Вы находитесь на странице: 1из 105

Teoría de los Dieléctricos

2.1.- INTRODUCCIÓN.

Desde el punto de vista de su uso en las aplicaciones eléctricas, los materiales electrotécnicos se han dividido en cuatro grupos:

Conductores.

Semiconductores.

Aislantes.

Magnéticos.

La conductividad eléctrica es el parámetro que define a cual de los tres primeros grupos pertenece un material dado, o lo que es lo mismo, cual es su comportamiento frente a un campo eléctrico. Su comportamiento frente a un campo magnético define cual de ellos pertenece al grupo de los materiales magnéticos.

Como se plantee anteriormente, la conductividad eléctrica es el parámetro que define a cuál de los tres primeros grupos pertenece un material dado. La diferencia en conductividad entre los materiales semiconductores y aislantes está determinada por particularidades internas, sin embargo, teniendo en cuenta la complejidad de las estructuras moleculares de los materiales electrotécnicos, en los cuales un análisis energético es muy complejo, desde un punto de vista más práctico se pueden clasificar según su resistividad volumétrica, siendo el rango que corresponde a cada grupo el siguiente:

siendo el rango que corresponde a cada grupo el siguiente: Conductores. Semiconductores. Aislantes. 10 - 1

Conductores.

Semiconductores.

Aislantes.

10 - 12 - 10 - 6

- cm.Semiconductores. Aislantes. 10 - 1 2 - 10 - 6 10 - 6 - 10 -

10 - 6 - 10 -10

- 1 2 - 10 - 6 - cm. 10 - 6 - 10 - 1

- cm.

10 - 10 - 10 -20

- cm.- 6 - 10 - 1 0 - cm. 10 - 1 0 - 10 -

Las diferencias estructurales entre estos tres grupos de materiales esta dada por la cantidad de energía requerida por los portadores de carga para pasar de la banda prohibida a la banda de conducción.

Los materiales aislantes son sustancias en las cuales la banda prohibida es tan grande que la conductividad por electrones prácticamente no se observa bajo condiciones normales. Es necesario suministrar a los electrones una gran cantidad de energía para que puedan cruzar dicha banda, lo que se refleja en una pobre conductividad.

Los semiconductores son las sustancias en las cuales la banda prohibida es estrecha y puede ser salvada a expensas de acciones energéticas externas pequeñas. Los portadores de carga sólo necesitan una excitación relativamente pequeña (entre 0,12 y 5,3 eV) para pasar dicha banda y convertirse en electrones libres. Esta energía externa se puede suministrar por: cambios de temperatura (debido a la agitación térmica), energía luminosa, flujo de partículas nucleares, campo eléctrico, campo magnético, acciones mecánicas, etc.

Los conductores son las sustancias en las cuales la banda prohibida no existe, estando toda la banda saturada de electrones, incluso se superponen las bandas. Como consecuencia de esto, los electrones son libres en el material, ya que pueden pasar de la banda saturada a los niveles no ocupados de la banda libre impulsados por la acción del campo eléctrico.

66

Los materiales aislantes se emplean para crear el aislamiento eléctrico que rodea a los elementos conductores de corriente de los dispositivos eléctricos y que separa entre sí a los que están bajo distinto potencial.

Atendiendo a su estado físico los materiales aislantes se dividen en gaseosos, líquidos y sólidos. En un grupo especial se pueden reunir los materiales endurecibles, los que son líquidos en el estado inicial en que se introducen en el aislamiento al hacerlo, pero después se endurecen y el aislamiento acabado y en explotación es sólido, ejemplo típico de ello son los esmaltes y barnices. Es de destacar que todos los gases, aún los obtenidos a partir de materiales conductores, son aislantes.

Desde el punto de vista de su naturaleza química los materiales aislantes pueden ser orgánicos e inorgánicos. Los materiales orgánicos son los compuestos a base de carbono, por lo general también contienen, oxígeno, alógenos u otros elementos. Las demás sustancias se consideran inorgánicas, muchas de ellas contienen silicio, aluminio, oxígeno, etc.

Muchos materiales orgánicos poseen valiosas propiedades mecánicas como flexibilidad y elasticidad y de ellos pueden hacerse fibras, películas y otros artículos de diversas formas, por lo que su utilización es muy amplia. Su principal inconveniente es su relativamente baja temperatura de trabajo.

Los materiales aislantes inorgánicos, en la mayoría de los casos, no son flexibles ni elásticos y suelen ser frágiles; su tecnología de fabricación es relativamente complicada. Por lo general su temperatura de trabajo es mucho más alta que la de los materiales orgánicos.

Existen materiales de propiedades intermedias entre orgánicos e inorgánicos, estos son los denominados materiales semiorgánicos, en cuyas moléculas, además de los átomos de carbono, hay átomos de otros elementos que de ordinario no figuran en la composición de las sustancias orgánicas y que son más característicos de los materiales inorgánicos, como es el caso del silicio, que es uno de los componentes esenciales de muchos aislantes inorgánicos, entre ellos el vidrio, la porcelana, la mica, etc.

Independientemente de su naturaleza física o química, bajo la acción de un campo eléctrico, en ellos se presentan una serie de fenómenos comunes que son:

La polarización. La conducción. La generación de calor debido a las pérdidas de energía en su interior. La ruptura para campos eléctricos superiores al crítico.

De los fenómenos antes señalados, la ruptura para campos eléctricos superiores al crítico tiene características particulares distintivas en los dieléctricos gaseosos, líquidos y sólidos por lo que su estudio se hace particular para cada uno de ellos.

Para la evaluación integral de un material cualquiera en un uso específico es necesario considerar, además de los fenómenos señalados, su temperatura de trabajo, es decir su comportamiento térmico.

67

2.2.- COMPORTAMIENTO DE LOS MATERIALES AISLANTES FRENTE A UN CAMPO ELECTRICO.

2.2.1.- INTRODUCCION.

Al aplicarse un campo eléctrico a un material aislante éste no debería dejar pasar la corriente a través de él, ya que su resistencia debe ser infinita, sin embargo no es así, pues ellos dejan pasar una pequeña corriente a la que normalmente se le denomina corriente de fuga volumétrica.

La corriente de fuga volumétrica tiene dos componentes bien definidas: la corriente de conducción volumétrica y la corriente de polarización o de desplazamiento.

La magnitud de la corriente de conducción volumétrica que puede llegar a circular por un material aislante, de una forma geométrica cualquiera, la determina su resistencia volumétrica que está dada por:

Donde:

R V

V
V

2.2.1

R v - Resistencia volumétrica del cuerpo aislante.

-
-
v
v

Factor geométrico o de forma que depende de las dimensiones físicas del cuerpo aislante. - Resistividad volumétrica del material aislante.

La resistividad volumétrica del material es el parámetro físico que caracteriza al material aislante, pues como se puede apreciar en la ecuación 2.2.1 la resistencia depende de las dimensiones físicas del cuerpo aislante.

En los materiales aislantes sólidos, además de la corriente volumétrica, por la superficie de ellos circula una corriente de fuga (corriente de fuga superficial), para la cual se puede definir una resistencia superficial dada por:

Donde:

RS

S
S

2.2.2

R s - Resistencia superficial del cuerpo aislante.

-
-

Factor geométrico o de forma que depende de las dimensiones superficiales del cuerpo aislante.

s
s

- Resistividad superficial del material aislante.

Es de destacar que la resistividad superficial no constituye una propiedad intrínseca del material aislante ya que ella depende de las condiciones ambientales. Así por ejemplo, dos cuerpos aislantes idénticos situados en condiciones ambientales diferentes tendrán diferentes resistividades superficiales.

Tanto la corriente volumétrica de conducción como la superficial se caracterizan por su naturaleza resistiva y ellas traen aparejado el desplazamiento de las cargas libres que dan lugar a ellas. La circulación de estas corrientes da origen a pérdidas de energía en forma de calor debido al efecto Joule.

68

Además del desplazamiento de las cargas libres que dan lugar a la corriente de conducción volumétrica, bajo la influencia del campo eléctrico las cargas eléctricas ligadas del material aislante se desplazan en la dirección que les impone la fuerza electrostática generada por el campo eléctrico, dando así origen a una corriente eléctrica denominada corriente de polarización ya que es motivada por el fenómeno de polarización.

Debido al desplazamiento de las cargas ligadas y a la formación y orientación de los dipolos eléctricos, en el material aislante se presenta una acumulación de energía, la que se libera una vez que desaparece el campo, por lo que se dice que esta corriente es de naturaleza reactiva y adelanta a la tensión un ángulo cercano a los 90º.

Para campos de corriente directa esta corriente va disminuyendo con el tiempo a medida que las cargas van ocupando la nueva posición que les impone la fuerza electrostática generada por el campo eléctrico y que actúa sobre cada una de ellas. Esto ocurre después de determinado tiempo, específico para cada material, que está determinado por la constante de tiempo del material. Una vez que cesa esta corriente por el material aislante sólo se mantienen circulando las corrientes de conducción volumétrica y de conducción superficial para el caso de los aislantes sólidos.

Para campos de corriente alterna la dirección del desplazamiento de las cargas ligadas cambiará con la polaridad del campo, dando lugar así a una corriente alterna de un valor efectivo dado.

El desplazamiento de las cargas ligadas puede ser a través de un movimiento elástico o a través de un movimiento inelástico. En el primer caso no habrá pérdidas de energía, pero en el segundo caso sí, la que se disipará en forma de calor.

La corriente volumétrica total que circula por un dieléctrico es la suma de la corriente de conducción volumétrica con la corriente de polarización o de desplazamiento, como también se le llama.

En la Fig. 2.2.1. se muestra la característica de variación de la corriente volumétrica total con el tiempo a través de un material aislante para campos de corriente directa y de corriente alterna.

Para campos eléctricos superiores al campo eléctrico crítico, debido a diferentes fenómenos que se desarrollan en el seno de los materiales aislantes, la estructura del material no soporta los esfuerzos a que esta sometida, liberándose una gran cantidad de cargas libres, con lo que el material aislante pierde sus características como tal y pasa a ser conductor, presentándose el fenómeno conocido como ruptura.

Tanto las corrientes de conducción volumétrica y superficial como la corriente de desplazamiento tienen una marcada dependencia de la temperatura.

69

I T

I T
I T I S I CV I P (a) U I (μA) Para tensión de corriente

I S

I T I S I CV I P (a) U I (μA) Para tensión de corriente

I CV

I P
I
P
I T I S I CV I P (a) U I (μA) Para tensión de corriente
I T I S I CV I P (a) U I (μA) Para tensión de corriente

(a)

U

I (μA) Para tensión de corriente alterna Para tensión de corriente directa
I (μA)
Para tensión de corriente alterna
Para tensión de corriente directa

t (

s)
s)

(b)

Fig. 2.2.1.- Corrientes que circulan por un material aislante bajo la acción de

campo decorriente alterna y de corriente directa.

a - Corrientes que circulan por el dieléctrico.

b - Variación de la corriente con el tiempo.

2.2.2.- CARACTERÍSTICAS ATOMICAS DE LOS MATERIALES AISLANTES.

Como se sabe, las moléculas de cualquier sustancia no electrizada por una causa externa son eléctricamente neutras, o sea, poseen igual número de cargas positivas y negativas. No obstante las sustancias aislantes se distinguen entre sí por la distribución espacial de las partículas cargada que componen sus moléculas y en función de esta distribución se dividen en dos grandes grupos:

los materiales aislantes polares y los materiales aislantes no polares. Un ejemplo típico de estos dos tipos de materiales se muestran en las Fig. 2.2.2 y en la Fig. 2.2.3.

70

O 180º X O C O 104º H H 1 1 q +q q q
O
180º
X
O
C
O
104º
H
H
1
1
q +q
q
q
-
-
-
-
2
2
1
+q
2
-
1
q
2
(a)
(b)

Fig.-2.2.2.- Ejemplos típicos de moléculas polares y no polares

a - Molécula no polar (CO 2 ).

b - Molécula polar (H 2 O)

En las moléculas no polares como la del CO 2 los centros donde se pueden considerar concentradas las cargas positivas y negativas coinciden espacialmente. Estos centros pueden calcularse de forma similar a como se calcula el centro de masa de un sistema de partículas.

Por el contrario, en las moléculas polares, como la del H 2 O estos centros no coinciden espacialmente y la molécula se puede considerar como un dipolo eléctrico. Obsérvese que las moléculas apolares no presentan momento eléctrico dipolar permanente (p = 0), mientras que las polares si lo tienen.

Las moléculas monoatómicas o las formadas por dos átomos iguales unidos por un enlace covalente (homopolar) son apolares. Las moléculas de los compuestos iónicos como el fluoruro de hidrogeno (HF) son moléculas polares y poseen un momento dipolar relativamente grande.

El valor del momento eléctrico dipolar de las moléculas polares esta dado por:

Donde:

dipolar de las moléculas polares esta dado por: Donde: ql - Momento eléctrico dipolar de la

ql

dipolar de las moléculas polares esta dado por: Donde: ql - Momento eléctrico dipolar de la

- Momento eléctrico dipolar de la molécula. q - Carga eléctrica de la molécula. l - Brazo del dipolo eléctrico permanente.

2.2.3

molécula. l - Brazo del dipolo eléctrico permanente. 2.2.3 Esta claro que las moléculas de sustancias

Esta claro que las moléculas de sustancias no polares tienen l = 0 y por tanto = 0. El momento eléctrico dipolar de las moléculas polares se debe considerar como una cantidad vectorial con el sentido positivo del vector de la carga negativa a la positiva, tal como se muestra en la Fig. 2.2.3. para una molécula de agua.

71

O – H H +
O
H
H
+

Fig. 2.2.3.- Momento dipolar de una molécula de agua.

Independientemente de los resultados obtenidos al estudiar las propiedades eléctricas de las sustancias, su polaridad puede juzgarse por la estructura química de sus moléculas y viceversa. La determinación experimental del momento eléctrico dipolar de las moléculas da la posibilidad de sacar conclusiones muy importantes acerca de su estructura. Es completamente evidente que las moléculas simétricas son no polares porque en este caso los centros de gravedad de las cargas de las moléculas, tanto positivas como negativas, coinciden con su centro de simetría y por consiguiente el uno con el otro, no existiendo momento eléctrico ya que el brazo del dipolo eléctrico es cero y por tanto su momento también lo será. Las moléculas asimétricas son polares.

Está claro que al juzgar acerca de la polaridad de una molécula es necesario tener en cuenta la disposición exacta de sus átomos en el espacio. Un ejemplo típico se tiene en las moléculas de anhídrido carbónico (CO 2 ) y del agua (H 2 O) que se escriben de forma semejante, pero sin embargo una es simétrica espacialmente y la otra no, tal como se puede apreciar en la Fig. 2.2.2.

Todos los hidrocarburos son sustancias no polares o muy poco polares (

Sin embargo al sustituir algunos átomos de hidrogeno por algunos de las sustancias del grupo de

los alógenos se forman moléculas asimétricas en las cuales

= 0 o es muy pequeño).

asimétricas en las cuales = 0 o es muy pequeño). 0. Un ejemplo típico de lo
asimétricas en las cuales = 0 o es muy pequeño). 0. Un ejemplo típico de lo

0.

