Вы находитесь на странице: 1из 20
Comer bien y en compañía El arte de escribir para vivir mejor Candelaria cuenta con
Comer bien
y en compañía
El arte de
escribir para
vivir mejor
Candelaria cuenta con
un servicio de comedor
para mayores.
Pág. 3
Un grupo de portuenses
se reúne para compartir
vivencias y sentimientos.
Pág. 4
ANTONIO
LA SALUD ES LO PRIMERO
GARCÍA
Dormir bien
Vivir bajo
la represión
Es un aspecto crucial
para el bienestar
psicológico de la
Págs. 6-7
persona. Págs. 10-11
Una plaza para
Manuel “Catalina”
“Historia de la lucha canaria
en El Escobonal”
NÚMERO
122
El Puerto de la Cruz homenajea
al portuense que hace más de
un siglo introdujo la tradición
del ‘Mataculebra’ en la ciudad.
Pág. 14
Un singular y completo
volumen para los anales
del deporte vernáculo.
Pág. 18
2009
EL PERIÓDICO DE LOS MAYORES DE TENERIFE

Presentación de los libros

“Retazos de una vida” y “Elogio de la Juventud Añeja”

de una vida” y “Elogio de la Juventud Añeja” Se trata de los volúmenes 3 y

Se trata de los volúmenes 3 y 4 de la serie ANSINA, que han sido editados por Llanoazur y el IASS del Cabildo de Tenerife.

Págs. 16-17

Un viaje en el tiempo

del Cabildo de Tenerife. Págs. 16-17 Un viaje en el tiempo Un centenar de imágenes inéditas

Un centenar de imágenes inéditas invita a revivir un pasado que no volverá

La biblioteca y los corredores del Centro Cultural de Los Cristianos, en el marco

de las actividades programadas para celebrar el Día Internacional del Libro, acogieron el pasado mes de abril un total de 101 fotografías que muestran cómo era la Isla

y sus gentes hace apenas unas pocas décadas.

Pág. 2

de abril un total de 101 fotografías que muestran cómo era la Isla y sus gentes

2

2  EL PERIÓDICO de LOS MAYORES de TENERIFE Con Ustedes desde 1989 Número 122 Ejemplares

EL PERIÓDICO de LOS MAYORES de TENERIFE

Con Ustedes desde 1989

Número 122 Ejemplares 12.200 Año 2009 D.L. TF 1754/1991

Edita

CABILDO de TENERIFE

INSTITUTO INSULAR de ATENCIÓN SOCIAL y SOCIOSANITARIA IASS

UNIDAD de INTERVENCIÓN SOCIAL C/ Villalba Hervás, 6 38002 SANTA CRUZ de TENERIFE

Tfnos.: 922-53-25-90 /91 Fax: 922 53 26 55 E-Mail: ansina@cabtfe.es

Dirección

Roberto Afonso Viña

Atención al Mayor

Marisol Mendoza Pérez

Redacción

Alberto Darias Domínguez Rosa Mª González García Ana Delia Luis Méndez

Diseño y Maquetación

Agustín de la Rosa Alcaide

Dibujo artístico

R. David Concepción Miranda

Fotografía y Suscripciones

Luisa González Álvarez

Administración

Pilar Bacallado Estévez

Base de Datos

Bladimir Plasencia Rguez.

PATROCINA

Obra Social y Cultural de CAJACANARIAS CAJACANARIAS

 

COLABORAN

Viceconsejería de

Viceconsejería de

Emigración

y

Cooperación

con América

 

GOBIERNO

de CANARIAS

Unidad Docente de

Medicina de Familia

Medicina de Familia

y

Comunitaria

HOSPITAL

 

UNIVERSITARIO

de CANARIAS

PORTAL MAYORES
PORTAL MAYORES

PORTAL MAYORES

www.imsersomayores.csic.es

CANARYINFO

Empresa de

Comunicación

CANARY INFO Empresa de Comunicación Imprime Artes Gráficas del Atlántico Zona Industrial de

Imprime Artes Gráficas del Atlántico

Zona Industrial de Arinaga Fase IV c/ Los Dragos, s/n 35118 Agüimes GRAN CANARIA Teléfono: 928 47 95 34 E-Mail: comercial@agaprint.com

PORTADA “Pescadores de Los Cristianos, años 20 del siglo XX”, fotografía cedida por Teresa Martín Melo (Arona)

XX”, fotografía cedida por Teresa Martín Melo (Arona) 122 Un viaje en el tiempo Un centenar

122

Un viaje en el tiempo
Un viaje en el tiempo

Un centenar de imágenes inéditas invita a revivir un pasado que no volverá

La biblioteca y los corredores del Centro Cultural de Los Cristianos, en el marco de las actividades programadas para celebrar el Día Internacional del Libro, acogieron el pasado mes de abril un total de 101 fotografías que muestran cómo eran la Isla y sus gentes hace apenas unas pocas décadas.

ANSINA ARONA

E ntre el ayer y el hoy” es el título que sirve de hilo conductor de un conjunto de imágenes inéditas que rescatan aspectos inte- resantes del pasado insular. Para realizar esta exposición, que

promueve el IASS del Cabildo de Tenerife con motivo de los 20 años del periódico ANSINA, se ha contado con el apoyo del área de Cultu- ra del Ayuntamiento de Arona y de la entidad CajaCanarias, así como con la generosa colaboración de Llanoazur Ediciones. La exposición, que permaneció abierta al público hasta me- diados del mes de mayo, ve la luz después de una ardua labor de recuperación, restauración y ampliación. ANSINA posee una exten- sa colección de fotos aportadas por personas mayores de todo el

Archipiélago, lo que constituye un gran legado para las generacio- nes más jóvenes, ya que les permite descubrir cómo eran las Islas en las que hoy viven. En su mayor parte, las fotografías están datadas entre los años 30 y 60 del pasado siglo, y en ellas se reflejan, de forma predomi- nante, diversos momentos de la vida cotidiana de antaño. Para los promotores de esta iniciativa, la de Los Cristianos es la primera muestra que se presenta al público, pues el objetivo es que la exposición continúe recorriendo la mayor cantidad de lugares posible y que el número de imágenes se incremente con nuevas aportaciones.

de imágenes se incremente con nuevas aportaciones.  Para los promotores de esta iniciativa, el objetivo

Para los promotores de esta iniciativa, el objetivo es que la exposición continúe recorriendo la mayor cantidad de lugares posible

de esta iniciativa, el objetivo es que la exposición continúe recorriendo la mayor cantidad de lugares
C omer bien y en compañía Candelaria cuenta con un servicio de comedor para mayores.

Comer bien y en compañía

Candelaria cuenta con un servicio de comedor para mayores. Esta iniciativa municipal entró en funcionamiento el pasado mes de marzo y desde el primer día se ha revelado como un gran éxito.

ANSINA CANDELARIA

E L servicio de comedor se presta en las instalaciones del Centro de Mayo- res Antón Guanche todos los martes

y miércoles del mes, en horario de 12:30

a 14:30, y está destinado a todas las per-

sonas mayores de 60 años residentes en el municipio de Candelaria. El precio es- tablecido para el menú es de 3 euros por persona e incluye un aperitivo, un primer y segundo plato, un postre, pan y agua. Los menús que se ofrecen son muy variados y están especialmente elaborados para proporcionar comidas equilibradas y adecuadas a las necesidades nutriciona- les de los mayores. Crema de espárragos, pechuga de pollo a la plancha con salsa soubisse y melocotones rellenos de nata; menestra de verdura salteada con huevo duro y bacón, marmitako de atún y profite- roles de crema con chocolate; potaje verde, arroz a la cubana y leche frita con miel de palma; ensalada de tomates y aceitunas negras, estofado de carne y tarta de pera; crema de puerros, ropavieja y panna cotta de vainilla; fideuá de pescado y marisco y tiramisú con queso cremoso, son algunas de

las propuestas elaboradas por el grupo de alumnos de los ciclos de Cocina y de Ope- raciones Básicas de Restaurante y Bar, del IES Punta Larga, encargados de elaborar y servir las comidas, bajo la supervisión de los profesores Enrique Rodríguez y Teresa Ber- nal, lo que supone una experiencia que los aproxima a la realidad del mercado laboral.

El menú se sirve, inicialmente, los martes y los miércoles, cuesta 3 euros y pueden beneficiarse de él los mayores de 60 años

Una media de 70 personas acude al Centro Antón Guanche los días de come- dor, superando todas las previsiones. Ante la gran demanda, el Ayuntamiento de Can- delaria, responsable de esta prestación, estudia la posibilidad de que el servicio que permite a los mayores comer por un precio asequible y en compañía sea diario.

por un precio asequible y en compañía sea diario.  Los alumnos del IES Punta Larga

Los alumnos del IES Punta Larga son los encargados de elaborar y servir las comidas

122

3

Dónde está

Centro de Mayores Antón Guanche

Calle La Piscina, s/n Teléfono 922 5010 00

Antón Guanche Calle La Piscina, s/n Teléfono 922 5010 00 A quién va diri g ido

A quién va dirigido

Todos los mayores de 60 años con residencia en el municipio de Candelaria, que previamente realicen la reserva y abonen el importe establecido.

Cuánto cuesta

la reserva y abonen el importe establecido. Cuánto cuesta El precio del servicio es de 3

El precio del servicio es de 3 euros por menú y persona.

Horario y días de funcionamiento

Inicialmente los horarios y días de servicio son los martes y los miércoles de 12:30 a 14:30 horas.

Tipo de comidas

Cada día de comedor se sirve

un menú, pudiendo elegir entre

el menú general o el menú

para diabéticos. La composición

del menú se anuncia con

la suficiente antelación.

del menú se anuncia con la suficiente antelación.  ¿ Puedoconseguir ? ejemplaresatrasados de ANSINA
¿ Puedoconseguir ? ejemplaresatrasados de ANSINA ANSINA es una ublicación gratuita para las personas mayores.
¿
Puedoconseguir
?
ejemplaresatrasados
de ANSINA
ANSINA es una ublicación gratuita para las personas mayores. Con el ánimo
de hacer viable el que otras personas la puedan recibir en sus domicilios,
ya que no hay ejemplares sobrantes, rogamos a aquellos suscriptores
que reciben nuestro periódico de manera duplicada o, simplemente, porque
ya no estén interesados en él, lo comuniquen para proceder a su baja
y dejar que otra persona mayor pueda disfrutar de ANSINA.
Asimismo, rogamos a las personas y entidades suscritas
al periódico ANSINA que cualquier variación debida
a un cambio de domicilio, de la numeración de la calle, teléfono
u otra circunstancia que afecte a una correcta distribución
de los ejemplares, lo comuniquen lo antes posible al teléfono
922-53-25-90/91
922
53 26 01

4

4  122 El libro de su vida MARÍA ALMEIDA PUERTO DE LA CRUZ es nada

122

El libro de su vida MARÍA ALMEIDA PUERTO DE LA CRUZ es nada importante –le
El libro
de su vida
MARÍA ALMEIDA
PUERTO DE LA CRUZ
es nada importante –le había dicho
N O
el
médico a Eva cuando acudió a su
consulta tras llevar varios días con fiebre
y vómitos y calambres en las piernas y los pies–.
A veces la gripe presenta estos síntomas. No
voy a recetarle nada especial, quédese en casa
unos días, tome alimentos ligeros, y de vez en
cuando un analgésico para la fiebre. Si dentro
de una semana persisten los síntomas, ya nos
meteremos en pruebas más serias, aunque
sospecho que no hará falta.
Eva pareció mejorar con sólo la opinión
del médico y, siguiendo su consejo, aflojó en
obligaciones y compromisos y se dedicó durante
unos cuantos días a su propio cuidado. Comió
dulces y fruta, que era lo único que le apetecía, de
los que habitualmente se privaba para mantener
la línea, leyó mucho, durmió más y, sobre todo,
pasó largos ratos en un duermevela, en que le
parecía tener en las manos el libro de su vida, e
iba pasando una a una sus páginas. Se vio, antes
de convertirse en triste e insegura, como una niña
ingenua, cariñosa, traviesa y reprendida por casi
todo. Fueron desfilando también por aquellas
páginas amigos, compañeras de colegio, vecinos,
conocidos… y, sobre todo, monjas “educadoras”
con sus doctrinas cerradas y confusas. Luego,
el comienzo de sus experiencias amorosas,
totalmente castas. Todos se habían encargado de
remachar hasta lo indecible el horrendo pecado
que a los ojos de Dios era, incluso un pensamiento
impuro y sus terribles consecuencias. El infierno
aguardaba siempre, abierto de par en par, para
acoger a los jóvenes descarriados que sintieran
deseos de expresar su cariño, su ternura, su amor.
Sedientas de cielo
Eva entonces estaba llena de confusiones y
aunque no se atrevía a dudar por miedo a pecar
y mucho menos a manifestarlo, sí se planteó la
cuestión de cómo el Dios bueno, sabio, justo y
poderoso que nos mostraba el catecismo, había
ideado una forma de reproducción tan aberrante
y
tan pecaminosa. “Sedientas de cielo, será
el
ideal”. Así rezaba una estrofa del himno del
aspirantado de Acción Católica femenino, que
acudió a su cabeza febril y se mezcló allí con
otra más actual compuesta por Víctor Manuel
y entonada por la bonita voz de Ana Belén,
afirmando que, tras los besos, la ternura, los
derroches de amor y la locura… “para entrar en
el cielo no es preciso morir”.
Por fin apareció el capítulo más importante
de su vida: el relacionado con la decisión tomada
tras unos ejercicios espirituales, de consagrarse
a Dios y entrar en el noviciado de carmelitas.
Pasados dos años, y a punto ya de tomar los
hábitos definitivos, tuvo un grave accidente.
Estaba ayudando en la cocina, cuando su toga
se prendió fuego y toda ella, en sólo momentos
ardió como una antorcha… Con graves
quemaduras logró sobrevivir y sólo le quedó
como recordatorio para siempre una cicatriz en
la espalda con forma de ángel alado.
Aquel accidente cambió su vida. Conoció
en el hospital, donde estuvo internada largos
meses, al médico que sería su marido más
adelante. Fue un amor tan fascinante, que para
Eva, que aspiraba a la unión mística con Cristo,
el acto sexual se convirtió en toda una vía de
misticismo.
Eva, encendida por la fiebre, sonríe
recordando a Carlos; abre los ojos, alarga la
mano y coge el marco que con su fotografía
tiene sobre la mesilla de noche y lo besa. Su
historia de amor había sido breve, como ocurre
con todas las cosas buenas, pero para ella tuvo
sabor de eternidad.
cosas buenas, pero para ella tuvo sabor de eternidad. Las personas mayores disponen de un caudal

Las personas mayores disponen de un caudal de tiempo libre y experiencia acumulada que puede ser el germen de iniciativas muy estimulantes. Desde hace 8 años, un grupo de portuenses se reúne para compartir, a través de la palabra escrita, vivencias y sentimientos.

El arte de escribir para vivir mejor

ANSINA PUERTO DE LA CRUZ

E N los tiempos que vivimos el hábito

de escribir se está perdiendo,

y paulatinamente va quedando

reducido a los profesionales de la palabra impresa. Se ha olvidado el valor de la escritura como vehículo para comunicar, para conocerse a sí mismo y que otros nos

comprendan, para dar a conocer nuestras experiencias o por el puro placer de crear. Pero, afortunadamente, de vez en cuando surgen iniciativas que nos descubren que hay personas que deciden dedicar una parte de su tiempo a volcar sobre el papel pensamientos, vivencias, opiniones,

o simplemente a dar rienda suelta a la

fantasía, perfilando tramas y personajes. Este el caso de un grupo de nueve veteranos entusiastas de la literatura del Puerto de la Cruz, que dos viernes al mes se reúnen en la Biblioteca del Centro de Mayores de la ciudad con el objetivo de perfeccionar la técnica de la narración escrita. Allí comparten un lugar colectivo para la imaginación y la creatividad, un sencillo espacio en el que aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos. Sus edades oscilan entre los 60 y los 80 años, tienen una formación académica dispar y, aunque algunos se conocían con anterioridad, a la mayoría les ha unido su afición a leer y escribir, factor que prima sobre cualquier divergencia. Cada jornada

se trazan un objetivo; eligen un tema, una

o varias palabras, una idea, y sobre esa base trabajan durante los quince días

que transcurren hasta la próxima cita, en

la que leen sus escritos y los comentan.

Este es un ritual que vienen repitiendo en los últimos ocho años. Carmela Sosa, una de sus componentes, nos apunta las claves del éxito de esta iniciativa y de su continuidad en el tiempo: “la gran armonía que impera en el grupo y la ausencia de protagonismos particulares”.

en el grupo y la ausencia de protagonismos particulares”. Debate y reflexión Las inquietudes de estos

Debate y reflexión Las inquietudes de estos amantes de la cultura no se limitan a la recreación exclusiva de los paisajes de la memoria; su vasta experiencia de la vida les permite extender una mirada crítica y comprometida sobre el presente, un presente del que se sienten plenamente partícipes, por lo que no es extraño descubrir en sus textos reflexiones sobre temas de plena actualidad, que invitan al debate y la reflexión. Tras cada reunión, cuando cae la

tarde, la tertulia se traslada a una cafetería cercana, donde ya son conocidos y apreciados; allí comparten merienda y conversan sobre cine y libros, o comentan los acontecimientos del devenir cotidiano.

Y en el siguiente encuentro volverán a

comprobar que nunca se es más libre que cuando se escribe.

