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LA PRIMERA ESTRELLA

“El Hombre del Sur”

ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL


“No habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta
que exista la criatura humana, el hombre formado”.
(El Popol Vuh, Biblia de los Quiches Mayas)

LA FUERZA VIVIFICADORA

Sariel me enseñó a colocar la mano sobre el arado, la vida, la


responsabilidad, el compromiso, la misión que traemos al encarnar en el
planeta... Mi arado surca la tierra de Venezuela y la Gran Colombia; vino
impulsado por las estrellas que rigen los designios de la humanidad, en él
traspiro el aliento que da vida a los dioses y los hombres de tiempos que
anteceden y serán. Ya recordé mi propósito; Soy una Memoria Viviente del
conocimiento futuro y la resurrección de mis naciones. Yo registro en Mi
Espíritu la consciencia del pensamiento de los herederos del Whipala, la Reina
del Sur, por esto conozco al Arco Iris y quienes han nacido de él, pero aprendo
de cuanto aquí se escribe en el corazón humano, y por ello, evoco desde otros
tiempos cuerpos, mentes y espíritus, el quiénes éramos y seremos al recordarlo
todo. Venimos de la grandeza que vive dentro y despierta poco a poco, porque
los tiempos determinan mi vida y la de quienes vuelven a reconocerse a sí
mismos en cada pulsar y registrar de cuanto fueron ayer y son hoy otra vez
¿Cuántos están listos?... por esto “la tierra se prepara y la manada se apresta para la
Justicia Final”...
Esto recordé de Sariel, del tiempo que estuve en Su Nave, en su tiempo y en
mi tiempo, cuando el Preparador dijo para Eliseo: “que no olvidara los símbolos y
señales de su vida, que cada paso dado en sus actos debían quedar claros, que podía
detener las imágenes hasta tallarlas profundamente en su alma y así se haría eterno,
vida tras reencarnación”, entonces tomé esta lección para mí y me hice
reencarnante: MANTUVE MI CONSCIENCIA INTACTA, reviví mis cinco
LA GRAN MEMORIA RAM II

pensamientos con los cuales escribo mis libros y hago de mi pluma, el acero
rutilante que penetra la mente de los hombres.

Todo el trabajo del Arado de las Montañas del tiempo, el Camino del Profeta
entre leones, el Rayo de Consciencia, el Pensar de Sabaoth, el Gran Mariscal del
Sur, el Reformador del Iris hasta la Nave de Sariel; me dieron las llaves para
recobrar la memoria de la Consciencia, la voz de preexistencia que guarda el
cuerpo de los Cinco Pensamientos del Soy de cada Ser, la adquisición de
consciencia, el reencontrar LA VOZ INTERIOR, LA IDENTIDAD
ESPIRITUAL HUMANA, el unir lo de afuera con lo de adentro, la mente con la
conciencia, el cuerpo con el alma manifiesta como LA FUERZA
VIVIFICADORA DEL MUNDO, EL PILAR DE HOMBRE, LA ENERGÍA
INMUTABLE, que sólo los escogidos de sí mismos llevan como la Fuerza
Interior que nutre y mantiene a los que están registrados en el Gran Libro de
Vida de todas las Vidas del hombre.

LA FUERZA VIVIFICADORA es la que alimentó a Sariel, el que vivió


como Sucre, que Bolívar dio como profecía, que ahora veo cumplir: “cuanto te
falta solo a Dios corresponde darlo”; y lo da a Venezuela y a la América toda
sumida en gran confusión, en una gran revolución de razones, una lucha de
poderes, mas el “por ahora” la levanta, la hace ver su Luz e identificar el mal y a
sus verdaderos enemigos; porque “el por ahora” nació, vio la luz de este mundo
bajo 7 arcos iris que son estrellas y espadas de justicia para La Reina del Sur. EL
PILAR DEL HOMBRE que levanta a los hombres hechos de conciencia. LA
ENERGÍA INMUTABLE es este Rayo del Mariscal, el Aliento del Supremo
Autor que da a su pueblo ESTA VERDAD Luz-Justicia, EL VUELO DE LA
PALOMA, el Pensamiento Luz que tiene Sabiduría, la forma del Árbol del
Conocimiento, la Voz de Cristo, el Pensamiento Anterior, puro e iluminado que
desde el Centro del Súpe-Sol-universo se ha guardado para nosotros en las
tierras del Sur. “El Vuelo” que es la diferencia entre el bien y el mal, el tiempo
donde EL ELEGIDO DEL SEÑOR DE LOS ESPÍRITUS, ESCOGE A LOS
JUSTOS de la Matria Columbae, a quienes la entienden como su lugar de
Batalla Final.

