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DERECHO CONSTITUCIONAL TOMO I EDITORIAL Jl!RIDICA DE CHILE

DERECHO

CONSTITUCIONAL

TOMO I

DERECHO CONSTITUCIONAL TOMO I EDITORIAL Jl!RIDICA DE CHILE

EDITORIAL

Jl!RIDICA

DE

CHILE

9189561 011724 La presente obra constituye un enriquecedor aporte al estudio del Derecho Constitucional chileno.
9189561 011724 La presente obra constituye un enriquecedor aporte al estudio del Derecho Constitucional chileno.

9189561 011724

La presente obra constituye un enriquecedor aporte al estudio del Derecho Constitucional chileno. Con la objetividad que requiere todo estudio científico, y muy especialmente el Derecho Constitucional, por el carácter polémico de los temas propios de esta disciplina, los autores analizan en forma sistemática el contenido de la Carta Funda- mental. Asimismo, avanzan en el estudio de las leyes comple- mentarias de la Constitución Política, con abundantes referencias a la historia de su establecimiento y a la jurisprudencia emanada tanto del Tribunal Constitucional como de los tribunales supe- riores de justicia. A menudo el análisis se matiza con notas relativas a la doctrina nacional y comparada. La excelencia académica y profesional de los autores se evidencia en este libro, que viene a cubrir un vacío en la especialidad y que es de notable interés para abogados, estudiantes y, en general, para todos los ciudadanos que deseen conocer las bases fundamentales del Estado chileno.

para todos los ciudadanos que deseen conocer las bases fundamentales del Estado chileno. EDITORIAL I.!lB1DICA CHILE

EDITORIAL

I.!lB1DICA

CHILE

DE

inguna parte de es ta pub l i cac ión , incluido e l dis e ñ o d e !a

cu bi e rl a, p u e d e ~e r :eprod~c id a ,

almacenada o tra nsmitid a e n manera alguna 111 por nmgun m edlo, ya sea electnco , qUlII1JCO ,

m ecán ico, óptico,

de grabación o de fotocopia , sin p erm iso p re vio d el editor.

MARIO VERDUGO MARINKOVIC EMILIO PFEFFER URQUIAGA HUMBERTO NOGUElRAALCALA

DERECHO

CONSTITUCIONAL

TOMO I

© MARIO VERDUGO MARINKOVIC EMILIO PFEFFER URQUIAGA HUMBERTO NOGUEIRA ALCALA © EDITOlUALJ URIDICA DE CHILE
© MARIO VERDUGO MARINKOVIC
EMILIO PFEFFER URQUIAGA
HUMBERTO NOGUEIRA ALCALA
©
EDITOlUALJ URIDICA DE CHILE
Carmen 8, 4 2 pi so, Santiago
Inscripció n
10 89.432, 1994
Se terminó de reinlprimir esta segunda edición
ele 500 ejemp lares en e l m es ele abr il de 2005
IMPRESORES: Imprenta Salesian os S. A.
IMPRESO E
CHILE / PRINTED IN
HILE
I SI1N %0 10- 1172-7

Sección Primera 'k

INTRODUCCION

l. ANTECEDENTES HISTORlCOS DE LA CATEDRA

INTRODUCCION l. ANTECEDENTES HISTORlCOS DE LA CATEDRA 1,(1 aparición del Derecho Constitu cional e nt re

1,(1 aparición del Derecho Constitu cional e nt re las disciplinas jurí- di as autónomas es relativamente recient . En efecto, sólo a fines

d '1siglo XVIII se crearon en Italia las primera cátedras (Ferrara Pavía), a las que siguió, en orden cronológi o, la fundada en Madrid n 1814 para exp li car la Con titución de 1812, en Jos ¡{('ales Estudios de San Isidro, que tuvo sólo uno meses de vida a (OI1 S cuencia de la reacción absolu ta qu susp nd ió los tudios

(O ll s ti tu ci onales

pritn

París, on e l anteceden te d e que la Asamb lea Nacio n a l h abía

dl '(' rClado

( I'~:\ el 1

h asta su reanudación en 1820. En Franc ia, la se creó en 1834, en la Facul tad d Derecho de

ra cátedra

en 1791 la obligación de enseña r la Constitución fran- stud iantes de Derecho.

Como anota Xifra Heras, "en la primera etapa de su vida, e l 1)1 ' 1('c h o Constitucional se estructuró como una materia jurídico-

IInll1laliva indiferente, por lo general, a los datos histórico-socio-

In gi( os, e inmersa totalm ente en la id eo logía del raciona li smo

d'·lllolibcnl". Los autores se preocupaban só lo por los problemas 1'IIIII.d('s y abstractos, y el Derecho Constitucional consideraba

'1'11' lod tl n orma "d sde el

1.11111('111(' tldC]\liere todo su

'1 1 11', s ill 1 (' 11 ('1' fu erza jurídica, pueden desviar e l sistema políti-

,n

,0 11('('(' (111<1 visión estática del mecanismo gubernamental,

11111" 11,1 loclos s us c ll gT''l n aj s, sin procurar distinguir entre los '1"' \(' 1 d,I(II'I.lIl1('III(' son mOlores y los qu ap nas sirven más que

que h a sid o publicada regu- cuida p oco de los problemas

momento valor, y se

",1"11 11 d,lIl.I'l., 11111 1"

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lJ ,

MARIO VE.RDUGO M. - EMILI O PFE.FFER U.

4

INTRODUCCION

5

ponde a Lastarria "la gloria de haber creado en Chile la nseñanza

d.el ~erecho Constitucional y de la política, tal como la concibe la

ClenCIa n:?dern,a

preparac.lOn teonca a l~ p~ctica, !~ difusión de las l eyes abstractas q.~e preSIden a la or~a~1IzaclO~ pohuca de las sociedad es a la explica- ClOn de las leyes pOSIUVas naClonales y extranjeras, el análisis de los grandes probleI?as y de las grandes teorías de la ciencia constitucio- nal a: comentarlO en d:t.:'1lle de l os Códigos y de lo s procedimientos". 3 En 1853 se aprobo un. nue.v,o plan de estudio que consultaba, en lugar. del cU,rso de LegIslacIOn Universal, a l cu a l h emos hecho referenCIa, la cat~dra de Derecho Político y Administrativo.

La base de su enseñanza fue doctrinaria. Prefirió la

. Desde 1869 eJ rcerá la cátedra de Derecho Constitu ional Jor-

ge ~uneeus Zeger~. Su obra La Constitución ante el Congreso fue

pL~bhcada en su pnmera edición en 1879. A diferencia de Lasta- rna, el enfoque de H,uneeus se proyecta al derecho positivo, aban-

d?n~n~o la referenCIa a los principios y teorías informantes de la

ha sido cons id e rada como verdadera

a~tondad en la materia. "La obra de Huneeus fue realmente ori- g~nal Z~onser:"a valor permanente para nu stro país. En lla las d~Spo~IClones Importantes de nuestra Const itu ción encuentran l a IIlslona de su interpretación y ap li cación por el Congreso.'''1 Por otra part , correspondió a Jorg Huneeus impulsar la ¡'('forma en los planes de estudio de 1884, la que trajo aparejada la aUlon~m5a d~ las cátedras de Derecho Constituciona l y Dere- (110 dmllllstratlvo. Es así como por decreto de 10 de diciembre eI.(', 1887 se ;stab l eció l a separación de l as asignaturas con declara -

( I ,Cl!1 d~ 9ue Derecho Constitucional debería comprender e l estu-

ell () /Josztzvo y comjJarado.

(h cI~ hn a. Con todo, la obra

Ju l,i o Bañados Esp in osa, sucesor de Hun e us en la

1I:1('~t~ at~dra, al 1l1augurar el cu~so de 1888 formula las siguien- ~,(~ I (fleXIOnes acerca del contel11do y método de la asignatura:

1'. 1 C~In¡O puede er o exclusivamente teórico o exclusivamente 1 11 ,1('11(0. En el primer caso se conocería la Ciencia Constitucional

\'. '~' desconocería la ley positiva que sobre la materia existe en (11I1c-; en l segundo sucedería lo contrario. Creo que el mejor IIlC'lnclo es el que re ulta de combin~r la teoría con la práctica.

El p:ofesor

1'/1

1\.111 ,,,111' ,ESI~ill()sa,Jlllio:

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(;()/lslilll rio'/l l!s de Chill', Ed. R. Mira nda , 1889 ,

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l as siguientes:

El e m e ntos d

111 1,1111 / //Mllo (,0//1//1//1/,,,/,,/ , I HIIo : 1111/"/111 (;(/I/l/il//tilJl/(f. / ,¡"lM IIf!.io ,'í'ir;lo

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la estética del sistema y que están por completo privados de efica-

cia". "Pero el gran número

una época eminentemente revolucIOn~~-ladIeron ~ltraste ~o~el formalismo en boga, y el Derecho Polluco empezo a penetrar n los dominios de la vida real, h aciéndose eco de los debates parla- mentarios de la actividad de los partidos, de la justificación de las

El Derecho dejó de ceñirse al simple comenta-

río de las normas positiva' y, como forma de vida humana ~entra­ da en un orden de relaciones, se asentó sólidamente en los mtere-

de dat~squ~ se .iban acumulando en

institucio~es, etc.

