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LA CONSTRUCCION DEL OI3JETO DE INVESTIGACION

EN ANTROPOLOGIA SOCIAL:
llNA APROXIMACION

ROSANA GUBER*
ANA M. ROSATO*

Congreso Argentino de Antropol()gia Social


Buenos Aires - 6 al 9 de agosto, 1986.

- la retlexi6n te6rica cn cl proccso de investigaci6n.


Como vcremos en la prilllera parte de este trabajo, la
~ El prop6sito de csta ponencia es explicitar eI pro- necesidad de -constmir el objcto> surge de determi-
"- cedimiento por el cuallos antrop6logos socialcs cons- nada rosici6n epistcI1lo16gica y te(lrica a la cual nos
truimos nuestro objeto de investigaci{)n. Basados en rcferiremos brevcmente. Pem scnalcmos desde ahora
el seminario de investigaci6n en Antropologia, orien- que, en nuestro caso, esta necesidad deriv6 de Ia ex-
~-,
taci6n sociocultural correspondientc al ano 1985, nues- periencia docente y de investigaci6n, no de planteos
"
tro primer m6v il es registrar la experiencia en la que te6ricos y epistemol6gicos, a{m cuando utilizamos al-
"
aproximadamente treinta estudiantes avanzados de la gunos de los criterios con que ciertas corrientes (como
carrera de Cieneias Antropol6gicas, y tres docentes in- la de Pierre Bourdicu) dcfinen 1a constmcci6n del ob-
1I vestigadores -su titular, Lie. Hugo Ratier, y las Lie.
Ana M. Rosato y Rosana Gubcr- emprendimos lIna
: jeto. Estos criterios presuponfan. en primer termino,
~...panel' en rclaci6n a la praetica te6rica y eI rcferente
J
aproximaci6n eonseiente y gradual ala claboraei6n de 1 cmpirico. Esta relacil)n esta presente en tcxlas las cien-
un proyeeto de investigaci6n que, seguu se esperaba, cias, ya sea cxrlicita 0 implicitan1ente, pero en !as so-
contribuirfa a viabiliz.ar la realizaci6n de tesis de Ii- , c iales se toma particular, puesto que el material 'con
cenciatura. Si bien este objetivo academico no se sa- el cual' y 'sobre el eual' trabaja cl invcstigaclor tiene
tisflzo pler41mente -quedan nlera de los alcances de este voluntad, deeisi6n, fUl1daOlenta S~ISpractieas y, s610
articulo tralar sus causas pro fund as- 10 cierto es que a grandes rasgos, permitcn que se establezcan a priori,
se ensay6 el acercamiento no s610 a la la!xJr de inves- ]as lineas exactas de su comportamiento. Asimismo,
tigaci6n sino, mas espeeificamente, a una manera de- el investigaclor participa de estas caracteristicas IX1r10
tenninada de plantear el proceso de investigaci6n sobre que la rclaci6n cognoscitiva se vuelve ncecsariamente
todo en su etapa inicial, cuando decidimos ~que in- problcmatica, es decir, digno de rcflexi6n.
vestigar
lt• En aquella oportunidad llamamos a csta Es conveniente distinguir entre objeto de la ciell-
ctapa -quizas algo intuitivamente- «Ia constmcci6n del cia y -como desdc eSte se replantea Ia relaci6n entcc
objeto». Conforme evolucionaba nuestra practica cn teoria y refcrcnte cmpfrico, entre invcstigaci6n y rea-
la reflexi6n conjunta con cada tesista, la constmcci6n lidad social- y la COllstruccion del objeto como un mo-
del objeto apareci6 como eje cstructurante de tcxla la
lt mCllCOespecfjico ell el desarrollo de (odo proceso de
elaboraci6n del proyccto y, segull crecmos, uel pro- inve.l/igaci6ll. Esta distinci6n es necesaria para, a tra-
ceso global de invcstigaci6n. Por consiguiente, en es- ves de las mcdiaciones que correspond an, hacer ope-
tas paginas nos proponemos registrar las vicisituues rativas las afirmaciol1es generales de la cicncia, ell
de esta experieneia de la eual f\leron protagonistas eada contextos concretos dc investigaei6n. Estc segundo scn-
uno de los tesistas -en acto 0 en potencia- que asistie- lido del concepto 'objeto' sera tratado con mayor de-
ron a1 seminario; por eso ellos tambicn, aunque in- tallc en la segunJa y tcrcera SeCCil)ndel articulo, siendo
directamente. participaron de la realizaci6n de este ejcmplificada pm el proccso de elaboraci6n y expo-
ankulo. , sici6n de algunos proyectos realizados en eI cOntexto
La propuesta que intentamos sistematizar aqui del seminario.
debe ser ubicada en la intersecci6n de aquellos ejes que Sin embargo, la rclaci6n entre tcorfa y refcrcnte
consideramos de maxor relcvaneia para cl desarrollo empirico prescnta particularidadcs segiin la tradici6n
de todo proceso de investigaci6n en nuestra discipliro: acadcmica en que se ubiqnc cl invcstigador. Y no nos
- la especificidad de las Cieneias Antropol6gicas y, par- parece un mero accidente hist6rico, prcxlucto de los
ticularmente, de la Antropologia 3ocial; avatarcs instilucionalcs, que siluemos nnestro discurso
- la relaci6n entre el referente emrfrico y desde Ia Antropologia Social, mas especificamente,

