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Testimonios para la iglesia 1

Ellen G. White

2003

Copyright © 2012 Ellen G. White Estate, Inc.

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Este libro electronic es proporcionado por Ellen G. White Estate. Se incluye en el más amplio de libertadLibros online Colección en el sitio de Elena G. De White Estate Web.

Sobre el Autor

Ellen G. White (1827-1915) es considerada como el autor más traducido de América, sus obras han sido publicadas en más de 160 idiomas. Ella escribió más de 100.000 páginas en una amplia variedad de temas espirituales y prácticos. Guiados por el Espíritu Santo, que exaltó a Jesús y se refirió a las Escrituras como la base de la fe.

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I

G. de White en mail@whiteestate.org. Estamos agradecidos por su interés y comentarios y les deseo la bendición de Dios a medida que lee.

I I

Prefacio de la edición en español

Los nueve tomos de los Testimonios para la Iglesia(Testimonies for the Church) han sido valiosísimos y de gran influencia para el pueblo de Dios a través de su historia. De hecho, los Testimonios fueron escritos al ritmo de la vida del pueblo de Dios y constituyen prácticamente la historia de su desarrollo espiritual, doctrinal, mi- sionero y organizacional. Los Testimonios comenzaron a escribirse en 1855 y la serie se completó en 1909, es decir, abarcan las pri- meras seis décadas de vida de la iglesia: la etapa de su fundación y consolidación. Quizá es en los Testimonios donde se percibe mejor la función del don profético. En esta serie se encuentra, más que en ninguna otra, la función y el ministerio de los verdaderos profetas de Dios:

amonestar, alentar, guiar, consolar, edificar, reprender y enseñar al pueblo de Dios; más que hacer pronósticos o predecir acontecimien- tos futuros. Historia—Los Testimonios comenzaron a escribirse en 1855, como ya se dijo, porque los dirigentes de la iglesia buscaban la forma de hacer circular las visiones de la mensajera del Señor. Después de discutir el asunto acordaron publicarlas en forma de tratado para distribuirlas entre el cuerpo de creyentes. Fue así como nació el primer Testimonio para la iglesia, un documento de 16 páginas. Este método de publicar y distribuir las visiones y consejos de la Sra. White tuvo tanto éxito que en 1856 apareció un segundo Testimonio de 16 páginas. En 1864 ya se habían producido diez folletos similares, numerados en forma consecutiva. Éstos no sólo contenían consejos para la iglesia en general, sino también con- sejos específicos para individuos, ya que la Sra. White entendía que la instrucción dada a ciertas personas podría ayudar a otras en circunstancias similares. Con el paso del tiempo, los primeros folletos se agotaron. Pero la demanda continuaba, por lo que ella los agrupó y mandó reim- primir en forma de libros encuadernados de manera más durable

I V

en 1864, 1871 y 1879. Finalmente, en 1883 los líderes de la iglesia decidieron uniformar los tomos de una vez por todas. Como resul- tado, los tomos 1-4 de Testimonios para la Iglesia, salieron de la prensa en 1885. Estos cuatro libros, que juntos suman más de 2.600 páginas, significaron una reimpresión (y edición parcial) de todo el contenido de los testimonios 1-30, y le proporcionaron a la iglesia

una colección completa de los Testimonios publicados hasta 1888, además de un esbozo autobiográfico de cien páginas de Elena G. de White al comienzo del tomo 1. Desde entonces los cuatro tomos han permanecido en inglés sin cambios; la paginación ha permanecido igual, y la tabla de contenido de cada tomo sigue teniendo los Números y las fechas de publicación originales. Pero la obra de Elena G. de White estaba lejos de terminar en 1885. Así que en 1889 apareció el quinto tomo de Testimonios para la Iglesia, el cual incluía los Testimonios 31 al 33. Luego, en 1900 ella publicó las casi quinientas páginas del Testimonio 34 como tomo 6. Pero para entonces las cosas habían cambiado grandemente [4] en el adventismo. El incipiente movimiento de la década de 1850 había alcanzado la adultez temprana y no sólo contaba con más miembros, sino también con un número creciente de instituciones. Además, ya existían en los tomos 1-5, y en otros formatos, una gran cantidad de consejos de Elena G. de White sobre distintos temas. Estas circunstancias cambiantes provocaron un cambio notable en el formato de los tomos 6-9. Por un lado, Elena G. de White no sentía la necesidad de repetir consejos ya publicados en volú- menes previos. Además, dada la enorme cantidad de escritos suyos durante esos años, había que ejercer mucho más cuidado al selec- cionar el material apropiado. Finalmente los libros fueron editados

