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HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA Y LA

EDUCACIÓN

LICENCIATURA: PEDAGOGÍA

NOMBRE DEL ALUMNO: HERVÉ RENÉ TZAB MUT

NOMBRE DEL MAESTRO: EDUARDO JOSÉ LARA


PENICHÉ

PRIMER CUATRIMESTRE

SÁBADO - TURNO MATUTINO


LA EDUCACIÓN ESCOLÁSTICA

La escolástica es el movimiento teológico y filosófico que intentó utilizar la filosofía


grecolatina clásica para comprender la revelación religiosa del cristianismo.

Dominó en las escuelas catedralicias y en los estudios generales que dieron lugar a las
universidades medievales europeas, en especial entre mediados del siglo XI y mediados del
XV.

Su formación fue, sin embargo, heterogénea, ya que acogió en su seno corrientes filosóficas
no sólo grecolatinas, sino también árabes y judaicas. Esto causó en este movimiento una
fundamental preocupación por consolidar y crear grandes sistemas sin contradicción interna
que asimilasen toda la tradición filosófica antigua. Por otra parte, se ha señalado en la
escolástica una excesiva dependencia del argumento de autoridad y el abandono de las
ciencias y el empirismo.

La escolástica fue la corriente teológico-filosófica dominante del pensamiento medieval, tras la


patrística de la Antigüedad tardía, y se basó en la coordinación entre fe y razón, que en
cualquier caso siempre suponía la clara sumisión de la razón a la fe (Philosophia ancilla
theologiae -la filosofía es esclava de la teología-). Pero también es un método de trabajo
intelectual: todo pensamiento debía someterse al principio de autoridad (Magíster dixit -lo
dijo el Maestro-), y la enseñanza se podía limitar en principio a la repetición o glosa de los
textos antiguos, y sobre todo de la Biblia, la principal fuente de conocimiento, pues
representa la Revelación divina; a pesar de todo ello, la escolástica incentivó la
especulación y el razonamiento, pues suponía someterse a un rígido armazón lógico y una
estructura esquemática del discurso que debía exponerse a refutaciones y preparar defensas.

Evolución de la Educación Escolástica.

Ideológicamente la escolástica evolucionó en tres fases, la primera fase es a partir de la


inicial identificación entre razón y fe, ya que para los religiosos el mismo Dios es la fuente de
ambos tipos de conocimiento y la verdad es uno de sus principales atributos, de forma que
Dios no podía contradecirse en estos dos caminos a la verdad y, en última instancia, si había
algún conflicto, la fe debía prevalecer siempre sobre la razón, así como la teología sobre la
filosofía.

De ahí se pasó a una segunda fase en que existía la conciencia de que la razón y la fe tenían
sólo una zona en común.

Por último, ya a fines del siglo XIII y comienzos del XIV, en una tercera fase, la separación
y divorcio entre razón y fe fueron mayores, así como entre filosofía y teología.

Cronológicamente pueden distinguirse fundamentalmente tres épocas:

1.- Desde el comienzo del IX al fin del XII la escolástica está marcado por la polémica cuestión
de
Los universales: consiste en la dificultad de atribuir conceptos universales y abstractos a
sujetos concretos y singulares; que se oponen a los:

Realistas encabezados por Guillermo de Champeaux: Afirmaba la realidad sustancial de


los universales, y afirmaba que tal realidad se encontraba enteramente en todos y cada uno
de los individuos.

El nominalismo, defendido por Roscelino de Compiégne, muerto entre 1123 y 1125, según
el cual los universales son sólo nombres, golpes de voz, flatus vocis, de los que nos servimos
para designar conjuntos de objetos.

El conceptualismo de Pedro Abelardo, (1079-1142), en abierta disputa con Guillermo de


Champeaux afirma que el universal es únicamente un concepto o idea de la mente humana.

El realismo moderado de Santo Tomás de Aquino, según el cual los universales tienen un
fundamento real extramental, porque se corresponde con la esencia o realidad profunda de
las cosas, pero sólo se puede acceder a ellos a través de un proceso de elaboración mental o
abstracción.

2.- Del siglo XII al fin del XIII tiene lugar la entrada de Aristóteles, primero indirectamente
a través de los filósofos judíos y árabes, especialmente Averroes, pero en seguida
directamente traducido del griego al latín por San Alberto Magno y por Guillermo de
Moerbeke, secretario de Santo Tomás de Aquino.

3.-La tercera abarca todo el siglo XIV: Guillermo de Occam se decanta por los
nominalistas y se opone al Tomismo distinguiendo la filosofía de la teología.

Santo Tomas de Aquino

Santo Tomás de Aquino (1224 – 1274). Sus aportaciones al campo de la filosofía y de


la teología son una brillante síntesis de la filosofía anterior. Su mayor acierto fue la
incorporación de todo el pensamiento de Aristóteles a la filosofía cristiana, así como el
de los cristianos, judíos y musulmanes. Su pensamiento es una lectura obligada de
todos los filósofos posteriores desde al final de la Edad Media hasta la actualidad. Su
vida fue una respuesta a dos vocaciones o llamadas, una a la vida religiosa como
monje dominico, la otra al estudio infatigable y a la enseñanza.
Sus obras más importantes son:
Comentarios a obras de Aristóteles: a los Analíticos posteriores, Sobre el alma, a la
Física, Metafísica, Ética y Política.
Comentarios al Libro de las Sentencias de Pedro Lombardo y Sobre la Trinidad de
Boecio, y al Liber de Causis.
Opúsculos (obras pequeñas): Sobre el ser y la esencia, Sobre la eternidad del mundo y
Sobre la unidad del entendimiento contra averroístas.
Sobre el mal y Sobre la verdad, dos Quaestiones disputatae.
Sobre el gobierno de los príncipes.
La Suma teológica y la Suma contra gentiles.

Investigó, como se observa por los títulos de sus trabajos, todos los campos y
problemas de la filosofía medieval: las relaciones entre fe y razón, la polémica
de los universales, la antropología, ética y política.

Santo Tomás aborda el tema de Dios en varias perspectivas: desde las relaciones
entre fe y razón: Filosofía y Teología, desde la Antropología, desde la Ontología, y,
naturalmente desde la Teología Natural.

Su obra cumbre la Suma Teológica se ha considerado como la mejor catedral gótica


del pensamiento cristiano. En esta obra, estudia el tema de Dios desde dos puntos
de vista: la teología existencial y la teología esencial. Es decir, en primer lugar
se ocupa de la existencia de Dios y en segundo lugar de sus propiedades o
características.
Según Santo Tomás la existencia de Dios es un conocimiento natural en el ser
humano, al que puede llegar con el uso adecuado y lógico de su razón, incluso sin
haber conocido la Revelación cristiana, ni haber realizado un acto de fe. La razón,
dirigida lógica y científicamente puede alcanzar la certeza de la existencia de Dios, e
incluso de la inmortalidad y espiritualidad del alma. A estas dos afirmaciones las llama,
los preámbulos de la fe. La razón precede a la fe y la filosofía a la Teología,
apartándose de la corriente agustiniana en la que la fe precedía a la razón, credo ut
intelligam. Rechaza el argumento ontológico de San Anselmo, según el cual, podemos
conocer a Dios directamente a priori en el interior de nuestra conciencia. La
argumentación tomista se funda en la noción de evidencia y en la distinción metafísica
entre la esencia y la existencia que había realizado con anterioridad en su opúsculo
De ente et essentia, (Sobre el ser y la esencia). Esta distinción, nueva en la historia de
la filosofía, afirma que la esencia es el conjunto de notas o propiedades
constituyentes del ser en cuestión, es decir la respuesta a la pregunta, ¿qué es?,
mientras que la existencia supone la realización efectiva de la esencia en un individuo,
y comienza en el momento de su aparición o nacimiento. En Dios no se da tal
distinción, porque su esencia consiste en la plena existencia, en existir por sí mismo.
Su existencia es eterna y es la causa de todas las demás existencias. Sin embargo a
los seres humanos nos cuesta mucho formarnos el concepto de Dios, y esta es
la razón por la que existen ateos. Algunas personas, incluso, lo conciben con forma
de animal, de hombre o de fuerza de la naturaleza. Por estos motivos Santo Tomás
entiende que la proposición Dios existe, es evidente en sí misma, pero no para
nosotros que somos seres limitados.

Santo Tomás habla más que de demostración en sentido estricto o matemático, de


cinco Vías o caminos que conducen a la afirmación de la existencia de Dios.
Estas Vías, tienen todas ellas la estructura común de la causalidad, todo efecto tiene
su causa, y es imposible afirmar una cadena infinita de causas, por tanto se llega a la
conclusión de la existencia de una primera causa incausada o Causa Sui, a la que
llama Dios.

• La primera vía es la del movimiento, inspirada en la física y metafísica de


Aristóteles: a través de los sentidos percibimos el movimiento; todo lo que
se mueve es movido por otro, y así hasta alcanzar el Primer Motor inmóvil, en
el que todos reconocen a Dios.
• La segunda es la que se deduce de la causalidad eficiente, inspirada en
Avicena: en el mundo sensible, hay un orden de causas eficientes, orden que no
puede llevarse hasta el infinito; por tanto es necesario admitir una causa
eficiente primera, a la que todos llaman Dios.
• La tercera vía nos lleva de los seres contingentes al Ser Necesario; está
inspirada en Averroes y Maimónides; se deduce a partir de lo posible y de lo
necesario. Las cosas pueden existir o no existir, ya que pueden ser producidas o
destruidas, llevan consigo la posibilidad de no existir, esto quiere decir que hubo
un tiempo en el que nada existió. Luego estos seres contingentes exigen la
existencia de un Ser necesario, cuya necesidad esté en sí mismo y sea la causa
de la necesidad de los demás. A este Ser necesario todos le llaman Dios.
• La cuarta vía se deduce de la jerarquía de valores que encontramos en las
cosas, está inspirada en Platón, San Agustín y en el Monologium de San
Anselmo. La bondad, veracidad, nobleza y otros valores se dan en unas más que
en otras. Este más y menos, se dice respecto de un máximo, que es su causa. Es
decir llamamos Dios a la causa, al máximo de esos valores que se dan en las
cosas en mayor o menor grado. De los grados de perfección en los seres, a la
Perfección suma, que es Dios.
• La quinta vía se deduce a partir del ordenamiento de las cosas, que, al no
tener conocimiento, - como los cuerpos naturales -actúan por un fin. Este orden
y finalidad implica un Ordenador supremo. Esa inteligencia por la que todas las
cosas van dirigidas a un fin, la llamamos Dios. De los seres ordenados del
Universo al Ordenador Supremo. Está inspirada en Séneca y San Agustin.

