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La Mujer y el Tenis Control y Sensibilidad al Contacto con la Pelota.

Todos los que practicamos tenis sabemos lo importante que es sentir la pelota al contacto con nuestra raqueta.

Este enfoque tiene el objetivo de aportar ideas sobre conceptos que mejoren la sensibilidad y el control del golpe durante el momento del impacto de la raqueta con la pelota en damas de edad adulta.

En la mujer, la falta de fuerza en el brazo, ante brazo, la mano, su movilidad, velocidad segmentaria, etc., pueden emerger, en algunos casos, como una limitación a partir los 55 años de edad aproximadamente, en adelante.

Estos aspectos provocan la falta de una adecuada propiocepción al contacto con la pelota, restando dominio y placer al momento de decidir sobre la ejecución que desee realizar.

Si tenemos en cuenta que el tenis es un deporte que posibilita la vejez

deportiva, es una buena idea

que ayuden a las damas a disfrutar aún más de nuestro hermoso

aportar desde la cancha conceptos deporte.

Algunos factores determinantes en la toma de control y sensibilidad en el momento del impacto, son:

1. La coordinación dinámica general.

2. La coordinación viso motora.

3. La fuerza.

4. La percepción exteroceptiva y propioceptiva.

5. La cuerda.

6. La raqueta.

1. La coordinación dinámica general

Es la habilidad del hombre de coordinar dinámica y eficazmente, diferentes posiciones, niveles, alturas y direcciones del cuerpo, en el menor tiempo posible.

La coordinación dinámica general es necesaria para encadenar, todos los movimientos del cuerpo al ajustarse a las necesidades tácticas del juego, desplazarse de manera óptima en la ejecución de un gesto técnico o máxima al compensar una decisión errada o provocada.

Es necesario desarrollarla y posteriormente entrenarla de manera constante desde actividades bilaterales simétricas y asimétricas, para lograr domino, control y representación mental del lado derecho e izquierdo del cuerpo en movimientos sin raqueta y gestos técnicos con raqueta que son los que van a permitir que el gesto adquiera efectividad en la ejecución con el mínimo necesario gasto de energía utilizada.

En algunas mujeres adultas la falta de registro motor durante la niñez, adolescencia, etc., hace que deban educarse movimientos filogenéticos como lanzar, saltar, múltiples desplazamientos, toma del peso de cuerpo, cambio del peso del cuerpo, empujar, deslizarse etc. Antes de pasar a técnicas como el saque, split, desplazamiento antero-posteriores, etc.

2. La coordinación viso-motora

Es un proceso perceptivo motor con retroalimentación permanente. Se coordina en función de un objeto que está en situación y con relación al espacio, tiempo y objetos.

La coordinación viso motora a diferencia de la dinámica general tiene su eje sobre el cuerpo en

relación a

un elemento que puede ser la pelota o elemento, elemento como es la raqueta y la

pelota.

[1]

Como sucede con la coordinación dinámica general, en algunas mujeres adultas la falta de registro motor durante la niñez, adolescencia, etc., hace que deban educarse movimientos filogenéticos como recibir, lanzar, pasar, picar con y sin raqueta, patear, etc. Antes de ejecutar movimientos en combinación con el cuerpo, la raqueta y la pelota de ajuste del vuelo en pelotas altas, profundas, cortas. Sincronización durante el sonido de la pegada del adversario, posterior pique en la propia cancha y la inmediata articulación de la ejecución del cuerpo con la raqueta.

3. La fuerza

La fuerza que entrena un jugador de tenis, previo al desarrollo hormonal, antes de los 13 años aproximadamente, es la fuerza que deriva de la coordinación motora, o sea fuerza que se trabaja desde gestos filogenéticos: lanzar, saltar, traccionar, trepar, suspenderse, etc.

