeSTALT sin presionar, a los pacientes estancados, que te sin py ist Padiencia. Sea “hay suficiente espacio” ‘terapeuta Para el paciente en el mundo tal como él es, y requiere fees ol crecimiento organismico, Mi cxperiencia es que si esto no funciona, la presiém tampoco, excepto tal vez en un plazo muy corto. La presién es muy peligrosa en Pacientes que no cambian con facilidad. Aquellos casos inusnales en que ‘es que él comprenda las re- pistencias y las asuma totalmente en su darse cuenta, ¥ esto dots hhacerse al ritmo del paciente. TTINDENCUAS RECIENTES BN TEAR CesTALTICA 27 { Eipactente sabe mas terapeutas gestélticos atribuyen al patente Ta total responsabilidad, el total poder para enfermocn fe ne fuer? lego asumen ellos la decisién de presionario més alla de sus defensas. A mi me que si los pacientes son tan capaces Fre neuptbles de mlamos de sus vidas, patoTog, eam se deben respetar sus resistencias como ‘su propia opcién, ya que satisfacen una im Puede provocar presién de parte del resto del grupo le ser atin peor que la Ents acon? ae Aefensas y Ia aniquilaci6n de las resistencias, Entree eee to con eI uso_de téonicas-o de ialidad del terapeuta para “Wrovilizar directamente a los pacientes beets wee resultado preconce- ido ("sanar”y, 28 ‘moceSo Y DILOGO EN GESTALT ‘La teorla paradéjica también choca con 1a idea de ent sain ea fa, una buena terapia requiere simples para terapeut Gel terapeUts Una DUeHa comprensién te6rico-clinica y un buen en- foque personal. i ‘Los nuevos avances de la terapia gestéltica en Estados Unidos than ido “més allé del carisma”. La experiencia nos ha ensefiado algo esencial de esta teorfa de enfogues miltiples: 1a importancia de la relaci6n y el darse cuenta dialogal basados en el respeto por la expe- riencia personal y estilo vivencial del paciente. Esto requiere un buen conocimiento de patrones.y necesidades clinicas. Lo que no es esencial, sino mas bien opuesto a una buena for- macién y a una buena terapia, es el sistema de formadores y terapeu- tas estrellas donde el carisma domina, El nuevo enfoque requiere més trabajo y esfuerzo que carisma. La salud psicol6gica y la maximi- zacién del crecimiento humano requieren, al igual que los genios, 90% de transpiracién y 10% de inspiracién. RELACION: COMPROMISO Y SURGIMIENTO Hemos aprendido a reemplazar la teatralidad, el carisma y la catarsis, ‘por un énfasis en el compromiso dialogal de paciente y terapeuta, de ‘paciente con otros pacientes en grupos, ¥ a confiar en que el ereci- miento surge de tal compromiso. La dimensi6n social: relaciGn y eficiencia terapéntica En psicologia se ha producido un incremento general del énfasis en la relaci6n, Esto también se ha dado en terapia gestiltica, y es parte a ‘crecimiento generalizado de la apreciacién de la dimension ‘social. ciones acerca de los factores del éxito terapéutico sefia~ lan Permanentemente [a ism En paicoandlisis 3y un creclente énfasis en la relaciGn, desgraciadamente utilizando ‘una terminologia que atin confunde contacto con transferencia. En terapia gestéltica individual y grupal hay un erecicnte énfasis en la relacién terapéutica. ‘Otro aspecto de la dilatada apreciaci6n de la dimensién social en general y de la relaci6n en particular, es un ereciente énfasis en las familias y organizaciones en terapia gestéltica. Aun cuando el trabajo con familias y grupos organizados no es nuevo en terapia gestiltica, se realiza con mas frecuencia, se habla y escribe més sobre él, y se discute y praotica con més sofisticacién que nunca antes. ‘TENDENCIAS RECIENTES EN TERAMIA CESTALTICA 29 creciente apreciacin de la idea de Ye “sanar por medio del a ‘ocurria sélo a trav! clerto tipo ae ‘persona- = ‘compromiso total se da aqui y ahora. En los afios 60, algunas personas desgraciadamente interpretaron el aqui y ahora de manera limitada y estrecha. Ahora estamos més dispuestos 2 participar en forma més completa del historial de vida det paciente, y a compartir ‘nuestro historial si corresponde a la terapia. Un ejemplo de este énfasis es el libro de Erving Polster Every Person's Life Is Worth a Novel (1987). ‘Pero en peicologia y psiquiatria también han habido tendencias contrarias, especialmente el tratamiento por medio de procedimien- ‘tos. Se ba incrementadp la perspectiva tecnolégica. La terapia, en general, se ha dirigido hacia un creciente ‘enfoque técnico o técnica~ ‘mente orientado, con miras hacia el camino més rapido. {Qué técni- cas funcionan con pacientes depresivos? ;O. imitrofes? En investi- gaciones psicoterapéuticas, a ‘menudo se usan libros de recetas para terapia y manuales de términos. ‘Me parece interesante que, a pesar de los rigurosos ‘imtentos para estandarizar los procedimientos, la personalidad del terapeuta indivi- dual y Ia calidad de la relacién terapéutica ain produzcan resultados ‘muy. diferentes, segin los distintos terapeutas ¥ los distintos ajustes ‘terapeuta-paciente (Lambert, 1989). Parte del nuevo desarrollo de ears ba sido una por otxo, Muchos han planteado dudas acerca de si técnicas como la Filla vacia, golpear cojines, el uso clinico de la frustracién y otros Tecursos dé este tipo sean realmente humanisticos. Mas recientemen- te, la pregunta se ba enmarcado en términos de su consecuencia con un enfogue dialogal. ‘En gran medida, bemos aprendido a trascender la orientacién téo- nica. ¥ esto constituye parte esencial de mi mensaje en este articulo. Hemos aprendido la importancia del diflogo y de la relacién, 1a teoria paradéjica del cambio, a dejar que el cambio surje sin dizigirlo, y 1a bscasa importancia de téenicas particulares. Sin embargo, a pesar de O29 ———— 30 PROCEHO ¥ DALOCO BN cesta sto, en muchos lugares todavia se prepara a las personas principal- ‘mente mediante técnicas, usando presiOn y frustraciGn para lograr el cambio. Creo que esto es una distorsién de la terapia gestiltica Esto nunca fue una buena teoria de la terapia gestéltica, y por cierto no Jo es actualmente, En cata era de movimiento hacia arreglos tecnolégicos répidos, se necesita més que nunca Ja verdadera terspia gestdltica de humanis. mo, didlogo —la teoria paradéjica del cambio. En terapia familiar hay algunos signos de insatisfaccién frente a enfoques familiares manipu- Jadores, ¥ una receptividad a enfoques orientados al compromiso, que enfatizan el darse cuenta y el didlogo. Para mi, la efencia de la terapja gestiltica es la inteyeacién-de-egt Compromiso personi-a-persona con una competencia técnico-clinica seneral, ¥ esto es vilido al margen de la modalidad 0 tipo de paciente Crecemos gracias a lo que ocurre. entre personas, no mirando hacia adentro, Interior y exterior son s6lo “claborationes secunda- las” © diferenciaciones en el camy organismo/ambiente. En la obra Terapia sesAltioa Bers Hettenine ¥ Goodman dicen que el es la realidad primaria. La {si_mismo) es en Wminos entre la el resto fel campo: a BG aienDes el Sistema de Contactos Presentes y el Agente de Crecimyentp. Hemos visto queen ‘cualquier investigacién biol6gica o ‘sociopsicolégica, ‘él tema de estudio concreto es siempre un campo organismo/ambiente. No existe ninguna funcién de in animal que sea definible excepto como funcién de tal Eri lejo sistema de contactos necesario Para un ajus- te eae dia campo, fo masenae vee a ‘Puede ser considerado como en el Hinite-del or ite del organismo, pero BOOMER COL LSUTACHOT ee Kaa cuhe Ab ec TNDENCEAS RECIENTES IN TERAMA GESTALTICA Pertenece a ambos, ambiente y organismo (p. 373). 1a actualizacién del s{ mismo, en el sentido gestéltico de la actual relacién aqui y ahora entre una icada- ‘mente con el intento de actualizar una auto-imagen. La cosas que dis = ; ¥ de otros enfoques psivoanaliticos (antiguos o nuevos) es que ln terapia gestéleica enfatiza la relacién actual més que las imfgence Propias o de otros. El lema es: contactar el ie la ota nonons eal, y TEER To gee & St BaeS eS ae ee iste st lo el yo del yo-ello y del yo-td. Ti, lo que ocurre en un misma. Por medio del didlogo, una persona sabe y confirma que el otro ¢s una conciencia separada e igualmente importante, En las relaciones yo-ello hay un distanciamiento y engrosamiento del Limite. Ea el yo-ello se persigue algo, en vez de pertsitir qué eso Yo-ts. En ensayos anteriores, me he referido a esto como la “relacién yo-ta”, en oposicién al “momento yo-ti”. He cambiado la termino- Joga para hacerla menos confusa: reservando el yo-td para el momen. 4 3 ude ¢1 limite no esté aislado del ambiente; contacta al ambiente, Peo Te ned ee \ado ee oe 32 ROGESO ¥ DULOGD EN ESTALT Buber describe el encuentro existencial con frases tales como “vivir en oposicién”, “luchar con” y “forcejear” con. Esto no significa ser agradable ni bratalmente honesto. Significa encoritrarse, mantenien- do las ventajas personales en forma contactada, incluyente y confix- ‘mada (véase subseceiGn siguiente]. Significa ir hasta el limite con la otra persona, pero sin traspasarlo ni controler a la otra persona, ¢s decis, sin controlar lo que esté al otro lado del Iimite. genuina y sin restriccign” i personas plenamente tes comparten el . Para el terapeuta sig- compartir significados con el paciente. El significado total in- Ja desesperaci6n, el amor, la espiritualidad, la rabia, la alegria, el humor, Ia sensualidad. En la relaci6n dialogal, el terapeuta presente como persona, y no se mantiene en reserva como en le pos- ‘TENDENCIA RECIENTES BN TERAIA CESTALTICA 33 ‘Lo que se confirma en este proceso cs la existencia de la otra persona como un ser humano que existe en forma separada con un alma independiente al igual que la del perceptor. A nivel més bisico, es confirmar la existencia del otro como una persona separada. El. terapeuta confirma que el paciente existe, que genera efectos y que no es Eovi- ‘Hay quienes han dicho que al ‘guré han visto el infinito, otras personas dicen que al mirar a Buber a los ojos se han encontrado ellas misinas. Eso es lo que los pacientes necesitan de oy terspeuea, El terapeuta macstro responds & 10 ‘nico, erto el mi mirar a los ojos de un ‘pao Tenen un respeto intrinseco por la diversidad y las diferencias, Esto es una piedra at Reo co Fanciona prinelpalmente como técnico. La confirmacién también incluye ‘confirmar lo que tmo esté lamado ‘San fener Claro qué Ta comURICACION Wi Festioci6n signi- a sez Aum cuando no puede haber inclusi6o ni confizmacién sin acep- ‘S fica que Canis TadiBe, con ellas también hay una afirmacién del potencial, Aceptar a @ Aisczimine, Se “@_un compromiso vivido en el cual el terapeuta las ‘tal como son no significa renunciar a la esperanza de cre- ig) / eaneses aiccuain + reglanmenis us sentiment, experieneta, » Hanlento, AT contano, Ta tstacla de la confirmacién es precisamenté ee ‘otra persona y la situaciGn son parte orginica pencil deG@ecimientD ecimient) verdaderamente puede realizar ¢ ‘AeL-contacto dialogal con otro. Al dirigimos en forma dialogal a una t/ == G@ecimient que uno persona narcisistamente valherable, no lo hacemos del mismo modo ‘que al dirigimos a una persona que no es susceptible en ese sentido. La terapia gestaltica en Estados Unidos ha percibido en forma cxeciente que es te6ricamente mas consecuente y a menudo més eficaz decir a los pacientes o6mo uno esté siendo afectado, en vez de actuar sobre los sentimientos usando técnicas de frustraciGn y otras artima- ‘as, que pueden enfrentar activamente la situaci6n clinica y mostrar cierta presencia de parte del terapenta, pero que evitan el didlogo. Mis adelante discutiremos los factores para discriminar cudndo y c6mo hhacer esto (o no hacerlo) con diferentes tipos de pacientes, por ejemplo, pacientes con alteraciones de personalidad narcisista. Confirmacién ¢ inclasi6n . ‘Las personas se convierten en setes tnicos a través de la confirmacién de “pacer presente” por otras personas. Una persona es confirmada cuando otra “imagina lo real”, es decir, cuando se pone en sus zapatos ¢ imagina y vive a través de lo que esa persona vivencia, ‘La jnelusim ¢s la forma més elevada de confirmacién ectiva del otro, manteniendo el La es sentir en Ia 3 sentido de uot aismos Cx Petsons ue practica Ta InclosiOn Ve POT iin momiento el mundo a través de los ojos del otro en la forma més plena posible. ¥ no es , ya que la persona que practica la Thies mastlene stietenenmate un senede deat misma com petona separada, Bs la forma més elevada del dase cuenta polar si_mismo y de otro. “Ta inclusiGn se confunde veces con le identificacion y la a Bp difiere en que Ja persona capta una iden- ‘tidad de si misma y aca sta Sigiifica movilizaree mds hacia eI punto de Empat) mante- Sree simaleincammeate tn agudo darse enenta de la propia existen- ‘cia separada, que a veces esté implicito en el término empatia. La inclusién, como el Té, que a veces emerge cuando dos personas se contactan por medio del