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¿QUE EFECTO TIENE EL

AZUCAR EN EL
COMPORTAMIENTO INFANTIL?

POR:

JOSE LUIS RAMIREZ ROBLES


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Dedicatoria:

Este trabajo se lo dedico a mi familia especialmente a mis padres,


que me han apoyado en todas las decisiones que he tomado a lo
largo de mi vida.
Hago una mención especial para mi hermana Paola que me ha
ayudado en todo lo que ha podido y hasta en lo que no.
Pues bien como he mencionado mi familia ha sido mas grande
soporte para lograr mis metas y mientras siga teniéndolos a mi lado
nada podrá impedirme llegar a estas.

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Agradecimientos

Agradezco a todos los que hicieron posible que yo acabara este


trabajo, para mis amigos que siempre estuvieron ahí cuando yo
tenia alguna duda en fin prefiero no dar nombres por si lo hiciera
haría muy extenso este agradecimiento.
Tambien agradezco a mi famila que fueron l que me proveyeron de
los recursos necesarios para realizar esta tesis.
A todos los mencionados: ¡¡¡¡MUCHAS GRACIAS¡¡¡¡

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INDICE
Portada interior…………………………………………………………1
Dedicatoria……………………………………………………………....2
Agradecimientos……………………………………………………….3
Indice……………………………………………………………………..4
Introducción…………………………………………………………….5
CAPITULO 1
EL CONTEXTO DE LA INVESTIGACION
Planteamiento del Problema……………………….6,7,8,9,10,11,12
Objetivos……………………………………………………………….13
Justificación…………………………………………………………...14
Antecedentes…………………………………………………..15,16,17
CAPITULO 2
FUNDAMENTACION
Conceptualización.………………………………………..19,20,21,22
Historia del Desarrollo del Conocimiento……………..23,24,25,26
Normatividad……………………………………………………….27,28
Marco Teórico……….……………29,30,31,32,33,34,35,36,37,38,39
Marco de Referencia……………………………………………...40,41
CAPITULO 3
METODOLOGIA
Hipótesis………………………………………………………………..43
Variables………………………………………………...44,45,46,47,48
Tipo de Estudio……………………………………………………….49
Sujetos o unidad de análisis o muestra…………………………..50
Materiales y Procedimientos………………………………………..51
CAPITULO 4
RESULTADOS
Resumen de Resultados……………………………..52,53,54,55,56
Tipo de Análisis…………………………………....57,58,59,60,61,62
Procesamiento de Datos…………………………………………….63
APARTADOS
Conclusiones………………………………………………………….65
Sugerencias……………………………………………………………66
Anexos…………………………………………………….........67,68,69
70
Bibliografia……………………………………………………………..70

Introducción
Yo personalmente escogí este tema porque me llama mucho la
atención la manera en que los niños sufren una alteración en su
comportamiento al momento consumir cualquier producto a base de
azúcar.
En el capitulo uno le ire planteando la incognitas que tratare de
resolver a lo largo de mi investigación.
Posteriormente en el capitulo 2 recopilare la suficiente información
para resolver las cuestiones formuladas en el capitulo anterior.
En el 3° capitulo se formulas las hipótesis y sedefinen las variables
acerca del tema.
el ultimo capitulo se dan a conocer los resultados de la investigación
documentada que fue realizada a lo largo de la tesis.
Ademas se aportan conclusiones sobre el tema al igual sugerencias
sobre lo que son habitos alimenticios en lo niños.

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CAPITULO 1
EL CONTEXTO DE LA INVESTIGACION

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Planteamiento:

¿QUE EFECTO TIENE EL AZUCAR EN EL COMPORTAMIENTO


INFANTIL?

Un problema que está presente a nivel mundial es la hiperactividad y


el síndrome de déficit de atención en los niños pequeños, es muy
común que cuando un menor consuma algún producto que este
elaborado a base de azúcar, este empiece a desarrollar un
comportamiento violento e incontrolable.
Estos dos síndromes son muy similares pero tienen sus diferencias,
aunque se complementan ya que puede haber niños que no presenten
un mal comportamiento ni exceso de energía pero que padezcan del
síndrome de déficit de atención.
Cuando un niño presenta alguno de estos síndromes o bien presenta
ambos es muy difícil para los padres controlar a los infantes sin tener
que reprimirlos.

Ambos síndromes se definen como trastorno de autocontrol,


caracterizado por la dificultad de la persona o infante de poder poner
atención, exceso de actividad motora y la incapacidad de controlar los
impulsos del cuerpo.
El efecto del azúcar en los menores con este síndrome es similar que
el efecto que causa la droga en un adicto a esta, al consumir el azúcar
el infante empieza a desarrollar mucha energía y como no puede
reprimirla este empieza a sacarla por medio de movimiento bruscos,
gritos, ademanes, etc.
Como toda droga llega un momento en que el menor llega al éxtasis y
libera demasiada adrenalina ya que la glucosa aumenta y esto
ocasiona que el cerebro mande una señal al páncreas para que este
libere una dosis de insulina para controlar los niveles de insulina en la
sangre. Al momento en glucosa en la sangre disminuye a su nivel
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normal empieza pasa lo mismo con la adrenalina y cuando sucede
esto el niño pasa de un estado de éxtasis a un estado depresivo en un
santiamén. La magnitud de la etapa depresiva es según la dosis de
azúcar que es consumida por el menor.
en la mayoría de los casos la hiperactividad es provocada por que el
menor no recibe la atención que requiere de parte de sus familiares,
también puede derivarse de la dificultad escolar, de la desadaptación
social, o del aprendizaje de normas de conocimiento.
Síndrome de hiperactividad y déficit de atención, Fernando Sell
Salazar, :
Revista de neurología, ISSN 0210-0010, Vol. 37, Nº. 4, 2003 ,
pags. 353-358

“El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)


se presenta, probablemente, entre el 7 y el 10% de los niños en
edad escolar, con diferentes matices en forma muy particular.
Desarrollo. Se reconocen en general dos síndromes específicos:
a) Déficit atencional puro, sin fenómenos de hiperactividad; y b)
Un cuadro sindrómico más complejo, con hiperactividad,
manifestaciones de cierta impulsividad y déficit de atención
concomitante. Todavía no queda claro cuál es la verdadera
etiología de este síndrome; sin embargo, se han hecho
elucubraciones acerca de probables áreas frontales de
hipoperfusión en algunos pacientes en los cuales se han
realizado estudios de tomografía por emisión de positrones
(PET) y también se anotan respuestas significativamente
importantes al uso de estimulantes, por lo que se cree que hay
alteraciones en neurotransmisores específicos, como
noradrenalina y dopamina, como un factor determinante en la
génesis de estos procesos.”

Algunos padres de familia acusan a el azúcar de ser el responsable


de causar un comportamiento hiperactivo en los niños; ya que según
esto ellos después de consumir esta se les desarrolla un carácter
irritable y difícil de controlar.
70
Anonimo
“Algunas personas sostienen que el azúcar (como la sacarosa), el
aspartamo (NutraSweet) y los sabores y colorantes artificiales
causan hiperactividad y otros problemas de comportamiento en
los niños. Algunas personas sostienen que los niños deben seguir
dietas especiales que limiten la cantidad de azúcar, sabores o
colorantes que consumen.”

Según el mito se dice que el azúcar en exceso puede causar


hiperactividad en los niños, y esto se debe a que el azúcar eleva la
glucosa en la sangre y al momento se libera una dosis de insulina para
bajar la glucosa; y al bajar la glucosa hace que el cerebro mande una
señal al cuerpo para que libere adrenalina y esto ocasiona que los
infantes tengan un comportamiento nervioso, irritable y a veces hasta
violento. Pero después de que se le pasa el efecto de la dosis el
infante cae en un estado de depresión. La gravedad de episodio de
adrenalina como la depresión es depende la dosis que se ingirió de
azúcar. Si se vuelve ingerir otra dosis de esta, se podría dar el caso de
que aparezca otra crisis sin que haya finalizado el anterior, esto a la
larga puede causar que el niño no pueda diferencia lo real de la
ficción.

:Primer Manual de Nutrición Consciente, Urbina, Laura, Grupo


Tepozcahuic A.C., México, 1997, "Sugar does not affect children
behaivor" The New England Journal of Medicine, Enero de 1996,
Vol 2, No. 1, Massachusetts Medical Society, USA.

“Mientras la glucosa es absorbida por la sangre, nos sentimos


animados. Un estímulo veloz. Sin embargo, a este impulso
energético le sigue una depresión, cuando el fondo se desprende
del nivel de glucosa sanguínea. Estamos inquietos, cansados;
necesitamos hacer un esfuerzo para movernos o incluso pensar.
Hasta que se eleva de nuevo el nivel de glucosa… Podemos
estar irritables, hechos un manojo de nervios, alterados. La
gravedad de la crisis doble depende de la sobredosis de glucosa.
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Si continuamos tomando azúcar, una nueva crisis doble empieza
siempre antes de terminarse la anterior. Las crisis acumulativas al
final del día pueden ser enloquecedoras. Tras varios años con
días así, el resultado final son glándulas adrenales enfermas,
agotadas no por exceso de trabajo, sino por un ajetreo continuo.
La producción de hormonas, en general, es baja. Las cantidades
no se amoldan. La alteración funcional, desequilibrada, se refleja
en todo el circuito endocrino. Muy pronto el cerebro puede
encontrarse en dificultades para distinguir lo real de lo irreal;
estamos expuestos a volvernos precipitados, cuando el estrés se
interpone en el proceso, nos desmoronamos porque no tenemos
ya un sistema endócrino sano para enfrentar cualquier
contingencia. Día a día nos encontramos con una falta de
eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer, realmente
sufrimos los “sugar blues” (o depresiones del azúcar)… Puesto
que en algunas personas las células cerebrales dependen
totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada momento
para alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir
daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el
mundo lo evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas
personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no.
Los grados de abuso de azúcar y de melancolía varían, sin
embargo, el cuerpo no miente - si se toma azúcar, se sienten las
consecuencias.”
Si en el momento en el que se suscita un episodio y en niño este en un
estado de estrés se pierde el control sobre el sistema endocrinólogo y
por lo tanto la crisis aumenta y como consecuencia la depresión en
muy fuerte.
Pues la verdad es que el azúcar puede contribuir a la hiperactividad,
pero algunos científicos han hecho experimentos en los que someten
a niños pequeños a varias dietas que incluyen de toda clase de
alimento incluyendo el azúcar, y los resultados que ha arrojado son
inciertos y por eso esto todavía se maneja como una teoría.
70
Sugar does not affect children behaivor" The New England
Journal of Medicine, Enero de 1996, Vol 2, No. 1, Massachusetts
Medical Society, USA.

“Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los


índices cada vez más elevados de niños hiperactivos, la
inhabilidad para aprender y diversas alergias. El estudio del
historial diario de los pacientes diagnosticados como
esquizofrénicos revelan que su dieta es excesivamente alta en
azúcar y otros elementos que estimulan la producción de
adrenalina como la cafeína y el alcohol”.

Este problema no solo se suscita a nivel local ni nacional, ya que


últimamente se han incrementado los casos de niños con estos
problemas a nivel mundial.
Pero como mi investigación me voy enfocar en la hiperactividad pero
solamente en la República Mexicana.
Su incidencia es alta, se estima que del 5% al 6% de la población
mexicana de 6 a 12 años son hiperactivos . Cabe señalar que estudios
recientes mencionan que esta conducta es más frecuente en hombres
que en mujeres.
Se piensa que ha habido un gran aumento en este problema debido a
que en la actualidad la mayoría de las mujeres realizan alguna
actividad laboral, y por falta de tiempo o cualquier otra situación no le
dan la alimentación que deberían a sus hijo y gracias a esto ha
aumentado el consumo de comida chatarra en el país.

Lo que si investigare es el efecto del azúcar en el organismo de los


niños mexicanos de hasta 12 basado en diversos estudios y
experimentos realizados en la república mexicana buscando arrojar
soluciones basadas en terapias psicológicas que han sido previamente
experimentadas por científicos del extranjero y que dieron resultados
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benefactores contra este síndrome.

Investigare acerca del trastorno de déficit de atención/hiperactividad


(TDAH) causado por el ingerir productos altos en azúcar refinada, en
los niños mexicanos de 0 a 12 años de edad, buscando en esta
investigación las causas de este trastornos la enfermedades que
pueden acompañar a este síndrome por el hecho de consumir
demasiada azúcar. Así como buscar dar soluciones a los padres de
familia para controlar este trastorno sin la necesidad de utilizar
fármacos, ya sea por medio de terapias o por medio de dietas que
controlen el consumo de alimentos altos en azucares.

