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Introducción: Resistencia al Cambio en las Organizaciones

Cada vez que un emprendedor inicia un nuevo proyecto, encontrará resistencias


en su entorno partiendo de sus propias estructuras mentales hasta la de las
instituciones más tradicionalista pasando por su equipo de trabajo, sus jefaturas,
su propia organización, sus clientes, sus proveedores, etc.

La resistencia al cambio debe ser entendida, asumida y neutralizada para


obtener resultados en plazos más eficientes lo que se logra desapegandonos
tanto de nuestro actual conocimiento como de los nuevos conceptos que están
por venir.

Los seres humanos reaccionamos de acuerdo con nuestra historia. Durante


nuestra vida hemos pertenecido a ciertos grupos (familias, escuelas,
universidades, organizaciones, etc) las cuales tienen sus propias circunstancias,
tradiciones y características. Estas tradiciones nos van marcando y moldeando
nuestra manera de ser y de entender el mundo.

En algunos casos, esta influencia es tan fuerte y esta tan internalizada que
pareciera que fuera parte de nuestra identidad. La manera en que vemos el
mundo puede ser modificada a lo largo de la vida según el momento vital que
está atravesando la persona de acuerdo a su contexto, estado interior y nivel de
stress.

Resistencia al cambio

«No nos gusta el sonido de ellos. Además de que la guitarra está pasada de
moda».

Decca Recording Co., al rechazar la contratación de The Beatles, 1962.

Durante toda la historia de la humanidad, la gente se ha resistido al cambio. En


teoría, todo el mundo comprende la necesidad del cambio, pero en el nivel
cotidiano, el ser humano es hijo de la costumbre. Aunque el cambio sea
evidentemente beneficioso, la gente se aferra a las rutinas porque es algo
conocido y dominado.

Las personas tienden a tener un conservadurismo muy poderoso y arraigado.


Aunque acepten y hasta ansíen la posibilidad de cambios y renovaciones, tienden
a aferrarse al pasado y les temen a los cambios violentos. Y es que muchas
veces, los cambios implican inseguridades y amenazas que ponen nerviosa a la
gente.
Al destruir lo familiar y conocido se genera un gran vacío que provocará temor
en la gente del caos con que se llenará ese hueco.

Esta resistencia al cambio, incluso por parte de gente inteligente, evita que
una nueva idea sea aceptada. Incluso se ha llegado al extremo de amedrentar a
los que sostienen ideas nuevas para que desistan de ellas. Así pasó, por ejemplo,
con los descubrimientos científicos del Renacimiento.

Galileo tuvo que sufrir condenas y persecuciones por plantear sus ideas en torno
a que la Tierra giraba alrededor del Sol. Las ideas nuevas tienden a ser
incomprendidas, y la historia de la humanidad está llena de casos de gente
que tuvo ante sus ojos grandes oportunidades que rechazaron porque no
encajaba dentro de su preconceptos.

Así tenemos el caso de una desconocido grupo musical británico que fue a dar
una audición a un sello discográfico, y fueron rechazados pues consideraron que
"las bandas con guitarras, bajo y batería estaban pasadas de moda".
Esa banda fue conocida posteriormente como "The Beatles" y…bueno, el resto
de la historia es más que conocida. El productor de marras aún debe estar
buscando un lugar donde esconderse.

RESISTENCIA AL CAMBIO EN LAS ORGANIZACIONES

Muchos cambios e ideas nuevas son más que simples mejoras; son
revoluciones, y a menudo violentas. Cambian el mundo para siempre, y nos
obligan a reevaluar nuestros antiguos métodos de hacer las cosas. Nos abren la
puerta a posibilidades nunca antes previstas.

Los cambios son violentos, y por ende, perturbadores. No resulta aconsejable


intentar hacer demasiados cambios en muy poco tiempo, pues se corre el riesgo
de generar reacciones imprevistas e incontrolables. Las personas que se
adelantan demasiado a su época suelen no ser entendidas. Y el
instigador de los cambios violentos es el chivo expiatorio de los errores y excesos
que causa su fracaso.

Además, muchas veces existen sensibilidades, intereses y hasta posiciones de


poder que dependen de la permanencia del sistema de ideas vigentes. Pensemos,
por ejemplo, en el petróleo. El funcionamiento de casi todos los países depende
de disponer del suficiente "oro negro" para satisfacer sus necesidades. Además,
muchas portentosas fortunas se han basado en la producción de petróleo, como
las de los jeques árabes.

