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anuario de literatura y arte # 20 2012 - 2013

anuario de literatura y arte

# 20

2012 - 2013
2012
-
2013
Directorio Director General Ricardo Sánchez Riancho Directora Editorial Lit. Infantil y Editora Anuario

Directorio

Director General

Ricardo Sánchez Riancho

Directora Editorial Lit. Infantil y Editora Anuario

Alejandra Nevárez S.

Director Editorial Lit. y Arte

Alfredo Núñez Lanz

Asistente Editorial

David González Tolosa

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Textofilia Ediciones

Jefa de Prensa

Paola Tinoco García

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Representante de Ventas

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Colaboradores

Patricio Saiz Paola Tinoco Magali Lara Fausto Alzati Fernández Manuel Dávila Galindo Olivares Ruy Feben Luis Téllez Andrés Orjuela Halim Badawi

Logotipo

Luis M.Verdejo

Obras

Andrés Orjuela y Miguel Ángel Rojas imágenes de cortesía de los artistas. Helio Montiel y Roberto Turnball imágenes de cortesía Akaso.

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Agradecimientos

Distribución Nacional

Venta de publicidad

2 Agradecimientos Distribución Nacional Venta de publicidad Dirección Andrés Orjuela, Atado , fotografía impresión

Dirección

Andrés Orjuela, Atado, fotografía impresión sobre papel de algodón, 2012.

Embajada de España en México Tourespaña Magali Lara Halim Badawi Akaso

Textofilia S. C.

ventas@textofilia.com

Morena No.1205 int. 4, Col. Narvarte, Del. Benito Juárez, C.P. 03020, México D.F. www.textofilia.com

Certificado de reserva de derechos al uso exclusivo: en trámite. Certificado de licitud de contenido:

en trámite.

ISSN: 1665 - 9643

Prohibida la reproducción total o parcial. Copyright Textofilia ©2012.

Los textos aquí publicados son en su totalidad responsabilidad de los autores. Los derechos sobre las obras de autores con publicaciones previas pertenecen a las casas editoriales corres- pondientes y referidas. Su publicación es única- mente con fines de difusión. Ésta es una revista de crítica e investigación artística y literaria.

es única- mente con fines de difusión. Ésta es una revista de crítica e investigación artística
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es única- mente con fines de difusión. Ésta es una revista de crítica e investigación artística

literatura

y arte

emergente

9

¿Quién, Yo? |10 Transformación |18 Barulera |20 Una colita para el pelo |22 Presagio |24 Edén |28

la taza

arte

del té

contem-

(entrevistas)

poráneo

41

Erma Cárdenas |42 Andrés Neuman |48

55

La pintura: métodos y contratiempos |56 Portafolio de Miguel Ángel Rojas |60

espacios para el arte contemporáneo

73

Marlbourough |76 Soledad Lorenzo |78 La Caja Negra |80 Max Estrella |82 Espacio Mínimo |84

cinéfilos

87

Recomendaciones |88

literatura

emergente

literatur a emergente 9

Ensayo E n fila para pagar en un 7-Eleven, me distraigo mirando el

anaquel de revistas. Mi atención, por inercia o por el motivo

que sea, gravita hacia una portada con el retrato de una joven

rockstar. La portada muestra a una mujer de cabello castaño y mirada desafiante (que bien podría ser la mirada desafiante de cualquier otra celebridad juvenil del momento). Debajo de su busto dice:

“Belinda: sé quién soy… y me quiero”. Primero me brota una cierta irritación: no estoy impresionado por el autoestima que dicha estrella musical declara haber derivado del autoconocimiento. En todo caso, tanta autoreferencia me parece una clara señal de una auto- obsesión 1 . Quizá sólo envidio su fortuna. Comoquiera, al desvanecer esta reacción inicial comienzo a preguntarme por los motivos que conducirían a alguien a hacer una declaración de esta naturaleza. “Sé quién soy… y me quiero”, suena a defensa obligada ante un ataque personal; como si alguien ha puesto en duda su autenticidad, y de paso su capacidad para querer(se). Belinda Peregrín Schüll, nació en Madrid el 15 de agosto de 1989, y es objeto público por sus logros como actriz, cantautora y modelo. Cuenta la leyenda que en 1999, por mera coincidencia, ella y su madre tropezaron con un casting masivo en el Estadio Azteca, para concursar por un papel en una telenovela de Televisa. En dicho casting, a sus 10 años de edad, fue “descubierta”, venciendo a miles de niñas adiestradas con todo y sus desilusionadas madres. Desde que protagonizó la telenovela Amigos por siempre en el año 2000, ganando las Palmas de Oro a Mejor Actriz Infantil, Belinda

¿Quién,

Yo?

(fragmento de Buda, drogas y pop. Sobre la ausencia del Yo, próxima publicación de Textofilia Ediciones).

Por Fausto alzati Fernández

1 En palabras del grupo de bachata Aventura, en su éxito internacional ‘Obsesión’ (como uno de las pocos casos donde la jerga terapéutica se muestra con gracia en una producción pop): “No, no es amor/ Lo que tú sientes se llama obsesión / Una ilusión en tu pensamiento / Que te hace hacer cosas…” (Anthony Santos, 2002).

ha estelarizado más de 5 telenovelas y hecho papeles para películas,

teleseries y hasta un par de reality shows que llevan su nombre. Pero la joven estrella no sólo actúa en telenovelas, sino que además colabora en la banda sonora de éstas, haciéndose acreedora de varios discos de platino; sumados a las cuantiosas ventas de sus tres discos originales (Belinda, Utopía y Carpe Diem). La idea me abruma: andar desde los diez años recorriendo el mundo, siempre de gira o en un set de TV, lidiando constantemente con el flash de las cámaras y las peticiones

de fanáticos y familiares. Debo admitir que no tengo punto de

referencia para concebir una infancia tan atareada y galardonada —en

mi caso, si bien recuerdo, más bien jugaba Nintendo y odiaba ir a

la escuela. Sin embargo, Belinda encontró tiempo en su agenda para posar en la portada de una revista más, reafirmando que a sus 22, tras 11 años bajo la lupa de la fama, tiene total convicción en quién es. Me resulta imposible imaginar el vacío al que se enfrenta

Belinda al hacer una declaración de este tipo. Sólo especulo, pero me pregunto, ¿ante quién se justifica cuando dice algo así? ¿ante

sus padres?, ¿ante el público? No lo sé, pero suena angustiante, esta cuestión de ser personalmente dibujado y desdibujado por una

borrosa masa de estadísticas y demográficos de consumo. Quizá todos

los que participamos de una sociedad, de un modo u otro somos

delineados por esa indefinida masa que llamamos “los demás”. Pero con Belinda esto es más evidente que para un simple mortal. En su caso, la relación con esa masa borrosa de millones de miradas ha estado amplificada desde sus años formativos, por cámaras, micrófonos, una avalancha de publicidad y todo un desfile de asesores. Me pregunto si ella a ratos duda sobre quién sería sin todas esas miradas 2 . Es pertinente comenzar una reflexión sobre el Yo a través de la figura de una celebridad. Son, al menos en el imaginario de una cultura, muestras exacerbadas del Yo; exhibiciones magnificadas del credo en la esencia personal. Con tanta frecuencia se les otorga, entre suspiros, el rol de amor platónico, que sería obtuso no considerar las cualidades platónicas que les atribuimos. Llegamos a convencernos de

2 Puede que esto tenga una relación directa con aquel “Principio de Incertidumbre” de Heisenberg, donde, para resumir, la observación afecta el resultado de un experimento, determinando, incluso, la localización de las partículas. Esto ha sido un embrollo teórico, ya que tampoco se puede aislar la observación (sin observarla a su vez).

que su imagen es reflejo de alguna verdad metafísica. Ocupan los sitios imaginarios, antes destinados para la deidades de la mitología, y, de paso, de la divinidad antes concedida a la realeza.Tal como las figuras de la mitología, están sobrecargadas de simbolismo.Y si la realidad no se sostiene de símbolos, ¿por qué es un crimen profanar los símbolos patrios o incinerar una bandera? Las celebridades son reales, mientras que los demás aún requerimos disimular y negociar nuestros impulsos. ¿Qué hay más cercano al mito de la auto-gestación ex-nihilo (mitad creación, mitad Big Bang) que la idea del talento? ¿Qué es el carisma sino un concepto teológico que designa los dones celestiales de un intermediario ante los humanos? El talento opera hoy en día como un místico je ne sais quoi que atribuye a alguna destreza el estatus de esencia inmutable. Como si la incredulidad que produce una habilidad revelara algo sobrenatural, confirmando con ello un orden universal. Quizá por esto me parece tan perverso ver a niñitas vestidas de Gloria Trevi cantando en Sábado Gigante. Aunque puede que no tenga nada que ver. Adornando concursos de TV –así como los templos católicos se retacan de santos infantes—, el talento del child star es lo más cercano a la idea del alma. Tales dones desprovistos de un largo proceso de entrenamiento, mitifican esos pequeños cuerpos con un algo que rebasa el entendimiento: una esencia divina. Su talento encarna aquel precepto bíblico de “Yo Soy el que Soy” (Éxodo 13:14). Desde tiempos inmemoriales se ofrecen tautologías para explicar lo inefable. Pero la tautología (por más divina que se presente), valga la redundancia, es sólo una tautología: un loop ensimismado. Siendo francos —o algo por el estilo— “Yo Soy el que Soy” no explica nada; aunque Seas el que Seas, no necesariamente Eres. La cosa va más bien así: Yo soy el que Aparece, más no porque Aparezco soy. El Ser está condicionado por el Aparecer. En palabras de Cantinflas: “Pues si como les iba diciendo lo que les he dicho está dicho”. Prefiero el Cantinfleo a la Tautología cualquier día del año. En línea con los silogismos anteriores, lo que importa en relación a la declaración de Belinda es lo siguiente: Ser no es, en modo alguno, superior al Aparecer. Al revisar la entrevista de la cual se extrae el“Sé quién soy… y me quiero”,me entero que responde a un escándalo en torno a una cirugía nasal a la que se sometió. Belinda asegura que la operación fue por salud, debido a un tabique desviado que impedía

su respiración. Es el tipo de justificación que se vería obligada a hacer ante un tribunal de la autenticidad o algo por el estilo; el tipo de alegato que tendría que hacer en los términos de un insípido binario de profundidad/superficialidad o esencia/apariencia. Contemplo la foto de Belinda en la portada, y bajo el azul claro de sus ojos se observa una nariz, debo decir, muy bien lograda. Además, gracias a ella, ahora miles de personas pueden irse a dormir creyéndose más auténticas 3 . Pero en este caso quizá lo que perturba, tanto al fan como al hater, es la naturaleza contingente del objeto de su adoración o desprecio. En otras palabras, la mutabilidad de la cara de una estrella indica que no hay una Belindesencia: Belinda carece de Belinda (tanto como Yo carezco de Mí).Tal como es posible que justo ahora esté soñando y ni siquiera lo sepa y no hay modo de probarlo o negarlo definitivamente 4 . Pero hablando de narices [léase con tono de comediante en bar de chistes]: ¿Qué tal Michael Jackson, eh? Y hablando del Yo, ¿habrá jamás un Yo tan masivamente proyectado como el del Rey del Pop? Es decir: ¿Volverá alguien a ser tan famoso como Michael lo ha sido? Pero qué tremendo efecto tuvo en su vida ser Michael Jackson —brillar más que el Sol. En el caso de Michael aquel decreto megalómano de Luís XIV (el Rey Sol), “L’etat c’est moi” [El Estado soy yo] no sería mera jactancia provincial. Sería, más bien, consecuencia de haber sido tocado por tal grado de atención global.Aunque habría que invertir este decreto y llevarlo un paso más lejos, para declarar: Yo soy el estado del mundo; es decir, Yo soy un guiño, un reflejo sintomático, del estado de las cosas. Porque sin este mínimo sesgo de ironía encontramos al tirano, convencido no sólo de ser quien le dicen que es, pero además convencido de que se le ocurrió a él solito. Imagina en la medida de lo posible el efecto que tendría sobre tu psique despertar por la