Posteriormente al desarrollo hormonal, la fuerza se desarrolla metódicamente en todo el cuerpo con series de ejercicios dinámicos (cargada de potencia, arranque, etc.), básicos (dominadas, subidas al banco, sentadillas etc.), y con transferencia a alta velocidad (pelotas medicinales, chalecos con sobrecarga, etc.) de manera de mejorar en forma controlada, progresiva y constante. La fuerza que ejecuta un jugador durante el constante contacto con la pelota sobre su mano y antebrazo es de resistencia a la fuerza explosiva, entendida también como fuerza útil o fuerza específica, con tensión dinámica concéntrica y excéntrica de parte del brazo y antebrazo e isométrica en el momento del contacto puño, grip, cabeza de la raqueta y pelota.

La mujer adulta puede practicar y ejercitarse en gestos que mantengan en el cuerpo una movilidad articular, elasticidad muscular y postura óptimas y para el desarrollo del juego, prácticas semanales de ejercicios de fuerza sobre su tren superior e inferior con cargas y ejercicios controlados con tipos de contracciones musculares de tensión dinámica concéntrica, excéntrica e isométricas, en sus brazos, antebrazos y manos.

4. La percepción exteroceptiva y propioceptiva

Cuando hablamos de percepción exteroceptiva y propioceptiva, hablamos de sentidos, sentidos que nos dan información ambiente (imágenes, sonidos, presión, etc.) e información de nuestro cuerpo (posición segmentarias, pérdida o control del equilibrio, etc.)

Por ello, cuando hablamos de sensación al contacto con la raqueta y pelota, hablamos de sensación al tacto (sentido exteroceptivo) y cinestesia (sentido propioceptivo).

El sentido del tacto nos transmite, entre otras, la información de la presión al contacto con el grip y el golpe de la pelota.

En tanto, el sentido cinestésico nos brinda la información de la posición de la mano, palma, dedos con la raqueta, cuerda y la pelota en el momento del impacto.

Por lo tanto, de la velocidad de recepción del estímulo va a depender la respuesta al ajuste, presión, en el caso del sentido del tacto y de la estabilidad de la posición de la mano, al sentido cinestésico.

Por tal motivo, es importante entrenar ambos sentidos para mejorar en milésimas de segundo la velocidad de recepción del estímulo, el umbral diferencial, y realizar los ajustes y compensaciones necesarios para maximizar la respuesta en milésimas de segundo.

Los ejercicios adecuados en todas las edades y niveles en lo que se refiere a la cinestesia son los de elongación, movilidad y fuerza en la mano.

En relación al tacto, la práctica de golpes con pelotas de diferente peso en cuanto al efecto, pique que traen y distintos tipos de presión de pelota, son los más indicados para percibir la presión exacta sobre la palma en el momento del impacto y agudizar todas las sensaciones que provoca la pelota.

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5.

La cuerda

La cuerda es una parte de nuestra raqueta de mucha importancia. De su composición, tensión, ancho y largo adecuados a nuestro juego va a depender gran parte de nuestro control.

Existen distintos tipos de cuerdas según su grosor, sensibilidad, memoria, etc. A modo de ejemplo, enunciamos las siguientes:

De Nylon: de muy buena duración, pero la cuerda al poco tiempo se estira y pierde tensión (memoria) en forma rápida.

De Polyester o monofilamento: Es una cuerda muy rígida, de buena duración, control y poca pérdida de tensión. Es una cuerda con poca sensibilidad, aunque en la actualidad distintas marcas, la han mejorado, significativamente, en este aspecto.

Synthetic Gut: conocida por imitar a la tripa natural, es una cuerda muy sensible, no pierde tensión, pero es de corta duración.

Rugosas: esta cuerda tiene la característica de colaborar ante la falta de top spin transformándose en una cuerda considerablemente sensible y resistente a la pérdida de tensión.

De Tripa natural: es una cuerda que deriva de la especie animal la cual, mediante distintos procesos, se transforma en un elemento muy sensible que no pierde tensión, pero es de muy corta duración y también costosa.

Existen distintos grosores y patrones de cuerdas las cuales proporcionan diferentes efectos, tensiones y sensaciones. El tipo de cuerda recomendado son las tripas sintéticas, por su buena sensibilidad al tacto.

La tensión, grosor y patrón de las cuerdas pueden variar de acuerdo a la necesidad de cada jugadora.

