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LA AGRICULTURA EN EL PERU

Breve Reseña Histórica:


La agricultura ha sido la actividad económica tradicional del Perú
prehispánico, donde se cultivó de forma intensa productos como el maíz
y la papa. Los pobladores prehispánicos se adaptaron a las condiciones
del ambiente y debido a carencia de espacios abiertos se crearon
sistemas de terrazas (andenes) convirtiendo las limitaciones de la
pendiente en ventajas en el uso del espacio. También se domesticaron
animales como la alpaca, la llama y el cuy. Esta actividad respondía a
una visión teocrática, panteísta y premoderna del mundo, donde el
trabajo colectivo realizado por las familias (ayllu) permitió el desarrollo
de las actividades agropecuarias como base de la economía andina.

La llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI significó el


desplazamiento de la agricultura por la minería debido a la visión
mercantilista imperante en Europa, donde los metales preciosos como
el oro y la plata eran la base de la riqueza de los estados. Introdujeron
el ganado vacuno y ovino, el telar a pedal que reemplazó en muchas
regiones el telar a la cintura y dejaron de lado la producción de
alimentos tradicionales como la kiwicha, maca, cañihua y el tarwi.

El inicio de la república no significó mayor cambio en el estilo de las


actividades económicas en el Perú y por el contrario, se intensificó la
modalidad extractiva de recursos con fines de exportación. Así, para
mediados de 1830, se descubrió el valor del guano de las islas como
fertilizante indispensable para incrementar la producción agrícola que
requerían las poblaciones de las nuevas ciudades, resultado de la
revolución industrial. Posteriormente la aparición del salitre atrajo las
inversiones extranjeras siendo una de las causas externas de la Guerra
del Pacífico que involucró al Perú, Chile y Bolivia.
Definición:
La agricultura es la actividad económica por la que el hombre cultiva la
tierra para obtener los productos alimenticios o industriales que
requiere para satisfacer sus necesidades vitales.

La Agricultura en las diferentes regiones del Perú:

1.- La Agricultura en la Costa Peruana


La costa peruana tiene el privilegio de ostentar las mejores tierras de
cultivo del Perú. Están tierras están conformadas por los valles
aluviales emplazados en los ríos de la vertiente del Pacífico.
Son tierras de origen aluviónico, cuyos materiales han sido acarreados
por los ríos desde el interior del país. Convenientemente irrigadas, son
tierras de alta productividad.
Por la escasez de agua que hay en la costa se obtiene, en la mayoría de
los valles, sólo una cosecha al año; pero, en aquellos en los cuales se
han realizado importantes obras de irrigación. Se obtienen hasta dos
cosechas, aumentando al mismo tiempo la producción agrícola.
Las tierras de los valles costeños son, asimismo, las mejores explotadas
de Perú. En efecto, la agricultura costeña es intensiva, con las
siguientes características:
- Tiene altos rendimientos en la producción y elevada
productividad.
- Tiene adecuada dirección técnica, suministrada por personal
especializado que conoce las técnicas agrícolas, es decir, la forma
de mejorar la fertilidad de los suelos utilizando abonos, la forma
de combatir las plagas utilizando insecticidas y fungicidas.
- Es mecanizada, es decir, se utilizan maquinarias en los diversos
procesos de la agricultura.
- Predominan los cultivos industriales, como la caña de azúcar, el
algodón o los frutales, que son productos de alta rentabilidad.
- Dispone de recursos financieros o adecuada asistencia crediticia.
2.- La Agricultura en la Región Andina del Perú
En la región andina distinguimos dos tipos de tierras laborables: tierras
de regadío y tierras de secano.
Las tierras de regadío se localizan en los valles interandinos o en las
inmediaciones de las fuentes, manantiales o puquiales. Los suelos de
los valles interandinos son aluviales y están sometidos a una
explotación intensiva, especialmente cuando tiene agua permanente.
Las tierras de secano se localizan en los flancos andinos y producen
por efecto de las lluvias periódicas (de diciembre a marzo) y regulares
(sin interrupción durante ese periodo). Si las lluvias se presentan
oportunamente, las cosechas en las tierras de secano son buenas, si es
que no son afectadas por las plagas. Si las lluvias son irregulares, las
tierras de secano se tornan improductivas, pues la sequía y las heladas
destruyen los cultivos.