3 Es como si te preguntan si quieres a una persona por “quién es” o por “cómo es”;

pero inevitablemente percibes “quién es” por “cómo es”, entonces el “cómo es” di- buja el “quién es”. Amas a esa persona por “cómo es”, o lo que amas es siem- pre un remolino de incertidumbre. Quizá de esto último dependa la confianza.

4 Esto me remite al teórico francés Jean Baudrillard y lo que él denominó como “La radical ilusoriedad del mundo”. Es decir, que no es posible encontrar un sustento ontológico al mundo como tal o a los fenómenos y que “la realidad”, más que un es- tado absoluto o definitivo, es una coartada ante una incertidumbre mucho más abier- ta y radical. Esto se relaciona claramente a su teoría sobre el simulacro, donde al ser la realidad replicable en la virtualidad se demuestra su inicial carencia de fundamen- to. Vale la pena despejar de su sentido peyorativo a la ilusión en relación a la realidad.

mañana, mirarte al espejo y ver a Michael Jackson 5 . Y, por si eso no bastase, suma que además todo el mundo se dedique a recordarte que tú no te llamas Michael Jackson, tú no eres como Michael Jackson:

tú eres Michael Jackson. Esa sí es impostura. Cosa que sin el debido cuidado se paga con el síndrome de la bruja de Blancanieves, revisando constantemente tu lugar frente al espejo: “¿quién es la más bella de todas?” Basta mirar la mutación de la nariz de Michael para verificarlo. Mientras considero la nariz de Michael, en el 7-Eleven la fila se acorta cuando una mujer con un arete en la nariz [sic] termina de abonar crédito a su celular. Con ello regreso a Belinda, pero ahora me ocupa otra línea de preguntas sobre su enigmática afirmación:

“Sé quién soy… y me quiero”. Si ella sabe quién es (ella), ¿puede, acaso, ser al mismo tiempo la que sabe y el objeto de (su) saber? Suena complicado; tendría que poderse ver en su totalidad, por fuera

y por dentro, todo mientras se mira, lo cual requeriría una suerte de

desdoblamiento astral.Tendría que ser muchas a la vez, viajando de un

lado a otro a una velocidad alucinante. Además, ¿cómo sabe que sabe; cómo llega a esa certeza? Me parece algo así como intentar probar tu propia lengua; cosa que sólo resulta en un trabalenguas 6 . Y sucede algo similar con la segunda afirmación, aquella referente al afecto que se ofrece a sí misma.Dice quererse,pero no queda claro si ella es,entonces,

la querida o la querendona. En otras palabras, cuando es la que quiere,

¿a quién quiere, si en ese momento ella se encuentra queriendo? Y, cuando es la querida, ¿dónde queda la querendona? 7 Por momentos considero la posibilidad de que la joven cantante sea más de una

5 Y bien lo decía el psicoanalista Jacques Lacan, en lo que sus adeptos bien podrían llamar ‘la parábola de Lacan’: “el loco no es sólo un mendigo que cree ser un rey, también es un rey que cree ser un rey”.

6 ¿Cómo sabes a qué sabe lo que sabes si no sabes a qué sabe lo que sabes que sabes (ad infinitum)? Esto es como intentar mirar tu propia pupila con esa misma pupila (y no el reflejo de tu pupila en un espejo, reflejada de tu pupila en el espejo…).

7 Es posible que esto se resuelva en torno a las diferencias categóricas entre amar y querer que entona el príncipe de la canción, José José, en su clásico ‘Amar y que- rer’ (Manuel Alejandro/Ana Magdalena, 1977). Quizás, discurriendo un poco, lo que nos dice José José es: querer es un afecto que deviene de una fragmentación subjetiva donde se tiene siempre una imagen de sí mismo en la mira, como referencia; mientras que amar implica la disolución de esa relación especular consigo mismo, a cambio de una inmanente plenitud desbordante. En el amar no hay una noción de existencia por- que no hay la postura trascendental, no hay intentos por validar la existencia, por- que lo infinito es infinito —así la persona amada, por ende, está presente como tal.

persona, pero ¿no habría entonces que referirse a sí misma en plural, con un “nosotras”, por ejemplo? 8 O, y esto es más bizarro aún, quizá no

sea ni una ni la otra, con lo cual habría de hablar de sí misma en tercera persona (desde una borrosidad trascendental), al estilo Maradona 9 . Es como ahora que escribo “Yo”, ¿soy el que lo escribe o a quien alude la palabra escrita? Suponiendo que soy ambos (como un dueto coral), entonces somos Yo y Yo; mientras que de ser exclusivamente uno o el otro, sería por ende, Yo o Yo, (como gemelos siameses donde sólo puede vivir uno si el otro muere). En cambio,

si por alguna irrupción freak en el espacio-tiempo, ambos de estos

escenarios sucedieran a la vez, sería Yo y/o Yo (como un dúo de lucha libre donde en cualquier momento uno puede desmayarse por sobredosis de anabólicos). Aunque al contemplarlo, parece que

más bien, en dado caso tendría que ser algo así como una diagonal invisible que divide la “y” de la “o”: yo 10 . Pero, por más entretenido (o molesto) que llegue a sonar este juego lingüístico, lo más probable es que Yo sea meramente una figura gramatical, un modismo. En el 7-Eleven por fin se ha disipado la fila, es mi turno para pagar (y pocas cosas generan tanta convicción en un Yo como pagar

o cobrar 11 ). La cajera, en su uniforme verde, es relativamente bajita. Por un instante intercambiamos miradas; observo el brillo negro en el centro de su iris y me pregunto ¿por qué yo soy yo y no ella?, y

8 Como cuando Belinda interpretó simultáneamente dos personajes (Mariana Cantú y Sil- vana Del Valle) en la telenovela Cómplices al rescate, 2002.

9 Aquí una nota extraída de Noticias de Argentina y el Mundo: “[…] Maradona es Mara- dona. Maradona sale a aclarar esto porque a Maradona le encanta decir Maradona”. Sus dichos tuvieron amplia repercusión en distintos medios, que llegaron a calificar su decla- ración como “autorreferencial”. Indignado, Maradona ha respondido que “si fuera tan ego- céntrico como dicen por ahí, todo el tiempo diría ‘yo, yo, yo’, y sin embargo siempre hablo en tercera persona”. Después de este testimonio, Maradona se retiró intempestivamente de la sala de prensa. No obstante, a los veinte segundos regresó a la sala y, mirando a los ató- nitos periodistas, anunció en el micrófono: “Soy Maradona”. (http://noticias-rb.blogspot.

com/2010/08/maradona-maradona-no-es-kirchner.html)

10

Como el matema (signo) que Jacques Lacan designa para el Sujeto en su teoría: una “S”, parecida a la del dinero, escindida irresolublemente por una diagonal: . Una diagonal que

divide lo consciente de lo inconsciente, atravesando la S, así como la estructura del lenguaje atraviesa la constitución de un sujeto. Ya había un nombre para nosotros y para los objetos alrededor nuestro antes de que naciéramos. Con base en las estructuras del lenguaje nos representamos ante otros y, en torno, para nosotros mismos como un alguien.

11 Ser insultado, adulado, inculpado o indultado también generan mucha convicción en el Yo.

o indultado también generan mucha convicción en el Yo. ¿por qué ninguno de los dos somos

¿por qué ninguno de los dos somos la mosca que pasa volando entre nosotros? 12 Lo peculiar es que ella es ella siempre y cuando ella no sea yo; y yo, a su vez, sólo soy yo gracias a que ella es ella. Pero si para ser yo dependo de que ella sea ella, ¿quién diablos soy entonces? Es decir:

¿si soy yo gracias a que los demás son ellos, qué tan yo puedo ser si dependo de ellos para ser el que soy? 13 Y dale con el trabalenguas. Mientras pago, dejando mi dinero en sus manos, noto debajo de las tantas marcas de cajetillas de cigarros, la pequeña pantalla de seguridad. En elmonitorobservo,enblancoynegro,auntipoesperando su cambio.Aunque el tipo de la pantalla no soy yo (tanto como la imagen de una mujer en una revista no es una mujer), igual se mueve cómo y cuándo yo lo hago. Por un momento —algo así como un déjà vu— creo que entiendo a Belinda: observando cómo me observo en la pantallita observándome en la pantallita… etc. No, qué va, he sido ingenuo, no entiendo a Belinda, no entiendo un carajo.Tomo mi cambio y tiro mi recibo en el basurero a un lado de la puerta antes de salir a la calle.

12 Con base en este acertijo de la diferencia (entre un ser viviente y otro), se han erigido muchas ideas peculiares sobre la vida, teorías sobre el karma o alguna suerte de orden cós- mico. ¿Será que la diferencia es insoportable? Estas explicaciones “karmico-teleológicas” eluden la infinita complejidad de la causalidad y la casualidad. Tales intentos por explicar la vida misma, acaban sirviendo sólo para justificar, por medio de una supuesta ley divina (o

algo por el estilo), los sucesos que ocurren día a día en este mundo. Con ello, las injusticias y abusos terminan siendo percibidos como ocultamente merecidos.

