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PRINCIPE MIRKO DE MONTENEGRO

NÚMERO 6 3 40 CÉNTIMOS
LA GUERRA
= ; ILUSTRADA ^ ^
DIRECTOR

AUGUSTO RIERA

LA SITUACIÓN se calcula que ascienden a unos doscientos cincuenta mil


hombres, lo cual induce a creer que los austríacos inten-
Los austríacos han emprendido una enérgica ofensiva tan en Italia la propia maniobra que acaba de fallarles a
contra los italianos en el Trenl,ino. Gomo esta comarca for- los alemanes en Verdún por la briosa resistencia de los
ma un saliente de la línea austríaca que los italianos no franceses.
lian podido supriinir en lo que va de guerra, resulta do Hasta ahora ninguna venlaja decisiva han obtenido los
ello que sí esa ofensiva fuere victoriosa, gran parte de las imperiales. Sus adversarios han cedido algunas posicio-
tropas italianas quedarían en pésima situación, pues po- nes al primer choque; pero se defienden perfectamente
ilrían ser envueltas por las de sus adversarios. en las que ahora ocupan, y no hay indicios de que las tro-
1£1 ataque se ha realizado desde el valle Sugana, pni' ol pas austro-húngaras puedan bajar a las llanuras del Vé-
(pie corre el Brenta,, hasta Rovereto y orillas del Adigío. neto, causando así un desastre poco menos que irrepara-
Ka sido emprendido con gran empuje y con fuerzas que ble a la hueste italiana.

El público de Dublín contemplando los destrozos causados por las bombas y el fuego en loa edificios públicos donde se hicieron fuertes los sinn feiners
(Fot. Central líeíos.)
fOJ LA GUERRA ILUSTRADA

bres o un millón, como pueden lia-


cerlo, en la frontera rusa tendrán
que dejar desguarnecidas posiciones
de gran importancia, y entonces por
el placer de darles un grave disgus-
to a los italianos se exponían a ver
renovadas las invasiones cosacas.
Es la de los austríacos una ofen-
siva más aparatosa que t e m i b l e
mientras no hayan conseguido
aplastar a los rusos. Y aun cuando
obtuviese algún éxito, no sería deci-
sivo para las futuras operaciones
de guerra. Los alemanes no presta-
rán tampoco esta vez tropas a los
austríacos. No las tienen de sobra
y, además, aun no han declarado la
guerra a Italia. Cuanto más gente
lleven los imperiales al ataque de
las posiciones italianas, más crítica
será su situación si los rusos eni-
l)rcnden una ofensiva a fondo.

Tienen los franceses la manía de


decir que en su suelo o en el suelo
alemán de occidente lia de resolver-
se la formidable contienda. Y como
los críticos y gran número de parti-
culares neutrales leen los periódicos
franceses, y no pocos creen como
artículo de fe lo que dicen, de ahí
esa creencia general de que la gue-
rra ha de acabar donde empezó.
Si así ha de ser, se puede espe-
rar sentado, porque la lucha ame-
naza eternizarse en torno de Ver-
dún y en Champaña. Tan bien pre-
parados están ambos contendientes
que ni uno ni otro tiene desventaja
notoria. Por lo que tardan los ale-
manes en forzar las líneas france-
sas se puede formar idea aproxi-
mada del trabajo que les costaría
a los franco-ingleses romper el fren-
te alemán. Tres meses hace que los
germanos pelean sin descanso y
pierden gente a millares delante de
las trincheras que defienden uno de
los sectores en que está dividido el
El jefe rebelde irlandés Mac Bride, conducido a la cárcel de Diiblín poco tiempo antes de ser fiipilado
(Fot. Centrai Norvs) frente francés. Lo' probable es que
a nuestros vecinos les cosíase un
Como el plan de ataque que realizan en la actualidad precio parecido el ataque a fondo de una parte del frente
los austríacos es el mismo que tenían hace tiempo y e! enemigo. Y que, además de los soldados, perdieran me-
que, de ser coronado por el éxito, les daría mejores resul- ses y meses en la empresa, que no resultaría seguramente
tados, es de creer que el Estado Mayor italiano habrá pre- decisiva, como no lo sería la toma de Verdún, puesto que
parado con tiempo la réplica. El gran número de tropas una ventaja conseguida después de lucha tan prolongada
que Italia tenía sin empleo, hará que pueda fácilmente y en la que se han prodigado hombres y municiones,
oponerse al avance de sus enemigos, y no será, de íijo, una pierde toda eficacia para los efectos generales. El adver-
campaña fácil la que les espera a los austríacos que se sario tapa la brecha y ¡a volver a empezar!
han decidido al ataque. Sigan creyendo enhorabuena los franceses que son ellos
Vencidos en Servia cuando atacaron sin el auxilio de los que han de decidir del éxito de la guerra; pero permi-
los alemanes; acorralados en Galitzia por los rusos, quie- tan que los rusos hagan algo y estimulen—si es que de
ren desquitarse ahora de los desastres padecidos a las ór- estimulantes necesitan—a sus generales a que emprendan
denes de Potiorek y Dankl. Tienen interés en tomar la una ofensiva de gran empuje. ¿No aseguran uno y otro
ofensiva contra sus antiguas víctimas; pero, según las se- día los diarios de París que los rusos tienen todas las mu-
ñas, no sacarán gran provecho de su intento, a no ser que niciones necesarias para una lucha larga y empeñada?
en próximos días avancen con mayor rapidez que hasta ¿No afirman que durante el pasado invierno han prepa-
ahora, cosa dudosa, pues cada vez tendrán que luchar con rado numerosas tropas para lanzarlas al ataque tan pron-
mayores fuerzas. to como las circunstancias lo aconsejen? Pues induzcan
Induce a pensar que fracasará el ataque contra Italia, a los moscovitas a que se defiendan en el norte y ataquen
el hecho de no poder realizarlo con gran golpe de fuerzas. en el sur; a que descalabren de nuevo el ejército austría-
En efecto, si empeñan en los Alpes quinientos mil hom- co con descalabro irremediable, y ya verán como la gue-
LA GUERRA ILUSTRABA 995

