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G A C E T A constitucional análisis multidisciplinario de la jurisprudencia del tribunal constitucional

G A C

E T A

constitucional

análisis multidisciplinario de la jurisprudencia del tribunal constitucional

DIRECTORES TOMO 01 Jorge Avendaño Valdez Jorge Santistevan de Noriega Víctor García Toma ENERO 2008
DIRECTORES
TOMO
01
Jorge Avendaño Valdez
Jorge Santistevan de Noriega
Víctor García Toma
ENERO 2008
COMITÉ CONSULTIVO
Alberto Borea Odría
Ricardo Beaumont Callirgos
Samuel Abad Yupanqui
Carlos Mesía Ramírez
Luis Lamas Puccio
Gerardo Eto Cruz
Jorge Toyama Miyagusuku
Edgar Carpio Marcos
Luis Castillo Córdova
Luis Sáenz Dávalos
Eloy Espinosa-Saldaña Barrera
Ernesto Álvarez Miranda
Eloy Espinosa-Saldaña Barrera Ernesto Álvarez Miranda Av. Angamos Oeste Nº 526 - Miraflores / Lima -
Eloy Espinosa-Saldaña Barrera Ernesto Álvarez Miranda Av. Angamos Oeste Nº 526 - Miraflores / Lima -

Av. Angamos Oeste Nº 526 - Miraflores / Lima - Perú Central Telefónica: 710-8900 / Telefax: 241-2323 E-mail: ventas@gacetajuridica.com.pe

G A C E T A constitucional DIRECTORES Jorge Avendaño Valdez Jorge Santistevan de Noriega
G A C E T A constitucional DIRECTORES
G A C
E T A
constitucional
DIRECTORES

Jorge Avendaño Valdez Jorge Santistevan de Noriega Víctor García Toma

COORDINADOR GENERAL

Federico Mesinas Montero

COORDINADOR EJECUTIVO

Juan Manuel Sosa Sacio

EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

Sofía Salinas Cruz Catherine Sevilla Torello

COLABORADORES

PERMANENTES

Manuel Muro Rojo Manuel Alberto Torres Carrasco Juan Carlos Esquivel Oviedo Miriam Mabel Tomaylla Rojas Hildebrando Castro-Pozo Chávez Gustavo Quispe Chávez Gustavo Urquizo Videla Nelwin Castro Trigoso Roger Merino Acuña Maribel Achulli Espinoza Carlos Beraún Maclong Rodrigo Delgado Capcha Claudia Guzmán Loayza Maribel Málaga Alaluna Mariela Rodríguez Jiménez Diana Torres Pezo Yelitza Valdivia Oyarce

COLABORADORES DE ESTE NÚMERO

Luis Castillo Córdova Jorge León Vásquez Alan César Martínez Morón Luis Lamas Puccio Eloy Espinosa-Saldaña Barrera Percy Velásquez Delgado Jorge Toyama Miyagusuku Javier Adrián Coripuna Julio A. Fernández Cartagena Jorge Santistevan de Noriega Álvaro Loredo Romero Luis Cárdenas Rodríguez Úrsula Indacochea Prevost Víctor Eduardo Orozco Solano José Antonio Seoane Roberto Gargarella

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN

Rosa Alarcón Romero Henry Marquezado Negrini Martha Hidalgo Rivero

CORRECCIÓN DE TEXTOS

Fernando Carbajal Orihuela Kris Príncipe Portocarrero

DIRECTOR COMERCIAL Y DE MARKETING

César Zenitagoya Suárez

GACETA CONSTITUCIONAL (T. 01) PRIMERA EDICIÓN / ENERO 2008 1,500 EJEMPLARES © COPYRIGHT GACETA JURÍDICA PRIMER NÚMERO, ENERO 2008

IMPRENTA EDITORIAL EL BÚHO E.I.R.L. SAN ALBERTO 201 - SURQUILLO - LIMA 34 - PERÚ

SUMARIO TOMO 01 ENERO 2008 HECHO EL DEPÓSITO LEGAL EN LA BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERÚ
SUMARIO
TOMO 01
ENERO 2008
HECHO EL DEPÓSITO LEGAL
EN LA BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERÚ
2008-02771 (T. 01)
ISSN VERSIÓN IMPRESA: 1997-8812
REGISTRO DE PROYECTO EDITORIAL 31501220800039
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL
Derechos reservados. D.Leg. Nº 822
Gaceta Jurídica S.A. no se solidariza necesariamente con las opiniones
vertidas por los autores en los artículos publicados en esta edición.
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ESPECIAL: EL RECURSO DE AGRAVIO EN LA JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

INTRODUCCIÓN DEL

• Recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional:

ESPECIAL

Nuevas causales de procedencia

SENTENCIAS DEL

• Caso amparo contra amparo y recurso de agravio a favor del precedente

ESPECIAL

 

Exp. N° 4853-2004-PA/TC

• Caso procedencia del recurso de agravio por incumplimiento o ejecución defectuosa de sentencias del Tribunal Constitucional

RTC Exp. N° 0168-2007-Q/TC

ARTÍCULOS EN COMENTARIO

• La reducción al mínimo del amparo contra amparo a través del recurso de agravio constitucional Luis Castillo Córdova

 

• El recurso de queja y el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Constitucional Jorge León Vásquez

• Los recursos “extraordinarios” desarrollados por el Tribunal Constitucional Alan César Martínez Morón

 

JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL POR ESPECIALIDADES

 

JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL Y PROCESAL CONSTITUCIONAL

ANÁLISIS Y CRÍTICA

• Demanda de inconstitucionalidad interpuesta por el Colegio de Abogados del Callao. Contra el artículo único de la Ley Nº 28642 que modificó el artículo quinto en su numeral 8) de la Ley Nº 28237, referida al Código Procesal Constitucional Luis Lamas Puccio

 

• Notas sobre la regulación otorgada al derecho a la información en el ordenamiento jurídico peruano Eloy Espinosa-Saldaña Barrera

JURISPRUDENCIA RELEVANTE COMENTADA

• Excepción al requisito de firmeza de las resoluciones judiciales para la procedencia del amparo

 

Caso: Telefónica del Perú, sobre excepción al amparo contra resolución judicial firme Exp. Nº 0911-2007-PA/TC

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• Destrucción de productos médicos declarados “no conformes” y derecho de propiedad

Caso: Vitalis Perú S.A.C. Exp. Nº 0680-2007-PA/TC

• Acceso a la información en los procesos de selección y nombra- miento de magistrados

Caso: José Luis Coto Compés Exp. Nº 01376-2007-HD/TC

• Pago por ingreso a terminal terrestre y libertad de tránsito

Caso: Vladimir Condo Salas y otra Exp. Nº 00846-2007-PHC/TC

• La represión de actos homogéneos

Caso: Víctor Segundo Roca Vargas Exp. Nº 5033-2006-PA/TC

JURISPRUDENCIA VINCULANTE COMENTADA

• El control constitucional de las normas de rango legal

Caso: TLC Exp. Nº 0036-2007-PI/TC

 

• La reincidencia y la habitualidad: criterios para determinar la pena

Caso: Reincidencia y habitualidad Exp. Nº 0014-2006-PI/TC

• Las municipalidades son competentes para reordenar el tránsito vehicular en función de las actividades económicas

Caso: Municipalidad Provincial de Arequipa Exp. Nº 0019-2006-PI/TC

• Competencia para nombrar autoridades portuarias regionales

Caso: autoridades portuarias Exp. Nº 0024-2006-PI/TC

• Otorgamiento de licencias de construcción y funcionamiento y restricción de derechos constitucionales mediante ordenanzas

Caso: Colegio de Arquitectos del Perú Exp. N° 00017-2006-PI/TC

• Las universidades privadas deben recibir un trato legal atendiendo a su autonomía universitaria y a la libertad de asociación que les asiste

Caso: autonomía universitaria de universidades privadas Exp. Nº 0025-2006-PI/TC-Lima

JURISPRUDENCIA RECIENTE Y TENDENCIAS

• Derecho a la libertad de tránsito. Ejecución de obras en vías públicas es competencia administrativa

• Derecho de libertad de tránsito. Derecho a obtener o a renovar el pasaporte

 

• Libertad individual y debido proceso. Defensa obstruccionista

 

• Derecho a la libertad individual. La amenaza inminente de vulneración del derecho

• Derecho de acceso a la información pública. La “decisión de gobierno” como información exceptuada de acceso

• Derechos adquiridos requieren conformidad con la ley

• Derecho a la educación. Razonabilidad de la exigencia de convalidación para el traslado

• Naturaleza de los procesos de garantía

• Análisis de la legitimidad para obrar en proceso ordinario no es materia del amparo

 

JURISPRUDENCIA PENAL Y PROCESAL PENAL

ANÁLISIS Y CRÍTICA

• El testigo y su derecho a la no autoincriminación Percy Velásquez Delgado

JURISPRUDENCIA RELEVANTE COMENTADA

• El principio de correlación: Relación entre sentencia judicial y la acusación fiscal

Caso: Estefa Tito de Melo Exp. Nº 02901-2007-PHC/TC

 

• El mandato de detención judicial preventiva debe ser debidamente motivado

Caso: Segundo Demetrio Ruiz Ramírez Exp. Nº 3361-2007-PHC/TC

• Derecho a probar como elemento del derecho de defensa

Caso: José Alfredo Velásquez Ríos Exp. Nº 1454-2006-HC/TC

• Supuestos de afectación del ne bis in idem

Caso: Luis Alberto Muñiz Díaz Exp. Nº 1294-2007-HC/TC

• El auto apertura de instrucción puede ser objeto de control a través del proceso de hábeas corpus

Caso: Rómulo Jorge Peñaranda Castañeda y Luis Fernando Carrillo Morales Exp. Nº 9544-2006-PHC/TC

• Procesos constitucionales contra resoluciones judiciales proceden solo por afectación de un derecho o principios constitucionales

Caso: Carlos Alberto Boloña Behr Exp. Nº 1568-2007-PHC/TC

• El Ministerio Público y sus facultades de disponer la investigación respectiva o denunciar ante el juez penal

Caso: Víctor Manuel Aquino Rojas y otro Exp. Nº 3553-2007-PH/TC

 

• Implementación de locutorios en centros penitenciarios y derecho a la integridad de los reclusos

Caso: Juan Valencia Moore Exp. Nº 0092-2007-PHC/TC

JURISPRUDENCIA RECIENTE Y TENDENCIAS

• Principio de aplicación inmediata de las normas. Excepción

• Principio de retroactividad benigna de las normas penales. Fundamentos

 

• Retroactividad benigna de la ley penal. No es un derecho absoluto

• Procedencia de hábeas corpus contra resoluciones judiciales. Conexión con libertad personal

• Derecho a la libertad personal. Citación a lectura de sentencia

 

JURISPRUDENCIA LABORAL Y PREVISIONAL

ANÁLISIS Y CRÍTICA

• Amparo laboral: Los supuestos de procedencia del Tribunal Constitucional Jorge Toyama Miyagusuku

JURISPRUDENCIA RELEVANTE COMENTADA

• Retiro de la confianza como causal de extinción del contrato de trabajo

 

Caso: Trabajadores de confianza Exp. Nº 03501-2006-PA/TC

• Derecho al libre ejercicio de la profesión y la licencia individual para realizar servicios a fuentes de radiación ionizante

Caso: Sindicato Nacional de tecnólogos médicos de la seguridad social Exp. Nº 02370-2007-PA/TC

• Suspensión indefinida de labores como afectación del derecho a no ser despedido sino por causa justa

Caso: Sindicato de Trabajadores de Embotelladora Latinoamericana Exp. Nº 05989-2006-PA/TC

JURISPRUDENCIA VINCULANTE COMENTADA

Precedentes vinculantes sobre la protección de los riesgos profesionales: Pensiones vitalicia y de invalidez

Caso: Padilla Mango Exp. Nº 10063-2006-PA/TC

JURISPRUDENCIA RECIENTE Y TENDENCIAS

• Requisito de requerimiento de fecha cierta y entidad a la que se pide información sobre solicitud de revisión de cese o renuncia

• Violación de derechos constitucionales por falta de motivación de pases al retiro

 

• Acreditación de enfermedad ocupacional vía examen médico ocupacional que practica el Instituto Nacional de Salud del Ministerio de Salud

• Primacía de realidad y determinación de relación laboral

• Determinación de monto de seguro de vida

 

JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA Y TRIBUTARIA

ANÁLISIS Y CRÍTICA

El

debido proceso y su protección en sede administrativa

Análisis desde la jurisprudencia del Tribunal Constitucional

 

Javier Adrián Coripuna

¿La contribución al Fondo Nacional de Vivienda es un tributo? Comentarios a las últimas sentencias emitidas por el Tribunal Constitucional sobre el tema Julio A. Fernández Cartagena

JURISPRUDENCIA RELEVANTE COMENTADA

Ejercicio del derecho de defensa y procedimiento administrativo

Caso: Hatuchay EIRL Exp. Nº 01783-2007-PA/TC

 

Constitucionalidad de las medidas cautelares previas al procedimiento administrativo sancionador

Caso: Pesquera 2020 S.A.C. y otra Exp. Nº 9884-2005-PA/TC

Afectación del principio ne bis in idem en el pase a retiro de militares

Caso: Valdivia Maldonado Exp. Nº 08716-2006-PA/TC

Debido proceso en el pase a retiro de militares por sanción disciplinaria

Caso: Chávez Villanueva Exp. Nº 3648-2006-PA/TC

JURISPRUDENCIA RECIENTE

Cobro de tasas por impugnación de actos administrativos

Obligación de la Administración de seguir los precedentes

 

constitucionales es relativizada por poca difusión de los mismos

A

través del amparo no puede reclamarse sobre beneficios

tributarios, pues no son derechos constitucionales

No se ejerce derecho de defensa en el pase al retiro por renova- ción de militares y policías

Pase al retiro por causal de renovación debe contar con moti- vación basada en el interés público

 

JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL ECONÓMICA, CIVIL Y OTROS

ANÁLISIS Y CRÍTICA

Regulación constitucional de las inversiones: Igualdad de condi- ciones y ¿reciprocidad?

 

A

propósito de la sentencia del Tribunal Constitucional que

declara la inconstitucionalidad del segundo párrafo del artículo

24 de la Ley de Radio y Televisión Jorge Santistevan de Noriega / Álvaro Loredo Romero

JURISPRUDENCIA RELEVANTE COMENTADA

• Variación unilateral de la comisión por concepto de viajes aéreos ¿es constitucional?

Caso: Asociación Peruana de Agentes Afiliados Exp. Nº 6539-2006-PA/TC

 

• Competencia del tribunal para pronunciarse sobre la exoneración de pago de tasas judiciales

Caso: Florencio Jesús Navarro Sánchez Exp. Nº 03661-2007-PA/TC

• Incompetencia del tribunal para pronunciarse sobre la ineficacia de un contrato

Caso: Iliana Rivera Aguilar Exp. Nº 00271-2007-PA/TC

• Actuación probatoria para la defensa del consumidor en un pro- ceso de amparo

Caso: Ana Sofía Tello Figueroa Exp. Nº 1903-2007-PA/TC

JURISPRUDENCIA RECIENTE Y TENDENCIAS

• Legitimidad para obrar

• Litisconsorcio facultativo

• Jurisdicción arbitral

 

• Cosa juzgada

• Principio de protección al consumidor o usuario

PRÁCTICA CONSTITUCIONAL

 
 

• La libertad de contratar en la Constitución y en las sentencias del Tribunal Constitucional Luis Cárdenas Rodríguez

• Litisconsorcio e intervención de terceros en el proceso de amparo Úrsula Indacochea Prevost

DOCTRINA CONSTITUCIONAL

 
 

• Competencias del Tribunal Constitucional costarricense El caso del amparo contra resoluciones jurisdiccionales Víctor Eduardo Orozco Solano

• Tres perspectivas sobre la ley injusta: Tomás de Aquino, Gustav Radbruch y Robert Alexy José Antonio Seoane

• Un papel renovado para la Corte Suprema. Democracia e interpretación judicial de la Constitución Roberto Gargarella

ÍNDICES

 
 

De sentencias por materias Por normas Por temas y voces

PRESENTACIÓN l abogado moderno no puede dejar de estar al día. En una mano debe

PRESENTACIÓN

l abogado moderno no puede dejar de estar al día. En una mano debe

tener la ley vigente para exigir su aplicación. Esto no es nada nuevo, pero

no basta. La juridificación de la vida diaria y la judicialización de los

Econflictos en busca de tutela de derechos le obligan al abogado a tener con

igual urgencia en la otra mano la jurisprudencia. No nos basta lo que dicen las normas para predecir cuál será el resultado en un conflicto de intereses. Necesitamos saber cómo esas normas se han venido interpretando jurisprudencialmente para conocer la última palabra que han dicho los jueces y tribunales en su aplicación concreta.

Este permanente diálogo entre la ley y la jurisprudencia se hace más palpable en materia constitucional. Aquí, la Norma Fundamental que tenemos en una mano no se agota en su simple texto. Exige sostener en la otra mano el desarrollo de la jurisprudencia que la interpreta y le da contenido. Con mayor razón en el campo constitucional si la Carta –como ocurre en la mayoría de constituciones concebidas a partir de la Segunda Guerra Mundial en torno a la dignidad de la persona humana– se concibe a sí misma como una norma abierta, capaz de incorporar derechos innominados que deben ser reconocidos jurisprudencialmente. Con igual sentido, si la Ley de Leyes se manifiesta hábil para extender su protección al amparo de instrumentos internacionales y es proyectada para alojar en su seno situaciones no previstas por sus redactores, pero que se presentan como imperativo ineludible para el Derecho con el devenir de los tiempos.

Por su propia naturaleza general y por la estructura principista de sus postulados, la Constitución no es solamente lo que su texto dice sino lo que la jurisprudencia constitucional dice que dice. De aquí el valor y el vigor de esta jurisprudencia que día a día actualiza el contenido de la Norma Normarum y define los linderos de su protección.

La iniciativa de Editorial Gaceta Jurídica de inaugurar con el presente número Gaceta Constitucional es por ello feliz y oportuna. Pretende ofrecer a los abogados, magistra- dos, juristas y estudiantes de Derecho el instrumento necesario para operar con seguridad en el campo especializado del Derecho Constitucional. Quienes hemos sido convocados para codirigir esta nueva revista lo hacemos con la convicción de que logrará situarse en el liderazgo de la especialización jurídica para beneficio del desarrollo del constitucionalismo en el Perú.