13 Según entiendo, el filósofo Jacques Derrida alude a este fenómeno con el término Diffé- rance, un combo entre diferir (posponer) y diferenciar (distinguir). Como en el diccionario, por ejemplo, donde cada palabra relega indefinidamente su definición a otras palabras que se definen con base en otras palabras que a su vez… Quizás a esto apuntaba el grupo pop ochentero Timbiriche cuando cantaban que “tú y yo somos uno mismo”. O puede que no.

Poesía

Transfor-

mación

(fragmento de Mil años del Topo).

Por Manuel dávila Galindo olivares

D espiertas. Sangra tu nariz, batas blancas ondean contra los muros,

y la esquina de esos muros se mueve hacía ti,

demasiada luz

demasiada luz

gritas

nadie escucha lo que dices, agujas que se clavan en tu pelo. Te preguntas y te inyectan, ¿hay distancia en este claroscuro? demasiada luz Son mordaces las preguntas, mientras se aclaran la garganta al otro lado del espejo, te estás sacando los ojos y sólo queda un hueco, donde cabe la sangre de tus patas. Metes los dedos y arrancas los hilos que manchan tu piel con un tinte pegajoso, te amarran las manos y tú pides que te inyecten.

El muro está ya casi encima de ti

y a lo lejos gritas que eres un topo inadvertido, topo insostenible topo incendiario

y miras tus patas,

que ya no son patas ahora dedos largos ocupan tus muñones; te hablan de ciegos y parajes distantes de tu mente, demasiada luz para tus ojos muertos

de pastillas, cirugías, metales frágiles dentro de tus huecos,

y tú sólo quieres meterte bajo la tierra tú sólo quieres ser otra vez tierra, en el muro se dibuja ya tu ocaso.

En una hoja que vuela por la alcoba se lee una inscripción escrita con tu sangre:

los mil años se agotan y no puedo salir de aquí.

Gritas,

nadie escucha lo que dices.

Barulera

Por luis téllez tejeda

A esta hora,

la noche es el último sorbo

del quinto whiskey,

el

mantel que acalora la espera

la

calle que se vacía de taxis.

A

esta hora,

la

noche camina entre mesas

y

reparte sus horas

con la pesadez del que, en soledad, apura, uno tras otro, los tragos frente al espejo de la barra.

La noche suena en el teclado,

interrumpe,

con su estridencia

de canción tropical,

la partida de dominó,

vuelve grito cada palabra

y recuerda la espera.

Báilala, báilala, báilala mi negra.

La noche es esa melodía

que atiborra la cantina en sus espasmos, de bajo en contrapunto,

la noche es el ritmo

que no esconden los pies,

en espera de pista, con sed de pareja.

A esta hora,

en el rumor de esta cuadra,

donde se apagan los pasos

y comienzan a reinar las

cucarachas,

la noche es esa cumbia

que retiembla en la radiola

y que,

otra vez, no será bailada.

Cuento

Una colita para el pelo

Por Paola tinoco

¿ Me conseguís una colita dorada? La que dejé aquella noche en la mesita de luz de tu cuarto de hotel, la que después se fue con vos de viaje y me devolviste en el lugar donde menos pensé

que te encontraría, la he perdido. Y desde entonces, aunque prometí cortarme el pelo para no tener que usarla, no lo he hecho. Lo uso todo el tiempo suelto. Recuerdo tu cara de terror cuando lo anuncié. Me pusiste los dedos al final de la pera y dijiste “no tan corto… cuando mucho hasta aquí…” y entonces lo dejé como estaba. Es todo lo que quiero. Vos me pediste en silencio que no me cortara el pelo y yo sin responder obedecí. Pero ahora necesito otra colita para sujetarlo cuando hace calor, cuando duermo y te sueño, como he vuelto a soñarte hoy. Y cada vez sos más atrevido en mis sueños, porque cierto es que cuando estamos juntos no te portás como un ángel, pero ahí no querés otra cosa más que tenerme. ¿Y yo qué tengo de vos? Algunos libros que escribiste con pseudónimo y las fotos de los viajes que hemos compartido. Pero ya no tengo la colita dorada. Vos la cuidaste mejor cuando te la llevaste a Brasil y a Colombia. Tengo algo tuyo, susurraste aunque no era necesario, estábamos en San Miguel, en una fiesta, rodeados de gente ruidosa. Nadie te escuchaba, sólo yo. Pero vos tenías miedo que supieran que pasamos una noche juntos. Pensé que era una broma. O que era mi libreta perdida. Era la colita, que te sujetaba el pelo esta vez. Te la quitaste y la devolviste. Yo la perdí a los tres días.

Si pensás en volver, ¿me traés lo que te pido?

Presagio

Por ruy Feben

M i hermano Luis tiene sólo tres dientes incisivos inferiores. Así es ahora y así fue siempre: desde que su primera dentadura afloró, se las ha arreglado sin un diente para

cortar los pedazos de carne o de manzana. No por ello su mordida es inexacta o deficiente; tampoco se trata de un defecto congénito:

Alfonso, su gemelo, nació con todos los dientes bien puestos, sin uno más ni uno menos. Sin importar la falta de evidencia fantástica, a las tías metafísicas de la familia siempre les gustó pensar que en algún momento intrauterino una célula erró el camino –y que el error algún motivo debía tener. Como si fuese así de sencillo. Alguien incluso se atrevió a asegurar que quizá Luis se nos adelantó en las insospechadas veredas de la evolución humana o, peor, de la iluminación. Quienes hemos vivido con Luis sabemos que no hay en sus ojos ningún brillo especial; nada que presagie un adelanto en cualquier rubro. Es más bien desidioso, y así lo fue desde antes de nacer: en los ultrasonidos mi madre sólo vio en su vientre un bebé rosado como los párpados cerrados contra el sol. El otro, que después se convertiría en Luis, se gestó escondido, como a destiempo, y tuvimos noticia de él sólo hasta el día del parto, que fue doloroso como pesadilla. A mi hermano le cuesta tanto despertar a tiempo por la mañana como le costó aparecer y salir del vientre materno. No hablemos de desarrollar un nuevo diente o de llevar a cualquier sitio a la especie humana. Mi madre dijo siempre que antes de que los gemelos nacieran tuvo una pesadilla con un niño que le mordía el rostro, y que eso había sido un presagio de que tendría un niño que no esperaba: mi madre a veces sueña cosas a las que ella y las tías metafísicas tratan de encontrarle significado. Yo no sé si tal significado exista: por lo general, una pesadilla con un edificio altísimo en llamas quiere decir, por ejemplo, que al día siguiente encontraremos en la tele una película

de ciencia ficción. Cosas que apenas deforman el íntimo espacio de lo cotidiano, sin consecuencia cósmica alguna. Y yo no estaría escribiendo sobre esto si, siete años después

del nacimiento de mis hermanos, mi madre no hubiese entrado de

emergencia al hospital: tenía en el paladar una bola que le provocaba

dolores de proporciones bíblicas. Bajo la rejilla cavernosa, los doctores hallaron un globo de mucosidad y pus que no encerraba un tumor ni un nido de larvas, sino un diente incisivo pequeñísimo, apuntando hacia el frente del rostro de mi madre, como brújula. Las tías metafísicas lo interpretaron con sus artes negras. Los doctores no fueron menos especulativos: tras documentar la rareza del caso, aseguraron que Luis, su feto, hizo tremendo esfuerzo para expulsar el diente (como si no lo necesitara) hacia el organismo de

mi

madre, y que el elemento extraño se ajustó tan cerca como pudo

del

sitio donde la biología y su ciencia dictaban. No busco aquí resonancias espiritistas: la historia es real. Llevo

arte

emergente

veinte años tratando de contarla; espero que el vaho de la memoria no deforme su significado, si es que alguno tiene. Mi madre aún sueña cosas que juzgo con cuidado al recordar esto, acaso para encontrar buenas películas en la tele. No así mi hermano, quien ronca todos los días hasta tarde, encerrado en su cuarto. Muerde las manzanas con

las muelas, echado en su cama, como un Buda al que nada en este

mundo le importa. Dada la evidencia, sabiéndome un ser todavía con cuatro

incisivos inferiores, no sé si culparlo.

le importa. Dada la evidencia, sabiéndome un ser todavía con cuatro incisivos inferiores, no sé si

Andrés

Orjuela

Serie Edén

E l trabajo de la serie del artista plástico colombiano Andrés Or- juela consta de fotografías de flores muertas recolectadas sema- nalmente en los mercados de Xochimilco. Es un memorial de

aquellas vidas que desaparecen y pasan desapercibidas luego de un proceso de enajenación mediática. De igual manera, el artista considera que es importante ver cómo las flores se reconfiguran en una serie de disposiciones y cómo la composición de las mismas remiten a los cuerpos abandonados por la violencia que se vive actualmente en México. Los títulos de las piezas refieren directamente a estos modos, como Atado, Cuerpo, Corona, Tumba, entre otros. Por ejemplo, el acomodo de las flores en corona ha sido altamente utilizada los últimos años por el crimen organizado pues rompe con el esquema de fosa común o tumba cuadrada. Su forma circular es una referencia al modo cómo dejan el cuerpo ya que muchas veces es desmembrado y lo acomodan de dicha manera. Otro caso es que la persona es atada de manos antes de su muerte, al igual que las flores en el mercado. Edén los cuerpos de las flores son expuestos de manera que permiten sugerir un paso del tiempo y de igual manera estos distan de su belleza en vida, dando lugar a aproximaciones más desgarrado- ras, tal y como si fueran órganos humanos. El proceso de putrefacción también está registrado en el trabajo, revela cómo una parte de una flor puede esconder la descomposición que inicia en el mismo mo- mento en que se corta en los campos de cultivo.

el mismo mo- mento en que se corta en los campos de cultivo. Atado, fotografía, impresión

Atado, fotografía, impresión sobre papel de algodón, 120 x 70 cm, 2012.

Corona, fotografía, impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012.

impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012. Corona , fotografía, impresión sobre papel

Corona, fotografía, impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012.

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Clavel, fotografía, impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012.

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impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012 Tumba, fotografía, impresión sobre papel de

Tumba, fotografía, impresión sobre papel de algodón, 70 x 70 cm, 2012.

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Los fotografia impresión 120 x 70 acomodaron, cm, 2012. sobre apel de algodón.
Los
fotografia
impresión
120
x 70 acomodaron,
cm, 2012. sobre apel de algodón.