Comparten un lugar colectivo para la imaginación y la creatividad, un sencillo espacio en el que aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos

el que aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos A puntes CRISTINA MARRERO OJEDA PUERTO DE
el que aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos A puntes CRISTINA MARRERO OJEDA PUERTO DE
el que aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos A puntes CRISTINA MARRERO OJEDA PUERTO DE

Apuntes

aprender, practicando, a escribir cuentos y relatos A puntes CRISTINA MARRERO OJEDA PUERTO DE LA CRUZ

CRISTINA MARRERO OJEDA PUERTO DE LA CRUZ

M ISS Brown llegó al espigón del Norte, lo recorrió hasta el final y se sentó donde siempre, un saliente del muro que ella había adoptado como suyo y que los ocasionales

paseantes le solían respetar. Llevaba haciendo esto diariamente desde hacía muchos años. Fue su lugar preferido para pintar, lo descubrió al poco tiempo de llegar a la isla y, aunque ahora sus pinceles permanecían dormidos en sus respectivas cajas de una incipiente ceguera, ella seguía viniendo un día tras otro. Desde lejos, su figura menudita y frágil casi se desvanecía

entre la espuma que producían las olas al chocar contra los riscos

y el resplandor dorado de la puesta de sol. Había sido una buena

pintora, supo captar la belleza del mar enfurecido cuando se alzaba en olas gigantescas, barría toda la playa dejando las rocas negras

y brillantes en su retirada, y regaba los alrededores con un polvo de

agua que los del lugar llamaban maresía. Su obra, casi toda inspirada

en la naturaleza, le había servido para subsistir, al contrario de lo que le ocurre a la mayoría de los pintores no consagrados. Las gentes se habían acostumbrado a verla deambular por el pueblo, siempre solitaria, respetaban sus rarezas; había pasado

a formar parte del paisaje urbano con sus ropas estrafalarias, su

pamela raída por el paso de los años y los usos, y la inseparable sombrilla guardiana de su tez pálida y delicada. Sus costumbres eran sencillas y su vida metódica. Era una de

las tantas personas venidas desde Europa, tal vez por poco tiempo

y que, debido a la benignidad del clima y a la tranquilidad que se respiraba, habían decidido quedarse para el resto de sus días. Acudía una vez por semana a casa de unos amigos de su misma nacionalidad a tomar el te y a charlar sobre su añorada patria.

Los primeros ingleses comenzaron a llegar a la isla hacía más

de tres siglos para negociar con el vino, y habían continuado viniendo en sucesivas oleadas. En la época de Miss Brown formaba ya una colonia muy numerosa. Se convirtieron en armadores, fletando sus propios barcos con el malvasía hacia su patria, donde era muy apreciado. Prueba de ello son algunas obras de Shakespeare donde

el vino de Canarias se alababa frecuentemente. La importancia de las relaciones comerciales y de todo tipo

que nacieron y perduraron en las islas es indudable, lo demuestra

el gran número de términos de origen inglés que todavía se usan.

Sus palabras de difícil pronunciación para las gentes del pueblo eran adaptadas rápidamente al habla popular. Recordemos el término “litre”, que aún se usa para denominar

a la persona elegante, porque lo era Mr. Litle; las papas que venían

en sacos desde Inglaterra con el nombre de “King Edward” y las tempranas “Out to date” pasaron a llamarse “Quineguas” y “autodates”, respectivamente. A la persona aburrida y sosa se le dice “fule” por

“foolish”, tonto. “Fonil viene de “funnel”, embudo. Mr. Peach, que fue

el que primero asfaltó una calle, donde él vivía, dejó su nombre a la

palabra “piche”, como todavía hoy conocemos al alquitrán. “Cambullón”,

tan conocida en las islas, sobre todo en los muelles, referido a la venta

y trueque de mercancías desde los barcos para evitar el pago de los

aranceles, es la deformación de la frase “come buy on”, que gritaban los marineros desde las embarcaciones. Han sido muchos los usos y costumbres que han dejado los ingleses por todo el mundo, como buen pueblo marinero que ha sido. Miss Brown, en una libretita, recogió pequeñas anécdotas de sus paisanos y han llegado hasta nuestros días.

Imágenes extraídas del libro “Memorias del Ciclón de 1926” editado por la Secretaría de Obras
Imágenes extraídas del libro “Memorias del Ciclón de 1926” editado por la Secretaría de Obras

Imágenes extraídas del libro “Memorias del Ciclón de 1926” editado por la Secretaría de Obras Publicas de la República de Cuba en 1927

Higos y vino

para un Romance

Mi

madre, Celina Díaz Leandro (1919), se aprendió este romance,

“El

ciclón de Cuba”, en el año 1927. Fue el primero de una larga lista de los

que aún recuerda algunos. Según me relata, los ciegos, en esa época, recorrían los pueblos vendiendo romances y se iban deteniendo en las “ventas” para recitarlos, ya que era donde más audiencia lograban reunir. Los oyentes que se lo podían permitir, se los compraban a 15 céntimos… ¡de peseta!

permitir, se los compraban a 15 céntimos… ¡de peseta! Celina Díaz Leandro, con sus hijos SARA

Celina Díaz Leandro, con sus hijos

¡de peseta! Celina Díaz Leandro, con sus hijos SARA PÉREZ DÍAZ GÜÍMAR C ONCRETAMENTE, el del

SARA PÉREZ DÍAZ GÜÍMAR

C ONCRETAMENTE, el del Ciclón de Cuba fue un obsequio. Mi madre recuerda que su padre invitó al ciego a casa y allí le ofreció

unos higos pasados y un vaso de vino blanco de las parras de Agache. Al ver el interés de mi madre por el romance, se lo regaló. Ella ya sabía leer, cosa extraña en aquel tiempo, ya que la escue- la en El Lomo de Mena (Güímar), lugar de naci- miento de mi madre, comenzó, según tenemos entendido, a finales de los años 20. Como había muchas personas en la familia que desconocían la lectura, mi madre les recitaba una y otra vez el romance y es por eso que aún hoy lo recuerda con tanta precisión. El hecho de que su padre hubiera

emigrado por tres veces a Cuba, hacía que el ro- mance resultara aún más interesante. Recientemente, al conocer la noticia y ver las desgracias ocurridas en la isla caribeña, debido a los ciclones que la azotaron, mi madre nos recitó de nuevo el romance pero no sabía a qué fecha se refería o si era algo inventado. Con Internet a nuestro alcance, descubrimos que se refería al del año 1926. En la siguiente dirección, www.guije. com/libros/ciclon/index.htm, podrán encontrar la descripción y ver cómo coincide con el romance. Por tanto, el compositor se dio bastante prisa en elaborarlo, pues un año después del Ciclón, ya la historia circulaba en forma de romance por la anti- gua carretera del Sur de Tenerife.

El ciclón de Cuba (1929)

El veintiuno de octubre,

a las nueve la mañana

Pinar del Río y La Habana, viven en gran pesadumbre, viendo que entre mar y cumbre un ciclón amenazaba.

Que si a la tierra atacaba se oirían grandes lamentos. pero a los pocos momentos ya a los pueblos castigaba.

De bravo que era el ciclón pregonaba su sentencia sin encontrar resistencia ni en campos ni en población.

Iba tomando su acción

y aprovechando la hora

con furia amenazadora, como una fiera impaciente, dejando a la pobre gente con alma desoladora.

Allá a la una del día, cuando ya calmaba el viento, daba pena y sentimiento los lamentos que se oían.

La gente toda salía

a ver lo qué sucedió.

corazón con corazón

a cual más fuerte latía.

Como unas diez poblaciones en Cuba se destruyeron. También desaparecieron unas treinta embarcaciones.

Daños en Parque Batano
Daños en
Parque Batano

Casi todos los vapores que se hallaban fondeados al temporal anunciado los ataron desde tierra. También tres buques de guerra allí fueron destrozados.

La provincia de Matanzas,

como es la parte oriental, hoy tiene que lamentar mucha gente la desgracia. Infelices que no alcanzan un peso para comer

y

sin tener dónde vivir porque el gobierno de allí no los quiere proteger.

Y

publico su situación que me da pena y dolor del cubano y del isleño, del infeliz tinerfeño que se encuentra en tierra extraña al ver la zafra de caña completamente deshecha.

a la inclemencia se ven

yo con mayor empeño

Muchos ya su cuenta hecha se ponen a cavilar

y

con un infinito esmero, que si tuvieran dinero, se mandan a transportar.

no hacen más que pensar

Al gobierno americano

nada de esto se le da

y

al pobre pueblo cubano.

así acaban de explotar

le da y al pobre pueblo cubano.  así acaban de explotar 122  5 Raúl

122

5

Raúl apoyado en el carrito y acompañado de Paco (portero del cine cercano) Corría el

Raúl apoyado en el carrito y acompañado de Paco (portero del cine cercano)

Corría el año 1962 en Los Realejos. Yo era un niño y allí, en su carrito de madera, estaba Raúl, vendiendo golosinas.

El carrito de Raúl “El Cojo”

vendiendo golosinas. E l carrito de Raúl “El Cojo” JOSÉ R. PERAZA LOS REALEJOS E STA

JOSÉ R. PERAZA LOS REALEJOS

E STA historia comienza algunos años atrás, cuando don Agustín González y

doña Rosario Méndez solicitaron

el permiso para la instalación de

un carrito de venta de golosinas para su hijo Vicente. Con el tiempo, el carrito pasaría a ser atendido por su hermano Emilio; y, poco más tarde, por Raúl, hijo de don Vicente “el Títere”,

que vivía entre El Cantillo y San Vicente. Raúl González Méndez nació

el 26 de abril de 1946, en el seno

de una familia realejera humilde

y trabajadora. A temprana edad,

una fatal enfermedad lo dejaría impedido de las dos piernas. Desde entonces, Raúl necesitó del apoyo de un bastón y de unas muletas de madera. Esta circunstancia le valió, entre la chiquillería, el apodo de “El Cojo”. El carrito estaba situado, normalmente, a la entrada de la plaza de San Agustín, junto a la parada de taxis. Tenía tres ruedas con cubiertas de goma, una en la parte delantera y dos en la parte trasera, y su estructura era de madera, pintada en azul y blanco, con el mostrador y las vitrinas de cristal y el techo chapado de latón. En los días de cine, generalmente los domingos, recuerdo que todos los jóvenes ayudábamos empujando el carrito desde la plaza hasta la proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina. La cantina del cine le hacía la competencia a nuestro amigo Raúl, pero generalmente se repartían la clientela: don Tomás Bencomo, el dueño de la cantina, que en paz

descanse, atendía a los mayores, y los chicos salíamos en el descanso de la película y comprábamos golosinas en el carrito de Raúl. Raúl murió en 2007 y estas líneas las escribo a modo de despedida y homenaje a quien

tan gratos momentos nos hizo pasar en aquellos años.

tan gratos momentos nos hizo pasar en aquellos años.  En los días de cine recuerdo

En los días de cine recuerdo que todos los jóvenes le ayudábamos

empujando el carrito desde la plaza hasta

la proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina

proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un
proximidad de la cercana sala. En agradecimiento, Raúl nos daba alguna golosina Raúl González, en un

Raúl González, en un día de carnaval

6

122

6  122 122 A NTONIO G RCÍA vivir bajo la represión Tiene 90 años y
6  122 122 A NTONIO G RCÍA vivir bajo la represión Tiene 90 años y

122

A NTONIO G RCÍA vivir bajo la represión
A
NTONIO
G
RCÍA
vivir bajo
la represión

Tiene 90 años y en su equipaje guarda una juventud secuestrada por la violencia inusitada de un régimen en el que disentir era delito. Antonio García García nació el 21 de noviembre de 1918 en la lagunera calle Pinto. Hijo de un maestro ebanista militante de la CNT y un ama de casa, perteneció desde los 16 años a las Juventudes Libertarias. Con esa edad ya trabajaba como empleado en la Librería Popular, de los anarquistas Bernardino Afonso y Miguel Luque Espino, y ayudaba en la carpintería de su padre, contigua al Hotel Aguere.

REDACCIÓN LA LAGUNA

E ntre maderas, libros y sueños de juventud transcurría la vida de Antonio cuando, el 18 de julio de 1936, Francisco Franco se

alzaba en armas contra el gobierno legalmente establecido de la II República. En La Laguna, la presencia militar en las calles se confundió en un primer momento con un movimiento de tropas por la huelga de transportes convocada para ese día. Tampoco se registraron enfrenta-

mientos armados de importancia, salvo el asalto

a

la torre radiotelegráfica militar de San Roque

y

algunos disparos en la plaza del Doctor Olive-

ra. Sin embargo, la represión ejercida contra la población alcanzó un grado notable y se exten- dió hasta bien avanzada la posguerra. Tras el triunfo del golpe de estado, las de- tenciones, ejecutadas por falangistas, Acción Ciudadana, Guardia Civil y fuerzas paramilitares, comienzan a producirse inmediatamente y los apresados son conducidos al cuartel de San Fran- cisco y a la cárcel municipal, situada en los bajos del Ayuntamiento. Los partidos y organizaciones de izquierda fueron el objetivo prioritario de la oleada represiva, especialmente la anarquista Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), dado su control sobre los sectores más activos de los obreros isleños.

Eduardo Curbelo, Policarpo Niebla y Antonio García, en el batallón de trabajadores nº 180. Protectorado
Eduardo Curbelo, Policarpo Niebla y Antonio García, en
el batallón de trabajadores nº 180. Protectorado español
en Xaven (Marruecos), 1939

Cuatro meses más tarde, la madrugada del 30 de noviembre, Antonio García fue detenido en su casa de la calle Herradores por un grupo de hombres de paisano. La coincidencia entre su nombre y el de su progenitor hizo pensar a la fami- lia que venían a arrestar al padre, en cuyo taller se celebraban a menudo asambleas de trabajadores, cuando en realidad buscaban al hijo. Apresado sin orden judicial, apenas cumpli- dos los 18 años, fue trasladado al Instituto Cabrera Pinto, cuyas aulas se habían convertido en cuartel de la Falange Española de las JONS y sede de la Jefatura Local de Investigación y Vigilancia, la policía política del Régimen, dependencias en las que permaneció hasta final de diciembre, fecha en la que pasó a la prisión municipal.

diciembre, fecha en la que pasó a la prisión municipal. Antonio picando piedra en un campo
diciembre, fecha en la que pasó a la prisión municipal. Antonio picando piedra en un campo

Antonio picando piedra en un campo de trabajo de Marruecos, años 30

Disfrutando de su primer día de libertad. 1948

años 30 Disfrutando de su primer día de libertad. 1948 De la cárcel municipal a Fyffes

De la cárcel municipal a Fyffes Los presos eran obligados a realizar lo que eufemísticamente se denominaban “trabajos pú- blicos”, que no eran más que trabajos forzados en obras públicas, a veces incluso en domicilios parti- culares. “La cárcel local estaba atestada de presos políticos. Todos los días los sacaban, provistos de picos y palas a trabajar abriendo caminos como el de la montaña de San Roque, calles como Delga- do Barreto, Juana la Blanca, etc. Yo iba a veces con mi madre a verlos trabajar” –escribió en una ocasión su hermano Erasmo García.

la Blanca, etc. Yo iba a veces con mi madre a verlos trabajar” –escribió en una
la Blanca, etc. Yo iba a veces con mi madre a verlos trabajar” –escribió en una
la Blanca, etc. Yo iba a veces con mi madre a verlos trabajar” –escribió en una
la Blanca, etc. Yo iba a veces con mi madre a verlos trabajar” –escribió en una
Con su esposa en el día de su excarcelación. 1948 En 1938, Antonio se presentó
Con su esposa en el día de su excarcelación. 1948 En 1938, Antonio se presentó

Con su esposa en el día de su excarcelación. 1948

En 1938, Antonio se presentó voluntario para ser canjeado por prisioneros detenidos en la zona republi- cana y fue trasladado, junto con medio centenar de la- guneros, a la prisión de Fyffes, ubicada en los salones que la empresa inglesa exportadora de frutas poseía en la Rambla de los Reyes Católicos, cedidos por la Compañía al bando sublevado y habilitados como cár- cel política. Finalmente, el canje nunca se materializó. En Fyffes compartió presidio con 3.500 presos y entró en contacto con algunos de los miembros más destacados de la cultura y la política canarias, como el diputado palmero Alonso Pérez Díaz, el lingüista Juan Régulo, el pintor Policarpo Niebla o el farmacéutico icodense Lucas Martín Espino, entre otros muchos. En esos momentos, dicha cárcel era conocida por los reclusos como la “Universidad de Fyffes”, no sólo por la presencia de intelectuales destacados, sino porque éstos organizaban clases de alfabetización y cultura general para el resto de los presos.

Campos de concentración Un mes después de acabada la contienda, en mayo de 1939, es trasladado al campo de concentra- ción de Rota (Cádiz), un campo de tránsito donde se hacinaban más de 10.000 prisioneros de toda la geo- grafía peninsular y brigadistas en condiciones infrahu- manas y en el que sólo permanecería por espacio de un mes. De aquí pasa a las costas africanas de Ceuta, a un campo de trabajo situado en un territorio que for- maba parte del protectorado colonial español en Ma- rruecos, en el que estuvo hasta febrero de 1940. Allí soportó calor extremo, duras condiciones de trabajo, hambre y todo tipo de privaciones; algunas veces tra- bajaban sumergidos en agua hasta la cintura, por lo que contrajo el paludismo. En aquel lugar aconteció una sonada fuga, la del alcalde republicano de San Miguel de Abona, Miguel Toledo Gómez.

