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GUÍA DE TRABAJO DEL MÓDULO:

“ESTRATEGIAS COMUNICATIVAS PARA LA


COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN DE TEXTOS”

PRESENTACIÓN

La presente guía tiene por finalidad orientar el estudio de la fase a distancia del
componente Especialidad Académica, en el área de Comunicación Integral.

El material de estudio está constituido por un módulo, lecturas complementarias y links a


páginas web que complementen el tema tratado.

El material de estudio, constituido por el módulo, debe ser abordado a partir de esta guía
en la cual se presentan las orientaciones generales para orientar tu autoestudio y un conjunto
de actividades que permitirán durante esta etapa, vivenciar experiencias personales de
aprendizaje y de ser posible intercambiar estas experiencias en grupos de interaprendizaje de
modo que se pueda alcanzar los objetivos propuestos en este proceso de capacitación.
Asimismo se incluyen los criterios que se tendrá en cuenta para la calificación de los trabajos
presentados.

Es importante recordarte que tienes a tu disposición para cualquier consulta a tu docente


asesor a través de su correo electrónico o vía chat, previa coordinación con él mismo:

Profesor Asesor e-mail Aulas

Manuel Quipuscoa Silvestre manuelpronafcap@hotmail.com 1; 2 y 3

Edith Soledad Araujo Jara edithpronafcap@hotmail.com 4; 5 y 6

Francisco Yupanqui Vaca franciscopronafcap@hotmail.com 7; 8 y 9

1
OBJETIVOS:

Objetivo General:

1. Al finalizar el estudio del presente módulo, los participantes estarán en condiciones de seleccionar y
aplicar estrategias metodológicas para la comprensión y producción de textos.

Objetivos Específicos:

1. Identificar y aplicar estrategias metodológicas para la comprensión de textos con niños de Educación
Primaria.
2. Identificar y aplicar estrategias metodológicas para la producción de textos con niños de Educación
Primaria.
3. Proponer a partir de su labor docente en el aula, experiencias exitosas tanto en la comprensión y la
producción de textos.

RUTA DE ESTUDIO

Estimado colega, para estudiar este módulo, debe de considerar un horario especial en el cual
incluirás las horas que te dedicarás al estudio, generando estrategias de estudio autoinstructivo.

Para avanzar con éxito en tu estudio personal debes considerar los siguientes pasos:

1. Lectura individual del módulo Es importante que revises el sílabo, objetivos y cronograma con el fin
de que organices de manera efectiva tu tiempo. Revisa con atención los aspectos que serán
considerados en tu evaluación.

2. Estudiar las lecturas asignadas, dentro del período de estudio personal y desarrollar las actividades
que se plantean. Se recomienda hacer uso de técnicas y estrategias de comprensión lectora:
subrayado, notas al margen de página, organizadores gráficos, entre otros.
Para ello debes seguir las indicaciones que se dan en el acápite “actividades para el aprendizaje”

3. Desarrollar las tareas asignadas en grupos de interaprendizaje, que enviaras a través del correo
electrónico a los responsables de la fase a distancia. Deberás hacerlo dentro del plazo establecido y
de acuerdo a los criterios de evaluación señalados.

4. Enviar las tareas desarrolladas vía correo electrónico al responsable de cada aula.

RECUERDA PONER EN
PRÁCTICA LA RUTA QUE TE
ESTAMOS SUGIRIENDO,
INDICADO EN EL ESQUEMA
SIGUIENTE:

2
Lectura individual del módulo
1

Organización de los
2 contenidos para el estudio

Resolución de tareas en
3 grupos de interaprendizaje

Envío del trabajo


4

ACTIVIDADES PARA APRENDIZAJE

“Al ser humano se le puede definir de varias maneras,


pero siempre se ha dicho que es el animal que lee y cuando no
lee es simplemente un animal”
Juan Mejía Baca.

La lectura no es solamente entre el lector y el autor, puesto que éste no expone ideas originales,
propias, sino que se afirma en ideas, principios y conceptos de otros, anteriores a él, muchas veces tan
anteriores que las centurias o milenios entran en juego, y en este juego, en saber hallarlo, donde está el
disfrute del lector que va en busca del conocimiento, de la belleza o de lo que llamamos verdad. Leer de
otra forma es no saber leer, y tal vez por ello es que predomine los “neoanalfabetos”. Alberto Hidalgo
dijo: que es más difícil saber leer que escribir.

A través del presente módulo se pretende brindar a los docentes un marco teórico complementario
en lo que corresponde a la comprensión lectora, por ser uno de los principales componentes del área de
Comunicación Integral. La breve selección de lecturas se constituyen en la base de una antología que el
docente puede utilizar como parte de su material de trabajo en aula.

Tareas para después de leer el módulo:


 Seleccione una lectura del módulo y elabore un instrumento para evaluar los
tres niveles de la comprensión lectora.

 Seleccione una estrategia de producción de textos que haya aplicado con éxito
en el aula.

Tareas para el foro: responde de manera sintética la siguiente pregunta:

 Describa de manera clara y precisa una estrategia eficaz que hayas utilizado
para mejorar la comprensión de textos con los niños y niñas.

 Describa el proceso metodológico para la producción de textos en el aula.

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CRITERIOS DE EVALUACIÓN

En la evaluación del trabajo presentado se tendrán en cuenta los siguientes criterios:

Criterio Peso

Dominio teórico del tema tratado 40%

Propuestas originales y creativas 20%

Coherencia y cohesión en la construcción de las ideas 20%

Redacción y ortografía 20%

IMPORTANTE:

El trabajo será presentado solamente en día indicado. Los trabajos enviados después
de la fecha señalada no serán tomados en cuenta y se le asignará al participante como
“Trabajo no presentado” (TNP).

RECUERDA:

Los calificativos obtenidos en la fase a distancia serán promediados con los calificativos
obtenidos en la fase presencial del componente Especialidad Académica.

TEN EN CUENTA QUE EL ESTUDIO DEL MÓDULO:


• EMPIEZA EL 20 DE OCTUBRE
• TERMINA EL 26 DE OCTUBRE

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ESPECIALIDAD ACADÉMICA - FASE A DISTANCIA

MÓDULO DE AUTOAPRENDIZAJE

“ESTRATEGIAS COMUNICATIVAS PARA LA


COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN DE TEXTOS”

1. LOGROS DE APRENDIZAJE:

Maneja el sustento teórico práctico de los componentes temáticos de las áreas


curriculares de su especialidad académica, de nivel o ciclo.

2. CONTENIDOS:
2.1. COMPRENSIÓN DE TEXTOS:
• La educación primaria y el proceso lector
• Etapa de consolidación de la destreza lectora
• Competencias y habilidades para desarrollar la comprensión lectora
• ¿Cómo enseñar estrategias de comprensión lectora?
• Actividades para primer y segundo grado
• Lecturas seleccionadas
2.2. LA PRODUCCIÒN DE TEXTOS
• Estrategias para la producciòn de textos
• Las adivinanzas
• Saludos, felicitaciones y agradecimientos
• Textos narrativos
• Poemas
• Los calambures
• Las retahílas
• Las anáforas

3. INDICADOR DE EVALUACIÓN:

Compara críticamente ideas centrales de marcos teóricos referidos


a los componentes del área de Comunicación Integral y su
vinculación con el desarrollo de los procesos pedagógicos.

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LA EDUCACIÓN PRIMARIA Y EL PROCESO LECTOR (6-12 AÑOS)

Características del alumno de esta edad.

Nos adentramos en una de las etapas de mayor estabilidad de todo el proceso madurativo del
alumno: la Educación Primaria. Va a resultar un periodo que podríamos perfectamente definir como de
armonía, Y esta misma será la clave que nos permitirá desde la escuela dar un fuerte impulso a la
capacitación lectora del sujeto. Aprovecharemos para ello la circunstancia, especialmente favorable, de
que la comunicación interpersonal va a intensificarse grandemente, El niño a esta edad es abierto y
gusta de expresarse. Su intelecto está dispuesto a captar cuanta información le pueda proporcionar todo
el entorno y, por ende, se nos manifiesta una personalidad sumamente transparente, dispuesta a
participar en plenitud de toda su vida circundante. Además se implicará en cuanto actividad
interrelacional se le ofrezca. No en vano la legislación vigente establece la comunicación como eje
fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje de este periodo.

En cuanto al proceso de adquisición de la destreza lectora, vamos a gozar de una etapa de fácil
consolidación en la que las habilidades del aluno van a verse estabilizadas, asumidas e interiorizadas, El
aprendizaje de la lengua se sistematiza en torno a las cuatro habilidades básicas de la comunicación,
una de las cuales es precisamente la lectura. Como consecuencia de lo anterior veremos cómo aparece
el fenómeno de la aculturación, que favorecerá la asimilación por parte del sujeto de una idiosincrasia
cultural específica, la de su comunidad circundante, a lo que contribuirá favorablemente la intensidad con
que el niño ejerce la lectura.

El entorno ejerce una gran influencia sobre èl, estimulando todo su potencial lingüístico y
convirtiéndolo en protagonista de la actividad escolar, Incluso su vida social resultará igualmente
afectada por este grado de comunicación alcanzado; su estabilidad emocional y el proceso madurativo
se encontrarán supeditados de este modo a la personalidad.

Será también un momento en le que se manifieste y disfrute su autonomía, El pensamiento ya


utiliza la lógica y dispone su intelecto para una intensa actividad asimilatoria. Cuando surge en èl la
capacidad reflexiva, incide sobre el propio discurso y el mimo mensaje, convirtiendo al niño en un sujeto
activo del mismo. A través del libro puede describir el mundo. Disfruta con sus nuevos conocimientos, los
busca y se recrea imaginativamente en ellos. De este modo, la actividad lectora resultará un recurso
altamente motivador. Nosotros podremos aprovechar esta circunstancia para despertar en él su placer
por la lectura. Su logro complementará la ejercitación, que pretende la simple capacitación, con la
motivación. Como este niño se siente cómodo en lo imaginario y en el mundo de la fantasía, toda la
actividad se llevará a efecto precisamente en ese mundo de fabulación.

