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Working Paper Series • Princeton University

Un Dialogo Norte-Sur: El progreso de la teoría en el estudio de la micración


internacional y sus implicaciones

Alejandro Portes
Princeton University

January 2005

CMD Working Paper #05-02k


UN DIALOGO NORTE-SUR:
El progreso de la teoría en el estudio de la
migración internacional y sus implicaciones

Por Alejandro Portes, Centro de Migración y


Desarrollo Universidad de Princeton

*A presentarse en la conferencia sobre perspectivas Mexicana y


Estadounidenses en el Estudio de las Migraciones Internacionales, Taxco,
Mexico Enero 27-29, 2005

2
En enero de 1996 tuvo lugar en la isla Sanibel Florida, una conferencia organizada por el

Consejo de Ciencias Sociales de Estados Unidos sobre las migraciones internacionales

para examinar el estado de la disciplina. Esa conferencia dio lugar a lo que es hoy el

Manual sobre Migraciones Internacionales: La Experiencia Americana que constituye

una publicación fundamental en esta disciplina. Los organizadores de ese evento

agruparon las presentaciones temáticas y las que aparecen en el manual bajo tres

preguntas fundamentales: 1) Que motiva a las personas a migrar a través de fronteras

internacionales a menudo a gran costo psicológico y financiero? 2) Como cambian los

inmigrantes después de su llegada a los países receptores? (la respuesta a esta pregunta se

orienta a temas tales como la adaptación, la asimilación, el pluralismo y la migración de

retorno) 3) Que impacto tienen los inmigrantes sobre la vida de la sociedad receptora, su

cultura y sus instituciones políticas?

Estas tres preguntas sintetizan adecuadamente las principales áreas de este campo y la

mayoría de su literatura. Son, como podría decirse, los pilares básicos que apoyan el

estudio de la migración internacional. En la charla inaugural a esta conferencia en

Sanibel, argumenté que no había tal cosa como una “gran teoría” de las migraciones que

cubriese todos los aspectos y que buscar tal síntesis seria un error. Para agrupar las

preguntas tan heterogéneas que cubre este campo, una teoría comprensiva tendría que

ser estructurada a un nivel tan alto de abstracción que se convertiría en inútil para la

explicación y la predicción de procesos concretos. Por el contrario mi capitulo en el

Manual defendía el desarrollo de conceptos y teorías de “nivel medio” y presentaba una

agenda de investigación, donde tal orientación podría desarrollarse fructíferamente.

3
Siete años más tarde, en la Universidad de Princeton se llevó a cabo una segunda

conferencia para evaluar el progreso que había registrado el campo en el tiempo

trascurrido desde la conferencia de Sanibel. Esta conferencia, patrocinada por el Centro

de Migraciones y Desarrollo de Princeton y también el Consejo de Ciencias Sociales de

Estados Unidos, incluyó a investigadores y teóricos de la migración de ambas partes del

Atlántico con un número igual de participantes norteamericanos y europeos. Los trabajos

presentados allí se incluyen en un número especial de la revista Internacional

Migration Review publicado en el otoño de 2004. También siguiendo la línea de temas de

investigación de nivel medio, la conferencia de Princeton se centró en siete tópicos

fundamentales:

1) El estado y las entidades supraestatales en el gobierno de los movimientos de

migración y de refugiados.

2) Los modos de incorporación política de los inmigrantes en Estados Unidos y Europa.

3) Los nuevos desarrollos en el estudio del transnacionalismo emigrante.

4) El papel de la religión en los orígenes y la adaptación de grupos inmigrantes.

5) El continuo debate sobre la empresarialidad inmigrante y los enclaves étnicos.

6) Los problemas metodológicos en el estudio de la segunda generación.

7) Los problemas metodológicos en el estudio de la migración ilegal o indocumentada.

Esta agenda, desarrollada en colaboración por los patrocinadores, trató de identificar las

“áreas de frontera” en el estudio de las migraciones que han llamado la atención a

teóricos e investigadores de ambos lados del Atlántico. En lo que sigue me referiré a

varios de estos temas así como a los resultados que actualmente componen esta frontera

4
del campo, esperando que esta presentación pueda sentar las bases para una discusión

más amplia entre los participantes a esta conferencia.

Por otra parte, los conceptos que se han ido desarrollando en la sociología de las

migraciones tienen implicaciones mas amplias pues se nutren de formulaciones teóricas

y, a su vez, contribuyen a ellas. En ese sentido, el estudio de las migraciones constituye lo

que Robert Merton llamaba un “sitio estratégico de investigación” pues en él aparece, con

gran claridad, ejemplos de procesos mas generales. Las investigaciones sobre las

migraciones no solo ayudan a ilustrar estos procesos sino los clarifican dando lugar a

avances teóricos sobre su naturaleza. En la segunda parte de este trabajo me referiré a

cuatro conceptos teóricos generales: el encaje social y el capital social; las consecuencias

inesperadas; la acusación acumulativa; y las expectativas sociales normativas; como

temas que ejemplifican el papel estratégico del estudio de las migraciones.

PRIMERA PARTE

a) Los Estados y Los Modos de Incorporación Políticos

Por definición, los estados buscan regular lo que ocurre dentro de sus fronteras y lo que

viene de fuera. Los migrantes internacionales son uno de los flujos más potentes y

problemáticos entre estos, porque al contrario de las mercancías y otros intercambios de

objetos inanimados, se componen de personas que pueden, por su presencia, alterar el

propio carácter de las sociedades receptoras. Es por esto que varios autores como Steven

Castles y Gary Freeman argumentan que todos los estados modernos han buscado regular

cuidadosamente las entradas de extranjeros en forma de balancear las demandas para una

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mayor apertura y las restricciones necesarias aunque, como veremos, su actuación en la

realidad ha sido bastante poco exitosa.

Como dice Arístide Zolberg la distancia económica entre el” Norte” global y el “Sur”

global es tan amplia que crea prácticamente, una oferta inagotable de emigrantes

potenciales. Esta distancia ha sido agravada por las fuerzas de las multinacionales

capitalistas que exponen y seducen a las poblaciones del Tercer Mundo con los

beneficios del consumo moderno, al mismo tiempo que les niegan los medios

económicos para adquirir tales bienes. En el mundo desarrollado por otra parte, una sed

creciente de mano de obra dispuesta a laborar y responsabilizarse de los trabajos

manuales que los nativos evaden o se niegan a aceptar, crea un incentivo extremadamente

poderoso para los migrantes de países menos desarrollados. El encaje que se da entre esta

demanda laboral y las motivaciones de los ciudadanos del “Sur Global” para mejorar sus

niveles de vida es tan fuerte que desafía cualquier esfuerzo de los estados por controlarlo

y regularlo de forma predecible.

Una vez que los flujos laborales internacionales comienzan, emergen redes sociales entre

los migrantes y sus países de origen y entre los empleadores y los migrantes que

convierten al movimiento en auto-sostenido a través del tiempo. Las redes tienden a

desarrollar tal flexibilidad y tal impulso que pueden apoyar la continuación de la

migración aun cuando los originales incentivos económicos hayan desaparecido o hayan

sido reducidos. El rápido intercambio de información y la flexibilidad de estas redes

pueden vencer los esfuerzos oficiales por canalizar o suprimir el flujo migrante.

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Casi sin excepción, los gobiernos de los países del Tercer Mundo han comprendido las

significativas ventajas que tiene la emigración tanto como válvula de escape para aliviar

las presiones creadas por la escasez economica, como también como una fuente futura de

contribuciones importantes a través de las remesas. No existe incentivo lógico para que

los gobiernos de los países emisores repriman la emigración y existen todo tipo de

incentivos para mantener estrechos vínculos con sus diásporas en el mundo desarrollado

al convertirse estas en un importante recurso económico.

Frente a estas poderosas fuerzas están los gobiernos y las políticas de las naciones

receptoras. Mientras la población nativa de los países desarrollados tiende a ser hostil a la

migración, tal sentimiento es generalmente difuso, y rara vez conduce a una oposición

organizada. Por el contrario, como han argumentado varios autores, los intereses que

favorecen la continuación de los flujos migratorios, incluyendo a los propios migrantes,

sus organizaciones y sus empleadores tienden a estar altamente comprometidos con la

continuación del proceso. Los gobiernos de los países receptores no son impotentes frente

a tales presiones. Claramente tales estados representan el actor institucional clave que

sostiene la división entre el “Norte” y el “Sur” globales, manteniendo a la gran mayoría

de los emigrantes potenciales en sus respectivos países de origen.

Sin embargo, las fuerzas sociales que entran en juego inevitablemente crean diferencias

entre la intención de las políticas regulatorias y sus resultados, llevando a menudo a

consecuencias inesperadas. Por ejemplo, el redoblar del control fronterizo para frenar la

migración conduce a veces a que los migrantes abandonen su previo patrón de

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migraciones cíclicas entre país emisor y receptor y los incentive a establecerse

permanentemente en el país receptor y después traer a sus familias. En vez de frenar la

migración, estas políticas de “mano dura” a menudo terminan por consolidar la presencia

de una población migrante clandestina y reforzar sus redes sociales dentro de los países

receptores.