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2012. sobre apel de algodón. perfil de creadores emergentes Foto : cortesía del autor Fausto Alzati
2012. sobre apel de algodón. perfil de creadores emergentes Foto : cortesía del autor Fausto Alzati

Foto: cortesía del autor

Fausto Alzati

México, D.F., 1979. Ensayista, dedicado al análisis de la cultura desde las perspectivas y paralajes de la filosofía, el psicoanálisis y el budismo. Autor de Inmanencia Viral (FETA, 2009). Colabora en varias publicaciones nacionales e internacionales; man- tiene el blog Al Servicio de Quizás.

internacionales; man- tiene el blog Al Servicio de Quizás. Foto : cortesía del autor Manuel Dávila

Foto: cortesía del autor

Manuel Dávila Galindo

México, D.F., 1980. Editor, traductor y escritor. Ha publicado en revistas como: El Perro, Lenguaraz, Op- ción, Dónde ir, Tierra Adentro, Lee +, Hermano Cerdo. En 2011 ganó el Premio Acapulco en su Tinta. Actual- mente es Gerente de Contenidos Digitales en libre- rías Gandhi.

Foto : cortesía del autor Foto : cortesía de la autora Luis Téllez Tejeda Naucalpan,

Foto: cortesía del autor

Foto : cortesía del autor Foto : cortesía de la autora Luis Téllez Tejeda Naucalpan, México,

Foto: cortesía de la autora

Luis Téllez Tejeda

Naucalpan, México, 1983. Poeta y cronista, ha pu- blicado diversas revistas y antologías: Crimen confeso, Espacio en disidencia y Al frío de los cuatro vientos, de manera individual publicó Media tarde. Desarrolla y asesora proyectos de promoción de la cultura y realiza in- vestigación sobre literatura infantil y culturas po- pulares.

Paola Tinoco

México, D.F., 1974. Socióloga y escritora. Ha publi- cado cuentos, crónicas y entrevistas en distintas revis- tas, es columnista de la revista Marvin, y compiladora de las antologías De lengua me como un cuento (Axial) y Cuentos desde el cerro de la silla (Anagrama). Su libro Oficios ejemplares fue publicado por Páginas de espuma.

Oficios ejemplares fue publicado por Páginas de espuma. Foto : cortesía del autor Foto : cortesía

Foto: cortesía del autor

por Páginas de espuma. Foto : cortesía del autor Foto : cortesía del autor Ruy Feben

Foto: cortesía del autor

Ruy Feben

México, D.F., 1982. Publicó un cuento en la antolo- gía ¡Sensacional de grumetes! (Nostromo). Ha participa- do en los ciclos “Nuevas Voces de la Literatura, 140 caracteres: la llegada de la twiteratura”. Su primer libro impreso de cuentos se publicará este año.

Andrés Orjuela

Bogotá, Colombia, 1985. Estudió Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Nacional de Colombia, y una maestría en Artes Visuales en la UNAM. Ob- tuvo beca de la Fundación Carolina, España. Fue integrante del seminario “Zonas de Disturbio” del Museo Universitario de Arte Contemporáneo.

la taza del té

sección de entrevistas

la taza del té sección de entrevistas 40 41
Foto : c ortesía de la autora . Bajo la piel de mis personajes e

Foto: cortesía de la autora.

Bajo la piel de mis personajes

erMa cárdenas entrevistada Por alFredo núñez lanz

Erma Cárdenas (Washington D.C., 1943) publicó en Textofilia Ediciones su primera pieza de ficción: Tiem- pos de culpa, galardonado con el premio nacional José Rubén Romero (INBA). Anteriormente publicó varios títulos de novela histórica. En esta entrevista nos ofrece un acercamiento a sus procesos, técnicas y reflexiones sobre la escritura. También habla sobre las condiciones que la llevaron a escribir esta novela que ha sido am- pliamente acogida por el público y la crítica.

¿A nivel estructural, tus novelas casi siempre cuentan una historia lineal, ¿a qué se debe este recurso? ¿Planeas experimentar con las formas en tus siguientes trabajos?

La línea recta es la distancia más corta de un punto a otro, principio y fin. Por esa razón la prefiero. Sin embargo, la narración lineal no impide que haya flash backs, comentarios al margen, historias paralelas y la introducción de otros gé- neros: como teatro, diarios, cartas, etc. Esto suaviza la rigidez de la narración y la vuelve dúctil al propósito del autor. Siempre estoy abierta a la experimenta- ción, al riesgo de lanzarme al vacío buscando nuevas formas, ideas, propues- tas. Sería mucho más fácil repetir una fórmula, pero también bastante más fastidioso. Y, según mi opinión, el escritor debe gozar con su obra, estudiando cada frase, hasta darle el tinte que requiere. Por eso he experimentado con la voz interior. Al principio emplee la letra cursiva, para separar la acción de la reflexión. En mi más reciente novela, Líneas paralelas (inédita), hice a un lado ese recurso y, en la misma oración, el narrador y el personaje toman la pala- bra. Veremos qué opinan los lectores. En el futuro, que para mí ya es presente, escribiré-escribo una novela en que sólo existe el diálogo, sin descripciones, ni acotaciones. Ojalá resulte.

En Tiempos de culpa presentas la vida íntima de dos personajes marginados. ¿Por qué te interesaba retratar esa condición?

Como dice Hendrick Buchheim en alguna parte de la novela, él mismo podría ser rechazado en el África Ecuatorial por su color, sus creencias, su idioma o religión. Nuestros prejuicios determinan, pues, ese margen que nos separa del otro. Lo determinan, pero no nos protegen de que alguna vez pudiéramos estar en el pellejo del marginado. Al rechazar, estamos sembrando la semilla de que, con un cambio de circunstancias, nosotros nos encontremos en el lugar del marginado. Por eso retrato esa condición: para que estemos conscientes de lo que somos y pensamos. Quizá vivimos bajo la piel de mis personajes y sólo si nos enfrentamos a la realidad por medio de una novela, encontremos la razón de esta separación artificial.

¿Los prejuicios son inherentes al ser humano?

La marginación puede surgir de una condición social, ajena al individuo, o de la actitud de una persona hacia los demás, hacia el otro. El caso de Veba y

Hendrick, los protagonistas de Tiempos de culpa, ejemplifican los dos casos. No sabemos qué forzó a Veba a dejar patria, familia, hogar, costumbres, lengua, en resumen, lo conocido, para emigrar a Europa. Posiblemente fuera la pobreza. Aceptamos esta primera opción por obvia; pero acaso existan diversas razones:

el deseo de abrirse paso, conquistar derechos, porvenir, un sitio estable en el mundo. Hendrick, al contrario, posee todas las ventajas que le brinda una so-

ciedad privilegiada: educación, cultura, sensibilidad artística, inteligencia, título universitario, excelente empleo y un futuro brillante. Sin embargo, no se acopla

a un medio que él juzga mediocre, “que no lo merece”. En resumen, mis dos

personajes son inadaptados y, por tal motivo, se encuentran. Los une la sensación terrible de “no pertenecer”; el rechazo de los demás estrecha una relación en que ambos se sienten protegidos en un territorio que acaban por hacer propio. Esta sen- sación, como el sexo, no necesita de palabras para complementarse. Por eso inicia la posibilidad de un entendimiento más profundo, quizás único entre dos personas que aparentemente no tienen nada en común.

Tiempos de culpa está ambientada en la época actual, ¿es nuestro mo- mento histórico, aparentemente más civilizado, un momento de culpa?

Efectivamente, atravesamos por tiempos de culpa. Por fortuna, hemos adquirido conciencia del pasado, no para disculparlo, echarle la responsabilidad al otro,

o encontrar una salida a hechos vergonzosos. Estamos aceptando que cometi-

mos gravísimas equivocaciones. Estos errores han causado enorme sufrimiento

a millones de personas inocentes por el simple hecho de pertenecer a minorías

indefensas. Sin embargo, existe una esperanza. La toma de conciencia nos per- mitirá enderezar el rumbo. No sólo en el plano social, también en el ecológico, técnico, económico y, sobre todo, en el espiritual. Al analizar nuestra culpa, tomar medidas preventivas y redimir, en lo posible, nuestras ofensas, nos acercaremos a las metas que nos hemos fijado como seres humanos.

¿Cuál sería la responsabilidad de un escritor, si es que existiera?

El

escritor, primero, antes y después, es responsable ante sí mismo.Tras el punto final,

al

firmar un texto, debe haber dado lo mejor de su creación hasta ese momento. Esto

significa volcarse en la escritura, entregando alma, vida y corazón, por muy cursi que parezca. Desmenuzando tal idea, implicará ser leal a sus personajes, claro en sus ideas,

original en su obra, aspirante a la perfección aunque nunca se alcance. Sobre todo, el novelista ofrecerá una versión diferente a la real, para comprender mejor el mundo. Así, al captar las diferentes facetas de nuestro entorno, nuestra mente abarcará al otro y nacerá esa tolerancia tan ansiada y siempre tan lejana.

Como narradora histórica, ¿cómo concibes la historiografía actual? ¿Qué te permite la ficción a diferencia del discurso histórico?

El discurso histórico proporciona la base para levantar un rascacielos. Es decir, pone la estructura, indica el camino, afianza posibilidades, establece los cimien- tos de la realidad. La ficción, por su parte, agrega todo lo que no abarca la His- toria: sentimientos, emociones, en resumen, da alma al cuerpo. Uno es el apoyo de la otra; ambos forman la novela histórica, que tanto deleita al público de hoy. Este género cumple con tres aspiraciones: facilita el aprendizaje, humaniza al héroe o al antihéroe, y nos muestra un ángulo inédito del texto oficial. Por tal razón, cada vez atrae a más lectores.

¿Cuáles son los elementos que consideras que debe tener una bue- na novela histórica?

Yo resumiría esos elementos en uno: lo verídico para la Historia y lo verosí - mil para la novela. A veces la primera ganará la partida; otras, la segunda. No importa. Mientras ese “mano a mano” concuerde y se amase con la fuerza de la buena prosa, el resultado siempre será satisfactorio. Desde luego, no es fácil lograrlo. El escritor, escindido en dos, deberá mantener sus ojos sobre datos, informes, archivos, fechas, contradicciones históricas, interpretaciones diversas; y su corazón en todo aquello que defina lo humano en la persona que escogió para convertirla en personaje. Si la fusión cuaje, tendrá ante sí una buena novela histórica.

En el proceso de construcción de tus novelas, ¿dejas que intervenga el azar para determinar el destino de los protagonistas? ¿Cómo describirías este proceso?

El azar tiene muchos nombres: suerte, Dios, vida; todo lo que ocurre en el de- venir de cada persona. Pero, lo que realmente determina el camino que tomará es el personaje mismo, su pasado, su educación, sus ideales y metas. Para mí no es válido que achaquemos triunfos o fracasos al azar, ya que tal alternativa disminuye el mérito o el fracaso de cada persona. Si ya todo está determinado, sólo debemos esperar a que se realice. Me parece demasiado fácil, terriblemente

irresponsable. Yo pienso que siempre tenemos la opción de proseguir o retro - ceder, insistir o claudicar. El destino del personaje está en sus manos, igual que el nuestro.