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Objetivos
1º Investigare el efecto del azúcar en el trastorno de la hiperactividad
en niños en toda la República Mexicana.

2º Averiguare distintos tratamientos contra la hiperactividad utilizadas


en México.

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Justificación

Con la realización de este estudio se pretende averiguar el efecto que


causa el ingerir azúcar en el comportamiento de lo niños de 0 a 12
años de edad que habitan en la república mexicana por medio de
investigaciones i recopilaciones de información.
También se pretende dar soluciones que implique la utilización de
fármacos, para controlar a los menores que presentan este trastorno,
con esto se pretende ayudar a los padres de familia a sobrellevar el
problema de sus hijos sin tener que llegar al extremo de retirar del todo
el azúcar de la dieta de sus hijos. Esto se pretende llevar a cabo
mediante terapias de contra de los impulsos y dietas no muy rigurosas
para los infantes.

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Antecedentes de la investigacion
Daniel Rauch, M.D., FAAP., Director, Pediatric Hospitalist Program, nos
dice en su articulo que algunas personas empiezan con glándulas
adrenales fuertes; otras no. Los grados de abuso de azúcar y de
melancolía varían, sin embargo, el cuerpo no miente - si se toma
azúcar, se sienten las consecuencias. (10)
Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices
cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para
aprender y diversas alergias. Los macrófagos quedan atorados en el
azúcar y se imposibilita su acción.
Una creencia popular pero discutible es que los niños tienen mayor
probabilidad de ser hiperactivos si consumen azúcar, edulcorantes
artificiales o ciertos colorantes de alimentos.
Este artículo se concentra en el posible vínculo controversial entre el
azúcar y la hiperactividad en niños.:
Algunas personas sostienen que el azúcar (como la sacarosa), el
aspartamo (NutraSweet) y los sabores y colorantes artificiales causan
hiperactividad y otros problemas de comportamiento en los niños.
Algunas personas sostienen que los niños deben seguir dietas
especiales que limiten la cantidad de azúcar, sabores o colorantes que
consumen.
Es importante recordar que los niveles de actividad en los niños varían
con la edad. El nivel de atención de un niño también varía
dependiendo de su interés en la actividad. Estos cambios de
comportamiento, y no la dieta en sí, pueden mejorar el
comportamiento y el nivel de actividad del niño.
Los azúcares refinados (procesados) pueden tener algún efecto en la
actividad de los niños. A pesar del verdadero impacto del azúcar en el
nivel de actividad de los niños, no se debe olvidar que el azúcar sigue
siendo el principal culpable de la caries dental.

Benjamin W. Van Voorhees, MD, MPH, Assistant Professor of Medicine


andPediatrics, The University of Chicago, Chicago nos indica en su
publicación que una creencia popular pero discutible es que los niños
tienen mayor probabilidad de ser hiperactivos si consumen azúcar,
edulcorantes artificiales o ciertos colorantes de alimentos.
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Dieta e hiperactividad
Los niveles de actividad en los niños varían según la edad; por
ejemplo, un niño de dos años por lo general es más activo y tiene un
período de atención más corto que uno de diez. El nivel de atención de
un niño también varía dependiendo de su interés en la actividad.
Los padres y maestros con frecuencia sostienen que el azúcar (como
la sacarosa), el aspartamo (NutraSweet) y los sabores y colorantes
artificiales pueden causar hiperactividad y otros problemas de
comportamiento en los niños. Algunas personas sostienen que los
niños deberían seguir dietas especiales que limiten la cantidad de
azúcar, sabores o colorantes que consumen. Estos cambios de
comportamiento, y no en la dieta misma, pueden mejorar el
comportamiento y el nivel de actividad del niño. Esto puede activar la
adrenalina y hacer que un niño sea más activo.
Muchos estudios han mostrado una relación entre los colorantes
artificiales y la hiperactividad.
A pesar del verdadero impacto del azúcar en el nivel de actividad de
los niños, no se debe olvidar que el azúcar sigue siendo el principal
culpable de la caries dental. Por lo tanto, se debe limitar la cantidad de
azúcares procesados que los niños consumen tanto como sea posible.
Algunas personas tienen alergias a colorantes y sabores específicos.
Se recomienda dar al niño mucha fibra en la dieta para mantener los
niveles de adrenalina más constantes. Si el niño no puede sentarse
quieto cuando otros niños de su edad lo pueden hacer o no puede
controlar el comportamiento impulsivo, se debe buscar una evaluación
profesional.

Fernando Sell Salazar publico en la Revista de neurología, ISSN


0210-0010, Vol. 37, Nº. 4, 2003 , pags. 353-358 un articulo en el que
dice que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
se presenta, probablemente, entre el 7 y el 10% de los niños en edad
escolar, con diferentes matices en forma muy particular. Desarrollo. Se
reconocen en general dos síndromes específicos: a) Déficit atencional
puro, sin fenómenos de hiperactividad; y b) Un cuadro sindrómico más
complejo, con hiperactividad, manifestaciones de cierta impulsividad y
70
déficit de atención concomitante. Todavía no queda claro cuál es la
verdadera etiología de este síndrome; sin embargo, se han hecho
elucubraciones acerca de probables áreas frontales de hipoperfusión
en algunos pacientes en los cuales se han realizado estudios de
tomografía por emisión de positrones (PET) y también se anotan
respuestas significativamente importantes al uso de estimulantes, por
lo que se cree que hay alteraciones en neurotransmisores específicos,
como noradrenalina y dopamina, como un factor determinante en la
génesis de estos procesos. Alrededor de un 80% de estos niños se
ven favorecidos por el uso de psicoestimulantes; sin embargo, se
analizan algunos fracasos que podrían estar presentes con dicho uso.
Conclusión. Se hace una somera referencia del necesario abordaje
multidisciplinario en el diagnóstico y tratamiento de estos niños. Se
revisa una caracterización clínica del complejo sindrómico y se
analizan algunos fallos específicos con el uso de psicoestimulantes y
de nuevos fármacos no estimulantes, que podrían de alguna manera
ser de utilidad en el tratamiento de este complejo sindrómico
Como indica Laura Urbina en su Primer Manual de Nutrición
Consciente en los mecanismos de acción, la ingestión de azúcar suele
experimentarse como una leve euforia. Las crisis acumulativas al final
del día pueden ser enloquecedoras. Día a día nos encontramos con
una falta de eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer,
realmente sufrimos los “sugar blues” (o depresiones del azúcar)…
Puesto que en algunas personas las células cerebrales dependen
totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada momento para
alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir daños. Algunas
personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Los
grados de abuso de azúcar y de melancolía varían, sin embargo, el
cuerpo no miente - si se toma azúcar, se sienten las consecuencias.
(10)

Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices


cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para
aprender y diversas alergias.

En cuanto al aspecto físico, se sabe que la ingestión continua de


azúcar provoca la aparición de caries y ennegrece los dientes. En
personas con glándulas adrenales débiles puede afectar el páncreas
hasta causar diabetes. Se ha encontrado también que al consumir
70
azúcar el cuerpo elimina el calcio en mayor cantidad, de tal manera
que el organismo se ve forzado a sustraerlo de los huesos y los tejidos
que son las únicas partes en donde lo almacena el cuerpo.

CAPITULO 2
FUNDAMENTACION

70
Conceptualización

TDAH.- El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)


es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte
componente genético.2 Es una enfermedad muy prevalente que, según
estimaciones, afecta entre un 5 y un 10% de la población infanto-
juvenil,3 4 siendo unas 3 veces más frecuente en varones.2 No se han
demostrado diferencias entre diferentes áreas geográficas, grupos
culturales o niveles socioeconómicos. Representa entre el 20 y el 40%
de las consultas en los servicios de psiquiatría infanto-juvenil.2
Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento5
caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención
breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas
impulsivas. Tiene una muy alta respuesta al tratamiento, aunque se
acompaña de altas tasas de comorbilidad psiquiátrica. Según el
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV):
"Habitualmente, los síntomas empeoran en las situaciones que exigen
una atención o un esfuerzo mental sostenidos o que carecen de
atractivo o novedad intrínsecos (p. ej., escuchar al maestro en clase,
hacer los deberes, escuchar o leer textos largos, o trabajar en tareas
monótonas o repetitivas)".
Esta disfunción neurobiológica fue reconocida primero en la edad
infantil. Sin embargo, en la medida en que fue mejor comprendida, se
reconoció su carácter crónico, ya que persiste y se manifiesta más allá
de la adolescencia. Los estudios de seguimiento a largo plazo han
demostrado que entre el 60 y el 75% de los niños con TDAH continúa
presentando los síntomas hasta la vida adulta.6
Históricamente esta enfermedad ha recibido distintas
caracterizaciones e innumerables denominaciones, lo que dificulta las
consultas de la literatura especializada (ver cuadro). Cabe agregar que
el acrónimo inglés ADHD (Attention-Deficit Hyperactivity Disorder) es
ampliamente utilizado para referirse a este síndrome
Hiperactividad.-
Comencemos por definir lo que es la hiperactividad o lo que es más
exacto de qué hablamos cuando se diagnostica a un niño de déficit de
atención con hiperactividad. Para que nos entendamos, esto quiere
70
decir que es un niño muy inquieto y al que le falta la atención de una
forma muy llamativa.
La hiperactividad de los niños es considerada como normal, cuando se
produce dentro de una etapa de la vida infantil alrededor de los dos o
tres años. El que un niño sea inquieto no tiene nada que ver con la
sintomatología que hoy vamos a abordar en esta información. La falta
de atención y la inquietud constante en el niño son síntomas que, por
lo general, los padres comentan primero al médico de atención
primaria, con frecuencia alertados por los profesores y educadores.
Este trastorno ha recibido muchos nombres en el pasado, daño o
disfunción cerebral mínima, hiperkinesia, hiperactividad y déficit de
atención…. Pero en realidad todo ello engloba una alteración
importante de la atención que, muy a menudo, se da con una extrema
actividad en el niño…
El porcentaje de niños con este problema se estima entre el 3 y el 5%,
entre los niños en edad escolar, siendo seis veces más frecuente en
los varones.
TRASTORNO
El término "trastorno mental" implica, desafortunadamente, una
distinción entre trastornos "mentales" y "físicos" (un anacronismo
reduccionista del dualismo mente/cuerpo). Los conocimientos actuales
indican que hay mucho de "físico" en los trastornos "mentales" y
mucho de "mental" en los trastornos "físicos". El problema planteado
por el término trastornos "mentales" ha resultado ser más patente que
su solución, y, lamentablemente, el término persiste en el título del
DSM-IV, ya que no se ha encontrado una palabra adecuada que pueda
sustituirlo.
Es más, a pesar de que este manual proporciona una clasificación de
los trastornos mentales, debe admitirse que no existe una definición
que especifique adecuadamente los límites del concepto "trastorno
mental". El término "trastorno mental", al igual que otros muchos
términos en la medicina y en la ciencia, carece de una definición
operacional consistente que englobe todas las posibilidades. Todas las
enfermedades médicas se definen a partir de diferentes niveles de
abstracción -como patología estructural (p. ej., colitis ulcerosa), forma
de presentación de los síntomas (p. ej., migraña)., desviación de la
norma fisiológica (p. ej., hipertensión) y etiología (p. ej., neumonía
neumocócica)-. Los trastornos mentales han sido definidos también
mediante una gran variedad de conceptos (p. ej., malestar, descontrol,
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limitación, incapacidad, inflexibilidad, irracionalidad, patrón sindrómico,
etiología y desviación estadística). Cada uno es un indicador útil para
un tipo de trastorno mental, pero ninguno equivale al concepto y cada
caso requiere una definición distinta.
Psicoestimulantes.-
Un estimulante (del verbo latino stimulāre) o psicoestimulante o
psicotónico es, en general, una droga que aumenta los niveles de
actividad motriz y cognitiva, refuerza la vigilia, el estado de alerta y la
atención.
Inicialmente, el hombre descubrió los estimulantes en la naturaleza,
pues se hallaban (al igual que ahora) profusamente distribuidos en
distintas especies vegetales. Desde entonces, éstos han coexistido
con nuestro género, forjando hábitos y creencias profundamente
arraigados en todas las culturas.
A partir del siglo XIX, se sumaron a esta clase farmacológica las
moléculas aisladas del sustrato vegetal (fundamentalmente alcaloides)
y, más tarde, aquéllas que surgieron como producto exclusivo de
reacciones químicas ensayadas por el hombre, es decir, las variantes
sintéticas.