En Fyffes entró en contacto con algunos de los miembros más destacados de la cultura y la política canarias, que organizaban clases de alfabetización y cultura general para el resto de los presos, lo que entre los reclusos se denominó “La Universidad de Fyffes”

los reclusos se denominó “La Universidad de Fyffes” Posteriormente, Antonio fue trasladado al mayor campo de
los reclusos se denominó “La Universidad de Fyffes” Posteriormente, Antonio fue trasladado al mayor campo de

Posteriormente, Antonio fue trasladado al mayor campo de concentración de prisioneros de guerra que el franquismo creó y organizó, el de Miranda de Ebro, en Burgos, que al finalizar la guerra aloja- ba 70.000 presos (40.000 cuando ingresó Antonio). Como dato escalofriante, es sabido que más de 10.000 presos fallecieron sólo en los tres primeros meses de apertura. Entre junio y julio formó parte de varios bata- llones de trabajadores destinados a trabajar en las minas vizcaínas y en el trazado de la doble vía de ferrocarril Miranda de Ebro-Irún.

Preso y prófugo, ¡qué ironía!

En julio de ese mismo año le concedieron la libertad condicional. Ante la incapacidad de

alojar y administrar a tantos detenidos, y debido

a la necesidad de suavizar su faceta más dura

ante el curso que estaba tomando la Segunda Guerra Mundial, el régimen opta por la reduc- ción de penas, la concesión de indultos y una más extensa aplicación del procedimiento

de libertad vigilada. Pero a Antonio la alegría

le duró poco: durante su peregrinaje por las

cárceles del país, había sido declarado prófugo (¡qué ironía!) y el 26 de agosto tuvo que incor- porarse a prestar el servicio militar obligatorio en el regimiento de Infantería de Hoya Fría, en el que prestó servicio hasta 1943. Al estar en régimen de prisión atenuada, no podía disfrutar de permisos, ni solicitar destinos (aunque, gracias a un cabo que era estudiante de medicina, se “fugaba” los fines de semana a su casa). Por último fue trasla- dado a las oficinas del castillo de Paso Alto. Allí se refugió en la poesía, cuya lectura le hacía olvidar los malos ratos.

Entre la prisión y el servicio militar, se esfumaron

8 años de la “primavera ardiente y maravillosa de la

vida humana”, como él mismo define la juventud en alguno de sus escritos. Tras licenciarse volvió a tra- bajar de nuevo en la carpintería de su padre y, más tarde, en una gestoría, aunque debía pasar rigurosos controles ante la Guardia Civil (informes pertinentes sobre actividad laboral y privada), del párroco de La Concepción (sobre conducta moral y pública) y del alcalde (sobre vecindad y relaciones privadas). Ade- más, era vigilado constantemente por agentes de la BPS (Brigada Político Social). Pero Antonio siempre tuvo madera de luchador y su periplo carcelario no logró amedrentarlo, así que siguió asistiendo a todo tipo de reuniones clandestinas, siendo detenido otra vez por agentes de la BPS en marzo de 1947, y conducido a la celda de aislamiento situada en los bajos del Gobierno Civil, acusado de rebelión militar

por participar en la impresión de un periódico clandesti- no y colaborar con un sindicato de camareros, delito por el que fue sometido a consejo de guerra y condenado a

6 meses de prisión, pena que cumplió en Fyffes. De nuevo volvió a estar en libertad condicional, pero sometido a una estricta vigilancia, tanto que, en 1950, durante la visita de Franco a Canarias, la BPS se acercó a su domicilio para preguntar dónde se encontraba. Estaba escondido con su amigo Trino Delgado y otros dos camaradas en Boca Cangrejo, por miedo a volver a ser detenido. Tras su salida definitiva de Fyffes comenzó a trabajar en Bodegas Fuencaliente y más tarde en la Agencia Acuña, don- de permaneció 39 años hasta su jubilación. Hasta la llegada de la democracia, este hombre de pensamiento inquieto y libre, cuya voz nadie logró meter entre rejas, siguió participando en actos clan- destinos de homenaje a compañeros represaliados. En 1976 realizó estudios de pedagogía en la Univer- sidad de La Laguna y en la actualidad vive con su mujer en el barrio de San Benito.

actualidad vive con su mujer en el barrio de San Benito.  122  7 C

122

7

Cuando y o me muera

de San Benito.  122  7 C uando y o me mu e ra ANTONIO

ANTONIO GARCÍA GARCÍA SANTA CRUZ

Cuando yo me muera que sea en primavera,

y que sea de día,

con un cielo limpio sobre verdes campos, con flores y trinos de pájaros libres;

Y si cuando muera

fuese por la noche,

quisiera morirme en hora extrema de la madrugada plena de silencios, bajo un firmamento

con cantos de niños,

cuajado de estrellas

aromas de flores y palpitaciones

y

de alto misterio,

de amores primeros. Cuando yo me muera, si fuera posible,

ver si consigo elevarme raudo por el Universo,

a

que sea en primavera

llegando a integrarme

y que sea de día.

Luego, que me entierren en la madre Tierra;

que me despidan

muy sencillamente

y que todos vuelvan

a su vida diaria,

a sus quehaceres

sin mayores penas. Cuando yo me muera,

que sea en primavera

y

que sea de día.

Y

si esto sucediera

a

bordo de un barco,

que mi cuerpo sea lanzado a las olas de la mar inmensa, para que así pueda hundirme sin pausa por entre las aguas

y poder viajar, abajo,

al Cosmos inmenso,

por todos los siglos, más allá del Tiempo

hasta el Infinito ignoto y tremendo.

Después sólo quiero

que se me recuerde

así como era, como soy ahora, por mis sentimientos,

mis fallos, mis dudas

y mis desaciertos.

Que no me recuerden

con misas y flores, lágrimas y llantos,

ni con oraciones.

Que se me recuerde por mis propias obras, por mis opiniones, por mis amistades,

mis cartas, mis versos

en el fondo de todos los mares,

y

mis frustraciones.

junto con los peces

Y

que este recuerdo

y con las sirenas.

Pero si cuando yo muera

fuese en el invierno, que sea en la tarde, con la luz de crepúsculo, sin lluvias ni viento

y que sea en sábado

para que mis amigos

y mis camaradas

puedan, si lo quieren, asistir a mi entierro al siguiente día -día de domingo- sin perder por ello sus ocupaciones de todos los días. Si cuando yo muera fuese en el otoño,

quisiera morirme en las horas lánguidas del atardecer, mirando los campos, los secos rastrojos, los desnudos árboles, casi ya sin hojas; tiempo de nostalgias, de amores tardíos

y

de remembranzas.

Y

si cuando muera

fuese en verano, quisiera morirme cerca de la costa, sobre el mediodía, bajo un sol radiante, mirando la playa, mientras cruza ágil sobre el horizonte, una blanca vela grácil y serena, como si volara, como si quisiera volverse gaviota.

salga desde dentro de los corazones

y del pensamiento,

con todo el cariño que puedan tenerme.

Y que me perdonen

mis muchos errores, mis inseguridades,

mis indecisiones.

Pero, muy humildemente, cuando yo me vaya prefiero que mi muerte sea en la primavera

Y que sea de día,

cuando la Naturaleza

ríe esplendorosa y estalla la vida en luz y colores con toda su fuerza

y el Amor renace

y se hace pasión, música, poema.

esplendorosa y estalla la vida en luz y colores con toda su fuerza y el Amor
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE
8  A Mi Ni
8 
A Mi Ni
122 E TA
122
E
TA
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE TENERIFE
8  A Mi Ni 122 E TA CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

CARMEN NIEVES PÉREZ LÓPEZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

Yo te he visto crecer, pequeña mía, convertirte en mujer, curiosa de la vida,

asomarte al mañana con la ilusión prendida

y estrenar sueños nuevos urdidos cada día.

Ser consejera y cómplice a tu lado querría

de esos secretos tuyos que a mamá no le cuentas

y reír con tus risas y escuchar lo que sientas en tus horas felices y en tu melancolía.

Y decirte, mi niña, que luches con empeño.

En la vida real no hay príncipes azules, ni genios de Aladino, ni hadas con sus tules, ni magia que convierta en realidad los sueños.

Lucha por lo que anhelas con tesón, niña mía, agrandando al andar tus pasitos pequeños. Del sendero que elijas el Amor sea el dueño

y en el dolor del mundo no pierdas la alegría.

Los galanes de Santa Úrsula Fotografía del archivo personal de AMÉRICA PACHECO ARBELO SANTA ÚRSULA

Los galanes de Santa Úrsula

Fotografía del archivo personal de

AMÉRICA PACHECO ARBELO SANTA ÚRSULA

El tintineo del tranvía, el rebote de las gotas de lluvia o quizá un rayo de sol, incitan a preguntarnos si habrá niños por los alrededores, porque son ellos los que chapotean en los charcos, juegan con las chuchangas y, como mariposas, revolotean por doquier.

las chuchan gas y, como mariposas, revolotean por doquier. LOLY GONZÁLEZ PÉREZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

LOLY GONZÁLEZ PÉREZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

llantes, como preludio de la proce- sión que cada Semana Santa llevaba

hasta allí a la virgen de La Esperanza para liberar a un preso.

Yo alucinaba oyendo a los actores

comentar posibles improvisaciones y, sobre todo, me sorprendía el mimo con el que trataban a los animalitos.

Me paré atónita ante la ternura de la mona Chita con su bebé. Les di agua a los perritos que saltaban por los aros de colores. Había una conejera con conejos blancos, para que el mago los sacara de su chistera. ¡Qué gra- ciosa la cotorra llamando borracho a todos, como aquel de la Viña del Loro. Recuerdo que me senté sobre una piedra, calladita, para oír a una niña descalza y con larga falda cantando a lomos del pony la rumba de Peret “Bo- rriquito como tú”.

Mi madre, quizás apesadumbra-

da por la fuerte “tafeña” que me metió, me llevó a la función de la tarde. Se nos permitía traer las sillas de casa, y no existía la taquilla, porque el payaso pasaba su bombín al final de la fun- ción. Lo hermoso de este maravilloso mundo es lo que se cuece entre bam- balinas, de cuyos valores humanos y personales pude percatarme aquella mañana siendo una cría.

Lo hermoso de este maravilloso mundo es lo que se cuece entre bambalinas, de cuyos valores humanos y personales pude percatarme aquella mañana siendo una cría

El circo no tiene edad

me aquella mañana siendo una cría El circo no tiene edad S I todos llevamos un

S I todos llevamos un niño dentro, me imagino al mío haciéndole un guiño a mi memoria, entre el

pasado y el presente, con una anéc- dota de mi niñez, totalmente impere- cedera. Explorando las tinieblas del tiempo, cuando el cielo se adormece y se acortan las distancias, siento el reposo y deseo compartir en silencio eternas ausencias. ¡Ay, mami!, no seas tan severa conmigo por haberme escapado del recreo y encaminarme al circo. Te juro que no lo volveré a hacer, pero te confieso que no me arrepiento, por- que he sentido las sensaciones más maravillosas de mi vida. Mi madre, sin esperar a razones, y por su crisis de angustia al ver que no aparecía, me deshizo las trenzas zarandeándome. ¡Qué experiencia en la trastien- da del circo en aquel abril lluvioso donde, después de cada función, había que apañar los agujeros de la desteñida carpa! Un puñado de casetas daban cobijo al grupo fa- miliar que componía el elenco. Las ropas tendidas acechaban los rayos de sol para que, con su bonanza, les permitiera el doble uso. Como camerino, un espejo roto, una nariz roja y una estampita de la virgen de Candelaria sobre un cofre, en cuya gaveta se hacinaban los coloretes y un paquete de polvos de talco. ¡Ay!, que trasteos los míos por aquellos aledaños fangosos frente a la cárcel, con aceras bri-

Hace unos meses asistí con mis compañeras del centro de mayores al circo de Guajara. El brillo de las lente- juelas y el esplendor del espectáculo me transportó a otra época donde las precariedades no restaban fantasía a

la ilusión, pese a la incomodidad de

los bancos y el eco de “La gallina Pa- panata”, cantada a capella por el pa-

yaso, enfervorizando a la chiquillería. ¡Qué hermoso resulta todo cuando la inocencia se entremezcla con la ilu- sión de un niño. No quiero quedarme cual envoltura inmersa en el pasado, aunque me embargue la nostalgia del ayer, recreándome en un parque La Granja cuajado de modernos edificios

y frondosos árboles que me hacen

rememorar aquellas huertas tan pro-

picias para instalar la maltrecha carpa del circo de mi escapada. Acurrucada en el regazo de mi imaginación, manoseo el nombre de una gran mujer, Pinito del Oro, quien

ya volaba entre continentes repartien-

do arte, cuando yo tenía un “baby” de cuadros verdes, y con cinco años sentía la curiosidad del mundo inte- rior del circo. La verdadera identidad del circo está en que sus asientos no tienen edad porque siempre nos sen- tiremos niños.

no tienen edad porque siempre nos sen- tiremos niños.  Sonrisas en Los Llanos D écada

Sonrisas en Los Llanos

D écada de los 50. Carmen Arteaga y las hermanas Chona, Aquilina y Lola Martín añoran los tiempos en que el mar

era una presencia constante en sus vidas. Inolvidable barrio de Los Llanos, rincón de Santa Cruz, de calles de tierra

y casitas terreras, patria chica de pescadores y cambulloneros, de guachinches y pescado fresco. Campo de Cho Vito,

ermita de Regla y castillo negro; calle de Las Cruces y el Lazareto; la Caseta de Madera y el viejo Matadero el avance urbano de la capital, aquel barrio marinero quedó varado en el tiempo.

Tragado por

Fotografía del archivo personal de

CARMEN ARTEAGA ARTEAGA SANTA CRUZ DE TENERIFE

personal de CARMEN ARTEAGA ARTEAGA SANTA CRUZ DE TENERIFE VERDE FLORENCIO BROOCK JIMÉNEZ SANTA CRUZ DE
personal de CARMEN ARTEAGA ARTEAGA SANTA CRUZ DE TENERIFE VERDE FLORENCIO BROOCK JIMÉNEZ SANTA CRUZ DE

VERDE

de CARMEN ARTEAGA ARTEAGA SANTA CRUZ DE TENERIFE VERDE FLORENCIO BROOCK JIMÉNEZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

FLORENCIO BROOCK JIMÉNEZ SANTA CRUZ DE TENERIFE

Verde verde, verde tierno. Verde que ríe y que canta. Verde joven que regó de verde sangre la plaza, cuando la verde serpiente del terror voló la carga.

Verde verde en el camino, verde atento en la calzada, verde rayo en la autopista, verde que se hace esperanza al sacar de entre los hierros la roja carne rasgada.

No quiero verde Almería, ni verde Guadalajara, ni verde contrabandista ni verde de la asonada. Que quiero el verde que sale bajo la noche estrellada llevando paz a los campos, llevando paz a mi casa.

Que todo verde no es malo, que también hay verde alma, verde limpio, verde claro,
Que todo verde no es malo,
que también hay verde alma,
verde limpio, verde claro,
verde paloma del alba.
Que todo verde no entiende
de sangre en la madrugada,
que todo verde no aprieta
las asesinas culatas.
del alba. Que todo verde no entiende de sangre en la madrugada, que todo verde no
Pescadores de ribera Esperando con una sonrisa para comer pejes con gofio amasado y, por

Pescadores de ribera

Esperando con una sonrisa para comer pejes con gofio amasado y, por supuesto, unos buenos tragos de vino.

VICENTE PÉREZ MELIÁN VALLE DE GUERRA / LA LAGUNA

E ntre los sistemas de capturar pejes, había uno que nosotros llamábamos “agotar los charcos”, para lo

que empleábamos cubos, palanganas y, si eran muy grandes los charcos, en ocasiones empleábamos una pequeña bomba. En esta ocasión eran cubos y palanganas.Después de agotar el agua se recogían los pejes, se destripaban, se les quitaban las escamas, se le ponía la sal correspondiente y ¡a la “fogalera”! Los componentes de esta reunión éramos tres hermanos y un pariente.Uno de mis hermanos es el que abanica el fuego con el sombrero. Para hacer el fuego recurrimos a recoger en las vertientes de las laderas unas plantas que nosotros llamamos

“flomaderas”. El pariente lleva colgado del hombro la cartuchera de los prismáticos, y el otro hermano y yo esperamos sonrientes a que comience el festín. Como pueden apreciar, en esta reunión íbamos bien provistos de un buen zurrón de gofio amasado y una garrafa de vino. Y por temor a que se rompiera el vaso de cristal, lo sustituimos por un bote vacío de leche condensada. Esta fotografía fue tomada en noviembre de 1950, en un lugar de la costa de Valle de Guerra, conocido por La Romba, aledaño a la playa de El Apio por el este y La Caleta del Palo por el oeste. Para la próxima vez quedan ustedes invitados.

el oeste. Para la próxima vez quedan ustedes invitados.  122 122   9 7

el oeste. Para la próxima vez quedan ustedes invitados.  122 122   9 7

122

122

9 7

vez quedan ustedes invitados.  122 122   9 7 Fotografía: Archivo FEDAC Un pueblo

Fotografía: Archivo FEDAC

 122 122   9 7 Fotografía: Archivo FEDAC Un pueblo trabajador, este de Arona.

Un pueblo trabajador, este de Arona. Cinco mil habitantes. Siete escuelas. Hacen falta más. Y pueblo al que cabe el honor de tener la mejor playa de Tenerife: la de Los Cristianos. El puerto de Los Cristianos honra a Arona.