Los estudiosos de la política migratoria se preocupan también de una segunda serie de

fuerzas que disminuyen la efectividad de los controles oficiales. En su casi totalidad, los

países receptores son democracias donde la legislación sobre derechos humanos se aplica

a todo aquel dentro de sus fronteras y no solamente a los ciudadanos, previniendo

iniciativas de los gobiernos de expulsar sumariamente a los ilegales. Las asociaciones

religiosas, filantrópicas y las organizaciones étnicas también se movilizan y movilizan al

poder judicial contra el poder ejecutivo en nombre de los derechos humanos de los

migrantes. Esto da lugar a lo que James Hollifield y otros autores han calificado como

“la paradoja liberal”, por la cual los países más poderosos del planeta están limitados, por

sus propias leyes, en el esfuerzo por controlar o suprimir los flujos migratorios

clandestinos. La figura 1 sintetiza esta dinámica.

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Figura 1

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La compleja interacción de intereses y recursos que apoyan la continuación de los flujos

migratorios se refleja claramente en el creciente reconocimiento de la “doble

nacionalidad” y la “doble ciudadanía”. Promovidas originalmente por los gobiernos de

los países emisores como un medio de sostener la lealtad de sus diásporas y, con ella, el

flujo de remesas y de inversiones hacia las comunidades de origen, la ciudadanía doble se

ha convertido en aceptable también para los países receptores, ya sea explícita o

tácitamente. Contradiciendo el anterior principio de la ley internacional en que toda

persona debía tener una nacionalidad “y solo una”, la ciudadanía doble se acepta hoy y se

defiende como una forma novedosa de incorporación política que reconcilia las lealtades

de los migrantes y facilita su integración a las sociedades receptoras.

Aunque los opositores a la doble ciudadanía argumentan que es injusto que los

migrantes puedan utilizar en su provecho las leyes de dos países, cosa que los ciudadanos

nativos no pueden hacer, los que apoyan estas medidas hacen notar la igualmente patente

justicia de otorgar a personas de orígenes modestos los mismos recursos transnacionales

que benefician a las grandes corporaciones y a los poderosos de todo el mundo. Tal

dinámica, que se sintetiza en la Figura 1, conduce a consecuencias inesperadas a menudo

completamente diferentes a las expectativas originales de todos los actores. Estas

consecuencias afectan tanto a los migrantes como a los gobiernos de los países emisores

y receptores.

b) Las Comunidades Transnacionales

Una segunda área de creciente interés teórico y de investigación ha sido el surgimiento y

consolidación de vínculos transnacionales entre las diásporas inmigrantes y sus

respectivos países. La ciudadanía doble representa el aspecto político más visible del

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proceso pero existen manifestaciones sociales, económicas y culturales que son

igualmente importantes. El transnacionalismo puede verse como lo contrario a la noción

“canónica” de la asimilación como proceso gradual pero irreversible de integración de los

migrantes a la sociedad receptora. En vez de ello, el transnacionalismo evoca la imagen

de un movimiento continuo “de ida y vuelta” entre países de recepción y de origen,

permitiéndole a los migrantes sostener una presencia en ambas sociedades y ambas

culturas y explotar las oportunidades económicas y políticas creadas por tales vidas

duales.

La literatura temprana sobre el tema produjo la noción de que el transnacionalismo se

estaba convirtiendo en el patrón normativo de adaptación entre los inmigrantes

contemporáneos: “todo el mundo lo hace”, y por tanto la asimilación era cuestión del

pasado. Otra cuestión en aquel momento era saber si las prácticas transnacionales

existían solamente entre los inmigrantes a Estados Unidos o también a otros países

receptores. La literatura empírica ha contestado tal pregunta afirmativamente al mismo

tiempo que ha corregido algunas de las expectativas tempranas: es cierto que las prácticas

transnacionales pueden ser tan comunes entre los inmigrantes a Europa occidental como a

los Estados Unidos pero, al mismo tiempo, tales prácticas no son necesariamente

normativas en las comunidades migrantes.

Un estudio empírico basado en una muestra representativa de inmigrantes

latinoamericanos, específicamente de Colombia, El Salvador y la Republica Dominicana,

conducida en las áreas de concentración de tales grupos migrantes en Estados Unidos,

descubrió que la participación en actividades transnacionales económicas, políticas o

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socio- culturales era excepcional, con menos del 15 por ciento de los jefes de familia

inmigrantes tomando parte en ellas en forma regular. Aun la participación ocasional no

estaba generalizada y solamente tomaban parte una minoría de la muestra. Estos son los

resultados que presenta la Tabla 1 y que refuerzan la imagen de “excepcionalidad” de las

prácticas transnacionales tanto económicas como políticas.

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Tabla 1

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A pesar de esta limitación numérica, el mismo estudio halló que los participantes en

actividades transnacionales, empresarios económicos y activistas políticos o socio-

culturales, no eran generalmente los migrantes más recientes ni aquellos que estaban en

una posición más marginal educacional o económicamente. Por el contrario, el nivel de

educación se correlaciona positivamente con la participación en actividades

transnacionales, así como también el nivel de ocupación y de ingresos. Las redes sociales

mas extensas apoyan a su vez el transnacionalismo. Por ultimo, la adquisición de

ciudadanía norteamericana no reduce la participación en estas actividades y el número de

años de residencia en el país las aumenta. Este hallazgo, que contradice directamente lo

predicho por la teoría asimilacionista, está documentado por los coeficientes en la

Tabla 2.

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Tabla 2

__________________________________

Otros estudios desde los países emisores, han demostrado el enorme impacto que las

remesas, las visitas regulares y las actividades filantrópicas organizadas por los migrantes

pueden tener en las comunidades de origen. Como un joven sociólogo salvadoreño nos

decía en una reunión reciente: “La migración y las remesas son el verdadero programa de

ajuste económico de los pobres en nuestro país”. La Figura 2 sintetiza el proceso de

creación de estas comunidades transnacionales.

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Figura 2

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La consolidación de las comunidades transnacionales ha tenido desafortunadamente la

consecuencia de añadir argumentos a los grupos nativistas que denuncian el peligro de

desintegración política y cultural de los países receptores debido a este tipo de

actividades. Tales críticos, liderados por el profesor de Harvard Samuel Huntington,

denuncian el transnacionalismo como evidencia de que los inmigrantes no desean

asimilarse. Estos argumentos se contradicen con tres hechos importantes establecidos por

la literatura empírica:

1) Los inmigrantes adultos de primera generación siempre han mantenido un fuerte

interés en las cuestiones de sus países de origen, pero estas actividades y este interés son

12
esencialmente un fenómeno de la primera generación. Hoy como ayer, los hijos de

inmigrantes se aculturan muy rápidamente a la nación receptora, dejando de lado las

preocupaciones de sus padres sobre la situación de las naciones de origen. Al llegar a la

segunda generación, el transnacionalismo tiende a desaparecer. Por tanto las actividades

transnacionales, que son importantes por todo lo ya señalado, constituyen un fenómeno

de duración limitada.

2) La mayoría de las actividades políticas transnacionales se dirigen a mejorar las

situaciones de vida en las comunidades y países de origen utilizando a menudo modelos

aprendidos en el exterior. Tales fines incluyen no sólo facilitar obras públicas y de

infraestructura sino también moralizar la política y reducir el nivel de corrupción de las

autoridades democratizando tanto la política local como la nacional.

3) La existencia de la ciudadanía doble, en vez de retardar la adquisición de la

ciudadanía del país receptor parece acelerarla, como señalan varios estudios empíricos

recientes. Esto es así porque los migrantes pierden el temor de ser desleales al país de

origen y la pérdida de los derechos civiles y políticos que ello acarreara. La posibilidad

de mantener identidades y pasaportes del país natal constituye un incentivo importante

para la adquisición de la ciudadanía en el país receptor. Una vez que los inmigrantes han

adquirido esta ciudadanía, es solo un paso registrarse, votar y participar más

activamente en las actividades políticas en la sociedad receptora. Como señala la

socióloga colombiana Cristina Escobar:

13
La preocupación de los líderes colombianos que

cabildearon frente al gobierno de su país para la doble

ciudadanía, fue que la ausencia de ciudadanía

norteamericana estaba limitando las posibilidades

económicas y políticas de los colombianos en Estados

Unidos debido a que la mayoría de estas personas no

querían renunciar a su nacionalidad... El análisis posterior

del nivel de adquisición de ciudadanía norteamericana por

los colombianos después de la aprobación de la ley de

doble ciudadanía mostró que había tenido el efecto

esperado.

c) La Nueva Segunda Generación

Otro aspecto importante es la conexión que existe entre la inmigración clandestina y el

surgimiento de la segunda generación. Enfrentados con la fuerza combinada de las redes

sociales, la “industria” de las migraciones y la demanda estructural por mano de obra

migrante, los gobiernos de países receptores no han sido capaces de aplicar sus leyes

efectivamente y de controlar sus fronteras. Como hemos visto anteriormente, una serie de

efectos inesperados emergen de esta situación. Uno de los más importantes y de los más

olvidados ha sido el vínculo que se establece entre la migración clandestina y el destino

de la segunda generación. El tema de la ilegalidad y de los flujos clandestinos se ha

estudiado en general como un fenómeno de primera generación en base a los orígenes de

los migrantes, las formas que tienen para superar las barreras legales y su impacto en los

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mercados laborales receptores. Se olvida, sin embargo, que los ilegales, como otros

migrantes, también pueden procrear y dar lugar a una segunda generación que, en su

caso, crece en condiciones de severas desventajas.