Un ejemplo típico de lo antes expuesto se tiene con el polietileno (C 2 H 4 ) n , producto que se obtiene a partir de la polimerización del etileno, que es una sustancia no polar, ya que su estructura es simétrica:

H

H

H

H C – – –

– – – C – C – C –

H

H

H

H

Sin embargo, si la cadena de polietileno fuera rota y sustituido uno de sus átomos de hidrógeno por uno de cloro la sustancia resultante, policloruro de vinilo (C 2 H 3 Cl) n comúnmente conocido

72

como PVC, será polar pues la cadena carbonada ha perdido su simetría tal como se aprecia en su representación química:

H

H

H

– – – C – C – C –

H

Cl

H

H C – – – Cl

Está claro que el comportamiento de los materiales aislantes polares y de los no polares frente a un campo eléctrico será diferente, como se explicará más adelante detalladamente.

De todo lo antes expuesto se puede plantear que los materiales aislantes se pueden dividir en dos clases:

los materiales aislantes se pueden dividir en dos clases: Los materiales aislantes polares o materiales aislantes

Los materiales aislantes polares o materiales aislantes dipolares. Los materiales aislantes no polares.

Esta división es muy importante no sólo para el examen de las propiedades eléctricas de los materiales aislantes. sino también para el de las físico-químicas generales.

2.2.3.- POLARIZACION EN LOS MATERIALES AISLANTES.

Como se planteó en el epígrafe anterior, de acuerdo a su estructura atómica los materiales aislantes pueden ser polares o no polares. En ambos, bajo la acción de un campo eléctrico externo, las cargas eléctricas ligadas del dieléctrico se desplazan en la dirección de las fuerzas que actúan sobre ellas y este desplazamiento es tanto más grande cuanto mayor es la intensidad del campo eléctrico. A este fenómeno se le denomina polarización y es una de las propiedades más importantes de las sustancias aislantes. En las sustancias aislantes dipolares la acción del campo eléctrico provoca además la orientación de los dipolos en la dirección del campo eléctrico; en ausencia del campo eléctrico los dipolos se desorientan en virtud del movimiento térmico.

La mayoría de las sustancias aislantes se caracterizan porque en ellas el desplazamiento eléctrico es función lineal de la intensidad del campo eléctrico impuesto a la sustancia aislante. Constituyen un grupo especial los dieléctricos en que, al cambiar la intensidad del campo eléctrico, el desplazamiento no tiene carácter lineal, siendo evidente la saturación cuando la tensión del campo eléctrico tiene un valor determinado; a estas sustancias aislantes se le denominan sustancias ferroeléctricas.

En las sustancias no polares, bajo la acción de un campo eléctrico, las cargas ligadas se desplazan en la dirección de las fuerzas que actúan sobre ellas de modo prácticamente instantáneo, con un movimiento totalmente elástico y sin disipación de energía, es decir, sin desprendimiento de calor. A estas sustancias corresponde la polarización electrónica y la iónica.

Este fenómeno en las sustancias polares no es instantáneo y va acompañado de disipación de energía en el dieléctrico, o sea, de su calentamiento. A este tipo de polarización se le llama de relajación. A estas sustancias corresponde por tanto la polarización dipolar de relajación, la polarización iónica de relajación, la polarización por migración y la polarización espontánea. Este último tipo es el que se presenta en las sustancias ferroeléctricas.

Polarización electrónica.- La polarización electrónica consiste en el desplazamiento elástico de los átomos e iones. El tiempo que tarda en establecerse esta polarización es insignificante, de

73

alrededor de 10 -15 segundos, lo que la hace independiente de la frecuencia del campo eléctrico que se aplique al dieléctrico El desplazamiento y la deformación de las órbitas electrónicas no dependen de la temperatura, sin embargo, la polarización electrónica de la sustancia disminuye al aumentar la temperatura debido a la dilatación del cuerpo ya que con ella el número de partículas por unidad de volumen disminuye.

La polarización electrónica se observa en todos los tipos de dieléctricos y no va ligada a pérdidas de energía, toda la energía que se consume en la deformación atómica queda almacenada en el campo eléctrico de los dipolos inducidos a que ella da lugar, pudiéndose, recuperar; de aquí su naturaleza reactiva.

Como en este tipo de polarización, al igual que en todos los demás tipos, existe un movimiento de cargas en el sentido que les impone el campo eléctrico, este fenómeno da origen a una corriente eléctrica. Para campos eléctricos de corriente directa esta corriente sólo se presenta al energizar o desenergizar al dieléctrico, sin embargo para campos de corriente alterna se mantiene en el tiempo dando origen a una corriente reactiva que adelanta a la tensión un ángulo de 90º, pudiendo ser representado este fenómeno, desde el punto de vista circuital, como un capacitor ideal que no produce pérdidas. A esta corriente que no produce pérdidas se le denomina normalmente corriente de desplazamiento.

Polarización iónica. - Es característica de los sólidos de estructura iónica y se debe al desplazamiento de los iones, unos respecto a los otros, que forman la molécula heteropolar (iónica). El proceso de la polarización iónica para su establecimiento requiere también de muy poco tiempo, pero más que la polarización electrónica, a saber, 10 -13 - 10 -12 segundos, por lo que puede considerarse instantánea y por ende independiente de la frecuencia. La temperatura la afecta muy poco, aunque su incremento tiende a debilitar las fuerzas elásticas interiónicas, lo que facilita la polarización, A los efectos prácticos puede considerarse como independiente de la temperatura, sobre todo en los rangos de temperatura en que se emplean la mayoría de los materiales aislantes.

La energía eléctrica empleada en esta polarización también es recuperable totalmente, de ahí la naturaleza reactiva de la corriente de desplazamiento a la que da lugar. Su comportamiento, tanto para campos de corriente alterna como directa, es igual al de la polarización electrónica.

Polarización dipolar de relajación.- Se presenta en las sustancias de naturaleza polar y puede modelarse mediante un conjunto de dipolos eléctricos cuyos vectores momento eléctrico dipolar se encuentran orientados en todas las direcciones debido al movimiento de agitación térmica de las moléculas, tal como se muestra en la Fig. 2.2.4 (a).

Sin embargo, cuando a una sustancia aislante de esta naturaleza se le aplica un campo eléctrico, los dipolos eléctricos tienden a orientarse en una dirección preferencial: la del vector intensidad del campo eléctrico, tal como se muestra en la Fig. 2.2.4 (b). En esta situación la sustancia aislante se encuentra polarizada, es decir, sus dipolos eléctricos se han orientado. Es importante destacar que el que todos los dipolos eléctricos no se orienten exactamente en la misma dirección del campo eléctrico se debe al constante movimiento térmico de las moléculas.

La polarización dipolar es posible si las fuerzas moleculares no impiden que los dipolos se orienten a lo largo del campo eléctrico. Al aumentar la temperatura se debilitan las fuerzas moleculares y disminuye la viscosidad de la sustancia, con lo que debe intensificarse la

74

polarización dipolar, pero al mismo tiempo aumenta la energía del movimiento térmico de las moléculas que hace que disminuya la influencia orientadora del campo eléctrico. De acuerdo a esto, la polarización dipolar aumenta al principio con el incremento de la temperatura, mientras la disminución de las fuerzas intermoleculares con la temperatura influya más que el efecto desorientador que tiene la intensificación del movimiento térmico caótico de los dipolos debido al incremento de la temperatura. Después, cuando este último prevalece, la polarización dipolar comienza a disminuir a medida que se aumenta la temperatura.

Para que en un medio viscoso los dipolos puedan girar en la dirección que les impone el campo eléctrico tienen que vencer cierta resistencia, por lo que esta polarización va acompañada de pérdidas de energía.

El proceso de establecimiento de la polarización dipolar de relajamiento después de aplicar el campo eléctrico, o el proceso de desaparición de ésta después de retirar el campo eléctrico, requieren de un tiempo relativamente grande en comparación con los fenómenos de polarización antes estudiados. Para cada sustancia este tiempo es diferente, siendo evidente que éste será tanto mayor cuanto mayor sea el tamaño de las moléculas y la viscosidad absoluta (dinámica) de la sustancia. En todo caso hay que tener en cuenta que ese tiempo puede ser menor, igual o mayor que el del semiperiodo del campo eléctrico de corriente alterna que se le aplica a la sustancia aislante. De lo antes expuesto se desprende que esta polarización tiene una marcada dependencia de la frecuencia del campo eléctrico aplicado. Puede considerarse que el momento inducido de las moléculas polares en el dieléctrico disminuye durante el tiempo t a partir del momento de desconectar el campo eléctrico producido por a una fuente de corriente directa, según la ley exponencial:

p p
p p

0 exp

t
t

2.2.4

El tiempo que demoran los dipolos orientados por el campo en disminuir en 2,7 veces su valor inicial se le denomina tiempo de relajación de la sustancia aislante.

Como en este tipo de polarización también hay un movimiento de cargas, este fenómeno también da origen a una corriente eléctrica. Para campos eléctricos de corriente directa, esta corriente disminuirá con el tiempo, siguiendo también una ley exponencial, hasta desaparecer. Sin embargo para campos de corriente alterna se mantiene con el tiempo dando origen a una corriente reactiva que adelanta a la tensión un ángulo menor de 90º, pues al existir pérdidas de energía, dicha corriente tendrá una componente resistiva, por lo que este fenómeno puede ser representado por una resistencia en serie con un capacitor ideal.

La corriente a que da lugar este fenómeno crecerá inicialmente con la frecuencia, pero comenzará a disminuir a partir de aquella frecuencia en que los dipolos no sean capaces de seguir el movimiento oscilatorio que les impone el campo eléctrico, alegando incluso a desaparecer.

75

– + – – + + – – + + – + – + –
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
(a) – + – + – + – + – + – – + +
(a)
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+ – + – – + + – – + – + + – + (b)

(b)

Fig.2.2.4.- Representación de una muestra de dieléctrico polar en un

campo eléctrico uniforme.

a - Sin campo eléctrico aplicado.

b - Con un campo eléctrico aplicado.

La polarización dipolar de relajamiento es propia de los gases y líquidos polares. Puede observarse también en las sustancias orgánicas sólidas polares, pero en este caso la polarización no se debe por lo general al giro de la molécula, sino al giro de los radicales que hay en ella; un ejemplo de sustancia de este tipo es la celulosa, cuya polaridad se explica por la existencia de los grupos hidroxilos OH. En los cristales con red molecular y débiles enlaces de Van der Waals es posible la orientación de partículas mayores.

Polarización iónica de relajación.- Se observa en los cristales inorgánicos y en algunas sustancias iónicas cristalinas con empaquetamiento no denso de los iones. En este caso, los iones débilmente ligados de la sustancia que están recibiendo el efecto del campo eléctrico externo reciben además impulsos térmicos caóticos que pueden coincidir con la dirección del campo eléctrico. Estos

76

iones tienden a separarse sin romper la estructura, lo que da lugar a un desplazamiento neto de las cargas ligadas y con ello a una corriente eléctrica en el cuerpo aislante.

Al igual que en el resto de las polarizaciones por relajamiento, y por las mismas razones, depende de la frecuencia del campo eléctrico y de la temperatura y también produce pérdidas. Su representación circuital es similar a la de la polarización dipolar de relajamiento.

Polarización por migración.- Se concibe como un mecanismo de polarización adicional que se manifiesta en los sólidos de estructura no homogénea cuando las heterogeneidades son macroscópicas y existen impurezas. Esta polarización se produce con frecuencias bajas e implica una dispersión considerable de energía eléctrica. Son causantes de estas polarizaciones las inclusiones conductoras y semiconductoras que hay en los materiales aislantes técnicos formados por capas de materiales diferentes.

Cuando en un campo eléctrico se introducen materiales no homogéneos, los electrones libres y los iones de las oclusiones conductoras y semiconductoras se desplazan dentro de los límites de cada inclusión formando grandes zonas polarizadas. En los materiales laminados o estratificados, en los límites de las capas anexas a los electrodos, puede producirse una acumulación de cargas de los iones que se mueven lentamente.

Polarización espontánea.- Este tipo de polarización se presenta en algunos materiales especiales denominados ferroeléctricos. En estas sustancias hay zonas de la estructura en las cuales existe una orientación preferencial de los dipolos; a estas zonas se le denominan dominios. Bajo la acción del campo eléctrico los dominios se orientan, lo que acarrea una cierta deformación en la estructura molecular de la sustancia; esta orientación produce pérdidas considerables ya que el movimiento es poco elástico.

2.2.4.- PERMITIVIDAD DE LAS SUSTANCIAS AISLANTES.

De acuerdo con la ley básica de la electrostática, la ley de Coulomb, el esfuerzo mecánico que actúa entre dos cargas puntuales de valor q 1 y q 2 Coulomb respectivamente, situados a una distancia R metros una de la otra en un medio dieléctrico homogéneo esta dada por :

F

q q 1 2 4 r 2 0
q
q
1
2
4
r
2
0

R

0

Newton
Newton

2.2.5

esta dada por : F q q 1 2 4 r 2 0 R 0 Newton

Aquí R 0 es el vector unitario dirigido según la recta que liga las cargas. La magnitud

adimensional que caracteriza dicho dieléctrico se denomina permitividad relativa o, en forma abreviada, permitividad; 0 es la llamada constante dieléctrica y caracteriza el campo eléctrico en condiciones de no haber interacción del campo con la sustancia y es igual a la razón de la carga eléctrica total contenida en cierta superficie cerrada en el vacío al flujo del vector de la intensidad del campo eléctrico a través de esa superficie.

, parámetro

campo eléctrico a través de esa superficie. , parámetro La constante dieléctrica es igual a :

La constante dieléctrica es igual a :

0
0
, parámetro La constante dieléctrica es igual a : 0 6,854 x10 12 Farad metro Al

6,854 x10

12 Farad metro
12
Farad metro

Al producto

0
0
es igual a : 0 6,854 x10 12 Farad metro Al producto 0 se le denomina

se le denomina permitividad absoluta de la sustancia aislante.

77

La fuerza que se ejerce por unidad de carga se le denomina campo eléctrico y esta dada por:

E

F q q 4 r 2 0
F
q
q
4
r
2
0

R

0

V m
V m

2.2.6

La acción de este campo sobre las partículas ligadas de la sustancia aislante es la que da lugar al fenómeno de la polarización que es una propiedad intrínseca de las sustancias aislantes.

La intensidad de la polarización P es la magnitud que caracteriza numéricamente el fenómeno de la polarización al aplicársele un campo eléctrico externo E. En ausencia de dicho campo cada elemento de volumen del dieléctrico no posee momento eléctrico puesto que la suma algebraica de las cargas de todas las moléculas del dieléctrico en dicho volumen es igual a cero y los centros de gravedad de las cargas positivas y negativas coinciden en el espacio. Bajo la acción del campo eléctrico externo tiene lugar cierto ordenamiento de las cargas en la sustancia aislante, con lo que éste ya tendrá un momento eléctrico diferente de cero y que será igual a la suma geométrica p del momento eléctrico dipolar de todas las moléculas polarizadas de la sustancia aislante que se hallan en el volumen del aislante.

sustancia aislante que se hallan en el volumen del aislante. Para el caso de un campo

Para el caso de un campo homogéneo como el que se obtiene entre las placas de un condensador plano:

P

p Coulomb V
p
Coulomb
V

m

2

2.2.7

El valor de P se corresponde numéricamente con el valor de las cargas que aparecen en los extremos del dieléctrico adyacente a los electrodos.