Los Cristianos. El puerto de Los Cristianos honra a Arona. Y allí, una avenida magnífica: denomínase

Y allí, una avenida magnífica: denomínase del Ge-

neral Franco. El Alcalde de Arona es nuestro ex-

celente amigo Don Eugenio Domínguez Alfonso,

exportador de tomates. Secretario del Ayuntamiento es Don Miguel González Barroso. Buena plaza, calles urbanizadas. Mas Arona nece- sita agua… luz eléctrica. El suelo de Arona es de lo más rico de Tenerife, pero carece de agua… Problema es este que debe abordarse con la máxima urgencia. Y charlamos con el Alcalde de Arona. Nos dice que el edificio donde está el Ayuntamiento es propie- dad de la Corporación. Y que en él está Telégrafos y el Juzgado Municipal. Enfrente, la central de teléfonos. Comprensivo, inteligente, dando la sensación de que se preocupa por las cosas de su pueblo. Así es Don Eugenio Domínguez Alfonso. Arona, pues, está de enhorabuena. Saludamos también a Don José Tavío, persona conocidísima en Santa Cruz. Y en la playa de Los Cristianos fuimos obsequiados por Don Eloy García Melo, comerciante de aquel lugar.

Y ¿qué más? Decir que Arona cuenta con un médico competentísimo: Don Manuel Cabrera Valdi- via, un andaluz que lleva por allí más de doce años. Comentar nuevamente la grandeza del puerto de Los Cristianos… Guardaremos de Arona un recuerdo muy agradable. Y otro día, con más amplitud seguramente volveremos a ocuparnos de este pueblo, tan acogedor y simpático.

idea de que todos esos formularios llegaran a tus manos, pero me aseguraron que nun-
idea de que todos esos formularios llegaran
a tus manos, pero me aseguraron que nun-

ca te enterarías. Pero la denuncia sí te llegó. También me aseguraron que yo estaría pro- tegida. ¿Cómo no creer en aquellas perso- nas tan serias? La primera sigla pertenecía al forense: “Diagnóstico: No se aprecian signos de maltrato”. ¡Quien sabe si en mi cadáver vio algún signo! La segunda sigla pertenecía

a la psicóloga. Bueno, me sentí algo cómo-

da hasta que me preguntó que por qué no lo había denunciado antes. ¡Y yo qué sé! ¿Es que no sabía que yo estaba anulada como persona? La sigla de psiquiatría hizo unas valoraciones que nunca entendí. Por un tiempo creí que yo era la loca. ¿Sabes Mario? Lo único que quería era se- guir en mi casa con mis hijos, mi hipoteca y sin mi maltratador. Confiaba en las ayudas. ¿Te acuerdas de aquel fatídico día en que llegó la denuncia a tus manos con una orden de alejamiento? Acataste la orden según te indicaron. Me alejaste a tu manera enviándo- me tan lejos que nunca más podré regresar. Aquí donde estoy los maltratadores están en una zona donde hay un gran cartel que dice: “¡PELIGRO. MALTRATA- DORES!”. Aquí sí estamos protegidas, no tenemos que dar explicaciones ni rellenar formularios. Ahí en la Tierra soy una esta- dística metida en la caja de un ordenador, quizás simboliza la caja mortuoria donde un día tú me metiste. Tú eres un número en la cárcel. No te lo quites, por favor.

Mario, recuerda, vivíamos en nuestra casa, una casa como otra cualquiera, nunca un hogar. Ese hogar con el que yo soñaba. Pensé que tú tenías el mismo sueño, pero me engañé. ¡Tortura la que viví a tu lado!

Desde el más allá
Desde el más allá
¡Tortura la que viví a tu lado! Desde el más allá MARÍA DEL CARMEN RAMÓN SOSA

MARÍA DEL CARMEN RAMÓN SOSA

E STABAS lleno de ira y, sin saber el

motivo, esta ira la descargabas sobre

mí violentamente. ¡Y de qué manera!

Apenas recuperada de los golpes me supli- cabas perdón y yo te perdonaba. Me decías cuánto me amabas y… quería creerte, aun- que muy en el fondo de mí me decía que esto no debía permitirlo. ¿Qué fuerzas tenía yo para permitirlo o no permitirlo? La última vez que mi cuerpo no soportó más esa violen- cia, murió. Mi alma sigue viva y desde donde estoy envío esta carta a mundo de los que se dicen vivos. Mario, tu violencia me mató, me apartaste de mis hijos, de mis padres, de mis hermanos, de mis amigos… Bueno,

de estos ya me habías apartado. ¡Ansiaba hacer tantas cosas! Sobre todo, ver crecer

a mis hijos, asistir a su graduación, ver el bri- llo del primer amor en sus ojos y quién sabe

si un día yo hubiese asistido como madrina

a la boda de uno de ellos. Fíjate, Mario, no puedo decir “nuestros hijos”. ¿Será porque

temo que reciban tu ira? Aparte de formar un hogar, también tenía otros sueños. Soñaba con ser una profesional de la comunicación, ¿te acuer-

con ser una profesional de la comunicación, ¿te acuer- LOS REALEJOS das? Tú me decías: “¡No

LOS REALEJOS

das? Tú me decías: “¡No sirves para eso!” Y añadías: “Ni para nada… tú sigue en la caja del supermercado, que buena falta nos hace para pagar la hipoteca”. Y yo… te daba la razón. Cuanta más furia descargabas sobre mí… ¿sabes lo que pensaba? Que yo era la culpable por no comprenderte y no amarte lo suficiente. ¡Cosas de humanos! Ante mí se presentaron casos de mujeres maltratadas por los esposos y me decía con asombro: “¡Ése no es mi caso!”. En una ocasión supe de una mujer que no soportó más violencia y, sin denunciar, rompió las ataduras con su maltratador, hu- yendo con sus niños. La justicia la persigue por secuestro de menores. Yo te denuncié y me quedé, creí en todas las ayudas que ofrecen ahí en el mundo de los vivos. Todas esas ayudas tenían siglas, pare- ciera que estaban organizadas por mentes estrechas, pero sobre todo por ordenado- res. Muchos ordenadores. De uno de ellos, un funcionario sacó distintos folios con unos formularios para que yo los rellenara. Casi no veía, y tú sabes por qué. No te imaginas cuántas preguntas te hacen. Me aterraba la

No te imaginas cuántas preguntas te hacen. Me aterraba la L ÁGR i M A ROSA

LÁGR i MA

cuántas preguntas te hacen. Me aterraba la L ÁGR i M A ROSA RAMALLO TEJERA SANTA

ROSA RAMALLO TEJERA SANTA CRUZ DE TENERIFE

L ágrima, no te acerques a mis ojos ni te enredes en mi alma. Busca el mar o busca el río, no te refugies en mí, deja que siga el camino sin escuchar tu llamada.

Lágrima, huye, no te detengas jamás en el jardín de mis ansias, no quiero verte, ni oírte, ni que mi alma sea tu casa.

Lágrima, sé que quieres afligirme y nublarme la mirada, escóndete en mi sonrisa, ahógate en mi garganta, mas no subas a mis ojos ni te enreden en mi alma.

mas no subas a mis ojos ni te enreden en mi alma.  Aquí donde estoy

Aquí donde estoy los maltratadores están en una zona donde hay un gran cartel que dice:

¡PELIGRO. MALTRATADORES!

Aquí sí estamos protegidas, no tenemos que dar explicaciones ni rellenar formularios

10

10  122 Como sabemos, dormir es el estado fisiológico de reposo del organismo en el

122

Como sabemos, dormir es el estado fisiológico de reposo del organismo en el que se suspenden los sentidos y todo movimiento voluntario, y que se mani- fiesta mediante el sueño. Éste es un mecanismo reparador y restaurador necesario para la supervi- vencia del organismo, dado que permite el descanso de nuestro cuerpo y cerebro de las actividades diarias. Es un aspecto crucial para el bienestar psicológico de la persona y, por ello, si la función del sueño se lleva a cabo, se ha dormido bien.

LA SALUD ES LO PRIMERO

DORM R

B EN i

i

se ha dormido bien. LA SALUD ES LO PRIMERO DORM R B EN i i HOSPITAL

HOSPITAL UNIVERSITARIO DE CANARIAS

PRIMERO DORM R B EN i i HOSPITAL UNIVERSITARIO DE CANARIAS SERVICIO CANARIO DE SALUD UNIDAD

SERVICIO CANARIO DE SALUD

HOSPITAL UNIVERSITARIO DE CANARIAS SERVICIO CANARIO DE SALUD UNIDAD DOCENTE DE MEDICINA DE FAMILIA LA LAGUNA-TENERIFE

UNIDAD DOCENTE DE MEDICINA DE FAMILIA LA LAGUNA-TENERIFE NORTE

DR.

ISMAEL MOISÉS

MARTÍN SOCAS

LA LAGUNA

NORTE D R. ISMAEL MOISÉS MARTÍN SOCAS LA LAGUNA E L sueño no es un proceso

E L sueño no es un proceso uniforme y constante, sino que va pasando por di- ferentes fases que se repiten dentro de

ciclos de sueño diferentes cada vez. Grosso modo, podemos distinguir dos:

Fase No MOR (Movimiento Ocular Rá- pido). Caracterizada por un sueño superficial que comprende desde el inicio del sueño con enlentecimiento progresivo del ritmo cerebral, de las frecuencias cardíaca y respiratoria y un estado generalizado de relajación muscular, que dura unos treinta minutos, y hasta un sue- ño profundo subsiguiente que ronda los poste- riores treinta a sesenta minutos y que es más responsable del descanso físico o corporal.

Fase MOR. Definida por la existencia de movimientos oculares rápidos, por iniciarse en torno a los cien minutos de comenzar a dormir y por el aumento de los ritmos circu-

latorio y respiratorio así como de la presión sanguínea y por liberarse hormona del creci- miento responsable de la reparación de los tejidos. En esta fase, el electroencefalogra- ma muestra a alguien muy activo, pensando, como casi despierto pese a que se encuentra en la fase de sueño reparador más profunda

y

más responsable de la recuperación mental

y

del equilibrio emocional.

Entre las causas más relevantes que afectan al sueño de la persona mayor po- demos citar: el desconocimiento del cam- bio de patrón del sueño; las enfermeda- des físicas derivadas de la edad, como las causantes de dolor, entre otras; los efectos secundarios de ciertos medicamentos; la alteración del ciclo vigilia-sueño o ritmo cir- cadiano, como las siestas, la no necesidad de madrugar, etc.; el inicio de la vida se- dentaria; la disminución de actividad y res- ponsabilidades; y el aumento de problemas de tipo emocional, entre otros. Cuando una persona mayor comien- za a sufrir cambios en su sueño tiende a buscar soluciones que, a veces, no van en la línea correcta para mejorar el problema (automedicación, siestas compensatorias, aumento de la actividad nocturna: lectura, radio…).

Terapias en el tratamiento del insomnio Una vez encontrada la o las causas del problema, los principales tratamientos (indi- viduales o combinados) son, aparte de tratar una enfermedad de base que esté causando el insomnio, los siguientes:

Tratamiento psicológico. Incluiría la identificación de las variables personales y ambientales que dificultan el sueño y la ins- tauración de nuevos comportamientos y cam- bios de estilo de vida; en pocas palabras, rea- lizar la “higiene del sueño”.

Tratamiento farmacológico. Incluye los somníferos como benzodiacepinas, hipnóti- cos, antihistamínicos, entre otros, que deben usarse en combinación o apoyo de otras te- rapias. Deberá ser controlado por un médico, dados los posibles efectos adversos de estos fármacos en las personas mayores: riesgos de caídas y fracturas por somnolencia diurna, problemas de memoria, confusión, etc. De ser posible, no debe ser una solución única y para siempre, ya que con el tiempo puede apare- cer tolerancia y dependencia física y psíquica, creando nuevas fuentes de insomnio.

El sueño varía con la edad

E L sueño en las personas mayores difiere significativamente del de las más jóve- nes, mientras un recién nacido duerme una media de dieciocho horas diarias a

una persona mayor le son suficiente seis horas de descanso, sin embargo, el tiempo que se pasa en la cama aumenta con la edad. Los cambios que se observan en las personas mayores son: un aumento del sueño ligero; una disminución del sueño profundo; una elevación del número de despertares nocturnos; o un incremento de los trastornos del sueño (insomnio, apnea del sueño, mioclonias…). En definitiva, presentan despertares frecuentes, dificultad para reconciliar el sueño y despertar muy temprano.n

ORIENTACIÓN JURÍDICA ASOCIACIONISMO

Los actos de las asociaciones sujetos a inscripción (II)

A L inscribirse las asociaciones en los Registros se da publicidad a la constitu- ción de la entidad, los estatutos y los órganos de gobierno de estas entidades, siendo una garantía para los terceros que con ellas se relacionan, como para

sus propios miembros. Las asociaciones deben estar inscritas en los Registros de Asociaciones, para cum- plir con el principio de publicidad que se establece en la Constitución Española. Con la inscripción registral de una asociación se da la publicidad necesaria so- bre su creación, para que se conozca de su existencia. También, para conocer de las normas por las que se regula, los estatutos. Y por último, sirve de información de los miembros de los órganos de gobierno de la entidad. De esta manera, a través del Registro se ofrece una información que es una garantía, tanto para cualquier persona que se relacione con ella, así como para los propios socios. La iniciativa de la inscripción de una nueva asociación corresponde a sus pro- motores, que responderán, en caso de no realizarla, de las consecuencias de la

consideración de la entidad como asociación no inscrita. Y una de las consecuencias de esto, es la que se deriva de la responsabilidad frente a terceros, de forma que las asociaciones no inscritas responden frente a terceros, pero con carácter subsidiario responderán personal y solidariamente las personas que actúen en su nombre. Una vez inscrita la asociación, también serán actos objeto de inscripción: la renovación e identidad de los órganos de representación (la junta directiva); la modificación de los estatutos; los relativos al cambio de domicilio, o apertura, traslado o clausura de delegaciones o establecimientos; los referentes a la incorpora- ción o baja de asociaciones en federaciones, confederaciones y uniones; la documentación relativa a la im- pugnación de acuerdos sociales; la que se refiera a la disolución y al destino dado al patrimonio remanente como consecuencia de la disolución de la entidad. El plazo para solicitar la inscripción al Registro de Asociaciones de los actos sujetos a esta obligación es de un mes desde que sean adoptados los acuerdos. De igual forma, las asociaciones, al inicio de su funcionamiento, deben presentar ante el Registro de Asociaciones los libros de registro de socios, de actas y de contabilidad para su habilitación. Y en el primer semestre de cada ejercicio económico deberán presentar la memoria de actividades del año anterior, el balance de cuentas del ejercicio anterior, y el presupuesto para el corriente, estando condicionada la percep- ción de subvenciones, ayudas y transferencias al cumplimiento de estas obligaciones documentales.

SANTA CRUZ

GARRIDO GARCÍA

FRANCISCO JAVIER

 SANTA CRUZ GARRIDO GARCÍA FRANCISCO JAVIER X Aniversario de “Cristo del Pilar” H ACE unos
 SANTA CRUZ GARRIDO GARCÍA FRANCISCO JAVIER X Aniversario de “Cristo del Pilar” H ACE unos

X Aniversario de “Cristo del Pilar”

H ACE unos meses, la Asociación de la Tercera Edad Cristo del Pilar celebró diez años de familiaridad, encuentro y buen hacer. En el acto que se orga-

nizó a tal efecto, el presidente de la asociación, don Victoriano Suárez, dio la bienvenida a todos los asistentes que, a continuación, pudieron disfrutar de una velada musical a cargo del Trío Clave de Sol de Tegueste y la Rondalla Antón Guanche de Candelaria. Finalmente se brindó por tan emotiva fecha y dio co- mienzo el baile, amenizado por Salsarengue. Desde ANSINA felicitamos a todos los miembros de la asociación y les animamos a conservar este ambiente de concordia y participación.

122  11 Procure no cambiar sus ciclos de sueño, acuéstese y levántese siempre a

122 11

Procure no cambiar sus ciclos de sueño, acuéstese y levántese siempre a la misma hora, no cambie su reloj biológico durmiendo siestas o cabezadas a deshora. Si esta noche

no he dormido bien, pero aguanto todo el día

y no me acuesto antes de mi hora, ese pe-

queño insomnio habrá sido algo puntual y no alteraré mi reloj interno. Por lo tanto, no debe dormir la siesta ni debe trasnochar. Debe acostarse y levantarse a la misma hora. Los fines de semana no se debe des- plazar el momento de levantarse más de una hora.

Alimentación adecuada. Debe comer equi- libradamente, incrementando el consumo de frutas, verduras, hortalizas, lácteos descre- mados, pescados y carnes blancas, y aumen- tar en número de ingestas de comida a cinco tomas diarias: el desayuno, el tentempié de media mañana, el almuerzo, la merienda y la cena. Prefiera los hervidos y la plancha a los fritos.

No debe fumar, y menos antes de acos- tarse, la nicotina es un excitante y produce un sueño fragmentado y ligero. Además, la absti- nencia nocturna produce despertares. El alcohol también altera la calidad del sueño y se debe reducir o eliminar su consu- mo, sobre todo en las horas cercanas a dor- mir. Posee una acción diurética que produce urgencia urinaria. A partir de mediodía evite el café, el té, el chocolate y las bebidas refrescantes. La eliminación de la cafeína se enlentece con la edad y el café de las 16 horas puede seguir en la sangre a las 24 horas. Se debe cenar ligeramente, con pocas grasas y calorías, evitando los pasteles y los dulces. No debe pasar ganas de comer aunque

la cena sea ligera. Debe acostarse, al menos

una hora y media después de una cena nor- mal y dos horas si ha sido copiosa.

Acondicionar el ambiente. Revise el dormitorio y elimine o mejore las varia- bles ambientales perjudiciales. Compruebe su cama: ¿es cómo- da?, ¿tiene bultos?, ¿se hunde?, ¿es agradable su almohada?, ¿tiene do- lores en la parte baja de la espalda? Pruebe a colocar una tabla de madera de 2 cm. de espesor, y utilice un col- chón firme que permita la transpiración y de funda lavable. ¿Tiene problemas con las luces, o con los ruidos? ¿Tiene algún reloj luminoso o que marque las horas con sonidos? Retírelo de su vista, dele la vuelta, anule el mecanismo sonoro. Evite los ruidos y una temperatura demasiado elevada en la habitación, así como las corrientes de aire. Debe usar una luz muy tenue cuando esté en la habitación y no pa- sar horas frente al televisor o con el ordenador, previamente a acostarse.

