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CHEQUE INSTRANSFERIBLE

También conocido como cheque no transferible, no negociables.

Se considera intransferible al cheque que lleve la cláusula “intransferible”, es decir no negociable”, “no a la orden” u otro equivalente. La inserción de dicha cláusula tiene por finalidad prohibir totalmente su transferencia a terceros.

Para tal sentido, la prestación contenida en él sólo quedará satisfecha de la siguiente manera:

Pagando únicamente a la persona en cuyo favor se emitió o acreditándolo a pedido de la persona en cuyo favor se emitió en una cuenta corriente u otra cuenta de la que sea titular.

La cláusula tiene un carácter de irrevocable, es decir una vez puesta no puede invalidarse con tajaduras, pues de efectuarse dichas tachaduras se anularían los efectos cambiarios del título valor. El tenedor está impedido de negociar a terceros. Su cobro se puede hacer efectivo por ventanilla o mediante su indicación de acreditarse en una cuenta corriente de la que sea el su titular.

La finalidad de esta cláusula, “intransferible”, es la de prohibir terminantemente la circulación del cheque mediante el endoso y si se hubiese hecho se considera “no hecho” salvo que fuese efectuado a favor de bancos y únicamente para el efecto de su cobro, en otras palabras, se admitiría su cobro.

ORÍGENES DE LA CLAUSULA

El cruzamiento es una restricción en cuanto al pago en sentido que el cheque solo puede ser pagado por intermedio de una entidad bancaria, tratándose del cruzamiento general, o por intermedio de un banco designado en caso que el

cruzamiento sea especial. La cláusula es una limitación por cuanto los bancos solo pueden adquirir los cheques cruzados de quienes son sus clientes o de otro banco. El cruzamiento no impide la negociabilidad del título y todo tenedor de buena fe y por título oneroso tiene la facultad de percibir su importe siempre que medie la intervención de un banco.

La supuesta garantía de buen pago que parecía significar el cruzamiento en sus orígenes quedó desvirtuada al reconocerse judicialmente por las Cortes inglesas en el año de 1875 que un cheque extraviado o robado de su legítimo tenedor podía circular libremente hasta llegar a manos de un tenedor en debida forma, quien podría exigir su pago, por intermedio de un banco, no estando sujeto a reivindicación. La sensación producida por esta sentencia provocó la reforma legislativa de 1876, en la que aparece por primera vez el concepto del "cruzamiento no negociable” bajo la cual el tenedor legítimo puede convertirse en el propietario y seguir siéndolo aun cuando sea transmitido el cheque a un tercero de buena fe, por una persona sin derecho suficiente. Francisco Orione recoge esta evolución del cheque cruzado señalando que en Inglaterra se ha empleado tal cuidado en garantizar el buen pago, que el cheque ordinario ha desaparecido casi completamente y que lo ha suplantado el cheque cruzado y este después de algún tiempo ha sido completado con la cláusula "no negociable".

La cláusula "no negociable" nace en Inglaterra con la finalidad de llenar el vacío que el cruzamiento había dejado, este surge para garantizar el derecho del legítimo tenedor del documento, incluso contra el posterior adquiriente de buena fe. La cláusula "no negociable" tal como fue concebida y legislada por los ingleses, no es independiente del cruzamiento, sino un tipo del mismo.

En el libro de Rodolfo Fontanarrosa leemos:

"Hay tres tipos de cruzamiento, a saber: "El cruzamiento general, el cruzamiento especial y el cruzamiento con el agregado de las palabras "no negociable".

En el Perú el "cheque intransferible" está regulado por el artículo 190 de la Ley de Títulos Valores N° 27287, aunque con consecuencias jurídicas distintas de las reconocidas por sus similares inglesa y argentina; la cláusula funciona independientemente del cruzamiento.