Estas cinco vías, como todo el pensamiento de Santo Tomás son una síntesis de otros
filósofos anteriores, pero la originalidad está precisamente en su estructuración para
demostrar la existencia de Dios y su principal atributo que es la Aseidad, Dios es la
existencia plena, en él se identifica la esencia y la existencia, es la Causa Sui,
fundamento de los demás seres, incluido el ser humano.

En cuanto a la física, metafísica y antropología, Santo Tomás sigue el pensamiento


aristotélico con algunas modificaciones: en el campo de la física acepta la teoría
hilemórfica y la teoría del cambio, añadiendo dos excepciones: la creación, en
la que se engendra un ser de la nada y la aniquilación, en la que se corrompe un ser
sin generación de otro, es decir, el paso del ser a la nada.
En la antropología, acepta la unión de forma sustancial de cuerpo - alma y, frente a
los agustinianos, la función intelectiva del alma realiza también las otras funciones,
vegetativa y sensitiva. En el ser humano hay una unión psicofisiológica. El alma
humana es inmortal. La materia - el cuerpo -, puede corromperse al separarse sus
partes, pero el alma es imposible que se separe de sí misma porque no tiene partes
(este argumento es el mismo que había dado Platón en el diálogo del Fedón);
además la inteligencia humana tiene un inmenso deseo de inmortalidad y de
conocimiento eterno. Esta concepción antropológica le da a Santo Tomás el soporte
racional, para afirmar que la persistencia de la individualidad en el alma separada le
permitirá reencontrarse con su cuerpo el día de la resurrección de los cuerpos, como
afirma la Revelación.

En la ética, continúa la orientación eudaimonista de Aristóteles: el fin de las acciones


morales es la búsqueda de la felicidad, eudaimonía; sin embargo esta felicidad no
puede consistir en la posesión de nada creado, sólo en Dios, en la visión beatífica,
puede hallarse la felicidad; un acto es bueno si conduce a ese fin último, y malo si se
aparta de él. Para poder diferenciarlo con claridad, hemos de basarnos en su
conformidad o no con la ley natural moral, que no es sino la participación en el ser
creado de la ley eterna de Dios.

Santo Tomás fue el iniciador del derecho natural. La ley natural es el precedente de lo
que hoy en día denominamos derechos humanos.

En la política, afirma que la autoridad de los gobernantes procede de Dios, pero el


gobernante, debe contar con unos asesores, representantes del pueblo. La mejor
forma de gobierno es una mezcla de monarquía, aristocracia y democracia. En todo
caso reconoce al pueblo el derecho a rebelarse contra los gobernantes, cuando
se han corrompido y no han buscado el fin último del estado, que es el bien
común, a través de la ley positiva que es una ordenación de la razón, dirigida al
bien común, dictada por la autoridad competente y suficientemente promulgada. Esta
definición de ley positiva hizo fortuna por su precisión, e inició un tema importante en
la filosofía posterior: la armonía entre la moralidad y la legalidad.

LA EDUCACIÓN EN EL HUMANISMO Y RENACIMIENTO

A la escolástica sigue el humanismo- renacimiento que precede a la edad moderna.

Humanismo: fin del siglo XIV y el siglo XV.

Renacimiento: siglo XV y siglo XVI.

El ideal supremo del humanismo es el hombre y su formación, según “humanistas” del


clasismo: desarrollo armónico e integral.
Los humanistas tienen de común con la cultura greco- latina el ideal de la valorización de
TODO el hombre, pero añaden un nuevo concepto “hombre cristiano”.

Algunos consideran el humanismo como:

• Movimiento que rechaza un mundo supersticioso, teológico y tenebroso de


ignorante oscurantismo medieval.
• Abandono del cielo por la tierra, de los problemas trascendentales y dogmáticos,
por los fenómenos y leyes de la naturaleza.
• Retorno a los antiguos latinos y griegos.

Así que las características de este “antimedioevo” serian: desprecio por la escolástica -
retorno al clasismo - exaltación del hombre - volver a la naturaleza.

No podemos negar estas características del humanismo pero es necesario interpretarlas y


considerar sus motivos.

El humanismo y el renacimiento, que en último termino, son dos momentos de un único


movimiento, afirman el valor y la dignidad de la naturaleza humana y física.

En este sentido puede afirman que el “naturalismo” es el alma del humanismo y del
renacimiento:

• Naturalismo del “humanismo”, como búsqueda de la naturaleza


humana.
• Naturalismo del “renacimiento”, como descubrimiento de la
naturaleza física.

Este naturalismo, que es conocimiento y exaltación del hombre y del mundo, nada tiene que
ver con el paganismo ni con la escolástica que es un Cristianismo que exalta al hombre y al
mundo, que son manifestaciones de la inteligencia y poder de Dios Creador .

El humanismo y el renacimiento, exaltando al hombre y la naturaleza, no niegan


sobrenatural, solo profundizan dos sectores de la totalidad de la vida cristiana: Dios
-Hombre – mundo.

La edad media – sin excluir al hombre ni al mundo- profundizo preferentemente a Dios


(aspiración sobrenatural de la vida cristiana); ahora, el humanismo y renacimiento se
detienen( sin negar a Dios) preferentemente en el hombre y el mundo (aspiración natural de
la vida cristiana).

El Humanismo y el Renacimiento, teniendo a su favor la fuerza de la razón y de la


experiencia, tratan de acentuar la presencia de lo divino en el hombre, exaltando al hombre y
a la naturaleza por la potencia creadora que en ellos apuesto al infinito poder del Espíritu
divino. En este sentido el Humanismo y el Renacimiento adquieren mayor conciencia, con
relación a la escolástica, de la visión cristiana de la vida, es decir del humanismo y
naturalismo integral que constituye el descubrimiento del cristianismo (ll problema dell
Educazióne, 170).
Orientaciones humanistas, estan en pugna con la escolástica:

• Un vivo interés sobre los hechos naturales, con orientación


antiescolastica, caracteriza el movimiento humanista.
• Encontrar directamente la realidad, sin necesidad de
engañosos esquemas de abstracciones metafísicas.
• Verdadera indignación científica según el principio “la
naturaleza estudia con la naturaleza ”.
Humanismo y clasismo

El mundo medieval sintió preferencia por los valores sobrenaturales, no tanto preocupándose
por conocer el mundo antiguo en su autentica fisonomía.

Ahora el humanista se preocupa por los valores naturales de la humanidad: riqueza de


sus facultades, complejidad de sus pasiones, belleza de sus obras y recursos puramente
naturales.

Todos estos valores, el humanista los encuentra en el mundo clásico.

Por esto podemos afirmar que no son los clásicos los que crearon el espirito del humanismo,
sino que estas ansias humanistas motivaron el retorno a los clásicos. Así vemos que, como
los sabios del siglo XIII se dedicaron a la cultura filosófica y teológica (litterae divinae), así
los sabios del siglo XV se dedicaron a la cultura clásica y humana ( litterae humanae).

El humanista trata de penetrar en el espíritu del clasicismo para encontrar los valores
humanos auténticos; coge de la “humanistas” clásica el valor de la humanidad, lo que el
clasicismo tiene de eterno, descubriendo como los Padres que estos valores no se oponen a
la concepción cristiana de la vida. Antes bien, fue el cristianismo el primero en hacer resaltar
estos valores.

F. AMERIO: “El humanismo fecundo y eterno consiste en este vivir del mundo clásico;
seleccionado – y apreciando en la humanidad antigua los valores puros de la humanidad”.
(Hist. Dela Filosofía, p. 208).

Ideal educativo y escuela humanista del Renacimiento.

Principios fundamentales

El ideal educativo del humanismo y del renacimiento es: “La formación del hombre
completo”. El ideal en esta época es el hombre que sabe todo y hace de todo: sublime en
el pensar y excelente en el obrar. Según esta concepción toma gran importancia la
“cultura humana”.

La cultura y la escuela dejan de ser posesión exclusiva de los monasterios y casas religiosas.
Los señores pasan a ser “mecenas” y las cortes se transforman en centros de cultura y
arte.

El hombre es hombre por la educación. En esta época, los principios de educación se


traducen en una “confianza nueva” en las fuerzas personales del niño, en su poder del
desarrollo hacia la afirmación de sí mismo.
Estudios clásicos y formación. Con los estudios clásicos se vuelve al programa delineado por
la Roma helenizada: gramática – retórica y oratoria. Con estos estudios se pretende
formar una personalidad, el gusto y la capacidad de juzgar y obrar.

Estos estudios plantearon los siguientes problemas:

- Es cierto que los estudios clásicos tienen valor formativo.

- Pero ¿ forman al hombre para la sociedad presente ?.

- ¿Preparan mejor para la vida, las lenguas clásicas o la lengua materna?

-¿Puede reconciliarse el ideal dela vida greco–roma con la vida Cristiana?

Educadores del humanismo

GUARINO GUARINI (1374 - 1460)

Fue ejemplar y maestro en dotes humanista. Terminando sus estudios en Padua, pasa a
Constantinopla donde se perfecciona en el griego. Funda distintas escuelas en Venecia,
Verona, Florencia, Padua, Bologna, y finalmente en Ferrera (la más famosa).