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1. Períodos. Clasificación
Los primeros niveles los docentes orientarán toda la actividad hacia la ejercitación
intercomunicativa, primando la relación personal durante el proceso lector y transformando esa
orientación, a medida que avanza el proceso formativo del niño, hacia elementos tanto
interpretativos como a los que brinda la participación lúdica del mundo de lo imaginario. Ahora bien,
en los últimos estadios del período, lo cognitivo va ocupando un segundo plano en la ejecutoria
inconsciente, para dejar protagonismo a lo intencional, con el hábito lector como único fin.
Esto requiere de un programa sistematizado que permite consolidar el aprendizaje en toda la
Educación Primaria, nos proponemos para ello un triple objetivo:

1. Consolidación del aprendizaje lector (como hemos indicado,


resulta más intenso al comienzo de la etapa), que se alcanzará
con el desarrollo de la capacitación del sujeto.
2. Imprimiendo un carecer metacognitivo del aprendizaje, de
forma que tanto en las actividades propias de su entrenamiento
como en todo tipo de lectura que realice, el alumno sea
protagonista consciente de su ejecución, implicando todas sus
facultades y favoreciendo la adquisición de la destreza.
3. Por último, queremos llevar al niño hasta un dominio de lectura
que le resulte efectivo para de desenvolvimiento cotidiano,
escolar, personal o social. La comprensión del texto favorecida
por la automatización decodificadora, hará de ella un ejercicio
no sólo cómodo, sino además práctico.

Al final de la etapa, si nuestro alumno ha podido alcanzarlos, su lectura no sólo resultará fluida,
sino además ahora encontrará motivo para leer, al contar con su intelecto, ya lo hemos señalado, con la
similla lúdica del hábito.

2. Etapa de consolidación de la destreza lectora


Con esta denominación queremos significar el hecho de que durante este tiempo, tan
importante de su escolaridad, el niño debe estabilizar el dominio de dicha destreza. Nuestro objetivo
a los largo de estos años será preparar al alumnos para que, además de servirse de la lectura en la
cotidianeidad de su vida, la utilice también para satisfacer sus aprendizajes posteriores, Se pretende,
pues, consolidar el ACTO LECTOR, automatizándolo mediante el desarrollo pleno de sus facultades.
Para llevar a cabo el acto lector de una manera eficaz, el sujeto pone en marcha proceso
informativos de dos tipos:
• Cognitivos: La ejecución correcta y coordinada de ciertos ejercicios sensomotrices, de
marcado carácter fisiológico (fundamentalmente a través del ojo), permitirá una descodificación
fiel del texto, cuyo resultado facilitará la transformación en imágenes mentales de las distintas
informaciones (definidas como índices de lectura) percibidas por el lector.
Éste puede procesar dicha información de dos maneras:
a) A bajo nivel: Cuando su atención se centra en aquellos componentes más elementales del
texto (grafema, sílaba o fonema) que son los que facilitan la identificación literal. Por ejemplo,
nos permite distinguir que la única diferencia entre “sol” y “sal” estriba en la orientación de un
rasgo gráfico.
b) De alto nivel: Si atiende al sentido, la ideas, el mensaje, las relaciones somáticas o aquellos
elementos de contenido que favorecen la significación contextual, Sírvanos de ejemplo que,
gracias a ellos, en un párrafo, podemos localizar la presencia de una errata por el simple
hecho de que a nuestros ojos haya algo casi imperceptible que llama la atención, pero que
nos resulta anómalo en la lectura.

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• Metacognitivos: La información del mensaje se procesa psicológicamente para captar
su estructura profunda, el sentido. Conseguirlo implica el desarrollo de esquemas acerca de la
información que genera el texto. Éste se verá condicionado por el grado de control que el sujeto
realice de su lectura, La capacidad de un lector vendrá determinada por su propósito, cultura
social, conocimientos previos, actitudes y esquemas conceptuales. El texto mantiene un orden,
una estructura, de tal modo que el sujeto debe, a partir de su “acto lector”, anticiparlas y
comprenderlas para construir el significado” (Goodman, 1982, 18-27).

Por eso hablamos de proceso hablamos de un “proceso psicofisiológico del acto lector”
cuando nos referimos al tratamiento de la información gráfica. No obstante, diversos factores
condicionarán el que dicho procesamiento se efectúe de un modo y otro:

a) Por un lado el autor: Contar con un texto muy elaborado requerirá un procedimiento a bajo
nivel más preciso, lo que complica la lectura; de igual modo, la sensibilidad que éste
manifieste por e tema favorecerá su relación empática con el lector, por lo que le puede
resultar mucho más asequible.

b) Por otro, el sujeto: sus experiencias previas favorecerán el proceso lector (un conocimiento
del tema permite discurrir ligeramente por él), y también las expectativas que despierte en el
sujeto harán que su desarrollo resulte más fluido al responder a una intencionalidad previa.
¿Se imaginan ustedes leyendo un tratado de física cuántica? ¿Es posible? Evidentemente sí
lo es, porque ustedes saben leer, pero dudo que concite su interés y mucho más que lleguen
a comprender su contenido técnico, puesto que carecerán no sólo de experiencia, sino
también de cualquier expectativa respecto al tema.

c) Y por último, el propio texto, cuya legibilidad, tipográfica y lingüística, favorecerá el procesos
lector; la calidad de impresión y ciertos elementos circunstanciales como la ilustración, el
colorido o el formato provocarán sensaciones de predisposición al sujeto o , por el contrario,
reclamarán de él una mayor atención en el procesamiento de la información.

Competencias y habilidades para desarrollar la comprensión lectora

Pearson, Roeler, Dole y Duffy (1992) establecen una serie de competencias que posee el buen
lector y que debe ponerlas en práctica:

¿QUÉ COMPETENCIAS Y
HABILIDADES SE MANEJAN?

- Utilizan el conocimiento previo para darle sentido a la


lectura.
- Monitorizan su comprensión durante todo el proceso
de la lectura.
- Toman los pasos necesarios para corregir los errores
de comprensión una vez que se dan cuenta que han
interpretado mal lo leído.
- Pueden distinguir lo importante en los textos que
leen.
- Resumen la información cuando leen.
- Hacen inferencias constantemente durante y después
de la lectura.
- Preguntan.

Desde un punto de vista clásico pero menos ilustrativo se ha entendido que la comprensión de lo
leído es un proceso mental muy complejo que abarca, al menos, cuatro aspectos básicos: interpretar,
retener, organizar y valorar. Cada uno de los cuales supone el desarrollo de habilidades diferentes y de
la puesta en práctica de estrategias concretas:
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INTERPRETAR:
- Formarse Una opinión.
- Inferir significados por el contexto.
- Sacar ideas centrales y reconocer el apoyo que
ofrecen las ideas secundarias a la idea principal.
- Deducir conclusiones.
- Relacionar datos.
- Predecir unas consecuencias.
Se deben RETENER:
- Conceptos fundamentales
- Datos para responder a preguntas.
- Detalles aislados.
- Detalles coordinados.
ORGANIZAR consiste en:
- Formular hipótesis y predicciones.
- Establecer consecuencias.
- Seguir instrucciones.
- Secuencial izar hechos.
- Esquematizar a partir del modelo quinario.
- Resumir y generalizar.
- Encontrar datos concretos en la relecturas.
Para VALORAR hay que:
- Captar el sentido de lo leído
- Establecer relaciones.
- Deducir relaciones de causa-efecto.
- Separar hechos de opiniones.
- Diferenciar lo verdadero de lo falso.
- Diferenciar hechos de opiniones.
- Diferencial lo real de lo imaginario
Los diferentes tipos de presentación de la información escrita requieren habilidades
específicas para su comprensión.

En los textos NARRATIVOS, entre otras:


- Secuenciación de hechos.
- Diferenciación de personajes.
- Interpretación de intencionalidades o proyectos de personajes.
En los textos DESCRIPTIVOS, entre otras.
- Retener datos.
- Establecer relaciones.
- Esquematizar relaciones entre idea principal y secundaria.
- Sacar las ideas centrales.
- Inferir significados.
En los textos EXPOSITIVOS, entre otras:
- detalles aislados y coordinados.
- Seguir instrucciones.
- Resumir y generalizar.
- Establecer relaciones de causa-efecto.
En los textos ARGUMENTATIVOS, entre otras:
- Diferenciar hechos de opiniones.
- Interpretar intencionalidades.
En los textos POÉTICOS, entre otras:
- Deducir el significado de imágenes, metáforas.
- Interpretar sentimientos, intencionalidades.
En los textos CIENTÍFICOS, entre otras.
- Establecer relaciones.
- Formular predicciones.
En los textos PERIODÍSTICOS, entre otras.
- Obtener las ideas principales.
- Captar el sentido global a partir de relaciones idea principal e ideas secundarias

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¿Cuál es el papel del docente?
¿Cuál es el método?

El de guía, facilitador del proceso de comprensión lectora. Quintana. H.E. (2001), basándose en
los métodos preconizados por Baumann (1885-1990), Robb (1996) y Johnson y Johnson (1986),
propone los siguientes pasos:

- Introducción: El docente evalúa el


conocimiento previo de los estudiantes sobre
la estrategia, explica el objetivo de la
estrategia y su utilidad para el proceso de
comprensión lectora.

- Demostración: el docente explica, describe


y modela la estrategia que quiere enseñar.
Los estudiantes responden preguntas y
construyen la comprensión del texto.

- Práctica guiada: Los alumnos leen un


fragmento individualmente o en grupo. Ponen
en práctica la estrategia aprendida bajo la
tutela del docente.

- Práctica individual: El alumno practica


independientemente lo aprendido con
material nuevo, ya sea en la casa o en la
clase.

- Autoevaluación: El docente solicita a los


alumnos que autoevalúen sus ejercicios.

- Seguimiento: El docente utiliza los datos


que recopila de los trabajos que los alumnos
realizan por su cuenta para evaluar los
procesos de enseñanza y aprendizaje, si
dominan las estrategias.

¿Cómo enseñar estrategias de comprensión lectora?


Este es el gran desafío al que se ve enfrentado el docente en la actualidad.
La comprensión de un texto implica que el lector adopte un pensamiento estratégico para captar
las ideas contenidas en él.
Es tarea del docente, por lo tanto, estimular en los alumnos el desarrollo de diversas estrategias
que les permita transformarse en lectores autónomos y expertos para enfrentar diferentes tipos de
textos, teniendo en cuenta que las habilidades de comprensión se organizan en tres grandes áreas:

• Localización de detalles explícitos: cuando


responden preguntas cuyas respuestas aparecen
en forma literal en el texto.
• Habilidades de inferencia simple: cuando
comprenden el significado de las palabras
utilizando el contexto, establecen relaciones de
causa-efecto o realizan comparaciones y
contrastes.
• Habilidades de inferencia compleja: cuando
reconocen el tema o la idea principal, predicen
resultados o sacan conclusiones.