EFECTOS

a. Cláusula "no negociable" En el cheque común se considera que el derecho de cada tenedor es independiente del que tenían sus antecesores siempre que quien lo pretenda ejercer haya adquirido el documento por su valor y de buena fe. La aplicación de esta regla, válida también para los cheques cruzados, hace que frente al tenedor no pueda hacerse valer el fraude de algún endosante anterior, siempre que la continuidad de los endosos, sea correcta desde el punto de vista meramente formal. El tenedor de un cheque cruzado con la inscripción "no negociable" no puede ejercitar ni transmitir más derechos que los de aquel de quien lo recibió de manera que si este hubiera sido perdido o sustraído, el derecho del causa habiente adolecerá de un vicio del que no alcanza a dispensario el pago de buena fe hecho por el tenedor actual al recibir el cheque. El derecho del legítimo tenedor del cheque, se garantiza pues con la cláusula "no negociable" impuesta en el cuerpo del título, al impedirse que el último tenedor pueda hacer valer su buena fe, en caso de que alguno de sus antecesores lo haya obtenido en forma ilícita. La negociabilidad de un documento no depende de su forma de transmisión, sino de que el mismo otorgue a quien lo posee un derecho abstracto y original respecto de su antecesor. La citada cláusula no permite que el tenedor pueda hacer valer sus derechos con independencia de los que poseía sobre el título transmitido su anterior tenedor, es decir que precisamente impide la negociabilidad del mismo.

Como se observa la cláusula "no negociable" no impide realmente su transmisión mediante el endoso o la simple entrega, pero como estos actos solo tienen los efectos de una cesión, las transmisiones serán raras y rodeadas de precauciones. El efecto de la cláusula "no negociable" puesta transversalmente en un cheque cruzado es permitir garantizar el derecho del legítimo tenedor desposeído. La cláusula no beneficia al librador del cheque, sino a su verdadero propietario, al convertir en cesionarios a los endosatarios y al tenedor. La defensa, protegerá no al librador, sino al legítimo portador desposeído, pero si el banquero librado, ha pagado el documento de buena fe, que será lo normal, el tenedor despojado tendrá que resignarse a intentar el reembolso del cesionario de mala fe y no contra el banquero que lo ha pagado legítimamente para cobrarlo aun cuando fuese como cesionario".

b. Cláusula "no a la orden" El cheque con esta cláusula requiere para su transmisión la forma de la cesión ordinaria. Se sale gracias a la cláusula del ámbito puramente cambiario para entrar por medio de la cesión en el terreno del derecho común; la limitación, puede ser puesta, tanto por el girador como por el tenedor del cheque. Cuando la cláusula es puesta por el endosante, la circulación a la orden del documento así como los efectos de la legitimación y de garantía, no se modifican sino hasta el endosante de una letra, tampoco aquel responde frente a los nuevos endosatarios; responde únicamente contra el inmediato endosatario.

Quien pone la cláusula y transfiere el documento cede al adquiriente el crédito que tiene contra el librador del cheque. "El cruzamiento no negociable" no puede ser confundido con la cláusula "no a la orden". Ante todo, hay una diferencia de forma:

La primera, solo puede insertarse dentro de un cruzamiento. Si se escribe sin líneas paralelas no es válida como cruzamiento. Y en tanto la segunda se escribe en el texto del cheque. La cláusula 'no a la orden' puede ponerse solo en los cheques nominativos

e impone la necesidad de transferir el cheque en la forma y con los efectos de la cesión ordinaria, en tanto que el cheque "cruzado no negociable" puede ser librado al portador o a la orden y por consiguiente, puede transferirse por tradición o por endoso.

c. Cláusula intransferible En la búsqueda por una fórmula que permitiese impedir que el cheque fuese cobrado por quien no fuera su legítimo tenedor, en el Derecho italiano se creó la cláusula "intransferible" la misma que reglamentó por primera vez en el artículo 43 del Decreto Ley del 21 de diciembre de 1933. Conforme a la cual, "la inserción de la cláusula en el cuerpo del documento, produce la intransferibilidad absoluta del cheque, que no puede circular ni siquiera con la forma y con los efectos de la cesión ordinaria". Este cheque, solo puede ser satisfecho en la siguiente forma:

a) Pagándolo a la persona en cuyo favor se giró o a quien se endosó con

esta limitación

b) Acreditándolo a su pedido en su cuenta corriente

c) Endosándolo a un banco para efectos de su cobranza.