. Según los historiadores, en Chl ~e, ni e~ la UI~I;'erslda_d de San Felipe ni en el Convictorio CarolIno se ImpartIO. ensenanz~ d Derecho Público. Incluso en los planteles de estudl? de~In~l1tuto Nacional -único plantel donde se dio enseñanza UDlversltana has- ta muy avanzada la República- no se consultaban cursos sobre

ses que operan en l a realidad socia!. "1

.'

estas materias. Sólo en 1829 el español José Joaquín de

dictar en el Liceo de Chile un curso con la denommaClon de Derecho Constitucional. 2 Poco después, Andrés Bello, en el Colegio de Sa~tlago, IDlCla la cátedra de Legislación Universal, que compren~la los fund~­ mentos teóricos del Derecho Civil, P nal y ConstztucwnaL A partIr de 1832, esta misma cátedra sería incluida en los programas del

.

Mora c.oml~:1Za a

.

.'

.

Instituto Nacional.

Por decreto con fuerza de ley de 17 de abril de 1839 se creo la

Universidad de Chile, y por decreto del 28 de junio de 1843, Bulnes y Montt nombraban a los primeros profesores de la Facul-

'

tad de Leyes y Ciencias Políticas.

Aun cuando en el nombre que se daba a la nueva Facultad se hacía referencia a las Ciencias Políticas, lo cierto es 9 ue los ,es~u­ dios políticos presentaban lUI. desa~rollo muy pr~c~n~ y ~a ~l11ca asignatura que tenía cierta atll'lenCla con estas dISCIplInas era un

curso denominado Legislación Univer:sal.

Correspondió aJosé Victoríno Lastarria llenar l~svací?~qu~pre- sentaba el programa del curso y darle una nueva onentaClon. E~pa­ pado en las ideas de derecho público ,s~stentad~spor. ~ontesqUleu, Bentharn y Constant, el joven catedratlC~ las difu~dlO con calor y entusiasmo. Ello ha permitido decir aBanados Espmosa que corres-

 

I fn/mdl/ ( I'iór¡ (( /a Polí/i('a , l':d. (;r('c! sa , l~arc('l()n(l,1!Jor" 1'.I~ lO

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6

MARIO VERDUGO M, - EM I LIO PFEFFER

,

P ara ll egar a este fin y para corresponder al propósi~o q~e se ha perseguido al separar el estudi o d el ~erecho Constltuc~onal del Administra tivo, debo dividir la ensenanza en tres seCCIOnes que pueden darse simultáneamente: 1Q Ciencia constitucional; 2º Estudio positivo d e la Cons titución de Chile, y 3º Estudio com para do de la misma con las Constituc iones de los princip a- les países" ,5 Es en 1902 cu ando se opera un a r eforma substancial en la enseúanza impartida en la Facultad y que tie ne como pri ncipales promotores a Juli o Baúados Espinosa, Alejandro Alvarez y, esp:- cialmente, Valentín Letelier, "Hasta entonces el Derecho se habla enseúado explicando, comentando los textos legales en forma desarmada, en el ord en d e su ar ticula d o y sin atender a la teoría general o principios fund amentales qU,e los informa~_"6 Refiriéndose a la marcha y exclUSIva preferenCIa por el estu-

dio d el perfil jurídico

"En la e ns eñanza del Derecho Pubhco se estu dIan las lll Stltu CIO- nes sustantivamente, pero no la manera como se forman y se d esarro ll a n , en armonía con el crecimi ento de la sociedad a que

correspond en, Así la política, que modela e impul~a a~ ES,tado, queda s in explicación sufic i ente; porq~e no ~s e~ , l as lllstltUCIOneS mismas donde está la razón de su eXIstenCIa, smo en e l cu erpo social e nte ro que las hace nec sarias, que impone su creación y que las vivifica. No e habla en estos curs~s ni de los, I?artidos, ni de la opinión, ni de las demás fuerzas SOCIales 9ue dmmen sUI?e- rioridad en los d ebates públicos y que determlllan las resolucIO- nes del Gobierno. Empleando una comparación, se trata sola- mente d e la anatomía del cuerpo político, pero no de su fisio lo- gía, que incuestionablemente es lo que import.a más conocer. Por causa de esta deficiencia no se comprenden, III se procura tampo- co corregir, muchas contradicc io.n es o disc?n~ormidades fá~iles de observar entre el derecho escnto y las practicas consuetudma- rias, prácticas que constituyen la realidad de la vida pública y gue ni los textos ni los profesores examinan".? En su obra publicada en 1913, el profesor Alcibíades Roldán formu laría similares reflexiones al enfoque unilateral d el ramo:

Derech o Constitucional no puede limitarse al de

de las in tit~ci?nes, decía yalentÍI~ L~teli~r:

"El estudio del

5

Ob, cit. , pág, 18,

.

¡¡ Aníba l 13asc lIlián Va ll és, rilado por F mando Campos 1la 1'1 1( '1, l ' " 1 )('1(/'1'/'0 -

l/o 1': dl/trlrirJIII/IIlNO II){¡{) , 1<: c1 ,

"dn ~s I kl l o, Sal1liag'o,

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101

IIIIJIII · III.I

INTRODUCCIO

7

sus instituciones escritas. Un estudio verdaderamente completo de e te ramo debe considerar, no sólo pues el de sus institucio- nes, sino el modo como ellas son entendidas y practicadas , es decir, su funcionamiento".8 Tiempo después, el recordado maestro Gabriel Amunátegui resulta aún más explícito para postular una nueva comprensión

de los estudios políticos: "Los culto- obedecido, generalmente, a la ten-

res del Derecho Político h an

dencia de anali zar y ju zgar las in stituciones políticas de de un punto de vista estrictamente jurídico, a la luz d e las declaraciones

el l os textos constituciona l es. Ese análisis, de in cuestionab l e inte- ré doctrinario , acusa el grave vacío d prescindir de la realiza-

ción de esos textos, de las realidad es prácticas

1 ~to~ constitucionales y de los regímenes políticos, juzgados a pnon es causa d eterminante de falacias y e pej ismos .

"El nu evo estudio, por ej emplo , d e los textos con stitucionales ele América Latina nos llevaría a la obligada conclus ión de que en

lodos esos

se ntativo y democrático. La observación d e las realidades determi-

lIa la necesaria rectificación d e ese pensami nto

(Ieh penetrar, al margen de los textos constitucionale , en la lI 'a li dad de la vida de la comunidad; debe po esionar d e todos I()s el mentos que concurren a su formación."9

En la actualidad, la enseñanza de los estudios políticos d e 1I1(('stras universidades se encuentra encauzada de acu erdo co n

1.1'1 iní]ui et ud es que ex pr esaban lo s maestros d e l pasado y qu e, en

n cu anto al obj eto y método

" El análisis d e los

países estaría estructurado un régime n político repre-

El e tudioso

g l , 111 m edida, coin ciden y armonizan con las tendencias que uni-

nte se aceptan en el presente por los cultores de estas

\(' 1sa lm

di ( iplin as. 1o

~. CO

CEPTO DE DERECHO CONSTITUCIONAL

1)1111 (;,lhrid Amunátegui lo definió como aque ll a "rama del De- It C liCl Na('iOll'l 1 Público cuyas norm as tienen por obj eto prefere n-

1 Público cuyas norm as tienen por obj eto prefere n- • 1111//1'111111 di' /)/ '/1"
1 Público cuyas norm as tienen por obj eto prefere n- • 1111//1'111111 di' /)/ '/1"

• 1111//1'111111 di' /)/ '/1" '1/1) ( :01/1Ii lll ri07lfl l , Ed, Bar

lo na,

antiago, 1913, pág, 5.

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Ed itoria l J uríd ica d e

Chile,

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8

MARIO VERDUGO M . - EMILIO PFEFFER U .

te organizar el Estado; determinar las atribuciones del Gobierno y

garantizar el ejercicio de los derechos

Nos dice don Carlos Estévez que es "el conjunto de leyes que establecen la organización y determinan las atribuciones de los poderes públicos del Estado en sus relaciones con las garantías, libertades y derechos de los miembros de la comunidad política".I.~ Otros autores señalan que es "el conjunto de normas jurícli- cas, que organiza el Estado y los poderes públicos, f~a las atribu- ciones de éstos y declara o garantiza los d erec hos individuales" .13 Entre los tratadistas extranjeros, Marcel Prélot precisa que es la "ciencia d e las reglas jurídicas, según las cuales se establece, transmite y ejerce la autoridad pública".14 El Derecho Constitucional para Maurice Duverger es "el que se ap li ca a los órganos e in stituciones políticas de un Estado" .15 Andrés Hauriou define el derecho constitucional en razón de

su significado, y dice que es aquella rama del Derecho que busca "organizar, en el marco del Estado-Nación, una coexistencia pací- fica del poder y de la libertad" .16

individuales" .11

3. FUENTES DEL DERECHO CO

STITUCIONAL

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española, el vocablo "fuente" significa: "principio, fundamento u origen de una cosa". En el orden jurídico se entiende que es "el órgano o medio productor de la norma jurídica en su realidad o contenido con- creto o ya el fundamento de validez jurídica de las normas o bien la forma o manifestación de la normajurídica".17

11 Amunátegui J ordán, Gabrie l, Manual de Derecho Cons titu cional, Editorial Jurídi ca de Ch il e, Santiago, 1950, pág . 18.

12 Estéve z Gazmuri, Ca ri o, Elem entos

de D erecho Cons titucional Chileno, Edito-

rialJu rídica de Chi le, Santiago, 19 49, pág. 7. 13 Pizarro Biron , Humb er to y Osvaldo Iturriaga Ruiz, Elementos del Derecho Constituciona l, Memoria d e Prueba, Casa Hogar San Pancrac io, Santiago, 19 49,

pág. 18.