No es , por cierto , el aspecto utilitario de facilitar la labor de los abogados del Perú el

único motivo que anima a los directores y editores de Gaceta Constitucional:

también nuestro activismo en el campo editorial y de la difusión del Derecho

i mpulsa

Constitucional la necesidad de que se conozca dentro y fuera de nuestras fronteras los aportes que se vienen produciendo en esta materia en el Perú, especialmente a través de las sentencias que dicta el Tribunal Constitucional en su condición de Supremo Intérprete de la Constitución, sea en defensa de los derechos fundamentales o en su función contralora de la constitucionalidad en la que predomina la aplicación del principio de jerarquía constitucional. Difundir y debatir lo que el tribunal pronuncia, compararlo con lo que la doctrina enseña y contrastarlo con lo que otras instancias de constitucionalidad consagran resulta ineludible para quienes estamos empeñados en la construcción del Estado Constitucional y Democrático de Derecho y en abrir espacios para el reconocimiento de los avances que se logran en el Perú en este importante segmento del quehacer jurídico.

Sin embargo, no es el propósito de Gaceta Constitucional, a pesar de su especialidad, concentrarse únicamente en los pronunciamientos constitucionales emanados de las

instancias especializadas (el Tribunal Constitucional, la Sala Constitucional y Social de

la Corte Suprema de la República o los jueces comunes actuando en función de jueces

constitucionales en los procesos regulados por el Código Procesal Constitucional) sino incorporar también la diseminación crítica de la jurisprudencia extranjera, emanada de las cortes y foros internacionales que se pronuncian sobre derechos fundamentales y sobre protecciones de otro orden reconocidas internacionalmente, así como la jurisprudencia que emana de la justicia común o de los tribunales administra- tivos en la medida en que tenga incidencia en asuntos de orden constitucional.

Mención especial merece el capítulo doctrinario en Gaceta Constitucional. No sería concebible pretender el liderazgo en la literatura jurídica constitucional si no se

atiende con especial dedicación a recibir en sus páginas la obra de constitucionalistas que trabajan en la elaboración teórica del Derecho Constitucional. De hecho el Perú,

a pesar del desdén por la Constitución y la ley que ha marcado lamentablemente

buena parte de nuestra vida republicana, está viviendo un verdadero florecimiento del Derecho Constitucional de la mano del restablecimiento de la democracia con el que, hemos inaugurado este siglo. Este florecimiento, alimentado por el Código Procesal que nos rige en la materia y por el activismo que despliega el Tribunal Constitucional

y la judicatura en general en torno a la interpretación de los derechos que la Constitu-

ción protege y la aplicación de su parte orgánica en la que reposa la institucionalidad de la República, debe encontrar su debido eco en una revista de la calidad y proyec- ciones como la que hoy se inaugura.

A consecuencia de ello, la estructura de Gaceta Constitucional responde a esta apertura

de temas que se quiere ofrecer a los lectores especializados, con secciones doctrinarias

y comentarios jurisprudenciales sobre diversas ramas del Derecho, a condición de que

tenga relevancia constitucional. Esta misma apertura, finalmente, se quiere ofrecer para los abogados y juristas del Perú, especialmente para los jóvenes que tienen tanto que aportar a la literatura constitucional del país, a quienes se les abre una ventana de oportunidad en nuestras páginas.

Jorge SANTISTEVAN DE NORIEGA Codirector de Gaceta Constitucional

ESPECIAL

El recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional

G A C E T A constitucional
G A C
E T A
constitucional

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN Recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional: Nuevas causales de procedencia D
INTRODUCCIÓN Recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional: Nuevas causales de procedencia D
INTRODUCCIÓN Recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional: Nuevas causales de procedencia D

Recurso de agravio en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional:

Nuevas causales de procedencia

del Tribunal Constitucional: Nuevas causales de procedencia D acuerdo con el Código Procesal Constitucional, el

D acuerdo con el Código Procesal Constitucional, el recurso de agravio consti-

tucional procede contra “la resolución de segundo grado que declara infundada

e

o

improcedente la demanda”. De similar forma sucedía con el recurso extraordina-

rio, recurso análogo previsto en la legislación procesal constitucional anterior.

La finalidad de que el recurso de agravio procediera solo contra sentencias que declaren infundada o improcedente la demanda era sobre todo tutelar. Desde esta perspectiva, si en segunda instancia se declaraba fundada la demanda sin posibilidad de impugnación, de algu- na forma se estaría tutelando con celeridad al demandante (no sería necesario llegar hasta una tercera instancia), sin dejar en estado de indefensión al demandado (quien se habría defendi- do cuando menos en dos instancias).

sin dejar en estado de indefensión al demandado (quien se habría defendi- do cuando menos en
sin dejar en estado de indefensión al demandado (quien se habría defendi- do cuando menos en

Además, el sistema quedaba perfeccionado con la instauración de la técnica de la jurispruden- cia y el precedente constitucional vinculantes, al contar los jueces del Poder Judicial con pautas establecidas por el máximo intérprete de la constitucionalidad para resolver los proce- sos constitucionales. Así, no obstante que el Tribunal Constitucional no conociera los proce- sos declarados fundados en segunda instancia, ello no significaba que los jueces de inferiores instancias pudieran resolver contradiciendo los criterios de interpretación del tribunal, asegu- rándose de esta forma la predictibilidad y coherencia constitucional de lo decidido.

No obstante, en la práctica se evidenció que lo previsto por la legislación fue insuficiente, al dejar espacios que permitieron a algunos jueces resolver contra el ordenamiento constitucio- nal. Y es que nada garantizaba que los jueces constitucionales se ajustaran a las interpretacio- nes del Tribunal Constitucional. Esto se hizo patente especialmente en las sentencias funda- das de segundo grado, que quedaban fuera de supervisión del tribunal, y en la ejecución de las resoluciones, pues al tribunal no le correspondía conocer del trámite de ejecución.

Por ello, existían casos en los que decisiones contrarias al ordenamiento jurídico interpreta- do por el tribunal –es decir, decisiones antijurídicas– se tornaban definitivas (sentencias fundadas de segundo grado) y, peor aún, con apariencia de ser protectoras de los derechos

fundamentales del demandante. Asimismo, a pesar de existir pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el fondo
fundamentales del demandante. Asimismo, a pesar de existir pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el fondo
fundamentales del demandante. Asimismo, a pesar de existir pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el fondo
fundamentales del demandante. Asimismo, a pesar de existir pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el fondo

fundamentales del demandante. Asimismo, a pesar de existir pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el fondo de un caso, también podía ocurrir que en etapa de ejecución esta decisión no fuera cumplida o sea desnaturalizada, con lo que se perennizaba la afecta- ción y se mellaba la autoridad del tribunal.

la afecta- ción y se mellaba la autoridad del tribunal. Ambos supuestos han sido abordados recientemente

Ambos supuestos han sido abordados recientemente por el tribunal, por lo que decidió innovar el Derecho Procesal Constitucional. Efectivamente, a través de una sentencia y una resolución de queja, el colegiado constitucional ha ampliado el supuesto de proceden- cia del recurso de agravio constitucional inicialmente previsto en el Código Procesal Cons- titucional, admitiendo ahora el “recurso de agravio a favor del precedente” y el “recurso de agravio a favor del cumplimiento de las sentencias del Tribunal Constitucional”.

Al respecto, como en algunos otros casos, no dudamos de la buena intención del tribunal al innovar el ordenamiento procesal. Sin embargo, debemos admitir nuestras dudas con res- pecto a si al tribunal le correspondía realizar esta innovación, o si en realidad debió estable- cer algún mecanismo de diálogo con la sede legislativa, para lograr el cambio. A nuestro parecer, la denominada autonomía procesal del Tribunal Constitucional no le alcanza para realizar modificaciones normativas discrecionales, como si fuera el propio legisla- dor, máxime teniendo en cuenta los límites de su auctoritas –al ser una entidad legitima- da por la corrección de sus decisiones y por desempeñar fielmente el rol que le correspon- de en una democracia–.

fielmente el rol que le correspon- de en una democracia–. En este marco, destacamos el valioso
fielmente el rol que le correspon- de en una democracia–. En este marco, destacamos el valioso

En este marco, destacamos el valioso aporte de los trabajos que publicamos en nuestro especial. El profesor Luis Castillo Córdova destaca cómo la ampliación del recurso de agravio constitucional implica una reducción del “amparo contra amparo”, pues si bien antes correspondía iniciar un “amparo contra amparo”contra la sentencia fundada de se- gunda instancia que lesiona derechos esenciales, hoy se habilita –de manera eficiente– el recurso de agravio para estos casos; no obstante, como señala el autor, ello deberá ser perfeccionado por el legislador. Jorge León, por su parte, explica cómo es que el tribunal tiene la capacidad de crear y flexibilizar su Derecho Procesal Constitucional, atendiendo a los fines materiales que le impone la propia Constitución; así, en este contexto es que el colegiado amplió convenientemente la procedencia del recurso de agravio y morigeró el recurso de queja. Alan Martínez, finalmente, realiza un estudio sobre cómo el tribunal vino perfilando las instituciones del recurso de agravio y de queja respecto a lo inicial- mente previsto en la legislación procesal constitucional, realizando relevantes precisiones y objeciones.

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Caso amparo contra amparo y recurso de agravio a favor del precedente

Exp. N° 4853-2004-PA/TC

SUMILLA

(Publicada en el diario oficial El Peruano el 13 de setiembre de 2007)

en el diario oficial El Peruano el 13 de setiembre de 2007) Esta sentencia, que constituye
en el diario oficial El Peruano el 13 de setiembre de 2007) Esta sentencia, que constituye

Esta sentencia, que constituye precedente vinculante, reconoce la posibilidad de interponer recurso de agravio contra sentencias es- timatorias de segunda instancia que incumplan procedentes vincu- lantes. Asimismo, establece nuevos supuestos de procedencia para el “amparo contra amparo”, que procede ahora (1) contra senten- cias de amparo estimatorias de segunda instancia cuando afecten derechos fundamentales, (2) contra sentencias estimatorias de se- gundo grado dictadas al margen de la doctrina jurisprudencial del Tribunal Constitucional, y (3) cuando se tratan de decisiones de- negatorias que afecten derechos de terceros no intervinientes en el proceso o de demandantes imposibilitados de interponer el recur- so de agravio oportunamente.

SENTIDO DEL FALLO: Infundada la demanda

EXP. N° 4853-2004-PA/TC

LA LIBERTAD

DIRECCIÓN REGIONAL DE PESQUERÍA DE LA LIBERTAD

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITU- CIONAL

En Lima, a los 19 días del mes de abril de 2007, el Pleno del Tribunal Constitucional, integrado por los magistrados Alva Orlandini, Bardelli Lartiri- goyen, Gonzales Ojeda, García Toma, Vergara Gotelli y Landa Arroyo, pronuncia la siguiente sentencia.

I. ASUNTO

Recurso extraordinario interpuesto por la Dirección Regional de Pesquería de La Libertad, representa- da por su director, don Rolando Coral Giraldo, contra la resolución expedida por la Sala de De- recho Constitucional y Social de la Corte Supre- ma de Justicia de la República, de fojas 38 del cuaderno de apelación, su fecha 7 de setiembre de 2004, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

II. ANTECEDENTES

1. Demanda

Con fecha 17 de octubre de 2003, el recurrente in- terpone demanda de amparo contra los magistra- dos de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior

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de Justicia de Trujillo, así como contra el Juez del Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Tru- jillo, a fin de que se deje sin efecto la Resolución N° 25, de fecha 30 de junio de 2003, expedida por la Sala emplazada en el trámite de un anterior proceso de amparo, seguido contra el Presidente del Consejo Transitorio de Administración Regio- nal y otros.

Solicita, asimismo, que se deje sin efecto todos los actos posteriores a la referida sentencia, los mis- mos que están en etapa de ejecución. Sostiene que, en el referido proceso (expediente Nº 1954-02), luego de apelar la resolución de primer grado, solo

se

habría dado respuesta a una de las apelaciones;

la

planteada precisamente por la Dirección Regio-

nal de Pesquería, mas no se hace referencia alguna

al

La Libertad. De este modo, según argumenta, se habrían violado sus derechos a la tutela judicial efectiva, al debido proceso y de defensa.

2.

Mediante Resolución de fecha 5 de enero de 2004,

la

Libertad rechazó liminarmente la demanda, tras considerar que en el presente caso resultaba de apli- cación el artículo 10 de la Ley N° 25398, Ley Com-

Segunda Sala Civil de la Corte Superior de La

recurso interpuesto por el Gobierno Regional de

Regional de La Libertad, ordenando, en su parte resolutiva, que la emplazada cumpliera con rein- corporar a don José Luis Castillo Cava en el pues- to de chofer de la Dirección Regional de Pesquería de La Libertad, tras constatar que se habían vulne- rado sus derechos al trabajo y al debido proceso. Se trata en consecuencia, de un proceso de “ampa- ro contra amparo” donde además existe una esti- mación parcial de la pretensión por parte del Poder Judicial en segunda instancia.

2. De manera preliminar a la dilucidación de la pre- sente controversia y tomando en consideración que en el marco de la nueva regulación de los procesos constitucionales existe la necesidad de delimitar los alcances del “amparo contra amparo”, este Cole- giado considera pertinente, de conformidad con lo establecido en el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, esbozar crite- rios de observancia obligatoria, los que se precisan a continuación a partir del caso planteado.

3.
3.

Resolución de primer grado

§2. Las reglas del “amparo contra amparo” an- tes de la entrada en vigencia del Código Pro- cesal Constitucional

En la sentencia recaída en el expediente Nº 200-

2002-AA/TC se establecieron cinco reglas para restringir el uso del amparo como medio para cues- tionar lo resuelto en otro proceso de amparo. No se trataba en aquella ocasión de prohibir la proceden- cia de procesos constitucionales contra procesos constitucionales sino de su aceptación, si bien su- jeta a específicas situaciones. Así se dijo que solo es posible admitir un “amparo contra amparo”:

que solo es posible admitir un “amparo contra amparo”: plementaria de la Ley de Amparo y

plementaria de la Ley de Amparo y Hábeas Cor- pus, la misma que establece que las anomalías que pudieran presentarse dentro de un procedimiento regular, deben resolverse al interior del mismo pro- ceso, no siendo el proceso de amparo la vía ade- cuada para dicho propósito.

proceso de amparo la vía ade- cuada para dicho propósito. 3. Resolución de segundo grado A

3. Resolución de segundo grado

A fojas 38 del cuaderno de apelación, la Sala Cons-

titucional y Social de la Corte Suprema confirmó

la

apelada, tras considerar que no se había violado

el

derecho al debido proceso, ya que el demandan-

te

había reconocido que la Sentencia cuestionada

se pronunció sobre los puntos contenidos en su

recurso de apelación.

III. FUNDAMENTOS

§1. Precisión del petitorio de la demanda

1. El recurrente solicita, concretamente, que se deje sin efecto la sentencia de fecha 30 de junio de 2003, mediante la cual la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Trujillo declaró fundada en parte una demanda de amparo contra el Gobierno

a) Cuando la violación al debido proceso resulte manifiesta y esté probada de modo fehaciente por el actor;

b) Cuando se hayan agotado todos los recursos al interior del proceso que se cuestiona y aque- llos hayan resultado insuficientes para el pro- pósito corrector;

c) Cuando lo solicitado no se encuentre relacio- nado con lo decidido sobre el fondo, puesto que con el segundo amparo solo se puede po- ner en tela de juicio cuestiones estrictamente formales;

d) Cuando el nuevo proceso de amparo no inten- ta revertir una sentencia definitiva estimatoria, ya que de lo contrario se contravendría el prin- cipio de inmutabilidad de la cosa juzgada; y

1818181818

SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

e)

Cuando se trate de resoluciones emitidas por el Poder Judicial, mas no de aquellas emana- das del Tribunal Constitucional.

4.

Toda vez que las reglas mencionadas fueron ela-

boradas por la jurisprudencia constitucional en el marco de la legislación anterior a la vigencia del Código Procesal Constitucional, el Tribunal Cons- titucional considera imperioso evaluar si las mis- mas reglas deben ser convalidadas en el marco de la nueva legislación sobre los procesos constitu- cionales; o si, por el contrario, resulta oportuno realizar un redimensionamiento del “amparo con- tra amparo” o, eventualmente, limitar sus posibili- dades a los extremos en que sea absolutamente ne- cesario para restablecer el ejercicio de los derechos fundamentales que hayan sido arbitrariamente vio- lados en el trámite del proceso judicial.

ello solo es admisible de manera excepcional. Se debe tratar de una transgresión manifiesta del con- tenido constitucionalmente protegido de los dere- chos fundamentales, por acciones u omisiones de los órganos judiciales que permitan al Tribunal Constitucional constatar fácilmente que dichos ac- tos u omisiones trascienden el ámbito de la legali- dad y alcanzan relevancia constitucional, de modo que su uso no puede habilitarse para cuestionar deficiencias procesales de naturaleza legal o, even- tualmente, para suplir negligencias u omisiones en la defensa de alguna de las partes. Se debe tratar, en consecuencia, de violaciones acreditadas feha- cientemente a consecuencia de la actuación de los órganos judiciales durante el trámite de un proceso constitucional y que tengan directa vinculación con la decisión final de las instancias judiciales.

