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¿Evolución o Creación?

Años atrás la teoría de la creación de todo ser viviente por Dios


no se ponía a discusión, pero surge Charles Darwin y, con su teoría de la evolución,
parecía que explicaba por completo la existencia de la vida en la tierra. Darwin era
incorrecto, Los descubrimientos científicos recientes prueban que Darwin era
incorrecto. La teoría de Charles Darwin's de la evolución no tiene ninguna evidencia
para apoyarlo, seres humanos donde creado por el dios.

¿Creado o Evolucionado?

La Biblia enseña que Dios creó el universo y todo lo que en él hay. La teoría de la
evolución enseña que el hombre es producto del desarrollo de formas simples de vida a
formas más complejas, por azar. Tal como una máquina que se construye a sí misma. La
teoría de la evolución descarta la necesidad de un Creador inteligente o un Diseñador
Maestro.

Puede parecer una teoría atractiva el que las formas simples se desarrollen en formas de
vida más complejas pero no tiene ningún sustento. A continuación se presentan algunos
de los grandes defectos en la teoría de la evolución:

1. La creencia en la evolución es una violación de la Primera Ley de la Termodinámica,


la ley de la conservación de la energía. Ésta dice: La materia ni se crea ni se destruye,
solo se transforma. Nada de lo que está en la actual economía de la ley natural puede dar
cuenta de sus propios orígenes. La energía requerida para una evolución innovadora, por
ejemplo, un pescado desarrollando piernas para arrastrarse fuera de una laguna, viola la
inviolable ley de la física. La estructura actual del universo es una de conservación. El
modelo creacionista está de acuerdo con la perspectiva bíblica del mundo de que Dios
creó el universo. Motivado a que Dios ha cesado su obra creadora (Gn.2:3), la energía
ya no es creada. La liberación de energía en una fisión de reacción atómica no es
creación de energía sino un cambio de materia a energía.

2. La creencia en la evolución viola la Segunda Ley de la Termodinámica, la ley de la


disipación de la energía. La energía disponible para trabajo útil en un sistema funcional
tiende a disiparse, aunque el total de la energía permanezca constante. Los sistemas
estructurados progresan de una forma más ordenada, de un estado más complejo, a uno
menos ordenado, desorganizado y aleatorio. Este proceso se conoce como “entropía”.
Teóricamente en una situación extraña, limitada y temporal pudiera resultar un estado
más ordenado. Pero según esta ley, la tendencia de todos lo sistemas es hacia el
deterioro. La evolución viola directamente la Segunda Ley de la Termodinámica. Los
evolucionistas están al tanto de esto y por ende se requiere de billones de años de
constantes violaciones de la Segunda Ley de la Termodinámica. Estadísticamente la
evolución no solo es altamente improbable sino virtualmente imposible.

3. La evolución viola la Ley de la Bio-Génesis donde la vida viene solamente de una


vida preexistente y solamente se perpetúa en su propio tipo. La creencia en la evolución
es esencialmente una creencia en la “generación espontánea” donde en uno de los
escenarios, la vida aparece cuando un rayo golpea primero en algo denso y de alguna
manera se forma una célula viva. Pasteur (1860), Spallanzani (1780), y Redi (1688)
refutaron que los gusanos pueden venir de la carne descompuesta, que las moscas
pueden venir de las cáscaras de bananas, que las abejas pueden venir del ganado muerto,
etc., etc. Cuando la materia deteriorada se sellaba y se preesterilizaba, no salió vida ni
hubo contaminación biológica.

4. No hay evidencia en el registro fósil que sustancie la evolución. De acuerdo a la


teoría general de la evolución, la progresión básica de la vida culminando en el hombre
era: materia inerte, a protozoarios, a invertebrados metazoarios, a peces vertebrados, a
anfibios, reptiles, aves, cuadrúpedos con piel, simios, y hombre. Si la teoría de la
evolución fuera precisa esperaríamos encontrar una vasta cantidad de formas
preservadas objetivamente en el registro fósil. Las formas de transición están totalmente
ausentes del registro fósil. En una oportunidad se creyó que el Archaeopteryx era una
forma transitoria pero desde entonces ha sido reconocido por los paleontólogos como un
ave verdadera. Los evolucionistas a sabiendas de este error en su sistema de creencias,
ahora argumentan que no hay fósiles presentes porque fueron breves “explosiones
evolutivas” durante billones de años, y que debido a su brevedad y rapidez no dejaron
ninguna huella en el tiempo. Sin embargo, la creencia en “explosiones evolutivas”
todavía no tiene soporte ni de la Primera ni Segunda Ley de la Termodinámica, ni de la
Ley de Bio-Génesis.

5. El registro fósil ha fallado en documentar un solo “eslabón perdido” que sea


verificable entre el mono y el hombre. Abundan las compilaciones sobre evidencias
superficiales e imprecisas, construcciones altamente especulativas e interpretaciones de
artistas; pero no existe una evidencia científica documentando el “eslabón perdido”. Los
“hallazgos positivos” de un “eslabón perdido” son anunciados periódicamente y
subsecuentemente se ven embrollados en controversia, son revisados, o denegados. El
hombre de Nebraska fue construido en base a un descubrimiento de un simple diente en
1922 que resultó ser el diente de una especie extinta de cerdo.

En 1981 el hombre mono de Java o el Pitecantrepus Erectus (hombre mono erecto) fue
reconstruido en base a un pequeño fragmento del tope del cráneo, un fragmento de
hueso de un muslo izquierdo y tres dientes molares. Los restos fueron recolectados en
una extensión de unos 21.3 metros en la vieja ribera de un río mezclado con huesos de
animales extinguidos. Se encontró supuestamente un eslabón perdido con escasísima
evidencia sin pruebas de que las piezas encontradas pertenecían al mismo animal. El Dr.
Eugene Dubois, un ferviente evolucionista, luego llegó a la conclusión de que los
huesos eran los restos de algún tipo de gibón, un mono.

