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Bolsillo Paidés ‘Telos pubiades 1. N. Klein Meligo 2. G. Duby Bap em dad Media 3 MOT. Seafa= Cl rie ‘J. Rfkin~ (a conor arene 5. G.Einey Burgard yE Zum Besa - Mr monde de Dig 6, U Bec Un meen mands fiz 7. R Sheldrake De pert gue stbe qu mae came de cate 1S. ALEllgyR.Chip Taliate- Comicon ra asd gue ele ‘econ arated 9, P.Grimal- Ea cian renee 10, $, Grins - £1 penitence TL RA. Nemeyer- Arend del perdi 12, A, Maret - Hari dete sociedad del nfomacib 13, Lo). Cale Hori de eerie 14, J. Aall- Disionari de sil 30 17, U, Beck Que i globin? Ulrich Beck ZQUEES | LA GLOBALIZACION? Falacias del globalismo, respuestas a la globalizacién e PAIDOS “Tha cigs Wo is Cbs ed bal Anna tore "Teele por han Vg. Frac hae ‘Traci de ems Moree (rest Ma Bows ip 710) Cabietade Opes eid ei Bobi, 2008 Soudan petnenlopalecmape nay eae lans ‘taney rane feat een ets ‘esi 1 1997 Seam Vea Frnkt de Mens © ek uascan rnd Mrsay Row Bes (© Lom desma ones x cla, sone Din an SA ‘Ar Diana iit 4034 Bane ow pone san: 97-49}.001-6 Depo B8A28 7200 Ingres en Liga ind S.A. Ene 1:27 O85 Gin na Inpro Expats Prine Spe SUMARIO Prélogo ... - PRIMERA PARTE Iwtaopuccion 1. Contsibuyences virtales mm, Vv, | Enerela econ fa mundi el Exedo nacional pere susoberana qué hace? Ey choque de la globalizacién: un debate que llega con rerraso SEGUNDA PARTS {QUE SIGNIFICA LA GLOBALIZACION? Dinatsi0NES, CONTROVERSIAS Y DERINICIONES La apertura del horizonte mundial: hacia una sociologia dela globalizacién .. eee etono prec dori la eoria del contenedor delasociedad ...... 2. Espacios sociales transnacionales «+ a. Apica noes un continente sina un concepto Db. Mexicanos norteamericanasy noreamericanos nL 3. Lgicas, dimensiones y consecuenciasde la globalizacién cevceee ee ange elie nag einen Renan Cie) Par que es ft ta eesis dela macdonaldizacién del mundo: paradajas dela globalicaciin cultural... La localicacién: Roland Robertson f. Poder imaginar vidas posibles Arjun Appadardi ce eee & Rigueza globalizada, pobreca localzadas Zygmunt Basra eco v even bh, Capicatioma sin trabajo. 20 V. Lasociedad civil ransnacionsl: cémo se forma tuna visién cosmopolita wee 1, Balance provisional: snacionalismo metodolégicoey sa contradiccién ......., 2. Boicot de masassimb6licamente escenificado: iniciativas cosmopolitas,y subpolitica global 2 Tepopeligumis euarcaido con muchos ‘upares ala vezes la mejor manerade que la elobalizacién icrumpa ca la propia vida . 4, :Cémo es posiblelacrticaineercultural) a «Esa sabiduria tan lena de picarecas .. b. Univeralisme consextual 2... V1, En tomo a le sociedad mundial: perspectivas COMCURFEREES eee eee eeeee 3 75 79 87 . 147 155, - 157 162 71 |. {Tercerasculturaso sociedad civil global? |. Soctedad del riesgo mundial: se abrelajaula . El lamado comercio mundial libre 1. Proteccionismo rojo... Democracia cosmopolita ...... Sociedad mundial capicalista...... dela modernidad .. La sociedad mundial como politica no democréticamence legit mada . . Perspectivas: el Estado transnacional Tercera rate ERRORS DEL GLOBALISMO, Metafisica del mercado mundial Extarmas econémicimente (todavia) en una situacién de internacionalizacisn y no de slobalizcién ....... Esccnificacién del resg Lacarencia de politics como revolucién El mito de la linalidad Critica del pensamiento catastrofista Proseccionismo negro. Proseccionismo verde ‘CuaRra parte RESPUESTAS A 1A GLOBALIZACION Cooperacién intersacional 0.2.2.4 9. Estado transnacional oesoberanfaincluyenter . Participacidn en el capital |. Reorientaciéa dela politica educativa 9 1735 224 22 23, 226 228 230 232, 233 235 236 242 246 = 258 - 255 5. ;Son las empresas transnacionales ademocritices © antidemoctaticas? 6. Alianza para el trabajo ciudadeno 7. {Qué hay despuds del modelo Vollwagen de nacidn exporcadora? La Bijacion de ‘nuevos objetivos culturales, politicos YECOROMICOE eevee eee eevvevees 263 8, Cultures experimentales, mezcados nicho’ autorrenovacisn social 2.271 9. Etapresarios piblicos y rabajadores aued0M0> oer ee eee se 276 10, :Pactosocial contra la exlusién? 278 VIL. Europa como respuesta sla globalizacién .... 28 Vill Bscraiodedecenciasleaitae Labrasilenicacién de Europa... = 293 Bibliggrafia eee. 207 10 PROLOGO. En este libro nos proponemos tratar con el mayor dete- nimiento y clarided posiblesscerca del ardue—y sembrado cde minas— problema de la globalizacin: su polivalencia, ‘su ambigiiedad y sus dimensiones (raras veces diferencia- das) [otentazemos descubrr algunas trampas mentales, y ensefiar cbmo cluditas, peo, sobre todo, abrirel horizonte 2 respuestas polfticasal tema de la globalizacién, En el fon- do lace ambien esta doble pregunta, ala vee sencilla y com- pleja: Qué es a globaizacién, y cémo se puede configurar poliscamente? E] presente ensayo esti asimismo recortide por dos flor res erticos, en los que se documencan y presentan diversos hilos teméticos, experienciss y conteoverss sobre la globae lizacién con la ayuda de textos sclsicos»y reclences: — La politica dela globalieacisn. — Perpectinas de ta sociedad mundial: controversias, puestos de trabajo para asegurar puestos de trabajo en un deverminado lugar. Precisamente porque el trabajo se puede y debe reducir o rarifcarse para incremen= tar los beneficios, la politica actual se trasmuta subeepticia- ‘mente en su contratia, Todo el que fomenta el crecimiento econimico acaba generandodesernpleosy todo el que zebaja slectiv conceptual, nope et mis que con la palabra cubic oor Jurgen Habermas -modemiad inconcase, Véase también J. Heber ssn des Naionalstat’, en U. Beck (comp), Polk de lor ‘abierng,Prancfor del Meno, 1987. 