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COMUNIDADES

ECLESIALES DE BASE

TEMAS RARA SU FORñMCION Y DESARROLLO

ílfuíi

COLECCIÓN

PASTORAL Y COMUNIDAD

2

JOSÉ

MARINS

- TEOLIDE

M. TREVISAN

COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE

TEMAS PARA SU FORMACIÓN Y DESARROLLO

EDICIONES

PAULINAS

©

1975,

by

Con aprobación

v

599

Eclesiástica

Ediciones

Paulinas,

Bogotá

(Colombia]

Introducción

Nomenclatura

CONTENIDO

 

Primera

Parte

 

TEMAS

PARA

GRUPOS

CON

EXPERIENCIA

Orientaciones

Tema

1 • • Motivación

Tema

2 • • Cómo

iniciar

 
 

Ejemplo de

la

la CEB CEB en medio

rural

Tema

3

• • Encuentros

(Reuniones

de

la CEB)

Tema

4

• • Ministerios

Tema

5

• • Comunidades

de fe, culto, amor

Tema

6

• • Carlsmas

Tema

7

• • CEB

y compromiso

político

(liberación)

Tema

8

• • CEB

y la religiosidad

popular

Tema

9

• CEB y otras comunidades eclesiales

Tema

10

• Visita

a experiencia

de CEB

DE

CEB

Tema

11

- Prioridades-metas

 

Tema

12

• Comunidad natural y eclesial

de base

Tema

13

- CEB y juventud

Tema

14

• Otros temas

Tema

15

• La acción

creadora

(fundamentación)

1

.

Temas

de

Segunda

CUESTIONARIOS

Parte

ESPECIALES

CEB para grupos

sencillo s

y con

poca

experiencia

 

1

2. Temas

sociales

(Para grupos

socialmente

más "concient izados")

 

1

Tercera

Parte

ENCUENTROS DE EVALUACIÓN

Nota metodológica

 

135

1.

Metas del encuentro de evaluación

 

137

2.

Cuestionario

de

la

evaluación

global

de

la

vida del apóstol

 

139

3.

Cuestionario

de evaluación

de vida

en cuanto

al

proyecto

de

CEB

140

A.

Cuestionario

sobre

experiencias

de

CEB

141

5.

Evaluación fina l

del encuentro

144

Conclusión

 

146

INTRODUCCIÓN

Estas "NOTAS" fueron reunidas a través de cinco años de

de América

contacto con CEB de los más diversos Latina.

ambientes

—Recogen amplio

material

de

"

praxis

pastoral,

cuestionamiento estructural,

dudas, logros y fracasos,

experiencias nuevas,

preguntas diversas,

creatividad eclesial,

—Quieren ser un Instrumento de reflexión, cuestionamien- to, quizás de visión de conjunto, para todos aquellos que ya ttabajan en CEB, o que por ellas se Interesan de modo eficaz.

usamos

en nuestros encuentros y cursos

de las

sobre el tema para provocar

—Son el

material de

ayuda

lectura, que oportunamente

especializados

riidáctico-pedagógica,

CEB, como

(o asesorar] un proceso de elaboración en grupos.

sistemá-

tica

—Lo central de este escrito, que hemos desarrollado más, es la Primera parte: Temas para grupos con -experiencia de CEB. Las otras partes no dejan de tener su importancia, pero, en este trabajo, fueron de propósito poco elaboradas.

—No sustituyen ni completa sobre

de ningún modo, una exposición

CEB, sino que la suponen.

NOMENCLATURA

Pasamos a explicar algunos términos que usamos con frecuencia esta obra, y el sentido en que normalmente los empleamos (a

no ser que el contexto de cada frase indique claramente con qué

en

otra significación o amplitud se toman).

BIEN

COMÚN.

Conjunto

de

condiciones

de

vida

social, con

las

cuales

los

hombres,

familias,

asociaciones,

etc.

pueden

lograr con

mayor

facilidad

y plenitud su realización.

 

CEB. Comunidad Eclesial de Base, considerada como comunidad fundamental de la Iglesia, con todas las características de Iglesia sacramento. Comunidad de fe, culto, amor, unida y autenticada por

la jerarquía católica, enviada por Jesús con misión a todos los hom-

llegue n a la plena comunió n d e vid a co n e l Pa-

dre y entre ellos, por el mismo Jesús, en el don del Espíritu. El término comunidad, está tomado como sinónimo de "koinonía", es decir, comunión, comunicante, total, plena, beatificante, divina y hu- mana.

natural. Es

El término "de base" está tomado en sentido de contenido. Quiere decir que esta comunidad, por ser de base, tiene todo lo que es esencial a la Iglesia. En sentido amplio, indica que es la menor ex- presión "completa", la más cerca de la vida común, de la base-base

de

CONCIENCIA CRITICA. Es la permanente disposición de análisis

leal y revisión profunda de nosotros mismos, con la libertad interior

y fidelidad realista. Obliga a situarse en el tiempo y no permite si-

tuarse al margen de la historia. Obliga también a comprometerse con la salvación, la felicidad global de los hombres. Es capacidad de colocarse críticamente delante de la propia realidad. Capacidad de juzgar, apreciar la propia experiencia, el propio pensar, el propio actuar, la propia situación. Es conciencia de sí mismo en relación a su auto-situación, a lo que se piensa y se vive.

CUESTIONAM1ENTO. Es la toma de conciencia de la realidad y su distancia de ia meta que se tiene, proponiendo entonces pregun- tas, hipótesis, pidiendo aclaraciones. Es finalmente búsqueda de superación positiva.

bres , para que todo s

El término

eclesial

se

opone

a

una

mera

comunidad

la Iglesia de Cristo, con todas sus notas esenciales.

las

personas.

 

ESTRATEGIA. Son

los objetivos

intermediarlos,

los puntos

claves

que

serán alcanzados

para conseguir

el objetivo

final. Es

la manera

más segura

claves

que

para llegar a los objetivos. Son acciones fuertes, puntos

colaboran

eficientemente

para conseguir

el

objetivo.

ETHOS. O cultura, es la disposición que un hombre o un pueblo

tiene

y el modo como se dispone a hacerlo. Com-

prende el conjunto de las actividades, y el modo de ser y pensar nombre colectivamente, con sus contemporáneos, corregionales

IDEOLOGÍA. Sistema de representación y de valores que un grupo (sociedad) determinado produce y que influye en todos sus juicios y decisiones. Llega a formar mecanismos inconscientes que operan en una determinada dirección, que pueden ser diferentes de la explí- citamente deseada.

IGLESIA PARTICULAR. Diócesis. Es la porción del Pueblo de Dios,

coordinada

a ser obte- serio. Di-

nido

acción

sentido.

PASTORAL. En sentido amplio, es toda acción de la Iglesia en

sin eficiencia y sin

fícilmente

del

que

delante

de

o

la vida y de la muerte, el sentido determinado

a vivir

lo

lleva a morir

por el Obispo

(Vat

II, Decr. Christus Dominus, n. 11).

a una

OBJETIVO. Es el

a

largo

plazo.

se cambia

punto al cual se quiere llegar. Algo

Se

establece

un objetivo.

después

de

un

estudio

Es

el

que da unidad

pastoral. Sin él, habrá un cúmulo de actividades

está situado, para

transformarlo por la acción de la gracia de Dios (y la cooperación

libre del hombre). Puede ser a través de una acción directa, espe- cíficamente en línea de educación de la fe y puede ser por una

acción

auténtico de los miembros de

función del

hombre y de

la

realidad en la cual

él

indirecta, por todo

compromiso

la

Iglesia, que actúan de acuerdo y como consecuencia de su fe. —En sentido más estricto, pastoral no es una acción meramen-

te

espiritualista o únicamente intra-eclesial. Es una acción que supo-

ne la captación de la realidad global del hombre, un juicio de esta realidad a la luz de la fe, una actuación comunitaria, de acuerdo con

el juicio. Esa actuación puede ser un anuncio, denuncia, presencia,

comunión. Pide conversión de los hombres y su integración en el

plan salvífico

de

Dios.

PODER.

Mediación

social

de

la autoridad

política, para

la

reali-

zación

del

hombre,

como

sujeto,

en

comunidad.

Es

prerrogativa

o

atributo

de

facultad

o

mediación

de

la

autoridad

política

en

virtud

de

la cual

puede

encauzar

eficazmente

la sociedad

al bien común.

 

POLÍTICA. En sentido amplio, es esfuerzo por establecer una de-

PROYECTO HISTÓRICO. Concretizaclón de la utopía, según las exigencias de una realidad histórica, según las posibilidades de hom- bres liberados y liberadores, comprometidos, concientizados y con- cientizándose en el mismo proceso de liberación global. Es el modo posible, dinámico, concreto de realizar la utopía en una circunstancia histórica. No es un mero ideal lejano, sino ese ideal transformado en términos concretos fundamentales. No es, de otra parte, una determinada acción concreta, inmediata, que termina al ser ejecutada. Ningún proyecto histórico agota la utopía, por eso, ella puede tener diferentes proyectos históricos. El proyecto histórico es global, incluye proyectos socio-económicos, políticos, culturales, familiares, etc.

TÁCTICAS. Son las actividades intermediarias del día a día. Es la habilidad para conseguir pequeñas victorias a corto plazo, pero mirando siempre al objetivo de la acción, aun cuando sean necesa- rias las revisiones o replanteamientos. Actividad diaria. Cuanto más determinado es el objetivo, tanto mayor debe ser la movilidad y adaptabilidad de las tácticas.

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN. Reflexión teológica hecha fun- damentalmente en América Latina, especialmente a partir de la II Con- ferencia del Episcopado Latinoamericano de Medellín, 1968. Esta teología pretende no tanto justificar un compromiso, socio-político, sino hacer una reflexión sobre la fe, vivida por un cristiano compro- metido. Intenta ser una reflexión teológica que viene después de una cierta intensidad de compromiso, una teología de la salvación, en las circunstancias históricas y concretas de América Latina. Se dis- tingue de la teología política de Metz, Moltmann, así como de la teología de la revolución.

que

participamos, conscientes de que nuestro esfuerzo es decisivo para acelerar su realización. Es el objetivo definitivo de todo. Para el cris- tiano, es la plena comunión de vida con el Padre, entre los hombres, por Jesús, en el Espíritu, a través de la mediación visible de la Iglesia. Todo eso podrá estar sintetizado para el cristiano entre tér- minos: hijos del mismo Padre Dios, hermanos en Jesús, dueños del mundo por la fuerza del Espíritu.

UTOPIA.