Fue uno de los primeros en concebir un plan completo y orgánico de educación literaria,
fundad sobre la cultura, este plan comprendía tres grados

1.-Elemental: lectura y rudimentos de gramática.

2.-Gramatical: latín, prosodia, clásicos (de memoria), estudio del pensamiento de los
autores.

3.-Retórica: En Cicerón y QuintIliano.

Aconteció que en poco tiempo, la lengua y las literaturas clásicas que Guarino Guarini utilizó
como medios para la formación humana, se utilizaron como FINES de la misma educación,
olvidando que natura ipsa vivendi magistra primaria. Se cayó en un formalismo libresco
dejando a un lado los estudios como formación para la vida.

SAN BERNARDINO DE SIENIA ( 1380 – 1446 )

Este formalismo árido que formalizaba el auténtico humanismo y que se desinteresaba de los
problemas morales, fue sabiamente advertido por San Bernardino, uno de los hombres más
notables de la edad humanística: predicador nato, apóstol - educador por naturaleza. No
abrio escuelas ni hablo desde la cátedra; no organizo programas. Pero oriento al pueblo en la
virtud y la metodología del bien y de la perfeccion, con explicitas alusiones a los padres
sobre la educación de los hijos, a los jóvenes sobre el deber de estudiar y el modo de límites
en la lectura de los clásicos, y sobre la necesidad de la virtud.
Fue contemporáneo y coetáneo del más grande educador del humanismo: Vittorino da Feltre.
Mientras este educaba en los estrechos límites de su Casa de educación, Bernardino se hizo
educador del pueblo, mediante la orientadora palabra de su predicación.

VITORINO DA FELTRE ( 1378 – 1446 )

Es el más celebrado educador del humanismo en el campo educativo del siglo XV.

En él se concretizan, en magnifica síntesis, los criterios humanísticos y los principios


cristianos. Junto a su gran espíritu humanista y a su poderosa personalidad cristiana,
debemos colocar su genio y dotes de educador.

Pobre, pero de una noble familia; hizo de preceptor en Padua para poder pagar sus estudios
por su cuenta y en Venecia, recibian solamente a los alumnos inteligentes, estudiosos y
virtuosos, aplicando así una verdadera selección en la admisión.

En 1423, en Mantua fue invitado por duque Francisco Gonzaga, abre una escuela en la
espléndida Villa Zoiosa (lugar de alegría y placer).

Esta escuela paso hacer la más celebre del humanismo, y fue modelo de educación para el
Renacimiento.

Como condición pide autonomía en la dirección y en los métodos educativos. Llama a su


escuela “Casa Giocosa”, escuela serena del saber y de la virtud. Este fue un paso
fundamental en la historia de la educación.

La escuela de Vittorino era alegre y sin castigos. Sobre la puerta tenia escrito: “Venite
fanciulli: qui si istruisce, nom si tormenta”. (Venid niños; aquí se enseña, no se
castiga).

Vittorino se preocupaba mucho de la aceptación de los estudiantes; alejó a los viciosos e


ineptos. No tiene temor de unir a los pobres con los nobles, demostrando una sensibilidad
social superior a la de su tiempo.

Vittorino buscó el desarrollo completo y armónico del hombre, cuidando del cuerpo, de la
inteligencia y del corazón.

• Educación FÍSICA: Indispensable para la misma formación moral. Determina:


Régimen de vida y de alimento; reglas higiénicas, los vestidos...Regula: El sueño, el
descanso, las ocupaciones. Ejercicios físicos, para habituar a la fatiga y conseguir
agilidad. Los juegos: No solo como expansión de los alumnos, sino también como
medio de observación psicológico pedagógico para el maestro.
• Educación INTELECTUAL: Autores griegos - latinos y la Patrística. Se cultivan las
ciencias y las artes ( música y pintura).

El fruto de los estudios debía ser:

- Gusto por lo bello.


- Sentimiento del honor.

- Sentido del deber.

- Ambición de gloria y amor.

• Educación MORAL Y CRISTIANA: fundamento y fin de la educación, fue ejemplar


completo de la educación en acto. De él se aprendía la verdadera “dignidad” del
hombre.

En cuanto a la disciplina la fundamentaba en un justo amor de sí, es decir, sobre motivos


interiores. Autoridad severa y dulce; paterna, pero coherente e inflexible. Utilizaba premios y
castigos (nunca la vera ni la represión humillante u ofensiva).

No toleraba ni el ocio ni la soledad, promoviendo concursos de virtud y buenas


maneras.

La obra de Vittorino fue una revolución educativa, una escuela de vanguardia que coincidía
con los ideales d la vida humanística. Más que escritor fue educador.

Decadencia de la educación humanística.

La escuela humanista, literaria y retórica en su orientación, de genero rápidamente en


VERBALISMO gramatical, retórico, formalisticamente ciceroniano, separado de la realidad de
la vida. MEMORISMO sin inteligencia ni espíritu, sin reflexión ni juicio. DOGMATISMO de las
reglas y de los modelos, del “magíster dixit” (El maestro lo dijo). La escuela degenero
en pendatismo.

A esta decadencia en la educación se le denomino CICERONIANISMO: conseguir un


perfecto estilo latino en los vocablos, formas y cadencias ciceronianas. Ya que su enseñanza
resulto árida y gramatical.

En el niño se presumían los mismos intereses del adulto, “metiéndole” el latín desde
los primeros años. La memoria mecánica fue la característica de esta educación.
Memorización de reglas no comprendidas y de fragmentos de clásicos y de padres
no asimilados.

Al formalismo mnemónico de esta horrible escuela sin interés, correspondía necesariamente


una disciplina puramente exterior, dura, servil, fundada sobre castigos corporales.

REACCIÓN A LA DECADENCIA HUMANISTA

Contra la escuela humanista en decadencia, hubo reacciones y criticas de muchos escritores.

Tratados, novelas, comedias ,romances, etc. Pusieron en ridículo a profesores silogistas, a


maestros pedantes, a médicos ignorantes que sabían frases latinas pero no medicina, a
jóvenes laureados que recitaban a los clásicos sin comprenderlos.
Veamos los principales opositores a este pedantismo escolástico.

ERASMO DE RÓTTERDAM (1467 – 1536)

- Elogio de la locura.

- Coloquios

- Ciceroniano.

“heraldo del humanismo en los países germánicos”. En su juventud fue monje


agustiniano; más tarde se hizo desligar de los voto, ordenándose de sacerdote. En cierto
sentido, Erasmo fue precursor del clero y al lujo de la Curia Romana , por la libre
interpretación histórica y filosófica de la Biblia , por un aversión declarada a la vida
monástica. “Ubi Erasmus innuit,Lutherus irruit”.( Donde entraba Erasmo, le seguía
Lutero ).

Como humanista, es menos celebre Erasmo, pero muestra mayor sensibilidad e intuición en
el campo pedagógico. Siendo preceptor en la corte de Enrique VIII, se opuso como ferviente
católico, al divorcio que provoco el cisma.

Su mérito radica en ser uno de los primeros psicólogos en sentido moderno, con su obra:”De
anima et vita”. En campo pedagógico. Hace ver la importancia del estudio psicológico del
joven, para su formación.

En su “De tradentis disciplinis”, insiste en una instrucción “ antivebalistica” debiéndose


iniciar la enseñanza, en la experiencia viva y natural, puesto que “los primeros maestros
del hombre son los sentidos”.

En su “De institutione feminae” adopta y defiende la necesidad de la instrucción y


educación femeninas.

FRANCISCO RABELAIS (1495 - 1553)

Humanista francés, científico, médico y arqueólogo. Fue franciscano, luego benedictino. Más
tarde, dejando los hábitos, se hizo médico.

“Gargantua y Pantagruel”, constituye una crítica grotesca, cómica y satírica de la


sociedad: Señores, siervos, monjes mujeres, instituciones, etc., muestran caricaturescamente
sus defectos y sus desviaciones.

Gargantua, príncipe gigantesco, es educado por dos celebres maestros, los cuales, en cinco
años y tres meses, le alcanzan a enseñar el alfabeto, y durante 10 años lo atontan a fuerza de
estudios memorísticos y recitaciones (no solo de principio a fin, sino también de fin a
principio).

Este “formalismo” y “memorismo” hacen de Gargantua un muchachote inepto.

Se lo coloca entonces bajo la tutela de Ponocrates, que le hace olvidar todo, iniciándole
nuevamente con estudios graduados y sistemáticos.
Con el nuevo método educativo, llega a ser fuerte, sabio y virtuoso.

En los dos celebres maestros ridiculiza al pedantismo escolástico, y en Ponocrates exalta el


nuevo método educativo.

En cuanto a educación moral, sostiene que se deba dejar libre desarrollo a la naturaleza
humana, pues de por si es buena.

Rabelais no influye grandemente sobre la enseñanza de su tiempo, pero fue fecundo en las
ideas pedagógicas de Monntaigne, y mediante , este, de Locke y de Rousseau.
Siglo XVII: Inicio de la pedagogía tradicional.
En el siglo XVI había sido el siglo de la Reforma protestante y la Contrarreforma católica.
Hasta entonces si bien la disidencia religiosa se pagaba muy cara (frecuentemente con la
muerte en la hoguera), la represión era más o menos selectiva, dirigida contra prominentes
pensadores que desacataban las doctrinas verdaderas, mediando sentencias de la
Inquisición muchas veces aliada del poder político, como en la España de los Reyes católicos.

En el siglo XVII las apariencias no podrán mantenerse y se desatan cruentas guerras


fratricidas entre los ejércitos que defienden al catolicismo y los que se alinean del lado de los
reformistas. Sería muy simple creer que las causas de las guerras se agotaban en las
creencias religiosas, ignorando que detrás de ellas siempre se encontraban los intereses
terrenales (económicos, territoriales, políticos) incitando las matanzas y las conquistas.

Estas guerras devastadoras, fueron la contrapartida del avance del conocimiento, que cada
vez menos podía ser disciplinado o encauzado por las doctrinas sustentadas por las jerarquías
religiosas.