DESPIERTA LA ESENCIA ESPIRITUAL


…Fue en “la muy noble y leal Ciudad de Barinas” (Venezuela); transcurría el
calendario de 1978… me ocupaba para la Gobernación del Estado, en el Palacio
del Marqués del Pumar. Llegué en la mañana como siempre, recordando en
silencio su historia. Reflexivo caminé por sus pasillos que antes, en la colonia,
sus pisos a forma de adoquines se encajaban con doblones de oro; aquellas
monedas que el Marqués del Pumar extrajo y dio a Bolívar para la causa de la
libertad… Era la tarde de un día de semana, y esa extraña sensación de historia
llenaba mi cuerpo, mente y espíritu, y aumentó tal inquietud, con la caída de la
tarde que apresuró la salida de la “Oficina de Relaciones Públicas”, para llegar a
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Es la Advertencia y Revelación Final
ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE LA GRAN COLOMBIA
mi casa de campo en “La Vizcaína”, porque creí y parecía estar enfermo y lo
estaba de dolencia espiritual. Dos años antes, en las montañas de Calderas, sentía
la misma sensación...
Llegué esa tarde a mi hogar y “enfermé” por espacio de varios días, no quise
volver a la oficina, más bien, tomé el carro y una mañana me dirigí hacia ningún
lugar. Me vi extrañamente rodando por la carretera hacia Guanare, una extraña y
lenta fuerza me conducía hacia la ciudad de Acarigua y San Carlos, al atardecer
me acerqué al Campo de Carabobo, al lugar donde en 1821, Bolívar le dio la
libertad a Venezuela. Tenía la sensación de 1976, cuando pasadas las ocho de la
noche, ese día, aquella nave suspendida sobre el techo de mi casa, despertó mi
consciencia, mis memorias de batalla y albedrío, y extrañamente, guiado por la
Providencia, el Designio, llegué a Carabobo…
Caía la tarde, dejé el vehículo y después de pasar las altas cercas, al bajar de
él, quedé caminando dentro del gran espacio; sabía que horas después, el Parque
quedaba cerrado por la Guardia de Honor, ya estaba dentro del jardín. La ciudad
de Valencia cercana, me hablaba de la inconsciencia de sus habitantes y del
gobierno de Rafael Caldera, al que le servía desde la gobernación de Barinas…
El Parque era una ruina y vergüenza nacional: sucio y abandonado, y allí
contemplando las nubes, me senté sobre la grama perenne. Miraba el cielo
preguntándome: ¿Hasta cuándo los canallas gobernarán esta Tierra? ¿Hasta
cuándo harán daño los inicuos y perversos?... ensoñado tocando esta y otra
dimensión miraba al cielo; las nubes asumían gotas amenazantes de tempestad.
El medio crujía con el bullicio de la ciudad y la autopista cercana. El silencio, en
torno de pájaros, árboles y el viento del atardecer no cantaban ni se movían; todo
era quietud, el tiempo se había detenido para mí… la preñez de lluvia se
acentuaba en nubes espesas, en tanto una abertura de luz se abrió por entre ellas.
Sentía en el lejano no sé qué de la historia, el toque de clarines llamando a otra
batalla… Por ella, una figura de caballo blanco y rollizo cabalgó hacia mí. Venía
enjaezado y sobre él montado un hombre, era militar. Su traje azul y charreteras
de oro, acentuaban el poder de su espada de dorada empuñadura que blandía
desnuda en su mano derecha… se acercó como “el caminante que hace camino al
andar, como un ser de otro mundo, un viviente de galaxias, uno que nació de esas
tormentas de universos y mundos, de sollozos y corazones heridos y que luego se fue de
planeta en planeta, buscando algo que hacer y por fin bajó a la tierra… y lo vi matando
canallas con su espada de futuro”… Era el Mariscal Sucre, Sariel, la cuarta Espada
de San Miguel Arcángel, como antes lo había visto en la Nave de “la Cascada
Velo de la Novia”… salió de ese ensueño, de la necesidad de justicia que era mi
enfermedad espiritual, y me habló: “Por fin llego al final; me he puesto mi gala de
Ayacucho, vengo a luchar la última batalla que se engendró desde lo Alto como Profecía,
Nación, Señal, Identidad y Estirpe Tricolor de Arco Iris, la Bandera del Blanco Corcel, el
Corazón de Consciencia de la Matria; regreso con LA ESPADA DE JUSTICIA para esta
nación y la Promesa... Antes me asesinaron, quisieron detenerme, pero los merkabah,
cometieron el error de hacerme inmortal, devolverme a la Batalla, no permitieron que
terminara mi trabajo y vuelvo, me levanto desde mi muerte ayer, porque hoy es la
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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales
LA GRAN MEMORIA RAM II

Promesa de cuanto el Altísimo prometió y que ya el “por ahora” da a Bolívar el Designio


trazado en las escrituras testamentarias, apócrifas, indígenas, ancestrales y Patrióticas.
Vuestros libertadores son el sello de justicia “del Sur”, ellos no conquistaron ni usurparon
pueblos, son el juicio resucitador LA PROMESA DEL DIOS AUTOR que impulsa la vida
en la Tierra. Son el propósito de LA GRAN COLOMBIA, el Don de humanidad, la
identidad, el Origen Creador que se muestra a quienes poseen un ideal Perfecto de
Justicia, Ciencia, Sabiduría; el Poder y condiciones de servicio humano a sus
semejantes. Regreso a los justos, porque habéis clamado ante el Padre Luz y el
Libertador fue escuchado en su dolor por el Innominado.
Regreso desde el Designio de Columbae, la disposición estelar de la Paloma que da
vida a los cuerpos terrenales y los otros celestiales, como está escrito en Efesios 1:3-10.
Porque Columbae es columna vertebral del mismo Arco Iris, el núcleo de los Cuatro
Grandes Soles Centrales de la PALOMA CORCEL ESTELAR de Apocalipsis 6:2 y
19:14. De este lugar vienen los ejércitos celestiales vestidos de lino finísimo, blanco y
limpio, quienes batallan en caballos blancos, los “que dan autoridad y poder, armas de
libertad y gloria a los pueblos de la Tierra”... Vengo otra vez como aquel 10 de diciembre
de 1824 en Ayacucho, en ese lugar de los muertos. Esta vez a convocar al Ejército Unido
del espíritu, a citar las lanzas y espadas de Venezuela y de la Gran Colombia que
cayeron y aún duermen y las arengo con el mismo llamado y el sentir de mis palabras:
¡Compatriotas llaneros y latinos!
“Estoy viendo las lanzas y espadas del diamante de Apure, las de Mucuritas, Queseras
del Medio y Calabozo, las de Boyacá, Carabobo, Ibarra y Junín. ¿Qué podré temer?
¿Quién supo nunca resistirles? Desde Pichincha a Junín ya sabéis que allí donde se
esconden los enemigos, no hay humanos, solo merkabianos, no hay hombres para
vosotros, sino un verdadero futuro que es vuestro y ellos han arrebatado. Sonó la hora,
la verdadera justicia y libertad que con saña y sangre, esos invasores, detuvieron. Ahora
obedientes a vuestros espíritus y conciencias, caed sobre esas columnas tenebrosas del
Orden y deshacedlas como centellas del cielo. ¡Lanza y espada al que ose afrentaros!
Y esta vez ¡Ninguna piedad con el enemigo! ¡Viva el campesino, el hombre de la tierra,
del barrio, el obrero, el matriota invencible! ¡Este es el día final de la libertad de La Reina
del Sur!”.

