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Selección y muestreo: el comienzo de la investigación etnográfica.

Todo investigador debe adoptar una serie de decisiones relacionadas con las
siguientes preguntas: ¿qué individuos y cuánto pueden ser estudiados?, ¿Cuándo,
dónde y en qué circunstancias se efectuará el estudio? Las respuestas dependen
de las estrategias de selección y muestreo.
Algunos etnógrafos dan comienzo a sus investigaciones identificando un grupo
(una tribu, un pueblo, un escenario urbano) que les interesa por algún motivo
personal, empírico o conceptual. A continuación acceden a ése grupo y
desarrollan, sobre el terreno, sus opciones de selección y muestreo en el contexto
de la generación de focos y cuestiones y de la identificación de marcos
conceptuales relevantes (pág. 85)
Selección y muestreo
La selección y muestreo son métodos de toma de decisiones relacionados. El
muestreo es la forma especializada de un proceso más general de enfoque y
elección: la selección.
La selección requiere que el investigador determine los perfiles relevantes de la
población o del fenómeno; para ello, utilizará criterios teóricos y conceptuales, se
basará en las características empíricas del fenómeno o la población o se guiará
por su curiosidad u otras consideraciones. Los fenómenos seleccionados
comprenden por lo general, individuos, características, acontecimientos,
artefactos, y otros objetos, segmentos temporales y escenarios. Una vez definida
e identificada la población, el investigador puede decidir si obtener o no una
muestra de ella. Los grupos humanos son variados y la función del investigador es
documentar sus características y procesos idiosincráticos, distintivos y singulares.
Los etnógrafos entrevistan a todos los individuos de un grupo (un pueblo, un
sindicato, o una clase escolar) y observan todos los acontecimientos. Para tener
en cuenta las variaciones debidas al tiempo, dan a sus estudios una duración de
uno o dos años. En sus informes suelen indicar a quien han observado y
entrevistado, el número de participantes y las razones y procedimientos de su
selección. Dichos datos permiten valorar los posibles sesgos o efectos de la
selección: distorsiones en los datos o la interpretación como consecuencia de una
generalización inadecuada de algunos individuos o subgrupos a otros individuos,
subgrupos o grupos enteros.
El investigador informa el número de participantes, la forma en que fueron
seleccionados, el tamaño del subgrupo y las características de la población
general.
La primera tarea consiste en la identificación de las poblaciones o fenómenos
relevantes para el grupo analizado y para el foco de la investigación propuesto o
que se está desarrollando (págs. 86 y 87)
Población, selección y muestreo.
La población puede ser estudiada en su integridad; también cabe optar por
seleccionar un subgrupo o extraer una muestra. Se suele recurrir al muestreo por
que estudiar la totalidad de la población es demasiado complejo, excesivamente
costoso, consume demasiado tiempo o, simplemente, es innecesario. La
determinación de las poblaciones relevantes y la elección de los procedimientos
de selección y muestreo se relacionan con el modo en que el investigador define
los datos y los conceptualiza en unidades.
Los grupos humanos realizan sus actividades en escenarios y contextos, periodos
de tiempo y circunstancias finitos y especificables. Cada uno de estos factores
constituye una población limitada a partir de la cual el etnógrafo puede obtener
muestras o seleccionar (pág. 88)
Los etnógrafos utilizan procedimientos de muestreo temporal, determinan los
factores intervinientes en la escena social en un periodo e identifican
retrospectivamente los fenómenos que aíslan en las últimas fases de sus estudios.
Describen y justifican también los marcos temporales de sus estudios,
especificando la duración y regularidad del trabajo de campo y explicando los
sucesos no habituales o únicos acontecidos durante su realización.
La tarea del investigador es determinar de acuerdo a las cuestiones iniciales de la