14

Pré lot, Marcel, I nstituti ones Poli tiques et Droit Cons titutionnel, Dalloz, 1957,

pág.3l.

15 Duverge r, Maurice , Manuel de Droit Constitutionnel et de la Science Politique,

París, 1948, 5 d ed., pág. 5.

111

Il allrioll,

Ilel d's ,

1// l/illlrio//I '5 Polílim s )1 D(,/'I'c h o Conslilllf;II//I/I,

F.eI .

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I\.m ('1011 ;1, 107 1, p:íf\. 17.

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e ,hl" ,

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'lO

' e ,hl" , ,II1I1,I~II, IClIICI , Ihlfl 'lO INTRODUCCIO Las fuentes del Derecho Constitucional podemo

INTRODUCCIO

Las fuentes del Derecho Constitucional podemo conforme al siguiente esquema:

Fuentes directas o inmediatas:

9

clasificarlas

a)

La Constitución y las leyes interpretativas;

b)

Las leyes complementarias:

1)

Ley ordinaria o común;

2)

Ley de quórum calificado;

3)

Ley orgánica constitucional;

4)

Ley que concede indultos generales y amnistías;

e)

Los d .ecret.os, reglamentos , instru cc ion es y circular es dic-

tadas por el EJecutlVo;

d) Los reglamentos del Senado y d la Cámara de Diputa-

dos;

Los au~os ~cordados dictados por la Corte Suprema, el

rnbu~al Const~tuclOnal, el Tribunal Calificador de Elecciones y los Tnbunales Electorales Regionales.

e

e)

Fuentes indirectas o mediatas:

a)

La ~os.tumbre y las prácticas políticas;

b)

LaJunsprudencia de los tribunales'

)

La opinión de los tratadista s; ,

d)

Los dictámenes de la Con traloría General de la República y de otros órganos d e carácter consultivo.

la República y de otros órganos d e carácter consultivo. pre~isar que las fuentes di rectas

pre~isar que las fuentes di rectas so n e n

s ncia normas

se

,(~a b

JllllChca , a diferencia de las indirectas, que sin desconocerles

';I~'<lc~cr nos per:11~ten aclar~r o interpretar el derecho vigente.

1), lit 1 :)

1.1 hit

~l e la , S .u ltIma s podnamo s incluir también, entre otras , a

grupos de presión , y la historia fidedig-

1ZclS pOh.tIC~S, a los

11.\ dd estableCImIento de la ley.

\

3.1.

FUENTES DIRECTA

O INMEDIATAS

1, l .

1,(/ (.'(1//1 ( itl/rió" y la s lry es interpretativas

\

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11

10

MARIO VERD

CO M.' EMIUO PFEFFER U.

INTROI UCCIO

o es la ocasión para conceptualizar, clasificar y explicar lo

18

3.1.2. Las leyes complementarias

Las leyes complementarias "son aquellas que desarrollan c - plementa.n el ~e~toconstitucional yen algunos aspectos m!ter~~­

z~n l as dISpos~71On,es progr~máticas, que son preceptos constitu-

e

ona l es de calact~I d~~lara.uv~ que consagran ciertos principios". 2o Nuest~a ConstltUClOn, sIgmendo a la francesa de 1958 (art. 46)

y

la es~anola de 1978 (art. 81), distingue entre diver os ti

os

o

categon~s d~ leyes . En efecto, el artículo 63 habla de leyes o~ áni-

cas COn~tllUClOnalesy de ~eye~de quórum calificado. A éstas h~brá que agleg~r las leyes ordll1.anas o comunes y aqu llas destinadas a onceder ll1.dultos generales y amnistías.

3.1. 2.1. Leyes orgáni cas con stitu cionales

que entendemos por Constitución; d allí que s a aconsejable repasar en esta oportunidad el capítulo relativo a la "Teoría de la

Constitución" que se estudió en el curso de Derecho Político . Las leyes interpretativas son aquellas que promulgadas, de acuer- do a u'ámites d istintos al de una reforma constitucional, no modifi- can la letra o texto de la Constitución, sino que se dictan con el objelo de aclarar y explicar el sentido y alcance de una norma o expresión, que se estima oscura, de la Carta Fundamental. La Constitución de 1980, reconociendo en forma explícita las leyes interpretativas, no las ha definido. Sólo se limita a señalar que para su aprobación, modificación y derogación se necesitará de u 11. quórum especial de los tres quintos de los diputados y senadores en ejercicio y que antes de su promulgación deberá someterse el proyecto de ley aprobado al Tribuna l Constitucional

para un control previo de su constitucionalidad. Durante la vigencia de la Carta de 1925 se dictaron varias

leyes interpretativas a pesar de no estar expresamente consagra-

de

o dero adas llamado a . p. 1 ~erCltar e orgánicas constitucionales son las siguientes:
o dero adas
llamado a
.
p.
1
~erCltar e
orgánicas constitucionales son las siguientes:
V
.
olaClOnes Populares y Escrutinios (arts
18
26, 43 Y 45),'
.
,
1 arlldos Políticos
(art. 19
N 2 15)' Ley Nº 18603
". ,
D O·
COllccsion s Mineras
(art. 19
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N 2 18 097
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1'¡.~~ leyes orgáni~a constitucionales son aqu llas que stando ex- PI ,samente p~evIstas y designadas como tales en la Carta Funda-

IlIC n tal: neceSItan para ser aprobadas, modificadas

dd C]uorum de las cuatro séptimas partes de los diputados y ~e lo' '('I1é~(~ores en ejercicio;. qu no admiten delegación en el Ej cuti- \ () «( la, P~testad LegIslativa, y que además re uieren siem re

e (1 1 .110, . tramIte previo a su pr~mulgación e indis~ensab1e arf s~

\ ,t1,"!( z, del control de constItucionalidad

11

1I)tI n al Constitucional. 2 1

I ,as teye

N"

1) Inscripciones Electorales y Servicio Electoral (art. 18); Ley

1H,G56, D.O. 1-10-1986.

")

C'\ N" I H.700, D.O . 6-5-1988 .

das. Ellas fueron promulgadas siguiendo los mismos trámite

una ley común. 19 La Constitución de 1833, en cambio, sí reconoció las leyes interpretativas, que, como se explicará, fueron suprimidas de l tex- to d 1925, porque no estando sujetas a un control preventivo de su constitucionalidad, representaban una vía para vulnerar la Cons-

titución.

1980 ha sido ya

objeto de interpretación. En efecto, en r lación al derecho de propiedad consagrado en el artículo 19, 24, por ejemplo, se dictó la Ley Q 18.152 (D.O. 2-8-1982), con especial incidencia en la reajustabilidad de pensiones de jubilación. Asimismo, con oca- sión de la elección que tuvo lugar el año 1989, se interpretaron los artículos 44 y 46, que se refieren a los requisitos (residencia)

A pesar de su corta vigencia, la Carta de

I 1) 1) ) I '11
I
1)
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I
'11

:\) Jo:!lsc?anza (art. 19, Nº 11); Ley 18.962, D.O. 10-3-1990

para ser candidato a diputado o senador.

\\IC)H7.

(¡) 1\,1'lI'S CCllcra lc. d

NI> 1HJ,7!í, D.O. G- 12-1986.

18 Véase Manual de Derecho Político, de los profesores Mario Verdugo M. y Ami

María García B. , lo l, p ágs. 347 y ss.

19 Recordemos, por ejemp lo , la Ley N 2 14.631, qL1 C ddilli (. lo qlle debía entenderse por "funciones o co mision es el ' l a misma n ; I\III . II' · /.I ", .· 1 , 1I ' I H' 1I10 :\7

1':s lado , ql\( ' JlII ' ( i 11 1,1 ¡.IIII\.I • 1\ '1 11 ,' ¡[,·hl.l

dI' 1: 1 L ey N" 12.927, de Sq:{lIridad dd pi 11111111' ioll~('(, 1 CIlIIJ.\I(·SO I( 'SIH" 111 (11-1

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12

MARIO VERDUGO M. - EMILlO PFEFFER U.

7) Estados de Excepción Constitucional (arlo 41); Ley Nº 18.475, D_O_ 14-6-1985.

8) Congreso Nacional (arts. 48, Nº 2, inc. 2º , 71 y 117); Ley

Nº 18.918, D_O_ 5-2-1990 . 9) Organización y Atribuciones de los Tribunales (art. 74). 10) Tribunal Constitucional (art_81, final); Ley Nº 17.997, D _O.

19-5-1981.

11) Tribunal Calificador de Elecciones

(art. 84, final);

Ley

Nº 18.460, D_O. 15-11-1985. 12) Conu-aloría General de la República (arts. 87 y 88, ine. final) . 13) Fuerzas Armadas (art. 94); Ley Nº 18.948, D_O_ 27-2-1990. 14) Carabineros (art. 94); Ley Nº 18.961, D.O. 7-3-1990. 15) Banco Cenu-al (art. 97); Ley Nº 18.840, D.O. 10-10-1989. 16) Gobierno Regional y Consejos Regionales (art. 101); Ley Nº 19.175, D_O. 11-11-1992, y 17) Municipalidades, Concejos, Consejo Económico y Social Provincial y Consejo Económico y Social Comunal (arts. 107 y 109); Ley Nº 18.695, D_O. 31-3-1988.