En 1912 Charles Dawson, un paleontólogo amateur produjo algunos huesos, dientes y


algunos instrumentos primitivos que supuestamente encontró en un hoyo de gravilla en
Piltdown, Sussex, Inglaterra. En octubre de 1956 la revista Reader’s Digest publicó un
artículo resumido de la publicación Popular Science Monthly, titulada “El gran engaño
de Piltdown” (The Great Piltdown Hoax). Un nuevo método de absorción de Fluoruro
para datar los huesos reveló que los huesos de Piltdown eran fraudulentos; los dientes
habían sido afilados, los dientes y huesos habían sido decolorados con bicromato de
potasio para ocultar su verdadera identidad. Todos los “expertos” habían sido engañados
durante más de cuarenta años.

Por muchos años el hombre de Neandertal fue considerado como un eslabón perdido. Se
le representaba como una criatura peluda, semi-erguida, pecho circular, y la mayoría de
las veces con un garrote en la mano. Otros esqueletos Neandertales revelaron que el
hombre de Neandertal estaba totalmente erecto, completamente humano, y con una
capacidad cerebral que excede la capacidad del hombre moderno por un 16 por ciento.
Se concluyó que el espécimen inicial estaba tullido por artritis ósea y raquitis. Hoy se
considera al Hombre de Neandertal como el Homo Sapiens.

Henry Morris en su bien escrito libro “Creación y el Cristiano Moderno” (Creation And
The Modern Christian, Master Book Publishers, El Cajon, California, 1985) señala:

“Si la evolución fuese cierta entonces las diferentes etapas de la evolución humana
deben ser las mejores documentadas de todas, debido a que el hombre supuestamente es
la más reciente llegada evolutiva, y porque hay mucho más personas investigando en
este campo que ningún otro para lograr evidencia fósil. No obstante, como se destacó
anteriormente, la evidencia actual aún esta extremadamente fragmentaria y muy dudosa.
Todavía es un asunto de fuertes disputas entre los antropólogos evolutivos el definir
exactamente cuales fósiles homínidos pudieran ser los ancestros del hombre, cuando y
en que orden”.

H. Morris señala que el tan ansiado ancestro común del hombre y del mono,
especialmente del “Autralopithecus” incluyendo al famoso “Lucy” (supuestamente el
fósil homínido más antiguo), ahora parece que todavía vive en la forma de un
chimpancé pigmeo conocido como el “bonobo”. El “bonobo” habita en las selvas de
Zaire y es casi idéntico a “Lucy”en tamaño de cuerpo, estatura y tamaño de cerebro.
(Science News, 5 Febrero, 1983, Pág.89).

6. La evolución falla en explicar la existencia de tan siquiera una “célula simple”. El


organismo unicelular más simple posee en sus genes y cromosomas tanta data como hay
cartas en las bibliotecas más grandes del mundo, un trillón de cartas. Hay cientos de
miles de genes en cada célula. La mayoría de las formas de vida tienen tales células
complejas en perfecto orden. No hay manera de que un proceso al azar pueda organizar
tanta data masiva. La posibilidad matemática de que un cuerpo humano sea formado
accidentalmente es la misma que la de una explosión en una imprenta pueda formar un
diccionario.

Sir Fred Hoyle, ateo, y creador de la teoría “estado-continuo” del origen del universo,
cree que las probabilidades de que la casualidad haya formado la vida en el planeta son
tan pequeñas que pueden ser comparadas con la casualidad de que “un tornado
atravesando un depósito de chatarra pudiera ensamblar un Boeing 747 con los
materiales que allí se encuentran” (“Hoyle on Evolution,” Nature, Vol. 294, Nov. 12,
1981, p.105). Hoyle y Chandra Wickramasinghe, un astrónomo matemático, calcularon
la posibilidad de que la vida haya surgido espontáneamente en cualquier lugar en un
universo con un radio de 15 billones años luz y al menos 10 billones de años de
antigüedad. Encontraron que el chance de que esta probabilidad ocurra es menor a uno
en 1 con treinta ceros. Con reticencia Sir Fred Hoyle y el Dr. Wickramasinghe han
llegado a la conclusión de que la vida tiene que haber sido creada por una Inteligencia
más Elevada (como una clase de inteligencia panteística que creó las esporas de alguna
manera en otras partes del universo y que luego fueron arrastradas a la tierra), dado que
es sumamente complejo que haya surgido de procesos naturales.

Sir Fred Hoyle hace otra colorida comparación utilizando una criatura peluda apreciada
por los evolucionistas: “No importa cuan grande sea el ambiente que uno considere la
vida no puede tener un comienzo al azar. Aunque tengamos tropas de monos escribiendo
al azar en un teclado, los monos no podrán producir las obras de Shakespeare por la
razón práctica de que todo el universo observable no es suficientemente grande para
contener las hordas necesarias de monos, los teclados requeridos, y de seguro las cestas
de basura requeridas para la deposición de los intentos equivocados. Lo mismo aplica
para los materiales vivos.” (Pág.148).