investigación determinar los grupos que son adecuados para la aplicación de las
mismas y los contextos asociados a ellas. Para la mayoría de los etnógrafos, este
es un proceso abierto al perfeccionamiento, la modificación y la reorientación, que
se prolonga durante todo el estudio.
Los problemas relacionados con el acceso a las poblaciones, o con ciertas
expectativas hacia ellas, pueden hacer que se modifiquen las cuestiones de una
investigación. A veces, además del foco de estudio hay que cambiar de escenario
(pág. 89)
Los individuos seleccionados pueden haber sido forzados a participar, o hacerlo,
porque el investigador se lo ha pedido, e incluso pueden haber sido ellos mismos
quienes solicitaron la investigación. Los investigadores elaboran un conjunto de
criterios que retrata al grupo que desean estudiar. A continuación, se dedican a
buscar grupos que posean las características apropiadas y tratan de acceder al
lugar donde se encuentran y obtener permiso para realizar la investigación. Los
participantes no tienen voz propia para decidir por sí mismos si satisfacen los
criterios del investigador, pueden también verse englobados en la categoría de no
participantes, y como tales, ser objeto de seguimiento y aparecer en el informe
final, pese a que en principio no formaban parte del experimento.
Otra opción que tiene el investigador es especificar su conjunto de características
y publicar anuncios para que quienes los deseen se autoseleccionen. A su vez,
estas personas tienen que realizar dos elecciones. Decidir si están en posesión de
las características deseadas y después decidir si ponerse en contacto con el
anunciante y ofrecerse voluntarios.
Un caso que puede producirse es que los mismos participantes sean quienes
busquen al investigador. Los individuos que administran un programa de
innovación pueden sentir el atractivo irresistible de figurar en la literatura científica
y obtener publicidad, y buscan a quien evalúe o analice sus actividades (pág. 90 y
91)
En casos como los que se enumeran a continuación es preciso adoptar
procedimientos de selección:
1. Cuando aun no se ha determinado las características de la población mayor
Aguirre Bazán, Ángel. Etnografía. Metodología cualitativa en la investigación
sociocultural. Alfaomega Grupo Editor, Marcombo. Barcelona España, 1995.
P.p. 115-180
Demarcación de campo y documentación previa.
Desde los comienzos se deben plantear y seleccionar los temas a abordar, los
enfoques a utilizar como herramienta teórica, los problemas o hipótesis a
resolver/comprobar y también las razones que nos conducen a elegir un sector,
comunidad, o área de estudio. Todo ello puede tener una relación con aspectos
extracientíficos, como la situación personal del investigador o las inquietudes de la
sociedad en que está inmerso. (115)
Distinguiremos inicialmente lo que es el campo de estudio y el campo de
observación, entendido lo primero un conjunto teórico y estratégico que establece
un marco conceptual del proyecto, y por lo segundo los lugares concretos desde
donde se desarrolla el trabajo de campo.
El Campo de Estudio
Todo estudio etnográfico está condicionado por el enfoque concreto que adopte
para programar su trabajo. Las orientaciones teóricas sirven para formular
interrogantes precisos, los cuales facilitarán la detección de respuestas adecuadas
durante el trabajo de campo. Los planteamientos teóricos se enmarcan dentro de
planes generales que pretenden establecer objetivos comunes y fijar hipótesis o
problemas que luego se validarán o reformularán con datos obtenidos no sólo en
una localidad, sino en varias localidades distintas mediante el trabajo de varios
observadores., lo cuál favorece posteriormente análisis comparativos. (117)
Todo investigador ha de preguntarse desde el mismo momento de la concepción
del estudio por una serie de cuestiones, precisándolas y documentándolas de la
manera más exacta posible. Las interrogantes a plantear están referidas a los
siguientes aspectos:
a) Teoría que orientará la investigación