Mucho se ha discutido acerca del contenido de las leyes orgá-

n su contra el recurso de

inaplicabilidad; si son d una jerarquía superior a las leyes ordina-

rias o comunes y de quórum calificado. Sobre todas estas interro- gantes volveremos más adelante. Las leyes orgánicas constitucionales no son parte del conteni- do material de la Constitución; precisamente por el hecho de ser complementarias de ella, se dictan en el ejercicio de la Potestad Legislativa y no del Poder Constituyente.

nicas constitucionales; si procede o no

3.1.2.2. Leyes de quórum calificado

Las leyes de quórum calificado se refieren a materias que el cons- tituyente ha estimado de tal trascendencia que exigen para su aprobación, modificación y derogación de la mayoría absoluta de los diputados y senadores en ejercicio. A diferencia de las leyes orgánicas e interpretativas de la Constitución, no están sujetas a control previo acerca de su constitucionalidad por parte del Tri- bunal Constitucional. Tienen el carácte r d e l yes de quórum calificado las sig-IIient s:

1) La qllc estahkc(' las condllctas terrori s tas

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IH .: H · I, n , n 1'7 I I 11 ti 1. 1 TRODUCCION

1

TRODUCCION

13

2) La que tipifique los delitos contra la dignidad de la patria o

los interese

. 3) La que ~ehabilite a los que hubieren perdido la calidad de

terroristas (arlo 17,

me. 2º); 4) La que establezca la pena de muerte (art. 19, Nº 1º); 5) La ley de abusos de publicidad (arlo 19, Nº 12, ine. 1º ); 6) .La qu~ regule la organización, atribuciones y funciones del Consejo NaClonal de Televisión (art. 19, Nº 12, ine. penúltimo); 7) Las que regulen el ejercicio del derecho a la seguridad ocial (art. 19, Nº 18, inc. 2º ); 8) El Estado y sus organismos podrán desarrollar actividades empresariales o p~rticipar en ellas sólo si una ley de quórum cahficado los autonza (art. 19, Nº 21, ine. 22);

. 9~ Sólo. por una l ey de esta naturaleza y cuando l o exija e l

~1Udadano en VIrtud de una condena por delito

esenciales

y permanentes del Estado (art. 11, Nº 3º );

mteres naCl~~a~,se pueden. ~stablecer limitaciones o requisitos para la adqu1SlcIOn del dOmInIO de algunos bienes (art. 19, Nº 23, mc.2 º);

una ley.de qu~rum calificado para contratar emprés-

tilos mas alla del respectIvo penodo presidencial (art. 60, Nº 7), Y

. 10), Se e:cige

11) La ley sobre control de armas (art. 92).

P?r ~ltimo, cabe precisar en relación a las leye orgánicas con ~Itu~IOna les y de quórum calificado, qu la disposición quinta transl~ona estableció "que las leyes actualmente en vigor sobre IIICllenas ,q~e confor~e ~ esta Constitución deben ser objeto d e I('yes orgamcas constitucIOnales o aprobadas con quórum califica- do, ump len. estos requisitos y seguirán aplicándose en lo que no ,\('an ontranas a la Constitución, mientras no se dicten los corres- pondi ntes cuerpos legales",

:\,I,~,:~. Leyes ordinarias o comunes

ordinaria o común requiere de la mayoría de los miembros

p,,"wlltes de cada C~mara.' o de las mayorías que sean aplicables d(' al'l lerc\o í-l las eXIgenCIas de su tramitación, previstas en los ,lItl1 "los (i!) y siguientes de la Constitución. Numerosas son las

nte a lrav é s d e diversas disposiciones

ilar mos algunas que consi-

111.111 ' 1 i ; l O¡ <¡II(' el COl1stiluy "

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, Por vía

de

e; jemplo,

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1.,1 ,IIII1HIII

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Ir di ' 11 ' 1111,1111,111.1 , () dI ' 111111 ( ' 1111 , 111.11 ' 11 1111 I';¡o.;o , ('11 conf'ormidacl

,

I1 I( ,

( II 1.

1" ) :

14

MARIO VERDUGO M. - EM I LIO PFEFFER U.

_ La que determina responsabilidades y sanciones par~ los

órganos d el Estado que no sometan su actuar a las normas vIgen-

tes (art. 6º, inc. 3º);

_ La que d eterm ine la competencia y forma de actuar de los

órganos del Estado (arl.

_ La qu e reglamente los pr~cedimiento~ d e opción p,or la

d e

las cartas de nacionalización, y la formación de un registro de

todos estos actos (art. 10, in c. fmal );

nacionalidad chilena; de otorgamIento, negatlVa y cancelaclOn

7 Q

);

_ Ley que otorgue otros derechos a los ciudadanos (art. 13,

inc. 2º);

_ Ley que determine la forma de ejercer el sufragio por los

extranj eros (art. 14);

_ Ley sobre libertad provisional (art. 19, Nº ? º, letra e);

,

_ La que establece la forma en que el PresIdente de la Repu-

blica concede jubilaciones, retiros, montepíos y pensiones de gra-

' 1 PresIdente de la Repu-

, sobre las reqmsIclO n es prac-

blica otorga indultos particulares (art. 32, Nº 16);

cia (art.32,Nº 13);

.

_ La que establece la forma e n que

_ Ley que señale indemnizaciones

ticadas durante los estados de excepción (art. 41, Nº 8º).

3.1.2.4. Ley que concede indultos generales y amnistías

La reforma constitucional de 1989 creó una nueva categoría legis- l ativa, inspirad a en e l propósito de alcanzar ~n a lto gra do de consenso n acional cuando se quiere aprobar un mdulto general u otorgar una amnistía. Para ello se est~bleció q.ue estas norm.as siempre debían ser aprobadas con quorum calIficado, e.s d~c.lr, con la mayo ría abso lu ta de los diputados y senadores en eJ erCICIO. No obstante, este quórum será d e las dos terceras partes .de los diputados y senadores en ejercicio cuando se trate de delItos te- rroristas.

3 .1. 3.

Los

decretos, reglamentos, instrucciones y circulares dictados por el

l!-)ecutivo

Este conjunto d

r:tcu lt a d qu

"d

'1 11 1' ti (' lIdc ' ll , 1 d ,1 1 C 1IIIlplllllic ' lIl11 ,\ 1.\ ( :n ll ~ lltllt ItlII

normas, denominado pot s~d regl¡'¡!11('nta r i,:, es la

() II ,\~ , lIltollcl aclcs

liel en e l Pre s idente ('le l a Rel (lllllca

lllini s tr:\iivas pala di('t :lI ' II OIIlI :lS i\ll,dir:\~ (011 C Illltc IIIelt I ~:C'IIC'I."

,1 1 ,1

I1 \1

INTRODUCCION

15

La Constitución de 1980, innovando en esta materia, estable-

que seña l a: "Son atribu -

ClOnes espeCIales del. Presidente de la República: 8º Ejercer la pote~tad reglam~n~ana en todas aquellas materias que no sean propIas del dommlO legal, sin peIjuicio d e la facultad d e dictar l~s demás reglamentos, d ecre to s e in s tru cciones que crea conve- m entes para la ejecución d e las leyes" .

Sólo nos interesan como fuentes del Derecho Constitucional

c~ esta facu l~ad en e l ar tí cu lo 32, N º 8 º,

los decretos, reglamentos, circulares e instrucciones que se refie- ren a leyes complementarias o reglamentaria d la Carta Funda- ment.al, como, por ejemplo, el Decreto Supremo (Mini terio del

Intenor) Nº 1.086, de 1983, que regula el ej de reunión.

rcicio del derecho

3. 1. 4.

Los Reglamentos del Senado y de la Cámara de Diputados

La Constitución d e 1980 dispon e qu e "cada una de las Cámaras

por

SImple mayona

tienen como

<l.bJ tlVO deter.mmar e l func i onamiento int erno d e l Congreso a-

nonal y espeCIalmente de cada una de su ramas. Los Reglamentos de las Cámaras son, ntonces, acuerdos d e

r ad a corpo~ación.que tien en fu erza obligatoria para sus d ecisio-

ólo

11l1~ r.eferencia t~ngenciala estas norma jurídica que

~.slab l ecerá er; ,~u propio. reg l ~ento l a

clausura d e l debate

(art. 53, me. 2-) . Como apreciamos, se hace

lIC S d caracter l~terno.

I ~'~ Ia~

ntos que

tIendan

No son

a ejecutar una 1 y. Mediant e su dicta-

tampoco decretos o

leyes,

ni

CIon solo se pretende dar aplicación integral a la Con titución.

:\, 1.:'.

Los autos acordados dictados por la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Calificador de E lecciones y los Tribunales Electorales Regionales

, tllI ti iel"dos por los tribunales supe riores de justicia en virtud d e

por los tribunales supe riores de justicia en virtud d e 1.1 1;(('(11 t ¡-\ (.1

1.1 1;(('(11 t ¡-\ (.1 es

conóm i cas que l es otorga l a Consti~ución (art. 79).

1 11 '1\11' dl c.ta la Cort Suprema son de a plic ac i ón genera l para

I país. En cam bio , l os acordados por l as

n los tribunales de rdos para un a me-

lucln

lo s IrllHIIl <l.lcs d

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16

MARIO VERD

ca M. - EMILIO PFEFFER

cia en recursos de rango constitucional. Tal es el caso, por ejem- plo, de los autos acordados para la tramitación del recurso de inaplicabilidad (22-3-1932), del recurso de amparo (19-12-1932), del recurso de protección (24-6-1992) y de aquel que regula la forma de reclamar del Fisco la indemnización por el error judicial (3-8-1983) . El Tribunal Constitucional puede también dictar autos acor- dados para su mejor funcionamiento. En cuanto a su naturaleza jurídica no son leyes, reglamentos ni decretos. Sin embargo, son de aplicación general y tienen carácter de obligatorios. Algunos, incluso, establecieron una doble instan- cia, sanciones y plazos (auto acordado recurso de protección).