i'i'a se decide cotí mucha más rapidez en Oriente que Oc- noi'le. Sólo que aquí las redes son distintas; lo que se
cidente. quiere pescar son las minas enemigas.
¡Avante a toda máquina! El palpitar de las calderas
que se estremecen bajo prasiones formidables, el ritmo
Vuelven ahora los periódicos de Francia,e Ing-Jalerra regular y poderoso de las máquinas, estremece los negros
a dedicar columnas enteras a la carestía,de Alemania. costados del buque. El cable de remolque se tiende y vi-
Imaginan que el hambre les entregará inermes a sus ene- bra. En el agua, a los lados de la estela, emerge el dorso
migos. Exageran la nota; dicen que no queda carne, ni oscuro y fusiforme de los gruesos flotadores que se des-
patatas, ni azúcar, ni nada en los dos imperios centrales. lizan a flor de agua como delfines que siguen la nave. La
No conviene dar crédito a esas noticias. Ya se sabe que pesca empieza.
el deseo y la distancia abultan las cosas. La tripulación está inmóvil en puente, y el viento de
Recuérdese que al cabo de cinco o seis meses de gue- la mañana hincha sus camisas rojas o azules. En su ca-
rra circularon iguales rumores, se hizo parecidas profe- bina de cristal el timonel está atento, con inmovilidad es-
cías, se dio por muerta a Alemania, se la declaró vencida tatuaria. La cabeza del vigía sobresale de la barandilla de
por el bloqueo inglés, y por ahora no ha muerto Alema- la cofa. Todos los hombres que van a bordo llevan al cue-
nia ni pasan hambre sus soldados. llo una rara corbata negra de la cual pende un tubo de
Que por ineptitud de los ministros y empleados y por goma que cae sobre el pecho : es un salvavidas neumático.
codicia de los particulares hay mucha gente — todos los Hay que eslar siempre preparados en aquel humilde va-
obreros y muchos campesinos—que pasa privaciones, no porcito que explora los senderos del mar.
se puede negar; pero de esto a creer que se obligará con A menudo pasa junto al peligro. Si chocara directa-
el bloqueo inglés a que Alemania
capitule, va mucha diferencia.