"Si se pone la cláusula 'no transferible' por el librador o por un endosante, el pago o el abono en cuenta solo puede ser hecho a favor del tomador y de

los endosatarios designados, el cheque solo puede endosarse a un banquero encargado para su cobro". En el caso del cheque "intransferible"

o "no transferible" vemos pues que no se admite ni siquiera la cesión, que

importaría la transferencia del título a un sujeto distinto, quien se convertiría

en titular de un derecho derivado, no autónomo. El documento, solo puede ser cobrado por su legítimo tenedor o por intermedio de un banco a quien este comisione especialmente para la cobranza. Así Malagarriga dice:

"Por su propia naturaleza, el cheque está destinado a una vida

efímera, es decir, a no circular o a circular muy poco, de modo que lo que interesa no es facilitar su negociabilidad o transmisibilidad, sino su cobro y sobre todo rodearlo del máximo de garantías posibles, es decir, alejar lo que se pueda las probabilidades de que el cheque sea

percibido por un tenedor ilegítimo

"intransferible" da, precisamente ese máximo de seguridad.

y el cheque con la cláusula

CHEQUE CERTIFICADO

ORIGEN DE LA CERTIFICACIÓN

El cheque ordinario no garantiza el pago del importe en el consignado. Este está sujeto a la existencia de fondos a nombre del librador, en una cuenta corriente en el banco girado. Si bien, las distintas legislaciones castigan severamente la emisión de cheques sin previsión suficiente, este hecho no ha logrado la desaparición de los cheques así girados. Es lógico que los pagos con cheques sean muy reducidos por la desconfianza que se tiene en la cancelación de los mismos. La aceptación de estos en pago de obligaciones se limita cada vez más a aquellas personas que conocen la solvencia y calidad moral del girador del documento. La desconfianza anotada, se aumenta aún más por cuanto el tenedor del documento, sabe que si bien frente al cheque existen dos clases de acciones:

las civiles y las criminales contra el librador es perfectamente posible que ninguna de ambas acciones logre que el tenedor cobre su importe.

En nuestro país la comisión encargada de la reforma del Código de Comercio, contempla esta modalidad del cheque, por primera vez, en el anteproyecto de la Ley de Títulos Valores, expresando en la exposición de motivos lo siguiente; "También se ha admitido la figura del cheque certificado, aunque no falten quienes sostengan que la certificación equivale a la aceptación: lo que sería incompatible con el carácter de este documento, que no la admite. Pero como se ha admitido la certificación en algunos países y es práctica aceptada en el nuestro, la Comisión ha optado por acoger esta clase de cheques", La nueva Ley de Títulos Valores admite el cheque certificado, el mismo que lo regula en sus artículos 191 y 192.2.

EFECTOS DE LA CLÁUSULA

El efecto que persigue la certificación es garantizar al tenedor del documento que su importe le será abonado a su presentación.