La relación que existe entre el vector polarización y la intensidad del campo eléctrico esta dada por:

P

y la intensidad del campo eléctrico esta dada por: P K e 0 E 2.2.8 Como
y la intensidad del campo eléctrico esta dada por: P K e 0 E 2.2.8 Como

K e 0 E

2.2.8

Como se puede apreciar en la expresión 2.2.8, el coeficiente de proporcionalidad entre el vector polarización y la intensidad de campo eléctrico está dado por el producto de la susceptibilidad

dieléctrica K e por la constante dieléctrica. El producto K e dieléctrica absoluta.

0 se le denomina susceptibilidad

dieléctrica absoluta. 0 se le denomina susceptibilidad Este coeficiente de proporcionalidad indica cual será la

Este coeficiente de proporcionalidad indica cual será la magnitud de la polarización del dieléctrico, es decir, cuantifica la magnitud de este fenómeno.

Además de las magnitudes vectoriales P y E mencionadas anteriormente, se introduce con frecuencia una más, el desplazamiento D, el que está dado por:

D

0 E P
0 E
P

2.2.9

Por otra parte, entre el desplazamiento y la intensidad del campo eléctrico existe una correlación dada por:

D

E 0
E
0

78

2.9.10

Sustituyendo 2.2.10 en 2.2.9 se tiene que:

1
1

K e

2.2.11

La fórmula 2.2.11 señala con claridad que la permitividad de cualquier sustancia es mayor que la unidad, ya que el valor de K e de todas las sustancias aislantes es positivo, así se tiene que cumplir que 1 y sólo para el vacío donde no hay polarización posible K e = 0 y en consecuencia

no hay polarización posible K e = 0 y en consecuencia =1 . Los valores de

=1.

polarización posible K e = 0 y en consecuencia =1 . Los valores de la permitividad

Los valores de la permitividad para algunas sustancias se muestran en la Tabla 2.2.1.

Tabla 2.2.1.- Valores de la permitividad para algunas sustancias.

Sustancia

Permitividad

Estado

Aire

1.00059

Gas

Hidrógeno

1,00027

"

Oxígeno

1.00055

"

Nitrógeno

1.00060

"

Tetracloruro de carbono

2,24

Líquido

Benceno

2.28

"

Tolueno

2,39

"

Aceite para transformador

2,25

"

Porcelana

6 - 8

Sólido

Poliestireno

2,6

"

Baquelita

4,8

"

Teflón

2,1

"

Para un capacitor con un espacio entre electrodos (de cualquier forma y dimensión), de capacidad

en vacío C 0 , si se llena de un dieléctrico de permitividad

C 0 , si se llena de un dieléctrico de permitividad su capacidad estará dada por:

su capacidad estará dada por:

C

de permitividad su capacidad estará dada por: C C 0 2.2.12 Es decir la permitividad esta

C0

2.2.12

Es decir la permitividad esta dada por la relación existente entre la capacidad de un capacitor con un dieléctrico cualquiera entre sus placas a la capacidad en el vacío, es decir:

C

entre sus placas a la capacidad en el vacío, es decir: C C 0 2.2.13 La

C

0

2.2.13

La forma práctica de medir la permitividad es, para un capacitor cualquiera, medir su capacidad al vacío y con el dieléctrico entre sus placas y aplicando la fórmula 2.2.13 calcular ésta. Como la permitividad es un parámetro que cuantifica la magnitud de los diferentes tipos de polarizaciones

79

que se presentan en un dieléctrico, su magnitud se verá afectada por los mismos factores que afectan cada tipo de polarización, fundamentalmente la frecuencia y la temperatura.

Al analizar un dieléctrico real se debe tener en cuenta que en el mismo normalmente se presentan varios tipos de polarizaciones por lo que la característica de variación de la permitividad con los factores anteriormente señalados no obedecerá exactamente a la variación de un tipo de polarización, sino a la resultante que de lugar la variación del conjunto de las que estén presentes.

2.2.5.- PERMITIVIDAD COMPLEJA.

Si se considera un capacitor de placas paralelas de capacitancia:

C

un capacitor de placas paralelas de capacitancia: C r C 0 2.2.14 Si a este capacitor

r

C0

2.2.14

Si a este capacitor se le aplica una tensión de corriente alterna, la corriente que circula a través de él estará dada por:

I

corriente que circula a través de él estará dada por: I r C 0 U 2.2.15

r

C0 U

2.2.15

La expresión 2.2.15 es la correspondiente a una sustancia dieléctrica perfecta, es decir, que no tenga pérdidas, en la cual la corriente adelanta 90º a la tensión. Como se sabe esto corresponde a un caso ideal, pues en realidad la corriente de desplazamiento debido a algunos tipos de polarizaciones tiene una componente activa que representa las pérdidas debido a dicho fenómeno y por la corriente de conducción propia del dieléctrico de que se trate, por lo que la corriente total que circula adelantará a la tensión un ángulo menor de 90º. El pequeño ángulo que le falta a la corriente para alcanzar los 90º se le denomina ángulo de pérdidas.

Si no se tiene en cuenta en el trabajo el ángulo de pérdidas se comete un error, pues se consideran los dieléctricos como ideales. En algunos casos, sobre todo para análisis matemático, es aconsejable plantearse la permitividad como una cantidad compleja de la siguiente forma:

' j '' r
'
j
''
r

2.2.16

Utilizando esta última expresión, la corriente que circula por el capacitor queda como:

Luego:

I

I

j '' j C U j ' '' C U 0 ' 0
j
''
j
C U j
'
''
C U
0
'
0

C U

0

2.2.17

2.2.18

Como se ve la expresión de la corriente que se obtiene en base a la representación de la permitividad como una cantidad compleja se ajusta más a la realidad de lo que ocurre en un dieléctrico real, es decir, un fenómeno de almacenamiento de energía en el campo eléctrico de los dipolos que es un fenómeno totalmente elástico y que por lo tanto se representa como una corriente puramente capacitiva (I r ) , parte imaginaria de la ecuación 2.2.18, con otra resistiva (I r ), parte real de la ecuación 2.2.18, que es la encargada de representar las pérdidas que tienen lugar en el seno del dieléctrico. Esta corriente resistiva tiene dos componentes: la corriente de

80

conducción propia del dieléctrico y la componente resistiva de la corriente debido a los fenómenos de polarización. Por lo antes expuesto queda que:

2.2.6.-

VARIACION

I

I

a

r

' 0 j C C '' U U 0
'
0
j
C C
''
U U
0

DE

LA

PERMITIVIDAD

CON

LA

2.2.19

2.2.20

FRECUENCIA

Y

LA

TEMPERATURA.

La permitividad cuantifica la propiedad de polarizarse de los dieléctricos y es por consiguiente una de las características fundamentales de ellos. La polarización electrónica es instantánea, por lo tanto ella ocurre bajo un campo eléctrico de cualquier frecuencia, Para la polarización iónica la situación es la misma. Por lo tanto, en los dieléctricos no polares la permitividad es independiente de los cambios de frecuencia del campo eléctrico aplicado.

Para las polarizaciones que se presentan en los dieléctricos polares la situación es bien distinta, pues en el caso de la polarización dipolar de relajación, de la polarización iónica de relajación, de la polarización espontánea y de la polarización por migración, sólo pueden tener efecto en campos de hasta determinada frecuencia, por lo que para frecuencias mayores a las definidas para cada una de ellas la polarización disminuye y con ello la permitividad.

Hasta una frecuencia f 0 la permitividad permanece prácticamente constante, pero para frecuencias superiores comienza a disminuir hasta alcanzar un valor constante que es el que le corresponde a la polarización electrónica e iónica que son independientes de la frecuencia. Para valores de frecuencia menores que f 0 la permitividad aumenta pero muy ligeramente, hasta llegar a su valor máximo que es el que le corresponde a f 0 =0, es decir para corriente directa tal como se muestra en la Fig. 2.2.5.

La frecuencia f 0 puede ser expresada para los aislantes líquidos como:

Donde:

f 0

K T 8 r 3
K T
8
r
3

K

- Constante de Boltzman.

T

- Temperatura absoluta.

r - Radio de la molécula.

-
-

Viscosidad dinámica de la sustancia.

2.2.21

En un material en que estén presentes todos los tipos de polarizaciones la disminución de la permitividad con la frecuencia es a saltos, tal como se muestra en la Fig. 2.2.6. Cada uno de los saltos está determinado por la frecuencia en que desaparece cada tipo de polarización. Para frecuencias muy altas sólo es posible la polarización electrónica e iónica, por lo tanto serán ellas, para esas condiciones, quienes determinen el valor de la permitividad.

La permitividad también depende de la temperatura excepto en los dieléctricos apolares. Para los dieléctricos polares el valor de la permitividad a bajas temperaturas es pequeño pues las fuerzas de interacción molecular son fuertes y no permiten que los dipolos se orienten predominando, por

81

tanto, las polarizaciones independientes de la temperatura. Al aumentar la temperatura dichas fuerzas disminuyen permitiendo una mayor orientación de los dipolos de los dieléctricos polares, por lo que la permitividad aumenta. Este aumento de la permitividad con la temperatura se mantiene hasta que la energía térmica de los dipolos, y por tanto su agitación térmica, sean tan altas que dificulten su giro; a partir de esta temperatura la permitividad comienza a disminuir. El proceso antes descrito se muestra en la Fig. 2.2.7. para la goma a una frecuencia de 60 y de 300 Hz. ya que para determinar la característica de variación de la permitividad con la temperatura es necesario fijar la frecuencia (y viceversa) a la cual se ha de trabajar.

Fig

la frecuencia (y viceversa) a la cual se ha de trabajar. Fig f o f 2.2.5.-
la frecuencia (y viceversa) a la cual se ha de trabajar. Fig f o f 2.2.5.-

f o

f

2.2.5.- Dependencia de la permitividad de la frecuencia.

f o - Frecuencia crítica.

permitividad de la frecuencia. f o - Frecuencia crítica. - Permitividad independiente de la frecuencia. f

- Permitividad independiente de la frecuencia.

crítica. - Permitividad independiente de la frecuencia. f Fig.2.2.6.- Variación de la permitividad con la
crítica. - Permitividad independiente de la frecuencia. f Fig.2.2.6.- Variación de la permitividad con la

f

Fig.2.2.6.- Variación de la permitividad con la frecuencia en un

dieléctrico que posee todos los tipos de polarización.

82

4,5 4,0 60 Hz 3,5 3,0 300 kHz 2,5 2,0 -60 0 6 0 120
4,5
4,0
60 Hz
3,5
3,0
300 kHz
2,5
2,0
-60
0
6 0
120
180
TºC
Fig
2.2.7.- Variación de la permitividad con la temperatura para la

goma a dos frecuencias diferentes

2.2.7.- CONDUCTIVIDAD DE LOS DIELECTRICOS.

La corriente que circula a través de los dieléctricos comúnmente se le denomina corriente de fuga y la magnitud de ella dependerá de la magnitud de la corriente de conducción propia a la tensión de que se trate y, para el caso de la corriente alterna, de los tipos de polarización que estén presentes en el dieléctrico.

La conductividad en los dieléctricos para corriente alterna se puede definir partiendo del análisis de un condensador de placas paralelas a partir de la ecuación 2.2.17.

Como se conoce para un capacitor de placas paralelas la capacitancia para el vacío está dada por:

Donde:

C 0

0
0

A

d

A - Area de las placas. d - Distancia entre las placas.

sustituyendo 2.2.22 en 2.2.17 se tiene que:

I

A j '- '' 0
A
j
'-
''
0

d

U

2.2.22

2.2.23

Pero como para un capacitor de placas paralelas se cumple que:

E

U U
U
U

d

Ed

Sustituyendo 2.2.24 en 2.2.23 se tiene que:

83

2.2.24

I

j '- '' A
j
'-
''
A

0 E

2.2.25

Como la densidad de corriente esta dada por:

J

I
I

A

2.2.26

Sustituyendo 2.2.26 en 2.2.25 se tiene que:

J

j ' '' 0
j
'
''
0

E

Dividiendo la expresión 2.2.27 por E:

J

E

'' j ' 0 0
''
j
'
0
0

2.2.27

2.2.28

2.2.27 por E: J E '' j ' 0 0 2.2.27 2.2.28 Como se sabe, por

Como se sabe, por la ley de Ohm en forma diferencial, la relación J E da la conductividad de una sustancia cualquiera, por lo que la expresión 2.2.28 da la conductividad total del dieléctrico. En la expresión 2.2.28 el término imaginario, que corresponde al efecto capacitivo, se considera al analizar la capacitancia del capacitor como ideal, en tanto que la parte real se define como la conductividad del dieléctrico y la misma representa la suma de todos los fenómenos que se presentan en el dieléctrico y que producen pérdidas, es decir:

'' d 0
''
d 0

2.2.29

2.2.8.- ANGULO DE PERDIDAS Y TAN

.
.

Cuando en los dieléctricos tiene efecto la polarización circula por ellos una corriente provocada por dicho fenómeno, ya que él conlleva un desplazamiento de cargas en el interior del dieléctrico.

La corriente producida por la polarización electrónica y por la polarización iónica no tienen componente activa y a la resultante de ellas se le denomina corriente de desplazamiento (I des. ). La corriente producida por los demás tipos de polarizaciones que producen pérdidas se denomina corriente de absorción (I abs. ) y tiene una componente activa (I abs,a ) y una componente reactiva

(I abs,r ).

Además de las corrientes antes mencionadas, por el dieléctrico circula la corriente de conducción propia del material (I cond. ), por lo que la corriente total está dada por:

I

d . ), por lo que la corriente total está dada por: I I des I

Ides

), por lo que la corriente total está dada por: I I des I abs I

Iabs

por lo que la corriente total está dada por: I I des I abs I cond

Icond

2.2.30

En la Fig. 2.2.8 se muestra el diagrama fasorial que le corresponde a la ecuación 2.2.30. Como se puede apreciar en la Fig. 2.2.8 el ángulo indica cuanto difiere un dieléctrico dado de uno ideal. En el diagrama fasorial no se considera la corriente de conducción superficial pues ésta no es una propiedad del material y es muy cambiante con las condiciones ambientales, por lo que en las

pues ésta no es una propiedad del material y es muy cambiante con las condiciones ambientales,

84

mediciones se derivan a tierra con la ayuda de anillos de guarda para que no pasen por el sistema de medición.

Hay que ser muy cuidadoso con la interpretación del ángulo

componentes activas como de las reactivas de la corriente. Cambios en cualquiera de ellas introduce cambios en él. Normalmente no se trabaja con el ángulo sino con su tangente (tan ). o con su reciproco al que se le denomina factor de calidad (Q). La expresión matemática que define a la tan es la siguiente:

pues el depende tanto de las

a la tan es la siguiente: pues el depende tanto de las t a n I
a la tan es la siguiente: pues el depende tanto de las t a n I
a la tan es la siguiente: pues el depende tanto de las t a n I
a la tan es la siguiente: pues el depende tanto de las t a n I

tan

I a I r
I
a
I
r

2.2.31

Donde:

Ir Ia Ides Icod
Ir Ia
Ides Icod
t a n I a I r 2.2.31 D o n d e : Ir Ia

Iabs,r Iabs,a

r 2.2.31 D o n d e : Ir Ia Ides Icod I abs,r I abs,a

I

I abs,r

I des

I abs,a

I con

I abs,a I c o n I total

I total

U

Fig.2.2.8.- Diagrama fasorial de las corrientes que circulan

por el interior de un dieléctrico.

- -
-
-

Angulo de pérdidas.

