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Sainz, J.S. (1991). Procesos de lectura y comprensión del lenguaje. En Mayor, J. y


Pinillos, J.L. Tratado de Psicología General,VI. Martin Serrano, M y Siguán Soler, M.
Comunicación y Lenguaje, 641-738. Madrid: Alhambra Longman. ISBN: 84-205-1950-
2.

PROCESOS DE LECTURA Y COMPRENSION DEL LENGUAJE

Javier S. Sainz
Universidad Complutense

1. EL ENFOQUE COGNITIVO DE LA LECTURA Y LA COMPRENSION DEL LENGUAJE.

La conducta del lector, cuando procesa la información que contiene un texto, es tan
compleja, que la adopción de un modelo teórico compromete, a la vez, la explicacion que
podemos hacer de esta conducta y el modo en que podemos intervenir sobre ella. Un modelo
teórico es, en este sentido, un instrumento capaz de definir clases de fenomenos y leyes o
reglas que rigen su aparicion. La lectura supone el procesamiento de información de una clase
de símbolos que constituyen expresiones en el intercambio comúnicativo que tiene lugar a
traves del lenguaje. El único paradigma capaz de dar cuenta de los procesos que intervienen en
la lectura sera, necesariamente, aquel que permita, en primer término, explicar los procesos
de comprensión del lenguaje como procesos que caracterizan a un sistema de procesamiento de
información. El término de paradigma se trata aquí como un sinónimo del término modelo
teórico. Sin embargo, una terminología mas precisa es la que distingue entre un paradigma o
teoría, y un modelo derivado a partir de ella que constituye un ejemplar, canónico o no, de la
teoría en una región o dominio de conocimiento. El paradigma o teoría que se adopta es el
paradigma de procesamiento de información y mas especificamente, la teoría computacional-
representacional. Solo presentaremos, sin embargo, desde esta perspectiva, las bases
teóricas fundamentales de un modelo explícito de la lectura ya que su completa
consideración rebasaria los límites de esta investigación.

1.1. El sistema cognitivo como sistema sintáctico.

1.1.1. Representaciones y procesos.

La propiedad mas característica del sistema cognitivo humano, como sistema de


procesamiento de información, es la que lo define como un sistema de procedimiento
sintáctico. En rigor, un sistema de procesamiento de información es un sistema en el que la
información consiste en un orden que se establece sobre o, asigna a, un cierto conjunto de
unidades o elementos primitivos de carácter inicialmente no semántico, dando lugar a
representaciones; en un computador, la propiedad de una serie de biestables de adoptar uno
cualquiera de dos valores, o estados lógicos, 1 o 0, lo que constituye un bit de información, y
la propiedad de estos de constituir series ordenadas. Como se establece o asigna este orden,
de modo que obtengamos una serie ordenada de bits de información, depende de los recursos
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del sistema y de los procesos u operaciones primitivas, básicas, que puede llevar a cabo sobre
dichas series. Este es el objeto, desde la perspectiva que estamos adoptando, de una teoría:
definir que procesos existen, y cuáles y cómo actúan sobre las representaciones a que afectan.
Una serie ordenada de códigos físicos -bits de información- constituye, por tanto, lo que se
denomina una representación. Para que una representación pueda representar información, el
orden asignado a la serie que constituyen sus códigos físicos debe ser contingente en relación
con la experiencia, es decir, debe variar dependiendo de la información que codifica, que se
expresa por las relaciones que como expresión mantiene con: a) clases de descripciones
primitivas, proporcionadas por el sistema perceptivo; b) clases de representaciones, y, con b)
clases de acciones, cuya realizacion satisface la obtencion de ciertos objetivos (cf. Pylyshyn,
1984). Una representación es el resultado de una cierta composición de primitivos no
semánticos. A la función que determina como se organiza una serie de códigos físicos
primitivos en una expresión, dando lugar a representaciones, se la denomina función de
composición. A la función que determina como se interpreta una serie de expresiones como
representaciones se la denomina función de interpretación. Una función de composición se
expresa como una clase de procedimientos cuya función es asignar un orden a una serie de
primitivos no semánticos. Una función de interpretación se expresa como un procedimiento que
especifica los efectos semánticos que se derivan de cada estado de composición. Un sistema
de procedimiento sintáctico es un sistema de procesamiento de información dotado de alguna
clase de funciónes de composición e interpretación.
Las operaciones que realiza el sistema sobre las representaciones de que dispone y que
hacen posible la formacion y ejecucion de estas funciónes es lo que se denomina bajo el
término de procesos. Dichas funciónes se implementan integrando ciertos procesos y
representaciones. El término de proceso expresa, en este contexto, una operacion o una serie
de operaciones primitivas. Cuando una operacion o una serie de operaciones afectan a un
conjunto definido de representaciones nos referimos a esta operacion bajo el término mas
especifico de regla. Una regla es la aplicacion formal de un proceso u operacion (Sainz y
Gonzalez-Marques, 1986, en prensa).
Es, sin embargo, habitual referirse al término de proceso en un sentido mas amplio,
impreciso y complejo. Se habla asi de los procesos de pensamiento, de los procesos de
lenguaje, o, como en el titulo de este trabajo de los procesos de lectura. Este término general
e impreciso puede sustituirse por el mas preciso de algoritmo, si es posible definir en algun
lenguaje formal las operaciones y representaciones implicadas, en este caso, en la lectura. Un
algoritmo es una función entre representaciones, la expresión formal de una regla, que puede
traducirse en un procedimiento efectivo, completamente especificado, de las funciónes de
composición e interpretación que, en este contexto, afectan al tratamiento de la información
durante la lectura. Es claro que no disponemos de un algoritmo capaz de expresar por
completo el procesamiento de información que tiene lugar en la lectura, pero si es posible
definir algunos de sus parametros y, eventualmente, algunos de los algoritmos de menor rango
que se hallan implicados. De acuerdo con el estado actual de desarrollo de la teoría,
utilizaremos el término proceso para referirnos, en un sentido general, al procesamiento de
información que tiene lugar durante la lectura, y, en un sentido mas restringido, al
procesamiento de información en un nivel particular. El concepto de algoritmo se empleara
para referirse a una serie de reglas, procesos y representaciones, completamente
especificadas en un procedimiento, que puede implementarse en un computador.
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1.1.2. Función de composición y función de interpretación.

Una representación codifica información sólo si la función de interpretación de que dispone


el sistema para dicha representación establece relaciones en el nivel apropiado. Si una función
de interpretación actua únicamente sobre los códigos físicos constitutivos de una
representación, la interpretación de esta representación seria únicamente función de dichos
códigos, sus propiedades serian únicamente las que se derivan de su mera agregacion. Por el
contrario, una función de interpretación opera en el nivel apropiado a la representación de que
se trata estableciendo relaciones entre esta y otras en el mismo nivel -o, incluso, con otras a
distinto nivel. El hecho de que una función de interpretación pueda aplicarse a unidades de
distinto nivel de complejidad es lo que determina que cada uno de estos niveles presente
propiedades emergentes. Un ejemplo simple puede contribuir a aclarar esta importante nocion.
Si tomamos, por conveniencia, las letras como unidades o elementos primitivos, la función que
interpreta una palabra no deriva de la interpretación de sus unidades. Si asi fuera, cualquier
combinacion de letras seria posible y esto no ocurre; es decir, si ocurre, no tiene los mismos
efectos. La función afecta en el nivel de palabra a la interpretación de la palabra, a sus
relaciones con otras en el mismo nivel. A su vez, no cualesquiera combinaciones posibles de
palabras son igualmente verosimiles; la función de interpretación en este nivel restringe las
relaciones a las que son posibles de acuerdo con una cierta sintaxis. (Observemos que el uso
del término sintaxis puede usarse en dos sentidos: el primero expresa la cualidad del sistema
de componer u organizar ciertas unidades en otras de nivel superior; el segundo, expresa, en
un sentido mas restringido, la propiedad de un sistema de organizar ciertas expresiones
lingüísticas de acuerdo con una gramática).
Las restricciones que afectan a las palabras en el nivel de su composición sintáctica
-de acuerdo con una gramática- son distintas, a su vez, de las que afectan a las mismas
palabras en el nivel de su composición semántica y/o textual. Que determina que una cierta
serie de letras constituyan una palabra depende de sus efectos en el comportamiento, efectos
inducidos por los que la palabra produce en su uso comunicativo. El sistema cognitivo registra
estos efectos de las palabras bajo la forma de alguna sintaxis, pero los efectos como tales
son propiedades emergentes del uso de las palabras en la comúnicacion. La interpretación de
una expresión lingüística no puede recuperarse de forma absoluta a partir de su uso en un
contexto al ser resultado de procesos constructivos que actuan sobre esta expresión y su
contexto de uso (cf. Johnson-Laird, 1983) (cf. 5. PROCESAMIENTO SEMANTICO).
Lo que explica la existencia de una cierta función de interpretación es la posibilidad de
establecer relaciones directas entre representaciones del mismo o distinto nivel de
complejidad. Asi, depende de la interpretación de la palabra "padre" en el nivel semántico que
sea un asociado directo de "madre", independientemente de las letras con que, de hecho, es
posible expresar aquella interpretación, una de las posibles a partir del contenido conceptual
expresado por estas palabras.
Un ejemplo algo mas complejo y formal que nos permite descubrir la disimetria esencial de
las funciónes de composición e interpretación es el que aporta la teoría de numeros y la propia
historia de las matematicas. La construcción de la nocion de numero entero es el resultado de
una simetrizacion del conjunto de los naturales que permite -en teoría- tratarlos como un
subconjunto -los enteros positivos- del conjunto de los enteros. Los enteros nacen para tratar
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de resolver las ecuaciones de naturales de la forma a+ - b+ cuando a+ < b+. A su vez, las
operaciones permitidas en la axiomatica de los enteros conducen a la construcción de los
racionales e irracionales. Es operando sobre los reales -racionales e irracionales- que se
descubre la imposibilidad de resolver, dentro de los reales, las ecuaciones de la forma x = -y
dando lugar a la creacion o descubrimiento de los complejos. Las propiedades que se derivan
en cada nivel son las especificas de una función de interpretación que no pueden deducirse de
un nivel, para nuestro conocimiento, ontológicamente anterior. El carácter no enumerable de
los complejos no puede deducirse del carácter enumerable de los reales, independientemente
de que conozcamos de la existencia de los complejos -y por tanto de la necesidad de su
existencia- a partir de los reales. Mas aun, cualquier numero entero puede expresarse en
forma compleja, pero lo contrario no ocurre. Es el establecimiento de una función de
interpretación sobre los productos de una cierta función de composición lo que determina la
existencia de representaciones de un nuevo nivel de complejidad con propiedades emergentes.
Este es un proceso de induccion constructiva (cf. Michalski, Carbonell y Mitchell, 1983).
Dietterich y Michalski (1983), Michalski (1983) y Lenat (1983) presentan algunos algoritmos
clasicos capaces de manipular información simbólica.

1.1.3. Conocimiento explícito y conocimiento implícito. Concepto de activación.

El término de conocimiento expresa la información de que dispone un sistema de


procesamiento de información. Este conocimiento es conocimiento declarativo o de hechos si
se refiere a aquel tipo de información que proviene de la descripcion e interpretación de los
acontecimientos del medio; es procedimental, si se refiere a aquel tipo de información de la
que se encuentra dotado el sistema para manipular su base de conocimiento declarativo. El
conocimiento declarativo se expresa bajo la forma de representaciones; el conocimiento
procedimental se expresa bajo la forma de reglas (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en
prensa). Para representar una cierta clase de información es posible emplear distintas
notaciones simbólicas. La adopción de un tipo u otro de notacion no es inocente. Compromete,
en efecto, que conocimiento representado se encuentra representado de forma explícita, y
cual debe ser deducido de la base de conocimiento mediante alguna clase de operacion. Deben
distinguirse, de este modo, entre representaciones explícitas e implícitas, y entre reglas
explícitas e implícitas.
Una representación es explícita si codifica información en un modo tal que puede
directamente recuperarse; es, por el contrario, implícita, si debe deducirse de la que
contiene. Un sencillo ejemplo puede clarificar estas nociones. Un mapa constituye una
representación explícita de las distancias reales en tanto codifica en escala las distancias que
de hecho se dan. En cambio, si se trata de conocer la distribucion relativa de las ciudades en
el espacio, de si una cierta ciudad se halla al norte o al sur de otra, es necesario referirse a
unos ciertos ejes de coordenadas, si existen, relacionando información que se presenta
segmentada, o interpretar algun otro tipo de información, p. ej. la disposicion para la lectura
de los nombres, lo que requiere, en cualquier caso, algun proceso de inferencia.
Al igual que en el caso de las representaciones, una regla puede ser explícita o implícita; es
explícita si se encuentra directamente representada como tal; es, por el contrario, implícita,
si se deduce de la forma en que se encuentran ordenadas las representaciones o datos a que
afecta. Un nuevo ejemplo puede aclarar estas nociones. Si se quiere situar una letra en el
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alfabeto, por ejemplo, para hacer una busqueda en el diccionario, seria util tener codificadas
todas las relaciones explícitas que pueden darse entre las letras, saber de forma inmediata si
la j se halla antes o despues de la i y antes o despues de la h -problema que se presenta
habitualmente respecto de como tratar la ch-; sin embargo, esto no es lo que ocurre; alguien
no habituado a buscar en el diccionario a menudo repasa el abecedario por completo para
situar la letra en cuestion. El abecedario se encuentra representado como una serie: contiene
información explícita acerca del orden de las letras en la serie y solo información implícita
acerca de si la e va antes o despues de la f. Si se solicitara a un sujeto que dijera todas las
letras del alfabeto que tienen jamba inferior probablemente se le olvidaria alguna. Esta
información solo se halla implícitamente representada en la imagen grafica representada de la
letra y no como un criterio para la clasificacion de las letras, directamente recuperable y en
paralelo.
Una representación proporciona una cierta descripcion de una clase de objetos o fenomenos.
Una descripcion es: a) característica si establece hechos que son verdaderos de todos los
objetos o fenomenos a los que la descripcion se aplica. Una descripcion es característica si
permite discriminar un clase de objetos o fenomenos de la clase universal de objetos que no
pertenecen a la clase; b) discriminante si permite describir una clase de objetos o de
fenomenos en el contexto de un conjunto especificado de otras clases de objetos; y, por
ultimo, c) relacional si proporciona una descripcion de las relaciones que pueden establecer
entre una clase dada de objetos o fenomenos y alguna otra clase especificada distinta de la
universal, p. ej. una relación taxonomica, partonomica, etc. (cf. Dietterich y Michalski, 1983).
Estas descripciones pueden ser directamente recuperables o exigir alguna clase de proceso u
operacion.
Cuando se estudia el proceso lector, el modo en que los distintos procesos del lenguaje
afectan al tratamiento de información de un texto, las nociones teóricas que acaban de
presentarse se complican notablemente. La comprensión de un texto es el resultado de una
serie de procesos constructivos que actuan, a partir de las representaciones generadas por el
propio texto, sobre representaciones previas, cambiando el estado de conocimiento. Una
información puede recuperarse solo si existe algun indicio apropiado (cf. Tulving, 1983). Dado
que el propio texto actua sobre el conocimiento previo, en primer término, como una serie
estructurada de indicios de recuperacion de información, el conocimiento implícito puede
jugar un papel fundamental, al determinar la ejecucion de ciertas inferencias que, en otro
caso, no se producirian por el uso de indicios internos al propio sistema. Puede distinguirse,
entonces, entre inferencias inducidas por indicios internos, e inferencias inducidas por el
procesamiento de información externa.
En relación con la recuperacion de información se ha introducido en la psicologia de la
memoria el concepto de activación. Esta nocion resulta util para caracterizar la disponibilidad
efectiva de una cierta información: se dice de una cierta unidad de información que se
encuentra activada si se encuentra inmediatamente disponible o ha sido recuperada de la
memoria semántica; se dice, por el contrario, que no se encuentra activada si requiere de
algun indicio apropiado para su activación. El grado en que una información se encuentra en
estado activo depende de su nivel base de activación, un nivel que expresa la magnitud que ha
de alcanzar una cierta energia asociada a cada representación para que pueda estar
disponible. La nocion permite establecer: a) distintos niveles base de activación que expresen
la distinta disponibilidad de distintas representaciones; b) la modificacion funciónal del nivel
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de activación dependiendo del contexto y del curso temporal del procesamiento; y c) la


accesibilidad diferencial de distintas unidades de información segun el nivel de activación en
que se encuentren aun sin superar su nivel umbral.

1.1.4. Formalismos representacionales.

Para tratar con las representaciones y procesos que se hallan implicados en el


procesamiento de información de un texto, durante la lectura, se ha recurrido al uso de
ciertos formalismos representacionales. Estos formalismos expresan la estructura que
adquiere la base de datos del sistema cognitivo, -los formalismos declarativos-, o expresan la
clase de operaciones que sobre dicha base actuan, la clase de funciónes que implementan, -los
formalismos procedimentales (cf. Schank, 1982).
Respecto de la base de datos, una base de datos puede configurarse o como una base de
datos interrelacionados, expresado bajo el formalismo de red declarativa, o como una base de
datos modulares expresado bajo el formalismo de esquema. Una red declarativa se expresa
mediante un grafo compuesto de nodos y arcos de relación que expresan, respectivamente,
conceptos y relaciones que es posible establecer entre estos. Un esquema puede expresarse
mediante un grafo o una lista, de modo tal que, al contrario, que una red declarativa, solo
mantenga relaciones con otras unidades de la base de conocimiento como conjunto. Las
representaciones de la base de datos se estructuran constituyendo guiones y esquemas. Un
guion es una clase de esquema que codifica relaciones funciónales entre representaciones. El
término de esquema se reserva entonces para tratar de aquellos esquemas que codifican
relaciones formales entre representaciones. El concepto de guion difiere del de esquema en
que, el primero, codifica relaciones que se establecen en el tiempo y de acuerdo con la
información codificada a partir de la experiencia; el segundo, codifica relaciones cuya
ausencia compromete la interpretación de un hecho. En Sainz y Gonzalez-Marques (1986, en
prensa) se presentan los conceptos de esquema y de guion y su evidencia psicológica. La teoría
computacional de procesamiento paralelo y distribuido permite resolver el problema que surge
al postular una base de datos modulares en el que los distintos modulos o esquemas deben
necesariamente contener información redundante para la base. Los esquemas deben
interpretarse, de acuerdo con esta teoría, como unidades de procesamiento dinamico
(Rumelhart y McClelland, 1986).
Respecto del tipo de operaciones de que se encuentra dotado el sistema, una función puede
expresarse mediante una clase de procedimientos algoritmicos o mediante una clase de
procedimientos heuristicos (cf. Newell y Simon, 1972) Algoritmicos y heuristicos difieren
entre si en el distinto uso que hacen de la base de conocimiento y en su distinta sensibilidad
al contexto y a la información que se produce durante el proceso. Los formalismos de red de
transicion y de red de transicion ampliada expresan una clase de procedimientos de carácter
algoritmico; el formalismo de sistema de produccion expresa una clase de procedimientos de
carácter heuristico. En Sainz y Gonzalez-Marques (1986, en prensa) se presentan estos
formalismos y sus distintas posibilidades. Al caracterizar la conducta del sistema cognitivo
en términos de una serie de sistemas de produccion adoptamos, implícitamente, una
estructura modular y distribuida de la base de datos. Sin embargo, una base modular y
distribuida no permite, de acuerdo con los modelos de procesamiento paralelo y distribuido,
la expresión de reglas explícitas (Lachter y Bever, 1988) que si permite, en cambio,
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representar un sistema de produccion (Johnson-Laird, 1988). La formulacion de reglas


explícitas es necesaria al tratar con el lenguaje natural (cf. Pinker y Prince, 1988). Johnson-
Laird (1988) discute las implicaciones de adoptar un modelo de procesamiento paralelo
distribuido y un sistema de produccion para la expresión del conocimiento y la necesidad de
articular teóricamente las posibilidades explicativas de ambos modelos teóricos. Los modelos
de procesamiento paralelo distribuido proporcionan una explicacion de las estructuras
neurológicas abstractas en que se implementa la arquitectura cognitiva del pensamiento, que
opera en un nivel simbólico-semántico (Cf. Pylyshyn, 1984; Fodor y Pylyshyn, 1988).

1.2. Procesos de lectura y análisis de la lectura.

La estructura de que el sistema cognitivo humano se encuentra dotado y sus recursos o


procesos determinan como se lleva a cabo el procesamiento de la información que un texto
contiene. Un texto no es sino un conjunto estructurado de expresiones comunicativas en un
cierto lenguaje organizado de tal forma que un lector pueda procesar su información. El texto
proporciona una serie estructurada de indicios cuyo procesamiento induce en el lector una
interpretación de su contenido de acuerdo con el conocimiento previo.

1.2.1. Condiciones de procesamiento de la lectura.

Una caracterizacion adecuada del proceso lector implica tratar la lectura en el marco de la
comprensión del lenguaje. La forma en que el sistema cognitivo estructura y procesa la
información es una condicion para el análisis de como se lleva a cabo este proceso. La lectura
implica, en primer término, el procesamiento activo de la información que un texto contiene. El
sistema que determina que estrategias utilizar y como integrar la información que,
secuencialmente, se procesa, en la lectura, ha sido llamado memoria activa. La memoria activa
es un sistema complejo de procesamiento de información integrado, de acuerdo con Baddeley
(1986a), por un subsistema ejecutivo central, que determina en que secuencia ejecutar ciertos
procesos, y ciertos subsistemas dependientes a los que el sistema ejecutivo central accede,
los denominados retenes de modalidad, el bucle articulatorio, que procesa información
lingüística, y, el reten viso-espacial, que procesa información visual. La memoria activa accede
en el procesamiento lector a un sistema que registra información a largo plazo. La memoria
semántica es el sistema en el que se registra la información previa. Esta información se
integra en la memoria activa con la información procesada por el lector durante la
comprensión.
La memoria activa interviene en la lectura determinando la formacion de una representación
integrada del texto que incluye una representación lingüística y una representación no
lingüística generada por el lector a partir de aquella. Este complejo proceso implica la
actuacion de una serie de procesos automaticos y estrategicos. La distincion entre
automatismos y estrategias se refiere a la modalidad en que un cierto proceso ocurre. Un
proceso es automatico cuando su ejecucion no observa cambios debidos a la experiencia y no
es afectado por limitaciones de capacidad que afectan al sistema de la memoria activa. Un
proceso es estrategico si se observan cambios en su ejecucion debidos a un incremento de la
experiencia y si es afectado por limitaciones de capacidad de la memoria activa (cf. Shiffrin
y Schneider, 1977). Los procesos estrategicos evolucionan en la lectura experta hacia
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procesos automaticos debido al efecto que la experiencia tiene sobre la consolidacion de


aquellos. Que un proceso sea automatico no implica que su ejecucion sea obligatoria. Los
procesos automaticos son optativos u obligatorios dependiendo de la información que se
procesa y los planes de procesamiento vigentes en la memoria activa.
El curso temporal del procesamiento puede representarse, de acuerdo con distintos modelos
teóricos, como un proceso serial o paralelo (Sternberg, 1969; McClelland, 1979; Miller, 1983)
en el que se procesa información continua o discreta (McClelland, 1979; Miller, 1983). En un
modelo de procesamiento serial discreto, un proceso no se activa hasta que no concluye un
proceso anterior que le tiene por condicion. Un único proceso se activa por unidad de tiempo.
En un modelo de procesamiento paralelo discreto, distintos procesos se ejecutan por unidad
de tiempo si los que anteceden no comparten el mismo proceso como condicion. En tanto un
modelo de procesamiento serial no permite el procesamiento de información no discreta, un
modelo de procesamiento en paralelo si permite, en principio, el procesamiento de esta clase
de información. Existe, sin embargo, evidencia empírica que asegura que la información no se
procesa de forma continua sino por unidades de información o códigos (cf. Miller y Bauer,
1981; Miller, 1983). Los modelos de procesamiento paralelo, pueden distinguirse a su vez, por
el modo en que se activan los distintos procesos. Si los procesos se activan en el mismo
instante temporal, su activación se dice que es paralela o sincrona. Si los procesos se activan
en instantes distintos de tiempo, su activación se dice que es serial o asincrona (cf. Sainz,
1989). Miller (1983, 1985; Miller y Bauer, 1981) ha aportado evidencia de que los procesos
que lleva a cabo el sistema cognitivo humano se ordenan en el tiempo de acuerdo con un modelo
de procesamiento paralelo discreto asincrono. Los procesos que en la lectura permiten
procesar la información que contiene un texto se ejecutan en paralelo, pero su activación es
discreta y asincrona.

1.2.2. Niveles de análisis de la lectura.

El procesamiento de un texto en la lectura implica la articulacion de una serie de procesos


lingüísticos y no lingüísticos, orientados a la construcción de una representación integrada del
contenido del texto, y, a la construcción de un modelo mental de referencia con el que se
contrasta la información que contiene aquella.
Los procesos que afectan a la construcción de una representación lingüística integrada del
texto incluyen: a) los procesos de reconocimiento de palabras, procesos de codificación
perceptiva y procesos de codificación o acceso léxico que permiten identificar una serie de
letras como una palabra del léxico; b) el procesamiento léxico, que permite interpretar una
palabra en un contexto sintáctico y semántico segun su estructura morfológica e
interpretación semántica; c) el procesamiento sintáctico, que afecta a la organizacion de las
palabras en frases y oraciones; d) el procesamiento semántico que afecta a la interpretación
de las oraciones y a la generacion de proposiciones que especifican su contenido; y, e) el
procesamiento textual, que afecta a la integración de las proposiciones en una representación
lingüística integrada segun su tema o tópico. Los procesos que afectan a la construcción de un
modelo mental de referencia incluyen los procesos que afectan al análisis de la referencia y a
la construcción de un modelo integrado de la situacion.
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2. RECONOCIMIENTO DE PALABRAS.

El término de reconocimiento de palabras se encuentra sometido, en la actualidad, a una


profunda revision. La necesidad de esta revision deriva de una mejor comprensión de la
naturaleza del léxico y del estatuto del léxico en el proceso lector. En efecto, en tanto el
reconocimiento de palabras incluye el procesamiento perceptivo del patron visual y la
identificación perceptiva de este patron como una palabra del léxico, el papel del léxico no se
reduce, en la lectura, a hacer posible la identificación perceptiva de la palabra, tanto como a
determinar los roles que las palabras pueden jugar en su contexto de uso. Distinguimos, por
tanto, entre el reconocimiento de palabras que incluye, el procesamiento visual de la señal, su
codificación perceptiva como patron visual y su identificación como palabra en el léxico, del
procesamiento léxico, que supone la interpretación léxica de una palabra en un contexto. Los
procesos de reconocimiento de palabras concluyen en la identificación de un patron visual
como una palabra del léxico.

2.1. Procesamiento perceptivo de la señal.

Las investigaciónes que han estudiado el procesamiento perceptivo que tiene lugar durante
la lectura no abundan. Solo recientemente han empezado a estudiarse las condiciones que, en
el nivel del estimulo, debe satisfacer un texto como para que su lectura pueda ser optima.
Legge, Rubin, Pell, Schleske (1985a) encuentran que las tasas de lectura alcanzan su nivel
optimo cuando los caracteres graficos se presentan entre 0.3 y 2 grados, que coincide con el
angulo estimado de vision de la fovea. La tasa de lectura aumenta con el tamano del campo
pero solo hasta 4 caracteres independientemente del tamano que tomen los caracteres, una
estimada algo menor de la encontrada en la codificación perceptiva estudiada mediante el
registro oculografico. La polaridad de contraste entre figura-fondo -controlada por la
presentacion del texto en negro sobre fondo blanco frente a presentarlo en blanco sobre
fondo negro- no tiene ningun efecto. Estudiando los efectos de la perdida de vision en la
lectura, Legge, Rubin, Pell, Schleske (1985b) encontraron, manipulando el tamano de los
caracteres, el numero de caracteres en el campo, el numero de puntos descomponiendo cada
carácter, la polaridad de contraste y el espaciamiento de caracteres, que el 64% de la
varianza obtenida en el rendimiento de 16 sujetos con distintas patologias podia explicarse
recurriendo a dos distinciones fundamentales: si el campo central estaba intacto frente a si
observaba una perdida, y si el medio ocular era claro frente a si era difuso. Las tasas de
lectura maximas obtenidas en sujetos con perdidas a nivel de campo central fueron muy bajas
(la mediana se hallaba en 25 palabras por minuto), mientras las tasas de lectura maximas
para sujetos con el campo central intacto fueron al menos de 90 palabras por minuto (la
mediana se hallaba en 130 palabras por minuto). Sin embargo, la lectura de los sujetos que
sufren perdida de vision es similar a la lectura de los que no la sufren: ambos muestran la
misma dependencia del numero de caracteres en el campo.
Sometiendo a prueba distintos modelos de procesamiento visual en la prediccion de las
confusiones que pueden ocurrir entre distintas letras, Gervais, Harvey y Roberts (1984) han
demostrado que, frente a los modelos basados en rasgos y en plantillas o modelos, el análisis
de Fourier de la frecuencia espacial efectua las mejores predicciones de las confusiones
obtenidas presentando pares de letras cuando la frecuencia espacial del estimulo se filtra por
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la función de sensibilidad al contraste humano. Al igual que ocurre en la percepción del habla,
la percepción de los grafemas tiene una naturaleza categorica (Ivry y Jusczyk, 1985).

2.2. Procesos de codificación perceptiva.

Al procesar la información que contiene un texto, el lector no procede, durante la lectura,


de forma homogénea y sistemática. La cantidad de información que procesa varía y, en
ocasiones, dependiendo de su competencia, en vez de seguir avanzando en el texto, retorna a
un fragmento ya leido procediendo a una nueva lectura de la misma información. Efectua, asi,
mediante ciertos movimientos denominados sacádicos, fijaciones oculares progresivas y
regresivas que le trasladan a fragmentos de información en el texto en fijaciones sucesivas.
Durante este proceso de fijación secuencial, el sujeto procesa cuanta información precisa para
la comprensión del texto. Estas fijaciones son, sin embargo, solo una manifestacion del
proceso que se esta llevando a cabo durante la lectura. Un programa que tratara de alterar su
curso no alteraria el modo en que se procesa la información que el texto contiene (cf. Tinker,
1958).

2.2.1. Unidad de codificación y fijación ocular.

La variabilidad de este proceso de fijación ocular y su propia indeterminacion, al depender


de multiples variables, impide considerar una fijación como una unidad de análisis en la
lectura. A lo sumo, podemos obtener, midiendo el tiempo de cada fijación ocular, una medida
de los procesos comprometidos en la lectura mas precisa que las medidas mas habituales de
tasa de errores o tasa de recuerdo, por ser aquella una medida en tiempo real, frente a estas
ultimas medidas en tiempo diferido. Estas y otras medidas pueden, sin embargo, contribuir a
describir la naturaleza del proceso y diagnosticar los recursos comprometidos y sus
trastornos.
Si una fijación ocular no puede constituir una unidad de análisis en el proceso lector, por su
propia dependencia e indeterminacion, se hace preciso contar con alguna otra unidad de
codificación, mas precisa y homogénea, que permita determinar que cantidad de información
se procesa por unidad de tiempo. La fijación de esta unidad depende de las descripciones que
una teoría de la lectura hace del proceso y no, de una descripcion objetiva e independiente.
Carpenter y Just (1983) han propuesto la mirada, definida como el conjunto de fijaciones
consecutivas que tienen lugar sobre una unidad de información, como unidad de análisis. El
problema es, entonces, que considerar una unidad de información. La nocion de palabra es, en
exceso, comprometida para tomarla como unidad de información. En un texto escrito, la
palabra varía de lengua a lengua integrando, a menudo, unidades de información menos
complejas. La misma nocion de mirada obliga a la adopción de una unidad de información mas
amplia y compleja, aunque su definicion siga siendo imprecisa. Una oracion simple, en tanto
codifica una proposicion, puede ser un mejor candidato para fijar esta nocion (cf. Aaronson y
Ferres, 1984, 1986). Sin embargo, es habitual tomar cada palabra como una cierta unidad de
información.
11

2.2.2. El paradigma de mirada contingente.

Para determinar que fijaciones oculares tienen lugar durante la lectura de un texto se ha
utilizado un procedimiento experimental -el paradigma de mirada contingente- que permite
conocer en cada instante en que información se esta fijando el sujeto y durante cuanto tiempo.
Estas latencias nos informan de cuanto tiempo requiere el procesamiento de una cierta unidad
de información y, de este modo, recurriendo a un diseno experimental apropiado, que variables
le afectan.
La primera variante de este procedimiento experimental utiliza un dispositivo de registro
oculografico controlado por un computador de tal forma que en la pantalla del computador se
presenta en cada instante la palabra que esta siendo fijada, en tanto se sustituyen el resto de
las palabras en el texto a derecha e izquierda por cadenas de letras no significativas -series
de x- de la misma longitud que la de las palabras en el texto (Rayner, 1975, 1983; Reder,
1973). El computador determina el angulo visual de fijación para reconocer en que palabra se
esta fijando el sujeto y cambia la presentacion durante el tiempo en que el sujeto efectua un
movimiento sacádico. Este procedimiento, sumamente natural, nos permite conocer en cada
instante que información esta procesando el sujeto. La segunda variante de este
procedimiento experimental, menos natural, consiste en la presentacion sucesiva, a traves de
la pantalla de un computador, de cada una de las palabras de un texto (Aaronson y Ferres,
1986). El sujeto controla, en este caso, el tiempo de presentacion de cada palabra, avanzando
o retornando a un fragmento anterior del texto segun pulse la tecla de avance o de retroceso.
El computador registra esta latencia como tiempo de lectura de la palabra en cuestion. Este
procedimiento de lectura palabra por palabra proporciona una medida en tiempo real del
tiempo de codificación de cada palabra. Ambas variantes nos proporcionan en parte la misma
información y en parte información distinta, independientemente de su naturalidad intrinseca.
De acuerdo con el primer procedimiento, la fovea, que se extiende entre 1 y 2 grados de
angulo visual, procesa entre 3 y 6 letras. La información de que se dispone en la parafovea,
región periferica a la fovea, es insuficientemente detallada como para permitir la
identificación de palabras impredecibles (Rayner, 1983; Rayner y Bertera, 1979; Rayner,
Inhoff, Morrison, Slowiaczek y Bertera, 1981). Enmascarando la información foveal la lectura
se torna, en la practica, imposible (Teuber, Batterby y Bender, 1960). Dependiendo de la
longitud de la mascara, de entre 3 y 5 letras, se producen caidas de la tasa de lectura de 300
palabras a 50 palabras por minuto. La parafovea parece procesar únicamente la longitud de la
palabra que sigue a la que el sujeto esta atendiendo y posiblemente su letra inicial (McConkie y
Rayner, 1975). El punto de fijación se situa en el primer tercio de la forma visual de la
palabra (Drewnowsky y Healy, 1980) o en su primera mitad (O'Regan, 1979; Rayner y
Pollatsek, 1981) característicamente dispuesta para el procesamiento visual de la información
que se presenta a la derecha (Rayner, 1986), segun los habitos de lectura que imponga la
escritura del texto. El tamano de la expansion perceptiva varía segun la competencia del
lector y la dificultad del texto, aunque esto no justifica la obtencion de tasas de lectura mas
lentas en los lectores que se inician (Rayner, 1986). McConkie, Zola, Blanchard y Wolverton
(1982) observan que cambiando la palabra que sigue a la que se esta atendiendo por otra
fisicamente similar y con el mismo sentido no se observan cambios en la pauta de fijación
ocular que permita atribuir alguna responsabilidad a la parafovea en el proceso lector. Rayner
12

(1975) demostro que, incluso, sustituyendo la palabra que sigue por una pseudopalabra no se
observan cambios en las pautas de fijación ocular.