Vengo con la Espada Espiritual que desde el bíblico de Noé se nos entregó con
aguas y Salmos que cantan en esperanza de vuestro futuro hoy... “ALAS DE
PALOMA CUBIERTAS DE PLATA, Y SUS PLUMAS -Estirpe-
CON AMARILLEES DE ORO”... Con el mismo poder que se le dio a
Zoroastro en Arabia, a Quetzalcoalt y Bochica en América, a Juan XXIII, Kennedy,
Mahatma Gandi y Martín Luther King de vuestro tiempo; a esa Estirpe Espiritual ayer,
que siguiendo a Jesús dieron todo su amor y vidas por nosotros, “sus prójimos”. Mi
Espada es el Propósito para esta generación que toma conciencia de cuanto es
inapelable en Venezuela y la Gran Colombia. En mis manos está “el acero rutilante” la
Espada que Bolívar afiló en Tenerife el 24 de Diciembre de 1812 contra los “malhechores
que temen La Espada de Justicia”.

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Es la Advertencia y Revelación Final
ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE LA GRAN COLOMBIA

El color y poder de mi caballo, es el triunfo final, el renacer de la Justa Humanidad


engendrada en tierras latinas al final de los tiempos, el despertar del cuerpo luz, dormido
del hombre que recibe esta Espada, la energía de Hunab Ku, el Dios Creador Maya que
marcó la fecha 2006 al 2012 para dar este Poder desde el Corazón de la Galaxia. Es la
predicción de los 144.000 humanos levantados en luz para que la Tierra penetre en la
dimensión del Sol del que Bolívar en San Antonio del Táchira, el 10 de Marzo de 1813
refirió: “El sólo brillo de vuestras armas invictas hará desaparecer en los campos de
Venezuela las bandas merkabah, como se disipan las tinieblas delante de los rayos del
Sol”. Mi espada es el Designio y Poder Interior que formó la carne y ríos de Venezuela, la
polífona voz de la Gran Sabana que dijo: “Aquí creció el árbol de la vida y un día, al caer,
dio muchos frutos”, y éstos son hoy, el pensamiento e inteligencia de un pueblo
esperanza de la humanidad unida, la misma Fuerza o Voz Interior, la Identidad y
nacionalidad que reaccionó cuando en 1812, en apoyo a Monteverde los realistas y el
clero, señalaron: “Es el castigo de dios” que cae sobre la impía rebelión de los súbditos
perversos”, cuando acusaban a los patriotas de las 10 mil muertes manipuladas por “la
antigua y maldita serpiente merkabah” ante lo cual el Libertador desde su palpitar,
respondió: “SI LA NATURALEZA SE OPONE, LUCHAREMOS CONTRA ELLA Y
HAREMOS QUE NOS OBEDEZCA” y enfrentó a cuantos dijeron: ¡Blasfemo! retó a Dios;
actuó con su Sentir Espiritual del que brotó su PODER, su Esencia y Estirpe, SU
ESPADA que el ALTÍSIMO de Venezuela, le dio para la América de ayer, cuando el
General Rafael Urdaneta en 1813, tiempo de La Campaña Admirable, dijo a Bolívar: “si
dos hombres bastan para emancipar la Patria, pronto estoy a acompañar a Usted”, estos
dos hombres hoy Bolívar y Sariel, emulando el mismo fin.

Esta misma fuerza de ayer, hoy vino galopando en la Luz que has visto abrirse entre
el cielo y las nubes; está conmigo y aquí para unir almas, ojos, corazones; levantarles al
Sentir de la Promesa que regresa encarnada en la vida de quienes comprenden su
Esencia Espiritual y es para LAS DEMÁS NACIONES QUE NUNCA HAN VIVIDO LA
VERDADERA LIBERTAD que Venezuela siempre ha saboreado como el fuego que
incendió sabanas, almas y corazones de los llaneros y jóvenes caraqueños, en aquella
batalla de Araure, cuando la voz libertadora les dijo: “Si queréis armas, id a quitarlas al
enemigo”, porque desde Trujillo, ya se había agotado la caridad de los patriotas.

Mi Espada que ves, es espiritualidad, la Fe y Consciencia de la Estirpe ya conocida,


la misma que en 1819, en Pantano de Vargas, cuando la sangre brotando de los
desnudos pechos, hizo levantar a los llaneros, quienes amarrando las colas de sus
rocines, y tendidos en furiosas lanzas sobre las crines de sus caballos, destrozan el grito
blasfemo de Barreiro que juró: “Ni Dios me quita la victoria”, y con esta fe de “Muerte o
Libertad”, clavaron sus lanzas sobre el poder que esclaviza; porque el DIOS Verdadero
de Venezuela en el Coronel Juan José Rondón, determinó desde ese momento su
Justicia para hoy, como escribió el poeta, Rafael Bernal Jiménez de ellos: “Eran potros
aquellos de la pampa, corceles de hirsutas crines largas y rudo galopar: para luchar
traían sus pechos por broqueles y toda la locura del nervio en el ijar. Hubieran bien

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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales
LA GRAN MEMORIA RAM II

llevado los blancos alquiceles de los jinetes moros o la brida de Antar, si no hubieran
nacido para tascar laureles, mojados por la sangre del arduo batallar.