3.2. FUE

TES IND IRECTAS O MEDIATAS

3.2.1. La costumbre y las prácticas políticas

Se entiende por costumbre la práctica continuada o la reiteración de una regla o norma de conducta acompañada de la convicción de que responde a una necesidad jurídica. La práctica continuada o la reiteración de esta conducta debe ser constante y prolongada en el tiempo. En Inglaterra, casi todo el Derecho descansa en la costumbre. Su Constitución está basada más en prácticas que en leyes. Nuestro país, fiel al constitucionalismo escrito, no estuvo aje- no mientras rigió la Constitución de 1925 a la costumbre ni a las prácticas políticas. Las que n algunos casos no sólo precisaban el sentido de algunos preceptos, sino que claramente se oponían a ellos. Fue normal, por ejemplo, que durante la vigencia de la Cons- titución de 1925 y hasta su reforma en 1970 (Ley de Reforma Nº 17.284) se otorgaran al Presidente de la República por el Con- greso facultades para dictar normas sobre materias que expresa- mente la Carta señalaba como de ley, contrariándose así el texto mismo de la Constitución. Es lo que se conoce con el nombre de decretos con fuerza de ley, que sólo se institucionalizan en la oportunidad indicada. Constituía también una práctica constiLu ional 1<\ Ienura del

Mensaje por

1 Presidente d

la República .1111(' t'I (:()II~I'('SO Ple-

no, ya que esta ('\Icnta podía darla si ll 1l(,('('~id,\(1 ,!C- .1 i til

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INTROD U

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p" 1 ""1 11 1.11 11, , (,1 INTROD U ClO 1 7 Cuerpo Diplomático, representantes

17

Cuerpo Diplomático, representantes del Poder Judicial, Fuerzas Armadas y otra~ altas autoridades administrativa, leyera e l 21 de mayo de cada ano su cuenta anual. Otro ejemplo lo encontramos en la elección de Presidente de la República por el Congreso Pleno (inc. 2 9 del art. 64 de la Cons- ti;ución .de 1925). ~n efecto, aun cuando e l Congreso Pleno po- dIa elegIr a cualqUiera de los candidato con las dos más altas mayorías relativas, siempre fue elegido el que había obtenido el mayor número de sufragios: Gabriel González Videla en 1946' arlos Ibáñez del Campo, en 1952; Jorge Alessandri Rodríguez:

en 1958, y Salvador Allende Gossens, en 1970. Por ot~a parte, había prácticas que conducían a dejar en desu- s,o dete.rmmados mar:dat?s constitucionales, como, por ejemplo, l r latIvo al pronunCIalmento anual que debía hacer el Congreso sobre la cuenta gubernativa de la inversión de los gastos, facultad qu e en el h echo las Cámaras nunca ejercieron, h aciendo fe en la labor que la Contraloría efectuaba.

:\.2.2. La jwisprudencia de los tribunales

1,él . ntencias judici~les, de acuerdo a un principio casi universal,

110 producen ~fecto smo respecto de las cau as en que actualmen- te s pronunCiaren. A pesar de esto, los tribunales de justicia, al ('llcontrarse frente a un problema análogo al que ya h a sido re- ,~lIcl.to por ellos mismos, o por otro tribunal superior, se sienten

Ill('hnados a fallar en una misma forma. Todos pl'OcI u iendo lo que se llama jurisprudencia.

E.n olras palabras, es la doctrina qu Id(onda a una materia determinada.

, 1':1.p~ofes~r Sil~a Bascuñá~ señala que el vocablo jurispruden-

ensenanza doctnnal que emana de las decisiones o

I.lllos de las autoridades gubernativas o judiciales"; dice también qlll' ('S IlIl a "n~rn:a de jui~io que suple omisiones de la ley y que (' IlIl1el : l (.n pracl1ca~ segUidas en casos igu a l .es o análogos". 22 1,j i ,1~1~'lsprudenCIa constitucional reviste especial importancia ti I'('llllIIIJ'l10S aclarar y determinar el verdadero sentido y alcance .1,. 1111 PI'('ccpto cOllstitucional. I'l rkci.'liOIH'S (1<' mayor ~rascendencia para nuestra disciplina (lll l., 1]11(' l'III:lll í lll de los tl'lbunalcs superior de justicia (Corte

emana de los tribunales

stos fallos van

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18

MA RIO VERO

eo M.

EMILIO PFEFFER

.

Suprema y de Apelacion s), del Tribunal Constitucional y del Tribunal Calificador de Eleccion

. La Corte Suprema, y en a lgunos ca os las Cortes d e Apelacio- nes, cada vez que conozcan un r ur o de amparo (art. 21), de protección (art. 20), de reclamación por pérdida o desconoci- miento de la nacionalidad (art. 12), Yespecialmente de inaplica- bilidad (art. 80), o cuando se pronunci n en torno a si es proce- dente o no indemnizar el error judicial (art. 19, Nº 7º, letra i), estarán resolviendo sobre algún aspecto de la norma fundamen- tal, y en muchos de estos casos podría sentarse jurisprudencia. Las sentencias o resoluciones que dicta el TribunaJ Constitucional, como se verá en su oportunidad, producen efectos generales, erga omnes, y revisten, además, mayor trascendencia por su obligatoriedad.

3.2.3. La oPinión de los tratadistas

No puede desconocerse que las opiniones que emiten los autores y expertos en Derecho Político y Constitucional representan una fuente de gran trascenden ia para esta rama del Derecho. Si bien ellas carecen de obligatoriedad, no es menos cierto que tendrán gran influencia al di cutirse alguna cuestión que incida en el De- recho Constitucional en atención al prestigio de quien la emite. Entre los tratadistas nacionales cabe destacar a don José Victori-

no Lastarria, autor de E lementos de Derecho Constitucional teórico, positi- vo y práctico (1856) y de la Constitución Política de la República de Chi le

comentada (1856); don Manuel Carras o Albano, tempranamente fallecido, autor de una memoria de prueba titulada Constitución

Política de la República de Chile; don Jorge

Huneeus Zegers, que

publica en 1879 La Constitución ante el Congreso; don Alcibíades Rol-

dán, autor de Elementos de Derecho Constitucional (la 2ª edición de

1917); donJosé Guillermo Guerra, primer comentarista de la Cons- titución de 1925, y autor de la obra titulada La Constitución de 1925. Debemos citar también a don Carlos Estévez, al gran maestro don Gabriel AmunáteguiJordán, a don Rafael Raveau, don Mario Bernaschina, don Jorge Guzmán Dinator, don Alejandro Silva Bas- cuñán, don Carlos Andrade G., entre muchos otros.

3.2.4.

Los dictámenes de la Contraloría General de la República y de otros órganos de carácter consultivo

( ,os dirl;íllH'IU'S (' ill{'()IIlH'S qllc (OllliICIl, sollllo 1II,Itl 111 111I1,litll -

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1.1

C:()IIII,dClII,1

(:I'III'I,d

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I ('I"dllll'

l.

INTRODUCCIO

19

G~ne~al ~e Imp~estos. Internos, l as Superintendencias de Banco

e nstltuclOnes FmanCieras, de Valores y Seguros

do

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,mmlstra- de Ad . .

e PenslOnes, de Seguridad Social entre otras el

ef:nsa del Estado, como tantos otros órganos 'de

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lI?portantes so~Jos dictámenes e inform es que a través del

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caract.er ~on~ultlvo, constituyen fuentes indirectas del De " ConstltuclOnal.

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eJerclclO de su funclOn fiscalizadora emit

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m La ComlslOn de Constitución, Legislación, e?-to. d.cel Senado, que func iona integrada por mlte mJ.ormes de un enorme valor jurídico.

la Contralo "'

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' bl' lca, lo s que tienen enorme valor jurídico. na Tanto enera es

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Justicia y R g la- cinco senadores .

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jurídico. na Tanto enera es casos e llos tienen carácter ob li gatorio . Justicia y

Sección Segunda :¡'

LA CONSTITUCION DE 1925

l. ANTECEDENTES ACERCA DE LA GENESIS DE LA CONSTITUCION DE 1925

ACERCA DE LA GENESIS DE LA CONSTITUCION DE 1925 En 1924 el país experimentaba una crisis

En 1924 el país experimentaba una crisis polílicojurídica como

15 de septiembre

el

consecuencia del movimiento militar iniciado

ese año . < n pocos día

había originado et ctos de sin-

g' lIl ar trascendencia: constitución de un a Junta Militar, presidida

por 1 General Luis Altamirano; salida del país del Presidente 1'1 II ro Alessandri Palma, con permiso por 'eis meses, y disolución ¡( ' I ongreso Nacional, con fecha 11 de septiembre de ese año. El 23 de enero de 1925, una nueva Junta de Gobierno asum

(, 1 poder.

