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Publicaciones del Instituto de Antropología, 37: 7-21. 1981.

Facultad de Filosofía y
Humanidades. Universidad Nacional de Córdoba. Argentina.

ANTROPOLOGÍA APLICADA A LA INVESTIGACION Y DESARROLLO


DE TECNOLOGIA APROPIADA

Rodolfo Merlino 1
Mario A. Rabey 2

RESUMEN

Es un estudio teórico-metodológico. Usa como punto de partida: las transformaciones


recientes en la valoración del papel histórico de la cultura urbana industrial; los cambios
en la noción de desarrollo y la emergencia de nuevos modelos teóricos -como la ecología-
y epistemológicos -teoría de sistemas, cibernética e informática- que ponen en cuestión la
clásica epistemología cartesiana. Propone como finalidad de la Antropología aplicada el
rescate y mejoramiento del conocimiento empírico local y su integración en el sistema
mundial de investigación y desarrollo como medio adecuado para solucionar los
problemas locales sin generar desequilibrios culturales y ecológicos. Define como
objetivo propio la generación de tecnología apropiada, caracterizada por un conjunto de
rasgos que incluyen: integridad, referencia a las necesidades básicas, énfasis en la
cosmovisión local y en los recursos locales, introducción armónica de innovaciones y
participación de la comunidad. Se evalúan las implicancias epistemológicas del modelo
propuesto, en cuanto concibe a los proyectos de generación de tecnología apropiada
como experimentos socioculturales. Concluye que una Antropología aplicada así
concebida puede cumplir un papel protagónico en la construcción de un orden mundial
estable y complejo.

1. ANTROPOLOGÍA APLICADA Y DESARROLLO

Como todas las disciplinas científicas modernas, la Antropología, además de su desarrollo


básico, ha intentado generar un campo de aplicabilidad propio. El concepto de
antropología aplicada apareció hacia 1930 como "Antropología práctica" en Inglaterra y
"Antropología aplicada” en EEUU, a consecuencia de los fracasos sufridos al intentarse
integrar los grupos étnicos tribales a la sociedad y cultura mayor. En aquella época y
durante mucho tiempo, predominó el concepto de que la antropología podría constituir un
instrumento metodológico para vencer la resistencia del as culturas tradicionales ante las
innovaciones tecnológicas que querían introducir en ellas los focos de irradiación de la
cultura industrial contemporánea. Un amplio análisis de la bibliografía sobre el tema
puede hallarse en Foster(1974: 270-323), Bastide (1972: 15-30) y Cortázar (1976: 11-20).
Las culturas locales de todo tipo (tribales, campesinas, urbanas marginales) eran vistas
como relictos de anticuados e inadaptados estilos de vida; la Antropología aplicada,
usando conocimientos generados por la Antropología básica, podía aconsejar a
funcionarios públicos y privados sobre las medidas más adecuadas para transformar y
"mejorar" aquellos modos de vida, con la mínima resistencia por parte de sus portadores.
1
Departamento de Ciencias Antropológicas. Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Becario del
CONICET (Beca de Investigador Formado).
2
Cátedra Superior de Proyectación Ambiental. Facultad de Arquitectura, Universidad de Belgrano.

1
Esta concepción mantiene aún plena vigencia en los planes oficiales de numerosos
países, inclusive en el nuestro.

Dicho concepto de antropología aplicada partía de un supuesto característico del


evolucionismo unilineal: todas las sociedades atraviesan una secuencia de estadios
culturales que, inevitablemente, desemboca en un tipo de cultura al cual pertenece la
moderna sociedad industrial. Este supuesto, tempranamente planteado por Comte (1844),
no sólo fue el fundamento de toda la primera etapa de la Antropología básica y demás
ciencias sociales, sino el soporte de las líneas ideológicas que han predominado en las
sociedades euroamericanas en el último siglo, desde el marxismo hasta las formas más
extremas del capitalismo. Dentro del propio campo de las ciencias sociales, la validez
teórica de este punto de vista ha sido seriamente controvertida en los últimos tiempos
(Granovetter 1979).

El punto de vista del evolucionismo unilineal es también el fundamento del actual estilo de
tecnología, que consiste en un mismo haz de soluciones tecnológicas basadas en un
conjunto de paradigmas científicos coherentes entre sí, de acuerdo con la definición de
paradigma establecida por Kuhn (1975: 33-50); a su vez este núcleo científico -
tecnológico ha funcionado durante los últimos 200 años como centro de emisión y difusión
hacia todas las regiones y culturas del planeta. En el actual momento histórico, el flujo de
transferencia de técnicas se produce en forma radial centrífuga, desde los centros de
producción científico - tecnológica hacia la periferia del sistema sociocultural mundial.

