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ANTOLOGÍA DE TEXTOS PARA LA MEDITACIÓN


Francisco Carvajal
Ediciones Palabra

ACCIONS DE GRACIAS

Citas de la Sagrada Escritura

Debemos dar gracias a Dios por todos los beneficios.

¿Qué podré yo dar a Yavé, por todos los beneficios que me ha hecho? Levantaré el cáliz de la salvación e
invocaré el nombre de Yavé. (Ps 115,12).

¡Bendice, alma mía, a Yavé, y bendiga todo mi ser su santo nombre!¡Bendice, alma mia, a Yavé y no olvides
ninguno de sus favores! (Ps 102,1-2).

No olvides el beneficio de tu fiador, pues se empeñó por ti. (Si 29,20).

Frecuentes gracias del Señor al Padre:

Mt 15,36; Mc 14,23; Jn 6,11.

Debe ser la actitud normal del cristiano

Y la paz de Cristo reine en vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados en un solo cuerpo. Sed
agradecidos. (Col 3,15).

Por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios
vuestras peticiones acompañadas de acción de gracias. Ph 4,6.

Orad sin cesar. Dad en todo gracias a Dios, porque tal es su voluntad en Cristo Jesús respecto de vosotros.
1Th 5,17.

Dar gracias en toda ocasión.

Y todo cuanto hacéis de palabra o de obra, hacedlo todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios
Padre por El. Col 3,17.

Entre las diversas virtudes cristianas, San Pablo recomienda gratitud: Col 3,15.

A Timoteo le ruega que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por los reyes por
todos los constituidos en dignidad, a fin de que gocemos de vida tranquila y quieta con toda piedad y
dignidad. 1Tm 2,1.

San Pablo da también gracias al Señor por haberle fortalecido haberle juzgado fiel para el ministerio: 1Tm
13; por la gracia otorgada en Cristo Jesús. 1Co 1; y recomienda a los primeros cristianos que den en todo
gracias a Dios porque tal es su voluntad en Cristo Jesús respecto a vosotros. 1Th 5,17.

Dar gracias por la fe: Rm I,8; Co 1,4.

Dar gracias por la caridad fraterna: Col 1,34; 2Th 1,3; etc.

Acciones de gracias de los bienaventurados en el cielo: Ap 4,9; 7,12.

Del samaritano leproso: 17,16.

Del fariseo soberbio en el templo: Lc 18,11.

Innumerables motivos para dar gracias a Dios.


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1 Oremos solemnemente con acción de gracias, al despuntar el nuevo día, al salir de casa, antes de comer
y después de haber comido, a la hora de ofrecer incienso, al entregaros al descanso. Y aun en la misma
cama quiero que alternes los salmos con la oración dominical (. . . ), para que el sueño te coja libre de
pensamientos mundanos y ocupado en los divinos (SAN AMBROSIO, Sobre las vírgenes 3,1819).

2 ¿Qué cosa mejor podemos traer en el corazón, pronunciar con la boca, escribir con la pluma, que estas
palabras, Gracias a Dios? No hay cosa que se pueda decir con mayor brevedad, ni oir con mayor alegría, ni
sentirse con mayor elevación, ni hacer con mayor utilidad (SAN AGUSTIN, Epist. ,72).

3 El nos da, por un poco de fe, la tierra inmensa, para cultivarla; agua para beber y agua para navegar; el
aire para respirar, el fuego para trabajar, el mundo para habitar. . . Si los bienes de los amigos son comunes
y si el hombre es amigo de Dios, todo se hace propiedad del hombre, pues todo pertenece a Dios
(CLEMENTE DE ALEJANDRIA, Protréptico,12).

4 Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios, en acción de gracias, muchas veces al dia. Porque te da esto y
lo otro. Porque te han despreciado. Porque no tienes lo que necesitas o porque lo tienes. Porque hizo tan
hermosa a su Madre, que es también Madre tuya. Porque creó el Sol y la Luna, y aquel animal y aquella
otra planta. Porque hizo a aquel hombre elocuente y a ti te hizo premioso. . . Dale gracias por todo, porque
todo es bueno (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino,36a ed. castell. Madrid,1979, n. 268).

5 No dejemos transcurrir ni un solo día sin agradecerle tantas gracias como durante nuestra vida nos ha
concedido (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el primer precepto del decálogo).

6 (Recibimos) beneficios que superan en número a las arenas del mar. (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Homilías sobre San Mateo 25,4).

7 Mal procede quien se llena de soberbia a causa de su riqueza y no reconoce haber recibido de Dios todo
lo que tiene, pues todos nuestros bienes, espirituales o temporales, de Dios son (SANTO TOMÁS, Sobre el
Padrenuestro, en Escritos de catequesis, Madrid ,1 976, p. 151 ).

8 El pecado es lo único que no has recibido de El. Fuera del pecado, todo lo demás que tienes lo has
recibido de Dios. (SAN AGUSTIN, Sermón 21).

9 ¡Nos parece demásiado dedicarle algunos minutos para agradecer las gracias que en todo momento nos
concede! Quieres dedicarte a tu tarea, dices. Pero, amigo mio, te engañas miserablemente, ya que tu tarea
no es otra que agradar a Dios y salvar tu alma; todo lo demás no es tu tarea: si tú no la haces, otros la
harán; mas si pierdes el alma, ¿quién la salvará? (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la oración).

10 Da gloria a Dios por el feliz éxito de los asuntos que te han sido encomendados, y no te atribuyas a ti
mismo más que los fallos que haya habido; sólo éstos te pertenecen, todo lo bueno es de Dios y a El se
debe la gloria y gratitud (J. PECCI -León XIII- Práctica de la humildad,45).

11 Al conocer lo que Dios nos ha dado, encontraremos muchisimas cosas por las que dar gracias
continuamente (SAN BERNARDO, In Dom. VI post. pent. ,25,4).

12 (Dios) nos hace muchos regalos, y la mayor parte los desconocemos (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom.
sobre San Mateo 25,4).

13 No dejes nunca de dar gracias a Dios con todo tu corazón y darle gracias, sobre todo, por los cuidados
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de que te rodea, y pídele en todo momento que no te falte la ayuda que sólo El te puede dar (J. PECCIó
León XIIIó, Práctica de la humildad,43).

14 Cuando el alma recuerda los beneficios que antaño recibió de Dios y considera aquellas gracias de que
la colma en el presente, o cuando endereza su mirada hacia el porvenir sobre la infinita recompensa que
prepara el Señor a quienes le aman, le da gracias en medio de indecibles transportes de alegría
(CAS1ANO, Colaciones,9).

15 El cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos nos hablan de la bondad y omnipotencia del que los
ha creado, y la admirable belleza de los elementos puestos a nuestro servicio exige de la creatura racional
el justo tributo de la acción de gracias (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 6 sobre Cuaresma,1).

16 Conviene mucho que el favorecido tenga agradecimiento y dé las gracias, aunque el bienhechor no
tenga necesidad de ello (TEÓFILO, en Catena Aurea, vol. IV, p. 47).

17 Desde el primer Adán hasta el de hoy, fatiga y sudor, cardos y espinas. ¿Acaso ha caido sobre nosotros
el diluvio? ¿O aquellos tiempos difíciles de hambre y de guerras, de los cuales se escribió precisamente
para que no murmuremos del tiempo presente contra Dios? ¡Cuáles fueron aquellos tiempos! No es verdad
que todos, al leer sobre ellos, nos horrorizamos? Por esto, más que murmurar de nuestro tiempo, lo que
debemos hacer es dar gracias por él (SAN AGUSTIN, Sermón,2).

18 Si no me hubiese retenido el amor que os tengo, no hubiese esperado a mañana para marcharme. En
toda ocasión yo digo: Señor, hágase tu voluntad: no lo que quiere éste o aquél, sino lo que tú quieres que
haga. Este es mi alcázar, ésta es mi roca inamovible, éste es mi báculo seguro. Si esto es lo que quiere
Dios, que así se haga. Si quiere que me quede aquí, le doy gracias. En cualquier lugar donde me mande, le
doy gracias también (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. antes del exilio,13).

19 Y habiendo tomado el pan dio gracias. Y nos dio ejemplo para que diésemos gracias por todo beneficio,
tanto al principio como al fin, porque siempre se deben dar gracias a Dios (SAN BEDA, en Catena Aurea,
vol. VI, p. 436).

20¿Has presenciado el agradecimiento de los niños? Ó Imitalos diciendo, como ellos, a Jesús, ante lo
favorable y ante lo adverso ¡Qué bueno eres! ¡Qué bueno!. Esta frase, bien sentido, es camino de infancia,
que te llevará a la paz, con peso y medida de risas y llantos, y sin peso y medida de Amor. (J. ECRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 894).

A quien se reconoce agradecido por los beneficios recibidos, se le prometen muchos más

21 Es menester sacar fuerzas de nuevo para servir y procurar no ser ingratos, porque con esa condición las
da el Señor; que si no usamos bien del tesoro y del gran estado en que nos pone, nos lo tornará a tomar y
nos quedaremos muy más pobres, y dará Su Majestad las joyas a quien luzca y aproveche con ellas a sí y a
los otros. Pues, ¿cómo aprovechará y gastará con largueza el que no entiende que está rico? Es imposible,
conforme a nuestra naturaleza, a mi parecer, tener ánimo para cosas grandes quien no entiende está
favorecido de Dios; porque somos tan miserables y tan inclinados a cosas de tierra, que mal podrá
aborrecer todo lo de acá de hecho con gran desasimiento, quien no entiende tiene alguna prenda de lo de
allá (SANTA TERESA, Vida,10,3).

22 Si la fe salvó a aquél que se postró para dar gracias (se refiere al leproso samaritano), la malicia perdió a
los que no se cuidaron de dar gloria a Dios por los beneficios recibidos (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol.
Vl, p. 278).

23 A quien humildemente se reconoce obligado y agradecido por los beneficios, con razón se le prometen
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muchos más. Pues el que se experimenta fiel en lo poco, con justo derecho será cosntituido sobre lo mucho,
así como, por el contrario, se hace indigno de nuevos favores quien es ingrato a los que ha recibido antes
(SAN BERNARDO, Serm. sobre el Salmo 50).

24 [. . . ] porque si no conocemos qué recibimos, no despertamos al amor (SANTA TERESA, Vida,10,3).

Las acciones de gracias en esta vida, anticipo de la alabanza que daremos a Dios en el cielo

25 Toda nuestra vida presente debe discurrir en la alabanza de Dios, porque en ella consistirá la alegría
sempiterna de la vida futura; y nadie puede hacerse idóneo de la vida futura si no se ejercita ahora en esta
alabanza (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 148).

Dar gracias es muestra de sabiduría

26 En estas tres cosas se conocerá que tu boca está llena en abundancia de sabiduría: si confiesas de
palabra tu propia iniquidad, si de tu boca sale la acción de gracias y la alabanza, y si de ella salen también
palabras de edificación (SAN BERNARDO, Sermón 15, sobre materias diversas).

Gratitud, con obras, para con los padres

27 Honra a tu padre y a tu madre. Este honor se les hace no sólo por el respeto, sino también por la
asistencia. Porque es un honor reconocer sus beneficios. Alimenta a tu padre, alimenta a tu madre; que
aunque así lo hagas no habrás pagado los trabajos y los dolores que tu madre ha padecido por ti. Le debes
lo que tienes a tu padre, y a tu madre lo que eres. (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 310).

Por la vocación recibida

28 Ninguno hay, a poco que reflexione, que no halle fácilmente en si mismo poderosos motivos que le
obliguen a mostrarse agradecido a Dios. Y nosotros especialmente, porque el Señor nos escogió para si y
nos recibió para servirle a El solo (SAN BERNARDO, Serm Dom VI después Pentec,2,1).

29 No lo dudes: tu vocación es la gracia mayor que el Señor ha podido hacerte. -Agradécesela (J. ESCRIVA
DE BALAGUER, Camino, n. 913).

Gratitud por los hijos recibidos de Dios

30 . . . y tu mujer Isabel parirá un hijo, y le darás el nombre de Juan. Y tendrás gozo y alegría, y se gozarán
muchos con su nacimiento. Se invita en este texto a los santos a alegrarse en el nacimiento de sus hijos, y
se advierte a los padres la obligación de dar gracias a Dio: no es beneficio pequeño de Dios dar hijos (SAN
AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. V, p. 22).

Gratitud al Angel Custodio

31 Somos también deudores de nuestro Angel Custodio, quien contempla siempre el rostro del Padre que
está en los cielos (ORIGENES, Trat. sobre la oración,28,3).

La virtud humana de la gratitud

32 Existe también una deuda respecto a los ciudadanos y, asimismo, una deuda común para con todos los
hombres; una deuda para con los huéspedes y otra para con las personas de edad; otra, en fin, para con
algunos a los que es justo honrar como a hijos o hermanos. Así pues, quien no hace lo que se debe cumplir
con el hermano, queda deudor de lo que ha omitido Asimismo, si dejamos de hacer a los hombres aquellas
cosas que por el humanitario espíritu de sabiduría es conveniente que les hagamos, más considerable es
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nuestra deuda. (ORIGENES, Trat. sobre la oración 28,1).

Gratitud por haber sido preservados de muchos pecados

33 Debemos dar gracias a Dios, tanto de los pecados de que nos preservó como de los que tuvo la
misericordia de perdonarnos (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).

34 Hemos de mostrarnos agradecidos por los beneficios que a diario nos hace su Providencia; por librarnos
de las asechanzas de nuestros enemigos; por cooperar con nosotros, para poder superar los vicios de la
carne; por protegernos ante el peligro, incluso ignorándolo nosotros; por fortalecernos en la lucha contra el
pecado; porque nos ayuda e ilumina; porque nos hace comprender y reconocer dónde está nuestro auxilio [.
. . ].

Asimismo, debemos expresarle nuestro agradecimiento porque nos inspira secretamente la compunción de
nuestras faltas y negligencias; porque se digna visitarnos con castigos saludables; por atraernos muchas
veces, a pesar nuestro, al buen camino; por dirigir nuestro albedrío por otros cauces, a fin de que podamos
cosechar mejores frutos, aunque nuestra tendencia hacia el mal sea tan acusada. Porque se digua, en fin,
orientar esa tendencia y cambiarla, merced a saludables sugestiones, hacia la senda de la virtud
(CASIANO, Instituciones,12,18).

Nuestro agradecimiento se ha de poner de manifiesto especialmente en la Santa Misa y en la Sagrada


Comunión

35 La acción de gracias después de la Misa no habría de terminar sino con el día [. . . ]. El tiempo que sigue
a la Misa es tiempo de negociar con Dios y de hacerse con tesoros celestiales (SAN ALFONSO M. DE
LIGORIO, Misa y Oficio atropellados, pp. 422423).

36 La misma naturaleza del Sacramento reclama (la acción de gracias) para que su percepción produzca en
los cristianos abundancia de frutos de santidad Ciertamente ha terminado la reunión pública de la
comunidad, pero cada cual, unido con Cristo, conviene que no interrumpa el cántico de alabanza, dando
siempre gracias a Dios Padre en nombre de Nuestro Señor Jesucristo (Ep 5,20) . . . . Tan lejos está la
Sagrada Liturgia de reprimir los intimos sentimientos de cada uno de los cristianos, que más bien los
reanima y los estimula para que se asemejen a Jesucristo, y por El se encaminen al Eterno Padre; por lo
cual ella misma quiere que todo el que hubiere participado de la Hostia santa del altar, rinda a Dios las
debidas gracias, pues a nuestro Divino Redentor le agrada oír nuestras súplicas, hablar con nosotros de
corazón a corazón, y ofrecernos un refugio en el suyo ardiente (Po XII, Enc. Mediator Dei, n. 30).

37 [. . . ] No os alejéis del templo apenas recibido el Santo Sacramento. ¿Tan importante es lo que os
espera, que no podéis dedicar al Señor diez minutos para decirle gracias? No seamos mezquinos. Amor,
con amor se paga (J. ESCR1V¡ DE BALAGUER, Homilía 1341973, Sacerdote para la eternidad,1. c. , p.
43).

38 Habiendo ya rezado las oraciones para después de la Comunión, llamaréis en vuestra ayuda a la
Santísima Virgen, a los ángeles y a los santos, para dar juntos gracias a Dios por el favor que acaba de
dispensarnos (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre laComunión).

39 La unión espiritual con Cristo, a la que se ordena el mismo sacramento, no se ha de procurar únicamente
en el tiempo de la celebración eucarística, sino que ha de extenderse a toda la vida cristiana, de modo que
los fieles cristianos, contemplando asiduamente en la fe el don recibido, y guiados por el Espíritu Santo,
vivan su vida ordinaria en acción de gracias y produzcan frutos más abundantes de caridad. Para que
puedan continuar más fácilmente en esta acción de gracias, que de un modo eminente se da a Dios en la
Misa, se recomienda a los que han sido alimentados con la sagrada comunión que permanezcan algún
tiempo en oración (PABLO VI, Enc. Eucharisticum mysterium, n. 38).
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40 No sólo has de avivar tu devolución antes de la comunión, sino que la has de conservar solícitamente
después de recibir el sacramento. No ha de ser menor el cuidado de después que la preparación de antes.
Porque el buen cuidado posterior es otra óptima preparación para conseguir mayor gracia. En cambio, se
indispone grandemente para ella el que enseguida se entrega a exteriores entretenimientos. Evita
conversaciones, permanece solo y goza de tu Dios, pues tienes al que nadie te puede quitar. Yo soy a quien
debes darte del todo, de manera que ya no vivas más en ti, sino en Mi, sin ninguna preocupación (Imitación
de Cristo, IV,12,4).

41 Aquel tiempo que sigue después de la comunión es el me jor que hay para negociar con Dios y para
abrazarle dentro de su corazón. Y así debe el hombre estar este tiempo en la iglesia o donde comulgó
dando gracias al Señor por este beneficio y ocupando su corazón en santos pensamientos y oraciones
(FRAY LUIS DE GRANADA, Del Sacramento de la Eucaristía)

42 La Misa acabada, recójase media hora a dar gracias y hólguese con El que en sus entrañas tiene, y
aprovéchese de El, no de otra manera de como cuando acá vivía fue recibido de Zaqueo o de Mateo, o de
otro que se lea; porque el más quieto tiempo de todos es aquél mientras el Señor está en nuestro pecho, el
cual tiempo no se ha de gastar en otras cosas, si extrema necesidad a otra cosa no nos constriñese (SAN
JUAN DE AVILA, Obras espirt. Carta 5. a).

43 Estaos vos con El de buena gana; no perdáis tan buena sazón de negociar, como es la hora después de
haber comulgado [. . . ]. Este es buen tiempo para que os enseñe nuestro Maestro, y que le oigamos y
besemos los pies porque nos quiere enseñar, y le supliquéis que no se vaya de con vos [. . . ] (SANTA
TERESA, Camino de Perfección,34,10).

44 Se ha de procurar que a la sagrada comunión le preceda una diligente preparación y le siga una
conveniente acción de gracias, adaptada a las posibilidades, condición y deberes de cada uno (SAN PIO X,
Denz. 2383).

45 El amor a Cristo, que se ofrece por nosotros, nos impulsa a saber encontrar, acabada la Misa, unos
minutos para una acción de gracias personal, intima, que prolongue en el silencio del corazón esa otra
acción de gracias que es la Eucaristía. (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,92)

46 Después que lo hayas recibido, invita a tu corazón a rendirle homenaje a este Rey de salud; trata con El
de tus asuntos intimos; contémplale en tu interior, donde El ha venido a morar para dicha tuya; finalmente,
hazle la mejor acogida posible y compórtate de manera que en todas tus actuaciones se eche de ver que
Dios está contigo (SAN FRANCISCO DE SALES,Introd. a la vida de vota,2,21)

47 Se alejan del recto camino de la verdad los que, ateniéndose más a la palabra que al sentido, afirman y
enseñan que, acabado ya el Sacrificio, no se ha de continuar la acción de gracias, no sólo porque el mismo
Sacrificio del altar es de por si una acción de gracias, sino también porque pertenece a la piedad privada y
particular de cada uno y no al bien de la Comunidad (Pío Xll, Enc. Mediator Dei, n. 30).

ADULACION

<Cuantos me alaban, en realidad me dañan>

48 Mis pensamientos en Dios son muy elevados, pero me pongo a raya a mí mismo, no sea que perezca
por mi vanagloria. Pues ahora sobre todo tengo motivos para temer y me es necesario no prestar oído a
quienes podrían tentarme de orgullo Porque cuantos me alaban en realidad me dañan Es cierto que deseo
sufrir el martirio, pero ignoro si soy digno de él (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Tralianos).

49 Muchas veces nuestra débil alma, cuando recibe por. sus buenas acciones el halago de los aplausos
humanos, se desvía [. . . ], encontrando así mayor placer en ser llamada dichosa que en serlo realmente
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[. . . ]. Y aquello que había de serle un motivo de alabanza en Dios se le convierte en causa de separación
en él (SAN GREGOR1O MAGNO, Moralia,10,4748).

50 El adulador conduce al mal a su prójimo, porque es incapaz de saber qué es lo que le conviene
(TEÓFILO, en Catena Aurea, vol Vl, p. 475).

51 Es necesario fijarnos mucho en su entrada (de la alabanza y la adulación); como si se tratara de estar en
guardia contra una fiera presta a arrebatar a aquel que no la vigila. Entra calladamente y destruye por medio
de los sentidos todas las cosas que encuentra en el interior (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea,
vol. 1p 336).

52 Los muertos sepultan también a los muertos cuando los pecadores favorecen a los pecadores; pues
quien alaba al que peca, le esconde ya muerto bajo la losa de sus palabras (SAN JERONIMO, en Catena
Aurea, vol. 1p 495).

El adulador, <un ministro del demonio>

53 El adulador es ministro del demonio, doctor de la soberbia, destructor del arrepentimiento, aniquilador de
las virtudes, maestro del error (SAN JUAN CLIMACO, Escala del paraiso,22).

Falta contra la caridad

54 La adulación unas veces se opone a la caridad, y otras no. Se opone a la caridad de tres modos. Uno,
por su mismo objeto, como alabar un pecado; esto contraría a la caridad con Dios, contra cuya justicia se
profiere tal alabanza, y a la caridad para con el prójimo, a quien se alienta con su mala acción [. . . ]. Otro
modo, por razón de la intención, cuando con la adulación se pretende dañar corporal o espiritualmente
[. . . ]. El tercer modo es por la ocasión, como cuando la alabanza del adulador es ocasión de pecado para
otro, aun prescindiendo de la intención del adulador (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,22, q. 115, a. 2).

Superficialidad de la alabanza vana

55 Los mismos que alaban son nada, y pasarán con el sonido de sus palabras. En cambio, la fidelidad del
Señor dura por siempre (Imitación de Cristo,3,14).

56 Tengo entendido que quien se dejare llevar por cosas de la tierra o dichos de alabanzas de los hombres,
está muy engañado por la poca ganancia que en esto hay; una cosa les parece hoy, otra mañana; de lo que
una vez dicen bien, presto tornan a decir mal (SANTA TERESA, Fundaciones 27,21).

Aprender a rechazar las alabanzas

57 El desprecio de las alabanzas es lo primero y lo principal que hemos de aprender (SAN JUAN
CRISÓSTOMO, Sobre el sacerdocio).

58 De nada debe huir el hombre prudente tanto como de vivir según la opinión de los demás (SAN BASILIO,
Discurso a los jóvenes).

59 Rechaza las alabanzas que te hagan por el éxito obtenido, porque no se deben a un vil instrumento
como tú, sino a El, que, si así lo quiere, puede servirse de una vara para hacer brotar el agua de una roca, o
de un poco de tierra para devolver la vista a los ciegos [. . . ] (J. PECCIóLeón XIII-, Práctica de la
humildad,45).

Rectificar la intención ante la alabanza


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60 Todo motivo de excelencia lo ha dado Dios para que aproveche a los demás, de donde se sigue que en
tanto debe agradarle al hombre el testimonio que los demás le dan de su excelencia, en cuanto contribuya
al bien ajeno (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,22, q. 131, a. 1).

61 Cuanto más me exalten, Jesús mío, humíllame más en mi corazón, haciéndome saber lo que he sido y lo
que seré, si Tú me dejas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 591).AFABILIDAD

La afabilidad, virtud para la convivencia.

62 En cuanto tu salado llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre (Lc 1,44) [. . . ]. El
sobresalto de alegría que sintió Isabel, subraya el don que puede encerrarse en un simple saludo cuando
parte de un corazón lleno de Dios. ¡Cuántas veces las tinieblas de la soledad, que oprimen a un alma,
pueden ser desgarradas por el rayo luminoso de una sonrisa o de una palabra amable! (JUAN PABLO II,
Hom. Roma,11-II-1981).

63 El espíritu de dulzura es el verdadero espíritu de Dios [. . . ] Puede hacerse comprender la verdad y


amonestar siempre que se haga con dulzura. Hay que sentir indignación contra el mal y estar resuelto a no
transigir con él; sin embargo, hay que convivir dulcemente con el prójimo (SAN FRANCISCO DE SALES,
Epistolario, fragm. 110, en Obras Completas, BAC, Madrid 1954, p. 744).

64 Ansí que, hermanas, todo lo que pudiéredes sin ofensa de Dios procurad ser afables y entender con
todas las personas que os trataren, de manera que amen vuestra conversación y deseen vuestra manera de
vivir y tratar, y no se atemoricen y amedrenten de la virtud. A la religiosa importa mucho esto: mientras más
santas, más conversables con sus hermanas, que aunque sintáis mucha pena si no van sus pláticas todas
como vos las querriades hablar, nunca os extrañéis dellas y ansí aprovecharéis y seréis amadas, porque
mucho hemos de procurar ser afables y agradar y contentar a las personas que tratamos (SANTA TERESA,
Camino de perfección,41,7).

65 De estas virtudes de convivencia es necesario tener gran previsión y muy a mano, pues se han de estar
usando casi de continuo (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd a la vida devota, III,1).

66 Del mismo modo que no es posible vivir en sociedad sin la verdad, es necesaria en la vida social la
afabilidad, porque, como dice Aristóteles, "nadie puede aguantar un solo día de trato con un triste o con una
persona desagradable". Por consiguiente, cada hombre está obligado, por un cierto deber natural de
honestidad, a ser afable con quienes le rodean, salvo el caso de que sea útil entristecer a alguno de ellos
(SANTO TOMAS, Suma Tealógica,22, q 114, a. 2).

Para ser afable es preciso ser humilde

67 Si por pereza dejas de poner los medios necesarios para alcanzar la humildad, te sentirás pesaroso,
inquieto, descontento, y harás la vida imposible a ti mismo y quizá también a los demás y, lo que más
importa, correrás gran peligro de perderte eternamente (J. PECCIóLeón XIIIó, Práctica de la humildad,49)

68 La humildad es la virtud que lleva a descubrir que las muestras de respeto por la persona ó por su honor,
por su buena fe, por su intimidadó, no son convencionalismos exteriores, sino las primeras manifestaciones
de la caridad y de la justicia (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa. 72).

La afabilidad, necesaria al cristiano

69 Como mejor podemos emplear la dulzura es aplicándola a nosotros mismos, sin despecharnos nunca
contra nosotros y nuestras imperfecciones; pues, aunque es razonable que cuando cometemos una falta
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nos aflijamos y entristezcamos, sin embargo, hemos de procurar no ser victimas de un malhumor
desagradable y triste, despechado y colérico. En esto faltan muchos que se enfadan por haberse enfadado,
se entristecen de haberse entristecido y se desesperan por haberse desesperado; con este sistema su
corazón está sumergido en cólera, y parece que la segunda cólera arruina a la primera, de tal suerte que
sirve de apertura e invitación para una nueva cólera en la primera ocasión que se presente; aparte de que
estos enfados, despechos y asperezas contra uno mismo tienden al orgullo y no tienen más origen que el
amor propio, que se turba e inquieta por vernos imperfectos (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd a la vida
devota, III,9)

70 Caras largas. . . , modales bruscos. . . , facha ridícula. . . , aire antipático: ¿Asi esperas animar a los
demás a seguir a Cristo? (J ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 661).

La afabilidad, especialmente necesaria al sacerdote

71 Los hombres, para su trato con sus semejantes en la vida social, si son buenos e inteligentes
cultivanóordinariamente sólo por razones humanasóuna virtud que suele llamarse sociabilidad. También el
sacerdote ha de hacer suya esta virtud, si no quiere encontrarse en situación de inferioridad al tratar a los
demás hombres Lo que otros practican por motivos humanos, llévelo él a su conducta por una razón
sobrenatural, es decir, por caridad. (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, P. 32).

Afabilidad y justicia

72 La amistad o afabilidad es parte de la justicia como virtud aneja que se agrega a la principal. Conviene,
en efecto, con la justicia en su razón de alteridad; pero difiere de ella en que no es exigida por un deber
estricto. . . Solamente es exigida por un deber de honestidad que obliga más al mismo virtuoso que al otro,
en cuanto que el hombre afable trata a sus semejantes como es decoroso y es su deber hacerlo (SANTO
TOMAS, Suma Teológica,22, q. 114, a. 2).

Afabilidad y prudencia

73 No debemos mostrarnos afables con quienes fácilmente pecan, tratando de agradarles, para no parecer
que condescendemos con sus vicios y les damos cierto ánimo para caer en ellos (SANTO TOMÁS, Suma
Teológica,22, q. 114, a. 1).

El elogio oportuno y ponderado, muestra de afabilidad

74 Si la alabanza pretende, observando las debidas circunstancias, contentar a uno y serle motivo de aliento
en sus trabajos o animarle en la prosecución de las buenas obras, es un fruto de la virtud de la afabilidad
(SANTO TOMÁS, SUma Tealógica,22, q. 115, a. 1).

A la afabilidad se opone el llamado "espiritu de contradicción", que impide una sana convivencia

75 El espiritu de contradicción [. . . ] se origina cuando no se tiene ningún reparo en contristar mediante la


contradicción [. . . ] y se opone a la virtud de la amistad o afabilidad, cuya función es convivir
agradablemente con otros. (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,22, q. 116, a. 1).

76 La afabilidad tiene dos vicios contrarios: por una parte, la excesiva severidad, y por otra el halago
palabrero. La virtud de la afabilidad se mantiene en el punto medio, entre lo mucho y lo poco, usando de
afectuosidad cuando lo pidan quienes se acercan, y conservando aun entonces suave gravedad, conforme
a la varia condición de quienes tratemos. (SAN FRANCISCO DE SALES, Conversaciones espirituales, IX,
pp. 628-629).

ALEGRIA

Citas de la Sagrada Escritura


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Son para mí tus palabras el gozo y la alegría de mi corazón. Jr 15,6.

Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor. Dijo Maria: Mi alma
engrandece al Señor y exulta de júbilo mi espiritu en Dios, mi Salvador. Lc 1,46-47.

Díjoles el ángel: No temáis, os traigo una buena nueva, una gran alegría, que es para todo el pueblo; pues
os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías Señor, en la ciudad de David. Lc 2,1011.

Abrahán, vuestro padre, se regocijó pensando en ver mi día; lo vió y se alegro. Jn 8,56.

Pero no os alegréis de que los espíritus os estén sometidos; alegraos más bien de que vuestros nombres
estén escritos en los cie10s. Lc 10,20.

En el cielo será mayor la alegría por un pecador que haga penitencia que por noventa y nueve justos que no
necesitan de penitencia. Lc 15,7.

Era preciso hacer fiesta y alegrarse, porque este tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, se había
perdido y ha sido hallado. Lc 15,32.

De nuevo os veré, y se alegrará vuestro corazón, y nadie será capaz de quitaros vuestra alegría. Jn 16,22.

Les llevó hasta cerca de Betania, y levantando sus manos les bendijo, y mientras los bendecía se alejaba de
ellos y era llevado al cielo. Ellos se postraron ante El y se volvieron a Jerusalén con gran gozo. Lc 24,5052.

Ellos se fueron contentos de la presencia del sanedrín, porque habían sido dignos de padecer ultrajes por el
nombre de Jesús. Ac 5,41.

Tengo mucha confianza con vosotros; tengo en vosotros grande motivo de gloria, estoy lleno de consuelo,
reboso de gozo en todas nuestras tribulaciones. 2Co 7,4.

Luego oí como una voz de una gran multitud, y como una voz de muchas aguas, y como una voz de
potentes truenos, que decía: "¡Aleluya!" Porque el Señor, Nuestro Dios omnipotente, ha establecido su
reino. Ap 19,67.

La alegría del cristiano tiene su fundamento en Dios

77 Es un cielo, si le puede haber en la tierra, para quien se contenta con sólo contentar a Dios y no hace
caso de contento suyo. En queriendo algo más lo perderá todo; y alma descontenta es como quien tiene
gran hastío, que por bueno que sea el manjar le da en rostro, y lo que los sanos comen con gran gusto le
hace asco en el estómago (SANTA TERESA, Camino de perfección,13,7).

78 Nuestro Salvador ha nacido hoy; alegrémonos. No puede haber, en efecto, lugar para la tristeza, cuando
nace aquella vida que viene a destruir el temor de la muerte y a darnos la esperanza de una eternidad
dichosa. Que nadie se considere excluido de esta alegría, pues el motivo de este gozo es común para
todos; nuestro Señor, en efecto, vencedor del pecado y de la muerte, así como no encontró a nadie libre de
culpa, así ha venido para salvarnos a todos. Alégrese, pues, el justo, porque se acerca la recompensa;
regocíjese el pecador, porque se le brinda el perdón; anímese el pagano, porque es llamado a la vida (SAN
LEÓN MAGNO, Sermón 1, en la Natividad del Señor).

79 No dijo San Pablo que el reino de Dios consistía en la alegría de una manera general y absoluta, sino
que precisa y especifica que se trata de una alegría o gozo en el Espíritu Santo. El sabía de sobra que
existe otra alegría, una alegría reprensible de la cual está escrito: El mundo se alegrará ¡Ay de vosotros, los
que ahora reís, porque lloraréis! (Lc 6,25 Jn 16,20) (CASIANO, Colaciones,1,14).

80 [ . . ] sólo de El, cada uno de nosotros puede decir con plena verdad, junto con San Pablo: Me amó y se
entregó por mi (Ga 2,20). De ahí debe partir vuestra alegría más profunda, de ahí ha de venir también
vuestra fuerza y vuestro sostén. Si vosotros, por desgracia, debéis encontrar amarguras, padecer
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sufrimientos, experimentar incomprensiones y hasta caer en pecado, que rápidamente vuestro pensamiento
de fe se dirija hacia Aquel que os ama siempre y que con su amor ilimitado, como de Dios, hace superar
toda prueba, llena todos nuestros vacíos, perdona todo nuestro pecado y empuja con entusiasmo hacia un
camino nuevamente seguro y alegre (JUAN PABLO II, Disc. IIII1980).

81 Al nacer el Señor, los ángeles cantan llenos de gozo: Cloria a Dios en el cielo, y proclaman: y en la tierra
paz a los hombres que ama el Señor [. . . ]. ¿CチF3&cent;mo, pues, no habría de alegrarse la pequeñez
humana ante esta obra inenarrable de la misericordia divina, cuando incluso los coros sublimes de los
ángeles encontraban en ella un gozo tan intenso? (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 1, en la Natividad Señor).

82 ¿No hay alegría? Ó Piensa: hay un obstáculo entre Dios y yo. Ó Casi siempre acertarás (J ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 662).

83 Perdemos la alegría verdadera por el deleite de las cosas temporales (SAN GREGORIO MAGNO, Hom.
2 sobre los Evang. ).

84 Nada hay más infeliz que la felicidad de los que pecan (SAN AGUSTIN, Catena Aurea, vol. 1p 325).

El "camino de Dios" es un camino alegre

85 El camino de Dios es de renuncia, de mortificación, de entrega, pero no de tristeza o de apocamiento (J.


ESCRIVA LE BALAGUER, Amigos de Dios,128).

86 No hay cosa que necesite más de la moderación y del freno de la razón que las lágrimas: por quiénes se
debe llorar, y cuánto, y cuándo, y cómo (SAN BASILIO, Hom. sobre la alegría).

87 La alegría cristiana es una realidad que no se describe fácilmente, porque es espiritual y también forma
parte del misterio. Quien verdaderamente cree que Jesús es el Verbo Encarnado, el Redentor del Hombre,
no puede menos de experimentar en lo intimo un sentido de alegría inmensa, que es consuelo, paz,
abandono, resignación, gozo. . . ¡No apaguéis esta alegría que nace de la fe en Cristo crucificado y
resucitado! ¡Testimoniad vuestra alegría! ¡Habituaos a gozar de esta alegría! (JUAN PABLO II, Aloc.
241111979).

88 La alegría espiritual es el principal remo en esta navegación nuestra (SAN PEDRO DE ALC¡NTARA, Trat.
de la oración y meditación,11,4, aviso 1&deg;).

La alegría, necesaria para hacer el bien

89 Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio, el triste
siempre obra el mal (PASTOR DE HERMAS, Mand. 10,1).

Alegría y dolor

90 Vuestras pequeñas cruces de hoy pueden ser sólo una señal de mayores dificultades futuras. Pero la
presencia de Jesús con nosotros cada dfa hasta elfin del mundo (Mt 28,20) es la garantía más entusiasta y,
al mismo tiempo, más realista de que no estamos solos, sino que Alguien camina con nosotros como aquel
día con los dos entristecidos discípulos de Emaús (cfr. Lc 24,13 ss) (JUAN PABLO II, Disc. IIII-1980).

91 El amor trae consigo la alegría, pero es una alegría que tiene sus raíces en forma de cruz. Mientras
estemos en la tierra y no hayamos llegado a la plenitud de la vida futura, no puede haber amor verdadero
sin experiencia del sacrificio, del dolor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,43).
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Los santos han vivido siempre con alegría

92 Los santos, mientras vivían en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran
celebrando la Pascua (SAN ATANASIO, Carta 14).

93 Los seguidores de Cristo viven contentos y alegres y se glorían de su pobreza más que los reyes de su
diadema (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,38).

Generosidad y alegría

94 "Quien practique la misericordiaódice el Apóstoló, que lo haga con alegría": esta prontitud y diligencia
duplicarán el premio de tu dádiva. Pues lo que se of rece de mala gana y por fuerza no resulta en modo
alguno agradable ni hermoso (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disert. 14 sobre amor a los pobres).

95 Si dieres el pan triste, el pan y el mérito perdiste (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 48).

96 El mercader no se entristece gastando en las ferias lo que tiene para adquirir sus mercancías; pero tú te
entristeces (hace referencia al joven rico) dando polvo a cambio de la vida eterna (SAN BASILIO, en Catena
Aurea, vol. VI, p. 313).

Alegría y filiación divina

97[. . . ] si confiáis en la divina Providencia, si os abandonáis en sus brazos omnipotentes, nunca os faltarán
los medios para servir a Dios, a la Iglesia Santa, a las almas, sin descuidar ninguno de vuestros deberes; y
gozaréis además de una alegría y de una paz que mundus dare non potest (cfr. Jn 14,27), que la posesión
de todos los bienes terrenos no puede dar (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios,117).

:La alegría, consecuencia del amor y de la lucha ascética

98 Sin lucha, no se logra la victoria; sin victoria, no se alcanza la paz. Sin paz, la alegría humana será sólo
una alegría aparente [. . . ] (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,82).

99 Mas esta fuerza tiene el amor, si es perfecto: que olvida mas nuestro contento por contentar a quien
amamos. Y verdaderamente es así, que, aunque sean grandisimos trabajos, entendiendo contentamos a
Dios, se nos hacen dulces (SANTA TERESA, Fundaciones,5,10).

100 El amor produce en el hombre la perfecta alegría. En efecto, sólo disfruta de veras el que vive en
caridad (SANTO TOMAS Sobre la caridad,1. c. ,205).

:Jesucristo cambia las penas en gozo

101 En la tierra hasta la alegría suele parar en tristeza; pero para quien vive según Cristo, incluso las penas
se truecan en gozo (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,18).

La alegría y la esperanza del cielo

102 En una piadosa permisión, les permitió gozar (en el Tabor) durante un tiempo muy corto la
contemplación de la alegría que dura siempre, para hacerles sobrellevar con mayor fortaleza la adversidad
(SAN BEDA, Coment. sobre S. Marcos,8).
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103 Porque el reino de Dios está dentro de vosotros. Quizás da a conocer que el reino de los cielos está en
nosotros para manifestar la alegría que produce en nuestras almas el Espíritu Santo; ella es como la imagen
y el testimonio de la constante alegría que disfrutan las almas de los santos en la otra vida (SAN
GREGORIO DE NISA, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 279).

104 Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de que todo lo de este
mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro
entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatirá el infortunio, ni nos llenará de soberbia la prosperidad, porque
consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias (CAS!ANO, Instituciones,9).

105 El gozo en el Señor debe ir creciendo continuamente, mientras que el gozo en el mundo debe ir
disminuyendo hasta extinguirse. Esto no debe entenderse en el sentido de que no debamos alegrarnos
mientras estemos en el mundo, sino que es una exhortación a que, aun viviendo en el mundo, nos
alegremos ya en el Señor (SAN AGUSTIN, Sermón 171).

106 Entonces será la alegría plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por
alimento la leche de la esperanza, sino el manjar sólido de la posesión. Con todo, también ahora, antes de
que esta posesión llegue a nosotros, antes de que nosotros lleguemos a esta posesión, podemos
alegrarnos ya con el Señor. Pues no es poca la alegría de la esperanza, que ha de convertirse luego en
posesión (SAN AGUSTIN, Sermón 21).

La Sagrada Eucaristía, fuente de alegría

107 Cristo instituyó este sacramento (de la Sagrada Eucaristía) [. . . ]; y lo dejó a los suyos como singular
consuelo en las tristezas de su ausencia (SANTO TOMÁS, Opúsculo 57, Fiesta del Cuerpo de Cristo).

108 Cada vez que nos reunimos en la Eucaristía somos fortalecidos en la santidad y renovados en la
alegría, pues la alegria y la santidad son el resultado inevitable de estar más cerca de Dios. Cuando nos
alimentamos con el pan vivo que ha bajado del cielo, nos asemejamos más a nuestro Salvador resucitado,
que es la fuente de nuestra alegría, una alegría que es para todo el pueblo (Lc 2,10). Que la alegría y la
santidad abunden siempre en vuestras vidas y florezcan en vuestros hogares. Y que la Eucaristía sea [. . . ]
el centro de vuestra vida, la fuente de vuestra alegría y de vuestra santidad (JUAN PABLO Il, Hom. 2II1981).

Alegría y rectitud de intención

109 Siempre estarás gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida, y si la esperanza
del premio suaviza y alivia las penalidades de este mundo (SAN BASILIO, Hom. sobre la alegría).

Alegría en las fiestas

110 Las fiestas se han hecho para promover la alegría espiritual, y esa alegría la produce la oración; por lo
cual en día festivo se han de multiplicar las plegarias (SANTO TOMÁS, Sobre los mandamientos,1 c. ,245).

111 La resurrección de Cristo es vida para los difuntos, perdón para los pecadores, gloria para los santos.
Por esto el salmista invita a toda la creación a celebrar la resurrección de Cristo, al decir que hay que
alegrarse y llenarse de gozo en este día en que resucitó el Señor (SAN M¡XIMO DE TURIN, Sermón 53).

AMISTAD

Citas de la Sagrada Escritura

Entre Dios y los hombres justos: Sg 7,27; Is 41,8.


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Amistad fraterna entre David y Jonatán: 1Sam,18,13; 2Sam 1,26.

La amistad no tiene precio: Si 4,912; Si 7,20.

Elección de los amigos: Si 13: 1 ss.

El verdadero y el falso amigo: Si 37, I ss.

Los males amigos: Pr I,816.

Amigos y vecinos: Pr 27,10-22.

El amigo ama en todo tiempo, es un hermano para el día de la desventura. Pr 17,17.

A sus discípulos, Jesús los honró con el titulo de amigos: Jn 11,53 ss.

Incluso a Judas, después de la traición: Mt 26,50.

No rechazó la amistad de <publicanos y pecadores: Lc 7,34.

Los amigos de Betania: Lc 10,38-42; Jn 11,1-44; 12,18.

La mayor prueba de amistad, dar la vida: Jn 15,13.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando: Jn 15,14.

No os llamo siervos, sino amigos: Jn 15,15.

Pablo envia saludos a sus amigos en la fe: Rm 16,89; Tt 3,15.

Juan envia saludos a los amigos, <a cada uno en particular>: 3Jn 15.

Amistad entre los primeros cristianos: 3Jn 1; 1P 5,13; Col 4,14; 2Tm 4,11; Phl 24; Tt 1,4; etc.

<Un amigo fiel es poderoso protector; el que le encuentra halla un tesoroí>. Si 6,14.

El perfume y el incienso alegran el corazón y la dulzura del amigo consuela el alma. Pr 27,9.

No cambies un amigo por dinero [. . . 1. Si 7,20.

La amistad verdadera

112 El amigo verdadero no puede tener, para su amigo, dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera,
exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos. El amigo es fuerte y sincero
en la medida en que, de acuerdo con la prudencia sobrenatural, piensa generosamente en los demás, con
personal sacrificio. Del amigo se espera la correspondencia al clima de confianza, que se establece con la
verdadera amistad; se espera el reconocimiento de lo que somos y, cuando sea necesaria, también la
defensa clara y sin paliativos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, en Gran Enciclopedia Rialp, vol. 2p 101).

113 No todo amor tiene razón de amistad, sino el amor que entraña benevolencia, es decir, cuando de tal
manera amamos a alguien que queremos para él el bien [. . . ]. Es preciso también que el amor sea mutuo,
pues el amigo es amigo para el amigo. Esta correspondida benevolencia se funda en alguna comunicación
(SANTO TOMÁS, Suma Teológica,22, q. 23, a. 1).

114 Esta es la verdadera, la perfecta, la estable y constante amistad: la que no se deja corromper por la
envidia; la que no se enfría por las sospechas; la que no se disuelve por la ambición; la que, puesta a
prueba de esta manera, no cede; la que, a pesar de tantos golpes, no cae; la que, batida por tantas injurias,
se muestra inflexible (BEATO ELREDO, Trat. sobre la amistad espiritual,3).
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115 Nadie puede ser conocido sino en función de la amistad que se le tiene (SAN AGUSTIN, Sermón 83).

116 Hay más amistad en amar que en ser amado (SANTO TOMAS, Suma Teológica 22, q. 27, a. 1).

117 La amistad que puede acabar, nunca fue verdadera amistad (SAN AMBROSIO, Trat. sobre los oficios
de los ministros).

118 Quien es verdaderamente amigo, alguna vez corrige, nunca adula (SAN BERNARDO, Epístola 34).

119 Es propio del amigo hacer bien a los amigos, principalmente a aquellos que se encuentran más
necesitados (SANTO Tomás, Etica a Nicómaco,9,13)

La amistad se fortalece con la caridad

120 No hay amistad verdadera sino entre aquellos que Tú aúnas entre sí por medio de la caridad (SAN
AGUST;N, Confesiones,4).

121 Si una desatención, un perjuicio en los intereses, la vana gloria, la envidia, o cualquier otra cosa
semejante, bastan para deshacer la amistad, es que esa amistad no dio con la raíz sobrenatural (SAN JUAN
CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,60).

122 Cuando encuentro a un hombre inflamado por la caridad cristiana y que por medio de ella se ha hecho
mi amigo fiel, los planes y pensamientos que le confío, no los confió sólo a un hombre, sino a Aquel en
quien él vive para ser así. Dios es amor, y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él
(SAN AGUSTIN, Carta 73).

123 Esta paz no se logra ni con los lazos de la más intima amistad ni con una profunda semejanza de
carácter, si todo ello no está fundamentado en una total comunión de nuestra voluntad con la voluntad de
Dios. Una amistad fundada en deseos pecaminosos, en pactos que arrancan de la injusticia y en el acuerdo
que parte de los vicios nada tiene que ver con el logro de esta paz (SAN LEON MAGNO, Sermón 95, sobre
las bienaventuranzas).

Amistad con Jesucristo

124 Buscas la compañía de amigos que con su conversación y su afecto, con su trato, te hacen más
llevadero el destierro de este mundo. . . , aunque los amigos a veces traicionan. No me parece mal. Pero. . .
¿cómo no frecuentas cada día con mayor intensidad la compañía, la conversación con el Gran Amigo, que
nunca traiciona? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 88).

125 ¿Qué más queremos que tener un tan buen Amigo al lado, que no nos dejará en los trabajos y
tribulaciones, como hacen los del mundo? (SANTA TERESA, Vida,22,67,12,14).

126 La amistad divina es causa de inmortalidad para todos los que entran en ella (SAN IRENEO, Trat.
contra las herejías,4).

127 ¡Qué grande es la misericordia de nuestro Creador! No somos ni siervos dignos y nos llama amigos.
¡Qué grande es la dignidad del hombre al ser amigo de Dios! (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 27 sobre los
Evang. ).
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128 Cristo, Cristo resucitado, es el compañero, el Amigo. Un compañero que se deja ver sólo entre
sombras, pero cuya realidad llena toda nuestra vida, y que nos hace desear su compañía definitiva (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,116).

Apostolado a través de la amistad

129 La amistad crea una armonia de sentimientos y de gustos que prescinde del amor de los sentidos, pero,
en cambio, desarrolla hasta grados muy elevados, e incluso hasta el heroísmo, la dedicación del amigo al
amigo.

Creemos que los encuentros, incluso casuales y provisionales de las vacaciones, dan ocasión a almas
nobles y virtuosas para gozar de esta relación humana y cristiana que se llama amistad. Lo cual supone y
desarrolla la generosidad, el desinterés, la simpatía, la solidaridad y, especialmente, la posibilidad de
mutuos sacrificios.

Será fácil, pura, fuerte la amistad, si está sostenida y alimentada por aquella peculiar y sublime comunión de
amor, que un alma cristiana debe tener con Cristo Jesús (PABLO VI, Aloc. 26778).

130 Conviene que Dios haga la voluntad del hombre respecto a la salvación de otro en proporción a su
amistad (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,12, q. 114, a. 6).

131 Si os dirigís a Dios, procurad no ir solos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 4 sobre los Evang. ).

132 Cuando uno tiene amistad con alguien, quiere el bien para quien ama como lo quiere para si mismo, y
de ahí ese sentir al amigo como otro yo (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,12, q. 28, a. 1, c).

133 Vi la gran merced que hace Dios a quien pone en compañía de los buenos (SANTA TERESA, Vida,2,4).

134 Vive tu vida ordinaria; trabaja donde estás, procurando cumplir los deberes de tu estado, acabar bien la
labor de tu profesión o de tu oficio, creciéndote, mejorando cada jornada. Sé leal, comprensivo con los
demás y exigente contigo mismo. Sé mortificado y alegre. Ese será tu apostolado. Y, sin que tú encuentres
motivos, por tu pobre miseria, los que te rodean vendrán a ti, y con una conversación natural, sencilla a la
salida del trabajo, en una reunión de familia, en el autobús, en un paseo, en cualquier parte charlaréis de
inquietudes que están en el alma de todos, aunque a veces algunos no quieran darse cuenta; las Irán
entendiendo más, cuando comiencen a buscar de verdad a Dios (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios 273).

135 Así como muchas veces basta una sola mala conversación para perder a una persona, no es raro
tampoco que una conversación buena la convierta o le haga evitar el pecado. ¡Cuántas veces, después de
haber conversado con alguien que nos habló del buen Dios, nos hemos sentido vivamente inclinados a El y
habremos propuesto portarnos mejor en adelante!. . . Esto es lo que multiplicaba tanto el número de los
santos en los primeros tiempos de la Iglesia; en sus conversaciones no se ocupaban de otra cosa que de
Dios. Con ello los cristianos se animaban unos a otros, y conservaban constantemente el gusto y la
inclinación hacia las cosas de Dios (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el precepto 1&ordm;. del
Decálogo).

136 Esas palabras, deslizadas tan a tiempo en el oído del amigo que vacila; aquella conversación
orientadora, que supiste provocar oportunamente; y el consejo profesional, que mejora su labor
universitaria; y la discreta indiscreción, que te hace sugerirle insospechados horizontes de celo. . . Todo eso
es "apostolado de la confidencia". (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 973).

La envidia corrompe la amistad


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137 Así nos lo dice Salomón: El hombre es envidiado por su propio compañero (Si 4,4). Y así sucede en
verdad. El escita no envidia al egipcio, sino cada uno al de su misma nación; y entre los habitantes de una
misma nación no existe envidia entre los que no se conocen, sino entre los muy familiares; y entre éstos, a
los primeros que se envidia es a los vecinos y a los que ejercen el mismo arte o profesión, o con quienes se
está unido por algún parentesco; y aun entre estos últimos, a los de la misma edad, a los consanguíneos y a
los hermanos. Y, en suma, así como la niebla es una epidemia propia del trigo, así también la envidia es la
plaga de la amistad (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).AMOR

Citas de la Sagrada Escritura

Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos. Jn 15,13

El que no ama permanece en la muerte. 1Jn 3,14.

El que ama, construye. 1Co 8,1.

El verdadero amor es "paciente y benigno" 1Co 13,4.

Hacerlo todo por amor: 1Co 16,14.

Es también un fruto del Espíritu Santo: Ga 5,22.

Dios es Amor. 1Jn 4,8.

No hay temor en el verdadero amor: 1Jn 4,18.

Es la señal que distingue al cristiano: Jn 15,12.

El amor es fuerte como la muerte |. . . ] Ct 8,6.

El amor verdadero

138 Tales almas son siempre aficionadas a dar mucho más que no a recibir, y aún con el mismo Criador les
acaece esto. Y esta afición santa merece nombre de amor, que esotras aficiones bajas tiénenle usurpado el
nombre (SANTA TERESA, Camino de perfección 6,7).

139 Nadie hay que no ame, pero lo que interesa es cuál sea el objeto de su amor. No se nos dice que
amemos, sino que elijamos a quién amar (SAN AGUSTIN, Sermón 34)

140 El amor es la explicación de todo. Un amor que se abre al otro en su individualidad irrepetible y le dice
la palabra decisiva: "quiero que tú seas". Si no se comienza por esta aceptación del otro, como quiera que
se presente, reconociendo en él una imagen real, aunque empañada, de Cristo, no se puede decir que se
ama verdaderamente (JUAN PABLO II Aloc. 13lV1980).

141 El amor ilumina el corazón (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad, I. c. , p. 205).

142 No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (SAN ACUSTIN, Sermón
311).

143 Es también característico del amor ir transformando al amante en el amado. Por lo cual, si amamos lo
vil y caduco, nos convertimos en viles e inseguros: Se hicieron despreciables como las cosas que amaban
(Os 9,10). Pero si amamos a Dios, nos divinizamos, porque el que se une al Señor, se hace un solo espiritu
con El (1Co 6,17) (SANTO TOMAS, Sobre la caridad,1. c. ,202).
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144 Hay más amistad en amar que en ser amado (SANTO TOMAS, Suma Teológica,22, q. 27, a. l).

145 Todo amor, desde el momento en que es auténtico, puro y desinteresado, lleva en si mismo su
justificación Amar gratuitamente es un derecho inalienable de la persona, inclusoóhabría que decir sobre
todoócuando el Amado es Dios mismo (JUAN PABLO II, Aloc. 2VI1980).

146 El amor basta por si solo, satisface por si solo y por causa de si. Su mérito y su reIino se identifican con
él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste
en su misma práctica. Amo porque amo, amo para amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su
principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma
(SAN BERNARDO, Sermón 83).

147 Esto es en verdad el amor: obedecer y creer al que se ama (SAN AGUSTIN, Hom. sobre S. Juan,74).

Conocer y amar

148 El conocimiento es causa del amor por la misma razón por la que lo es el bien, que no puede ser
amado si no es conocido (SANTO TOMAS, Suma Teológica,12, q. 27, a. 2).

149 El amor es más unitivo que el conocimiento (SANTO TOMAS, Suma Teológica,12, q. 28, a. l).

El privilegio del hombre es poder amar

150 El gran privilegio del hombre es poder amar, trascendiendo así lo efímero y lo transitorio. Puede amar a
las otras criaturas, decir un tú y un yo llenos de sentido. Y puede amar a Dios, que nos abre las puertas del
cielo [. . . ] (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,48).

151 El amor reviste de gran dignidad al hombre (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. ,207).

"Nuestro corazón está hecho para amar"

152 Este corazón nuestro ha nacido para amar. Y cuando no se le da un afecto puro y limpio y noble, se
venga y se inunda de miseria. El verdadero amor de Diosóla limpieza de vida, por tantoóse halla igualmente
lejos de la sensualidad que de la insensibilidad, de cualquier sentimentalismo como de la ausencia o dureza
de corazón (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,183).

153 Mi peso es el amor (SAN AGUSTIN, Confesiones,13).

El amor a Dios hace posible y fortalece el amor humano

154 No es el amor pasional y sensible, sino la caridad que viene de Dios, la que afianza las buenas
relaciones entre los casados (SAN AGUSTIN, Sermón 51).

155 El Señor, por un don especial de su gracia y de su caridad, se ha dignado sanar, perfeccionar y elevar
este amor (humano). Tal amor, que junta al mismo tiempo lo divino y lo humano, conduce a los esposos a un
libre y mutuo don de si mismos, demostrado en la ternura de obras y afectos, y penetra toda su vida. De ahí
que sea algo muy superior a la mera inclinación erótica que, cultivada en forma egoísta, desaparece pronto
y miserablemente (CONC. VAT. Il, Const. Caudiam et spes,49).

156 El amor que tiene por motivo a Cristo es firme, inquebrantable e indestructible. Nada, ni las calumnias,
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ni los peligros, ni la muerte ni cosa semejante será capaz de arrancarlo del alma. Quien así ama, aun
cuando tenga que sufrir cuanto se quiera, no dejará nunca de amar si mira el motivo por el que ama. El que
ama por ser amado terminará con su amor apenas sufra algo desagradable; pero quien está unido a Cristo
jamás se apartará de ese amor (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,60).

Amor saca amor

Amor saca amor (SANTA TERESA, Vida,22,14). 157

158 Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor (SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta a la M. M. a de la
Encarnación, en Vida, BA C, Madrid 1950, p. 1322).

159 De todos los movimientos del alma, de sus sentimientos y de sus afectos, el amor es el único que
permite a la criatura responder a su Creador, si no de igual a igual, al menos de semejante a semejante
(SAN BERNARDO, Sermón,83 sobre el Cantar de los Cantares).

El amor pide correspondencia

160 Esto es lo primero en la intención del amante: que sea correspondido por el amado. A esto tienden, en
efecto, todos los esfuerzos del amante, a atraer hacia si el amor del amado, y si esto no ocurre, es preciso
que el amor se disuelva (SANTO TOMAS, Suma contra los Centiles, lll,151).

161 Dice Aristóteles que "amar es querer el bien para alguien", y siendo esto así, el movimiento del amor
tiene dos términos: el bien que se quiere para alguien [. . . ] y ese alguien para quien se quiere aquel bien
(SANTO TOMÁS, Suma Teológica,12, q. 26, a. 4).

162 Nada hay que mueva tanto a amar como el pensamiento, por parte de la persona amada, de que aquel
que la ama desea en gran manera verse correspondido (SAN JUAN CR! SOSTOMO, Hom. sobre la 2a
Epístola a los Corintios,14).

163 El verdadero amor crece con las dificultades; el falso, se apaga . Por experiencia sabemos que, cuando
soportamos pruebas difíciles por alguien a quien queremos, no se derrumba el amor, sino que crece. Aguas
torrenciales (esto es, abundantes tribulaciones) no pudieron apagar el amor (Ct 8,7). Y así los santos, que
soportan por Dios contrariedades, se afianzan en su amor con ello; es como un artista, que se encariña más
con la obra que más sudores le cuesta (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. , p. 212).

164 Todo lo duro que puede haber en los mandamientos lo hace llevadero el amor. . . ¿Qué no hace el
amor. . . ? Ved cómo trabajan los que aman: no sienten lo que padecen, redoblan sus esfuerzos a tenor de
las dificultades (SAN AGUSTIN, Sermón 96).

165 No es posible separar el amor del dolor ni el dolor del amor; por esto, el alma enamorada se alegra en
sus dolores y se regocija en su amor doliente (SAN PABLO DELA CRUZ, Carta 1). .

166 [. . . ] el amor se adquiere en la fatiga espiritual. El amor crece en nosotros y se desarrolla también entre
las contradicciones, entre las resistencias que se le oponen desde el interior de cada uno de nosotros, y a la
vez <desde fuera>, esto es, entre las múltiples fuerzas que le son extrañas e incluso hostiles (JUAN PABLO
II, Hom. 3II1980).

Felicidad y amor

167 No puede llamarse feliz quien no tiene lo que ama, sea lo que fuere; ni el que tiene lo que ama si es
pernicioso; ni el que no ama lo que tiene, aun cuando sea lo mejor (SAN AGUSTIN, Sobre las costumbres
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de la Iglesia,1).

168 El amor conduce a la felicidad. Sólo a los que lo tienen se les promete la bienaventuranza eterna. Y sin
él, todo lo demás resulta insuficiente (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. ,204).

169 El amor produce en el hombre la perfecta alegría. En efecto, sólo disfruta de veras el que vive en
caridad (SANTO TOMASí Sobre la caridad,1. c. ,205).

El amor no conoce limite

170 Cuanto más amo, me siento todavía más deudor (SAN AGUSTiN, Epístola 192).

171 La fuerza del amor no mide las posibilidades. Ignora las fronteras. El amor no discierne, no reflexiona,
no conoce razones. El amor no se resigna ante la imposibilidad, no se intimida ante ninguna dificultad (SAN
PEDRO CRISÓLOGO,Sermón 147).

172 Todo amor auténtico vuelve a proponer en cierta medida la valoración primigenia de Dios, repitiendo
con el Creador, en referencia a cada individuo humano concreto, que su existencia es "algo muy bueno" (Gn
I,31). ¿Cómo no recordar, a este respecto, la insistencia con que San Pablo retorna sobre la dimensión
universal de la caridad? El afirma que se ha hecho esclavo de todos (cfr. 1Co 9,19), que se ha hecho todo
para todos (1Co 9,22), que se esfuerza por "agradar a todos en todo" (1Co 10,33); y exhorta: "mientras hay
tiempo, hagamos bien a todos" (Ga 6, IO) (JUAN PABLO 11, Aloc. 13lV1980).

Amor y esperanza

173 El que alguien nos ame hace que nosotros esperemos en él; pero el amor a él es causado por la
esperanza que en él tenemos (SANTO TOMAS, Suma Teológica,12, q. 40, a. 7).

174 El amor a Dios es el amor por excelencia. Es, como he dicho, amor sin interés propio; todo lo que desea
y quiere es ver al alma que ama rica de los bienes del cielo. Esta sí es voluntad, y no estos quereres
desastrados de por acá, y aún no digo de los malos, que de ésos Dios nos libre (SANTA TERESA, Camino
de perfección 7, I).

175 ¡No hay más amor que el Amor! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 417).

176 La humildad, necesaria para amar. Cuanto más vacíos estamos de la hinchazón de la soberbia más
llenos estamos de amor (SAN AGUSTIN, Trat. sobre la Santísima Trinidad,8).

El amor se manifiesta en las obras

177 El amor se manifiesta mejor con hechos que con palabras (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre
Jesucristo).

178 Cuentan de un alma que, al decir al Señor en la oración "Jesús, te amo", oyó esta respuesta del cielo:
"Obras son amores y no buenas razones". Piensa si acaso tú no mereces también ese cariñoso reproche (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 933).

La recompensa del amor es poder amar más

179 La paga y el jornal del amor es recibir más amor hasta llegar al colmo del amor El amor sólo con amor
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se paga (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,9,7).

Hacerlo todo por amor

180 Este breve mandato se te ha dado de una vez para siempre: Ama y haz lo que quieras; si te callas, calla
por amor; si hablas, habla por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor; ten la raíz
del amor en el fondo de tu corazón: de esta raíz solamente puede salir lo que es bueno (SAN AGUSTIN,
Coment. a la 1. a Epfstola de S. Juan,7).

Sólo el amor construye

181 Me convencí de que sólo el amor aproxima lo que es diferente y realiza la unión en la diversidad. Las
palabras de Cristo Un precepto nuevo os doy: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado (Jn
13,34), me parecían entonces, por encima de su inigualable profundidad teológica, como germen y principio
de la única transformación lo suficientemente radical como para ser apreciada por un joven. Germen y
principio de la única revolución que no traiciona al hombre Sólo el amor verdadero construye (JUAN PABLO
II, Aloc. lVII1980).

182 Cada uno de los hombres (y toda la humanidad) vive <entre> el amor y el odio. Si no acepta el amor, el
odio encontrará fácilmente acceso a su corazón y comenzará a invadirlo cada vez más, trayendo frutos
siempre más venenosos (JUAN PABLO II, Hom. 3II1980).

AMOR A DIOS

Citas de la Sagrada Escritura

Yo soy el Señor tu Dios [. . . ]. No tendrás otros dioses fuera de mi. Ex 20,2-3.

Escrito está: Adorarás al Señor tu Dios y a El sólo servirás Lc 4,8; Mt 4,10.

Adorad a Aquel que hizo el cielo, y la tierra, y el mar, y las fuentes de las aguas. Ap 14,7.

El ángel dijo: Adora a Dios. Ap 22,9.

Dios es espíritu y, por lo mismo, los que le adoran, en espiritu y en verdad deben adorarle. Jn 4,24.

El le dijo: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Mt 22,37; Dt
6,4-9; 11,13-19.

Pues éste es el amor de Dios, que guardemos sus preceptos. . . 1Jn 5,3.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la
desnudez, el peligro, la espada? Rm 8,35.

Respondió Jesús y les dijo: Si alguno me ama guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y
en él haremos morada. Jn 14,23.

El que recibe mis preceptos y los guarda, ése es el que me ama; el que me ama a mí será amado de mi
Padre, y yo le amaré y le manifestaré a él. Jn 14,21.

[. . . ] Escrito está, ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para
los que le aman. 1Co 2,9.

[. . . ] Sean los que te aman como el sol cuando nace con toda su fuerza. Jdt 5,31.

"Por lo cual te digo que le son perdonados sus muchos pecados, porque amó mucho. Pero a quien poco se
le perdona poco ama. Lc 7,47.

Guarda Yave a cuantos le aman [. . . ] Ps 144,20.


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Para los que aman a Dios todo ocurre para su bien. cfr. Rm 8,28.

Amar a Dios con todo el corazón

183 ¡Qué dulces y llenas de amor son las obras de Dios en nosotros! Si alguno pudiera conocerlas, se
encendería tal fuego de amor en su corazón que, si pudiese extenderse y realizar su obra como lo hace el
fuego material, en un instante consumiría todo lo que puede arder. Hablo así viendo la vehemencia
inexplicable del divino amor (SANTA CATALINA DE GÉNOVA, Le libre arbitre, en "Études Carmelitaines"
1959).

184 En resumen: amar significa viajar, correr hacia el objeto amado. Dice la Imitación de Cristo: el que ama
"currit, volat, laetatur", corre, vuela, goza (III,5,4). Asi pues, amar a Dios es un viajar con el corazón hacia
Dios. Viaje bellísimo. Cuando era muchacho me entusiasmaban los viajes descritos por Julio Verne [. . . ].
Pero los viajes del amor de Dios son mucho más interesantes (JUAN PABLO I, Aud. gen. 27-9-1978).

185 El viaje comporta a veces sacrificios. Pero éstos no nos deben detener. Jesús está en la cruz, ¿lo
quieres besar? No puedes por menos de inclinarte hacia la cruz y dejar que te puncen algunas espinas de la
corona que tiene la cabeza del Señor. No puedes hacer lo que el bueno de San Pedro, que supo muy bien
gritar Viva Jesús en el monte Tabor, donde había gozo, pero ni siquiera se dejó ver junto a Jesús en el
monte Calvario, donde había peligro y dolor (JUAN PABLO I, Aud. gen. 27-9-1978).

186 Has querido que nosotros te amáramos, porque en rigor no podíamos conseguir la salvación más que
amándote. Y nosotros ni podíamos amarte, a menos que este amor viniera de ti. Como lo afirma tu apóstol
predilecto, tú nos amaste primero y tú amas primero a los que te aman (cfr. 1Jn 4,10). Pero nosotros te
amamos por la caridad y el amor que tú mismo has puesto en nosotros (GUILLERMO DE SANTHIERRY, La
contemplación de Dios,14).

187 Está escrito: Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas
[. . . ] (cfr. Dt 6,5-9). Aquel "todo", repetido y llevado a la práctica con tanta insistencia, es en verdad la
bandera del maximalismo cristiano. Y es justo: Dios es demásiado grande, merece demásiado El de
nosotros, para que podamos echarle, como a un pobre Lázaro, apenas unas pocas migajas de nuestro
tiempo y de nuestro corazón El es un bien infinito y será nuestra felicidad eterna; el dinero, los placeres, las
fortunas de este mundo, en comparación, son apenas fragmentos de bien y momentos fugaces de felicidad.
No seria sabio dar tanto de nosotros a estas cosas y poco de nosotros a Jesús (JUAN PABLO I, Aud. gen.
27-91978).

188 Se te manda que ames a Dios de todo corazón, para que le consagres todos tus pensamientos; con
toda tu alma, para que le consagres tu vida; con toda tu inteligencia, para que consagres todo tu
entendimiento a Aquel de quien has recibido todas estas cosas. No deja parte alguna de nuestra existencia
que deba estar ociosa y que dé lugar a que quiera gozar de otra cosa. Por tanto, cualquier cosa que
queramos amar, diríjase también hacia el punto donde debe fijarse toda la fuerza de nuestro amor. Un
hombre es muy bueno cuando toda su vida se dirige hacia el Bien inmutable (SAN AGUSTIN, en Catena
Aurea, vol. lll, p. 89).

189 Considera lo más hermoso y grande de la tierra. . . , lo que place al entendimiento y a las otras
potencias. . . , y lo que es recreo de la carne y de los sentidos. . . Y el mundo, y los otros mundos, que brillan
en la noche: el Universo entero. Y eso, junto con todas las locuras del corazón satisfechas. . . , nada vale, es
nada y menos que nada, al lado de ¡este Dios mío!ó¡tuyo!ó, tesoro infinito, margarita preciosísima,
humillado, hecho esclavo, anonadado con forma de siervo en el portal donde quiso nacer, en el taller de
José, en la Pasión y en la muerte ignominiosa. . . y en la locura de Amor de la Sagrada Eucaristía (J.
ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 432).

190 Diliges Dominum Deum ex toto corde tuo, et in tota anima tua, et in tota mente tua. ¿Qué queda de tu
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corazón para amarte a ti mismo? ¿Qué, de tu alma? ¿Qué, de tu mente? Ex toto, con todo, dice. Todo te
exige el que todo te ha dado (SAN AGUSTIN, Sermón 34).

Amor a Dios sobre todas las cosas

191 Y si lo que ama no lo posee totalmente, tanto sufre cuanto le falta por poseer [. . . l. Mientras esto no
llega, está el alma como en un vaso vacio que espera estar lleno; como el que tiene hambre y desea la
comida; como el enfermo que llora por su salud; y como el que está colgado en el aire y no tiene dónde
apoyarse (SAN JUAN DE LA CRUz, Cántico espiritual,9,6).

192 No seria justo decir: "0 Dios o el hombre". Deben amarse "Dios y el hombre"; a este ultimo, nunca más
que a Dios o contra Dios o igual que a Dios. En otras palabras: el amor a Dios es ciertamente prevalente,
pero no exclusivo. La Biblia declara a Jacob santo (Da 3,35) y amado por Dios (Mt 1,27, Rm 9. 13); lo
muestra empleando siete años en conquistar a Raquel como mujer, y le parecen pocos años, aquellos
añosótanto era su amor por ellaó(Gn 29,20). Francisco de Sales comenta estas palabras: "Jacob -escribe-
ama a Raquel con todas sus fuerzas y con todas sus fuerzas ama a Dios; pero no por ello ama a Raquel
como a Dios, ni a Dios como a Raquel. Ama a Dios como su Dios sobre todas las cosas y más que a si
mismo; ama a Raquel como a su mujer sobre todas las otras mujeres y como a si mismo. Ama a Dios con
amor absoluto y soberanamente sumo, y a Raquel con sumo amor marital; un amor no es contrario al otro,
porque el de Raquel no viola las supremas ventajas del amor de Dios" (JUAN PABLO I, Aud. gen. 27-9-
1978).

Amar a Dios sin medida

193 Señor, que yo te ame siempre más. También aquí está la obediencia a un mandamiento de Dios, que ha
puesto en nuestro corazón la sed del progreso. Desde los palafitos, desde las cavernas, desde las cabañas,
hemos pasado a las casas, a los palacios, a los rascacielos; desde el viajar a pie, a lomo de mulo o de
camello, a las carrozas, a los trenes, a los aviones. Y se desea progresar todavía con medios más rápidos,
alcanzando siempre metas más lejanas. Pues amar a Dios [. . . ] es también un viaje: Dios lo quiere siempre
más intenso y perfecto. Ha dicho a todos los suyos: Vosotros sois la luz del mundo, la sal de la tierra (Mt
5,48), sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt 5,48). Esto significa: amar a Dios no poco,
sino mucho; no detenerse en el punto al cual se ha llegado, sino con su ayuda progresar en el amor (JUAN
PABLO I, Aud. gen. 27-9-1978).

194 La medida del amor a Dios es amarlo sin medida (SAN BERNARDO, Sermón 6, sobre el amor a Dios).

195 La medida y regla de la virtud teologal es el mismo Dios; nuestra fe se regula según la verdad divina;
nuestra caridad según la bondad de Dios; y nuestra esperanza, según la intensidad de su omnipotencia y
misericordia. Y ésta es una medida que excede de tal manera a toda capacidad humana que el hombre
nunca puede amar a Dios tanto como debe ser amado, ni creer o esperar en El tanto como se debe; luego
mucho menos llegará al exceso en tales acciones (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,1-2, q. 54, a. 4, c).

196 [. . . ] quien no quisiera amar a Dios más de lo que le ama, de ninguna manera cumpliná el precepto del
amor (SANTO TOMÁS, Coment. a la Epístola a los Hebreos,6,1).

197 No está permitido querer con amor menguado [. . . ], pues debéis llevar grabado en vuestro corazón al
que por vosotros murió clavado en la Cruz (SAN AGUSTiN, Sobre la Santa virginidad,55).

198 Señor: que tenga peso y medida en todo. . . menos en el Amor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino,
n. 427).

199 El hombre nunca puede amar a Dios tanto como El debe ser amado (SANTO TOMÁS, Suma
Teológica,1-2, q. 6, a. 4 e).
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200 Cuanto más amo, más deudor me siento cada día (SAN AGUSTIN, Epístola 192).

Amar al prójimo por Dios (Ver CARIDAD)

201 A algunas personas es fácil amarlas; a otras, es difícil: no son simpáticas, nos han ofendido o hecho
mal; sólo si amo a Dios en serio, llego a amarlas en cuanto hijas de Dios y porque El me lo manda. Jesús ha
fijado también cómo amar al prójimo, esto es, no sólo con el sentimiento, sino con los hechos: [. . . ] tenia
hambre en la persona de mis hermanos más pequeños, ¿me habéis dado de comer? ¿Me habéis visitado
cuando estaba enfermo? (cfr. Mt 5,34 ss) (JUAN PABLO I, Aud. gen. 27-9-78).

202 Amarás a tu pródimo como a ti mismo; pero tratándose del amor que se debe profesar a Dios, no se
señala limite alguno (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 38 sobre los Evang. ).

203 Amamos a Dios y al prójimo con la misma caridad. Pero debemos amar a Dios por si mismo, y al
prójimo por Dios (SAN AGUSTiN, Trat. sobre la Santísima Trinidad,7).

204 El que ama a Dios ama también inevitablemente al prójimo (SAN MAXIMO, Sobre la caridad,1)

Sólo Dios basta

205 No quieras que te llene nada que no sea Dios. No desees gustos de Dios. No desees tampoco entender
de Dios más de lo que debes entender. La fe y el amor serán los lazarillos que te llevarán a Dios por donde
tú no sabes ir. La fe son los pies que llevan a Dios al alma. El amor es el orientador que la encamina (SAN
JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,1,11).

206 Dios sólo basta para colmar nuestros deseos: Más grande es Dios que nuestro corazan (1Jn 3,20). Por
eso dice Agustín en el libro primero de las Confesiones: "Nos has hecho, Señor, para ti, y nuestro corazón
está intranquilo hasta que descanse en ti" (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. , p. 206).

207 Aunque no se dijera absolutamente nada más en las páginas de las Sagradas Escrituras y solamente
oyéramos de boca del Espíritu Santo que Dios es amor, nos bastaria (SAN ACUSTIN, Coment. a la l. a
Epístola de S. Juan,7).

208 Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza; quien a
Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta. (SANTA TERESA, Poesías Vl, p. 1123).

Amar a Dios es la suprema razón

209 Entendí que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia, y que si faltase este
amor, ni los apóstoles anunciarían ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre. Reconocí
claramente y me convencí de que el amor encierra en si todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que
abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra que el amor es eterno. Entonces, llena de alegría
desbordante, exclamé: "Oh, Jesús, amor mio, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación es el amor. Sí,
he hallado mi propio lugar en la lglesia, y este lugar es el que tú me has señalado, Dios mio. En el corazón
de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor: de este modo lo seré todo y mi deseo se verá colmado"
(SANTA TERESA DE LIS1EUX, Manuscritos autobiográficos).

210 El amor a Dios es la razón suprema de todas las cosas (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,1, q. l9, a. 4).
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211 Mientras realizamos con la mayor perfección posible, dentro de nuestras equivocaciones y limitaciones,
las tareas propias de nuestra condición y de nuestro oficio, el alma ansía escaparse. Se va hacia Dios,
como el hierro atraído por la fuerza del imán. Se comienza a amar a Jesús, de forma más eficaz, con un
dulce sobresalto (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,296).

212 ¿Qué soy yo para ti, que me mandas amarte y que, si no lo hago, te enojas conmigo y me amenazas
con ingentes infortunios? ¿No es ya suficiente infortunio el hecho de no amarte? (SAN AGUSTIN,
Confesiones,2,5,5).

213 Fuego que abrasa, luz ardiente, fuente que apaga la sed, tesoro que contiene en si todos los bienes.
Dios es tan bueno y nos ama tan ardientemente que no quiere de nosotros otra cosa, sino ser amado (SAN
ALFONSO María DE LIGORIO, Visitas al Santísimo Sacramento).

214 Hacedlo todo por Amor. Asi no hay cosas pequeñas: todo es grande. La perseverancia en las cosas
pequeñas, por Amor, es heroísmo (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 813).

Todo se hace llevadero por amor a Dios

215 Pedro, ¿me amas? Apacienta mis ovejas. Y esto por tres veces consecutivas. Se le preguntaba sobre el
amor, y se le imponia una labor; porque, cuanto mayor es el amor, tanto menor es el trabajo (SAN
AGUSTIN, Sermón 340).

216 Quien le amare mucho, verá que puede padecer mucho por El; el que amare poco, poco. Tengo yo para
mi que la medida del poder llevar gran cruz o pequeña es la del amor (SANTA TERESA, Camino de
perfección,32,7).

217 El amor defiende de las adversidades. A quien lo tiene, nada adverso le puede resultar perjudicial, antes
al contrario se le convierte en útil: Todo contribuye al bien de los que aman a Dios (Rm 8,28). Hasta los
reveses y dificultades son llevaderos para el que ama, como observamos a diario en el terreno meramente
humano (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. , p. 204).

218 Todo lo duro que puede haber en los mandamientos lo hace llevadero el amor. . . ¿Qué no hace el amor
[. . . ]? Ved cómo trabajan los que aman; no sienten lo que padecen, redoblando sus esfuerzos a tenor de
las dificultades (SAN AGUSTIN, Sermón96).

219 Todas estas cosas, sin embargo, hállenlas difíciles los que no aman; los que aman, al revés, eso mismo
les parece liviano. No hay padecimiento, por cruel y desaforado que sea, que no lo haga llevadero y casi
nulo el amor (SAN AGUSTIN, Sermón 70).

Amor y santo temor de Dios

220 "Timor Domini sanctus". Santo es el temor de Dios. Temor que es veneración del hijo para su Padre,
nunca temor servil, porque tu Padre-Dios no es un tirano (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 435).

221 ¡Como quien no dice nada: amor y temor de Dios! Son dos castillos fuertes, desde donde se da guerra
al mundo y a los demonios (SANTA TERESA, Camino de perfección,40,2).

222 Fundada en la caridad, se eleva el alma a un grado más excelente y sublime: el temor de amor. Esto no
deriva del pavor que causa el castigo ni del deseo de la recompensa. Nace de la grandeza misma del amor.
En esa amalgama de respeto y afecto filial en que se barajan la reverencia y la benevolencia que un hijo
tiene para con un padre, el hermano para con su hermano, el amigo para con su amigo, la esposa para con
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su esposo. No recela los golpes ni reproches. Lo único que teme es herir el amor con el más leve roce o
herida. En toda acción, en toda palabra, se echa de ver la piedad y solicitud con que procede. Teme que el
fervor de la dilección se enfríe en lo más mínimo (CASIANO, Colaciones,11).

223 Cuando el amor llega a eliminar del todo el temor, el mismo temor se convierte en amor (SAN
GREGORIO DE NISA, Homilía 15).

Amor a Dios y desprendimiento

224 El remedio que podemos tener, hijas, y nos dio Su Majestad es amor y temor; que el amor nos hará
apresurar los pasos y el temor nos hará ir mirando adónde ponemos los pies para no caer por camino
adonde hay tanto que tropezar, como caminamos todos los que vivimos, y con esto a buen seguro que no
seamos engañadas (SANTA TERESA, Camino de perfección,40,1).

225 Y el alma sale para ir detrás de Dios; sale de todo pisoteando y despreciando todo lo que no es Dios. Y
sale de sí misma olvidándose de sí por amor de Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,1,20).

226 Tú, al que llenas de ti, lo elevas; mas, como yo ano no me he llenado de ti, soy todavía para mí mismo
una carga (SAN Agustín, Confesiones,10,26).

227 Y éste es el índice para que el alma pueda conocer con claridad si ama a Dios o no, con amor puro. Si
le ama, su corazón no se centrará en sí misma, ni estará atenta a conseguir sus gustos y conveniencias. Se
dedicará por completo a buscar la honra y gloria de Dios y a darle gusto a El. Cuanto más tiene corazón
para sí misma menos lo tiene para Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,9,5).

228 Sólo ama de verdad a Dios quien no se acuerda de sí mis- mo (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 38
sobre los Evang. ).

La santidad "no está en pensar mucho, sino en amar mucho"

229 Querría dar a entender que el alma no es el pensamiento, ni la voluntad es mandada (por él) que
tendría harta mala ventura; por donde el aprovechamiento del alma no está en pensar mucho, sino en amar
mucho (SANTA TERESA, Fundaciones,5,2).

230 ¿No has visto en qué "pequeñeces" está el amor humano? óPues también en "pequeñeces" está el
Amor divino (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 824).

231 Cuanto más ames más subirás (SAN Agustín, Coment. sobre el Salmo 83).

232 Porque alguno he topado que les parece está todo el negocio en el pensamiento, y si éste pueden tener
mucho en Dios, aunque sea haciéndose gran fuerza, luego les parece que son espirituales; y si se distraen,
no pudiendo más, aunque sea para cosas buenas, luego les viene gran desconsuelo y les parece que están
perdidos [. . . ]. No digo que no es merced del Señor quien siempre puede estar meditando en sus obras, y
es bien que se procure. Mas hase de entender que no todas las imaginaciones son hábiles de su natural
para esto, mas todas las almas lo son para amar (SANTA TERESA, Fundaciones,5,2).

El premio del amor a Dios es amarle todavía más

233 El que ama a Dios se contenta con agradarle, porque el mayor premio que podemos desear es el
mismo amor [. . . ]. El alma piadosa e integra busca en ello su plenitud y no desea otro deleite (SAN
GREGORIO MAGNO, Sermón 92).
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234 Alma que ama a Dios no ha de pretender ni esperar otra recompensa por sus servicios prestados que la
perfección de amar a Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,9,7).

235 El amor no descansa mientras no ve lo que ama; por eso los santos estimaban en poco cualquier
recompensa, mientras no viesen a Dios. Por eso el amor que ansia ver a Dios se ve impulsado, por encima
de todo discernimiento, por el deseo ardiente de encontrarse con él. Por eso Moisés se abrevió a decir: Si
he obtenido tu favor, muéstrame tu rostro (Ex 33,13) [. . . ]. Por eso también se dice en otro lugar: Déjame
ver tu rostro (Sal 79,4). Y hasta los mismos paganos en medio de sus errores se fabricaron ídolos para
poder ver con sus propios ojos el objeto de su culto (SAN PEDRO CRISÓLOGO, Sermón 1477.

El amor a Dios refuerza la unidad

236 Para poder encomendar a Pedro sus ovejas, sin que con ello pareciera que las ovejas quedaban
encomendadas a otro pastor distinto de sí mismo, el Señor le pregunta: "Pedro, ¿me amas?" El respondió:
"Te amo". Y le dice por segunda vez: "¿Me amas?", y respondió: "Te amo". Quería fortalecer el amor para
reforzar así la unidad. De este modo el que es Unico apacienta a través de muchos, y los que son muchos
apacientan formando parte del que es único (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

237 El amor que unirá a Dios con los que habitan allí, y a éstos entre sí, será tan grande que todos se
amarán como a sí mismos y amarán a Dios más que a sí mismos. Por eso nadie querrá más que lo que
Dios quiere; lo que quiera uno lo querrán todos, y la voluntad de todos será la voluntad de Dios. . . Todos
juntos como un solo hombre serán reyes con Dios, porque todos querrán la misma cosa y se cumplirá su
voluntad (SAN ANSELMO, Carta 112, a Hugo el recluso, pp. 245-246).

El amor de Dios, regla y medida de todos los actos

238 Todo lo que se hace por Amor adquiere hermosura y se engrandece (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 429).

239 Una producción artística se considera buena y acertada cuando se ajusta a sus reglas peculiares. Del
mismo modo, cualquier obra humana es recta y virtuosa cuando concuerda con la regla del amor divino, y
no es buena ni recta o perfecta si se aparta de ella. Todos los actos humanos, para resultar buenos, deben
atenerse a la regla del amor divino (SANTO TOMAS, Sobre la caridad,1. c. ,201).

240 El secreto para dar relieve a lo más humilde, aún a lo más humillante, es amar (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 418).

241 Es el amor el que "pone nombre a la obra",el que le da u verdadero sentido y cualidad (SAN
BUENAVENTURA, Coment. a las Sentencias,11,40,1).

242 No nos amemos, pues, a nosotros mismos, sino a El. No sé por qué motivo inexplicable, quien se ama
a sí mismo y no ama a Dios no se ama a sí mismo; y en cambio, quien ama a Dios y no se ama a sí mismo,
se ama a sí mismo (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,123).

243 Los que de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno quieren, todo lo bueno favorecen,
todo lo bueno loan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden; no aman sino verdades y
cosas que sean dignas de amar (SANTA TERESA, Camino de perfección,40,3).

244 También en lo pequeño se muestra la grandeza del alma [. . . ]. Por eso el alma que se entrega a Dios
pone en las cosas pequeñas el mismo fervor que en las cosas grandes (SAN JERONIMO, Epístola 60).
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"Quien no se arrepiente de verdad, no ama de veras"

245 Quien no se arrepiente de verdad, no ama de veras; es evidente que cuanto más queremos a una
persona, tanto más nos duele haberla ofendido. Es, pues, éste uno más de los efectos del amor (SANTO
TOMÁS, Sobre la caridad,1. c. 205).

246 Preguntaron al Amigo cuál era la fuente del amor. Respondió que aquella en donde el Amado nos ha
limpiado de nuestras culpas, y en la cual da de balde el agua viva, de la cual, quien bebe, logra vida eterna
en amor sin fin (R. LLULL, Libro del Amigo y del Amado,115).

Acabar el examen de conciencia con un acto de amor

247 Acaba siempre tu examen con un acto de Amoródolor de Amoró: por ti, por todos los pecados de los
hombres. . . Y considera el cuidado paternal de Dios, que te quitó los obstáculos para que no tropezases (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 246).

Por amor de Dios todo se puede

248 El amor de contentar a Dios y la fe hacen posible lo que por razón natural no lo es (SANTA TERESA,
Fundaciones,2,4).

249 Un poquito de este puro amor. . . , más provecho hace a la Iglesia, aunque parece que no hace nada,
que todas esas obras juntas (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico 2, anotación a canción 29).

250 Cualquier otra carga te oprime y abruma, mas la carga de Cristo te alivia el peso. Cualquier otra carga
tiene peso, pero la de Cristo tiene alas. Si a un pájaro le quitas las alas parece que le alivias del peso, pero
cuanto más le quites este peso, tanto más le atas a la tierra. Ves en el suelo al que quisiste aliviar de un
peso; restitúyele el peso de sus alas y verás cómo vuela (SAN AGUSTIN, Sermón 126).

251 Esteban tenía por armas la caridad y con ella vencía en todas partes. Por amor a Dios no se cruzó de
brazos ante los enfurecidos judíos; por amor al prójimo intercedía por quienes lo lapidaban; por amor argüía
a los que estaban en el error, para que se corrigiesen. . . Apoyado en la fuerza de la caridad, venció la
violenta crueldad de Saulo, y mereció tener por compañero en el cielo al que en la tierra tuvo como
perseguidor (SAN FULGENCIO, Sermón 3).

"El amor es fuerte como la muerte"

También se dice que es semejante el reino de los cielos a un comerciante que anda en busca de buenas
perlas, y hallando una muy preciosa, vende cuanto tiene y la compra [. . . ]. En comparación de aquélla nada
tiene valor, y el alma abandona todo cuanto había adquirido, derrama todo cuanto había congregado, se
enardece con el amor de las cosas celestiales, no tiene placer en las cosas terrenas y considera como
deforme todo lo que le parecía bello en la tierra, porque sólo brilla en el alma el resplandor de aquella perla
preciosa. Acerca de este amor dice Salomón: El amor es fuerte como la muerte (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 11 sobre los Evang. ).

253 Es fuerte el amor como la muerte, porque el amor de Cristo da muerte a la misma muerte [. . . 1.
También el amor con que nosotros amamos a Cristo es fuerte como la muerte, ya que viene a ser él mismo
como una muerte, en cuanto que es el aniquilamiento de la vida anterior, la abolición de las malas
costumbres y el sepelio de las obras muertas (SAN BALDUINO DE CANTORBERY, Tratado 10)

El amor a Dios aquí y en el cielo


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254 Si el Amor, aun el amor humano, da tantos consuelos aquí, ¿qué será el Amor en el cielo? (J. ESRIVA
DE BALAGUER, Camino, n. 428).

255 Este amor será la medida de la gloria de que disfrutaremos en el paraíso, ya que ella será
proporcionada al amor que habremos tenido a Dios durante nuestra vida; cuanto más hayamos amado a
Dios en este mundo, mayor será la gloria de que gozaremos en el cielo, y más le amaremos también,
puesto que la virtud de la caridad nos acompañará durante toda la eternidad, y recibirá mayor incremento en
el cielo. ¡Qué dicha la de haber amado mucho a Dios en esta vida!, pues así lo amaremos también mucho
en el paraíso (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el precepto 1 del decálogo).

AMOR DE DIOS A LOS HOMBRES

Citas de la Sagrada Escritura

El amor incansable de Dios: Os 11,1-9.

Dios es Amor: 1Jn 4,8.

Falta de correspondencia por parte de los hombres. Parábola de la viña: Is 5,1-7.

El amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido
dado. Rm 5,5.

El amor de Cristo nos apremia: 2Co 5,14.

El amor de Dios nos predestinó antes de la constitución del mundo para que fuéramos santos e
inmaculados en su presencia". Ep 1,4.

He venido a echar fuego en la tierra, ¿y qué he de querer sino que se encienda? Lc 12,49.

"[. . . ] Caminad en el amor, (amad) como Cristo nos amó y se entrego por nosotros [. . . ] Ep 5,1.

En esto está el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que El nos amó y envió a su Hijo,
como propiciación por nuestros pecados. 1Jn 3,18.

Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, y estando nosotros muertos por
nuestros delitos, nos dio vida por Cristo [. . . 1" Ep 2,4-5.

El Padre nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor. Ga 1,13.

Dios nos ama infinitamente

256 Hasta te serviré, porque vine a servir y no a ser servido. Yo soy amigo, y miembro y cabeza, y hermano
y hermana y madre; todo lo soy, y solo quiero contigo intimidad. Yo, pobre por ti, mendigo por ti, crucificado
por ti, sepultado por ti; en el cielo, por ti ante Dios Padre; y en la tierra soy legado suyo ante ti. Todo lo eres
para Mi, hermano y coheredero, amigo y miembro. ¿Qué más quieres? (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom.
sobre S. Mateo,76).

257 Tan espléndida es la gracia de Dios y su amor a nosotros, que hizo El más por nosotros de lo que
podemos comprender (SANTO TOMÁS, Sobre el Credo,1. c. ,61).

258 ¿Saber que me quieres tanto, Dios mio, y. . . no me he vuelto loco? (J. ESCRIVA DE BAEAGUER,
Camino, n. 425).

259 Ninguna lengua es suficiente para declarar la grandeza del amor que Jesús tiene a cualquier alma que
está en gracia (SAN ALFONSO María DE LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento,2).
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260 El fuego de amor de Ti, que en nosotros quieres que arda hasta encendernos, abrasarnos y quemarnos
lo que somos, y transformarnos en Ti, Tú lo soplas con las mercedes que en tu vida nos hiciste, y lo haces
arder con la muerte que por nosotros pasaste (SAN JUAN DE AVILA, Audi filia,69).

Dios no abandona nunca a los hombres

261 El abismo de malicia, que el pecado lleva consigo, ha sido salvado por una Caridad infinita. Dios no
abandona a los hombres (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,95).

262 Oye cómo fuiste amado cuando no eras amable; oye cómo fuiste amado cuando eras torpe y feo; antes,
en fin, de que hubiera en ti cosa digna de amor. Fuiste amado primero para que te hicieras digno de ser
amado (SAN AGUSTIN, Sermón 142).

263 Ahora me da devoción ver cómo me daba Dios tan presto lo que yo perdí por mi culpa (SANTA
TERESA, Vida,1,4).

Dios nos busca a cada uno

264 Considerad conmigo esta maravilla del amor de Dios: el Señor que sale al encuentro, que espera, que
se coloca a la vera del camino, para que no tengamos más remedio que verle. Y nos llama personalmente,
hablándonos de nuestras cosas, que son también las suyas, moviendo nuestra conciencia a la compunción,
abriéndola a la generosidad, imprimiendo en nuestras almas la ilusión de ser fieles, de podernos llamar sus
discípulos (J ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,59).

265 ¿Cuál es la explicación de que nos alegremos con el Señor, si El está lejos? Pero en realidad no está
lejos. Tú eres el que hace que esté lejos. Amalo y se te acercará; ámalo y habitará en ti. El Señor está
cerca. No os inquietéis por cosa alguna (SAN AGUSTIN, Sermón 21).

266 El sol ilumina al mismo tiempo los cedros y cada florecilla, como si estuviera sola en la tierra; nuestro
Señor se interesa también por cada alma en particular, como si no existieran otras iguales (SANTA TERESA
DE LIS1EUX, Manuscritos autobiográficos).

267 Cuando Dios Nuestro Señor concede a los hombres su gracia, cuando les llama con una vocación
especifica, es como si les tendiera una mano, una mano paterna llena de fortaleza, repleta sobre todo de
amor, porque nos busca uno a uno, como a hijas e hijos suyos, y porque conoce nuestra debilidad. Espera
el Señor que hagamos el esfuerzo de coger su mano, esa mano que El nos acerca: Dios nos pide un
esfuerzo, prueba de nuestra libertad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,17).

268 Ningún pecador, en cuanto tal, es digno de amor; pero todo hombre, en cuanto tal, es amable por Dios
(SAN AGUSTIN, Sobre la doctrina cristiana,1).

Recibimos constantemente innumerables gracias y dones por parte de Dios

269 En ocasiones, Dios no desdeña de visitarnos con su gracia, a pesar de la negligencia y relajamiento en
que ve sumido nuestro corazón [. . . ]. Tampoco tiene a menos hacer brotar en nosotros abundancia de
pensamientos espirituales. Por indignos que seamos, suscita en nuestra alma santas inspiraciones, nos
despierta de nuestro sopor, nos alumbra en la ceguedad en que nos tiene envueltos la ignorancia, y nos
reprende y castiga con clemencia. Pero hace más: se difunde en nuestros corazones, para que siquiera su
toque divino nos mueva a compunción y nos haga sacudir la inercia que nos paraliza (CASIANO,
Colaciones,4)

La Encarnación del Hijo de Dios, la mayor muestra de su Amor


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270 [. . . ] ninguna prueba de la caridad divina hay tan patente como el que Dios, creador de todas las
cosas, se hiciera criatura, que nuestro Señor se hiciera hermano nuestro, que el Hijo de Dios se hiciera hijo
de hombre (SANTO TOMÁS, Sobre el Credo, I. c. ,59).

271 ¡Qué grande y qué manifiesta es esta misericordia y este amor de Dios a los hombres! Nos ha dado una
gran prueba de su amor al querer que el nombre de Dios fuera añadido al titulo de hombre (SAN
BERNARDO, Sermón 1, sobre la Epifania).

272 Aprende, pues, ¡oh, hombre!, y conoce a qué extremos llegó Dios por ti. Aprende (en Belén) esa lección
de humildad tan grande que te da un maestro sin hablar todavía. En el paraíso tú tuviste tal honor que
pudiste poner nombres a todos los animales, y aquí tu Creador se ha hecho tan niño, que ni aun puede dar
a la suya el de madre. Tú en aquel vastisimo lugar de ricos bosques te perdiste desobedeciendo. El se ha
hecho hombre mortal en tan estrecha posada para buscar, muriendo, al que estaba muerto. Tú, hombre,
quisiste ser Dios y pereciste. El, Dios, quiso ser hombre y te salvó. ¡Tanto pudo la soberbia humana que
necesitó de la humildad divina para curarse! (SAN AGUSTiN, Sermón 183).