2.2.3. Control de la fijación.

Dos teorías generales se han propuesto para explicar que procesos controlan los
movimientos sacádicos del lector. La teoría oculomotora supone que estos movimientos son de
carácter balistico, una vez se decide la ejecucion de un movimiento no puede detenerse. En
cada fijación se revisan de forma homogénea y semiautomatica siete espacios de caracteres
durante 250 msg. (Bouma y de Voogd, 1974; Kolers, 1976). La teoría oculomotora supone que
la decision de un movimiento consume 200 msg. de tal forma que el tiempo restante se
consume en la codificación del patron visual sin proceder a su procesamiento. La teoría
oculomotora supone, por tanto, que la interpretación de un texto durante la lectura es
mediata.
La teoría de interpretación inmediata supone, por el contrario, que el sujeto dedica a cada
unidad de información tanto tiempo como requiere su procesamiento, y, por tanto, la latencia
de fijación constituye una medida real del tiempo de procesamiento de cada palabra. Tres
tipos de evidencia avalan las predicciones de esta teoría.
El primer tipo de evidencia se refiere a la estimada del tiempo que se requiere para decidir
un movimiento sacádico. Las primeras estimaciones de 200 msg. se han reducido a un intervalo
de 100 msg. (Becker y Jurgens, 1979; McConkie, Underwood, Zola y Wolverton, 1985;
Morrison, 1984; Rayner y Pollatsek, 1981). El segundo tipo de evidencia se refiere a la
estimada del tiempo que requiere la interpretación de una cierta unidad de información. El
tiempo que requiere interpretar un dibujo varía entre 80 y 120 msg. (Snodgrass, 1984); el
tiempo que se requiere para la lectura de una palabra de longitud media es del mismo orden de
magnitud (Rayner y Pollatsek, 1981). Por ultimo, el tercer tipo de evidencia se refiere a las
alteraciones que se observan en el curso de la fijación ocular dependiendo de las
características de la palabra a que se esta atendiendo. Se observan alteraciones sistemáticas
de la latencia de fijación de las palabras atendidas dependiendo de su longitud (Carpenter y
Just, 1983; Rayner y Pollatsek, 1981) y frecuencia (Just y Carpenter, 1980) o en función del
nivel de procesamiento comprometido en su interpretación. Se observan asi efectos de nivel
léxico (Carpenter y Just, 1983; Just y Carpenter, 1980; Rayner y Duffy, 1986), de nivel
sintáctico (McDonald y Carpenter, 1981), de nivel semántico (Carpenter y Daneman, 1981;
Frazier y Rayner, 1982; Just y Carpenter, 1978) y de nivel textual (Blanchard y Iran-Nejad,
1987; Carrithers y Bever, 1984; Dee-Lucas, Just, Carpenter y Daneman, 1982). Las
consecuencias de una estrategia de interpretación inmediata en el procesamiento de un texto
no son criticas cuando la interpretación que se ha proporcionado se revela erronea. El lector
puede recuperarse de estas anomalias inmediatamente que las detecta prolongando
simplemente el tiempo de fijación de la palabra que resuelve aquellas (Just y Carpenter,
1980).

2.2.4. Procesos de integración del patrón.

En el procesamiento visual del lector cumple un papel crítico el reconocimiento de las letras.
Las letras, en razon de sus rasgos, constituyen símbolos muy depurados en un sistema de
13

escritura alfabetica. Las confusiones que sufre quien se inicia en la lectura con aquellas letras
que se distinguen de otras por su orientacion no constituyen razon de ninguna dificultad o
trastorno posterior. La orientacion izquierda-derecha no suele ser diagnostica en la
descripcion del entorno. Bresnan y Vicario (1984) han señalado que los ejes direccionales
asignados a los objetos tienden a permanecer en correspondencia con los del entorno.
Inicialmente, en la lectura, el sujeto tiende a preservar el eje vertical arriba-abajo, en tanto
el eje horizontal izquierda-derecha no. Excepto en los casos en que se presentan severos
problemas de lectura de otra naturaleza (Kaufman, 1980), la desaparicion de estas
confusiones depende de la edad y entrenamiento del lector (Gibson, Gibson, Pick y Osser,
1962). Solo cuando un lector entrenado resulta ser competente en el reconocimiento de
palabras y tiene problemas en su deletreo, es posible atribuir a estas dificultades un valor
diagnostico (Bruck y Waters, 1988).
Inicialmente el lector parece prestar una atencion mayor a la primera letra de la palabra; es
luego, posteriormente, cuando atiende a la codificación de sus letras interiores. Berninger
(1987), sin embargo, ha encontrado que los lectores, apenas se inician, son capaces de
recordar una palabra mas rapidamente que una de sus letras, lo que supone una habilidad
primaria para el reconocimiento de una secuencia de letras como una palabra. Ademas de
atender a las letras constitutivas de las palabras el sujeto debe atender a la secuencia en que
se presentan (Calfee y Pointkowski, 1981). La información ordinal se codifica transicion por
transicion en un proceso que establece relaciones antagonistas entre transiciones directas e
inversas de las mismas letras (Courrieu, 1985; cf. 2.2. Procesos de codificación léxica). Los
errores en la secuenciacion de las letras dependen de nuevo de la edad y entrenamiento del
lector, desapareciendo a medida que el lector progresa. La memoria activa juega un papel
fundamental al permitir la retencion del orden en que aparecen las letras (Johnston, Rugg y
Scott, 1987a).
En la lectura de un texto el lector no atiende a todas y cada una de las palabras que se le
presentan. El lector atiende por lo comun, como se detecta mediante el registro oculografico,
mas a palabras de contenido (80%) que a palabras de función (40%), lo que constituye una
evidencia adicional de la hipotesis de interpretación inmediata (Beck y Carpenter, 1986; Just
y Carpenter, 1987). Esta distincion entre palabras de contenido y de función es funciónal y
compromete el tipo de unidad de información que se ha tomado como objeto de una mirada. El
procedimiento de lectura palabra por palabra reduce este problema, presentando, sin
embargo, otros. El procedimiento de registro oculografico elimina, en general, entre el 10% y
el 20% del tiempo dedicado a la lectura de un texto, dado que "los sujetos pueden estar
procesando palabras cognitivamente durante los diversos intervalos omitidos del análisis
estandar de los movimientos oculares" (Aaronson y Ferres, 1986, p. 91). Es, ademas, a
menudo, dificil determinar "la duracion de la fijación a ciertas palabras por las regresiones al
texto previo y por la vision anterior y posterior respecto de la amplitud visual periferica de
entre 12 y 14 letras a partir del centro de fijación (Hochberg, 1976)" (Aaronson y Ferres,
1986, p. 91). Las palabras de función pueden saltarse porque se procesan perifericamente
(O'Regan, 1979; Rayner, 1979; 1983), de ahi que el registro oculografico no detecte latencia
alguna en un conjunto significativo de casos. Con este procedimiento, sin embargo, pueden
verse alteradas las tasas de lectura que se obtienen con un procedimiento de registro
oculografico si se varía la localizacion espacial de las palabras que sucesivamente se presentan
y se encuentra disponible el texto ya presentado (Kennedy y Murray, 1984). Aaronson y
14

Ferres (1986) obtienen tasas de lectura equivalentes con este procedimiento palabra por
palabra sin variar la localizacion espacial.

2.3. Procesos de codificación léxica.

El léxico puede tratarse como: a) un mecanismo de acceso a un sistema conceptual; b) un


sistema que representa información especifica del lenguaje; o c) un sistema de doble función:
codifica, como sistema, información especifica del lenguaje, y, accede, como mecanismo, a un
sistema distinto que codifica información conceptual (cf. Miller y Johnson-Laird, 1976;
Johnson-Laird, 1983, 1987). El sistema cognitivo debe concebirse, en cualquier caso, sin
embargo, como un sistema de procedimiento sintáctico; carece de representaciones
independientes de la extension con que se usan los conceptos (cf. 7. PROCESAMIENTO DE LA
REFERENCIA). En un sistema que opera de forma constructiva la representación del
significado de una expresión lingüística no puede especificarse independientemente de su uso
(Johnson-Laird, 1983; 1987). El léxico no codifica información conceptual; debe tratarse
como un sistema de doble función; sus propiedades como mecanismo afecta a los procesos de
codificación léxica y a los procesos que permiten el acceso al sistema conceptual; sus
propiedades como sistema afecta al procesamiento léxico, a la forma en que la información
lingüística que contiene se activa en el procesamiento del lenguaje natural determinando el
acceso al sistema conceptual y a otros modulos de procesamiento del lenguaje.
Que la codificación perceptiva y la codificación léxica son procesos distintos se demuestra
en los distintos efectos que la degradacion perceptiva de una palabra y su frecuencia en el
léxico tienen sobre el tiempo de decision léxica. La manipulacion de estas variables tiene
efectos aditivos (Becker y Killion, 1977; Stanners, Jastrzembski y Westbrook, 1975).
En tanto contamos con algunas investigaciónes orientadas a distinguir entre los procesos de
codificación perceptiva y los procesos de codificación léxica, apenas contamos con
investigaciónes especificamente orientadas a distinguir entre acceso léxico y procesamiento
léxico. Esta distincion la asumen implícitamente quienes interpretan el sistema léxico como un
mecanismo de acceso, en sus distintas propiedades y efectos frente a las propiedades y
efectos que caracterizan el procesamiento de una palabra una vez codificada. Analizando los
efectos de repeticion y de contexto en el reconocimiento, Carroll y Kirsner (1982)
encontraron, en una tarea de decision léxica de dos palabras en la que manipulaban: a) la
existencia o no de relación semántica, y b) la repeticion o no del mismo orden de presentacion,
entre las etapas de estudio y de test, que la decision léxica esta ampliamente determinada
por un efecto de fluidez perceptiva (cf. Jacoby y Dallas, 1981; Jacoby, 1983; cf. 2.3.4.3.
Efecto de repeticion), efecto que consiste en que la mera repeticion del estimulo facilita su
procesamiento en una presentacion posterior. La decision léxica no es sensible al contexto
semántico en la codificación: el hecho de que dos palabras se relacionen semánticamente en la
codificación no influye en su evaluacion léxica posterior.

2.3.1. Sistema léxico y sistema conceptual.

La identificación entre sistema léxico y sistema conceptual procede de dos propiedades


características del léxico en el desarrollo y procesamiento del lenguaje, en la comprensión y
en la produccion. Estas propiedades se refieren a dos hechos de una importancia indudable. El
15

primero de estos hechos se refiere a que las palabras empleadas por un actor en la
comúnicacion inducen en el receptor la construcción de representaciones que alteran y/o
amplian la estructura del léxico (cf. Benelli, 1988; Johnson-Laird, 1987; Just y Carpenter,
1987; McNamara, 1982; McNamara y Sternberg, 1983; Markman y Watchel, 1988; Miller,
1986; Sternberg, 1984) lo que afecta al desarrollo del sistema conceptual (Johnson-Laird,
1987; Miller, 1986). El léxico, al inducir la formacion de nuevos conceptos, impone
restricciones propias a la construcción y desarrollo del sistema conceptual. El sujeto se guia
en la asignacion de un término a una cierta descripcion del mundo en los principios de relación
partonomica y de exclusividad segun los cuales los términos deben aplicarse de forma
excluyente. Si ya existe un término para una cierta descripcion un nuevo término debe
implicar una nueva descripcion del mismo objeto o fenomeno o la descripcion de otros
tematicamente relacionados (Markman, 1986; Markman y Wachtel, 1988). El segundo de
estos hechos se refiere a que la información registrada en la memoria semántica solo es
accesible si se recurre a un sistema de indicacion (Tulving, 1983). El lenguaje natural
constituye un sistema de indicacion de recuperacion de información (Garner, Podgorny y
Frasca, 1982), el mas amplio y complejo de cuantos dispone el ser humano. Por medio del
lenguaje oral o gestual es posible acceder a información a la que, presumiblemente, no puede
accederse por medio de algun otro sistema de indicacion al menos por lo que se refiere a la
comúnicacion humana. El diferente comportamiento de los dibujos y de las palabras en tareas
de denominacion y de categorizacion que utilizan los paradigmas de Stroop y de anticipacion
demuestran que el sistema léxico es un sistema distinto del sistema conceptual (Glaser y
Glaser, 1989; Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988) al que aquel puede servir de acceso
(cf. Balota y Lorch, 1986). El análisis de la estructura del léxico justifica tratar el sistema
léxico como un sistema de acceso al sistema conceptual configurado por el lenguaje. Las
diferencias que se obtienen en el procesamiento de palabras concretas y abstractas (cf.
Paivio, 1986), abonan, entre otros hallazgos, esta hipotesis.
En cuatro experimentos en que utiliza pares asociados no relacionados y neutrales, Bleasdale
(1987) encuentra que la denominacion en pares asociados semánticamente homogeneos -es
decir, los dos concretos o los dos abstractos- es mas rapida que en pares semánticamente
heterogeneos -es decir, uno concreto y otro abstracto-. Kroll y Merves (1986), comparando la
velocidad y eficacia con que se realiza una decision léxica sobre términos concretos y
abstractos, encuentran que las decisiones sobre un bloque de palabras abstractas suponen
mas tiempo que las decisiones léxicas sobre un bloque de palabras concretas; esto ocurre, sin
embargo, solo cuando los bloques se presentan en este orden, no cuando se presentan en el
orden inverso, donde no obtienen diferencias significativas. Estas diferencias deben
atribuirse a la facilidad con la que es posible determinar el referente de una expresión (cf.
Herman y Rubenfeld, 1985) lo que implica el recurso al conocimiento previo, fenomeno que se
encuentra a la base de la diferente disponibilidad y distintos efectos que el contexto tiene
sobre palabras concretas y abstractas (Schwanenflugel, Harnishfeger y Stowe, 1988)

2.3.2. El sistema léxico como mecanismo de acceso.

El análisis mas preciso del sistema léxico como mecanismo de acceso permite la formulacion
de algoritmos que definen un procedimiento efectivo para llevarlo a cabo. Estos algoritmos se
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formulan con objeto de precisar el proceso de acceso al léxico independientemente del


procesamiento léxico posterior.

2.3.2.1. Modelos de acceso léxico.

Dos modelos teóricos básicos se disputan la explicacion del proceso de acceso léxico: los
modelos de acceso directo (Elman y McClelland, 1984; Klatt, 1980, 1986; Marslen-Wilson y
Welsh, 1978; Marslen-Wilson y Tyler, 1980; Marslen-Wilson, 1984, 1987; McClelland y
Elman, 1986; Morton, 1979, 1980, 1982; Tyler y Marslen-Wilson, 1982) y los modelos de
busqueda serial (Forster, 1976, 1979; Glanzer y Ehrenreich, 1979).
Los modelos de acceso directo suponen la existencia de un esquema de indicacion que
permite la codificación de la señal de habla y recuperar la información que se le asocia como
palabra codificada del léxico. Este esquema básico de indicacion utiliza, primariamente, en el
lenguaje oral, la información acustico-fonetica de la señal de habla, y, en el lenguaje escrito,
la información que porta la estructura ortografica de la palabra, su deletreo. El acceso léxico
procede verificando que se cumplen distintas restricciones establecidas a distintos niveles.
La palabra que verifica estas restricciones resulta ser, en ultima instancia, la activada.
En el modelo de Marslen-Wilson (1987) la seleccion de una palabra es el resultado de un
proceso de eliminacion y activación gradual. De acuerdo con Pisoni y Luce (1987), la activación
de la cohorte de palabras se produce recurriendo a la formacion de representaciones que
definen segmentos de palabras. En el modelo de percepción del habla de McClelland y Elman
(1986; Elman y McClelland, 1984) la activación de una palabra se verifica por la activación
interactiva de distintos indicios proporcionados por el contexto a distintos niveles. Klatt
(1980, 1986) explica el acceso léxico recurriendo a la codificación previa de los espectros de
la señal de habla en la memoria a largo plazo. Cuando se presenta una señal de habla el sistema
calcula ciclicamente el espectro de potencia de la señal y compara estos espectros con los
modelos registrados en la memoria, dando lugar a la formacion de una representación
fonológica de la señal.
Los modelos de busqueda serial (Forster, 1976, 1979; Glanzer y Ehsenreich, 1979) tratan
de explicar el acceso léxico y el procesamiento léxico de la palabra. Las descripciones
perceptivas de las palabras se encuentran registradas atendiendo a su semejanza. El sistema
procede examinando en un orden fijo, segun su frecuencia, aquellas descripciones que
permitirian identificar la palabra, recuperandose del mismo modo su interpretación léxica. El
problema es, a menudo, determinar un esquema que permita organizar el proceso de busqueda,
a nivel de la codificación perceptiva y a nivel de su contenido léxico. Los modelos de acceso
directo justifican mejor la naturaleza del proceso.
En la lectura, la propia estructura grafemica de las palabras proporciona la información que
se requiere para el acceso léxico. Cuando una letra se activa, se activa un dispositivo de
acceso al léxico, segun la letra de que se trata y su posicion serial en la palabra. Las distintas
pautas de activación se integran, activandose la palabra que satisface las distintas
restricciones. El mecanismo funcióna como un conjunto de dispositivos arboreos de
sintonizacion. Un dispositivo se activa dependiendo de la intensidad del tono de una palabra, al
que contribuye cada una de sus letras (Just y Carpenter, 1987).
17

2.3.2.2. Códigos de acceso léxico.

Dos modalidades de acceso pueden, en principio, dar lugar a la activación de una palabra en
el léxico segun la modalidad grafemico-ortografica o fonológica de la expresión lingüística
utilizada, escrita u oral. El acceso léxico puede implicar a una de las modalidades, a ambas, o
requerir la traduccion de una señal presentada en una modalidad en términos de la otra.
Cuando la codificación de la señal afecta al acceso léxico se habla de códigos preléxicos;
cuando afecta al procesamiento léxico por haberse ya producido el acceso, se habla de códigos
postléxicos. Ambos tipos de códigos pueden estar implicados en la comprensión del habla y en
la lectura.

2.3.2.2.1. Modalidades de acceso léxico en la lectura.

Disponemos en la actualidad de evidencia que favorece la hipotesis de que ambos tipos de


códigos, grafemicos y fonológicos, estan, para sujetos alfabetizados, simultaneamente
implicados en el procesamiento del habla y en la lectura, si bien en distinto grado,
dependiendo de la frecuencia de codificación de la palabra en cada modalidad. La hipotesis que
suponia que solo se da acceso por via ortografica si se da recodificacion fonológica (Gough,
1972; Coltheart, 1978) no parece correcta (Banks, Oka y Shugarman, 1981; Glushko, 1981;
Herderson, 1982; Humphreys y Evett, 1985; Marcel, 1980; McCusker, Hillinger y Bias, 1981).
Tampoco se verifica (Besner, Dennis y Davelaar, 1985) la hipotesis que supone que no se
requiere la recodificacion fonológica de grafemas que se traducen a un mismo fonema para que
se activen entre si (Taft, 1982). La integración de ambas modalidades de acceso es mas
compleja que lo que supone la activación de una sola de ellas o la conversion automatica de los
códigos de fonemas a letras o viceversa. La conversion automatica entre códigos es, a menudo,
imposible para sistemas ortograficos fonológicamente irregulares (Barron, 1986). La
evidencia obtenida a favor de la activación de códigos fonológicos u ortograficos en la
comprensión del habla y en la lectura se ha obtenido en el marco de un paradigma de
anticipacion, un tipo de procedimiento metodológicamente no convincente para dilucidar este
problema (Napps y Fowler, 1987).
Que en el procesamiento de un texto se activan, a menudo, códigos fonológicos (Coltheart,
Laxon, Keating y Pool, 1986) y en el procesamiento del habla códigos ortograficos (Seidenberg
y Tanenhaus, 1979) ha sido demostrado numerosas veces (Just y Carpenter, 1987). En una
investigación en la que presentaban una serie de palabras y solicitaban a los sujetos que
juzgaran si rimaban con otras presentadas auditivamente, Seidenberg y Tanenhaus (1979)
encontraron que, cuando la palabra de prueba se deletrea de forma semejante a la de
estimulo, los sujetos son mas rapidos en tomar sus decisiones que cuando se deletrea de
forma diferente. Coltheart, Laxon, Keating y Pool (1986) comprueban que los lectores
rechazan con mas dificultad las oraciones que suenan de forma correcta antes que aquellas
otras que son fonológicamente incorrectas. Bradley y Forster (1987) argumentan a favor de
una integración de ambas modalidades.
Tratando de analizar las contradicciones aparentes entre la evidencia que niega la
conversion fonémico-grafemica y la que muestra la activación de ambos tipos de códigos,
Barron (1986) llevo a cabo una revision teórica que permite integrar las distintas evidencias a
partir de un análisis critico del modelo de acceso dual. Este modelo supone que existe, en la
18

lectura, una via no léxica e indirecta, mediada por representaciones fonológicas construidas a
partir de la aplicacion de reglas de correspondencia grafemo-fonémicas. La otra via,
independiente de la primera, se identifica como léxica y directa, y supone el acceso a una
interpretación léxica a traves de la construcción de representaciones ortograficas de las
palabras enteras. Barron (1986) concluye de su revision que ninguna forma de acceso
predomina entre los sujetos que se inician en la lectura. Dos razones justifican esta
conclusion: los modelos de acceso dual no definen las unidades ortograficas del primer léxico,
ni establecen, tampoco, como se lleva a cabo la conversion de estas unidades ortograficas en
sus correspondientes fonémicas al mantener, de hecho, la independencia de ambas vias de
acceso. El único modelo que puede satisfacer la evidencia empírica hasta ahora aportada sobre
la activación de ambos tipos de códigos en la lectura es un modelo léxico de proceso único en
el que el reconocimiento de palabras puede explicarse por la interaccion entre unidades
fonológicas y ortograficas de distinto tamano en el léxico (cf. Perfetti, Bell y Delaney, 1988).
Un proceso único de activación multiunidad es mas plausible, aunque supone la integración
compleja de ambos tipos de códigos que son, de este modo, concurrentes (Just y Carpenter,
1987). McClelland y Mozer (1986) han aportado una evidencia inequivoca de este ultimo en las
confusiones que tienen lugar cuando se presentan dos palabras fisicamente semejantes (p. ej.
PESO CESA). Los errores que cometen los sujetos -errores de migracion- cambiando las
letras de una palabra por las de la otra y dando lugar a una palabra distinta de la presentada
(p. ej. CESO o PESA en lugar de CESA) se explican por el conocimiento de las reglas que rigen
la combinacion de las letras (cf. 2.3.3. Algoritmos de acceso léxico).

2.3.2.2.2. Códigos preléxicos y postléxicos.

Los códigos preléxicos explican la forma en que se accede al léxico en la lectura. La


formacion de estos códigos implica la integración de información ortografica y fonológica
especifica de cada lenguaje. El desarrollo de algoritmos de acceso léxico permite explicar
como se lleva a cabo esta integración. En la comprensión de un texto, sin embargo, no
intervienen únicamente códigos preléxicos. Los rasgos suprasegmentales del lenguaje
contribuyen tambien a la comprensión de un texto a traves de la formacion de códigos
postléxicos, que codifican información sobre la acentuacion y entonacion de las oraciones. Las
oraciones se procesan de forma distinta dependiendo de su acentuacion y entonacion (Terken y
Nooteboom, 1987). Tres hipotesis se disputan la explicacion de la función que puede cumplir la
activación de códigos postléxicos. Baddeley (1986b) sugiere que contribuyen a la retencion del
orden serial de las palabras, lo que facilita el procesamiento sintáctico (cf. Slowiaczek y
Clifton, 1980). De acuerdo con Jorm y Share, 1983), la codificación postléxica constituye una
información suplementaria en la interpretación sintáctica y semántica de una oracion. Por
ultimo, la formacion de códigos postléxicos podria ser el resultado de una disposicion del
sistema a retener códigos de habla reduciendo la ambiguedad léxica o sintáctica de una
oracion. El papel que la memoria activa juega en la formacion de códigos preléxicos y
postléxicos es critico. El dano selectivo a los retenes de modalidad de la memoria activa
afecta a la aparicion de la dislexia (Baddeley, 1986b) y disgrafia (Caramazza, Miceli, Vila y
Romani, 1987) adquiridas.
La evidencia que avala la formacion de códigos preléxicos y postléxicos no permite
distinguir claramente entre la formacion de ambos. El registro electromiografico de la
19

actividad muscular encubierta en el area de la laringe aporta alguna evidencia, pero no


constituye una prueba definitiva de aquella distincion. Las tareas de deteccion de fonemas
(Foss, 1982; Foss y Gernsbacher, 1983) -decidir sobre la presencia de un determinado
fonema en una cadena de habla- y de deteccion de letras (Cunningham, Healy, Kanengiser,
Chizzich, y Willitts, 1988) -decidir sobre la presencia de una determinada letra en un texto-
no pueden aquí aplicarse con exito.
Un procedimiento habitual para la deteccion de códigos de habla preléxicos y postléxicos
durante la lectura es el del sombreado, un procedimiento paralelo al de supresion
articulatoria (cf. Baddeley, 1986a); los hallazgos que proporciona son, de nuevo, confusos
(Richardson, 1988). Este procedimiento, que consiste en la ejecucion concurrente de dos
tareas, una, la lectura normal de un texto, la otra, una que suponga la interferencia o
supresion de la activación de códigos de habla preléxicos o postléxicos, es de dificil
manipulacion experimental. Los hallazgos con esta tecnica se han debido mas a la reduccion
general que la ejecucion de dos tareas simultamente tiene sobre la capacidad de
procesamiento que a una interferencia especifica del habla (Waters, Komoda y Arbuckle,
1985). Waters, Komoda y Arbuckle (1985) señalan que la lectura experta, cuando se controla
la covarianza entre interferencia general y especifica del habla, no requiere el uso de códigos
fonológicos. Aunque el acceso via ortografica al léxico puede venir acompanado por una
activación muy rapida y rutinaria de los códigos fonológicos y ortograficos de las palabras
(Perfetti, Bell y Delaney, 1988), es dificil determinar si los lectores expertos no contrastan
sus representaciones fonológicas y ortograficas una vez se ha producido el acceso léxico (cf.
van Orden, 1987).
La ejecucion de una tarea concurrente irrelevante de produccion de habla se ha considerado
que puede interferir con la formacion de una representación fonológica del texto escrito y se
ha utilizado para estudiar el papel de la activación de códigos fonológicos en la lectura normal.
Sin embargo, esta tecnica ha aportado resultados confusos (cf. Richardson, 1988; Waters,
Komoda y Arbuckle, 1985). En una investigación experimental, Richardson (1988), utilizando
pares de palabras irregulares y pseudopalabras homofonas y solicitando al sujeto que juzgara
si rimaban o no, no encuentra ninguna evidencia de que la supresion articulatoria interrumpa
los juicios de homofonia, lo que implica que no se da interferencia entre la produccion de habla
irrelevante y la formacion y comparacion de representaciones fonológicas. La supresion
articulatoria solo tiene un efecto selectivo sobre el proceso de segmentacion y destruccion
fonémica al afectar únicamente a los pares de palabras que riman, donde los sujetos son mas
lentos y cometen mas errores.
Que la lectura normal implica la activación de ambos tipos de códigos de acceso, fonológicos
y ortograficos parece estar fuera de duda. No es claro si este proceso es imperativo u
optativo ya que parece depender del material utilizado como estimulo, de la utilizacion de
palabras conocidas o desconocidas, de palabras para las que no existe o existe interpretación
léxica -nombres propios o nombres comunes-, o de su frecuencia. Las tareas que tratan de
distinguir en la activación de códigos preléxicos y postléxicos son, sin embargo, metodológica
y empíricamente confusas, lo que hace que esta sea una cuestion todavia abierta.
20

2.3.3. Algoritmos de acceso léxico.

La evidencia mas fuerte a favor de la activación de códigos de habla en el acceso léxico la


proporciona el análisis del tratamiento que el lector realiza de palabras desconocidas, de
palabras que carecen de interpretación léxica, o de palabras poco comunes o infrecuentes. La
formulacion de algoritmos de acceso al léxico permite explicar la forma en que el lector puede
llevar este proceso a cabo.

2.3.3.1. Algoritmos de segmentación para el acceso.

La construcción de algoritmos de acceso al léxico se ha llevado a cabo con el objeto de


reproducir el proceso que sigue un sujeto en la lectura oral de un texto. Desde el primer
algoritmo de Firth (1972) hasta las mas recientes formulaciones de Assink (1987) y Brown
(1987), todos los algoritmos propuestos permiten generar pronunciaciones de palabras
conocidas y desconocidas y de pseudopalabras a partir de las pronunciaciones de palabras,
silabas y letras ya conocidas tomadas como modelos de aquellas. Estos algoritmos
incrementan su conocimiento de las asociaciones permitidas en el lenguaje generando reglas
que codifican la forma en que se combinan las letras en el léxico y su frecuencia de asociacion.
El programa propuesto por Firth (1972) consulta un diccionario de palabras en el que se
hallan registradas un cierto numero de palabras frecuentes en el léxico. Cada una de estas
palabras tiene asociada su transcripcion fonetica de tal modo que es posible su pronunciacion
directa. La primera estrategia del programa consiste en recuperar la pronunciacion
directamente de la palabra registrada. Cuando esto no es posible, el programa consulta un
diccionario de silabas, y, cuando es necesario en ciertos casos, un diccionario de letras, a las
que se asocia su transcripcion fonetica. La eficiencia computacional del programa deriva de su
capacidad para descomponer una palabra o una silaba en partes, en grupos de consonantes y
vocales generando la pronunciacion que se asocia con las pautas de las que han sido extraidas.
Cuando existen pronunciaciones alternativas para una cierta pauta el programa cuenta con un
heuristico que permite escoger la pronunciacion que se asocia con el mayor numero posible de
pautas de este tipo. Estas estrategias le permiten regularizar la ortografia inglesa al tomar
en cuenta el orden y posicion en que se combinan las letras. Assink (1987) ha construido un
algoritmo similar que resuelve la ambiguedad fonológica aparente de la ortografia verbal
alemana, y propone su extension a la adquisicion de habilidades gramaticales.
En un modelo, que evalua experimentalmente a partir de un programa de simulacion, Brown
(1987) predice que no hay ningun tipo de efectos independientes de las regularidades de
deletreo-a-sonido en el tiempo de lectura de una palabra cuando se mantienen constantes
otras variables. El programa utiliza información de la forma y el orden en que se combinan las
letras de una palabra para generar pronunciaciones adecuadas. El tiempo de lectura de una
palabra solo era afectado por el numero de veces que las correspondencias grafemo-fonémicas
para dicha palabra se dan en la lengua inglesa. Rosson (1985) ha encontrado que la
disponibilidad relativa de información léxica es menos importante, cuando las reglas de
conversion grafemo-fonémica son fuertes, que cuando son debiles, lo que sugiere el uso de
analogias léxicas en la lectura oral de una palabra (Goswami, 1986)
21

2.3.3.2. Evidencia empírica de algoritmos de acceso.

Dado el papel causal que en la lectura de los disléxicos y en la lectura en general tiene el
establecimiento de relaciones grafemo-fonémicas (Baddeley, Logie, y Ellis, 1988; Holligan y
Johnston, 1988; Manis, Savage, Morrison, Horn, Howell, Szeszulski y Holt, 1987; Morrison,
1984; Snowling, Goulandris, Bowlby y Howell, 1986; Szeszulski y Manis, 1987; Temple 1987),
estos programas pueden utilizarse en la recuperacion de la dislexia, en el simple
entrenamiento, o, incluso, en el aprendizaje de una escritura artificial (Brooks, 1977; Brooks y
Miller, 1979), lo que constituye una evidencia adicional de su valor como modelos (Cunningham,
1975, 1977; Haddock, 1978; Marsh y Mineo, 1977; Wallach y Wallach, 1979). Se ha obtenido
con estos procedimientos, -que hacen corresponder palabras a pautas visuales en las que se
sustituyen sonidos-, un rendimiento mayor que el que se obtiene con otros metodos en la
ensenanza de la segmentacion y, especificamente, mayor que con aquellos que tratan de
ensenar la pronunciacion de partes de palabras (Golinkoff, 1978; Content, 1984; Content,
Kolinsky y Morais, 1986). El conocimiento de las reglas de recodificacion fonológica puede
jugar un papel central en la lectura (Wagner y Torgesen, 1987). Estos modelos justifican
ademas los resultados, a menudo fragmentarios, que revelan un acceso mas complejo al léxico
que el que procede de la sola segmentacion de una palabra en sus letras constituyentes (cf.
Cossu, Shankweiler, Liberman y Katz, 1988; Mann, 1986; Segui, 1984; Smith y Sterling,
1982). El conocido fenomeno de la "punta de la lengua" puede ser inducido experimentalmente
cuando se da semejanza entre una palabra de bloqueo y la que se trata de encontrar (Jones y
Langford, 1987).
Las posibilidades explicativas de estos modelos son abrumadoras si se atiende a la
evidencia empírica existente. El acceso léxico puede explicarse en términos de un único
proceso (cf. Barron, 1986) que dispone de unidades superiores a las de las letras que
constituyen una palabra (cf. Greenberg y Vellutino, 1988). Los lectores, apenas se inician,
encuentran ciertas secuencias ortograficas mas faciles de leer y deletrear incluso antes de
que hayan aprendido a utilizar reglas grafemo-fonémicas de forma consistente (Laxon,
Coltheart y Keating, 1988). En el deletreo de una palabra desconocida, incluso los lectores
menos expertos son capaces de hacer analogias entre palabras para poder leerla (Goswami,
1986). Los errores foneticos que cometen los sujetos en la lectura avalan tambien esta
interpretación (Brady, Mann y Schmidt, 1987).
Una linea de investigación básica en la evaluacion de estos modelos algoritmicos y de su
papel en la lectura es la que representa el análisis de las relaciones de facilitacion e
interferencia que se dan en la activación de palabras del léxico en razon tanto de
correspondencias grafemo-fonémicas como entre palabras del mismo dominio semántico.
Courrieu (1985) ha aportado evidencia de que existen relaciones de activación antagonistas
entre series de letras identicas que varian en su orden de presentacion. Cuando se presenta
gradualmente información fragmentaria de una palabra, Peynircioglu (1987) observa una
mayor inhibicion que cuando se presenta la palabra completa. Dos palabras ortograficamente
similares separadas por una asincronia de presentacion entre estimulos breve pertenecen al
mismo conjunto activado y resultan ser competitivas para el reconocimiento, un efecto que
varía en relación con la frecuencia (Colombo, 1986). Identicas relaciones antagonistas se dan
entre palabras a nivel grafemico y semántico cuando se presentan palabras de la misma clase
de la que se procesa (Watkins y Allender, 1987).
22

2.3.4. Parámetros de acceso léxico.

Como mecanismo de acceso al sistema conceptual y como sistema que registra información
especifica del lenguaje, el sistema léxico opera sobre una cierta entrada informativa de
acuerdo con ciertas condiciones. Estas condiciones definen parametros en la ejecucion del
acceso y en la ejecucion del procesamiento. La tarea de decision léxica, mediante la que se
decide si una palabra pertenece o no al léxico de una lengua, puede implicar la activación de
ambos procesos o la activación de solo uno de ellos. Aunque puede distinguirse entre ambos
procesos empíricamente, la determinacion de si una cierta pseudopalabra -una serie de letras
pronunciable-, constituye o no una palabra del léxico depende de bajo que condiciones actue el
sistema léxico como mecanismo de acceso y de bajo que condiciones actue como sistema que
codifica información especifica del lenguaje. Depende de que parametros se definan asi cabra
atribuir la identificación de una pseudopalabra a una decision ejecutada por un mecanismo de
acceso o, a una decision ejecutada por un sistema de procesamiento léxico, o, a ambos. La
identificación de estos parametros es una cuestion critica.