3 Por globaliimo enciendo la concepcisn. segiin la cual el mercado mundial dealojo sustnye sl queer politico: ¢s decir le ideologta del dominio del nercado mundial o la ideologta del liberalismo. Esta proceds de manera mono- causal y economicisra y reduce la pluridimensionalidad de la globalizacién 2 una sola dimensién, la econdmiea, di- mensin que considera aimismo de manera lineal y pone sobre el tapete (cuando, ysis que, lo hace) todas las demas dimensiones —las globalzaciones ecolégica, cultural, ps Hica y social— slo pare destacar el presunto predomi del sistema de mercado mundial. Légicamente, con esto no significa sstado de no-integraci6n, de manera que (ral y como sosie- ne M, Albrow) la sociedad mundial se puede comprender ‘ome una pluratidad sin unidad. Exo presupone —como se veré alo largo del presente libro— varias cosas muy dife- renciadas; por ejemplo, formas de produccién cransnacio~ nal y comperencia del mercado del trabajo, informes mun- clales en fas medios de comunicacién, boicots de compras transnacionaes, formas de vida ansnacionales, cxsis y quercas percibidas desde un punto de vise eglobal>,utiliza- cién militar y pacifica dels enerpla atémica, la destrucci6n dela nanuraleza, etc. Por su parte, a globalizacin significa los process vir- tud de los cuales los Estados nacionalessoberanos se entre- ‘mezclan e imbrican mediante actores transnacionales ysus respectivas probabilidades de poder, otientaciones, identi- Gades y entramadas varios Un diferenciador esencil entre la primera y la segunda modernidad es la irrevicablidad de la globalidad rencante. Lo cual quiere decir lo siguiente: existe una afinidad entce 23: Weams mis adelate as pigs, 87 sigs 103 sigs.y pigs 140+ 155 173216 4 fas discintas logicas de las globalizaciones ecolégica, cultu- ral, econémica, politica y sacial, que no son reducibles —ni cexplicables— las unas a las otras, sino qu, antes bien, de- ben resolverse y entenderse ala ver en si mismas y en mur tua interdependencis. La suposicién principal es que s6lo asi se puede abrir la perspectiva y el espacio del quehacer politico, Por qué? Porque sélo asi se puede acabar con cl hechizo despolitizador del globalismo, pues sdlo bajo la perspectiva de la pluridimacnsionalidad de le globalidad «s- talla la ideologia de los hechos consumados del globalistao. Pero sgué es fo que rorna irevisable (a globalidad? He aqui ocho razones, introducidas con frases programéticas: 1, Flensanchamiento del campo geogrificoy la crecien- te densidad del incereambio internacional, as! como el caricter global de la ved de mercados financieros y el poder eada vex mayor de las multinacionals. 2. La revolucidn permanente en el terreno de la infor- ‘macién y ls tecnologias de la comunicacién. 3. La exigencia, universalmente aceptada, de resperar Jos derechos humanos —eambién considerada (de boquilla} como el principio de la democracia. 4, Las cortienes icbnicas de las industras globales dela cultura, 5. La politica mundial posintemacional y policéntrica: junto alos gobiernios hay cada vez més actores tans- aacionales con cada vez mayor poder (multinacions- les, organizaciones no gubernamentales, Naciones Unidas} 6. El problema de la pobreza global. 7. Bi problema de los datios yatentados ecoldgicos glo- bales. 35 8. £1 problema de los conflictos tantculeuraes en un lugar concieto, Con tales presupuestos cobra la sociologia nueva impor- tanca como investigacién de lo que significa la vida huma- nna en la inmensa gran trampa en gue se ha convestido el mundo. La globalided nos recuerda el hecho de ques a par- tirde ahora, nada de cuanto ocurra en nuestro planeta po- dri ser un suceso localmente delimixado, sino que codos los descubrimientos, victorias y catdstrofes afectarin a todo el mundo y que codes deberemos reoriencar y reorganivar nuestra vidas y quchaceres, asi como nucstras organizacio- res insttucioncs, a lo largo del eje«localglobal. As! en «endica, la globalidad ofrecea nuestra consideracién la nuc vasituacidn de la segunda modernidad. En este concepto se secogen al mismo tiempo los motivos bisicos de por qu las respuestas tipo de la primera modernidad resultan contra- dictorias ¢ inservibles para la segunda modetnidad, con ef resultado de que se debe fundar y descubsir de nuevo la po- lisica parael tiempo que dure fa segunda modernidad. ‘A pair de este concepto de globalidad, el concepto de slobalizacin se puede describit como tn proceso (antigua- ‘mente se habria dicho: como una diakétiea} que ctea vineu~ Jos yespacios sociales transnacionales, revaloriza cultraslo- ‘alesy trae a un primer plano terceras culturas —un poco de-esto, oto paco de ¢50 tales la manera como las noveds~ ‘des legan al mundo» (Salman Rushdie)—. En este comple- jo marco de relaciones se pueden reformulae las preguntas tanto sobre ls dimensionescomo sobre las fronterasd laglo~ balizacién resultante, teniendo presentes estos tres parime- — en primer lugar, un mayor espacio: — en segundo lugar a esabilidad en el riempe: y — en tetcer lugar, la densidad (social) de los encrama- dos, las interconexiones y las corrientes icSnicas ceansnacionales. Dentro de exte horizonte conceptual, estamos ya en condiciones de concestar a ottas preguntas, como, por cjemplo: «En que estriba le singularidad histérica de la globalizacin presence y sus paradojas en un lugar concreto {por ejemplo, en comparacién con el denominado asistema ‘mundial capitalist, que se encuentra yaen formacion des- deel colonialismo y del que habla Immanuel Wallerstein) La singularidad del proceso de globalizacién radica 2c- ‘walmence (y cadicara sin duda también en ef futuro) en la ramificacibn, densidad y stabildad de sus reciprocasredes de relaciones regionales-glabales emptricamente comprobables desu awtadefinicion de los mediosde comunicacin, asi come de Tos expacios sociales de las citadas corrientes icimicas en for planos cultural, politico, militar y eco ‘mundial no es, pues. ninguna megasociedad nacional que concenga —y resuelva en si—codas las sociedades naciona les, sino un horizonte mundial earacterizado por la multi- plicidad y la ausencia de integrabilidad, y que solo se abre cuando ze produce y conserva en actividad y communica. ign, Los escépticas de la globalidad se preguntarin: zqueé hay de nuevo en toda esto? Para lucgo sentenciar: nada del oto ‘mundo, Pero se equivecan desde los puntos de vista histd- co. La sociedad 4, Sobre, Walle, wéanse ls pgs. 75-79 del presene ibe. 5. Esto lo subsaya] grupo de D, Helden -Die Globaisienung det Winchafe en U. Beck (conep.), Pati der Glablserung 37 rico, empiric y tebtico. Nuevo no es s6lo le viel eotidiana y las transacciones comerciales allende las fronteras del Es- tado nacional al interior de un denso entramado con mayor dependencia y obligaciones reciprocas: nueva es le autoper- cepcién de esta transnacionalidad (en los medios de co- municacidn, en el consumo, en el turismo); nueva es la sranslocalizacions de la comunidad, el trabajo y el capital nuevos son también le conciencia de peligro ecologico glo- bal ylos correspondientesescenatios de actividad; nueva es 1a incoercible percepcion de los otros cransculeurales en la propia vida, con codas sus contradictorias cerezas; nuevo esd nivel de circulacién de las windustrias culturales globa- lese (Score Lash/John Urey}; nuevo cs también el paulatino brine paso de una imagen esatal europea, asi como la cantidad y poder de los accores, insticuciones y acuerdos transnacionales:y,finalmente, auevo es también el nivel de soncentracién econémica, que, pese a todo, se ve contra. estado por ln nueva competencia de un mercado mundial que no conoce fromreras, Finalmente, y en conseeuencia, globalizaciéa significa rambiéa: ausencia de Estado mundial: mds conereramente: sociedad mundial six Fitado mundial y sia gobierno mun= dial. Escamos asistiendo a la difusisn de un capiralismo global mente desorganizado, donde no existe ningin poder hegeménico ni ningéin régimen internacional, ya de tipo ‘econsmico ya politico. Las otras tres partes del presente ensayo se abordarin en el horizonte de esa diferenciacién. En la segunda parte —2Qie significa la glabalizaciin?