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Introducción

El presente trabajo pretende presentar en forma sintética y sencilla todo lo que un interesado debe saber sobre la agricultura venezolana.

Se trata de un documento con fines de información y formación básica, así como de consulta y de ninguna manera de un ensayo con pretensiones académicas, a pesar de haber sido hecho con todo el rigor posible.

La información y los análisis presentados no pretenden ser originales. Ellos son producto de un conjunto de trabajos realizados por el autor durante los últimos años. En primer lugar como resultados de labores pedagógicas realizadas en el Postgrado de Desarrollo Rural de la Facultad de Agronomía de la UCV y en particular para la cátedra Evaluación Económica de la Agricultura. Igualmente para la Maestría en Desarrollo Agrario del Centro de Estudios Rurales Andinos de la ULA en la cual dictamos la materia Sociología del Desarrollo Agrario.

Por otra parte el trabajo recoge estudios realizados para distintas instituciones y con diversos fines. Los capítulos 1 y 2 son el desarrollo de temas de las cátedras antes mencionadas y de trabajos realizados con algunos cursantes.

El capítulo 3 es producto del desarrollo de la Base de Datos Agroalimentaria de Venezuela que mantiene y actualiza la Asociación para la Innovación Tecnológica (INNOVA) como servicio de información gratuito. Esta Base de Datos es probablemente, la primera fuente de información sobre la economía, la dinámica social y el sector agroalimentario de Venezuela (www.innovaven.org/bda)

Los capítulos 4 a 8 son producto del trabajo realizado para las discusiones de la Mesa Agraria Nacional, la cual contaba con la participación de los más importantes gremios agrícolas del país, incluyendo partidarios y adversarios del Gobierno del Presidente Chávez. El trabajo pretendía servir como una guía para la discusión sobre la problemática agraria venezolana más allá del simplismo que reduce toda la problemática de la agricultura, como a principios del siglo XX, a la dicotomía entre minifundio (conuco) y latifundio. Aquí presentamos un resumen de este trabajo.

Los capítulos 9 y 10 son fruto del trabajo efectuado para las organizaciones de productores de Lara y Portuguesa sobre la situación actual de la agricultura y las exigencias para un desarrollo sostenible, el cual posteriormente fue reestructurado para su publicación en los Cuadernos del CENDES.

Desde el punto de vista del contenido, los cuatro primeros capítulos sirven para ubicarse en la agricultura venezolana, definiendo como enfocarla, cuál es su importancia, sus datos más importantes y los recursos naturales de los que dispone el país para su desarrollo.

Los capítulos 5 y 6 pretenden hacer un análisis de la evolución de la agricultura venezolana desde principios del siglo pasado hasta la actualidad, para en los 4 capítulos finales presentar algunas conclusiones sobre quienes son los pobres del campo, cual es la realidad del problema de la tenencia y el latifundismo, concluyendo con el análisis de la política aplicada en la V República y cuáles son los problemas planteados y las exigencias del sector agroalimentario hoy en día.

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Capítulo 1 Como ver la agricultura y la producción de alimentos

Este primer capítulo introductorio pretende clarificar algunos puntos de vista sobre cómo va a ser examinada la agricultura y la producción de alimentos a lo largo del libro, mostrando los enfoques agroalimentario y de sistemas productivos como la visión de la que se parte para todos los análisis siguientes. Adicionalmente discute algunos conceptos básicos que están presentes en cualquier discusión sobre la problemática agrícola. Por último se presentan algunas especificidades y peculiaridades de la agricultura que la diferencian de otras ramas de la economía y en particular del sector industrial.

Los enfoques de la problemática: lo agrario, lo agrícola y lo agroalimentario

Todo depende de la óptica con que se mire y la agricultura no es una excepción. El modo de ver las cosas puede cambiar las conclusiones y en consecuencia, las propuestas que se hagan para superar los problemas.

El modo en que vemos y analizamos la agricultura y la producción de alimentos puede diferir considerablemente y ha venido cambiando a lo largo del tiempo.

Desde las primeras décadas del siglo XX hasta por lo menos los años sesenta, la óptica predominante para el análisis era lo podríamos llamar el enfoque agrario.

Este enfoque centra su atención en la distribución de los recursos dentro de la agricultura, y especialmente en las desigualdades en la propiedad de la tierra, las cuales constituyen la traba fundamental para la modernización del medio rural y la incorporación de la abundante población rural del momento al desarrollo de la economía moderna.

Este enfoque se desarrolló tanto desde la perspectiva de las ciencias sociales occidentales como desde la visión del marxismo. Para las primeras se trataba de un elemento clave de la transición de la sociedad tradicional hacia la sociedad moderna y para la segunda de la superación de los restos feudales en el medio rural por la vía más adecuada para el desarrollo del capitalismo en el campo, es decir la vía campesina. 1

Estos enfoques conducen una misma propuesta con diferencias de matices. Se trata de la Reforma Agraria y las políticas de intervención directa del Estado en la asistencia crediticia

y técnica a los pequeños productores.

En Venezuela este es el enfoque dominante desde la década de los 30 hasta mediados de los 80 cuando el énfasis pasa a las políticas agrícolas.

Paralelamente, y en la medida que se moderniza la agricultura, se extiende el crecimiento agroindustrial y se plantea el problema del abastecimiento de alimentos para la población urbana, aparece un enfoque más económico y tecnológico. El enfoque sectorial agrícola.

Esta perspectiva centra el problema en el desarrollo de la producción y las relaciones de intercambio, dando particular importancia al problema de los precios agrícolas y la rentabilidad del negocio.

Este punto de vista conduce a Políticas Agrícolas que se centran en la sustentación de los

precios agrícolas y el apoyo a los ingresos de los agricultores a partir de la protección frente

a las importaciones y los subsidios directos e indirectos. La intervención directa del Estado

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en la asistencia crediticia y la dinámica tecnológica da paso a medidas de fomento y promoción donde la ejecución recae sobre el sector privado.

Dos muestras claras de estas políticas son la Política Agrícola Común de la Unión Europea, que junto a las leyes quinquenales agrícolas norteamericanas (US Farm Bills) son los paradigmas de las políticas agrícolas. 2

En Venezuela la Política Agrícola se convierte en el centro de la acción del Estado para la agricultura a partir de 1983, cuando las políticas de Reforma Agraria pasan a segundo plano frente a las nuevas medidas instrumentadas por el Ministro Gómez Álvarez.

Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la década de los setenta la estabilidad económica y el crecimiento sostenido no permitieron que se mostraran las debilidades de la visión sectorialista antes descrita. Es cuando comienzan a aparecer la crisis y el desequilibrio que se hacen necesarios otros enfoques que presenten una visión más integral de la agricultura

y de la producción de alimentos y otras materias primas de origen agrícola.

En el ámbito norteamericano y anglosajón surge el Agribusiness, como un nuevo enfoque que intenta superar la visión sectorialista.

Las primeras proposiciones para el estudio integrado e interactivo de la producción, la transformación y el comercio agroalimentario, fueron introducidas por Davis y Goldberg (1957) y Goldberg (1968) en la Harvard Business School. 3

Estos autores fueron pioneros en la exposición de principios conceptuales para el tratamiento de una serie de actividades que, en sus opiniones, no podían ser examinadas de manera parcial y aislada. Así introdujeron el estudio de la integración de la producción primaria a otros sectores de la economía, con una orientación que vincula la gestión y el negocio agrícola a las fases subsecuentes de la agroindustria y el comercio agroalimentario. El agribusiness podría definirse como el conjunto de operaciones productivas y de negocios que tienen lugar entre la agricultura y todas las actividades que se sitúan aguas arriba y aguas abajo de la producción y la distribución agrícola, el almacenamiento, la transformación y la distribución de productos agrícolas y de mercancías fabricadas a partir de sus productos (Davis y Goldberg, 1957. Traducción L.E. Molina). 4

También en el escenario europeo surge la economía agroalimentaria, como enfoque alternativo a la visión sectorialista.

Malassis (1973), desde una perspectiva muy parecida a la de Golberg, consideró que en las sociedades industrializadas el «Sistema Agroalimentario» (el "agribusiness" de Golberg) comprende cuatro subsectores, a saber: el correspondiente a las empresas que abastecen a la agricultura de los respectivos servicios y medios de producción; el subsector agropecuario; el subsector de las industrias agrícolas de transformación (el cual para los

fines del análisis reviste un papel de singular importancia) y el subsector de la distribución

de alimentos. 5

En Venezuela la nueva óptica tiene una de sus primeras expresiones en el trabajo “El Estado

y la Política Agrícola” publicado por la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado

(COPRE) en 1987. Este documento propone el denominado "enfoque agroalimentario" "como una alternativa válida para analizar el conjunto de actividades que parten de la agricultura y llevan sus productos hasta el consumidor, estableciendo en cada una de sus fases múltiples relaciones con el conjunto de la economía". Tal enfoque, en opinión de sus

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propugnadores, "surgía como una respuesta al enfoque tradicional profundamente arraigado y ‘sectorialista’, que por su carácter limitaba el campo de visión a la producción agrícola primaria y sus encadenamientos más cercanos, dando una consideración marginal e inadecuada a los encadenamientos del sector y al marco global donde se produce". De esa forma, se establecen las nociones de "sistema agroalimentario" y "circuitos agroalimentarios" los cuales estarían conformados por diversos agentes y actividades económicas, así como por distintos canales de mercadeo o comercialización que no son otra cosa que las diversas vías o rutas por las que pueden fluir los productos hacia el consumidor final. 6

Otro importante aporte en esta dirección se ubica aquí en la Universidad de los Andes. En este sentido Luis Llambí plantea en los 10 años de la Revista Agroalimentaria “Uno de los principales méritos del (Centro de Investigaciones Agroalimentarias) CIAAL y la revista Agroalimentaria ha sido la divulgación en América Latina y a nivel mundial del enfoque teórico de la economía agroalimentaria y de su corolario, las políticas de seguridad alimentaria. Un enfoque que supone la superación de una estrecha visión económica y sectorial (agrícola) por un enfoque interdisciplinario e intersectorial de la economía agroalimentaria a diferentes niveles de agregación y con diferentes horizontes temporales.” 7

Desde este nuevo punto vista también el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), realizó un trabajo sobre la agricultura ampliada titulado “Más que Alimentos en la Mesa: La Real Contribución De La Agricultura A La Economía” (IICA, 2004). La investigación tuvo como objetivo desarrollar en una primera fase, una metodología para estimar el verdadero aporte de la agricultura al desarrollo económico de nuestros países. Para ello, empíricamente se utilizó el concepto de agricultura ampliada, se calcularon los encadenamientos de la agricultura y se simuló el impacto que tiene este sector sobre la actividad económica de los países. 8

El estudio demostró claramente la relevancia del valor agregado de la cadena de producción agrícola en las economías nacionales en toda América, corrigiendo de esa manera, el sesgo tradicional sobre la contribución de la agricultura y su importancia en el desarrollo económico. El estudio validó la metodología en once países y resaltó el papel que en ellos desempeña la agricultura como proveedor de insumos, como generador de valor agregado, de divisas y como factor de redistribución del ingreso.

En definitiva, algunos de los elementos que provocan el surgimiento y auge del enfoque agroalimentario son los siguientes:

La dinámica económica global condiciona, y en algunos casos determina, las condiciones económicas de la producción agrícola. Especialmente la evolución general de los precios, la tasa de cambio y las tasas de interés

El mercado exterior no puede ser dejado de tener en cuenta, pues las importaciones pueden competir con la producción interna por fluctuaciones en los precios y la tasa de cambio

El mercado final aparece como factor a tomar en cuenta con subidas y bajadas de la demanda que afectan todos los eslabones la cadena agroalimentaria.

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Aparecen nuevas tecnologías y formas de organización en todos los eslabones de la cadena que pueden cambiar las condiciones económicas de todos los participantes

La capacidad y eficiencia del Estado para intervenir y controlar los procesos ha resultado cada vez más limitada

El objeto del enfoque agroalimentario no es sólo la producción agrícola primaria sino toda la cadena de actividades económicas que se inicia con los insumos, maquinarias, equipos y servicios requeridos por la agricultura, pasa por la producción primaria, continua con los servicios post cosecha, transporte, almacenamiento y acondicionamiento, sigue con la comercialización del producto agrícola, sus transformaciones industriales, la distribución comercial y concluye con el consumo en el hogar o fuera de él. Todo ello en el contexto de la dinámica económica global que influye sobre ellos de muchas maneras pero fundamentalmente, por efecto de la evolución general de la demanda y los precios, la tasa de cambio y las tasas de interés.

Adicionalmente este conjunto de circuitos o cadenas está en permanente relación con el mercado externo por medio de importaciones y exportaciones que los afectan de diversas formas.