2.3.4.1. Efecto de longitud de palabra.

A traves del registro de la duracion de las fijaciones oculares, se ha podido establecer, con
cualquiera de los procedimientos ya resenados, que el tiempo de fijación de una palabra varía
dependiendo del numero de letras que contiene (Aaronson y Ferres, 1984, 1986; Carpenter y
Just, 1981; Just y Carpenter, 1980), a razon de una media de 30 msg. por letra y de 240 msg.
por palabra (Carpenter y Just, 1981; Just y Carpenter, 1980). Este efecto de longitud se
evidencia, asimismo, en una cierta variedad de tareas, en el reconocimiento de una palabra que
se presenta en un tiempo critico (McGinnies, Comer y Lacey, 1952), en una tarea de decision
léxica tanto con palabras como con pseudopalabras (Whaley, 1978), o en una tarea que exige la
lectura oral de una palabra (Forster y Chambers, 1973). No se presenta, en cambio, siempre,
en tareas que no implican la lectura de un texto (Henderson, 1982). Este efecto de longitud es
independiente de la existencia de movimientos oculares (Just, Carpenter y Wooley, 1982) o
de vision foveal (Just y Carpenter, 1987) y resulta ser independiente de la variable de angulo
visual, como se pone de manifiesto en la lectura de caracteres logograficos de otras lenguas
(Just y Carpenter, 1983), contexto en el que se observan variaciones en el tiempo en la
codificación de los caracteres dependiendo del numero de rasgos que presenta, lo que revela la
existencia de un mecanismo de codificación que opera componente por componente (Just y
Carpenter, 1987).

2.3.4.2. Efecto de posición serial.

No todas las posiciones de letras en una palabra son igualmente predictivas de las que
suceden en la misma serie ni se procesan, por tanto, de forma identica (Rumelhart y
McClelland, 1982). En el lenguaje oral, que exige al igual que la lectura un procesamiento
secuencial de la información, Grosjean (1980) demuestra que las palabras pueden, a menudo,
reconocerse antes de que haya concluido su emision. Estos fenomenos revelan un efecto de
posicion serial en la codificación de palabras.
23

2.3.4.3. Efecto de repetición.

Que una palabra se identifique de forma mas rapida y con mayor eficacia que una serie de
letras que no constituyen una palabra, se explica por su codificación, por el desarrollo de un
código único de memoria que puede ser activado incluso cuando la información de entrada es
fragmentaria. En una investigación en la que tratan de analizar los procesos de memoria que
concluyen en la codificación como palabra de una pseudopalabra, Salasoo, Shiffrin y Feustel
(1985) demuestran que la ventaja inicial de procesamiento de las palabras desaparece con la
repeticion de la pseudopalabra. Seis repeticiones de las pseudopalabras utilizadas por
Salasoo, Shiffrin y Feustel (1985), en dos tareas de identificación umbral, bastaron para que
desapareciera la ventaja inicial de las palabras, conservandose los efectos hasta un año
despues. La primera de las tareas de identificación, denominada tarea de identificación
umbral discreta consiste en una única exposicion breve de una serie de caracteres alfabeticos
que se presenta seguida por una mascara visual. La tarea del sujeto es identificar la serie
entera. La segunda de las tareas de identificación, denominada tarea de identificación umbral
continua, consiste en la presentacion sucesiva de series de caracteres alfabeticos seguidos de
una mascara visual. En un momento predeterminado la secuencia de presentacion concluye y el
sujeto debe identificar la ultima de las series presentadas. En ambas tareas el momento en
que se interrumpe la ultima serie se determina de modo que sea posible definir la función
correspondiente.
Aunque es dificil explicar la rapida convergencia de palabras y pseudopalabras con un
numero tan reducido de repeticiones, la codificación como palabra de una pseudopalabra puede
resultar de cambios relativos en la frecuencia de presentacion de ciertas combinaciones de
letras mas que de la codificación de la serie como tal. Si esta hipotesis resulta correcta
"algunos efectos de frecuencia de palabras en el lenguaje natural puede que no se deban por
completo a la frecuencia de aparicion [de la palabra como tal], sino que reflejan propiedades
estructurales diferenciales, grafemicas y fonotacticas, en diferentes frecuencias" (Salasoo,
Shiffrin y Feustel, 1985). La plausibilidad de esta hipotesis indicaria que el efecto de
frecuencia habitualmente asociado a la codificación de una palabra seria el resultado de un
efecto de fluidez perceptiva (Jacoby y Dallas, 1981; Jacoby, 1983; Jacoby y Hayman, 1987).
asociado a la combinacion de series especificas de letras mas que provenir de que se disponga
de una entrada léxica como tal.

2.3.4.4. Efecto de superioridad de palabra.

Que la activación de una palabra procede de forma secuencial, letra a letra, se deduce de
los efectos de longitud de palabra y posicion serial y de la teoría de interpretación inmediata
(cf. Just y Carpenter, 1987). Koriat y Norman (1985) han demostrado que la presentacion de
palabras rotadas solo afecta a su transcripcion transgrafemica que opera de forma
secuencial. Sin embargo, la activación secuencial de las letras de una palabra no implica que su
procesamiento tambien lo sea. Depende del modelo de procesamiento que se adopte para
decidir entre la activación secuencial o paralela de información y su procesamiento secuencial
o en paralelo. Cada una de las letras de una palabra reduce el conjunto de las que pueden ser
activadas en el léxico. La forma global de una palabra no es especifica para cada palabra
24

(Paap, Newsome y Noel, 1984); su codificación es opcional (Rudnicky y Kolers, 1984) o no


existe (Oden, 1984) lo que impide que pueda interferir, de hecho, en el procesamiento.
Frente a la tesis que propone la activación secuencial de una palabra se ha opuesto el efecto
de superioridad de palabra (Doyle y Leach, 1988; McClelland y Rumelhart, 1981). Este efecto
se caracteriza por el procesamiento mas rapido y eficaz de una letra cuando se presenta en el
contexto de una palabra mas que cuando se presenta de forma aislada (Reicher, 1969;
Wheeler, 1970). La palabra facilita el reconocimiento de sus letras constituyentes mediante
la realimentacion de la activación del nivel de percepto de palabra al nivel de letra
(McClelland y Rumelhart, 1981). Este efecto no se debe ni a un proceso de complecion de
palabra ni a su pertenencia al léxico ya que se produce tambien con pseudopalabras que
satisfacen las restricciones ortograficas propias de un lenguaje dado (Just y Carpenter,
1987). Samuel (1987) demuestra que este efecto de superioridad de palabra tambien se
verifica en el habla. El sujeto restaura un fonema, que no ha sido de hecho escuchado, al
haber sido sustituido por otro sonido, dependiendo del numero de representaciones léxicas
que puede asociar con la palabra que esta procesando. De este modo, resultaria ser mas
restaurable el fonema de "esion" para el que existen mas representaciones léxicas -sesion,
cesion, lesion- que para el fonema de "egion" para el que existen menos -región, legion-. El
efecto de superioridad de palabra es una consecuencia del efecto de repeticion que determina
el establecimiento de relaciones asociativas entre series especificas de letras (cf. 2.3.3.
Algoritmos de acceso léxico). Whittlesea y Brooks (1988) en una investigación que pone a
prueba esta hipotesis, encuentran que la ventaja perceptiva de una letra en el contexto de una
pseudopalabra puede aumentar si se expone previamente un cierto numero de veces dicha
pseudopalabra y disminuir si se expone previamente un cierto numero de veces la letra
aislada. El efecto de superioridad de palabra no se debe a la activación de su interpretación
léxica. Whittlesea y Cantwell (1987), en una investigación anterior, en la que presentaban
pseudopalabras a las que se habia asociado previamente, o no, una interpretación léxica,
encuentran que los sujetos identifican mejor las pseudopalabras que pueden interpretar que
las que no. Sin embargo, la ventaja perceptiva de las pseudopalabras que podian interpretar
era independiente del recuerdo de su interpretación léxica. Whittlesea y Cantwell (1987)
muestran que la eficacia perceptiva depende del establecimiento de relaciones asociativas
entre los distintos componentes del patron visual. La asociacion de una interpretación léxica
afecta a la forma en que se codifica una palabra facilitando su integración perceptiva. La
interpretación léxica de una palabra afecta a su identificación solo en el contexto de
restricciones de nivel superior (Rueckl y Oden, 1986).

3. PROCESAMIENTO LÉXICO.

El procesamiento léxico de una palabra implica la interpretación del papel que cumple, en un
contexto dado, una palabra del léxico. Dada la relación que el sistema léxico mantiene con el
sistema conceptual, la interpretación léxica de un término puede requerir el acceso al sistema
conceptual. Sin embargo, el sistema léxico ademas de constituir un mecanismo de acceso al
sistema conceptual codifica algun tipo de conocimiento especificamente lingüístico relativo a
las relaciones léxicas que pueden darse entre palabras. Que el conocimiento léxico pueda
afectar al proceso de categorizacion fonetica (Fox, 1984) o que este proceso determine el
acceso al léxico (Johnston, Rugg y Scott, 1987b) no implica que ambos procesos compartan
25

mecanismos comunes. En el procesamiento léxico se determina la función de una palabra y su


interpretación en el contexto de un cierto uso lingüístico. Esta interpretación léxica no
expresa sino las relaciones que una cierta palabra mantiene con otras palabras del léxico en un
cierto contexto de uso. La interpretación léxica de una palabra no requiere, necesariamente,
su interpretación semántica.
El primer problema que presenta el análisis del procesamiento léxico es la unidad léxica que
se toma como unidad de acceso. Adoptar una palabra como unidad en el acceso léxico presenta,
obviamente, problemas. Las palabras se forman, a menudo, por la composición de unidades
menores o monemas (Martinet, 1966), de dos tipos generales, monemas léxicales o lexemas y
monemas funciónales o morfemas. Esta distincion funciónal implica la existencia de una
distinta relación con el sistema conceptual dependiendo del tipo de unidad implicada. Los
lexemas suponen el acceso al conocimiento previo registrado en términos de conceptos y
proposiciones. Los morfemas proporcionan, en cambio, información sintáctica del papel que
juega o juegan los lexemas en un cierto uso lingüístico. Los morfemas son ligados o libres
dependiendo de si forman, o no, parte constitutiva de una palabra. Los morfemas ligados son
morfemas: a) funciónales o inflexionales, si proporcionan información gramatical acerca de un
lexema o de una serie de lexemas -p. ej., los morfemas de función, los morfemas de genero y
numero, o, los morfemas de la conjugacion verbal-; o, b) derivacionales, si permiten la
formacion de nuevas palabras proporcionando información de la clase de palabra que
constituyen por su composición con ciertos lexemas. A este ultimo tipo pertenecen los afijos -
prefijos y sufijos- que forman parte de las palabras -p. ej. in- y -ble en invendible e impagable-
.
La mayor parte de las estimaciones que se hacen del numero de unidades que pueden
identificarse en el léxico toman a la palabra como unidad de acceso. Sin embargo, el
vocabulario léxico de un lenguaje varía dependiendo de la naturaleza receptiva o productiva
del vocabulario y de su modalidad oral o escrita. Asi es posible distinguir entre escucha y
lectura, y, entre habla y escritura. Las estimaciones varian dependiendo de la unidad léxica
que se define, de los principios teóricos y empíricos que se asumen en el acceso al léxico y en
el procesamiento, y de los procedimientos de medida que se utilizan. De acuerdo con estas
dificultades cualquier medida que se adopte es, teóricamente, comprometida.
Para determinar el vocabulario que conoce un usuario del lenguaje, tomando como unidad de
medida la palabra, un procedimiento consiste en determinar las palabras que conoce en
relación con las de un diccionario, extrayendo al azar una muestra de las que contiene. Un
procedimiento mas formalizado consiste en: a) determinar el numero de unidades posibles en
un lenguaje para una cierta longitud de palabra, teóricamente limitada -para una longitud de
palabra de doce letras caben en la modalidad escrita un total de 1227 palabras, pero es
posible definir estimadas intermodales utilizando los fonemas de la lengua y las restricciones
definidas por algun algoritmo de acceso apropiado-; b) reducir el conjunto total hallado al
conjunto definido por aquellas combinaciones de letras que satisfacen las restricciones de un
lenguaje especifico; c) definir una base de datos que identifique aquellas combinaciones que
constituyen palabras, por aparecer documentadas; d) evaluar una muestra del conjunto posible
mediante algun tipo de procedimiento experimental estandar controlado como, por ejemplo,
una tarea de reconocimiento o una tarea de decision léxica; y, e) corregir la estimada por el
numero de entradas léxicas definida en la base de datos utilizada con el de otras bases de
datos no disponibles. La medida obtenida puede adoptarse como una estimacion absoluta del
26

vocabulario léxico en reconocimiento, una medida de vocabulario receptivo. Las estimaciones


de vocabulario productivo son menos fiables -y, en cierto sentido irrelevantes-, dado que la
recuperacion de información requiere disponer de indicios apropiados (cf. Tulving, 1983) y no
puede tratarse al sujeto como un sistema cognitivo de autoindicacion libre.

3.1. Estructura léxica y procesamiento léxico.

No disponemos en la actualidad de una teoría precisa de las relaciones que el sistema léxico
mantiene con el sistema conceptual. La propuesta tal vez mas elaborada sigue siendo el
trabajo que publicaran Miller y Johnson-Laird (1976) o el que ha publicado Johnson-Laird
(1987) recientemente. Mas alla de esta contribucion o de la mera distincion entre sistema
léxico y sistema conceptual (Glaser y Glaser, 1989; Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988),
es posible, en parte, reconocer en que forma el sistema léxico afecta a la construcción y
deconstruccion del sistema conceptual y en que forma este afecta al comportamiento de aquel
(cf. Benelli, 1988; Johnson-Laird, 1987; Just y Carpenter, 1987; Markman, 1986; Markman y
Watchel, 1988; Sternberg, 1984). Un trabajo reciente de Potter, Kroll, Yachzel, Carpenter y
Sherman (1986) ha atendido especificamente este problema por el procedimiento de sustituir
ciertos términos en una oracion por dibujos. Partiendo del diferente acceso de los dibujos y
de las palabras al sistema conceptual (cf. Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988), Potter,
Kroll, Yachzel, Carpenter y Sherman (1986) someten a prueba la hipotesis de que la
interpretación semántica de una palabra requiera el acceso al sistema léxico
-hipotesis léxica- o requiera, por el contrario, el acceso al sistema conceptual. Para evaluar
esta hipotesis presentaron oraciones en que un dibujo sustituia una palabra. Dado que los
dibujos son significativamente mas lentos cuando requieren acceso léxico, la hipotesis léxica
se veria apoyada si las oraciones graficas son dificiles de procesar; por el contrario, la
hipotesis conceptual se veria apoyada si estas oraciones son faciles de procesar. Las oraciones
se presentaron utilizando una tecnica de presentacion serial visual rapida (RSVP) en una tasa
de 10 o 12 palabras por segundo. Los resultados avalan la hipotesis conceptual. Los términos
se utilizan como indicios de un sistema conceptual no lingüístico que interviene en el proceso
de su interpretación semántica.
Dos tipos generales de relaciones se reconocen en el sistema conceptual, relaciones
jerarquicas y heterarquicas (Just y Carpenter, 1987). Las relaciones jerarquicas pueden ser:
a) partonomias, definidas por la existencia de relaciones de parte a todo entre conceptos (cf.
Tversky y Hemenway, 1984); y, b) taxonomias, definidas por la existencia de relaciones de
parte a todo inclusivas y transitivas entre conceptos (Markman, 1986; Markman y Watchel,
1988) que definen distintos niveles de representación (cf. Murphy y Smith, 1982). Las
relaciones heterarquicas entre conceptos son mas complejas e imprecisas, al definir la
existencia de relaciones intransitivas, como las relaciones de antonimia y sinonimia, de origen
probablemente léxico. Chaffin y Herrmann (1984) indican la existencia de cinco familias de
relaciones semánticas, -constrastes, inclusion de clases, semejanzas, relaciones de caso y
parte-todo- integrando relaciones jerarquicas y heterarquicas, lo que hace esta clasificacion
mas imprecisa. Estas relaciones conceptuales definen la composición de categorias o conceptos
naturales en esquemas (Sainz y Gonzalez-Marques, 1986) a los que es posible acceder por via
léxica.
27

La forma en que se accede al sistema conceptual depende de la estructura del sistema


léxico y de los procesos que sobre este actuan. Existe una amplia evidencia de que la
estructura del léxico es morfológica, segun los monemas en que se descomponen las palabras
(Andrews, 1986; Boyce, Browman, y Goldstein, 1987; Boyce, Browman, y Goldstein, 1987;
Caramazza, Laudanna y Romani, 1988; Stenberger y MacWhinney, 1986) y léxica, segun
ciertas relaciones léxicas especificas del léxico o que determina en el léxico el sistema
conceptual (Bleasdale, 1987; Herman y Rubenfeld, 1985; Kroll y Merves, 1986; Paivio, 1986;
Schwanenflugel, Harnishfeger y Stowe, 1988) (cf. 2.3.1. Sistema léxico y sistema conceptual)
(cf.3.2.2. Descomposición léxica interpretativa).
En dos experimentos de decision léxica, mediante los que trataban de estudiar la
estructura que adopta el léxico del italiano, Burani y Caramazza (1987) encontraron,
utilizando palabras derivadas, que las frecuencias relativas de los lexemas y morfemas de
estas palabras afectaban, al igual que la frecuencia de la palabra global, a la latencia de
ejecucion de una decision léxica y a la comision de errores. Utilizando pseudopalabras que
podian descomponerse, o no, morfológicamente, Caramazza, Laudanna y Romani (1988)
sometieron a prueba la hipotesis de que el sistema léxico adopta una estructura
morfológicamente descompuesta. En tres experimentos de decision léxica en que variaban la
estructura morfológica de las pseudopalabras, Caramazza, Laudanna y Romani (1988)
obtuvieron efectos sistemáticos de la estructura morfológica de los estimulos en la latencia
de respuesta y en la comision de errores, concluyendo que: a) las pseudopalabras que no podian
descomponerse morfológicamente eran mas faciles de procesar que las que podian
descomponerse, parcial o globalmente; b) las pseudopalabras con una estructura morfológica
parcial se procesaban con mas dificultad que las primeras; y c) las pseudopalabras
morfológicamente bien definidas -pseudopalabras que podian descomponerse
exhaustivamente- se procesaban con mayor dificultad aun.
Partiendo de un planteamiento experimental distinto, Stenberger y MacWhinney (1986)
sometieron a prueba la hipotesis de que los morfemas inflexionales constituyan entradas
independientes en el sistema léxico. Si esta hipotesis es verdadera -razonan Stenberger y
MacWhinney (1986)- los items léxicos de alta frecuencia tendran tasas de error inferiores a
las tasas que se obtienen con sus inflexiones mas que las que pueden obtenerse utilizando
items léxicos de baja frecuencia. Los resultados obtenidos avalan esta interpretación.
Estos efectos experimentales no pueden, ademas, atribuirse a procesos que actuan en el
acceso léxico. En tres experimentos en que investigaba la influencia de la estructura
morfológica de una palabra en su reconocimiento visual, Andrews (1986) encuentra que la
estructura morfológica de la palabra afectaba a la latencia de decision léxica pero el efecto
no era obligatorio. Se produce tras el acceso léxico, una vez se activa el lexema de la palabra
que se procesa. Andrews (1986) sugiere que mas que organizarse el sistema léxico segun los
monemas en que se descomponen las palabras, existe una activación cruzada entre palabras
que comparten los mismos atributos morfológicos.
Respecto de la estructura léxica del sistema léxico, pueden considerarse, entre otras, dos
alternativas teóricas: a) la descripcion por primitivos léxicos (cf. Ballmer y Brennesthul,
1981); y, b) la descripcion por predicados de nivel superior (cf. Schank, 1982). Ambas
alternativas teóricas se han aplicado a la cuestion de como se representan semánticamente
los verbos. La primera de las alternativas es la alternativa clasica. Supone la descripcion del
léxico en términos de un conjunto de rasgos interpretativos primitivos de tal modo que sea
28

posible establecer relaciones entre distintos monemas léxicos, -p. ej. en el sistema verbal, los
verbos dar, regalar, recibir, devolver, entregar, etc. parecen compartir algun nucleo
interpretativo comun-. Ballmer y Brennesthul (1981) proponen una taxonomia del sistema
verbal del aleman y del ingles a partir de un análisis de los actos de habla implicados por la
enunciacion de un verbo. La segunda de las alternativas supone el establecimiento de
relaciones entre los términos del léxico y su subsunción en predicados de nivel superior, -p. ej.
en el sistema verbal, los verbos citados activan un predicado superior comun que describe la
transferencia de un objeto entre actores-. Schank (1982) ha propuesto reducir el sistema
léxico verbal a un conjunto de primitivos semánticos, implícitos en la comprensión del
lenguaje. Ambos modelos son, formalmente, identicos pero difieren en su capacidad
descriptiva: la descripcion por primitivos léxicos permite describir mejor las relaciones
heterarquicas entre términos del léxico; la descripcion por predicados de nivel superior
permite describir mejor las relaciones jerarquicas del léxico (cf. Rieger, 1979). La cuestion
de como se representa la información en el léxico es, sin embargo, mas compleja y afecta a
que tipo de teoría semántica se adopte (cf. 5.1. Semánticas interpretativas y semánticas
constructivas; 5.2. Descripciones semánticas).

3.1.1. Efecto de frecuencia de palabra.

El efecto probablemente mas consistente de entre los que habitualmente se hallan en la


activación del léxico es el efecto de frecuencia de palabra. Desde el hallazgo de George Zipf
hasta otros mas recientes, parece reservarse al efecto de frecuencia un papel especial en el
procesamiento léxico de una palabra. La ley de Zipf establece que existe una relación lineal
entre el logaritmo de la frecuencia de la palabra y el logaritmo de su rango, que puede
determinarse ordenando las palabras desde la mas frecuente hasta la mas infrecuente.
Aunque no ha sido posible explicar porque se verifica esta ley, nuevos hallazgos avalan al
efecto de frecuencia como uno de los mas fiables de la psicolingüística. Buena parte de la
evidencia hasta ahora analizada justifica la importancia de este efecto.
Las latencias de respuesta que se obtienen en una tarea de decision léxica decrecen con el
logaritmo de frecuencia de la palabra (Gordon, 1985). Las decisiones léxicas son asi mas
rapidas con palabras de alta frecuencia que con palabras de baja frecuencia (Dobbs, Friedman
y Lloyd, 1985; Gardner, Rothkopf, Lapan y Lafferty, 1987) lo que tambien se verifica cuando
se controla la duracion de la mirada que disminuye en relación inversa con el logaritmo de la
frecuencia normativa de la palabra (Just y Carpenter, 1987). La consistencia del efecto se
mantiene cuando se somete a prueba la estructura léxica de sujetos bilingues. Beauvillain y
Grainger (1987) han demostrado, utilizando homografos interléxicos, que la interpretación
léxica de una palabra depende, mas que del lenguaje en que eventualmente se integra, de la
frecuencia con que ocurre en cada lenguaje. La frecuencia determina en que orden se accede a
una entrada léxica mas que el lenguaje utilizado.
A pesar de su consistencia, el efecto de frecuencia no acaba de estar claro. Existen,
ademas, algunos hallazgos aparentemente contradictorios. El efecto de frecuencia parece ser,
en primer término, mas complejo de lo hasta ahora sospechado. En el efecto de frecuencia
parecen converger efectos de muy distinta naturaleza: a) un efecto de repeticion, que afecta
al acceso léxico (cf. 2.3.4.3. Efecto de repeticion); y, b) un efecto de frecuencia postacceso,
que afecta a la interpretación léxica de una palabra.
29

Tratando de hallar la base funciónal del efecto de frecuencia, Dobbs, Friedman y Lloyd
(1985) llevaron a cabo una serie de experimentos de decision léxica que les permite poner en
cuestion la hipotesis de que el efecto de frecuencia tiene una base funciónal homogénea.
Dobbs, Friedman y Lloyd (1985) obtienen latencias de decision léxica semejantes en tres
experimentos en los que varian el tiempo y la forma de presentacion de las palabras lo que
presumiblemente deberia haber afectado a una etapa de verificacion léxica posterior a la
codificación de la palabra.
En una investigación que trata de reproducir y ampliar resultados obtenidos en una
investigación previa en la que encontraban una ventaja en la denominacion de una serie de
pseudohomofonos, respecto de palabras de control, insensible a la frecuencia de la palabra
base -la frecuencia de la palabra que suena como el pseudohomofono-, McCann, Besner y
Davelaar (1988) encuentran que, en una tarea de decision léxica, los pseudohomofonos se
comportan significativamente peor que las palabras de control, pero la ejecucion solo es
sensible a la frecuencia de la palabra base cuando la decision léxica es fonológica, no en el
caso en que es ortografica. Al contradecir estos resultados la hipotesis de que el efecto de
frecuencia se debe a un diferente acceso al léxico de palabras de alta y de baja frecuencia,
McCann, Besner y Davelaar (1988) sugieren la hipotesis de que en la tarea de decision léxica
este implicado un efecto de familiaridad, un término comun al de repeticion. Que la frecuencia
de la palabra base no afecte a la denominacion y a la decision léxica ortografica sobre
pseudohomofonos implica que estos procesos no requieren necesariamente procesamiento
léxico.
Dorfman y Glanzer (1988) muestran que existen cambios del efecto de frecuencia, en una
tarea de decision léxica, en función de la frecuencia de otras palabras que se presentan en la
misma lista que las de prueba. Estos efectos de composición de lista cuestionan el efecto de
frecuencia normativa de las palabras. Dorfman y Glanzer (1988) sugieren que en el efecto de
frecuencia converge con otros efectos propios de la memoria de reconocimiento, una nueva
expresión del efecto de fluidez perceptiva ya señalado. En la base de estas dificultades se
encuentran los problemas metodológicos que presenta la tarea de decision léxica.

3.1.2. Efecto de contexto.

El contexto léxico puede jugar un papel critico en la activación de una interpretación léxica
de una palabra para la que no existe una entrada léxica apropiada (cf. 3.2.2.2. Inferencia
léxica), pero el contexto no afecta, sin embargo, ni al reconocimiento de una palabra como
palabra del léxico independientemente de que sea o no conocida, ni a la interpretación léxica
de una palabra que ya se conoce (Till, Mross y Kintsch, 1988). La realimentacion de niveles
superiores al nivel léxico a niveles inferiores de procesamiento esta limitada a aquellas
situaciones en que existe una relación de parte a todo bien definida entre los dos niveles
(Tanenhaus y Lucas, 1987), lo que no implica que no se de interaccion entre los resultados de
distintos niveles de análisis, cuando se requiere para la comprensión. Dempster (1987), ha
demostrado, analizando la hipotesis de que la variabilidad de codificación afecta al
aprendizaje de vocabulario, que este no se amplia porque se establezcan vias de recuperacion
multiples por medio del contexto, produciendo un mayor efecto de aprendizaje la presentacion
de las palabras en distintos momentos en el tiempo.
30

3.2. Procesos de interpretación léxica.

Dos clases de procesos intervienen en la interpretación léxica de una palabra: a) procesos de


descomposición léxica fonológico-ortografica; y, b) procesos de descomposición
interpretativa. El primer tipo de procesos incluye el análisis estructural de la palabra en sus
monemas léxicos y funciónales. El segundo tipo de procesos incluye el análisis del contexto en
que se integra una palabra, que afecta a la desambiguacion de su interpretación léxica o a la
inferencia de una interpretación a partir del contexto.

3.2.1. Descomposición léxica fonológico-ortográfica.

Descomponer una palabra en sus componentes estructurales se denomina análisis


estructural o descomposición léxica fonológico-ortográfica. La descomposición léxica
estructural incluye la distincion de los monemas léxicos y funciónales de las palabras. Este
proceso supone una estructura morfológica del sistema léxico.
En tanto las palabras compuestas incluyen distintos monemas léxicos y morfemas, otras
palabras incluyen ademas del lexema distintos tipos de morfemas opcional u obligatoriamente
ligados, funciónales, inflexionales o derivacionales. Los ultimos, representados por los afijos -
prefijos, infijos y sufijos- son de extraordinaria importancia en el análisis estructural,
constituyendo su conocimiento un test restrictivo de la habilidad del sujeto para formar
nuevas palabras a partir de las ya conocidas (O'Rourke, 1974). Las palabras compuestas, e,
incluso, las lexias -expresiones complejas semiléxicalizadas como p. ej. "a duras penas"-
requieren la descomposición y composición léxica estructural de la palabra. Las palabras
compuestas se forman por composición léxica de distintos lexemas y morfemas, como las
siguientes: a) nombre-nombre: "bonoloto, patapalo, bocamanga, cabizbajo"; b) verbo-nombre:
"sacacorchos, quitapenas, salvavidas"; c) verbo-adjetivo: "biennacido"; d) adjetivo-nombre:
"ciempies, pelilargo"; e) verbo-verbo: "correveydile"; o, incluso, f) lexemas y morfemas
funciónales libres como en "proponiendole"
Los morfemas funciónales e inflexionales proporcionan información sintáctica acerca del
papel de las palabras en la oracion y las clases a que pertenecen, sean nombres o verbos. Los
morfemas derivacionales proporcionan información acerca del tipo o clase de palabra,
permitiendo la obtencion de nuevas palabras a partir de un lexema raiz. Entre los prefijos mas
comunes se encuentran, in-, como en inmortal; a-, como en atono; pre-, como en preparar; pro-,
como en proponer; etc. Entre los sufijos se encuentran, -ble, como en "invendible"; -oso, como
en "tramposo"; -mente, como en "veladamente"; etc. Si un lector encuentra una palabra
desconocida conteniendo alguno de estos distintos morfemas utilizara el análisis estructural
para determinar su interpretación léxica.
De la descomposición léxica estructural de las palabras existe una amplia evidencia (Boyce,
Browman y Goldstein, 1987; Burani y Caramazza, 1987; Caramazza, Laudanna y Romani, 1988;
Stenberger y MacWhinney (1986). El sistema léxico se estructura morfológicamente como se
ha puesto de relieve en las investigaciónes mas recientes (cf. 3.1. Estructura léxica y
procesamiento léxico). Sin embargo, el uso de morfemas derivacionales implica un análisis del
morfema que depende del que se realiza sobre el lexema raiz. Cole, Beauvillain, y Segui (1989)
encuentran una asimetria en el papel de la frecuencia de la raiz y de la frecuencia de prefijos
y sufijos solo en estos ultimos, indicando que los sufijos se acceden a traves del lexema raiz,
31

lo que no ocurre en el caso de los prefijos, una manifestacion de la naturaleza secuencial de la


codificación. Lima (1987) ha mostrado que, en el procesamiento léxico, las palabras que
comienzan con un prefijo se reducen al lexema raiz antes de su acceso al léxico (cf. 2.3.4.
Parametros del acceso léxico).

3.2.2. Descomposición léxica interpretativa.

La interpretación léxica de una palabra implica la interpretación de sus componentes léxicos


en el contexto de las relaciones que adquieren cuando se usan. El contexto determina la
activación de distintas interpretaciónes léxicas para un término dependiendo de las
restricciones que operan en su seleccion. La interpretación que se activa varía en las oraciones
siguientes, afectando a la interpretación del lexema incluido en la palabra "tocarlo":

a. Primero subieron el piano, despues, obviamente, no pudieron dejar de tocarlo.


b. Primero afinaron el piano, despues, obviamente, no pudieron dejar de tocarlo.

La descomposición léxica interpretativa es evidente en la desambiguacion y en la extraccion


de inferencias para determinar la interpretación léxica de una palabra desconocida, pero se
ha hecho tambien evidente en el registro oculografico de la duracion de la mirada cuando se
manipulan las oraciones de forma apropiada. Clark y Just (1973) han mostrado que la latencia
de procesamiento de la oracion "Si Juan olvida sacar al perro es que ya esta fuera" es
significativamente identico al que se obtiene cuando se sustituye "olvida" por "no recuerda", lo
que indica la existencia de un proceso de descomposición léxica interpretativa, lo que no
ocurre con el mismo término en otros contextos oracionales. El análisis léxico contextual
aparece, asimismo implicado en la adquisicion de vocabulario. En ciertos contextos puede
sustituirse, p. ej. el adverbio "bajo" por "debajo de" como en las oraciones siguientes:

a. Se encuentra bajo la almohada.


b. Se encuentra debajo de la almohada.

pero no, en cambio en otros contextos, como en las oraciones siguientes:

a. Lo haremos bajo tu responsabilidad.


b. Lo quitaremos de debajo de la pila.

Esto implica que la adquisicion de vocabulario procede de la habilidad del sujeto para
efectuar la descomposición léxica interpretativa de los términos lo que le exige reconocer sus
primitivos léxicos comunes y sus primitivos léxicos diferentes. La adquisicion de vocabulario
es una forma de aprendizaje conceptual (Just y Carpenter, 1987) (cf. 2.3.1. Sistema léxico y
sistema conceptual).

3.2.2.1. Desambiguación léxica.

La desambiguacion léxica es uno de los contextos en que se reconoce la existencia de


procesos de descomposición interpretativa léxica. Glucksberg, Kreuz y Rho (1986) señalan dos
32

alternativas en la desambiguacion léxica de una palabra. El contexto podria utilizarse para: a)


restringir la activación de las interpretaciónes posibles a la que es contextualmente
apropiada; y b) seleccionar la interpretación apropiada solo despues de que todas las posibles
se han activado. Los modelos que adoptan la primera hipotesis
-hipotesis de acceso selectivo- suponen que en la comprensión del lenguaje se da interaccion
entre distintos niveles de análisis; los modelos que adoptan la segunda hipotesis -hipotesis de
acceso multiple- defienden que no existe inicialmente interaccion entre distintos niveles
hasta no concluir el procesamiento. Aunque la activación de distintas interpretaciónes puede
tener inicialmente lugar, no se manifiestan en el curso de la comprensión del lenguaje, toda
vez que en cada caso se activa la interpretación que satisface el mayor numero de
restricciones disponibles. Seidenberg, Tanenhaus, Leiman y Bienkowski (1982) y Glucksberg,
Kreuz y Rho (1986) encuentran evidencia de la primera alternativa. En que medida se activan
las interpretaciónes alternativas depende del contexto precedente (Carpenter y Daneman,
1981; Seidenberg, Tanenhaus, Leiman y Bienkowski, 1982). El coste de seleccionar una
interpretación erronea es muy reducido, ya que este proceso de seleccion depende de las
restricciones impuestas por la interaccion de distintos niveles de análisis (Tabossi, 1988),
incluida la frecuencia de las distintas interpretaciónes léxicas (Neill, Hilliard y Cooper, 1988;
Rayner y Duffy, 1986; Simpson y Burgess, 1985). El sistema cognitivo puede inmediatamente
recuperarse de una interpretación erronea cuando encuentra la información que desambigua
aquella que le dio origen (Just y Carpenter, 1987).
Neill, Hilliard y Cooper (1988) han propuesto un modelo en que las interpretaciónes léxicas
de los términos se recuperan en paralelo, aunque la latencia de recuperacion de cada
interpretación depende del contexto y de su frecuencia relativa. Sin embargo, la distinta
frecuencia de las diferentes interpretaciónes léxicas impone una recuperacion asimetrica de
estas en el léxico.
En una investigación en la que tratan de determinar el proceso de recuperacion de distintas
interpretaciónes léxicas, utilizando el registro de potenciales evocados, van Petten y Kutas
(1987) muestran que las interpretaciónes léxicas de palabras ambiguas no se recuperan al
mismo tiempo. Utilizando homografos homofonos, con al menos dos interpretaciónes
distintas, en el contexto de oraciones que moderadamente sesgaban hacia una de las
interpretaciónes, van Petten y Kutas (1987) analizan el curso temporal de la activación de la
interpretación léxica en ultimo término seleccionada. Cada oracion venia seguida de un término
objetivo, a) relacionado con la interpretación sesgada del homografo, b) relacionado con la
interpretación no sesgada, o 3) no relacionado con ninguna de las dos interpretaciónes. La
asincronia de presentacion (A.P.E.) entre el homografo y el objetivo variaba entre 200 y 700
msg. Van Petten y Kutas (1987) encuentran un efecto de anticipacion en la denominacion del
objetivo relacionado y no relacionado en A.P.E.s breves, y un efecto de anticipacion solo en la
denominacion del objetivo relacionado en A.P.E.s mas largos. Los potenciales evocados
obtenidos, en un segundo experimento, presentando estos mismos estimulos, muestran que los
efectos de anticipacion que pueden obtenerse con objetivos contextualmente inapropiados son
mas tardios y resultan de un efecto de anticipacion retroactiva. El estudio de Till, Mross y
Kintsch (1988) abunda en esta misma interpretación.
Utilizando una tarea de decision léxica, Till, Mross y Kintsch (1988) encuentran un efecto
de anticipacion, en A.P.E.s breves, entre la interpretación léxica de un término y la
interpretación de una palabra de anticipacion ambigua solo cuando se da una relación
33

asociativa apropiada entre ambas, independientemente de la interpretación que se active de la


palabra ambigua. En A.P.E.s largos tambien se activan interpretaciónes léxicas cuando se da
una relación asociativa inapropiada, pero las respuestas son, en este caso, menos rapidas. Till,
Mross y Kintsch (1988) interpretan este resultado como consistente con un modelo de
procesamiento léxico en que la activación de una interpretación léxica es inmediata e
independiente del contexto.
Hayes (1977) ha disenado un algoritmo que permite la resolucion de la ambiguedad que
puede producirse en el uso del ingles. Aunque las lenguas difieren en el papel que asignan a los
distintos heuristicos, los propuestos por Hayes (1977) pueden extenderse a la
desambiguacion léxica que se produce en el uso del espanol. El algoritmo procederia
seleccionando:

1. La interpretación mas común o frecuente de un término.

a. La vieja casa... [vieja = adjetivo; casa = sustantivo].


b. La vieja casa... [vieja = sustantivo; casa = verbo].