didlogo, requiere elegancia. La inclusién se puede desarllar plenamente, cuando se tiene el apoyo y uno se prolonga para contactar al otro. 299900999 S O > 34 ‘agces0 Y DuLogD BN GESTALT 1a inclusién en tezapia Muchos-terapeutas gestélticos han criticado la(cmpady debido al peligro de confluencia, es d ec a tee ay etd ‘uno mismo ae SSeS aie no reimene pu virmctar eon Sas Cuando le mostré a Jim Simkin el borra- ParaciGn, mientras se esté oscilando hacia el polo para vivencisx Io més plenamente posible el punto de vista del otro ‘mente en forma regular, deja de ser terapia, La tarea de la teravi t terapia, su Estructura y fumcién, exige que la mayor parte del tiempo la inalucién pacinte sentido. El pacto y la tarea es enfocar la experiencia del Paciente para su crecimiento, Fara el paciente que ya puede practicar la inclusién, la relacién ‘TENDENCIAS RECIENTES EN TERAMA CESTALTICA 35 sualizarse a s{ mismo plenamente como otra persona (el terapeuta} puede visualizarlo a él, y esto es a menudo muy importante para el crecimiento del paciente que puede practicar la inclusién, Este es a ‘menudo el caso cuando los terapeutas entran a terapia. Diogo, fenomenologis y avances psicoanaliticos Algunos tipos de psicoanilisis se han acercado a la experiencia real de los pacientes. Este es un enorme progreso sobre el psicoandlisis clisico, y es por cierto més fenomenolégico. Es un progreso sobre la terapia gestiltica teatral.de los 60. Como resultado de esto, muchos de los que xedujeron 1a terapia gestéltica en sus propias mentes a ese estilo particular, se han movilizado hacia una de las nuevas moda- Tidades psicoanaliticas, por ejemplo, la psicologia del s{ mismo. Pero incluso en las terapias psicoanalfticas mis modemas hay un mite al foco fenomenolégico. A‘ contienen la herencia de la 250- ciacién Libre y de la interpretacién, y no extienden el énfasis fe- ‘nomenolégico para incluir enfoque, formacién o experimentacién fe- nomenol6gicos. La fenomenologia experimental atin no ha sido incluida en Jas terapias psicoanaliticas empliadas. ‘También hay un limite a la auto-revelacién del terapeuta. Esto ee algo que sélo se realiza.a veces, con razonamientos y justificacio- nes especiales. Si la terapia de un paciente en particular lo requiere categGricamente, puede ser justificado, Pero atm no se aprecia el ver. dadero poder de una terapia dialogal, y la teoria o formacién del analista no proporiona un desempetio 6ptimo dentro del contexto dialogal. Se ha dicho que cuando dos personas cantan, hay didlogo. En terapia gestaltica podemos cantar con el pacieate. No tenemos las Umitaciones de contacto, presencia y creatividad presentes en la mayotia de las psicoterapias. En este dilogo podemos cantar, bailar, hablar, actuar de manera emotive, deducir, argumentar. Trabajamos yy Tuchamos en conjunto-con el paciente. También hay una utilizacién diferente del aqui y abora entre la terapia gestéltica y las terapias psicoanaliticas. Esto es vilido incluso ara la perspectiva extendida y liberalizada del aqui y ahora en tera. ia gestéltica que discutimos anteriormente. El aqui y ahora entré a la psicoterapia psicoanalitica y al psicoandlisis a través del concepto de transferencia. Sin embargo, en et psicométisis, la informacién del anilisis de la transferencia se usa principalmente para explicar el pasado en vez de estimular el diflogo y 1a fenomenologia experimen- tal de la relacién actual con el paciente. SE wo peseees ALAGIT =X LGAOBO PROCESO Y DIALOCO BN GESTALT No se puede hacer buena terapia sin enfrentar en forma compe- ‘tente los fenémenos de transferericia, Tampoco se puede hacer buena terapia ignorando aspectos del desarrollo. Ea terapia gestéltica, sin embargo, enfrentamos ambas cosas. Por supuesto que lo hacemos utilizando las perspectivas dialogal y fenomenol6gica que hemos discutido y que seguiremos analizando a través de este libro. Ditlogo y diteccién No podemos dirigir 1 Gaon. El diélogo surge entre personas contactad HI didlogo surge entre El didlogo es 1o que emerge cuando ti y yo nos unimos de una ma- ‘pera autem e contactada. El didlogo no es ta mis yo, sizio que ‘emerge de la interacci6n. Didlogo es ocunir cuando ambas partes s¢ hacen presentes, logo pus = Ho es controlado 0 determinado por ninguna de las partes. ‘La interacci6n no es dialogal al “tratar”. Tratar, en el sentido de aspirar a un resultado ¥ buscar los-medios para lograrlo, es una ‘manipulaci6n, La manipulacién, obviamente, na ¢s algo malo. Buber dej6 en claro que el yo-tllo era absolutamente necesario para la existencia, En Terapia gestéltica, la palabra manipulacién se sa para describir la conducta motora de la actividad sensorio-motriz de los oxganismos. Ciertamente, esto puede ser sano ¢ importante, ¥ es esencial que cada persona pueda hacerlo segén la necesidad. Pero dirigir no es dialogal. ‘A veces escuchamos a'algunas personas hablar del uso del did- logo para crecer. Este es otro ejemplo de manipulacién, de direccién. Se usa a la otra persona y es un ejemplo de yo-ello. Es usar ala otra persona para ser uno mismo. La actitud dislogal es a la inversa: ser "jmo mismo para encontrar al otro. ie, se convierte en una forma de m ductual mas que “en una terapia dialogal. Esto ocurre aun cuando el terapeuta trate de Guena fe y con una clara motivacién sanadora de dirigir al paciente a la “sanacién”. EL contacto real no se “hace”, “ocurre” Cada parte puede conducir su voluntad al Ifmite, al encuentro —pero s6lo hasta abi. Usar Ia voluntad para controlar no es un contacto 2A LAR ~ ‘TENDENCIAS RECIENTES EN TERAPIA CHSTALTICA 37 dialogal con el otro, es controlar al otro. Bl contacto para asimilar a la otra persona para estar en confluencia con los propios deseos 0 imagenes, puede sex parte de la auto-regulacién o1 ica, pero no cs contacto dialogal. En una@ato-regulacién organismica dialoga la_ otra persona esté contactada y sign siendo una persona independien- ;, aURGUE, esa aint ‘EFS, son (55-€n uno mismo. Por ejemplo, una persona puede tener un estilo que no me gusta, Puedo aceptar a esa persona con ese estilo. ‘Puedo aprender de esa persona y en ese sentido asimilar algo de ella. Pero esto es muy distinto de manipular para lograr que esa otra per- ‘ona sea como yo quiero que sea. El contacto dialogal comienza conduciendo la propia voluntad al Limite, y el resto requiere de una respuesta de a otra persona y de celegancia. Ti te preparas, usas tu voluntad. ¥ Iuego, puede ocursir 0 no. Esto requiere fe y confianza en lo que ocurriri. Requiere confian- za en Ia existencia y fe en que el terreno nos sustentaré a ambos. ‘Requieré tener fe en que existen los recursos no s6lo bajo él control aos pasa Soe oe fa persona, sino en el resto del campo organismico/ loabiental Paradoja: no puedes ser ti mismo aspirando a ser ti mismo Cada persona es tinica, pero s6lo en el compromiso humano se puede confirmar, mantener y desarrollar el s{ mismo nico. S6lo en el con- tacto del encuentro yo-t6, se desarrolla la unicidad de cada persona. Solo. sabiendo cémo somos con los otros y c6mo son los otros con ‘uno, nos conocemos y mos. imos verdaderamente en nOsowOs ‘tmismos. Cuando una persona se mira hacia adentro, hace introspeccién, retroflexién, eta, no esté comprometiéndose con el otro. Esto apunta ‘al s{ mismo. En tn encuentro real, se apunta al encuentro con el otr0, al encuentro de mi yo y de mi n0 yo. =e Por esta Tazin no considero Ta terapia gestéltica como una psi- cologia del “Si Mismo". En la psicologia del s{ mismo bay un énfasis en apuntar al s{ mismo, y en Ja terapia dialogal hay un énfasis en el compromiso "el surgimiento. El devenir de uno mismo (“yo”) ocurre al entrar en una relaci6n. a) a) ae) CAPITULO 2 Por qué me convert en terapeuta gestiltico: Despedida a Jim Simkin Querido jim, Sprecioy te quiero mds por una actitud mds continua, cotidiana ue gnurelaza tu trabajo momento a momento. Por lo que mds te ane, Gio, n0 es por tu singular forma dramética i Descubri la terapia gestéitica a través de las sesiones de entre- ‘Tomiento que hizo Fritz en el Metropolitan State Hospital en 1964. ¢ias sobre el pensamiento oriental (con una cantidad sustanctal do ‘imsprecisiones) y su habilidad para crear reacciones deamétices co 2 Tighe: prowasciée de una publicacén por eu autor, gnerlmiente en honor alguna persona (N. de la 7} ED 40 PROCESO DIALOGO BN GESTALT mis colegas, no me senti personalmente tocado ni particularmenté ‘aida a ser terapeuta gestéltico. Solo me preguntaba cémo seria mi siguiente experiencia con la terapia gestéltica, Ja participacién en un grupo avanzado en Esalen. Fue ahi donde te conoct, y a través de mai contacto contigo, me senti profundamente tocado como persona y atraido la terapia gestéltica. Contigo experimenté por primera vez lo que era posible lograr al pasar de un izspasse a la vida sin impasse. Cuando me propusiste sex tm Asistente Psicolégico, me di cuenta por primera vez de la di- fecencia entre la psicoterapia azrogantp y el verdadero entrenamiento psicoterapéutico. Mucho después percibt el potencial de Ja terapia gestéltica, el cual trascendia cualquier estilo, incluyendo el tuyo. ‘Mucho después aprendi a aplicar 10 que aprend{ de ti en xxi propio estilo, algunas veces siendo muy riguroso y otras desvidadome. Pero siempre he considerado que mi trabajo contigo fue el punto decisivo; por lo que siento gratitud, amor, calidez, aprecio, En este articulo, he tratado de describir la esencia de lo que aprendi de ti y por qué me converti en terapéuta gestéltion, ya que son la misma cosa. Adi6s, Jim. Aprecio lo que hiciste por mi y te quiero. Te echaré de menos. Carifios, Cary 1984 ‘Cuando me contacté con la terapia gestiltica por primera vez, habia estado en terapia psicoanalitica, en la escuela de trabajo social, y trabajaba como psicoterapeuta sin haber entendido jamés lo que sig- nificaba contacto, experiencia, darse cuenta. De Jim Simkin aprendi Jo que era una experiencia inmediata, personal, ¥ lo esencial y valiosa que es. Al margen de cnél fuera su actitud, Jim siempre clarificaba mi experiencia como reaccién a mi. Muchas veces no compartia su experiencia conmigo, pero insistfa en que yo conociera mi propia experiencia. Aunque no le gustara alguno de mis rasgos, respetaba mi experiencia —insisti6 en que ambos fuéramos explicitos acerca de quién era yo, aceptando lo que era. El “es” reemplaz6 al “debo”. De Jim aprendi a conocer mis vivencias y la importancia de saber ‘qué més era posible, Aprend{ la importancia de la claridad y respon sabilidad frente a las opciones que habia tomado y a las opciones que tengo ahora, Todo el resto se desprende de este darse cuenta honesto del es, de la opcién y de la responsabilidad. Sus observaciones y ex- ‘OR QUE ME HCE TERAPEUTA GESTALTICO 41 perimentos me aportaron siempre una mayor comprensién de mi propia experiencia, y una creciente discriminaciOn entre mi vivencia famediata, real, ¥ los viejos aprendizajes estéticos que acarreaba ‘como si fueran mi experiencia actual. El objetivo de Jim era que, dentro de lo posible, el paciente hiciera sus propios descubrimientos {mas que ensefiérselos), desarrollara su propio estilo {més que ser una ‘copia de Jim) y lo trascendiera a él si el potencial lo permitia, Jim trabajé conmigo. Cuando Jim trabajaba, el darse cuenta y el contacto entre terapeuta ¥ paciente nunca tomaron una posicién fnferior con respecto a la teoria o cualquier otra cosa. Jamés me privé de descubrir o aprender por mi mismo,.siendo muy ayudador 0 por ‘gu necesidad de ensefiar. Sugeria experimentar més que “bablar acer- ca de” o hacer ejercicios de modificacién de conductas, Aprendi a ‘expandirme, experimentando y déndome cuenta de mi experiencia. Jim confiaba en los procesos del continuum del darse cuenta y de la auto-regulacién organismica. Aprendi a quedarme con —a se- gir déndome cuenta de una experiencia, sin interrampir ni evitar. El darse cuenta del proceso y Ia transformacién natural reemplazaron la obsesi6n, Ia conversién y el intento. ‘Cuando trabajaba con Fritz, me sentia confuso. Fritz me confron- 6 con un experimento que Jo apoyaba a él a no reforzar mi compor- tamiento de confusién, pero me dejé mas confuso y exasperado. No me sentia contactado, comprendido, aceptado ni apoyado. Para mi, tea diferente con Jim. Cuando trabajaba con Jim y aparecia la confu- ‘si6n, me pedia que fuera mi confusién. Me sentfa en medio de la bruma, “Sé la bruma”. Describia el color, las sensaciones, 1a consis- tencia mia como bruma, “Quédate con eso”. Me convertia realmente en algo amorfo como la bruma, gris como la bruma, himedo como Ja bruma. Luego empezaba a cambiar, sin tratar. La bruma se ponia cilida, yo me convertia en vapor. Terminaba sintiéndome vivo, mi color mejoraba, no me sentia confuso. Al quedarme con mi experien- recta 7 te transformaba en. un vo ave ands de oi poten: Se pci auech poalle quaine cn cman proceso pods optat por apovarmie a ml mismo. "Yo habia crefdo en una sociedad pluralista y en la auto-determi- ‘nacién. En trabajo social encontré cierta filosofia consecuente con esto, pero no una metodologia psicoterapéutica intensa y eficaz. En Jim y em la terapia gestéltica encontré esto. Para él, hacer terapia era ‘una forma de usar su exceso de amor. Considero la terapia gestéltica ‘como el equivalente terapéutico y personal de la actitud pluralista. 