Un día de terrible refriega, los llaneros la Orden escucharon de ¡Arriba los lanceros!,
tras el jefe invicto lanzóse el escuadrón.
Sangriento fue el esfuerzo y al fin de la pelea, sobre el glorioso carro de Palas Atenea –
hermano de Diomedes- apareció Rondón”.

Allí brotó la Fuerza Interior en las lanzas y Corceles de Juan José Rondón, sellando
los caminos de la Gran Colombia. Boyacá vistió el corazón de José Antonio Anzoátegui
del batallón “Bravos de Páez”, y el Coronel trujillano, José de la Cruz Carrillo, fue
vencedor de la Batalla. Espada de sangre unida en Angostura, después del fusilamiento
de Piar, fortaleza de la libertad Espiritual de América. El venezolano ideal de justicia y
Matria que soportó llanuras, ríos, tempestades, hambre y muerte soroche. La misma
Espada del poderoso corazón que venció en Pantano de Vargas y Boyacá, y que invicto,
regresó a Carabobo donde ahora me ves en esta predicción del futuro muy cercano para
La Reina del Sur, porque no estás enfermo; desde nuestra nave te hemos traído a este
lugar, al santuario de la Matria, porque aquí prepararemos los dos, la última batalla de la
libertad de consciencia, de la Esencia Espiritual de la Gran Colombia; desde aquí, desde
este torbellino donde me muevo, vuelves a sentir la Fuerza Interior que selló conmigo
también el Sur, cuando os dije: “Soldados: “Vais a completar la obra más grande que el
cielo ha podido encargar a los hombres: la de salvar un mundo entero de la esclavitud...
El Perú y la América toda, aguardan de vosotros la paz hija de la victoria; y aún la
Europa liberal os contempla con encanto, “PORQUE LA LIBERTAD DEL NUEVO
MUNDO ES LA ESPERANZA DEL UNIVERSO”...

Mira esta luz donde estoy hablándote: mira las nubes que presagian tormenta que no
es lluvia de aguas, son tormentas de ideales y batallas de conceptos, por lo cual, nuestra
verdadera libertad es la Esperanza del Universo que se opone al Orden, las cadenas
de esclavitud que el Libertador el 13 de enero de 1815 mostró en Santa Fe de Bogotá,
cuando le imputó a Inglaterra y Estados Unidos de Norte América, su intención de
otorgarse estas tierras que tú como soldado, vuelves a defender: “ESTA MITAD DEL
MUNDO PERTENECE A QUIEN DIOS HIZO NACER EN SU SUELO”. Tormenta que
disputó nuestra propiedad a ese Orden de 1776, que ahora por fin vas a conocer, a ese
veneno de la división de 1825, donde Venezuela y Colombia -comprados por ellos-
forman la antagónica división de Páez y Santander y en el Congreso de Panamá se
hunde la Gran Colombia. El terrorífico “Orden Mundial” que el Libertador identificó
cuando dijo: “en nombre de la libertad llenan de hambre, miseria y engaño a los pueblos
de la tierra”… El Orden denunciado en Profecías de Apoc. 12 y Ef.6:12; “los arrojados
a la tierra y sus ángeles con él”, la Bestia del mundo al final de los tiempos, que la
Gran Colombia está obligada a demoler; esas “tinieblas de las regiones celestes”. La
misma invasión que tentó a Jesús (Mat. 4:8,9) cuando... “le mostró todos los reinos del
mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adoras”.

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Es la Advertencia y Revelación Final
ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE LA GRAN COLOMBIA

Orden que sacrifica y desangra a todos los pueblos de la Tierra, el que demarca
otra vez el Libertador en el Congreso de Angostura el 15 febrero de 1819, para abrir
mentes y prepararnos desde ayer, al triunfo final de hoy: “Los anales de los tiempos
pasados os presentarán millares de gobiernos. Traed a la imaginación las naciones que
han brillado sobre la tierra, y contemplaréis que casi toda la tierra ha sido, y aún, es
víctima de sus gobiernos. Observaréis muchos sistemas de manejar hombres, mas
todos, para oprimirlos; y si la costumbre de mirar al género humano conducido por
pastores de pueblos, no disminuyese el horror de tan chocante espectáculo, nos
pasmaríamos al ver nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del globo como viles
rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores”...

El halo de luz cubría el enérgico cuerpo del caballo, que ágil e inquieto
caracoleaba; se movía, mientras obedecía al diestro jinete. Las palabras del
Mariscal siguieron reviviendo mi memoria, porque borrar nuestra memoria de
libertad, es cuanto el Orden ha hecho con el fin de adueñarse de nuestras
naciones… “Hoy todo Venezolano y Grancolombiano está obligado a reconocer la
Justicia que rige a hombres, mentes y consciencias, la que le ha dado tiempo, Matria,
libertad en valores de vida, que pisotean los antihumanos en su locura de obtener poder
a toda costa. Por esto se vuelve a repetir el llamado que Bolívar hizo en la Villa de
Tenerife el 24 de Diciembre de 1812”... “os han reducido a ser la burla de un puñado de
bandidos, que después de haberos aniquilado con su protección, después de haberos
atraído al odio de vuestros hermanos de Cartagena y puesto en el borde del precipicio,
os han abandonado en el peligro al arbitrio de un conquistador, y han huido como unos
malhechores que temen la Espada de la Justicia...”