El concepto de asimilación segmentada fue acuñado para enfatizar el punto de que, en las

actuales circunstancias, los hijos de emigrantes en Estados Unidos confrontan una serie

de desafíos a su adaptación que van a definir la suerte, a largo plazo, de los grupos

étnicos que la presente inmigración genere. En Norteamérica, la nueva segunda

generación enfrenta barreras de discriminación y racismo; de un mercado de trabajo

difícil; y de la presencia de modelos contraculturales como los que ofrecen las pandillas

callejeras y la cultura de la droga. Las posibilidades de las familias inmigrantes de

conducir a sus hijos a un proceso de adaptación exitoso dependen, de los recursos

sociales y económicos que posean y que sus comunidades puedan generar. Los

inmigrantes con un alto nivel de capital humano -- profesionales y empresarios -- poseen

los necesarios medios para proteger a sus hijos y pueden enfrentar estos desafíos con

cierta ecuanimidad.

Por otra parte, inmigrantes de orígenes más modestos pero que son parte de comunidades

solidarias pueden generar el necesario capital social para apoyar las expectativas de los

padres y proteger a sus jóvenes de las tentaciones del consumo de drogas y la cultura de

la calle. En tales casos, las familias inmigrantes pueden crear una barrera social efectiva,

apoyándose mutuamente, y guiando a sus hijos hacia el éxito educacional. Por ultimo,

inmigrantes de bajo nivel de educación que vienen a llenar la demanda de trabajos

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manuales y que carecen de fuertes vínculos comunitarios tienen mucha más dificultad en

apoyar a sus jóvenes. Debido a su pobreza, muchos de estos migrantes se establecen en

áreas centrales de las ciudades próximas a los “guetos”, donde residen minorías nativas y

donde a menudo sus hijos tienen que ir a escuelas de mala calidad y contemplar

diariamente el espectáculo de practicas desviantes en general asociadas a la cultura de la

droga.

La trayectoria que pueden seguir muchos hijos de inmigrantes atrapados en tal situación

se ha denominado asimilación descendente para hacer notar el hecho de que, en este

caso, la aculturación a las normas y valores de la sociedad receptora no es un medio para

acceder al éxito material y a mayor de estatus social, sino exactamente lo opuesto. El

abandono escolar, los embarazos prematuros, los incidentes de arresto y encarcelamiento,

las heridas o muertes en luchas callejeras, el creciente conflicto y separación entre hijos y

padres son indicadores y consecuencias de este proceso. Debido a su severa

vulnerabilidad, los hijos de inmigrantes clandestinos están entre aquellos más propensos a

enfrentar los desafíos en la sociedad receptora sin ayuda alguna y por tanto con mayor

riesgo de asimilación descendente.

En el pasado tenia sentido estudiar la inmigración clandestina como un fenómeno de

primera generación ya que el flujo se componía fundamentalmente de jóvenes adultos

que venían en busca de trabajos temporales tales como aquellos que ofrecían las cosechas

agrícolas, y después volvían a sus casas. Como hemos visto anteriormente, un programa

vigoroso de represión fronteriza en Estados Unidos ha estimulado a muchos migrantes

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ilegales a permanecer en Norteamérica y a abandonar el patrón cíclico de regreso a sus

comunidades de origen, eventualmente trayendo a sus familias. Esta consolidación de

familias en situación ilegal sienta las bases demográficas para el surgimiento de una

segunda generación en total desventaja social y económica y por tanto establece el

vínculo teórico entre los determinantes de la inmigración clandestina y el proceso de

asimilación segmentada. La Figura 3 sintetiza gráficamente este proceso tal como ha

ocurrido en Norteamérica.

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Figura 3

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Evidencia empírica sobre la existencia de la asimilación segmentada aparece en la Tabla

3 que presenta resultados de un estudio longitudinal realizado entre jóvenes de segunda

generación en las áreas metropolitanas de Miami, Ft Lauderdale y de San Diego entre los

años 1992 y 2002. El estudio se basó en muestras representativas desde una edad

promedio de 14 años al principio, hasta 24 años al final. La tabla presenta los resultados

para los grupos de origen latinoamericano en este estudio, que se denominó “Estudio

Longitudinal de Hijos de Inmigrantes”, CILS en sus siglas en ingles.

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Tabla 3

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Quiero llamar la atención sobre los niveles de educación y en particular de acceso a la

educación post-secundaria. Vemos allí que los hijos de cubanos exiliados de clase media,

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que por regla general se educaron en escuelas privadas bilingües en Miami, tenían el

nivel de educación más alto, seguidos por los hijos de colombianos. Por el contrario, los

hijos de mejicanos, de lejos el mayor grupo inmigrante en Norteamérica, exhibieron los

niveles más bajos de rendimiento escolar. Casi el 40 por ciento de estos jóvenes no han

llegado más allá de la secundaria

Las mismas diferencias aparecen en los ingresos donde las familias mejico-americanas

poseían los niveles más bajos, cayendo por debajo del promedio nacional, mientras que

los ingresos familiares de los hijos de cubanos de clase media, se situaban muy por

encima de esta cifra. Más importantes aún son los indicadores de asimilación descendente

que se registran en la tabla. Tener hijos prematuramente representa una fuerte carga

social, económica y psicológica, en momentos en que los jóvenes se aprestan a terminar

sus carreras y tratan de mejorar sus posiciones en el mercado laboral. Vemos que

solamente el 3 por ciento de cubanos de clase media se veían afectados por tal situación,

seguidos por el 16 por ciento de colombianos y 18 por ciento de otros cubanos. Pero más

del 40 por ciento de los jóvenes mejicanos ya eran padres a la edad promedio de 24 años

y por tanto enfrentaban las obligaciones de tal situación, teniendo los niveles de

educación e ingresos más bajos.

Por ultimo, el indicador más claro de asimilación descendente es el haber sido arrestado y

convicto por un delito. Estas estadísticas las obtuvimos no solamente de los encuestados

sino a través de la información publicada por las agencias correccionales de los estados

de California y Florida. Vemos así que el porcentaje de jóvenes encarcelados y en

18
particular, de los hombres varía notablemente entre grupos de origen latinoamericano.

Solamente el 4 por ciento de hijos de exiliados cubanos de clase media confrontaron esta

situación, seguidos por sus compatriotas de menores recursos. Al otro extremo, el 21 por

ciento de los méjico-americanos se encontraban encarcelados o en libertad condicional.

Para dar una idea de la importancia de este dato baste señalar que la proporción de afro-

americanos entre 18 y 40 años que han sido encarcelados alguna vez en su vida es del 26

por ciento. Por tanto, los mejico-americanos en esta muestra, de edad promedio de sólo

24 años, tienen todas las posibilidades de superar el nivel de encarcelamiento de la

minoría negra antes de llegar a los 40 años. Estos resultados ofrecen clara evidencia de la

existencia de asimilación segmentada y del efecto acumulativo de los diferenciales de

capital humano, capital social y modos de incorporación entre diversos grupos de

inmigrantes.

d) El Papel de la Religión

Hasta recientemente la literatura teórica sobre inmigración imitaba, casi sin saberlo el

modelo francés de “laicite” al focalizarse exclusivamente en los parámetros económicos

sociales y lingüísticos del proceso de incorporación mientras ignoraba en general la

presencia y los efectos de la religión. Esto ha ido cambiando como resultado de diversos

factores que incluyen: 1) Evidencia empírica que demuestra la presencia fuerte y

creciente de las creencias religiosas en la población norteamericana en general. 2)

Estudios adicionales que señalan la enorme importancia de las creencias religiosas y las

iglesias en el surgimiento de comunidades transnacionales y la integración, exitosa o no,

19
de la segunda generación.3) El surgimiento del Islam como una presencia religiosa

organizada en Europa occidental y, en menor medida, en Norteamérica.

Estudiosos norteamericanos, tales como Charles Hirschman, y europeos, como Riva

Kastoryano, han hecho notar nuevamente las diferencias en perspectivas que existen en el

análisis de los efectos de la religión según contextos nacionales y tradiciones intelectuales

distintas. Hirschman, siguiendo a Hesberg y a otros especialistas norteamericanos, toma

una perspectiva histórica “de abajo hacia arriba” enfatizando la importancia vital de las

iglesias y de los recursos de las instituciones religiosas en la incorporación exitosa de

grupos inmigrantes en Norteamérica. El análisis se centra exclusivamente en los

migrantes y en instituciones religiosas, tales como la Iglesia Católica, que en su momento

protegió a los inmigrantes de esa religión – irlandeses, italianos y polacos – de la

hostilidad de la mayoría protestante.

La Iglesia Católica ayudó a estos grupos a preservar su lenguaje y sus costumbres, educó

a sus hijos y situó a la segunda generación en dirección ascendente para lograr éxito en el

mercado de trabajo y en la sociedad. De hecho la Iglesia Católica en Norteamérica es una

“iglesia inmigrante” creada en base a las experiencias de diversos grupos europeos. La

presencia del estado norteamericano en tales narrativas es bastante distante ya que,

después de procesar a los inmigrantes a su llegada, los dejo libres a que fracasaran o

tuvieran éxito de acuerdo a sus recursos individuales y comunitarios, en los cuales la

Iglesia Católica tuvo un papel fundamental.

20
Por el contrario, Kastoryano, investigadora de origen turco trabajando actualmente en

Francia, se concentra en el papel de los estados nacionales en Europa occidental a

medida que tratan de negociar y de absorber a las poblaciones musulmanas en su medio e

incorporarlas a la sociedad nacional. Su perspectiva es “de arriba hacia abajo”, con la

dinámica del diálogo entre el estado y la religión en el centro de la narrativa. Esta

dinámica varía, sin embargo de acuerdo al contexto nacional. En Francia, los esfuerzos

oficiales se han centrado en debilitar las lealtades religiosas de los inmigrantes e

incorporarlos a ellos y a sus hijos a una cultura civil homogénea marcada por el

secularismo y la devoción al estado nacional. Por el contrario, en Alemania, la

orientación predominante ha sido hacia institucionalización de las diversas minorías

étnico-religiosas y el reconocimiento de su posible perdurabilidad en el del tiempo.