3.- La Agricultura en la Amazonía Peruana


La selva alta del Perú, es la zona agrícola de esta vasta región, debido a
sus especiales condiciones geográficas. En cambio, la selva baja tiene
suelos inundables, en donde el desarrollo agrícola es limitado.
La selva alta o región de la rupa, es el área geográfica emplazada por
encima de los 500 metros sobre el nivel del mar, en el flanco oriental de
los Andes. Su relieve es inclinado y a veces abrupto, cubierto de una
densa vegetación.
Su clima es cálido, húmedo y lluvioso, es decir, tropical.
Sus suelos están conformados por las terrazas fluviales que conforman
los valles y los flancos de suave pendiente, cubiertos de una delgada
capa de humus o sustancias orgánicas, provenientes de las hojas y
ramas de los árboles, que son los elementos que le dan fertilidad.

Los Productos Agrícolas Alimenticios


La agricultura de productos alimenticios está conformada por el cultivo
de la papa, el arroz, el maíz, el trigo, la cebada, las hortalizas y los
frutales. Dada producto destinado a la alimentación popular, presenta
características propias relacionadas con las áreas y condiciones de
cultivo, volumen de producción, consumo, importación y exportación,
que analizaremos brevemente.

a.- La papa:
Es el alimento más importante que el Perú ha legado as la humanidad
entera. De tubérculo venenoso que era en el pasado, fue convertido en
alimento humano tras paciente cultivo.

b.- El arroz:
El arroz es un cereal que conforma la alimentación básica de más de la
mitad de la población mundial. En el Perú es el alimento básico de la
alimentación del poblador costeño y de la población urbana del recto del
país.

c.- El Maíz:
El maíz es un cereal conocido en el Perú desde tiempos muy remotos.
Se le utiliza en la alimentación popular, en la preparación de alimentos
balanceados para animales y en la obtención de algunos productos
industriales.
En la alimentación de la población andina está presente en forma de
cancha, choclo, mote, jora, humitas, tamales, harina, etc. Sus hojas y
tallos, conocidos con el nombre de chala o panca son utilizados como
forraje para la ganadería.

d.- El Trigo:
Es el más importante de los cereales en el mundo. Constituye la
alimentación básica de la tercera parte de la humanidad. Su consumo
está ampliamente difundido.

e.- La Quinua:
La quinua es un cereal oriundo del Perú. Tiene gran valor en la
alimentación humana por su alto contenido de proteínas. Es uno de los
cereales más nutritivos que existen en la tierra y puede sustituir
ventajosamente a la leche, la carne, los huevos y el pescado. Su
consumo, desde temprana edad, puede ser considerado como una
vacuna contra la desnutrición o una inmunización contra el hambre.

f.- Las Hortalizas y las Legumbres:


Las hortalizas son plantas herbáceas, anuales o perennes, de gran valor
en la alimentación, por la cantidad de sales minerales y vitaminas que
contienen. Algunas como el rábano y la betarraga poseen abundantes
hidratos de carbono, pero todas, sólo una pequeña proporción de
proteínas. Su cultivo se localiza en regiones de climas templados, con
abundante agua y numerosa mano de obra.
La explotación del suelo destinado a su cultivo es intensiva y en forma
rotativa. Por lo general las áreas destinadas a la horticultura se
localizan en las proximidades de las grandes ciudades costeñas y
andinas. La actividad destinada al cultivo de hortalizas se denomina
horticultura.

g.- Los Frutales:


El cultivo de los árboles frutales da lugar a la actividad conocida con el
nombre de fruticultura. Esta actividad tiene gran importancia por la
gran variedad de productos que ofrece, todas ellas ricas en vitaminas y
sales minerales.
h.- El Algodón:
Es uno de los principales cultivos industriales del Perú. Con la caña de
azúcar y el café conforman el grupo de productos agrícolas destinados a
la exportación.
Su cultivo en el Perú se realiza desde los más remotos tiempos. En las
culturas preincaicas como Paracas, se han encontrado preciosos tejidos
confeccionados hace más de 2500 años con fibras de algodón.

i.- La Caña de Azúcar:


Es una planta industrial de la que se obtienen los siguientes productos
derivados: azúcar, alcohol de caña, melaza, chancaca y numerosas
bebidas alcohólicas. Del residuo sólido que queda, llamado también
bagazo, se fabrica papel y cartón, de diferentes especies y calidades.

j.- El Café:
La planta de cefee tiene en la selva alta del Perú las mejores condiciones
ecológicas para su desarrollo y producción.

La falta de políticas estables para el agro en las últimas


cuatro décadas:

El sector agropecuario peruano ha sido objeto, durante las últimas


cuatro décadas, de permanentes vaivenes sociales, económicos y
políticos que han ocasionado ajustes y expansiones, pero que, en suma,
no han permitido consolidar una senda de crecimiento sostenido en la
actividad agropecuaria.

La década de los 60 comenzó con una importante expansión de la


producción agraria, pero ya en 1962 se inició un estancamiento que
duraría hasta la realización de la Reforma Agraria, interrumpida con
una breve expansión alrededor de 1967. La disminución en la
producción no fue uniforme. Los productos de consumo
mayoritariamente urbano sí mostraron un crecimiento (de entre 3% y
4%), aunque muy similar a la tasa de crecimiento poblacional (de
alrededor de 3%). Otros productos de consumo básicamente local (yuca,
trigo, carne de ovino, entre otros) estuvieron en situación de
estancamiento total o presentaron crecimiento sólo los primeros años
de la década, seguido por una severa caída.

La política agraria durante la década de los 70 estuvo caracterizada por


una fuerte expansión de la participación del Estado en la actividad
productiva. La Reforma Agraria peruana, impulsada por el gobierno
militar de Velasco a partir de 1969, fue llevada a cabo bajo la figura de
implantar las condiciones para el desarrollo industrial del país. Se
realizó de manera conjunta con una serie de medidas de
nacionalización de los servicios públicos y el financiamiento orientado al
desarrollo de la industria nacional.

En el campo, esto se tradujo en la expropiación de haciendas y su


conversión en grandes unidades asociativas y de propiedad social, bajo
el supuesto de que una mejor distribución de tierras redundaría en un
mayor desarrollo de la actividad agrícola y rural. Y aunque en los inicios
de esta década se logró una respuesta favorable en el sector, esta
reforma perdió impulso a partir de 1974, lo que llevó a su
descomposición durante las décadas de los 80 y 90. Ésta tuvo como
consecuencia el retiro del campo del empresariado agrario y de los
técnicos agropecuarios, pues esta reforma se orientó más bien al
cambio de tenencia de la tierra y no al desarrollo de la productividad y
la innovación tecnológica.

Resultado de ello fue la ampliación de la llamada "agricultura familiar",


con predominancia de las formas campesinas de cultivo, caracterizadas
en su mayoría por su baja productividad y débil articulación al
mercado.

En la década de los 80 se mantuvieron diversas formas de intervención


estatal en la actividad agrícola en medio de una profunda crisis
económica y el inicio de la actividad terrorista: sistemas de asistencia
técnica, manejo del sistema de precios, créditos a tasas de interés
negativas en términos reales, entre otros. Junto a ello, las restricciones
para la operación del mercado de tierras y la violencia política
deprimieron la actividad agraria y bloquearon las posibilidades de
inversión en el agro.

A ello deben sumarse los efectos perjudiciales del Fenómeno "El Niño".
Luego de un año de expansión del sector (1981: 9%) básicamente por
efecto estadístico (pues el año anterior había sido de sequía) y un año
de crecimiento moderado (1982: 2,2%), el producto agrícola se redujo en
cerca de 10% en 1983 tanto por los efectos del clima como por la crisis
general que ya se vislumbraba en todo el país.