La certificación no ha sido entendida de manera uniforme por los distintos países. Por ejemplo en algunos se considera que la certificación del librado en el cheque equivale a su aceptación y puede cuando es instada por el tenedor, determinar la liberación del librador y los endosantes y en otros la certificación produce diferentes efectos según sea prestada por una institución bancaria expresamente autorizada para realizarla o por quien carezca de tal autorización: en el primer caso se determina el nacimiento de una obligación de garantía a cargo de dicha banca sustentada en la afectación en prenda de los fondos sobre la que se apoyó la certificación del cheque; en el segundo se puede generar una responsabilidad por daños y perjuicios a cargo del declarante si en su actuación incurrió en culpa o negligencia. Se distingue también en otros casos entre simple ''visado'' y certificación propiamente dicha limitando los efectos del primero al atestiguamiento de un hecho (la provisión de fondos) sin que pueda nacer de él más responsabilidad que la de daños y perjuicios en caso de falsedad del mismo y considerando que en virtud de la segunda, se produce una especial afección de la provisión de fondos al pago del cheque, juntamente con una obligación de la banca certificante a mantener aquella disponible para este último.

El cheque certificado "consiste en un cheque ordinario en el cual el banco girado inserta en el dorso o en el añadido una constancia de que existen fondos suficientes en la cuenta del librador, los que quedan afectados al pago de dicho documento durante el lapso de vigencia de la certificación".

Nuestra Ley de Títulos Valores, recoge esta concepción, o más bien define de esta manera el cheque certificado al señalar en su artículo 191 que: "Los bancos

pueden certificar a petición del girador o de cualquier tenedor la existencia de

fondos disponibles con referencia a un cheque

respectiva cuenta girada la suma necesaria para su pago ":

cargando al mismo tiempo en la

El banco girado actúa como simple cajero del librador, debe pagar el cheque a su presentación y no se obliga cambiariamente ya que no puede aceptar el título. Dicha declaración no es un aval pues el banco no se constituye en garante del pago, sino que hace saber que pagará con fondos depositados por el librador o con crédito en cuenta corriente a su favor.

La Ley peruana indica en el artículo 191 que la certificación determina que la suma

cargada "

exclusivamente al pago del cheque certificado, debiendo excluirse de la masa

concursada del emitente, así como separarse de la mesa del banco girado

la calidad legal de patrimonio de afectación y estará destinada

tendrá

La certificación agrega una seguridad más al título, en el sentido de dar la certeza de que este se haya respaldado por una provisión suficiente. Es un procedimiento que permite al cheque realizar más completamente su función de instrumento de pago y de economizar el empleo de numerario.

LA CERTIFICACIÓN A PEDIDO DEL TENEDOR

Nuestra Ley de Títulos Valores establece en su artículo 191 que: "Los bancos pueden certificar a pedido del girador o de cualquier tenedor, la existencia de fondos disponibles con referencia a un cheque". La certificación, puede ser solicitada tanto por el titular de la cuenta corriente como por cualquier tenedor del documento.

La certificación a pedido del girador busca otorgar a terceros la confianza en el pago final de su importe, sobre todo cuando el librador debe hacer pagos de fuertes sumas, evitando por razones obvias, el riesgo de llevar consigo dinero efectivo.

Por el otro lado, la certificación a pedido del tenedor desvirtúa el carácter de documento de pago propio del cheque, convirtiéndolo más bien en un documento de crédito. La certificación a pedido del tenedor solo sirve para transformar el cheque en un verdadero instrumento de crédito, sirviendo para facilitar la

circulación del documento y obstaculizar así que el cheque se presente al cobro en el plazo más breve posible.

ACCIÓN DEL TENEDOR CONTRA EL GIRADO

La certificación puesta en el cheque obliga al banco girado a cargar en la cuenta del librador del documento, al mismo tiempo que efectúa la certificación, la suma necesaria para el pago.

Contrariamente a lo que señalaba la antigua Ley de Títulos Valores, donde se señalaba que la certificación y débito efectuados por el banco girado tenían como efecto liberar al girador y a los demás obligados, constituyéndose así el banco en único responsable para el pago del cheque; la nueva Ley indica en el artículo 192 que: "Efectuada la certificación, el banco girado asume la responsabilidad solidaria de pagar el cheque durante el plazo legal de su presentación para su pago". Dicha responsabilidad solidaria cesará cuando el cheque no sea presentado a cobro dentro del plazo de la certificación, y el tenedor podrá accionar cambiariamente contra el girador y los demás obligados que pudieren haber por razón de endosos, siempre y cuando lo proteste u obtenga la comprobación sustitutoria del protesto dentro de los 8 días siguientes a la caducidad de la certificación.