¿De qué manera afecta la realidad como tal a tu escritura?

La realidad es para mí un camino que me guía en el mundo de los sueños. La realidad es una guía para el escritor. En medio de una oscuridad poblada de seres inexistentes, pero que poseen una consistencia mayor que la nuestra, lo conduce hacia su meta: la creación literaria. Al impedirle vagar ilimitadamente, se vuelve un ancla que lo mantiene con sus pies sobre la tierra, aunque el espí- ritu trascienda a mundos desconocidos. De otra manera, el autor caería al vacío, lo inverosímil, o se hundiría en la locura pues, por muy fantástico que sea el texto, siempre tiene una conexión con el aquí y el ahora. La realidad no sujeta al novelista. Al contrario, le da la seguridad de lo palpable, lo libera.

aquí y el ahora. La realidad no sujeta al novelista. Al contrario, le da la seguridad
Foto : d aniel M ordzinski Observar con el oído a ndrés n euMan entrevistado

Foto: daniel Mordzinski

Observar con el oído

andrés neuMan entrevistado Por alFredo núñez lanz

El autor de El viajero del tiempo (Premio Alfaguara de novela 2009) habla sobre la complicidad que encuentra entre los géneros literarios, mientras reflexiona sobre la emoción de la escritura. En 2011 Textofilia Ediciones publicó su libro de poemas Patio de locos y próximamente verá la luz No sé por qué, otro volumen de poemas escritos entre el 2010 y 2011.

Tu obra abarca poesía, relato corto y novela, ¿cómo logras traba- jar estos géneros aparentemente disímiles entre sí?

Descreyendo de los géneros y, a la vez, tratándolos con respeto. Es decir, por un lado procuro buscar constantemente sus fronteras: la capacidad narra- tiva de un poema, el aliento lírico de un relato, el trasfondo ensayístico de una novela. Pero, por otro lado, intento ser consciente de ciertos mínimos técnicos que parecieran necesarios para que cada uno de esos géneros fun- cione. Por ejemplo, el desarrollo temporal o la construcción del personaje en las novelas. O el ritmo de los acentos en la versificación. Es como si, en cada libro, me sumergiese a fondo en un género, para después trabajarle en contra desde adentro. Tal como dicen en Galicia de las brujas, los géneros no existen, aunque haberlos, haylos.

Desde tu punto de vista, ¿qué libertades o restricciones te otorga la narrativa a comparación con la poesía?

Para mí la escritura siempre despliega un territorio de libertad. También trabaja con un sistema de reglas, claro. Pero la maravilla es que esas reglas son autoimpuestas, y en todo caso vienen generadas por el propio proceso de escritura. La forma de un libro va negociando consigo misma, se anun- cia durante su desarrollo. Stravinsky escribió en su Poética musical algo así como que la libertad artística consistía en un conjunto armónico de nor- mas. Normas, se entiende, que nunca vienen preestablecidas, sino que tam- bién se fundan artísticamente, y están por tanto destinadas a nacer y morir con cada obra. Desde ese punto de vista, todos los lenguajes literarios con- tendrían una tensión similar entre improvisación y restricciones. Dicho lo cual, qué carajo: no creo que haya nada más incierto, más eufóricamente libre, que los primeros versos de un poema. Ahí todo puede pasar, no sólo a nivel lingüístico, sino también emocional. Muchas veces uno ni siquiera sabe qué siente, hasta que el poema se lo va indicando. Así que la poesía no solamente inventa su argumento, sino incluso a su autor.

¿Cómo describirías tu relación con la palabra (lenguaje)?

Ávida, compulsiva, enamorada, frustrante.

Existe un trasfondo relacionado con la música en algunas de tus novelas, ¿concibes la escritura como un ejercicio interdisciplinario?

Más que interdisciplinaria en un sentido digamos formal, tengo la sen-

sación de que la escritura se relaciona lateralmente con todas y cualquier disciplina. La escritura se alimenta de la palabra, que a su vez se alimenta de la curiosidad en todas sus vertientes. Un escritor es, o se convierte en, un observador general. Y la observación no puede, por propia definición, tener límites. Ahora bien, tanto mi madre como mi padre se dedicaban a la música y, efectivamente, de esa influencia no he podido sustraerme nunca. En mi familia aprendí que, todavía más que con los ojos, se observa con el oído. Escuchar es, como mínimo, la mitad del habla.Y sólo después, si hay suerte, uno canta.

¿Cómo funcionan los elementos autobiográficos al interior de tus novelas?

No sé, no estoy seguro. En términos de escritura, no distingo mucho entre lo autobiográfico y lo imaginario. No porque me parezcan idénticos, sino porque al fin y al cabo ambas fuentes precisan tratamientos narrativos pa- recidos. Con los libros que proceden muy directamente de materiales auto- biográficos, muchas veces la diferencia está más en nuestras emociones al escribirlos que en la experiencia de lectura. El lector nunca sabrá qué partes son más ficcionales que otras, y en el fondo ese misterio es otro atractivo, quizás el mayor de todos.

Hay una larga tradición de autores que construyen ciudades ima- ginarias o espacios casi míticos, ¿a qué se debe el uso de este recurso en tu trabajo?

Al menos dos de mis novelas (Bariloche y Una vez Argentina) trabajaban con la idea de convertir los lugares concretos en espacios simbólicos, difusamente míticos. Me interesaba ese filtro mediante el cual una ciudad teóricamente reconocible empieza a desdibujarse, como en un sueño (o una pesadi- lla). Bueno, a partir de El viajero del siglo empecé a sentir curiosidad por el procedimiento opuesto: plantear de entrada un escenario imposible, casi delirante, y poco a poco ir convirtiéndolo en un espacio familiar, palpable. Como si, de tanto soñarlo, uno hubiera memorizado su mapa. Por otra parte, como niño emigrante que fui (nací en Buenos Aires, pasé allí mi infancia y terminé de criarme en España), y en definitiva como individuo inevitablemente desarraigado, me cuesta mucho creer en la idea del lugar real como premisa narrativa. Quiero decir: ¿cómo va a ser real un lugar de un discurso imaginario? ¿Qué pasa, que si nombro dos calles conocidas y dos o tres cafés que existen, entonces mi novela ya sucede toda ahí, en

un punto incuestionable del mapa? A mí la cosa no me parece tan simple.

Y lo atractivo de un lugar en apariencia inexistente es que, precisamente

a causa de su teórica inexistencia, tanto el lector como el autor pueden

acercarse a él sin excesivos prejuicios nacionales, históricos, etcétera. La experiencia de descubrimiento es entonces más radical. No sabemos nada de ese lugar, y eso nos obliga a abrir bien los ojos y retrasar el jui- cio. Eso me parece una gran libertad.

¿Consideras que la escritura puede generar cambios y tener una incidencia en la conciencia individual y colectiva?

No es que lo considere yo: es que cualquier lector apasionado te lo confir- maría. Leer cambia la vida. La memoria. La conciencia. Todo. Es una revo- lución interna. Otra cosa es que ponga o quite presidentes. Esos detalles se los dejamos al sufragio, ¿no?

¿Cuál crees tú que es tu principal responsabilidad como escritor, en caso de que tal responsabilidad existiese?

Toda vocación implica una responsabilidad. Escribir tiene un intenso com- ponente lúdico, de experimento individual, pero es también un cruce con

la palabra pública. Y, en ese sentido, uno no puede suponerse inocente. No

hablo de reprimirte, sino de situar tus palabras en tu sociedad: hablamos siempre dentro de ella, incluso cuando nos postulamos como outsiders (que

es por cierto una postura absolutamente socializada, elaborada por el siste- ma para que creamos que podemos descansar de él). Por eso pienso que es preferible aceptar que todos somos fruto de nuestro mundo, un fruto más

o menos podrido, y empezar a hablar desde esa premisa. Después hay otro

tipo de responsabilidad, si quieres más específica, que tiene que ver con el desempeño diario del oficio literario. Me refiero a la responsabilidad que uno puede sentir escribiendo, y sobre todo corrigiendo.Y que suele ser her-

mosa pero también abrumadora: cuando uno se prueba ante el lenguaje. De ahí uno sale siempre, por así decirlo, dichosamente derrotado.

¿Qué lugar ocupa la experiencia en tus relatos cortos y poemas?

Exactamente el mismo lugar que ocupan en mi vida los relatos y poemas que he leído y escrito. Es decir, todo. Hay cosas que sólo se imaginan después de haber vivido otras, lo mismo que hay experiencias que buscamos porque las hemos leído o visto en una película. Ninguna de las dos instancias es causa de la otra. Se trata de dos ámbitos que se influyen mutua e incesantemente.

¿Existe un ritmo constante en tus poemas? ¿De ser así, en qué consiste?

Ritmo, espero que siempre. A veces he escrito con métrica silábica, otras ve- ces con pies acentuales, y otras con nada de eso. Lo que procuro en todos los casos es que lo que estoy escribiendo me haga cosquillas en el oído. Como si alguien estuviera susurrándomelo y yo tuviera que prestar mucha atención para no perder su voz. Eso quizá sería el ritmo.

susurrándomelo y yo tuviera que prestar mucha atención para no perder su voz. Eso quizá sería

arte

contem-

poráneo

arte contem- poráneo 54 55

Fotografía: Marco Antonio Pacheco

La pintura:

Fotografía: Marco Antonio Pacheco La pintura: Helio Montiel, Después de la lluvia, colección Akaso, Óleo sobre

Helio Montiel,

Después de la lluvia, colección Akaso, Óleo sobre tela, 244 x 366 cm,

2009.