Los Angeles Custodios, muestra del Amor paternal de Dios

273 A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Den gracias al Señor por su
misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: El Señor
ha estado grande con ellos. Señor, ¿qué es el hombre para que le des importancia, para que te ocupes de
él? Porque te ocupas ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él. Llegas hasta a
enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu. Incluso le prometes la visión de tu rostro. Y para que ninguno
de los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por nosotros, envías a los espíritus
bienaventurados para que nos sirvan y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean
nuestros ayos (SAN BERNARDO, Sermón 12, sobre el Salmo "Qui habitat").

Dios espera de cada hombre una respuesta sin condiciones a su Amor

274 El amor de Dios es celoso; no se satisface si se acude a su cita con condiciones [. . . ] (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,28).

275 Pero el amor sólo con amor se cura. El amor de Dios es la salud del alma. Y cuando no tiene cumplido
amor, no tiene salud cumplida y por eso está enferma. La enfermedad es falta de salud. Cuando el alma no
tiene ningún grado de amor, está muerta. Pero cuando tiene algún grado de amor de Dios, por pequeño que
sea, ya está viva, aunque muy débil y enferma, porque tiene poco amor. Cuanto más amor tiene, más salud
también. Cuando tiene amor perfecto tiene total salud (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,11,11).

276 No es razón que amemos con tibieza a un Dios que nos ama con tanto ardor (SAN ALFONSOM a DE
LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento,4). 277 Cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él
ama, es para que nosotros le amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman
entre sí (SAN BERNARDO, Sermón 83).

ANGELES CUSTODIOS

Fe constante de la Iglesia en la existencia y misión de los Angeles Custodios

278 Siempre creyó la Iglesia que los apóstoles y mártires de Cristo, por haber dado el supremo testimonio
de fe y de caridad con el derramamiento de su sangre, nos están más íntimamente unidos en Cristo; les
profesó especial veneración junto con la Bienaventurada Virgen y los santos ángeles, e imploró
piadosamente el auxilio de su intercesión (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,50).
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279 Conocemos por la fe que existen los ángeles y leemos que se aparecieron a muchos, de forma que no
es licito dudarlo (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 103)

280 Casi todas las páginas de los libros sagrados testifican que existen ángeles y arcángeles (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 34 sobre los Evang. ).

281 Todos los hombres tienen junto a si dos ángeles: uno bueno y otro malo. Así nos lo atestigua la
Escritura. Respecto a los ángeles buenos, el Salvador nos dice: No despreciéis a ninguno de estos
pequeñuelos: yo os digo que sus ángeles ven constantemente la f az de mi Padre que está en los cielos (Mt
18,10). A ellos se refiere asimismo esta palabra: Enviará al ángel del Señor junto a los que le temen y les
salvará (Sal 33,8). Y en los Actos de los Apóstoles, a propósito de Pedro: Porque es su ángel (Ac 12,15)
(CASIANO, Colaciones,8,17).

282 Es probable que congregados legítimamente muchos para dar gloria a Dios, esté el Angel de cada cual
en derredor de quienes sirven al Señor, junto con aquella persona cuya guarda y custodia se le ha confiado;
de suerte que se puede hablar de una doble asamblea de santos: una de hombres y otra de ángeles
(ORiGENES, Trat. sobre la oración,30,5).

283 La Providencia de Dios ha dado a los Angeles la misión de guardar al linaje humano y de socorrer a
cada hombre [. . . 1. Han sido desiguados desde nuestro nacimiento para nuestro cuidado, y constituidos
para defensa de la salvación de cada uno de los hombres (CATECISMO ROMANO, parte IV, cap. IX, no. 4 y
6).

Los "grandes amigos" del hombre

284 La tradición cristiana describe a los Angeles Custodios u mo a unos grandes amigos, puestos por Dios
al lado de cada hombre, para que le acompañen en sus caminos. Y por eso nos invita a tratarlos, a acudir a
ellos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,63).

285 Envía a sus ángeles cerca de ti, dice el Salmo, para que te guarden en todos tus caminos. Por eso
mismo hemos de velar con más cuidado, ya que no habría tanta solicitud por nosotros en el cielo si no nos
viesen tan necesitados. No pondrían tantos guardianes si no fuera tanta la asechanza (SAN BERNARDO,
Serm. 11, sobre el Salmo 90).

Misión de los Angeles Custodios

286 Los ángeles, además de llevar a Dios nuestras noticias, traen los auxilios de Dios a nuestras almas y
las apacientan como buenos pastores, con comunicaciones dulces e inspiraciones divinas. Dios se vale de
ellos para comunicarse con nosotros. Los ángeles nos defienden de los lobos, que son los demonios, y nos
amparan (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual,2,3).

287 Son los embajadores de Dios con los hombres, y los embajadores de los hombres con Dios. No
solamente son los ángeles de Dios, sino también los ángeles de los hombres. Angeles, es decir enviados:
son, pues, los ángeles de Dios porque El nos los envía para asistirnos; son los ángeles de los hombres,
porque nosotros los volvemos a enviar para obtener su misericordia. Vienen a nosotros cargados con sus
dones, vuelven cargados con nuestros votos; descienden para conducirnos, suben para llevar a Dios
nuestros deseos y nuestras buenas obras (BOSUET, Sermón para la fiesta de los santos Angeles
Custodios, Lebarq, Oeuvres oratoires de Bossuet, tomo lll, Desclée de Brouwer,1927, pp. 95-97).

288 (El ángel custodio) vela sobre nosotros, incansable y cuidadoso (SAN BERNARDO, Serm. 11, sobre el
Salmo 90).
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289 Te pasmas porque tu Angel Custodio te ha hecho servicios patentes. Y no debías pasmarte: para eso le
colocó el Señor junto a ti (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 565).

290 Los hombres pueden desoir las inspiraciones que les dan invisiblemente los ángeles buenos,
iluminándolos para obrar el bien; pero queda intacto el libre albedrío: de ahí que el perderse los hombres no
se ha de atribuir a la negligencia de los ángeles, sino a la malicia de los hombres (SANTO TOMAS, Suma
Teológica 1, q. 113, a. I ad 2).

291 ¿Cuántos ángeles se podrá creer estarán encargados de ir agrupando a todos los hijos de Israel en
torno a quien los ama individualmente, y de congregar a los dispersos junto al Salvador de los que temen e
invocan, prestando un servicio mayor incluso que el de los apóstoles en orden al crecimiento y expansión de
la Iglesia, hasta el punto de que el mismo San Juan en el Apocalipsis llegue a decir que algunos ángeles
están al frente de las Iglesias? (ORIGENES, Trat. de la oración,10,3).

292 (Los ángeles) cuando vienen a desempeñar algún encargo entre nosotros, toman nombre del cargo
mismo que desempeñan. Asi pues, Miguel significa "quién como Dios", Gabriel "fortaleza de Dios" y, por
último, Rafael "medicina de Dios" (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 34 sobre los Evang. ).

Veneración, devoción y confianza con el Angel Custodio

293 A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Estas palabras deben inspirarte
una gran reverencia, deben infundirte una gran devoción y conferirte una gran confianza. Reverencia por la
presencia de los ángeles, devoción por su benevolencia, confianza por su custodia. Porque ellos están
presentes junto a ti, y lo están por tu bien. Están presentes para protegerte, lo están en beneficio tuyo Y,
aunque lo están porque Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles agradecidos,
pues cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes (SAN
BERNARDO. Sermón 12, sobre el Salmo "Qui habitat").

294 Aunque somos menores de edad y aunque nos queda por recorrer un camino tan largo y tan peligroso,
nada debemos temer bajo la custodia de unos guardianes tan eximios. Ellos, los que nos guardan en
nuestros caminos, no pueden ser vencidos ni engañados, y menos aún pueden engañarnos. Son fieles, son
prudentes, son poderosos: ¿por qué espantarnos? Basta con que los sigamos, con que estemos unidos a
ellos, y viviremos así a la sombra del Omnipotente (SAN BERNARDO, Sermón 12, sobre el Salmo "Qui
habitat").

295 Esta protección es, en la práctica de la vida cristiana, una devoción que ocupa en el ánimo de quien
sabe profundizar en ella un puesto de especial honor y es motivo de dulzura y de ternura (JUAN XXIII, Aloc.
9-8-1961).

296 Ten confianza con tu Angel Custodio. Trátalo como un entrañable amigo y él sabrá hacerte mil servicios
en los asuntos ordinarios de cada día (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 562).

El Angel Custodio de cada uno, una muestra de la dignidad del hombre y del amor misericordioso del Señor

297 Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un
ángel destinado para su custodia (SAN JERÓNIMO, Coment. sobre S. Mateo,18,20).

298 A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Den gracias al Señor por su
misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: "El Señor
ha estado grande con ellos". Señor, ¿qué es el hombre para que le des importancia, para que te ocupes de
él? Porque te ocupas ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él. Llegas hasta
enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu Incluso le prometes la visión de tu rostro. Y para que ninguno
de los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por nosotros, envias a los espiritus
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bienaventurados para que nos sirvan y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean
nuestros ayos (SAN BERNARDO, Sermón 12, sobre el Salmo "Qui habitat").

Los Angeles Custodios estarán presentes en el juicio universal

299 Concurrirán también (al juicio universal) todos los ángeles, para dar testimonio ellos mismos del
ministerio que ejercieron por orden de Dios para la salvación de cada hombre (SAN JUAN CRISÓSTOMO,
en Catena Aurea, vol. lll, p. 238).

Ayuda de los Angeles Custodios en el apostolado

300 Gánate al Angel Custodio de aquel a quien quieras traer a tu apostolado. Es siempre un gran "cómplice"
(J. ESCRIVADE BALAGUER, Camino, n. 563).

301 Nuestro deseo es que aumente la devoción al Angel Custodio. Cada uno tiene el suyo y cada uno
puede conversar con los ángeles de sus semejantes (JUAN X XIII, Aloc. 9-8-1961).

302 Entre el ángel y nosotros hay algo permanente. Hay una mano que, incluso cuando dormimos, no suelta
la nuestra. . . Sobre la tierra en que nos encontramos, compartimos el pulso y el latido del corazón de este
hermano del cielo que habla con nuestro Padre (PAUL CLAUDEL, Presencia y profecía, en "Lecturas
cristianas para nuestro tiempo", Ed. Apostolado de la Prensa 1972).

Ayudas que nos presta el Angel Custodio en la oración

303 Aprovecha también considerar que ni el demonio, ni otra cosa, es poderosa para nos dañar, sin licencia
de Nuestro Señor. También aprovecha considerar que tenemos al Angel de nuestra Guarda a nuestro lado, y
en la oración mejor que en otra parte, porque allí existe él para nos ayudar y llevar nuestras oraciones al
cielo y defendernos del enemigo, que no nos puede hacer mal (SAN PEDRO DE ALC¡NTARA, Tratad. de la
oración y meditación,2,4, av. 5&deg;).

304 La evocación de los selectísimos espíritus que el cuidado solicito del Padre celestial colocó y pone junto
a cada uno de sus hijos, infunde alegría y ánimo. Pues los ángeles del Señor escudriñan nuestro interior y
¡ quisieran hacerlo digno de sus divinas complacencias! (JUAN XXIII, Aloc 9-81961).

305 Los elegidos interceden por los hombres, mientras los Angeles Custodios no sólo ruegan por los
hombres, sino que actúan alrededor de ellos. Si por parte de los bienaventurados se da una intercesión, por
parte de los ángeles hay una intercesión y una intervención directa: son al mismo tiempo abogados de los
hombres cerca de Dios y ministros de Dios cerca de los hombres (G. HUBER, Mi ángel marchará delante de
ti, Ed. Palabra, Madrid 1980,6. a ed. , p. 43).

306 Suelen los ángeles estar presentes a los que oran y deleitarse en los que ven levantar sus manos puras
en la oración, se alegran de ofrecer a Dios el holocausto de la devoción santa como incienso agradable al
cielo (SAN BERNARDO, Hom. sobre la Virgen Madre).

307 Los ángeles custodios, clamando, despiertan a quienes no velan (ORIGENES, en Catena Aurea, vol. III,
p. 218).

308Angeles que custodian la Sagrada Eucaristía De la misma manera que vemos cómo los ángeles se
encuentran rodeando el Cuerpo del Señor en el sepulcro, así debemos creer también que se encuentran
haciendo la corte en la Consagración (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. VI, p. 529).
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309 Gustosamente harían su oficio los Santos Angeles Custodios con aquella alma que les decía: "Angeles
Santos, yo os invoco, como la Esposa del Cantar de los Cantares, "ut nuntietis ei quia amore langueo"ópara
que le digáis que muero de Amor" (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 568).

Gratitud al Angel Custodio

310 Somos también deudores de nuestro ángel custodio, quien contempla siempre el rostro del Padre que
está en los cielos (ORIGENES, Trat. sobre la oración,28,3).APOSTOLADO

Citas de la Sagrada Escritura

1. La misión del cristiano.

Así como Tú me has enviado al mundo, así yo los he enviado también a ellos al mundo. Jn 17,18.

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. Mc 16,15.

Vosotros sois la sal de la tierra. Mt 5,13.

Vosotros sois la luz del mundo. Mt 5,14.

Quien a vosotros recibe, a mi me recibe; y quien a mi me recibe, recibe a Aquel que me ha enviado. Mt
10,40.

2. El cristiano ha de ser levadura en la masa.

Es semejante el reino de los cielos al fermento que coge una mujer y lo pone en tres medidas de harina
hasta que todo fermenta. Mt 13,33.

Un poco de levadura hace fermentar toda la masa. 1Co 5,6.

3. Unión con el Señor.

Al modo que el sarmiento no puede producir fruto, si no está unido con la vid, así tampoco vosotros si no
estáis unidos conmigo. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; quien está unido conmigo, y yo con él, ése da
mucho fruto, porque sin mi no podéis hacer nada. Jn 15,4-5.

4. Voluntad salvífica de Dios

Dios quiere que todos los hombres se salven y vengan al conocimiento de la verdad. 1Tm 2,4.

Yo he venido a echar fuego en la tierra, ¿y qué he de querer sino que se encienda? Lc 12,49.

5. Instrumentos del Señor

Yo planté, Apolo regó: pero es Dios quien da el incremento. 1Co 3,5-7.

6. Ejemplo de los Apóstoles

Los Apóstoles no cesaban de enseñar y anunciar el Evangelio por todas partes: Ac 5,42; 8,4.

7. No desanimarse ante las dificultades

Teniendo presente que vuestro trabajo no es vano en el Señor. 1Co 15,58.

Mis elegidos no trabajarán en vano. Is 65,23.

8. Responsabilidad

El que tiene la palabra de sabiduría, pero no quiere emplearla en provecho del prójimo, es lo mismo que
quien pone el dinero en una bolsa y la tiene siempre atada. Si 49,17.
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SELECCiÓN DE TEXTOS

El fin de todo apostolado es la salvación de las almas

311 La misión de la Iglesia tiene como fin la salvación de los hombres, la cual hay que conseguir con la fe
en Cristo y con su gracia. Por tanto, el apostolado de la Iglesia y de todos sus miembros se ordena en
primer lugar a manifestar al mundo con palabras y obras el mensaje en Cristo y a comunicar su gracia
(CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,6).

312 ¡A cuántos hombres es preciso llevar todavía a la fe! Cuántos hombres es preciso reconquistar para la
fe que han perdido, siendo a veces esto más difícil que la primera conversión a la fe. Sin embargo la Iglesia,
consciente de aquel gran don, del don de la Encarnación de Dios, no puede nunca detenerse, no puede
pararse jamás (JUAN PABLO II, Hom. 6-1-1979).

313 Y así me acaece, que cuando en las vidas de los santos leemos que convirtieron almas, mucha más
devoción me hace y más ternura y más envidia, que todos los martirios que padecen (por ser ésta la
inclinación que Nuestro Señor me ha dado), pareciéndome que precia más un alma que por nuestra
industria y oración le ganásemos mediante su misericordia, que todos los servicios que le podemos hacer
(SANTA TERESA, Fundaciones,1,7).

314 También puede ocurrir que no tenga pan que dar de limosna al indigente; pero quien tiene lengua, tiene
algo más que poder dar, pues alimentar con el sustento de la palabra el alma, que ha de vivir para siempre,
es más que saciar con pan terreno el estómago del cuerpo, que ha demorir (SAN GREGORO MAGNO,
Hom. 6 sobre los Evang. ).

"De la abundancia del corazón habla la boca". Necesidad de tratar a Dios, para hablar de El

315 Antes de permitir a la lengua que hable, el apóstol debe elevar a Dios su alma sedienta, con el fin de
dar lo que hubiere bebido y esparcir aquello de que la haya llenado (SAN AGUSTIN, Sobre la doctrina
cristiana,1,4).

316 Para que aprenda el hombre a amar a su prójimo como a si mismo, debe antes aprender a amar a Dios
como a si mismo (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 118).

317 Cristo, enviado por el Padre, es la fuente y origen de todo apostolado de la Iglesia. Es, por ello, evidente
que la fecundidad del apostolado seglar depende de la unión vital de los seglares con Cristo. Lo afirma el
Señor: El que permanece en mi y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mi no podéis hacer nada (Jn
15,5) (CONC. VAT. Il, Decr. Apostolicam actuositatem,4).

318 Recibe de Cristo, para que puedas hablar a los demás. Acoge en ti el agua de Cristo [. . . ]. Llena, pues,
de esta agua tu interior, para que la tierra de tu corazón quede humedecida y regada por sus propias
fuentes (SAN AMBROSIO, Carta 2,1-2).

319 Y pienso, efectivamente, que corren un serio peligro de descaminarse aquellos que se lanzan a la
acciónó¡al activismo!ó, y prescinden de la oración, del sacrificio y de los medios indispensables para
conseguir una sólida piedad: la frecuencia de Sacramentos, la meditación, el examen de conciencia, la
lectura espiritual, el trato asiduo con la Virgen Santísima y con los Angeles custodios. . . Todo esto
contribuye además, con eficacia insustituible, a que sea tan amable la jornada del cristiano, porque de su
riqueza interior fluyen la dulcedumbre y la felicidad de Dios, como la miel del panal (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,1 8).
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320 Lo que admiran mucho los hombres lo divulgan luego, porque de la abundancia del corazón habla la
boca (Mt 12) (SANTO TOMAS, en Catena Aurea, vol. IV, p. 37).

321 Sin una vida interior sólida, sin una auténtica unión con Jesucristo, sin piedad verdadera, no se puede
ser apóstol. Para restaurar todas las cosas en Cristo por medio del apostolado es menester la gracia divina,
y el apóstol no la recibe si no está unido a Cristo. Todos los que participan del apostolado deben, por tanto,
poseer la verdadera piedad (SAN PIO X, Carta, I 1-ó-1909).

322 (El Bautista) [. . . ] escuchaba en su interior la voz de la verdad para manifestar al exterior lo que oía
(SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang. ).

323 Empieza por tener paz en ti mismo, y así podrás dar paz a los demás (SAN AMBROSIO, en Catena
Aurea, vol. 1p 254).

324 "Nonne cor nostrum ardeos erat in nobis, dum loqueretur in via?"ó¿Acaso nuestro corazón no ardía en
nosotros cuando nos hablaba en el camino?Estas palabras de los discípulos de Emaús debían salir
espontáneas, si eres apóstol, de labios de tus compañeros de profesión, después de encontrarte a ti en el
camino de su vida (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 917).

La vocación cristiana es, por su misma naturaleza, vocación al apostalado

325 La virtud de esta luz (la vocación cristiana) no está sólo en brillar, sino también en conducir a quienes la
sigan (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,1 5).

326 Todos los fieles, desde el Papa al último bautizado, participan de la misma vocación, de la misma fe, del
mismo Espíritu, de la misma gracia. . . Todos participan activa y corresponsablementeódentro de la
necesaria pluralidad de ministerios en la única misión de Cristo y de la Iglesia (A. DEL PORTILLO, Fieles y
laicos en la Iglesia, p. 38).

327 La vocación cristiana es, por su misma naturaleza, vocación también al apostolado (CONC. VAT. II,
Decr. Apostolicam actuositatem,2).

328 Considerando que Cristo es la luz verdadera sin mezcla posible de error alguno, nos damos cuenta de
que también nuestra vida ha de estar iluminada con los rayos de la luz verdadera. Los rayos del sol de la
justicia son las virtudes que de él emanan para iluminarnos [. . . ] y, obrando en todo a plena luz, nos
convirtamos también nosotros en luz y, según es propio de la luz, iluminemos a los demás con nuestras
obras (SAN GREGORIO DE NISA, Trat. sobre la ejemplaridad del cristiano).

329 [. . . ] y si os dirigís a Dios procurad no ir solos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 4 sobre los Evang. ).

330 La Iglesia ha nacido con este fin: propagar el reino de Cristo en toda la tierra para gloria de Dios Padre,
y hacer así a todos los hombres participes de la redención salvadora, y por medio de ellos ordenar
realmente todo el universo hacia Cristo. Toda la actividad del Cuerpo místico, dirigida a este fin, recibe el
nombre de apostolado, el cual la Iglesia lo ejerce por obra de todos sus miembros, aunque de diversas
maneras (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,2).

331 El deber y el derecho del seglar al apostolado deriva de su misma unión con Cristo Cabeza. Insertos
por el bautismo en el Cuerpo místico de Cristo, robustecidos por la confirmación en la fortaleza del Espíritu
Santo, es el mismo Señor el que los destina al apostolado (CONC. VAT. Il, Decr. Apostolicam
actuositatem,3).
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Necesidad absoluta de contar con el Señor en cualquier obra de apostolado. Es Dios quien transforma las
almas

332 La Iglesia se compara a una gran recolección que necesita obreros, pero obreros que trabajen. No hay
cosa más conforme con el Evangelio que acumular, de una parte, luces y fuerzas para el alma en la oración,
en la lectura y en la soledad, e inmediatamente hacer participar a los hombres de este alimento espiritual.
Es hacer como hizo nuestro Señor y luego los apóstoles; es juntar el oficio de Marta al de María (SAN
VICENTE DE PAUL, Entretiens spirituels aux Missionaires, Ed. du Senil,1960, pp. 905-907).

333 Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles. El Señor es quien construye la casa
[. . . ]. Muchos son los que trabajan en la construcción, pero si El no construye, en vano se cansan los
albañiles. ¿Quiénes son los que trabajan en esta construcción? Todos los que predican la palabra de Dios
en la Iglesia, los dispensadores de los misterios de Dios Todos nos esforzamos, todos trabajamos, todos
construimos ahora; y también antes de nosotros se esforzaron, trabajaron, construyeron otros; pero si el
Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles (SAN ACUSTIN, Coment sobre el Salmo 126).

334 ¿De dónde sacaba San Pablo esta fuerza? Omnia possum in eo qui me confortat! (Fil 4,13), todo lo
puedo, porque sólo Dios me da esta fe, esta esperanza, esta caridad. Me resulta muy difícil creer en la
eficacia sobrenatural de un apostolado que no esté apoyado, centrado sólidamente, en una vida de continuo
trato con el Señor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,271).

335 [. . . ] no creamos nosotros esa luz: únicamente la reflejamos. No somos nosotros los que salvamos las
almas, empujándolas a obrar el bien: somos tan sólo un instrumento, más o menos digno, para los designios
salvadores de Dios. Si alguna vez pensásemos que el bien que hacemos es obra nuestra, volvería la
soberbia, aún más retorcida; la sal perderia el sabor, la levadura se pudriria, la luz se convertiria en tinieblas
(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,250).

336 Podemos amonestar con el sonido de nuestra voz, pero si dentro no está el que enseña, va no es
nuestro sonido [. . . 1. Os hable El, pues, interiormente, ya que ningún hombre está allí de maestro (SAN
AGUSTIN, Coment. sobre la l. a Epístola de S. Juan).

337 Nosotros os hablamos desde el exterior, pero es El quien edifica desde dentro [. . . ]. Es El quien edifica,
quien amonesta, quien amedrenta, quien abre el entendimiento, quien os conduce a la fe; aunque nosotros
cooperamos también con nuestro esfuerzo (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 126).

El cristiano es sal de la tierra y luz del mundo

338 La palabra de Dios es luz para el entendimiento, fuego para la voluntad, para que el hombre pueda
conocer y amar a Dios; y para el hombre interior, el que vive por la gracia del Espíritu Santo, es pan y agua,
pero un pan más dulce que la miel y el panal, un agua mejor que el vino y la leche; es para el alma un
tesoro espiritual de méritos, y por esto es comparada al oro y a la piedra preciosa; es como un martillo que
doblega la dureza del corazón obstinado en el vicio, y como una espada que da muerte a todo pecado, en
nuestra lucha contra la carne, el mundo y el demonio (SAN LORENZO DE BRINDISI, Sermón cuaresmal).

339 Procurad una limpieza de espiritu siempre en aumento. Nada agrada tanto a Dios como la conversión y
salvación del hombre [. . . ]; sed como lumbreras en medio del mundo, como una fuerza llena de vida para
los demás hombres (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertación 39).

340 La antorcha encendida significa que no debemos permitir que nadie viva en las tinieblas de la
ignorancia (SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 101).

341 (Tened en vuestras manos antorchas encendidas. . . ), a saber: la penetración del espiritu que nos
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ilumina brillando en nuestra alma, y la doctrina con la cual iluminamos a los demás (TEOFILATO, en Catena
Aurea, vol. VI, p. 100).

342 Vosotros sois la sal de la tierra. Es como si les dijera: "El mensaje que se os comunica no va destinado
a vosotros solos, sino que habéis de transmitirlo a todo el mundo. Porque no os envio a dos ciudades, ni a
diez, ni a veinte; ni tan siquiera os envio a toda una nación, como en otro tiempo a los profetas, sino a la
tierra, al mar y a todo el mundo, y a un mundo, por cierto, muy mal dispuesto>. Porque al decir: Vosotros
sois la sal de la tierra, enseña que los hombres han perdido su sabor y están corrompidos por el pecado.
Por ello exige sobre todo de sus discípulos aquellas virtudes que son más necesarias y útiles para el
cuidado de los demás (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre San Mateo,15,6).

343 Es propio de la luz el iluminar en cualquier parte en que se encuentre [. . . ]. De la misma manera, el
mundo, sin el conocimiento de Dios, estaba sumido en las tinieblas de la ignorancia, pero por medio de los
Apóstoles se le comunicó la luz de la verdadera ciencia, y el conocimiento de Dios brilla. Y por cualquier
parte que caminen, de su pobre humanidad brota la luz que disipa las tinieblas (SAN H1LARIO, en Catena
Aurea, vol. 1p 263).

En el apostolado no se debe buscar el propio interés, ni la alabanza, ni el agradecimiento, ni ventaja alguna


personal

344 Yo tengo plena conciencia de que es a Ti, Dios Padre omnipotente, a quien debo ofrecer la obra
principal de mi vida, de tal suerte que todas mis palabras y pensamientos hablen de Ti. Y el mejor premio
que puede reportarme esta facultad de hablar que Tú me has concedido, es el de servirte predicándote a Ti
y demostrando al mundo que lo ignora, o a los herejes que lo niegan, lo que Tú eres en realidad: Padre
[. . . ](SAN HILARIO, Trat. sobre la Santísima Trinidad, I ,3738).

345 Examine cada uno lo que hace, y vea si trabaja ya en la viña del sembrador. Porque el que en esta vida
procura el propio interés no ha entrado todavía en la viña del Señor. Pues para el Señor trabajan quienes
buscan no su propia ganancia, sino la del Señor [. . . ]; los que se desvelan por ganar almas y se dan prisa
por llevar a otros a la viña (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 19 sobre los Evang. ).

346 (No podemos ser como aquellos que) se avergüenzan de tratar argumentos sencillos y fáciles para que
no parezca que no saben tratar argumentos más sublimes (GiLsERTo ABAD, Sermón 7 sobre et Cantar de
los Cantares). Pone la luz bajo el celemín todo aquel que oscurece y cu- 347 bre la luz de la buena doctrina
con ventajas de orden temporal (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montaña,1,17).

348 Aquellas palabras de Cristo: ¿Me amas? Apacienta mis ovejas, equivalen a decir: "Si me amas, piensa
que no te apacientas a ti mismo, sino a mis ovejas; apaciéntalas como mías, no como tuyas; busca en ellas
mi gloria, no la tuya; mi dominio, no el tuyo; mi ganancia, no la tuya; no participes del sentir de aquellos que
pertenecen a los tiempos peligrosos, los que se aman a sí mismos y a todo lo demás que dimana de este
mal principio". Por tanto, los que apacientan las ovejas de Cristo no han de ser amadores de sí mismos, y
así las apacentarán no como propias, sino como pertenecientes a Cristo. El peor mal que es necesario
evitar en los que apacientan las ovejas de Cristo es el buscar sus propios intereses y no los de Jesucristo,
destinando a su propia utilidad a aquellos por quienes ha sido derramada la sangre de Cristo (SAN
AGUSTíN, Trat. Evang. S. Juan,123,5).

349 ¡Anunciad la Palabra con toda claridad, indiferentes al aplauso o al rechazo! En definitiva, no somos
nosotros quienes promovemos el éxito o el fracaso del Evangelio, sino el Espíritu de Dios. Los creyentes y
los no creyentes tienen derecho a escuchar inequívocamente el auténtico anuncio de la Iglesia. Anunciad la
Palabra con todo el amor del Buen Pastor, que se da, que busca, que comprende (JUAN PABLO II, A /a
Conf. Episcopal alemana,17-11-1980).

Todo apostolado tiene su origen y su fuerza en la caridad La caridad es "como el alma de todo apostolado"
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350 Todo ejercicio de apostolado tiene su origen y su fuerza en la caridad (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam
actuositatem,8).

351 El principal apostolado que los cristianos hemos de realizar en el mundo, el mejor testimonio de fe, es
contribuir a que dentro de la Iglesia se respire el clima de la auténtica caridad (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,226).

352 Tú, por tanto, que deseas ser útil a las almas del prójimo, primero acude a Dios de todo corazón y
pídele simplemente esto: que se digna infundir en ti aquella caridad que es el compendio de todas las
virtudes, ya que ella te hará alcanzar lo que deseas (SAN VICENTE FERRER, Trat. de la vida espiritual,13).

353 Son los sacramentos, y sobre todo la Eucaristía, los que comunican y alimentan en los fieles la caridad
que es como el alma de todo apostolado (CONC. VAT. 11, Decr. Apostolicam actuositatem,3).

354 Orad sin interrupción (1Th 5,17) por los demás hombres. Hay en ellos esperanza de conversión, una
conversión que les conducirá a Dios Volveos hacia ellos, para que, por medio de vuestras obras, se hagan
discípulos vuestros. Ante su cólera estad llenos de dulzura. Ante su jactancia tened sentimientos de
humildad. Ante sus blasfemias, estad en oración. Ante sus errores, permaneced firmes en la fe (Col 1,23).
Ante sus violencias, sed pacificos, sin imitarlos (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Efesios).

"Ya no habría ningún pagano, si nos comportáramos como verdaderos cristianos". Ejemplaridad y eficacia
apostólica

355 La luz debe estar bien alta para que ilumine a los demás; no debajo del celemín, es decir, de la gula, ni
debajo de la cama, o del ocio, porque nadie que se entregue a la gula y al ocio puede ser luz para los
demás (TEÓFILO, en Catena Aurea, vol. IV, p. 1023.

356 En vano se esfuerza en propagar la doctrina cristiana quien la contradice con sus obras (SAN
ANTONIO DE PADUA, Sermón 1,226).

357 Cualquiera que se encuentre fiel y prudente, presida la familla del Señor para darle la medida de trigo
en todo tiempo, ya por medio de la predicación con la que el alma se alimenta, ya por medio del buen
ejemplo, por el que la vida se endereza (TEÓFILO, en Catena A urea, vol. Vl, p. 109).

358 No os apenéis ni os llenéis de abatimiento. También los Apóstoles eran para unos olor de muerte, y
para otros olor de vida. No demos nosotros motivo alguno a la maledicencia y estaremos libres de toda
culpa, o, para decirlo mejor, mayor aún será nuestro gozo ante esas falsas acusaciones. Brille, pues, el
ejemplo de nuestra vida, y no hagamos ningún caso de las criticas. No es posible que quien de verdad se
empeñe por ser santo deje de tener muchos que no le quieran. Pero eso no importa, pues hasta con tal
motivo aumenta la corona de su gloria. Por eso, a una sola cosa hemos de atender: a ordenar con
perfección nuestra propia conducta. Si hacemos esto, conduciremos a una vida cristiana a los que anden en
tinieblas (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,15).

359 Hijo de hambre, te he puesto como atalaya en la casa de Israel. Fijémonos cómo el Señor compara sus
predicadores a una atalaya. La atalaya está siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se
acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su conducta, estar siempre
en alto, a fin de preverlo todo y ayudar así a los que tiene bajo su custodia (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. sobre Ezequiel).

360 Cristo nos ha dejado en la tierra para que seamos faros que iluminen, doctores que enseñen; para que
cumplamos nuestro deber de levadura; para que nos comportemos como ángeles, como anunciadores entre
los hombres; para que seamos adultos entre los menores, hombres espirituales entre los carnales, a fin de
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ganarlos; que seamos simiente y demos numerosos frutos. Ni siquiera sería necesario exponer la doctrina si
nuestra vida fuese tan radiante, ni sería necesario recurrir a las palabras si nuestras obras dieran tal
testimonio. Ya no habría ningún pagano, si nos comportáramos como verdaderos cristianos (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. 10 sobre la l. a Epist. a Timoteo).

361 La manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza
pierde toda garantía cuando la conciencia contradice las palabras (SAN GREGORIO MAGNO,
Moralia,23,23-24).

362 Quien tiene la misión de decir cosas grandes, está igualmente obligado a practicarlas (SAN
GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 101).

363 Nosotros tenemos las antorchas encendidas en nuestras manos cuando, con las buenas obras, damos
a nuestros prójimos buenos ejemplos. (S. GREGORIO, MAGNO, en Catena Aurea, vol. VI, p. lO1).

Aprovechar todas las circunstancias y oportunidades para dar a conocer a Cristo

364 Queremos recordar a toda la Iglesia que la evangelización sigue siendo su principal deber. . . Animada
por la fe, alimentada por la caridad y sostenida por el alimento celestial de la Eucaristía, la Iglesia debe
estudiar todos los caminos, procurarse todos los medios, oportuna e inoportunamente (2Tm 4,2), para
sembrar la palabra, proclamar el mensaje, anunciar la salvación que infunde en el alma la inquietud de la
búsqueda de la verdad y la sostiene con la ayuda de lo alto en esta búsqueda. Si todos los hijos de la Iglesia
fueran misioneros incansables del Evangelio brotaría una nueva floración de santidad y de renovación en
este mundo sediento de amor y de verdad (JUAN PABLO 1, Primer mensaje,27-Vlll-1978)

365 Id, pues, a las salidas de los caminos, y a cuantos encontréis, llamadlos a las bodas. Son caminos
también todos los conocimientos humanos, como los de la filosofía, los de la milicia, y otros por el estilo.
Dijo, pues: Id a las salidas de los cam¿nos, para que llamen a la fe a todos los hombres, cualquiera que sea
su condición (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. III, p. 63).

366 Pablo [. . . ] hasta una inscripción vista al azar la convierte en argumento de la fe; porque había
aprendido del verdadero David a arrancar la espada de manos de los enemigos, y a cortar la cabeza del
soberbio Goliat con su propio puñal (SAN JERÓNIMO, Carta a los Magnesios).

367 Los publicanos se aproximaron a nuestro Redentor, no sólo para hablarle, sino para comer con El;
porque no solamente corregía Jesús a quienes estaban mal dispuestos con argumentos y con obras o
reprensiones, sino asistiendo a las comidas; para que aprendamos con este proceder que en cualquier
tiempo y de cualquier manera podemos sacar utilidad (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. 11,
p. 13).

368 Quienes viajan por motivo de obras internacionales, de negocios o de descanso, no olviden que son en
todas partes heraldos itinerantes de Cristo y que deben portarse como tales con sinceridad (CONC. VAT. II,
Decret. Apostolicam actuositatem,14).

369 No puedes decir que te es imposible atraer a los demás. Si eres verdadero cristiano, es imposible que
esto no suceda. Si es cierto que no hay contradicción en la naturaleza, es también verdad lo que nosotros
afirmamos, pues esto se desprende de la misma naturaleza del cristiano Si afirmas que un cristiano no
puede ser útil, deshonras a Dios y le calificas de mendaz. Le resulta más fácil a la luz convertirse en
tinieblas que al cristiano no irradiar. No declares una cosa imposible cuando es precisamente su contrario lo
que es imposible (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. 20 sobre los Hechos de los Agósteles).

370 Son innumerables las ocasiones que tienen los seglares para ejercitar el apostolado de la
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evangelización y de la santificación. El mismo testimonio de la vida cristiana y las obras buenas realizadas
con espíritu sobrenatural tienen eficacia para atraer a los hombres hacia la fe y hacia Dios (CONC. VAT. II,
Decr. Apostolicam actuositatem,6. AA )

Apostolado "en medio del mundo". Valor ejemplar y apostalico del trabajo y de las obligaciones sociales, etc.

371 Cada cristiano debe hacer presente a Cristo entre los hombres; debe obrar de tal manera que quienes
le traten perciban el bonus odor Christi (cfr. 2Co 2,15), el buen olor de Cristo; debe actuar de modo que, a
través de las acciones del discípulo, pueda descubrirse el rostro del Maestro (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Es Cristo que pasa,105).

372 El trabajo profesional es también apostolado, ocasión de entrega a los demás hombres, para revelarles
a Cristo y llevarles hacia Dios Padre, consecuencia de la caridad que el Espíritu Santo derrama en las almas
(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,49).

373 Hemos de evitar el error de considerar que el apostolado se reduce al testimonio de unas prácticas
piadosas. Tú y yo somos cristianos, pero a la vez, y sin solución de continuidad, ciudadanos y trabajadores,
con unas obligaciones claras que hemos de cumplir de un modo ejemplar, si de veras queremos
santificarnos (J ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,61)

El apostolado es un gozoso deber de todos los cristianos

374 Este apostolado, sin embargo, no consiste sólo en el testimonio de vida. El verdadero apóstol busca
ocasiones para anunciar a Cristo con la palabra, ya a los no creyentes, para llevarlos a la fe; ya a los fieles,
para instruirlos, confirmarlos y estimularlos a mayor fervor de vida; porque la caridad de Cristo nos constriñe
(2Co 5,14) En el corazón de todos deben resonar aquellas palabras del Apóstol: ¡Ay de misi no
evangelizare! (1Co 9,16) (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,6).

375 Debe (el cristiano) [. . . ] participar en el designio divino de la salvación. Debe marchar hacia la
salvación y ayudar a los demás a fin de que se salven. Ayudando a los demás se salva a si mismo (JUAN
PABLO II, Sobre la Prudencia,2510-78).

376 Resucítame (le pedía San Agustín al Señor) para que tu doctrina se extienda por mi al mundo entero
(SAN AGUSTiN, Trat. sobre Evang. de San Juan,105,1).

377 ¿Quién es el que lleva la Buena Noticia sino el coro de los que proclaman el Evangelio? ¿Qué significa
llevar la Buena Noticia? Predicar a todos los hombres [. . . ] la venida de Cristo a la tierra (SAN EUSEBIO
DE CESAREA, Coment. sobre Isaías).

378 A todos los cristianos se impone la gloriosa tarea de trabajar para que el mensaje divino de la salvación
sea conocido y aceptado en todas partes por todos los hombres (CONC. VAT 11, Decr. Apostolicam
actuositatem,3).

Cristo murió y resucitó por todos los hombres. Sentido universal del apostolado

379 El ha venido a la tierra para redimir a todo el mundo, porque quiere que los hombres se salven (ITm
2,4). No hay alma que no interese a Cristo. Cada una de ellas le ha costado el precio de su Sangre (cfr. 1P
1,18-19) (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios,256).

380 El cristianismo posee el gran don de enjugar y curar la única herida profunda de la naturaleza humana,
y esto vale más para su éxito que toda una enciclopedia de conocimientos científicos y toda una biblioteca
de controversias; por eso el cristianismo ha de durar mientras dure la naturaleza humana El es una verdad
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viviente que no puede envejecer jamás (CARD J. H. NEWMAN, El sentido religioso, p. 417)

381 No podré descansar hasta el fin del mundo, mientras haya almas que salvar. Pero cuando diga el ángel:
Ya ha pasado el tiempo, entonces podré descansar, y podré gozar, porque el número de los elegidos habrá
quedado completo (SANTA TERESA DE LISIEUX, Novissima verba).

382 ¿Te acuerdas?óHacíamos tú y yo nuestra oración, cuando caía la tarde. Cerca se escuchaba el rumor
del agua. Y, en la quietud de la ciudad castellana, oíamos también voces distintas que hablaban en cien
lenguas, gritándonos angustiosamente que aún no conocen a Cristo. Besaste el Crucifijo, sin recatarte, y le
pediste ser apóstol de apóstoles (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 811).

383 (La doctrina de Cristo) se ha de extender por la tierra y el mar, sin más limites que el mundo mismo
(SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre San Mateo,15).

384 Toda solicitud y todo trabajo son poco en comparación con el interés de una sola alma. El que devuelve
una oveja errante al redil se ha asegurado un abogado poderoso ante Dios (SANTO TOMÁS DE
VILLANUEVA, Serm. del Domingo in Albis,1. c. , pp. 900-901).

385 Dondequiera que haya hombres carentes de alimento, vestido, vivienda, medicinas, trabajo, instrucción,
medios necesarios para llevar una vida verdaderamente humana, o afligidos por la desgracia o por la falta
de salud, o sufriendo el destierro o la cárcel, allí debe buscarlos y encontrarlos la caridad cristiana,
consolarlos con diligente cuidado y ayudarlos con la prestación de auxilios Esta obligación se impone ante
todo a los hombres y a los pueblos que viven en la prosperidad (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam
actuositatem,8).

386 El mismo Jesucristo, que conocía la malicia de los fariseos, condescendió con ellos para ganarlos, a
semejanza de los buenos médicos, que prodigan más remedios a los enfermos más graves (SAN CIRILO,
en Catena Aurea, vol. VI, p. 46).

Cada cristiano ha de ser levadura que transforme a quienes le rodean

387 Sed profundamente amigos de Jesús y llevad a la familia, a la escuela, al barrio, el ejemplo de vuestra
vida cristiana, limpia y alegre. Sed siempre jóvenes cristianos, verdaderos testigos de la doctrina de Cristo
Más aún, sed portadores de Cristo en esta sociedad perturbada, hoy más que nunca necesitada de El.
Anunciad a todos con vuestra vida que sólo Cristo es la verdadera salvación de la humanidad (JUAN
PABEO II, Hom. 3-XII-1978).

388 Porque también a nosotros, creyentes suyos, nos ha mezclado con la muchedumbre para que hagamos
a los demás partícipes de nuestra fe. Que nadie eche la culpa al corto número; porque tan grande es la
fuerza de la predicación evangélica, que lo que una vez ha fermentado se convierte en levadura para los
demás (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,46).

389 La levadura hace fermentar la masa cuando está cerca de la harina, o mejor, mezclada con ella, pues la
mujer no sólo puso la levadura, sino que además la escondió entre la masa. Del mismo modo tenéis que
hacer vosotros, cuando estéis mezclados, identificados con la gente. , como la levadura que está escondida,
pero no desaparece, sino que poco a poco va transformando toda la masa en su propia calidad (SAN JUAN
CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,46).

Cuanto mayor es el mal, mayor la necesidad de hacer el bien

390 Cuando la perversidad de los malos va cada vez en aumenta, lejos de disminuir la predicación, se debe
aumentar cada vez más. El Señor nos lo aconseja con su ejemplo, el cual, después de haber oído decir de
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si que tenia el demonio, distribuyó más copiosamente los beneficios de su predicación (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 18 sobre los Evang. ).

Somos "instrumentos de Dios"

391 El Espíritu Santo se sirve de la palabra del hombre como de un instrumento. Pero es El el que
interiormente perfecciona la obra (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 177, a. 1).

392 Preparad el camino del Señor, y enderezad sus sendas. Todo aquel que predica una fe recta y las
buenas obras, ¿qué otra cosa hace sino preparar el camino del Señor que viene al corazón de los oyentes,
para que penetre en él la fuerza de la gracia, para que le ilustre la luz de la verdad, para que haga rectas las
sendas que conducen a Dios. . . ? (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang. ).

393 La virtud y la bondad de un enviado, consisten en que no diga nada de sí propio (SAN JUAN
CRiSÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. V, p. 27).

394 La formación para el apostolado supone una completa formación humana, acomodada al carácter y
cualidades de cada uno. Porque el seglar, conociendo bien el mundo contemporáneo, debe ser miembro
bien adaptado a la sociedad y a la cultura de su tiempo (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,29).

395 Cuando el Señor quiere para sí un alma, tienen poca fuerza las criaturas para estorbarlo (SANTA
TERESA, Fundaciones,10,8).

396 Los más pequeños, los más débiles entre los hombres, eran los discípulos del Señor; pero como había
en ellos una eficacia divina grandiosa, esa fuerza se desplegó y se difundió por todo el mundo Con esto
quiso dar el Señor una prueba de su grandeza (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo 46).

397 Confiamos, pues, que tú harás progresar nuestro tímido esfuerzo inicial y que, a medida que vayamos
progresando, lo afianzarás, y que nos llamarás a compartir el espíritu de los profetas y apóstoles; de este
modo, entenderemos sus palabras en el mismo sentido en que ellos las pronunciaron y penetraremos en el
verdadero significado de su mensaje (SAN HILARIO, Trat. Stma. Trinidad,1,37-38).

398 El Espíritu Santo, que habita en los que están bien dispuestos, les inspira como buen doctor lo que
deben decir (SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 77).

Amistad y apostolado. Por nuestra fe, el Señor puede sanar a nuestros amigos

399 Conviene que Dios haga la voluntad del hombre respecto a la salvación de otro en proporción a su
amistad (SANTO ToMAS, Suma Teológica,1-2, q 114, a. 6).

400 Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico:Hijo, tus pecados te son perdonados (Mc 2,
lss. ). Es de notar que no dijo la fe del paralítico, sino la de los que le llevaban: a veces ocurre que alguno
sana por la fe de otro (SAN JUAN CRISOSTOMO, en CatenaAurea, vol. IV, p. 51).

401 Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados (Mc 2,
lss). Es digno de consideración cuánto debe valer para Dios la fe propia de cada uno, cuando vale tanto la
ajena, que por ella se levanta un hombre curado de repente interior y exteriormente, y por el mérito de unos
se perdonan a otros sus pecados (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. IV, p. 51).

"Las almas son de Dios"


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402 Los demás discípulos vinieron en la barca, tirando de la red llena de peces, pues no estaban lejos de
tierra, sino como a unos doscientos codos (Jn 21,8). Enseguida ponen la pesca a los pies del Señor, porque
es suya. Para que aprendamos que las almas son de Dios, que nadie en esta tierra puede atribuirse esa
propiedad, que el apostolado de la Iglesiaósu anuncio y su realidad de salvaciónóno se basa en el prestigio
de unas personas, sino en la gracia divina (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,267).

Apostolado personal del sacerdote

403 [. . . ] el sacerdote no daria a Dios el culto debido si se quedase encerrado en el templo, si su actividad
se limitara a las solas funciones rituales, si esperase que el pueblo viniera a buscarlo en la soledad
progresiva de su aislamiento. Y esto es cierto hoy de modo particular, porque hoy es más que nunca
necesario, en la edificación de la Iglesia, la presencia misional del sacerdote entre los hombres. Hombres
que pertenecen a una sociedad empapada de materialismo y por eso, con frecuencia insatisfechos,
descorazonados, tristes, a quienes es necesario acercarse como Jesús se acercó en el camino de Emaús,
como compañero de viaje, para hacerse escuchar fácilmente, para hacerse comprender, para traducir a su
lenguaje la Palabra de siempre, tantas veces repetida; para reavivar, finalmente, su fe y su alegría con la
fracción del pan (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, pp. 58-59).

Apostolado especialmente en la propia familia

404 Vuestro primer deber y vuestro mayor privilegio como padres es el de transmitir a vuestros hijos la fe
que vosotros recibisteis de vuestros padres. El hogar debería ser la primera escuela de oración (JUAN
PABLO II, Hom. l-X-1979).

405 Los esposos cristianos son para sí mismos, para sus hijos y demás familiares, cooperadores de la
gracia y testigos de la fe. Son para sus hijos los primeros predicadores y educadores de la fe; los forman
con su palabra y ejemplo para la vida cristiana y apostólica, les ayudan prudentemente a elegir su vocación
y fomentan con todo esmero la vocación sagrada cuando la descubren en los hijos (CONC. VAT. II, Decr.
Apostalicam actuositatam,11).

406 Siempre fue deber de los esposos, pero hoy constituye la parte más importante de su apostolado,
manifestar y demostrar con su vida la indisolubilidad y santidad del vínculo matrimonial; afirmar con valentía
el derecho y la obligación que los padres y los tutores tienen de educar cristianamente a la prole; y defender
la dignidad y la legítima autonomía de la familia. Cooperen, por tanto, los esposos y los demás cristianos
con los hombres de buena voluntad para que se conserven incólumes estos derechos en la legislación civil
[. . . ] (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatam,11).

También los niños poseen su propia capacidad apostólica

407 También los niños tienen su propia actividad apostólica. Según su capacidad, son testigos vivientes de
Cristo entre sus compañeros (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,12).

Medios en el apostolado

408 Aquel pobre apóstol que no tenía nada que dar al que le pedía limosna, distribuyó tan abundantemente
la gracia de Dios que dio no sólo el vigor a las piernas del cojo, sino también la salud del alma a aquella
ingente multitud de creyentes, a los cuales había encontrado sin fuerzas y que ahora podían ya andar
ligeros siguiendo a Cristo (SAN LEÓN MAGNO, Sermón sobre las Bienaventuranzas).

409 Recuerden todos que con el culto público y con la oración, con la penitencia y la libre aceptación de los
trabajos y desgracias de la vida, con la que se asemejan a Cristo paciente (cfr. 2Co 4,10 Col 1,24) pueden
llegarse a todos los hombres y ayudar a la salvación del mundo entero (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam
actuositatem,16). Omisiones y excusas en el apostolado Ver también OMISIONES.
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410 Nada hay más frío que un cristiano despreocupado de la salvación ajena. No puedes aducir tu pobreza
como pretexto. La que dio sus monedas te acusará. El mismo Pedro dijo: No tengo oro ni plata (Ac 3,6). Y
Pablo era tan pobre que muchas veces padecía hambre y carecía de lo necesario para vivir. Tú no puedes
pretextar tu humilde origen: ellos eran también personas humildes, de modesta condición. Ni la ignorancia te
servirá de excusa: ellos eran todos hombres sin letras. Seas esclavo o fugitivo, puedes cumplir lo que de ti
depende. Tal fue Onésimo, y mira cuál fue su vocación. . . No aduzcas la enfermedad como pretexto,
Timoteo estaba sometido a frecuentes achaques [. . ]. Cada uno puede ser útil a su prójimo, si quiere hacer
lo que puede (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. 20 sobre los Hechos de los Apóstoles).

411 Así como el hablar indiscreto lleva al error, así el silencio imprudente deja en su error a quienes
pudieran haber sido adoctrinados (SAN GREGORIO MAGNO, Regla pastoral, p. 2, cap. 4).

412 La mies es mucha, pero los operarios son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que enve
trabajadores a su mies. Por tanto, para una mies abundante son pocos los trabajadores; al escuchar esto no
podemos dejar de sentir una gran tristeza, porque hay que reconocer que, si bien hay personas que desean
escuchar cosas buenas, faltan, en cambio, quienes se dediquen a anunciarlas (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 17 sobra los Evang. ).

El apostolado, una muestra clara de amor a Dios

413 Hijo mío: si amas tu apostolado, está seguro de que amas a Dios (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER,
Camino, n. 922).

El apostolado, "coraza" contra muchas tentaciones

414 El día que "sientas" bien tu apostolado, ese apostolad rá para ti una coraza donde se embotarán todas
las asechanzas de tus enemigos de la tierra y del infierno (J. EsCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 923).

El apostolado de "no dar"

415 Es condición humana tener en poco lo que poco cuesta. Esa es la razón de que te aconseje el
"apostolado de no dar" Nunca dejes de cobrar lo que sea equitativo y razonable por el ejercicio de tu
profesión, si tu profesión es el instrumento de tu apostolado (J. ESCRIVA DE BALAGUÉR, Camino, n. 979).

416 El "apostolado de la inteligencia" "Venite post me, et faciam vos fieri piscatores hominum" óVenid detrás
de mi, y os haré pescadores de hombres. ¡No sin misterio emplea el Señor estas palabras: a los
hombresócomo a los pecesóhay que cogerlos por la cabeza. ¡Qué hondura evangélica tiene el "apostolado
de la inteligencia"! (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 978).

417 Santa Maria, Reina de los Agósteles. El modelo perfecto de esta espiritualidad apostólica es la
Santísima Virgen Maria, Reina de los Apóstoles, la cual, mientras vivió en este mundo una vida igual a la de
los demás, llena de preocupaciones familiares y de trabajos, estaba constantemente unida con su Hijo y
cooperó de modo singularisimo a la obra del Salvador (CONC. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem,4).

ARIDEZ

En qué consiste la verdadera devoción

418 Porque no es devoción aquella ternura de corazón o conlación que sienten algunas veces los que oran,
sino esta prontitud y aliento para bien obrar, de donde muchas veces acaece hallarse lo uno sin lo otro,
cuando el Señor quiere probar a los suyos (SAN PEDRO DE ALC¡NTARA, Trat. de la oración y
meditación,2,1).
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419 Tienes una pobre idea de tu camino, cuando, al sentirte frío, crees que lo has perdido: es la hora de la
prueba; por eso te han quitado los consuelos sensibles (J. ESCR[VA DE BALAGUER, Camino, n. 996).

420 No has de ser como muchos ignorantes que piensan de Dios superficialmente y creen que, cuando no
lo entienden o no lo gustan ni sienten, Dios está más lejos y más escondido (SAN JUAN DELA CRUZ,
Cántico espiritual,1,12).

421 Debes comportarte como te he indicado [. . . ] en el tiempo de las consolaciones; pero esto no durará
mucho, pues a veces te sentirás tan privada y destituida de sentimiento y devoción que te parecerá que tu
alma es una tierra desierta, infructuosa, estéril, donde no se abre camino ni sendero alguno para encontrar a
Dios, ni se encuentra el agua de la gracia que la pueda regar, a causa de la sequía que, a tu manera de ver,
la convertirá en un desierto. ¡Oh, cuán digna de lástima es el alma que se ve en semejante estado y, sobre
todo, cuando su mal es vehemente! Porque entonces, a semejanza de David, se derrite en lágrimas día y
noche (Ps 62,3), mientras que el enemigo, mediante mil sugerencias para sumirla en la desesperación, se
mofa de ella diciéndole: ¡Ah, pobrecilla!, ¿Dónde está tu Dios? (Ps 61,3) (SAN FRANCISCO DE SALES,
Introd. a la vida devota, IV,14).

422 El que quisiere ver cuánto ha aprovechado en este camino de Dios, mire cuánto crece cada día en
humildad interior y exterior. ¿Cómo sufre las injusticias de los otros? ¿Cómo sabe dar pasada a las
flaquezas ajenas? ¿Cómo acude a las necesidades de sus prójimos? ¿Cómo se compadece y no se indigna
contra los defectos ajenos? ¿Cómo sabe esperar en Dios en el tiempo de la tribulación? ¿Cómo rige su
lengua? ¿Cómo guarda su corazón? ¿Cómo trae domada su carne con todos sus apetitos y sentidos?
¿Cómo se sabe valer en las prosperidades y adversidades? ¿Cómo se repara y provee en todas las cosas
con gravedad y discreción? Y, sobre todo esto, mire si está muerto el amor de la honra, y del regalo, y del
mundo, y según lo que en esto hubiere aprovechado, así se juzgue, y no según lo que siente o no siente de
Dios (SAN PEDRO DE ALC¡NTARA, Trat. de la oración y meditación,2,5).

423 [. . . ] porque de razón de tibieza es no se le dar mucho, ni tener solicitud interior por las cosas de Dios [.
. . ] Lo que es sólo sequedad purgativa tiene consigo ordinaria solicitud con cuidado y pena, como digo, de
que no sirve a Dios [. . . ]. (SAN JUAN DE LA CRUZ, Noche oscura,1,9).

424 En lo que está la suma perfección claro está que no es en regalos interiores ni en grandes
arrobamientos [. . . ], sino en estar nuestra voluntad tan conforme a la voluntad de Dios, que ninguna cosa
entendamos que quiere, que no la queramos con toda nuestra voluntad (SANTA TERESA,
Fundaciones,5,10).

La oración "con sequedad"

425 "¿Qué me pasa? Estoy decaída, nada me puede ya contentar, todo me disgusta; ¡me siento tan
confundida!" Mas, ¿por qué? Hay dos clases de confusión: la una lleva a la humildad de la vida; la otra, a la
desesperación y, en con secuencia, a la muerte. "Os aseguro que estoy tan turbada ódice ellaóque casi me
falta el aliento y renuncio a aspirar a la perfección". ¡Dios mío, qué debilidad! Faltan los consuelos y, en
consecuencia, viene a menos el valor. No conviene obrar así, sino que cuanto más nos priva Dios de sus
consuelos, tanto más debemos esforzarnos en testimoniarle nuestra fidelidad. Un solo acto practicado
durante esta aridez vale más que muchos otros hechos durante el tiempo de consolación, porque, como ya
he dicho hablando de Jb, se practica con amor mucho más fuerte que el otro, tierno y sensible. Así, pues,
cuanto más me quiten, más daré (SAN FRANCISCO DE SALES, Conversaciones espirituales,17,3).

426 Para el que ama a Jesús, la oración, aun la oración con se- quedad, es la dulzura que pone siempre fin
a las penas: se va a la oración con el ansia con que el niño va al azúcar, después de tomar la pócima
amarga (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 889).

427 Que, por cuanto aquí purga Dios al alma. . . , conviene que sea puesta en vacío y pobreza y desamparo
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de todas estas partes (potencias interiores y exteriores), dejándola seca, vacía y en tinieblas (SAN JUAN DE
LA CRUZ, Noche oscura,2,6,4).

428 Y así se determine, aunque para toda la vida le dure esta sequedad, no dejar a Cristo caer con la cruz.
Tiempo vendrá que se lo pague por junto; no haya miedo que se pierda el trabajo; a buen amo sirve;
mirándole está (SANTA TERESA, Vida,11,3).

429 Hasta tal punto conocía el santo rey David la utilidad que supone para nosotros este alejamiento y, por
decirlo así, esta ausencia de Dios, que no quiso pedirle le privara de una prueba semejante. Sabía de sobra
que el sufrir alguna vez estas desolaciones era de provecho a él y a los demás hombres, cualquiera que
fuese el grado de perfección a que hubieren llegado (CASIANO, Colaciones,4,6).

No disminuir la oración a causa de la aridez

430 Cuando vayas a orar, que sea éste un firme propósito: ni más tiempo por consolación, ni menos por
aridez (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 99).

431 Si acaso te sucede no hallar gusto ni consuelo en la meditación, te encargo que no por esto te turbes,
sino que unas veces recurras a la oración vocal, quejándote de ti misma a Nuestro Señor, confesando tu
indignidad, pidiéndole que te ayude, besando devotamente su imagen, si la tienes, y diciendo las palabras
de Jacob: Señor, no es dejaré hasta que me hayáis dado vuestra bendición [. . . 1. Otras veces toma un libro
y lee con atención, hasta que se despierte tu espíritu y vuelvas a entrar en ti (SAN FRANCISCO DE SALES,
Introd. a la vida devota,2,9).

432 Más estima Dios en ti el inclinarte a la sequedad y al padecer por su amor, que todas las consolaciones,
visiones y meditaciones que puedas tener (SAN JUAN DE LA CRUZ, Dichos de luz y amor,14).

Dios no abandona

433 Antes da de muchas maneras a beber a los que le quieren seguir, para que ninguno vaya desconsolado
ni muera de sed; porque de esta fuente caudalosa salen arroyos, unos grandes y otros pequeños, y algunas
veces charquitos para niños, que aquellos les basta y más sería espantarlos ver mucha agua; éstos son los
que están en los principios. Ansí que, hermanas, no hayáis miedo que muráis de sed en este camino; nunca
falta agua de consolación (SANTA TERESA, Camino de perfección,20,2).AVARICIA

Citas de la Sagrada Escritura

El amor a las riquezas de nada aprovecha: Si 2,17; 5,9; Si 14,3.

La avaricia causa de muchos males: Pr 1,19; Si 10,10; 1 Sam 25,38; 2 Sam 17,23.

Hay que guardarse de ella: Ps 118,36.

Especialmente deben evitarla los que gobiernan: Ex 18,21; 23,8; Dt 16,19;Prov28,16;1s5,23;Ez 22,12-13;
Miq 3,11.

Algunos perecieron por causa de la avaricia: Jos 7,21-25; 2R 5,20-27; 2M 10,20-23.

Si abundan las riquezas, no apagareis vuestro corazón. Ps 61,11.

Nada más inicuo que el avaro, pues es capaz de venderse a si mismo. Si 10,6.

No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mt 6,24.

¿De qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? Mc 8,36.
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Guardaos bien de toda avaricia que, aunque uno esté en la abundancia, no tiene asegurada su vida con la
hacienda. Lc 12,15.

[. . . ] son los paganos quienes buscan estas cosas con afán. Lc 12,30.

Haceos con bolsas que no se gasten y tesoros inagotables en el cielo, donde no se acerca ningún ladrón, ni
roe la polilla, porque

donde está vuestro tesoro allí estará vuestro corazón. Lc 12,33-34; Mt 6,19-21.

Especie de idolatría: Col 3,5; Ep 5,5.

[. . . ] ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos [. . . ] heredarán el reino de Dios. 1Co 6,10; Tt 1,7-11.

Que vuestra conducta esté libre de avaricia. Contentaos con lo que tenéis [. . . ] He 13,5.

[. . . ] los cuidados del siglo y la seducción de las riquezas ahogan la doctrina y queda sin fruto. Mí 3,13,22.

Traición de Judas por dinero. Mt26,15.

Castigo de la codicia de Ananias y Safira: Ac 24,26.

Codicia del procurador Félix y la prisión de Pablo: Ac 24,16.

A los ricos de este mundo encárgales que no sean altivos ni pongan su confianza en la incertidumbre de las
riquezas, sino en Dios, que abundantemente nos provee de todo para que lo disfrutemos. 1Tm 6,17.

La fornicación y cualquier género de impureza y avaricia ni siquiera se nombre entre vosotros, como
conviene a los santos. Ep 5,3.

Es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de los cielos. Mc
10,25.

434 Quien no se abstiene de la avaricia se verá mancillado también por la idolatría y será contado entre los
paganos que desconocen el juicio del Señor (SAN POLICARPO, Carta a los Filipenses).

435 La avaricia es el deseo inmoderado de tener más (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 16 sobre los
Evang. ).

436 [. . . ] Ia concupiscencia de los ojos, una avaricia de fondo, que lleva a no valorar sino lo que se puede
tocar. Los ojos que se quedan como pegados a las cosas terrenas, pero también los ojos que, por eso
mismo, no saben descubrir las realidades sobrenaturales (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,6).

437 Observad que siendo Señor y Criador de los Angeles, vino a las entrañas de la Virgen para tomar
nuestra naturaleza, que El mismo creó. No quiso nacer en este mundo entre los ricos, sino que eligió padres
pobres, así que no tuvieron cordero que of recer por El, y la madre ofreció en su lugar un par de pichones o
un par de tórtolas (Lc 24). No quiso prosperar en este mundo, sufrió afrentas y burlas, soportó que le
escupieran, le azotaran, le abofeteasen, le coronasen de espinas y le crucificasen. . . Luego el que cree ya
en Jesucristo pero ano está dominado por la avaricia, se ensoberbece con los hombres, se abrasa en la
envidia, se contamina con la inmundicia de los deleites y desea las prosperidades mundanas, no quiere
seguir a Jesús, en quien creyó (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 2 sobre los Evang. ).

438 Entró Satanás en Judas, no violentamente, sino encontrando abierta una puerta; entró por medio de la
avaricia (TITO BOSTRENSE, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 426).
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439 No se encuentra vestigio alguno de bondad en el corazón del que la avaricia ha hecho su morada (SAN
LEON, en Catena Aurea, vol. Ill, p. 272).

440 Si es cierto que podemos evitarla fácilmente, es también cierto que difícilmente cura de ella por
completo aquel a quien aqueja esa dolencia (CASIANO, Instituciones,7,6).

441 El dinero que se obtiene por medio de la usura es parecido a la mordedura de una serpiente: pues así
como el veneno de la serpiente corrompe todos los miembros de una manera oculta, así también la usura
convierte todos los bienes en deudas (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en CatenaAurea, vol. 1p 324).

442 Y que alguien intente tales bienes, que van mezclados casi siempre de privaciones del bien verdadero,
obedece aque muchos viven según el sentido, en razón de que lo sensible nos es más manifiesto y mueve
más eficazmente en los casos concretos. . . Sin embargo, a la posesión de muchos de estos bienes sigue la
privación del verdadero bien (SANTO TOMAS, Suma contra gentiles,3,6).

Es insaciable

443 La avaricia es insaciable, no teme a Dios ni respeta al hombre, ni perdona al padre ni guarda fidelidad al
amigo; oprime a la viuda y se apodera de los bienes del huérfano (SAN AGUSTIN, en Catena Aurea, vol. Vl,
p. 243).

444 (. . . Derribaré mis graneros y los haré mayores. . . ). Los graneros no podían contener la abundancia y
el alma avara nunca se ve llena (SAN BASILIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 80).

445 No encontrarás. . . quien confiese que es avaro; todos niegan esta bajeza y ruindad de corazón, y
toman por pretexto, ya el hallarse cargados de hijos, ya a que es prudencia procurar tener lo que uno
necesita; de manera que jamás se cree tener demásiado, y siempre se encuentran ciertas precisiones de
tener más; así pues, aun los más avaros, no sólo no confiesan que lo son, sino que ni aun en su conciencia
lo juzgan, porque la avaricia es una fiebre prodigiosa que se siente menos cuanto mayor es su ardor y su
violencia (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,3,14).

446 La abundancia de riquezas no sólo no sacia la ambición del rico, sino que la aumenta, como sucede
con el fuego, que se fomenta más cuando encuentra mayores elementos que devorar. Por otra parte, los
males que parecen propios de la pobreza son comunes a las riquezas, mientras que los de las riquezas son
propios exclusivamente de ellas (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 315).

447 [. . . ] la avaricia engendra tal frenesí que aumenta más y más con la riqueza (CASIANO,
Instituciones,7,7).

También tiene su raíz en la soberbia

448 Que alguien desee desordenadamente algún bien temporal, procede de que se ama a sí mismo
desordenadamente, puesto que amar a alguien es querer el bien para él (SANTO TOMÁS, Suma
Teológ,ica,1-2, q. 77, a. 5).

Quita la libertad al alma

449 Quien es esclavo de las riquezas, las guarda como esclavo; pero el que sacude el yugo de su
esclavitud, las distribuye como señor (SAN JERÓNIMO, en Catena Aurea, vol. 1p 392).

450 ¿. . . Qué haré que no tengo sitio para encerrar mis cosechas? . . . Se halla angustiado por el afecto de
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sus deseos y por el peso de sus riquezas (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia,15,13).

Avaricia de deseo

451 Todos los que aman las riquezas, aun cuando no puedan conseguirlas, deben contar en el número de
los ricos (SAN AGUSTIN, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 316).

452 Es evidente que se puede ser avaro sin tener dinero (CASIANO, Instituciones,8,12).

"Donde está tu tesoro, allí está tu corazón"

453 Donde está tu tesoro, allí está tu corazón El tesoro del hombre viene a ser como la reunión de los frutos
recolectados con su esfuerzo. Lo que uno siembre, eso cosechará, y cual sea el trabajo de cada uno, tal
será su ganancia, y donde ponga el corazón su deleite, allí queda reducida su solicitud. Mas, como hay
muchas clases de riquezas y diversos objetos de placer, el tesoro de cada uno viene determinado por la
tendencia de su deseo, y si este deseo se limita a los bienes terrenos, no hallará en ellos la felicidad, sino la
desdicha (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 92).

454 Por muy avaro que seas, Dios te basta (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 55).

El recto uso de los bienes y la avaricia

455 No prohibe Cristo enriquecerse, sino hacerse esclavo de las riquezas: quiere que usemos lo necesario,
pero no que guardemos avariciosamente. Es propio del que sirve el guardar las cosas, y propio del señor el
darlas (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 315).

456 El término "riquezas" reviste en las Sagradas Escrituras tres acepciones distintas: las hay malas,
buenas e indiferentes. Las malas son aquellas de las cuales se dice: Se empobrecieron los ricos y en la
penuria suirieron hambre (Sal 33,11). Las hay también buenas. Haberlas adquirido es indicio de gran virtud
y mayor mérito. David encomia al varón justo que las posee: La generación de los rectosódiceóserá
bendecida. Habrá en su casa hacienda y riquezas, y su justicia permanecerá por los siglos (Sal 111,3) [. . . ].
Hay, finalmente, riquezas indiferentes, esto es, que pueden ser buenas o malas. Son, en efecto,
susceptibles de ambas cosas, según la voluntad de quien las usa o el modo y fin en que las invierte
(CASIANO, Colaciones,3,9).

457 Aprendan (de Zaqueo) los ricos que no consiste el mal en tener riquezas, sino en no saber usar de
ellas; porque así como las riquezas son un impedimento para los malos, son también ocasión de virtud para
los buenos (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 330).

458 ¡Qué necedad tan grande es amontonar donde se ha de dejar, y no enviar allí donde se ha de ir! Coloca
tus riquezas basta sola una gota de agua del gran río caudaloso que nos está aparejado (SANTA TERESA,
Vida,27,12).

459 Si queréis actuar a toda hora como señores de vosotros mismos, os aconsejo que pongáis un empeño
muy grande en estar desprendidos de todo, sin miedo, sin temores ni recelos. Después, al atender y al
cumplir vuestras obligaciones personales, familiares. . . , emplead los medios terrenos honestos con
rectitud, pensando en el servicio a Dios, a la Iglesia, a los vuestros, a vuestra tarea profesional, a vuestro
país, a la humanidad entera. Mirad que lo importante no se concreta en la materialidad de poseer esto o de
carecer de lo otro, sino en conducirse de acuerdo con la verdad que nos enseña nuestra fe cristiana: los
bienes creados son sólo eso, medios. Por lo tanto, rechazad el espejuelo de considerarlos como algo
definitivo [. . . ] (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,118).
-52 -

460 Entonces -me diréis-, ¿qué han de hacer los ricos para imitar a un Dios tan pobre y despreciado? Os lo
diré: no han de apagar su corazón a los bienes que poseen, han de emplear esos bienes en buenas obras
en cuanto puedan; han de dar gracias a Dios por haberles concedido un medio tan fácil de rescatar sus
pecados con sus limosnas; no han de despreciar nunca a los que son pobres, antes al contrario, han de
respetarlos viendo en ellos una gran semejanza con Jesucristo (SANTO CURA DE ARS, Sobre el misterio).

Remedios

461 Enseñó (el Señor) que debe evitarse la avaricia, y añadió la parábola del rico, demostrando con ella que
es un necio quien apetece las cosas superfluas (TEOFILATO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 86).

462 Mas no puedo decir lo que se siente cuando el Señor la da a entender secretos y grandezas suyas, el
deleite tan sobre cuantos acá se pueden entender, que bien con razón hace aborrecer los deleites de la
vida, que son basura todos juntos. Es asco traerlos a ninguna comparación aquíóaunque sea para gozarlos
sin finóy, de estos que da el Señor,basta sola una gota de agua del gran río caudaloso que nos está
aparejado (SANTA TERESA, Vida,27,12).

463 Si estáis inclinados a la avaricia, pensad con frecuencia en la locura de ese pecado, que nos hace
esclavos de lo que ha sido creado para servirnos; pensad que al morir, en todo caso, será menester
perderlo todo, dejándoselo a quien, tal vez, lo malversará o se servirá de ello para su ruina y perdición (SAN
FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, IV. 10). donde tienes tu patria (SAN JUAN
CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 386).

AYUNO

Citas de la Sagrada Escritura

En señal de luto y de tristeza: Jg 20,26; 1S 31,13; Jer 41,2; 52,12; Za 7,2-5; 8,9.

Penitencia unida a la oración para obtener la misericordia de Dios: Lv 19,29; Nb 30,14-26; Tb 12,8; 1M 2,47;
2M 13,12.

Día del ayuno: Lv 16,29.

Cómo se ha de ayunar: Is 58,3-7; Jr 14,12.

De Nuestro Señor en el desierto: Mt 4,1-2; Mc 1,12-13; Lc 4,1-13.

Nuestro ayuno debe ser humilde; si no, pierde todo el mérito: Mt 6,16-18; Lc 18,11-14.

Ayuno y oración para obtener de Dios el poder de arrojar a los demonios: Mt 17,20; Mc 9,28.

El ayuno de los hipócritas: Mt 6,16-18; Lc 18,9-14.

Ayuno de Saulo después de su conversión: Ac 9,9-19.

Bienes espirituales del ayuno

Antes de la imposición de las manos a Saulo y Bernabé: Ac 13,2-3.

De Pablo y Bernabe antes de la ordenación de los sacerdotes: Ac 16,22.

Los ayunos frecuentes de San Pablo: 2Co 11,27.

San Pablo recomienda a todos la templanza, en especial a los que habían de ser ordenados ministros: 1Th
5,6; 2Tm 4,5; Tt 1,7;2,2-3.

Nuestro Señor defiende a sus discípulos de las acusaciones que les hacían porque no ayunaban: Mt 9,14-
15; Mc 2,18-20; Lc 5,33-35.
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Dispone para recibir las gracias del Señor: Lc 2,37-38.

Los ministros de Dios y el ayuno: 2Co 6,4-8.

Para someter nuestro cuerpo: 1Co 9,27.

BIENES ESPIRITUALES DEL AYUNO

464 El ayuno fortifica el espíritu, mortificando la carne y su sensualidad; eleva el alma a Dios; abate la
concupiscencia, dando fuerzas para vencer y amortiguar sus pasiones, y dispone el corazón para que no
busque otra cosa distinta de agradar a Dios en todo (SAN FRANCISCO DE SALES, Sermón sobre el
ayuno).

465 El ayuno purifica el alma, eleva el espiritu, sujeta la carne al espIritu, da al corazón contrición y
humildad, disipa las tinieblas de la concupiscencia, aplaca los ardores del placer y enciende la luz de la
castidad (SAN AGUSTIN, Sermón 73).

466 El cristiano tiene libertad para ayunar en cualquier tiempo, no por superstición, sino por virtud. ¿De qué
modo, sin embargo, puéden g-uardar los cristianos la castidad si no cuidan la continencia en estas cosas?
¿Cómo pueden estudiar las Escrituras y buscar la ciencia y la sabiduría? ¿No es, acaso, gracias a la
continencia del vientre y de la boca, regulando la comida y la bebida por la abstinencia y el ayuno? Esta es
la razón del ayuno cristiano. Hay también otra razón de carácter religioso, muy alabada desde el tiempo de
los Apóstoles: "Bienaventurado quien ayuna para ayudar a los pobres". Este ayuno es verdadero, digno y
grato a los ojos de Dios (ORIGENES, Homilía 10).

467 Tres cosas hay, hermanos, por las que se mantiene la fe, se conserva firme la devoción, persevera la
virtud. Estas tres cosas son la oración, el ayuno y la misericordia. Lo que pide la oración, lo alcanza el ayuno
y lo recibe la misericordia. Oración, misericordia y ayuno: tres cosas que son una sola, que se vivifican una
a otra (SAN PEDRO CRISÓLOGO, Sermón 43).

Ayuno y caridad

468 El ayuno no da fruto si no es regado por la misericordia, se seca sin este riego; lo que es la lluvia para
la tierra, esto es la misericordia para el ayuno (SAN PEDRO CRISÓLOGO, Sermón,43).

"Soporte de la oración"

469 Todos los que han querido rogar por alguna necesidad, han unido siempre el ayuno (la penitencia) a la
oración, porque el ayuno es el soporte de la oración (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p
377).

Cualidades

470 La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser sólo interna e individual, sino también externa y social.
Foméntese la práctica penitencial de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos
países y condiciones de los fieles [. . . ].

Sin embargo, téngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el viernes de la
pasión y muerte del Señor y ano extenderse, según las circunstancias, al sábado santo, para que de este
modo se llegue al gozo del domingo de Resurrección con elevación y apertura de espiritu (CONC. VAT. 11,
Const. Sacrosanctum Concilium,110).

471 Decía (un santo varón a quien él conoció) que et monje debería darse al ayuno como si tuviera que vivir
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cien años. Que deberia frenar las pasiones de su alma, olvidar las injurias, ahuyentar la tristeza y
menospreciar el dolor y la desazón, como si tuviera que morir cada día (CASIANO, Instituciones,5,41)

472 (Cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu cara. . . ). Aquí se habla de la costumbre que existía en
Palestina de ungirse la cabeza los dias de fiesta, y mandó el Señor que cuando ayunemos nos
manifestemos contentos y alegres (SAN JERÓNIMO, en Catena Aurea, vol. 1p 380).

473 Los ayunos agradables a Dios son: no hagas mal y sirve al Señor con corazan limpio; guarda sus
mandamientos siguiendo sus preceptos y no permitas que ninguna concupiscencia del mal penetre en tu
corazón [. . . ]. Si esto haces, tu ayuno será grato en la presencia de Dios (Pastor de Hermas)

474 Ayunen los ojos de toda mirada curiosa. . . Ayunen los oídos, no atendiendo a las palabras vanas y a
cuanto no sea necesario para la salud del alma. . . Ayune la lengua de la difamación y la murmuración, de
las palabras vanas, inútiles. . . Ayune la mano de estar ociosa y de todas las obras que no sean mandadas.
Pero ayune mucho más el alma misma de los vicios y pecados, y de imponer la propia voluntad y juicio.
Pues, sin este ayuno, todos los demás son reprobados por Dios (SAN BERNARDO, Sermón en el comienzo
del ayuno).

475 Ha de consistir mucho más en la privación de nuestros vicios que en la de los alimentos (SAN LEÓN
MAGNO, Sermón 6 sobre la Cuaresma,1).

476 El ayuno significa un dominio sobre nosotros mismos; significa ser exigentes en las relaciones con
nosotros mismos; estar prontos a renunciar a las cosas, y no sólo a los manjares, sino también a goces y
placeres diversos (JUAN PABLO 11, Hom. 28-11-1979).

Penitencia muy grata al Señor

477 El ayuno riguroso es penitencia gratísima a Dios. Pero, entre unos y otros, hemos abierto la mano. No
importaóal contrarioóque tú, con la aprobación de tu Director, lo practiques frecuentemente (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 231).BAUTISMO

Citas de la Sagrada Escritura

1. Sacramento instituido por Jesucristo.

Yo (Juan Bautista) os he bautizado con agua, mas (Jesús) os bautizará con el Espíritu Santo. Mc 1,8; Mt
3,2; Jn 1,33.

Id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo. Mt 28,19; Mc 16,15-16.

Haced penitencia y que cada uno de vosotros sea bautizado en el nombre de Jesucristo. Ac 2,38; 8,12.

Jesús fue con sus discípulos a Judea, y allí moraba con ellos y bautizaba: Jn 3,22; Jn 4,2.

2. Necesario para la salvación.

Quien no renaciera del agua y del espiritu no podrá entrar en el reino de los cielos. Jn 3,5.

El que creyere y fuere bautizado se salvará. Mc 16,16.

Id, pues enseñad a todas las gentes, bautizándolas 1. . . ]. Mt 28,19.

3. Efectos en el alma.

a) Una vida nueva


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Dios nos ha salvado por el Bautismo de regeneración y renovación del Espíritu Santo: Tt 3,5.

Revestidos de Cristo: Ga 3,27.

En el Bautismo hemos quedado sepultados con Cristo para resucitar a una nueva vida: Rm 6,4; Jn 3,5.

b) Perdona los pecados

Sea bautizado cada uno de vosotros [. . . ] para remisión de vuestros pecados. Ac 2,38.

Levántate, bautízate y lava tus pecados. Ac 22,16.

Cristo amó a su Iglesia y se sacrifico por ella para santificarla, limpiándola con el Bautismo del agua: Ep
5,25-26.

c) Somos incorporados a la Iglesia

Aquellos que recibieron su doctrina fueron bautizados, y se aña. dieron aquel día (a la Iglesia) cerca de tres
mil personas. Ac 2,41.

Todos nosotros hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para un solo Cuerpo. 1Co 12,13.

4. Otras citas sobre el Bautismo.

Aquel día habrá una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la
purificación del pecado y de la inmundicia. Za 13,1.

En ese día manarán en Jerusalén aguas vivas, la mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el
occidental, lo mismo en verano que en invierno. Za 14,8.

Sacaréis con alegría el agua de las fuentes de la salud. . . Is 12,3.

Y os aspergeré con aguas puras y os purificare de todas vuestras impurezas, de todas vuestras idolatrias.
Ez 47,9.

Y sucederá en aquel día que los montes destilarán mosto, y leche los collados, correrán las aguas portadas
por laís torrenteras de Judá y brotará de la casa de Yave una fuente que regará el valle de Sitim. Jn l3,18.

Purificación legal en el Antiguo Testamento: Ex 29,4; Lv 14,8.

El agua que brotó de la roca, imagen del Bautismo: Ex 17,2.

La curación de Naamán en las aguas del Jordán, figura del Bautismo: 2R 5,13-15.

Cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza

478 Todos los que reciben el Bautismo de manos de un borracho, de un homicida, de un adúltero, si el
Bautismo es de Cristo, por Cristo son bautizados (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan 5,18).

479 Núnca deja de bautizar el que no cesa de purificar; y así, hasta el fin de los siglos. Cristo es el que
bautiza, porque es siempre él quien purifica. Por tanto, que el hombre se acerque con fe al humilde ministro,
ya que éste está respaldado por tan gran maestro. El maestro es Cristo. Y la eficacia de este sacramento
reside no en las acciones del ministro, sino en el poder del maestro, que es Cristo (SAN ILDEFONSO,
Sobre el bautismo).

Un nuevo nacimiento

480 Es, pues, la admirable participación de Cristo en nuestra naturaleza la que arroja sobre nosotros la luz
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del sacramento de la regeneración, de suerte que, los que hemos sido concebidos de la carne, renazcamos
de una fuente espiritual, la del mismo Espíritu Santo, por medio de quien Cristo ha sido concebido y ha
nacido. Por eso el evangelista llama a los creyentes: Los que no han nacido de la carne, ni de deseo de
hombre, sino que han nacido de Dios (Jn 1,12) (SAN LEÓN MAGNO, Carta 31).

481 La Sagrada Escritura nos indica que familias enteras se hicieron bautizar, lo cual nos hace suponer que
no estarían compuestas sólo de adultos, y ya a partir del siglo II nos encontramos con una serie de
testimonios que señalan la costumbre que tenia la Iglesia de bautizar a los niños. Se trata, pues, de una
larga e inalterada tradición, cuyo significado es perfectamente legitimo: una vida en semilla que espera el
cultivo en todos los órdenes. Dios llama y of rece la salvación desde el primer instante de la vida humana.
La Iglesia, al bautizar a los recién nacidos, celebra la universalidad sin limites de esta salvación. Así el niño
entra, por el sacramento, en relación viviente con Cristo y empieza ya a formar parte de la familia de los
hijos de Dios, en la fe de toda la comunidad eclesial (J. DELICADO BAEZA, En medio de las plazas, pp. 57-
58).

Cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza

482 Cuando llegues a la fuente del bautismo [. . . ], entonces también tú, por ministerio de los sacerdotes,
atravesarás el Jordán y entrarás en la tierra prometida, en la que te recibirá Jesús, el verdadero sucesor de
Moisés, y será tu guia en el nuevo camino (ORIGENES, Hom. sobre el libro de Josué).

483 Hemos nacido para las cosas presentes y renacido para las futuras (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 7 en
la Natividad del Señor).

484 El sacramento de la regeneración nos ha hecho participes de estos admirables misterios, por cuanto el
mismo Espiri tu, por cuya virtud fue Cristo engendrado, ha hecho que también nosotros volvamos a nacer
con un nuevo nacimiento espiritual (SAN LEÓN MAGNO, Carta 31).

485 Aunque cada uno de los que llama el Señor a formar parte de su pueblo sea llamado en un tiempo
determinado y aunque todos los hijos de la Iglesia hayan sido llamados cada uno en dias distintos, con todo,
la totalidad de los fieles, nacida en la fuente bautismal, ha nacido con Cristo en su nacimiento, del mismo
modo que ha sido crucificada con Cristo en su pasión, ha sido resucitada en su resurrección y ha sido
colocada a la derecha del Padre en su ascensión (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 6 en la Natividad del
Señor).

El "carácter" sacramental

486 El carácter propiamente es cierto sello con que se marca a uno para ordenarle a algún determinado fin,
como se sella el dinero para usarlo en el cambio o al soldado para adscribirle a la milicia. Ahora bien, el
cristiano es destinado a dos cosas. La primera y principal es la fruición de la gloria eterna, y para esto se le
marca con el sello de la gracia. La segunda es recibir o administrar a los demás las cosas que pertenecen al
culto de Dios, y para esto se le da el carácter sacramental. Pero todo el rito de la religión cristiana se deriva
del sacerdocio de Cristo. Por lo que es claro y manifiesto que el carácter sacramental especialmente es el
carácter de Cristo, con cuyo sacerdocio se configuran los fieles según los caracteres sacramentales, que no
son otra cosa que ciertas participaciones del sacerdocio de Cristo, derivadas del mismo Cristo (SANTO
TOMAS, Suma Teológica,3, q. 63, a. 3).

487 No es de maravillarse que los fieles sean elevados a semejante dignidad. En efecto, por el bautismo,
los fieles en general se hacen miembros del cuerpo místico de Cristo sacerdote, y por el carácter que se
imprime en sus almas son destinados para el culto divino, participando así del sacerdocio de Cristo de un
modo acomodado a su condición (Pio XII, Enc. Mediator Dei).

Efectos del Bautismo


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488 La eficacia del bautismo está en que limpia de todos los pecados en cuanto a la culpa y en cuanto al
castigo merecido. Por este motivo, a los bautizados no se les impone penitencia alguna por muy pecadores
que hayan sido, y si en recibiendo el sacramento mueren, entran inmediatamente en la vida eterna (SANTO
TOMAS, Sobre el Credo,1. c. 10).

489 El único Mediador y camino de salvación es Cristo, quien se hace presente a todos nosotros en su
Cuerpo, que es la Iglesia. El mismo, al inculcar con palabras explícitas la necesidad de la fe y el bautismo
(Mc 16,16 Jn 3,5), confirmó al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que los hombres entran por el
bautismo como por una puerta (CONC. VAT. 11, Const. Lumen gentiam,14).

490 La Iglesia nos santifica, después de entrar en su seno por el Bautismo. Recién nacidos a la vida natural,
ya podemos acogernos a la gracia santificadora. La fe de uno, más aún, la fe de toda la Iglesia, beneficia al
niño por la acción del Espíritu Santo, que da unidad a la Iglesia y comunica los bienes de uno a otro (S. Th.
III, q. 68, a. 9 ad 2). Es una maravilla esa maternidad sobrenatural de la Iglesia, que el Espíritu Santo le
confiere (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Hom. Lealtad a la Iglesia,4-6-1972).

491 La regeneración espiritual, que se opera por el Bautismo, de alguna manera es semejante al nacimiento
corporal: así como los niños que se hallan en el seno de su madre no se alimentan por si mismos, sino que
se nutren del sustento de la madre, así también los pequeñuelos que no tienen uso de razón y están como
niños en el seno de su Madre la Iglesia, por la acción de la Iglesia y no por si mismos reciben la salvación
(SANTO TOMÁS, Suma Teológica,3, q. 68, a. 9 ad 1).

492 Por el sacramento del bautismo, debidamente administrado según la institución del Señor, y recibido
con la requerida disposición del alma, el hombre se incorpora realmente a Cristo crucificado y glorioso, y se
regenera para el consorcio de la vida divina, según las palabras del Apóstol: Con Elfuisteis sepultados en el
bautismo, y en El, asimismo, fuisteis resucitados por lale en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los
muertos (Col 2,12). El bautismo, por tanto, constituye un vinculo sacramental de unidad, vigente entre todos
los que por él se han regenerado. Sin embargo, el bautismo por si mismo es sólo un principio y un
comienzo, porque todo él tiende a conseguir la plenitud de la vida en Cristo. Así, pues, el bautismo se
ordena a la profesión integra de la fe, a la plena incorporación a la economía de la salvación tal como Cristo
en persona la estableció, y, finalmente, a la integra incorporación en la comunión eucarística (CONC. VAT. II,
Decr. Unitatis redintegratio,22).

493 Recuerda, pues, que has recibido el sello del Espíritu, espiritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de
consejo y de fortaleza, espiritu de ciencia y de piedad, espíritu del santo temor, y conserva lo que has
recibido. Dios Padre te ha sellado, Cristo el Señor te ha confirmado y ha puesto en tu corazón, como prenda
suya, el Espíritu, como te enseña el Apóstol (SAN AMHROSIO, Trat. sobre los misterios).

494 [. . . ] de la misma manera que un hombre no nace más que una vez, igualmente sólo una vez es
bautizado Por ello los santos añadieron: "Reconozco un solo bautismo" (SANTO TOMÁS, Sobre el Credo,1.
c. ,10).

Los recién bautizados, enriquecidos con tales distintivos,495 se dirigen al altar de Cristo, diciendo: Me
acercaré al altar de Dios, al Dios que alegra mi juventud. En efecto, despojados ya de todo resto de sus
antiguos errores, renovada su juventud como un águila, se apresuran a participar del convite celestial (SAN
AMBROSIO, Trat. sobre los misterios).

496 El que se sumerge con fe en este baño de regeneración renuncio al diablo y se adhiere a Cristo, niega
al enemigo del género humano y profesa su fe en la divinidad de Cristo, se despoja de su condición de
siervo y se reviste de la de hijo adoptivo, sale del bautismo resplandeciente como el sol, emitiendo rayos de
justicia, y, lo que es más importante, vuelve de allí convertido en hijo de Dios y coheredero de Cristo (SAN
HIPÓLITO, Sermón sobre la Teofunia).

497 Los seguidores de Cristo, llamados por Dios no en razón de sus obras, sino en virtud del designio y
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gracia divinos, y justificados en el Señor Jesús, han sido hechos por el bautismo, sacramento de la fe,
verdaderos hijos de Dios y participes de la divina naturaleza, y, por lo mismo, realmente santos. En
consecuencia, es necesario que con la ayuda de Dios conserven y perfeccionen en su vida la santificación
que recibieron (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,40).

498 La gratitud es el primer sentimiento que debe hacer nacer en nosotros la gracia bautismal; el segundo
es el gozo. Jamás deberíamos pensar en nuestro bautismo sin un profundo sentimiento de alegría interior
(COLUMBA MARMION, Le Christ, vie de líame, Abbaye de Maredsous,1933, p. 1 86 y 203-204).

Significado del bautismo de Cristo en el Jordán

499 El Señor Jesús viene para ser bautizado y quiere que su cuerpo santo sea lavado en las aguas del
Jordán. Alguien dirá quizás: "Si era santo, ¿por qué quiso ser bautizado?" Escucha, pues, lo siguiente:
Cristo es bautizado no para ser él santificado por las aguas, sino para que las aguas sean santificadas por
él, y para purificarlas con el contacto de su cuerpo. Más que de una consagración de Cristo, se trata de una
consagración de la materia del bautismo (SAN M¡XIMO DE TURIN, Sermón sobre la Epifania).

5OO Por el sacramento del bautismo te convertiste en templo del Espíritu Santo: no ahuyentes a tan
escogido huésped con acciones pecaminosas, no te entregues otra vez como esclavo al demonio, pues has
costado la Sangre de Cristo, quien te redimió según su misericordia y te juzgará conforme a la verdad (SAN
LEÓN MAGNO, Sermón I en la Natividad del Señor).

La acción del Espíritu Santo en el Bautismo

5O1 Asi como la tierra árida no da fruto si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como
un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de vida sin esta gratuita lluvia de lo alto. Nuestros cuerpos, en
efecto, recibieron por el baño bautismal la unidad destinada a la incorrupción, pero nuestras almas la
recibieron por el Espíritu (SAN IRENEO, Trat. contra las herejías,3,17).

502 Los bautizados, en efecto, son consagrados por la regeneración y la unción del Espíritu Santo como
casa espiritual y sacerdocio santo, para que, por medio de toda obra del hombre cristiano, ofrezcan
sacrificios espirituales y anuncien el poder de Aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz (cfr. 1P
2,4-10) (CONC. VAT. 11, Const. Lumen gentiam,10).

503 Ya que nosotros somos como una vasija de barro, por eso necesitamos en primer lugar ser purificados
por el agua, después ser fortalecidos y perfeccionados por el fuego espiritual (Dios, en efecto, es un fuego
devorador); y, así, necesitamos del Espíritu Santo para nuestra perfección y renovación (DIDIMO DE
ALEJANDRIA, Trat. sobre la Santisima Trinidad,2,12).

504 Antes se te ha advertido que no te limites a creer lo que ves [. . . ]. Veo la misma agua de siempre,
¿ésta es la que me ha de purificar, si es la misma en la que tantas veces me he sumergido sin haber
quedado nunca puro? De ahí has de deducir que el agua no purifica, sino la acción del Espíritu (SAN
AMBROSIO, Trat. sobre los misterios).

El bautismo de los niños

505 Y habiendo vuelto a casa (la mujer cananea), halló a la niña descansando en la cama y libre ya del
demonio. Por las palabras de la madre, llenas de humildad y de fe, dejó el demonio a la hija; donde se nos
muestra, a modo de ejemplo, la necesidad de catequizar y bautizar a los niños, porque por la fe y la
confesión de los padres se libran sin duda del diablo en el bautismo de los párvulos, los cuales no pueden
saber ni hacer por sí nada de bueno ni nada de malo (SAN BEDA, en Catena Aurea vol. IV, p. 180).

506 No dejéis pasar más de veinticuatro horas sin bautizar a los hijos; si no lo hacéis, sin que razones serias
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para ello lo justifiquen, sois culpables (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre los deberes de los padres).

Llamados al apostalado por el bautismo

507 El apostolado de los laicos es participación en la misma misión salvifica de la Iglesia, apostolado al que
todos están destinados por el Señor mismo en virtud del bautismo y de la confirmación (CONC. VAT. 11,
Const. Lumen gentium,33).

508 La gran misión que recibimos, en el Bautismo, es la corredención. Nos urge la caridad de Cristo (cfr.
2Co 5,14), para tomar sobre nuestros hombros una parte de esa tarea divina de rescatar las almas (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,120).BIENES TEMPORALES

Citas de la Sagrada Escritura

1. Son bienes

Henchid la tierra, sometedla, y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los
ganados, y sobre todo lo que vive y se mueve sobre la tierra. Gn I,28.

2. Pueden convertirse en "malos"si no se usan rectamente

A los ricos de este mundo encárgales que no sean altivos ni pongan su confianza en la incertidumbre de las
riquezas, sino en Dios, que abundantemente nos provee de todo para que lo disfrutemos. 1Tm 6,17.

Nada más inicuo que el avaro, pues es capaz de venderse a si mismo. Si 10,10.

El oro perdió a muchos y pervirtió el corazón de los reyes. Si 8,3.

Los que quieren enriquecerse caen en tentaciones, en lazos y en muchas codicias locas y perniciosas, que
hunden a los hombres en la perdición y en la ruina. 1Tm 6,9.

3. Desprendimiento. Generosidad. Confianza en Dios

Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas se os darán por añadidura. Mt 6,33.

No os acongojéis por el cuidado de hallar qué comer para sustentar vuestra vida, de dónde sacaréis
vestidos para cubrir vuestro cuerpo. Mt 6,25.

Uso de las riquezas: Si 13,30-32.

Jb privado de sus bienes: Jb 1,13ss.

Generosidad con los necesitados. Consejos de Tobías a su hijo: Tb 4,7-12.

Si abundan las riquezas, no apaguéis vuestro corazón. Ps 61,11.

No alleguéis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín los corroen y donde los ladrones horadan y roban.
Mt 6,11.

Los bienes materiales y los más necesitados

509 Había un hombre rico que vestía de parpara y lino y celebraba cada día espléndidos banquetes. Un
pobre, de nombre Lácaro, estaba echado en su portal, cubierto de úlceras, y deseaba hartarse de lo que
cala de la mesa del rico (Lc 16,19 ss). Murieron los dos [. . . ]. ¿Es que el rico fue condenado porque tenía
riquezas, porque abundaba en bienes de la tierra, porque vestía de púrpura y lino y celebraba cada día
espléndidos banquetes? NO [. . . ]. El rico fue condenado porque no ayudó al otro hombre. Porque ni
siquiera cayó en la cuenta de Lázaro [. . . ]. En ningún sitio condena Cristo la mera posesión de bienes
terrenos en cuanto tal. En cambio, pronuncia palabras muy duras para quienes utilizan los bienes
egoístamente, sin fijarse en las necesidades de los demás (JUAN PABLO 11, Hom. en el Yankee Stadium
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de Nueva York,2-X-1979).

510 . . . El Sacro Concilio urge a todos, particulares y autoridades, a que, acordándose de la frase de los
Padres: "AIimenta al que muere de hambre, porque, si no lo alimentas, lo matas" según las propias
posibilidades, comuniquen y ofrezcan realmente sus bienes, ayudando en primer lugar a los pobres, tanto
individuos como pueblos, a que puedan ayudarse por sí mismos (CONC. VAT. 11, Const. Gandium et
spcs,69).

511 Sed moderados en el uso de los bienes de esta vida. No os pertenece todo; al menos una parte de
estos bienes debe quedar para los pobres, que son amados especialmente por Dios [. . . ]. Usad, pues, de
los bienes de la tierra, pero no abuséis de ellos (SAN GREGORIO DE NISA, Sermón I sobre el amor a los
pobres).

No permanecerán siempre con nosotros

512 Gran remedio es para esto traer muy continuo en el pensamiento la vanidad que todo es y cuán presto
se acaba, para quitar las aficiones de las cosas que son tan baladíes y ponerlas en las que nunca se han de
acabar; que aunque parece flaco medio, viene a fortalecer mucho al alma y en las muy pequeñas cosas
traer gran cuidado; en aficionándonos un poco a alguna, procurar apartar el pensamiento de ella y volverle a
Dios, y Su Majestad ayuda (SANTA TERESA, Camino de perfección, IO,2).