Respirar mejor. Tiéndase boca arriba o en una postura cómoda. Cierre los ojos y suelte los músculos. Respire de forma pausada, inspira- ción, pausa, espiración, repítalo hasta tres ve- ces sin forzar la inspiración. Al final de la tercera espiración contenga la respiración sin tomar aire durante un tiempo y vuelva a inspirar cuando lo necesite. Haga de seis a ocho ciclos. Mientras realiza los ejercicios respiratorios, distráigase con una imagen mental. Nunca contenga ni fuer- ce la respiración durante mucho tiempo.

La rutina es fundamental:

ponerse el pijama, lavarse los dientes, apuntar las cosas importantes del día siguiente para no tener que volver a darles vueltas, estirar las sábanas, preparar el vaso de leche, realizar unos pequeños ejercicios de estiramiento… Todo esto ayuda.

pequeños ejercicios de estiramiento… Todo esto ayuda. Conductas para facilitar el sueño . No reali- ce

Conductas para facilitar el sueño. No reali- ce por la noche tareas que requieran mucha activación o concentración. Resuelva los pro- blemas antes de acostarse, o bien anótelos para resolverlos a la mañana siguiente. Relajarse antes de acostarse ayuda a dormir, un baño caliente de 20 minutos ayu- da a muchas personas a relajarse y conciliar antes el sueño. También un pequeño auto- masaje facial, respiraciones diafragmáticas (con el estómago), lavarse los pies con agua templada, o incluso una relajación, le van a facilitar el sueño

Duerma sólo en la cama y utilice ésta únicamente para dormir. Si ya se ha acos- tumbrado a dormirse en el sillón y en cuan- to se va a la cama se desvela, tiene que

“desvincularse del sillón” y “vincular positi- vamente la cama al sueño”. Si se ha fijado, cuando por vacaciones u otras circunstan- cias dormimos en camas diferentes a las nuestras, unas personas duermen “magní- ficamente” y otras no “pegan ojo” en toda

la noche. Cambie en lo que pueda la deco-

ración, sofá, fundas, cojines, sábanas, al-

, si han quedado mal acondicionados, unos provocarán insomnio en la cama y otros in- ducirán al sueño en el sofá. Si no duerme, levántese. No permita ponerse nervioso por no dormir, no esté dan- do vueltas y vueltas, levántese, haga alguna

actividad (lea, vea la televisión, friegue, cosa, haga crucigramas, etc.) y no se vuelva a me- ter en la cama hasta que no le vuelva el sue- ño. Después, por la mañana deberá levantar- se a la hora de siempre y no pegar cabezadas durante el día. Puede estar seguro de que la siguiente noche dormirá mejor. No fuerce el sueño. Intentar por todos nuestros medios quedarnos dormidos pro- ducirá nerviosismo, y estos nervios le impe- dirán dormir. A esto se le llama “insomnio se- cundario”, pues no hay una causa directa de insomnio, sino los “nervios” por no dormir. El sueño ha de ser un “dejarse ir poco a poco” un permitir a nuestro sistema “desactivarse”.

Si hay estímulos internos (pensamiento, ham-

todos ellos son estímulos que,

mohadas

Y COMUNITARIA

bre, ganas de orinar) o externos (ruido, luz, cama incómoda), activarán nuestro sistema nuevamente y nos costará horas conciliar de nuevo el sueño. Si no duerme una noche, no pasa nada… Aprenda a controlar y reducir su estrés durante el día. A veces, cambiar de forma de ser es muy complicado; es más fácil cambiar

lo que uno hace y el cómo lo hace. Si recoger

a los nietos del colegio, o preparar comidas

para todos, o ser de la junta directiva de su centro de mayores le ocasiona una sobrecar- ga, pida ayuda, negocie continuar sus activi- dades, pero a diferente ritmo o frecuencia. Su sueño y, sobre todo, su salud física y psíqui- ca, se lo agradecerán. Aprenda y practique una técnica de relajación o ejercicios de estiramiento mus- cular para realizar por la noche, antes de acostarse. Mueva su cuerpo, el ejercicio que mejo- res resultados presenta es el “caminar a un

ritmo superior al normal, con los brazos suel- tos” o realice cualquier actividad física moni- torizada como la gimnasia. El mejor momento del día es por la mañana temprano; si reali- zamos el ejercicio por la tarde, puede hacer que los músculos permanezcan por la noche en un estado de tensión superior al deseable para relajarse y dormir. Los somníferos sólo deben utilizarse bajo prescripción médica y en la forma pau- tada. No se automedique, nunca tome una dosis superior a la pautada y, si ha decidido abandonar las pastillas para dormir, pregunte

a su médico la forma correcta de hacerlo.

Recomendaciones para dormir bien El objetivo principal en el tratamiento del insomnio es realizar la “higiene del sue- ño”, que se logra interviniendo sobre cinco aspectos: normalizar el sueño; alimentación adecuada; acondicionar el ambiente; respirar mejor; y conductas para facilitar el sueño.

Normalizar el sueño. Se trata de crear un hábito y favorecer el ritmo circadiano y, para ello la rutina es fundamental: ponerse el pi- jama, lavarse los dientes, apuntar las cosas importantes del día siguiente para no tener que volver a darles vueltas, estirar las sába- nas, preparar el vaso de leche, realizar unos pequeños ejercicios de estiramiento…Todo esto ayuda. Debe reducir el tiempo que pasa en la cama. Si permanece en la cama más horas de las que usted necesita para dormir, ten- drá espacios de sueño ligero en ese tiempo, aumentando el número total de horas para el mismo sueño; su sueño se volverá más ligero, con despertares frecuentes y se le- vantará cansado. Así que debe reducir su tiempo en la cama, no se acueste hasta algo más tarde; al principio su cuerpo se revelará, en pocos días se acostumbrará y su sueño se volverá más profundo y reparador.

y su sueño se volverá más profundo y reparador. AMATE se destacó en el Carnaval de
AMATE se destacó en el Carnaval de los mayores de Tenerife Margarita María Rodríguez Barroso,
AMATE se destacó en el Carnaval
de
los mayores de Tenerife
Margarita María Rodríguez Barroso, con la fantasía denominada “Des-
tellos del Arco Iris”, y representando de la Asociación de Mujeres con Cáncer
de mama, fue elegida Primera Dama de Honor de la Reina del Carnaval de los
Mayores de Tenerife 2009. Un gran éxito de AMATE en su primera participación
en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

TESTIMONIO DE MUJER

M I nombre es Polonia, tengo 69 años y hace siete que me diagnosticaron un Cáncer de Mama. Re-

cibí la información muy bien, y pensé “le doy gracias al Señor porque he estado 63 años sin ponerme, tan si- quiera una inyección”. La enfermedad me ha dado una fuerza enorme para seguir adelante. Ahora vivo mejor que antes, ya que realizo muchas más actividades, soy consciente de mi alrededor y pien- so más en ayudar a los demás. Trabajo como voluntaria en AMATE desde los co- mienzos de la Asociación, colaboro en todo lo que hace falta: en la cuestación (19 de Octubre); la carrera por la vida, en los desfiles de bañadores y ropa interior para mujeres mastectomizadas que durante los dos últimos años ha organizado AMATE, así como el apoyar a las mujeres recién diagnosticadas que están ingresadas en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Si tuviera que dar un consejo a alguien que ha sido diagnosticada de Cáncer de Mama, sería que acudiera a nuestra Asociación: que “nos lo pasamos pipa” y, sin lugar a dudas, ayuda a mejorar nuestra Calidad de Vida.

Polonia es un ejemplo claro de uno de los ob- jetivos principales de nuestra Asociación: afrontar la enfermedad de forma positiva, optimista, como algo que se puede superar. Para ello es fundamental tan- to el apoyo familiar, como el que nos ofrecen nues- tras amistades, pero también lo es poder compartir la experiencia personal con otras mujeres que han pa- sado por el mismo proceso, ya que nadie mejor que ellas nos pueden comprender. Así que los diversos talleres que organizamos, aparte del objetivo espe- cífico de los mismos, sirve como lugar de encuen- tro, como espacio para compartir experiencias, para desahogarnos, para divertirnos. Y Polonia, como mu- chas de otras asociadas no se pierde ni uno: Tai-chi, aquaterapia en la playa, bailes latinos, biodanza… De esta marea conseguimos no caer en el aislamien- to, en la tristeza e incluso ser capaces de brindar nuestra ayuda a otras mujeres.

ser capaces de brindar nuestra ayuda a otras mujeres.  Polonia Díaz Delgado SANTA CRUZ DE

Polonia Díaz Delgado SANTA CRUZ DE TENERIFE

ASOCIACIÓN MUJERES CON CÁNCER DE MAMA (AMATE)

Calle Juan Rumeu García, nº 28-1-K 38008-Santa Cruz de Tenerife

Teléfonos 922 23 18 72 - 655 91 32 15

Fax 922 59 50 30

E-mail amate19@yahoo.es

Representante Mª del Carmen Bonfante Vargas

12  122 EL DIA DE AYER Domingo J. Jorge Juan González y Graciela Marcela

12

12  122 EL DIA DE AYER Domingo J. Jorge Juan González y Graciela Marcela Delgado

122

EL DIA DE AYER

Domingo J. Jorge

Juan González y Graciela Marcela Delgado nos acercan al ayer de Fasnia

FASNIA

Observatorio del crecimiento

de Tenerife

de Fasnia FASNIA Observatorio del crecimiento de Tenerife El andar por “EL DÍA de Ayer” del

El andar por “EL DÍA de Ayer” del sur de nuestra Isla sigue su curso y continuamos el rescate de las memorias del pasado que nuestros mayores nos ofrecen. “Pueblo a pueblo” llegamos a Fasnia, municipio sureño donde nos reciben Graciela Marcela Delgado y Juan González, matrimonio de El Calvario que rememora vivencias del ayer de ese sur tinerfeño que “tanto ha cambiado”. En las memorias y vivencias de Juan González, conocemos el acontecer de los numerosos canarios que se vieron obligados a emigrar en busca de una vida digna. Mientras, Graciela Delgado recupera aquellos años dedicados al oficio churrero que sus padres le inculcaron y nos traslada al ayer de las mujeres que desde la distancia esperaban que sus maridos retornasen del periplo migratorio.

JUAN GONZÁLEZ Hijo de la emigración Juan González, uno de aquellos hijos de la emigración
JUAN
GONZÁLEZ
Hijo de
la emigración
Juan González, uno de aquellos hijos de la emigración canaria. FOTO: J. TRINO GARRIGA

J UAN González nació el 17 de junio de 1929, días después de que su fa- milia viviese el triste suceso familiar

de la muerte de su padre, José González. Esta situación supuso que la relación de

nuestro protagonista con la escuela fuese casi inexistente, teniendo que dedicarse

a las labores ganaderas desde muy pron-

to para ayudar a su madre, Juana Díaz. “Mientras mi madre iba hasta la capital para trabajar en el servicio doméstico, yo tenía que cuidar de unas cabritas que te- níamos”, asegura Juan. A pesar de las dificultades que la vida ofreció a Juan desde muy joven, nuestro protagonista se sobrepuso y lo- gró salir adelante como mejor supo hacer. Juan nos afirma que, por aquel entonces, emigrar era la mejor opción para labrar- se un futuro. “Me casé y a los pocos días me embarqué a Venezuela, tierra donde estuve más de quince años, en dos eta- pas diferentes”. Así, Juan nos lleva hasta aquellos años de emigración isleña. En 1956 se embarca rumbo a Ve-

nezuela en el trasatlántico italiano “Irpi- nia”. “El billete me costó 6.000 pesetas, lo compré gracias a un amigo del ser- vicio militar que estaba en Venezuela

y me mandó 4.000 pesetas”, comenta

Juan, quien destaca los ocho días y noches que duró la travesía y el recibi- miento que algunos amigos le hicieron en el puerto de La Guaira. Su primera etapa en tierras vene- zolanas las dedicó a las labores del campo. “Trabajé durante un tiempo en el mercado, con la carretilla de un lado al otro trasladando la mercancía. Después me salió un trabajo en una hacienda del Estado Guárico, en el in- terior”. Juan nos apunta que, por aquel

trabajo, pagaban 350 bolívares, más la cama y la comida, “trabajaba como un machete y de ese dinero mandaba algo

a la familia”, comenta. Tras cinco años alejado de su tierra, Juan retornó a su Fasnia natal, pero la si-

tuación en Tenerife hizo que pronto volvie-

ra a embarcarse. En esta ocasión, Juan sí

logra abrirse camino en Venezuela, em- peñado como capataz en varias hacien- das hasta que le ofrecen trabajar en una pastelería. “La pastelería se llamaba Tei- de, era propiedad de unos paisanos, don Jorge Frías y doña Francisca González”, aclara Juan. Nuestro protagonista retorna de su segunda aventura americana diez años después y se instala en su tierra natal junto a su mujer. Allí, Juan invierte todos los ahorros en una finca, una charca y en ampliar la vivienda, gastos que le provocaron el endeudamiento. Nuestra fuente oral se vio, entonces, en la obli- gación de volver a partir, siendo Ingla- terra el destino. “Tuve que marcharme con un contrato trampeado porque sino, no me dejaban entrar. En un año traba- jando como ayudante de cocina conse- guí reunir el dinero que adeudábamos y pude volver a mi pueblo nuevamente”, afirma Juan. Juan González nos ha conducido por el ayer de esos canarios que en- contraron en la emigración la puerta de entrada a una mejor vida. Aunque re- conoce que no ha tenido una vida fácil, Juan asegura que los sinsabores que ha vivido no los cambiaría por nada:

“Los malos tiempos me han dado fuer- za para seguir adelante. Me he pasado media vida lejos de los míos. He sido un hijo de la emigración”.

GRACIELA MARCELA DELGADO Una de aquellas churreras Graciela Marcela Delgado, la churrera de Fasnia. FOTO:
GRACIELA
MARCELA
DELGADO
Una de aquellas
churreras
Graciela Marcela Delgado, la churrera de Fasnia. FOTO: J. TRINO GARRIGA

M I madre siempre decía que mi carné de identidad estaba mal, que me apun- taron un mes después de nacer”. Con este recuerdo materno nos recibe Graciela Delgado, vecina de El Calvario (28 de septiembre de 1936).

Nuestra fuente oral, nacida en la misma casa donde vive hoy, es hija de Juan Delgado y Juana Tejera, los churreros de Fasnia. “Ellos me enseñaron este oficio y entre churros he pasado toda mi vida”, afirma esta fasniera que, desde su muni- cipio, nos traslada a sus más entrañables recuerdos. Nuestra protagonista nos comenta que desde los 10 años ya trabajaba con sus padres, compaginando el oficio churrero con el colegio. “Mi hermana cortaba los churros y los servía a la gente, yo era la que estaba siempre al quite para cobrar, esa era la poesía”, recuerda una sonriente Graciela, quien retrocede en el tiempo para recordar la receta especial de los churros de Fasnia: “Harina, aceite sal, mata- lahúva y ralladura de limón eran los ingredientes normales, pero mi padre siempre le ponía un chorrito de cerveza que le daba un toque especial a la masa”. Además de la venta de churros en la churrería que sus padres tenían en Fas- nia, Graciela recuerda que también se dedicaba a ir de fiesta en fiesta con el pues- to de churros y chocolate. “Donde hubiera algún baile allí íbamos nosotros con una mesita, una sartén grande con mangos recubiertos de caña, un molde hecho con una lata vacía de aceite de cinco litros y un caldero con chocolate. Los churros de Juan y Juana eran muy conocidos allá por donde íbamos”. Graciela asegura que, cargada con todo lo necesario para hacer los churros, se desplazaba caminando con sus padres a las fiestas de pueblo. “Las carreteras no es- taban asfaltadas ni alumbradas, íbamos a la luz de un carburo y cuando hacía viento o llovía el carburo se apagaba. Fuera como fuese, teníamos que volver para continuar tra- bajando”, rememora nuestra protagonista los viajes por las viejas carreteras de tierra. Tantos años viajando de baile en baile con el oficio churrero, permitieron a Graciela co- nocer las fiestas de antes, muy diferentes a las de hoy. “Antes los bailes terminaban cuando ahora comienzan. La gente no pensaba en otra cosa sino en sacar a bailar a la chica que le gustara, eso sí, con el máximo de los respetos”, recuerda, y añade que “una simple parran- da de tocadores y mucho ánimo eran aliciente suficiente para divertirse en aquellos grandes salones donde, semana a semana, se organizaba un baile”. Tras la muerte de su padre, Graciela y su marido, Juan González, ese hijo de la emigración que hoy acompaña a Graciela en “El Día de Ayer”, deciden hacerse cargo del Casino de Fasnia hasta su jubilación. Nuestros protagonistas eran los encargados de saciar el apetito de los socios del Casino, y aunque Graciela asegura que hacían muchas comidas, nos confirma que “nunca faltó una buena taza de chocolate y un churro que llevarse a la boca”. Hoy, Graciela Delgado mira atrás y siente nostalgia de los buenos y los malos momentos vividos, pero esboza una sonrisa pensando en el futuro que está todavía por venir. Aunque reconoce que vivir tantos años alejada de su marido, obligado a emigrar para sacar la familia adelante, fue muy duro, nuestra protagonista guarda muy buenos recuerdos de un oficio churrero que define como “duro y también divertido”.