El evolucionismo unilineal es también el fundamento de la existencia misma de la


tecnología como categoría característica de la moderna cultura industrial, contrariamente
a lo que ocurre en las culturas tradicionales donde técnica y cosmovisión forman
aspectos inseparables del mismo sistema sociocultural (Merlino 1976-1980). Pero para la
cultura industrial la tecnología constituye un campo separado y diferente de lo
cosmovisional. En epistemología esto se ha traducido en el transitorio triunfo de las
posiciones instrumentalistas, que consideran a las teorías científicas como meros
modelos operativos, sobre las posiciones esencialistas o nominalistas, que adjudican a los
modelos científicos determinado grado de verdad independientemente de su operatividad
(Popper 1973: 40 - 47).

Podemos ahora caracterizar el concepto de desarrollo. En éste confluyen las ideas de


una progresión unilineal de las culturas, de una tecnología independiente de la
cosmovisión como verdad y, paradójicamente, de la constitución de una "verdadera"
tecnología universal, apta para resolver todos los problemas de todos los lugares del
mundo. Durante los últimos 150 años este modelo se ha afianzado con pocas dificultades;
en general, sus escasos opositores carecieron de consenso.

2. LAS NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO

Pero durante las últimas décadas, aquel modelo de desarrollo tecnológico unilineal e
indefinido ha comenzado a entrar en crisis. Por un lado, un número creciente de culturas
ha ido generando una resistencia cada vez más consciente y activa a la expansión de la
cultura euroamericana. Por otro lado, aquel modelo ha comenzado a enfrentarse a
visibles fracasos: la carencia mundial de alimentos percápita continúa en aumento; el
peligro de un holocausto atómico también parece ir creciendo y, en general, el equilibrio
ecológico de diversas regiones y del planeta en su conjunto, parece cada vez más

2
precario debido al aumento de la contaminación, la disminución de la fertilidad de los
suelos, la desaparición de numerosas especies y hasta de ecosistemas enteros, y así
sucesivamente. Por último a partir de la reciente posguerra y especialmente desde la
década del 60, se ha generado en los principales países y ciudades de la cultura
euroamericana un vigoroso y creciente movimiento de renovación del pensamiento.

Los intelectuales, especialmente los profesionales universitarios, fueron formulando un


conjunto de consideraciones que ponen en tela de juicio la validez del modelo científico -
tecnológico de occidente. Prácticamente estas consideraciones abarcan toda la gama del
pensamiento y la reflexión, incluyendo campos tan diversos como la teología, la filosofía,
el arte y las diferentes ciencias. A manera de ejemplos especialmente relevantes para el
tema del presente artículo, mencionaremos tres desarrollos del pensamiento; uno
pertenece al campo de la ciencia, otro a la filosofía y el tercero a la epistemología.

En el terreno científico, la ecología ha desarrollado el concepto de diversidad. Según


Margalef (1968: 22 - 24), la diversidad es una función directa de la cantidad de lazos de
información que existen entre los componentes de un sistema natural; luego, es una
función indirecta de la variedad de tipos de componentes que hay en dicho sistema. A su
vez, cuanto mayor es la diversidad, más estable es el ecosistema, porque aumentan los
lazos de retroalimentación (feedback) negativa que permiten al sistema responder en
forma adaptativa a cualquier modificación del entorno. La teoría propuesta por Margalef
es una sólida argumentación en favor del mantenimiento de la máxima diversidad posible
en todo el planeta Tierra y en el interior de cada uno de sus ecosistemas componentes.
Ampliando su argumentación y llevándola al terreno de los sistemas culturales, parece
obvio que la diversidad cultural debe ser sostenida. Ello es así por dos motivos
fundamentales. En primer lugar, porque la Antropología ha recogido una abundante
documentación acerca del carácter altamente adaptativo de las culturas locales a las
condiciones del sustrato natural sobre el cual se asientan (ver, por ejemplo Forde 1934,
Meggers 1977 y Hardesty 1977: 19 - 44); la diversidad cultural sería así la más sólida
garantía del mantenimiento de la diversidad natural. En segundo lugar y considerando que
los sistemas socioculturales obedecen - al menos parcialmente - a leyes naturales, la
diversidad cultural sería el único sustento posible para la constitución de un orden
sociocultural estable de dimensión mundial.