En contraste con la experiencia norteamericana, donde la etnicidad apoyada por

instituciones religiosas pudo evolucionar por si misma a través de los años, las

experiencias europeas muestran, de acuerdo a la narrativa de Kastoryano, la pesada mano

del estado el que interviene para moldear y guiar el curso de la identidad étnica y de las

lealtades religiosas. No es sorprendente que tal aproximación haya resultado en

consecuencias inesperadas, incluyendo las opuestas a aquellas que los estados nacionales

intentaban lograr. La comparación entre este análisis y el de Hirschman nos señala la

gran diferencia entre sociedades donde el estado juega un papel central en el proceso de

incorporación de los migrantes y aquellas donde representa una presencia distante.

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Las creencias religiosas y las instituciones que las sustentan han influido

significativamente en cada una de las áreas que hemos visto anteriormente: las tentativas

de los estados nacionales de regular la emigración y la “paradoja liberal” a la que dio

lugar; el transnacionalismo y las redes transnacionales; la inmigración ilegal y el

surgimiento de la segunda generación. En general, en vez de ser un determinante de la

migración, la presencia religiosa ha conducido a una serie de efectos que podíamos

llamar “interactivos”: las religiones pocas veces generan ellas mismas flujos migrantes

pero los acompañan y a menudo facilitan su adaptación, ayudando a superar las

dificultades mayores que confrontan estas comunidades; las religiones no dictan políticas

estatales pero a menudo ayudan a implementarlas o, por el contrario, las resisten cuando

son vistas como contrarias a los intereses de sus miembros; las religiones rara vez inician

comunidades transnacionales pero las fortalecen a través de las actividades y conexiones

de iglesias, mezquitas y templos “de aquí” y “de allá”; las religiones no crean el contexto

social que enfrenta la segunda generación, pero pueden convertirse en una fuerza vital en

el proceso de guiar a los jóvenes y ayudarlos a integrase exitosamente. La Figura 4

sintetiza gráficamente estas relaciones teóricas entre procesos seculares y religiosos en el

surgimiento y la adaptación de grupos inmigrantes.

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Figura 4

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e) Identidades e Inmigración

El último tema a abordar es el de las identidades étnicas. Hace un siglo muchos

inmigrantes llegaban a Estados Unidos sin saber de qué naciones provenían pues tales

naciones aun no habían sido consolidadas. Estos inmigrantes -- noruegos, griegos, suecos

etc. -- aprendieron a concebirse a si mismos como tales en Norteamérica, no en sus países

de origen. Así nos dice en una apta frase Max Ascoli que, “los campesinos del sur de

Italia aprendieron a llamarse italianos en las barriadas de Nueva York al ser tratados y

discriminados como tales”. Antes de su llegada a Norteamérica, las identidades de estos

campesinos, no iban más allá del pueblo o aldea de origen.

La consolidación de los estados nacionales en las postrimerías del siglo xx ha eliminado

tal función. Cuando las puertas de la inmigración se abrieron de nuevo en Norteamérica

en 1965, la mayoría de los inmigrantes que comenzaron a llegar poseían identidades

nacionales claramente delineadas. Pero los años mas recientes han generado un fenómeno

nuevo de identidades étnicas que trascienden las nacionalidades. Así los inmigrantes

colombianos que llegan hoy a Estados Unidos saben ciertamente que son colombianos y

los mejicanos que son mejicanos, lo que no saben en ese momento es que pertenecen a

una categoría más amplia que se denomina “Hispanos”.

Los colombianos, mejicanos, cubanos y otros grupos de inmigrantes de América Latina

conocen generalmente que poseen un pasado lingüístico y cultural común pero este hecho

pocas veces alcanza para producir una identidad o solidaridad supra-nacional. Las

experiencias de estos países son demasiado divergentes y sus lealtades nacionales

23
demasiado fuertes para plegarse fácilmente a esta lógica. En América Latina, el

patriotismo a menudo se define en función de enfrentamientos entre naciones vecinas.

Así colombianos y venezolanos, ecuatorianos y peruanos, chilenos y argentinos

tradicionalmente han reafirmado su sentido de orgullo y de lealtad nacionales en

confrontaciones, ya sean reales o simbólicas entre ellos. A su llegada como inmigrantes a

Estados Unidos aprenden otra cosa. Como a los campesinos sicilianos se les informó en

Nueva York que eran realmente italianos, hoy a los inmigrantes latino-americanos de

diversos países se les hace saber, y de manera muy clara, de que a pesar de sus

ancestrales diferencias, en Estados Unidos son todos hispanos.

La etnicidad siempre ha sido un producto socialmente construido, creado en interacción

entre las características que los inmigrantes traen y el contexto que los recibe. De esta

forma, no es imposible que las nuevas identidades supra-nacionales calen y que se

conviertan eventualmente en la forma en que los grupos así definidos conciban a si

mismos. La historia de la inmigración en el pasado apoya esta posibilidad. Los

estudiosos de las movilizaciones étnicas, como Joane Nagel, han argumentado

repetidamente que el estado-nación juega un papel crucial en la construcción de la

etnicidad a través del expediente de definir y tratar a determinados grupos “como si

fueran” una raza o un grupo étnico común. De acuerdo a Nagel los estados pueden crear

etnias a través de este expediente aun cuando no existan claras diferencias iniciales entre

tales grupos y el resto de la sociedad.

24
Si esta teoría es correcta los hispano-americanos y también los asiático-americanos van

en camino de convertirse en las nuevas minorías étnicas porque así son definidos en

publicaciones oficiales, en programa de acción afirmativa, por el censo y por la retórica

oficial. Los investigadores académicos y los medios masivos de comunicación

contribuyen también a este proceso de “construcción étnica” a través del mismo

expediente de referirse a nacionalidades dispares como si fueran parte de la misma

colectividad. Si este proceso resulta exitoso, las movilizaciones políticas que resulten en

el futuro de la concentración de inmigrantes latinos o asiáticos en ciertas áreas no so se

basarán en las identidades nacionales de origen, sino mas bien en los nuevos símbolos

supranacionales inicialmente impuestos a estos grupos desde fuera.

Existe evidencia de que este proceso de formación étnica está ya ocurriendo, si no en la

primera al menos en la segunda generación a través de la aculturación. Los resultados de

la encuesta sobre inmigrantes y sus hijos a la cual me he referido anteriormente indican

que mientras los padres mantienen sus identidades nacionales claramente definidas, los

hijos han aprendido a describir su etnia en Norteamérica, y aun su raza en términos de las

nuevas categorías supra-nacionales. La Tabla 4 nos da evidencia de esta tendencia en

respuesta a la pregunta: “Cual es su raza?” Los inmigrantes de primera generación rara

vez confunden su etnia con su raza, mientras que los hijos sí lo hacen. Entre ellos la

designación de “hispano” adquiere características no solamente de grupo étnico sino de

raza física. Así, 93 por ciento de los inmigrantes cubanos de primera generación se auto-

definían racialmente como blancos pero solo el 41 por ciento de sus hijos estaba de

acuerdo. Treinta y seis por ciento de estos adolescentes se veían a si mismos como

25
racialmente “hispanos”, figura que crece a un sorprendente 62 por ciento entre los hijos

de nicaragüenses.

_____________________________

Tabla 4

_____________________________

Es claro que cuando la etnicidad se profundiza para convertirse en raza es dable esperar

consecuencias políticas y sociales importantes. Empresarios económicos y políticos

contribuyen también a este proceso de homogenización por su interés en expandir los

mercados y aumentar el voto étnico. Obviamente a mayor número, mayor poder. El

número expande el mercado para ciertos productos y para los medios de comunicación

en la misma lengua y una identificación común aumenta el electorado definido como

“hispano”. Así, a pesar de las enormes diferencias que existen en los orígenes históricos y

las orientaciones sociales y políticas de inmigrantes de diversos países de América

Latina, estos grupos se encuentran crecientemente en proceso de homogenización bajo la

misma designación supra-nacional. Con una designación distinta, el mismo proceso está

ocurriendo entre los descendientes de inmigrantes asiáticos: filipinos, coreanos, chinos y

vietnamitas.

A medida que estas categorías supra-nacionales se afirman como etnias y aún como razas

las consecuencias políticas serán crecientemente importantes. En el ultimo periodo inter-

censal en Norteamérica -- entre 1990 y 2000 -- la población blanca no hispana descendió

en las diez principales áreas metropolitanas del país en un 3 por ciento, mientras que la

26
población designada como hispana aumento radicalmente en 45 por ciento y aquella

designada como asiática en un 53 por ciento. Estos porcentajes se traducen en un perfil

étnico notablemente cambiado en que, para el año 2000, once millones o 20 por ciento de

la población metropolitana del país era “hispana” superando a los negros o afro-

americanos como la minoría mas grande de la nación; mientras que 3.6 millones

adicionales o 6 por ciento de la población era “asiática”.

SEGUNDA PARTE: CONCEPTOS TEORICOS

1) El Encaje Social

El concepto de encaje social se refiere al hecho de que las transacciones económicas de

los más diversos tipos se insertan en estructuras sociales más amplias que afectan sus

formas y sus resultados. El concepto se origina con el antropólogo húngaro Karl Polanyi,

quien lo uso para argumentar que el mercado no representaba una forma universal de

organización económica sino una forma construida y situada históricamente en el periodo

correspondiente al capitalismo moderno. Para Polanyi, existían otras formas de

organización de una economía basada en la reciprocidad y la redistribución. El mercado,

como forma de organización económica, es un fenómeno histórico relativamente reciente

en su conceptualización histórica.