Es

el

ideal

dinámico

de

un proceso

diario

en

el

terminada

forma

de

vida

social

sin

apelar

directa

o

indirectamente

 

a la conquista

y

mantenimiento

del

poder.

 

ABREVIATURAS

 

—En

sentido

estricto,

es

la

actividad

tendiente

a

promover

el

bien

común mediante

el

ejercicio

del

poder,

Incluye

prioridades, es-

AL: América Latina

trategias, tácticas, partido,

etc.

CEB: Comunidad Eclesial de Base

 

PRAXIS. Es el

ejercicio

del

amor

y

el

amor

buscado

antes

que

CELAM:

Consejo

Episcopal

Latinoamericano

la inteligencia

y,

con

frecuencia,

abriendo

camino

a

la

inteligencia.

LG:

Lumen

Gentium

El amor,

por

una

cierta

connaturalidad con

la vida

y

con

la

racio-

MED: Documentos de Medellín, 1968

nalidad oculta

en la vida, orienta

hacia una cierta praxis aun cuando

la

inteligencia, la razón no capte totalmente

o claramente

el sentido

VAT. II:

Documentos

del

Concilio Vaticano II.

de esa praxis.

 
 

Usamos

praxis

en

el

sentido

de actitud

concreta, que

Involucra

 

la

captación

de

 

la

realidad, el juicio de

fe, el compromiso de

amor

con

los

hombres,

como

coherencia de

la

misma

fe

y

del

juicio

práctico.

10

11

PRIMERA

PARTE

TEMAS PARA GRUPOS CON EXPERIENCIA DE CEB

ORIENTACIONES

A. METODOLOGÍA DE LOS TEMAS

PARA

ESTUDIO

Y

ELEBORACION

La primera orientación metodológica que hay que tener en cuenta, es la que viene indicada en cada uno de los mismos temas, ya que cada uno de ellos tiene su línea propia, que pide un tratamiento específico correspondiente. En general, para todo lo de la metodología, se debe tener en cuenta lo que hemos ampliamente desarrollado en el libro Dinámicas, comunión y liberación, Lima, Perú, 1973. Ed. Semi- nario, especialmente en la pág. 237.

a. Lluvia

de

ideas

Se comienza provocando una lluvia de ideas de los partici- pantes del grupo de trabajo, sobre cada uno de los temas aquí indicados, pero procurando que esta producción sea,

• orientada a lo operacional-pastoral y a lo posible, ahora;

[no

• indicadora de rumbos más que de tareas inmediatas

se trata pues

de elaborar

un tratado

teórico, ni es una plani-

ficación pastoral);

dando

fundamentación

teológica,

sicológica,

etc.

de

lo

que se dice;

 

presentando

ideas,

problemas,

experiencias,

cuestiona-

rme ntos,

logros y

fracasos.

estas

hojas, para que las personas se den cuenta de lo que se pro- puso sobre cada tema específico. La lectura previa sería útil quizás, para grupos que sienten necesidad de sugerencias y ejemplos, antes de comenzar a producir directamente.

Puede ser

útil, después

de

la

lluvia

de ideas

leer

b. Síntesis

y

jerarquización

Terminada

la

lluvia

de

¡deas, se

hace

una síntesis

jerar-

quizada

de

lo

que

se

dijo, orientándola

por

cuestiones

como

las

siguientes:

 

• lo que se dijo, ¿responde

safíos y esperanzas}?

a las necesidades de AL (de-

• ¿Dentro de cuánto tiempo estará superado?

a la realidad?

Espírit u está sugiriend o para

• ¿Es

fie l

¿Y

hoy? ¿Es fie l

a

lo que

Crist o

los

a

mandó? ¿Y el hombres?

• Respeta el pluralismo de la pastoral?

culto

de personas y de esquemas?

la realización de todo eso, por la mayoría de

las

• ¿Es una respuesta auténtica , antes de ser una respuesta urgente?

• Esta

síntesis

evita

la

monocultura

pastoral?

¿El

• Es posible

CEB y

de

los apóstoles

de hoy? ¿Acá? ¿Por qué?

B. PARA

EL PLENARIO

a. Organización:

personal

—Como

organización, se

ministerial

piden dos secretarios

que reco-

jan los aportes de los participantes, de modo sintético.

—Uno o dos que anoten los nombres de quienes se ins-

criben para hablar, reciban lo que se envía por escrito, pasando

todo

a

los

secretarios.

—Cronometrista

—Coordinador

que marca el tiempo de cada orador.

que

da

la

palabra

y toma

la

responsabili-

dad de orientar

la asamblea.

b. Reglas de

trabajo

—El plenario tiene como función enriquecer el trabajo co- lectivo, sea a través de nuevas aportaciones, precisaciones, o aun discordancias, refutaciones de temas o ideas.

un tra-

—Cada

participante

debe

dar

su colaboración

en

Por

quen los que hablan en plenario:

eso,

para

establecer

un

estilo

de

trabajo

conjunto, bus-

usar frases

cortas y claras;

" actuar sin polémica personal, sin disculparse, sin in- troducciones innecesarias, sin preguntas socráticas (cada cual debe exponer sus ideas en forma directa, afirmativa, sin pre- siones emocionales, etc.);

* dar argumentos, asesorías, y no amenazas o desahogos. —Pueden pedirse oportunas asesorías a los temas tratados. —El coordinador puede determinar que todas las interven- ciones sobre un punto se agoten primero, antes de pasar a otro, de manera que tengan preferencia para hablar, los que tocan dichos temas.

—Quien usa de la palabra debe inscribirse previamente. El coordinador puede determinar preferencia para el que toda-

vía

—Normalmente cada intervención no debe pasar de tres minutos. Si tiene todavía algo que aportar, puede mandarlo por escrito.

siendJ

cambiadas según el plenario lo determine, de acuerdo con las exigencias del trabajo, circunstancias de los presentes, etc.

no usó

de la palabra.

—Las

reglas

de

trabajo

en

asamblea

pueden

ir

bajo

de

conjunto

y

no en una asamblea

de lucha, intentando

 

hacer

aprobar

sus

particulares

puntos

de

vista

y

nada

más.

17

TEMA I - MOTIVACIÓN

1. ORIENTACIONES

1.1. Sobre

la misma

motivación

" Ante todo, se entiende que la motivación no es propa-

ganda, no es publicidad, no es para proponer, divulgar, hacer deseada la CEB, como se vende Coca-Cola, o el último modelo

de jabón

• La motivación auténtica sale de la comprensión de la

Iglesia como comunidad de los hombres, en Jesús y en el Es- píritu, sacramento de una salvación global para todos. Sale de experiencias de CEB vividas y compartidas, miradas con con- ciencia crítica. Experiencias que jamás son perfectas o "bien terminadas", pero que estimulan y dan esperanza.

" La motivación es en cierto sentido algo a mantenerse de

modo permanente; debe ser realizada, antes de iniciar la CEB, y a lo largo de la vida misma de la comunidad, conservando en todos ¡a objetividad de las metas, la fidelidad a los princi- pios, el entusiasmo en el cotidiano de la vida.

1.2 Sobre

el sentido

de CEB

en donde

ee hace experiencia de vivir como Iglesia y continuar en la his- toria la misión de Jesús y del Espíritu. Es donde se hace el encuentro de vida y Evangelio, como experiencia y misión. Por

"salvación"

[caridad] y ser Iglesia, es decir, ser el grupo explícitamente enviado por Jesús para transmitir al mundo el anuncio de sal- vación, para transmitir la fuerza de la pascua de Cristo, por su Eucaristía, por su palabra revelada, por dedicarse a ser el fer-

eso hay que distinguir entre vivir los valores de

• La

CEB es

la Iglesia

en

la base.

Es

el

núcleo

mentó de todos y de todo (Iglesia como sociedad, como sacra- mento universal de salvación y como misión).

local, como el hecho de que cada CEB pueda dar mayor insis- tencia a uno u otro aspecto de su misión esencial (por ejemplo

la Palabra, o el compromiso

liberador, o el culto

)

.

Por eso

La CEB

no

es

"

"

(sucursal)

de

la

iglesia

parro-

el

proyecto

de

las

CEB se preocupa

con una

más

inteligente

quial, sino algo

nuevo,

original, con

características

propias,

descentralización pastoral y con la promoción de una eficiente

específicas. El centro parroquial podrá tener

ral de un conjunto

confederación de CEB, como servicio para la

la función gene-

una

¡nter-comunión

de

GEB;

la

parroquia

será

entonces

de

esta en la Iglesia universal.

» La CEB no es un método pastoral, un movimiento apos-

. "autónoma", reconocida y autenticada por la sucesión apos- tólica como comunidad de Jesús. Autónoma en el sentido en que la parroquia es una comunidad autónoma. Siempre esta li- gada a la iglesia diocesana en la cual tiene su plena explici- tación sacramental y de la cual nunca se independiza.

» La CEB parte, normalmente, de una comunidad humana

que ya existe o que se crea. Ejerciendo la diaconía de Jesús, ella está al servicio de todos los hombres, para que realicen su vocación global de hijos de Dios, hermanos entre ellos y constructores de una historia comunitaria. Para cumplir su mi-

sión ¡a CEB tiene carismas y ministerios propios. Los carismas son al servicio de la comunidad eclesial y con ella al servicio del mundo. Deben ser juzgados por la comunidad (especial- mente por la jerarquía) en su autenticidad y en su oportunidad. Los ministerios, en general, surgen en la misma comunidad. No se excluye que puedan venir desde otra comunidad her- mana. Los ministerios jerárquicos son necesarios a la vida co- munitaria plena (autenticación de la palabra. Eucaristía, suce-

sión

surgen según las necesidades de la CEB (deben ser suscitados, procurados, desarrollados, educados, integrados, respetados El obispo y los presbíteros serán los apóstoles (ministros jerárquicos esenciales) coordinadores de la CEB o, en muchos casos de América Latina, serán apóstoles itinerantes, que ani- man y articulan diversas Iglesias de base, en la vida de la Igle- sia particular. El Diaconado Permanente está siendo principal- mente coordinador de una o más CEB. En algunos lugares, el preside una "diaconía", que incluye diversas CEB, cada cual con su coordinador "mandado" apostólicamente. Tales diaconías se- rían como nivel zona! de coordinación dentro de la parroquia latinoamericana.

. Los nuevos ministerios no jerárquicos

tólico, espiritual , o una nueva asociación

ellas

y su comunión

plena con

la

Iglesia

particular

y

con

la CEB es iglesia

apostólica

)

" La CEB crea una nueva situación de Iglesia, con gran pluralismo intraeclesial. Existe mayor autonomía de cada Iglesia

20

Pastoral de conjunto.