Uno de los más asombrosos fenómenos de la historia es el hecho de que el siglo XVII, con un
caudal tan grande de riquezas intelectuales, que hasta llegó a ser confuso, fue, al mismo
tiempo, un siglo de grandes calamidades para muchas zonas de Europa. Guerra, intolerancia
religiosa, avance científico.

Bruno y la sombra de la Inquisición

Hay un hecho crucial que marca el comienzo y de alguna manera señala el camino que habrá
de recorrerse en el siglo: el asesinato de Giordano Bruno por parte de la Santa Inquisición
en 1600 es una dramática advertencia a todos los pensadores. Ello va a incidir
profundamente en las conductas públicas de Galileo Galilei y también de Descartes. Un
disuasivo como la hoguera, método que evitaba a los inquisidores tener que manchar sus
manos de sangre, serviría para que los más lúcidos se retractaran de cualquier idea que
pusiera en tela de juicio las ideas sustentadas por la ortodoxia.

Las guerras

Entre otros conflictos armados, en el siglo XVII Europa fue escenario de la Guerra de los
Treinta Años (1618-48), de cuyas heridas algunos países nunca se han recuperado y que dio
lugar a grandes cambios geopolíticos. La población fue diezmada; hordas de niños sin hogar
inundaron las villas; las ciudades fueron destruidas; la separación entre las clases sociales se
amplió, y murieron las esperanzas de unidad europea cuando el reino alemán se escindió en
centenares de principados absolutistas ridículamente pequeños, en los que no había
oportunidad alguna para la empresa común o el desarrollo de la sabiduría política. Suiza y los
Países Bajos se independizaron de Alemania, el país dejó de ser una nación y se convirtió en
un enorme campo de batalla en el que sus propios príncipes se unían a potencias extranjeras
en la tarea de dividir a la población y perseguir a los habitantes de otros credos. El pueblo
sufrió en todas partes.
Algunos de los educadores más prominentes fueron directamente afectados por la guerra,
como Comenius, que perdió a su familia en la devastadora invasión de España (católica) a su
país (protestante).
Figura. ‘Los horrores de la Guerra’ de Rubens (esta pintura fue para el barroco lo que es el
“Guernica” de Picasso).

Tras pintar este cuadro alegórico,


Rubens escribió una carta que
contiene una descripción detallada del
cuadro y su iconografía:

“Marte ha salido del templo de


Jano dejando abierta su puerta –
que en tiempos de paz
permanecía cerrada- y avanza con
la espada desenvainada,
arrastrado por la furia, Alecto, a
pesar de los intentos de Venus
por retenerlo. Acompañan a
Alecto el hambre y la peste,
inseparables compañeros de la guerra. A su lado hay una madre con el hijo en
brazos, para demostrar que la fecundidad, la procreación y la caridad resultan
arrasadas por la guerra, que todo lo corrompe y lo destruye. También están
desparramados por tierra los atributos de la paz, la concordia, las artes y las letras.
Hay una mujer lúgubre vestida de negro y despojada de todas sus joyas y adornos:
es la infeliz Europa que, por muchos años ya, ha padecido saqueos, ultrajes y
miseria.”

JAN AMÓS COMENIUS (COMENIO O KOMENSKY) 1592- 1670

Comenius proclama claramente que todos los hombres tienen una aptitud innata hacia el
conocimiento y no lo restringe solamente a una elite o para algunos iluminados, así crea la
concepción de una escuela popular de gran cubrimiento y a la que todos tengan acceso. El fin
es lograr la paz mundial ya que consideraba que la educación es el camino más rápido para
llegar a ella.

Para mayor claridad, su método de estudio se divide en tres partes:

Didáctica:

Educar no con los libros sino con la naturaleza. No dar al niño todo hecho que el mismo
aprenda por su cuenta.

“No quiero que el maestro hable mucho con el alumno, sino que escuche mucho a
sus discípulos”.

Disciplina:

“La verdadera educación debe regirse mediante una severa dulzura”

“A mi parecer no hay nada que tanto degenere y atonte a una naturaleza


generosa, como la violencia y la fuerza”
Endurecer el cuerpo (soportar el frió, la sed. Las incomodidades, etc.), pero nunca la
conciencia con el castigo que avergüenza.

Educación femenina.

Se deben formar jóvenes viriles, y no mujercitas. A la educación de la mujer, no le da alguna


importancia en particular, ya que al tener la idea de hace una escuela homogénea,
independiente del sexo del alumno, sus principios aplicaban tanto para el hombre como a la
mujer.

El hombre se desarrolla según las leyes de la naturaleza, por lo tanto la educación, que es un
desarrollo, también debe seguir a la naturaleza.

A cada principio de educación, Comenio añade un ejemplo de la naturaleza.

1. Las cosas crecen “espontáneamente”, sin anticipaciones ni retardos:

- de adentro hacia fuera

- de lo general a lo particular

De la misma manera la educación y la enseñanza deben ser “graduales”, procediendo de lo


general a lo particular, la educación no debe ser forzada.

2. La naturaleza, saliendo de un estado virgen, pasa de lo fácil a lo difícil.

Del mismo modo, la educación debe enseñarse con pureza de alma (educación y no
reeducación) y debe proceder de lo fácil a lo difícil.

3. Lo que la naturaleza hace bien, lo hace sin sufrimientos y sin oposiciones.

Del mismo modo la educación no debe basarse en el sufrimiento, haciendo insoportable la


virtud, por no tener en cuenta la naturaleza psicológica del educando.

TODO A TODOS

Para conseguir una educación perfecta, el hombre debe emplear todo el tiempo de su
periodo evolutivo. Según Comenio, este periodo se divide en cuatro fases de seis años
cada una.

I. Escuela materna, en cada casa para el infante (1-6), para prepararlo al ingreso
a la escuela primaria. La educación doméstica debe realizarse en el hogar, lo cual transforma
a la madre en educadora. Es el primer estudio sistemático de la psicología del niño e
invitación a la creación de Escuelas Maternales y de Jardines de Infantes

II. Escuela vernácula (Primaria), en cada pueblo, para el niño (6-12) para todos
los niños. Se debe enseñar en lenguaje materno todo lo que es necesario para la vida.

III. Escuela latina (secundaria), en cada ciudad, para el adolecente (12-18). A


todos los que tienes inclinación y capacidad para los estudios clásicos.
IV. Academia, en cada comarca, para jóvenes (18-24) estudios universitarios.

Después de la academia- universidad, el “colegio de luces”, instituto par investigaciones


científicas.

La cultura que se asigna a estas 4 fases, “no deben diferenciarse en cuanto al


contenido, sino en la forma”.

Junto al principio de que “la naturaleza es nuestra maestra” y de que la “enseñanza


debe: partir de las cosas”, este otro, debe “enseñar todo a todos” es: el más
revolucionario: de Comenio.

El hombre es tal desde el comienzo. Desde el inicio tienes todos los órganos que, poco a poco
se van desarrollando. Por lo tanto: “la simultaneidad del saber en cada edad” corresponde al
desarrollo natural del hombre, que, como el desarrollo del árbol, crece todo entero.

Era la gran composición del método cíclico, fundamento de toda la didáctica moderna.

Todo adelanto, más que una novedad debe ser un desarrollo de lo ya sabido.

Algunas ideas de Comenius


Lo que se conoce como Escuela Moderna, se basa en gran medida en lo escrito por Comenius
hace cuatrocientos años y que se refiere a la educación en la infancia y primera juventud.
Entre otras cosas, Comenius postuló lo siguiente:
1. Un sólo maestro debe enseñar a un grupo de alumnos.
2. Que ese grupo debe ser homogéneo respecto de la edad.
3. Que se debe reunir en las escuelas a toda la juventud de uno y otro sexo
(Cap. IX de Didáctica Magna)
4. Que los alumnos de la escuela deben ser distribuidos por grados de
dificultad, principiantes, medios y avanzados.
5. Que cada escuela no puede ser completamente autónoma sino que
deben organizarse sistemas de educación escolar simultánea.
6. Que todas las escuelas deben comenzar y finalizar sus actividades el
mismo día y a la misma hora (un calendario escolar único).
7. Que la enseñanza debe respetar los preceptos de facilidad, brevedad y
solidez.
8. Recomendaciones para los maestros: 1° enseñar en el idioma materno,
2° conocer las cosas para luego enseñarlas, y 3° eliminar de la escuela la
violencia.
9. Que el medio más adecuado para aprehender a leer es un libro que
combine: lecturas adaptadas a la edad con gráficos e imágenes, etc.
10. El aprendizaje debe ser un juego, los niños deben ir a la escuela con
alegría y la visita de los padres a la escuela, una fiesta.
Diseñó una arquitectura de cómo debían ser construidas las escuelas: con patios, jardines y
espacios alegres y abiertos.

IGNACIO DE LOYOLA (1491-1556)


Iñigo Lópes de Loyola, que posteriormente adoptó el nombre de Ignacio, nació en 1491,
siendo hijo de una noble familia vasca. España, su país de origen, era una de las mayores
potencias mundiales con el descubrimiento de América. Ello condujo al mundo a repensar sus
límites.
En el ámbito religioso, además del peligro turco en Oriente, la reforma protestante quebraba
la unidad de la Iglesia Católica en Occidente.

Hijo de su tiempo, Ignacio también enfrentaría el desafío de romper sus propias fronteras, En
la carrera militar, que lo fascinaba, se convirtió en un hábil caballero, y le valió un
gravísimo accidente a los 30 años, en defensa del reino de Navarra, en Pamplona.

Durante la larga convalecencia, lecturas religiosas como “Flos Sanctorum”, la “Leyenda


Dorada” y la “Vida de Jesús”, lo llevaron a revalorar profundamente sus ideales de vida.