Una esquema puede colaborar a mostrar los componentes del enfoque agroalimentario

Diagrama 1 Componentes del Sistema Agroalimentario

Diagrama 1 Componentes del Sistema Agroalimentario Esta perspectiva tiene un conjunto de implicaciones en todos

Esta perspectiva tiene un conjunto de implicaciones en todos los órdenes:

En primer lugar los componentes del sector no son subsectores, grupos de productos o rubros sino Cadenas Agroalimentarias que organizan los flujos de productos desde la producción primaria hasta el consumo final, pasando por todas las fases descritas.

En segundo lugar el producto de este enfoque es una Estrategia Agroalimentaria o de Seguridad Alimentaria que va mucho más allá de una política agrícola o agraria.

En tercer término, implica que las relaciones entre los agentes constituyen un elemento clave en la dinámica tecnológica y por tanto las innovaciones organizativas son tan importantes como los propios cambios técnicos. Los procesos de integración o

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coordinación vertical a lo largo de las cadenas son factores fundamentales en el mejoramiento de la producción y la productividad. En este marco la agricultura como eslabón débil es empujada o halada por otros agentes, haciendo posible una mucho más rápida introducción de innovaciones que implican cambios culturales que afectan gran número agricultores.

En el plano tecnológico este enfoque genera que la investigación agrícola no resulte independiente y esté enmarcada en la dinámica de los circuitos, y por tanto el punto de partida para los cambios puede ser cualquier fase de la cadena.

Para el desarrollo de todos los análisis que realizaremos, asumimos el enfoque agroalimentario y el análisis de cadenas productivas.

Rubros y Sistemas Productivos

Otro problema de enfoque se refiere a cómo debemos analizar la producción primaria propiamente agrícola.

En este sentido la forma tradicional tiene como unidad básica del análisis los rubros de producción, como pueden ser en la agricultura vegetal el maíz, el tomate o la papa y en el sector animal la leche, la carne vacuna o la carne de pollo.

Este enfoque es sin duda muy útil para presentar cifras estadísticas sobre la producción pero tiene graves limitaciones para analizar lo que ocurre en el sector. En realidad puede haber rubros que se producen en explotaciones muy diversas como es el caso de la carne, que se produce desde los hatos llaneros de grandes dimensiones hasta en fincas relativamente pequeñas que producen al mismo tiempo carne y leche. Igual ocurre con el tomate por ejemplo, que puede ser un cultivo mecanizado en extensiones grandes cuando se siembra en verano y un cultivo hortícola de pequeñas superficies cuando se trata de tomate de invierno, donde cada mata tiene un soporte individual.

Así como un rubro puede ser producido de formas muy diferentes, también un productor puede sembrar varios rubros con una misma tecnología y cambiar de uno a otro o combinarlos de acuerdo a su conveniencia. Por ejemplo un productor de maíz puede cambiarse a sorgo y rotar sus siembras con ajonjolí o girasol en el segundo ciclo del año.

Estos hechos han planteado la necesidad de poder clasificar la producción agrícola con criterios más complejos que el rubro de producción y en este sentido, ha surgido el concepto de sistemas de producción agrícola.

El origen de este concepto es múltiple. Por una parte proviene del desarrollo y profundización de la idea de los “modos de producción” de la teoría marxista y por otro de las ciencia geográfica y agronómica que se propone diferenciar tipos o modalidades de agricultura de acuerdo al escenario donde se desarrollan, la tecnología que utilizan, la forma como se organiza la producción e intercambian bienes y servicios con otros agentes económicos. 9

No existe una definición única para estos sistemas y en buena medida ella depende de cual sea el objetivo del trabajo para el cual se definen, sin embargo a los fines de estudiar la dinámica de la producción agrícola, se podría decir que los sistemas productivos agrícolas son formas de producción con características comunes en cuanto a:

El plano agro ecológico y tecnológico

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El plano de La organización de la producción

El plano de las relaciones de intercambio

Plano Agroecológico

Este plano está definido por el escenario natural de la actividad con sus características agroecológicas, su ubicación con respecto al mercado, la calidad de los recursos naturales con sus limitaciones y potencialidades.

Sobre esta base se desarrolla un patrón de ocupación de la tierra con cultivos, animales y otros usos en uno o más ciclos de producción que se desarrollan a los largo del año.

Para estas actividades se aplica un paquete tecnológico constituido por la semilla o material genético utilizado, labores pre siembra, métodos de preparación de tierras, tipo de plantación, método de siembra, método de fertilización y productos utilizados, control de plagas y enfermedades e insumos utilizados, métodos de cosecha y equipos utilizados, procesamiento post cosecha, formas de almacenamiento y transporte.

Plano Económico y la organización de la producción

En este plano los componentes más importantes son:

Situación de tenencia

Escala de producción

Nivel de rendimiento y productividad

Volumen, calificación y organización de la mano de obra

Dotación de infraestructura

Dotación de maquinarias y equipos

Forma de contratación de servicios

Relaciones de Intercambio

En este tercer plano de los sistemas, algunos de los componentes fundamentales son:

Financiamiento: Tipo de relación con proveedores de capital y el sistema financiero

Provisión de Insumos y apoyo tecnológico: Forma de relación con proveedores de insumos y tecnología

Relación de comercialización: Tipo de relación con los compradores de los productos y mecanismos de fijación de precios

Organización de las relaciones: Participación o no en formas de coordinación vertical en las cadenas

El sector agrícola, el medio rural, productores, campesinos, trabajadores y población rural

Un tercer elemento que también alude al problema de cómo ver la agricultura, se refiere a algunos conceptos comúnmente usados que es importante aclarar antes de seguir adelante con el análisis.

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El Sector Agrícola, la Agricultura Ampliada y el sector Agroalimentario

Cuando nos referimos al Sector Agrícola hablamos del conjunto de renglones de producción del sub sector vegetal con sus grupos de productos (cereales, textiles y oleaginosas, leguminosas etc.) y el subsector animal, valorados a sus precios a puerta de finca. En este sector también se incluye la producción pesquera y en el pasado, la producción forestal que dejó de considerarse desde hace más de una década.

Las estadísticas habituales del sector incluyen, además los rubros vegetales, animales y pesqueros, algunas mejoras, servicios agrícolas y productos elaborados de muy baja importancia tales como casabe, papelón y queso en finca.

Cuando hablamos del Sector Agrícola se trata entonces de la producción primaría agrícola casi exclusivamente.

Al hacer mención de la Agricultura Ampliada, utilizando el concepto del IICA, vamos mucho más allá y medimos el efecto de los encadenamientos de la agricultura con otros sectores.

Por último cuando no referimos al Sector Agroalimentario, vemos todo el conjunto de actividades económicas que se inicia con los insumos, maquinarias, equipos y servicios requeridos por la agricultura, pasa por la producción primaria, continúa con los servicios post cosecha, transporte, almacenamiento y acondicionamiento, sigue con la comercialización del producto agrícola, sus transformaciones industriales, la distribución comercial y concluye con el consumo en el hogar o fuera de él.

Finalmente podríamos también diferenciar un conjunto denominado cadenas productivas de base agrícola que incluye además del sector agroalimentario, las cadenas de textiles y vestido, cuero y calzado, madera y muebles y papel y publicaciones.

La población demográficamente rural y la vinculada a la agricultura, el medio rural y el ámbito agrícola

El concepto de población rural tiene carácter demográfico y la definición más común en América Latina es que ella comprende las poblaciones con hasta 2 mil habitantes. Venezuela no sigue este patrón y considera población rural a los centros poblados con menos de 1.500 habitantes o población dispersa, mientras considera población en transición la que se ubica entre esa cantidad y los 2500 pobladores. En cualquier caso se trata de poblados muy pequeños para los patrones de población de Venezuela, que sólo tienen importancia en muy pocas zonas del país. 10

Esta población obviamente no puede ser identificada con la población articulada a la dinámica de la producción agrícola, pues ella en una proporción muy alta vive en poblados de más de 2.500 habitantes.

Estos hechos plantean una discusión en torno a qué puede ser considerado medio rural pues todo parece indicar que la ruralidad va mucho más allá de la población con menos de 2.500 habitantes y se extiende a buena parte de las áreas donde la producción agrícola es dominante, lo que podríamos denominar el ámbito agrícola.

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¿Quienes son los agricultores?

Agricultores son todos aquellos que tienen bajo su responsabilidad económica una explotación agrícola y pueden tener muy diverso carácter.

Entre ellos encontramos personas jurídicas organizadas como empresas modernas, empresarios independientes con diverso grado de participación directa en las actividades agrícolas, productores familiares de muy diversos niveles, que van desde los tecnológicamente avanzados hasta los que se mantienen con técnicas tradicionales. Ellos, por otra parte, pueden tener muy diversos niveles socioeconómicos, desde los que se encuentran en extrema pobreza y sólo tiene unas matas de café o un conuco marginal, hasta los productores de flores cuyos ingresos pueden ser bastante altos.

Lo que identifica toda la producción familiar es que el control del proceso productivo y sus tareas centrales las realiza la familia, utilizando mano de obra contratada como complemento de la familiar.

¿A quienes nos referimos como campesinos?

En realidad el término campesino tiene una connotación marcadamente cultural y confusa en el plano socio económico. Se refiere a un hombre del campo que se viste, se comporta y vive de forma tradicional, independientemente de que pueda ser un agricultor económicamente acomodado o un obrero agrícola.

En general llamamos campesinos a una gran diversidad de pobres del campo que pueden ser pequeños productores familiares, obreros agrícolas, o jornaleros marginales del medio rural.

Las especificidades de la agricultura dentro de la economía

Por último y para terminar este capítulo introductorio destacaremos algunas de las peculiaridades de la agricultura que la diferencian de otras actividades económicas y en especial de la industria.

Como proceso productivo

A diferencia de la producción industrial íntegramente programada y diseñada por el

hombre, la agricultura es la intervención necesariamente limitada en procesos biológicos con autonomía propia. Cuando decimos que alguien produce teléfonos celulares estamos en lo cierto pero no así cuando afirmamos que alguien produce maíz

o leche. El maíz lo produce la planta y la leche la vaca, el agricultor solo interviene para promover la producción.

Este hecho tiene importantes implicaciones pues los resultados que se obtienen dependen en una gran medida de la productividad biológica de los animales y plantas utilizadas y ella es capaz de contrapesar otros factores de orden gerencial. Por otra parte, los procesos biológicos de la producción agrícola involucran factores incontrolables e imprevisibles que introducen un elemento de azar en la producción no controlable por la racionalidad gerencial.

El mismo carácter de la agricultura implica el sometimiento a ritmos naturales que

provocan movimientos estacionales y ciclos de producción.

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Este carácter cíclico y estacional de la agricultura tiene importantes implicaciones pues platea altas exigencias de oportunidad en la aplicación de todos los recursos, así como el manejo de fluctuaciones de la oferta, altos inventarios y largos períodos de almacenamiento.

Por otra parte la producción agrícola depende de condiciones agrologicas y climáticas heterogéneamente distribuidas, que crean diferencias muy importantes entre las unidades de producción.

La competitividad depende en alto grado de condiciones agroclimáticas de cada productor y de su ubicación respecto del mercado, lo cual provoca que se generen rentas adicionales para los productores con condiciones naturales privilegiadas, independientemente de su manejo técnico y gerencial

Por último, la agricultura está sometida a la recurrencia de calamidades climáticas o biológicas que plantean la necesidad para las sociedades de compensaciones frente a ellas que hagan posible que la agricultura se recupere. Adicionalmente, por estas mismas razones se plantea la necesidad de reservas estratégicas de productos agrícolas básicos.

En la organización de la producción

Todo lo indicado en la sección anterior impone severas limitaciones en la escala de producción agrícola. Estas limitaciones son más o menos graves dependiendo del sistema de producción del que se trate, pero aún para los que admiten escalas mayores su dimensión económica no tiene comparación con las que se pueden alcanzar en la industria, el comercio o la banca. Las más grandes explotaciones ganaderas del país tienen volúmenes de negocios semejantes o menores que los que alcanzan los grandes restaurantes de carnes de Caracas y otras ciudades, así como muchos supermercados independientes. Las explotaciones agrícolas más grandes constituidas por las integraciones avícolas y porcinas, las integraciones azucareras y de palma aceitera, son de dimensiones económicas ridículamente pequeñas no sólo frente a la industria petrolera, sino frente a la banca y la gran distribución comercial detallista. 11

Esta limitación de la agricultura tiene consecuencias paradójicas. Por una parte, en sentido negativo implica una debilidad financiera, gerencial y tecnológica que tiende a colocarla en desventaja y a generarle dependencia de otros agentes económicos más poderosos.