2. CONTENIDO

DE

LA

MOTIVACIÓN

• Se quiere fundamentalmente transmitir una nueva imagen eclesial, en la cual hay prioridad

—de

•—del elemento antropológico

la utopía

sobre

el

pasado:

sobre el

institucional;

—de

ia ortopraxis

sobre

la ortodoxia

mal entendida;

—del

elemento

crítico sobre el "dogmático";

—del social sobre el personal egoístico;

• Se

quiere

motivar:

—sobre los valores centrales de la fe, —sobre la misión eclesial hoy,

—a partir de la realidad

—buscando

local (de base)

de

transmitir

y elaborar

una nueva

¡a Iglesia,

imagen

de

la

iglesia

liberadora, pobre

y para

los pobres, en comunión y en

misión

permanente,

—para un compromiso liberador con los hombres, especial- mente los más pobres y abandonados,

" La utopía de hijos d<? Dios, hermanos por Jesús, por la

fuerza del Espíritu constructores de una historia pascual, pide una comunidad eclesial coherente, comunitaria, comprometida, liberadora. Entonces, teniendo como referencia los polos hom- bre, historia, Dios, hay que cuestionar la actual imagen ecle-

sial básica, buscando vivir, explicitar y

comunidad básica en la cual se encuentre ¡a presencia de Dios como Padre, de los como hermanos conscientes de que deben transformar constantemente el conjunto del mundo, para servi- cio de todos.

divulgar una nueva

nueva comunidad en la cual hay una realidad de

la espe-

ranza, que no se explicaré, mientras no se descubra que Cristo está allí presente y hace de cada participante un hijo adoptivo

participación, de comunión en la fe, en el amor y en

"

lina

21

(verdadero] de Dios y un hermano de los demás. Por eso todos desarrollan su propia personalidad, pues quien pierde su iden- tidad no puede amar verdaderamente. Todos están dispuestos ai mutuo servicio porque el amor es efectivo y no únicamente de palabras. Todos reconocen los valores de cada uno y se estimulan a profundizarlos.

"

La CEB es una comunidad:

al margen de la historia, sirio que se com-

promete a ayudar a crear un mundo más justo y libre, y por eso denuncia injusticias, opresiones, pecados, anuncia los va- lores del Reino de Dios, y se compromete con los hombres,

los más pobres. —Que no está al margen de la Iglesia, no es autosuficien- te, no es una unidad autónoma completa, aunque sea Iglesia. La unidad plena es la Diócesis. —Que no pierde la dimensión del Reino de Dios, ya inaugu-

rado y a completarse plenamente, del cual ella es sacramento

y experiencia.

—Que no pierde la dimensión de diaeonía eclesial, en el

salvación. La CEB no agota la acción

de Dios en la historia, ni en el conjunto de la Iglesia particular

y universal.

conjunto del misteri o de

Que no está

3. COMO

 

Hay

que

evitar

motivaciones

inauténticas

para

la CEB,

como

por

ejemplo:

 

—"Ahora

tenemos

un

método

para

salvar

la

decadencia

de

la

parroquia"

 

—"Vamos a conseguir mayor organización diocesana".

—"Vamos a sustituir los últimos movimientos o métodos de conversión, que ya no dan frutos e intentar otro más nuevo".

de actuali-

dad", "porque Medellín, el Sínodo de los obispos trataron de

eso

movimientos,

—"Vamos

a realizar

CEB, porque es un tema

muchos

métodos

y

—"Ya

hemos

intentado

podemos

pues arriesgarnos

con

otro

más

"

.

—"Vamos

a comprometer

las

personas

para

la

toma Co

manutención)

del

poder".

—"Vamos a concientizar socialmente, la masa cristiana de América Latina, pues solamente así conseguiremos el necesa- rio cambio de estructuras. Hay que evitar motivación y fundamentación superficiales, porque estas después se transforman en problemas, cuando las personas se lanzan por caminos falsos, o por ejemplo un líder extremadamente carismático decide ingresar por inter- pretaciones teológicas y sociales dudosas, la CEB puede trans- formarse en secta.

• No debe insistirse en una línea emocional

(sentimental),

para mover a las personas y grupos hacia la CEB:

—a

través

dad";

de

un

entusiasmo

vago

por

"vivir

en comuni-

—por

deseo gregario de estar

reunido;

—por una visión romántica, paradisíaca de la comunidad sino que se debe confiar en un proceso de convencimiento que hace madurar lenta y profundamente a las personas y a los grupos. Por eso hay que superar la tentación de una so-

ciedad de consumo que exige resultados inmediatos, fáciles,

al contrario, trabajando con CEB, hay

que disponerse para un trabajo fenfo, difícíí, que no ofrece

pronto resultados estadísticos, que posiblemente conocerá ten-

que provocará quizás conflictos,

desconfianzas, objeciones, chistes, por parte de los miembros

de la comunidad eclesial y hasta de los compañeros de aposto-

en otros ambientes provocará vigilancia y opresión de

las autoridades policíacas, sospechas de que sean grupos de violencia, etc.

• No se quiere promover pronto muchas CEB para con-

vencer al clero, al pueblo, al obispo, y a uno mismo, de que en

eso está la fórmula salvadora

en experiencias auténticas, que provocan una dialéctica de transformación personal, comunitaria y nacimiento de una autén- tica imagen de Iglesia para nuestro tiempo. Por eso hay que comenzar experiencias sin preocuparse por tener admiradores y alabanzas.

sino que hay que gastarse

siones, crisis y fracasos

numerosos y brillantes

lado

• Acoger acciones que el Espíritu ya está haciendo apa- recer y que son prácticamente CEB nacientes. En ese sentido, es importante:

—Conocer experiencias, divulgar lo que se está haciendo, aunque no sea acabado, bien completo, etc. Se trata de escri- bir lo que se está viviendo, al estilo de los Hechos de los Apóstoles y de las Primitivas Comunidades Cristianas.

 

—No

preocuparse

por

establecer

reglamentos

ni

métodos

chas situaciones de mera "atención" pastoral

burocrática

;

de

"hacer"

CEB. Dar

mucha oportunidad

para

que

el

Espíritu

hombres que busquen hacer el reino de Dios y no hacer ca-

actúe como, cuando, cuanto, donde quiera.

4. QUIENES

—Creer sinceramente en la acción de los seglares, como personas responsables, creadoras, capaces de trabajar con otros grupos de hermanos, evitando sin embargo, que sean

nuevos tipos centralizadores, "caciques", que únicamente se

Así,

sustituyen a los antiguos monopolizadores clericales

lanzar equipos de seglares que hagan una experiencia de co- munión, para que entonces motiven, a partir de sus vidas, a los demás.

—Mirar hacia personas que tengan preocupaciones evan- gélicas e intereses semejantes. Establecer diálogos con ellos y lazos de amistad. Darles la oportunidad de compartir la ex- periencia de CEB, en un grupo. Por eso la primera motivación es la acción de Dios en nosotros y entre nosotros, que nos hace comunidad liberada y liberadora.

—Abrir

nuevos

horizontes en línea de:

0

participación

de todos

en

la vida

de

la Iglesia;

ecumenismo,

descubriendo

posibles

caminos

de

comu-

los no-católicos y con los demás hombres;

• contactos de frontera, buscando posibilidades de con-

tactos con todos los hombres de buena voluntad, que sincera- mente quieran construir una historia digna de la fraternidad humana.

—Promover cursos intensivos y nocturnos para estudiar el tema de las CEB y sus consecuencias decisivas para la vida eclesial. Explicar por este y otros modos, la misión carismá- tica (especializada) y la misión de la comunidad de Iglesia, orientando así sobre lo que son los movimientos, las asocia-

ciones y los grupos especializados de la Iglesia, y de otra par- te, lo que es la Iglesia misma, de base, como sacramento de Cristo, autentificada por los sucesores de los Apóstoles, pre-

cisamente

nión con

como continuadora

de

la

misión

de Jesús.

rrera a costa del Evangelio; personas que aspiren a una Iglesia

que no

sean desilusionados, amargados, agresivos. No sirven para esto los adulones, los acomodados, los que no quieren correr nin-

gún

los ignorantes, los que no tienen mucho prestigo en la socie-

dad, los enfermos,

; sirven los pecadores que deciden convertirse,

pobre y de los pobres, que tengan cierta madurez

riesgo

los olvidados, despreciados

—Partir de un equipo central de vida y coordinación (sin

oficina en la Curia Diocesana, sin mucho papeleo, sin salario

Este equipo será de perso-

nas que tengan por meta ser catalizadores, prometedores y

cuestionadores de todo lo que se hace y puede hacerse en línea de CEB.

—Promover encuentros de los que están trabajando en esta nueva experiencia de Iglesia, con otros que quieran co- nocerlos a ellos y compartir sus experiencias. En este sentido, hay que dar especial oportunidad a los seglares que todavía no tuvieron una auténtica experiencia de vivir como Iglesia, como comunidad comprometida, viva, liberadora y misionera.

—Crear oportunidades para que el Obispo pueda tener contacto con CEB existentes [mantenerío siempre informado) ; realizar encuentros con el obispo , para orar , escuchar la Pa- labra de Dios, revisar la vida y la acción; crear oportunidad para que él pueda tener "su CEB", además de la coordinación de la Iglesia particular, sin que esto dañe su misión de signo de unidad diocesana y de comunión con la Iglesia universal y con las demás Iglesias.

—Tener en cuenta especialmente a los seminaristas mien- tras estudian la Teología y comienzan sus experiencias pasto- rales. Mirar a aquellos que ya pueden formarse dentro de una experiencia de Iglesia participada, misionera, comunión com- prometida, más evangélica, más pobre, comprometida con los pobres y fermento del mundo

—Diáconos permanentes que no sean meros sustitutos de los curas "antiguos". Los diáconos pueden ser personas que inauguran una realidad de CEB. En esta línea, debe ayudarse especialmente a los sacerdotes que tienen a su cargo la for- mación de los diáconos de la diócesis, para que ellos orienten los nuevos ministerios diaconales en una línea de CEB.

especial, sin periódico propio

).