~'
" I
.;1,(>, , :
desde la Antropología social argentina. Esta cuestión vidad. Sin embargo, esta pretendida objetividad y
nos remite a formular una nueva relación: la susten- neutralidad valorativa encubre la opción deflnida e im-
tada entre práctica científica y práctica antrOfJo!{lgica; puesta por IIna tcoría no evidente fJCroimplícita en eada
aquí se trata de reflexionar acerca de tos aportes po- uno de los pasos postulados que guían la investigación,
sibles de la Antropología Social al cOIIí'cimiento de las mis poderosos e intervinientes cuanto menos conscien-
ciencias sociales en general, y de nuest I:¡ real idad so- tizados por el investigador. Paralelamente a este plan-
ciaren particular; pero también, y fumLullcntalmente, teo se concluye que estas teorías presentes por ausencia
se trata de iniciar una discusión abierta hacia los ca- afectan la elección de objetivos de investigación. Los
minos de constn¡cción del proceso de conocimiento, canales por excelencia de estas teorías implícitas son
caminos que adquieren un trazado particular precisa- los términos del sentido común. Las palabras acarrean
mente por heredar el bagaje ll1etodológico, conceptual consigo bagajes sobreentendidos de teoría que dirigen,
y técnico de la Antropología. Este bagaje se refor- a modo de un titiritero, al investigador-marioneta que
mula a la luz de la experiencia teórica, política y me- presume de neutral y de objetivo. El gran malenten-
tcxlológica de las ciencias socialcs y la Antropología dido consiste en asimilar (erróneamente) la existencia
argentinas. Estos aspectos serán desarrollados en la de un mundo real objetivo con la neutralidad valora-
cuarta secc ión. tiva y una mayor precisión del conocimiento.
Tras esta breve «declaración de intenciones- de- En contraposición, otra "crtiente epistemol6gica
bemos hacer, también algunas advcrtencias -que no afirma que las verdaderas herramientas cognoscitivas
pretenden invalidar nuestros errores e incompren- del investigador no son los órganos perceptivo-
siones-. Este es un intento de sistematizar el proceso sensoriales, ni los instmmentos técnicos, aún los de
interno por el cual,definimos nuestro objeto, y por con- mayor precisión, sino la teoría. Cuanto más consciente
siguiente, las vías ulteriores de la investigación. No y c1aoorada sea ella, más poorá el investigador suoor-
pretendemos fundar planteas únicos, novedosos ni uni- dinarIa a sus fines y más claramente poorá discernir
versales acerca de cómo investigar, sino a través de entre sus supuestos encubiertos y el proceso de cono-
la explicitación de los criterios y pasos empleados real- cimiento. Este se revela no como cognición neutral sino
mente en el Seminario, abrir una instancia de refle- como un proceso de construcción recíproca entre re-
xión por la cual nos volvamos más conscientes de ferente empírico y marco teórico mediados por el in-
nuestra práctica de investigación. vestigador. De ahí el nuevo papel que éste debe
desempeñar: activo constnIctor-realizador-trans-
formador de 'lo redl' a través del proceso de cono-
cimiento.
Según la ciencia positivista, el objeto de cono- El núcleo de esta discusión es la relación entre
cimiento consiste en un recorte de 'lo real'. Ese re- lo teórico y lo empírico. En consecuencia, conviene
corte responde a una delimitación precisa del mundo reparar en los peligros que entraña el sesgo sobre uno
empírico y varía según las ciencias. Cada ciencia po- de los dos elementos de csta relaci6n, y del cual de-
see un objeto que le es propio, es decir, una pDrción rivan el teoricismo y el empirismo. Los riesgos del teo-
de 'lo real' que le corresponde y que es de su exclu- ricismo son especialmente significativos en las ciencias
siva incumbencia. Este planteo ha sido superado aún sociales. En primer lugar, porque se presume que la
por los mismos defensores de dicha corriente y, ge- teoría para ser convalidada no requiere ser contrastada
neralmente, se ha avanzado hacia un acuerdo por el con el referente empírico sino con otras teorías y con
cual la ciencia no estudia 'cosas' sino 'problemas'. tra- su propia consistencia interna. El referente empírico
tando de res¡xmder a interrogantes de distinta proce- proveería el basto mJterial que inspira a la teoría. Pero
dencia -teórica, empírica, política-o cualquier otro papel que se pretenda hacerle desem-
L1 corriente epistemológica que aboga por la peñar significa caer en el empjrisl11o. Así, vemos cómo
construcción del objeto de investigación enfatiza la ne- \In excesivo peso de la teoría como instrumento de co-
cesidad de «constmir» Sil propósito, el -por qué» de nocimiento puede oscurecer la autonomía de lo em-
la labor científica. Esta idea de «construcción» puede pírico, al identi flcar la necesic1ad del trabajo de campo
contraponerse a la idea del ohjeto como algo -dado», con 'empiriS111o'. Sin embargo, la referencia de todo
.preexistente- y, por consiguiente, al papel pasivo del marco teórico al plano de 'lo real' para verificarse o
investigador que sólo registra, directamente o con ra- refutarse por su intermedio, no es asimilable a la po-
yos x las esencias verdaderas (DE IPOLA, 1982). Pre- sición epistemológica que identifica 'lo real' con la ex-
cisamente, en los planteas empiristas, el investigador plicación en sí misma. En segundo lugar, teoricismo
debe anularse como taL en pro de 'lo real' que pllede en política equivale a fracaso, pues al negar sus in-
y debe ser conocido y aprehendido con total prescin- capacidades de dar cuenta de lo real, retrasa y anula
dencia del investigador y su «distorsionante» suhjeti- procesos de transformación potenciales; proyecta uto-
pías desmovilizadoras y fomenta la constitución de eli- Esta actitud preside t(xlo el Ctll ~() ud proceso de in-
tes intelectuales omnipotentes y aisladas de los con- vestigación. Las técnicas, aún las aparentemente neu-
textos que aquéllas dicen representar. En definitiva. tras. tJmbién dcbcn somcterse a este procedimiento.
conlleva el profundo desconocintiento hajo un manto lllarcanuo que
de pretendida explicación profunda. «Si esta suerte de tautología por la cual la
Corresponde también ad v('l! ir contra los riesgos ciencia se construye constmyemJo su ob-
del empirismo, perspectiva desde la cual se nos prl)- jcto contra el sentido común -siguiendo los
pone aprehender sin más la reali<..ladtal cual cs. No principios de constmcción que la detinen-
son pocos los factores que, al mcxJo de nn prisma, des- , no se impone por su sóla evidencia, es
compondrán lo real mediando la relación entre el su- porque nada se opone más a las eviden-
. jeto ccignoscente y el de conocimiento. Las palabras, cias del sentido eomún que la di ferencia
los canales percepti va-sensoriales, las técnicas de re- entre objeto 'real', preconstmido por la
colección de datos, la delimitación de la unidad de es- percepción y objeto científico, como sis-
tudio y del universo, los conceptos y los temas de tema de relaciones expresamente cons-
investigación estarán sometidos a un interrogante que, tmido- (DOURDIIEU el. al, 1975; 52.
como señalamos, manejará desde las sombras los ver- Nuestro subrayado).
daderos hijos de la trama. Un texto sólo habla si se Más adelante haremos algunas observaciones acerca
lo interroga, es decir, si se lo problematiza. Sólo es del significado de esta 'ruptura' en la investigación an-
posible problematizar desde un lugar determinado que tropoI6gica. Por ahora nos interesa rescatar la posi-
se construye en función de una teoría. bilidd de construir un objeto de investigación p:na
.Para superar sus deficiencias (del empi- nuestra disciplina a la luz de este aporte.
rismo) lo fundan1cntal es plantear correc- La antropología social no ha estado ajena a estas
tamente las relaciones entre la base vicisitudes epistemológicas. Quedó, más bien, estre-
empírica y la construcción teÓrica. H?-y chamente ligada a su primer 'objeto empírico', los pue-
que reconocer que cada dato llega a ser tal blos primitivos, sin historia. etc. Por consiguiente, los
a partir de una teoría y ~"-~létodo que per- pueblos considerados no primitivos permanecerían
miten captarlo en conexión con otros. La fuera del campo de incumbcncias del antropólogo.
acumulación más simple de hechos, sin Conforme al proceso de intemacionalizaci6n del ca-
agregarle ningún comentario ni interpre- pital, al imperialismo, a la extensión de los medios de
tación, supone ya una' interpretación', un comunicación, entre otros factores, las respuestas de
modelo a- priori que haee posible percibir nuestros científicos a la gradual desaparición de aque-
cada hecho en la trama que le confiere llos pueblos han sido diversas. Los más consecuentes
identidad y sentido- (GARCIA CAN, han pronosticado la desaparición de las ciencias antro-
CLIN1, 1979: 45). pológicas. Otros, intentando prescrvarla, reivindica-
Para evitar estos peligros, tratanclo de superar la ron algunos de sus aspectos -sean los metodológieos,
brecha abierta ya hace tiempo en la ciencia occiden- sean los técnicos O los teÓrios-.
tal, sociólogos como Pierre Bourdieu. lean Claude Sin embargo, ¡xxJcmos afirmar hoy que estos pre-
Chamboredon y lean Claude Passeron intentaron sis- sagios de desaparición han sido ¡¡anos. Por el contra-
tematizar un conjunto de reglas y prccisioncs a ser to- río nuestra ciencia ejerce creciente intluencia en las
madas por el investigador en su práctica científica. demás cicncias sociales, se consolida institucional-
Algunas de estas reglas no resultan confusas: otras de- mente a la vez que se apropi;¡ de temáticas, modelos
rivan de posturas teóricas que no compartimos total- conceptuales y técnicas nacídos en otras disciplins. La .-
mente, pero en todos los casos cuando las sometimos antropología no se extinguirá por decreto. En vez de
a discusión, fueron de suma utilidad para aclarar nues- dar rienda suelta a las especulaciones, convendría de-
tros planteas y, fundamentalmente. para avanzar en la tenerse a pensar en la especificidad de la Antropolo-
constmcción del proyecto de investigación. gía Social en nuestro medio particular, y de qué puede