En sentido contrario su baja escala y el predominio de empresas familiares o cuasi familiares le otorga una relativa fortaleza para afrontar cambios negativos en el ambiente económico sin disolverse o desaparecer, debido a que para muchos agricultores no se trata sólo de una actividad económica sino de una forma de vida.

Otra importante implicación de las características de los procesos productivos agrícolas y sus escalas de producción, es la existencia de un gran número de unidades de producción con alta dispersión geográfica, lo cual posibilita un desarrollo tecnológico, organizativo y gerencial desigual con grupos de productores que se rezagan y permanecen rezagados. Adicionalmente esta dispersión dificulta el acceso a la

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información, permitiendo un retraso en la respuesta a los cambios del mercado que genera ciclos de producción y precios negativos para el desarrollo agrícola.

A pesar de todas estas implicaciones negativas, el papel de la agricultura es cada vez

más reivindicado en los países industrializados y especialmente en la Unión Europea, donde la idea de la multifuncionalidad de la agricultura se coloca en el centro de la política.

La agricultura no solo es una actividad productiva si no que genera importantes economías externas vinculadas a la ocupación del territorio, la distribución espacial de las actividades económicas, así como a la preservación del medio ambiente y la calidad y diversidad de los alimentos. Adicionalmente ella cumple importantes funciones extra económicas vinculadas a la preservación de las raíces culturales y el paisaje rural.

En el mercadeo de los productos

La agricultura genera los bienes de primera necesidad por excelencia: los alimentos, los cuales tienen un mercado que alcanza a toda la población y aún a los más pobres, con una alta recurrencia de compras y con productos perecederos en diversos grados. Los alimentos son los únicos productos que compran todas las familia por lo menos una vez quincenal, en el peor de los casos.

Por otra parte, por ser bienes esenciales para la subsistencia se imponen niveles de consumo normativos tanto en calidad como en cantidad, así como un sistema de abastecimiento permanente con total cobertura geográfica y social. La sociedad tiene que garantizar el acceso a los alimentos y el derecho de todos a la alimentación y por ello, todos los Estados intervienen de una manera u otra en la formación de los precios y en la distribución de alimentos.

El carácter de los bienes que genera y el consumo mínimo requerido implica un mercado

muy amplio y seguro con alta rotación pero con limitaciones para los incrementos de

precio y bajos márgenes de comercialización.

En sentido contrario, el carácter perecedero de los alimentos implica riesgos significativos en la distribución comercial y problemas de abastecimiento por movimientos bruscos de la demanda que pueden desequilibrar los sistemas de producción y distribución.

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Capítulo 2 La importancia de la agricultura y el sector agroalimentario en Venezuela

En este segundo capítulo se discute el papel y la importancia del sector agroalimentario dentro de la dinámica económico social y política del país. El punto de partida es la crítica a la perspectiva dominante que subvalora el mundo agrícola y que genera una visión prejuiciada y deformada de la realidad del país. El capítulo concluye presentando algunos datos que permiten percibir la real importancia y papel de este sector dentro de la economía

Limitaciones del Enfoque Tradicional

El punto de vista dominante entre las elites políticas, económicas e intelectuales, visualiza a Venezuela como un país urbano-industrial, subvalorando el ámbito rural, la agricultura y la población vinculada a ella. Esta concepción del país es, en buena medida, producto de una visión sectorialista que visualiza la agricultura, la población agrícola y el ámbito rural como compartimientos estancos. La base de esta visión se encuentra en la información estadística sobre el porcentaje del PIB que representa la agricultura, la proporción de la población que es rural y el porcentaje de ocupados en el sector agrícola. En esta sección examinaremos cada uno de esos indicadores y mostraremos como ellos pueden conducir a una percepción deformada de la realidad.

Los referidos a la importancia dentro del PIB

La información disponible en el Banco Central de Venezuela muestra la baja importancia de la agricultura dentro de la producción total de bienes y servicios que se generan en el país (PIB). En efecto, la participación de la agricultura dentro del PIB, desde 1984 hasta el 2001, fluctúa entre 5,8 y 4,7%, lo cual ha permitido afirmar que su importancia es muy pequeña dentro de la economía venezolana.

Sin embargo, tomar como indicador de la importancia de una actividad económica su participación porcentual en el PIB, puede conducir a importantes errores. Una muestra de ello es lo que ocurre con la actividad petrolera en el período del boom de los precios entre el 2004 y el 2008. En el 2008 el porcentaje del PIB petrolero es de sólo 12% y ha venido bajando desde más del 18% en el 2003, de lo cual se podría concluir que el petróleo es cada vez menos importante para la economía venezolana cuando en realidad es todo lo contrario. El crecimiento del ingreso de divisas provenientes del petróleo es el motor de la economía y de los ingresos fiscales en estos últimos años.

Cuadro II 1 Porcentaje del PIB Petrolero y No Petrolero 2004-2008

 

2003

2004

2005

2006

2007

2008

ACTIVIDAD PETROLERA ACTIVIDAD NO PETROLERA

18,1%

16,8%

16,2%

14,7%

12,2%

12,0%

74,1%

75,0%

73,9%

74,6%

76,3%

76,5%

Fuente: BCV

Con la agricultura ocurre lo mismo que con el petróleo, al no considerarse sus relaciones con el resto de la economía, puede tenerse una idea absolutamente falsa de la realidad y esto conllevar a decisiones y políticas erradas.

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Este hecho es claramente recogido por el trabajo “Más que alimentos en la mesa: la real contribución de la agricultura a la economía” cuando indica: “Tradicionalmente, el desempeño de la agricultura y su contribución al desarrollo económico de nuestros países se subvalora, ya que se mide utilizando datos sobre cosechas y ventas de materias primas, principalmente cultivos y ganadería, subvalorándose así los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante con la agroindustria, los sectores de servicios y comercio, y en general, con

el resto de sectores.” 12

Los referidos al medio rural y urbano

No hay duda de que en Venezuela se ha producido un proceso de urbanización muy acelerado. El país pasó de ser un país rural agro exportador y pobre a un país petrolero con un alto grado de urbanización.

Como podemos observar en el Cuadro 2, la población rural pasa de representar cerca del 70% de la población a principios de la década de los 40, a alrededor del 12% al iniciarse este siglo.

Cuadro II 2 Población Rural y Urbana en Diversos Censos 1941-2001 (Porcentajes)

Año

P. Urbana

P.Rural

1941

31,34%

68,70%

1950

47,40%

52,60%

1961

62,10%

37,90%

1971

72,80%

27,20%

1981

80,30%

19,70%

1990

84,10%

15,90%

2001

87,70%

12,30%

FUENTE: INE (Censo de Población y Vivienda 2001)

Estos datos interpretados de manera simplista nos conducen a la idea errónea de que vivimos en un país urbano – industrial donde la agricultura y el medio rural no tiene ningún peso.

En las élites venezolanas existe con mucha frecuencia una idea distorsionada de la realidad demográfica del país. Si se preguntara qué porcentaje de personas viven en las grandes ciudades, muchos responderían que un porcentaje mayor al 70%. La realidad dista mucho de ser ésta y podemos constatarla en el Cuadro 3

Cuadro II 3 Centros Poblados en el Censo del 2001

Número de

%

Tipo

Tamaño

Centros

Habitantes

Población

Gran Ciudad Intermedia Grande Intermedia Pequeña Pequeña Poblado Poblado Rural Rural Total

Más de 250 mil Entre 150 y 250 mil Entre 75 y 150 mil Entre 20 y 75 mil Entre 5 y 20 mil 2.500 a 5.000 Menos de 2.500

12

9.664.377

42%

12

2.337.198

10%

23

2.300.417

10%

73

2.893.026

12%

2.423.815

10%

759.795

3%

2.853.925

12%

 

23.232.553

100%

FUENTE: INE (Censo de Población y Vivienda 2001)

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Como podemos observar en Cuadro 3, para el Censo del 2001 sólo el 42% de la población venezolana vive en las 12 ciudades que tienen más 250 mil habitantes y poco más de 50% se ubica en las 24 primeras ciudades del país. La población de la Caracas Metropolitana no alcanza al 12% del país y en las cuatro ciudades más importantes sólo vive el 27% de los venezolanos. Esta realidad no ha cambiado en los últimos años como muestran claramente los datos del Registro Electoral Permanente. 13

Una visión más precisa de la realidad demográfica del país muestra el peso de la población cuya dinámica económica está centrada en la agricultura y cuya cultura es dominantemente rural.

Como podemos constatar en el Cuadro 4, el 26% de la población es claramente agrícola y rural y el 38% tiene fuertes vínculos con la dinámica agrícola y el medio rural. Un dominio claro de actividades urbano industriales sólo alcanza al 42% de la población

Cuadro II 4 Actividad y Cultura Dominante por Tamaño de Centros Poblados y Porcentaje de Población

Actividad y Cultura Dominante

Tamaño (hab.)

% Población

Dominio de Actividades Agrícolas y Cultura Rural

Menos de 20 mil

26%

Intermedias con fuerte peso de la Actividad Agrícola y Cultura Rural Alto peso de Actividades Urbanas y bajo Agrícola

Entre 20 y 75 mil

12%

Entre 75 y 250 mil

20%

Dominio de Actividades y Cultura Urbana

Más de 250 mil

42%

FUENTE: INE (Censo de Población y Vivienda 2001)

Los referidos a la fuerza de trabajo en actividades agrícolas

De acuerdo a los Indicadores de la Fuerza de Trabajo que genera periódicamente el Instituto Nacional de Estadísticas, la población ocupada en actividades agrícolas ha venido reduciéndose desde alrededor del 14% a finales de la década de los ochenta, hasta un poco más de 8% en los últimos dos años.

Sin duda este proceso es real y se ha agudizado en los últimos años cuando la dinámica económica se ha concentrado en las grandes ciudades y vinculado fuertemente a las importaciones, la construcción y el sector financiero.

Sin embargo tenemos la certeza de que la población vinculada a la agricultura está subestimada en las estadísticas del INE.

En primer lugar porqué la definición de trabajador en actividades agrícolas que se utiliza es muy limitada ya que sólo incluye estrictamente a los que muy directamente trabajan en la agricultura. Por ejemplo, los técnicos que trabajan en el campo no son trabajadores agrícolas, igualmente ocurre con los trabajadores que hacen servicios de preparación de tierras, transporte o cosecha mecánica.

Por otra parte pareciera obvio que las mujeres del medio rural y vinculadas a la agricultura, no son consideradas como ocupadas en tareas agrícolas, con lo cual el porcentaje ocupado en la agricultura disminuye considerablemente. Sin duda un gran número de mujeres del ámbito agrícola participan y colaboran en actividades del campo pero no son consideradas en la encuesta del INE como tales sino como no ocupadas u ocupadas en actividades no agrícolas.

15

Cuadro II 5 Población Ocupada en Actividades Agrícolas y No Agrícolas

 

Total

Hombres

Mujeres

% Hombres

% Mujeres

Total Ocupados En actividades agrícolas En actividades no agrícolas % En actividades agrícolas

12.217.712

7.476.752

4.740.960

61%

39%

1.034.468

954.840

79.628

92%

8%

11.070.544

6.477.554

4.592.990

59%

41%

8%

13%

2%

Fuente: INE Indicadores de la Fuerza de Trabajo

Como podemos observar en el Cuadro 5, mientras en las actividades no agrícolas más del 40% los participantes son mujeres, en las actividades agrícolas este porcentaje apenas alcanza el 8%. Esta exclusión de buena parte de las mujeres del campo como ocupadas en actividades agrícolas, constituye una segunda fuente de subestimación.

La importancia real de la agricultura

El PIB sectorial y la Agricultura Ampliada

En el ya mencionado estudio del IICA “Más que Alimentos en la Mesa: La Real Contribución de la Agricultura a la Economía” encontramos una interesante comparación entre los aportes al PIB sectoriales restringidos y los calculados con base en el enfoque de la agricultura ampliada. 14

Como podemos observar en el Cuadro 6, dependiendo de las características de los países el PIB de la agricultura ampliada llega a representar hasta 11 veces el PIB sectorial como sucede en países que son grandes exportadores de productos agrícolas como los Estados Unidos de Norteamérica.