513 Son engañosas (las riquezas) porque no pueden permane- cer siempre con nosotros; son engañosas,
porque no pueden satisfacer las necesidades de nuestro corazan. Las riquezas verdaderas son únicamente
las que nos hacen ricos en las virtudes (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 15 sobre los Evang. ).

514 Tus riquezas tendrás que dejarlas aquí, lo quieras o no; por el contrario, la gloria que hayas adquirido
con tus buenas obras la llevarás hasta el Señor (SAN BASILIO MAGNO, Hom. sobre la caridad).

515 La virtud es la única de las riquezas que es inamovible y que persiste en vida y en muerte (SAN
BASILIO, Discurso a los jóvenes).

Los bienes espirituales "no cansan, no se gastan ni se agotan". Permanecen para siempre

516 El menor bien de gracia es superior a todo el bien del universo (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,1-2,
q. 113, a. 9).

517 Os diré, y quizá os lo muestre suficientemente, que si uno con su palabra abarca toda la felicidad desde
que el mundo es mundo, y llega a juntarla en un solo lugar, encontrará que no iguala ni a la más pequeña
parte de aquellos bienesólos celestialesó, sino que se dará cuenta de que todos los bienes de esta vida
terrena reunidos distan más en dignidad del más pequeño de la futura que lo que la sombra y el sueño
distan de la realidad (SAN BAS1LIO, Discurso a los jóvenes).

518 Si somos templos de Dios y el Espíritu de Dios habita en nosotros, es mucho más lo que cada fiel lleva
en su interior que todas las maravillas que contemplamos en el cielo (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 7 en la
Natividad del Señor).

519 [. . . ] las cosas espirituales, precisamente cuando se poseen, es cuando con más fuerza se desean
(SANTO TOMÁS, Sobre el Padrenuestro,1. c. 152).

520 Entre los bienes corporales y los espirituales hay la diferencia de que los primeros, mientras no se
tienen, inspiran al alma un fuerte deseo de poseerlos; mas cuando, alcanzados, se los gusta, producen
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luego hastío por su saciedad. Los bienes espirituales, por el contrario, cuando no se tienen causan fastidio,
pero cuando se tienen producen deseo; y tanto más hambre tiene de ellos el que los gusta, cuanto más los
gusta el que los desea (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

521 Mientras que los bienes sensibles nos cansan cuando los poseemos, los bienes espirituales, al
contrario, los amamos más cuanto más los poseemos; porque éstos no se gastan ni se agotan, y son
capaces de producir en nosotros una alegría siempre nueva [. . . ]. Es como si Dios penetrase cada vez más
profundamente en nuestra voluntad (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,1-2, q. 2, a. I ad 3).

522 La filosofía rica se ha formado muchos dioses; la Iglesia pobre sólo conoce a un Dios: ¿no es cierto que
aquellas riquezas son indigencia y que esta pobreza es abundancia? (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea,
vol. VI, p. 263).

523 Con los bienes de la tierra suele ocurrir que no se enriquece uno si no se empobrece otro; pero de las
cosas espirituales no puede enriquecerse uno sin enriquecer a los demás. En las cosas materiales, pues,
disminuye esta participación; en las espirituales, aumenta (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea,
vol. Vl, p. 342).

Sólo somos administradores de los bienes temporales

524 Se ven gentes que arrojan su fortuna a los luchadores, a los comediantes, a repugnantes gladiadores
en los teatros, por la gloria de un momento y por el ruidoso aplauso del pueblo. Y a ti, ¿te preocuparán unos
gastos con los que te puedes elevar a una gloria tan grande? Será Dios el que te aplaudirá, serán los
ángeles los que te aclamarán, serán todos los hombres que han existido desde la creación los que
celebrarán tu dicha: una gloria imperecedera, una corona de justicia, el Reino de los cielos, tal será el
premio que tú recibirás por haber administrado bien tus bienes perecederos (SAN BASILIO, Hom. sobre la
caridad).

525 Cuando dejamos a un lado las riquezas materiales, no son bienes nuestros los que abandonamos, sino
bienes ajenos. Y eso, aun cuando podamos gloriarnos de haberlos adquirido por nuestro trabajo o de
haberlos recibido en herencia de nuestros padres. Porque, como ya dije, nada nos pertenece, salvo lo que
tiene su raigambre en el corazón y forma como un nexo indisoluble con nuestra alma, hasta el punto de que
nadie nos lo puede arrebatar (CASIANO, Colaciones,3,10).

526 El que es esclavo de las riquezas, las guarda como esclavo; pero el que sacude el yugo de su
esclavitud, las distribuye como señor (SAN JERÓNIMO, en Catena Aurea, vol. 1p 392).

527 Hemos sido colocados en la vida como huéspedes y forasteros, llevados a donde no queremos ir y
cuando no pensamos: el que ahora es rico, en breve será pobre. Así, seas quien fueres, has de saber que
eres sólo administrador de bienes ajenos, y que se te ha dado de ellos uso transitorio y derecho muy breve.
Lejos, pues, de nosotros el orgullo de la dominación, y abracemos la humildad y la modestia del arrendatario
o casero (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 225).

528 El artista más perfecto ha dotado a nuestra naturaleza de todo lo que necesita para cumplir su misión
de dominio y señorío (SAN GREGORIO DE NISA, PL 67,347 ss. ).

Es necesario estar desprendido de los bienes

529 De la misma manera que el oro se malea cuando se mezcla aunque sea con plata pura, así también
nuestra alma se mancha cuando se mezcla con tierra, aunque ésta sea de muy buena calidad (SAN
AGUSTiN, en Catena Aurea, vol. 1p 383).
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530 "Divitiae, si affluant, nolite cor apponere". Si vienen a tus manos las riquezas, no pongas en ellas tu
corazón. Anímate a emplearlas generosamente. Y, si fuera preciso, heroicamente. Sé pobre de espiritu (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 636).

531 Con la templanza de quien las usa, no con el afán de quien pone en ellas el corazón (SAN AGUSTIN,
Sobre las costambres de la Iglesia,1,21).

532 El amor del hombre es como la mano del alma: si coge una cosa no puede asirse a otra. Quien ama al
siglo, no puede amar a Dios; tiene la mano ocupada. Le dice Dios: "Ten lo que te doy", pero como no quiere
soltar lo que tenia, no puede recibir lo que se le ofrece (SAN AGUSTIN, Sermón 12S).

533 Que los falsos placeres de la vida presente no impidan el empuje de aquellos que vienen por el camino
de la verdad, y que los fieles se consideren como viajeros en el itinerario que siguen hacia su patria; que
comprendan que en el uso de los bienes temporales, si a veces hay algunos que agradan, no deben
apegarse bajamente, sino continuar valientemente la marcha (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 72, sobre la
Ascensión del Señor).

534 La verdadera, la única paz de las almas en este mundo consiste en estar llenos de amor de Dios y en
estar animados por la esperanza del cielo hasta el punto de considerar poca cosa los éxitos o reveses de
este mundo 1. . . ] Se equivoca quien se figura que podrá encontrar la paz en el disfrute de los bienes de
este mundo y en las riquezas. Las frecuentes turbaciones de aquí abajo y el fin de este mundo deberían
convencer a ese hombre que ha afirmado sobre arena los fundamentos de su paz (SAN BEDA, Hom. 12
sobre la Vigilia de Pentecostés).

Los bienes temporales no son un bien absoluto

535 No vayamos a creer, sin embargo, que aquellos que han sido elevados en este mundo a la cumbre de
las riquezas, del poderio y los honores hayan alcanzado con ello el bien por excelencia, pues éste consiste
únicamente en la virtud. Esas cosas son indiferentes. Son útiles y provechosas para los justos que usan de
ella con recta intención y para cumplir sus menesteres ineludiblesópues les brindan la ocasión de hacer una
obra buena y producir frutos para la vida eternaó. Son lesivas y dañosas para aquellos que abusan de ellas,
proporcionándoles ocasión de pecado y de muerte (CASIANO, Colaciones,66,3).

536 Por muy brillantes que sean el sol, el cielo y las nubes; por muy verdes que estén las hojas y los
campos; por muy dulce que sea el canto de los pájaros, sabemos que no todo está ahí y que no tomaremos
la parte por el todo. Estas cosas proceden de un centro de amor y de bondad que es el mismo Dios; pero
estas cosas no son su plenitud hablan del cielo, pero no son el cielo; en cierto modo son solamente rayos
extraviados, un débil reflejo de su imagen; son migajas de la mesa (CARD J. H. NEWMAN,J. H. , Sermones
parroquiales, Sermón 13).

537 Todo es nada, y menos que nada, lo que se acaba y no contenta a Dios (SANTA TERESA, Vida,20,26).

538 Observad cómo Cristo ensalza los elementos de este mundo, no por su propia naturaleza, sino por la
relación que tienen con Dios, para quitar toda ocasión de idolatría (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena
Aurea, vol. 1p 312).

539 Si queréis, aun reteniéndolo, dejáis lo que tenéis, siempre que administréis lo temporal de modo que
aspiréis con toda vuestra alma hacia lo eterno (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

540 (La concupiscencia es) el apetito del alma por el que preferimos bienes temporales a los bienes eternos
(SAN AGUSTIN, Sobre la mentira,71).
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541 Con frecuencia llena Dios de beneficios espirituales a las almas cuando causa o permite algún daño en
los bienes temporales (TITO BOSTRENSE, en Catena Aurea, vol. IV, p. 121).

542 Llora, pero es como si no llorase, quien se aflige por los daños temporales de tal suerte que se
consuela siempre su alma con los bienes eternos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

543 Todos los bienes de la tierra deben ordenarse en función del hombre, centro y cima de todos ellos
(CONC. VAT. II, Const. Caudium et spes,12).

544 También los justos pueden tener bienes en esta vida, pero no los consideran como recompensa,
porque, como apetecen bienes mejoresóes decir, los eternosó, a juicio de ellos, aunque abunden en bienes,
con sus santos deseos los agostan y no los tienen por bienes. De ahí que el profeta David, que abundaba
en riquezas de su reino y muchos dones, por más que comprendiese que estos bienes le eran necesarios,
sin embargo, un solo bien era el que anhelaba con todo el ardor, diciendo: Todo mi bien es estar unido con
Dios (Sal 72,26) (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 40 sobre los Evang. ).

545 No juzgamos grande ni digno de nuestros votos y deseos ni el esplendor de los antepasados, ni la salud
del cuerpo, ni la belleza, ni la grandeza, ni los honores que tributan los hombres, ni el reinado mismo ni lo
que pueda decirse entre lo humano, ni nos fijamos en los que lo tengan; damos un paso más con nuestra
esperanza cristiana y hacemos todo lo que haya que hacer para preparar la otra vida. Por eso decimos que
conviene desear lo que nos pueda ser útil en ese sentido y es necesario quererlo con todas nuestras
fuerzas, y lo que no sea útil para la otra vida despreciarlo como no digno de estima (SAN BASILIO, Discurso
a los jóvenes).

546 En sólo Dios hallará el hombre todas las cosas de un modo más sublime y perfecto que como se
encuentran en el mundo. Si buscas deleites, sumo lo tendrás en Dios; si riquezas, en El hallarás la absoluta
opulencia de donde manan las riquezas, y así lo demás. Agustín, en las Confesiones:"Cuando el alma se
prostituye lejos de ti, busca fuera de ti; nada encuentra puro y limpio hasta que torna a ti" (SANTO TOMÁS,
Sobre el Padrenuestro,1. c. ,140).

Dejan de ser bienes cuando nos separan de Dios

547 Está bien aquí aquello de Sócrates, que decía que no admiraria al que estuviera orgulloso de sus
muchas riquezas antes de comprobar si sabla usar de ellas (SAN BASILIO, Discurso a los jóvenes).

548 Entregados a las cosas de este mundo, nos vamos volviendo tanto más insensibles a las realidades del
espiritu, cuanto mayor empeño ponemos en interesarnos por las cosas visibles (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 17 sobre los Evang. ).

549 En todos los bienes temporales, el fin que el hombre busca es poseer cierta perfección o gloria. Por
esta vía descubrimos que la soberbia, apetito de la propia excelencia, se pone como principio de todo
pecado (SANTO TOMÁS, Suma Teológica,1-2, q. 48, a. 2).

550 Al que es rico, y por su poder y excelente disposición corporal tiene cierta grandeza, y hace buen uso
de aquellos bienes que posee, justo es amarle y respetarle como quien está dotado de bienes comunes,
siempre que los emplee conforme a lo que dicta la recta razón: de tal modo que sea caritativo con los
pobres, auxille a los enfermos y considere todos los bienes que posee no más suyos que de los indigentes.
Por el contrario, al hombre que no procede así debemos tenerle como más digno de lástima que de envidia,
en cuanto que tiene más medios y más ocasiones para pecar (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).

551 Para el goloso, su dios es el vientre; para el lascivo, su tesoro es la impureza [. . . ]: cada uno es
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esclavo del que le ha vencido. Tiene su corazón donde tiene su tesoro (SAN JUAN CRISOSTOMO, en
Catena Aurea, vol. 1p 386).

552 Ninguna otra cosa hace desear tanto las riquezas como el deseo de gloria. Los hombres presentan gran
número de criados, de caballos, cubiertos de oro y mesas adornadas con plata, no porque ello reporte
alguna utilidad, sino por ostentación delante de los demás. Y dice el Señor: No queráis atesorar para
vosotros tesoros en la tierra (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, VOI. 1P 383).

553 Las riquezas más conservadas pueden perderse fácilmente, si no de una manera material, sí en un
sentido espiritual, porque no aprovechan a su dueño a conseguir su salvación (SAN JUAN CRISÓSTOMO,
en Catena Aurea, vol 1p 385).

554 Piensas tan poco en los bienes de tu alma, que of reces a ésta los alimentos del cuerpo (SAN BASILIO,
en Catena Aurea, vol. Vl, p. 83).

Deben ser promovidos para utilidad de todos los hombres

555 Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En
consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia y con
la compañía de la caridad. Sean las que sean las formas de la propiedad, adaptadas a las instituciones
legítimas de los pueblos según las circunstancias diversas y variables, jamás debe perderse de vista este
destino universal de los bienes. Por tanto, el hombre, al usarlos, no debé tener las cosas exteriores que
legítimamente posee como exclusivamente suyas, sino también como comunes, en el sentido de que no le
aprovechen a él solamente, sino también a los demás (CONC. VAT 11, Const. Gaudium et spes,69).

556 Los bienes han de ser empleados, según las necesidades y deberes de cada uno, con la moderación
de quien los usa y no como quien los valora demásiado y se ve arrastrado por ellos. (SAN AGUSTIN, Sobre
las costumbres de la Iglesia,1,21).

557 Los laicos, con su competencia en los asuntos profanos y con su actividad elevada desde dentro por la
gracia de Cristo, contribuyan eficazmente a que los bienes creados, de acuerdo con el designio del Creador
y la iluminación de su Verbo, sean promovidos, mediante el trabajo humano,la técnica y la cultura civil, para
utilidad de todos los hombres sin excepción; sean más convenientemente distribuidos entre ellos y, a su
manera, conduzcan al progreso universal en la libertad humana y cristiana Así Cristo, a través de los
miembros de la Iglesia, iluminará más y más con su luz salvadora a toda la sociedad humana (CONC. VAT.
II, Const. Lumen gentium LG 36).

No toda pobreza es santa, ni toda riqueza mala

558 Cuando afirmo que Dios no inclina sus oídos al rico, no vayáis a deducir, hermanos, que Dios no
escucha a los que poseen oro o plata, domésticos y posesiones. Si han nacido en ese estado y ocupan ese
rango en la sociedad, que recuerden la palabra del Apóstol: Recomienda a los ricos de este mundo que no
se dejen arrastrar del orgullo (ITm 6,17). Los que no se dejan arrastrar del orgullo son pobres delante de
Dios, que inclina sus oídos hacia los pobres y necesitados. Saben, en efecto, que su esperanza no está en
el oro ni en la plata ni en esas cosas en que ellos nadan en la abundancia ahora (SAN AGUSTIN, Coment.
al Salmo 85).

559 No toda pobreza es santa, ni todas las riquezas son peca- minosas (SAN AMBROSIO, en Catena
Aurea, vol. Vl, p. 341).

560 La pobreza no condujo a Lázaro al cielo, sino la humildad, y las riquezas no impidieron al rico entrar en
el gran descanso, sino su egoísmo e infidelidad (SAN AGUSTIN, Sermón 24).
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561 El rico del Evangelio en manera alguna fue condenado porque quitase los bienes ajenos, sino porque
malamente se reservó para si solo los bienes que recibiera Este mal uso es el que le llevó al infierno, porque
para todo aquello que concernía a su comodidad y felicidad no fue parco; porque empleó todos los dones
recibidos como medio de satisfacer su orgullo y arrogancia; porque no tuvo caridad; porque no quiso redimir
sus pecados con sus bienes aunque los tenia de sobra (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 40 sobre los
Evang. ).

562 Los bienes de la tierra no son malos; se pervierten cuando el hombre los erige en ídolos y, ante esos
ídolos, se postra; se ennoblecen cuando los convertimos en instrumentos para el bien, en una tarea
cristianá de justicia y de caridad (J. ESCRIVADE BALAGUER, Es Cristo que pasa,35).

563 Por lo demás, el derecho a poseer una parte de bienes sufciente para si mismos y para sus familias es
un derecho que a todos corresponde (CONC. VAT. II, Const. Gaudium et spes,69).

De Dios sólo recibimos bienes

564 De Dios sólo recibimos bienes, aunque muchas veces no los consideramos como tales: todo concurre
al bien de sus amados (SANTO TOMÁS, en Catena Aurea, vol. 1p 432).

565 Si cada una de las cosas que existen en el mundo fuese mala por si misma, no habría criatura de Dios,
porque toda criatura de Dios es buena (SAN BASILIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 97).

566 Cuando el alma contempla vivamente las criaturas y las conoce a fondo, ve que Dios las ha dotado de
tanta abundancia de gracias, virtudes y hermosura, que le parece que todas están vestidas de admirable
hermosura y fuerza. Hermosura y fuerza derivada de la infinita hermosura de Dios, cuyo mirar viste de
hermosura y alegría el mundo y los cielos, y abre la mano y sacia defavores a todo viviente (Sal 144,16)
(SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,6,1)

567 El bien que os hace buenos es Dios; el oro y la plata son un bien, no porque te hagan bueno, sino
porque con ellos puedes obrar el bien (SAN AGUSTIN, en Catena Aurea, vol. 1p 432).BUEN PASTOR

Citas de la Sagrada Escritura

1. Las ovejas que están fuera del redil

Los gentiles oirán la voz del Buen Pastor: Jn 10,16.

Jesús envió a los Apostoles en busca de las ovejas perdidas: Mt 10,6.

Hay ovejas que no quieren ir a El: Jn 5,40.

Las que no son suyas no creen en El: Jn 5,26. 11-12.

2. Los malos pastores

Se cuidan de sí mismos y abandonan el rebaño: Ez 34,1-10. Jr 23,1 ss.

3. El Buen Pastor

Los cuidados del Buen Pastor: Ez 34,11-31.

Jesucristo es el Buen Pastor: Jn 10,11-14.

Se compadece de las gentes que andaban "como ovejas sin pastor": Mt 9,36; Mc 6,34.
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Conoce a sus ovejas y las llama por su nombre: Jn 10,3.

Pone sobre sus hombros a la oveja perdida: Lc 15,4-ó.

Les da ejemplo de todas las virtudes: Jn 10,4.

Da la vida por ellos: Jn 10,11-12

Les da la vida eterna: Jn 10,28.

4. Las ovejas del Buen Pastor

Conocen a su Pastor: Jn 10,14-15.

Le siguen: Jn 10,4.

Distinguen su voz: Jn 10,4.

Huyen de los mercenarios: Jn 10,5.

Nadie les arrebatará de las manos del Buen Pastor: Jn,10,28

SELECCiÓN DE TEXTOS

Las virtudes del buen pastor

568 La guía de la comunidad cristiana que el Obispo le ha confiado evoca y solicita en la conciencia
sacerdotal las virtudes propias del buen pastor: la caridad sin límites, hasta el olvido de sí mismo; la fe que
ilumina, que estimula a perseverar, a esperar, a no cansarse nunca; la obediencia total y delicada, pero
también inteligente, operativa, responsable; la humildad y la mansedumbre, que saben armonizar la
comprensión con la firmeza; la perfecta continencia, que hace al corazón libre, enteramente disponible, para
mejor ofrecerlo en la adoración y entregarlo más cumplidamente en el servicio; la paciencia, que sabe sufrir
en silencio y perdonarlo todo; la pobreza, que es lección de bienaventuranza y testimonio de esperanza (A.
DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 63).

569 A los pastores que apacientan rebaños de ovejas no se les exige exponer su propia vida a la muerte por
el bien de su rebaño; pero en cambio-, el pastor espiritual si que debe renunciar a su vida corporal ante el
peligro de sus ovejas, porque la salvación espiritual del rebaño es de más precio que la vida corporal del
pastor. Es esto precisamente lo que afirma el Señor: El buen pastor da su vidaóla vida del cuerpoópor las o
vejas, es decir, por las que son suyas por razón de su autoridad y de su amor. Arabas cosas se requieren:
que las ovejas le pertenezcan y que las ame, pues lo primero sin lo segundo no seria suficiente (SANTO
TOMÁS, Coment. Evang. S. Juan,10,3).

570 Cuatro son las condiciones que debe reunir el buen pastor. En primer lugar, el amor: fue precisamente
la caridad la única virtud que el Señor exigió a Pedro para entregarle el cuidado de su rebaño Luego, la
vigilancia, para estar atento a las necesidades de las ovejas. En tercer lugar, la doctrina, con el fin de poder
alimentar a los hombres hasta llevarlos a la salvación. Y finalmente la santidad e integridad de vida; ésta es
la principal de todas las virtudes (SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, Sermón sobre el Evang. del Buen
Pastor en Opera omnia. Manila 1822, pp. 324-325).

571 Los obispos gobiernan [. . . ] con el consejo, la persuasión, pero también con la autoridad y el poder
sagrados (CONC VAT. II, Const. Lumen gentiam,27).

572 Si sólo amas a los buenos discípulos no tienes ningún mérito, son más bien los rebeldes a quienes
tienes que domar con tu dulzura. Sobre todas las heridas no se aplica idéntico remedio: trata los accesos
violentos con suaves friegas (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Epist. a S. Policarpo).
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573 El pastor debe saber guardar silencio con discreción y hablar cuando es útil, de tal modo que nunca
diga lo que se debe callar ni deje de decir aquello que hay que manifestar (SAN GREGORIO MAGNO,
Regla pastoral,2,4).

574 Aquel que no tiene caridad con otro, no puede, en manera alguna, recibir el cargo de predicación (SAN
GREGOR[O MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang. ).

575 El amor del que apacienta las ovejas del Señor debe ser tan grande que sea capaz de vencer incluso el
temor natural de la muerte, que hace que nos resistamos a morir aun cuando deseamos vivir con Cristo
(SAN AGUSTIN, Trat. sobre Evang. S. Juan,123,5).

576 A la triple negación corresponde la triple profesión de amor [. . . 1. Si la negación del pastor fue causada
por el temor, ahora el pastoreo de la grey del Señor ha de ser la prueba de su amor (SAN AGUSTIN, Trat.
sobre Evang. S. Juan,123,5).

577 Debe ser integro, moderado, indulgente y hacer siempre prevalecer la misericordia sobre la justicia, de
suerte que a él le puedan tratar de la misma manera. Odiará los vicios, pero nunca dejará de amar a sus
hermanos. Y cuando se vea obligado a reprenderles lo hará con moderación, según aquel principio: "No
exagerar nada", no sea que a fuerza de raspar la herrumbre se rompa el recipiente. Su propia flaqueza
deberá estar siempre ante sus ojos y recordará que Dios no quiere que la caña cascada se rompa. Con esto
no queremos decir que deba permitir el desarrollo de las malas costumbres (SAN BENITO, Regla, cc. 2 y
64).

578 Evite el pastor la tentación de desear ser amado por los fieles antes que por Dios, o de ser demásiado
débil por temor a perder el afecto de los hombres; no se exponga a la reprensión divina: ¡Ay de aquellos que
aplican almohadillas a todos los codos! (Ez 13,8). El pastor debe tratar de hacerse amar, pero con la
finalidad de hacerse escuchar, no de buscar este afecto para utilidad propia (SAN GREGORIO MAGNO,
Regla Pastoral,1,2).

579 Tenga presente quien manda que la verdadera humildad es el mejor de los ejercicios. Asi como quien
asiste a diversos heridos y se cuida de curarlos, quienesquiera que sean, no toma el mando para
enorgullecerse, así mucho más el que se encarga de curar las enfermedades de sus hermanos, como
tendrá que dar cuenta de cada uno de ellos, debe cuidar de andar muy solicito. Por ello, el mayor hágase
como el menor (SAN BASILIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 444).

580 Preocúpate de la unidad, el mayor de todos los bienes. Lleva a todos sobre ti, como tú mismo eres
llevado por el Señor. Soporta a todos con espiritu de caridad, como ya haces. Ora sin descanso; pide una
sabiduría mayor que la que tienes; vela, y que tu espiritu no duerma nunca. Habla a cada uno en particular,
siguiendo el ejemplo de Dios. Carga sobre ti, como un buen atleta, las enfermedades de todos. Donde es
más grande el trabajo, también es mayor la recompensa (SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, Epístola a San
Policarpo).

581 Aquel buen Pastor que dio su vida por las ovejas salió a buscar la oveja perdida, por las montañas y
colinas donde tú ofrecías sacrificios a los ídolos. Y, cuando encontró a la oveja perdida, la cargó sobre sus
hombros -sobre los que había cargado también el madero de la cruz- y así la llevó nuevamente a la vida
eterna (SAN GREGOR[O NACIANCENO, Disertación 45).

582 Que teniendo santo prelado lo serán las súbditas, y como cosa tan importante la pone siempre delante
Nuestro Señor (SANTA TERESA, Camino de perfección,3,10).

583 El mismo Señor, después de su resurrección, dijo a Pedro: ¿Me amas? El respondió: Te amo. Por tres
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veces se repitió la misma pregunta y respuesta, y las tres veces dijo el Señor: Apacienta mis ovejas. ¿Cómo
podrás demostrar que me amas, sino apacentando mis ovejas? ¿Qué vas a darme con tu amor, si todo lo
esperas de mi? Aquí tienes lo que has de hacer para amarme: apacienta mis ovejas (SAN AGUSTIN,
Sermón sobre el orden episcopal).

584 Conviene también que el superior proceda en las cosas que a él afectan, como juez inexorable; y en las
que afectan a sus subordinados, debe ser bueno y comprensivo (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena
Aurea, vol. III, p. LOO).

Es propio del buen pastor estar siempre vigilante y tratar a cada alma como conviene

585 No seamos perros mudos, centinelas silenciosos, mercenarios que huyen del lobo, sino pastores en
acecho, velando sobre el robaio de Cristo, proclamando la Voluntad de Dios al pequeño y al grande, al rico y
al pobre, a los hombres de todas las condiciones y de todas las edades, a tiempo y destiempo, en la medida
en que Dios nos da fuerzas (SAN BONIFACIO, Carta a Cuthbert: PL 89,765-768).

586 ¿Podríamos alguno de nosotros imaginar la prueba por la que atravesó la Iglesia, cuando el infeliz
Nestorio se convirtió repentinamente de oveja en lobo, comenzó a desgarrar el rebaño de Cristo, al mismo
tiempo que aquellos a quienes él mordía, teniéndolo aún por oveja, estaban así más expuestos a sus
mordiscos? (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, n. II).

587 Temo, además, que si a ti te abandonara daria incluso muerte a las ovejas sanas 1. . . ]. Si descuido a
la que se descarria y se pierde, la que está fuerte deseará también andar por los caminos del error y de la
perdición (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

588 [. . . ] el superior tiene el deber de saber armonizar perfectamente la entereza que en el seno de la
familia descubrimos en el padre con la amorosa intuición de la madre, que trata a sus hijos desiguales de
desigual manera (A. DEL PORTILLO. Escritos sobre el sacerdocio, p. 35)

589 Es conveniente que quienes están al frente de sus hermanos se esfuercen más que los demás en
trabajar por el bien ajeno, se muestren más sumisos que los súbditos y, a la manera de un siervo, gasten su
vida en bien de los demás, pensando que los hermanos son en realidad como un tesoro que pertenece a
Dios y que Dios ha colocado bajo su coidado (SAN GREGORIO DE NISA, Sobre la conducta cristiana)

590 Pero, a fin de que el débil no desfalleza al oír hablar de las pruebas que se avecinan, el pastor no debe
ni alentarlo con falsas esperanzas ni atemorizarlo con miedos indebidos. Debe decirle: Prepárate para las
pruebas. Y, si al oir estas palabras la oveja empieza a desfallecer y a temer hasta tal punto que ya no se
atreve a acercarse, el pastor debe recordarle aquello otro: Fiel es Dios para no permitir que seáis tentados
más allá de lo que podéis. Anunciar y recordar las pruebas que se avecinan es como curar a las ovejas
enfermas; hablar de la misericordia de Dios, que hace superar las pruebas, al que se asusta
desmesuradamente, es como vendar las heridas (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

591 La gracia de Dios viene en socorro de cada alma; cada criatura requiere una asistencia concreta,
personal. ¡No pueden tratarse las almas en masa! No es licito ofender la dignidad humana y la dignidad de
hijo de Dios, no acudiendo personalmente a cada uno con la humildad del que se sabe instrumento, para
ser vehículo del amor de Cristo: porque cada alma es un tesoro maravilloso; cada hombre es único,
insustituible. Cada uno vale toda la sangre de Cristo (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,80).

Cristo es el único Buen Pastor, que dirige a las almas a través de otros

592 Aunque dijo a Pedro, en su calidad de jefe: Apacienta mis ovejas, en realidad es él solo, el Señor, quien
dirige a todos los pastores en su ministerio; y a los que se acercan a la piedra espiritual, él los alimenta con
un pasto tan abundante y jugoso, que un número incontable de ovejas, fortalecidas por la abundancia de su
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amor, están dispuestas a morir por el nombre de su pastor, como él, el buen Pastor, se dignó dar la propia
vida por sus ovejas (SAN LEÓN MAGNO, Sermón 12, sobre la Pasión).

593 Todos los buenos pastores son, en realidad, como miembros del único pastor y forman una sola cosa
con él. Cuando ellos apacientan es Cristo quien apacienta (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

594 Cristo es, en efecto, quien apacienta su rebaño, él es el único pastor, que lo apacienta por medio de los
demás buenos pastores, que lo hacen por delegación suya (SAN AGUSTIN, Sermón 47, sobre las ovejas).

595 De nadie puede decirse que sea puerta; esta cualidad Cristo se la reservó para sí; el oficio, en cambio,
de pastor lo dio también a otros y quiso que lo tuvieran sus miembros; por ello Pedro fue pastor, y pastores
fueron también los otros apóstoles y son pastores todos los buenos obispos. Os daréódice la
Escrituraópastores conforme a mi corazón. Pero aunque los prelados de la Iglesia, que también son hijos,
sean todos llamados pastores, sin embargo el Señor dice en singular: Yo soy el buen pastor; con ello quiere
estimularnos a la caridad, insinuándoles que nadie puede ser buen pastor si no llega a ser una sola cosa
con Cristo por la caridad y se convierte en miembro del verdadero pastor (SANTO TOMÁS, Coment. Evang.
S. Juan,10,3).

596 Dios, el pastor supremo y verdadero agricultor, es poderoso tanto para hacer volver a la oveja al buen
camino, como para injertar el sarmiento desgajado (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

597 Yo soy el buen pastor. Es evidente que el oficio de pastor compete a Cristo, pues de la misma manera
que el rebaño es guiado y alimentado por el pastor, así Cristo alimenta a los fieles espiritualmente y también
con su cuerpo y su sangre. Erais como ovejas descarriadasódice el Apóstoló, pero ahora habéis vuelto al
pastor y guardián de vuestras almas (SANTO TOMÁS, Coment. Evang. S. Juan,10,3).

598 Que nada se haga sin tu autorización, y tú mismo no hagas nada sin Dios (SAN IGNACIO DE
ANTIOQUIA, Epístola a San Policarpo).

Cada cristiano es a la vez oveja y buen pastor

599 El Señor, no según mis merecimientos, sino según su infinita misericordia, ha querido que yo ocupara
este lugar y me dedicara al ministerio pastoral; por ello debo tener presente dos cosas, distinguiéndolas
bien, a saber: que por una parte soy cristiano y por otra soy obispo. El ser cristiano se me ha dado como
don propio; el ser obispo, en cambio, lo he recibido para vuestro bien. Consiguientemente, por mi condición
de cristiano debo pensar en mi salvación; en cambio, por mi condición de obispo debo ocuparme de la
vuestra (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

600 En nosotros hay que considerar dos cosas: una, que somos cristianos; otra, que somos guardianes.
Nuestra condición de guardianes nos coloca entre los pastores, con tal que seamos buenos. Por nuestra
condición de cristianos, somos ovejas igual que vosotros (SAN AGUSTIN, Sermón 47, sobre las ovejas ).

"De las buenas ovejas salen los buenos pastores"

601 Si existen buenas ovejas habrá también buenos pastores, pues de entre las buenas ovejas salen los
buenos pastores (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

Los malos pastores

602 Si alguna vez, porque Dios puede permitir esa prueba, tropezáis con pastores indignos de este nombre,
no os escandalicéis. Cristo ha prometido asistencia infalible e indefectible a su Iglesia, pero no ha
garantizado la fidelidad de los hombres que la componen (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
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pasa,81).

603 Acontece que hay algunos prelados poco prudentes, que no se abreven a hablar con libertad por miedo
de perder la estima de sus súbditos; con ello, como lo dice la Verdad, no cuidan a su grey con el interés de
un verdadero pastor, sino a la manera de un mercenario, pues callar y disminular los defectos es lo mismo
que huir cuando se acerca el lobo (SAN GREGORIO MAGNO, Regla pastoral,2,4).

604 ¿Habéis visto cuán peligroso es callar? El malvado muere, y muere justamente: muere por su culpa y
por su mala conducta; pero la negligencia del mal pastor lo llevó a la muerte. El malvado hubiera podido
encontrar en su pastor al pastor de vida [. . . ]; pero, como su pastor era negligente, el malvado no podo oír
la voz de aquel que precisamente fue constituido prelado y vigilante para amonestar al pueblo. Así, el
malvado murió con toda justicia, pero el prelado también recibirá el castigo merecido (SAN AGUSTIN,
Sermón 46, sobre los pastores).

605 El mal pastor lleva a la muerte incluso a las ovejas fuertes (SAN AGUSTiN, Sermón 46, sobre los
pastores).

606 Por fortuna, las ovejas de Cristo que le habían sido confiadas (se refiere al hereje Fotino) eran muy
prudentes y estaban vigilantes en lo que se refiere a la fe católica; inmediatamente se acordaron de las
advertencias de Moisés, y aunque admiraban la elocuencia de su profeta y pastor, no se dejaron seducir por
la tentación. Desde ese momento empezaron a huir, como si fuera un lobo, de aquel a quien hasta poco
antes habían seguido como guía del rebaño (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, n. 11).

607 No se llama pastor, sino mercenario, el que no apacienta las ovejas de su amo por amor hacia ellas,
sino sólo por lucro. Es un mercenario el que ocupa el puesto del verdadero pastor, pero no se cuida del
provecho de las almas; se afana por comodidades terrenas, se goza en el honor de la dignidad, apacienta
sólo por la retribución temporal y se coogratula con la estimación en que le tienen los hombres (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang. ).

608 Considerad, pues, qué ha de suceder a los rebaños cuando los pastores se convierten en lobos. Pues
reciben a su cargo la guarda del rebaño del Señor hombres que no temen ponerle asechanzas, contra
quienes debiera ser guardado el mismo rebaño (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang. ).

609 El obispo que no sirve a los fieles (predicando, guiando) es solamente foenus custos (guardián de paja),
un espantapájaros colocado en los viñedos para que los pájaros no coman las uvas (SAN AGUSTiN,
Miscelánea Agustiniense, Roma 1930,1,568).

610 Son muy pocas las ovejas bien alimentadas y sanas, es decir, aquellas a quienes no falta el sólido
manjar de la verdad y se apacientan abundantemente con los dones de Dios. Pero los malos pastores ni a
éstas perdonan; les parece poco descuidar a las enfermas y errantes, a las débiles y descarriadas, y llegan
incluso a dar muerte a las que están fuertes y sanas. Y si estas últimas conservan la vida, viven, en todo
caso, únicamente porque Dios cuida de ellas; pero, por lo que se refiere a los pastores, éstos hacen lo
posible por matarlas. Quizá preguntes: "¿Cómo las matan?". Pues las matan con su mala vida y con sus
malos ejemplos (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).

611 El deber del buen pastor es la caridad; por eso dice: El buen pastor da su vida por las ovejas. Conviene,
pues, distinguir entre el buen pastor y el mal pastor; el buen pastor es aquel que busca el bien de sus
ovejas; en cambio, el mal pastor es el que persigue su propio bien (SANTO TOMÁS, Coment. Evang. S.
Juan,10,3).

612 Ciertamente es una gran prueba ver a un hombre tenido por profeta, por discípulo de los profetas, por
doctor y testigo de la verdad, un hombre sumamente amado y respetado, que de repente se pone a
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introducir a escondidas errores perniciosos. Tanto más cuanto que no hay posibilidad de descubTir
inmediatamente ese error, puesto que le coge a uno de sorpresa, ya que se tiene de tal hombre un juicio
favorable a causa de su enseñanza anterior, y se resiste uno a condenar al antiguo maestro al que nos
sentimos ligados por el afecto (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, n. 10).

Responsabilidad del buen pastor

613 La responsabilidad del Obispo es gravísima y, si no cumple su misión, el Salvador de toda la Iglesia le
llamará a jqicio (ORiGENES, Trat. sobre la oración,28,4).

614 Quien no tenga las suficientes facultades para amonestar a todos los fieles a la vez por medio de una
exhortación común, tiene obligación de instruir en cuanto pueda a cada uno en particular, edificarle en
conversaciones privadas, y buscar con sencillas pláticas fruto en los corazones de sus hijos. Debemos,
pues, pensar continuamente en lo que se dice a los Apóstoles y en los Apóstoles a nosotros: Vosotros sois
la sal de la tierra. Luego si somos la sal, debemos condimentar las almas de los fieles. Por consiguiente,
vosotros, los que sois pastores, pensad bien cómo estáis apacentando la grey de Dios (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang. ).

615 Se sabe con toda certeza que el silencio del pastor algunas veces le perjudica a él, siempre a las
personas que le están encomendadas (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobra los Evang. ).

CARIDAD

Citas de la Sagrada Escritura

1. Excelencia de la caridad

Sabemos que hemos sido trasladados de la muerte a la vida porque amamos a los herman. El que no ama
permanece en la muerte. Jn 3,14.

Si, hablando lenguas de hombres y de ángeles, no tengo caridad, soy como bronce que suena o cimbalo
que retiñe. 1Co 13,1.

Pero por encima de todo esto, vestíos de la caridad, que es vinculo de perfeccion. Col 4,14.

Porque toda la ley se resume en este solo precepto: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. Ga 5,14.

Ante todo, tened los unos para los otros ferviente caridad, porque la caridad cubre la muchedumbre de los
pecados. 1P 4,8.

Ahora permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad: pero de las tres, la caridad es la mas
excelente de todas. 1Co 13,13.

2. El amor al prójimo

Un precepto nuevo os doy: que os ameis los unos a los otros; como yo os he amado, así también amaos
mutuamente. En esto conoceran todos que sois mis discípulos: Si teneis caridad unos para con otros. Jn
13,34-35.

Amaras a tu prójimo como a ti mismo. Mc 12,31.

En esto se conocen los hijos de Dios y los hijos del diablo. El que no practica la justicia no es de Dios, y
tampoco el que no ama a su hermano. 1Jn 3,10.

Amar al prójimo como a si mismo, es mucho mejor que todos los holocaustos y sacrificios. Mc 12,33.

Si alguno dijere: Amo a Dios, pero aborrece a su hermano, miente. Pues el que no ama a su hermano a
quien ve, no es posible que ame a Dios a quien no ve. Y nosotros tenemos de El este precepto: que quien
ama a Dios, ame también a su hermano. 1Jn 4,20-21.
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Nadie tiene amor mayor que este de dar uno la vida por sus amigos. Jn 15,13.

No esteis en deuda con nadie, a no ser en el amaros unos a otros, porque quien ama al prójimo ha cumplido
la ley, pues el amor es la plenitud de la ley. Rm 13,8-10.

3. Cualidades de la caridad

La caridad es paciente, es benigna; no es envidiosa, no es jactanciosa, no se hincha; no es descortes, no es


interesada, no se irrita, no piensa mal, no se alegra de la injusticia, se complace de la verdad; todo lo
excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera. 1Co 13,4.

Dios ama al que da con alegria. 2Co 9,7.

4. Corrección fraterna

Hermanos, si alguno fuere hallado en falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espiritu de
mansedumbre, cuidando de ti mismo no seas también tentado. Ga 6,1.

Si tu hermano pecare contra ti, ve y corrigele, estando a solas con el. Si te escucha habras ganado a tu
hermano. Mt 18,15.

Si alguno no obedeciere lo que ordenamos [. . . ] no le mireis como enemigo sino corregidle como hermano.
2Th 3,14-15.

5. Caridad con los enemigos

Bendecid a los que os maldigan y orad por los que os calumnien. Lc 6,28.

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seais hijos de vuestro
Padre, que esta en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos y llueve sobre justos e injustos. Mt
5,44.

Por el contrario, si tu enemigo tiene hambre dale de comer y si tiene sed dale de beber, que haciendo así
amontonais carbones encendidos sobre su cabeza. No te dejes vencer del mal, antes vence al mal con el
bien. Rm 12,20-21.

Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os persiguen y
calumnian. Mt 5,44; Lc 6,27-28.

Si no amais sino a los que os aman, ¿que premio habeis de tener?. Mt 5,46.

Si al tiempo de presentar tu ofrenda en el altar alli te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra
ti, deja tu of renda delante del altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano. Mt 5,23-24.

6. La limosna

Dad limosna de lo vuestro que os sobra, y con eso todas las cosas estaran limpias en orden a vosotros. Lc
11,41.

Vended lo que poseais y dad limosna. Lc 12,33.

Si un hermano [. . . ] esta desnudo y necesita alimento diario, ¿de que le servira que alguno de vosotros le
diga: Vete en paz [. . . ], si no le da lo necesario para reparo de su cuerpo? Jc 2,15-16.

Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno [. . . ], porque tuve hambre y no me disteis de comer [. . . ]. Os digo
en verdad: siempre que dejasteis de hacerlo con alguno de estos pequeños, dejasteis de hacerlo conmigo.
Mt 25,41-45.

7. Otras manifestaciones de esta virtud

Asi pues, os exhorto yo, preso en el Seitor, a andar de una manera digna de la vocación con que fuisteis
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llamados, con toda humildad, mansedumbre y longanimidad, soportandoos los unos a los otros con caridad.
Ep 4,1.

En esto hemos conocido la caridad, en que El dio su vida por nosotros, y nosotros debemos dar nuestra
vida por nuestros hermanos. 1Jn 3,16.

Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas, y así cumplireis la ley de Cristo. Ga 6,2.

Por eso, cuanto quisiereis que os hagan a vosotros los hombres, hacedlo vosotros a ellos, porque esta es la
ley y los Profetas. Mt 7,12.

Da de tu pan al hambriento, y tus vestiduras al desnudo. Tb 4,16.

No hagais nada por espiritu de competencia, nada por vanagloria; antes, llevados de la humildad, teneos
unos a otros por superiores, no atendiendo cada uno a su propio interes sino al de los otros. Ph 2,3.

Ved cuan bueno y alegre es convivir juntos los hermanos. Ps 132,1.

Con tres cosas me adorno y me presento, hermosas ante el Señor y ante los hombres: la concordia entre
hermanos, la amistad entre los prójimos y la armonia entre mujer y marido. Si 25,1.

Con la medida con que midiereis se os medirá y se os añadirá. Mc 4,24.

No seas perezoso en visitar a los enfermos. Si 7,39.

No vuelvas a tu prójimo mal por mal, cualquiera que sea el que el te haga. Si 10,6.

8. Pecados contra la caridad: el escándalo

¡Ay del mundo por los escándalos! [. . . ]; ;ay de aquel hombre que causa el escándalo! Mt 18,7.

Al que escandalizare a alguno de estos pequeñitos que creen en mi mucho mejor le fuera que le ataran al
cuello una de esas ruedas de molino que mueve un asno y le echaran al mar. Mc 9,41.

Si tu mano te es ocasión de escándalo, cortara: mas te vale entrar manco en la vida, que tener dos manos e
ir al infierno. Mc 9,42.

Si lo que yo como escandaliza a mi hermano, no comeré en mi vida carne, por no escandalizar a mi


hermano. 1Co 8,13.

Pon cuidado en no causar tropiezo o escándalo al hermano. Rm 14,13.

9. Pecados contra la caridad: la maledicencia

Temo [. . . ] que por desgracia haya quizá entre vosotros [. . . ] discordias, detracciones, chismes [. . . ], y
tenga que llorar a muchos. 2Co 12,20-21.

Depuesta toda malicia y todo engaño, y los fingimientos [. . . ] y todas las murmuraciones [. . . ]. 1P 2,1-2.

Dad ya de mano [. . . ] a la maledicencia [. . . ]. No mintáis los unos a los otros. Col 3,8-9.

El que llamare a su hermano raca, merecerá que le condene el concilio; mas quien le llamare fatuo será reo
del fuego del infierno. Mt 5,22.

Los chismosos, los infamadores, enemigos de Dios, ultrajadores [. . . ] son dignos de muerte. Rm 1,29-32.

10. Otros pecados y faltas contra esta virtud

El que se venga será victima de la venganza del Señor, que le pedirá cuenta de sus pecados. Si 28,1.

Quien aborrece a su hermano es homicida, y ya sabeis que todo homicida no tiene en si la vida eterna. 1Jn
3,15.
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Pues el que tuviere bienes del mundo y, viendo a su hermano teneráneacesidad, le cierra sus entrañas,
¿como permanece en el la caridad de Dios? 1Jn 3,17.

Tiene su origen en Dios, fuente de toda caridad

616 El amor que debe mediar entre los cristianos nace de Dios,que es amor (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,228).

617 Mas ninguno, por el mero hecho de amar a su prójimo, piense ya tener caridad, sino que primero debe
examinar la fuerza misma de su amor. Pues si alguno ama a los demás, pero no los ama por Dios, no tiene
caridad, aunque piense que la tiene. Es caridad verdadera cuando se ama al amigo en Dios y al enemigo en
Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 38 sobre los Evang. ).

618 Amamos a Dios y al prójimo con la misma caridad. Pero debemos amar a Dios por si mismo, y al
prójimo por Dios (SAN AGUSTIN, en Catena Aurea, vol III, p. 92).

619 El que ama a Dios ama también inevitablemente al prójimo (SAN MAXIMO, Sobre la caridad,1,1).

620 Nuestro Rey, a pesar de su condición altisima, por nosotros viene humilde, mas no con las manos
vacias; el trae para sus soldados una dadiva esplendida, ya que no solo les otorga copiosas riquezas, sino
que les da también una fortaleza invencible en el combate. En efecto, trae consigo el don de la caridad
(SAN FULGENCIO DE RUSPE, Sermón 3).

621 Asi pues, todo hombre que vive entre los hombres busque a Aquel a quien ama, de modo que no
abandone a aquel con quien camina; y preste a este su auxilio de tal manera que bajo ningun motivo se
separe de Aquel a quien se dirige (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 38 sobre los Evang. ).

622 El Creador del universo, cuando os saco de la nada, deposito en vuestros corazones simientes de
caridad (ORÍGENES, Sobre el Cantar de los Cantares,2,9).

623 No se trata de saber cuanto amor debemos al hermano y cuanto a Dios: incomparablemente mas a
Dios que a nosotros, y a nuestros hermanos tanto como a nosotros; ahora bien, no podemos amarnos
mucho a nosotros si no amamos mucho a Dios. Es, pues, con un mismo amor con el que amamos a Dios y
al hermano; pero amamos a Dios por si mismo, a nosotros y al prójimo por Dios (SAN AGUSTIN, Trat. sobre
la Santisima Trinidad,8,12).

624 Cuanto mas cerca esta de Dios el apostol, se siente mas universal: se agranda el corazon para que
quepan todos y todo en los deseos de poner el universo a los pies de Jesús (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 764).

Quien no ama al prójimo no ama a Dios

625 No se entiende el amor a Dios si no lleva consigo el amor al prójimo. ES "como si soñase que estaba
caminando", es solo sueño, no se camina. Quien no ama al prójimo, no ama a Dios (SAN JUAN CLIMACO,
Escala del paraiso,33).

626 Cuando los hombres tienen alguna disensión entre si, no recibe (Dios) ninguna ofrenda de ellos, ni oye
sus oraciones, mientras dure la enemistad. Ninguno, pues, puede ser amigo de dos que son enemigos entre
si, y por ello Dios no quiere ser amigo de los fieles mientras sean enemigos entre si. Y nosotros no
mantenemos la fe en Dios si amamos a sus enemigos y aborrecemos a sus amigos (SAN JUAN CR!
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SOSTOMO, en Catena Aurea, vol 1p 290).

La caridad es forma, fundamento, raiz y alma de todas las virtudes y buenas acciones. Sin caridad, no existe
ninguna otra virtud

627 Ni el don de lenguas, ni el don de la fe, ni otro alguno, dan la vida si falta el amor. Por mas que a un
cadaver se le vista de oro y piedras preciosas, cadaver sigue (SANTO TOMAS, Sobre la Caridad,1. c. , p.
203).

628 La caridad, por tanto, es la fuente y el origen de todo bien, la mejor defensa, el camino que lleva al
cielo. El que camina en la caridad no puede errar ni temer, porque ella es guia, protección, camino seguro.
Por esto, hermanos, ya que Cristo ha colocado la escalera de la caridad, por la que todo cristiano puede
subir al cielo, aferraos a esta pura caridad, practicadla unos con otros y subid por ella cada vez mas arriba
(SAN FULGENCIO DE RUSPE, Sermón 3).

629 Asi como todas las ramas de un arbol reciben su solidez de la raiz, así también las virtudes, siendo
muchas, proceden de la caridad. Y no tiene verdor alguno la rama de las buenas obras si no esta enraizada
en la caridad (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 27 sobre los Evang. ).

630 A esta renuncia total añade otra de mas quilates, al decir: Aunque yo entregare mi cuerpo a las llamas,
no teniendo caridad, nada me aprovecha. Como si dijera: Aunque distribuyera todos mis bienes hasta no
reservatme nada de ellos, todo eso es inutil sin la caridad. Y si a esta liberalidad ahadiera yo el martirio del
fuego, dando mi vida por Cristo, pero sigo siendo impaciente, irascible, envidioso o soberbio, o si la injuria
me indigna y hace montar en cólera, si busco mi interes, si soy mal intencionado o peor sufrido, la renuncia
y el martirio del hombre exterior no me reportaran ventaja alguna, porque el hombre interior quedara aun
cautivo en los vicios pasados (CASIANO, Colaciones 3,8).

631 La caridad es la forma, el fundamento, la raiz y la madre de todas las demás virtudes (SANTO ToMAs,
Suma Teológica,2-2, q. 24, a. 8).

632 El que reune todas las demás virtudes y no tiene caridad es como el que transporta el polvo contra el
viento (SAN AGusTiN, Sermón sobre la humildad y temor de Dios).

633 Aunque es algo muy grande tener una fe recta y una doctrina sana, y aunque sean muy dignas de
alabanza la sobriedad, la dulzura y la pureza, todas estas virtudes, sin embargo, no valen nada sin la
caridad. Y ninguna conducta es fecunda, por muy excelente que parezca, si no esta engendrada por el amor
[. . . ] (SAN LEON MAGNO, Sermón 48)

634 Practiquemos la caridad, sin la cual todas las demás virtudes pierden su brillo (SAN LEON MAGNO,
Sermón 72 sobre la Ascensión del Señor).

635 Cuando yo veo almas muy diligentes a entender la oración que tienen y muy encapotadas cuando estan
en ella (que parecen no osan bullir, ni menear el pensamiento, porque no se les vaya un poquito de gusto y
devoción que han tenido), hacese ver cuan poco entienden del camino por donde se alcanza la union. Y
piensan que alli esta todo el negocio. Que no, hermanas, no; obras quiere el Señor, y que, si ves una
enferma a quien puedes dar algun alivio, no se te de nada en perder esa devoción y te compadezcas de
ella, y si tiene algun dolor, te duela a ti, y si fuera menester, lo ayunes, porque ella lo coma, no tanto por ella
como porque sabes que tu Seitor quiere aquello (SANTA TERESA, Las Moradas, V,3,11).

636 La caridad se compara al fundamento y a la raiz,porque de ella se sustentan y alimentan todas las
demás virtudes (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 33, a. 8 ad 2).
-76 -

637 Entrando el rey [. . . ] vio alli a un hombre que no llevaba el traje de boda (cfr. Mt 22,11). ¿Que debemos
entender por vestido de bodas sino la caridad?, porque el Señior lo puso de manifiesto cuando vino a
celebrar sus bodas con la Iglesia. Entra, pues, a las bodas sin el vestido nupcial quien cree en la Iglesia,
pero no tiene caridad (SAN GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, volt 111, p. 66).

638 Todo, incluso lo que se estima como verdaderamente util, debe relegarse a segundo termino ante el
bien de la paz y de la caridad (CASIANO, Colaciones,16,6).

639 ¿Quien será capaz de explicar debidamente el vinculo que la caridad divina establece? ¿Quien podrá
dar cuenta de la grandeza de su hermosura? La caridad nos eleva hasta unas alturas inefables. La caridad
nos une a Dios, la caridad cubre la multitud de los pecados, la caridad lo aguanta todo, lo soporta todo con
paciencia; nada sordido ni altanero hay en ella; la caridad no admite divisiones, no promueve discordias,
sino que lo hace todo en la concordia;en la caridad hallan su perfección todos los elegidos de Dios y sin ella
nada es grato a Dios (SAN CLEMENTE, Carta a los Corintios ).

640 La fuerza de la oración esta en la caridad (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 27sobre los Evang. ).

641 Tu, por tanto, que deseas ser util a las almas del prójimo, primero acude a Dios de todo corazon y
pidele simplemente esto: que se digne infundir en ti aquella caridad que es el compendio de todas las
virtudes, ya que ella te hera alcanzar lo que deseas (SAN VICENTE FERRER, Trat. de la vida espirituai,13).

642 Aunque la castidad sobresalga de modo tan eminente, sin la caridad no tiene ni valor ni merito. La
castidad sin la caridad es una lampara sin aceite (SAN BERNARDO, Trat. sobre las costumbres y ministerio
de los obispos,3,8).

643 Nada mas precioso, nada mas perfecto y sublime, nada, por decirlo así, mas perenne que la caridad.
Porque las profecias cesaran, como también las lenguas; la ciencia se desvanecera; en cambio, la caridad
no terminara jamás (1Co 13,1). Sin ella, los carismas, aun los mas preciados, la gloria misma del martirio, se
disipan como el viento (CASIANO, Colaciones,11,12).

644 Todo el que tiene el don de la caridad, percibe además otros dones. Mas el que no tiene el don de la
caridad, pierde aun aquellos dones que parecia haber percibido. De a-tui que sea necesario, hermanos
mios, que en todas vuestras acciones trateis de conservar la caridad (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 9
sobre los Evang. ).

645 Porque de nada nos servirla una fidelidad meticulosa en todas las cosas si achararnos en olvido lo que
es primero y a lo que esta ordenado todo lo demás (CASIANO, Colaciones,1,7).

La caridad lo informa todo, le da sentido a todo

646 La caridad me hace entrar en la plenitud de Dios y de todas las cosas. Las cosas no tienen su plenitud
sino en la gloria de Dios, porque lo que constituye su fondo, su esencia, el todo de ellas mismas, es lo que
en ellas conduce a Dios. La tierra tiene su plenitud en la posesión de Dios, esta llena de su alabanza. Esta
plenitud es abrazada por la caridad, que no ama en todas las cosas sino lo que va a la gloria divina, y que
de esta suerte se apodera del todo de todas las cosas: por esto la caridad es la plenitud de la ley (J.
TISSOT, La vida interior. Herder, Barcelona 1963, pag. 86-87).

647 La obra exterior sin caridad no aprovecha; mas todo cuanto se hace con caridad, por poco y
despreciable que sea, todo es fructuoso (Imitación de Cristo, I,15,1).
-77 -

648 La caridad de Cristo no es solo un buen sentimiento en relación al prójimo; no se para en el gusto por la
filantropia. La caridad, infundida por Dios en el alma, transforma desde dentro la inteligencia y la voluntad:
fundamenta sobrenaturalmente la amistad y la alegria de obrar el bien (J. ESCRIVA DE BALAGUER Es
Cristo que pasa,71).

649 Debemos, pues, corregir por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de
lograr su enmienda. Si así lo hacemos, cumpliremos muy bien el precepto. . . ¿,Por que le corriges?
¿Porque te apena haber sido ofendido por el? No lo quiera Dios. Si lo haces por amor propio, nada haces.
Si es el amor lo que te mueve, obras excelentemente (SAN AGUSTIN, Sermón 82).

650 (La caridad) es el lustre del alma, la enriquece y la hace aparecer buena y hermosa. El que piensa
compadecerse de la miseria de otro, empieza a abandonar el pecado (SAN AGUSTiN, en Catena Aurea, volt
VI, p. 48).

651 Con el amor al prójimo purificas tu ojo para ver a Dios (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,17,8).

652 Si te callas, callase por amor; si gritas, grita por amor; si corriges, hazlo por amor; si perdonas, hazlo
también por amor (SAN AGUSTIN, Coment. 1 Epist. S. Juan,9).

653 La caridad es la que da unidad y consistencia a todas las virtudes que hacen al hombre perfecto (SAN
ALFONSO M. a DE LIGORIO, Practica del amor a Jesucristo, I,1).

Es universal

654 Que no exceptuo a hombre alguno el que mando amar al prójimo, lo demuestra el Señor en la parabola
del que se encontro medio muerto, llamando prójimo al que fue misericordioso para con el, para que
comprendiesemos que prójimo es todo aquel a quien se debe prestar socorro, si lo necesita. ¿Y quien pone
en duda que a nadie debe negarse este auxilio cuando el mismo Señor dice: Haced bien a los que os
aborrecen? (SAN AGUSTIN, Sobre la doctrina cristiana, I,30).

655 Nuestro corazon se dilata. Del mismo modo que el calor dilata los cuerpos, así también la caridad tiene
un poder dilatador, pues se trata de una virtud calida y ardiente. Esta caridad es la que ebria la boca de
Pablo y dilataba su corazon [. . . 1. Nada encontrariamos mas dilatado que el corazon de Pablo, el cual,
como un enamorado, estrechaba a todos los creyentes con el fuerte abrazo de su amor, sin que por ello se
dividiera o debilitara ese amor, sino que se mantenla integro en cada uno de ellos. Y ello no debe
admirarnos, ya que este sentimiento de amor no solo abarcaba a los creyentes, sino que en su corazon
tenian también cabida los infieles de todo el mundo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la 2" carta a
los Corintios).

656 Hermanos, os exhortamos vivamente a que tengais caridad, no solo para con vosotros mismos, sino
también para con los de fuera, ya se trate de los paganos, que todavia no creen en Cristo, ya de los que
estan separados de nosotros, que reconocen a Cristo como cabeza, igual que nosotros, pero estan divididos
de su cuerpo (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 32).

657 Universalidad de la caridad significa, por eso, universalidad del apostolado; traducción en obras y de
verdad, por nuestra parte, del gran empeño de Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen
al conocimiento de la verdad (ITm 2,4) (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,230).

658 Extiende tu caridad por todas las partes del globo si quieres amar a Dios como es debido, pues los
miembros de Cristo estan dispersos por el mundo; si no amas la parte estas partido; si no estas en todo el
cuerpo, no estas en la cabeza (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,10,8).
-78 -

659 El que da limosna no hace, a imitación de Dios, discriminación alguna, en lo que afane a las
necesidades corporales, entre buenos y malos, justos o injustos, sino que reparte a todos por igual, en
proporción de las necesidades de cada uno, aunque su buena voluntad le inclina a preferir a los que se
esfuerzan en practicar la virtud, mas bien que a los malos (SAN MAXIMO, Sobre la caridad, centuria I,1).

660 (Hemos de amar a todos), no porque son hermanos, sino para que lo sean; para andar siempre con
amor fraterno: hacia el que ya es hermano, y hacia el enemigo para que venga a ser hermano (SAN
AGUSTIN, Coment. I Epistola S. Juan,10,7).

661 Ningun pecador, en cuanto tal, es digno de amor; pero todo hombre, en cuanto tal, es amable por Dios
(SAN AGUSTIN, Sobre la doctrina cristiana,1,1,27).

662 Si quieres amar a Cristo, extiende tu caridad a toda la tierra, porque los miembros de Cristo estan por
todo el mundo (SAN AGUSTIN, Coment. I Epist. S. Juan,10, S).

La caridad tiene un orden, en cuanto a las personas y en cuanto a los bienes

663 El Evangelio se ha expresado sin eufemismos: Quien se irrita contra su hermano será reo de juicio.
Porque, si bien segun la verdad y la ley de la naturaleza hemos de tener a todo hombre por hermano
nuestro, no obstante, el mismo nombre de hermano, en este pasaje, designa en primer lugar a los fieles y a
aquellos que comparten nuestra vida y profesión, mas bien que a los paganos (CASIANO,
Colaciones,16,17).

664 Ojala que el Señior Jesús ordene en mi también la pequeña parcela de caridad que me ha concedido,
para que, preocupandome de todo lo que le concierne, me dedique en primer lugar a hacer bien lo que es
mi deber y mi tarea particular (SAN BERNARDO, Sermón. 49 sobre el Cantar de los Cantares).

665 Esa dilectio, esa caridad, se llena de matices mas entrañables cuando se refiere a los hermanos en la
fe, y especialmente a los que, porque así lo ha establecido Dios, trabajan mas cerca de nosotros: los
padres, el marido o la mujer, los hijos y los hermanos, los amigos y los colegas, los vecinos. Si no existiese
ese cariño, amor humano noble y limpio, ordenado a Dios y fundado en El, no habria caridad (J. ESCRIVA
DE BALAGUER, Amigos de Dios,230).

666 Entre todos los hombres, hemos de hacer el bien a los que se hallan vinculados con nosotros, porque si
uno no cuida de los suyos, particularmente de los de su casa, es un infiel (ITm 5,8). Y entre los parientes,
los mas allegados a nosotros son el padre y la madre (SANTO TOMAS, Sobre los mandamientos,1. c. , p.
249).

667 Confieso que con facilidad me entrego totalmente a la caridad de los que me son mas intimos y
familiares. . . En esta caridad descanso sin preocupación alguna, porque alli siento que está Dios, a quien
me entrego seguro y en quien descanso seguro [. . . ] (SAN AGUSTIN, Carta 73).

668 Es, por muchas razones, una virtud mas noble y de mayores quilates curar los desmayos del alma que
las debilidades fisicas de nuestros semejantes (CASIANO, Colaciones,15,8).

Es el camino para seguir a Dios mas de cerca

669 La caridad es el camino para seguir a Dios mas de cerca (SANTO TOMAS, Coment. sobre la Epistola a
los Efesios,5,1).

En la caridad descubrí el quicio de mi vocación (SANTA TE- 670 RESA DE LISIEUX, Manuscritos
-79 -

autobiograficos, Lisieux 1957,227).

671 Teniendo un deseo inmenso del martirio, acudí a las cartas de San Pablo, para tratar de hallar una
respuesta. Mis ojos dieron casualmente con los capitulos doce y trece de la primera carta a los Corintios, y
en el primero de ellos lei que no todos pueden ser al mismo tiempo apostoles, profetas y doctores, que la
Iglesia consta de diversos miembros y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano. Una respuesta bien
clara, ciertamente, pero no suficiente para satisfacer mis deseos y darme paz. Continué leyendo sin
desanimarme, y encontre esta consoladora exhortación: Aspirad a los dones mas excelentes; yo quiero
mostraros un camino todavia mejor. El Apostol, en efecto, hace notar como los mayores dones sin la caridad
no son nada y como esta misma caridad es el mejor camino para llegar a Dios de un modo seguro. Por fin
habla hallado la tranquilidad (SANTA TERESA DE LISIEUX, Manuscritos autobiograficos,227-229).

672 Piensa que tu, que aun no ves a Dios, mereceras contemplarlo si amas al prójimo, pues amando al
prójimo purificas tu mirada para que tus ojos puedan contemplar a Dios (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S.
Juan,17,7-9).

673 Que cada uno de los fieles se examine, pues, a si mismo, esforzandose en discernir sus mas intimos
afectos; y, si descubre en su conciencia frutos de caridad, tenga por cierto que Dios esta en el y procure
hacerse mas y mas capaz de tan gran huesped, perseverando con mas generosidad en las obras de
misericordia (SAN LEON MAGNO, Sermón 10 sobre la Cuaresma).

674 Amando al prójimo y preocupandote por el, progresas sin duda en tu camino. Y ¿hacia donde avanzas
por este camino sino hacia el Señor tu Dios, hacia aquel a quien debemos amar con todo el corazon, con
toda el alma y con toda la mente? Aun no hemos llegado hasta el Señor, pero el prójimo lo tenemos ya con
nosotros. Preocupate, pues, de aquel que tienes a tu lado mientras caminas por este mundo y llegaras a
aquel con quien deseas permanecer eternamente (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,17,7-9).

675 Cuanto mas ames mas subiras (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 83).

La humildad, fundamento de la caridad

676 La morada de la caridad es la humildad (SAN AGUSTIN, Sobre la virginidad,51).

677 Estas dos virtudes, es decir, la humildad y la caridad, son tan indivisibles y tan inseparables, que quien
se establece en una de ellas de la otra forzosamente se adueña, porque así como la humildad es una parte
de la caridad, así la caridad es una parte de la humildad. Si nos paramos a mirar las cosas que el Apostol
llamo esteriles sin el bien de la caridad, observamos que esas mismas son también infructuosas si falta la
verdadera humildad. Y en verdad, ¿que fruto puede dar la ciencia con la soberbia, o la fe con la gloria
humana, o la ostentación con la limosna, o el martirio con el orgullo? (SAN AMBROSIO, Epistola a
Demetrio,10).

678 Sufre con paciencia los defectos y la fragilidad de los otros, teniendo siempre ante los ojos tu propia
miseria, por la que has de ser tu también compadecido de los demás (J. PECCI, Leon Xlll, Practica de la
humildad,22).

679 Una de sus primeras manifestaciones se concreta en iniciar al alma en los caminos de la humildad.
Cuando sinceramente nos consideramos nada; cuando comprendemos que, sin el auxilio divino, la mas
debil y flaca de las criaturas seria mejor que nosotros; cuando nos vemos capaces de todos los errores y de
todos los horrores; cuando nos sabemos pecadores aunque peleemos con empeño para apartarnos de
tantas infidelidades, ¿,como vamos a pensar mal de los demás? ¿Como se podrá alimentar en el corazon el
fanatismo, la intolerancia, la altaneria? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,233).
-80 -

680 Entre soberbios hay siempre contiendas (Prv 13,10); pues quien tiene un elevado concepto de si mismo
y menosprecia al prójimo no puede soportar los fallos de este (SANTO TOMAS, Sobre la caridad,1. c. , p.
221).

681 Nada tiene de extraño que la soberbia engendre divisionesy el amor unidad (SAN AGUSTIN, Sermón
46 sobre los pastores 1).

Es "el distintivo" del cristiano

682 Esta es, pues, la señal del cumplimiento de la ley divina, el amor al prójimo: La señal por la gue
conoceran que sois discípulos mios será que os ameis unos a otros (Jn 13,35). No dice el resucitar a
muertos, ni cualquier otra prueba evidente, sino esta, que os ameis unos a otros (SANTO TOMAS, Sobre la
caridad,1. c. , p. 218).

683 El bienaventurado San Juan Evangelista, al final de sus dias, cuando moraba en Efeso y apenas podía
ir a la iglesia, sino en brazos de sus discípulos, y no podía decir muchas palabras seguidas en voz alta, no
solia hacer otra exhortación que esta: Hijitos, amaos unos a otros. Finalmente, sus discípulos y los
hermanos que le escuchaban, aburridos de oirle siempre lo mismo, le preguntaron: Maestro, ¿por que
siempre nos dices esto? Y les respondio con una frase digna de Juan: Porque este es el precepto del Señor
y-su solo cumplimiento es mas que suficiente (SAN JERONIMO, Coment. sobre la Epistola a los
Calatas,3,6).

684 La practica de la caridad es lo que nos caracteriza delante de los demás: "Ved como se aman, dicen,
dispuestos a morir los unos por los otros". Porque ellos estan mas bien dispuestos a matarse. En cuanto al
nombre de hermanos con que nosotros nos llamamos, ellos se forman una idea falsa, ya que entre ellos los
nombres de parentesco son unicamente expresiones mentirosas de afecto. Por derecho de la naturaleza,
nuestra madre comun, también nosotros somos vuestros hermanos. . . , pero, ¡con cuanta mayor razon son
considerados y llamados hermanos los que reconocen a Dios como a unico Padre, los que beben del mismo
Espíritu de santidad, y los que, salidos del mismo seno de la ignorancia, han quedado maravillados ante la
misma luz de la verdad! (TERTULIANO, Apologetico,39).

685 Se preguntan muchos si aman a Cristo, y van buscando señales por las cuales poder descubrir y
reconocer si le aman: la señal que no engaña nunca es la caridad fraterna [. . . ]. La caridad fraterna es
también la medida del estado de nuestra vida interior, especialmente de nuestra vida de oración (B. BAUR,
En la intimidad con Dios, p. 246).

La caridad es lo que mas nos asemeja a Dios

686 Nada emparenta mas al hombre con Dios como la facultad de hacer el bien [. . . ]Que tu voluntad de dar
supla lo que falta de riqueza a tu don. Si no tienes nada, ofrece tus lagrimas. Es un gran consuelo para los
desgraciados que la piedad brote del corazon, y una compasión sincera endulza el sufrimiento [. . . ] (SAN
GREGORIO NACIANCENO Sobre el amor a los pobres,27).

687 Nada puede hacerte tan imitador de Cristo como la preocupación por los demás. Aunque ayunes,
aunque duermas en el suelo, aunqueópor así deciróte mates, si no te preocupas del prójimo poca cosa
hiciste, aun distas mucho de Su imagen (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la la Epistola a los
Corintios).

La caridad se alimenta en la oracion

688 Si mirasemos a nuestro alrededor, encontrariamos quizá razones para pensar que la caridad es una
virtud ilusoria. Pero, considerando las cosas con sentido sobrenatural, descubriras también la raiz de esa
esterilidad: la ausencia de un trato intenso y continuo, de tu a Tu, con Nuestro Señor Jesucristo; y el
desconocimiento de la obra del Espíritu Santo en el alma, cuyo primer fruto es precisamente la caridad (J.
-81 -

ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,236).

689 La diferencia entre la caridad y la devoción es la misma que hay entre el fuego y la llama. . . Asi que la
devoción solo añade al fuego de la caridad la llama que la hace pronta, activa y diligente (SAN FRANCISCO
DE SALES, Introd. a la vida devota,1,1).

690 Pero vosotros os preguntais y os decis: ¿Cuando vamos a poder poseer semejante caridad? No
desesperes tan pronto: quizas ha nacido ya, pero no ha alcanzado aun su perfección; alimentala, no sea
que se ahogue (SAN AGUSTIN, Coment. a la I Epistola de Juan,5,12).

La caridad atrae la misericordia divina

691 Tanto se complace Dios en nuestros actos de bondad para con los demás, que ofrece su misericordia
solamente a quienes son misericordiosos (SAN HILARIO, en Catena Aurea, volt 1p 248).

692 Vea Dios Todopoderoso nuestra caridad con el prójimo, para que tenga piedad y compasión por
nuestros pecados. Recordad las palabras que se nos han dicho: Perdonad y se os perdonara (Lc 6,37)
(SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 27 sobre los Evang. ).

Es falsa caridad la "compasion" por el prójimo que separa de Dios

693 El que ama con verdad a su prójimo, debe obrar con él de modo que también ame a Dios con todo su
corazon (SAN AGUSTIN, Sobre la doctrina cristiana,1,22).

694 Tanto los predicadores del Señor como los fieles, deben estar en la Iglesia de tal manera que
compadezcan al prójimo con caridad, pero no se separen de la via del Señor por falsa compasión (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 37 sobre los Evang. ).

695 Debemos tener para el prójimo una separación discreta, de manera que le amemos por lo que es, y le
rechacemos en cuanto sea un obstaculo en el camino que nos conduce a Dios (SAN GREGOR;O MAGNO,
Hom. 37 sobre los Evang. ).

696 En resumen, debemos amar a nuestros prójimos, debemos tener caridad con todos, tanto parientes
como extraños, pero jamás ella nos ha de apartar del amor de Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 37
sobre los Evang. ).

Caridad y salvacion

697 De una persona caritativa, por miserable que ella sea, podemos afirmar que se pueden concebir
grandes esperanzas de que se salvara (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la limosna).

698 Esta es la idea invariable del Señor: que quienes ahora gozan en servir a sus prójimos, sean
alimentados después en la mesa sacratisima del Señor con los manjares de la vida eterna (SAN BEDA, en
Catena Aurea, volt Vl p. 447).

699 Es de notar que la bienaventuranza se otorga en proporción a la caridad y no en proporción a cualquier


otra virtud (SANTO TOMAS, Sobre la caridad,1. c. , p. 204).

700 Quien posee la caridad esta muy lejos de todo pecado (SAN PoLICARPO, Carta a los Filipenses,3,1).
-82 -

701 El amor conduce a la felicidad. Solo a los que lo tienen se les promete la bienaventuranza eterna. Y sin
el todo lo demás resulta insuficiente (SANTO TOMAS, Sobre la caridad,1. c. 204).

Cualquier detalle de caridad, en cualquiera de sus formas, es largamente recompensado por Dios

702 ¿Como somos nosotros, que cuando Dios nos da queremos recibir, y cuando nos pide no le queremos
dar? Porque cuando un pobre pasa hambre es Cristo quien pasa necesidad, como dijo el mismo: Tuve
hambre y no me disteis de comer. No apartes, pues, tu mirada de la miseria de los pobres, si quieres
esperar confiado el perdon de los pecados. Ahora, hermanos, Cristo pasa hambre, es el quien se digna
padecer hambre y sed en la persona de todos los pobres; y lo que reciba aquí en la tierra lo devolvera luego
en el cielo (SAN CESAREO DE ARLES, Sermón 25).

703 La tierra produce unos frutos de los que ella no ha de gozar, sino que estan destinados a tu provecho.
En cambio, los frutos de beneficencia que tu produces los recolectas en provecho propio, ya que la
recompensa de las buenas obras revierte en beneficio de los que las hacen (SAN BASILIO MAGNO, Hom.
sobre la caridad,3,6).

704 Quien da socorros temporales a los que tienen dones espirituales es cooperador también de estos
dones espirituales (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang. ).

Acercar las almas a Dios, la mejor muestra de caridad

705 Quiza no tenga pan con que socorrer al necesitado; pero quien tiene lengua dispone de un bien mayor
que puede distribuir; pues vale mas el reanimar con el alimento de la palabra al alma que ha de vivir para
siempre, que saciar con el pan terreno el cuerpo que ha de morir. Por lo tanto, hermanos, no negueis al
prójimo la limosna de vuestra palabra (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 4 sobre los Evang. ).

706 El cristiano ha de mostrarse siempre dispuesto a convivir con todos, a dar a todos -con su trato- la
posibilidad de acercarse a Cristo Jesús (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,124).

707 Ansi me acaece que, cuando en la vida de los santos leemos que convirtieron almas, mucha mas
devoción me hace y mas ternura y mas envidia que todos los martirios que padecen (por ser esta la
inclinación que Dios me ha dado), pareciendome que precia mas un alma que por nuestra industria y
oración la ganasemos mediante su misericordia, que todos los servicios que le podamos hacer (SANTA
TERESA, Fundaciones,1,7).

708 Todos los hombres son lamparas que pueden encenderse y apagarse. Y las lamparas, cuando son
sabias, lucen y dan calor espiritual. Los siervos de Dios son lamparas buenas por el oleo de su misericordia,
no por sus fuerzas. Porque aquella gracia gratuita de Dios es el aceite de las lamparas (SAN AGusTiN, Trat.
Evang. S. Juan,23,3).

Algunos detalles y muestras de caridad

709 Solo la caridad puede llevar la duda a la mejor parte (SAN AGUSTIN, Sermón 1).

710 Nunca hables mal de tu hermano, aunque tengas sobrados motivos. Ve primero al Sagrario, y luego ve
al Sacerdote, tu padre, y desahoga también tu pena con el. Y con nadie mas (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 444).

711 Es ciertamente mas facil enfadarse que tener paciencia, amenazar a un niño mas que persuadirlo; diria
incluso que es mas comodo para nuestra impaciencia y nuestro orgullocastigar a los que nos resisten que
-83 -

corregirlos, soportandolos con firmeza y bondad [. . . ]. Las enfermedades del alma exigen ser tratadas con
un cuidado tan grande como las del cuerpo. No hay nada mas peligroso que un remedio dado a
desproposito y contratiempo. Un medico prudente espera a que el enfermo este en condiciones de soportar
el remedio y para ello acecha el momento favorable (SAN JUAN Bosco, Carta 2395. Epistolario, volt 4 pp.
201-205).

712 Empieza por tener paz en ti mismo, y así podrás dar paz a los demás (SAN AMBROSIO, en Catena
Aurea, volt 1p 254).

713 La caridad no se practica solo con el dinero. Podeis visitar a un enfermo, hacerle un rato de compañia,
prestarle algun servicio, arreglarle la cama, prepararle los remedios, consolarle en sus penas, leerle algun
libro piadoso (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la limosna).

714 Es menester endulzar la ira que nuestro hermano haya concebido contra nosotrosóaun sin motivoó,
como si fuese nuestra (CASIANO, Colaciones,16,7).

715 No tengas enemigos. Ten solamente amigos: amigos. . . de la derecha -si te hicieron o quisieron hacerte
bien- y. . . de la izquierda -si te han perjudicado o intentaron perjudicarte-(J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 838).

716 El saludo es cierta especie de oración (SANTO TOMAS en Catena Aurea, vol 1p 334).

717 Quien ha dicho que no debes airarte contra tu hermano, ha dicho también que no debes menospreciar
su tristeza, viendo indiferente su aflicción (CASIANO, Colaciones,16,6).

718 Cuando oigas hablar mal, suspende el juicio, si puedes hacerlo con justicia; si no, excusa la intención
del acusado; si ni aun esto pudieres, muestra compasión de el, y muda la conversación, teniendo presente y
recordando a los demás que los que no caen en faltas deben esta gracia a Dios solo; procura hacer con
suavidad que el maldiciente entre en si,y di alguna otra cosa buena de la persona ofendida, si la sabes
(SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,3,29).

719 La caridad es la mejor medicina de todas las enfermedades, pero en particular de esta (de la
murmuracion) (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,3,28).

720 Quien lleva vida libre de crimenes y delitos, labra su propio bien; si además pone a salvo su honor
practica una obra de misericordia con el prójimo, pues si la buena vida es personalmente necesaria, el buen
nombre lo es para los demás (SAN AGUSTIN, Del bien de la viudez,l2).

721 Un seglar cumple con el deber de hospitalidad abriendo su casa a algun que otro peregrino. El obispo,
si no tiene su puerta abierta a todo el que llegue, es un hombre sin corazon (SAN ISIDORO, Trat. de los of
icios eclesiasticos,5,1617).

722 [. . . ] aprenderemos también a descubrir tantas virtudes en los que nos rodeanónos dan lecciones de
trabajo, de abnegación, de alegria. . . , y no nos detendremos demásiado en sus defectos; solo cuando
resulte imprescindible, para ayudarles con la corrección fraterna (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios,20).

723 Ama todavia poco a su prójimo el que no comparte con el, cuando se encuentra en necesidad, aun las
cosas que tiene como necesarias (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang. ).
-84 -

724 Muchas veces la paciencia fingida provoca mas ira que los insultos verbales, y un silencio malicioso es
peor que las palabras desabridas (CASIANO, Colaciones,16,18).

725 No queramos juzgar. Cada uno ve las cosas desde su punto de vista. . . y con su entendimiento, bien
limitado casi siempre, y oscuros o nebulosos, con tinieblas de apasionamiento sus ojos, muchas veces.
Además, lo mismo que la de esos pintores modernistas, es la visión de ciertas personas tan subjetiva y tan
enfermiza,que trazan unos rasgos arbitrarios asegurandonos que son nuestro retrato, nuestra conducta. . .
¡Que poco valen los juicios de los hombres!óNo juzgueis sin tamizar vuestro juicio en la oración (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 451).

726 Aunque vierais algo malo, no juzgueis al instante a vuestro prójimo, sino mas bien excusadle en vuestro
interior. EXcusad la intención, si no podeis excusar la accion. Pensad que lo habra hecho por ignorancia, o
por sorpresa, o por desgracia. Si la cosa es tan clara que no podeis disimularla, aun entonces procurad
creerlo así, y decid para vuestros adentros: la tentación habra sido muy fuerte (SAN BERNARDO, Sermón
sobre el Cantar de los Cantares,40).

727 Hemos de portarnos como hijos de Dios con los hijos de Dios: el nuestro ha de ser un amor sacrificado,
diario, hecho de mil detalles de comprensión, de sacrificio silencioso, de entrega que no se nota (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,36).

728 Pues no solo es malo injuriar a las claras, sino hacerlo a lo disimulado y encubierto. Nuestro Juez, en su
examen imparcial, escudriñara no tanto las modalidades exteriores de la injuria, cuanto lo esencial de ella
(CASIANO, Colaciones,16,18).

729 ¡Que insensatez también creernos a veces muy pacientes porque no respondemos verbalmente a las
provocaciones que se nos hacen! Y, no obstante, por un silencio lacerante, un movimiento, un gesto
sombrio, una sonrisa maliciosa, nos burlamos de nuestros hermanos tacitamente y les excitamos mucho
mas a la ira con esa mascara impasible de lo que podrian hacerlo furiosas invectivas (CASIANO, Colaciones
16,18).

730 Los peores son, sin duda alguna, los que de boca aman y con el corazon destrozan (SANTO TOMAS,
Sobre la caridad l. c. ,p. 220. :

731 Si entre los que te rodear hay alguno que te parece despreciable, obraras sabia y prudentemente si en
vez de publicar y censurar sus defectos te fijas en las buenas cualidades naturales y sobrenaturales de que
Dios le ha dotado, y que le hacen digno de respeto y honor (J. PECC)óLeon XIIIó, Practica de la
humildad,37).

732 La caridad no se demuestra solamente con la limosna, sino sobre todo con el hecho de comunicar a los
demás las enseñanzas divinas y prodigarles cuidados corporales (SAN MAXIMO, Sobre la caridad, centuria
1,1).

733 El fruto de la caridad consiste en la beneficencia sincera y de corazon para con el prójimo, en la
liberalidad y la paciencia, y también en el recto uso de las cosas (SAN MAxiMO, Sobre la caridad, centuria
1,1).

Estar dispuestos siempre al perdon con prontitud y generosidad

734 Nada nos asemeja tanto a Dios como estar siempre dispuestos al perdon (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. sobre S. Mateo,19).
-85 -

735 Señor, ¿ cuantas veces debere perdonar a mi hermano ? (Mt 18,21). No encerro el Señor el perdon en
un numero determinado, sino que dio a entender que hay que perdonar con prontitud y siempre (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,6).

736 Sentirse turbado o afligido por las palabras del hermano, proviene bien de que uno no se encuentra en
buena disposición, o bien de que tiene rencores al hermano en cuestion (SAN DOROTEO ABAD, Sobre la
acusación de si mismo,7).

737 Y perdonanos nuestras deudas. . . El bien que pedimos a Dios con contrición, concedamoslo al prójimo
desde el primer instante de nuestra conversión (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia,10,11).

738 Tu estas seguro, has pesado bien los pros y los contrae, estas seguro de que es el quien ha pecado
contra ti y no tu contra el. "Siódicesó, estoy seguro". Que tu conciencia descanse tranquila en esta certeza.
No vayas a buscar a tu hermano que ha pecado contra ti, para pedirle perdon; te basta con estar presto a
perdonar de corazon. Si estas dispuesto a perdonar, ya has perdonado. Te queda todavia pedir a Dios por tu
hermano (SAN AGUSTIN, Sermón 211, Sobre la caridad fraterna).

Ahogar el mal en abundancia de bien

739 Hemos de comprender a todos, hemos de convivir con todos, hemos de disculpar a todos, hemos de
perdonar a todos. No diremos que lo injusto es justo, que la ofensa a Dios no es ofensa a Dios, que lo malo
es bueno. Pero, ante el mal, no contestaremos con otro mal, sino con la doctrina clara y con la acción
buena: ahogando el mal en abundancia de bien (cfr. Rm 12,21) (J. EscRvb DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,182).

Caridad en los detalles de la vida ordinaria

740 Esta caridad no hay que buscarla unicamente en los acontecimientos importantes, sino, ante todo, en la
vida ordinaria (CONC VAT. II, Const. Gaudium et spes,38).

741 Las palabras de la lección sagrada (parabola del mal rico y del pobre Lazaro) deben enseñarnos a
cumplir los preceptos de la caridad. Todos los dias, si lo buscamos, hallamos a Lazaro y, aunque no lo
busquemos, le tenemos a la vista. . . No perdais el tiempo de la misericordia (SAN GREGORÍO MAGNO,
Hom. 40 sobre los Evang. ).

Medios para fomentar la caridad

742 [. . . ] y crece la caridad con ser comunicada (SANTA TERESA, Vida,7,8).

743 Dios es caridad, y el que permanece en la caridad permanece en Dios y Dios en el (I lo 4,16). Y Dios
difunde su caridad en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que se nos ha dado (cfr. Rm 5,5). Por
consiguiente, el primero y mas imprescindible don es la caridad, con la que amamos a Dios sobre todas las
cosas y al prójimo por El. Pero, a fin de que la caridad crezca en el alma como una buena semilla y
fructifique, todo fiel debe escuchar de buena gana la palabra de Dios y poner por obra su voluntad con la
ayuda de la gracia. Participar frecuentemente en los sacramemos, sobre todo en la Eucaristia, y en las
funciones sagradas. Aplicarse asiduamente a la oración, a la abnegación de si mismo, al solicito servicio de
los hermanos y al ejercicio de todas las virtudes. Pues la caridad, como vinculo de perfección y plenitud de
la ley (cfr. Col 3,14 Rm 3,10), rige todos los medios de santificación, los informa y los conduce a su fin. De
ahi que la caridad para con Dios y para con el prójimo sea el signo distintivo del verdadero discípulo de
Cristo (CONC. VAT. Il, Const. Lumen gentium,42).

La virginidad, estimulo de la caridad


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744 No es fecunda la virginidad tan solo por las obras exteriores a que pueden dedicarse por completo y
con facilidad quienes la abrazan; lo es también por las formas mas perfectas de caridad hacia el projirno,
cuales son las ardientes oraciones y los graves sufrimientos voluntarios y generosamente soportados por tal
finalidad (Pio XII, Sacra virginitas,25-3-1954).

745 La santidad de la Iglesia también se fomenta de una manera especial con los multiples consejos que el
Señor propone en el Evangelio para que los observen sus discípulos. Entre ellos destaca el precioso don de
la divina gracia, concedido a algunos por el Padre (cfr. Mt 19,11; Mt 7,7), para que se consagren a solo Dios
con un corazon que en la virginidad o en el celibato se mantiene mas facilmente indiviso (cfr. 1Co 7,32-34).
Esta perfecta continencia por el reino de los cielos siempre ha sido tenida en la mas alta estima por la
Iglesia, como sehal y estimulo de la caridad y como un manantial extraordinario de espiritual fecundidad en
el mundo (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,42).

Caridad con nuestros enemigos, con quienes no nos aprecian o no se comportan correctamente con
nosotros

746 Si se ha de amar también a los enemigosóme refiero a los que nos colocan entre sus enemigos: yo no
me siento enemigo de nadie ni de nadaó, habra que amar con mas razon a los que solamente estan lejos, a
los que nos caen menos simpaticos, a los que, por su lengua, por su cultura o por su educación, parecen lo
opuesto a ti o a mi (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,230).

í747 ¿Que razon tienes para no amar? ¿Que el otro respondio a tus favores con injurias? ¿Que quiso
derramar tu sangre en agradecimiento de tus beneficios? Pero, si amas por Cristo, esas son razones que te
han de mover a amar mas aun. Porque lo que destruye las amistades del mundo, eso es lo que afianza la
caridad de Cristo. ¡Como? Primero, porque ese ingrato es para ti causa de un premio mayor. Segundo,
porque ese precisamente necesita de mas ayuda y de mas intenso cuidado (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. sobre S. Mateo,60,3).

748 Nuestros enemigos se hacen mal a si mismos y nos prestan a nosotros un servicio, ya que nos ayudan
a conseguir la corona de la gloria eterna, mientras que provocan sobre ellos la ira de Dios, y por esto
debemos compadecerlos y amarlos en vez de odiarlos y aborrecerlos. Mas aun, debemos orar por ellos y no
dejarnos vencer del mal, sino vencer el mal con el bien (SAN ANTONIO MARIA ZACARIAS, Serm6n a sus
hermanos de religi6n).

749 No dejeis de hacer el bien a todas horas. Era tanto como decirles: no dejeis de practicar la caridad,
incluso con los negligentes y que acaso menosprecian lo que acabo de escribiros. Asi como ha corregido a
los enfermos, no sea que enervados por el ocio se abandonen a la inquietud y a la vana curiosidad, así
también advierte ahora a los que estan sanos. Y les dice que no deben rehusar sus deberes de caridad a
quienes no quieran convertirse a la sana doctrina [. . . ]. No quiere que cesen de hacerles el bien y
sostenerles, ya consolando, ya reprendiendo segun las circunstancias, haciendoles objeto de la
benevolencia y caridad acostumbradas (CASIANO, Instituciones,10,15).

750 Lo se. Hay personas que vienen todos los días, se hincan de rodillas, golpean el suelo con sus frentes,
y hasta a veces inundan su cara de lagrimas, y en esta actitud tan humilde,en esta emoción tan viva, dicen:
"Señor, vengame, mata a mi enemigo". ¡ Bien! Ruega para que mate a tu enemigo y al mismo tiempo salve
a tu hermano; que muera el odio y que salve el alma. Ruega para que Dios te vengue; perezca el que te
perseguia para dejar lugar a que te sea devuelto tu hermano en la caridad (SAN AGUSTIN, Sermón 211,
Sobre la caridad fraterna).

751 Hay una cosa decisiva que pone a prueba la caridad: amar a aquel mismo que nos es contrario (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 2 sobre los Evang. ).

Caridad y amor humano


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752 Estas seis cosas, entre otras muchas, se encierran en la palabra amor: amar, aconsejar, socorrer, sufrir,
perdonar y edificar (Fr. LUIS DE GRANADA, Sobre las virtudes teologales,1. c. , p. 401).

753 Con frecuencia, los cristianos no hemos sabido corresponder a ese don; a veces lo hemos rebajado,
como si se limitase a una limosna, sin alma, fria; o lo hemos reducido a una conducta de beneficencia mas o
menos formularla. Expresaba bien esta aberración la resignada queja de una enferma: a mi me tratan con
caridad, pero mi madre me cuidaba con cariño. El amor que nace del Corazon de Cristo no puede dar lugar
a esa clase de distinciones (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,229).

754 "La caridad es benigna", no solo sabe "ver" al "otro", sino que se abre a el, lo busca, va a su encuentro.
El amor da con generosidad [. . . ]. Y cuan frecuentemente, sin embargo, nos cerramos en el caparazon de
nuestro "yo", no sabemos, no queremos, no tratamos de abrirnos al "otro", de darle algo de nuestro propio
"yo", sobrepasando los limites de nuestro egocentrismo o quizá del egoismo, y esforzandonos para
convertirnos en hombre, mujer, "para los demás", a ejemplo de Cristo (JUAN PABLO II, Hom. 3-11-1980).

Todos tenemos necesidad de ayuda

755 A menudo restringimos la caridad a su vertiente activa: a las obras que realizamos en servicio del
prójimo. Pero también es caridad ese modo de contar con los demás que consiste en aceptar su ayuda, en
proporcionarles la ventaja de ser acreedores a nuestra gratitud. Con frecuencia la razon de nuestra
hosquedad ante los favores ajenos radica en el egoismo de no perder cierta preeminencia: esa
preeminencia de quien jamás esta en deuda. Pero el no deber nada es situación que solo se conserva al
precio de tampoco recibir nada: y semejante penuria es un precio demásiado alto para tan menguada
satisfaccion. (J. M. PEROSANZ La hora sexta, pp. 173-174).

756 El alma sola, sin maestro, que tiene virtud, es como eI carbon encendido que esta solo: antes se ira
enfriando que encendiendo. . . Y el que cae ciego, solo no se levantara; y si se levantare solo, encaminara
por donde no conviene (SAN JUAN DELA CRUZ, A visos y sentencias,7 y 11 ).

757 "Frater qui adjuvatur a fratre quasi civitas firma"óEl hermano ayudado por su hermano es tan fuerte
como una ciudad amurallada. Piensa un rato y decidete a vivir la fraternidad que siempre te recomiendo (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 460).

Corazon grande para dar

758 En el alma bien dispuesta hay siempre un vivo, firme y decidido proposito de perdonar, sufrir, ayudar y
una actitud que mueve siempre a realizar actos de caridad. Si en el alma ha arraigado este deseo de amar y
este ideal de amar desinteresadamente, tendra con ello la prueba mas convincente de que sus comuniones,
confesiones, meditaciones y toda su vida de oración estan en orden y son sinceras y fecundas (B. BAUR,
En la intimidad con Dios, p. 247).

759 Dios, en este mundo, padece frio y hambre en la persona de todos los necesitados, como dijo el mismo:
Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. El mismo Dios que
se digna dar en el cielo quiere recibir en la tierra (SAN CESAREO DE ARLES, Sermón 25).

760 Deberias estar agradecido, contento y feliz por el honor que se te ha concedido, al no ser tu quien ha de
importunar a la puerta de los demás, sino los demás quienes acuden a la tuya. Y en cambio te retraes y te
haces casi inaccesible, rehuyes el encuentro con los demás, para no verte obligado a soltar ni una pequena
dadiva. Solo sabes decir: "No tengo nada que dar, soy pobre". En verdad eres pobre y privado de todo bien;
pobre en amor, pobre en humanidad, pobre en confianza en Dios, pobre en esperanza eterna (SAN
BASILIO MAGNO, Hom. sobre la caridad).

761 Si todavia no te sientes en disposición de morir por tu hermano, disponte al menos a darle algo de lo
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que tienes. Que la caridad comience ya a conmover tus entrañas (SAN AGUSTIN, Sobre la l Epistola de S.
Juan,5,12).

762 [. . . ] y queriendo no ser exteriormente vencidos, quedamos heridos en lo interior; al defender


exteriormente cosas de poca importancia perdemos en el interior cosas muy grandes, porque amando lo
temporal perdemos el amor verdadero. Todo aquel que nos arrebata cualquier cosa nuestra, es nuestro
enemigo; pero si empezamos a tenerle odio, dentro esta lo que perdemos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom.
27 sobre los Evang. ).

763 Poniendo sobre ellos sus manos, quedaban curados. Para curar no hay tiempo ni lugar determinados.
En todos los lugares y tiempos se ha de aplicar la medicina (SAN AMBROSIQ, Trat. sobre la virginidad,8).

764 Le buscaban las turbas. ,,Y por que? Porque, imponiendoles las manos, las curaba, y daba salud en
cualquier tiempo y lugar que se lo pedian, ensehandonos así a prodigar la medicin,a al enfermo que la pide
(SAN AMBROSIO, Trat. sobre la virginidad,42).

765 [. . . ] hemos de pedir al Señor que nos conceda un corazon bueno, capaz de compadecerse de las
penas de las criaturas, capaz de comprender que, para remediar los tormentos que acompaian y no pocas
veces angustian las almas en este mundo, el verdadero balsamo es el amor, la caridad: todos los demás
consuelos apenas sirven para distraer un momento, y dejar mas tarde amargura y desesperación (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,167).

Evitar las singularidades indebidas al vivir la caridad fraterna

766 No ames a una persona mas que a otra, que erraras, porque aquel es digno de mas amor, que Dios
ama mas, y no sabes tu a cual Dios ama mas (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cautelas,6,1. c. , p. 1272).

767 Nunca anheles ser amado de manera singular. Puesto que el amor depende de la voluntad, y la
voluntad esta inclinada hacia el bien por naturaleza, ser amado, y ser amado como bueno, es una misma
cosa; ahora bien, el afan de ser estimado por encima de los demás es inconciliable con una sincera
humildad (J. PECCIóLeon Xllló, Practica de la humildad,26).

768 Que en esta casa que son pocas todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de
querer, todas se han de ayudar; y guardense de estas particularidades por amor del Señor, por santas que
sean, que aun entre hermanos acaece ponzoha; ningun provecho en ello veo; y si son deudos es muy peor
(SANTA TERESA, Camino de perfección 4,7).

Procurar hacer bien lo que nos parece que los demás hacen mal

769 Procurad adquirir las virtudes que creeis que faltan en vuestros hermanos, y ya no vereis sus defectos
porque no los tendreis vosotros (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 30).

770 Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los
de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en que pueden morder. Y, al no poderse excusar a si
mismos, estan siempre dispuestos a acusar a los demás (SAN AGUSTIN, Sermón 19).

771 De esta suerte, nos esforzamos inutilmente en excusar nuestra negligencia. Y en lugar de atribuir la
agitación que nos aqueja a nuestra impaciencia, pretendemos buscar la causa en la imperfección de
nuestros hermanos. Pero es un hecho incuestionable que, atribuyendo a los demás la responsabilidad de
nuestros defectos, no llegaremos nunca, por ese medio, al final de nuestra carrera, que es la paciencia y la
perfección (CASIANO, Instituciones,8,16).
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772 Siempre sientan mucho cualquier falta [. . . ], y encomendarla mucho a Dios y procurar hacer vos con
gran perfección la virtud contraria de la falta que os parece que hay en la otra (SANTA TERESA, Camino de
perfección 7,7).