b) Tema o temas en los que se pretende incidir
c) Objetivos o fines de la investigación
d) Hipótesis de partida, tanto principales como secundarias (119)
El Campo de Observación
Hay muchos casos en los que un conocimiento previo del campo de observación
conduce a delimitar el campo de estudio. En otros casos es necesario localizar un
campo de observación adecuado para poder iniciar la acción guiada por el plan
trazado. En Antropología se usan términos como <<comunidad>> para definir el
campo o unidad concreta en la que el etnógrafo lleva a cabo su observación. Se
puede decir que una unidad de observación, denominada frecuentemente
<<comunidad>>, presenta la siguiente tipología:
a) Comunidad de sangre (familia, clan, tribu)
b) Comunidad de lugar (aldea, barrio, área rural)
c) Comunidad de espíritu (grupos religiosos, sectas, grupos nacionales)
d) Grupos que comparten un rasgo común, como la marginalidad (bandas,
pandillas)
e) Grupos unidos en torno a una institución (escuelas, cuarteles, iglesias)
(120)
Dejando de lado las motivaciones personales, es evidente que el investigador
tiene que encontrar un campo de observación adecuado a su campo de estudio. Y
¿cómo hacerlo? Una posibilidad es localizar una comunidad que sea significativa
para el tema programado y adecuada por sus características. La comunidad
significativa, no es la que presente unos rasgos peculiares sino la que pueda
responder a una media adecuada del área en que se inserta. (121)
La regla genérica que se deduce es que el campo elegido ha de dar respuesta
suficiente a las preguntas formuladas en el plan inicial de investigación. Ello
también exige tomar en cuenta cuestiones generales y específicas de cada
comunidad concreta. Dentro de las primeras hay que destacarlos costes del
trabajo y la búsqueda de financiamiento. Y en las segundas es preciso mencionar
la evaluación de las posibilidades de acceso a la comunidad, tanto física como
social, la disponibilidad de personas que nos introduzcan en la sociedad local y la
colaboración de las autoridades locales. (122)
Documentación Previa
Entendemos por documentación previa en cualquier trabajo de campo un conjunto
de elementos que podemos clasificar en tres grupos:
a) Los que se refieren a la programación del campo de estudio: exige una
documentación bibliográfica que nos ponga al tanto del tema a abordar y
facilite una puesta a punto de principios teóricos que orienten la
investigación. Se suele necesitar una revisión de lo escrito en general sobre
la cuestión propuesta. Así, un investigador que se dirija a estudiar una
comunidad campesina puede echar mano de algunas obras que pretendan
dar una visión genérica de las sociedades rurales
b) Los relacionados con la unidad de observación elegida: una vez conocida la
unidad de estudio en la que se va a realizar la investigación, se impone la
tarea de consultar información bibliográfica existente.
c) La preparación de materiales, la organización de su consulta y la selección
de técnicas a emplear: una cuestión que resulta obvia en principio es la
dominar una lengua que le permita al investigador entrar en contacto con
los nativos, evitando en lo posible la utilización de intermediarios que,
consciente o inconscientemente, introduzcan matices personales en los
informes.(123) La información previa sobre el campo de estudio se
complementa frecuentemente con datos facilitados por la cartografía, las
estadísticas y la documentación. El etnógrafo debe informarse inicialmente
de las posibles fuentes a consultar, así como establecer unos modelos de
ficha para sintetizar los datos obtenidos. (124)
Terminaremos resumiendo las preguntas básicas que todo etnógrafo ha de
hacerse antes de salir al campo:
1. ¿Qué es lo que se va a investigar y desde qué perspectiva?
2. ¿Cuál es el lugar(es) idóneo(s) para la investigación?
3. ¿Qué técnicas o documentación es necesario manejar?
4. ¿Con qué medios es preciso contar?
De la adecuada respuesta a todas estas preguntas iniciales dependerá en buena
parte del resultado de la investigación. (125)