Según estos autores, la ciencia inaugura un es- i servimos hoy esta supuest;¡ especificidad. La práctica
pacio y dinámica propios a través de la 'mptura' con. científica no sólo implica teorías y problemáticas; im-
l(i oscura y asistemática prédica del sentido común. ( plica también una relación dialéctica por la cual la cien-
Esta f!:Iphlra racionalista marcará las fronteras entre; cia tanlbién constmye la realidad en la cual y para la
lo espontáneo e ingénuo, y el conocimiento verdadero .. cual sus investigadores producimos. El cometido de
El científico debe guardar una celosa vigilancia de co- la Antropología se adapta al contexto político e ideo-
herencia entre sus principios, preservándose de enca- lógico general, al tiempo que lo modela. Esto nos con-
minar sus pasos por la senda brumosa de un pretendido duce a retlexionar acerca del campo de acción
realismo, fundado en prenociones y falsas evidencias. antrorx)lógico en la Argentin.a actual. Esta temática ex-
cede en mucho nuestras posibilidJdes y los objetivos-) denomi;lan10if:Cj~;~~i~ ('mJliric~Aquí, no sólo ~~\
iniciales de este artículo. Sin embargo toJo cuanto de- sectorcs socii¡]csrclcvafrrci, informantes potcnciales, \
sarrollemos en las páginas sigl.1Íentes dcbc ser pensado el área geográfica delimitada. sino fuodamentalmente
a la luz. de estos señalamientos. el e~rx:ctro_~(2J~lª~i,c!'~,~~_sigrUficativaspara el problem~
Retomando los orígenes más pragmáticos de la " cil cuestión, Es¡ccoñJlínt6~dc'feraclOllcs s610 puedcde-
ciencia. podemos afirmar que el contact') con cierto :- fi'~~r'se, lo reiteramos, desde la teoría que emplea el
objeto empírico -pueblos primitivos-o dis[;llltes de la < investigador. Se vuelve necesario, entonces. distinguir
Cllltura y sociedad dcl investigador, con Illgicas altcr- por un lado. la problemática que define y delimita el
nativas y diversas- impuso y configuró un enfoque o objeto -que por relacional no deja de ser concreto- y
perspectiva. lill ángulo de mirada desde la cual podía por el otro, los hechos empíricos que constituyen el . /
hacerse investigación y construirse conocimiento. Este campo posible para,laobtenciónde,datos~ . ..
enfoque incidió en la reflexillll lcx~ricaen el surgimiento Para ~ónstnJir el objeto es necesario, en princi-
de un bagaje conceptual (Cultura, Reciprocidad, etc.) pio. separado del referente empírico y buse'!r.,.-0aJa
y en perspectivas metodológicas ligadas a la necesi- teoría, una forma deJ_clac~ón entre ellosJ La teoría apa--\ ,.:¡ .,
dad del trabajo de campo y la comparación. rece como el nexo que dctc¡"rüinatintoI"a problemá- ) j"
> ;r;- A nuestro modo de ver. este enfoqtie'debc ser re-
,y cuperado desde una práctica científica diferente. Práe-
tica como, luego, el referente .en:p~o, jQ';..
a p~_~ir del
cual_esa problcmátlca_ se trabaja.) En elcontexto--del ;'
,
, ~
/,:......
; tica que nos lleva a plantearquc!la aritropologíi- no se seminar¡OdcirIVéstigac-iÓn--I~ie~tam?s llegar a e~ta- " . y~) {el
,'agota en su método ni en sus téeIÚcas. sino que r..am~ blccer problemas que fueran slgmficallvos para la clen- .
bién se define por Sil objeto,':cntendiendo por tal una cia y que pucdicran ser planteados en función de una ~ ¡/
,i I relaci6n construida teóricamó¡tey en tomo de la cual teoría. --..
'-se'aHi~uja~ explica¿iones acerca de una dimensión de :
lo real. El enfoque antropológico puede ser definido ¡
desde su objeto especifico: el estudio de la diversidad;
Pasemos revista. brevemente. al.contexto de nues-
ien las formas de pensar. sentir y actuar que tienen losi tra experiencia. Una población estudiantil heterogé-
, 1: hombres.)Ello nos conduce, ne~~sarj'a:rj1ente~ál rCla-,
':)'l tivismoextre~no~ La diversidad debcsej-lncorpo~a(¡a:
nea, correspondiente a los dos últimos años de la
carrera. en la especialización de Antropología Socio-
)í j a las leyes generales del sistema socIal. en vlrtúd de,
cultural. que amalgamaba antiguas promociones con
10 cual adquiere su sentido.'La diversidad cobi-'as'cn-:
otras más recientes, amhas con la tarea pendiente de
tido en el mundo actual, como desigualdad. Por con-
redactar una tesis de licenciatura, En líneas generales.
siguieri.te, las culturas no pueden ser estudiadas sólo
su actitud hacia este requisito era negativo por varias
en sus diferencias; hay desigualdades socia1cs y cul-
razones; entre ellas la necesidad de culminarla carrera
turas diferentes, pero relacionadas a través de una
de una vez y sin dilaciones, pero, a la vez, la percep-
trama compleja de hechos sociales. Es éste el campo,
ción de una complet;l falta de idoneidad para la tarea.
que reivindicamos para la antropologfa y q;l~ d~iin;¡ia;
Esta sensación se veía agravada por un desconoci-
en tanto tal, stlob,'j~: la relación que genera diferen-
miento casi total -o un mal conocimiento- de las prác-
cia, desigualdad-y diversidad: .
ticas científicas de la Antropología Social. Esta
Si éste es el objeto específico de la Antropolo-
disciplina había estado ausente del currículum univer-
gfa. cómo podemos pensar los objetos específicos den-
sitario; prácticamente ninguna asignatura' se refería a
tro de cada investigación particular? Nucstra respuesta
la existencia de la Antropología social excepto para de-
primera fue seguir a Bourdiell y plantear que la An-
nostarla como falsa ciencia o rama ideologiz.ada de la
tropología, como otras ciencias. ,----_...
establec;e. relaciOlles
'" .,-~
Antropología. Generalmente. sin embargo, se optaba
a paf1¡r_dc]ateoría y el trabajo de campo) Entende-;
por desconocerJa.
"/ ¡móS-
/1
po~~1a>lna
~
'cspccífica-iHicüiácí6ñ' d~conce~
-o_o ••
Los cánones que regían entonces para elaborar
tos y categorías que permiten establecer tipos de
I , explicaciones para distintos tipos de problemas, ya sean'
una tesis de licenciatura debían responder, punto por
punto, a la concepción de investigación sustent;lda por
;) los planteados directamente por el contexto social Y',
la intelcctualidad orgánica del momento: esta concep-
I político corno por el desarrollo mismo de una orien-:
ción giraba en torno a una particular versión de la fe-
t;lción teórica. Una teoría se presenta como modelo ex-'
nomenología *' desarrollada en la Argentina por
" plicativ'Ü de 'lo real', de validez universal. D_es.~,ela ¡
Marcelo Bórmida y continuada por sus discípulos.
teo~íLseJormulan los problemas de investigació¡(y:
loS- proccdirnientos que s-e'consideran adecuados pa!a'
I sü resolución. Dento de estos 'procedimientOs está el' * Los fundamentos de esta postura tcórico-metodológica fue-
I d¿defiri¡r qué porción de 10 real es relevante para en-: ron analizados y rebatidos por 1. C. GORLlER y S. TIS-
\ carar el .p,roblcma;.a . . ~-esta delimitación de 'lo real' lal CORNIA en el 10 C.A,A.S., 1983,
~
.. -. - "_ .....
Quienes habían recibido durante esos ailos cada AsÍ, lo mcritul"ill ucl curSll fuc li.lbcr p(xlido producir'
uno de estos preceptos no sólo aprendieron impcrkc- conocilllieulo dcsde y acerca dd descunocimiento, ha- ,/
tamente lll1a versión atípica de esa teoría sino que aue- cia el reconocilllielllo L1eesta n leva visión -más rea-
más, desarrollaron contra ella cierta anilllosiuau que lista y alcanzable- de la investigación antropológica.
dificultaba más su aprendizaje. En definitiva, no era
s.ufici~nte con desear ser antropólogo social o impug- 3. COMO CONSTRUIMOS EL OBJETO DE INVES-
nar el régimen anterior; era nen>;;l[io saber cómo ha- TIGACION?
cerla y para esto se precisaba conocer un discurso del
cual fuera posible partir. L1 primera instancia fue sugerir la elecci6n del
En este contexto la mptura institucional-docente tema entendiendo por tal a un recorte vasto de lo real.
de una década correspondió al marginamiento de la An- Se les preguntaba cuál era su área de interés y res-
tropología Social L1elcampo institucional, exceptuando pondían, vagamente por cierto, cosas tales como ~gm-
el caso de la Universidad Nacional de Misiones, su ca- pos marginales,. (PM, SC, NR), ~servicio doméstico·
rrera de Antropología Social y el desarrollo de diver- (JL), ~murgas· (AN), «artesanias- (AH), «la publici-
sos proyectos aplicados en el medio provincial. En dad,. (AF), «la medicina tradicional- (CR) o .Ia foto-
1983 los programas de ¡as materias, el currículum uni- grafía" (LA). En algunos casos, el tema se planteaba
versitario y el pliUltel docente empezaron a mcxlificarse eon mayor precisión e. incluso, con otro léxico. p. ej.:
gradualmente. Pero el requisito final de tesis fue una movimientos sociales urbanos-asentamientos ilegales
barrera para alumnos que se consideraban sin los co- en el Gran Buenos Aires (MC), estrategias de super-
nocimientos suficientes y especializados para hacer vivencia en clases marginadas (XC), ser nacional y cul-
freEte a la repentina e imprescindible ampliación te- tura popular (1M).
mática y teórica de la Antropología en la Argentina. La diversidad de temas nos llevó a plantear, en
Expectativas incumplidas de 'una carrera que r..o principio, dos problemas. En primer lugar que una
fije' , marcos teóricos fantasmales que regresaban del gran parte de esos tcnlllS podía ser con.sidcrad3 con10 .)
pasado y un futuro inasible, discursos diversos, tra- ~no antropológica-. Puede, acaso, decirse que hay te-
diciones ocultas, en fin, una Babel que, seguramente, mas antropológicos y otros que no lo son? Algunos,
debía construir y sustentar alguna lógica. como las po- es verdad, han sido más recorridos por la Antro[X)lo-
blaciones más distantes del Pacífico Occidental. Las gía clásica (;utesanía, medicina tradicioml y curan-
autortis de este artículo no éramos ajenas a este pro- dcrismo, religión, etc.) otros han quedado más
ceso, como sí lo era Malinowski en las islas Trobriand; relegados (fotografía, publicidad, telcnovclas, etc). Sin
de distinto 111000 hahíamos participado en él y, en con- embargo. semejante abandono -más aún en la Antro-
secuencia, nuestra fomlación presentaba fisuras si- pología Social argentina- no parecía justificar una cla-
milares. A partir de aquí se nos hizo consciente la sificación 'a priori' acerca de temas más antropológicos
necesidad de reconocer a los habitantes de esta aldea que otros. Además, dicha clasificaciÓn no se corres-