— se esbozan, y cotejan ‘entre si, [a pluridimensionalidad, ambivalencia y paradojas de a globalidad y de la globalizacién desde los puntos de vista social, econémico, politico, ecoldgico y cultural, 38 ‘Come srararemos de mostrar en la wercera parte —Er- res de lobalisne—,el espacio libre configurado, el prima- do de lo politico, sélo se puede recuperar con una critica decidida al globalism, En la cuarea parte —Respuestas ala globalicacin —, en tuna especie de braintorming piblico se presentan como contravencno para la parilisis politica actual diez puntos bisicos que petmiten abordar ls exigencias planteadas por hhera global. El final lo conforma la siguiente xprucba del dedo» de ‘Casandra: ;qué ocurre cuando no ocurre nada? La brasle Aizactin de Europa. EL CHOQUE DE LA GLOBALIZACION: UN DEBATE QUE LLEGA CON RETRASO El debate sobre la globulizccién lega —y rarandea— con retraso a la opinibn publica de este pas. En Gran Bre- tafia, por ejemplo, hace mis de diez afios que se debate ani ‘mada y productivamente en torno a este importante témi tno en el seno de todos los paris poltticos, emulados al respecto por economistas, socidlogos, polivélogos ¢ histor riadores. También esté siendo importance el chogue de lt lobalizaciénen Alemania, ‘Una de la razones es porque, en la opinidn aqul domi- nante, le globalizacién se relaciona unilateralmente ante todo con Ia supresidn de puestos de trabajo dentro del pats con su traslado 2 paises con sueldos més bafos: y esto en una época en la que la sociedad, a pesar de! mayor creci- :iento econdmico y de los vertiginosos beneficios obteni- dos por ls mulcinacionales estéregistrando un paro a gran ‘seal que recuerda bastante los ciempos de Weimar. ‘Ademés, se pueden aducir otros cuatto motivos para ex- plicar el choque politico de la globalizacin que est4 sacu- diendo la Europa central (Francia, Austria, Suiza, Italia y, sobre todo, Alemania). En primer lugar, se estin viendo particularmence afec- tados y amenazados los Estados y sociedades con tuna auto- : globaliacién y regionaliza- cidn, vinculacién y fagmentaciOn, centralizacién y descen- 6 ttalizacién son, segtin esto iltimo, dindmicas que se miran y corresponden como las dos earas de una moneda. En sexto lugar, en las reflexiones acerca de la sociedad ci sil tramenacionad resultan evidentes procesos, experiencias, conflictas ¢ idertidades socioculkurales que se erientan a un mogelo mundial», 2 movimiensos sociales transnacio- nuales, a le globalizacién «desde abajor oa un nucvo cosma politismo. Agu se quicbre Ia axiomatica que equipara mo- decnidad con sociedad individual apolitce. La sociedad ‘mundial sin Estado mundial significa una sociedad no orga- rrisada potiicamente en la que surgen nuevas oportunidda- des de accién y de poder para acrores transnacionales de- smocriticamente no legitimados. Esto quicre decit que se abre tn nuevo espacio sransnacional de lo moral y de lo subpolitico, come se puede ver, por ejemplo, en los boicots de compras, pero tambien on cuestiones acerca de la comu- niacin y la critica transculeurales. ‘A continuacién, trataremos de esbozar estas ideas fn- En el mundo ideoligico y politico de las sociedades in- dividualss organizadas segin cl modelo nacional-estatal, la tmigracién se divide en las fases y contextos {que también ‘hay que carudiar causalmente separados) de la partida, el viaje, la llegeda y Ia integraciOn (que también puede fraca- sa), Frente @ estoy la valoracién en el terreno de la teoria y la praxis de los espacios sociales transnacionales da por su- puesto que fa surgido algo mucvo —una tercera via—: in- terreliciones de vida y actividad sociales en las que rige el +agut allio el sno silo sino también. Bajo y entre mun- dos separedos y ordenados se forman «paisajes sociales» (Marcin Albrow) que a la vex enlazan y modifican los luga- res de procedenciay los de destino. En un estudio sobre las formas de comunidad, de vida y 5. Ludger Pies, «Transnational ronsle Riumen, Zeitabrif fir Sesion. fo XXVs 1." 6.1996, pigs 456-472; ytembien en U, Beck (comp. Ferperiven der Welgesctichat op. ce o de politica transnacionales entre los mexicans de Nortea- imérica y sus lugares de origen, Robert Smith nos ifustra acerca de cémo se consigue este cotidiano «pucnteos. «Para algunas comunidades de la Mixteca Poblana se organizaron cn Nueva York comités de apoyo que se propusieron, por ejemplo, el tasiado de las conducciones de agua potable a lascomunidades derigen ola restauraciéa de iglesias y pla- zas del lugar de origen. y a talfin organizaron colectas entre las emigrades que tabajaban en Nueva York. Sobre lascon- ferenciastelefnicas se tomaron importantes decisiones y se presenté el problema a los responsables de las comunidades ddeorigen, Las sumas de dinero recogidas de este modo en las comunidades mexicanas de Nueva York superan 2 me~ mmudo los gastos publicos para mejoras de infraeseructura, ‘Un aspecto importante y un argumento serio pata la estabi« lidad y estabilizacin de los expacios sociales tramenacionales «sla circunstancia de que, entre canto, el Estado mexicano nosélo ha reconocide laenerme importancia econémica de Jos emigrados laborales, sino tambien su impottancia poli «a, Desde las elecciones presidenciales de 1988, el potencial electoral de los trabajadoresmexicanos en el extranjero (que por Certo voraron mayoritariamente contra el partido gu- bernamenral PRI) fue particularmente imporsante, y en la actualidad ef gobierno