No se trata sólo de captar cómo es una realidad sino de saber cómo ha llegado a
ser lo que es. Para cumplir adecuadamente esta misión se requiere buscar y
encontrar sujetos excepcionales en medio de ese mundo exótico que se desea
conocer primero y divulgar después cómo es, cómo piensa y cómo se actúa en
cada momento concreto. El informante es un miembro bien situado en la sociedad
que estudia y con el que entabla primero y mantiene después una relación de tipo
personal durante el tiempo que dure la investigación de campo. La amistad y la
simpatía mutuas aflorarán en proporción similar a como se enfoquen los temas a
tratar, pues hay cosas que carecen de inconvenientes para ser comunicadas, pero
de otras debe esperarse mucho tiempo antes de comenzar a preguntar por ellas,
aunque la impaciencia invite a lo contrario. (135)
Oralidad: tiempo, fuente, transmisión
La tradición oral.
La tradición oral opera plenamente en la función simbólica. Es donde se formaliza
e invierte el significado patente de la vida social, para devenir significado latente.
Por ello la tradición oral funciona en el seno de la vida social confiriéndole sentido.
Una tradición oral muy formalizada y transmitida a través de textos escritos, que
previamente fueron depurados de tradiciones orales anteriores, constituye el
<<corpus>> folclórico de muchos pueblos. Este corpus no tiene sólo un sentido
arqueológico, sino que otorga sentido a la vida social, cristalizando identidades,
alteridades y contribuyendo a la invención de tradiciones. (145)
Cuando menos en la tradición oral de los pueblos alfabetizados podemos distinguir
varias figuras narrativas que han adquirido características de universalidad:
• Narraciones míticas: ocupan un rol central en la vida cultural y social de
sociedades no alfabetizadas. Su transmisión es ceremonial. Aparentemente
están plenamente formalizadas y nos inamovibles; sin embargo la creación
y recreación individual tiene un cierto espacio.
• Cuentos maravillosos: recoge tradiciones infantiles universalizadas a través
de los compiladores. Transmitido por vía familiar, literaria y mediática. Sin
lugar a duda un caso específico lo constituye el emporio comunicacional
Disney, cuya eficacia mediática ha modificado mundialmente las tradiciones
infantiles, con el relevante aporte ucrónico y utópico de sus centros
culturales, Eurodisney y Disneylandia.
• Leyendas religiosas: suelen responder fundamentalmente a las tradiciones
recogidas y extendidas por los libros de los santos, por vía de predicaciones
y sermones, dentro de la liturgia y cultos específicos de cada santo.
• Leyendas históricas: responde a tradiciones nacionales, iniciadas en el siglo
XIX a raíz del auge del nacionalismo. Constituye el soporte infantil y juvenil
de la invención de tradiciones. Sus actuantes son héroes, cuyas acciones
adoptan diferentes formas: épica, martirilogico. Transmitidos por vía escolar
en la enseñanza primaria, a partir de la generalización de la alfabetización.
• Refranes, dichos, consejas: transmiten experiencias morales y enseñanzas
prácticas. Suerte de aforismos populares, que tienen su haz y su envés
siempre, para garantizar la eficacia de su uso en situaciones cotidianas. Se
transmite como voz de la experiencia de la edad adulta a la juvenil. (146)
La Transmisión Oral
Los agentes de la transmisión oral difieren según sea la tradición. Si esta se
transmite en el seno de la unidad doméstica, cabe a los adultos su traslado. Si se
hace en el seno de la vida social ceremonializada, el agente transmisor deberá
haber sido iniciado previamente en los secretos de la tradición. Si se hace en el
seno de la comunidad, los transmisores suelen ser personas distinguidas por su
capacidad de intelección nemotécnica. Dependiendo del transmisor y de su
inteligencia, la tradición oral puede sufrir diversas modificaciones o repetirse;
según él, <<el individuo vulgar se caracteriza por el cuidado que pone en seguir la
vía tradicional y el temor que experimenta en las encrucijadas a internarse por
senderos apenas practicados. Precisamente inverso es el carácter del hombre