Omisiones en la caridad

773 El que tiene, pues, talento, procure no ser perro mudo; quien tiene abundancia de bienes, no descuide
la caridad; el que experiencia de mundo, dirija a su prójimo; el que es elocuente, interceda ante el rico por el
pobre; porque a cada uno se le contara como talento lo que hiciere, aunque haya sido por el mas pequelio
(SAN GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, volt III p. 236).

774 ¿Tienes dinero? Pues no seas tardo en socorrer con el a los que lo necesitan. ¿Puedes defender los
derechos de alguien? Pues no digas entonces que no tienes dinero. . . ¿Puedes ayudar con tu trabajo?
Hazlo. ¿Eres medico? Cuida de los enfermos. . . ¿Puedes ayudar con tu consejo? Mejor todavia, ya que
librara a tu hermano no del hambre, sino del peligro de la muerte. . . Si ves a un amigo dominado por la
avaricia, compadecete de el, y si se ahoga apaga su fuego. ¿Que no te hace caso? Haz lo que puedas, no
seas perezoso (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre los Hechos de los Apostoles).

775 No era atormentado (el mal rico) por sus riquezas, sino porque no había sido compasivo (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt VI, p. 250).

Caridad con las almas del Purgatorio

776 Durante el tiempo que media entre la muerte del hombre y la resurrección final, las almas quedan
retenidas en lugares reconditos, segun es digna cada una de reposo o de castigo, conforme a lo que
hubiere merecido cuando vivia en la carne. Y no se puede negar que las almas de los difuntos reciben alivio
por la piedad de sus parientes vivos, cuando por ellas se ofrece el sacrificio del Mediador o cuando se
hacen limosnas en la Iglesia (SAN AGUSTIN, Enquiridio 109110).CASTIDAD

Citas de la Sagrada Escritura

1. Pureza de corazón

Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Mt 22,37.

Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Mt 5,8.

Dame, hijo mio, tu corazón, y pon tus ojos en mis caminos. Pr 23,26.

2. El celibato apostólico

En verdad os digo, ninguno hay que haya dejado casa o padre, o hermanos o esposa o hijos, por amor del
Reino de Dios, que no reciba mucho mas en este siglo y en el venidero la vida eterna. Lc 18,29-30.

3. Valor de esta virtud

Pues habéis de saber que ningun fornicarlo, o impuro, o avaro, que es como adorador de idolos, tendra
parte en la heredad del reino de Cristo y de Dios. Ep 5,5.

Fuisteis comprados a gran precio. Glorificad, pues, a Dios y llevadle en vuestro cuerpo. 1Co 6,20.

No tiene precio la mujer casta. Si 26,20.

El cuerpo no es para la fornicaci6n, sino para el Señor. 1Co 6,13.

¿No sabeis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?. 1Co 6,15.
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Huid de la fornicacion. ¿Por ventura no sabeis que vuestros cuerpos son miembros del Espíritu Santo?. 1Co
6,18-19.

No querais cegaros: ni los fornicarios. . . ni los adulteros, ni los impudicos. . . han de poseer el reino de Dios.

1Co 6,9-10.

Bien manifiestas son las obras de la carne: adulterio, fornicación, deshonestidad, lujuria [. . . ], sobre las
cuales os prevengo, como ya tengo dicho, que los que tales cosas hacen no alcanzaran el reino de Dios.
Ga 5,19-21.

En orden a los cobardes [. . . ] y deshonestos [. . . ], su suerte será en el lago que arde con fuego y azufre.
Ap 21,8.

4. Amar la castidad

Por lo cual, ceñíos los lomos de vuestra mente y, viviendo sobriamente, tened vuestra esperanza
completamente puesta en la gracia que os ha traido la revelación de Jesucristo. 1P I,43.

No fornicaras 1. . . ]. No desearas la mujer de tu prójimo. Ex 20,14-17.

La fornicación y toda especie de impureza [. . . ] ni aun se nombre entre vosotros, como corresponde a
santos. Ep 5,3.

Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación: que os abstengais de la fornicación; que sepa cada uno
usar de su propio cuerpo santa y honestamente. 1Th 4,3-4.

Habeis oido que se dijo a vuestros mayores: No fornicaras. Yo os digo mas: cualquiera que mirare a una
mujer con mal deseo hacia ella, ya peco en su corazon. Mt 5,27-28.

Bien manifiestas son las obras de la carne; las cuales son: adulterio, fornicación, deshonestidad, lujuria
[. . . ]. Col 5,19.

Haced morir en vosotros la fornicación, la impureza, la lascivia, los malos deseos [. . . ] Lejos de vuestra
boca toda palabra torpe. Col 3,5-8.

Quien desechare a su mujer y tomare otra, comete adulterio. Y si la mujer se aparta de su marido y toma
otro es adultera. Mc 10,11-12; Mt 19,9.

Pureza de corazon y santidad

824 El fin ultimo de nuestro camino es el reino de Dios; pero nuestro blanco, nuestro objetivo inmediato es la
pureza del corazon. Sin ella es imposible alcanzar ese fin (CASIA NO, Colaciones,1,4).

825 Oisteis que fue dicho a los antiguos: No adulteraras. Pues yo os digo que todo aquel que pusiese los
ojos en una mujer para codiciarla, ya cometio adulterio en su corazon con ella. La justicia menor prohibe
cometer adulterio mediante la union de los cuerpos; mas la justicia mas perfecta del reino de los cielos
prohibe cometerlo en el corazon. Yquien no comete adulterio en el corazon, mucho mas facilmente cuida de
no cometerlo con el cuerpo (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montafla,1,23).

826 No se alcanza de golpe la perfección por solo desprenderse y renunciar a todas las riquezas y
despreciar los honores, si no se añade esta caridad que el Apostol describe en sus diversos aspectos. En
efecto, ella consiste en la pureza de corazon. Porque el no actuar con frivolidad, ni buscar el propio interes,
ni alegrarse con la injusticia, ni tener en cuenta el mal, y todo lo demás, ¿que otra cosa es sino ofrecer
continuamente a Dios un corazon perfecto y purisimo, y guardarlo intacto de toda conmoción de las
pasiones? (CASIANO, Premiere Conference,6-7. En Sources chretiennes,42, Le Cerf,1955, p. 84).

827 No es pequeño el corazon del hombre capaz de abarcar tantas cosas. Si no es pequeño y si puede
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abarcar tantas cosas, se puede preparar en el un camino al Señor y trazar una senda derecha por donde
camine la Palabra, la Sabiduria de Dios. Prepara un camino al Señor por medio de una buena conciencia,
allana la senda para que el Verbo de Dios marche por ti sin tropiezos y te conceda el conocimiento de sus
misterios y de su venida (ORIGENES, Hom. 21 sobre S. Lucas).

Sin la santa pureza no se puede contemplar a Dios

828 ¿Quieres ver a Dios? Escuchalo: bienaventurados los de corazon limpio, porque ellos veran a Dios. En
primer lugar piensa en la pureza de tu corazon; lo que veas en el que desagrada a Dios, quitalo (SAN
AGUSTIiN, Sermón sobre la Ascensión del Señor,2).

829 ¿Y que cosa mas cercana al hombre que su corazon? Alla, en el interior, es donde me han descubierto
todos los que me han encontrado. Porque lo exterior es lo propio de la vista. Mis obras son reales y, sin
embargo, son fragiles y pasajeras; mientras que yo, su Creador, habito en lo mas profundo de los corazones
puros (ANONIMO DEL SIGLO XIII, Meditación sobre la Pasión y Resurrección de Cristo,38: PL 184,766).

830 Ninguna virtud es tan necesaria como esta (la castidad) para ver a Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. sobre S. Mateo,15).

831 Con toda razon se promete a los limpios de corazon la bienaventuranza de la visión divina. Nunca una
vida manchada podre contemplar el esplendor de la luz verdadera, pues aquello mismo que constituira el
gozo de las almas limpias será el castigo de las que esten manchadas (SAN LEON MAGNO, Sermón 95,
sobre las bienaventuranzas).

832 Dios se deja contemplar por los que tienen el corazon purificado (SAN GREGORIO DE NISA, Hom. 6,
sobre las bienaventuranzas).

833 Los placeres de la carne, como crueles tiranos, después de envilecer al alma en la impureza, la
inhabilitan para toda obra buena (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las virgenes,1,3).

834 Aunque los ciegos no vean, no por eso deja de brillar la luz del sol [. . . ]. El hombre debe tener un alma
pura como un brillante espejo. Una vez que la herrumbre empaSa el espejo, el hombre no puede contemplar
en el el nitido reflejo de su rostro. Del mismo modo, cuando el pecado se introduce en el hombre,
imposibilita a este para ver a Dios [. . . ] (S. Teófilo de Antioquía, Primer discurso a Autolico,2,7).

La pureza, intimamente relacionada con la humildad

835 No es suficiente el ayuno corporal para conquistar y conservar la castidad perfecta. Contra este espiritu
impuro ha de proceder la contrición del corazon, junto con la oración y la reflexion constante de las
Escrituras. Hay que unir, además, el conocimiento de las cosas del espiritu y el trabajo, que tienen la
propiedad de reprimir la inconstancia y veleidad del corazon. Y, sobre todo, es preciso haber echado solidos
cimientos de humildad (CASIANO, Instituciones,6,1).

836 Asi como es imposible obtener la pureza si no nos cimenta- mos antes en la humildad, del mismo modo
nadie puede llegar a la fuente de la verdadera ciencia si el vicio de la impureza permanece arraigado en el
fondo del alma (CASIANO, Instituciones,6,18).

837 El que es casto en su cuerpo, no se glorie de ello: sepa que de otro le viene la perseverancia en este
don (SAN CLEMENTE, Epfst. a los Corintios,38,2).

838 El sentimiento de altivez que podria producir en nosotros la guarda de una falsa pureza, si
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descuidaremos la humildad, seria peor que muchos pecados e ignominias. Y cualquiera que fuere el posible
grado de perfección en este aspecto, esa soberbia seria causa de que perdiesemos todo el merecimiento de
nuestra castidad (CASIANO, Colaciones,4,16).

Necesaria para ser apostol

839 La docilidad de los Magos a esta estrella nos invita a imitar su obediencia y nos impulsa, en la medida
de nuestras posibilidades, a servir a esta gracia que llama a todos los hombres a Cristo. En efecto, quien
lleva una vida recta e inmaculada dentro de la Iglesia, y gusta de los bienes de arriba mas que de los bienes
terrenos (cfr. Col 3,2), se asemeja, de algun modo, a una luz celeste. Mientras conserva en si mismo el
resplandor de una vida santa, enseña a muchos, lo mismo que una estrella, el camino que conduce a Dios
(SAN LEON MAGNO, Sermón 3 para la Epifania,1,2,3,5: PL 54,244).

840 [. . . ] sin ser (la pureza) la unica ni la primera (virtud), sin embargo actua en la vida cristiana como la sal
que preserva de la corrupción, y constituye la piedra de toque para el alma apostolica (J. EscRvA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,175).

841 Comparo esta virtud a unas alas que nos permiten transmitir los mandatos, la doctrina de Dios, por
todos los ambientes de la tierra, sin temor a quedar enlodados. Las alas -también las de esas aves
majestuosas que se remontan donde no alcanzan las nubes- pesan, y mucho. Pero si faltasen, no habría
vuelo. Grabadlo en vuestras cabezas, decididos a no ceder si notáis el zarpazo de la tentación, que se
insinúa presentando la pureza como una carga insoportable: ¡ánimo!, ¡arriba!, hasta el sol, a la caza del
Amor. (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios,177).

Es consecuencia del amor

842 La pureza es exigencia del amor. Es la dimensi6n de su verdad interior en el corazon del hombre (JUAN
PABLO II, Aud. gen. 3-X11-1980).

843 Donde no hay amor de Dios, reina la concupiscencia (SAN AGUSTIN, Enquiridio,1 17).

844 (Si el pecado original rompió la armonia de nuestras facultades), la continencia nos recompone; nos
vuelve a llevar a esa unidad que perdimos (SAN AGUSTIN, Confesiones,10,29).

845 La santa pureza no es ni la unica ni la principal virtud cristiana: es, sin embargo, indispensable para
perseverar en el esfuerzo diario de nuestra santificación y, si no se guarda, no cabe la dedicación al
apostolado. La pureza es consecuencia del amor con el que hemos entregado al Señor el alma y el cuerpo,
las potencias y los sentidos. No es negación, es afirmación gozosa (J. ECRRVA DE BALAGUER, Es Cristo
que pasa,5).

El Espíritu Santo ejerce una acción especial en el alma que vive con delicadeza la santa pureza

846 El Espíritu Santo ejerce una acción especial en todos los hombres que son puros en sus intenciones y
afectos (SAN BASILIO, Coment. sobre Isaias,3).

847 Quitame, Jesús, esa corteza roñosa de podredumbre sensual que recubre mi corazon, para que sienta
y siga con facilidad los toques del Paraclito en mi alma (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 130).

Gula y lujuria ver también nn. 5051-5055.

848 Entre la gula y la lujuria existe un parentesco y una analogia peculiares (CASIANO, Colaciones,5,10).
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849 La gula es la vanguardia de la impureza (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 126).

850 Mal se podre contener en la lujuria quien no corrija primero el vicio de la gula (CASIANO, Colaciones,5,
lO).

Especial necesidad de los medios sobrenaturales para vivir esta virtud

851 Cierto que para todo progreso en la virtud y para alcanzar el triunfo sobre un vicio cualquiera se
necesita la gracia de Dios y es suya la victoria. Pero hay en la adquisición de la pureza una gracia particular
del Cielo, un don especial (CASIANO, Instituciones,6,6).

852 Para conservar la castidad no bastan ni la vigilancia ni el pudor. Es necesario también recurrir a los
medios sobrenaturales: a la oración, a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristia y a una ardiente
devoción hacia la Santisima Madre de Dios (Pio XII, Sacra virginitas,25-3-1954).

853 Que nadie piense que ha adquirido la castidad a base de su trabajo personal. Nadie puede vencer la
inclinación de la naturaleza; y por eso, cuando la mala inclinación ha sido vencida, hemos de reconocer que
ha habido una intervención de Aquel que esta por encima (SAN JUAN CLIMACO, Escala del paraiso).

Belleza de la castidad

854 Es digna de ser amada la belleza de la castidad, cuyo paladeo es mas dulce que el de la carne, pues la
castidad encierra un fruto muy suave y es la belleza sin mancha de los Santos. La castidad ilumina la mente
y da salud al cuerpo (SAN ISIDORO, Sobre el bien supremo, II, l,9).

Necesidad de la mortificacion. Otros medios

855 No paseis con ligereza por encima de esas normas que son tan eficaces para conservarse dignos de la
mirada de Dios: la custodia atenta de los sentidos y del corazon; la valentia óla valentia de ser cobardeópara
huir de las ocasiones; la frecuencia de los sacramentos, de modo particular la Confesión sacramental; la
sinceridad plena en la dirección espiritual personal; el dolor, la contrición, la reparación después de las
faltas. Y todo ungido con una tierna devoción a Nuestra Señora, para que Ella nos obtenga de Dios el don
de una vida santa y limpia (J. ESCIRVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,185).

856 La castidad no se adquiere de una vez para siempre, sino que es el resultado de una laboriosa
conquista y de una afirmación cotidiana (PABLO Vl, Enc. Sacerdotalis coelibatus,24-VI-1967, n. 73).

857 Si vemos así la pureza como fruto y fuente de amor, la consolidaremos en nuestra vida, la amaremos y
la custodiaremos en toda su maravillosa extensión y grandeza: Dios nuestro Señor nos pide la pureza de
cuerpo, de corazon, de alma y de intencion. La pureza es una virtud fragil, o mejor, llevamos el gran tesoro
de esta virtud en vasos fragilesóin vasis fictilibusó; por esto le hace falta una custodia prudente, inteligente y
delicada. Pero para la custodia y para la defensa de esta virtud tenemos armas invencibles: las armas de
nuestra humildad, de nuestra oración y de nuestra vigilancia. (S. CANALS, Ascetica meditada, p. 97).

858 La pureza del alma esta en razon directa de la mortificación del cuerpo. Ambas van a la par. No
podemos, pues, gozar de la castidad si no nos resolvemos a guardar una norma constante en la
temperancia (CASIANO, Instituciones,5,9).

859 (La penitencia) purifica el alma, eleva el pensamiento, somete la carne propia al espiritu, hace al
corazon contrito y humillado, disipa las nebulosidades de la concupiscencia, apaga el fuego de las pasiones
y enciende la verdadera luz de la castidad (SAN AGUSTIN, Sermón 73).
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860 A la impureza debemos poner el remedio de la oracion. Como los ojos de los siervos estan pendientes
de las manos de sus sehores, así debemos mirar al Señor Dios nuestro, hasta que tenga piedad de
nosotros. Solo El es purisimo y solo El puede limpiar a quien ha sido concebido en pecado. Además, contra
nuestros pecados instituyo el remedio de la Confesión, pues este Sacramento todo lo lava (SAN
BERNARDO, Hom. en la festividad de todos los Santos,1,13).

861 Si queremos guardar la mas bella de todas las virtudes, que es la castidad, hemos de saber que ella es
una rosa que solamente florece entre espinas; y, por consiguiente, solo la hallaremos, como todas las
demás virtudes, en una persona mortificada (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre lapenitencia).

862 Dificilmente se refrenaran las pasiones ocultas y mas violentas de la carne, si [. . . ] se es incapaz de
mortificar siquiera un instante las delicias del paladar (CASIANO, Colaciones,5,11).

863 No se puede andar haciendo equilibrios en las fronteras del mal: hemos de evitar con reciedumbre el
voluntario in causa, hemos de rechazar hasta el mas pequeho desamor; y hemos de fomentar las ansias de
un apostolado cristiano, continuo y fecundo, que necesita de la santa pureza como cimiento y también como
uno de sus frutos mas caracteristicos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,186).

El amor a la Virgen y la santa pureza.

864 Debemos profesar una ferviente devoción a la Santisima Virgen, si queremos conservar esta hermosa
virtud; de lo cual no nos ha de caber duda alguna, si consideramos que ella es la reina, el modelo y la
patrona de las virgenes. San Ambrosio llama a la Santisima Virgen seflora de la castidad; San Epifanio la
llama princesa de la castidad, y San Gregorio, reina de la castidad [. . . ] (SANTO CURA DE ARS, Sermón
sobre la pureza).

865 Mas para guardar inmaculada y perfeccionar la castidad, existe ciertamente un medio, cuya maravillosa
eficacia se halla confirmada continuamente por la experiencia de siglos: Nos referimos a una devoción
solida y ardiente hacia la Virgen Madre de Dios. En cierto modo, todos los demás medios se resumen en
esta devoción; porque todo el que vive sincera y profundamente la devoción mariana se siente ciertamente
inclinado a vigilar, a orar, a acercarse al tribunal de la Penitencia y a la Eucaristia (Pio Xll, Sacra
virginitas,57)

866 La Virgen Santa Maria, Madre del Amor Hermoso, aquietara tu corazon, cuando te haga sentir que es
de carne, si acudes a Ella con confianza (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 504).

La santa pureza y la Sagrada Eucaristia

867 Cuanto mas pura y mas casta sea un alma, tanto mas hambre tiene de este Pan, del cual saca la fuerza
para resistir a toda seducción impura, para unirse mas intimamente a su Divino Esposo: Quien come mi
Carne y bebe mi Sangre, permanece en mi, y yo en el (LEON Xlll, Enc. Mirae caritatis,28-V-1902).

Es virtud para todos

868 ¿Que quieres que hagamos? ¿Subirnos al monte y hacernos monjes? Y eso que decis es lo que me
hace llorar: que penseis que la modestia y la castidad son propias solo de los monjes. No. Cristo puso leyes
comunes para todos. Y así, cuando dijo el que mira a una mujer para desearla (Mt 5,28), no hablaba con el
monje, sino con el hombre de la calle. . . Yo no te prohibo casarte, ni me opongo a que te diviertas. Solo
quiero que se haga con templanza, no con impudor, no con culpas y pecados sin cuento. No pongo por ley
que os vayais a los montes y desiertos, sino que seais buenos, modestos y castos aun viviendo en medio de
las ciudades (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,7,7).
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869[. . . ] cada uno en su sitio, con la vocación que Dios le ha infundido en el almaósoltero, casado, viudo,
sacerdoteó ha de esforzarse en vivir delicadamente la castidad, que es virtud para todos y de todos exige
lucha, delicadeza, primor, reciedumbre, esa finura que solo se entiende cuando nos colocamos junto al
Corazon enamorado de Cristo en la Cruz (J. ESCRIVA DE BAEAGUER, Amigos de Dios,184).

La castidad, sin la caridad, es "lampara sin aceite"

870 Aunque la castidad sobresalga de modo eminente, sin la caridad no tiene valor ni merito. La castidad sin
la caridad es una lampara sin aceite (SAN BERNARDO, Trat. sobre costumbresy ministerios de los
obispos,3,8).

Pecados y vicios que se originan de la lujuria

871 (La lujuria origina) la ceguera de espiritu, la inconsideración, la precipitación, la inconstancia, el


egoismo, el odio a Dios, el apagamiento a este mundo, el disgusto hacia el mundo futuro (SAN GREGORIO
MAGNO, Moralia,31,45).

872 ¿No habeis visto a esos pacientes con paralisis progresiva, que no consiguen valerse, ni ponerse de
pie? A veces, ni siquiera mueven la cabeza. Eso ocurre en lo sobrenatural a los que no son humildes y se
han entregado cobardemente a la lujuria. No ven, ni oyen, ni entienden nada. Estan paraliticos y como locos
(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,181).

873 Especialmente el fuego de la lujuria prende en seguida alli donde halla el veneno de la ira, que es como
su excitante inmediato (CASIANO, Instituciones,6,23).

874 Quien no sabe dominar su concupiscencia es como caballo desbocado, que en su violenta carrera
atropella cuanto encuentra, y el mismo, en su desenfreno, se maltrata y hiere (SAN AMBROSIO, Trat. sobre
las virgenes, III,5).

875 [. . . ] Se sigue un doble acto desordenado. El primero hace referencia al fin, y es el egoismo, que busca
un placer desordenado y es causa del odio a Dios, impidiendo, con la misma fuerza de la concupiscencia, el
amor de Dios. El segundo hace referencia a los medios, y es la complacencia en la vida presente, en la que
se encuentra el placer, junto con la desesperación de la vida futura; pues quien no reprime los placeres
carnales no se preocupa de adquirir los espirituales, sino que siente fastidio de ellos (SANTO TOMAS,
Suma Teológica,2-2, q. 153, a. 5 c).

876 Son individuos infelices, y de nuestra parteóademás de las oraciones por ellosóbrota una fraterna
compasión, porque deseamos que se curen de su triste enfermedad; pero, desde luego, no son jamás ni
mas hombres ni mas mujeres que los que no andan obsesionados por el sexo (J. EsCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,179).

Crear un clima favorable a la castidad

877 Queremos en esta ocasión llamar la atención de los educadores y de todos aquellos a quienes incumbe
una especial responsabilidad en orden al bien comun de la convivencia humana, sobre la necesidad de
crear un clima favorable a la educación de la castidad, es decir, al triunfo de la libertad sobre el libertinaje,
mediante el respeto del orden moral. Todo lo que en los medios modernos de comunicación social conduce
a la excitación de los sentidos, el desenfreno de las costumbres, como cualquier forma de pornografia y de
espectaculos licenciosos, debe suscitar la franca y unanime reacción de todas las personas, solicitas del
progreso de la civilización y de la defensa de los supremos bienes del espiritu humano. En vano se tratarla
de buscar justificación a estas depravaciones con el pretexto de exigencias artisticas o cientificas, o
aduciendo como argumento la libertad concedida en este campo por las autoridades publicas (PABLO Vl,
Enc. Humanae vitue, n. 22).
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El celibato "por amor al reino de los cielos"

878 La continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos recomendada por Jesucristo Señor
Nuestro, gozosamente abrazada y laudablemente observada por no pocos cristianos a traves de los tiempos
y también en nuestros dias, siempre ha sido tenida en mucho por la Iglesia, especialmente para la vida
sacerdotal (CONC. VAT. II, Decr. Presbyterorum Ordinis,16).

879[. . . ] lo mismo que en el amor humano, la plenitud de amor que lleva consigo el celibato exige una
renovación realizada cada dia en una renuncia alegre de si mismo (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el
sacerdocio, p. 94).

880 Tu, cultiva la vida afectiva, porque son reprendidos los que carecen de afecto, y con un sentimiento
sano di: ¿ Quien se pone enfermo que yo no desfallezca? (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 55).

881 Por la ley del celibato, el sacerdote, lejos de perder por completo el deber de la verdadera paternidad, lo
realza hasta lo infinito, puesto que engendra hijos no para esta vida terrenal y perecedera, sino para la
celestial y eterna (Pio XII, Menti nostrae).

882 Si se considera que el Amor encarnado entre los hombres evito cualquier atadura humanaópor justa y
noble que fueseóque pudiera en algun momento dificultar o restar plenitud a su total dedicación ministerial,
se comprende bien la conveniencia de que el sacerdote haga lo mismo, renunciando librementeópor el
celibatoóa algo en si bueno y santo, para unirse mas facilmente a Cristo con todo el corazon (cfr. Mt 19,12;
1Co 7,32-34), y por El y en El dedicarse con mas libertad al entero servicio de Dios y de los hombres (A.
DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 79).

883 La respuesta a la vocación divina es una respuesta de amor al amor que Cristo nos ha demostrado de
manera sublime (Jn 15,13 Jn 3,16); ella se cubre de misterio en el particular amor por las almas, a las
cuales El ha hecho sentir sus llamadas mas comprometedoras (cfr. Mc 10,21). La gracia multiplica con
fuerza divina las exigencias del amor, que, cuando es autentico, es total, exclusivo, estable y perenne,
estimulo irresistible para todos los heroismos. Por eso la elección del sagrado celibato ha sido considerada
siempre en la Iglesia "como seilal y estimulo de caridad" (L. G. n. 42); senal de un amor sin reservas,
estimulo de una caridad abierta a todos (PABLO VI, Enc. Sacerdotalis coelibatus, n. 24).

884 Asi el sacerdote, muriendo cada dia totalmente a si mismo, renunciando al amor legitimo de una familia
propia por amor de Cristo y de su reino, hallara la gloria de una vida en Cristo plenisima y fecunda, porque,
como El y en El, ama y se da a todos los hijos de Dios (PABLO VI, Enc. Sacerdotalis coelibatus, n. 30).

885 El Sacerdote, renunciando a esta paternidad que es propia de los esposos, busca otra paternidad y casi
otra maternidad, recordando las palabras del Apostol sobre los hijos, que el engendra en el dolor. Ellos son
hijos de su espiritu, hombres encomendados por el Buen Pastor a su solicitud. Estos hombres son muchos,
mas numerosos de cuantos puede abrazar una simple familia humana. La vocación pastoral de los
sacerdotes es grande y el Concilio enseña que es universal: esta dirigida a toda la Iglesia y, en
consecuencia, es también misionera. Normalmente, ella esta unida al servicio de una determinada
comunidad del Pueblo de Dios, en la que cada uno espera atención, cuidado y amor. El corazon del
Sacerdote, para estar disponible a este servicio, a esta solicitud y amor, debe estar libre. El celibato es signo
de una libertad que es para el servicio. En virtud de este signo el sacerdocio jerarquico, o sea "ministerial",
estaósegun la tradición de nuestra Iglesiaómas estrechamente ordenado al sacerdocio comun de los fieles.
(JUAN PABLO II, Carta Novo incipiente, n. 8).

El pudor y la modestia, "hermanos pequenos de la pureza"

886 El pudor advierte el peligro inminente, impide el exponerse a el e impone la fuga en ocasiones a las que
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se hallan expuestos los menos prudentes. El pudor no gusta de palabras torpes y vulgares, y detesta toda
conducta inmodesta, aun la mas leve; obliga con todo cuidado a evitar la familiaridad sospechosa con
personas de otro sexo, porque llena plenamente el alma de un profundo respeto hacia el cuerpo, que es
miembro de Cristo (Plo XII, Enc. Sacra virginitas,25-lII-1954).

887 El pudor y la modestia son hermanos pequeños de la pureza (J. EscRívA DE BALAGUER, Camino, n.
128).

888 Leese en la Passio SS. Perpetuee et Felicitatisóconsiderada justamente como una de las joyas mas
preciadas de la antigua literatura cristianaóque, cuando en el anfiteatro de Cartago la martir Vibia Perpetua,
lanzada al aire por una ferocisima vaca, cayo sobre la arena, su primer cuidado y su primer ademan fue
arreglarse bien su tunica, que se le había abierto al costado, para recubrirla "pudoris potius memor quam
doloris", mas solicita del pudor que del dolor (Pío XII, Aloc. 6-X-1940).

889 Este huerto no lo asaltan los ladrones, porque lo defiende el muro infranqueable del pudor. Y como en
la heredad cercada de recia valla rinden copiosos frutos la vida y el olivo, y difunde la rosa sus perfumes, así
en este mistico jardin abundan los frutos de la religion (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las virgenes, I,45).

890 La moda y la modestia deberian andar y caminar siempre juntas, como dos hermanas, pues que ambos
vocablos tienen la misma etimologia, del latin modas, que es tanto como recta medida, mas aca o mas alla
de la cual no puede ya encontrarse lo justo (Pio XII, Aloc. 6-X-1940).

891 Todos los años sube al templo de Jerusalen a celebrar la Pascua, pero acompañada de José, su casto
esposo, que es enseñar a las virgenes a escudar su virginidad con el pudor, amparo a que debe acogerse
quien quiera conservarla sin quebranto en esta vida (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las vfrgenes,2,14).

892 Cristo esta presente en todas partes. Y si nos preguntais como lo llevareis, os contestamos que
principalmente con vuestra modestia cristiana. Sin gazmonerias ni encogimientos, con buen animo y
decisión, imponed por doquier el buen tono de vuestro recato y vuestro pudor, como exteriorización natural
de vuestra piedad (Pio XII, Aloc. I-VII-1951).CIELO

Citas de la Sagrada Escritura

Habiendo quedado libres del pecado y hechos siervos de Dios, cogeis por fruto vuestro la santificaci6n y por
fin la vida eterna. Rm 6,22.

Dios ha de pagar a cada uno segun sus obras, dando la vida eterna a los que, por medio de la
perseverancia en las buenas obras, aspiran a la gloria. Rm 2,7.

Justificados por la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, vendremos a ser herederos de la vida eterna,
conforme a la esperanza. Doctrina es esta certisima; y deseo que arraigues bien en ella a los que creen en
Dios a fin de que procuren aventajarse en practicar buenas obras. Tt 3,7-8.

Ni ojo vio, ni oreja oyó, ni pasó a hombre por pensamiento las cosas que Dios tiene preparadas para
aquellos que le aman. 1Co 2,9.

La vida eterna consiste en conocerte a Ti, solo Dios verdadero. Jn 1 7,3.

Ya no podran (los justos) morir otra vez, siendo iguales a los angeles e hijos de Dios. Lc 20,36.

Os hago saber que sus angeles en los cielos estan siempre viendo la cara de mi Padre celestial. Mt 18,10.

Al presente no vemos (a Dios) sino como en un espejo, y bajo imagenes oscuras: pero entonces le veremos
cara a cara. 1Co 13,12.

En la casa de mi Padre hay muchas mansiones. Jn 14,2.


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Cada uno recibira su propio salario a medida de su trabajo. 1Co 3,8.

Una es la claridad del sol, otra la claridad de la luna y otra la claridad de las estrellas, y aun hay diferencia
en la claridad entre estrella y estrella: así sucedera también en la resurrección de los muertos. 1Co 15,41-
42.

Quien escasamente siembre, cogera escasamente; y quien siembre a manos llenas, a manos llenas cogera.
2Co 9,6.

Tengo por cierto que los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que
ha de manifestarse en nosotros. Rm 8,18.

Yo en justicia contemplare tu faz, y me saciare, al despertar, con tu imagen. Ps 16,15.

No padeceran hambre ni sed, ni les afligira el viento solano ni el sol, porque los guiara el que de ellos se ha
compadecido, y los llevara a manantiales de agua. Is 49,10.

Entonces los justos brillaran como el sol en el reino de su Padre. Mt 13,43.

Carisimos, ahora somos hijos de Dios, aunque aun no se ha manifestado lo que hemos de ser. Sabemos
que, cuando se manifieste, seremos semejantes a El, porque le veremos tal cual es. 1Jn 3,2.

Alegraos y regocijaos, porque grande será en los cielos vuestra recompensa, pues así persiguieron a los
profetas que hubo antes de vosotros. Mt 5,12.

Con Cristo en el Cielo

893 Puede decirse que nadie sube al cielo sino Cristo solo, porque los santos no suben mas que en cuanto
miembros de El, que es la cabeza de la Iglesia (SANTO TOMASí Sobre el Credo,6,1. c. , p. 80).

894 Cuando conozcas a Dios tal cual es, tendras un cuerpo inmortal e incorruptible como el alma, y
poseeras el Reino de los cielos. Puesto que, durante la vida terrestre, has reconocido al Rey celestial, seras
el familiar de Dios y el coheredero de Cristo, y no mas esclavo de las pasiones, de las codicias y de las
enfermedades (SAN HIPOLITO, Refutación de todas las herejias, libro 10,33-34: PG 163,3452-3453).

Aquí en la tierra, la caridad es ya un comienzo de cielo

895 Es de notar que la bienaventuranza se otorga en proporción a la caridad y no en proporción a cualquier


otra virtud (SANTO ToMAs, Sobre la caridad,1. c. ,204).

896 El amor humano, el amor de a-tui abajo en la tierra cuando es verdadero, nos ayuda a saborear el amor
divino. Asi entrevemos el amor con que gozaremos de Dios y el que mediara entre nosotros, alla en el cielo,
cuando el Señor sea todo en todas las cosas (1Co 15,28). Ese comenzar a entender lo que es el amor
divino nos empujara a manifestarnos habitualmente mas compasivos, mas generosos, mas entregados (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,166).

897 Aquí la caridad es ya un comienzo de la vida eterna, y la vida eterna consistira en un acto
ininterrumpido de caridad (SANTO TOMAS, Suma Teológica,1-2, q. 114, a. 4).

898 Reinar en el cielo es estar intimamente unido a Dios y a todos los santos con una sola voluntad, y
ejercer todos juntos un solo y unico poder. Ama a Dios mas que a ti mismo y ya empiezas a poseer lo que
tendras perfectamente en el cielo. Ponte de acuerdo con Dios y con los hombresócon tal de que estos no te
aparten de Diosóy empiezas ya a reinar con Dios y con todos los santos. Pues en la medida en que estes
ahora de acuerdo con la voluntad de Dios y de los hombres, Dios y todos los Santos se conformaran con la
tuya. Por tanto, si quieres ser rey en el cielo, ama a Dios y a los hombres como debes, y mereceras ser lo
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que deseas (SAN ANSELMO, Carta 112 a Hugo el recluso, texto latino en Opera omnia volt 3, Nelson,
Edimburgo 1946, pp. 245

Solo Dios saciara el corazon humano para siempre y sin termino

899 Aquellos tesoros de sabiduria y ciencia, aquellas riquezas divinas, son llamados así porque ellos hos
bastaran. Y aquella gran bondad es llamada así porque nos saciara. Muestranos, pues, al Padre, y eso nos
bastara.

Ya en uno de los salmos, uno de nosotros, en nosotros y por nosotros, le dice al Sefior: Me saciare cuando
aparezca tu gloria [. . . ]. Cuando se vuelva a nosotros, nos mostrara su rostro; y seremos salvados y
quedaremos saciados, y eso nos bastara (SAN AGUSTIN, Sermón 194).

900 La vida perdurable consiste primariamente en nuestra union con Dios, ya que el mismo Dios en persona
es el premio y el termino de todas nuestras fatigas (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,1. c. ,1 10).

901 La pena del infierno es insufrible, es verdad; pero si alguno fuera capaz de imaginar diez mil infiernos,
nada seria el sufrimiento en comparación de la pena que produce el haber perdido el cielo y ser rechazado
por Cristo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Catena Aurea, volt 1p 447).

902 Vamos a pensar lo que será el Cielo. Ni ojo vio, ni oido oyo, ni paso a hombre por pensamiento cuales
cosas tiene Dios preparadas para los que le aman. ¿Os imaginais que será llegar alli, y encontrarnos con
Dios, y ver aquella hermosura, aquel amor que se vuelca en nuestros corazones, que sacia sin saciar? Yo
me pregunto muchas veces al dia: ,,que será cuando toda la belleza, toda la bondad, toda la maravilla
infinita de Dios se vuelque en este pobre vaso de barro que soy yo, que somos todos nosotros? Y entonces
me explico bien aquello del Apbstol: ni ojo vio, ni oido oyo. . . Vale la pena, hijos mios, vale la pena (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, en Hoja informativa n. I, de su proceso de beatificación, p. 5).

903 Consiste asimismo en la perfecta satisfacción de nuestros deseos, ya que alli los bienaventurados
tendran mas de lo que deseaban o esperaban. La razon de ello es porque en esta vida nadie puede
satisfacer sus deseos, y ninguna cosa creada puede saciar nunca el deseo ae nomore. Solo Dios puede
saciarlo con creces, hasta el infinito (SANTO TOMAS Sobre el Credo,1. c. , III).

La contemplación de Dios

904 Los hombres, pues, veran a Dios y viviran, ya que esta visión los hara inmortales, al hacer que lleguen
hasta la posesión de Dios. Esto, como dije antes, lo anunciaban ya los profetas de un modo velado, a saber,
que veran a Dios los que son portadores de su Espíritu y esperan continuamente su venida. Como dice
Moises en el Deuteronomio, aquel dia veremos que puede Dios hablar a un hombre y seguir este con vida
(SAN IRENEO, Trat. sobre las herejías,4,20).

905 Cuando ya contemples a Dios tal cual es, tendras un cuerpo inmortal e incorruptible, como el alma, y
poseeras el reino de los cielos, tu que, viviendo en la tierra, conociste al Rey celestial; participaras de la
felicidad de Dios, seras coheredero de Cristo y ya no esteras sujeto a las pasiones ni a las enfermedades,
porque habras sido hecho semejante a Dios (SAN HIPOLITO, Trat. refut. de las herejias,10).

906 Sus ovejas encontraran pastos, porque todo aquel que le sigue con un corazon sencillo es alimentado
con un pasto siempre verde. ¿Y cual es el pasto de estas ovejas, sino el gozo intimo de un paraiso siempre
lozano? El pasto de los elegidos es la presencia del rostro de Dios, que, al ser contemplado ya sin obstaculo
algun^, sacia para siempre el espiritu con el alimento de vida (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los
Evang. ).

907 Los que se quieren, procuran verse. Los enamorados solo tienen ojos para su amor. ¿No es logico que
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sea así? El corazon humano siente esos imperativos. Mentiria si negase que me mueve tanto el afan de
contemplar la faz de Jesucristo. Vultumátaum, Domine, requiram, buscare, Señor, tu rostro. Me ilusiona
cerrar los ojos, y pensar que llegara el momento, cuando Dios quiera, en que podre verle, no como en un
espejo, y bajo imagenes oscuras. . . sino cara a cara. Si, hijos, mi corazon esta sediento de Dios, del Dios
vivo. ¿ Cuando vendre y vere la faz de Dios? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Hoja informativa n. I de su
proceso de beatificación, p. 1).

La esperanza del cielo

908 Para nosotros el Alleluia es el cantico del viandante; nos dirigimos por un camino penoso hacia el
descanso de la patria, donde no tendremos otra ocupación que repetir incesantemente el Alleluia (SAN
AGUSTIN, Sermón 255, sobre el "alleluia").

909 Nosotros, que conocemos los gozos eternos de la patria celestial, debemos darnos prisa para
acercarnos a ella por el camino mas corto (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. I sobre los Evang. ).

910 Ya no habra enemigo y no perecera ningun amigo. Alli Dios será alabado. Aquí también Dios es
alabado. Pero aquí lo es por hombres sumergidos en preocupaciones, alli por hombres que viven en paz;
aquí por mortales, alli por seres definitivamente vivos; aquí en esperanza, alli en realidad; aquí de camino,
alli en la patria (SAN AGUSTIN, Sermón 256).

911 Quien tiene su ojo malo [. . . ], tiene su cuerpo en tinieblas. No resiste a la carne cuando desea las
cosas malas, porque no tiene esperanza en el cielo, que es la que nos concede el valor para resistir a las
malas pasiones (SAN JUAN CRISOSTOMO en Catena Aurea, volt 1p 388).

912 Prometio la salvación eterna, la vida bienaventurada y sin fin en compaiiia de los argeles, la herencia
imperecedera, la gloria eterna, la dulzura de la contemplación de su rostro, su templo santo en los cielos y,
como consecuencia de la resurrección, la ausencia total del miedo a la muerte (SAN AGUSTIN, Coment.
sobre el Salmo 109).

913 Debemos pensar y meditar, que hemos renunciado al mundo y que mientras vivimos en el somos como
extranjeros y peregrinos. Deseamos con ardor aquel dia en que se nos asignara nuestro propio domicilio, en
que se nos restituira al paraiso y al reino [. . . ]. El que esta lejos de su patria es natural que tenga prisa por
volver a ella. Para nosotros, nuestra patria es el paraiso; alli nos espera un gran numero de seres queridos,
alli nos aguarda el numeroso grupo de nuestros padres, hermanos e hijos, seguros ya de su suerte, pero
solicitos aun de la nuestra (SAN CIPRIANO, Trat. sobre la muerte,18).

914 Y con ir siempre con esta determinación de antes morir que dejar de llegar al fin del camino, si os
llevare el Señor con alguna sed en este camino en esta vida, daros ha de beber con toda abundancia en la
otra y sin temor que os ha de faltar (SANTA TERESA, Camino de perfección,20,2).

La felicidad de los bienaventurados

915 El mana era saboreado por todos los que lo comian, pero con diferente sabor segun los diversos
deseos de los que lo tomaban, y jamás fue saboreado por completo, pues tenía mas sabores que gustos
había en Israel. Nosotros veremos y saborearemos en el cielo a toda la Divinidad, pero ninguno de los
bienaventurados, ni todos juntos, la veran y saborearan por completo. La esencia divina cuenta con tal
excelencia que sobrepasa nuestra capacidad de gozo. Pero nosotros sentiremos gran placer al saber que,
después de haber saciado todos los deseos de nuestro corazon y después de haber satisfecho toda nuestra
capacidad con el goce del bien infinito, quedaran aun en la infinita esencia perfecciones infinitas para ver,
gozar y poseer, perfecciones que solo la divina Majestad entiende y ve perfectamente, pues solo ella se
comprende a si misma (SAN FRANCISCO DE SALES, Trat. del amor de Dios,3,15).
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916 En cuanto estemos intimamente unidos a esta pura y perfectisima Bondad, ya no tendremos necesidad
de atender a estas necesidades del cuerpo, seremos felices y no estaremos faltos de nada, poseyendo
mucho y no teniendo que buscar nada (SAN AGUSTIN, Sermón 255, sobre el "alleluia>).

917 La vida eterna consiste: En primer lugar en la union con Dios. Dios mismo es el premio y fin de todos
nuestros trabajos: Yo soy tu protector, y tu galardon grande sobremanera (Gn 15, I).

A la vez, esta union consiste en visión perfecta: Ahora vemos en un espejo, confusamente; entonces
veremos cara a cara (1Co 13,12). Y también en una excelsa alabanza.

En segundo lugar, la vida eterna consiste en una perfecta sociedad de los deseos, porque en ella todos los
bienaventurados tendran mas de lo que anhelan y esperan [. . . ].

En tercer lugar, la vida eterna consiste en una seguridad total [. . . ].

En cuarto lugar en la feliz compatlia de todos los bienaventurados, compania que será la mas agradable,
porque seran de cada uno los bienes de todos (SANTO TOMAS, Sobre el Credo, I. c. , p. 110).

918 ¡Ah!, si amais tanto una gota de agua, ¿que será de la misma fuente? (SAN AGUSTIN, Sermón 255,
sobre el "alleluia").

919 Alli esta la sociedad de los ciudadanos de la patria celestial; alli es donde todo es fiesta; alli esta el
descanso verdadero y seguro; alli es donde reinan la paz y tranquilidad perpetuas (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang. ).

920 No creamos que quienes desprecian al mundo hacen gran sacrificio, porque toda la tierra vale muy
poco en comparación del cielo; por lo tanto, aun cuando fuesemos duenos de todo el mundo y
renunciaremos a el, nada hariamos que fuese digno en comparación del reino de los cielos (SAN
ATANASIO, en Catena Aurea, volt VI, p. 311).

921 La alabanza desborda de un corazon demásiado lleno. Y si alabamos lo que creemos, lcomo
alabaremos cuando veamos? (SAN AGUST;N, Sermón 255, sobre el "alleluia").

922 ¿Que discurso podre representar lo que luego ha de seguirse: el placer, la dicha, el jubilo de la
presencia y el trato con Cristo? No hay lengua que pueda explicar la bienaventuranza que goza ni la
ganancia de que es duena el alma que ha tornado a su propia nobleza y que puede en adelante contemplar
a su Señor. Y no solo se goza de los bienes que tiene en sus manos, sino de saber con certidumbre que
esos bienes no han de tener fin jamás (SAN JUAN CRISOSTOMO, Exhortac. a Teodoro,1).

923 No padeceras alli limites ni estrecheces al poseer todo; tendras todo, y tu hermano también tendra todo;
porque vosotros dos, tu y el, os convertireis en uno, y este unico todo también tendra a Aquel que os posea
a ambos (SAN AGUSTiN, Coment. sobre el Salmo 36).

924 De tres cosas descansaremos entonces: de los trabajos dela vida presente, del agobio de las
tentaciones y de la esclavitud del diablo (SANTO TOMAS, Sobre los mandamientos,1. c. , p. 240).

925 El gran bien que me parece a mi hay en el reino del cielo, con otros muchos, es ya no tener cuenta con
cosa de la tierra, sino un sosiego y gloria en si mismos, un alegrarse que se alegren todos, una paz
perpetua, una santificación grande en si mismos, que les viene de ver que todos santifican y alaban al
Señor, y bendicen su nombre y no le ofende nadie. Todos le aman, y la misma alma no entiende en otra
cosa sino en amarle, ni puede dejarle de amar, porque le conoce. Y así le amariamos aca, aunque no en
esta perfección, ni en un ser; mas muy de otra manera le amariamos de lo que le amamos, si le
conociesemos (SANTA TERESA, Camino de perfección,30,1-5).
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926 Pues toda la riqueza de esta vida, comparada con la felicidad eterna, no es ni un auxilio, es una carga.
La vida temporal, comparada con la eterna, debe llamarse muerte y no vida (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 37 sobre los Evang. ).

927 Y por encima de todo ello, el trato y goce sempiterno de Cristo, de los argeles. . . , todos perpetuamente
en un sentir comun, sin temor a Satanas ni a las asechanzas del demonio ni a las amenazas del infierno o
de la muerte (SAN JUAN CRISOSTOMO, Epistola I a Teodoro,11).

928 Eso haremos en el cielo: gozarnos con la grandeza de Dios. Nuestra felicidad radicara en un pasmo
dichoso, en el que no se distinguen el amor, la acción de gracias, la glorificación: jGracias, Seior, porque
eres grandeóagimus tibi gratias propter magnam gloriamátuamó: Santo, Santo Santo!

El bienaventurado agradece: ama, glorifica, se goza en la bondad y belleza divinas. Por eso el
agradecimiento, la alegria de quien se sabe beneficiado, deudor, es prenda de salvacion. (J. M. PEROSANZ
ELORZ, La hora sexta, pp. 269-270).

929 Este Bien, que satisface siempre, producira en nosotros un gozo siempre nuevo. Cuanto mas
insaciablemente seais saciados de la Verdad, tanto mas direis a esta insaciable Verdad: amen; ;es verdad!
Tranquilizaos y mirad; será una continua fiesta (SAN AGUSTIN, Sermón 362).

La felicidad en esta vida no puede ser plena

930 El gozo en esta vida no puede ser pleno. Lo será cuando en la patriaóposeamos de modo acabado el
bien perfecto: entra en el gozo de tu Señor (Mt 25,21) (SANTO ToMAS, Trat. Evang. S. Juan,15).

Cumplir la voluntad de Dios, condición para entrar en el cielo

931 Esta es la llave para abrir la puerta y entrar en el Reino de los Cielos: "-tui facit voluntatem Patris mei
qui in coelis est, ipse intrabit in regnum coelorum"óel que hace la voluntad de mi Padre. . . dese entrara! (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 754).

La compañia de los santos en el cielo

932 Tanto para ellos como para nosotros significa una gran alegria poder llegar a su presencia y abrazarlos;
la felicidad plena y sin termino la hallaremos en el reino celestial, donde no existira ya el temor a la muerte,
sino la vida sin fin. Alli esta el coro celestial de los apostoles, la multitud de los profetas, la innumerable
muchedumbre de los martires, coronados por el glorioso certamen de su pasión; alli las virgenes triunfantes,
que con el vigor de su continencia dominaron la concupiscencia de su carne y de su cuerpo; alli los que han
obtenido el premio de su misericordia, los que practicaron el bien, socorriendo a los necesitados con sus
bienes, los que, obedeciendo el consejo del Señor, trasladaron su patrimonio terreno a los tesoros
celestiales. Deseemos avidamente, hermanos muy amados, la compahia de todos ellos (SAN CIPRIANO,
Trat. sobre la muerte,18,24).

933 [. . . ]ciertamente, los bienaventurados gozaran de la gloria, no solo de aquella que ultimamente hemos
mostrado ser la felicidad esencial, o la mas unida a su naturaleza, sino también de aquella que consiste en
el conocimiento claro y evidente que cada uno ha de tener de la grande y excelente dignidad de los demás.
Pues, a la verdad, ¿cuan grande no se ha de estimar la honra que les dara el Señor al llamarlos, ya no mas
siervos, sino amigos, hermanos o hijos de Dios?[. . . ]

Por otra parte, si en todos los hombres ha impuesto la naturaleza el deseo comun del honor, que dan los
varones insignes en sabiduria, por creer que estos seran los testigos mas valiosos de su virtud, í,cuanto
creemos que se acrecentara la gloria de los bienaventurados al honrarse con muy grandes alabanzas unos
a otros? (Catecismo Romano,1, cap. 13, n. 11).
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934 Lo mismo que la salud destierra muchos deseos que atormentan a los enfermos, así la inmortalidad los
desecha todos porque ella misma es alli nuestra salud. Recordad al Apostol y ved que hace falta, dice el,
que lo corruptible óeste cuerpoóse revista de incorruptibilidad y que lo mortal se revista de inmortalidad.
Entonces seremos iguales a los argeles. Pero los argeles, `,son infelices por no comer? (SAN AGusTiN,
Sermón 255, sobre el "alleluia").

935 Para los buenos será motivo especial de gloria el hecho de tener sus cuerpos gloriosos, adornados de
cuatro dotes. La primera es la claridad: Brillaran los justos como el sol en el reino de su Padre (Mt 13,43). La
segunda es la impasibilidad: [. . . ] Secara Dios toda lagrima de sus ojos y no hatera mas muerte, ni hatera
mas llanto ni lamentos ni dolores, porque lo de antes paso (Ap 21,4). La tercera es la agilidad: Brillaran los
justos, y avanzaran como chispa en cañaveral (Sg 3,7). La cuarta es la sutileza: Es sembrado un cuerpo
animal, resucitara un cuerpo espiritual (ICor 15,44); no quiere decir que sea por completo espiritu, sino que
estera totalmente sometido a este (SANTO ToMAs, Sobre el Credo,1. c. , p. 108).

La gracia de la Confirmación y el aumento del estado de gloria

936 Quienes tienen nitros a su cargo, han de ocuparse diligentemente de que sean confirmados, porque es
grande la gracia que proporciona este sacramento. Si mueren, tendra mayor gloria el confirmado que el que
no lo ha sido, porque aquel recibio mas gracia (SANTO TOMASí Sobre el Credo,1. c. , p. 101).

Hemos nacido para el cielo

937 La meta que se nos ha señalado no consiste en algo de poca monta, sino que nos esforzamos por la
posesión de la vida eterna. Por esto, en la profesioh de fe, se nos enseha que, después de aquel articulo: La
resurrección de los muertos, de la que ya hemos disertado, creamos en la vida del mundo futuro, por la cual
luchamos los cristianos (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis,18).

938 Hemos nacido para las cosas presentes y renacido para las futuras (SAN LEON MAGNO, Sermón 7 en
la Natividad del Señor).

939 No son pequehos los objetivos que nos hemos propuesto, nuestra pretensión consiste nada menos que
en la consecución de la vida eterna (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis,18).

940 ¡Que necedad tan grande es amontonar donde se ha de dejar, y no enviar alli donde se ha de ir! Coloca
tus riquezas donde tienes tu patria (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1p 386).

941 Endeble criatura, ¿por que te extravias buscando los bienes de tu alma y de tu cuerpo? Ama el unico
bien en el que estan contenidos todos los bienes: eso te bastara. . . Cuerpo mio, ¿,que es lo que tu amas?
Alma mia, ¿que es lo que tu deseas?unicamente allá,en lo alto,se encuentra todo cuanto podeis amar y
desear (SAN ANSELMO, Proslogion,25-26).

La intercesión de los bienaventurados remedia nuestra debilidad

942 La union de los viadores con los hermanos que se durmieron en la paz de Cristo de ninguna manera se
interrumpe, antes bien, segun la constante fe de la Iglesia, se robustece con la comunicación de bienes
espirituales. Por lo mismo que los bienaventurados estan mas intimamente unidos a Cristo, consolidan mas
eficazmente a toda la Iglesia en la santidad, ennoblecen el culto que ella ofrece a Dios a-tui en la tierra y
contribuyen de multiples maneras a su mas dilatada edificación (cfr. 1Co 12,12-27). Porque ellos habiendo
llegado a la patria y estando en presencia del Señor (cfr. 2Co 5,8), no cesan de interceder por El, con El y
en El a favor nuestro ante el Padre, ofreciendole los meritos que en la tierra consiguieron por el Mediador
unico entre Dios y los hombres, Cristo Jesús (cfr. 1Tm 2,5), como fruto de haber servido al Seilor en todas
las cosas y de haber completado en su carne lo que falta a los padecimientos de Cristo en favor de su
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Cuerpo, que es la Iglesia (cfr. Col 1,24). Su fraterna solicitud contribuye, pues, mucho a remediar nuestra
debilidad (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,49).

COMPRENSION

Citas de la Sagrada Escritura

Evitad las contestaciones y las discusiones inutiles, instruid, soportad, reprended con dulzura. 2Tm 2,24-25.

San Pablo pide a los corintios que le toleren su defensa: 2Co 11,1-16.

Debemos tolerarnos mutuamente para conservar la caridad espiritual con el vinculo de la paz. Ep 4,1-3.

Como sois santos y amados deDios, debeis toleraros mutuamente y perdonaros los unos a los otros, para
mantener la caridad, que es el vinculo de la perfeccion. Col 3,12-14.

Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os odian, haced bien a quien os maldice. Mt 5,43-48.

Ejemplo del trato del Señor con todos: nitros, enfermos, pecadores. . . Siempre amable y comprensivo: Mt
19,13-15; Mc 9,34-41.

Comprender para ayudar. La comprensión, una muestra de humildad

943 Dios todopoderoso permitió que aquel a quien tenía preparado para cabeza visible de toda la Iglesia
tuviera miedo de las palabras de una criada y lo negase. Sabemos que sucedió esto por especial
providencia de su alta piedad, para que el que habla de ser el Pastor de la Iglesia aprendiese en su culpa a
ser misericordioso con los demás. Esto es, primeramente le hizo conocerse a si mismo, y después le puso
al frente de los demás, para que aprendiera por su flaqueza con cuanta misericordia habla de mirar las
flaquezas ajenas (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 21 sobre los Evang. ).

944 Conviene también que uno proceda en las cosas que le afectan como juez inexorable; y en las que
afectan a sus subordinados, debe ser bueno y comprensivo (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea,
volt III, p. 100).

945 Le habían sido entregadas las llaves del reino de los cielos. Le había sido confiada una innumerable
multitud de pueblos, metida en el pecado. San Pedro estaba muy fuerte, como lo indica la oreja cortada del
criado del principe de los sacerdotes. Este hombre, tan endurecido y tan severo, si hubiese obtenido el don
de no pecar, ¿como hubiera podido perdonar a los pueblos? Pero la Providencia divina permitió que cayese
el primero, para que fuese condescendiente con los demás, recordando su propia caida (SAN AGUSTIN, en
Catena Aurea, volt Vl, p. 474).

Comprensión con las personas, no con el error

946 Convivir con los paganos no es tener las mismas costumbres. Convivimos con todos, nos alegramos
con ellos por la comunidad de naturaleza, no de supersticiones. Tenemos la misma alma, pero no el mismo
comportamiento, somos coposesores del mundo, no del error (TERTULIANO, Sobre la idolatría,1).

947 Si la regla de conducta del maestro debe ser siempre perseguir el vicio para corregirle, es muy
conveniente que conozcamos que debemos ser firmes con los vicios, pero compasivos con el hombre (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 33 sobre los Evang. ).

948 Un discípulo de Cristo jamás tratara mal a persona alguna; al error le llama error, pero al que esta
equivocado le debe corregir con afecto: si no, no le podre ayudar, no le podre santificar (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,9).
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949 Tanto los predicadores del Señor como los fieles, deben estar en la Iglesia de tal manera que
compadezcan al prójimo con caridad, pero no se separen de la via del Señor por falsa compasión (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 37 sobre los Evang. ).

950 El espiritu de dulzura es el verdadero espiritu de Dios; el de sufrimiento es el del Crucificado.


Compartidlos; puede hacerse comprender la verdad y amonestarse, siempre que se haga con dulzura. Hay
que sentir indignación contra el mal y estar resuelto a nunca transigir con el; sin embargo,hay que convivir
dulcemente con el prójimo (SAN FRANCISCO DE SALES, Epistolario, fragm. l l0, l. c. , p. 744).

Excusar las faltas del prójimo

951 El Salvador crucificado, no pudiendo absolutamente excusar el pecado de los que le habían puesto en
la cruz, trata sin embargo de aminorar la malicia, alegando su ignorancia. Cuando no podamos nosotros
excusar el pecado, juzguemosle a lo menos digno de compasión, atribuyendolo a la causa mas tolerante
que pueda aplicarsele, como lo es la ignorancia o la flaqueza (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la
vida devota, III,28).

952 Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que vieremos en los otros, y tapar sus defectos
con nuestros grandes pecados. Es una manera de obrar que, aunque luego no se haga con perfección, se
viene a ganar una gran virtud, que es tener a todos por mejores que nosotros, y comienzase a ganar por a-
tui el favor de Dios (SANTA TERESA, Vida,13,6).

953 Aunque vierais algo malo, no juzgueis al instante a vuestro prójimo, sino mas bien excusadle en vuestro
interior. Excusad la intención, si no podeis excusar la accion. Pensad que lo habra hecho por ignorancia, o
por sorpresa, o por desgracia. Si la cosa es tan clara que no podeis disimularla, aun entonces procurad
creerlo así, y decid para vuestros adentros: la tentación habra sido muy fuerte (SAN BERNARDO, Sermón
40 sobre el Cantar de los Cantares).

954 Para no ser juzgado es necesario no juzgar a los demás y juzgarse a si mismo. . . Pero, joh, Dios!, todo
lo hacemos al reves; continuamente estamos juzgando al prójimo, que es lo que se nos prohibe, y jamás
queremos juzgarnos a nosotros mismos, como se nos manda (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la
vida devota, III,28).

La comprensión es, en muchas ocasiones, la mejor muestra de caridad

955 La caridad lleva siempre a la comprensión (SAN JUAN CRISOSTOMO,Homil. sobre S Mateo,73)

956 Mas que en "dar", la caridad esta en "comprender". Por eso busca una excusa para tu prójimo las hay
siempreó, si tienes el deber de juzgar (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 463).

957 Lo que mejor define la ley de Cristo es la caridad, y esta caridad la practicamos de verdad cuando
toleramos por amor las cargas de los hermanos (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia,10).

958 Date cuenta, pues, de como atempera su reprensión el Señor a Pedro después de las negaciones con
gran indulgencia, lo cual es muy propio del que ama (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la 2. a carta a
los Corintios,13).

Saber comprender: una muestra de sabiduria

959 Piensa que cualquier otro que hubiera tenido la gracia que tu tuviste lo hubiera hecho mucho mejor y no
habria cometido tantas imperfecciones (J. PECCI óLeon Xllló, Practica de la humildad,45).
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960 Es mucho mas digno de compasión el que hace el mal que quien lo sufre (SAN LEON MAGNO, Sermón
95 sobre las bienaventuranzas).

961 Si eres tan miserable,¿como te extraña que los demás tengan miserias? (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 446).

La amistad se basa en buena parte en la comprensión de los defectos y de las opiniones contrarias del
amigo

962(Puede haber entendimiento entre personas que tienen distinto criterio sobre algo), pero jamás podra
existir verdadera armonia donde impera la discrepancia de voluntades (CASIANO, Colaciones,16).

963 Nadie puede ser conocido sino en función de la amistad que se le tiene (SAN AGUSTIN, Sermón 83).

Comprensivos y pacientes

964 [. . . ] es esta paciencia la que nos impulsa a ser comprensivos con los demás, persuadidos de que las
almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios,78).COMUNION

Citas de la Sagrada Escritura

Figuras en el Antiguo Testamento:

Pan y vino de Melquisedec: Gn 14,18.

Cordero pascual: Ex 12,1-44.

- Mana en el desierto: Ex 16,13-21, Sg 16,20; Jn 6,31.49.58.

Pan que restaura las fuerzas de Elias: 1e 19,1-18.

Prometida por Jesucristo: Jn 6,22-60.

Institución de este Sacramento: Mt 26,26-29; Mc 14,22-25; Lc 22,15-23; 1 Co 2,23-25.

Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Si alguno come de este pan vivira para siempre, y el pan que yo le dare
es mi carne, vida del mundo. Jn 6,51.

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitare en el ultimo dia. Jn 6,54.

El que come mi carne y bebe mi sangre esta en mi y yo en el. Jn 6,56.

[. . . ] el que come este pan vivira para siempre. Jn 6,58.

(Unidad y fraternidad) . . . pues todos participamos de este unico pan. lCo 16-17.

"Para hacer una buena comunion. . . "

Cuidadosa preparación para recibir al Señor: 1Co 11,27-29.

Era recibida con frecuencia por los primeros cristianos: Ac 2,46; 20,7.

(Jesucristo) el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jn 1,29.

(Mas citas en: EUCARISTIA).


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965 Para hacer una buena comunion es preciso tener una viva fe en lo que concierne a este gran misterio;
siendo este sacramento un "misterio de fe", hemos de creer con firmeza que Jesucristo esta realmente
presente en la Sagrada Eucaristia, y que esta alli vivo y glorioso como en el cielo. Antiguamente, el
sacerdote, antes de dar la Sagrada Comunion, sosteniendo en sus dedos la santa Hostia, decia en alta voz:
"<,Creeis que el Cuerpo adorable y la Sangre preciosa de Jesucristo estan verdaderamente en este
sacramento?" Y entonces respondian a coro los fieles: "Si, lo creemos" (SANTO CURA DE ARS, Sermón
sobre la Comunion).

966 Amad la Misa, hijos mios, amad la Misa. Y comulgad con hambre, aunque esteis helados, aunque la
emotividad no responda: comulgad con fe, con esperanza, con encendida caridad (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,91).

967. . . Hemos de concebir un gran deseo de unirnos a Jesucristo. Ved la gran diligencia de los Magos en
buscar a Jesús en el pesebre; mirad a la Santisima Virgen; mirad a Santa Magdalena buscando con afan al
Salvador resucitado (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

Preparación del alma y del cuerpo

968 Es necesario que todo nuestro porte exterior dé, a los que nos ven, la sensación de que nos
preparamos para algo grande (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

969 Para acoger en la tierra a personas constituidas en dignidad hay luces, musica, trajes de gala. Para
albergar a Cristo en nuestra alma,¿como debemos prepararnos? ¿Hemos pensado alguna vez en como nos
conduciriamos, si solo se pudiera comulgar una vez en la vida? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,91).

970 Digo también que debemos presentarnos con vestidos decentes; no pretendo que sean trajes ni
adornos ricos, mas tampoco deben ser descuidados y estropeados: a menos que no tengais otro vestido,
habeis de presentaros limpios y aseados. Algunos no tienen con que cambiarse; otros no se cambian
poráneagligencia. Los primeros en nada faltan, ya que no es suya la culpa; pero los otros obran mal, ya que
ello es una falta de respeto a Jesús, que con tanto placer entra en su corazon. Habeis de venir bien
peinados, con el rostro y las manos limpias (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunidn).

971 Y mi Padre le amara, y vendremos a el, y haremos mansión en el. Considerad bien que inefable dicha
es dar hospedaje en nuestro corazon a Dios. Si cualquier persona distinguida o que ocupe algun puesto
elevado, o algun amigo nco y poderoso nos anunciara que iba a venir a visitarnos en nuestra casa, ¡ con
que solicitud limpiariamos y ocultariamos todo aquello que pudiera ofender la vista de esta persona o de
este amigo! Lave primero las manchas y suciedades que tiene el que ha ejecutado malas obras, si quiere
preparar a Dios una morada en su alma (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang. ).

972 Para que alcance en ti su perfección, pinta tu casa interior con la moderación y la humildad, hazla
resplandeciente con la luz de la justicia, adornala con buenas obras como con excelentes laminas de metal,
y decorala con la fe y la grandeza de animo, a manera de paredes y mosaicos; por encima de todo coloca la
oración, como el techo que corona y pone fin al edificio, para disponer así una mansión acabada para el
Señior y poderlo recibir como en una casa regia y esplendida (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. 6 sobre la
oracion).

973 Habreis de convenir conmigo en que, si para comulgar son tan necesarias las disposiciones del cuerpo,
mucho mas lo habran de ser las del alma, a fin de hacernos merecedores de las gracias que Jesucristo nos
trae al venir a nosotros en la Sagrada Comunion. Si en la Sagrada Mesa queremos recibir a Jesús en
buenas disposiciones, es preciso que nuestra conciencia no nos remuerda en lo mas minimo, en lo que a
pecados graves se refiere (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).
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974 Para no acercarnos sin preparación a la celebración del rito festivo y para ser dignos de acercarnos al
divino Cordero y gustar los manjares celestiales, purifiquemos nuestras manos, limpiemos nuestro cuerpo y
tengamos la conciencia libre de todo engaño (SAN ATANASIO, Carta 5).

975 Cuando comes la carne y bebes la sangre del Señor, entonces el Señor entra en tu casa; y tu, lleno de
humildad, di: Señlor, no soy digno. . . (ORIGENES, en Catena Aurea, volt 1P 475).

976 El pecado venial no es causa de que comulguemos indignamente; pero si lo es de que saquemos poco
fruto de la Sagrada Comunion (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

977 Si te acercas bien purificado recibes gran beneficio, si te acercas manchado de culpa (de pecado grave)
te haces acreedor a la pena y al castigo eterno. Porque [. . . ] con tus culpas le vuelves a crucificar (SAN
JUAN CRISOSTOMO, Hom. Evang. S. Juan,45).

978 El que se acerca a este sacramento ha de estar también movido por la oración, pues nadie debe llegar
a el con un corazon tibio [. . . ] (SAN BUENAVENTURA, Sobre elástmo. Cuerpo del Señor).

979 Cuando os acerqueis a aquella tremenda y divina mesa, a los sagrados misterios, hacedlo con temor y
temblor, con pura conciencia, con oración y ayuno (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. 7 en la Natividad del
Señor.

980 Los aromas que llevaron las mujeres al sepulcro significan el buen olor que deben producir nuestras
virtudes y la suavidad de nuestra oración, con los que debemos aproximarnos al altar (SAN BEDA, en
Catena Aurea, volt VI, p. 528).

981 Despues de haber rezado las oraciones indicadas, ofreced la Comunion por vosotros y por los demás,
segun vuestras particulares intenciones; para acercaros a la Sagrada Mesa, os levantareis con gran
modestia, indicando así que vais a hacer algo grande; os arrodillareis y, en presencia de Jesús
Sacramentado, pondreis todo vuestro esfuerzo en avivar la fe, a fin de que por ella sintais la grandeza y
plenitud de vuestra dicha. Vuestra mente y vuestro corazon deben estar sumidos en el Señor. Cuidad de no
volver la cabeza a uno y otro lado [. . . ]. Si aun debieseis aguardar algunos instantes, excitad en vuestro
corazon un ferviente amor a Jesucristo, suplicandole con humildad que se digne venir a vuestro corazon
miserable.

Despues que hayais tenido la inmensa dicha de comulgar, os levantareis con modestia, volvereis a vuestro
sitio y os pondreis de rodillas. . . ; ante todo, debereis conversar unos momentos con Jesucristo, al que
teneis la dicha de albergar en vuestro corazon, donde, durante un cuarto de hora, esta en cuerpo y alma
como en su vida mortal (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

982 Si conviene acercarse a las sagradas funciones con santidad, cuanto mas el cristiano descubra la
santidad divina de este sacramento celestial, tanto mas diligentemente debe acercarse a su recepción con
gran reverencia y santidad, sobre todo cuando leemos en el Apostol aquellas palabras temibles: El que
come y bebe indignamente, sin discernir el Cuerpo del Seif or, come y bebe su condenación (1Co 11,29).
Por eso hay que recordar al que quiere comulgar su precepto: Pruebese cada uno a si mismo (1Co 11,28).
La costumbre de la Iglesia declara que es necesaria esta prueba, para que nadie, con conciencia de pecado
mortal, por mas contrito que este, se acerque a la sagrada eucaristia sin haber hecho una confesión
sacramental. Esto, por decreto del santo concilio, han de observarlo siempre todos los cristianos, aun los
sacerdotes que por obligación han de celebrar, a condición de que no les falte la facilidad de confesor. Y si,
por urgir la necesidad, el sacerdote celebrase sin previa confesión, confiesese cuanto antes (CONC.
TRENTO, Ses. XIV, cap. 7).

983 Hay que recordar al que libremente comulga el mandato: Que se examine cada uno a si mismo (1Co
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11,28). Y la practica de la Iglesia declara que es necesario este examen para que nadie, consciente de
pecado mortal, por contrito que se crea, se acerque a la Sagrada Eucaristia sin que haya precedido la
confesión sacramental (PABLO Vl, Instr. Eucharisticum Mysterium, n. 37).

"Porque te ves frio quieres apartarte del fuego?"

984 Habra quien diga: por eso, precisamente, no comulgo mas a menudo, porque me veo frio en el amor
[. . . ]. Y, ¿porque te ves frio quieres alejarte del fuego? Precisamente porque sientes helado tu corazon
debes acercarte mas a menudo a este sacramento, siempre que alimentes sincero deseo de amor a
Jesucristo. "Acercate a la Comunionódice San Buenaventuraóaun cuando te sientas tibio, fiandolo todo de
la misericordia divina, porque cuanto mas enfermo se halla uno, tanto mayoráneacesidad tiene del medico"
(SAN ALFONSO M. a DE LIGORIO, Practica del amor a Jesucristo,2).

985 Te apuras y entristeces porque tus Comuniones son frias, llenas de aridez. Cuando vas al Sacramento,
dime: ¿te buscas a ti o buscas a Jesús?óSi te buscas a ti, motivo tienes para entristecerte. . . Pero siócomo
debesóbuscas a Cristo, ¿quieres señal mas segura que la Cruz para saber que le has encontrado? (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 710).

Recibimos al mismo Cristo

986 En primer lugar, el santo concilio enseíSa y profesa abiertamente y con simplicidad que, una vez
consagrados el pan y el vino, nuestro Sefior Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, esta presente
verdadera, real y sustancialmente en el santo sacramento de la eucaristia bajo la apariencia de estas
realidades sensibles (CONC. TRENTO, Ses. XIV, cap. 1).

987 Considera, pues, ahora que es mas excelente, si aquel pan de argeles o la carne de Cristo, que es el
cuerpo de vida. Aquel mana caia del cielo, este esta por encima del cielo; aquel era del cielo, este del Señor
de los cielos; aquel se corrompia si se guardaba para el dia siguiente, este no solo es ajeno a toda
corrupción sino que comunica la incorrupción a todos los que lo comen con reverencia [. . . ]. Aquello era la
sombra, esto la realidad (SAN AMBROSIO, Trat. sobre los misterios,48).

988 Adoradle con reverencia y con devoción; renovad en su presencia el ofrecimiento sincero de vuestro
amor; decidle sin miedo que le quereis; agradecedle esta prueba diaria de misericordia tan llena de ternura,
y fomentad el deseo de acercaros a comulgar con confianza. Yo me pasmo ante este misterio de Amor: el
Señor busca mi pobre corazon como trono, para no abandonarme si yo no me aparto de El (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,161).

989 El que comulga recibe todo el Cuerpo y toda la Sangre del Señor, aun cuando no reciba mas que una
parte del sacramento: así como un sello transmite toda su figura a todos los cuerpos a quien se aplica y
continua existiendo después de la transmisión, y así como una sola voz penetra en los oidos de muchos, del
mismo modo no puede caber duda de que el Cuerpo y la Sangre del Seior todo entero se encuentra dentro
de nosotros todos a un mismo tiempo: la distribución del pan celestial representa su pasión (SAN
GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, volt VI, p. 340).

990 Una cosa es tener dentro de nosotros a Jesucristo por participación y otra que El se hiciese carne, esto
es, que tomase cuerpo de la Virgen, existiendo en un verdadero cuerpo. Convenia, pues, que El se uniese a
nuestros cuerpos en cierto sentido, por la participación de su cuerpo sacratisimo y de su sangre adorable,
que recibimos como bendición vivificante, en los accidentes de pan y de vino (SAN CIRILO, en Catena
Aurea, volt Vl, p. 437).

991 No nos concedio solamente el verle sino tocarle también, y comerle, e hincar los dientes en su carne y
unirnos a El de la manera mas intima. (Es evidente que San Juan Crisostomo utiliza un lenguaje en este
caso no del todo preciso, ya que el comulgante no hinca los dientes en la carne de Cristo, sino en los
accidentes del pan y del vino. Se trata de una homilia dirigida al pueblo, en la que quiere recalcar muy
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graficamente que en la Eucaristia se come el verdadero Cuerpo de Cristo) (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. Evang. 5. Juan 46).

992 ¡Jesús no es una idea, ni un sentimiento ni un recuerdo! ;Jesús es una "persona" siempre viva y
presente entre nosotros! Amad a Jesús presente en la Eucaristia. Esta presente de modo sacrificial en la
Santa Misa, que renueva el sacrificio de la cruz. Ir a misa significa ir al Calvario para encontrarnos con El,
nuestro Redentor. Viene a nosotros en la santa comunion y queda presente en los sagrarios de nuestras
iglesias, porque El es nuestro amigo, es el amigo de todos, y desea ser especialmente el amigo y la
fortaleza en el camino de vuestra vida, muchachos y jovenes que teneis tanta necesidad de confianza y
amistad. (JUAN PABLO II, Audiencia general,8-XI-1978).

993 Lo que parece pan no es pan, aunque así sea sentido por el gusto, sino el cuerpo de Cristo, y lo que
parece vino no lo es, aunque el gusto así lo quiera, sino la sangre de Cristo (SAN CIRILO DE JERUSALEN,
Catequesis sobre los misterios,4).

Efectos de la Sagrada Comunion en el alma

994 El efecto propio de este sacramento es la conversión del hombre en Cristo, para que diga con el
Apostol: Vivo, no yo, sino que Cristo vive en mi (SANTO TOMAS, Coment. IVal Libro de las Sentencias, d.
12, q. 2, a. 1).

995 El Cuerpo de Cristo vivifica a los que de el participan: aleja la muerte al hacerse presente en nosotros,
sujetos a la muerte, y aparta la corrupción, ya que contiene en si mismo la virtualidad necesaria para
anularla totalmente (SAN CIRILO DE ALEJANDRIA, Coment. Evang. S. Juan,4).

996 No hay ningun sacramento mas saludable que este, pues por el se borran los pecados, se aumentan
las virtudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.

Se ofrece, en la Iglesia, por los vivos y por los difuntos, para que a todos aproveche, ya que ha sido
establecido para la salvación de todos (SANTO TOMAS, Opusculo 57, fiesta del Corpus Christi).

997 [. . . ] la participación en la "Mesa del Señor" toca siempre muy de cerca su conciencia del bien y del
mal, y lo pone frente a las propias responsabilidades en lo que se refiere a las personas cercanas o lejanas,
así como al mundo circundante. Por ello, la comunion en el "Pan partido" compromete a cada uno a ofrecer
sus propia contribución en orden a construir un "mundo nuevo" [. . . ].

Es una invitación evangelica y, al mismo tiempo, eucaristica. "Partir el pan" con Cristo significa construir dia
tras dia una vida plenamente humana y cristianaóvida de fe, de esperanza y de amoró, vida ciertamente no
desprovista de dificultades y de cruces, pero llena de sentido, de ese sentido: llena de alegria. (JUAN
PABLO Il, Angelus 19-VII1981).

998 Nadie alimenta a los convidados con su misma persona; pero esto es lo que hace Cristo el Señor: el
mismo es a la vez anfitrion, comida y bebida (SAN AGUSTIN, Sermón sobre el natalicio de los martires,1-2).

999 Así; como cuando uno junta dos trozos de cera y los derrite por medio del fuego, de los dos se forma
una sola cosa, así también, por la participación del Cuerpo de Cristo y de su preciosa Sangre, El se une a
nosotros y nosotros nos unimos a el (SAN CIRILO DE ALEJANDRIA, Coment. Evang. S. Juan,10).

1000 Es lo mas saludable que se nos podía mandar. Este sacramento es el fruto del arbol de la vida, y el
que lo come con la devoción de una fe sincera no gustara jamás la muerte. Es arbol de vida para los que la
abrazan, son dichosos los que la poseen. Quien me come vivira por mi (SAN ALBERTO MAGNO, Coment.
Evang. S. Lucas,22).
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1001 La comida material primero se convierte en el que la come y, en consecuencia, restaura sus perdidas y
acrecienta sus fuerzas vitales. La comida espiritual, en cambio, convierte en si al que la come, y así el
efecto propio de este sacramento es la conversión del hombre en Cristo, para que no viva el sino Cristo en
el; y, en consecuencia, tiene el doble efecto de restaurar las perdidas espirituales causadas por los pecados
y deficiencias, y de aumentar las fuerzas de las virtudes (SANTO TOMAS, Coment. I Val Libro de las
Sentencias, d. 12, q. 2, a. 11).

1002 Todos los Santos Padres estan conformes en reconocer que, al recibir a Jesucristo en la Sagrada
Comunion, recibimos todo genero de bendiciones para el tiempo y para la eternidad; en efecto, si pregunto a
un niño: ¿Debemos tener ardientes deseos de comulgar?óSi, Padre, me respondera. Y, ¿por que?óPor los
excelentes efectos que la comunion causa en nosotros. Mas, ¿cuales son estos efectos?óY el me dira: la
Sagrada Comunion nos une intimamente a Jesús, debilita nuestra inclinación al mal, aumenta en nosotros la
vida de la gracia, y es para los que la reciben un comienzo y una prenda de vida eterna. (SANTO CURA DE
ARS, Sermón sobre la Comunion).

1003 Jesucristo, durante su vida mortal, no paso jamás por lugar alguno sin derramar sus bendiciones en
abundancia, de lo cual deduciremos cuan grandes y preciosos deben ser los dones de que participan
quienes tienen la dicha de recibirle en la Sagrada Comunion; o mejor dicho, que toda nuestra felicidad en
este mundo consiste en recibir a Jesucristo en la Sagrada Comunion (SANTO CURA DE ARS, Sermrón
sobre la Comunion).

Institucion

1004 Nuestro Salvador, habiendo de pasar de este mundo al Padre, instituyo este sacramento en el que
derramo, por así decirlo, las riquezas de su divino amor para con los hombres, dejando el memorial de sus
maravillas (Sal l lO,4); ordeno que al recibirlo venerasemos su memoria y anunciasemos su muerte hasta
que El venga a juzgar el mundo (I Co l l,24 y 26). Quiso que las almas tomaran este sacramento como su
alimento espiritual (Mt 26,26), que nutre y fortifica a los que viven de la vida de Aquel que dijo: Quien me
come vivira por mi (Jn 6,58), y que fuese el antidoto para librarnos de las faltas de cada dia y preservarnos
de los pecados mortales. Además, quiso que fuese la prenda de nuestra futura gloria y perpetua felicidad, y
también el simbolo de aquel cuerpo unico, cuya cabeza es El mismo (I Co l l,3; Ep 5,23), al cual, como
miembros, nos quiso unidos en lazo estrecho de fe, esperanza y caridad para que todos tengamos un
mismo modo de hablar y no haya en nosotros disensiones

(1Co 1, lO) (CONC. TRENTO, Ses. XIV, cap. 2).

Recibimos a la misma Fuente de toda santidad

1005 El supremo perfeccionamiento lo alcanzan las cosas por union a su primer principio y ultimo fin, ya que
el primer agente es a la vez el ultimo perficiente. Y como Cristo es la fuente de la vida cristiana, la eucaristia
la perfecciona uniendonos a Cristo. Asi, como dice Dionisio, este sacramento es la perfección de todas las
perfecciones (SANTO TOMAS, Comentario I V al libro de las Sentencias, d . 8, q. l,a. l).

1006 Ningun acto enriquece tanto a nuestro cuerpo en orden al cielo, como la Sagrada Comunion (SANTO
CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

1007 No se nos ofrece (en la Comunion) el Cuerpo de Cristo como premio, sino como comunicación de la
gracia y de la vida celestial (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, volt VI, p. 447).

La comunion frecuente, fortaleza contra las tentaciones

1008 Nada hay que nos haga tan temibles al demonio como la Sagrada Comunion (SANTO CURA DE ARS,
Sermón sobre la Comunion).
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1009 Mas Jesucristo y la Iglesia desean que todos los fieles cristianos se acerquen diariamente al sagrado
convite, principalmente para que, unidos con Dios por medio del Sacramento, en el tomen fuerza para
refrenar las pasiones, purificarse de las culpas leves cotidianas e impedir los pecados graves a que esta
expuesta la debilidad humana [. . . ]. Por ello el Sagrado Concilio de Trento llama a la Eucaristia antidoto,
con el que somos liberados de las culpas cotidianas y somos preservados de los pecados mortales (SAN
Pio X, Decr. Sacra tridentina Synodus,20-X11-1905).

1010 Pues entendiendo el buen Jesús cuan dificultoso era esto que ofrece por nosotros, conociendo nuestra
miseria I ] pidenos al Padre Eterno remedio tan soberano como es este pan de cada dia del Santisimo
Sacramento, que da fuerza y fortaleza (SANTA TERESA, Camino de perfección,33,1).

1011 Recibiendo a Jesucristo, nuestro espiritu se fortalece, en nuestras luchas somos mas firmes, nuestros
actos estan inspirados por la mas pura intención, y nuestro amor va inflamandose mas y mas (SANTO
CURA DE ARS, Sermón sobre la Comunion).

1012 Graciosa fue la respuesta de Santa Catalina de Siena a los que, desaprobando que comulgase con
tanta frecuencia, alegaron el dicho de San Agustin, que ni alaba ni vitupera el comulgar todos los dias.
"Puesto que San Agustin no lo vituperaódijoó, no lo vitupereis vosotros tampoco, y me doy por contenta"
(SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a /a vida devota,11,20).

1013(La Sagrada Comunion es) el remedio de nuestra necesidad cotidiana (SAN AMBROSIO, Sobre los
misterios,4).

1014 (La Sagrada Comunion es) medicina de la inmortalidad, antidoto contra la muerte y alimento para vivir
por siempre en Jesucristo (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Epistola a los Efesios. 20).

La Comunion espiritual

1015 Y cuando, hijas, no comulgaredes y oyeredes misa, podeis comulgar espiritualmente, que es de
grandisimo provecho, y hacer lo mismo de recogeros después en vos, que es mucho lo que imprime el amor
ansi deste Señor; porque, aparejandonos a recibir, por muchas maneras que lo entendamos, jamás deja de
dar (SANTA TERESA, Camino de perfección,35, I).

1016 ¡ Que fuente de gracias es la Comunion espiritual! óPracticala frecuentemente y tendras mas
presencia de Dios y mas union con El en las obras (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 540).

1017 La comunion espiritual consiste en un deseo ardiente de recibir a Jesús Sacramentado y en un trato
amoroso como si ya lo hubiesemos recibido (SAN ALFONSO M" DE LIGORíO, Visitas alástmo.
Sacramento).

1018 La comunion espiritual se puede hacer sin que nadie nos vea, sin ser preciso estar en ayunas, y se
puede hacer en cualquier hora; porque no consiste mas que en un acto de amor; basta decir de todo
corazon: [. . . ] "Creo, mi Jesús, que estas en el Santisimo Sacramento; te amo y deseo mucho recibirte, ven
a mi corazon; yo te abrazo; no te ausentes de mi" (SAN ALFONSO M. a DE LIGORIO, Visitas alástmo.
Sacramento).

Responsabilidad de quienes administran o reciben indignamente este sacramento

1019 Esto os lo digo a vosotros, los que comulgais, y a vosotros los que administrais la comunion. Porque
es preciso hablaros también a vosotros para que distribuyais estos dones con mucha diligencia. No se os
reserva pequeno castigo si, sabedores de la maldad de alguno, le permitis participar de esta mesa. ;Aunque
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sea jefe militar, aunque sea prefecto, aunque sea el mismo que se cine la diadema, si se acerca
indignamente, apartare; mayor potestad tienes que el! (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S.
Mateo,82).

1020 Por eso, vosotros, sacerdotes, vosotros los ministros y dispensadores del Santo Sacramento,
acercaos con temor, custodiadlo con ansia, administradlo con mente y servidlo con esmero; teneis un tesoro
real; cuidadlo por tanto y custodiadlo con gran temor, pues también para vosotros estan dictados castigos
inexorables si conoceis la malicia de alguno que se atreve a acercarse al cuerpo de Cristo, y tu faltas a tu
oficio de exhortarle a que se mantenga lejos y de reprenderlo. Vuestra pereza y vuestra parcialidad seran
culpables de que deis el cuerpo de Cristo a los impios e indignos y de que lo arrojeis como a perros y a
puercos. `,Con que podeis disculparos, como podeis conseguir el perdon; mas aun, que castigos y
tormentos inexorables descargaran sobre vosotros, pues os habeis hecho traidores y pecadores contra el
cuerpo del Señor? Ved: teneis el poder de Cristo, entregais a Cristo a los impios y le maltratais con la mala
vida de los impios (JUAN MANDAKUNI, Sobre devoción y respeto alástmo. Sacramento).

1021 Mas ¡ay de aquel hombre por quien va a ser entregado! Pero jay también de aquel hombre que se
acerca a la sagrada mesa en pecado, porque, a imitación de Judas, entrega al Señor, no a los judios, sino a
unos miembros pecadores! (SAN BEDA, en Catena Aurea, volt Vl, p. 442).

Poder comulgar, un gran honor que nos hace Cristo

1022 Considera cuan crecido honor se te ha hecho, de que mesa disfrutas. A quien los Angeles ven con
temblor y por el resplandor que despide no se atrever a mirar de frente, con Ese mismo nos alimentamos
nosotros, con El nos mezclamos y nos hacemos un mismo cuerpo y carne de Cristo (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,82).

1023 Si en la Comunion tu corazon esta inflamado de amor divino, tu espiritu debe estar penetrado de
sentimientos de verdadera humildad. ¿Como no asombrarse al considerar que un Dios infinitamente puro e
infinitamente santo llegue a esos extremos de amor por una miserable criatura como tu, y se te de a Si
mismo, en alimento? Abismate en las profundidades de tu indignidad [. . . ]; pero que el sentimiento de tu
pobreza y de tu miseria no te lleve a cerrar tu corazon y a menguar en nada esa santa confianza que debes
tener en tan celestial banquete (J. PECC! óLeon XIIIó, Practica de la humildad,49)

1024 [. . . ] lo que nos causara mayor admiración durante la eternidad, será ver como nosotros, siendo tan
miserables, hemos podido recibir a un Dios tan grande (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la
Comunion).

La Sagrada Comunion, precepto pascual

1025 Previendo la Iglesia el abandono de muchos cristianos, abandono que los llevaría hasta perder de
vista la salvación de sus pobres almas, confiando en que el temor del pecado les abriría los ojos, les impuso
un precepto en virtud del cual debian comulgar tres veces al año: por Navidad, por Pascua y por
Pentecostes. Pero, viendo mas tarde que los fieles se volvian cada dia mas indiferentes, acabo por
obligarlos a acercarse a su Dios solo una vez al año. jOh, Dios mio!, ¡que ceguera, que desdicha la de un
cristiano que ha de ser compelido por la ley a buscar su felicidad! (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la
Comunion).

La Sagrada Comunion, "prenda de vida eterna"

1026 Nuestro Salvador, en la ultima cena, la noche que le traicionaban, instituyo el sacrificio eucaristico de
su cuerpo y sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz, y a
confiar así a su Esposa, la Iglesia, el memorial de su muerte y resurrección: sacramento de piedad, signo de
unidad, vinculo de caridad, banquete pascual, en el cual se recibe como alimento a Cristo, el alma se llena
de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera (CONC. VAT. II, Const. Sacrosanctum Conci/ium,47).
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1027 La sagrada Eucaristia tiene suma virtud para alcanzarnos la gloria eterna. Porque esta escrito: El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y Yo le resucitare en el ultimo dia (Jn 6,55). Quierese
decir que los fieles, mientras viven en este mundo, por la gracia de este Sacramento disfrutan de suma paz
y tranquilidad de conciencia; reanimados después con su virtud suben a la gloria y bienaventuranza eterna,
a la manera de Elias, quien, fortalecido con el pan cocido debajo de la ceniza, anduvo cuarenta cias y
cuarenta noches hasta llegar a Horeb, monte de Dios, cuando le llego el tiempo de salir de esta vida
(Catecismo Romano, II, cap. IV, n. 54).

1028 [. . . ] la Sagrada Comunion es para nosotros prenda eterna, de manera que ello nos asegura el cielo;
estas son las arras que nos envia el cielo en garantia de que un dia será nuestra morada; y, aun mas,
Jesucristo hara que nuestros cuerpos resuciten tanto mas gloriosos, cuanto mas frecuente y dignamente
hayamos recibido el suyo en la Comunion (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre ia Comunion).

Nuestras debilidades deben llevarnos a buscar fortaleza en la Sagrada Comunion

1029 Se quedo para ti. No es reverencia dejar de comulgar, si estas bien dispuesto. Irreverencia es solo
recibirlo indignamente (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 539).

1030 Comulga. No es falta de respeto. Comulga hoy precisamente, cuando acabas de salir de aquel lazo.
¿Olvidas que dijo Jesús: no es necesario el medico a los sanos, sino a los enfermos? (J. ESCRIVA DE
BAEAGUER, Camino, n. 536).

1031 Aunque tengamos conciencia de ser pecadores, no por eso debemos privarnos de la comunion del
Señor. Al contrario, tenemos que ir a recibirla con mas avidez, para encontrar en ella la santidad del alma y
la pureza del espiritu. Si bien tenemos que alimentar sentimientos de humildad y de fe, juzgandonos
indignos de gracia semejante y buscando unicamente el remedio para nuestras heridas. Si esperamos a ser
perfectamente dignos no comulgaremos ni una vez al aho (CASIANO, Colaciones,23).

La Comunion frecuente

1032 [. . . ] el pan nuestro de cada dia danosle hoy. Toma todos los dias lo que todos los dias aprovecha, y
vive de tal modo que todos los dias merezcas recibirle (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montaña,28).

1033 Procuremos no apartarnos, ni perder de vista a nuestro amado pastor Jesús, porque así como
aquellas ovejas que estan mas cerca de su pastor son siempre las mas regaladas y amadas, así nosotros
recibiremos grandes favores siempre que nos acerquemos a Jesús en el Santisimo Sacramento (SAN
ALFONSO M. a DE LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento, ll).

1034 Si el pan es diario, ¿por que lo recibes tu solo una vez al año? Recibe todos los dias lo que todos los
dias te es provechoso; vive de tal modo que diariamente seas digno de recibirle (SAN AMBROSIO, Sobre
los Sacramentos,5).

1035 El comulgar cada dia y participar del cuerpo y sangre de Cristo es bueno y muy util (SAN BASILIO,
Epistola 93).

1036 Cristo es el pan de los que entramos en contacto con su Cuerpo.

Pedimos que se nos de cada dia este pan, a fin de que los que vivimos en Cristo y le recibimos cada dia
como alimento saludable no nos veamos privados, por alguna falta grave, de la comunion del pan celestial
(SAN CIPRIANO, Trat. sobre la oración,18).
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1037 Es evidente que por medio de la recepción frecuente o diaria de la Santisima Eucaristia se aumenta la
union con Cristo, se alimenta abundantemente la vida espiritual, el alma se enriquece con las virtudes y se
da al que la recibe una prenda mas segura de la felicidad eterna; por eso los parrocos, confesores y
predicadores exhorten al pueblo cristiano, frecuente y encarecidamente, a tan religiosa y tan saludable
costumbre (PABLO VI, Eucharisticum Mysterium,25-V-1967; cfr. SAN Po X, Decr. Sacra. Tridentina
Synodus).

Acciones de gracias, después de recibido este Sacramento (Ver también nn. 37 a 49)

1038 Agradezcamos [. . . ] todo lo que Dios Nuestro Señor nos concede, por el hecho maravilloso de que se
nos entregue el mismo. ¡Que venga a nuestro pecho el Verbo encarnado!. . . ;Que se encierre, en nuestra
pequeñez, el que ha creado cielos y tierra!. . . La Virgen Maria fue concebida inmaculada para albergar en
su seno a Cristo. Si la acción de la gracia ha de ser proporcional a la diferencia entre el don y los meritos,
¿no deberiamos convertir todo nuestro dia en una Eucaristia continua? No os alejeis del templo apenas
recibido el Santo Sacramento. ¿Tan importante es lo que os espera, que no podeis dedicar al Señor diez
minutos para decirle gracias? No seamos mezquinos. Amor con amor se paga (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Hom. Sacerdote para la eternidad,1. c. ,13-IV-1973).

1039 No perdais tan buena razon de negociar como es la hora después de haber comulgado (SANTA
TERESA, Camino de perfección,34,10).

1040 Que no perdamos tan buena razon y que nos lleguemos a El; pues si cuando andaba en el mundo de
solo tocar su ropa sanaban los enfermos, ¿que hay que dudar que hara milagros estando dentro de miósi
tenemos feóy nos dara lo que le pidieramos, pues esta en nuestra casa? Y no suele Su Majestad pagar mal
la posada si le hacen buen hospedaje (SANTA TERESA, Camino de perfeción,34,8).

1041 Sentia grandemente la ligereza con que procedian algunos sacerdotes, los cuales, en acabando de
decir Misa, apenas estan dos credos hincados de rodillas, y a veces con una sola, dando gracias; y con este
ejemplo, í,que haran los populares, sino pensar que no es menester sino comulgar e irse a comer o pasear,
sin mas mirar lo que se ha recibido, ni dar mas gracias por tan gran merced? (SAN JUAN DE AVILA, Obras
completas,1, p. 250).

1042 Que miseria y que desorden es ver como se conducen tantos sacerdotes, acabada la Misa. . . No bien
llegados a la sacristia, los labios todavia teñidos con la sangre divina y rezada de cualquier modo cualquier
breve oración, sin devoción ni atención alguna, ponerse a charlar de cosas inutiles o de negocios
mundanos, o salen del templo y se van a pasear a Jesucristo por las calles, pues aun le llevan en el pecho
(SAN ALFONSO M. DE LIGORIO, Misa y Of icio atropellados,1. c. , p. 422).

1043 El amor a Cristo, que se ofrece por nosotros, nos impulsa a saber encontrar, acabada la Misa, unos
minutos para una acción de gracias personal, intima, que prolongue en el silencio del corazon esa otra
acción de gracias que es la Eucaristia. `,Como dirigirnos a El, como hablarle, como comportarse?

No se compone de normas rigidas la vida cristiana [. . . ]. Pienso, sin embargo, que en muchas ocasiones el
nervio de nuestro dialogo con Cristo, de la acción de gracias después de la Santa Misa, puede ser la
consideración de que el Señor es, para nosotros, Rey, Medico, Maestro, Amigo (J. EscRvA DE BALAGUER,
Es Cristo que pasa,92).

El culto y veneración debidos al Santisimo Sacramento

1044 Nadie puede dudar que todos los cristianos, segun la costumbre siempre en boga en la Iglesia
catolica, deben rendir, al venerar este santisimo sacramento, el culto de labia debido al verdadero Dios
[. . . ]. Creemos que en el esta presente aquel mismo Dios, de quien dice el Padre eterno al introducirlo en el
mundo: Y adórenle todos los angeles de Dios (He 1,6 Ps 96,7), a quien los Magos postrandose adoraron
(Mt 2,11), al que, segun testimonio de la Escritura, fue adorado en Galilea por los Apostoles (Mt 28,17)
(CONC. TRENTO, Ses. XI V, cap. 5).
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La reserva del Santisimo Sacramento

1045 La costumbre de guardar en el sagrario la santa eucaristia es tan antigua que era conocida hasta en el
siglo del Concilio de Nicea. Añadase que el llevar la eucaristia a los enfermos y, para este fin, conservarla
cuidadosamente en las iglesias, además de ser cosa muy puesta en razon, se encuentra en muchos
concilios como precepto y ha sido observado por la antiquisima costumbre de la Iglesia catolica (CONC.
TRENTO, Ses. XI V, cap. 6).

COMUNION DE LOS SANTOS

Citas de la Sagrada Escritura

Cuando estaba de camino, sucedio que, al acercarse a Damasco, se vio rodeado de una luz del cielo. Y al
caer a tierra, oy6 una voz que decia: Saulo, ¿por que me persigues? El contesto: ¿,Quien eres, Señor? Y El:
Yo soy Jesús, a quien tu persigues. Ac 9,3-5.