—Buscar personas que quieran llegar a opciones pastora- les decisivas, que puedan "desentoxicarse", liberarse de mu-

—Religosas

que

buscar

una

nueva

imagen

de

su consa-

gración

y

nuevo

campo

ds

misión

(las

obras

propias

de

las

. tual estilo de consagración religiosa ya está profundamente

. muchas congregaciones se da un fenómeno de anemia progre- siva, todos hacen todo sin vida, sin dinamismo, sin originali- dad, sin creatividad. La observancia pasa a dominar sobre la creatividad. No hay respuestas nuevas para problemas nuevos).

en

cuestionado por las religiosas mismas y por el mundo

el ac-

congregaciones religiosas, tienden a entrar en crisis

—Ayudar a los presbíteros a descubrir una nueva y explí- cita figura de la misión como creador y educador de comuni- dades, personalmente y a través de seglares preparados y asesorados por él.

EN SÍNTESIS

La motivación

para

CEB se

desarrolla

a través

de

múlti -

ples trabajos y métodos. Todos ellos deben convergir

para:

• Formar un cuadro mínimo referencia! eclesiológico en las personas;

• quitar los prejuicios que se formaron sobre CEB;

• aunciar a todos los cristianos, el auténtico estilo de vida eclesial misionera, comunitaria, comprometida con el hombre y el mundo, que explícita una nueva imagen ecle- sial adaptada a nuestros días y a nuestras realidades;

• vivir la fe en Dios presente especialmente en los que están unidos en su nombre, continuando en la historia la misión salvadora de Jesús.

5. UN EJEMPLO

Un

grupo

¡nteramerícano,

reflexionando

sobre el

tema de

la

motivación, en

el

curso de

Madrid,

diciembre

74,

llegó a

estas

decisiones:

 
 

—"Nos

parecen

motivaciones

auténticas

para

formar

una

CEB:

 

que nazcan de experiencia de fe compartida;

 

que tengan presente la experiencia personal, conocimien- to de los sujetos y el proceso de dinámica interna;

que sea

Cristo

y el Evangelio, la motivación

última;

• que el proceso de motivación nazca de dentro del mismo grupo, aunque sea lentamente;

• que se dé mucha oportunidad al Espíritu Santo, no dog-

matizando

la CEB, quiere pre-

sentarse una nueva imagen de Iglesia, con la conciencia

de que su misión pobres;

más

• que se tenga claro

ningún método;

que a través

es

la

de

de

al

estar

lado

de

los

• motivarse, teniendo en cuenta las críticas "de fuera" de

la

CEB, y

aun de

los

"de fuera" de la Iglesia;

• que la motivación sea encarnada, sin estar jamás al mar- gen de los problemas humanos;

• que se tengan claridad en los valores fundamentales de ia fe;

• que la nueva comunidad no tenga privilegios;

• que

su tiempo,

pri-

no se trate

en

lo

de copiar

que

el modelo de las Iglesias

en

mitivas,

cieñe de encarnación

sino

de responder

a la situación del

momento;

• que se busque

una nueva Iglesia, libre, liberada, libera-

dora, abierta a otras comunidades

eclesiales o no;

• que se crea sinceramente en la eficacia de la acción de los seglares, que se termine con todo "clericalismo";

• puedan

que

formar

esa comunidad,

pecadores,

ignoran-

tes,

enfermos,

olvidados,

religiosas,

seminaristas;

• no

que

se

apoye

en

sentimentalismo,

ni

se

promueva

una línea sentimental, como si fuera lo más importante

de

la vida

comunitaria".

27

TEMA II • COMO INICIAR LA CEB

1. ORIENTACIONES

2. TESTIMONIOS

EJEMPLARIZANTES

—"Para hacer nacer la CEB, hemos desarrollado los gru- pos que se reunían en torno de necesidades comunes. Tene- mos poblaciones que están siendo esclavizadas. La primera necesidad es la defensa de esas personas, ante las injusticias. Esto unido a los explotados, pues juntos podrían vencer las dificultades. A esa "comunidad hemos dado el sentido de Igle- sia liberadora".

estudiándola a

—"Se

parte de

la

realidad

de cada

lugar,

fondo, formando

grupos

que

no

sean

homogéneos,

que

sean

representativos

de

la comunidad

y no delegados

del

sacerdo-

te

únicamente".

—Hay

que

ver:

se

trata

de

acoger,

explicitar

lo

que

el

—"Las CEB aparecen en torno de necesidades comunes,

Espíritu ya

ha

realizado

en

la vida

de

la comunidad

humana,

después el

grupo

exige

la Palabra de

Dios que ilumine la si-

como valor de salvación y en la comunidad de los bautizados,

tuación. Se organizan entonces grupos de servicio, equipos de

como

experiencia

de

comunión y

misión. Hay que ver

lo

que

vida, grupos bíblicos, etc. Finalmente, es necesario saber cuál

hay,

la

realidad global y

la praxis

pastoral

existentes.

es la misión de la Iglesia, porque no se trata de un grupo po-

—Hay

que juzgar

esa praxis, preguntando en qué se fun-

lítico, o "rotary club", o célula comunista, sino de Iglesia".

damenta, a qué visión de la Iglesia pertenece.

—Una comunidad humana, por buena y generosa que sea, no se da a sí misma la misión de la Iglesia. La CEB es preci- samente la comunidad que recibe de Cristo y de aquellos que lo representan apostólicamente, su realidad de Iglesia. Así un grupo de cristianos es CEB cuando son realmente reconocidos, "autenticados" (explícita o implícitamente) por el ministerio jerárquico.

—Hay que actuar, sea construyendo la Iglesia donde ella no está presente, sea reconstruyéndola, donde su presencia es puramente jurídica, formalista, inauténtica.

—Entre el momento en que se inicia un proceso de CEB, hasta la realidad plena de una asamblea eucarística-mislonera. puede pasar mucho tiempo. Un grupo creyente, que busca vivir como Iglesia de Jesús, aun cuando no haya llegado a explicitar todos los elementos de comunidad sacramental [fe, culto, amor) ya puede ser considerado como CEB [en cuanto no los excluya por principio).

la CEB: no hay fórmu-

milagroso. Se parte de donde se puede, con

—Principio fundamental para iniciar

fija, ni

método

la

tal que

se sepa a dónde

se quiere

llegar.

28

—"Entiendo que es la Palabra la que debe reunir y nuclear a las personas, en la CEB. Se parte de las necesidades comu- nes para anunciar la Palabra de Dios".

•—"La creación de CEB debe tener en cuenta los grupos ya

existentes

lentamente

hacia

po, es un instrumento

—"Al iniciarse, pueden hacerse celebraciones de la Pala- bra, prescindiendo, sin excluir-la celebración Eucarística en pequeños grupos". Hemos descubierto que los grupos que co- mienzan por la Palabra, llegan antes a la promoción humana, que a la Palabra, los grupos que comienzan por la promoción humana llegan a la Palabra.

en

la

parroquia".

comenzado

—"Hemos

por

la Palabra y vamos

la promoción

humana. Creemos que la dinámica de gru-

válido".

3. ¿CON QUIENES?

vivir

algo de la CEB, por ejemplo, los equipos de personas que par- ticiparon en un Cursillo de Cristiandad y se reúnen periódica-

29

—Se

debe

partir

de grupos que ya están

Intentando

mente para estudio, oración y mutua ayuda; equipo que co- menzó con Círculos Bíblicos y desea evolucionar para expre- siones más completas de Iglesia; un encuentro de amigos que se cuestiona cómo vivir en mayor comunión eclesial

—Partir, entonces y posiblemente, de grupos naturales existentes, uniéndolos para la sobrevivencia, defensa de los propios intereses. En seguida cuestionarlos a partir de los desafíos de la realidad [puede partirse de. las necesidades de la comunidad —temas generadores— y en seguida llegar a la Palabra de Dios que ilumina, convierte, une, completa. Hay que llevar todos los grupos de cristianos a una experiencia siem- pre más profunda y auténtica de vida en comunión y compro- metida con los demás (vida, doctrina, conocimiento, acción compromiso

—Formar grupos específicos para lo que parece respuesta a sus vidas (será primero una respuesta circunstancial, hasta que llegue a ser la explicitación cabal de una respuesta ecle- sial). Así, pues, puede se r oportuno promocionar grupos de convivencia y acción, como: grupos bíblicos, de oración, de compromiso liberador, ecuménicos, de mutua ayuda, etc.

o

por lo menos empezar con hombres y mujeres adultos, parejas

familiares, las CEB. No permitir grupos únicamente homogéneos por ejemplo, solo hombres, o solo mujeres, o solo jóvenes, o

suceder

que por coincidencia, todos los miembros de una CEB sean cursillistas de cristiandad, o carismáticos, o del Movimiento

es una coincidencia, no un principio de

acción

cristianos ya existentes, sino que se debe encauzarlos en un espíritu nuevo, comunitario de acción misionera, comprometi-

dos en la liberación integral del hombre. Pero, los diferentes grupos especializados no deben transformarse en CEB, sino que cada uno puede seguir siendo lo que es, una presencia carismática al servicio de la Iglesia y de todos los hombres.

Otros grupos,

deshacen o se transforman en CEB. Cada bautizado debe estar en una CEB, que puede coincidir o no con su grupo especia- lizado de acción.

—Muchas veces se comenzó CEB recogiendo todas aque- llas personas que no pertenecían a ninguna cofradía, movi- miento, asociación de la Iglesia parroquial o diocesana, per- sonas que están menos "intoxicadas" por una imagen histó- rica de Iglesia (Imagen que precisamente se quiere rehacer).

quizás, ya cumplieron su misión y ahora o se

peor todavía, solo de un partido político

—Dar prioridad a la familia (pareja e hijos, parientes

}

).

Puede

Familiar

Cristiano

. . Como ya se dijo, no hay que abandonar a los grupos

4. ¿COMO?

—Para iniciar la CEB se tiene que partir de la amistad y fraternidad a través del contacto personal, relación "cara a cara", a nivel de pura amistad, aun antes de convocarse para una reunión de CEB. La CEB debe dar, desde el principi o el testi - monio del "miren cómo se aman". Debe reflejar la alegría evan- gélica, incluyendo en eso las señales de fiesta de la cultura

del

grupo que inici a una CEB debe parti r de compromisos

de amor concreto con los hombres, con la vida, con los herma- nos, haciendo anuncio explícito de la Palabra de Dios, que anun- cia, denuncia, provoca compromiso con la vida, orienta, pide respuestas concretas individuales y grupales. El grupo debe poder unirse en torno de una persona viva, que es el Cristo sentido acá y ahora presente en la historia y en las vidas con- cretas de estas personas.

—El uso de técnicas de dinámica puede ser un buen ins- trumento pedagógico para desencadenar, acelerar y organizar

pero la mera dinámica no forma la

CEB, pues esta es sacramento de la misión de Jesús y supone unión personal, comunitaria e histórica con El, por la fuerza de su Espíritu.