LA GUERRA A LO INVISIBLE
Cartas del mar
Mayo.
Es el buque del silencio. Nadie
habla a bordo del vaporcito que va
a la pesca. Cada cual sabe lo que le
incumbe hacer, y lo hace sin chis-
tar. La tripulación es diligente y
muda. Las órdenes se transmiten por
medio de silbidos.
La nave sale l e n t a m e n t e del
]uu^rto describiendo.ziszás para no
irojiezar con las minas que cierran
el paso al enemigo, paso que es ne-
cesario conocer para dar con éi, y
que se cierra tan pronto como ha
]»asa(l() el buque. Todos los puertos,
radas y canales de Europa están ce-
nsidos de ose modo. Campos de tor-
pedos, de minas, vei'daderos bancos
de ex|)lnsivos descansan bajo la su-
]ierfii'ie de las aguas, y se desenvuel-
ven iiderniinables cables de acero y
i'edes de recio alambre, y cadenas
enormes se tienden en los puntos
más angostos d u r a n t e la noche.
¡Desdicho del barco que se atrevie-
ra a inleiilar el |)aso! Entre tantos
obstácidüs y piíligros, un esti'ccho
sendero. No basta conocerlo para
|)asai'. E-i preciso, al acercarse, ha-
cer una, señal con banderas, señal
que varía lodos los días: es el san-
to y seña; y es el cañón el que lo
pide.
Una vez salvadas las úllimas lí-
neas de minas, el vaporcito que va
(le |)esca se anima. Se suceden los
silbidos de mando, breves e impe-
riosos. A cada modulación se oye
el ruido de pies desnudos que co-
rren por la. cubiei'la y chirrían las
redes de acero que se hunden en
el mar.
El aparejo de pesca no difiere
mucho de Ibs que arrastran los va- La condesa de Markievicz conducida a la prisión en un coche-furgón de la Cruz Eoja. Esta señora fué
])orcitos que van en busca de sardi- condenada a muerte por el tribunal militar, pero, Indultada por el Rey, sufrirá la pena inmediata
nas y merluza en los mares del de encierro a perpetuidad. (Fot. Cení ral Newí)
LA REVOLUCIÓN EN IRLANDA

Piquete de caballería ocupando una barricada que había sido abandonada por los rebeldes (Fot. Central News)

Barrio de Dublín ocupado por los rebeldes, y que fué destruido por la artillería de las tropas leales
(Fot, Central Hews)
LA REVOLUCIÓN EN IRLANDA

Vista de otro de los barrios céntricos de Dublíii, iirincinal foco de la insurrección, que fué demolido por la artillería
(Fot. Central News)

Aspecto que presenta el edificio Liberty Eall después de haber sido batido por las tropas (Fot. Central News)
998 LA GÜEIIRA iLüSTRÁM

nienle con una mina desaparecería converlido en aristas. Otro buque dragaminas pasa cercano en demanda del
Ni la corbata neumática serviría para nada. Pero lo que puerto. De bordo a bordo se saludan las triptüaciones.
sucede a veces es que las minas pescadas chocan entre sí Vuelve del trabajo; ha retirado del agua su aparejo de
a menos de cien metros de distancia del vapor. Éste pa- pesca y corre desembarazado. Cuando uno parte otro llega.
rece envuelto por una tromba marina. Se levanta por popa No se puede descansar un minuto, porque no se sabe lo
y las hélices producen aquel chirrido horrísono que indi- que puede ocurrir en las profundidades del mar. Pasa un
ca que giran fuera del agua. Una ola enorme le domina. dragaminas y nada encuentra, y al volver por el mismo
Los marineros son echados al suelo con fuerza irresisti- camino encuentra una hilera de torpedos enormes, ver-
ble. Una instante después la popa se hunde bajo el peso duscos, siniestros, que le siguen oscilando. Hace poco que
de una catarata: es la columna de agua que se desploma. fueron puestos allí. ¿Cómo? Por un submarino.
Diii'ante unos segundos nada se ve. El vapor está envuelto Después de cada catástrofe se habla de buques siem-
en blancas nubes de espumas y humo. Pero cabeceando y braminas que van disfrazados de barcas de pesca o de va-
haciendo fuerza de máquina sale de la breve zona tem- pores mercantes. En realidad son los sumergibles los que