Cuando el cheque no fuere totalmente pagado, proceden las siguientes acciones cambiarias.

1. Directa contra el girador y sus avalistas

2. De regreso contra los endosantes y sus avalistas".

La certificación puesta por el banco girado conforme al artículo 191, no tiene los efectos de la aceptación, sino solo la finalidad de asegurar la existencia de fondos

durante el plazo legal a que se refiere el artículo 207, tal como lo indica el numeral

191.1.

Tampoco es un aval, porque el banco no se constituye en garante del pago sino tiene la función de hacer saber que pagará con fondos depositados por el librador o con crédito abierto en cuenta corriente a su favor.

FORMAS DE GIRO

a) EN FAVOR DE PERSONA DETERMINADA, CON LA CLÁUSULA "A LA ORDEN" O SIN ELLA

En este caso se deberá tenerse presente que la persona puede ser natural

o jurídica, el hecho de la expresión singular de la palabra personano

impide que el cheque sea girado en favor de varias personas quienes

concurren a cobrar o a endosar el cheque tienen que ser todos los beneficiarios del cheque.

La ley no permite que el cheque sea cobrado por dos personas jurídicas, o

por una persona jurídica y una persona natural que aparezcan como beneficiarios no se presume con este hecho que el cheque esté mal girado sino que no se puede cobrar y el pago será posible solo en el caso que los beneficiarios tengan una cuenta abierta a nombre de ambos en la cual se deposite el cheque, o tenga como co-beneficiara a una entidad bancaria.

La

cláusula "a la orden" implica la modalidad para el cumplimiento del pago

y

además conlleva la permisividad de endosar el cheque dando

cumplimiento a una de las leyes de circulación.

No obstante la ley determina con exactitud los requisitos de giro del cheque,

la ley ha introducido precisiones como el giro con la cláusula "a mí mismo"

presumiendo para tal caso que si bien "mí mismo" no es persona determinada debe entenderse que se trata del sujeto girador, quien sí está

determinado e identificado como girador del cheque. Por otro lado el cheque siendo un instrumento de pago, no puede ser emitido, endosado o transferido en garantía y cuando es emitido a la orden del banco girado, no es negociable por este es decir el banco no puede endosarlo así como tampoco lo será el cheque transferido al banco girado para su pago, una vez que haya sido pagado por este. En buena cuenta el

cheque endosado al banco tiene un solo fin, la cobranza, no su circulación. En nuestra ley, el endoso hecho al banco girado se haría del cheque un instrumento de crédito o medio dilatorio de pago.

b) EL CHEQUE PUEDE SER GIRADO EN FAVOR DE PERSONA DETERMINADA, CON LA CLÁUSULA "NO A LA ORDEN", "INTRANSFERIBLE", "NO NEGOCIABLE" U OTRA EQUIVALENTE. Esta cláusula limita la fase circulatoria del cheque. En este caso el cheque no puede ser endosado y si lo fuera se entiende que estaría siendo cedido sin los efectos cambiarios. El cheque solo puede ser trasmitido con los efectos de la cesión de créditos, la cual deberá ser notificada al deudor cambiario cedido. Además, señala que un cheque expedido originalmente a la orden puede convertirse en cheque no negociable cuando un tenedor inserta en el texto de un endoso la citada cláusula "no negociable" u otra equivalente, o cuando inserta en el texto del documento "para abonar en cuenta" siendo este un supuesto en el que se permite al tenedor cambiar la forma de circulación impuesta originalmente al título por el emisor. Los endosos que aparezcan en los cheques no negociables no coproducirán efecto alguno. El pago del cheque solamente podrá hacerse al tomador nominativamente designado en el mismo o al que este haya cedido sus derechos.