—Hay que evitar la preocupación por colocar rótulos de CEB en cualquier grupo que se está reuniendo para cualquier

cosa (por ejemplo para decir el Rosario, para organizar la fiesta de los patronos de la parroquia, para preparar la liturgia do- minical, el grupo de monaguillos, el que limpia la cancha de deportes, etc. Estas son acciones loables, necesarias, edifi- cantes, pero no siempre ese grupo, por eso mismo que ha ha realizado en común, con espíritu evangélico, orando antes

y después, es una

—El grupo de CEB puede tomar cualquier nombre (por ejemplo Comunidad cristiana de Base, Comunidad Eclesial de

Base, Iglesia fundamental, Asamblea cristiana, comunidad ca- tecumenal, 'encuentro de hermanos, etc.) o ningún nombre

Se trata de vivir

trata de buscar lo que nos hace felices y hermanos en Jesús, hijos del mismo Padre, comprometidos en hacer un mundo de justicia y

ambiente.

—El

ei proceso comunitario

CEB

)

.

la

fe,

la

misión

completa de la Iglesia

Se

men

—IMo debe permitirse que los grupos de CEB se

en

los

"elegidos" de

la parroquia y, por

transfor-

sean

lo tanto,

orientados por el sacerdote para hacer la colecta dominical,

organizar la kermese, cantar en el coro parroquial

desarrollar esas actividades, pero no son tales actividades que hacen que un grupo sea CEB, y en ciertos casos el hecho mismo de estar comprometidos en tales tareas puede dar una imagen falsa al pueblo sobre la CEB.

—Hay que evitar, además, que se desarrolle (o se inicie) en los miembros de una CEB, un cierto complejo de superiori- dad delante de la religiosidad popular o de los demás creyen- tes . A l contrario , hay que comprometer las CEB con la evan- gelización de los otros. Que los de la CEB no sean colocados en demasiada evidencia, que no sean presentados como mo- delos, como los que tienen ahora ei monopolio del apostolado o de la pastoral, y menos todavía, el monopolio de la salvación.

—De otra parte, no hay que imaginarse, ni buscar la reali- zación de una CEB, químicamente perfecta. Siempre la CEB

se estará completando, peregrinando

problema, o muchos. Será una Iglesia de pecadores, que deben convertirse cada día, pero siempre vulnerables

—Lanzar a los seglares para que formen nuevas comuni- dades de base. Pueden organizarse para esta finalidad, en equi- pos volantes (polivalentes, quiere decir, que no sean única-

mente para renovar la liturgia, o la catequesis o para una acción eclesial específica, sino que sean para crear comunidades eclesiales completas, comunidades de fe, culto y amor, ligada a Ja sucesión apostólica, al servicio del mundo]. Estos equipos promueven visitas, encuentros, reuniones, contactos, descubren nuevos ministerios eclesiales, valoran los carismas existentes

. deben ser de tres personas, como número mínimo, con prefe- rencia heterogénea, para planificar, visitar, invitar, etc.". En Chile, fue un equipo para dar cursos sobre CEB y asesorar las primeras experiencias. En Colombia, llegó a ser un equipo na- cional. En Nordeste de Brasil, como en el sur de USA, para los hispano-hablantes, llegó a ser un equipo ecuménico. En general nunca fueron equipos "oficíales", sino que nacieron de iniciati- vas de base, sin ningún carácter burocrático, sin ayuda eco-

en las bases

(En Micaragua, la decisión fue: "Los equipos

pueden

tendrá siempre algún

nómica de la diócesis o del

.).

—Hay que prever y entender que los diferentes grupos de

euforia

.- ) y que lentamente

convivencia,

menos

convivencia

grupal (período carismático, luna de

deberán profundizar

de acción, de

y

de acción,

su

pasarán

por

un

período

de

de

miel.

realidad. Habrá

crisis

metas, desinterés

llegará un período

de establecer algunos elementos organizativos mínimos. Du-

la vida de los grupos existirán, sin embargo, mo-

mentos de "sístole y de diástole". Quiere decir, momentos en que el grupo tiene más necesidad de reunirse, cuidar más de sus relaciones internas y de amistad, de modo más intenso pensará en la comunión (sístole). Después vienen igualmente

ios períodos de diástole de misión, cuando el lanzarse hacia los demás, dominará el horizonte pastoral y el tiempo de todos, hasta la tentación de no reunirse más, de reducir al mínimo posible la realidad de CEB para que todos puedan caber en ella

sin mayores exigencias

ducir de tal manera lo específico de la Iglesia, que finalmente todos son Iglesia. Sístole y diástole puede ser también el pro- ceso de misión y comunión, que siempre acompaña la vida de la CEB, como dos momentos (no cronológicos, sino lógicos) de la vida eclesial: la comunión lleva a la misión, esta pide co- munión. Una no puede subsistir sin la otra, como el corazón humano no puede vivir únicamente con sístole o únicamente con diástole.

Se quedará la preocupación de re-

rante toda

—-Lentamente, hay que completar los aspectos eclesiales

que acaso estén insuficientes en el grupo, por ejemplo, el gru-

después hay que re-

velarle cómo la oración implica la Palabra de Dios anunciada, escuchada, contestada a través de una vida que es respuesta

a la Palabra. Hay que llegar igualmente a una vivencia fraterna,

como algo esencial a la Iglesia. Una comunidad es realmente Iglesia de Cristo, si está efectivamente unida a aquellos a los cuales El transmitió su misión, es decir, a los apóstoles y a

sus sucesores. Los apóstoles cuiden de no sacar del Evangelio apenas una moral, o únicamente fórmulas de comportamiento. La Palabra de Dios, es en primer lugar una Revelación, es de- cir, descubrimiento de una persona viva, que es el Cristo con

po comenzó siendo grupo de oración

el

cual tenemos entonces ganas de dialogar comunitariamente,

y

él nos hace comprometernos con todos los hombres, para

que todos vivan como hermanos, dueños del mundo (liberación).

—En el proceso de educación de la fe, en la CEB se debe estar atento al surgimiento de nuevos ministerios necesarios para la vida comunitaria. La catequesis debe ser entendida como un proceso de creación y desarrollo de (a CEB. Hay que liberar la Palabra de Dios de los condicionamientos que mu- chos métodos y "teologías" le dan. Muchas veces las ideolo-

gías se aprovechan de la teología de la Iglesia. Los sacerdotes

y religiosas, en general, ya tienen la Palabra de Dios encajona- da en algún esquema o agenda secreta. El pueblo no tiene siem- pre muchos esquemas. Vive más los valores, aunque no los

carismático

(el cotidiano),

en

el cual

se sentirá

la

necesidad

3?

S

— Comunidades,

33

sepa explicar. Pero no tiene siempre todos los elementos de la Revelación explícitos o implícitos. Entonces hay que identi- ficar, explicitar, corregir, completar, integrar los valores de la Revelación que ya están presentes en la vida del Pueblo y com- pletar los que faltan. El anuncio sigue teniendo su importancia clave en la formación de la CEB. El método de hacerlo puede ser muy variado.

5. EN SÍNTESIS

—La

CEB nace

en conexión

con

una

realidad

específica:

socio-económico-cultural-política (está encarnada en un mundo

concreto], actúa en ella y es por ella condicionada. Por eso existen diferentes estilos de CEB, aun en una misma Iglesia Particular.

la

vida, aunque

entiendan y vivan

—Una

CEB debe vivi r al comenzar

a nivel

la

de

la fe , la globalidad

de

CEB, no todos

tal

dimensión.

34

EJEMPLO DE LA CEB EN MEDIO RURAL (Colaboración de un equipo de Uruguay)

1. ANÁLISIS

DE

LA

SITUACIÓN

Descubrimos en el medio seis sectores cuyas característi- cas se indican:

/./

Sector

rural-estancia

Comprende los habitantes de las Estancias: en general un capataz con su esposa e hijos, radicado en el establecimiento, donde ella desempeña tareas de cocinera, limpiadora, etc., al- guna otra empleada y los peones cuyo número es variable y depende de la forma en que está dividida la Estancia. Es común encontrar los llamados puestos, con sus puesteros, que mu- chas veces tienen sus propios peones. Constatamos que en general, cada familia vive aislada de las demás, siendo extre- madamente individuialista e indiferente.

1.2 Sector

rural

chacras

Comprende los habitantes de chacras y colonias agrícolas. Presentan una mayor relación entre los grupos familiares, pero con los mismos matices de indiferencia e individualismo. Des- conocemos, salvo casos aislados, que se efectúen trabajos para integrarlos, tanto social, como política o religiosamente.

1.3 Sector

rural

rancheros

a) Comprende pequeños poblados denominados "Pueblos de Ratas", que se forman entre una y otra estancia con !a fa-

35

milia de los peones de las mismas. Estos pequeños poblados giran alrededor de una peluquería o almacén. Son marginados en toda la extensión del término, tanto desde el punto de vista político, social, cultural, económico, sanitario y religioso.

b) En política, la gente no tiene ni siquiera voz propia en las decisiones, no están representados en ninguna función pú- blica (tanto departamental, como nacional). Se limitan a dar su voto en las elecciones del país por una tradición heredada o por consejo del patrón. Aceptan la autoridad sin cuestiona- mientos.

c) Socialmente constituyen familias "de paso", mal esta- blecidas con un alto porcentaje de hijos ilegítimos y en la cual la relación matrimonial se cumple cuando el hombre puede abandonar la estancia luego de varias semanas fuera del hogar.

de vicios so-

Se destacan también

un enorme porcentaje

ciales: el juego, el alcohol y las relaciones

Se comprueba la escasa existencia de vida social entre los miembros de la familia y de relaciones humanas entre los ha- bitantes.

ilegítimas.

No tienen agua corriente, ni luz eléctrica, faltando muchas veces caminos que los conecten a otros poblados. La vivienda es el rancho tradicional, agrietado, estrecho,

sin divisiones interiores, que hacen difícil la convivencia y la

intimidad

g) Religiosamente, algunos rancheríos poseen un rancho

capilla, al cual concurre un sacerdote, dos o tres veces al año, por motivo de un funeral, fiesta patronal y para realizar los

bautismos. El presbítero es muy vulnerable, al que consideran casi un mago. Aunque advertimos recientemente, en algunos de es- tos ambientes, la figura del sacerdote ha comenzado a ser cuestionada.

h) Debemos destacar que pese a todo lo anterior, existen

grandes valores en estos hombres: son generosos, hospitala- rios, receptivos, profundamente observadores. Tienen un culto de la amistad muy elevado, dan hasta lo que poseen. Todos son conocidos por todos y se ayudan.