Pensemos en lo siguiente: ¿Qué pasaría si alguien encontrara una nueva


sustancia que pudiera cumplir las mismas funciones del petróleo, que
no tuviera algunos de sus defectos (por ejemplo, que no fuera
contaminante), que se pudiera obtener o producir masivamente y que
fuera accesible a un precio más barato? La demanda por petróleo
disminuiría drásticamente, lo que llevaría a que las fortunas basadas en el
petróleo empezaran a tambalear. Ante ello, ¿Cuál es la opción más fácil?
Bloquear, poner obstáculos a todo aquél que ose romper la "gallina de los
huevos de oro". Impedir el surgimiento de combustibles alternativos, encarecer
su producción, "sacar de circulación" a aquellos que trabajan en el tema, etc.

Según el diccionario Webster, paradigmas significa "patrón o modelo". Según


el futurólogo Joel Barker, los paradigmas son una serie de reglas y reglamentos
que hacen dos cosas:

Establecen límites.
Nos explican como resolver exitosamente problemas dentro de esos mismos
límites.

Es un concepto proveniente de la investigación científica. Fue usado por primera


vez por Thomas Kuhn en su libro "La Estructura de las Revoluciones
Científicas". Kuhn investiga como los científicos cambian sus paradigmas en
física, química o biología, y qué pasa cuando esto ocurre. Lo que descubrió nos
ayuda a explicar porqué muchas veces nos cuesta tanto anticipar cambios
significativos, y nos puede ayudar a enfrentar los cambios de manera más
efectiva.

Según Kuhn, el quehacer científico puede estar en dos fases: la ciencia


"normal" y la ciencia "anormal".

En el estado de "ciencia normal", el quehacer se desarrolla dentro uno o más


paradigmas adaptados (consciente o inconscientemente) dentro de los cuales
"parece" que se va acumulando conocimiento. Lo que se sale del paradigma
vigente es rechazado por "metafísico" o poco científico, o es dejado pendiente
para resolverlo después. Si aparecen anomalías dentro del paradigma vigente, se
reajustan los conceptos y teorías, pero no el paradigma (al menos en un
comienzo).

Sin embargo, si tales anomalías se hacen excesivas (si, por ejemplo, surgen
paradojas, problemas o perplejidades), se pasa a un estado de "ciencia
anormal", en la cual los paradigmas vigentes son puestos en tela de juicio,
pudiendo ser modificado o incluso destruidos. Así, se produce una revolución
científica, que se traduce finalmente en un cambio de paradigma.
Una vez asentado el nuevo paradigma, se vuelve a un estado de ciencia normal.
Un ejemplo de este proceso es lo que ocurrió con la formulación de la teoría de
la relatividad de Einstein.

Hasta antes de su formulación, existía la fuerte creencia en el mundo científico


de que bastaba con los principios de Newton (Inercia, masa.aceleración, acción y
reacción) para explicar todos los fenómenos físicos del universo.

Y de hecho, la física newtoniana funcionaba muy bien en fenómenos cuya


velocidad era mucho menor a la de la luz. Sin embargo, algunas mediciones en
torno a la velocidad de la luz entregaron resultados que se contradecían con el
"paradigma newtoniano", lo que obligó a cuestionarlo, entrando a una etapa
de "ciencia anormal".

Luego, la teoría de relatividad reformuló la física newtoniana como un caso


particular para velocidades mucho menores a la de la luz, lo que implicó una
modificación del paradigma.

Los paradigmas actúan como filtros que seleccionan los datos que llegan a la
mente del científico, aquellos datos que concuerdan con el paradigma del
científico son reconocidos rápidamente, con claridad y comprensión.

Por el contrario, los científicos tienen gran dificultad para percibir los datos que
no concuerdan con las expectativas creadas por sus paradigmas. Cuanto más
imprevistos los datos, mayor la dificultad de los científicos en percibirlos.

En algunos casos ignoran los datos inesperados, otras veces los distorsionaban
hasta que se acomodaban a sus paradigmas en vez de reconocerlos como
excepciones a la regla. En casos extremos, son literalmente, fisiológicamente
incapaces de percibir datos imprevistos. En otras palabras, los datos eran
invisibles.

Lo que Kuhn describe para los científicos se repite para quien haya
seguido estrictas normas en su vida.

El "Efecto Paradigma"

Los paradigmas filtran nuestras experiencias. En todo momento observamos el


mundo a través de nuestros viejos paradigmas. Constantemente elegimos
aquellos datos que mejor se acomodan a nuestras normas y reglamentos,
tratando de ignorar el resto.