Los hombres harán lo imposible para racionalizar que no existe un Diseñador personal
del universo que inteligentemente formó toda vida. Solo de la información general y
superficial provista por este sitio Web sobre el tema, se requiere infinitamente de mucho
más fe para creer en la evolución que en la obra de un Creador inteligente. La evolución
es una teoría sin evidencias científicas que la respalden. Es una fe vacía para aquellos
que no quieren creer en Dios y debería ser enseñado como religión; una religión
inspirada por Carlos Marx para desarrollar su teoría de la lucha por las clases e
influenciado por Adolfo Hitler con su superior y evolucionado Aryan superman.
Muchos fueron sacrificados por su utópica y despiadada visión amoral. La evolución es
un sistema de creencias que mira al feto que no ha nacido como un embrión animal que
no tiene el derecho a la vida y no lo mira como la creación de Dios. Tal como escribió
David en el Salmo 139:13:

“Tú creaste mis entrañas;


me formaste en el vientre de mi madre.
¡Tus obras son maravillosas,
Y esto lo sé muy bien!"

Diseño Exclusivo de la Tierra para Sustentar la Vida

La tierra fue creada por un Maestro Diseñador inteligente para sustentar la vida.

1. La tierra está posicionada en la correcta distancia del sol para recibir exactamente la
cantidad apropiada de calor que sustenta la vida. Los otros planetas de nuestro sistema
solar están o muy cerca del sol (muy caliente) o muy lejos (muy frío) para sustentar la
vida.

2. Cualquier cambio apreciable en el ritmo de rotación de la tierra haría imposible la


vida. Por ejemplo, si la tierra rotara a un décimo de su rotación actual, toda la vida
vegetal se achicharraría del calor durante el día o se congelaría de noche.

3. Las variaciones de temperatura son mantenidas dentro de los límites razonables


debido a la órbita casi circular de la tierra alrededor del sol.

4. Las temperaturas extremas están adicionalmente moderadas por el vapor de agua y el


dióxido de carbono en la atmósfera que producen el efecto invernadero.

5. La Luna gira alrededor de la tierra a una distancia de 384.000 kilómetros ocasionando


las mareas sobre la tierra. Si la luna estuviera alejada a un quinto de su ubicación, los
continentes estarían sumergidos totalmente dos veces al día.
6. El grosor de la capa terrestre y la profundidad de los océanos parecen estar
cuidadosamente diseñados. El aumento en el grosor o la profundidad unos cuantos
centímetros alteraría tan drásticamente la absorción del oxígeno libre y del dióxido de
carbono que la vida vegetal y animal no pudieran existir.

7. El eje de la tierra está inscrito a 23,5 grados de la perpendicular al plano de su órbita.


Esta inclinación combinada con las revoluciones de la tierra alrededor del sol ocasiona
las estaciones del año que son absolutamente esenciales para cultivar las provisiones de
alimento.

8. La atmósfera de la tierra (capa de ozono) actúa como un escudo protector de la


radiación letal de los rayos ultravioleta evitando la destrucción de toda vida.

9. La atmósfera de la tierra también sirve para proteger la tierra de aproximadamente


unos veinte millones de meteoritos que entran a diario a velocidades cercanas a 48
kilómetros por segundo. Sin esta protección el peligro a la vida sería inmenso.

10. La tierra tiene el tamaño físico exacto y la masa exacta para sustentar la vida,
permitiendo un cuidadoso balance entre las fuerzas gravitacionales (esenciales para
sostener el agua y la atmósfera) y la presión atmosférica.

11. Los dos elementos principales de la atmósfera terrestre son el nitrógeno (78 por
ciento) y el oxígeno (20 por ciento). Esta delicada y crítica distribución es esencial para
todas las formas de vida.

12. El campo magnético de la tierra proporciona una importante protección de la dañina


radiación cósmica.

13. La tierra ha sido particularmente bendecida con una abundante provisión de agua,
sustancia clave de vida por sus propiedades físicas extraordinarias y esenciales.

“Tales combinaciones numerosas, perfectas y complejas de condiciones


interrelacionadas y factores esenciales para las delicadas formas de vida,
inequívocamente apuntan hacia un diseño inteligente con propósito. El creer que tal
sistema complicado de soporte de vida, cuidadosamente planificado y balanceado es el
resultado de un mero cambio, es realmente absurdo. Seguramente el observador honesto
y objetivo no tiene otro recurso sino el de concluir que el sistema tierra-sol ha sido
cuidadosamente e inteligentemente diseñado por Dios para el hombre.” (Huse, Scott M.,
El Colapso de la Evolución, “The Collapse of Evolution”).

“Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su
eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó”
(Romanos 1:20).

Riegle, D.D., Creación o Evolución, “Creation or Evolution”, Zondervan Publishing


House, Grand Rapids, Michigan, 1971, pp.18-20.

Huse, Scott M. El Colapso de la Evolución, “The Collapse of Evolution”, Grand


Rapids: Baker Books, 1997, tercera edición.
Argumento Cosmológico para La Existencia de Dios

Argumento Cosmológico – Una Primera Causa

A. Si algo existe, tiene que existir lo que se requiere para que eso exista.
B. El universo existe.
C. Tiene que existir lo que se requiere para que el Universo exista.
D. Lo que se requiere para que el Universo exista no puede existir dentro del
Universo ni puede estar limitado por el espacio y tiempo.
E. Por consiguiente, lo que se requiere para que el Universo exista, tiene que
trascender espacio y tiempo. Immanuel Kant el famoso filósofo Prusiano (1724-
1804) justificó su agnosticismo con lo que él vio como las siguientes
contradicciones relacionadas al tiempo (A) y la causalidad (B):

A. Tiempo:

Tesis: El universo debe haber tenido un comienzo, de otra manera, han transcurrido un
infinito número de momentos. Pero esto es imposible porque el infinito no puede ser
atravesado.

Antítesis: Pero el universo no pudo comenzar en el tiempo, de otra manera existía


tiempo antes lo cual es imposible.

