Вы находитесь на странице: 1из 12

1

DESARROLLO DEL POTENCIAL HUMANO

Julio de 2010

http://praxiologia.blogia.com/2010/julio.php

para la vida . http://praxiologia.blogia.com/2010/julio.php Leer para pensar Pensar para escribir. Miguel de Zubiría S.

Leer para pensar

Pensar para escribir.

Miguel de Zubiría S.

A MANERA DE INTRODUCCION: EL ANALISTA SIMBÓLICO

2

Frente al problema de la disonancia cognitiva y emocional, o la imposibilidad de integrar los nuevos datos (códigos) a la propia experiencia, mediante el recurso discursivo de la interpretación y la lectura semiótica, se avizora el problema de la ‘resolución del conflicto’, enfrentado a la contradictoria respuesta de apatía, agresividad o asertividad, como variable implicada en el desarrollo del potencial humano.

En esta perspectiva, es valido dar una mirada comprensiva al problema desde los aportes de la cognición social, donde los procesos cognitivos y emocionales frente al aporte de la cibernética de segundo orden, la quinta disciplina (pensamiento sistémico) propuesta por Peter Senger (1990), los desarrollos del pensamiento complejo con Morin y los últimos desarrollos de la inteligencia emocional, se presentan como marcos de referencia de obligada revisión.[2]

El panorama contemporáneo es crítico, frente a la necesidad de desarrollo de otras habilidades, destrezas, competencias, operaciones, que habiliten al sujeto para el dialogo con la cultura, la construcción de significados y la solución creativa de problemas.

La Unesco, ya reconoce como pilares para el aprendizaje:

El pensamiento sistémico.

El pensamiento crítico

El desarrollo intelectivo y creativo.

El desarrollo del trabajo colaborativo.

Pilares que frente a una sociedad compleja se sustentan en la necesaria “comprensión del mundo para la comprensión del otro[3]. Esta posibilidad de comprensión se condiciona por variables como: bajo nivel de actorazgo social,[4] complejización de la sociedad frente a la ruptura de fronteras del conocimiento y la cultura, la insatisfacción de necesidades básicas y la coexistencia de otras pobrezas.

3

Se observa como, en la perspectiva de García Canclini, retomado por Martín Barbero, se explica la crisis del hombre enfrentado a la crisis de la sociedad cuando el desencanto del mundo como producto del desencanto mismo de la ciencia (década del 50), produce el desencanto de la ciudad con tres fenómenos:

El

descentramiento:

distancia

centro

periferia

(ciudad

dentro

de

la

ciudad)…cambios de ritmos de vida…aislamiento.

La desespacialización: Otra concepción del tiempo…otra concepción del espacio urbano-cultural como hábitat…distancias…estrés.

La desurbanización: Desconocimiento del hombre en su hábitat…deshumanización.

En síntesis, es conclusivo como este panorama, obliga a repensar otro orden simbólico coadyuvante de la disonancia humana, donde la lectura de los signos de los tiempos ya no puede sólo abordarse desde lo simbólico (lingüístico). En términos de Bruner, se relievan los sistemas paralelos: enápticos (lectura de emociones) e icónicos (lectura de la imagen).

Habilidades para la vida, en la perspectiva metacognitiva tocan aquí con el desarrollo de aprendizajes cotidianos. Aprendizajes referidos a la armonización del sujeto en sus dimensiones: psicológica, social-cultural y ética-política. Aprendizajes a la vez mediados por cinco variables, que un estudio realizado en la ciudad de Santafé de Bogotá por la Fundación Alberto Merani (1998), sobre las dificultades en adolescentes y jóvenes para acceder a aprendizajes significativos, reporta como falencias:

Atribuidas a la baja motivación….25%

Atribuidas a baja maduración de procesos cognitivos…25%

Atribuidas a la ausencia de saberes previos….25%

4

Atribuidas a los métodos de enseñanza….20%

Atribuidas a la actitud negativa de docentes, agentes socializador…5%

Se observa así, como desde la psicología del aprendizaje, se hace válida la comprensión del manejo del conflicto en procesos cognitivos aunados a procesos emocionales que debe construir el sujeto para el desarrollo del potencial humano, mas que a problemas didácticos para el agente dinamizador o educativo. No sin desconocer quienes se implican en estas variables: los agentes de socialización primaria y secundaria.