mexicano se esté esforzando por practicar una politica activa y selectiva de vineulacién eco rnémica y politico-cultural. Ast, por ejemplo, som numero- sos los alealdes de ls pequetias comunidades mexicanas que viajan ahora a Nueva York para proponera ls asociaciones de emigrados all residentes proyectos de inversion para el desarrollo de lis localidades de origen. En colaboracién con lasasociaciones ceportivas de los emigrados de Nueva Yorke 1a embajada apoya activamente ol desarrollo de los grupos 7 guadalupanos, que se encargan de organizar el culto ala Vir- gen de Guadalupe (la Virgen mexicana més importante) en ‘Nueva York. Asimismo, en todos los demas dmbiros de la politica mexicana la emigracién laboral no se considera ya s6lo como vilvula de escape (pasiva) pars el problema de la cocupaciéa, sino como un importante porencial en capital y recursos humanos para el propio desarrallo econémico-+0- ial. Como resultado de esta reorientacién politica, es cada ‘vex mayor el ntimero de instancias instirucionales que han ‘entrado 2 formar parte del sistema de migracién Mexico- EE.UU. instancias que prestan consistenciay estabilidad a los espacios seciales sransnacionales que st fotrnan.. Peto el engranaje socioeconéimico entre la regién de origen y la de destino dista mucho de ser excusivamente de naturaleza nnostilgico-tradicional (por ejemplo, la eelebracin de fies tas del terruio) 0 de limitarse 2 mandar dinero a la genera- cin mas vieja que se quedé en México; ances bien, en la Mixreca se desarrollan, por ejemplo, actividades econémi- cas que apuntan mucho mis alli de un earicter puramente «tansitorio en el mundo delaemigracién. Un buen giemplo sla Pucbla Food Incorporation, xnclan familiar que regenta tuna cadena de Torcllasen ol gran Nueva York, que, basén- dose en la comida mexicana tradicional, haconseguidocon- vertirse en un auténtico Aolding. También se vextiendens cstructuras de produccin y mercadotecnia transnacionales cenere la Mxzeca y Nueva York que implican tna nueva di- imensién de cumulative causation: en la medida en que la dinémica de las redes de la emigraciin mantiene en movi- -icato lis corientes migratorias crecerambign la dermanda de alimentos y servicios mexicanos especificos, lo que a st vex abre nuevas oporcunidades industrisles originadas pot la migracim a las regiones de origen y destino... m En Nueva York propiamente, por ejemplo, los emigran- tes lborales que acuden, nada mis llegar, a sus parientes y conacidos euentan con una ted diversificada de grupos de spoya informales, servicios especializados y onganizaciones de solidaridad (oficinas de asesoramienco juridico, comités de ayuda a determinadas emias o regiones, ec.). Manzanas ‘nceras (por ejemplos La parte septentrional de Amsterdam Street o los reibhonrboodsde Queens) txtimonian de esta infeaestruccura por el momento bastante estable, con laque pueden contar los emigrantestransnacionales y que, al mis ‘mo tiempo, se reproduce através ce estos mismos, Existen| actividades retribuidas y grupos de ayuda (dle mexicanos y americanos de EE. UU.) que viven exclusivamente dela mi~ sracién permanente de los sransmigraniesy para los cuales 5 de interés vital seguir desarollando y petfikando espacios sociales tranmnacionates, Aqul se incluyen tambien les citas deportivas alas que acuden también codaslos fines desemna- 1a muchos de los emigrantes laborales —aun sin permiso de residencia ni de trabajo, es decir, «indocumentadoss— que viven en Nueva York, Para le vemporada de fitbol de 1996 de la liga smexicana» se inscribieron nada menos que sesenta ycinco equipos.. En BE.UU. (con mayor fuerza actualmente en Califor- nia que, por ejemplo, en Nueva York) prosperan tambien oxras agrupaciones y onganizaciones de indole politica (por cjemplo, el Frente fndigena Onxaguefio Binacional o lare- vista Le Mixzeca Ato 2000), que se preocupan de los intere- ss econdmicosy de los derechos humanes de los emigran= tes laborales. La capacided de presién politica de estos s:uposen EE.UU, y sobre todo en el vecino México, supe= faa menudo las posibilidades de influjo de los respectivos politicos locals, El presidente de la liga de fitbol mexicana 2 de Nueva York fo forrnulé de esta manera: «Como simples mexicanos y también como simples emigrantes laborales no contamos pricticamente nada, pero akora por primera ‘vex somos cortejados por los altos politicos mexicanas». ‘Con toda seguridad, existen también parecidos espacios sociales transnacionales entre los alemanes turcos y los cur- cos alemanes; aunque, que yo sepa, rl problemética no se haa estudiado bien todavia. 43. Lécteas, pIMBNSIONES ¥ CONSECUBNCLAS DE LA GLORALIZAGION ‘Como se ba apuntado ms arriba, en la bibliografia de Ia globalizacin existe una controversia de base.” A la pre g:mca de qué es lo que hace avanzar la globalizacién se ofte- cen dos respuestas enfiencadas (y tambin diferenciadas en si misma). Un grupo de aurores subraya la existencia de una «légice» dominance, mientras que otto grupo avanca teorlas que hacen reconocibles tas complejas y multicausa- les legicas de la globalizacién. Digamos de paso que esta imporiante controversia tedrica have estallar ef horizonte semintico de la palabra sglobalizaciéns, pues a menudo oftece significaciones contrarias. | Constatamos aqui que se repite la vieja controversiahis- 2» Marx-Weher ala horade decidimos entree predom ico de valoraciones eco 6 trio econémico y un pluralism t 6, hid, py 516 y igs 5: fale en ania, vase A. Mech Ge tal Sock cn Seal ai fomp). Mlceiy and Panes, Cao 1992, pig 61116 2 1némico-socil-culturalesen elcampo temtico de asacialo- fa de la globalizacién. Los intentos por poner en el centro «sta dnicalogicaresaltan una dimensién esencial dels globa- lizacién I colocar, unas junto a otras, légicas individuales dela globalzacién que (aparentemente) se excluyen condu- cea —se desliza hacia—una vision en laquecompitenentre sidistintaslogicas parciales dela globalizacion, ‘Ante todo, urge exponer las distinas valoraciones que privilegian una dimensién o wna ldgiea especiales de la glo- balizacién. Aqui es preciso citar los siguiente nombres: Wa Uerstein, Rosenaw, Gilpin, Held, Roberson, Appadurai, asi como ese punto de referencia comiin que es Giddens. ‘Wallerstein tno de los primeros que en los aFos setenta se propuso confrontar las ciencias scales con la cuestién dela globalizacién— ha introducido el concepto de sistema