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La deuda que aún tenemos los entrenadores en la adecuada aplicación de herramientas metodológicas en

La deuda que aún tenemos los entrenadores en la adecuada aplicación de herramientas metodológicas en la formación de los pequeños jugadores de Tenis.

Por Miguel Miranda Brossard, ITF COSAT. Asesor de Desarrollo para Sudamérica.

El sábado 6 de julio he tenido la fortuna de asistir a un torneo de Tenis 10 en el Estadio Israelita de

la ciudad de Santiago. Estaba muy bien organizado con todas las canchas, es decir las rojas, naranjas y verdes. Masiva participación a pesar de ser un día frío y húmedo. Entrega de premios

para todos los niños, un reconocimiento importante a su participación deportiva. Formatos de competencia inclusivos y no excluyentes.

Los organizadores quizá aún tengan la deuda de actividades paralelas para los niños y padres que esperan.

Llamaba la atención, como siempre, los nerviosos padres acompañando a los pequeños jugadores. Algunos de ellos cometiendo errores, entregando excesivo cariño que se transforma en presión. También motivados profesores que "arengaban" a sus jugadores a hacer esto o lo otro. Cuan importante será incluir a los padres en el juego mismo como programas alternativos y complementarios.

Daba gusto mirar a los niños haciendo uso del material adecuado que les permitía una muy buena participación.

La organización, preocupada de entregar un muy buen servicio, ponía Árbitros por cada una de las pequeñas canchas rojas. Éstos pasan a cumplir un rol fundamental, más que para llevar la cuenta

o determinar pelotas buenas o malas, cumpliendo un rol de guías o de enseñanza básica en cuestiones que los niños aún desconocen.

Justamente esto es lo que me hace pensar que hay una deuda en el proceso de enseñanza (entre otras), de nosotros los entrenadores, para con estos ilusionados niños. Ellos (los niños) deben saber reconocer al menos cuando una pelota “irá fuera de la cancha” tras el envío de su adversario para ser inscritos en un Torneo.

Entonces, ¿por qué niños que llevan dos o tres meses participando en escuelas de tenis, tienen un control razonable de la pelota, no son capaces ni conscientes de discriminar cuando una pelota va fuera de la cancha o donde deben ubicarse para jugar un básico punto?

¿Qué metas u objetivos ponemos los entrenadores una vez que los niños logran pasar repetidamente la pelota por sobre la red?

¿Es que todavía a estos niños les estamos insistiendo en que “doblen sus rodillas”, “impacten la pelota más adelante”, “roten sus hombros”, “usen una empuñadura adecuada”, “tengan una terminación perfecta y/o miren la pelota?. Solo por citar algunos de los tips que seguimos usando en nuestras clases diarias

¿Somos consecuentes con nuestro discurso y pensamiento de que los niños a estas edades tempranas deben disfrutar el juego?

¿Lo disfrutarán realmente si continuamente estamos encontrando casi todo malo y haciendo correcciones por sobre

¿Lo disfrutarán realmente si continuamente estamos encontrando casi todo malo y haciendo correcciones por sobre objetivos de desarrollo de juego?

¿Cómo se auto evalúan estos niños o acaso pensábamos que la evaluación siempre debe ser externa?. ¿Cómo son parte del proceso?

Llegaba entonces a una conclusión primaria en que "ESTAMOS SIENDO REHENES DE LOS RALLIES". Aparentemente está es en la única herramienta que tenemos a disposición en el desarrollo del juego de estos pequeños. Dicho de otra manera, creemos que siendo capaces de pasar la pelota por encima de la red, ya hemos cumplido nuestra labor. Cuando mucho con algo más de profundidad, si los niños juegan en canchas más grandes.

Estarán todos de acuerdo conmigo que los niños son capaces de desarrollar muchas cosas más.

¿Por qué entonces no poder enseñarles por ejemplo que golpeen la pelota donde no está el rival?. Esto como un ejemplo entre muchos más que podríamos desarrollar.

Es que además veía señales motivacionales muy importantes como aquellas dos pequeñas niñas que jugaban en una cancha de pádel, por iniciativa propia, antes de ingresar al torneo. Un indicador clarísimo de que “quieren jugar”.

Preguntaba a un profesor cómo entrenaba o enseñaba a estos niños menores de 10 años. Me respondía que usaba pelotas regulares y tan sólo dos días antes de la competencia, practicaba con pelotas de baja presión, ¿a qué se debe esto?, ¿Falta de reflexión, información?, Este entrenador, ¿habrá podido desarrollar todas las potencialidades de esos jugadores con pelotas regulares?

Entonces, y esto como conclusión a esta nota. Debemos ocupar todas esas herramientas que hemos escuchado en Cursos, Charlas y Conferencias. Debemos preocuparnos de desarrollar en nuestros alumnos todas sus potencialidades y no quedar “Rehenes de los rallies”

Finalmente, y antes de cerrar esta nota, pareciera que hay en mis letras un desconocimiento total a la inmensa labor que hacen los entrenadores.

Justamente para el final quería dejar lo que quizás sea lo más importante. Un reconocimiento y respeto a aquellos profesionales que ocupan sus días de descanso para acompañar y participar con sus pequeños en este tipo de evento. Ponen a prueba su trabajo semanal. Se sienten orgullosos, y así lo deben estar, de lo que están haciendo.

Vayan para ellos entonces todo mi reconocimiento y admiración por estar desempeñando esta hermosa labor.

Y sólo una pregunta más. ¿Qué pasa con aquellos entrenadores que cómodamente se quedan “al interior” de sus Escuelas de Tenis sin evaluar sus procesos?