La defensa de la diversidad cultural también ha sido encarada desde el punto de vista


filosófico - político. En los últimos años se ha afianzado la afirmación del derecho de cada
grupo cultural a mantener su propio estilo de vida, incluyendo so cosmovisión, la
definición de cuáles son sus problemas y la manera adecuada de resolverlos (ver, por
ejemplo Klaff 1980 y Weissmann 1978). Dicha afirmación ha tenido como campo
fundamental de operaciones a los diversos organismos internacionales, en los cuales
coexisten representantes de las más diversas tradiciones culturales actuales.

Pero ha sido en el campo de la epistemología científica donde la renovación del


pensamiento se ha manifestado con mayor potencia. Varias corrientes de pensamiento,
que van ganado una creciente influencia en los ámbitos académicos, han formulado
modelos lógicos generales que comparten dos importantes características: son aplicables
a las disciplinas científicas -y aún a las extracientíficas- más diversas y ponen énfasis no
en los entes individuales sino a las relaciones que los vinculan entre sí. Así, escuelas
como la Teoría de los Sistemas (Bertalanffy 1980), la Teoría de la Información (Shannon y
Weaver 1949) y la Cibernética (Wiener 1971) han generado una corriente opuesta a la
tendencia a la especialización y al atomismo metodológico, que fueron características de

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las ciencias desde prácticamente sus orígenes, cuando Descartes (1979: 48) estructuró la
fundamentación filosófica del método científico. Para la aplicación de estas corrientes a la
Antropología ver, por ejemplo, Miller (1978).

Esta nueva corriente de pensamiento ya ha generado un contexto propio de aplicabilidad,


en el nivel de las más amplias relaciones que existen entre las partes de los sistemas
naturales y socioculturales. La ecología aplicada al manejo de los recursos naturales de
grandes ecosistemas y los acelerados desarrollos en la tecnología de las comunicaciones
son sólo algunos ejemplos de dicha aplicación. Pero la aplicación de las nuevas líneas de
pensamiento a la acción focalizada en lo local más que en lo global, recién comienza a
plasmarse.

En el presente trabajo intentaremos hacer un aporte a la construcción de dicho contexto


de aplicabilidad. En primer lugar, estamos proponiendo un concepto de antropología
aplicada que se ajusta a la noción de que la diversidad cultural es una propiedad
fundamental de los sistemas socioculturales estables. Esta noción ya ha sido defendida
tempranamente por Herskovits (1952: 708 - 711) sin el aporte que ahora le proveen los
modelos epistemólogicos y ecológicos reseñados. En segundo lugar, propondremos y
discutiremos la generación de tecnología apropiada como objeto propio de la Antropología
aplicada.

3. El METODO DE LA ANTROPOLOGIA APLICADA

La Antropología aplicada, tal cual la concebimos, es un instrumento que puede permitir el


acceso de cada cultura local a técnicas provenientes de otros contextos culturales o de
innovaciones generadas por el sistema científico - tecnológico mundial, preservando la
identidad característica de cada cultura. Sería simultáneamente un instrumento que
permitiría la transferencia de tecnologías generadas a otros ámbitos locales, culturalmente
diferentes pero ecológicamente semejantes, a través del sistema de investigación y
desarrollo y del sistema de comunicaciones mundiales. El supuesto de base de esta
noción es que cada cultura ha desarrollado soluciones adecuadas a sus propias
condiciones ecológicas e históricas que son verdaderas estrategias adaptativas (Merlino
y Rabey 1979). Estas estrategias son integrales; es decir, definen y satisfacen el conjunto
de necesidades autorreconocidas por el grupo; nunca son soluciones parciales
concebidas aisladamente, sino soluciones a aspectos de un problema global, sistémico.
Por eso, cada técnica tiene sentido en la relación al universo de ideas culturales, a la
cosmovisión.

Uno de los objetos de la Antropología en cuanto ciencia básica, es elaborar modelos para
describir e interpretar dichas estrategias adaptativas. La Antropología aplicada usará esos
modelos para desarrollar tecnologías apropiadas junto con profesionales provenientes de
otras áreas de especialización (arquitectos, agrónomos, genetistas, ingenieros,
educadores, médicos, etc.) y con los habitantes del lugar.