Como resultado, lo que es perfectamente obvio para una persona con un


paradigma puede ser totalmente imperceptible para otra con un paradigma
diferente. Este fenómeno se denomina "efecto paradigma".
El efecto paradigma puede cegar a las personas frente a nuevas oportunidades
de crecimiento, progreso y desarrollo personal y profesional. Puede
impedir la elaboración de soluciones creativas para problemas difíciles. Nos
enfrentamos con paradigmas en todo momento, y estos influyen en la manera
que tenemos de ver y entender el mundo.

Nuestras reglas y reglamentos nos impiden anticipar certeramente el futuro,


porque tratamos de descubrirlo a través de nuestros viejos paradigmas. Cada
vez que nos enfrentamos a algo que va más allá de los límites de nuestros
paradigmas, tendremos dificultad en percibirlos.

Lo que es imposible con un paradigma puede ser fácil de lograr con otro
paradigma. Si la solución no llega, no es porque no exista, sino que porque el
paradigma que estamos usando no nos permite ver ninguna opción de respuesta.
Resulta poco inteligente seguir con el mismo paradigma frente a una situación
para la que no se encuentra solución.

Resulta inútil pretender salir de una dificultad

con el mismo paradigma que lo generó.

El rechazo a "The Beatles" citado anteriormente es un clásico ejemplo de


"efecto paradigma". A lo mejor el responsable del sello pensó que la banda de
Liverpool seguía el molde de artistas como Elvis Presley, Buddy Holly, Chuck
Berry, Bill Halley & The Comets y Jerry Lee Lewis, que hicieron furor a mediados
de los años 50, pero que a su vez generaron escándalo y que, a inicios de los 60
estaban fuera de circulación por diversos motivos (servicio militar, problemas con
la justicia, muerte en accidente aéreo, etc).

Cada vez que se introduce un nuevo paradigma, los defensores del paradigma
establecido que sería sustituido por éste lo rechazan y combaten con todas sus
fuerzas.

En todos los grandes cambios de paradigma de la historia de la humanidad,


siempre hubo un especialista de la época que se dirigió al público diciendo que el
nuevo paradigma nunca funcionaría. Así, se pueden establecer las etapas del
efecto paradigma.

ETAPAS DEL EFECTO PARADIGMA:

¿Qué es lo que pasa con un paradigma nuevo en sus comienzos?

Es condenado por ridículo ("Eso es nuevo, pero no es verdad").

Es condenado por trivial ("Eso es nuevo y es verdad, pero no es importante").


Es despreciado pues lo consideran algo sabido por todo el mundo ("Eso
es verdadero e importante, pero no es nuevo. Todo el mundo lo sabe").

REGLA DEL RETORNO A CERO

Cuando un paradigma cambia, todo el mundo vuelve a cero.

La consecuencia más intimidante del "efecto paradigma" es la


denominada "regla del retorno a cero". No importa cuan grande sea su
mercado, o cuan fuerte su reputación, o cuan bueno sea en el viejo
paradigma. Los éxitos pasados no garantizan absolutamente nada
para el futuro si las reglas cambian. No se puede asumir que lo que
tuvo éxito en el pasado, deberá continuar teniéndolo en el futuro.

Muchas grandes instituciones, cegadas por el éxito del viejo paradigma,


cuando se vieron enfrentados a una manera nueva y radicalmente distinta
de continuar con su éxito en el futuro, la rechazaron pues no se ajustan a
las reglas a las que estaban acostumbrados. Muchas veces un pasado
triunfal obstaculiza la visión de futuro.

Un ejemplo clásico de la regla del retorno a cero se aprecia en la película


"Sunset Boulevard", que relata la historia de una actriz estrella del cine
mudo cuya carrera se fue a pique tras la llegada del cine sonoro, luego de
lo cual se volvió loca y se encerró en su mansión añorando su gloria
pasada. Es el clásico ejemplo de una persona o institución exitosa incapaz
de darse cuenta que el paradigma en el cual se basaba su éxito se había
derrumbado.

Una derivación de esta regla es la denominada "regla del castillo de


naipes".

REGLA DEL CASTILLO DE NAIPES

"Cuando un paradigma cambia, es destruido o reemplazado, todas las


ideas, conceptos e instituciones basadas o construidas a partir de ese
paradigma caen con él, como si fueran un castillo de naipes"

La gente tiende a apegarse mucho a sus viejos paradigmas, al punto de


transformarlos en parte de su identidad. Muchos han usado sus
paradigmas para darle sentido a sus vidas.