-el aula 4ü6?- en sus propios términos y su propia ra- pondía con nuestra concepción del ohjeto antropol6-
cionalidad, y ésta sólo podía visualizarse a partir de gico, como consta en la primera sección; el objeto de
un proceso de mostración de las capacidades e inca- la ciencia no es una porción de lo real sino una pers-
, pacidades, del conglomerado de posibilidades e im- pectiva para su abordaje. Esto nos llevó a mooificar
posibilidades que cada una de estas treinta trayectorias nuestra pregunta inicial en otra nueva: qué podemos
había generado. Así, los docentes solicitamos el cum- estuuiar sobre estos -y otros- temas desde la Antro-
plimiento de algunos pasos que uniformaran sus pre- pología Social? A partir de aquí planteamos -ahora al
sentaciones, pero convinimos que el proyecto de nivel ue la investigación concreta- que no hay temas
investigación se realiz.ará promoviendo la lógica misma sino enfoques all[ ropológicos y que, en todo caso, la
de sus protagonistas. Y esta lógica consistía en la puesta respuesta deherá ajustarse a cada cuestión particular.
en evidencia de incomplitudes y deficiencias desLle la En segundo lugar. dc la lisl;l de títulos tentativos
'libertad'. Una. 'libertad' que les autorizaba la elec- que enunciamos más arriba surgen claramente dos gru-
ción de cualquier temática, cualquier marco teórico, pos: en uno, sólo se plantean títulos vastos en térmi-
cualquier metOOologÍa y cualquier técnica, exactanlente nos de sentido comím -publicidad, fotografía, filurgas-;
el camino inverso al de los años precedentes en que en el otro, se tratara o no de términos teóricos'l<,
estos mbros se les imponían sin acuerdo ni conoci-
mientos. * No es seguro que et sentido de eXPresiones como «movi-
La experiencia no dejó de estar signada por el des- micntos sociales. o «estratcgias de' supervivencia. estu-
concierto y la pérdida de rumbo, por repentinas la- vierJ demasí:J.(.1o
claro [Xlrasus enWICi:J.ntes,
qu.ienessolfJn
gunas y desiertos, pero los resultados, cada uno en su desconocer el hagaje teórico que dichos conceptos lleva-
medida y carácter, reflejan exactamente a sus autores. ban consigo.
Quienes habían recibido durante esos ailos cada AsÍ, lo mcritul"ill ucl curSll fuc li.lbcr p(xlido producir'
uno de estos preceptos no sólo aprendieron impcrkc- conocilllieulo dcsde y acerca dd descunocimiento, ha- ,/
tamente lll1a versión atípica de esa teoría sino que aue- cia el reconocilllielllo L1eesta n leva visión -más rea-
más, desarrollaron contra ella cierta anilllosiuau que lista y alcanzable- de la investigación antropológica.
dificultaba más su aprendizaje. En definitiva, no era
s.ufici~nte con desear ser antropólogo social o impug- 3. COMO CONSTRUIMOS EL OBJETO DE INVES-
nar el régimen anterior; era nen>;;l[io saber cómo ha- TIGACION?
cerla y para esto se precisaba conocer un discurso del
cual fuera posible partir. L1 primera instancia fue sugerir la elecci6n del
En este contexto la mptura institucional-docente tema entendiendo por tal a un recorte vasto de lo real.
de una década correspondió al marginamiento de la An- Se les preguntaba cuál era su área de interés y res-
tropología Social L1elcampo institucional, exceptuando pondían, vagamente por cierto, cosas tales como ~gm-
el caso de la Universidad Nacional de Misiones, su ca- pos marginales,. (PM, SC, NR), ~servicio doméstico·
rrera de Antropología Social y el desarrollo de diver- (JL), ~murgas· (AN), «artesanias- (AH), «la publici-
sos proyectos aplicados en el medio provincial. En dad,. (AF), «la medicina tradicional- (CR) o .Ia foto-
1983 los programas de ¡as materias, el currículum uni- grafía" (LA). En algunos casos, el tema se planteaba
versitario y el pliUltel docente empezaron a mcxlificarse eon mayor precisión e. incluso, con otro léxico. p. ej.:
gradualmente. Pero el requisito final de tesis fue una movimientos sociales urbanos-asentamientos ilegales
barrera para alumnos que se consideraban sin los co- en el Gran Buenos Aires (MC), estrategias de super-
nocimientos suficientes y especializados para hacer vivencia en clases marginadas (XC), ser nacional y cul-
freEte a la repentina e imprescindible ampliación te- tura popular (1M).
mática y teórica de la Antropología en la Argentina. La diversidad de temas nos llevó a plantear, en
Expectativas incumplidas de 'una carrera que r..o principio, dos problemas. En primer lugar que una
fije' , marcos teóricos fantasmales que regresaban del gran parte de esos tcnlllS podía ser con.sidcrad3 con10 .)
pasado y un futuro inasible, discursos diversos, tra- ~no antropológica-. Puede, acaso, decirse que hay te-
diciones ocultas, en fin, una Babel que, seguramente, mas antropológicos y otros que no lo son? Algunos,
debía construir y sustentar alguna lógica. como las po- es verdad, han sido más recorridos por la Antro[X)lo-
blaciones más distantes del Pacífico Occidental. Las gía clásica (;utesanía, medicina tradicioml y curan-
autortis de este artículo no éramos ajenas a este pro- dcrismo, religión, etc.) otros han quedado más
ceso, como sí lo era Malinowski en las islas Trobriand; relegados (fotografía, publicidad, telcnovclas, etc). Sin
de distinto 111000 hahíamos participado en él y, en con- embargo. semejante abandono -más aún en la Antro-
secuencia, nuestra fomlación presentaba fisuras si- pología Social argentina- no parecía justificar una cla-
milares. A partir de aquí se nos hizo consciente la sificación 'a priori' acerca de temas más antropológicos
necesidad de reconocer a los habitantes de esta aldea que otros. Además, dicha clasificaciÓn no se corres-
-el aula 4ü6?- en sus propios términos y su propia ra- pondía con nuestra concepción del ohjeto antropol6-
cionalidad, y ésta sólo podía visualizarse a partir de gico, como consta en la primera sección; el objeto de
un proceso de mostración de las capacidades e inca- la ciencia no es una porción de lo real sino una pers-
, pacidades, del conglomerado de posibilidades e im- pectiva para su abordaje. Esto nos llevó a mooificar
posibilidades que cada una de estas treinta trayectorias nuestra pregunta inicial en otra nueva: qué podemos
había generado. Así, los docentes solicitamos el cum- estuuiar sobre estos -y otros- temas desde la Antro-
plimiento de algunos pasos que uniformaran sus pre- pología Social? A partir de aquí planteamos -ahora al
sentaciones, pero convinimos que el proyecto de nivel ue la investigación concreta- que no hay temas
investigación se realiz.ará promoviendo la lógica misma sino enfoques all[ ropológicos y que, en todo caso, la
de sus protagonistas. Y esta lógica consistía en la puesta respuesta deherá ajustarse a cada cuestión particular.
en evidencia de incomplitudes y deficiencias desLle la En segundo lugar. dc la lisl;l de títulos tentativos
'libertad'. Una. 'libertad' que les autorizaba la elec- que enunciamos más arriba surgen claramente dos gru-
ción de cualquier temática, cualquier marco teórico, pos: en uno, sólo se plantean títulos vastos en térmi-
cualquier metOOologÍa y cualquier técnica, exactanlente nos de sentido comím -publicidad, fotografía, filurgas-;
el camino inverso al de los años precedentes en que en el otro, se tratara o no de términos teóricos'l<,
estos mbros se les imponían sin acuerdo ni conoci-
mientos. * No es seguro que et sentido de eXPresiones como «movi-
La experiencia no dejó de estar signada por el des- micntos sociales. o «estratcgias de' supervivencia. estu-
concierto y la pérdida de rumbo, por repentinas la- vierJ demasí:J.(.1o
claro [Xlrasus enWICi:J.ntes,
qu.ienessolfJn
gunas y desiertos, pero los resultados, cada uno en su desconocer el hagaje teórico que dichos conceptos lleva-
medida y carácter, reflejan exactamente a sus autores. ban consigo.
se explicita una relación -p.e. entre un scctor social Quilmes, Provincia de Buenos Aires. Allí le
(clases marginadas) y cierta conducta social (estratcgias -impresionó el estado de las dcntaduras
de supervivencia); cntre una forma de organización tanto de grandes como de chicos; el costo
socio-política (movimientos sociales urbanos) y mo- del transporte, la mala atención, son parte
dalidadcs de organización rcsidcncial y jurídica de los impedimentos para su tratamiento
(asentamicntos ilegales). Aún cuando no estuviera del odontológico. sumado a esto cubrir día a
todo claro, la relación presentada ell los lClllasde este día necesidades vitales. \
¡ segundo gnlpo, implica los comicnzos dC~JU~ Conversé en el Hospital Odontológico In-
i.· ma(izaci6n~ fantil con la directora, teniendo buena aco-
'-_ ..- .._.--.
, Qué significa este término? Ningún tcma sc eligc gida en un principio. Ofreciéndose para
, por azar ni porque sí; hay algo que nos llama la aten- allanar cualquier inconveniente para la
ción, algún problema o término de contrastación que atención~ (BA).
subyace a nuestro enunciado y que, como investiga- A partir de esa conversación BA se ofreció a llevar
dores debemos explicitar. Pero no se trata de la ex- al hospital a algunos de los niños del asentamiento, para
plicitación de un saber retenido que hay que desplegar, ser atendidos. Pero el intento fue negativo; la aten-
sino de un lento proceso que incluye tanto la reflexión ción no era satisfactoria por falta de tumos y de pro-
e introspección como la elaboración y la incorpora- fesionales, esperas intem1ioables o tratamientos de
ción de nuevos elementos, a partir de las preguntas que largo plazo, La experiencia derivó en la formulaei6n
suscita la reflexión. Es decir, se trata de un lento pro- de una serie de preguntas por parte de la investiga-
ceso, también aquí, de constmcciÓn. Para transfor- dora: hay verdadero interés en que gmpos marginales-::, \i
mar el tema en 'tema problematizado' se interrogó utilicen los servicios que ofrecen los hospitales en \ ,\
acerca de cual había sido el origen del interés. A con- fomu masiva? Están capacitados los profesionales para - .:
;
.,~:,'.- "
tinuación transcribiremos algunos pe.irrafosde respuestas. este tipo de atención? Tienen re.:1.1 disposición para aten- .. ', (¡,.
-Durante un conocimiento previo del derlos? Dispensarán un trato igualitario a todos sus pa-' c.