Angulo del factor de potencia

Este parámetro para los materiales radiotécnicos es del orden de 10 -4 y para los electrotécnicos no debe ser mayor de 10 -2 .

En base a la definición dada para la corriente que circula por un dieléctrico, considerando la permitividad como un valor complejo, la tan queda como:

la permitividad como un valor complejo, la tan queda como: tan '' C C U ''

tan

'' C C U '' 0 ' U ' 0
'' C
C
U
''
0
'
U
'
0

2.2.32

85

Como las pérdidas de energía en un dieléctrico dependen de varios factores, principalmente de la

frecuencia y de la temperatura, la tan

principalmente de la frecuencia y de la temperatura, la tan dependerá de ellos también. La tan

dependerá de ellos también.

y de la temperatura, la tan dependerá de ellos también. La tan permite evaluar los cambios

La tan permite evaluar los cambios que van teniendo lugar en el aislamiento de cualquier equipo debido a su envejecimiento o a cualquier tipo de falla que se presente. Así es de esperar que en un equipo cualquiera la tan varíe con la tensión y con el tiempo en la forma indicada en la Fig. 2.2.9. Es decir, que producto del envejecimiento natural del equipo en explotación la tan crezca, pero manteniendo la misma forma (curva a y b de la Fig. 2.2.9). Sin embargo, para el caso de la curva c de la misma figura ya se denota una falla por el incremento tan grande que tienen las pérdidas a partir de una tensión dada.

que tienen las pérdidas a partir de una tensión dada. tan c b a U o
que tienen las pérdidas a partir de una tensión dada. tan c b a U o

tan

que tienen las pérdidas a partir de una tensión dada. tan c b a U o

c

c b a

b

a

U o

U

Fig. 2.2.9.- Variación teórica de la tan

c b a U o U Fig. 2.2.9.- Variación teórica de la tan en un equipo

en un equipo con la tensi ón

aplicada y con el tiempo de explotaci ón.

a

- Caracter ística de instalación.

b - Caracter ística pocos años después.

c - Caracter ística para un tiempo mayor con una falla

para U 0

2.2.9. - VARIACION DE LA TAN

CON LA FRECUENCIA Y LA TEMPERATURA.mayor con una falla para U 0 2.2.9. - VARIACION DE LA TAN Como la tan

- VARIACION DE LA TAN CON LA FRECUENCIA Y LA TEMPERATURA. Como la tan depende de

Como la tan depende de los fenómenos de polarización y estos a su vez dependen de la frecuencia del campo eléctrico aplicado y también de la temperatura del material aislante, la tan también dependerá de dichos factores.

aislante, la tan también dependerá de dichos factores. En los materiales aislantes polares la dependencia de
aislante, la tan también dependerá de dichos factores. En los materiales aislantes polares la dependencia de

En los materiales aislantes polares la dependencia de la tan de la frecuencia del campo eléctrico aplicado y de la temperatura es mayor que la de los materiales donde predomina la polarización electrónica y la iónica, en los que la dependencia sólo es

86

consecuencia de la variación que tenga la corriente de conducción volumétrica con la temperatura.

la corriente de conducción volumétrica con la temperatura. Para analizar la variación de la tan con

Para analizar la variación de la tan con la frecuencia del campo eléctrico aplicado y con la temperatura debe tenerse siempre en cuenta que las pérdidas tienen dos componentes: las producidas por la corriente de conducción propia y las producidas por los diferentes fenómeno de polarización. Esta última se tiene en cuenta sobre la base de la corriente de absorción activa (I abs,a en la Fig. 2.2.8).

La corriente superficial que genera calor en la superficie del dieléctrico no contribuye prácticamente al calentamiento del dieléctrico, por lo que no se considera en este análisis, lo que se corresponde con la realidad ya que la corriente de conducción superficial no es una propiedad del material pues, como se conoce, ella depende básicamente de las condiciones ambientales en que se encuentre el material: contenido

de humedad, partículas contaminantes, etc.

Debido a lo antes expuesto respecto a la corriente superficial, es necesario que al efectuarse las mediciones para determinar la variación de la tan con la frecuencia y con la temperatura, la corriente superficial sea derivada a tierra a fin de que no circule por los equipos de medición.

tierra a fin de que no circule por los equipos de medición. A bajas temperaturas la

A bajas temperaturas la corriente de conducción propia del dieléctrico es pequeña y

por lo tanto las pérdidas debido a ella también lo serán. Las debido a los diferentes

fenómenos de polarización que producen pérdidas, aunque también pequeñas para temperaturas relativamente bajas, son las que predominan, determinando ellas la variación que tendrá la tan .

determinando ellas la variación que tendrá la tan . A medida que aumenta la temperatura, la

A medida que aumenta la temperatura, la corriente de conducción propia aumenta

establemente con ella, pero debido a la polarización las corrientes tienen un comportamiento totalmente diferente: inicialmente aumentan con la temperatura, pero a partir de un valor de temperatura dado para cada material comienzan a disminuir.

Lo antes expuesto da lugar a que la característica teórica de variación de la tan temperatura tenga la forma indicada en la Fig. 2.2.10.

tan temperatura tenga la forma indicada en la Fig. 2.2.10. con la Al aumentar la temperatura

con la

Al aumentar la temperatura se debilitan las fuerzas de cohesión molecular con lo que

se facilita la polarización aumentando con ello las pérdidas, sin embargo, aumenta la agitación térmica que se opone a la orientación de los dipolos.

87

tan

tan t a n max Fig 2.2.10.- Variación de la tan dieléctrico polar. T con la

tan

maxtan t a n Fig 2.2.10.- Variación de la tan dieléctrico polar. T con la temperatura

tan t a n max Fig 2.2.10.- Variación de la tan dieléctrico polar. T con la

Fig

2.2.10.-

Variación de la tan

dieléctrico polar.

T

max Fig 2.2.10.- Variación de la tan dieléctrico polar. T con la temperatura en un Debido

con la temperatura en un

Debido a lo antes expuesto se llegará a una temperatura tal en que ambos fenómenos equilibran sus efectos sobre la polarización. A partir de esta temperatura la polarización comienza a disminuir, y con ello las pérdidas producto de ellas, lo que se refleja en una disminución de la tan . Esta disminución continuará mientras las pérdidas debido a la polarización sean superiores a las debido a la corriente de conducción. Cuando las pérdidas debido a la corriente de conducción sean superiores a las de la polarización la tan comenzará de nuevo a aumentar con la temperatura tal como se indica en la Fig. 2.2.10.

con la temperatura tal como se indica en la Fig. 2.2.10. La característica de variación de
con la temperatura tal como se indica en la Fig. 2.2.10. La característica de variación de

La característica de variación de la tan

Como se sabe la tan

está dada por:de variación de la tan Como se sabe la tan con la frecuencia se muestra en

variación de la tan Como se sabe la tan está dada por: con la frecuencia se

con la frecuencia se muestra en la Fig. 2.2.11.

tan

I a I r
I
a
I
r

y la corriente reactiva dada por:

Ir

2.2.11. tan I a I r y la corriente reactiva dada por: I r U C

U

C
C
tan I a I r y la corriente reactiva dada por: I r U C Debido

Debido a que la corriente reactiva aumenta con la frecuencia la tan debe disminuir con ella, pero a medida que la frecuencia aumenta la misma las pérdidas debido a aquellos fenómenos de polarización que producen pérdidas aumentan. El aumento se mantendrá hasta una frecuencia tal en la cual ya los dipolos no puedan seguir la frecuencia impuesta por el campo eléctrico, con lo que disminuirá la magnitud de su orientación y con ello las pérdidas por fricción. Este valor de frecuencia es el que se corresponde con la tan max en la Fig. 2.2.11; a partir de esta frecuencia la tan comenzará de nuevo a disminuir con la frecuencia.

m a x en la Fig. 2.2.11; a partir de esta frecuencia la tan comenzará de
m a x en la Fig. 2.2.11; a partir de esta frecuencia la tan comenzará de

88

tan tan max f Fig 2.2.11.- Variación de la tan con la frecuencia en un
tan
tan
max
f
Fig
2.2.11.-
Variación de la tan
con la frecuencia en un

dieléctrico polar.

El punto correspondiente a la tan

la máxima energía para vencer la resistencia del medio y poder orientarse en la dirección que les

impone el campo eléctrico.

max es para aquellas frecuencias en que los dipolos consumen

es para aquellas frecuencias en que los dipolos consumen La característica de variación de la tan

La característica de variación de la tan

dieléctrico a base de colofonia y aceite de transformador se muestra en la Fig. 2.2.12.

y aceite de transformador se muestra en la Fig. 2.2.12. con la temperatura para dos frecuencias

con la temperatura para dos frecuencias diferentes en un

2.2.10.- PERDIDAS DE ENERGIA EN LOS DIELECTRICOS.

Cuando un dieléctrico se somete a la acción de un campo eléctrico, por él circula una corriente pequeña pero que produce pérdidas de energía en su interior en forma de calor. Si el campo eléctrico es de corriente directa, transcurrido unos segundos ya la corriente de polarización ha desaparecido (Fig. 2.2.1), manteniéndose circulando por el dieléctrico solamente la corriente de conducción, comportándose por tanto este dieléctrico como un elemento resistivo puro, por lo que las pérdidas de energía en él están dadas por:

P

I
I

2 R

2

U

como un elemento resistivo puro, por lo que las pérdidas de energía en él están dadas

R

89

2.2.33

0,08 tan 0,06 0,04 0,02 0,00 60 Hz 1500 Hz 40 60 80 100 120

0,08

tan

0,06

0,04

0,02

0,00

60 Hz 1500 Hz 40 60 80 100 120
60 Hz
1500 Hz
40
60
80
100
120

TºC

Fig.2.2.12.- Variación de la tan

40 60 80 100 120 TºC Fig.2.2.12.- Variación de la tan con la frecuencia y la

con la frecuencia y la temperatura

para una mezcla a base de aceite mineral y colofonia.

Sin embargo, cuando el dieléctrico se somete a la acción de un campo eléctrico de corriente alterna por él circulará, además de la corriente de conducción propia, una corriente capacitiva que adelanta a la tensión un ángulo menor de 90º y que por lo tanto tendrá una componente activa que sí produce pérdidas. La corriente activa o resistiva que circula por el dieléctrico está dada

(Fig. 2.2.8) por: Ia Icod Iabs,a

está dada (Fig. 2.2.8) por: I a I cod I abs,a 2.2.34 En este caso la
está dada (Fig. 2.2.8) por: I a I cod I abs,a 2.2.34 En este caso la

2.2.34

En este caso la potencia activa disipada en forma de calor esta dada por:

Como:

Pa

activa disipada en forma de calor esta dada por: Como: P a U I a tan

U Ia

tan

I a I I tan I a r r
I
a
I
I
tan
I
a
r
r

2.2.35

2.2.36

Además se sabe que la corriente reactiva capacitiva que circula está dada por:

Ir

reactiva capacitiva que circula está dada por: I r U C Sustituyendo 2.2.37 en 2.2.36 se

U

C
C

Sustituyendo 2.2.37 en 2.2.36 se tiene que :

Ia

I r U C Sustituyendo 2.2.37 en 2.2.36 se tiene que : I a U C

U

I r U C Sustituyendo 2.2.37 en 2.2.36 se tiene que : I a U C
I r U C Sustituyendo 2.2.37 en 2.2.36 se tiene que : I a U C

C tan

Sustituyendo 2.2.38 en 2.2.35 se tiene que:

90

2.2.37

2.2.38

P

a

U
U

2

CtanP a U 2 2.2.39 Como se sabe la capacitancia de un elemento capacitivo cualquiera depende

P a U 2 Ctan 2.2.39 Como se sabe la capacitancia de un elemento capacitivo cualquiera

2.2.39

Como se sabe la capacitancia de un elemento capacitivo cualquiera depende de la permitividad del dieléctrico y de sus dimensiones físicas. Así, por ejemplo, para un capacitor de placas paralelas se tiene que:

 

A

A d

d

 
 

C

2.2.40

Donde:

A- Area de las placas. d - Distancia entre las placas.

 

En general se puede plantear que la capacidad de un capacitor está dada por:

 

C

  C 2.2.41

2.2.41

Siendo:

un capacitor está dada por:   C 2.2.41 Siendo: - Factor geométrico o de forma que

- Factor geométrico o de forma que depende de las dimensiones físicas del cuerpo aislante.

Sustituyendo 2.2.41 en 2.2.39 se tiene que:

P

a

U 2 tan
U
2 tan

2.2.42

Si en lugar de la corriente activa se considera la corriente reactiva que circula por el capacitor se tendrá la potencia reactiva del mismo. La corriente reactiva está dada (Fig. 2.2.8) por:

Ir

La corriente reactiva está dada (Fig. 2.2.8) por: I r I des I abs,r Como la

Ides

Iabs,r abs,r

Como la potencia reactiva está dada por:

Pr

I des I abs,r Como la potencia reactiva está dada por: P r U I r

U Ir

2.2.43

Sustituyendo 2.22.36 y 2.22.41 en 2.2.43 se tiene la expresión de la potencia reactiva:

Pr

U
U

2

se tiene la expresión de la potencia reactiva: P r U 2 2.2.44 Como se puede

2.2.44

Como se puede apreciar la potencia activa depende del cuadrado de la tensión, de la frecuencia del campo eléctrico aplicado, de la permitividad y de la tan , como estas dos últimas dependen a su vez de la frecuencia y de la temperatura, la expresión de la potencia activa, ecuación 2.2.43, sólo es válida para cada caso particular en que se tenga en cuenta el valor de cada uno de esos parámetros para la condición de que se trate. Lo mismo se cumple para la potencia reactiva.

valor de cada uno de esos parámetros para la condición de que se trate. Lo mismo

91

2.2.11.- CIRCUITO EQUIVALENTE DE UN DIELECTRICO.

La corriente que circula por un dieléctrico tienen una componente activa y una reactiva, tal como ocurre en un circuito que contenga una resistencia y un capacitor ideal. Por lo tanto, la combinación circuital para representarlo puede ser mediante una resistencia en paralelo con un capacitor o mediante una resistencia en serie con un capacitor, tal como se muestra en la Fig. 2.2.13 y en la Fig. 2.2.14.

Cuando el dieléctrico se representa por la combinación paralelo, Fig. 2.2.13, se tiene que:

Además:

Como:

Luego:

U I a R p Ir U Cp U I R p tan I a
U
I a
R
p
Ir
U
Cp
U
I
R
p
tan
I a
U
C
r
p
1 tan C R p p
1
tan
C
R
p
p
C p R p U
C
p
R
p
U

I

p tan I a U C r p 1 tan C R p p C p

U

2.2.45

2.2.46

2.2.47

2.2.48

Fig. 2.2.13.- Representación de un dieléctrico mediante un

circuito paralelo.

92

C s

R s

U
U

I

U

C s R s U I U Fig. 2.2.14.- Representación de un dieléctrico mediante un circuito

Fig. 2.2.14.- Representación de un dieléctrico mediante un

circuito serie.

