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Cayetano Betanc jonduca Vallejo EO pag Ge ber ! nh # \\ FILOSOFIA XY METAFISICA oo Contiene: "Ta filosoffa del Espacio", Joaquin Vallejo. “De una filosoffa de las ciencias a una metaffsica de la realidad", Cayetano Betancur. "Bases de una metafisica critica", Joaquin Vallejo. "Los dominios de la metaffsica", Cayetano Betancur. "Metaf{sica escoldstica y metaf{- sica erftica", Joaquin Vallejo. "Estrématas", Cayetano Betancur. (Extracto de los nimeros 1 a 6 de la revista "Universidad de Antio- quia". 1935-1936.-Medellfn,col.-) La Filosofia del Espacio Joaquin Vallejo INTRODUCCION Como es generalmente admitido, la misién de la Ciencia no es deducir el por qué de las cosas sino el cémo son. Las causas fina- les no son objeto de investigaciones cientificas y a lo que aspira el sabio, dentro de sus actividades, es a interpretar en una férmula sencilla los fenémenos de la experiencia, para dejar a la filosofia el interrogante del origen de esa formula. Sin embargo, el prodigioso desarrollo de la Fisica moderna y la acumulacién de nuevos hechos, con una rapidez que no alcanza a seguir de cerca el fildsofo, hari obligado a los investigadores de la Ciencia a detenerse a englobar los resultados en grandes sintesis que abarcan los diversos conoci- mientos humanos. Pero los moldes que suministran las leyes genera- les filoséficas, o categorias, se han encontrado demasiado estrechas para comprender esas concepciones cientificas, de manera que los mismos investigadores se han visto obligados a fabricar su cosmolo- gia especial, moldes de pensamiento més amplios, dejando atras al filésofo, 0 mejor, convirtiéndose ellos mismos en filésofos. Es mas 25 eS légico construir el recipiente después de calcular el contenido, que imponer moldes rigidos para vaciar objetos que posiblemente trae- r4n ya su forma especial. Esto explica por qué Riemann, Henri Poincaré, Einstein, Ber- trand Russell y tantos otros cientificos se han inscrito como filéso- fos y se han enfrentado a los grandes probiemas de la metafisica: el espacio, el tiempo, la materia, la causalidad, el infinito, la verdad. Por esta raz6n, partiré de los datos cientificos para esbozar una metafisica del espacio. Asi se aplicard fielmente el postulado fundamental del gran Estagirita, pues ese mismo principio condena a quienes tratan de formalizar cosmologias sin datos que hayan pa- sado antes por los sentidos, es decir, sin las adquisiciones de la Ciencia. : La filosofia del a posteriori ser4 mi norma, y el abandono del apriorismo ontolégico y del subjetivismo kantiano que traté de im- poner al espacio y al tiempo formas definidas existentes en Ja con- ciencia humana, ser4 el primer paso. No es una regresién al posi- tivismo de Augusto Comte, no se niega la metafisica completamen- te, sino que se pide edificarla con los hechos hoy conocidos, en lu- gar de hacerlo sobre la ciencia de la época de Aristételes. Se supo- ne, eso si, una evolucién progresiva en las concepciones metafisicas; se admite que nuestras ideas de espacio, por ejemplo, pueden am- pliarse y cambiar para dar cabida a nuevas adquisiciones; se duda de la autoridad filosdfica de un sistema perenne a través de los si- glos, pero se admira también el alcance de muchas previsiones que apenas hoy logran interpretarse. Mas no se crea por esto que vamos a reducir la historia de la filosofia a un cementerio de hipdtesis don- de enterramos las que dejara un lado el avance vertiginoso de los conocimientos cientificos para crear en seguida otras nuevas, inde- pendientes, sin relacién ninguna con las primeras: la metafisica cambia el molde estrecho por otro mas general y amplio que com- prende como caso particular la matriz anterior. Asi progresa nues: tra imagen del Universo, considerando las teorias anticuadas no co- mo falsas, sino como estrechas que necesitan ampliarse. Véase un caso simple que resume lo dicho: la concepeién pri- mitiva de una Tierra plana, gue satisfacia suficientemente el redu- cido alcance de las observaciones de esos tiempos, llegé a ser es- trecha cuando el hombre amplié su mundo con el dominio de los mares y pudo dar la vuelta a la Tierra. La imagen primera, a pesar de ser tan distinta a la segunda, queda comprendida en ésta, por- que sabemos que porciones pequefias de grandes esferas pueden 26 considerarse con suficiente aproximacién como planas. Una nueva i Rae plaza a las antericyes por ampliaciones, no por des- concepeién ree: trucci6n. Sostienen algunos filésofos, demasiado _influenciados por el subjetivismo kantiano, que la Ciencia no puede modificar los con- ceptos metaffsicos porque hay entre esos dos campos diferencias de métodos de conocer y diversas fuentes: dicen que la metafisica po- see un cardcter general ontolégico, que estudia los atributos y mo- dos de Ia sustancia intuida por la conciencia en si misma, que resul- ta de la concentracién y abstraccién del ser pensante ajeno a todas las percepcighes del mundo exterior, en contemplacién introspecti- va hindi, que aspira a un conocimiento absoluto de las cosas en sf: mientras que la fisica nace y se forma en la experiencia, en los he- chos sensitivos y apenas traduce en leyes generales el acontecer ob- jetivo. Esto es mezclar, a mi juicio, en un mismo crisol, escuelas tan opuestas como el idealismo y el realismo puros. La metafisica ee ha ce con los instrumentos que suministra la fisica y si né vedse el ca- so del mismo Kant: admirado de la maravillosa exactitud de la geo- metefa y del vigor de sus conclusiones, como podia verse en las a- plicaciones a les demés ciencias, mientras éstas sufrian la imperfec- cién de los sentidos, hubo de postular que el hombre no recoge la geometria de la naturaleza, sino que esté en Ia mente antes que cualquier percepcién y por tanto las deducciones metafisicas tienen valor absoluto sobre los objetos fisicos; esta es una observacién da- da por la experiencia y sirvié a Kant para construir un concepto me- tafisico: el espacio como intuicién pura, inherente al espiritu. La metafisica se edifica entonces con materiales fisicos y si estos evo- Incionan aquélla cambiaré también. Este es mi primer punto de partida para poder indicar cémo esta influyendo Ia ciencia moder- na en Ia Filosofia Primera; no concibo cémo un individu desprovis- to de sentidos desde su nacimiento, pudiera formarse una idea del espacio, del tiempo, de la materia, de la causalidad, de la vida, es decir, hacerse una metafisica. Admito pues como postulado que mientras mejor conozcamos la naturaleza, haremos mejor filosofia. LAS IDEAS MODERNAS SOBRE EL ESPACIO La nocién de espacio ha contestado siempre al interrogante que se hace el hombre: ¢Dénde estan las cosas percibidas? ¢Cual 27