) una resolución firme a)
)
una resolución firme
a)

§3. Fundamento constitucional del “amparo contra amparo”

En principio conviene destacar que, conforme

5.

se desprende del artículo 5.6 del Código Procesal

7. Dada la naturaleza excepcional de los procesos constitucionales el “amparo contra amparo” se con- figura como una excepción dentro de la excepción, por lo que los jueces deben valorar la intensidad de la afectación y el nivel de acreditación que se presente a efectos de no permitir que cualquier ale- gación pueda merecer una nueva revisión de los procesos constitucionales. Este Colegiado consi- dera pertinente dejar establecido que su uso excep- cional solo podrá prosperar por única vez y con- forme a las reglas que se desarrollan más adelante. Varias son las razones de orden jurídico e institu- cional que respaldan esta tesis:

Constitucional, en el marco de la regulación ac-

tual, ya no sería posible iniciar una demanda de

amparo para cuestionar “(

recaída en otro proceso constitucional (

No obstante, este Colegiado ha establecido al res-

)
)

pecto que “(

la posibilidad del ‘amparo contra

amparo’ tiene fuente constitucional directa en el

)

segundo párrafo del artículo 200.2 de la propia Constitución”, donde se establece que el Amparo

“(

No procede contra normas legales ni contra

El principio de seguridad jurídica, indispensa- ble para el goce y disfrute de los derechos y libertades en el Estado democrático, en la me- dida en que permitir amparos sucesivos gene- raría una permanente inestabilidad e inseguri- dad en los justiciables;

b) El principio de inmutabilidad de las decisiones judiciales, sobre todo cuando en los procesos constitucionales se trata de restablecer situacio- nes producidas a consecuencia de afectaciones a los derechos constitucionales;

c) El principio de oportunidad y eficacia de la pro- tección de los derechos. Esto está, además, ín- timamente vinculado a los principios de suma- riedad o urgencia que caracteriza a los proce- sos constitucionales, en la medida en que dejar abierta la posibilidad de amparos sucesivos, terminaría por desnaturalizar el carácter mis- mo de los mecanismos destinados a proteger

carácter mis- mo de los mecanismos destinados a proteger resoluciones judiciales emanadas de procedimiento ) regular

resoluciones judiciales emanadas de procedimiento

)

regular”. A partir de esta consideración, el Tribu-

nal ha precisado que “(

cesal Constitucional se refiere en su artículo 5, in-

ciso 6), a la improcedencia de un proceso constitu- cional que cuestiona una resolución judicial firme recaída en otro proceso constitucional, esta dispo- sición restrictiva debe entenderse referida a proce- sos donde se han respetado de modo escrupuloso el debido proceso y la tutela procesal efectiva en sus distintas manifestaciones, conforme al artículo 4 del mismo Código Procesal Constitucional( (Caso Municipalidad Provincial de San Pablo, Exp. Nº 3846-2004-PA/TC).

cuando el Código Pro-

§4. El “amparo contra amparo”: su naturaleza excepcional

6. Aceptada la tesis de la procedencia del “amparo

contra amparo”, debe precisarse de inmediato que

GGGGGAAAAACETCETCETCETCETAAAAA CONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONAL NºNºNºNºNº 11111

1919191919

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en forma oportuna y eficaz los derechos más importantes en la sociedad democrática;

d) Finalmente y, en todo caso, quien considere que, después de haberse resuelto un proceso de “am- paro contra amparo”, persiste una situación de lesión a un derecho fundamental, puede recu- rrir a los tribunales u organismos internaciona- les constituidos según tratados o convenios de los que el Perú es parte, tal como lo dispone el artículo 205 de la Constitución y el artículo 114 del Código Procesal Constitucional.

§5. Los supuestos procesales y sustanciales del “amparo contra amparo”

8. Una de las reglas que se estableció en el expe-

diente N° 200-2002-AA/TC, para la procedencia del “amparo contra amparo”, señalaba que solo ha de proceder contra sentencias constitucionales de- finitivas, siempre que aquellas no tengan carácter favorable para la parte actora, ya que de lo contra- rio se contravendría el principio de inmutabilidad de la cosa juzgada. Esta fue una regla elaborada conforme a lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley Nº 23506, que establecía que “la resolución final constituye cosa juzgada únicamente si es favora- ble al recurrente”.

9.

cuar esta regla a efectos de optimizar la defensa del contenido constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales que pudieran verse afec- tados a consecuencia de la actuación de los órga- nos judiciales en un determinado proceso. En efec- to, la estimación de una pretensión en un proceso constitucional no puede llevar a suponer, sin más, que en la tramitación de este haya desaparecido por completo cualquier posibilidad de afectación a los derechos fundamentales, generándose de esta ma- nera un ámbito exento de control por parte del Tri- bunal Constitucional. En otras palabras, el “ampa- ro contra amparo” no debe habilitarse en función de que el fallo en el primer amparo sea estimatorio o desestimatorio, sino en función de si puede acre- ditarse o no un agravio manifiesto a los derechos constitucionales a consecuencia de la actuación de los propios jueces constitucionales y cuya intensi- dad sea tal que desnaturalice la propia tutela que deba prestarse a través de su actuación.

Al respecto el Tribunal considera necesario ade-

Al respecto el Tribunal considera necesario ade- 10. De este modo en principio es razonable que
Al respecto el Tribunal considera necesario ade- 10. De este modo en principio es razonable que

10. De este modo en principio es razonable que tratándose de una sentencia estimatoria de segun- do grado, cuando se acredite que en la tramitación

se haya producido una violación manifiesta a un derecho constitucional, el “amparo contra ampa- ro” resulta una opción válida a efectos de optimi- zar la defensa de los derechos fundamentales a tra- vés de los procesos constitucionales, sin que su uso pueda suponer, paradójicamente, una nueva afec- tación. No obstante, conviene aquí analizar si el “amparo contra amparo” es la única vía posible para el control constitucional de las decisiones estima- torias de segundo grado que resulten lesivas de los derechos fundamentales o que desconozcan la doc- trina constitucional o, llegado el caso, los propios precedentes del Tribunal Constitucional. El Tribu- nal abordará en los fundamentos siguientes los su- puestos en los que cabe un nuevo amparo, para lue- go y a partir de la interpretación del artículo 202.2 de la Constitución explorar las posibilidades del propio recurso de agravio como mecanismo más efectivo para el control de las decisiones estimato- rias de segundo grado que son dictadas en desaca- to directo a un precedente constitucional.

11.
11.

§5.1. Primer supuesto: sentencias estimatorias de segundo grado que afectan derechos fun- damentales

Conforme ha quedado establecido hasta este

punto, en el trámite de los procesos constituciona- les, las decisiones estimatorias de segundo grado pueden también, eventualmente, ser dictadas con manifiesto agravio a algunos de los derechos cons- titucionales protegidos a través del proceso de am- paro. En este caso, el hecho de que se haya dictado una sentencia de segundo grado estimando la pre- tensión contenida en la demanda de amparo, no la hace per se inimpugnable a través de un nuevo pro- ceso de amparo.

12. En consecuencia el primer supuesto en el que

se plantea la necesidad de un nuevo proceso de amparo es la invocación y consiguiente acredita- ción de un agravio manifiesto en el ámbito del con- tenido constitucionalmente protegido de un dere- cho constitucional, producido en el trámite de un proceso de amparo. Tal afectación debe ser de tal intensidad que desnaturalice la propia decisión es- timatoria, volviéndola inconstitucional y por tanto, carente de la condición de cosa juzgada en la que formalmente se pueda amparar.

13. En este punto conviene precisar que conforme

tiene establecido este Tribunal (Exp. N° 3179-2004- AA/TC), la protección de los derechos fundamen- tales vía un nuevo proceso de amparo no se agota

2020202020

SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

en los aspectos formales, toda vez que el “amparo contra amparo” comparte el mismo potencial repa- rador cuando se trata de la afectación de cualquier

derecho fundamental; esto es, “(

) comprender re-

VI del Título preliminar del Código Procesal Cons-

titucional, una ley cuya constitucionalidad ha sido confirmada por el Tribunal, no puede ser inaplica-

da por los jueces en ejercicio del control difuso, a

sidualmente la protección de todos los derechos

menos, claro está, que el Tribunal solo se haya pro-

constitucionales no protegidos por los otros proce- sos de tutela de los derechos fundamentales (há- beas corpus y hábeas data)” 1 . De este modo un pro- ceso judicial resulta tanto irregular si viola el debi-

nunciado por su constitucionalidad formal; c) las proscripciones interpretativas, esto es las “anula- ciones” de determinado sentido interpretativo de

la ley realizadas en aplicación del principio de in- terpretación conforme a la Constitución. Se trata

do proceso formal y la tutela judicial efectiva, como cuando penetra de forma arbitraria o irrazonable

en

este supuesto de las sentencias interpretativas,

en el ámbito constitucionalmente protegido de cual-

es

decir las que establecen que determinado senti-

quier otro derecho fundamental.

do

interpretativo de una disposición legislativa re-

sulta contrario a la Constitución, por lo que no debe ser usado por los jueces en el ejercicio de la fun-

ción jurisdiccional que les corresponde.

Todo lo anterior no excluye, en todo caso, que jueces del Poder Judicial, que también son jue-

14. Solo así los derechos fundamentales alcanzan

verdadera eficacia normativa vertical, vinculando a todos los poderes del Estado, incluidos los órga- nos del Poder Judicial. Esto además en el entendi- do de que el ámbito de protección del proceso cons- titucional de amparo no se limita solamente a la tutela del derecho al debido proceso, sino que se extiende de conformidad con el artículo 200.2 de la Constitución a todos aquellos derechos funda- mentales que no son objeto de tutela por el proceso constitucional de hábeas corpus y hábeas data. Nada justifica por tanto, que el objeto de protección en el “amparo contra amparo” se reduzca solo a los aspectos formales del debido proceso.

16. los de
16.
los
de

ces de la Constitución, en la medida en que deben aplicarla como norma suprema del Estado en los casos que conocen, puedan también participar en esta labor de integración e interpretación en aras

dar una mayor y más amplia protección a los

derechos fundamentales. En cualquier caso, las re- laciones entre la interpretación del Tribunal Cons- titucional y la que realice el juez ordinario deben

orientarse, en estos casos, por el principio de ma- yor protección y más amplia cobertura que pueda brindar determinada interpretación en un caso con- creto. De este modo, las decisiones del Tribunal Constitucional alcanzan el máximo grado de vincu- lación cuando ofrecen una mejor protección a los derechos en cuestión, mientras que, si es posible que en un caso concreto la interpretación realizada por el Tribunal puede ser optimizada con la inter- vención de los jueces del Poder Judicial, el grado

de

vinculación disminuye a efectos de incorporar

la

mejor interpretación que objetivamente ponga

de

manifiesto la mayor protección que pueda brin-

dar a un bien constitucional determinado.

§5.3 . Tercer supuesto: decisiones denegatorias de segundo grado que afectan derechos de ter- ceros que no han intervenido en el proceso y del recurrente que no ha tenido ocasión de interponer el respectivo recurso de agravio

17. Conforme se ha sostenido, uno de los argu-

mentos que respaldan la posibilidad de interponer

los argu- mentos que respaldan la posibilidad de interponer §5.2. Segundo supuesto: sentencias estimatorias que
los argu- mentos que respaldan la posibilidad de interponer §5.2. Segundo supuesto: sentencias estimatorias que

§5.2. Segundo supuesto: sentencias estimatorias que desconocen la doctrina constitucional establecida en la jurisprudencia del Tribu- nal Constitucional

15.

gundo proceso constitucional para restablecer el orden jurídico constitucional y el ejercicio de los derechos fundamentales que pueda verse afectado con una estimatoria de segundo grado, cuando las instancias judiciales actúan al margen de la doctri- na constitucional establecida en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Por doctrina constitu- cional debe entenderse en este punto: a) las inter- pretaciones de la Constitución realizadas por este Colegiado, en el marco de su actuación a través de los procesos, sea de control normativo o de tutela de los derechos fundamentales; b) las interpreta- ciones constitucionales de la ley, realizadas en el marco de su labor de control de constitucionali- dad. En este caso, conforme lo establece el artículo

Asimismo resulta razonable el uso de un se-

(1)

Fundamento Jurídico N° 12.

GGGGGAAAAACETCETCETCETCETAAAAA CONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONAL NºNºNºNºNº 11111

2121212121

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una nueva demanda de amparo contra las resolu- ciones estimatorias de segundo grado, provenien- tes de otro proceso de amparo, se sustenta en el mandato constitucional (arts. 201 y 202) que habi- lita al Tribunal como contralor último de la Consti- tución y defensor “definitivo” de los derechos fun- damentales. Tales prerrogativas se concretan a tra- vés de un nuevo proceso de amparo siempre que se observen los presupuestos constitucionales que para ello se establecen en la presente sentencia.

18. No obstante, si bien es cierto que, tratándose

de resoluciones desestimatorias siempre está abierta la posibilidad de interponer un recurso de agravio constitucional (artículo 18 del Código Procesal Constitucional), permitiendo en estos casos que sea el Tribunal Constitucional quien se pronuncie en última y definitiva instancia, también lo es que los terceros que resulten afectados ilegítima y directa- mente por dichas resoluciones no tendrían tal posi- bilidad en la medida en que su actuación como parte en el proceso haya sido denegada o simplemente no haya podido ser acreditada por desconocimien- to de dicho trámite judicial. En consecuencia, el “amparo contra amparo” abre la posibilidad, en es- tos supuestos, de que las alegaciones de violación de derechos puedan ser evaluadas en un nuevo pro- ceso constitucional y, de este modo, se pueda acce- der a un pronunciamiento final y definitivo por par- te del supremo intérprete y guardián de la Constitu- ción y de los derechos fundamentales, si la preten- sión es denegada en las instancias judiciales.

19.

En este sentido el “amparo contra amparo” ha-

bien por no haber sido admitido como parte en el primer amparo, pese a contar con los presupuestos procesales para ello, bien por desconocimiento del trámite al no habérsele notificado como correspon- día en su calidad de litisconsorte necesario. En este supuesto, la decisión desestimatoria de segundo grado le ha producido agravio sin que pueda ejer- cer su derecho de defensa; y (2) el caso de quien, habiendo sido parte en el proceso, no ha podido interponer el recurso de agravio en su oportuni- dad, sea por no habérsele notificado oportunamen- te la sentencia desestimatoria o porque, pese a ha- ber sido notificado, no ha podido conocer de su contenido por alguna imposibilidad material debi- damente acreditada.

21. Hasta aquí el “amparo contra amparo” ha sido

21. Hasta aquí el “amparo contra amparo” ha sido presentado como un medio excepcional que debe

presentado como un medio excepcional que debe admitirse por única vez con el propósito de que, tras el manto de la cosa juzgada o de la firmeza de una decisión de segundo grado, no se cobijen vio- laciones más perjudiciales a los derechos de algu- na de las partes del proceso o, incluso de terceros, en los términos expuestos supra. Asimismo, hemos señalado que procede también un nuevo amparo cuando mediante decisiones estimatorias se desco- nozca la doctrina constitucional de este Colegiado en su rol de defensa de la supremacía constitucio- nal y la tutela de los derechos fundamentales. Res- ta por analizar la forma en que debe asumirse la defensa del orden constitucional o la restitución en el ejercicio de los derechos fundamentales a con- secuencia de una sentencia estimatoria de segundo grado que haya sido dictada en desacato flagrante a un precedente constitucional establecido por este Colegiado en su actuación como Tribunal de Pre- cedentes, al amparo del artículo VII del Título Pre- liminar del Código Procesal Constitucional.

§6.

El recurso de agravio constitucional contra sentencias estimatorias de segundo grado que violan el orden jurídico constitucional

22.

La defensa de los derechos fundamentales así

como del orden jurídico constitucional que corres- ponde en última instancia al Tribunal Constitu- cional, requiere de mecanismos procesales efec- tivos para que este actúe oportunamente en los procesos constitucionales. La autonomía proce- sal de que se ha venido dotando este Colegiado a través de su propia jurisprudencia (Cfr. entre otros:

Exp. Nº 045-2004-AI/TC, 025-2005-AI/TC, Auto de admisibilidad), refleja la necesidad de consolidar

Auto de admisibilidad), refleja la necesidad de consolidar bilita al tercero afectado, cuya participación haya sido
Auto de admisibilidad), refleja la necesidad de consolidar bilita al tercero afectado, cuya participación haya sido

bilita al tercero afectado, cuya participación haya sido rechazada en el primer amparo, o cuando, por desconocimiento probado, este no haya tenido oca- sión de solicitar su intervención en el trámite del primer proceso. En estos supuestos, dentro del plazo que establece el artículo 44 del Código Procesal Constitucional para el caso del amparo contra re- soluciones judiciales, el tercero afectado en el ejer- cicio de sus derechos fundamentales a consecuen- cia de la decisión desestimatoria, puede presentar un nuevo amparo cuestionando dicha decisión, siempre que esta no haya sido confirmada por el Tribunal Constitucional, tras haberse interpuesto

el respectivo recurso de agravio constitucional.

20. Por ello se puede admitir un nuevo amparo fren-

te a una resolución desestimatoria de segundo gra- do en los siguientes supuestos: (1) el caso del ter- cero que no ha participado en el primer proceso,

2222222222

SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

una serie de instrumentos y mecanismos procesa-

les que permitan una mayor protección de los de-

rechos a través de los procesos constitucionales.

A este respecto, conviene ahora analizar si un

nuevo proceso de amparo es un medio efectivo para controlar la posibilidad de violación del or- den jurídico constitucional que se haya produci- do a consecuencia de una decisión estimatoria de

segundo grado, dictada en abierto desacato a un precedente constitucional vinculante expresado en los términos del artículo VII del Código Procesal Constitucional.

23. El Tribunal considera que, si bien hasta la fe-

cha la jurisprudencia constitucional ha venido in-

terpretando que una decisión “denegatoria” es aque- lla que declara infundada o improcedente en se- gundo grado un proceso constitucional, tal inter- pretación se venía realizando en un contexto en el que no existía una disposición como la que ahora

se

del C.P.Const., que establece el carácter de prece-

y debe ser controlado por este Colegiado a través

del propio recurso de agravio, que debe habilitarse en este supuesto como el medio procesal más eficaz

e idóneo para restablecer la supremacía de la Cons-

titución, alterada tras una decisión judicial estimato- ria de segundo grado en un proceso constitucional. Este Colegiado estima por tanto que debido a la naturaleza del agravio y la objetividad de su cons- tatación, en la medida en que los precedentes son reglas precisas y claras que no admiten un juego interpretativo por parte de los jueces, relegar su control al trámite de un nuevo proceso de amparo resultaría en el mejor de los casos inadecuado.

§6. El Recurso de Agravio Constitucional a fa- vor del precedente

26. Si bien el artículo 202.2 de la Constitución es-

27.
27.

tablece que corresponde al Tribunal Constitucio- nal “conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias de hábeas corpus, am- paro, hábeas data y acción de cumplimiento”, una interpretación literal de dicha disposición puede generar en el actual contexto de desarrollo de la justicia constitucional algunas distorsiones en la interpretación y defensa de los derechos constitu- cionales que corresponde, en última instancia, al Tribunal Constitucional conforme al artículo 201 de la Constitución y al artículo 1 de su propia Ley Orgánica (Ley N° 28301).

recoge en el artículo VII del Título Preliminar

dente constitucional vinculante a determinadas de- cisiones del Tribunal Constitucional, las que no pueden ser desconocidas bajo ningún supuesto por

el

o variación solo corresponde al propio Tribunal.

24.

yor claridad la necesidad de optimizar la defensa del orden jurídico constitucional a través de los procesos constitucionales, en especial a través del propio recurso de agravio constitucional de modo que una decisión estimatoria de segundo grado,

Poder Judicial, al disponer que su modificación

Es en este contexto donde se aprecia con ma-

modificación Es en este contexto donde se aprecia con ma- Como ya ha quedado establecido supra
modificación Es en este contexto donde se aprecia con ma- Como ya ha quedado establecido supra

Como ya ha quedado establecido supra, una

decisión judicial estimatoria de segundo grado en un proceso constitucional afecta los derechos fun- damentales y el propio orden jurídico constitucio- nal cuando es emitida contra la expresa interpreta- ción constitucional que haya realizado este Cole- giado de los derechos fundamentales a través de su jurisprudencia, o también, como ya ha ocurrido 2 cuando es emitida en abierto desacato a un prece- dente constitucional vinculante. Respecto de las afectaciones de los derechos fundamentales en ge- neral (incluido los terceros), así como respecto del eventual desacato a las interpretaciones de este Colegiado contenidas en su doctrina jurispruden- cial, este tribunal ha sostenido que debe habilitarse para ello la interposición por única vez de un se-

emitida en el marco de un proceso constitucional,

no pueda convertir en “cosa juzgada” una deci-

sión judicial emitida en abierto desacato a un pre- cedente constitucional vinculante de este Colegia- do, infringiéndose de este modo el propio carác-

ter de norma suprema que corresponde a la Cons-

titución y cuya interpretación final está a cargo de este Colegiado.