Para las pérdidas se sabe que:

Pa

un circuito serie. Para las pérdidas se sabe que: P a U Icos U I a

U Icos

circuito serie. Para las pérdidas se sabe que: P a U Icos U I a Y

U Ia

Y

como:

 

Ia

I r tan

Ir tan

  I a I r tan

Y

además:

Ir

U C p

U

U C p

Cp

Sustituyendo 2.2.50 en 2.2.49 se tiene que:

Pa

r U C p Sustituyendo 2.2.50 en 2.2.49 se tiene que: P a U I r

U Ir

tan

p Sustituyendo 2.2.50 en 2.2.49 se tiene que: P a U I r tan Sustituyendo 2.2.51

Sustituyendo 2.2.51 en 2.2.52 se tiene:

P

a

U
U

2

C tan p
C
tan
p

2.2.49

2.2.50

2.2.51

2.2.52

2.2.53

La ecuación 2.2.53 es igual a la ecuación 2.2.39 por lo que para el análisis de las pérdidas en un dieléctrico se debe usar la representación paralelo.

en el caso de la Fig. 2.14 se tiene que:

Ua

en un dieléctrico se debe usar la representación paralelo. en el caso de la Fig. 2.14

IR s

93

2.2.54

y

En este caso la tan

U r

I C s
I
C
s
y En este caso la tan U r I C s está dada por : tan

está dada por:

tan

U

y En este caso la tan U r I C s está dada por : tan

a

U

r

Sustituyendo 2.2.54 y 2.2.55 en 2.2.56 se tiene:

tan

U a U r Sustituyendo 2.2.54 y 2.2.55 en 2.2.56 se tiene: tan R s C

R s Cs

Las pérdidas se pueden calcular por la expresión:

P a

C tan s 1 tan 2
C
tan
s
1
tan
2

2.2.55

2.2.56

2.2.57

2.2.58

La relación entre los parámetros del circuito serie y paralelo son:

C C 1 tan 2 s p R p R s 1 1 tan 2
C
C
1
tan
2
s
p
R
p
R
s
1
1
tan
2

2.2.59

2.2.60

2.2.12.- CARACTERÍSTICAS MECÁNICAS DE LOS MATERIALES DIELÉCTRICOS.

Para evaluar las propiedades de los materiales dieléctricos, además de sus características eléctricas es necesario conocer sus características mecánicas. Con ayuda de esta ultima se aprecian las propiedades mecánicas de los materiales:

Resistencia a la tensión. Resistencia a la compresión. Resistencia la flexión. A las características mecánicas fundamentales pertenecen:

A las características mecánicas fundamentales pertenecen: Limite de resistencia del material a la tracción ( r
A las características mecánicas fundamentales pertenecen: Limite de resistencia del material a la tracción ( r

Limite de resistencia del material a la tracción ( r ). Limite de resistencia del material a la compresión ( c ). Limite de resistencia del material a la flexión estática ( f ). Ductilidad específica de impacto ( im ) del material.

Ductilidad específica de impacto ( i m ) del material. Limite de resistencia a la tracción:

Limite de resistencia a la tracción: se determina sobre muestra de formas especialmente establecidas (figura 2.2.15), con las cuales se garantiza una distribución uniforme de los esfuerzos de tracción en el área de la sección, en la parte media de la muestra o probeta. Para la determinación de esta característica, la probeta se sujeta por sus extremos mediante las

94

abrazaderas de acero de la máquina de prueba (figura 2.2.16). Una de las abrazaderas de la máquina es inmóvil (la inferior) y la otra se aplica el esfuerzo de tracción P, el cual se aumenta lentamente con un régimen de 1000 ± 250 kg/cm 2 por minuto, hasta el momento de ruptura de la probeta. El límite de resistencia a la tracción ( r ) se calcula como:

de resistencia a la tracción ( r ) se calcula como: r P r o S
r
r

P

de resistencia a la tracción ( r ) se calcula como: r P r o S

r

o

S

(

k g cm

/

2 )

donde: P r es el esfuerzo de rotura de la probeta de material, kg, S o es el área de la sección transversal de la probeta, cm 2

10 mm 6 mm
10 mm
6 mm
10 mm 110 mm 25 mm
10 mm 110 mm
25 mm

Fig. 2.2.15. Probeta para la determinación de su limite de resistencia a la tracción.

P 1 2 1
P
1
2
1

Fig. 2.2.16. Probeta colocada entre las abrazaderas de la máquina de prueba (1) abrazadera, (2) probeta de material.

El alargamiento relativo a la tracción se determina simultáneamente con el limite de resistencia a la tracción. Para ello se mide la longitud inicial de la probeta (l o ) y su alargamiento ( l r ) en la ruptura. Entonces, la magnitud del alargamiento relativo a la tracción (e r ) se determina como:

relativo a la tracción (e r ) se determina como: e r l r l o

e r

l r
l
r

l

o

100

(%)

Esta característica (e r ) permite evaluar la expansibilidad elástica del material.

Limite de resistencia a la compresión: se determina con probetas que tienen originalmente una forma cilíndrica. Esta característica se determina con probetas en forma de cilindrocon altura de 15 mm y diámetro de 10 mm. Las bases inferior y superior deben ser rigurosamente perpendiculares al eje del cilindro (ver figura 2.2.17). una de las placas de la prensa debe ser fija. El aumento de la carga de compresión se efectúa según un régimen de 1500 kg/cm 2 por minuto, hasta el momento de la ruptura. El limite de resistencia a la compresión ( c ) se calcula como:

de la ruptura. El limite de resistencia a la compresión ( c ) se calcula como:
c
c

P c

de la ruptura. El limite de resistencia a la compresión ( c ) se calcula como:

S o

(

k g cm

/

2 ),

95

donde P c es el esfuerzo de ruptura por compresión en kg S o es el área de la sección transversal en cm 2 .

P c 3 2 1
P c
3
2
1

Fig. 2.2.17. Probeta entre las planchas de acero de la prensa. (1) Plancha fija, (2) Probeta, (3) Plancha móvil

El limite de resistencia a la flexión estática: se determina sobre barras de sección circular o rectangular. Para la determinación de este limite, la probeta (2) de material se coloca en la máquina de prueba figura 2.2.18, donde sus extremos quedan libremente apoyados sobre dos soportes de acero (3). El esfuerzo flexionante P f se aplica en el centro de la probeta y se aumente gradualmente a una razón de 100-150 kg/cm 2 por minuto. El esfuerzo flexionante se aumenta hasta producir la ruptura o hasta que todo aumento se haga imposible (el material se escurre).

P f 1 h 2 L= 100 120
P
f
1
h
2
L= 100
120

3(el material se escurre). P f 1 h 2 L= 100 120 Fig. 2.2.18. Probeta en

Fig. 2.2.18. Probeta en la máquina de prueba para producir la flexión estática.

7El límite de resistencia a la flexión estática se calcula como:

f
f
de resistencia a la flexión estática se calcula como: f 1.5 f 2 P L b

1.5

f 2
f
2

P L

b h

(

k g cm

/

2 ),

donde P f es el esfuerzo flexionante en kg,

L

es la distancia entre los apoyos de acero de la máquina en cm,

b

es el ancho de la probeta en cm,

h es el espesor de la probeta en cm, Las barras por lo general son de 10x15 mm y longitud de 120 mm, las probetas de forma cilíndrica tiene un diámetro de 20 mm. La resistencia específica al impacto (límite de resistencia a la flexión dinámica): permite evaluar la resistencia del material al impacto. Cuento menor es la magnitud de la resistencia específica al impacto, tanto mayor es la fragilidad del material. Esta resistencia se determina con la ayuda de un aparato de pruebas (martinete) donde la probeta (2) se apoya sobre dos soportes de acero del martinete (5), la distancia entre los apoyos es de 70 mm. El martinete está previsto de una masa (1) con un muesca (4) en forma de cuña con un ángulo de 15º en el vértice, redondeada con un radio de 3 mm. El péndulo gira alrededor del eje.

96

La masa de acero de peso G, se coloca a una altura h 1 y se deja caer libremente, al chocar con la probeta ocasiona su ruptura. A causa de ello la masa pierde energía y en consecuencia después solo alcanza una altura h 2 . Así la energía gastada en la ruptura de la probeta es igual al producto de la fuerza G por la diferencia de altura G (h 1 -h 2 ) (kg.cm).

1 4 G 3 h 1 2 5
1
4
G
3
h 1
2
5
h 2 G
h
2
G
G (h 1 -h 2 ) (kg.cm). 1 4 G 3 h 1 2 5 h

Fig. 2.2.19. Martinete con probeta para determinar la resistencia al impacto.

con probeta para determinar la resistencia al impacto. La resistencia específica al impacto ( i m

La resistencia específica al impacto ( im ) se calcula como la relación entre el trabajo gastado en la ruptura de la probeta y el área de la sección transversal de la misma (S o ).

im
im
área de la sección transversal de la misma (S o ). im G h ( 1

G h

(

1

h 2
h
2

)

S

o

(

k g cm cm

.

/

2 ),

Para la determinación de la resistencia específica la impacto se usan probetas en forma de barras con secciones de 10x15 mm 2 o cilíndricas de diámetro de 10 mm y longitudes de 120 mm, estas se alojan en la repisa del martinete. A continuación se muestran las resistencias específicas al impacto de algunos materiales dieléctricos.

Electrocerámica

Esteatita

Hetinax

Textilita

Textilita vítrea

1.7 2.2 kg.cm/cm 2 3.0 4.0 kg.cm/cm 2

15 25 25 35 60 80

kg.cm/cm

kg.cm/cm

kg.cm/cm

2

2

2

El conocimiento de las características mecánicas permite una selección racional de los materiales a usar en la producción.

2.2.13.- CARACTERÍSTICAS FISICOQUIMICAS DE LOS MATERIALES DIELÉCTRICOS.

Para valorizar las propiedades fisicoquímicas de los materiales dieléctricos es necesario conoceré sus características fisicoquímicas:

97

El grado de acidez : la cantidad en g de hidróxido de potasio (KOH) necesario para neutralizar los ácidos libres la cantidad en g de hidróxido de potasio (KOH) necesario para neutralizar los ácidos libres contenidos en un gramo de dieléctrico líquido. Mientras mayor es el grado de acidez, mayor es la conductividad.

La viscosidad: se presenta como el coeficiente de fricción interna durante el desplazamiento relativo de as partículas se presenta como el coeficiente de fricción interna durante el desplazamiento relativo de as partículas de los líquidos.

La estabilidad al agua: permite determinar la propiedad del dieléctrico de resistir la acción del agua, que penetrando en permite determinar la propiedad del dieléctrico de resistir la acción del agua, que penetrando en sus poros reduce sus propiedades dieléctricas. Para evaluar la estabilidad al agua primero se determina la absorción de agua (w):

w

2
2

G G

1

G

1

100 (%),

Donde G 1 es el peso de la muestra en el estado inicial,

G 2 es el peso de la muestra después de haber estado sumergida en agua durante 24,

48 y 72 horas.

La estabilidad a la humedad: permite determinar el grado de estabilidad de un permite determinar el grado de estabilidad de un

dieléctrico a la acción prolongada de vapor de agua. Primero se determina la

higroscopicidad del dieléctrico (v):

v

3
3

G G

0

G

0

100 (%),

Donde G 0 es el peso de la muestra absolutamente seca,

G 3 es el peso de la muestra después de haber estado en la cámara húmeda durante

24, 48 y 72 horas.

Luego se determinan las características fundamentales eléctricas y mecánicas y con

conocimiento de estas es posible hablar de cierto grado de estabilidad a la humedad.

La estabilidad química de los materiales: permite evaluar el grado de estabilidad de los dieléctricos a la acción de los solventes, permite evaluar el grado de estabilidad de los dieléctricos a la acción de los solventes, oxidantes y agentes destructivos. Para determinar la estabilidad química de un dieléctrico deben investigarse detalladamente las variaciones mecánicas y eléctricas de las características de las muestras, sometidas durante un tiempo prolongado a la acción de tales agentes reactivos.

2.2.14.- CARACTERÍSTICAS TERMICAS DE LOS MATERIALES DIELÉCTRICOS.

Dentro de las características térmicas de los dieléctricos las más importantes son:

La temperatura de ignición de los vapores: fundamentalmente de los aislantes líquidos. La temperatura de reblandecimiento: se determina fundamentalmente en los fundamentalmente de los aislantes líquidos. La temperatura de reblandecimiento: se determina fundamentalmente en los materiales de estructura amorfa (alquitranes, betunes y otros).
de estructura amorfa (alquitranes, betunes y otros). La estabilidad al calor: se realiza a materiales sólidos. La estabilidad al calor: se realiza a materiales sólidos. La estabilidad al calentamiento: es la capacidad de un dieléctrico de soportar prolongadamente una temperatura límite tolerable, esto está muy relacionado con las clases térmicas del aislamiento.

2.3.- AISLANTES GASEOSOS.

98

2.3.1.- INTRODUCCION.

Los gases o la combinación de ellos forman parte de los dieléctricos de mayor uso, un ejemplo típico de ello es el aire. Los gases poseen varias características que les permiten su utilización como dieléctrico, entre las más importantes se pueden citar las siguientes:

Baja cohesión molecular. Gran poder de disipación. Gran capacidad de compresión y de expansión. Fáciles de obtener con un altísimo grado de pureza.

Debido a su baja cohesión molecular los gases son muy fáciles de expandir y de comprimir, de aquí la importancia que en su comportamiento tiene la presión.

Todos los gases son aislantes, pero al someterlos a campos de una determinada intensidad, para una presión determinada, pasan a ser conductores. La conducción en los gases puede ser autosostenida o no. Si para mantener un nivel dado de conducción en un gas es necesario, además del campo aplicado, suministrar algún otro tipo de energía externa, se estará en presencia de una conducción no autosostenida. Si por el contrario la conducción se mantiene sin la ayuda de ninguna otra fuente de energía externa se estará en presencia de una conducción autosostenida y se dice que en el gas se ha presentado la ruptura, es decir, el gas se ha convertido en un elemento conductor.

Como se puede ver la ruptura no es más que el paso del estado de conducción no autosostenida a la conducción autosostenida.

Como fuentes externas de energía para mantener la descarga no autosostenida se emplea comúnmente el calentamiento de los electrodos, irradiación de los electrodos, irradiación del gas con radiaciones nucleares, con luz ultravioleta, rayos X, etc.

2.3.2.- ASPECTOS BASICOS DE LA TEORIA CINETICO MOLECULAR DE LOS GASES.

A fin de facilitar la comprensión de los fenómenos de conducción en los gases es necesario recordar algunos de los aspectos básicos de la teoría cinético molecular de los gases.

La teoría cinético molecular de los gases asume que están compuestos por partículas todas iguales y esféricas de radio muy pequeño comparado con la distancia entre ellas y las cuales chocan entre sí intercambiando sus energía en forma totalmente elástica.

Sobre la base de los planteamientos anteriores la presión que ejerce un gas contra las paredes de del recipiente que los contiene está dada por:

Donde:

P

2

n m V

recipiente que los contiene está dada por: Donde: P 2 n m V m 3 n

m

3

n - Densidad o concentración de partículas. m - Masa de la partícula.

99

2.3.1

V m - Velocidad media de la partícula.

Las leyes establecidas para los gases perfectos plantean que :

Donde:

PV

para los gases perfectos plantean que : Donde: PV R T V - Volumen de un

R T

V - Volumen de un mol del gas.

T - Temperatura del gas.

R - Constante universal de los gases.

2.3.2

Sustituyendo 2.3.1 en 2.3.2 y ordenando el resultado se tiene que:

mV

2

m

3R T

en 2.3.2 y ordenando el resultado se tiene que: mV 2 m 3R T N V

N V

Dividiendo la expresión 2.3.3 por dos queda:

Como se sabe:

Donde

1

2

K

2

mV

m

R

queda: Como se sabe: Donde 1 2 K 2 mV m R n V 3 R

n V

3
3

R

T

V

2 n

K - Contante de Boltzman.