El concepto de encaje social, fue entonces adoptado por Mark Granovetter quien hizo

notar que, mientras Polanyi había correctamente señalado el papel de las fuerzas sociales

en la organización de las economías pre-capitalistas no había correctamente

diagnosticado el hecho de que estas influencias continúan operando hoy en transacciones

27
estructuradas a través del mercado. Granovetter, sintetiza una serie de hallazgos de la

investigación empírica, indicando como las expectativas sociales modifican, y a veces

subvierten, las metas originales, tanto en transacciones organizadas a través del mercado

como en aquellas conducidas dentro de las jerarquías de empresas o firmas especificas.

Mas tarde, Granovetter distinguió entre el “encaje relacional” que se refiere a las

relaciones personales entre los actores económicos, o sea las relaciones de reciprocidad

entre uno y otro y el “encaje estructural” que se refiere a las redes sociales más amplias a

las cuales pertenecen tales actores. El encaje relacional incluye las expectativas

normativas entre los participantes, la búsqueda de aprobación social y la reciprocidad en

transacciones económicas. El encaje estructural se refiere a factores mas amplios, o sea la

inserción de las transacciones económicas en estructuras sociales mas amplias en las que

muchos otros actores participan. Tales agregados se convierten entonces en la fuente de

expectativas normativas que guía a transacciones particulares y confieren recompensas

valiosas como son el status social y la estima para aquellos que observan las normas.

Comparado con las transacciones individuales aisladas, el encaje estructural crea un freno

a la violación de las expectativas de reciprocidad que son garantizadas no por los actores

que participan en las transacciones sino por la estructura social más amplia en que los

actores participan.

El concepto de encaje social ofrece una especie de meta-teoría o de supuesto básico para

el análisis de todo tipo de actividades económicas, sin embargo diríamos que el concepto

“no tiene piernas” ya que es difícilmente falsificable. Representa así, como el concepto

28
del mercado, en economía, un punto de partida a la investigación pero no es realmente un

concepto de nivel medio utilizable en estudios concretos. Esta segunda función la llenan

dos conceptos a un menor nivel de abstracción pero insertos dentro de la idea general de

encaje social. Estos conceptos son las redes sociales y el capital social. En este ensayo me

voy a referir al segundo como concepto muy ligado a la dinámica de las migraciones

internacionales.

2) El Capital Social

El capital social se refiere a la capacidad de los individuos de obtener recursos escasos a

través de su pertenencia a redes sociales o estructuras sociales más amplias. Estos

recursos pueden incluir bienes económicos, tales como prestamos sin intereses o rebajas

de precio o bienes intangibles tales como la información acerca de las condiciones del

mercado, información sobre donde encontrar empleo y una generalizada “buena

voluntad” en transacciones mercantiles. Los recursos mismos no son capital social el

concepto se refiere a la capacidad del individuo de obtener tales recursos a través de su

inserción en redes u otras estructuras sociales. La característica conceptual clave de los

recursos obtenidos del capital social es que, desde un punto de vista utilitarista aparecen

como gratuitos. Tienen la característica en este sentido de un “regalo”, ya que no se

espera que sean repagados con dinero o con otros bienes en un periodo específico de

tiempo.

Es cierto que los recursos adquiridos a través del capital social a menudo conllevan la

expectativa de reciprocidad en algún punto indefinido en el futuro. Sin embargo

29
contrariamente a las transacciones puramente económicas estas expectativas tienden a

tener un horizonte temporal difuso sin fechas límites definidas. Además el propio carácter

de la recompensa o el repago es flexible ya que puede involucrar “monedas” de una

naturaleza diferente a aquella en que se hizo el regalo original. Para ilustrar mejor las

diferencias que existen entre las transacciones mercantiles y aquellas mediadas por el

capital social, consideremos el ejemplo de un préstamo para comenzar una empresa. Si el

préstamo es de un banco, esta colateralizado y conlleva una serie de pagos de la cantidad

principal y los intereses de acuerdo a un contrato legal. Si el préstamo viene de un socio

de negocios de mucho tiempo, puede conllevar la expectativa de devolución pero el

préstamo no esta colateral izado y los intereses pueden ser menores a los que dicta el

mercado. Si el préstamo viene de un amigo cercano, probablemente no conlleve a

intereses y la demanda es que sea devuelto cuando las condiciones lo permitan. Y

finalmente si el préstamo viene de un padre puede no involucrar ningún repago monetario

sino solamente el afecto y el respeto del hijo que de esta manera se beneficia de sus

vínculos sociales.

Variaciones similares ocurren con la información sobre oportunidades mercantiles, la

otorgación de contratos en la contratación de empleados y toda una serie de otras

transacciones económicas. En cada una de ellas hay espacio para transacciones que

parecen envolver el intercambio “de algo por nada”. La posibilidad de obtener tales

regalos o sea el capital social, no es parte intrínseca del individuo como es la posesión de

dinero, (esto es capital financiero) o de educación (esto es capital humano) sino que es

una propiedad de la red de relaciones que sostiene el individuo con otras personas.

30
Es posible distinguir dos tipos de motivación por parte de los donantes de tales recursos.

El capital social puede surgir porque los donantes sienten que moralmente es lo correcto

hacer para cumplir con determinadas obligaciones o en solidaridad con determinado

grupo. Por ejemplo una persona puede dar lismonas a los pobres porque aprendido desde

pequeña que esto era lo virtuoso. La misma persona puede contribuir con recursos para

becas a estudiantes de su propia etnia en solidaridad con miembros de su comunidad.

Tales fuentes morales del capital social son conceptualmente distintas de aquellas que se

basan en el auto interés. Así donaciones pueden ser hechas a otros en su aparente trueque

de algo por nada porque el donante en realidad espera algo en retorno, ya sea en forma de

recursos económicos comparables o de recompensas no materiales como el prestigio

social y la estima.

En una relación diádica o triádica (encaje relacional), las expectativas de reciprocidad se

basan exclusivamente en el conocimiento de los otros actores y la habilidad de cada

individuo de negar recursos o aplicar sanciones si tales expectativas no son satisfechas.

Como ya hemos visto, esta es una base más débil para el cumplimiento de tales

expectativas que las que existen cuando ambos actores son parte de una red o estructura

social más amplia (encaje estructural). En esta última situación, las donaciones pueden

hacerse con toda seguridad de que serán devueltas porque, si no, los individuos de los

cuales se espera tal reciprocidad estarían sujetos a severas sanciones, no por parte del

donante original sino de todo el colectivo.

31
El mecanismo en juego en tales casos se denomina “confianza exigible” ya que las

transacciones, concesiones y regalos que se hacen a otros miembros de la comunidad

están apoyadas por la certeza de que nadie escapara a la eventual devolución o repago de

tales bienes. La Figura 5 sintetiza esta discusión y la ilustra con algunos ejemplos. El

concepto de capital social representa más bien una forma abreviada de acentuar los

efectos positivos que producen las estructuras sociales. Conviene sin embargo no perder

de vista que las mismas estructuras que generan altruismo y favores también pueden

limitar el logro o la búsqueda de éxito económico. La socialiabilidad es una calle de dos

vías y los recursos que se obtienen de otros miembros de una comunidad otros miembros

de una red social aunque en apariencia gratuitos, conllevan costos implícitos a largo

plazo. Me voy a referir solo a uno de ellos como ejemplo.

_________________________

Figura 5

_________________________

La participación en determinada comunidad conlleva la expectativa de que aquellos

miembros de ella que hayan tenido éxito económico deben compartir al menos parte de

su riqueza con otros miembros del grupo. Esto es especialmente cierto cuando el capital

social en forma de préstamos, información mercantil, lealtad de los compradores etc…

por parte de la propia comunidad contribuyo al éxito de la empresa. En tal caso, los

miembros del mismo grupo que han tenido menos éxito pueden utilizar las mismas

expectativas normativas que usaron los empresarios exitosos para hacer avanzar sus

32
propias demandas. Para ellos, su capital social es la posibilidad de requerir, en base a

estas expectativas, regalos o concesiones por parte de sus asociados más exitosos. En

casos extremos, como ocurrió con las empresas étnicas estudiadas por Geertz en Bali,

tales expectativas transforman emprendimientos económicos prometedores en

verdaderamente agencias de subsidio social, bloqueando cualquier posibilidad de

acumulación capitalista a largo plazo. En los pueblos indígenas que de Otavalo, en los

Andes ecuatorianos, los dueños de empresas artesanales de cuero y vestidos comúnmente

son protestantes o “evangélicos” (como se les denomina localmente) en vez ser católicos.

La razón no es que la ética protestante les haya llevado a mayor logro empresarial o que

encuentren las doctrinas evangélicas más compatibles con sus propias creencias sino algo

mucho más instrumental. Al cambiar lealtades religiosas, estos empresarios se remueven

a si mismos de la serie de obligaciones sociales asociadas con las cofradías de la iglesia

católica. El evangélico se convierte de esta forma en un “extranjero” en su propia

comunidad lo que lo aísla de las demandas de sus coterráneos, basadas en normas

inspiradas por la ideología católica. Los empresarios pierden el capital social que les da

acceso al resto de la comunidad, pero remueven la posibilidad de que otros miembros de

la misma abusen de su capital social para efectivamente llevar a las empresas a la

bancarrota.