Tratamiento conductual-cognitivo.-
La terapia cognitiva o terapia cognitiva conductual es una forma de
intervención psicoterapéutica en la que destaca de forma prominente
la reestructuración cognitiva, la promoción de una alianza terapéutica
colaborativa y métodos conductuales y emocionales asociados
mediante un encuadre estructurado. Su hipótesis de trabajo es que los
patrones de pensamiento, llamados distorsiones cognitivas, tienen
efectos adversos sobre las emociones y la conducta y que, por tanto,
su reestructuración, por medio de intervenciones psicoeducativas y
práctica continua, puede mejorar el estado del consultante.
La primera vez que el paciente se reúne con su psicoterapeuta,
hablará acerca de cualquier problema que esté teniendo, de cómo se
está sintiendo y sobre las metas que tiene para su psicoterapia.
Después de unas cuantas visitas se decide con qué frecuencia se
realizará la misma, pudiendo el paciente reunirse con su
psicoterapeuta cada semana, o solamente una vez al mes. Los
objetivos son acordados entre el terapeuta y el paciente y se formula
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un plan de intervención estructurado a la medida de las necesidades y
características particulares evaluadas.
Mientras está recibiendo psicoterapia, aprenderá nuevas formas de
pensar acerca de las situaciones que le molestan. Además, aprenderá
nuevas maneras de afrontar sus sentimientos. La psicoterapia
cognitiva también puede ayudarle con sentimientos de rabia, ansiedad,
timidez o pánico.
Glucosa.-
La glucosa es la principal fuente de energía para el metabolismo
celular. Se obtiene fundamentalmente a través de la alimentación, y se
almacena principalmente en el hígado, el cual tiene un papel primordial
en el mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre (glucemia).
Para que esos niveles se mantengan y el almacenamiento en el
hígado sea adecuado, se precisa la ayuda de la insulina, sustancia
producida por el páncreas. Cuando la insulina es insuficiente, la
glucosa se acumula en sangre, y si esta situación se mantiene, da
lugar a una serie de complicaciones en distintos órganos. Esta es la
razón principal por la que se produce aumento de glucosa en sangre,
pero hay otras enfermedades y alteraciones que también la provocan.
Por tanto, la determinación de glucosa en sangre (glucemia) es útil
para el diagnóstico de numerosas enfermedades metabólicas,
fundamentalmente de la diabetes mellitus. También es necesaria esta
prueba, una vez diagnosticada la diabetes, para controlar la dosis de
insulina que se debe administrar para tratarla.
La determinación de glucosa en orina (glucosuria), suele formar parte
del análisis de orina rutinario. En condiciones normales, no debería
haber glucosa en la orina, pero cuando la cantidad en sangre supera
un determinado límite, empieza a ser eliminada a través del riñón con
la orina.

70
Historia del Desarrollo

La historia de la hiperactividad transcurre pareja a la de este siglo,


desde que en 1902
sir George Still la definiera en el Royal College of Psysicians, en
Londres. Y la verdad es
que los criterios clínicos no han sufrido grandes cambios, tal vez
únicamente su mayor
“cognitivización” en nuestros días, pero lo que sí ha variado
drásticamente ha sido su
conceptualización. Hasta los años sesenta prevaleció el modelo de la
“disfunción cerebral
mínima” otorgando un papel predominante a los factores neurológicos
como responsables
de todas las alteraciones observadas. En la década de los sesenta se
produce una reacción
ambientalista, especialmente en Estados Unidos (poco seguida en
Europa, especialmente
en la Gran Bretaña), atacando las hipótesis biologistas y centrándose
en las conductas
manifiestas, su evaluación, su análisis funcional y su tratamiento
conductual. En la década
de los setenta, los trabajos de Virginia Douglas revolucionan la
conceptualización del
trastorno: se abandona la sobreactividad motora como síntoma clave,
y en general los
aspectos conductuales, y se entra de lleno en la parte más cognitiva.
Se define el trastorno
por déficit de atención (separado de la “hiperactividad” tal y como se
había entendido
hasta ese momento), y se integra en el marco del procesamiento de la
información. La
década de los ochenta es el auge de los criterios clínicos y los
sistemas de evaluación, con
continuos, y a veces dramáticos, cambios en las sucesivas revisiones
de los manuales
70
psiquiátricos. La década de los noventa ha supuesto una síntesis de
todas las anteriores,
con esfuerzos para comprobar experimentalmente las distintas
hipótesis explicativas que
han pervivido a lo largo de este tiempo, los distintos tratamientos y los
distintos
procedimientos de evaluación. El modelo motivacional y de
autorregulación de Russell
Barkley se impone como marco teórico y de tratamiento de referencia,
no sin que muchas
polémicas continuen abiertas entre los especialistas.
Sin embargo, como comentábamos, todos los manuales al uso, tanto
actuales como
los más clásicos, coinciden bastante en la definición de la
hiperatividad. Ésta se articula en
función de tres criterios: inatención, impulsividad y sobreactividad
(Barkley, 1990;
Apuntes para el TDAH, 2
Wicks-Nelson e Israel, 1997). Sin embargo, ni su conceptualización, ni
las relaciones que
guardan entre sí parecen estar del todo claras. De hecho, Barkley
(1990, p. 40) se refiere a
la aproximación a esta triple sintomatología como la "santísima
trinidad" haciéndose eco
de las dificultades conceptuales que conlleva. Entre ellas sin duda su
naturaleza
multidimensional es la que más claramente ha provocado un cierto
estado de confusión. La
atención puede entenderse como el "proceso psicológico implicado
directamente en los
mecanismos de selección, distribución y mantenimiento de la actividad
psicológica"
(López Soler y Garcia, 1997, p.18). La cuestión es que la atención
selectiva, la dividida y la
sostenida (las tres funciones clave en el ámbito clínico) pueden
funcionar por separado e
implicar aspectos cognitivos diferentes. Más aún, la idea de definir un
“déficit de
70
atención” que implícitamente señala una alteración real en alguna de
las funciones de la
actividad atentiva también se contrapone a la noción de “problema de
atención”, es decir,
conductas inatentivas que podemos exhibir por cansancio,
enfermedad, falta de motivación,
falta de comprensión, problema comportamental, etc. En la actualidad,
como destacan
Wicks-Nelson e Israel (1997, p. 210), "los investigadores no han sido
capaces de
identificar un déficit específico de atención en el trastorno hiperactivo",
si bien las
distintas investigaciones centradas fundamentalmente en la atención
selectiva y la sostenida
concluyen que es en ésta última donde es más probable diferenciar a
los niños hiperactivos
de los normales.
La atención sostenida, es decir, la capacidad para mantenerse
concentrado sobre
tareas largas y rutinarias, sin presencia de reforzadores inmediatos, es
uno de los
principales déficits de la hiperactividad, pero con muchos matices. Por
ejemplo, ello
implica que no estamos necesariamente ante un problema de
distracción (tal vez los niños
hiperactivos se distraen más que los normales pero no de un modo
especialmente
significativo), ni exclusivamente cognitivo (si la tarea permite obtener
reforzadores
inmediatos o existen “prompts” que recuerdan al niño hiperactivo sus
objetivos el déficit
ya no es tan acusado), pero que se relaciona con múltiples factores
implicados en la
capacidad de rendimiento.
La impulsividad es el segundo vértice de la conceptualización de la
hiperactividad.
En términos generales podríamos definirla como un déficit en la
inhibicion de la conducta,
70
manifestada como un “actuar sin pensar”. Sin embargo presenta un
carácter
multidimensional más complejo (para una revisión veáse Bornas y
Servera, 1996). En
términos genéricos la cuestión clave está es distinguir o unificar una
"impulsividad social"
de una "impulsividad cognitiva". La primera, al menos por lo que
respecta al ámbito de la
hiperactividad, se vería reflejada en conductas tales como incapacidad
del niño para esperar
su turno en situaciones académicas o de juego, toma de riesgos
innecesarios que le lleva a
Apuntes para el TDAH, 3
padecer caídas y lesiones en mayor número, poca tolerancia a la
frustración, lo que provoca
conductas ansiosas y destructivas, incapacidad para trabajar en tareas
donde los
reforzadores aparecen lejanos y dificultades para seguir instrucciones
o mantener la
adherencia a las mismas en ausencia del estímulo que las genera.
La impulsividad "cognitiva" ha recibido la máxima atención con el
desarrollo del
estilo cognitivo "reflexividad-impulsividad" (R-I) (véase una revisión en
Bornas y Servera,
1996) que, a pesar de sus múltiples controversias metodológicas,
desde hace más de treinta
años es una de las variables más relacionadas con los problemas de
rendimiento escolar.
En su definición más restringida indica una tendencia a responder
rápido y cometer más
errores en tareas donde está presente la incertidumbre de repuesta (la
mayoría del ámbito
académico). En sentido más amplio indica un estilo de procesamiento
de la información
holístico (en contraste con el reflexivo más analítico) asociado con un
déficit en el
desarrollo de determinadas estrategias de solución de problemas.
70
Normatividad

Muchos padres se enfrentan a un reto importante a la hora de educar


a sus hijos: ¿qué límites les ponemos? Los niños no tienen la
misma conciencia que nosotros a la hora de actuar, y por ello es
nuestra labor establecer una serie de pautas que deben conocer para
saber cuándo están actuando mal. El objetivo es que el niño aprenda
por sí mismo lo que está bien y lo que no, utilizando para ello
diversosmecanismos que no tienen por qué basarse siempre en un
castigo.
Lo importante es no aplazar demasiado el momento de establecerle
los límites, ya que obtendremos los resultados de forma más lenta y
costosa. Desde el primer día que está con nosotros, podemos ir
mostrándole con cariño las pautas de un buen comportamiento.

Los límites son las prohibiciones que les ponemos a los niños. Son
imprescindibles para su desarrollo y evolución, ya que les aportan
seguridad y protección -si el niño es más fuerte que sus padres, no
puede sentirse nunca protegido- y además, les ayudará a tener clara la
reacción de sus progenitores ante ciertas situaciones en las que puede
dudar.

Cuando a nuestro hijo le decimos ‘no’ en determinadas ocasiones, le


estamos provocando pequeñas frustraciones necesarias para que,
poco a poco, pueda renunciar a sus deseos o sepa encajar fallos y
decepciones de la vida cotidiana. Si nuestro hijo no ha tenido nunca
frustraciones, no sabrá encajarlas, no podrá reaccionar ante ellas y su
autoestima se verá afectada, ya que creerá que no sirve para realizar
esa tarea o conseguir ese regalo. Por ello, es muy beneficioso negarle
pequeñas cosas y que no siempre lo consiga todo.

Cómo debemos poner los límites y las normas


Las normas que pongamos deben ser pocas y claras. No podemos
estar siempre diciéndoles que no a todo y además, debemos
asegurarnos de que las entienden, o difícilmente las cumplirán. Hay
que ser constantes con las normas yconsecuentes con las
decisiones tomadas: las órdenes que nunca se cumplen, los castigos
70
que olvidamos, etc. provocan una pérdida de autoridad y le confunden.

Es muy beneficioso felicitar al niño siempre que se lo merezca,


especialmente si ha cumplido una norma nueva o un límite que le
cuesta asumir. Así le daremos confianza en sí mismo, y comprobará lo
felices que nos sentimos al portarse bien. Ser cariñosos pero
firmes es importante. Que queramos a nuestros hijos no implica que
les dejemos hacer lo que quieran o, por el contrario, debamos ser
excesivamente estrictos. Buscar soluciones, sanciones y
recompensas adaptadas a lo acontecido ayudarán a evitar
confusiones en el niño: no podemos regañarle igual si ha pegado a
otro chico que si ha tirado el vaso de leche al suelo.

Resultados que obtendremos


Si comenzamos a establecer límites desde casi el nacimiento del
niño, conseguiremos que nuestro hijo tenga claro qué puede hacer y
qué no, que se sienta protegido por sus padres, que tenga un buen
nivel de autoestima, que seaautónomo -ya que podrá realizar tareas
ajustadas a su momento evolutivo-, etc. En definitiva, estaremos
ayudando a que crezca y tenga un desarrollo adecuado a su edad.

Si, por el contrario, hemos comenzado tarde ha implantar los límites,


conseguiremos el mismo resultado, pero tardaremos bastante más en
cumplirlo. Ya no se tratará sólo de transmitir unas normas e ir
revisándolas y adaptándolas a su edad, sino que estamos intentando
modificar conductas no deseadas en nuestro hijo, aceptando unas
normas nuevas que chocan mucho con el modelo educativo que
estaba recibiendo antes.