inteligente que tiende a aportar al bien transmitido, modificaciones personales>>
(147)
Los documentos y la cultura material
Patrimonio documental
La documentación escrita cumple el doble objetivo de transmitir mensajes y de
compilar información. En este segundo sentido las fuentes documentales
pretendían originalmente ser testimonios escritos destinados a servir de prueba de
hecho s de naturaleza histórica y jurídica.
Las fuentes documentales antiguas incluyen básicamente crónicas, documentos
políticos y documentos de carácter histórico social como arriendos, cuentas,
declaraciones de impuestos, protocolos notariales y comerciales. (162)
Se han establecido a grandes rasgos tres categorías de archivos:
• En primer lugar, el archivo de los datos observables o notas de campo. El
problema fundamental de ese archivo es el de su formación. Al ser las
notas de carácter personal y privado, se resisten a formar parte de bancos
de datos de uso colectivo y público.
• En segundo lugar, el archivo folk literario o de <<datos del proceso>> de
vida. Se trata de recoger y conservar por escrito una cultura básicamente
oral que iba desapareciendo y que era la expresión más genuina de la
propia tradición popular. (163)
• Por último, tenemos el archivo histórico, que incluye documentos generados
por sociedades y culturas ya desaparecidas. Estos documentos se han
clasificado en dos grandes grupos:
a) Los certificados oficiales: comprenden básicamente escritos estatales
(documentos de la administración pública, censos y cómputos estadísticos,
publicaciones oficiales), notariales, eclesiásticos, de entidades económicas.
b) Los documentos públicos y personales incluyen la correspondencia, notas y
memorias; documentos mobiliarios, certificados de matrimonio, inventarios,
etc.
Uno de los problemas del archivo histórico se refiere a la organización y
accesibilidad de los documentos, además del control de la documentación
histórica y su normalización teórica. Cabe preguntarse, sin embargo, si todos los
datos del archivo histórico son aptos para la etnografía. (164)
Entrevistas y cuestionarios
La entrevista y el cuestionario son dos técnicas de recogida de datos,
generalmente grabadas o escritas, dos de las principales herramientas de las que
dispone el etnógrafo y a las que dedicaremos el presente capítulo.
La diferencia entre entrevistas y cuestionarios es que las primeras son reflexivas y
las otras estandarizadas. En la entrevista se manifiesta el poder oral del diálogo
(relación inmediata), mientras que en los cuestionarios es patente el intermediario
escrito y codificado (relación mediata) (171)
Entrevista
Podríamos definir la entrevista como una técnica, dentro de la metodología
cualitativa que se utiliza para obtener información verbal de uno o varios sujetos a
partir de un cuestionario o guion. La experiencia en la técnica de la entrevista es
crucial, pues el entrevistador cuidará aspectos que favorecerán la colaboración del
entrevistado y evitará los efectos distorsionadores que comportan toda entrevista.
El entrevistador procurará crear un clima favorable mostrándose tranquilo, siendo
abierto, respetuoso y no ofensivo con las respuestas de su interlocutor, siempre
escuchando y no cortando el discurso del entrevistado.
También es muy importante controlar el ritmo de la entrevista y dinamizarla
cuando sea necesario, por ello no deberá, por ejemplo, leer al pie de la letra las
preguntas en las que consiste el guión (172)
Deberá adecuarse al registro lingüístico del entrevistado y no utilizar palabras
demasiado técnicas, así como motivarlo y despertar su interés para que nos
proporcione más información.
Tipos de entrevista
Según la forma:
a) Estructurada, formal o con cuestionario: existe un cuestionario con
preguntas preestablecidas pudiendo ser abiertas o cerradas tomando forma
de un cuestionario que debe ser cumplido
b) Semiestructurada, sin cuestionario: tiene un guión en el cual se recogen
todos los temas que se deben de tratar en el desarrollo de la entrevista,
pero nunca se reflejan las preguntas concretas