Porque así como, siendo el cuerpo uno, tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, con ser
muchos, son un cuerpo unico, así también es Cristo. Porque también todos nosotros hemos sido bautizados
en un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo, y todos, ya judios, ya gentiles, ya siervos, ya libres, hemos
bebido del mismo Espíritu. 1Co 12,12-13.

Los miembros son muchos, pero uno solo el cuerpo. Y no puede decir el ojo a la mano: No tengo necesidad
de ti. Ni tampoco la cabeza a los pies: No necesito de vosotros. 1Co 12,21.

Dc esta suerte, si padece un miembro, todos los miembros padecen con el; y si un miembro es honrado,
todos los otros a una se gozan. 1Co 12,26.

(Judas Macabeo) mando hacer una colecta en las filas, recogiendo hasta dos mil dracmas, que envio a
Jerusalen para ofrecer sacrificios por los pecados, obra digna y noble, inspirada en la esperanza de la
resurrección, pues si no hubiera esperado que los muertos resucitarian, superfluo y vano era orar por ellos.
Mas creia que a los muertos piadosamente les esta reservada una magnifica recompensa. 2M 12,43-45.

Obra santa y piadosa es orar por los muertos. Por eso hizo que fuesen expiados los muertos: para que
fuesen absueltos de sus pecados. 2M 12,46.

Comunicación de bienes y ayuda mutua

1046 Comunion de los Santos. ¿Como te lo diria?ó¿Ves lo que son las transfusiones de sangre para el
cuerpo? Pues así viene a ser la Comunion de los Santos para el alma (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 544).

1047 Venimos a ser como una comunidad civil, en la que cada uno contribuye con la cuota asignada,
aportando cada uno en la proporción de sus fuerzas, lo que podriamos llamar su cuota de sufrimientos. La
medida total de sufrimientos de todos los hombres no estera colmada hasta el fin del mundo (SAN
AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 61).

1048 De la misma manera que en un cuerpo natural la actividad de cada miembro repercute en beneficio de
todo el conjunto, así también ocurre con el cuerpo espiritual que es la Iglesia: como todos los fieles forman
un solo cuerpo, el bien producido por uno se comunica a los demás (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,1. c. ,
99).

1049 El sacerdote debe [. . . ] cuidar que los fieles comprendan bien la doctrina de la Comunion de los
Santos, la sientan y la vivan [. . . ] (Pio Xll, Exhortac. apostolica Menti Nostrae,23-1X-1950).

1050 A menudo es la intercesión de los santos lo que nos alcanza el perdon de nuestros pecados
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(CASIANO, Colaciones,20).

1051 Hijo: ¡que bien viviste la Comunion de los Santos, cuando me escribias: "ayer "senti" que pedia usted
por mi"! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 546).

1052 Hacemos oraciones comunes intensas por nosotros mismos. . . y por todos los demás que se hallan
en todas partes (SAN JUSTINO, Apología la,65).

1053 La necesidad nos obliga a rogar por nosotros mismos, y la caridad fraterna a pedir por los demás. Es
mas aceptable a Dios la oración recomendada por la caridad que la que es impulsada por la necesidad
(SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt l, p. 354).

Podemos ayudar a los demás con nuestro trabajo, oración y mortificacion

1054 Tendras mas facilidad para cumplir tu deber al pensar en la ayuda que te prestan tus hermanos y en la
que dejas de prestarles, si no eres fiel í(J. ESCRIVA DE BALAGUER, cAMINO n. 549).

1055 Todo lo bueno y santo que reemprende un individuo repercute en bien de todos, y la caridad es la que
hace que les aproveche, pues esta virtud no busca su propio provecho (Catecismo Romano,1, cap. 10, n.
23).

1056 [. . . ] quien vive en amor, participa de todo lo bueno que se lleva a cabo en el mundo entero; si bien
participan mas intensamente aquellos en favor de los que se aplica una obra buena de manera especial
(SANTO TOMAS, Sobre el Credo 1. c. , p. 104).

1057 Sin la oración de Esteban, la Iglesia no tendria a Pablo (SAN AGUSTIN, Sermón 382).

1058 Ahora Pablo se alegra con Esteban, goza con el de la gloria de Cristo, con el desborda de alegria, con
el reina. Alli donde entro primero Esteban, aplastado por las piedras de Pablo, entro luego Pablo, ayudado
por las oraciones de Esteban (SAN FULGENCIO DE RUSPE, Sermón 3).

1059 Acordemonos siempre unos de otros, con gran concordia y unidad de espiritu, encomendemonos
siempre mutuamente en la oración y prestemonos ayuda con mutua caridad cuando llegue el momento de la
tribulación y de la angustia (SAN CIPRIANO, Carta 60).

1060 Acordaos de mi en vuestras oraciones, para que logre alcanzar a Dios, y acordaos también de la
Iglesia de Siria, de la que no soy digno de llamarme miembro. Necesito de vuestras plegarias a Dios y de
vuestra caridad, para que la Iglesia de Siria sea refrigerada con el rocio divino, por medio de vuestra Iglesia
(SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Magnesios,10).

1061 Porque andan ya las cosas del servicio de Dios tan flacas, que es menester hacerse espaldas unos a
otros los que le sirven para ir adelante (SANTA TERESA, Vida,7,8).

1062 Somos un cuerpo bajo una cabeza, para que vosotros negocieis en vosotros y nosotros descansemos
en vosotros, porque si un miembro padece todos los demás sufren con el, y si un miembro es glorificado
todos se alegran (SAN AGUSTIN, A Eudoxio,48).

1063 Si tu oras por todos, también la oración de todos te aprovechara a ti, pues tu formas también parte del
todo. De esta manera obtendras una gran recompensa, pues la oración de cada miembro del pueblo se
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enriquecera con la oración de todos los demás miembros (SAN AMBROSIO, Trat. sobre Cain y Abel,1 y
ss. ).

No estamos solos

1064 Fijemonos en los soldados que prestan servicio bajo las ordenes de nuestros gobernantes: su
disciplina, su obediencia, su sometimiento en cumplir las ordenes que reciben. No todos son generales, ni
comandantes, ni centuriones, ni oficiales, ni todos tienen alguna graduación [. . . ]. Ni los grandes podrian
hacer nada sin los pequeños, ni los pequeños sin los grandes; la efectividad depende precisamente de la
conjunción de todos. Tomemos como ejemplo a nuestro cuerpo. La cabeza sin los pies no es nada, como
tampoco los pies sin la cabeza; los miembros mas pequeños de nuestro cuerpo son necesarios y titiles a la
totalidad del cuerpo; mas aun, todos ellos se coordinan entre si para el bien de todo el cuerpo. Procuremos,
pues, conservar la integridad de este cuerpo que formamos en Cristo Jesús, y que cada uno se ponga al
servicio de su prójimo segun la gracia que le ha sido asignada por donación de Dios (SAN CLEMENTE,
Carta a los Corintios,36,1, ss. ).

1065 Los que estan unidos por un amor santo, aunque no hayan recibido los mismos dones de la gracia,
gozan mutuamente de sus propios bienes; y lo que aman no les es nada extraño, pues cada uno encuentra
crecimiento y alegria en el progreso de los demás (SAN LEON MAGNO, Sermón 48).

1066 Vivid una particular Comunion de los Santos: y cada uno sentira, a la hora de la lucha interior, lo
mismo que a la hora del trabajo profesional, la alegria y la fuerza de no estar solo (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 545).

1067 Uno puede esperar para otro la vida eterna en cuanto que le esta unido por el amor (SANTO TOMAS,
Suma Teológica,2-2, q. 17, a. 3).

1068 Lo que hemos de pedir a Dios es que en este castillito que hay ya de buenos cristianos no se nos vaya
alguno de ellos con los contrarios, y que a los capitanes de este castillo o ciudad los haga muy aventajados
en el camino del Señor (SANTA TERESA, Camino de perfección,3,2).

La Comunion de los Santos la vivimos de modo especial en la Santa Misa

1069 Todos los cristianos, por la Comunion de los Santos, reciben las gracias de cada Misa, tanto si se
celebra ante miles de personas o si ayuda al sacerdote como unico asistente un niño, quizá distraido. En
cualquier caso, la tierra y el cielo se unen para entonar con los Angeles del Señor: Sanctus, Sanctus,
Sanctus [. . . ] (J. ESCRIVA DE BALAGUER,Es Cristo que pasa,89).

1070 Se cuenta que, no ha mucho tiempo, sucedio que cierto hombre fue hecho prisionero por sus
enemigos y conducido a un punto lejano de su patria. Y como estuviese alli mucho tiempo y su mujer no le
viera venir de la cautividad, le juzgo muerto y como tal ofrecia por el sacrificios todas las semanas. Y
cuantas veces su mujer ofrecia sacrificios por la absolución de su alma, otras tantas se le desataban las
cadenas de su cautiverio. Vuelto mas tarde a su pueblo, refirio con admiración a su mujer como las cadenas
que le sujetaban en su calabozo se desataban por si solas en determinados cias de cada semana.
Considerando su mujer los cias y horas en que esto sucediera, reconocio que quedaba libre cuando era
ofrecido por su alma el santo sacrificio, segun ella pudo recordar (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 3 7
sobre los Evang. ).

1071 Ofrecemos a Cristo inmolado por nuestros pecados deseando hacer propicia la clemencia divina a
favor de los vivos y los difuntos (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis Mistagogicas,5,9).

1072 Ofrecer el sacrificio por el descanso de los difuntos [. . . ] es una costumbre observada en el mundo
entero. Por esto creemos que se trata de una costumbre enseñada por los mismos Apostoles. En efecto, la
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Iglesia catolica la observa en todas partes; y si ella no creyera que se les perdonan los pecados a los fieles
difuntos, no harta limosnas por sus almas, ni ofrecerla por ellas el sacrificio a Dios (SAN ISIDORO DE
SEVILLA, Sobre los oficios eclesiasticos,1).

Merecer para los demás

1073 Si amas al Señor tu Dios, no solo puedes merecer para ti, sino también para los demás (SAN
AMBROSIO, en Catena Aurea, volt VI, p. 12).

1074 Si solo ruegas por ti, también tu seras el unico que suplica por ti (SAN AMBROSIO, Trat. sobre Cain y
Abel).

1075 Si sientes la Comunion de los Santosósi la vivesó, seras gustosamente hombre penitente. Y
entenderas que la penitencia es "gaudium, etsi laboriosum"óalegria, aunque trabajosa: y te sentiras "aliado"
de todas las almas penitentes que han sido, son y seran (J. ESCRRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 548).

1076 [. . . ] todo lo de uno redunda en beneficio de los otros por el amor. Este es el que da cohesión a la
Iglesia y hace comunes todos los bienes (SANTO TOMAs, Sobre la caridad,1. c. , p. 219).

1077 Clemente pone en boca del Apostol San Juan estas palabras: "Tengo que dar cuenta de ti a Cristo. Si
fuese necesario afrontare la muerte por ti, como el Señor ha muerto por nosotros" (CLEMENTE DE
ALEJANDR;A, Sermón 42, sobre cquien podra salvarse. ).

Comunion de bienes con los bienaventurados

1078 [. . . ] algunos entre los discípulos (de Cristo) peregrinan en la tierra, otros, ya difuntos, se purifican,
mientras otros son glorificados contemplando claramente al mismo Dios, Uno y Trino, tal cual es; todos,
aunque en grado y forma distintos, estamos unidos en fraterna caridad y cantamos el mismo himno de gloria
a nuestro Dios [. . . ]. Asi que la union de los peregrinos con los que durmieron en la paz de Cristo, de
ninguna manera se interrumpe, antes bien, segun la constante fe de la Iglesia, se fortalece con la
comunicación de los bienes espirituales [. . . ]. La Iglesia de los peregrinos desde los primeros tiempos del
cristianismo tuvo perfecto conocimiento de esta comunion de todo el cuerpo mistico de Jesucristo y así
conservo con gran piedad el recuerdo de los difuntos y ofrecio sufragios por ellos, porque santo y saludable
es el pensamiento de orar por los difuntos para que queden libres de sus pecados (2M 12,46)(CONC. VAT.
II, Const. Lumen gentium,4950).

1079 (El Concilio de Trento mandaba a los pastores) que instruyan diligentemente a los fieles en primer
lugar acerca de la intercesión de los santos, su invocación [. . . ], enseñandoles que los Santos que reinan
juntamente con Cristo ofrecen sus oraciones a Dios en favor de los hombres; que es bueno y provechoso
invocarlos con nuestras suplicas y recurrir a sus oraciones, ayuda y auxilio para impetrar beneficios de Dios
[. . . ] (CONC. TRENTO, Ses. XXV, Dz-Sch 1821).

1080 Para alivio de esas penas les aprovechan los sufragios de los fieles vivos, a saber, los sacrificios de
las misas, las oraciones y limosnas, y otros oficios de piedad que, segun las instituciones de la Iglesia, unos
fieles acostumbran en favor de otros (Profesión de Miguel Paleologo, Dz 856).

1081 (El Concilio propone a los ortodoxos la siguiente profesión de fe para su vuelta a la Iglesia Catolica:)
Creemos [. . . ] que quienes verdaderamente arrepentidos murieron en caridad antes de haber satisfecho
con frutos dignos de penitencia por los pecados de comisión y omisión, sus almas son purificadas después
de la muerte con penas purgatorias [. . . ] y para aliviar estas penas les aprovechan los sufragios de los
fieles vivos, es decir, el sacrificio de la Misa, las oraciones, limosnas y otras obras de piedad que segun las
leyes de la Iglesia han acostumbrado hacer unos fieles por otros (CONC. II DE LYON, Dz Sch. 856).
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Comunion de los Santos y unidad

1082 Si tanta fuerza tiene la oración de cada uno en particular,¿cuanto mas la que se hace presidida por el
obispo y en union con toda la Iglesia? (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Efesios,2).

1083 Somos todos una sola cosa en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; una sola cosa por la identidad de
condición, por la asimilación que obra el amor, por la comunion de la carne sagrada de Cristo y por la
participación de un unicoCONCIENCIA

Citas de la Sagrada Escritura

Todo hombre descubre en su corazon una luz que le indica el camino del bien: Rm 2,14-15; Jn 1,9.

Enseña lo que hay que hacer o evitar: Rm 13,5;1Co 8,10; 10,25; 1P 2,19.

Aprueba las cosas buenas y reprueba las malas: Rm 12,15; /Tm 1,19; He 10,22; 1P 3,16.

Tener en cuenta el grado de formación de la conciencia de los demás: Rm 14,1-23;1Co 8,7-12; 10,28-29.

Regla de nuestros actos: Rm 2,15; 2 C`or I,12; Ac 24,16; 1Tm 1,19; Rm 13,5.

-Y con esto muestran que los preceptos del ley están escritos en sus corazones, siendo testigo su
conciencia y las sentencias con que entre si unos y otros se acusan o se excusan. Rm 2,15.

Dichoso el varon que no peca con su boca y no siente el remordimiento del pecado. Si 14,1.

La lampara del cuerpo es el ojo. Si, pues, tu ojo estuviere sano, todo tu cuerpo estera iluminado; pero si tu
ojo estuviere enfermo, todo tu cuerpo estera en tinieblas. Mt 6,23.

¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que de la luz hacen tinieblas y de las tinieblas luz, y lo
amargo por dulce y lo dulce por amargo! ¡Ay de los que son sabios a sus ojos y son prudentes delante de si
mismos! Is 5,20-21.

Bienaventurados quienes pueden decir con verdad "Nuestra gloria es el testimonio de nuestra conciencia".
2Co 1,12.

Si dijeremos que no tenemos pecado, nosotros mismos nos engahamos, y no hay verdad en nosotros. Pero
si confesamos nuestros pecados, fiel y justo es el por perdonarnos y lavarnos de toda iniquidad. Si
dijeremos que no hemos pecado, le hacemos a el mentiroso y su palabra no esta en nosotros. 1Jn 1,8-10.

Luz del alma

1088 Entre las costumbres de una sociedad secularizada y las exigencias del Evangelio, media un profundo
abismo. Hay muchos que querrian participar en la vida eclesial, pero ya no encuentran ninguna relación
entre su propio mundo y los principios cristianos. Se cree que la Iglesia, solo por rigidez mantiene sus
normas, y que ello choca contra la misericordia que nos ensefSa Jesús en el Evangelio. Las duras
exigencias de Jesús, su palabra: Vete y no peques mas (Jn 8,11), son pasadas por alto. A menudo se habla
de recursos a la conciencia personal, olvidando, sin embargo, que esta conciencia es como el ojo, que no
posee por si mismo la luz, sino solamente cuando mira hacia su autentica fuente (. IUAN PABLO II, A la
Conferencia Episcopal Alemana,17-XI-1980).

1089 Puedo ver gracias a la luz del sol, pero si cierro los ojos, no veo: esto no es por culpa del sol, sino por
culpa mia, porque al cerrar los ojos impido que me llegue la luz solar (SANTO TOMAS, Coment. Evang. S.
Juan,10,26).

1090 Reconoce que tu no eres luz para ti: a lo mucho eres ojo, no eres luz. ¿,Que aprovecha el ojo abierto y
sano si falta luz? Di, pues, y clama lo que esta escrito: Tu, Seilor, iluminaras mi lampara (SAN AGUSTIN,
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Sermón 263).

1091 La luz para nosotros es la conciencia, que se muestra oscura o iluminada segun la cantidad de luz. Si
se descuida la oración, que alimenta la luz, la conciencia bien pronto se queda a oscuras (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, p. 102).

"El nucleo mas secreto y el santuario mas intimo del hombre"

1092 La conciencia es como el nucleo mas intimo y secreto del hombre. Es en ella donde se refugia con sus
facultades espirituales, en soledad absoluta: solo consigo mismo, o, mejor, solo con Diosóde cuya voz es un
eco la concienciaóy consigo mismo. Alli se determina el por el bien o por el mal; alli escoge el entre el
camino de la victoria y el de la derrota. Aunque lo quisiera alguna vez, el hombre no lograrla quitarsela de
encima; con ella, ora apruebe o desapruebe, recorrera todo el camino de la vida, y con ella también, como
verdadero e incorruptible testigo, se presentara ante el juicio de Dios (Pio Xll, Aloc. 23-111-1952).

1093 La presencia y el respeto de los hombres no le movera a ser mas honesto, ni disminuira en nada su
virtud la soledad. Siempre y dondequiera, lleva consigo el arbitro supremo de sus actos y de sus
pensamientos: su conciencia. Y todo su empeflo consiste en complacer a Aquel a quien sabe que no se
puede eludir ni defraudar (CASIANO, Colaciones,11).

1094 Es la conciencia el nucleo mas secreto y un santuario del hombre, en el que este esta a solas con
Dios, y cuya voz resuena en lo mas intimo. La conciencia da a conocer de modo maravilloso esa ley, cuyo
cumplimiento consiste en el amor de Dios y del prójimo (CONC. VAT. II, Const. Gaudium et spes,16).

Formación de la conciencia

1095 Los fieles, en la formación de su conciencia, deben prestar una atención diligente a la doctrina sagrada
y cierta de la Iglesia [. . . ]. El discípulo tiene para con Cristo Maestro la obligación grave de conocer [. . . ]
cada dia mejor la verdad que de El ha recibido, de anunciarla con fidelidad y de difundirla con firmeza
(CONC. VAT. Il, Decl. Dignitatis humanae,14).

1096 Hay que considerar no solo la acción en si misma, sino la intención del alma y el fin con que se hace
esa acción (CA SIANO, Colaciones,16).

1097 El hombre, dotado de razón y de voluntad libre y, por tanto, enaltecido con una responsabilidad
personal, tiene obligación moral de buscar la verdad [. . . ], adherirse a la verdad conocida y ordenar toda su
vida segun las exigencias de la verdad (CONC. VAT. Il, Decl. Dignitatis humanae,2).

1098 Formar la conciencia cristiana de un adolescente o de un joven consiste ante todo en iluminar su
mente acerca de la voluntad de Cristo, de su ley, de su camino, y además en obrar sobre su animo, en
cuanto esto puede hacerse desde fuera, a fin de inducirle a la libre y constante ejecución de la divina
voluntad (Pío Xll, Aloc. 23-III-1952).

La voluntad de Dios es la norma a la que se debe ajustar la conciencia

1099 La infidelidad nace de la soberbia, por la cual el hombre no somete el entendimiento a las reglas de la
fe y a las enseiianzas de los Padres (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 10, a. 1).

1100 ¿Quienes son los rectos de corazon? Los que quieren lo que Dios quiere [. . . ]. No quieras torcer la
voluntad de Dios para acomodarla a la tuya, corrige en cambio tu voluntad para acomodarla a la voluntad de
Dios (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 93).
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1101 [. . . ] la norma de la decisión ultima y personal para una acción moral esta tomada de la palabra y de
la voluntad de Cristo. El es, en efecto, el camino, la verdad y la vida, no solo para todos los hombres
tomados en su conjunto, sino para cada uno: lo es para el hombre adulto, lo es para el niflo y para el joven
(Pío Xll, Aloc. 23-111-1952).

1102 jOh, Señor!, que todo el daño nos viene de no tener pues tos los ojos en Vos, que si no mirasemos a
otra cosa sino al camino, presto llegariamos; mas damos mil caldas y tropiezos y erramos el camino por no
poner los ojos en el verdadero camino. No parece sino que nunca se anduvo, segun se nos hace nuevo
(SANTA TERESA, Camino de perfeción,16,11).

Claridad de conciencia y Confesion

1103 Quien cuida la limpieza de las cosas de dentro, esto es de la conciencia, suele ser también cuidadoso
de lo externo (ORIGENES, en Catena Aurea, volt III, p. 127).

1104 Ya sabeis que la primera piedra ha de ser la buena conciencia, y con todas vuestras fuerzas libraros
aun de pecados veniales y seguir lo mas perfecto (SANTA TERESA, Camino deperfeción,5,3).

1105 Si vuestra conciencia os reprueba por alguna falta óaunque no os parezca graveó, si dudais, acudid al
Sacramento de la Penitencia. Id al sacerdote que os atiende, al que sabe exigir de vosotros fe recia, finura
de alma, verdadera fortaleza cristiana. En la Iglesia existe la mas plena libertad para confesarse con
cualquier sacerdote, que tenga las legitimas licencias; pero un cristiano de vida clara acudiraó¡Libremente!
óa aquel que conoce como buen pastor, que puede ayudarle a levantar la vista, para volver a ver en lo alto
la estrella del Señor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,34).

1106 Quien tiene su ojo malo [. . . ] tiene su cuerpo en tinieblas. No resiste a la carne cuando desea las
cosas malas, porque no tiene esperanza en el cielo, que es la que nos concede el valor para resistir a las
malas pasiones (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1p 388).

La sinceridad, necesaria para actuar con conciencia recta

1107 El pecado se dignifica con nombres elegantes: a la avaricia se le designa como el propio cuidado de la
familia o de la industria; al orgullo se le llama independencia; a la ambición, grandeza de espiritu; al
resentimiento, amor propio y sentido del honor, y así sucesivamente (CARD. J. H. NEWMAN. Sermón del
Dom. I de Cuaresma: Entrega a Dios).

1108 jOh, Verdad!, tu presides en todas partes a todos los que te consultan y a un tiempo respondes a todos
los que te consultan, aunque sean cosas diversas. Claramente tu respondes, pero no todos oyen
claramente. Todos te consultan sobre lo que quieren. Optimo ministro tuyo es el que atiende tanto a oir de ti
lo que el quisiera, cuanto a querer aquello que de ti oyere (SAN AGUSTIN, Confesiones,10,26,37).

1109 Condena, pues, tu mismo aquello en lo que pecaste, y esta confesión te obtendra el perdon ante el
Señor, pues quien condena aquello en lo que falto, con mas dificultad volvera a cometerlo; haz que tu
conciencia este siempre despierta y sea como tu acusador domestico, y así no tendras quien te acuse ante
el tribunal de Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. 6 sobre el tentador).

Malas obras y deformación de la conciencia

1110 Llegan a negar los santos mandamientos, porque los han transgredido; "suavizan" la perversidad del
pecado, porque ellos pecaron (CARD. J. H. NEWMAN, Sermón del Dom. Vlll después de Pentecostes).
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1111 Aquellos que cubren los ojos de su corazon con el velo de los vicios, segun la palabra del Salvador
viendo no ven, y entendiendo no entienden ni comprenden (Mt 13,13), y son incapaces de apreciar en lo
intimo de su conciencia los pecados graves (CASIANO, Colaciones,23).

Delicadeza y respeto hacia la conciencia de los demás

1112 La conciencia es, por lo tanto, para expresarlo con una imagen tan antigua como exacta, un santuario,
en cuyo umbral todos deben detenerse; todos, hasta el padre y la madre, cuando se trata de un nitro. Solo
el sacerdote entra alli como medico de almas y como ministro del Sacramento de la penitencia; no por ello
deja la conciencia de ser un celoso santuario, cuyo secreto Dios mismo quiere que sea conservado con el
sello del mas sacro silencio (Pio Xll, Aloc. 23-3-1952).

Necesidad de consejo para formar la conciencia

1113 Uno comprende enseguida la culpa de otro, pero con dificultad se da cuenta de la suya; un hombre es
imparcial en causa ajena pero se perturba en la propia (SAN JUAN CRI SOSTOMO, en Catena Aurea, volt
111, p. 132).

1114 Toda la astucia del demonio no prevalecera contra quien no encubra por falsa verguenza los
pensamientos que nacen en su corazon, sino que se abandona sin mas a la sabiduria de los mayores, para
saber si los debe admitir o rechazar (CASIANO, Colaciones,2).

CONFESION

Citas de la Sagrada Escritura

Como mi Padre me envió, así os envío yo a vosotros [. . . ]. Recibid el Espíritu Santo: Quedan perdonados
los pecados a aquellos a quienes los perdonareis y quedan retenidos a quienes se los retuviereis. Jn 20,21-
23.

Os empeño mi palabra, que todo lo que atareis sobre la tierra será eso mismo atado en el cielo; y todo lo
que desatareis sobre la tierra será eso mismo desatado en el cielo. Mt 18,18.

Si dijeremos que no tenemos pecado, nosotros mismos nos engañamos [. . . ], pero si confesamos nuestros
pecados, fiel y justo es El para perdonarnoslos y lavarnos de cada iniquidad. 1Jn 1,8-9.

Hijos mios, estas cosas os escribo para que no pequeis; mas si alguno pecare tenemos por abogado para
con el Padre a Jesucristo, que es la victima de propiciación por nuestros pecados, y no solo por los nuestros
sino por los de todo el mundo. 1Jn 2,1-2.

No son los justos, sino los pecadores a los que he venido yo a llamar a penitencia. Lc 5,32.

¿No reparas que la bondad de Dios te esta llamando a la penitencia? Rm 2,4.

El Señor espera con paciencia por amor de vosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos se
conviertan a penitencia. 2P 3,9.

Acuerdate de donde has decaido, y arrepientete [. . . ] porque si no voy a ti, y removere tu candelero de su
sitio, si no hicieres penitencia. Ap 2,5.
SELEECION DE TEXTOS

Institucion

1115 Nuestro Salvador Jesucristo instituyo en su Iglesia el sacramento de la Penitencia al dar a los
apostoles y a sus sucesores el poder de perdonar los pecados; así, los fieles que caen en el pecado
después del bautismo, renovada la gracia, se reconcilien con Dios. La Iglesia, en efecto, posee el agua y las
lagrimas, es decir, el agua del bautismo y las lagrimas de la penitencia (SAN AMBROSIO, Epistola 41).
(Ordo Poenitiae, n. 2).
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Ante el tribunal de la misericordia divina

1116 Si se pierde la sensibilidad para las cosas de Dios, dificilmente se entendera el Sacramento de la
Penitencia. La confesión sacramental no es un dialogo humano, sino un coloquio divino; es un tribunal, de
segura y divina justicia y, sobre todo, de misericordia, con un juez amoroso que no desea la muerte del
pecador, sino que se convierta y viva (Ez 33,1 1) (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo gue pasa,78).

1117 El que antes de la culpa nos prohibio pecar, una vez aquella cometida, no cesa de esperarnos para
concedernos su perdon. Ved que nos llama el mismo a quien despreciamos. Nos separamos de El, mas El
no se separa de nosotros (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 34 sobre los Evang. )

1118 Consideremos cuan grandes son las entrañas de su misericordia, que no solo nos perdona nuestras
culpas, sino que promete el reino celestial a los que se arrepienten después de ellas (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 19 sobre los Evang. ).

1119 Ni la cantidad ni la calidad de los males que hemos cometido nos hagan vacilar en la certeza de la
esperanza. Aumenta mucho nuestra confianza el hecho del buen ladron, el cual no era bueno por donde era
ladron, pues era ladron por crueldad y bueno por su confesion. Pensad bien cuan inconmensurables son en
Dios las entrafias de misericordia. Este ladron, que habla sido preso en el camino con sus manos
manchadas en sangre, fue colgado en el patibulo de la cruz; el confeso, fue sanado y merecio oir: Hoy
estaras conmigo en el Paraiso. ¿,Quién podrá explicar debidamente la bondad de Dios? En vez de recibir la
pena debida por nuestros crimenes, recibimos los premios prometidos a la virtud. El Señor ha permitido que
sus elegidos incurran en algunas faltas, para dar esperanza de perdon a otros que yacen agobiados bajo el
peso de sus culpas, si acuden a Dios con todo su corazon, y además les abre el camino de la piedad por
medio de los lamentos de la penitencia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang. ).

1120 ¡ Mire que entrañas de misericordia tiene la justicia de Dios!óPorque en los juicios humanos, se castiga
al que confiesa su culpa: y, en el divino, se perdona. ¡Bendito sea el santo Sacramento de la Penitencia! (J.
EscRvA DE BALAGUER, Camino, n. 309).

1121 Entre los hombres el castigo sigue a la confesión, mientras que ante Dios a la confesión sigue la
salvación (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt VI, p. 506).

Cada confesión, una nueva conversion

1122 El discípulo de Cristo que, después del pecado, movido por el Espíritu Santo, acude al sacramento de
la Penitencia, ante todo debe convertirse de todo corazon a Dios. Esta intima conversión del corazon, que
incluye la contrición del pecado y el proposito de una vida nueva, se expresa por la confesión hecha a la
Iglesia, por la adecuada satisfacción y por el cambio de vida. Dios concede la remisión de los pecados por
medio de la Iglesia, a traves del ministerio de los sacerdotes (Orco Poenitentiae, n. 6).

1123 De esta contrición del corazon depende la verdad de la penitencia. Asi pues, la conversión debe
penetrar en lo mas intimo del hombre para que le ilumine cada dia mas plenamente y lo vaya conformando
cada vez mas a Cristo (Orco Poenitentiae, n. 6).

Cada vez que el cristiano se confiesa se le aplican los meritos de Cristo

1124 Como Dios, rico en misericordia (Ep 2,4), sabe de que hemos sido formados (Sal 102,14), procuro
también un remedio de vida a aquellos que se entregaron a la esclavitud del pecado y al poder del demonio.
Por el sacramento de la penitencia, el beneficio de la muerte de Cristo es aplicado a los que han caldo
después del bautismo (CONC. TRENTO, Ses. XIV, cap. 1).
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1125 El sacramento de la penitencia [. . . ] (es) el sacramento de la resurrección de las almas muertas, el


sacramento de las almas revividas, el sacramento de la vida, de la paz, de la alegria (PABLO VI, Aloc. 23-III-
1977).

La confesión de las culpas

1126 La confesión de las culpas, que nace del verdadero conocimiento de si mismo ante Dios y de la
contrición de los propios pecados, es parte del sacramento de la Penitencia. Este examen interior del propio
corazon y la acusación externa debe hacerse a la luz de la misericordia divina. La confesión, por parte del
penitente, exige la voluntad de abrir su corazon al ministro de Dios; y por parte del ministro, un juicio
espiritual mediante el cual, como representante de Cristo y en virtud del poder de las llaves, pronuncia la
sentencia de absolución o retención de los pecados (Cfr. CONC. DE TRENTO, Ses. , XIV, cap. 5) (Orco
Poenitentiae, n. 6).

Sinceridad plena

1127 Si no declaras la magnitud de la culpa, no conoceras la grandeza del perdon (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. sobre Lazaro,4).

1128 No bastan [. . . ] los analisis sociologicos para traer la justicia y la paz. La ralz del mal esti en el interio
del hombre. Por esto, el remedio parte también del corazon. Yóme complace repetirloóla puerta de nuestro
corazon solo puede ser abierta por la Palabra grande y definitiva del amor de Cristo por nosotros, que es su
muerte en la cruz. Aquí es donde el Señor nos quiere conducir: dentro de nosotros. Todo este tiempo que
precede a la Pascua es una invitación constante a la conversión del corazon. Esta es la verdadera
sabiduria: "la plenitud de la sabiduria es temer al Sefior" (Si 1,15).

Queridisimos, tened, pues, la valentia del arrepentimiento; y tened también la valentia de alcanzar la gracia
de Dios por la Confesión sacramental. ¡ Esto os hara libres! Os dara la fuerza que necesitais para las
empresas que os esperan, en la sociedad y en la Iglesia, al servicio de los hombres (JUAN PABLO II,
Discurso a UNIV, I l-IV-1979).

1129 ¿Que es la confesión de los pecados, sino cierta abertura de las propias llagas? (SAN GREGORIO
MAGNO, en Catena Aurea, volt VI, p. 259).

1130 (Algunos van con los pecados disimulandolos y como) coloreando porque no parezcan tan malos, lo
cual mas es irse a excusar que a acusar (SAN JUAN DE LA CRUZ, Noche Oscura, I,2,4).

1131 La sinceridad en el momento de la confesión es la sinceridad ante Dios mismo; la actitud del que no es
sincero es como la de quien, "acudiendo a la consulta del medico para ser curado, perdiera el juicio y la
conciencia de a que ha ido, y mostrase los miembros sanos y ocultase los enfermos [. . . ]. Dios es quien
debe vendar las heridas, no tu, porque si tu, por vergiienza, quieres ocultarlas con vendajes, no te curara el
medico. Has de dejar que sea el medico quien te cure y vende las heridas, porque el las cubre con
medicamentos. Mientras que con el vendaje del rbedico las llagas se curan, con el vendaje del enfermo se
ocultan. ¿Y a quien las ocultas? A quien conoce todas las cosas (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo
31).

1132 Todo pecador, mientras oculta en su conciencia sus cul- pas, se esconde y encubre en un interior; pero
el muerto sale fuera, cuando el pecador confiesa espontaneamente sus maldades. A Lazaro se le dijo: "Sal
fuera", que es lo mismo que si a cualquiera que esta muerto en la culpa se le dijera: ¿Por que escondes el
resto de tu culpa dentro de tu conciencia? Ya es tiempo de que salgas fuera por medio de la confesión, tu
que te escondes en tu interior por medio de la negacion. Salga fuera el muerto, esto es, confiese su culpa el
pecador. Los discípulos desataron al que salia del sepulcro, para que los pastores de la Iglesia perdonen la
pena que mereci6 el que no se avergonzo de confesar lo que hizo (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 26
sobre los Evang. ).
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1133 Aprended a pensar, a hablar y a actuar segun los principios de la sencillez y de la claridad evangelice:
Si, si; no, no. Aprended a llamar blanco a lo blanco, y negro a lo negro; mal al mal, y bien al bien. Aprended
a llamar pecado al pecado, y no lo llameis liberación y progreso, aun cuando toda la moda y la propaganda
fuesen contrarias a ello. Mediante esta sencillez y claridad se constituye la unidad del Reino de Dios, y esta
unidad es, al mismo tiempo, una madura unidad interior de cada hombre, es el fundamento de la unidad de
los esposos y de las familias, es la fuerza de las sociedades: de las sociedades que acaso sienten ya, y
cada vez mas, como se trata de destruirlas y descomponerlas desde dentro, llamando mal al bien y pecado
a la manifestación del progreso y de la liberación (JUAN PABLO II, Hom. a los universitarios, Roma,26-lII-
1981).

La absolucion

1134 Al pecador que manifiesta su conversión al ministro de la Iglesia en la confesión sacramental, Dios le
concede su perdon por medio del signo de la absolueion y así el saeramento de la Peniteneia alcanza su
plenitud. En efecto, de acuerdo eon el plan de Dios, segun el eual la humanidad y la bondad del Salvador se
han hecho visibles al hombre, Dios quiere salvarnos y restaurar su alianza con nosotros por medio de
signos visibles (Ordo Poenitentiae, n. 6).

La satisfaccion

1135 La verdadera conversión se realiza con la satisfacción por los pecados, el cambio de vida y la
reparación de 1os daños. El objeto y cuantia de la satisfacción debe acomodarse a cada penitente, para que
así cada uno repare el orden que destruyo y sea curado con una medicina opuesta a la enfermedad que le
afligio. Conviene, pues, que la pena impuesta sea realmente remedio del pecado cometido y, de algun
modo, renueve la vida. Asi el penitente, olvidandose de lo que queda atras (Ph 3,13), se injerta de nuevo en
el misterio de la salvación y se encamina de nuevo hacia los bienes futuros (Ordo Poenitentiae n. 6).

Efectos de este sacramento

1136 De la misma manera que las heridas del pecado son diversas y variadas, tanto en la vida de cada uno
de los fieles como de la comunidad, así también es diverso el remedio que nos aporta la penitencia. A
aquellos que por el pecado grave se separaron de la comunion con el amor de Dios, el sacramento de la
Penitencia les devuelve la vida que perdieron. A quienes caen en pecados veniales, experimentando
cotidianamente su debilidad, la repetida celebraci6n de la penitencia les restaura las fuerzas, para que
puedan alcanzar la plena libertad de los hijos de Dios (Ordo Poenitentiae n. 7).

1137 Quienes se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdon de la


ofensa hecha a El y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que hirieron pecando, y que colabora
a su conversión con la caridad, con el ejemplo y las oraciones (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium, LG
11).

1138 En lo que afane a la virtud y eficacia de este sacramento, su realidad y su efecto son la reconciliación
con Dios que, en las personas piadosas que lo reciben con devoción, a menudo va seguida de la paz y
serenidad de la conciencia junto con una fuerte consolación espiritual (CONC. TRENTO, Ses. XIV, cap. 3).

1139 Los que se acercan al sacramento de la penitencia, reciben alli de la misericordia de Dios el perdon de
la ofensa que le han hecho, y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia herida por su pecado [. . . ]. Es
en la Iglesia, finalmente, donde la pequena obra penitencial, impuesta a cada penitente en el sacramento,
participa de una manera especial de la expiación infinita de Cristo. Por otra parte, por una disposición
general de la Iglesia, el penitente puede unir intimamente a la satisfacción sacramental todo lo que hace,
sufre y soporta en la vida (PABLO Vl, Const. Apost. Poenitemini).

1140 Si te alejas de El por cualquier motivo, reacciona con la humildad de comenzar y recomenzar; de hacer
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de hijo prodigo todas las jornadas, incluso repetidamente en las veinticuatro horas del dia; de ajustar tu
corazon contrito en la Confesión, verdadero milagro del Amor de Dios. En este Sacramento maravilloso, el
Señor limpia tu alma y te inunda de alegria y de fuerza para no desmayar en tu pelea, y para retornar sin
cansancio a Dios, aun cuando todo te parezca oscuro (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,214).

1141 En la vida del espiritu se enferma por el pecado, y es necesaria también una medicina para recobrar la
salud. Este remedio es la gracia que se recibe en el sacramento de la penitencia (SANTO TOMAS, Sobre el
Credo,10,1. c. , p. 101).

1142 [. . . ] esta confesión te obtendra el perdon ante el Señor, pues quien condena aquello en lo que falto,
con mas dificultad volvera a cometerlo; haz que tu conciencia este siempre despierta y sea como tu
acusador domestico, y así no tendras quien te acuse ante el tribunal de Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. 6, sobre el tentador).

1143 La penitencia borra el pecado y la sabiduria lo evita (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea volt Vl, p. 40).

1144 Escuela de sabiduria moral, la confesión educa la mente para discernir el bien del mal; palestra de
energia espiritual, entrena la voluntad para la coherencia, la virtud positiva, el deber dificil; dialogo con la
perfección cristiana, ayuda a descubrir la propia vocación y a corroborar los propositos de fidelidad y
progreso para la propia santificación y la de los demás (PABLO VI, Aloc. 23-lII-1977).

"El acto mas sublime de humildad"

1145 La frecuencia en la Confesión y en la Comunion te proporcionara la ayuda mas eficaz para perseverar
en la practica de la humildad (J. PECCIóLeon XIIIó, Practica de la humildad,58).

1146 La Confesión, por la que revelamos a uno que es semejante a nosotros las miserias mas secretas y
vergonzosas de nuestra alma, es el acto mas sublime de humildad que Jesucristo ha mandado a sus
discípulos (J. PECC!óLeon XIIIó, Practica de la humildad,58).

Cualidades de una buena confesion

1147 El Sacramento de la penitencia confiere la graciaóo la aumenta, cuando se recibe en estado de


graciaóex opere operato, con eficacia de suyo infalible y sin termino. Sin embargo, en cada Confesión
concreta, el efecto de este Sacramento esta en proporción con las disposiciones del que lo recibe; como el
sol que, siendo siempre el mismo, calienta mas unas cosas que otras. Y si se pone un obstaculo por medio
puede dejar de calentar por completo. Los antiguos autores espirituales solian enumerar dieciseis
cualidades de la buena Confesión: sencilla, humilde, pura, fiel, frecuente, clara, discreta, voluntaria, sin
jactancia, integra, secreta, con dolor, pronta, fuerte, acusadora y dispuesta a obedecer (cfr. SANTO TOMAS,
Suma Teológica, Supl. , q. 9, a. 4).

1148 (En cuanto a los pecados es necesario tener) dolor al considerarlos, humildad al confesarlos,
intransigencia al satisfacer por ellos: de esta manera se expia la pena eterna (SANTO TOMAS, Sobre el
Credo,7, l. c. , p. 87).

1149 Quien se confiese con frecuencia no se contentara con una confesión simplemente valida, sino que
aspirara a una confesión buena que ayude al alma eficazmente en su aspiración hacia Dios. Para que la
confesión frecuente logre este fin, es menester tomar con toda seriedad este principio: Sin arrepentimiento
no hay perdon de los pecados. De a-tui nace esta norma fundamental para el que se confiesa con
frecuencia: No confesar ningun pecado venial del que uno no se haya arrepentido seria y sinceramente. Hay
un arrepentimiento general. Es el dolor y la detestación de los pecados cometidos en toda la vida pasada.
Ese arrepentimiento general es para la confesión frecuente de una importancia excepcional (B. BAUR, La
confesionfrecuente, p. 37-38).
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Nunca falta materia de confesion

1150 Nunca falta que perdonar; somos hombres. Hable algo mas de la cuenta, dije algo que no debia, rei
con exceso, bebi demásiado, comi sin moderación, oi de buen grado lo que no me estaba bien oir, vi con
gusto lo que no era bueno ver, pense con deleite lo que no debi pensar. . . (SAN AGUSTIN, Sermón 57).

Cualidades de un buen confesor

1151 Aquellas palabras que el Señor dijo a Jeremias: Ecce constitui te super gentes. . . ut evellas. . . et
dissipes et aedifices et plantes (Jr 1,10), las esta repitiendo a todos los confesores; los cuales no solo deben
arrancar los vicios del alma, sino también plantar virtudes (SAN ALFONSO M. " DE LIGORIO, La practica
del confesor,99).

1152 Para que el confesor pueda cumplir su ministerio con rectitud y fidelidad, aprenda a conocer las
enfermedades de las almas y a aportarles los remedios adecuados; procure ejercitar sabiamente la función
de juez y, por medio de un estudio asiduo, bajo la guia del Magisterio de la Iglesia y, sobre todo, por medio
de la oración, adquiera aquella ciencia y prudencia necesarias para este ministerio. El discernimiento del
espiritu es, ciertamente, un conocimiento intimo de la acción de Dios en el corazon de los hombres, un don
del Espíritu Santo y un fruto de la caridad (Cfr. Ph 1,9-10) (Ordo Poenitentiae, n. lO).

1153 El buen pastor conoce a sus ovejas, sus exigencias, sus necesidades. Les ayuda a desenredarse del
pecado, a vencer los obstaculos y las dificultades que encuentran. A diferencia del mercenario, el va en
busca de. ellas, les ayuda a llevar su peso y sabe animarlas siempre. Cura sus heridas con la gracia, sobre
todo a traves del Sacramento de la reconciliación (JUAN PABLO II, Audiencia general,16-V-1979).

1154 [. . . ] pienso de un modo especial en el Sacramento de la Penitencia o de la reconciliación, que posee


una importancia capital para el camino de la conversión del pueblo de Dios. Sois educadores de la fe,
formadores de las conciencias, guias de las almas, para permitir a cada cristiano desarrollar su vocación
personal segun el Evangelio [. . . ] (JUAN PABLO II. Aloc. al clero en Notre-Dame, Paris,30-V-1980).

1155 El corazon del sacerdote ha de ser universal, abierto a todos, generoso, en una oblatividad continuaóel
sacerdote ha de estar en un servicio permanenteósin acepción de personas [. . . ] (A. DEL PORTILLO,
Escritos sobre el sacerdocio, p. 128).

1156 Y de tal modo ordeno los remedios de la divina bondad, que sin las oraciones de los sacerdotes no es
posible obtener el perdon de Dios. Y así [. . . ] dio a quienes estan puestos al frente de la Iglesia la potestad
de administrar la acción de la penitencia a quienes confiesan y de admitirlos [. . . ] a la comunion de los
sacramentos por la puerta de la reconciliación (SAN LEON MAGNO, Epist. Sollicitudines quidem, ll).

La limpieza de alma

1157 Escuchad de donde fuisteis llamados: de un cruce de caminos. <,Y que erais entonces? Cojos y
mutilados del alma, que es mucho peor que serlo del cuerpo. No abuseis de la bondad de quien os ha
invitado y nadie venga con el vestido sucio. Hay que cuidar con toda diligencia el vestido del alma (SAN
JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,69).

1158 Lo que ha de llenarse ha de empezar por estar vacio. Si has de llenarte del bien, comienza por echar
fuera el mal. Imagina que Dios te quiere hacer rebosar de miel: si estas lleno de vinagre, ¿,donde va a
depositar la miel? Primero hay que vaciar lo que contenia el recipiente: hay que limpiar el mismo vaso; hay
que limpiarlo aunque sea con esfuerzo, a fuerza de frotarlo, para que sea capaz de recibir esta realidad
misteriosa (SAN AGUSTIN, Coment. a la l. a Epistola de S. Juan,4).
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1159 jAy de vosotros, escribas y fariseos, hipocritas, que lim- piais por fuera la copa y el plato, que por
dentro estan llenos de rapina y codicias! Si el Señor detesta la suciedad de los cuerpos y de los vasos que
poráneacesidad tienen que mancharse con el mismo uso, ¿cuanto mas las inmundicias de la conciencia,
que si queremos podemos conservar siempre limpia? (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt III,
p. 126).

La Confesión nos prepara convenientemente para recibir al Señor en la Sagrada Comunion

1160 Y mi Padre le amara, y vendremos a el, y haremos mansión en el. Considerad bien que inefable dicha
es dar hospedaje en nuestro corazon a Dios. Si cualquier persona distinguida o que ocupe algun puesto
elevado, o algun amigo rico y poderoso nos anunciara que iba a venir a visitarnos en nuestra casa, ;con que
solicitud limpiariamos y ocultariamos todo aquello que pudiera ofender la vista de esta persona o de este
amigo! Lave primero las manchas y suciedades que tiene el que ha ejecutado malas obras, si quiere
preparar a Dios una morada en su alma (SAN GREGORIO MACNO, Hom. 30 sobre los Evang. ).

1161 Por medio del sacramento de la Penitencia, el Padre acoge al hijo que retorna a el, Cristo toma sobre
sus hombros a la oveja perdida y la conduce nuevamente al redil, y el Espíritu Santo vuelve a santificar su
templo o habita en el con mayor plenitud; todo ello se manifiesta al participar de nuevo, o con mas fervor
que antes, en la mesa del Señor, con lo cual estalla un gran gozo en el convite de la Iglesia de Dios por la
vuelta del hijo desde lejanas tierras (Orco Poenitentiae, n. 6).

1162 [. . . ] dedicaos, a costa de cualquier sacrificio, a la administración del sacramento de la reconciliación,


y tened la certeza de que el, mas y mejor que cualquier recurso humano, que cualquier tecnica sicologica,
cualquier expediente didactico y sociologico, construye las conciencias cristianas; en el sacramento de la
penitencia, efectivamente, actua Dios dives in misericordia (cfr. Ep 2,4). Y tened presente que todavia esta
vigente y lo estera por siempre en la Iglesia la ensenanza del Concilio Tridentino acerca de la necesidad de
la confesión integra de los pecados mortales (Ses XIV, cap. 5 y can. 7: Dz-Sch. ,1679-1683; 1707); esta
vigente y lo estera siempre en la Iglesia la norma inculcada por San Pablo y por el mismo Concilio de
Trento, en virtud de la cual, para la recepción digna de la Eucaristia debe preceder la confesión de los
pecados, cuando uno es consciente de pecado mortal (Ses. XIII, cap. 7 y can. I 1: Dz-Sch. ,1647; 1661)
(JUAN PABLO II, A la S. Penitenciaria Apostolica y penitenciarios romanos,30-I-1980).

Examen, arrepentimiento y proposito

1163 Este hombre debe llegar a la casa del Padre. El camino que alli conduce, pasa a traves del examen de
conciencia, el arrepentimiento y el proposito de la enmienda. Como en la parabola del hijo prodigo, estas
son las etapas al mismo tiempo logicas y sicologicas de la conversion. Cuando el hombre supere en si
mismo, en lo intimo de su humanidad, todas estas etapas, nacera en el la necesidad de la confesion. Esta
necesidad quizá lucha en lo vivo del alma con la verguenza, pero cuando la conversión es verdadera y
autentica, la necesidad vence a la verguenza: la necesidad de la confesión, de la liberación de los pecados
es mas fuerte. Los confesamos a Dios mismo, aunque en el confesonario los escucha el hombre-sacerdote.
Este hombre es el humilde y fiel servidor de ese gran misterio que se ha realizado entre el hijo que retorna y
el Padre (JUAN PABLO 11, Hom. 16-111-1980).

La Confesión, especial ayuda contra las tentaciones

1164 Nunca seremos vencidos mas facilmente por nuestro rival que cvando le imitemos en la soberbia
[. . . ], ni le derribaremos con mas empuje que imitando la humildad de Nuestro Señor, ni le seran nunca
nuestros golpes mas dolorosos y duros que cuando curemos nuestros pecados con la confesión y la
penitencia (SAN AGUSTIN, Sermón 351).

La Confesión, sacramento de la alegria

1165 La alegria es un bien cristiano. Unicamente se oculta con la ofensa a Dios: porque el pecado es
producto del egoismo, y el egoismo es causa de la tristeza. Aun entonces, esa alegria permanece en el
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rescoldo del alma, porque nos consta que Dios y su Madre no se olvidan nunca de los hombres. Si nos
arrepentimos, si brota de nuestro corazon un acto de dolor, si nos purificamos en el santo sacramento de la
Penitencia, Dios sale a nuestro encuentro y nos perdona; y ya no hay tristeza [. . . ] (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,178).

1166 No hablan de la severidad de Dios los confesonarios esparcidos por el mundo, en los cuales los
hombres manifiestan los propios pecados, sino mas bien de su bondad misericordiosa. Y cuantos se
acercan al confesonario, a veces después de muchos anos y con el peso de pecados graves, en el
momento de alejarse de el, encuentran el alivio deseado; encuentran la alegria y la serenidad de la
conciencia, que fuera de la confesión no podran encontrar en otra parte. Efectivamente, nadie tiene el poder
de librarnos de nuestros pecados, sino solo Dios. Y el hombre que consigue esta remisión, recibe la gracia
de una vida nueva del espiritu, que solo Dios puede concederle en su infinita bondad. Si el afligido invoca al
Señor, El lo escucha y lo salva de sus angustias (Sal 33,7) (JUAN PABLO II, Hom. 16I11-1980).

1167 Quiza los momentos de una confesión sincera figuran entre los mas dulces, mas confortantes y mas
decisivos de la vida. Sea como fuere, nos encontramos a-tui en un punto obligado del desarrollo de nuestra
salvación: podemos aplicarle la celebre frase de San Agustin: Qui fecit te sine te, non salvabit te sine te: el
que te creo sin ti, no te salvara sin ti (Sermón 169). Tambien este momento de nuestra vida cristiana ha de
ser considerado con humildad de nino y con coraje de hombre (PABLO VI, Aloc. 27-II-1975).

"La alegria en el cielo" por cada confesión bien hecha

1168 Hay mayor alegria en el cielo por la conversión del pecador que por la constancia del justo, porque un
capitan ama mas en una batalla a aquel soldado que, vuelto al combate después de haber huido, acomete
con coraje al enemigo, que al otro quej si bien es cierto que nunca volvio la espalda, en cambio tampoco
hizo nunca nada con valor (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 34 sobre los Evang. ).

Apostolado de la Confesion

1169 [. . . ] el apostolado de la confesión tiene ya en si mismo su premio: la conciencia de haber restituido a


un alma la gracia divina, no puede menos de llenar al sacerdote de una alegria inefable. Y no puede menos
de animarle a la mas humilde esperanza de que el Señor, al final de su jornada terrena, le abra los caminos
de la vida: Qui ad iustitiam erudierint multos, quasi stellae in perpetuas aeternitates (Da 12,13)(JUAN
PABLO II, A la S. PenitenciariaApostolicaypenitenciariosromanos,30-I-1981).

Segunda tabla de salvacion

1170 El primer remedio para los que atraviesan el mar es conservar la nave integra; el segundo, alcanzar
alguna tabla si la nave se ha quebrado. De la misma manera, el primer remedio para la travesia de este
oceano que es nuestra vida, es conservar la integridad; y el segundo, recuperarla por la penitencia, una vez
perdida aquella por el pecado (SANTO ToMAs, Suma Teológica,3, q. 84, a. 6).

La Cuaresma, un tiempo may oportuno para una mayor frecuencia de la Confesion

1171 En toda la Iglesia se observa, con gran fruto para las almas, la costumbre saludable de confesarse en
el santo tiempo de Cuaresma [. . . ]. El santo concilio aprueba esta costumbre y la recibe como cosa piadosa
y digna de ser observada (CONC. TRENTO, Ses. XIV, cap. 5).

1172 Es muy de desear que los Obispos y todos los pastores de almas, además del empleo mas frecuente
de! sacramento de la Penitencia, promuevan con ello, especialmente durante el tiempo de Cuaresma, actos
extraordinarios de penitencia con fines de expiación e impetración (PABLO Vl, Const. Poenitemini, n. 9,1).

Materia suficiente y materia necesaria de este Sacramento


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1173 Para recibir fructuosamente el remedio que nos aporta el sacramento de la Penitencia, segun la
disposicionídel Dios misericordioso, el fiel debe confesar al sacerdote todos y cada uno de los pecados
graves que recuerde después de haber examinado su conciencia (Orco Poenitentiae, n. 7).

1174 Son materia suficiente, aunque no necesaria, del sacramento de la penitencia, los pecados cometidos
después del bautismo, tanto los mortales ya perdonados directamente por el poder de las llaves, como los
pecados veniales (C. I. C. , c. 902).

El precepto anual de la Confesión, "uno de los mas graves de la Iglesia"

1175 La proximidad de la Pascua nos invita a un deber caracteristico de la participación de cada uno de los
fieles en la celebración de la gran fiesta de la Resurrección: el deber de confesarnos, es decir, de
acercarnos sincera y personalmente al sacramento de la penitencia, acusando los propios pecados con
humilde arrepentimiento y con proposito de enmienda. Es este uno de los preceptos mas graves de la
Iglesia, un precepto en todo su vigor; una ley dificil pero muy saludable, sabia y liberadora (PABLO VI, Aloc.
23-III,1977).

La confesión frecuente y los pecados veniales

1176 En el nombre del Señor Jesús y en union con toda la Iglesia, demos seguridad a todos nuestros
sacerdotes acerca de la gran eficacia sobrenatural del misterio perseverante que se ejerce a traves de la
confesión auricular, con fidelidad al mandato del Seior y a las ensehanzas de su Iglesia. Y una vez mas
demos seguridades a nuestro pueblo acerca de los grandes beneficios que se derivan de la confesión
frecuente. Estoy plenamente convencido de las palabras de mi predecesor Pio XII: Esta practica fue
introducida en la Iglesia no sin la inspiración del Espíritu Santo (AAS,35,1943, pag. 135) (JUAN PABLO II, A
los obispos canadienses,17-XI-1978).

1177 Cierto que estos pecados veniales se pueden expiar de muchas y muy laudables maneras; pero para
progresar cada dia con mas fervor en el camino de la virtud recomendamos con mucho encarecimiento el
uso de la confesión frecuente, introducido por la Iglesia no sin la inspiración del Espíritu Santo, con el que
aumenta el conocimiento propio, crece la humildad, se desarraigan las malas costumbres, se hace frente a
la tibieza espiritual, se purifica la conciencia, se robustece la voluntad, se lleva a cabo la dirección de las
conciencias y aumenta la gracia en virtud del sacramento mismo. Adviertan, pues, los jovenes clerigos que
rebajan el aprecio de la confesión frecuente, que acometen una empresa extrana al Espíritu de Cristo y
funestisima para el Cuerpo Mistico del Salvador (Pio XII, Enc. Mystici Corporis, n. 39).

CONFIANZA EN DIOS

Citas de la Sagrada Escritura

Gedeon y los 300 escogidos: Gc 7,1-7.

David y Goliat: 1S 17,31-51.

Confianza en Dios y no en el hombre: Jr 17,5 ss.

Castigo de los 40 ahos en el desierto por falta de confianza en Dios: Nb 14.

Confianza en Dios en tiempo de oscuridad: Si 2,1-6.

De la viuda de Sarepta: 1Re 17,10-16.

Esto os lo he dicho para que tengais paz en mí; en el mundo habeis de tener tribulación; pero confiad: yo he
vencido al mundo. Jn 16,33.

Tal es la confianza que por Cristo tenemos en Dios. No que de nosotros seamos capaces de pensar algo
como de nosotros mismos, que nuestra suficiencia viene de Dios. 2Co 3,4.
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Considerad las generaciones antiguas y ved: ¿Quien confió en el Señor que fuese confundido? Si 2,11.

Mirad a los cuervos, que ni hacen sementera ni cosecha, que no tienen ni despensa ni granero, y Dios los
alimenta. ¿Cuanto mas valeis vosotros que un ave? Lc 12,24.

Mirad los lirios como crecen: ni trabajan ni hilan, y yo os digo que ni Salomon en toda su gloria se vistio
como uno de ellos. Si a la hierba, que hoy esta en el campo y mañana es arrojada al horno, así la viste Dios,
¿cuanto mas a vosotros, hombres de poca fe? Lc 12,27-28.

Los que confian en Yave son como el monte de Sion, que es inconmovible y esta asentado para siempre.
Ps 124,1.

La confianza que tenemos en El es que, si le pedimos alguna cosa conforme con su voluntad, El nos oye.
1Jn 5,14.

Los que temeis al Señor esperad la dicha, el gozo eterno y la misericordia. Si 2,9.

Se alegraran cuantos en ti confian, exultaran por siempre. Tu los protegeras y en Ti se alegraran los que
aman tu nombre. Ps 5,12.

Confia en Yave de todo corazon y no te apoyes en tu prudencia. Pr 3,5.

Confianza en El, ¡oh, pueblo!, en todo tiempo. Derramad ante El vuestros corazones, porque Dios es
nuestro asilo. Ps 61,9.

Encomienda a Yave tus caminos, confía en El, y El actuara. Ps 61,9.

Pone en si su confianza el impio, y de la carne hace su apoyo y aleja de Yave su corazon. Jr 17,5.

"Nunca fallo a sus amigos"

1178 Y fiad de su bondad, que nunca falló a sus amigos (SANTA TERESA, Vida,1 1,4).

1179 Si no le dejas, El no te dejará (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 730).

1180 ¿Que madre estará tan pronta y dispuesta si sus hijos pequeños la llaman? Nadie, ciertamente, ni
madre ni padre; sino sólo Dios (SAN JERONIMO, Hom. Evang. S. Mateo,55).

1181 ¿Que mas queremos tener al lado que un tan buen amigo, que no nos dejará en los trabajos y
tribulaciones, como hacen los del mundo? (SANTA TERESA, Vida,22,6-7).

1182 Todo hombre, con tal que sea amigo de Dios, debe tener gran confianza en ser librado por El de
cualquier angustia [. . . ]. Y como Dios ayuda especialmente a sus siervos, muy tranquilo debe vivir quien
sirve a Dios (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,5, I. c. , p. 72).

1183 Dios nunca falta de ayudar a quien por El se determina a dejarlo todo (SANTA TERESA, Camino de
perfección,1,2).

1184 Tenía muy creído que no había de faltar el Señor a las que no tratan otro cuidado sino en cómo
contentarle (SANTA TERESA, Fundaciones,1,2).

Da siempre las ayudas necesarias

1185 ¡Bienaventuradas malaventuras de la tierra! Pobreza, lágrimas, odios, injusticia, deshonra. . . Todo lo
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podrás en Aquel que te confortará (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 717).

1186 Pues nadie se basta a si mismo para librarse de tantos peligros de miserias, a no ser que le ayude el
que está mas arriba (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montafla,1).

1187 (Hemos de confiar plenamente en Dios), de quien esperamos el socorro, no solo de beneficios
espirituales, sino también temporales (SANTO TOMAs, Cuest. disput. sobre la esperanza,1).

1188 Y como les había hecho encargos de mucha importancia, queriendo animarlos, les dice: Y mirad que
yo estoy con vosotros todos los días, hasta la consumación de los siglos. Como diciendo: y no digais que es
difícil cumplir lo que se os manda, porque yo estoy con vosotros, que todo lo facilito (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt V111, p. 432).

1189 Si teneis confianza en El y ánimos animosos, que es muy amigo Su Majestad de esto, no hayais miedo
que os falte nada (SANTA TERESA, Fundaciones,27,12).

1190 Y le dijo al paralitico: Coge tu camilla y vete a tu casa (Mc 2, I s. ), para hacer mas evidente el milagro,
mostrando que no es cosa que se opere en la fantasía, sino un hecho positivo y patente, y para demostrar
que no solo curaba, sino que devolvía también las fuerzas al enfermo. De la misma manera, no solo separa
a las almas del pecado, sino que les da las ayudas necesarias para cumplir los mandamientos (TEOFILO,
en Catena Aurea, vol IV, p. 54).

1191 La soledad tiene sus asaltos, el mundo tiene sus peligros; en todas partes es necesario tener buen
ánimo, porque en todas partes el Cielo está dispuesto a socorrer a quienes tienen confianza en Dios, a
quienes con humildad y mansedumbre imploran su paternal asistencia (SAN FRANCISCO DE SALES,
Carta a su hermana, Epistolario,761).

1192 Fíate enteramente de Dios, encomiéndate a El, descarga en su providencia todos los cuidados, y El te
sustentará, de modo que confiadamente puedas decir: el Señor anda solicito por mi (Sal 39,18) (SAN
BERNARDO, Hom. en la Natividad de la B. Virgen Maria,5).

Confianza del que se dedica al apostolado por entero

1193 La confianza que el apóstol ha de poner en Dios debe ser tan grande que, aunque no posea lo
necesario para esta vida, tenga por cierto que nada le ha de faltar (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17
sobre los Evang. ).

1194 Tanta debe ser la confianza en Dios del que predica, que ha de estar seguro que no ha de faltarle lo
necesario para la vida, aunque el no pueda procurárselo, puesto que no debe ocuparse menos de las cosas
eternas, por tener que preocuparse de las temporales (SANTO TOMAS, en Catena Aurea, vol IV, p. 140).

1195 No os asusteis, ni temas ningún daño, aunque las circunstancias en que trabajeis sean tremendas [. . .
]. Las manos de Dios son igualmente poderosas y, si fuera necesario, harían maravillas (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,105).

1196 Noquerais llevar bolsa, ni alforja, ni calzado,y a nadie saludeis por el camino. Tanta debe ser la
confianza que ha de tener en Dios el predicador, que aunque no se provea de las cosas necesarias para la
vida, debe estar persuadido de que no le han de faltar, no sea que, mientras se ocupa en proveerse de las
cosas temporales, deje de procurar a los demás las eternas (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los
Evang. ).
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Junto al Señor se ganan todas las batallas

1197 Es muv piadoso (el Señor), y a personas afligidas y desfavorecidas jamás falta si confían en El sólo
(SANTA TERESA, Camino de perfección,29,2).

1198 Si posees a Cristo, serás rico y con el te bastara. El será tu proveedor y fiel procurador en todo, de
manera que no tendrás necesidad de esperar en los hombres. Pon en Dios toda tu confianza y sea El el
objeto de tu veneración y de tu amor. El responderá por tí y todo lo hará bien, como mejor convenga
(Imitación de Cristo, II, l,2-3).

1199 Ahi lo veis: presumía de sus fuerzas humanas, intentó luchar, no pudo triunfar, se vino a tierra, fue
subyugado, fue hecho cautivo. Entonces aprendió a presumir de Dios,y terminó por recibir el auxilio de la
gracia cuando puso en Dios la esperanza (SAN AGUSTIN, Sermón 145).

1200 Fue permitida esta negación para que en el mismo príncipe de la Iglesia tuviese principio el remedio
de la penitencia, y nadie se atreviera a confiar en sus propias fuerzas, cuando ni el mismo San Pedro había
podido evadirse del peligro de la inconstancia (SAN LEON MAGNO, Sermón 9, sobre la Pasion).

1201 La fuerza de Dios se muestra perfecta en la debilidad (SAN IRENEO, Trat. contra las herejías,5).

1202 Que ninguno diga aquellas palabras frías: no me atrevo, tengo verguenza, no puedo pronunciar
palabra. Este respeto es propio del diablo. El diablo quiere cerrarte las puertas que dan acceso a Dios (SAN
JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt Vl, p. 301).

1203 Mirad lo que ha de consolar en gran manera a un cristiano: el pensar que, al sufrir una tentación, tiene
la seguridad de que cuantas veces recurra a Dios, no ha de sucumbir a los embates del demonio (SANTO
CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).

1204 Pero los Apóstoles, en medio de las persecuciones, mantuvieron en Cristo la paz, sin abandonarle, por
el contrario, buscaron refugio en El [. . . ]. En ellos se cumplió lo que les había dicho: tened confianza, yo he
vencido al mundo. Confiaron y vencieron. ¿Por quien vencieron sino por El? (SAN AGUSTIN, Trat. Evang.
S. Juan,103).

1205 Nadie confíe en si mismo al hablar; nadie confie en sus propias fuerzas al sufrir la prueba, ya que si
hablamos con rectitud y prudencia nuestra sabiduría proviene de Dios, y si sufrimos los males con fortaleza
nuestra paciencia es también don suyo (SAN AGUSTIN, Sermón 276).

1206 Cuanto mas determinados, menos confiados de nuestra parte: de donde ha de venir la confianza ha
de ser de Dios (SANTA TERESA, Camino deperfección,41,4).

1207 Cuando imaginamos que todo se hunde ante nuestros ojos, no se hunde nada, porque Tu eres, Señor,
mifortaleza (Sal 42,2). Si Dios habita en nuestra alma, todo lo demás, por importante que parezca, es
accidental, transitorio; en cambio, nosotros, en Dios, somos lo permanente (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,92).

La confianza en Dios aumenta con la oración y las buenas obras

1208 Como no tardó en creer (se refiere al leproso de Cafarnaun), tampoco tardó en sanar; y como no dilató
la confesión de la fe, tampoco se hizo esperar la curación (ORIGENES. en Catena Aurea, volt l, p. 467).
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1209 Las buenas obras mueven la fe del corazón, y dan confianza al alma para dirigirse a Dios (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1p 345).

1210 Hay un solo modo de crecer en la familiaridad y en la confianza con Dios: tratarle en la oración, hablar
con El, manifestarleóde corazón a corazónónuestro afecto (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios,294).

Dios no manda imposibles

1211 Dios no manda imposibles, sino que al mandar avisa que hagas lo que puedas y pidas lo que no
puedas y ayuda para que puedas (SAN AGUSTIN, Sobre la naturaleza y la gracia,43).

Confianza en la oración de peticion

1212 De la miseria del hombre está llena toda la tierra, y de la misericordia de Dios está llena la tierra. Lo
mismo los desventurados que los felices, todos necesitan de Dios (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo
32).

1213 No pueden dejar de cumplirse los deseos que el Hijo omnipotente manifestó al Padre omnipotente
(SAN AGUSTIN. Trat. Evang. San Juan,11).

1214 Llama al cielo para que seas oido, y tu Padre, que está en los cielos, te enviará el auxilio y te
defenderá. Te librará de la tribulación y te colmará de la gloria de la resurrección (SAN AMBROSIO, Coment.
Evang. S. Lucas,7).

1215 Pedid y recibireis. . . (cfr. Mt 7,7-8). Lo repite para recomendar a justos y pecadores la confianza en la
misericordia de Dios, y por eso añade: todo el que pide recibe; es decir, ya sea justo, ya sea pecador, no
dude al pedir, para que conste que no desprecia a nadie [. . . ]. No puede concebirse que Dios, cuando
manda la gran obra de caridad de hacer bien a los enemigos, imponga a los hombres el deber de que hagan
lo que El no hiciera, siendo bueno (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1, pp. 428-429).

1216 Según somos, si nos dan lo que queremos, no admitiremos lo que el Señor nos diere; porque, aunque
sea lo mejor, como no vemos luego el dinero en la mano, nunca nos pensamos ver ricos (SANTA TERESA,
Camino de perfección,30,1 -5).

1217 ¿Y cuantos favores cada uno de nosotros podríamos contar si, recordando con ánimo agradecido los
beneficios recibidos, quisiéramos hacer con ellos una alabanza a Dios? Pues almas que por mucho tiempo
permanecieron sin descendencia, afectadas de esterilidad en lo mas noble de su ser y con sintomas de
muerte en su alma, una vez fecundadas por el Espíritu Santo en la oración asidua, concibieron
pensamientos saludables y llenos del conocimiento de la verdad. Y con ser innumerables las fuerzas
adversas que frecuentemente arremeten contra nosotros con el propósito de apartarnos de la confianza
divina, ¡cuantos enemigos fueron vencidos! Pero hemos permanecido en nuestra confianza porque estos
confían en sus carros, aquellos en sus caballos; pero nosotros, a/ invocar el nombre del Señor, nuestro
Dios, vemos la verdad de que vano es el caballo para la sa/vación (Ps 32,1 7) (ORIGENES, Trat. sobre la
oración,13).

1218 No hay enfermo a quien le sea negada la victoria de la cruz, ni hay nadie a quien no ayude la oración
de Cristo. Pues si esta fue de provecho para los que tanto se ensañaban con el, ¿cuanto mas no lo será
para los que se convierten a el? (SAN LEON MAGNO, Sermón 15, sobre la Pasion).

Motivos de nuestra confianza en Dios


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1219 Si vosotros, siendo malos, sabeis dar cosas buenas a vuestros hijos,¿ cuanto mas vuestro Padre. . . ?
(Mt 7,9-11). Citó la semejanza de los padres y de los hijos para que, si desesperamos de nuestros pecados,
esperemos en la bondad de nuestro Padre (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1p 430).

1220 Si Dios hizo todas las cosas de la nada, hay que creer que podría hacerlas de nuevo si fuesen
destruidas; puede, por tanto, dar vista a un ciego, resucitar a un muerto y obrar cualquier otro milagro.
Porque tienes en tu mano el poder cuando quieras (Sg 12,18) (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,1, l. c. , p.
43).

1221 Cristo era tentado por el diablo y en Cristo eras tentado tu, porque Cristo tomó tu carne y te dio su
salvación, tomo tu mortalidad y te dió su vida, tomó de tí las injurias y te dió los honores, y toma ahora tu
tentación para darte la victoria. Si fuimos tentados en El, vencimos también al diablo en El. ¿Te fijas en que
Cristo es tentado y, sin embargo, no consideras su trinnfo? (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 60).

1222 Ahora nos mueve a una confianza firme e inquebrantable con el ejemplo de las aves, diciendo: mirad
los cuervos, que no siembran ni siegan (esto es, para tener que comer), los cuales no tienen despensa ni
granero (esto es, para conservar) y Dios los alimenta. Pues, ¡cuanto mas no valeis vosotros que ellos! (SAN
CIRILO, en Catena Aurea, volt VI, p. 88).

1223 Toda mi esperanza estriba sólo en tu gran misericordia (SAN AGusTiN, Confesiones, lO).

1224 Esta confianza del hombre en Dios ha de ser certísima, porque todo lo sabe, es todopoderoso y quiere
nuestra salvación (SANTO TOMAS, Compendio de Teologia, II,4).

Confianza en Dios, por encima de todas las dificultades

1225 Aunque estoy convencido, mi querida Margarita, de que la maldad de mi vida pasada es tal que
merecería que Dios me abandonase del todo, ni por un momento dejaré de confiar en su inmensa bondad.
Hasta ahora, su gracia santísima me ha dado fuerzas para postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la
misma vida, antes de prestar juramento en contra de mi conciencia (SANTO TOMAs MORO, Carta a su hija
Margarita desde la carcel,1. c. ).

1226 Hubiera podido hacer que no tuvierais que sufrir mal alguno ni enfrentaros como ovejas ante lobos,
podía haberos hecho mas temibles que leones; pero eso no era lo conveniente, porque así vosotros
hubierais perdido prestigio y Yo la ocasión de manifestar mi poder. Es lo mismo que decia a Pablo: Te basta
mi gracia, que en la debilidad se muestra perfecto mi poder. Asi es como yo he determinado que fuera. Al
decir: Os envío como ovejas, dice implicitamente: "No desmayeis: yo se muy bien que de este modo sois
invencibles" (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre San Mateo,33).

1227 Asi como no debemos confiar demásiado, para que no parezca que ensalzamos nuestro propio poder,
tampoco debemos desconfiar, para no tratar de ineficaz la ayuda que Dios nos presta (ORIGENES, en
Catena Aurea, volt 111, p. 311).

El Señor nunca abandona

1228 Para la desconfianza, el remedio es considerar que este negocio no se ha de alcanzar por s las tus
fuerzas, sino por la divina gracia, la cual tanto mas presto se alcanza, cuanto mas el hombre desconfía de
su propia virtud y confía en sólo la bondad de Dios, a quien todo es posible (SAN PEDRO DE ALCANTARA,
Trat. de /a oración y meditación,11,4, aviso 7¡).

1229 Mirad que lo puede todo y nosotras no podemos nada sino lo que El nos hace poder (SANTA
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TERESA, Camino de perfección,16,10).

1230 Las oleadas son numerosas y peligrosas las tempestades, pero no tememos el naufragio: estamos
consolidados sobre la roca. Aunque el mar se enfurezca, no demolerá la roca. Aunque las olas se agiten, no
podrán hundir la barca de Jesús [. . . ]. Me importa poco cuanto el mundo considera como temible. Me río de
sus bienes. Ni temo la pobreza, ni deseo la riqueza. Ni tengo miedo a la muerte, ni deseo seguir viviendo, si
no es para aprovechamiento espiritual (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. antes de partir para el destierro).

1231 El se anticipó a sanarnos, y continuará interviniendo después para que alcancemos nuestro desarrollo;
se adelantó para llamarnos, y nos seguirá hasta que logremos la gloria; previno las cosas para que vivamos
piadosamente, porque sin El nada podemos (SAN AGUSTIN, Trat. sobre la naturaleza y la gracia,30).

1232 No debes desconfiar de Dios ni desesperar de su misericordia; no quiero que dudes ni que desesperes
de poder ser mejor: porque, aunque el demonio te haya podido precipitar desde las alturas de la virtud a los
abismos del mal, ¿cuanto mejor podrá Dios volverte a la cumbre del bien, y no solamente reintegrarte al
estado que tenías antes de la caída, sino también hacerte mas feliz de lo que parecías antes? (RABANO
MAURO, Tres libros a Bonosio,3,4).

1233 El alma del hombre recto, al buscar en la oración el remedio a sus heridas, se hace tanto mas
acreedora a ser escuchada por Dios cuanto mas rechazada se ve de la aprobación de los hombres (SAN
GREGORIO MAGNO, Moralia, lO).

1234 Buscad el rostro de Aquel que habita siempre, con presencia real y corporal, en su Iglesia. Haced, al
menos, lo que hicieron los discípulos. Tenían sólo una fe débil, no tenían una gran confianza ni paz, pero por
lo menos no se separaban de Cristo [. . . ] No os defendais de El, antes bien, cuando esteis en apuro acudid
a El, día tras día, pidiéndole fervorosamente y con perseverancia aquellos favores que solo El puede
otorgar. Y así como en esta ocasión que nos narran los Evangelios, El reprochó a sus discípulos, pero hizo
por ellos lo que le habían pedido, así, aunque observe tanta falta de firmeza en vosotros, que no debía
existir, se dignará increpar a los vientos y al mar y dirá: "Paz, estad tranquilos". Y habrá una gran calma
(CARD, J. H. NEWMAN, Sermón para el Domingo IV después de Epifania; Cat. S. Chaud 1848).

Jesucristo ha prometido estar con sus discípulos hasta la consumación de los siglos

1235 El me ha garantizado su protección, no es en mis fuerzas donde me apoyo. Tengo en mis manos su
palabra escrita. Este es mi báculo. Esta es mi seguridad, este es mi puerto tranquilo. Aunque se turbe el
mundo entero, yo leo esta palabra escrita que llevo conmigo, porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Que es
lo que ella me dice? Yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo. Cristo esta conmigo, ¿que
puedo temer? Que vengan a asaltarme las olas del mar y la ira de los poderosos; todo eso no pesa mas que
una tela de araña (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. antes de partir para el destierro).

1236 El que promete estar con sus discípulos hasta la consumación de los siglos, manifiesta que ellos
habrán de vencer siempre, y que El nunca se habrá de separar de los que crean (SAN JERONIMO, en
Catena Aurea, volt III, p. 433).

1237 Qui habitat in adiutorio Altissimi, in protectione Dei coeli commorabitur (Sal 90,1), habitar bajo la
protección de Dios, vivir con Dios: esta es la arriesgada seguridad del cristiano. Hay que estar persuadidos
de que Dios nos oye, de que está pendiente de nosotros: así se llenará de paz nuestro corazón (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,58).

1238 Y como les había hecho encargos de gran importancia, queriendo animarles les dice: Y mirad que yo
estoy con vosotros todos los días, hasta la consumación de los siglos (Mt 28,28). Como diciendo: no digais
que es difícil cumplir lo que se os manda, porque estoy con vosotros, que todo lo hago fácil. Y no dijo que
estaría sólo con ellos, sino con todos los que creyeron después de ellos [. . . ], ya que los Apostoles no iban
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a vivir hasta el final de los tiempos (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt III, p. 432).

Confianza en Dios, a pesar de las propias faltas y pecados

1239 (Mas libranos del mal). Nada queda ya que deba pedirse al Señor cuando hemos pedido su protección
contra todo lo malo; la cual, una vez obtenida, ya podemos considerarnos seguros contra todas las cosas
que el demonio y el mundo pueden hacer. ¿Que miedo puede darnos el siglo, si en el tenemos a Dios por
defensor? (SAN CIPRIANO, en Catena Aurea, volt 1, pp. 371-372).

1240 Yo soy muy aficionada a San Agustín, porque el monasterio a donde estuve seglar era de su Orden; y
también por haber sido pecador, que en los santos que después de serlo el Señor tornó a si, hallaba yo
mucho consuelo, pareciéndome en ellos había de hallar ayuda; y que como los había el Señor perdonado,
podía hacer en mi; salvo que una cosa me desconsolaba, como he dicho, que a ellos sola una vez los había
el Señor llamado y no tornaban a caer, y a mi eran ya tantas, que esto me fatigaba. Mas considerando en el
amor que me tenía, tornaba a animarme, que de su misericordia jamás desconfié; de mi, muchas veces
(SANTA TERESA, Vida,9,3).

1241 Con razon tengo puesta en El la firme esperanza de que sanarán todas mis dolencias por medio de El,
que esta sentado a tu diestra y que intercede por nosotros; de otro modo desesperaría. Porque muchas y
grandes son mis dolencias; sí, son muchas y grandes, aunque mas grande es tu medicina (SAN AGUSTIN,
Confesiones, l0,43).

La nave de Cristo no se hunde

1242 La nave de Jesús no puede hundirse [. . . ]. Las olas no quebrantan la roca, sino que se tornan ellas
mismas espuma. Nada hay mas fuerte que la Iglesia. Deja, pues, de combatirla, para no destrozar tu fuerza
en vano. Es inútil pelear contra el cielo. Cuando combates contra un hombre, o vences o eres vencido; pero
si peleas contra la Iglesia, el dilema no existe. Dios es siempre mas fuerte (SAN JUAN CRISOSTOMO Hom.
antes de partir para el destierro).

1243 Permitió el Señor que peligrasen sus discípulos para que se hicieran sufridos, y no los asistió en
seguida, sino que los dejó en peligro toda la noche (hace referencia a la tempestad en el lago de
Genezaret), a fin de enseñarles a esperar con paciencia y que no se acostumbrasen a recibir
inmediatamente el socorro en las tribulaciones (TEOFILACTO, Trat. Evang. S. Marcos).CONFIRMACION

Efectos propios de este sacramento

1244 El don propio de la confirmaciónóademás de los efectos comunes con los demás sacramentosóes
perfeccionar la gracia bautismal. Quienes han sido hechos cristianos por el bautismo son aun como niños
recien nacidos (cfr.P 2,2), tiernos y delicados. Con el sacramento de la confirmación se robustecen contra
todos los posibles asaltos de la carne, del demonio y del mundo, y su alma se vigoriza en la fe para profesar
y confesar valientemente el nombre de Nuestro Sefior Jesucristo. De a-tui el nombre de confirmación
(Catecismo Romano, P. II, c. 2, n. 20).

1245 Todos los sacramentos son ciertas profesiones de fe. Y así como el bautizado recibe la potestad
espiritual para confesar la fe por la recepción de los demás sacramentos, así el confirmado la recibe para
confesar publicamente con la palabra y como por oficio la fe de Cristo (SANTO TOMAS, Suma Teológica,3,
q. 72, a. 5 ad 2).

1246 Por el sacramento de la confirmación se vinculan mas estrechamente a la Iglesia, se enriquecen con
una fuerza especial del Espíritu Santo, y con ello quedan obligados mas estrictamente a difundir y defender
la fe, como verdaderos testigos de Cristo, por la palabra juntamente con las obras (CONC. VAT. II, Const.
Lumen gentium, n. l l).
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La edad adulta

1247 Es manifiesto que en la vida corporal constituye cierta perfección especial el hecho de que el hombre
alcance la edad perfecta, de suerte que pueda realizar las acciones que corresponden al hombre perfecto. Y
por eso, además de la generación, por la cual se recibe la vida corporal, existe el crecimiento y el aumento,
por el que se alcanza la edad perfecta. Esto mismo ocurre en la vida espiritual: el hombre recibe la vida por
el bautismo, que es una espiritual regeneración; y en la confirmación recibe como la edad perfecta en la vida
espiritual. Y por ello es claro y manifiesto que la confirmación es un sacramento especial (SANTO ToMASí
Suma Teológica,3, q. 72, a. l).

Confirmación y apostolado

1248 El apostolado de los laicos es una participación en la misma misión salvifica de la Iglesia, y todos
estan destinados a este apostolado por el Sefior mismo, en virtud del Bautismo y de la Confirmación
(CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,33).

1249 Los laicos tienen el derecho y el deber de ser apostoles en virtud de su misma union con Cristo
Cabeza. Insertos en el cuerpo mistico de Cristo por el Bautismo y robustecidos mediante la Confirmación
por la fuerza del Espíritu Santo, son destinados al apostolado por el mismo SefSor (CONC. VAT. II, Decr.
Apostolicam Actuositatem,3).

Especial fortaleza contra los enemigos de la fe

1250 Por el sacramento de la confirmación se da al hombre potestad espiritual para ciertas acciones
sagradas distintas de las que ya recibio potestad en el bautismo. Porque en el bautismo recibe la potestad
para realizar aquellas cosas que pertenecen a la propia salvación en el orden puramente individual; pero en
la confirmación recibe la potestad para realizar las cosas relativas a la lucha espiritual contra los enemigos
de la fe. Como aparece claro en el caso de los apostoles, quienes, antes de recibir la plenitud del Espíritu
Santo, estaban encerrados en el cenaculo perseverando en la oración (Ac 1,13-14), y cuando salieron de alli
no se avergonzaron de confesar publicamente la fe, incluso contra los enemigos de la misma (SANTO
TOMAS, Suma Teológica,3, q. 72, a. 5).

1251 El hombre todo entero se funde en la Verdad, en la inteligencia de su espiritu, en el abandono de su


voluntad, en la consagración de todo su amor. De lo cual el hombre pusilanime no es capaz mas que
cuando es confirmado por la gracia de Dios (SAN BUENAVENTURA, Breviloquium, VI,8).

1252 La lucha espiritual contra los enemigos invisibles corresponde a todos los cristianos; pero la lucha
contra los enemigos visibles, o sea contra los que persiguen la fe cristiana, confesando el nombre de Cristo,
es propia de los confirmados, que han llegado espiritualmente a la edad viril (SANTO TOMAS, Suma
Teológica,3, q. 72, a. 5 ad. 2).

1253 El efecto de este sacramento es que por medio de el se da a los cristianos el Espíritu Santo, como fue
dado a los Apostoles en Pentecostes, para tener fuerzas y confesar con valentia el nombre de Cristo. Asi
pues, el confirmado es ungido en la frente, donde se manifiesta la verguenza, para que no se averguence
de confesar el nombre de Cristo y especialmente su cruz, escandalo para los judios y locura para los
gentiles, como dice el Apostol (1Co 1,23). Por eso es marcado con el signo de la cruz (CONC. DE
FLORENCIA, Decr. pro Armeniis, a. 1439).

Recibira una mayor gloria quien muera habiendo sido confirmado

1254 Quienes tienen niños a su cargo, han de ocuparse diligentemente de que sean confirmados, porque es
grande la gracia que proporciona este sacramento. Si mueren, tendra mayor gloria el confirmado que el que
no lo ha sido, porque aquel recibio mas gracia (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,10,1. c. , p. 101).
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CONOCIMIENTO PROPIO

Citas de la Sagrada Escritura.

Reconozco mis iniquidades y mi pecado esta siempre ante mis ojos. Ps 50,5.

Rociame con hisopo y quedaré limpio; lavame y quedaré mas blanco que la nieve. Ps 50,9.

Desde lo profundo clamo a ti, Señor; Señor escucha mi voz. Estén atentos tus oidos a la voz de mi súplica.
Si te acordaras de los pecados, Señor, ¿quien quedaría en pie? Ps 129,2-3.

Dos hombres subieron al templo a orar, el uno fariseo el otro publicano. El fariseo, en pie, oraba para si de
esta manera: ¡Oh Dios!, te doy gracias de que no soy como los demás hombres, rapaces, injustos,
adulteros, ni como este publicano. Ayuno dos veces en la semana, pago el diezmo de todo cuanto poseo. El
publicano se quedo alla lejos y ni se atrevia a levantar los ojos al cielo, y heria su pecho, diciendo: ¡Oh Dios,
se propicio a mi, pecador!

Lc 18,10-13.

Al que tiene, se le dará mas y abundará; y al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado. Por esto
les hablo en parabolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden; y se cumple con ellos la
profecia de Isaias, que dice: "Cierto oireis y no entendereis, vereis y no conocereis. Porque se ha
endurecido el corazon de este pueblo, y se han hecho duros de oidos, y han cerrado sus ojos, para no ver
con sus ojos y no oir con sus oidos, y para no entender en su corazon y convertirse, que yo los curarla" Mt
13,12-15.

El conocimiento propio conduce a la humildad

1255 El propio conocimiento nos lleva como de la mano a la humildad (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 609).

1256 El que se acusa a si mismo acepta con alegria toda clase de molestias [. . . ] pues se considera
merecedor de todo ello, y en modo alguno pierde la paz [. . . ].

Pero quizá alguien me objetará: "Si un hermano me aflige y yo, examinandome a mi mismo, no encuentro
que le haya dado ocasión alguna, ¿por que tengo que acusarme?". En realidad, el que se examina con
diligencia y con temor de Dios nunca se hallará del todo inocente, y se dará cuenta de que ha dado alguna
ocasión, ya sea de obra, de palabra o con el pensamiento. Y si en nada de esto se halla culpable, seguro
que en otro tiempo habra sido motivo de aflicción para aquel hermano, por la misma o por diferente causa; o
quizá habra causado molestia a algun otro hermano. Por esto sufre ahora en justa compensación, o también
por otros pecados que haya podido cometer en muchas otras ocasiones (SAN DOROTEO, Instrucción 7).

Primer paso para el conocimiento de Dios

1257 Conocimiento de sí, que es el primer paso que tiene que dar el alma para llegar al conocimiento de
Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,4,1).

1258 Conócete, pues, alma hermosa, ya que eres imagen de Dios. Conocete, hombre, ya que eres gloria de
Dios (SAN AMBROSIO. Hexameron, V111,50).

Otros bienes del propio conocimiento

1259 Y tengo por mayor merced del Señor un dia de propio y humilde conocimiento, aunque nos haya
costado muchas afliciones y trabajos, que muchos de oración (SANTA TERE SA, Fundaciones,5,16).

1260 Pues yo reconocco mi culpa, tengo presente mi pecado. El que así ora no atiende a los pecados
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ajenos, sino que se examina a si mismo, y no de manera superficial, como quien palpa, sino profundizando
en su interior. No se perdona a si mismo, y por esto precisamente puede atreverse a pedir perdon (SAN
AGUSTIN, Sermón 19).

1261 Al no conocerse rectamente, los malos no se aman en verdad a si mismos, sino que aman lo que
creen que son (SAN TO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 25, a. 7).

Caminos que conducen al conocimiento propio

1262 Con mucha frecuencia sucede que el mismo desprecio de que son objeto los hombres por parte del
mundo, los lleva al conocimiento de si mismos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

1263 Para la presunción, el remedio es considerar que no hay mas claro indicio de estar el hombre muy
lejos, que creer que esta muy cerca, porque en este camino los que van descubriendo mas tierra, esos se
dan mayor prisa, por ver lo mucho que les falta; y por eso nunca hacen caso de lo que tienen en
comparación de lo que desean. Mirate, pues, como en un espejo, en la vida de los Santos y en las de otras
personas sehaladas que ahora viven en carne, y veras que eres ante ellos como un enano en presencia de
un gigante, y así no presumiras (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Trat. de la oración y meditación, II,4, aviso
7¡).

Conocimiento propio y formación de la conciencia

1264 Son mas peligrosos y mas dificiles de remediar los vicios que tienen apariencia de virtud y se cubren
con la apariencia de cosas espirituales, que los que tienen claramente por fin el placer sensual. A estos, en
efecto, como a las enfermedades que se manifiestan con claridad, puede atacarseles de frente y se les cura
al instante. Los otros vicios, en cambio, paliados con el velo de la virtud, permanecen incurables, agravando
el estado de los pacientes y haciendo desesperar de su remedio (CASIANO, Colaciones,4).

1265 No quisiera que ignoraseis, hermanos mios, de que modo se baja, o por mejor decir, se cae en estos
caminos. El primer escalon es el disimulo de la propia flaqueza, de la propia iniquidad y del propio fracaso,
cuando, perdonandose el hombre a si mismo, autoconsolandose, se engaña. El segundo escalon es la
ignorancia de si [. . . ]. ¿Que mas logico que no ver sus llagas, especialmente si las ha tapado con el solo fin
de no poderlas ver? De esto se sigue que, ulteriormente, aunque se las descubra otro, defienda con tozudez
que no son llagas, dejando que su corazon se abandone a palabras engahosas para buscar excusas a sus
pecados (SAN BERNARDO, Sermón sobre el Salmo 90).

1266 Mas aquellos que cubren los ojos de su corazon con el craso velo de los vicios, y segun la palabra del
Salvador viendo no ven, y entendiendo no entienden ni comprenden (Mt 13,13), son incapaces de apreciar
en lo intimo de su conciencia los pecados mortales (CASIANO, Colaciones,23).

A mayor santidad, mayor es el conocimiento que se tiene de uno mismo

1267 (El santo) se alegra de ser considerado poco por los demás, porque ve confirmado en esa baja
reputación lo que el pensaba de si mismo (SAN GREGORIO MAGNO, Diatesseron,1).

1268 Es propio de los justos, a causa de su humildad, desmentir diligentemente, y de una en una, sus
buenas obras narradas en presencia de los mismos; y es propio de los poco rectos dar a
entenderóexcusandoseóque no tienen culpas, o que son leves y pocas (ORiGENEs, en Catena Aurea, vol
III, p. 247).

1269 (Los santos) en su afan ilimitado por la santidad, descubren en si con rara sagacidad y condenan sin
piedad cosas que nuestra mirada interior, entenebrecida, no puede ni siquiera atisbar (CASIANO,
Colaciones,23).
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1270 Examinate a ti mismo para conocer que eres; haz lo posible por conocerte (SAN BASILIO, Homilia 3).

El propio conocimiento facilita la caridad con el prójimo

1271 Dos cosas quiere el Señor de nosotros: que consideremos nuestros propios pecados y que
perdonemos los de nuestro prójimo [. . . ], pues aquel que considera sus propios pecados estera mas pronto
al perdon de su companero. Y no solo de boca, sino de corazon [. . . ] esforcemonos, pues, por no querer
mal a nadie, para que Dios nos ame (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,61).

1272 De ordinario las perturbaciones del corazon se originan en nosotros, no por el mal proceder de los
demás, sino por culpa propia. Estan ocultas en nosotros las causas de las ofensas y la semilla de los vicios
(CASIANO, Instituciones,9).

1273 Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los
de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en que pueden morder. Y, al no poder excusarse a si
mismos, estan siempre dispuestos a acusar (SAN AGUSTIN, Sermón 19).CONTEMPLACION

La contemplación de Dios solo es posible en la vida futura. Aquí se nos da imperfectamente, "como un
adelanto".

1274 La contemplación será perfecta en la vida futura, cuando veamos a Dios cara a cara (1Co 12,12) y nos
haga, con esta visión, perfectamente bienaventurados. Pero ahora, aunque imperfectamente, como a traves
de espejo y como en enigma (1Co ), nos compete la contemplación de la verdad divina, por la que se nos da
como un adelanto de la bienaventuranza, que se inicia aquí y alcanzará su perfección en la vida futura
(SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 180, a. 4, c).

1275 Como fin de todos nuestros trabajos y eterna perfección de las alegrias, se nos promete la
contemplación (SAN AGUSTIN, Sobre la Trinidad,1,8).

1276 El corazon necesita, entonces, distinguir y adorar a cada una de las Personas divinas. De algun modo,
es un descubrimiento, el que realiza el alma en la vida sobrenatural, como los de una criaturica que va
abriendo los ojos a la existencia. Y se entretiene amorosamente con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu
Santo; y se somete facilmente a la actividad del Paraclito vivificador, que se nos entrega sin merecerlo: ¡los
dones y las virtudes sobrenaturales! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,306).

1277 El Espíritu prepara previamente al hombre para acoger al Hijo de Dios, el Hijo lo conduce al Padre, y el
Padre le da incorruptibilidad y la vida eterna, que son fruto de la visión de Dios para aquellos que le
contemplan. Del mismo modo que quienes ven la luz estan en la luz y participan de su esplendor, así los
que ven a Dios estan en Dios y participan de su esplendor. Ahora bien, el esplendor de Dios es vivificante. Y
por lo mismo, quienes vean a Dios tendran parte en la vida (SAN IRENEO, Contra los herejes,4,20).

1278 El resplandor de la belleza divina es algo absolutamente inefable e inenarrable (SAN BASILIO
MAGNO, Regla monastica, respuesta 2,1).

1279 La contemplación es una cumbre en la cual Dios se comienza a comunicar y manifestar al alma. Pero
no acaba de manifestarse, solo asoma. Pues por muy altas que sean las noticias que al alma se le dan de
Dios en esta vida, no son mas que lejanas asomadas (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,13,10).

1280 Por mucho que a Dios se le conozca en esta vida, no se le conoce de verdad. Solo una partecita y
muy de lejos (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,6,5).
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1281 Todo esto sucede a veces a las almas ya muy purificadas. Dios les concede la gracia, cuando oyen, o
ven o entienden, y a veces sin oir, ni ver, ni entender, de recibir una comprensión grandisima de la alteza y
grandeza de Dios. En ese sentimiento siente a Dios tan alto que entiende claramente que se le queda todo
por entender. Y ese sentir y entender que Dios es tan inmenso que no se puede entender del todo, es muy
subido entender (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,7,9).

Se promete a los limpios de corazon

1282 Con toda razon se promete a los limpios de corazon la bienaventuranza de la visión divina. Nunca una
vida manchada podre contemplar el esplendor de la luz verdadera, pues aquello mismo que constituira el
gozo de las almas limpias será el castigo de las que esten manchadas (SAN LEON MAGNO, Sermón 95,
sobre las bienaventuranzas).

1283 Dios se deja contemplar por los que tienen el corazon purificado (SAN GREGORIO DE NISA, Hom. 6,
sobe las bienaventuranzas).

1284 ¿Quieres ver a Dios? Escuchalo: Bienaventurados los limpios de corazon, porque ellos veran a Dios.
En primer lugar, piensa en purificar tu corazon: lo que veas en el que desagrada a Dios, quitalo (SAN
AGUSTIN, Sermón 2, sobre la Ascensión del Seitor).

1285 Dios nos manda que primeramente nos lavemos por la compunción, para que nuestra suciedad no nos
haga indignos de penetrar en la pureza de los secretos de Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre
los Evang. ).

El deseo de ver a Dios

1286 El alma que de verdad ama a Dios no puede querer estar satisfecha y contenta hasta que de veras
posea a Dios. Todas las cosas que no son Dios, no solo no la satisfacen, sino que le aumentan el deseo de
verle tal cual El es (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,6,4).

1287 Los que se quieren, procuran verse. Los enamorados solo tienen ojos para su amor. ¿No es logico que
sea así? El corazon humano siente esos imperativos. Mentiria si negase que me mueve tanto el afan de
contemplar la faz de Jesucristo. Vu/tumátuum, Domine, requiram, buscare, Señor, tu rostro. Me ilusiona
cerrar los ojos, y pensar que llegara el momento, cuando Dios quiera, en que podre verle, no como en un
espejo, y bajo imagenes oscuras. . . sino cara a cara. Si, hijos, mi corazon esta sediento de Dios, del Dios
vivo. ¿ Cuando vendre y vere la faz de Dios? (J. ESRIVA DE BALAGUER, Hoja informativa n. ¡ I del proceso
de beatificación, p. 5).

