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½  

Orfeo es ^  
  
  según otras versiones de Polimnia o

de Clío y de  , rey de Tracia.       ^ ^      

    
  ^  . Los 
 salvajes le seguían

subyugados, los 


 inclinaban las ramas a su paso, las mismas   se

conmovían con los dulces acen tos de su lira.

 
    
  
 de este instrumento  bien


     

         que Apolo había recibido

del joven Hermes, 


   
 nuevas cuerdas en homenaje a las

musas,   


  .





    
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   marcando la cadencia

de los remeros y calmando con su voz las olas impetuosas. Gracias a su

ayuda, sus compañeros pudieron librarse de perecer cer ca de la roca de

las sirenas, pues la belleza de su canto anuló el embrujo de las voces de

estas traicioneras criaturas.

 



   
    
      
      

  
     , que sin duda se remonta a estructuras

religiosas y sociales muy antiguas.        


    

  
(
  

 
  ) que se convertiría en fuente

de inspiración literaria sobre todo a partir de la época helenística.

  ^        la ninfa     


  

     .  , cuando Eurídice corría descalza sobre la hierba

    
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para escapar de Aristeo, hijo de Apolo,          , a

consecuencia de lo cual 
. Inconsolable por su pérdida,    


   
 
  .


    
     

 ^ ^       : el

terrible Cerbero se amansó, los suplicios se detuvieron. ½     

 , también conmovidos,             

           


            
   

     
 
    ^    ^      ^   

 
  
 . Pero poco antes de alcanzar la luz,  

            

hacia Eurídice        
,

perdida esta vez para siempre.

 



           sobre el que

divergen las distintas tradiciones:

    
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-V La mayoría de las versiones presentan como una cons tante su

             , sin duda

supervivencia de antiquísimos ritos prehelénicos (ejecu ción

ritual de un «rey sagrado» en el seno de u na sociedad

matriarcal). Orfeo habría sido despedazado por las mujeres

  ,
    
     ^     


    , bien porque sehabía mantenido fiel a la memoria

de Eurídice, o bien porque después de haberla perdido solo

tenía relaciones con muchachos.

-V Otra versión propone que Orfeo,


      


  ^            


 


   
 

, pero que estaban    


   
 ^  . Un día que los estaba cele

brando, las mujeres se apoderaron de las armas que los

celebrantes habían dejado a la entrada de la casa donde tenía

lugar el rito e irrumpieron furiosas, matando a Orfeo y a sus

discípulos.

    
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-V También es frecuente la   
 
  
    


    que, presas del furor dionisíaco, le habrían

despedazado durante una orgía báquica en el monte Pangeo. Su

muerte, según esta versión,            


 
 
         
      


       
   y enseñar el rechazo a los

sacrificios sangrientos.

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En los relatos en que el héroe es des pedazado,


     

   
  ½   
   
 .      

 


   , empujadas por las olas,

  
 
   , cuyos

habitantes erigieron una tumba para acogerlas. Durante mucho tiempo se

elevarán de aquella tumba cantos dolien tes y el sonido de la lira.  

 
  
  
   
  
  .

  
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      , original en el mundo griego,    


 

  ³a quien se suponía capaz de revelar el trayecto que debía seguir

el alma en el más allá³ 


     

  
  


  


,
  .

    
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   , surgido en medios populares, es ante todo un modo de

vida específico, representado por ritos de purificación, la utilización de

fórmulas mágicas y nume rosas prohibiciones, entre ellas la de comer

carne, vegetarianismo que lo situaba al margen de las prácticas reli giosas

y sociales de la ciudad. Esta «vida órfica» estaba asociada a una teología

que no sólo presenta su propia explica ción del origen del m undo, sino

también la de los orígenes del hombre y de su des tino espiritual. El mundo,

según esta concepción, surgió de un huevo primordial del que nació el

primer ser vivo, macho y hembra a la vez, que engendró todo lo que existe.

Esta entidad primigenia era Fanes, «el Brillante» (o Eros, según otras

versiones). La parte superior del huevo se convirtió en la bóveda celeste y

la parte inferior en la Tierra.

De la teogonía derivada de esta concepción retendremos sobre todo

el mito de Zagreo, hijo de Zeus y de Perséfone, raptado de niño por los

Titanes y luego devorado por éstos. Zeus lo resucitó cuando engendró a

Dioniso, divinidad central del orfismo con quien se le suele identificar a

menudo. El hombre, por su part e, nació de las cenizas de los T itanes,

fulminados por Zeus, y su naturaleza es, por tanto, parcialmente divina,

    
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aunque está también marcada por la mancha del crimen. Esta especie de

pecado original le condena a vivir prisionero de un cuer po humano o animal.

Al cabo de una serie de reencarnac iones y de las correspondientes

estancias en los Infiernos, donde expía sus faltas, su alma puede por fin

acceder a una purificación definitiva y escapar a su condición para

recobrar su naturaleza divina.