Barricada de Bridge strciit pulverizada casi materialmente por los cañones de las fuerzas leales
(Fot. Central News)

pesluosa y se ai)resura a cañonear las minas que no es- realizan el trágico trabajo, l^or eso el de los pescaminas
tallaron. tiene que ser continuo. Recorren continuamente las rutas
Los sumergibles no se acercan nniclio a los vai)orcs de las naves, como los carros de limpieza van por las calles
dragaminas, pues saben que van armados. El sumergible dormidas de las grandes ciudades.
es un animal feroz y prudente. Pero los pescadores de tor- (Continuará)
pedos han visto a veces la recta y veloz efervescencia de
un torpedo que pasa como un relámpago a pocos metros DESDE SALÓNICA
del buque. Orientándose por su dirección descubren la
presencia de un periscopio a lo lejos. Si el vapor marcha Campamenln de ErsUvl.
hacia él, huye el sumergible.
Estamos esperando el ataque de alemanes, búlgai'ns,
La muerte de un submarino turcos y austriacos. Todo induce a creer que podemos es-
perar sentados y sin tener a mano las armas. Ese ataque,
La pesca continúa. que tantos periódicos y tantos políticos creían inminente,
El remolque imprime de cuando en cuando leves sa- no lleva trazas de realizarse. Y aquí, en este rincón de
cudidas al buque. Entonces todos se fijan en el cable de mundo, junto a este mar actualmente poco surcado por
acero que se hunde en el agua. El da la primera señal de buques mercantes, en esta comarca de la antigua Grecia,
la mina que ha pescado. donde la primavera se deja ya sentir, hay inmovilizado un
LA GUERRA ILUSTRADA

MAPA DE IRLANDA, DONDE HAN OOÜEEIDO RECIENTEMENTE SANGRIENTOS SUCESOS


LA LUCHA EN DUBLÍN (Fot. Central News)
Vista de las ruinas de un barrio de la capital irlandesa, foco principal de la tenaz resistencia que opusieron los «sinn íeincrs» a las tropas del gobierno
LA GUERRA ILUSTRADA

PLANO DE DUBLÍN
1. Ayuntamiento.
2. Palacio de Justicia.
:l. Univereidad.
4 Castillo de Dublín
r». Biblioteca Nacional.
(1. Museo.
7. T e a t r o Real.
n. » de la Reina.
9. » Gaiety.
10. » Abbey.
11. » Imperio.
12. » Tivoli.
13. Aduana
14. C á m a r a de Comercio,
ló. Bolsa
lii. Banco de I r l a n d a .
17. Casa de Con
18. Real Sociedad de Dublín.
ifl. Colesio de la Trinidad.
20. Dirección General de Policia.

PLANO DE DUBLÍN, CAPITAL DE IRLANDA, TBATEO DE GKANDES LUCHAS ENTRE LAS TROPAS LEALES Y LOS REVOLUCIONARIOS
LA GUEillíA ILUSTllADA 1003

numeroso ejército, bastante más numeroso de lo que se germanófda oficialmente, es en realidad egoísta en grado
cree, contando con las divisiojies servias que están lle- sumo. Si no terció en el pavoroso conflicto armado y
gando, repuestas ya de sus penalidades y aptas para com- renegó cobardemente del tratado de alianza con Servia,
batir contra los que invadieron el suelo de su patria fué pura y exclusivamente porque le tenía un miedo ho-
Nuestro ejército no es acometido ni arremete contra sus rrible a Alemania. No quiso aventurarse a correr la suerte
adversarios. Si fuera amigo de alabarme, te recordaría, de Bélgica y dejó que búlgaros y alemanes trituraran a
estimado compañero, que cuando todos creían que en tor- Servia. Antes quiso ser tachada de vil que de torpe.
no de Salónica iban a sostenerse épicos combates, escribí Pero ahora han variado las circunstancias. Alemania y
que, a juicio mío, los alemanes nos engañaban con objeto Austria-Hungría tienen otros quebraderos de cabeza que
de hacernos perder tiempo, y para tener lejos de los pun- cuidarse de castigar a los que no les han permanecido
tos de la lucha a ciento cincuenta o a doscientos mil hom- fieles. Así es que el gobierno griego empieza a comprender
bres de buenas tropas. que quizá aun podría remediar su pasada conducta ayu-
Así ha sucedido. En tanto qiio nosoli'os y los franceses dando a los aliados. Claro que no lo haría por la buena