En este caso, es imprescindible que comencemos poco a poco a


implantar las normas -todas a la vez abrumarían al niño- y ser
constantes, para darle un mensaje claro, pues no entenderán por qué,
por ejemplo, ahora puede comer chucherías y mañana no. Debemos
tener mucha paciencia para conseguir el resultado deseado.

Ya hemos visto que es primordial para el niño que existan unas


normas claras en su educación para un óptimo desarrollo, pero
también conseguiremos un hogar más estructurado y con mayor
calma. Ya no habrá rabietas, aunque siempre tendremos oposiciones,
ya que los niños consiguen así la independencia con los padres.
70
Iremos eliminando los malos modales y podremos disfrutar más y
mejor el tiempo diario que pasamos con nuestros hijos.
Marco Teorico

HIPERACTIVIDAD
¿Qué es?
Comencemos por definir lo que es la hiperactividad o lo que es más
exacto de qué hablamos cuando se diagnostica a un niño de déficit de
atención con hiperactividad. Para que nos entendamos, esto quiere
decir que es un niño muy inquieto y al que le falta la atención de una
forma muy llamativa.
La hiperactividad de los niños es considerada como normal, cuando se
produce dentro de una etapa de la vida infantil alrededor de los dos o
tres años. El que un niño sea inquieto no tiene nada que ver con la
sintomatología que hoy vamos a abordar en esta información. La falta
de atención y la inquietud constante en el niño son síntomas que, por
lo general, los padres comentan primero al médico de atención
primaria, con frecuencia alertados por los profesores y educadores.
Este trastorno ha recibido muchos nombres en el pasado, daño o
disfunción cerebral mínima, hiperkinesia, hiperactividad y déficit de
atención…. Pero en realidad todo ello engloba una alteración
importante de la atención que, muy a menudo, se da con una extrema
actividad en el niño…
El porcentaje de niños con este problema se estima entre el 3 y el 5%,
entre los niños en edad escolar, siendo seis veces más frecuente en
los varones.
Perfil de un niño hiperactivo
Según Still, estos niños son especialmente problemáticos, poseen un
espíritu destructivo, son insensibles a los castigos, inquietos y
nerviosos. También son niños difíciles de educar, ya que pocas veces
pueden mantener durante mucho tiempo la atención puesta en algo,
con lo que suelen tener problemas de rendimiento escolar a pesar de
tener un cociente intelectual normal. Son muy impulsivos y
desobedientes, no suelen hacer lo que sus padres o maestros les
indican, o incluso hacen lo contrario de lo que se les dice. Son muy
70
tercos y obstinados, a la vez que tienen un umbral muy bajo de
tolerancia a las frustraciones, con lo que insisten mucho hasta lograr lo
que desean. Esto junto sus estados de ánimos bruscos e intensos, su
temperamento impulsivo y fácilmente excitable, hace que creen
frecuentes tensiones en casa o en el colegio. En general son niños
incapaces de estarse quietos en los momentos que es necesario que
lo estén. Un niño que se mueva mucho a la hora del recreo y en
momentos de juego, es normal. A estos niños lo que les ocurre es que
no se están quietos en clase o en otras tareas concretas.
Los indicadores de hiperactividad según la edad del niño
- De 0 a 2 años: Descargas mío clónicas durante el sueño, problemas
en el ritmo del sueño y durante la comida, períodos cortos de sueño y
despertar sobresaltado, resistencia a los cuidados habituales,
reactividad elevada a los estímulos auditivos e irritabilidad.
- De 2 a 3 años: Inmadurez en el lenguaje expresivo, actividad motora
excesiva, escasa conciencia de peligro y propensión a sufrir
numerosos accidentes.
- De 4 a 5 años: Problemas de adaptación social, desobediencia y
dificultades en el seguimiento de normas.
- A partir de 6 años: Impulsividad, déficit de atención, fracaso escolar,
comportamientos antisociales y problemas de adaptación social.
Causas de la hiperactividad infantil
La hiperactividad infantil es bastante frecuente, calculándose que
afecta aproximadamente a un 3% de los niños menores de siete años
y es más común en niños que en niñas (hay 4 niños por cada niña). En
el año 1914 el doctor Tredgold argumentó que podría ser causado por
una disfunción cerebral mínima, una encefalitis letárgica en la cual
queda afectada el área del comportamiento, de ahí la consecuente
hipercinesia compensatoria; explosividad en la actividad voluntaria,
impulsividad orgánica e incapacidad de estarse quietos.
Posteriormente en el 1937 C. Bradley descubre los efectos
terapéuticos de las anfetaminas en los niños hiperactivos. Basándose
en la teoría anterior, les administraba medicaciones estimulantes del
70
cerebro (como la benzedrina), observándose una notable mejoría de
los síntomas.
TRASTORNOS ASOCIADOS
Además, aproximadamente, el 40% de los niños con este trastorno
tienen dificultades en el aprendizaje, lo que motiva, si no es tratado
adecuadamente, el abandono de los estudios en la adolescencia. Y
casi el 50% de estos niños tienen asociada alguna alteración
psiquiátrica, sobretodo problemas de ansiedad, con rabietas y miedos
o depresión y baja autoestima, en un 20% de los casos, también
trastorno de oposición en un 25% y todo tipo de trastornos de
conducta. La baja autoestima, está presente al menos en un 25%.
Presentan también mayor riesgo de presentar conductas antisociales
en la adolescencia, especialmente si se da en familias de riesgo
( abuso de drogas, alcoholismo, violencia).

Diagnóstico
Empezaremos por ponerle un nombre que es el que se utiliza en la
actualidad. Se le denomina, trastorno por déficit de atención con
hiperactividad aunque también existen tipos de trastornos de atención
sin que se evidencie un exceso de actividad.
Antes de enumerar los síntomas, tal y como han sido descritos por la
sociedad americana de psiquiatría, para considerar el trastorno como
tal, hablaremos de cómo son estos niños para sus padres: en principio
y como regla general, son niños cuyas madres siempre suelen estar,
como aquella película “ al borde del ataque de nervios”. Son niños que
desde que nacen están dando la lata, no duermen bien o lloran, o son
espabiladísimos y enseguida se levantaban de la cuna… parecen muy
inteligentes porque suelen hablar mucho y con desparpajo, y
aparentemente su desarrollo ha sido normal…. Simplemente es un
niño insufrible al que no podemos llevar a ningún lado, agota a todo el
mundo, desquicia a la familia y no para quieto ni un minuto.
Cuando empieza la etapa escolar comienzan los fracasos. Los
maestros se percatan de que no presta la más mínima atención, hasta
el punto de que a veces son enviados al otorrino para realizar una
audiometría porque parece estar “ sordo”.
Pasamos ahora a enumerar los síntomas que deben darse, como
mínimo 6 de ellos, y que están enumerados en el Manual diagnóstico y
70
estadístico de trastornos mentales de la sociedad americana de
psiquiatría: DSM IV.

Síntomas de desatención
• A menudo no presta atención a los detalles, tiene errores por
descuido y el trabajo escolar suele ser sucio y desordenado.
• Tiene dificultades para mantener la atención, incluso en los
juegos.
• A menudo, parece no escuchar cuando se le habla
directamente, parece tener la mente en otro lugar o como si no
oyera.
• No finaliza tareas escolares, pasa de una actividad a otra sin
terminar la anterior. No sigue instrucciones ni órdenes.
• Dificultad para organizar tareas y actividades.
• Evitan situaciones que exigen una dedicación personal y
concentración ( por ejemplo, tareas de papel y lápiz)
• A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades
( por ejemplo, ejercicios escolares, juguetes, lápices, libros, etc.)
y suelen tratarlos sin cuidado.
• Se distraen con facilidad ante estímulos irrelevantes, pueden
dejar las tareas que están haciendo para atender ruidos o
hechos triviales que son ignorados por los demás (una
conversación lejana, el ruido de un coche,...)
• Son olvidadizos en sus tareas cotidianas ( olvidan el bocadillo,
los deberes, la hora del partido, etc.)
Bien hemos visto los criterios que se consideran para tener un grave
problema de atención, veamos ahora los síntomas de la hiperactividad
e impulsividad que coexiste con la falta de atención la mayor parte de
las veces.
Síntomas de hiperactividad
• Suele mover en exceso manos y pies y se retuerce en su
asiento.
• A menudo abandona su asiento en clase o no es capaz de estar
sentado cuando debe.
• Corre o salta en situaciones en las que resulta inadecuado
hacerlo.
• Experimenta dificultades para jugar tranquilamente o dedicarse
a actividades de ocio.
70
• Parece estar siempre en marcha, como si tuviera un “ motor”.
• A menudo habla excesivamente.
• Dan respuestas precipitadas, antes de que las preguntas se
acaben de formular.
• Puede tener dificultades para aguardar su turno en cualquier
situación.
• También suele entrometerse o entorpecer los asuntos de los
demás, tocan cosas que no deben, hacen payasadas…
Según el DSM IV existen varios subtipos de TDAH, según predomine
la desatención o la hiperactividad:
~ Tipo predominantemente COMBINADO: Cumple los criterios de
atención y de hiperactividad.
~ Tipo predominantemente HIPERACTIVO: Cumple los criterios de
hiperactividad pero no llega a los necesarios de falta de atención.
~ Tipo predominantemente DE ATENCIÓN: Cumple al menos seis de
los criterios de déficit de atención, pero no los de hiperactividad.
El más común es el combinado y, en las niñas, parece predominar el
de inatención.
En los tipos combinados, la hiperactividad e impulsividad hacen que,
con bastante frecuencia, sufran accidentes, puesto que no son
capaces de calibrar los peligros de sus acciones.. (cruzar en rojo,
patinar en terrenos no adecuados, lanzarse con la bici por una cuesta
muy empinada, etc..)
Esta falta de atención y exceso de actividad suelen producir también
problemas graves en el aprendizaje, aunque su capacidad intelectual
sea normal o superior, y precisamente ese fracaso escolar, suele ser el
principal motivo por el que acuden a consulta.
Veamos ahora algunos de los síntomas que presentan en la
evaluación de su aprendizaje.
Síntomas de dificultades de aprendizaje
• Variabilidad. Son niños que tienen amplias variaciones en sus
respuestas, son los típicos niños de los que se dice “puede
hacerlo porque ayer realizó perfectamente esa tarea, cuando
hoy es un desastre”.
• Retraso psicomotor, que varía desde la simple torpeza motriz
hasta “ dispraxias “ importantes, es decir problemas en las
nociones de su esquema corporal, del tiempo y del espacio.
70
Dificultades que se agudizan cuando tiene que realizar algo con
ritmo.
• Trastorno del lenguaje de tipo expresivo, con vocabulario
limitado y dificultades a la hora de expresarse. Problemas en el
área de lectura. Dislexia.
• Dificultades en la grafía, en la escritura: disgrafía y disortografía,
porque existe una deficiente coordinación entre lo que ve y el
movimiento manual, es decir, suelen presentar incordinacion
visomotriz . Su escritura es torpe, con tachones, desordenada,
su ortografía con múltiples faltas y confusiones...
Es evidente que, con todos estos trastornos, son niños que también
presentan problemas emocionales. No es raro que tengan un
comportamiento social indiscreto, sin freno, y molesto. Este descontrol,
casi constante, genera desconfianza e irritación en padres y maestros,
así como rechazo de los hermanos y compañeros… lo que hace que
pueda ser un niño aislado.