6. La raqueta

Este enfoque aborda la posibilidad de incorporar el uso de raquetas de 26” en las damas, con

materiales y peso adecuados para adultos, considerando que la lejanía de la cabeza de la raqueta de

la mano es mayor en la mujer, producto de la envergadura del brazo. Esto sumado a la fuerza,

usualmente inferior a la del hombre, genera en la mujer falta de control.

El uso de la raqueta de 26” va a mejorar el dominio, la aceleración y la fuerza centrípeta al disminuir el radio. Sumado a esto, mejorará la velocidad en el impacto, lo que generará más control para conducirla y direccionarla.

A continuación se observa en forma numérica la diferencia (los números son arbitrarios y por lo

tanto, no están sujetos al peso medio de una raqueta ni a la velocidad de un golpe, pero sirven a los efectos de ver la diferencia).

Ejemplo aceleración centrípeta: radio corto

Radio (r)= 0.5m Velocidad lineal (v)= 10m/s (unidades: metros/segundos, lo que equivale aproximadamente a 36 km/h) ac: v 2 / r siendo v= velocidad lineal o tangencial r= radio de curvatura ac: (10 m/s) 2 / 0,5 m ac: 200 m/s 2

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Ejemplo aceleración centrípeta: radio mayor

Radio (r)= 0.7m Velocidad lineal (v)= 10m/s (unidades: metros/segundos, equivalente a 36 km/h aprox.) ac: v 2 / r

siendo v= velocidad lineal o tangencial r= radio de curvatura ac: (10 m/s) 2 / 0,7 m ac: 142 m/s 2

Ejemplo fuerza centrípeta: radio corto

Radio (r)= 0.5m Velocidad lineal (v)= 10m/s (unidades: metros/segundos, lo que equivale aproximadamente a 36 km/h) Fc=m.ac

siendo Masa (m)= 0.02 kg ac = aceleración centrípeta Fc=0.02 kg x 200 m/s 2 Fc= 4 N

Ejemplo fuerza centrípeta: radio mayor

Radio (r)= 0.7m Velocidad lineal (v)= 10m/s (unidades: metros/segundos, lo que equivale aproximadamente a 36 km/h) Fc=m.ac Siendo… Masa (m)= 0.02 kg ac = aceleración centrípeta Fc=0.02 kg x 142 m/s 2 Fc= 2,84 N

(Los resultados de las aceleraciones centrípetas, fueron utilizados para calcular la Fuerza centrípeta)

Claramente se puede observar mediante estas fórmulas sencillas, el incremento de la aceleración y la fuerza centrípeta ante la disminución del radio.

Para expresarlo en forma más directa, imaginemos tener un objeto atado a una cuerda de 10m de largo, y comenzamos a hacer girar la cuerda. Si tuviéramos una cuerda de menor longitud (supongamos que se reduce a la mitad: 5 m), la aceleración sería mayor, independientemente del peso y, suponiendo que fuera el mismo para los dos casos, siempre va a tener mayor aceleración centrípeta (aceleración “que busca el centro”), porque vamos a tener menor recorrido tangencial al tener menor radio. *

(Ver imagen)

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Con el objeto de colaborar y aprender en la interacción, deseamos ofrecer este aporte al crecimiento de nuestro deporte, con la mirada puesta en sus múltiples y variadas posibilidades.

Prof. Daniela Gargini

* Investigación: María Pelayo

* Supervisión: Ing. Eduardo Sandoval

Bibliografía

Leonello Forti, “La formación del tenista completo” Editorial Paidos, España 1992.

Jean Le Boulch. “El movimiento en el desarrollo de la persona” Editorial Paidotribo, España 1994.

Jean Le Boulch. “La educación psicomotriz en la escuela primaria” Editorial Paidos, España 1996.

C.Pittera, D.Riva Violetta “Voleibol dentro del movimiento”. Buenos Aires 1980.

Kurt Meinel, Gunter Schnabel, “Teoría del movimiento” Editorial Stadium Buenos Aires 2004.

Horacio Anselmi, “Actualizaciones sobre el entrenamiento de la potencia” Buenos Aires 2006.

M. Guiraldes, “Gimnasia el futuro anterior”. Editorial Paidos, España 2001.

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