y diagramados mucho más cuidadosamente, de modo que la tabla

de contenido de los tomos 6-9 refleja más un arreglo temático que cronológico. La serie Testimonios para la Iglesia se completó en

1909, con la publicación del tomo 9. Una magna obra de más de

cinco mil páginas llenas de “todas las cosas que pertenecen a la vida

y a la piedad”. 2 Pedro 1:3. Los adventistas de todo el mundo han expresado su deseo de tener los Testimonios en su propio idioma desde el principio, pero los costos de traducción y publicación lo impedían. Como resultado,

se han intentado hacer ediciones abreviadas de los nueve tomos sin perder ninguno de los puntos esenciales de su contenido. La colec- ción abreviada de más éxito es Joyas de los testimonios (Testimonies Treasures), publicada en 1949, en tres tomos. Otro proyecto similar de abreviación resultó en Consejos para la iglesia (1991). Pero, a diferencia de Joyas de los testimonios, este libro no se limita a los Testimonios. Lo que intenta, más bien, es proporcionar una edición abreviada de los escritos de la Sra. White en un solo tomo, para que se pudiera traducir en forma económica a otros idiomas. Otra línea de desarrollo que sigue la tradición de los Testimonios fue la publicación de los tres tomos de Mensajes selectos en 1958 y 1980. En ellos, el Patrimonio White puso a disposición de la mayoría de los miembros de iglesia algunos de los consejos más importantes de Elena G. de White que antes resultaban inaccesibles. Historia de los Testimonios en español—La necesidad que la iglesia tenía de orientación e inspiración fue el origen de los esfuerzos para publicar los Testimonios en español. No fue hasta un poco antes del año 1924 cuando la Asociación General aprobó un plan de publicar una selección de los testimonios en varios idiomas. El pastor William C. White, hijo de la Hna. White, y director del Patrimonio White, hizo una selección del material que habría de ir en la serie de los Testimonios que se publicarían en español, alemán, francés y portugués. La serie se tituló Testimonios selectos y se publicaron cinco tomos en español entre los años 1924 y 1937. En el prólogo del tomo 4, los editores, la Casa Editora Sudame- ricana, declararon: “Los dirigentes de la obra habrían deseado poder [5] ofrecer a nuestras iglesias de habla castellana una traducción de la serie íntegra de nueve tomos, pero los gastos que hubiera entrañado una edición de tan elevado número de páginas pero reducido número de ejemplares habrían impuesto un precio de venta demasiado alto para la mayoría de las familias. Por esto, y únicamente por esto, optaron por una selección de los capítulos principales, y de los que tuviesen relación más directa con los ramos de la obra y el progreso de las iglesias en general”. Incluso la publicación de los cinco tomos de Testimonios selectos fue una verdadera empresa editorial que tardó trece años en completarse.

Sin embargo, parece que la idea no dio muy buenos resultados, quizá porque no fue posible la publicación de los cinco tomos en los otros idiomas propuestos, porque en 1949 la corporación del Patrimonio White hizo una nueva selección de los nueve tomos de los Testimonios y los publicó en tres tomos bajo el título Joyas de los testimonios (Testimonies Treasures), como ya mencionamos. Comenzaron a publicarse en español a partir del año 1951 cuando salió a la luz el primer tomo de Joyas de los testimonios. En efecto, en el prólogo del primer tomo de Joyas de los testimonios, dice:

“Ahora, gracias a esta edición mundial de Joyas de los testimonios, estos consejos, que tanta influencia ejercieron, se hacen asequibles para los adventistas de todo el mundo. Sin embargo, sólo ofreciendo una selección de los artículos originales es posible publicarlos en forma compacta, manuable y de amplia distribución”. Es evidente que los cinco tomos de Testimonios selectos no habían logrado hacer accesibles los consejos que tanta influencia ejercieron en la iglesia de habla inglesa, pues la aparición de la nueva selección en tres tomos la convirtió en obsoleta y reemplazó la serie que dejó de publicarse y de circular en el año 1950. Los Testimonios para la Iglesia en español—En la segunda mitad del siglo XX el movimiento adventista se había desarrollado tan amplia y sólidamente en todos los países hispánicos, que publicar la serie completa de los Testimonios en español, más que una nece- sidad, había llegado a ser un imperativo moral. En 1983 el Espíritu impulsó al pastor Juan C. de Armas, primer presidente de APIA, a que se embarcara en la colosal y gravosa empresa de publicarlos en nuestro idioma. Como responsable de la delicada tarea de la edición fue elegido el pastor Sergio V. Collins, excelente escritor y redactor de reconocida competencia. Lo que estos dos grandes hombres pu- sieron en marcha con tenacidad y esfuerzo, ha tenido que superar muchos y no pequeños contratiempos. Por la gracia de Dios, y fruto del esfuerzo de muchos, se ha concluido la traducción y edición de los nueve tomos de Testimonios para la Iglesia en español, que por fin en 2007 se imprimen todos juntos coincidiendo con las bodas de plata de APIA, para hacer aún más gozosas ambas celebraciones. Una visión de conjunto de las características principales de los Testimonios puede ayudarnos a comprender su importan- cia:

[6]

TOMO

Testimonios

Años que Abarca

Época de la Historia de la Iglesia

1

1-14

1855

- 1868

Organización de la

 

obra de publicaciones, de la Asociación General

y

comienzos de la

reforma pro salud.

2

15

- 20

1868

- 1871

Información precisa

   

y

práctica: Dedicado

la piedad personal de los miembros.

a

3

21

- 25

1872

- 1875

Período crítico de aprendizaje del

   

trabajo en un sistema

y

liderazgo

organizado.

4

26

- 30

1875

- 1881

Era de los grandes

   

congresos

campestres y período

de gran expansión.

5

31

- 33

1881

- 1889

Fundación de dos grandes instituciones

   

educativas. Gran actividad de Elena G. de White. La crisis del Congreso de Minneápolis de

1888.

6

34 1890

- 1900

La obra adventista adquiere una perspectiva mundial. Elena G. de White en Australia. Establece la dignidad e importancia del colportaje.

7

35 1901

- 1902

Reorganización del trabajo denominacional.

8

36 1903

- 1904

Escrito para hacerle frente a la mayor crisis que ha afrontado la iglesia en toda su historia.

9

37 1905

- 1909

Especie de resumen de los testimonios para la iglesia y perspectiva de una iglesia global.

Los miembros de la iglesia serán grandemente bendecidos con la lectura de los Testimonios en su propio idioma. Los largos días de espera han terminado. Ahora tenemos a nuestra disposición todos los consejos especiales dados por Dios a su pueblo de los últimos días. Si bien la mayoría tiende a usar los Testimonios como obras de referencia, una mayor bendición recibiría quien los leyera en orden cronológico. Quienes los lean así, no sólo se beneficiarán con los consejos brindados por Elena G. de White a través del tiempo, sino que también desarrollarán el gusto por la historia del adventismo durante sus primeras seis décadas. Incluso, sería muy provechoso leerlos con un libro de historia de la iglesia o la biografía de Elena G. de White a la mano. De ese modo el lector tendría, no sólo las

declaraciones de la mensajera del Señor, sino el contexto histórico en que fueron escritas. En los tiempos que abarcan los nueve tomos de Testimonios para la Iglesia, escritos a lo largo de un período de 55 años, la iglesia creció continuamente, se desarrolló y prosperó. Los consejos dados le proporcionaron dirección segura; las reprensiones y correcciones hicieron que muchos pies descarriados volvieran a las sendas de la justicia; las palabras de gozo y ánimo hicieron revivir a más de un corazón desalentado; y la descripción de la recompensa de los fieles estimuló a miles a alcanzar el objetivo propuesto. Que ésta sea la experiencia de la iglesia hispanohablante al considerar los consejos siempre vivos que están contenidos en los nueve tomos de los Testimonios para la Iglesia en español, es el deseo de