Veamos ahora las características personales que presenta y que


pueden ayudarnos a seguir clarificando este síndrome…
Síntomas personales
• Emotividad muy variable, cambian frecuentemente de humor,
pueden pasar de la risa al llanto con cierta facilidad.. son
explosivos, de rabietas constantes.
• Acentuados sentimientos de frustración, baja tolerancia ante los
problemas. Insiste una y otra vez en que se realicen sus
peticiones.
• Problemas de relación con los compañeros. Desadaptación
social.
• Problemas de ansiedad, agresividad, oposición,
disconformidad…
• Algunos de ellos presentan enuresis ( pis nocturno).
Bien, una vez descritas las características que pueden presentar,
aunque evidentemente no todos los niños tienen todas las
alteraciones, se puede comprender perfectamente que sean niños que
suelen ser el punto central de las discusiones familiares, puesto que
son niños que “desquician“ fácilmente y no siempre se sabe como
tratarlos, por lo que se producen constantes enfrentamientos en la
familia.
70
La falta de atención que pone en tareas que requieren un esfuerzo
suele interpretarse como pereza y además en ocasiones podemos
encontrarnos con niños que tienen el trastorno, pero que son capaces
de estar sin síntomas en una situación nueva, cuando existe mucho
control, o ante actividades muy interesantes (como los videojuegos), lo
que hace que sus padres piensen que el comportamiento anómalo es
voluntario, “que para lo que le interesa sí que se fija” y esto complica
aún más el problema. Estos padres no saben que existe una
importante deficiencia del autocontrol, que tiene base neurobiológica,
como ya hemos visto anteriormente.
Hay pues que armarse de paciencia y saber que el trastorno, que es
acusadísimo en la primera parte de la infancia, suele ir mejorando con
la edad, aunque existen aún alteraciones en la vida adulta, casi en una
tercera parte de los casos.
Como ya hemos dicho, en la población infantil aproximadamente cinco
de cada cien niños presentan este trastorno, aunque
desgraciadamente la mayoría no son diagnosticados, y por ello se les
trata como niños torpes, maleducados, consentidos, o simplemente
caracteriales. Se les clasifica como niños con problemas de conducta ,
cuando en realidad son niños que necesitan un tratamiento especial y,
sobretodo y principalmente, un diagnóstico adecuado que arroje a
padres y profesores una luz para que estos niños se sientan menos
culpables de su falta de control…
¿Quiénes deben realizar el diagnóstico y cómo tratarlo? En principio,
el diagnóstico y el tratamiento deben ser multidisciplinar. El examen de
un psicólogo, y de un psiquiatra o neurólogo es imprescindible, porque
las áreas que estos profesionales abarcan son básicas para reeducar
un síndrome de déficit de atención con hiperactividad.
Tratamientos
A) Farmacológico:
El tratamiento pues, puede ser farmacológico, como hemos visto antes
y de orientación psicológica, con la finalidad de conseguir una
reducción de la hiperactividad y un tratamiento adecuado para
modificar las conductas impulsivas e incrementar la atención. El
tratamiento farmacológico que debe prescribir un neurólogo o
psiquiatra y que se está utilizando para estos niños es el metilfenidato
( el famoso Rubifén o Ritalín), la dextroanfetamina ( Dexedrina ) y la
pemolina magnésica como (Cylert) pero estos dos últimos no están
disponible en España. Todos estos medicamentos facilitan la acción de
70
la dopamina y de la noradrenalina ( los dos neurotransmisores
implicados en el trastorno) y por ello actúan de inmediato.
Hablaremos pues del metilfenidato: Los efectos del Rubifén, son
inmediatos y empiezan a notarse a los 30 o 60 minutos tras la ingesta
y comienza a disminuir unas 3 a 6 horas después de haber tomado la
pastilla. Quiere esto decir que se requiere la administración continuada
del medicamento con las pautas que establezca su terapeuta. No es
aconsejable medicar a un niño menor de seis años, aunque se han
tratado niños de tres años cuya sintomatología era muy grave y el
beneficio de la terapia farmacológica era imprescindible.
Se ha hablado mucho de este tipo de tratamiento y digamos que en
España, y más concretamente en Asturias, siguen existiendo
reticencias por parte de muchos profesionales para recetar los
fármacos, que desde luego no son la panacea del tratamiento pero
que nos facilitan la tarea cuando tenemos que seguir una reeducación
y un tratamiento psicológico con estos niños.
Se insiste mucho en los efectos secundarios y la posible adicción a la
medicación. Bien pasemos a describir los que ocasiona el
metilfenidato:
• Insomnio, cuando la dosis se da demasiado tarde.
• Puede haber pérdida de apetito.
• En ocasiones puede ocasionar dolores de cabeza.
• Molestias gástricas.
Estos dos últimos más leves.
La medicación se debe dar en pautas de dos o tres veces al día,
dependiendo de la respuesta del niño a la medicación que deberán
evaluar en un seguimiento semanal, los padres, profesores y el
terapeuta. Normalmente el esquema de medicación es de 8 mañana,
11 de la mañana y antes de comer a las 14 o 15. Se establece la dosis
óptima que se mantiene todos los días de colegio en el caso de que no
presente problemas de conducta importantes en casa, y si no también
deben darse los fines de semana, tratando de dar la medicación
discontinua, cesando durante las vacaciones escolares. Por otra parte
está demostrado que esta clase de medicamentos no crean adicción
física siguiendo las orientaciones del médico, como sucede con otras
muchos fármacos.
Cerca de un 20% de los niños pueden dejar la medicación al cabo de
un año, puesto que además se supone que se ha trabajado con ellos
desde el plano psicológico.
70
B) Tratamiento psicopedagógico
Tiene tres grandes frentes, que deben conocerse perfectamente para
poder trabajar sobre las diferentes áreas y conductas.
FAMILIA - PROFESOR - TERAPEUTA
Veamos las pautas que un niño con TDHA necesita en la familia.
Pautas FAMILIARES para un niño con TDHA
La familia deberá :
• Tener normas claras y bien definidas.
• Dar órdenes cortas y de una en una.
• Propiciar un ambiente ordenado y muy organizado, sereno y sin
gritos.
• Reconocer el esfuerzo realizado por el niño. Aumentar su
autoestima.
• Evitar ser superprotectora y no dejarse manipular por sus
caprichos.
• Cumplir siempre los castigos y las recompensas ante sus
acciones.
• Darle pequeñas responsabilidades.
• Aceptarle tal y como es.
• Saber que el trabajo es mucho y que se necesita mucha
constancia.
• Fomentar sus puntos fuertes, sus facultades.
Pautas ESCOLARES para un niño con TDHA
El profesor deberá :
• Ser un profesor que comprenda y asimile el trastorno del niño,
que se informe sobre él.
• Sentarle en el lugar adecuado, lejos de estímulos, enfrente de
él, entre niños tranquilos.
• Darle órdenes simples y breves. Establecer contacto visual con
el niño.
• Darle encargos una vez que haya realizado el anterior, no dejar
que deje las cosas a medio hacer.
• No se le puede exigir todo a la vez, se debe desmenuzar la
conducta a modificar en pequeños pasos y reforzar cada uno de
ellos: si comienza por acabar las tareas, se le felicita para
conseguirlo, luego que lo intente con buena letra y se valorará,
70
más tarde que el contenido sea también correcto. Pedirle todo a
la vez, le desmotivará porque no puede realizarlo.
• Alternar el trabajo de pupitre con otras actividades que le
permitan levantarse y moverse un poco.
• Enseñarle y obligarle a mantener el orden en su mesa.
• Hacer concesiones especiales, darle más tiempo en los
exámenes, indicarle cuando se está equivocando por un
descuido, o facilitarles un examen oral de vez en cuando para
que descanse de la escritura, etc.
• Darle ánimos continuamente, una palmada en el hombro, una
sonrisa ante cualquier esfuerzo que presenta, por pequeño que
sea. Premiar las conductas positivas es imprescindible, haber
atendido, levantar la mano en clase, intentar buena letra, o
contestar sin equivocarse son conductas a reforzar en el niño
hiperactivo, dicho refuerzo puede ser con privilegios de clase (
borrar la pizarra, repartir el material, hacer recados, lo que
además le permite moverse que es lo que necesita), o bien
dedicarle una atención especial, reconocimiento o halago
público: comentarios positivos en alto, o en privado a otro
profesor para que lo oiga el niño, notas para casa destacando
aspectos positivos, una felicitación de la clase, un trabajo en el
corcho, etc...
• Evitar humillarle o contestarle en los mismos términos. Evitar
insistir siempre sobre todo lo que hace mal.
• Tener entrevistas frecuentes con los padres para seguir su
evolución.
Pautas TERAPEÚTICAS para un niño con TDHA
El terapeuta deberá:
• Orientar a los padres acerca del trastorno que padece su hijo.
• Darles pautas de conducta y actuación con su hijo.
• Reeducar las dificultades de aprendizaje asociadas ( dislexias,
falta de memoria, discalculalias, disgrafías, etc)
• Entrenarle en la resolución de problemas..
• Entrenarle en habilidades sociales puesto que suele presentar
problemas con los demás.
• Entrenarle en técnicas de relajación...
En general estos niños solo necesitan que seamos conscientes de sus
dificultades, de sus limitaciones, que sepamos, ya que el déficit de
70
atención con hiperactividad es una entidad propia, con la
sintomatología que acabamos de describir y, sobre la que aún, se
están publicando contínuos estudios, puesto que aún nos queda
mucho por descubrir acerca de sus bases biológicas, la influencia del
entorno y las posibilidades terapéuticas, pero creo que lo fundamental
es que se reconozca el síndrome como tal.

Potencial de dependencia
Considerablemente alto. La dependencia es de tipo psicológico y
físico. Su síndrome de abstinencia se experimenta hasta después de
varias semanas de haber descontinuado totalmente el uso de azúcar y
alimentos que lo contengan. Sus síntomas incluyen depresión, fatiga,
nerviosismo, ansiedad por comer alimentos dulces, falta de
concentración, alergias e hipertensión. En grado extremo la
dependencia al azúcar se presenta como hipoglucemia, en cuyo caso
una privación de alimentos dulces puede conducir a ataques fatales.

70
Marco de Referencia

Efectos psicológicos y fisiológicos


Como ya se indicó en los mecanismos de acción, la ingestión de
azúcar suele experimentarse como una leve euforia. En su Primer
Manual de Nutrición Consciente, Laura Urbina lo explica en los
siguientes términos:
Mientras la glucosa es absorbida por la sangre, nos sentimos
animados. Un estímulo veloz. Sin embargo, a este impulso energético
le sigue una depresión, cuando el fondo se desprende del nivel de
glucosa sanguínea. Estamos inquietos, cansados; necesitamos hacer
un esfuerzo para movernos o incluso pensar. Hasta que se eleva de
nuevo el nivel de glucosa… Podemos estar irritables, hechos un
manojo de nervios, alterados. La gravedad de la crisis doble depende
de la sobredosis de glucosa. Si continuamos tomando azúcar, una
nueva crisis doble empieza siempre antes de terminarse la anterior.
Las crisis acumulativas al final del día pueden ser enloquecedoras.
Tras varios años con días así, el resultado final son glándulas
adrenales enfermas, agotadas no por exceso de trabajo, sino por un
ajetreo continuo. La producción de hormonas, en general, es baja. Las
cantidades no se amoldan. La alteración funcional, desequilibrada, se
refleja en todo el circuito endocrino. Muy pronto el cerebro puede
encontrarse en dificultades para distinguir lo real de lo irreal; estamos
expuestos a volvernos precipitados, cuando el estrés se interpone en
el proceso, nos desmoronamos porque no tenemos ya un sistema
endócrino sano para enfrentar cualquier contingencia. Día a día nos
encontramos con una falta de eficiencia, siempre cansados, nada
logramos hacer, realmente sufrimos los “sugar blues” (o depresiones
del azúcar)… Puesto que en algunas personas las células cerebrales
dependen totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada
momento para alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir
daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el mundo lo
evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas personas
empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Los grados de
abuso de azúcar y de melancolía varían, sin embargo, el cuerpo no
miente - si se toma azúcar, se sienten las consecuencias. (10)
70
Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices
cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para
aprender y diversas alergias. El estudio del historial diario de los
pacientes diagnosticados como esquizofrénicos revelan que su dieta
es excesivamente alta en azúcar y otros elementos que estimulan la
producción de adrenalina como la cafeína y el alcohol.
En cuanto al aspecto físico, se sabe que la ingestión continua de
azúcar provoca la aparición de caries y ennegrece los dientes. En
personas con glándulas adrenales débiles puede afectar el páncreas
hasta causar diabetes. En algunos casos el abuso continuado conduce
a la hipoglicemia.
En personas sanas, se relaciona también con el aumento de peso ya
que el azúcar es un carbohidrato y el exceso de los mismos se
convierte en grasa. Se ha encontrado también que al consumir azúcar
el cuerpo elimina el calcio en mayor cantidad, de tal manera que el
organismo se ve forzado a sustraerlo de los huesos y los tejidos que
son las únicas partes en donde lo almacena el cuerpo. El desgaste de
calcio en huesos causa que se vuelvan porosos y frágiles, lo cual
finalmente conduce a la osteoporosis.
El consumo constante de este psicoactivo también atrofia el
rendimiento de las glándulas, causando poca secreción de hormonas o
alterando la composición química de las mismas, puesto que se ha
podido comprobar que el azúcar afecta la correlación de minerales en
el organismo (1). Por último, estudios recientes vinculan al azúcar con
problemas en el sistema inmunológico, tal como lo denuncia la doctora
Nancy Appleton en Lick the sugar habit:
Una de las substancias aparentemente inofensivas y sin embargo una
de las que mayores problemas crea al atacar nuestro sistema
inmunológico es el azúcar. Los macrófagos quedan atorados en el
azúcar y se imposibilita su acción. La misión de los macrófagos
consiste en destruir, bloquear y activar la inmunidad cuando detectan
la presencia de una toxina, un virus o una bacteria… Cada vez que
ingerimos azúcar, aunque sea tan poco como dos cucharadas, las
proporciones de minerales entran en desbalance. Este desbalance a
su vez, en personas ya enfermas, puede durar horas y a veces ya no
se recuperan. Cuando los minerales del cuerpo están en desbalance
día tras día, año tras año, posiblemente por generaciones, la habilidad
del cuerpo para volver a su homeostasis está agotada. El cuerpo ya
no puede volver a su armonía o balance… Resulta pues increíble que
70
las autoridades del Departamento de Salud Pública de diferentes
Naciones sigan manteniendo al público en la total ignorancia.