( :()(\ 'sido, y es integrada por el General Pedro Pablo Dartnell y el \llIlirant Carlos Ward. De inmediato estaJunta procede a llamar ,ti I'rt'sid nte Alessandri, que se encontraba en Roma. kssandri aceptó volver al país para organizar una Asamblea ( :uIISlilllycnl que fuera el reflejo de las distintas tendencias de la Ul'illi( ')ll na ional. El 20 de marzo de 1925, día de su llegada a ,lllli:lgO, laJunta de Gobierno le hizo entrega del mando. El 7 de abril ele 1925 el Presidente Alessandri dictó un decreto '11'1 ('1110 Illceli,IIIIC el cual designó una "Comisión Consultiva", '1I111(1I1( 'S l i l de !í :~ personas r pr sentativas de todos los círculos y It IIcI('11t i,l~ p()líticas, para quc prcp'uaran la convocatoria y orga-

En esa oportunidad la preside un civil, don Emilio Bello

el movimiento

1,,100111,111'11,1.11,",100

III"t,

,," ~ I\I \"tllIlI"l\t

1-,

1'11'11, ' ,

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LA CONSTITUCION D E 1925 una Asamblea Constituyente sino por una Comisión designada por el

LA CONSTITUCIOND E 1925

una Asamblea Constituyente sino por una Comisión designada por el Presidente. 1-2

23

22

MARlO VERDUGO M. - EMlL lO PFEFFER U.

nización de una Asamblea Constituyente. Posteriormente la Co- misión fue ampliada en su integración hasta completar el número de 122 personas. Además, en ella tenían der~~ho a voz y;oto el Presidente Alessandri y su Ministro de JustICla, don Jose Maza

Fernández. La Comi ión Consultiva celebraría en definitiva sólo tres

sesiones y en su primera reunión acordó distribuir el trabajo en dos subcomisiones: una encargada de preparar el proyecto

reforma patrocinado por el gobierno, y la o:ra destinada .al

estudio del mecanismo por el cual se convocana a la anunCIa- da Asamblea Constituyente. Pero aconteció que mientra~ la

primera subcom isión trabajó int~nsamente,ya que celebro 33

2. LA CONSTITUCION DE 1925 ES UNA

UEVA CARTA

FUNDAMENTAL Y NO UNA SIMPLE REFORMA

de

En el decreto promulgatorio de la Constitución de 1925 se decla- ra que "la voluntad soberana de la Nación, solemnemente mani- festada en el plebiscito verificado el 30 de agosto último, ha acor- dado reformar la <?onst~tución Política promulgada en 25 de mayo de 1833 y sus modIficacIOnes posteriores". . N? obstante, el equívoco al que nos induce el decreto promul- g:atono es que no se trata de una reforma a la Carta del aiio 33 smo de un nueva Constitución. Decimos esto porque en la reforma no actuó el Poder Consti- l~lyente derivado o constituido contemplado en la Carta de 1833 StnO que la ciudadanía se expresó ejerciendo el Pod er Constitu~

'

y'nte originario a través del plebiscito verificado en la fecha lada.

Por otra parte, el movimiento militar de septiembre del año

una

,\hrogacIOn taCIta de la Constitución.

demás, fue el Ejecutivo quien designó una Comisión para

c',laborar la nueva

"'lgI II O n absoluto el procedimi e nto que para su reforma ontem- piaba la Carta de 1833.

e llo que no se

eña-

~" alter~ J a

n,o ~malidad institucional, produci é ndos e con e ll o

Constitución, demostrándonos

:\.

CARACTERISTICAS DE LA CONSTITUCION DE 1925

111111' 1,1 11,11 1IIId,II , I""I~C' I ';/I'¡"¡I/\rilo

11111111

11.111/ "

1111 ,1'11

1'1 1'\

11IIo-llioll

11 '1I10Ii,l ~ d\'

rOI/~/ill/('iOl1{ft rÜ' ' 925 por Gui ll ermo

1'lllI'ha , EclilOria l j ll; ' ídica el "

C h i l e

\'111,101,

10111111111111111111111111111111 , 11 ,11, 11 ''' 1 "~l'licllll'io~dc' I C'OIl,~lilllri()lla-

I"'ll\l.lliIlVI 'l oIII f.\oM "

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, (,111 .1 (,01111 ,11\

111,1

1

I 111 ,,,~llIclio comparativo d e la Constitución de 1925 con l a Carta IIIC'c nk,"lt' I~ OS permil e apreciar importantes difer e ncias que po- dc IIIOS SllIlctl zar (' 11 las siguientes:

largas ses iones entre e l 18 de abnl y e l 3 de a~osto,Ja segunda

reUUlones mformales ,

de menguada asistencia, y sin llegar. a c.onclusión alguna. Al

parecer predominó en su seno el cnte.no de que una ~sa~­ blea Constituyente, al igual que cualqUIer Congreso, hana tn-

fue de l iberadamente estéri l. Tuvo tres

terminable la discusión de las reformas. Por otra parte, el Presidente particip.ab~ de esta i?ea, incli- nándose por el procedimiento de un plebIsClto que zanjara en un solo día cualquiera controversia. Al respecto cabe recordar que su

. Se redactó, entonces, el proyecto defimtIvo y se marcho direc- tamente al plebiscito, el cual fue convocado para el 30 d e a~?sto de 1925 (Decreto Ley Nº 461) . El procedimiento se estableCIo en

. La ciudadanía debió optar entre tres alternativas: el vot~ ~oJo -proyecto del gobierno-: el voto azul -proyecto que propIClaba un régimen parlamentano reglamentado- y el voto blanco -que implicaba el rechazo de ambos proyectos! la búsqueda de otros procedimientos para restablecer la normalIdad.

el Decreto Ley Nº

mandato expiraba el 23 de diciembre de 1~2.5.

,

462, de 3 de agosto de 1925.

.

. En el plebiscito -que fue duramente atac~do por l?s O~OSItO­ res al Presidente-, el "voto rojo" obtuvo ampha mayona. Stn em- bargo, cabe notar que más d e la mitad de los electores se abstuvo

de votar. Entre las críticas formu ladas por radicales y conservadores, cabe mencionar: los votos fueron redactados en forma obscura e

imprecisa; se presentaron al ~i~dadan~más de dos alternati;as; el voto no fue secre to (no eXIstIan cabmas cerradas y la s dul a staban impr sas en color s dif rentes); dif"usiún IlIlil aln:d y pfl~­ c ia l de las alternativas (súlo se illf"ormc') , \( ' ('1'( ,1 dC ' 1 plt.\ cc lo pIC 'S I

c\cnri :d );

(·1

p : lís

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C'IIC 01111 : \1)"

C' II ('slllclo de ' ,1'1"1 II"dld , \l1

(C : 011

~',IC'o di~IIC'IIC1,I"c' inll II,d,I,II) ; c·II""\c, 11. 11" 1111

1111111 111" po,

, I
,
I

MARIO VERDUGO M. - EMILIO PFEFFER U.

24

1, En su aspecto formal hay una mejor redacción, las repeti- ciones son escasas y las impropiedades de lenguaje son mínimas, Las materias se encuentran mejor clasificadas y ordenadas, ade- más de advertirse un a mayor precisión conceptual. Todo esto se aprecia, por ejemplo, en las siguientes ideas:

La Carta de 1833 hablaba "de los chilenos" mezclando los conceptos de nacionalidad y ciudadanía, los que la Constitución de 1925 diferencia claramente en el Capítulo Il, Bajo el epígrafe "Garantías Constitucionales" la Carta de 1925 refundió en un solo capítulo (IlI) los derechos fundamentales que se encontraban dispersos en la Constilución de 1833, Se mejora la redacción del recurso de amparo, que adolecía de ambigüedad en la Carta de 1833, Igual cosa ocurre en el Capí- tulo I, en que se sustituyen las expresiones "La República de Chile es una e indivisible" por la de "El Estado de Chile es unitario", y aquella que decía: "El Gobierno de Chile es popular representati- vo" por la siguiente: "Su Gobierno es republicano y democrático

representativo", 2, En cuanto a las innovaciones de fondo, sólo nos refelire-

mas a las más esenciales:

a)

Respecto al sistema de gobierno, Se extirpa lodo germen de

parlamentarismo, Para ello se establece en forma expresa que el Presidente de la República nombra y remueve a su voluntad a los Ministros de Estado; que los acuerdos que adopte la Cámara de Diputados al fiscalizar los actos de gobierno no afectarán la res- ponsabilidad política de los Ministros, Además, que los cargos de Ministro de Estado y congresal son incompatibles entre sí. Al Presidente de la República se le conceden amplísimas atribu- ciones colegisladoras; entre otras, la de sancionar y promulgar las leyes; la iniciativa exclusiva en ciertas materias; la posibilidad de que sus Ministros defiendan sus proyectos de ley en el Congreso, Se termina con las leyes periódicas, con excepción de la Ley

de Presupuestos, que se reglamenta,

b)

Se separa la Iglesia del Estado,

Se consagra la libertad de

cultos, y se impone al Estado la obligación de entregar dur ante

cinco años al señor Arzobispo de Santiago la cantidad de dos millones quinientos mil pesos anuales para que se invierta en el país en las necesidades del culto de la Iglesia Católica,

c)

En materia de garantías constitucionales se incorporan cI{--

bilmente los llamados derechos sociales, lo que, por cierto, C011sl i

tuye un avance significativo, Sólo l a Const i t lIci6n el"

W"imar ele I~)1n

<I n t "S

l a

me

ir;III ••

,k

1n17 ltahí:11I ('Ollsa 1\ .Ido ('sl~\1('II(klll i,\ IIC ' C11 1I1t. t il IIC'iClII.tI ,

LA CONSTITUCION DE 192 5

25

Ejemplo de ello es el concepto "f dad que se establece después de acal~~~~on~o~al de la pro pie- l propio Presidente Alessandri ' , os ,e ates, a los cuales francés Léon Duguit Ade' Inlter:Iene cItando al tratadista

deberes para velar po~la sar~s, ~~l'e ImpOl~en al Estado ciertos

'

,

'"

d)

Se su

'

,u

pu

lca y

1 bIenestar del país,

C

'