B. Causalidad:

Tesis: No toda causa tiene una causa, de otra manera las series nunca comenzarían lo
que tienen. Así que debe haber una primera causa.

Antítesis: Pero la serie no puede tener un comienzo, porque todo tiene una causa. Así
que no puede haber una primera causa.

Análisis:

Con relación a la antinomia causal (paradoja) de Kant, no todo necesita una causa,
solamente seres finitos o casuales. No necesita una causa lo Necesario, lo primero, ni el
Ser eterno.

Kant razonaba que un Ser Infinito pudiera estar reflejado solamente en un universo
infinito. La manera como llegó a existir el universo es inmaterial porque no puede ser
conocido a través de nuestros sentidos (sensibilidad). Para Kant las propiedades
universales que formaron cada apariencia de las cosas ante nuestra mente son las
condiciones trascendentales de apariencia a priori, las cuales aparecen análogas a las
formas de Plato (Eidos) o universales con subyacentes apariencias físicas.

Según Kant, existen dos condiciones que aplican a cada percepción: tiempo y espacio.
Ni el tiempo ni el espacio pueden ser considerados como una realidad existente
completamente fuera de nosotros. Sencillamente no observamos tiempo y espacio como
espectadores. Ellos son de alguna forma parte de nuestra preprogramada conciencia
interna.

Para Kant el espacio se tiene que presuponer. No podemos concebir el espacio como
existiendo fuera de nosotros sin presuponer la misma cosa que tratamos de concebir. La
representación original de espacio es una intuición a priori. Espacio es un concepto que
existe en nuestras mentes antes de experimentarlo. El tiempo no es un concepto
empírico que se ha derivado de cualquier experiencia. De la misma manera el tiempo es
un concepto que existe en nuestra mente a priori antes de experimentarlo. Por el hecho
de que solo experimentamos tiempo y espacio no quiere decir que son objetivamente
reales. Son parte de una estructura de nuestra conciencia, no cosas que la conciencia
descubre en un principio fuera de sí misma. Kant expresa esto diciendo que tiempo y
espacio son trascendentalmente ideales.

El concepto de Kant de un universo infinito (adoptado por Aquinas quien sostenía que
no había razón por la cual Dios mismo tiene que preceder su propia creación en tiempo)
es básicamente un acuerdo con el modelo Estado Continuo del universo lo cual sugiere
un universo infinito, un universo donde la creación de materia es un acto natural, aún
una ley de la naturaleza, no un milagro único de una naturaleza exterior. Existe una
auto-creación continua y espontánea de nueva materia. Para Fred Hoyle, uno de los tres
astrofísicos británicos que inventaron el modelo de Estado Continuo, “El Universo lo es
todo”. Nada puede trascender el reino natural. En las tres décadas pasadas la ciencia ha
refutado el punto de vista de Kant del tiempo y espacio utilizando la teoría de la
relatividad general de Einstein, un universo infinito, al demostrar que el tiempo y
espacio son propiedades físicas y como tales son finitas. Estas propiedades
incognoscibles o noumena como lo etiqueta Kant se han vuelto empíricas (observables y
como tal, se pueden medir).

El Universo no es Infinito:

Los hallazgos del satélite Explorador del Plano Cósmico, COBE por sus siglas en inglés
(Cosmic Background Explorer) ha proporcionado una poderosa evidencia de que toda
materia, energía, tiempo y espacio, irrumpió repentinamente de un estado infinito o casi
infinito, densidad, temperatura y presión. El universo entero puede ser rastreado a una
singularidad, un espacio infinitamente contraído representando el límite en el cual el
espacio cesa de existir o donde el espacio comienza a existir.

La teoría del Big Bang sostiene que todo el potencial del cosmos, algo así como
cuarenta billones de galaxias, salió de un pequeño punto más pequeño que un protón, el
cual era un vacío marco de referencia probabilística de mecánica cuántica, llamado
campo escalar. Además este punto vacío, un “vacío falso”, contenía no solo el potencial
‘un universo’ sino ‘cien millones de universos’. Tal como ha sido tan bien descrito
poéticamente por Gregg Easterbrook, si usted cree en el Big Bang, “usted cree que
cuando sonó el Big Bang el universo se expandió de un puntito a un tamaño
cosmológico en mucho menos de un segundo, el espacio mismo arrojándose con
violencia fuera del torrente de física pura, el arco de la onda del nuevo cosmos
moviéndose a una velocidad de trillones de veces más que la velocidad de la luz. Usted
cree que este proceso desató tales distorsiones poderosas por un instante, el universo
naciente fue curveado a un grado surrealista. La curvatura extrema causó que ‘partículas
virtuales’ normalmente raras se materializaran de un mundo quántico inferior a números
de cornucopia, el asunto de la existencia siendo ‘creada virtualmente de la nada’, tal
como una vez lo expresó Scientific American” (Gregg Easterbrook, “La Ciencia ve la
Luz” (Science Sees The Light), the New Republic, 12 Octubre, 1998).

Evidencia Para el Big Bang:

A. La expansión Hubble del universo. Hubble descubrió una relación lineal entre la
distancia a una galaxia remota y su ‘redshift o cambio rojo’, aparente aumento
en la longitud de la onda de radiación emitida. Al inicio de los años 1900 los
astrónomos observaron que la luz de las galaxias distantes se movían hacia la
longitud de onda más larga, o roja del espectro, interpretado como un rápido
movimiento de las galaxias alejándose una de otra. Un cambio azul indicaría que
las galaxias se aproximaban entre sí.