Después de consagrarse, al servicio integral de Cristo en 1522, vestido como mendigo, Ignacio
visitó Tierra Santa y se dedicó a retornar a largos y duros años de estudio en Alcalá,
Salamanca, Barcelona y luego París, donde se concentró a aprender filosofía y teología.
Allí consiguió, finalmente, reunir un sólido grupo de seis discípulos, que se multiplicó
rápidamente, fundados en los “Ejercicios Espirituales”, esenciales para la vida de la
futura Compañía de Jesús.

En 1537, Ignacio y sus compañeros, recibieron la ordenación sacerdotal. De allí se


dispersaron por Europa, reuniéndose después de un año en Roma, donde se pusieron a
disposición del Papa, al servicio del Reino de Dios.

A pedido de los demás compañeros, Ignacio aceptó ser el primer Superior General de la
nueva Orden y elaboró las “Constituciones de la Compañía de Jesús”, dedicando la Orden
al servicio apostólico. La aprobación papal oficializó a la Compañía de Jesús en el mundo, el 27
de septiembre de 1540.

Ignacio de Loyola falleció el 31 de julio de 1556, después de haber organizado a la


Compañía de Jesús por el mundo de entonces. Fue canonizado por el Papa Gregorio XV, en el
año 1622, convirtiéndose en uno de los mayores exponentes de la Iglesia y el más universal
de los vascos.

La Espiritualidad Ignaciana
La génesis de la espiritualidad ignaciana se encuentra en la experiencia mística de Loyola
ocurrida en Manresa, España. Ocasión en que le fue dado “vivenciar” la creación del
Universo por Dios. De ella emana lo que llamó el “Principio y Fundamento”, redactado por
él en el sentido escolástico, para ser entendido en la perspectiva de la Historia de la Salvación.
“El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y
así salvar su alma. Y las otras cosas sobre la faz de la tierra son creadas para el
hombre, para que lo ayuden a alcanzar el fin para el cual es creado. De donde se
sigue que ha de usar de ellas tanto cuanto lo ayuden a alcanzar su fin y ha privarse
de ellas tanto cuanto de él lo alejen. Por lo cual es necesario hacernos indiferentes
respecto de todas las cosas creadas en todo aquello que depende de la elección de
nuestro libre albedrío, y no le está prohibido. De tal manera que, de nuestra parte,
no queramos más la salud que la enfermedad, la riqueza que la pobreza, la honra
que la deshonra, la vida larga que la breve y así, por consiguiente, en todo lo
demás; solamente deseando y escogiendo lo que más nos conduce para el fin que
somos creados”(EE. N. 23).

Este ideal será la línea de fuerza o estructura vertebral de los “Ejercicios Espirituales”
constituidos por prácticas y teorías para ser vividos en la vida ordinaria. Fruto de las
reflexiones de Ignacio a lo largo de su transformación espiritual, los “Ejercicios” fueron
escritos durante varios años y, finalmente, editados en Roma en 1548, con la finalidad de
auxiliar a las personas que procuran y desean seguir a Jesucristo en el servicio de Dios. De
esta misma forma ese ideal fundamenta las “Constituciones de la Compañía de Jesús”,
elaboradas por Ignacio, por indicación papal, después de la aprobación de la Orden. De ambos
escritos se puede descubrir la enseñanza máxima de Ignacio de Loyola, que se resumen en el
lema expresado en varias formas: “Buscar en todo la Mayor Gloria de Dios”, “Buscar a
Dios en todas las cosas” y “ En todo amar y servir!”.
Una Orden Religiosa con un Nuevo Estilo
Al fundar la Compañía de Jesús, Ignacio de Loyola concibió por primera vez en la historia de la
vida religiosa, una Orden puramente apostólica. Por esa razón el universalismo del campo de
trabajo y de los métodos apostólicos se convertiría en un principio de acción y un modo de ser
la nueva Orden Religiosa.
La Compañía de Jesús, es un estilo de vida revolucionario en su tiempo, rompe con una
tradición milenaria de vida religiosa inspirada en el monaquismo, en el claustro, en el hábito
y, sobretodo, en la oración coral, como centro y fuente de contemplación.

En el centro de la nueva Orden, Ignacio de Loyola colocó su “pedagogía espiritual”, expresada


en los Ejercicios Espirituales, para ayudar a “buscar y hallar a Dios en todas las cosas”,
alcanzado con ello la perfección cristiana.

Su “mínima o pequeña Compañía”, como Ignacio llamaba al grupo inicial de sus seis
compañeros, extendió rápida y eficazmente su apostolado por el mundo. Veamos algunos
ejemplos de sus primeros compañeros:

El Beato Pedro Fabro, en pocos años, fue a Worms, Spira, Mainz, Ambés, Colonia, Évora,
Valladolid y Roma, donde, finalmente, murió.

Diego Lainez (segundo Superior General) se movilizó por Venecia, Padua, Brescia, Roma,
Bassano, Trento, Florencia, Sicilia y Génova.

Alfonso Salmerón anduvo por las ciudades de Nápoles, Roma, Trento, Igolstadt y por Alemania
y Polonia

Nicolás Bobadilla amplió aún más el radio de acción de la Compañía, visitando Ischia, Nápoles,
Roma, Trento, Innsbruck, Viena, Passau, Praga, Worms, Bruselas, Hamburgo, Roma, Arcana, La
Vitelina y Dalmacia.
Simón Rodrígues fundó la Provincia Jesuítica en Portugal.

Y quién conocerá los miles de kilómetros recorridos por el infatigable San Francisco Javier en el
Oriente hasta morir a las puertas de China.

Se conoce, además, que los jesuitas de esa primitiva Compañía de Jesús, llegaron a América
hacia 1551.

Hoy una cuarta parte de todos los jesuitas son misioneros. La mayor parte está en Asia y en
África. Más de la mitad de los jesuitas que están en formación pertenecen al llamado tercer
mundo; están distribuidos en más de cien países, trabajando incansablemente, como lo pedía
Ignacio, “para la Mayor Gloria de Dios”.

LA PEDAGOGÍA DE SAN IGNACIO

El paradigma o camino ignaciano es la descripción de los pasos que San Ignacio de Loyola,
el fundador de la Compañía de Jesús, propone para la apropiación de la experiencia de Dios.
Estos mismos pasos, aplicados a la apropiación del conocimiento intelectual, han generado
una metodología para el aprendizaje. Este estilo pretende involucrar al individuo
completo no sólo a la razón, sino también a los sentidos y a los sentimientos. Intenta
que el ser humano experimente, sienta, saboree el conocimiento para que lo haga suyo y pase
a ser parte de él mismo; este proceso le permite crecer y ser más.

La conversión de San Ignacio


La pedagogía o forma de proceder de San Ignacio no es sólo fruto de una reflexión
intelectual, sino primordialmente de su propia experiencia.
San Ignacio narra en el capítulo I de su autobiografía el proceso de su conversión. En estos
hechos históricos encontramos pistas claras de su manera de proceder.
Ignacio fue herido en una batalla contra los franceses. Al regresar a su tierra tuvieron que
operarlo porque los huesos no le quedaron bien acomodados. Cuando estaba a punto de
morir recibió la comunión y la extremaunción. En la madrugada de la fiesta de San Pedro
y San Pablo “así quiso el nuestro Señor que aquella misma media noche se
comenzase a hallar mejor”.
Le quedaron los huesos cabalgados “que era cosa fea; lo cual él no pudiendo
sufrir, porque determinaba seguir en el mundo y juzgaba que aquello le afearía...”
decidió que nuevamente le operaran.
La convalecencia fue larga. Pidió novelas de caballería y no habiendo ninguna en toda la casa,
“así le dieron un Vita Christi y un libro de la vida de los santos en romance”.
Detallamos el proceso de conversión de San Ignacio en los siguientes cinco pasos:

1. San Ignacio lee la vida de los santos y la vida de Cristo.


2. Pasa dos, tres, cuatro horas en las que se imagina caballero y “lo que
había de hacer en servicio de una señora, los medios que tomaría”. Pero
también se imagina santo como San Francisco o Santo Domingo y las cosas que
haría.
Y dice San Ignacio: “se suceden un pensamiento y luego
viene el otro”. Soñando despierto entiende lo que significa
ser santo y ser caballero.
3. Ve una diferencia. “Descubre la diversidad de espíritus que se agitaban” en
su corazón, “el uno del demonio y el otro de Dios”.
“Cuando pensaba en el mundo se deleitaba mucho, más cuando cansado
lo dejaba hallábase seco y descontento”
Cuando pensaba “ir a Jerusalén descalxo y en no comer si no herbas y en hacer
todos los rigores que veía haber hecho a los santos, no sólo se consolaba cuando
estaba en tales pensamientos, más aún después de dejarlo, quedaba contento y
alegre”.
4. Toma una decisión y lo explica diciendo: “se le ofrecen los deseos de imitar a los
santos, hacer penitencia e ir a Jerusalem”.
5. Revisa la experiencia que ha tenido y de esta forma empieza la búsqueda clara y
sincera de la voluntad de Dios.

Lo que hasta ahora hemos expresado son simplemente hechos históricos narrados por el
mismo Ignacio. Relatados con la austeridad de un hombre santo, que no quiere ser
presentado como modelo a seguir o como el prototipo del hombre que sabe cómo caminar,
sino simplemente como el testimonio de la generosa acción de Dios en su vida.
Lo interesante de esta narración no son solamente los hechos históricos aquí relatados, sino
la forma y la secuencia en la cual San Ignacio los presenta. Vamos ahora a colocarlos en
una espiral, al estilo de la de Arquímides, para visualizar con mayor claridad este proceso
de conversión. Generamos el siguiente esquema:
Revisa la experiencia
que ha tenido y
empieza la búsqueda
clara
de la voluntad de
Dios.

Lee la vida de otro de Dios.


los santos y la
vida de Cristo.
Decide imitar a los Se imagina
santos, hacer santo y se
penitencia e ir a imagina
Jerusalén. caballero.
Compone el
lugar
y los escenarios
con la
imaginación.
Se ubica
en el
contexto.