2. La interpretación de un término que resulta apropiado con los argumentos que adopta un
verbo.

a. Es dificil comprar el amor.


b. Es dificil entender el amor.

3. La interpretación que mejor se asocia con las interpretaciónes de los términos en el


contexto:

a. Se situaron en torno al banco. El mas joven propuso acercarse al mostrador.


b. Se situaron en torno al banco. El mas joven propuso acercarse al estanque.

4. La interpretación de un término segun las relaciones taxonomicas y partonomicas que


puede adoptar en el contexto:

a. La lengua es el organo del pensamiento.


b. La lengua es el organo del gusto.

5. La interpretación de un término que satisface las restricciones de un modelo de


referencia:

a. El ministro esta a la derecha del presidente [al observar una fotografia].


b. El ministro esta a la derecha del presidente [al juzgar sus actitudes politicas].

Distintos indicios léxicos, sintácticos y semánticos pueden contribuir a la desambiguacion


de un término tal como muestra el algoritmo propuesto por Hayes (1977). En la resolucion de
la ambiguedad estan implicados distintos niveles de análisis del lenguaje (Just y Carpenter,
34

1987). Los sujetos consumen mas tiempo en aquellos términos cuya interpretación resulta
ambigua en el contexto en que se usan (Rayner y Duffy, 1986).

3.2.2.2. Inferencia léxica.

En la interpretación léxica de una palabra desconocida, el contexto permite generar una


interpretación a partir de un proceso de inferencia léxica. En un trabajo clasico, Werner y
Kaplan (1952) presentan a un grupo de sujetos una palabra desconocida -en rigor, una
pseudopalabra- que deben interpretar sirviendose del análisis de un conjunto de oraciones en
que se usa. Werner y Kaplan (1952) descubren que los niños no son capaces de aislar el sentido
de la palabra y cuando se ven obligados a usarla lo hacen integrando parte del contexto
primitivo en que aparecio, bajo el supuesto de que su interpretación debe estar de alguna
forma asociada al de otras palabras en el mismo contexto. En una investigación similar, van
Daalen-Kapteijns y Elshout-Mohr (1981) comprueban que los lectores mas expertos tienden a
generar definiciones unitarias, en tanto los mas inexpertos resultan incapaces de integrar los
diferentes rasgos proporcionados por cada oracion. La habilidad para inferir una
interpretación a partir del contexto no depende solo de una mayor capacidad para construir
una inferencia sino tambien un conocimiento mejor y mas amplio del propio vocabulario (Nagy y
Anderson, 1984; Sternberg y Powell, 1983). Un cierto numero de indicios léxicos, sintácticos
y semánticos pueden influir en que un lector infiera con exito como interpretar una palabra
desconocida (Just y Carpenter, 1987). Entre los indicios léxicos que Sternberg y Powell
(1983) consideran se encuentran los siguientes: a) el numero de veces que se presenta la
palabra desconocida en cuestion; b) la importancia de la palabra en el contexto; c) el numero
de palabras desconocidas que se presentan; y d) la variabilidad de contextos en que la palabra
desconocida aparece. La estructura sintáctica, semántica, y textual de un texto contribuye a
especificar la interpretación léxica de una palabra desconocida. Entre los indicios sintácticos
el uso de estructuras paralelas o aposiciones; entre los indicios semánticos el uso de
definiciones implícitas o explícitas, y sinónimos; entre los indicios textuales el uso de textos
descriptivos y explicativos.

4. PROCESAMIENTO SINTACTICO.

El término sintaxis se refiere, cuando se aplica al lenguaje, al orden sistemático que las
palabras adquieren en las expresiones lingüísticas que pueden construirse. El supuesto básico
en la construcción de una gramática es que los lenguajes pueden describirse como una
coleccion de expresiones, cuyas clases pueden definitiva y precisamente especificarse. Un
sistema formal interpretable que defina que expresiones lingüísticas forman parte de un
lenguaje y asigne una estructura y una interpretación a cada una de las expresiones, es lo que
se denomina una gramática.
Una gramática caracteriza un lenguaje. Una gramática es una gramática generativa si
caracteriza las expresiones propias de un lenguaje mediante algun conjunto finito de reglas
recursivas (Postal, 1964). Cada lenguaje tiene una sintaxis y una semántica. La sintaxis de un
cierto conjunto de lenguajes puede especificarse en un lenguaje formal. Este metalenguaje
tiene a las gramaticas como objeto de descripcion; el dominio de su semántica es el conjunto
35

de entidades sintácticas que caracterizan la gramática en cuestion (Gazdar, Klein, Pullum y


Sag, 1985).
La gramática de un lenguaje natural puede asignar mas de una estructura sintáctica a
muchos de los usos lingüísticos. Si una oracion tiene un análisis sintáctico, ciertas frases de
las que se incluyen pueden ser localmente ambiguas y resolverse mas tarde. La ambiguedad de
un uso lingüístico impone que la asignacion de una interpretación sintáctica no sea el resultado
de un proceso deterministico, de ahi que sea preciso simular este proceso no deterministico
de acuerdo con algun proceso deterministico que es el único que puede darse de hecho en un
sistema sintáctico. Las alternativas no deterministas a este proceso de segmentacion y
asignacion de funciónes gramaticales son: a) que resulte de un análisis tabular de cadenas bien
formadas que se ejecuta sobre la entrada; b) que resulte de la ejecucion de un algoritmo de
regresion recursivo; y c) que resulte de la ejecucion de un algoritmo de anticipacion recursivo.
Cualquiera de estas alternativas teóricas precisa distinguir entre las operaciones internas del
segmentador y el modo en que ese se relaciona con otros componentes o niveles de
procesamiento, y especificamente con el componente semántico. El diseno de este mecanismo
requiere especificar: a) el procedimiento de ejecucion: ascendente, descendente o interactivo,
de acuerdo con la naturaleza de las representaciones que manipula; de izquierda-derecha o de
derecha-izquierda, de acuerdo con la secuencia del proceso que se ejecuta; y paralelo o serial,
segun se produzca o no procesamiento concurrente; b) el modo en que lleva a cabo la
segmentacion de forma no determinista; c) si utiliza ciertos heuristicos de segmentacion
especificos; y d) las relaciones externas del mecanismo de segmentacion con otros
mecanismos y procesos que subyacen al proceso de comprensión. Especificar estas
alternativas es el objeto de una teoría del procesamiento sintáctico del lenguaje natural.
El término de procesamiento se refiere a los procesos que un sistema cognitivo ejecuta en el
análisis de un conjunto potencialmente infinito de expresiones lingüísticas. Si se adopta una
gramática como un modelo de los procesos que en dicho sistema se llevan a cabo, el término de
procesamiento se referira a la realidad psicológica de las entidades y procedimientos
expresados por dicha gramática. Una gramática es desde esta perspectiva, una forma de
caracterizar el conjunto de categorias de expresiones lingüísticas y reglas que operan sobre
ellas en el procesamiento del lenguaje natural. Una gramática es una teoría de las
restricciones que afectan al procesamiento del lenguaje desde la perspectiva de la lengua
como sistema. Sin embargo, existen expresiones, aun interpretables, que no satisfacen las
reglas definidas en una gramática. Los procesos que concluyen, tras la segmentacion de una
expresión lingüística en sus constituyentes gramaticales, en la construcción de descripciones
sintácticas interpretables es el objeto del procesamiento sintáctico. Dada la dependencia de
estas descripciones sintácticas de las descripciones permitidas en la lengua, es dificil ignorar
las descripciones de una cierta gramática en el análisis del procesamiento sintáctico del
lenguaje natural.

4.1. El análisis sintáctico.

El proceso que sigue un lector en la lectura de un texto es lineal. La sintaxis del texto
define un procedimiento para comúnicar una constelacion no lineal de representaciones en
términos lineales (Just y Carpenter, 1987). El lector intenta recuperar las relaciones que
subyacen a las representaciones que suscita el texto, durante la lectura, segmentando las
36

expresiones que procesa en sus constituyentes gramaticales y asignando una interpretación a


estas expresiones de acuerdo con dicha segmentacion. Estos constituyentes y sus relaciones
pueden expresarse, recurriendo a ciertas entidades, -definidas en una cierta gramática-, en
términos de cadenas, arboles, categorias, etc. Ciertas categorias sintácticas, o, símbolos no
terminales, -nombres, adjetivos, determinantes, etc.- se agrupan en frases -frases nominales,
frases verbales, frases preposicionales, etc.- y oraciones -simples, coordinadas, etc.- de
acuerdo con una estructura jerarquica -un diagrama arboreo o arbol- que describe como el
lector segmenta una cierta expresión. El análisis sintáctico se diferencia del análisis
semántico en que el primero caracteriza la forma o estructura de las expresiones, en tanto, el
segundo, caracteriza la forma o estructura proposicional de las representaciones semánticas
generadas en el procesamiento del texto. Si se altera, de forma sistemática, la estructura
sintáctica de una expresión se afectan las representaciones semánticas que el lector
construye (Jordan, 1988; Schadler, y O'Connell, 1984). La misma representación semántica
puede, a su vez, expresarse recurriendo a distintas formas sintácticas como se reconoce en el
empleo de la voz activa o de la voz pasiva que generan, en el lector, la misma interpretación
semántica.

4.1.1. Descripciones sintácticas.

Al segmentar una expresión en términos de sus constituyentes el lector construye una


descripcion sintáctica. La construcción de estas descripciones no aguarda a que concluya el
procesamiento de una expresión. El lector interpreta de forma inmediata la estructura
sintáctica de una oracion a medida que avanza en su procesamiento (Hanley, 1987; Cuetos y
Mitchell, 1988). La latencia de fijación, en cada palabra, refleja la ejecucion del análisis
sintáctico que se esta llevando a cabo en su lectura (Carroll y Slowiaczek, 1986; McDonald y
Carpenter, 1981). De ahi, la dependencia del lector para detectar la ausencia de ciertas
palabras (Cooper, Tye-Murray y Nelson, 1987), o, su capacidad para construir descripciones
sintácticas coherentes del texto cuando el texto no las aporta (Schadler, y O'Connell, 1984).

4.1.2. Evidencia

El desarrollo y la adquisicion del lenguaje evidencia el papel de la sintaxis en la


interpretación de una expresión lingüística no canónica. Las estrategias léxico-semánticas que
primitivamente adopta un nino varian dependiendo de la articulacion simultanea de las
descripciones sintácticas y semánticas que realiza de ciertas expresiones lingüísticas en el
contexto en que se usan (cf. Bloom y Capatides, 1987; McClellan, Yewchuk y Holdgrafer, 1986;
Pinker, 1985). Estas estrategias permiten correlacionar descripciones sintácticas y
semánticas asignando las categorias semánticas de sujeto y objeto, a los términos, segun el
orden en que aparecen en la expresión. Estrategias estas que abandona a medida que progresa
en el reconocimiento de distintas estructuras sintácticas (cf. Pinker, 1985).
En un análisis de la lectura comprensiva oral de un texto, por un grupo de niños, que contenia
una oracion anomala construida por un cambio en el orden de dos predicados, Schadler y
O'Connell (1984) encontraron que la lectura era mas lenta y la pausa mayor cuando leyeron las
oraciones anomalas, lo que sugiere que procedian a normalizar la oracion anomala o a cambiar
el orden de sus palabras para hacerla mas plausible. Las latencias de respuesta de los adultos,
37

en una tarea que implica la lectura de un texto para su recuerdo posterior, varian dependiendo
de la estructura sintáctica de las oraciones, como Aaronson y Ferres (1984) aprecian en los
límites de frase, en la diferente respuesta ante verbos copulativos y léxicos, o, en el
diferente tratamiento que reciben las oraciones dependiendo de que tengan o no una oracion
de relativo incorporada. Frazier, Taft, Roeper y Clifton (1984) encuentran que la lectura de
una segunda oracion de una oracion compuesta es mas rapida cuando es estructuralmente
similar a la primera, efecto que encuentran constante utilizando diversos tipos de
estructuras sintácticas.
La evidencia mas demostrativa del papel del análisis sintáctico en la comprensión del
lenguaje la proporciona una disfunción tipicamente sintáctica como es la afasia de Broca. Este
sindrome se caracteriza por una incapacidad especifica del paciente para comprender y
producir expresiones lingüísticas cuya interpretación semántica depende del análisis de
ciertos indicios sintácticos, sea del orden de las palabras o de la existencia de morfemas que
expresan ciertas funciónes. Berndt y Caramazza (1980) han estudiado las dificultades que los
afasicos de Broca tienen con la información del orden de las palabras, lo que les impide
distinguir entre oraciones del tipo,

a. El nino juega con el perro.


b. El perro juega con el nino.

o del tipo de,

a. Le dio al nino sus galletas.


b. Le dio el nino sus galletas.

que depende del análisis de la función caracterizada por la frase nominal que introduce la
expresión "el nino" cuando dispone o no de una palabra de función "a"1 . De este modo,
interpretando las tres frases nominales de la expresión -le, el nino y sus galletas- y la frase
verbal -dio- el afasico de Broca no es capaz de reconocer su distinta interpretación
semántica. En un estudio similar, Heilman y Scholes (1976) trataron de determinar,
presentando una serie de dibujos acordes con distintas descripciones sintácticas y distintas
interpretaciónes semánticas de la misma expresión, el modelo de referencia que construyen
los afasicos. Heilman y Scholes (1976) muestran que, cuando disponen de suficientes indicios
semánticos para interpretarla, los afasicos interpretan correctamente la oracion, fracasando,
en cambio, cuando su interpretación semántica depende de indicios sintácticos que no
procesan. Estas dificultades del afasico se multiplican cuando las oraciones son
sintácticamente mas complejas. Distintos aspectos de la estructura sintáctica de la oracion
contribuyen, por separado, a la complejidad de una oracion (Caplan, Baker y Dehaut, 1985).

1 En Berndt y Caramazza (1980), estudiando a afasicos de habla inglesa, el analisis de este


ejemplo depende estrictamente del orden al no darse la preposicion en este caso.
38

4.2. La autonomía del procesamiento sintáctico. Formalismos representacionales.

El procesamiento del lenguaje natural puede resultar de la actuacion de un sistema de


procesadores autonomos o de la actuacion de un sistema de procesadores interactivos. En un
sistema autonomo la señal de salida de un modulo es única y global hasta su entrada en un
modulo de nivel superior. En un sistema interactivo la señal de salida de un modulo es, hasta
que concluye su actuacion, multiple y parcial ya que cada salida retorna de nuevo como entrada
una vez se elabora como señal por un modulo de nivel superior. Es posible concebir, sin
embargo, un sistema autonomo de salida multiple y global en el que las señales sirven como
entrada a modulos de nivel superior que las evaluan.
En la computacion de la estructura sintáctica de una oracion, el procesador sintáctico es
autonomo si proporciona una estructura constituyente por constituyente o frase por frase que
es posteriormente utilizada por el componente semántico para construir una interpretación
semántica. Aunque no hay necesidad ni dato alguno de que exista algun tipo de representación
de la estructura sintáctica de la oracion anterior a su interpretación semántica, es objeto de
un amplio debate teórico cual de estas formulaciones alternativas puede dar cuenta del
procesamiento sintáctico del lenguaje natural (cf. Cairns, 1984, Fodor, 1983).
Dos tipos de problemas afectan a la evaluacion de estas hipotesis. El primer tipo de
problemas, de naturaleza empírica, se refiere al carácter lineal del procesamiento del
lenguaje, tanto a nivel oral (Marslen-Wilson y Tyler, 1980) como escrito (Just y Carpenter,
1984) y al hecho de que el análisis sintáctico y semántico tenga lugar a medida que el sujeto
progresa en su procesamiento. El segundo, de naturaleza teórica, se refiere al carácter
mutuamente exclusivo (cf. Cairns, 1984) de las hipotesis que defienden la autonomia o la
dependencia del procesamiento sintáctico respecto del procesamiento semántico, o, viceversa.
La evidencia empírica que discute una de las alternativas tiende a proporcionar, a su pesar,
evidencia empírica que justifica la hipotesis alternativa de modo que es, teórica y
empíricamente dificil, decidir entre ambas.
Que el análisis sintáctico de una oracion precede al análisis semántico y que se realiza con
absoluta independencia de este es una hipotesis incorrecta si se atiende a la evidencia que
asegura el carácter inmediato de las interpretaciónes que el lector hace del texto a medida
que va leyendo cada palabra (Just y Carpenter, 1987). Es posible, sin embargo, que la
descripcion sintáctica de una oracion, a medida que se presenta cada palabra, se realice con
independencia de la interpretación semántica dada a esa oracion en el mismo momento de
procesamiento. En un trabajo ya clasico Forster y Ryder (1971) demuestran que la
complejidad sintáctica y la complejidad semántica tienen efectos negativos aditivos sobre el
recuerdo. El recuerdo inmediato era mejor para oraciones normales, menor para oraciones
confusas, y menor aun, para oraciones anomalas. A pesar de que la interpretación de los
resultados de los experimentos que demuestran que en el análisis sintáctico de un
constituyente no interviene su interpretación semántica (cf. Rayner, Carlson y Frazier, 1983)
es, a menudo, discutible (cf. Just y Carpenter, 1987), Ferreira y Clifton (1986) encuentran
que el análisis sintáctico se lleva a cabo con independencia del análisis semántico incluso
cuando supone una anomalia semántica o textual. En tres experimentos en que someten a
prueba la hipotesis de modularidad sintáctica, registrando la latencia de cada fijación ocular,
Ferreira y Clifton (1986) encuentran que los sesgos hallados en el procesamiento sintáctico
de oraciones aisladas se conservaban en el contexto de un texto, a pesar de entrar en
39

conflicto con su interpretación tematica o con los sesgos que introducia el discurso. Sus
resultados, que parecen apoyar la hipotesis de un modulo de procesamiento sintáctico, nos
indican, únicamente, sin embargo, que el procesamiento sintáctico de una oracion es un proceso
obligatorio. Ferreira y Clifton emplean oraciones cuyos términos activan esquemas léxicos
predictivos del análisis sintáctico de la oracion, dando lugar a un efecto de ambiguedad
sintáctica que solo resuelve posteriormente cuando se procesan nuevos indicios
proporcionados por el texto. Hanley (1987) muestra que en el análisis semántico de casos, los
roles de casos se asignan dentro de una proposicion tomando en cuenta información sintáctica
y semántica a medida que se progresa en el procesamiento lo que ocurre sin que se viole el
supuesto de autonomia de la sintaxis.
El procesamiento sintáctico de una oracion tiene lugar de forma secuencial a medida que el
lector progresa en su procesamiento. Los efectos que la estructura sintáctica de la oracion
tiene en el procesamiento de sus constituyentes se evidencia en el tratamiento que recibe
cada palabra dependiendo de la estructura sintáctica que determinan las ya procesadas
(Masson, 1988; Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y LaCount, 1985; Schwanenflugel y
Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986). Los resultados de estas
investigaciónes se explican por la intervencion de un modulo de procesamiento sintáctico que
opera secuencialmente, a medida que se procesa cada palabra, generando una descripcion
sintáctica plausible que afecta a las que suceden segun satisfagan o no las restricciones
implícitas en dicha descripcion.
En una investigación en la que estudiaban los efectos de anticipacion sintáctica en el
procesamiento de una serie de palabras de distintas clases léxicas -nombres, verbos, nombre-
verbo ambiguos y palabras sin sentido-, utilizando una tarea de decision léxica, y, controlando
los potenciales evocados ante las palabras objetivo en distintas localizaciones cerebrales,
Samar y Berent (1986) encuentran, sometiendo a un análisis de componentes principales las
medidas obtenidas, un pico componente en 140 msg. que discrimina entre palabras en
contextos apropiados e inapropiados, independiente de la clase de palabra y anterior a la
identificación de su clase léxica, que alcanza su nivel maximo en localizaciones
tempoparietales.
Wright y Garrett (1984), analizando los efectos de la estructura sintáctica en la adopción
de una decision léxica, encuentran que la estructura gramatical de la oracion que se procesa,
cuando se presenta palabra por palabra, afecta a la latencia de respuesta de una decision
léxica. En su primer experimento obtienen, cuando se presenta un verbo modal seguido por un
verbo principal -como en "puedes abrirme la puerta?"- o una preposicion seguida por un nombre
-como en "con un tenedor"- menores latencias de respuesta que cuando se presentan las
relaciones opuestas (verbo modal/nombre y preposicion/verbo principal). Identicos resultados
encuentran West y Stanovich (1986) utilizando una tarea de decision léxica y una tarea de
denominacion. Estos resultados demuestran que existen ciertas restricciones en la
segmentacion de los constituyentes de las oraciones dependiendo del análisis sintáctico de las
palabras que se procesan secuencialmente (cf. 4.3. Procesos de análisis sintáctico).
El procesamiento secuencial del texto permite que el análisis semántico de las palabras
concurra con el análisis sintáctico de la que sucede para construir una descripcion sintáctica
plausible de la oracion de forma que se satisfagan todas las restricciones. Un análisis
meramente sintáctico de la oracion no permite, a menudo, su segmentacion apropiada
(Johnson-Laird, 1983; Just y Carpenter, 1987). La información sintáctica es insuficiente
40

para indicar su estructura sintáctica. La interpretación semántica de una oracion puede


recuperarse directamente a partir del análisis que se lleva a cabo sobre su estructura
sintáctica guiando el análisis sintáctico posterior. La eficiencia con que se ejecutan los
procesos de comprensión puede atribuirse a la construcción directa de una representación
proposicional gracias a la habilidad del segmentador para tener en cuenta toda la información
relevante.
La interaccion entre los mecanismos de procesamiento sintáctico y los mecanismos de
procesamiento semántico se verifica en que: a) las entradas léxicas no solo contienen
información acerca de su marco sintáctico sino tambien de los referentes potenciales de sus
distintos argumentos. La naturaleza prescriptiva y predictiva de los esquemas léxicos explica
que derive de la computacion natural de la estructura sintáctica la interpretación semántica
de una oracion; y b) la representación proposicional de un constituyente puede determinar el
análisis de los constituyentes que le suceden. La identificación de los referentes en esta
representación puede determinar el proceso subsiguiente de segmentacion.
Que existe interaccion entre un tipo y otro de mecanismos supone que no se de, de hecho,
ningun tipo de representación de la estructura sintáctica de la oracion independiente de su
representación semántica. Los procesos de segmentacion sintáctica e interpretación
semántica se resuelven por la actuacion de mecanismos modulares concurrentes. La ejecucion
de decisiones concurrentes puede resolverse por: a) la construcción de representaciones
paralelas en una tabla, o b) la construcción de un análisis que puede someterse a revision por
la actuacion de un proceso de regresion recursivo o por anticipacion.
Dos alternativas generales pueden concebirse para organizar de forma concurrente los
modulos de procesamiento sintáctico y semántico: a) el proceso podria llevarse a cabo por
medio de un análisis sintáctico y los esquemas léxicos utilizarse para eliminar las
interpretaciónes inapropiadas; o b) el proceso podria llevarse a cabo por medio de un análisis
semántico y los esquemas sintácticos utilizarse para eliminar las interpretaciónes
inapropiadas. Dado que los esquemas léxicos pueden normalmente integrarse para producir un
numero indefinido de representaciones proposicionales cuando el análisis sintáctico no se tiene
en cuenta, hay bases para suponer que el proceso de interpretación se lleva primariamente a
cabo por medio del análisis sintáctico (Johnson-Laird, 1983). El segmentador lingüístico
utiliza las descripciones de la gramática para construir una representación proposicional que
se basa en la semántica léxica (cf. Bresnan, 1982; Gazdar, Klein, Pullum y Sag, 1985). De este
modo puede afirmarse una hipotesis interactica del análisis sintáctico que solo opera cuando
los esquemas léxicos no permiten una descripcion sintáctica plausible de la oracion.

4.2.1. Modelo de redes de transición ampliadas.

Una red de transicion ampliada es un formalismo procedimental algoritmico que incorpora,


en los arcos que especifican las transiciones entre los nodos de una red de transicion
recursiva de estados finitos, información heuristica, como condicion para que se lleve a cabo
la transicion especificada (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Los primeros
modelos utilizando redes de transicion ampliadas (R.T.A.) provienen del campo de la
inteligencia artificial (Thorne, Bratley, y Dewar, 1968; Woods, 1973) y desde entonces se han
propuesto como modelos de procesamiento del sistema cognitivo humano (Kaplan, 1973;
Wanner y Maratsos, 1978) y especialmente en el análisis del procesamiento del lenguaje
41

natural frente al análisis que proponen las teorías lingüísticas mas tradicionales (cf. Berwick y
Weinberg, 1983).
Una red de transicion ampliada (R.T.A.) describe el análisis sintáctico como un proceso que
consiste en atravesar los nodos de la red segun las condiciones asociadas a sus arcos. Una
condicion se corresponde con la existencia de un indicio o una serie de indicios que expresan un
cierto estado sintáctico. La naturaleza secuencial del proceso de análisis y el carácter
modular de sus reglas, que permite que cada frase de identica estructura sintáctica se
analice con la misma red, reproduce dos de las propiedades mas relevantes del procesamiento
sintáctico humano (Just y Carpenter, 1987). Sin embargo, una R.T.A. al solo disponer de
información sintáctica no construye una descripcion sintáctica hasta no haber procesado por
completo un constituyente, comportandose de forma ineficiente cuando la descripcion
sintáctica construida se revela erronea, cuando la oracion en cuestion no es inequivocamente
gramatical o contiene expresiones sintácticamente no interpretables (Thibadeau, Just y
Carpenter, 1982). Con el procesamiento sintáctico de una oracion concurre el análisis
semántico generando restricciones que convergen con las restricciones generadas por aquel,
como se revela en el procesamiento secuencial de un texto.

4.2.3. Modelo de sistemas de producción.

El análisis sintáctico puede asimismo llevarse a cabo por un modelo de sistemas de


produccion. Un sistema de produccion es un formalismo procedimental heuristico que permite
describir el procesamiento sintáctico en términos de un conjunto de producciones. Una
produccion es una regla que incluye una condicion y una accion asociada. En una condicion se
codifica el estado sintáctico que debe verificarse para que se active la accion que se asocia
con ese estado. Just y Carpenter (1987) han formulado un modelo detallado de sistemas de
produccion para resolver el proceso de análisis sintáctico que tiene lugar durante la lectura. El
análisis proporciona una estructura simbólica que determina los constituyentes de una oracion
y los relaciona entre si en un arbol segun sus mutuas dependencias. La información sintáctica
que extrae se representa por medio de un conjunto de proposiciones de la forma valor-
atributo que utiliza dos tipos de relaciones básicas, -la relación :es y la relación :tiene- que
expresan las relaciones de identidad y de dependencia entre los distintos constituyentes
sintácticos y las expresiones analizadas.

4.3. Procesos de análisis sintáctico.

El análisis sintáctico se lleva a cabo de acuerdo con los indicios que el procesamiento de
cada palabra aporta al análisis. Cada tipo de indicio restringe el rango de las descripciones
sintácticas convergiendo, a menudo, en una descripcion distintos indicios léxicos, sintácticos,
semánticos y referenciales. Los hallazgos empíricos obtenidos utilizando un paradigma de
anticipacion léxica (cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984) o un paradigma de anticipacion
sintáctica avalan esta hipotesis (cf. Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y Shoben, 1985;
West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986).
42

4.3.1. Los indicios sintácticos en el modelo de reglas de producción.

Cuatro tipos de indicios afectan a la construcción de una descripcion sintáctica: a) indicios


léxicos segmentales proporcionados por la estructura léxica de las palabras: la naturaleza
léxica o no de sus monemas constituyentes y la clase léxica a la que puede pertenecer el
lexema si contiene alguno; b) indicios léxicos suprasegmentales proporcionados por los rasgos
prosodicos del lenguaje oral -la acentuacion de las palabras y la entonacion- o expresados en la
puntuacion de un texto escrito; c) indicios sintácticos proporcionados por el orden en que se
componen las palabras y las relaciones de dependencia que pueden darse entre constituyentes
de acuerdo con ciertas restricciones léxicas y/o semánticas; y, d) indicios semánticos
proporcionados por la interpretación semántica de las palabras.

4.3.1.1. Indicios léxicos.

Las palabras pueden clasificarse segun su clase léxica y la estructura morfológica de sus
constituyentes. Si una palabra contiene al menos un lexema se trata de una palabra de
contenido. Si una palabra no contiene ningun lexema se trata de una palabra de función. Entre
las palabras de contenido se incluyen los nombres, los verbos, los adjetivos y los adverbios;
entre las palabras de función se incluyen las conjunciónes, las preposiciones, los
cuantificadores y los determinantes. Las palabras de función indican el comienzo de una cierta
oracion o constituyente sintáctico (Kimball, 1973); asi, una conjunción -p. ej. y, mientras, etc.-
indica el comienzo de una nueva oracion, una preposicion -p. ej. en, con, etc.- el comienzo de una
frase preposicional, y, los cuantificadores -p. ej. algunos, muchos, pocos, etc.- y los
determinantes -un, el, los, etc.- el comienzo de una frase nominal. Las palabras de función no
solo indican el comienzo de un constituyente sino que especifican de que constituyente se
trata. La semántica asociada al uso de las distintas palabras de función juega un papel critico
en la determinacion del estatuto lógico de las proposiciones que una expresión o un conjunto de
expresiones lingüísticas contienen (Johnson-Laird, 1983; Russell y Haworth, 1987).
La clase a la que pertenece una palabra de contenido indica tambien la presencia de un cierto
constituyente. Esta asociacion entre una clase de palabras y una clase de indicios sintácticos
es util en la construcción de una descripcion sintáctica de una oracion. Asi dependiendo de la
interpretación léxica de la palabra como nombre o verbo, como nombre o adjetivo, como
conjunción o adverbio, etc. la descripcion sintáctica incorpora o no un cierto tipo de
restricciones. Muchas palabras pertenecen a la vez a distintas clases, pero otras muchas solo
pertenecen a una clase. Asi, por ejemplo, "despues de" puede ser conjunción o preposicion como
en las oraciones siguientes,

a. (Conjunción): Habló después de reirse.


b. (Preposicion): Habló después de Juan.

o "vieja" puede ser, ademas de adjetivo, nombre, y "casa", ademas de nombre, verbo, como
en la oracion "la vieja casa las penas con las alegrias", cuya interpretación traiciona las
expectativas mas naturales del lector que tiende a interpretar "la vieja casa" como una frase
nominal. Las distintas latencias de respuesta que se obtienen en la lectura de una palabra
dependiendo de la clase a que pertenece justifica el papel de esta información en el análisis
43

sintáctico, como encuentran Aaronson y Ferres (1984) en el distinto tratamiento de verbos


copulativos y léxicos o en los distintos efectos de anticipacion léxica o sintáctica hallados por
los autores previamente citados (cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984; Samar y Berent, 1986;
Schwanenflugel y Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986).
Clifton, Frazier y Connine (1984), estudiando el efecto que en el procesamiento de una
oracion tiene la categoria léxica a que pertenece un verbo, demuestran que los lectores
utilizan esta información léxica para anticiparse a la aparicion de ciertos constituyentes
sintácticos y decidir sobre la interpretación léxica de las palabras. Algunos verbos, en efecto,
requieren una frase nominal que funcióne como objeto, por ser transitivos, otros, en cambio,
no la requieren. En su tercer experimento, Wright y McGarrett (1984) encuentran que los
sujetos procesan, tras un verbo transitivo, mas rapidamente una frase nominal que una frase
preposicional. De acuerdo con Clifton, Frazier y Connine (1984) esta información léxica parece
guiar el análisis sintáctico afectando a los juicios de gramaticalidad de los sujetos.
La estructura morfológica de las palabras contribuye, tambien, al análisis sintacti co al
especificar la clase a que pertence una cierta palabra de contenido, como, p. ej. el sufijo
"mente" en "veladamente" que la define como un adverbio, o, como los afijos de la palabra
"impagable" en "deuda impagable" que la define como un adjetivo.
Entre los indicios léxicos suprasegmentales, la puntuacion del texto constituye uno de los
indicios empleados en la lectura en el análisis sintáctico de las oraciones, indicando, a menudo,
la forma en que debe segmentarse una oracion en sus distintos constituyentes.

4.3.1.2. Indicios sintácticos.

El orden de las palabras en la oracion indica, a menudo, el papel sintáctico que una cierta
palabra juega. Asi, como se pusiera de manifiesto en el análisis de la afasia de Broca, la
interpretación de las siguientes oraciones depende del análisis de este indicio:

a. El nino juega con el perro.


b. El perro juega con el nino.

El orden de los distintos constituyentes sintácticos y de las oraciones juega un papel critico
en el análisis sintáctico del lenguaje, aunque su estatuto se modifica con el desarrollo
(Abrahamsen y Rigrodsky, 1984) en el que juega un papel critico, en la progresiva complicacion
del análisis sintáctico (Pinker, 1985).

4.3.1.3. Indicios semánticos.

La interpretación semántica de las palabras y del contexto en que se presentan en una


oracion o en un texto constituyen uno de los indicios que afectan al análisis sintáctico de una
oracion (cf. Taraban y McClelland, 1988).

4.3.1.4. Los indicios sintácticos a través de los lenguajes.

El uso de estos indicios en el análisis sintáctico es distinto para cada lenguaje segun sus
características léxicas, morfológicas, sintácticas y semánticas (Cuetos y Mitchell, 1988;
44

MacWhinney, Bates, y Kliegl, 1984). Los lectores asignan mas peso a los indicios mas
significativos en su lenguaje, transfiriendo el valor de estos indicios a la lectura de textos en
otros lenguajes.