Cuadro II 6 PIB Sectorial Agrícola y PIB Agricultura Ampliada para Algunos Países

PIB

País

PIB Total

PIB Sectorial

% PIB A/PIB

Agricultura

Ampliada

% Agricultura

PIB A

Agrícola

Ampliada/PIB

 

(1)

(2)

(3)

(4)

(5)

(6=4/2)

Argentina

326,0

14,9

4,6%

104,9

32,2%

7,0

Brasil

789,7

34,0

4,3%

206,9

26,2%

6,1

Canadá

631,1

11,5

1,8%

96,5

15,3%

8,4

Chile

76,1

4,3

5,6%

24,4

32,1%

5,7

Colombia

94,6

7,6

8,0%

30,4

32,1%

4,0

México

388,8

17,9

4,6%

95,2

24,5%

5,3

Perú

64,9

4,3

6,6%

20,6

31,8%

4,8

Uruguay

19,1

1,2

6,2%

6,6

34,8%

5,6

Estados

Unidos

7.945,2

55,4

0,7%

644,9

8,1%

11,6

Venezuela

83,7

3,4

4,0%

17,2

20,5%

5,1

Costa Rica

22,0

2,5

11,3%

7,2

32,5%

2,9

Fuente: IICA “Más que Alimentos en la Mesa: La Real Contribución de la Agricultura a la Economía”

En el caso de Venezuela podemos constatar cómo, mientras el porcentaje que representa el PIB sectorial solo alcanza al 4%, al considerar los encadenamientos y calcular el porcentaje que representa la Agricultura Ampliada dentro de todos los bienes y servicios que se generan en el país, llegamos a una cifra más de 5 veces mayor que supera el 20%.

16

En países donde las exportaciones agrícolas tienen particular importancia, la Agricultura Ampliada llega a representar un tercio del producto Interno Bruto que generan.

La importancia de la agroindustria

Un segundo elemento a considerar para observar la importancia real del sector agroalimentario es el peso de la fase industrial del sistema, la cual es considerable tanto al referirnos a la industria de alimentos como a la industria que utiliza como materia prima principal productos de origen agrícola.

En la Encuesta Industrial del 2004 realizada por el INE se muestran los siguientes resultados:

Cuadro II 7 Porcentaje de la Industria de Alimentos y Bebidas dentro del Sector Manufacturero

Total Industria

Pequeña Industria

Número de Establecimientos

34%

41%

Número de Ocupados

31%

39%

Valor de las Ventas

21%

33%

Capital Fijo

30%

39%

INE Encuesta Industrial 2004

Como puede observarse en el Cuadro 7, la industria de alimentos representa alrededor de un tercio del sector manufacturero en número de establecimientos, personal ocupado y capital fijo de la industria, mientras supera el 20% del valor de las ventas del sector.

Estas proporciones son mucho mayores para la pequeña industria, donde los establecimientos que producen alimentos son alrededor del 40% de los establecimientos existentes y de los empleos generados.

Cuadro II 8 Porcentaje de la Industria de Base Agrícola dentro del Sector Manufacturero

Total Industria

Pequeña Industria

Número de Establecimientos

43,4%

48,9%

Número de Ocupados

39,5%

46,9%

Valor de las Ventas

25,3%

39,2%

Capital Fijo

35,5%

46,8%

INE Encuesta Industrial 2004

Al referirnos a las industrias de base agrícola la significación de este grupo de industrias aumenta en todos los aspectos considerados.

Como se puede constatar en el Cuadro 8, la industria alimentaria y la que procesa materias primas de origen agrícola, es por mucho la más importante rama de la industria manufacturera y tiene particular significación en la pequeña industria.

La importancia del consumo productos de origen agrícola

Si la importancia del sector agroalimentario se amplía en la fase industrial, al llegar al consumo de los hogares alcanza su nivel más alto.

Como podemos observar en el Cuadro 9, que muestra los resultados de la Encuesta de Presupuestos Familiares de 1997 (Área Metropolitana de Caracas) realizada por el BCV, el

17

gasto en alimentos representa cerca de una tercera parte del gasto familiar total promedio y más del la mitad para la población de menores ingresos.

Cuadro II 9 Porcentaje del Gasto Familiar Promedio por Cuartil de Ingreso destinado a Productos Agroalimentarios

 

Cuartil 1

Cuartil 2

Cuartil 3

Cuartil 4

Total

(Más Pobre)

(Más Rico)

Alimentos y bebidas no alcohólicas Bebidas alcohólicas y tabacos Alimentos tomados fuera del hogar Total

43,9%

35,9%

26,4%

15,4%

22,9%

1,8%

1,9%

1,6%

1,3%

1,5%

6,1%

6,3%

5,4%

5,7%

5,8%

51,9%

44,1%

33,4%

22,4%

30,2%

Fuente: BCV Encuesta de Presupuestos Familiares de 1997

En la Encuesta Nacional de Presupuestos Familiares 2007-2008 realizada por el BCV en conjunto con el INE y la ULA, encontramos resultados que confirman lo observado en

1997.

Como podemos ver en el Cuadro 10, a nivel nacional el 43% del gasto de las familias se destina a productos agroalimentarios, mientras que en la población fuera de las 10 más grandes ciudades, esta proporción se eleva a 48%

Cuadro II 10 Porcentaje del Gasto Familiar Promedio por Ciudades destinado a Productos Agroalimentarios

Grupos

Alimentos y

Bebidas

Alimentos

Total

bebidas no

alcohólicas y

tomados fuera

alcohólicas

tabaco

del hogar

Mérida Caracas San Cristóbal Pto. la Cruz-Barcelona Ciudad Guayana Maracay Maturín Valencia Barquisimeto Maracaibo Resto Total

24%

1%

7%

32%

26%

2%

9%

37%

28%

2%

9%

40%

31%

3%

7%

40%

30%

4%

7%

41%

27%

4%

11%

42%

33%

2%

7%

42%

28%

4%

10%

43%

29%

3%

12%

45%

32%

3%

10%

45%

37%

3%

7%

48%

32%

3%

8%

43%

Fuente: BCV, INE, ULA Encuesta Nacional de Presupuestos Familiares 2007-2008

En el gasto de los hogares los productos alimentarios significan una proporción muy significativa que es mucho mayor para los estratos y las ciudades más pobres.

En los Anuarios de Cuentas Nacionales del BCV este hecho puede ser constatado con otra metodología al observar el porcentaje del Consumo Final Privado de Bienes y Bienes No Durables que representan los Productos Agroalimentarios.

En efecto, con esta fuente los productos agroalimentarios representan más de 2/3 de los bienes consumidos en la sociedad y más de 3/4 partes de los bienes no durables. 15

18

Capitulo 3 El Sector Agroalimentario en cifras

Después de los dos primeros capítulos introductorios, esta tercera parte del trabajo pretende suministrarle al lector un conjunto de información cuantitativa básica sobre el Sector Agrícola, el Sector Agroalimentario y sus principales cadenas y sistemas productivos.

El capítulo presenta información en torno a la evolución y estructura del Sector Agrícola y su distribución geográfica y estacional en el año, así como sobre el comercio exterior agroalimentario y el consumo y gasto de las familias en alimentos

Este capítulo es fundamentalmente descriptivo y pretende suministrar información para ubicar al lector dentro del complejo mundo de la agricultura y la alimentación.

Evolución de la agricultura dentro de la economía

Una visión de la evolución a largo plazo de la agricultura venezolana dentro de la dinámica económica nos muestra un rezago significativo de esta actividad que fluctúa en algunos períodos pero que se mantiene en el tiempo.

Como podemos observar en el Gráfico 1, en toda la década de los 70 y los primeros años de la siguiente la brecha entre el crecimiento de la economía en su conjunto y la agricultura tiende a ampliarse progresivamente. A partir de 1983-84 la tendencia cambia y la diferencia empieza a reducirse hasta alcanzar su punto más bajo en 1989. De ese año en adelante de nuevo la brecha se amplía manteniéndose con pequeñas fluctuaciones hasta finales del siglo pasado

Gráfico III 1 Evolución del Producto No Petrolero y del Producto Agrícola 1968-2000 Índice Base 100 = 1968

250 240 230 220 210 200 190 180 170 160 150 140 130 120 110
250
240
230
220
210
200
190
180
170
160
150
140
130
120
110
100
Producto No Petrolero
Producto Agrícola

Fuente: BCV tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

Lamentablemente cuando se produce el cambio de año base de las cuentas nacionales del Banco Central de Venezuela en 1997, la agricultura desaparece como componente del PIB

19

y pasa a formar parte de una categoría denominada “Resto” que incluye además de la producción agrícola, restaurantes y hoteles privados y actividades públicas diversas con lo cual se pierde la continuidad de la información requerida. Sin embargo el BCV sigue publicando, al menos hasta 1998, una descomposición por actividades económicas que incluye la agricultura. El MAT por su parte también continúa suministrando cifras sobre la evolución del sector agrícola, lamentablemente con gran informalidad y obvios errores. Pues bien con esta información es posible continuar siguiendo la evolución de la agricultura dentro de la economía.

Con esta información podemos constatar que, desde finales de la década de los noventa a esta parte, se produce un fenómeno que cambia en alguna medida las tendencias seculares antes indicadas.

En el Gráfico 2 podemos observar como cuando la económica global retrocede ligeramente a finales de los 90 y luego cae bruscamente en el 2002 y 2003, el producto agrícola se comporta mejor y no disminuye o lo hace en una proporción menos importante.

Gráfico III 2 Evolución del Producto No Petrolero y del Producto Agrícola 1997-2008 Índice Base 100 = 1997

150% 145% 140% 135% 130% 125% 120% 115% 110% 105% 100% 95% 90% 85%
150%
145%
140%
135%
130%
125%
120%
115%
110%
105%
100%
95%
90%
85%

1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008

90% 85% 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 ACTIVIDAD NO

ACTIVIDAD NO PETROLERA

90% 85% 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 ACTIVIDAD NO

Agrícola BCV

90% 85% 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 ACTIVIDAD NO

Agrícola MAT

Fuente: BCV tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

En efecto, cuando la economía se ubica en el 2003 en el 88% de su nivel de 1997, la agricultura está, de acuerdo al MAT, 1% por encima del año base y de acuerdo al BCV el 12%. Sin embargo esta situación dura muy poco pues a partir del boom de los precios del petróleo que se inicia el 2004, la economía en su conjunto crece mucho más que la agricultura y la brecha reaparece el 2007 y continúa ampliándose el 2008.

Evolución del sector agrícola

Conocida la evolución de la agricultura en el contexto de la economía es ahora importante establecer las tendencias de sus diversos componentes en términos de sub sectores, grupos de productos y rubros.

20

El comportamiento de la producción de los subsectores animal y vegetal podemos observarla en el Gráfico 3. 16

Gráfico III 3 Evolución del la Producción Vegetal y Animal 1965-2007 Índice Base 100 = 1965

350%

300%

250%

200%

150%

100%

Indice VP. Vegetal Indice VP. Animal 1965 1967 1969 1971 1973 1975 1977 1979 1981
Indice VP. Vegetal
Indice VP. Animal
1965
1967
1969
1971
1973
1975
1977
1979
1981
1983
1985
1987
1989
1991
1993
1995
1997
1999
2001
2003
2005
2007

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

Como es evidente, el crecimiento de la producción animal es mucho más acelerado que el del sector vegetal entre 1965 y mediados de la década de los 80, generándose una enorme brecha que llega a su nivel más alto en 1984, cuando el crecimiento de la producción animal prácticamente duplica la vegetal. A partir de ese año hasta 1991, un acelerado crecimiento de los cultivos tiende a disminuir la diferencia.

En la década de los noventa, de nuevo el sector animal crece más rápidamente hasta alcanzarse la máxima diferencia en el año 2002, cuando el subsector animal crece y el vegetal cae ubicándose el primero más de 120% por encima del segundo. En los últimos años de nuevo la brecha tiende a cerrarse producto de una aceleración del crecimiento de los cultivos.

Los movimientos de la producción per cápita por supuesto son menos significativos. La producción animal se mantiene muy cerca de los mismos niveles de 1965, mientras la vegetal se ubica más de 10% por debajo y la total entre estos dos valores.

Dentro del subsector vegetal el comportamiento de los distintos grupos de cultivos es muy disímil, encontrándonos algunos con crecimientos relativamente acelerados y otros con incrementos lentos, estancamiento e incluso retrocesos.

Como podemos ver en el Gráfico 4, los grupos líderes en la agricultura vegetal son los cereales y las hortalizas, los cuales multiplican su producción más de cinco veces con una tasa interanual de crecimiento de alrededor del 4%, es decir muy superior al aumento de la población.

21

La producción de oleaginosas, con un incremento de poco más de 300%, se ubica en una posición intermedia manteniendo su nivel de producción per cápita.

Gráfico III 4 Evolución de la Producción de los Grupos de Rubros Vegetales 1965-2007 Índice Base 100 = 1965

550% 538% 250% 212% 500% 508% 200% 450% 400% 150% 150% 350% 119% 300% 100%
550%
538%
250%
212%
500%
508%
200%
450%
400%
150%
150%
350%
119%
300%
100%
323%
89%
250%
200%
50%
150%
100%
0%
50%
Leguminosas
Raices y Tubérculos
Oleaginosas
Cereales
Frutas
Hortalizas
Rubros Tropicales
1965
1969
1973
1977
1981
1985
1989
1993
1997
2001
2005
1965
1969
1973
1977
1981
1985
1989
1993
1997
2001
2005

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

En sentido contrario las leguminosas (caraota, frijol, quinchoncho, etc.) retroceden y la producción de frutas sólo se incrementa 19% en 40 años, permaneciendo virtualmente estancada. En ambos casos la producción per cápita disminuye en forma clara.