Todas las empresas, pensamientos políticos, religiones, sistemas


económicos, sistemas de gobierno, prestigios, posiciones de poder y
riqueza que existen se basan en algún paradigma, y los que sostienen tal
paradigma están interesados en que éste se mantenga vigente el mayor
tiempo posible para así mantener su existencia o privilegios.

La regla del castillo de naipes explica porqué las clases dominantes,


poderosas o adineradas se muestran históricamente reticentes a los
cambios. Si esos cambios destruyen los paradigmas en los cuales basan
su posición privilegiada, ésta caerá con aquellos.

Está en la base de la negación, en el hecho de que muchos se nieguen a


aceptar que algo en lo cual creyeron fielmente durante su vida era falso o
ya no sirve. También explica porqué muchas personas tienden a mantener
un estatus de vida mediocre u opciones de vida equivocadas: prefieren
aferrarse a ellas que pasar por el terror y la incertidumbre de ver su
sistema de creencias derrumbado.

Para reflexionar

Piense en los paradigmas que adquirió a través de sus padres, parientes,


profesores y compañeros de colegio ¿Son válidos en la actualidad?.

Los Paradigmas: Armas de doble filo

Un paradigma es un arma de doble filo. Por una parte, selecciona información


que nos es familiar en forma precisa y detallada. Por otra, deja de lado
la información que no concuerda con él.

Uno ve lo que espera ver, pero verá poco o nada cuando los datos no se ajusten
a sus paradigmas. Los paradigmas afectan dramáticamente nuestros juicios y
nuestros procesos de decisión al influenciar nuestras percepciones.

¿Qué hacer ante ello? La clave es una sola: tener la mente abierta. Hay
que estar siempre abierto a nuevas ideas, a explorar maneras distintas de hacer
las cosas, porque sólo con esa actitud se pueden mantener abiertas las puertas
al futuro. Si se quiere hacer juicios certeros acerca del futuro y anticiparlo con
éxito hay que estar preparados para reconocer nuestros paradigmas presentes y
estar preparados para superarlos.

Algunas observaciones acerca de los paradigmas:

Los paradigmas son comunes. Los encontramos en todos los aspectos de


nuestras vidas, ya sea en lo personal, profesional, espiritual o social. En el fondo,
todo lo que se nos enseñan en la escuela y en la universidad, lo que profesa
nuestra religión, etc, son paradigmas.
Los paradigmas son útiles. Nos muestran qué es importante y qué no lo es. Nos
ayudan a identificar problemas importantes y nos proveen las reglas que nos
ayudarán a resolverlos. Enfocan nuestra atención, y eso es bueno.
Un carpintero necesita tener diferentes herramientas para hacer diferentes
labores relacionadas con su oficio. Cada una de ellas es útil, pero tiene un
ámbito dentro del cual está enmarcada su utilidad. Ningún carpintero en su sano
juicio usaría un martillo para aserruchar una tabla o un serrucho para clavar un
clavo. Un buen carpintero posee diferentes herramientas, sabe usarlas y sabe
para qué sirven y para qué no. ¿se imaginan uno que solamente supiera usar el
martillo? ¿Cómo aserrucharía una tabla a puros martillazos? Análogamente, los
paradigmas son herramientas conceptuales que nos sirven para solucionar
ciertos problemas, pero que tienen límites para su utilidad.
Los paradigmas no son malos ni buenos en sí mismos. El problema es la actitud
que uno toma respecto de ellos. A veces los paradigmas pueden convertirse en
"el" paradigma, la única manera de hacer algo. Si nos apegamos demasiado a un
paradigma, rechazamos de plano cualquier idea alternativa. Esto nos puede
llevar a aferrarnos a nuestro paradigma, incluso aunque sea evidente que no nos
sirve, o que nos está llevando a la perdición (como en el caso de los adictos).
Esto se conoce como "parálisis paradigmática", y es una enfermedad mortal de
certeza, es fácil contraerla y ha destruido a más de una institución.
Los que crean nuevos paradigmas son foráneos. No son miembros de la
comunidad de los paradigmas establecidos. No están comprometidos con los
antiguos paradigmas, por lo que no tienen nada que ver creando los nuevos.
Pueden ser jóvenes o viejos, la edad no es importante. Si se desea encontrar
nuevos paradigmas en su campo, deben mirar más allá del centro hacia la
periferia, porque casi siempre las nuevas reglas se escriben en los márgenes.
Los adeptos al viejo paradigma que eligen adoptar uno nuevo en sus comienzos,
se llaman "pioneros del paradigma". Deben ser muy valientes, porque la
evidencia proporcionada por el nuevo paradigma no es suficiente para que ellos
puedan cambiar. Deben desafiar la evidencia proporcionada por los paradigmas
existentes, sabiendo solamente que en algunos casos fallaron. Deben tener fe en
que el nuevo paradigma tendrá éxito frente a los múltiples problemas que
enfrentará. Sólo teniendo esa fe se puede tomar este tipo de decisión. Las
características de un auténtico pionero de paradigma son la valentía y la
confianza en su propio juicio.
Uno puede elegir cambiar sus reglas y reglamentos. Los seres humanos no están
programados genéticamente para mirar al mundo de una misma manera. Uno
puede obviar un paradigma y optar por otro más nuevo. Los paradigmas no son
fijos ni permanentes. Uno puede cambiar su manera de entender al mundo
cuantas veces quiera, y no por ello ser incoherente o inconsecuente. Uno puede
aprender a reconocer sus paradigmas preferidos, a crear otros o a elegirlos
voluntariamente.
Uno es mucho más que sus paradigmas