4.3. 2. Los procesos sintácticos en el modelo de reglas de producción.

La información que proporcionan los distintos indicios puede expresarse como conocimiento
procedimental. Los distintos indicios léxicos, sintácticos y semánticos definen que acciones
deben ejecutarse en la segmentacion de una oracion al definir las condiciones en que se activan
las reglas de produccion que las contienen. Estas reglas de produccion permiten identificar los
constituyentes sintácticos de una oracion. La activación de una accion determina la
construcción de una descripcion sintáctica inmediata acorde con lo especificado por la regla
(cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984; Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y Shoben, 1985;
West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986). Las inconsistencias se resuelven cuando se
encuentra información que no se adecua a la descripcion sintáctica construida, como en los
ejemplos siguientes:

a. Juan se peino solo una vez que decidio marcharse.


b. Se lo llevo puesto que era el único que quedaba.

El hecho de que el lector construya, a menudo, descripciones sintácticas desviadas,


demuestra que estas descripciones se hacen de forma inmediata de acuerdo con los indicios
proporcionados por las palabras del texto que va procesando.

4.3.3. Procesamiento de la ambigüedad sintáctica.

Cuando en la lectura de un texto se detecta una ambigüedad sintáctica (cf. Perfetti,


Beverly, Bell, Rogers y Faux, 1987)., el sistema la resuelve recurriendo al contexto previo y a
la frecuencia relativa de cada descripcion descartando las alternativas menos plausibles
(Altmann y Steedman, 1988). Esta eleccion se marca por si se revela desviada en el análisis
posterior obligando al sistema a su recuperacion (Carpenter y Daneman, 1981). La resolucion
de la ambiguedad puede hacerse llevando a cabo: a) una integración, únicamente de los indicios
estructurales locales y solo posteriormente recurriendo a otros indicios si la descripcion
sintáctica realizada es inconsistente con el contexto (cf. Ferreira y Clifton, 1986; Ford,
Bresnan y Kaplan, 1982; Holmes, 1984; Rayner, Carlson y Frazier, 1983; Frazier y Rayner,
1987); o, b) una integración simultanea de acuerdo con el contexto de los indicios disponibles
a distintos niveles (Marslen-Wilson, 1973, 1975). En tanto en el primer caso se aplican
ciertas estrategias para resolver la ambiguedad, tales como la estrategia de enlace minimo
(Frazier, 1978), la estrategia de cerramiento tardio (Frazier y Rayner, 1987), etc., en el
segundo, la ambiguedad se resuelve de forma acumulativa, seleccionando entre descripciones
sintácticas alternativas a partir de las restricciones generadas por el texto al procesarlo
palabra por palabra (cf. Altmann y Steedman, 1988). Esta segunda alternativa es la que
parece verificarse en el caso del espanol (cf. Cuetos y Mitchell, 1988).
45

4.3.3.1. Detección de la ambigüedad sintáctica.

La ambigüedad sintáctica de una oracion no siempre se detecta (cf. Perfetti, Beverly, Bell,
Rogers y Faux, 1987). La deteccion de una ambiguedad depende del tipo de procesamiento que
se esta llevando a cabo, de que el texto este o no a disposicion del lector en el momento en que
surge. En un estudio en el que analizan los tiempos de inspeccion de los términos en oraciones
sintácticamente ambiguas manipulando experimentalmente las condiciones de presentacion,
Kennedy y Murray (1984) prueban, en un análisis que se apoya en el estudio de las fijaciones
oculares, que cuando las palabras previamente leidas permanecen a la vista del lector, los
sujetos son sensibles a la ambiguedad sintáctica de la oracion resolviendola en el contexto de
las palabras precedentes. Cuando, por el contrario, las palabras se van presentando en la
misma localizacion o variando la localizacion el lector no dispone de las palabras ya leidas, los
lectores tienden a resolver la ambiguedad al término de la oracion. La ambiguedad sintáctica
puede, de hecho, resolverse en el momento en que surge o al término de la oracion dependiendo
de los indicios de que dispone el lector de forma concurrente (cf. Altmann y Steedman, 1988;
Marslen-Wilson, 1973, 1975).
Analizando los juicios de gramaticalidad de los sujetos para oraciones sintácticamente
ambiguas que dan lugar a una descripcion sintáctica desviada, Warner y Glass (1987)
encuentran que el contexto y la longitud de la oracion ambigua afecta a que los sujetos
consideren la oracion gramaticalmente correcta incluso cuando no se les da un tiempo limitado
para efectuar sus juicios. En el procesamiento sintáctico se construye una descripcion
sintáctica única. Sharkey y Sharkey (1987), en una serie de experimentos en que manipulan la
relación de ciertas palabras objetivo con el contexto precedente, no observan ningun tipo de
efecto debido a la posicion de las palabras objetivo en la oracion, excepto en la posicion final,
cuando las palabras se hallan relacionadas con el contexto precedente, indicando que la
integración de una oracion con el texto previo es facilitado por las estructuras de
conocimiento activas. Mas que una condicion para resolver la ambiguedad sintáctica, recurrir
únicamente a indicios estructurales puede ser una consecuencia que se deriva de que ningun
otro tipo de indicios se encuentre a la sazon disponible, haciendose, de este modo, evidente el
carácter obligatorio del procesamiento sintáctico. Frazier y Rayner (1987) y Holmes (1984)
han comprobado la existencia de ciertas estrategias en la resolucion de la ambiguedad
sintáctica del ingles. Holmes (1984) encuentra que la descripcion sintáctica de una oracion
ambigua se impone a su interpretación semántica incluso cuando esta entra en conflicto con
los indicios estructurales a partir de los que se genera aquella (cf. 4.2. La autonomia del
procesamiento sintáctico. Formalismos representacionales).
En tres experimentos en que estudiaban, registrando las latencias de fijación ocular, la
interaccion entre el procesamiento léxico y sintáctico en la comprensión del lenguaje
utilizando oraciones que contenian términos que resultaban ambiguos respecto de las
categorias sintácticas a que pertenecen -p. ej. "la vieja casa", donde "vieja" puede ser nombre
o adjetivo y "casa" puede ser verbo o nombre-, Frazier y Rayner (1987) encuentran que los
lectores retrasan la segmentacion de la cadena ambigua hasta que no reciben suficiente
información que la desambigue. Cuando el léxico no proporciona la información que se requiere
para el análisis sintáctico otro tipo de indicios sintácticos y semánticos pueden ser criticos
en la segmentacion que se efectua, si no es posible de otro modo, al término de la oracion.
46

4.3.3.2. Indicios de desambiguación sintáctica.

Ciertos indicios sintácticos y semánticos juegan un papel critico en la desambiguacion


sintáctica de una oracion. Entre los indicios léxicos, la frecuencia relativa de las
interpretaciónes léxicas competitivas de las palabras (cf. 3.2.2.1. Desambiguacion léxica);
entre los indicios sintácticos la longitud de la oracion ambigua (Warner y Glass, 1987), y el
numero de constituyentes intervinientes entre el término o términos que generan la
ambiguedad y aquellos que la resuelven (Daneman y Carpenter, 1983b); entre los indicios
semánticos los proporcionados por la interpretación del texto precedente (cf. Just y
Carpenter, 1987).

4.4. Procesamiento sintáctico y Memoria Activa.

La memoria activa juega un papel central en el procesamiento que lleva a cabo el lector
(Baddeley, 1986a), afectando a deficiencias mas básicas de codificación de la memoria
semántica (cf. Swanson, 1986). La capacidad de retencion de información por parte de la
memoria activa es un predictor significativo del rendimiento en la lectura (cf. Baddeley,
Logie, Nimmo-Smith y Brereton, 1985; Sipe y Engle, 1986) y de sus trastornos (cf.
Schankweiler y Crain, 1986). La medida de su capacidad o expansion constituye un criterio
para la iniciacion del entrenamiento en la lectura (cf. Warren-Leubecker, 1987).
En el procesamiento de un texto, la memoria activa afecta a: a) el uso de estrategias de
segmentacion que asignan una descripcion sintáctica a las oraciones; b) la retencion de los
indicios léxicos y sintácticos necesarios para la segmentacion de la oracion y para su
comprensión, y, c) el decaimiento de esta información a medida que se procesa mas
información.

4.4.1. Estrategias de segmentación y Memoria Activa.

Ciertas estrategias sintácticas estructurales pueden jugar un papel en el procesamiento


sintáctico dependiendo de las demandas especificas de cada lenguaje. Una estrategia general
consiste en segmentar la oracion en el menor numero de constituyentes posible reduciendo la
complejidad del procesamiento y la sobrecarga informaciónal de la memoria activa. Cada
constituyente tiende a interpretarse en el nivel que supone una menor retencion de
información por parte de la memoria activa. De este modo, por ejemplo, las conjunciónes
tienden a interpretarse como enlazando constituyentes sintácticos de bajo nivel de
complejidad, como en la oracion "Maria compro el mantel y los cubiertos su amiga" (cf. Just y
Carpenter, 1987).

4.4.2. Carga de memoria y complejidad sintáctica.

La complejidad sintáctica de una oracion depende de en que grado compremete la capacidad


de la memoria activa. Dos tipos de evidencia avalan el papel de la memoria activa en este caso:
la existencia o no de relaciones semánticas estructuradas entre las oraciones y entre los
términos de una oracion, y, la estructura simple o compleja de la oracion que se procesa.
47

Power (1985) ha demostrado, estudiando el proceso de produccion de oraciones, que la


elaboracion de una oracion enlazando dos palabras, cuando el sujeto se limita a recuperar una
relación semántica previa es mas simple que cuando se ve obligado al establecimiento de
relaciones ineditas, y el establecimiento de estas es mas simple cuando se concentra en esta
tarea y no se reducen los recursos de la memoria activa llevando a cabo otra tarea
distractora. Cuando se da esto, Power (1985) muestra que el numero de relaciones semánticas
ineditas que pueden establecerse es menor. En una investigación mas especifica, que utiliza el
metodo de presentacion visual serial rapido (PSVR) de las palabras de oraciones aisladas,
Masson (1986) encuentra en una tarea de decision léxica que las palabras objetivo
congruentes con las oraciones se identificaban mas rapidamente que palabras objetivo
incongruentes. Este efecto era mas fuerte cuando las oraciones eran sintácticamente
normales. En una tarea de denominacion no encontraba ningun efecto positivo del contexto en
oraciones que se presentaban desordenadas, efecto positivo que si encontraba cuando las
oraciones eran normales en el procesamiento de las palabras objetivo debido a un efecto de
inhibicion: el orden de la oracion afecta a la ejecucion de ciertas estrategias que operan en la
identificación léxica y en la denominacion de una palabra inhibiendo ciertas interpretaciónes
léxicas. Las palabras objetivo incongruentes y el orden de la oracion afectan a la integración
de las oraciones dificultando la identificación y denominacion de las palabras.
La hipotesis de que las dificultades sintácticas surgen de que el procesamiento del lenguaje
compromete los recursos de la memoria activa se ha comprobado numerosas veces aunque no
resultan todavia claros sus distintos mecanismos. Los distintos trabajos se han orientado a
mostrar la mayor dificultad de las oraciones de relativo en que cambia el papel sintáctico que
se asigna a este, de sujeto a objeto o viceversa, o la mayor dificultad de las oraciones en que
se rompen las relaciones entre constituyentes por la introduccion de otra u otras oraciones
intermedias, oraciones que incluyen oraciones incrustadas.
Si se asocia simultaneamente a un mismo término dos roles sintácticos diferentes se
compromete la comprensión de la oracion por la dificultad que esta doble función presenta
para la memoria activa (Bever, 1970). Las oraciones en que se separan sus constituyentes
gravan la memoria activa por afectar a la retencion de la información previa y a la ejecucion
de estrategias que minimizan el numero de constituyentes sintácticos. Empleando una tecnica
de presentacion visual serial rapida, Forster y Ryder (1971) mostraron la mayor dificultad de
las oraciones en que se separaban sus constituyentes mediante otra oracion. El recuerdo era
mejor para oraciones en que no se dividian sus constituyentes a pesar de tener la misma
longitud que las que si se dividian, recordandose, en este ultimo caso, peor la oracion
incrustada. Otros estudios (Abrahamsen y Rigrodsky, 1984; Ford, 1983; Holmes y O'Regan,
1981) tratan de estudiar esta dificultad comparando el tiempo de procesamiento que lleva
cada palabra en dos estructuras sintácticas diferentes, que incluyen oraciones incrustadas,
en que se modifica el papel sintáctico asignado al relativo como:

a. La propuesta que puso en cuestión el senador era equívoca (relativo-objeto).


b. La propuesta que puso en cuestión al senador era equívoca (relativo-sujeto)

Habitualmente los sujetos encuentran mas dificil de comprender aquellas estructuras


sintácticas en que la oracion incrustada varía el orden en que aparecen las distintas
categorias sintácticas de los términos respecto de un orden canónico, dado a menudo en la
48

oracion principal -sujeto, verbo, objeto-. Ford (1983) supone que esta dificultad deriva de la
dificultad de hacer corresponder las distintas funciónes de los términos en ambas oraciones.
En una investigación con niños, Abrahamsen y Rigrodsky (1984) encuentran que en la
comprensión del lenguaje se descansa a menudo en el orden en que aparecen las palabras. Sin
embargo, el papel que posteriormente se asigna al orden varía en los distintos lenguajes.

4.4.3. Decaimiento de información en la Memoria Activa.

El oyente como el lector tiende a olvidar la forma superficial de las oraciones a medida que
progresa en su procesamiento (Jarvella, 1971). En un experimento que es ya clasico, Jarvella
(1971) mostraba, utilizando oraciones del tipo de las que se muestran, que el recuerdo del
orden de las palabras de una oracion intermedia es mucho mas pobre cuando se integra con la
primera oracion (a) que cuando se integra con la segunda (b), lo que parece mostrar el papel
que la memoria activa puede estar jugando en el procesamiento. El recuerdo del orden de las
palabras decae una vez se concluye el procesamiento de una oracion.

a. Juan no tomo una decisión hasta que no regreso a su casa en Mostoles. Entonces explico
la oferta a su mujer.
b. Juan no tomo una decisión. Hasta que no regreso a su casa en Mostoles no expli co la
oferta a su mujer.

La explicacion de este fenomeno se ha atribuido a: a) un efecto del estatuto de la


información: activa o no activa dependiendo de que se haya concluido o no su procesamiento
(cf. von Eckardt y Potter, 1985)-; b) un desplazamiento sintáctico competitivo: la
computacion sintáctica de la oracion que se procesa compite con el mantenimiento de la
estructura sintáctica de la oracion previa (cf. Just y Carpenter, 1987) y c) un efecto de
desplazamiento semántico competitivo: la información previa compite con la que se procesa
(cf. Gernsbacher, 1985). Ninguna de estas alternativas es estrictamente excluyente y existen
de acuerdo con Gernsbacher (1985) otras.
Von Eckardt y Potter (1985) atribuye el efecto a un cambio en la forma de representación
de una forma predominantemente fonológica o léxica a una forma semántica una vez concluye
el procesamiento de la oracion. Presentando en forma oral o escrita, segun los experimentos,
oraciones de dos frases seguidas por una palabra -en forma oral o escrita- o por un dibujo von
Eckardt y Potter (1985) verifican que únicamente la representación semántica se encuentra
disponible. Gernsbacher (1985), por su parte, encuentra que este fenomeno es de hecho
independiente de la modalidad de presentacion del estimulo, verbal o no verbal. Gernsbacher
(1985) considera cuatro alternativas teóricas para explicar el efecto: a) la perdida de
información superficial proviene de la ejecucion de alguna clase de transformaciones
gramaticales relevantes a la descripcion sintáctica de las oraciones -hipotesis lingüística-; b)
la perdida de información proviene de limitaciones de capacidad que afectan a la memoria
activa-hipotesis de capacidad de memoria-; c) la perdida de información deriva de
dificultades que afectan a la integración de información en un tópico comun -hipotesis de
integración de conocimiento-; y d) la perdida de información proviene de cambios de
procesamiento que afectan a la comprensión de una historia -hipotesis de cambio de
procesamiento-. Para evaluar estas distintas hipotesis, Gernsbacher (1985) presenta una
49

serie de historias graficas que los sujetos debian recordar y/o dividir en sus constituyentes
segun los experimentos. En la explicacion de sus resultados Gernsbacher (1985) descarta
todas las alternativas, excepto la que se refiere a los cambios de procesamiento que exige la
comprensión de una historia, al no encontrar efectos significativos asociados con las otras
alternativas teóricas. La información superficial de las historias graficas
-su orientacion espacial- se perdia significativamente mas despues de entender distintas
historias mas que una sola y despues de haberse completado una historia mas que de una
historia que se presentaba incompleta. La información se perdia mas tras concluir el
procesamiento de un constituyente que antes de su conclusion.

4.4.4. Asignación de recursos de la Memoria Activa y presión del lenguaje.

No todos los lenguajes imponen las mismas constricciones en el procesamiento del lenguaje.
El papel que en el análisis sintáctico cumplen los distintos indicios léxicos, sintácticos y
semánticos difieren entre los lenguajes (Just y Carpenter, 1987). Un desarrollo teórico
formal de estas constricciones y el modo en que se exigen mutuamente aclarara en el futuro
esta cuestion. Un factor critico en la presion que el lenguaje ejerce sobre la memoria activa es
la longitud de las oraciones. Baddeley y Wilson, (1988) han aportado evidencia
neuropsicológica acerca del papel que este factor cumple en la comprensión del lenguaje.
Cuando el bucle articulatorio de la memoria activa se encuentra afectado la capacidad de
retencion de las oraciones y la capacidad del sujeto para formar un modelo de la situacion se
ven asimismo alterados dificultando o impidiendo la comprensión incluso cuando la misma
oracion podria sintáctica o semánticamente simplificarse.

5. PROCESAMIENTO SEMANTICO.

Al procesamiento semántico compete el análisis de las condiciones de verdad de las


proposiciones atomicas y moleculares del lenguaje natural, es decir, el análisis del contenido
conceptual y proposicional de las oraciones. La interpretación semántica de una oracion
depende de su contenido proposicional, contenido que es función del contenido conceptual de
sus expresiones constituyentes. El objetivo de una teoría semántica es formalizar la
interpretación de una oracion de acuerdo con alguna semántica formal que especifique las
condiciones de verdad de las proposiciones que como expresión contiene. Esta pretension
teórica debe a Frege (1892) sus principios básicos. De acuerdo con Frege (1892), la extension
de una proposicion es su valor de verdad; su intension deriva de las condiciones que debe
cumplir para que dicha proposicion sea verdadera. La cuestion es como especificar en el
procesamiento semántico del lenguaje natural la interpretación semántica de una oracion que
afecta a la especificacion de su extension o referencia y de su intension o sentido.

5.1. Semánticas interpretativas y semánticas constructivas.

Dos clases de teorías semánticas generales, denominadas teorías semánticas


interpretativas y teorías semánticas constructivas, analizan formalmente el análisis
semántico que tiene lugar en el procesamiento del lenguaje natural.
50

5.1.1. Teorías semánticas interpretativas.

En una teoría semántica interpretativa la interpretación semántica de una expresión deriva,


por composición, del contenido conceptual de sus expresiones constituyentes. Una expresión se
define por referencia a sus constituyentes sintácticamente especificables. La "intension de
una oracion puede construirse por composición de las intensiones de sus constituyentes de un
modo tal que solo depende de la forma gramatical de la combinacion" (Johnson-Laird, 1983, p.
168). La función de composición es una función sintáctica que determina, de forma abstracta,
el conjunto de expresiones bien formadas en un lenguaje dado. La función de interpretación
que caracteriza los efectos semánticos de cada estado de composición sintáctica determina la
extension de una expresión por referencia a su contenido conceptual. En términos de
procesamiento, una teoría semántica interpretativa supone que la interpretación semántica de
una expresión es independiente de los procesos que construyen, evaluan y revisan los modelos
respecto de los cuales es posible determinar su valor de verdad. La interpretación semántica
resulta de la combinacion sintáctica de conceptos de un modo tal que la extension de la
oracion en que se combinan deriva por completo de la extension dada en los conceptos
implicados. En una teoría semántica interpretativa la interpretación semántica de una oracion
se deriva de su interpretación sintáctica. Las teorías semánticas de Katz y Fodor (1963) y de
Montague (1974) constituyen ejemplos de semánticas interpretativas.

5.1.1.1. La teoría semántica de Katz-Fodor.

Las reglas del componente semántico o reglas de proyeccion de la teoría semántica de Katz
y Fodor solo operan sobre la estructura profunda de una oracion. La teoría pretende
formalizar la inaceptabilidad semántica restringiendo en el marco de un análisis componencial
del léxico que selecciones de rasgos pueden hacerse en la interpretación de una expresión
compleja. Las reglas permiten seleccionar de entre las distintas interpretaciónes de una
entrada léxica solo aquellas que son compatibles en el contexto de la expresión en que
aparecen. La teoría supone que una oracion tiene tantas representaciones como
interpretaciónes semánticas. Los problemas que esta teoría enfrenta, desde su propia
perspectiva teórica, son: a) como formalizar una representación semántica de modo que se
preserven las distinciones sintácticamente relevantes de la estructura profunda; y b) como
determinar las reglas de proyeccion que se necesitan y diferenciarlas formalmente entre si.
Esta teoría presenta otros problemas. La teoría, en efecto, no permite distinguir entre las
distintas relaciones semánticas que pueden darse, de hecho, en una expresión y las
restricciones de seleccion de sus reglas de proyeccion. Una contradiccion puede ser un tipo de
expresión bien formada e interpretable, pero es necesariamente falsa. Las expresiones
anomalas reciben a menudo una interpretación semántica satisfactoria incluso cuando violan
las restricciones de seleccion semántica de las reglas que la generan. Por ultimo, en fin, la
teoría no precisa las estrechas relaciones entre incompatibilidad semántica e
incompatibilidad gramatical.
51

5.1.1.2. Teoría gramatical de Montague.

En su teoría gramatical, Montague (1974) define una teoría semántica que trata de
formalizar la distincion entre proposicion y contenido proposicional recurriendo a la distincion
fregeana entre sentido y referencia. Aunque esta semántica se limita en principio al contenido
proposicional de las expresiones declarativas sus principios lógicos pueden extenderse a
expresiones lingüísticas no declarativas. A todas las expresiones puede asignarseles un valor
de verdad en cuanto su extension puede establecerse en relación con las entidades a que se
aplican sus predicados en un conjunto de mundos posibles.
De acuerdo con una semántica interpretativa de modelo teórico la intension del predicado
de una proposicion puede interpretarse en términos de una función que asigna ciertos
conjuntos de entidades a un conjunto de mundos posibles; la extension del predicado es el
conjunto de entidades a que se aplica en el mundo posible en cuestion. La intension de una
oracion, la proposicion que una oracion expresa, puede tratarse como una función que asigna
valores de verdad a un conjunto de descripciones posibles del mundo; la extension de una
oracion es su valor de verdad en la descripcion posible de que se trate. Una expresión solo es
verdadera en un modelo, o, en otros términos, solo proporciona una descripcion bajo una
representación. La cuestion es que conocimiento debe computarse con objeto de determinar el
conjunto de entidades que poseen una cierta propiedad.
Un concepto puede considerarse como una función, como una regla u operacion que asigna un
único valor de verdad a los miembros de su dominio. La regla selecciona de una descripcion que
es su dominio el conjunto de entidades a las que se refiere, constituyendo este conjunto el
valor de la función. Dada la infinitud de expresiones que pueden formarse, lo que se requiere
es una nueva función o conjunto de funciónes que determine la comprensión de las expresiones
compuestas basandose en la comprensión de las expresiones elementales y en las reglas
sintácticas o reglas de composición que las generan. La función de composición opera solo
respecto al sentido y solo por derivacion a la referencia, que se establece por medio de la
denotacion y el contexto.
Montague (1974) propone un tipo de gramática categorial para explicar los efectos
semánticos de la función de composición. En una gramática categorial las distintas categorias
sintácticas se derivan de las categorias básicas de oracion y sintagma nominal. Las categorias
sintácticas de la gramática se hallan en correspondencia biunivoca con las categorias
semánticas. El principio de congruencia categorial supone la interdependencia de la sintaxis y
la semántica respecto de las reglas de composición. La teoría se enfrenta al problema de
caracterizar la función de forma que pueda explicarse que: a) la sustitucion de expresiones
con la misma extension afecte a las condiciones de verdad, y que b) ciertas expresiones
puedan carecer por completo de extension y no ser, en cambio, sinonimas.
La lógica intensional de Montague (1974) supone concebir el lenguaje natural como un
sistema que puede analizarse como un lenguaje formal en el que los constituyentes con el
mismo papel sintáctico pueden tratarse de acuerdo con la misma semántica básica y
distinguirse si es preciso por ciertos postulados de significado. Al establecer relaciones
directas entre las reglas recursivas de la semántica y las reglas recursivas de la gramática,
cada tipo semántico se hace corresponder con una categoria sintáctica y cada regla de
composición con una regla gramatical. Chomsky (1977) ha rechazado el principio de
52

composición para defender la autonomia de la sintaxis respecto de la semántica. De acuerdo


con Chomsky (1977), la sintaxis no es un medio adecuado para vehicular lo significado.

5.1.1.3. La representación semántica en una teoría interpretativa.

La adopción de una teoría semántica interpretativa para explicar como se interpreta


semánticamente una expresión o un uso lingüístico supone la adopción correlativa de una teoría
sumamente precisa de como se representa el significado. Una teoría interpretativa supone que
el significado esta explícitamente representado en el sistema cognitivo.
Tres teorías se han propuesto para explicar como se representa el significado de una
oracion o uso lingüístico en términos de algun tipo de expresiones de un lenguaje mental. La
teoría de la descomposicon léxica supone que las palabras se representan por secuencias
estructuradas de marcas semánticas y que la comprensión deriva de un proceso de
descomposición semántica. La teoría de postulados de significado supone que las palabras se
traducen en casos de un lenguaje mental que constrinen la interpretación de sus significados.
La teoría de redes supone que cada palabra se representa en términos de las relaciones que
establece con otras en una red semántica. Todas estas teorías suponen la autonomia del
sentido o intension de una expresión respecto de su referencia o extension. La cuestion critica
de estas teorías es como establecer una relación entre el sentido y la referencia de un uso
lingüístico (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa).
Las dificultades que enfrentan estas teorías pueden reconocerse explícitamente en aquellos
casos en donde la interpretación semántica de un uso requiere recurrir al contexto en que se
expresa: a) en la resolucion de la ambiguedad de un uso lingüístico, que depende de ciertas
regularidades que son factuales e inductivas mas que convencionales o lingüísticas; b) en la
actualización del sentido especifico de una expresión que depende del modelo al que se ajusta
la referencia; c) en la extraccion de inferencias, que puede depender del modelo especifico de
la situacion; y, por ultimo, d) en la interpretación de un uso deictico que depende de
inferencias que se realizan en un contexto (cf. Johnson-Laird, 1983).

5.1.2. Teorías semánticas constructivas.

Frente a las versiones interpretativas de la semántica y de la representación del


significado, las teorías constructivas suponen que los hablantes construyen interpretaciónes
que van mas alla de la información lingüísticamente dada. Al contrario que en una teoría
interpretativa, que supone que la interpretación semántica que se asigna a una oracion o uso
lingüístico proporciona un completo análisis de su significado, una semántica constructiva
supone que el hablante construye un modelo a partir de las representaciones proposicionales
de un uso lingüístico. El proceso es guiado por el contexto y ciertas inferencias implícitas que
se derivan a partir del análisis del contexto en el sistema. La semántica procedimental de
Johnson-Laird (Miller y Johnson-Laird, 1976; Johnson-Laird, 1983) es un ejemplo de teoría
semántica constructiva; el sujeto construye un modelo del discurso que transciende el
significado literal al implicar la actualización de un esquema o de una serie de conceptos, la
formacion de inferencias a partir del conocimiento previo y un análisis y una evaluacion del
contexto de referencia. El significado de un uso lingüístico no puede recuperarse a partir del
modelo (cf. Johnson-Laird, 1983; Gibbs, 1984). Una teoría semántica constructiva supone que
53

el sistema cognitivo carece de procedimientos que permitan determinar la extension o


referencia de cualesquiera expresiones con independencia de su uso en un contexto. La
referencia solo puede tratarse como una propiedad funciónal de las expresiones cuando se
usan. Para ello es necesario distinguir entre expresiones formales abiertas y expresiones
formales cerradas. Las primeras pueden identificarse porque su extension deriva de la
interpretación semántica de la expresión en un contexto; las segundas pueden identificarse
porque su extension deriva de la composición de otras expresiones elementales.
De acuerdo con esta formulacion teórica el significado de una oracion depende de la
intension y extension de la/s proposicion/es que expresa. El valor de verdad de esta/s
proposicion/es deriva de su contexto de uso, de las inferencias que el sistema genera en la
interpretación semántica de una oracion a partir del contexto y del conocimiento previo.

5.2. Descripciones semánticas.

El análisis semántico del lenguaje natural concluye en la construcion de una descripcion de su


contenido proposicional, contenido que es función del contenido conceptual de sus expresiones
constituyentes. El análisis semántico deriva del análisis de las relaciones semánticas entre los
distintos constituyentes semánticos de una expresión y concluye en la formacion de una
proposicion o una serie de proposiciones a partir de la interpretación de sus relaciones
conceptuales implícitas. El contenido semántico de una proposicion es independiente de su
contenido referencial. El análisis semántico implica tres clases de información: a) el análisis
de los participantes, actores u objetos implicados en una expresión; b) el análisis de los
estados y/o acciones descritas o que se desarrollan; y, c) el análisis de las circunstancias en
que se describen o desarrollan aquellas.

5.2.1. Componentes de una descripción semántica.

Las categorias básicas del análisis semántico pueden ponerse en relación con las categorias
sintácticas y lógicas instrumentales en el análisis sintáctico y lógico del lenguaje natural.
Estas relaciones no son, sin embargo, univocas. La formalizacion del análisis semántico exige,
de suyo, en ultima instancia, una especificacion de las relaciones que las categorias semánticas
mantienen con las categorias sintácticas en la segmentacion de las expresiones, y, con las
categorias lógicas en la determinacion de su contenido semántico.
Partiendo de un análisis lógico, los argumentos de una expresión constituyen, a nivel
semántico, los participantes, actores u objetos afectados por el predicado de la expresión. El
predicado se expresa en términos semánticos por los estados o acciones que se describen o
desarrollan. Los modelos, respecto a los cuales se satisfacen las relaciones especificadas en la
expresión, se expresan en términos semánticos por las circunstancias. A su vez, las categorias
semánticas de participantes, acciones-estados, y circunstancias pueden expresarse en
términos sintácticos: los participantes se presentan habitualmente bajo la forma de frases
nominales; las acciones y estados se presentan habitualmente bajo la forma de frases
verbales; las circunstancias, por ultimo, se presentan habitualmente bajo la forma de frases
preposicionales. A menudo, estas relaciones no se especifican en estos términos y las
distintas categorias mantienen relaciones multiples de dificil discriminacion. De este modo,
una frase verbal puede contener información acerca de las circunstancias, una expresión
54

compleja puede ser el argumento de algun predicado en una expresión de nivel superior, o una
frase nominal caracterizar un estado. Las categorias del análisis semántico mantienen una
relación compleja con las categorias que pueden especificarse en el análisis sintáctico y en el
análisis lógico del lenguaje natural aun cuando se hallan obviamente implicadas en la
determinacion del contenido semántico de una expresión lingüística.

5.2.2. Representación léxica de los componentes.

Que relaciones existen y como pueden caracterizarse entre las distintas categorias
descriptivas de cada nivel de análisis depende de una precisa caracterizacion de como se
hallan representados a nivel del léxico los términos en que se reconocen estas. Gergely y Bever
(1986) y Molfese (1985) encuentran evidencia de una estructura léxica en la que los lexemas
de palabras pueden descomponerse en componentes o rasgos mas básicos o primitivos. Molfese
(1985), en un análisis de las respuestas auditivas evocadas ante listas de palabras positivas y
negativas, encuentra que existen diferencias electrofisiológicas en el tratamiento de ambos
tipos de palabras lo que le lleva a afirmar el carácter compuesto de una palabra. McKenna
(1986), utilizando un procedimiento cloze, ha encontrado que los sujetos generan distintas
respuestas alternativas a fin de rellenar los términos que faltan en la expresión dependiendo
de las restricciones semánticas impuestas por el análisis de la oracion. McKenna (1986)
encuentra diferencias significativas, midiendo el tiempo de reaccion, entre integrar términos
que suponen generar dos o tres restricciones semánticas e integrar términos de una única
restriccion, a favor de estos ultimos. Este dato avalaria una teoría de postulados de
significado. En tanto la investigación de Molfese (1985) presenta el problema de tratar con
términos diferencialmente marcados en el léxico con el problema de que este efecto de marca
léxica dificilmente puede hacerse corresponder con una estructura léxica en términos de
primitivos semánticos, la investigación de McKenna (1986) se halla ampliamente determinada
por el propio procedimiento. La evaluacion de estos datos a la luz de su formulacion teórica
permite integrar el análisis componencial y la teoría de postulados de significado ya que los
primitivos semánticos que pueden caracterizarse determinan las condiciones en que pueden
combinarse las palabras en que se integran. Keil y Batterman (1984) señalan que los cambios
evolutivos que afectan a la representación de las palabras en términos de rasgos definitorios
y característicos pueden tambien describirse en términos no componenciales con el mismo
rendimiento expicativo. La representación de las palabras parece evolucionar de una
estructura en términos de rasgos característicos a una estructura en términos de rasgos
definitorios, integrandose a menudo ambos tipos de rasgos en la representación de una
palabra.
Una diferencia crucial en el análisis de las representaciones léxicas de las palabras es la que
se refiere a la distinta representación léxica de nombres y verbos que caracterizan un
universal lingüístico que se reconoce en distintos niveles de análisis. En un análisis de las
diferencias que afectan a las representaciones de nombres y verbos, Graesser, Hopkinson y
Schmid (1987) ponen a prueba una hipotesis propuesta por Huttenlocher y Lui (1979) segun la
cual es posible observar diferencias sistemáticas en las representaciones de nombres y
verbos atendiendo a la organizacion semántica de los conceptos que les subyacen. En tanto los
nombres parecen relacionarse en términos de una organizacion jerarquica, los verbos se
relacionan entre si de acuerdo con una organizacion matricial. Utilizando treinta y dos
55

términos, la mitad nombres y la otra mitad verbos, y dos tareas, una de clasificacion binaria
-que proporciona puntuaciones de organizacion jerarquica- y otra de evaluacion de semejanza -
que proporciona puntuaciones de organizacion matricial- de pares de palabras, Graesser,
Hopkinson y Schmid (1987) se propusieron predecir como se agrupan las palabras en una tarea
de clasificacion libre posterior en alguna de las categorias ofrecidas. Ambos tipos de
puntuaciones permiten predecir como se agruparan las palabras en la tarea de clasificacion
libre posterior.
Respecto de la representación de los verbos se han considerados dos alternativas teóricas:
a) la descripcion por primitivos léxicos (cf. Ballmer y Brennesthul, 1981); y, b) la descripcion
por predicados de nivel superior (cf. Schank, 1982). La tesis general de Schank (1982) es que
todos los verbos de accion pueden representarse recurriendo a once primitivos semánticos.
Ballmer y Brennesthul (1981) reducen el sistema léxico verbal a un conjunto reducido de
primitivos léxicos que caracterizan los actos de habla primitivos implícitos en el
procesamiento de el sistema verbal de una lengua. Ambas alternativas son, formalmente,
identicas pero difieren, como ya se ha señalado mas arriba, en su capacidad descriptiva (cf.
Rieger, 1979). El análisis semántico puede en cualquier caso llevarse a cabo sirviendose de las
restricciones que el análisis léxico de cada término que se procesa impone sobre el
procesamiento del término posterior (cf. Just y Carpenter, 1987).

