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INTRODUCCIÓN

El 24 de Julio de 1821, en la Sabana de Carabobo, el ejército libertador,


comandados por el General en Jefe Simón Bolívar, selló su compromiso con la nación
venezolana. En ese día soleado y glorioso, se consolida la independencia y se confirma
el nacimiento político de la patria, hasta ser totalmente repelidas las fuerzas realistas del
territorio venezolano. El primer grito del 19 de Abril de 1.819 y el acta constituyente del 5
de Julio de 1811, fueron honrados en aquella espléndida victoria, y desde entonces,
cubierto de gloria, por el arco triunfal de Carabobo, entró hacia el porvenir de paz y de luz,
el jefe de la emancipación americana.
Estrategias

Previo al combate, Miguel de la Torre distribuyó sus fuerzas de manera tal que
cubrieran por el oeste el camino de San Carlos, y por sur el de El Pao. La primera línea
defensiva fue confiada a la Primera División dirigida por el teniente coronel Tomás García,
la cual se organizó en tres batallones principales. Además de esto, dos piezas de artillería
fueron colocadas en una pequeña altura, delante de la línea formada por los dos
principales batallones colocados. La Posición correspondiente a la vía de El Pao fue
ocupada por la División de Vanguardia liderada por el brigadier Francisco Tomás Morales,
quien contaba con dos batallones principales y uno de reserva. La reserva quedó
integrada por el segundo batallón del Burgos, bajo la jefatura del teniente coronel Joaquín
Dalmar, quien disponía de cuatro regimientos de caballería. En cuanto al cuartel general,
el mismo quedó establecido cerca del batallón Burgos.

Mientras tanto, ya para el 28 de abril 1821, el ejército patriota estaba bien


organizado. Ese día según lo planeado salieron todas las divisiones de sus respectivos
puntos de partida, menos la división de Páez que salió de Achaguas el 10 de mayo. La
estrategia consistia principalmente en que todas las divisiones debían concentrarse en
San Carlos. Urdaneta salió de Maracaibo, Bolívar desde Barinas y Páez desde Achaguas
llegando a San Carlos el 4 de Junio. A Cruz Carrillo le correspondía una misión muy
importante, la “distracción” en Occidente. Su tarea era la de impedir que las tropas
realistas concurrieran a auxiliar a los suyos, la misma misión cumplió Bermúdez quien
salió de Barcelona, para llegar a Caracas a distraer a los realistas. Bermúdez, a pesar de
que perdió la batalla, cumplió con su propósito.

El 15 de junio de 1821, el Libertador reorganizó el ejército republicano en tres


divisiones. La primera a cargo de José Antonio Páez, y formada por los batallones Bravos
de Apure y los Cazadores Británicos; además de 7 regimientos de caballería. La segunda,
comandada por el general de división Manuel Cedeño, y constituida por los batallones
Tiradores y Vargas, a lo que se sumaba un escuadrón de caballería. La tercera, bajo las
órdenes del coronel Ambrosio Plaza y constituida por 4 batallones completados por un
regimiento de caballería. Las fuerzas republicanas sumaban en total 6.500 hombres.
La Batalla

A tempranas horas del 24 de junio, desde las alturas de Buenavista, El Libertador


hizo un reconocimiento de la posición realista y llegó a la conclusión de que ésta era
invencible por el frente y por el sur. En consecuencia, ordenó que las divisiones
modificaran su marcha por la izquierda y se dirigieran al flanco derecho realista, el cual
estaba descubierto; es decir, Bolívar concibió una maniobra tendiente a desbordar el ala
derecha enemiga, operación ejecutada por las divisiones de Páez y Cedeño, en tanto que
la división Plaza seguía por el camino hacia el centro de la posición defensiva. Al darse
cuenta la Torre de la maniobra de los republicanos, ordenó al batallón Burgos que
marchase al norte a ocupar la altura hacia la cual se dirigían las divisiones de Bolívar. Al
llegar el Burgos al área indicada, abrió fuego contra el batallón Bravos de Apure, cabeza
de la primera división, el cual después de cruzar el riachuelo de Carabobo, trataba de
escalar la pendiente que lo llevaría a la parte plana de la sabana. Tan violento fue el
contraataque del Burgos, que el Bravos de Apure tuvo que replegarse hasta dos veces.
La situación cambió cuando una unidad que lo seguía, el batallón Cazadores Británicos,
se enfrentó al Burgos y lo obligó a retroceder. Por su parte, los batallones Infante y
Hostalrich, entraron en auxilio del Burgos, pero reorganizado el “Bravos de Apure”, se
unió al Cazadores Británicos para reanudar el ataque, ayudado por dos compañías del
batallón Tiradores. Para detener el repliegue de las unidades realistas que había
producido la operación patriota, Torre envió los batallones Príncipe, Barbastro e Infante,
los que lograron sostener la línea de combate, pero sólo por breve tiempo, pues el grueso
de la caballería de la primera división del ejército republicano entró por el norte de la
sabana. Con el fin de hacer frente a este nuevo ataque, la Torre ordenó al regimiento
Húsares de Fernando VII que cargase contra la caballería patriota, pero esta unidad se
retiró después de disparar sus carabinas.

Finalmente, atacados de frente por la infantería y por la derecha por la caballería,


los batallones realistas optaron por la retirada. Como último recurso, la Torre le ordenó al
regimiento de los Lanceros del Rey que atacara a la caballería patriota, pero esta unidad
desobedeció la orden y huyó ante la embestida de las fuerzas republicanas. Al entrar la
batalla en su fase final, los patriotas iniciaron una tenaz persecución del ejército español,
la cual fue llevada a cabo hasta Valencia. El resto del ejército realista terminó
refugiándose en Puerto Cabello.
CONCLUSIÓN

Esta lucha, comandada por El Libertador y otros grandes como Páez, Urdaneta,
Bermúdez y Cruz Carrillo, implicó una de las estrategias más brillantes de la gesta
emancipadora dada la dificultad para la lucha impuesta tanto por el terreno donde se
desarrolló como por la disposición de las tropas realistas.

Un gran desplazamiento de tropas republicanas desde distintos puntos del país


para reunirse en un punto específico desde el cual ser magistralmente dirigidas por
nuestro excelentísimo libertador, fue el inicio de esta maravillosa victoria.

Luego el análisis realizado por Bolívar de la distribución de las tropas de La Torre,


le permitió determinar el flanco mas débil, o mejor dicho, desprotegido de las tropas
realistas, para que los patriotas tuvieran un poco de ventaja. Pero la torre, se logro
percatar de la maravillosa maniobra patriota, trato de replegar dichas fuerzas enviando al
batallón de Burgos, y casi lo logra de no ser por la intervención de los “Cazadores
Británicos” que lograron repeler el ataque realista lo suficiente para que los republicanos
se reorganizaran y logran ganar la batalla a pesar de los refuerzos que apoyaron las
tropas de Burgos, hasta hacerlas refugiarse en Puerto Cabello.

El triunfo en Carabobo se debió al valor de todos lo patriotas; pero sobre todo a la


genial astucia de Bolívar y el valor de Páez y sus llaneros.

Sin duda alguna esta Batalla representa un hecho sin precedente en la lucha por la
independencia de nuestro país, y debe ser recordada y conmemorada con gran orgullo.