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Tradicionalmente, en las prácticas de aula, los énfasis han estado puestos en la comprensión
literal de los textos. En esta artículo nos referiremos a las últimas dos áreas explicitadas en el párrafo
anterior.
Para favorecer la elaboración de
inferencias, es necesario que los docentes
promuevan preguntas que desafíen a los
estudiantes a reconocer información implícita
contenida en los textos. Estas preguntas,
realizadas a partir de textos que leen o que les
son leídos, deben estimularlos para:

• Hacer predicciones
• Reconocer causa-efecto
• Sacar conclusiones
• Comparar y contrastar
• Reconocer el significado de palabras o
expresiones
• Determinar emociones de los personajes
• Reconocer detalles importantes
• Reconocer el tema o la idea principal
• Resumir

Existen también otras formas de apoyar a los lectores a hacer inferencias y es que se vayan
autoexplicando el texto mientras lo leen o lo escuchan. Esta técnica consiste en que los alumnos, tras
leer cada frase o escucharla, vayan explicando lo que significa para ellos. El resultado dependerá de los
conocimientos previos de los estudiantes. Algunos serán capaces solo de parafrasear, y otros, agregarán
conocimientos personales que enriquecerán el texto.

ACTIVIDADES PARA PRIMER Y SEGUNDO GRADO

1. EL CUERVO ASTUTO
- Active los conocimientos previos de sus alumnos y alumnas:
¿Saben ustedes cómo son los cuervos? ¿Han visto un cuervo alguna vez?
- A continuación, lea el siguiente texto a sus estudiantes:

El cuervo astuto (Fábula)

Había una vez un cuervo que tenía mucha sed. Durante


bastante tiempo voló sobre campos y bosques sin encontrar agua.
De repente, vio una jarra y se acercó. La jarra, de cuello muy alto,
contenía agua, pero el cuervo no podía tomarla. Pero, como es un
animal muy astuto, pensó y pensó, hasta que se le ocurrió una
buena idea.
Buscó varias piedras y con su pico las tiró dentro de la
jarra. El agua de la jarra empezó a subir y subir, tanto que el
negro cuervo pudo tomarla con facilidad.
Saboreó el agua, calmó su sed y siguió volando sobre
campos y bosques.

Establezca un diálogo como el siguiente, en el cual los alumnos y alumnas puedan:


- Reconocer causa- efecto
¿Por qué el cuervo no podía tomar agua de la jarra?
- Sacar conclusiones:
¿Pueden explicar cómo finalmente el cuervo sí pudo tomar agua?
- Resumir:
¿Podrían contar lo más importante de este texto?

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2. ¿CUÁL SERÁ EL NOMBRE DE ESTA POESÍA?
- Active los conocimientos previos de sus alumnos y alumnas:
¿Saben ustedes qué son los astros?
- Invite a los alumnos a leer el siguiente texto:

Es el astro
más bello del cielo,
su luz nos da vida,
nos pone contentos.

Brilla entre las flores


y dora las frutas:
¡ríe con los niños
su cara que alumbra!

(Oscar Jara, chileno)

- Ayúdelos a reconocer el tema o la idea principal:


¿A qué o quién se refiere el texto?
¿Por qué?

ACTIVIDADES PARA TERCER Y CUARTO AÑO

1. EL CORMORÁN, UN AVE PARTICULAR


- Active sus conocimientos previos:
¿Conocen los cormoranes? Si los conocen, ¿pueden describirlos?
- Pídales a sus alumnos que lean el siguiente texto:

El cormorán es un ave acuática palmípeda que vive en las


zonas costeras de Europa, Asia y América y se alimenta de
peces. Algunos viven en islas lacustres y ríos. Son buenos
nadadores y buceadores. También vuelan muy bien. Tienen
picos delgados y curvos , cuellos largos y flexibles y cola rígida.
Su apariencia no es siempre igual. Algunos lucen una porción
de piel desnuda bajo la boca. Su plumaje suele ser negro
lustroso y algunos tienen partes blancas. Muchos lucen anillos
sin plumas de colores brillantes bajo los ojos. En las costas de
Chile y Perú se localiza un tipo de cormorán que es
espectacular en cuanto a su colorido, gris plateado con
reflejos morados y pico y patas rojas. Entre Chile y Argentina
se encuentra el cormorán de cuello negro. Y en toda América
Latina es posible visualizar el cormorán negro.

- Ayúdelos a:
Sacar conclusiones:
¿Por qué creen ustedes que el cormorán es un ave particular?
Establecer comparaciones:
Según el texto ¿podríamos establecer comparaciones entre los cormoranes?
(Utilizar una tabla de comparaciones)
Resumir:
¿Podrían registrar lo más importante de este texto?
(El registro puede ser un punteo, dibujos o un párrafo).

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2. EL LORO PELADO
· Dígales el nombre del texto ("El loro pelado") y luego, pregúnteles:
¿De qué creen ustedes que se tratará este texto?
· Enseguida, invítelos a leer el texto.

EL LORO PELADO
(Fragmento, Horacio Quiroga)
Había una vez una banda de loros que vivía en el monte.
De mañana temprano iban a comer choclos a la chacra, y de tarde
comían naranjas. Hacían un gran barullo con sus gritos, y tenían
siempre un loro centinela en los árboles más altos, para ver si venía
alguien.
Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los
choclos para picotearlos, los cuales después se pudren con la lluvia.
Un día, un hombre bajó de un tiro a un loro centinela, el que cayó
herido y peleó un buen rato antes de dejarse agarrar.
El cazador lo llevó a la casa del patrón, donde los hijos de éste lo
curaron, ya que no tenía más que un ala rota.
El loro se curó y se amansó completamente.

· Ayúdelos a reconocer el significado de palabras o expresiones:


En las siguientes expresiones del texto, ¿qué significan las palabras subrayadas?
"Hacían un gran barullo".
"Tenían siempre un loro centinela".

3. EL GATO Y LOS PÁJAROS


· Invite a los alumnos a predecir el contenido del texto a partir de su título: El Gato y los Pájaros.
· Luego, pídales que lo lean.

EL GATO Y LOS PÁJAROS


(Fábula de Esopo)
Un gato oyó que los pájaros de un aviario
estaban enfermos, así que se disfrazó de
médico y, llevando con él un maletín lleno
de instrumentos, fue a preguntar por la
salud de los pájaros.
-Nos sentiremos mucho mejor cuando te
vayas- contestaron los pájaros sin dejarlo
entrar.

- Ayúdelos a:
Sacar conclusiones:
¿Por qué creen ustedes que los pájaros no dejaron entrar al gato?
Determinar emociones de los personajes:
¿Cómo creen ustedes que se sintieron los pájaros cuando escucharon llegar al gato?
Reconocer el significado de palabras o expresiones:
¿Qué creen ustedes que significa la palabra aviario?
(Intencionar el uso del diccionario para confirmar significados)

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LECTURAS SELECCIONADAS

EL PATO *

SI HABÍA ALGUIEN que no hiciera


escarnio de los humildes o de los forasteros,
ése era el pato de mi corral.
Y era así a pesar de sus dotes de
luchador y su coraje a todo prueba.
El gallo recibió de su propia medicina
cuando vino con bravuconadas mientras él
estaba soleándose al borde de la acequia sin
hacer daño a nadie.
El pavo, igual, quiso apabullado con su
talla y, en un duelo memorable, tuvo que
escapar haciéndose el disimulado.

Y a pesar de éstas y otras hazañas


siempre fue un pacífico vecino de las
gallinas, palomas, pavos y hasta de los
chanchos que había en el corral.

Vivió consagrado a sus patas y patitos


para ejemplo del gallo que lo miraba de reojo
y de tiempo en tiempo le lanzaba un
corococó con sabor a improperio.

No sé si tuvieron que ver en algo los ventarrones de agosto o los loros que surcaban los cielos con
toda su alharaca. Pero, el pato, repentinamente cambió.

Se le notaba triste y pensativo, comenzó a ubicarse en lugares elevados: primero fue un pequeño
promontorio de piedras; luego, la cerca, y después, el techo del corral de donde ya no se bajó.

Una tarde estiró su cuello perpendicularmente al cielo, hinchó de aire sus pulmones y huesos,
agitó las alas como quien se sacude del polvo y la rutina y se lanzó en un vuelo indetenible: primero en
círculos, cada vez más altura, hasta parecer un punto negro del tamaño de una mosca; luego, como una
flecha, tramontó el cerro Huarana para siempre.

Quedó en el corral y en mi corazón un vacío que no se llenó nunca; ni siquiera cuando escuchaba
conversar a los adultos consolándose por lo buenos vecinos que partieron:

- Lo bueno no dura; se muere o se va…

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EL PERRO VAGO*

DECIR QUE ERA un perro vago no


es tan exacto. Era más bien, un perro que
no tenia dueño.

Una noche llegó y se instaló, para


incomodidad de Candelario, en la vereda
de su casa nueva, Y allí vivió los días del
invierno.

Nadie le alcanzaba un pan; menos,


una caricia, Pero él, igual, seguía
acurrucado viendo pasar las horas.

Cuando el maíz maduró, colocaron


trampas para perros en las mejores
chacras. Y, en una de ellas, cayó el perro
vago.

Quedó con vida aún, Los enardecidos campesinos quisieron terminar el trabajo de la trampa a
palazos y pedradas. Lo golpearon duramente y, considerándolo muerto, lo fueron a dejar en la quebrada.

Una semana después apareció, de nuevo, en la vereda de la misma casa. Caminaba torpemente.
Ya no ladraba igual. Pero siguió mirando, acurrucado, el desfile pausado de las horas.

EL PUMA*

LA QUEBRADA, QUE bordeaba


la pampa, inusualmente se cargó de
agua negra y rumorosa trayendo
piedras, árboles, pedazos de sombrío y
miedo.

La pampa amaneció anegada.

Todo fue muy rápido: un día y


una noche, Cuando la quebrada
recuperó sus caudal y fue mermando el
aniego, apareció, en medio de la
pampa, el cadáver de un puma.

No tenía huella de bala, tampoco


de puñal. Tenía, apenas, unos
raspetones que pudieron ser ocasionados por las ramas o el borde afilado de las piedras.

Después que todos vimos, el director de al escuela dispuso que Sinecio Contreras, el zapatero,
despellejara al animal.

Luego trataron al cuero con ceniza, cal y alumbre. Una vez que estuvo curtido, armaron con él los
tambores más sonoros de la región.

Todos los 28 de julio bajaba la escuela del caserío a desfilar en la plaza de la capital. Las otras
escuelas miraban con recelo. “Ya vienen los pumas”, decían, Y tararán tararán, ganaba, una y otra vez,
el estandarte de oro.