El desempeño tampoco es bueno en cultivos tropicales (café, cacao, caña y tabaco), así como en raíces y tubérculos (papa, yuca, batata, ñame etc.). En el primer caso el incremento es de 50% en 40 años, es decir un crecimiento interanual de alrededor del 1%, muy inferior al de la población. En raíces y tubérculos la producción más que se duplica pero crece menos que la población y por tanto el consumo per cápita disminuye.

Si consideramos las variaciones de la producción, no ya de los grupos de productos sino de los rubros en particular, encontramos de nuevo que los líderes son hortalizas como el pimentón, la cebolla y el ajo, acompañados por cereales como el maíz y el arroz y otros productos como la papa y el frijol.

En el Cuadro 1 podemos constatar cómo estos comportamientos no son homogéneos en el tiempo, el maíz por ejemplo tiene su crecimiento más dinámico en la última década, arrebatando el liderazgo a las hortalizas.

Los cultivos que crecen menos que el promedio son un gran número entre los que se destacan como los mayores perdedores los de oleaginosas como el ajonjolí y el algodón, frutas como el cambur, el mango y el plátano y otros productos tales como el tabaco y el quinchoncho. En la última década destacan las caídas en naranja, tomate y sorgo.

22

Cuadro III 1 Variaciones Porcentuales del Valor de la Producción de Algunos Rubros en los últimos 30 años Porcentajes

Rubros

Var %

Var %

Var %

1977-

1987-

1997-

2007

2007

2007

Pimentón

740%

424%

100%

Cebolla

423%

307%

88%

Ajo

250%

65%

2%

Maíz

232%

103%

114%

Papa

156%

112%

42%

Arroz

113%

183%

33%

Frijol

106%

50%

30%

Total

88%

41%

26%

Caña

81%

21%

41%

Tomate

70%

45%

-20%

Yuca

37%

31%

2%

Sorgo

36%

-51%

-9% -24%
-9%
-24%

Naranja

35%

0%

Café

22%

0%

12%

Cacao

15%

50%

2%

Caraota

2%

-33%

10%

Plátano

1%

-11%

-23%

Mango

-40%

-39%

-53%

Cambur

-42%

-51%

-54%

Quinchoncho

-42%

-61%

-33%

Tabaco

-67%

-69%

-63%

Algodón

-69%

-72%

-70%

Ajonjolí

-79%

-73%

-39%

Girasol

290%

81%

Palma aceitera

240%

5%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

En el Gráfico 5 podemos observar como en la producción del subsector animal también las diferencias en el comportamiento de los rubros son notables, pudiendo notarse claramente dos grupos de productos con desempeños diferentes.

Por una parte encontramos los productos avícolas y en especial la carne de aves, con crecimientos muy significativos que superan con claridad el crecimiento de la población. La producción de aves es sin duda la líder indiscutible en el crecimiento de la agricultura, multiplicándose por más de 10 veces y alcanzando una tasa interanual de crecimiento de 6.2% que más que duplica el aumento de la población.

En sentido contrario los productos de origen bovino: carne y leche, tienen crecimientos modestos que se ubican alrededor del 200%, con lo cual no logran colocarse por encima del crecimiento de la población.

En medio de estos dos conjuntos se ubican los porcinos (cerdos) cuya producción per cápita logra mantenerse.

23

Gráfico III 5 Evolución de la Producción de los Grupos de Rubros Animales1965-2007 Índice Base 100 = 1965

1400% 1200% Leche Cruda 1061% 1000% Bovino 768% 800% Porcino 600% 596% Aves 400% 283%
1400%
1200%
Leche Cruda
1061%
1000%
Bovino
768%
800%
Porcino
600%
596%
Aves
400%
283%
200%
Huevos de
Consumo
0%
Huevos Fértiles
1965
1968
1971
1974
1977
1980
1983
1986
1989
1992
1995
1998
2001
2004

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA

La estructura de la producción y su evolución

La distribución de la producción por subsectores ha sufrido cambios de alguna significación en las últimas cuatro décadas

Gráfico III 5 Porcentaje del Valor de la Producción por Subsectores y por Quinquenios 1968-72 a 2003-2007 Porcentajes

y por Quinquenios 1968-72 a 2003-2007 Porcentajes 65% 63% 62% 60% 60% 60% 60% 59% 57%
65% 63% 62% 60% 60% 60% 60% 59% 57% 56% 55% 50% 45% 44% 43%
65%
63%
62%
60%
60%
60%
60%
59%
57%
56%
55%
50%
45%
44%
43%
41%
40%
40%
40%
40%
37%
38%
35%
Subsector Vegetal
Subsector Animal
Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios
68-72
73-77
78-82
83-87
88-92
93-97
98-02
03-07

Como podemos observar en el Gráfico 5, el Sub sector animal aumenta su peso dentro de la agricultura en los primeros cuatro quinquenios considerados es decir, entre 1968 y

24

1987. Entre 1987 y 1997 baja su porcentaje y posteriormente sube hasta acercarse a su máxima proporción (63%). En los últimos 10 años el sector vegetal tiende a aumentar su peso dentro de la agricultura debido fundamentalmente a los notables incrementos en la producción de maíz que indicamos en la aparte anterior.

Las tendencias de la producción que hemos descrito en las páginas precedentes han generado un cambio significativo en la estructura de la producción vegetal.

Gráfico III 6 Estructura Porcentual de la Producción Vegetal por Grupos de Productos 73-77 a 2004-2007 Porcentajes

Cultivos Tropicales Tradicionales 100% 17% 23% 21% 90% 27% Leguminosas 9% 80% 19% Frutas 70%
Cultivos Tropicales
Tradicionales
100%
17%
23%
21%
90%
27%
Leguminosas
9%
80%
19%
Frutas
70%
18%
19%
60%
10%
Raíces y Tubérculos
50%
7%
9%
40%
7%
Textiles y Oleginosas
30%
47%
36%
34%
20%
27%
Hortalizas
10%
0%
Cereales
73-77
83-87
93-97
04-07

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Como podemos observar en el Gráfico 6, cereales y hortalizas tienden a incrementar su participación en la producción vegetal, llamando la atención el caso de los cereales que pasan de un poco más de un ¼ de la producción en el quinquenio 73-77 a cerca de la mitad de ella en los últimos cuatro años.

En sentido contrario, los cultivos tropicales tradicionales (café, cacao, caña de azúcar y tabaco), así como las frutas y las leguminosas, disminuyen su peso de manera notable. En efecto, con estos rubros pasa casi exactamente lo contrario que lo anotado para los cereales. En el quinquenio 1973-77 ellos representaban el 48% de la producción mientras en los últimos 4 años apenas llegan al 27%.

En el caso de las raíces y tubérculos y las oleaginosas, sus pesos como grupos dentro de la agricultura no cambia significativamente pero si los cultivos que son los más importantes en cada grupo. En oleaginosas la palma aceitera ha pasado a ser el cultivo lider dentro de las oleaginosas y en las raíces la papa ha dejado atrás a la yuca.

Bajando un poco el nivel de detalle y pasando de los grupos de cultivos a los rubros particulares, podemos observar como unos pocos cultivos representan una proporción muy alta del valor de la producción del subsector vegetal.

25

Cuadro III 2 Composición Porcentual del Valor de la Producción Vegetal en dos Períodos 1985-87 y 2005-2007 Porcentajes

Rubro

% 1985-

Acumulado

% 2005-

Acumulado

1987

2007

Maíz

23%

23%

33%

33%

Arroz

6%

29%

11%

44%

Caña

8%

37%

8%

51%

Café

9%

46%

7%

58%

Papa

3%

50%

5%

63%

Tomate

4%

54%

4%

68%

Sorgo

10%

63%

4%

72%

Yuca

4%

67%

4%

76%

Palma aceitera

1%

69%

3%

79%

Cebolla

1%

71%

3%

85%

Naranja

4%

75%

3%

87%

Plátano

4%

79%

3%

90%

Cambur

8%

87%

3%

93%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Como podemos ver en el Cuadro 2, en el periodo 85-87 los 10 primeros cultivos representaban el 70% de la producción vegetal y 20 años más tarde ellos aportan el 82% del valor de la producción vegetal.

En el periodo 2005-2007 los cuatro primeros cultivos se acercan al 60% de la producción vegetal liderados por el maíz que pasa de 23% del valor de la producción a 1/3 de ella, constituyendo por mucho el cultivo más importante del país.

El maíz es seguido por el arroz, la caña de azúcar y el café que, entre los tres no alcanzan el peso del maíz.

En la estructura de la producción por cultivo se producen algunos cambios interesantes en los 20 años trascurridos entre los dos períodos considerados.

En primer lugar observamos unos cuantos cultivos que aumentan su peso, y que como hemos indicado están liderados por el maíz pero a él se suman el arroz, que pasa de 6 a 11%, la papa, la cebolla y la palma aceitera.

En sentido contrario pierden participación de forma muy significativa el sorgo y el cambur que disminuyen sus pesos a menos de la mitad del de 1984-85. Adicionalmente bajan su proporción el café, la naranja y el plátano.

Si consideramos la estructura de la producción por cultivo, no en términos del valor de la producción sino de superficie cultivada, encontramos una concentración aún mayor en un pequeño número de cultivos.

Como podemos ver en el Cuadro 3, los cinco primeros cultivos representan el 72% de la superficie cultivada en el país, entrando entre los lideres el sorgo que tiene un reducido

26

valor de la producción pero una amplia superficie cultivada. De resto son los mismos cultivos mencionados: maíz, arroz, café y caña de azúcar.

En cuanto a los cambios en la estructura de la superficie agrícola en estos últimos 20 años sólo dos hechos no reseñados saltan a la vista.

En primer lugar el decrecimiento muy significativo de la participación del café en la superficie bajo cultivo que no se corresponde con su muy moderado retroceso en cuanto a su peso en el valor de la producción, lo cual solo puede explicarse por una mejora en los rendimientos.

El segundo hecho interesante es el incremento en el peso de la caña de azúcar en la superficie cultivada, el cual frente a un estancamiento de su participación en el valor de la producción nos habla de rendimientos estancados o en retroceso.

Cuadro III 3 Composición Porcentual de la Superficie Cultivada en dos Períodos 1984-86 y 2004-2006 Porcentajes

Rubro

% 1984-

% 2004 -

Acumulado

1986

2006

2004-2006

Maíz Sorgo Arroz Café Caña de Azúcar Ajonjolí Cacao Plátano Yuca Cambur Otras frutas Naranja Palma Aceitera Frijol Papa Otros Total

26%

32%

32%

16%

12%

44%

8%

11%

55%

14%

10%

65%

5%

7%

72%

5%

3%

74%

3%

3%

77%

3%

2%

79%

2%

2%

82%

3%

2%

83%

1%

2%

85%

2%

1%

86%

0%

1%

88%

1%

1%

89%

1%

1%

90%

11%

10%

100%

100%

100%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

En el subsector animal también los cambios en la estructura son muy significativos, como se puede derivar de las tendencias que observamos más atrás.

En efecto como podemos observar en Gráfico 7, los productos avícolas y en especial la carne de aves (fundamentalmente de pollo) sube su participación de manera sostenida y constante pasando de 17% en el quinquenio 1973-77 a 34% en el periodo 2003-2006.

El incremento del peso de los productos avícolas se produce en detrimento de los de origen bovino que pasan de representar 2/3 de la producción animal a solo la mitad de ella.

27

El caso de la leche es particularmente notable pues pasó de representar ¼ de la producción del subsector animal a sólo 15% con un proceso constante de pérdida de importancia.

Gráfico III 7 Estructura Porcentual de la Producción Animal por Grupos de Productos 73-77 a 2003-2006 Porcentajes

100% 18% 15% 24% 23% 90% 80% Leche Cruda 70% 36% 35% Bovino 34% 60%
100%
18%
15%
24%
23%
90%
80%
Leche Cruda
70%
36%
35%
Bovino
34%
60%
42%
Porcino
50%
7%
8%
Huevos Fértiles
40%
10%
8%
Huevos de Consumo
30%
20%
31%
34%
Aves
24%
17%
10%
0%
73-77
83-87
93-97
03-06

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Tendencias de la productividad agrícola

Dada la precariedad de las estadísticas sobre el sector agrícola con que contamos en el país, no es posible obtener indicadores de productividad de relativa complejidad, como los que refieren a la productividad del trabajo o el capital. En esta materia tenemos necesariamente que limitarnos a los más elementales indicadores como son los que refieren al volumen de producción por unidad de superficie, comúnmente representado por el rendimiento por hectáreas (kg/ha).