Mr. Asauith, presidente del gabinete inglés, saliendo de la prisión después de conferenciar con algunos de los principales jefes de la revolución irlandesa
(Fot. Central News)

estamos aquí a.la espora de lo qiic jxiede acoiitccer, los cara de Francia iii de iiiglaleri'a. Pero «llágase el milagro,
alemanes han retirado de este frente todas o casi "todas las y hágalo el diablo.»
tropas con las cuales efectuai'on la ofensiva contra Servia, Kslo ejército numeroso y bien perlrecluido que tiene
y dejan enfrente de nosotros a, los biilgaros, f|uc no tienen derili'o de su casa desde hace tiempo, le va insiiirando con-
ganas de pelea. liaiiza, y como disminuye el miedo que le inspiran las ale-
Pudiera ci'eerse que nos caímos de un nido y en verdad manes, no sería extraño que, dentro de algún tiempo, se
que los gobiernos de París y Londres quizá se mostraron aviniera a colaborar con los aliados siempre que éstos le
un tanto candidos trayendo tanta gente a estas playas, prometieran una recompensa equitativa.
gente que en un momento dado podría haberles aprove- De csla manera se formaría una hueste de más de me-
chado mucho más en otros puntos. Pero como no hay mal dio millüM de hombres que en un momento dado podría
que por bien no venga, he ahí que empieza ya a verse que barrer a los búlgaros y rechazarlos, maltrechos y diezma-
el ejército del cual tengo el honor de formar parte puede dos, a los antiguos límites de su patria.
servir para mucho sin hacer absolutamente nada. Le basta • Rumania eslá lambién dispuesta a intervenir a última
estarse donde permanece para prestar un buen servicio hora en la lucha. Verdad que su actitud hace que se ase-
a las naciones que pelean contra los imperios centrales. meje a un puntillero, que remata al toro cuando éste no
¿Corno se explica el caso? De un modo muy sencillo. puede ya defenderse; pero esta guerra ha demostrado que
La eslrella de Alemania empieza a declinar según las tra- no son la lealtad ni la nobleza prendas que abundan entre
zas. Y lo ven las naciones balkánicas. Grecia,, aun cuando los gobiernos europeos. Si los dueños de Bucarest tienen
1004 LA GUERRA ILUSTRADA

Carro blindado que improvisaron los rebeldes utilizando para ello una caja de humos de una locomotora montada sobre una plataforma-automóvil
y convenientemente aspillerada (Fot. Central News)

lix seguridad do poder a|)ro])iai'se Transilvania sin temor No habrá paz ])or ahora. Languidece la guerra por dos
a lina venganza Lremenda, el trabajo no quedará por ha- motivos; poríjue los alemanes, que conservan aún la ini^
cer. Y ya lienes un milirm de hombres—500,000 fraiico- ciativa, no tienen ya los Ijríos de los primeros meses; por-
iugleses-griegos y 500,000 rumancis — reconquistando a (pie los aliados, p(.ir algún motivo poderoso, no ,se deciden
.Servia, aplastando a Bulgaria y dando un susto de ói'dago a convertii'se en ofensores.
a Austria-Hungría. « No entiendo porque los ilalianos lian progresado tan
Las profecías pocas, i)oro buenas, amigo mío. Ya ve- poco en uh año de guerra; no me explico porque los an-,
i'ás como ésta no falla por poco que vacile Alemania, por glo-franceses se mantienen tantos meses a la defensiva,
muy leves que sean las señales de su debilidad. Gomo se sin devolveí' gol])e ]ior golpe a los alemanes. ¿Es que quie-
acentúen las que acaba de dai' cediendo a la exigencia de re el genei'alísimo francés no dar sino sobre seguro un
l(js Estados Unidos, Grecia y Rumania ejercerán de co- golpe decisivo? /I UflúicrcvAYí/ís ¡)ériL on Irioiiiiike sana
gotes. «Tanto come el chacal como el león», dicen los ára- íjloh-c. Y así durará mucho tiemixi la invasión de los de-
bes. Y a falla de tajadas, buenas son las i)iltrafas. partamentos del norte de Francia.
Ya ves cómo para algo servimos los britanos y france-
ses que estamos en Salónica.
JüIlN FlUE.
No sé tampoco a ciencia cierta 1(J que liace Rusia. No
comprendo qué se espera para atacar. ¿Faltan municiones
VERDADES AMARGAS como el año pasado? ¿No disponemos aún de artillería su-
llciente? A punto fijo lo que nos sobra es carne de cañón.
Las ha dicho un revolucionario ruso, Pedro llasin, yue vive en Suiza,
y es hombre de poderosa inteligencia. Las dijo a un periodista suizo. De generales debemos andaí' mal. Cuando se ha tenido
Helas aqui. (pie echar mano de Kuropalkiu, jiocos generales habrá en
nuestra tierra.
Es inútil pensar en una paz que no sea impuesta. U ven- * » *
cen los alemanes e imponen la paz germánica al mundo,
o triunfan los aliados y obligan a sus enemigos a someterse Las mentiras que dicen a diario los periodistas pro-
a su voluntad. Voluntad que consiste en quitarles a los ale- ducen tanto daño como las granadas enemigas.
manes la idea de pelear de nuevo, una vez repuestos del Mala gente son los periodistas. Malos y torpes. A ellos
desastre de la presente guerra. tanto como a los gobiernos incumbe la responsabilidad
LA GUERRA ILUSTRADA 1005