1288 El amor no descansa mientras no ve lo que ama; por eso los santos estimaban en poco cualquier
recompensa, mientras no viesen a Dios. Por eso el amor que ansia ver a Dios se ve impulsado, por encima
de todo discernimiento, por el deseo ardiente de encontrarse con el. Por eso Moises se atrevio a decir: Si he
obtenido tu favor,muestrate a mi. Por eso también se dice en otro lugar: Dejame ver tu figura. Y hasta los
mismos paganos en medio de sus errores se fabricaron idolos para poder ver con sus propios ojos el objeto
de su culto (SAN PEDRO CRISOLOGO, Sermón 147).

1289 Cuanto mas conoce el alma a Dios, tanto mas le crece el deseo de verle y la pena de no verle (SAN
JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,6,2).

1290 [. . . ] desde tiempo atras nos atraia el Señor hacia el cielo. Cuando finalmente nos nacieron las alas
de la virtud al cabo del tiempo, llegandose a nosotros poco a poco, nos saco de este domicilio y nos enseho
a volar mas alto (SAN JUAN CRISOSTOMO, Sobre la virginidad,7).
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Buscar al Señor en todas las cosas

1291 Reflexionad bien que es lo que estais pensando a todas horas. Unos piensan en los honores, otros en
el dinero, otros en la extensión de sus posesiones. Todas estas cosas estan en lo bajo, y cuando el alma se
ocupa en tales cosas, queda separada de la rectitud de su estado: y como no se eleva a los deseos
celestiales, no puede mirar hacia arriba, como la mujer encorvada (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 31
sobre los Evang. ).

1292 Si los cinco sentidos del cuerpo buscan el alimento de las miserias mundanas, no pueden volar para
conseguir los frutos de acciones mas sublimes (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, volt Vl, p. 66).

La contemplación es compatible con cualquier actividad humana recta

1293 Cuando de dos cosas una es la razon de la otra, la ocupación del alma en una no impide ni disminuye
la ocupación en la otra [. . . ]. Y como Dios es aprehendido por los santos como la razon de todo cuanto
hacen o conocen, su ocupación en percibir las cosas sensibles o en contemplar o hacer cualquiera otra
cosa, en nada les impide la divina contemplación ni viceversa (SANTO TOMAS, Suma Teológica, Supl. , q.
82, a. 3).

Mirar a Cristo

1294 Marta, en su empeño de aderezarle al Señor de comer, andaba ocupada en multitud de quehaceres.
Maria, su hermana, prefirio le diese a ella de comer el Señor. Olvidose, pues, en cierto modo, de su
hermana, tan ajetreada por la complicación del servicio, y sentose a los pies del Señor, donde, sin hacer
nada, escuchaba su palabra. Con oido discretisimo habla oido decir: Estaos quedos, y ved que yo soy el
Señor (Sal 45,11). La otra se consumia, esta comia; la otra disponla muchas cosas, esta solo miraba una
sola (SAN AGUSTIN, Sermón 103).

1295 Que nuestra vida tenga su centro en nuestro interior donde Cristo habita (SAN BERNARDO, Sermón
5).

1296 Si el alma llegara a levantar los ojos hasta su cabeza, que es Cristo [. . . ], seria realmente feliz por la
penetración de su visión, al poner sus ojos donde el mal no puede oscurecerlos (SAN GREGORIO DE
NISA, Homilia 5).

Contemplación también a traves de las oraciones vocales

1297 Porque se que muchas personas, rezando vocalmente ócomo ya queda dichoó, las levanta Dios, sin
saber ellas como, a subida contemplación (SANTA TERESA, Camino de perfección,30,7). -

1298 En la oración vocal se puede poner una triple atencion. La primera y mas imperfecta se refiere a la
correcta pronunciación de todas las palabras de que consta. La segunda se fija en el sentido de esas
palabras. La tercera, finalmente, pone su empeio en elfin de la oración, o sea, en Dios y en la cosa por la
que se ora. Esta ultima es la mas importante y necesaria, y pueden tenerla incluso las personas de corto
alcance o que no entiendan el sentido de las palabras que pronuncian. Esta ultima atención puede ser tan
intensa que arrebate la mente a Dios hasta el punto de hacernos perder de vista todas las demás cosas
(SANTO ToMAs, Suma Teológica,2-2, q. 83, a. 13).

Frutos de la contemplacion

1299 El que ve a Dios alcanza por esta visión todos los bienes posibles: la vida sin fin, la incorruptibilidad
eterna, la felicidad imperecedera, el reino sin fin, la alegria ininterrumpida, la verdadera luz, el sonido
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espiritual y dulce, la gloria inaccesible, el jubilo perpetuo y, en resumen, todo bien (SAN GREGORIO DE
NISA, Hom. 6 sobre bienaventuranzas).

1300 Pues así como los que ven la luz estan en la luz y reciben claridad, así también los que ven a Dios
estan en Dios y reciben su claridad. La claridad de Dios vivifica y, por tanto, los que ven a Dios reciben la
vida (SAN IRENEO, Trat. contra las herejfas,4).

1301 En una piadosa permisión, les permitió gozar durante un tiempo muy corto la contemplacion-de la
alegria que dura siempre, para hacerles sobrellevar con mayor fortaleza la adversidad (SAN BEDA, Coment.
Evang. sobre S. Marcos,8).

1302 Con la maravillosa normalidad de lo divino, el alma con- templativa se desborda en afan apostolico:
me ardia el corazon dentro del pecho, se encendia el fuego en mi meditación (Sal 38,4)(J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,120).

1303 Hay que saber estar en silencio, crear espacios de soledad o, mejor, de encuentro reservado a una
intimidad con el Señor. Hay que saber contemplar [. . . ]. Desgraciadamente, nuestra vida diaria corre el
riesgo o incluso experimenta casos, mas o menos difundidos, de contaminación interior. Pero el contacto de
fe con la Palabra del Señor nos purifica, nos eleva y nos vuelve a dar energia (JUAN PABLO II, Hom. 20-VII-
1980).

Contemplación de los misterios del Santo Rosario

1304 La Iglesia nos anima a la contemplación de los misterios:para que se grabe en nuestra cabeza y en
nuestra imaginación, con el gozo, el dolor y la gloria de Santa Maria, el ejemplo pasmoso del Señor, en sus
treinta arios de oscuridad, en sus tres aios de predicación, en su Pasión afrentosa y en su gloriosa
Resurrección (J. ESCRIVA DE BALAGUER Amigos de Dios,299).

CONTRICION

Citas de la Sagrada Escritura

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios [. . . ]. Echad sobre El vuestros cuidados, puesto que El se
preocupa de vosotros. 1P 5,6-7.

Inclina a mi tus oidos, apresurate a librarme; se para mi roca inexpugnable, ciudadela para mi salvacion.
Pues tu eres mi roca, mi ciudadela; por amor de tu nombre tu me guiaras y me conduciras. Me sacaras de la
red que me han tendido, porque tu eres mi fortaleza. En tus manos encomiendo mi espiritu. Tu me has
rescatado, Yave, Dios fiel. Ps 31,3-6.

Ten piedad de mi, ¡oh Yave!, porque estoy angustiado [. . . ]. Haz resplandecer tu faz sobre tu siervo y
salvame en tu piedad. Ps 31,10-17. .

Mientras calle, consumianse mis huesos, gimiendo durante todo el dia. Pues dia y noche tu mano pesaba
sobre mi, y tornose mi vigor en sequedades de estio. Te confese mi pecado y no oculte mi iniquidad. Dije:
"Confesare a Yave mi pecado", y tu perdonaste la culpa de mi pecado. Ps 32,3-5.

Porque dices: Yo soy rico, me he enriquecido, y de nada tengo necesidad, y no sabes que eres un
desdichado, un miserable, un indigente, un ciego y un desnudo; te aconsejo que compres de mi oro
acrisolado por el fuego, para que te enriquezcas, y vestiduras blancas, para que te vistas y no aparezca la
verguenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos, a fin de que veas. Yo reprendo y corrijo a cuantos
amo; ten, pues, celo y arrepientete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Ap 3,17-19.

Me levantare e ire a mi padre y le aire: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser
llamado hijo tuyo; tratame como a uno de tus jornaleros. Lc 15,18-19.

Apiadate de mi, joh, Dios! segun tu benignidad. Por tu gran misericordia borra mi iniquidad. Lavame
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enteramente de mi iniquidad y limpiame de mi pecado, pues reconozco mi transgresión, y mi pecado esta


siempre delante de mi. Contra ti, contra ti solo he pecado; he hecho lo malo a tus ojos, para que seas
reconocido justo en tu sentencia y seas irreprochable en tu juicio. He aquí que en maldad fui formado y en
pecado me concibio mi madre. Ps 51,3-7.

Abre tu, Señor, mis labios, y cantara mi boca tus alabanzas. Porque no es sacrificio lo que tu quieres; si te
ofreciera un holocausto, no lo aceptarlas. Mi sacrificio, ¡oh Dios!, es un espiritu contrito. Un corazon contrito
y humillado, ¡oh Dios!, no lo desprecias. Se benevolo en tu complacencia hacia Sión y edifica los muros de
Jerusalen. Ps 51,17-20.

Por tercera vez le dijo: Simon,hijo de Juan, ¿me amas?Pedro se entristecio de que por tercera vez le
preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te amo. Jn 21,17. 21.

Esta intimamente relacionada con el amor de Dios

1305 No olvides que el Dolor es la piedra de toque del Amor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 439).

1306 Acordose el Amigo de sus pecados, y por temor del infierno quiso llorar y no pudo. Pidió lagrimas al
amor y la Sabiduria le respondió que mas frecuente y fuertemente llorase por amor de su Amado que por
temor de las penas del infierno, puesto que le agradan mas los llantos que son por amor que las lagrimas
que se derraman por temor (R. LLULL, Libro del Amigo y del Amado,341).

1307 Quien no se arrepiente de verdad, no ama de veras; es evidente que cuanto mas queremos a una
persona, tanto mas nos duele haberla ofendido. Es, pues, este uno mas de los efectos del amor (SANTO
TOMAS, Sobre la caridad,1. c. ,205).

1308 ¡ Que cercano esta Dios de quien confiesa su misericordia! Si; Dios no anda lejos de los contritos de
corazon (SAN AGUSTIN, Sermón 11).

1309 Pedro salio fuera y lloro amargamente. Era confesar su culpa. Lloro amargamente porque sabia amar,
y bien pronto las dulzuras del amor reemplazaron en el a las amarguras del dolor (SAN AGUSTiN, Sermón
295).

1310 Dios nos manda que primeramente nos lavemos por la contrición para que nuestra suciedad no nos
haga indignos de penetrar en la pureza de los secretos de Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre
los Evang. ).

1311 Nada hay tan grato y querido por Dios como el hecho de que los hombres se conviertan a el con
sincero arrepentimiento (SAN MAXIMO, Carta 11).

1312 Mas que el pecado mismo, irrita y ofende a Dios que los pecadores no sientan dolor alguno de sus
pecados (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,14).

Contrición y humildad

1313 ¡Muy honda es tu caida!óComienza los cimientos desde ahi abajo. Se humilde. "Co contritum et
humiliatum, Deus, non despicies"óNo despreciara Dios un corazon contrito y humillado (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 712).

1314 Cuando os sintais movidos por la contrición os dareis cuenta de la laboriosidad y esfuerzo que supone
el salvar la propia alma. Se afianzara en vosotros la profunda convicción de que, lejos de poder enseñar a
los demás, teneis todavia necesidad de la ayuda de un maestro (CASIANO, Colaciones,24).
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1315 Estaba lejos (se refiere al publicano de la parabola) y, sin embargo, se acercaba a Dios; y el Señor le
atendia de cerca. El Señor esta muy alto y, sin embargo, mira a los humildes; el publicano no levantaba sus
ojos al cielo y no miraba para que se le mirase. Su conciencia le abatia, pero su esperanza le elevaba.
Golpeaba su pecho y se heria a si mismo; el Señor le perdonaba porque se arrepentia (SAN AGUSTIN, en
Catena Aurea, vol. Vl, p. 302).

La contrición da al alma una especial fortaleza

1316 Pronto se rehabilito Pedro, como quien recibe una fuerza nueva; y en tanto grado, que quien se había
asustado de la Pasión de Cristo, permanecio después firme sin temer su propio martirio (SAN LEON,
Sermón 9, sobre la Pasion).

La contrición devuelve la esperanza

1317 Hubiera muerto con la mas desastrada de las muertes (el hijo prodigo). Pero como se arrepintio y no
perdio la esperanza, después de corrupción tan grande volvio a su primer esplendor, se vistio de la mas
bella vestidura y obtuvo honor mayor que el hijo que jamás había caído (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Exhortac. a Teodoro,1).

1318 Cuanto mas continuos son el dolor y el arrepentimiento por nuestras caídas, mas presto encuentra
nuestro mal la curación (CASIANO, Colaciones,19).

1319 Para quienes buscan con sinceridad el remedio, no puede faltar la medicina del verdadero medico de
las almas. Esto es particularmente cierto para aquellos que no cierran los ojos a sus dolencias por desanimo
o poráneagligencia (CASIANO, Colaciones,19).

Contrición y alegria

1320 Muchas veces es util y seguro que el hombre no tenga en esta vida muchas consolaciones,
mayormente segun la carne. Mas no sentir o gustar de las divinas, nuestra es la culpa, que no buscamos la
contrición del corazon ni desechamos del todo las vanas consolaciones (Imitación de Cristo,1,21,3).

1321 En un caso solamente debe parecernos util la tristeza, y es cuando la concebimos para el
arrepentimiento de nuestras faltas, o por el deseo de perfección, o por el de la contemplación de la futura
bienaventuranza. De esta especie de tristeza ha dicho el Apostol: La tristeza segun Dios es causa de
penitencia saludable, de que jamás hay por que arrepentirse; mientras que la tristeza segun el mundo lleva
a la muerte (2Co 7,10) (CASIANO, Instituciones,9,10).

1322 La tristeza que causa un arrepentimiento saludable es propia del hombre obediente, afable, humilde,
dulce, suave y paciente, en cuanto que deriva del amor de Dios. Sufre infatigable el dolor fisico y la
contrición del espiritu, gracias al vivo deseo de perfección que le anima. Es también alegre, y en cierto modo
se siente como robustecido por la esperanza de su aprovechamiento, conserva de continuo el hechizo y el
encanto de la afabilidad, y posee en si todos los frutos del Espíritu Santo (CASIANO, Instituciones,9).

1323 Es sumamente necesario que cuando nos compungimos tengamos cuidado de la vida de los que nos
estan encomendados. De tal manera nos debe afectar la amargura de la compunción, que no nos aleje del
amor a los demás (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang. ).

1324 Dichosos los que lloran, porque ellos seran consolados. E1 llanto, al que aquí se promete el consuelo
eterno, nada tiene que ver con la tristeza de este mundo [. . . ]. La tristeza religiosa es la que llora los
pecados propios o bien las faltas ajenas (SAN LEON MAGNO, Sermón 95, sobre las bienaventuranzas).
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"La ciencia de los santos"

1325 [. . . ] no deben entristecernos las caídas, ni aun las caidas graves, si acudimos a Dios con dolor y
buen proposito en el sacramento de la Penitencia. El cristiano no es un maniaco coleccionista de una hoja
de servicios inmaculada. Jesucristo Nuestro Señor se conmueve tanto con la inocencia y la fidelidad de
Juan y, después de la caida de Pedro, se enternece con su arrepentimiento. Comprende Jesús nuestra
debilidad y nos atrae hacia si, como a traves de un plano inclinado, deseando que sepamos insistir en el
esfuerzo de subir un poco, dia a dia. Nos busca, como buscó a los dos discípulos de Emaus, saliendoles al
encuentro; como buscó a Tomas y le enseñó, e hizo que las tocara con sus dedos, las llagas abiertas en las
manos y en el costado. Jesucristo siempre esta esperando que volvamos a El, precisamente porque conoce
nuestra debilidad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,75).

1326 Mas le vale a un hombre confesar sus caídas que endurecer su corazon (SAN CLEMENTE, Carta a
los Corintios,50).

1327 Mi sacrificio es un espiritu quebrantado, un corazon quebrantado y humillado tu no lo desprecias. Este


es el sacrificio que has de of recer No busques en el rebaño, no prepares navios para navegar hasta las
mas lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazon la ofrenda grata a Dios. El corazon es lo que
hay que quebrantar (SAN AGUSTIN, Sermón 19).

Necesitamos arrepentirnos cada dia de nuestra vida

1328 Cada dia hemos de pedir perdon, porque cada dia hemos ofendido (SAN AGUSTIN, Sermón 2S.

1329 Tendremos siempre materia de arrepentimiento respecto a esas menudas infracciones en que el justo
cae siete veces al dia y se levanta otras tantas. Porque, queramos o no, las cometemos todos los dias. Ora
a sabiendas, ora por ignorancia u olvido, de pensamiento o de palabra, por sorpresa o por impulso
inevitable, o por la fragilidad de nuestra carne, es dificil que nos veamos libres de ellas (CASIANO,
Colaciones,20).

1330 Solo predicamos a los demás lo recto, si manifestamos con las obras lo que decimos, si nos
compungimos en el amor de Dios y lavamos con lagrimas las manchas cotidianas de la vida humana, que
no puede pasar sin culpa (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang. ).

1331 Jamas se ha encontrado ni se encontrara en este mundo un hombre cuya santidad, diligencia y
aplicación sean tales que pueda adherirse al bien verdadero y no tenga que experimentar todos los dias que
ha faltado distrayendose de el (CASIANO, Colaciones,23).

1332 (Santificado sea tu nombre). Tambien pedimos todos los dias que sea santificado. Necesitamos de la
santificación continuamente, porque los que pecamos todos los dias debemos purificar nuestros pecados
mediante una contrición continua (SAN CIPRIANO, Sobre el Padrenuestro).

Reparación y desagravio

1333 Debemos igualmente considerar frecuentemente los pecados que cometimos: considerandolos, llorar;
y llorando, borrarlos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 39 sobre los Evang. ).

1334 A nosotros representó aquella mujer cuando, después de haber pecado, nos volvemos de todo
corazon al Señor y le imitamos en el llanto de penitencia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 13 sobre los
Evang. ).
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Si no hay restitución, no hay contricion

1335 Algunos, sin preocuparse de indagar el numero de personas a quienes perjudicaron, daran alguna
limosna, o mandaran celebrar algunas misas; y hecho esto, quedaran ya tranquilos. No hay duda de que las
misas y las limosnas son muy buenas obras; mas deben ser pagadas con vuestro dinero y no con el del
prójimo (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la restitucion).

La misericordia divina alienta nuestra contrición

1336 He aquí que llama a todos los que se han manchado, desea abrazarlos, y se queja de que le han
abandonado. No perdamos este tiempo de misericordia que se nos ofrece, no menospreciemos los
remedios de tanta piedad que el Señor nos brinda. Su benignidad llama a los extraviados, y nos prepara,
cuando volvamos a El, el seno de su clemencia. Piense cada cual en la deuda que le abruma, cuando Dios
le aguarda y no se exaspera con el desprecio. El que no quiso permanecer con El, que vuelva; el que
menosprecio estar firme a su lado, que, al menos, se levante después de su caida [. . . ]. Ved cuan grande
es el seno de su piedad, y considerad que teneis abierto el regazo de su misericordia (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 33 sobre los Evang. ).

La contrición no siempre quita todo el resto de la pena

1337 De los principios que hemos expuesto puede deducirse facilmente la existencia del purgatorio. Porque
si es verdad que la contrición borra los pecados, no quita todo el resto de pena que por ellos se debe; ni
tampoco se perdonan siempre los pecados veniales, aunque desaparezcan los pecados mortales. Ahora
bien, la justicia de Dios exige que una pena proporcional restablezca el orden perturbado por el pecado.
Luego hay que concluir que todo aquel que muera contrito y absuelto de sus pecados, pero sin haber
satisfecho plenamente por ellos a la divina justicia, debe ser castigado en la otra vida. Negar el purgatorio
es, pues, blasfemar contra la justicia divina. Es, pues, un error, y un error contra la fe (SANTO TOMAS,
Suma Teológica, Sup. , q. 71, a. 1).

Contrición y paz interior

1338 ¡ No apagueis esta alegria que nace de la fe en Cristo crucificado y resucitado! ;Testimoniad vuestra
alegria! jHabituaos a gozar de esta alegria! [. . . ].

Es la alegria de la presencia de Dios en el alma, mediante la "gracia". Es la alegria del perdon de Dios,
mediante sus sacerdotes, cuando por desgracia se ha ofendido a su infinito amor, y arrepentidos se retorna
a sus brazos de Padre. (JUAN PABLO II, Aloc. 24-III-1979).CONVERSION

A traves de la penitencia: 2Cr 7,14; Tb 13,8; Si 17,21-24; 1s 55,7; Ex 33,11; 0s 14,2.

Es necesaria la gracia: Ps 79,4; Jr 31,18-20; Lam 5,21.

La verdadera conversión recibe el perdon y la misericordia: Dt 4,29; 2 Cr 34,26-27; Ps 31,5; Pr 2,8. 13; Si
17,28; 1s 1,16-18; 45,22; 55,7; Jr 18,8; 29,12; Ez 18,21; 33,14-21; Jl2,12-13; Za 1,3.

Ejemplos de conversión: Gc 10,15-16; 2S 12,12-13; 2Cr 33,12-13;

Las tribulaciones ayudan a la conversión: Ps 82,17; Ez 6,9-10; 0s 2,6-7.

Inutilidad de la conversión solamente de palabra: Mt 7,22-23.

El que logra la conversión del pecador salva a este de la muerte del alma y logra el perdon de sus propios
pecados: Jc 5,20.

Dificultades en las familias por la conversión a Jesucristo: Mt 10,34-37.

El convertido debe renunciar a las malas obras que realizaba antes de la conversión: Mt 10,38-39.
-150 -

Alivio y paz que sienten en su alma aquellos que van a Jesús: Mt 11,28-30.

Para ir a Jesús es de absoluta necesidad ser humildes y hacerse poqueilos: Mt 11,25-26; 18,3-4; 19,14; Mc
9,34; 10,14-15.

Ejemplos de conversión efimera, y de buena conversión: Mt 13,1-23; Mc 4,3-20; Lc 8,5-15.

La conversión no impide que el pecado vuelva a aparecer y crecer en nosotros: Mt 13,24-30.

El desarrollo que puede alcanzar el amor de Dios en el alma que se convierte: Mt 13,31-33; Mc 4,30-32; Lc
13,18-21.

Alegria causada por un pecador que se convierte: Mt 18,12-14.

Conversión del Centurion del Calvario: Mt 27,54; Mc 15,39; Lc 23,47.

Conversión de Maria Magdalena: Mt 26,6-13; Mc 14,3-9; Lc 7,36-50; Jn 12,3-8.

Como el Señor espera y busca el alma perdida; alegria que da a Dios la conversión de un alma: Lc 15,1 ss.

Que dificil es la conversión de los ricos: Mt 19,24; Mc 10,25; Lc 18,25.

Conversión de Zaqueo: Lc 19,1-10.

Conversión de la Samaritana: Jn 4,6-30.

Del buen ladron: Lc 23,42.

Conversión de los judios por el discurso de San Pedro el dia de Pentecostes: Ac 2,37-41.

Conversión interesada de Simon el mago: Ac 8,13.

El diacono Felipe convierte al Ministro de Candace: Ac 8,26

Conversión de Saulo en el camino de Damasco: Ac 9,1-19.

Conversión de los habitantes de Lidda y Joppe ante el milagro obrado por San Pedro: Ac 9,3243.

Conversión del Centurion Cornelio y de los suyos: Ac 10.

Conversión del proconsul Sergio Paulo: Ac 13,6-12.

Conversión y bautizo de Lidia y su familia: Ac 16,14-15.

Conversión por San Pablo y Silas del carcelero de Filipos: Ac 16,27-34.

Conversión de Dionisio el Areopagita y de Damaris en Atenas: Ac 17,34.

Conversión de Crispo, jefe de la Sinagoga de Corinto, junto con su familia y muchos habitantes de la misma
ciudad: Ac 18,8.

Muchas conversiones "han sido precedidas de un encuentro con Maria"

1339 Muchas conversiones, muchas decisiones de entrega al servicio de Dios han sido precedidas de un
encuentro con Maria. Nuestra Señora ha fomentado los deseos de busqueda, ha activado maternalmente
las inquietudes del alma, ha hecho aspirar a un cambio, a una vida nueva (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es
Cristo que pasa,149).

1340 La Madre de Dios, que buscó afanosamente a su Hijo, perdido sin culpa de Ella, que experimentó la
mayor alegria al encontrarle, nos ayudara a desandar lo andado, a rectificar lo que sea preciso cuando por
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nuestras ligerezas o pecados no acertemos a distinguir a Cristo. Alcanzaremos así la alegria de abrazarnos
de nuevo a El, para decirle que no le perderemos mas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,278).

1341 (Por la conversión de un pecador) hay mayor gozo que por un justo que se mantiene en su ser; a la
manera que un capitan estima al soldado que en la guerra, habiendo vuelto después de huir, ataca con mas
valor al enemigo, y estimale aun mas que al que nunca huyo pero tampoco mostro valor alguno; igualmente,
el labrador prefiere mucho mas la tierra que, después de haber producido espinas, da abundante mies, que
la que nunca tuvo espinas pero jamás dio mies abundante (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 34 sobre los
Evang. ).

1342 Igual que el Señor en quien se cree es signo de contradición, también el hombre convertido sentira
con frecuencia rupturas y separaciones, pero también gozos, que Dios concede sin medida (CONC. VAT. II,
Decr. Ad gentes,13).

1343 Nada hay tan grato y querido por Dios, como el hecho de que los hombres se conviertan a el con
sincero arrepentimiento (SAN MAXIMO, Carta 11).

1344 Habiendo ya recibido al hijo en paz, habiendole ya besado, manda le den el mejor vestido, la
esperanza de la inmortalidad en el bautismo. Manda le den el anillo, prenda del Espíritu Santo; y calzado
para sus pies, el evangelio de la paz, para que fuesen hermosos los pies de los anunciadores del bien (SAN
AGUSTjN, Sermón 11).

La conversión personal, fundamento de la renovación de la Iglesia

1345 La renovación de la Iglesia y la difusión del Evangelio no pueden basarse en un proceso de


reformaómas o menos radicalóde algunas estructuras externas, sino que ha de tener su raiz y comienzo en
algo interior, en una renovación de las almas, en una busqueda incesante de Jesucristo, que dara contenido
y eficacia a las reformas de estructura que sean convenientes (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el
sacerdocio, p. 50).

1346 Solamente podemos llegar al reino de Cristo a traves de la metanoia, es decir, de aquel intimo cambio
de todo el hombreóde su manera de pensar, juzgar y actuaróimpulsados por la santidad y el amor de Dios,
tal como se nos ha manifestado a nosotros este amor en Cristo y se nos ha dado plenamente en la etapa
final de la historia (PABLO VI, Const. Poenitemini).

Corresponder a tiempo a las gracias para una conversion. El Señor da siempre los auxilios oportunos

1347 Acudid al medico mientras podeis, no sea que después querais y no podais (SAN JUAN DE
NAPOLES, Sermón 7).

1348 El joven rico no tuvo bastante valor para contener el vino nuevo teniendo un odre viejo, y se rompio
por la tristeza (SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol VI, p. 313).

1349 ¡Ahora! Vuelve a tu vida noble ahora. No te dejes engañar: "ahora" no es demásiado pronto. . . ni
demásiado tarde (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 254).

1350 [. . . ] cuanto mas retrasamos salir del pecado y volver a Dios, mayor es el peligro en que nos ponemos
de perecer en la culpa, por la sencilla razon de que son mas dificiles de vencer las malas costumbres
adquiridas. Cada vez que despreciamos una gracia, el Señor se va apartando de nosotros, quedamos mas
debiles, y el demonio toma mayor ascendiente sobre nuestra persona. De aquí concluyo que, cuanto mas
tiempo permanecemos en pecado, en mayor peligro nos ponemos de no convertirnos nunca (SANTO CURA
DE ARS, Sermón sobre la conversion).
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1351 Recorramos todas las etapas de la historia y veremos como en cualquier epoca el Señor ha concedido
oportunidad de arrepentirse a todos los que han querido convertirse a el (SAN CLEMENTE, Carta a los
Corintios,7).

La conversión personal y la Santa Misa

1352 No hay momento tan precioso para pedir a Dios nuestra conversión como el de la Santa Misa (SANTO
CURA DE ARS, Sermón sobre la Santa Misa).

Necesidad de la oración para la conversion

1353 Debemos rogar, no solo no caer en el mal cuando no hemos caido, sino también ser libres de el
cuando hayamos caído (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montaña,2).

1354 En la oración tiene lugar la conversión del alma hacia Dios, y la purificación del corazon (SAN
AGUSTIN, en Catena Aurea, vol. 1p 352).

1355 Todo pensamiento que nos quita la esperanza de la conversión proviene de la falta de piedad; como
una pesada piedra atada a nuestro cuello, nos obliga a estar siempre con la mirada baja, hacia la tierra, y no
nos permite alzar los ojos hacia el Señor (RABANO MAURO, Tres libros a Bonosio,3,4).

Conversión, contrición y confesion

1356 La vida humana es, en cierto modo, un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Volver
mediante la contrición, esa conversión del corazon que supone el deseo de cambiar, la decisión firme de
mejorar nuestra vida, y que ópor tantoóse manifiesta en obras de sacrificio y de entrega. Volver hacia la
casa del Padre, por medio de ese sacramento del perdon en el que, al confesar nuestros pecados, nos
revestimos de Cristo y nos hacemos así hermanos suyos, miembros de la familia de Dios (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,64).

1357 Convertirse quiere decir para nosotros buscar de nuevo el perdon y la fuerza de Dios en el
Sacramento de la reconciliación y así volver a empezar siempre, avanzar cada dia, dominarnos, realizar
conquistas espirituales y dar alegremente, porque "Dios ama al que da con alegria (2Co 9,7). (JUAN PABLO
II, Carta Novo incipiente,8-lV-1979).

1358 El autentico conocimiento de Dios, Dios de la misericordia y del amor benigno, es una constante e
inagotable fuente de conversión, no solamente como momentaneo acto interior, sino también como
disposición estable, como estado de animo. Quienes llegan a conocer de este modo a Dios, quienes lo "ven"
así, no pueden vivir sino convirtiendose sin cesar a El. Viven, pues, in statu conversionis; es este estado el
que traza la componente mas profunda de la peregrinación de todo hombre por la tierra in statu viatoris".
(JUAN PABLO II, Enc. Dives in misericordia, DM 13).

Diversas conversiones a lo largo de nuestra vida

1359 En la vida nuestra, en la vida de los cristianos, la conversión primeraóese momento unico, que cada
uno recuerda, en el que se advierte claramente todo lo que el Señor nos pideóes importante; pero mas
importantes aun, y mas dificiles, son las sucesivas conversiones. Y para facilitar la labor de la gracia divina
con estas conversiones sucesivas, hace falta mantener el alma joven, invocar al Señor, saber oir, haber
descubierto lo que va mal, pedir perdon (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,57).

1360 Jesús mismo se había sometido al rito penitencial y estaba orando cuando la voz del Padre le
-153 -

proclamo como Hijo: el que es totus ad Patrem, el que se halla totalmente dedicado al Padre y vive para El,
el que esta totalmente empapado en su amor. Tambien nosotros estamos llamados a incorporar en nuestras
vidas la actitud de Jesús hacia su Padre. La condición para esto, sin embargo, es la conversión: una vuelta
a Dios diaria, repetida, constante, mantenida (JUAN PABLO II, Hom. 13-I-1980).

Dios se vale de muchos medios para que el hombre se convierta

1361 Tambien se da el caso de que algunos, deseando llegar a la cumbre de su gloria temporal, o son
victimas de una larga enfermedad o caen agobiados por las injurias, o son afligidos por graves males, y
llegan a comprender por esto que nunca debieron confiar en sus delicias, y reprendiendose sus propios
deseos convierten a Dios su corazon (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

La conversión, un "mirar de manera nueva a Cristo"

1362 (Mediante la conversión, el hombre) arrancado del pecado, es introducido en el misterio del amor de
Dios, quien le llama a entablar una relación personal con El mismo en Cristo. En efecto, el nuevo convertido,
con la ayuda de la gracia, emprende un camino espiritual por el que [. . . ] pasa del hombre viejo al nuevo
hombre perfecto segun Cristo (CONC. VAT. II, Decr. Ad gentes,13).

1363 Ouien renuncia al dinero debe volverse a Cristo y mirarle de frente (SAN AMBROSIO, Trat. sobre los
misterios,!).

1364 Los que en la vida presente, transformados por el temor de Dios, pasan de mala a buena conducta,
pasan de la muerte a la vida y mas tarde seran transformados de su humilde condición a una condición
gloriosa (SAN FULGENCIO DE RUSPE, Trat. sobre el perdon de los pecados).

El verdadero ecumenismo no puede darse sin la conversión interior

1365 No hay autentico ecumenismo sin conversión interior, ya que los deseos de unidad proceden y
maduran por la renovación de la mente, por la abnegación de si mismo y por una efusión generosa de
caridad (CONC. VAT. II, Decr. Unitatis redintegratio,7).

CORAZON

Citas de la Sagrada Escritura

Me buscareis y me hallareis si me buscais de todo corazon. Jr 29,13.

Escudriñame, ¡oh Dios!, y examina mi corazon; pruebame y conoce mis inquietudes, y mira si mi camino es
torcido y conduceme por las sendas de la eternidad. Ps 139,23-24.

Amaras a Yave, tu Dios, con todo tu corazon, con toda tu alma, con todo tu poder, y llevaras muy dentro de
tu corazon todos estos mandamientos, que yo hoy te doy. Dt 6,5-6.

Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazon, y hallareis
descanso para vuestras almas. Mt 11,29.

Tu has sondeado mi corazon, lo visitaste de noche, me has pasado por el crisol, sin encontrar en mi malicia.
Ps 17,3.

Mi corazon se alegrara en tu salvación; cantare a Yave, que me colmo de bienes. Ps 13,6.

Mi corazon es como cera, que se derrite dentro de mis entrañas. Ps 22,15.

De la abundancia del corazon habla la boca. Mt 12,34.

Yo duermo, pero mi corazon vela. Es la voz del amado que llama: ¡Abreme. . . ! Ct 5,2.
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Que Cristo habite por la fe en vuestros corazones. Ep 3,17.

Donde este tu tesoro, alli estera . tu corazon. Mt 6,21.

Os dare un corazon nuevo y os revestire de un nuevo espiritu; os quitare vuestro corazon de piedra y os
dare un corazon de carne. Ez 36. 26.

Un hombre "vale lo que vale su corazon"

1366 Un hombre vale lo que vale su corazon, podemos decir con lenguaje nuestro ). J ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa (164

1367 Dios nos ha dado un corazon para vivir y para todo lo que nos puede llenar, sobre todo el tu. Pero sin
El, todo es demásiado poco. O buscamos en El nuestra felicidad, o nos equivocarnos lanzados a la caza de
la felicidad, de desengaño en desengaño, hasta el hastio y la nausea, (JUAN PABLO II, Hom. en
Attotting,18-XI-1980).

Tenemos un solo corazon para amar a Dios y para amar a nuestro prójimo

1368 Yo no cuento con un corazon para amar a Dios, y con otro para amar a las personas de la tierra. Con
el mismo corazon con el que he querido a mis padres y quiero a mis amigos, con ese mismo corazon amo
yo a Cristo, y al Padre, y al Espíritu Santo y a Santa Maria (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,166).

El corazon esta hecho para amar

1369 De ti proviene esta atracción a tu alabanza, porque nos has hecho para ti y nuestro corazon no halla
sosiego hasta que descansa en ti (SAN AGUSTIN, Confesiones,1,1,1).

1370 El hombre no puede vivir sin amor. El permanece para si mismo un ser incomprensible, su vida esta
privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace
propio, si no participa en el vivamente (JUAN PABLO II, Enc. Redemptor hominis, II,10).

1371 Es una pena no tener corazon. Son unos desdichados los que no han aprendido nunca a amar con
ternura. Los cristianos estamos enamorados del Amor: el Señor no nos quiere secos, tiesos, como una
materia inerte. ¡Nos quiere impregnados de su cariño! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,183).

1372 La tierra, si no se la cultiva, produce espinas y abrojos; igualmente, el alma del pecador, si no es
cultivada por la gracia, solo lleva abrojos y zarzas de pecados. Espinas y abrojos te producira (Gn 3,18)
(SANTO TOMAS Sobre el Padrenuestro, I. c. ,135).

El trato con el Señor nos capacita para amar mas

1373 Nuestro corazon se dilata. Del mismo modo que el calor dilata los cuerpos, así también la caridad tiene
un poder dilatador, pues se trata de una virtud calida y ardiente. Esta caridad es la que abria la boca de
Pablo y dilataba su corazon [. . . ]. Nada encontrariamos mas dilatado que el corazon de Pablo, el cual,
como un enamorado, estrechaba a todos los creyentes con el fuerte abrazo de su amor, sin que por ello se
dividiera o debilitara ese amor, sino que se mantenía integro en cada uno de ellos. Y ello no debe
admirarnos, ya que este sentimiento de amor no solo abarcaba a los creyentes, sino que en su corazon
tenian también cabida los infieles de todo el mundo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la 2. a Epistola
a los Corintios,13).
-155 -

1374 Tened unos para con otros un corazon grande, con mansedumbre, como lo tiene Dios para con
vosotros (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a S. Policarpo de Esmirna,5,1 ss. ).

El corazón que no ama se incapacita para entender

1375 Presentame un corazon amante y comprenderá lo que digo. Presentame un corazon inflamado en
deseos, un corazon hambriento, un corazon que, sintiendose solo y desterrado en este mundo, esté
sediento y suspire por las fuentes de la patria eterna, presentame un tal corazon y asentira en lo que digo.
Si, por el contrario, hablo a un corazon frio, este nada sabe, nada comprende de lo que estoy diciendo (SAN
AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,26).

Dios no cabe en un corazon impuro

1376 ¿Y que cosa mas cercana al hombre que su corazon? Alla en el interior es donde me han descubierto
todos los que me han encontrado. Porque lo exterior es lo propio de la vista. Mis obras son reales y, sin
embargo, son fragiles y pasajeras; mientras que yo, su Creador, habito en lo mas profundo de los corazones
puros (ANONIMO DEL s. xIII, Meditación sobre la Pasión y Resurrección de Cristo,38; PL 184,766).

1377 No se encuentra vestigio alguno de bondad en el corazon del que la avaricia ha hecho su morada
(SAN LEON, Sobre la Pasión,9).

1378 Oh, Dios, crea en mi un corazon puro. Para que sea creado este corazon puro hay que quebrantar
antes el impuro (SAN AGUSTIN, Sermón 19).

1379 Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazon quebrantado y humillado tu no lo desprecias. Este


es el sacrificio que has de ofrecer. No busques en el rebaño, no prepares navios para navegar hasta las
mas lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazon la ofrenda grata a Dios. El corazon es lo que
hay que quebrantar (SAN AGUSTIN, Sermón 19).

El corazon tiende a apegarse desordenadamente a personas y cosas

1380 Me das la impresión de que llevas el corazon en la mano, como ofreciendo una mercancia: ¿quien lo
quiere?óSi no apetece a ninguna criatura, vendras a entregarlo a Dios. ¿Crees que han hecho así los
santos? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 146).

1381 Nada mas familiar y mas intimo como mi propio corazon. Y también ningun enemigo mas grande para
mi como el (CASIANO, Colaciones,18,16).

1382 Si tuvieras el trigo en lugares bajos, para que no se pudriese lo llevarias a locales altos. Cambiarias de
lugar el trigo, ¡y dejas que el corazon se estrague con las cosas inferiores! (SAN AGUsTiN, Coment. sobre el
Salmo 122).

Pureza de corazon. Frutos (Ver también CASTIDAD)

1383 No es pequeño el corazon del hombre capaz de abarcar tantas cosas. Si no es pequeño y si puede
abarcar tantas cosas, se puede preparar en el un camino al Señor y trazar una senda derecha por donde
camine la Palabra, la Sabiduria de Dios. Prepara un camino al Señor por medio de la buena conciencia,
allana la senda para que el Verbo de Dios marche por ti sin tropiezos y te conceda el conocimiento de sus
misterios y de su venida (ORIGENES, Hom. 21 sobre S. Lucas).

1384 La sabiduria que conduce al conocimiento y, por tanto, al amor de Dios, florece en el corazon limpio
(JUAN PABLO II, Hom. 14-11-1980).
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1385 ¡Que grande es el corazon del hombre! ¡Que anchura y que capacidad, con tal que sea puro!
(ORIGENES, Hom. 21 sobre S. Lucas).

1386 La posibilidad de abrirse con amor a las obras de misericordia es fruto de una prolongada y dura lucha
con el orgullo propio, con los malos pensamientos, con el propio egoismo. Solo quien sabe conservar el
corazon "intacto" sustrayendole a las sugestiones de los entusiasmos pasajeros y dispersos, puede
expresar en su vida una autentica capacidad de donacion. Por otra parte, tal empeño encontrara el secreto
de una plena realización personal, porque "quien ama al prójimo perfecciona su caridad hacia Dios, porque
el mismo recibe en si lo que hace por el prójimo (San Basilio)" (JUAN PABLO II, Hom. 14-II-
1980).CORRECION FRATERNA

Citas de la Sagrada Escritura

1. Mandato del Señor

Si tu hermano peca, anda y corrigele a solas. Si te escucha, habras ganado a tu hermano. Mt 18,15.

2. Eficacia

El hermano ayudado por su hermano, es como una ciudad amurallada. Pr 18,19.

David se convierte por la corrección de Natan: 2S 12,1-5.

Va por senda de vida el que acepta la corrección; el que no la admite, va por falso camino. Pr 10,17.

3. Como se ha de hacer

Si alguno no obedece lo que decimos en esta carta [. . . ] no le mireis como a enemigo, sino corregidle como
a un hermano. 2Th 3,4-5.

Si alguno cae en un delito [. . . ] amonestadle con dulzura [. . . ] Ga 6,1.

4. El premio a quien practica esta muestra de caridad

Si alguno de vosotros se desvia de la verdad y otro hace que vuelva a ella, debe saber que quien hace que
el pecador se convierta de su extravio, salvara el alma de la muerte y cubrira la muchedumbre de sus
pecados. Jc 5,19-20.

Una gran ayuda espiritual

1387 La corrección es la llave con que se abren semejantes postemas: ella hace que se descubran muchas
culpas, que desconocen a veces incluso los mismos que las cometieron (SAN GREGORIO MAGNO, Regla
pastoral,2,4).

1388 Cuando en nuestra vida personal o en la de los otros advirtamos algo que no va, algo que necesita del
auxilio espiritual y humano que podemos y debemos prestar los hijos de Dios, una manifestación clara de
prudencia consistira en poner el remedio oportuno, a fondo, con caridad y con fortaleza, con sinceridad. No
caben las inhibiciones. Es equivocado pensar que con omisiones o con retrasos se resuelven los problemas
(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,157).

1389 Aprovecha mas la corrección amiga que la acusación violenta; aquella inspira compunción, esta excita
la indignación (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 266).

Responsabilidad de hacer la corrección fraterna


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1390 Callar cuando puedes y debes reprender es consentir; y sabemos que esta reservada la misma pena
para los que hacen el mal y para los que lo consienten (SAN BERNARDO, Sermón 9, en la natividad de San
Juan).

1391 Si lo dejas estar, peor eres tu; el ha cometido un pecado y con el pecado se ha herido a si mismo; ¿no
te importan las heridas de tu hermano? Le ves perecer o que ha perecido, ¿y te encoges de hombros? Peor
eres tu callando que el faltando (SAN AGUSTIN, Sermón 82).

1392 Y ninguno diga: yo no sirvo para amonestar, no soy idoneo para exhortar. Haz lo que puedas, para que
no se te pida cuenta en los tormentos de lo recibido y mal guardado (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 4
sobre los Evang. ).

1393 Y, ¿quien tiene celo por la casa de Dios? Aquel que pone empeño en corregir todo lo censurable que
en ella observa [. . . ]. ¿Ves a tu hermano en peligro? Detenlo, advierteselo, sientelo de corazon, si es que te
come el celo de la casa de Dios (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan, l0).

Modo de hacerla

1394 Ni la corrección ha de ser tan rigida que desanime, ni ha de haber connivencia que facilite el pecar
(SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 266).

1395 Por consiguiente, si un hermano falta en alguna cosa y es necesario corregirle, se le corregira
ciertamente. No obstante, hay que hacerlo de suerte que al querer aplicar el remedio al dolienteócuya fiebre
no es grave por venturaó, no caiga aquel, por efecto de la ira, en la enfermedad mas temible de la ceguera
(CASIANO, Instituciones,8).

1396 No prohibe el Señor la reprensión y corrección de las faltas de los demás, sino el menosprecio y el
olvido de los propios pecados, cuando se reprenden los del prójimo. Conviene, pues, en primer lugar
examinar con sumo cuidado nuestros defectos, y entonces pasemos a reprender los de los demás (SAN
JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 421).

1397 Aprenderemos también a descubrir tantas virtudes en los que nos rodeanónos dan lecciones de
trabajo, de abnegación, de alegria. . . , y no nos detendremos demásiado en sus defectos; solo cuando
resulte imprescindible, para ayudarles con la corrección fraterna (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios,20).

1398 Imita en esto a los buenos medicos, que no curan de un modo solo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom.
sobre S. Mateo,29).

1399 Debemos, pues, corregir por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de
lograr su enmienda. Si así lo hacemos, cumpliremos muy bien el precepto [. . . ]. ¿Por que le corriges?
¿Porque te apena haber sido ofendido por el? No lo quiera Dios. Si lo haces por amor propio, nada haces.
Si es el amor lo que te mueve, obras excelentemente (SAN AGUSTIN, Sermón 82).

1400 Cuando nos veamos precisados a reprender a otros, pensemos primero si alguna vez hemos cometido
aquella falta que vamos a reprender; y si no la hemos cometido, pensemos que somos hombres y que
hemos podido cometerla. O si la hemos cometido en otro tiempo, aunque ahora no la cometamos. Y
entonces tengamos presente la comun fragilidad, para que la misericordia, y no el rencor, preceda a aquella
corrección (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montaña,2).

Humildad para recibirla


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1401 La reprensión, que hace mejorar a los humildes, suele parecer intolerable a los soberbios (SAN
CIRILO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 52).

Seguir el consejo recibido en la corrección fraterna

1402 No habiendo cosa mas provechosa para el progreso espiritual que el ser advertido de los propios
defectos, es muy conveniente y necesario que los que te hayan hecho alguna vez esta caridad se sientan
estimulados por ti a hacertela en cualquier ocasion. Despues que hayas recibido con muestras de alegria y
de reconocimiento sus advertencias, imponte como un deber el seguirlas, no solo por el beneficio que
reporta el corregirse, sino también para hacerles ver que no han sido vanos sus desvelos y que tienes en
mucho su benevolencia. El soberbio, aunque se corrija, no quiere aparentar que ha seguido los consejos
que le han dado, antes bien los desprecia; el verdadero humilde tiene a honra someterse a todos por amor
de Dios, y observa los sabios consejos que recibe como venidos de Dios mismo, cualquiera que sea el
instrumento de que El se haya servido (J. PECCIóLeon XIIIó, Practica de la humidad,41).

Eficacia de la corrección fraterna

1403 ¿Acaso no debemos reprender y corregir al hermano, para que no vaya hacia la muerte? Suele a
veces ocurrir que, en un primer momento, se contrista, se resiste y protesta, dolido por la corrección;
después, sin embargo,-en el silencio de Dios, sin temor del juicio de los hombres, puede que llegue a
considerar por que ha sido corregido, y empiece a temer ofender a Dios si no se corrige, y considere la
necesidad de volver a hacer aquello por lo que ha sido corregido justamente. Asi, cuando crece su odio
hacia el pecado cometido, crece mas su amor al hermano, que es enemigo de su pecado (SAN AGUSTIN,
Trat. Evang. S. Juan,10).

Corrección fraterna entre los sacerdotes

1404 [. . . ] fraternidad que es fecunda en sus consecuencias practicas, desde la ayuda mutua en el
ministerio hasta la solicitudódiscreta y eficazópor todos los hermanos en el sacerdocio, especialmente por
aquellos que, en un momento determinado, pueden experimentar alguna dificultad, sabiendo advertir a los
demás, con una caridad noble y llena de delicadeza, que dice la verdad a la caraócorrección fraterna de
honda raigambre evangelicaó, todo aquello que pueda ayudarles a mejorar su vida y cumplir mas
eficazmente su misión (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, pp. 47-48).

CORRESPONDENCIA A LA GRACIA

Citas de la Sagrada Escritura

Al que tiene se le dara y al que no tiene, lo poco que parece tener se le quitara. Mt 13,12.

Parábola de la higuera esteril: Lc 13,6-9.

Jesús se lamenta por la falta de correspondencia de los habitantes de Jerusalen: Mt 23,37-39.

Parábola de los viñadores: Lc 20,9-14.

Los que estan a lo largo del camino son los que oyen; pero en seguida viene el diablo y arrebata de su
corazon la palabra para que no crean y se salven. Los que estan sobre peña son los que, cuando oyen
reciben con alegria la palabra; pero no tienen raices, creen por algun tiempo y en el momento de la
tentación sucumben. Lo que cae entre espinas son aquellos que, oyendo, van y se ahogan en los cuidados,
la riqueza y los placeres de la vida y no llegan a madurez. Lo caldo en buena tierra son aquellos que,
oyendo con corazon generoso y bueno, retienen la palabra y dan fruto por la perseverancia. Lc 8,12-15.

Por quien (por Jesucristo) en virtud de la fe hemos obtenido también el acceso a esta gracia en que nos
mantenemos y nos gloriamos, en la esperanza y la gloria de Dios. Y no solo esto, sino que nos gloriamos
hasta en las tribulaciones, sabedores de que la tribulación produce la paciencia; la paciencia una virtud
probada, y la virtud probada, la esperanza. Y la esperanza no quedara confundida, pues el amor de Dios se
ha derramado en nuestros corazones por virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido dado. Rm 5,2-5.
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Mas por la gracia de Dios soy lo que soy, y la gracia que me confirio no resulto vana, antes bien, me he
afanado mas que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 1Co 15,10.

Vosotros, pues, amados, que de antemano sois avisados, estad alerta, no sea que, dejandoos llevar del
error de los libertinos, vengais a decaer en vuestra firmeza. Creced mas bien en la gracia y en el
conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El la gloria así ahora como en el dia de la eternidad.
2P 3,17-18.

Nuestra correspondencia es necesaria para la propia salvación.

1405 Dios, que te creo sin ti, no te salvara si ti (SAN AGUSTIN, Sermón 169).

1406 Sabemos que Dios proporciona a cada cual ocasión de salvarse: a unos, de una manera, y a otros, de
otra. Pero el responder esforzada o remisamente a esa voluntad de salvación depende de nosotros
(CASIANO, Colaciones,3,12).

1407 Acudid al medico mientras podeis, no sea que después querais y no podais (SAN JUAN DE NApoLEst
Sermón 7).

1408 Ninguno desprecie el llamamiento, no sea que, excusandose al ser invitado, no pueda entrar cuando
quiera (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 16 sobre los Evang. ).

Docilidad a las inspiraciones y mociones del Espíritu Santo

1409 Llamamos inspiraciones a todos los atractivos, movimientos, reproches y remordimientos interiores,
luces y conocimientos que Dios obra en nosotros, previniendo nuestro corazon con sus bendiciones (Sal
20,4), por su cuidado y amor paternal, a fin de despertarnos, excitarnos, empujarnos y atraernos a las
santas virtudes, al amor celestial, a las buenas resoluciones; en una palabra, a todo cuanto nos encamina a
nuestro bien eterno (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,11,18).

1410 Si estas dormido y tu corazon no esta en vela, se marcha sin haber llamado; pero si tu corazon esta en
vela, llama y pide que se le abra la puerta (SAN AMBROSIO-coment. sobre el Salmo 18).

1411 Porque no conociste el tiempo de tu visita. De muchos y muy distintos modos acostumbra el Señor a
visitar el alma descarriada. Pues frecuentes veces la visita por medio de los preceptos, otras por los
castigos, algunas veces también por los milagros, para que oiga las verdades que ignoraba, y por si aun
permanece soberbia y orgullosa, o se arrepiente por el castigo o, abrumada por los beneficios, se
averguence del mal que hizo (SAN GREGORIO MAGNO, Hom 39 sobre los Evang. ).

1412 El Padre y yo vendremos a fijar en el nuestra morada. Que cuando venga encuentre, pues, tu puerta
abierta. Abrele tu alma para que pueda contemplar en ella riquezas de rectitud, tesoros de paz, suavidad de
gracia [. . . ]. Si cierras la puerta de tu alma, dejas afuera a Cristo. Aunque tiene poder para entrar, no quiere
sin embargo ser inoportuno, no quiere obligar a la fuerza (SAN AMBROSIO, Coment. sobre el Salmo 18).

1413 (Hablando de la plena correspondencia de San Pablo, dice Santo Tomas): el cuerpo estaba desde
luego vivificado y movido por el alma de Pablo; pero su alma lo estaba por Cristo (SANTO TOMAS, Sobre la
Epistola de S. Pablo a los Galatas,2,20).

La correspondencia diaria

1414 Despertemonos ya de una vez, obedientes a la llamada que nos hace la Escritura: Ya es hora de que
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desperteis del sueño. Y abiertos nuestros ojos a la luz divina, escuchemos bien atentos la advertencia que
nos hace cada dia la voz de Dios: Hoy, si escuchais su voz, no endurezcais el corazon (SAN BENITO, Regla
de S. Benito, Prologo).

1415 Si te das como E1 quiere, la acción de la gracia se manifestara en tu conducta profesional, en el


trabajo, en el empeño para hacer a lo divino las cosas humanas, grandes o pequeñas, porque por el Amor
todas adquieren una nueva dimensión (J. 60). ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,

"Las oportunidades de Dios no esperan"

1416 Las oportunidades de Dios no esperan. Llegan y pasan. La palabra de vida no espera; si no nos la
apropiamos, se la llevara el demonio. El no es perezoso, antes bien, tiene los ojos siempre abiertos y esta
siempre preparado para saltar y llevarse el don que vosotros no usais (CARD. J. H. NEWMAN, Sermón para
el Domingo de Sexagesima: Llamadas de la gracia).

1417 Por eso os digo que os será quitado el reino y será entregado a un pueblo que rinda sus frutos (Mt
21,43). La vña fue entregada a otro, como sucede con el don de la gracia, que el soberbio menosprecia y el
humilde recoge (RABANO MAURO, en Catena Aurea vol. III, p. 48).

1418 (Al que tiene se le dara, y al que no tiene, aun lo que parece tener le será quitado). Es lo mismo que
hacemos nosotros. Si vemos que se nos escucha de mala gana y, por mucho que roguemos que se nos
preste atención, no lo conseguimos, optamos por guardar silencio, puesto que, obstinandonos en hablar,
solo lograriamos aumentar la falta de atencion. Pero cuando hay quien tiene interes en saber, a ese si nos lo
atraemos y sobre el derramamos cuanto tenemos. Y muy bien dijo el Señor: lo que parece tener, puesto que
ni siquiera esto lo tiene de veras (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,45).

Los frutos dependen, en buena parte, de nuestra correspondencia a las gracias que Dios nos da
continuamente.

1419 La tierra era buena, el sembrador el mismo, y las simientes las mismas; y sin embargo, ¿como es que
una dio ciento, otra sesenta y otra treinta? Aquí la diferencia depende también del que recibe, pues aun
donde la tierra es buena,hay mucha diferencia de una parcela a otra. Ya veis que no tiene la culpa el
labrador, ni la semilla, sino la tierra que la recibe; y no es por causa de la naturaleza, sino de la disposición
de la voluntad (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,44).

1420 Lo unico que a nosotros importa es no ser camino, ni pedregal, ni cardos, sino tierra buena. Que
nuestro corazon se halle sazonado para dar el 30, o el 60, o el 100, o el 1. 000, cifras estas menores unas y
otras mayores; pero todo es trigo. NO sea el corazon camino donde el enemigo se lleve, como el pajaro, la
semilla pisada por los transeuntes; no peñascal donde la poca tierra haga germinar en seguida lo que ha de
agostar el sol; ni abrojal de pasiones humanas y cuidados de la vida disoluta (SAN AGUSTIN, Sermón 101).

1421 Dios ha hecho un cielo nuevo, una tierra nueva, como dice el Profeta. ¿Que cielo? El firmamento de la
fe en Cristo. ¿lQue tierra? El corazon bueno, dice el Señor, que se empapa de la lluvia que cae del cielo y
que produce numerosas espigas. En esta creación, el sol, sin duda, es la pureza de la vida; las estrellas son
las virtudes; el clima, una vida limpia; el mar, la profundidad de las riquezas de la sabiduria y de la ciencia;
las hierbas y los brotes, la doctrina buena donde el pueblo, rebaño de Dios, va como a pastar y a pacer
(SAN GREGORIO DE NISA, Homilfa de Pascua).

1422 Asi pues, encarecidamente os suplico que no lo atribuyais todo a Dios, entregandoos al sueño y a la
negligencia, ni que, cuando esteis vigilantes, creais que todo se debe a vuestro trabajo. Dios no nos quiere
desidiosos ni que nos echemos boca arriba, sino que nos pide alguna cosa; ni tampoco que nos dejemos
llevar por la arrogancia, por lo cual no todo nos lo ha confiado a nosotros [. . . ] (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. sobre S. Mateo,82).
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La eficacia en los demás

1423 Si el que comienza se esfuerza, con el favor de Dios, a llegar a la cumbre de la perfección, creo jamás
va solo al Cielo, siempre lleva mucha gente tras si; como a buen capitan,le da Dios quien vaya en su
compañía (SANTA TERESA, Vida, ll, l).

1424 De que tu y yo nos portemos como Dios quiereóno lo olvidesódependen muchas cosas grandes (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 755).

El corazon se endurece y la vida se vuelve ineficaz cuando no se corresponde

1425 Cuando el corazon esta endurecido, los pajaros arrebatan la semilla divina. No la devuelven: se la
llevan para siempre (CARD. J. H. NEWMAN, Sermón para el Domingo de Sexagesima: Llamadas de la
gracia).

1426 El camino (cfr. Mt 13,1 ss. ) es la mente tan trillada por los continuos malos pensamientos que no
puede germinar en ella la semilla de la palabra de Dios, y por eso perece y es arrebatada por los demonios
la que cae cerca de este camino: Y vinieron las aves del cielo y la comieron (SAN BEDA, en Catena Aurea,
vol. IV, p. 95).

1427 jOh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas!, ¿que haceis?, ¿en que os
entreteneis? ¡Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma; pues para tanta luz estais ciegos, y para
tan grandes voces sordos! (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,39).

1428 Muchos se parecen al camino donde cayo la semilla: negligentes, tibios y desdeñosos (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,45).

1429 Ellos fueron los primeros que se quitaron la vista y el oido, tapandose las orejas y cegandose los ojos
y endureciendo su corazon. Porque no solo no oían, sino que oian mal. Y así lo hicieron por temor de que se
conviertan y yo los cure; con lo que significa su extrema malicia y como muy de proposito se apartaron de
Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,45).

1430 Si eres obediente a la voz de Dios, ya sabes que te esta llamando desde el cielo; y si eres
desobediente y de voluntad torcida, no te bastaria aunque la oyeras fisicamente. ¿Cuantas veces no la
oyeron los judios? A los ninivitas les basto la predicación de un profeta. Aquellos, en cambio, permanecieron
mas duros que piedras en medio de profetas y de milagros continuos. En la misma cruz se convirtio un
ladron con solo ver a Cristo (Lc 23,42) y, al lado de ella, los que le habían visto resucitar muertos le
insultaban (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. en honor de S. Pablo).

Responsabilidad por las gracias recibidas

1431 Aquel hombre de talento, que inclino su voluntad al pecado, en vano pedira misericordia, porque
cometio el pecado sin excusa, separandose de la voluntad divina por su malicia; pero el hombre rustico e
ignorante la implorara con mas razon a su juez (SAN CIRILQ, Hom. Evang. 5. Juan,10).

1432 De nosotros depende corresponder con frialdad o con entusiasmo a ese impulso de la gracia. Segun
esto, merecemos el premio o el castigo en la medida que hayamos cooperado a ese plan divino que su
paternal providencia había concebido sobre nosotros (CASIANO, Colaciones,3).

1433 Hemos de tener estas buenas disposiciones, el deseo de transformarnos de verdad, de no jugar con la
gracia del Señor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,59).
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Hacemos dificil el camino cuando no correspondemos

1434 Somos nosotros los que volvemos asperos con los guijarros de nuestros deseos los rectos y faciles
senderos del Señor. Somos nosotros quienes nos apartamos del camino real [. . . ]. Preferimos seguir los
caminos torcidos y cubiertos de matorrales. Con los ojos vendados vamos tras el encanto de los placeres de
aquí abajo, arrastrandonos por esas sendas oscuras y obstruidas por las zarzas de los vicios. Y no importa
que se lastimen nuestros pies ni que nuestra vestidura nupcial quede hecha jirones. Procedemos cual si
estuviesemos destinados a ser pabilo de las espinas, de las serpientes y de los escorpiones que tienen alli
sus guaridas. Porque escrito esta: Espinas y lazos hay en el camino del impio, el que teme al Señor se aleja
de el (Pr 22,5) (CASIANO, Colaciones,24).

Prontitud y generosidad en seguir las llamadas del Señor

1435 No seas lento en convertirte al Señor, no lo aplaces de dia en dia (Si 5,8), porque no podras pensar en
la salvación cuando estes agobiado por la enfermedad, y además porque pierdes una parte de todos los
bienes que se producen en la Iglesia, e incurres en muchos males por tu permanencia en el pecado. Por
otra parte, el demonio, cuanto mas tiempo posee, tanto mas dificilmente suelta (SANTO ToMAs, Sobre el
Credo,5,1. c. , p. 77).

1436 El Señor, cuando prepara a los hombres para el Evangelio, no quiere que interpongan ninguna excusa
de piedad temporal o terrena, y por eso dice: Síguemey deja a los muertos que entierren a sus muertos
(SAN AGusTiN, Sobre el Sermón de la Montafla,7).

La alegria de la correspondencia

1437 Da gracias a Dios, que te ayudo, y gozate en tu victoria: ó¿Que alegria mas honda, esa que siente tu
alma, después de haber correspondido! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 992).

COSAS PEQUEÑAS

CITAS DE LA SAGRADA ESCRITURA

1. Importancia de los detalles.

. . . Para que sea aceptable la victima ha de ser sin defecto [. . . ]. No ofreceras nada defectuoso, pues no
seria aceptable. Lv 12,19-20.

. . . No hallo cabales tus obras en presencia de mi Dios. Ap 3,2.

El que violare uno de estos mandamientos, por minimos que parezcan, y enseñare a los hombres a hacer lo
mismo, será tenido por el mas pequeño en el reino de los cielos; pero el que los guardare y enseñare, ese
será tenido por grande en el reino de los cielos. Mt 5,19.

2. Fidelidad en lo pequeño.

Quien es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho. Lc 16,20.

El que desprecia las cosas pequeñas, poco a poco vendra a caer en las grandes. Si 19,1.

3. El premio a la fidelidad y cuidado de lo pequeño.

Dijole el amo: Muy bien, siervo bueno y fiel; has sido fiel en lo poco, te constituira sobre lo mucho; entra en
el gozo de tu Señor. Mí 25,23.

El amor a Dios y lo pequeño


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1438 Convenceos de que ordinariamente no encontrareis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras
razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a traves de lo
pequeño, de lo normal, el amor que teneis a Jesucristo (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,8).

1439 Raras veces se ofrecen grandes ocasiones de servir a Dios, pero pequeñas continuamente. Pues ten
entendido que el que sea fiel en lo poco será constituido en lo mucho. Haz, pues, todas tus cosas en honor
de Dios, y todas las haras bien: ora comas, ora bebas, ora duermas, ora te diviertas, ora des vuelta al
asador, como sepas aprovechar estas haciendas, adelantaras mucho a los ojos de Dios haciendo todo esto,
porque así quiere Dios que lo hagas (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, III,34).

La humildad y las cosas pequeñas

1440 Haz todas las cosas, por pequeñas que sean, con mucha atención y con el maximo esmero y
diligencia; porque el hacer las cosas con ligereza y precipitación es señal de presunción; el verdadero
humilde esta siempre en guardia para no fallar aun en las cosas mas insignificantes. Por la misma razon,
practica siempre los ejercicios de piedad mas corrientes y huye de las cosas extraordinarias que te sugiere
tu naturaleza; porque así como el orgulloso quiere singularizarse siempre, el humilde se complace en las
cosas corrientes y ordinarias (J. PECCI)óLeon XIIIó, Practica de la humildad,27).

1441 Tambien en lo pequeño se muestra la grandeza del alma [. . . ]. Por eso el alma que se entrega a Dios
pone en las cosas pequeñas el mismo fervor que en las cosas grandes (SAN JERONIMO, Epistola 60).

Los detalles pequeños en la Liturgia

1442 Os podrá parecer quizá que la Liturgia esta hecha de cosas pequeñas: actitud del cuerpo,
genuflexiones, inclinaciones de cabeza, movimiento del incensario, del misal, de las vinajeras. Es entonces
cuando hay que recordar las palabras de Cristo en el Evangelio: El que es fiel en lo poco, lo será en lo
mucho (Lc 16,16). Por otra parte, nada es pequeño en la Santa Liturgia, cuando se piensa en la grandeza
de Aquel a quien se dirige (PABLO VI, Aloc. 30-V-1967).

Muchas cosas grandes se prometen a quien es fiel en lo pequeño

1443 Porque fuiste "in pauca fidelis" -fiel en lo poco-, entra en el gozo de tu Señor. Son palabras de Cristo,
-"¡in pauca fidelis!. . . "- ¿Desecharás ahora las cosas pequeñas si se promete la gloria a quienes las
guardan? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 819).

1444 Sea por todo alabado y bendito, que así paga con eterna vida y gloria la bajeza de nuestras obras, y
las hace grandes siendo de pequeño valor (SANTA TERESA, Fundaciones,10,5).

1445 Fuiste fiel en lo poco, porque todo lo que ahora tenemos, aunque parezca grande, es poca cosa en
comparación de los bienes futuros (SAN JERONIMO, en Catena Aurea, vol. 111, p. 230).

1446 Ea, siervo bueno y fiel, puesto que fuiste fiel en lo poco, te constituira sobre lo mucho: entra en el gozo
de tu Señor. Todas las cosas de este mundo, por grandes que parezcan, son pequeñas en comparación de
la retribución eterna (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 9 sobre los Evang. ).

1447 El pide cosas insignificantes; promete en cambio, a quienes le aman sinceramente, grandes dones,
tanto en este mundo como en el futuro (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertación 7).

La raiz del descamino también se encuentra en el descuido de lo poqueño


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1448 Cuando alguien sucumbe en su vida espiritual y mide el suelo en su caida, no hay que creer que ello
obedezca a una causa repentina. Porque, una de dos: o la formación defectuosa recibida en el principio de
su carrera le ha conducido por una falsa senda, o bien una negligencia persistente ha minado poco a poco
su virtud y, dejando crecer los vicios, le ha precipitado en una lamentable ruina [. . . ]. Una casa no se hunde
por un impulso momentaneo. Las mas de las veces es a causa de un viejo defecto de construccion. En
ocasiones es la prolongada desidia de los moradores lo que motiva la penetración del agua. Al principio se
infiltra gota a gota y va insensiblemente carcomiendo el maderaje y pudriendo el armazon. Con el tiempo el
pequeño orificio va tomando mayores proporciones, originandose hendiduras y desplomes considerables. Al
cabo, la lluvia penetra a torrentes (CASIANO, Colaciones,6).

Lo "grande" suele comenzar por lo "pequeño"

1449 Siempre suele suceder que las cosas que han de llegar a mucho empiezan por poco (SAN
JERONIMO, en Catena Aurea, vol. III, p. 13).

1450 Pongamos ante los ojos de nuestro entendimiento las cosas pequeñas, para que podamos pensar
dignamente en las mayores (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

1451 ¿Has visto como levantaron aquel edificio de grandeza imponente?

-Un ladrillo, y otro. Miles. Pero, uno a uno.

-Y sacos de cemento, uno a uno. Y sillares, que suponen poco, ante la mole del conjunto. Y trozos de hierro.

-Y obreros que trabajan, dia a dia, las mismas horas. . ¿. Viste como alzaron aquel edificio de grandeza
imponente?. . . ¡A fuerza de cosas pequehas! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 823).

CRISTIANOS

Citas de la Sagada Escritura

Origen del nombre: Ac 11.

La caridad, señal por la que seran reconocidos: Jn 13,35.

Ungidos y sellados en el Espíritu Santo: 2Co 1,21-22.

Han nacido a una nueva vida por medio del Bautismo: Jn 3,3; Ps 2,20; Rm 6,11.

Llamados a la santidad: Ep 4,18.

Hijos de Dios y coherederos con Jesucristo: Rm 8,15-17; Ps 3,5; 1Jn 3,1.

Sal y luz del mundo: Mt 5,13-14.

Tienen como modelo al mismo Cristo: 1P 2,21.

Lucha ascetica: Ph 3,12; Jn 9,4.

Llamados al apostolado en medio del mundo: Jn 17,18; Mc 16,15.

Necesidad de estar unidos con Jesucristo: Jn 15,4-5.

Templos de Dios: 2Co 6,16.

Han de cargar con la cruz de cada dia: Lc 9,23.

Los cristianos deben ser humildes:


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en la ciencia: Rm 12,3-5.

en los dones: Rm 12,6.

en los oficios: Rm 12,7-8.

Deberes de los cristianos para con la potestad civil: Rm 13,1-7.

Deberes de los cristianos para con los debiles: los fuertes y los flacos no deben juzgar a nadie, eso toca
solo a Dios: Rm 14,1-13.

Los cristianos en medio del mundo pagano:

como deben comportarse en todo momento: 1P 2,25; 3,1-12.

como deben comportarse en la persecución: 1P 3,13-22; 4,1-9.

El cristiano debe mortificar las pasiones: Col 3,5-9.

El cristiano debe practicar todas las virtudes, en particular la caridad: Col 3,12-17; 4,1 ss.

Transformados por el Bautismo

1452 Cuando llegues a la fuente del bautismo [. . . ], entonces también tu, por ministerio de los sacerdotes,
atravesaras el Jordan y entraras en la tierra prometida, en la que te recibira Jesús, el verdadero sucesor de
Moises, y será tu guia en el nuevo camino (ORIGENES, Hom. sobre el libro de Josue,4).

1453 No pienses que aquellas hazañas son meros hechos pasados y que nada tienen que ver contigo, que
los escuchas ahora: en ti se realiza su mistico significado. En efecto, tu, que acabas de abandonar las
tinieblas de la idolatria y deseas ser instruido en la ley divina, eres como si acabaras de salir de la esclavitud
de Egipto (ORIGENES, Hom. sobre el libro de Josue,4).

La sal de la tierra y la laz del mundo

1454 Vosotros sois la sal de la tierra. Es como si les dijera: "E1 mensaje que se os comunica no va
destinado a vosotros solos, sino que habeis de transmitirlo a todo el mundo. Porque no os envio a dos
ciudades, ni a diez, ni a veinte; ni tan siquiera os envio a toda una nación, como en otro tiempo a los
profetas, sino a la tierra, al mar y a todo el mundo, y a un mundo por cierto muy mal dispuesto". Porque al
decir: Vosotros sois la sal de la tierra, enseña que los hombres han perdido su sabor y estan corrompidos
por el pecado. Por ello exige sobre todo de sus discípulos aquellas virtudes que son mas necesarias y útiles
para el cuidado de los demás (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,15).

1455 La virtud de esta luz no esta solo en brillar, sino también en conducir a los que la siguen (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,15).

1456 Nosotros, los cristianos, en comparación con los infieles, somos ya luz, como dice el Apostol: Un
tiempo erais tinieblas, pero ahora sois /uz en el Señor. Caminad como hijos de la luz (SAN AGUSTIN, Trat.
Evang. S. Juan,35).

1457 Hijos de Dios, hermanos del Verbo hecho carne, de Aquel de quien fue dicho: en el estaba la vida, y la
vida era la luz de los hombres (Jn 1,4). Hijos de la luz, hermanos de la luz: eso somos. Portadores de la
unica llama capaz de encender los corazones hechos de carne (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,66).
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1458 Somos como lamparas que han sido encendidas con la luz de la verdad, y las hace arder el espiritu de
la caridad, y no les falta nunca el aceite de la gracia de Dios (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,23).

Sin complejos de inferioridad

1459 Los cristianos amilanadosócohibidos o envidiosos en su conducta, ante el libertinaje de los que no han
acogido la Palabra de Dios, demostrarian tener un concepto miserable de nuestra fe. Si cumplimos de
verdad la Ley de Cristoósi nos esforzamos por cumplirla, porque no siempre lo conseguiremosó, nos
descubriremos dotados de esa maravillosa gallardia de espiritu, que no necesita ir a buscar en otro sitio el
sentido de la mas plena dignidad humana (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,38).

1460 (Refiriendose a los filosofos de su tiempo, decia San Justino): Cuanto de bueno esta dicho en todos
ellos, nos pertenece a nosotros los cristianos, porque nosotros adoramos y amamos, después de Dios, al
Verbo, que procede del mismo Dios ingenito e inefable; pues El, por amor nuestro, se hizo hombre para
participar de nuestros sufrimientos y curarlos (SAN JUSTINO, Apologia II,13).

Dignidad del cristiano

1461 Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo (Carta a
Diogneto, cap. 6,1).

1462 Asi como hay algunos que tienen un sobrenombre, ya sea heredado de sus padres, ya sea adquirido
por meritos personales, para nosotros el mayor titulo de gloria es el ser cristianos y ser con tal nombre
reconocidos (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertación 43,15).

1463 Reconoce, oh cristiano, tu dignidad y, ya que ahora participas de la misma naturaleza divina, no
vuelvas a tu antigua vileza con una vida depravada. Recuerda de que cabeza y de que cuerpo eres
miembro. Ten presente que has sido arrancado del dominio de las tinieblasy transportado al reino y a la
claridad de Dios. Por el sacramento del bautismo te has convertido en templo del Espíritu Santo; no
ahuyentes, pues, con acciones pecaminosas a un huesped tan excelso, ni te entregues otra vez como
esclavo del demonio, pues el precio con que has sido comprado es la sangre de Cristo (SAN LEON MAGNO
Sermón 1, en la Natividad del Señor).

1464 (El cristiano) no ignora a imagen de quien ha sido creado, de que grandeza es capaz, ni admite una
pequeña ventaja que pueda hacerle perder inmensas ganancias (SAN BERNARDO, Sermón 17).

Ejemplares en todas sus obras

1465 Por amor a Dios, por amor a las almas y por corresponder a nuestra vocación de cristianos, hemos de
dar ejemplo. Para no escandalizar, para no producir ni la sombra de la sospecha de que los hijos de Dios
son flojos o no sirven, para no ser causa de desedificacion. . . , vosotros habeis de esforzaros en ofrecer con
vuestra conducta la medida justa, el buen talante de un hombre responsable. Tanto el campesino que ara la
tierra mientras alza de continuo su corazon a Dios, como el carpintero, el herrero, el oficinista, el
intelectualótodos los cristianosóhan de ser modelo para sus colegas, sin orgullo, puesto que bien claro
queda en nuestras almas el convencimiento de que unicamente si contamos con El conseguiremos alcanzar
la victoria [. . . ] (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,70).

1466 Entre nosotros es facil hallar gentes sencillas, artesanos y viejitas, que si de palabra no son capaces
de poner de manifiesto la utilidad de su religion, la demuestran con las obras. Porque no se aprenden
discursos de memoria, sino que manifiestan acciones buenas: no herir al que los hiera, no perseguir en
justicia al que los despoja, dar todo al que les pide, amar al prójimo como a si mismo (ATENAGORAs,
Legación en favor de los cristianos,11).
-167 -

1467 Cualquier espiritualidad que impidiese u obstaculizase a un fiel cristiano el cumplimiento de sus
propios deberes de estado seria, para ese fiel cristiano, y en tanto siguiese teniendo esos deberes, una
espiritualidad desordenada, inconveniente, contraria a la voluntad de Dios (A. DEL PORTILLO, Escritos
sobre el sacerdocio, p. 122).

El "consuelo de Dios" en el mundo

1468 No soy, ni he sido nunca pesimista, porque la fe me dice que Cristo ha vencido definitivamente y nos
ha dado, como prenda de su conquista, un mandato, que es también un compromiso: luchar. Los cristianos
tenemos un empeño de amor, que hemos aceptado libremente, ante la llamada de la gracia divina: una
obligación que nos anima a pelear con tenacidad, porque sabemos que somos tan fragiles como los demás
hombres. Pero a la vez no podemos olvidar que, si ponemos los medios, seremos la sal, la luz y la levadura
del mundo: seremos el consuelo de Dios (J. EscRIvA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,74).

1469 Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello
les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen;
son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como
malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida (Carta aDiogneto,5,13-
17).

Testigos de Cristo en el mundo

1470 Cristo nos ha dejado en la tierra para que seamos faros que iluminen, doctores que enseñen; para que
cumplamos nuestro deber de levadura; para que nos comportemos como angeles, como anunciadores entre
los hombres; para que seamos adultos entre los menores, hombres espirituales entre los carnales, a fin de
ganarlos; que seamos simiente y demos numerosos frutos. Ni siquiera seria necesario exponer la doctrina,
si nuestra vida fuese tan irradiante; ni seria necesario recurrir a las palabras, si nuestras obras dieran tal
testimonio. Ya no habria ningun pagano, si nos comportaremos como verdaderos cristianos (SAN JUAN
CRISOSTOMO, Hom. 10 sobre la 1. ¡ Epistola a Timoteo).

1471 Su casa se lleno con la fragancia del perfume, y el mundo se llena con la buena fama porque la buena
fama es como un olor agradable. Por eso los que se llaman cristianos y viven mal, insultan a Cristo; de ellos
se dice que por su causa es blasfemado el nombre de Dios (Rm 2,24). Pero si por esos es blasfemado, por
los buenos cristianos es alabado su santo nombre. Escucha lo que dice el Apostol: en todas partes somos el
buen olor de Cristo (2Co 2,14) (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,50).

1472 Convivir con los paganos no es tener sus mismas costumbres. Convivimos con todos, nos alegramos
con ellos porque tenemos en comun la naturaleza, no las supersticiones. Tenemos la misma alma, pero no
el mismo comportamiento; somos coposeedores del mundo, no del error (TERTULIANO, Sobre la
idolatria,1,4-5).

1473 [. . . ] ser testigo de Cristo supone, antes que nada, procurar comportarnos segun su doctrina, luchar
para que nuestra conducta recuerde a Jesús, evoque su figura amabilisima. Hemos de conducirnos de tal
manera, que los demás puedan decir, al vernos: este es cristiano, porque no odia, porque sabe comprender,
porque no es fanatico, porque esta por encima de los instintos, porque es sacrificado, porque manifiesta
sentimientos de paz, porque ama (J. EscRívA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,122).

1474 Yo mismo, cuando seguia las enseñanzas de Platon, oia repetir todo linaje de calumnias contra los
cristianos; sin embargo, al contemplar como iban intrepidos a la muerte y soportaban todo lo que se tiene
por mas temible, empece a considerar ser imposible que hombres de ese temple vivieran en la maldad y en
el amor del placer. Y efectivamente, ¿quien dominado de ese amor o incontinente, quien que tenga por cosa
buena devorar carnes humanas, puede recibir con gusto la muerte que ha de privarle de todo lo que el tiene
por bienes? Lo natural es que trate de vivir, y el mayor tiempo posible, en la presente vida y esquivar la
persecución de los principes, sin que se le pase por la cabeza entregarse el a si mismo para que le quiten la
vida (SAN JUSTINo, Apologia II,12).
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1475 Despues de haber participado en la Misa, cada uno ha de ser solicito en hacer buenas obras, en
agradar a Dios y vivir rectamente, entregado a la Iglesia, practicando lo que ha aprendido y progresando en
el servicio de Dios, trabajando por impregnar al mundo del espiritu cristiano y también constituyendose en
testigo de Cristo en toda circunstancia y en el corazon mismo de la convivencia humana (PABLO VI,
Eucharisticum Mysterium, n. 13).

1476 Vivis, sentis, entendeis, sois hombres. Pero ¿que beneficio puede compararse a este: sois cristianos?
Faltos de este beneficio, ¿que nos aprovecharía ser hombres? Mas somos cristianos, a Cristo
pertenecemos. Enfurezcase el mundo; no nos quebranta, porque pertenecemos a Cristo. Halaguenos el
mundo; no nos seduce, pertenecemos a Cristo (SAN AGUSTIN, Sermón 130).

1477 Que los oradores guarden su elocuencia, los filosofos su sabiduria, los reyes sus reinos; para
nosotros, la gloria, las riquezas y el reino son Cristo; para nosotros, la sabiduria es la locura del Evangelio,
la fuerza es la debilidad de la carne, y la gloria es el escandalo de la cruz (SAN PAULINO DE N0LA, Carta
38,3-4,6).CRUZ

Citas de la Sagrada Escritura

Quien no carga con su cruz no es digno de Cristo: Mt 10,38.

Si alguno quiere venir en pos de Mi nieguese a si mismo, cargue con su cruz y sigame. Mt 16,24.

Nuestro Señor fue crucificado "en el tiempo señalado": Rm 5,8; por obediencia al Padre: Rm 5,19.

Nuestro "hombre viejo" esta crucificado con Cristo por el bautismo y por la conversión a la vida cristiana:
Rm 6,5-2; 7,4.

Es necesario tomar parte en los sufrimientos de Nuestro Señor para ser glorificado con El: Rm 7,18.

El Evangelio debe ser siempre la doctrina de la cruz; acomodarlo a la sabiduria del mundo es hacer inutil la
cruz de Cristo: 1Co 1,17.

La doctrina de la cruz es una fuerza divina para aquellos que se salvan, locura para aquellos que perecen, y
un escandalo para los judios endurecidos: 1Co 1,18-24.

La unica ciencia de San Pablo: Jesucristo, y este crucificado: 1Co 2,2.

Relación entre la Sagrada Comunion y la muerte de Nuestro Señor en la cruz: 1Co 11,26.

San Pablo fue "crucificado", es decir, que su voluntad propia murio y la voluntad divina ocupo su lugar: Ga
2,19-20; 6,14.

Jesucristo se anonado, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz: Ph 2,5-8.

Los enemigos de la cruz: Ph 3.

La sangre de la cruz ha reconciliado con Dios todas las cosas en el cielo y en la tierra: Col 1,20.

Nuestra sentencia de condenación ha sido rasgada y clavada en la cruz por el Sacrificio de Nuestro Señor:
Col 2,14.

Nuestro Señor carga con la cruz para ir al Calvario: Jn 19,17.

Simon Cirineo es obligado a llevar la cruz en pos de Jesús: Mt 27,32; Mc 15,21; Lc 23,26.

Nuestro Señor es clavado en la cruz, donde muere: Mt 27,35-50; Mc 15,24-37; Lc 23,33-45; Jn 19,18-30.

Debemos crucificar nuestra propia carne con sus vicios y pasiones para ser verdaderos discípulos de Cristo:
-169 -

Ga 5,24.

Los que se entregan a la gula y a las cosas terrenas son enemigos de la cruz de Cristo: Ph 3,18-19.

Jesucristo, en vista de la gloria que le estaba preparada, sufrio la cruz; cuando sintamos desfallecimientos
miremos a Jesús y abracemos la cruz: He 12,2-3.

El camino de la santidad "pasa por la Cruz"

1478 El camino de nuestra santificación personal pasa, cotidianamente, por la Cruz: no es desgraciado ese
camino, porque Cristo mismo nos ayuda y con El no cabe la tristeza. In laetitia, nulla dies sine crucel, me
gusta repetir; con el alma traspasada de alegria, ningun dia sin Cruz (J. ESCRVA DE BALAGUER, Es Cristo
que pasa,176).

1479 No hay otro mas seguro camino que el padecer. Esta es la senda por donde fue Cristo y todos los
suyos, que el llama estrecha (SAN JUAN DE AVILA, Carta 58).

1480 El Salvador levanto la voz y, con voz incomparable, dijo: " ¡Conozcan todos que la gracia sigue a la
tribulacion. Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al colmo de la gracia. Comprendan que,
conforme al incremento de los trabajos, se aumenta juntamente la medida de los carismas. No quieran errar
ni engañarse; esta es la unica verdadera escala del paraiso, y fuera de la Cruz no hay camino por donde
pueda subirse al cielo!" (SANTA ROSA DE LIMA, Escritos. Al medico Castillo, pp. 54-55).

1481 Oigan esto cuantos se averguenzan de la Pasión y de la Cruz de Cristo. Porque si el Principe de los
Apostoles, aun antes de entender claramente este misterio, fue llamado Satanas por haberse avergonzado
de el, ¿que perdon pueden tener aquellos que, después de tan manifiesta demostración, niegan la
economia de la Cruz? Porque si el que así fue proclamado bienaventurado, si el que tan gloriosa confesión
hizo, tal palabra hubo de oir, considerad lo que habran de sufrir los que, después de todo eso, destruyen y
anulan el misterio de la Cruz (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre 5. Mateo,54).

La Cruz cada dia

1482 Si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz cada dia y sigame (Lc 9,23).
Nos lo dice Cristo otra vez a nosotros, como al oido, intimamente: la Cruz cada dia (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Es Cristo que pasa,58).

1483 Inmolemos cada dia nuestra persona y toda nuestra actividad, imitemos la pasión de Cristo Con
nuestros propios padecimientos, honremos su sangre con nuestra propia sangre, subamos con denuedo a
la Cruz. Si quieres imitar a Simon de Cirene, toma la cruz y sigue al Señor (SAN GREGORIO
NACIANCENO, Disertación 45).

1484 La Cruz viene de Dios; no hay que estar contemplando bobamente, sino adaptarse a ella, como
hartamos con una persona que hubiera de vivir siempre a nuestro lado; no hay que pararse en pensar, sino
avanzar dulcemente, aceptar las cosas con sencillez, no reflexionar demásiado sobre ellas y tomarlas como
de la mano de Dios (SAN FRANCISCO DE SALES, Epistolario, fragm. l lO, l. c. , p. 744).

1485 La cruz es libro vivo, del que aprendemos definitivamente quienes somos y como debemos actuar.
Este libro siempre esta abierto ante nosotros (JUAN PABLO II, Aloc. I-IV1980).

Todo apostolado se fundamenta en la Cruz

1486 De dos modos podemos llevar la cruz del Señor, o afligiendo a nuestro cuerpo con la abstinencia o,
por compasión al prójimo, considerando como nuestras sus necesidades. El que se conduele de las
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necesidades ajenas lleva la cruz en su corazon (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 37 sobre los Evang. ).

1487 El mundo no puede salvarse sino con la Cruz de Cristo (SAN LEON MAGNO, Sermón 51).

1488 Quien no carga con su Cruz y me sigue no es digno de mi. Y el sentido de esta exhortación es este: no
es cosa comoda ni tranquila confesar a Dios (SAN JERONIMO, Epistola 121).

La cruz en la vida del cristiano

1489 Que nadie se averguence de los simbolos sagrados de nuestra salvación [. . . ]; llevemos mas bien por
todas partes, como una corona, la Cruz de Cristo. Todo, en efecto, entra en nosotros por la Cruz. Cuando
hemos de regenerarnos, alli esta presente la Cruz; cuando nos alimentamos de la mistica comida; cuando
se nos consagra ministros del altar; cuando se cumple cualquier otro misterio, alli esta siempre este simbolo
de victoria. De ahi el fervor con que lo inscribimos y dibujamos, en nuestras casas, sobre las paredes, sobre
las ventanas, sobre nuestra frente y en el corazon. Porque este es el signo de nuestra salvación, el signo de
la libertad del genero humano, el signo de la bondad de Dios para con nosotros (SAN JUAN CRISOSTOMO,
Hom. sobre S. Mateo,54).

1490 Todos los suplicios parecen crueles, pero solo el de la cruz atrae maldición: Maledictus a Deo est qui
pendet in ligno (Deus 21,23). Pero he aquí que lo que era maldición se ha convertido en objeto de amor y de
deseo. No hay mejor joya en la corona imperial que la cruz que la remata [. . . ]. En las casas, en las calles,
en el desierto, en los caminos, en los montes, en las cascadas, en las colinas, en el mar, en el bosque, en
las islas, en los lechos y en los vestidos, en las armas y en los talamos, en los convites y en los vasos
religiosos, en las joyas y en las paredes decoradas, en los cuerpos de los animales enfermos, en los
cuerpos de los hombres posesos, en la guerra, en la paz, en el dia y en la noche. . . , todos buscan su
inefable gracia. Nadie se averguenza de este signo de la cruz (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S.
Mateo,54).

1491 Me presente a los que no preguntaban por mí , me hallaron los que no me buscaban (Is LXV,1 ).

A veces la Cruz aparece sin buscarla: es Cristo que pregunta por nosotros. Y si acaso ante esa Cruz
inesperada, y tal vez por eso mas oscura, el corazon mostrara repugnancia. . . no le des consuelos. Y, lleno
de una noble compasión, cuando los pida, dile despacio, como en confidencia: corazon, ¡corazon en la
Cruz!, ¡corazon en la Cruz! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, V`a Crucis, p. 58).

1492 Dios, amador de los hombres, mezcla trabajos y dulzuras, estilo que El sigue con todos sus santos. Ni
los peligros, ni los consuelos nos los da continuos, sino que de unos y otros va El entretejiendo la vida de
los justos. Tal hizo con José (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,8).

1493 En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,6,1. c. , p. 66).

Jesucristo nos enseña el misterio salvador de la Cruz

1494 Observa que Cristo llego a la gloria a traves de su pasión: ¿No era menester que el Cristo padeciese
todo esto, y entrase así en su gloria? (Lc 24,26). De esta manera nos enseñaba el camino de la gloria a
nosotros: Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios (Ac 14,21)
(SANTO TOMAS, Sobre el Credo,5,1. c. , p. 76).

1495 Caminaba hacia el lugar donde iba a ser sacrificado llevando su Cruz. Gran espectaculo; pero si lo
mira la impiedad, gran burla; si lo mira la piedad, gran misterio; si lo mira la impiedad, prueba de ignominia
enorme; si lo mira la piedad, gran fundamento de nuestra fe; si lo mira la impiedad, se reira viendo al Rey
llevar un leño en lugar de un cetro; si lo mira la piedad, vera que el Rey lleva el madero donde ha de ser
clavado, el mismo madero que después será colocado en la frente de los reyes. Despreciado ante los ojos
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de los impios en lo mismo que se glorian después los corazones de los santos. Pablo habra de decir: Lejos
de mí gloriarme como no sea en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo (Ga 6,14). Cargaba sobre sus hombros
la misma Cruz y llevaba en alto el candelero de esa antorcha que ha de arder sin que se coloque debajo del
celemin (SAN AGUSTiN, Trat. Evang. S. Juan,117).

1496 El madero en que estan fijos los miembros del hombre que muere, es también la catedra del maestro
que enseña (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,119).

1497 Con estas palabras identifica su gloria con su elevación en la cruz. La cruz de Cristo es, en efecto, su
gloria y su exaltación, ya que dice: Yo, cuando sea levantado en alto, atraere a mi a todos los hombres (SAN
ANDRES DE CRETA, Disertación 9, en el Domingo Ramos).

La fecundidad de la Cruz de Cristo

1498 ¡Oh admirable poder de la cruz! [. . . ]. En ella se encuentra el tribunal del Señor, el juicio del mundo, el
poder del crucificado. Atrajiste a todos hacia ti, Señor, a fin de que el culto de todas las naciones del orbe
celebrara, mediante un sacramento pleno y manifiesto, lo que se realizaba en el templo de Judea como
sombra y figura.

Ahora, en efecto, es mas ilustre el orden de los levitas, mas alta la dignidad de los ancianos, mas sagrada la
unción de los sacerdotes; porque tu cruz es la fuente de toda bendición, el origen de toda gracia; por ella,
los creyentes reciben, de la debilidad, la fuerza, del oprobio, la gloria y de la muerte, la vida (SAN LEON
MAGNO, Sermón 8, sobre la Pasion).

1499 La cruz no encierra en si mezcla de bien y de mal, como el arbol del Eden, sino que toda ella es
hermosa y agradable, tanto para la vista como para el gusto. Se trata, en efecto, del leño que engendra la
vida, no la muerte; que da luz, no tinieblas; que introduce en el Eden, no que hace salir de el. La Cruz es el
madero al cual subio Cristo, como un rey a su carro de combate, para, desde el, vencer al demonio, que
detentaba el poder de la muerte, y liberar al genero humano de la esclavitud del tirano (SAN TEODORO
ESTUDITA, Disertación sobre la adoración de la cruz).

1500 Si te sobreviene alguna contradicción, bendice al Señor, que dispone las cosas del mejor de los
modos; piensa que la has merecido, que merecerlas mas todavia, y que eres indigno de todo consuelo;
podras pedir con toda sencillez al Señor que te libre de ella, si así le place; pidele que te de fuerzas para
sacar meritos de esa contrariedad. En las cruces no busques los consuelos exteriores, especialmente si te
das cuenta de que Dios te las manda para humillarte y para debilitar tu orgullo y presuncion. En medio de
ellas debes decir con el Rey Profeta: ¡Cuán bueno ha sido para mi, Señor, que me hayas humillado, porque
así he aprendido tus mandatos! ( Ps l 15,71) (J. PECC!óLeon XIIIó, Practica de la humildad,23).

1501 Vale mucho a los ojos del Señor la vida de sus fieles, y ningun genero de crueldad puede destruir la
religion fundada en el misterio de la cruz de Cristo. Las persecuciones no son en detrimento, sino en
provecho de la Iglesia, y el campo del Señor se viste siempre con una cosecha mas rica al nacer
multiplicados los granos que caen uno a uno (SAN LEON MAGNO, Sermón 82, en el natalicio de los
Apostoles Pedro y Pablo).

1502 En la cruz esta la salud y la vida. En la cruz, la defensa contra los enemigos. En la cruz, la infusión de
la suavidad soberana. La cruz es la fortaleza del corazon. En la cruz esta el gozo del espiritu. En la cruz
esta la suma virtud. En la cruz esta la perfección de la santidad. No esta la salud del alma ni la esperanza
de la vida eterna en otro lugar, sino en la cruz (Imitación de Cristo, II,12,2).

Cruz y amor

1503 Quien le amare mucho vera que puede padecer mucho por El; el que le amare poco, poco. Tengo yo
para mi que la medida de poder llevar gran cruz o pequeña es la del amor (SANTA TERESA, Camino de
-172 -

perfección,32,7).

1504 Ni plega a Dios que nuestra anima en otra parte descanse, ni otra vida en este mundo escoja, sino
trabajar en la cruz del Señor. Aunque no se si digo bien en llamar trabajos a los de la cruz, porque a mi me
parece que son descansos en cama florida y llena de rosas (SAN JUAN DE AVILA, Carta 58).

1505 Porque a los que Dios quiere mucho lleva por camino de trabajos, y mientras mas los ama, por
mayores (SANTA TERESA, Camino de perfección,18,1).

La alegria de la cruz

1506 Simbolo de la fe, la cruz es también simbolo del sufrimiento que conduce a la gloria, de la pasión que
conduce a la resurreccion. "Per crucem ad lucem", por la cruz, llegar a la luz: este proverbio, profundamente
evangelico, nos dice que, vivida en su verdadero significado, la cruz del cristiano es siempre una cruz
pascual (JUAN PABLO II, Hom. Rio de Janeiro,30-VI-1980).

1507 [. . . ] no olvideis que estar con Jesús es, seguramente, toparse con su Cruz. Cuando nos
abandonamos en las manos de Dios, es frecuente que El permita que saboreemos el dolor, la soledad, las
contradicciones, las calumnias, las difamaciones, las burlas, por dentro y por fuera: porque quiere
conformarnos a su imagen y semejanza, y tolera también que nos llamen locos y que nos tomen
poráneacios.

Es la hora de amar la mortificación pasiva, que viene óoculta o descarada e insolenteócuando no la


esperamos (J. ESCRIVA DE BAEAGUER, Amigos de Dios,301).DEMONIO

Citas de la Sagrada Escritura

1. Existencia

He visto a Satanas caer del cielo a manera del relampago. Lc 10,18.

Vosotros sois hijos del diablo [. . . ]. El fue homicida desde el principio, no permanecio en la verdad. Jn 8,44.

Dios no perdono a los angeles que pecaron, sino que, amarrados con cadenas infernales, los precipito al
abismo donde son atormentados. 2P 2,4.

A los angeles que no conservaron su dignidad, sino que abandonaron su morada, los echo (Dios) en el
abismo tenebroso con cadenas eternas. Jud 6.

Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno, que fue destinado para el diablo y sus angeles. Mt 25,41.

2. Oposición entre Jesús y el diablo.

Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo [. . . ]. El diablo le dijo: Todas
estas cosas te dare si postrandote ante mi me adorares. Respondiole Jesús: Apartate de mi, Satanas. Mt
4,1-9; Mc 1,12-13; Lc 4,1-13.

El enemigo que sembro la cizaha es el diablo. Mt 13,39.

Los escribas decian: Esta poseido de Belcebu, y así por arte del principe de los demonios es como lanza los
demonios. Mas les contestaba con estos similes: ¿Como puede Satanas arrojar al mismo Satanas? Si un
reino se divide no puede subsistir: Mc 3,22-24; Mt 12,24-32, Lc 11,15-20.

Curo (Jesús) a muchas personas, afligidas de varias dolencias, y lanzo a muchos demonios, sin permitirles
decir que sabian quien era. Mc 1,34.

Señor, ten compasión de mi hijo, porque es lunatico [. . . ] y lo he presentaao a tus discípulos y no han
podido curarle. Jesús dijo: Traedmelo aca. Y Jesús amenazo al demonio y salio del muchacho, que quedo
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curado. Mt 17,14-17; Mc 9,17-28; Lc 9,38-44.