En realidad, los paradigmas son simplemente "modelos" o "herramientas


conceptuales" que nos permite explicarnos mejor el mundo y resolver algunos
problemas. Al igual que los modelos científicos, son más importantes por su
utilidad que por su precisión.

Mientras ese modelo permita entender bien lo que sucede y lograr mis objetivos,
se mantendrá vigente, pero en el momento en que me lleve a paradojas o a
desastres, hay que ajustarlo o cambiarlo.

A medida que transcurren nuestras vidas adoptamos los paradigmas de nuestros


padres. A medida que vamos creciendo y adquiriendo experiencia, nuestros
paradigmas evolucionan.

Algunos paradigmas se hacen tan comunes y tan propios que quedamos


condicionados por ellos, como si fueran parte nuestra.

Muchas veces nuestros paradigmas preferidos nos van a causar problemas (por
ejemplo, los malos hábitos). Otras veces, vamos a necesitar manejar otros
paradigmas que tendemos a rechazar visceralmente.

AUNQUE MUCHAS VECES PAREZCA LO CONTRARIO, LOS PARADIGMAS


NO SON PARTE DE NUESTRA IDENTIDAD. Nuestra autoestima, valor y
sentido de vida están muy por sobre los paradigmas que adoptamos. Aferrarse a
uno o a un número limitado de paradigmas puede ser bueno en el corto plazo,
pero si las circunstancias cambian (y esto es cada vez más inevitable) es una
invitación al desastre.

LAS PERSONAS SON LAS QUE MANEJAN LAS HERRAMIENTAS, Y NO AL REVÉS.


LAS PERSONAS SON LAS QUE USAN LOS PARADIGMAS, Y NO AL REVÉS.
LOS PARADIGMAS ESTÁN AL SERVICIO DE LAS PERSONAS, Y NO AL REVÉS.

Los Paradigmas y el Emprendimiento

Ahora que hemos llegado a este punto, queremos plantear lo siguiente:


¿Qué tiene que ver todo esto de los paradigmas, la resistencia al
cambio y su organización?.

Mucho. Mucho tiene que ver.

Todo producto y servicio que pueda ser creado u ofrecido es un paradigma,


en consecuencia, cada vez que una organización crea o modifica un producto o
servicio, necesariamente se modificará un paradigma.

Si consideramos que el nuevo producto o servicio se comporta de acuerdo a sus


propios paradigmas podemos sacar como conclusión que cuando la actitud
emprendedora se concreta, se produce también la resistencia de algún elemento
del sistema.

Un emprendedor y su organización por tanto, ya sea que esté prestando sus


servicios mediante un contrato de trabajo o en forma independiente, es el
causante de los nuevos paradigmas y debe también adaptarse a los creados por
sus congéneres.

No está demás decir que en su propia organización muchas veces quienes


detectan un nuevo paradigma son los emprendedores que la componen, quienes
la ven como una amenaza y una oportunidad para su organización.

Luego, el manejo de este concepto y sus implicancias es de capital importancia


para cualquier emprendedor. La historia está llena de casos de grandes
instituciones cuya ignorancia de estos conceptos, a la larga, significó su perdición.