¿Qué relación tiene la Antropología aplicada con la Antropología general? A nuestro


entender, como toda ciencia aplicada, aquélla se ubica en un estadio lógico de la ciencia
general de la que forma parte. Así, luego de la formulación de modelos e hipótesis
generales (necesariamente ubicados en el campo de la ciencia básica) sigue la
formulación deductiva de hipótesis particulares que deben contrastarse con fenómenos
observables y registrables. La contrastación de estas hipótesis debe hacerse en un

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contexto controlado, aislable metodológicamente, donde sea posible la distinción entre
cambios producidos voluntariamente en el proceso de contrastación (el juego múltiple de
variables independientes y dependientes) y cambios ocasionados por factores ajenos al
experimento en sí y, por lo tanto incontrolables.

Un trabajo de desarrollo de la comunidad, tal como lo concebían las escuelas clásicas de


Antropología aplicada, o bien la generación de tecnología apropiada -campo que nosotros
proponemos para esta disciplina- constituyen auténticos experimentos socioculturales
antropológicos. Precisamente, el fracaso práctico de gran parte de los trabajos de
desarrollo de comunidades inspirados en la vieja escuela, constituyen un buen ejemplo de
lo que Popper (1973: 97 - 102 y 1967) ha denominado falsación de una hipótesis (en
este caso, de las hipótesis características de los modelos antropológicos inspirados en el
evolucionismo unilineal y en la idea de progreso. Estamos es presencia, entonces, de
experimentos socioculturales que permiten, simultáneamente, contrastar hipótesis y
producir efectos prácticos. La comunidad cultural concreta en la cual actúa el proyecto de
antropología aplicada, se convierte así en laboratorio científico: pero es necesario
recordar que para la ciencia contemporánea, a partir del principio de indeterminación
formulado por Heisenberg, no interactúan en el laboratorio, separados ontológicamente,
un sujeto experimentador y un objeto experimentado. Por el contrario, la ciencia empírica
describe la relación entre el "sujeto" y el "objeto" (Capra 1977).

La Antropología aplicada en acción contiene, al menos, tres pasos: en el primero, se


formulan hipótesis particulares, fácticas, derivadas de hipótesis generales elaboradas
dentro del terreno de la ciencia básica; en un segundo paso, se diseña un modelo
experimental adecuado para la contrastación de aquellas; el tercer paso es el experimento
mismo. En los tres pasos, pero también en los procedimientos científicos básicos, el
antropólogo no actúa como un sujeto absoluto, ontológicamente enfrentado a sus objetos.
El antropólogo es el traductor, el autor de formulaciones que vuelcan al lenguaje científico
modelos generados en la interacción entre miembros de la comunidad e investigadores;
modelos que, a su vez, son volcados por los miembros de la comunidad a su propio
lenguaje. Por ejemplo, luego de algunos días de permanencia del antropólogo en alguna
casa o aldea, es claramente perceptible como los habitantes del lugar lo integran a sus
explicaciones de los sucesos cotidianos.

¿Cuál es el destino de las hipótesis particulares así contrastadas? Este destino es doble.
Por un lado, de acuerdo con las divergencias y coincidencias entre las hipótesis y las
relaciones detectadas se produce, ya en el campo de la ciencia básica, una reformulación
de la o las hipótesis generales de partida. A su vez, estas hipótesis generales
reformuladas interactúan con el resto del sistema científico - técnico mundial y, en
general, con toda la cultura planetaria. Por otro lado y sobre la base de las formulaciones
que los propios miembros de la comunidad elaboran a partir de la información generada
en el curso del proyecto, se plasmarán materializaciones técnicas locales, que, a su vez,
serán puestas en práctica por la comunidad, vale decir, tecnología apropiada.

Se advierte, entonces, que cada proyecto de antropología aplicada pone en conexión al


universo cultural global con el universo cultural local. Esta característica será discutida
con mayor detalle en la última parte del trabajo.

4. NUEVAS TECNOLOGIAS LOCALES

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La mayoría de los objetos que usan cotidianamente casi todos los miembros de la cultura
urbano - industrial contemporánea ha sido inventada en los últimos 200 años, sobre todo
en las décadas mas recientes. Durante ese período se ha conformado y afianzado un
sistema planetario de investigación y desarrollo que, combinado con los sistemas político -
institucional, económico, de comunicaciones, etc., también planetarios, ha impuesto un
único conjunto de definiciones sobre cuáles son las necesidades básicas de la gente y
cómo éstas deben ser resueltas.