290000909 a ‘RoctS0 Y DULOGD EN GESTALT Aprendi que estaba bien tener Ja experiencia que tenia. Nadie me habia dicho nunca que estaba bien tener experiencias propias, estar excitado, rabioso, impaciente, incitado, triste, interrogador, ete, Tam. ‘bién estaba bien que Jim respondiera con su experiencia, El contacto sla apreciacién de las diferencias. Recnerdo un taller en Arizona ey a Eo ' todos en el grupo que “habia suficiente espacio para mi y para él”. 0, mae}OE, > tener Ta Fespuiesta —aprendi que me puedo centrar en lo que ee Jim siempre consideré a cada persona en forma separada y con el mismo derecho a ser como ¢s ¥ a tener su propia experiencia. Evitaba ‘manipulaciones que arrastraran a una persona hacia una confluencia Gon otrt. fim reaccionaba con mucha fuerza (a veces demasiada) a cualquier ameneza de, confluencia/pérdida de los-Limites del ego, Con retraso me di cuenta que a menudo podria haber aprendido ‘mis si jim hubiera expresado verbal, explicita y directamente quién era 61, especialmente sus sentimientos y cémo yo influfa. Si le pre- Jim no siguié la onda de la popularidad,'sino més bien un tambor intemo. Aprend{ mucho de 1a honestidad y la valentia usando la agresién para auto-definirme, para definir mi propio limite, para to. nat posiciones. Antes de conocer a Jim, me consideraba una persona hhonesta y valiente en aspectos éticos y morales. De Jim aprendi que ‘muchas veces era hipéerita mas que claro y firme, de Jim aprendi que # menudo era obsesivo ¢ indeciso en vez de defender firmemente FOR QUE ME WC TERAPEUTA CASTALTICD 43 al alumno, Jim: “Por culpa de estdpidos como t6, tenemos tan melee terapeutas*. No fue gentil, pero sf honesto. Tuve que enfrentar tel dilema espiritual (y no fue la slima ver) Aprendt a valorar mi propia Recuerdo haber aprendido que ‘agarraba Ta cabeza en vez de masticer el ‘material intelectual que tenfa frente a mi. Me ayud6 a descubrir que odia dirigir mi agresién hacia afuera y gue eso ai er productive ¥ ceptable, incluso necesario. ~~ “Recuerdo una sugerencia ce ‘una sugerencia de Jim que me tuvo dando vueltas al- rededor del grupo en Oklahoma diciendo “No voy a..”. Bse dia apren. a que tenfa poderoéos “No voy a", pero segut experimentando y lsscubrt lo poderoso que era y que me sentia al conocer mis no voy 4 (experiencia) y al expresarlos en forma explicita {contacto}, Jim ‘no manejaba muy bien la teorfa. Pero sabia la diferencia fut mi claboracin de teorfas y mis obsesiones. A veces respondia hhonestamente a lo primero, aungue sin sofisticaciones; no se coludis on mis obsesiones, En esto habfa una lecci6n: podta motivarme para trascenderlo. Su habilidad te6rica era pobre y no toleraba la palabre. wia, pero de todos modos estimulaba mi trabajo tebrico. Cuando terminé mi trabajo con Jim, segui explorando por mf mismo y trascendf a confianza de Jim en los procesos actuales y agregué clerta sofisticacién a la teorfa gestéltica. Descubii la teorka . Mas tarde integré mis conocimientos de trabajo Erupal ciencias politicas, antropologia, estudios orientales y terapla individual con las lecciones de Jim. De Jim Simkin aprend{ lo fundamental. La terapia gestdltia legs 2 ser un compas que me guiaba en mi esfuerzo por convertirme en un terapeuta bumanitario, eficaz, ¥ en un ser humano. Pie una cs. ‘Tuctura para star varias cuerdas. El contacto dialogal y cl continue, del_darse drtieron en Ta aplicaciOn~operaciona?del—| ‘xistencialismo y de la fenomenologia- a0" Se cK Gy aplicacién operacional del foco fenomenolégico- EY operacional del foco fenomenclgi 44 ‘PROCESO Y DIOGO EN GESTALT Me he expandido: ahora integro los conocimientos psicoanali- ticos a mi trabajo, me centro més en la continuidad, los antecedentes hhistOricos y los procesos grupales, hablo més de teoria que Jim, uti- izo trabajo corporal y expreso mis seritimientos personales, aprendi de Jim més que nunca. Es ffeil crecer ¢ integrar cuando Ja estructura pasica esté construida en la confianza de los individuos, en su ex- pperiencia, en el didlogo entre ellos, en la fe en el proceso que se esté levando cabo. Gracias, Jim. CAPITULO 3 Revisién de la préctica de la terapia gestéltica ‘COMENTARIO Escribi esta revisi6n como parte de los requisitos de graduacién para smi doctorado en psicologia en a Universidad de Arizona. (No fue mi tesis, Ja cual consistié en un estudio empirico de psicologia social) Una editorial de California State University Ia publics en 1969. El estilo del articulo, incluyendo sus numerosas citas, se debi6 en parte a los requisitos académicos, especialmente en vista de Ia cantidad de articulos inéditos que estaban. en circulacién que yo queria dar a conocer y 1a escasez de articalos publicados. Tavo mayor divul- gocién en 1975 cuando se publicé en el libro de Stephenson, Gestalt ‘Therapy Primer. Para el lector interesado en la historia, puede servir como una comparacién de mis puntos de vista entre 1969 y los ‘iltimos articulos que he escrito. Las orientaciones psicol6gicas con frecuencia son dicotomizadas en aquellas que subrayan las variables conductuales y las que subrayan. las variables fenomenolégicas. Aun cuando algunos psicélogos han reconocido que ambas son necesarias, muchos no han percibido que Frederick Perls constrayé un tipo de psicoterapia que integra a am- as, El principal trabajo de Perls (1947; Perls, Helferline y Goodman, 1951) apunta a su teoria y no a su practica psicoterapéutica. Aunque Ly sus colaboradores han escrito articulos donde enfatizan Ja prac- tica de la terapia, éstos no han sido suficientemente divulgados en publicaciones profesionales conocidas por ejemplo, Enright, 19703; Levitsky y Perls, 1969; Simkin). La practica de este tipo de terapia, terapia gestéleica, constituye la médula de este articulo, En esta re- visién no se considerard directamente la terapia gestdltica como un tipo de filosofia existencial (Enright, 19702, Simkin, Van Dusen, 1960), como una teoria de personalidad ¢ investigacién [Perls, 1947; “5 46 ROcEHO ¥ DULOCO IN cesta Perls et al, 1951) y los origenes tebricos e historicos de la terapia gestéltica (Enright, 19708, Simkin). Una revisién de la prictica de la terapia gestiltica es particular ‘mente importante debido a dos de sus objetivos. El primero es que estd exclusivamente orientada a la conducta Aqui-y-Ahora sin con. dicionar al paciente y sin excluir las variables del darse cuenta, El segundo objetivo es la aplicacién de la actitud existencial sin que sea excesivamente global y abetracta. ‘Modelos de psicoterapia Para comprender la terapia gestéltica, debemos ubicarla en relacién ut cecuelas de picoterapia: el movimiento terapéutico peicoding. ue el terapeuta curart que el paciente tiene esta EL terapenca desta 2 2 . ° ben eu metodologia con suficiente Getalle como para comunicas xactamente qué con dan en psicoterapia. ‘Los terapeutas han reemplazado estas caracteristi- cas mentalistas, ilativas y a menudo no cientificas del movimiento Psicodinémico por cbservaciones del comy \iento actual. Wolpe, Skiones Stamp, Bandum y otfos han popusses eens rue claramente especificadas. Tomadas de laboratorios de ensefianza ex: Perimental, tas ponen énfass en infarmacionessiguoone vcoect Hicacién exacta de los procedimientos. Del repertorio de los peicd. Jogos conductuales se el BOs Vagos ¢ interpresaciones de la conducta basa [EMISON DB LA PRACTICA DELA RAPA C2STALTCA 47 Suposiciones y conceptos eliminados estén la importancia dela irres- Ponsabilidad de los pacientes, Ia preocupacién por la esiologss, 1g importancia del darse cuenta (conciencia), Estas dos escuelas sf tienen en comén la suposicién de que el tersFeuta és responsal Ine el paciente cambie. ET terapeuta a Jo de exear el cambio; debido a su destreza, €l hace algo los arte de este tercet mi que deben ser integrados pi fe dentro de un solo sistema vivencial: “La totalidad del trabajo en el aguf y ahora” y “La incumbencia Dial oon iente, Aun cuando una compren- apoyo teérica para esto exigirfa un examen detallado de la teorfa de la terapia gestéltica, de la personalidad y de la psi- copatologis, seri necesaria una breve desviaeién hacia eete tem. 1a terapia gestdltica se basa en la teoria gestiltica cuya discusién {5B al kmbito del presente ariculo [véase Peris etal, 1951, Waller 1257]. Los terepeutas gestilticos consideran que la condlucta motris y la ‘ali pereeptva dela experiencia individual catin constbatiae so (TT deer Q uncounted 48 OCS Y DALOGD GESTALT "REVS DE LA PRACTICA DB LA TERARAGESTALTICA 49 Ja necesidad organismica més (Pers et al., 1951; Wallen, zado, el darse cuenta avivado y la conducta energizada; pero 7] En un individuo normal, se forman configuraciones con las Jo més importante es lograr una gestalt fuerte, que ex si caracteristicas de una buena gestalt, siendo la figura organizadore la misma es sanadora, ya que la figura de contacto-no es up necesidad dominante (Perls, 1947; Perls et al., 1951). El individuo signo de ello, sino la integraci6n creativa de la ienci) satisface esta necesidad contactando el ambiente con alguna conducta fPedls et ee a 7232). sensorio-motora. El contacto lo organiza la figura de interés contra un fondo del campo orgenismo/ambiente (Perls et al., 1951). Nétese que, ElGarse cuentajes una propiedad g ltica que consiste en una in- ‘en terapia gestéltica, tanto la sensacién del ambiente como el inovi- tegraciéa creativa del problema. Sélo una gestalt percibida (darse miento motor en el ambiente son funciones activas, contactantes. Sie cies sw cmt De coe Se I SES isfech cuenta, est fara no lleva a un contacto energizado or- js jercer influencia —el organismo est libre para ganismo/ambiente. ‘Cuando la formacién y destraccién de un: La terapia gestiltica inicia un proceso, como un catalizador. La ‘etapa, cuando las necesidades reaceionr exacta Ta determina el pacente y su ambiente, Ta Cira no @_un producto teminado, sino una persona que ha aprendido a desarrollar el darse cuenta que necesita para solucionar sus propios iia ue 5 1a REEPERCIOT interfieren con la formacién de nuevas gestalten. Tuenta s€ ‘cuando se Mega al punto de la nu- tricién o la toxicidad (Greenwald, 1969). £1 darse cuenta siempre va acompafiado por formaciones de gestalt (Perls et al,, 1951). Con el_ ‘estimulo ambiental pueda ser, contactado (probado proceso contacto-asimilacién funciona fea natural de la agresiOn. Cuando el darse i si cuenta no se desarl fondo no Forman una gestalt clara) decir, nO Togra identificarse con el si mismo tal como es. En vez de eames 6), Para logaro, (Enright, 1970a). Se i Tee a actente empl dives mano ue en terapia gestiltica el terapeuta no se centra en conceptos Gras El pactente use tales manipulaciones o juegos para mantener al qentalistas, asi como tampoco en el pasado ni en el futuro, ningtl stata quo, controlar 6u ambiente y evitar enfrenter su vida. Cuando contenido se excluye de antemano, EI mat ‘tn paclente neurdtico evita enfrentar, evita los dofores réales como BuskterraD COMO ACCT eer PrEseATS (memoria, eel, Elusier soe onaniemo y ademés “evita daioe imagioarios, tales Tr terapia gesttica eampoco es estitica, El foco no esté puctto en como emociones desagradables, También evita comer rleogos razona- ‘encontrar los porqué de una conducta o de la mente, tampoco es una bles. Ambos interfieren con cualquier posibilidad de maduracién” manipulacién de las conseouencias de los estimulos para producir un (Perls, 1966, p. 7). cambio conductual. “Contrariamente a los enfoques de algunas es- Por lo tanto, ia terapia gestéltica lama la atencién del paciente ‘euelas que subrayan los ‘insight’ o los ‘porqué’ hacemos lo que ha- a sus evitacic To que es: fe, yu ConA Cemos, la verapia gestélsica subraya el ‘cOmo’ y el ‘qué’ hacemos” 4 trabajé en ef curso de la terapla. me Tn resumen, el terapeuta equlibra frustracién y apoyo mante- ‘En terapia gestaltica, el terapeuta no es pasivo, como en la an- niendo una relacién en la tradicién Yo y Ti-Aqui y Ahora de Martin tigua terapia rogeriana, sino muy activo. Atender la conducta y no los Suber. En un comienzo, el paciente trabaja duro para evitar su expe- mentalismos, el darse cuenta y no preguntas especulativas, el Aqui Tiencia real 7 las consecuencias de su conducta real. Debido a que el y Ahora y no el Alla y Entonces, todo necesita accién y