En libros como "Mi Primer Millón" y todos los escritos por Robert Kiyosaki se
exponen muchos ejemplos de paradigmas en el mundo del emprendimiento que,
a pesar de las pruebas evidentes de su inexactitud, todavía son sostenidos por
muchas personas:

1.El grado de riqueza es directamente proporcional a la educación. Mientras más


y mejores notas y más y mejores títulos, mejores perspectivas de prosperidad
financiera. Por el contrario, las personas sin estudios superiores están
condenadas a la miseria.

2.Una casa es una inversión.

3.El modelo de currículum vitae actualmente en uso no sufrirá cambios en los


próximos años.• Nuestra profesión es nuestro negocio, etc.

La creación de productos y servicios nuevos e ingeniosos implica


necesariamente la creación de paradigmas nuevos, o al menos el manejo de
paradigmas existentes. Ante ello, el emprendedor debe estar en permanente
contacto con el ambiente en el que se desenvuelve, para determinar:

Los paradigmas establecidos y sus efectos.

Las necesidades del entorno que no han sido satisfechas por ellos.

Las nuevas necesidades que pueden ser creadas.

¿Porqué conocer mis paradigmas preferidos y los de los demás?

Por que es la única forma de llegar a ser un observador independiente, de saber


quién es uno mismo, quien es la organización a la que pertenezco, quienes son
los demás y como funcionamos a nivel personal o corporativo. Nos permite
conocernos mejor a nosotros mismos y conocer a los demás, y nos ayuda a vivir
mejor al permitirnos:

Predecir reacciones en uno, en los demás y en nuestras organizaciones.


Ampliar el conocimiento de la realidad.

Reconocer las diferentes maneras de ver los hechos.


Comprender a los demás y mejorar la convivencia.
Ejercer la libertad de conducir la propia experiencia inteligentemente.

Transformar la conducta y la manera de vivir.

Al conocer los paradigmas de los demás, podremos expresar nuestros mensajes


de tal manera que ellos entiendan lo que queremos decirles. A la larga, lo que
importa no es lo que decimos, sino qué escuchan los demás.

Esto se aplica en nuestra relación con nuestros pares en forma independiente o


lo que decimos mediante la organización que componemos

Algunos "tips" importantes para los emprendedores

Saber ofrecer el producto o servicio en el momento y lugar oportunos. Muchas


buenas ideas han fracasado porque se lanzaron demasiado tarde, pero también
porque se adelantaron demasiado a su tiempo.
Concentrarse en los intereses y necesidades de esas personas, y vea de qué
manera su nuevo paradigma (producto o servicio) los puede ayudar a
satisfacerlos.
Evitar, en lo posible, estimular la resistencia al cambio.
Cuando uno genera paradigmas nuevos, tiene que asumir que es muy probable
que toque intereses sensibles. Por ejemplo, si uno inventa un combustible
alternativo, tiene que tener claro que aquellos que han basado su fortuna y estilo
de vida en el "paradigma del petróleo" van a desear que el nuevo paradigma no
prospere, y pueden llegar a hacer cualquier cosa con tal de sacarlo del mercado.
Mientras más poder tenga una persona o institución, más rígida de mente sea y
más intereses y privilegios se basen en sus paradigmas, más cuidado hay que
tener.
No intentar imponer su paradigma violentamente. No descalificar ni insultar los
paradigmas antiguos ni menos haga sentirse inferiores a quienes los detentan,
por muy merecedores dereproche que puedan parecer.

No abusar del poder detentado para imponer sus ideas, ni se muestre como
dueño de la verdad ni como salvador.
En vez de pelear contra el pasado y la tradición, utilizarla en su propio provecho.

Las verdades científicas y las nuevas ideas no vencen al doblarle la mano a sus
adversarios, sino que por persistencia. Con el tiempo, los adversarios mueren y
las generaciones posteriores se familiarizan con las nuevas ideas.

¿Cómo puedo ampliar y actualizar mi set de paradigmas?

Tener la mente alerta y abierta: hay mucha gente que nos grita cosas, y si uno
es flexible en sus paradigmas lo que escuchará serán oportunidades. Pero si uno
tiene parálisis paradigmática lo que escuchará le parecerán amenazas.
Comprenderlo así y transmitirlo a su organización de esta misma manera
ayudará a su equipo de trabajo a ser más flexible y concentrarse en los
resultados obtenidos y no resistirse a los cambios que esto implique.

Hacerse la pregunta clave sobre los cambios de paradigma: ¿QUÉ LE RESULTA


IMPOSIBLE HACER AHORA, PERO QUE DE SER POSIBLE CAMBIARÍA
RADICALMENTE SU VIDA, FUTURO O PROGRESO?.

