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El diputado José Antonio Díaz García: Con su venia, señora presidenta.

Honorables
miembros de esta Cámara de Diputados, estamos aquí para debatir y resolver los
dictámenes relativos a la revisión de la Cuenta Pública de los ejercicios fiscales
2002 y 2003.
Al respecto, quiero observar algunas cuestiones. ¿Qué es lo que la Comisión de
Presupuesto está poniendo a consideración de esta asamblea? ¿Acaso está
dictaminando la aprobación o no de la Cuenta Pública de la administración Fox, en
esos dos años? No es el caso.
Los dos dictámenes, con sus 14 y 15 resolutivos respectivamente, someten a esta
soberanía tardías recomendaciones, producto de la lenidad con la que se ha
procedido en la pasada y la presente legislatura, transgrediendo este Congreso, y
no la administración Fox, la norma suprema del plazo de un año fijado en el
artículo 74 constitucional.
Pero, ¿por qué la tardanza en someter al pleno estos asuntos? Faltando sólo seis
sesiones para terminar el último periodo ordinario de esta legislatura, y faltando
solamente 80 días para las elecciones federales intermedias, el PRI y el PRD,
ahora sí se activan para revisar las Cuentas Públicas de 2002 y de 2003, que
tienen 4 y 5 años fuera del plazo constitucional marcado para que este Congreso
hubiera concluido su revisión.
Es obvia la finalidad electoral perseguida, pero además de burda, la estrategia es
producto de la desesperación, porque en las encuestas electorales el PRI está
perdiendo puntos, y el PAN se está reposicionando y las tendencias así lo
demuestran.
Aquí se descubre la estrategia del oportunismo, tratando de desgastar a los
gobiernos emanados de Acción Nacional, queriendo aparecer como adalides de la
transparencia, aunque con unas cartas-credenciales que sólo hablan de más de 70
años de gobiernos opacos, por decir lo menos, donde varios de los integrantes de
esas administraciones ahora están aquí como legisladores.
Recordemos esas oscuras e infaustas administraciones como la encabezada por Luis
Echeverría, la de López Portillo o la de Salinas de Gortari, que por cierto dice
uno de sus ex colaboradores, "se robó la partida secreta".
Ah, que poca memoria de esos priistas y verde ecologistas, hoy diputados de la LX
Legislatura, que con una mano señalan y acusan a la administración encabezada por
Vicente Fox, pero con la otra mano cobraron jugosos salarios como funcionarios de
esa misma administración. Qué poca memoria, señoras y señores.
Los diputados de Acción Nacional asumimos nuestra responsabilidad de revisar la
Cuenta Pública y realizar las acciones que de ellos se deriven.
Este proceso de revisión está cumplido al 100 por ciento y de las 2 mil 584
observaciones de 2002, y 2 mil 638 de 2003, todas, todas y cada una de ellas están
subsanadas.
Y quiero recordarles también a los desmemoriados, que Fox pagó la deuda que
contrajeron los gobiernos del PRI. Sí. Si nosotros comparamos al gobierno de
Zedillo, solamente por tomar al último, contra el gobierno de Fox, la deuda
pública total y la externa, disminuyó.
La deuda pública total, como porcentaje del PIB, del 95 al 2000, ascendió a 28.3
por ciento, del 2001 al 2006, al 23.3 por ciento.
La inflación disminuyó también de 203.19 por ciento, al cierre de 2000, contra
25.45 en el sexenio de Fox. A los desmemoriados también les recordamos que las
reservas internacionales aumentaron. En el 96 ascendían sólo a 15 mil millones de
dólares; en el 2006, a 67.3 miles de millones de dólares.
De manera que la conclusión es simple: el gobierno de Fox fue el primer gobierno
auditado hasta en sus entrañas más profundas Y qué bueno, eso precisamente es
producto del compromiso de Acción Nacional de rendir cuentas de los dineros
públicos, que antes se gastaban con total opacidad y discrecionalidad.
El gobierno de Fox gastó con responsabilidad y transparencia los recursos
asignados a su administración...
... Así lo consignan los dictámenes aprobados por unanimidad en la Comisión de
Presupuesto y Cuenta Pública.
Ustedes, diputados, pretenden hoy rebajar la labor de fiscalización del gasto
público a escándalo mediático electoral. No respetan el trabajo esmerado,
responsable y profesional de la Auditoria Superior de la Federación, porque no se
sujetan a sus intereses electoreros; no aceptan los resultados de un dictamen que
comprueba la honestidad de un gobierno, no conciben que un órgano imparcial
determine que no existe la corrupción que ustedes inventan...
... Para finalizar, si quieren hurgar en el pasado, con gusto les tomamos la
palabra. En el PAN no tememos al juicio de la ley ni de la historia. Abramos las
cuentas del pasado, no sólo la de los recursos públicos; también revisemos los
hechos que marcaron la discrecionalidad en el otorgamiento de concesiones de
bienes públicos como frecuencias de radio y televisión, en la contratación
discrecional de medios de comunicación, incluyendo medios impresos.
Y las violaciones graves a los derechos humanos como Tlatelolco, Acteal, Aguas
Blancas, la muerte de Colosio, de Ruiz Massieu, o la desaparición del diputado
Manuel Muñoz Rocha; para aclararles la memoria. Muchas gracias.