Sin embargo, acompañando a la crisis del modelo occidental de desarrollo, se produjo


una serie de transformaciones en la concepción misma de la técnica y, especialmente, de
los métodos para generarla. Resumiremos a continuación los principales cambios
producidos, para discutir finalmente la noción de tecnología apropiada que ha emergido
de dicho proceso.

Hasta hace algunos años había privado, casi absolutamente, la noción de un solo haz de
soluciones tecnológicas expandiéndose por todo el planeta; todavía hoy es la idea
dominante, aunque en retroceso. Pero, a partir del desafío planteado por la combinación
de crisis en las áreas social, alimentaria, ecológica y energética, hace algunos años
comenzó a surgir la noción de tecnologías alternativas, especialmente en el área
energética, como respuesta a las restricciones en el consumo de hidrocarburos en los
países ricos, motivadas en el precio del petróleo crudo. Las tecnologías alternativas -que
también han recibido muchas otras denominaciones, tales como blandas, intermedias,
apropiadas, ecológicas, ambientales, racionales, etc.-, tal cual fueron concebidas hasta
ahora, han usado el sistema de investigación y desarrollo característico de la cultura
urbana industrial moderna como fuente casi exclusiva y, sólo ocasionalmente, utilizaron
conocimientos y técnicas materiales empíricas generadas en contextos culturales
tradicionales. De este modo, nuevamente han sido soluciones generadas
centralizadamente, en laboratorios e institutos pertenecientes al sistema de investigación
y desarrollo mundial, con la misma visión del mundo, la misma epistemología y las
mismas categorías 3. En general estas soluciones tuvieron escaso éxito: se formularon
pocas y han tenido una difusión muy limitada; por último, y esto es fundamental desde
nuestro punto de vista, fueron rechazadas por sus supuestos beneficiarios (Herrera 1981:
22) o bien produjeron efectos contrarios a los buscados. (Brabyn 1975: 5).

5. TECNOLOGIA APROPIADA

Muy recientemente, ha comenzado a emerger un tercer estilo, el cual intenta utilizar el


conocimiento tradicional para generar tecnologías a partir del esfuerzo local, con
interacción entre los habitantes de la comunidad involucrada y científicos y técnicos
ligados al sistema mundial de investigación y desarrollo. Designaremos a este tercer estilo
con el nombre genérico de tecnologías apropiadas. Por otra parte, de acuerdo con
alguna bibliografía antropológica reciente (Sokolovsky 1978), el uso de conocimiento
tradicional como base para producir transformaciones tecnológicas, parece estar
surgiendo en algunas comunidades campesinas o indígenas sin participación de
planificadores científicos y técnicos de la sociedad mayor.

3
Cuando decimos sistema de investigación y desarrollo mundial, incluimos en él prácticamente a
todos los centros de investigación del planeta, que forman una fuerte red informática y que
generalmente tienen mayor relación entre sí que con la sociedad y el territorio donde están
implantados.

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Un ejemplo interesante de investigación y desarrollo de tecnología apropiada lo constituye
el proyecto de "chinampas", el cual intenta perfeccionar un método de cultivo indígena (las
chinampas) para cubrir las necesidades de incremento de producción de alimentos en las
zonas tropicales húmedas de México (Golley y Hadley 1981). Muy recientemente, Herrera
(1981) ha realizado una revisión general del concepto y desarrollado una metodología
para la generación de tecnologías en áreas rurales tradicionales (ver también Maya 1977:
2). Dicho estudio nos ha servido como base para la caracterización que propondremos a
continuación y que hemos utilizado como fundamentación metodológica para nuestro
proyecto de investigación y desarrollo de tecnologías apropiadas para aldeas del Altiplano
Andino Meridional en la provincia argentina de Jujuy. Como fuente complementaria, con
enfoque análogo al nuestro aunque con parciales discrepancias y orientado al problema
del desarrollo en general más que a la definición de tecnologías, ver Triviño 1977: 144-
150.