EL DESIGNIO TESTAMENTARIO
La tarde caminaba de prisa en el horizonte para ocultar la luz del sol, y volvía
a revivir cada una de las memorias vividas en la Nave a la edad de los 13 años.
Ahora estaba en Venezuela, era el otro tiempo que ellos determinaron en mi
cerebro y que mis CINCO PENSAMIENTOS revivían… aquellas palabras las
sentía llameantes de Poder Sobrenatural, veía que contenían mente y corazón
para juzgar con verdad las acciones humanas, esas prerrogativas de quienes
dicen ser justos y creen estar en lo cierto; entonces me citó la escritura de los
Hebreos 4:12,13 diciendo: “Sí ,Reformador; te hablo con la palabra de DIOS es la
verdad, porque Dios es la Verdad o ¿acaso crees que es falso cuanto venimos a realizar
desde las campañas libertadoras? No has entendido que la sangre de todos cuantos
luchamos y morimos por daros la patria del Sur, es una verdad. Desgraciados de
vosotros si todavía creéis que tantos que murieron por la libertad en manos de las
mismas tinieblas, lo hicieron creyendo en una mentira. Fue y es la verdad única que
sellaron con la muerte para dar vida a esta generación donde he vuelto como verdad
real, tan real que el mismo Bolívar ya está entre vosotros. Yo lo veo con la Espada en la
mano, lo veo como Profecía de Justicia actualizada por las voces de tu pueblo que canta:
“Dicen que Bolívar trae furia y coraje por dentro, al ver que nos han quitado lo que él dejó

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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales
LA GRAN MEMORIA RAM II

siendo nuestro, dicen que viene caliente por nuestro comportamiento, al dejar caer su
Espada y también su Pensamiento...” (Alí Primera).

“Esta es la otra verdad irrefutable de Bolívar como la del Chimborazo, la del Arco Iris y las
Alturas de la Eternidad que le hablaron para sustentar esta realidad de la conexión divina
entre Dios y el Hombre de este lugar de la Tierra. Por eso hemos venido con el Manto del
Iris, el Poder de la Paloma, la Voz Interior que siempre acompañó al Libertador, la que le
condujo al Juramento en el Monte Sacro, “LA INSPIRACIÓN” no comprendida, que es el
poder de los profetas y visionarios que no viven de las elucubraciones del pensamiento, ni de
la construcción de las ideas hipotéticas; que sí se alimentan del espíritu, del impulso causado
por “la fuerza que mueve los mundos”, la que se realiza cuando el Ser conecta el alma en
sus cinco pensamientos. Es la Fuerza Interior contenida en el juramento del Monte Sacro, en
la Visión de Casocaima o del Trono de los Inmortales, en sus Siete Delirios donde siente lo
pasado, lo futuro y lo presente; en el tiempo mismo que se comprime en un solo ahora y que
el espíritu siente en fuerza, la mente lo convierte en palabras, en los adoquines de su
consciencia, en las imágenes que podemos ver reflejadas en su Juramento del Monte Sacro,
que revisan primero todas las bajezas, las intrigas, los crímenes, las depravaciones, todas las
concupiscencias de las cuales ha sido madre la Roma Imperial, donde concluye: “Este
pueblo ha dado para todo, me-nos para la causa de la humanidad”. Así es la Fuerza Interior:
contiene el poder de la justicia y mide los recorridos de las acciones humanas, reconoce el
vacío de la inconsciencia y es la convicción de lo que está por hacer para cumplir con los
Propósitos del Designio de las humanidades y por esto –el joven Libertador- di-ce en Roma:
“¡Juro delante de Uds., juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor y juro
por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma hasta que no haya roto
las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”… Esta es la misma fuerza
que me custodia mientras te hablo y acompañará a partir de ahora a quienes me oigan y
comprendan. Es “el Dios Viviente” a quien Darío de Persia, rey de Babilonia, reconoció en su
profeta Daniel 6:26, y llegó a temer y temblar y por lo cual ordenó: “De parte mía es puesta
esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia
del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino
no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin”… que mantuvo vivo a Bolívar
frente al atenta-do realizado en Kingston, Jamaica y la que le “salva la vida”, lo que él mismo
llamó “presentimientos” los que escuchó esa noche cuando se fue a dormir en otro lugar no
acostumbrado, no en su hamaca que deja vacía donde se acuesta y queda dormido el
comerciante Félix Amestoy, que había ido a buscarle y quien lo esperaba para negociar con
él. “Lo salva” de su esclavo, el negro Piito que lo acompañaba desde que tenía 10 años y
ahora contaba 19 de edad; y es el que le traiciona haciendo pacto con un español
comisionado por el General Morillo y el General Moxó para asesinarle. El negro llegado el
momento, va a la hamaca donde cree duerme el Libertador y le asesta dos puñaladas, y es
muerto el señor Amestoy, quien poco antes se había acostado en ella. Lo salvó su Ser
Interior, obedeció a las visiones del futuro que se hacen sentir como identidad de la Esencia
del hombre, la que nunca dejó y que se hizo más poderosa ya en el atentado del “Rincón de
los Toros”, cuando un desertor de las filas patriotas da al enemigo información del sitio exacto
donde estaba acampado y dormía el Libertador, y entonces los españoles designan una
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columna realista para que perpetúe el crimen. Esa noche, el Libertador se había acostado
“lleno de presentimientos”. Era la medianoche y no lograba dormir; se levantó de su hamaca
y acompañado de su Edecán Diego de Ibarra, se dirigió al sitio donde estaba su mula para
marcharse, pues había ordenado momentos antes el retiro de sus fuerzas de ese lugar, por
conocimiento que tenía de que estaban muy cerca las fuerzas enemigas. La columna realista
cumplió su cometido; hizo varias descargas hacia el sitio donde consideraba estaba el
Libertador y creyéndole muerto, se retiró. La hamaca y casaca fueron perforadas por las
balas; su mula herida de muerte; pero ya el Libertador había desplegado su Fuerza Interior,
pues ella acentúa su poder en la medida que se utiliza, que se fortalece, porque se escucha
no con palabras de la mente, sino como “LA VOZ que el iluminado oye, que le habla. Una
voz recóndita, pero clara que rompe el silencio de la ignorancia que reina entre los hombres,
donde cada palabra es creativa, dinámica y amorosa. Es esa Esencia misteriosa que está
dentro de su corazón, que tiene Vida, pero no tiene forma; que tiene Voz, pero no rostro y
una vez que despierta dentro, resuena como Palabra Interior. Es el momento asombroso y
dinámico en que palpa, escucha y comprende toda la Sabiduría de la Ley”…