Poseen un lenguaje muy especial que nos obliga a es-

matrimonial.

i)

La

mujer, en general, es considerada como una máquina de

tudiar su codificación al intentar transmitirles cualquier men-

placer

y reproducción, sin ninguna otra misión, excepto

crear

saje.

hijos.

d) Culturalmente todo se reduce a la escuela primaria ru- ral, la que no suele ser terminada; pero aun en este caso, la instrucción es muy limitada y deficiente. En general, antes de terminar el último año, los muchachos parten para la estancia como peones y las muchachas de sirvientas. Falta material didáctico, maestros, centros de formación humana, bibliotecas, etc.

A estos lugares no llegan los medios de comunicación

social conocidos, salvo la radio. Entre los adultos se encuentra el mayor porcentaje de anal- fabetismo de Uruguay.

e) Económicamente existen enormes injusticias en cuanto

a retribución de los servicios, con salarios de "hambre", con mala distribución del trabajo (en general por safra o cultivo].

Además viven para "el día", gastando de inmediato todo el pequeño sueldo que reciben. Las jóvenes trabajan como sirvientas en las estancias, has- ta su unión con un peón.

f) Sanitariamente no conocen ni médico, ni dentista, ni par-

tera; existe un elevado índice de desnutrición y además igno-

rancia total en cuanto a régimen

alimenticio.

1.4 Región de

poblados

Están constituidos por grupos mayores de personas, pero

poseen, en línea general las mismas características que el

grupo

anterior.

1.5 Región de pueblos

a) Comprende poblaciones cercanas a las vías de comuni-

cación o próximos a poblaciones mayores de las que dependen.

Son grupos humanos y familias mejor constituidas y con mayor relación entre todos ellos (no mejor).

b) Humanamente vemos que son personas reservadas, in-

trovertidas, desconfiadas, que viven un gran egoísmo (envidias, chismes, etc.).

c) Culturalmente poseen escuela completa y, en algunos

casos, liceo o escuela industrial; pero, que al culminar sus estudios no tienen más futuro allí.

37

grandes

títulos (carpintería, mecánica, etc.) deben ir a una estancia a trabajar. Solamente el 1 % se logra ubicar en su profesión.

d) Todo esto produce un aplastamiento moral, desánimo,

que repercutirá en toda la vida de la población y cuya válvula de escape será el fútbol, el baile, el alcohol, o el amor libre. Se genera, de este modo, en el joven, un resentimiento social.

e) Religiosamente vive una fe típicamente tradicional, re-

chazan todo cambio que los cuestione. Son fatalistas, resigna- dos a su situación y buscan en la religión un sedante para sus problemas. Rechazan en un primer momento toda reflexión en pro- fundidad, que les mueva su vida y les comprometa. Se dejan arrastrar por lo sensible. Buscan también lo fas- tuoso, que llene sus exigencias sicológicas (cantos, músicas, grandes procesiones y ceremonias). En general el hombre no va al templo o capilla y considera eso una niñería, o femineidad. Solo concurren para actos sociales, bautismos, casamientos, funerales, etc.

tener

Deben

emigrar

a

las

ciudades

o, pese

a

1.6 Zonas de pueblos grandes o cercanos a las

ciudades

Descubrimos aquí tres tipos de población:

[médicos,

profesores, maestros, gerentes, jueces, etc.).

b) De menor cultura, que trabajan en el lugar o en los al-

rededores (obreros, chacareros, o personal de establecimientos militares).

c) Que viven en el lugar, pero que trabajan en las grandes

ciudades. Son muy individualistas, sus relaciones humanas, en gene- ral, tienen un interés específico, no poseen muchas aspiracio-

nes ni planifican su futuro. No tienen opinión política y aceptan la autoridad por la autoridad misma. La juventud mira hacia

la ciudad.

a) De

mayor cultura y que trabajan en el

lugar

Se debe aplicar a este grupo las características culturales

y sociales

Se encuentran plenamente masificados por los medios de comunicación social, en especial la televisión. Religiosamente constituyen un grupo individualista que en buen porcentaje va a misa a cumplir un precepto dominical. La mayoría tuvieron una "información" cristiana en su pasado, por

del

grupo

anterior.

la catequesis

y

en

su

paso por el

colegio católico, que

los va-

cunó contra

el

mensaje

evangélico.

 

2.

COMUNIDADES EXISTENTES EN EL MOMENTO ACTUAL

2.1

En los sectores rurales, estancias, chacras, no conoce-

mos signos de comunidades, ni grupos humanos, salvo algún caso excepcional.

2.2 En los sectores rurales, rancheríos y poblados, existen

agrupaciones

2.3 En los pueblos pequeños existen varios grupos huma-

nos (deportivos, sociales, etc.), o que responden a necesidades

concretas del

2.4 En los pueblos grandes se observan, además, la exis-

tencia de nucleamientos religiosos, en función a grupos espe- cíficos o acciones pastorales concretas (MFC, JEC), juventudes en general, (liturgia, catequesis, etc.), en torno a las parroquias que tienen por sentido y centro a estas.

humanas motivadas

por

el

deporte, o el

bar.

lugar (policlínica, escuelas, costureros, etc.).

3. FUNDAMENTARON

Ungidos por

el

mismo

Evangelio de ir por todo

el

mundo

anunciando

la Buena

Nueva

a todos

los hombres, nos

vemos

iterados

a formar

la comunidad

de fe, culto

y amor, en

el ám-

bito

rural.

4, OPCIONES

4.1 Sector

rural,

estancia

y chacras

No discernimos en el momento actual de un medio que nos permita llegar a estos lugares, salvo la utilización de audi- ciones radiales locales. El algunos lugares del sector rural, chacareros en la época del verano, otoño, se pueden hacer misiones al estilo tradicio- nal con mensaje renovado.

4.2 Sector

rural,

rancheríos

y

poblados

No podemos establecer como meta próxima, la creación de CEB, pero creemos posible hacer misiones al estilo tradicional, de 15 a 20 días y continuar la catequesis con audiciones ra- diales locales. Periódicamente será necesario realizar una promoción hu- mana con equipos asistenciales. Se deberá visitar frecuentemente a los grupos que pueden surgir como fruto de la misión, para poder llegar, con el tiem- po, a descubrir líderes que en el futuro animarían estos grupos hacia una CEB.

4.3 Pueblos

sin

sacerdote

residente

Para atender estas poblaciones con cierta eficiencia pasto- ral, creemos necesario el contacto personal de un equipo misio- nero de laicos promovidos que sean enviados a estos pueblos. Este grupo descubrirá los líderes y guías naturales del lugar. Es a estos líderes a quienes se tratará de promover en jorna- das o encuentros con otros laicos en situaciones similares que serán reunidos en los puebios mayores, donde existen ya pa- rroquias y se intercambiarán experiencias con personas que tengan la experiencia vivencial de la CEB. También se aprove- charán reuniones expontáneas para la creación de los primeros grupos humanos, ya sea por motivo de necesidades del lugar

o surgidos de una misión. Se procurará también motivos tradicionales de fe, sacra-

mentos, para nuclear familias e intentar una concientización más profunda de la fe. También deberá intentarse formar equipos matrimoniales partiendo de las charlas de preparación a los sacramentos. En estos pueblos creemos muy necesario la instalación de equipos misioneros compuestos por sacerdotes, religiosas

y laicos, que convivan por un tiempo, más o menos prudencial,

para lograr una evangeliz'ción profunda y testimonial y así

poder

pales del equipo misionero seré detectar los líderes y anima- dores de comunidades, aportarles una formación más profunda que comience a transformarlos en conductores de la comuni- dad, como paso previo al otorgamiento de los ministerios del diaconado y del sacerdocio (aun casados).

formar

en

el

futuro,

la CEB. Una

de

las

labores princi-

4.4 Pueblos con sacerdotes

permanentes

Dínamizar la comunidad existente, para hacer de ella una auténtica CEB. Ella será la encargada de iniciar la búsqueda de personas y nuclearias en diferentes lugares: casas de fami- lia, capillas de barrio, etc., y hacerles dar los primeros pasos de grupos cristianos. El sacerdote deberá dedicar sus mejores energías en la promoción de las religiosas y laicos comprometidos a quienes impulsará para que sean los animadores de las futuras CEB. Para ello usará de jornadas y encuentros para profundizar en la fe. El sacerdote, sin abandonar totalmente la pastoral tradi- cional, debe dedicarse a la formación de estos líderes y a d¡- nimizar a los cristianos que ya están nucleados. También, en tiempos especiales como Adviento, Cuaresma, o fiestas patronales, se realizará una profundización mayor de lo que debe ser una CEB. Esta dinámica debe ser permanente para que la CEB res- ponda a su misión de ser signo y fermento en el medio. Aquí también se deberá responsabilizar a los laicos, crean- do diversos ministerios, que permitan poner en bien de la CEB, sus carísimas. Todos estos líderes deberán formar parte del consejo pas- toral de la parroquia. La constitución de los consejos pastorales parroquiales, zo- nales y diocesanos deben estar profundamente comprometidos con el desarrollo y la liberación de nuestros campesinos.

5. CONCLUSIONES

5.1 Somos conscientes que la primera reacción de nuestras

rechazo a esta forma de vivir

cris-

nuestra vida de oración

parroquias tradicionales

eclesial, porque implica un compromiso serio

tiana, por

y profundización para ser fieles al mandato de Cristo.

será de

en

su vida

lo que deberá intensificarse

5.2 Sabemos que

los

cambios serán

ces

la Iglesia que

amargos, pero no hay otro

el Señor nos dejó.

remedio

lentos

y muchas ve-

construir

si queremos

TEMAS ESPECIALES SOBRE COMO

INICIAR

(Y FUNCIONAMIENTO

DE

LA

CEB) en:

1)

MEDIO

RURAL:

campaña;

capillas

rurales

(colonias);

poblados; pequeñas ciudades.

2) CIUDADES MEDIAS.

3) ÁREAS SUBURBANAS: zona marginada; área ciudad dormitorio; área residencial; área problema (favela, barriada, pueblos jóvenes, villa-miseria, mocambos

4) CIUDADES ESPECIALES: de militares; de convalescien- tes, enfermos, ancianos, niños en vacaciones; organizadas en

base a centros industriales; recreacionales; transitorias, forma-

. cadas (tipo Brasilia, tipo "trans-amazónica", tipo reconstrucción después de un terremoto, incendio, etc.).

en ciudades planifi-

das para una tarea

o misión especial

condominios, zona

comercial, área de terminales de ferrocarril y omnibuses, ba- rrios elegantes, barrios populares, área de descanso (para clu- bes de campo, etc.).