raundial: para él el capitalismo es el motor de Ia globaliza- «igi, Por su parte, Rosenaut, Gilpin y Held se han ocupado iis bien dels politica intemacionais custionan la orcodo- via nacional-estaral al, por un lado, destacar la importancia de la globalizacidn tecnoldgica (la sociedad del conoci- ricato y dela informacién) y, por el ot, subrayar facores y puntos de vista policico-militares (el poder y la politica}. No cabe duda de que, como ya se ha dicho ante, l crisis ccolégica y su reconocimiento mundial ras ls Conferencia de Rio de Janciro de 1992 han sacudido adefinitivamentes dl pensamieato y quehacer generales del Estado nacional, La sociedad mundial er cuanto sociedad con un destino ccol6gico perebido ha aleanzado la conciencia de si misma alvverse«acarada» de wsociedad del riesgo mundial. Por su parte, Robertson, Appadurai, Albrow, Feathers- tone, Lash, Urry y muchos ottos se musven dentro de la ‘adicién de a teoria culrral. Contradicen de manera decie 7% dida elextendido concepto de la macdonaldizacién del mun- do, La globalizacién cultural no significa que el mundo se hhaga mis homogéneo culturalmente, La globalizacin sig- nifica sobre todo wglocalzaci6n», es decir, un proceso lleno de muchas contradieciones, canto por lo que respecta 2 sus contenidos como a la multiplicidad de sus consecuencias, ‘Conviene aclarar bien dos de las consecuencias ms proble- inaticas que esto tiene para a estrtificacion de la sociedad mundial: da rigueza y la pobresa locales Baursan) y el capi- talicma sn trabajo. Cada tno de estos antores iia el origen y les comse- ccucncias de la dindmica de la globalizacibn fundamencal- mente en x7 solo scetor del quehacer institucional a escala ‘mundial: Ia economia, la cecnologia, la politica internacio- nal, la ecologta, las culturas (0, si se quiet, Ins industrias cealturales mundiale) o las nuevas desiqualdades sociales. Del conjuaco de todas estas perspectivas se desprende la imagen de una sociologia plural de la globalizacién. a. Elsistema mundial capitalise: Wallerstein La concepcin de los espacios sociales transnacionales es una ceorfa de medio aleance. Segin ésa, la visiSn aacional- cestatal de la saciedad se resquebaja por completo en cuan- to que la ceorfa del contenedor de la sociedad, de mundos sociales sepatados deatto del Estado nacional, se sustitaye por serceras formas de vida, ex decis, transnacionalmente sncepradas por espacios de accibn de lo social que traspasan las fronteras al uso. La metifora del espacio se emples aqui de manera con- ‘eadictoria: La caracterstica mas visible de estos wespacios» es 5 que liminan as distancias.«Transnacionaly significa el sur- gimicneo de formas de vida y accion cuya fogica interna se ‘explica a partir de la capacidad inventiva con la que los hombres crean y mantienen mundos de vida social y rela- ciones de intercambio «sin mediae dstancias», Esto plantea ala investigacién socioldgica la siguiente pregunta: zeémo soa posibles los mundos de vida transnacionales que elimi- nan distanciasy fronteras? ;Como se pueden crear y mante- inet en el quchacer cotidiano de los individuos, a menudo en contradictién con la buroctacia nacionalestatal?;Se trata qu’ de formas precoces sin Estado —y al ver también sin instituciones-~ de sociedades mundiales ransnacionaies? (Qué otientaciones, recursos instituciones ls favorecen, 0 las perjudican? Qué consccuencias politicas (desintegra- cién o movilizacién transnacional) van unidasaellas? Es evidente que en estos paisajes sociales transnaciona- les (a menudo iepales) se infiltes y ocurre algo que repugna al control estatai-nacional ya su exigencia de orden. Aqui oman forma espacios de vida y aceidn eimpuros, Para su andlisis, la mirada sociokigica debe renunciat a crcero dis- iva ede o esto 0 eso» y abrir alas formas de vida espe- cas y diferenciables de Inilacién xno sélo sino también» ‘Wallerstein sustituye de plano fa imagen de sociedades individuales mutuamente aisladas por la «contrafigurs> de tun solo sistema mundial en el que todas —eodas las socied- des, gobiernos, empresarios. cultueas clases, familias eindi- Viduos— deben «translocalizarse> manteniéndase en wna sola divisién del rabajo. Este nico sistema mundial, que pivilegia los marcos referencales para las desiguldades s0- cialesa escala mundial, se leva a cabo, sega Wallerstein, a través del capitalismo. En su opinién, el capitalismo es, dada suppropia légicainterna, necesariamente global, 76 Surgide en la Europa del siglo x42 dindmica captalis- ta abarca y transforma radicalmence cada ver ntevos «cone ‘inentess, espacios, rincones de la vida social tradicionales. sun todo el globo opera en el seno de este marco y sistema cde reglas de una divisién del trabajo obligatoriay sin excep cién que lamamos economia mundial capitalista.»* Seglin Wallerstein, fa economia mundial capicalisca ‘comporta tes elementos basicos: En primer lugar, consta—dicho iguradamente—de un solo marco, el cual est egide porel principio de la maximi- zacién de losbeneficios. El segundo elernento bésico es la existencia de una serie de esiruceuras estatales doradas de una fuerza diferente hae cia dent y hacia fuera. Dichas esracraras estatlessirven fundamentalmente para «impedire el fincionamiento ali bbren del mercado capinaita con el fin de mejorar lax perspec- tivas de beneficios de un determinado grupo. El receer elemento eseacial de la economia muri cae pitalsta consiste, segin Wallerstein, en que la apropiacién fetus y gut predamens por i, xe dan evel mu dde manera continuada. En cambio, y en tercer lugar, los pe= ligsos de las armas de destruccién masiva (armas ABC) estén ligadas, en cuanto 2 su aplicacién (no en cuanto a su poten Gilde sens) ivi acepctonal ds ana gure “Tampoco después del final de la confrontacién este-oeste hhan desaparecido, ni mucho menos, los peligros de auto- destruccién regional o global mediante armas nucteares, quimicas o biolégicas; antes bien, se han afadido otres nuevos originados por Ia estructura de control, 0 «empate .?” Bajo el discurso del mercado mundial subyace, segiim csta perspectiva, una utopia negativa, Conforme —y en lz medida en que— os Gltimos rincones del planeta se estin incegrando también al mereado mundial, esté surgiendo wn solo mundo, pero no como reconocimiento de fa multipli- cided y de la aperture reeiproca, es decir de un imagen pluralist y cosmopelita de uno’ mismo y del otro, sino, bien