CAPITULO 3
METODOLOGIA

70
Hipotesis

H-1 La hiperactivad por el consumo de azucares se debe a que


cuando el azúcar entra a nuestro sistema el cuerpo libera una cantidad
proporcional a la cantidad de azúcar de una sustancia llamada
adrenalina, y esta es la que nos da mucha energía, pero cuando pasa
el efecto del azúcar el niño entra en una depresión debido al cambio
brusco en el estado de ánimo la magnitud de la depresión también
depende de la dosis de azúcar consumida.

H-0 a contrario de esto la hiperactividad por el consumo de azucares


no se debe a que cuando el azúcar entra a nuestro sistema el cuerpo
libera una cantidad proporcional a la cantidad de azúcar de una
sustancia llamada adrenalina, y esta es la que nos da mucha energía,
pero cuando pasa el efecto del azúcar el niño entra en una depresión
debido al cambio brusco en el estado de ánimo la magnitud de la
depresión también depende de la dosis de azúcar consumida.

70
Variables:

Tratamiento de la hiperactividad
Toda iniciativa terapéutica en el campo infantil persigue el objetivo
común de favorecer la adaptación y el desarrollo psicológico de los
niños. Son numerosos los autores que se preguntan si el trastorno se
resuelve mediante una intervención terapéutica centrada
exclusivamente en el niño, o si, por el contrario, es necesario llevar a
cabo actuaciones específicas sobre la familia y el colegio para implicar
a los padres y el maestro en la terapia.
En todo caso, el tratamiento de la hiperactividad consiste, desde hace
varias décadas, básicamente en la administración de fármacos,
especialmente estimulantes, así como en la aplicación de métodos
conductuales y cognitivos.
Ambas modalidades de tratamiento han obtenido éxito al mejorar el
comportamiento del niño en distintos aspectos.
Así, las terapias que combinan medicación y métodos conductuales y
cognitivos pretenden que los efectos conseguidos por los fármacos y
técnicas conductuales por separado se sumen y acumulen para lograr
que el niño mejore globalmente y su mejoría sea estable y mantenida
a través del tiempo.
Vamos a analizar cada uno de los tratamientos por separado:
Tratamiento farmacológico: A corto plazo se ha observado disminución
del nivel de actividad motora, aumento de la atención y mejoría en el
rendimiento de los tests de atención en el laboratorio. Los tratamientos
farmacológicos se han basado habitualmente en el empleo de
estimulantes, entre ellos, Ritalin/Rubifen (metilfenidato), Dexedrina
(dextroanfetamina) y, de posterior aparición, Cylert (pemolina).
Los porcentajes indican que aproximadamente entre un 60-70 y 90 por
100 de los niños tratados con estimulantes mejoran, sobre todo, en
cuanto a su atención e impulsividad. El médico suele decidir el
estimulante más adecuado para cada niño a partir de los siguientes
criterios: tiempo que tardan en producirse los efectos sobre el
comportamiento infantil, duración de los mismos, efectos secundarios
no deseados, confianza que el profesional tiene en el fármaco y con el
70
que está más familiarizado.

Por sus escasos efectos secundarios, el estimulante más comúnmente


utilizado es el Metilfenidato. El tratamiento con estimulantes no está
aconsejado en la adolescencia por los posibles riesgos de adicción. El
período crítico más adecuado para su administración coincide entre los
seis y doce años. En edades inferiores, los resultados no son tan
claros por la propia composición de los fármacos e incluso porque el
diagnóstico de hiperactividad es menos preciso. Los estimulantes
pueden ocasionar efectos transitorios que no son relevantes y se
eliminan reduciendo la dosis o distribuyéndola en distintos momentos
del día.
Los efectos más comunes incluyen insomnio, dolor de cabeza, disforia,
etc. aunque el más preocupante es la pérdida del apetito porque
puede originar disminución del peso.
También pueden aparecer alteraciones del estado de ánimo, están
tristes, tienen más sensibilidad a las críticas, se muestran irritables.
Otros efectos menos frecuentes incluyen aumento del ritmo cardíaco y
de la tensión arterial. Aun cuando los estimulantes facilitan que los
niños participen en actividades cooperativas y de juego debido al
aumento del control de la actividad que conllevan, puede ocurrir que si
los compañeros y amigos conocen que el niño toma medicación
lleguen a discriminarlo y marginarlo.
Por último, los expertos no olvidan los posibles efectos negativos
sobre la autoestima y competencia del propio niño. Aquellos que
toman fármacos pueden sentirse diferentes a los demás y considerar
que sus éxitos en el colegio se deben a la acción de los fármacos más
que a su propio esfuerzo y habilidad.
Tratamiento conductual-cognitivo: El tratamiento conductual de la
hiperactividad se basa en el manejo de las consecuencias
ambientales.
Hablaremos de dos técnicas, las operantes y las cognitivas. Los
métodos operantes se orientan hacia el control de las conductas
alteradas y suponen que éstas dependen de factores, acontecimientos
o estímulos presentes en el ambiente. Por tanto, al controlar las
circunstancias ambientales es posible reducir, alterar y mejorar el
comportamiento infantil. El modelo operante hace especial hincapié en
las consecuencias que siguen a un comportamiento cuando aparece.
Según este enfoque, las conductas se emiten y mantienen por los
70
efectos que provocan en el ambiente.

Cuando una conducta es seguida de consecuencias ambientales


favorables, se mantiene en el repertorio de comportamientos
habituales del niño. En consecuencia, en los casos de hiperactividad,
la atención diferencial que prestan los adultos actúa como reforzador.
En aras la adaptación del niño se recompensan conductas apropiadas
como, por ejemplo, realizar las tareas escolares, prestar atención a las
explicaciones del profesor, al material escolar, concluir a tiempo y
correctamente los problemas propuestos, permanecer sentado, no
hablar sin permiso del profesor, no tirar objetos, etc. Mientras que, por
el contrario, se tratan de extinguir los comportamientos anómalos.

Es habitual que al principio del tratamiento las tareas que el niño ha de


realizar para obtener ganancias sean de escasa complejidad, que irá
en aumento a medida que progresa la terapia. El tratamiento de la
hiperactividad tendrá lugar en el ambiente natural, es decir, en casa y
en el colegio con lo cual deberá contarse con la participación de los
padres y maestros quienes, en último caso y siguiendo las
instrucciones del profesional, van a administrar las recompensas tras
los comportamientos adecuados y extinguir las conductas no
apropiadas.
Las técnicas operantes han demostrado mejoras a corto plazo en el
comportamiento social de los niños y en sus resultados académicos.
Dentro de las técnicas cognitivas debemos hablar del Entrenamiento
en Autoinstrucciones y del Método de resolución de problemas.

Las técnicas cognitivas parten de la base de que los niños hiperactivos


tienen déficit en las estrategias y habilidades cognitivas que se
requieren para ejecutar satisfactoriamente las tareas escolares. Por
tanto, se considera que sus perturbaciones y comportamientos
alterados son secundarios a las deficiencias cognitivas que les
caracterizan. El entrenamiento en Autoinstrucciones consiste en
modificar las verbalizaciones internas que un sujeto emplea cuando
realiza cualquier tarea y sustituirlas por verbalizaciones que son
apropiadas para lograr su éxito. El objetivo de la técnica no es enseñar
al niño qué tiene que pensar sino cómo ha de hacerlo.
Así pues, el método consiste en aprender un modo apropiado, una
70
estrategia para resolver los fracasos y hacer frente a nuevas
demandas ambientales.

Variable Categoría Subcategoria Indicador


Necesarios
Antidepresivos cuando sufre
Farmacológicos depresiones
Tratamientos muy severas.
Aparición de
Tranquilizantes episodios de
adrenalina alta.

Existe un
Conductuales ambiente
familiar y social
Alternativos estable.
Existe una
autoridad
Cognitivos paterna
marcada.

Variable 2
Algunas personas sostienen que el azúcar (como la sacarosa), el
aspartamo (NutraSweet) y los sabores y colorantes artificiales causan
hiperactividad y otros problemas de comportamiento en los niños.
Algunas personas sostienen que los niños deben seguir dietas
especiales que limiten la cantidad de azúcar, sabores o colorantes que
consumen.
Es importante recordar que los niveles de actividad en los niños varían
con la edad. Un niño de 2 años por lo general es más activo y tiene un
período de atención más corto que uno de 10 años. El nivel de
70
atención de un niño también varía dependiendo de su interés en la
actividad. El nivel de tolerancia del adulto que supervisa también juega
un papel: los padres pueden tolerar a un niño altamente activo en un
parque en la mañana, por ejemplo, mejor de lo que lo pueden hacer en
casa tarde en la noche.
Sin embargo, si una dieta especial de alimentos sin sabores ni
colorantes artificiales funciona para un niño, puede deberse a que la
familia ha comenzado a interactuar entre sí de forma diferente cuando
están siguiendo la dieta especial. Estos cambios de comportamiento, y
no la dieta en sí, pueden mejorar el comportamiento y el nivel de
actividad del niño.
Los azúcares refinados (procesados) pueden tener algún efecto en la
actividad de los niños. Dado que estos azúcares y los carbohidratos
ingresan al torrente sanguíneo rápidamente, producen fluctuaciones
rápidas en los niveles de glucemia. Esto podría activar la adrenalina y
hacer que un niño sea más activo. Algunas veces, la caída de los
niveles de adrenalina causa un período de disminución de la actividad.
Muchos estudios han mostrado una relación entre los colorantes
artificiales y la hiperactividad. Por otro lado, algunos estudios no
muestran ningún efecto de los colorantes en el comportamiento de los
niños. Al menos por ahora, el efecto de los colorantes de alimentos
sigue siendo otro asunto controvertido.
Variable Categoría Subcategoria Indicador
Hiperactividad Conductas
Efectos Comportamiento Trastorno de violentas y
azúcar déficit de agresivas
atención Incapacidad de
(TDAH) concentrarse.
2 a 10 años El efecto se
Edades presenta con
10 a 17 años mayor fuerza.
Se sigue
manifestando el
efecto pero a
menor escala.
70
Tipo de Estudio:

Los métodos explicativos van más allá de la descripción de conceptos


o fenómenos o del establecimiento de relaciones entre conceptos;
están dirigidos a responder a las causas de los eventos físicos o
sociales. Como su nombre lo indica, su interés se centra en explicar
por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se da éste, o por
qué dos o más variables están relacionadas. Por ejemplo, dar a
conocer las intenciones del electorado es una actividad descriptiva
(indicar —según una encuesta de opinión antes de que se lleve a cabo
la elección— cuántas personas “van” a votar por los candidatos
contendientes constituye un estudio descriptivo) y relacionar dichas
intenciones con conceptos como edad y sexo de los votantes,
magnitud del esfuerzo propagandístico en los medios de comunicación
colectiva que realizan los partidos a los que pertenecen los candidatos
y los resultados de la elección anterior (estudio correlacional) es
diferente de señalar por qué alguna gente habrá de votar por el
candidato 1 y otra por los demás candidatos12 (estudio explicativo).

70
Sujetos muestra.

Mi sujeto a muestrear es el párrafo, en si los párrafos tienen que ser


entendibles a cualquier sección de la población, ese debe de ser la
característica mas importante en cuanto a mi trabajo, por que de nada
sirve que este la información si el lector no puede comprenderlo, por
ello debe de ser un lenguaje sencillo, concreto e invendible.