*DE LA OBRA “EL MOLINO DE PENCA” del escritor liberteño Ángel Gavidia Ruìz.
Gavidia Ruíz, A. (2007). El molino de penca. Trujillo: Papel de Viento Editores.

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LA GUERRA DE LOS ANIMALES

Hubo un tiempo en que todos los animales de


la selva estaban en guerra. Pero casi nadie sabía por
qué ni se interesaban en saberlo. Lo único que
recordaban es que quienes iniciaron la contienda
fueron los pumas y los sapos.
Existe solo un rumor de cómo empezó esta
pelea.
Cuentan que una hermosa mañana de sol un
puma se acerco a la orilla del no a tomar agua y sin
querer piso la cabeza de un sapo que se encontraba
soleándose sobre la yerba. Este, alzando la voz, le
increpo:
-jOiga! ¿No ve dónde pone la manaza
cochina?
A lo que el puma volteo y de un golpe lo
empujo al agua.
Entonces el sapo, lleno de ira, lo escupió en la cara.
Ambos se fueron y empezaron a formar dos bandos. Los sapos pi-dieron ayuda a las hormigas,
alacranes y pirañas.
Los pumas comprometieron a las terribles culebras voladoras las que inmediatamente salieron y
cazaron a sus recientes enemigos.
Los sapos entonces pidieron el apoyo de los tábanos, quienes juraron día y noche zumbar en el
aire maltratando a los pumas.
También lograron la adhesión de las arañas que, apresuradas y silenciosas, empezaron a tejer
sus telas cual trampas fatales. Pusieron de su lado a las avispas, que en grupos pequeños atacaron
haciendo imposible la vida de los felinos.
Por su lado, los pumas consiguieron la participación de los lobos, añases y sajinos; de los
cocodrilos que, extasiados con la idea de la guerra, dieron zambullidas y chapoteos que mermaron las
aguas de los ríos.
Algo caracterizaba a los dos bandos:
Por el lado de los sapos se unían cada vez mas animales pequeños, insignificantes, invisibles, que
se agrupaban en los territorios bajos como llanuras y orillas de lagunas y ríos. Con los pumas se
asociaban cada vez, animales más grandes, poderosos y terribles, que se iban concentrando en las
regiones altas como montes y cumbres de montanas.
Así se anduvo por mucho tiempo.
Felizmente, un día, en un instante de lucidez, un anciano tortuga presento una sugerencia:
-Que animales elegidos por cada bando peleen y definan la contienda-. Dijo.
Los grandes escucharon y aplaudieron rabiosamente esta propuesta. Los pequeños se
consultaron entre si y luego de una corta deliberación también aceptaron la idea.
Pronto en el lado de los grandes, se llevaron a cabo varias reuniones en las que unos y otros se
disputaban salir elegidos.
Cada animal argumentaba tener más fuerza y audacia para vencer a los contrarios.
El primero en disputar el
puesto fue el cocodrilo que, con
voz ronca y lengua pastosa
vocifero:
-Creo ser el rival indicado.
-Deja primero de mover tu
cola, que fastidia. Se atrevió a
decir el mono que apenas veía
colgado en una rama.
-¿Eh? -Frunció las cejas
el saurio.
-La verdad. Tú no
asustarás a nadie. Eres muy
pesado para pelear.
Al escuchar esto la bestia, llena de furia, dio un golpe con la cola que derribo el árbol donde se
mecía el incauto y de donde salieron volando las aves para ponerse a salvo.

16
Entonces se deslizo una terrible culebra de lomo pintado como si fuera mariposa y, haciendo
centellear sus ojos sobre la concurrencia, habló casi silbando:
-¿Quien resiste el hechizo de mi mirada? ¿Quién mi veneno que ciega con la muerte? -e hizo
castañetear los dientes de los venados que,
asustados, echaron a correr por campo traviesa.
-jBasta! -Gruñó irguiéndose, majestuoso, el
tigre. Se afilo las uñas en las piedras y sin mirar a
nadie continuo:
-Acábese por fin esta ridícula pelea. ¿Quién
es capaz entre los presentes de disputar
supremacía al Señor Tigre? ¿Quién?
Dio un salto y se paseo mirando fijamente a
cada uno de los asistentes.
Nadie oso murmurar ni siquiera respirar,
menos oponerse a lo dicho por tan importante
señor. En consecuencia, quedo proclamado él
mismo como representante.
Al terminar la asamblea el tigre sonrió con
desprecio saboreando su hazaña. Y alii se quedo,
torciéndose calmosamente los mostachos.
En el bando de los sapos todos estaban en
silencio. A los pequeños se los veía correr de un lado para otro, agachados, como llevando o trayendo
algo. Nada se sabía del modo como procederían a la elección ni quién sería el rival capaz de enfrentar al
tigre. Un secreto sordo, una oscuridad tupida como la noche de la selva cubrió el nombre del
combatiente. Tampoco en la tienda de los grandes se preocuparon en averiguarlo.
Mientras tanto, contingentes de uno y otro bando limpiaban el campo, quitaban hojas, median
linderos. Los grandes prepararon una gran fiesta para celebrar la victoria y recibir al héroe.
Las orquestas de músicos tenían contrato para toda la noche y el amanecer siguiente.
El día acordado..., desde las primeras horas de la mañana, los alrededores de la chacra se fueron
llenando de animales quienes se ubicaron en los arboles, montes cercanos, ríos y maleza. En poco
tiempo los con-tornos estuvieron cubiertos de garzas, monos, patos. Por allí andaban otorongos y
culebras. Los peces se acercaron hasta una pequeña laguna donde se juntaron también los lagartos.
Había un enorme entusiasmo en los grandes y nerviosismo en los pequeños. Era, en verdad, un
gran acontecimiento. Era, por fin, el término de la guerra. Todos estaban alegres. Como no sucedía
desde hacía tiempo, se daban la mano y se saludaban atentos.
Y la hora indicada llego.
Sin dejarse esperar, salto ágilmente el tigre desprendiéndose desde una inmensa rama. Vestía
para el efecto sus mejores galas. Hubo una cerrada
ovación y gritos de júbilo de parte de sus aliados.
Todos miraban a uno y otro lado para ver aparecer
al desconocido adversario de tan importante rival, pero
no se producía movimiento especial en ningún costado.
— ¿Me tienen miedo los del bando contrario que
no envían su representante? —rugió el tigre.
Y se rio jactancioso.
En ese mismo instante en la parte más sensible de
la entrepierna sintió un pinchazo. Volteo ágil como un
rayo e introdujo las garras en esas partes. Pronto sintió el
ardor en las ancas por lo que dio una vuelta en redondo y
se desgarro la piel con las uñas.
El contendor era el diminuto isango, armado de su
filuda saeta. El animalito corría ahora de un lado a otro
por la panza y el lomo del tigre asestándole picaduras
que se hinchaban como volcanes.
En pocos minutos el tigre se ahogaba en su propia
sangre. La concurrencia estaba atónita. Parecía que el
tigre había enloquecido bajo el efecto de algún brebaje
urdido por los sapos. Pero estos, alzando la cabeza,
dijeron el nombre del luchador, voz que empezó a correr
de boca en boca por todas las comarcas.
Mientras, el tigre giraba como envuelto en llamas.
Se elevaba y caía, manoteando el viento. Sus gruñidos
17
retorcían arboles lejanos. Vuelto contra si garras y dientes, derramaba espuma, se arrancaba el pellejo.
Ya en el borde del ojo, el isango pinchó certeramente, en la pupila de su enemigo quien dio un
alarido que hizo caer a varias cacatúas desde un alto guayabo.
El tigre vio al sol que rodaba hasta quedarse enredado en las zarzas de sus pestanas tiesas,
escucho el tenue aleteo de las garzas alzando el vuelo para ausentarse; el sabor dulce de la sangre en
la lengua le pareció su madre cuando retozaba con ella. Y se abalanzo suave e infinitamente en aquel
recuerdo.
Animales de uno y otro lado vieron como se desplomaba pesada-mente en el suelo, con las patas
encogidas y vueltas hacia arriba. Así ganaron la guerra los animales pequeños que luego se apoderaron
del Sol, la Tierra, el Agua y las Estrellas.
Danilo Sánchez Lihon
Tomado del libro “El cuento peruano 1980-1989” Ricardo Gonzáles Vigil