Ve una
diferencia.
Comprende
y descubre
la
diversidad
de espíritus
que se
agitaban.
El uno del
demonio y el
Pasa dos, tres,
cuatro horas en las
que se imagina
caballero
y santo.
Usa los sentidos
para soñar
despierto. Se
imagina, siente,
recorre los lugares,
los toca y huele.
Entiende.
De esta interpretación del proceso de conversión de San Ignacio vamos a hacer una analogía
con el proceso se enseñanza-aprendizaje de cualquier disciplina. En el lado derecho de la
siguiente tabla nos encontramos en el tiempo actual, en un salón de clases.

La experiencia espiritual de San Ignacio en el salón de clase


Proceso de conversión de San Proceso de enseñanza-aprendizaje
Ignacio

Lee la vida de los santos y la vida de Ubicar el conocimiento


Cristo Compone el lugar con los ojos de
la imaginación Se ubica en el contexto Contextualizar

Usa los sentidos para soñar despierto Experimentar una realidad sensible

Se imagina, siente, recorre los lugares, Utilizar los sentidos


los toca, huele, platica
Entender
Entiende

Ve una diferencia Demostrar, verificar, juzgar que lo


entendido es cierto
Descubre la diversidad de espíritus que
se agitaban Comprender

Comprende

Toma la decisión de imitar a los santos, Valorar, actuar, crear algo nuevo, actuar
hacer penitencia e ir a Jerusalén
Aplicar
Decide

Revisa el proceso que ha vivido Revisar lo aprendido y la


manera como fue aprendido
Empieza la búsqueda clara de la
voluntad de Dios Evaluar

Si tomamos los puntos análogos del lado derecho de la tabla y también los colocamos en una
espiral, como lo hicimos en el caso de la conversión de San Ignacio, generamos un esquema o
manera de proceder en el proceso de enseñanza-aprendizaje, al cual llamamos: Pedagogía de
San Ignacio.
Evaluar lo
aprendido y la
manera cómo
fue aprendido.

Contextualizar el
conocimiento.

Valorar, actuar, crear


algo nuevo, aplicar el
conocimiento Experimentar una realidad
sensible. Utilizar los sentidos.
Entender.

Demostrar, verificar,
juzgar
que lo entendido es
cierto. Comprender.
GALILEO GALILEI (1564-1642)
Físico y astrónomo italiano. Es considerado uno de los fundadores del método
experimental y de la ciencia moderna. A pesar de ser un católico fiel fue
perseguido por la Inquisición, la cual lo condenó a prisión domiciliaria de por vida,
por haber simplemente apoyado las ideas de Copérnico (siendo la fundamental
aquella que afirmaba que todos los planetas giran alrededor del Sol).
Aportaciones científicas.
Nació en Pisa, Italia, en 1564. Fue el primogénito del florentino Vincenzo
Galilei, músico por vocación, pero comerciante para sobrevivir. Comenzó sus
estudios en el campo de la medicina, influido por su padre, pero los abandonó para
dedicarse de lleno a las matemáticas, la astronomía y la física.
Es considerado uno de los fundadores del método experimental y de la ciencia
moderna, sus principales aportaciones a la física se centran en el movimiento de
los cuerpos y en la teoría de la cinemática. De hecho pasó a ser el fundador
de la mecánica, parte de la física consagrada al estudio de los desplazamientos de
los cuerpos y sus causas.
En 1589, en el Estudio de Pisa, escribió un texto sobre el movimiento, que mantuvo
inédito, en el cual criticaba los puntos de vista de Aristóteles acerca de la
caída libre de los graves y el movimiento de los proyectiles. En 1592 pasó a ocupar
una cátedra de matemáticas en Padua, donde inició un magnífico período de su
vida científica. Se ocupó de la arquitectura militar y de la topografía, asimismo
realizó diversas invenciones mecánicas, reemprendió sus estudios sobre el
movimiento y descubrió el isocronismo del péndulo. En 1599 se casó con la joven
veneciana Marina Gamba, de quien se separó en 1610 tras haber tenido con ella
tres hijos, dos niñas y un niño.
En julio de 1609 visitó Venecia y
tuvo noticia de la fabricación del
anteojo, por lo que se dedicó al
perfeccionamiento del mismo, y con
el cual realizó las primeras
observaciones de la Luna.
También descubrió cuatro satélites
de Júpiter y observó las fases de
Venus, fenómeno que sólo se podía
explicar si se aceptaba la hipótesis
heliocéntrica de Copérnico.
Galileo publicó sus descubrimientos
en un breve texto, "El mensajero
sideral", el cual lo hizo de gran
fama en toda Europa y le valió la
concesión de una cátedra honoraria
en Pisa.
En 1611 viajó a Roma, donde el
príncipe Federico Cesi lo hizo primer
miembro de la Accademia dei Lincei,
fundada por él, y luego patrocinó la
publicación (1612) de las
observaciones de Galileo sobre las
manchas solares. Defendió el
sistema copernicano (en el cual
todos los planetas giran alrededor del Sol) por el cual luchó sin éxito contra la
superstición y el dogmatismo, para poder eliminar las trabas que habían frenado
durante siglos el progreso de las ciencias.
Galileo afirmó y trató de convencer al mundo de que todos los planetas giran
alrededor del Sol; razón por la que, al por defender una teoría que se oponía
abiertamente a la aristotélica, tuvo problemas con la Iglesia. En el año 1616, bajo
un recién creado decreto de la misma según el cual el copernicanismo era
declarado falso y erróneo, el Papa le ordenó renegar de sus afirmaciones y
prometer no volver a defender en público la teoría copernicana. Galileo lo hizo por
primera vez y se retiró durante varios años a vivir en Florencia.
Espíritu inquieto si los hubo, prosiguió con sus ideas de conocer el mundo de la
astronomía. En 1632 publicó su libro "Dialogo sopra i due sistema del mondo,
tolemaico e copernicano" que fue incluido en el "índice de Libros Prohibidos"
pese a haber sido considerado en toda Europa como una obra maestra de la
literatura y la filosofía. En él reincidía en defender los postulados de Copérnico. A
pesar de ser un católico fiel, fue perseguido por la Inquisición, acusado de
vulnerar el decreto de 1616 y condenado a prisión domiciliaria de por vida; por
segunda vez tuvo que renunciar públicamente -obligado por supuesto- a sus
creencias, retractándose porque, dicho de una forma muy clara, otra no le quedó
Galileo (de quien se dice que se quedó ciego por observar directamente el Sol sin
protección) cumplió su condena de prisión perpetua en su villa de Arcetri, donde
falleció en enero de 1642. Allí consiguió terminar su última obra, "Discursos y
demostraciones matemáticas en torno a dos nuevas ciencias" (publicada en
Holanda en 1638), con la cual se puede considerar el comienzo de la física
moderna. Asimismo en ella resumió todas sus investigaciones acerca de la
mecánica.

El análisis y las investigaciones de Galileo hicieron que él dejara abierta la


posibilidad para que, según sus propias palabras, otros utilizaran sus conclusiones
y llegaran mucho más lejos. Fue Newton, quien nació en el mismo año en que
él murió, el que cumplió el anhelo de Galileo Galilei.
Denis Diderot y Jean Le Rond d´Alambert
PRECURSORES DE LA ENCICLOPEDIA.
La primeria enciclopedia es un conjunto de 17 volúmenes editados en París,
Francia, entre 1751 y 1772, por Denis Diderot y Jean Le Rond d´Alambert,
con el objetivo genérico de difundir las ideas de la Ilustración francesa. De hecho la
filosofía que difunde se identifica con el afán de crítica, o de aplicar la “luz” de la
razón, a todos los campos del saber, en especial a aquellos en que se pone de
manifiesto de forma más directa la concepción político-social y religiosa de la
época.
El nombre de enciclopedia no aparece hasta el siglo XVII, pero proyectos de reunir
en una sola obra el conjunto del saber los ha habido desde la antigüedad. Pueden
considerarse verdaderas enciclopedias la Historia natural de Plinio el Viejo, las
Etimologías de san Isidoro, muchas de las obras recopiladoras que se
producen en el período de la baja Edad Media, las Sumas de los
escolásticos, el Dictionnaire historique et critique de P. Bayle.
La diferencia fundamental entre las enciclopedias antiguas y las modernas está en
que aquéllas persiguen conservar los conocimientos de una época y éstas más bien
difundirlos; unas y otras, no obstante, mantienen la característica común de la falta
de originalidad.
La Enciclopedia francesa del s. XVIII surge casi de forma anecdótica, al aceptar
Diderot la traducción del diccionario de Chambers, Cyclopaedia o
Universal Dictionary of Art and Sciences (1728), inicialmente confiada a otros,
que Diderot comenzó más bien a transformar y reconstruir que simplemente a
traducir. Los editores aceptaron la sugerencia de publicar una obra original y así
nació el proyecto o Prospecto de la Enciclopedia, en 1750.
Diderot pidió la colaboración de d´Alembert, quien se encargó de redactar el
Discurso preliminar. En él d´Alembert presenta la Enciclopedia como un sistema
de todos los conocimientos humanos; al ser éstos inabarcables, busca una
manera de representarlos en síntesis y, para ello, sigue la clasificación del “árbol
del canciller Bacon”, que divide la actuación de las facultades intelectuales y
fabriles del hombre en facultades de memoria, razón e imaginación. La memoria
es la sede de la experiencia o del conocimiento directo (historia); la razón, de la
reflexión hecha con el razonamiento (filosofía); la imaginación, de la imitación
reflexiva (bellas artes o poesía). Cada uno de estos grandes grupos de ciencias y
actividades humanas se subdivide en muchos otros apartados que configuran, en
definitiva, el árbol “de las ciencias, de las artes y de los oficios”.
El primer volumen aparece en 1751; su publicación se suspenderá en
1752, tras la publicación del segundo volumen, y en 1759, cuando d´Alembert se
retira del proyecto y se suprimen los permisos de publicación concedidos. A partir
de esta fecha, publicados siete volúmenes, Diderot prosigue solo la edición de
diez volúmenes de texto y cuatro de índices hasta 1765 y, posteriormente,
cuatro volúmenes más de índices hasta 1772. Colaboran en la obra Rousseau,
Voltaire, Duclos, Holbach, Quesnay, Turgot, Toussaint y otros escritores y
philosophes ilustrados (hasta un total de 160).
La crítica y hostigamiento contra los prejuicios, la ignorancia y el error, el
cuidado en definir y precisar bien los diversos conceptos, el espíritu de
defensa de las libertades, el escepticismo derivado de la influencia de P.
Bayle y el empirismo inspirado en Locke, concitan una pronta animadversión
por parte de jansenistas, jesuitas y diversos centros de opinión y poder.
La Enciclopedia ha sido considerada por la historia como el aparador de las ideas
de la ilustración francesa y una de las obras más libres del espíritu
humano.
La Enciclopedia se proponía hacer un inventario de
lo conocido, y para esto examinarlo todo, removerlo
todo sin excepción y sin miramientos; pisotear las
viejas puerilidades, derribar los ídolos que la razón
desaprobaba; y poner un signo glorioso a los valores
modernos. No contendría nada superfluo, nada
anticuado; todo en ella estaría en acción y vivo; ni
siquiera se contentaría con explicar y describir;
grabados y láminas mostrarían las formas concretas
del trabajo incesante que crea la civilización. Esta era
la segunda gran ambición de la obra, junto con la
exposición metodológica de los conocimientos.
La Enciclopedia se insertaba en un movimiento general
que exaltaba y dignificaba las artes mecánicas (la
técnica) que los puros pensadores ignoraban o
desdeñaban y a los que solo la especulación pura les
parecía digna. ¡Honor a los que contribuyen a la
felicidad terrena! El instrumento de la felicidad sería
el progreso material.
SIGLO XVIII: ÉPOCA DE LA ILUSTRACIÓN