c) No estructurada: el entrevistado puede llevar la entrevista según sea su
voluntad, dentro de un orden general preestablecido por el entrevistador.
Según el número de participantes:
a) Individual: la lleva a cabo un solo entrevistador con un solo sujeto
b) En panel: varios entrevistadores, cada uno intenta sondear desde su
perspectiva la información que el entrevistado aporta. La ventaja es que
resulta más objetiva al participar mayor número de observadores que
valoran la situación; sin embargo, no es fácil llevar la dinámica de la
entrevista, pues encajar con varios entrevistadores a la vez es complicado,
además del hecho que el sujeto se siente muy observado, resultando un
aumento de la tensión
c) En grupo: un grupo de candidatos es entrevistado simultáneamente por un
entrevistado que, generalmente, está apoyado por uno o varios
observadores. Se emplean técnicas de dinámica de grupos que ayudan a
diseñar y evaluar la sesión para ver cómo interrelacionan cada uno de los
entrevistados en esa situación(174)
Esquema de la entrevista
a) Presentación y toma de contacto: el entrevistador tiene que presentarse
(quién es y a quién representa) y comentar breve y claramente la finalidad
de la entrevista.
b) Primeras preguntas irrelevantes: para relajar la tensión y crear un clima
adecuado comentando algún hecho sin importancia.
c) Cuerpo de la entrevista: explicar en primer lugar cómo va a desarrollarse,
es decir, participarle un poco del guión de la misma. También comentarle la
duración estimada, la temática a tratar, para qué queremos la información y
qué vamos a hacer con ella. Una vez aclarado al guión de la entrevista, se
pasa a realizar las preguntas que nos llevarán a la recopilación de la
información, procediendo de preguntas generales a más concretas.
d) Cierre: de este apartado depende que el entrevistado conozca si habrá un
paso siguiente, es decir, otra entrevista, o por el contrario confirmarle la
finalización de su aportación. Siempre agradecerle su colaboración y
recordarle la confidencialidad de la información que nos ha proporcionado.
(175)
El cuestionario
Consiste en una lista de preguntas que se pasan a una muestra representativa de
la población que se quiere estudiar, teniendo en cuenta que la calidad de estas
preguntas estará directamente relacionada con el alcance del análisis de los
resultados. (176)
Fases en la elaboración de un cuestionario
La construcción de un cuestionario es tarea difícil ya que debe concretizar en
preguntas el tema que queremos evaluar, teniendo cuidado con la forma y con el
contenido del mismo. Debe estar redactado en preguntas comprensibles, y debe
destacar por su fiabilidad y validez.
Las fases de elaboración serían las siguientes:
a) Definir qué queremos medir: a partir de la hipótesis formulada, decidir cuál
es la mejor vía para estudiarla: Cada pregunta deberá responder a un
aspecto de la hipótesis, asegurándonos de no incluir preguntas
innecesarias que no aportan valor al estudio y solamente lo hacen más
largo.
b) Determinar las variables que intervendrán: se deben definir las variables a
estudiar, en relación a la hipótesis pre formulada; así podemos asegurarnos
que las respuestas que obtendremos se ajustan a aquello que queremos
conocer. También es importante conocer la población a estudiar para cuidar
la adecuación del cuestionario-muestra en relación a la naturaleza de los
contenidos.
c) Especificar el tipo de preguntas, forma, relación con las variables
determinadas y aplicación del cuestionario.
Se deben determinar también las categorías, si procede, de preguntas que
contendrá el cuestionario, así como el número y orden de las preguntas. En
cuanto a la forma de aplicación del cuestionario, dependerá de las características
de la muestra. Otros datos a tener en cuenta son los días, las horas y el lugar,
esto nos permitirá, conseguir el mayor número de encuestas en el menor tiempo
posible.
Aguirre Bazán, Ángel. Etnografía. Metodología cualitativa en la investigación
sociocultural. Alfaomega Grupo Editor, Marcombo. Barcelona España, 1995.