El pensamiento griego, desde Pitágoras a Plató n, estuvo muy influido

por las doctrinas órficas, ya que éstas respondían a necesidades

espirituales que la religión tradicional no podía satisfacer. Su preo -

cupación central en la salvación del alma y su tendencia al monoteísmo

contribuyeron también de forma importante al paso del paganismo al

cristianismo. De este modo, 


   
         

        
     .










    
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PERVIVENCIA

1.V 
  . 
 es un coro formado originariamente solo

por hombres, aunque en algunos casos puede ampliarse con voces

blancas (mujeres y niños).

2. V 
     .

El mito de Orfeo         


  

 :
  (Esquilo, Agamenón; Eurípides, Ifigenia en

Aulide, Alcestis, Las bacantes); 



 (La República, 364; El

Banquete, 179) y, en el siglo I d. C,   


(I, III,

IV).    
  volvieron sobre el tema, entre ellos

   (Metamorfosis, X, XI) y  
 en el conmovedor relato

de la IV Geórgica.

    
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   ^ 

  
              ,

posiblemente porque su protagonis ta es a su vez un creador,

símbolo por excelencia del músico y del poeta, al que su arte

confiere poderes excepcionales.

Es cierto que
^          


 
  
    
  .

Efectivamente,   no es solo el héroe que, negándose a

aceptar la muerte de la mujer amada,     


  

 
;   
^      , pues

es su fidelidad al recuerdo de Eurídice lo que provoca el furor

asesino de las mujeres tracias.

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Sin embargo, es un amor que lleva en sí mismo su propia

debilidad: Orfeo no es capaz de superar la última prueba, y es

el propio exceso de su pasión impaciente la causa de la pérdida

definitiva de la amada. Y lo que es más,     


 


       
    
      

 . Orfeo       


   
   

      
       

 

       
 En algunas obras, la figura de

Eurídice tiende a difuminarse hasta c onvertirse en un puro

pretexto para la exploración de un ámbito prohibido para el

hombre.

    
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   . Así, el tema de Orfeo atrayen do con su canto

aparece en varias ocasiones a lo largo del       

   . En $ 
 también están presentes varias facetas

del mito, hasta culminar en la Égloga III (1526-1536). En ella,

el poder del canto de Orfeo se identifica definitivamente con

el de la palabra poética tras la muerte del poeta. Si Orfeo

después de muerto, cuando las mujeres de Tracia arrojaron su

cabeza al río Hebro, podía seguir invocando el nombre de su

amada Eurídice y, de este modo, con su canto con siguió la

inmortalidad y la gloria para los dos; así, el poeta, a través de

su poesía, puede alcanzar la ansiada g loria para él y para su

amada. En este sentido deben interpretarse las palabras de

Garcilaso: «(...) mas con la lengua muerta y fría en la boca /

pienso mover la voz a ti debida / libre mi alma de su estrecha

roca, / por el Estigio lago conducida, / celebr ando t'irá, y aquel

sonido / hará parar las aguas del olvido» (Égloga III, segunda

octava).

    
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El amor de Orfeo y Eurídice aparece representado por

primera vez 
   
 &'
    &  


  (h. 1470), obra        de otras muchas

ilustraciones literarias, entre las cuales destacaremos &




(     ( &,   ½  (1508), &


     &,         (1617-1621), &


  

 &,   
 
  
 ) ( (1663), además del
 

   ((  (Eurídice, 1600) 
     
   , que

inspirará la ópera de Gluck en 1762.

La pareja mítica ocupa el puesto de honor en todas estas

versiones y a veces su historia se desliza hacia el terreno de la

(  , o incluso al del vodevil, como es el caso del &  


  &,     (^ (1858-1874), donde Eurídice es

una coqueta a la que aburre profundamente la música de su

marido. En el mismo tono, la &  ( &  


^ (1942) pone

en escena a una pareja desunida por la infidelidad de Eurídice.

El mito aparece entonces como el símbolo del amor imposible.

    
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 * *, sin embargo,
     


             


 
  



. Así, $    + 
pone como epígrafe de la

segunda parte de & 


& (1855) el célebre grito de Orfeo en

la ópera de Gluck: «¡Eurídice, Eurídice!» . En efecto, el narrador

acaba de perder por segun da vez, por su propia culpa, a la

mujer de la que depende su destino y, lo que es más importante,

ha perdido la esperanza de encon trarla más allá de la muerte,

convencido de que a él le está vedada la salvación. Pero, al final

del relato, el narrador es liberado de su amor y asimila la

experiencia de la locura que ha padecido después de un

«descenso a los Infiernos»: ha salido victorioso de esta prue ba

gracias al poder salvador de la escritura poética. Éste es

también posiblemente el sen tido del misterioso verso de «El

desdichado» (´Las quimerasµ, 1854), donde el poeta, modu lando

su canto «sobre la lira de Orfeo», puede afirmar: «Dos veces

victorioso atravesé el Aqueronte.»