Materiales y procedimientos.
Para poder analizar la información que recogí por todos los medios
que están a mi alcance como lo son el internet, las revistas, libros, e
incluso periódicos ya que en este encontré un muy buen articulo con
relación a mi tema, pero la gran mayoría de la información que obtuve
la encontré en artículos publicados en internet.
Después de eso solamente agrupe y fui verificando que las frases y los
párrafos tuvieran coherencia además de agregar citas textuales, al
final solamente lo revise, verifique ortografía y algunas otras cosas.

70
CAPITULO 4
RESULTADOS

70
Resumen de Resultados

Hipoglucemia e Hiperactividad
Para muchos, los niveles de azúcar en la sangre son la respuesta para
condenar al azúcar. Y es que tal vez el efecto más visible que tienen
los alimentos con alto contenido de azúcar (incluidos en los
carbohidratos) es que proporcionan al cuerpo energía extra que puede
alterar el comportamiento y el sueño al entrar rápidamente en el
torrente sanguíneo y hacer que cambien los niveles de azúcar. Para
esto, William Tamborlane, de la Universidad de Yale, realizó un estudio
en el que debía medir los niveles de azúcar en niños.
Cuando los niveles de azúcar bajan, se libera insulina para reponerlos,
pero cuando bajan demasiado, se sufre de hipoglucemia. Algunos
síntomas de ésta son convulsiones, sudoración y alteraciones en el
comportamiento.
El equipo demostró que la liberación de adrenalina extra no ocurría en
niveles bajos de azúcar, sino en niveles normales. Así, no podía
considerarse que la ingestión de azúcar fuera la causa, pues esta
liberación ocurría aproximadamente 4 horas después de la comida.

Efecto "Halloween"
Una explicación alternativa que "salva" al azúcar de ser inculpada es el
llamado "Efecto Halloween". Según este, en el hecho de que los
alimentos que contienen azúcar -las galletas, dulces y postres- sean
comunes en cumpleaños, noche de brujas, y celebraciones, así como
después de las comidas, está la respuesta.

El ambiente festivo, la música y el juego siempre están presentes en


estas ocasiones por lo que los niños se encuentran en una situación
estimulante que los hace estar mucho más activos e impulsivos. La
70
interacción entre varios niños es el detonador para que todo sea ruido
y juego; y el azúcar sólo acompaña el momento (es energía) pero no
es la causa del comportamiento salvaje de los niños; es simplemente
cuestión de ánimo y de asociación de ideas: felicidad: azúcar.

¿"Adicto" al azúcar?
Aunque la "adicción" al azúcar no puede considerarse como tal, pues
el ser fanático de éste y abstenerse, no produce los típicos síntomas
de la abstinencia como sudoración, mareos, alucinaciones, etc., sí
puede hablarse de ciertas adicción porque el chocolate, por ejemplo,
dispara los niveles de dopamina en el cerebro, haciéndonos más
felices. Puedes determinar si a tu hijo definitivamente le encanta el
azúcar si te fijas en estos signos:

• Consume demasiados refrescos al día.


• Come muchos dulces, galletas y postres.
• Prefiere desayunar con cereal azucarado.
• Roba frecuentemente dulces o dinero para comprarlos.
• Puede llegar a sufrir con frecuentemente infecciones de oído o
le recetan antibióticos.

Enséñalos a comer azúcar


Si el azúcar no afecta el comportamiento, sí puede ser la causa
-aunque no la única- de las caries y la obesidad, y se convertirá en
problema cuando las galletas, los chocolates, y dulces reemplacen a
los otros alimentos nutritivos y necesarios para los niños. Para evitar
estos problemas es importante que les enseñemos a nuestros hijos
buenos hábitos de limpieza y de alimentación.
Por eso, para enseñar a comer a un niño, la mejor técnica es el
ejemplo. Los niños pueden aprender cómo alimentarse sanamente si
ven a los adultos hacerlo. Así mismo, si los niños ven que los mayores
disfrutan -moderadamente- de los postres, aprenderán que no son
alimentos prohibidos y que pueden comerlos, aunque no en exceso.
Si etiquetas los postres, dulces, galletas y refrescos como "malos"
pueden no comerlos o hacerlo para retarte. Si les das dulces como
recompensa, o se los quitas como castigo, el niño puede asociarlos
como algo negativo o positivo y esto también repercutirá en su dieta.
70
Expectativa y percepción
Muchos padres optan por suspender los alimentos con azúcar.
Después de esto, los papás ven cierta "mejoría" en la conducta del
niño que sólo puede significar dos cosas: que están esperando una
respuesta positiva (expectativa) y se da, y que los niños se comportan
mejor porque saben que sus papás esperan eso de ellos. La
percepción que los padres tendrán de los niños será distinta pues
están convencidos de que la fuente del problema ha sido desechada;
la perspicacia de los niños les hace decidir su forma de actuar para
complacerlos.

Tratamiento de la hiperactividad

Toda iniciativa terapéutica en el campo infantil persigue el objetivo


común de favorecer la adaptación y el desarrollo psicológico de los
niños. En todo caso, el tratamiento de la hiperactividad consiste, desde
hace varias décadas, básicamente en la administración de fármacos,
especialmente estimulantes, así como en la aplicación de métodos
conductuales y cognitivos.
Ambas modalidades de tratamiento han obtenido éxito al mejorar el
comportamiento del niño en distintos aspectos.
Así, las terapias que combinan medicación y métodos conductuales y
cognitivos pretenden que los efectos conseguidos por los fármacos y
técnicas conductuales por separado se sumen y acumulen para lograr
que el niño mejore globalmente y su mejoría sea estable y mantenida
a través del tiempo.
Vamos a analizar cada uno de los tratamientos por separado:

Tratamiento farmacológico: A corto plazo se ha observado disminución


del nivel de actividad motora, aumento de la atención y mejoría en el
rendimiento de los tests de atención en el laboratorio. El médico suele
decidir el estimulante más adecuado para cada niño a partir de los
siguientes criterios: tiempo que tardan en producirse los efectos sobre
el comportamiento infantil, duración de los mismos, efectos
secundarios no deseados, confianza que el profesional tiene en el
fármaco y con el que está más familiarizado. El tratamiento con
70
estimulantes no está aconsejado en la adolescencia por los posibles
riesgos de adicción.
Otros efectos menos frecuentes incluyen aumento del ritmo cardíaco y
de la tensión arterial. Aun cuando los estimulantes facilitan que los
niños participen en actividades cooperativas y de juego debido al
aumento del control de la actividad que conllevan, puede ocurrir que si
los compañeros y amigos conocen que el niño toma medicación
lleguen a discriminarlo y marginarlo.
Por último, los expertos no olvidan los posibles efectos negativos
sobre la autoestima y competencia del propio niño.

Tratamiento conductual-cognitivo: El tratamiento conductual de la


hiperactividad se basa en el manejo de las consecuencias
ambientales.
Hablaremos de dos técnicas, las operantes y las cognitivas. Por tanto,
al controlar las circunstancias ambientales es posible reducir, alterar y
mejorar el comportamiento infantil.
Cuando una conducta es seguida de consecuencias ambientales
favorables, se mantiene en el repertorio de comportamientos
habituales del niño.
En aras la adaptación del niño se recompensan conductas apropiadas
como, por ejemplo, realizar las tareas escolares, prestar atención a las
explicaciones del profesor, al material escolar, concluir a tiempo y
correctamente los problemas propuestos, permanecer sentado, no
hablar sin permiso del profesor, no tirar objetos, etc.
Las técnicas operantes han demostrado mejoras a corto plazo en el
comportamiento social de los niños y en sus resultados académicos.
Dentro de las técnicas cognitivas debemos hablar del Entrenamiento
en Autoinstrucciones y del Método de resolución de problemas.
Las técnicas cognitivas parten de la base de que los niños hiperactivos
tienen déficit en las estrategias y habilidades cognitivas que se
requieren para ejecutar satisfactoriamente las tareas escolares. Por
tanto, se considera que sus perturbaciones y comportamientos
alterados son secundarios a las deficiencias cognitivas que les
caracterizan. El entrenamiento en Autoinstrucciones consiste en
modificar las verbalizaciones internas que un sujeto emplea cuando
realiza cualquier tarea y sustituirlas por verbalizaciones que son
apropiadas para lograr su éxito.
En cuanto al método de resolución de problemas incluiría dos técnicas,
la de la Tortuga y el Entrenamiento en solución de problemas
70
interpersonales.
La técnica de la Tortuga que incluye además modelado y relajación,
tiene como objetivo último enseñar a los niños a autocontrolar sus
propias conductas alteradas, impulsivas e hiperactivas.
El entrenamiento en solución de problemas interpersonales aplicado
con niños impulsivos pretende reducir sus dificultades de adaptación
social, mediante el aprendizaje de estrategias cognitivas que le
permitan analizar los problemas interpersonales, buscar soluciones
eficaces y aplicarlas en el marco de las interacciones sociales.

No obstante, la decisión última sobre el tratamiento depende de


factores como el estado clínico del niño, las posibilidades ambientales
de aplicar las técnicas y el grado de aceptación de los adultos respecto
a las alternativas terapéuticas disponibles.

70
Tipo de Análisis

Análisis de Contenido

La investigación, como cualquier otra disciplina del quehacer


intelectual, se encuentra asistida por una serie de herramientas que le
ayudan a ser más eficaces y eficientes en el cumplimiento de sus
objetivos y postulados.
La investigación es una disciplina de este quehacer del conocimiento y
por lo tanto, no escapa a esta realidad.
Una de sus herramientas y bastones de ayuda es el análisis de
contenido, que dentro del área de análisis y clasificación de los datos
obtenidos se convierte en una ayuda indispensable en muchas
investigaciones.
Dentro de las investigaciones, en muchas de ellas se hacen
entrevistas y se toman datos de varios. Las entrevistas, las encuestas,
las lecturas de textos y otras formas de recolectar información,
generan un cúmulo de verdades y de conceptos sobre lo que se
investiga, pero son difíciles de extraer.
Algunos autores consideran que cualquier estudio -con espíritu crítico-
de un mensaje constituye ya un "análisis de contenido". Es evidente
que, ante cualquier mensaje, hemos de hacer cierto esfuerzo por
descubrir su significado y que esto implica una tarea de "análisis".
Pero cuando se habla específicamente de "análisis de contenido", no
se piensa en la simple función de recepción comprensiva de un
mensaje ni tampoco en el ejercicio básico de la facultad de crítica,
aunque ésta sea evidentemente su base. La mayoría de los autores
están de acuerdo en que se alude a un empresa inspirada en los
principios de la investigación científica y que implica por lo tanto la
aplicación sistemática de reglas y de procedimientos metódicos.
70
Algunos autores consideran que el Análisis de Contenido se aplica
exclusivamente al texto, otros a todo tipo de mensaje. Ha,
necesariamente, de conducir a una descripción fundada del contenido
manifiesto. Esto conduce fácilmente a introducir clasificaciones y
efectuar comparaciones. Pero también, para ciertos autores, ha de
permitir la formulación de inferencias acerca del emisor y de los
receptores así como del contenido o significado latente del mensaje.
Del modo más simple y general, se puede decir que el análisis de
contenido es fundamentalmente un tipo de medición aplicado a un
mensaje, en el marco de propósitos del ámbito de las ciencas sociales
o, más precisamente, una "reducción sistemática del flujo del texto (u
otros símbolos) a un cuerpo estándar de símbolos manipulable
estadísticamente, tal que represente la presencia, la intensidad o la
frecuencia de ciertas características relevantes para la ciencia social"
(Shapiro y Markoff, en C.Roberts, p.14).
La técnica del análisis de contenido está destinada a formular, a partir
de esos datos que se han recolectado bajo los medios mencionados,
inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a su
contexto.
El análisis de contenido se caracteriza por investigar el significado
simbólico de los mensajes, los que no tienen un único significado,
puesto que según menciona el autor, "los mensajes y las
comunicaciones simbólicas tratan, en general, de fenómenos distintos
de aquellos que son directamente observados".
Esta técnica ha sido generalizada y alcanza a analizar incluso las
formas no lingüísticas de comunicación, claro que para que sea fiable,
debe realizarse en relación al contexto de los datos.
Cómo marco de referencia, el análisis de contenido cuenta con
algunos conceptos que es necesario tener en cuenta.

 Los datos, tal como se comunican al analista


 El contexto de los datos
 La forma en que el conocimiento del analista lo obliga a dividir
su realidad.
70
 El objetivo de un análisis de contenido
 La inferencia como tarea intelectual básica.
 La validez como criterio supremo de éxito.