campo de la investigación, el servicio do- cientes?


méstico, se observaron actitudes diferen- Si bien las observaciones pudieron explicitarsc
tes entre las mujeres que trabajaban 'por claranlente por el interés personal involucrado en cada
horas' o 'sin retiro'. Estas acti vidades se caso, lo cierto es que la experiencia concreta brindó
refieren al comportamiento social que im- una primera aproximación al tema, y a la población,
plica desde la acción individual hasta la co- pero fundamentalmente, la posibilidad de enunciar un
lectiva y solidaria por mejorar sus con- problema en forma de pregunta que sólo sería respon-
diciones de vida y de trabajo. Dllfante los dida a través de la investigación.
años 1981, 82 Y 83 se observó que las em- Qué ocurrió, en cambio, cuando se imaginaron ~
pleadas domésticas que trabajaban 'por ho- tenlas que remitían a una población inaccesible para> \/
ras' y 'con retiro' opinaban sobre política, el investigador? El tema de -conducta de los linyeras» !

se afiliaban a los partidos políticos. con- se contraponía al hecho de que a la investigadora, de


ellfrían a su sindicato, marchaban en las sexo femenino, le parecían peligrosos los sitios de pro-
manifestaciones, cte. mientras que las em- bable encuentro con sus informantes, lo cual difieult6
pleadas que trabajaban 'cama adentro' o a SA su acceso a la población y a la problematización.
'sin retiro' aunque estaban de acuerdo en SR estudiaría .la violencia en el rock» pero le disgus-
que la democracia era conveniente, pare- taba este género musical; más aún, nunca había asis-
cían poco dispuestas a tomar alguna acti- tido a un concierto. En ninguno de los dos casos se
tud participativa en lo que estaba ocu- llegó a vislumbrar el problema.
rriencIo~ (J L). También hubo temas en que el excesivo compro- ~"-j
Este párrafo respondía a nuestra solicitud de vertir en miso con la población o.bstaculiz.6 dicho proceso. Aquí,í
la respuesta aquelIos hechos que el informante recor- la relación era tan personalizada y estrecha que no fue
dara le habían llamado la atención, alÍn cuando no apa- posible detectar y plantear un problema; el vínculo con !

recieran sistematiz.ados y fueran simplemente im- los sujetos de investigaci6n 00 podía ser mediatizado
presiones personales. ElIo permitió detectar un pro- y, por lo tanto, afecto e interés científico se tornaban
blema, a nivel empírico aún, a través de la observa- mútuamente excluyentes. El afecto podía ser expre-
ción y la participación en un hecho: p.c., haber sido sión del compromiso político-ideoI6gieo. Para CG y
testigo de la poca participación política y sindical de MT la publicidad de cuestiones internas relativas a gru-
las empleadas doméstiCas sin retiro. Otro ejemplo ser- pos indigenistas y feministas, respectivamente, entra-
virá para aclarar más este punto. BA trabajó durante ñaban potenciales riesgos. Investigar significaba
casi cuato meses en los asentamientos del Partido de preguntar y profundizar en cuestiones delicadas que
requerían secreto, so pena de perder la confianza de SOSo Por lu gcneral I1Cl1l0S ohscrvauu que el investi-
los informantes y provocar algún daño en su actividad gadnr debe recorrer cierto pnx:eso por el cual logra
militante. , «desnaturalizar .. su tema de interés planteado desde el
Seg(m lo expuesto, la elección de un tema no basta , sentido común, y transformarlo en un tema de inves-
para elaborar un proyecto dc investigación; es nece- . tigación que contribuya a acrecentar los conocimien-
saria .su problematización, par:) lo cual se debe dis- . tos. En otras ciencias la «desnaturalización» se opera
poner de alg(m conocimiento dilecto de las distintas a través de la teoría; a través suyo es posible encua-
situaciones y sus protagonistas, a tavés de la experien- drar un término del sentido común en otro de tipo teó-
cia personal. rico, dentro de corrientes explicativas ligando el
Como lm primer paso hacia la problematización problema aislado con otros problemas que suelen ser
teórica se les pidió a los tesistas reconocer y explicitar analizados desde cierta perspectiva teórica.
la diversicbd. En este camino de reconocimiento la di- El primer paso para estai~(;snaturalización es
versidad está presente adoptando alguna fomla, ya sea enunciar los supuestos que surgen del investigador a
entre sociedades, entre culturas, entre la sociedad o partir de su relaciÓn con el tema. En tmo de los casos
sector social enfocado y la sociedad o sector a que per- que hemos usado para ejemplificar este proceso, la pre-
tenece el investigador. El paso siguiente fue, enton- gunta fue: qué es lo que afecta el nivel de participa-
ces, reflexionar y sistematizar las comparaciones ción de las empleadas domésticas sin retiro, en
surgidas de la ingenua enunciación del tema, a raíz de actividades gremiales y políticas? Por qué? Las res-
experiencias y motivaciones personales. En el caso del puestas condujeron a explicitar dos supuestos:
servicio doméstico la comparación subyacente remi- 1. El servicio doméstico 'cama aden-
tía a dos categorías de trabajadoras: con y sin retiro, tro' o 'sin retiro' supone buen techo, buena
y a sus respectivos comportamientos sociales diferen- comida y no implica riesgos o insalubri-
ciados de otros sectores subalternos. En la temática re- dad en sí mismo. La explotación no está
ferida a la salud bucal y los gruJX)s 'marginados'. dada JX)r las condiciones en que se desa-
también se enunciaba implícitamente una comparación rrolla la tarca, sino por el sometimiento en
entre formas diferenciales de asistencia odontológica una relación que supone la convivencia y
a marginados y no marginados. estar disponible permanentemente».
A partir de entonces nuestras preguntas tendían 2. El afecto hacia la familia empleadora
a recordar, en primer lugar, los interlocutores e in- opera como barrera para que la trabaja-
formantes originales, los temas de conversación; de dora defienda sus derechos laborales (JL).
ese modo llegaríamos a defmir la JX)sición desde la que Estas ideas explicitadas estaban dando la respuesta a
se estaba planteando la diferencia y cuál era la expli- nuestra pregunta: la explotación y el afecto influyen
cación subyacente que las tesistas daban de ellas. En directamente en la participación de esta categoría de
las conversaciones del seminario fueron emergiendo trabajadoras. Por lo tanto, el problema se centraba en
10 que al principio se consideraban anécdotas irrele- el tipo de trabajo y en las relaciones que éste gene-
vantes, p. e., las trabajadoras domésticas, su estrecha raba, como ptU1to de partida, para una posible expli-
vinculación con ciertos miembros de las familias em- cación.
pIeadoras, especialmente con los hijos pequeños; la an- Fue a partir de entonces que se inició una con-
tigüedad laboral en la misma casa, su participación sulta bibliográfica sistemática, 10 cual, en este caso con-
directa en los conflictos familiares, el trato recibido creto. contribuyó a aclarar y ajustar los supuestos en
de sus patrones, la inutilidad o utilidad relativa del sin- forma de hipótesis, al mismo tiempo que se comenzÓ
dicato, et;::. Paralelamente fuimos trabajando aquellos a definir cada término utilizado. Con estas primeras
aspectos que derivaban de intuiciones de JL en hase lecturas y basándose en los supuestos ya citados, la in-
a su observación y entrevistas casuales: las infomlan- vcstigadora elaboró dos hipótesis: .
tes provenían de provincias argentinas y, generalmente, l. En el servicio doméstico 'cama aden-
no tenían familiares ni an1igos en Buenos Aires; o bien tro' O 'sin retiro' la relación laboral ge-
llegaban contratadas para trabajar con una familia y, nera dependcncia y opera como barrera
en consecuencia, no tenían contacto con personas de para la participación.
su misma condición social; si lo establecían, ese con- 2. Existe una relación asimétrica donde
tacto resultaba conflictivo. De estas conversaciones in- la identificación no permite que la hosti-
fomlales surgió la idea de que una relación afectiva lidad se transforme en una actitud solida-
particular enlazaba a la empleada con la familia em- ria de clase» (JL).
pleadora, lo cual derivaba en \m tipo de explotación Una vez explicitados los supuestos. se sugirió que de-
específica, propia de este trabajo. finieran los conceptos quc les parecían más relevantes
Un proceso similar se llevó a cabo en otros ca- de su tema; esta definición podía hacerse recurriendo
o no a la bibliografía. En el caso de JL sus términos marginados. los homosexuales masculinos. los ex com-
fueron: marginalidad, explotación. trabajo doméstico, batientcs de Malvinas, los carenciados, eran catego-
participación y relaciones diádicas. Fue en el intento rías sociales que debían desnaturalizarse, tr~sf9f- ."<;.~:-'r
de definir los conceptos cuando se presentaron nue- mándose en calegorías con significación teórica; para
vas dificultades. ell() fue necesaria una profunda elaboración.
La definición de conceptos también entraña un Las palabras llevan consigo concepeiones y pers-
proceso similar al de explicitación de S\If"llestos que pectivas detcrminadas; si se pretende plantear un pro-
vimos anteriormente. Este proceso consiste en escin- blema de investigación que agregue conocimientos, y
dir los usos corrientcs de la acepción tcórica dc"un tér- no que reitere prejuicios sociales, se debe transitar
mino pues, como suele ocurrir en las Cicncias Sociales. desdc la propuesta inicial presentada a nivel empfrico, V;/
se emplea una misma exrresión en ambos contcxtos. hasta el problema teórico expresado en térn1inos teó-
Estc hecho, que difiere del de las Ciencias Médicas. ricos. Sin embargo, al plantearse esta necesidad. la ma-
Biológicas y Químicas torna difusos los límites entre yoría de los tesistas se remitió a la bibliografla y a una
..< sentido común y ciencia a los que nos hemos referido utilización a veces indiscriminada de autores sin re-
¡
en los comienzos de este artículo. parar -por desconocimiento o por avidez- en que fre-
JPC. asistente al seminario. pretendía estudiar el cuentemente se trataba de autores inscriptos en
hecho social de la "promiscuidad. en distintos secto- diferentes corrientes teóricas. Lejos de entorpecer el
res sociales definidos por su lugar de residencia en de- proceso, estas variaciones permitieron a1lOndar aún
partamentos, conventillos, villas miseria, etc. JPC. más en la búsqucda de una lógica interna o inherente
arquitecta, dcbÍa poner especial atención en este tér- a cada proyecto. El camino, sin embargo, no resul-
mino .promiscuidad. que constituía el centro de su in- taba sencillo.
vestigación. Seguramente, la construcción de su objeto Se comenzó a discernir las ideas propias de las (
giraría en torno a él. Sin embargo, la palabra 'pro- que pertenecían a los autores consultados, ejerciendo
miscuiclad- aparece ~n distintos contextos; los asisten- una lectura crftica. La dinámica de las charlas tendió
tes sociales y visitantes ocasionales de una villa hablan, a relacionar los conceptos con aquello que se quería
con horror, de la 'promiscuidad' en que viven sus ha- describir o explicar, a través de:
bitantes. Ella misma, como arquitecta traía el concepto a) detectar definiciones contradictorias;
urbanístico de un índice: tantos 012 por habitante, es h) analizar el uso de un mismo ténnino en diferentes
promiscuo; tantos otros no. Y finalmente. promiscui- enfoques te6ricos;
r": dad como cuestión. como problema, como concepto c) el uso de distintos conceptos para un mismo fen6-
.4 a constmir, en fin, como problema de investigación: ,nena;
J. -, qué es promiscuidad en distintos sectores sociales? d) Y de tm mismo concepto para dar cuenta de hechos
~ ~ Tiene la misma acepción, el mismo significado? Quie- diversos. Esto permitió. pQf un lado, recuperar la pro-
L nes viven en IIn estado que podría calificarse de pro- pia eX[1Criencia académica de cada tesista en los gran-
míscuo, tienen o no conciencia de ello? El caso inverso des paradigmas que habíamos aprendido a lo largo de
ocurre? Tres acepciones de un mismo concepto pue- la carrera, la mayoría DC las veces en forma abstracta
den tratar de ganar terreno simultáneamente y, de no e inaplicable; JX)rotro lado, coadyuvó en construir una
ordenar sus 'pertinencias' los resultados de la inves- coherencia propia según la posición teórica, el interés
tigación pueden volverse caóticos: promiscuidad como político, el vínculo afectivo con la población estudiada
término del sentido común, del cual participa el in- de cada invcstigador en particular.
vestigador desde su propia socializaci6n, es decir, en A este seguimiento de la experiencia 10 deno-
tanto miembro de la sociedad que cstudia: promiscui- minamoS:~stclña7izacio¡!) A JL esta sistematización le
.! dad como término del sentido común de sus infor- permitió rcformular las hipótesis. La empleada do-
:: mantes; promiscuidad como bagaje teórico conceptual méstica podía ser categorizada como: una marginada,
.:: .-.~ '. de las teorfas sociales del espacio y el urbanismo. una superexplotada miembro de las clases subalternas;
'. (" Cuando JL definió el térn1ino .trabajo domés- como lumpcnproJctaria; como trabajadora inserta en
\ tico,., al mismo tiempo delimitó teóricamente a los ac- relaciones feudales de producción; eomo inmigrante
l' :'
.,.; ) tores, es decir. integró a las 'trabajadoras domésticas' mra! a la ciudad, portadora indiscutible de la cultura
~.