Sustituyendo 2.3.5 en 2.3.4 queda que:

1

2

mV

m

2

3
3

2

KT

2.3.3

2.3.4

2.3.5

2.3.6

La expresión 2.3.6 da la energía cinética media de las moléculas del gas para una temperatura dada. A medida que aumenta la temperatura la energía cinética será mayor, siendo por tanto mayor el intercambio de energía en los choques. Para temperaturas altas los choques pueden ionizar el gas en su totalidad pasando el mismo al denominado cuarto estado de la materia: el plasma.

La distancia media que es capaz de recorrer una partícula entre choque y choque está dada, para el caso de partículas iguales, por la siguiente expresión:

100

Donde:

1 n 4 r 2
1
n
4
r
2

r

- Radio de las partículas.

n

- Densidad del gas.

2.3.7

Para el caso más general de partículas de diferentes radios:

1 n 4 r r 2 1 2
1
n 4
r
r
2
1
2

2.3.8

Para definir las expresiones anteriores se ha considerado una partícula fija y la otra en movimiento. Si se consideran ambas iguales y en movimiento la expresión válida es:

ambas iguales y en movimiento la expresión válida es: 1 2 n 4 r 2 2.3.9

1

2 n 4 r 2
2 n 4
r
2

2.3.9

En la conducción en los gases la condición más importante es la del choque de un electrón altamente energético con una partícula y la consiguiente ionización de ésta, para este caso la distancia media que recorre un electrón entre choque y choque está dada por:

Donde:

1 e n r 2
1
e
n
r
2

r - Radio de la partícula.

2.3.10

Para que una partícula pueda chocar con otra es necesario que se acerquen a una distancia tal que haga posible la colisión, para ello es necesario definir el área posible de choque, la que se muestra en la Fig. 2.3.1, y que como se aprecia depende de los radios de las partículas. La sección posible de choque definida en la Fig. 2.3.1 está dada por:

Donde:

P

nsección posible de choque definida en la Fig. 2.3.1 está dada por: Donde: P q n

sección posible de choque definida en la Fig. 2.3.1 está dada por: Donde: P n q

q n

q - Area posible de choque.

101

2.3.11

r 2 r 1
r
2
r
1

Fig.2.3.1.- Area posible de choque para dos partículas

de radio r 1 , r 2 .

Como se puede aprecia por las expresiones anteriores, a medida que aumenta la densidad del gas debido a aumentos en la presión, la distancia media libre entre choque y choque disminuye y la sección posible de choque aumenta, factores estos que tienen una importancia muy grande en la tensión de ruptura de los gases como se verá posteriormente.

2.3.3.- CONDUCCION EN LOS GASES.

La conducción en los gases comúnmente conocida como descarga en gases, es el término

empleado para describir el flujo de corriente a través de un medio gaseoso. Los requerimientos necesarios para que circule una corriente a través de un gas son dos: que por cualquier causa alguna de sus partículas sea ionizada y que exista un campo eléctrico que ponga en movimiento dichas partículas. La conducción en los gases puede ser clasificada en tres tipos de acuerdo a la magnitud de la corriente que circule:

1. Descarga de Townsend o descarga oscura, en la cual la magnitud de la corriente, para condiciones normales no sobrepasa los 10 -6 A

2. Descarga luminosa, en la cual la magnitud de la corriente varía de 10 -6 a 10 -1 A aproximadamente.

3. Descarga por arco, en la cual la magnitud de la corriente es superior a los 10 -1 A.

La descarga de Townsend se caracteriza por una corriente muy pequeña y por tanto es invisible debido a que la densidad de átomos excitados, capaces de emitir luz, es muy pequeña. No es una descarga autosostenida, por lo que requiere de una fuente externa de energía aparte del campo eléctrico, para la producción de los electrones requeridos para iniciar la conducción.

Si la tensión aplicada a un tubo de descarga en el cual está presente la descarga de Townsend se incrementa, para una magnitud de tensión dada la corriente aumenta bruscamente, alcanzándose el punto de ruptura. Una vez que esto ha ocurrido la descarga pasa a ser autosostenida la cual puede ser una descarga luminosa o una descarga tipo arco en dependencia de las condiciones del gas y de circuito.

102

Para bajas presiones la descarga más probable es la luminosa, pero a presiones cercanas a la atmosférica la más probable es la descarga tipo arco, si las condiciones del circuito lo permiten, es decir, si su impedancia es baja. En este último caso la luminosidad del gas es muy intensa y de gran turbulencia.

En la descarga luminosa la fuente principal de suministro de electrones es la emisión secundaria, mientras que en la descarga por arco la fuente principal es la emisión termoiónica desde el cátodo.

La característica de un gas sometido a los efectos de un campo eléctrico se puede analizar sobre la base de la Fig. 2.3.2. El circuito como se puede apreciar consta de una fuente de tensión regulable y un juego de electrodos inmersos en un gas cualquiera. La característica del material de uno de los electrodos, el cátodo, es tal que cuando se irradia con luz ultravioleta emite electrones, dependiendo la magnitud de la emisión de la intensidad de la luz.

Si en el sistema descrito se mantiene un nivel de irradiación fijo y se varía la tensión se puede obtener la característica de variación de la corriente de conducción a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2.

I

a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2. I U Fig. 2.3.2.-
a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2. I U Fig. 2.3.2.-
a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2. I U Fig. 2.3.2.-
a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2. I U Fig. 2.3.2.-
a través del gas que se muestra en la misma Fig. 2.3.2. I U Fig. 2.3.2.-

U

Fig. 2.3.2.- Característica de conducción de un gas para dos

niveles de irradiación diferentes.

Superpuesto al fenómeno antes descrito está el de la recombinación, que mantiene un equilibrio tal que el número de portadores de carga libre en los gases bajo condiciones naturales es muy pequeño; de ahí las características dieléctricas de todos los gases.

103

La pequeña cantidad de iones positivos, de iones negativos y de electrones que hay en el gas se hallan, lo mismo que sus moléculas neutras, en movimiento térmico caótico y al aplicárseles un campo eléctrico débil reciben cierta velocidad adicional y comienzan a desplazarse en el sentido preferencial que les impone el campo eléctrico, dando lugar así a una corriente, cuya característica es la que tiene la primera parte de la curva de variación de la corriente con la tensión; zona I de la Fig. 2.3.3.

Como se puede apreciar, la corriente en el gas inicialmente aumenta con la tensión aplicada hasta alcanzar un valor constante (I 0 ), al que se le denomina corriente de saturación. Si se sigue aumentando la tensión se llega a un valor en el cual la corriente comienza a aumentar exponencialmente hasta que se llega a la ruptura.

Si se aumenta el nivel de irradiación la característica seguirá la misma forma pero en este caso el valor de la corriente de saturación será mayor tal como se muestra en la curva de líneas discontinuas en la Fig. 2.3.2.

En todos los gases, como por ejemplo en el aire, hay una cantidad determinada de partículas cargadas, iones y electrones, debido a la acción de algunos factores externos tales como: los rayos

ultravioletas, los rayos cósmicos, las radiaciones radioactivas y a la acción térmica

estos factores algunas moléculas reciben la energía necesaria para ionizarse apareciendo así un electrón y un ion positivo; muchos de los electrones son atrapados por los gases electronegativos y se forman así iones negativos.

Debido a

I

I

o

I II III IV U 1 U 2 U o U 3 U
I
II
III
IV
U 1
U 2
U o
U 3
U

Fig.2.3.3.- Característica general de corriente contra tensión

para un aislante gaseoso.

En la zona I la corriente es proporcional a la tensión, cumpliéndose la ley de Ohm, en general puede plantearse, despreciando la pequeña parte de la corriente que corresponde a los fenómenos de polarización que son muy pequeños en los gases, que :

104

Donde:

I

Donde: I n 0 q v v 2.3.12 n q - Velocidad resultante de los portadores

n 0 q

v v
v
v

2.3.12

n

q

- Velocidad resultante de los portadores de carga positivos debido a la acción del campo eléctrico.

v - - Velocidad resultante de los portadores de carga negativos (fundamentalmente de los electrones) debido a la acción del campo eléctrico.

v

0 - Número de portadores de carga.

- Carga de un electrón.

+

A medida que aumenta la tensión aplicada los portadores de carga se dirigen rápidamente a los

electrodos sin tener tiempo de recombinarse y a una tensión determinada, todos los portadores de carga que se crean en el gas, que es una cantidad prácticamente constante, se neutralizan en los electrodos. Es evidente que si se sigue aumentando la tensión ya no crecerá más la corriente, alcanzándose así la corriente de saturación que es la que determina la zona II de la característica de la Fig. 2.3.3. El valor real de la corriente de saturación en el aire es muy pequeño, del orden

10

-15 A/m 2 , por lo que el aire puede considerarse como un dieléctrico muy bueno en la zona I y en

la

zona II, que son las zonas de trabajo de los gases cuando se usan como dieléctrico.

Ahora bien en la zona II, a medida que se va aumentando la tensión, tiene lugar una acumulación de energía cinética debido a la acción del campo eléctrico que acelera los portadores de carga y en especial a los electrones. Esta energía es proporcional a la intensidad del campo eléctrico y al recorrido medio libre de los electrones y esta dada por:

Donde:

EK

medio libre de los electrones y esta dada por: Donde: E K E q m E

E q

m
m

E

E

q

K - Energía cinética de los electrones.

- Intensidad del campo eléctrico.

- Carga del electrón.

m
m

- Distancia media libre del recorrido de los electrones.

2.3.13

Debido al incremento de la energía cinética de los electrones llegará un momento en el cual al chocar ellos con las moléculas neutras del gas éstas serán ionizadas, apareciendo de esta forma dos nuevos portadores de carga: un ion positivo y un electrón. De esta forma comienza, en el límite de la zona II con la zona III de la Fig. 2.3.3 a desarrollarse el fenómeno de la ionización por choques, ionización primaria o emisión primaria, nombres con los que se le conoce. Este fenómeno comienza a un nivel de energía cinética de los electrones propia para cada gas. Este fenómeno se cuantifica en base al primer coeficiente de ionización ( ) o coeficiente de ionización

de Townsend.

ionización ( ) o coeficiente de ionización de Townsend. De continuar aumentándose la tensión aparecen los

De continuar aumentándose la tensión aparecen los procesos de emisión secundaria, límite de las zonas III y IV de la Fig. 2.3.3, que provocarán un incremento aún mayor en la corriente,

pudiéndose alcanzar la ruptura para aumentos posteriores de la tensión aplicada. Estos fenómenos

de emisión secundaria se cuantifican en base al segundo coeficiente de ionización de Townsend.

2.3.4.- PRIMER COEFICIENTE DE IONIZACION DE TOWNSEND.

105

Para que un electrón que viaja a través de un gas pueda ionizarlo al chocar con las moléculas del mismo es necesario que su energía cinética sea superior a la energía de ionización del gas, es decir, se tiene que cumplir que:

Donde:

Eq

del gas, es decir, se tiene que cumplir que: Donde: Eq q U i U i

q Ui

U i - Tensión de ionización del gas.

2

3.14

Como se puede apreciar para que un electrón pueda alcanzar la energía necesaria para ionizar el gas tiene, para un campo de valor determinado, que recorrer entre choque y choque una distancia mínima tal que:

U i

min i
min
i

E

2.3.15

Por lo tanto la capacidad de ionización de un haz de electrones en el interior de un gas dependerá

del campo aplicado y de la presión del gas que es quien determina el valor de

. Si se define

del gas que es quien determina el valor de . Si se define como n 0

como n 0 el número de electrones en el haz, el número n de ellos que es capaz de recorrer, entre

haz, el número n de ellos que es capaz de recorrer, entre choque y choque, una

choque y choque, una distancia media m i está dada por:

n

n
n

0 exp

i n m
i
n
m

0 exp

U i E m
U
i
E
m

2.3.16

La efectividad del proceso de ionización debido a choques entre los electrones en movimiento y las moléculas o átomos del gas depende de la energía del electrón, de las características propias del gas y además de otra serie de factores tales como la reducción del área probable de choque con la energía del gas y de los electrones, la polarización etc. Lo antes expuesto indica que para cada gas existe un nivel de energía de los electrones para el cual la propiedad de ionización es máxima.

Teniendo en cuenta todos los factores antes mencionados es que se define el primer coeficiente de ionización de Townsend ( ). Este coeficiente define para cada gas el número de electrones producidos por un electrón cuando recorre una distancia de un centímetro en la dirección preferencial que le impone el campo eléctrico en el interior del gas. Como la energía que puede alcanzar un electrón moviéndose en el interior de un gas debido al efecto del campo eléctrico depende de la intensidad de éste y de la presión del gas, está claro que el primer coeficiente de ionización de Townsend dependerá de estos factores, y está dado por la siguiente relación:

de estos factores, y está dado por la siguiente relación: f E P 1 P 2.3.17
f E P 1 P
f E
P
1 P

2.3.17

La relación de la expresión 2.3.17, originalmente demostrada en base a consideraciones teóricas, tiene una comprobación experimental que ha demostrado la exactitud de la misma. Como se puede apreciar en esta expresión tiene una dependencia doble de la presión ya que cuando aumenta la presión aumenta el número de choques y con ello la probabilidad de la ionización por un lado, pero por el otro al aumentar la presión disminuye la distancia media libre que es capaz

la ionización por un lado, pero por el otro al aumentar la presión disminuye la distancia

106

de recorrer un electrón entre choque y choque, con lo que la energía que puede alcanzar en un campo de intensidad dada disminuye, disminuyendo con ello la probabilidad de ionización. Por lo

antes expuesto queda claro que

de los dos factores antes señalados es el que predomine.

de los dos factores antes señalados es el que predomine. aumentará o disminuirá con la presión

aumentará o disminuirá con la presión en dependencia de cual

o disminuirá con la presión en dependencia de cual Normalmente para bajas presiones al aumentar la

Normalmente para bajas presiones al aumentar la presión aumenta , pues predomina el efecto que tiene sobre la ionización el incremento en el número de choques ya que se cumple que

i , y a partir i , y a partir

comience ael número de choques ya que se cumple que i , y a partir disminuir. A

disminuir. A partir de aquí la ionización sólo se logrará a expensas de un incremento en el campo eléctrico a fin de aumentar la energía cinética de los electrones y que con ello se cumpla la relación establecida por la ecuación 2.3.14.

de que se cumpla esta condición, posteriores aumentos en la presión hacen que

m
m

i . Al continuar aumentando la presión se llega a la condición de que

En el límite de las regiones I y II, el incremento en el número de electrones dn debido a la ionización por choques, cuando el haz de electrones a recorrido una distancia dx está dado por:

dn ndx 2.3.18 O lo que es lo mismo: dn dn dx dx n n
dn
ndx
2.3.18
O lo que es lo mismo:
dn
dn
dx
dx
n
n
2.3.19
Resolviendo la integral anterior queda que:
ln n
x
c
2.3.20
la integral anterior queda que: ln n x c 2.3.20 Evaluando la expresión 2.3.20 para x

Evaluando la expresión 2.3.20 para x 0 el número de electrones será el correspondiente a los emitidos por el cátodo y que se denominaron n 0 , luego:

2 . 3 . 2 1 2.3.21

La expresión 2.3.21 en forma exponencial quedará como:

n

n
n

0 e

x
x

2.3.22

Como se ve el número de electrones en el gas crece de forma exponencial de ahí la forma que toma la característica corriente contra tensión de la Fig. 2.3.3.