25. El Tribunal considera que una decisión judi-

cial emitida sin tomar en cuenta los precedentes vinculantes del supremo intérprete de la Constitu- ción aplicables al caso, viola el orden constitucional

(2)

Así por ejemplo, en el caso de la constitucionalidad de las Leyes Nºs 25153 y 27796, existen varios pronunciamientos realizados por el Tribunal Constitucional en las SSTC Exp. Nºs 9165-2005-PA/TC, 4227-2005-PA/TC y 1436-2006-PA/TC; estas decisiones han venido siendo desatendidas por las instancias judiciales, lo que ha generado pronunciamientos vía amparo para restablecer las violaciones producidas. Cfr. por todos la decisión de este Colegiado en el Expediente N° 04245-2006-AA/TC.

GGGGGAAAAACETCETCETCETCETAAAAA CONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONALCONSTITUCIONAL NºNºNºNºNº 11111

2323232323

LLLLL RECURSORECURSORECURSORECURSORECURSO DEDEDEDEDE AAAAAGRGRGRGRGRAAAAAVIOVIOVIOVIOVIO ENENENENEN LLLLLAAAAA JURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIA DELDELDELDELDEL TCTCTCTCTCgundo amparo. Esto porque la invocación de ta- les vulneraciones requieren siempre de un con-

gundo amparo. Esto porque la invocación de ta- les vulneraciones requieren siempre de un con- tencioso mínimo donde puedan acreditarse los ale- gatos escuchando al órgano judicial emplazado y permitiendo, al propio tiempo, una nueva evalua- ción de la decisión por parte del propio Poder Ju- dicial en sus dos instancias. Sin embargo este Tri- bunal entiende que no es necesario dicho trámi- te contradictorio cuando la alegación esté referi- da al desacato manifiesto y claro a un precedente vinculante, establecido en tales términos por el propio Tribunal.

§6.1. Sobre la interpretación constitucional del término “denegatorio” del artículo 202.2 de la Constitución

28. La concepción de la Constitución como norma

d) el principio de función integradora; e) el princi- pio de fuerza normativa de la Constitución; f) el principio de irreversibilidad de la tutela que otorga

la Constitución; entre otros.

30. Especialmente relevantes para lo que aquí in-

teresa son los principios de concordancia práctica

y corrección funcional. Mediante el primero “( )

toda aparente tensión entre las propias disposicio- nes constitucionales debe ser resuelta “optimizan- do” su interpretación, es decir, sin “sacrificar” nin- guno de los valores, derechos o principios concer-

nidos, y teniendo presente que, en última instan- cia, todo precepto constitucional, incluso aquellos pertenecientes a la denominada “Constitución or- gánica” se encuentran reconducidos a la protección de los derechos fundamentales, como manifesta- ciones del principio-derecho de dignidad humana, cuya defensa y respeto es el fin supremo de la so- ciedad y el Estado (artículo 1 de la Constitución)”.

jurídica vinculante trae consigo el carácter, también vinculante, de su interpretación por parte del Tribu- nal. El problema de la interpretación constitucional se configura de este modo como un problema rela- tivo a la fuerza vinculante de los contenidos de la Constitución. Dichos contenidos, es sabido, dada la naturaleza pluralista de la sociedad democrática de la que intenta ser reflejo la Constitución, son en muchos casos ambiguos, indeterminados, vagos, abiertos. En suma, la interpretación constitucional es, en este sentido, una labor de “concretización” y también de intermediación entre el momento cons- tituyente y el momento de aplicación de las dispo- siciones constitucionales. No hay interpretación fuera del tiempo. El contexto y sus múltiples mani- festaciones dan sentido y objetividad a la interpreta- ción, que es ante todo una actividad humana que partiendo del texto de la Constitución, debe sin em- bargo ser capaz de incorporar otros elementos de la vida cultural, social y anímica del momento en que la sociedad, a través del proceso, solicita la “ejecu- ción” de determinada cláusula constitucional.

29. Como actividad racional la interpretación cons-

titucional se orienta por una serie de métodos y es- trategias que deben coadyuvar a su corrección. Sobre el particular este Colegiado ha precisado una serie de principios que deben permitir establecer los contenidos correctos de la Constitución, a sa- ber: a) el principio de unidad de la Constitución en su interpretación; b) el principio de concordancia práctica; c) el principio de corrección funcional;

31.
31.

En cambio mediante el principio de corrección fun-

) al

realizar su labor de interpretación no desvirtúe las funciones y competencias que el Constituyente ha asignado a cada uno de los órganos constituciona- les, de modo tal que el equilibrio inherente al Esta-

cional se exige que el juez constitucional, “(

do Constitucional, como presupuesto del respeto de los derechos fundamentales, se encuentre ple- namente garantizado” 3 .

se encuentre ple- namente garantizado” 3 . Son precisamente estos principios los que de- ben ayudarnos
se encuentre ple- namente garantizado” 3 . Son precisamente estos principios los que de- ben ayudarnos

Son precisamente estos principios los que de-

ben ayudarnos ahora a concretar los alcances de lo que debe entenderse por el término “resoluciones denegatorias” a tenor del artículo 202.2 de la Cons- titución. Dicha disposición interpretada en forma literal como se ha venido haciendo en la jurispru- dencia y también en la doctrina, genera, como se ha adelantado, la posibilidad de que los jueces del Poder Judicial puedan eventualmente estimar una demanda de amparo al margen de los precedentes de este Colegiado, sin que ello pueda ser objeto de control constitucional, lo que en última instancia supone desatender el carácter vinculante de la pro- pia Constitución. De este modo mientras que el principio de concordancia práctica permite buscar un significado de la norma fundamental que opti- mice tanto la defensa de los derechos como la su-

premacía de la Constitución, el principio de correc- ción funcional por su parte nos recuerda que una

(3)

Cf. STC Exp. Nº 5854-2005-AA/TC, FJ 12.

2424242424

SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

interpretación literal de tal disposición impediría que este Colegiado pueda ejercer precisamente la función que constitucionalmente le corresponde, esto es, asumir su rol de intérprete supremo de la Constitución y ser “definitiva instancia” en mate- ria de tutela de los derechos fundamentales.

32. Por ello, cuando el artículo 202.2 de la Consti-

tución señala que el Tribunal Constitucional cono- ce en ultima y definitiva instancia de las “denega- torias” en los procesos constitucionales ello no debe ser interpretado como que está proscrita por la Constitución la revisión por este Colegiado, vía recurso de agravio constitucional, de una decisión estimatoria de segundo grado cuando esta haya sido

dictada en desacato de algún precedente constitu- cional vinculante, emitido por este Colegiado. El concepto “denegatorio” requiere pues de un nuevo contenido a la luz de los principios de interpreta- ción constitucional y de la doble dimensión que expresan los derechos fundamentales y su tutela por parte de este Colegiado en el contexto del ac- tual Estado Social y Democrático de Derecho.

proceso constitucional son interdependientes y se hacen necesarias todas las veces en que la tutela primaria de uno de los dos intereses (subjetivo y objetivo) comporte la violación del otro”. (Exp. Nº 023-2005-AI/TC FJ 11).

34. Esta doble dimensión y finalidad en que se ex-

presan y a la que sirven los procesos constitucio- nales debe también servir como premisa metodo- lógica o conceptual a la hora de interpretar el ar- tículo 202.2 que habilita la competencia del Tribu- nal Constitucional vía el recurso de agravio consti-

tucional a que se refiere el artículo 18 del C.P.Const. En tal sentido lo denegatorio a que hace referencia la disposición constitucional no debe entenderse solo en su dimensión subjetiva, esto es, referido solo y puntualmente a la pretensión de quien inter- pone la demanda de amparo, puesto que también resulta denegatoria de tutela constitucional una decisión que respondiendo de manera estimatoria la pretensión contenida en la demanda de amparo, sin embargo desconoce abiertamente el propio or- den jurídico constitucional aplicable al caso con- creto, orden a los que corresponden en su máxima jerarquía los precedentes vinculantes de este Cole-

) la fun-

giado. Como sostiene Peter Häberle 4 , “(

) en el
)
en el

§6.2. La doble dimensión y finalidad de los pro- cesos constitucionales y sus consecuencias en la interpretación del artículo 202.2 de la Cons- titución

33.

estado actual de desarrollo del Derecho Procesal Constitucional, los procesos constitucionales per- siguen no solo la tutela subjetiva de los derechos fundamentales de las personas, sino también la tu- tela objetiva de la Constitución. La protección de los derechos fundamentales no solo es de interés para el titular de ese derecho, sino también para el propio Estado y para la colectividad en general, pues su transgresión también supone una afecta- ción del propio ordenamiento constitucional. Por ello, bien puede decirse que, detrás de la constitu- cionalización de procesos como el de hábeas cor- pus, amparo, hábeas data y cumplimiento, nuestra Constitución ha reconocido la íntima correspon- dencia entre la doble naturaleza (subjetiva-obje- tiva) de los derechos fundamentales y la doble naturaleza (subjetiva-objetiva) de los procesos constitucionales, siendo que las dos vocaciones del

ción de la Constitución en la dirección de los dere- chos fundamentales individuales (subjetivos) solo es una faceta del recurso de amparo”; otra faceta tan o más importante es la referida a la tutela del propio orden objetivo de valores y del orden cons- titucional en su conjunto, esto es “asegurar el dere- cho constitucional objetivo y servir a su interpreta- ción y perfeccionamiento’”. De este modo los pro- cesos constitucionales no solo tienen como finali- dad la respuesta a concretas demandas de las par- tes, sino también la tutela del orden jurídico cons- titucional cuya interpretación definitiva correspon- de a este tribunal.

35. En consecuencia cuando el artículo 202.2 de la

Constitución no hace expresa referencia a la competencia de este tribunal para conocer el caso de las sentencias estimatorias de segundo grado, tal silencio solo supone una presunción iuris tantum a favor de la constitucionalidad de dichas decisiones, mas no su imposibilidad de control vía el recurso

mas no su imposibilidad de control vía el recurso Como ha precisado este Colegiado, “( (4)
mas no su imposibilidad de control vía el recurso Como ha precisado este Colegiado, “( (4)

Como ha precisado este Colegiado, “(

(4) HÄBERLE, Peter. “El Recurso de Amparo en el Sistema Germano-Federal de Jurisdicción Constitucional”. En: Domingo García Belaunde y Francisco Fernández Segado (Coordinadores). La Jurisdicción Constitucional en Iberoamérica. Dykinson. Madrid, 1997. Pág. 257.

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de agravio constitucional cuando se haya dictado al margen del orden jurídico constitucional, desaca- tando un precedente vinculante. De ahí que la pre- cisión establecida en el artículo 18 del Código Pro- cesal Constitucional, en el sentido de que el recur- so de agravio procede contra “la resolución de se- gundo grado que declara infundada o improceden- te la demanda”, en la medida en que solo hace re- ferencia a la dimensión subjetiva del concepto de decisión judicial “denegatoria” (esto es referido

a la pretensión contenida en la demanda) y no a la

dimensión objetiva (esto es referida al respeto de

los derechos fundamentales y el orden constitucio- nal en su conjunto); no puede decirse que limita las posibilidades del recurso de agravio, también tratándose de decisiones estimatorias que sean

abiertamente ilegítimas, por desconocer el carácter de órgano supremo de control de constitucionali- dad de este Colegiado (art. 201 de la Constitución

y

1 de su Ley Orgánica), así como la consecuente

a) En primer lugar, la posición del Tribunal Cons- titucional como supremo intérprete y guardián de la Constitución y de los derechos fundamen- tales. Una interpretación literal y restrictiva del artículo 202.2 de la Constitución impediría que frente a un desacato a los precedentes vincu- lantes del máximo intérprete constitucional este pueda intervenir a través del recurso natural establecido con tal propósito, como es el re- curso de agravio.

b) En segundo lugar, la defensa del principio de igualdad. Esto en la medida en que la interpre- tación propuesta permite que la parte vencida pueda también, en igualdad de condiciones, impugnar la decisión que podría eventualmen- te ser lesiva de sus derechos constitucionales y que sin embargo de no aceptarse el recurso de agravio, tratándose de una estimatoria de se- gundo grado, no tendría acceso a “la última y definitiva instancia”, ratione materiae que corresponde al Tribunal Constitucional en los procesos constitucionales de tutela de derechos. Tratándose de un proceso de amparo entre par- ticulares, esta situación resulta especialmente relevante puesto que una interpretación literal del artículo 202.2 solo permite acceso al de- mandante vencedor en segunda instancia, mas nunca al emplazado, que puede ser vencido ar- bitrariamente en segunda instancia, y además, desconociendo los precedentes del Tribunal Constitucional.

c)
c)

potestad de dictar precedentes vinculantes recono- cida en el artículo VII del título Preliminar del Có- digo Procesal Constitucional.

36.

disposición del Código Procesal Constitucional debe ahora complementarse con la interpretación constitucional que con carácter vinculante realiza este Colegiado en la presente sentencia, con ánimo de no generar zonas de intangibilidad a la labor de

En cualquier caso el Tribunal considera que tal

la labor de En cualquier caso el Tribunal considera que tal control de parte del máximo
la labor de En cualquier caso el Tribunal considera que tal control de parte del máximo

control de parte del máximo intérprete de la Cons- titución y, al mismo tiempo, en el entendido de que una interpretación como la planteada optimiza de mejor forma la protección de los derechos consti- tucionales tal como exige el artículo IX del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, que dispone que cuando se generen vacíos o defectos en la interpretación de dicha norma, estos deben ser solucionados aplicando supletoriamente otros Códigos Procesales afines “siempre que no con- tradigan los fines de los procesos constitucionales

y los ayuden a su mejor desarrollo”.

37. Cabe señalar que además de los argumentos

aducidos, la posibilidad de habilitar vía interpreta-

ción constitucional el recurso de agravio en el caso de desacatos a los precedentes constitucionales vinculantes establecidos por este Colegiado, con- cretados a través de una decisión judicial estimato- ria de segundo grado, se apoya en los siguientes

fundamentos:

En tercer lugar, la interpretación propuesta al no optar por un nuevo proceso para reivindicar el carácter de intérprete supremo y Tribunal de Precedentes que ostenta este Colegiado (art. 1 de su Ley Orgánica y art. VII del C.P.Const.), ha optado por la vía más efectiva para la ejecu- ción y vigencia de sus propios precedentes. El Tribunal actúa de este modo, como lo manda la propia Constitución (art. 201), en su calidad de máximo intérprete constitucional, con auto- nomía e independencia para hacer cumplir sus precedentes como parte indispensable del or- den jurídico constitucional.

38. De este modo y en definitiva la actuación del Tribunal Constitucional, vía el recurso de agravio, tiene por finalidad restablecer los principios de supremacía jurídica de la Constitución y de respe- to de los derechos fundamentales, los que se ve- rían transgedidos si un juez desconoce, de modo

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SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

manifiesto, los precedentes vinculantes de este Colegiado que, conforme al artículo 1 de su Ley Orgánica, es el supremo intérprete de la norma fun- damental del Estado y de los derechos fundamen- tales. Se trata en definitiva del recurso de agravio a favor de la protección y de la interpretación consti- tucional de los derechos que realiza, en última y definitiva instancia, el Tribunal Constitucional, de acuerdo con el artículo 202.2) de la Constitución, labor que se concreta de manera objetiva en sus precedentes vinculantes.

§7. Las nuevas reglas del “amparo contra amparo”

39. Sentado lo anterior resulta necesario estable- cer las reglas procesales y sustantivas del prece- dente vinculante para la procedencia, tanto del “am- paro contra amparo” como también respecto del recurso de agravio constitucional a favor del pre- cedente. Estas reglas deben ser interpretadas siem- pre atendiendo a los principios constitucionales pro homine y pro actione, a fin de que el proceso cons- titucional cumpla su finalidad de tutelar la supre- macía jurídica de la Constitución y los derechos fundamentales.

A) Regla procesal: El Tribunal Constitucional de conformidad con el artículo 201 y 202.2 de la Constitución así como de acuerdo con el ar- tículo VII del Título Preliminar del Código Pro- cesal Constitucional, tiene la facultad jurídica para establecer, a través de sus sentencias que adquieren el carácter de cosa juzgada, un pre- cedente vinculante. En virtud de ello la presen- te sentencia, en tanto constituye cosa juzgada, se establece como precedente vinculante y sus efectos normativos se precisan en la siguiente regla sustancial.

B) Regla sustancial: Para la procedencia, por única vez, de una demanda de “amparo contra amparo”, el juez constitucional deberá obser- var los siguientes presupuestos:

(1) Objeto.- Constituirá objeto del “amparo contra amparo”:

a) La resolución estimatoria ilegítima de se- gundo grado, emitida por el Poder Judi- cial en el trámite de un proceso de am- paro donde se haya producido la viola- ción manifiesta del contenido constitu- cionalmente protegido de los derechos fundamentales, o que haya sido dictada

sin tomar en cuenta o al margen de la mejor protección de los derechos esta- blecida en la doctrina jurisprudencial de este Colegiado, desnaturalizando la de- cisión sobre el fondo, convirtiéndola en inconstitucional.

La resolución desestimatoria de la de- manda, emitida en segundo grado por el Poder Judicial en el trámite de un proce- so de amparo, cuando esta haya queda- do firme en el ámbito del Poder Judicial y cuando en su trámite se haya violado, de modo manifiesto, el contenido cons- titucionalmente protegido de los dere- chos fundamentales de un tercero legiti- mado, cuya intervención en el proceso haya sido rechazada o en el que no haya solicitado intervenir por desconocer de dicho trámite; o tratándose del propio interesado, cuando este, por razones que no le sean imputables, no haya podido interponer oportunamente el respectivo recurso de agravio constitucional.

b)

c)
c)

En ningún caso puede ser objeto de una demanda de “amparo contra amparo” las resoluciones del Tribunal Constitucional, en tanto instancia de fallo última y defi- nitiva en los procesos constitucionales.