B. En 1965 los radio astrónomos detectaron débiles ondas de radio hacia dondequiera
que apuntaban sus radiotelescopios. Esto confirmó la predicción de los años 1940 de
George Gamow, Ralph Alpher, y Robert Hermanque de que si el universo se expandía
de una singularidad, entonces tiene que existir por todas partes en el cielo, un fondo
tenue de radiación de ese evento de unos pocos grados sobre el cero absoluto. Esta
suscripción para el modelo de Big Bang fue adicionalmente confirmada en 1922 y en
1933 por el satélite COBE que demostró que la radiación del plano cósmico fija el perfil
del espectro de un irradiador perfecto a una precisión mejor que 0,03 por ciento sobre el
rango completo de longitud de onda y como tal tiene un billón de veces más entropía
(eficiente al distribuir la energía) que la de una vela ardiendo con una entropía de
alrededor de 2. Solamente un Big Bang muy caliente puede explicar la gigantesca
entropía del universo. Esto ubica de manera permanente en el olvido el concepto del
universo expandiéndose y contrayéndose cíclicamente. Esto prueba que el universo esta
solamente expandiéndose.

C. Las predicciones verificables de la síntesis del elemento-luz en los primeros minutos


del Big Bang. La abundancia universal del Helio, remarcablemente constante de galaxia
en galaxia, testifica de un origen común cosmológico. El Deuterio es destruido en las
estrellas pero no producido, y aún rastros de Deuterio se observan a través de medio
interestelar, como lo es con la abundancia de Litio, que también es indicativo de un
denominador de creación común.

El Tiempo es una Propiedad Física con un Comienzo:

Einstein en su teoría especial de la relatividad propone que la medida intervalo entre dos
eventos depende de cómo el observador se mueve. Cuando quiera que dos observadores
se mueven en relación uno de otro, ocurre una dilación de tiempo. Los relojes atómicos
pueden registrar el movimiento de la dilación del tiempo a una velocidad de aeronave,
lo cual equivale solo a unos cuantos segundos en un viaje típico. Si un astronauta viajara
a una estrella cercana a una velocidad cercana a la velocidad de la luz y regresara de
nuevo a la tierra, puede ser que el astronauta haya viajado durante un año pero al
regreso del astronauta hubieran transcurrido diez años en la tierra dependiendo de la
velocidad de viaje. La velocidad es una forma de adelantarnos al tiempo y la gravedad
es otra. En su teoría especial de la relatividad, Einstein predijo que la gravedad retrasa el
tiempo. La teoría de Einstein fue probada con la prueba de Arthur Eddington quien
durante la Primera Guerra Mundial (29 de Mayo de 1919) envió una expedición al norte
de Brasil para medir la desviación de la luz por el sol desde el grupo de estrellas
“Híades” durante un eclipse solar (David Bodanis, “E=mc2”). Los relojes son más
rápidos en el ático o en un espacio cercano que en el piso. El efecto es minúsculo pero
ha sido medido por relojes de precisión (Paul Davies, “Como Construir una Máquina de
Tiempo” ‘How To Build A Time Machine’, Scientific American, Septiembre 2002, Pág.
52).

Mientras más pesada es la estrella, más se retrasa el tiempo. En la superficie de una


estrella neutrón, el tiempo se retrasa cerca de 30 por ciento con relación al tiempo en la
tierra. En la superficie del “Hoyo Negro” el tiempo todavía permanece relativo con el de
la tierra. Si usted fuera a caer dentro de un “Hoyo Negro” de algún lugar cercano, en el
rápido intervalo de tiempo que le tomaría llegar a la superficie desde el evento
“horizonte” a la superficie de la singularidad, hubiera transcurrido toda la eternidad en
el universo. Las historias de ciencia ficción normalmente describen las naves espaciales
subiendo bruscamente a un “Hoyo Negro” y siendo catapultadas muy lejos hacia el
futuro.

Einstein confesó que se veía perturbado por el pensamiento de que su teoría de la


relatividad permitiese viajar al pasado bajo algunas circunstancias. Los efectos
cuánticos dominarían en situaciones de viajes de tiempo según los argumentos de David
Deutsch (“La Fabrica de la Realidad”, ‘The Fabric of Reality’, Pág. 312). “Las
versiones típicas candidatas a la teoría cuántica de la gravedad no solo permiten que las
conexiones dirigidas al pasado existan en el multiverso, sino que predicen que tales
conexiones se formen continuamente y se rompan espontáneamente. Esto sucede a
través del tiempo y espacio pero solo a una escala microscópica. La senda típica
formada por esos efectos es cerca de 10 –35 metros a lo largo y permanece abierta durante
un tiempo Planck (cerca de 10–43 segundos), y por consiguiente alcanza solo un tiempo
Planck hacia el pasado”.

Quizás la siguiente generación de aceleradores de partículas podría crear agujeros


subatómicos que sobrevivan el tiempo suficiente para que las partículas cercanas
ejecuten vueltas causales fugaces, pero esto es dudoso en vista de que se requiere un
gasto tremendo de energía. Por los momentos los agujeros atravesables estacionarios se
dejan para la ciencia ficción.

Basado en la relatividad general, Hawking, Penrose, y Ellis han presentado la


“propuesta” tiempo-espacio que postula que las dimensiones de longitud, ancho, alto, y
tiempo han existido solamente mientras el universo ha estado expandiéndose.
Realmente el tiempo si tiene un comienzo según este teorema.