al concraria, como un solo mundo mercancil, En este mundo, las culturas y as idencidades locales se desaraigan 2, Bid 95 y susticuyen por simbolos mercantiles, procedentes del d= seflo publicitario y de los icanos de las empresas multina- sionales. La txncia se omvierteen disci, y esto vale pata todo el mundo. Son las personas las que compran (o pueden compras) Facaley dla globalzacn cular ee alder —epun cha argumentacién—inciuse all donde el poder adqui vo es nulo, Con el poder adquisitivo termina el serhumano social ye ins y empieza a descalificacin. ;Exrlusn, es ¥ SUT CONTRADICEION, Por queé yen queé sentido exige la globalizacién una di- ferenciacibn enere la primera y la segunda moderaidad? La i6n ‘ela sociedad de la primera modernidad la ha descri- fo -anente A.D. Smith como enacionlisme metodo- Ibgicos ta sociedad y el Estado son pensadas, organicados y vividos de manera coincidente. ‘Con esto ¢e presuponen {a fijacién estatal-poitica y el dominio del espacio. El Estado territorial se convierte en conteneder de la sociedad, Dicho de otro modo: la preter Sin estatal de control y poder funda y crea la sociedad. Se puede analizary describe este primado de lo nacional nto Eon los diversos derechos Fundamentals, el sistema educa- tiv, a polltca social, el paisaje pluripartiist, la fiscalidad, lalengua, a historia [a lieraeura, los medios de transporte y las vias de comunieacién, las syudas a infracstructutas, los conttolesfronterizos y de pasaporte, exeétera, ercétera ‘Las sociedades nacionales-esatales producen y conser~ van también de este modo identidades cuas exencialistasen {a vida coridiana cuya aurointeligiblidad parece descanser cen formulaciones tautolépieas: los alemancs viven en Ale- 133 ‘mania, los japaneses en Jepén y los afticanos en Aftice. El que hays sjudios negrose y walemanes espaiiolese, por slo citar unos ejemplos de dferenciaci6n social norms algo que en este horizonte se considera como un caso frontcrizo, sy exeepeional, ala ver que como una amenazat Esta arquicecura del pensamiento, de la actividad y de la vida em los espacio ¢ identidades estatales-sociales se viene abajo en viread de las globalizaciones econémica, politica, ccolegica, cultural y biogrifica, Sociedad mundial significa que surgen oporeunidades de poder, espacios de o social en el quchacer, la vida y a experiencia que destripan y ponen ‘patas arriba Ie ortodoxia de la politica y de la sociedad: 1. Lo mis sorprendente ¢s constatar de dénde consi gucn kas empresistransnacionales la oportunidad de epatti lo pestos de trdbajo y lasimpucstos sobrec| ‘ableto de ajedrez dela sociedad mundial con el finde (Como acre de hecho) maximizar sus beneficios, con lo que privan a los Estados de bienescar social ‘mente desarrolados deoportuniiades deinfluenciay de formacién (sin pretenderlo necesatiamente). Este ciemplo esilustracivo en cuanto que permite entrever los cistintives del nuevo declive del poder y la lucha dde poder entre acrores nacionales-estataesy sociales- maundiales. Todo esto es decisive y nitevo, no porque «estas empresistransnacionales aumenten en némero ¥ diversidad, sino porque, en virtud de las globaliza- ions, se ven levadasa la siewacion de enffenaar para 54 propio proveche ales distintos Estados nacionales, 1. Blisaheth Deck-Gemmhei, «Schwarze Jaden und spanische Deeuichen op. ot 134 Considerado desde fuera, todo sigue como siem- pre Las empresas produen raionlan despden se insalan, pagan impuescos, tc. Pero lo decisivo es queya vaietn evo dee dal sien de reglas de juego nacionalesestatales, sino que lo hacen rien Tenequenjugando al ij eg coyasrelasinva dan y modifican. Se trata también sélo af parecer del viejo juego del crabajo y el capital, del Estado y los sindicatoss este juego lo juegan ahora al mismo tiem- po y en sentido contrario un mismo Gnico jugador fen el marco del Estado nacional y otro nuevo jugs doz en el marco dela sociedad mundial Asin en lean ene pies 7 ada moderaidad, hay que hablar de una polities [jucpano est egulada, sino quc modifzlaseglas decir —como yo mismo he denominado en otra lu- gar— de une politica de a politiva (o merapolitica. Estase caracteriza pore! hecho deque, er oshbi- tosy regas de las luckas por el repart de las socieda- des industriaes tradicionales, se esté dirimiendo al ‘nuevo juego de poder contralosactores transnaciona- les. Al mismo tiempo, los empresarios, lo sindicatos + losgobiemos jucgas: aio alwmatinten, mientrasque las empresas transnacionales juegan ya al wajedrees, De este modo, una piedrecita de molino-en manes de lasempresastransnacionales se puede convert en un alfl que de repente dajaque mate al rey nacional-estae tal, cogido complecamente por soxpresa. 2, También en los mundos simbélicos de bas indusrias ‘culturalesglobales desaparecela ecuaciénentre Estado, 2, U, Becks ie Efindung ter Plier, pigs, 204 sigs 135 sociedad ¢identidad, como muestra sobre todo Appa- sir imagvacign de vides pois nse ented ninacional niéenicamente, nia través de os conctatios pobre-rico, sino solo nivel de sociedad mundial. Qué suefian los hombres, Smo quieren sr, cules son sus lutopiascoridianas.., todo estoya nosejucgzenelespa- cio geopolitco ni en susidentidadesculturales.tnclusi- velosmarginados viven eny de los desecios dela socie- ded mundial y permanccen ligados a ia circulacién sinblice delaindusriaculeutl global. En este sentido, el colapso de! bloque oriental fue también fruro de la globalizaci6n cultural, El otelén de cero» y dl blindaje militar se volalizaron por asf decir en la era de la tclevisién. A modo de ejemplo ‘os programas publicitarios, 2 menudo eultutalmene tedespreciados en Oceidente, se convirieron, en un entorne marcado por la catestiay la regamentacién, en una promesa en la que seFundian el consumo y la libercad politica 3, Légicamence, esto sdlo se produce cuando se diferen- cian claramente dos conceptos culcurales que general- -mente se entremenclan. «El primer concepto de cul- ‘ura (culeura 1) vincula fa cultura a un terttorio ‘canereto: parce del supuesto de que la cultura ese e- sultado de procesosbasicamente locales, En este senti- do, una sociedad oun grupo social posee cultura "pro- 3, Invetsmene, la etradiionaliaci ce la sociedad y del pol ‘ica sete tras 1996 se pueden entender como ura reaccisn coats ‘sociedad de consti occidental pocifcamente desgeadorass vse al epecto Natan Stnaider, From Citieen-Wariare ro *Ciaen-Sap ‘pers Consompion and War in toact The Aeadeinic Colege of Ye Aviv, ponenes, esto de 1997. 