Hace mucho tiempo Max Weber, hizo notar que las restricciones normativas a la

iniciativa individual y las obligaciones particularistas eran precisamente las

características de la organización económica tradicional que fueron suprimidas y

superadas por el capitalismo moderno. Pensaba Weber que la extensión de normas

33
universalistas eliminaría estos y otros obstáculos a la eficiencia económica y al proceso

de acumulación capitalista. Mientras Weber nunca llego a decir que tales normas

dominarían todos los aspectos de la acción económica, nosotros podemos asegurar con el

beneficio de un siglo de experiencia que, están muy lejos de hacerlo. Los vínculos

sociales y las obligaciones que a través de ellos se crean afectan todos los aspectos de la

vida económica aun los más “racionalizados”. Hemos hecho notar las consecuencias

negativas del encaje social y el capital social para llamar a cautela contra una visión

demasiado optimista de los beneficios del capital social. Pero estos beneficios también

son reales y pueden tener un significado decisivo para el éxito de toda una gama de

emprendimientos económicos, incluyendo la emigración.

Resulta claro que en el capital social, como lo hemos definido posee implicaciones claras,

tanto para los orígenes de la migración como para la adaptación posterior de los

migrantes. Como señalo Tilly, los individuos no migran, las redes migran y lo que hace

posible el inicio y sostenimiento de este flujo son los recursos materiales y de

información accesible, a través del capital socia. Como han hecho notar Douglas Massey

y sus colegas, los migrantes del pasado representan un recurso para el futuro,

proveyéndolos de la información y los contactos necesarios para una jornada exitosa. A

su llegada al país receptor, los migrantes movilizan de nuevo sus redes para obtener

información sobre empleo en sus comunidades étnicas. El carácter de esas comunidades,

como numerosos estudios han señalado, determina no solo la trayectoria socio-

económica de los migrantes sino las posibilidades de adaptación exitosa de sus

descendientes.

34
Todos los otros aspectos del proceso migratorio que hemos visto en la primera parte de

este ensayo son también afectados por el capital social. En ausencia de grandes recursos

económicos, las comunidades transnacionales creadas por los migrantes se construyen a

partir de redes sociales que cruzan espacios nacionales y de los recursos monetarios,

información, oportunidades y “buena voluntad” que tales redes hacen accesibles. Como

han señalado Guarnizo, Landolt y otros, es la existencia de capital social a través de las

fronteras lo que hace posible el flujo sostenido de remesas, inversiones e iniciativas

filantrópicas entre las comunidades en el exterior y las de origen.

Por ultimo, los efectos interactivos de la religión con las diversas fases del proceso

migratorio son también conceptualizables en términos del capital social. Las fuentes

“altruistas” de este recurso – introyeccion de valores y solidaridad confinada (ver Figura

5) caracterizan a las instituciones religiosas, motivando el apoyo mutuo entre sus

miembros, el acceso a recursos externos a través de las iglesias y las motivaciones y

conducta apropiadas entre jóvenes de segunda generación. Para inmigrantes de pocos

recursos económicos, que son la mayoría, las iglesias y las congregaciones que estas

crean, representan a menudo la única fuente de capital social capaz de generar medios

con los que enfrentar los desafíos de la vida en un país extraño.

La relación teórica entre capital social e investigación empírica no se limita a hacer

interpretable los resultados de esta última sino que los mismos pueden modificar y aun

refinar las formulaciones originales. Como todo concepto de nivel medio, el capital social

es accesible a cuestionamientos y descubrimientos “desde abajo”. Así, por ejemplo, la

tipologia sobre fuentes de capital social en la Figura 5 y, en particular, los conceptos de

35
“Solidaridad Confinada” y “Confianza Exigible” surgieron a partir de investigaciones

puntuales sobre grupos inmigrantes y étnicos y sus patrones de adaptación. La reflexión

sobre estos hallazgos dio lugar a nuevas ideas y a su integración simbólica al concepto

pre-existente. Como “sitio estratégico” de estudio es doble esperar que innovaciones

similares surjan de investigaciones futuras sobre orígenes y efectos de las migraciones

contemporáneas.

3) La Acumulación Causativa

La “dependencia de ruta” es un concepto económico que hace notar como las situaciones

en el pasado determinan las del presente. Por ejemplo, una situación de desempleo en el

pasado conlleva mayores probabilidades de continuar estando desempleado actualmente

aun cuando se controle por características individuales. En sociología la misma noción

fue introducida por Howard Becker bajo el termino “acumulación causativa”. Becker

procuro demostrar como los eventos y las decisiones tomadas en el pasado

progresivamente cierran opciones a los actores después de haber iniciado determinada

trayectoria ocupacional o personal, haciendo decrecer las probabilidades de cambiar a

otras carreras o senderos de vida. Así las opciones ocupacionales, amplias en la

adolescencia, se van cerrando a medida que la persona se especializa en determinada

carrera u oficio. “Volver atrás” se hace cada vez mas difícil. En forma similar, Becker

señala que es difícil abandonar la carrera de delincuente, una vez comenzada porque la

definición publica del individuo como criminal lo fuerza a la larga a comportarse como

tal. En sociología económica el concepto de acumulación causativa se usa frecuentemente

36
como explicación enfatizando el contexto social que hace posibles estas “espirales” hacia

arriba o hacia abajo.

Un ejemplo es el análisis de Granovetter sobre los determinantes de encontrar un empleo.

Las ocasiones en el pasado donde la persona ha estado desempleada o la ausencia de

empleo temprano en edad adolescente, reducen las probabilidades de encontrar un trabajo

posteriormente porque aíslan al individuo de las redes sociales a través de las cuales la

información sobre oportunidades de empleo se difunden. El desempleo lleva así a una

“espiral descendente” de remoción de oportunidades en el mercado laboral ya que

mientras mas tiempo haya estado una persona desempleada más pequeñas y más remotas

son sus asociaciones con redes de aquellos que están empleados y que pueden generar

información sobre oportunidades laborales.

El mismo proceso ocurre a través de las generaciones. En Estados Unidos, el mayor nivel

de desempleo entre adolescentes negros de clase trabajadora, se explica en parte por la

menor capacidad de familias pobres negras de insertar a sus hijos en el mercado laboral.

Como Granovetter explica, los adolescentes rara vez obtienen trabajo por ellos mismos.

Mas común es que los trabajos “vengan a ellos”. Los padres bancos están en general en

mejor posición para hacer esto, o sea para conseguirles empleo a sus hijos a través de sus

redes sociales mas amplias. La ausencia de experiencias laborales tempranas crea a partir

de ahí una mayor desventaja para los adolescentes negros cuando posteriormente tratan

de buscar trabajo por si mismos.

37
Un tercer ejemplo de acumulación causativa proviene de los estudios de los llamados

“nichos “ocupacionales étnicos. La concentración de ciertos grupos étnicos en industrias

tales como la construcción o en ciertas burocracias publicas tales como la policía o el

departamento de sanidad ocurre a través de un proceso que es en cierto sentido lo opuesto

al que describe Granovetter. La acumulación causativa opera en este caso a través de la

entrada de “pioneros” en ciertas ramas de empleo y su tendencia a recomendar

posteriormente a familiares o miembros de la misma comunidad étnica para las

oportunidades de trabajo que se vayan abriendo. Los que así obtienen empleo están

obligados a trabajar diligentemente, no solo para cumplir con sus obligaciones personales

con aquellos que lo recomendaron inicialmente sino también porque son supervisados o

controlados por la comunidad étnica en su totalidad. El proceso es similar a lo que

hemos llamado anteriormente confianza exigible.

Estos nuevos empleados a su vez abren la puerta al empleo a otros hasta que el ambiente

del lugar de trabajo adquiere los matices culturales del grupo étnico. Cuando esto ocurre,

otros posibles candidatos a empleos encuentran las puertas completamente cerradas

mientras aquellos que participan en las redes co-étnicas obtienen acceso privilegiado a

tales empleos. Se ha ilustrado este proceso de progresivo control étnico con el caso de la

industria de la construcción en la ciudad de Nueva York y con la experiencia de

ingenieros y contables indios y egipcios en el servicio civil de la misma ciudad.

Originalmente excluidos del empleo publico por su carácter de extranjeros, estos

inmigrantes lograron al fin abrirse paso y construir verdaderos nichos étnicos dentro de

las burocracias profesionales de Nueva York.

38
La noción de acumulación causativa enfatiza básicamente que “unas cosas llevan a las

otras” y que el determinante mas importante de lo que ocurre en el presente es a menudo

lo que ha ocurrido en el pasado. Para individuos y colectividades se da a menudo un

proceso social de eslabonamiento que reduce posibilidades alternativas de ir por otro,

camino, que no sean aquellos trazados por los eventos ya ocurridos. En el campo de las

migraciones, el concepto es útil para comprender, entre otros, la creciente aceptación de

la ciudadanía doble por parte de los gobiernos de los países receptores y la creciente

consolidación de comunidades transnacionales, procesos descritos en la primera parte.

(Figuras 1 y 2) De forma similar el proceso que lleva a la decisión de los inmigrantes

ilegales de permanecer en el país receptor y traer sus familias, culminando en el

surgimiento de una segunda generación en peligro de asimilación descendente es

comprensible como un proceso de acumulación causativa.