La tecnología apropiada puede ser definida de acuerdo con los siguientes rasgos: a) es
una tecnología integral; b) responde sólo a las necesidades básicas del grupo; c) se
fundamente e integra en la cosmovisión local; d) usa preferentemente recursos naturales
y humanos de la zona; e) introduce innovaciones en forma armónica; f) requiere la
participación de la comunidad en su generación.

a) Tecnología Integral: Se trata de un universo tecnológico integral, que no resuelve


aspectos o necesidades aisladas, sino que enfoca el conjunto de las necesidades del
grupo, tal como este mismo las define y asume. Usamos entonces una noción de
tecnología en sentido muy amplio, que no se restringe solamente a los medios para
producir objetos materiales con o sin precio en el mercado, sino que abarca todos los
medios que un grupo sociocultural determinado emplea para satisfacer sus necesidades,
incluyendo producción, alimentación vivienda, vestimenta, educación, salud, movilidad,
festejos, ritual, música, danza, y así sucesivamente. Más aún, esos medios técnicos están
vinculados entre sí en forma indisoluble, como la cultura misma que constituye una densa
trama de funciones solidarias.

b) Necesidades básicas. Si bien la tecnología apropiada usa como marco de referencia


el conjunto de las necesidades del grupo, de volumen y variedad prácticamente indefinido,
por razones operativas debe acotarse a un conjunto limitado de ellas. Se busca detectar
un grupo de aspectos a través de los cuales puede actuarse sobre el conjunto del
universo tecnológico. A estos aspectos así detectados los llamamos necesidades básicas.
Estas no deben ser determinadas apriorísticamente por los investigadores de acuerdo con
criterios universales: por el contrario, deber ser consideradas como uno de los núcleos de
la cultura local, para cuyo discernimiento es indispensable el punto de vista de los
miembros de la comunidad. Para un profesional urbano pueden aparecer prioritarias
cosas tales como alfabetizar a través de la escuela, incrementar la capacidad adquisitiva
monetaria, ampliar las zonas de cultivo o de pastoreo, etc. Indudablemente, algunas de
esas prioridades pueden serlo también para los habitantes de la aldea; pero puede
suceder que en el contexto cultural aldeano, local o regional, sean más relevantes otras
prioridades, como revalorizar el mito y la leyenda 4, reactivar el uso de prácticas técnicas

4
El mito ha sido considerado por diversos autores (entre otros por Bórmida 1968 y 1969) como
núcleo de la cultura y fuente fundamental para su estudio científico. Por consiguiente, su
aprehensión nos parece especialmente importante tanto para la interpretación del papel que la

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hoy en retroceso, recuperar o estimular ciertos aspectos del ritual, fortalecer los lazos
familiares o comunales, reintegrar a los miembros que emigraron, mantener contacto
informativo con el mundo urbano, etc.

c) Cosmovisión local. Se reconoce como el fundamento sobre el que se articula el


universo tecnológico. Ciertos aspectos de la cultura requieren especial interés, tales como
el ritual en general y el relato mítico en todas sus formas. En las culturas arcaicas, la
cosmovisión ha sido siempre el sustento de lo técnico; para generar nuevas tecnologías,
ya sea por introducción o por mejoramiento, es necesario que se articulen dentro de la
explicación de lo técnico provista por la cosmovisión local. Un medio para lograrlo puede
ser la captación y formulación de una epistemología local, en una especie de traducción al
lenguaje científico del conjunto de supuestos y reglas lógicas sobre el que se constituye la
percepción que el propio grupo posee del sistema ecológico cultural del cual forma parte
(Merlino y Rabey 1979). Esta epistemología servirá de base para el establecimiento del
paradigma local, vale decir del conjunto de supuestos y categorías con las cuales ellos
elaboran la explicación de los fenómenos.

d) Recursos locales. La tecnología apropiada utiliza al máximo los recursos naturales y


humanos disponibles localmente y, sólo en segundo término, los provenientes del resto de
la región. El concepto de recurso natural debe ser establecido con claridad, dado que la
palabra natural se presta a engaños. Un recurso natural no es un objeto universalmente
utilizable por cualquier grupo humano en cualquier circunstancia histórica; por el contrario,
es la cultura del grupo, es el interjuego de sus aspectos cosmovisionales y técnicos, junto
con las condiciones naturales del ecosistema local, lo que define a un objeto de la
naturaleza como recurso para ese grupo.

