Вы находитесь на странице: 1из 163
La rebelion de los signos El alma de la letra Joan Costa | Daniel Raposo paella Coleccién dirigida por Joan Costa lcrj’ disefo Ss 0 ler’ disefio EI objeto de esta coleccién LCRJ Disefio responde a estas claves: 1. La reivindicacién del potencial cultu- ral del disefio y de la comunicacién visual, potencial que no ha sido plena- mente desarrollado. 2. El hecho indiscutible de que el disefio forma parte constitutiva del entorno en el que vivimos: entorno fisico y entorno social; de nuestro paisaje cotidiano de acciones y de relaciones, de nuestros escenarios de vida. 3. La certeza de que los signos de nues- tro tiempo son definidos como la era de la comunicacién, la economia de la informacién y la sociedad del conoci- miento. Tanto el disefio como la ciencia y la tecnologia pivotean alrededor de estos vectores. Finalmente, y en lo personal, es un honor y un placer abordar esta colec- cién en un pais como Argentina, que posee una gloriosa tradicién internacio- nal en el mundo del disefio y la comuni- cacién grafica, donde he tenido la satisfaccién de trabajar, colaborar con varias universidades y publicar. La opor- tunidad que me brinda La Crujia sera la experiencia que amplia -pero no cierra- el circulo. Joan Costa La rebelion de los signos El alma de la letra Joan Costa / Daniel Raposo La rebelion de los signos El alma de la letra Icrj disefio Joan, Costa; Raposo, Daniel La rebelién de los signos : el alma de la letra - 1a e Crujfa, 2008 160 p. il; 18x26 em, ISBN 978-987-601-060-3, 1. Disefio. I. Titulo DD 741.6 sd, ~ Buenos Aires : La Coleccién dirigida por Joan Costa Disefio de la coleccién: Joan Costa / Daniel Raposo Diagramacién: Ana Uranga Correccién: Jorge Galeano © del texto: Joan Costa / Daniel Raposo © de las imagenes: sus autores © de la edicidn: La Crujia Ediciones Tucumédn 1999 - C10S0AAM Ciudad de Buenos Aires - Argentina Tel [Fax (54 11) 4375-0664 y rotativas www.lacrujiaedici editorial@lacrujialibros.com.ar 1sBI 978-987-601-060-3 Impreso en la Argentina Hecho el depésito que establece la ley 11.723. Prohibida su reproduccién total o parcial, incluyendo fotocopia, sin la autorizaci6n expresa de los editores. Mayo 2008 Contenido Las cuatro edades del grafismo. El imperio de los signo: Sobre el signo semistico... El andlisis estructural. La rebeldia de los signos 1. Mostrar o deci El signo... La IMAGEN sno El habla y la escritura La escritura 2. Formas, signos, muescas y nudos. érotoescrituras de la Era Glacial “Fichas" de arclla Tarjas y quipu 3. Las escrituras no alfabéticas El sistema cuneiforme en Sumeria Pictogramas y fonogramas. Las escrituras egipcias. La escritura cretense. La caligrafia china El papel, la tinta y el pincel chinos.. Las escrituras americanas precolombinas la escritura olmeca Los glifos maya Protoescrituras africanas: el bantu. 4. La semilla del alfabeto. Del protosinaitico al protofenici La escritura Ar8bI9@.omnmn 5. El enigma de nuestro alfabeto.. Del protosinaitico al fenicio arc: La escritura fenici E|alfabeto griego. Del griego al latino arcé La escritura latina, La Capital Roman: Las letras lapidarias.. Las capitales de! Renacimiento La Capital Quadrata La rebelion de os signos ye alma dela letra Las Risticas Romanas. Los graffitis de Pompeya Las cursivas romanas. Las unciale: La escritura carolin Las escrituras géticas.. La Textur. La Fraktur.. La cursiva gética La bastarda gotica.. Los manuscritos judio: Los manuscritos iskémicos El periodo medieval tardio. Las escrituras humanisticas del Renacimiento. El movimiento de la escritura y la Caligrafi El trazo y el gesto. Del gesto al signo grafico Los maestros caligrafos antiguos... Paillasson y el arte de escrit Las letras ornadas caligraficas y dibujadas.. 6. Gutenberg La obra italica.. Las capitales tipogréficas La invencién del logotipo.. La expansién de la imprenta y el humanismo renacentista 7. Laletraenel art El cubismo El futurismo El dadaismo.. Elletri Del suprematismo al De Stijl 8. La letra en la vida cotidiana La letra humana Los graffitis y el disefio verndculo Signos en accién. Las ironias de la letra. Bibliografia . La rebelon de os signs el alma dea eta Las cuatro edades del grafismo Las cuatro edades del grafismo Primero fue el Signo = 100.000 afios Después fue la lmagen _- 30.000 afios Luego la Escritura ~ 5.500 afios Finalmente el Alfabeto _- 3.000 afios 1 Trazados sobre acre. Cueva de Blombos. 2- Altamira, El gran bisonte 8 1a rebeion des sgnos yl alma dea letra 10 Las cuatro edades del gratismo El imperio de los signos El universo de los signos es un misterio. Nosotros vivimos en un mundo de signos y un mundo de signos vive en nosotros. Ellos son especialmente enig- maticos, mucho mas -sin duda- que las imagenes. Porque los signos no imi~ tan el mundo de las cosas visibles. Surgen del pensamiento simbdlico y de la abstraccién de las formas. Las imagenes se muestran y nos muestran su fillacién con las cosas que re- presentan; por eso podemos relatar con palabras qué hay en una imagen, de- cir qué veros en ella. Los signos, por el contrario, sélo se muestran. Pero no revelan su significado sino sélo a quienes poseen las claves, el cédigo. Nada hay mas corriente que reconocer las letras de nuestro alfabeto. Pero nada hay mas inquietante que una serie de signos de los que no podemos extraer su sentido. Cuanto mas secretos, mas nos fascinan. 