EL HOMBRE Y EL BOSQUE

ÉRASE UNA VEZ un


bosque inmenso. Grandioso.
Grandioso y portentoso.
Poblaban sus entrañas
hombres, plantas y animales
que en las noches de luna
llena, contábanse sus cuitas y
alegrías, y en las horas
tempestuosas, protegíanse
mutuamente.
El bosque amó al
hombre.
A la sombra de sus
árboles, en los cantos de sus
cochas y el borde de sus ríos,
el bosque le dio abrigo,
sustento y un lugar para amar,
luchar y descansar.
Y amó el hombre al
bosque.
Su cuerpo se hizo
pájaro, mariposa y pececillo y, también, puma, lagarto y jaguar.
Los trinos inspiraron sus cantos; el silbar del viento, sus melodías; las noches rugientes, sus
temores y los silencios misteriosos, una celeste fantasía.
Las tempestades se hicieron danzas; los truenos, dioses muy severos; las aguas profundas,
moradas tenebrosas y el boscaje espeso, un espíritu viviente.
Los ríos y las cochas se impregnaron en sus telas. Las aves montaraces se posaron en su cuerpo.
Entonces, eran uno solo.
Se hicieron uno solo: El bosquehombre, y el hombrebosque. Los hombres enseñaron a sus hijos.
Los hijos lo hicieron con los suyos.
Y así pasaron años; siglos, mejor dicho.
PERO..., sucedió que otros hombres, nuevos hombres, llegaron sigilosos y admiraron su belleza.
La vieron deslumbrante; pero, más que su belleza, desearon su riqueza.
- ¡Esto es una despensa!
- ¡Esto es inagotable!
- ¡Hay que llamar a otros hombres!
Y vinieron más hombres, que invadieron al bosque.
- Aquí hay caucho - dijo uno.
- Por acá, hermosas pieles - dijo otro.
- También valiosas maderas - añadió alguien.
- Exóticos animales. ¡Vendámoslos!
- ¡Oh!, ¡Petróleo!, ¡Petróleo! - gritaron todos
Y el bosque silencioso entregó su riqueza.
Embriagados por la abundancia, los hombres nuevos se olvidaron del hombre bosque; se
olvidaron del bosque mismo.
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La armonía se rompió.
Un nuevo lenguaje, que los árboles no entendieron. Cantos nuevos. Música nueva. Ritmo nuevo.
Todo tan diferente...
Y el bosque quedó olvidado. La luna, brillante antaño, se hizo tenue, casi invisible; el sol fuente de
vida, se hizo fuente de calor; el rugir de las fieras, antes respetado y temido, se hizo denuncia.
Entonces vinieron las ciudades.
Quitaron los árboles. Ahuyentaron a las aves.
Y el bosque se fue retirando.
Lenta, imperceptiblemente, el bosque ordenó a sus árboles recoger sus raíces, plegar su ramaje y
emprender la retirada.
- Veamos qué hacen sin nosotros.
Ignorantes estos hombres, no saben que somos la vida.
Y los arroyos se secaron. Las avecillas canoras fugaron con sus nidos y sus crías. No hubo más
flores en el campo, ni croares nocturnos, ni ruidos misteriosos.
Todo se hizo silencio, calor insoportable, sopor insufrible, monotonía asfixiante.
- ¡Que viva la Primavera!
- ¡La Primavera ha venido! ¡La Primavera está aquí!
- ¡Oh, Primavera! ¡Estación de vida, de flores, de color!
Los niños cantaban en coro, alegres, bulliciosos. Paseaban su alegría por toda la ciudad. Vestían
de mariposas, de avecillas, de pececitos, de flores.
Y el bosque, desde su lejanía, miraba absorto, escuchaba incrédulo.
- Así no son mis flores, ni mis mariposas, ni mis aves. Yo no tengo primavera. En primavera
estamos siempre. ¿Qué sucede con los hombres? - Terminó preguntándose.
- Nos ignoran - dijo un árbol.
- Se han olvidado de nosotros - dijo otro.
- Ya no saben cómo somos -añadió un tercero.
- Déjenlos; ya se darán cuenta. Tendrán que aprender del hombrebosque. Detendremos nuestra
brisa. Nuestra sombra no será más fresca. La lluvia derruirá sus campos, sus riberas... Callaremos todos
y, entonces... -meditó el bosque.
- Ojalá que no sea demasiado tarde - agregó una amasisa que se inclinaba, al borde del colapso,
sobre el río.
Y fue así.
Un amanecer mustio, cuando la lluvia se precipitaba a torrentes, horadando los campos y las
riberas indefensas, el trueno sonó horrendo, el relámpago iluminó al bosque y los árboles se hicieron
brillantes.
Fue entonces cuando...
- ¡El bosque! - dijo alguien.
- ¿El bosque? - le respondieron
- ¡Sí, el bosque se está yendo!
- ¡Oh, sí, tienes razón! Se está yendo de nuestras casas, del campo, de la ciudad.
- No sólo de allí: de nosotros mismos. Ya no nos pertenece. Es un extraño. Nos está abandonando
lentamente.
- ¿Y de nuestros niños? - preguntó.
- No, no sabemos. Veamos qué dicen, qué saben, cuánto aman el bosque. Entonces fueron a un
Jardín. Miraron, preguntaron. Nadie dijo nada del bosque. Ninguna referencia. Nadie habló del bosque.
En los muros, en las aulas, en los cuentos, nada del bosque. Ni una canción referida al bosque.
- Vayamos a la Escuela. Y llegaron a la escuela.
Libros grises, sin el verde intenso de su flora ni el azul profundo de su cielo, sin colores. Libros sin
ríos caudalosos, ni cochas misteriosas. Libros sin trinos de la selva, sin el calor de su clima. Fríos,
muertos. Sin nada de bosque. Sin vida.
Preguntaron a un niño:
- ¿De qué color es la sachavaca?
- Este...
- ¿Para qué sirve el bosque?
- Este-
Preguntaron a otros niños más grandes:
- ¿Qué es el bosque? ¿Para qué sirve?
- Allá viven los indios - dijo uno.
- Allí llevan a los turistas - dijo otro. Llamaron a un joven:
- ¿Dónde queda el bosque? - le preguntaron.
- Por allá - dijo señalando con su índice el lejano horizonte. A otro le preguntaron:
- ¿Para qué sirve el bosque?
19
- De allí sacamos madera, peces de colores, pieles de animales, petróleo, resinas... - respondió.
Y el hombre ciudad se dio cuenta. Se angustió. Llamó a gritos al hombre-bosque.
- Enséñame a vivir en el bosque, a dialogar con él - le imploró.
- Necesitamos tiempo - sentenció el hombre-bosque- No el tiempo tuyo, el tiempo del bosque. El
tuyo lo has perdido, el suyo está intacto.
- Vuelve sobre tus pasos - continuó el hombre bosque. Aprende de él, conócelo. Que tus hijos lo
amen, que le canten, que le hablen, que descansen a su sombra, que corran por sus campos, que
coman sus frutos. Los árboles te aman hombre-ciudad.
- Sí, hombre-ciudad, todos te amamos. Nosotros los árboles te damos frescor, vida, frutos, flores;
los pajarillos que regalan sus trinos jugueteando en las mañanas - confirmó un árbol.
- Sí, hombre-ciudad, te lo aseguramos. Los animales que vivimos en el bosque, los arroyos, las
tahuampas, todos te amamos. Las orquídeas te adornan, te dan belleza, hombre-ciudad - agregó un
venado tras un matorral.
- Anda, entra al bosque. Lleva tu casa, lleva tu escuela, lleva tu iglesia y ponlas en el bosque.
Abrázate a él y dile que volverás a amarlo.
Aquella tarde, después de mucho tiempo, el sol brilló sobre el río y el crepúsculo incendió al
bosque de mil colores. La luna esperó impaciente para subir esplendorosa.

Gabel Daniel Sotil García


Del libro “Escuela Ärbol – Una propuesta de Educación para la Selva”

EL SUEÑO DEL PONGO

Un hombrecito se encaminó a la casa-hacienda de su patrón. Como era siervo iba a cumplir el


turno de pongo, de sirviente en la gran residencia.
Era pequeño, de cuerpo miserable, de ánimo débil,
todo lamentable,- sus ropas, viejas.
El gran señor, patrón de la hacienda, no pudo
contener la risa cuando el hombrecito lo saludó en el
corredor de la residencia.
—¿Eres gente u otra cosa? —le preguntó
delante de todos los hombres y mujeres que estaban
de servicio.
Humillándose, el pongo no contestó.
Atemorizado, con los ojos helados, se quedó de pie.
—¡A ver! —dijo el patrón—, por lo menos
sabrá lavar ollas, siquiera podrá manejar la escoba,
con esas sus manos que parece que no son nada.
¡Llévate esta inmundicia! —ordenó al mandón de la
hacienda.
Arrodillándose, el pongo le besó las manos al
patrón y, todo agachado siguió al mandón hasta la
cocina.
El hombrecito tenía el cuerpo pequeño, sus
fuerzas eran sin embargo como las de un hombre
común. Todo cuanto le ordenaban hacer lo hacía
bien. Pero había un poco como de espanto en su
rostro,- algunos siervos se reían de verlo así, otros lo
compadecían. "Huérfano de huérfanos,- hijo del
viento de la luna debe ser el frío de sus ojos, el
corazón pura tristeza", había dicho la mestiza
cocinera, viéndolo.
El hombrecito no hablaba con nadie,- trabajaba callado,- comía en silencio. Todo cuanto le
ordenaban, cumplía. "Sí, papacito,- sí, mamacita", era cuanto solía decir
Quizá a causa de tener una cierta expresión de espanto y por su ropa tan haraposa y acaso,
también, porque no quería hablar, el patrón sintió un especial desprecio por el hombrecito. Al anochecer,
cuando los siervos se reunían para rezar el Ave María, en el corredor de la casa-hacienda, a esa hora, el
patrón martirizaba siempre al pongo delante de toda la servidumbre,- lo sacudía como a un trozo de
pellejo.
Lo empujaba de la cabeza y lo obligaba a que se arrodillara y, así, cuando ya estaba hincado, le
daba golpes suaves en la cara.
20
—Creo que eres perro. ¡Ladra! —le decía.
El hombrecito no podía ladrar.
—Ponte en cuatro patas —le ordenaba entonces.
El pongo obedecía, y daba unos pasos en cuatro pies.
—Trota de costado, como perro —seguía ordenándole el hacendado.
El hombrecito sabía correr imitando a los perros pequeños de la puna.
El patrón reía de muy buena gana; la risa le sacudía todo el cuerpo.
— ¡Regresa! —le gritaba cuando el sirviente alcanzaba trotando el extremo del gran corredor.
El pongo volvía, corriendo de costadito. Llegaba fatigado.
Algunos de sus semejantes, siervos, rezaban mientras tanto el Ave María, despacio rezaban,
como viento interior en el corazón.
— ¡Alza las orejas ahora, vizcacha! ¡Vizcacha eres! — Mandaba el señor al cansado hombrecito—
. Siéntate en dos patas,- empalma las manos.
Como si en el vientre de su madre hubiera sufrido la influencia modelante de alguna vizcacha, el
pongo imitaba exactamente la figura de uno de estos animalitos, cuando permanecen quietos, como
orando sobre las rocas. Pero no podía alzar las orejas.
Golpeándolo con la bota, sin patearlo fuerte, el patrón derribaba al hombrecito sobre el piso de
ladrillos del corredor.
—Recemos el Padrenuestro —decía luego el patrón a sus indios, que esperaban en fila.
El pongo se levantaba a pocos, y no podía rezar porque no estaba en el lugar que le correspondía
ni ese lugar correspondía a nadie.
En el oscurecer, los siervos bajaban del corredor al patio y se dirigían al caserío de la hacienda.
— ¡Vete, pancita! —solía ordenar, después, el patrón al pongo.
Y así, todos los días, el patrón hacía revolcarse a su nuevo pongo, delante de la servidumbre. Lo
obligaba a reírse, a fingir llanto. Lo entregó a la mofa de sus iguales, los colonos (1).
Pero... una tarde, a la hora del Ave María, cuando el corredor estaba colmado de toda la gente de
la hacienda, cuando el patrón empezó a mirar al pongo con sus densos ojos, ése, ese hombrecito, habló
muy claramente. Su rostro seguía un poco espantado.
-—Gran señor, dame tu licencia,- padrecito mío, quiero hablarte —dijo.
El patrón no oyó lo que oía.
— ¿Qué? ¿Tú eres quien ha hablado u otro? —preguntó. —Tu licencia, padrecito, para hablarte.
Es a ti a quien quiero hablarte —repitió el pongo.
—Habla... si puedes —contestó el hacendado.
—Padre mío, señor mío, corazón mío —empezó a hablar el hombrecito—. Soñé anoche que
habíamos muerto los dos, juntos,- juntos habíamos muerto.
— ¿Conmigo? ¿Tú? Cuenta todo, indio —le dijo el gran patrón.
—Como éramos hombres muertos, señor mío, aparecimos desnudos, los dos, juntos,- desnudos
ante nuestro gran Padre San Francisco.
— ¿Y después? ¡Habla! —ordenó el patrón, entre enojado e inquieto por la curiosidad.
—Viéndonos muertos, desnudos, juntos, nuestro gran Padre San Francisco nos examinó con sus
ojos que alcanzan y miden no sabemos hasta qué distancia. Y a ti y a mí nos examinaba, pesando, creo,
el corazón de cada uno y lo que éramos y lo que somos. Como hombre rico y grande, tú enfrentabas
esos ojos, padre mío.
— ¿Y tú?
—No puedo saber cómo estuve, gran señor. Yo no puedo saber lo que valgo. —Bueno. Sigue
contando.
—Entonces, después, nuestro Padre dijo con su boca: "De todos los ángeles, el más hermoso,
que venga. A ese incomparable que lo acompañe otro ángel pequeño, que sea también el más hermoso.
Que el ángel pequeño traiga una copa de oro, y la copa de oro llena de la miel de chancaca más
transparente."
— ¿Y entonces? —preguntó el patrón.
Los indios siervos oían, oían al pongo, con atención sin cuenta pero temerosos.
—Dueño mío: apenas nuestro gran Padre San Francisco dio la orden, apareció un ángel, brillando,
alto como el sol,- vino hasta llegar delante de nuestro Padre, caminando despacito. Detrás del ángel
mayor marchaba otro pequeño, bello, de luz suave como el resplandor de las flores. Traía en las manos
una copa de oro.
— ¿Y entonces? —repitió el patrón.
—"Ángel mayor: cubre a este caballero con la miel que está en la copa de oro,- que tus manos
sean como plumas cuando pasen sobre el cuerpo del hombre", diciendo, ordenó nuestro gran Padre. Y
así, el ángel excelso, levantando la miel con sus manos, enlució tu cuerpecito, todo, desde la cabeza
hasta las uñas de los pies. Y te erguiste, solo,- en el resplandor del cielo la luz de tu cuerpo sobresalía,
como si estuviera hecho de oro, transparente.
21
—Así tenía que ser —dijo el patrón, y luego preguntó:
— ¿Y a ti?
—Cuando tú brillabas en el cielo, nuestro gran Padre San Francisco volvió a ordenar: "Que de
todos los ángeles del cielo venga el de menos valer, el más ordinario. Que ese ángel traiga en un tarro
de gasolina excremento humano".
— ¿Y entonces?
—Un ángel que ya no valía, viejo, de patas escamosas, al que no le alcanzaban las fuerzas para
mantener las alas en su sitio, llegó ante nuestro gran Padre,-llegó bien cansado, con las alas chorreadas,
trayendo en las manos un tarro grande. "Oye, viejo —ordenó nuestro gran Padre a ese pobre ángel—,
embadurna el cuerpo de este hombrecito con el excremento que hay en esa lata que has traído, todo el
cuerpo, de cualquier manera,- cúbrelo como puedas. ¡Rápido!" Entonces, con sus manos nudosas, el
ángel viejo, sacando el excremento de la lata, me cubrió, desigual, el cuerpo, así como se echa barro en
la pared de una casa ordinaria, sin cuidado. Y aparecí avergonzado, en la luz del cielo, apestando...
-—Asimismo tenía que ser—afirmó el patrón—. ¡Continúa! ¿O todo concluye allí?
—No, padrecito mío, señor mío. Cuando nuevamente, aunque ya de otro modo, nos vimos juntos,
los dos, ante nuestro gran Padre San Francisco, el volvió a mirarnos, también nuevamente, ya a ti ya a
mí, largo rato. Con sus ojos que colmaban el cielo, no sé hasta qué honduras nos alcanzó, juntando la
noche con el día, el olvido con la memoria. Y luego dijo: "Todo cuanto los ángeles debían hacer con
ustedes ya está hecho. Ahora ¡lámanse el uno al otro! Despacio, por mucho tiempo". El viejo ángel
rejuveneció a esa misma hora,- sus alas recuperaron su color negro, su gran fuerza. Nuestro Padre le
encomendó vigilar que su voluntad se cumpliera.