Es de hacer notar que los cambios en este indicador no tienen igual significado cuando la superficie sube que cuando ella baja, pues resulta obvio que cuando se siembra menos área, la que suele quedar es la de mejores condiciones naturales y eso puede ser la causa del incremento del rendimiento. Cuando la superficie sube sí se trata de un logro productivo real que no hace pensar en mejoras e innovaciones en las prácticas de cultivo.

Cambios en la producción por unidad de superficie

Con relación a este indicador en el Cuadro 4 podemos observar los cambios que se han producido en los últimos 20 años en los más importantes cultivos del país.

Para facilitar el análisis podríamos clasificar los rubros en cuatro categorías:

La primera son los cultivos que han logrado mejoras en sus rendimientos superiores al 70% y que obviamente han incrementado su productividad. Estos cultivos son liderados por el girasol, que logra 2,5 veces su rendimiento de hace 20 años pero que en realidad

28

prácticamente desapareció para retomarse en los últimos años con superficies todavía muy limitadas y con un nuevo paquete tecnológico.

Los cultivos que producen los logros más importantes en esta materia son el maíz y el arroz que mejoran sus rendimientos 86 y 84% respectivamente y que al mismo tiempo duplica su producción, en el caso del maíz, y casi la triplica, en el arroz.

Cuadro III 4 Rendimientos por Hectárea y su Variación Porcentual en dos Períodos 1984-86 y 2004-2006 Kg/a y Porcentajes

Rubro

% 1984-1986

% 2004 -2006

Var %

Girasol

333

847

154,1%

Caraota

458

891

94,7%

Maíz

1.805

3.363

86,4%

Arroz

2.633

4.831

83,5%

Ajo

4.484

7.742

72,7%

Palma Aceitera

7.156

11.323

58,2%

Cacao

207

318

53,4%

Yuca

7.885

11.877

50,6%

Café

245

356

45,2%

Papa

13.147

18.748

42,6%

Pimentón

11.912

16.927

42,1%

Frijol

635

896

41,2%

Tomate

17.060

21.627

26,8%

Naranja

11.396

14.398

26,3%

Cebolla

18.755

23.423

24,9%

Ajonjolí

507

565

11,4%

Sorgo

1.965

2.181

11,0%

Caña de Azúcar Plátano Tabaco Mango Algodón Cambur

65.258

70.535

8,1%

7.376

7.519

1,9%

1.705

1.511

-11,4%

14.848

12.830

-13,6%

1.638

1.413

-13,8%

19.571

14.765

-24,6%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

En el caso del ajo los logros también son importantes pues ese cultivo aumenta en ese período su producción en 65%.

Con la caraota no sucede los mismo pues el incremento en los rendimientos ha sido acompañado de una reducción de 33% en la producción, lo que nos indica una caída muy importante en la superficie cultivada.

En un segundo nivel de mejorías en materia de rendimientos encontramos un conjunto de cultivos que los han subido entre 40 y 60%. Entre ellos destacan la palma aceitera, el pimentón, la papa y el frijol que al mismo tiempo han incrementado su producción significativamente. Los dos primeros con aumentos que triplican y hasta cuadruplican su producción de hace 20 años.

En un tercer grupo se encuentran un conjunto de cultivos que han producido mejoras poco significativas, entre el 10 y el 30%, y entre los cuales están: el tomate, la naranja, la cebolla, el ajonjolí y el sorgo.

29

Por último encontramos los cultivos cuyos rendimientos permanecen estancados o incluso han retrocedido tales como la caña de azúcar, el plátano, el tabaco, el mango, el algodón y el cambur. Llama la atención que casi todos estos rubros son típicamente tropicales y que, con excepción de la caña de azúcar, en todos ellos la producción ha retrocedido.

Papel de los productores agrícolas organizados en la mejora de los rendimientos

En los logros alcanzados en cereales, palma aceitera y caña de azúcar, en este último caso en algunas zonas del país, están íntimamente ligados a formas de organización de los productores.

Los programas de financiamiento desarrollados por los productores para cultivos temporales, y especialmente para cereales son formas organizativas que conjugan la administración de líneas de financiamiento con la banca privada, compra colectiva y en escala de insumos estratégicos, organización del apoyo técnico al productor y la comercialización concertada de la cosecha. En realidad son formas de asociación o de coordinación vertical que organizan, para un grupo de productores, los elementos claves del proceso productivo y constituyen las formas cooperativas no convencionales más exitosas que existen en la agricultura y probablemente en el país.

Estos programas han sido sin duda el factor clave en el incremento de la producción de cereales y el motor de los cambios en las técnicas de cultivo, así como el principal factor de incremento en los rendimientos y en la sustentabilidad de la agricultura mecanizada.

Adicionalmente en cultivos permanentes destacan la importancia y los logros productivos de las coordinaciones verticales agricultura industria en caña de azúcar y palma aceitera donde el trabajo conjunto de los principales agentes de la cadena ha logrado expandir la producción e incrementar la productividad.

Rendimientos y productividad

Como hemos indicado, el rendimiento del maíz se ha incrementado significativamente al mismo tiempo que sube la superficie cultivada. Este hecho no es fácil de alcanzar y se debe en una buena medida a los incrementos de los programas de las organizaciones de productores.

En efecto, este incremento de los rendimientos puede ser constatado con los datos obtenidos de organizaciones o programas de las principales regiones productoras.

Cuadro III 5 Rendimientos de Maíz en Organizaciones o Programas de Financiamiento 2004 – 2008 Kg/Ha

Estado

2004

2005

2006

2007

2008

Var %*

Llanos Occidentales Llanos Centrales Yaracuy

3.239

3.612

3.918

4.389

4.444

37%

3.553

3.528

3.597

3.792

7%

 

3.676

3.752

4.031

10%

FUENTE: Sistema de Estadísticas IPAF

Como podemos ver en el Cuadro 5, los rendimientos crecen significativamente en los últimos años destacando el comportamiento de los programas con sede en

30

Portuguesa, primer productor de maíz del país, con un incremento de 37 %, es decir alrededor de 1.200 kg/ha.

En los rendimientos de caña de azúcar (toneladas de caña por hectárea) los avances son menos significativos, con una variación general de sólo 5% en los últimos 10 años. Sin embargo en el estado Portuguesa, los cambios si son importantes, con una mejora de los rendimientos de 30%, con lo cual esta Entidad Federal llega a ubicarse por encima del promedio nacional.

Cuadro III 6 Rendimiento de Caña de Azúcar Nacional y en el Edo Portuguesa 1997-98 2004-05 (Tm/Ha y %)

 

1997-98

2004-2005

Var %

Nacional

64.340

67.655

5%

Portuguesa

52.117

67.748

30%

FUENTE: MAT

En la palma aceitera la información suministrada por la Asociación de Cultivadores de Palma muestra una importante expansión del cultivo que se expresa fundamentalmente en la superficie sembrada y en la producción y que está acompañada de una mejoría notable en los rendimientos.

Cuadro III 7 Rendimiento de Palma Aceitera por Regiones 2003-2008 (Tm de Aceite Crudo/Ha)

Región

2003

2008

Var % 03-08

Centro Occidental

2,47

3,54

43%

Occidental

1,64

3,11

90%

Oriental

1,77

1,23

-31%

Nacional

1,8

2,75

53%

FUENTE: ACUPALMA: Boletín Estadístico Año 2008

Como podemos observar en el Cuadro 7, en los últimos cinco años los rendimientos se incrementan más de 50% a nivel nacional, a pesar del retroceso que se da en la región oriental, el cual es contrapesado con la casi duplicación de los rendimientos en la región occidental.

Innovaciones, mejoras en las prácticas y sustentabilidad

Los logros obtenidos en cultivos que expanden su producción tienen como sustentación mejoras en las prácticas agronómicas e innovaciones tecnológicas dirigidas a incrementar la sustentabilidad de los cultivos y disminuir el impacto sobre el ambiente. A continuación mostramos algunos de estos elementos, tanto para los cereales como para la caña y la palma aceitera.

Cereales

En la labranza mecanizada en cereales destacan:

31

Siembra Directa y/o Mínima Labranza: Las técnicas que disminuyen la labranza de la tierra han sido ampliamente difundidas por los Programas Integrales de Producción.

Estas modalidades de producción implican reducción en los costos, mejora en los rendimientos y menor deterioro de los suelos y por tanto es un claro ejemplo de las tecnologías que se deben difundir.

En el marco del programa de maíz de ASOPORTUGUESA puede evidenciarse el efecto de la siembra directa sobre los rendimientos al constatar cómo en 2005, con siembra convencional se obtienen en promedio 3.774 kg/ha, mientras que con siembra directa o mínima labranza éste alcanza los 4.105 kilogramos con un aumento de alrededor de

10%.

Introducción de semillas de alto rendimiento: Los Programas Integrales de Producción han sido un elemento clave en la introducción y difusión de semillas de alto rendimiento que han jugado un papel clave en la mejora de la productividad.

Micro nivelación de terrenos con equipos con láser: Otra tecnología que se ha venido introduciendo y que potencia los rendimientos, es la nivelación de las tierras con equipos que utilizan rayos láser y que permiten una nivelación mucho más precisa y con ella un mejoramiento notable del drenaje y del aprovechamiento del agua de riego.

Fechas de siembra, densidad y distancia entre hileras: Otras innovaciones que se han introducido tienen que ver con el establecimiento de fechas de siembra adecuadas, control de la densidad de semillas por unidad de superficie, así como establecimiento de distancias óptimas entre las hileras de cultivo.

Evaluación de plagas para determinación de umbrales económicos para la aplicación de biocidas: Todavía en forma moderada se ha venido introduciendo este sistema en varios de los programas existentes. Esta práctica es un componente esencial en la racionalización del uso de biocidas y permite disminuir los costos y limitar la contaminación por estos productos.

Utilización de tecnologías satelitales para determinación de superficies: Varios de los Programas Integrales de Producción utilizan GPS para la medición de las parcelas de los productores participantes mejorando el control en la provisión de insumos, de las labores mecanizadas y haciendo más precisa las estimaciones de cosecha.

Caña de Azúcar

Algunos de los elementos tecnológicos y ambientales más significativos en la caña de azúcar son los siguientes:

Introducción y difusión de la cosecha mecanizada

Evaluación e introducción de nuevas variedades

Control biológico de la Candelilla y la Diatrea con productos generados por las organizaciones de productores

Reducción de las emanaciones ocasionadas por las actividades de la planta

Sistemas para el tratamiento de aguas residuales y emisiones atmosféricas

32

Desarrollo de Fundacaña: un Centro de Investigación - Desarrollo y Capacitación: como parte del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología

Palma Aceitera

Algunos de los elementos tecnológicos y ambientales más significativos en la palma aceitera son los siguientes:

Introducción de riego complementario

Manejo integrado de insectos desfoliadores en palma aceitera

Introducción de cultivos cobertura que conservan los suelos y incorporan materia orgánica y reducen costos

Control de fertilización en función de necesidades en cada lote

Desarrollo de un Centro de Investigación - Desarrollo y Capacitación: FONINP

Los cambios en la productividad en el sub sector animal

En la producción animal también se han producido avances y retrocesos en materia de productividad

En avicultura los distintos índices utilizados para medir la eficiencia en la producción han mejorado continua y considerablemente en los últimos 20 años, permitiendo una disminución en los precios relativos y un notable incremento en el consumo. En la producción de carne de pollo la conversión en términos de kg de alimentos balanceados consumidos por kg de pollo producido ha pasado de alrededor de 3.5 kg de alimentos a mediados de los 80, a aproximadamente la mitad en el periodo 2005-2007. Algo semejante aún cuando de menos importancia ha sucedido con la producción de huevos.

En la producción bovina tanto de carne como de leche, los avances son menos significativos. En carne, a pesar de la expansión de los pastos introducido y de avances en el mejoramiento genético, el peso de las reses que van a matadero solo ha aumentado 10% en los últimos 20 años.

En la producción de leche, tanto el número de litros de leche producidos por vaca como por hectárea no ha avanzado en forma considerable en medio de una tendencia a la disminución de la producción.

Distribución geográfica de la producción

Presentada ya alguna información básica sobre la producción y la productividad en el sector agrícola, pasemos a considerar como se distribuye esta producción en el territorio venezolano.

Partiremos de observar cómo se distribuyen las tierras que son declaradas como parte de explotaciones agropecuarias en la última información de la que se dispone, la cual corresponde al Censo Agrícola de 1997. Es de hacer notar que este censo presento múltiples problemas y es conocido que algunas de sus informaciones son poco confiables. 17

Como podemos ver en el Cuadro 8 aparecen alrededor de 30 millones de hectáreas que forman parte de unidades de producción agrícolas. De ellas más de 10 millones, es decir

33

el 36% no tienen uso agrícola actual restando un poco más de 19 millones con algún tipo de uso agrícola.