No obstante, Steven Hawking en “Una Historia Breve del Tiempo” (A Brief History of
Time) no está tan seguro de si el tiempo tiene un comienzo y pudiera ser como un
“noumena” Kantiano. Él afirma: “Con el éxito de las teorías científicas para describir
eventos, la mayoría de la gente cree que Dios permitió el universo para que evolucione
según un conjunto de leyes y que no interviene en el universo para quebrantar esas
leyes. Sin embargo las leyes no nos dicen como era el universo cuando comenzó, está
de parte de Dios rebobinar el trabajo de precisión y seleccionar como se inició. Mientras
el universo tenga un comienzo, nosotros podemos suponer que tuvo un creador.
Por definición “tiempo” es la dimensión o dominio donde el fenómeno causa-efecto
ocurre (Hugh Ross, “La Creación y el Cosmos”, ‘The Creation and the Cosmos’). “Si el
comienzo del tiempo es concurrente con el comienzo del universo, como dice el
teorema tiempo espacio, entonces la causa del universo tiene que ser alguna entidad
operando en una dimensión de tiempo completamente independiente de y preexistente a
la dimensión del tiempo del cosmos. La conclusión es poderosamente importante para
nuestro entendimiento de quien es Dios y lo que no es Dios. Nos dice que el Creador es
trascendente, operando más allá de los límites del universo. Nos dice que Dios no es el
universo mismo, ni que Dios esta contenido dentro del Universo. El panteísmo y el
ateísmo no cuadran con los hechos”.

Aproximación Cuántica al Origen del Universo:

Hawking y Penrose probaron que las ecuaciones clásicas de la relatividad general


“requieren absolutamente que existiese una singularidad al nacimiento del universo, un
punto en el cual comenzó el tiempo. No hay otra alternativa al problema de la
singularidad con el marco de referencia de Relatividad General Clásica. Si las
singularidades han de ser evitadas en el universo real, la única esperanza es mejorar la
Teoría de la Relatividad trayendo los efectos de la Teoría Cuántica y desarrollando una
Teoría Cuántica de la Gravedad” (John Gribbin, “En la Búsqueda del Big Bang”, ‘In
Search of The Big Bang’, Física Cuántica y Cosmología”, Capítulo “Un investigador de
Singularidades”, ‘A Seeker of Singularities’).

Usando únicamente la aproximación cuántica para explicar los orígenes del universo es
imposible de probar y es meramente otro teorema filosófico más que una ciencia. La
Matemática Cuántica puede servir para calcular como se comportan los átomos y las
partículas subatómicas, pero aplicar la matemática cuántica al universo entero es casi
imposible porque la Teoría Cuántica no explica como una partícula, o un sistema, se
mueve de un Estado A a un Estado B. Según la Interpretación de Copenhague de Física
Cuántica cuando no observamos un sistema, éste existe en una superposición de todos
los posibles estados en que pudiera estar. Sin embargo, cuando medimos ese sistema, se
reduce justamente a uno solo de esos muchos posibles estados. Justamente examinar un
sistema, colapsa la función onda a un estado simple, únicamente sobre la base de
probabilidad. Entonces cuando dejamos de examinar el sistema, de nuevo se expande a
una superposición de todos los posibles estados. Al reexaminar el sistema sin lugar a
dudas estaremos examinando un sistema diferente con increíbles bajas probabilidades
que se replique el sistema medido inicialmente.

Según la Teoría Quántica, en caso de que tuviésemos la capacidad de escribir las


ecuaciones que describen las funciones de la onda sub-microscópica de nuestro universo
(una tarea imposible), no hubiera observador fuera del universo, excepto por supuesto
Dios, que ocasionaría un colapso a uno de los posibles estados cuánticos por el mero
hecho de observarlo.

En la medida en que la investigación científica se vuelve más metafísica en su intento


de explicar el universo a través de la aproximación cuántica, algunos han abrazado el
“multiverso”. Esta noción examina la posibilidad de que si nuestro universo emergió de
la nada, universos adicionales pueden también emerger de la nada. Nuevos universos
pueden explotar en otras dimensiones un billón de veces por segundo. La Teoría del
“multiverso” sostiene que todos los resultados son posibles si las condiciones son
“barajeadas” suficientemente a menudo incluyendo un esporádico sistema de soporte de
vida tal como el nuestro. Esta Teoría está dirigida a explicar un cosmos natural y
autónomo, donde no es necesario ser considerar a Dios como la Primera Causa. El
problema con esta Teoría “multiverso” es que debido a que existimos en un universo
definido en un marco específico de tiempo y espacio, cualquier otro universo es
estrictamente una especulación intelectual e imposible de probar desde los parámetros
establecidos de nuestro universo más de lo que un punto no puede probar la existencia
de una línea recta o de un cubo. El punto unidimensional puede especular acerca de la
existencia de una línea recta pero para el punto, la línea es un “nounema”, un
desconocido.

Reconciliando la Relatividad con la Teoría Cuántica a través de la extra-


dimensionalidad:

Los Hoyos Negros son objetos masivos los cuales se vuelven tan altamente colapsables
que su gravedad atrae cualquier cosa en su proximidad, como poderosas aspiradoras en
el espacio. Ciertos huecos negros muy pequeños conocidos como “hoyos negros
extremales” se vuelven sin masa en momentos críticos. ¿Cómo puede ser posible esto
en vista de la extrema densidad? y ¿cómo pueden ejercer gravedad sin masa?