!{ ,,~~
¡ en sentido empírico, a una categoría social inserta en folk, etc. Eligió la categoría de .trabajadora- junto al
L un marco explicativo. Abandonó, entonces, los tér- concepto de .marginal-. A su vez, éste fue vinculado
minos del sentido común 'servicio doméstico', dentro de sus posibilidades, con el concepto de explo-
'empleada', 'muchacha' y 'sirvienta'. Este proceso no tación (b). En tanto, la definición del término .parti-
siempre fue llano y directo; algunas veces hubo que cipación,. entraba en contradicción con las defmiciones
orientar la explicitación remarcando de quiénes se es- de los términos de marginalidad y explotación (a). Los
taba hablando, desde dónde se los definía. Los grupos dos primeros fi.lcron dejados de lado en favor del de
Comportamiento solidario rcivindicativo de gnl(){)s su- lJS IicrraIlliclIt:1S y ctap:ls sug..::rid:ls no podía cons-
bordinados: en consecuencia las lúpótesis se rcelabo- truirse un objeto ue investigación an1101~Jlógica. Cierto
raron nuevamente: "El trabajo doméstico rCOluIlcrauo qlle \ltrns casos tanlpuco arribanm Llcbiuo a una de-
'cama adentro' o 'sin retiro' opcra como barrera para ficitaría problematización teórica: escasa consulta bi-
el comportamiento solidario reivindícativo de grupus bliográfica y poca explicítación de los supuestos, Pero
subalternos. éstos eran los menos. Qué faltó entonces?
a) La relación laboral gencra uCl'cndencia por la re-
lación entre residencia y trabajo; 4. LA CONSTRUCCION DEL OBJETO EN AN-
b) la subordinación laboral en este marco, incluye un TROPOLOGlA ....' :·.~c"1·f-:;:<¡/?,"1' ,.á~ le .~~{,;';?cJ;',/e
! , ' "
proceso de socialización de la empleada en el que se ~.~?_E:';:..F;.·i7'J{ ~

transmiten valores entre los que se encuentran los que }[asta aquí, hemos enuriciado una relación bas-
reprueban el compollamiento solidario de los grupos tante general entre teoría y referente em[JÍríco. Qué
subordinados y los que ocultan o justifican la desigual- ocurre en Antropología Social, Aquí. la relación en-:
dad en resguardo de los intereses de los gnljX.Js do-- tre ambos se replantea en virtud del objeto de la dis-i
minantes; ciplina: la explicitación de la diversidad. Si ésta es la! ¡
c) en la empleada doméstica sin retiro la incorpora- cuestión central, explicar implica reconstruir la lóg~ca¡.(.:, .'
ción es efectiva cuando la autoidentificación con las con que los actores sociales orgal1i~al1-l<:;-dif;~~~ci~,\-''j-''
. formas hegemónicas se refuerzan a través del afccto es decir. dilucidar de qué manera los gruposhtinúmosi! '
hacia la familia empleadora. (JL). generan s-s~@1~~~H~Q~JL\f¡¡.s para cubrir sus más va-l \
" Por último, en las clases de gmpo, quedaban expues- riadas necesidades. al tiem¡x) que definen los límites/;
, tas las diferencias en las definiciones que cada alumno de aplicación de aquellas estrategias y organizan sus:
l
daba al mismo término. p.c., el concepto de margi- rel;.¡cionesjPaiare·conoccr la legitimiddde esenllllldo / •.

¡ nalidad era aplicado por varios tesistas a realidades em- a:Iicrrüitivo. sin subordinarlo y confundido con la ló-
. piricas diversas: la mujer en el campo laboral (SM); gica del investigador, es necesar!9_ªp~~hel}dc:rlo desdec'--'
a los viJIeros en su situación habitacional (SC, NR, CV) sí mismo, uesde --
su.- --'otrccÚH1·.
,....'--~--.,~ Qué y quién pucdcd'ar .
y en la asistencia sanitaria (EA); a los linycras (SA); , cuenta de esa lógica? Los actores de ese.Q.~r.9_E.lllll.4º_,
t
1

pero también podía haberse aplicado a los ancianos de esa otra lógica, a través de sus g.r:,ª~tl~_a.§."y"dl~t,:.llr-
(AP), a los homosexuales (VB), a los drogadictos, de- ! ~~, declarando en hechos y en palabras sus motivos,'~ / /
lincuentes o a los enfennos mentales. I sus razones; en fin,~:,º~pe.1ªJeQríail~JQ.~SJQfes '1
.Una vez acordado el enfoque teórico del tema o : o, la pe.,:spec.{ill.flJid_Qr:tor. / - ..
. 2,) problema empírico se pasó a formular los objetivos de Cómo se 'r-econStfllyen estas lógicas? En primer I
_. la inves~igación; en el caso de JL, el objetivo era com- lugar. registrando 'la diversidad', las modalidades pro-I .
probar si la relación entre el tipo de trabajo y la baja pias. las costumbres, la articulación de prácticas so- !" .,
participación sindical podía efectivanlente explicarse ciales. la interpretación que los sujetos dan de sus I
1:- por estas tres lúpótesis. Es en este punto donde, pen- propios actos y de su modo de vida, reparando en el ¡ <
\L sábanlos, podía hablarse de objeto de investigaci6n. lugar en que 'se ubica el informante dentro de su en-I <:
Al fin de este trayecto pensábamos que ya habíamos torno social SllSderechos y obligaciones como miem- ¡
elaborado el problema y que, en consecuencia se es- bro. sus intereses y necesidades'velliculizadas en las!
taba en condiciones de defmir los objetivos, el pro- relaciones de la vida cotidiana. El actor no sólo lleva ¡-
pósito que guiara hacia la segunda parte del proyecto a cabo prácticas concretas, muchas de las cuales no I
y que, con sentido metafórico, llamamos 'bajada'. se encuentran explicitadas en discursos, sino que tam- I
Esta, no era más que la respuesta a preguntas tales bién efcctlÍa declaraciones. rellexiones acerca de los i
como dónde, cuándo, con quién y CÓl1l0íbamos a tra- motivos que lo Cllndllcen en dichas prácticas, y cómo ¡
bajar el objeto de investigación. El proceso. entonces, éstas se alejan o se ligan estrechamente a la nomla y ¡
había comenzado con la elección de un tema y cul- a los c&lígos éticos y morales de la sociedad.)Todü\ l_ ..
.•...••.
- • __ 0'- ••.• .- - • -. _. - • - --