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métodos y contratiempos

Por MaGali lara

L a pintura ha tenido una visibilidad mayor en la instituciones culturales después de muchos años de estar escondida. En México se la ha conside- rado incapaz para transformar su propia historia, o sea retórica, y carga

con la injusta fama de ser la más condescendiente de las artes con el mercado. Durante los períodos en que la dirección del Museo de Arte Moderno fue ejercida por Teresa del Conde y por Luis Martín Lozano, ambos historiado- res del arte, se trabajó con una visión que colocaba a la pintura en el centro del canon estético, la cual estaba siendo cuestionado ya por artistas, curadores y críticos más jóvenes, ávidos de participar en el arte internacional desde una vi- sión más cosmopolita y menos nacionalista. Esta política contribuyó a crear un abismo entre los artistas tradicionales y las nuevas generaciones, que, en su mo- mento, afectó la visibilidad de la pintura y no permitió crecer un pensamiento crítico capaz de entablar un diálogo con otras formas del arte contemporáneo. No deja de ser paradójico que sea dentro del mismo MAM, ahora diri- gido por Osvaldo Sánchez, donde la pintura reaparezca y pretenda rehacer una historia del arte reciente que la incluya. En el simposio ¿Post Morten? Reflexiones en torno a la práctica pictórica con artistas y curadores nacionales y extranjeros se habló de la pintura “atrapada entre el prestigio de su propia historicidad y su actual condi- ción desplazada, en confrontación o competencia con géneros más en boga”. 1

Pero, por desgracia, asistieron muy pocos pintores de la generación de los 70, a la cual pertenezco. Ocurrió algo parecido con el proyecto Akaso, expuesto este año en el Museo del Chopo, ya que quedamos reducidos a un grupo de artistas y públicos

1 Simposio ¿Post mortem? Reflexiones en torno a la práctica pictórica, MAM.

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formados de una manera más tradicional. No hubo interés por analizar el trabajo de mi generación ni de preguntarse dónde está la pintura actual en México y qué tipo de vínculo histórico tiene con generaciones anteriores. Esta exposición refleja el esfuerzo de mi generación para reaparecer dentro de la escena artística y hacer visible la práctica pictórica que, al contrario de lo que se dice, no desapareció jamás. Pero es verdad que, entre los participantes, tenemos visiones divergentes. Atrapados quizás en la mística de la pintura como“ una zona de pura creación artística, bastión de lo sublime, y del subject of the artist moderno y autorreferencial” 2 , en la que la factura importa como parte del estilo, para nosotros la fisicalidad del medio sigue siendo clave en nuestro trabajo. Por eso proponer un formato grande, casi mural, resultó tan “atractivo” como elemento unificador del proyecto. Quizá debimos haber adecuado

a cada trayectoria un formato más pertinente, pero reconozco que era inusual la oportunidad de confrontarse con un reto de este tipo. En la actualidad ya casi no se habla de técnica porque existe el mito de que

el concepto es mucho más importante. Mi experiencia como maestra me dice que no

es así: en la medida en que se conocen los materiales y hay reflexión, se puede con- ceptualizar mucho mejor. Si no, se hace lo que se puede, que casi siempre es copiar modelos. También sé que recargarse exclusivamente en la técnica como puro oficio

es una estrategia peligrosa y, en muchos casos, alienta a instalarse en un canon que se repite.

Otro factor que salió a la luz fue la dificultad que han tenido algunos de los expositores para mantener un diálogo con el arte contemporáneo, o la total cerrazón ante los cambios que la pintura como tal ha sufrido en estos últimos años.

2

Idem.

Fotografía: Marco Antonio Pacheco
Fotografía: Marco Antonio Pacheco

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Helio Montiel,

Videojuegovirtual,

colección Akaso,

acrílico sobre lino, 488 x 610 cm,

2009.

Fotografía: Marco Antonio Pacheco
Fotografía: Marco Antonio Pacheco

Roberto Turnball, Móvil-Tzompantli, colección Akaso, óleo sobre lino, 366 x 488 cm, 2009.

Sergio Autrey, coleccionista y amigo de muchos de los participantes, pa- trocinó este proyecto porque cree en la tradición de la pintura y en su capacidad para ser significativa. Si bien es cierto que el soporte de la pintura es muy dúctil para volverse mercancía, hemos visto que otros soportes y actitudes, aunque más radi- cales en su momento, no han podido evitar caer en esa tentación o torbellino que es el mercado del arte. Lo mismo sucede con el desprecio al pensamiento poético. Parecería que los trabajos procesuales son más críticos de la realidad, pero la pintura contemporánea ha optado por caminos muy variados para representar, desde la subjetividad, una cierta resistencia ideológica: tomar el manga o la ilustración, una abstracción excéntrica parecida a ciertas tendencias modernistas, o combinaciones audaces fuera del gusto conceptual para devolver a las artes una cierta ambigüedad, en clara oposición a un arte puramente cerebral. Me parece que hay que desconfiar de las consignas y dogmas en el arte, aun de los propios y que nos parecen inofensivos. Considero que ese es el terre- no ideal para reabrir la discusión .¿Es necesario someterse a un dogma cuando escogemos un soporte?

ese es el terre- no ideal para reabrir la discusión .¿Es necesario someterse a un dogma

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[Portafolio]

Miguel

Ángel

Rojas:

En clave voyeur:

Cuerpo desobediente y contexto político en la obra de Miguel Ángel Rojas.

Por HaliM badawi

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Miguel Ángel Rojas Sobre porcelana. Serie Mogador. Bogotá, 1979. 18 fotografías. 20 x 25 cm c/u Archivo particular de Miguel Ángel Rojas, Bogotá.

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D urante la década de 1980, tuvieron lugar una

serie de prácticas artísticas que apostaron a ar-

ticular de manera potente y con una intensidad

sin precedentes en la escena latinoamericana, las relacio- nes entre los cuerpos, la sexualidad, las identidades y la política. Desde diversas estrategias que involucraron a la fotografía y al performance como dispositivos de activación poética y política, estas prácticas diagramaron su espe- sor conflictual en la puesta en cuestión de las relaciones sexo / género en sus enclaves disciplinarios normaliza- dos (según la norma heterosexual) y en la activación de nuevas subjetividades políticas disidentes 1 .

En el caso de Colombia, el surgimiento y acti- vación de estas prácticas ocurrió en un difícil contexto social y político, el de la represión promovida por el Estatuto de Seguridad, un severo régimen penal ampa- rado en el Estado de Sitio cuyo objetivo inmediato era eliminar el “peligro comunista”. Entre septiembre de

1978 y junio de 1982, período de vigencia del Estatuto, varios artistas, escritores, políticos y activistas fueron en- carcelados, asesinados clandestina o parapolicialmente,

o enviados al exilio. Aunque desde mucho antes, la ho-

mosexualidad estaba tipificada como delito bajo el eu-

femístico nombre de “abusos deshonestos”, lo cierto es que durante los 70 la policía fue especialmente proclive

a detener y judicializar este tipo de personas 2 .

1 Cf. DAVIS, Fernando; BADAWI, Halim. Desobediencia sexual. Texto en proceso de publicación (2012).

2 Aunque no existen estadísticas de todos los años, sabemos que en 1974 fueron detenidas 322 personas (de las cuales fueron condenadas 14) y en 1975 fueron condenadas 286 (de las cuales fueron condenadas 22). Cf. AA.VV. Ventana Gay. Bogotá, agosto de 1980 (No. 1).

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condenadas 286 (de las cuales fueron condenadas 22). Cf. AA.VV. Ventana Gay . Bogotá, agosto de

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Aunque pueda parecer contradictorio, es precisamente en este período cuando aparecen los primeros bares y discotecas destinados al público

homosexual, espacios que permitieron generar las condiciones de afecto, solidaridad y reconocimiento necesarias para el surgimiento y consolidación de los primeros movimientos en defensa de los derechos de los homosexuales en Colombia. A su vez, en este ambiguo contexto, políticamente represivo

y socialmente transgresor, surgieron las primeras

publicaciones que apuntaron a cuestionar la heteronorma

(por ejemplo, la revista-panfleto Ventana Gay), y muchos artistas decidieron, con un carácter disruptivo sin precedentes, documentar poéticamente las condiciones

de vida y el carácter clandestino de los encuentros

sexuales entre homosexuales 3 . Este proceso se desarrolló básicamente desde tres frentes. Por un lado, estaban los artistas de la

escena artística oficial culta, varios pintores y escultores asociados al proyecto modernista que trataron el tema gay desde la óptica expresionista en boga. Por ejemplo, Luis Caballero y Lorenzo Jaramillo con sus pinturas de desnudos masculinos explícitamente homoeróticos, solemnes, suavizados por sus citas a la tradición clásica europea y a la vertiente homoerótica del arte de postguerra (desde Francis Bacon hasta David Hockney). Por otro lado, en otra escena, siempre en el borde, si

se quiere underground, otros sujetos sociales (también homosexuales o travestis) usaron los bares gay como espacios de encuentro y desarrollo de una actividad performática crítica, colectiva y sin intenciones artísticas directas, más cercana a Fluxus. En ambos casos encontramos acciones afirmativas de género

en contextos represivos: mientras en el circuito de la

cultura letrada y de las artes se toleraban tácitamente los discursos de género gracias al origen de clase y al capital

3 Aunque los primeros bares gay surgen a mediados de la déca- da de 1960, la primera organización homosexual de Colombia, cuyo líder fue León Zuleta, surgió en los círculos estudiantiles de la Universidad de Antioquia, en Medellín (Cf. ARCHILA NEIRA, Mauricio. Idas y venidas: vueltas y revueltas. Protestas sociales en Colombia, 1958-1990. Bogotá: ICANH, 2008).

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Mauricio. Idas y venidas: vueltas y revueltas. Protestas sociales en Colombia, 1958-1990. Bogotá: ICANH, 2008). 66

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cultural de estos artistas (siempre con la fuerte resistencia de la Iglesia Católica

y de los sectores más conservadores de las clases altas); en el circuito de la fiesta la represión era innegociable. El trabajo de Miguel Ángel Rojas operaba en una tercera vía, moviéndose sutilmente entre la escena oficial y el territorio underground. Ganador de los primeros premios en los salones nacionales de artistas de 1986 y 1989, Rojas desarrolló, desde los 70, una obra testimonial relacionada con la actividad clandestina de los primeros espacios de homosocialización en Colombia, los cine-teatros bogotanos Mogador, Faenza 4 e Imperio. Desde sus tempranas visitas alTeatro Imperio en 1973, Rojas documentó fotográficamente, en clave voyeurista, los encuentros sexuales clandestinos entre hombres y los presentó al público sin la estetización propia de los artistas de la escena oficial. En 1979, tomó en los baños del Teatro Mogador, a través de un agujero, una serie de fotografías que imprimió en pequeño formato y que tituló Sobre porcelana, en donde aparecen dos hombres teniendo relaciones sexuales en el baño. El título aludía a las pequeñas baldosas de cerámica blanca que recubrían las paredes del fondo, una alusión autobiográfica que, a su vez, sirve como metáfora de la fragilidad del vínculo afectivo homosexual y pone en evidencia la delicada estructura social y política que daba soporte a estos sujetos. En algunas versiones, la serie aparece reducida a pequeños puntos (imitando los agujeros por donde fueron tomadas las fotografías) y agrupados imitando la cenefa del cielo raso del Faenza, con el sugestivo nombre de Vía Láctea (1980). En Episodio (1980), los puntos fueron convertidos en dibujos infantiles. Aunque algunas de estas obras fueron ampliamente expuestas en instituciones como el Museo de Arte Moderno y el Museo de Arte de la Universidad Nacional, ambos en Bogotá, lo cierto es que la mayoría de estos trabajos pasaron, sin pena ni gloria, por el estrecho tamiz de la crítica colombiana. En raras ocasiones fueron mencionados públicamente (en prensa

o televisión), discutidos o adquiridos por museos, galeristas y coleccionistas

privados. El polémico trabajo de Rojas sólo sería incorporado a las colecciones museológicas durante la década de 2000, inicialmente por museos europeos y posteriormente por museos colombianos. Desde los 80, el trabajo de Rojas evolucionó hacia una especie de anti- estilo, abordando pintura, fotografía, dibujo, escultura, grabado e instalación, con una propuesta crítica que aborda desde problemas de género hasta los vínculos entre política, sociedad, violencia y narcotráfico en Colombia, durante los 80 y 90. Por su parte, los teatros como lugares de encuentro homosexual sólo persistieron hasta finales de los 80 debido al ascenso de la cultura de la fiesta y