Andrew Strominger hipotetizó que la respuesta de su estado sin masa se encuentra en su


extra-dimensionalidad. “Strominger descubrió que en seis dimensiones espaciales, la
masa de un hoyo negro extremal es proporcional a su área de superficie. En la medida
en que la superficie se retrae, eventualmente la masa se volverá cero. La resolución
trabaja dada la existencia de exactamente de seis dimensiones espaciales” (Hugh Ross,
“Porque creo en el milagro de la creación divina”, ‘Why I Believe In the Miracle of
Divine Creation’ de la antología apologética “Porque soy cristiano”, ‘Why I Am A
Christian’ por Norman L. Geisler y Paul K. Hoffman). “Una teoría resuelve dos grandes
dilemas. Esto es lo que nos dice la teoría: El universo fue creado con diez dimensiones
tiempo-espacio expandiéndose rápidamente. Cuando el universo tenía justamente 10 –
43
segundos de edad, el movimiento cuando la gravedad se separó del fuerte-electro débil
fuerza, cinco de esas diez dimensiones cesaron de expandirse. Hoy esas seis
dimensiones todavía permanecen como un componente del universo, pero están tan
apretujados como cuando el cosmos tenía solamente 10 –43segundos de edad (nota del
editor: “apretujados” es también llamado “Calabi-Yau space”). Sus secciones cruzadas
son de solo 10 –33centímetros, tan pequeñas casi indetectables por medida directa”.

“Seis juegos de evidencias indican que esta teoría es correcta. Quizás la más
convincente es que la teoría en cadena produce, como un bono adicional por producto,
todas las ecuaciones de relatividad especial y general” y se fusiona con la mecánica
cuántica.

Conclusión:

La Biblia puede ser solamente entendida en una aceptación de un sobrenatural y


trascendental Dios fuera de las limitaciones de las dimensiones que somos capaces de
visualizar y experimentar (longitud, ancho, altura, tiempo). ¿De que otro modo podemos
suponer una vida espiritual después de la muerte física, la habilidad de Jesús de caminar
sobre las aguas, reversar la enfermedad humana, caminar a través de las paredes con su
cuerpo resucitado, y cientos de profecías bíblicas precisas y cumplidas? ¿De que otra
manera podemos explicar el libre albedrío humano y la predeterminación divina? A
menos que el Dios del universo estuviera fuera de la dimensión tiempo, y pudiera ver el
comienzo y el final de nuestras vidas, incluyendo todas nuestras decisiones de la vida en
el mismo instante. La única explicación para lo sobrenatural es un Dios trascendiendo la
dimensionalidad.

El Big Bang nos dice que hace unos pocos billones de años, la materia, la energía, el
tiempo y el espacio empezaron de una singularidad. Esto significa teológicamente que
la causa del universo tiene que estar afuera y debe ser independiente del universo, de allí
un Creador.

No hubo lugar para que el Big Bang ocurriera porque antes del Big Bang el espacio no
existía. La ciencia es capaz de afirmar cuando sucedió esto derivado del cambio rojo de
las galaxias más lejanas. Esas galaxias más lejanas son registros observables de
condiciones al momento del Big Bang. Ahora vemos que las imágenes de esas galaxias
fueron transmitidas hace 13.7 billones de años en los albores de la creación. Debido a su
distancia y la velocidad de la luz, solo ahora es que estamos recibiendo esas imágenes.
El cambio rojo indica que están alejándose del observador y un cambio azul que se
están acercando al observador

Génesis 1:1 declara: “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.” Note que la
duración del acto de la creación no es dada y un universo de 13.7 billones de años no es
contradictorio. Génesis 1:1.

No podemos escapar de la necesidad de una Primera Causa, sea que atribuyamos


nuestro universo a una singularidad o a la existencia de multiversos. Quizás existen
multiversos pero la pregunta que sin duda debemos hacernos es, ¿Cómo llegaron a
existir? Quizás una pregunta más apropiada sería ¿Cuán grande es su Dios? ¿Es él, el
Dios de poder infinito, o sencillamente un ídolo tridimensional limitado a una estructura
celular de piedra y madera? ¿Acaso Él es un Dios que se nos puede revelar tomando la
forma de hombre “para morir en una cruz de madera, aunque él mismo haya creado el
Monte donde murió?”

Aceptar la existencia de un Dios personal es una decisión que debemos tomar con
nuestro corazón y con nuestra mente, con ambos, porque la mente no siempre puede
encontrar una razón, aunque sea injustificada, de no aceptar la existencia de un creador,
una primera causa, un Dios omnipotente y omnipresente. En nuestra presunción
intelectual siempre podremos encontrar una razón que vagamente crea excluir la
existencia de Dios solo para encontrarnos a Dios esperando por nosotros justo más allá
de los límites de nuestro entendimiento, pacientemente esperando por nuestro corazón y
nuestra conciencia para expandirse y reconocerlo a Él.

Cuando el hombre del Renacimiento se dio cuenta de que la tierra era redonda y no
plana, muchos dejaron de creer en Dios aunque el libro de Isaías escrito unos 700 años
a.C. nos dice claramente que la tierra es un “círculo”:

“Él reina sobre la bóveda de la tierra, cuyos habitantes son como langostas” (Isaías
40:22).

Continúa Isaías un poco más adelante (Isaías 40:26-28):


“Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la
multitud de las estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande
su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas! … ¿Acaso no lo
sabes? ¿Acaso no te has enterado? El Señor es el Dios eterno, creador de los confines de
la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable.”

En nuestro orgullo ganamos poco conocimiento y ahora pensamos que somos lo


suficientemente sabios para no aprobar la existencia de Dios, y solo para encontrarnos a
Dios esperándonos justo allí en nuestro horizonte intelectual limitado.

Tal como el Salmista lo expresa muy bien en el Salmo 139:

“¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Si


subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás
allí.”

La Biblia no está limitada en entendimiento. Sin embargo nuestras mentes están


limitadas en el entendimiento. La ciencia sencillamente descubre nuevos panoramas de
creciente complejidad, todos adornados con las huellas de Dios. La verdadera ciencia
testifica de la existencia de una Mente Infinita Sobrehumana, la de un Diseñador
Maestro.