5.3. Procesos en el análisis semántico.

El procesamiento semántico de una oracion puede interpretarse como un proceso en el que se


determinan los valores de un esquema que especifica las relaciones semánticas entre las
expresiones constituyentes elementales que caracterizan cada uno de los componentes. Un
esquema especifica el estado o accion implícito en la oracion.

5.3.1. Análisis de los roles de los participantes.

Aunque no contamos con una teoría formalizada del análisis semántico que se lleva a cabo en
relación con los participantes que se mencionan en una oracion, el análisis semántico de este
componente es tal vez el mejor caracterizado y el mas preciso por la evidencia que proporciona
el propio análisis lingüístico.

5.3.1.1. El análisis lingüístico de casos.

De acuerdo con Fillmore (1968) el análisis del contenido semántico de una oracion puede
analizarse en un conjunto de relaciones de caso entre las expresiones en que se reconocen los
distintos participantes. Un caso viene dado por el papel que en una oracion juega un
participante. De acuerdo con Fillmore (1968) las oraciones tienen agentes que instigan la
accion, instrumentos u objectos causalmente relacionados en la ejecucion de una accion, y
objectos sobre los que recae la accion predicada por el verbo. Winston (1977) acepta la
existencia de otros casos, como coagente, causalmente implicado en la ejecucion de una accion,
beneficiario, como el sujeto para el que la accion se realiza, etc. El análisis de casos no es
únicamente un determinante del análisis lingüístico. La evidencia que aporta el lenguaje es ya
un indicio suficiente de su papel en el procesamiento como se muestra en el hecho de que los
56

roles de caso se encuentren en el lenguaje humano léxicalizados de alguna forma, en unas


ocasiones dando lugar a flexiones de palabras, en otras mediante ciertas variaciones
morfológicas y constricciones sintácticas en el uso de los términos.
Aunque es obvio que el análisis de roles de casos es un determinante del procesamiento, por
ser inherente al análisis lingüístico, el análisis lingüístico de roles no constituye por si mismo
un modelo del procesamiento semántico del lenguaje natural. La especificacion de los casos no
determina por si mismo que información computa el lector para determinar el papel de los
participantes ni constituye la única información que se procesa para determinar el contenido
semántico de una oracion. En el análisis lingüístico de casos, por ultimo, la asignacion de los
distintos roles semánticos depende del predicado verbal lo que no es un indicio critico en el
procesamiento del lenguaje natural que es posible incluso cuando se da elipsis de la frase
verbal. El análisis semántico de casos es un determinante critico en el procesamiento
semántico (cf. Hanley, 1987; Singer, Parbery y Jakobson, 1988) y un factor organizacional en
el procesamiento de un texto (cf. 6. PROCESAMIENTO TEXTUAL).

5.3.1.2. El análisis semántico por indicios.

Winston (1977) ha desarrollado un programa de computador que utiliza información léxica


para asignar los roles de los participantes de acuerdo con la presencia de ciertos indicios
léxicos, sintácticos y semánticos. El análisis se ejecuta de forma secuencial a medida que se
procesa cada palabra integrando de forma simultanea distintos indicios segun su relativa
importancia.
Entre los indicios léxicos se encuentran: a) la estructura morfológica de las palabras cuando
indica roles semánticos, como en la flexion de los pronombres, asi el papel varía dependiendo
del pronombre utilizado, como en "Enrique le/te/se compro un caramelo"; b) la estructura
morfológica cuando afecta a la clase de palabra, de contenido o de función, como en el papel
que las preposiciones tienen en la determinacion del rol semántico de un participante, cuando
preceden a una frase nominal, como en "Javier compro un libro para Laura"; c) la estructura
morfológica y léxica de las palabras cuando afecta a la interpretación de su clase sintáctica
como adjetivo, adverbio, etc. como en "Pedro se levanto tranquilamente de la silla"; d) la
estructura interpretativa léxica de las frases adverbiales que modifican el estado o accion
predicado por el verbo como en "Agustin tomo a su cargo esta tarea"; y, e) la interpretación
léxica de un verbo, como en morir que es un verbo que afecta a un único argumento, en tanto
matar afecta a dos.
Entre los indicios sintácticos se encuentran: a) las relaciones proporcionadas por el orden
de los constituyentes sintácticos; b) las relaciones de concordancia entre ciertos
constituyentes; c) la estructura sintáctica en que se integra el verbo que afecta a como es
interpretado, como en si es transitivo o intransitivo; y d) la estructura sintáctica de la
oracion, como en el uso de la voz activa o pasiva del verbo.
Entre los indicios semánticos se encuentran: a) la interpretación semántica del verbo que
afecta a los argumentos que puede tomar; b) la integración semántica de distintas
expresiones léxicas como en "Pablo tomo el pelo a Rosa"; y c) el contraste de la interpretación
semántica con un modelo de referencia como en el distinto tratamiento que, de acuerdo con un
modelo de referencia, reciben las frases preposicionales en las oraciones siguientes:
57

a. Joaquín se comio un redondo de ternera con un tenedor.


b. Joaquín se comio un redondo de ternera con un amigo.
c. Joaquín se comio un redondo de ternera con la piel requemada.
d. Joaquín se comio un redondo de ternera con entusiasmo.

5.3.2. El análisis semántico de acciones y estados.

El análisis semántico de acciones y estados depende del conocimiento expresado en el


sistema conceptual (cf. Gergely y Bever, 1986), de las relaciones que en el sistema conceptual
son posibles entre clases de descripciones, sean estas relaciones necesarias o contingentes
dependiendo su valor de verdad de un modelo implícito de referencia. Las relaciones implícitas
en el sistema conceptual determinan, a su vez, las relaciones que pueden darse entre acciones
y estados condicionando la interpretación semántica de las expresiones lingüísticas.

5.3.2.1. El análisis semántico de las acciones.

En una oracion el verbo no solo proporciona información acerca de la accion a que la oracion
se refiere sino que habitualmente indica tambien los argumentos a los que se asocia y el papel
que deben interpretar los distintos participantes. Una accion puede expresarse en términos
de un guion en el que se rellenan sus variables segun determina el verbo de la oracion. Los
verbos difieren sistemáticamente en su contenido léxico de tal forma que la clase a la que
pertenecen es un indicio critico en el análisis semántico de las acciones (cf. Lyons, 1980). Asi,
por ejemplo, de la interpretación de un verbo como transitivo o intransitivo depende los
argumentos que acepta y de que modo la accion afecta a estos. Cada lenguaje restringe de
distinta manera la interpretación de los distintos tipos de verbos para precisar como debe
interpretarse la accion predicada.

5.3.2.2. El análisis semántico de los estados.

Las descripciones de estados no forman una taxonomia tan regular como la de las acciones
en la medida en que el análisis de estas puede desprenderse de la accion predicada por el
verbo. Las descripciones de estados son, a menudo, tan heterogeneas que es dificil
caracterizar sus relaciones. Las representaciones semánticas de un estado pueden describirse
en términos de un esquema en el que se rellenan sus variables dependiendo de las relaciones
que se establecen entre distintos constituyentes sintácticos. Un estado a menudo se describe
mediante un adjetivo, pero tambien puede venir expresado por una expresión predicativa mas
compleja especificando la existencia de un cierto objeto, como en "existe un animal que...", el
atributo que se verifica para un argumento, como en "la hierba es de color verde" o "la hierba
verde" o ciertas relaciones espacio-temporales, como en "la pelota esta encima de la mesa" y
lógicas entre las expresiones como en "el pino es un arbol".

5.3.2.3. Relaciones semánticas entre acciones y estados.

La expresión de una accion o de un estado no se identifica con un tipo particular de


categoria sintáctica. Si bien los verbos pueden describir acciones y los adjetivos estados
58

existen verbos dinamicos -que se refieren a una accion- y estaticos -que se refieren a un
estado- y adjetivos dinamicos y estaticos (cf. Lakoff, 1986). Pueden distinguirse ambas
clases por el tipo de relaciones semánticas en que participan. Asi en tanto que los verbos
dinamicos pueden formar parte de expresiones lingüísticas imperativas, los verbos estaticos
no, como en el ejemplo siguiente:

a. Mira el patio.
b. Ve el patio*

Del mismo modo, los adjetivos dinamicos pueden formar parte de estructuras sintácticas
que denotan transitoriedad, en tanto los adjetivos estaticos no, dando lugar a anomalias
semánticas. En numerosos casos, los adjetivos se interpretan como dinamicos o estaticos
dependiendo del contexto de la oracion. La evidencia que aporta el lenguaje debe completarse
con evidencia empírica hallada a nivel del procesamiento semántico como para que estas
categorias semánticas tengan algun tipo de consistencia psicológica. Seifert, Robertson y
Black (1985) han aportado evidencia de esto ultimo.
En un análisis de las inferencias que pueden llevarse a cabo durante la lectura, Seifert,
Robertson y Black (1985) distinguen entre acciones y estados al encontrar que las inferencias
relativas a aquellas se integran en la representación final de un texto, en tanto que las
inferencias que implican a estados no parecen ejecutarse en el momento de la lectura. Seifert,
Robertson y Black (1985) interpretan de este modo el hecho de que se obtengan latencias de
lectura mayores cuando se en el texto se sugiere la inferencia de una accion y no cuando se
sugiere la inferencia de un estado. En una prueba de reconocimiento posterior, Seifert,
Robertson y Black (1985) encuentran que las tasas de falsas alarmas para inferencias
relativas a objetivos, planes y acciones son mas altas que para inferencias relativas a estados.
Las descripciones de estados se prolongan a nivel del texto en textos descriptivos; las
descripciones de acciones se prolongan a nivel del texto en textos narrativos, aunque lo mas
frecuente es que los textos incluyan ambos tipos de descripciones. En textos expositivos, las
descripciones de estados forman parte de una descripcion mas amplia en que se describen
relaciones entre un estado y una accion, entre acciones o entre estados.

5.3.3. El análisis semántico de las circunstancias.

La información relativa a las circunstancias es la peor caracterizada en el análisis


semántico por implicar la formacion de modelos que explícitan las condiciones en que se
verifican la proposicion o proposiciones que una oracion contiene. Las circunstancias incluyen
información acerca del tiempo y del espacio en que se desarrolla la accion o se verifica un
estado, y,el modelo para el que se verifica. Asi la información sobre las circunstancias puede
venir expresado en una frase preposicional que indica un lugar, en un adverbio que indica un
tiempo, en un verbo que indica un modelo para el que se verifica lo expresado por la oracion.
Contrastese esta información de las circunstancias en la oracion "ayer sone que hoy me
encontraba en Estados Unidos". La información mas relevante es la que induce la construcción
de un modelo para el que las proposiciones que la oracion contiene se verifican. La construcción
de este modelo debe tratar con ciertas contingencias complejas que solo pueden verificarse
en algun mundo posible de referencia como en "de no darse la guerra civil no tendriamos que
59

padecer la ausencia del jurado". El análisis lingüístico afecta a la determinacion de las


circunstancias mediante el tiempo, el modo -declarativo, imperativo, interrogativo- y el
aspecto -el entorno temporal de una accion como habitual, momentanea, etc.- habitualmente
expresado en la frase verbal, ademas de en las circunstancias que se expresan mediante otros
constituyentes sintácticos. La compleja interaccion de estos constituyentes y del análisis
lingüístico del tiempo, modo y aspecto expresados por el verbo determinan que el análisis de
las circunstancias sea el proceso mas complejo y dificil de precisar. La complejidad del
análisis aumenta a medida que la oracion es menos explícita y las proposiciones que contiene
mantienen relaciones mas complejas y numerosas. La información acerca del tiempo de una
accion puede expresarse en el verbo -"Carmen vendra en Julio"-, en un adverbio -"Carmen
viene manana"-, en una frase preposicional -"Carmen viene en este mes"- por poner solo algunos
ejemplos.
Una información habitualmente asociada al análisis de las circunstancias es la que se refiere
al análisis de la negacion. La negacion como otros operadores sintácticos afecta al análisis de
las circunstancias condicionando la construcción del modelo para el que se verifican las
proposiciones que la oracion contiene (cf. Johnson-Laird, 1983). Las complejas interacciones
en el mismo nivel de análisis semántico y entre niveles de análisis lingüístico se ha puesto de
manifiesto numerosas veces en el procesamiento de la negacion (cf. Carpenter y Just, 1975;
Mayor, 1979).

5.3.4. El análisis semántico y los procesos de inferencia semántica.

Un aspecto relevante en el procesamiento semántico de las oraciones es si durante su


lectura se lleva o no a cabo algun tipo de procesos de inferencia que establecen como han de
ser interpretadas las expresiones que contienen. La ejecucion de estos procesos de inferencia
operan a distintos niveles: en el procesamiento semántico en la especificacion de los distintos
componentes semánticos y en el establecimiento de las proposiciones que implica el uso de una
oracion; en el procesamiento textual en la deteccion del tópico a que hace referencia el texto
y a su integración; por ultimo, en el análisis de la referencia en la computacion de la referencia
anaforica y de la correferencia y en la construcción de un modelo mental del discurso. De ahi
que sea a menudo dificil discriminar entre los distintos niveles de inferencia.
Just y Carpenter (1978) y McKoon y Ratcliff (1981) encontraron que los lectores infieren
durante la lectura aquella información que se halla implícita en la comprensión de una oracion
previa a la que se esta leyendo. Comparando las latencias de lectura de las oraciones que se
muestran es posible decidir si ha habido o no inferencia durante el proceso. Una implicacion
mas precisa del objeto implícito -"cepillo de raices"- en el segundo grupo de oraciones que
emplea el verbo "restregar" deberia facilitar el procesamiento de la oracion posterior. Esta
prediccion se verifica.

1a. La criada limpio el suelo hasta que quedo sin manchas.


1b. El cepillo de raices se habia llevado al sotano por su olor.

2a. La criada restrego el suelo hasta que quedo sin manchas.


2b. El cepillo de raices se habia llevado al sotano por su olor.
60

Una evaluacion mas reciente de esta tesis ha cuestionado la interpretación del fenomeno.
Examinando si los sujetos extraen estas inferencias en el momento en que estan leyendo el
texto o en el momento en que el lector se somete a la prueba, McKoon y Ratcliff (1986)
encuentran, utilizando distintos procedimientos tales como reconocimiento inmediato,
recuerdo indicado y anticipacion, que las respuestas a una palabra implícita fueron lentos en
cualquier caso, aunque servia como un indicio de recuerdo efectivo para la recuperacion de la
información del texto. Los lectores no parecen codificar estas inferencias durante la lectura
aunque si pueden utilizar información que se deduce del texto como un indicio de recuperacion.
Potts y Keenan (1988), poniendo a prueba estos resultados y otros obtenidos por Singer y
Ferreira (1983) y utilizando una tarea de decision léxica y una tarea de denominacion de
palabra que eliminan los efectos de relación semántica para centrarse en el nivel de activación
del concepto inferido, encuentran resultados contradictorios. En la tarea de decision léxica
encuentran un efecto de facilitacion que parece indicar la existencia de un proceso de
inferencia, efecto que no se reproduce en la tarea de denominacion. Potts y Keenan (1988)
concluyen señalando que estas inferencias no se extraen durante la lectura sino que resultan
de una comprobacion posterior que el lector hace del contexto en el momento en que se le
somete a prueba.
McKoon y Ratcliff (1988) presentan oraciones de prueba que expresan aspectos relevantes
al significado de parrafos previamente leidos en que no se habia establecido explícitamente la
información que contienen. Por ejemplo, para un parrafo en que se habla de buscar el color
correcto para dibujar un tomate, un aspecto relevante es que los tomates son rojos. Las
oraciones de prueba se presentaron o siguiendo al parrafo relevante o tras un cierto retraso.
La facilitacion obtenida en la latencia de verificacion de la oracion de prueba en la condicion
inmediata puede proceder de inferencias realizadas en la lectura del texto o que se producen
en el momento en que la oracion se verifica. La facilitacion que se obtiene en la condicion de
prueba diferida apoya la hipotesis de que los aspectos relevantes al significado del parrafo
previamente leido se incorporan a su representación solo cuando en la recuperacion se debe
usar información nueva para decidir sobre la oracion de prueba.

5.4. Contenido proposicional y representación semántica.

El análisis semántico que lleva a cabo el lector concluye en la construcion de una descripcion
de su contenido proposicional, contenido que es función de las relaciones que a partir del texto
es posible determinar entre los conceptos que el propio texto reclama. El análisis semántico
deriva del análisis de las relaciones semánticas entre conceptos. Este análisis determina la
formacion de una proposicion o de una serie de proposiciones a partir de la interpretación de
las relaciones conceptuales implícitas en el texto. Una proposicion es una unidad en el análisis
semántico. Los elementos de una proposicion son conceptos cuyas relaciones contribuye la
misma proposicion a caracterizar. El contenido proposicional de un texto se expresa en un
conjunto ordenado y articulado de proposiciones de acuerdo con las relaciones que es posible
establecer entre sus predicados.
61

5.4.1. Concepto de representación proposicional.

La representación en que las proposiciones que construye el lector se integran se denomina


representación proposicional. Todas las oraciones que difieren únicamente en sus términos
léxicos o en su forma sintáctica pero que expresan las mismas relaciones semánticas
subyacentes deben dar lugar a la misma representación proposicional. Una representación
proposicional es un formalismo que se utiliza para expresar el contenido semántico de un
texto de acuerdo a como se supone que el lector codifica la información. Las oraciones pueden
representarse, sirviendose de la lógica de predicados y de la lógica de relaciones, bajo la
forma de sus predicados, segun los argumentos a que afecta, asi, por ejemplo, la oracion
"Javier dio un beso a Carmen" puede representarse como (dio, Javier, beso, Carmen), o mas
sencillamente (dio)(a,b,c). En esta notacion el primer término corresponde al predicado y los
tres términos siguientes a los argumentos a que afecta el predicado. Van Dijk y Kintsch
(1983) han desarrollado un procedimiento, parcialmente formalizado, para determinar las
representaciones semánticas que el lector construye en el procesamiento de un texto
definiendo las proposiciones que el texto contiene.
De acuerdo con van Dijk y Kintsch (1983) un texto puede representarse por un conjunto
ordenado de proposiciones de acuerdo con el cual es posible especificar las relaciones que se
dan en el texto en virtud de los argumentos que se repiten en las distintas expresiones y las
relaciones que es posible establecer entre los predicados que dan lugar a relaciones entre
proposiciones. Este procedimiento es, sin embargo, en buena medida, intuitivo y, en parte,
arbitrario ya que no existen reglas que permitan determinar inequivocamente las
proposiciones que una oracion contiene, ocurriendo, a menudo, que una misma oracion puede
representarse de mas de una manera. Tampoco disponemos de un modelo de procesamiento que
especifique como el sujeto puede llevar a cabo este proceso (cf. Just y Carpenter, 1987). Un
análisis semántico formalizado debe primariamente caracterizar que tipo de relaciones
semánticas pueden, de hecho, darse en el análisis del lenguaje natural (cf. Chaffin y
Herrmann, 1984).

5.4.2. Evidencia empírica de un tipo de representaciones proposicionales.

Una condicion necesaria en la elaboracion de un modelo de procesamiento semántico es que el


concepto de representación proposicional tenga validez psicológica. La integración de un texto
tiene lugar de forma secuencial segun la estructura y complejidad de las proposiciones que
contiene, como se refleja en las latencias de lectura que se obtienen controlando los
movimientos oculares (Carrithers y Bever, 1984; Just y Carpenter, 1980, y Thibadeau, Just
y Carpenter, 1982). Carrithers y Bever (1984) comprueban que las latencias de fijación son
menos afectadas por la longitud de palabra en los finales de las oraciones, en tanto es mas
largo cuando su estructura no se conforma a una estructura canónica dificultando su
integración semántica (cf. Habertlandt, Graesser, Schneider y Kiely, 1986). Existe una amplia
evidencia de que la complejidad de un texto esta directamente relacionada con el numero de
proposiciones que contiene. Esta complejidad se refleja en las latencias de lectura de un texto
cuando se controlan los efectos de otras variables que pueden afectar. Desde que Kintsch y
Keenan (1973) mostraran que el tiempo que lleva leer un texto depende del numero de
proposiciones que contiene, se han desarrollado distintas estrategias para analizar el papel de
62

la representación proposicional en la comprensión y superar algunas de las dificultades


surgidas en la interpretación de los resultados de investigaciónes no concluyentes. En la propia
investigación de Kintsch y Keenan (1973) la complejidad proposicional covariaba con la
complejidad sintáctica lo que seria suficiente para cuestionar sus resultados. Dado que esta
asociacion es, a menudo, dificil de desentranar se han desarrollado nuevas estrategias
empíricas para superar este problema. Estas estrategias consisten en: a) variar el numero de
argumentos de una proposicion controlando la longitud del texto y el numero de palabras (cf.
Kintsch, Kosminsky, Streby, McKoon y Keenan, 1975; Keenan, 1986; Manelis y Yekovich, 1976;
Siu, 1986); b) variar la organizacion de los argumentos entre proposiciones (Habertlandt,
Graesser, Schneider y Kiely, 1986; Mann y Thompson, 1986; Ratcliff y McKoon, 1978); y c)
analizar los procesos mediante los cuales el conocimiento declarativo activado por el texto
permite el desarrollo de ciertas acciones (Kieras y Bovair, 1986).
La lectura de un texto que contiene mas argumentos es mas lenta que la lectura de un texto
que contiene menos aun controlando otras variables que pueden afectar como la longitud de las
oraciones y el numero de proposiciones que contiene (Kintsch, Kosminsky, Streby, McKoon y
Keenan, 1975; Keenan, 1986; Manelis y Yekovich, 1976; Siu, 1986). Los mismos conceptos
puede reactivarse mas a menudo en los textos con pocos argumentos (cf. Just y Carpenter,
1987) y mantenerse en la memoria activa sin entrar en conflicto con su limitada capacidad de
procesamiento (cf. Habertlandt, Graesser, Schneider y Kiely, 1986; Keenan, 1986).
Keenan (1986) ha encontrado diferencias evolutivas consistentes con el efecto de numero
de argumentos en la lectura de un texto. Los tiempos de lectura variaban en función del
numero de argumentos tomando como referencia cada una de las proposiciones recordadas por
los propios sujetos al término de la tarea. Keenan (1986) concluye que existen diferencias
evolutivas asociadas al mantenimiento de información en la memoria activa; el numero de
argumentos diferentes que deben mantenerse y de proposiciones que deben formarse son
factores criticos en el procesamiento afectando ademas a la recuperacion global de la
microestructura proposicional del texto. La estructura jerarquica de las proposiciones no
afectaba en este caso. Freebody y Anderson (1986) encuentran que la posicion serial de una
proposicion en el texto afecta a su recuerdo y a la importancia que se le asigna.
Variando la estructura de los argumentos en las proposiciones, Ratcliff y McKoon (1978)
subrayan que esta variable no solo afecta al tiempo de lectura sino tambien a como se
organiza la información en la mente del lector. Los argumentos que pertenecen a la misma
proposicion se anticipan significativamente mas entre si que los que pertenecen a distintas
proposiciones. La tarea del sujeto consistia en decidir si una cierta palabra se habia incluido o
no en una oracion previamente leida. Una dificultad metodológica afecta, sin embargo, a estos
resultados. En la investigación de Ratcliff y McKoon (1978) las proposiciones covarian con las
frases confundiendose los efectos de uno y otro tipo de unidades de análisis. Sin embargo,
Seifert, McKoon, Abelson y Ratcliff (1986) han demostrado este mismo efecto a nivel del
procesamiento de un texto (cf. 6.4. Procesos de integración del texto).
Un estudio de Kieras y Bovair (1986) en el que se analiza como se transfiere una habilidad
adquirida, mediante la lectura de una serie de instrucciones escritas, a un contexto practico
muestra que este mecanismo de transferencia actua convirtiendo representaciones
proposicionales declarativas en reglas de produccion de acciones en un modo mas semejante a
un proceso de comprensión del lenguaje que a algun tipo de practica convencional, tal como
propone Anderson (1983).
63

6. PROCESAMIENTO TEXTUAL.

La cohesion sintáctica y la coherencia semántica de las proposiciones distinguen al texto y


al discurso de la mera concatenacion lineal de las expresiones (Mayor, 1985). Los procesos que
identifican y representan las relaciones que en el texto se dan entre proposiciones constituyen
los que se denominan procesos de nivel textual. El procesamiento textual requiere la
integración de las proposiciones formadas a nivel semántico, generando, si asi lo requiere la
comprensión, ciertas inferencias de acuerdo con un esquema o guion. Esta representación
integrada del texto se contrasta con un modelo mental de la situacion. El proceso de análisis
procede de abajo a arriba de forma secuencial e inmediata a medida que el lector progresa en
la lectura comprensiva del texto (cf. Kintsch, 1988).

6.1. Estructura y representación del texto.

La comprensión de un texto esta primariamente determinada por la estructura en la que se


suceden las proposiciones que sus oraciones constituyentes contienen (Chen, 1986; Cocklin,
Ward, Chen y Juola, 1984; Garner, Alexander, Slater, Hare, Smith y Reis, 1986). Esta
estructura puede representarse en términos de una gramática si sus proposiciones se rigen
por algun tipo de relaciones formales no sensibles al contenido de lo que se expresa o en
términos de un esquema o guion si sus proposiciones se rigen por relaciones formales sensibles
a su contenido semántico. Aunque no parece habitual que un texto estructure sus
proposiciones de forma canónica, de acuerdo con una sintaxis y una semántica propias, los
análisis mas recientes han mostrado, a partir del análisis de historias propuesto por Propp
(1928:1968), que las proposiciones que un texto contiene se organizan en términos de algun
tipo de relaciones formales sintácticas y semánticas. A este fin se han concebido gramaticas
textuales que tratan de integrar las proposiciones de un texto recurriendo a la estructura
formal de sus expresiones (Mandler y Johnson, 1977; Rumelhart, 1975; Stein y Glenn, 1979),
y, utilizado formalismos representacionales para identificar las distintas relaciones entre
proposiciones en términos de un esquema o guion. Un esquema identifica las relaciones entre
las proposiciones por la forma en que satisfacen lo especificado por el esquema, y permite
inferir, a partir de estas la información que no se ha presentado explícitamente en el texto
(cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa).
Ningun texto es generalmente homogeneo. Sin embargo, la construcción de una taxonomia es
util para caracterizar su estructura. Brewer (1980), en una taxonomia muy elaborada en la
que trata de clasificar diferentes tipos de textos segun el tipo de respuesta que suscitan,
distingue entre textos descriptivos, expositivos y narrativos siguiendo una clasificacion que
es clasica en la retorica y la teoría literaria. La falta de homogeneidad de un texto se aplica
tanto a su estructura como a su proposito. Una narracion o una exposicion incluyen a menudo
algun tipo de descripciones y las exposiciones y las narraciones comparten entre si algunas de
sus propiedades.
Los textos descriptivos se caracterizan por describir ciertos estados de hechos
proporcionando indicios para la construcción de un modelo mental de referencia (cf. Tabossi,
1985). Los textos descriptivos implican la actuacion de aquellos procesos que permiten
64

construir representaciones referenciales que luego se integran en un modelo de la situacion


(cf. 7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA).
Los textos expositivos se caracterizan por describir relaciones de dependencia lógica o
funciónal entre las proposiciones de acuerdo con un modelo implícito de razonamiento
expresado bajo la forma de un esquema. Un libro de texto o un articulo cientifico son
ejemplos tipicos de textos expositivos. Los textos expositivos implican la actuacion de
procesos que determinan las relaciones de dependencia jerarquica y heterarquica de las
proposiciones integrandolas de acuerdo con un esquema (cf. Dee-Lucas y Larkin, 1986, 1988;
Garner, Alexander, Slater, Hare, Smith y Reis, 1986).
Un texto narrativo, por ultimo, se caracteriza por describir un cierto numero de sucesos,
distribuidos en el tiempo, que se enlazan entre si por alguna suerte de enlace causal o tema.
Un texto narrativo incluye, a menudo, indicios que modifican el curso temporal de lo narrado o
describen ciertos estados característicos, claves en el desarrollo. Entre los textos
narrativos se encuentran los cuentos, las narraciones historicas, las novelas y las
instrucciones. La significativa facilidad con que se procesa un texto narrativo permite
suponerle a esta categoria una cierta realidad psicológica (cf. Britton, Graesser, Glynn,
Hamilton y Penland, 1983). Un texto narrativo implica la actuacion de procesos que calculan
las relaciones causales implícitas en el texto de acuerdo con un guion.

6.2. Procesos de análisis textual.

Las limitaciones teóricas y empíricas de las gramaticas enunciativas para detectar las
regularidades que se observan en la forma lingüística de un texto o discurso provocaron la
aparicion de gramaticas textuales o discursivas sobre la estructura formal de aquellas. Las
gramaticas de historias de Rumelhart (1975), de Mandler y Johnson (1977), y de Stein y
Glenn (1979) constituyen las primeras respuestas teóricas a la necesidad de contar con
criterios que inequivocamente discriminaran las regularidades sintácticas y semánticas del
discurso. De acuerdo con las categorias sintácticas de la gramática libre de contexto de
Rumelhart (1975), la estructura de un texto es independiente del contenido proposicional de
sus expresiones y de la estructura que rige las relaciones que vinculan a estas en un tópico
comun. Las reglas de composición recursiva de la gramática determinan, a partir de ciertas
categorias sintácticas, la interpretación de un texto, al corresponderse con ciertas reglas de
composición semánticas. La ausencia de definiciones explícitas de los símbolos no terminales
de la gramática, el uso inmotivado de sus reglas de reescritura y la no articulacion de su
semántica con el conocimiento en general han restringido, sin embargo, la adecuacion
descriptiva y explicativa de estas gramaticas a textos sumamente normalizados poco comunes
en el lenguaje ordinario. Estas dificultades han dado lugar, no obstante, a nuevos desarrollos
teóricos.
Dos tipos de teorías semánticas, correlativas a las presentadas al tratar del procesamiento
semántico, afectan al estatuto teórico de una gramática textual y al papel que cabe asignar a
la estructura sintáctica del texto en el procesamiento: las teorías interpretativas del texto y
las teorías constructivas del discurso. Si bien los términos de texto y de discurso pueden
tratarse como sinónimos expresan una diferencia que es crucial en este contexto. La
autonomia referencial del texto como producto comunicativo facilita la adopción de una
semántica interpretativa; por el contrario, la dependencia del discurso del contexto en que se
65

usa facilita la adopción de una semántica constructiva. El modelo de procesamiento del texto
de Kintsch y van Dijk (1978) representa al primer tipo de teorías, en tanto la semántica
procedimental de Johnson-Laird (1983) representa al segundo tipo de teorías. Ambas teorías
difieren en sus hipotesis de representación básicas y en el tipo de mecanismos de
procesamiento que postulan. En tanto Kintsch y van Dijk (1978) explican el procesamiento de
un texto o de un discurso suponiendo la construcción de una representación integrada de las
proposiciones, estructuralmente proxima a su forma lingüística, Johnson-Laird (1983) explica
el procesamiento recurriendo a la construcción, evaluacion y revision de un modelo mental que
es proximo a la estructura de los acontecimientos y hechos que se describen. En tanto en el
primer tipo de teorías la estructura del texto juega un papel critico en el procesamiento, al
utilizarse en la construcción de una representación lingüística que incluye el análisis de la
referencia, en las teorías del segundo tipo la estructura del texto solo afecta a la
construcción de una representación lingüística, no al modelo mental de la referencia en que
esta se integra.
Kintsch y van Dijk (1978) suponen, en efecto, que el discurso se interpreta
proposicionalmente. En el nivel de la microestructura del texto se procesan los enlaces
referenciales entre las proposiciones que el texto contiene. Los enlaces coreferenciales que
resultan forman un grafo que representa las relaciones de dependencia entre las
proposiciones. La proposicion de nivel jerarquico mas alto representa por hipotesis el tópico
del texto. En el nivel de la macroestructura, el texto se unifica en un tópico.
Tratando de explicar como se genera el tópico de un texto y como se retienen sus
argumentos, Kintsch y van Dijk (1978) proponen una serie de operaciones que, actuando sobre
la microestructura del texto, generan un nivel de representación proposicional superior o
macroestructura. Estas operaciones, llamadas por Kintsch y van Dijk (1978) macrorreglas,
generalizan las proposiciones dando lugar a una representación global de los hechos que se
describen. Un esquema, definido por los objetivos del lector, controla la aplicacion de estas
macrorreglas a la microestructura del texto. Su función es clasificar cada proposicion de la
microestructura como relevante o irrelevante a la estructura integrada del tópico.
La teoría de Kintsch y van Dijk (1978), al proponer un único tipo de representaciones
proposicionales para representar los resultados del análisis semántico y del análisis de la
referencia, limita la comprensión de un texto al análisis de su contenido proposicional lo que
afecta únicamente a su procesamiento semántico. Si bien una representación proposicional es
necesaria para interpretar la forma lingüística de un texto, su significado no consiste en la
construcción de una interpretación semántica que únicamente afecta a una representación de
su sentido. La distincion entre una representación del sentido y una representación de la
referencia "no es una mera triquinuela filosofica" (Garnham, 1985); es crucial en los procesos
de comprensión y produccion. El lector no se limita a componer o analizar las expresiones
lingüísticas en términos de su contenido proposicional y/o conceptual; por el contrario,
construye una representación que integra las proposiciones contruidas e inferidas en el
proceso de comprensión en una representación ideal del contexto formando un modelo mental
de referencia. Estas inadecuaciones teóricas y ciertos hallazgos empíricos han llevado a
Kintsch y van Dijk a postular una nueva teoría que reconoce la formacion de un modelo mental
de la situacion en el proceso de comprensión de un texto diferenciando el procesamiento
semántico y textual de los procesos que computan la referencia (cf. van Dijk y Kintsch, 1983).
66

De acuerdo con la teoría de los modelos mentales de Johnson-Laird (1983), una condicion
necesaria y suficiente para reconocer una secuencia de expresiones como un texto o un
discurso es que sea semánticamente coherente. La coherencia de un texto o de un discurso se
verifica en que sea posible construir un único modelo mental de el. Que sea posible construir
un único modelo mental depende de la estructura correferencial de las expresiones lo que, a su
vez, depende de la consistencia interna de sus predicados, condicion esta en que consiste la
coherencia conceptual (Mayor, 1985). Un texto o un discurso es, ademas, plausible si es
posible interpretarlo en un marco intencional y causal, temporal y espacial, apropiado. La
nocion de plausibilidad integra al texto o al discurso en el marco mas general del
comportamiento.
El uso de descripciones definidas e indefinidas, el empleo de pronombres, el uso de
expresiones elipticas, anaforas o de descripciones referenciales y atributivas constituyen
ejemplos en los que se verifica la existencia de dos niveles de representación en la
comprensión y produccion de un texto o discurso. En efecto, los principios que gobiernan la
interpretación de las expresiones definidas e indefinidas, cuando se introduce una expresión
referencial, requieren del hablante que determine o ejemplifique en su modelo del discurso un
miembro especifico de la clase relevante. La interpretación semántica de los pronombres no
es posible sino en una determinacion inequivoca de su referencia, lo que exige la ejecucion de
ciertos procesos de inferencia en su contexto de uso. Los principios que gobiernan, por ultimo,
la comprensión de descripciones referenciales y atributivas, de elipsis y anaforas operan
dependiendo de la construcción de un modelo unitario del discurso en el que se integran los
distintos referentes e identifican los referentes comunes de las expresiones (cf. 7.
PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA).