El siglo XVIII es el de la Ilustración, el siglo de las luces, pero también el del


absolutismo más radical. El absolutismo del siglo XVIII, en los grandes países como
Francia o España, se caracteriza por el tener reyes ilustrados, en lo que se dio en
llamar despotismo ilustrado.
Francia es la cuna de la Ilustración, en el siglo XVIII. Franceses son también los
principales racionalistas y positivistas; y francesa es la Enciclopedia que tanto
influyó en las nuevas concepciones que del mundo se fueron imponiendo tras a la
revolución.
Pero Francia es, también, uno de los principales países absolutistas, con un
absolutismo autoritario que ostenta Luis XIV, como ejemplo del despotismo
ilustrado. En el siglo XVIII se impone la fe en las posibilidades de la ciencia;
con la física, que renovaría Newton, como paradigma. Se cree en la bondad
del hombre, y en la maldad de la sociedad; ideales románticos que van tomando
cuerpo; y se impone el culto a la razón, que triunfará en el siglo siguiente. La
búsqueda del bien propio es, en definitiva, la búsqueda del bien común. Para ello es
necesario que se impongan los principios de libertad y propiedad. Se confía en la
educación para renovar las concepciones del pueblo: por eso Diderot y
D’Alembert publican La Enciclopedia. Se imponen los sentimientos
antirreligiosos de la mano de Voltaire, Diderot y D’Alembert, y se formula el
concepto de libertad; pero no de democracia, ya que se apuesta por un soberano
ilustrado.
En economía triunfan los economistas fisiócratas, que afirman que la riqueza
depende de los recurso, y por lo tanto esta es limitada.
Montesquieu (1689-1755)
Charles Louis Montesquieu es uno de los principales pensadores del Romanticismo.
Escribe Cartas persas y El espíritu de las leyes, entre otras muchas obras.
Montesquieu pone especial énfasis en el valor de la libertad y la forma de
asegurarla. Para él, el Estado es libre cuando el poder detiene al poder, por lo que
propone la división de poderes, entre el: legislativo, ejecutivo y judicial.
Sin embargo, para Montesquieu existen una amplia gama de poderes intermedios
entre el individuo y el Estado, como son la nobleza, los municipios, la Iglesia,
etc. Estos poderes son autónomos.
JEAN JACQUES ROUSSEAU (1712-1778)
Es otro de los grandes pensadores del siglo. Escribe Discurso sobre el origen de
la desigualdad, Emilio, El contrato social y Confesiones, entre otras muchas
obras.
Según Rousseau, la sociedad es profundamente injusta y hace perverso al
hombre. Es el mito del buen salvaje. Para Rousseau la sociedad ha perdido la
libertad y hace que la pierda el hombre que vive en ella; debido a la existencia de la
división del trabajo y de la propiedad privada, que provocan el dominio del hombre
por el hombre.
Rousseau propone el modelo de contrato social, como modo de defenderse de los
desastres naturales. En él se determinan los valores morales, el lenguaje, el
derecho, etc., que son adquiridos por el hombre en sociedad; es decir, son
normas inventadas, y por lo tanto se pueden cambiar. Sin embargo, y a pesar de
todos los males de la sociedad, no es deseable volver a la situación primitiva,
aunque se hace necesario restaurar en la sociedad la libertad individual y eliminar
las desigualdades. El contrato social supone la entrega de todos los derechos a la
comunidad, no a un soberano, por lo que la voluntad general busca siempre el bien
común. La soberanía reside en la comunidad, el gobierno, la monarquía, la
aristocracia o la democracia, han de hacer siempre lo que la voluntad general
demande. Las leyes deben aprobarse en referéndum. Rousseau concibe la voluntad
general como absoluta e infalible, pero para ello es necesaria la educación, para
tener una moral social común. Si es necesario, se deben censurar las opiniones y la
religión, para evitar la corrupción ideológica.
El Estado debe regular la actividad económica para evitar excesivas
desigualdades, aunque las desigualdades sean inevitables.
Este tipo de sociedad se puede conseguir con la dirección de un grupo de
ciudadanos virtuosos. Para Rousseau la libertad sigue teniendo su concepto clásico
de participación en la res pública, no como libre albedrío.
JOHANN HEINRICH PESTALOZZI (1746-1827)
El 12 de Enero de 1.746 nace Johann Heinrich Pestalozzi, en Suiza. Tiene una
infancia que ocurre entre hechos que serán de gran significación en su vida adulta,
como por ejemplo la muerte de su padre cuando apenas tenía cinco años de edad,
y las consecuencias de una difícil situación económica que debe de enfrentar su
familia. Por estos hechos va a tomar a su madre y sirvienta como modelo de
la moral que aspira desarrollar en los centros educativos.
Estudió en Zurich, en 1.775 Pestalozzi no terminó ninguna profesión académica,
pero poseía una sólida formación cultural. Era un gran conocedor de las obras
de Rosseau.
Los fuertes problemas económicos y políticos de la Europa del siglo XVIII repercuten
fuertemente en las comunidades donde pretendía trabajar sus ideas. La pobreza
generalizada propicia su ilusión de crear escuelas de producción, en donde los niños
huérfanos puedan, a través de su trabajo, educarse y alimentarse. Su primer centro
educativo recibe el nombre de "Granja Nueva", que después de cinco años tuvo
que cerrar por problemas económicos. Sus primeros centros educativos fracasan
económicamente, pero las experiencias que obtuvo sirven para nutrir su concepción
pedagógica.
En 1780 escribe la obra "Veladas de un ermitaño" donde plasma las experiencias
que tenía con sus centros. Era una obra didáctica que exponía sus teorías de la
reforma social a través de la educación. El trabajo que realiza Pestalozzi con niños
huérfanos y mendigos muestra lo que podría considerarse el posible origen de la
educación especial para niños con situaciones difíciles de adaptación social.
En 1798 Pestalozzi abrió una escuela para huérfanos en Stans que cerró pocos
meses después. Luego en 1800 desarrolla un centro de enseñanzas y formación de
profesores en el Castillo de Burgdorf, proyecto que continúa en Iverdon, y con el
cual alcanza un punto culminante en su trabajo pedagógico. Está escuela era para
niños de toda Europa y sirvió durante 20 años como una muestra del sistema de
Pestalozzi, en el que el niño es guiado para aprender a través de la práctica y la
observación, y por medio de la utilización natural de los sentidos.
Pestalozzi defendía la individualidad del niño y la necesidad de que los maestros
fueran preparados para lograr un desarrollo integral del alumno más que para
implantarles conocimientos. Sus ideas ejercieron gran influencia en las escuelas del
mundo occidental, particularmente en el área de preparación de los maestros.
Entre sus escritos están: "Como enseña Gertrudis a sus hijos" en 18801 y "La
Canción de Swan" en 1826.
En sus Cartas sobre educación infantil, el educador suizo Johann Heinrich Pestalozzi,
precursor de la pedagogía contemporánea, hace hincapié en el papel trascendental
que desempeña la madre en la formación de la personalidad y educación elemental
del niño. Esta obra data de 1818-1819 y está escrita en forma epistolar; presenta
un total de 34 cartas dirigidas a su amigo inglés James Pierpoint Greaves, gran
admirador de sus teorías educativas.
En el siglo XIX se establece una corriente pedagógica que resalta los aspectos
psicológicos en la educación. Se presenta como una necesidad imperante el
conocer al niño en todas sus manifestaciones, donde se concibe a la educación
dentro de la tradición de la auto estructuración cognoscitiva. Pestalozzi no es ajeno
a estas expresiones sociales y culturales, haciendo innegable la influencia de la
Ilustración, de Kant y de Rousseau en la obra pedagógica de Pestalozzi.
Pestalozzi muere el 17 de Febrero de 1827.
Principios pedagógicos
Pestalozzi creó un sistema educativo basado en el principio de que la inteligencia
sólo es posible mediante la percepción espontánea.
El principal objetivo de Pestalozzi fue adaptar el método de enseñanza al
desarrollo natural del niño, que debía aprender de sus propias experiencias.
Tenía una propuesta pedagógica para la educación popular: Proponía una reforma
completa de todas las instituciones de enseñanza para que propiciaran una
educación más democrática.
La propuesta pedagógica no tenía fundamentos científicos sino que surgían de la
intuición de Pestalozzi. Perfeccionó los métodos de enseñanza de lectura, de
lenguaje y de cálculo.
El principal objetivo era integrar a niños de escasos recursos a la vida social, a
través de la enseñanza de un oficio. Pensaba que sus propios alumnos (a largo
plazo) serían los educadores del mañana.
El educador no era concebido como una figura autoritaria. En este sentido, el
docente, debía estar al servicio de las necesidades del alumno.
La concepción de establecimiento escolar estaba muy ligada a la enseñanza del
oficio: más que escuelas eran talleres.
El principal valor de su interés fue el de la educación igualitaria, es decir, poder
educar a gente marginada. Confiaba plenamente en las virtudes de la educación
popular.
Federico Froebel (1782-1852)
Es conocido como el teórico de la educación infantil. También es el
creador de una doctrina pedagógica concebida dentro de los límites del
idealismo. Doctrina en la que se articulan los elementos para la educación de
la infancia, como punto de partida de la educación total humana.
Su posición en la historia del pensamiento educativo es única en su género.
Aunque sus ideas principales ya sugeridas por Rousseau, en sus obras hay
dos motivos por los cuales el mundo se ve obligado a tomar en cuenta esas
ideas tal como son presentadas por él: en primer lugar, Froebel es maestro
y establece su propia escuela en la que pone en práctica sus ideas;
en segundo lugar, como consecuencia inmediata, sus ideas entusiasman a
seguidores con un fervor casi evangélico, llevándolas del mundo
académico al mundo real como un movimiento organización internacional
respaldado moral y económicamente.
Las teorías educativas de Froebel están basadas en su creencia en la
unidad de la naturaleza, en la realidad de las leyes naturales universales
y en el espíritu divino que gobierna la vida del hombre como parte de la
naturaleza.
El niño, decía, "debe observar, estudiar, y trabajar con la naturaleza,
incluyendo la vida vegetal, animal y los objetos sin vida, para que
obtenga un claro entendimiento de las formas siempre cambiantes
de la vida sobre la tierra así como las leyes de la naturaleza
inorgánica".
Froebel piensa que el niño, por el estudio de la naturaleza y de su libre auto
actividad en el jardín de niños, aprenderá sobre el mundo natural, acerca de los
seres humanos, su prójimo y sobre su propio carácter e identidad. La naturaleza del
niño es tal que puede pensar, actuar y crecer expresando deseos íntimos, sus
intereses y sus facultades.
Coincide con Pestalozzi en que los niños nacen en posesión de facultades mentales
específicas, pero afirma que el crecimiento, las facultades y la autorrealización se
desarrollan a partir de los impulsos internos del niño a través de actividades
espontáneas. "Pensar decía, es una clase de actividad, y esa actividad está
comprendida en otras formas de hacer, como en juegos, gestos, habla, canto y
expresión motora". Por tanto, el saber y el hacer son aspectos de la misma
actividad interior de autoexpresión y vida creativa. Asi como las plantas crecen
ayudadas por la naturaleza, el niño se desenvolverá y crecerá si es ayudado por los
padres y maestros y podrá expresar sus instintos utilizando sus facultades innatas.
Esto lo lleva a proponer la siguiente analogía entre la planta y el niño, diciendo que
éste es semejante a una planta y el maestro, a un jardinero, donde el maestro debe
proporcionar el ambiento apropiado para que se desarrolle de modo natural y de
acuerdo con sus mejores posibilidades.
El supone que el aprendizaje y el crecimiento sólo desarrollan los instintos y los
intereses ya existes de los niños, que innatamente son buenos. Puesto que cree
saber cuáles son esos instintos e intereses, procede a describir patrones de
actividad como juegos, canciones predeterminadas y proyectos de construcción que
satisfacerian las necesidades educativas de los niños y sus intereses espontáneos
en sus etapas particulares de crecimiento. A niños de su jardín se les dan
materiales sencillos -arena, arcilla, papel, cilindros y cubos- para que los utilicen
formando diseños y haciendo objetos en actividades individuales o en grupo.
También se estimula la imaginación escuchando y discutiendo cuentos de hadas,
historias y leyendas.