Las Huellas de Dios en la Creación del Universo

El sol es crucial para la vida en la tierra, sin embargo la existencia del sol y de las
estrellas, que no son sino átomos de hidrógeno colapsando, es milagrosa. Las
probabilidades de que las estrellas y las fuerzas que las gobiernan ocurran
accidentalmente, es virtualmente imposible. Para que las estrellas existan, tienen que
existir las siguientes fuerzas:

1) Una débil fuerza gravitacional es necesaria para que el universo exista como tal
como está:

La fuerza por la cual una partícula es afectada por la gravedad es proporcional a su


masa. La fuerza actual entre dos cuerpos es dada al multiplicar las dos masas juntas y
multiplicar el resultado por una constante universal cuya fantástica pequeñez es uno de
los misterios asociados con los parámetros de la física particular. La constante
gravitacional tiene una masa de cerca de diez a la menos treinta y ochoava potencia (10 –
38
) y representa la fuerza gravitacional entre dos protones.

La gravedad es una fuerza débil pero juega un papel importante en la tierra y en el


espacio. Los cuerpos estelares están compuestos de enormes números de partículas y la
minúscula atracción gravitacional de cada partícula tiene un efecto cumulativo
importante. Las estrellas no pueden existir sin la débil constante gravitacional. Mientras
más débil la gravedad, mayor los protones que se unen unos a otros para que la presión
en el centro pueda encender una reacción nuclear.
Motivado a que la constante gravitacional es pequeña, las estrellas necesitan ser
enormes, y debido a que las estrellas son tan grandes, pueden estar encendidas durante
“billones” de años.

Si la fuerza gravitacional fuera más fuerte de lo que es, las estrellas serían mucho más
pequeñas y se apagarían más rápido.

2) Los Neutrones, protones y electrones son del tamaño apropiado para la física
(cuántica) nuclear y atómica:

El neutrón es un poquito más pesado que el protón por casi dos partes en mil. El
electrón es mil ochocientas veces más liviano que el protón, pero misteriosamente la
masa del electrón es casi la diferencia por la cual un neutrón es más enorme que un
protón. Sin esta diferencia en la masa sería imposible para un núcleo mantenerse unido
para formar un núcleo estable. Sin núcleo estable el mundo que conocemos no existiría.

3) La intrínseca densidad de masa y energía de espacio vacío:

Un volumen de espacio vacío tiene masa permitida según la Teoría General de la


Relatividad de Einstein. Esta masa es una constante cosmológica que mide una densidad
intrínseca de masa y energía. Si esa constante fuera medible, el universo se contraería y
colapsaría gravitacionalmente, similar a un Hoyo Negro o a una estrella muerta. Para
que esto no suceda la constante cosmológica no debe ser mayor en masa protónica que
diez a la menos cuarentava potencia (10–40). Una constante más alta resultaría en un
universo de corta vida donde no se formarían las estrellas.

4) Alfa:

La luz irradiada de las estrellas les permite salir de la energía que ellas producen
evitando que exploten. La luz es un aspecto del electromagnetismo. La fuerza eléctrica
entre dos partículas fundamentales es mucho más fuerte que su atracción gravitacional.
La fuerza de la interacción eléctrica se mide por un número llamado alfa, que es la
medida de la fuerza eléctrica entre dos protones y tiene un valor aproximado de 1/137.
Esta es una constante que le permite a las estrellas irradiar luz. Los científicos durante la
mayoría del siglo veinte han estado tratando de entender sin explicación, el porque alfa
esta fijado en esta constante necesaria, a no ser por una ingeniería inteligente.

5) Fuerza Nuclear Fuerte:

Así como las cargas se repelen. Los Protones son de carga similar y la mayoría de los
átomos contienen numerosos protones empacados muy de cerca, juntos. Por lo tanto los
átomos deberían separarse a menos que otra fuerza todavía más poderosa los mantenga
unidos, una fuerza más poderosa que la gravedad o la electricidad. Esta fuerza tiene que
ser lo suficientemente fuerte para sostener un núcleo atómico unido pero no tan fuerte
como para inhibir una reacción en cadena de reacciones nucleares. También esta fuerza
debe ser de corto rango para no unir los electrones, protones y neutrones juntos en un
gran núcleo y hacer imposible cualquier reacción química. Tal fuerza existe y es
llamada una fuerza nuclear fuerte y ejerce su influencia en aproximadamente un rango
de un núcleo atómico.
6) Fuerza Nuclear Débil:

Otra fuerza necesaria es llamada la interacción nuclear débil. Esta fuerza es tan débil
para unir pero gobierna la reacción nuclear en la física de las estrellas por la cual un
electrón y un protón son transformados en un neutrón y en un neutrino.

La data anterior fue tomada de Lee Smolin en “La Vida del Cosmos”, ‘The Life of the
Cosmos’ (Oxford University Press, 1997). Lee Smolin afirma en la discusión que él
llama “El Milagro de las Estrellas” ‘The Miracle of Stars’:

“Si queremos genuinamente entender nuestro universo, esas relaciones entre las
estructuras en grandes escalas y las partículas elementales, tienen que ser entendidas
como algo más que coincidencia. Tenemos que entender como llegó a ocurrir que los
parámetros que gobiernan las partículas elementales y sus interacciones se encuentran
entonados de tal manera que se levanta un universo de tal variedad y complejidad.

Por supuesto, siempre es posible que esto sea una coincidencia. Quizás antes de
continuar debemos preguntarnos ¿Cuán probable es que un universo creado al
seleccionar aleatoriamente los parámetros, contengan estrellas? Dado lo que acabamos
de decir, es muy sencillo estimar esta probabilidad, la respuesta viene a ser en números
redondos un chance en diez a la doscientos veintinueveava potencia (10- 229)”.