Piense en esto seriamente. Hágase la pregunta regularmente, juegue con ella y


repítasela una y otra vez a su equipo de trabajo. Busque las grietas o problemas
que el paradigma vigente provoque o no pueda resolver satisfactoriamente, y
que sería beneficioso que se pudieran resolver.
Luego busque o elabore un paradigma nuevo junto a su equipo de trabajo que
permita resolver el problema satisfactoriamente. Las respuestas a esa pregunta
nos llevan a los márgenes de nuestros paradigmas, y una vez allí estaremos
listos para ver los próximos paradigmas.

Más "tips" importantes para los emprendedores

Los cambios se aceptan mejor cuando se disimulan, cuando se les da un disfraz


familiar entrañable.
Muchas veces resulta mejor presentar los nuevos productos y servicios como una
continuación del pasado.

Siempre tenga muchos paradigmas al alcance de su mano. Al tener un amplio


set de paradigmas, habrá mucho donde elegir para enfrentar cada circunstancia.
Podremos discernir y elegir entre ellos lo que más nos convenga (lo que nos
permita salir mejor parados o cumplir mejor nuestros objetivos).
Mientras más paradigmas conozca, domine y sepa aplicar, más posibilidades de
respuesta tendrá y mejor preparado estará para enfrentar los cambios
personales y de su propia organización.

Aunque exista un paradigma que permita interpretar de manera más


conveniente la realidad que los demás, nunca se aferre a él como si fuera un
dogma, ni menos haga depender su identidad, su pasar económico ni menos el
sentido de su vida en él.
Si es posible, construya su institución, su situación económica o el sentido de su
vida basándose en muchos paradigmas, y tenga otros tantos "en remojo". Si se
cae uno, el edificio no se desarmará completamente y tendrá herramientas para
refaccionarlo y salir del paso.

Aproveche las instancias de formación. Lo que uno aprende en la universidad, en


el colegio o en cursos de perfeccionamiento son, en el fondo, nuevos paradigmas.

Aunque muchas veces el objetivo cortoplacista de una nota o un diploma puede


ser apremiante, su importancia no pasa más allá de los certificados o currículos.
Lo que verdaderamente le van a servir son los paradigmas que aprendió o
conoció.
Fomente por lo tanto una actitud en su equipo de trabajo y su organización por
“aprender” y no sólo cumplir cuando se trate de adquirir conocimientos.
Relacionado con lo anterior, una de las mayores fuentes de nuevos paradigmas
son los libros. Lea al menos un libro nuevo al mes, de cualquier tema que sea de
su interés (y de los que no lo sean). En el último capítulo del curso encontrará
una lista de buenos libros por los que usted puede comenzar y en los que he
basado este curso.
Tenga muchas y diferentes experiencias, y aprovéchelas al máximo. Relaciónese
con mucha gente, y muy diferente, observe otras organizaciones y sea parte de
ellas. Los que se encierran en sí mismos, en su trabajo, en su familia o en su
círculo de conocidos no actualizan su bagaje de paradigmas, sino que más bien
se quedan con los que ya tienen.
Dentro de un marco de responsabilidad, no se cierre a nuevas experiencias.
No descalifique, desprecie ni menos se burle de las personas u organizaciones
con un paradigma diferente al suyo. Seguramente están viendo algo que usted
no ve o lo ven de una manera distinta. Lea, escriba, escuche música, vaya al
teatro, o a la disco, etc.
Haga muchas cosas y muy diferentes. Aproveche todo lo que le pase, en especial
los grandes cambios personales o en su organización, las crisis y experiencias
amargas, pues justamente en esas instancias salen a relucir las grietas de los
paradigmas establecidos y por tanto se está en condiciones de adoptar otros.

Para reflexionar:

¿Cuales piensa usted que son los paradigmas limitantes más comunes que un
emprendedor debe afrontar?.

El aprendizaje de nuevos paradigmas

Tal como se aprecia en la figura adyacente, lo que sabemos que sabemos, y lo


que sabemos que no sabemos constituyen una parte ínfima del conjunto de
todos los paradigmas posibles.

Hay demasiadas cosas que no sabemos. Hay otras tantas que se nos escapan,
que ni siquiera sabemos que existen y que se nos van a escapar durante toda la
vida. Esto nos da por primera vez la posibilidad de ser HUMILDES.