última y defi- nitiva en los procesos constitucionales. (2) Pretensión .- El nuevo amparo podrá incluir
última y defi- nitiva en los procesos constitucionales. (2) Pretensión .- El nuevo amparo podrá incluir

(2) Pretensión.- El nuevo amparo podrá incluir como pretensión lo que ha sido objeto del primer amparo solo si la violación del con- tenido constitucionalmente protegido del derecho fundamental es de tal intensidad que desnaturaliza la decisión misma y la convierte en inconstitucional; caso contra- rio, no procederá el “amparo contra ampa- ro” por haberse configurado la cosa juzga- da constitucional. También puede invocar- se como pretensión en el nuevo amparo el desacato manifiesto de la doctrina jurispru- dencial de este Tribunal, conforme a los supuestos establecidos en el fundamento 17 de esta sentencia.

(3) Sujetos legitimados.- Las personas legiti- madas para interponer una demanda de “amparo contra amparo” son las siguientes:

a) Frente a la resolución estimatoria ilegíti- ma de segundo grado, emitida por el Po- der Judicial en el trámite de un proceso

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de amparo, donde se haya producido la violación del contenido constitucional- mente protegido de los derechos funda- mentales, o se haya desconocido la doc- trina jurisprudencial de este Colegiado, desnaturalizando la decisión sobre el fondo, convirtiéndola en inconstitucio- nal; podrán interponer una demanda de “amparo contra amparo” los directamen- te afectados, siempre que tal afectación haya sido debidamente denunciada al interior del primer proceso de amparo y no haya sido respondida por el órgano judicial o lo haya sido de forma insufi- ciente. También están legitimados los terceros afectados por lo resuelto en el primer amparo que no hayan sido em- plazados o no se les haya permitido ejer- cer su derecho de defensa al interior del primer amparo.

valor superior justicia y con el derecho fun- damental a un juez imparcial, el juez de primer y segundo grado no deberá haber conocido la primera demanda de amparo.

La reglas vinculantes del recurso de agravio a favor del precedente

40. A partir de lo desarrollado supra, este Colegia- do procede a precisar las reglas aplicables para el trámite del nuevo supuesto establecido a través de esta sentencia, para la procedencia del recurso de agravio tratándose de una sentencia estimatoria de segundo grado.

Regla procesal: El órgano judicial correspon- diente deberá admitir de manera excepcional, vía recurso de agravio constitucional, la revi- sión por parte de este Colegiado de una deci- sión estimatoria de segundo grado cuando se pueda alegar, de manera irrefutable, que tal decisión ha sido dictada sin tomar en cuenta un precedente constitucional vinculante emitido por este Colegiado en el marco de las compe- tencias que establece el artículo VII del C.P.Const. En cualquier caso, el Tribunal tiene habilitada su competencia, ante la negativa del órgano judicial, a través del recurso de queja a que se contrae el artículo 19 del Código Proce- sal Constitucional.

§8.

A)

B)
B)

b) Frente a la resolución denegatoria de se- gundo grado, emitida por el Poder Judi- cial en el trámite de un proceso de am- paro, cuando esta haya quedado firme en el ámbito del Poder Judicial, y cuan- do en su trámite se haya violado, de modo manifiesto, el contenido constitucional- mente protegido de los derechos funda- mentales, podrá interponer una deman- da de “amparo contra amparo” el terce- ro legitimado que, pese a haber solicita- do su intervención en el primer amparo, no haya sido admitido o, teniendo la ca- lidad de litisconsorte necesario, no haya sido notificado con la demanda. Asimis- mo lo podrá interponer el interesado que, por razones probadas, se hubiera encon- trado imposibilitado de presentar el re- curso de agravio constitucional oportu- namente. En estos supuestos, será indis- pensable que, en el primer proceso de amparo, no exista pronunciamiento del Tribunal Constitucional a través del re- curso de agravio constitucional, sin im- portar quién lo haya interpuesto. Final- mente, conforme a lo señalado supra, solo se ha de admitir por una única vez, sea que lo plantee el agraviado directa- mente o terceros.

(4) Juez competente.- A efectos de obtener un pronunciamiento de conformidad con el

efectos de obtener un pronunciamiento de conformidad con el Regla sustancial : El recurso de agravio
efectos de obtener un pronunciamiento de conformidad con el Regla sustancial : El recurso de agravio

Regla sustancial: El recurso de agravio a fa- vor del precedente tiene como finalidad resta- blecer la violación del orden jurídico constitu- cional producido a consecuencia de una sen- tencia estimatoria de segundo grado en el trá- mite de un proceso constitucional. El recurso puede ser interpuesto por la parte interesada o por un tercero afectado directamente y que no haya participado del proceso, sea por no haber sido emplazado o porque, tras solicitar su in- corporación, le haya sido denegada por el ór- gano judicial respectivo. El Tribunal resuelve en instancia final restableciendo el orden cons- titucional que haya resultado violado con la decisión judicial y pronunciándose sobre el fondo de los derechos reclamados.

41. Por lo tanto las reglas desarrolladas en la pre- sente sentencia y declaradas en el fallo como pre- cedente vinculante, conforme al artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucio- nal, deberán ser aplicadas por los jueces constitu- cionales, incluso a los procesos en trámite, por

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SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

mandato de la Segunda Disposición Final del mis- mo cuerpo normativo, una vez que la misma haya sido publicada conforme a Ley.

§10.Vigencia de las nuevas reglas y su aplicación al presente caso

42. En el presente caso la resolución judicial im-

pugnada es precisamente una resolución estimato- ria en un proceso de amparo. Esto permite, en pri-

mer término, advertir que, conforme a las reglas establecidas por este Tribunal en la sentencia del expediente 200-2001-AA/TC, la demanda debe ser declarada improcedente, debido a que, de acuerdo con una de las reglas establecidas en dicha ejecu- toria, no era posible cuestionar mediante un nuevo proceso de amparo una sentencia estimatoria.

43.

tante que la aplicación de las nuevas reglas al pre- sente caso no alterarán sustancialmente la respues- ta que deba dar este Colegiado al caso planteado, permitiendo, por otro lado, ingresar a analizar el fondo de la pretensión a fin de que se establezca como precedente vinculante, de conformidad con el artículo VII del Título Preliminar del Código Pro- cesal Constitucional.

44.

tado al expediente las piezas procesales que per- mitan establecer, de modo fehaciente, que el recu- rrente denunció en su oportunidad las presuntas violaciones de sus derechos constitucionales, di- cha falencia puede suplirse en este caso, en la me- dida en que según manifiesta dicha afectación ha- bría ocurrido precisamente al tramitarse la apela- ción, donde según menciona, “de manera totalmente irregular, arbitraria e ilícita, no se da trámite al re- curso de apelación que se interpuso, contra la sen- tencia, el Gobierno Regional de la Libertad, corriendo en autos únicamente el recurso de ape- lación interpuesto por José Teutico León Colonia, abogado de la Dirección Regional de Pesquería de La Libertad”.

Se aprecia de autos que si bien no se ha adjun-

El Tribunal Constitucional considera no obs-

45. La presunta afectación que reclama en este caso

no se habría perpetrado en contra del recurrente de este segundo proceso de amparo, sino, en el mejor de los casos, en contra del Gobierno Regional de La Libertad, puesto que, según su propia afirma- ción, el recurrente no habría recibido respuesta res- pecto de su recurso de apelación en el proceso de amparo cuestionado. Sin embargo, a fojas 3 del expediente obra la respuesta que da el órgano ju- risdiccional a un pedido de nulidad de la Sentencia del primer amparo, de donde se desprende que in- cluso el Gobierno Regional de La Libertad habría formulado no solo un recurso de apelación sino que la mencionada resolución constituye la respuesta a un pedido de nulidad del mencionado Gobierno Regional, rechazándolo por intentar cuestionar la decisión de fondo de la sentencia. En consecuen- cia, no se aprecia violación alguna del contenido constitucionalmente protegido de los derechos que invoca el recurrente.

HA RESUELTO 1. 2.
HA RESUELTO
1.
2.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la Constitución Po- lítica del Perú

Declarar INFUNDADA la demanda de autos.

lítica del Perú Declarar INFUNDADA la demanda de autos. Establecer como precedente vinculante, con- forme al
lítica del Perú Declarar INFUNDADA la demanda de autos. Establecer como precedente vinculante, con- forme al

Establecer como precedente vinculante, con- forme al artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, los presupues- tos para la procedencia del “amparo contra amparo” expuestos en el fundamento N° 39, así como las reglas indicadas para la admisión del recurso de agravio a favor del precedente a que se refiere el fundamento N° 40 de la pre- sente sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS. LANDA ARROYO; GONZALES OJEDA; ALVA ORLANDINI; BARDELLI LARTIRIGOYEN; GAR- CÍA TOMA; VERGARA GOTELLI

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Caso procedencia del recurso de agravio por incumplimiento o ejecución defectuosa de sentencias del Tribunal Constitucional

RTC Exp. N° 0168-2007-Q/TC

Esta resolución, que establece criterios vinculantes, prescribe que ante el incumplimiento o la ejecución defectuosa de las sentencias del Tribunal Constitucional procede el recurso de agravio consti- tucional, constituyéndose así el Tribunal en instancia final para el restablecimiento del orden constitucional, violado con indebidas decisiones de jueces de ejecución. Respecto al trámite, el órgano judicial admitirá siempre el recurso de agravio constitucional y corresponderá al Tribunal Constitucional valorar el grado de in- cumplimiento de aquellas sentencias desvirtuadas o alteradas de manera manifiesta en su fase de ejecución.

SUMILLA

(Publicada en la página web del Tribunal Constitucional el día 27 de noviembre de

2007)

del Tribunal Constitucional el día 27 de noviembre de 2007) Cabe señalar, que este Colegiado en

Cabe señalar, que este Colegiado en STC 2877- 2005-PHC, publicada en el Diario Oficial El Pe- ruano el día 20 de julio de 2006, ha establecido que para la procedencia del referido recurso se re- quiere, además de los requisitos previstos en el ar- tículo 18º del Código Procesal Constitucional (CP- Const.): que esté directamente relacionado con el ámbito constitucionalmente protegido de un dere- cho fundamental, que no sea manifiestamente in- fundado y que no esté inmerso en una causal de negativa de tutela claramente establecida por el Tribunal Constitucional.

Asimismo, mediante STC Nº 4853-2004-PA, pu- blicada en el Diario Oficial El Peruano, el día 13 de setiembre de 2007, ha precisado, con carácter vinculante, reglas procesales de carácter excepcio- nal para la procedencia del recurso de agravio cons- titucional a favor del precedente constitucional.

2. Que, a su vez, las nuevas reglas procesales con- tenidas en los precedentes antes citados son de apli- cación inmediata, inclusive a los procesos en trá- mite al momento de su publicación en el Diario Oficial, de conformidad con la Segunda Disposi- ción Final del CPConst.

SENTIDO DEL FALLO: Fundado el recurso de queja.

CPConst. SENTIDO DEL FALLO: Fundado el recurso de queja. EXP. N° 0168-2007-Q/TC LIMA BANCO CONTINENTAL RESOLUCIÓN

EXP. N° 0168-2007-Q/TC

LIMA

BANCO CONTINENTAL

de queja. EXP. N° 0168-2007-Q/TC LIMA BANCO CONTINENTAL RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITU- CIONAL Lima, 2 de

RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITU- CIONAL

Lima, 2 de octubre de 2007

VISTO

El recurso de queja presentado por don Miguel Eduardo Bueno Olazábal, apoderado del Banco Continental; y,

ATENDIENDO A

1. Que el Tribunal Constitucional conoce en últi- ma y definitiva instancia las resoluciones denega- torias de las acciones de garantía, de conformidad con el artículo 202 inciso 2) de la Constitución Política del Perú.

3030303030

SENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASENTENCIASSSSS DELDELDELDELDEL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

3. Que según lo previsto en el artículo 19 del CP-

Const., y lo establecido en los artículos 54 a 56 del Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional, este Colegiado también conoce del recurso de queja interpuesto contra resoluciones denegatorias del re- curso de agravio constitucional, siendo su objeto exa- minar que la denegatoria de este último sea acorde al marco constitucional y legal vigente.

4. Que asimismo, al conocerse el recurso de queja,

este Colegiado solo está facultado para revisar las posibles irregularidades que pudieran conocerse al expedir el auto sobre la procedencia del recurso de agravio constitucional, no siendo prima facie de su competencia, dentro del mismo recurso, exami-

nar las resoluciones emitidas en etapas previas ni posteriores a las antes señalada.

tencias por las instancias judiciales (artículo 50 del Reglamento Normativo)–, no puede ser comprendi- do ni analizado exclusivamente desde las perspecti- vas desarrolladas por la teoría general del proceso, ni desde las teorías que estudian los efectos de las sentencias a partir de la perspectiva civil o penal; más aún, si el Tribunal Constitucional ha reconoci- do expresamente la autonomía y particularidad del Derecho Procesal Constitucional 4 .

La sentencia constitucional requiere 5 , pues, de una teoría material constitucional que la fundamente, dotándola de nuevas herramientas de actuación que abandonen la idea clásica de clasificación entre actos de declaración del derecho y actos de ejecu- ción. Ello en atención a que la sentencia que inter- preta con la máxima fuerza jurídica las disposicio- nes constitucionales ocupa una posición de primer orden entre los actos públicos en el marco del Es- tado Social y Democrático de Derecho; verificada además, la especial naturaleza de las pretensiones sobre las que se pronuncia (cosa juzgada constitu- cional 6 ); por el valor y la fuerza que le otorga el sistema jurídico a sus interpretaciones (IV Dispo- sición Final de la Constitución, artículos 1 de su propia Ley Orgánica, VI y VII del CPConst.); y, por el poder extrapartes (efectos erga omnes).

y, por el poder extrapartes (efectos erga omnes ). Sin embargo, si bien el artículo 19

Sin embargo, si bien el artículo 19 del CPConst., establece de manera restrictiva el alcance de este medio impugnatorio, considera este Colegiado que una interpretación literal de dicha disposición pue- de generar en el actual contexto de desarrollo ju- risprudencial de la justicia constitucional algunas distorsiones en la interpretación y defensa de los derechos constitucionales que corresponden a la etapa de ejecución de sentencia, y que en última instancia, debe tutelar el Tribunal Constitucional con- forme al artículo 201 de la Constitución y al artículo 1 de su propia Ley Orgánica (Ley N° 28301).

5.

Que, tal como ya ha sido establecido en reiterada

28301). 5. Que, tal como ya ha sido establecido en reiterada 6. Que por todo ello,

6. Que por todo ello, el valor de la sentencia cons- titucional se encuentra no solo en la ponderación objetiva de su función en el marco del ordenamiento constitucional, sino por los efectos derivados de la vis subjetiva de la decisión judicial estimatoria que deviene en ejecutada en sus propios términos; es decir, como componente esencial del derecho a la tutela judicial efectiva (artículo 139 inciso 3 de la Constitución) 7 y como la principal forma restitutiva de los derechos fundamentales lesionados en la relación jurídica material que es llevada a proceso, permitiendo que las situaciones inconstitucionales se modifiquen o reviertan.

jurisprudencia de este Colegiado (STC 4119-2005- AA, de fecha 9 de noviembre de 2006), el problema de la ejecución no solo comporta un debate doctri- nal, sino también y sobre todo, un problema prácti- co; esto es, la capacidad de este Tribunal para poder llevar al terreno de los hechos la decisión expuesta en términos concretos en su fallo. Por ello, el proce- so de ejecución –a cargo del juez de la demanda (art. 22 y 59 del CPConst.), y por el Tribunal Consti- tucional en cuanto al incumplimiento de sus sen-

Consti- tucional en cuanto al incumplimiento de sus sen- (4) Resolución Exp. Nº 0025-2005-PI/TC y

(4)

Resolución Exp. Nº 0025-2005-PI/TC y 0026-2005-PI/TC (acumulados), de fecha 28 de noviembre de 2005, Caso PROFA (fundamento 15). En tanto resultado del proceso constitucional, a cuya naturaleza y fines de especial relevancia ha hecho referencia este Tribunal a través de su jurisprudencia: STC Exp. Nº 0266-2002-AA, de fecha 10 de enero de 2005, Caso Carmen Tafur Marín de Lazo y otros (fundamentos 5 al 7); y, Resolución Exp. Nº 0020-2005-PI/TC, de fecha 8 de agosto de 2005, Caso Hoja de Coca. STC Exp. Nº 0006-2006-PCC, de fecha 22 de marzo de 2007, Caso Casinos y tragamonedas (fundamento 40). El Tribunal Constitucional se ha pronunciado estableciendo que “el proceso de ejecución de sentencias en sus propios términos forma parte del derecho fundamental a la tutela efectiva, cuestión de esencial importancia para dar efectividad al Estado demo- crático de derecho, que implica, entre otras manifestaciones, la sujeción de los ciudadanos y de la Administración Pública al ordenamiento jurídico y a las decisiones que adopta la jurisdicción, no sólo juzgando sino también ejecutando lo juzgado” [STC Exp. Nº 0161-2001-AA, de fecha 10 de diciembre de 2002, Caso Juana Zapata Quevedo De Negreiros Y Otros (fundamento 6)].

(5)

(6)

(7)

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7. Que este Colegiado no puede permanecer indi-

ferente ante los supuestos de incumplimiento de lo dispuesto en sus sentencias o de su ejecución de- fectuosa, que termina virtualmente modificando la decisión; frente a estas situaciones debería habili- tarse la procedencia del recurso de agravio consti- tucional. Esto porque la invocación de tales vul- neraciones requieren siempre de una verificación por el Tribunal donde puedan acreditarse los ale- gatos escuchando al órgano judicial emplazado y permitiendo, al propio tiempo, una afirmación de su decisión por parte del Tribunal Constitucional.

Por todo ello, resulta oportuno realizar un redimen- sionamiento del recurso de agravio constitucional, y con ello la reevaluación del criterio precedente de este Colegiado aplicable a casos como el pre- sente, de forma que pueda optimizarse la legisla- ción sobre los procesos constitucionales y los fines que la informan.

8.

Que, a partir de lo desarrollado supra, es posible

su fase de ejecución. En cualquier caso, el Tribu- nal tiene habilitada su competencia, ante la negati- va del órgano judicial, a través del recurso de que- ja a que se refiere el artículo 19 del CPConst.

9. Que los principios desarrollados en la presente resolución constituyen jurisprudencia vinculante, conforme al artículo VI del Título Preliminar del CPConst.