6.2.1. Gramática de textos.

A pesar de su fracaso para explicar su propia estructura teórica, la hipotesis de las


gramaticas textuales, de que la estructura de un texto es independiente del contenido
proposicional de sus expresiones e independiente de la estructura que las unifica en un tópico
comun, se ha mantenido como una hipotesis de representación básica. Si bien un texto no
parece responder a una gramática del tipo de la que subyace al análisis sintáctico de las
oraciones (cf. Black y Wilensky, 1979), si podria responder su estructura a un tipo de
organizacion jerarquica inespecifica que contribuyera a integrar las distintas proposiciones
generadas en un tópico comun. Esta hipotesis básica se ha sometido a prueba identificando, en
un texto canónico, los constituyentes sintácticos definidos por algun tipo de gramática
textual. Esta hipotesis que ha recibido en la literatura cientifica el término de "hipotesis del
efecto de nivel", o, cuando ha parecido confirmarse, simplemente el de "efecto de niveles", ha
dado lugar a un amplio debate teórico y a la obtencion de datos a menudo contradictorios.
De acuerdo con una gramática textual (cf. Mandler y Johnson, 1977; Rumelhart, 1975;
Stein y Glenn, 1979) en un texto narrativo pueden identificarse dos componentes básicos: a)
un contexto que describe el contexto de la narracion y sus participantes; y b) un episodio, que
especifica las acciones que se llevan a cabo en relación con un cierto objetivo. Un episodio
puede, a su vez, descomponerse de acuerdo con las categorias de acontecimiento inicial,
respuesta interna, accion, consecuencias y reaccion. La categoria de acontecimiento inicial
presenta el relato y los objetivos. La categoria de respuesta interna se refiere al estado o
67

estados de los protagonistas. La categoria de accion se refiere a las acciones que se llevan a
cabo para el logro de un objetivo. La categoria de consecuencias especifica los efectos que
producen las acciones que se llevan a cabo. La categoria de reaccion, por ultimo, expresa la
respuesta de los protagonistas a esas consecuencias.
Con objeto de someter a prueba la hipotesis del efecto de nivel, se han desarrollado
distintas estrategias empíricas para separar los efectos que la estructura de un texto y el
contenido tienen en el procesamiento. Un procedimiento consiste en evaluar los efectos que la
estructura de un texto narrativo tiene sobre el recuerdo. Thorndyke (1977) presento las
oraciones de un texto desordenadas de modo que la tasa de recuerdo solo pudiera atribuirse
al papel desempenado por las oraciones individualmente consideradas. La evidencia aportada
por Thorndyke (1977) a favor de la hipotesis no permite discriminar entre los efectos que
estrictamente se deben a la estructura del texto de los inducidos, por esta presentacion, en
la identificación de su tópico. En una variante mas precisa de este mismo procedimiento,
Thorndyke (1977) evaluaba el recuerdo controlando el papel que las distintas oraciones tenian
en el relato distinguiendo entre niveles jerarquicos de acuerdo con su relativa importancia.
Thorndyke (1977) encontro que las oraciones mas relevantes a los objetivos del lector se leen
con mas cuidado y se recuerdan mejor, un efecto de nivel que parece confirmar la hipotesis
básica de las gramaticas textuales, si se abstrae el papel del lector en el efecto. De nuevo, sin
embargo, es dificil distinguir, en estos resultados, los efectos que se deben propiamente a la
estructura del texto de aquellos que se deben a la integración de las distintas proposiciones
en un tópico comun definido por su contenido. Haberlandt, Berian y Sandson (1980) han
mostrado que los lectores dedican mas tiempo a los primeras y ultimas oraciones de un
episodio mas que el que dedican a las oraciones intermedias. El efecto hallado por Haberlandt,
Berian y Sandson (1980) no puede atribuirse al papel que la estructura del texto tiene en el
procesamiento reflejando, mas bien, un proceso de integración textual. Los lectores gastan
mas tiempo en aquellas oraciones que presentan hechos con los que se encuentran menos
familiarizados (Johnson y Kieras, 1982) o que son simplemente mas importantes en la
comprensión (Britton, Muth y Glynn, 1986).
En un estudio, que utilizaba un procedimiento diferente, en el que presentaban la misma
información como formando parte de distintas categorias sintácticas -contexto y episodio:
acontecimiento inicial, respuesta interna, consecuencias o reaccion-, Nezworski, Stein y
Trabasso (1982) no hallaron ningun efecto de esta manipulacion experimental en el recuerdo.
Un resultado opuesto habian obtenido Cirilo y Foss (1980) al encontrar que la categoria
sintáctica a la que pertenecia una oracion en un texto afectaba al recuerdo, segun la posicion
que ocupara en la jerarquia en dos relatos diferentes. Sin embargo, Cirilo y Foss (1980)
tambien encontraron que los lectores gastaban mas tiempo con las oraciones que se
encontraban mas altas en la jerarquia, de acuerdo con la gramática, lo que muestra que otras
variables pueden estar afectando a la aparicion del efecto.
En una evaluacion reciente de los hallazgos de Cirilo y Foss (1980), Britton, Muth y Glynn
(1986) encuentran que sus hallazgos pueden explicarse en términos de una hipotesis
alternativa basada en los recursos cognitivos que se han aplicado al procesamiento de las
oraciones mas importantes en el texto. En el primer experimento reprodujeron el efecto de
niveles hallado por Cirilo y Foss (1980). Las latencias de lectura obtenidas se utilizaron en los
experimentos segundo y tercero para reducir el tiempo de exposicion a un valor menor del
dedicado inicialmente por cada sujeto. En tanto en el segundo experimento aparecia de nuevo
68

un efecto de nivel asociado a la tasa de recuerdo, en el tercer experimento, en el que se


utilizaba una tarea secundaria concurrente para evaluar los recursos cognitivos implicados en
el procesamiento, el efecto de nivel hallado se asociaba a un retraso en la ejecucion de la
tarea secundaria. Estos resultados indican, de acuerdo con Britton, Muth y Glynn (1986), que
los sujetos distribuyen su tiempo segun la importancia de la información que procesan no
segun como se integra esta en un texto, lo que da lugar a la aparicion de un efecto de nivel
incluso cuando se limita el tiempo de procesamiento.
Tres hipotesis teóricas compiten a la hora de explicar el efecto de nivel hallado en estos
experimentos. La primera establece que el efecto se debe a la estructura del texto (Cirilo y
Foss, 1980; Thorndyke,1977), la segunda establece que el efecto se debe al tiempo de
procesamiento extra que se dedica a la información mas importante (Britton, Muth y Glynn,
1986) y la tercera explica el efecto señalando los costes de integrar la información
dependiendo de su relevancia (Haberlandt, Berian y Sandson, 1980; Johnson y Kieras, 1982).
Las dos ultimas hipotesis no son excluyentes y la evidencia que avala la primera puede
explicarse tambien, al menos en parte, en términos de estas ultimas. Nezworski, Stein y
Trabasso (1982) no hallan, por su parte, ningun efecto en un estudio que indiscutiblemente
manipula la estructura del texto. La hipotesis que supone que el efecto de nivel se asocia a una
mayor asignacion de recursos cognitivos no explica, por otra parte, por completo, los efectos
que tiene sobre el recuerdo la existencia de una relación causal entre las oraciones de un
texto. Myers, Shinjo y Duffy (1987) obtienen una baja tasa de recuerdo en ausencia de una
relación causal a pesar de obtener en las mismas oraciones latencias de lectura largas. La
hipotesis de integración que si puede, en cambio, explicar este efecto, puede estar mostrando
la relación que el efecto de nivel tiene con los procesos que identifican la estructura causal de
un texto.
El estudio llevado a cabo por Omanson (1982) y algunas de las investigaciónes que han
seguido pueden aclarar el efecto de nivel y justificar, en parte, algunos de los datos
contradictorios. La estructura causal de las proposiciones puede ser la variable que explique
la aparicion del efecto y la forma en que su aparicion se asocia con otras variables. En efecto,
en la estructura causal de un texto juega un papel critico el orden en que se suceden los
acontecimientos lo que confunde esta variable con la mas especifica de estructura del texto
tal como la define una gramática textual. La importancia relativa de los distintos
acontecimientos, los recursos cognitivos que a su procesamiento se aplican y la integración en
una representación unitaria de las distintas proposiciones son aspectos determinantes del
análisis causal que el lector esta probablemente llevando a cabo en un texto narrativo.
En un estudio en que manipulaba la importancia causal de dos categorias sintácticas
habitualmente asociadas a una baja tasa de recuerdo -las categorias de respuesta interna y
reaccion-, Omanson (1982) obtuvo un efecto de nivel, reducido pero fiable, mientras mantenia
constante, por un procedimiento estadistico -un análisis de covarianza-, el efecto de la
importancia causal de esta información en el texto. La importancia causal se manipulaba
sistemáticamente modificando, mientras se mantenia constante la categoria sintáctica, sus
relaciones con los objetivos presentados en el texto. Si bien el numero y carácter de las
conexiones asociativas de un concepto determina la relevancia de este en el procesamiento (cf.
Yekovich y Walker, 1986), las tasas de recuerdo obtenidas por Omanson (1982) variaban en
relación con la importancia causal de la información en el texto y de la categoria sintáctica
que se le asociaba. En una investigación mas reciente, Goldman y Varnhagen (1986) encuentran
69

cambios en la tasa de recuerdo segun la estructura del texto y las conexiones causales entre
sus episodios, cuando su estructura se identifica con una estructura causal particular.
Goldman y Varnhagen (1986) manipulaban la estructura causal del texto presentando la
información de forma secuencial -estructura de cadena causal- o integrada, incorporando
entre si distintas redes causales, -estructura de redes causales-. Los resultados obtenidos
en dos tareas de recuerdo, inmediato y diferido, y en una tarea en que los sujetos -niños y
adultos- ofrecian explicaciones causales, reflejaban cambios en las tasas de recuerdo
dependiendo del numero de conexiones causales, el nivel jerarquico de los objetivos en la
estructura y el tipo de estructura causal reflejada por el texto, efectos estos que
interactuaban con el tiempo asignado a cada tarea y la edad de los sujetos. Con un
procedimiento similar, Mandel y Johnson (1984) han encontrado que cuando el orden en que se
mencionan los acontecimientos en una narracion se corresponde con su estructura causal el
recuerdo es mejor que cuando la narracion no lo respeta, un efecto que se produce a pesar de
encontrar juicios de importancia semejantes en ambos tipos de narracion. En una reciente
evaluacion de sus propuestas teóricas (cf. Mandler y Johnson, 1977), Mandler (1987) ha
encontrado que los lectores son capaces de identificar, descomponiendo una serie de textos
narrativos, distintos tipos de estructura episodica y reconocer las distintas categorias
sintácticas empleadas en su construcción. Mandler (1987) encuentra, asimismo, que las
estructuras episodicas que se incorporan unas dentro de otras son las mas dificiles de
elaborar. Este ultimo resultado permitiria discutir lo hallado por Goldman y Varnhagen
(1986) en su investigación al manipular esta misma variable. El análisis de Mandler (1987), sin
embargo, tampoco excluye que la estructura episodica hallada por los sujetos y estas
dificultades no se deban a la integración de los episodios en relación con el contenido donde el
análisis causal juega un papel importante (cf. 6.3.2. Inferencias causales; 6.4. Procesos de
integración del texto).
La identificación de la estructura causal de un texto narrativo puede ser la manifestacion
de un proceso mas complejo que se orienta a la integración del texto en un modelo comprensivo
de su contenido. El lector genera en el procesamiento de un texto ciertas inferencias que
anticipan el curso de los acontecimientos en un texto narrativo. Duffy (1986) ha señalado que
la violacion de estas expectativas, al leer una oracion, afecta a las latencias de lectura que se
obtienen, que son mayores, independientemente de la importancia que posteriormente se le
asigna. Fitzgerald (1984) encuentra que estas expectativas parecen corresponderse en un
texto narrativo con las categorias sintácticas que Mandler y Johnson (1977) han reconocido
en el análisis de un texto. Garham y Mason (1987), por su parte, solicitando a los sujetos que
juzgaran si ciertos acontecimientos incidentales, ligados entre si únicamente a traves de la
estructura episodica del texto, habian o no ocurrido en un extracto de una historia, han
encontrado que la tarea es mas facil cuando la información objetivo procedia de distintos
episodios mas que cuando procedia de un mismo episodio. Garham y Mason (1987) concluyen
que los sucesos presentados en un texto narrativo se asocian con ciertos episodios
particulares en la memoria y que la estructura episodica misma puede ser uno de los principios
que gobiernan como se representa en la memoria un texto de este carácter.
Los resultados de estas investigaciónes, en conjunto, ponen al descubierto el papel que la
estructura de un texto tiene en el procesamiento, pero dejan abierta la posibilidad de que se
deban a la intervencion de un análisis causal del texto para el que el orden de presentacion de
la información es ciertamente relevante. Los diferentes hallazgos se asocian a la manipulacion
70

de un texto narrativo y a la manipulacion de su estructura de un modo tal que afecta a la


actuacion de ciertos procesos de integración textual, en que el análisis causal tiene un papel
básico. El contenido del texto juega, por tanto, en este proceso, un papel critico, dificilmente
discriminable de los efectos que pueden asociarse a la estructura del texto como tal. El
procesamiento de un texto tiene lugar de forma secuencial. El orden en que, la información que
contiene, se procesa, facilita o interfiere la formacion de un modelo comprensivo del texto,
cuya estructura es proxima a la estructura no secuencial de los acontecimientos y hechos que
se describen. Kintsch y Young (1984) han mostrado que la información incidental se recuerda
únicamente cuando el texto no se presenta organizado, desapareciendo, en cambio, en el caso
en el que el texto permite construir una representación mas integrada. Un resultado que, sin
duda, permitiria discutir una interpretación de lo hallado posteriormente por Garham y
Mason (1987) en términos de una gramática textual. Aunque las gramaticas textuales hayan
fracasado a la hora de justificar sus propios conceptos teóricos y sus postulados sean
inadecuados o insuficientes a la hora de caracterizar este proceso de integración, han
mostrado el camino hacia el descubrimiento de un proceso que determina la construcción de
una representación lingüística integrada del texto y su articulacion en un modelo mental del
discurso (cf. 6.3.2. Inferencias causales).

6.2.2. Esquemas y guiones.

El análisis del papel que la estructura del texto tiene en su comprensión nos ha mostrado
como su estructura se asocia con el análisis de su contenido semántico. Un texto no resulta
inteligible sino en el marco del conocimiento previo compartido por el autor del texto y el
lector (cf. Kintsch, 1988). La activación de este conocimiento juega un papel critico en la
comprensión (cf. Bjorklund y Bernholtz, 1986; Rachman y Bisanz, 1986; Yuill y Joscelyne,
1988). Un esquema o un guion no son sino formalismos para representar la base de
conocimiento que se activa al procesar la información que un texto contiene (cf. Schank,
1982). Un esquema contribuye al procesamiento de un texto: a) guiando el análisis semántico,
ordenando la información procesada e integrandola en la estructura de la información previa
que el esquema contiene; y, b) supliendo la información no proporcionada explícitamente por el
texto de acuerdo con el conocimiento previo (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa).
El ajuste del texto a un esquema o guion facilita el procesamiento de su información (Bloom,
1988; Chiesi, Spilich y Voss, 1979; Kintsch y Young, 1984; Leu, De Groof y Simons, 1986;
Spilich, Vesonder, Chiesi y Voss, 1979; Sanford y Garrod, 1981; Sharkey y Mitchell, 1985;
Yussen, Huang, Mathews y Evans, 1988).
Que los lectores utilizan su conocimiento previo en la comprensión de un texto es claro
(Just y Carpenter, 1987; Graesser y Clark, 1985). La cuestion es si este conocimiento puede
representarse en términos de un esquema o guion y como los procesos, que les afectan,
afectan a la comprensión.
Analizando experimentalmente la hipotesis que apuntaran Alba y Hasher (1983) en su
revision, segun la cual los esquemas afectan a la recuperacion de información, no a su
codificación, McDaniel y Kerwin (1987) han estudiado los efectos de procesar la información
de un texto, de acuerdo con un esquema, sobre el recuerdo a largo plazo. Los sujetos leian un
texto en el que faltaban ciertas letras de ciertas palabras en algunas de las oraciones
objetivo. A los sujetos se les instruia a que leyeran desde una perspectiva particular. En tanto
71

la primera manipulacion se supone afecta a la codificación de información especifica, la


segunda se supone afecta a la integración de la información en un esquema. En el primer
experimento McDaniel y Kerwin (1987) encontraron, en dos pruebas de recuerdo inmediato y
diferido, que el recuerdo de una proposicion era una función aditiva de las variables,
importancia del contenido de la proposicion en el esquema activado por las instrucciones y
ausencia de ciertas letras en la oracion que la expresa. El reconocimiento de las oraciones
aumentaba en relación con la ausencia de ciertas letras pero no en relación con la importancia
del contenido de la oracion. McDaniel y Kerwin (1987) concluyen que en el procesamiento de un
texto se registra información relacionada con el esquema e información especifica y que son,
en parte, independientes.
Utilizando una version de un texto, anteriormente empleado por Anderson y Pichert (1978),
en el que los sujetos interpretan que un cierto personaje de la narracion es un ladron o un
posible comprador de la vivienda, y manipulando la perspectiva a adoptar por el sujeto -
perspectivas previas a la codificación, perpectivas en el momento de la prueba, o, ningun tipo
de perspectivas-, Kardash, Royer y Greene (1988) encuentran, en una tarea de recuerdo y en
una tarea de verificacion de oraciones, que la activación de un esquema solo ejerce su
influencia en la recuperacion, no en la codificación. Estos resultados, junto con los obtenidos
por McDaniel y Kerwin (1987) muestran que un esquema se activa en la recuperacion de
información previa. El estudio de Kardash, Royer y Greene (1988), que parece contradecir el
análisis de McDaniel y Kerwin (1987) respecto del papel de un esquema en la codificación, no
parece a este respecto concluyente. El nivel de recuerdo se evalua, en este estudio, mediante
un tipo de tareas que, como el reconocimiento, no exigen la integración de las oraciones en un
esquema (cf. Lorch, Lorch y Mogan, 1987). La activación de un esquema no es siempre un
proceso obligatorio (Rachman y Bisanz, 1986). En el procesamiento serial de las oraciones, en
la lectura de un texto, un esquema se activa o desactiva dependiendo de las relaciones que
entre si mantienen, por lo que la presentacion de oraciones aisladas no siempre determina la
activación de un esquema.
Un esquema permite organizar la información que un texto contiene y mantenerla en el
tiempo enlazandola a sus elementos mas abstractos y generales. Si durante la comprensión de
un texto se forman dos tipos de representaciones de memoria, una de carácter general y otra
mas especifica, razonan Yussen, Huang, Mathews y Evans (1988), debe hallarse en una tarea
de recuerdo un efecto de dominancia asociado a la activación de un esquema. Sometiendo a
prueba esta hipotesis, Yussen, Huang, Mathews y Evans (1988) proporcionaron a un grupo de
sujetos dos perspectivas para la codificación de la información, mientras contaban con un
esquema en la memoria, y les sometieron, despues, a dos tareas de recuerdo, inmediato y
diferido. En la prueba de recuerdo diferido no hallaron ningun efecto de dominancia del
esquema, que si encontraban en la prueba de recuerdo inmediato. La ausencia de este efecto
en el primer caso parece indicar que la información se ha registrado de forma indistinta
integrandose en una única representación. Las relaciones que se establecen entre la
información que se procesa y el esquema es un aspecto critico para la aparicion del efecto,
efecto que no se da en la misma forma en el momento en que la información se procesa que en
el momento en que este proceso ha concluido. Baillet y Keenan (1986) señalan que cuando se
cambia la perspectiva entre la codificación y la recuperacion se observan cambios en el
recuerdo en una prueba de recuerdo inmediata, efecto que no se observa en una prueba de
recuerdo diferido en que la información mejor recordada es la que se corresponde con la
72

perspectiva adoptada en la codificación. En la prueba de recuerdo inmediato la nueva


perspectiva interferia el recuerdo de la información no relacionada. El esquema activo en la
codificación constrenia no solo el recuerdo de la información relacionada con el esquema sino
tambien el recuerdo de la información no relacionada.
Que procesos permiten al lector la seleccion de un esquema apropiado a la información que
se encuentra procesando es el objeto del estudio de Sharkey y Mitchell (1985). De acuerdo
con Sharkey y Mitchell (1985) el texto parece proporcionar indicios para la activación y
desactivación de distintos guiones permitiendo al lector coordinar distintas representaciones
y activar o desactivarlas dependiendo de su utilidad en el procesamiento. Sanford y Garrod
(1981) han encontrado efectos sistemáticos en las latencias de procesamiento al procesar la
información que activa o desactiva un guion previo. Sin embargo, no disponemos de una teoría
precisa de como estos procesos se llevan a cabo. Los confusos resultados que se obtienen en
relación a si se codifica o no y en que términos la información incongruente con el esquema
indica que algun proceso mas básico puede estar afectando al papel de un esquema en la
codificación. La tesis anteriormente apuntada que hace consistir el papel de un esquema en las
relaciones de contenido que deben establecerse entre proposiciones requiere, sin duda, una
definicion mas precisa.

6.2.3. Identificación del tópico.

En el procesamiento del lenguaje natural el oyente o, el lector, fija su atencion en aquella


información que puede proporcionarle una descripcion del tema a partir del cual le sea posible
interpretar las expresiones aisladas que se suceden. Este proceso se denomina focalizacion y
al objeto a que atiende se le denomina foco. La focalizacion es un proceso activo que se
caracteriza por integrar información lingüística y no lingüística en un modelo de referencia
que el sujeto construye en la comprensión (cf. Sidner, 1983). Van Dijk y Kintsch (1983)
suponen que el tema se identifica mediante un proceso de generalizacion a partir de la
integración de las proposiciones mas relevantes generadas a partir del texto, pero la
caracterizacion de este proceso es, todavia, imprecisa.
Ciertos indicios proporcionados por el texto juegan un papel en la identificación del tópico
por parte del lector. Cuando en el texto no se introduce directamente un titulo o
encabezamiento especificando su contenido (cf. Yuill y Oakhill, 1988), el lector puede
formular una descripcion del tema tras leer un parrafo segun las palabras claves que se
repiten o permiten integrar las proposiciones generadas (cf. Yuill y Joscelyne, 1988)
Stevens (1988) ha estudiado este proceso entrenando a los sujetos a identificar el tema
recurriendo a los indicios proporcionados por el texto. Los sujetos seguian a este fin una
estrategia de clasificacion durante el entrenamiento. Una primera posibilidad era que el tema
fuera directamente proporcionado. Stevens (1988) encuentra que los sujetos rechazan, en
este caso, por anticipado, todas las oraciones que no se ajustan al tema. El criterio para
rechazar el tema es mas exigente, en este caso, que si los sujetos identifican por su cuenta el
tópico. En la identificación del tópico una posibilidad es que la oracion mas relevante
contuviera términos generales. El sujeto construia a partir de estos términos una descripcion
tentativa del tópico. Si la oracion no contenia términos generales el lector se veia obligado a
construir una descripcion del tema generalizando lo expresado por la oracion mas relevante.
En cualquiera de los casos el sujeto contrastaba el tema aceptado con las oraciones del texto
73

rechazando, modificando o manteniendo la descripcion formada segun que información hubiera


utilizado en su identificación y la relevancia de la información que permitia el contraste. Estas
habilidades reflejan el nivel de comprensión lectora (Philips, 1988). El hecho de que la perdida
de información en el recuerdo afecte no a la palabra individual sino a las oraciones indica el
papel que esta cumple en la identificación del tópico (cf. Johnson, 1986). Una representación
mas precisa de este proceso se obtiene analizandolo en tiempo real. Lorch y Lorch (Lorch,
Lorch, Gretter y Horn, 1987; Lorch, Lorch y Matthews, 1985; Lorch, Lorch, y Mogan, 1987)
lo han analizado en estos términos en una serie reciente de investigaciónes.
En la primera de estas investigaciónes Lorch, Lorch y Matthews (1985) comprueban que los
lectores forman su representación del tópico cuando leen. Las latencias de lectura varian
dependiendo de si la oracion que leen se relaciona o no con el tópico actual del texto. Las
latencias de lectura que obtienen son mas cortas si el primer parrafo introductorio informaba
del tópico que si no informaba. La construcción de esta representación es directa e inmediata
(Lorch, Lorch, Gretter y Horn, 1987), se produce tan pronto como se encuentra la
información relevante. Las latencias de lectura se acortan cuando se proporciona información
indicando el cambio de tema y cuando el nuevo tópico que se procesa se halla relacionado con el
inmediatamente precedente. Estos efectos solo ocurrian en oraciones que contenian
información acerca del tópico variando las latencias de lectura en función de la edad pero no
en función de las manipulaciones que afectaban a la estructura del texto. En la ultima
investigación, Lorch, Lorch, y Mogan (1987) comprueban estos efectos y reconocen la
existencia de un efecto asociado al mantenimiento en la memoria del tópico. Si las oraciones
introducian un nuevo tópico las latencias de lectura eran mas lentas en aquellos sujetos que
recordaban mejor el tópico en una tarea de verificacion de oraciones que no exigia el
mantenimiento del tema.
En la comprensión, el conocimiento de la estructura del texto y la integración de sus
proposiciones en un tópico permite, no solo organizar la información durante la lectura, sino
construir, tambien, un esquema que hace posible la recuperacion de la información. El tema
funcióna como un plan de recuperacion (cf. O'Brien y Myers, 1987; Schmidt y Schmidt, 1986)
restringiendo el proceso de busqueda en la memoria (Ackerman, 1986; 1988).

6.2.4. Unidades argumentales.

El proceso de comprensión de un texto va mas alla de la mera determinacion de su tópico. El


lector estructura el texto en unidades argumentales (Lehnert, 1981) constituyendo cada
unidad argumental una unidad de contenido caracterizada por relaciones jerarquicas y
heterarquicas que vinculan entre si distintas proposiciones. La estructura de un texto en
parrafos refleja la organizacion de un texto en unidades argumentales (cf. Guindon y Kintsch,
1984; Hertel, 1985; Stark, 1988). Stark (1988) ha demostrado, que aunque los parrafos no
afectan, como tales, a la latencia de lectura, si afectan a la identificación de que ideas se
consideran mas importantes lo que indica que tienen una cierta unidad de contenido. Reiser,
Black y Lehnert (1985), en un estudio en el que solicitaban al lector que ordenara una
narracion o escribiera un texto tematicamente similar, han mostrado el papel que la
identificación de las unidades argumentales de un texto tiene en la comprensión. Las unidades
argumentales venian caracterizadas por las acciones llevadas a cabo por el protagonista en la
narracion revelando la construcción de una estructura episodica guiada por el análisis de su
74

contenido proposicional. Algunos de los hallazgos expuestos en la discusion del papel de la


estructura de un texto en su comprensión reflejan como el lector identifica los episodios por
el tipo de información que contienen (cf. Mandler, 1987; cf. 6.2.1. Gramática de textos). La
evidencia empírica aportada en relación con la realidad psicológica de un tipo de
representaciones proposicionales (cf. 5.4.2. Evidencia empírica de un tipo de representaciones
proposicionales) y el papel de la estructura semántica del texto en la comprensión (cf. 6.3.
Procesos de inferencia textual) justifican, asimismo, el papel de las unidades argumentales en
la representación integrada de un texto. Tardiff y Craik (1989) han puesto de manifiesto,
frente a Kolers (1976), que la retencion de información perceptiva, especifica del texto, se
pierde, despues de una semana, en una tarea de recuerdo, lo que no ocurre con un argumento.

6.3. Procesos de inferencia textual.

Cuando en un texto no se indica explícitamente como se relacionan entre si dos


proposiciones, el lector puede inferir la relación estableciendo nuevas proposiciones que ligan
entre si las presentadas. Estas inferencias pueden ser anticipativas, si anticipan alguna
relación entre la proposicion que se procesa y alguna que sucede, o, retroactivas, si establecen
alguna relación entre la proposicion que se procesa y alguna de las ya analizadas. Unicamente
estas ultimas son criticas para la comprensión, dado el carácter secuencial e inmediato del
procesamiento en la lectura. La ejecucion de estas inferencias es directa, integrandose con la
información explícitamente presentada en el texto (Corbett y Dosher, 1978). Estas
inferencias textuales son: a) formales o semánticas si establecen relaciones, jerarquicas o
heterarquicas, entre las proposiciones que vinculan, de acuerdo con un modelo de razonamiento
implícito que establece ciertas relaciones lógicas entre los predicados y/o argumentos de
distintas proposiciones; y b) funciónales o causales si establecen relaciones, entre las
proposiciones que vinculan, de acuerdo con un modelo implícito de referencia.

6.3.1. Inferencias semánticas.

En el procesamiento semántico, la extraccion de inferencias juega un papel critico en el


establecimiento de relaciones semánticas entre las oraciones facilitandose, de este modo, su
integración en unidades relacionadas por su contenido proposicional. Una asociacion semántica
fuerte entre una palabra precedente y la palabra que se procesa facilita la identificación y
recuperacion de su información, si no se ha mencionado recientemente, y acelera, en cualquier
caso, la lectura, permitiendo una integración mas rapida de la información (Schustack,
Ehrlich y Rayner, 1987; cf. 5.3.4. El análisis semántico y los procesos de inferencia
semántica). En la lectura la extraccion de inferencias retroactivas es mas probable y
especifica que la extraccion de inferencias anticipativas (Singer y Ferreira, 1983) que solo
tienen un carácter general relacionado con la activación de un esquema (Just y Carpenter,
1987; Duffy, 1986)
Tratando de analizar que inferencias extrae el lector cuando lee una narracion, Seifert,
Robertson y Black (1985) han mostrado que, durante la lectura de un texto, solo se extraen
aquellas inferencias que se refieren a las acciones que se describen, no inferencias en relación
con el contexto en que aquellas ocurren. La ejecucion de estas inferencias indican que el lector
evita establecer relaciones que el texto no implica de alguna forma. Seifert, Robertson y
75

Black (1985) obtuvieron, en una prueba de reconocimiento, una tasa mas alta de falsas
alarmas en inferencias relacionadas con las acciones, los planes y los objetivos descritos en la
narracion, que en inferencias relacionadas con el contexto descrito. Las inferencias
semánticas de nivel textual a menudo se integran en el análisis de la estructura causal en un
texto narrativo; su presencia es mas relevante en el análisis de textos expositivos y
descriptivos en los que el análisis causal es menos relevante. El análisis de las presuposiciones
en el discurso pueden justificar el papel de las inferencias semánticas en la comprensión.

6.3.2. Inferencias causales.

El contenido proposicional de un texto y su integración en un tema es, sin duda, el aspecto


mas relevante del procesamiento que lleva a cabo el lector. Sin embargo, el contenido de un
texto es dificil de caracterizar en tanto incluye la formacion de inferencias que establecen
relaciones entre las proposiciones explícitas en un texto y estas son, asimismo, dificiles de
definir con independencia del contexto en que las expresiones lingüísticas aparecen. El análisis
de las inferencias causales que se llevan a cabo en el procesamiento de un texto ha surgido
para dar, a la vez que una respuesta teórica a las gramaticas textuales, para explicar en que
forma se enlazan las proposiciones generando una representación integrada del texto que
especifica su contenido proposicional. El concepto mismo de relación causal es complejo ya que
implica el establecimiento de relaciones de contingencia entre sucesos, implicando en el
procesamiento de un texto al conocimiento previo.
La estructura causal de un texto y el establecimiento de relaciones causales entre sus
proposiciones afecta a las latencias que se obtienen en la lectura (cf Keenan, Baillet y Brown,
1984) y al recuerdo de la información (Black y Bern, 1981; Fletcher y Bloom, 1988; Trabasso,
Secco y van den Broek, 1984). Su papel se revela en el hecho de que, incluso, los niños mas
jovenes utilicen estrategias sistemáticas para ordenar los elementos de una narracion de
acuerdo con ciertas relaciones temporales y causales entre las proposiciones (Brown y Hurtig,
1983).
El proceso de extraccion de inferencias causales es un proceso activo e inmediato; guia la
comprensión a partir de la integración en la memoria activa de las relaciones causales
implícitas en el texto dando lugar a una estructura causal integrada (cf. Fletcher y Bloom,
1988). Fletcher y Bloom (1988), integrando las perspectivas de Van Dijk y Kintsch (1983), que
subrayan el papel de la memoria activa en la comprensión, y, de Trabasso (Trabasso y Sperry,
1985; Trabasso y van den Broek, 1985) que interpreta la comprensión como un proceso de
razonamiento y de solucion de problemas, han mostrado que la formacion de relaciones
causales entre las proposiciones de un texto depende del mantenimiento en la memoria activa
de la información critica. Los antecedentes mas probablemente relacionados con la oracion
que se procesa se mantienen en la memoria activa en el curso de la comprensión.
Trabasso y sus colaboradores (Trabasso y Sperry, 1985; Trabasso y van der Broek, 1985;
Van der Broek y Trabasso, 1986; Van der Broek, 1988) han estudiado de forma sistemática la
evidencia empírica que avala el papel del contenido proposicional de un texto en la comprensión
y el papel que cabe atribuir a su estructura de acuerdo con lo establecido por una gramática
textual. La evidencia aportada arroja luz sobre el debate y lo resuelve, en parte, a favor de un
efecto de la estructura del texto asociado a la formacion de un modelo causal integrado,
interpretación que pone en cuestion los postulados teóricos de las gramaticas textuales.
76

En un primer estudio en el que analizan la evidencia aportada por Omanson (1982) y Stein y
Glenn (1979), Trabasso y van der Broek (1985) comprueban, volviendo a analizar los textos
utilizados en términos de sus conexiones causales para predecir el recuerdo inmediato y
diferido, la importancia con que se juzgan los sucesos, y el modo en que se resume el texto,
que las categorias sintácticas de la gramática se solapan sustancialmente con los factores
causales que explican la estructura causal del texto. Que un cierto acontecimiento estuviera o
no en una cadena causal y el numero de conexiones causales explican una parte substancial de
la varianza en las cuatro medidas en un análisis de regresion multiple que se compara con un
análisis de regresion multiple efectuado a partir de las categorias sintácticas de la gramática
textual de Stein y Glenn (1979). Aunque el análisis sobre categorias sintácticas tambien
explicaba parte de la varianza comun se solapaba con el análisis efectuado a nivel causal. El
efecto de nivel hallado por Omanson (1982) parece asi asociarse a la estructura causal del
texto contribuyendo a la especificacion de su contenido. Los dos factores causales
predictivos de las medidas obtenidas en esta investigación predicen la importancia con que se
juzgan los acontecimientos descritos en la narracion (Trabasso y Sperry, 1985) siendo mas
importante el segundo. La importancia de una descripcion es el resultado de un proceso de
razonamiento causal durante la comprensión (Van der Broek y Trabasso, 1986).
Contrastando las hipotesis jerarquica y causal en un análisis del proceso que lleva a un
lector a resumir un texto, Van der Broek y Trabasso (1986) encuentran, variando la posicion
jerarquica de una serie de descripciones de objetivos y su estatuto y conexiones asociativas
en la estructura causal del texto, que un cambio en la posicion jerarquica de un nivel
supraordinado a un nivel subordinado solo afecta a la probabilidad de incluir esta descripcion
en el resumen si este cambio se compana de un cambio en su papel causal. Cuando se mantenian
constantes las variables de estatuto de la descripcion en la estructura causal y el numero de
relaciones causales asociativas, el nivel jerarquico de las descripciones no tenia ningun efecto
sobre la probabilidad de incluir una cierta descripcion en el resumen. Esta inclusion era, en
cambio, predicha por el efecto asociado de estas variables causales. Van der Broek (1988) ha
ampliado estos mismos resultados manipulando el nivel de los objetivos y los resultados
asociados a estos, en dos tipos de estructura episodica, jerarquica y secuencial. En la
estructura jerarquica los objetivos se relacionan entre si en tres niveles: el fracaso en la
obtencion de un objetivo de nivel superior lleva a la creacion de un objetivo de nivel inferior.
En la estructura secuencial los mismos objetivos se alcanzan de forma secuencial. Las
relaciones causales de las descripciones de objetivos se variaban independientemente del
nivel, aumentando o disminuyendo el numero de acciones motivadas por los objetivos. La
importancia con que se juzgaba una descripcion por un grupo de jueces variaba en función de
las relaciones causales asociadas. El nivel jerarquico de los objetivos no afectaba a estos
juicios. Los juicios de importancia relativos a las descripciones de los resultados de la accion
si parecian verse afectados de la manipulacion del nivel jerarquico pero se asociaban a su
relación causal con la creacion de un nuevo objetivo y con el numero de relaciones causales del
objetivo que los desencadenaba. A pesar de implicar estos resultados un efecto de nivel no
parece que pueda distinguirse de un efecto mas general del contenido del texto.
77

6.4. Procesos de integración del texto.

Un texto proporciona, a menudo, indicios explícitos acerca del modo en que han de
integrarse las proposiciones que contiene (cf. Glover, Dinel, Halpain, McKee, Corkill y Wise,
1988; Lorch y Lorch, 1986) y el modo en que deben inferirse las que se encuentran implícitas
para la construcción de un modelo integrado y unitario. Estos indicios son: a) léxicos, cuando
las oraciones en el texto se relacionan entre si por medio de algun clase de conectivas; b)
sintácticos, cuando la estructura en que se ordenan distintas oraciones expresa relaciones de
contenido entre estas, como el caso de construcciones sintácticas paralelas en descripciones y
definiciones; c) semánticos, por la repeticion o enlace de los argumentos y predicados de las
proposiciones expresadas; d) textuales, por el tipo de texto, por la introduccion del tópico en
los titulos y en los encabezamientos, por indicios relativos al tópico y por la segmentacion del
texto en unidades argumentales estructuradas en parrafos; y, e) referenciales, por las
relaciones coreferenciales de las expresiones y su integración en un modelo de la situacion.
Los lectores forman durante la lectura una representación unitaria que integra la
información proporcionada por el texto (Guindon y Kintsch, 1984). Las proposiciones
relevantes a esta representación integrada se anticipan y reconocen entre si mas rapida y
eficazmente que las proposiciones que pertenecen, únicamente, a la microestructura semántica
del texto (Guindon y Kintsch, 1984). Este proceso de integración se refleja en: a) la
activación de conexiones asociativas entre las proposiciones generadas, a partir del texto,
durante la comprensión, que facilitan la recuperacion de los conceptos relacionados o
asociados (Yekovich y Walker, 1986); b) la integración de las proposiciones tematicamente
relacionadas en episodios segun un doble proceso de aislamiento y adaptacion. El aislamiento
ocurre cuando el contenido de un episodio ya codificado resiste la interferencia retroactiva
de la información no relacionada; la adaptacion ocurre cuando el contenido de un episodio ya
codificado esta sujeto a la interferencia retroactiva de la información tematicamente
relacionada (cf. Hertel, 1985); y c) la integración de los episodios en ciertas estructuras
tematicas segun las conexiones asociativas que puedan establecerse entre ellos (Seifert,
McKoon, Abelson y Ratcliff (1986).
Sometiendo a prueba esta ultima hipotesis, en un paradigma de anticipacion, Seifert,
McKoon, Abelson y Ratcliff (1986) han comprobado que la latencia de verificacion de una
oracion cuando viene precedida por una narracion tematicamente similar es menor que cuando
viene precedida de una narracion que no se ocupa del mismo tema. El establecimiento de una
relación entre la oracion objetivo y la narracion no es un proceso automatico y obligatorio;
parece depender de las estrategias del lector en la codificación.
Este proceso de integración se lleva a cabo en la memoria activa, encontrandose sujeto a las
limitaciones de capacidad que le afectan (Fletcher y Bloom, 1988; van Dijk y Kintsch, 1983).
Estudiando el papel de la memoria activa en el proceso, Fisher y Glanzer (1986) comprueban
que si se elimina el contenido de la memoria activa, mediante algun tipo de tarea distractora,
la lectura se interrumpe. La medida en que se interrumpe depende de las demandas de enlace
del texto. La integración del texto en un tópico depende del establecimiento de conexiones
asociativas entre las proposiciones. En que medida el texto demande la realizacion de estas
conexiones afecta a en que medida puede interrumpirse la lectura cuando se elimina la
información de la memoria activa. Las diferencias evolutivas en el uso de indicios de
recuperacion efectivos para la integración de la información del texto en un tema explican las
78

diferencias que en este sentido se observan en el desarrollo de la habilidad lectora (cf.