Pueblo a pueblo, ANSINA continúa su búsqueda de vivencias y anécdotas entre nuestros mayores sureños. Despedimos Fasnia, y avanzamos con nuestro andar hacia “El Día de Ayer” de nuevos municipios que han vivido el crecimiento experimentado por la isla de Tenerife.

Sara Marrero Bacallado, con Reina de Reyes

c o n “ R e i n a d e R e y e s

122 13

Primera Dama: Margarita Mª Rguez. Barroso, con “Destellos del Arco Iris”

Mª Rguez. Barroso, con “Destellos del Arco Iris” C orte de Honor Segunda Dama: Mª del

C orte de Honor

con “Destellos del Arco Iris” C orte de Honor Segunda Dama: Mª del Rosario Hdez. Ledesma,

Segunda Dama: Mª del Rosario Hdez. Ledesma, con “Denominación de Origen”

Mª Olga Guillén Tavío, con “Yo soy la Vedette” Ángela Baso Acosta, con “Embrujada”
Mª Olga
Guillén
Tavío,
con
“Yo soy
la Vedette”
Ángela Baso Acosta,
con “Embrujada”
Candidatas
Candidatas

Maríadel CarmenMedina

REINA DEL CARNAVAL

DE LOS MAYORES DE TENERIFE

R EINA DEL C ARNAVAL DE LOS M AYORES DE T ENERIFE María del Carmen Medina

María del Carmen Medina Afonso ha sido coronada como Reina del Carnaval de la Tercera Edad de Santa Cruz de Tenerife 2009. La representante de la Tercera Edad del municipio de Guía de Isora lució una fantasía titulada “Noche de estreno en el Palau”, obra de Carlos Curbelo Brito.

y y
y
y

REDACCIÓN SANTA CRUZ DE TENERIFE

tasía “Reina de Reyes”, diseñada por Santi Castro

representando al Consejo Municipal de Mayores

de La Laguna, y Ángela Baso Acosta, que participó representando al Centro de Día para Mayores del Puerto de la Cruz con “Embrujada”, fantasía reali- zada por Frank Romero. Además del desfile de las seis candidatas, la Gala tuvo como momento estelar la actuación de Pepe Benavente, que logró levantar de sus asien- tos a las 5.500 personas que poblaban el patio de butacas y las gradas del Recinto Ferial.

C OMO Primera Dama de Honor fue designa- da Margarita María Rodríguez Barroso con el traje denominado “Destellos del Arco Iris”,

obra de Elías Barrios Velazco, y representando a la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Tenerife (AMATE), mientras que María del Rosa- rio Hernández Ledesma, representante de la Aso- ciación de la Tercera Edad Tagoro Victoriero de la Victoria de Acentejo, se hizo con el puesto de Segunda Dama de Honor con la fantasía “Deno- minación de Origen”, diseñada por D.S.O. Daniel, Sergio y Octavio. Las otras tres candidatas que participaron en esta gala fueron María Olga Guillén Tavío, que lu- ció un diseño de Frank Romero titulado “Yo soy la vedette”, representado al Centro de Mayores de Santa Cruz; Sara Marrero Bacallado, con su fan-

El espectáculo tuvo una duración de dos horas

media. Fue presentada por Tere Alfonso y César

Fernández-Trujillo y ofreció también las actuacio- nes del grupo Nueva Línea, el Mariachi Universal, el humorista Marcelo Kauffman, además de los grupos del Carnaval de Padre Anchieta, Monte Ne- vado, Volcanes del Teide la Parranda Acaymo y la murga Biri-Biri, entre otros.

la Parranda Acaymo y la murga Biri-Biri, entre otros.  Uno de los grupos participantes, en
la Parranda Acaymo y la murga Biri-Biri, entre otros.  Uno de los grupos participantes, en
la Parranda Acaymo y la murga Biri-Biri, entre otros.  Uno de los grupos participantes, en

Uno de los grupos participantes, en plena actuación

Pepe Benavente recibió los calurosos aplausos del público asistente

14  122 El carnaval, mucho más que lentejuelas MANUEL CATALINA y JOSÉ LUIS MENDÍVIL
14 
122
El carnaval, mucho más que lentejuelas
MANUEL CATALINA
y JOSÉ LUIS MENDÍVIL
MANUEL J. LORENZO PERERA*
PUERTO DE LA CRUZ
S EGÚN todas las opiniones, al Puerto
de la Cruz la citada expresión la trajo, a
finales del siglo XIX, el retornado cubano

Manuel Díaz, popularmente conocido como Manuel Catalina. Dejó como herencia a sus descendientes las tres mismas cosas que había traído de Cuba: un San Antonio, la cruz y la culebra, todas de naturaleza lígnea. Al San Antonio recurría y vestía con capitas características con el fin de que favoreciera las relaciones amorosas de algún pariente. Engalanaba varias de las cruces del Puerto de la Cruz y la suya propia, en torno a la cual hacía fiesta en la calle donde vivió, la de La Verdad, popularmente conocida como el Callejón Cagado. Se recuerda verlo matar la culebra hasta edad avanzada, organizando el ritual y desempeñando el papel más importante y difícil: el de negro matador. Tras su muerte –acon-tecida el 3 de enero de 1948, contando con 71 años de edad– pervivió la costumbre, esencialmente en manos de sus descendientes, hijos, nietos y bisnietos: los Catalinas. Su existencia fue la de un hombre involuntariamente analfabeto y pobre, como lo era la mayoría de los habitantes del Puerto de la Cruz; trabajador (“le metía mano a todo”, forzado por la circunstancia de haber tenido nueve hijos), inquieto y creativo. Por las calles y plazas del Puerto de la Cruz se mató la culebra hasta el año 1985, hecho relacionado con las típicas estampas de desprecioymarginaciónhaciasusprotagonistas. Doce años después, en 1997, tras un trabajo de investigación, estudio y difusión, continuado hasta la actualidad, volvió a salir la comparsa de los Negritos Chacandela escenificando la muerte de la culebra. El suegro de Manuel Catalina se llamaba Pedro Delgado. Según la transmisión oral también aprendió a matar la culebra en Cuba. Con él se formó su hijo Juan Delgado Rodríguez, nacido en 1884. Juan Delgado ejerció como guardia municipal en La Orotava. Mató la culebra en la Villa de Abajo, por última vez en los carnavales de febrero del año 1936. Como es tradición, los participantes eran todos hombres, ondeando delante la bandera republicana, marchando a continuación el mayoral y Juan Delgado actuando como negro matador; y detrás las dos filas, encabezadas por los tamboreros, y tras ellos, respectivamente, una fila de negros y otra de negras, vestidas éstas con los colores republicanos. En un camión, adornado con hojas de palmera y banderas, fueron uno de los días del carnaval hasta Buenavista y, al otro, hasta Santa Cruz, parándose y matando la culebra en los diferentes pueblos.

Existen en el carnaval canario, aunque desconocidas por la inmensa mayoría del pueblo, manifestaciones de notoria valía y antigüedad, entre las que destaca matar la culebra o el mataculebra. Tradición milenaria que llevaron los esclavos negros a diversos países de América, entre ellos Cuba, desde donde la trajeron nuestros abuelos a Canarias, arraigando en dos Islas: La Palma y Tenerife; se trata de uno de los géneros más curiosos e interesantes del folklore musical canario; constituyendo, además, un claro precedente de lo que hoy conocemos como teatro en la calle.

En la Villa de Debajo de La Orotava, respetando el modo tradicional, volvió a matarse la culebra el año 2007, promovido por el Maestro de escuela José Luis García Martín, José Luis Mendívil, tal como era conocido debido a que ésa era la raza o gran familia buenavistera a la que pertenecía, la de los Mendívil. Falleció el día 26 de febrero de 2009, contando con 51 años de edad. José Luis García fue concejal socialista, tras las primeras elecciones democráticas, en el Ayuntamiento de Buenavista del Norte, ocupando el cargo de teniente-alcalde. Trabajó como maestro en diversos lugares de la Isla de Tenerife: Las Canteras, San Antonio de La Orotava, en el Colegio Tomás Iriarte del Puerto de la Cruz donde desempeñó varios años el puesto de Director, y en el Colegio San Agustín de La Orotava. En el Puerto de la Cruz colaboró ansiosamente en la tarea de promover el mataculebra en el marco de los colegios públicos portuenses y, años después, recuperó, en el ámbito del Colegio San Agustín de La Orotava, la tradición del mataculebra tal como se hacía en la Villa de Abajo. Pero aparte de lo expuesto y de promover diversas manifestaciones de la cultura tradicional canaria, José Luis Mendívil es recordado por ser persona muy cordial, conversadora, trabajadora y comprometida.

Manuel Catalina
Manuel
Catalina
José Luis Mendívil
José Luis
Mendívil

Carnaval 1952 en Los Realejos

Desafiando la prohibición:

¿Meconoces

a n d o la prohibición: ¿ M e c o n o c e s
a n d o la prohibición: ¿ M e c o n o c e s

L OS pueblos deben ser siempre agradecidos, no olvidando y manteniendo en la memoria a aquellas personas –como

Manuel Catalina y José Luis Mendívil– preocupadas y valedoras del legado patrimonial más sentido, representado por la herencia de nuestros padres y abuelos. El pasado lunes de carnaval, en medio de un emotivo acto, se le dedicó una plaza a Manuel Catalina en el Puerto de la Cruz. Que continúe cundiendo el ejemplo para seguir embelleciendo y enalteciendo el tesoro legado por nuestros mayores.n

mascarita?

Fotografías cedidas por ESTHER ENCINOSO TOSCAL-LONGUERA / LOS REALEJOS

cedidas por ESTHER ENCINOSO TOSCAL-LONGUERA / LOS REALEJOS ( * ) M.J.L.P. es Director del Aula

(*) M.J.L.P. es Director del Aula de Etnografía de la Universidad de La Laguna

MOMENTOS EN EL SUR En el carnaval de antaño con FILOMENA REVERÓN MARCOS BRITO ARONA
MOMENTOS EN EL SUR
En el carnaval de antaño con
FILOMENA
REVERÓN
MARCOS BRITO ARONA

122 15

MÉNDEZ

FILOMENA REVERÓN MARCOS BRITO ARONA 122  15 MÉNDEZ Viejas costumbres carnavaleras que conoce- remos a

Viejas costumbres carnavaleras que conoce- remos a través de las vivencias de una vecina de San Miguel de Abona, Filomena Méndez Reverón, quien nació en El Hoyo en 1921. Filo, como cariñosamente se la conoce,

no se benefició de una vida fácil, apenas fue

a la scuela, pero su natural inteligencia e

intuición la llevó a realizar múltiples trabajos

y a montar una carnicería junto con su marido,

José Miguel González González, quien se

encargaba de buscar los animales y sacrifi- carlos. Así se mantuvieron unos treinta años en la Calle del Calvario en Granadilla, llevando las cuentas con la cabeza y «con los dedos, tun tun, pin pan, como el que toca el piano».

IN MEMORIAM

A ÚN con una salud un tanto delicada, Filo no pierde ese humor, esa alegría que la ha acompañado a lo largo de su

vida. Recuerda con cariño esos bullicios de antaño, «antiguamente eran unos carnavales muy buenos, muy alegres, muy nobles y muy familiares, todos en parranda, entonces nos ajuntábamos todos los chicos y las chicas.» Así rememora esos paseos entre la Pa- rroquia de San Miguel Arcángel y El Pino, esas costumbres de visitar las casas en las que siempre, por muy modestos que fuesen sus moradores, había disponible algún ali- mento con el que brindar a esa visita, pero además nos lo condimenta con ese lujo de detalles que sólo se puede aportar amando lo que se hace. «Tocábamos en las casas, y en las casas tenían sus bandejas con chochos, fruta pasada y las rebanadas. La rebanada eran muy dadas aquí en San Miguel, que se

hacen con pan viejo, finito, se mojan en leche

o vino, con azúcar, se bate el huevo, se pa-

Su riqueza expresiva también la vuelca al describir diversos momentos del antiguo car- naval de San Miguel de Abona, siempre tiene recuerdos cariñosos para su padre, Domingo Méndez Reverón, un buen parrandero, o de algunos de esos peculiares personajes que hacían notar su gracia en estos días festivos, como Antonio Reyes y su vestimenta de moro. «Se vestía de moro, unos dientes de papas y se tiznaba toda la cara y después como era tan alto, yo venía corriendo, corriendo a mi casa, temblando, cuando veía aquella máscara y to- dos los niños igual, no se vían niños cuando él salía de moro, y después se murió él y después el hijo cogió el cargo de vestirse de moro, pero también yo me escondía cuando el hijo».

Filo corrió en su juventud bastantes carnavales, cuando había que hacerse cada cual su propia vestimenta

san y después se fríen. Y la chuchanga tam- bién, la chuchanga era con agua o leche, el

O al vecino de Las Zocas, Juan Marre- ro, que se disfrazaba de marchanta, de esa

que tenía leche y el que no con agua, harina, azúcar y huevo, después se cogía con la cu- chara y se iba poniendo en la sartén. Enton- ces ponían aquella bandeja de chuchangas,

mujer que traía el pescado de la costa a las medianías, de vendedora de pescado. «Se vestía de mujer todos los años, se vestía de mujer con su pañuelo negro amarrado, sus

le

ponían su azúcar por arriba y la ponían en

aretes, pintado, su traje, y después cogía

la

mesa pa que todo el que entrara lo comiera.

unas pencas de los pencones, chiquitas, re-

Tenían muchas cosas en las casas, el anís, daban una copita de anís a la mascarita o al que entrara, el vasito de vino también, pero en las casas siempre tenían que comer».

donditas, las barría muy barridas, las ponía en una cesta con su mantel, las tapaba, se las echaba a la cabeza con su rueda, hacía su rueda, y venía puerta por puerta. Entra-

rueda, hacía su rueda, y venía puerta por puerta. Entra- Cocheantiguo Fiestas de Carnaval en Los

Cocheantiguo

Fiestas de Carnaval en Los Realejos, año 1953. La matrícula es T.E., que significa “Territorio Español”. Los faros son de carburo.

Fotografía del archivo personal de JESÚS MARRERO SALAS EL TOSCAL / LOS REALEJOS

ba cas del cura: señor cura, desde que mi mirado echó el barco a tierra me acordé de usté, de guardarle un pescadito. Y no quería fruta ni nada, sino perras, y llenaba en bol- sillo con sus perras. Después iba cas doña Juana Bello: ay doña Juana, desde que mi marido echó el barco a tierra, este pejito pa doña Juana.» La pencas las barría y las iba entregando por las casas que visitaba. Filo corrió en su juventud bastantes carnavales, cuando había que hacerse cada cual su propia vestimenta. «Se usaban unas colchas de cretones que era muy ramiada, mira tú si había una colchita no había más, pues se cogía la colcha y se hacía un muño, así, y se lo ponía uno en la cabeza y esto em- pinado en el alto y nosotras metías en la col- cha o en la sábana, sábanas blancas, esos eran los vestuarios, los trajes que usaban las abuelas.» O esa careta de trapo, «le hacías dos agujeros al trapo y unas tiras patrás y una boca abierta y esa era la careta, y si no de cartón, hacían la careta también.» Pero tam- bién una vez casada, como recuerda cuando lo festejó en compañía de una vecina, ya que su marido no era tan parrandera como ella. «Nos vestimos con un traje pequeñito, una media pantalón, mis trenzas de estambres y mis sogas, las dos brincando. Pero mi mari- do no me estorbaba nada». Y después llegaron los años en que su humor se desparramaba por cualquier ac- tividad que se organizara en el colectivo de la Tercera Edad de San Miguel de Abona. Y como en cualquier fiesta que se preciara no podía faltar Filo, allí estaba en los carnava-

les, cada año con una locura distinta, con una riqueza de atuendos que iban desde la representación solemne de un Obispo hasta el la firmeza del detective Colombo, tal como se recoge en la fotografía que acompaña este comentario. O ese año que interpretó a una maga, qué mejor representación de humor y de rego- cijo podía buscar. Si sabría muy bien Filo como sacarle punta al personaje, y bien que se la ex- trajo. Con una apropiada vestimenta, sin faltar detalle como su sereta con papas, el introducir- se en una huerta para ir con las medias llenas de hierbajos o estar toda la noche dándoles vueltas a la cabeza para componer un poema con el que rematar su intervención. Y aquí se- guimos, el que suscribe y Ángeles Rodríguez Toledo que participa en esta entrevista, ab- sortos escuchando su narración que fluye con esa misma vitalidad con la que lo ejecutó. «Me puse unas medias blancas y unas medias de patente y me metí ahí a las huertas, que enton- ces no había casas, que las huertas estaban llenas de amorsecos, y me llené toda de amor- secos y fui allabajo a la Tercera yo sola, y mi cesto lleno de papas, un cesto macho, que le decían un cesto macho.» En este caso preparó concienzudamente su representación, al llevar en su pecho un ratón de plástico que sacaba al acabar de recitar: «Esta mañana me levanté muy tempranito/ y yo al campo me marché/ a hurgar estas papitas,/ no tenía que comer./ Ay mi marido estará diciendo/ ¿dónde estará esta mujer?/ Ay mi niño si supieras/ lo que por mis piernas subió/ este ratón tan peludo/ que en mis pechos se posó».