de la guerra. A su venalidad, a su estullicia se debe la car- Cuando algún diario deplora los horrores de la guerra
nicería actual, capaz de avergonzar a un salvaje si un sal- se le debiera poder contestar : «Quien tal hizo, que tal pa-
vaje fuera susceptible de experimentar semejante cosa. gue.» Lo malo es que los periodistas lo hicieron y lo paga-
Ellos hicieron creer a los alemanes que Europa entera mos todos.
se había coligado para aplastarles, y esto les indujo a la • *»
guerra. Ellos aseguraron al pueblo alemán que sus ejér- Las operaciones de esta guerra, así las concebidas y
citos alcanzarían una victoria rápida y decisiva. Así le ejecutadas por los alemanes conro las emprendidas por
hicieron desear esa lucha estúpida. los aliados, no han sido modelo de estrategia. Todo fueron
Desde que empezó la guerra afirman los diarios ingle- vacilaciones, tanteos, amagos. Todos los beligerantes han
ses que los brilones han movilizado millones de hombres, tenido miedo. Y ninguno ha obtenido el menor resultado.
y esos hombres no parecen por parle alguna. Tan pronto
hablan de tres millones como de cinco. ¡Y en Francia no
hay ni un millón!
Nuestros periódicos han mentido y mieiilen a chorro La carestía que se dice engendi'ada por la guerra es, en
continuo. Siempre estamos preparados para una ofensiva realidad, obra de unos miles de acaparadores.
que nos ha de llevar a Viena y a Berlín, en tanto que los Si los gobiernos hubiesen cumplido con su deber, esa
alemanes parece que quieren atacar de nuevo hacia De- carestía fuera mucho menor. Pero han dejado hacer a los
li'ogrado. pai'ticulares, a los bancos, a las compañías de navegación
Los periódicos alemanes han tratado de cohonestar to- y de ferrocarriles, y el resultado ha sido desastroso.
das las atrocidades conreLidas por sus fuerzas terrestres y ¿Cómo se explica que en los países neutrales los fieles
navales. Cuando la defensa era imposible se acudía a la hayan decuplicado? ¿Como se comprende que en Rusia,
atenuación. Ellos han inflado de tal modo los hechos que donde sobran millones de toneladas de trigo que los co-
actualmente hay en Alemania mucha gente que cree de merciantes del sur no pudieron exporlai', íalte ese grano
buena fe que Rusia entera cslá invadida. Dicen : «Hemos en algunas coniarcas? ' •'. •
* * * -i
ocupado unos territorios inmensos, poblados por treinta
millones de habitantes.» El lei-reno conquistado no pasa Cuando termine la gueri'a habrá que pedir estrecha
de doscientos mil kilómetros y lo ¡¡ueblan diez millones cuenta a todos los gobiernos de su conducta desalentada.
escasos de habitantes. En algunos países es posible que estallen movimientos po-

lluinas de unas casas situadas al norte de O'Connell street fotografiadas desde la columna de Nelson
ÍFoí. Central Ne-ws)
1006 LA GUERRA ILUSTRADA

Depósito de artillería francesa en uno de los campamentos de Salónica (Fot. Central News)

Artilleros ingleses dispuestos a disparar una pieza de gnxeso calibre en un punto del írente de Salónica
(Fot. Central Newa)
LA GUERRA ILUSTRADA 1007

Marinos ingleses arrastrando un cañón de la marina británica para colocarlo en un punto estratégico de la costa de Salónica
(Fot. Central News)

Convoy de artillería pesada francesa trasladado por ferrocarril a las trincheras del frente (Fot. Branger)
1008 LA GUERRA ILUSTRADA