Forno, Sabrina, “Observación Participante: ejemplo de esta técnica de recolección


de datos” en
http://comunicadoresderosario.zoomblog.com/archivo/2006/03/21/observacion-
Participante-ejemplo-de-es.html

Goetz, Judith Preissle. Etnografia y diseno cualitativo en investigacion educativa.


Madrid : Morata, 1988.

Sabirón Sierra, Fernando. Métodos de investigación etnográfica en Ciencias


Sociales. Mira Editores. España, Diciembre 2006

http://rai.ucuenca.edu.ec/facultades/filosofia/participacion/metodos%20d
%20investigacion/La%20Observaci%F3n%20cient%EDfica.ppt

HISTORIAS DE VIDA
Las Historias de Vida constituyen una metodología que nos permite reunir los
acontecimientos más significativos de nuestras vidas, desde que nacemos hasta el
momento en que nos sentamos a ordenar los pasos andados. Para hacer una
historia de vida utilizamos como principal herramienta la memoria, pues nos
permite reconstruir de dónde venimos, la formación paulatina de nuestra familia, el
contexto social, cultural, político y económico que nos ha tocado vivir y todos
aquellos hechos que nos han marcado.
Historia de Vida:
Una historia de vida se puede realizar con las metodologías usadas en diversas
disciplinas humanísticas, que han hecho de este género una herramienta útil para
sus trabajos; en consecuencia, existen definiciones y métodos particulares según
cada disciplina. Tal es el caso, en el área de las ciencias sociales, de la
sociología, la antropología, psicología y la etnografía, en las que se considera la
historia de vida como un método idóneo para la recolección de datos. En
literatura, se ha ganado un puesto en las biografías, autobiografías y relatos y en
el periodismo se conformó un género denominado historia de vida periodística.
Nuestra propuesta busca que las historias de vida expresen el proceso que vive
cada ser humano, desde su nacimiento hasta el momento actual en el que se
pone a organizar sus ideas, lo que es lo mismo, haga referencia a la familia, a los
hechos y acontecimientos más importante y a la par de esta remembranza,
reconstruir los acontecimientos históricos, sociales, políticos y culturales en la
localidad, el país o el mundo.
Para la recolección y elaboración de las historias de vida proponemos una guía
que facilita recoger la información de forma ordenada y por área temática de
interés. Nuestra propuesta contiene recursos sencillos para que cada persona
recoja y escriba su historia de vida.
Etapa inicial:
Definir claramente que queremos resaltar de nuestra vida, para ello hacemos un
plan de trabajo, es posible que un hombre famoso llene páginas y páginas de su
vida, sin embargo nosotros pretendemos ser modestos en principio y debemos
fijarnos que es lo más importante en el desarrollo de nuestra vida.
Hacernos con papel y lápiz.
Un grabador nos sería de mucha ayud
Buscar documentos personales, diarios, cartas y epistolarios, fotografías y
todos aquellos que sean importantes para recoger la información.
Identificar personas claves que suministren datos sobre la historia.
Desarrollo:
La “historia” o “relato” de vida puede comenzar en un momento importante en la
vida del protagonista, un momento o suceso que el protagonista toma como punto
de partida.
Nuestra propuesta establece el inicio de la narración desde nuestro nacimiento y
de manera secuencial ir recordando los pasos andados, sin embargo, el
protagonista decide el momento cronológico; a partir de este comienzo (que
tendrá la duración que el protagonista decida), el desarrollo temático estará en
“sus manos”.
Se puede comenzar una historia de vida pidiéndole al protagonista que hable de
momentos y sucesos importantes en las etapas de vida: infancia, juventud,
adultez y vejez (de acuerdo con la edad).

I. Hablar de la infancia. Se pueden tomar como puntos clave:


Fecha de nacimiento
Lugar de nacimiento
Descripción de los padres
Mención de hermanos y hermanas
Circunstancias del nacimiento: familiares y externas
Juegos, tradiciones familiares, espacio físico.

II. Hablar de la infancia-adolescencia. Se pueden tomar como puntos


clave:
Cambios en el paso de una etapa a otra: cambios físicos, afectivos, cambios
externos al protagonista (mudanza, cambio de colegio, cambios en la ciudad o
país).
Juegos, gustos, amistades, amores.
Relación con los adultos: padres, familia, profesores.
Anécdotas.

III. Hablar del comienzo de la adultez:


Trabajo: relaciones laborales, lugar del primer trabajo, trabajo más importante,
problemas, y aciertos
Relaciones amorosas: pareja, matrimonio, hijos.
La sociedad: época, cambios políticos, cambios sociales, cambios físicos de las
ciudades más importantes para el protagonista

IV. Hablar de la vida en general:


Acontecimientos más importantes de la vida personal.
Grandes y pequeños logros significativos en nuestra vida.
Éxitos y fracasos, perdidas de seres queridos.
El día de hoy.
Carlos Sánchez Gómez
http://www.historiadevida.com/index.html