136 pia” bien demarcada eespecto de otras. Esta vision, {queseremonta al romanticismo del siglo XiX.se hade- sarrollado ulteriormence en nuestro siglo mediante la aneropologis, entendida sobre todo como wt relati- vyismo cultural que ve la culcura como tun todo, un modelo o una configuracién... El otro eoncepto de ‘cultura, mas entiquecedor (cultura 2}, considera la ‘eultura como us “sofeware” humano general. Subya- cealasteortas del desarroilo y de lacatensidn de la cul: uray esti determiraado como proceso de aprendizaje esencizlmente transiocal.» La cultura 2 sigaifica ece- sariamente culturas en phoral Esas se entienden como pltsralidades no integradas ni delimitadas ca- rentes de unidad, o, epi mi formulacién, como di- Ferenciacionesinclusivas. «Estos dos canceptos se acoplan perfectamenteen~ ‘esi: lacultura 2searticulaen laculeura 1, pucslascule sua soa las incermediaras de a cultura. Sin embargo, subrayan aspectos diferentes en el desarrollo ist6rico elas relacionesentrelasculeurss...Lacultura 2, como también las culturastranslocales, noes eat6pica» —ca- rente de lugar— (las culturas atdpicas son impensa- bles): lo que ocurre es que aprehende a lugar como cabierto hacia fuera, mieneas que peta la cultural l <= pacio estd encerrado ni, La eultura2 posee una “com prensién deo globel ix situ "(D. Massey) esdecis, que la singolaridad de un lugar resulta de encontrar en el punto dlgido de una meecla entre celacionss sociales transnacionales y telaciones sociales locales. Cuando hhablamos de pluralismo cultura, de sociedad multi- cultural, de rlacionesineerculturales, et, noesti ad claro sicon es nas eferimosa una cultura cerrada (1) 137 ‘a culeurasabieras, De manera parecids, podemos in- vestigar las relaciones ence culturas de una anancra cs ‘tics (segin fa cual, Jas cukuras en muruo contacto smantienen susingularidad) o de una mancrafluida (- sin la cual, as culeuras se interpenecran muruamen: ‘en. Enotras palabras, que la diferenciacién enecul- tura I y cultura 2se puede entender como una ulterior aportaciOn ala diferenciacin entre l primera y a se- gunda modernidad. 4, Bauman remiteasimismoa en problema capita resul- tance de la glocalzacién; a saber, que los pobres y los ficos nose sientan yaalarnisma mesa (denegociacién} del Estado nacional, Por qué deben los zanadores de ln globalizacién, en caso de verse asaltades por el :e- mordimiento, derramar sx cuerno de ke abundancia, social entre los patsesricos de Europa, y no Favorecer ris bien alas orginizaciones democriticasy de autoa- yuda de Africay Sudamnérica? Al igual que lapobreray lasgamancias,lacaridad también se rornagiobal Mien- teas el Gudadano extd ain encogido y perplejo en el marco nacional-eseaal, el burgués actia de manera cosmopolia; lo que significa que, cuando late su cors- zn democtitico, sus actos ya ao tienen por qué obe- deceralosimperativos de la lealtad nacional. 5. Lapolivalencia de las globalizaciones (en plural) im- plica el surgimiento, en una especie de efecto penddu- lar, de regionaistos supernacionales y sebnacronale, Un buen gjemplo de esto lo tenemos enla Unidn Bu sopea. Surgida como respuesca a las pretensiones de hacetse con el mercado sundial por partede EE.UU. 4. [.N, Pietese, Det Melange, op cit 138 Japén, la estructura institucional resultance repre coe sinqueun pressed nemo, Coa introduccién del euro, no slo scabre un espacio me: fnetario comin, sino que se da tambien un impulso polfico-sdminiseativo a la resalucién politica de Droblemasde sincoaiay deocra indole. Deeste modo, paciones y culturas bastante certadas las unas respec- todelasouras —Francia, Alemania, Espaha, ete— © abren de dencros fuerayse unen ala fuerza, de mane aque se toma visible lo que hasta ahora se hallaba en ‘estado atente: que no hay una, sino ndrias Europatla Europa ée ls naciones, de lasregiones, dela civilizay cioncs, dels cistiandades,y as/sucesivamente, La dakética de! proceso de unificacisn europea signifi- Sin embargo, este neaspenglerismo francés dels er glo- bal es sin duida también expresion de una restriecién men- tal inconfesada: no se puede, ni s€ quiets idear ninguna al- ternativa ala arquitectura nacional-esatal dc bo politico y de la democracia. Contra este virus mental de lo necesario. no hay nada tan importance —hdgase tres veces al dil — ‘como la preguata implacable sobre las posibles alceruativas. Nosotros queremos sugerir qui al menos wna de tales al- remativas mediante el concepto del Estado transnacionsl como respuesta posible a la giobalizacién. He aqui c] rxz0- rnamiento subyacente: el Estado (nacional) no sé etd an- ticuado, sino que ademis es irrenunciable; y esto no ilo para gatancizar la politica interna ¢ internacional, los dere 23, Jeun-Matie Gudhenno, Dar Bade der Demat Sgt, 1995 rad as Elfin dle demaracia Barcelona Piss, 1999). 207 , 29 dos. En el centro del espectro politico aparece un agujero ‘enorme. Esos perdedores por la globalizacién, actuales © potenciales, estén situados en niveles medios o elevados de la jerarquia profesional, ya no huchan por més descanso y igjorsalario, ni por garantias de seguridad cn su bienestar miso menos reducide, Se consideran engafados y abando- nados no sélo por la politica wde derechasn, puesto que fa slobalizacién la favorece, sino también por los programas ade izquierdas». Pues gente que teme por su futuro econd- nico, segiin argumenta Edward Lurewak, no necesita de ningiin partido politico «que pretenda disminuis ain ms las ganancias inseguras pare ayudar asi a los que no ta bajame, 6. ELMIro DE LA LINEALIDAD «El tecroceso al pasado brinda la imagen més sombria sobre a retribalizacién de gran parte de la humanidad en la guerra y la sengrev vaticine Benjamin R. Barber, micatras asience una inteleceualidad occidental, cultusalmente pesi- mista. Se tratara de etna balcanizacién de los Bstados na- alguna la sustieu- cde trabajo por produccién automatizada en parte 0 to- talmence, pues —si se orienta correctamente— puede abrie oporuidades de libertad enormes. Aunque tales oporcu- nidades hay que descubritas y concebielas politicamente ‘en oposicidn 2 la vicia manera de pensar, Para ello requeri- mos un Braiutorming public, una fantasia palitico-insti- ruclonal. Séloes posible planteary responder la cuesti6n en 22 los siguientes términos: zo5mo es posible la democracia més alld de l ficci6n dela sociedad de plena ocupacién?!" EL globalismo neoliberal no s6lo provoca miedo y terror sino que también paraliza politicamente. Cuando no hay nadaque hace: slo queda una reaccién, a saber, provegerse, aislawse, obstinarse. Contagiados por el virus del globalis- mo, aparecen en todos los partidos ideologfas yargumentos de reacciéa proceccionista.