[7]

Los Editores

Índice general

Información sobre este libro

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I

Prefacio de la edición en Antecedentes del tomo 1

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I V

X V

Apuntes

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19

Mi

infancia

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20

Mi

. Alejamiento de la Iglesia Metodista

. Sentimientos de desesperación

conversión

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25

32

46

Oposición de los hermanos nominales

 

55

Esperando la segunda venida

59

Mi

primera visión

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69

. Visión de la tierra nueva

Llamada a viajar

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73

79

Rehusando presentar la reprensión

 

83

Matrimonio y esfuerzos subsiguientes

87

Publicando y viajando

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100

Traslado a Míchigan

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109

La

muerte de mi esposo

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117

Número 1—Testimonio para la iglesia

125

Eres guardián de tu hermano

126

La

hora en que comienza el día de reposo

 

129

Opositores de la verdad

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130

La

responsabilidad de los padres

132

La

fe en Dios

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134

El grupo del mensajero

 

136

Prepárate para encontrarte con tu Dios

138

Número 2—Testimonio para la iglesia

143

. Conformidad con el mundo

Los dos caminos

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144

148

Las esposas de los ministros

Número 3—Testimonio para la iglesia

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154

157

“Sé celoso y arrepiéntete”

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158

El este y el oeste

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. Número 4—Testimonio para la iglesia

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163

171

X I

X I I

Testimonios para la Iglesia, Tomo 1

Los jóvenes observadores del sábado

 

172

. “Mirad también por vosotros mismos”

Pleitos en la iglesia

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181

185

El

joven

rico

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188

El privilegio y el deber de la iglesia

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195

El zarandeo

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197

Número 5—Testimonio para la iglesia

 

201

La iglesia de Laodicea

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202

Las casas de culto

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212

Lecciones de las parábolas

214

Fiadores de los incrédulos

217

Los juramentos

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218

Errores en el régimen alimentario

 

221

Número 6—Testimonio para la iglesia

227

Se reprende la negligencia

228

Deberes para con los hijos

235

La dadivosidad sistemática

239

El nombre de nuestra denominación

242

Los pobres

. Un mayordomo deshonesto

. Las especulaciones

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244

246

248

Fanatismo en Wisconsin

250

Cuando se encubre la reprensión

 

254

. Una consagración completa

La

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obra

en

Ohio .

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256

261

Experiencia

personal .

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265

La obra en el oeste

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271

Una pregunta

273

Número 7—Testimonio para la iglesia

 

275

. Viene una gran angustia

El norte y el sur

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276

283

La esclavitud y la guerra

287

Tiempos peligrosos

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292

. Nuestro deber para con los pobres

Organización

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294

296

El poder

del

ejemplo .

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298

. Filosofías vanas y engañosas

Consagración

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310

313

Índice general

X I I I

Número 8—Testimonio para la iglesia

325

La religión en la familia

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326

Los celos y la crítica

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333

La unidad en la fe

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345

El

norte

de

Wisconsin

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348

El

poder

de

Satanás

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361

Las

dos

coronas

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367

El futuro

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. Número 9—Testimonio para la iglesia

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373

375

. Peligros y deber de los ministros

La

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rebelión

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376

388

Mal empleo de las visiones

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401

Padres

e

hijos

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404

La obra en el este

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409

Número 10—Testimonio para la iglesia

 

411

Peligros de la juventud

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412

Andad en la luz

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426

La causa en

el

este

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429

. Extremos en la manera de vestir

La oración de David

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441

443

Comunicaciones para el pastor Hull

445

Ministros sin consagración

456

La esposa del ministro

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467

Derechos de patentes de invención

 

472

Número 11—Testimonio para la iglesia

473

La reforma en la manera de vestir

474

Nuestros ministros