Tripulación de un submarino inglés aprendiendo el uso de loa escafandros en un estanque construido al efecto
(Fot. Central News)

pulares producidos por el hambre. Quizá en alguno haya de Verdún. Atacan los alemanes ij contrautucun los fran-
una revolución formidable. Pero tengo la convicción de ceses.
que los gobiernos y los periódicos, a í'uei'za de menliras, 20 de Mayo. — Los italianos evacúan- las importantes
convencerán al rebaño, y de que todo continuará como ])üsiciones de Zugua Torta y la linea del valle de Te-
hasta ahora. Y si conviene una nueva lucha a los gobier- rragnolo.
nos o a los negociantes, no faltarán soldados ni volun- 21 de Mayo. — Los rusos que acunzan hacia ••'I sur ocu-
tarios. pan el pueblo de Ban.
Los italianos atacan- las ¡¡osiciones austríacas cercanas
a Monfalcone, sin riue logren apoderarse de ellas.
HECHOS CULMINANTES 22 de Mayo. — Lucha encarnizada entre alemanes y
i' franceses en torno de Verdún. Los últimos avanzan y to-
17 de Mayo. — Lus ruaos cunlinúun persiguiendo a los man varias trincheras y parle del fuerte Douaumont.
turcos hacia Mosul. Estos, en su repliegue, dejan en poder Los austríacos afirman (¡ne han lomado algunos pun-
de los moscovitas material de guerra y prisioneros. tos de la linea italiana y que lian cogido varios centenares
18 de Mayo.—Lucha empeñada en el frente de Verdúv, de prisioneros.
donde los alemanes atacan por el bosque de Avocourt y la 23 de Mayo. — Los alemanes, después de un. largo com-
colina 304. bate sostenido con tropas de refresco, se apoderan de nue-
Las tropas italianas retroceden lentamente ante los aus- vo de la parte del fuerte de Douaumont que habían tomado
tríacos, que atacan por el Trentino. los franceses.
19 de Mayo. — Un destacamento de caballería rusa, por 24 de Mayo. ^Los alemanes se apoderan del pueblo de
medio de una atrevida punta se reúne a las tropas inglesas Cumiéres, cerca de Mort-Homme.
que e&l^"hi el camino de Bagdad. •""• •" • Los italianos evacúan el valle de Posína y continúan re-
Cohlmúan con gran violencia los cuinlnites en la región plegándose en el de Sugana.

En el próximo nAmero pablloaremos el retrato del Dr, Bernardino Machado; los mapas de la colonia alemana de África
oriental y de la r e g l ó n de K u t - e l - A m a r a , con la situación de las tropas b e l i g e r a n t e s el día de la capitulación de la plaza,
e n colores, y retratos y grabados de actualidad e n n e g r o
HISTORIA PE LAS NACIONES
El constante interés con que hemos seguido siempre el movimiento literario contemporáneo nos ha puesto en
presencia de una producción única en el mundo, que con verdadero placer presentamos al público español e hispa-
noamericano: LA HISTORIA DE LAS NACIONES, publicada en Londres por la casa Hutchinson y Co.
El asunto tratado en esta obra realmente extraordinaria, basta ya por si solo para atraer y cautivar hasta el más
alto grado la atención de todos los lectores. La historia de la Civilización desde su origen en el valle del Nilo; la
del Arte desde sus cunas de Grecia e Italia; la de las Ciencias a partir de los primeros pasos dados por los pueblos
orientales; la de las Conquistas realizadas por los reyes egipcios, por los emperadores romanos, por los capitanes
de la Edad media, por los más famosos guerreros de nuestros tiempos, las proezas de Alejandro el Orande, de Julio
César, de Carlomagno, de Gonzalo de Córdoba, de Hernán Cortés, de Napoleón I, de Federico de Prusia; el relato de los
líescnbrinnenlos Geográficos, las atrevidas expediciones áeHannón, Marco Polo, Vasco de Gama, Cristóbal Colón. Cook,
Peary Scott; la Historia Iteligiosa de los pueblos asiáticos, las Cruzadas, los conflictos entre el Pontificado y el Imperio,
las luchas de la Reforma; la crónica de las grandes Conmociones Políticas, la caída del Imperio Romano; las invasiones
de los bárbaros, árabes y mongoles, la Guerra de Treinta Años, la lucha de los Pueblos Americanos por su Independencia, la
Revolución Francesa, la Guerra Europea comenzada en 1914..., he aquí algunos de los interesantísimos episodios que el
lector verá desarrollarse ante sus ojos como cuadros vivos puestos en movimiento por la magia de una pluma elocuente
y una ilustración espléndida.
El texto original de la HISTORIA DE LAS NACIONES fué confiado a especialistas eminentes, a verdaderas rcichri-
dades que por su preparación y aptitudes particulares se encontraban en estado de unir la rans rigurosa exactitud docu
mental a un estilo conciso, claro y pintoresco. Logrado este objeto por aquellos editores, sólo nos restaba el cuid;ulo
de elegir un colaborador que por su ilustración, criterio y perfecto conocimiento de las lenguas inglesa y casteilan;i.
pudiese trasladar fielmente a esta última tan valioso tesoro científico y literario. Creemos haberlo conseguido pleim
mente al confiar la traducción de la HISTORIA DE LAS NACIONES al distinguido abogado y publicista don (iuillernio
de Boladeres Ibern.
Nos creemos igualmente con derecho para llamar la atención del público sobre la notabilísima y aliiindiiniisini.-i
ilustración que la acompaña. Nuestros grabados son en gran parte reproducciones de las tiin-as maestras de la |>liilur:i.
La belleza de nuestra ilustración está a la misma altura que su inestimable valor documental.
Otro motivo de orden menos elevado, pero de positiva importancia práctica, nos permite recomendar al i)úblic()
esta obra: su extremada baratura. Lo mismo que en su día lo dijo la casa Hutchinson y Co., podemos decir ahora
nosotros, que sólo la enorme tirada ejecutada nos permite ofrecer la serie completa de i;¡l) cuadernos al precio
reducidisimo de 65 pesetas. Nunca se ha presentado en el mercado editorial una obra de tan considerable extensicm y
precioso valor por un precio tan limitado.