Cuadro III 8 Distribución de la Superficie en Explotaciones Agrícolas por Tipo de Uso 1997 Hectáreas y porcentajes

 

Superficie

En Explotaciones

Con Uso

Declarada

Agrícolas

Agrícola

(has)

CULTIVOS DE CICLO CORTO

1.335.246

4%

7%

CULTIVOS PERMANENTES

957.750

3%

5%

CON CULTIVOS 2.292.996

8%

12%

PASTOS Y FORRAJES

17.085.446

57%

88%

CON USO AGRÍCOLA

19.378.442

64%

100%

SIN USO AGRÍCOLA

10.683.825

36%

TOTAL

30.062.267

100%

FUENTE: INE Censo Agrícola 1997

Dentro de la superficie que tiene alguna forma de uso agrícola una enorme proporción (88%) está destinada a pastos y forrajes que sirven de sostén a una ganadería más o menos extensiva.

El área que realmente está bajo cultivo no alcanza los 3 millones de hectáreas de las cuales, 1,3 millones son cultivos de ciclo corto y cerca de un millón cultivos permanentes.

Las áreas bajo cultivo sólo ocupan el 8% de la superficie declarada por las unidades de producción agrícolas.

Partiendo de este marco es hora importante establecer cómo se distribuyen estas formas de uso agrícola entre las distintas entidades y regiones del país.

Como podemos observar en el Cuadro 9, la superficie de los cultivos de ciclo corto se concentra en dos regiones del país, en los Altos Llanos Centrales y Centro Orientales en los estados Guárico y Anzoátegui, que representan el 39% de esta área y los Altos Llanos Occidentales en los estados Portuguesa, Barinas y Cojedes con otro 31% de la superficie.

Estas proporciones no son exactas pues es conocido que los resultados del censo en Guárico y Anzoátegui fueron sobre estimados y por tanto los de los Llanos Occidentales subestimados. En cualquier caso lo que si no cabe duda es que entre estas dos regiones está alrededor del 70% de los cultivos temporales que existen en el país.

En los cultivos permanentes la superficie cultivada está mucho menos concentrada. En estos cultivos los que más pesan son la caña de azúcar, el café, el cacao y las plantaciones de musáceas (plátano y cambur) y en los últimos años la palma aceitera.

Pues bien, en estos cultivos tienen alto peso los Andes y las estribaciones andinas de Lara y Portuguesa que representan 41% de la superficie con este tipo de cultivos, pero

34

donde también pesan Sucre y Miranda por el cacao, Zulia por plátano y la palma aceitera y Yaracuy por la caña y la palma.

Cuadro III 9 Distribución de la Superficie en Explotaciones Agrícolas por Entidad Federal y Uso Agrícola1997 Porcentajes

ENTIDAD

CULTIVOS DE

CULTIVOS

TOTAL

PASTOS Y

CICLO CORTO

PERMENENTES

CULTIVOS

FORRAJES

GUARICO

33%

1%

19,6%

13%

PORTUGUESA

21%

11%

17,0%

3%

ANZOATEGUI

6%

2%

4,4%

4%

BARINAS

6%

3%

4,5%

14%

COJEDES

4%

1%

3,2%

4%

BOLIVAR

4%

3%

3,6%

8%

ARAGUA

4%

3%

3,3%

0%

APURE

3%

1%

2,3%

24%

MONAGAS

3%

6%

4,3%

5%

LARA

3%

9%

5,4%

1%

SUCRE

2%

9%

4,9%

0%

MERIDA

2%

8%

4,2%

1%

TRUJILLO

2%

6%

3,6%

1%

YARACUY

2%

8%

4,1%

1%

FALCON

1%

4%

2,3%

4%

ZULIA

1%

7%

3,6%

13%

CARABOBO

1%

3%

2,1%

0%

MIRANDA

1%

6%

3,1%

0%

TACHIRA

1%

6%

3,2%

3%

AMAZONAS

0%

0%

0,3%

0%

DELTA AMACURO

0%

1%

0,7%

0%

DTTO. FEDERAL

0%

1%

0,3%

0%

NVA. ESPARTA

0%

0%

0,0%

0%

FUENTE: INE Censo Agrícola 1997

En pastos y forrajes la distribución cambia significativamente. Pues el mayor peso lo tiene los estados donde se desarrolla la ganadería bovina y particularmente donde ésta tiene carácter más extensivo.

Como podemos constatar, los estados llaneros por excelencia (Apure, Guárico y Barinas) tienen el 51% del área de pastos y forraje, liderado por Apure con 24%.

En este tipo de uso de la tierra los otros dos estados importantes son Zulia con 13% y Bolívar, el más grande estado del país, con 8% de los pastos.

Es importante tener en cuenta esta distribución de la superficie agrícola, pero dado que el valor de la producción por hectárea puede ser muy diferente para los distintos rubros vegetales y animales, es necesario examinar la distribución espacial de la agricultura desde ese punto de vista

La distribución por regiones del valor de la producción para varios períodos, podemos observarla en el Cuadro 10.

35

Como podemos constatar, el peso de las regiones cambia significativamente con el tiempo. Los Llanos Occidentales pasan a ser la primera región productora, desplazando al Zulia que disminuye su peso significativamente.

Cuadro III 10 Distribución del Valor de la Producción por Regiones 1969-71 -2004-06 Porcentajes

Diferencia

Región

69-71

79-81

90-92

98-00

04-06

%

Llanos Occidentales (Portuguesa, Cojedes y Barinas)

   

14,4%

17,0%

15,5%

19,9%

21,3%

6,9%

Centro Norte Costera (Aragua, Carabobo, Miranda y DF)

   

16,0%

16,9%

15,5%

20,6%

19,3%

3,3%

Llanos Centrales y Nororientales (Guárico y Anzoátegui)

   

10,1%

9,3%

14,1%

11,9%

13,2%

3,0%

Formación Lara Falcón (Lara, Falcón, Yaracuy) Otras Regiones (Amazonas, Delta, N. Esparta y Bolívar Llanos de Apure Macizo Oriental (Monagas y Sucre) Andes (Mérida, Táchira y Trujillo) Cuenca del Lago de Maracaibo (Zulia)

12,8%

12,2%

10,8%

12,6%

14,0%

1,2%

   

3,3%

2,3%

2,7%

3,7%

3,9%

0,5%

5,0%

4,8%

4,2%

3,4%

3,5%

-1,5%

6,6%

4,2%

4,4%

4,1%

3,5%

-3,1%

14,8%

11,4%

11,5%

11,0%

10,6%

-4,1%

17,0%

21,9%

21,2%

12,9%

10,7%

-6,3%

TOTAL

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

0,0%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

La Región Centro Norte Costera pasa a ser la segunda en valor de la producción agrícola desplazando también al Zulia, fundamentalmente por la ubicación en ella de buena parte de la producción avícola.

Una tercera región ganadora es los Llanos Centrales y Nororientales cuyo porcentaje de la producción crece para pasar a ocupar la cuarta posición en materia de producción agrícola. La expansión de la producción de cereales y hortalizas en Guárico y Anzoátegui sin duda es la causa.

La Formación Lara Falcón (que incluye Yaracuy) mantiene su posición al igual que las otras regiones del sur del país y Nueva Esparta.

Las regiones que pierden peso dentro de la agricultura nacional están encabezadas por el Zulia, que pasa de ser la más importante a finales de la década de 60 al quinto lugar a mediados de los años 2.000. Adicionalmente también pierden importancia la Región Andina, Sucre y Monagas y los Llanos de Apure.

Estacionalidad de la producción

La importancia de la distribución de la producción no sólo tiene dimensión espacial sino también temporal, pues tal como hemos indicado al principio de este trabajo la agricultura tiene un fuerte carácter estacional.

En efecto, en Venezuela podemos distinguir dos grandes ciclos de producción a lo largo del año que para simplificarlos se pueden identificar como los dos semestres del año.

36

Los productos que se cosechan en el 1er Semestre son producto de las siembras del ciclo denominado Norte-Verano, que se realizan en el último trimestre del año, y las del 2º Semestre de las siembras del llamado ciclo de invierno, que se realizan entre abril y julio de cada año y se cosechan en el segundo semestre.

Cada cultivo tiene por supuesto su propio ciclo que no coincide exactamente con lo antes indicado.

Para los cultivos permanentes y la producción animal los ciclos también tienen importancia, a pesar de que no se trate de fechas de siembras pues el régimen de lluvias y el clima influye sobre los niveles de producción.

El ciclo de invierno (julio-diciembre) es el más importante con 58% del valor de la producción, y como puede suponerse, la estacionalidad de la producción es mucho más fuerte en el sub sector vegetal, por la presencia de cultivos de ciclo corto y mucho más atenuada en el sub sector animal. En el primero, el 67% del valor de la producción se genera en el ciclo de invierno y en el segundo solo el 52%.

Un grafico de los índices de estacionalidad de los subsectores y del sector agrícola en general puede ayudar a visualizar el asunto.

Gráfico III 8 Índice de Estacionalidad de la Producción Vegetal, Animal y Total Porcentajes

de la Producción Vegetal, Animal y Total Porcentajes Vegetal Animal Total Ene Feb Mar Abr May
Vegetal Animal Total Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Vegetal
Animal
Total
Ene Feb Mar Abr May Jun
Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Como podemos observar, la producción vegetal se concentra fuertemente en el segundo semestre teniendo el pico de cosecha en el mes de octubre, mientras la producción animal apenas es un poco mayor en la segunda mitad del año.

Por supuesto este comportamiento general depende de la combinación de los ciclos de producción de muy diversos cultivos que tienen distinto comportamiento.

Algunos de ellos concentran su producción en el primer semestre, otros en el segundo y algunos otros tienen dos cosechas al año o apenas cambian sus niveles de producción a lo largo del año.

37

En el Gráfico 9 podemos observar un ejemplo del comportamiento de cuatro cultivos con diferentes ciclos de producción. Unos claramente de Norte - Verano, otros de invierno y otros como el arroz, con dos cosechas al año.

Gráfico III 9 Índice de Estacionalidad de la Producción de Cuatro cultivos Porcentajes Maíz Arroz
Gráfico III 9
Índice de Estacionalidad de la Producción de Cuatro cultivos
Porcentajes
Maíz
Arroz
Ajonjolí
Yuca
Ene Feb Mar Abr May Jun
Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Yuca Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic Fuente: MAC-MAT tomado

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Como hemos indicado cada cultivo tiene su propio ciclo y en el Cuadro 11 podemos ver la distribución de la producción por ciclo de algunos de los más importantes cultivos.

Cuadro III 11 Distribución del Valor de la Producción por Regiones 1969-71 -2004-06 Porcentajes

Invierno

Norte -

Verano

MAIZ

96%

4%

SORGO

58%

42%

PALMA ACEITERA

56%

44%

YUCA

55%

45%

PLATANO

54%

46%

CAMBUR

53%

47%

CACAO

48%

52%

PAPA

47%

53%

PIMENTON

45%

55%

CEBOLLA

43%

57%

ARROZ

42%

58%

TOMATE

40%

60%

CAÑA DE AZUCAR

34%

66%

CARAOTA

33%

67%

FRIJOL

31%

69%

CAFE

21%

79%

ALGODON

16%

84%

GIRASOL

1%

99%

Fuente: MAC-MAT tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

38

La importancia económica de la estacionalidad es muy grande pues determina la necesidad de concentración de los recursos para la cosecha, el transporte, así como los períodos de almacenamiento requeridos.

Por otra parte, este fenómeno tiene un impacto importante sobre los precios y determina las fluctuaciones que ellos sufren a lo largo del año.

Los movimientos en los precios de hortalizas (y en especial tomate, cebolla y pimentón), de las frutas, de la carne bovina y el pescado, en buena medida determinan las fluctuaciones de los precios de los alimentos y ellos a su vez, las de los precios en general.

Gráfico III 10 Índice de Estacionalidad del IPC de los Precios de Alimentos, Bebidas y Tabaco Porcentajes

145% 135% 125% 115% Indice de Estacionalidad del IPC 105% 95% 85% 75% Indice de
145%
135%
125%
115%
Indice de
Estacionalidad del IPC
105%
95%
85%
75%
Indice de
Estacionalidad
Alimentos, Bebidas y
Tabaco
65%
55%
Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Sept
Oct
Nov
Dic

Fuente: BCV tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

En el Gráfico 10 podemos observar la correlación existente entre las fluctuaciones del IPC y las de los precios de alimentos, bebidas y tabaco.