Se propone aquí, reflexionar sobre las preguntas:

¿Cuáles

son

los

factores

que

(aprendizajes para la vida)?

intervienen

en

el

proceso

de

aprendizaje

¿Cuáles son los macro-componentes o habilidades cognitivas y emocionales que favorecen el desarrollo humano?

¿Cómo los aportes de la Neuropsicología frente a la relación: mente-cuerpo- comportamiento, explican la conducta humana frente a la resolución del conflicto?

¿Cómo el problema objeto de reflexión: “las funciones cognitivos y emocionales (inteligencia emocional) en la interventoría del potencial humano”, encuentran respuesta en los aportes de la cognición social?

Para abordar la reflexión, se propone desglosar el tema en tres argumentos:

1. Procesos cognitivos y aprendizaje.

2. Cartografía del cerebro.

5

Temas que se hacen consecuentes con el trabajado en las temáticas de educación, promoción de la salud, necesidades humanas y habilidades para la vida[5], que se sintetiza en el siguiente cuadro.

INTEGRACION DE SABERES EN HABILIDADES PARA LA VIDA

EDUCACION

PROMOCION DE LA SALUD

NECESIDA

HABILIDA-

 

PROCESOS

 

COGNITIVOS

 

DES

DES PARA LA VIDA

Escenario para

HUMANAS

el

desarrollo

 

Reflexión

pedagógica

para

el

humano

construcción

de

y

estilos

la

de

Ambito para el

Desarrollo

potencial

del

Estrategia para

el

actitud:

de

cambio

Mediadores

para el

Desarrollo

del

aprendizaje

vida

humano

exposición responsable al riesgo

potencial

social

humano

Realidad

Conocimiento

 

Ser

Intra-personales

Sujeto

 

psicológico

Colectividad

Condiciones

 

Estar

Inter-personales

Sujeto social

Transforma-

Voluntad

 

Hacer - Tener

Contextuales

 

Sujeto

ético-

   

político

ción

Puede consultar el artículo completo en el siguiente link:

6

[1] Protocolo de sesión de trabajo que se presenta como síntesis de la temática abordada en el diplomado “Habilidades para la vida”. Manizales, Universidad de Caldas, julio 2000.

[2] Cf. MORIN. Edgar. Introducción al pensamiento complejo. España. Gedisa,

1990. GOLEMAN, Daniel. La inteligencia emocional. Colombia: Javier Vergara

editor, 1996.

[3] Pilares sustentados en la estrategia de aprendizaje: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser, aprender a pensar, aprender a convivir. (Unesco)

[4] Auto-reconocerse mediante un proceso introspectivo para la comprensión, para transformarse, comprender y transformar las realidades.

LA

7

7 Pensar el Trabajo Social como ‘agencia política para el cambio’ remite a la discusión de

Pensar el Trabajo Social como ‘agencia política para el cambio’ remite a la discusión de dos asuntos; uno, el de las prácticas profesionales y académicas enfrentadas a la complejidad del pensamiento contemporáneo y, otro, el del sujeto, en tanto profesional o prospecto de profesional que, con sus narrativas de vida, construye el mundo de la vida para dar sentido a su cotidianidad bajo el principio autopoietico: producto-productor de la acción social o, desde otra perspectiva, configurar la condición humana que, no es otra cosa que el entramado instituido por la interacción: sujeto-realidad-historia o redes conversacionales que definen lo social.