PERTENENCIA DIVINA
Hubo silencio: jinete y caballo se alejaron por un momento en mi visión.
Quedé pensando en la Barinas de 1813 y en el Chimborazo de 1822, en la
Barinas de los lanceros y el diamante de Apure como fue llamado el ejército
Libertador en los llanos de Venezuela, de allí venía yo para encontrarme con
esto, y en el Chimborazo en ese tiempo del delirio del Ecuador, que ahora será el
Poder del Gran Dios de Colombia, estas visiones como la que también me estaba
sucediendo, y me pregunté: ¿Acaso poseía al Libertador un demonio que le
hablaba como dicen los merkabianos que le detestan? Si fuese así, nunca su
justicia se habría conocido, no hubiese libertado a los oprimidos, menos,
enfrentado a los opresores de la humanidad que son demonios camuflados de
humanos, los verdaderos invasores: entonces comprendí la inquietud de muchas
de mis incógnitas desde niño, que concluían todas en una gran pregunta:
¿Venezuela es un Propósito y Designio sobre la América y el mundo? Si lo es: ella dio
a Luz la Espada de Esencia Espiritual de la nueva humanidad. Una forma de
Providencia para determinar el Espíritu, la Justicia del Gran Dios de Colombia,
ante la cual los demonios no tienen parte como lo aseguró Jesús. Bolívar y toda
la Gran Colombia por la que Sucre y nuestros libertadores, desde los aborígenes
como Guicaipuro en Venezuela, Calarcá en Colombia, Rumiñahui en Ecuador,
Tupac-Amarú en Perú, Tupac-Catari en Bolivia hasta el día de hoy como Gaitán,
Roldós, Torrijos y tantos asesinados por defender la ESPIRITUALIDAD O
ESENCIA DE NUESTRAS MENTES, CORAZONES Y ALMAS; son de la Luz.
Ninguno de éstos fue inspirado por demonios; tampoco yo, que experimentaba
otra dimensión de Espiritualidad, que no es la de rituales de creencias religiosas,
de mitos de las tinieblas que han lanzado a nuestras naciones al abismo de la
perdición. Este era el contacto con la vida misma, la verdadera Espiritualidad
que HOY DESCUBREN QUIENES LLEVAN LA VERDAD Y PERTENENCIA DIVINA, SU
SEÑAL DE JUSTICIA reservada desde los mismos tiempos de la fundación del
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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales
LA GRAN MEMORIA RAM II

mundo como está escrito desde el Génesis 9:14,15,16,17: “CUANDO HAGA VENIR
NUBES, SE DEJARÁ VER ENTONCES MI ARCO IRIS SOBRE LA TIERRA”.
Redescubierta hoy por quienes comprenden la “SEÑAL MÍA PARA TODA LA
CREACIÓN”, el clamor del himno desde el Altísimo y Trono referido desde
Daniel 7:9,10 hasta la Revelación 4:3, al que fue conducido Bolívar, para
sentarlo con los inmortales y cantarle ¡Hosanna! Libertador Magnánimo: “Y me
fue dado ver el Templo que los humanos jamás podrán concebir. Porque está escrito,
que los ojos del cuerpo jamás traspasarán las barreras de lo infinito. Y no habrá jamás
noche; y no habrá menester, lumbre de antorcha ni lumbre de sol, porque el Señor Dios
los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos... Y vi que –la Luz- era inmensa, que
llegaba “envuelto en el manto del iris” con nimbo de gloria, seguido de los libertadores de
la humanidad… Y mis grandes oídos se abrieron y fueron colmados con las voces del
Himno, cantado por los inmortales y repetido por todos los ecos hasta donde no hay fin.
!Hosanna! en los espacios !Hosanna! en los tiempos al Libertador Magnánimo, gritaron
las voces celestiales que ningún oído ha escuchado”.
Simón Bolívar
EL CABALLO DE REVELACIÓN
El blanquecino Corcel se acercó de nuevo, y ante su presencia me pregunté
otra vez: ¿Por qué es Blanco, pues conocí de la historia que siempre montó
caballos barcinos, rojizos o marrones?, y el Mariscal respondió: “Sí, uno de ellos
montaba al cruzar Berruecos, eran el símbolo del campo de batalla, de la sangre que
inocente lucha sin lograr respuesta, es el color de la mente turbulenta que a punta de
fuerza y no de virtud, se opone a la Espada del Designo de la Paloma que llamó a “La
Reina del Sur a levantarse” -Mt.12:42. Luc.11:31-, porque “ella vino con sentencia de
la tierra para oír el engaño merkabah de final; pero aquí, en este lugar, hay más
sabiduría, consciencia, individualidad, esencia humana; está justicia que condena”… Mi
caballo hoy es blanco; él endereza su testa despierta y levanta a cuantos montados en el
caballo rojo hacen guerra contra sus propios hermanos. Este es el “País al Norte del Sur”
que cumplió el símbolo “trono -Bolívar- legendario vacante” hoy al tiempo, cuando
suenan cañones en el otro continente, porque ya Bolívar Cabalga sobre el Sur, en el
PALOMO que vino con Espada desde la visión de Casilda y el que Bolívar montó en
Boyacá, porque es el Poder, “la Justicia que nunca estuvo ausente y que sólo trataron de
ocultar”. El Caballo de Revelación 19:11 que lucha y vence toda tiniebla sobre la tierra...
“un caballo blanco, y el que lo monta se llama Fiel y Verdadero, y con Justicia juzga y
pelea”...