1. Indio que pertenece a la hacienda

José María Arguedas


Tomado del libro “¡Kachkaniraqmi! ¡Sigo Siendo! – Arguedas textos esenciales”

ALGO EN LA OSCURIDAD
Horacio López.

Oyó algo y abrió los ojos. Santiago era demasiado grande para tenerle miedo a la oscuridad. ¿No
tenía novia acaso? A los seis años y medio no podía andar teniendo miedo.
Pero lo tenía y no podía dormirse.

En la oscuridad, una pila de revistas parecía una planta carnívora, y su buzo y pantalones tirados
en el suelo eran iguales a un escamoso lagarto.

Prestó atención. La respiración venía de debajo de la cama.

-¡Fantasías, no! –se dijo Santiago-. Todo debe tener una explicación.

Sin embargo, su colección de revistas Enigmas de la ciencia, que traía todo sobre “El avión que
les hace burla a los radares”, no explicaba nada sobre lo que estaba pasando debajo de su cama.

Santiago cerró los ojos y analizó científicamente la situación .


El ruido de una simple respiración no le iba a cortar el sueño.

Recordó esa lámina del sistema respiratorio que tenían en el aula: una nube con ojitos, que
entraba en la nariz de un señor, iba por un túnel hasta dos tanques, donde varias pelotitas con delantal y
escoba limpiaban y barrían.

Y volvió a oír el mismo ruido inexplicable, alguien estaba respirando.


-¡El monstruo de debajo de la cama! –exclamó Santiago. Y, como si lo hubiera escuchado, algo
salió corriendo de debajo de su cama y se paró en el rincón más oscuro de su cuarto.

“Seguro que es horrible” , pensó Santiago. “No debo mirar”.

Entonces oyó una voz como de zapato nuevo.

22
-¿Quién me despertó? –gruño la voz-. Justo ahora que estaba soñando mi pesadilla favorita. ¡Que
hambre tengo!

“Si no me muevo, no me comerá”, pensó Santiago muy asustado.

Después hubo un silencio seguido por un


ronquido.

-¡Eso fue un ronquido! –gritó el monstruo


tanteando en la oscuridad-. ¿Dónde está? ¡Eso fue
lo que me despertó!

Y en ese momento, Santiago recordó que no


había tomado su jarabe para la tos y se dio cuenta
de que había sido su propia ronquera lo que lo
había asustado tanto.

-Mi propia respiración me asustó y despertó


el monstruo -se dijo.

Justo en ese instante se encontraron sus


miradas.

El monstruo visto por Santiago:

Ojitos colorados. Cuerpo alechugado. Tiene


pico con dientes y los dedos…mejor no
describirlos. Conclusión: es horrible. Me comerá
inmediatamente.

Santiago visto por el monstruo:

Un ser flacucho y pálido, sin pico y con solo dos ojos.


Conclusión: ¿este de que jaula se escapó? ¡Qué asco!

El monstruo le sonrió tipo cocodrilo, pero, por las dudas, Santiago decidió tratarlo con todo
respeto:

-Usted no existe, ¿verdad? –le dijo sin atreverse a tutearlo.

-Es cierto –gruñó el monstruo-. Los monstruos no existimos, salvo cuando tenemos mucha
hambre-. Y con un aleteo pegajoso voló hasta la cabecera de su cama.

Santiago intentó pensar fríamente: El enorme pico del monstruo le permitiría devorarlo sin el
mínimo ruido.

Nadie podía salvarlo. A la mañana, su mamá encontraría solamente sus huesitos bien pelados.

Semipetrificado por el miedo, Santiago quiso encender la luz. No pudo y dio un grito. Su grito
sobresaltó al monstruo, que tiró la pila de revistas. Un frasco de jarabe que andaba por allí se tambaleó y
el monstruo se apuró para atajarlo.

A partir de allí sucedieron cosas increíbles.

El monstruo se bebió todo el jarabe de Santiago y pareció encantarle. Ya satisfecho, se instaló


cómodamente a hojear las revistas y a reírse sin parar.

-Alpiste… -comentó el monstruo entusiasmado-. ¡Si no las viste, perdiste!

Santiago quedó asombrado. A los dos les gustaban las mismas revistas. Sólo que el monstruo
encontraba muy chistosos los títulos que a él le sonaban muy serios: “Una era de viajes espaciales”, “La
escafandra que explica los sueños”, “Computadoras que predicen el futuro”…
23
El monstruo leía y se mataba de risa.

Fue por eso que Santiago y el monstruo se hicieron amigos. Todas las noches se juntaban para
disfrutar del jarabe y de las revistas. De toda la escuela, su novia Sofía fue la única que le creyó. Pero
desde entonces Santiago durmió tranquilo, sabiendo que siempre es bueno tener, al menos, un
monstruo amigo debajo de la cama.

INQUILINAS

Una abeja, sin pedirme permiso, ha hecho su nido en mi casa. Ha


colocado, una a una, cientos de hojas verdes en una rueda vieja que adorna mi
casa.

No le cobraré alquiler, pero le pediré que ni ella ni sus hijos les piquen a
mis invitados.

He descubierto
el almacén de una
hormiga debajo de mi
cama. Hay pedacitos de pan viejo, un grano
cocido de lentejas y muchos granos de azúcar.

No barreré debajo de mi cama, pero le


diré a la hormiga que por ningún motivo se
suba a mi cama.

Una polilla se está comiendo la silla de mi comedor. No le echaré veneno si me promete que se
contentará con comerse sólo esa silla. En algún lugar tengo que sentarme.

Una araña teje y teje su tela en el techo de la cocina. Es una tela


muy bien hecha y la araña se pasea, orgullosa, de punta a punta.

No le diré nada si se queda tranquila en su tela y no se descuelga


en mi sopa.

Reuní a la abeja, la hormiga, la polilla y la araña y les lancé


seriamente un discurso, dándoles precisas instrucciones para que todas
pudiésemos vivir en armonía en mi casa.

De distintas maneras, ellas aceptaron mi trato y, agradecidas, me prometieron solemnemente


contentarse con lo que les estaba permitido.