En general, la asimilación segmentada es reinterpretable como la culminación de un

eslabonamiento de situaciones en que ciertas características de origen como el capital

humano de los inmigrantes y su modo de incorporación a la sociedad receptora, se

superponen a través del tiempo llevando a la aceptación, integración y éxito educacional

de la segunda generación entre ciertos grupos y al abandono escolar, el encarcelamiento y

la movilidad descendente entre otros. Como en el caso del capital social, el nivel de

abstracción del concepto de acumulación causativa lo hace permeable a los hallazgos

empíricos, modificando sus predicciones iniciales y dando lugar a un intercambio

fructífero entre teoría e investigación.

39
4) Las Consecuencias Inesperadas

Un tipo final de efecto acumulativo es aquel que emerge de las consecuencias

inesperadas de la acción racional. Hace más de 50 años, Robert Merton hizo ver la

importancia de las consecuencias inesperadas para la teoría social y el concepto ha sido

aplicado desde entonces a una amplia gama de fenómenos sociales. Más recientemente

un discípulo de Merton, James Coleman, convirtió este concepto en el centro de su

versión de la teoría de acción racional. Coleman acepta el postulado clásico del homo

economicus, pero hace notar que cuando un número de actores persigue su propio

bienestar sin restricciones institucionales, las acciones que se derivan de tal búsqueda a

menudo tienen consecuencias cumulativas que son exactamente lo opuesto de aquello

que buscaban. Coleman, ofrece el ejemplo de las ”burbujas” (bubles) en el mercado de

valores, de las estampidas y de los pánicos como ilustraciones de este proceso y

argumenta que el papel del sociólogo, es estudiar la dinámica de tales episodios, así como

el desarrollo de instituciones externas capaces de prevenir tales consecuencias.

Otros sociólogos de la economía han hecho notar, sin embargo, que las consecuencias

inesperadas pueden fluir o derivarse no solo de acciones egoísta, pero también de

aquellas de tipo altruistas orientadas hacia bienestar del grupo. Por ejemplo, el capital

social que explica el éxito económico de miembros de una comunidad pueda a la vez

quitarle oportunidades a aquellos que no pertenecen a la misma. Las ventajas sustantivas

que adquieren las colectividades donde existe solidaridad confinada y confianza exigible

disminuyen simultáneamente la libertad individual y la capacidad de innovación

empresarial por parte de sus miembros. En otras palabras, los efectos positivos del capital

social producen, a su vez, consecuencias negativas.

40
Las consecuencias inesperadas no surgen de la nada sino que son consecuencia del encaje

social.

Contrariamente a la visión racionalista de los economistas neoclásicos que no

problematiza la relación “medio-fin”, la visión sociológica hace ver que entre los fines,

egoístas o no, de los actores y los resultados de sus acciones para procurarlos existe una

trama de relaciones sociales que puede fácilmente alterar el efecto de tales acciones. La

diferencia, presentada gráficamente en la Figura 6, hacer ver que las consecuencias

inesperadas de la acción racional no se limitan a resultados contrarios a las metas

originales, como enfatizaba Coleman, sino que también incluyen la re-definición de

aquellas o su logro a través de medios improvisados y no anticipadas.

_________________________________

Figura 6

__________________________________

El concepto de consecuencias inesperadas, como aquel de acumulación causativa, son

importantes para el análisis de todos los aspectos del proceso migratorio. La Figura 1

señalo las consecuencias inesperadas que surgen de la concatenación de una serie de

hechos a través del tiempo. Así las acciones y políticas “racionales” de países emisores y

receptores llevan a través del tiempo, a toda una serie de formas novedosas de

inmigración y de adaptación de los actores. Aparece, por ejemplo, la migración

económica disfrazada de exilio político; los flujos laborales clandestinos, tácitamente

aceptados; el surgimiento de comunidades transnacionales; y la institucionalización de la

41
doble ciudadanía, inicialmente inaceptable en la ley internacional y para los países

involucrados.

Otros aspectos del proceso migratorio son igualmente analizables desde el punto de vista

de este concepto tales como, las políticas de “mano dura” hacia los ilegales que no

conllevan a su desaparición sino a la consolidación de una población explotada,

empobrecida e invisible en los países receptores. Otro ejemplo es, la concatenación de

acciones y políticas que conducen a que modestos campesinos y trabajadores migrantes

se conviertan, a lo largo del tiempo, en interlocutores importantes de los gobiernos de los

países receptores a merced de su organización y al poder económico de las remesas e

inversiones que generan (Figura 2). Por ultimo, tenemos el surgimiento de identidades

supra-étnicas que no se contemplaban ni eran anticipadas por inmigrantes cuya auto

identificación original se limitaba a la nacionalidad de los países de origen.

A modo de conclusión, conviene señalar de nuevo que no es solo el caso que los procesos

migratorios que hemos visto anteriormente, sean comprensibles dentro del marco de los

conceptos de acumulación causativa y consecuencias inesperadas sino que la utilización

de los mismos genera a nuevas hipótesis y nuevos hallazgos en diversos aspectos a

medida que se profundiza en la investigación de movimientos migratorios y comunidades

migrantes consolidadas. Las políticas diseñadas para canalizar la migración o para

facilitar la adaptación de los inmigrantes harían bien en tener en cuenta estos aspectos de

la realidad social y de la dinámica de estos fenómenos. Muchas veces las mejores

intenciones terminan en verdaderos desastres debido a la no comprensión de cómo se

eslabonan los procesos sociales a través del tiempo y al supuesto de que la “acción

42
racional” necesariamente conduce a los fines que se propone. Por el contrario, políticas

efectivas deben tomar en cuenta la definición de la situación de los actores y supervisar, a

cada paso, como la aplicación de determinadas medidas incide sobre sus intereses

económicos, valores y conductas.

43
Figura 1
El Estado y la Migración

País Emisor Flujo Migratorio País Receptor

1. Condiciones económicas 1. Escasez absoluta de mano


difíciles y/o obra.
2. estados represivos: 2. Resistencia de los
conducen a las personas trabajadores nativos a
a emigrar aceptar empleos manuales
mal pagados llevan a
La Migración empleadores a buscar
Comienza soluciones.
3. Redes sociales conectan
a los migrantes con sus
familias y comunidades. 3. Las empresas comienzan
4. Las redes reducen los a depender de la mano de
costos psicológicos y obra migrante.
sociales para futuros 4. Las comunidades
migrantes. migrantes crean sus
propios negocios y
organizaciones.
El Flujo Migratorio
se Consolida
5. Los gobiernos 5. Los gobiernos buscan
comprenden la controlar/reducir la
importancia económica migración apoyados por la
de sus diásporas e opinión publica.
inventan programas para 6. Los empleadores
mantener su lealtad. reaccionan en defensa de
6. Provistos de nuevos sus intereses;
derechos civiles y organizaciones religiosas
políticos los migrantes y filantrópicas se
se tornan interlocutores movilizan en defensa de
en la política local y La Migración Continua bajo los migrantes.
nacional. Nuevas Formas. Surgen
Consecuencias Inesperadas:

• Amnistías periódicas.
• Migrantes económicos
se presentan como
refugiados políticos.
• Flujos clandestinos son
tácitamente admitidos.
• Surgen comunidades
transnacionales.
• Se extiende la doble
ciudadanía.

44
Figura 2
El Transnacionalismo Inmigrante

País Emisor
País Receptor
1. Familias y comunidades
apoyan la migración de 1. Los migrantes logran
algunos de los suyos en algún nido precario en el
busca de mejor mercado laboral y
situación económica. comienzan a enviar
contribuciones a sus
Surge el Flujo de Remesas familias.
2. Las remesas de los
migrantes y las noticias
que llegan de ellos 2. A medida que los
comienzan a cambiar el migrantes consolidan su
carácter de la vida local situación crece el flujo de
que se orienta cada vez remesas y de inversiones.
más al extranjero. Surgen Empresas y Los migrantes organizan
Actividades sus primeras visitas de
Transnacionales retorno y crean nuevos
“comités de pueblo”.

3. El flujo de remesas, e
inversiones transforma 3. Los migrantes realizan
la cultura local. Las inversiones importantes
autoridades políticas y en sus comunidades de
religiosas viajan al origen y fortalecen sus
extranjero para asociaciones. Su poder
entrevistarse con sus económico les da “voz”
diásporas y solicitar su creciente en asuntos
apoyo. locales.
Surgen Comunidades
Transnacionales

4. Los gobiernos entran en


escena procurando
estimular la lealtad de 4. Las organizaciones de
los migrantes y sus migrantes se convierten
contribuciones. El en interlocutores de sus
trafico de personas e gobiernos y, al mismo
información rebasa el tiempo, se movilizan para
ámbito de lo local para causas políticas locales.
convertirse en nacional. El flujo de inversiones de
acelera.
Las Comunidades
Transnacionales se
Consolidan

45
Figura 3
Los Controles Fronterizos y Sus Consecuencias Inesperadas

Demanda Oportunidades de
estructural por empleos para
mano de obra campesinos y
de bajo costo trabajadores
en Estados pobres en Méjico y
Unidos América central

Flujos migrantes
sostenidos a través de la
frontera U.S.-Méjico

Esfuerzos por frenar el flujo a través


de mayor represión fronteriza

Fin de la migración cíclica;


consolidación de una población
clandestina permanente

Crecimiento de una segunda


generación en condiciones de gran
desventaja

Probabilidad creciente de “asimilación


descendente” hacia la marginalidad
económica, las pandillas y el uso de drogas

46
FIGURA 4
INTERACCIONES ENTRE LA RELIGION Y LA INCORPORACION DE LOS INMIGRANTES

PROCESOS SECULARES PROCESOS RELIGIOSOS

1.- Condiciones económicas y 1.- Iglesias, mezquitas etc…


políticas estimulan a familias e guían y procuran información
individuos a emigrar. a los inmigrantes y facilitan
su partida.