asertividad paciente ha aprendido y practicado la manipulacién de su ambiente de parte del terapeuta. para obtener apoyo y los medios para evitar darse cuenta de su ex- En terapia gestaltica, el objetivo es la Cae Caine ma periencia real, es por lo general bastante experto en esto. durez como “a transicién del apoyo smbiental aI auto-apoyo” (Perl, BOYS Tener oerinoko x ‘Hace esto actuando como desvalido y en forma estGpiday ‘soborna 106s Lee 1 r fependiente ¢ infantil io cont iz 1947). El auto-apoyo se refiere al auto-apoy in _comportamiento sumiso [Perls, 1965, B- 34 PROCESO Y DULOGD BN CEsTALT @ una especificacién exacta'y pre- cisa de lo que se hace. Més atin, los modismos de las terapias sestiltice y conductual som diferentes. Al leer la obra de un psteblogo ue se sjusta a categorfas reconocidas y que usa términos familiares, mente exige una lectura de nuestra area de interés, ja terapia gestéltica se practica en forma selectiva y diferencial seasin la personalidad y neéesidades del terapeuta, los pacientes y el entomo, Pers no recomienda ni aprucba Ja imitacién de su forma Personal de aplicar su teoria, Cada terapeuta debe encontrar su propio camino, tard al campo total. ASl $0 p ¥ desde tauchos tagulos, ¥ Tp EVSION DELA RACTICA DE LA TRAP CESTALTICA 55+ Uizarse al resto del campo. Algunos cambios necesitan cambios am- bientales, tal como a nivel del apoyo ambiental. Las intervenciones ‘s6lo con el organismo a menudo pueden lograr resultados, aun si se enfocan desde un punto de vista unidimensional —por ejemplo, el darse cuenta sensorial. Sin embargo, el propio Perls apoya un enfoque variable miltiple, como nica manera de ayudar a los pacientes 2 salir del impasse. Los terapeutas gestilticos usan muchos aspectos de la situacién Aqui-y-Ahora para crear ‘oportunidades de crecimiento, encuentro, experimentaciGn, observacién, darse cuenta sensorial otras, EL MODELO EXPERIMENTAL DE PSICOTERAPIA - ta. al enfatizar el continuum del darse Sienta propio y. del mundo, es una forma (Tao) de vivir realzar Ia propia experiencia. Es no analitica Kitanta imteghal Jo dad dividida por medio de un en ie HO hterpfetativo del_aqui- (Programas de salen, verano 1968), Virtalmente, toda actividad en terapia gestditica consisté en ximentos dirigidos del darse cuenta (Simkin). Perls define : “ment como: En Gbjeti les que el paciente descubra los mecanismos mediante loe rena parte ¥ sugerencias estén disetiadas pare ayudar a descubrir, y. no para fomentar una actitad o comportamiento en particalar (Levitsky y Perls, 1969). 1 experimento prototipo es pedir a los sujetos que inventen una serie de frases comenzando con las palabras “Aqui y ahora me doy ‘cuenta de...” (Enright (bl; Perls, 1948; Perls et al., 1951). El terapeuta continuamente vuelve atrés a lo que el paciente se ha dado cuenta 56 *acaso Y DIOGO BN GESTALT {experimentado}. El terapeuta estimula la continuacién del experi- mento preguntando: ";Dénde estés ahora”, “;Qué estés vivenciando abora?”. Las preguntas del paciente se traducen como: “Ahora te es- tds dando cuenta que estés preguntando...”. Cuando el paciente co- ‘mienza a eludir las instrucciones, esto también se traduce en infor- mes de darse cuenta: “Ahora me doy cuenta que quiero detenerme”. Las variaciones de este experimento basico son ilimitadas (Levitsky y Perls, 1969). Los experimentos estin ordenados en una serie graduada, de modo que cada paso desafie al paciente, pero den- tro de su comprensién. En cada experimento, el paciente puede pro- bar nuevas conductas, que pueden ser experimentadas sélo con mucha dificultad en el ambiente natural (Polster, 1966). Generalmente pensamos que quien controla y observa el experi- ‘mento es el psicélogo. En terapia ltica, el psicdlogo presenta el en TE oe pacientes facta interna es percibida sélo por el paciente por CEE EE en relacién de ambas constituye el centro de atencién. Podemos consi- derar la terapia gestiltica como el proceso de enfocar el despliegue consecutivo de conductas intemas y extemas simultaneas. Como en toda investigaci6n, los resultados indican las direcefones para nuevos expecimentos, Cuando el paciene puede expesimentr y virenciar sin el terapeuta, la, terapia’ ‘terminado. > Gabe dererear tres aspectos de la experimentacién Aqui-y- Ahora: el concepto funcional del ahora, el rol de observacién de la conducta total del paciente, y la diferencia entre introspecci6n y darse cuenta dirigido. Ahora. £1 BoB) es un cciacepto funcional que ce zee a lo que el organismo esta haciendo. Lo que el organismo Bizo hace cinco miputos no ¢s ‘Parte del ahora: El recuerdo de un evento de la infancia pertenece al ahora —el recuerdo est ocurriendp ahora, Perls afirtha que el Gasado) taciones fes previas” (Perls, 1948, p. S75). El existe como procesos presentes: planificando, esperan- do, temiendo, Ea orientaciOn exclusiva hacia un solo tiempo (pasado, Bresente o futuro}, la separacién de eflos o 1a confusién de uno con ‘otz0, s6n todos signos de desorden (Shostrom, 1966b). Los experimen- tos én terapia gestéltica operas Aqui y Ahora en este sentido funcio- nal (Levitsky y Perls, 1969). / see? [EVSON DB LA PRACTICA DE LATERAMA GESTALTICA 87 Observacién y lengusje, corporal La observacién es parce esencial de la experimentacién en terapia gestéltica. La se concentra en los medios para evitar el darse oe eee fo alithado e inacoesible, Cuando el paciente muestra incongroenclas, a menudo atendiendo a un aspecto de su comunics- verbal ¢s incongruente con su tono de vi ostura. Esto no s¢ pasa Oz, por alto, sino que es mostrado al paciente. Se ha dicho que: Esta tendencia a limitar el discurso al tiempo presente, es posible s6lo porque en terapia gestéltica escuchamos la co- Trunicactén tual ms Gus To coctamente verbal 2 pasado” 2std presente a jst no en palabras, en fguna tension corporal y atencién, que ‘con toda se- paral sor conductie i arse cuetta Es imposible FIDTyaY ‘demasiado la importancia de este punto. Una terapia pura- ‘mente verbal que permaneciera en el aqui y a - Se eee SoS se see mance a {gum lo ne el Ea “aqui y ahora (Enright, 19702, p15). ‘Escuchar la comunicacién total exige el uso activo y confianza de los sent terapenta (Perks, 1 a terapia ges Oe in- ‘Texpretativa, en su actividad, el terapeuta gestéltico claramen- te sus observaciones de sus inferencias, enfatizando las primeras. ‘Gjemplo, Ta terapia gestiltica se Inicla con io (Pes, 1948, SiniRin]. Frecuentemente, lo jes pasado por alto por pa~ cientes y terapeutas, Las movidas iniGiales del paciente —aspecto, Pee ae getty que er elude oul veal Bare, eae ee 5 BGiguae nO es parte importante de la observaci6n total. Los sintomas Haicos se consideran seriamente y como comunicacio- nes mas ve fimientos del paciente que sus Comunicaciones vezbales,Simlin llama «ests sintomasfisicos eim- Dolos de la verdad. Al experimentar com ambos Tados de un conilicto, el paciente “inevitablemente se expresar en lenguaje corporal —la serial de la verdad— al tomar partido con ese aspecto del conflicto que ¢s anti-si mismo” (Simkin, p. 3 58 ROCESD ¥ DULOCO EN GESTALT Al pedirle un movimiento o ge inconsciente, el paclsnte puede descube slap lnpovante TOONS y Pate ae eee ejemplo: Un hombre muy inhibido y reprimido esté golpeando sus dedos en la mesa, mientras una mujer del grupo habla y habla sobre algo, Al preguntérsele si hay algo que le gustaria comen- tar acerca de lo que esté diciendo la mujer, niega estar inte- resado, pero continia el golpeteo, Luego se le pide que inten- ‘sifique los golpes, que golpee més fuerte, con més vigor, y que ‘iga haciéndolo hasta que lo sienta més plenamente. Su rabia rece répidamente y al cabo de unos minutos esté golpeando, Ja mesa y expresando con veheniencia su desacuerdo con la mujer. Luego dice que es “igual a mi exposa”, pero ademas de esta perepectiva hist6rica, ba tenido una visién vivencial del excesivo control de sus sentimientos asertivos fuertes y de la osibilidad de una expresién més inmediata y por lo tanto menos agresiva de ellos (Enright, 19702, pp. 3-4). Sin una observacién sensorial, el enfogue experimental es imposible Sx paicoterapia. La Gnica contribucién de Peds a la Pai cot eside en haber reemplazado la interpretacién por la observacién conductual y la experimentacién. El terapeuta gestiltico 2 terapenta gestéltico no interpreta —obs ents, ¢s una persona vi- Wine ov br dtuadon taupdatias ot como Seo Experimentos del datse chenta e introspeceién En terapia gestiltica, imentos diigidos del darse cuenta no mis i et al, 1961, p. 389; Enright, 1970s, p. 11}. En 1a introspeccién, el organismo se divide en un seg. mento observador y otro observado. 4 ‘Al bacer(Gnt 3b, escudriftamos en nosotros mismos, a sta forma ©3 tan universal en nuestra colea ¥a, que gran pate de la literatura paicolOgica simplemente da a por sentado que cualquier intento de aumentar el propio dar. . Cuando un terapeuta conductual ve a una made cuyo hijo tiene Pataletas, es probable que prescriba un régimen conductual para descondicionar la interaccién madre-hijo que facilita las patalecas, Un terapeuta gestéltico se centraria en el darse cuenta de la madre de lo que el hijo hace, siente, y en c6mo ella permite pasivamente que el hijo la manipule. El psi os resultados ‘de la experimentacién en la psicologia experimental que sustenta el problema, La terapia gestéltica ayudaria asf a le madre a crecer, a convertiree en una persona més plena y competente, Es probable cue [RESON DELA PRACTICA DE LA TRAPA GESTALTICA 79 no continie con esas conduetas que apoyaban las pataletas, y simul- taneamente logre una perspectiva que se pueda generalizar al testo de su vida (e indixectaméneét a la del nitio}. ‘HISTORIA go, hambre y agresién, la primera obra publicada de Perls, fue es- crita en 1941-1942, Subtitulada Revisién de la teorfa y al método de Fread, representa el puente entre sus pricticss iniciales del psicoa, nilisis ortodoxo y su fi@seerior préctica sistemética de la terapia ges: tltica (Perls, 1947, Int®duccién a la edicién de 1966). Aunque bubo cambios en sus Gltimos trabajos, muchas de las actitudes basicas de Perls pueden apreciarse en este trabajo iniclal. Cuando se escribié esta obra, muchas revisiones de la teoria de Freud estaban en el extranjero, incluyendo las ideas de: Homey, Fromm y Sullivan. Sin embargo, estas revisiones todavia ggtaban dex. tro de la tradicién del modelo médico, psicodindmico. fn ese mo. mento, los peicélogos experimentales ignoraban, rechazaban o inter. retaban el psicoandlisis, pero atin no ofrecian una altemativa clinica seneral. El conductismo, gestaltismo, fenomenclogia, existencialismo ¥ poldologia idesgettiea no habiun desarrollado atin ung altemativa clinica concreta al psiooandiisis, ~ Aun cuando Perls se apoyé mucho en el psicomnilisis, txisten- clalismo-fenomenologia y conductisma operacional, utiliz6 como es. ‘tructura una versién expandida de 1a psicologia de la gestalt. El ued cl enfoque holistico-seméntico. Para Perls, seméntica (significado del ¢ significado) es 1a especificacién de los referentes conductuales con-* cretos para toda terminotogia. El pidié: ‘Una depuracién despiadada de todas las ideas meramehte hi- Potéticas; especialmente de aquellas bipétesis que se hart transformado en convicciones igidas, estéticas, y que en la; mente de algunos ae han convertido en realidad mas que en ‘teorias flexibles.. (Perls, 1947, edicién 1966, Prefacig) Para Perls, Qotismd)(concepto de campo) significa qué el todo es m: ue Ja suma eis artes, es Ia Unidad del Organisms Hama Se ae Tr OTR So a tecapia UE trataba los Eventos psicolégics como hechos aislados, separados del organismo, ¥ basaba su teorfa en el asociacionismo en vez del holismo. Esta ec 80 PROCESO Y DIALOGO EN GESTALT ‘también una diferencia entre la terapia gestiltica y la mayoria de las, teorias conductistas. Para Perls, su teoria de Ia psicoterapia era te6ricamente simple, aunque dificil en la prictica (1947, p. 185). A través del aprendizaje social, las personas perdieron el sentido de sf mismes, y estudiaban psicoterapia para recuperar esto. El re-aprendizaje no era un proceso intelectual, pero se puede comparar al Yoga, aunque Perls sedial6 que tl objetivo del Yoga exa apagar el organismo, y la terapia gestiltica uscaba “despertar el organismo a una vida més plena” (Perls, 1947, p. 186). Incluyé en el libro una seccién de ejercicios, que mas tarde se expandieron a su sistema de terapia gestiltica (Perls et al., 1951). Es irénico que muchas de las ideas hoy en bog, fueron articu- Jadas y/o puestas en operacién por Perls, y rara vez sea acreditado en Ta Literatura, Cronolégicamente Tue pionero del modelo fenomeno- L6gico-existencial modemo de psicoterapia (Prefacio a la edicién de 1966 de Ego, hambre y agresiGn|, y la tetapia gestiltica es ain el tinico modelo que