e) Introducción de innovaciones: La tecnología apropiada utiliza fundamentalmente


recursos naturales y técnicos del lugar. Sin embargo, en caso de que éstos no sean
suficientes, se apela a recursos y técnicas provenientes de ámbitos culturales diferentes
pero análogos ecológicamente. Sólo cuando esto no es posible, se acude a técnicas más
universales (del tipo de las elaboradas por el sistema mundial de investigación y
desarrollo) y a recursos provenientes de regiones geográficas lejanas. Esta característica
apunta directamente a la conservación del equilibrio ecológico local puesto que, en líneas
generales, las técnicas tradicionales aparecen como más adaptadas a los ecosistemas
naturales que las importadas (Meggers 1977 y Cépede 1974 y 1977). Por lo demás, las
innovaciones deben asimilarse al marco de la cultura local como un rasgo más dentro de
ésta; para ello debe prestarse especial cuidado a su adaptación funcional a la
epistemología y paradigma locales, tal como ya los hemos definido. En otras palabras, las
innovaciones deben ser comprensibles para la población local dentro del mismo marco de
referencia mental en el cual perciben y explican los fenómenos tradicionales de su cultura.
Por ejemplo, los principales objetos técnicos de muchas culturas locales se perciben
como el producto de la acción de héroes, reactualizados en la narración mítica y en el
ritual (Elíade 1967: 95-100). Innovaciones contemporáneas en dichos contextos deberían
ser explicadas a través de reapariciones o reformulaciones de aquellos héroes o mediante
la acción de nuevos héroes. Así, cualquier innovación debe adaptarse a las reglas
generales de explicación implícitas en el discurso mítico local.

cultura local asigna a cada técnica, como para la transmisión didáctica de los perfeccionamientos
practicables en las mismas.

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f) Participación local: De los rasgos ya enumerados y de la caracterización de los
experimentos en antropología aplicada que hemos formulado antes, se desprende la
necesidad de una sólida participación de la comunidad local en la investigación y
desarrollo de tecnología apropiada. Dicha participación abarcará prácticamente todos los
aspectos y etapas de la generación de tecnología.

Los rasgos que hemos reseñado dan una idea muy general de la metodología. No es este
el lugar para explicar los pasos más concretos con los que ésa metodología se puede
materializar. No obstante, sugerimos tres mecanismos que pueden contribuir a ello: la
afirmación de la organización social local; la convivencia prolongada del equipo
profesional con la comunidad y la formación de un consejo de proyecto con profesionales
y miembros de la comunidad.

La organización social local, tanto a nivel familiar como comunitario, expresa la


cosmovisión en las relaciones sociales; es, por lo tanto, una parte fundamental de la
tecnología tradicional del grupo sobre la cual se asienta su capacidad para llevar a cabo
tareas que superen las posibilidades de acción de un sólo individuo. La convivencia
prolongada del grupo de profesionales con la comunidad (y casi diríamos su inserción en
ella) es el requisito para que los profesionales puedan comprender y compenetrarse en la
cosmovisión local; pero también lo es para que los habitantes locales puedan traducir a su
lógica las propuestas de aquéllos. La constitución de un consejo de proyecto mixto es una
consecuencia lógica de las características generales de la metodología y, particularmente,
del supuesto de que formulación científica de las hipótesis antropológicas es una
traducción al lenguaje académico occidental de las relaciones establecidas entre "sujetos"
investigadores y los "objetos" investigados: el consejo de proyecto sería entonces la
máxima instancia donde esas relaciones se producen y, por lo tanto, donde se llevará a
cabo la principal contrastación de las hipótesis particulares que han servido de base al
proyecto.

6. SINTESIS Y CONCLUSIONES

Hemos discutido un concepto de Antropología aplicada que la concibe como un momento


de la Antropología general. En esto disentimos con un punto de vista bastante difundido y
recientemente defendido por Bastide (1972: 163-184), que postula la separación entre
Antropología básica y antropología aplicada y la concepción de ésta como una ciencia
teórica. Para nosotros la Antropología aplicada es el ámbito de la Antropología general
donde se contrastan hipótesis mediante el método experimental. Es, por lo tanto, un
momento de la Antropología y no una disciplina separada; además, es teórico - práctica
como toda la Antropología y demás disciplinas científicas en general.

Esta concepción de la Antropología aplicada liga su accionar con las hipótesis generales
de la Antropología. El enunciado de dichas hipótesis generales es determinante con
respecto a sus hipótesis particulares. Por ello, hemos dedicado una buena parte del
trabajo a la discusión de algunas hipótesis generales que la antropología ha compartido
con otras ciencias sociales y que poseen un fuerte núcleo ideológico. En particular, es
discutible la noción de superioridad de la cultura euronorteamericana sobre las tradiciones
culturales locales. La antropología general ha acumulado un vasto cuerpo de discusiones
teóricas, con mayor o menor base empírica, que ponen en duda esa supuesta
superioridad. Hemos descripto algunas posiciones provenientes de otras ciencias, de la
filosofía y de la epistemología que fortalecen una hipótesis diferente, aunque no