Ackerman, 1986a).
La memoria activa es el sistema en que se construye un modelo de la situacion que integra
una representación lingüística del texto y una representación de la referencia. Las relaciones
funciónales establecidas por un guion (cf. Hsu, Cairns y Bialo, 1987) y las inferencias causales
se contrastan en el modelo de referencia haciendo posible la comprensión (Ackerman, 1986b;
Fletcher y Bloom, 1988). Ackerman (1986b) ha distinguido, a este fin, entre coherencia
causal y coherencial referencial, en la comprensión de una narracion, mostrando que existen
diferencias evolutivas asociadas a esta distincion. La coherencia referencial parece ser una
condicion para la extraccion de una inferencia causal independientemente de que esta se lleve
a cabo con la información proporcionada por el texto. La evaluacion de una proposicion
depende, a menudo, del establecimiento de relaciones con un modelo de referencia (cf.
Johnson-Laird, 1983). De ahi que la dificultad de interpretar la intension de un enunciado
dependa del establecimiento de relaciones con distintos modelos del mundo. Russel (1987) ha
mostrado que las dificultades de interpretación de ciertos enunciados deriva de que exijen
distinguir entre estados mentales y estados del mundo, una distincion implícita en algunas de
las expresiones verbales mas complejas.

7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA.

A las representaciones que el lector forma del mundo a que se refiere el texto nos
referimos bajo el término de representaciones referenciales. Al conjunto de estas
representaciones referenciales y de las representaciones que resultan del análisis del
discurso se refiere Johnson-Laird (1983) bajo el término de modelo mental del discurso; van
Dijk y Kintsch (1983) lo denominan modelo de la situacion ya que este modelo simboliza el
contexto descrito por el texto. Aun cuando se hallan ejecutado los mismos procesos de
análisis a nivel lingüístico caben, segun el contexto, distintas representaciones referenciales.
El modelo de referencia incluye una representación del discurso o del texto, desarrollada en
el curso del procesamiento lingüístico y una representación de la referencia que resulta de la
actuacion de alguna función de interpretación que caracteriza las relaciones de una
representación del discurso o del texto con una representación del contexto en que se usa,
independientemente definida. Este contexto puede venir expresado por las descripciones que
proporciona una representación perceptiva o venir dado por descripciones implícitas en una
imagen mental. El término función de interpretación puede tambien denominarse función de
referencia. Una función de referencia especifica la extension de una representación
computada en el procesamiento lingüístico en un contexto de uso, estableciendo relaciones
entre descripciones en un nivel simbólico apropiado. La complejidad del proceso de
construcción de la referencia afecta al tiempo de procesamiento de un texto (cf. Reilly,
1988).

7.1. Expresión y representación de la referencia.

Un texto proporciona indicios para la construcción de una representación de la referencia.


Las expresiones que permiten esta construcción se denominan expresiones referenciales. Una
79

representación referencial contiene información únicamente de descripciones de objetos y


descripciones de acciones bajo la forma de proposiciones que ligan propiedades fisicas
establecidas en el análisis perceptivo y propiedades fisicas establecidas en el análisis del
comportamiento motor a representaciones conceptuales.

7.1.1. Expresión de la referencia.

La representación referencial simboliza un contexto, un modelo respecto al cual se


contrasta la representación del texto o del discurso. Sin embargo, las expresiones
referenciales de un discurso o de un texto que permiten la construcción de la representación
referencial no mantienen una relación univoca con las descripciones proporcionadas por esta.
En primer término, una representación referencial se forma a partir de las representaciones
conceptuales que se integran y que se relacionan con el contexto en que el lenguaje se usa; en
segundo término, no todas las expresiones lingüísticas contribuyen a la formacion de una
expresión referencial existiendo expresiones que carecen de referencia; por ultimo, existen
expresiones referenciales cerradas y abiertas dependiendo de si la extension se determina
recurriendo a la extension de un conjunto de expresiones mas primitivas o elementales, o,
recurriendo a una descripcion del contexto proporcionado por el análisis perceptivo y/o motor
(cf. 5.1.2. Teorías semánticas constructivas). Las expresiones referenciales, tambien
denominadas expresiones referentes, pueden variar en su tamano, pudiendo consistir de
palabras, frases, oraciones de distinta complejidad, o, incluso textos, en la medida que la
estructura de estas unidades impone un análisis particular de la referencia. La complejidad de
la representación referencial que se corresponde con una expresión referente puede tambien
variar. La correspondencia entre un texto y su referencia no es, pues, directa.

7.1.2. Actualización de la referencia.

Cuando una expresión se refiere a un objeto en particular la expresión referente se


denomina singular; cuando se refiere a una clase de objetos, la expresión se denomina general.
El análisis de como se determina la referencia de una expresión referencial general cuando se
usa en un cierto contexto es lo que se conoce bajo el término de actualización o
particularizacion de la referencia. La investigación ha mostrado que en el procesamiento de un
texto una expresión referente siempre actualiza su referencia en una descripcion particular
mas que conservar el carácter general con que se presenta en el texto. En ocasiones, el propio
texto especifica en que términos debe actualizarse la referencia (Anderson y Ortony, 1975;
Dubois y Denis, 1988; Greenspan, 1986); en otras, la referencia se actualiza por relación a los
prototipos de los conceptos implicados en su elaboracion (Carrol y Slowiaczek, 1986; Dubois y
Denis, 1988; Kelly, Bock y Keil, 1986; Roth y Shoben, 1983; cf. Anderson y McGaw, 1973;
Rosch, 1975). La identificación de un dibujo como referente de una oracion es mas rapida si
se corresponde con una representación prototipica de un referente actualizado por el texto.
Aunque a esta actualización contribuyen las imagenes mentales que se forman, no explican por
completo el proceso (Dubois y Denis, 1988). Las oraciones en que sus expresiones referentes
no actualizan el prototipo de una categoria se transforman o regularizan, a menudo, en el
recuerdo, para permitirlo (Kelly, Bock y Keil, 1986).
80

El contexto es el factor mas determinante en la actualización de la referencia de una


expresión referencial (Carrol y Slowiaczek, 1986; Greenspan, 1986; Roth y Shoben, 1983;
Whitney, 1986). Roth y Shoben (1983) han estudiado los efectos de la particularizacion de la
referencia en el tiempo de procesamiento de dos oraciones relacionadas por una relación de
coreferencia categorial como en el ejemplo:

a. Josefina suspiraba por sus pajaros.


b. Era muy aficionada a los canarios.

La latencia que se obtiene en el procesamiento de la segunda oracion es menor, en ausencia


de otros indicios, si se presenta un ejemplar tipico de la categoria, que si presenta un
ejemplar menos tipico. Carroll y Slowiaczek (1986) observan un efecto de anticipacion
semántica, controlando las latencias de fijación ocular, cuando en una misma oracion se
presenta un ejemplar mas tipico que uno menos tipico de la categoria anticipada. Sin embargo,
no encuentran el mismo efecto cuando la relación se establece entre distintas oraciones. La
duracion de la fijación de nuevo refleja el procesamiento inmediato del texto a medida que se
procesa. Utilizando el efecto de Stroop como una medida en tiempo real de la comprensión de
una oracion, Whitney (1986) encuentra que la magnitud del efecto depende de si al procesar
términos de categorias, el contexto sugiere ejemplares tipicos o atipicos, encontrando
facilitacion cuando los términos de una categoria se mencionaban mediante una expresión
anaforica en una oracion posterior y un efecto de interferencia cuando los términos de
categoria funciónaban como sujetos de las oraciones consideradas. El papel del contexto
afecta a la caracterizacion de las relaciones que pueden establecerse entre conceptos cuando
se combinan (cf. Barsalou, 1982, 1983, 1985, 1987; Barsalou and Medin, 1986; Conrap y Rips,
1981; Hampton, 1987; Medin y Shoben, 1988; Osherson y Smith, 1981; Roth y Shoben, 1983).
Los términos funciónan, a este respecto, como indicios de recuperacion de información para la
construcción de un modelo mental del discurso (Tabossi, 1985).

7.2. Procesos de análisis de la referencia.

Ciertas expresiones lingüísticas de un texto proporcionan indicios para la construcción de


una representación de la referencia, bien refiriendose a entidades ya establecidas en el texto
que se enlazan entre si por una referencia comun a un modelo del mundo, bien refiriendose
directamente a entidades de un modelo del mundo. Cualquier expresión que se refiere a un
referente ya establecido se denomina anaforica y a la relación que se establece entre la
expresión referente y aquello a que se refiere, anafora. Las expresiones que se refieren a la
misma entidad se enlazan en el texto en una relación coreferencial. La coreferencia puede
establecerse mediante una relación anaforica introducida por alguna expresión referencial o
establecerse en virtud de una relación conceptual implícita entre las proposiciones de un
texto. La relación de coreferencia puede establecerse, incluso, entre oraciones en virtud de
su estructura sintáctica como en "Luis compro un libro, yo no". Las expresiones referenciales
que establecen un nexo directo con un modelo del mundo son diversas: desde el uso de
nombres propios y expresiones deicticas al uso de expresiones como el articulo definido o
indefinido para establecer si se conoce o no una cierta entidad a la que se refiere una
81

proposicion, o el uso de cuantificadores, que determinan la extension con que debe tomarse un
cierto predicado de una expresión referencial argumento.
Los procesos que analizan las expresiones referenciales de un texto deben distinguir entre
aquellas expresiones coreferenciales y las relaciones de estas y de las directamente enlazadas
con un modelo del mundo. Para cumplir esta función, los procesos que construyen la
representación referencial se sirven de indicios basados en la propia estructura del texto y
en sus expresiones y en indicios basados en el conocimiento previo representado en el sistema
conceptual.

7.2.1. Análisis de la referencia anafórica.

Un pronombre puede proporcionar indicios lingüísticos para determinar la identidad de su


referente segun el genero -masculino, femenino o neutro-, el numero -singular o plural-, y caso
segun el papel que cumple en la oracion. Cuando estos indicios no son suficientes para
determinar el referente de un pronombre otros indicios permiten establecer el referente.
Estos indicios pueden establecerse como un conjunto ordenado de reglas heuristicas que
permiten establecer la referencia de una expresión. La construcción del referente varía segun
su complejidad. Reilly (1988) ha encontrado que el lector tarda mas tiempo en resolver la
referencia a un objeto que a un acontecimiento en el procesamiento de una anafora. Corbett
(1984) ha desarrollado un modelo de las restricciones que introducen distintos indicios
lingüísticos y no lingüísticos en la determinacion del referente de una anafora. La referencia
se establece integrando las distintas restricciones que aquellos indicios introducen tan pronto
como se encuentra una expresión referencial anaforica en el texto.
En el procesamiento de una relación anaforica, los lectores llevan a cabo un doble proceso,
un proceso que construye una representación superficial del texto en la memoria activa y un
proceso que integra información en una representación mas profunda del texto. Murphy
(1985) se ha referido a estos procesos como afectando a dos clases diferentes de anafora,
una clase de anafora superficial y una clase de anafora profunda. Sin embargo, no encuentra
diferencias significativas en el tiempo de lectura en relación con el procesamiento de estos
dos tipos de anafora.

7.2.1.1. Indicios basados en el lenguaje.

Entre los indicios lingüísticos que Just y Carpenter (1987) caracterizan en el procesamiento
de una anafora, siguiendo en parte a Corbett (1984), se encuentran: a) la identificación del
referente por la concordancia de las expresiones (Corbett y Chang, 1982), como en "Javier y
Carmen se fueron cuando ella empezo a encontrarse cansada"; b) la identificación del
referente por concordancia en la estructura sintáctica del papel que juega el pronombre y la
expresión a que se refiere (Sheldon, 1974), como en "Javier vio a Joaquín; fue entonces
cuando (el) se marcho"; y c) la identificación del referente por asociacion con el tópico mas
relevante (Yekovich y Walker, 1986; Walker y Yekovich, 1987) y/o reciente del discurso
(Carpenter y Just, 1977b; Daneman y Carpenter, 1980; Ehrlich y Rayner, 1983; Matthews y
Chodorow, 1988; Murphy, 1985), como, respectivamente en "Fue Irene quien encontro a Laura.
Ella queria hablar del viaje" y "Enrique tomo una tonica; Angel un zumo; mas tarde tomo un
cafe". En el espanol es frecuente la elipsis de la expresión anaforica que puede introducirse
82

por un pronombre, de ahi que la importancia asignada a estos indicios varie (cf. Walker y
Yekovich, 1987). La ambiguedad sintáctica de la oracion (Matthews y Chodorow, 1988), o
ciertas inconsistencias sintácticas entre el antecedente y la expresión referencial (Murphy,
1985) afectan al tiempo de resolucion de la anafora haciendo que el proceso sea mas lento.

7.2.1.2. Indicios basados en conocimiento.

Entre los indicios basados en conocimiento se encuentran: a) la identificación del referente


por el establecimiento de relaciones causales que introduce la accion descrita implicando al
pronombre (Garvey y Caramazza, 1974), como en "Rosa se lo dijo todo a Luis ya que no queria
sufrir mas"; y, b) la identificación del referente recurriendo a indicios proporcionados por el
conocimiento previo (Hirst y Brill, 1980; Matthews y Chodorow, 1988), como en "el Papa y el
rabino se encontraron a la hora de comer; el se encontraba acompanado por su esposa".

7.2.1.3. Integración de los indicios en la resolución de la anáfora.

La integración de estos indicios lingüísticos y no lingüísticos es compleja (cf. Murphy,


1985). Una definicion mas precisa de como se articulan ambos tipos de indicios pasa por
determinar en que contextos la expresión referencial se explícita y en que contextos su
elipsis puede ser deducida de la información proporcionada por el texto o inducida por el
lector a partir de su conocimiento previo y los indicios proporcionados. Las expresiones
anaforicas no pueden referirse normalmente a antecedentes no explícitos en el discurso. Los
procesos que construyen la representación referencial dependen de la información
proporcionada por el texto y al guion que en la comprensión del texto se activa.
Walker y Yekovich (1987) han estudiado la accesibilidad de un antecedente en la resolucion
de la anafora manipulando la relación referencial: la relación referencial era explícita,
implícita -la primera oracion contenia un verbo con una ranura de caso vacia-, o no existia -la
primera oracion no contenia ningun referente-. Los términos objetivo expresaban un concepto
central o periferico respecto de un guion de acuerdo con el cual se construia el texto. Walker
y Yekovich (1987) encuentran que los conceptos centrales forman parte del modelo del texto
independientemente de que se hagan explícitos. Los conceptos perifericos, por el contrario,
dependen del propio texto para ser reconocidos como referentes de una expresión referencial.
Las latencias de lectura reflejan esta interpretación: en el caso de conceptos centrales no
existian diferencias entre las condiciones experimentales; en el caso de conceptos perifericos
el tiempo de procesamiento era menor si el referente era explícito que implícito y menor en
este que si no se proporcionaba ningun antecedente. El efecto solo se produce cuando el guion
se encuentra en estado activo. La anafora contribuye al mantenimiento del tópico (O'Brien,
Duffy, y Myers, 1986).
El proceso de computacion de la referencia es inmediato (cf. Carpenter y Just, 1977b;
Corbett, 1984; Ehrlich y Rayner, 1983; Just y Carpenter, 1978); se ejecuta a medida que se
procesan las palabras, aguardando a su resolucion solo cuando los indicios proporcionados son
insuficientes, como se refleja en el registro de las latencias de lectura a traves del análisis
de las fijaciones oculares y en el control de la latencia de respuesta en investigaciónes
experimentales como las resenadas. La estructura del texto es el determinante mas relevante
en la resolucion de la correferencia anaforica al proveer de indicios relativos al tópico (Malt,
83

1985; Walker y Yekovich, 1987) o por su propia estructura sintáctica (cf. Corbett y Chang,
1983) o semántica (cf. O'Brien, Duffy, y Myers, 1986).

7.2.2. Análisis de la coreferencia.

La coreferencia puede tambien establecerse mediante una relación conceptual implícita


entre las proposiciones de un texto. De nuevo ciertos indicios lingüísticos y no lingüísticos
contribuyen a determinar esta relación coreferencial, enlazando las representaciones
referenciales construidas en un modelo del mundo al que el texto se refiere.
La propia estructura del texto proporciona indicios acerca de como determinar el referente
implícito compartido por distintas proposiciones. El texto incluye indicios para la
determinacion del tópico que se conserva hasta que nuevos indicios indican que cambia (cf. 6.2.
Procesos de análisis textual). La relevancia de los conceptos activados en relación al tópico
determinan cuales son y cuales no son el foco del texto, lo que afecta a la computacion de la
referencia (cf. Walker y Yekovich, 1987). La memoria activa incluye indicios de los referentes
en estado activo, de los referentes previamente activados en estado no activo y de los
referentes implícitos no expresados explícitamente en el texto. El estado que afecta a estos
indicios determina el curso del procesamiento al afectar a la construcción de un modelo
mental de la referencia.

7.2.2.1. Indicios basados en el lenguaje.

Entre los indicios lingüísticos que afectan al análisis de la correferencia se encuentran: a) el


uso de indicios léxicos, tales como palabras de función que indican el estatuto focal o no focal
de la información que se proporciona a traves del empleo de un articulo para formar una
expresión definida o indefinida (Murphy, 1984); b) el uso de indicios sintácticos como en el
empleo de aposiciones o de estructuras sintácticas paralelas para establecer la definicion de
un término; c) el uso de indicios semánticos, como cuando se utilizan términos sinónimos para
referirse a un referente identico (Yekovich y Walker, 1978); y d) el uso de indicios textuales
o discursivos como en las presuposiciones e implicaciones introducidas por la estructura del
discurso como se descubre en la pregunta "ha dejado usted de pegar a su mujer?" cuando solo
se permite dar una respuesta simple, afirmativa o negativa.

7.2.2.2. Indicios basados en conocimiento.

La correferencia tambien puede expresarse recurriendo a ciertos indicios basados en


conocimiento. El empleo de estos indicios presupone la existencia de ciertas relaciones entre
los conceptos, esquemas o guiones activados en el curso del procesamiento, lo que determina la
activación defectiva implícita de ciertos conceptos rellenando las ausencias del texto
proporcionado. Rips (1987) ha tratado de caracterizar que clase de información contribuye a
la especificacion de la representación referencial. De este modo, la información que no se
menciona explícitamente puede ser inferida si es necesaria para la comprensión.
Entre los indicios basados en conocimiento que cabe considerar, se encuentran los
proporcionados por:
84

a) la estructura taxonomica de los conceptos o esquemas implicados (Sanford y Garrod,


1981), como entre las oraciones siguientes:

a. Javier compró una fruta en el mercado para su hija.


b. La manzana era la mas grande que había visto en mucho tiempo.

b) la estructura partonomica de los conceptos o esquemas implicados, como entre las


oraciones siguientes:

a. Carmen compró una casa en las afueras.


b. El tejado se encontraba bastante deteriorado.

c) la estructura partonomica de un guion que especifica relaciones causales entre los


acontecimientos descritos, como en la oracion anteriormente propuesta: "Rosa se lo dijo todo
a Luis ya que no queria sufrir mas" en la que ambas frases verbales mantienen una relación
causal, o como se especifica entre las oraciones siguientes:

a: Enrique encontró a Javier especialmente deprimido.


b. No dudó, entonces, en ir esa misma tarde al cine.

7.3. Procesos de construcción de la referencia.

A la construcción de una representación referencial y a su integración en un modelo de


referencia le subyace el problema de la significacion. En el procesamiento de un texto el
sujeto forma una representación de la referencia que le permite identificar a que se refiere el
texto solo en el marco de un modelo del mundo. El lenguaje no revela su propia forma lógica
para estar en condiciones de representar la forma lógica del mundo (Wittgenstein, 1953). La
significacion resulta de una especificacion del sentido y referencia de las expresiones.

7.3.1. La cuestión de la representación referencial.

Una teoría estrictamente referencial de la significacion es tan inadecuada como una teoría
que haga consistir el significado en la mera composición sintáctica de clases de expresiones
mas primitivas (cf. Johnson-Laird, 1983, 1987). Una teoría referencial (cf. Katz, 1972) no
explica como se evaluan ciertas expresiones cuya significacion es distinta a pesar de
compartir eventualmente el mismo referente. El ejemplo propuesto por Frege (1892) de
referirse al planeta Venus bajo denominaciones distintas como "estrella de la manana",
"estrella vespertina", o "Venus" muestra los distintos efectos de significado que produce el
uso de expresiones diversas aun compartiendo un mismo referente. Una teoría sintáctica de la
significacion tampoco justifica como dos expresiones identicas pueden inducir la formacion
de distintas representaciones referenciales segun el contexto en que se usan. La evidencia
empírica se enfrenta abiertamente a una definicion circular de la significacion (cf. Sainz y
Gonzalez-Marques, 1986, en prensa).
La comprensión de un texto impone la construcción de un modelo de referencia, no impone la
especificacion del referente de una expresión. La especificacion exhaustiva o completa de
85

aquello a que se refiere un texto no es posible. Quine (1960, 1974) se ha referido a este
problema bajo el término de indeterminacion de la referencia.

7.3.2. La representación de la referencia y el modelo de la situación.

La construcción de un modelo mental del discurso se lleva a cabo a medida que se va


procesando la información que contiene un texto o discurso (Glenberg, Meyer y Lindem, 1987).
Una propiedad característica de los modelos mentales es que incluye mas información que la
que el propio texto contiene en relación con los objetos, acciones y relaciones descritas. En el
curso de la comprensión, las representaciones proposicionales construidas en el análisis
lingüístico dan lugar a un proceso de traduccion que concluye en la formacion de un modelo
mental del texto o del discurso (cf. van Dijk y Kintsch, 1983; Perrig y Kintsch, 1985). Este
proceso de traduccion concluye, de acuerdo con Johnson-Laird (1983), en la activación de
alguno de los procedimientos que se resenan, dependiendo del conocimiento previo que se
activa en el curso del procesamiento, de las inferencias que se extraen en base al texto y al
conocimiento previo, de la referencia de las expresiones y del contexto que se representa en
el modelo del discurso vigente.
Johnson-Laird (1983, p. 249-250) caracteriza este proceso de traduccion como un conjunto
de procedimientos:
"1. Un procedimiento que inicia la construcción de un nuevo modelo siempre que un enunciado
no haga ninguna referencia, explícita o implícita a algun tipo de entidad en el modelo actual del
discurso.
2. Un procedimiento que, si al menos una entidad de las que se mencionan en un enunciado se
representa en el modelo actual, incorpora al modelo las otras entidades, propiedades o
relaciones de forma apropiada.
3. Un procedimiento que integra dos o mas modelos separados subyacentes si un enunciado
relaciona alguna de sus entidades.
4. Un procedimiento que, si todas las entidades que se mencionan en el enunciado se
representan en el modelo actual, verifica si las propiedades o relaciones que se afirman se
mantienen en el modelo.
5. Un procedimiento que anade la propiedad y relación (definida en el enunciado) al modelo
de forma apropiada (...).
6. Si se encuentra que un enunciado es verdadero (por el procedimiento de verificacion) en el
modelo en curso, entonces este procedimiento comprueba si el modelo puede modificarse de
tal modo que sea consistente con los enunciados previos y el enunciado en curso resulte ser
falso. Alli donde no es posible esta modificacion (sin violentar el significado de los enunciados
previos) el enunciado en curso no anade ningun contenido semántico nuevo; es una deduduccion
valida de los enunciados previos.
7. Si se encuentra que un enunciado es falso, entonces el procedimiento comprueba si el
modelo puede modificarse de tal modo que sea consistente con los enunciados previos y el
enunciado en curso resulte ser verdadero. Cuando no es posible dicha modificacion el
enunciado en curso es inconsistente con los enunciados previos".
La teoría supone que en el curso del desarrollo y la adquisicion del lenguaje lo que el sujeto
adquiere son las condiciones de verdad de las expresiones, es decir, la forma en que
contribuyen a las condiciones de verdad de las oraciones en que se componen. La teoría
86

interpreta el proceso de acuerdo con una semántica de condiciones de verdad asociada al uso
de las expresiones lingüísticas en un contexto. Las propiedades semánticas de una expresión
son propiedades emergentes de sus condiciones de verdad (Johnson-Laird, 1983).
En el curso de la comprensión lenguaje, el sujeto forma un modelo de referencia que le
permite la comprensión del conocimiento establecido en el discurso o en el texto y la
consiguiente alteracion del estatuto y configuracion de su conocimiento previo. La
construcción de un modelo mental cumple un papel, mas alla de la comprensión del lenguaje, en
la representación y resolucion de problemas relativos al comportamiento de sistemas físicos
dinamicos (cf. Gentner y Stevens, 1983; Rouse y Morris, 1986), en la resolucion de problemas
que implican procesos de inferencia (cf. Johnson-Laird, 1983), o, en la ejecucion de tareas que
implican la manipulacion de propiedades y relaciones de correspondencia entre objetos
mentales (cf. Sainz, Mayor y Gonzalez-Marques, 1988).

7.3.3. Evidencia de un modelo mental del discurso.

La evidencia, que se ha tratado de aportar, de que en el curso de la comprensión se forma un


modelo mental del discurso, ha consistido, primariamente, en mostrar que la representación
que el lector forma en la lectura de un texto contiene mas información que la que de hecho se
describe en el texto (Fincher-Kiefer, Post, Greene y Voss, 1988; Glass, Millen, Beck y Eddy,
1985; Glenberg, Meyer y Lindem, 1987). La construcción de este modelo mental se verifica en
el diferente acceso a la información dependiendo de su papel en el componente imaginario del
modelo (Morrow, Greenspan, y Bower, 1987; Murphy, 1984; Wattenmaker y Shoben, 1987) y
en la diferente facilitacion en la ejecucion de inferencias que requieren consultar la
información que contiene (Perrig y Kintsch, 1985).
En la investigación de Glenberg, Meyer y Lindem (1987), los sujetos leian textos
equivalentes en que el personaje principal se relacionaba o no espacialmente con un cierto
objeto que servia de objetivo. El objeto del estudio era ver, si manteniendo la estructura
base del texto a traves de la referencia pronominal, el objeto se mantenia espacialmente
asociado al actor a pesar de no repetirse nunca, como tal, en el texto. Las latencias de lectura
y las latencias obtenidas en una tarea de reconocimiento muestran que el lector forma un
modelo mental que refleja la estructura de los acontecimientos y no solo la estructura del
texto en cuestion. La información que el modelo mental contiene establece relaciones entre
proposiciones lingüísticas y proposiciones independientemente definidas asociadas a la
manipulacion de otras representaciones mentales tales como las imagenes.
En cinco experimentos de verificacion de oraciones, en que se proponen estudiar si se da o
no un efecto de interferencia entre la lectura de un texto y una imagen visual y sus
condiciones de aparicion, Glass, Millen, Beck y Eddy, (1985) confirman la existencia de un
efecto de interferencia cuando el texto suscita una representación visual comun. Los
resultados muestran que la lectura interfiere con los rasgos espaciales de la imagen visual,
una demostracion del papel que juega en la verificacion de oraciones la construcción de un
modelo mental de la situacion. Este efecto de interferencia surge, no al interpretar la
oracion, sino en el momento en que se contrasta una imagen mental del modelo que muestra de
este modo su carácter viso-espacial.
Que en la comprensión de un texto, el lector construye un modelo mental tambien se
verifica en el diferente acceso a la información que contiene, acceso que depende de su propia
87

estructura y no de la del texto que interpreta. Wattenmaker y Shoben (1987) han mostrado
que las oraciones de contexto concreto se recuerda mejor que las oraciones de contexto
abstracto, una consecuencia de la representación que forma el lector al leerlas. El numero de
referentes que el modelo mental del discurso integra afecta a la facilidad con que se accede a
su información como se demuestra en las mayores latencias de respuesta cuando incluye un
numero mayor. Murphy (1984) comprueba esta hipotesis, tambien, utilizando expresiones
definidas e indefinidas que permiten reestablecer un referente del que ya se disponia o la
introducir un nuevo referente. Murphy (1984) observa una mayor latencia de respuesta en
esta ultima condicion.
Un análisis mas explícito del diferente acceso a la información que un modelo mental
contiene es el trabajo de Morrow, Greenspan y Bower (1987). Los sujetos en este estudio
debian memorizar un diagrama de una construcción y leer despues un conjunto de narraciones
en las que se describia el recorrido de una persona a traves del edificio con vistas a lograr un
cierto objetivo. La lectura de la narracion se interrumpia solicitando a los sujetos que
decidieran si ciertos objetos se localizaban en las mismas o en diferentes habitaciones del
edificio. Los objetos que se localizaban en el lugar donde se encontraba el personaje fueron
mas accesibles. La accesibilidad disminuia a medida que la distancia entre la habitacion en que
los objetos se encontraban y en la que se encontraba el protagonista aumentaba.
Los modelos mentales se requieren asimismo en la generacion de inferencias que exigen la
construcción de un modelo mental de la situacion. Perrig y Kintsch (1985) han mostrado
manipulando la descripcion espacial presentada por un texto que las inferencias se contrastan
con un modelo de la situacion. Uno de los textos presentaba información espacial en términos
geograficos de una ciudad imaginaria, el otro ofrecia una descripcion de las direcciones. Tanto
en el caso de contar con un mapa mental como en el caso de contar con una representación
procedimental de la ciudad los lectores vericaban sus inferencias en relación con estos
modelos, en tanto el recuerdo del texto dependia de la construcción de un texto base
proposicional. Los mismos efectos de verificacion se comprueban cuando una frase especifica
las propiedades de un cierto referente, como en la combinacion en una frase nominal de un
adjetivo y un nombre. Algunos datos muestran que el sujeto forma, tambien en este caso, un
modelo mental de la situacion con el que contrasta la descripcion proporcionada por el texto.
Sin embargo, este tipo de análisis presenta el problema irresuelto de como se combinan los
conceptos en una expresión (cf. Hampton, 1987).

7.3.4. El modelo de la referencia y la comprensión del lenguaje.

La formacion de un modelo mental de la situacion juega un papel critico en la comprensión.


Un modelo mental proporciona coherencia al enlazar las distintas representaciones
referenciales de un texto (cf. van Dijk y Kintsch, 1983). Las dificultades encontradas a
menudo en la comprensión se asocian a su carencia (cf. Markman, 1977) o a la dificultad de
establecerlo por limitaciones que afectan a la memoria activa. La representación referencial
juega un importante papel en el desarrollo y adquisicion del lenguaje (MacNamara, 1982;
Pinker, 1985). Vosnadiou, Pearson y Rogers (1988) han mostrado que la deteccion de
inconsistencias en un texto deriva mas de la dificultad de formar un modelo mental eficaz de
las proposiciones que el texto contiene que a dificultades relativas a la comparacion de
información inconsistente una vez que se representa en la memoria. Vosnadiou, Pearson y
88

Rogers (1988) analizan tres tipos de inconsistencia, una inconsistencia que surge al entrar en
conflicto una proposicion textual con un hecho conocido, una inconsistencia, -que denominan
contradiccion factual-, que surge al entrar en conflicto lo establecido por dos proposiciones
relacionadas presentadas en el texto, una conocida y otra desconocida, y, por ultimo, una
inconsistencia textual entre dos proposiciones desconocidas.

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