Co-

rresponden a una etapa o situación, o necesidad determinada

{son más especializadas y consiguen mayor

5) GRANDES CIUDADES:

mero centro,

6)

AMBIENTAL,

en

áreas

definidas. Son

transitorias.

profundizaron).

7) FUNCIONALES: ¡dem.

8) TIPO CULTURAL, unida a la cultura de forma

profunda,

por

ejemplo,

indígena, negra, "chicana", etc.

9) TIPO PENTECOSTAL.

 

10) Territorial

[por

ejemplo en barrio

homogéneo).

4?

I

TEMA III - ENCUENTRO (REUNIONES) DE LA CEB

1. ORIENTACIONES

• Todo encuentro de CEB es pascual, desarrollando el di-

namismo de encarnación, muerte, resurrección, misión. Cada encuentro de una comunidad de Iglesia es preparación, viven- cia, explicitación o prolongación del gran encuentro Eucarístico. Esta dinámica vivencial del encuentro debe prolongarse en la vida normal de las personas y otra vez partiendo de esta vida, debe llegar hasta la Eucaristía. La celebración eucarística es para la CEB la expresión central de su fe y de su vida.

de

técnicas, sino trabajo también de Dios, que convoca por el Es- píritu, se hace presente por Jesús, cuando dos o tres están reunidos en su nombre, y les envía a todos los hombres (por eso no es una reunión esotérica para una secreta experiencia de pocos elegidos, no es sicoterapia de grupo, ni té festivo, ni oportunidad de organizar la lucha social violenta

La reunión no es la CEB, ni la CEB existe únicamente

para hacer reuniones. La vida de la CEB no se termin a ni se agota en las dos o más horas de reuniones, aunque esta puede ser uno de sus momentos fuertes de vida comunitaria. Por eso, crear y desarrollar CEB, no es únicamente multiplicar reunio- nes, aunque, como se dijo, se debe aprovechar de cada con- tacto o encuentro para compartir y/o profundizar los valores

de vida comunitaria. Reuniíse es símbolo de comunión (y su instrumento también).

Por eso mismo

una reunión de

CEB no

es

mero

frut o

2. ENCUENTROS EN GENERAL

La CEB y su vida pueden manifestarse en diversos tipos de encuentros, como: contactos personales, grupos de estudio,

43

instrucciones para bautismo, para matrimonio, velorios-funera- les, novenarios, visitas a hogares, fiestas culturales o religiosas, reuniones de oración, planificación de trabajos, evaluación de proyectos realizados, convivencias festivas como paseos, vaca- ciones, peregrinaciones, etc.

3. REUNIONES ORDINARIAS DE LA CEB

3.1

Organización

Siendo la reunión ordinaria, algo importante para la vida de la CEB, de su buena preparación y realización, depende la marcha de la comunidad. Por eso, las reuniones necesitan de un cierto plan, pero que admita flexibilidad, por ejemplo en cuanto al horario, local, orden de los trabajos, etc. Evítese el exceso burocrático, como la total expontaneidad que un día PUede resultar oportuna, pero que normalmente es también do- mesticadora, porque coloca el conjunto de los participantes a merced de algunos aventados que dominan la palabra y el en- cuentro, haciéndolo desarrollarse según sus preferencias per- sonales, o dentro de sus esquemas (la falta de esquema es en ella misma un esquema tremendamente dominador, en favor de los más fuertes).

—Que las reuniones no sean demasiado largas, normal-

. Si alguien quiere quedar-

se después, lo puede hacer libremente, pero ya no es la reunión ccimún, sino encuentro de los que lo deseen.

haber cierta continuidad de una reunión para otra,

mente no duren más de dos horas

—Debe

PSro sin exceso de esquematismos rígidos.

—Los niños no deben participar normalmente de las reunio- nes; para ellos se pueden promover otros tipos de encuentros, más adaptados a su edad y a sus gustos.

—Se recomienda que las reuniones sean preparadas utili- zándose diferentes servicios o ministerios como de coordina- dor, secretario, explicitador o animador de la fe, práctico, dueño de casa, encargado de controlar el tiempo, ingeniero de vuelo, etc. Misiones estas ejercidas por diferentes personas en cada reunión, para que todos tengan oportunidad de hacer algo ex- plícitamente para el buen funcionamiento de la reunión.

4<j

3.2 Lugar

—Puede ser buena experiencia de hacer las reuniones ca- da vez en hogares diferentes, dando así la oportunidad de que los dueños de casa, sean los que acogen y actúan como recep-

cionistas, pudiendo entonces decir:

"Mi casa, es su casa".

—De cualquier modo se debe siempre buscar un lugar aco- gedor para la reunión, en donde las personas no se sientan como en clases para escuchar a un orador (mejor que las sillas estén colocadas en forma de círculos, de modo que todos pueden mirar a todos).

—El lugar de reunión debe permitir un clima fraternal, in- formal , alegre, pero no disipado (la reunión de la CEB no es mera reunión festiva, ni encuentro social para comer, beber por eso se debe evitar igualmente la preocupación de servir comidas, cenas, etc. Se puede ofrecer, a lo mejor, únicamente

manera

un

sacral, que impida una conversación informal de los participan-

tes (por ejemplo en la capilla del Santísimo Sacramento

) .

El

local tampoco

no debe

ser

de

tal

3.3 Contenido

—Las reuniones deben ser adaptadas al progreso de los miembros de la CEB [su desarrollo personal y grupal). Por eso su contenido debe estar a nivel de los participantes, preferi- blemente partiendo de sus preocupaciones, problemas, cuestio- nes. Puede ser muy útil el método de "revisión de los hechos de vida". No se debe canonizar ningún método de reunión. Así pueden también usarse, sin esclavizarse a ellas, las dife- rentes técnicas o dinámicas de mutua ayuda, cuestionamien- to, etc.

la cual únicamente se

ore (reunión de oración). Puede haber otra totalmente social (fiesta), otra para estudios [pero no reducirse a academia de estudios), otra Eucarística. Se puede también, en cada reunión, programar fiesta, estudio de la Palabra de Dios, oración y eva- luación de actividades. Se puede hacer reuniones para la cele- bración comunitaria de sacramentos (Penitencia, Bautismo, Ma- trimonio, Confirmación). Entonces toda la CEB estará presente y participará. Vale mucho la convivencia de la reunión, en don- de todos tengan oportunidad de participar y sientan que valió le pena para su vida y su compromiso cristiano, haber estado activamente en la reunión.

—Se

puede

hacer

una

reunión

en

45

—En síntesis, las reuniones ordinarias pueden ser:

Eucarísticas propiamente otros sacramentos.

"

• Proféticas

dichas, de oración, en torno a

—revisión de hechos de vida —estudio profundizado de algunos temas —celebraciones de la palabra de anuncio o denuncias

—misioneras.

• De

compromiso

—sociales,

confraternización

 

—reuniones

de

planificación

—reuniones

de

información

sobre

nuevos

problemas

—reuniones

¡nter-comunitarias

para denunica, organización

de trabajo conjunto, planificación, etc.

• Meramente

informales para compartir, aprovechar y pro-

fundizar valores de las personas.

• Ecuménicas.

• De

y

estudio.

—En general, evítense nuevos participantes en cada reunión, pues la CEB debe tener una cierta estabilidad. Se pueden igual- mente distinguir reuniones ordinarias de la CEB y reuniones con otras personas, posibles nuevos miembros.

—La presencia o ausencia del sacerdote o de la religiosa

y cuando

ellos están presentes, deben participar a nivel de hermano entre hermanos y no como dueños de las iniciativas o, peor todavía, de la verdad.

—Como la CEB puede estar funcionando por grupos de convivencia, también pueden aparecer reuniones propias de los grupos, además de reuniones generales que en este caso serán mensuales o quincenales. Dichas reuniones específicas pueden ser por ejemplo,

asesora, no debe ser punto clave para la

frontera,

con

grupos

no

cristianos,

para

diálogo

—de los jóvenes, para sus luchas y preocupaciones

—de los obreros

—de los comprometidos con una misión o tarea específica.

4. EJEMPLO

DE REUNIONES

 

Esquema posible:

 

*

buena recepción, conversación

informal

oración

expontánea

inicial

reflexión bíblica - lectura de un texto del Evangelio, apli-

cándolo a la vida individual y a la vida de comunidad (comen- tario realizado por todos los participantes, de modo espontáneo)

• tomar un hecho vivido por alguno de los participantes y

analizado

un problema común y estudiarlo dentro del crite-

a

la

luz de

la

fe

• tomar

rio

de Jesús

• encaminar

de grupo

las

reflexiones

hacia

una

verdadera

oración

• dar

las noticias

de la comunidad

blemas apostólicos, humanos, etc.

con comentarios, pro-

• hacer la profundización de algún tema (anteriormente

indicado) para estudio de todos, o tema urgente que apareció

por alguna razón

• cuando sea oportuno, celebración Eucarística para el gru- po, con liturgia adaptada y muy participada

• contenidos especiales a ser recordados en las reuniones

(directa

—Vivencia fraterna, motivada en cada encuentro, por la hermandad que se debe sentir de persona a persona, de grupo a grupo, de la comunidad hacia todos los hombres. La reunión debe engendrar compromisos, con profundización de la fe y vivencia del culto.

extraordinaria

o indirectamente, por

palabra, oración o hechos):

TEMA IV • MINISTERIOS

1. ORIENTACIONES

—La opción por las CEB, supone fundamentalmente,

• aceptación de

un nuevo concepto de

Iglesia y una con-

ciencia

de participación y servicio

comunitarios;

• aceptación y desarrollo de nuevos ministerios eclesiales,

que no sean mera distribución de tareas, para hacer más fácil

y ágil el trabajo

del compromiso bautismal y lo explicitan aquí y ahora, en línea de la diakonía eclesial (Iglesia servidora y pobre).

—Hay servicios esenciales a la comunidad eclesial, como los de orden jurídico, sacramental (obispo, presbítero) y otros que aparecen según las necesidades y pueden desaparecer (circunstanciales).