minaba con un problema enunciado y elaborado a par- • este material, lo que se hace y lo q~\~j;esIic~ ..que se! .
tir de la postura tcórica que cada investigador hace, sus discor4.a.1.1ciasY-C(;11co~d~ncias,lo_~)(pLicitado
sustentaría. y lo no explicitado le pcrmiten al investigador armar {>,
Sin embargo. el proyecto de JL resultó ser. junto el rol1lflccabezas de la lógica subyacente a la vida so-- \
cón otros pocos. casi una excepción. El objeto de in- cial y, si esta vida social es diferente de la de otros ,f
vestigación no fue alcanzado por un elevado porcen- pueblos, dar cuenta tanlbién de esta diferen<;iª, __.. _,"t:
taje del curso (70 a 80%). Y lo que nos parecía la .. \ Esta pers¡)cctiva del actor sólo pu~d~ ;~-c';ns0J}rse- \/----
confirmación de un camino exitoso fue, para ser fran- por rCtación directa con los infornlan.t~s._ Si bien en
cos, en parte una casualidad. Casualidad cuyo logro su momento esto no fue comprendido por n090tros,
corría por cuenta de los autores de los proyectos. Con , encontramos allo~~qlle la.ex~jE?_c.ia.J.!illct,~.I10.J21.1~.::-:.,
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· ser snstituida por el conocimiento antrol)ülóglco: eCan- ) canlpo fuera virgen, intcrrogando a los in f()rJ1!.'ln tcs..so-
'1 trapÓlogo se lanza siempre ~p{Hprimera vez;' aunque bre temas generales. Al mis~lOt;empo. trata de cali-
I haya recorrido contextos semejantes. y haya leido bi- brar sus propias intuiciones y sospechas, nacidas en
bliografía sobre el tema. En esto consiste la particular: Sl1cultura y que pueden no ser significativas para com-
I,, forma-de claborár sus datos; el antropólogo recoge su prcndcr y expl icitar las peculiaridades de aquéllos a
I material 'de primera mano' valiéndose de las clásicas los que estudia. A los supuestos teóricos que debe ex- ,/
I técnicas de ob~~r:vación con partieipaci(l1l '! de entre-! plicitar todo cicntífico. el antropólogo debe agregar los I
'¡vista ahiertaSpe no requerir la participación, podría \ cultllfa[es. ..------- ----,
basáisc'crifiímaciones e informaci6n suministrada por Es necesario aclarar que la perspectiva del actor
terceros; si recurriera a entrevistas cerradas. encues- no es el ~referente empírico~ en sentido convencio-
tas y censos. no necesitaría la vinculación directa con nal: 10 integra aunque a otro nivel. Aquí, la perspec-
sus informanteS. [a obscrvación con participación in- tiva del actor es una particular construcción del in-
e,1 vo¡lj-cra.¿n cán~bio. bucnas dosis de intuición y de ex- vestigador basada en prácticas y discursos de los in-
I periencia ~en los zapatos del otro~: la entrevista abierta formantes, e implica un cierto nivel de participación
~: requiere la capacidad de seguir al infornlante en su pro- y construcción. Pero a diferencia de la ejercida en tma
.1 pía línea de pensamiento. en sus asociaciones y la ha- ! etapa ulterior de la investigación, en esta ifiSÚnciiel
\ bilidad de profnndizar en los temas referidos por el j' antr0p6logo construye yna 16gica siendo lo más fiel
\ interlocutor, respetando siempre sus térnlinos y prio- posible a los datos empíricos -prácticas y _~~scy'rs9~-
1'-·--·' -- ...- .,- ..--- ..,-------- .'-----------
i ridadcs. \ construyendo lo que sería tma teoría de los actores.y
'--Pero aquí la labor del antrop610go recién co-
mienza; deberá analizar aquello que construyó como
'dato', es decir, amalgamar los hechos observados y
no, todavía, una del investigador. .... _. ----1
En' síntcsi~:C1;1'·~}IliaridadantropclIQgi~i\__º~Ja
relación ~I1trere!~!:~~t~ ..elnpíricoy.. teoría. cQpsis.tc_en
l¡<---
registrados con el marco tc6rico-conceptual, los ob- la mediación necesaria de la perspectiva del ador la
jetivos de la investigación y los procedimientos me- cual redefine tantolavalÍdezuniversal de l~s--~ó~-~ep-\
todológicos para Ilevarlos a cabo. Es cn este contexto tos, su adecuación. ac.ont.e.xtos di'{ersos'~Onl()-'anaj'
que los hechos adquieren sentido. hlra1cza del referente empírico. De esta forma, la
Los hechos empíricos no hablan por sí mismos. perspectiva del actor afecta losfundarnentos de la cons-
Dentro de esta categoría de ~hechos empíricos~ deben trucción del objeto de investigaei6n. j~--
incluirse también los discursos y enunciacIos de los in-
formantes, pero la investigación antropol6gica no se
limita solamente a consignados sino que los incorpora
a una interpretaci6n:LsJs hechos empíricos3:dqúiercn Veamos, ahora, cuál es la síntesis final de nues-
sentídc) 6dl;¡ieiói1de una problemática. del plantea- tra propuesta, expresada en un esquema: (1)
l. miento de un interrogante o una hipótesis de demos- El proceso que sugerimos recorre cuatro columnas que
I trar; y este interrogante o esta problemática emergen no dcben tomarse como compartimentos estancos ni
! dc conjtmtos sistemáticos de explicacioncs que confor- segregados. En ellas ubicamos un nivel empírico, uno
man teorías. Sin embargo, en Antropología Social la antropológico, uno teórico social general y finalmente,
I participación de los injonnantes en la constrncción del las etapas o secciones de un proyecto de investigación
\,.ohjeto de estudio y en la provisión de cxplicaciones\ concluido.
'-\esdecisiva. [Si bien no son los informantes por sí s6- En la(p~¡~;cr~ ticne lugar el plano de las intui-
\los los qllC nos dirán qué investigar, ni serán sus dis- ciones, las im¡Jres¡-ones asistcmáticas, el shock empí-
cursos 'per se' nuestras explicaciones tampoco lo es rico. el 'problema' en el campo. Pero también será aquí
todo la perspectiva teórico-metodolúgica del investi- donde el investigador debed recolectar su material para
¡gador. Esta por sí sóla, proveerá explicaciones socio- transfomlarlo en dato.
En la iS~gm3J3 se plantca el proceso por el cual
¡
,-¿vitarJas.
'céntricas y/o etllocéntricas del hecho socialJ Para
el investigador debe plantear su problema r; el investigador reconstruye la lógica de los actores.
p¡! sólo despu6sd-c reconocer la propia 16gica del mundo' f(, E~te nivel no es puramente empírico. ya que el antro-
." al que desea estudiar; de este mundo asociado a la teo- ~ p61ogo es el artífice, en última instancia, de dicha re-
Iría -expl ¡eitada- del antropólogo, emerge el \.~-!]2j2<)de \ construcción. Sin embargo, tiene lugar aquí lma me-
1 prioridades y jerarquías de problemas q.ue es neces_a- \1'
diación decisiva de parte de los informantes y su pers-
rio responder por medio de la investigación. Aún aque- , pectiva. La experiencia personal, a que habíamos alu-
1
110s problemas que son planteados desde cl campo I dido más arriba, debe estar ligada, entonces, a la
\ teórico deben ser traducidos al 'idioma' del referente¡1 perspectiva de los actores para traducirse en problema:
I empírico, de la lógica particular de la población.l'0rj el caso particular no se planteará como problema an-
cSQ~~ '!I1tropólogo inicia su invest~gllc.ió~~como~~e; tropológico si no es conociendo de modo preliminar
I
/¿.l ,/-<.7/7 í'c/~

1/ ,; L.\~ tc/rf{O/i-
C.' 1 /0 (é/ ./" ('t7J
,/ i' I , J.J ::
(1)
1) PROBLEMA EMPIRICO
Se establecen relaciones entre he-
chos empíricos: 2) PROBLEMA ANTROPOLO-
. los fenómenos; GICO
. se releva la magnitud y frccllcn- Reconocer la diversidad a través
cia de ellos. de una pcrspectiva comparativa; 3) PROBLEMA TEORICO
Relevar las explicaciones que dan Subsumir el problema antropoló-
los actores del problema empí- gico en un problema te6rico:
rico. · explicitando los supuestos sub-
yacentes ;
1 ~ .:
· subsumiendo lo empírico bajo :¡

conceptos; , ¡¡
· definiendo a los actores desde
una teoría sociológica. il
I
4) PROBLEMA DE INVEST1GA-
CION
Relación teórica entre los conccp-
¡ I

tos y la lógica de los actores.