La finalidad de estos conceptos es de tres tipos, prescriptivo, analítico


y metodológico. "Es prescriptito en el sentido de que debe guiar la
conceptualización y el diseño de los análisis de contenido prácticos en
cualquier circunstancia; es analítico en el sentido de que debe facilitar
el examen crítico de los resultados del análisis de contenido efectuado
por otros; y es metodológico en el sentido de que debe orientar el
desarrollo y perfeccionamiento sistemático de los métodos de análisis
de contenido" (Krippendorff, 36)

Componentes del análisis de contenido


Ya que el análisis de contenidos es una técnica cuantitativa, utiliza el
método científico para lograr sus objetivos, es así como las etapas son
similares a las de la investigación en ciencias sociales.
Objetivos: determinan qué se va a estudiar, lo que debe ser justificado
en cuanto a porqué y para qué se va a estudiar determinado
fenómeno.
Universo: determina qué parte del fenómeno será estudiado dentro de
la unidad de contenido.
Elaboración de los datos: para saber como elaborar los datos
debemos tener en cuenta qué son los datos, "Un dato es una unidad
de información registrada en un medio duradero, que se distingue de
otros datos, puede analizarse mediante técnicas explícitas y es
pertinente con respecto a un problema determinado" (Op. Cit, 76)
Entre las consideraciones respecto a los datos, están que estos deben
ser representativos de fenómenos reales, así como es imprescindible
su durabilidad en el tiempo.
El análisis de contenido pede ser aplicado a distintos niveles de
comunicación, hay dos niveles para esto, en primer lugar uno
manifiesto, en donde se estudia lo que se dice explícitamente, en
70
segundo tipo de nivel está lo latente, es decir el significado de lo que
se dice, en un principio sólo era utilizado el primer nivel de análisis, ya
que se pretendía evitar conjeturas respecto al objeto de estudio, sin
embargo, con el tiempo, comenzó a cobrar cada vez mayor
importancia la influencia de los mensajes en la conducta, para lo cual
se valora el aporte del nivel latente a generar inferencias sobre los
discursos.

Ya que los datos emergen de formas simbólicas complejas, deben


cumplir con los siguientes requisitos:

 determinación de la unidad de análisis: es decir que los


fenómenos deben dividirse en unidades de análisis separadas.
 muestreo: a partir de las unidades de análisis, deben escogerse
porciones más pequeñas del universo para su estudio.
 registro: las unidades deben codificarse y describirse en formas
analizables.
 Inferencia: se refiere a la hipótesis, la cual deberá ser
comprobada o refutada.
 análisis: se ocupa de los procesos convencionales de
identificación y representación de las pautas más significativas
del análisis de contenido. Busca que cada uno de los
componentes de la investigación sea descrito en forma explícita
para que sea reproducible.

Unidades de Análisis
Estos son fragmentos del universo, pequeños núcleos con significado
propio, los que deben ser clasificados y contados con posterioridad.
Pueden ser determinados en una respuesta global o en la división de
términos o expresiones. La unidad de análisis se puede clasificar de
dos formas: con base gramatical, lo que implica estudiar palabras,
párrafos, etc. O en unidades sin base gramatical, es decir, artículos,
editoriales, titulares, etc. Estos últimos representan átomos de
significado.
70
 Unidad temática: consiste en el tema del contenido que se va a
analizar.
 Categorización del tema: esta es una de las partes esenciales
de la metodología, ya que establece y especifica las categorías
dentro del análisis.
 Unidades de registro: en esta etapa se delimitan y dan curso al
análisis de categorías. Aquí se cuentan las apariciones de las
referencias, las que estarán delimitadas según los objetivos.
 Unidades de Enumeración: Estas se encuentran dentro de las
unidades de registro, son pequeñas unidades de análisis que
comprobarán la presencia o clasificación de los elementos que
harán posibles comprobar la hipótesis.

Las unidades de pueden definir de diversas formas:

 Unidades físicas: según el soporte de los contenidos.


 Unidades sintácticas: tienen relación con la gramática del medio
de comunicación y no emite juicios sobre el significado.
 Unidades referenciales: toma puntos de referencia para
identificar contextos de la unidad.
 Unidades proposicionales y núcleos de significado: unidades
más complejas que se exige tengan una estructura determinada.
 Unidades temáticas: son complejas, se identifican por su
correspondencia con las estructuras de los contenidos.

Muestreo
Para que el análisis sea efectivo es necesario delimitar la información
útil. Para eso existen distintos tipos de muestreo.
 Muestra aleatoria: se escogen al azar representantes de una
lista completa del universo.
 Muestra estratificada: se divide el universo en estratos y se
determinan representantes de cada uno de ellos en forma
aleatoria.
 Muestreo sistemático: se establece un rango dentro de la lista
para un formato de aparición regular.
70
 Muestreo por conglomerado: se utilizan grupos definidos por
límites naturales.
 Muestreo de probabilidad variable: se incluyen elementos en la
muestra según un criterio a priori los que deben ser explícitos y
justificarse según el diseño.

Cuantificación
Existen distintas formas de cuantificar las unidades, las más comunes
son:
 Medición nominal: mide la presencia de unidades de
enumeración en la unidad de análisis y se expresa en
porcentajes.
 Medición ordinal: se utiliza para unidades de registro complejas
y crecientes, se expresa en rangos.

Clasificación: se determinan ciertas condiciones que deben cumplir las


unidades, a partir de las cuales se puede proceder a su cuantificación.

Determinación de Categorías
Las categorías son los indicadores de la investigación y se determinan
como conjuntos o clases de significados determinados, este proceso
de llama categorización. Esta etapa es una de las más complejas
dentro del análisis de contenido y cuenta con reglas específicas para
su aplicación.

 Homogeneidad: debe haber una relación lógica entre las


categorías y las variables.
 Utilidad: el conjunto total de categorías debe ser inclusivo.
 Exclusión mutua: debe haber sólo un lugar para codificar las
respuestas.
 Claridad y concreción: se deben expresar en términos sencillos
y claros de manera de no dejar lugar a interpretaciones.
70
Procesamiento de Datos

En este caso el objeto a estudiar es la reacción que tienen los niño al


consumir determinada porción de azúcar, el universo vendría siendo
México y la muestra seria algún niño escogido al azar para realizarle
ciertos estudios para comprobar si es cierto o no el mito de que exceso
de azucares la dieta de un infante puede causar hiperactividad.

70
APARTADOS
70
Conclusiones:
Después de la investigación detallada que realiza sobre el efecto del
azúcar en el comportamiento infantil, deduje que no hubo ningún
documento escrito que afirmara una relación directa entre el azúcar y
la hiperactividad o Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención.

70
Sugerencias:
Los alimentos ricos en azúcar suelen tener menos vitaminas y
minerales y pueden remplazar alimento mas nutritivos e igualmente
tienen muchas calorías innecesarias que pueden llevar a la obesidad.
Algunas personas tiene alergias a colorantes y sabores específicos. Si
un niño se le diagnostica alergia se debe consultar con un nutriólogo
para que haga recomendaciones especificas sobre la alimentación de
el menor.
Se recomienda dar al niño una dieta alta en fibra para mantener los
niveles de adrenalina mas constantes. Para el desayuno, la fibra se
encuentra en la harina de avena, el trigo triturado, las bayas, las
bananas y las hojuelas integrales.
Para el almuerzo, la fibra se encuentra en los panes integrales, los
duraznos, la uvas y otras frutas frescas.

70
Anexos:
El 70% de los niños hiperactivos toma fármacos para
mejorar su concentración
CRISTINA TURRAU cturrau@diariovasco.com
Son medicamentos estimulantes y antidepresivos y hay pediatras
contrarios a su «uso generalizado»
Uno de cada 25 niños sufre el trastorno, afirman los expertos
SAN SEBASTIÁN.DV. El 70% de los niños hiperactivos toma fármacos
para mejorar su concentración.
Se trata de medicamentos estimulantes derivados de la anfetamina,
como los compuestos Concerta,
Rubifen o Medikinet, este último de reciente aparición. A ellos se suma
el antidepresivo Strattera. Todos
ellos se usan para tratar el Trastorno de Déficit de Atención con o sin
Hiperactividad (TDAH). Algunos
pediatras se muestran en contra del incremento de uso de estos
fármacos. «No le eduques, dale la
pastilla», esgrimen los más críticos. Desde la Asociación de Déficit de
Atención con o sin Hiperactividad
de Gipuzkoa, Adahigi, se defiende el consumo de estos medicamentos
siempre que estén prescritos por
un neurólogo o un psiquiatra infantil. Y defienden reforzar el
tratamiento farmacológico con apoyo
psicopedagógico.
«Los padres se lo piensan mucho antes de empezar a dar a su hijo la
pastilla», explica la psicopedagoga
Maite Urkizu, coordinadora de profesionales en Adahigi. «Es el
especialista el que receta la medicación y
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quien aclara todas sus dudas, aunque desde la asociación tratamos de
echarles una mano».
Entre el 3 y el 7% de la población infanto-juvenil sufre TDAH, según los
datos de la asociación, pero sólo
están diagnosticados el 1 ó 2% de los niños. «Calculamos que uno de
cada 25 niños sufre el trastorno,
pero no todos están diagnosticados». Esta valoración no es
compartida por pediatras como Helena
Zubillaga, quien en su consulta del ambulatorio de Lazkao ve a niños
que «no deberían estar tomando
esta medicación», asegura. «Las cosas se están serenando y el boom
del uso del Concerta o Rubifen ha
bajado en los dos últimos años, como ha ocurrido en los países
nórdicos, de donde nos llega esta
influencia». A juicio de Zubillaga, en muchos casos el exceso de
actividad o la falta de atención es un
síntoma de otros problemas y no un trastorno neurofisiológico.
«Cuando un niño está triste, enfadado o
deprimido su atención desciende, como nos pasa a los adultos. En los
niños, la depresión genera
hiperactividad».
La medicación deja a los niños más parados y tranquilos, pero a su
juicio, «no está nada claro que
mejore su rendimiento escolar». Zubillaga defiende que un niño puede
estar deprimido o angustiado y
considera «poco honesto no profundizar en qué le está pasando». Se
sorprende que algunos de los niños
que atiende en su consulta y a los que conoce desde su nacimiento,
«salgan diagnosticados y
etiquetados en base a un test, cuyos resultados pueden variar según
el momento que atraviese el
menor». Asegura Zubillaga que en su ámbito de trabajo no ha
encontrado nunca «una hiperactividad
severa que deba ser tratada con medicación como cualquier otra
enfermedad mental».
Desde Adahigi se aclara que el trastorno de déficit de atención con o
sin hiperactividad se encuentra
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dentro del grupo de enfermedades mentales. «La calificación asusta y
el problema no tiene que ver con
otras enfermedades mentales, pero se trata de un trastorno
neurobiológico, diagnosticado por un
médico», explica Urkizu. Para que esta disfunción sea diagnosticada
se necesita de la concurrencia de al
menos seis síntomas. Un niño con déficit de atención no fija su
entendimiento, sufre muchos despistes y
altibajos para recuperar información, se olvida de las cosas y el adulto
debe repetir mil veces lo mismo
para que capte el mensaje. Otro con hiperactividad o impulsividad es
incapaz de estar quieto, no piensa
cómo va a actuar, interrumpe las conversaciones, no respeta turnos,
se olvida cosas o no aborda las
tareas. Un catálogo de fallos que puede enervar a cualquier padre o
profesor.
Alerta escolar
La comprensión del problema en los colegios ha mejorado, aunque
queda mucho por hacer. La
asociación realiza campañas para que los profesores empiezan a
identificar los síntomas y se pongan en
contacto con ellos. Algo que en clases con 25 niños no siempre resulta
fácil. «Como en muchas otras
problemáticas, la cuestión mejora con más recursos».
¿El tiempo ayuda, para que la maduración de estos niños avance? «La
organización mental de un niño
con TDAH va de una forma mucho más lenta», asegura Urkizu. «Los
aprendizajes les cuestan más. Y no
les llega la información al mismo tiempo que al resto. Van por detrás».
De Estados Unidos llegan estudios sobre adultos con TDAH, que no
fueron diagnosticados de niños. «No
sacar el graduado escolar es un fracaso, igual que no tener amigos a
los 18 años, un embarazo no
deseado, accidentes de motos o accidentes caseros. Al ser personas
impulsivas que no piensan en las
consecuencias de sus actos, estos problemas llegan».
En 2006 había 93 familias guipuzcoanas socias de Adahigi. Hoy son
ya 172. En la asociación se
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desarrollan programas psicopedagógicos, se trabaja con los centros
escolares y se organizan actividades
de ocio. «Tanto a los padres como a los niños les ayudamos a
descargar la mochila, porque llegan aquí
con una carga muy pesada.

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