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ESTUDIO DE OBRA

“EL VIEJO Y EL MAR”

Presentado por:
Mariangela N. Martínez Monzón
1er. Semestre.
A:
Lc. Mg. Elena Martínez de Flecha

UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DEL PARAGUAY – FILIAL ALTO


PARANÁ
Lic. en Lengua Inglesa
Hernandarias, 11 de julio de 2010
ESTUDIO DE OBRA
“EL VIEJO Y EL MAR”

Por:
Mariangela N. Martínez Monzón
1er. Semestre.

UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DEL PARAGUAY – FILIAL ALTO


PARANÁ
Lic. en Lengua Inglesa
Hernandarias, 11 de julio de 2010
INTRODUCCIÓN

El Viejo y el Mar es una novela escrita por Ernest Hemingway en Cuba en


1951 y publicada en 1952. Fue su último trabajo de ficción importante
publicado en vida y se convirtió con rapidez en uno de los más afamados
relatos de la literatura norteamericana.

Por dicha obra, en 1953, Hemingway recibe el Premio Pulitzer, y finalmente,


en octubre de 1954, por toda su obra, el Nobel de Literatura

Se trata de una pieza magistral, llena de encanto y poesía, tierna y ruda a la


vez: un pez, el mar, un viejo y un muchacho, en los escenarios del mar
caribeño, con la sencillez de un texto clásico, genuinamente cubano, entre
símbolos y míticas reflexiones.

Hemingway es un autor inagotable. Un escritor que vivió y trabajó en Cuba


durante largas años, quien sigue siendo uno de los grandes artífices del
lenguaje y de la creación literaria. El maestro del iceberg; el que de manera
genial recreó historias, mitos y rememoraciones: uno de los autores que
más ha influido en la literatura del siglo XX.
ESTUDIO DE OBRA
1. Ficha de la novela:
• Título: El Viejo y el Mar

• Autor: Ernest Miller Hemingway.

Hijo de Clarence Edmunds Hemingway y Grace Hall, nació el 21 de julio de


1899 en Oak Park, Chicago. Ya se había iniciado en el periodismo cuando se
alistó como voluntario en la Primera Guerra Mundial, como conductor de
ambulancias, hasta que fue herido de gravedad. De vuelta a Estados Unidos
retomó el periodismo hasta que se trasladó a París, donde alternó con las
vanguardias y conoció a E. Pound, Pablo Picasso, J. Joyce y G. Stein, entre
otros. Participó en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial
como corresponsal, experiencias que luego incorporaría a sus relatos y
novelas.

Entre sus primeros libros se encuentran Tres relatos y diez


poemas (1923), En nuestro tiempo (1924) y Hombres sin mujeres (1927),
que incluye el antológico cuento "Los asesinos". Ya en este cuento es visible
el estilo de narrar que lo haría famoso y maestro de varias generaciones.
Otros cuentos de parecida factura también son antológicos, como "Un lugar
limpio y bien iluminado", "La breve vida feliz de Francis Macomber", "Las
nieves del Kilimanjaro", "Colinas como elefantes blancos", "Un gato bajo la
lluvia" y muchos más. En algunas de sus mejores historias hay un vago
elemento simbólico sobre el que gira el relato, como una metáfora que se
desarrolla en el plano de la realidad.

La mayor parte de su obra plantea a un héroe enfrentado a la muerte y que


cumple una suerte de código de honor; de ahí que sean matones, toreros,
boxeadores, soldados, cazadores y otros seres sometidos a presión. Sus
novelas tal vez sean más populares aunque menos perfectas estilísticamente
que los cuentos. Sin embargo, Fiesta (1926) puede ser considerada una
excepción; en ella se cuenta la historia de un grupo de norteamericanos y
británicos, integrantes de la llamada "generación perdida", que vagan sin
rumbo fijo por España y Francia. En 1929 publicó Adiós a las armas, historia
sentimental y bélica que se desarrolla en Italia durante la guerra. En Tener y
no tener (1937), condena las injusticias económicas y sociales. En 1940
publicó Por quién doblan las campanas, basada en la Guerra Civil española.
Esta obra fue un éxito de ventas y se llevó a la pantalla. Recibió el premio
Nobel en 1954. Hacia el final de una vida aventurera, cansado y enfermo, se
suicidó como lo haría alguno de sus personajes, disparándose con una
escopeta de caza
• Época: Pertenece al grupo denominado la “Generación Perdida”,
generación literaria estadounidense de los años 20, particularmente
esa parte que se expatrió a París para vivir una vida bohemia.
Hemingway escribía con un estilo literario crudo y realista.