Los que creyeren lanzaran los demonios en mi nombre. Mc 16,17.

Señor, hasta los demonios mismos se sujetan a nosotros por la virtud de tu nombre. Lc 10,17.

Un hombre poseido del espiritu inmundo exclamo diciendo: ¿Que tenemos nosotros que ver contigo, oh
Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? Mt 8,29; Mc 1,24; 5,7; Lc 8,28.

Ahora "el principe de este mundo" va a ser lanzado fuera. Jn 12,31.

¿Que compañia puede haber entre la luz y las tinieblas? ¿que concordia entre Cristo y Belial? 2Co 6,14-15.

3. Su actuación sobre el hombre

Sed sobrios y vigilantes: porque vuestro enemigo el diablo anda girando como leon rugiente alrededor de
vosotros, en busca de presa que devorar. 1P 5,8.

Quisimos pasar a visitaros y en particular yo, Pablo, lo he resuelto varias veces; pero Satanas nos lo ha
estropeado [. . . ]. 1Th 2,18.

Los que contradicen la verdad [. . . ] estan enredados en los lazos del diablo, que los tiene presos a su
arbitrio. 2Tm 2,25-26.

Dijo también el Señor: Simon, mira que Satanas va tras de vosotros para zarandearos como el trigo. Mas yo
he rogado por ti. Lc 22,31 -32.

El que oye la palabra del reino y no para en ella su atención, viene el mal espiritu y le arrebata aquello que
se había sembrado en su corazon. Mt 13,19.

Se me ha dado el estimulo de mi carne, un angel de Satanas para que me abofetee. 2Co 12,7.

El mismo Satanas se transforma en angel de luz, así no es mucho que sus ministros se transfiguren en
ministros de justicia. 2Co 11,14-15.

Satanas se apodero de Judas, el cual fue a tratar con los principes de los sacerdotes: Lc 22,3-4; Jn 13,17.

Temo que así como la serpiente engaño a Eva con su astucia, así sean manchados vuestros espiritus. 2Co
11,3.

Revestios de toda la armadura Je Dios, para poder contrarrestar las asechanzas del diablo, pues [. . . ]
nuestra pelea es contra los espiritus malignos. Ep 6,11-12.

Si os enojais, no querais pecar [. . . ]. No deis lugar al diablo. Ep 4,26-27.

Estos son espiritus de demonios, que hacen prodigios y van a los reyes de la tierra para coaligarlos en
batalla el gran dia del Dios todopoderoso. Ap 16,14.

Satanas saldra de su prisión y engañara a las naciones que hay sobre los cuatro angulos del mundo. Ap
20,7.

Quien comete pecado, del diablo es; porque el diablo desde el momento de su caida continua pecando. Por
eso vino el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1Jn 3,8.

Estad, pues, sujetos a Dios y resistid al diablo y huira de vosotros. Jc 4,7.

Escogio el mal

1508 Si miras hacia el sol seras inmediatamente iluminado; si miras hacia la sombra, necesariamente
quedaras rodeado de tinieblas. El diablo es malo por haber escogido la maldad libre y conscientemente, no
porque su naturaleza este de por si en oposición con el bien (SAN BASILIO, Sermón 15).
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Su actuación constante cerca del hombre

1509 Siempre esta ojo avizor contra nosotros el enemigo antiguo; no nos durmamos. Sugiere halagos, pone
celadas, introduce malos pensamientos y, para llevarnos a dolorosa ruina, pone delante lucros y amenaza
con perjuicios. Todos ahora y cada uno es probado, cada cual a su modo (SAN AGUSTIN, Sermón 6).

1510 Las cosas que proceden de la naturaleza y las que parten de nuestra voluntad, son de poca
importancia, comparadas con la guerra implacable que nos tiene declarada el demonio (SAN JUAN
CRISOSTOMO,en Catena Aurea,vol 1p 374).

1511 Nos dice también San Pedro: Vigilad constantemente, pues el demonio esta rondando cerca de
vosotros como león rugiente, que busca a quien devorar. Y el mismo Jesucristo nos dice: Orad sin cesar,
para que no caigais en la tentación: es decir, que el demonio nos acecha en todas partes. De manera que
es preciso contar con que, en cualquier parte o en cualquier estado que nos hallemos, nos acompañara la
tentación (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).

1512 Nuestro enemigo el diablo nos rodea siempre, tratando de quitarnos la semilla de la palabra que ha
sido puesta en nosotros (SAN ATANASIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 396).

La tentacion

1513 Como general competente que asedia un fortin, estudia el demonio los puntos flacos del hombre a
quien intenta derrotar, y lo tienta por su parte mas cebil (SANTO TOMAS, Sobre el Padrenuestro,1. c. , p.
162).

l514 Sus armas son la astucia, el engaño y la torpeza espiritual y sus despojos los hombres engañados por
el (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 30).

1515 Dos pasos del diablo: primero engaña, y después de engafiar intenta retener en el pecado cometido
(SANTO TOMAS, Sobre el Padrenuestro,1. c. , p. 163).

1516 Las tentaciones de Nuestro Señor son también las tentaciones de sus servidores de un modo
individual. Pero su escala, naturalmente, es diferente: el demonio no va a ofreceros a vosotros ni a mi todos
los reinos del mundo. Conoce el mercado y, como buen vendedor, ofrece exactamente lo que calcula que el
comprador tomara. Supongo que pensara, con bastante razon, que la mayor parte de nosotros podemos ser
comprados por cinco mil libras al año, y una gran parte de nosotros por mucho menos. Tampoco nos ofrece
sus condiciones de modo tan abierto, sino que sus ofertas vienen envueltas en toda especie de formas
plausibles. Pero si ve la oportunidad, no tarda mucho en señalarnos a vosotros y a mi como podemos
conseguir aquello que queremos si aceptamos ser infieles a nosotros mismos y, en muchas ocasiones, si
aceptamos ser infieles a nuestra lealtad catolica (R. A. KNOX, Sermones pastorales, P. 79).

Trata siempre de sembrar la confusion

1517 E1 diablo no permite a aquellos que no velan, que vean el mal hasta que lo han consumado (SAN
JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. III, p. 345).

1518 Suponed, por ejemplo, que sobre las calles de una populosa ciudad cayera de repente la oscuridad;
podeis imaginar, sin que yo os lo cuente, el ruido y el clamor que se produciria. Transeuntes, carruajes,
coches, caballos, todos se hallarian mezclados. Asi es el estado del mundo. El espiritu maligno que actua
sobre los hijos de la incredulidad, el dios de este mundo, como dice S. Pablo, ha cegado los ojos de los que
no creen, y he aquí que se hallan forzados a reñir y discutir porque han perdido su camino; y disputan unos
con otros, diciendo uno esto y otro aquello, porque no ven (CARD. J. H. NEWMAN, Sermón para el
-175 -

Domingo 11 de Cuaresma. Mundo y pecado).

1519 El lobo roba y dispersa las ovejas, porque a unos los arrastra a la impureza, a otros inflama con la
avaricia, a otros los hincha con la soberbia, a otros los separa por medio de la ira, a este le estimula con la
envidia, al otro le incita con el engaño. De la misma manera que el lobo dispersa las ovejas de un rebaño y
las mata, así también hace el diablo con las almas de los fieles por medio de las tentaciones (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang. ).

1520 Siendo un angel apostata, no alcanza su poder mas que a seducir y apartar el espiritu humano para
que viole los preceptos de Dios, oscureciendo poco a poco el corazon de aquellos que tratarian de servirle,
con el proposito de que olviden al verdadero Dios, sirviendole a el como si fuera Dios. Esto es lo que
descubre su obra desde el principio (SAN IRENEO, Trat. contra las herejias,5).

1521 Perverso maestro es el diablo, que mezcla muchas veces lo falso con lo verdadero, para encubrir con
apariencia de verdad el testimonio del engaño (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. IV, p. 76).

En la hora de la muerte

1522 Debemos procurar pensar con santo temor cuan furioso y terrible se presentara el demonio en el dia
de nuestra muerte, buscando en nosotros sus obras; cuando vemos que se presento a Dios al morir en su
carne, y busco alguna de sus obras en Aquel en quien nada pudo encontrar (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 39 sobre los Evang. ).

Trata de aprovechar cualquier circunstancia y estado de animo especialmente la tristeza

1523 Alguien podria quizá preguntar: ¿como se explica que el diablo utilice las citas de la Sagrada
Escritura?

No tiene mas que abrir el Evangelio y leer. Encontrara escrito: Entonces el diablo lo tomoóse trata del Señor,
del Salvadoróy lo puso sobre lo alto del templo y le dijo: si eres el Hijo de Dios, echate de aquí abajo; pues
esta escrito: te he encomendado a los angeles, los cuales te tomaran en sus manos para que tu pie no
tropiece con ninguna piedra (Mt 4,5-6).

¿Que no hara a los pobres mortales el que tuvo la osadía de asaltar, con testimonios de la Escritura, al
mismo Señor de la majestad? (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, n. 26).

1524 Despues (de cometido el mal) el diablo exagero de tal manera su tristeza que llego a perder al
desgraciado. Algo semejante paso en Judas, pues después que se arrepintio no supo contener su corazon,
sino que se dejo llevar por la tristeza inspirada por el diablo, la cual le perdio (ORIGENES, en Catena Aurea,
vol. III, p. 346).

El pecador queda, en cierto modo, bajo la potestad del demonio

1525 De la misma manera que la nave (una vez roto el timon) es llevada a donde quiere la tempestad, así
también el hombre, cuando pierde el auxilio de la gracia divina por su pecado, ya no hace lo que quiere, sino
lo que quiere el demonio (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. III, p.

1526 Cuando el demonio se aparta de alguno, acecha el instante oportuno, y cuando le ha inducido a un
segundo pecado, acecha la ocasión para el tercero (ORIGENES, en Catena Aurea, vol. III, p. 346).

"No tiene tanto poder para vencernos como para tentarnos". Incluso tiene limitado el poder de tentar

1527 El afirmar que estos enemigos se oponen a nuestro progreso, lo decimos solamente en cuanto nos
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mueven al mal, no que creamos que nos determinen efectivamente a el. Por lo demás, ningun hombre
podria en absoluto evitar cualquier pecado, si tuvieran tanto poder para vencernos como lo tienen para
tentarnos. Si por una parte es verdad que tienen el poder de incitarnos al mal, por otra es también cierto que
se nos ha dado a nosotros la fuerza de rechazar sus sugestiones y la libertad de consentir en ellas. Pero si
su poder y sus ataques engendran en nosotros el temor, no perdamos de vista que contamos con la
protección y la ayuda del Señor. Su gracia combate a nuestro favor con un poder incomparablemente
superior al de toda esa multitud de adversarios que nos acosan. Dios no se limita unicamente a inspirarnos
el bien. Nos secunda y nos empuja a cumplirlo. Y mas de una vez, sin percatarnos de ello y a pesar nuestro,
nos atrae a la salvacion. Es, pues, un hecho cierto que el demonio no puede seducir a nadie, si no es a
aquel que libremente le presta el consentimiento de su voluntad (CASIANO, Colaciones,7).

1528 El diablo tiene un cierto poder; sin embargo, las mas de las veces quiere hacer daño y no puede
porque este poder esta bajo otro poder [. . . ], ya que Quien da facultad al tentador, da también su
misericordia al que es tentado. Ha limitado al diablo los permisos de tentar (SAN AGUSTIN, Sobre el
Sermón dde la Montafla,2).

1529 El diablo no puede dominar a los siervos de Dios que de todo corazon confian en El. Puede, si,
combatirlos, pero no derrotarlos (PASTOR DE HERMAS, Epilogo sobre los Mandamientos,2).

No conoce directamente la naturaleza de nuestros pensamientos

1530 Los espiritus inmundos no pueden conocer la naturaleza de nuestros pensamientos. Unicamente les
es dado columbrarlos merced a indicios sensibles o bien examinando nuestras disposiciones, nuestras
palabras o las cosas hacia las cuales advierten una propensión por nuestra parte. En cambio, lo que no
hemos exteriorizado y permanece oculto en nuestras almas les es totalmente inaccesible.

Inclusive los mismos pensamientos que ellos nos sugieren, la acogida que les damos, la reacción que
causan en nosotros, todo esto no lo conocen por la misma esencia del alma 1], antes bien, por los
movimientos y manifestaciones del hombre exterior (CASIANO, Colaciones,7).

Es "como un gran perro encadenado", que solamente muerde a quienes se le acercan demásiado"

1531 Nos dice San Agustin, para consolarnos, que el demonio es un gran perro encadenado, que acosa,
que mete mucho ruido, pero que solamente muerde a quienes se le acercan demásiado (SANTO CURA DE
ARS, Sermón sobre las tentaciones).

Ayuda de los Sacramentos, de la oración, de la limosna y de los sacramentales para vencer la tentacion

1532 Me dices que por que te recomiendo siempre, con tanto empetro, el uso diario del agua bendita.
Muchas razones te podria dar. Te bastara, de seguro, esta de la Santa de Avila: "De ninguna cosa huyen
mas los demonios, para no tornar, que del agua bendita" (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 5t2).

1533 Dios nos envia amigos, ora sea un santo, ora un angel, para consolarnos [. . . ]; nos hace sentir con
mayor fuerza la eficacia de sus gracias a fin de fortalecernos y armarnos de valor. Mas, al recibir los
sacramentos, no es un santo o un angel, es El mismo quien viene revestido de todo su poder para aniquilar
a nuestro enemigo. El demonio, al verle dentro de nuestro corazon, se precipita a los abismos; aquí teneis,
pues, la razon o motivo por el cual el demonio pone tanto empeño en apartarnos de ellos, o en procurar que
los profanemos. En cuanto una persona frecuenta los sacramentos, el demonio pierde todo su poder sobre
ella (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la perseverancia).

1534 (Mas libranos del mal). Nada queda ya que deba pedirse al Señor cuando hemos pedido su protección
contra todo lo malo; la cual, una vez obtenida, ya podemos considerarnos seguros contra todas las cosas
que el demonio y el mundo pueden hacer. ¿Que miedo puede darnos el siglo, si en el tenemos a Dios por
defensor? (SAN CIPRIANO, en Catena Aurea, vol. II, pp. 371-372).
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1535 Ningun poder humano puede ser comparado con el suyo y solo el poder divino lo puede vencer y tan
solo la luz divina puede desenmascarar sus artimañas. El alma que hubiera de vencer la fuerza del demonio
no lo podra conseguir sin oración ni podra entender sus engaños sin mortificación y sin humildad (SAN
JUAN DE LA CRUz, Cantico espiritual,3,9).

1536 Donde se da limosna no se atreve a penetrar el diablo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la l. a
Epistola a los Colosenses,35).

La ayuda del Angel Custodio

1537 Acude a tu Custodio, a la hora de la prueba, y te amparara contra el demonio y te traera santas
inspiraciones (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 567).

El humilde vence al demonio

1538 Refierese en la vida de San Antonio que Dios le hizo ver el mundo sembrado de lazos que el demonio
tenía preparados para hacer caer a los hombres en pecado. Quedo de ello tan sorprendido que su cuerpo
temblaba como la hoja de un arbol, y dirigiendose a Dios le dijo: "Señor, ¿quien podre escapar de tantos
lazos?" Y oyo una voz que le dijo: "Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia
necesaria para que puedan resistir a las tentaciones; mientras permite que el demonio se divierta con los
orgullosos, los cuales caeran en pecado en cuanto sobrevenga la ocasion. Mas a las personas humildes el
demonio no se atreve a atacarlas" (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la humildad).

La ayuda de la Virgen

1539 El principe de este mundo ignora la virginidad de Maria y su parto y la muerte del Señor: tres misterios
resonantes cumplidos en el silencio de Dios (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Tralianos,9,1).

l540 ¿Que por momentos te faltan las fuerzas?ó¿,Por que no se lo dices a tu Madre: "consolatrix afflictorum,
auxilium christianorum. . . spes postra, regina apostolorum"? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 515).

1541 ¡Que cosas nos dicen los santos de Maria! "¡Quien volvio a su casa sin alegria ni gozo, después de
haber pedido a Maria, la Madre del Señor, lo que deseaba?" (SAN AMADEO, Homilfas).

1542 Asi como Eva fue seducida por un angel para que se alejara de Dios, desobedeciendo su palabra, así
Maria fue notificada por otro angel de que llevaría a Dios en su seno, si obedecia su palabra. Y como
aquella fue inducida a no obedecer a Dios, así esta fue persuadida a obedecerlo, y de esta manera la Virgen
Maria se convirtio en abogada de la virgen Eva (SAN IRENEO, Trat. contra las herejias,5).

1543 En todo peligro puedes alcanzar la salvación de esta Virgen gloriosa; por eso se dice: Mil escudosómil
remedios contra los peligrosócuelgan de ella (Ct 4,4). Igualmente, para cualquier obra virtuosa puedes
invocarla en tu ayuda; por eso dice Ella misma: En mi esta toda esperanza de vida y de virtud (Si 24,25)
(SANTO TOMAS, Sobre el Avemaria,1. c. , p. 182).

DESCANSO

El descanso del cristiano

1544 El descanso significa dejar las ocupaciones cotidianas, despegarse de las normales fatigas del dia, de
la semana y del año. Dejar y despegarse de todo cuanto podria expresarse con el simbolo "Marta". Es
importante que el descanso no sea andar en vacio, que no sea solamente un vacio. Es importante que el
descanso se llene con el encuentro. Piensoósi, ciertamente en el encuentro con la naturaleza, con las
montañas, con el mar y con el arbolado. El hombre, en sabio contacto con la naturaleza, recobra la quietud
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y se calma interiormente. Pero eso no es aun todo lo que puede decirse del descanso. Hace falta que el
descanso se llene de un contenido nuevo, con ese contenido que se expresa en el simbolo de "Maria".
"Maria" significa el encuentro con Cristo, el encuentro con Dios. Significa abrir la vista interior del alma a su
presencia en el mundo, abrir el oido interior a la Palabra de su verdad (JUAN PABLO II, Angelus 20-VII-
1980).

1545 Cuentase que el evangelista S. Juan acariciaba apaciblemente una perdiz. De pronto ve venir hacia el
a cierto filosofo con el aparejo de cazador. Este se maravilla de que un varon que gozaba de tanta
reputación se entretuviera en cosas insignificantes y de tan poco relieve.

¿Eres tuóle diceóese Juan cuya insigne fama y celebridad había suscitado en mi tan gran deseo de
conocerte? ¿Por que, pues, te entretienes en tan futiles diversiones? Por toda respuesta le dijo S. Juan:
¿Que es esto que llevas en la mano? Un arcoórespondio el otroó. Y <,por que no lo llevas siempre tenso. ?
No conviene-replicó el filósofoó, porque a fuerza de estar curvado la tensión le enervaria y se echaría a
perder. Asi, cuando fuera necesario lanzar un disparo mas potente contra alguna fiera, por haber perdido su
fuerza debido a la continua rigidez, el tiro no partiría ya con la violencia necesaria.

Pues bienóconcluyo el Apostoló, no te admire tampoco, joven, que yo conceda a mi espiritu este inocente y
breve esparcimiento. Si de vez en cuando no le permitiese descansar de su tensión concediendole algun
solaz, la misma continuidad del esfuerzo le ablandaría, y no podria obedecer cuando fuera necesario a las
solicitudes del espiritu (CASIANO, Colaciones,24).

1546 El tiempo libre se debe emplear rectamente para descanso del espiritu y para cuidar la salud de la
mente y del cuerpo, por medio de ocupaciones y estudios libres, por medio de viajes a otras regiones, que
enriquecen el espiritu y que, además, enriquecen a los hombres con un conocimiento mutuo; por medio
también de ejercicios y manifestaciones deportivas, que son una ayuda para conservar el equilibrio psiquico,
incluso colectivamente, así como para establecer relaciones fraternas entre los hombres de toda condición,
de todas las naciones o de razas diferentes (CONC. VAT. II, Const. Gaudium et spes,61).

Necesidad de descanso

1547 Pensad que Dios ama apasionadamente a sus criaturas, y ¿como trabajara el burro si no se le da de
comer, ni dispone de un tiempo para restaurar las fuerzas, o si se quebranta su vigor con excesivos palos?
Tu cuerpo es como un borricoóun borrico fue el trono de Dios en Jerusalenóque te lleva a lomos por las
veredas divinas de la tierra: hay que dominarlo para que no se aparte de las sendas cie Dios, y animarle
para que su trote sea todo lo alegre y brioso que cabe esperar de un jumento (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,137).

1548 Vienenme algunos diasóaunque no son muchas veces, y dura como tres o cuatro o cinco diasó, que
me parece que todas las cosas buenas y hervores y visiones se me quitan, y aun de la memoria, que
aunque quiera no se que cosa buena haya habido en mi; todo me parece sueño, o a lo menos no me puedo
acordar de nada. Aprietanme los males corporales en junto; turbaseme el entendimiento que ninguna cosa
de Dios puedo pensar, ni se en que ley vivo. Si leo no lo entiendo; pareceme estoy llena de faltas, sin ningun
animo para la virtud, y el grande animo que suelo tener queda en esto, que me parece a la menor tentación
y murmuración del mundo no podria resistir. Ofreceseme entonces que no soy para nada, que quien me
mete en mas de lo comun. Tengo tristeza, pareceme tengo engañados a todos los que tienen algun credito
de mi; querriame esconder donde nadie me viese; no deseo entonces soledad para virtud, sino de
pusilanimidad; pareceme querria reñir con todos los que me contradijesen (SANTA TERESA, Primera
cuenta de conciencia (1560), n. 21).

1549 El Señor hace descansar a sus discípulos para enseñar a los que gobiernan que quienes trabajan de
obra o de palabra no pueden trabajar sin interrupción (SAN BEDA, Coment. Evang. S. Marcos).

l550 Vienen dias que sola la palabra me aflige y querria irme del mundo, porque me parece me cansa en
todo. Y en esto no soy sola yo, que lo he mirado en muchas personas mejores que yo y se que pasa ansi
(SANTA TERESA, Camino de perfección,38,6).
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1551 ¡Oh desventurada miseria humana, que quedaste tal por el pecado, que aun en lo bueno hemos
menester tasa y medida, para no dar con nuestra salud en el suelo, de manera que no lo podamos gozar! Y
verdaderamente conviene a muchas personas (en especial a las de flaca cabeza o imaginacion) y es servir
mas a Nuestro Señor y muy necesario entenderse (SANTA TERESA, Fundaciones,6,7).

1552 Caminaba solo al atardecer, me paseaba a la orilla del mar, porque así es como ordinariamente busco
un solaz después de mis trabajos. La cuerda, en efecto, no puede soportar una tensión ininterrumpida, y las
extremidades del arco necesitan un poco de relajación, si se quiere poder tensar el arco de nuevo sin que
se haya hecho inutil para el arquero y que este fuera de uso en el momento en que se le necesita (SAN
GREGORIO NACIANCENO, Discurso 26, sobre si mismo). ,.

1553 El cuerpo suele ser tan inexorable en sus exigencias que es preciso, después, darselo todo si se le ha
negado lo poco a que tenía derecho (CASIANO, Colaciones,23).

1554 Los cristianos deben colaborar para que las manifestaciones culturales y las actividades colectivas,
que son caracteristicas de nuestro tiempo, se impregnen de espiritu humano y cristiano (CONC. VAT. II,
Const. Caudium et spes,61).DESPRENDIMIENTO

Citas de la Sagrada Escritura

Ejemplo de Nuestro Señor:

en su nacimiento: Lc 2,12.

no dispone de dinero para pagar el tributo del templo: Mt 17,26.

no tiene donde reclinar la cabeza: Mt 8,20.

llega a la culminación en la cruz: Lc 23,46.

Donde esta nuestro tesoro, alli estera nuestro corazon: Mt 6,21.

Nadie puede servir a dos señores; [. . . ]. No podeis servir a Dios y a las riquezas. Mt 6,24.

. . . No esteis acongojados cuando busqueis de comer o de beber, ni tengais en suspenso e inquieto vuestro
animo; son las gentes mundanas quienes viven detras de estas cosas. Bien sabe vuestro Padre que
necesitais de ellas. Por tanto, buscad el reino de Dios y su justicia, que todo lo demás se os dara por
ahadidura. Lc 12,29-32.

(Haced) unas bolsas que no se echen a perder; un tesoro en el cielo que jamás se agota, a donde no llegan
los ladrones, ni roe la polilla. Mt 7,11.

Si en las falsas riquezas no habeis sido fieles, ¿quien os confiara las verdaderas? Lc 16-10.

Contentos siempre con tener en todas las cosas todo lo suficiente, esteis sobrados para ejercitar toda clase
de obras buenas. 2Co 9,8.

Si vuestro oro y plata se han enmohecido, la herrumbre de esos metales dara testimonio de vosotros, y
devorara vuestras carnes como un fuego. Jc 5,3.

(El cristiano ha de aprender) a vivir en pobreza y vivir en abundancia [. . . ], a tener hartura y sufrir hambre; a
tener abundancia y a padecerá necesidad. 2Co 2,14-15.

El cristiano ha de utilizar los bienes de la tierra sabiendo que no tenemos a-tui morada permanente: He
13,14.

Administradores y no dueihos: Mt 25,14-30.


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Generosidad en la limosna: Dios ama al que da con alegria: 2Co 9,7.

Necesidad de estar desprendidos de las cosas para seguir a Cristo

1555 La cama es estrecha, y uno de los dos se cae; manta pequeña no cubre a dos (Is 28,20); donde al
corazon del hombre se lo compara con una cama estrecha y una manta pequeña. Ya es estrecho el corazon
humano para Dios solo; si además das en el entrada a otras cosas, arrojas a Dios (SANTO TOMAS, Sobre
la caridad,1. c. ,214).

1556 Quien a Dios busca queriendo continuar con sus gustos, lo busca de noche; y, de noche, no lo
encontrara (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,3,3).

1557 Vengamos ahora al desasimiento que hemos de tener, que en esto esta el todo; si va con perfección
digo que aquí esta el todo; porque abrazandonos con solo el Criador y no se nos dando nada por todo lo
criado, Su Majestad infunde las virtudes, de manera que, trabajando nosotras poco a poco lo que es en
nosotras, no tenemos mucho mas que pelear, porque el Señor toma la mano contra los demonios y contra
todo el mundo en nuestra defensa (SANTA TERESA, Camino de perfección,8,1).

1558 Pareceme que querria concertar estos dos contrariosótan enemigos uno del otroócomo es vida
espiritual y apegamientos, gustos y pasatiempos sensuales. (SANTA TERESA, Vida,7,17).

Poco valor tienen las cosas que pasan con el tiempo

1559 Aunque todo lo tenga nada le llena. Y cuantas mas cosas tiene, esta menos satisfecho. La satisfacción
del corazon no esta en tener cosas, sino en estar desnudo de todo y en la pobreza de espiritu (SAN JUAN
DE LA CRUZ, Cantico espiritual,1,14).

1560 Considerad bien que poco valor tienen las cosas que pasan con el tiempo. El fin que tienen todas las
cosas temporales nos manifiesta cuan poco vale lo que ha podido pasar [. . . ]. Fijad vuestro amor en el
amor de las cosas que perduran (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang. ).

1561 ¡Oh miserable mundo! Alabad mucho a Dios, hijas, que habeis dejado cosa tan ruin, en donde no
hacen caso de lo que ellos en si tienen, sino de lo que tienen sus renteros y vasallos; y si ellos faltan, luego
cesa el mundo de hacerles honra. Cosa donosa es esta para que os holgueis todas cuando hayais de tomar
alguna recreación, que este es buen pasatiempo entender cuan ciegamente pasan su tiempo los mundanos
(SANTO TERESA, Camino de perfección,22,5).

1562 No os doy yo mandatos como Pedro y Pablo. Ellos eran apostoles, yo no soy mas que un condenado
a muerte [. . . ]. Pero si logro sufrir el martirio, entonces sere liberto de Jesucristo y resucitare libre con el.
Ahora, en medio de mis cadenas, es cuando aprendo a no desear nada (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA,
Carta a los Romanos,3, I ss. ).

1563 (Quien ama a Dios) nada se le da perderlo todo si lo tiene por perdida; solo teme descontentar a su
Dios (SANTA TERESA, Camino de perfección,10,3).

El verdadero tesoro esta en el cielo

1564 Y tened en muy poco lo que habeis dado, pues tanto habeis de recibir (SANTA TERESA, Camino
deperfección,33,2).

1565 ¡Que necedad tan grande es amontonar donde se ha de dejar, y no enviar alli donde se ha de ir!
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Coloca tus riquezas donde tienes tu patria (SAN JUAN CRISOSTOMO en Catena Aurea, vol. 1p 386).

1566 Tus riquezas tendras que dejarlas aquí, lo quieras o no; por el contrario, la gloria que hayas adquirido
con tus buenas obras la llevaras hasta el Señor (SAN BASILIO MAGNO, Hom. sobre la caridad,3,6).

1567 No debemos poner nuestro tesoro en lo que puede pasar, sino en lo que permanece para siempre
(SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montafla,2).

1568 Los hombres pierden todo lo que dejan en este mundo; tan solo se llevan consigo el premio de su
caridad y las limosnas que practicaron, por las cuales recibiran del Señor la recompensa y una digna
remuneración (SAN FRANCISCO DE Asis, Opusculos,1. c. ,87-94).

1569 Ninguna cosa fomenta mas el deseo de pobreza que creer y esperar en el Señor (TEOFILO, en
Catena Aurea, vol. Vl, p. 268).

1570 Tengamos las cosas temporales para uso, las eternas en el deseo; sirvannos las cosas terrenas para
el camino, y deseemos las eternas para el fin de la jornada. Miremos como con indiferencia todo lo que se
hace en este mundo. Miren adelante los ojos del alma, fijandose con toda su fuerza en aquello a que nos
dirigimos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

"No bajan con el rico al sepulcro sus riquezas"

1571¡Tanta afición a las cosas de la tierra!óPronto se te iran de las manos, que no bajan con el rico al
sepulcro sus riquezas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 634).

1572 Hemos sido colocados en la vida como huespedes y forasteros llevados a donde no queremos ir y
cuando no pensamos: el que ahora es rico, en breve será pobre. ASi, seas quien fueres, has de saber que
eres solo administrador de bienes ajenos, y que se te ha dado de ellos uso transitorio y derecho muy breve.
Lejos, pues, de nosotros el orgullo de la dominación, y abracemos la humildad y la modestia del arrendatario
o casero (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 225).

Administradores y no dueños

1573 Si quereis, aun reteniendolo, dejais lo que teneis, siempre que administreis lo temporal de modo que
aspireis con toda vuestra alma hacia lo eterno (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

1574 Posee, pero como si no poseyera, el que reune todo lo necesario para su uso, pero preve cautamente
que presto lo ha de dejar. Usa de este mundo como si no usara, el que dispone de lo necesario para vivir,
pero no dejando que domine a su corazon, para que todo ello sirva, pero nunca desvie la marcha del alma
que tiende a cosas mas altas. Los que son así no tienen las cosas terrenas para satisfacer sus deseos, sino
para su uso [. . . ]. Y aun [. . . ] se alegran mas con las buenas obras que con las buenas posesiones (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

1575 Nada puede considerarse como propio donde nada hay constante, ni abundancia cierta donde es
incierto el futuro (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 88).

1576 ASi como se corrompen las aguas detenidas de una fuente, así sucede a los ricos cuando guardan
para si sus riquezas (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 97).

1577 Parecenos que lo damos todo; y es que ofrecemos a Dios la renta o los frutos y quedamonos con la
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raiz y posesión (SANTA TERESA, Vida,11,1).

1578 (Hemos de tener los bienes) con la templanza de quien los usa, no con el afan de quien pone en ellos
el corazon (SAN AGUSTIN, Sobre las costumbres de la Iglesia,1).

No toda pobreza es santa y toda riqueza mala

1579 Tengamos, pues, este cuidado apacible de conservar y aun de aumentar nuestros bienes temporales,
cuando haya oportunidad justa y segun lo requiera nuestra condición, pues así quiere Dios que lo hagamos
por amor suyo. Pero vive alerta para que no te engañe el amor propio, que sabe muchas veces fingirse
amor de Dios con tal destreza que cualquiera le tendra por tal. Para evitar, pues, este engaño, y no dar lugar
a que el cuidado de los bienes temporales degenere en avaricia, es necesario [. . . ] practicad muchas veces
la pobreza afectiva y efectiva, en medio de los bienes y riquezas que Dios nos ha dado (SAN FRANCISCO
DE SALES, Introd. a la vida devota, III,1S).

1580 No cabe lugar a dudas de que los pobres alcanzan mas facilmente este bien que los ricos, porque a
aquellos la pobreza les inclina mas a la bondad, y a estos la riqueza les conduce a la arrogancia. Y no
obstante, muchos ricos poseen este espiritu, pues ponen la abundancia al servicio no de su prestigio sino de
las obras de beneficencia. Para ellos, la mayor ganancia esta en lo que emplean para aliviar la miseria y los
trabajos del prójimo. Y es que el desprendimiento de los bienes y la pureza de corazon se puede encontrar
en personas de todos los niveles economicos (SAN LEON MAGNO, Sermón 95).

1581 Cuando dijo que los ricos apenas podran salvarse, advierte que ni todos los ricos se condenaran, ni
todos los pobres se salvaran (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 289).

1582 Porque la pobreza no condujo a Lazaro al cielo, sino la humildad, y las riquezas no impidieron al rico
entrar en el gran descanso, sino su egoismo e infidelidad . (SAN AGUSTIN, Sermón 24).

1583 Vended lo que poseeis y dad limosna [ . . . ] Este precepto no debe entenderse en el sentido de que
los santos no puedan reservarse dinero alguno (ni para su uso ni para los pobres), siendo así que el mismo
Dios, a quien servian los angeles, tenla una bolsa en la que conservaba lo que le daban los fieles; sino en el
sentido de que no debe servirse a Dios por estas cosas, ni abandonar la justicia por temor de la pobreza
(SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. Vl, pp. 97-98).

1584 Aprended a ser pobres y necesitados, lo mismo si poseeis algo en este mundo que si no poseeis nada.
Porque se encuentran mendigos repletos de orgullo y ricos que confiesan sus pecados. Dios resiste a los
orgullosos, lo mismo si estan cubiertos de sedas que de harapos, pero concede su gracia a los humildes,
posean o no bienes de este mundo (SAN AGusTiN. Coment. sobre el salmo 85).

1585 [. . . ] yo no alabo simplemente la pobreza, sino la sufrida con paciencia por amor de Cristo nuestro
Señor, y mucho mas la deseada, procurada y abrazada por amor (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Carta a
Santa Teresa,14-lv-1562).

1586 Acontece de cuando en cuando que un hombre tiene repleta la casa, tierras fertiles, muchas
posesiones, mucho oro y plata, pero sabe que no debe apoyarse en eso y, por tanto, se humilla ante Dios, y
hace bien de esos bienes; su corazon de tal modo se levanta hacia Dios, que conoce que no solo no le
aprovechan en nada estas riquezas, sino que le trabarian los pies si el Señor no le gobierna y ayuda. Pues
bien, este se encuentra entre los pobres. . . Por el contrario, tropieza con un pobre mendigo engreido, o no
engreido porque no tiene nada pero que busca como engreirse; Dios no atiende a los haberes, sino a la
codicia, y le juzga conforme al deseo por el que anhelaba lo temporal, no conforme a los bienes que no llego
a conseguir (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 131).
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1587 El don de esta pobreza se da, pues, en toda clase de hombres y en todas las condiciones en las que
el hombre puede vivir, pues pueden ser iguales por el deseo incluso aquellos que por la fortuna son
desiguales, y poco importan las diferencias en los bienes terrenos si hay igualdad en las riquezas del
espiritu. Bienaventurada es, pues, aquella pobreza que no se siente cautivada por el amor de bienes
terrenos, ni pone su ambición en acrecentar las riquezas de este mundo, sino que desea mas bien los
bienes del cielo (SAN LEON MAGNO, Sermón sobre las bienaventuranzas,95).

La pobreza y "la pobreza de espiritu"

1588 De nada nos servirla vivir sin un centimo si acariciamos el deseo de poseerlo (CASIANO,
Instituciones,7).

1589¿Como explicar tamaña ridiculez? Los hay que al abandonar la milicia del mundo dejaron todo su
patrimonio con fortunas considerables [. . . ]. Luego, decaido el fervor incipiente de su renuncia, se aficionan
con pasión a las cosas mas baladíes [. . . ]. Tal es el afecto que cobran por estas cosas, que sobrepuja al
cuidado que tuvieron antes por sus riquezas en el mundo. Poco les aprovechara haber despreciado tantos
bienes y posesiones, puesto que el amor que tuvieron a ellos, y que les movio a despreciarlos, lo han
puesto ahora en estas naderias (CASIANO, Colaciones,4).

1590 Es evidente que se puede ser avaro sin tener dinero (CASIANO, Instituciones,8,12).

1591 Dichosos los pobres de espirituódiceóporque de ellos es el reino de los cielos. A que pobres se refiere
la Verdad, tal vez quedaría confuso si dijera solo: Dichosos los pobres, sin añadir de que clase de pobreza
se trataba; a muchos, en efecto, se les podria ocurrir que era solo cuestion de aquella indigencia material
que muchos padecen poráneacesidad, y que ella era suficiente para merecer el reino de los cielos. Pero al
decir: Dichosos los pobres de espíritu, el Señor manifiesta que el reino de los cielos pertenece a aquellos
que son pobres mas por la humildad de su espiritu que por la carencia de fortuna (SAN LEON MAGNO,
Sermón sobre las bienaventuranzas,95).

1592 No consiste la verdadera pobreza en no tener, sino en estar desprendido: en renunciar


voluntariamente al dominio sobre las cosas. Por eso hay pobres que realmente son ricos. Y al reves (J.
EscRivA DE BALAGUER, Camino, n. 632).

1593 Si, habiendo transcurrido tu vida en la pobreza, no tuviste nada que abandonar, con mayor razon no
debes procurarte ahora lo que jamás pudiste poseer. Esta pobreza has de atribuirla a un singular beneficio
del Señor: ha querido prepararte para que le siguieras con paso firme, libre de los embarazos con que
intercepta el camino la riqueza (CASIANO, Instituciones,7,27).

1594 Hemos dejado bienes de gran valor con el fin de hallarnos mejor dispuestos para despreciar los
objetos de poca importancia. ¿En que consiste la diferencia de apasionarse por magnificas riquezas o por
simples nimiedades, sino en que es mas reprensible hacerse esclavo de cosas minimas cuando se han
menospreciado las grandes? Concluyamos diciendo que la perfección del corazon no es patrimonio de
aquellos que comprenden así la renuncia, porque, aunque han abrazado la profesión de pobres, sus almas
conservan el afecto propio de los ricos (CASIANO, Colaciones,4).

1595 No hay quien no tenga algo que dejar. Solo ha renunciado a los bienes de este mundo aquel que ha
erradicado el deseo de poseerlos (CASIANO, Instituciones,7).

1596 Todos los que aman las riquezas, aun cuando no puedan conseguirlas, deben contar en el numero de
los ricos (SAN AGUSTIN, en CatenaAurea, vol. Vl, p. 316).

1597 Mas no puedo decir lo que se siente cuando el Señor la da a entender secretos y grandezas suyas, el
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deleite tan sobre cuantos aca se pueden entender, que bien con razon hace aborrecer los deleites de la
vida, que son basura todos juntos. Es asco traerlos a ninguna comparación aquióaunque sea para gozarlos
sin finóy de estos que da el Señor, sola una gota de agua del gran rio caudaloso que nos esta aparejado
(SANTA TERESA, Vida,27,12).

Consecuencias y detalles practicos de desprendimiento

1598 Del mismo modo que al decir que las aves del cielo no siembran no reprobo el que se sembrara sino el
excesivo cuidado, así, cuando dice no trabajan ni hilan, no condena el trabajo, sino el excesivo celo en el
(SAN JUAN CRISOSTOMO, en CatenaAurea, vol. Vl, p. 90).

1599 Siguiendo a Jesús pobre, no se abaten por la escasez, ni se ensoberbecen con la riqueza (Conc. VAT.
II, Decr. Apostolicam actuositatem,4).

1600 Si tu deseas alcanzar ese espiritu, te aconsejo que contigo seas parco, y muy generoso con los
demás; evita los gastos superfluos por lujo, por veleidad, por vanidad, por comodidad. . . ; no te crees
necesidades. (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,123).

1601 El verdadero desprendimiento lleva a ser muy generosos con Dios y con nuestros hermanos; a
moverse, a buscar recursos, a gastarse para ayudar a quienes pasan necesidad. No puede un cristiano
conformarse con un trabajo que le permita ganar lo suficiente para vivir el y los suyos: su grandeza de
corazon le impulsara a arrimar el hombro para sostener a los demás (J. Escriva DE BALAGUER, Amigos de
Dios,126).

"Tirar lo que estorba"

1602Aunque estoy bien convencido, mi querida Margarita, de que la maldad de mi vida pasada es tal que
merecería que Dios me abandonase del todo, ni por un momento dejare de confiar en su inmensa bondad.
Hasta ahora, su gracia santisima me ha dado fuerzas para postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la
misma vida, antes de prestar juramento en contra de mi conciencia (SANTO ToMAs MORO, Carta escrita en
la carcel a su hija Margarita).

1603 Aquel hombre, arrojando su capa, al instante se puso en pie y vino a el (Mc 10,50) ¡Tirando su capa!
No se si tu habras estado en la guerra. Hace ya muchos atios, yo pude pisar alguna vez el campo de
batalla, después de algunas horas de haber acabado la pelea; y alli había, abandonados por el suelo,
mantas, cantimploras y macutos llenos de recuerdos de familia: cartas, fotografias de personas amadas. . .
¡Y no eran de los derrotados; eran de los victoriosos! Aquello, todo aquello les sobraba, para correr mas
aprisa y saltar el parapeto enemigo. Como a Bartimeo, para correr detras de Cristo. No olvides que, para
llegar hasta Cristo, se precisa el sacrificio; tirar todo lo que estorbe: manta, macuto, cantimplora (J. Escriva
DE BALAGUER, Amigos de Dios,196).

1604 Y el alma sale para ir detras de Dios: sale de todo pisoteando y despreciando todo lo que no es Dios.
Y sale de si misma olvidandose de si por amor de Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual,1,20).

No crearse necesidades. Cosas superfluas

1605 El hombre busca las cosas para satisfacer una necesidad, y cuando las tiene en abundancia empieza
a llenarse de soberbia por ellas; es lo mismo que si alguno, estando herido, se jacta de tener en su casa
muchas medicinas, como si no fuera mejor que no necesitase de ellas, si no estuviese herido (SAN
AGUSTIN, Cuestiones sobre el Evangelio,2,29).

1606 El espiritu de penitencia y su practica nos conducen a desprendernos sinceramente de todo lo que
poseemos de superfluo, y a veces incluso de lo necesario, que nos impide "ser" verdaderamente lo que Dios
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quiere que seamos (JUAN PABLO II, Aloc. ,20-II-1980).

1607 Es propio de todos aquellos que nada esperan de la otra vida, ni temen los juicios de Dios, el andar
solicitos por las cosas superfluas (SAN GREGORIO DE NISA, en Catena Aurea, vol. VI, p. 94).

1608 NO hay que buscar lo superfluo, ni mimar el cuerpQ mas de lo que sea necesario para que sirva al
alma (SAN BASILIO, Discurso a los jovenes).

1609 Los que pasan la frontera de lo necesario, a semejanza de los que se deslizan por una pendiente, al
no tener nada firme en que apoyarse, con nada pueden contener el peso hacia adelante (SAN BASILIO,
Discurso a los jovenes).

1610 Lo superfluo de los ricos es lo necesario de los pobres. Se poseen cosas ajenas cuando se poseen
cosas superfluas (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 147).

Desprendimiento de nosotros mismos

1611 ¿Como podrá enemistarse con su hermano quien no reivindica nada como propio? De este modo corta
la raiz primera de los conflictos, que nacen habitualmente de pequeñeces (CASIANO, Colaciones,16).

1612 [. . . ] convenceos de que si de veras deseamos seguir de cerca al Señor y prestar un servicio
autentico a Dios y a la humanidad entera, hemos de estar seriamente desprendidos de nosotros mismos: de
los dones de la inteligencia, de la salud, de la honra, de las ambiciones nobles, de los triunfos, de los exitos.
Me refiero también [. . . ] a esas ilusiones limpias, con las que buscamos exclusivamente dar toda la gloria a
Dios y alabarle, ajustando nuestra voluntad a esta norma clara y precisa: Señor, quiero esto o aquello solo si
a Ti te agrada, porque si no, a mi, lpara que me interesa? Asestamos así un golpe mortal al egoismo y a la
vanidad, que serpear en todas las conciencias; de paso que alcanzamos la verdadera paz en nuestras
almas, con un desasimiento que acaba en la posesión de Dios, cada vez mas intima y mas intensa (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,114).

Desprendimiento de la salud corporal

1613 Al ser, pues, nocivo para el cuerpo el demásiado cuidado y un obstaculo para su alma, es una locura
manifiesta servirle y mostrarse sumiso a el (SAN BASILIO, Discurso a los jovenes).

1614 Consideraba lo mucho que importa no mirar nuestra flaca disposición cuando entendemos se sirve al
Señor, por contradicción que se nos ponga delante, pues es poderoso de hacer de los flacos fuertes y de los
enfermos sanos. Y cuando esto no hiciere, será lo mejor padecer para nuestra alma, y puestos los ojos en
su honra y gloria, olvidarnos a nosotros. ¿Para que es la vida y la salud, sino para perderla por tan gran Rey
y Señor? Creedme, hermanas, que jamás os ira mal en ir por aquí (SANTA TERESA, Fundaciones,28,18).

1615 Lo primero que hemos de procurar es quitar de nosotros el amor de este cuerpo, que somos algunas
de nuestro natural tan regaladas, que no hay poco que hacer aquí, y tan amigas de nuestra salud, que es
cosa para alabar a Dios la guerra que da (SANTA TERESA, Camino deperfección, lO,5).

1616 Dentro de este marco del desprendimiento total que el Señor nos pide, os señalare otro punto de
particular importancia: la salud (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,124).

"Una noche en mala posada"

1617 En la vida presente estamos como en un camino por el que vamos a nuestra patria (SAN GREGORIO
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MAGNO, Hom. 11 sobre los Evang. ).

1618 No tienes aquí ciudad permanente. Dondequiera que estuvieres seras extranjero y peregrino; jamás
tendras reposo si no te unes intimamente a Cristo (Imitación de Cristo, II,1 6).

1619 No nos seduzca ninguna prosperidad halagueha, porque es un viajero necio el que se para en el
camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. 14 sobre los Evang. ).

1620 Que no queramos regalos, hijas; bien estamos aquí, todo es una noche en mala posada (SANTA
TERESA, Camino de perfección,40,9).

1621 Que los falsos placeres de la vida presente no impidan el empuje de aquellos que estan en marcha por
el camino de la verdad, y que los fieles se consideren como viajeros en el itinerario que siguen hacia su
patria; que comprendan que en el uso de los bienes temporales, si a veces hay algunos que les agradan, no
deben apegarse bajamente, sino continuar valientemente la marcha (SAN LEON MAGNO, Sermón 72,
sobre la Ascensión del Señor).

1622 De nada me servirian los placeres terrenales ni los reinos de este mundo. Prefiero morir en Cristo
Jesús que reinar en los confines de la tierra. Todo mi deseo y mi voluntad estan puestos en Aquel que por
nosotros murio y resucito. Se acerca ya el momento de mi nacimiento a la vida eterna (SAN IGNACIO DE
ANTIOQUIA, Carta a los Romanos,6,1 ss. ).

Desprendimiento y senorio del cristiano

1623 Es un bien que todos los bienes del mundo encierra en si; es un señorio grande, digo que es senorear
todos los bienes de el a quien no se le da nada de ellos (SANTA TERESA, Camino de perfección,2,5).

1624 La honra de los pobres es ser muy verdaderamente pobre (SANTA TERESA, Camino de
perfección,2,5).

1625 Quien es esclavo de las riquezas, las guarda como esclavo; pero el que sacude el yugo de su
esclavitud, las distribuye como señor (SAN JERONIMO, en Catena Aurea, vol. 1p 392).

1626 Aquel que se ha separado de todo, ha renunciado incluso a hacer calculos sobre las cosas que tiene o
no tiene, cuando se trata de salir al encuentro de las necesidades del prójimo. Es perfectamente libre,
porque es totalmente pobre. Y precisamente en una pobreza tal, en la que caen los limites puestos por la
prudencia de la carne, es donde la potencia de Dios puede manifestarse también en la libre gratuidad del
milagro (JUAN PABLO II, Hom. Turin,13-lV-1980).

1627 Debes ir vestido de acuerdo con el tono de tu condición, de tu ambiente, de tu familia, de tu


trabajo. . . , como tus compañeros, pero por Dios, con el afan de dar una imagen autentica y atractiva de la
verdadera vida cristiana. Con naturalidad, sin extravagancias: os aseguro que es mejor que pequeis por
carta de mas que por carta de menos. Tu, ¿como imaginas el porte de Nuestro Señor?, ¿no has pensado
con que dignidad llevarla aquella tunica inconsutil, que probablemente habrian tejido las manos de Santa
Maria? (J. Escriva DE BALAGUER, Amigos de Dios,122).

Los sacerdotes y el uso de los bienes temporales

1628 Usando, pues, del mundo como si no lo usaran, llegaran a aquella libertad por la que, libres de todo
cuidado desordenado, se tornen dociles para oir la voz de Dios en la vida cotidiana. De esta libertad y
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docilidad nace la discreción espiritual, por la que se halla la recta actitud ante el mundo y los bienes
terrenos. Esta actitud es de gran importancia para los presbiteros, pues la misión de la Iglesia se cumple en
medio del mundo, y los bienes creados son absolutamente necesarios para el provecho personal del
hombre. Den, pues, gracias por todo lo que el Padre celestial les da para pasar rectamente la vida. Es
menester, sin embargo, que disciernan a la luz de la fe todo lo que les ocurriere, a fin de orientarse al recto
uso de los bienes que responda a la voluntad de Dios y rechazar cuanto dañare a su misión (CONC. VAT. Il,
Decr. Prebysterorum Ordinis,17).

1629 [. . . ] tal misión (sacerdotal) solo podre llevarse a cabo si el sacerdoteóconsagrado por el
Espirituósabe estar entre los hombres (pro hominibus constitutus) y, al mismo tiempo, separado de ellos (ex
hominibus assumptus): cfr. He 5,1; si vive con los hombres, si comprende sus problemas, apreciara sus
valores, pero al mismo tiempo en nombre de otra cosa, dara testimonio y enseñara otros valores, otros
horizontes del alma, otra esperanza (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 59).DEVOCIONES

La verdadera devoción supone una prontitud en la entrega a Dios y a los demás.

Se fundamenta en la humildad

1630 (La verdadera devoción supone) una voluntad pronta para entregarse a lo que pertenece al servicio de
Dios (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 8, a. I c).

1631 No es devoción aquella ternura de corazon o consolación que sienten algunas veces los que oran,
sino esta prontitud y aliento para bien obrar, de donde muchas veces acaece hallarse lo uno sin lo otro,
cuando el Señor quiere probar a los suyos. (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Tratado de la oración y
mediación,2,1)

1632 Si, que no esta el amor de Dios en tener lagrimas, ni estos gustos y ternura que por la mayor parte los
deseamos y consolamos con ellos; sino en servir con justicia y fortaleza de animo y humildad (SANTA
TERESA, Vida,11,5).

1633 La humildad es el fundamento de todas las demás virtudes. Quien desea servir a Dios y salvar su
alma, debe comenzar por practicar esta virtud en toda su extension. Sin ella nuestra devoción será como un
monton de paja muy voluminoso que habremos levantado, pero al primer embate de los vientos queda
derribado y deshecho. El demonio teme muy poco esas devociones que no estan fundadas en la humildad,
pues sabe muy bien que podrá echarlas al traste cuando le plazca (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre
la humildad).

1634 La devoción, mientras sea autentica y sincera, nada destruye, sino que todo lo perfecciona y completa,
y si alguna vez resulta de verdad contraria a la vocación o estado de alguien, sin duda es porque se trata de
una falsa devocion. La abeja saca miel de las flores sin dañarlas ni destruirlas, dejandolas tan integras,
incontaminadas y frescas como las ha encontrado. Lo mismo, y mejor aun, hace la verdadera devoción: ella
no destruye ninguna clase de vocación o de ocupaciones, sino que las adorna y embellece (SAN
FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,1,3).

1635 La diferencia entre la caridad y la devoción es la misma que hay entre el fuego y la llama. . . Asi que la
devoción solo añade al fuego de la caridad la llama que la hace pronta, activa y diligente (SAN FRANCISCO
DE SALES, Introd. a la vida devota, I,1).

1636 Ten pocas devociones particulares, pero constantes (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 552).

1637 La verdadera devoción hace que sea mucho mas apacible el cuidado de la familia, que el amor mutuo
entre marido y mujer sea mas sincero, que la sumisión debida a los gobernantes sea mas leal, y que todas
las ocupaciones, de cualquier clase que sean, resulten mas llevaderas y hechas con mas perfección (SAN
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FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,1,3).

El alimento de la devocion

1638 Asi como los arboles y los cuerpos humanos quieren sus riegos y mantenimientos ordinarios, y en
faltando esto luego desfallecen y desmedran, así también lo hace la devoción, cuando le falta el riego y
mantenimiento de la consideración (SAN PEDRO DE ALCANTARA. Tratado de la oración y meditación 2,3).

1639 La devoción nace de la caridad, que es amor a Dios y al prójimo (SANTO TOMAS, Sobre el
Padrenuestro,1. c. ,124).

1640 Y es gran cosa letras, porque estas nos enseñan a los que poco sabemos y nos dan luz, y llegados a
verdades de la Sagrada Escritura hacemos lo que debemos. De devociones a bobas nos libre Dios (SANTA
TERESA, Vida,13,9).

Devoción a la Santisima Trinidad

1641 Asistiendo a la Santa Misa, aprendereis a tratar a cada una de las Personas divinas: al Padre, que
engendra al Hijo; al Hijo, que es engendrado por el Padre; al Espíritu Santo que de los dos procede.
Tratando a cualquiera de las tres Personas, tratamos a un solo Dios; y tratando a las tres, a la Trinidad,
tratamos igualmente a un solo Dios unico y verdadero (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que
pasa,91).

1642 Toda gracia o don que se nos da en la Trinidad se nos da por el Padre, a traves del Hijo, en el Espíritu
Santo (SAN ATANASIO, Carta I a Serapion).

1643 E1 Padre, por redimir al siervo, no perdona al Hijo; el Hijo por El se entrega a la muerte
gustosisimamente; uno y otro envian al Espíritu Santo; y el mismo Espíritu Santo pide por nosotros con
gemidos inefables (SAN BERNARDO, Sermón, para el día de Pentecostes,2,7).

1644 Tu, Trinidad eterna, eres como un mar profundo, en el que cuanto mas busco mas encuentro, y cuanto
mas encuentro mas te busco. Tu sacias al alma de una manera en cierto modo insaciable, ya que siempre
queda con hambre y apetito, deseando con avidez que tu luz nos haga ver la luz, que eres tu misma
(SANTA CATALINA DE SIENA, Dialogo sobre la Divina Providencia, cap. 167).

1645 Jamas la majestad del Espíritu Santo ha estado separada de la omnipotencia del Padre y del Hijo;
todo lo que hace el gobierno divino para administrar el universo, procede de la Providencia de toda la
Trinidad. En ella no hay mas que una misma bondad de misericordia, una misma severidad en la justicia.
Nada que este dividido en la acción o nada que difiera en la voluntad. Lo que el Padre ilumina, el Hijo lo
ilumina y el Espíritu Santo lo ilumina también (SAN LEON MAGNO, Sermón 75, sobre Pentecostes).

1646 Hay que afirmar que la Trinidad, aun después de que el Verbo tomo cuerpo de Maria, continuo siendo
siempre la Trinidad, sin admitir aumento ni disminución; ella continua siendo siempre perfecta y debe
confesarse como un solo Dios en Trinidad, como lo confiesa la Iglesia al proclamar al Dios unico, Padre del
Verbo (SAN ATANASIO, Carta a Epicteto,5-9).

1647 Hay un solo Dios Padre, un solo Verbo, el Hijo, y un solo Espíritu, como hay también una sola
salvación para todos los que creen en El (SAN IRENEO, Tratado contra las herejfas, libro 4).

A la Santisima Humanidad de Cristo


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1648 Pues ya andaba mi alma cansada y, aunque queria, no la dejaban descansar las ruines-costumbres
que tenía. Acaeciome que, entrando un dia en el oratorio, vi una imagen que habían traido alli a guardar,
que se había buscado para cierta fiesta que se hacia en casa. Era de Cristo muy llagado, y tan devota que,
mirandola, toda me turbo de verle tal, porque representaba bien lo que paso por nosotros. Fue tanto lo que
senti de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazon me parece se me partia, y arrojeme
cabe El con grandisimo derramamiento de lagrimas, suplicandole me fortaleciese ya de una vez para no
ofenderle (SANTA TERESA, Vida,9,1).

1649 Debido a la debilidad de la mente humana, y del mismo modo que necesita ser conducida al
conocimiento de las cosas divinas, así también necesita ser llevada al amor como de la mano, por medio de
algunas cosas sensibles que nos sean facilmente conocidas. Y entre ellas la principal es la Humanidad de
Cristo [. . . ] (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 82, a. 3 ad 2).

1650 Todo lo tenemos en Cristo; todo es Cristo para nosotros. Si quieres curar tus heridas, El es medico. Si
estas ardiendo de fiebre, El es manantial. Si estas oprimido por la iniquidad, El es justicia. Si tienes
necesidad de ayuda, El es vigor. Si temes la muerte, El es la vida. Si deseas el cielo, El es el camino. Si
refugio de las tinieblas, El es la luz. Si buscas manjar, El es alimento (SAN AMBROSIO, Sobre la
virginidad,16,19).

1651 No me ha venido trabajo que, mirandoos a Vos cual estuvisteis delante de los jueces, no se me haga
bueno de sufrir. Con tan buen amigo presente, con tan buen capitan, que se puso en lo primero en el
padecer, todo se puede sufrir. Es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero. Y veo yo claro, y he
visto después, que para contentar a Dios y que nos haga grandes mercedes, quiere sea por manos de esta
Humanidad sacratisima, en quien dijo Su Majestad se deleita (Mt 3,17). Muy muchas veces lo he visto por
experiencia; hamelo dicho el Señor. He visto claro que por esta puerta hemos de entrar si queremos nos
muestre la soberana Majestad grandes secretos (SANTA TERESA, Vida,22,6).

1652 [. . . ] cuando la carne intente recobrar sus fueros perdidos o la soberbiaóque es peoróse rebele y se
encabrite, os precipiteis a cobijaros en esas divinas hendiduras que, en el Cuerpo de Cristo, abrieron los
clavos que le sujetaron a la Cruz, y la lanza que atraveso su pecho. Id como mas os conmueva: descargad
en las Llagas del Señor todo ese amor humano. . . y ese amor divino. Que esto es apetecer la union,
sentirse hermano de Cristo, consanguineo suyo, hijo de la misma Madre, porque es Ella la que nos ha
llevado hasta Jesús (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,303).

A la Sagrada Pasion. Via Crucis

1653 La pasión de Cristo basta para servir de guia y modelo a toda nuestra vida (SANTO TOMAS, Sobre el
Credo,6,1. c. ).

1654 Es cosa muy buena y santa pensar en la pasión del Señor y meditar sobre ella, ya que por este
camino se llega a la santa union con Dios. En esta santisima escuela se aprende la verdadera sabiduria, en
ella la han aprendido todos los santos (SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta 1,43).

1655 El Via Crucis. ¡Esta si que es devoción recia y jugosa! Ojala te habitues a repasar esos catorce puntos
de la Pasión y Muerte del Señor, los viernes. Yo te aseguro que sacaras fortaleza para toda la semana (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 556).

1656 El que quiera venerar de verdad la pasión del Señor debe contemplar de tal manera, con los ojos de
su corazon, a Jesús crucificado, que reconozca su propia carne en la carne de Jesús (SAN LEON MAGNO,
Sermón 15 sobre la Pasion).

1657 El cristiano que se ejercita intensa y devotamente en la vida y pasión santisima del Señor, halla alli
todo lo util y necesario para si cumplidamente, y no hay necesidad de que busque algo mejor fuera de
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Jesucristo. ¡Oh, si viniese a nuestro corazon Jesucristo crucificado, cuan presto y cuan de verdad seriamos
enseñados! (Imitación de Cristo,1,25,7).

1658 Es muy posible que en alguna ocasión, a solas con un crucifijo, se te vengan las lagrimas a los ojos.
No te domines. . . Pero procura que ese llanto acabe en un proposito (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Via
Crucis, p. 95).

1659 El Señor padecio de los gentiles y de los judios, de los hombres y de las mujeres, como se ve en las
sirvientas que acusaron a San Pedro. Padecio también de los principes y de sus ministros, y de la plebe. . .
Padecio de los parientes y conocidos, pues sufrio por causa de Judas, que le traiciono, y de Pedro, que le
nego. De otra parte, padecio cuanto el hombre puede padecer. Pues Cristo padecio de los amigos, que le
abandonaron; padecio en la fama, por las blasfemias proferidas contra El; padecio en el honor y en la honra,
por las irrisiones y burlas que le infirieron; en los bienes, pues fue despojado hasta de los vestidos; en el
alma, por la tristeza, el tedio y el temor; en el cuerpo, por las heridas y los azotes (SANTO TOMAS, Suma
Teológica,3, q. 4b, a. 5).

1660 Bien deciais, Jesús mio, que cuando fuisteis levantado en lo alto de la cruz atraeriais hacia Vos todos
los corazones (Jn 12,32), y a la verdad que habeis ganado el afecto de todos ellos, puesto que muchas
almas, al veros crucificado y muerto por su amor, lo han abandonado todo, riquezas, dignidades, patria y
parientes, y han desafiado los tormentos y hasta la misma muerte para darse a Vos por entero.
¡Desventurados los que resisten a la gracia, que les habeis atesorado a costa de tantos trabajos y sudores!
Este será su mayor tormento en el infierno; pensar que todo un Dios ha muerto en la cruz para ganar su
amor y que ellos voluntariamente se han perdido y labrado su eterna ruina, sin esperanza de remedio.

[. . . ] ¡Cuantas veces no he resistido a vuestros amorosos llamamientos y a los esfuerzos que haciais para
cautivarme con los lazos de vuestro amor! ¡Cuantas veces no os he menospreciado y renunciado a vuestro
amor por seguir mis caprichos y mis gustos! ¡Ojala que hubiera yo muerto antes que ofenderos!, ¡ojala que
siempre os hubiera amado! Gracias os doy, amor mio, por haberme soportado con tanta paciencia, y en
lugar de haberme abandonado como lo merecia, me habeis llamado con mas insistencia, comunicandome
mas luces y mas amorosas inspiraciones. (SAN ALFONSO M" DE LIGORIO, Meditaciones sobre la Pasión,
III,3).

1661 Aquellos tres clavos sostienen todo el peso del cuerpo; sufre grandes dolores y esta en una aflicción
superior a cuanto se puede decir ni pensar. Esta pendiente entre dos ladrones, de todas partes sufre penas,
de todas partes oprobios, de todas partes insultos. Pues aun viendolo tan angustiado no perdonan insulto
alguno (SAN BUENAVENTURA, Meditación de la Pasión, c. 3).

1662 Si no sabes desentrañar las cosas profundas y celestiales, descansa en la pasión de Jesucristo y
mora muy de gana en sus sacratisimas llagas; porque si te llegas devotamente a las llagas y preciosas
heridas de Jesucristo, gran consuelo sentiras en la tribulación, y no estaras demásiado preocupado de los
desprecios de los hombres, y facilmente sufriras las palabras de los maldicientes (Imitación de
Cristo,11,1,6).

A Jesús Sacramentado

1663 Porque ser vuestro devoto verdadero es un escudo impenetrable a los asaltos de mis enemigos (SAN
ALFONSO M. a DE LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento,10).

1664 Durante el dia, los fieles no omitan el hacer la visita al Santisimo Sacramento, que debe estar
reservado en un sitio dignisimo con el maximo honor en las iglesias, conforme a las leyes liturgicas, puesto
que la visita es prueba de gratitud, signo de amor y deber de adoración a Cristo Señor, alli presente (PABLO
Vl, Enc. Mysterium fidei).

1665 Muchos cristianos, exponiendose a grandes peligros y padeciendo muchas fatigas, emprenden largas
-191 -

jornadas solo con el fin de visitar los lugares de la Tierra Santa en que nuestro Salvador nacio, padecio y
murio. jAh, y como estos santos excesos acusan nuestros descuidos y nuestra ingratitud! Pues dejamos
muchas veces de visitar al mismo Señor que habita en las iglesias pocos pasos distantes de nuestras casas
(SAN ALFONSO M" DE LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento,23.

1666 No comprendo como se puede vivir cristianamente sin sentir la necesidad de una amistad constante
con Jesús en la Palabra y en el Pan, en la oración y en la Eucaristia. Y entiendo muy bien que, a lo largo de
los siglos, las sucesivas generaciones de fieles hayan ido concretando esa piedad eucaristica. Unas veces,
con practicas multitudinarias, profesando publicamente su fe; otras, con gestos silenciosos y callados, en la
sacra paz del templo o en la intimidad del corazon (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,154).

1667 ¡Cuan consoladores y suaves son los momentos pasados con este Dios de bondad! ¿Estas dominado
por la tristeza? Ven un momento a echarte a sus plantas, y quedaras consolado. ¿Eres despreciado del
mundo? Ven aquí, y hallaras un amigo que jamás quebrantara la fidelidad. ¿Te sientes tentado? Aquí es
donde vas a hallar las armas mas seguras y terribles para vencer a tu enemigo. ¿Temes el juicio formidable
que a tantos santos ha hecho temblar? Aprovechate del tiempo en que tu Dios es Dios de misericordia y en
que tan facil es conseguir el perdon. ¿Estas oprimido por la pobreza? Ven aquí, donde hallaras a un Dios
inmensamente rico, que te dira que todos sus bienes son tuyos, no en este mundo sino en el otro (SANTO
CURA DE ARS, Sermón sobre el Corpus Christi).

1668 ¡Ah!, y ¿que haremos, preguntais algunas veces, en la presencia de Dios Sacramentado? Amarle,
alabarle, agradecerle y pedirle. ¿Que hace un pobre en la presencia de un rico? ¿Que hace un enfermo
delante del medico? ¿Que hace un sediento en vista de una fuente cristalina? (SAN ALFONSO M". DE
LIGORIO, Visitas alástmo. Sacramento,1).

1669 No dejes la Visita al Santisimo. Luego de la oración vocal que acostumbres, di a Jesús, realmente
presente en el Sagrario, las preocupaciones de la jornada. Y tendras luces y animo para tu vida de cristiano
(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 554).

1670 Los amigos del mundo hallan tanto consuelo en verse los unos a los otros, que pasan dias enteros en
sus conversaciones; si no empleamos el tiempo con Jesús Sacramentado es porque no le amamos (SAN
ALFONSO M. a DE LIGORIO. Visitas alástmo. Sacramento,4).

1671 La exposición de la Sagrada Eucaristia conduce al espiritu de los fieles a reconocer en ella la
maravillosa presencia de Cristo, y le invita a una comunion con El. Al mismo tiempo, favorece de modo
excelente el culto en espiritu y en verdad que le es debido (PABLO VI, Instrucc. Eucaristicum Mysterium, n.
60).

1672 Pensad en el silencioso y maravilloso misterio de los innumerables tabernaculos que forman
constelaciones de luz,visibles solo a los aageles, a los santos y a los creyentes, cubriendo la faz de la tierra
(PABLO VI, Homilia en el Congreso Eucaristico Nacional de Italia, I l-VI-1965).

Santo Rosario

1673 El Rosario es mi oración predilecta [. . . ]. Con el trasfondo de las Avemarias pasan ante los ojos del
alma los episodios principales de la vida de Jesucristo. El Rosario en su conjunto consta de misterios
gozosos, dolorosos y gloriosos, y nos ponen en comunion vital con Jesucristo a travesóse puede deciródel
Corazon de su Madre. Al mismo tiempo, nuestro corazon puede incluir en estas decenas del Rosario todos
los hechos que entraman la vida del individuo, la familia, la nación, la Iglesia y la humanidad. Experiencias
personales o del prójimo, sobre todo de las personas mas cercanas o que llevamos mas en el corazon. De
este modo, la sencilla plegaria del Rosario sintoniza con el ritmo de la vida humana (JUAN PABLO II, Aloc.
29-X-1978).
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1674 Hay un vinculo muy estrecho entre el Angelus y el Rosario, oraciones, una y otra, eminentemente
cristologicas y, al mismo tiempo, marianas: efectivamente, nos hacen contemplar y profundizar los misterios
de la historia de la salvación, en los que Maria esta intimamente unida a su Hijo Jesús. Y en este santuario
resuena perennemente el Rosario, la oración mariana sencilla, humildeópero no por eso menos rica de
contenidos biblicos y teologicosóy tan querida, en su larga historia para los fieles de toda clase y condición,
unidos en la profesión de fe en Cristo, muerto y resucitado por nuestra salvación (JUAN PABLO II, Hom.
Pompeya,21-X-1979).

1675 El Santo Rosario es arma poderosa. Empleala con confianza y te maravillaras del resultado (J.
ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 558).

1676 El Rosario de Maria, pues, viene elevado a la condición de una gran plegaria publica y universal frente
a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero
(JUAN XXIII, Sobre el rezo del Santo Rosario,29-1X-1961).

1677 Aunque sea en planos de realidad esencialmente diversos, anamnesis en la liturgia y memoria
contemplativa en el Rosario tienen por objeto los mismos acontecimientos salvificos llevados a cabo por
Cristo. La primera hace presentes, bajo el velo de los signos y operantes de modo misterioso, los "misterios
mas grandes de nuestra redencion"; la segunda, con el piadoso afecto de la contemplación, vuelve a evocar
los mismos misterios en la mente de quien ora y estimula su voluntad a sacar de ellos normas de vida
(PABLO VI, Enc. Marialis cultus,2-II-1974, n. 46).

1678 El Concilio ecumenico Vaticano II, aun cuando no con expresas palabras, pero si con toda certeza,
inculco en los animos de todos los hijos de la Iglesia estas preces del Rosario en estos terminos: "Estimen
en mucho las practicas y los ejercicios de piedad hacia ella (Maria) recomendados por el Magisterio en el
curso de los siglos" (PABLO VI, Enc. Christi Matri Rosarii,15-IX- 1966, y Enc. Marialis cultus,2-II- 1974).

1679 Es el Rosario un Evangelio compendiado y dara a los que lo rezan los rios de paz de que nos habla la
Escritura; es la devoción mas hermosa, mas rica en gracia y gratisima al corazon de Maria. Sea este, hijos
mios, mi testamento para que os acordeis de mi en la tierra (Pio IX, en su lecho de muerte, a los prelados
que le asistían).

1680 Quienes con esfuerzo trabajan por conseguir su ultimo fin disponen providencialmente de la poderosa
ayuda del Rosario, y la tienen tan a mano y es tan facil que no se puede pedir mas (LEON XIII, Enc.
Fidentes piumque).

1681 [. . . ] innumerables hombres de todos los tiempos y de toda condición [. . . ] lo emplearon como arma
muy poderosa para rechazar al demonio, para conservar la castidad e integridad de vida, para adelantar en
la virtud y conseguir la paz de la humanidad (Pio XI, Enc. Ingravescentibus malis).

1682 Estimamos el Santo Rosario el medio mas conveniente y eficaz para obtener la ayuda maternal de la
Virgen, segun lo recomienda su origen, mas celestial que humano, y su misma naturaleza (Pio XII, Enc.
Ingruentium malorum,15-IX-1951).

1683 El Rosario, como ejercicio de devoción cristiana, sigue en importancia a la Santa Misa y al Breviario; y
sigue para los laicos a la participación en los sacramentos [. . . ]. Plegaria publica y universal frente a las
necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero (JUAN
XXIII, Carta Apost. Sobre el Rosario,29-IX-1961).

1684 Efectivamente, habeis alzado hacia mi el Santo Rosario bendecido, como simbolo de vuestra fe, de
vuestra plegaria, de vuestro afecto. Esa corona que hoy ostentais en la mano con alegria, sea simbolo de
union con Jesús [. . . ], y cuando volvais a vuestras casas llevadles mi saludo a los vuestros, y decid que el
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Papa recita el Rosario entero, esto es, las tres coronas, todos los dias (JUAN XXIII, Aloc. 4-V-1963).

1685 No dejeis de inculcar con todo cuidado la practica del Rosario, la oración tan querida a la Virgen
(PABLO Vl, Enc. Mense Maio).

1686(El Rosario es) muy eficaz para impetrar los dones celestiales [. . . ], pues no solo sirve para repeler los
males y apartar calamidadesócomo se prueba abiertamente por la historia de la Iglesiaósino que fomenta
abundantemente la vida de la Iglesia (PABLO Vl, Enc. Christi Matri Rosarii).

1687 Al crecer los males es necesario que crezca la piedad del pueblo de Dios. Por eso ardientemente
deseamos, venerables hermanos, que yendo delante vosotros, exhortando e impulsando, se ruegue con
mas instancia durante el mes de octubre, como ya hemos dicho, con el rezo piadoso del Rosario de Maria,
clementisima Madre. Es muy acomodada esta forma de oración al sentir del pueblo de Dios, muy agradable
a la Madre de Dios, y muy eficaz para impetrar los dones celestiales (PABLO VI, Enc. Christi Matri Rosarii).

1688 A el han dedicado nuestros predecesores vigilante atención y premurosa solicitud, han recomendado
muchas veces su rezo frecuente, favorecido su difusión, ilustrado su naturaleza, reconocido su aptitud para
desarrollar una oración contemplativa, de alabanza y de suplica al mismo tiempo, recordando su connatural
eficacia para promover la vida cristiana y el empeño apostolico. Tambien Nos, desde la primera audiencia
general de nuestro pontificado, el dia 13 de julio de 1963, hemos manifestado nuestro interes por la piadosa
practica del Rosario, y posteriormente hemos subrayado su valor en multiples circunstancias, ordinarias
unas, graves otras (PABLO VI, Enc. Marialis cultus).

1689 El Rosario considera en armonica sucesión los principales acontecimientos salvificos que se han
cumplido en Cristo, desde la concepción virginal y los misterios de la infancia hasta los momentos
culminantes de la Pascuaóla pasión y la gloriosa resurreccionóy los efectos de ella sobre la Iglesia naciente
en el dia de Pentecostes y sobre la Virgen en el dia en que, terminado el exilio terreno, fue asunta en cuerpo
y alma a la patria celestial. Y se ha observado también como la triple división de los misterios del Rosario no
solo se adapta estrictamente al orden cronologico de los hechos, sino que sobre todo refleja el esquema del
primitivo anuncio de la fe y propone nuevamente el misterio de Cristo de la misma manera que fue visto por
San Pablo en el celeste "himno" de la Carta a los Filipenses: humillación, muerte, exaltación (2,6-11)
(PABLO VI, Enc. Marialis cultus).

Angelus, Sabado mariano y otras devociones de la Virgen

1690 Nuestra palabra sobre el Angelus quiere ser solamente una simple pero viva exhortación a mantener
su rezo acostumbrado, donde y cuando sea posible. El Angelus no tiene necesidad de restauración; la
estructura sencilla, el caracter biblico, el origen historico que lo enlaza con la invocación de la incolumidad
en la paz, el ritmo casi liturgico que santifica momentos diversos de la jornada, la apertura hacia el misterio
pascual, por lo cual mientras conmemoramos la Encarnación del Hijo de Dios pedimos ser llevados "por su
pasión y cruz a la gloria de la resurreccion", hace que a distancia de siglos conserve inalterado su valor e
intacto su frescor. Es verdad que algunas costumbres tradicionalmente asociadas al rezo del Angelus han
desaparecido o dificilmente pueden conservarse en la vida moderna, pero se trata de cosas marginales:
quedan inmutados el valor de la contemplación del misterio de la Encarnación del Verbo, del saludo a la
Virgen y del recurso a su misericordiosa intercesión; y no obstante el cambio de las condiciones de los
tiempos, permanecen invariados para la mayor parte de los hombres esos momentos caracteristicos de la
jornada ómañana, mediodia, tardeó que señalan los tiempos de su actividad y constituyen una invitación a
hacer un alto para orar (PABLO Vl, Enc. Marialis cultus, n. 41).

1691 Dicha plegaria es sencilla; mas, cuando se atiende al significado de las tres formulas Angelus Domini. .
. Ecce arcilla Domini. . . Et verbum caro factum est. . . , se encuentra en ella la grandeza toda del
pensamiento y de la epopeya cristiana (JUAN XXIII, Aloc. 4-VIII-1959).

1692 Tanto el rezo del Angelus como el del Rosario deben ser para todo cristiano y aun mas para las
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familias cristianas como un oasis espiritual en el curso de la jornada, para tomar valor y confianza (JUAN
PABLO II, Angelus Otranto,5-X-1980).

1693[. . . ] conservad celosamente ese tierno y confiado amor a la Virgen, que os caracteriza. No lo dejeis
nunca enfriar; que no sea un amor abstracto, sino encarnado. Sed fieles a los ejercicios de piedad mariana
tradicionales en la Iglesia: la oración del Angelus, el mes de Maria y, de modo muy especial, el rosario. Ojala
resurgiese la hermosa costumbre de rezar el rosario en familia (JUAN PABLO II, Hom. 12-X1980).

1694 Dedicamos, sin embargo, el sabado a la veneración de la Virgen gloriosa, que conservo en ese dia la
fe en la totalidad del misterio de Cristo mientras El estaba muerto (SANTO TOMAS. Sobre los
mandamientos,1. c. , p. 239).

1695 En nuestras relaciones con Nuestra Madre del Cielo hay también esas normas de piedad filial, que son
el cauce de nuestro comportamiento habitual con Ella. Muchos cristianos hacen propia la costumbre antigua
del escapulario; o han adquirido el habito de saludaróno hace falta la palabra, el pensamiento basta las
imagenes de Maria que hay en todo hogar cristiano o que adornan las calles de tantas ciudades; o viven esa
oración maravillosa que es el santo rosario, en el que el alma no se cansa de decir siempre las mismas
cosas, como no se cansan los enamorados cuando se quieren, y en el que se aprende a revivir los
momentos centrales de la vida del Señor; o acostumbran dedicar a la Señora un dia de la
semanaóprecisamente este mismo en que estamos ahora reunidos: el sabadoó, ofreciendole alguna
pequeña delicadeza y meditando mas especialmente en su maternidad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es
Cristo que pasa,142).

1696 Hay muchas otras devociones marianas que no es necesario recordar aquí ahora. No tienen por que
estar incorporadas todas a la vida de cada cristianoócrecer en vida sobrenatural es algo muy distinto del
mero ir amontonando devocionesó, pero debo afirmar al mismo tiempo que no posee la plenitud de la fe
quien no vive alguna de ellas, quien no manifiesta de algun modo su amor a Maria.

Los que consideran superadas las devociones a la Virgen Santisima, dan señales de que han perdido el
hondo sentido cristiano que encierran, de que han olvidado la fuente de donde nacen: la fe en la voluntad
salvadora de Dios Padre, el amor a Dios Hijo que se hizo realmente hombre y nacio de una mujer, la
confianza en Dios Espíritu Santo que nos santifica con su gracia (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo
que pasa,142.

Escapulario de Nuestra Senora del Carmen

1697 La devoción del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de
gracias espirituales y temporales (Pto XII, Aloc. 5-VIII-1950).

1698 En verdad no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en
virtud de la promesa hecha, segun la tradición, por la Santisima Virgen [. . . ]. Es ciertamente el santo
escapulario prenda y señal de protección de la Madre de Dios (Pio XII, Aloc. 1 1-11-1950).

1699 Lleva sobre tu pecho el santo escapulario del Carmen. Pocas devocionesóhay muchas y muy buenas
devociones marianasótienen tanto arraigo entre los fieles, y tantas bendiciones de los Pontifices. Además,
¡es tan maternal ese privilegio sabatino! (J. ESCRVA DE BALAGUER, Camino, n. 500).

San José (Ver SAN JOSE).

Primeros cristianos. Ver también nn. 4370-4401.

1700 Me parece tan bien tu devoción por los primeros cristianos, que hare lo posible por fomentarla, para
que ejercites ócomo ellosó, cada dia con mas entusiasmo, ese Apostolado eficaz de discreción y de
confidencia (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 971).
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Almas del Purgatorio

1701 Las animas benditas del purgatorio. Por caridad, por justicia, y por un egoismo disculpableó¡pueden
tanto delante de Dios!ótenlas muy en cuenta en tus sacrificios y en tu oracion. Ojala, cuando las nombres,
puedas decir: "Mis buenas amigas las almas del purgatorio. . . " (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n.
571).

1702 Debemos ayudar a los que se hallan en el purgatorio. Demasiado insensible seria quien no auxiliara a
un ser querido encarcelado en la tierra; mas insensible es el que ho auxilia a un amigo que esta en el
purgatorio, pues no hay comparación entre las penas de este mundo y las de alli (SANTO TOMAS, Sobre el
Credo,5,1. c. , p. 73).

1703 Esta mi paciencia, unida a los meritos de la dolorosisima pasión del Señor [. . . ], mitigara la pena que
tenga que sufrir en el purgatorio y, gracias a la divina bondad, me conseguira mas tarde un aumento de
premio en el cielo (SANTO TOMAS MORO, Carta escrita en la carcel a su hija Margarita).

Agua bendita

1704 Me dices que-por que te recomiendo siempre, con tanto empeño, el uso diario del agua bendita.
Muchas razones te podria dar. Te bastara, de seguro, esta de la Santa de Avila: "De ninguna cosa huyen
mas los demonios, para no tornar, que del agua bendita" (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 572).

1705 (Debemos) tomar agua bendita a fin de ahuyentar al demonio, y hacer la señial de la cruz, diciendo:
"Dios mio, por esta agua bendita y por la preciosa sangre de Jesucristo vuestro Hijo, lavadme, purificadme
de todos mis pecados". Y estemos ciertos de que si lo practicamos con fe, mientras no estemos manchados
por pecado mortal alguno, borraremos todos nuestros pecados veniales (SANTO CURA DE ARS, Sermón
sobre el precepto 1. ¡ del decalogo).

Procesiones

1706 ¡Dichoso pueblo cristiano! Ciudad de Sion, regocijate, prorrumpe en la mas franca alegria, exclama el
Sñlor por la boca de Isaias, ya que tu Dios mora en tu recinto (Is 12,6). Lo que el profeta Isaias decia a su
pueblo, puedo yo decirselo con mas exactitud. ¡Cristianos, regocijaos!, vuestro Dios va a comparecer entre
vosotros. Este dulce Salvador va a visitar vuestras plazas, vuestras calles, vuestras moradas; en todas
partes derramara las mas abundantes bendiciones. ¡Moradas felices aquellas delante de las cuales va a
pasar! ¡Oh, felices caminos los que vais a estremeceros bajo tan santos y sagrados pasos! ¿Quien nos
impedira decir, al volver a discurrir por la misma via: Por aquí ha pasado mi Dios, por esta senda ha seguido
cuando derramaba sus saludables bendiciones en esta parroquia? (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre
el Corpus Christi).

1707 ¿Que es lo que hace Jesucristo cuando le llevamos en procesion? Vedlo aquí. Viene a ser como un
buen rey en medio de sus subditos, como un padre bondadoso rodeado de sus hijos, como un buen Pastor
visitando, sus rebaños. ¿En que debemos pensar cuando marchamos en pos de nuestro Dios? Mirad.
Hemos de seguirle con la misma devoción y adhesión que los primeros fieles cuando moraba aquí en la
tierra prodigando el bien a todo el mundo. Si, si acertamos a acompañarle con viva fe, tendremos la
seguridad de alcanzar cuanto le pidamos (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el Corpus Christi).

1708 El pueblo cristiano da un testimonio publico de fe y de piedad hacia este sacramento con las
procesiones en que se lleva la Eucaristia por las calles con solemnidad y cantos, particularmente en la fiesta
del Corpus Christi (PABLO Vl, Instrucc. Eucharisticum Mysterium, n. 59).

Angel Custodio Ver. nn. 278-307.


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Santa Cruz (Ver CRUZ)

DIFAMACION

Citas de la Sagrada Escritura

No murmureis unos de otros [. . . ]; quien murmura de su hermano o juzga a su hermano, murmura de la ley,
juzga a la ley. Jc 4,11.

Mas que las riquezas vale el buen nombre, mas que la plata y el oro, la buena fama. Pr 22,1.

Nuestro Señor se deja acusar sin responder: Mt 26,63; 27,14; Mc 14,60; 15,4-5.

Felices sereis cuando dijeren falsamente toda suerte de mal contra vosotros por mi causa. Mt 5,2; Lc 6,22-
23.

Los discípulos de Nuestro Señor no son del mundo, y el mundo los aborrece: Jn 15,18-20.

El discípulo no es mas que el Maestro, ni el servidor mas que su señor; si han llamado al padre de familia
Belcebu, ¡cuanto mas a sus domesticos! No les tengais miedo, porque nada esta encubierto que no se haya
de descubrir, ni oculto que no se haya de saber. Mt 10,24-26.

(Discreción en el hablar): el horno prueba los vasos del alfarero; la prueba del hombre es su conversacion.
Si 27,6 ss.

Castigo de Maria, la hermana de Moises, por murmurar: Nb 12,1-10.

Ten cuidado de la buena reputacion. Si 41,45.

Quien se dedica a quitar la fama es un necio. Pr 12,22.

Las palabras del chismoso parecen dulces y llegan hasta lo mas hondo de las entrañas. Pr 18,8.

Cuida de tu nombre [. . . ] mas que de muchos tesoros. Si 41,15.

Los cias de vida feliz son contados, pero la buena fama permanece para siempre. Si 41,16.

. . . Pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois
calumniados queden confundidos los que niegan vuestra buena conducta en Cristo. 1P 3,16.

No devolvais mal por mal, procurad el bien a los ojos de todos los hombres. Rm 12,17.

Un pecado frecuente

1709 En la conversación ordinaria pecan a veces contra este mandamiento cinco clases de individuos. 1)
Los detractores: Los detractores, aborrecidos de Dios (Rm 1,30). Les llama "aborrecidos de Dios", porque
nada hay tan apreciado por el hombre como su buena fama[ á á á] -

2) Los que escuchan a los detractores con gusto: Cerca tus oidos con espinos, no prestes atención a la
lengua malvada, pon puertas a tu boca, y una llave a tus orejas (Si 28,28) [. . . ].

3) Los chismosos, esto es, los que van repitiendo todo lo que oyen: Seis cosas hay que odia el Señor, y una
septima que aborrece su alma: . . . al que siembra discordias entre los hermanos (Pr 6,16-19) [. . . ].

4) Los aduladores [. . . ].

5) Los murmuradores (vicio particularmente frecuente en los subordinados) [. . . ].

(SANTO TOMAS, Sobre los mandamientos,1. c. , pp. 279-280).


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1710 Los metodos, para no dejar al hombre tranquilo, se han multiplicado. Me refiero a los medios tecnicos,
y también a sistemas de argumentar aceptados, contra los que es diffcil enfrentarse si se desea conservar la
reputacion. Asi, se parte a veces de que todo el mundo actua mal; por tanto, con esta erronea forma de
discurrir, aparece inevitable el meaculpismo, la autocritica. Si alguno no echa sobre si una tonelada de
cieno, deducen que, además de malo rematado, es hipocrita y arrogante (J. ESCRIVADE BALAGUER, Es
Cristo que pasa,69).

El cristiano debe rechazar toda difamacion

1711 El murmurador hace, de ordinario, tres homicidios con solo una estocada de su lengua, dando muerte
espiritual a su alma y a la de quien le escucha, y muerte civil a la persona de quien murmura; pues, como
dice San Bernardo, el que murmura y el que escucha la murmuración tienen en si al demonio, uno en la
lengua y otro en el oido (SAN FRANcisco DE SALES, Introd. a la vida devota, III,29).

1712 Otra vez vimos a un anciano [. . . l que vivia lejos de donde moraban los monjes. A fuerza de
insistentes plegarias, había alcanzado del Señor esta gracia: de no sorprenderle jamás el sueño durante las
conferencias espirituales, ya tuvieran lugar de noche o de dia. En cambio, no bien alguien intentaba decir
alguna palabra de difamación, o simplemente ociosa, se dormia al instante sin remediarlo (CASIANO,
Instituciones,5).

Necedad y malicia del difamador

1713 Es mas facil decir que hacer. Tu. . . , que tienes esa lengua tajanteóde hachaó, ¿has probado alguna
vez, por casualidad siquiera, a hacer "bien" lo que, segun tu "autorizada" opinion, hacen los otros menos
bien? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 448).

1714 Murmuración necia es la del hombre contra la benignidad de Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom.
19 sobre los Evang. ).

1715 Asi como los buitres, que pasan volando por muchos prados y lugares amenos y olorosos sin que
hagan aprecio de su belleza, son arrastrados por el olor de cosas hediondas; así como las moscas, que no
haciendo caso de las partes sanas van a buscar las ulceras, así también los envidiosos no miran ni se fijan
en el esplendor de la vida, ni en la grandeza de las obras buenas, sino en lo podrido y corrompido; y si
notan alguna falta de alguno (como sucede en la mayor parte de las cosas humanas) la divulgan, y quieren
que los hombres sean conocidos por sus faltas (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).

Actitud ante la difamación o la calumnia

1716 Hablo (el Señor) de la persecución de un modo generico:tanto referida a la maledicencia, cuanto al
detrimento de la buena fama (SAN AGUSTIN, en CatenaAurea, vol. l, p. 259).

1717 Ordinariamente se curan mejor las injurias y calumnias su- friendolas y despreciandolas, que con
resentimientos, quejas y venganzas; el que las desprecia hace que se desvanezcan; pero el que se ofende
parece que las confiesa, y así como el cocodrilo solo hace mal al que le teme, así la maledicencia solo hiere
al que se resiente de ella (SAN FRANCISCO DE SALEs, Introd. a la vida devota, III,7).

1718 Cuanto mas se alegra uno con las alabanzas de los hombres, tanto mas se entristece con los
vituperios; pero el que codicia la gloria de los cielos no teme los oprobios en la tierra (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. I, pp. 258-259).

1719 ¿Que importa que los hombres nos deshonren si nuestra conciencia sola nos defiende? Sin embargo,
de la misma manera que no debemos excitar intencionadamente las lenguas de los que injurian para que no
perezcan, debemos sufrir con animo tranquilo las movidas por su propia malicia, para que crezca nuestro
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merito. Por eso se dice: gozaos y alegraos, porque vuestro galardon es may grande en los cielos (SAN
GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. 1p 258).

Justa defensa. Motivos

1720 Alguna vez, sin embargo, debemos refrenar a los maledicentes, no sea que mientras dicen cosas
malas de nosotros, corrompan los corazones de aquellos inocentes que debian oirnos para obrar el bien
(SAN GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. 1p 259).

1721 Quien lleva vida libre de crimenes y delitos, labra su propio bien; si además pone a salvo su honor,
practica una obra de misericordia con el prójimo; pues si la buena vida es personalmente necesaria, el buen
nombre lo es para los demás (SAN AGUSTiN, Sobre el bien de la viudez,12).

Consecuencias de estos pecados

1722 La murmuración es roiba que ensucia y entorpece el apos- solado. Va contra la caridad, resta fuerzas,
quita la paz, y hace perder la union con Dios (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 445).

1723 Mucha paz tendriamos si en los dichos y hechos ajenos (que no nos pertenecen) no quisieramos
ocuparnos (Imitación de Cristo, I,11,1).

1724 ¿Sabes el daño que puedes ocasionar al tirar lejos una piedra si tienes los ojos vendados?

Tampoco sabes el perjuicio que puedes producir, a veces grave, al lanzar frases de murmuración, que te
parecen levisimas, porque tienes los ojos vendados por la desaprensión o por el acaloramiento (J. ESCRIVA
DE BALAGUER, Camino, n. 455).

1725 El que calumnia se hace mucho daño a si mismo y a los demás. En primer lugar hace peor a quien la
oye (. . . ). Ofende también a toda la Iglesia, porque quienes le oyen no solo censuran al que falto, sino que
contribuyen al menosprecio de la religion cristiana. En tercer lugar, da ocasión a que se menosprecie el
nombre de Dios en los demás. En cuarto lugar, confunde a aquel que oyo la ofensa, haciendole mas
imprudente y enemigo suyo (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 300).DIFICULTADES

Citas de la Sagrada Escritura

Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Mt
5,10.

Bienaventurados sereis cuando os insulten o persigan y con mentira digan contra vosotros todo genero de
mal por mi. Mt 5,11.

Ninguna corrección parece por el momento agradable, sino dolorosa; pero al fin ofrece frutos apacibles de
justicia a los ejercitados por ella. He 12,11.

Agrada a Dios quien por consideración a El soporta las ofensas, padeciendo injustamente. 1P 2,19.

Aunque haya que pasar por un valle tenebroso, no temo mal alguno, porque tu estas conmigo. Tu clava y tu
cayado son mis consuelos. Ps 93,19.

Tened, hermanos mios, por sumo gozo veros rodeados de diversas pruebas. Jc 1,2.

Y todos los que aspiran a vivir piadosamente en Cristo Jesús sufriran persecuciones. 2Tm 3,12.

Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mi, no es digno de mi. Mt 10,38.

Pero el le replico: "Como mujeráneacia has hablado. Si recibimos de Dios los bienes, ¿por que no también
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los males?" Y no peco Jb con sus labios. Jb 11,6.

No desdehes, hijo mio, la corrección de tu Dios; no te enoje que te corrija. Pr 3,11.

Hermosa es la misericordia en el tiempo de la tribulación, como las nubes cargadas de agua en tiempo de
sequia. Si 35,26.

Si sufrimos con El, con El reinaremos. Si le negamos, también El nos negara. 2Tm 2,12.

Tengo mucha confianza en vosotros; tengo en vosotros grande motivo de gloria, estoy lleno de consuelo,
reboso de gozo en todas mis tribulaciones. 2Co 7,4.

Cayo la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa; pero no cayo, porque
estaba fundada sobre roca. Mt 7,25.

Es propio de nuestro paso por este mundo el padecer dificultades y contrariedades

1726 No hay hombre en el mundo sin tribulación, aunque sea rey o papa. Y ¿quien es el que esta mejor?
Ciertamente, el que padece algo por Dios (Imitación de Cristo, I,22,1).

1727 El camino del cristiano, el de cualquier hombre, no es facil. Ciertamente, en determinadas epocas,
parece que todo se cumple segun nuestras previsiones; pero esto habitualmente dura poco. Vivir es
enfrentarse con dificultades, sentir en el corazon alegrias y sinsabores; y en esta fragua el hombre puede
adquirir fortaleza, paciencia, magnanimidad, serenidad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,77).

1728 Si Dios no perdono ni a su propio Hijo, que no había conocido el pecado, ¿piensas que va a dejar sin
pruebas a los hijos adoptivos que conocieron el pecado? (SAN AGUSTIN, Sermón sobre los pastores,46).

1729 Dios libra de las tribulaciones no cuando las hace desaparecer, ya que dice el Apostol en mil maneras
somos atribulados, como si nunca nos hubieramos de ver libres de ellas; sino cuando por la ayuda de Dios
no nos abatimos al sufrir tribulación (ORIGENES, Trat. sobre la oración,30,1).

1730 Cruz, trabajos, tribulaciones: los tendras mientras vivas. Por ese camino fue Cristo, y no es el discípulo
mas que el Maestro (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 699).

1731 Todos los tiempos son de martirio. No se diga que los cristianos no sufren persecución; no puede fallar
la sentencia del Apostol: Todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús, padeceran persecución
(2Tm 3,12). Todos, dice, a nadie excluye, a nadie exceptua. Si quieres probar ser cierto ese dicho, empieza
tu a vivir piadosamente y veras cuanta razon tuvo para decirlo (SAN AGUSTIN, Sermón 6).

1732 Las ocasiones de contrariedad jamás nos faltaran mientras estemos en contacto con los hombres. Las
hace inevitables el constante roce con ellos. Que no sean ocasión para evitar su compañia (CASIANO,
Instituciones,9).

1733 Los mismos sufrimientos que soportamos nosotros tuvieron que soportarlos también nuestros padres;
en esto no hay diferencia. Y, con todo, la gente murmura de su tiempo, como si hubieran sido mejores los
tiempos de nuestros padres. Y si pudieran retornar al tiempo de sus padres, murmurarian igualmente. El
tiempo pasado lo juzgamos mejor, sencillamente porque no es el nuestro (SAN AGUSTiN, Sermón 2).

1734 Y cuando oyereis hablar de guerras y de sediciones. . . Las guerras son propias de los enemigos, y las
sediciones de los ciudadanos: para que sepamos, pues, que seremos turbados exterior e interiormente, dice
que tendremos que sufrir de nuestros enemigos y de nuestros hermanos (SAN GREGORIO MAGNO, en
Catena Aurea, vol. Vl, p. 398).
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1735 No hay orden tan santo ni lugar tan secreto, donde no haya tentaciones y adversidades (Imitación de
Cristo,1,13,2).

1736 Nuestra vida en este viaje de aquí abajo no puede estar sin pruebas, nuestro progreso no se realiza
mas que entre pruebas y nadie se conoce a si mismo si no ha sido tentado. Solo hay recompensa para el
que ha vencido, solo hay victoria para el que ha combatido, solo hay combate frente al enemigo o la
tentación (SAN AGUSTIN Coment. sobre el Salmo 60).

Nos pueden servir para la propia purificación, para satisfacer por nuestros pecados y para crecer en las
virtudes

1737 Bueno es que padezcamos a veces contradicciones, y que sientan de nosotros malamente, aunque
hagamos buenas obras y tengamos buena intencion. Esto aynda a la humildad y nos defiende de la
vanagloria. Mejor buscamos a Dios como testigo interior cuando somos de fuera despreciados y no nos dan
credito (Imitación de Cristo,1,12,1).

1738 Dios quiere probaros como se prueba el oro en el crisol. El fuego limpia el oro de su escoria,
haciendolo mas autentico y mas preciado. Lo mismo hace Dios con el siervo bueno que espera y se
mantiene constante en medio de la tribulación (SAN JERONIMO EMILIANO, Homilía a sus hermanos de
religion,21-VI-1535).