combina esto con una orientacin exclusiva hacia Jo concreto, a las realidades conductuales del Aqui y Ahora. Muchos de estos conceptos y enfoques se han popularizado en los tltimos diez 0 quince afios bajo diversas terminologias, mostrando distintos grados de influencia directa de Perls. En contraste al escaso recono- cimiento literario, Perls ha tenido gran influencia donde é1 0 sus alumnos han demostrado 1a terapia gestéltica. » Aunque Terapia gestdltica (1951) sigue siendo la obra més com- pleta de Perls, han habido avances desde entonces. Previamente en este ensayo, se discutieron algunos de estos avances sin identificar su origen reciente, En la introduccién de 1966 de Ego, hambre y agre- sin (1947), Perls analiza algunos de estos avances recientes, por ejemplo, “abrir camino al impasse, el punto de statu quo en el cual la terapia promedio parece estancarse”, y la vision segin la cual, excepto para casos de emergencia, la terapia individual esta pasada de moda, siendo el taller una modalidad més eficaz. En esta misma introducciGn, Perls evaliia en qué medida sus ideas han sido en general aceptadas en el campo de la salud mental. ‘Afirmé que la tooria del darse cuenta —bajo el nombre de entrena- miento sensitive y grupos t— ha sido ampliamente aceptada. La importancia de la expresién espontanea y no verbal ha tenido tam- ‘ign un creciente reconocimiento. Y “en la escena terapéutica, el énfasis comienza a cambiar de la situaci6n del {6bico divén (llamado objetivo) al encuentro de un terapeuta humano no con un caso, sino con otro ser humano”, También dice que hay una creciente acepta- EVISON DE LA PRACTICA DBLA RAPA CESTALTICA 81 cién de los-conceptos de la realidad Aqui y Ahora, del organismo- como-un-todo, del dominio de la necesidad més urgente, y del trata- miento de los problemas psicol6gicos en relacién a todo el organismo y no como hechos aislados separados del organismo. ‘Otras ideas de Perls han recibido menos atenci6n. El afirma que: Falta mucho para comprender e! significado de la agresién como fuerza biol6gica, la relaciGn entre agresién y asimila- cién, la naturaleza simbélica del ego, 1a actitud fobica de la neurosis, la unidad organismo-ambiente (Perls, 1947, Intro- duccién a la edicién de 1966). Sefala también que aun cuando ba aumentado el trabajo de grupos y talleres, en general se les considera més por su economia que por ‘gu eficacia. En la practica clinica actual, la importancia del equilibrio entre apoyo y frustracién parece no estar suficientemente enfatizada, COMPARACION DE MODELOS Ta aiteronia ttre entre terapia } easly psicoandlisis es clara. En la portamiento del paciente es cambi | tani éstimulos ambientales que bace el terapeuta. En la | Georia psicoanalitieg) el comportamiento es provocado por una moti- ‘vacida inconsciente, que se manifiesta en la relaciém transferencial, ‘Al analizar la transferencia, la repsesin es euperada y el inconsciente se toma consciente. En gestélticayl paciente aprende a usar plenamente sus sentidos extemnos € intemos, logrando auto-responsa- Dilidad y auto-apoyo, La terupia gestéltica ayuda al paciente recu- | perar la clave de su situaci6n, el darse cuenta del proceso de darse | Goenta La modificacién conductual condiciona usando estimulos de control, el psicoanilisis cura hablando acerca de y descubriendo la ‘causa de la enfermedad mental (E1 Problema), y la terapia gestéltica | Teva a la auto-actualizacién a través de experimentos dirigidos del j_darse cuenta en el Aqui y Ahora. <"" Otxos modelos de psicoterapia también son alternativas ala mo- dificacién cnductual y al psicoandlisis. En la ultima década han au- ‘mentado las altemnativas intermedias, Rogers (después de 1960), Bach, Beme, Schutz, Satir, Frankl, Glasser, Ellis y otros han propuesto nue- vvos modelos de psicoterapia. Se necesita un cuidadoco anélisis para rectamente mediante 1a Jeo 9 OD 2 2 2) 82, ocES0 Y DuLOGO BN cEsTALT separar las verdaderas diferencias de las diferencias seménticas entre estas escuclas y la psicoterapia psicodindmica y la modificacién con. ‘Las altemativas intermedias generalmente ven la relacién tera- Péutica como una relacién directa entre seres humanos, por ejemplo, Se prefiere més una relacién Yo-Tit que una relacién paciente-médico ‘stupal, tales como grupos de encuentro, grupos familiares, entrena- ‘tmiento sensitivo, darse cuenta sensorial, etc. Todas ‘son optimistas y subrayan el logro del potencial humane. La dif ia entre las terapias psicodinamica © intermedias puede ser ilusoria, En la Psicoterapia psicodinémica y en la mayoria de las terapias. intermedias, se postula que el cambio es el resultado: de hablar acerca de la vida del ‘Paciente con una creciente compren- sién. En ambas, el paciente logra mayor auto-aceptacién a medida 1. Holismo y multidimensioualidad Aunque muchos psicoterapeutas afirman ser holfsticos, de hecho son tunidimensionales (Peds, 1948, p, 579}. Perisafirma que sélo una pal, coterapia amplia puede ser integrativa, y que s6lo un terapeuta con Ca Enon amplia puede detectar y abordar dificultades esenciales. a on aloe 00 BMON DBLA PRACTICA DE LA TERAPA GESTALTCA 83 terapeutas cuyo punto ciego esté en su rea de dificulted. Mientras més amplio €s el aspecto biopsicosocial, es més probable detectar en forma activa las variables fisiol6gicas, sociolégicas, cognitivas ‘motivacionales. Ninguna dimensién relevante esté excluida de 1. teoria bésica, 2. EL “Abra” y el mecmisino de cambio ‘1a nocién modema de enfatizar las circunstancias actuales de la vida del paciente es en un sentido el ahora, en cantraste a la notién feu. diana del entonces. Sin embargo, en terapia ica cl hora es un ta funcional que se xefier’-a actos realizados precisamente Al relatar eventos de la noche anterior, el shora es conta la noche anterior es entonces. Al discutir un encuentro de hace cinco ‘minutos, el encuentro es entonces. La experiencia Aqui y Ahora de ‘sentimientos y conductas ‘inmediatos, se realiza levemente a expen- Sas de recordar el pasado. Este énfasis en la inmediatez, en la expe- tiencia en bruto, ha Hevado a una explicacién del proceso de cambio diferente de 1a mayoria de los otros modelos psicoterapéuticos, La mayor parte de los terapeutas piensan que el cambio ocurre en funcién de un creciente conocimiento, insight 0 darse cuenta, Difieren en cémo definen sonocimiento y en qué tipo de conocimien- to se requiere. En terapia gestiltica, el conocimiento no equivale 2 Jo que se verbaliza, oral o intemamente, Autores palcodisamicos analizan esta derencar er vérminoy de tnsight teal e intelectual. El tipo de conocimiento que ensetia la terapia gestiltica, se reflere cémo alejamos la atencién de la informacién sensorial en bruto is ‘tmediata de la experiencia. El mecanismo mediante el cual el sujeto Sustituye por un Aqui y Ahora activo, con Tespecto a inquietudes emocionales, es objeto particular de experimentacién en terapia ges- tdltica. Mediante la xecuperacion del darse cuenta de este meca- nismo, previ cuenta el PACERS en Terapa Itica puede analizar los procesos por medio os les apoya terapias de Rogers, Beme, Glasser, Ellis y Satir, se subraya el contenido, El Problema, el andlisis de la interaccién social ¥ la discusién de las circunstancias de la'vida. Beto difiere del énfasis de Ia terapia gestéltica en el Ahora. En terapia gestiltica, hablar 84 ROCESO Y DIOGO EN CESTALT acerca de, como se hace en algunas terapias intermedias, es tabi. En su logar, la terapia gestéltica usa la experimentacién. 3. La psicoterapia como experimentacién La verapia gestdltica es experimental en el verdadero sentido de la palabra; es vivenciarse uno mismo o intentar una conducta para ver ‘i calza —"vivir realmente un evento o eventos” (Perls et al., 1951, p. 15). Este énfasis se puede apreciar a través del encuentro existen- ial. La terapia gestéltica comparte con otras psicoterapias existen- ciales la fe en la relacion terapéutice Yo y. Te-Aqu{ y Ahora. Pero este encuentro se usa en terapia gestéltica pera experimen- gestéltica se representan ‘La experimentacién es més que una técnica de la terapia gestéltica —es uma actitud inherente a ella. Le terapia gestéltica podria ser un ‘proceso de experimentacién ideogrifica con un darse cuenta dirigido al continaum del darse cuenta. ‘Este enfoque experimental es exclusivo de la terapia gestéltica. ‘Esti influenciado por religiones orientales, especialmente el taoismo y el budismo Zen, y por experimentos fenomenol6gicos, Sin este énfasis y de las téenicas derivadas de é1, no pueden mantenerse las actitades discutidas en el punto némero cuatro (abajo). La alternativa a la experimentacién Aqut-y-Ahora es el re-acondicionamiento —ya sea abjerto y sistemético como en la modificacién conductual 0 en- cubierto como en la mayoria de les psicoterapias. Aun cuando la ‘terapia gestiltica con frecuencia descubre los mismos procesos del paciente que las terapias intermedias, su objetivo es el proceso de descubrimiento, no el descubrimiento en si. En terapia gestéltica, lo que conduce al cambio no ¢s tanto el ‘aumento del darse cuenta en general, sino el aumento de la habilidad de darse cuenta, Ejercicios usados por Schutz y en el Western Behavior Research Institute en La Jolla aparentemente aumentan el darse cuenta, pero a menudo sin centrarse en el mecanismo mediante cl cual las personas habitualmente evitan darse cuenta de experien- clas desagradables. ‘Virginia Satir (1964) ayuda a cada miembro de una familia a {identificar sentimientos e imégenes del si mismo —de otros y lo que otros piensan del si mismo y que apoya a los sentimientos. Las lineas de comunicacién se remontan a los inicios del matrimonio. Sin [EMIEON DB LA PRACTICA DE LA TERAPA CESTALTICA 85 embargo, no se enfatiza el proceso por el cual el paciente se centra ahora en el pasado en lugar de centrarse en sus inquietudes actuales, fl proceso por el cual el paciente evita darse cuenta de sus propios sentimientos y se ocupa en cambio de las expectativas de otros. Rogers cree que el encuentro entre un terapeuta incondicional- mente atento y un paciente producira cl cambio. Este encuentro y este hablar acerca de conducen a técnicas de psicoterapia diferentes 4 las de la terapia gestdltica, aun cuando existen parentescos filos6- ficos entre los dos sistemas. Ambos usan el encuentro y ambos per- siguen el crecimiento positivo. La terapia gestéltica no habla acerca de, experimenta para descubrir como precisamente ahora uno esté ‘manipulando y evitando darse cuenta de la manipulacién. ‘4, Bl iugar que ocupa el sistema val6rico del texapeuta El nico debarfa (moral) aceptado por el terapeuta gestéltico es que el paciente debe darse cuenta. Cada_ jona debe contactar elemen- Gis por sf misma cudl es nutritive” debe aera 5 ToRioS 7 Webe ser evtado, Esta dis ‘Gfiminaci6a cambia con el constante cambio de la necesidad domi- nante. La terapia gestéltica no establece qué conducta ¢s més de- @) 2 jersona en particular 0 en ‘momento en Particular. Bach (1962) indica que existe més una voluntad para n- a ee voce ‘Alli donde el paciente tiene una opcién de conductas, Ja terapia gestaltica trabaja pare aumentar en @1 el darse cuenta de anteceden- tes, reaccién organismica, ‘consecuencias de la conducta, etc. Mitos y temores se pueden vivenciar dentro del seguro contexto terapéuti- ‘co, dé modo que el paciente pueda decidir por si mismo qué es ‘nutritive 7 qué es téxico. Contrariamente al enfoquée de Ellis, el pa aclente. Por ejemplo, ‘suscrit ‘mito de que es Sereoso ‘expresar verbalmente los sentimientos-negativos. Al expe- yimentar con la expresién verbal directa de emociones. negativas, el paciente puede descubrir que hay situaciones en que tal conducta es bastante gratificante. Més atin, puede darse cuenta del precio que ae te ent ‘En terapia gestdltica, la moralidad se ‘basa en las necesidades organismicas (Perls, 1953-1954). En contraste, Ja adaptacién al grupo, el compromiso con la armonia grupal y la cooperacién son deberias implicitos y/o explicitos en muchas psicoterapias intermedias, tales imotetos vf soit ats See, Ea apis pec, 222) ©) 2) > 38) @).4) o) oo ee 86 RocESO ¥ DULOGO BN CESTALT Fipnign del terapeuta o del grupo no se usa para esto, ya que lanire- sign. se considera. is x Cuando el paciente sabe expresat o reprimir su agresi6n, conoce la diferencia enre ‘Hiay esigullcifn y las consecuendias de ou Gomtuete Wee Sr co pions que panlenre ate sporti SEPlcto en considera ¢ las persis es auto. interna 0 externa, ‘Tampoco considera que las personas lo necesitan @ como dictador que las ol i ‘@ cambiar. Al eliminar la presién, ‘ az ‘Unasinar (proyectar) cémo cree él que los demés reaccionarfan frente al secreto” (Levitsky y Perls, 1969, p. 11). La eéonioa puede exernle $& Pidiendo a cada persona que se jacte de su temible seareto, taba, jando