CONDICIONES DE SUSCRIPCIÓN
La obra completa comprenderá 130 cuadernos, siendo de regalo los que excedan de dicho número, cada uno de lu--
cuales constará de 16 páginas de texto, e ilustraciones en papel «conché» y una magnifica tricromía, reproduccióii
de un cuadro célebre o mapa histórico. Aparecerá un cuaderno cada semana, al precio único de

DOS R E A L E S CUADERNO
A fin de que el público pueda formarse una idea aproximada del considerable desarrollo de nuestra HISTORIA DK
LAS NACIONES, incluímos a continuación la lista completa de los países que son objeto de un estudio especial, por el
orden en que están tratados:
K G I P T O . - C H I N A . - K S T A K O S D E LA m n i A . - B A B I L O N I A . - P U E B L O HÍTITA — ASIUlA.-FKNIOIA.-CARTAfiO.-PRlGIA.-IilMU Y OTRO-
l A Í S E S DEL ASIA MENOR. - OUEOIA. - PUEBLO JUDIO. - ROM A . - F R A N C I A . - P E R S I A . - JAPÓN. - BÉLGICA.-HOLA NDA. - PIKBI.OS ÁRXIfK-
Y MOROS.-A U.STRI A . - H U N G R Í A . - E S P A Ñ A . - S U I Z A . - P O R T U G A L . - N < > R U K ( í A . - S U E O I A . - D I N A M A RCA.-ITALI A . - T U l i Q U I \ . - I ! U S Í A . - S E R V Í A.
-RUMANIA.-BULGAUIA.-MONTENEGRO.-ALEMANIA.-POLONIA.-INDOOHINA.-PÜEULÜS MALAY0S.-BIR1IANIA.-SIA.M,-ANNAM.-C0'HIN
C H l N A . - T O N t i U Í N . —JAVA. —SUMATRA. — T I B E T . — A M É R I C A . - PDKBLOS MAYAS.—COLOM Kl A.—A KGENT1NA. - PUEBLOS DE QUM O . - P l EBI.»»<
I N C A S . - B R A S I L . - G Ü A T E M A L A . - H O N D U R A S . - S A N S A L V A D O R . - N I C A R A G Ü A . - P A N A M Á . - P E R Ú M O D E R N O . - K O L I V I A . - C H I L E . - P UiXGUAY.
- U R U G U A Y . - A B I S I N I A . - E S . O C I A . - I R L A N D A . - P U E B L O I N G L É S . - P U E B L O S H R l T Á N l c O S . - P U E B L O S AZTECAS.-MÉJICO MOIiERNü. - H . S
TORIA DE LA GUERRA EUROPEA.

Según queda indicado, el final de la obra está consagrado a la narración, llevada hasta el dia, de los episodios
que constituyen esta lucha única en la Historia.
Pídase en todas las librerías, centros de suscripciones y kioscos para la venta de periódicos.
Centro Editorial Artístico de MIGUEL SEGUÍ.—Buenavista, 30.—BARCELONA