Ahora bien, el primer asunto será objeto de discusión y análisis en otro espacio como objeto de investigación semiótica o hermenéutica que, a partir de los significados expresados en los discursos, devele ‘las practicas discursivas’, de las comunidades académicas, bajo el principio epistémico citado. Aquí el interés se centra en el segundo asunto para preguntarse por el sujeto que produce y reproduce significados no sólo en un contexto de significación, dotado por la cultura como expresión simbólica, sino por los significadores que, como carga emocional, moral y cognitiva, definen al actor social protagónico en su territorio a

8

través de la acción comunicativa. Ello lleva a precisar que el mundo no se construye en la realidad del discurso (lo enunciado), pues se estaría sugiriendo una relación de distancia y el mundo se daría en la representación como tal (predeterminado) y no se estaría objetivando, en términos de Berger y Luckmann (2001). El mundo se construye en la interacción a través del lenguaje en el entendimiento dialógico; surge precisamente en un proceso de intercambio en el horizonte de un ejercicio de interpretación.

Construir mundo implica así una cercanía permanente con la contingencia, con la incertidumbre y con el azar, como lugares de emergencia de la crisis. Esto es, como emergencia que al negar otros puntos de vista o al pactar intersubjetivamente verdades que violan cualquier criterio de validez caen en la entropía humana. Tal como afirma la Trabajadora Social Teresa Matus (2003), se vive la paradoja civilizatoria, esto es, se pretende conservar lo inconservable, se persiste en juegos de poder que generan violencia y se definen estrategias para sancionarla. En fin, crisis que expresa un norte de la convivencia humana condensado en figuras fantasmagóricas de poder, donde la acción comunicativa es una falacia bajo las figuras de: ‘reconocimiento de la diferencia’, ‘respeto por lo otro’, ‘transparencia’ y, algo no menos significativo, ‘el derecho a disentir’ y ‘el derecho a no ser incluido en el infierno de los otros’.

Aquí imaginarios de miedo trasversalizan al sujeto, negándolo como actor social al imbricarlo en una cultura del autoengaño. Tal como asume Habermas (1999), en su crítica a las ideologías, se distorsiona la comunicación a través del ejercicio de la violencia invisible, cuando ésta se regula por límites impuestos a través de la coacción como lugares comunes aceptados desde afuera. Este pensador da una interesante salida mediante la problematización de las pretensiones de validez de los presuntos asuntos del conflicto (como discrepancia) que, como disenso frente a los contenidos proposicionales del discurso, se manifiestan en pugna de expectativas para perturbar el sentido pragmático de la interacción y su contenido normativo. En esta perspectiva, para resolver la crisis, lo que se demanda es un

9

ejercicio de interpretación que a la vez es un asunto no sólo de conciencia moral sino de cognición (uso de razón) y emoción (autorreconocimiento como actor social).

De lo anterior se infiere, por un lado, que las dudas no deben ser objeto de negación sino de explicaciones, razones y justificaciones basadas en criterios de inteligibilidad, validez y veracidad y, por el otro, que la ruptura de la acción reciproca y corresponsable, presupone un problema de verdad que inmediatamente remite a la escisión de los intereses de la acción en los planos de la racionalidad humana (orientación estratégica, orientación normativa y orientación al entendimiento mutuo). Se cae en el imaginario de un mundo fragmentado por la incompetencia del los sujetos. Al respecto Habermas afirma:

“El mundo de la vida sólo se abre a un sujeto que haga uso de su competencia de comunicación. Sólo puede tener acceso a él participando, al menos virtualmente en las comunicaciones de sus miembros y por tanto convirtiéndose a sí mismo en un miembro por lo menos potencial” (Habermas: 1999:13).