Cuando nos encontramos ante la cesión de derechos derivados de la transmisión del cheque con la cláusula "no a la orden" u otra equivalente, esta cesión producirá sus efectos legales desde que sea notificada al deudor. Entonces los efectos de la cesión de un cheque no negociable conllevan a la subrogación en el adquiriente o cesionario en todos los derechos que el título confiere. Es decir no funciona aquí el principio de la autonomía propia de los títulos de crédito cuando se trasmite por endoso; para tal caso el cedente solo responde a la legitimidad y existencia del crédito por tanto salvo pacto en contrario no responderá de la solvencia del librador y no queda obligado solidariamente con este al pago del cheque, como sucedería si se tratara de un endosante.

Las cláusulas "no a la orden", "para abono en cuenta", etc., no pueden ser tachadas o borradas, su testado no produce efectos, el título no decae sino que el testado no produce efecto subsistiendo el título conforme al tenor de su cláusula.

c) AL PORTADOR Es la tercera modalidad de girar el cheque. No se indica persona determinada, sino que se incluye la cláusula "al portador", que reconoce como legítimo titular del cheque a la persona que lo porta. Mediante la indicación de la "cláusula al portador" se identifica al que tiene facultad para ejercitar los derechos que el título representa, aunque nada impide que el beneficiario pueda transferir estos derechos mediante el endoso. El beneficiario bien sea una persona determinada o tratándose del cheque al portador está obligado a identificarse al momento de cobrar el cheque. El cheque al portador otorga a quien lo tenga en su poder el derecho a hacerla efectivo sin necesidad de que se inserte el nombre del beneficiario y en cuanto a su transmisión bastaría la simple entrega manual. Cuando el cheque emitido a la orden de persona determinada contenga también la mención "al portador" vale como cheque a la orden de dicha persona. Se trata de una forma mixta de emisión, susceptible de originar equívocos, pues aparentemente si en el cheque aparece el nombre de una persona podría reputarse cheque nominativo, pero por figurar en él la cláusula "al portador" podría quedar sujeta a un régimen distinto. En concordancia con la seguridad que la ley pretende darle al cheque y a su circulación. El cheque que no consigne al beneficiario, no reúne los requisitos establecidos en el artículo 176 de la LTV. La persona que pretenda presentar un cheque que no contenga la indicación del beneficiario, tendrá que llenar el título incluyendo la cláusula "al portador" o poner su nombre. Mientras tanto en lo que se refiere a la circulación de un cheque ya sea con la cláusula "al portador" o a favor de persona determinada, se tiene que en el endoso en blanco cualquier tenedor podrá llenar el endoso con su

nombre o con el de un tercero, o trasmitir el título valor por tradición sin llenar el endoso, para este último caso se estaría tratando al título como si fuese al portador. La persona que recibe el cheque (el endosatario) que ejercite los derechos derivados del título valor endosado en blanco, deberá consignar además de su nombre el número de su documento oficial de identidad. Por otro lado, nada impide que el tenedor del título inserte un endoso al portador dicha transmisión produce los efectos del endoso en blanco. En términos generales los efectos que se producen respecto de las obligaciones contenidas en el título transmitido serían más o menos los siguientes:

En el caso del cheque cuyo beneficiario sea una persona determinada y que lo trasmite sin consignar a la persona del endosatario (en blanco) dicho título confiere a su tenedor el derecho de agregar la cláusula "al portador" o su nombre o el de un tercero, si es que piensa negociar su derecho al cobro contenido en el título. En cualquiera de las opciones se deberá tener en consideración los efectos de las acciones cambiarias. De recibir el cheque con el endoso en blanco, solo firmado por el endosante y con los requisitos de identificación del mismo podrá simplemente trasmitir el título a un tercero quien en su momento deberá consignar la cláusula al portador y cobrar el cheque; ya en el supuesto de no existir fondos para el pago del cheque, el último tenedor no tendrá acción cambiaria contra los endosantes solo la tendrá contra el girador del cheque pues entre él y la persona que efectivamente le entregó el cheque no existe relación cambiaria, no tiene acción de regreso en la medida en que en la literalidad del cheque no aparece quien le trasmitió el cheque pues el endoso en blanco no fue llenado sino por el último tenedor a su favor. El endoso de un cheque al portador produce los efectos de garantía y convierte en responsable solidario de su pago al endosante.