A lo largo de esa misma década, la política gubernamental mantuvo su


sesgo proindustrial y antiagrario, que implicaba desprotección a la
producción agraria nacional, control de precios para abaratar los
alimentos para las ciudades y altos precios de bienes e insumos de
origen industrial. Esto generó un entorno de términos de intercambio
desfavorables para el campo.

Los altos niveles de inflación predominantes en esa década, con la alta


incertidumbre a la que ella conlleva, implicaron fuertes desincentivos a
la inversión privada en todos los sectores, incluyendo, naturalmente, al
agropecuario. Los impuestos a las exportaciones y a los insumos
estrecharon aún más el margen del productor agrícola, y consolidaron
el entorno de términos de intercambio en declive.

La continua y elevada devaluación de la moneda, agudizada por la


existencia de múltiples tipos de cambio y tratamientos arancelarios
discrecionalmente diferenciados, tuvo diversos efectos: el contrabando
de exportaciones, el desaliento a los productos de exportación no
tradicionales, el abaratamiento artificial de las importaciones de
alimentos (que en algunos casos ya venían con precios subsidiados) y,
en suma, una asimetría en el tratamiento al agro que contuvo
profundamente el desarrollo de dicha actividad.

La figura de intervención preponderante en los 80 fue invertida


drásticamente a partir de julio de 1990, en que la orientación de la
política económica, incluida la agropecuaria, fue la de dejar "a las
fuerzas del mercado" el desarrollo de la economía nacional.

Previamente se aplicó un fuerte programa de estabilización destinado a


acabar con la hiperinflación, que en el ámbito agrario había conseguido
desplomar los precios reales de los productos, así como los términos de
intercambio campo-ciudad, para acentuar la pobreza de las familias
rurales. En esta década también se produjo la derrota del terrorismo, lo
que contribuyó sin duda al mejoramiento de las condiciones de vida en
el campo y, por ende, al desarrollo de la actividad agropecuaria.
Paralelamente, se aplicó un programa de reformas estructurales que
pretendió modificar la organización y el funcionamiento del sector
público y de los principales sectores de la economía. Parte de los efectos
de estas reformas fue la notable reducción de personal en las entidades
públicas, lo cual ha tenido tanto efectos positivos, como la
"desburocratización" de dichas instituciones, pero también negativos,
como la pérdida de servicios importantes para los agricultores.

En el ámbito de las reformas económicas con fuerte impacto en el sector


agropecuario, destacan:

 La eliminación de los controles de precios agropecuarios: precios


de refugio y de garantía.
 La liquidación del Banco Agrario, que era la fuente de
financiamiento del agro por excelencia, y con ello la eliminación
de las tasas de interés preferenciales para la agricultura.
 La eliminación de empresas públicas de comercialización, como
ENCI y ECASA.

La apertura comercial, que implicó la eliminación de barreras para


arancelarias y cuotas a la importación, y la eliminación de la
exclusividad para la importación y exportación de productos
agropecuarios e insumos a las empresas públicas.

Respecto de la desaparición del Banco Agrario, cabe mencionar que el


crédito al sector se redujo a lo largo de la década de los 90 a menos de
la cuarta parte de su máximo de US$ 2 000 millones alcanzado en
1987, y a menos de la mitad de lo que promedió durante la década de
los 80 (ver gráfico 1).
Con referencia a la apertura comercial, debe decirse que ésta fue
especialmente traumática para el sector en el sentido de que había
estado hasta ese momento orientado hacia el mercado interno. Así,
cuando la apertura comercial implicó, además, el ingreso de
importaciones de productos agropecuarios subsidiados en sus países de
origen, los agricultores vieron reducidas sus capacidades de negociación
y de acción en el mercado, capacidades cuya existencia ya era limitada
en la medida en que las organizaciones de productores se encontraban
fuertemente debilitadas.
No obstante, finalizado el efecto traumático del ajuste, la producción
agropecuaria, así como las exportaciones de productos agrícolas no
tradicionales, mostraron una respuesta positiva, respuesta que se
prolongó hasta 1997, cuando el país se vio nuevamente sacudido por
los efectos del fenómeno El Niño, que junto con la crisis externa y el
estancamiento de la demanda interna terminaron por deprimir al
sector, situación de la cual aún no puede recuperarse.