El comercio exterior agroalimentario

Tomando como punto de partida el enfoque agroalimentario no podemos tener una idea clara de lo que sucede con la agricultura y la alimentación sin examinar el comercio exterior de productos de origen agrícola y en este sentido, analizar los productos que entran desde el exterior, los que exportamos y el balance entre esos dos flujos.

Importaciones Agroalimentarias

Venezuela ha sido por muchos años un importador importante de productos agroalimentarios con niveles que fluctúan, de acuerdo a las circunstancias económicas y agrícolas, entre 800 y 2 mil millones de dólares anuales en el período 1980-2003. Sin embargo esa situación ha cambiado dramáticamente en los últimos cinco años. 18

39

Como podemos observar en el Gráfico 11, las importaciones se disparan a partir del 2004 y de forma extraordinaria el 2008 hasta ubicarse 6 veces por encima de las que realizábamos en 1988 y más de 5 veces las que realizábamos hace 10 años.

Gráfico III 11 Valor de las Importaciones Agroalimentarias de Venezuela 1980-2008 Miles de Dólares Norteamericanos
Gráfico III 11
Valor de las Importaciones Agroalimentarias de Venezuela 1980-2008
Miles de Dólares Norteamericanos
8.000.000
7.591.173
7.000.000
6.000.000
5.000.000
4.000.000
3.069.476
3.000.000
2.020.762
1.990.833
2.000.000
1.000.000
0
1980
1982
1984
1986
1988
1990
1992
1994
1996
1998
2000
2002
2004
2006
2008

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios 19

Este disparo de las importaciones ha cambiado en forma significativa su composición en términos de los productos que se compran.

Gráfico III 11 Distribución Porcentual de las Importaciones por Grupos en Tres Períodos Porcentajes

100%

90%

80%

70%

60%

50%

40%

30%

20%

10%

0%

8% 24% 34% 10% 11% 11% 10% 15% 10% 9% 10% 10% 25% 17% 14%
8%
24%
34%
10%
11%
11%
10%
15%
10%
9%
10%
10%
25%
17%
14%

1990-92

2000-02

2006-08

Otros Capítulos10% 9% 10% 10% 25% 17% 14% 1990-92 2000-02 2006-08 Animales Vivos Semillas Oleaginosos Productos de

Animales Vivos10% 25% 17% 14% 1990-92 2000-02 2006-08 Otros Capítulos Semillas Oleaginosos Productos de la Molinería Azúcares

Semillas Oleaginosos14% 1990-92 2000-02 2006-08 Otros Capítulos Animales Vivos Productos de la Molinería Azúcares y Confitería Legumbres

Productos de la Molinería2006-08 Otros Capítulos Animales Vivos Semillas Oleaginosos Azúcares y Confitería Legumbres y Hortalizas Bebidas

Azúcares y ConfiteríaVivos Semillas Oleaginosos Productos de la Molinería Legumbres y Hortalizas Bebidas Alcoholicas o No Leche y

Legumbres y HortalizasProductos de la Molinería Azúcares y Confitería Bebidas Alcoholicas o No Leche y Productos Lácteos Residuos

Bebidas Alcoholicas o Nola Molinería Azúcares y Confitería Legumbres y Hortalizas Leche y Productos Lácteos Residuos Alimentarios Grasas y

Leche y Productos LácteosAzúcares y Confitería Legumbres y Hortalizas Bebidas Alcoholicas o No Residuos Alimentarios Grasas y Aceites Cereales

Residuos Alimentariosy Confitería Legumbres y Hortalizas Bebidas Alcoholicas o No Leche y Productos Lácteos Grasas y Aceites

Grasas y Aceitesy Confitería Legumbres y Hortalizas Bebidas Alcoholicas o No Leche y Productos Lácteos Residuos Alimentarios Cereales

CerealesLegumbres y Hortalizas Bebidas Alcoholicas o No Leche y Productos Lácteos Residuos Alimentarios Grasas y Aceites

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

40

En el Gráfico 11 es evidente que la proporción que representan los productos tradicionales de importación, tales como cereales, grasas y productos para la fabricación de alimentos balanceados para animales (residuos alimentarios) disminuye claramente para dar paso a otros productos que empiezan a representar entre 1/3 y la mitad de todas nuestras compras en el exterior.

En efecto, en el 2008 el 16% de nuestras importaciones correspondieron a carnes, con cerca de mil millones de dólares en carne vacuna refrigerada y congelada, a lo cual si sumamos los animales importados vivos por el orden de los 430 millones de US$, encontramos que sólo en carne de bovinos hemos importado cerca de 1.500 millones de dólares, una cantidad semejante a lo que eran nuestras importaciones agroalimentarias totales el 2003.

Igualmente han pasado a ser importantes grupos de productos que en el pasado no comprábamos en el exterior tales como preparaciones de cereales y pastelería, así como pescados y crustáceos.

Con relación a los países desde los cuales realizamos las importaciones también se han producido cambios importantes disminuyendo el peso de Estados Unidos, Argentina, y Canadá y aumentado la importancia de las compras a Colombia y Brasil.

Gráfico III 12 Distribución Porcentual de las Importaciones por Países Porcentajes

100% 90% 28% 36% 36% 40% Otros 80% 47% 47% 70% Brasil 8% 60% 8%
100%
90%
28%
36%
36%
40%
Otros
80%
47%
47%
70%
Brasil
8%
60%
8%
16%
10%
10%
Colombia
6%
8%
50%
11%
7%
13%
17%
18%
Canadá
40%
8%
13%
6%
30%
50%
7%
Argentina
5% 5%
6%
20%
32%
27%
25%
Estados Unidos
16%
19%
10%
0%
1990
1994
1998
2000
2004
2008

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Con relación a los Estados Unidos es de hacer notar que la tendencia a la pérdida de importancia de sus exportaciones agroalimentarias a Venezuela es un fenómeno claro en

toda la década de los noventa y que continúa en el nuevo siglo, a pesar del repunte del

2008.

Exportaciones

Las exportaciones venezolanas de rubros agroalimentarios muestran una tendencia contraria a la de las importaciones tendiendo a disminuir en forma clara desde finales de los años 90.

41

Gráfico III 13 Valor de las Exportaciones Agroalimentarias de Venezuela 1980-2008 Miles de Dólares Norteamericanos
Gráfico III 13
Valor de las Exportaciones Agroalimentarias de Venezuela 1980-2008
Miles de Dólares Norteamericanos
700.000
651.954
600.000
500.000
400.000
300.000
200.000
100.000
75.064
123.941
0
1980
1982
1984
1986
1988
1990
1992
1994
1996
1998
2000
2002
2004
2006
2008
1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 Fuente: INE, WITS tomado de la

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Como podemos observar en el Gráfico 13, el valor de las importaciones se encuentra en el 2008 en niveles semejantes a los de los primeros años de la década de los 80, ubicándose en el 19% del valor que exportábamos hace 10 años.

La distribución de las exportaciones por grupos de productos podemos verlas en el Gráfico 14

Gráfico III 14 Distribución Porcentual de las Exportaciones por Grupos en Tres Períodos Porcentajes

Otros Tabacos 6% 100% 17% 23% 1% 4% Café, Té y Especias 90% 10% 80%
Otros
Tabacos
6%
100%
17%
23%
1% 4%
Café, Té y Especias
90%
10%
80%
Preparaciones Vegetales
1%
10%
19%
70%
Cacao
12%
60%
5%
Cereales
9%
50%
30%
8%
Pescados y Crustáceos
40%
19%
10%
30%
Frutos Comestibles
6% 1% 5%
10%
20%
8%
Azúcares y Confitería
24%
10%
11%
3% 3% 1% 4%
Preparaciones de Cereales
0%
Semillas y Frutos Oleaginosos
90-92
00-02
06-08
Bebidas Alcohólicas o No

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

42

Como se observa, productos como tabaco, café, cacao, y pescados y marisco, que constituían importantes renglones de exportación en el pasado, han disminuido su partición considerablemente. Estos productos que representaban cerca de la mitad de nuestras exportaciones, se han reducido a 20%.

En sentido contrario, otros rubros con baja importancia en el pasado son ahora los más significativos productos vendidos en el exterior, obviamente en el marco de unas exportaciones fuertemente disminuidas. Bebidas alcohólicas, oleaginosas, preparaciones de cereales y confitería son en el último trienio nuestros rubros líderes. Casi todos ellos son productos agroindustriales producidos por grandes empresas que han podido resistir el ambiente económico adverso.

Con relación a los países a los cuales exportamos también hay cambios importantes. Colombia y las Antillas Neerlandesas han dejado de ser el destino más importante de nuestras exportaciones para dar paso a España, Italia y los Estados Unidos que, a pesar de las fluctuaciones que ha sufrido en su importancia, sigue siendo el primer destino de nuestras exportaciones.

Gráfico III 15 Distribución Porcentual de las Exportaciones por Países Porcentajes

100% 11% 10% 15% 90% 25% 7% 80% 34% Colombia 44% 19% 8% 70% 9%
100%
11%
10%
15%
90%
25%
7%
80%
34%
Colombia
44%
19%
8%
70%
9%
Antillas Holandesas
60%
24%
Países Bajos
50%
15%
22%
29%
Estados Unidos
40%
29%
33%
7%
30%
Italia
20%
23%
3%
17%
España
19%
5%
5%
10%
10%
5%
0%
1990
1994
1998
2000
2004
2008

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

Balanza Comercial Agroalimentaria

Con la evolución que hemos descrito de las importaciones y las exportaciones es claro que el saldo del comercio exterior del país en materia agroalimentaria es cada vez más deficitario.

En efecto, como podemos observar en el Gráfico 16, el saldo de la balanza comercial agrícola alcanza un record en el 2008 con cerca de 7.500 millones de dólares de déficit.

Sin embargo es importante destacar que por reducción de las importaciones o aumento en las exportaciones no siempre la balanza comercial agrícola evoluciono negativamente.

43

En la década de los ochenta el déficit comercial agrícola tiende a disminuir (a excepción de 1988) alcanzando en 1990 sólo alrededor de 400 millones de dólares por efecto de una disminución de las importaciones y un cierto aumento en las exportaciones. Otro período de mejora de la balanza comercial agrícola es desde 1995 a 1997, donde una moderación de las importaciones y un repunte en las ventas externas reducen el saldo negativo hasta unos 800 millones de US$. Por último, entre el año 2001 y el 2003 también se reduce el saldo negativo fundamentalmente por efecto de la reducción de importaciones. A partir de ese momento el déficit comercial agrícola se dispara hasta alcanzar las cifras indicadas líneas atrás.

Gráfico III 16 Valor de las Importaciones, Exportaciones y Saldo Comercial Agroalimentario 1980-2008 Miles de
Gráfico III 16
Valor de las Importaciones, Exportaciones y Saldo Comercial Agroalimentario 1980-2008
Miles de Dólares Norteamericanos
8.000.000
7.467.232
7.000.000
6.000.000
5.000.000
4.000.000
2.847.193
3.000.000
1.027.049
814.047
2.000.000
398.191
1.000.000
0
Importaciones
Exportaciones
Saldo

Fuente: INE, WITS tomado de la Base de Datos Agroalimentaria de INNOVA y Cálculos Propios

El consumo y el gasto en alimentos 20

Un último aspecto de la información necesaria, desde el enfoque agroalimentario, se refiere al consumo de alimentos y al gasto final que hacen los hogares en adquirirlos.

La información en esta materia incluye los aspectos nutricionales básicos respondiendo a la pregunta ¿ha sido y es suficiente el consumo de alimentos? Adicionalmente muestra el patrón de consumo y su evolución en el tiempo, destacando los rubros de mayor importancia y por último el gasto en alimentos y su distribución por productos en los distintos estratos socio económicos.

Con relación a los aspectos nutricionales más importantes del consumo podemos decir que los mismos están constituidos por el consumo de energía (calorías) que le permite a la población mantenerse viva y desarrollar sus actividades y por las proteínas que permiten crecer y reponer los tejidos que se pierden cotidianamente

44

En el Gráfico 17 podemos observar cómo han evolucionado la disponibilidad de calorías y proteínas medidas como porcentaje de los requerimientos de la población estimados por el Instituto Nacional de Nutrición. 21

Como podemos constatar, en materia de energía el consumo de alimentos de la población se encuentra por debajo de sus necesidades desde finales de la década de los 80 y sólo alcanza precariamente el nivel requerido en el año 2007.

En proteínas la evolución es distinta pues se mantiene un superávit hasta finales de los 90, momento en el cual la provisión de estos nutrientes cae bruscamente para recuperarse desde el 2004 y colocarse por encima de los requerimientos en el 2007.

Gráfico III 17 Porcentaje de Adecuación a las Necesidades de Calorías y Proteínas 1980-2008 Miles
Gráfico III 17
Porcentaje de Adecuación a las Necesidades de Calorías y Proteínas 1980-2008
Miles de Dólares Norteamericanos
150%