• Año de publicación: 1952

• Argumento:

Santiago es un viejo pescador cubano que no capturaba un pez hacía 84


días. Siendo él extremadamente pobre, recibe la ayuda de Manolín, "el
muchacho" quien es su amigo y quien fuera antes su aprendiz. Debido a la
mala suerte del viejo, el padre de Manolín lo obligó a dejar a Santiago para
salir con otro bote.

Antes del amanecer, sale Santiago al mar. A lo largo del día, confusos
pensamientos atraviesan su mente. En medio de esos pensamientos siente
un vivo tirón en uno de los sedales y comienza el duelo entre Santiago, el
viejo y el pez.

Después de dejarse estirar por 3 días, empieza el pez a dar vueltas


alrededor del bote. Santiago resiste, pero está agotado. Con su arpón en la
mano, lo ve acercarse. Cogiendo todo su dolor y lo que queda de su fuerza
clava el arpón en el corazón del pez. El enorme pez es amarrado al costado
del bote para volver al puerto. La distancia es grande y los tiburones han
percibido la sangre en el agua. Al final del día no queda nada, sólo la cabeza
y el espinazo. El viejo se siente derrotado y cansado por dentro.

Cuando llega Santiago al puerto se da cuenta de la magnitud de su


cansancio. Manolín lo encuentra dormido cuando entra a la choza la mañana
siguiente. El muchacho lo despierta, le lleva café, y le cuenta que han estado
buscándolo por dos días, que en adelante lo acompañará a pescar sin
importar lo que digan. Los demás pescadores reconocen el mérito de
Santiago al ver los restos del pez, que era un tiburón.

• Ambiente donde se desarrolla: La historia se desarrolla en La Habana,


Cuba.

• Características del personaje principal: Santiago es un viejo sabio,


sereno, sencillo, humilde, valiente y heroico.

• Ideas resaltantes: Una primera lectura de la obra es aquella bajo cuya


perspectiva El viejo y el Mar aparece como “metáfora de la vida”: el
mar es la vida; el viejo el hombre; el pez, el gran ideal; los tiburones,
los escollos opuestos por la vida para la realización de aquel ideal. El
final de la obra vendría a simbolizar al hombre lleno de esperanza,
abierto a la esperanza, listo para enfrentar la mañana siguiente a pesar
de haber perdido una batalla el día anterior.

Una segunda lectura intenta por sus rumbos ver en la obra una
“expresión simbólica del individualismo”. Según esta interpretación, el
viejo es el paradigma del individualismo que busca lidiar solo frente a
las vicisitudes del vivir; el muchacho es la solidaridad no
fundamentalmente necesaria; la derrota del viejo por los tiburones, las
necesarias frustraciones solidificadoras de la conciencia individual. El
final tendría también una dimensión paradigmática el hombre solo y
vencido, presto a reponerse de una confrontación con la vida para
continuar afirmándose en sucesivas luchas.

Existe una tercera lectura, según ella el viejo resulta como el


paradigma de la solead existencial. Él vendría a ser el símbolo de esta
totalidad doliente y solitaria, lanzada a la aventura de la vida por un
Dios inmisiericorde, asediada por el sufrimiento y por la derrota en
cada segundo. Sería algo tipo “el dolor del hombre vs. el silencio de
Dios”. El viejo como símbolo del hombre y el Mar como símbolo de
Dios.