asi el apego inconsciente a un secreto como um logro, Comsecr {os sentimientos de oulpe 7 yergtenzs, y 10s mecanismos pie enter Su darse cuenta, produce dividendos diferentes a los del consejo gov neral de Schutz y Bach de compartir seeretos, Un ejemplo simile [EVSON DB LA PRACTICA DELATERAPLA CESTALTICA 87 cl objetivo de Beme de la eliminacién de los juegos. En terapia ges- ‘altica el objetivo es darse cuenta para que el paciente pueda elegis, 5. Violencia y aniguilacién Schutz permite y estimula 1a violencia cuando las personas ti i Tos talleres ‘erapla gestéltica, en contraste con los talleres schutzianoe, som ac wiolentos. Conductas que pretenden aniquilar x herir a otros, evitan experimentar los sentinsientos distéricos propits. Representay la rabia"] ‘con violencia es la antitesie de crecimiento de toe y de Ta relacién ¥o° or aT Ts Sales, y estimula experimentar quedindose oon Ios seas ‘ientos negativos jolos directamente en forma verbal (En. Fah, 1970e; Peis, TSU Das See i Perls et al, 1951, Siinkin]- 6 Entrenamiento elinico Aunque Ja terapia gestéltica sugiri6 modificaciones para el entye- amiento de psicSlogos clinicos (Enright, 1970bl, similares a las de Rogers (1956), no.es partidaria de clio profesional. El psicdlogo con formacién clinica toma odnciencia de la sama de la psicopatologia y de los limites humanos. Aun odando psi, {ologos sin entrenamiento clinico han hecho aportes de gran valor para 1a psicologia clinica, no estén calificados para ejercer la peicoterspia, gos sin entrenamiento clinico. La terapia gestéltica lamenta esto, Psicoterapizs inoovadoras han recibido mucha publicidad, y existen informes de reacciones sociales y psicol6gics inadecuadas en algunos talleres. Yo oreo que esto se debe a la falta de entrenamiento clinics Profesional, y en consecuencia, al no darse cuenta de las limitaciones humanas. Obviamente, el entrenamfento profesional incluye muchas disciplinas: peicologia, enfermeris, trabajo socal, etc. La paricipacion de asistentes no profesionales es un asunto enteramente distineo, 7. Rango de aplicabilidad 1a literatura de la terapia gestéltica no ha élatificado el rango exacto de patologiz af cual es aplicable, y qué modificaciones 0 téonicas adicionales se necesitan con psicbticos, psicépatas, nifos y otros. Pe. 70 la terapia geatiltica es una teorsa clinica, y ha sido desarrollads por Psicélogos clinicos para una amplia gama de pacientes, Adin no se ® 88 ‘PROCESO Y DIALOGD EN GESTALT than elaborado los detalles. Esto contrasta con el entrenamiento sen- sitivo, que ba sido, desarrollado por psicélogos no clinicos para ser tusado con hombres de negocios. A continuacién se discute la nece- sidad de un mayor trabajo en este punto. 8. Téenicas per se Cabe sefialar que la terapia gestiltica tiene muchas técnicas tnicas, algunas analizadas anteriormente. Estas técnicas pueden usarse en distintos marcos, aunque con otro significado. Asimismo, dentro del marco de la terapia gestaltica, se pueden utilizar técnicas de varias escuelas. Personalmente he descubierto que, por ejemplo, al trabajar con psicéticos hospitalizados, las técnicas psicodraméticas en un marco de terapia gestiltica son més eficaces que las técnicas de dié- logo usadas generalmente. criricas En esta secci6n se discutirdn algunas reas necesarias para la terapia gestiltica. En general, éstas apuntan a un potencial inexplotado de la terapia gestiltica. Dado que este articulo no ha revisado directamente la teoria de la personalidad y del aprendizaje de 1a terapia gestaltica, fo perspectivas acerca de la investigaciGn bisica, las criticas en estas ‘reas no serén analizadas aqui. ‘Si bien no estamos discutiendo Ia repercusin de 1a terapia ges- tdltica para investigaciones basicas, el érea de la precision de las de- finiciones y validez de la investigacién es pertinente. Eric Beme sostiene que las definiciones operacionales no son po- sibles en esta érea (Beme, 1964). Dada la extensa investigacién de Rogers y sus colaboradores, esto es dificil de sostener. Los escritos de Peris no dicen nada contra formas més exactas de validaciGn; decidis no gastar tiempo en este tipo de investigacién. Perls no ofrece evidencia estadistica, cuantificada del funciona- miento de la terapia gestiltica. Al respecto dice: ‘Donde esté eu prucbal”. Nuestra respuesta estindar sera que nosotros no presentamos nada que vsted no pueda veri- ficar por sf mismo en términos de su propio comportamien- 10, pero si su ingrediente psicol6gico es el de un experi ‘mentalista tal como lo hemos retratado, esto lo va a satisfacer y reclamaré “evidencia objetiva” verbal, antes de intentar un solo paso no verbal del procedimiento [Perls et al, 1951, p. 7) EVSION DE LA PRACTICA DE LATERALAGESTALICA 89 rls proporcioné una serie de experimentos graduales, con instruc- ‘ciones para verificar la utilidad de la terapia gestltica, ¢ incluye una muestra fepresentativa de los comentarios de sujetos que realizaron ‘estos experimentos. Los experimentos son claros y cualquier lector interesado los puede reproducir. Si bien hay vacios en el sistema [Levitsky y Perls, 1969, p. 9; Pols- ter, 1966, p. 6, existe un énfasis en separar conocimiento de ignorancia. La terapia gestéltica presenta ideas dentro de un marco molar, pero con ‘preocupacién por los detalles moleculares. Aunque Perls no proporcio- na mediciones objetivas de sus expresiones, sus anilisis prefieren la observacién y experiencia concretas a la inferencia y especulacién. En este sentido, la terapia gestéltica es una teoria empirica. ‘Aun cuando Perls hizo demostraciones en vivo y reproducciones (peliculas, grabaciones, videos, y se presentan varios ejemplos en la Tiveratura de la terapia gestiltica: Kempler, 1965, 1966, 1967, 1968; Perls, 1948, Laura Perls, 1956, Polster, 1957; Simkin, 1962), hay un miimero insuficiente de historias clinicas sisteméticas y detalladas. Las més detalladas son de Laura Perls (1956) Si se exigen técnicas cuantificadas y objetivas de validacién y experimentacién en un érea que se inicia en la investigacién, pode- ‘mos vernos limitados a un t6pico estrecho y estéril. Limitar el tépico de una ciencia es de dudosa validez. El topico de la terapia gestaltica ‘parece ser importante, La terapia gestéltica cubre nuevas areas, explo- za nuevas suposiciones, pero ha sacrificado la verificaciGn exacta por ‘el valor de la psicoterapia ideogrifica experimental. Perls no cae en el error de asumir que tiene las respuestas, sino que répidamente fadmite la sitoacién de ignorancia en el campo (Perls, 1948). Més ain, Ia terapia gestéltica no afirma tener el tinico enfoque vilido (Enright, 1970b}. El peso de la comprobacién es més pesado en aquellos que definen la psicologia de tal forma que excluyen diferentes enfoques del campo. ?Perls present6 una mina de oro de insights y.procedimientos que pueden ser explotados en psicoterapia ¥ por psicblogos de orientacién experimental. Pero pocos terapeutas gestélticos ban trabajado para evar a cabo las posibilidades de investigacin de la terapia gestéltica (como excepcidn, véase Shostrom 1966a, 1966b, 1967]. Aunque la investigacién no se realice de inmediato, seria sil revisar la litera- cura y explicitar las predicciones experimentales y expectativas cli- nnicas que se pueden extraer de la terapia gestaltica. En terapia gestaltica, muchas cosas se dejan a discreci6n del cli- nico individual. Se toma en cuenta el estilo y personalidad del tera- 90 FROCESO Y DULOGO BN casTALT [EVSSON DELA PRACTICA D2 LA TERAPA CESTALTCA 91 condicionér esa conducta. Es aplicable a actitudes existenciales con tun sistema Gnico, de psicoterapia, y valida el sistema en forma sin. gular. El autor acept6 la oferta y el desafio de Perle, para verificar la terapia gestiltica por s{ mismo, y encontré que el sistema era perso. nal y profesionalmente estimulante, creativo y titil. A cada individuo se le deja el peso de decidir si el potencial de la terapia gestiltica garantiza la experimentacién personal, 1a aplicacién psicoterapéutiea © su uso con investigacién bésica. CAPITULO 4 Terapia gestéltica: Una polémica COMENTARIO En este ensayo, escrito en 1987, resefio 1a historia de a terapia ges- tdltica y Jos cambios de actitud a través de los afios. Discuto cam- bios recientes en a actitud clinica considerando la confrontacién, Ia visibilidad y presencia del terapewta, la continuidad en Ia relacién, Ja comprensin de la estructura global del cardcter del paciente, modelos grupales de terapia gestditica, Ia importancia del pensa- miento y la teoria, Ia xelacién con el psicoandlisis y con otros enfo- ques. ‘Cuando Joe Wysong le pidié 2 los miembros del comité editorial de The Gestalt Journal que escribieran sus xeflexiones acerca de los ‘cambios de la terapia gestéltica en los dltimos diez afios, yo me pre- igunté qué sabiamos sobre ese desarrollo y cémo podiamos conocer la exactitud de lo que creemos saber acerca del lugar que tiene la terapia gestéltica en el mundo, Pensamos que estamos observando Ja terapia igestéltica tal como es en el mundo, pero jeuénto vemos realmente ¥ en qué medida “vemos” lo queremos ver? Creo que ya antes nos hemos engafiado. Aplaudo la peticién y publicacién de diversas pers- jpectivas con motivo del décimo aniversario de The Gestalt Journal, {ya que al menos crea la oportunidad para la rectificacién de la exitica 5 el debate. ‘Durante los ltimos diez afios, The Gestalt Journal ba cumplido ‘con la importante y necesaria funcién de crear un foro en el cual podemos describir, recordar (por escrito, analizar, discutic, debatir la historia, filosotia, metodologia, sociologia, etc. de 1a terapia gestél- tics. En este nimero de The Gestalt Journal, tenemos oportunidad de dar otro paso para corregiz, en mi opinién, la insuficiente atencién que hemos dado 2 la explicacién de perspectivas empiricas y filos6- 98, 2 @)10) 2) 2} 94. ROCESO Y DIALOGD EN GESTALT ficas. De hecho bablamos de estos temas, pero con frecuencia sélo repitiendo generalizaciones que no han sido bien revisadas ni teGrion ni empiricamente, ni mejoradas por la repeticién, GLORIA E INICIO DE LA DECEPCION (1965-1975) ferpentica. Todo parecia posible con sblo estar dispuesto a arrojer low gillos de In tigidez y a arviesgar la aparicion de la creativides Une fe ¥ esperanza ingennas en la experimentation iban de la tan coe ; Obviamente, el significado de la terapia gesthltica se relaciona far ant fundamentos, especialmente en su concepcién y separacion el psicoandlisis. £1 valor y la deuda con el peicoanilisis cienemorre ‘TOMA GESTALTICA: UNA FOLENICA 95 Cito California”), Fue una era de rebeli6n, expansi6n, expresividad. Cambio y riesgo eran palabras positivas, estabilidad, cantela, predic: Polaridades naturales. Se subrayé el proceso y el momento presente, Pero no bubo un reconocimiento equilibrado de la estructura y de Ia continuidad, En este estilo, la estimulacién y el esfuerzo fécil eran algo “na- tural’, y Ja atencién cuidadosa era neurética, Esto ocumia tanto en cl estilo “incitador” de fines de los afios 60, como en el estilo “ein tonizador” popularizado a principios de los 70 (donde los encuentro ionales, gritos, golpes,silla vacta y otras cosas por el estilo: reemplazaron el énfasis corporal, la meditaciGn, etc. En cl estilo do Muchos terspeutas gestélticos, el foco intrapsiquico-interpersonal de Ja terapia gestéltica fue gradualmente reemplazado por una avtitud El estimulo frente a las nuevas posibilidades oculté muchas debilidades. El contexto de un crecimiento ripido y las demostracie, ies pablicas de terapia gestéltica fortalecieron la teatralidad, la inci. tacién y el exceso de simplificaci6n. Isadore From se refiere a esto Como la teatralizacién de la terapia gestdltica (From, 1984, véase ane bién Resnick, 1984). La terapia gestéltica a menudo se exhibia como un brillante especticulo de técnica, La técnica recibié més publicidad ue la habilidad, Is babilidad més que la metodologia; la metodologia fa 1968, cuando escribi una reseiia de 1a teoria de la terapia gestiltica, encontré 23 articulos publicados y 10 inéditos. Esto me Pareci6 escaso para un sistema que en ese momento ya tenia 20 afioe, escaso pero prometedor. A mediados de los 70 hubo un estimulanee gumento en Jas publicaciones de terapia gestiltica con la apariciGn de nuevos libros y de articulos previamente inéditos. Y con la cxen, cl6n de The Gestalt Journal, se establecié un foro real para los arti. 96 PROCESO Y IALOGO EN GESTALT culos sobre terapia gestiltica. La terapia gestéltica parecia estar en- caminada y el optimismo se justificaba. Por supuesto que la decepeién fue inevitable. Como terapeutas gestilticos sabemos que “grandes expectativas, grandes decepciones”. 