Froebel confía en que a los niños les agrada y entusiasma expresarse a través de
sus actividades dispuestas de antemano, porque son tomadas de sus experiencias
en la vida y están diseñadas para que encajen en situaciones completamente
familiares para ellos en el hogar y en la comunidad. El cree que las actividades son
entonces tanto impuestas como espontáneas o creativas, abarcando muchas de las
cosas en que están pensando los niños y haciéndolas, dejados a sus propios
recursos y autodirección.
Es partidario del entrenamiento manual para los niños de más edad, no por razones
vocacionales, sino más bien para desarrollar sus aptitudes y facultades, idea que
nunca puede llevar a la práctica, ya que no hay oportunidad de organizar una
escuela para tales niños.
Penetra en todas sus recomendaciones relativas al aspecto práctico de la
educación. En primer lugar considera importante la unidad y continuidad en el plan
de estudios. De hecho una de la críticas que le hace a Pestalozzi es que las diversas
partes de su plan de estudios no están relacionadas entre sí. También hace
referencia "a los individuos y universidades que habían dividido el campo de la
educación en áreas separadas de conocimiento". Exige un plan de estudios
integrado y se opone a las estrechas especialidades en las materias de estudio.
Pretende que la educación sea tolerante, porque ésta da como resultado que el niño
se desarrolle espontáneamente según sus mejores posibilidades. La educación ha
de ser tolerante y de seguimientos; sí lo debe guardar y proteger y no dirigir ni
decidir, ni impedir; esto lo lleva a postular la libertad en la educación.
Reconoce que el educando pasa por etapas diferenciadas de desarrollo: la infancia,
la niñez, la adolescencia y la madurez y, como Rousseau, cree que cada una de
ellas debe aprovecharse y disfrutarse plenamente, es decir, por ella misma, sin
pensar en la siguiente o en la etapa de madurez. Sin embargo, Froebel piensa que
para todo desarrollo hay un último objetivo que es la conciencia o la intuición.
Afirma que es fundamental que el educador procure satisfacer las necesidades
intelectuales, emocionales y físicas del niño en cada etapa. El desarrollo
satisfactorio en cada período, dice Froebel, sólo puede lograrse si se ha producido
una realización completa, en los niveles anteriores de crecimiento. Esto es lo que ha
conducido a subrayar la importancia del estudio del desarrollo del niño en los
cursos de formación de maestros, ya que, al aceptarse, resulta indispensable que el
maestro comprenda plenamente las necesidades y las características de cada
etapa.
Sostiene que "el juego es el nivel más alto de desarrollo del niño. Es la expresión
espontánea de pensamiento y sentimientos, es decir, una expresión que su vida
interna necesita". Le da tal importancia al juego porque a través de él, el niño
desarrolla sus cualidades personales para la vida adulta.
La actividad espontánea es valorada como auxiliar de la enseñanza, pues para
Froebel ésta establece equilibrio entre la dirección espontánea del niño y la
dirección planificada del maestro, le daba tal importancia, por qué la eficacia del
aprendizaje se da a través de las propias realizaciones del individuo, es decir,
aprender haciéndolo, más que la simple aceptación de información. El aprendizaje
es un proceso más activo que pasivo, y Froebel destaca la actitud del niño como
ejecutor antes que como receptor de hechos. La actividad espontánea también es
valorada como medio para estimular la creatividad, ya que ésta se considera
manifiestamente como una forma de juego y, por consiguiente, de autoexpresión:
aunque constituye, con todo, una forma característica de juego. Con base en esto
podemos afirmar que la pedagogía de Froebel es una pedagogía de la actividad
espontánea y ésta debe considerar al niño como actividad creadora y despertar en
él mediante estímulos, las facultades de éste, propias para la creación productiva.

Froebel afirma que la creatividad posee un valor intrínseco en relación con el


desarrollo personal del niño. En sus escuelas consigue sus objetivos estimulando el
impulso del niño hacia la actividad, la investigación y el trabajo creativo. Es una
institución donde los niños se instruyen y educan a sí mismos y en la que se
desarrollan e integran todas sus capacidades a través del juego, con una actividad
creadora propia y una instrucción propia espontánea.
Finalmente podemos recapitular las principales ideas pedagógicas de Froebel de la
siguiente manera:

1. La educación no es una mera preparación para la vida sino una


experiencia en el vivir presente que une el pensamiento a la acción.
2. La expresión motora y el aprender haciendo son los mejores
métodos de ideas de aprendizaje; se adquiere conocimiento y
habilidades y se desarrollan facultades.
3. Los niños deben ser guiados para que aprendan por experiencia en
actividades de grupo a cooperar con otros a formar buenas actitudes y
hábitos morales, ayuda mutua, bondad y amistad.
4. La espontaneidad, la alegría y una disciplina suave y razonable
cuando sea necesaria que esté dictada por el amor a los niños, deben
ser características de la situación escolar y del programa.
5. El ser humano crece como parte de la naturaleza, sujeto a sus leyes
y, en consecuencia, debe ser estudiado -la misma forma en que se
estudian las plantas y los animales- por los profesores y científicos.

Reconociendo sus grandes aportaciones se identifican algunos puntos que se


someten a crítica:

1. Subestimar los efectos del medio social sobre el desarrollo (porque


él afirma que el cambio y el desarrollo proceden del interior del niño o
de la especie).
2. Se pasa por alto la necesidad del niño de ser preparado para
adaptarse a la sociedad.
3. La psicología del niño es insuficiente, se desconocen las diferencias
reales entre los niños.
4. La idea social y política de Froebel no es tan progresista como su
teoría educativa, pues descuida la educación de los pobres.