ELSA HDEZ. CRUZ BAUTE SANTA
ELSA HDEZ.
CRUZ BAUTE
SANTA

Canta y baila sin descanso mascarita, pues tú eres el sabor del Carnaval, no te olvides que tienes una cita donde tú eres la ola, eres la sal. Para ti no habrá noche, no habrá día, sólo existe a toda marcha disfrutar, sólo existe la broma, la alegría, sólo existe, ¡Santa Cruz en carnaval! Derrocha, derrocha gracia, derrocha arte y salero pregona con tu palmito que no hay nada más bonito ¡que el Carnaval chicharrero!

no hay nada más bonito ¡que el Carnaval chicharrero!  EL RINCÓN DEL POETA A la
no hay nada más bonito ¡que el Carnaval chicharrero!  EL RINCÓN DEL POETA A la
no hay nada más bonito ¡que el Carnaval chicharrero!  EL RINCÓN DEL POETA A la

EL RINCÓN DEL POETA

Ala máscara callejera

E ntre rondallas, comparsas, murgas y otras atracciones un personaje entrañable merece las atenciones. La máscara callejera con voz de pito y garbosa, le da vida al Carnaval con su estampilla graciosa. Con ese remeneíllo danzante y dicharachero pone en la fiesta ganchillo con su armonioso salero. Le gusta dar la tabarra a todo el que va a su paso. ¿Me conoces? Soy aquella… ¡Y ya está dando el sablazo! ¿No me conoce cristiana? va diciendo por la calle san José, mientras habla un abanico que en su mano tiene magia cuando airea y dice ¡olé!

va diciendo por la calle san José, mientras habla un abanico que en su mano tiene
va diciendo por la calle san José, mientras habla un abanico que en su mano tiene

16

16  122 P RESENTACIÓN DE LOS LIBROS “FelipeJuanGonzálezGarcía. R e t a z o s

122

P RESENTACIÓN DE LOS LIBROS
P
RESENTACIÓN
DE LOS LIBROS

“FelipeJuanGonzálezGarcía.

Retazos de una vida

y “Elogio de la Juventud Añeja”

Se trata de los volúmenes 3 y 4 de la serie ANSINA, que han sido editados por Llanoazur y el IASS del Cabildo de Tenerife, con la colaboración de la Obra Social y Cultural de CajaCanarias.

ANSINA SANTA CRUZ DE TENERIFE

E L Salón Noble del Cabildo de Tenerife

acogió el acto de presentación de los

libros Felipe Juan González García. Re-

tazos de una vida, de Ana Delia Luis Mén- dez, y Elogio de la Juventud Añeja, de Cecilia Álvarez. Con estos títulos el periódico ANSI- NA (IASS) y Llanoazur Ediciones pretenden acercar el testimonio y el sentir de nuestros mayores a las nuevas generaciones. Al evento, que estuvo presidido por Ricardo Melchior, presidente del Cabildo tinerfeño, y Cristina Valido, consejera insu- lar de Bienestar Social, acudieron numero- sos invitados, además del editor, Marcos Brito, y los autores. El acto se abrió con las palabras de Ricardo Melchior quien seña- ló que “con esta iniciativa pretendemos re- cobrar las vivencias de nuestros mayores, sus recuerdos, y rescatar del olvido nues- tro pasado para comprender mejor nues- tro presente”. Por su parte, Cristina Valido destacó la importancia y trascendencia del acontecimiento y señaló que “estos libros constituyen una manera distinta de mirar la vida, desde la memoria”. El periodista y escritor Cirilo Leal dedi- có unas palabras de elogio al libro de Ana Delia Luis, resaltando su contribución al res- cate del legado de los mayores a través del testimonio oral de sus protagonistas. Cecilia Álvarez, en su intervención, dijo que la publicación de Elogio de la juven- tud añeja “me ha hecho renovar la ilusión

de la juven- tud añeja “me ha hecho renovar la ilusión D e lo mejor que
de la juven- tud añeja “me ha hecho renovar la ilusión D e lo mejor que
de la juven- tud añeja “me ha hecho renovar la ilusión D e lo mejor que

De lo mejor que me ha pasado en mi vida

renovar la ilusión D e lo mejor que me ha pasado en mi vida CECILIA ÁLVAREZ

CECILIA ÁLVAREZ Autora de “Elogio de la Juventud Añeja”

ÁLVAREZ Autora de “Elogio de la Juventud Añeja” M e siento muy feliz de encontrarme esta

M e siento muy feliz de encontrarme esta tarde en este

bello marco del Cabildo de Tenerife, muy feliz de en-

contrarme entre ustedes, acompañándome en este

día tan especial para mí. A veces la vida te da un duro golpe y piensas que ya apenas puede haber ningún motivo para la felicidad, ningún motivo que te

haga sentir dichosa, pero en mi caso este libro que se presenta es como una luz en medio de la noche, un faro en medio de la tormenta. “Elogio de la juventud añeja” me ha hecho renovar la ilusión, significa un gran regalo que me concede la vida. Hace ya varios años, en 1991, Menchu, una compañera del Instituto de Granadilla donde entonces me encontraba impartien- do mis clases, me sugirió que colaborara en un periódico llamado ANSINA que estaba dedicado a los mayores. ¡Los mayores!, pen- sé. ¿Cómo negarme a escribir para ellos? ¿Cómo no aprovechar la ocasión para acercarme a esas personas tan llenas de sabi- duría, tan hechas para el cariño y la comprensión? No lo dudé ni un momento. Ese mismo día escribí mi primer artículo para este periódico que tantas satisfacciones me ha dado, que tan bien me ha hecho sentir a lo largo de todos estos años. Escribir para ANSINA está entre las mejores cosas que me han pasado en la vida. Me ha permitido conectar con esas per- sonas, los mayores, que tanto me acunaron en mi infancia. Me ha permitido abrir mi corazón, encontrarme con la gente mayor, pero también encontrarme conmigo misma, con mi propia vida. En

ANSINA me he expresado siempre sin tapujos, sin miedo a ser juz- gada, sin miedo a nada. Escribir para ANSINA ha significado tomar

el atajo más corto para llegar a mi infancia y rememorar todo lo que

de buena tuvo para mí, un tiempo vivido con plenitud y euforia, con

entusiasmo y, sobre todo, con mucho amor. A veces me pregunto si no habré abusado de la paciencia de mis queridos lectores con- tándoles mi tiempo infantil, mis experiencias de entonces, mi vida, en definitiva, pero siempre he tenido en cuenta que se trata de un lector comprensivo y paciente al que siempre me he dirigido en un tono nostálgico y personal.

Recuerdos de la infancia Me consta que mi infancia sólo tiene importancia para mí, que quizá no he debido contarla como si también importara a los demás, pero ¿cómo obviar una de las etapas más felices

de mi vida? Me he sentido bien trasladando aquella etapa a

los demás, a los lectores de ANSINA; sólo a ellos soy capaz

de trasmitir mis experiencias en la vida, no lo haría en ningún

otro medio. Por medio de ANSINA he querido revivir los sólido

pilares de mi infancia: mis padres, mis abuelos y abuelas, mis amigas de entonces… ¡Cómo olvidar aquellos cuentos que

mi abuelo José Antonio me hacía sobre su estancia en Cuba,

donde sus personajes eran reales como la vida misma! ¡Cómo olvidar aquellos interminables romances que mi abuelo Pedro me recitaba de vez en cuando, que él mismo componía y que

el tiempo ha hecho caer en el olvido!. ¡Cómo olvidar el incon- mensurable amor de mis abuelas, Manuela y Eufemia, a tra- vés de las cuales me hice con el significado de ternura! ¡Cómo obviar el amor de mis padres! ¡Cómo no recordar a aquella primera maestra, Marinola, que me enseñó a leer y escribir, que me enseñó a ser libre! ¿Puedo pedir más que contar con ANSINA para expresar todos mis sentimientos y dar a conocer

un poco de mí misma?

Cuando me comunicaron que mis artículos iban a for- mar parte de un libro me sentí tremendamente dichosa. Tengo que agradecer al Cabildo de Tenerife que este sueño se haya hecho posible, que este libro sea una realidad, a través de Don Ricardo Melchor y doña Cristina Valido. Asimismo quie-

ro extender mi profundo agradecimiento a Albero Darias, mi

incondicional amigo, en quien siempre he encontrado el apo-

yo necesario para publicar mis artículos, en quien siempre he

encontrado un cordial trato, quien consideró la publicación de

mi libro como un reto personal, que luchó por él como si se tra-

tara de algo propio, así como mis queridas amigas Rosi Gon- zález García y Ana Delia Luis Méndez. Mi gratitud también a Manolo Sánchez, quien no dudó ni un momento en aportar, desinteresadamente, la portada de mi libro, así como las ilus- traciones de su interior. Manolo, ese amigo que siempre ha estado por encima del artista. A todo ellos gracias, a todos ustedes gracias.

y significa un gran regalo que me concede la vida. Escribir para ANSINA está entre las mejores cosas que me han pasado”. Las palabras de Felipe Juan Gonzá- lez y del conocido artista Manolo Sánchez completaron el turno de intervenciones. La actuación de la agrupación de mayores Ba- ray, de San José (San Juan de la Rambla), puso el broche de oro a la velada.

Retazos de una vida El libro Felipe Juan González Gar- cía. Retazos de una vida contiene una reseña biográfica del protagonista (San Juan de la Rambla, 1922), un jubilado cuya dilatada existencia transcurre en- tre la desesperanza de los difíciles años de la guerra y la posguerra en el mundo isleño y la lucha por un horizonte de fe- licidad personal. Los años de infancia y juventud, las dificultades de acceso a la educación para las clases más humildes, la emigración como única salida para es- capar de la miseria, el trabajo, la familia, el paso implacable del tiempo y un impul- so constante de superación impregnan las páginas de este volumen. En el libro también se recogen tres piezas teatrales escritas en verso por Felipe Juan. Ana Delia Luis Méndez (Icod de los Vinos, 1963) ejerció la docencia como pro- fesora de Historia y, tras una breve incur- sión en el mundo editorial, se dedicó al pe-

riodismo, su ocupación actual (ANSINA). Ha colaborado, en calidad de autora, en

varios trabajos de investigación histórica, entre otros, La Laguna: 500 años de Histo- ria, editado por el Ayuntamiento lagunero,

y José Cabrera Díaz (1875-1939), dentro

de la Colección “Canarias. Políticos para la Historia. Siglos XIX y XX”, editado por el Parlamento de Canarias y la Fundación Canaria Víctor Zurita Soler.

Elogio de la juventud añeja Los textos recogidos en este volumen constituyen una muestra del quehacer na-

rrativo de Cecilia Álvarez. Se trata de una selección de artículos escritos entre 1991

y 2008 con una inmensa ternura para los

lectores del periódico ANSINA, que siem- pre ha significado para ella un sólido so- porte para sus sentimientos y recuerdos. Cecilia Álvarez (Breña Baja, 1955) ha ejercido la docencia como profesora de Lengua y Literatura Española; su pasión por las letras la ha llevado a colaborar en diversos medios de comunicación del Archipiélago Canario, entre ellos EL DIA

y ANSINA. Ha sido distinguida con nume-

rosos galardones en el campo del perio- dismo y la literatura, como el Premio de Periodismo “Leoncio Rodríguez” (1991), Premio de Investigación “Antonio Rumeu de Armas” (1996) o, el más reciente, Pre- mio Ángaro de Poesía (Sevilla, 2008).

reciente, Pre- mio Ángaro de Poesía (Sevilla, 2008).  Numeroso público asistió a la presentación de

Numeroso público asistió a la presentación de los dos libros, presidida por Ricardo Melchior y Cristina Valido

Ricardo Melchior:

“Con esta iniciativa pretendemos recobrar las vivencias de nuestros mayores, sus recuerdos, y rescatar del olvido nuestro pasado para comprender mejor nuestro presente

olvido nuestro pasado para comprender mejor nuestro presente U nmagníficosoporte CIRILO LEAL Escritor y periodista M

Unmagníficosoporte

para comprender mejor nuestro presente U nmagníficosoporte CIRILO LEAL Escritor y periodista M uchas gracias por
para comprender mejor nuestro presente U nmagníficosoporte CIRILO LEAL Escritor y periodista M uchas gracias por

CIRILO LEAL Escritor y periodista

M uchas gracias por esta invitación, sobre todo porque es para presentar un libro que viene a mermar una carencia impor-

tante, en general en nuestro país, y más concre- tamente en Canarias, y que tiene que ver con la recuperación de la memoria. Una laguna que el periódico Ansina intenta cubrir desarrollando una inestimable labor en este campo. En este país, las publicaciones de libros de memorias, la producción memorialística realmente es escasa. Estamos viviendo en el mundo de la co- municación y de la información, pero cada vez más tenemos la certeza de que la realidad se nos está maquillando, soslayando, e incluso que, en oca- siones, la realidad se nos suplanta. Y cuando nos encontramos con testimonios como éste que esta- mos presentando, recogidos en el libro “Felipe Juan González García. Retazos de una vida”, nos damos cuenta de que para conectar con esa realidad, con esas vivencias que muchos de ustedes comparten, éste es un soporte magnífico. Ana Delia Luis nos propone en esta publicación un paseo generoso por la vida de una persona que nos va narrando sus experiencias. Pero la autora no se limita a transcribir lo que el protagonista le ha ido relatando, sino que

hace arte, literatura, me atrevo a decir que hace poe- sía, y de esa manera nos facilita la tarea de reencon- trarnos con la vida y con los sentimientos. Por otra parte, he de decir el protagonista de estas memorias me ha sorprendido, no sólo por la trayectoria personal que me ha descubierto la lectura amena e ilustrativa de este libro, sino en su faceta de autor teatral. Este hijo de indiano, amante de la poe- sía y enamorado de aquellos cantares cubanos que su padre trajo en la memoria, como un equipaje más, tras su regreso a las Islas, decidió, ya de mayor, plas- mar en décimas sus inquietudes y la realidad de su entorno en pequeñas obras de teatro con las que un grupo de jubilados de San Juan de la Rambla, cada año, tiene la inmensa suerte de embarcarse en una aventura escénica. Me ha impresionado la maestría de este hombre en la creación de esas piezas cos- tumbristas, testimoniales de su tiempo, con una deli- cadeza, una contundencia y una profesionalidad que hacen que esas pequeñas obras de raíz local tengan un carácter absolutamente universal. Reitero mi agradecimiento a los compañeros de Ansina y a la autora del libro por haberme invi- tado a participar con ustedes en este ritual maravi- lloso que es compartir la memoria.

este ritual maravi- lloso que es compartir la memoria.  122  17 D os nuevas

122 17

Dos nuevas ediciones

compartir la memoria.  122  17 D os nuevas ediciones MARCOS BRITO Editor de Llanoazur
compartir la memoria.  122  17 D os nuevas ediciones MARCOS BRITO Editor de Llanoazur

MARCOS BRITO Editor de Llanoazur Ediciones

D os nuevas ediciones ven hoy

plasmadas las inquietudes, los

pensamientos, los sentimientos,

de dos protagonistas que ahondan en diversos aspectos de nuestra socie- dad, que aúnan esfuerzos en mantener nuestra memoria colectiva. El número 3 de la Colección Ansina nos llega de la mano de Ana Delia Luis Méndez; licenciada en Geografía e His- toria por la Universidad de La Laguna, y quien ha sabido compaginar la docencia con incursiones en la edición y labores periodísticas. Desglosa los quehaceres por los que ha transitado la vida de Fe- lipe Juan González García, natural de San Juan de la Rambla, cuya dilatada existencia transcurre entre la desespe- ranza de los difíciles años de la guerra y la posguerra en el mundo isleño, y la lucha por un horizonte de felicidad per- sonal. Los años de juventud, la emigra- ción, los múltiples trabajos, la familia, su vocación literaria, el paso del tiempo y un impulso constante de superación im- pregnan las páginas de este volumen. El número 4 de la Colección Ansina, recoge una selección de artículos de Ce- cilia Álvarez, publicados en Ansina y eng- lobados bajo el título Elogio de la juventud añeja. Versan sobre la riqueza de esa juventud añeja, de esos mayores que ate- soran nuestra historia. Apreciaciones que vuelca Cecilia Álvarez partiendo de una premisa que plasma en su quehacer na- rrativo: hay pocas cosas que me causen más sosiego que charlar con personas

cosas que me causen más sosiego que charlar con personas mayores . Y resalta sus hermosos

mayores. Y resalta sus hermosos pen- samientos, entroncados sobre todo con los que ha visto envejecer: Seguramen- te porque cada vez valoro más aquellas cosas que se caracterizan por ser auténti- cas, invariables y dignas de todo respeto, como las vivencias y recuerdos, propios y ajenos. Una publicación en la que la au- tora expone, de muy diversas formas, su amor y respeto por la memoria que acumulan los mayores. A través de sus páginas se desgranan vivencias con sus abuelos, con sus amistades más cerca- nas, con momentos de cierta intimidad, con sensaciones espontáneas, con su querida isla de La Palma o con la ciudad que la acogió, La Laguna. Y siempre con esa maestría que da la sensibilidad para saber captar en cada instante los peque- ños detalles que nos aporta la vida.