1a ingenua fe en la experimentaci6n, sin una perspoctiva te6rica y profesional adecuada, necesitaba madurar confrontando limitaciones ¥ desilusiones. Habia que realizar el duro trabajo de probar las gene- ralizaciones en el laboratorio de la terapia gestiltica y reviser nucs- ‘tras pricticas, filosofia y metodologia segin los insights que desa- rrollamos como resultado de este experimento llamado terapia gestiltica. Parte de Ia actitud gloriosa fue la exténea creencia de que podfamos obtener grandes logros sin disciplina, sactificio, trabajo ar- duo frente a las tareas intelectuales. Dorante los primeros 25 afios después de la publicacién de ‘Terapia gestéltica, 1a obra seminal en la cual se basa la teorfa de la terapia gestdltica —25 afios en un campo de cambios muy ripi- dos, bubo escasas elaboraciones o desarrollos teéricos de nivel avanzado. ‘A mediados de los 70, el psicoandlisis se habta sotisticado y su Literatura era muy stil. No se podfa ignorar fécilmente a autores como Kohut, Guntrip, Kemberg, Masterson, Mabler, Salzman, Shaffer. Rogers, Gendlin y otros trascendieron la pasividad del primer ‘enfoque rogeriano. La terapia conductual se sofisticé més a partir de Ja modificacién de la conducta cognitiva, orientacién conductual y otros cambios. Psicoterapeutas eclécticos incorporaron a su prdctica muchos de los insights de la terapia gestaltica. Durante esta época de expansién de otras terapias, muchos de los ‘que clogiaron las "téenicas de la terapia gestéltica” y la “terapia ges- tiltica” no tenfan précticamente ninguna experiencia en terapie gestdltica. Muchos crfticos, comentaristas y otros no comprendian su teoria y préctica. Nuestra literatura contribuy6 a esta falta de com- prensign y nosotros no intentamos comregir estos abusos y exrores. ‘Aquellos que si comprendfan la terapia gestiltica, no crearon una iteratura que pudiera presentar una imagen correcta de su filosotia, ¥y no llegaron a ser reconocidos en el medio profesional como repre- sentantes de lo que realmente era la terapia gestéltica. Habia exce- lentes libros y articulos, pero ninguno era una continuscién defini- tiva de Terapia gestéltica. Los articulos que realmente reflejaban lo que era la terapia gestéltica no se distinguian de aquellos que no la reflejaban, porque la teorfa general no estaba explicada lo suficiente para formar un criterio contra el cual se pudieran comparar. ‘THATIA ESTALTICA: UNA FOLEMECA 97 Durante gran parte de la década 1965-1975 fuimos engafados por nuestra popularidad y éxito y no notamos cuando nuestra posicién en Ja comunidad profesional decay6 a fines de los 70. En los diltimos diez afios hemos percibido también cierta mode racién en la experiencia clinica. Probablemente el hecho mis signi- ficativo sea que una cantidad de pacientes, especialmente los con ‘perturbaciones narcisistas, no obtuvo buenos resultados con la tera- ‘pia gestiltica tipo Perls de fines de los 60 —como tampoco con el psicoandlisis tradicional. A medida que el ndmero de pacientes nar- cisistas ha aumentado y los terapeutas gestilticos han asimilado su experiencia clinica, se han producido cambios en la teoria y prictica de la terapia gestéltica. Incluso los pacientes limitrofes, para quienes Ia terapia gestiltica puede ser la opcién de tratamiento, exigen mo- dificaciones y creciente sofisticaci6n para un buen tratamiento. Una ‘explicacién de esto estuvo totalmente ausente de la literatura de la década 1965-1975. Los avances necesarios no se limitaban a estas alteraciones del si mismo. Los sistemas terapéuticos, asi como los individuos, deben aprender y erecer para poder vivir. El crecimiento involucra tomar en serio la critica. La calidad y la formacién exigen descubrir qué fun ciona y qué no, qué se ajusta, qué se puede mejorar, y cualquier ‘cambio debe ser gestalteado, asimilado al sistema total. En la siguien- te secoién discutiremos algunos de estos avances iniciados en la década de los 80. ‘Veamos un ejemplo de una nécesaria modemizacién teérica con repercusiones clinicas: muchos de los primeros terapeutas gestilticos fueron entrenados en diagnéstico, teorfa y tratamiento psicoanalitico antes de convertirse en terapeutas gestilticos, Al ejercer como tales, tenfan, muchos antecedentes no reconocidos. Dado que el conoci- ‘miento clinico convencional se desvaloriz6 més que intesr6, y debido ‘a que el tiempo siguié su curso y nuevos terapeutas gestélticos fueron entrenados sin estos antecedentes, a menudo ha sido inadecuado el tratamiento y formacién que ellos han entregado. Estaba ausente la perspectiva no reconocida lograda en parte por los antecedentes psicoanalfticos, y en ninguna desoripcién de la teorfa se reconoci6 esta necesidad antes de los wltimos diez afios. Ahora hemos comen- zado a conregir este error de nuestra auto-imagen colectiva, que habia Timitado la calidad y alcance de Ia importancia de nuestra formacién y terapia. ‘Mirando el lado positivo, el darse cuenta de los vacios y del sen- timiento de desilusién que lo acompafia, ba conducido 4 logros que 22) 22) 98 ‘PR0cE90 ¥ DuLOgD EN cestALT apoyo en el mundo académico, También creo que esto fue muy confuso en el escenatio de la Snavit Bestdltica, porque muchos simplemente no habizn aprendide a fondo ni le teoria de la terapia i ‘TERATA CESTALTICA UNA POLERICA 99, Bl resultado fue “gestalt y...". Aquellos que no comprendian ¢6- ‘mo y cuanto podia asimilar la terapia gestéltica, tenfan un concepto de su teorfa y prictica reducido a una fraccién de su potencial. Su prictica era entonces inadecuada o simplemente agregaban nuevo ‘material sin integrarlo y constrafam una prictica ad hoc. Cualquier cosa que faltara, cualquier vacio, se resolvia agregando un corrective. sin una asimilaci6n/alteracién sistemética, La actitud “terapia gestéltica'y...” que combinaba elementos de terapia gestdltica del tipo “y-sumativo” con elethentos de otros eis. temas, Permitio a cada terapeuta creer en forma grandiosa que cual. uier combinacién de nuevas técnicas 0 podfa ser convincen- te, creativa y eficaz. La debilidad de nuestra literatura tebrica ermiti6 que esto continuara. especie de vitrina para vender pécimas sin valor medicinal. No habia ‘una forma sistemética de discriminar qué dcbia incluime o excluirse, como debia incluirse 0 qué cambios eran necesazios para explicar las diferencias entre terapia geatiltica y el sistema original del agregado, Algunos inclufan todo en su definicién de Ia terapia gestiltica, otros inchaian muy poco y deftnian cualquier igiegado 2 su prictica como algo sjeno a la terapia Zestéltica. Esta falta de un sentido claro de los Kmites de la terapia gestal- tica fue un signo de su falta de claridad acerca de la identidad de ella, de la teoria de la terapia gestaltica, con las insuficiencias de nuestra literatura y con el inadecuado entrenamiento te6rico de los terapeu- tas gestélticos. : He-observado una secuencia comin: primero, la teorfa de la terapia gestiltica no se aprendi6 bien. Por ejemplo, muchos alumnos Pedian que'se les ensefiaran téonicas sin teoria ni metodologia. La mayorta de los alumnos de este tipo que yo be visto continéan en general con el mismo desarrollo caracterolégico. Se resistieron a tra, bajar para adquitir una comprensiGn cabal de la terapia gestiltica, y ‘0 consecuencia, a menudo la definen en términos de téonicas o cli. chés, y su esencia no se apreci6. El nivel cliché de la literatura de Ja terapia gestiltica apoyé esta acrid. El resultado fue que no pudieron disoriminar qué se podta asimi- lar (y eémo) y qué no (y por qué). Su limitada comprensién de la terapia gestéltica continuaba con la prictica de su versiOn de “terapia ‘sestaltica y...”, Tenfan que hacer esto ya que no comprendian que la 100 FOCESO Y DALOCO EN CESTALT terapia gestéltica no era s6lo un conjunto especifico de téenicas, no apreciaban su potencial para asimilar, y tal vez ni siquiera sabian la diferencia entre asimilacién e introyeccién. Y con frecuencia no veian esto como una limitacién, sino mas bien como un signo de su status progresista, ya que no estaban limitados por exigencias inte- lectuales “rigidas", ni por la articulacién o sofisticacién empitica. ¥ al verse enfrentados a una limitante o falla, podian atribuir el proble- ma ala falta de desarrollo de la terapia gestéltica en vez de tener que enfrentar la insuficiencia de su propio desarrollo. La identidad clara requiere un limite claro, Limite significa in- Gluir y excluir, Una definicién demasiado amplia y vaga de la terapia gestiltioa, que permita a los terapeutas gestalticos creer que pueden. incluir cualquier cosa en cualquier combinacién, nos evita tener que discriminar, sufrir pérdidas y desilusiones, y describir un sistema en témminos tales que otros puedan investigar y criticar. Hemos sido perjudicados por enfoques ad hoc descabellados a- mados terapia gestaltica (0 “técnicas de terapia gestdltica” o "terapia gestdltica y..."). Hemos sido perjudicados tanto por la continua inge- nuidad como por la desvalorizacién piiblica de la terapia gestéltica por aquellos que la descartan y devahian, pero que siguen adelante achiriendo a la siguiente panacea (y a la siguiente) con la misma sgandiosidad que antes prodigaron a 1a terapia gestéltica. Y hemos sido perjudicados por terapeutas gestilticos competentes que escriben o bablan contradiciendo la teoria gestiltica sin conocerla. En los Gltimos diez afios han‘ aumentado las sutilezas acerca de los vacios en terapia gestéltica tal como se estableci6. Los sltimos cinco afios se han caracterizado por signos positives, signos que in- dican que como comunidad estamos empezando a abordar aquellos aspectos que nos permiten gestaltear la terapia gestéltica en un sis- tema més maduro. The Gestalt Journal y la conferencia anual patro- cinada por esta revista han proporcionado un foro para recuperar la confianza e iniciar un diflogo (si, los terapeutas gestilticos pueden sostener didlogos intelectuales) acerce de nuestra historia, teoria, aplicaciones clinicas ¢ investigaciones. Aun cuando 1a cantidad, ca- lidad y coherencia de nuestra literatura como un todo no ban sido adecuadas, en los tltimos atios he visto una creciente atencién a la necesidad de un debate Giloséfico, creando un foro para cl estudio de casos, y para al menos resefiar la literatura en tomo a la investiga- cién, asumiendo una actitud positiva. * ‘La literatura de la década pasada cuenta con excelentes articulos que explican aspectos de la terapia gestéltica y/o aclaran cémo su ‘TERAMA GESTALTICA: UNA POLEMICA 101 estilo més visible en 1965-1975 distorsion6 o perdi6 parte de su esen- cia. Entre estos autores estén G. Brown (1974-1977), 1. Prom (1978 y 1984), R. Hycner (1985}, J. Later (1983), L. Pesis (1978), E. Polster (1985) y R. Resnick (1984). Este inicio no ha ocurrido con prontitud. Este contexto social y terapéutico de cambios répidos de los dltimos diez afios, requiere atencién, no complacencia. Se han expandido las posibilidades: un jalcoanilisis ampliamente mejorado que es una clara altemativa a la Terapia gestéltica, una convergencia de modelos terapéuticos, una reciente demanda por disoriminaciones més sutiles acerca de qué terapeuta, qué terapia, qué técnicas, con qué pacientes ¥ por cudnto tiempo. Han aumentado las presiones politicas para verificar la eft- ciencia, la exigencia de que los pagos a terceros se otorguen silo a {ratamientos aprobados, el aumento de la competencia entre profesio- nnes por la participacien en el mercado, etc. En este comtexto, un darse Cuenta de las Iiitaciones de la terapia gestilica es vital para sobre~ Vivir, Agi tenemos mucho trabajo por hacer en los priximos diez ‘ios para continuar el trabajo que ya iniciamos. Los vacios son ain muy profundes para garantizar cualquier complaceacia, ‘CRISIS: SE ESTA DIRIGIENDO LA TERAPIA GESTALTICA HACIA UN DESAFIO? (1976-1986) {Bstd la terapia gestaltica haciendo frente al desaffo} Creo que en la ‘iscada de los 80, la terapia gestéltica se ha iniciado lentamente en cambios muy necesarios en cinco reas (ya que no estén plenamente explicados en la Literatura, su alcance no esté claro) (1) una actitud existencial mas madura; (2) una actitud clinica distinta, (3) cambios fn el enfoque grupal, (4) una mejor apreciacin del pensamiento; (5) tuna actitud mis ecléctica frente al psicoandlisis y otras terapias. 