1739 Son dignos, ciertamente, de alabanza los designios de Dios, que inflige a los suyos castigos
temporales para preservarlos de los eternos, que hunde para elevar, que corta para curar, que humilla para
ensalzar (SAN PEDRO DAMIAN, Cartas,8,6).

1740 En el mar de la vida ocurre una cosa semejante a los que por primera vez navegan. Aunque sean de
suyo valerosos, a causa de su inexperiencia se turban, se alborotan, se marean: en cambio, los que han
recorrido muchos mares y pasado muchas borrascas, arrecifes, bajios, escollos, acometidas de monstruos
marinos, ataques de salteadores y piratas y continuas tempestades, van en su barco mas tranquilos y
confiados que los que andan por la tierra, se sientan lo mismo en los costados del barco que en el interior
de sus camarotes y pasean y saltan tan tranquilos de la proa a la popa, y los que antes yacian acobardados
a la vista de todos, ahora escalan el palo mayor con suma ligereza, tiran de las maromas, izan las velas,
manejan los remos y en un momento recorren de parte a parte la embarcación con la mayor facilidad (SAN
JUAN CRISOSTOMO, Carta a Santa Olimpiades desde el destierro).

1741 De la misma manera que la victoria atestigua el valor del soldado en la batalla, de la misma manera se
pone de manifiesto la santidad de quien sufre los trabajos y las tentaciones con paciencia inquebrantable
(SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol. II, p. 148).

1742 Las tentaciones muchas veces son utilisimas al hombre, aunque sean graves y enojosas; porque en
ellas es humillado, purgado y enseflado. Todos los santos por muchas tribulaciones y tentaciones pasaron, y
aprovecharon (Imitación de Cristo, I,13,2).

1743 Si te sobreviene alguna contradicción, bendice al Señor, que dispone las cosas del mejor de los
modos; piensa que la has merecido, que merecerlas mas todavia, y que eres indigno de todo consuelo;
podres pedir con toda sencillez al Señor que te libre de ella, si así le place; pidele que te de fuerzas para
sacar meritos de esa contrariedad (J. PECCI óLeon Xllló, Practica de la humildad,23).

1744 Vuestra pureza y piedad exigen, precisamente porque sois aceptos y agradables a Dios, que esta
pureza sea expurgada mediante repetidos golpes, hasta que llegue a su maxima perfeccion. Por esto, si a
veces se duplica o triplica la espada sobre vosotros, tenedlo por sumo gozo y como prueba de amor (SAN
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RAIMUNDO. Cartas,6,2).

1745 Dia vendra en que veremos como hubieramos podido satisfacer a la justicia de Dios, solo con las
pequeñas molestias de la vida que necesariamente hemos de sufrir en el estado en que Dios se ha servido
colocarnos, si hubieramos acertado a unir a ellas algunas lagrimas y un sincero dolor de nuestros pecados
(SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la penitencia).

1746 ¿Que importa que los hombres nos deshonren si nuestra conciencia sola nos defiende? Sin embargo,
de la misma manera que no debemos excitar intencionadamente las lenguas de los que injurian para que no
perezcan, debemos sufrir con animo tranquilo las movidas por su propia malicia, para que crezca nuestro
merito. Por eso se dice: gozaos y alegraos, porque vuestro galardon es muy grande en los cielos (SAN
GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. 1p 258).

1747 Es preciso pasar por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. Muchas son las
persecuciones, muchas las pruebas; por tanto, muchas seran las coronas, ya que muchos son los
combates. Te es beneficioso el que haya muchos perseguidores, ya que entre esta gran variedad de
persecuciones hallaras mas facilmente el modo de ser coronado (SAN AMBROSIO, Coment. sobre el Salmo
118).

1748 Esta es la diferencia entre nosotros y los que no conocen a Dios: estos en la adversidad se quejan y
murmuran; a nosotros las cosas adversas no nos apartan de la virtud, sino que nos afianzan en ella (SAN
CIPRIANO, De mortalitate,13).

Amar la voluntad de Dios en las contradicciones

1749 Señor, para mi es bueno encontrarme en la desgracia con tal de que tu te encuentres durante ella
conmigo; esto es preferible a reinar sin ti, a alegrarme sin ti, a estar sin ti en la gloria, tenerte conmigo en el
crisol que estar sin ti aunque sea en el cielo (SAN BERNARDO, Coment. sobre el Salmo 90).

1750 Si eres miembro de Cristo, tu, quienquiera que seas [. . . ], debes saber que todo lo que sufres por
parte de aquellos que no son miembros de Cristo es lo que faltaba a la pasión de Cristo. Por esto la
completas, porque faltaba; vas llenando la medida, no la derramas; sufres en la medida en que tus
tribulaciones han de anadir en parte a la totalidad de la pasión de Cristo, ya que el, que sufrio como cabeza
nuestra, continua ahora sufriendo en sus miembros, es decir, en nosotros (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el
Salmo 61).

1751 Al leer la vida de ciertos martires, afirmamos que seriamos capaces de sufrir todo aquello por Dios.
Aquellas horas pronto pasaron, decimos, y viene después una eternidad de dicha. Mas, ¿que hace el Señor
para enseñarnos un poco a conocernos, o mejor, para mostrar que nada somos? Pues lo vereis: permite al
demonio llegarse un poco mas cercano a nosotros. Oid a aquel cristiano que no ha mucho envidiaba a los
solitarios que se alimentaban de hierbas y raices, y formaba el gran proposito de tratar duramente su
cuerpo: ¡ay! un ligero dolor de cabeza, la picadura de un alfiler le hacen quejarse a grito batiente; se pone
frenetico, exhala clamores; no ha mucho estaba presto a padecer todas las penitencias de los anacoretas, y
una pequeñez le desespera. Mirad a aquel otro que parece esta presto a dar la vida por su Dios, y que
ningun tormento es capaz de detenerle: la mas leve murmuración, una calumnia, hasta un gesto algo frio,
una pequeña desconsideración por parte de los demás, un favor pagado con ingratitud, provocan en
seguida en su animo sentimientos de odio, de venganza, de aversión, hasta el punto de llegar a veces a no
querer ver jamás a su prójimo o a lo menos a tratarle con frialdad, con un aire que revela indudablemente lo
que pasa en su corazon (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).

1752 Las aflicciones y tribulaciones que a veces sufrimos nos sirven de advertencia y corrección (SAN
AGUSTIN, Sermón 2).
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1753 Si tuviesemos la debida fe, la santa Misa seria para nosotros un remedio para cuantos males nos
pudiesen agobiar durante nuestra vida (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la Santa Misa).

1754 ¿Estas sufriendo una gran tribulacion?ó¿Tienes contradicciones? Di, muy despacio, como
paladeandola, esta oración recia y viril: "Hagase, cumplase, sea alabada y eternamente ensalzada la
justisima y amabilisima Voluntad de Dios, sobre todas las cosas. Amen. Amen". Yo te aseguro que
alcanzaras la paz (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 691).

El Señor nos aynda siempre

1755 ¡Oh, valgame Dios! Cuando Vos, Señor, quereis dar animo, ¡que poco hacen todas las
contradicciones! (SANTA TERESA, Fundaciones,3,4).

1756 Bajo del cielo para estar cerca de los atribulados, para estar con nosotros en la tribulación (SAN
BERNARDO, Sermón 17).

1757 Cuando el alma no tiene otra satisfacción y consuelo, ni los pretende, fuera de El, Dios es rapido en
consolar el alma y en socorrer sus necesidades y penas (SAN JUAN DE LA CRUZ. Cantico espiritual,10,6).

1758 Cristiano, en tu nave duerme Cristo; despiertale, que El increpara a la tempestad y se hara la calma
(SAN AGusTiN, Sermón 361).

1759 Con tan buen amigo presenteónuestro Señor Jesucristoó, con tan buen capitan, que se puso el
primero en el padecer, todo se puede sufrir. El ayuda y da esfuerzo, nunca falta, es amigo verdadero
(SANTA TERESA, Vida,22).

1760 Pero los Apostoles, en medio de las persecuciones, mantuvieron en Cristo la paz, sin abandonarle; por
el contrario, buscaron refugio en El [. . . ]. En ellos se cumplio lo que les habla dicho: tened confianza, yo he
vencido al mundo. Confiaron y vencieron (SAN AGusTiN, Trat. Evang. S. - Juan,103).

1761 Permitio el Señor que peligrasen sus discípulos para que se hicieran sufridos, y no los asistio en
seguida, sino que los dejo en peligro toda la noche (hace referencia a la tempestad en el lago de
Genezaret), a fin de enseñarles a esperar con paciencia y que no se acostumbrasen a recibir
inmediatamente el socorro en las tribulaciones (TEOFILACTO, Coment. Evang. S. Marcos).

1762 El vendaval que sopla es el demonio, quien se opone con todos sus recursos a que nos refugiemos en
el puerto. Pero es mas poderoso el que intercede por nosotros, el que nos conforta para que no temamos y
nos arrojemos fuera del navio. Por muy sacudido que parezca, sin embargo, en el navegan no solo los
discípulos, sino el mismo Cristo. Por eso, no te apartes de la nave y ruega a Dios. Cuando fallen todos los
medios, cuando el timon no funcione y las velas rotas se conviertan en mayor peligro, cuando se haya
perdido la esperanza en la ayuda humana, piensa que solo te resta rezar a Dios (SAN AGUSTIN. Sermón
63).

1763 No desmayeis, pues, aunque se haya dicho que os rodearan grandes peligros, porque no se extinguira
vuestro fervor, antes al contrario, vencereis todas las dificultades (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre
S. Mateo,46).

1764 ¡Cuantas contrariedades desaparecen, cuando interiormente nos colocamos bien proximos a ese Dios
nuestro,que nunca abandona! Se renueva, con distintos matices, ese amor de Jesús por los suyos, por los
enfermos, por los tullidos, que pregunta: ¿que te pasa? Me pasa. . . Y, enseguida, luz o, al menos,
aceptación y paz (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,249).
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El Señor, "de los males saca bienes"

1765 A los que aman a Dios, todo contribuye para su mayor bien: Dios endereza absolutamente todas las
cosas para su provecho, de suerte que aun a quienes se desvian y extralimitan, les hace progresar en la
virtud, porque se vuelven mas humildes y experimentados (SAN AGUSTIN, Trat. sobre la conversión y la
gracia,9,24).

1766 Los grandes incendios se avivan con el viento, al paso que los pequeños se apagan si se exponen a el
(SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, III,34).

1767 Algunas veces llama por los milagros, otras por los castigos, algunas por las prosperidades de ese
mundo, y, por ultimo, en otras ocasiones llama por las adversidades (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36
sobre los Evang. ).

1768 La piedad inmensa de Dios hace que los consuelos y regalos que da al alma sean proporcionados a
las tinieblas y vacios que soporta (SAN JUAN DE LA CRUZ. Cantico espiritual,13,1).

1769 Donde mayor es el trabajo, alli hay mas rica ganancia (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a S.
Policarpo de Esmirna,1).

1770 Si el orfebre martillea repetidamente el oro, es para quitar de el la escoria; si el metal es frotado una y
otra vez con la lima, es para aumentar su brillo. El horno prueba la vasija del alfarero, el hombre se prueba
en la tribulación (SAN PEDRO DAMIAN, Cartas,8,6).

1771 Tambien se da el caso de que algunos, deseando llegar a la cumbre de la gloria temporal, o son
victimas de una larga enfermedad o caen agobiados por las injurias, o son afligidos por graves males, y
llegan a comprender por esto que nunca debieron confiar en sus delicias y, reprimiendo sus propios deseos,
convierten a Dios su corazon (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang. ).

1772 Nos hacemos mas numerosos cada vez que nos cosechais: es semilla la sangre de los cristianos
(TERTULIANO, Apolopetico,50).

1773 Vale mucho a los ojos del Señor la vida de sus fieles, y ningun genero de crueldad puede destruir la
religion fundada en el misterio de la cruz de Cristo. Las persecuciones no son en detrimento, sino en
provecho de la Iglesia, y el campo del Señor se viste siempre con una cosecha mas rica al nacer
multiplicados los granos que caen uno a uno (SAN LEON MAGNO, Sermón 82, en el natalicio de los
Apostoles Pedro y Pablo).

Alegria y acciones de gracias en las dificultades y contrariedades

1774 Desear trabajos almas que tienen oración es muy ordinario, estando sin ellos; mas, estando en los
mismos trabajos, alegrarse de padecerlos no es de muchas (SANTA TERESA, Fundaciones,12,5).

1775 Que la cruz sea tu gozo no solo en tiempo de paz; también en tiempo de persecución has de tener la
misma confianza; de lo contrario, serias amigo de Jesús en tiempo de paz y enemigo suyo en tiempo de
guerra (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis,13).

1776 Es mejor para mi, Señor, sufrir la tribulación, con tal de que tu estes conmigo, que reinar sin ti, disfrutar
sin ti, gloriarme sin ti. Es mejor para mi, Señor, abrazarme a ti en la tribulación, tenerte conmigo en el horno
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de fuego, que estar sin ti, aunque fuese en el mismo cielo. ¿Que me importa el cielo sin ti?; y contigo, ¿que
me importa la tierra? (SAN BERNARDO, Sermón 17).

1777 Es un gran consuelo en medio de la tribulación acordarnos, cuando llega la adversidad, de los dones
recibidos de nuestro Creador (SAN GREGOR[O MAGNO, Moralia,3,15-16).

1778 Si recibes la tribulación con animo encogido pierdes la alegria y la paz, y te expones a no sacar
provecho espiritual de aquel trance (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 696).

1779 Hay siervos que tienen la absurda costumbre de criticar ocultamente las ordenes de sus señores.
Parecido es el caso de los que no se atrever con sus palabras y con toda su alma a maldecir a la
providencia por los acontecimientos, pero dan la impresión de querer ocultar al mismo Señor universal lo
que soportan de mala gana y con impaciencia (ORIGENES, Trat. sobre la oración,10,1).

1780 Desde el primer Adan hasta el de hoy, fatiga y sudor, cardos y espinas. ¿Acaso ha caído sobre
nosotros el diluvio? ¿0 aquellos tiempos dificiles de hambre y de guerras, de los cuales se escribio
precisamente para que no murmuremos del tiempo presente contra Dios? ¿Cuales fueron aquellos tiempos?
¿No es verdad que todos, al leer sobre ellos, nos horrorizamos? Por esto, mas que murmurar de nuestro
tiempo, lo que debemos hacer es dar gracias por el (SAN AGUSTIN, Sermón 2).

1781 Porque es propio de un alma cobarde y que no tiene la virtud vigorosa de confiar en las promesas del
Señor, el abatirse demásiado y sucumbir ante las adversidades (SAN BASLO, Hom. sobre la alegria).

1782 Pues me parece que el atleta valiente, una vez desnudo para luchar en el estadio de la piedad, debe
sufrir con valor los golpes que le den los contrarios, con la esperanza de la gloria del premio. Pues que
todos aquellos que en los juegos gimnasticos se han acostumbrado a las fatigas de la lucha, jamás
desmayan por el dolor de los golpes; antes bien, despreciando los males presentes por el deseo del triunfo,
atacan de cerca a sus adversarios. De la misma manera, aunque al varon virtuoso le acontezca alguna cosa
desagradable, no por eso perdera su gozo (SAN BASILIO, Hom. sobre la alegria).

Tribulaciones y dificultades padecidas por seguir a Cristo

1783 Quien sufre contrariedades de los herejes por no abandonar la verdad, es también bienaventurado
puesto que padece por la justicia (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 253).

1784 Dios quiera abrir vuestros ojos para considerar cuantas mercedes nos hace en lo que el mundo piensa
que son disfavores, y cuan honrados somos en ser deshonrados por buscar la honra de Dios, y cuan alta
honra nos esta guardada por el abatimiento presente, y cuan blandos, amorosos y dulces brazos nos tiene
Dios abiertos para recibir a los heridos en la guerra por el (SAN JUAN DE AVILA, Carta 58).

1785 La sal [. . . ]para nada sirve ya, sino para ser arrojada fuera y pisada por los hombres. No es pisado
por los hombres quien sufre persecuciones, sino aquel que se acobarda temiendo la persecución; no puede
ser pisado sino el que esta debajo, y no puede decirse que esta debajo aquel que, aun cuando sufra
muchas cosas en su cuerpo mientras dura esta vida, su corazon lo tiene fijo en el cielo (SAN AGUSTIN,
Sobre el Sermón de la Montaña,16).

1786 Si, pues, es verdad que quien ofrece un vaso de agua no pierde su premio, también lo es que quien
sufre la injuria de una palabra leve no quedara privado del premio. Y para que un maldecido (o injuriado)
sea bienaventurado deben ocurrir dos cosas: que sea injuriado injustamente y por causa de Dios (SAN
JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 257).
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1787 El mayor de los honores esta reservado para aquellos que sufren injurias en defensa de la verdad y
por confesar a Jesucristo. Esto es lo que vemos confirmado en el ciego (cfr. Jn 9, I ss. ). Los judios le
arrojan del Templo y el Señor del Templo, encontrandole, le recibe, de la misma manera que el que preside
los juegos recibe al atleta que ha peleado legitimamente y ha merecido la corona (SAN JUAN
CRISOSTOMO. en Catena Aurea, vol. V, p. 252).

1788 Cuando haya comenzado a ejecutar estas cosas, mis parientes, vecinos y amigos comenzaran a bullir.
Los que aman el siglo se me ponen enfrente. ¿Te has vuelto loco? ¡Que extremoso eres! ¿Por ventura los
demás no son cristianos? Esto es una tonteria, esto es una locura. Y cosas tales clama la turba para que no
clamemos los ciegos (SAN AGUSTIN, Sermón 88).

El amor a Cristo supera todas las dificultades

1789¿Que no hace el amor [. . . ]? Ved como trabajan los que aman: no sienten lo que padecen, redoblan
sus esfuerzos a tenor de las dificultades (SAN AGUSTIN, Sermón 96).

1790 Yo te bendigo (Señor), porque te dignaste hacerme llegar a este dia y a esta hora para que yo tenga
parte, contado en el numero de tus testigos, en el cariz de tu Ungido (San Policarpo en el momento del
martirio), Martirio de S. Policarpo,14,2).

1791 Y como les habla hecho encargos de gran importancia, queriendo animarles les dice: Y mirad que yo
estoy con vosotros todos los dias, hasta la consumación de los siglos (Mt 28,28). Como diciendo: no digais
que es dificil cumplir lo que se os manda, porque estoy con vosotros, que todo lo hago facil. Y no dijo que
estarla solo con ellos, sino con todos los que creyeron después de ellos [. . . ], ya que los Apóstoles no iban
a vivir hasta el final de los tiempos (SAN JUAN CRISOSTOMO Catena Aurea, vol. III, p. 432).

1792 ¿Que puede perturbar al santo? ¿La muerte? No, porque la desea como premio. ¿Las injurias? No,
porque Cristo enseño a sufrirlas: Dichosos sereis cuando, por mi causa, os maldigan, y os persigan y digan
toda clase de calumnias contra vosotros (Mt 5,11). ¿La enfermedad? Tampoco. ¿Que queda entonces
capaz de turbar al santo? Nada. En la tierra hasta la alegria suele parar en tristeza; pero, para el que vive
segun Jesucristo, incluso las penas se convierten en gozos (SAN JUAN CRISbSTOMO, Hom. sobre S.
Mateo,18).

1793 No hay necesidad, ni trabajo, ni persecución que no sea facil, si comenzamos a gustar de los suyos
(de los de Cristo) (SANTA TERESA,Camino de perfección,34,2).

1794 Si las tempestades son llevaderas para los navegantes y las heridas son dulces para los militares, por
la esperanza de premios transitorios, cuando se sufre por una recompensa eterna no habra quien sienta la
angustia de los peligros (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 438).

Acudir a la Virgen en las dificultades

1795 Cese de ensalzar tu misericordia, ohábienaventurada Virgen Maria, quienquiera que habiendote
invocado en sus necesidades se acuerde de que no le hayas socorrido (SAN BERNARDO, Sermón en la
Asunción de la Virgen,4,8).

1796 En todo momento, la Virgen consuela nuestro temor, excita nuestra fe, fortalece nuestra esperanza,
disipa nuestra desconfianza y anima nuestra pusilanimidad (SAN BERNARDO, Hom. en la Natividad de la
B. Virgen Maria,7).

1797 Oira, sin duda el Hijo a la Madre, y oira el Padre al Hijo. Hijos amados, esta es la escala de los
pecadores, esta es mi mayor confianza, esta es toda la razon de mi esperanza [. . . ]. ¿Podra el Hijo no ser
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atendido por su Padre o rechazar los ruegos de su Madre? (SAN BERNARDO, Hom. en la Natividad de la
B. Virgen Marfa,7).

1798 Entendi que tenía mucha obligación de servir a nuestra Señora y a san José; porque muchas veces,
yendo perdida del todo, por sus ruegos me tornaba Dios a dar salud. (SANTA TERESA. Cuentas de
conciencia,63).

1799 Pero no olvides [. . . ], que necesitas de armas para vencer en esta batalla espiritual. Y que tus armas
han de ser estas: oración continua; sinceridad y franqueza con tu director espiritual; la Santisima Eucaristia
y el Sacramento de la Penitencia; un generoso espiritu de cristiana mortificación que te llevara a huir de las
ocasiones y a evitar el ocio; la humildad del corazon, y una tierna y filial devoción a la Santisima Virgen:
Consolatrix afflictorum et Refugium peccatorum, consuelo de los afligidos y refugio de los pecadores.
Vuelvete siempre a Ella confiadamente y dile: Mater mea, fiducia mea; Madre mia, confianza mia! (S.
CANALS, Ascetica meditada, p. 128).

1800 No estas solo. Lleva con alegria la tribulacion. No sientes en tu mano, pobre niño, la mano de tu
Madre: es verdad. Pero. . . ¿has visto a las madres de la tierra, con los brazos extendidos, seguir a sus
pequeños, cuando se aventuran, temblorosos, a dar sin ayuda de nadie los primeros pasos?óNo estas solo:
Maria esta junto a ti (J. EsCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 900).

DIRECCION ESPIRITUAL

Citas de la Sagrada Escritura

Trata a un varon piadoso, de quien conoces que sigue los caminos del Señor, cuyo corazon es semejante al
tuyo y te compadecera si te ve caído. Y permanece firme en lo que resuelvas, porque ninguno será para ti
mas fiel que el. El alma de este hombre piadoso ve mejor las cosas que siete centinelas en lo alto de una
atalaya. Y en todas ellas ora por ti al Altisimo, para que te dirija por la senda de la verdad. Si 37,15-19.

Mas valen dos que uno solo, porque mejor logran el fruto de su trabajo. Si uno cae el otro le levanta; pero
¡ay del que esta solo, que, cuando cae, no tiene quien le levante! Si 4,9-10.

Mejor es oir el reproche de un sabio que escuchar las alabanzas de los necios. Si 7,6.

Yo abro mi boca y hablo para comunicaros de balde la sabiduria; inclinaos a ella; reciba vuestra alma la
instruccion. Si 51,34.

¿No es verdad que nuestro corazon se enardecia, cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba la
Escritura? Lc 24,32.

Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los otros, pero ellos ni con un dedo hacen nada por
moverlas. Mt 23,4.

Levantate y entra en la ciudad, y se te dira lo que has de hacer [. . . ]. Fue Ananias y entro en la casa, e
imponiendole las manos, le dijo: Hermano Pablo, el Señor Jesús [. . . ], me ha enviado para que recobres la
vista y seas lleno del Espíritu Santo. Ac 9,6-17.

Porque nosotros solo somos cooperadores de Dios, y vosotros sois el campo de Dios, la edificación de Dios.
1Co 3,9.

Es preciso que los hombres vean en nosotros ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios.
1Co 4,1.

En nada demos motivo de escandalo, para que no sea menospreciado nuestro ministerio, sino que en todo
mostremonos como ministros de Dios [. . . ]. 2Co 6,3-4.

Sigue el consejo de los prudentes y no desprecies ningun buen consejo. Tb 4,18.

Si uno cae, el otro se levanta; pero ¡ay del solo, que, si cae, no tiene quien le levante! Si 4,10.
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No hagas nada sin consejo, y después de hecho no tendras que arrepentirte. Si 32,23.

El que a vosotros oye, a mi me oye. Lc 10,16.

Somos embajadores de Cristo,como si Dios os exhortase por medio de nosotros. 2Co 5,20.

Toda planta que no ha plantada mi Padre celestial será arrancada. Dejadlos, son guias ciegos; si un ciego
guia a otro ciego, ambos caeran en la fosa. Mt 15,13-14.

Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes. 1P 5,5.

Me hago endeble con los endebles para ganar a los endebles; me hago todo para todos para salvarIos a
todos. 1Co 9,22.

1Quien desfallece que yo no desfallezca? `,Quien se escandaliza que yo no me abrase? 2Co 11,29.

Tened los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. Ph 2,5.

jHijos mios, por quienes sufro de nuevo dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros! Ga 4,19.

La calta cascada no la quebrara y no apagara la mecha que aun humea. Mt 12,20; Is 42,3.

Es una gran ayuda para la vida interior

1801 Una de las cosas mas arduas y dificultosas que hay en esta vida es saber ir a Dios y tratar
familiarmente con el. Y por esto no se puede este camino andar sin alguna buena guia (SAN PEDRO DE
ALCANTARA, Tratado de la oración y meditación, II,5).

1802 Y adviertase que para este camino, a lo menos para lo mas subido de el y aun para lo mediano,
apenas se hallara un guia cabal segun todas las partes que ha menester, porque, demás de ser sabio y
discreto, es menester que sea experimentado. Porque para guiar el espiritu, aunque el fundamento es el
saber y la discreción, si no hay experiencia de lo que es puro y verdadero espiritu, no atinara a encaminar al
alma en el, cuando Dios se lo da, ni aun lo entendera (SAN JUAN DE LA CRUZ, Llama de amor viva, canc.
3, n. 30).

1803 Si quiere o pretende ser contemplativa ha menester para ir muy acertada dejar su voluntad con toda
determinación en un confesor que sea tal. Porque esto es ya cosa muy sabida, que aprovechan mas de esta
suerte en un año que sin esto en muchos (SANTA TERESA, Camino de perfección,18,8).

1804 Cuando os sintais aguijoneados por la contrición os dareis cuenta de la laboriosidad y esfuerzo que
supone el salvar la propia alma. Se afianzara en vosotros la profunda convicción de que, lejos de poder
enseñar a los demás, teneis todavia necesidad de la ayuda de un maestro (CASIANO, Colaciones,24).

1805 Hay quienes son tentados de mudar de confesor por curiosidad, para ver como los gobernaría otro; se
cansan de oir siempre los mismos consejos, especialmente si son de cosas que no agradan a su natural;
por inconstancia, porque no pueden perseverar por mucho tiempo en los mismos ejercicios; por soberbia,
porque quieren ir con el director mas afamado o mas en candelero, o gustan de que les regalen los oidos;
por cierta especie de inquietud, que es causa de que jamás esten contentos con el que tienen y de que
esten siempre soltando en una perfección imaginaria; por un deseo desordenado de manifestar su interior a
diversos confesores para que estos se interesen por ellos o para asegurarse mas; por falsa verguenza, para
ocultar al confesor ordinario ciertas flaquezas humillantes. Estos motivos son a todas luces insuficientes, y
hemos de rechazarlos si queremos adelantar sin tregua en el camino del espiritu (TANQUEREY, Teologia
ascetica y m(stica, n. 556).

1806 Cristo ha dado a su Iglesia la seguridad de la doctrina, la corriente de gracia de los Sacramentos; y ha
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dispuesto que haya personas para orientar, para conducir, para traer a la memoria constantemente el
camino (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,34).

1807 Aquellas palabras que el Señor dijo a Jeremias: Ecce constitui te super gentes. . . ut evellas. . . et
dissipes et aedifices et plantes (Jr 1, lO), las esta repitiendo a todos los confesores; los cuales no solo
deben arrancar los vicios del alma, sino también plantar virtudes (SAN ALFONSO M" DE LIGORIO, La
practica del confesor,1. c. ,99).

1808 Bendito seais vos, Señor, que tan inhabil y sin provecho me hicisteis. Mas alaboos muy mucho, porque
despertais a tantos que nos despierten. Había de ser muy continua nuestra oración por estos que nos dan
luz. ¿Que seriamos sin ellos entre tan grandes tempestades como ahora tiene la Iglesia? Si algunos ha
habido ruines, mas resplandeceran los buenos. Plegue al Señor los tenga de su mano y los ayude para que
nos ayuden (SANTA TERESA, Vida,13, lO).

1809 Los mas habiles medicos no suelen limitarse a curar las enfermedades presentes. Su sagacidad les
hace ver mas alla y se emplean en prevenir ulteriores males por medio de diagnosticos y medicamentos
saludables. Cosa pareja hacen estos autenticos medicos de las almas. Con antelación curan, como con un
antidoto sobrenatural, las dolencias del corazon, cuyos sintomas apareceran mas tarde, e impiden que se
desarrollen en el alma. Y es que, descubriendo a los jovenes las causas de las pasiones que les amenazan,
les brindan a la vez los remedios para sanarlas (CASIANO, Instituciones,11).

1810 En la propia vida no faltan las oscuridades e incluso debilidades. Es el momento de la dirección
espiritual personal. Si se habla confiadamente, si se exponen con sencillez las propias luchas interiores, se
sale siempre adelante, y no habra obstaculo ni tentación que logre apartaros de Cristo (JUAN PABLO II,
Carta a los seminaristas de España, Valencia 8-XI-1982).

No somos buenos consejeros de nosotros mismos

1811 En el camino de la vida espiritual no os fieis de vosotros mismos, sino que, con sencillez y docilidad,
pedid consejo y aceptad la ayuda de quien, con sabia moderación, puede guiar vuestra alma, indicaros los
peligros, sugeriros los remedios oportunos, y en todas las dificultades internas y externas os puede dirigir
rectamente y encaminaros a ser cada dia mas perfectos [. . . ]. Sin esta prudente guia de la conciencia, de
modo ordinario, es muy dificil secundar convenientemente los impulsos del Espíritu Santo y de la gracia
divina (Plo XII, Menti nostrae,23-IX-1950).

1812 Uno comprende enseguida la culpa de otro, pero con dificultad se da cuenta de la suya; un hombre es
imparcial en causa ajena, pero se perturba en la propia (SAN JUAN CRI SOSTOMO, en Catena Aurea, vol.
III, p. 132).

1813 Conviene que conozcas esta doctrina segura: el espiritu propio es mal consejero, mal piloto, para
dirigir el alma en las borrascas y tempestades, entre los escollos de la vida interior. Por eso es Voluntad de
Dios que la dirección de la nave la lleve un Maestro, para que, con su luz y conocimiento, nos conduzca a
puerto seguro (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 59).

1814 Nadie esta autorizado, por sabio que sea, a creer que podra prescindir de los consejos de su hermano.
Las ilusiones de Satanas le llevaran a engaflo y no escapara a los lazos que le tenderan la presunción y la
soberbia. ¿Quien podria arrogarse tal independencia sin incurrir en daños irreparables? (CASIANO,
Colaciones,16).

1815 Aquel que obedece a su inspiración personal y fia demásiado en su propio juicio no podre alcanzar las
cimas de la perfeccion. Es imposible que no sucumba a las peligrosas ilusiones que urde el demonio por
doquier (CASIANO, Colaciones,2).
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1816 Convencete de que no eres buen consejero de ti mismo y, por eso, teme y desconfia de tus opiniones,
que tienen una raiz mala y corrompida. Con esta persuasión, aconsejase,en lo posible, de hombres sabios y
de buena conciencia, y prefiere ser gobernado por uno que sea mejor que tu a seguir tu propio parecer (J.
PECCIóLeon XIIIó, Practica de la humildad,28).

1817 El que solo quiere estar, sin arrimo y guia, será como el arbol que esta solo y sin dueño en el campo,
que por mas fruta que tenga, los viadores se la cogeran y no llegara a sazon. El arbol cultivado y guardado
con los buenos cuidados de su dueno, da la fruta en el tiempo que de el se espera. El alma sola sin
maestro, que tiene virtud, es como el carbon encendido que esta solo; antes se ira enfriando que
encendiendo (SAN JUAN DELA CRUZ, Dichos de luz y de amor,1. c. , pp. 958-964).

1818 Que no hay quien tan bien se conozca a si como conocen quienes nos miran, si es con amor y
cuidado de aprovecharnos (SANTA TERESA, Vida,16,4)

Dirección espiritual y Confesion

1819 El sacramento de la Penitencia, por cuanto lleva consigo de ejercicio de humildad y de sinceridad, por
la fe que profesa in actu exercito [. . :], por la esperanza que incluye, por el atento examen de la conciencia
que exige, no solo es instrumento directo para destruir el pecado [. . . ], sino también ejercicio precioso de
virtud, expiación, escuela insustituible de espiritualidad, profunda labor de regeneración de las almas [. . . ].
En este sentido, la Confesión bien llevada es ya, por si misma, una forma altisima de dirección espiritual
(JUAN PABLOII, A la Sagrada Penitenciaria y a los penitenciarios romanos,30-1-1981).

Dios actua en el alma a traves de la dirección espiritual

1820 Yendo con limpia conciencia y con obediencia, nunca el Señor permite que el demonio tenga tanta
mano que nos engafie de manera que pueda afanar el alma; antes viene el a quedar engañado (SANTA
TERESA, Fundaciones,4,2).

1821 Grandemente le conviene al alma que quiere ir adelante en el recogimiento y perfección mirar en
cuyas manos se pone, porque cual fuere el maestro, tal será el discípulo, y cual es el padre, tal el hijo (SAN
JUAN DELA CRUZ, Llama de amor viva, canc,3, n. 30).

1822 Tambien a San Pablo le llamo Cristo por si mismo y le hablo. Mas, pudiendo revelarle en el acto el
camino de la santidad, prefirio encaminarlo a Ananias y le ordeno que aprendiera de sus labios la verdad:
Levantate y entra en la ciudad, y se te dira lo que has de hacer (CASIANO, Colaciones,2).

1823 Si no levantarías sin un arquitecto una buena casa para vivir en la tierra, ¿como quieres levantar sin
Director el alcazar de tu santificación para vivir eternamente en el cielo? (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Camino, n. 60).

1824 Dios ha dispuesto que, de forma ordinaria, los hombres se salven con la ayuda de otros hombres; y
así, a los que El llama a un grado mas alto de santidad les proporciona también a unos que les guien hacia
esta meta (LEON XIII, Testem benevolentem,22-1-1899).

1825 El hombre necesita aconsejarse cuando esta atribulado, como precisa el enfermo la orientación de los
medicos. Por consiguiente, estando enfermos todos por el pecado, hemos de pedir consejo para curarnos
(SANTO TOMAS, Sobre el Padrenuestro,1. c. ,153).

1826 Nunca afirmaron los santos que habían encontrado por si solos el camino que anduvieron para
aprovechar en la virtud y garantizar su posesión (CASIANO, Colaciones,3).
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La dirección espiritual requiere docilidad

1827 Dicen que los hombres se convierten en simples maquinas y pierden la dignidad de la naturaleza
humana cuando se guien por la palabra de otro. Y me gustarla saber lo que llegarian a ser siguiendo su
propia voluntad. Yo apelo a una persona sincera y pregunto si no reconocerla que, en general, el mundo
seria mucho mas feliz, los individuos mucho mas felices si se dejaran llevar por un consejo amigo. Por cada
persona que ha sido perjudicada por seguir la dirección de otro, cientos de personas se han arruinado
guiandose por su propia voluntad (CARD. J. H. NEWMAN, Sermón para el Dom. I de Cuaresma: Entrega a
Dios).

1828 Tratad con el con toda sinceridad y fidelidad, manifestandole claramente vuestros bienes y vuestros
males, sin fingimiento ni disimulo (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, I,4).

1829 Esa trepidación de tu espiritu, la tentación, que te envuelve, es como una venda sobre los ojos de tu
alma. Estas a oscuras. No te empeñes en andar solo, porque, solo, caeras. Ve a tu Directoróa tu superioróy
el hara que oigas aquellas palabras de Rafael Arcangel a Tobias: "Forti animo esto, in proximo est ut a Deo
cureris"óTen animo, que pronto te curara Dios. Se obediente, y caeran las escamas, caera la venda de tus
ojos, y Dios te llenara de gracia y de paz (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 715).

1830 Asi como entre las enfermedades corporales hay algunas que no las sienten quienes estan enfermos
de ellas, sino que mas bien dan credito a lo que dicen los medicos, sin tener en cuenta su propia
insensibilidad, así el alma, que no percibe sus pasiones ni conoce sus pecados, debe dar credito a quienes
pueden darselos a conocer (SAN BASILIO en Catena Aurea, vol. Vl, p. 442).

1831 Es una nota de sabiduria contar con otras personas que puedan ayudarnos (SANTO TOMASí Suma
Teológica,2-2, q. 129, a. 9).

1832 Y tengase este aviso, que si no obedeciere a lo que el confesor le dijere y se dejare guiar por el, que o
es mal espiritu, o terrible melancolia. Pues aunque el confesor no atinase, ella atinara mas en no salir de lo
que se le dice, aunque sea angel de Dios el que habla; porque Su Majestad le dara luz u ordenara como se
cumpla; y es sin peligro hacer esto, y en hacer otra cosa puede haber muchos peligros y muchos danos
(SANTA TERESA, Fundaciones,8,5).

Imprescindibles la humildad y la sinceridad

1833 (La actitud de quien no es sincero es como la de quienj acudiendo a la consulta del medico para ser
curado perdiera el juicio y la conciencia de a que ha ido, y mostrase los miembros sanos y ocultase los
enfermos [. . . ]: Dios es quien debe vendar las heridas, no tu, porque si tu, por verguenza, quieres ocultarlas
con vendajes, no te curara el medico. Has de dejar que sea el medico quien te cure y vende las heridas,
porque el las cubre con medicamentos. Mientras que con el vendaje del medico las llagas se curan, con el
vendaje del enfermo se ocultan. ¿Y a quien las ocultas? A quien conoce todas las cosas (SAN AGUSTIN,
Coment. sobre el Salmo 31).

1834 La soberbia inclina a los principiantes a huir de los maestros que no aprueban su espiritu, y aun
terminan por tenerles aborrecimiento (SAN JUAN DE LA CRUZ, Noche oscura, I,2).

1835 En esa dirección espiritual mostraos siempre muy sinceros: no os concedais nada sin decirlo, abrid por
completo vuestra alma, sin miedos ni verguenzas. Mirad que, si no, ese camino tan llano y carretero se
enreda, y lo que al principio no era nada, acaba convirtiendose en un nudo que ahoga (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Amigos de Dios,15).
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1836 Mas andando con humildad, procurando saber la verdad, sujetas al confesor y tratando con el con
verdad y llaneza, queócomo esta dichoócon lo que el demonio pensaba daros la muerte os da la vida,
aunque mas cocos e ilusiones os quiera hacer (SANTA TERESA, Camino de perfección,40,4).

1837 Rasgando el velo con que la falsa verguenza querria cubrirlos, manifestemos a nuestros mayores
todos los secretos de nuestra alma, y vayamos con confianza a buscar en ellos el remedio a nuestras
heridas y el ejemplo de una vida santa (CASIANO, Colaciones,2).

1837 Conviene que para lo que toca al regimiento de vuestra conciencia tomeis por guia y padre alguna
persona letrada y experimentada y ejercitada en las cosas de Dios [. . . ]. No le escondais cosa buena ni
mala; la buena, para que la examine y os avise, y la mala, para que la corrija. Y cosa de importancia no
hayais sin su parecer, teniendo confianza en Dios, que es amigo de la obediencia, que pondra en el coraz6n
y lengua de vuestro guia lo que conviene a vuestra salud. Y de esta manera huireis de dos malos extremos:
urio de los que dicen: "No he menester consejo de hombre; Dios me rige y me satisface". Otros estan
sujetos al hombre, sin mirar otra cosa sino que es hombre, y a estos se les aplica aquella maldici6n que
dice: "Maldito el hombre que confia en el hombre". Sujetaos vos al hombre, y habreis escapado del primer
peligro; y no confieis en saber y fuerzas de hombres, mas en Dios, que os favorecera y hablara por medio
del hombre; y así habreis evitado el segundo peligro. Y tened por cierto que, aunque mucho busqueis, no
hallareis otro camino tan cierto ni tan seguro para hallar la voluntad del Señor como este de la humilde
obediencia, tan aconsejado por todos los santos (SAN JUAN DE AVILA, Reglas muy provechosas [. . . ], n.
9).

Cualidades

1838 Por eso el sacerdote debe ser exclusivamente un hombre de Dios, rechazando el pensamiento de
querer brillar en campos en los que los demás cristianos no necesitan de el. El sacerdote no es un
psicologo, ni un sociologo, ni un antropologo: es otro Cristo, Cristo mismo, para atender a las almas de sus
hermanos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,79).

1838b A medida que voy viviendo mas, veo mas claramente que la dulzura es necesaria para entrar y
mantenerse en los corazones y para hacerles cumplir su deber sin tirania. Por que, en fin de cuentas,
nuestras hermanas son las ovejas de Nuestro Señor; nos esta permitido, al conducirlas, tocarlas con el
cayado, pero no aplastarlas (SANTA TERESA DE CHANTAL, Consejos a una Superiora, vol. 3, p. 328).

1839 Si deseamos llegar realmente a la perfecci6n de las virtudes, debemos escogernos maestros y guias.
Pero procuremos que no sean de aquellos que no hacen mas que publicar con vana palabreria los antojos
de su imaginación; antes bien, aquellos que, amaestrados por larga experiencia, son igualmente capaces de
enseñarnosla, de dirigirnos hacia ella y mostrarnos el medio seguro para obtenerla (CAISIANO,
Instituciones,12).

1839b La dirección que ha de darse a las almas no ha de depender b jamás de cuestiones discutidas, sino
de doctrinas admitidas comunmente (TANQUEREY, Teologia asceítica y mistica, n. 32 a. ).

1840 Aunque para esto parece no son menester letras, mi opinion ha sido siempre, y será, que cualquier
cristiano procure tratar con quien las tenga buenas, si puede, y mientras mas, mejor; y los que van por
camino de oración tienen de esto mayoráneacesidad, y mientras mas espirituales, mas. [. . . ] Asi que
importa mucho ser el maestro avisado, digo de buen entendimiento, y que tenga experiencia; si con esto
tiene letras, es grandisimo negocio. Mas si no se pueden hallar estas tres cosas juntas, las dos primeras
importan mas; porque letrados pueden procurar para comunicarse con ellos cuando tuvieren necesidad.
Digo que a los principios, si no tienen oración, aprovechan poco las letras. No digo que no traten con
letrados, porque espiritu que no vaya comenzado en verdad, yo mas le querria sin oración, y es gran cosa
letras, porque estas nos ensehan a los que poco sabemos y nos dan luz, y llegados a verdades de la
Sagrada Escritura, hacemos lo que debemos. De devociones a bobas nos libre Dios (SANTA TERESA,
Vida,13).

1841 Mas si en el confesor se entendiera que va encaminado a alguna vanidad, todo lo tengan por
sospechoso, y en ninguna manera, aunque sean buenas platicas, las tengan con el, sino con brevedad
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confesar y concluir. Y lo mejor seria decir a la prelada que no se halla bien su alma con el y mudarle, que
esto es lo mas acertado, si se puede hacer sin tocarle en la honra (SANTA TERESA, Camino
deperfección,4,13).

1841 Los que conducen las ovejas de Cristo como si fuesen propias y no de Cristo, demuestran que se
aman a si mismos y no al Señor (SAN AGUSTiN, Trat. Evang. S. Juan,123).

1842 No debemos seguir las huellas ni abrazar la doctrina y consejo de aquellos cuya unica reputación
estriba en las canas y en los anos que han vivido. Si, en cambio, debemos guiarnos por aquellos que
llevaron durante su juventud una vida irreprochable y digna de elogio, y se formaron no segun sus propias
luces y criterio, sino de acuerdo con las enseñanzas y doctrina de los mayores (CASIANO,
Colaciones,2).EJEMPLARIDAD

Citas de la Sagrada Escritura

Muerte de Eleazar: 2M 6,18-31

Martires de Sebaste: 2M 7,2-41.

Nadie enciende la lampara y la pone en un rincon, ni bajo el celemin, sino sobre un candelero, para que los
que entren tengan luz. Lc 11,33.

Asi ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro
Padre, que esta en los cielos. Mt 5,16.

Y tu muestrate en todo ejemplo de buenas obras; incorruptibilidad en la doctrina, gravedad, palabra sana e
irreprensible. Tt 2,7.

Que nadie tenga en poco tu juventud; antes sirvas de ejemplo a los fieles en la palabra, en la conversación,
en la caridad, en la fe, en la castidad. 1Tm 4,12.

¿Quien de entre vosotros es sabio experimentado? Pues muestre con buena conducta sus obras [. . . ]. Jc
3,13.

(Observad) entre los gentiles una conducta buena, a fin de que, en lo mismo por lo que os afrentan como
malhechores, considerando vuestras buenas obras glorifiquen a Dios t ] 1P 2,12.

En nada demos motivo alguno de escandalo, para que no sea objeto de burla nuestro ministerio. 2Co 6,3.

Conozco vuestra pronta voluntad [. . ] y vuestro celo ha servido de estimulo a los demás. 2Co 9,2.

. . . Y al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mi, mas le valiera que le colgasen al
cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar [. . . ]. ¡Ay de aquel por quien viniere
el escandalo! Mt 18,6-7.

La fuerza del ejemplo

1843 ¿Que pensar de los que se adornan con un nombre y no lo son?, ¿de que sirve el nombre si no se
corresponde con la realidad? [. . . ]. Asi, muchos se llaman cristianos, pero no son hallados tales en realidad,
porque no son lo que dicen, en la vida, en las costumbres, en la esperanza, en la caridad (SAN AGUSTIN,
Trat. sobre la l. a Epistola de San Juan 4,4).

1844 Las cosas nos parecen menos dificiles cuando las vemos realizadas en otros (SAN AMBROSIO, Sobre
las virgenes,2,2).

1845 Nosotros tenemos las antorchas encendidas en nuestras manos cuando, con las buenas obras, damos
a nuestros prójimos buenos ejemplos (SAN GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 101).
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1846 No es posible que quien de verdad se empeñe por ser santo deje de tener muchos que no le quieran;
pero eso no importa, pues hasta con tal motivo aumenta la corona de su gloria. Por eso, a una sola cosa
hemos de atender: a ordenar con perfección nuestra propia conducta. Si hacemos esto, conduciremos a una
vida cristiana a los que andan en tinieblas (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,15).

1847 Pues cuando no hubiese otra ganancia sino la confusión que le quedara a la persona que os hubiere
culpado, viendo que vos sin tener culpa os dejais condenar, es grandisima. Mas levanta al animo una cosa
de estas a las veces que diez sermones (SANTA TERESA, Camino de perfección,15,6).

1848 La vida de las personas seriamente piadosas es la condenación de nuestra vida floja e indiferente.
Bien facil es comprender que su humildad y el clesprecio que ellas hacen de si mismas condena nuestra
vida orgullosa, que nada sabe sufrir, que quisiera la estimación y alabanza de todos. No hay duda de que su
dulzura y su bondad para con todos abochorna nuestros arrebatos y nuestra cólera; es cosa cierta que su
modestia, la ejemplaridad en toda su conducta, condena nuestra vida mundana y llena de escandalos
(SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el respeto humano).

1849 Y esto de hacer una lo que ve resplandecer de virtud en otra pegase mucho. Este es un buen aviso; no
se os olvide (SANTA TERESA, Camino de perfección,7,8).

1850 Cualquiera que se encuentre fiel y prudente, presida la familia del Señor para darle la medida de trigo
en todo tiempo, ya por medio de la predicación con la que el alma se alimenta, ya por medio del buen
ejemplo,por el que la vida se endereza (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 109).

1851 Si cometes alguna falta que es motivo para que te desprecie quien la presencio, siente vivo dolor de
haber ofendido a Dios y de haber dado un mal ejemplo al prójimo, y acepta la deshonra como un medio que
Dios te envia para hacerte expiar tu pecado y para hacerte mas humilde y virtuoso (J. PECCIóLeon XIIIó,
Practica de la humildad,36).

1852 La expresión exterior tiende a manifestar lo que se cree en el corazon (SANTO TOMAS. Suma
Teológica 2-2, q. 3, a. 1).

1853 Y así (viviendo la virtud de la templanza) no solo nuestra vida aprovechara para Dios, sino que esta
misma conducta nuestra inflamara a otros para gloria del mismo Dios, segun aquellas palabras: y todo el
pueblo, al verlo, alabo a Dios (SAN GREGORIO MACNO, Hom 2 sobre los Evang ).

1854 Vive tu vida ordinaria; trabaja donde estas, procurando cumplir los deberes de tu estado, acabar bien
la labor de tu profesión o de tu of icio, creciendote, mejorando cada jornada. Se leal, comprensivo con los
demás y exigente contigo mismo. Se mortificado y alegre. Ese será tu apostolado. Y, sin que tu encuentres
motivos, por tu pobre miseria, los que te rodean vendran a ti, y con una conversación natural, sencillaóa la
salida del trabajo, en una reunion de familia, en el autobus, en un paseo, en cualquier parteó charlareis de
inquietudes que estan en el alma de todos, aunque a veces algunos no quieran darse cuenta: las iran
entendiendo mas, cuando comiencen a buscar de verdad a Dios (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de
Dios,273).

Que las obras acompañen siempre a las palabras

1855 ¿Quereis alabar a Dios? Vivid de acuerdo con lo que pronuncian vuestros labios. Vosotros mismos
sereis la mejor alabanza que podais tributarle, si es buena vuestra conducta (SAN AGUSTIN, Sermón 34).

1856 Sobrarian las palabras, si mostrasemos las obras. No habria un solo pagano, si nosotros fueramos
verdaderamente cristianos (SAN JUAN CRISOSTOMO Hom. sobre la l. a Epistola a Timoteo,10).
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1857 En vano se esfuerza en propagar la doctrina cristiana quien la contradice con sus obras (SAN
ANTONIO DE PADUA, Sermón 1,226).

1858 La manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza
pierde toda garantia cuando la conciencia contradice las palabras (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia,23).

1859 Antes de querer hacer santos a todos aquellos a quienes amamos es necesario que les hagamos
felices y alegres, pues nada prepara mejor el alma para la gracia como la leticia y la alegria. Tu sabes ya
[. . . ] que cuando tienes entre las manos los corazones de aquellos a quienes quieres hacer mejores, si los
has sabido atraer con la mansedumbre de Cristo, has recorrido ya la mitad de tu camino apostolico. Cuando
te quieren y tienen confianza en ti, cuando estan contentos, el campo esta dispuesto para la siembra. Pues
su corazones estan abiertos como una tierra fertil, para recibir el blanco trigo de tu palabra de apostol o de
educador.

Si sabes hablar sin herir, sin ofender, aunque debas corregir o reprender, los corazones no se te cerraran.
La semilla caera, sin duda, en tierra fertil y la cosecha será abundante. De otro modo tus palabras
encontraran, en vez de un corazon abierto, un muro macizo; tu simiente no caera en tierra fertil, sino al
margen del caminoóiuxta viamóde la indiferencia o de la falta de confianza; o en la piedra ósuper petramóde
un animo mal dispuesto; o entre las espinasóinter spinasóde un corazon herido, resentido, lleno de rencor.

No perdamos nunca de vista que el Señor ha prometido su eficacia a los rostros amables, a los modales
afables y cordiales, a la palabra clara y persuasiva que dirige y forma sin herir: beati mites quoniam ipsi
possidebunt terram, bienaventurados los mansos, porque ellos poseeran la tierra. No debemos olvidar
nunca que somos hombres que tratamos con otros hombres, aun cuando queramos hacer bien a las almas.
No somos argeles. Y, por tanto, nuestro aspecto, nuestra sonrisa, nuestros modales, son elementos que
condicionan la eficacia de nuestro apostolado. (S. CANALS, Ascetica meditada, pp. 74-76).

1860 Algunos hombres reciben de Dios una misión especial: dan testimonio de Dios no solamente desde un
punto de vista natural, por el hecho de su existencia, sino sobre todo de una manera espiritual, con sus
buenas obras. Todos los santos son testigos de Dios, porque sus buenas obras glorifican al Señor ante los
hombres [. . . ]. Sin embargo, los que, no contentos con recibir los dones divinos y de hacer bien con la
gracia de Dios, comunican esos dones a otros por medio de la palabra, estimulos y exhortaciones, son mas
especialmente todavia testigos de Dios (SANTO TOMASí Coment. Evang. S. Juan,4,1).

1861 No olvides que antes de enseñar hay que hacer. "Coepit facere et docere", dice de Jesucristo la
Escritura Santa: comenzo a hacer y a enseñar.

Primero, hacer. Para que tu y yo aprendamos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino n. 342).

1862 Quien tiene la misión de decir cosas grandes, esta igualmente obligado a practicarlas (SAN
GREGORIO MAGNO, Regla pastoral,2,3).

1863 Jamas tendra eficacia la autoridad del maestro si no va asociada a ella la ejemplaridad de sus
acciones (CASIANO,Colaciones,11).

1864 ¿Hay algo mas triste que un maestro, cuando el unico modo de salvar a sus discípulos es decirles que
no se fijen en la vida del que les habla? (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,15).

1865 Creeran a nuestras obras mas que a cualquier otro discurso (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre
S. Mateo,15).

Cristo, ejemplo de todas las virtudes


-215 -

1866 Aquel madero que sujetaba sus miembros moribundos es también catedra desde donde nuestro
Maestro enseña (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan,119).

1867 Si buscas un ejemplo de obediencia, sigue al que se hizo obediente al Padre hasta la muerte (SANTO
TOMAs, Sobre el Credo,4,1. c. , p. 67).

1868 Este divino Salvador ha vivido la humildad hasta el extremo de hacerse el oprobio de la tierra, para
abajar lo mas elevado y curar la llaga de nuestro orgullo, enseñandonos con su ejemplo el unico camino que
lleva al cielo: Aprended de ml, que soy manso y humilde de corazon; y hallareis paz para vuestras almas (J.
PECCIóLeon XIIIó, Practica de la humildad, p. 42).

1869 Si buscas un ejemplo de humildad, mira al crucificado: el, que era Dios, quiso ser juzgado bajo el
poder de Poncio Pilato, y morir (SANTO TOMAS, Sobre el Credo,6,1. c. ).

1870 (Jesús quiso bautizarse) para encarecernos con su humildad lo que a nosotros era de necesidad (SAN
AGUSTIN, Sermón 51).

1871 Cristo se sometio a la circuncisión en el tiempo en que estaba vigente y así su obra se nos ofrece
como ejemplo que imitar, para que observemos las cosas que en nuestro tiempo estan preceptuadas
(SANTO TOMAS, Suma Teológica,3, q. 3/, a. I).

1872 (Jesucristo) por todas partes ha dejado ejemplos de su misericordia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom.
25 sobre los Evang. ).

1873 La pasión de Cristo basta para servir de guia y modelo a toda nuestra vida (SANTO TOMAS Sobre el
Credo,6,1. c. ).

El ejemplo de Maria

1874 Sirvanos la vida de Maria de modelo de virginidad, cual imagen que se hubiera trasladado a un lienzo;
en ella, como en espejo, brilla la hermosura de la castidad y la belleza de toda virtud. Virgen no solo en su
carne, sino también en su alma, sin que la menor doblez de malicia corrompiese la pureza de sus afectos;
humilde en su corazon, prudente en las palabras, madura en el consejo, parca en su conversación [. . . ],
solicita en sus labores, a nadie hizo mal, quiso bien a todos, respeto a los mayores, fue amable para con los
iguales [. . . ]. He a-tui la imagen de la verdadera virginidad. Esta fue Maria, cuya vida paso a ser norma
para todas las virgenes (SAN AMBROSIO, Sobre las virgenes,2,16).

1875 Maria llama bienaventurados a los que son diligentes en imitar su vida. Ahora, pues, oh hijos,
escuchadme: Bienaventurados los que siguen mis caminos (Pr 8,32). El que ama, se asemeja o procura
asemejarse a la persona amada, segun aquel celebre proverbio: "El amor, o los halla o los hace iguales". Si
amamos, pues, a Maria, es necesario que trabajemos por imitarla, porque este es el mayor obsequio que le
podemos of recen (S. ALFONSO M" DE LIGORIO, De las virtudes de Maria Santisima,1. c. , pp. 554-545).

1876 Y esta practica (del pudor y de la modestia) será una lección viva y atrayente enseñanza, que arrastre
a las almas hacia la santidad. Pero habeis de hacerlo con la humildad de Maria, que oye a todos como
discipula y aprendiz de virtudes, aunque era doctora consumada en la dificil ciencia de ellas (SAN
AMBROSIO, Sobre las virgenes,2,9).

1877 Como flores en alegre jardin brillan en el alma de Maria las virtudes: en su pudor muestrase el recato;
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en su fe, la firmeza y el valor; en su devoción, el amor obsequioso. Como virgen, ama el retiro de su casa y
no sale de ella sin compahia; como madre, acude al templo a ofrecer su hijo a Dios (SAN AMBROSIO Sobre
las virgenes,2,15).

El ejemplo de los martires y de los santos

1878 Los martires nacen al morir, su fin significa el principio; al matarlos se les dio la vida, y ahora brillan en
el cielo, cuando se pensaba haberlos suprimido en la tierra (SAN PEDRO CRISOLOGO, Sermón 108).

1879 Esas estrellas las veo como acabando de nacer para nosotros del Espíritu, e instantaneamente han
hecho de la Iglesia un firmamento. Porque los rayos de las estrellas figuran la virtud eminente de los
grandes hombres, como piedad de aquellos a quienes ha llenado la gracia. Podeis decir con toda verdad
que estos hombres, nacidos de la promesa, son semejantes a los astros del cielo (SAN GREGORIO
NISENO, Hom. de Pascua).

1880 Los martires, en efecto, sufrieron por dar testimonio [. . . ] Como testigos de Dios sufrieron (SAN
AGUSTIN Coment. a la l. a Epistola de S. Juan,1,2).

1881 El martirio es, entre los actos humanos, el mas perfecto en su genero, como signo de mayor caridad,
puesto que segun San Juan: Nadie tiene mayor amor que este de dar la vida uno por sus amigos (SANTO
TOMAS. Suma Teológica,2-2, q. 124, a. 3).

1882 Ninguno de nosotros puede detenerse a mirar el sol cuando sale, porque nuestra vista queda herida
con sus rayos; pero vemos las montanas iluminadas por el sol, y de esta manera nos cercioramos de que el
sol ha salido. Como no podemos ver el sol de justicia en si mismo, procuramos ver las montañas iluminadas
con su claridad, esto es, los santos apostoles, quienes resplandecen por sus virtudes, brillan por los
milagros que hicieron, a los que inunda con su claridad el sol naciente, el cual, siendo ahora invisible, se
hace visible por medio de ellos, como la salida del sol material ilumina las montahas con su luz (SAN
GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang. ).

1883 Yo te bendigo (Señor), porque te dignaste hacerme llegar a este dia y a esta hora, para que yo tenga
parte, contado en el numero de tus testigos, en el cariz de tu Ungido (SAN POLICARPO, en el momento del
martirio, l. c. ,14,2).

1884 A estos hombres, maestros de una vida santa, vino a agregarse una gran multitud de elegidos que,
habiendo sufrido muchos suplicios y tormentos también por emulación, se han convertido para nosotros en
un magnifico ejemplo (SAN CLEMENTE 1, Carta a los Corintios,5, I ss. ).

El ejemplo que debe dar quien ha sido constituido buen pastor

1885 El error de un maestro es una tentación para los fieles; tentación tanto mayor cuanto mas docto es el
que yerra (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio,17).

1886 Vosotros sois la laz del mundo. No puede ocultarse una ciudad asentada sobre un monte, ni se
enciende una lampara y se la pone bajo el celemin, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos
hay en la casa. Asf ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras,
glorifiquen a vuestro Padre, que esta en los cielos (Mt 5,14-16). Aquí enseña el Señor a sus discípulos a
cuidar con ejemplaridad de su propia vida, porque habla de ser mirada constantemente por todos, como la
ciudad colocada sobre un monte, como la luz que esta colocada y luce sobre un candelero (SAN JUAN
CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1p 264).

1887 No puede ocultarse una cindad situada en lo alto del monte; ni se enciende una lampara para meterla
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bajo el celemin. Con estas palabras, insiste el Señor en la perfección de vida que han de llevar sus
discípulos y en la vigilancia que han de tener sobre su propia conducta, ya que ella esta a la vista de todos,
y el palenque en que se desarrolla su combate es el mundo entero (SAN JUAN CRISOSTOMO Hom. sobre
S. Mateo,15).

1888 Asi, la caida de un pastor es un ejemplo pernicioso que induce a sus fieles a seguir el mismo camino;
así también, es sumamente provechoso y saludable el testimonio de firmeza en la fe que da un obispo (SAN
CIPRIANO, Carta 9).

1889 Hijo de hombre, te he puesto como atalaya en la casa de Israel. Fijemonos como el Señor compara
sus predicadores a un atalaya. El atalaya esta siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se
acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su conducta, estar siempre
en alto, a fin de preverlo todo y ayudar así a los que tiene bajo su custodia (SAN GREGORIO MAGNO,
Hom. sobre el Profeta Ezequiel, I ).

1890 El candelero es la Iglesia y todo sacerdote que anuncia la palabra de Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO
en Catena Aurea, vol. 1p 266).

1891 Son muy pocas las ovejas bien alimentadas y sanas, es decir, aquellas a quienes no falta el solido
manjar de la verdad y se apacientan abundantemente con los dones de Dios. Pero los malos pastores ni a
estas perdonan; les parece poco descuidar a las enfermas y errantes, a las cebiles y descarriadas, y llegan
incluso a dar muerte a las que estan fuertes y sanas. Y si estas ultimas conservan la vida, viven, en todo
caso, unicamente porque Dios cuida de ellas, pero por lo que se refiere a los pastores, estos hacen lo
posible por matarlas. Quiza preguntes: "¿Como las matan?". Pues las matan con su mala vida y con sus
malos ejemplos (SAN AGUSTIN Sermón 46 sobre los pastores).

1892[. . . ] los conyuges tienen su propia vocación: el ser mutuamente y para sus hijos testigos de la fe y del
amor a Cristo. La familia cristiana proclama en voz muy alta tanto las presentes virtudes del reino de Dios
como la esperanza de la vida bienaventurada. De tal manera, con su ejemplo y su testimonio arguye al
mundo de pecado e ilumina a los que buscan la verdad. (CONC. VAT. Il, Const Lumen gentium,35).

1893 El que vive mal en presencia del pueblo, en cuanto de el depende, mata a aquel que contempla el mal
ejemplo de su vida (SAN AGUSTIN, Sermón 46, sobre los pastores).ENFERMOS

Citas de la Sagrada Escritura

Habiendo convocado a los doce, comenzo a enviarlos de dos en dos [. . . ]. De esta suerte salieron a
predicar [. . . ], y lanzaban muchos demonios, y ungian a muchos enfermos con oleo y los sanaban. Mc 6,7-
13.

¿Esta enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbiteros de la Iglesia y oren por el, ungiendole con el
oleo en el nombre del Serhor, y la oración de la fe salvara al enfermo, y el Señor le aliviara, y si se halla con
pecados se le perdonaran. Jc 5,14-15.

Nuestro Señor, a la vez que cura al paralitico de Cafarnaum, le perdona los pecados: Mt 9,1-6; Mc2,5-11;
Lc5,17-25.

Nuestro Señor cura al enfermo de la piscina probatica, paralitico hacia ya treinta y ocho anos, y le dice: Vete
y no peques mas, para que no te suceda algo peor: Jn 5,5-14.

El ciego de nacimiento habla nacido así unicamente para que las obras de Dios fueran manifestadas en el:
Jn 9,2-3.

Valor redentor del dolor: 2 Co

Misterio del dolor: Jb 42,1-6.


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Jesús paso haciendo el bien en medio de los enfermos:

Coger la Cruz y seguir a Cristo: Lc 9,23.

El sufrimiento de aquí abajo no tiene proporción con la gloria del cielo: 2Co 4,17.

En el "mundo nuevo" no habra ya dolor, ni pena: Ap 7,17; 21,4.

Presencia del dolor y de la enfermedad en el mundo

1894 Cinco son las causas de las enfermedades que afligen a los hombres: la de aumentar sus meritos,
como acontecio con Jb y los martires; la de conservar su humildad, de lo que es ejemplo San Pablo
combatido por Satanas (2Co 12); que conozcamos nuestros pecados y nos enmendemos, como sucedio a
Maria hermana de Moises (Nb 12) y al paralitico de Cafarnaun (Mc 2, I ss. ); para mayor gloria de Dios.
como ocurrio con el ciego de nacimiento (Jn 9) y con Lazaro (Jn 11); y la que es un principio de
condenación, como ocurrio con Herodes (Ac 12) y con Antioco (2 Rey 9) (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol.
IV, p. 55).

1895 Vosotros teneis que desarrollar una tarea altisima, esteis llamados a completar en vuestra carne lo que
falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia (cfr. Col 1,24). Con vuestro
dolor podeis afianzar a las almas vacilantes, volver a llamar al camino recto a las descarriadas, devolver
serenidad y confianza a las dudosas y angustiadas. Vuestros sufrimientos, si son aceptados y ofrecidos
generosamente en union de los del Crucificado, pueden dar una aportación de primer orden en la lucha por
la victoria del bien sobre las fuerzas del mal, que de tantos modos insidian a la humanidad contemporanea.
En vosotros, Cristo prolonga su pasión redentora. ¡Con El, si quereis, podeis salvar el mundo! (JUAN PABIO
11, TUrin,13-lV-1980).

Evitar el excesivo cuidado de la salud corporal

1896 Si el demonio nos comienza a amedrentar con que nos faltara la salud, nunca haremos nada (SANTA
TERESA, Camino de perfección,10,6).

1897 Mientras estamos enfermos, podemos ser cargantes: no me atienden bien, nadie se preocupa de mi,
no me cuidan como merezco, ninguno me comprende. . . El diablo, que anda siempre al acecho, ataca por
cualquier flanco; y en la enfermedad, su tactica consiste en fomentar una especie de psicosis, que aparte de
Dios, que amargue el ambiente, o que destruya ese tesoro de meritos que, para bien de todas las almas, se
alcanza cuando se lleva con optimismo sobrenaturaló¡cuando se ama!óel dolor. Por lo tanto, si es voluntad
de Dios que nos alcance el zarpazo de la aflicción, tomadlo como sehal de que nos considera maduros para
asociarnos mas estrechamente a su Cruz redentora (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,124).

1898 El demonio ayuda mucho a hacerles inhabiles, cuando ve un poco de temor. No quiere el mas para
hacernos entender que todo nos ha de matar y quitar la salud; hasta tener lagrimas nos hace temer de
cegar. He pasado por esto, y por eso lo se; y no se yo que mejor vista ni salud podemos desear que
perderla por tal causa. Como soy tan enferma, hasta que me determine en no hacer caso del cuerpo ni de la
salud, siempre estuve atada sin valer nada, y ahora hago bien poco. Mas como quiso Dios entendiese este
ardid del demonio, y como me ponla delante el perder la salud, decia yo: Poco va en que me muera. Si el
descanso: No he menester descanso, sino cruz. Asi otras cosas. Vi claro que en muy muchas, aunque yo de
hecho soy harto enferma, que era tentación del demonio, o flojedad mia; que después que no estoy tan
mirada y regalada, tengo mucha mas salud (SANTA TERESA, Vida,13,4).

Enfermos y mortificacion

1899 Dime amigo,óPregunto el Amadoó¿tendras paciencia si te doblo tus dolencias? Siórespondio el


Amigoó, con tal que dobles mis amores. (R. LLULL Libro del Amigo y del Amado,8).
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1900 Sufres. . . y no querrias quejarte. No importa que te quejes óes la reacción natural de la pobre carne
nuestraó, mientras tu voluntad quiere en ti, ahora y siempre, lo que quiera Dios (J. ESCRIVA DE
BALAGUER, Camino, n. 718).

1901 Si la salud poco firme u otras causas no permiten a alguno mayores austeridades corporales, no por
ello le dispensan jamás de la vigilancia y de la mortificación interior (Pio Xll, Sacra virginitas,25-111-1954, n.
24).

Una enfermedad puede servir para una mayor purificación y un

mayor acercamiento a Dios

1902 En ocasiones una enfermedad hace entrar en el buen camino a quien era malvado cuando sano.
Igualmente puede ocurrir a proposito de otra desgracia cualquiera: La tribulación hara comprender (Is 28,19)
(SANTO ToMAs, Sobre el doble precepto de la caridad, I. c. , p. 223).

1903 El mismo Apostol dice también que cuando estaba delicado era cuando se sentia fuerte, pues la
fortaleza de Dios se manifiesta francamente en nuestra debilidad. Sed animosa en medio de las aflicciones
de vuestra casa. Estas largas enfermedades son buena escuela de caridad para los que asisten a ella, y de
amorosa conformidad para los pacientes; los unos estan al pie de la cruz con nuestra Señora y San Juan,
cuya piedad imitan; los otros estan en la cruz con el Salvador, cuya pasión comparten (SAN FRANCISCO
DE SALES, Epistolario, fragm. 8,1. c. , p. 71).

1904 El Señor no había venido solamente a curar los cuerpos, sino también a guiar a las almas por el
camino de la verdadera sabiduria; así como ya no prohibia comer antes de lavarse las manos, así enseña
aquí que conviene temer solo la lepra del alma (que es el pecado), porque la lepra del cuerpo no sirve de
impedimento a la practica de la virtud (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo,26).

1905 Vosotros teneis un puesto importante en la Iglesia, si sabeis interpretar vuestra situación dificil a la luz
de la fe y si, bajo esta luz, sabeis vivir vuestra enfermedad con corazon generoso y fuerte. Cada uno de
vosotros puede entonces afirmar con San Pablo: "Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de
Cristo, a favor de su Cuerpo que es la Iglesia" (Col 1,24) (JUAN PABLO II, Sobre la fortaleza. Aud. gen. 15-
XI-1978).

1906 Muchos son martires en cama. Yace el cristiano en el lecho, le atormentan los dolores, reza, no se le
escucha, o quizas se le escucha, pero se le prueba, se le ejercita, se le flagela para que sea recibido como
hijo. Se hace martir en la cama y le corona el que por el estuvo pendiente en la cruz (SAN AGUSTIN,
Sermdn 286).

l907 El sabe ciertamente que con frecuencia nuestros sufrimientos son un instrumento de salvación (SAN
GREGORIO NACANCENO, Disertaci6n 7).

1908 Si sabes que esos doloresófisicos o moralesóson purificación y merecimiento, bendicelos (J. ESCRIVA
DE BALAGUER, Camino, n. 219).

El sentido del dolor

1909 El sufrimiento es también una realidad misteriosa y desconcertante. Pues bien, nosotros, cristianos,
mirando a Jesús crucificado encontramos la fuerza para aceptar este misterio. El cristiano sabe que,
después del pecado original, la historia humana es siempre un riesgo; pero sabe también que Dios mismo
ha querido entrar en nuestro dolor, experimentar nuestra angustia, pasar por la agonia del espiritu y el
desgarramiento del cuerpo. La fe en Cristo no suprime el sufrimiento, pero lo ilumina, lo eleva, lo purif- ca, lo
sublima, lo vuelve valido para la eternidad (JUAN PABLO II, Aloc. 24-III-1979).
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1910 Para quien cree en Cristo, las penas y los dolores de la vida presente son signos de gracia y no de
desgracia, son pruebas de la infinita benevolencia de Dios, que desarrolla aquel designio de amor, segun el
cual, como dice Jesús, el sarmiento que de fruto, el Padre lo podara, para que de masfruto (Jn 15,2)
(PABLO Vl, Hom. 5-X-1975).

Unción de los enfermos

1911 Prosiguiendo la obra de purificación comenzada por la Penitencia, la Extremaunción establece al


hombre en una santidad sin tacha, que hace a su alma inmediatamente capaz de la visión de la Trinidad
reservada a los corazones puros. Esta ella pronta a comparecer ante Dios. La liturgia de la Unción de los
enfermos [. . . ] pide la remisión plenaria de los pecados y la vuelta a la salud para el alma y para el cuerpo:
[. . . ] Aun después de una larga vida culpable, el cristiano que recibe con las disposiciones requeridas el
sacramento de los moribundos, se va directamente al cielo, sin pasar por el purgatorio. La Extremaunción
obra con la misma plenitud de gracia que el sacramento de la Confirmación con respecto al Bautismo. Los
Padres y los Doctores de la Iglesia, se han complacido en descubrir en el la "consumacion" de la obra
purificadora de Cristo. Ningun rastro de pecado ya: todo esta perdonado y purificado (M. M. PHILIPON, Los
sacramentos en la vida cristiana, pp. 343-344).

La Virgen y los enfermos en peligro de muerte

1912 La presencia de Maria y su ayuda maternal en esos momentos (de enfermedad grave) no debe ser
pensada como cosa marginal y simplemente paralela al sacramento de la uncion. Es, mas bien, una
presencia y una ayuda que se actualiza y se transmite por medio de la unción misma. El robustecimiento
que la unción confiere al enfermo contiene como uno de sus elementos integrantes el influjo de la Virgen,
influjo que llega al enfermo bajo la modalidad propia de este sacramento. Aunque el enfermo haya perdido
el uso de sus facultades y no pueda pensar en la Virgen ni invocarla, recibe la ayuda mariana, porque esta
se transmite y es comunicada por el sacramento mismo. Supuesto que Maria sirvio bajo Cristo y con Cristo
al misterio de la redención, es necesario aceptar todas las consecuencias implicadas en un hecho tan
fundamental (A. BANDERA, La Virgen Maria y los Sacramentos, p. 184-185).

1913 Si el organismo de gracia instituido por Nuestro Señor no implicase de por si la asistencia de Maria a
los enfermos en peligro de muerte, seria imposible entender que la Virgen es en verdad "Madre de los
hombres, especialmente de los fieles" (LG 54). ¿Que es, aun en el orden humano, una madre que se quede
lejos de su hijo moribundo o en peligro de muerte? Para Maria, ser Madre de los hombres no es un titulo
honorifico, sino un misterio de gracia conducente a la salvación (A. BANDERA, La Virgen Maria y los
Sacramentos, p. 185).

La Virgen al pie de la Cruz

1914 La Virgen Santisima, que en el Calvario, estando de pie valerosamente junto a la cruz del Hijo (cfr. Jn
19,25), participo en primera persona de su pasión, sabe convencer siempre a nuevas almas para unir sus
propios sufrimientos al sacrificio de Cristo, en un "ofertorio" que, sobrepasando el tiempo y el espacio,
abraza a toda la humanidad y la salva (JUAN PABLO II, Hom. 11-XI-1980).

ENTREGA

Citas de la Sagrada Escritura

Maria, ejemplo de una entrega a Dios sin condiciones: Lc 1,38.

Fe para vencer y seguir al Señor: Lc 18,35-43.

No existe nunca razon suficiente para volver la cara atras en el propio camino: Lc 9,61-62.

Desprendimiento para seguir al Señor. El joven rico: Lc 18,18-23.


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El premio de la entrega: Mt 19,27-30.

El que no esta conmigo esta contra mi, y el que conmigo no recoge, derrama. Lc 11,23.

Entonces dijo Jesús a sus discípulos: El que quiera venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz y
sigame. Pues el que quiera salvar su vida, la perdera; y el que pierda su vida por mi la hallara. Y 1que
aprovecha ai hombre ganar todo el mundo si pierde su alma? `,O que podre dar el hombre a cambio de su
alma? Mt 16,24-26.

Siguiendo el camino, vino uno que le dijo: Te seguire adondequiera que vayas. Jesús le respondio: Las
raposas tienen cuevas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.
A otro le dijo: Sigueme, y respondio: Señor, dejame ir primero a sepultar a mi padre. El le contesto: Deja a
los muertos sepultar a sus muertos, y tu vete y anuncia el reino de Dios. Otro le dijo: Te seguire, Seiior, pero
dejame antes despedirme de los de mi casa. Jesús le dijo: Nadie que, después de haber puesto la mano
sobre el arado, mire atrae, es apto para el reino de Dios. Lc 9,57-62.

Se le junto numerosa muchedumbre, y vuelto a ella, les decia: Si alguno viene a mi y no aborrece a su
padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y aun a su propia vida, no
puede ser mi discípulo. Lc 14,25-26.

La vocación cristiana supone una entrega

1915 Seguir a Cristo es algo muy distinto de admirar un modelo, aun en el caso de que tengais buen
conocimiento de las Escrituras y de la teologia. Seguir a Cristo es algo existencial. Es querer imitarle hasta
el extremo de dejarse configurar con El, asimilarse a El, hasta el punto de ser "como otra humanidad suya"
(JUAN PABLO II, Aloc. Paris,3 1 -V- 1 980).

1916 Un cristiano no es dueño de si mismo, sino que esta entregado al servicio de Dios (SAN IGNACIO DE
ANTIOQUIA Epistola a S. Policarpo).

1917 El que en esta vida busca todavia las cosas propias, aun no ha llegado a la viña del Señor. Pues solo
trabajan para el Señor los que no buscan su propia utilidad sino la de su amor, que sirven con el celo de la
caridad y el deseo de adelantar en la virtud, que procuran ganar almas para Dios y hacen cuanto esta de su
parte para llevar a otros consigo a la viña. Todo aquel que solo vive para si, que se alimenta del deseo de la
carne, con razon se le reprende como ocioso, porque no busca el fruto de la obra divina (SAN GREGORIO
MAGNO, Hom. 19 sobre los Evang. ).

1918 Dios nos saca de las tinieblas de nuestra ignorancia, de nuestro caminar incierto entre las incidencias
de la historia, y nos llama con voz fuerte, como un dia lo hizo con Pedro y con Andres: Venite post me, et
faciam vos fieri piscatores hominum (Mt 4,19), seguidme y yo os hare pescadores de hombres, cualquiera
que sea el puesto que en el mundo ocupemos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa,45).

1919 Todos los fieles cristianos, en las condiciones, ocupaciones o circunstancias de su vida, y a traves de
todo eso, se santificaran cada dia mas si lo aceptan todo con fe de la mano del Padre celestial y colaboran
con la voluntad divina, haciendo manifiesta a todos, incluso en su dedicación a las tareas temporales, la
caridad con que Dios amo al mundo (CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium,41).

Dios pide una entrega del todo y sin condiciones

1920 Si no estamos dispuestos para correr, con la ayuda de Jesucristo, hasta a la misma muerte para imitar
su pasión, tampoco su vida esta en nosotros (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Epistola a los Magnesios).

1921 Deja mucho el que no retiene nada para si; deja mucho el que lo abandona todo, por muy poco que
sea. Nosotros conservamos con pasión lo que poseemos, y tratamos de conseguir lo que no tenemos. Si,
Pedro y Andres dejaron mucho, puesto que tanto el uno como el otro abandonaron hasta el deseo de
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poseer. Abandonaron mucho porque al renunciar a sus bienes renunciaron también a sus ansias. Siguiendo
al Señor renunciaron a todo lo que hubieran podido desear de no haberlo seguido (SAN GREGORIO
MA(;NO, Hom. 5 sobre los Evang. ).

1922 El corazon del que ama ya no es suyo, lo dio al Amado (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico
Espiritual,9,2).

1923 A veces (la voluntad) parece resuelta a darse y servir sin trabas a Cristo, pero quiere contar al propio
tiempo con el aplauso y favor de los hombres. Incluso diriase que, en ocasiones, esta dispuesta a confesar
la verdad, a despecho de las consecuencias; mas se inhibe luego ante el compromiso, y solo lo hace
cuando no causa disgusto a nadie [. . . ]. Indudablemente, una voluntad así no nos permitirla llegar nunca a
la verdadera santidad (CASIANO Colaciones,4,12).

1924 Cuando los hipocritas planteen a vuestro alrededor la duda de si el Señor tiene derecho a pediros
tanto, no os dejeis engañar. Al contrario, os pondreis en presencia de Dios sin condiciones, dociles, como la
arcilla en manos del alfarero (Jr 18,6), y le confesareis rendidamente: Deus meus et omnia!, Tu eres mi Dios
y mi todo. ( Amigos de Dios,167). J. ESCRIVA DE BALAGUER. )

1925 Renunciar a la propia vida significa no buscar nunca la propia voluntad sino la voluntad de Dios, y
hacer del querer divino la norma unica de la propia conducta (SAN GREGORIO DE NISA, Sobre la conducta
cristiana).

1926 El Reino de Dios no tiene precio, y sin embargo cuesta exactamente lo que tengas [. . . ]. A Pedro y a
Andres les costo el abandono de una barca y de unas redes; a la viuda le costo dos moneditas de plata (cfr.
Lc 21,2); a otro, un vaso de agua fresca (cfr. Mt 10,42) (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 5 sobre los Evang.
).

1927 La cama es estrecha, y uno de los dos se cae; manta pequeña no cubre a dos (Is 28,20); donde al
corazon del hombre se le compara con una cama estrecha y una manta pequeña. Ya es estrecho el corazon
humano para Dios solo; si además das en el entrada a otras cosas, arrojas a Dios (SANTO TOMAS, Sobre
la caridad,1. c. ,214).

Lo "nuestro" se salva cuando lo entregamos

1928 Tu barcaótus talentos, tus aspiraciones, tus logrosóno vale para nada, a no ser que la dejes a
disposición de Jesucristo, que permitas que El pueda entrar ahi con libertad, que no la conviertas en un
idolo. Tu solo, con tu barca, si prescindes del Maestro, sobrenaturalmente hablando, marchas derecho al
naufragio. Unicamente si admites, si buscas, la presencia y el gobierno del Señor, estaras a salvo de las
tempestades y de los reveses de la vida. Pon todo en las manos de Dios: que tus pensamientos, las buenas
aventuras de tu imaginación, tus ambiciones humanas nobles, tus amores limpios, pasen por el corazon de
Cristo. De otro modo, tarde o temprano, se iran a pique con tu egoismo (J. ESCRIVA DE BALAGUER,
Amigos de Dios,21).

1929 Soy trigo de Dios y he de ser molido por los dientes de las fieras, para llegar a ser pan limpio de Cristo.
Rogad por mi a Cristo, para que, por medio de esos instrumentos, llegue a ser una victima para Dios (SAN
IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Romanos).

1930 Amar es, por tanto, esencialmente entregarse a los demás. Lejos de ser una inclinación instintiva, el
amor es una decisión consciente de la voluntad de ir hacia los otros. Para poder amar en verdad, conviene
desprenderse de todas las cosas y, sobre todo, de uno mismo, dar gratuitamente, amar hasta el fin. Esta
desposesión de si mismo [. . . 1 es exhaustiva y exaltante. Es fuente de equilibrio. Es el secreto de la
felicidad (JUAN PABLO II, Aloc. I-VI-1980).
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Jesucristo corresponde siempre a nuestra entrega

1931 Acordaos que hay pocas almas que le acompañen y le sigan en los trabajos; pasemos por El algo, que
Su Majestad nos lo pagara; y acordaos también que de personas habra que no solo quieren no estar con El,
sino que con descomedimiento le echen de si. Pues algo hemos de pasar para que entienda que le tenemos
deseos de ver (SANTA TERESA, Camino de perfección,3S,2).

1932 Deseaba (Zaqueo) verle solamente; pero el que hace por nosotros mas de lo que le pedimos, le
concedio mas de lo que esperaba (TITO BOSTRENSE, en Catena Aurea, vol. Vl,P. 329)

1933 El Señor concede siempre mas de lo que se le pide: el ladron solo pedia que se acordase de el, pero
el Señor le dice: Hoy mismo estaras conmigo en el paraiso (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p.
507).

1934 Y como El no ha de forzar nuestra voluntad, toma lo que le damos; mas no se da a Si del todo hasta
que nos damos del todo (esto es cosa cierta, y porque importa tanto os lo acuerdo tantas veces), ni obra en
el alma como cuando del todo, sin embarazo, es suya. Ni se como ha de obrar; es amigo de todo concierto
(SANTA TERESA, Camino de perfección,28,12).

1935 Si nos damos, El se nos da (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,22).

1936 Nuestro Rey, a pesar de su condición altisima, por nosotros viene humilde, mas no con las manos
vacias; el trae para sus soldados una dadiva esplendida, ya que no solo les otorga copiosas riquezas, sino
que les da también una fortaleza invencible en el combate. En efecto, trae consigo el don de la caridad
(SAN FULGENCIO DE RUSPE, Sermón 3).

1937 Dios nunca falta de ayudar a quien por El se determina a dejarlo todo (SANTA TERESA, Camino de
perfección,1,2).

La entrega a Dios libera de todas las ataduras

1938 Cuando nos decidimos a contestar al Señor: mi libertad para ti, nos encontramos liberados de todas
las cadenas que nos habían atado a cosas sin importancia, a preocupaciones ridiculas, a ambiciones
mezquinas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios,38).

1939 Haced alto en el camino y ved. Preguntad por los caminos de antes: ¿Es esa la senda buena? Pues
seguidla, y hallareis la puz para vuestras almas (Jr 6,16). Vosotros vereis al - punto como se os allanan las
cuestas y se os nivelan los declives (Is 40,4). Gustareis y vereis que el Señor es bueno (Sal 23,9). Ante la
palabra de Cristo en el Evangelio: Venid a mi todos los que estais fatigados y cargados, que yo os aliviare
(Mt 11,28), depondreis el peso abrumador de vuestros pecados. La senda del Señor es todo refrigerio, si se
marcha por ella. Somos nosotros quienes nos creamos dolores y tormentos por nuestras preocupaciones,
siempre que preferimos seguir los cmainos tortuosos de este siglo, incluso a trueque de peligros y
dificultades (CASIANO Colaciones,23,25).

La falta de entrega oscurece el camino

1940 Cuando un hombre llena de buen vino unas tinajas muy bien dispuestas para ello, y entre ellas deja
algunas a medio llenar, si luego se da una vuelta por las tinajas, no examina las que dejo llenasópues sabe
que estan llenasó, sino que mira a las que estan a medio llenar, pues teme que se hayan agriado (PASTOR
DE HERMAS, Mandamientos 13,5,3).
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1941 (Palabras de S. Basilio a un monje de poca entrega): Et senatorem perdidisti, et monachum nos fecisti:
Has sacrificado al senador y no has hecho al monje (CASIANO, Instituciones,7,19).

1942 Elias, por otra parte, preguntaba: ¿ Hasta cuando vais a estar cojeando para ambos lados? (3 Rey
18,21). Y es que, como el cojo se va inclinando un paso a la derecha y otro a la izquierda, así el pecador tan
pronto peca como trata de buscar a Dios. Pero el Señor dice: Volveos a ml con todo vuestro corazon (Joel
2,12) (SANTO TOMAS, Sobre el doble precepto de la caridad,1. c. , p. 214).

1943 Si encontramos amarga la admirable suavidad del yugo del Señor, ¿no será porque la corrompe la
amargura de nuestra falta de correspondencia? Si la alegre ligereza de la carga divina nos es tan pesada,
¿no será porque, llevados de una orgullosa presunción, despreciamos a aquel que nos ayuda a llevarla?
(CASIANO, Colaciones,24,24).

1944 Parecenos que lo damos todo; y es que ofrecemos a Dios la renta o los frutos y quedamonos con la
raiz y posesión (SANTA TERESA, Vida, I I,1).

Generosidad en la entrega

1945 Pareceme ahora a mi esta manera de caminar un querer concertar cuerpo y alma para no perder aca
el descanso y gozar alla de Dios. Y así será ello si se anda en justicia y vamos asidos a virtud, mas es paso
de gallina; nunca con el se llegara a la libertad de espiritu (SANTA TERESA. Vida,13,3).

1946 Torno a decir que esta el todo o gran parte en perder el cuidado de nosotras mismas y de nuestro
regalo; porque quien de veras comienza a servir al Señor, lo menos que le puede ofrecer es la vida (SANTA
TERESA Camino de perfección,12,2).

1947 [. . . ] los antiguos hombres debian consagrarle los diezmos de sus bienes; pero nosotros, que ya
hemos alcanzado la libertad, ponemos al servicio del Señor la totalidad de nuestros bienes, dandolos con
libertad y alegria aun los de mas valor, pues lo que esperamos vale mas que todos ellos; echamos en el
cepillo de Dios todo nuestro sustento, imitando así el desprendimiento de aquella viuda pobre del evangelio
(SAN IRENEO, Trat. contra las herejas,4).

1948 Las personas que han amado a Dios sin reservas tienen capacidad especial para amar al hombre y
entregarse a el sin intereses personales y sin limites (JUAN PABLO II Aloc. 10 -Xl-1978).

1949 Demosle ya una vez la joya del todo, de cuantas acometemos a darsela. Es verdad que nos da
primero para que se la demos (SANTA TERESA, Camino de perfección,32,8).

1950 Pero, ¿que ofreceremos nosotros, hermanos mios, o que le devolveremos por todos los bienes que
nos ha hecho? El ofrecio por nosotros la Victima mas preciosa que tuvo, y no puede haber otra mas
preciosa; hagamos también nosotros lo que podamos, ofreciendole lo mejor que tenemos, que somos
nosotros mismos (SAN BERNARDO, Hom. en la Purificación,3,3).

1951 Y no os pido cosas nuevas, hijas mias, sino que guardemos nuestra profesión, pues es nuestro
llamamiento y a lo que estamos obligadas, aunque de guardar a guardar va mucho (SANTA TERESA,
Camino de perfección,4,1).

La entrega del sacerdote comporta un especial servicio a los demás

1952 Los sacerdotes no tenemos derechos: a mi me gusta sentirme servidor de todos, y me enorgullece ese
titulo. Tenemos deberes exclusivamente, y en esto esta nuestro gozo: el deber de ensenar el catecismo a
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los nirios y a los adultos, el deber de administrar los sacramentos, el de visitar a los enfermos y a los sanos;
el deber de llevar a Cristo a los ricos y a los pobres, el de no dejar abandonado el Santisimo Sacramento, a
Cristo realmente presente bajo la apariencia de pan; el deber de buen pastor de las almas, que cura a la
oveja enferma y busca a la que se descarria, sin echar en cuenta las horas que se tenga que pasar en el
confesonario (J. ESCRIVA DE BALAGUER, citado por A. del Portillo en Escritossobree/sacerdocio, pp. 125-
126).

1953 No hay ningun buen pastor si no esta unido a Cristo por la caridad, quedando así convertido en un
miembro del verdadero pastor.

El servicio del buen pastor consiste en la caridad. Por eso dice Jesús que el da la vida por sus ovejas (Jn
10,11) [. . . ]. Un buen pastor, en la realidad de la vida, tiene que aguantar mucho para cuidar bien el ganado
que se le ha encomendado, como dice Jacob: Durante el dia me consumia el calor, y por la noche me ateria
de frio (sen 31,40) (SAN TO TOMAS, Lectura sobre S. Juan,10, lect. 3,1-2 ).

1954 Los sacerdotes han sido elegidos por Dios y entresacados del Pueblo "para que se entreguen por
completo (totaliter) a la obra para la cual el Señor los tomo" (Decr. Presbyterorum Ordinis, PO 3). A partir de
su ordenación, toda "recuperacion" de aquellas realidades o funciones a las que, elegido y movido por Dios,
renuncio para entregarse a su misión, seria ya una perdida: para la Iglesia, en donde el sacerdote es punto
focal de irradiación salvifica, y para el mismo sacerdote que, hecho vaso de elección, configurando
ontologica y definitivamente (in aeternum) por el caracter sacerdotal, se encuentra ante la alternativa de
llenar su existencia de vida sacerdotal o tenerla vacia (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p.
118).ENVIDIA

Citas de la Sagrada Escritura

Porque sois todavia carnales. Si, pues hay entre vosotros envidia y discordia. `,No prueba esto que sois
carnales y vivis a lo humano?1Cor3,3.

Mas por envidia del diablo entro la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen. Sg 2,24.

Es malo el de ojos envidiosos, el que vuelve el rostro y desprecia a las personas. Si 14,8.

No comas con el envidioso ni codicies sus manjares. Pr 23,6.

No te goces en la caida de tu enemigo, no se alegre tu corazon al verle resbalar. No lo vea Dios y le


desagrade. Pr 24,17.

Despojaos, pues, de toda maldad y de todo engaño, de hipocresia, envidias y maledicencias. 1P 2,1.

No seamos codiciosos de la gloria vana, provocandonos y envidiandonos unos a otros. Ga 5,26.

No ire con el que de envidia se consume, porque la envidia no tiene nada que ver con la sabiduria. Sg 6,23.

El que insulta al pobre insulta a su Hacedor, y el que se goza del mal ajeno no quedara impune. Pr 17,5.

Porque donde hay envidias y rencillas, alli hay desorden y toda clase de vilezas. Jc 3,16.

Corazon apacible es vida del cuerpo, y la envidia es la caries de los huesos. Pr 14,30.

Si alguno enseña de otra manera [. . . ], es un soberbio que nada sabe, sino que mas bien enloquece sobre
cuestiones y disputa de palabras; de donde se originan envidias, contiendas, blasfemias 1Tm 6,3-4.

Bien manifiestas son las obras de la carne, las cuales son adulterio, fornicación, deshonestidad, lujuria, culto
de idolos, hechicerias, enemistades, pleitos, celos, enojos, riñas, disensiones, herejias, envidias, homicidios,
embriagueces, glotonerias y cosas semejantes [. . . ]: los que tales cosas hacen no alcanzaran el reino de
Dios. Ga 5,19-21.

Tambien nosotros eramos en algun tiempo insensatos, incredulos, extraviados, esclavos de infinitas
pasiones y deleites, llenos de malignidad y de envidia, aborrecibles y aborreciendonos los unos a los otros.
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Tt 3,3.

Como no quisieron reconocer a Dios, Dios los entrego a un reprobo sentido [. . . ], quedando atestados de
toda suerte de iniquidad [. . . ]; llenos de envidia, homicidas, pendencieros, fraudulentos [. . . ]. Los cuales no
echaron de ver que los que hacen tales cosas son dignos de muerte; y no solo los que las hacen, sino
también los que aprueban a los que las hacen. Rm 1,28-32.

Pilato sabia que le habían entregado a Jesús por envidia: Mt 27,18.

Al insensato le mata el enojo, y al necio la cólera. Jb 5,2.

Corazon apacible es vida del cuerpo, y la envidia es la caries de los huesos. Pr 14,30.

Esos sueños (los de José) y las cosas que el contaba fueron causa de que (sus hermanos) le tuviesen mas
envidia y mas odio. Gn 37,8.

Todo trabajo y todo cuanto de bueno se hace mueve la envidia del hombre contra su prójimo. Si 4,4.

Tristeza ante el bien del prójimo

1955 Es la envidia un pesar, un resentimiento de la felicidad y prosperidad del prójimo. De aquí que nunca
falte al envidioso ni tristeza, ni molestia. ¿Esta fertil el campo del prójimo? ¿Su casa abunda en
comodidades de vida? ¿No le faltan ni los esparcimientos del alma? Pues todas estas cosas son alimento
de la enfermedad y aumento de dolor para el envidioso. De aquí que este no se diferencia del hombre
desarmado, que por todos es herido (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).

1956 Cuanto mas se engrandece el prójimo por la sumisión de la humildad o por la paciencia o por la
munificencia, mas herido se siente el envidioso con los aguijones de la pasion. Lo que el quisiera es la ruina
de su hermano, su muerte, nada mas (CASIANO, Colaciones,17,17).

1957 Los pecados capitales estan unidos por tan estrecho parentesco, que uno se origina de otro. El
descendiente principal de la soberbia es la vanagloria, que, al corromper el alma de la que se ha apoderado,
engendra enseguida la envidia; porque, deseando la gloria de un vano hombre, se entristece porque otro la
puede alcanzar (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia,3l,45).

De la envidia nacen el odio y otros muchos pecados y faltas

1958 De la envidia nace el odio (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 34, a. 6).

1959 La envidia es el mas feroz descendiente del odio. Pues los beneficios vuelven dociles y mansos a
aquellos a quienes, por otra parte, hemos ofendido; pero los beneficios que se otorgan y dan al envidioso y
maligno, le irritan mas aun (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).

1960 De la envidia nacen el odio, la murmuración, la detracción, la alegria en la adversidad del prójimo y la
aflicción en la prosperidad (SAN GREGORIO MAGNO,MOralia,31,45).

1961 La envidia se opone a la misericordia y a la caridad (SANTO TOMAS, Suma Teológica,2-2, q. 36, a. 3).

1962 Huyamos, pues, hermanos, de esta terrible enfermedad, que nos impulsa a hacer guerra a Dios, que
es la madre del homicidio, la ruina y trastorno de la naturaleza, el olvido de los vinculos de familia y la
molestia mas absurda. Si nada grave te ha acontecido, ¿por que te afliges? ¿Por que haces la guerra al que
disfruta de algunos bienes y no amenaza a los tuyos? (SAN BASILIO, Hom. sobre la envidia).
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1963 ¿No ves cuan grande es el pecado de hipocresia? Pues esta es fruto de la envidia. Porque la envidia
es la que principalmente produce en los hombres la doblez, puesto que, sintiendo odio en su interior,
manifiestan cierto exterior que revela un tinte o especie de caridad; como los escollos ocultos en el mar que,
encubiertos bajo muy poca agua, causan a los incautos un mal imprevisto (SAN BASILIO Hpm. sobre la
envidia).

1964 La polilla que roe poco a poco los vestidos es la envidia, que destruye el celo, el fruto bueno, y rompe
el lazo de la unidad (SANTO TOMAS, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 98).

La envidia, "enfermedad grave de la amistad"

1965 El envidioso sacia su alma atormentada con la pena por la felicidad ajena (SAN GREGORIO MAGNO,
Moralia,5,46).

1966 Asi nos lo dice Salomon: El hombre es envidiado por su propio compañero (Si 4,4). Y así sucede en
verdad. El escita no envidia al egipcio, sino cada uno al de su misma nación; y entre los habitantes de una
misma nación no existe envidia entre los que no se conocen, sino entre los muy familiares; y entre estos, a
los primeros que se envidia es a los vecinos y a los que ejercen el mismo arte o profesión, o con quienes se
esta unido por algun parentesco; y aun entre estos ultimos, a los de la misma edad, a los consanguineos y a
los hermanos. Y, e