Pasó un buen tiempo en el que ninguna de mis amigas, tengo que confesarlo, dio motivo de queja.
Mas bien, sintiéndolas cerca, yo me sentí entretenida y acompañada. Me gustaba mucho mirar a mis
inquilinas; ellas eran grandes trabajadoras y excelentes madres. Pero, como todo tiene fin, un día tuve
necesidad de mudarme, de alquilar mi casa para ir a un sitio más chico y gastar un poco menos. Yo
conversé con mi inquilina, le expliqué el trato al que había llegado con esos animalitos buenos, a los que
les gustaba una casa caliente y cómoda.

La señora no me escuchó con mucha atención, pero me dijo: “Lo que usted diga, está bien. Me
gusta su casa, tiene grandes ventanas.

Parece que la señora era malgeniada y aburrida, y que trató con escobas y trapos de deshacerse
de mis amigas.

Hasta intentó envenenarlas.

Ellas: la abeja, la hormiga, la polilla y la araña, trataron de hablarle, de reclamarle, de exigirle que
cumpliese el antiguo arreglo que tenían conmigo. Pero la señora no entendía ni quiso entender el idioma
de los animales ni las necesidades ajenas.

24
Entonces, la abeja le picó la oreja, la polilla se comió las siete sillas, la araña hizo su nido en su
cabeza y la hormiga se subió a su cama a medianoche, cuando ella dormía , y caminó sobre su espalda,
haciéndole horribles cosquillas. En ese instante, la señora malgeniada y aburrida hizo sus maletas y salió
despavorida. Mis amigas fueron a buscarme y tuve que alojarlas en mi casa nueva.

Hoy he puesto un aviso en el periódico que dice:

“Alquilo preciosa casa, buen precio. Al interesado deberán gustarle los animales domésticos, como
las abejas, hormigas, arañas y polillas”.

No pienso alquilarla hasta encontrar el inquilino perfecto.


La gente que no ama a los animales me parece peligrosa.
Cecilia de Roggero.

EL NARRADOR DE CUENTOS

Había una vez un hombre a quien todos


querían porque contaba historias muy bonitas.
Diariamente salía por la mañana de su
aldea, y cuando volvía al atardecer, los
trabajadores, cansados de trajinar todo el día,
se agrupaban junto a él y le decían:
- ¡Anda cuéntanos lo que has visto hoy!
Y él contestaba:
-He visto en el bosque a un fauno que
tocaba la flauta y a su alrededor muchos
enanitos con sus gorros de colores, bailando
alegremente.
-¿Qué otra cosa viste? -le preguntaban
los hombres, que no se cansaban de
escucharlo.
-Cuando llegué a la orilla del mar, ¡a qué
no se imaginan lo que vi!
-No, no podemos imaginar nada. Dinos
lo que pasó a la orilla del mar.
-Pues vi a tres sirenas; sí señores, a tres
sirenas que con un peine de oro peinaban sus
cabellos verdes.
Y los hombres lo amaban porque les
contaba hermosas historias.
Una mañana salió de su aldea como
todas las mañanas, pero cuando llegó a la
orilla del mar vio a tres sirenas, que al borde de las olas peinaban sus cabellos verdes, con su peine de
oro. Y cuando llegó al bosque vio a un fauno que tocaba la flauta, mientras los enanitos bailaban a su
alrededor.
Esa tarde, al volver a su aldea, los trabajadores le dijeron como de costumbre:
-¡Anda, cuéntanos lo que has visto hoy!
Y él contestó:
-Hoy no he visto nada.
Oscar Wilde
Tomado de libro “La Narración de Cuentos” de Danilo Sánchez Lihón

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LA PRODUCCIÒN DE TEXTOS

La producción de textos comprende un proceso en


el cual los niños deben escribir por necesidad para
comunicarse con seres reales y de su entorno donde
viven, de tal manera que se “aprende a escribir,
escribiendo”, pero textos que sean significativos y de
interés para los niños. Según el Ministerio de Educación
(2004:109), los niños escriben en la escuela para:

• Cartas
• Saludos
INTERACTUAR CON OTROS:
• Felicitaciones, agradecimientos
• Invitaciones, etc.
• Recetas
HACER Y PREPARAR: • Instrucciones para armar un objeto.
• Instrucciones de un juego, etc.
• Noticias,
• Entrevistas
INFORMAR:
• Avisos, anuncios
• Afiches, etc.
• Cuentos
• Acrósticos
IMAGINAR: • Poemas
• Fábulas
• Leyendas, etc.
• Cuadro de responsabilidades y turnos
ORGANIZARSE: • Horarios
• Listado con participantes en grupos de trabajo

ESTRATEGIAS PARA LA PRODUCCIÒN DE TEXTOS


1. LAS ADIVINANZAS
- Se construye a partir de descripciones que realizan las niñas y niños de situaciones, personas,
animales y cosas, etc, creando dudas en los otros niños a partir de ciertas características que se dan
en forma simple (que sugieren la respuesta) o compleja (que demanda una mayor reflexión).
Permiten desarrollar habilidades relacionadas con el pensamiento y el lenguaje.
- Si los niños descubren la respuesta, es porque la adivinanza está bien hecha, pero si tienen dificultad
es porque falta alguna característica importante y deben completarla.

Estrategias:
Los niños y niñas juegan en parejas o divididos en dos grupos, uno de los grupos inventa una
adivinanza a partir de la descripción de un personaje y lo dibuja en una tarjeta; el otro grupo adivinará
que persona, animal o cosa es.

- Escriben la adivinanza creada y guardan la tarjetea dibujada.


- El grupo contrario adivina lo que es.
- Cuando el grupo acierta, los autores de la adivinanza muestran la tarjeta, todos aplauden.
26
- Se cambian los papeles y el grupo que adivinó elige un personaje,
animal y objeto, pasando a inventar otra adivinanza, dibuja la tarjeta
que debe acertar el equipo contrario.
- Eligen las adivinanzas que más les gustaron y las escriben en su
cuaderno o en el libro de adivinanzas del aula.
- En sus cuadernos todos escriben y dibujan las adivinanzas
producidas.

2. SALUDOS, FELICITACIONES Y AGRADECIMIENTOS

Puedes presentar a tus alumnos y alumnas modelos de escritura: saludos, felicitaciones y


agradecimientos. Ayúdalos a conocer este tipo de texto a través de algunos ejemplos:

- Escribe ante los alumnos y alumnas una felicitación verdadera destinada a un papá del aula, y
léela en voz alta.
Estimado señor Zenón:

Deseamos felicitarlo por el bautizo de su hijo Alberto. Aquí su


hijo Lorencito nos contó el acontecimiento. Esperamos que pronto
podamos conocer al hermano de Lorencito.
Felicitaciones también a la mamá y la familia.

- Conversa con tus alumnos sobre hechos o acciones que merecen la escritura de un
agradecimiento, sobre lo grato que es recibir una nota de ese tipo.
- Los niños observan las características de este tipo de textos.
- Proponen un motivo para escribir una tarjeta de agradecimiento.
- Redactan colectivamente el texto para que el profesor o profesora lo escriba en la pizarra.
- La felicitación es escrita por un alumno con buena letra para ser enviada.

3. TEXTOS NARRATIVOS
Lee un cuento breve, sencillo e interesante para tus alumnos.

3.1. Dibujar cuentos

Lee un cuento breve, sencillo e interesante para tus alumnos.


• Trabajando en grupos de cuatro o cinco compañeros, los niños dibujan el cuento en forma
individual o grupal, En la parte inferior del dibujo escriben una pequeña oración o texto sobre el
cuento.

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• Distribuye en los grupos la historia en tres o cuatro partes, según el número de integrantes, y cada
uno ilustra y escribe algo sobre esa parte, Uno dibujará el comienzo de la historia, uno dos lo que
ocurre después y otro alumno dibujará el final.
• Se aprovecha esta experiencia para que los niños observen que los cuentos tienen una estructura
narrativa característica, que corresponde a sus momentos más importantes.
• Se debe ayudar a identificar cada una de estas etapas o momentos de un cuento, revisar con ellos
el inicio, el desarrollo de acontecimientos o conflictos y el final de algunos cuentos que conozcan.

Los niños y niñas reconocen que los cuentos casi siempre comienzan con expresiones como:

I. “Había una vez”,


II. “Erase una vez”,
III. “Una vez”, etc.

Los niños y niñas deben identificar los


principales momentos de la estructura
narrativa de un cuento.

Se le explica que se trata de un


esquema muy flexible y que ellos pueden
modificarlo de acuerdo a su creatividad.

Uso de conectores temporales en la


producción de cuentos:

En función de conectores temporales se


inicia la producción de un cuento, los
cuentos clásicos presentan el siguiente
esquema o estructura básica:

Había una vez… (Inventa un personaje, un lapicero, un fantasma, un alfiler, una mariposa, etc.).

Que… (Describe como era el personaje, sus características, sus deseos, etc.).

Un día… (Inventa algo que lo ocurrió, la primera vez)

Posteriormente… (Describe la segunda acción)

Entonces… (Sigue contando con otra acción)

Luego… (Es la unión entre todas las acciones)

Finalmente… (Cuenta como termina el cuento).

3.2. Recrear cuentos


• Los niños en grupos comentan y recuerdan los cuentos relatados por sus padres, abuelos, o que
hayan escuchado y leído en la escuela.
• Se ponen de acuerdo sobre una de esos cuentos y lo narran oralmente con sus propias palabras,
pudiendo completar el mismo con el aporte de sus compañeros y compañeras.
• Escriben y recrean cuentos en forma individual y después lo comparan con los de sus compañeros de
grupo.
• Los niños cambian creativamente el final de un cuento conocido, transforman sus personajes,
agregan otros y cambian de época, etc.
• Crean un nuevo cuento con los cambios imaginarios, lo escriben, lo ilustran y lo comparten con sus
compañeros.
28
3.3. Creación de cuentos a partir de láminas

• Los niños observan láminas,


fotografías, afiches con
cuadros sacados de revistas
e imaginan una historia a
partir de ellos.
• Tomando de base una
lámina, crean una historia a
partir de ella, procurando
que su historia tenga humor,
fantasía e imaginación.
• En la producción no se
limitan a observar y
considerar lo que parease
en la lámina, sino que
imaginan otros personajes,
objetos y elementos de la
naturaleza.
• Luego, imaginan lo que está ocurriendo lo que ocurrió antes, y, sobre todo, algunos acontecimientos
que se pueden producir después.
• Una vez que hayan imaginado su historia, en una hoja con una estructura narrativa vacía escriben
recordando los principales momentos que tiene la estructura de un cuento
• En grupos comparten sus cuentos a través de una lectura interactiva, corrigen, mejoran y reescriben
los mismos.