—En torno a esos nuevos ministerios, hay que descubrir los servicios necesarios al bien de la comunidad; acoger lo que cada uno puede aportar y hacer para el bien de los demás; evitar que algunos hagan todo y los demás se queden como observadores pasivos.

formalística, burocrática

de

en

el pasado, por ejemplo:

al contrario, tales servicios se deducen

—Evítese

los

una

institucionalización

servicios, repitiendo

otra vez errores ya cometidos

• formar fuera de la comunidad a las personas

• imponer

a la comunidad ministros

no deseados

• crear

títulos

de servicio

que

no corresponden

a ningún

trabajo

concreto,

 

mantener

la

idea

de

que

servicio

es

promoción

carre-

rstica, etc.

—Hay

que

introducir

 

los

nuevos

ministerios,

progresiva-

mente, en línea

de servir a la CEB no solamente durante

las

48

y

situaciones de la vida de la CEB.

—Las CEB que no tuvieron pronto un ministro jerárquico propio, se educan a unirse con las demás CEB, y a ser solida- rias con las demás. Cuando tienen un ministro propio, corren alguna vez el riesgo de convertirse en célula separada, cerrada sobre sus propios problemas, casi como mini-parroquia. Por eso, no solamente las personas de una CEB, sino las CEB de una Iglesia particular deben ser educadas a una corresponsa-

biiidad y participación constante (desarrollada por reflexiones

y hechos

reuniones, o encuentros, sino

en todas

las

oportunidades

concretos).

—Entendemos que todos los ministerios son participacio- nes (diferentes) en la única diaconía (ministerio) de Jesús, al servicio de todos los hombres. En algunos casos se trata de dar nueva forma o extensión a ministerios antiguos; en otros, se trata de concretar una situación actual, a través de perso- nas concretas, una acción servidora de la Iglesia que quizás no había sido suficientemente subrayada en otros tiempos, o que estaba siendo ejercida globalmente por una única persona (ahora se desdobla dicha acción en diversos ministros y para diferentes aspectos específicos).

—Como

nomenclatura, tomamos

 

ministerio

en sentido

estricto, es

únicamente

el

minis-

terio

jerárquico,

 

ministerio

en sentido amplio, los

nuevos ministerios

no

jerárquicos, que pueden

ser circunstanciales,

no

permanentes,

y

para

una

comunidad,

con

jurisdicción

local. Preferimos

lla-

marlos

de

"servicios", por

parecemos

una

nomenclatura

más

educativa.

2. PREGUNTAS

A título de ayuda para provocar una reflexión sobre el tema de los ministerios, se pueden proponer algunas cuestiones:

naci-

miento de nuevos ministerios eclesiales? ¿De qué tipo son?

• ¿En qué proporción

las

CEB están

provocando

el

nidad?

¿Cómo están siendo acogidos por el pueblo?

¿Cómo se realizan concretamente en la vida de la comu-

¿Cómo son sus relaciones con los presbíteros?

49

• La

"misión

canónica", ¿qué extensión y proporción

alcanzando en las Iglesias

Particulares?

está

—¿Es un fenómeno frecuente? ¿Importante?

—¿Por cuánto tiempo se la da? —¿A personas individuales y a grupos? —¿A varones y mujeres?

—¿Su existencia impedirá el surgimiento de diáconos per-

manentes? ¿De vocaciones

sacerdotales?

• ¿El diaconado permanente está siendo un peligro de ma-

yor clericalización de las CEB, por el hecho de dar a personas ordenadas muchos servicios que estaban siendo prestados por

seglares

• ¿El diaconado u otros ministerios, no están siendo da-

dos a las personas, con una cierta prisa, sin que ellas tengan

experiencia ministerial en la base?

• ¿Los nuevos ministerios están ayudando a la partici- pación de todos los miembros de la comunidad eclesial en su

misión, o sea cae frecuentemente

no ordenados?

en la tentación de

—dejar a los ministros nuevos, la acción pastoral

—cerrarse en una vivencia comunitaria

intra-eclesial

—establecer clases entre los creyente (los activos, que serían los ministros; y los pasivos, que serían todos los demás].

minis-

tros? ¿Qué experiencias existen en esta

• ¿Cómo

mantener

económicamente

a

los

nuevos

línea?

3. APORTACIONES

(EJEMPLOS)

—"En mi área, vamos por etapas: - predicadores populares, después bautizadores oficiales, finalmente encargados de la Eucaristía. Esta última etapa la realizamos únicamente cuando la comunidad explícita la vivencia eucarística, y entonces es comunidad plenamente. No puede existir una auténtica comu- nidad sin la Eucaristía. Además de las tres misiones arriba indicadas, tenemos también, el testigo oficial para los matrimonios y el coordina- dor de la comunidad".

—"Nosotros preparamos, en primer lugar, a los predica- dores populares, porque es necesario evangelizar antes de sa- cramentalizar. Debemos dar atención a la preparación de los

50

catequistas. No nos preocupamos por ser pocos. Cristo co- menzó con 12. Lo que importa es que tengamos vida".

ministerios, hacemos un sondeo

de

—"Para descubrir

los

nuevos

líderes, preguntando

a la comunidad, por

ejemplo:

¿Quién de ustedes organiza más fiestas?

¿Quién es más escuchado?

¿Quién se sacrifica más por los demás?

¿Quién tiene mayor capacidad de tratar con los enfer-

mos?

¿Cuál el más

conciliador?

Así

vamos

prácticamente

descubriendo

un ministerio

personas

que

ya están

viviendo

al servicio de los demás".

4. MINISTERIO ORDENADO

(JERÁRQUICO)

Tomamos los ministerios ordenados como permanentes, esenciales, los demás como circunstanciales, especiales (que son instituidos según las necesidades diversas de la comuni- dad y de su misión). Entendemos el ministro ordenado como miembro del pue- blo de Dios, escogido por vocación para ejercer el cargo y el servicio de la Palabra, de ¡os sacramentos y de la autoridad. Tiene la responsabilidad de formar la fe de los cristianos, por la doctrina del Evangelio, de santificar su vida por la celebra- ción de los sacramentos, de edificar su comunidad en la ca- ridad y unidad. Sin estas funciones específicas no habría mi- nisterio dentro de la continuidad apostólica de la Iglesia fiel al Evangelio. La forma social de su funcionamiento podrá cam- biar y tendrá en el futuro próximo, otras maneras de expresión. Pero, ya podremos decir algunas indicaciones, como:

—Los

presbíteros

deben

surgir

de

las

comunidades

con-

cretas

y

ser

elementos

catalizadores

de

las

mismas,

como

también

ligazón

entre

las diferentes

comunidades.

—Además, el presbítero, debe ser el unificador de los mi- nisterios y carismas en la comunidad. Es responsable por el crecimiento y formación permanente de todos los miembros de la comunidad, integrándolos en ella, pero siempre abiertos hacia la misió n para el mundo. Debe preocuparse por una pe- dagogía de acción y promoción de las personas del lugar, y ayudar para que los agentes de pastoral tengan una.cierta mo-

.51

vilidad, no sean demasiado especializados

tarea, sino que miren el conjunto de la comunidad y ejerzan

su

o cerrados

en

su ministerio en una dimensión de totalidad.

—Pueden darse al ministerio presbiteral, misiones más de- finidas y específicas, como por ejemplo, presbíteros itineran- tes, misioneros, en equipos diversificados, actuando fuera de los cuadros de base, creando o asesorando nuevas experien- cias de Iglesia, presbíteros coordinadores de CEB; de un con- junto de CEB; responsables de la pastoral de conjunto, etc.

5. NUEVOS MINISTERIOS

Desde la experiencia de la Iglesia Primitiva, encontramos la experiencia de comunidades eclesiales, servidas por dife- rentes ministerios. Su nivel de crecimiento (desarrollo) estuvo siempre en proporción a las exigencias de la misma comunidad. La vocación para un ministerio es un compromiso vital en la comunidad de Iglesia y con ella, al mundo. No es un mero "cargo", o lugar asalariado. la s tareas en lo político, social, promocional, las conside- ramos mucho más tareas normales laicales, asumidas en con- secuencia de la fe, que ministerios de la comunidad eclesial.

extraordinarios

de la Eucaristía, bautismo; promotores de oración en familia, promotores de cánticos, comentaristas de la misa, etc.).

• Ministerio de caridad, de los enfermos, exequias, obras

promocionales y sociales, los de la pastoral penal (cárcel, etc.).

• Ministerio de liberación, a nivel de concientización y de

interpretación de los hechos proféticos de la comunidad, o de

otras personas, etc.

• Ministerio de comunión (promoción de las personas y

realización de la comunión fraterna, ecuménico, relaciones pú- .

—Ministerio

de culto

y oración (ministros

)

Ministerio

de

la

misión

(fiestas

populares,

religiosidad

popular, anuncio especial del Reino, etc.).

Ministerio

de

reflexión

global

(establecer

estrategias,

tácticas, prioridades

).

• Ministerio de frontera (contacto con grupos fuera de la

estructura visible de la Iglesia, fuera de la fe cristiana) que interpretan las cuestiones que ahora están siendo colocadas, en cuanto a la fe, acción y vida de la Iglesia.

la

realidad y

• Ministerio

de

mediación

(que traduce el

análisis

de

la utopía

en lengua/e y pedagogías adaptadas).

Se

todos ellos:

podría,

quizás

colocar

como

denominador

común

de

—ministerio s

que se destinan

a la comunicació n

labra de Dios

y a la comunicación entre

las personas

de

la Pa-

 

—ministerios

que

supervisan la

promoción

de

las

perso-

6.

TIPOS DE MINISTERIOS

nas

y

realización

de

la comunidad

como algo visible,

institu-

Los diferentes labras:

ministerios, podremos

reunirlos

en

dos pa-

Los que son para la CEB, y los que son de la CEB hacia mundo. Analíticamente podremos catalogarlos:

—Ligados a la formación y coordinación de la comunidad (coordinadores, animadores, responsables) de la CEB, secreta- rios, ministerios de administración, encuestadores, presiden- tes, etc.

—Ministerio de la palabra: catequistas, proféticos (que mantienen viva la utopía cristiana, por anuncio, y denuncias)

el

promotores

de círculos bíblicos, etc.

52

cional —ministerios que se destinan a acciones materiales que ayudan en la línea del bien común; animación de la comuni- dad, organización de la vida, celebración de la Cena del Señor.

7. PRIORIDADES

PARA LOS NUEVOS

MINISTERIOS

En América

Latina, parecen ser para:

 

—ministerios

de

la Palabra y del Bautismo sobre

los mi-

nistros de

últimos

la Eucaristía, que se han multiplicado mucho en los

no-Eucarístico

tiempos

—guías de culto

53

de

—coordinadores

—concientizadores

—integradores

de