10. Que en el presente caso, se aprecia que la Re- solución Nº 3 de fecha 5 de octubre de 2006 de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Lima, re- lativa al inicio del cómputo de los intereses, con- lleva un desconocimiento y una modificación de lo dispuesto en la STC 1020-200-AC, de fecha 25 de abril de 2003, pues esta ha señalado expresamente en su fundamento 3.f que “la obligación económica a la que se refiere el decreto supremo objeto de re- clamo [Decreto Supremo N° 007-99-EF, del 25 de enero de 1999], tampoco nació con dicha norma, sino que se retrotrae al Decreto Supremo N° 088- 92-TC, de fecha 19 de febrero de 1992, y a diversas normas posteriores, que lo único que demuestran es que el Estado, en todo momento, ha venido prorrogando sucesivamente el cumplimiento de dicha obligación, y que la creación del requisito del acuerdo previo constituye, dentro de dicho con- texto, una nueva forma de un cumplimiento de una obligación principal y prioritaria”. Así, la decisión de la Sala Superior, al ser contraria al propio senti- do literal de la sentencia del Tribunal Constitucio- nal impide que la ejecución de la misma se realice conforme a sus propios términos, tal como consa- gra el artículo 22 del CPConst.

Por todo ello, verificado que el recurso de agravio constitucional reúne los requisitos previstos en el artículo 18 del CPConst. y los establecidos mediante la presente resolución; el presente recurso de que- ja debe ser estimado.

Por estas consideraciones, el Tribunal Constitucio- nal, en uso de las facultades conferidas por la Cons- titución Política del Perú y su Ley Orgánica;

RESUELVE

Declarar FUNDADO el recurso de queja; en con- secuencia, dispone notificar a las partes y oficiar a la Sala de origen para que proceda conforme a la presente resolución.

SS. LANDA ARROYO; MESÍA RAMÍREZ; BEAU- MONT CALLIRGOS

SS. LANDA ARROYO; MESÍA RAMÍREZ; BEAU- MONT CALLIRGOS precisar algunos principios interpretativos aplicables para

precisar algunos principios interpretativos aplicables

para el trámite del nuevo supuesto establecido a tra- vés de esta resolución de procedencia del recurso de agravio, tratándose de un supuesto de incumplimien- to de los fallos del Tribunal Constitucional en los procesos de ejecución de sentencias, los mismos que encuentran su fundamento en los principios de eco- nomía procesal e informalismo, consagrados en el artículo III del Título Preliminar del CPConst.

en el artículo III del Título Preliminar del CPConst. Primero. El recurso de agravio a favor
en el artículo III del Título Preliminar del CPConst. Primero. El recurso de agravio a favor

Primero. El recurso de agravio a favor del cumpli- miento de las sentencias del Tribunal Constitucio- nal tiene como finalidad restablecer el orden jurí- dico constitucional, el mismo que ha sido preser- vado mediante sentencia estimatoria del Tribunal en el trámite de un proceso constitucional.

Segundo. El Tribunal resolvería así en instancia fi- nal para el restablecimiento del orden constitucio- nal que resultó violado con la decisión del juez de ejecución, devolviendo lo actuado para que la ins- tancia correspondiente dé estricto cumplimiento a lo declarado por el Tribunal Constitucional, en lo que se refiere al alcance y el sentido del principio de la eficaz ejecución de sus sentencias en sus pro- pios términos.

Tercero. El órgano judicial correspondiente se li- mitará a admitir el recurso de agravio constitucio- nal, y corresponderá a este Colegiado dentro del mismo proceso constitucional, valorar el grado de incumplimiento de sus sentencias, cuando son desvirtuadas o alteradas de manera manifiesta en

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ESPECIAL ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

ESPECIAL

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La reducción al mínimo del amparo contra amparo a través del recurso de agravio constitucional

Luis CASTILLO CÓRDOVA *

recurso de agravio constitucional Luis CASTILLO CÓRDOVA * I. RESEÑA Con el reconocimiento de nuevos supuestos

I.

RESEÑA
RESEÑA

Con el reconocimiento de nuevos supuestos de procedencia del recurso de agravio constitucional (por apartarse del precedente y por vulneración de derechos fundamentales) se reducen, sostiene el autor, los alcances del llamado “amparo contra amparo”. Efectivamente, al ampliarse los su- puestos de “resolución denegatoria” de amparo en segunda instancia, se incluyen decisiones antes consideradas como “resoluciones firmes” –que solo podían ser cuestionadas en un “amparo contra amparo”– contra las que ahora procede el RAC. No obstante, se señala en este trabajo, es to- davía necesario realizar algunas reformas legislativas al respecto.

realizar algunas reformas legislativas al respecto. INTRODUCCIÓN: PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN CENTRAL

INTRODUCCIÓN: PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN CENTRAL

reconocimiento de una zona en la que la Consti- tución no rige. Esa zona estaría conformada por los procesos constitucionales. Si no es posible interponer una demanda constitucional contra lo resuelto por otra demanda constitucional, enton- ces, o se admite que los procesos constituciona- les siempre serán tramitados y resueltos con ape- go estricto a las exigencias formales y materia- les de las normas de la Constitución, o se admite que esas exigencias no están vigentes para los procesos constitucionales. Lo primero es un im- posible fáctico; y lo segundo es un manifiesto desconocimiento del principio de normatividad de la Constitución.

Tal y como está configurado el actual ordenamien- to constitucional y legal peruano, en lo que respec- ta a los procesos constitucionales de protección y aseguramiento de los derechos fundamentales (am- paro, hábeas corpus y hábeas data), no es consti- tucional sostener la imposibilidad de interponer una demanda constitucional contra lo resuelto en otro proceso constitucional. El principal argu- mento para sostener lo dicho es el siguiente: si se rechaza la procedencia de esta figura se está consintiendo la existencia de una zona exenta de control constitucional, lo que significaría el

* Investigador contratado, doctor, Área de Filosofía del Derecho de la Universidad de A Coruña (España). Profesor de la Universi- dad de Piura (Perú).

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no es constitucional

sostener la imposibili- dad de interponer una demanda constitucional

contra lo resuelto en otro proceso constitu- cional

Admitida la procedencia de los proce- sos constitu- cionales con- tra lo resuelto en otros pro- cesos consti- tucionales, se plantea una serie de cues-

tiones. Una de ellas es sobre cuáles procesos constitucionales pue- de predicarse esta figura. La respuesta es la siguien- te: si el llamado amparo contra amparo no es más que una manifestación de la procedencia de los procesos constitucionales contra resoluciones ju- diciales prevista en el artículo 4 CPConst., enton- ces, los procesos constitucionales pueden ser tanto el amparo como el hábeas corpus. Así se tiene que es posible los siguientes emparejamientos: amparo contra amparo, amparo contra hábeas data; y há- beas corpus contra hábeas corpus. Aunque estas modalidades son las posibles, en la doctrina y ju- risprudencia suele hablarse de amparo contra am- paro. Aquí se utilizará también esa expresión, aun- que sin limitarla a un solo supuesto, sino también a los otros dos restantes.

AA/TC, de 15 de octubre de 2002, los supuestos de procedencia del amparo contra amparo. Tales supuestos fueron los siguientes:

“a) solo podrá operar en aquellos supuestos en que la violación al debido proceso resulte ma- nifiestamente evidente (…); b) solo ha de pro- ceder cuando dentro de la acción de amparo que se cuestiona, se han agotado la totalidad de los recursos que le franquea la ley al justi- ciable (…); c) solo debe centrarse en aspectos estrictamente formales del debido proceso, ex- cluyendo toda posibilidad de análisis sobre el fondo controvertido en el proceso constitucio- nal cuestionado; d) solo ha de proceder contra sentencias constitucionales definitivas, siempre que aquellas no tengan carácter favorable a la parte actora, ya que de lo contrario se contra- vendría el principio de la inmutabilidad de la cosa juzgada; y, e) solo ha de proceder cuando se trate de resoluciones emitidas en procesos constitucionales provenientes del Poder Judi- cial y no del Tribunal Constitucional” 1 .

Judi- cial y no del Tribunal Constitucional” 1 . Las falencias de esta respuesta del Supremo

Las falencias de esta respuesta del Supremo intér- prete de la Constitución eran manifiestas. Primero, el amparo contra amparo no podía ser circunscrito solo a los supuestos de vulneración manifiesta del debido proceso en su dimensión formal, más aún cuando había sido el mismo Tribunal Constitucio- nal el que había reconocido que el debido proceso tenía tanto una dimensión formal como otra mate- rial 2 . Por lo que el amparo contra amparo debía de proceder también contra vulneraciones manifies- tas de la dimensión material del debido proceso, aunque eso pudiera suponer pronunciarse sobre el fondo de lo discutido 3 .

Segundo, el amparo contra amparo no podía ser circunscrito solo a los supuestos en los que la deci- sión del primer amparo hubiese sido favorable al demandante en amparo. Es verdad que el artículo 8 de la Ley N° 23506 establecía que la resolución final en un proceso constitucional adquiría la cali- dad de cosa juzgada solo si, siendo la definitiva,

la cali- dad de cosa juzgada solo si, siendo la definitiva, Afirmado esto, se hace necesario

Afirmado esto, se hace necesario plantear la cues- tión central que se intentará resolver a lo largo de tesas páginas. Ella es el determinar hasta dónde es constitucionalmente posible la reducción de los su- puestos de procedencia del amparo contra amparo para favorecer su empleo excepcional, y el papel que en esa reducción puede jugar el recurso de agra- vio constitucional.

puede jugar el recurso de agra- vio constitucional. II. SUPUESTOS DE PROCEDENCIA DEL AMPARO CONTRA AMPARO

II. SUPUESTOS DE PROCEDENCIA DEL AMPARO CONTRA AMPARO

1. Lo que hubo

Antes de la entrada en vigencia del actual Código Procesal Constitucional el Tribunal Constitucional estableció en su sentencia al Exp. Nº 0200-2002-

1 Fundamento jurídico 2.

2 Así, tiene manifestado el Tribunal Constitucional que “como ha sido puesto de relieve en innumerables ocasiones, las dimensio- nes del debido proceso no solo responden a ingredientes formales o procedimentales, sino que se manifiestan en elementos de connotación sustantiva o material”. Exp. Nº 3075-2006-PA/TC, de 29 de agosto de 2006, f. j. 6.

3 CASTILLO CÓRDOVA, Luis. Hábeas corpus, amparo y hábeas data. Un estudio esencialmente jurisprudencial. Universidad de Piura - Ara editores, Lima, Marzo 2004, ps. 65-69.

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ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

favorecía al demandante. Sin embargo, y debido al carácter no absoluto del principio de cosa juzga-

da 4 , era posible sostener que el carácter favorable

de la resolución no podía impedir su revisión si hubiese sido expedido con violación manifiesta del debido proceso (formal o material). Igualmente, habría sido posible argumentar que si se circuns- cribía el amparo contra amparo solo a las resolu- ciones no favorables al demandante, se crearía un ámbito exento de control constitucional: los pro- cesos constitucionales que obtienen en segunda instancia una resolución favorable al demandante no podrían ser objeto de control constitucional. Lo que, nuevamente, contravendría –al menos– el prin- cipio de normatividad de la Constitución.

Tercero, la combinación de los requisitos d) y e) hacían prácticamente inviable el amparo contra amparo, ya que este no podía interponerse casi nun-

ca

5 . En efecto, debido a que si en el primer proceso

amparo contra amparo procedía en los siguientes supuestos:

a. Contra sentencias estimatorias de segundo gra-

do que vulneren de modo manifiesto los derechos fundamentales (formales o materiales). Con esto se dejaba de exigir el requisito c) de la anterior ju- risprudencia del TC, pues el amparo contra ampa- ro procederá también cuando se vulnere el debido proceso material. También se dejaba de exigir el requisito d) del anterior criterio jurisprudencial, de- bido a que el amparo contra amparo no se circuns- cribe solo a las sentencias no estimatorias de la demanda constitucional.

b. Contra sentencias estimatorias que desconocen

la doctrina constitucional establecida en la juris- prudencia del Tribunal Constitucional. Con esto igualmente se niega el requisito d) anterior. En todo caso, se ha de reparar en que el juez que resuelve en primera o segunda instancia una demanda cons- titucional, no debe resolverlas como mera boca muerta que aplica el contenido de la jurispruden- cia del Tribunal Constitucional, sino que ha de va- lorar el caso concreto a fin de decidir si es o no aplicable la misma. Incluso, llega a reconocer el Supremo Intérprete de la Constitución que los jue- ces tienen la posibilidad de redefinir el contenido de su jurisprudencia (los precedentes vinculantes, por ejemplo), si es que con la modificación (la nue- va interpretación de la Constitución) del criterio jurisprudencial se desprende una mayor protección de los derechos fundamentales 6 .

c.
c.

de amparo la sentencia en segunda instancia favo- recía al demandante, el demandado no podía inter- poner el amparo contra amparo porque se lo impe- día el requisito d). Si la sentencia no favorecía al demandante sino al demandado, entonces aquel no interpondría el amparo contra amparo porque ten- dría que acudir al recurso extraordinario (hoy re- curso de agravio constitucional) y, por tanto, obli- gar a un pronunciamiento del TC, lo que –en apli-

obli- gar a un pronunciamiento del TC, lo que –en apli- cación del requisito e)– haría
obli- gar a un pronunciamiento del TC, lo que –en apli- cación del requisito e)– haría

cación del requisito e)– haría improcedente el am- paro contra amparo; y –obviamente– tampoco lo interpondría el demandado debido a que la resolu- ción le favorece.

2. Lo que hay

Con la entrada en vigor del Código Procesal Cons- titucional, el TC tuvo oportunidad de volverse a pronunciar sobre este asunto en su sentencia al Exp. 4853-2004-PA/TC, de 19 de abril de 2007. En ella,

y además como precedente vinculante, estableció

el Supremo Intérprete de la Constitución que el

Contra decisiones denegatorias de segundo gra-

do que afectan derechos de terceros que no han intervenido en el proceso y del recurrente que no ha tenido ocasión de interponer el respectivo re- curso de agravio; siempre que esta no haya sido confirmada por el Tribunal Constitucional, tras haberse interpuesto el respectivo recurso de agravio constitucional, porque –como se sabe–

4 CASTILLO CÓRDOVA, Luis, “Oportunidad en la interposición de las acciones de garantía contra resoluciones judiciales emana- das de un procedimiento irregular”, en Revista de Derecho de la Universidad de Piura, volumen 4, 2003. Pág. 67.

5 De la jurisprudencia constitucional que figura en la página web del Tribunal Constitucional (1996-2007) solo en dos oportunida- des fue declarada fundada la demanda. Una fue el caso de un “hábeas corpus contra hábeas corpus” (Exp. Nº 3491-2005-PHC/ TC, del 19 de junio de 2006); y otro un amparo contra amparo (Exp. Nº 04245-2006-PA/TC, del 8 de agosto de 2006).

6 Dijo el TC que “las decisiones del Tribunal Constitucional alcanzan el máximo grado de vinculación cuando ofrecen una mejor protección a los derechos en cuestión, mientras que, si es posible que en un caso concreto la interpretación realizada por el tribunal puede ser optimizada con la intervención de los jueces del Poder Judicial, el grado de vinculación disminuye a efectos de incorporar la mejor interpretación que objetivamente ponga de manifiesto la mayor protección que pueda brindar a un bien constitucional determinado”. Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, citado, f. j. 16. La cursiva de la letra es añadida.

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el Tribunal Constitucional es la suprema instancia en las decisiones iusfundamentales y sus resolu- ciones no pueden ser recurridas. En cualquier caso, no debería ce-

rrarse la posibilidad de interpo- ner una demanda de amparo tam- bién contra las decisiones estima- torias de segundo grado en un proceso de amparo que vulnere los derechos constitucionales de terceros. Este supuesto –excep- cional, por cierto– es uno de es- timación inconstitucional de la demanda constitucional.

El Tribunal Constitucional ha decidido la procedencia del am- paro contra amparo para estos tres supuestos. Y ha formulado

limitar a una única vez la posibilidad de interponer un amparo contra amparo; sino que incluso hay ra- zones para argumentar que esta limitación podría incurrir en in-

constitucionalidad al negar el derecho de acceso a la justicia frente a la agresión de un dere- cho fundamental (artículo 25.1 CADH) 9 .

Por tanto, lo que hay hoy en día es la procedencia del amparo contra amparo por una única vez cuando en la tramitación del pri- mer amparo se haya vulnerado de modo manifiesto derechos funda-

mentales (procesales o materia- les) de las partes o de un tercero,

el principio de segu-

ridad jurídica, el prin- cipio de inmutabilidad de las decisiones judi- ciales y el principio de oportunidad y eficacia de la protección de los derechos fundamenta- les no son razones que justifiquen limitar a una única vez la posibilidad de interponer un ampa- ro contra amparo

o la
o
la

Tribunal Constitucional.

se haya resuelto al margen de

jurisprudencia vinculante del

una decisión más: el amparo con- tra amparo solo podrá interponer- se por una única vez 7 . Esta deci- sión es criticable por su manifiesta incoherencia 8 . Si se admite que el amparo contra amparo puede interponerse debido a que es posible que un ampa- ro se tramite con vulneración manifiesta de los de- rechos fundamentales de las partes o de los terce- ros, o se resuelva favorablemente al demandante pero desconociendo la doctrina jurisprudencial del TC, ¿qué ocurre en el segundo amparo (el amparo contra amparo), para admitir que durante su trámi- te no se vulnerará derecho fundamental alguno? Como lo he argumentado en otro lado, el principio de seguridad jurídica, el principio de inmutabili- dad de las decisiones judiciales y el principio de oportunidad y eficacia de la protección de los dere- chos fundamentales no son razones que justifiquen

los dere- chos fundamentales no son razones que justifiquen III. ¿ADIÓS AL AMPARO CONTRA AMPA- RO?
los dere- chos fundamentales no son razones que justifiquen III. ¿ADIÓS AL AMPARO CONTRA AMPA- RO?

III. ¿ADIÓS AL AMPARO CONTRA AMPA- RO? EL RECURSO DE AGRAVIO CONS- TITUCIONAL

El amparo contra amparo parece haber sido una posibilidad conocida pero no compartida por el le- gislador. Buena muestra de ello lo da el texto del artículo 5.6 CPConst 10 . Sin embargo, no se dio cuenta el legislador de que de esa forma estaba creando zonas exentas de vinculación a la Consti- tución y del control de la constitucionalidad. En esta misma línea, el Tribunal Constitucional ha in- tentado reducir al máximo la procedencia del am- paro contra amparo, aunque con las deficiencias apuntadas en el apartado anterior. Con lo cual, se plantea la cuestión central que anima este trabajo:

7 Manifestó el Tribunal Constitucional que “[e]ste Colegiado considera pertinente dejar establecido que su uso excepcional solo podrá prosperar por única vez (…). Varias son las razones de orden jurídico e institucional que respaldan esta tesis: a) El principio de seguridad jurídica (…); b) El principio de inmutabilidad de las decisiones judiciales (…); c) El principio de oportuni- dad y eficacia de la protección de los derechos; d) Finalmente y, en todo caso, quien considere que, después de haberse resuelto un proceso de ‘amparo contra amparo’, persiste una situación de lesión a un derecho fundamental, puede recurrir a los tribunales u organismos internacionales constituidos según tratados o convenios de los que el Perú es parte, tal como lo dispone el artículo 205 de la Constitución y el artículo 114 del Código Procesal Constitucional”. Ídem, f. j. 7.