    
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    ,
  , 
    

      
  
      


  En &   &, de   


 (1916), por

ejemplo, la amante del poeta está celosa de su música, como

también en ^    &,       -

(1957), donde Orfeo, aquí un guitarrista, prefiere su guitarra

al amor de las mujeres. La fascinación poética de la muerte

aparece destacada también en la obra de    #   


.

con     ½  & (Nuevos poemas, 1907-1908) y

en los ´Sonetos a Orfeoµ (1923), como también en los  

/ &, de     (19140 %    #




traslada a nuestros días el mito y lo trata de forma irónica en

 
   & (1972).

    
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La obra de   aparece atravesada asimismo de

referencias ³en ocasiones humorísticas³ al mito de Orfeo que

pueden dar cuenta de la oposición entre el amor y el arte sobre

la cual se edifica ´A la búsqueda del tiempo perdidoµ (1913-

1928). Aunque el mito está asociado a todas las experiencias de

separación (Swann buscando a Odette entre las som bras de los

bulevares parisinos, el narrador llamando a su abuela por

teléfono), es el amor del narrador por Albertine ³a quien

pierde por primera vez cuando ésta huye de su lado y la

segunda cuando muere ³ el aspecto que parece reproducir más

fielmente el esquema mítico. Después de la muerte de ésta, el

narrador se volverá en vano hacia el i nfierno del pasado de

Albertine: es un mundo que en lo sucesivo le quedará vedado.

Sin embargo, el verdadero descenso a los Infiernos del

narrador posiblemente tiene lugar en ´Guermantesµ cuando,

rodeado de personajes envejecidos, convertidos ahora en

meras sombras, comprende que de su exploración del pasado no

sólo debe traer consigo los rostros de los seres queridos

desaparecidos, sino sobre todo la obra literaria.

    
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  .

   
  
 
         


           
 

escrita y 
  

 %   ´ µ (1949), donde el poeta se muestra

muy poco preocupado por resucitar a Eurídice, su gris y devota

esposa. Orfeo, en realidad, intenta bus car a la Muerte, esa

mujer de misteriosa belleza que le enseñó a pasar de un mundo

a otro a través de los espejos y que, sobre todo, le dio acceso a

una poesía extraña que él se esfuerza en descifrar. Orfeo no

puede por menos que experimentar, por tanto, una inmensa

alegría al perder por segunda vez a su esposa, para poder así

regresar al reino de la Muerte. Por lo demás, en su cinta  

   1^ & (1963), Cocteau prescinde claramente

del tema del amor para exaltar los vínculos entre la poesía y la

muerte. Las obras modernas acentúan así la aventura poética

de Orfeo y, cuando dejan espa cio al amor, lo hacen para

subrayar que éste debe pasar por la ausencia y el due lo.

    
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4. V 
   .

                 


 

           


 ^   

(Orfeo con los tracios, crátera griega, 450 a. C, Berlín; Orfeo

encantando a las bestias, siglo IV d. C, mosaico romano,

Palermo y Zaragoza;

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a lo que habría que añadir una decena de cuadros modernos,

entre ellos Orfeo, título de varios lienzos de Gustave Moreau,

h. 1865, París);

    
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   (´Orfeo y

Eurídiceµ, bajorrelieve griego, siglo V a.C., Nápoles; con el

mismo título, lienzo de Poussin, siglo XVII, Louvre, y Rubens, h.

1636-1638, Madrid, Museo del Prado; Gustave Moreau, ´Orfeo

sobre la tumba de Eurídiceµ, 1890, París).




    
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#  .

La figura de Orfeo ha inspirado a muchos artistas y ha hecho

de él protagonista de muchas obras musicales.

Citaremos ´La fábula de Orfeo µ, drama musical de

Monteverdi (1607); ´Orfeom, cantata francesa de Rameau

(1721);

    
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´Orfeo y Eurídiceµ, ópera de Gluck (1762); ´Orfeo y

Eurídiceµ, ópera de Haydn (1791) representada por primera vez

en 1951; ´Orfeo en los Infiernos µ, ópera fantástica de

Offenbach (1858) que causó un gran escán dalo en el momento

de su estreno ³la acción es una parodia de la leyenda (con

cancán final)³, pero que pronto obtuvo un éxito arrollador.

En ´Las desgracias de Orfeo µ, ópera de cámara de Darius

Milhaud (1926), Orfeo es un sanador que cura a las bestias

salvajes y Eurídice una bohemia; desde luego, la historia es

bastante diferente a la de la trama antigua... pero también

termina mal.

    
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Por último, ´Orfeo 53µ, ópera concreta de Pierre Schaeffer y

Pierre Henry (1953), mezcla de bel canto a la i taliana y de

sonidos electroacústicos, desenca denó también un sonado

escándalo.

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  .

Podemos destacar la película ´Orfeoµ, de Jean Cocteau

(1949), seguida en 1959 por ´Le testament d'Orphéeµ.

El ´Orfeo negroµ, de Marcel Camus (1959), es una adaptación

moderna del mito situada en pleno carnaval de Río de Janeiro .

Jacques Demy propone otra adaptación moderna en ´Parkingµ

(1985), donde la muerte de Eurídice es causada por una

sobredosis.

    
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