Expresando la ecuación 2.3.22 en función de la corriente queda que:

I

I e d 0
I
e
d
0

107

2.3.23

Donde:

I 0 - Corriente saliendo del cátodo. d - Separación total entre los electrodos.

2.3.5.- SEGUNDO COEFICIENTE DE IONIZACION DE TOWNSEND.

Hasta ahora se ha analizado el incremento en la corriente debido al efecto de los choques entre los electrones y las moléculas del gas, sin embargo este proceso de primordial importancia no es capaz por sí solo de provocar el paso de una descarga no autosostenida a una descarga autosostenida, pues para ello se requiere de un aumento en el número de electrones emitidos por el cátodo. El aumento en el número de electrones emitidos en el cátodo es también una consecuencia de la ionización por choques ya que los iones generados por ella son acelerados por el campo eléctrico y, para una magnitud dada de éste, al arribar al cátodo tienen la energía suficiente para arrancarle electrones. Estos nuevos electrones son a su vez acelerados por el campo eléctrico repitiéndose de nuevo el proceso de choques anteriormente descrito, pero la corriente en la descarga aumenta como consecuencia directa de la generación extra de electrones en el cátodo.

El número de electrones producidos en el interior del gas debido al fenómeno antes descrito se tiene en cuenta mediante el coeficiente de emisión secundaria i .

mediante el coeficiente de emisión secundaria i . Además ocurre que muchas de las moléculas que

Además ocurre que muchas de las moléculas que han sufrido choques no han aportado electrones a la descarga, sin embargo, se han excitado. Al retornar estas moléculas al estado de equilibrio térmico que les corresponde por las condiciones en que se encuentra el gas emiten fotones los que al incidir sobre el cátodo, por el fenómeno de fotoemisión, desprenden electrones del mismo lo que contribuye al aumento de la corriente en el gas. Además, muchos de estos fotones chocan con moléculas del gas inonizándolas por el fenómeno conocido como fotoionización. El efecto de los fotones se tiene en cuenta mediante el coeficiente de emisión secundaria p .

mediante el coeficiente de emisión secundaria p . En adición a los dos tipos de emisión

En adición a los dos tipos de emisión secundaria antes señalados se presenta también el debido a las moléculas metaestables. Hay moléculas excitadas por choques con los electrones que han recibido una cantidad de energía tal que no les permitió ionizarse, sin embargo, sí han adquirido energía suficiente para cuando choquen con otra molécula le entreguen la energía en exceso que tienen y estás se ionicen, o cuando choquen con el cátodo desprendan electrones a éste. Este tipo de emisión secundaria se tiene en cuenta por el coeficiente de emisión secundaria m .

en cuenta por el coeficiente de emisión secundaria m . El efecto total de los fenómenos

El efecto total de los fenómenos de emisión secundaria antes descrito se tiene en cuenta por en

segundo coeficiente de emisión secundaria de Townsend mencionados.

que está dado por la suma de los antes

mencionados. que está dado por la suma de los antes La emisión secundaria es directamente proporcional

La emisión secundaria es directamente proporcional a la intensidad del campo eléctrico aplicado e inversamente proporcional a la presión del gas, lo que se expresa según la siguiente relación:

E f 2 P
E
f 2
P

108

2.3.24

Debido a los efectos de estos tipos de ionización la corriente en el gas puede crecer y pasar de una descarga no autosostenida a una autosostenida. El análisis matemático que conduce a la determinación del incremento en la corriente en la descarga es el siguiente:

Sea:

 

n

1 - Número total de electrones emitidos por el cátodo.

n

0 - Número de electrones emitidos por el cátodo debido a una fuente de energía externa

n

2 - número de electrones emitidos por el cátodo debido a la misión secundaria.

Por tanto:

n1

cátodo debido a la misión secundaria. Por tanto: n 1 n 0 n 2 2.3.25 Para

n 0

n 2 2

2.3.25

Para las condiciones analizadas el número total de electrones e iones formados en una capa dx del gas está dada por:

e iones formados en una capa dx del gas está dada por: dx 2.3.26 El número

dx

2.3.26

El número de iones que al chocar con el cátodo serán capaces de desprender electrones vendrá dado por:

serán capaces de desprender electrones vendrá dado por: dx 2.3.27 Como se vio anteriormente (ecuación 2.3.22)

dx

2.3.27

Como se vio anteriormente (ecuación 2.3.22) el número n(x) de electrones producidos por choques en el gas debido a los electrones emitidos por el cátodo por a la irradiación está dado por:

n e x 0
n
e
x
0

n x

2.3.28

El número n(x) de electrones producidos por choques en el gas debido a todos los electrones emitidos por el cátodo esta dado por:

n1 e x
n1 e
x

n x

2.3.29

Sustituyendo 2.3.29 en la expresión 2.3.27 se tiene el número total de partículas que son capaces de desprender electrones al cátodo:

n e x 1
n
e
x
1

dx

2.3.30

Por lo tanto, el número de electrones emitidos por el cátodo debido a la emisión secundaria será:

n 2

Integrando se tiene que: n

2

d

n e x 1
n
e
x
1

0

n e d 1 1
n
e
d
1
1

dx

2.3.31

2.3.32

109

El número total de electrones emitidos por el cátodo es:

Despejando n 1 :

n n n n n e d 1 1 0 2 0 1 n n
n
n
n
n
n
e
d
1
1
0
2
0
1
n
n
0
1
1
e
d
1

2.3.33

2.3.34

El número total de electrones que llega al ánodo se obtiene sustituyendo la expresión del número total de electrones emitidos por el cátodo (expresión 2.3.34) en la expresión del número total de electrones producidos en el gas (expresión 2.3.29):

n

n d 0 e 1 e d 1
n
d
0 e
1
e
d
1

2.3.35

La expresión anterior en función de las corrientes queda como:

I

I d 0 e 1 e d 1
I
d
0 e
1
e
d
1

2.3.36

El paso de una descargas no autosostenida a una descarga autosostenida implica que I esto es necesario que en la expresión 2.3.36 se cumpla que:

esto es necesario que en la expresión 2.3.36 se cumpla que: e d 1 1 2.3.37
e d 1 1
e
d 1
1

2.3.37

, para

La expresión 2.3.37 es la condición necesaria y suficiente para que en un gas se presente la ruptura.

2.3.6.- LEY DE PASCHEN.

Como se planteó anteriormente, la condición necesaria para que tenga lugar la ruptura en un campo eléctrico uniforme está dada, según la ecuación 2.3.37, por:

Se sabe además que:

y que:

e d 1 1
e
d 1
1
E f P 1 P
E
f
P
1 P
E f 2 P
E
f 2
P

110

2.3.38

2.3.39

2.3.40

Además, para un campo eléctrico uniforme se cumple que:

E

U
U

d

2.3.41

Sustituyendo 2.3.41 en 2.3.39 y en 2.3.40 y el resultado en 2.3.38 se tiene que:

f 2

U Pd
U
Pd

exp pdf

1

U 1 Pd
U
1
Pd

2.3.42

La expresión 2.3.42 se conoce como ley de Paschen y da la tensión de ruptura en función de la presión del gas P y de la separación entre los electrodos d. En forma más general la expresión 2.3.42 se puede plantear como:

U

f Pd
f Pd

2.3.43

Como se puede apreciar la relación entre Pd y U no es lineal y, aunque la forma de la misma varía para cada gas, en general tiene la forma mostrada en la Fig. 2.3.4.

U

gas, en general tiene la forma mostrada en la Fig. 2.3.4. U Pd min Pd Fig.
Pd min
Pd min

Pd

Fig. 2.3.4.- Representación gráfica de la ley de Pashen.

Como se puede ver, inicialmente la tensión de ruptura disminuye con el producto Pd hasta alcanzar un valor mínimo a partir del cual comienza a aumentar. La causa de esto es que para valores de Pd Pd min el gas está muy enrarecido y se cumple que la separación entre sus partículas es tan grande que m i , por lo que si se aumenta la presión esta condición se

entre sus partículas es tan grande que m i , por lo que si se aumenta
entre sus partículas es tan grande que m i , por lo que si se aumenta
entre sus partículas es tan grande que m i , por lo que si se aumenta
entre sus partículas es tan grande que m i , por lo que si se aumenta

111

seguirá cumpliendo pero aumentará el número de choques y con ello la ionización, por lo que la ruptura se presentara para una tensión inferior.

Si se continúa disminuyendo la presión se llegará al punto señalado como Pd min a partir del cual ya m i , por lo que los electrones no podrán alcanzar la energía suficiente para ionizar el gas. Bajo estas condiciones, para que los electrones alcancen la energía necesaria para ionizar el gas hay que entregarles más energía, y para ello es necesario intensificar el campo eléctrico aplicado, lo que se logra aumentando la tensión. Esta es la razón por la cual aumenta la tensión de ruptura.

es la razón por la cual aumenta la tensión de ruptura. Esta ley que se plantea

Esta ley que se plantea como general para campos eléctricos uniformes tiene su mayor exactitud para separaciones pequeñas entre los electrodos y para bajas presiones. Para presiones relativamente altas esta ley falla, principalmente a causa del efecto que introducen los electrodos. Por ejemplo, para el nitrógeno falla a partir de una presión de 10 atmósferas y para el aire a partir de las 200 atmósferas.

Los valores de tensión de ruptura mínima para algunos gases se muestran en la Tabla 2.3.1.

Tabla 2.3.1.- Valores de tensión mínima para algunos gases.

Gas

U

min

Pd

(V)

(Hg*cm)

Aire

 

327

0.567

A

 

137

0.900

H

2

 

273

1,150

He

 

156

4,000

CO 2

 

420

0.510

N

2

 

251

0,670

O

2

 

450

0,700

Para presión atmosférica y temperatura ambiente normal y para electrodos de campo uniforme separados 10 mm la rigidez dieléctrica del aire es del orden de 3 kV/mm y la del SF 6 es de 9 kV/mm.

2.3.7.- MECANISMOS DE RUPTURA EN LOS AISLANTES GASEOSOS SOMETIDOS A UN CAMPO ELECTRICO UNIFORME.

En los campos eléctricos uniformes se presentan dos mecanismos de ruptura bien diferenciados:

la ruptura por avalanchas sucesivas y la ruptura por efluvios (“streamer” ). Cada uno de ellos se desarrolla en función de características propias del gas y de las condiciones de presión, temperatura, etc.

Ruptura por avalanchas sucesivas.- Normalmente, en todo sistema que use como aislamiento gas circulará una pequeña corriente debido a la ionización natural; ahora bien, si se incrementa bruscamente la tensión, los electrones libres que hay en el gas son acelerados pudiendo llegar a

112

producir, en dependencia de la magnitud de la tensión y de las condiciones de presión en que se encuentre el gas, ionización por choques. Esta ionización genera una avalancha de electrones lo que dará lugar a un incremento, en forma de pulsos, de la corriente que circula por el gas tal como se muestra en la Fig. 2.3.5.

Como se puede apreciar del gráfico de la Fig. 2.3.5 los electrones, por tener una mayor movilidad que los iones, arribarán al ánodo rápidamente dando lugar al primer pulso de corriente y los iones, por ser más lentos, demorarán mucho más tiempo en llegar al cátodo dando lugar al segundo pulso de corriente.

Si las condiciones imperantes en el sistema en su conjunto son tales que se presenta el fenómeno de emisión secundaria las avalanchas se repetirán pudiendo llegar a presentarse la ruptura en el gas.

Para el caso teórico de que toda la emisión secundaria en el cátodo se produzca por bombardeo de iones la secuencia del fenómeno es la mostrada en la Fig. 2.3.6, en la que se puede apreciar que se producen una serie de avalanchas sucesiva. La generación de estas avalanchas puede ser en forma tal que vayan aumentando su amplitud, en cuyo caso las avalanchas sucesivas conducirán a

y la descarga

la ruptura del gas; cumpliéndose en este caso la condición de que e 1 1 pasará a ser autosostenida.

d
d

Si todas las avalanchas fueran iguales se estaría en la condición límite cumpliéndose que

. Si las avalanchas sucesivas van disminuyendo en amplitud se cumple la condición

de que

e d 1 1
e
d 1
1
e d 1 1
e
d 1
1

y no se llegará a la ruptura.

Para el caso, también teórico, de que toda la emisión secundaría se produzca por fotoionización se producirán una serie de pulsos de corriente debido a los electrones, antes de que la carga espacial positiva de iones pueda llegar al cátodo, Fig. 2.3.7. Esta generación de avalanchas sucesivas y muy rápidas hace que aumente considerablemente la carga espacial positiva que se mueve más lentamente, lo que favorece las condiciones de ruptura. En realidad no todo el efecto de fotoemisión es simultáneo y las tres características posibles a obtener dependen de si se cumple o no la condición de ruptura, tal como se muestra en la Fig. 2.3.8.

113

I

I(-)
I(-)
I(-) I(+)

I(+)

I(-) I(+)

t

Fig. 2.3.5.- Corriente producida por un proceso de avalancha .

I(-) - Corriente debido a los electrones.

I(+) -Corriente debido a los iones

I

I(-) I(+)
I(-)
I(+)

t

Fig. 2.3.6.- Avalanchas sucesivas provocadas por la emisión de

electrones por el cátodo debido al bombardeo de iones.

114

I

I t Fig. 2.3.7.- Avalanchas de electrones a la fotoionización. En el caso ( a )

t

Fig. 2.3.7.- Avalanchas de electrones a la fotoionización.

En el caso (a) señalado en la Fig. 2.3.8 las avalanchas aunque se repiten en cada caso las mismas disminuyen hasta cesar. Para el caso (b) el efecto de la fotoionización es tal que llega un momento en que se alcanza un nivel constante, dando lugar por tanto a una corriente constante. Para el caso (c) cada avalancha amplifica a la siguiente pues el efecto de la fotoemisión aumenta, lo que hace que la corriente crezca indefinidamente dando lugar a la ruptura.

En la Fig. 2.3.7 y en la Fig. 2.3.8, para todos los casos, se ha analizado la corriente electrónica pues, por ejemplo, en el caso de la fotoionización se pueden producir varias avalanchas de electrones antes de que el centro de la nube iónica arribe al cátodo; el efecto de la nube será incrementar la variación de la corriente total con el tiempo cuando el centro de la nube (tiempo T t en la Fig. 2.3.9) arribe al cátodo. Para el caso (a)a partir de T t la corriente total comenzará a disminuir, para el (b)se estabilizará y para el (c)continuará aumentando hasta el valor que determine la impedancia del circuito externo.

El tiempo T t menor es el que corresponde a la condición de ruptura, pues es para ese caso en que la intensidad del campo eléctrico es mayor y, por tanto, más rápidamente se moverá la nube iónica, que es quien en última instancia determina o no la condición de ruptura.

En general se puede plantear que a partir del instante de tiempo en que entre los electrodos se alcanza una tensión igual o superior a la tensión de ruptura, para que ésta se desarrolle ha de transcurrir un tiempo determinado. Este tiempo se divide en dos partes: la primera denominada tiempo estadístico de demora y la segunda tiempo formativo de demora.

El tiempo estadístico de demora es el tiempo transcurrido desde que se cumple la condición de que la tensión aplicada es mayor o igual a la tensión de ruptura a que aparece el primer electrón libre capaz de iniciar la avalancha. El tiempo formativo de demora es el tiempo requerido por la descarga para desarrollarse después de la aparición del primer electrón que produce una avalancha exitosa, es decir, que lleva a la ruptura.