Tradición oral Son dos publicaciones, más las dos del año pasado, más las venideras, que se nutren de la tradición oral, ese lujo cada día más escaso. Ahondan en los porme- nores de nuestros viejos, sin actores que interpreten, sino con la recreación de sus experiencias, de sus emociones, tal como hoy nos guían el camino. Por una vereda anda Felipe Juan González García, sus vi- vencias enraízan en su espacio vital, en su evocación, en los quehaceres por los que transitó; a través de la templanza y el buen hacer de Ana Delia Luis Méndez. Y por la otra vereda, Cecilia Álvarez vuelca sus es- critos con esa gran sutiliza que acarrea la espontaneidad, y que atrapa con la senci- llez y la frescura con que concurre la emo- ción atenazada en sus propias vivencias. Dos nuevos libros, dos nuevos ejem- plos que han pensado en la vida como una experiencia compartida, que van dando forma y manera a la Colección An- sina. Que aportan cuerpo a una idea, a un deseo, ir sumando eslabones de la me- moria, de esa que llega con el bagaje que dan los años, ese paso del tiempo que re- crea, que deja constancia, de una manera u otra, de lo que se ha vivido. Desde esta nueva colección se pre- tende continuar en este camino, esperemos que largo, tanto como reconfortante está siendo. Por lo que nos aporta de nuestro pasado, por lo que nos ayuda a ver, con mi- rada más apropiada, nuestro presente y fu- turo; sin olvidarnos de ese bien que perdura en los que participan, de esa autoestima que se infunde a los que han puesto su pequeño grano en la edición de estos cuatro números de la Colección Ansina. Sólo cuatro, pero en los que directa o indirectamente han partici- pado algunos cientos de personas. Coral de viejas voces que aportan y aportaran viejos modos de vida que hasta hace pocos años no iban más allá de cierta desidia.

hace pocos años no iban más allá de cierta desidia.  Portadas de “Felipe Juan González

Portadas de “Felipe Juan González García. Retazos de una vida” y “Elogio de la Juventud Añeja”

18

18  122 Arístides Díaz Chico, el autor Portada del libro Temporada 1973-74. De pie: Pancho

122

Arístides Díaz Chico, el autor Portada del libro
Arístides Díaz Chico, el autor
Portada del libro
 122 Arístides Díaz Chico, el autor Portada del libro Temporada 1973-74. De pie: Pancho I,
 122 Arístides Díaz Chico, el autor Portada del libro Temporada 1973-74. De pie: Pancho I,

Temporada 1973-74. De pie: Pancho I, Pancho II, Lilisa, Hipólito, Mando, Felipe y Eliseo. Agachados: Gonzalo, Esteban, Angelito, Marianito y Tilito

HiSTORiA de la LUCHA CANARiA en El Escobonal
HiSTORiA de
la LUCHA CANARiA
en El Escobonal

Este es el título del libro que nuestro colaborador Arístides Díaz Chico (Fasnia, 1944) dedica a la lucha canaria en El Escobonal y en el que se recopila, con profusión de datos, anécdotas e imágenes, un singular y completo volumen para los anales del deporte vernáculo.

REDACCIÓN GÜÍMAR

E L Escobonal es uno de los núcleos que conforman la pe- culiar comarca tinerfeña de

Agache (Güímar), una población de gentes luchadoras, “dentro y fuera del terrero”. El origen de la práctica de la lucha canaria en la zona se pierde en la historia de los tiempos y, hasta épocas recientes, “junto con la vecina Fasnia, El Escobonal fue la frontera sur de nuestra lucha en Tenerife”. Su afición, “además de enten- dida en lucha, debe ser destacada por su fidelidad”; por ello, “el lleno estaba asegurado en todas las lu- chadas y, al estar la grada tan cer- ca del círculo de brega, la presión sobre el árbitro y el equipo contrario se hacía notar en cada agarrada”. Estas reseñas, y otras, se cuentan en este libro, al que el au- tor ha dedicado años de intenso trabajo recopilatorio. Sus páginas

están salpicadas de los bregadores más señeros de todos los tiempos:

Isidoro Frías, uno de los pocos su- reños que, en las luchas entre ban- dos, pudo hacer frente a los rivales del Norte con gran éxito; Juan Díaz

Perdomo, más conocido por Juani- llo, el primer Pollo de El Escobonal;

o su hermana María La Grande, la

primera mujer luchadora de toda Canarias, eso sí, caracterizada como un hombre, “se rapó el pelo y se puso un bigote postizo”. El volumen tampoco es ajeno

a las tardes de gloria que ofrecie-

ron Manolo El Cachorro; Gonzalo García Frías, Pollo de El Escobo- nal; Juan Esteban Pérez Castro, Anselmo Pérez Rodríguez, Die- go Campos, Vicente La Mediana, Agustín El Trabuco, Manuel Sán- chez, Juan Díaz; Pancho I, Maria- nito, El Chasna… También hay referencias de cómo eran aquellos terreros, “en El Escobonal cada huerta era un terre-

terreros, “en El Escobonal cada huerta era un terre- ro, donde después del trabajo nos agarrábamos

ro, donde después del trabajo nos agarrábamos a luchar”; así como a los equipos y a las míticas lucha- das… Todo ello adornado de una prosa fácil y cercana, experta en el deporte que explaya, y con profu- sión de anécdotas y curiosidades. Así, se cuenta que en las pri-

meras décadas del siglo XX eran frecuentes las luchas dominicales entre barrios, hasta que en el año 30 nace el C.L. El Escobonal como único club representativo. Tras los años de la guerra civil, llegaron los días de la

posguerra y un cierto estancamiento en todas las actividades humanas, in- cluida la lucha canaria.

Con este libro, Arístides Díaz ha sido reconocido como hijo adoptivo del histórico Club de Lucha Benchomo

En la década de los años 50 se inicia una nueva y gloriosa eta- pa, que llega hasta nuestros días, con el establecimiento en El Esco- bonal del Club de Luchas Bencho- mo: “Este equipo chimajero,/ como el guanche que lo nombra,/ persi- gue como una sombra/ la victoria en el terrero”. Aunque el momento cumbre de la lucha canaria en la comarca de Agache coincidió con el Unión Sur, fruto de la fusión entre el Benchomo y el Brisas del Teide, de Fasnia, y en el que lucharían juntos los famosos Valencia, Melquiades y El Pala. En definitiva, una obra sentida, “hecha con el corazón” de la que no sólo disfrutarán los buenos amantes de nuestro deporte vernáculo sino todos los canarios.

Bodas de ro matrimoniales Domingo Felipe y Teresa Agustina y R ECIENTEMENTE, medio centenar de
Bodas
de
ro
matrimoniales
Domingo
Felipe y
Teresa
Agustina
y
R ECIENTEMENTE, medio centenar de personas, entre familiares y amigos, se
congregaron en un conocido restaurante de Icod para homenajear a don Felipe
Padilla Siverio, natural de Tacoronte y de 73 años, y doña Teresa Méndez González,

“Brisas-Benchomo”, año 1954. De pie: Benildo Frías, Goyo, Tacho, Gonzalo García, Nino Morales, Luis Campos y Pedro Rodríguez.Agachados: Nelo Oliva (de paisano), Fernando Rodríguez, Julio Díaz, Luis Blanco, Manolo “Pollo del Pino” y Lolo Díaz

natural de los Realejos y de 71 años, con motivo de sus Bodas de Oro Matrimoniales. La reunión, que se prolongó durante varias horas, se celebró en medio de un ambiente animado. Desde el Periódico ANSINA les deseamos nuestra más cordial enhorabuena, deseando que sigan disfrutando de su feliz unión.

Hoy hace 50 años

que el destino nos unió

y era tanto el amor

que seguimos así los dos.

En la Iglesia de Arona

el sí nos dimos los dos

y el Señor de La Salud

bendecidos nos dejó.

De nosotros hay dos hijos que queremos con amor, porque ellos son nuestra vida, el alma y el corazón.

También tengo cinco nietos, los quiero todos igual,

si

les va bien, alegría,

y

lloro si les va mal.

En estos 50 años

yo me encuentro muy feliz

y no me importaría

volver a repetir.

AGUSTINA ISABEL FRAGA FRAGA

José Barroso Ribal, Noelia Conejero y Álvaro Marcos Arvelo Las actividades de voluntariado, los talleres

José Barroso Ribal, Noelia Conejero y Álvaro Marcos Arvelo

Las actividades de voluntariado, los talleres de pintura rápida y los cursos de carácter doméstico son algunas de las novedades de la programación para este año

MÁS DE VEINTE MIL MAYORES SE BENEFICIARÁN DELPROGRAMA‘SALUDYBIENESTAR’

REDACCIÓN CAJACANARIAS

M ÁS de 20.000 mayores se beneficiarán de la oferta socio-

cultural que CajaCanarias brinda cada año a este colectivo,

con una amplia programación que abarca más de 300 ac-

tividades de índole social, educativa, cultural, sanitaria y de ocio. Así lo explicaron los responsables del programa ‘Salud y Bien- estar’, durante la presentación que tuvo lugar en el Espacio Cultural de CajaCanarias, ante más de un centenar de mayores proceden- tes de distintos municipios de Tenerife. El acto estuvo a cargo de Álvaro Marcos Arvelo, jefe de la Obra Social y Cultural de la entidad de ahorro, Noelia Conejero, gestora de este pro- grama de actividades, y José Barroso Ribal, profesor de la Universidad de La Laguna, que ofreció una conferencia sobre la importancia de mantener activas la mente y el cuerpo. El programa ‘Salud y Bienestar’ constituye uno de los proyectos de atención social más importantes que se acometen actualmente en las Islas y, a través de él, la Obra Social y Cultural de CajaCanarias pre -

tende velar por el bienestar y procurar calidad de vida a este sector de población. Por eso, el conjunto de actividades ofertadas está dirigido a informar, educar y ocupar el tiempo de ocio de las personas con mayor edad. Los mayores no son un grupo homogéneo, por lo que las ac- ciones de la entidad de ahorro reúnen actividades para todos los gustos, permitiendo que aquella persona que quiera desarrollarse intelectualmente logre su objetivo, o que aquel otro que apueste por mantenerse en buena forma pueda realizar actividades físicas.

El deseo de sentirse escuchado y las carencias afectivas son as-

pectos que también se han tenido muy en cuenta en la programación para este año, procurando en todo momento que los mayores se

sientan importantes y protagonistas de las diferentes actividades.

A la amplia oferta de actividades relacionadas con la salud, el

entretenimiento y el bienestar que se venía impartiendo hasta ahora, se suman este año nuevas propuestas como actividades de volunta- riado, clases de biodanza, talleres de pintura rápida, cursos de carác- ter doméstico, nuevas rutas de senderismo y visitas culturales.n

Novedades Ocio terapéutico L as clases de biodanza constituyen una de las principales novedades en
Novedades
Ocio terapéutico
L as clases de biodanza constituyen una de las
principales novedades en la programación de
D ebido en gran parte a que en los últimos años se
está produciendo en la sociedad un cambio del
‘Salud y bienestar’ para este año 2009 que, junto
a otras como taichí, shiatsu, gimnasia acuática y
yoga, copan la oferta de actividades dirigidas al
bienestar físico.
Si bien es importante mantenerse en forma,
también es imprescindible tener la mente ágil. Para
ello, este año se ha vuelto a incluir un programa de
estimulación de la memoria, con el que se pretende
mejorar la capacidad actual del individuo y favorecer
el mantenimiento de las capacidades existentes.
Además, con el objetivo de rescatar las viven-
cias más significativas, bucear en los orígenes y extraer
lo más apasionante de la vida de los mayores, se ha
vuelto a programar el curso de narrativa, en colabora-
ción con la Escuela Canaria de Creación Literaria.
En esta convocatoria también son novedad las
actividades de voluntariado, que incluyen un encuen-
tro, previsto para principios del mes de junio, con
diferentes ONGs que explicarán la labor que des-
empeñan y que invitarán a todos los participantes a
colaborar en sus diferentes programas de ayuda.
Por otra parte, continua-
rán impartiéndose los talleres
de folklore, manualidades y
artes plásticas, que tanto éxi-
to de participación cosechan
cada año en los distintos cen-
tros de mayores que va visi-
tando esta iniciativa. En este
apartado se incluye este año
un curso de pintura rápida
que se celebrará entre el 20
de abril y el 4 de mayo en el
Parque García Sanabria.
Las visitas culturales
tendrán como protagonistas
las exposiciones ‘El bodegón
español en El Prado’, durante
los meses de abril y mayo, y
‘El agua’, de cara al último
trimestre del año.n
Cursos domésticos
concepto de ‘personas mayores’, en la programa-
ción de 2009 se han actualizado todas las propues-
tas con el objetivo de buscar, no sólo el bienestar físi-
co de los mayores, sino también, el psicológico. Por
ello, el programa de este año recoge en su esencia
ocio terapéutico como respuesta a las cambiantes
necesidades sociales de los usuarios y al compromi-
so de CajaCanarias con este colectivo.
Las actividades se desarrollan en espacios
al aire libre, parques y playas, y en los centros de
mayores donde se dispone de la infraestructura
necesaria para cada acción, por lo que tiene
especial importancia la colaboración de ayun-
tamientos, asociaciones y entidades vecinales.
Asimismo, muchas de las propuestas res-
ponden a las inquietudes de los propios usuarios,
como es el caso del senderismo, que se sumó a
este programa hace sólo tres años, pero que se
ha potenciado en esta edición debido a la gran
aceptación y demanda que ha tenido.
En este sentido, las rutas para esta edición
invitan a recorrer el Chinyero, los Altos de Arafo,
los montes de Anaga, Tegueste, Tacoronte, Las
Mercedes y Santiago del Teide, y el Barranco del
Infierno y el Parque Nacional del Teide, entre otros
parajes naturales.n
D os nuevos cursos se suman a la programación
de ‘Salud y bienestar’ de CajaCanarias para este
año. Se trata de ‘La cesta de la compra, comprar en
tiempos de crisis’, que se imparte los días 7, 14 y 21
de mayo; y ‘Aprovechamiento de los alimentos, rege-
neración’, que tiene lugar el 3, 10 y 17 de junio.
El primero tratará de enseñar a llenar la cesta
de la compra ahorrando, mientras que la segunda
propuesta incidirá en el tratamiento de los alimentos
una vez que salen del punto de venta y llegan a nues-
tros domicilios. En este último caso también se abor-
darán métodos de cocinado para poder almacenar
elaboraciones y platos preparados, y garantizar que
continúen en buen estado cuando se regeneren.n

Todas las actividades son de carácter gratuito y en ellas podrán participar personas mayores de 50 años. La programación está disponible en las oficinas de CajaCanarias y a través de la página web www.cajacanarias.es o del teléfono 922 50 89 90, al que los interesados podrán llamar para solicitar cuanta información necesiten.

llamar para solicitar cuanta información necesiten. 122  19   AGENDA Servicio Canario de Salud

122 19

 

AGENDA

Servicio Canario de Salud

Cita previa

012

Pensiones y otras prestaciones INSS

Instituto Nacional de la Seguridad Social

900

16 65 65

Ley de Autonomía y Dependencia

900

40 60 80

Atención al Ciudadano Cabildo de Tenerife

901

501 901

Servicio de Urgencias y Emergencias

Teléfono único

112

Teléfono de Información del Imserso

901

109 899

Adjunto del Mayor del Diputado del Común

922

41 60 40

Programa para Mayores de la ULL

Universidad de La Laguna

922

24 23 19

Unidad Sociosanitaria (IASS)

922

84 33 60

Turismo Social (IASS)

922

20 50 75

Teléfono Dorado

900

222 223

Dirección General de Servicios Sociales

922

60 44 69

Familiares de Enfermos de Alzheimer AFATE

922

66 08 81

Bonos del Cabildo para Transporte Público

922

53 13 00

Asesoramiento jurídico a los mayores

Colegio de Abogados de S/C de Tenerife

922

20 50 75

U na grata sorpresa Domingo 11 de enero de 2009 E mpezaré diciendo que ayer

Una grata sorpresa

Domingo 11 de enero de 2009

E mpezaré diciendo que ayer recibí el co- rreo y llegó el periódico ANSINA, este

estupendo periódico que está dedicado a las personas mayores de Tenerife . Yo lo estaba hojeando, cuando de pronto vi una foto de mi hermana y como me cogió de sorpresa pensé ¿qué hace esta foto de mi hermana en el periódico? Pero inmediatamente me di cuenta que era un trabajo que yo había hecho en el curso de narrativa de CajaCanarias, y que lo publicaron en este número del perió- dico. Me emocioné por ver algo que yo escribí y que seguramente leerá mucha gente, pero más aún al ver la foto de mi querida y por siempre recordada hermana. Enseguida pensé en Antonia Molinero con agradecimiento, creo que es una persona estupenda y una gran profesora, me acor- dé también de mis compañeros de curso, de cada uno de ellos, de sus historias, de cómo nos conocimos todos tan profunda- mente en tan poco tiempo. Ese curso fue una experiencia muy bonita para mí, allí reímos y muchas ve- ces lloramos con los recuerdos que cada cual escribía y que luego teníamos que

leer. Éstas son las cosas buenas que tiene CajaCanarias.

Gracias al periódico Ansina.

leer. Éstas son las cosas buenas que tiene CajaCanarias. Gracias al periódico Ansina. ANDREA GONZÁLEZ BÁEZ

ANDREA GONZÁLEZ BÁEZ LA LAGUNA

122

Redacción 922 53 25 90 / 91

Administración 922 53 26 31 Suscripciones 922 53 26 01 Fax 922 53 26 55

E-mail: ansina@cabtfe.es

Web: www.tenerife.es/wps/portal/tenerife

ansina@cabtfe.es Web: www.tenerife.es/wps/portal/tenerife www.imsersomayores.csic.es PALABRAS MAYORES “Envejecer
www.imsersomayores.csic.es

www.imsersomayores.csic.es

www.imsersomayores.csic.es PALABRAS MAYORES “Envejecer tiene dos ventajas: dejan de
PALABRAS MAYORES “Envejecer tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de
PALABRAS
MAYORES
“Envejecer tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de escuchar
las tonterías que se dicen alrededor”
Bernard Shaw
Escritor irlandés (1856-1950), Premio Nobel de Literatura 1925
irlandés (1856-1950), Premio Nobel de Literatura 1925 María del Carmen Medina Reina del Carnaval de los

María del Carmen Medina

Reina del Carnaval de los Mayores de Tenerife 2009
Reina del Carnaval de los Mayores de Tenerife 2009
(1856-1950), Premio Nobel de Literatura 1925 María del Carmen Medina Reina del Carnaval de los Mayores