En este punto de la reflexión ya es evidente el caos de la vivencia cotidiana y la pregunta sobre la validez de la acción del agente, en este caso el Trabajador Social, que supone agenciar la agencia política cuyo acometido es el actor social configurado como sujeto político. Sujeto que racionalmente motivado se orienta en perspectiva del otro para fijar metas teniendo en cuenta las consecuencias de su acción. Se observa que este acometido es desalentador frente a la realidad humana como tejido ralo que cuestiona la presencia del sujeto político. Este sujeto aquí no tiene posibilidades al negarse y negársele el dialogo de subjetividades y la negociación de significados.

Al no haber sujeto político, el acometido para el Trabajo Social, frente a la pretensión de agenciar lo político, es el de crear una escuela de actorazgo social que, en el contexto de la autocomprensión, de luces a la ilusión teleológica (pretensión de ideales) a partir del autoentendimiento hermenéutico como

10

estrategia de autoconocimiento. Esto es, sugiera el uso de la razón mediante la voluntad como base de la razón practica-moral. Esto implica el develamiento de modelos de poder, de falsas pretensiones del proyecto de vida y de idealizaciones yoicas (deseos de verse).

La permanencia de la inconsistencia humana (desarmonía de los mundos), en tanto inconciencia moral, re-produce sujetos neurotizados que hacen de la convivencia cotidiana “el infierno de los vivos”, en palabras de Italo Calvino (1988). Quiere ello decir, si se miran las conciencias humanas a través de lo que comunican por medio de los lenguajes no verbales, que se habita un territorio con limites difusos, impuestos al libre albedrío del otro, cuya constante pereciera ser la destrucción de la trama de la vida. Cosa paradójica si, como humanos, el sentido de la vida es la vida. Esto es muestra de un sujeto presente en el drama de la distorsión y ausente en el drama de la conmiseración humana (compasión por el otro).

Para finalizar, a manera de colorario: si Trabajo Social, en su función formadora con orientación ética en la pretendida perspectiva de la discursividad argumentativa, no se abre a la acción comunicativa, como estrategia de interacción social (su objeto), en tanto, quiérase o no, agencia de actores sociales que como sujetos políticos impacten su propia realidad y la de otros, estará condenado al ostracismo.

Hay que develar mediante una lectura hermenéutica las estrategias de poder, si se pretende construir ciudadanía, paz y convivencia pacifica, en desde y para el Desarrollo Humano crítico o en la perspectiva de la complejidad y cuestionar

practicas profesionales situadas en acciones estratégicas que fragmentan al sujeto y producen cegueras del conocimiento con cosmovisiones producto-productoras de modelos mentales ingenuistas. ¿Que hacer? Atacar al miedo y recuperar al

Una salida:

sujeto…!he ahí el reto de un Trabajo Social agenciador de lo político! ‘un darse cuenta de’.

11

BIBLIOGRAFÍA

BERGER Y LUKMANN (2001). La construcción social de la realidad. 17º edición. Buenos Aires: Amorrortu.

BOWLBY, John. (1998). El apego y la pérdida 1. Barcelona: Paidos.

MARTIN, Doris y BOECH, Karier. (1997). Qué es la Inteligencia emocional. Santafé de Bogotá: Círculo de Lectores.

CALVINO, Italo (1988). Las ciudades invisibles Madrid: Siruela.

DE GREGORI, W. (1999). Construcción del poder de tus tres cerebros. Bogotá:

Kimpres.

DEJOURS Christophe (2001). El factor humano, Asociación trabajo y sociedad. Buenos Aires: Editorial Lumen.

GOLEMAN, Daniel (1995). La Inteligencia Emocional. Santafé de Bogotá: Javier Vergara Editor.

HABERMAS, Jürgen (1999). La teoría de la acción comunicativa. Racionalidad de la acción y racionalización social. Cuarta edición. Madrid: Taurus, 1999. Tomo I.

HOWE, David. (1997). La teoría del vínculo afectivo para la práctica del Trabajo Social. Barcelona: Paidos.

MATURANA, Humberto (1997). Emoción y lenguaje en educación y política. Novena edición. Santiago de Chile: Dolmen.

MATUS, Teresa (2003).