1. Una actiad existencial més madura ‘Durante la diltima década, la terapia gestéltica ha permanecido fiel 2 su herencia existencial al aumentar tanto su atenciGn a las relaciones jrumanas como el respeto por la fenomenologia del paciente, y al comenzar a enfrentar aspectos de continuidad. Esta actitud existen- Gial més madura ha sido Ja base de una metodologia clinica més Sofisticada y un marco para asimilar nuevos insights psicoanaliticos. “Hay una mayor comprensién de que la importancia dada al con- tacto momentineo, al estimulo, al darse cuenta sensorial y a la expre Sividad emocional, es s6lo Ia armaz6n para una actitud existencial 102 ROCESO Y DALOGO EN GESTALT ‘és completa; la presencia activa personal del terapenta sin mayor Sfrecificacién es s6lo una armaz6n para una verdadera presencia Gialogal (véase, por ejemplo, Hyener, 1985}. Creo que hemos comers Zade 4 ver la filosotiadialogal inherente, pero no plenamente expli, cada en las primeras formulaciones y practices de ln terapia gestaltica, (Us datse cuenta a través de la dctitud dialogal en terspia gee- {tics ha enfatizado recientermente Id nocién dialogal existenclae de ipclusi do énfasis en la fenomenolagta del Gotinnthfomomanatde n>. ; Polster, 1985). La actitud de los in entre terapeuta y paciente (1. From, 1978, 1984), La relacién no es sélo una suma de momentos de contacto, sino srncde gue incluye 1 continuidad. Aunque la terapia. gestéltion Siempre subray6 el buen contacto/presencia, a menudo era epi6dicn ¥ Ro enfatizaba el darse cienta de la identidad del sf miemo del Paciente en el tiempo, El recalca lo se de- sarrolla entre terapeuta sacrente {Te} como arene Para la Sanacién, telacion_ Yo con To otro como esen ‘para TAP GESTALTICA: UNA POLENICA 103 a nocién de contacto es esencial para el didlogo, y nuestra no- cién de contacto conduce directamente a un concepto madur de didlogo, Eo terepia gestiltioa te ha hablado mucho del lema “Yo s 7S, Aqut y Ahora”. Sin embargo, s6lo se han dado explicaciones me. dimentarias acerca del didlogo. Tampoco ayudé el estilo que popula. ‘26 Perils —é1 no compartia su proceso, sélo presentaba tna terapia Bestiltica teatral. Frecuentemente consideraba las percepciones del Paciente como las de. un. oponente. Aumaue la tooria eubray6 el darse cuenta de of mismo y de otros, iones, espécialmenté de los clichés, subrayaban mas ef Pacientes han cambiado, esta falta de claridad se ha vuelto atin mis problemética, de terapla gestéltica Ba con neuréticos tensos, especialmente terapeutas que necesitaban soltarse, y la actitud de estimular a los Pacientes a “hacer lo suyo” cobraba cierto sentido. A menudo los Pacientes eran socializados en exceso y necesitaban mas autonomis importancia de las necesidades ajenas, de las obligaciones Las exposiciones de la terapia gestiltica a veces han omitido el contexto y Ta responsabilidad por lay nevesiades ele simatic general, incluyendo Tas neces(dades de Tos demis, per capes te puind® Ta nociGm de relacién entre la persona y lo otro es arte de los conceptos de contacto, identidad y Limites de la terapia Sestiltica (véase 1. From, 1978), 1a lteratura de la terapia geetalties 70 explica plenamente la continuidad de la relaci6a y le. en ero eapesialmente a ruta por la-aimésfera See a gi rc Esa por Tos resutadow UE su elo or ag terapSutica y por la Contratransferencia. A veces esto Provocaba dis- iones iatrogénicas, como vergi amplificada, estimulacién de Sandiosidad narcisista y ‘sobre-actuacién, yun cuando la teorla bisica de Ia contacto y el apoyo —el auto-apoyo parm ‘combat inperponeonal—; la poca claridad y coherencia de la definicion « me. “aude Hevé a confusiones te6rico-pricticas. Con frecuencia el ater ia _gestltica acentéa el 104 ROCEHO ¥ DIOGO EN GESTALT apoyo se discutié de manera tal que se confundia con la autosuficien- ‘ca y ensefiaba una actitud abiertamente negativa frente a cualquier indicio de confluencia. Con esto se oscurecia la importancia de la interdependencia y cooperaci6n en un funcionamiento normal y s: no. Esta confusién puede haber sido inducida por la negacion de Perls ¥ de otros terapeutas gestilticos de su interdependencia. ‘La dependencia y la necesidad de empatia estén shora comenzan- do a satisfacerse con una actitud més positiva y disoriminatoria, Hay. ‘una mayor percepeién de que Ia i . ‘confirma que el paciente “esti bien” y que tiene potencial para crecer Se TSronde aprecaciin realita de Cy de ru San. La ‘ecesan prevencta puede Inch tambien vombromrar at pasiente v— SEE E asancea par on genen no inluye la acuta con fontacional automética de los 60. Es importante que el terapeuta descubra si la dependencia que busca el paciente es necesaria en una (M cién y apreciacion de la fenomenologia y d cesidad apropiad ‘En los grupos, el ajo 1-T ha aumentado so ‘hbincapié en las relaciones dentro del grupo o en el grupo como un ‘todo, en el trabajo de darse cuenta centrado en la relacién grupal y en la creacién de tiempo y espacio para que el grupo realice mas trabajo terapéutico, Se establece mayor tiempo y espacio para que los pacientes relaten su historia. (Esto se discutiré més Adelante). rt ia pce desde la relacién diddica a la comunitaria, y una mayor apreciacién de los valores tradicionales que se han eliminado indisoriminada- mente, tales como el deber, el trabajo, el honor y el orgullo por la sm 2. Una actind clinica distinta Los cambios en nuestro trabajo clinico se han sucedido uno tras otro con esta mayor madurez existencial. Han significado una actitud mas suave, receptiva, abierta y directa hacia cl paciente y su fenome- nologia, un enfoque de la terapia como una aventura cooperativa entre terapeuta y paciente; una presencia y visibilidad més personal y vulnerable del terapeuta; mayor importancia en Ja continuidad de la relacién terapéutica, un fuerte énfasis en el desarrollo del caricter ‘total de cada persona; un interés en las variables histéricas (como escuchar la historia del paciente) y mayor sofisticacién y atencién en ‘TBIAMA GESTALTICA: UNA POLEMICA 105 el diagn6stico, Més adelante discutiremos cambios de actitud frente al trabajo grupal y al psicoandlisis. (a) Cooperacién versus relacién terapéutica adversoria {En el estilo de Perls de los 60, el darse cuenta no cultivado e ingenuo del paciente y el comporcamiento resultante a menudo no se respe- taban y se consideraban sospechosos. Cuando el paciente no mante- ‘nia un contacto directo y auténtico, Perls estimaba que estaba, ¢s- pecialmente, manipulando al terapeuta. Decla que Ta principal Fntencién del paciente ra engafiar al terapeuta, y la principal tarca de éste frustrar al paciente. ‘Con frecuencia la terapia no se consideraba una aventura coope- rativa entre paciente ¥ terepeuta, sino més bien adversaria, Aunque se hablaba del lema "Yo y Té, Aqui y Ahora”, operacionalmente faltaba una verdadera actitud dialogal para encontrar y confirmar al paciente. Mas que hablar al paciente y compartir su propio proceso, Peaociones, etc., se tendia a lograr'que algo ocurriera. Perls no com- ‘Dartia su proceso personal, s6lo su estimulo y creatividad pars el Grama terapéutico. Gran parte de la contencién y confrontacién de teste tipo de terapia gestéltica, inducia a la vergienza por medio del desconcierto y el desprecio. ing oy SERS EE PS ee i it Tmentacién honesta del paciente, que Trastracion 7 = tas weonteas te aries ante \ ges He-descubierto que intervenciones sencillas tales como reflejar “Epaciente su fenomenologia y compartir explicitamente mi actual ‘empectiva y dilemas es a menudo més eficaz que usar la silla vacia, Trabajo corporal, actuaciones, trabajo de suetios, etc. Todas estas téc- thicae tienen su lugar, pero para mi el equilibrio, la actitud al enfocar ‘al paciente y el trabajo clinico han cambiado. ejemplo, estaba muy alerta ante cualquier 1 cepto de empatia en la terapia _gestdltica via el concepto de inclusién. El crefa que habia una confusién de limites inherente, una-confluen- cia, en la “empatia”, y un peligro de colusién con el mito de que un terapeuta puede sentir los ‘sentimientos del paciente. Por supuesto que hay confluencia ‘cuando los clinicos confunden empatia con a sentimiento y ¢1 conocimiento de los sentimientos de otro. Sin em- ‘baxgo, la empatia (definida en forma adecuada) no es inherentemente ‘una confusién de limites, no significa sentir: os sentimientos de otro. 106 ROCES0 ¥ DULOGD EN GESTALT En la Ultima década he tenido menos temor al peligro de esta Potencial confluencia y més confianza en un enfoque cooperativo y apoyador del trabajo de darse cuenta, Comprender y apoyar a los pacientes es una gran ayuda para desarollar la habilidad de auto- apoyarse, en vex de asumir el peso de interrumpir la actitud del Paciente en busca de confluencia. Zs siti aciud presenta ma pardoje mientras censuraba ‘escatar al paciente (“sopa de pollo"|, el terapenta asumia la respon- sabilidad de climinar las barrezas al crecimiento-y de lograr que algo ‘mentando la probabilidad de frustracién del terapeuta por la conduct: pero-de-abajo del paciente, - * () Presencia y visibiidad del teropeata versus magia Esta nueva actitud dialogal significa mostrar un terapeuta més global, on sus impertecciones, y menos como un guni o mago. La actitud dialogal ha puesto mayor énfasis en la presencia personal y participacién del terapeuta, es decir, compartir sus procesos mientras ocurren, com- Partir sentimientos momentinens (no slo usazlos como base para una confrontacién o experimento disefiado por él) y compartir més su vida (cuando es clinicamente pertinente y stil). Significa tiabajar con mis entitud si eso es lo que el paciente necesita, estimularlo para que elija Jas tSenicas con que quiere experimentar y sobre todo asuma la respon- ‘sabilidad al sentir frastracién, aburrimiento, estancamiento, zabia, ete. (¢} Continuided en Ja relacién versus spisodios aqst-y-ahora En esta nueva actitud clinica también ba habido un creciente darse cuenta de la importancia de la continuidad en la relacién terapéutica, Jun énfasis no s6lo en el contacto momento-a-momento, sino en la relacién en curso. Creo que Ja relacién entre paciente y terapeuta ‘eoplica la mayoria de las vatiables que determinan el grado de &ito de la terapia. El hecho de considerar Ja relaciém en curso como un aspecto primordial, va de la mano con la consideraci6n del carécter de cada persona y de e6mo éste se desarrolla. (@) Desarrollo del carder global de code persona en al tiempo La recuperacién de los antecedentes ha sido uno de los aspectos del cambio de la actitud clinica. El psicoanilisis oldsico destacé los antecedentes.. Por ejemplo, reunia informaci6n acerca de toda la historia del paciente, detalles de ‘THAR CESTAZTICA: UNA POLEMICA 107 como se desarrollé su caricter en el tiempo. En este proceso, se perdi6 la vitalidad de los momentos aqui-y-ahora. La terapia gestéltica los enfatiz6, y en el proceso se perdié parte valiosa de los antecedentes. En los dltimos afios; Ia terapia gestéltica se ha dirigido hacia uma sin- tesis entre el contexto de los antecedentes y la figura del momento. Mi experiencia con tratamientos en curso es que he debido pres- tar més atencién a la historia del paciente y de la relacién que da contexto y significado al aqui-y-ahora. He descubierto un mayor valor on el guiéin vital del paciente, en tag experiencias pagadas, en la his- toria desu desarrollo, como también he notado que muchos pacien- tes mecesitan comenzar la sesién relatando incidentes seindnales nuevos de su actual desarrollo. He dado mayor libertad a mi vurio- sidad por la histotia y he retardado la insistencia en el regreso al aqui- y-ahora, Esta preocupacién por los antecedentes ¢s consecuente con una comprensién precisa del significado que da la terapla gestaltica al aqui y ahora, El aqu{ y ahora es la ubicacién en el tiempo y en el lugar del darse cuenta, El propio darse cuenta es aqui-y-ahora, pero ‘su objeto es con frecuencia un evento que esté fuera de Ia sala, en el pasado, o es una anticipacién. Cuando uno se da cuenta que la actividad presente es'tebrdar, aiticiptr, etc. —y el ddrse cudnté tiene el estismulo y Ia agndeza de estar en contacto con lo que es impor- tante para el organismo—, se puede decir que uno est centrado en l presente. Aunque esto. siempre ha sido parte de la teoria de Ia terepia gestaltica, los clichés del aqui-y-ahora de la era 1965-1975 Uevaron a muchos a considerar que s6lo los sentimientos acerca de simnaciones presentesen este momento y lugar eran aqui-y-ahora, y no prestar atencién a la historia, desarrollo, eventos de la vida, etc. Este nuevo interés en los antecedentes es més consecuente con In teoria de la terapia gestéltica y ba dado como resultado trabajos més profundos, que captan el flujo de Ia vida del paciente y legin al niicleo de temas centrales como la conciencia, el desarrollo y la selacin, También se ha perdido parte de Ia magia y sutileza del agui- y-abora que se podia lograr con intervenciones orientadas a la expre- ‘sién y aun aguf y ahora més estricto. ‘Hay mayor atencién al contexto de la vida actual de la persona, por ejemplo, ba aumentado la terapia familiar y de parcja. Desde Juego, esto corresponde directamente a una mayor preocupacién existencial por el otro y a la continuidad de la relacién. Esperamos ‘que Ja recuperacién de los antecedentes Heve también a un renovado énfasis en la cultura y la comunidad.