8 En contra SÁENZ DÁVALOS, Luis. Los nuevos derroteros del amparo contra amparo en la jurisprudencia del Tribunal Constitu- cional (cambios y perspectivas a la luz de una reciente ejecutoria). En: ÍDEM, El amparo contra amparo y el recurso de agravio a favor del precedente. Cuadernos de análisis y crítica a la jurisprudencia constitucional, número 3, Palestra, Lima 2007. Pág. 102.

9 CASTILLO CÓRDOVA, Luis. “El Tribunal Constitucional como creador de derecho constitucional”, en SÁENZ DÁVALOS, Luis (Coord.), El amparo contra amparo y el recurso de agravio… Ob. cit. Págs. 28-36.

10 Sobre esto han comentado los impulsores de lo que hoy es el Código Procesal Constitucional, que “con ello se trata de evitar el polémico empleo del amparo contra resoluciones recaídas en otros procesos de amparo”. AA. VV., Código Procesal Constitucio- nal. Comentarios, exposición de motivos, dictámenes e índice analítico. Palestra, Lima 2004. Pág. 45.

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con base en una argumentación constitucionalmente correcta, ¿es posible reducir al máximo los supues- tos de procedencia del amparo contra amparo? La respuesta es que sí, conjugando tanto la interpreta- ción que sobre el recurso de agravio constitucional ha formulado el TC, como una modificación legis- lativa del mismo que complemente lo establecido en el artículo 5.6 CPConst.

1. La interpretación del TC del recurso de agra- vio constitucional

Como se sabe, en el texto constitucional se ha esta- blecido como atribución del Tribunal Constitucio- nal el conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias de hábeas corpus, am- paro, hábeas data, y acción de cumplimiento (artículo 202.2 CP). El legislador, en desarrollo de este precepto constitucional ha dispuesto que por resolución denegatoria se debe entender aquella resolución de segundo grado que declara infunda- da o improcedente la demanda (artículo 18 CP- Const.). Por su parte, en la sentencia al Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, el Tribunal Constitucional ha planteado un nuevo entendimiento de lo que ha de entenderse por resolución denegatoria. Según el Su- premo Intérprete de la Constitución, el concepto denegatorio,

colegiado, vía recurso de agravio constitu- cional, de una decisión estimatoria de segun- do grado cuando esta haya sido dictada en desacato de algún precedente constitucional vinculante, emitido por este colegiado” 12 .

Y

es que siempre, a decir del Supremo Intérprete

de

la Constitución,

“lo denegatorio a que hace referencia la dispo- sición constitucional no debe entenderse solo en su dimensión subjetiva, esto es, referido solo y puntualmente a la pretensión de quien inter- pone la demanda de amparo, puesto que tam- bién resulta denegatoria de tutela constitucio- nal una decisión que respondiendo de manera estimatoria la pretensión contenida en la deman- da de amparo, sin embargo, desconoce abierta- mente el propio orden jurídico constitucional aplicable al caso concreto, orden a los que co- rresponden en su máxima jerarquía los prece- dentes vinculantes de este colegiado” 13 .

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Así, el Tribunal Constitucional propone una inter- pretación amplia de lo que se ha de entender por resolución denegatoria, sobre la que es posible afir- mar lo siguiente: “[e]sta interpretación amplia no está constitucionalmente prohibida, incluso podría decirse que está constitucionalmente exigida en la medida que con ella se llegue a optimizar tanto la defensa de los derechos como la supremacía de la Constitución14 .

como la supremacía de la Constitución ” 1 4 . “requiere de un nuevo contenido a

“requiere de un nuevo contenido a la luz de los principios de interpretación constitucional y de la doble dimensión que expresan los derechos fundamentales y su tutela por parte de este co- legiado en el contexto del actual Estado Social y Democrático de Derecho” 11 .

Estado Social y Democrático de Derecho” 1 1 . Consecuentemente, el Tribunal Constitucional tie-

Consecuentemente, el Tribunal Constitucional tie-

competencia para conocer en última y definiti-

va instancia a través del recurso de agravio consti-

tucional, las siguientes resoluciones denegatorias:

a. La resolución denegatoria de la pretensión del

demandante en el proceso constitucional. Es el supuesto previsto en el artículo 18 CPConst: reso- lución de segundo grado que haya declarado im- procedente o infundada la demanda constitucional.

b. La resolución denegatoria de la tutela consti-

tucional al haber sido expedida en el seno de un proceso constitucional, pero en contravención del orden jurídico constitucional al no haberse apli- cado los precedentes vinculantes, y en general la

Con base en este requerimiento, el Tribunal Cons- titucional ha manifestado que por resolución de- negatoria no debe entenderse solamente la resolu- ción que declara improcedente o infundada la de- manda, sino también se ha de considerar como tal a la sentencia estimatoria de una demanda consti- tucional que se ha apartado manifiestamente de los precedentes vinculantes establecidos por el Supre- mo intérprete de la Constitución. Así, el artículo 202.2 CP,

“no debe ser interpretado como que está pros- crita por la Constitución la revisión por este

11 Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, citado, f. j. 32.

12 Ibídem.

13 Ídem, f. j. 34.

14 CASTILLO CÓRDOVA, Luis. “El Tribunal Constitucional como creador de derecho constitucional”. Ob. cit. Pág. 69.

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LLLLL RECURSORECURSORECURSORECURSORECURSO DEDEDEDEDE AAAAAGRGRGRGRGRAAAAAVIOVIOVIOVIOVIO ENENENENEN LLLLLAAAAA JURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIAJURISPRUDENCIA DELDELDELDELDEL TCTCTCTCTCjurisprudencia vinculante del Tribunal Constitucio- nal. Este tipo de resoluciones serán consideradas denegatorias

jurisprudencia vinculante del Tribunal Constitucio- nal. Este tipo de resoluciones serán consideradas denegatorias aunque hayan sido estimatorias de la demanda constitucional.

Una vez abierta la posibilidad de ampliar los supuestos que caerían dentro de la categoría resolución denegatoria a ser recurrida vía recurso de agravio constitucio- nal, ella debe ampliarse al pun- to de incluir también las resolu- ciones estimatorias de segunda instancia que han sido emitidas con manifiesta vulneración de derechos fundamentales (proce- sales o materiales). Como lo ten- go argumentado en otro lado 15 , el sustento de esta ampliación es doble, como a continuación resumo.

El primero es que una resolución emitida con vulneración de los

proceso constitucional se emite una resolución con vulneración manifiesta de algún derecho fundamen- tal, nos hallaremos frente a una resolución dene- gatoria del orden objetivo cons- titucional.

Por lo que a los dos supuestos de resolución denegatoria expresa- dos anteriormente, se ha de agre- gar un tercero:

c. La resolución denegatoria del orden objetivo constitucional por vulneradora de los derechos fun- damentales (procesales o sustan- tivos). Lo mismo que ocurría en el supuesto b., esta resolución será denegatoria incluso aunque se haya estimado la demanda constitucional.

Una vez abierta la

posibilidad de ampliar los supuestos que cae- rían dentro de la cate- goría resolución dene- gatoria a ser recurrida vía recurso de agravio constitucional, ella debe ampliarse al punto de incluir también las reso- luciones estimatorias de segunda instancia que han sido emitidas con manifiesta vulneración de derechos fundamen- tales

esa ampliación. 2. La modificación legislativa A)
esa ampliación.
2. La modificación legislativa
A)

De esta manera, con base en una interpretación amplia de lo que es resolución denegatoria, debe-

rá incluir al menos los tres su- puestos antes expresados. El pri- mero es el establecido legalmente, el segundo es una ampliación formulada por el Tribunal Consti- tucional, y el tercero es consecuencia necesaria de

derechos fundamentales es una resolución injusta. Si la justicia tiene que ver con dar a cada quien lo que le corresponde, y lo prime- ro que le corresponde a la persona humana es el respeto de sus derechos humanos o fundamentales (artículo 1 CP), entonces, toda resolución que vul- nere un derecho fundamental es una resolución in- justa. De modo que la resolución de segunda ins- tancia en un proceso constitucional que se ha emi- tido con violación de derechos fundamentales, es una resolución injusta. Así, estaremos ante una re- solución denegatoria de la justicia como una mo- dalidad más a ingresar dentro de la categoría reso- lución denegatoria a la que se refiere el artículo

202.2 CP.

El segundo sustento es que los derechos fundamen- tales “constituyen componentes estructurales bási- cos del conjunto del orden jurídico objetivo” 16 , debido a que los mismos teniendo un solo conte- nido, ese único contenido tiene una dimensión subjetiva y otra objetiva 17 . De forma que si en un

subjetiva y otra objetiva 1 7 . De forma que si en un Inconstitucionalidad por vulneración
subjetiva y otra objetiva 1 7 . De forma que si en un Inconstitucionalidad por vulneración

Inconstitucionalidad por vulneración del de- recho de defensa

Esta interpretación amplia, sin embargo, tiene un serio vicio de inconstitucionalidad tal y como está regulado actualmente el recurso de agravio consti- tucional (artículo 18 CPConst.): la interpretación amplia vulnera el contenido constitucional del de- recho de defensa. En efecto, en el mencionado dis- positivo legal se ha previsto el recurso de agravio constitucional sin permitir contradictorio alguno:

interpuesto y admitido el recurso, el presidente de la Sala (superior o suprema) correspondiente re- mite el expediente al Tribunal Constitucional, el cual resuelve en tres días.

15 Ídem. Págs. 69-70.

16 Exp. N.° 1042-2002-AA/TC, del 6 de diciembre de 2002, f. j. 2.2; Exp. N.° 2877-2005-PHC/TC, del 27 de enero de 2006, f. j. 11; entre otras.

17 DREIER, Horst. “Subjektive-rechtliche und objektive-rechtliche Grundrechtsgehalte”, Jura, Oktober 1994. Pág. 505.

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ESPECIALESPECIALESPECIALESPECIALESPECIAL

si la resolución de

segunda instancia ha sido emitida con vulne- ración manifiesta de los precedentes vinculantes y, en general, de la ju- risprudencia vinculante del Tribunal Constitu- cional, no se puede per- mitir el recurso de agra- vio constitucional a fa- vor del demandante y a favor del demandado sin permitir a la vez el contradictorio

Siendo esto así, y en rela- ción con el se- gundo de los supuestos de

entendimien-

to de la cate- goría resolu- ción denega- toria, si la re- solución de segunda ins- tancia ha sido emitida con vulneración manifiesta de los preceden- tes vinculan-

debe interpretar los hechos a fin de concluir si el caso se resuelve aplicando o no el criterio jurispru- dencial contenido en el precedente vinculante; e incluso –si se obedece al Tribunal Constitucional– el juez podrá desvincularse del contenido del pre- cedente si encuentra una mejor interpretación que optimice, en el caso concreto, la protección de los derechos fundamentales. Consecuentemente, se hace necesario un contradictorio para establecer no solo si es o no aplicable al caso concreto el conte- nido del precedente o jurisprudencia vinculante, sino también para definir si es posible una reinter- pretación del contenido a fin de optimizar la pro- tección iusfundamental.

De igual forma, esta vez en relación con el tercer supuesto de la categoría resolución denegatoria, si la resolución de segunda instancia ha sido emitida con vulneración manifiesta de los derechos funda- mentales, ya sean de naturaleza procesal, ya de na- turaleza sustantiva, no se puede permitir el recurso de agravio constitucional a favor del demandante y a favor del demandado sin permitir a la vez el con- tradictorio. La justificación es la siguiente: emitida la resolución de segundo grado (estimatoria o no de la demanda constitucional), una de las partes presenta recurso de agravio constitucional por con- travención de derechos fundamentales, el Tribunal Constitucional deberá decidir sin que haya oportu- nidad de que la otra parte contradiga los argumen- tos presentados por el recurrente. De esta forma, lo que se genera es indefensión en la parte que no interpone el recurso de agravio constitucional.

que no interpone el recurso de agravio constitucional. tes y, en gene- ral, de la jurisprudencia

tes y, en gene- ral, de la jurisprudencia vinculante del Tribunal Constitucional (relacionada siempre con el conte- nido constitucional del derecho fundamental por cuya protección se activó el proceso constitucio- nal), no se puede permitir el recurso de agravio constitucional a favor del demandante y a favor del demandado sin permitir a la vez el contradictorio. La justificación es la siguiente: emitida la resolu- ción de segundo grado (estimatoria o no de la de- manda constitucional), una de las partes presenta recurso de agravio constitucional por contraven- ción del precedente y de la jurisprudencia vincu- lante del Tribunal Constitucional, este deberá de decidir sin que haya oportunidad de que la otra parte contradiga los argumentos presentados por el re- currente.

A lo dicho se podría replicar diciendo que no hay necesidad de contradictorio porque la procedencia del recurso dependerá de que el apartamiento del precedente vinculante (y en general de la jurispru- dencia vinculante) sea manifiesta. A esto se con- testa con varios argumentos. Primero, que lo ma- nifiesto o no se configura una vez que se haya es- cuchado a la otra parte. De hecho, en las demandas constitucionales se exige que la agresión del dere- cho fundamental sea manifiesta, pero aún así es necesario correr traslado de la demanda y en el pro- ceso mismo concluir si la agresión ha sido o no manifiesta. Segundo, el juez no es la boca muerta que aplica el contenido del precedente vinculante (ni en general, la doctrina jurisprudencial del Tri- bunal Constitucional). Muy por el contrario, el juez

Tri- bunal Constitucional). Muy por el contrario, el juez Igualmente, podría replicarse diciendo que no ha-
Tri- bunal Constitucional). Muy por el contrario, el juez Igualmente, podría replicarse diciendo que no ha-

Igualmente, podría replicarse diciendo que no ha- bría necesidad de contradictorio debido a que nos encontramos ante una manifiesta vulneración del contenido constitucional de un derecho fundamen- tal. A esto se responde también con el primer argu- mento presentado en el caso anterior: que lo mani- fiesto se determinará precisamente luego de que las dos partes del proceso constitucional hayan he- cho sus alegaciones y acreditado lo correspondien- te. De forma que en estos supuestos se hace tam- bién necesaria la existencia de un contradictorio.

B) Salvación de la inconstitucionalidad

Este vicio de inconstitucionalidad, sin embargo, no es insalvable. Para su salvación no se requerirá de una reforma constitucional, sino que será posible sencillamente a través de una reforma legal. La re- forma consistiría en que el artículo 18 CPConst. proveyese el contradictorio durante el trámite del

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amparo contra amparo. El contenido de la reforma legal podría ser el siguiente:

a. Prever que se corra traslado del recurso de agra- vio constitucional;

b. Prever un plazo para que la otra parte conteste los fundamentos del recurso de agravio consti- tucional, y pruebe lo que corresponda;

c. Prever la posibilidad de que excepcionalmente se disponga la realización de una etapa de ac- tuación de pruebas por el Tribunal Constitu- cional, procurando no exceder los plazos para decidir.

La justificación de que basta con la reforma legal, sin que sea necesaria una reforma constitucional, es la siguiente. Se ha de empezar reconociendo el papel que el legislador juega en la tarea de concre- tizar los enunciados abiertos y generales de la Cons- titución. En efecto, el legislador tiene atribuida la función de desarrollar legislativamente los precep- tos constitucionales, en particular, los que recogen derechos de la persona. En este sentido, la Consti- tución aparece como un marco en cuyo interior son posibles más de una respuesta válida, y el legisla- dor es el encargado de establecer –a través de sus leyes de desarrollo constitucional– esa respuesta válida, dentro de las opciones constitucionalmente posibles por ser constitucionalmente correctas.

constitucional por vulneradoras de derechos fun- damentales (procesales o materiales).

Si el legislador opta por esta amplia interpretación constitucionalmente correcta del artículo 202.2 CP, entonces, tendrá que prever una regulación legal del recurso de agravio constitucional al menos con el contenido establecido líneas arriba, de modo que sea posible la existencia de un contradictorio. Ni tan siquiera es necesario que en el texto legal reco- ja expresamente las tres posibles significaciones de lo que se ha de entender por resolución denegato- ria. Puede perfectamente mantener la referencia expresa al primero de ellos (tal y como ocurre ac- tualmente), y prever el contradictorio, pues previs- to este es posible aplicar la interpretación amplia que se desprende de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

3.
3.

La conveniencia de la modificación legisla- tiva

El artículo 18 CPConst. en su texto actual no es inconstitucional. Como se ha advertido, la respuesta dada por el legislador de definir la resolución de- negatoria como aquella que deniega la pretensión del demandante, es constitucionalmente correcta. De forma no solo que el legislador puede perfecta- mente decidir mantener la regulación del recurso de agravio constitucional tal y como se encuentra actualmente (sin contradictorio), sino que además, frente a esa decisión nada podrá hacer ni decir el Tribunal Constitucional (no sin incurrir en una gra- vísima interferencia en el ejercicio de las funcio- nes del Legislativo). En este supuesto, es inconsti- tucional el intento del Supremo Intérprete de la Constitución de limitar a una única vez el amparo contra amparo, debido a que se estaría creando una zona exenta de control constitucional (el proceso de amparo contra amparo), en la cual no se podrá atender la vulneración de derechos fundamentales ocurridas en la tramitación del amparo contra am- paro. De la misma manera, es inconstitucional pre- tender la extensión del recurso de agravio consti- tucional contra aquellas resoluciones estimatorias de la demanda que se apartan del precedente y de la jurisprudencia vinculantes, debido tanto a que se vulneraría el derecho de defensa al no permitir un exigible contradictorio procesal, como a que se vulneraría el amparo contra amparo que, en las cir- cunstancias actuales, es una figura con base cons- titucional prevista para atender las violaciones de derechos fundamentales ocurridas durante la tra- mitación de un proceso constitucional.

durante la tra- mitación de un proceso constitucional. El legislador peruano en ejercicio de su labor

El legislador peruano en ejercicio de su labor de desarrollo del artículo 202.2 CP, con base en una interpretación estricta de resolución denegatoria, inicialmente optó por el texto actualmente vigente del artículo 18 CPConst., en el que se definía la resolución denegatoria como aquella que no aco- gía la pretensión del demandante en un proceso constitucional. Siendo una interpretación constitu- cionalmente correcta, es posible una interpretación distinta también constitucionalmente correcta. Esa otra interpretación –la interpretación amplia– la ha formulado el Tribunal Constitucional al establecer la posibilidad de que la categoría resolución dene- gatoria referida en el artículo 202.2 CP sea inter- pretada también como aquellas resoluciones dene- gatorias de la tutela constitucional por apartamien- to de los precedentes y de la jurisprudencia vincu- lantes; y –aunque no lo ha dicho el Tribunal Cons- titucional, ha de ser considerada igualmente por ser una consecuencia necesaria de lo que sí ha sido considerado expresamente– como aquellas resoluciones denegatorias del orden objetivo

de lo que sí ha sido considerado expresamente– como aquellas resoluciones denegatorias del orden objetivo 4040404040

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Desde una perspec-

tiva teórica es el ampa- ro contra amparo una figura constitucional no solo necesaria, sino tam- bién especialmente im- portante para la defen- sa plena de los derechos fundamentales

la única razón para

que el legislador se de- cida a un cambio regu- lativo en la figura del recurso de agravio constitucional e incor- pore el contradictorio es la de conveniencia antes que la de validez consti- tucional

Con lo cual, la única razón para que el le- gislador se decida a un cambio regu- lativo en la fi- gura del re- curso de agra- vio constitu- cional e incor- pore el con- tradictorio es

la de conve- niencia antes que la de validez constitucional. De manera que la cuestión que habría que responder es la siguiente: ¿cuál de las dos regulaciones es la que más conviene a la protección de los derechos fundamentales en el actual estado de cosas en el ordenamiento jurídico peruano? La respuesta, como siempre, no es sencilla. Se hace necesario detectar una serie de elementos objetivos que permitan dar una respuesta acertada. En este sentido, se ha de decir que existe al menos un elemento objetivo que haría tener por conveniente no la actual regulación del recurso de agravio constitucional, sino su re- formulación legislativa tal y como se ha propuesto aquí. Y ese elemento objetivo es que, desgraciada- mente, no es difícil constatar que en la actuación judicial los operadores jurídicos tienden a hacer de la excepción una normalidad. Como se sabe, cuan- do la excepción jurídica es tratada de hecho como regla, entonces ocurren necesariamente dos conse- cuencias: una, la desnaturalización de la figura ju- rídica de que se trate; otra, el andar lento y confuso cuando no injusto de la administración de justicia.