¥ en un sentido aparentemente contratio, aunque también bajo el hechizo del globalismo, se esti formando una enorme coalicidn negro-1oja-verde del proteccionismo que defiende, con objetivos opuestos, (la ‘atalla por) el viejo orden frenze alos hechos y contrarieda- des que proliferan en la segunda modeenidad. 8, Protecciosismo Necao Los proteccionistas negros se debaten en una contradic- «id panicula. Exaltando el Estado nacional lo desmontan ziediante una ideologia de cruzada neoliberal en favor del Tibee mercado mundial Sin embargo, el proteccionismo negro no sélo es un ppensamicnto y accién conservadores de natuialeza contra diccoria, que por una parte defende ls valores dela nacién (de la familia, de I religidn, de la comunidad, del munici- pio, etc.) y por otra desplicga la dinémiea econsmica a fa- vor de le misién neoliberal que deshace y aniguils esos va- lores conservadores, También hay que considerar que En otras palabras. El proteccionismo verde contradics, en primer lugar, a globalidad dela crisis ecoldgica y, en se- ‘gundo lugar, piede ln palanca pare pensar localmente y2c- uae globalmente En este contexto, los verdes son dos que ganan intelec- tual y politicamente en fa glohalizacién. Las euestiones coo ligicas ban de ser pensadas y contestadasen tanto que cues- tiones globales, Pero por su superficial antimodernismo, por su preferencia por el particularismo y por sus miedos de perder, con el Estado nacional, la palanca buroceética para {a politica ambiental, caen muchos politicos verdes en lain- cligencia, 10, PROTECCIONISMO ROJO Los proteccionistas rojas en todos los casos le sacuden el ppolvo alos ropajesde la lucha de clases: para ellos, la wglo- hualizaciGne equivale a batinacdne en es bro, pigs. 285 y igs 253 3. PaRTICIPACION EN FL CAPITAL Sies cietio que el trabajo es sustituido por el conoci- siento y el capital, entonces una nueva pollica social pue- de orientarse at objetivo de que ol rabaje participe en e capi- ta. Aqui se debe completar [0 confionta) el principio de copropiedad con el del consenso. Los modelos en discusin van desde La defensa de que se ha de sustituic la participa- «ign salarial por la participacién en la propiedad (en el ca- pital industrial, incluidas ganancias y pérdidas) hasea la vi- sin de que, por ejeraplo, las empresas Mercedes y Hoechst producen alli donde les resulta mis barato, mientras que Jos alemanes, como «pueblo de accionistass,viven cémoda- mente de los dividendos plobalmente obtenidos y de las es- peculaciones de os accionistas. «Partidos y sindicacos, eseribe Fritz W. Scharpf, «como siempre pretenden perseguir el fin de lajusticia discibutiva, han de reorientar sus esfuerzos dela politica salarial y sobre impuestos hacia la distribucin del patrimonio de capitals, Y¥ destaca a Ja vez wna limitacién: «En épocas de fuertes au- menos salatiales, eve objetivo ciettamente habria sido més facil de conseguir que hoy: y es de lamentar que fos planes correspondientes de la coalicién social-liberal durante los primeres afos dela década de los fies sctenca fracasaran en la polémica sindical contra e!“capitalismo popular’. Los limites de esa politica son evidences, El eambio de objetivo de una politica de salaries por una politica de par- tiopacién en el capital se basa en, o prio menos sélo afec- ta, quienes estén integrados en el proceso labora; quedan ‘Véase F. W. Scharp -Demokuati in der ansnationalen Por 6 U. Beck comp.) Pot der Glabalcionng opi 234 ai margen los desempleados que se encuentran frente alas ppuertas cerradas del mercado de trabajo, 4, Reortestacion DE La votitica EDUCATIVA Si el abajo se ha de sustituir por conocimiento y capi- tal, entonees otra consecuencia politica podria ser que el ‘abajo ha de ser valorado 0 configurada por el eanacimien- ta. Pero esto significa que hay que invert en formacién y on Investigacion, Precisamente lo concratio de lo que hoy esta ‘cutriendo en Alemania. Robert B. Reich dice; «Los politicos no han compreni- do que los verdaderos activos tecnoldgicos de un pais para zesolver los complejos problemas del fururo se encuentran ‘en sus ciudadanose. Sus conocimientos, sus habifidades, su aportacion a la economia mundial (y no la tecnologia y el ‘apical como hasta hoy) dererminan el Bienestar de un pais. «Dinero y fabricas,informaciones, maquinaria e imagenes de marcas estin ancladzs localmente: mucho menos, en cambio, quienes poseen conocimiento y expetiencia.e!® En lugar de subvencionar marcas walemanas, fos poli cos deberian entregar dinero para el conocimiento y la for~ maci6n, a fin de facilitar a los ciudadanos las eapacidades Yorientaciones pata stuarse adecuaciamente en elescenatio cuando ‘se presenta como una carrera para producir bienesde consu- smo de masas y en sérminos de un modelo de nacién expor radora; no se tata, pues. de recuperar el arase en aquellos axpecios que otroshan conseguido hacer mejor y més barato, “Apoderarse de los lamados smercadas det futuro» —tecno- logia dela informacién, manipulacién genética, genética hu ‘mana—, tal y como hoy se proclama por todas parces,¢s una simple expresién de bloqueo (mental) y del falta de imagi- ‘nacién imperantes,slanovacidns en la sociedad mundial es tan concepto relasivo, Alude y fuerza a hallar ya hacer que 265 ‘otros todavia no hacen mi son capaces de hacer. Y esa previ- sin no sealeanzaintencando imitar zacros. Todo el debate sobre posicionese, cue usa una jerga propia de miliares, es ciego para la innovacién e inchaso vonirarioa ela. La cuestidn es otra: qué puede sustiruir —en relacién con a culeura, la politica y la evonomia—al modelo de na- ‘cidn expottadora del Volkswagen? ;Qué comporta la se- ‘gunz modemnidad como innovaciones en los dmbitos del mercado y dela cultura? E} mercado mundial premia la dife- rencia Se tata de desarollary descubrie as propias oportu- nidades y ventajas (por ejemplo, caracteristicas regionales) En primer logar, praductos cofbgicos. No se deberia des- precar ni ignorar el acceso al mercado mundial de la con-

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