II
la perspectiva de los informantes implicados en el he- a cabo en las columnas precedentes. !
cho o conjunto de hechos empíricos que se percibie- El Ült~110paso, la formulación del .problema de i
ron en un principio. investigación,. puede encuadrarse entre la seglmda y ;,¡
En Ia{~éicefa)olumna intervienen los ~ara?ig- tercera columna, aunque está alimentado también por l'·'!
mas teóneos;los'eonceptos, los modelos expilcauvos el nivel empírico. Hacia la cuarta columna, el problema
que permiten articular la problemática antopológiea al de investigación se enuncia en forma de objetivos, y
\ campo científico. En la A ntropolog{a Social esta ar- desde aquí, se completa con las subsiguientes partes
i ticulaci6n (que es lo que hemos llamado 'desnatu- de .la bajada,., a saber:
~ ralización' de supuestos, conceptos y tém1Ínos del sen- a) el lugar donde se llevará a cabo la investigación,
tido común) se opera a través de la teoda pero tam- cómo delimitarlo y por qué se eligen dichos límites;
bién de la mediación del particular objeto de esta wIidad de estudio;
disciplina; la diversidad en la desigualdad, a través b) la caracterización teórico-metodológica del infor-
de la perspectiva del actor. Fue en el intento de des- mante -actor social como proveedor de datos: unidad
naturaliur los temas que se llegó a fommlar una pro- de análisis; ,,'-- ..
blemática antropol6gica; este proceso siglli6 ciertos c) la cantidad de cada uno de estos 'tipos de infor-
pasos; establecer las diferencias, elaborar compara- mante: 1L!1!Y~so;
ciones, delimitar cada lógica particular. Sin explici- d) las técnicas 9.e.~e~ole.c.c:i~rJdeqatos,que se emplea-
tarlo, estos pasos pemlitieron ir construyendo la rán;
perspectiva mencionada. Esto ocurri6 por la experien- e) el procedimiento melodu/6gico para el análisis de
cia que cada uno de nosotros, tesistas y docentes, te- datos; ,
níamos del trabajo de campo. t) el crol1ograma, es deei r, la duración prevista de la
Si bien, pensamos, el objeto de investigación en investigación global y de cada una de sus etapas;
otras ciencias sociales puede cumplimentarse con sólo g) los requerimientos de equipamiento material y Im-
el primer y el segundo paso, en la Antropología So- mano para realizar la investigación: presllpue.!.!!!..Y
cial resulta imprescindible el seglmdo. Poc!ría enten- equipo de Imbajo.
derse que, para poder teorizar en nuestra ciencia, es Este recorrido que, a la luz de la experiencia, nos
necesario conocer la lógica de la población en estudio parece el más correcto, no fue el que seguimos en el
para lo cual sería necesaria una investigación anterior Seminario. Los pasos fueron 1-3, y el 2 quedó rele-
a la realiueión del proyecto y a la constmcción del gado suponiendo que se resolvería cuando se hubiera
objeto. En verdad creemos que se trata de dos pro- formulado 4, lo cual resultaba imposible. No podía- \:::
cesos no sucesivos sino simultáneos. mas pretender que se enunciara 1m objeto de ¡nvesti- :,
En I;(~~ columna se sintetizan las partes de gación antropológico sin una aproximación sistemática',
un proyect01Ie investigación tal como se !la dictdo en
el seminario, y que resultan de la elaboraci6n llevada
y directa al campo, pieza que hoy consideramos im-
prescindible para elaborar un proyecto, por más ex- \ 1
plorator.io que se plantee. Ya vimos que cI antroró- Considcramos que la construcci{¡n del ohjeto de
/ lago cs. por definición, un «explorador ... Las [l<KüS investigación concebido como flroceso gradual y ra-
~ªs\.)s illL~Ql1sigl.lierQ'ls:.onstI11irJ21u)Qiet\1 tellíalulLl cional de c1ah\lración de una problemática enmarcada .
cg.noci micnto-S!i re<:to des\cm..iJ.tGIijlIc-Illl'.Lrico. Estas teóricamente,! según la perspectiva de los actores es
ret1cxiones nos condujeron a cuestiOI1Jr !J rurtura por un flaso ineludible para realizar una investigación an-
la q\1CI3ourdie\1 y sus coautoresí---·---
claman CC'1ll0paso ine- tropológica -cualquiera sea su carácter, y se lo llame
ludibIc para hacer ciencia.\ Acaso IlC'lll(lS debic10 descriptivo. explicativo o de comprobación de hipó-
tromper' con el sentido común de los informantes. para tesis (si es que estas categorías realmente existen)-. lo
ir conocil.l.]ient07 Cree.mos que no: máS.'aún~~n~_
'pr.od\1c. contrario sería suponer que las descripeiones no están
.~ l tell~en..!os qlle la 6I1tropología Social sc uefine precio
",',/1 sament~: por trabajar a p~~rfi;)~ ese ;~l1lid~ común.
orientadas por ningún interés ni supuesto y que, por
lo tanto. los rasgos descriptivos se pondrán en rela-
"~b¡ no-de su negaei6n. RUplllU Implica 'oposición' (ver ci6n 'naturalmente'. La.J.elaciÓn fJlndaole. pa[ªJai.D.~
.' !!supra). ir 'contra de'; pero nada más 'en contra' de v~e.sL!gaciÚo_.~2illre~ªº-ªJ;:i!....cl.(.)_bjgo,
es la que justifica
nuestras investigaciones que negar la necesidad de re-: qué y dónde buscar. delimitando el terreno de lo sig-
conocer, sumergiéndose. empapándose, intemalizamlo. nificativo y de lo irrelevante.
la lógica dc los informantes y. a partir de allí. efec- Por otra parte, el antrorólogo no es el único que
\
¡tuar un desarrollo q\1e articllle este material, del cual: elige un tema de investigación y registra la perspec-
¡ dependemos siempre. con explicaciones de: mayo!._~~' tiva de [os actores; [os periodistas y escritores tanl- , ~,
\cance e imfllicación teórica •. : bién lo hacen. Sólo que illl1t!!1P-ó.illgp_º.~~jnscripir ~;
"'--E~;cnt()nccs¡~{prescindible construir el objeto en ~.Uc;ma.)'.Ja pcrs-pcctmLe.n. llllil._Df9ble'!1áti~a..JJJ.aYQf .• _ .' '..---
todas las investigaciones? Acaso no es posible dete- involucrando cuestiones que serán resucItas desde una f" :'-(~""';\[ •.

ncmos en cl flrimer paso (elección del tema), el se- particular articulación entre el marco teórico y los da-
gundo (registrar la perspectiva del actor con respecto tos del trabajo de campo. Esa 'problemática mayor'
a alguna cuestión) o incluso en el tercero aisladamente puede estar referida a un área de investigación. a una
(Iimitándonos ;¡ teoriz;u acerca de un concepto desde línea teórica, a resolver cuestiones metodológicas que
la consulta bibliográfica)? Acaso no es lo mismo que no son exclusivas de esta investigación. Por eso, a tra-
llevar a cabo una investigación exploratoria, descrip- vés de la construcción de 1 objeto, la investigación
tiva o eminentemente teórica, respectivamente? Va- puede ligarse con otras del mundo de la ciencia.
yamos por partes.
La construcción del objeto es, en síntesis. el comienzo
No pretendemos agotar la cuestión ni dar respues-
mismo de la investigación. Por ella ¡xxlemos adoptar
tas terminantes al respecto. sino nuestras conclusio-
la actitud de reconocer al Otro y reconocemos a no-
nes siqlliera preliminares fundadas en la experiencia
sotros no como términos excluyentes sino, conjunta-
profesional y docente. De hecho es posible, empren-
mente. en un proceso de aprendizaje mútuo.
der una investigación sin haber construido su objeto
acabadamente. Pero esto com[X)rta una distinción: en En el Seminario de investigación. en Antropología,
primer lugar, el investigador puede no decidirse a cons- orientación Sociocultural. en 1985 lidiaron con el ob-
truirlo por aplicar a su labor \Ina mirada empirista; en jeto:
este caso su trabajo final presentará algunos claros con Leonardo M. Antoniadis, Beatriz Arcidiácono, Sílvia
respecto a criterios incongruentes, conceptos no de- G. Asprea, Cecilia L. Ayerdi, Victoria Barreda, Pa-
finidos y un trahajo de eam[X) no plenamente integrado hlo R. BonJparte, Douglas L. Cairns. Magdalena
en sí mismo y wn el trabajo te{¡rico. Chiara. Raú! A. Díaz, Adela M. Franzé. María L. Fm-
En segundo IlIgar. el investigador puede JlO ser niz, Claudia M. Girola, Sonia T. Greca, Claudia F.
consciente de su proceso de constnlcción y el mismo Guehel, Adriana Holstein. Is;:¡bel Langbehn, Juliana
se irá completando a lo largo dc todo el proceso; lo M. Lazada. María Teresa M;:¡cNally, Patricia L. Ma-
que no se previó en un principio deberá alenderse en rrodán, María F. Mellino, María 1. Menéndez. Silvia
la redacciún final. pero la ausencia de un .problema. A. Miorin. Adriana M. Nill, María C. Palacios, Julia
claramente expuest.o aparecerá tarde o temprano. y de· Pé,rez Cases, Jorge Pineda, María R. Rocino. Mara
berá resolverse so pena de no saher para qué se ha re- V. Sánchez, María G. Scotto. Mónica L. del V. Tar-
cabado la información y los conceptos. ducci, Cara Rojo y Carmen A. Vialc.
BOURDIEU. Pierre; CHAM130REDON. 1. C. & J. C. PASSERON. El oficio de sociólogo. Bucnos Aircs. Siglo
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