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El secador y la física

Materiales

Secador de boca no muy ancha.


Pelota de ping-pong.

Fundamento científico

Si colocamos una pelota de ping-pong sobre el chorro de aire de un secador, esta se


mantendrá en equilibrio estable, de modo que incluso desplazándola ligeramente con el
dedo vuelve al centro del chorro.

Desarrollo

Cuando la gente ve esta demostración con el chorro vertical no suele quedar muy
impresionada: «¡Pues claro que la pelota no se cae, el aire la empuja hacia arriba!»,
dicen muchos y no es mentira, pero si se inclina lentamente el secador, la bola sigue ahí
y el asombro se multiplica (aunque a partir de cierto ángulo, la gravedad vence, claro).

Esta misma experiencia se puede llevar a cabo sin secador, fabricando una especie de
pipa con un tapón de botella (de las de plástico de 1,5 L, por ejemplo) con un agujero en
su centro por el que pasa una pajita de beber refrescos acodada. Soplando con algo de
fuerza y habilidad también se consigue hacer que la pelota levite.

Es fácil comprender cómo el chorro de aire ejerce una fuerza hacia arriba sobre la
pelota, pero para explicar la estabilidad, el ingeniero rumano Henri Coanda, hacia 1930,
estudió y enunció el hoy llamado «efecto Coanda», que es la tendencia de un fluido real
(viscoso) que circula cerca de una superficie a «quedarse parcialmente pegado» a ella,
algo que tantas veces hemos experimentado al servir líquidos con una jarra. En nuestro
caso, y en palabras del físico Rafael García Molina, de la Universidad de Murcia:

«Cuando la pelotita se desvía de la línea central del chorro de aire, el aire que rodea
(debido al efecto Coanda) la parte de la pelotita más próxima al eje central del chorro
sale despedido alejándose del eje; por conservación del momento lineal (o por el
principio de acción y reacción si se prefiere para el caso de dos cuerpos), la pelotita
tiene que moverse hacia el eje (en sentido contrario al aire despedido), de manera que
tiende a permanecer estable en el centro del chorro. La rotación que se observa de la
pelotita está más en sintonía con esta segunda explicación».