3.4. Yo comienzo, tú sigues…

• Esta estrategia de
producción de textos, trata
de la elaboración de un
cuento colectivo realizado
por grupos de cinco o seis
alumnos, de acuerdo a la
cantidad de estudiantes que
hay en el aula.
• En una hoja de papel, un
niño escribe el comienzo de
un cuento: “Había una
vez…”, (Uso de conectores
temporales) en dos o tres
líneas.
• El o la siguiente participante
agrega nuevos elementos a
la presentación: precisa
algunas características de
los personajes o de los lugares.
• El tercer alumno agrega un hecho o acontecimiento que ocurre en relación a lo descrito en el
comienzo del cuento, algo sorprendente e inesperado.
• Otro alumno presenta algunas reacciones o consecuencias que provoca el problema desencadenado.
• El quinto participante imagina una o varias soluciones, lo que puede incluir nuevos personajes.
• El último autor o autora del cuento redacta un desenlace o final de la historia.

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3.5. Cuentos desde preguntas generadoras.
Esta es una estrategia que favorece el desarrollo de la creatividad individual.
Los niños y niñas responde a una pregunta que ayuda a generar su imaginación.

Por ejemplo: ¿Qué pasaría si…


• …los días no tuvieran noches?
• …las personas tuviesen alas?
• …vivieras en el fondo del río?
• …tu escuela fuera de vidrio?

• Los niños cierran los ojos e imaginan una de estas situaciones y responde silenciosamente la
pregunta.
• Inventan una pequeña historia sobre la pregunta ubicándola en un mundo imaginario.
• Los niños leen sus historias en voz alta y las comparan con las producciones de sus compañeros.

4. POEMAS

A continuación se sugiere un conjunto de estrategias que facilitan la creación poética de los


alumnos: Creación de acrósticos, “préstamos a la poesía”, “quintillas”, poemas diamante, ad-versos.

4.1. Acrósticos

Son poemas realizados a partir de letras iniciales de una palabra significativa para la persona que
lo escribe. Al respecto, Condemarìn y Chadwick (1998:15), afirma que “un acróstico es una composición
poética cuyas letras iniciales, medias o finales forman vocablos o frases. Posee cierta semejanza a un
puzle.
Un ejemplo de acróstico con las palabras

Allá en la lejanía caminaR


Las furiosas es algO
Focas que noS
Rosadas asemejA
Esperaban al aleteaR
Dichosas las del colibrI
Olas azules
en su mundO
Alfredo
Rosario

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4.2. Un poema prestado
Tomando como base algún poema conocido es posible recrearlo respetando su estructura, ritmo y rima,
pero modificando su contenido.
Para llevar a cabo esta actividad se sugieren los siguientes pasos:
• Organiza sesiones de lectura de poemas, Lee para los niños y niñas con entusiasmo y emoción
diversos poemas.
• Seleccionar aquellos que más le guste, que lo copian, lo lean o reciten a sus compañeros.
• Prepara lecturas y recitaciones, leyendo varias veces los poemas que han seleccionado.
• Observan un modelo de “préstamo de poesía”.

Por ejemplo, lee el poema de Víctor Alfaro:

La frutilla
Es una niña pintada,
Toda fresca y ruborosa
Con su carita pecosa
Y su carne perfumada.

Lee ahora la transformación que hizo Edwin (8 años) de este poema:

La mandarina
Redondita y anaranjada
Dulce y carnosa
Sonrisa carcajada
Risa melodiosa

4.3. Yo también soy poeta


Otra forma de creación de poemas consiste en ofrecerles el siguiente andamiaje:
• Crean un poema sobre la base de dos listados de palabras que ellos mismos debes escribir al pensar
en una determinada palabra.
• Un listado se compone de de adjetivos y otro de verbos; no es necesario que los niños iniciales
manejen estos términos gramaticales.
• Si los niños seleccionan la palabra “gato”, por ejemplo, ellos pueden hacer el siguiente listado:
¿Cómo es? ¿Qué hace?
Suave Acaricia
Negro corre
Amigo maúlla
Ágil juega

El poema resultante podría ser:

Mi gato

Eres suave y acaricias,


Negro, corres y corres,
Mi gran amigo que maúlla
Ágil, juegas conmigo.

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4.4. Poema en cinco

Es un tipo de poema para ser realizado en pequeños grupos.

- Un ejemplo de “Poema en cinco”, destacando su estructura:

Nubes
Blancas, grises
Vuelan, crecen, escapan,
sus lágrimas son lluvia
nubes.

- Los alumnos identifican que le “poema cinco”, se llama así porque siempre tienen cinco versos;
cada uno de ellos comienza con una palabra y luego va aumentando hasta volver a una en el quinto
verso.
- En la pizarra los niños observan un esquema de la estructura del poema, con el fin de que lo
comprendan y luego puedan ejercitar la creación propia.

Una palabra
Dos palabras que la describen
Tres palabras que dicen lo que hace (verbos)
Una frase de cuatro palabras
La misma palabra del primer verso.

4.5. Quintillas graciosas

En el aula:
1) Leen la siguiente quintilla y observan sus características:

Un mosquito verde azulado


Vuela en el cielo medio nublado
Suspirando de flor en flor
Con su vuelo de picaflor
El mosquito verde azulado

2) Descubren las características de las quintillas, ejemplo: el segundo verso rima con el primero.
3) Construyen quintillas, sobre los siguientes pasos:

a) En primer lugar imagina un personaje.


Un chanchito
b) Describe brevemente su personaje.
Es gordito
c) Escribe el primer verso nombrando y describiendo a tu personaje.
Un chanchito gordito
d) En el segundo verso, imagina algo que le pasó o desea ser o hacer el personaje, recordando que
debe rimar con el primer verso.
Canta siempre como sordito
e) Escribir los dos versos siguientes rimándolos ente sí. NO olvidar que las quintillas son versos
absurdos que hacen reír.
f) Termina la quintilla escribiendo el quinto verso, incluyendo el personaje del primero.

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4.6. Poemas de nunca acabar
Este poema se caracteriza porque puede continuar indefinidamente, ya que se trata de encadenar
versos que riman.

- Estos poemas siempre comienzan con el adverbio cuando.


- Para estimular a los alumnos a crear este tipo de poemas se sugiere:
- Leer un “Poema de nunca acabar” creado por otros niños, como éste:

Cuando tomo mi mazamorra


Me pongo mi gorra.
Cuando me dan ganas de reír
Voy corriendo a la huerta,
Cuando voy corriendo a la huerta
Mis pollitos me persiguen.
Cuando mis pollitos me persiguen
El gato se pone celoso.
Cuando el gato se pone celoso
Mi tía le da chocolate.
Cuando mi tía le da chocolate, etc.
(Rosa, 12 años).

5. Los Calambures
Equívoco juego de palabras que consiste en modificar el significado de una palabra o frase
agrupando de distinto modo sus sílabas. Se dice que esta palabra proviene del pueblo de Calambur,
cuyo párroco, hacia el 1300, fue célebre por el empleo de este juego de palabras.
Ejemplo:
Dicen que su padre es conde / dicen que su padre esconde
Entrenó en coche deportivo / en tren o coche deportivo
Salió a oscuras y en celada / salió a oscuras y encelada
Yo lo coloco y ella lo quita / si yo loquito, ella locaza
Ser vil, impía / servilleta limpia
Aló dos palos / a todos palos
María es pía / María espía
De rechazo / derechazo
Echa té / échate

6. Las Retahílas
Las retahílas son expresiones infantiles que se repiten en los juegos o en las relaciones cotidianas
de los niños. Pertenecen a la tradición oral popular, por lo que varían mucho de unas regiones a otras.
Son muy variadas, las más repetidas son las que se emplean para decir palabras en cadena, sortear
juegos, pero hay retahílas para todo, para el juego del escondite, para curar una herida, para contar
hasta veinte, para contestar a un niño que insulta, etc. Ejemplo:
En la esquina, una casa,
en la casa, una sala,
en la sala, una mesa,
en la mesa, una estaca,
en la estaca, una lora,
en la lora, una pata,
en la pata, una pulga,
la pulga en la pata,
la pata de la lora, la lora en la estaca,
sigue.....................

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7. Las Anáforas
Figura de dicción que consiste en la repetición intencionada de una palabra o grupo de palabras al
comienzo de una frase o verso para enfatizar propiciando una melodía y ritmo adecuado.

Ejemplo:
RONDA DEL ZAPATERO
Tipi tape, tipi tape,
Tipi tape, tipitón,
Tipi tape, zapa, zapa, zapatero remendón.
Tipi tape, todo el día,
Todo el año tipitón,
Tipi tape, macha, macha,
Machacando en tu rincón.
Tipi tape, en tu banqueta,
tipi, tape, tipitón,
tipitón con tu martilla,
macha, macha, machacón.
¡Ay tus suelas!, zapa, zapa,
zapatero remendón,
¡ay tus suelas!, tipi, tape,
duran menos que el cartón.
Tipi, tape, tipi, tape,
Tipi tape, tipitón...

8. Vendedores de palabras
La demanda de palabras del castellano se cotiza por las nubes en las bolsas internacionales;
todos los mercados mundiales han revalorizado los vocablos del diccionario y en todo el mundo se
demandan palabras, palabras, palabras. Ejemplo:

¿Qué diez palabras venderías o exportarías al cliente que quiere....?


• Dejar de fumar,
• Buscar amigos,
• Encontrar empleo,
• Hacer felices a los enfermos,
• Matar el aburrimiento de sus conciudadanos,
• Conseguir paz en el mundo,
• Aprobar sin dar golpes,
• Lograr la eterna juventud,
• Ser el hombre más feliz de la tierra,
• Acabar con el hambre y la pobreza del mundo,
• Alcanzar la luna, ...
Variante: en vez de palabras pueden ser frases.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Condemarìn, Mabel y Chadwick, Mariana (1998). Taller de escritura. Santiago de Chile: Universitaria.
Condemarìn, Mabel y otros (1997). Taller de Lenguaje. Ed. Dolmen Santiago de Chile:
Ministerio de Educación. (2004). Guía para el docente de la escuela unidocente y aula multigrado del
área rural. (Documento de trabajo en construcción-validación).
Yataco, Luis y Almeida, Orlando. (2004). Novedoso manual teórico-práctico: ABC del proceso lector,
Área: Comunicación Integral. Lima: Ediciones y Distribuciones “J.C.”

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