Cabe precisar más bien que la LTV ha consignado la obligación del tenedor de un cheque al portador de identificarse al momento de presentarse al cobro del mismo con lo que se desnaturalizaría este anonimato del tenedor del título sin embargo esta obligación no atenta contra la naturaleza de los títulos al portador en la medida en que nada impide su circulación con la entrega de mano en mano con lo cual se mantiene la naturaleza de la cláusula al portador como la que identifica al beneficiario del título, sin embargo al momento de cobrarlo es necesaria la identificación lo cual otorgará a estos títulos una mayor seguridad como medio de pago. La LTV no permite la emisión de cheques al portador en los casos del cheque de gerencia, cheque garantizado y cheque viajero. La razón fundamental para esto es no permitir la circulación de estos cheques es que si tales cheques fueran al portador podrían circular como monedas en menoscabo del sistema monetario de nuestro país.

GIRADOR, GIRADO, TOMADOR

GIRADOR

Es el emitente del título, el obligado principal, que es el titular de la cuenta corriente.

GIRADO

Es la figura legal que representa la entidad bancaria que efectúa el pago, donde se posee la cuenta corriente, en resumen quien paga el cheque.

TOMADOR

El tomador es la persona que se queda con el cheque y tiene derecho a exigir su pago, si no decide transmitirlo. Es el verdadero acreedor del documento y hay que identificarlo.

DEFINICIÓN DE CHEQUE

La Ley de Títulos Valores prescinde de dar una definición del cheque, ni siquiera hace mención de su carácter de mandato de pago. Solo hace referencia a este carácter indicándolo indirectamente cuando en el artículo 178.1 prohíbe que el cheque sea emitido con fecha adelantada y que sea girado, endosado o transferido en garantía.

Y se recurre a la clasificación del cheque, la doctrina simplemente nos refiere que nos encontramos dentro de los títulos de crédito, al igual que la letra de cambio y el pagaré.

los cheques integran la categoría delos títulos de crédito, que es como se identifica a los títulos valores, y son aquellos títulos por el cual el suscriptor promete y está obligado a dar una suma determinada de dinero, sea de una sola vez o periódicamente.1

En el Derecho positivo uruguayo

el cheque integra la categoría de los títulos valores, sin embargo no precisa si dentro de esta gran categoría de los títulos valores se integra como un título de crédito. 2

Por otra parte, Gómez Leo señala que:

" Igual que la Ley Uniforme de Ginebra de 1931 y las legislaciones que

siguieron sus aguas, hace del cheque, definiéndolo como una orden de pago librada contra un banco (artículo 1. LCH), con olvido de que el cheque, antes que nada y esencialmente, es un título de crédito, y que junto con la

1 Messineo;''Tituli di Credito";Tomo 11, Págs. 84 2 Segundo Pérez Fontana;Títulos Valores, obligaciones-cartulares"; Edit. Cuzco ;1990; Pág. 188

letra

comercio

de

cambio

".

3

y

el

pagaré

forman

la

especie

de

los

papeles

de

Bajo esta cita encontramos que dicho autor atribuye al cheque un carácter crediticio.