De este modo, en los últimos cuarenta años se aprecia una serie de


políticas erráticas e inconsistentes, que junto con shocks de carácter
exógeno, han determinado el desenvolvimiento del sector, no sólo por
influir directamente en sus ciclos productivos (tal como se observa en el
gráfico 2, que muestra la evolución de la producción agropecuaria), sino
principalmente porque tuvieron un impacto determinante en la
rentabilidad del mismo. Es éste el indicador por excelencia que
terminará por determinar si se realiza o no, y en qué condiciones, una
actividad productiva.

En este sentido, es posible concluir que la inestabilidad provocada en


principio por estas políticas y agravada por factores externos ha
impedido que en el Perú se desarrolle una senda estable de crecimiento
sostenido para el sector.
PROBLEMAS DE LA AGRICULTURA PERUANA:

a. Conservación del Medio Ambiente Erosión y


Salinización

El Perú es uno de los doce países considerados como megadiversos y se


estima que posee entre 60 y 70% de la diversidad biológica. Esta
ventajosa situación se ha visto amenazada con un inadecuado manejo
de recursos existentes llevándolo a niveles críticos de deterioro de
ciertas zonas del país generando problemas de desertificación,
deforestación, salinización, pérdida de tierras agrícolas, toxicidad de la
vegetación, agotamiento de las fuentes de agua, degradación de
ecosistemas y desaparición de especies silvestres.

La situación de pobreza de la mayor parte de campesinos y pequeños


productores agropecuarios se explican en parte por la utilización
inadecuada y degradación de la base productiva de los recursos
naturales debido a la aplicación de sistemas productivos que generan
desequilibrios negativos entre el proceso de extracción y regeneración
de los recursos naturales.

Promover acciones para el manejo y uso productivo de los recursos


naturales renovables, agua, suelo y cobertura vegetal mediante obras de
conservación de suelos, reforestación, transferencia tecnológica
mejorada e infraestructura rural en la perspectiva de lograr una
agricultura sostenible

b. Minifundio

La agricultura peruana constituye una economía de parceleros en la


cual el 85% de los agricultores tiene parcelas con menos de 10
hectáreas predominando las unidades productivas con un área entre 3
y 10 hectáreas (33%) (. Existen 5.7 millones de predios rurales de los
cuales figuran inscritos en registro públicos solamente un tercio (1.9
millones).
El fraccionamiento de las parcelas en pequeños minifundios y su gran
dispersión representan un límite a la eficiencia productiva al tiempo que
eleva los costos del transporte.

La tierra es el principal activo que posee el agricultor por lo que sus


derechos de propiedad deben estar claramente definidos a fin de que
ese reconocimiento legal les proporciones respaldo a la producción.

c. Precios y mercados

La actividad agraria se caracteriza por el desorden en la producción y la


disminución de su rentabilidad y competitividad. Asimismo, los
procesos de post cosecha y de mercadeo están sumamente
desordenados por la falta de una infraestructura vial adecuada y la
ausencia de un sistema de mercados mayoristas, lo cual incide en los
altos costos de comercialización que afectan a los productores agrarios.
d. Asistencia Técnica

Las tareas en el campo de la asistencia técnica son múltiples,


consolidar el crecimiento agrario exigirá el desarrollo de factores
productivos y el impulso de la innovación tecnológica, es por ello que
una de las tareas es atender las necesidades urgentes de los
productores en materias de Innovación tecnológica y gestión
empresarial

e. Crédito Agrario

El tema del crédito representa uno de los cuellos de botella del sector,
es por ello que el anuncio de la creación de un Banco es esperado con
mucha Interés por la mayoría de agentes económicos

En 1992 el banco Agrario tenía como clientes a 230 mil empresarios


agrario que se vinculaban mediante operaciones directas, de ellos 20
000 productores eran de tipo A1, con 10, 20,30 0 40 años de tradición
empresarial. Actualmente se estima en 23 000 los empresarios agrario
vinculados con la banca de las cuales la banca comercial es la principal
fuente de financiamiento del sector y el 86% de sus colocaciones están
en Lima. La mitad de dichas colocaciones son de corto plazo lo que
dificulta la capitalización de sectores como la agricultura.