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estrictamente relativista. Mientras que para el relativismo cultural (ver Herskovitz 1952:
75-93) todas las culturas poseen el mismo valor y no hay unas culturas superiores a otras,
en la hipótesis aquí planteada el máximo de valor adaptativo reside en la máxima
diversidad de culturas, independientemente del valor que se le pueda adjudicar a cada
una de ellas; más aún, tal valorización individual se convierte en irrelevante. La diversidad
cultural posee dos aspectos: por un lado, es variedad de tipos de cultura y, por el otro, es
cantidad de canales de información entre ellas. Ambos aspectos contribuyen
decisivamente a garantizar la estabilidad del sistema socio - cultural mayor, en este caso
también a escala mundial.

Esta reformulación teórica indica también una reformulación del concepto de desarrollo.
Este ya no puede ser concebido como la aproximación paulatina a un único modelo
cultural (cualquiera sea la definición que de éste se haga), sino como la expresión
evolutiva de la potencialidad de cada cultura local, incluyendo el papel potenciador de las
comunicaciones entre distintos estilos de vida, configurando una trama informática capaz
de modificar adaptativamente la forma de cada una de las entidades culturales.

Estas hipótesis generales (y todo un cuerpo de hipótesis vinculadas a, o deducibles de


ellas) son contrastables en el campo de la Antropología aplicada. Los experimentos
socioculturales que ésta encara constituyen un método especialmente preciso y objetivo
(en términos de objetividad científica contemporánea) para contrastar hipótesis
particulares y determinar su grado de ajuste a los hechos. Hemos propuesto que los
proyectos de Investigación y desarrollo de tecnología apropiada, tal como la hemos
definido, son experimentos de ese tipo porque se basan en hipótesis particulares referidas
a casos locales, deducibles de aquellas hipótesis generales.

La tecnología apropiada implica un doble camino: la recuperación y refuerzo de las


identidades culturales locales y la interconexión práctica de dichas identidades a través
del lenguaje científico y del sistema de investigación y desarrollo mundial. Se encaran así
los dos aspectos de la diversidad: la variedad de tipos de cultura y la magnitud de
información que circula entre ellos.

Se trata, por otra parte, de una concepción teórico - metodológica francamente orientada
hacia el generalismo. Dentro de la Antropología, el enfoque descripto implica una
superación de las barreras convencionales entre distintas ramas de la Antropología
cultural (prehistoria, etnología, folklore, antropología urbana) y aún entre Antropología
cultural y biológica. Pero además, la Antropología aplicada deja de ser patrimonio
exclusivo de la Antropología, pues requiere la interacción de los profesionales
provenientes de diversas disciplinas. Esto no significa la disolución del profesionalismo
especialista, sino su aplicación a problemas más complejos que superan las clásicas
barreras interdisciplinarias.

Finalmente, podemos formular una reflexión aún más amplia. Ya hemos dicho que la
Antropología aplicada clásica estaba orientada a jugar un rol dentro de un estilo radial y
centrífugo de difusión y transferencia tecnológica (Fig. 1). El estilo de transferencia
tecnológica (y, en general, el flujo de información) al cual se adapta el concepto que
nosotros hemos desarrollado, se representa en la Fig. 2, donde dicha transferencia se
produce en forma simultáneamente centrífuga y centrípeta. Por último, la segunda
situación implica una modificación en la materialidad misma del centro urbano industrial.
Este deja de ser un puro centro de emisión de información tecnológica hacia los ámbitos
del sistema considerados "periféricos" y "atrasados" y se convierte en el subsistema que

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permite el intercambio de información entre las culturas locales, situación que se describe
en la Fig. 3 5. Entonces, la cultura urbana industrial puede distribuirse en el territorio en
una forma mucho más homogénea, materializádose fundamentalmente en la red mundial
de canales de comunicación.

Una Antropología así concebida puede formar parte del fundamento metodológico para la
elaboración de una metatecnología (tecnología de tecnologías) orientada a la
construcción de la red de relaciones capaz de sustentar un nuevo orden cultural mundial,
complejo y estable.

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Curiosamente esto implicaría una recuperación por parte de la cultura urbana contemporánea de
una de las funciones urbanas más básicas: la de centro de intercambio informático entre las
unidades locales de su región (Mumford 1961).

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CUTURA
LOCAL

CL CL

CULTURA
URBANA
INDUSTRIAL

CL CL

CL

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