La Migración Comienza

2.-Las sociedades receptoras adoptan 2.- Instituciones religiosas en


actitudes distintas hacia los recién la sociedad receptora apoyan
llegados, variando entre la simpatía y actitudes positivas hacia los
apoyo y la hostilidad. migrantes y tratan de reducir
los efectos de la discriminación
nativa.
Modos de Incorporación Social
de la Primera Generación

3.- Los gobiernos receptores adoptan 3.- Las organizaciones


diversas políticas de inclusión o religiosas colaboran con las
exclusión afectando las opciones de autoridades promoviendo
adaptación de los migrantes políticas de inclusión y resistiendo
las de corte exclusionista.

Modos de Incorporación Política


de la Segunda Generación

4.-Presiones de la sociedad receptora 4.- Los inmigrantes se unen a


sobre las comunidades inmigrantes para iglesias, mezquitas, sinagogas
que se asimilen a su lengua y cultura. etc.. para proteger su herencia
cultural e idioma.

Modos de Aculturación:
Selectivos o Disonantes

5.- Los estados receptores promueven 5.- Las instituciones religiosas


la rápida naturalización y el abandono apoyan la aculturación selectiva
de toda lealtad pasada. y los vínculos transnacionales.

Surgimiento de la Etnicidad Reactiva

6.- Crecimiento de la segunda generación 6.- Iglesias, sinagogas etc…


en condiciones de relativa ventaja o apoyan las expectativas de los padres
desventaja. y buscan superar barreras a una
adaptación exitosa de los hijos.

Asimilación Segmentada
FIGURA 5
EL CAPITAL SOCIAL

Definición Fuentes Motivación Efectos Ejemplos


del donante

Capacidad de obtener Valores Altruista Transferencia de bienes Flujo de recursos


recursos a través de la por exigencias morales económicos de padres a
participación en redes hijos
sociales o estructuras
sociales más amplias.

Solidaridad Altruista Transferencia de bienes Flujo de recursos hacia


Confinada por sentido de miembros del mismo
membresía y lealtad grupo religiosos o
con determinado grupo comunidad étnica
social

Reciprocidad Instrumental Transferencia de bienes Información y


bajo la expectativa de prestamos financieros a
su devolución en bienes socios comerciales
conmensurables por
parte de los
beneficiarios

Confianza Instrumental Transferencia de bienes Flujo de recursos hacia


Exigible bajo la expectativa de miembros de redes
status social y sociales con alto grado
reciprocidad por parte de densidad y
de beneficiones sujetos dependencia mutua
a sanciones por parte
de la colectividad

La formulación inicial de estas ideas aparece en Alejandro Portes y Julia Sensenbrenner, “Embeddedness and
Immigration: Notes on the Social Determinants of Economic Action”, American Journal of Sociology 98 (May
2003): 1320-1550.

48
Figura 6
La Acción Racional
y sus Consecuencias
Inesperadas

Visión Economista:

Metas: Medios: Resultados:

Explicitas Planeadas Anticipadas

Visión Sociológica:

Metas: Medios: Resultados:

Explicitas
o Planeadas Anticipadas
Implícitas

Encaje Social Inesperadas:

- Distintos de las
metas originales.

- Opuestos a las
metas originales.

- Metas
re-definidas

- Metas logradas a
través de la
improvisación

1. Fuente: Adaptado de Alejandro Portes, “The Hidden Abode: Sociology as Analysis of the Unexpected”,
American Sociological Review 65 (February 2000): 1-18.

49
TABLA 1

Incidencia de Actividades Transnacionales entre Inmigrantes


Latinoamericanos en Estados Unidos

ACTIVIDAD1 NACIONALIDAD

POLITICAS: Colombianos Dominicanos Salvadoreños Total


% % % %
Miembro de un partido
político en su país. 18.7 22.8 14.3 18.3

Contribuye económicamente
a un partido político en su país 5.1 15.8 9.8 11.5

Participa en campañas
electorales en su país. 10.6 18.8 10.7 13.8

CIVICAS:

Miembro de asociación
cívica local en su país. 18.0 19.9 37.5 27.7

Miembro de organización
caritativa en su país. 29.9 21.6 40.3 31.4

Contribuye económicamente a
proyectos comunitarios en su país. 18.7 18.4 33.6 25.4

Viaja regularmente a su país para


participar en fiestas de su pueblo. 13.5 19.5 16.2 17.1

N2 311 418 473 1,202

1.- Participación regular u ocasional. Muestra pesada estadísticamente y representativa de


cada grupo inmigrante en sus respectivas áreas de concentración.

2.- Muestras originales.

Fuente: Guarnizo, Portes, Haller (2003)


TABLA 2
PRINCIPALES DETERMINANTES DEL TRANSNACIONALISMO ENTRE
INMIGRANTES LATINOAMERICANOS EN ESTADOS UNIDOS, 1998

TRANSNACIONALISMO TRANSNACIONALISMO
ECONOMICO POLITICO
Coeficiente 1 P2 Coeficiente 3 %4
Demográficas:
Edad n.s. 5 .101 10.6
Sexo (hombres) 1.035 0.8 1.209 235.3
Estado civil (casado) .440 0.3 .118 12.6
Capital humano:
Educación en años .114 .01 -- 6
Graduado de -- 6 1.003 172.7
secundaria
Título universitario -- 6 .324 38.3
Profesional o ejecutivo 1.191 .10
Asimilación:
Años de residencia en .036 .003 .034 3.5
E.E.U.U.
5
Naturalizado n.s.
ciudadano (EEUU) n.s.
Ha experimentado -.402 -.03 -- 6
discriminación en
EEUU.
Redes sociales:
Número .111 .01 .095 10.0
Expectativas de7 -- 6 .440 55.3
regreso

51
TABLA 02 (Continuación)

1.- Coeficientes de regresión logísticos

2.- Probabilidad neta de mayor/menor participación en empresas transnacionales

por unidad de la variable independiente.

3.- Coeficientes de regresión binomiales negativos.

4.- Crecimiento/decrecimiento porcentual del número de actividades

transnacionales políticas por unidad de la variable independiente.

5.- Coeficiente no es significativo estadísticamente.

6.- Variable independiente no se incluyó en este modelo.

7.- Expectativa de familias y amigos en el país emisor de que el migrante

regrese.

Fuentes: Portes, Guarnizo y Haller (2002)


Guarnizo, Portes y Haller (2003)

52
TABLA 3

Resultados del proceso de adaptación entre hijos de inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, 2002.

Nacionalidad Educación Ingreso Familiar Empleo Hijos Convicto y 1 N


Encarcelado

Años % Secundaria o Media Mediana $ Status %Desempleado % Tiene Numero 3 % %


menos $ del hijos Total Varón
empleo 2
Colombianos 14.5 17.0 58,339 45,948 46.91 2.6 16.6 1.4 6.0 10.7 150

Cubanos 4
(colegios privados) 15.3 7.5 104,767 70,395 51.98 3.0 3.0 1.2 2.9 3.9 133

Cubanos 5
(colegios públicos) 14.3 21.7 60,816 48,598 47.20 6.2 17.7 1.3 5.6 9.2 670

Mejicanos 13.4 38.0 38,254 32,585 38.70 7.3 41.5 1.5 10.8 21.6 408

Nicaragüenses 14.2 26.4 54,049 47,054 46.96 4.9 20.1 1.4 4.4 7.7 222

Otros Latinos 14.4 25.5 43,476 31,500 44.59 2.2 15.2 1.7 6.4 10.5 47

Total 6 14.4 22.3 55,642 42,166 44.85 9.0 20.4 1.4 5.9 10.9 3324

53
TABLA 3 (CONTINUACION)

1.- Incluye convictos que están en libertad bajo palabra.

2.- Prestigio ocupacional según la escala Treiman (0-100). Mayor puntaje indica mayor

prestigio.

3.- Número entre los que han tenido hijos.

4.- Hijos de exiliados cubanos que en su mayoría llegaron a Estados Unidos antes de 1980 y

cursaron la secundaria en colegios de mayor prestigio bilingües.

5.- Hijos de exiliados cubanos que en su mayoría, llegaron a Estados Unidos durante el éxodo de

Mariel (1980) o con posterioridad a este y que cursaron la secundaria en escuelas publicas.

6.- Cifras para toda la muestra incluyendo nacionalidades no latinoamericanas.

Fuentes: CILS-III; Portes, (2004).

54
TABLA 4
IDENTIDADES RACIALES DE
INMIGRANTES LATINOAMERICANOS
Y SUS HIJOS, 1996

Nacionalidad Generación Blanco Negro Asiático Mestizo/Mulato/ Hispano/ País de


% % % Otro Latino Origen1

Cubanos: padres 93.1 1.1 0.3 3.9 1.1 0.5

hijos 41.2 0.8 0.0 16.4 36.0 5.5

Mejicanos: padres 5.7 0.0 2.1 50.1 15.9 26.1

hijos 1.5 0.0 0.0 16.5 25.5 56.2

Nicaragüenses: padres 67.7 0.5 1.6 24.2 5.4 0.5

hijos 19.4 0.0 0.0 16.2 61.8 2.7


Otros
latinoamericanos: padres 69.5 4.6 0.8 20.9 2.3 1.9

hijos 22.8 1.9 0.0 17.8 52.9 4.6

1.- Se refiere a la identificación de nacionalidad como raza i.e. “mejicano”,


“guatemalteco” etc….

Fuente: Portes y Rumbaut 2001 : 178-179

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