El proceso de aprendizaje de un hombre es, en resumen, el proceso de


ampliar el set de paradigmas. A la larga, uno va a la escuela, a la universidad
y a los cursos de perfeccionamiento a adquirir y practicar nuevos paradigmas.

Lo que no hay que hacer es aferrarse ciegamente a alguno como si fuera un


dogma. Son sólo instrumentos, herramientas. Nada más que eso. Sería como si
un carpintero sólo aprendiera a usar el martillo. Vería todo como un
clavo y si le quitan el martillo, está perdido.

Estados de Aprendizaje de Paradigmas


Durante el proceso de aprendizaje de nuevos paradigmas, uno pasa por
diferentes estados, cada uno de los cuales está compuesto por dos o más etapas.
En la figura adyacente se ilustra esta situación.

1) Preaprendizaje

Ciego al fenómeno de la ceguera: No se le ocurre que existe la posibilidad de no


saber lo que no saben. Es un estado de arrogancia infinita, en donde no se
puede escuchar.

Ciego: No sabe lo que no sabe.


Ignorante: Sabe lo que no sabe.
Contumaz (Gil): Quiere o necesita aprender, pero no lo admite o no hace nada
al respecto.

2) Aprendizaje

Principiante: Acepta ser entrenado por el que sabe, que es un maestro que le
da las reglas. No piensa, analiza, observa ni discute nada. Sólo sigue las
instrucciones del maestro. Vive en un mundo hecho de pedazos y al principio no
lo integra. No puede discutir, pues sus argumentos provienen de la ceguera
misma y por lo tanto son irrelevantes. Por otra parte, no es responsable de sus
actos, así que anda relajado.

Aprendiz (Mínimamente competente): Tiene maestro, pero ya no sigue


reglas, sino que ahora tiene nociones. Adquiere cierta sensibilidad a los detalles.
Ha adquirido cierta habilidad y entiende algo, así que puede empezar a discutir y
opinar.

Competente: Entiende de qué se trata el juego: Se maneja bien con las


nociones. Tiene cierta sensibilidad, aunque acierta el 50% de las veces. No
necesita maestro. Es autónomo e independiente. Es el peor momento del
proceso, pues ya es responsable de sus actos, por lo que pasa agobiado,
estresado, angustiado, etc. Uno puede tomar dos caminos luego de llegar a ser
competente: Abandonar la práctica y volver a ser principiante, o bien apretar los
dientes, seguir esforzándose y llegar a ser experto.

3) Postaprendizaje.

Experto (en un dominio específico): Hace lo que sabe hacer sin darse
cuenta de lo que hace. Hace las cosas sin pensar y no sabe lo que hace, por lo
que no puede enseñar.
Maestro: Va más allá que el experto. Tiene absoluta conciencia de lo que
está haciendo. Está en condiciones de enseñar e inventar nuevos dominios.
Estrategias para el cambio

Reconocer:

Reconocer en sí el efecto limitante de funcionar sólo con un paradigma.

Reconocer los efectos favorables en la vida de relación, y en el descubrimiento


individual, de desidentificarse de sus propios paradigmas.

Despertar en sí mismo:

La vocación de independencia y autonomía.


El deseo de alcanzar una mejor calidad de vida.
El deseo de ampliar la visión de la realidad.

La necesidad de hacer de los paradigmas un medio y no un fin.

Autodiagnóstico: Detecte los paradigmas que operan consciente e


inconscientemente en usted y en los demás.

Haga silencio
Observe

Los comportamientos habituales en determinados contextos.


A qué se le presta más atención.

Qué se maneja con más facilidad y placer.

Escuche

Los comentarios verbales espontáneos.

Temas de conversación favoritos.

Modo de armar las frases.


Las respuestas a preguntas específicas.

Transformar
Promueva acciones que hagan aparecer los nuevos paradigmas y limitar la
influencia de los antiguos.

Escoja como primer paradigma el del "Libre Albedrío", que es simplemente elegir,
ser libre y hacerse responsable de su propia vida.

Esta etapa consta de tres partes:

Atención: Concentre todas sus energías y pensamientos en un punto, en un


tema, en un objetivo por vez. Sólo la atención y el esfuerzo continuado da
resultados. Cuando se deja de prestar atención a algo, el interés se diluye.

Intención y Voluntad: Debe esta motivado, lleno de ganas de que los cambios
se lleven a cabo. Debe querer cambiar como si se le fuera la vida en ello (y de
hecho es así!).

Práctica: Aproveche toda ocasión posible para poner en práctica los nuevos
paradigmas.
Analícese diariamente, y aprenda de sí mismo.