Una cuarta lectura podría buscar el descubrimiento de las antinomias


contenidas en la obra. Ya sea desde la “contradicción” al modo
marxista o del S/Z al modo barthesiano, esta línea buscará hacer
evidentes los núcleos de significiación polares: juventud-senectud,
esperanza-desesperanza, compañía-soledad, victoria-derrota, hombre-
mundo. Desde este punto de vista, la obra aparecería como una
expresión de la antigua y eterna ley del contraste ya anunciada en
Eclesiastés.

Una quinta lectura vendría a ser aquella por cuyo sentido el viejo es
símbolo de la insatisfacción, y hasta de la codicia, respecto de lo
poseído y de lo que se puede poseer. La derrota final vendría
significando “el premio merecido” para quien, carente de toda
solidaridad para con los otros, no tuvo sentido de realidad respecto de
sus propias potencialidades para alcanzar lo buscado.

Una lectura más encuentra en El viejo y el Mar un profundo aliento


cristiano. La fe, la esperanza, la bondad aparecen en Santiago y en
Manolín, pescadores humildes, pobres y sencillos, que mantienen una
relación de maestro y discípulo al modo de un Jesús y un Juan. El
sufrimiento solitario de Santiago, su retorno a la playa después de 3
días y su descanso en posición sugerente de la cruz son otros hechos
favorables a esta espiritual lectura. Para ella, el sueño del viejo es el
símbolo de una muerte antecesora de una resurrección también
simbolizada en el despertar posible del hombre durmiente y en la
desazón emocional del muchacho quien, inflamado de amor y ternura
por su maestro, no logra todavía dimensionar el triunfo moral obtenido
por el viejo, a pesar de una simbólica muerte en el sueño.

• Intención del autor: El autor utiliza varios recursos literarios tales


como:

Símil o comparación – “y el estrépito que usted armaba dándole


garrotazos, como si talara un árbol”; “jugaban como gatitos a la luz del
crepúsculo”.

Personificación o prosopopeya – “ El pez trabaja.”; “La luna y el sol


también duermen, y hasta el océano duerme a veces…”

Hipérbole – “Hermano, jamás en mi vida he visto cosa más grande, ni


más hermosa, ni más tranquila ni más noble que tú.”

• Forma de exposición: La narración es lineal, de pronto quebrada por


volver a recuerdos de la juventud de Santiago.

• Tipos de lenguaje: El autor utiliza expresiones que son típicas del lugar
y jerga de pescadores.

• Personajes y sus relaciones:

Santiago, "El viejo": Un pobre pescador, flaco y desgarbado, con arrugas


profundas en la parte posterior del cuello. Con manchas del sol en la piel y
cicatrices en las manos. Pero de ojos del color del mar, alegres e invictos y
hombros todavía poderosos. Santiago es viudo y solitario.

Manolín, "El muchacho": Fue el aprendiz del viejo hasta que sus padres lo
obligaron a ir a pescar en otro barco con más suerte. Es afectuoso y atento.
Tiene mucho cariño al viejo, y se preocupa por él, encargándose de que
tenga café y comida.

El pez: Un tiburón de 5,5 m. de largo. Una criatura hermosa, poderosa y


noble a la que el viejo llama su hermano. Su lomo era azul como el de un
pez espada y su vientre era plateado y su piel suave. Tenía enormes
mandíbula con ocho filas de dientes inclinadas hacia adentro, dientes con
forma de dedos de un hombre cuando se crispaba como garras.
• Imágenes:
CONCLUSIÓN

Luego de analizar la obra “El Viejo y el Mar” solo queda resumir las
ideas principales de la misma:

• A pesar de haber sufrido una derrota, el mañana siempre trae


esperanza.

• Debemos tener claro lo que queremos lograr, tener una meta.

• Valorar las derrotas como experiencia adquirida.

• Debemos medir las consecuencias de nuestros actos.

• Conocer nuestras fortalezas y debilidades pero no limitarnos.

• Reconocer que en nuestra lucha no estamos solos.

• No somos los únicos que padecemos grandes dificultades y a veces las


adversidades que enfrentamos no son tan grandes.