Este Caballo Blanco que “por ahora” monto, -pues montaré el de Berruecos cuando
te llame a la última Batalla de Carabobo, cuando las mentes confundidas y manipuladas
quieran destruir su propia tierra- es LA ESPADA ÚNICA DEL SUPREMO AUTOR que
esperó y regresa por Segunda Vez: “he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía
un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer”... Es la Espada
Interior de Columbae, la Fuerza del Espíritu y Poder que se le dio a Bolívar y Sucre ayer,
para consumar hoy, el Designio de la “Reina del Sur”. Es La Promesa, la Justicia que
habló desde la voz de Vicente Azuero: “EL MÁS GRANDE DE LOS HOMBRES, ES EL
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Es la Advertencia y Revelación Final
ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE LA GRAN COLOMBIA

QUE SABE CONQUISTAR LA LIBERTAD PARA LOS OTROS”... Es el pensamiento y


acción de La Gran Colombia, cantado por sus poetas y profetas de esperanza que
reconocen la verdadera libertad del hombre, el derecho a la vida, a la Matria, a sus raíces
americanas, y creen en ella y la reclaman otra vez como nuevos Libertadores. Es el
Credo en Bolívar que sentenció Miguel Ángel Asturias, uno de los que no se dejaron
engañar por la serpiente que nos asesina: “Creo en la libertad Madre de América,
creadora de mares dulces en la tierra, en Bolívar, su Hijo Señor Nuestro que nació en
Venezuela y padeció bajo el poder español… Fue combatido, sintiéndose muerto sobre
el Chimborazo y con el Iris descendió a los infiernos. Resucitó a la Voz de Colombia, tocó
al Eterno con sus manos, y está parado junto a Dios.
No nos juzgues Bolívar, antes del día último, porque creemos en la comunión de
nuestros hombres que comulgan con el pueblo: sólo el pueblo hace libres a los
hombres... Declaramos guerra a muerte y sin perdón a los tiranos, creemos en la
Resurrección de los Héroes, y en la Vida Perdurable de los que como tú, Libertador, no
mueren, cierran los ojos y se quedan velando”...

EL ALIENTO Y VOZ DEL ESPÍRITU


Brioso caracoleaba, sentía el resoplar del Corcel, era el Aliento de Venezuela
para todas las naciones, LA DENUNCIA que el Espíritu de BOLÍVAR hace
tremolar sobre estas tierras y hombres, que el Himno Nacional inmortalizó para
nuestras generaciones y conciencias; “el Sublime Aliento que al Pueblo Infundió”, el
que sintió el Libertador en la Villa de San Antonio del Táchira, el 10 de Marzo
de 1813, cuando proveniente de Cartagena entraba a Venezuela con su “Campaña
Admirable”; el que revivió cuando proclamó: “Vosotros tenéis la dicha de ser los
primeros que levantaréis la cerviz, sacudiendo el yugo que os abruma con mayor
crueldad, porque defendisteis en vuestros propios hogares vuestros sagrados derechos.
En este día ha resucitado la República de Venezuela, tomando EL PRIMER ALIENTO en
la patriótica y valerosa Villa de San Antonio, primera en respirar la Libertad, como lo es el
Orden local de vuestro Sagrado Territorio”; el mismo Designio desde la Estirpe
Pemón de la Gran Sabana, nuestra Identidad, el Designio del DIOS ALTÍSIMO,
EL TRONO DE JUSTICIA EN LA TIERRA PARA TODAS LAS NACIONES,
HASTA DONDE LLEGUE EL BRILLO DE LA ESPADA DE BOLÍVAR Y
SUCRE, HASTA DONDE EXISTA ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE
LA GRAN COLOMBIA; QUE YA NUNCA JAMÁS SERÁ TOCADA; porque
es la misma Espada levantada en la Admirable. Ese era “el caracoleo” del caballo
que ahora por ley de la República de Venezuela, endereza su cabeza y nos habla
de cuanto es pertenencia como dueños y amos que somos del Designio Supremo
de Venezuela, el del Apostolado de Mateo 3:16,17, Juan 1:32, Marcos 1:10,
Lucas 3:22, que ellos vieron dando testimonio: “Y Jesús, después que fue
bautizado, subió luego del agua; y he aquí que los cielos fueron abiertos, y vio al Espíritu
de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él”... El Designio de la Paloma, el
Corcel que el Mariscal Sucre en esta visión montaba para sus hermanos de
Venezuela y sus hijos de la Gran Colombia. Columbae, la Verdad como una
Espada, el símbolo y lugar de la Esencia y Estirpe Espiritual, el Poder del Gran
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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales
LA GRAN MEMORIA RAM II

Dios de Colombia; el Espíritu Divino hoy reconocido en “el Sublime Aliento”


de nuestra identidad de Himno desde el Padre de la humanidad, del Señor de
Justicia que la Revelación nos muestra como la verdad única, pues es la justicia
sobre todas las naciones: “De su boca sale una Espada Aguda, para herir con ella a las
naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira
del DIOS Todopoderoso”… El Propósito del Supremo Autor para toda la
humanidad que Jesús anunció en Mateo 10:34-38, llegado a la Tierra como el
límite de su Justicia en los tiempos finales: “No penséis que he venido para traer paz
a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en
disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su
suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre
más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de
mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”.