2Qué vemos en unos caracteres chinos, o arabes, aparte de la belleza enig- mética de sus formas? Estos ideogramas son el inico arte abstracto en el cual la forma y el significado se unen y se completan reciprocamente: cada signo tiene una significacién bien definida, un sonido Gnico, una historia “Independientemente de su belleza simbélica, estos signos tienen una virtud esotérica, inicidtica, cuyo rigor no le cede nada al del lgebra y de la grama- tica” (Fosco Maraini, 1959). En efecto, los signos son un lenguaje dotado de un poder secreto. Si Marcel Duchamp decia que la obra de arte la hace quien la contempla, el significado del signo lo hace quien lo percibe. Pero hay una diferencia abis- mal. La sensibilidad emocional y estetica bastan para sentir el goce artistico ante los girasoles de Van Gogh. Pero no son la lave que abre los secretos de los signos de la Alquimia. El enigma sigue alli, insondable. Sobre el signo semidtico Los sentidos del término “signo" son miltiples y complejos. Para los linguistas, los sonidos 0 fonemas de una lengua y las letras de la escritura, son signos. Para los grafistas, caligrafos, tipégrafos, disefiadores y comunicadores gréfi- os, las letras de la escritura son trazos, dibujos, arabescos. Formas que se con- cretan en signos precisos. Pero mucho més vasto ain es el mundo de los signos lingisticos. Entre éstos, estan los que son comunicados de una mente a otra. Y Jos que no lo son porque guardan su secreto. Un universo cuantioso de sefiales, en conjunto, muchos de los cuales escapan al propésito de este ensayo y que son el objeto de estudio de la semiética, la ciencia general que trata de cémo, 2 partir de un estimulo, se forma el significado en la mente. La rebeton de los signos y el sims de Ia letra Las cuatro edades del grafismo El marco de este ensayo, pues, es el de los signos de la escritura 0, mejor dicho, de las escrituras y sus predecesoras, las preescrituras y las protoes- crituras. Y también es el campo de las rupturas, las innovaciones y los mo- vimientos de las culturas a lo largo de las civilizaciones... hasta hoy. En este amplio horizonte, el término “signo" (del latin signum) significa al mismo tiempo signo y dibujo: signo como “unidad minima de sentido", y dibujo como "forma construida’. Los signos en general tienen una variedad infi agotable, y una sola ley que los define: "signo” es todo aquello que significa. Desde la semictica, signum posee diversas acepciones: seftal, marca, indice, indicio, huella, impronta, sin- toma, simbolo, sello, etcétera. Dentro de este contexto intrincado de signifi- cados nos centramos aqui en el “signo’. 0 el “sistema de signos" por excelen- cia, que es el del lenguaje, la comunicacién verbal y visual, y sus "lenguajes”. Abordaremos este ambito signico de la escritura transversalmente, sea cual sea la lengua, el lugar, la época, la cultura de cada civilizacién, las evoluciones; atendiendo el instrumento y la tecnologia de la escritura y el dibujo; y cual- quiera que sea el soporte fisico de cada modo de inscripcion. El analisis estructural Hemos dicho que el signo es una “unidad minima de sentido”. Por ejemplo, Jos signos de puntuacién, empezando por el punto. En las letras, esta idea de “unidad de sentido” es también “unidad formal’. El signo minimo es el que estd hecho con el menor numero de grafemas o trazos. En los alfabetos foné- ticos, las letras tienen el sentido de los sonidos de los fonemas, y las palabras son los sonidos con los que designamos las cosas. Esta idea de “unidad minima de sentido” que caracteriza el signo fénico y es~ crito, implica en si misma la légica estructural de la forma; la que encontra- mos en la Gestalttheorie o psicologia de la percepcién, y que no es otra que quella del viejo proverbio chino: “el todo es mas que la suma de las partes", la palabra es mas que una suma de sonidos, o de letras. El analista puede elegir. Si lo que le interesa es el signo, una letra es un todo, y las partes son los trazos que la forman; cada trazo es una unidad minima, indivisa e irreductible. Si le interesa el andlisis de la palabra, ésta es el signo privilegiado (unidad de sentido en un texto) y las partes son las letras. Si le interesa la frase, ésta es el todo y las partes son las palabras. Tenemos asi tres niveles teéricos, que de mayor a menor son el supersigno, el signo y el infrasigno. Tal como cuando decimos superestructura, estructura e infraes~ tructura. Al analista le corresponde decidir cual es el nivel de estudio que elige. La teoria estructuralista parte del hecho de que el todo est hecho de partes mas pequefias, ya se trate de un signo, un texto, una imagen, un La rebelion de ls signos ye aa dea letra u