4 Dentro de la jerga gay, el Teatro Faenza era conocido como El Fanny.

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a las exigencias de higienización que vinieron de la mano con el surgimiento del SIDA, provocando el cierre de estos espacios de sexualidad promiscua. La oscuridad ofrecida por la platea y el potencial morbo voyeurista de los baños, condiciones difícilmente plausibles en el represivo, conservador y límpido espacio público, serían reemplazadas por la paranoia del SIDA, con la consecuente autorregulación de los encuentros sexuales clandestinos y la construcción de nuevos espacios como bares, discotecas, saunas y baños turcos, que ofrecían, además, la posibilidad es establecer vínculos más duraderos y complejos entre homosexuales. Ahora, el mundo parecía haber cambiado para siempre. *** Las doce imágenes que conforman la serie Mogador de Miguel Ángel Rojas, así como algunos ‘grabados populares’ fuertemente homoeróticos del artista colombiano Álvaro Barrios, serán algunos de los trabajos latinoamericanos que se presentarán en la exposición Perder la forma humana:una imagen sísmica de los años ochenta latinoamericanos, que se llevará a cabo en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, España) entre el 25 de octubre de 2012 y el 11 de marzo de 2013.

La propuesta colombiana surge en medio del grupo de trabajo “Desobediencias Sexuales”, constituido en el marco de una investigación sobre activismos artísticos en los 80 en América Latina, que actualmente adelanta la Red de Conceptualismos del Sur 5 . Este grupo de trabajo está integrado por Fernando Davis (Argentina), Halim Badawi (Colombia), Fernanda Carvajal (Chile), Lía Colombino (Paraguay), David Gutiérrez (México-Colombia), Sol Henaro (México), Miguel López (Perú), Fernanda Nogueira (Brasil), Felipe Rivas San Martin (Chile), Sylvia Suárez (Colombia) y Emilio Tarazona (Perú-España).

Sylvia Suárez (Colombia) y Emilio Tarazona (Perú-España). 5 La Red Conceptualismos del Sur es una plataforma

5 La Red Conceptualismos del Sur es una plataforma internacional de trabajo, pensamiento y toma de posición colectiva, fundada hacia finales de 2007 por un grupo de investigadores preocupados por la necesidad de intervenir políticamente en los procesos de neutralización del potencial crítico de un conjunto de ‘prácticas conceptuales’ que tuvieron lugar en Améri- ca Latina a partir de la década del 60.

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espacios para el arte

contem-

poráneo

Por Ricardo Sánchez Riancho

72 espacios para el arte contem- poráneo Por Ricardo Sánchez Riancho 73

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Foto: cortesía Galería soledad lorenzo

Foto: cortesía Galería MarlborouGH

5 Galerías de Madrid

A propósito de ARCO 2012 hemos preparado una selección de cinco galerías representativas del panorama artístico madrileño. Ofrecemos un vistazo a la escena del arte español desde su capital. Así como del eje en que artistas de todo el mundo convergen y le ofrecen al coleccionista propuestas muy diversas.

y le ofrecen al coleccionista propuestas muy diversas. Este artículo se pudo realizar gracias al apoyo

Este artículo se pudo realizar gracias al apoyo de Tourespaña.

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Foto: cortesía Galería esPacio MíniMo

Foto: cortesía Galería la caja neGra

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Foto: cortesía Galería Max estrella

Marlborough:

De Londres a Madrid

Orfila 5, 28010 Madrid, España. T. (3491) 319 1414 www.galeriamarlborough.com

Ubicación

Foto: cortesía Galería MarlborouGH

D esde su primer sede en Londres abierta en 1946, la galería fundada por los austriacos Frank Lloyd y Ha- rry Fisher, se ha caracterizado por exhibir trabajos de

calidad artística: ya para la década de los cincuenta había ex- puesto la obra de los expresionistas alemanes y representaba

a artistas como Henry Moore y Lucien Freud. Probablemente,

al abrir su primer espacio, tanto Lloyd como Fisher ignoraban las dimensiones que cobraría el nombre Marlborough para el arte en todo el mundo. Fue hasta el año de 1992 en que se abre su primer sede española en Madrid, bajo la representación y mando de Pierre Levai, también cabeza de la sede en Nueva York. Poste- riormente, en 2006 abriría también un espacio en Barcelona. Desde su integración al mercado del arte español, Marlborough ha recibido a talentos locales de las artes para buscarles una mayor proyección internacional. A la vez ha en- riquecido la escena madrileña con exhibiciones de creadores extranjeros. Por ejemplo, abrió sus puertas de manera emble- mática con una muestra de la obra de Francis Bacon (el mismo año de su fallecimiento). Como distintivo de la sede madrileña, la galería po- see una sala de gráfica, en la cual constantemente se exhiben trabajos de artistas que integran esta técnica a su carpeta de posibilidades. De esta forma, la inclusión de métodos clásicos se alterna con obras propias de prácticas artísticas contempo- ráneas.

Marlborough, desde Madrid, le ofrece a sus visitantes

la posibilidad de adentrarse en las propuestas de creadores con

proyección internacional.

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Ubicación

E n palabras de la misma Soledad Lorenzo,

fundadora de la galería que lleva su nombre

desde 1985, “el arte es algo global, hoy en

día hay que tener la mirada en todas partes”. Así, con los ojos abiertos, ella se ha instaurado como una de las mujeres más influyentes en la escena ar- tística de España, sin mencionar su participación junto a figuras como Helga de Alvear y Juana de Aizpuru para la organización de ARCO, (en con- junto, tres mujeres que han moldeado el mercado del arte europeo). La galería ha procurado exten- der su visión para ofrecer un amplio panorama de la creación contemporánea. Soledad abrió su espacio con una clara visión: la vanguardia del arte español y, posterior- mente, internacional. Creadores de destacada tra- yectoria han pasado por sus salas, así como jóvenes talentos que son descubiertos y formados bajo el apoyo de una galería que se ha convertido en una institución dentro del circuito cultural madrileño. Una de las primicias sostenidas por la galerista:

trabajar con creadores vivos. La interacción de los muros con las piezas de arte también deben dialo- gar con sus creadores. El lugar, diseñado por Gus- tavo Torner, se abre en tres salas escalonadas que invitan a los visitantes a pasar y conocer los trabajos de los artistas representados.

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Soledad Lorenzo:

Institución del arte

Orfila, 5 28010 Madrid, España. T. (3491) 308 2888 www.soledadlorenzo.com

Foto: cortesía Galería soledad lorenzo

Ubicación

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Fernando VI, 17 2º- I, 28004 Madrid, España. T. (3491) 310 4360 www.lacajanegra.com

La Caja Negra:

La edición en el arte

Foto: cortesía Galería la caja neGra

L a edición se ha convertido en un ejercicio de gran im- portancia e influencia en el arte contemporáneo, desde la década de los ochenta hubo quienes lo vislumbraban

como tal. Inaugurada en 1988, La Caja Negra abrió sus puertas bajo la dirección de Fernando Cordero, dándole especial aten- ción a libros de artista, impresiones y proyectos manejados por ediciones limitadas. La galería ha operado durante casi 25 años dentro del sector del arte madrileño desde esta óptica. En recientes fechas la galería inauguró un nuevo es- pacio en la Ciudad de México: Proyecto Paralelo. Esta nueva iniciativa, bajo la dirección de Issa Benítez –hasta ahora coor- dinadora de exhibiciones y proyectos de la Caja Negra en Ma- drid–, pretende abrirse hacia distintas líneas del arte contem- poráneo. Pero sin dejar a un lado el vínculo a las ediciones como uno de los intereses. La única otra galería española que cuenta con sede en nuestra ciudad es Luis Adelantado.

Ubicación

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Santo Tomé 6, 28004 Madrid, España. T. (3491) 319 5517 www.maxestrella.com

Foto: cortesía Galería Max estrella

Max Estrella:

La diferencia en los medios

I naugurada en 1994, y posteriormente ampliada a un nuevo espacio

en 1998, la galería Max Estrella ofrece al público piezas de creadores

nacionales e internacionales. En un comienzo, la galería fue nutri-

da por artistas locales, posteriormente fue enriqueciendo su catálogo con el trabajo de figuras como el mexicano Rafael Lozano-Hemmer, el norteamericano Duane Michals y el francés Stephen Dean. Su director Alberto de Juan se ha preocupado por ampliar sus horizontes hacia la creación contemporánea en el resto de Europa y América, llevando el nombre de la galería a un nivel significativo dentro de los circuitos internacionales del arte. Dentro de la obra manejada por la galería, destaca su selección de piezas de arte digital y medios alternativos: el uso de distintas técni- cas y soportes llama la atención del visitante a primera vista, así como piezas de videoarte y proyecciones.

Ubicación

B ajo la dirección de José Martínez Calvo y Luis Valverde Espejo, la galería Espacio Mínimo ha existido como propuesta desde 1992. Iniciando

su trabajo en Murcia, para posteriormente inaugurar un espacio en Madrid, la galería busca encontrar arte que inquiete, perturbe y mueva al espectador. A su vez, propone creadores que les preocupe nuestro presente y que estén de cara al futuro. El nombre está vinculado a las características de su galería: dos salas de pequeñas dimensiones que son aprovechadas al máximo durante los montajes. Re- cientemente se ha abierto una nueva extensión del es- pacio (al cruzar la calle), que permite generar otro tipo de proyectos: es un espacio similar a una bodega con mayor amplitud de sala. Actualmente, la galería representa y colabora con creadores de todo el mundo, entre ellos se en- cuentran artistas mexicanos como Roberto Arcaute y Ricardo Rendón, así como con obra del polémico Tom of Finland.