ESPADA DE LAS AMÉRICAS


El jinete retomó sus palabras y acotó: “desde Venezuela se siente el acero de
estas verdades polífonas que destellan su brillo de justicia para todos los
Latinoamericanos, aquí está el poder de la verdad que necesita el Sur, y nadie la podrá
callar: “levantad esta Espada en vuestras naciones, para que no se olvide nunca jamás,
quienes nacimos de Bolívar, de Sucre y somos la Gran Colombia. Y dile a todos que
tampoco olvidéis cuanto la Revelación os dio: “y había alrededor del trono un arco iris,
semejante en aspecto a la Esmeralda”, esta es vuestra verde tierra, la América, Reina
del Sur”. Y así se inició esta visión en Carabobo, era la continuidad de cuanto
desde niño se me preparaba para ser un enlace de información entre la dimensión
de las estrellas y el mundo de las Américas. La visión se comportó como
imágenes grabadas indelebles en lo más recóndito de mi alma, incontables,
muchas, como luces símbolos que se grabaron en mi entrecejo en la época de la
juventud, cuando estaba en la nave y frente a la gran pantalla de azul profundo,
donde uno a uno estos símbolos fueron grabados. El mensaje fue recibido en su
totalidad que aquí reseño en secuencias: entonces la figura se alejó por la misma
puerta luz que vino. El jinete alzó su espada y me recordó otra vez: “no te olvides;
te llamaré sobre mi Caballo de Berruecos, para la última Batalla de Carabobo”… Pero
no era visión: fue un tiempo espacio de 1959 abierto en la Nave Cristalina de
Sariel, estacionada a mis trece años, en dirección del “vuelo blanco” de la cascada,
cuando ellos obtuvieron “la prueba física” de mi cerebro y despertaron los pasos
que he dado ante el mundo del cumplimiento, pasos que los enemigos de la Luz
han seguido preguntándome ante su desacierto, cuando han intentado dañarme y
no lo han logrado: ¿Quién eres? “El tiempo de los tiempos” que ya en 1992 en
Venezuela, recordé plenamente para la fecha de 1978, pues estaba adormecida
tal memoria, que revivió cuando me pregunté internamente: ¿Podré escribir una
Verdad que cambie la consciencia de América del Sur y del universo social
bolivariano?
Me preguntaba esto ante el fenomenismo y la trama de los asuntos que
afligen a la humanidad, como la política y sus guerras, las religiones y su
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Es la Advertencia y Revelación Final
ESENCIA Y ESTIRPE ESPIRITUAL DE LA GRAN COLOMBIA
economía, su sabelotodo, desconociendo la invasión que ha traído los falsos
destinos de “dios” y gobiernos del mundo... Así en estas cavilaciones amaneció
ese otro día que me tomó con su aurora llanera regresando a “La Muy Leal Ciudad
de Barinas”. Y entonces comprendí la otra realidad: fue allí en Carabobo al futuro
2024, donde transcurrió esa noche que me dio otro amanecer; el que en este
Libro escribo tratando de interpretar en cada momento, el símbolo para la Reina
del Sur…

El Panamericanismo:

El Congreso de Panamá fue el escenario del primer gran choque


diplomático entre las ambiciones colonialistas de los Iluminatis
gobernantes de Estados Unidos, de la época de Jefferson, Monroe,
Henry Clay, quienes ambicionaban agregar la isla de Cuba a su
naciente imperio; mientras los representantes de los gobiernos de la
Gran Colombia con México y Guatemala constituidos en el Congreso,
aunaban fuerzas para luchar por la independencia de Cuba y Puerto
Rico. Ese fue el choque inevitable de la invasión de Estados Unidos
frente a la Constitución de independencia bolivariana que se prolonga
durante estos 181 años desde el Congreso de Panamá, y es una prueba
de las depredaciones militares, económicas y políticas que han sufrido
los pueblos latinoamericanos frente a la invasión panamericanista… Al
ser derrotamos los ejércitos españoles, se constituyeron los nuevos
Estados hispanoamericanos, y no surge una política hemisférica común
como han pretendido los Panamericanistas, surgen dos luchas
históricas: la de la Independencia de Bolívar; y la invasión de
Jefferson, Monroe y Henry Clay, el plan globalizador hoy
panamericanismo, el “América para los americanos”. Las dos
posiciones se enfrentan, una a la otra en el Congreso de Panamá, que
dá a luz, esas dos fuerzas interamericanas antagónicas: la “política
iluminista del dólar” –que existía desde 1776- el “gran garrote”, según
expresión de los Estados Unidos en el hemisferio; y la estrategia
bolivariana Grancolombiana de independencia nacional de unión, paz,
trabajo y equidad, la justicia que desde la llegada de Colón, no existió

Entonces escribí el contenido de la Segunda Estrella...

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El Último Carabobo de los Espíritus Inmortales