Desde una perspectiva teórica es el amparo contra amparo una figura constitucional no solo necesa- ria, sino también especialmente importante para la defensa plena de los derechos fundamentales. Pen- sado teóricamente, es una figura constitucional lla- mada a resolver posibles –aunque poco probables, de ahí su excepcionalidad– problemas de vigencia efectiva de los derechos fundamentales en la tra- mitación de otros procesos constitucionales. Sin embargo, no es extraño advertir que en la práctica el amparo contra amparo pueda ser –y de hecho es– empleado al margen de la finalidad para la cual está pensada, y lograr la consecución de intereses ajenos a la figura, cuando no verdaderamente pros- critos, como el interés de postergar indefinidamente

una solución definitiva a un conflicto ius- fundamental.

De igual ma- nera, desde una perspecti- va teórica, el recurso de agravio cons- titucional está pensado para

favorecer al que se dice agraviado en su derecho fundamental, a fin de que –esta vez de la mano del Supremo In- térprete de la Constitución–, tenga una oportuni- dad más de salvación de su derecho constitucional cuando no la ha obtenido en las dos instancias pri- meras. Pensado teóricamente, el recurso de agra- vio constitucional es un mecanismo llamado a brindar un sano aseguramiento en la salvación del derecho fundamental de quien ha iniciado el pro- ceso constitucional. Sin embargo, en la práctica no ha sido ni es extraño advertir que el recurso de agravio constitucional a favor del demandante, puede ser empleado para conseguir intereses cons- titucionalmente proscritos como el pretender dar- le inmutabilidad a una decisión que se formula al margen de la Constitución, como puede ser, una solución que se aparta indebidamente de los pre- cedentes y jurisprudencia vinculantes.

4. El resultado de la conjugación
4. El resultado de la conjugación
vinculantes. 4. El resultado de la conjugación Si el legislador opta por la modificación legisla- tiva
vinculantes. 4. El resultado de la conjugación Si el legislador opta por la modificación legisla- tiva

Si el legislador opta por la modificación legisla- tiva del recurso de agravio constitucional aquí propuesta, estará apoyando la excepcionalidad en el empleo de la figura del amparo contra am- paro, al poner un medio efectivo para evitar el riesgo de desnaturalización en su empleo. El amparo contra amparo se limitaría a aquellas si- tuaciones que de ningún modo podrían ser aten- didas a través de un recurso de agravio constitu- cional: decisiones denegatorias de segundo gra- do que afectan de modo manifiesto derechos fun- damentales de terceros que no han intervenido en el proceso y del recurrente que no ha tenido ocasión de interponer el respectivo recurso de agravio. Esta es la tercera situación de proceden- cia del amparo contra amparo que ha manifestado el Tribunal Constitucional en la sentencia Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, antes referida. De manera

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que quedaría perfectamente vigente la siguiente de- claración del mencionado Tribunal:

“se puede admitir un nuevo amparo frente a una resolución desestimatoria de segundo grado en los siguientes supuestos: (1) el caso del tercero que no ha participado en el primer proceso, bien por no haber sido admitido como parte en el primer amparo, pese a contar con los presupues- tos procesales para ello, bien por desconoci- miento del trámite al no habérsele notificado como correspondía en su calidad de litiscon- sorte necesario. En este supuesto, la decisión desestimatoria de segundo grado le ha produ- cido agravio sin que pueda ejercer su derecho de defensa; y (2) el caso de quien, habiendo sido parte en el proceso, no ha podido interpo- ner el recurso de agravio en su oportunidad, sea por no habérsele notificado oportunamen- te la sentencia desestimatoria o porque, pese a haber sido notificado, no ha podido conocer de su contenido por alguna imposibilidad ma- terial debidamente acreditada” 18 .

a. Resolución denegatoria de la pretensión del de-

mandante.

b. Resolución denegatoria de la tutela constitucio-

nal por apartamiento indebido del precedente y de la jurisprudencia vinculante.

c. Resolución denegatoria del orden objetivo cons-

titucional por vulneración del contenido constitu-

cional de un derecho fundamental.

El artículo 18 CPConst. recoge una interpretación constitucionalmente correcta de la categoría reso- lución denegatoria al optar por una interpretación estricta que incluye solo el primero de los tres su- puestos mencionados antes. Sin embargo, existen razones de conveniencia, más no de validez cons- titucional, que apuntan en el sentido de una refor- ma legislativa en la cual se incluyan los otros dos supuestos. Esta reforma legislativa tendría que in-

damentales.
damentales.

cluir la existencia de un contradictorio en el trámi- te del recurso de agravio constitucional, para con ello no vulnerar el derecho de defensa de la parte que no interpone el recurso de agravio ya sea por apartamiento del precedente y jurisprudencia vin- culantes, como por vulneración de derechos fun-

Así, el amparo contra amparo quedaría reservado únicamente para estos supuestos de manifiesta vio- lación del derecho de acceso a la justicia o del de- recho de defensa, según corresponda. Supuestos no solo que en sí mismos son excepcionales, sino que son menos proclives a su desnaturalización por su empleo abusivo e indebido.

a su desnaturalización por su empleo abusivo e indebido. Si el legislador opta por la reforma
a su desnaturalización por su empleo abusivo e indebido. Si el legislador opta por la reforma

Si el legislador opta por la reforma legislativa en los términos aquí propuestos, las posibilidades de interponer un amparo contra amparo (y un hábeas corpus contra hábeas corpus, y un amparo contra hábeas data) se reducen solo a las estrictamente necesarias: decisiones denegatorias de segundo grado que afectan de modo manifiesto derechos fundamentales de terceros que no han intervenido en el proceso y del recurrente que no ha tenido ocasión de interponer el respectivo recurso de agra- vio. Esto estaría llamado a significar una ayuda importante al tratamiento excepcional del amparo contra amparo.

IV. CONCLUSIONES

Con base en la interpretación constitucionalmente correcta que sobre la categoría resolución denega- toria ha manifestado el Tribunal Constitucional en su sentencia al Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, se ha de concluir que en un proceso constitucional con- forman la mencionada categoría los siguientes tres supuestos:

18 Exp. Nº 4853-2004-PA/TC, citado, f. j. 20.

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ESPECIAL

El recurso de queja y el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Constitucional

Jorge LEÓN VÁSQUEZ *

RESEÑA
RESEÑA

Como señala el autor, el Tribunal Constitucional viene utilizando con cri- terio flexible su Derecho Procesal Constitucional, con la finalidad de rea- lizar en mayor medida el Derecho Constitucional sustantivo. En ese orden de ideas, ha ampliado recientemente los supuestos establecidos para la procedencia del recurso de agravio constitucional, reconociendo el re- curso de agravio a favor del cumplimiento de las sentencias del tribunal y flexibilizando el alcance del recurso de queja.

tribunal y flexibilizando el alcance del recurso de queja. En contraste total a su jurisprudencia actual

En contraste total a su jurisprudencia actual 4 seña- ló, por ejemplo, que “vía Derecho Procesal Cons- titucional no se crean ni extinguen derechos, solo tiene por fin restablecer derechos constitucionales vigentes que hayan sido conculcados por amenaza o violación de tales derechos” 5 . Tampoco aceptó la posibilidad de realizar un control constitucional de las resoluciones judiciales por afectación del dere- cho al debido proceso sustantivo –tesis hoy aban- donada totalmente por el TC 6 –, al señalar que “no es una tesis admitida por el derecho procesal cons- titucional peruano o por su doctrina, pues ello su- pondría que la garantía (llámese hábeas corpus o

§1. En realidad, no ha sido sino recientemente que el Tribunal Constitucional (TC) ha reflexionado en torno a su manera de entender su Derecho Proce- sal Constitucional (DPC). En la jurisprudencia de sus primeros años está ausente el intento siquiera de vincular directamente la Constitución con su Derecho Procesal. En esta primera etapa, en la que predomina la vertiente estrictamente procesal, la referencia al DPC ha sido en unos casos vaga 1 y en otros solo se ha referido de manera tangencial 2 . La remisión, sin mayor reflexión jurídica, al ordena- miento procesal civil también es característica de esta fase de desarrollo jurisprudencial del TC 3 .

de esta fase de desarrollo jurisprudencial del TC 3 . * Asesor jurisdiccional del Tribunal Constitucional.
de esta fase de desarrollo jurisprudencial del TC 3 . * Asesor jurisdiccional del Tribunal Constitucional.

* Asesor jurisdiccional del Tribunal Constitucional. Docente del Postítulo en Derechos Fundamentales y del Postítulo en Derecho Procesal Constitucional en la PUCP. Egresado de la Maestría en Derecho con Mención en Derecho Constitucional en la Escuela de Graduados de la PUCP. Abogado egresado de la UNMSM.

1 Vide caso Gamarra Peña (STC Exp. Nº 523-1996-AA/TC, FJ 1); Caso Montoya Sánchez (STC Exp. Nº 542-1996-AA/TC, FJ 1).

2 Vide Gutiérrez Montes de Oca (STC Exp. Nº 568-1996-HC/TC, FJ 2), Caso Alcarraz Verástegui (STC Exp. Nº 974-1996-HC/TC, FJ 2); Caso Gamarra Ugaz (STC Exp. Nº 492-1997-AC/TC); Caso Llanos Cruz (STC Exp. Nº 1168-1997-AA/TC, FJ 3); Caso Idrogo Anaya (STC Exp. Nº 123-1998-AA/TC, FJ 4); Caso Sindicato Pesquero del Perú (STC Exp. Nº 612-1998-AA/TC, FJ 2); Caso Clemen-

te Shuan (STC Exp. Nº 646-1999-HC/TC, FJ 1); Caso M.M. Servicios y Promociones (STC Exp. Nº 1200-2002-AA/TC, FJ 4).

3 Vide caso Yucra Cruz (STC Exp. Nº 0632-1996-AA/TC, FJ 4); Caso Walter Chávez (STC Exp. Nº 948-1997-AA/TC, FJ 4).

4 Vide caso Villegas Namuche (STC Exp. Nº 2488-2002-HC/TC, FJ 8 y ss.), en el cual el TC, vía interpretación de la Constitución

y, obviamente, de su Derecho Procesal, refiere la necesidad de tutelar el derecho a la verdad como un bien individual y colecti vo

a tutelar, frente a los casos de desaparición forzada.

5 Vide caso Asociación de Pensionistas de las FF.AA. y de la PNP (STC Exp. Nº 1223-1997-AA/TC, FJ 3).

6 El TC considera que “es inadmisible desde un punto de vista constitucional que se pueda sostener que una resolución judicial devenga de un proceso “irregular” solo cuando afecte el derecho a la tutela procesal, y que tal “irregularidad” no acontezca cuando ésta afecta otros derechos fundamentales. A juicio del Tribunal, la irregularidad de una resolución judicial, con relevancia constitucional, se produce cada vez que esta se expida con violación de cualquier derecho fundamental, y no solo en relación con los contemplados en el artículo 4 del Código Procesal Constitucional”. Vide. Caso Apolonia Ccollcca (STC Exp. Nº 3179- 2004-AA/TC, FJ 14); también Caso Dirección Regional de Pesquería (STC Exp. Nº 04853-2004-AA/TC, FJ 13), en el cual ha

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amparo) estaría destinada a revisar directamente el fondo de los procesos respectivos, como si el pro- ceso constitucional fuese en realidad una suprains- tancia jurisdiccional” 7 .

§2. En jurisprudencia posterior, en cambio, sí ya es posible apreciar el intento del TC de establecer un vínculo entre la Constitución y determinados prin- cipios procesales, a partir de establecer cierta fle- xibilidad en la interpretación del principio jurídico de “deficiencia procesal”, pues entiende que “[e]l mencionado principio de nuestro Derecho Proce- sal constitucional impone el deber que tiene el juez de enmendar las omisiones o deficiencias en las que, eventualmente, haya incurrido el demandan- te, ello con el propósito de que se pueda facilitar el acceso a la tutela jurisdiccional, dado que, además, el principio pro actione impone que el juez, en lu- gar de optar por alternativas que supongan el es- trechamiento del derecho de acceso a la justicia, máxime, a la justicia constitucional, como sería la de declarar improcedente una demanda por un error del recurrente respecto a la competencia territorial, deba acoger aquellas que impliquen, por el contra- rio, una optimización o mayor eficacia del derecho referido” 8 .

Con mayor énfasis ha precisado en otra sentencia más reciente, por ejemplo, que el principio iura novit curia “debe ser entendido como un atributo del juez constitucional destinado a lograr una rela- ción armónica entre los derechos cuya tutela le en- comienda la Constitución a través del Derecho Procesal Constitucional y los propios valores que

consagra la Carta Fundamental. El aforismo reza “El tribunal conoce el Derecho” y, en el ámbito de la justicia constitucional, esto supone que el tribu- nal debe amparar de la mejor manera las pretensio- nes sobre violaciones o amenazas a los derechos fundamentales. El “tribunal conoce el Derecho” su- pone, en esta sede, la necesidad de prestar el mejor auxilio de la jurisprudencia y del Derecho vigente en aras de salvaguardar, en los mejores términos, las alegaciones de violaciones a los derechos que las partes presentan a través de sus demandas” 9 .

§3. Sin embargo, el TC ha plasmado recientemente su concepto del DPC, siguiendo la literatura cons- titucional germana, que es en esto, como en mu- chos otros capítulos del Derecho Constitucional, fuente de inspiración. En su jurisprudencia actual más avanzada, el TC acoge la tesis de Häberle, esto es, la concepción de su Derecho Procesal como Derecho Constitucional concretizado 10 . Para el Pro- fesor de la Universidad de Bayreuth, el DPC es concretización de la Constitución en dos sentidos:

DPC es concretización de la Constitución en dos sentidos: (1) en que él mismo es Derecho

(1) en que él mismo es Derecho Constitucional concretizado y (2) en que le sirve al TC para con- cretizar la Constitución 11 ; lo que quiere decir que “un tribunal constitucional debería vivir según sus propias reglas de actuación, adaptadas a sus fun- ciones especiales y puede incluso crearlas en par- te” 12 . Tesis que, entre nosotros y que compartimos plenamente, sigue César Landa, pues en el DPC no se trata solo de aplicar la Constitución en función de normas procesales, sino más bien de otorgar a dichas normas un contenido conforme a la Constitución, en

dichas normas un contenido conforme a la Constitución, en dejado establecido que “la protección de los
dichas normas un contenido conforme a la Constitución, en dejado establecido que “la protección de los

dejado establecido que “la protección de los derechos fundamentales vía un nuevo proceso de amparo no se agota en los

aspectos formales, toda vez que el ‘amparo contra amparo’ comparte el mismo potencial reparador cuando se trata de la afecta-

comprender residualmente la protección de todos los derechos constitucio-

nales no protegidos por los otros procesos de tutela de los derechos fundamentales (hábeas corpus y hábeas data)’. De este modo un proceso judicial resulta tanto irregular si viola el debido proceso formal y la tutela judicial efectiva, como cuando penetra de forma arbitraria o irrazonable en el ámbito constitucionalmente protegido de cualquier otro derecho fundamental”.

7 Vide caso Pesquera Rodga (STC Exp. Nº 189-1999-AA/TC, FJ 5).

8 Vide caso García Zamora (STC Exp. Nº 933-2000-AA/TC, FJ 2).

9 Vide caso Ramos Hostia (STC Exp. Nº 4080-2004-AA/TC, FJ 7).

10 Como bien resalta el propio Häberle, esta forma de concebir el DPC también se ha visto respaldada por la jurisprudencia del propio Tribunal Constitucional Federal Alemán. Cfr. Häberle, Peter. “El Derecho Procesal Constitucional como Derecho Consti- tucional concretizado frente a la judicatura del Tribunal Constitucional”. En su obra Nueve ensayos constitucionales y una lección jubilar. Lima: Palestra Editores, 2004. Pág. 52. La versión en alemán, “Verfassungsprozeârecht als Konkretisiertes Verfassungs- recht im Spiegel der Judikatur des BVerfG”, en su obra Verfassung als öffentlicher Prozeâ. Materialien zu einer Verfassungs- theorie der offenen Gesellschaft. Duncker & Humblot GmbH, Dritte Auflage. Berlín, 1998. Págs. 631-655.

11 Häberle, Peter. “El Derecho Procesal Constitucional como Derecho Constitucional concretizado frente a la judicatura del Tribu- nal Constitucional”. En su obra Nueve ensayos constitucionales y una lección jubilar. Palestra Editores. Lima, 2004. Pág. 27.

12 Häberle, Peter. “La jurisdiccional constitucional en la fase actual de desarrollo del Estado constitucional”. En: Konrad Hesse y Peter Häberle. Estudios sobre la jurisdicción constitucional (con especial referencia al Tribunal Constitucional alemán). Editorial