Rendón, así como con obra del polémico Tom of Finland. 84 Espacio Mínimo: Realidad en el

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Espacio Mínimo:

Realidad en el arte

Dr. Fourquet, 17, 28012 Madrid, España T. (3491) 467 6156 www.espaciominimo.es

Foto: cortesía Galería esPacio MíniMo

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cinéfilos

Por Patricio Saiz

86 cinéfilos Por Patricio Saiz 87

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Elcinecomparteunaterribledesgracia

con la literatura, la cocina y la música:

cualquiera, sin conocimiento previo, se siente

experto. No es nada extraño estar parado afuera de

un complejo cinematográfico y escuchar a las personas hablar

con la misma autoridad como si fueran Akira Kurosawa o Roger Corman.

¿Cómo se puede hacer una selección de lo mejor del cine cuándo vivimos en un mundo

donde la oferta es inagotable pero los criterios se vuelven ilimitados? La respuesta es simple y compleja a la vez: buscando

un cine que más allá de sus capacidades comerciales o artísticas, que deje un huella profunda en el espectador. Porque en el cine como en otras artes, las grandes historias no son aquellas que dan respuestas, sino las que hacen más profundas nuestras preguntas.

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01. Incendies

País de Origen: Canadá y Francia. Director: Denis Villenueve.

de Origen: Canadá y Francia. Director: Denis Villenueve. ¿De qué trata? Dos Gemelos tienen que acudir

¿De qué trata?

Dos Gemelos tienen que acudir a un notario para descubrir cuál fue la última voluntad de su madre. A lo largo de esta inesperada cita será revelada una compleja historia que une la guerra, la violencia y la sangre.

¿Por qué no se olvida?

Incendies, como las grandes tragedias griegas o shakespearianas es un grito simultáneo de temor y compasión. Esta travesía, construida bajo el planteamiento de un misterio, presenta los acontecimientos más extremos de una manera mesurada, realista, en un tono casi documental. No existen juicios morales, ni sentimentalismos. Cada momento los personajes son responsables de sus decisiones y al final el perdón será el único camino para trascender a la fatalidad.

02. Confessions

País de Origen: Japón. Director: Tetsuya Nakshim.

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País de Origen: Japón. Director: Tetsuya Nakshim. 90 ¿De qué trata? Yuko, una maestra de secundaria,

¿De qué trata?

Yuko, una maestra de secundaria, les dice a sus alumnos que sabe que uno de ellos asesinó a su hija. A través de distintos puntos de vista se revelarán los múltiples rostros que pueden tener la verdad y la culpa.

¿Por qué no se olvida?

La suma de sus personajes es un complejo retrato de la condición humana. Una maestra que clama justicia por la muerte de su hija, un joven geek corroído por el fantasma de la culpa, además de la adolescente obsesionada con la fama y su aceptación social. Cada una de las líneas dramáticas de Confessions nos remite a las verdades que tratamos de mantener ocultas, pero que siempre salen a la superficie a través de los caminos menos sospechados.

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03. A Separation

País de Origen: Irán. Director: Asghar Farhadi.

Separation País de Origen: Irán. Director: Asghar Farhadi. ¿De qué trata? Simin ha decidido irse de

¿De qué trata?

Simin ha decidido irse de Irán para darle una mejor vida a su hija. Para lograr esto le ha pedido la separación a su esposo, ya que éste tiene un padre con Alzheimer y no quiere salir del país. Un evento desafortunado entre los dos será el inicio de un complejo relato sobre la condición humana.

¿Por qué no se olvida?

Puede sonar difícil, pero a veces esta película puede sentirse más real que la vida misma. Un acontecimiento fortuito del destino se convierte en el detonante para asomarse al triángulo moral entre un padre, una madre y una hija. No hay víctimas ni victimarios, sólo seres humanos imposibilitados de afrontar su realidad.

04. The Woman

País de Origen: E.U.A. Director: Lucky Mckee.

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The Woman País de Origen: E.U.A. Director: Lucky Mckee. 92 ¿De qué trata? Chris, un padre

¿De qué trata?

Chris, un padre de familia y abogado, sale de cacería para toparse accidentalmente con una mujer salvaje del bosque. Él la secuestrará y hará múltiples intentos por “civilizarla”.Todos los sucesos nos llevaran al espectador a cuestionarse: ¿Quién es realmente el “salvaje”?

¿Por qué no se olvida?

The Woman presenta como parábola principal que los monstruos más temibles no son los de ultratumba ni los del espacio exterior, sino los de carne y hueso. Cada uno de los personajes femeninos que aparecen son una compleja arista sobre el retrato de la feminidad. Al final del filme no se presenta ninguna salida fácil, sino a la humanidad más descarnada como punto de partida y destino.

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05. Attack the Block

País de Origen: Gran Bretaña. Director: Joe Cornish.

Block País de Origen: Gran Bretaña. Director: Joe Cornish. ¿De qué trata? Pest y el resto

¿De qué trata?

Pest y el resto de sus amigos se dan cuenta que algo ha caído del cielo:

un extraterrestre. El grupo de pandilleros se preparan para defender lo poco que tienen.

¿Por qué no se olvida?

Uno de los grandes éxitos de Stephen King fue llevar el terror sobrenatural a la clase media norteamericana. Utilizando la misma estrategia narrativa aplicada a la ciencia ficción, Attack the block trasplanta la pesadilla alienígena a los rincones más insospechados del lumpen británico. Pero más allá de la angustia o el horror, esta cinta utiliza el humor inglés y lo absurdo al más puro estilo Monty Python, para darle una nueva mirada al cine de invasiones extraterrestres.

06.13 Assassins

País de Origen: Japón. Director: Takashi Miike.

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País de Origen: Japón. Director: Takashi Miike. 94 ¿De qué trata? Un violento shogun provoca inconformidad

¿De qué trata?

Un violento shogun provoca inconformidad en la población a través de sus constantes excesos. Los 13 samurais más importantes de la región deciden tomar cartas en el asunto. Es un remake del cásico del mismo nombre dirigido en 1963 por Eiichi Kudo.

¿Por qué no se olvida?

Muchos directores han intentando revitalizar el cine de Samurais. Takashi Mikke revive la grandeza del cine tradicional nipón sin dejar atrás los excesos estilísticos y narrativos que lo han hecho un director de culto. 13 assasins es, sin duda, un gran homenaje y una transfusión sanguínea a un subgénero que ha sido influencia de cineastas icónicos como George Lucas o Quentin Taratino.

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07. Drive

País de Origen: E.U.A. Director: Nicolas Winding Refn.

País de Origen: E.U.A. Director: Nicolas Winding Refn. ¿De qué trata? Un misterioso conductor de autos

¿De qué trata?

Un misterioso conductor de autos y doble de películas es contratado para llevar a cabo un fraude en un equipo de carreras. Todo parece ir en orden hasta que se enamora de una madre soltera que vive en su edificio. Los sucesos se irán complicando una vez que el amor y la traición entre en juego.

¿Por qué no se olvida?

Pocas veces uno es testigo de películas donde la técnica y el fondo fluyen en perfecta en armonía. Guión, imagen, edición, música se conjuntan en una ecuación perfecta para impactar al espectador. Nicolas Winding Refn, el director, había mostrado gran categoría cinematografíca en sus cintas previas, pero Drive lo coloca como uno de los cineastas que hay que tener en la mira.

08. I saw the Devil

País de Origen: Korea. Director: Jee-Won Kim.

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the Devil País de Origen: Korea. Director: Jee-Won Kim. 96 ¿De qué trata? La esposa embarazada

¿De qué trata?

La esposa embarazada de Soo-hyun, un policía coreano, muere a manos de un asesino serial. Después de agotar los caminos institucionales, el agente llevará a cabo la venganza explorando los borrosos límites entre la ley y la moral.

¿Por qué no se olvida?

Hay alguna extraña fijación sobre la venganza para el cine oriental. Aunque es un tema recurrente, los asiáticos siempre encuentran una forma nueva de volverla vigente. Devil inside retoma el binomio tradicional entre perseguidor y perseguido, pero lo presenta con una narrativa moderna, violencia explícita y un impacto visual que pocas veces es visto en el cine contemporáneo.

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09. Easy A

País de Origen: E.U.A. Director: Will Gluck.

09 . Easy A País de Origen: E.U.A. Director: Will Gluck. ¿De qué trata? Olive ha

¿De qué trata?

Olive ha hecho todo lo posible por ser famosa en la preparatoria. Un día, por accidente, empieza ha correr el rumor que ha puesto a la venta su virginidad. Este suceso representa la oportunidad perfecta para por fin volverse popular. Sin embargo, ella no sospecha el elevado precio que hay que pagar por nuestros deseos.

¿Por qué no se olvida?

Easy A, evitando los clichés de la comedia romántica moderna, retoma las convenciones y los cánones más tradicionales del género. La psicología pícara y los defectos de carácter de los personajes nos remiten desde Molière hasta el cine de John Hughes. Y la verdadera risa no brota detrás del gag o del punchline, sino de las equivocaciones que cometemos para intentar ascender socialmente.

10. The Awakening

País de Origen: Reino Unido. Director: Nick Murphy.

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País de Origen: Reino Unido. Director: Nick Murphy. 98 ¿De qué trata? Florence es una experta

¿De qué trata?

Florence es una experta desmintiendo engaños relacionados con lo paranormal. La contratan para revisar un caso sobre un niño fantasma en un orfanato.

¿Por qué no se olvida?

Las auténtica historia de terror no está lo que se proyecta en la pantalla, sino en lo que se va construyendo en la mente del espectador. El sentimiento de miedo llega a articularse con la conjunción de elementos mínimos: una cortina que se mueve, una puerta que se cierra, el movimiento de las ramas de un árbol, un mueble tapado por una sábana, una casa de muñecas alojada en un rincón, etc. The Awakening es una prueba de lo pequeños que somos los seres humanos en la naturaleza, es un recordatorio de lo limitadas y vagas que son nuestras respuestas sobre lo que sucede en el más allá.

es un recordatorio de lo limitadas y vagas que son nuestras respuestas sobre lo que sucede

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Literatura y Arte Emergente: Fausto Alzati Fernández, Manuel Dávila Galindo Olivares, Luis Téllez Tejeda, Paola Tinoco, Ruy Feben y Andrés Orjuela Entrevistas: Erma Cárdenas y Andrés Neuman • Arte Contemporáneo: Magali Lara y portafolio de Miguel Ángel Rojas • Espacios para el Arte Contemporáneo: Marlborough, Soledad Lorenzo, La Caja Negra, Max Estrella y Espacio Mínimo Cinéfilos: 10 películas.

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ISSN 1665-9643