César Darío Gómez C. señala que:

los títulos valores de contenido crediticio incorporan un crédito y legitiman a sus tenedores para recibir una prestación cierta en dinero. La letra y el cheque incorporan órdenes incondicionales de pagar determinadas cantidades de dinero. 4

Desde el punto de vista de la doctrina se podría afirmar que el cheque responde a la naturaleza de los títulos de crédito, sin embargo, tal como refiere Ulises Montoya Manfredi:

"El emitente no puede girar un cheque si en el banco girado no tiene fondos a su disposición en cuenta corriente, en virtud del depósito hecho en él o por tener autorización para sobregirar. Se trata de un requisito de fondo, que es el presupuesto del normal funcionamiento del cheque. Los fondos pueden haber sido depositados en cuenta corriente, o puede existir una autorización para girar en descubierto, como es el caso de apertura de crédito en cuenta corriente o de sobregiro en virtud de una autorización expresa". 5

Según lo dispuesto en los artículos 172 y 173 de la Ley, en nuestra legislación el cheque está ligado a la existencia y funcionamiento de una cuenta corriente bancaria. A diferencia de la letra de cambio, que no exige provisión para que sea girada, en el cheque la provisión o la autorización para el giro es ineludible ya que la primera es esencialmente un instrumento de crédito mientras que el cheque es un instrumento de pago, de pago rápido, aunque se debe señalar que la ley

3 Gómez Leo; "Instituciones de Derecho cambiario"; Tomo 111; Depalma; Bs. Aires, 1985; Pág. 1

César Darío Gómez C; ''Títulos Valores”; Temis; Bogotá; Págs. 264 5 Ulises Montoya Manfredi; "Comentarios a la Ley de Títulos Valores"; Grijley; Lima,2001

4

admite los denominados cheques de pago diferido, no siendo requisito para estos la existencia de fondos al momento de su giro pero sí en el día señalado para su presentación al pago de lo contrario se incurre en delito de libramiento indebido. Sería contraria a la función del cheque permitir la eventualidad de que el banco librado lo pague o no. El banco debe pagar el cheque porque tiene provisión. Es un elemento jurídico material del cheque la existencia de la provisión o de la autorización correspondiente para girar.

En cuanto a la disponibilidad de los fondos el artículo 173 expresa que "para librar "

un cheque, el emitente debe tener fondos

que el título se emite deben existir las disponibilidades correspondientes. Algunas

normas de la Ley refuerzan este punto de vista tal como el artículo 206.1 al disponer que el cheque es pagadero a la vista el día de su presentación aunque tuviera fecha adelantada; en el artículo 212.1 se establece que los bancos no están obligados a pagar los cheques cuando no existan fondos disponibles; en el artículo 213.2 al mencionar que el banco que se niega a pagar un cheque dentro del plazo de presentación, debe hacerlo constar en el mismo título; en el artículo 214.1 se estipula que el banco girado que sin justa causa se niegue apagar un cheque debe resarcir al emitente los daños y perjuicios. Esto quiere decir que el banco pagará o no el cheque, haya o no fondos disponibles en el momento de su presentación al cobro, con prescindencia de la fecha indicada como de emisión. La inexistencia de la disponibilidad de fondos no afecta la validez del título como cheque, esto se encuentra expresado en la última parte del artículo 173 de la Ley, lo cual se explicaría por considerar que la provisión de fondos es un requisito de regularidad del cheque, pero no de su validez. Es por ello que la Ley confiere acciones cambiarias por la falta de pago parcial o total del cheque; debemos agregar que la rigurosidad en el tratamiento del cheque responde a la necesidad de no desvirtuar su naturaleza de instrumento de pago a efecto de sancionar al girador de un cheque sin fondos suficientes, pues de no ser así la lascitud de la institución hará que el cheque decaiga a extremos inservibles.

en otras palabra en el momento en

Libros utilizados:

Ulises Montoya Manfredi; "Comentarios a la Ley de Títulos Valores" Gómez Leo; "Instituciones de Derecho cambiario" César Darío Gómez C; ''Títulos Valores” Segundo Pérez Fontana;” Títulos Valores, obligaciones-cartulares";