115

El tiempo estadístico de demora depende del número de electrones primarios producidos por segundo por las radiaciones naturales o por la irradiación artificial del cátodo o del gas y depende, además, del tamaño del espacio entre los electrodos y de la magnitud de las radiaciones responsables de su producción. Para irradiaciones débiles, o como es lo más común, en la ausencia de ellas el tiempo estadístico de demora puede ser considerablemente alto. Si la tensión aplicada es muy cercana a la crítica este tiempo puede incrementarse aún más, ya que pueden presentarse un número relativamente alto de avalanchas no exitosas; esta es la razón por la cual este tiempo disminuye en la medida en que la tensión aplicada sea mayor que la tensión crítica.

El tiempo formativo de demora depende esencialmente del tiempo que demora un ion en recorrer la distancia entre el cátodo y el ánodo, ya que la avalancha producida por el electrón primario es muy rápida debido a la alta movilidad de los electrones, pero los electrones necesarios para provocar la ruptura deben ser producidos por el cátodo debido a la emisión secundaria y para ello es necesario que los iones arriben al cátodo.

I

y para ello es necesario que los iones arriben al cátodo. I t Fig.2.3.8.(a).- Variación de

t

Fig.2.3.8.(a).- Variación de la corriente con el tiempo para

la condición:

e d 1 1
e
d
1
1

116

I

I t Fig.2.3.8.(b).- Variación de la corriente con el tiempo para I la condición: e d

t

Fig.2.3.8.(b).- Variación de la corriente con el tiempo para

I

la condición:

e d 1 1
e
d
1
1
la corriente con el tiempo para I la condición: e d 1 1 t Fig.2.3.8.(c).- Variación

t

Fig.2.3.8.(c).- Variación de la corriente con el tiempo para

la condición:

e d 1 1
e
d
1
1

117

I T

e d 1 1 e d 1 1
e
d
1
1
e
d
1
1
e d 1 1 e d 1 1 e d 1 1
e d 1 1
e
d
1
1

T t

t

Fig. 2.3.9.-Variación dela corriente total con el tiempo para los

tres casos posibles.

El incremento en el tiempo transcurrido entre el instante en que la tensión aplicada es igual o superior a la crítica y el instante en que se presenta la ruptura es un problema muy serio en los dispositivos de protección contra sobretensiones de gran razón de crecimiento, como es el caso de las sobretensiones producidas por los rayos, pues hasta que la descarga no tenga lugar el dispositivo de protección no comenzará a ejercer su función protectora. Ejemplos típicos de estos dispositivos son los descargadores, los más afectados, y los pararrayos de carburo de silicio.

En algunos dispositivos, como por ejemplo en las esferas de medición, se puede disminuir el tiempo estadístico de demora situando en uno de los electrodos una cápsula radioactiva que mantenga una irradiación alta entre los electrodos ya que la probabilidad de que cuando se alcance la tensión crítica de ruptura haya electrones disponibles para iniciar la descarga aumenta considerablemente.

Ruptura por efluvios.- El mecanismo de ruptura antes expuesto se planteó como el único responsable de este fenómeno, sin embargo, con el desarrollo de mejores equipos de detección y de medición se determinó el desarrollo de rupturas con tiempos formativos de demora tan pequeños que eran incompatibles con el proceso de ruptura descrito anteriormente, que como se sabe se basa en la amplificación de avalanchas sucesivas. Este fenómeno se presenta para valores de Pd superiores al valor de Pd min planteado en la ley de Paschen y para presiones cercanas a la presión atmosférica, aumentando la probabilidad de su ocurrencia a medida que se aumenta la presión a partir del valor señalado.

Este otro tipo de mecanismo de ruptura recibió el nombre de descarga por efluvios (“streamer”) y se basa en el desarrollo de la descarga directamente a partir de la primera avalancha. Para ello es necesario que la carga espacial creada por la avalancha transforme a la misma en un paso de alta conductividad a través del cual se desarrolla la ruptura. Para ello es necesario que, además, del proceso de ionización por choques se desarrolle un fuerte proceso de fotoionización y que debido

118

a la carga espacial de la misma se produzca un gran incremento del campo eléctrico entre la nube electrónica negativa y el ánodo.

Se puede asumir que la nube de electrones en la cabeza de la avalancha tiene una forma aproximadamente esférica, estando el radio de dicha esfera determinado por la difusión de los electrones. A medida que los electrones avanzan van dejando tras de sí una nube de iones positivos, los que se mueven muy lentamente comparados con los electrones.

El campo eléctrico entre la cabeza de la avalancha formada por la nube de electrones y el ánodo se incrementa, mientras que detrás de ella, entre la nube de electrones y de iones, el campo es opuesto al campo aplicado por lo que el campo resultante será menor. El campo aplicado entre el cátodo y la nube de iones positivos se incrementará debido al efecto de ésta última tal como se muestra en la Fig. 2.3.10.

La distorsión que se presenta en el campo eléctrico comienza a tener un efecto apreciable cuando el número de electrones en la avalancha es del orden de 10 6 , ya para un número de electrones en la avalancha del orden de los 10 8 el campo eléctrico debido a la carga espacial y es comparable con el campo eléctrico externo, por lo que es posible el desarrollo de la descarga por efluvios.

Anodo

- + - + - + - - - + + + + - +
-
+
-
+
-
+
-
-
-
+
+
+
+
-
+
-
-
-
-
+
+
+
E
1
+
+
-
-
-
+
-
-
-
-
-
+
+
-
-
-
+
-
+
+
-
-
-
-
-
-
-
-
-
+
+
+
+
-
-
-
E
-
-
-
C
E
+
+
2
+
+
+
+
+
-
-
+
+
-
+
+
+
+
+
-
-
-
+
+
+
+
E
3
-
-
+
-
+
+
+
-
-
-
+
(a)
(c)
(b)
Cátodo
-
+
-
+

Fig. 2.3.10.- Representación del desarrollo de una descarga por efluvios.

a - Desarrollo de la avalancha principal.

b - Desarrollo de las avalanchas secundarias.

c - Camino altamente ionizado.

Los electrones se mueven tan rápido comparados con los iones, que cuando la avalancha electrónica ha alcanzado el ánodo los iones están aún virtualmente en su posición original. Los iones forman una carga espacial concentrada en las cercanías del ánodo y van disminuyendo hacia el cátodo, hacia el que se dirigen tal como se muestra el la Fig. 2.3.10 (a).

Bajo estas condiciones las moléculas excitadas, por choques que no alcanzaron la energía necesaria para ionizarlas, al retornar a su estado de equilibrio, emiten fotones, los que al chocar con las moléculas del gas dan lugar a avalanchas secundarias dirigidas hacia la avalancha principal que incrementan la nube iónica, provocando en ella un rápido crecimiento hacia el cátodo, por lo que a este tipo de descarga se le denomina descarga directa al cátodo. Se puede

119

considerar que la ruptura ocurre cuando el crecimiento de la nube iónica alcanza al cátodo produciendo una gran cantidad de electrones por emisión secundaria.

El paso de una avalancha de electrones a una descarga por efluvios se considera que puede ocurrir cuando el campo eléctrico radial producido en la cabeza de la avalancha (E r ) por los iones positivos es del mismo orden que el campo eléctrico externo aplicado (E), es decir que:

Donde:

K

1
1

Er

externo aplicado (E) , es decir que: Donde: K 1 E r k E El campo

k E

El campo eléctrico radial esta dado por:

Donde:

E

r

5,27x10E r k E El campo eléctrico radial esta dado por: Donde: E r 7 exp(

7 exp( x) V 1 cm x p 2
7 exp(
x)
V
1
cm
x p
2

- Distancia que a avanzado la avalancha.

x

p - Presión en mmHg.

-
-

Primer coeficiente de ionización de Townsend.

2.3.44

2.3.45

El tiempo de desarrollo de una descarga por efluvios depende de la separación entre los electrodos y de la intensidad del campo aplicado, cuanto menor sea la distancia y mayor el campo eléctrico aplicado, más rápidamente se desarrolla la descarga. Si el tiempo en que actúa el campo eléctrico externo es muy pequeño la tensión a la que se presenta la descarga aumenta, por lo que para tensiones de impulso la tensión disruptiva en los gases aumenta.

2.3.8.- RUPTURA EN LOS AISLANTES GASEOSOS SOMETIDOS A LA ACCION DE UN CAMPO ELECTRICO NO UNIFORME.

En los campos eléctricos no uniformes, los más comunes, se puede alcanzar en una región dada la intensidad de campo necesaria para que se inicie el fenómeno de la ionización por choques. Un ejemplo típico de este tipo de campo eléctrico es el que se presenta entre dos electrodos esféricos, caso en el que el campo eléctrico entre ellos depende del radio de los mismos y esta dado por:

Donde:

E x

U R x ln r
U
R
x ln
r

2.3.46

Ex - Intensidad del campo eléctrico a una distancia x del centro.

U

- Tensión aplicada entre los electrodos.

R

- Radio del cilindro exterior.

r -

Radio del cilindro interior.

En la ecuación anterior para x r se obtiene la intensidad de campo máxima, la que se presenta en la superficie del cilindro interior. Si se comienza a aumentar la tensión entre los dos cilindros en la superficie del cilindro interior se alcanzará primero la intensidad de campo necesaria para el comienzo de la ionización por choque, creándose alrededor de este cilindro una capa de gas

campo necesaria para el comienzo de la ionización por choque, creándose alrededor de este cilindro una

120

ionizada de espesor Δx, la que no puede crecer más allá pues la intensidad del campo eléctrico no es suficiente para mantener la ionización por choques.

La ionización creada alrededor del cilindro central forma un aro luminoso, con manifestaciones audibles, al que debe su nombre más común: efecto corona.

El sistema de electrodos más usados para el estudio de este fenómeno consiste en un plano y una barra cilíndrica, de diámetro muy pequeño comparado con el diámetro del electrodo plano, terminada en punta. En esta configuración punta-plano cuando el potencial negativo corresponde a la punta al fenómeno que se presenta se le denomina cátodo corona y en el caso contrario ánodo corona.

Cátodo corona.- Si al sistema de electrodos mostrado en la Fig. 2.3.11 se le aplica tensión, y ésta comienza a aumentarse lentamente, se alcanzará una corriente del orden de los 10 -14 A. que es la corriente de saturación debido a las cargas libres en el gas producto de los fenómenos de ionización natural. De continuarse incrementando la tensión, para un valor dado de ésta, se presenta un rápido incremento en la corriente. Este incremento en la corriente se produce en forma de pulsos repetitivos denominados pulsos Trichel.

+ - - E max.
+
-
-
E
max.
+
+

Fig.2.3.11.- Representación de un electrodo plano y otro en

punta para el análisis del cátodo corona.

Si se continúa aumentando la tensión los pulsos Trichel se mantienen de la misma magnitud pero incrementan su frecuencia, con lo que aumenta aún más la corriente, hasta que se alcanza una tensión tal que la descarga pasa a ser autosostenida, prácticamente fija y que se conoce como descarga incandescente (descarga tipo “glow”). Si se continúa aumentando la tensión se produce la ruptura. En la Fig. 2.3.12 se muestra la forma de los pulsos Trichel y su variación con la tensión así como el aumento de la corriente con ésta.

La aparición de los pulsos Trichel está determinada por el siguiente mecanismo: cuando un ion se aproxima al cátodo llegará a una región en que la intensidad del campo tiene un valor tal que ya es suficiente para acelerarlo y darle la energía cinética requerida para que cuando bombardee al

121

cátodo le arranque electrones. Los electrones así emitidos son acelerados por el campo eléctrico produciendo ionización por choques e iniciándose el desarrollo de una avalancha. Esta ionización produce una alta concentración de iones positivos en la vecindad del cátodo, en tanto, los electrones avanzan por el espacio entre los dos electrodos hacia regiones de cada vez menos intensidad de campo eléctrico perdiendo energía cinética y por lo tanto capacidad de ionización

Los electrones, bajo estas condiciones, al chocar con moléculas de gases electronegativos, en especial con el oxigeno, el anhídrido carbónico y el vapor de agua, se unen a ellas dando lugar a iones negativos, que se moverán aún más despacio que los electrones, formándose una nube iónica negativa. Debido a la formación de las nubes iónicas se produce una distorsión en el campo eléctrico, pues entre la nube iónica positiva y el cátodo el campo se intensifica, entre la nube iónica positiva y la negativa se debilita y entre la nube iónica negativa y el ánodo se intensifica.

I I 1 U U 1 y f 1 I 2 U U 2 >U
I
I
1
U
U 1 y f 1
I
2
U
U 2 >U 1 y f 2 >f 1
I
3
U
U 3 >U 2 y f 3 >f 2

Fig. 2.3.12(a).- Efecto de la variación de la tensión sobre la

frecuencia de los pulsos Tichel.

122

I I 3 I 2 I 1 U U 1 U 2 U 3
I
I
3
I
2
I
1
U
U 1
U 2
U 3

Fig. 2.3.12(b).- Efecto de la variación de la tensión sobre la

frecuencia de los pulsos Tichel y sobre el incremento

de la corriente debido a éstos.

A medida que la nube iónica positiva se acerca al cátodo el campo se va intensificando, pero se va reduciendo la región de alta intensidad de campo, por lo que los iones que se forman quedan en una región de campo eléctrico menos intenso entre la nube iónica positiva y la negativa. La energía que pueden adquirir para bombardear el cátodo se va reduciendo, cesando este tipo de descarga. Por otro lado los iones negativos al arribar al ánodo y neutralizarse restablecen las condiciones iniciales y el sistema queda así listo para el desarrollo del próximo pulso Trichel.

Si se aumenta la tensión aplicada tanto los iones positivos como los negativos llegarán a sus respectivos electrodos cada vez más rápido, por lo que las condiciones iniciales se restablecen en menos tiempo, siendo esta la razón del aumento de la frecuencia de los pulsos Trichel con la tensión. Para una frecuencia de 10 6 pulsos por segundo ya se establece la descarga continúa y para posteriores aumentos de la tensión se llega a la ruptura.

Anodo corona.- En este caso el electrodo en punta es positivo, Fig. 2.3.13. Si la distancia y la presión entre los electrodos se mantiene constante y la tensión se incrementa se obtiene la característica que se muestra en la Fig. 2.3.14. Al comenzar a aumentar la tensión la corriente va aumentando hasta alcanzar el valor de la corriente de saturación, región I, pero a medida que se va aumentando la tensión los electrones que llagan a la región de alta intensidad de campo cerca del ánodo lo hacen con más energía, llegando en la región II a alcanzar la energía necesaria para ionizar el gas, con lo que comienza aumentar la corriente. En la región III ya la intensidad del campo eléctrico ha alcanzado tal magnitud que se producen avalanchas de electrones que son capaces de alcanzar la energía necesaria para ionizar el gas con lo que la corriente aumenta rápidamente, región IV.

Las avalanchas de electrones en la región IV se deben al desarrollo de efluvios, los que avanzan hacia las zonas de menor intensidad de campo y van extinguiéndose, sin embargo, el desarrollo de estos efluvios da lugar a la aparición de una gran cantidad de cargas positivas y negativas en las cercanías del ánodo. Los electrones son acelerados hacia el ánodo en tanto que los iones positivos se alejan de él, pero antes de que los electrones alcancen el ánodo muchos de ellos son