El Ministerio de Agricultura así como otras instituciones tales como las


CTAR, las Organizaciones No Gubernamentales, entre otros) han
destinado recursos para el apoyo a la pequeña agricultura con fondos
rotatorios los cuales han enfrentado problemas de baja recuperación.

El tema de financiamiento agarrado deberá enfrentar numerosos desafía


en la búsqueda por una agricultura en expansión sostenida en el
tiempo y sustentable desde el punto de vista ambiental. Entre otros
podemos mencionar:

- Acceso al crédito.
- El costo del crédito, el cual suele ser superior al resto de la
economía debido al mayor riesgo
- Su uso racional desde el punto de vista económico
- Incorporación al mercado financiero de millares de agentes
productivos sin crédito
- La recuperabilidad de los créditos tema fundamental pues tiene
que ver con la viabilidad de largo plazo del sistema de crédito y
con la rentabilidad de la actividad agraria. Un sistema de crédito
agrario basado en el subsidio, vía menores tasas de interés y con
altos grados de incobrabilidad no es sostenible en el tiempo;
tienen elevados costos sociales y por lo general no cumple los
objetivos trazados.

f. Organizaciones

El fortalecimiento de las organizaciones de productoras y de otras


organizaciones que contribuyan al desarrollo del agro representa una
tarea impostergable; en un sector tan complejo la capacidad
organizativa y de cooperación Inter. E intra sectorial representan
importantes instrumentos de competitividad. “Muchas instituciones
agrarias son vistas ahora como respuestas coherentes a la falta de
desarrollo adecuado de los mecanismos del mercado, tales como el
crédito, seguro agrario y mercados a futuro en un contexto
caracterizado por altos riesgos, asimetrías de información y riesgo
moral”.Apoyar a las organizaciones de los empresarios agrarios
permitirá afianzar el planeamiento de las cadenas productivas que
representa una parte sustantiva de la actividad agraria del país.

g. Seguridad Alimentaria

La agricultura debe proveer los alimentos en la cantidad y la calidad


necesarias para una vida sana; no obstante, el tema de la seguridad
alimentaria implica no sólo mayor producción y productividad sino
también una clara conciencia en los consumidores sobre como
alimentarse mejor. La insuficiencia de alimentos en cantidad y calidad
asociados con malos hábitos alimenticios repercute sobre la calidad de
vida del habitante peruano, es por ello que los trabajos en materia de
seguridad alimentaria tienen aún mucho por delante.

h. El Empleo

La agricultura emplea al 26% de la PEA Nacional y al 65.5% de la PEA


del área rural. En contraste con su capacidad de generar empleo, es
uno de los sectores con menor productividad de mano de obra debido al
bajo nivel educativo de la fuerza laboral en el ámbito rural

i. Sanidad

Países como Chile muestran lo importante que resulta para el desarrollo


del sector agrario el contar con una buen sistema de sanidad animal y
vegetal, especialmente si existe la proyección hacia la exportación.
Cautelar la seguridad sanitaria y fitosanitaria posibilitando el desarrollo
de cosechas y crianzas sanas; controlar y erradicar las plagas y
enfermedades representan acciones con una enorme incidencia
socieconómica en la actividad agraria. Un sistema sanitario eficaz es al
mismo tiempo funcional al desarrollo exportador. Una de las principales
limitaciones para el acceso a los mercados externos se relaciona con
problemas sanitarios como es el caso de la mosca de la fruta.