"

przmen

dos organos: el Consejo de Estado y la "

ues

1 UClOnes

e

omlSlOn

un gobierno republicano_' tus at:~eS~Imo qluefno corre,spondía a

S nado,

ueron aSIgnadas al

(

onservadora,

E l primero

d e pués La Comisión de la reforma Conservadora de 1874 't

como función, en el receso de' l~m !en por s I ete dIputados, tenía

la Constitución, Al am

dérsel e a l Presidente d~ Senado 1 ~ sla~ur~ ordInana y a l conce - I11 ra ex tr aordinar i a resultaba a ,a~u t~ d convocar a legisla-

(, 1 fun cionamiento de esta C

liarse la leC~maras,vela,r pO,r el respeto a

int

d

p~r sIet,e ' senadores y,

~~ra a

omISlOn, ,I;>~~Cierto, Innecesario e inofi cioso

'

d íél a cada C'

e)

Se creó el Tribunal Ca l zifizcador

l'fi

'

, d

e

EL

ecczones, Antes corres pon-

amara ca 1 lcar la elecclOn de sus mieinbro

1.l li a, se prestaba a grandes

(;!lilicadas con un criterio pOlí~ic~~os,ya que las elecCiones eran

emente la labor,parlamen- '

E

to, aparle de relrasar considerabl

b

1.1'1 Asambleas Provincial

es, que a pesa,r ~~ consagrarlos el consti-

IIOllllas programáticas

ron arse nunca las l eyes respecti-

d 1943 se le da rango

I OIlSlltl~ lonal a la Contraloría General d la R pública, que a esa

I (11;1 solo tenía reconocimiento legal.

e aque llas urante toda

unales AdmInIstrativos ' , y

f)

('11 t

"

Se crean dos nuevos órganos' 1

'

os

del año 1925

,

T' b

n

111

en que su texto pnmItIvo

or ' como no dict' otras

p

'

f

d

queda ueron d

11 vlg 'nCIa incumplidas .1 que lo s regularían, 3

C~)n ~a reforma de 23 de noviembre

,

11

I

I liS Tribunales Admiilisttativos están lIam

,111'11

IOn 111.1. ' C' IION ,'11 l a siguiente d's 1 poslclOn:

1' 11(1'(' la Adm ini strac"

'

,

'

I

y

e

., ,

l'

"

ados a r eso lver l os liti g ios que se

se

admIn istrado

'

L

a

e

arta d el

-

ano

25

1

\

11 .1111,

(o '

CII

1 ¡ll hllnales Administrativos

formad

'

C' I la s r('(' l alllaciones qu e se 111 " erpongan contra lo

.

t

_

'

d'

os con mI e mbros perman entes,

" I SpOSICIO- ' ,

"s yc uyo conOC imI e nto

.

d '

11

I

l'

11I1.1I1¡(~cle- l as alllori(hdcs po l ' l'

,

1 Icas o a mInlstraLiva

e

,

'

s actos o

S

CI

I

111

1

'1IIIc 'g,H l o a olros Triblllla l es I)or l'

,

\ ,IIIII\III()III '~ ~0I11l 1.III'lia d(' l.e

1

,

ti

I 1

onSLlluClon o l as l e

'

(arl. 87),

 

,yes,

u organl-

-

\ 1t1l1t1c',1~ 1'lIlvlllll.dc'.~ Clllllplil ían c' l o!> ' clivo

'1,1I1/.III'"I,IIIII1I1IIIIIIVI LC' .ulll

11 .11 11111

101 111111101 'JI" Id, IIlf '.

, ., ,1 IC ' CII'IIlII ' ('lIc ' 1 I '

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I

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IIlc Illfll ' ll

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I

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I

.

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I

d( plopenderalades-

I)A

1( II o, ", qlle decía :

1111 '

1,

'

(1111111,', (1'"('11 ('slaní ,1111 111";1 1'1 Ilvilll i:II , d( ' la

26

MARIO YERO

GO M,· EMILIO I'FEFFER

'

Otro precepto que nunca se puso en vigencia, por no dictarse

el artículo 20, que contemplaba la

la ley correspondiente, fue

institución de la ind mnización por el error judiciaL

g) Se extiende el mandato del Presidente de la República d e cinco a

seis a ños, siendo ahora su elecció n directa y no de segundo grado, Se mantiene el sistema bicameral. El mandato de los diputa- dos se extiende de tre a cuatro años y el de los senadores de seis

a ocho.

h) El recurso de inaplicabilidad representa uno de los grandes

aportes de la Constitución de 1925. Se entregó a la Corte Supre- ma, por una iniciativa del comisionado don Luis Barros Borgoño,

la facultad de declarar "en los casos particulares de que conozca o le fueren sometidos en recu rso interpuesto en juicio que se si-

, inaplicable, para es caso, cualquier

g uie r e an te otro

precepto legal contrario a la Constitución" (art. 86),

4. LA CARTA DE 1925 A LA LUZ DE LA CLASIFICACION DE LAS CONSTITUCIONES

Se trata de una Constitución escrita, contenida en un solo texto:

las modificaciones de que sea objeto se tendrán por incorporadas

a ella, d ecía el artículo

no,

Desde el punto de vista de su reforma, sabemos, las Constitu-

ciones se clasifican en rígidas o flexibles y semirrígidas o semi-

flexibles, Otros autores agr gan

Constituciones con cláusulas pétreas.

las Constituciones p é tr eas y las

La Carta del año

25,

si

se

compara con la de

1833, debe

estimarse una Constitución semirrígida o semiflexible, En efecto, el procedimiento de reforma previsto en la Carta de 1833, modifi- cado en 1882, obligaba a intervenir a dos Congresos en forma sucesiva, mientras que la Constitución de 1925 sometió su refor- ma a los trámites que sigue una ley ordinaria, exigiendo, eso sí, un quórum más a lto , y un Congreso Pleno 60 días después, p ara

su aprobación, entre otros requisitos, En cuanto a su mayor o menor extensión, la Constitución de

1925 era en términos generales sumaria; sólo se limitaba a fuar las bases esenciales de una determinada institución, entregando al l egislador su posterior pormenorización. Sin mI argo, en algunas

de sus disposiciones o capítulos el

desarrolló en forma minuciosa y ''( ·tI )tIcl;, dl ' H' IIIIIII .IC I., 111:,1<' 1i" s .

Por ejemp l o, . n m ' ll<'l'i;.\ de derccho dI ' 1'1111'11 d

Y naciontdiclad ("

onstiW

('lile '

1111'

111~ís a ll á y

t (.11' 1() N" 10 )

1~,[ ,I!

n U )

,

LA CO

STITUCION DE 192 5

27

e 1I11~elfse~~n~t~~c~~~:sn'o!entro de la tipología que distingue

(:arla de 1925 d

,

'd'd

rgadas,

l amente es democratIca

pac~?as y democráticas, la '

no obstante la

, eCl

:.\e ;(I': I~~~~~o~~~O~~~osLvist?, s,e hacen ~l proc~dimiento med:a~~~

'1 1 J(' ruer ,a i?en,~rada p~r ~n~PXs~~b~~~~:~~t~~~:I~~:', habrí a sido

I,a dIstmclOn que hace Ad lt

"lIlítico (1925)

o

, entre parte dogmatlca y part

o , <?sa a en su Tratado de Derecho

r

,.

d

P

d

(I~II)/)ISll~t~~i~1,t~eneperfecta aplicación respe~too~~a7~c~ar~aud:~

n e ecto, en e lla se establecen tant

1

as

d" lstmtas autondades , u

'

1

e fllIll)etencia d

e fllllO también un catálogo de derechos funda%~~~~l~s,e

.

O a orgalllzaclOn diE y

< stado,

.

,

,

5, LAS REFORMAS DE LA CONSTITUCION DE 1925

1' 1'c ' l O de la Constitución fue modificado en diez oportun id ades :

5.1. L\ PRIMERA REFORMA, DEL

-o 1943 4

11 ()I~j('tivos básicos fueron:

hile .:), l': ntr egar a la iniciativa exclusiva del Presidente de la Repú-

la alteracl'o'n de la d' IVlSlOn

1

, . os proyectos d" de ley relativos a

IIle " \

1(1

,

1 • Ya mmlstratlva, . creación de nuevos servicios púbI'

1111' c'os

r

ntados y concesión o aumento de

Id

I~OSo

r

e1111'S al p rsonal de la Administración Públics:ede°ls y gratIfica-

con el ' fiIn de as permItIr empr sas e

e

dI

,

el ' la' s mstltuClones , . semifiscales

'

.

,

.

'

.

,

1

111/

,11 '~I1.<l mejor pohtlca .de gastos públicos;

I

b,l

(

1l,1I categona constItucional a la existencia de la Contralo-

'b I' l ca, que había sido creada por le y en

I ' 7, \"

1

,1· IH

d

el

la

R

epu

I I ,
I
I
,

ele- C' IIH'J'g'cn la

1)

,\ Ill orizar .al Presidente " de la República

.

.

p

ara d' lctar decre-

ar gastos sin au-

de

ecretos de

reg amentaron

111/,11 i011 de I 'y c~o~~s~~c~:~erml~lrle.ordEeln l

'

'

o

significaba la dictac" Ion

on lo anterior

m ergenc Ia.

<

el ab uso qu

I ()II

r'

,

111:1 11 ('JCJ'OS.

l

'

Junt o

se

,

as Ctlrlles podían aqu '11os dictarse

con

d

e

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1

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r' ,

dictarse con d e d 1 ga to .' y se el fin r' , 111111011

111111011

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, 1'

I

111101\,1"11111"01,1'11.1. 1

28

MARIO VERDUGO M . - EMILIO PrEFFER

.

5.2. LA

EC

DA REFORMA, DEL AÑo 1957 5

Su objetivo principal fue el de strechar los vínculos existentes entre Chile y España, para lo cual se estableció que los nacidos en España que tuvieran más de diez años de residencia en Chile, podrían nacionalizarse chilenos sin renunciar a su nacionalidad española, siempre que en España se concediera este mismo bene- fIcio a los chilenos; y que los chilenos por origen e nacionaliza- ran en España sin renunciar a la nacionalidad chilena- Esta reforma, además, consagró en favor de los nacionalizados un recurso especial de reclamación ante la Corte Suprema, en contra de la cancelación d la carta d nacionalización, con el fm de evitar las posibles actuaciones arbitrarias de la Administración. Finalmente, excluyó de la causal de pérdida de la nacionali- dad chilena por nacionalización en país extranjero, a los chilenos que hubieran debido hacerlo por exigirlo las leyes de ese país como condición de su perman ncia.

5.3. LA TERCERA REFORMA, DEL AÑo 1959 6

Tuvo el propósito de racionalizar los períodos de elección con el fin de evitar la fatiga electoral; para ello aumentó de tres a cuatro años el término de duración del mandato de los regidores y dis- puso que las elecciones de regidores tendrían lugar al año subsi- guiente de las ordinarias de diputados y senadores, con el fin de producir su alternativa cada dos años.

5.4. LA CUARTA REFORMA, DEL AÑo 1963 7

Incide en materia de derecho de propiedad. Dispuso que la in- demnización por determinadas expropiaciones de predios rústi- cos abandonados o mal explotados podía pagarse con un 10% al contado y el saldo en 15 cuotas anuales iguales como máximo. Su finalidad era hacer viable la reforma agraria. Con el mismo objeto estableció que podría efectuar anticipadamente la toma de pose- sión material del bien expropiado.

7

\ ,I'Y dI'

5 Ley de Reforma

6 1.('y'\(o

011s1 itucional NQ12.!J4H,

N

U

N "

I

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:\,~q¡" di r, "11',. d,

cll ' ' lO dI ' ~qllkm brc cll' IQr,7 .

"d,

H dI

111.11 fCI lit'

1111111111 ' dI ' I IH,'I

l o r,o

R('{'orlll<l (:olls!illl('iol\;t1

lillll illll,11

\~I'i(lllll.\( :011

LA CONSTITUCIO

DE 1925

l

As'

.

29

lmlsmo, señaló reglas relativ

t

stado

no

as

dIE plazos y a la prohibición de e.e

e d' lSpUSO que los particulares p

de la expropiación y del monto O d na¡n. redclam~rd.e, la proceden~ia

d

reajuste de los saldos y

e

as antenores

.

l.ec uar nuevas ex

en

'

e

a In

a

o

estaba al d'

la

el pago di' proplacIOnes . . cuan-

y

emnlzacIOn.

5.5.

LA QUINTA REFORMA, DE E

ERO DE 1967 8

I?cide II VO principal también fue en el materia de re de der

conf rir al Estado atribuc. gu ar este derecho de tal manera de

.

pnva t' lene; '

echo de propIedad. . Su obje-

1

d

a cumpliera con la IOnes f para asegura

f' .

aClhtar la difusión d

unCIOn

l

.

,

.

_ oCIal que

~

1

a propiedad

r que

por su naturaleza

1'~'~Jmentetransferir al domi~ioa~~~fledad, y q~e se pudiera

('Ion que exig'iera el b '

,

medIOS d produc-

ecIO

e modo expl' ICIto . que tanto erecho de propiedad serían

lSPU~?que las causas de la limita-

ocial

para

t"

. funcIO~socIal; dio al legisla-

P

co los

len comun

,

La nueva disposición establ

I

I

I

. d

,

qUlslcIOn como el goce d "gulados y limitados por ley' d. e

rI

,

, icil1 S rían las de aseO'urar ei

11

dad

y

el \

:, d

1 d

dI' la propi

,.

dOI

d"lIll1ización expro

d, ' iI\demn}zar y latoPO;~~~i~:~:~ade extinguir la ob ligación

tom ana posesión material de/b~odo en q~e el expropia-

xproplado. Además xproplatona " para los '

.

para los efectos de la contribu-

dOI

lIJo

la in-

' cum pImiento de la función

a

t

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3 0 MARIO VERDUGO M. - EMILIO PFEFFER u . 5.6 . LA SEXTA REFORMA,

30

MARIO VERDUGO M. - EMILIO PFEFFER u .

5.6 . LA SEXTA REFORMA, DE OCTUBRE DE 1967 9

Tuvo por objeto aumentar el número de agrupaci~nes provincia-

les

mel~\aleS,base territorial de la elección de dIp,:tados, ~odIfican­ do también la composición de algunas de las eXIstentes.

ue eligen senadores y el número de ag:rupaclOnes departa-

5.7 .

LA SÉPTIMA REFORMA, DEL AÑo 1970 11

Es ésta

sin lugar a dudas, la reforma más substancial hecha a la

.'. , de 1925 y obedeció ' en líneas generales, al deseo de

, modernizar nuestra Carta Fundamental, adecuando a a gencias d e un país q ue habi~a~anzado d~sdela fecha de su

C onstltuClon

1

1

,

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a~ .exl-

lcta-

ción, en lo político, lo economlCO y lo sOClal. Se pueden agrupar las reformas en:

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,

1

os

ti egIs a ~a,y

c) Las que establec n mecanismos para resolver los confhctos

b)

a) Aquellas que amplian la participación de la NaClon en

procesos políticos;

1

.

1

., Aquellas que pretenden racionalizar la funclOn

de

12

poder. Veremos brevemente las r formas

eñaladas.

a) Aumento de la participa ción de l pueblo

en los procesos políticos

Se incorpora en el concepto de Nación a un sector iI?portante del pueblo, estableciéndose que son ciudadanos .los chtlenos rr;a- ores de 18 años que estén inscritos en los regIstros electora es

y uedan comprendidos los analfabetos). No obstante, se mant~v.o }.; edad mínima (21 años) y el requisito de saber leer y escnblr para ser elegido diputado. La evolución del sistema electoral chi~en~ demu~stra que e país tuvo una concepción sumamente restnnglda del sIstema elec-

1

9 Ley de R efor m a Consti tuciona l NQ ] 6.672, de 2 d e octubre de .1967.

10

Como consecuencia de esta reforma, se

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ciales que elegían cinco senadores cada una y a 27 agrupaclO l1 s

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LA CONSTITUCION DE J925

31

Constituc ión de 1833. Ello obedecía fundamenta l-

mente a la idea portaliana de una capacitación gradual de las masas para gobernarse democráticamente y a la constatación de que el estado cultural, político y social que tenía el país cuando empezó a regir la Constitución del 33, no permitía que el derec ho a voto fuera otorgado a las grandes mayorías de la Nación que estaban marginadas de la vida política y que care- cían además de toda cultura cívica de tipo democrático. Fue así como en las primeras elecciones presidenciales, practicadas du- rante la vigencia de la Carta del 33, sólo un 0,4% de la pobla- ción del país tenía derecho a voto. Noventa y dos años más larde, la población electoral había aumentado sólo en un 7%.

tor al en la

Es así como en la primera e l ección presidencial reali zada bajo Ia vigencia de la Cons ti tución de 1925, sólo un 7,4% de la población nacional gozaba del derecho a sufragio. Lento creci- miento , sin duda, que revela hasta qué punto, aun en la tercera dé ada de este siglo, el pueblo permanecía marginado del ejer- cicio de sus derechos ciudadanos más fundamentales. Con la (f'C iente incorporación del proletariado y d la clase media a 1.1 vida política nacional, que empezó a producirse en la prime-

de don Arturo Alessandri, esta situación tenía

I a presidencia

IIC'C sariamente que modificarse . Las leyes de los años 49 y 62, 'lile respectivamente concedieron derechos políticos a la mujer

e' 11 ici

lorlna notable el cuerpo electoral, que en las lecciones de II)()Ij alcanzaba ya a cerca de un 30% de la población del país.

ron l a inscripción e l ectoral ob li gatoria, ampliaron en

El porcentaje de la población nacional con derecho a voto se

"¡c 'v(í ' l

rca de un 50%.

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/1/ i('iativa legislativa exclusiva del Ejecutivo y delegación de facultades

I .'probarse la facultad exclusiva en la proposición de todo gasto

p"h li ('o y pr visional, y la iniciativa para f~ar por ley las remunera-

CIIIIIC'S ('11 el seclor privado, se dotó al Presidente de la República,

n la historia constitucional de Chile, de las facu l-

Ilele'~ 11('('('s"rias para llevar ade lante una política de planificación e1IIIIIIIIi('{\ y social sin interferencias del Parlamento.

11111111;1111('111(' vinculado a sta mat ria se encuentra el proble- 111 de ' l., dc ' l('g;lC'i{lll dI ' fa ultad s I 'g isl al ivas del Congreso en el le lele ' III( ' d( ' 1.1 R"pt'll>lic , 1. COIllO SI' ha dicho , la Con titución de

I \.\ h.tI'I.1 (1I111'·llIpl."lo e· 1 sisle'lIl" dc ' c\c'lC'gaci611 dc Ca tillad ,

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p' illl('ra v ''1.

1I1I~llllIe 11111.11 de ' IH'l 1 slIplilllÍo ,'s la inslilll('ión.

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